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Full text of "Andanças é viajes de Pero Tafur por diversas partes del mundo avidos: (1435 ..."

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COLECCIÓN 

LIBROS ESPAÑOLES, 

RAROS Ó CURIOSOS. 



TOMO OCTAVO. 



ANDANgAS É VIAJES 



DB 



PERO TAFUR 



POR DIVERSAS PARTBS DSL MUNDO ÁVIDOS. 



(1435-I439.) 



MADRID 

IMPRENTA DE MIGUEL GINESTA 
catle de CampomancSf núm. 8. 

1874. 




'^ 10JUI11944 §, 



ADVERTENCIA. 



A la diligencia del entendido biblió- 
filo, Sr. Jimenej de la Espada, debe 
nuestra Colección uno de sus libros 
más curiosos y el público el conocer 
la obra de Pero Tafur^ ilustrada de 
tal modo que hace ver bien claramente 
cuan grande es la laboriosidad é ins- 
trucción de nuestro amigo. 

No merece ciertamente el Viaje del 
noble caballero andalu^, el olvido en 
quejracia^ á pesar de haber sido en su 
tiempo, y aun mucho después, según tes- 
timonio del Abad de Rute y otros escri- 
tores, obra leiday consultada por los 
eruditos; por eso es mayor hoy nuestra 
satisfacción al darla d la imprenta, 
salvando así de su destrucción total una 
de las crónicas mds curiosas é interi- 
santes que nos restan del siglo xv. 



a 



VI 



Deseosos nosotros de que sea cono- 
'cida por todos obra tan notable y no 
hemos vacilado en hacer un sacrificio 
pecuniario; y á pesar de que lo abul- 
tado de este tomo nos obliga d divi- 
dirlo en dos volúmenes, el precio es el 
mismo que el de los anteriores de la 
colección. 

F. DEL V. J. S. R. ■ 



(^ 




V^ue los anales literarios de un pueblo 
como el nuestro, inquieto, amigo de 
aventuras, y en todo tiempo de correr- 
las lejos de sus hogares, no hayan po- 
dido ofrecer á la curiosidad y á la crí- 
tica, entre las obras producidas desde la 
aurora del romance hasta el descubri- 
miento del Nuevo-Mundo, otra relación 
de viaje que el Diario de la embajada 
de D. Enrique III de Castilla d Ti- 
mur^leng (1403-1406), publicado en 
r 582 por Gonzalo Argote de Molina como 
de Ruy González de Clavijo *, es una 



* Vcasc el art. Tamurbeqve del adjunto Catá- 

LOOO. 



VIII 



rareza , debida seguramente á la misma 
causa que relegaba al olvido tan admi* 
rabie escrito con la peregrinación extra- 
ordinaria de Benjamin-ben-Jonah de 
Tudela (ii 59-1173), mientras del libro 
patrañoso de John de Mandeville se 
hacían tres ediciones castellanas *. Por* 
que antes y después de redactarse ese 
Diario , y dentro de aquel periodo , no 
faltó quien cuidara de consignar en rela- 
tos análogos el fruto y el suceso de sus 
jornadas por el mundo; y cuando menos 
dos de ellos han logrado la fortuna de 
subsistir aún en nuestros años. 

Y por cierto que entrambos y cada 
cual por su estilo merecen ver la luz, no 
en desagravio de censurable incuria, mas 
por el grande y verdadero interés que 
tienen hoy por hoy todavía para los lite- 
ratos y geógrafos. 



* Juan de Mandavaa.— Libro de las mará- 
VILLAS DEL MUNDO, ctc; Valencia, afio de Mil y Qui- 
nientos y XXIV. = De las maravillas del mvmdo; 
Valencia , por Jaan Navarro, 1540 (Nicolás Antonio).= 
Selva deleytosa; s. 1., Año de M. D. xlvii. (Va* 
lencia , por Vicente Rooca)? 



IX 



Data el uno aproniiiadamente de la 
mitad primera del siglo ziv; es anónimo, 
sobrio en la expresión, sencillo en su 
lenguaje, monótono en la frase, desnudo 
de aderezos retóricos 7 escaso de episo* 
dios que lo amenicen, y trata de todo el 
orbe entonces conocido, comprendiendo 
algunas regiones que se creen descu- 
biertas 7 transitadas en tiempos muy 
posteriores, á pesar de lo cual, es poco 
extenso (49 6. 4.^); muchos de sus 
párrafos se reducen á la enumeración 
conforme á itinerario de los poblados, 
montes y rios de una comarca, y por la 
frecuencia con que el autor se dirige á 
sus leyentes en el imperativo sabet, y 
por la simetría de los capítulos, que acá* 
ban todos sin falta describiendo las armas 
ó señales de un señorío, cuya pintura 
sigue á guisa de viñeta final, más bien 
que relación de viaje parece tratado de 
geografía con ribetes heráldicos. Pero esa 
forma singularísima, preferida quizás á 
la común de los itinerarios con el objeto 
de imprimir al libro cierto caráaer di- 
dáctico, no oculta la procedencia de los 
materiales reunidos para componerle, ni 



la manera como se acopiaron. Aunque 
el viajero es muy parco en recordar sus 
lances personales ó los hechos notables ó 
curiosos que pudo haber presenciado en 
su largo camino, menciona sin embargo 
alguno que otro , que revela á las claras 
la índole y el fondo de su obra. Cuenta 
que ten la cibdat de Gra9Íona (en el 
África interior y al S. del Senegal) le 
dixeron que allí fueron traídos los gino- 
veses que escaparon de la galea que se 
quebró en Amenuan (costa de Guinea), é 
de la otra galea que escapó nunca sopie- 
ron qué se fizo»; y luego más adelante 
en Magdasor de la Nubia (Makdashu de 
Ibn Batuta y Magadocia de los portu- 
gueses, hacia el £. de aquel continen- 
te), «que le dixeron de un ginovés, que 
dixeron Ser Leonis, que fuera y en busca 
de su padre, que fuera en dos galeas de 
que conté de susso, é fiziénronle toda 
onrra; é este Ser Leonis quysiera traspa- 
sar el jmperio de Gra^iona é buscar á su 
padre, é este emperador de Magdasor 
non le consintió yr, porque la yda era 
dubdosa, porque el camino es peligroso.» 
Y adviértase que estas informaciones 



3LI 



vienen en apoyo de mi sentir acerca del 
relato anónimo de dos maneras: la una, 
demostrando con su asunto ser propias 
anécdotas de viaje, y la otra, confirmando 
hechos históricos de importancia: la des- 
graciada expedición de los Vivaldi en 
1287 á descubrir an camino de las Indias 
por los mares australes, seguida de la no 
más dichosa acometida por Teodosio 
Doria y dos hermanos de aquel apellido, 
en 1292, y de las cuales, por lo visto, 
aún quedaba memoria por los años de 
1 33o á 40, en que nuestro paisano debía 
visitar, según mi cuenta, aquellas apar- 
tadas y entonces casi ignotas regiones. 

La parte de su itinerario que se re- 
fiere al África es interesantísima. Dos 
veces la atravesó de Occidente á Orien- 
te. Después de recorrer el bajo Egipto y 
reinos de Tremecén, Benimarin y de 
Marruecos, deteniéndose en algunas de 
sos ciudades principales, tramontando 
por las sierras de la Qu^ia (extremo oc- 
cidental del Atlas) á la Gazula (Djezula) 
embarcóse en Zamatana (?), y á trechos 
navegando, á trechos por la marina, 
llega al cabo de Buyder (Bojador), se 



XII 



traslada á las Islas Perdidas (de Canaria, 
Madera y Azores, pues nombra 25 en- 
tre todas), torna al cabo de Buyder y 
por la Sahara á Mascarrota en el reina 
de Benimarín^ retoma aN Desierto, y 
desde Dará, paralelamente á la base me- 
ridional del Atlas, se dirige á Dongola, 
en cuyo punto se embarca , y por el 
Nilo abajo, al cabo de sesenta jomadas, 
llega á Alcaara (el Cairo). Continúa á 
Damiata, vuelve á pasar en Ceuta, y 
por tierra sucesivamente en la ciudad de 
Marmecos y en la provincia de Djezula, 
donde (refiere él mismo), tunos moros 
armaron una galeota para yr al rio del 
Oro de que ya conté desuso (y dijo que 
distaba 86o millas del cabo Bojador), 
porque fazen allá grandes ganancias, y 
fuy con ellos por algo que me dieron; é 
partí de la Gázula en la dicha galea, é 
levamos siempre la ribera del mar del 
Poniente fasta que llegamos al cabo de 
No, é dende al cabo de Sant Yin, é dende 
al cabo de Buyder, que ya conté de suso, 
que es toda la ribera desabitada , y lle- 
gamos al rio del Oro (Senegal) que atrar 
viesa toda la Nubia é toda la Etiopia. . 



é andodimos después que partimos del 
rio del Oro muy gran camino guardando 
siempre la ribera, é dejamos atrás las 
Uas Perdidas, é fallamos una jrsla muy 
grande poUada de muchas gentes, é 
dezfanle ínsula Gropis, é era bien abon- 
dada de todos los bienes, salvo que las 
gentes eran ydolatrias, é lleváronnos á 
todos ante su rey, 6 maravillóse mucho 
de nos é de nuestra iabla é de nuestras 
costumbres.... Partimos de la ínsula 
Gropis é tomamos camino contra el Le- 
vante por el mar merediano, é fallamos 
otra ysla que dizen Quyble, é esta ysla. .. . 
es ya en el mar meredional, é es po* 
blada de gentes negros, é dexámosla á 
man derecha é tomamos aprés de la 
ribera, é pares^ió un monte muy alto 
que dezian Alboch , é fuemos allá , é era 
todo poblado de muchas gentes, é nas- 
qisL del un rio muy grande, é era tierra 
muy abqndada, é de aquí se tornó la 
galea y yo finqué allí un buen tiempo»; 
transcurrido el cual , cruzó segunda vez 
el continente desde las costas de Alboch 
á Magdasor en la Abisinia, y tomando 
hacia el N. vino á salir al golfo de Aden. 



XIV 



El que llevaba á efecto estas dos 
asombrosas travesías * era , á juzgar por 
sus propias expresiones, hombre de con- 
dición oscura ó baja, de muy limitados 
conocimientos, y nacido, según él mis- 
mo declara, cen el reynado de Casti- 
lla, quando andaba la era de Christus 
en i3o4, en onze dias del mes de setiem- 
bre», y probablemente en Sevilla, de 
donde parte para su larga peregrinación, 
y en donde la termina. — De su itinera- 
rio he leido y estudiado tres códices di* 
ferentes del siglo xv; tengo preparadas 
las notas que necesita y aguardo la oca- 
sión de publicarle. 

La otra relación de viaje de que ha- 
blo al principio de estas líneas, es el 
asunto del presente volumen. Conocíala 
Ambrosio de Morales, quien copia un 
pasaje de ella en su Discurso de la ver- 
dadera descendencia del glorioso Doc- 
tor Santo Domingo ($ F), apuntando 
de paso alguna cosa acerca del autor; 



* Puede juzgarse de su importancia leyendo la obra 
del Sr. Vizconde de Santarem acerca de la prímacia de 
los descubrimientos portugueses más allá del cabo Bo- 
iador. 



XV 



túvola entre sus mss. Gonzalo Argote 
de Molina, pues figura en el catálogo 
de los que consultaba para la Nobleza 
de Andalucía; leyéronla, el Abad de 
Rute, al componer su Historia de Cór- 
doba, y el Dr. Alderete sus Antígüeda^ 
des de África (L. 4/, cap. 34); la cita, 
cometiendo dos errores, el P. jesúita Al- 
fonso García , en su Historia de Cór- 
doba; la incluye en su BibL vet. Don 
Nicolás Antonio, y no obstante, ahora 
se imprime por primera vez. 

A nada conduciría, aunque supiese 
darla con acierto, mi opinión razo- 
nada sobre un libro tan cerca ya de 
los ojos y del criterio de lectores como 
los de esta Colección; mucho más 
cuando la exagerada abundancia con 
que pretendo ilustrarle harto dice de 
aquella ; pero quizás la hechura desme- 
surada de sus párrafos y las rudezas ar- 
caicas de su lenguaje dispongan por el 
pronto en contra suya , y conviene ad- 
vertir para en tal caso, que bajo tan es- 
quivas apariencias se encubren, llenas 
de novedad aún y de atractivo, las aven- 
turas en Italia , Judea , Chipre, Egipto, 



XVI 



Rodas, Frigia, Grecia, Tartaria, Suiza, 
Alemania, Flandes y Borgoña, sucedi- 
das por los años de 1435 á 39 á un ca* 
bollero joven, castellano y de la corte 
de D. Juan 11, noble, ciüto, instruido 
y de buen juicio, que, la boba re- 
pleta y muy recomendado por el suyo 
á los demás soberanos amigos, viaja 
como le place, hallando dbtinguido 
acogimiento, aquí del Papa, que le con- 
sulta en negocios políticos , ó del rey de 
Chipre, que le encomienda una emba- 
jada al Soldán de Babilonia, allí del 
emperador de Alemania, que le sienta á 
su mesa, y le concede tres órdenes mili- 
tares, ó del de Grecia, que le llama pa- 
riente, y en todas partes fácil el acceso 
con cualesquier personas y á cualesquier 
lugares, y pasando por cien diversos 
lances, que ni esquiva ni busca, y se le 
ofrecen á menudo, como á quien trata 
de indagar y observar por sí mismo, 
cuanto presenta de curioso, de notable 
ó de extraño el país que visita y sus 
gentes, y se obliga á narrarlo á sabien- 
das y de manera que, aunque agrade, no 
engañe é instruya; cuyo propósito cum- 



XVII 



pUdamente ^desempeña » juigando con 
dirección y buena fé acerca de los hom- 
bres y las cosas , describiendo con entera 
verdad , amenizando su relato con tra* 
diciones legendarias ó históricas, y ani* 
mándole con la acción de sus propias 
aventuras , para lo cual le dan la mano 
Ja llaneza, desembarazo y buen hiunor 
de su estilo, desaliñado muchas veces, 
y á ratos franco y suelto en demasía. 

Más necesarias y oportunas que el 
prospecto analítico del libro, fueran en 
este sitio las noticias, que de seguro se 
desean, de la vida , sujeto y circunstan- 
cias de su autor; pero cuantos medios he 
puesto, para aumentar con otras nuevas 
las pocas conocidas, han sido de un efecto 
casi nulo. Fuera de cierta especie que 
encuentro en la citada Historia del 
P. Alfonso García, y acepto dudosamen- 
te, en razón de su enlace con otras en mi 
concepto falsas, sólo he sacado en lim- 
pio, que de estas Andanzas é viajes, y 
muy deprisa, tomó el cronista Morales 
sus apuntes biográficos sobre Tafur, y 
que D. Nicolás Antonio se equivocó al 
trasladarlos á su Biblioteca, añadiendo 



XVI 1 1 

que Argote de Molina lo elogia en su 
Nobleza de Andalucía, pues ni lo nom- 
bra una sola vez en el discurso de la 
obra, ni comprende siquiera el de nues- 
tro viajero en los claros linajes andalu- 
ces. De suerte que, adelantando ahora 
algunos datos esparcidos en su mayor 
parte por la relación que va á leerse, 
hago bien poco. 

Pedro Tafur descendía, con efecto, 
por línea masculina del Pedro Ruiz Ta- 
fur que con Martin Muñoz y Ruiz de 
Argote sorprendió la Axarquía de Cór- 
doba *; pero aunque allí tuviese vecin- 
dad y hacienda y de allí procediese su 
abolengo, contra la unánime opinión de 
cuantos de él se ocupan, era natural de 
Sevilla **. Sus muchas amistades con 
personajes sevillanos y ricos y principa- 
les genoveses, indican que había pasado 
sus juventudes, y quizá su niñez, en 
aquella ciudad , y por los términos en 
que se expresa respecto del Maestre de 
Calatrava D. Luis de Guzman , parece 



* V. PuYZ Tafxjíi (Don Pero). 
•• V. p. 78,r. 9 



XIX 



que filé criado en la casa de este mag- 
nate , bajo cuyas banderas militó en 1431 
y 32, cuando se hallaba por frontero 
en la de Jaén; asi como de haber ne- 
cesitado licencia real para su viaje, y 
de la honra con que lo hizo se deduce 
que era familiar de Don Juan II antes 
de emprenderlo. Hubieron de interve- 
nirle algunas dificultades desde que lo 
proyectó hasta que pudo ponerlo por 
obra; ausentóse de España, al cabo, 
hacia el mes de noviembre, probable- 
mente del año de 1435 , y volvió entre 
marzo y abril de 1439. Después de su 
regreso, al decir del P. Alfonso García, 
contrajo matrimonio en Córdoba con 
Doña Francisca de Aguayo, de la cual 
tuvo, entre otros hijos, á Doña Cons- 
tanza Tañir, «que le llamaron la Tamor- 
lana», sin duda porque su padre ñié 
«embajador del rey D. Juan II al Gran 
Tamorlan, cuyo viaje anda impresos. — 
Ahora sólo falta averiguar si Tafiír era 
tan esposo de Doña Francisca y tan pa- 
dre de Doña Constanza como embajador 
al Tamorlan y autor de ese viaje im- 
preso, donde el menos lince adivina el 



XX 



Diario atribuido á Clavijo. — Continuó 
nuestro buen caballero residiendo largos 
años en su casa de Córdoba, y transcur- 
ridos catorce ó quince después de su 
vuelta en España, y allá por los tres que 
median entre la muerte de su amo Don 
Juan II de Castilla (1453), y la de Ladis- 
lao el Postumo de Hungría (1457), acabó 
de ordenar y pulir sus Andanzas é via- 
jes. Ignoro cuándo murió, pero sospecho 
por las genealogías de su apellido, que en 
él se consumieron los Tafures, nietos 
varones del Pero Riiiz conquistador de 
Córdoba. Juan de CarasaZapico, cordo- 
bés, que escribía por el primer tercio del 
siglo XVI, titula así el capítulo de los Ta- 
ftu*es en su Nobiliario: cDe los caballe- 
ros hi jos-dalgo que se llamaron y llaman 
Tafures, y de los cuales han quedado 
muy pocos en estos reinos; » y añade en 
el texto, tque ñieron muy principales 
y 24 de Córdoba, y andando los tiempos, 
el mayorazgo y casa deste linaje vino á 

poder de hija , y los que agora son, 

están todos imposibilitados de bienes de 
fortuna, aunque ricos de virtudes y no- 
bleca.i El mayorazgo pasó álosMexía, ó 



XXI 



Mesia Carrillo, Marqueses de la Guar- 
dia y de Santa Eufemia. 

No han alcanzado mejor éxito que 
mis averiguaciones de la vida y persona 
de Tafur, las diligencias practicadas en 
busca del autógrafo de sus Andanfos^ 6 
siquiera de algún traslado coetáneo. Esta 
primera edición se hace por una copia 
en 91 fs., }4 f•^ letra de los comienzos 
del siglo xvm, que procede de la librería 
del Colegio mayor de S. Bartolomé de 
Cuenca en Salamanca, y hoy se guarda 
en la sala 2.*, est. J., pl. 4 de la an- 
tigua Biblioteca patrimonial. Sin em* 
bargo, aunque relativamente moderna, 
la considero fidedigna, porque conserva 
mucha parte de la ortografía é intac* 
tas la irregular puntuación y formas 
de lenguaje usuales y corrientes á me- 
diados del siglo XV ; y retrata además 
perfectamente el estado del códice de 
donde se sacó, indicando con series 
de puntos los claros que en él había 
por omisión de una ó varias palabras ó de 
líneas enteras , ó sus deterio^ por inju- 
rias del tiempo ó de manos inadvertidas 
ó culpables. De estas últimas indicado- 

b 



XXII 



nes parece colegirse que estaba escrito á 
dos columnas; que carecía del tercio su- 
perior de la primera hoja, sobre la cual 
iba, de un lado el título de la obra y una 
mitad del prólogo, y del otro lo res- 
tante de éste; que se encontraban ile- 
gibles en la segunda algunos db los ren- 
glones del principio del texto; y que 
había perdido la postrera, pues la co- 
pia se halla sin concluir, y calculando 
lo que falta, por la extensión que ocu« 
pan en el Diario de los embajadores 
de D. Enrique las jomadas de regreso 
á España desde Sicilia, no llenarían las 
de Tafur desde Cerdeña á las costas ga- 
ditanas arriba de una página. Tanto 
él como el cronista de la embajada pasan 
muy á la ligera por los parajes una vez 
visitados y descritos. 

Haré notar dos circunstancias refe- 
rentes al ms. de la Bibl. patr. Es una 
de ellas, que en el índice de los del Co- 
legio de S. Bartolomé, impreso al fin de 
la Historia de ese establecimiento, no 
constan \9tSí Andanzas é viajes ni otra 
alguna producción de Tafur, mientras 
que en cierto catálogo manuscrito de 



XXIII 



esas mismas obras * , y bajo el iKxnbre 
de nuestro viajero se halla un Tratado 
de expolios de prelados y frutos de 
iglesias sede vacante del re^mo de &- 
cilia etc.; lo cual prueba, en mi con- 
cepto, — y aparte de un error de copia,-«- 
que la empleada en esta impresión no 
entró en la librería del Colegio de San 
Bartolomé hasta después de 1661 , año 
de la edicicHi de la citada Historia. La 
otra circunstancia, que puede ser indi* 
cío del paradero del códice original de 
nuestra copia, consiste en la letra, idén- 
tica á la de un traslado del Nobiliario 
de Carasa Zapico que perteneció al ge- 
nealogista Alfonso Guerra, y única , así 
entre los documentos que fueron de 
ese señor, como en los manuscritos del 
Colegio. ¿Seria mucho suponer que ha- 
biéndose copiado fuera de Madrid y de 
Salamanca por un mismo sujeto dos 
obras compuestas en Córdoba, se copia- 
ron en la patria ó residencia de sus 
autores? 

Al acomodar el texto manuscrito á 



* Existe en la Bibl. de It Ac. de la Hist. 



XXIV 



las condiciones de una publicación como 
la en que figura , he introducido las re- 
formas que consiente una copia no ajus- 
tada del todo á su original , y hecha al 
cabo de doscientos años, regularizando 
su ortografía, sin apartarla, en lo posible, 
de la común del siglo xv, y corrigiendo lo 
que cabía corregir de los descuidos evi- 
dentes del copista. Señalárselos al lector 
uno por ano y en los lugares donde se 
cometieron , sería trabajo üastidioso y de 
escasa utilidad; creo que baste con ad- 
vertirle de que los yerros enmendados 
son los que afectaban á los artículos, 
preposiciones, conjunciones, etc., ú 
otros tales fáciles de reconocer. Lo que 
sí he procurado indicar oportunamente, 
es cuándo se suplen la palabra, palabras 
ó renglones que faltan en los claros de 
la copia. 

Precisado á descubrir por los acon- 
tecimientos históricos las fechas de un 
viaje bastante largo, en que á lo sumo 
se apuntan de cuando en cuando los me- 
ses, estaciones , ó determinadas fiestas ó 
épocas del año, he tenido que empren- 
der una tarea, que yo creía prolija, pero 



XXV 



fácil, dados la importancia y número de 
los episodios de aquella índole que en él 
se consignan, y la multitud de persona- 
jes que Tañir menciona, conoce ó re- 
trata; pero no ha sido asf : lejos de eso, 
la narración del caballero sevillano me 
ha proporcionado diversas ocasiones de 
convencerme de las inmensas dificulta- 
des, de la imposibilidad, á veces, que 
impiden la concordancia perfecta ó 
aproximada de documentos considera- 
dos como base de nuestra historia, y de 
que lo propio sucede al compulsarlos 
con las crónicas y anales extranjeros. En 
prueba de ello diré, que no he podido 
fijar con certeza el año de la partida de 
Tafur, suceso relacionado con el sitio 
que puso á Gibraltar el segundo Conde 
de Niebla y le costó la vida, é inmediato 
á la rebelión de Genova contra Felipe 
María Visconti , 4uque de Milán , y á la 
conquista de Gaeta por D. Alfonso V, el 
Magnánimo. Ahora bien, bueno ó malo, 
me ha parecido que debía manifestar ese 
trabajo de investigación, siquiera fuese 
en apoyo de mi anterior aserto; y como 
el campo es algo vasto, y al tiempo de 



XXVI 



averiguar las fechas, necesitaba recoger 
noticias de ciento setenta y nueve per- 
sonajes de todas categorías y naturele» 
zas, de gran copia de monumentos, obje- 
tos de toda clase y lugares geográficos, 
y persuadirme además de la veracidad ó 
exactitud del viajero; al estímulo aquí 
de la importancia de un asunto, allá de 
la novedad ó rareza de los datos, dejando 
correr la pluma, poco avezada á seme- 
jantes correrías, he venido á encontrar* 
me al fin de la tarea con un montón de 
anotaciones, que, al verlas, después de 
concluidas, tan difusas, tan superfinas y 
excediendo el texto á que van subordi- 
nadas, dudo mucho de haber salido airoso 
de mi empeño. Por fortuna , y gracias al 
excelente sistema adoptado en las publi- 
caciones de esta Colección, el lector 
puede ahorrarse las páginas postizas, y 
disfrutar sin estorbos de acotaciones y 
llamadas la sabrosa relación de Tafur. 
No haré punto en estas advertencias 
preliminares, antes de expresar, como 
debo, en primer térmito, mi recono- 
cimiento á losSres. Marqués de la Fuen- 
santa del Valle y D. José Sancho Rayón, 



ZXTlf 

mi antiguo y buen amigo, por haber ad- 
mitido entre sus libros raros ó curiosos 
el de nuestro olvidado peregrino andaluz, 
á pesar del trabajo que le sigue. Oblí- 
ganme también á una sincera gratitud 
las bondades del Sr. D. Juan Facundo 
Riaño, de los Sres. Nogu& y Cou- 
pigny. bibliotecarios del Congreso, y 
del Sr. D. Manuel de Goicoechea , en- 
cargado de la biblioteca de la Academia 
de la Historia, sin cuyo auxilio faltarían 
muchos de los datos interesantes en 
mis notas y catálogos. Excuso decir, 
por último, que he oido los consejos del 
Sr. D. Pascual de Gayángos. ¿Qué libro 
castellano de los viejos sale á luz ó re- 
nace hoy en dia sin la consulta , cuándo 
menos, del primero y más literato de 
nuestros bibliófilos? 

M. Jiménez de la Espada. 





Comienza el prólogo dikigioo ai. muy mo- 
ble t Mtnr YIETUOSO 8EÍÍOE D. FBEMANOO DE 
GUZMAN, COMENDADOR MAYOR DE LA ÓIDER DE 
CALATRATA , COMPUESTO POR PERO TAFUR SOBRE 
EL TRATADO QUE ESCRITIÓ DE SUS AHDAN^AS t 
VIAJES, POR DIVERSAS PARTES DEL MUNDO ÁVIDOS. 

El estado de cavallería, o muy virtuoso se- 
ñor, ovo siempre comiendo, mAs ^ierto é 
más duradero que de otra cosa , de la vir- 
tud , porque el tal exer9Í9Ío es mas apropiado á 
los nobles, é la nobleza tiene á*la mesma virtud 
por mayor é mejor fundamento. É tanto tiempo 
puede alguno ser dicho noble, qutnto siguiere 
las costumbres de otros sus antecesores, los 
quales , non se apartando de actos virtuosos, mas 
dando algún buen prin^pio por luenga conti- 
nuaron de proeza , meres^ieron ser cabeceras é 
govemadores de muchos 



interviene es visitar tierras extrafias; porque, de 
la tal visitación, razonablemente Se puedan con- 
seguir provechos cercanos á lo que proeza re- 
quiere, ansí engrandeciendo los ñ)osdalgo sus 
coracones donde sin ser primero conosfidos los 
intervienen trabajos y priesas, como deseando 

1 



mostrar por obrts quien fíieron sus antecesores, 
qoando solamente por propias fazañas puede ser 
lulos conocedora la jente estrangera. É no me- 
nos porque, si acaesfefazer retorno después del 
trabajo de sus caminos á la provincia donde son 
naturales, puedan, por la diferencia de los go- 
vernamientos é por las contrarias qualidades de 
una nafion á otra , venir en conosqmiento de lo 
más provechoso á la cosa pública é estabteyi- 
miento ddla» en que principalmente ae deben 
trabajar los que de nobleza no se querrán llamar 
enemigos. É yo, ávido respeto que» allende de 
otras causas , la tregua fecha entre nuestro señor 
el rey Don Juan é los moros nuestros naturales 
enemigos, me podía dar lugar é otorgar tiempo, 
para que yo visitase algunas partes del mundo, 
en su execupon e fecho el comiendo del viaje. . . 



é querría adelgazar lo que grosero fallase. É 
como por ser de vuestro parentesco é casa , é 
non menos poraverconoscimiento, que los tales 
compendiosa todas otras escrituras, con buen 
ánimo á vos ofres^idas, vos son agradables é 
á vuestro gentil espíritu reposan de muchos tra- 
bajos ó ansias, que nuestros tiempos, non poco 
nublados, en él non sin causa ponen; por ende, 
mi muy noble señor, plégavos leer mi tratado, 
oyr mis trabajos en diversas partes del mundo 
ávidos, é res^ibir con amor este pobre presente, 
con el qual non dubdaré, segunt lo que de vues- 
tra verdadera nobleza conosco, avréys alguna^ 
vezes deporte, mayormente considerada la grant 
devoción, que en vos agradar siempre, ovo é 
avrá quien lo envía. 




Eeziinos vela é salimos del puerto de 
Barrameda; é yo yva en una nao de 
^Galli^ía, por quanto yoestava ya apa- 
rejado para mi partida é non tenía cavallos 
nin las cosas nes^esarias para acompañarlo 
por la tierra. É aquel día é la noche si> 
guíente navegamos, é doblamos el cabo de 
Trafalgar, é entramos por el estrecho, é 
amanesqimos sobre la punta del Carnero, 
que es en la entrada de Gibraltar, é surgi- 
mos ^erca de la villa , é fallamos muchos 
navios otros é una galea del Rey, que todos 
y van con el conde. É fallamos al conde 
de Niebla, que tenía real fasta media legua 
de Gibraltar, en que terníe mil é docientos 
de cavallo é qinco mil peones ; é ai estaba 
su fijo con él; é yo decendí en tierra c 
fui ver al conde; é agradesqióme mucho 
mi venida, é maravillóse cómo yo avia 
podido venir segunt la dolencia avía te- 
nido. É allí tuvo consejo con esos cava* 



4 AKDAN«^AS i VIAJAS 

Ueros é les dixo la causa de su venida fasta 
allí , -que él non lo avía publicado. É el 
fecho era este: que le avían dicho que 
en Gibraltar non avia diez onbres de pelea, 
é que para defender tan grand cosa non 
eran bastantes ni aun mili , é que la podíe 
tomar á salto. É ordenó de poner toda la 
jente de cavallo por la entrada que es por 
la tierra ñrme , é él con la gente darmas 
combatir por <;erca de la ataraí^ana , á U 
parte del monte. por do el rey Don Al- 
fonso entró, é su ñjo Don Juan corilba- 
tiese la torre del Tuerto, que es en el 
monte; esto por la mar; é los viscaynos 
con sus naos é la galea el Casal de Gtno- 
veses , que es en la punta en cabo de todo 
el monte. É ansí ordenado todo, otro dia 
siguiente, después de oyda missa, cada 
uno se puso en aquello que estava orde- 
nado. E partimos, é fuemos contra la 
villa, é deprendimos en tierra todos con la 
menguante, é fuemos contra el muro, 
aunque este dia non lleva vamos pertre- 
chos , porque fué como una vista á ver qué 
gente saldría á la defensión ; pero en tal 
manera nos allegamos al muro, que luego 
nos mataron quinze ó veynte onbres; é 
estuvimos tanto en el fecho, non mirando 
como la mar cres^^ía ya, que estávamos 
en el agua fasta la rodilla; é como non 



DE PERO TAFUR. 5 

podíemos faxer nada, por mengua de non 
aver levado reparos, el conde mandó tocar 
á retraher á la mar, é la gente se retrajo 
á las barcas, é el Conde quedó en los pos- 
treros recogiendo su gente. É quando él 
se fué por recoger en la barca postrera, é 
fasta diez ó doze cavalleros con él, que 
avien quedado en tierra , los moros, como 
los vieron pocos é todos los otros retray- 
dos , é non se avia dado orden , al reco- 
ger de la gente, que podieran quedar 
ballesteros , é con truenos é culebrinas de- 
fendieran á los moros que non llegaran 
á la playa, mas como todos se tiraron á 
la playa del agua é aquella fué la postrera 
barca, los moros salieron á cavallo fasta 
veynte , é otros tantos peones , é como se 
recogieron á galope, seyendo la barca pe- 
queña é el peso grande , óvose de trastor- 
nar, é allí se anegó el Conde con todos 
aquellos que con él se recogieron. É ansí 
en los otros combates o vieron todos asaz 
travajo, fuera aquellos que quedaron en 
tierra á cavallo, que non tenían con quien 
contender. É ansí tristemente con la per- 
dida de un tan noble señor, ansí los de la 
mar como los de la tierra, nos volvimos 
á Castilla á Sant Lúcar do aviamos parti- 
do. Este Gibraltar es una fortaleza muy 
buena é muy señalada en el mundo, por 



6 ANDANZAS É VIAJES 

que está á la boca del estrecho donde se 
parte el mar Océano con el mar Mediter- 
ráneo, é es en tierra muy abundosa. La 
villa tiene la entrada de la tierra firme, 
que es bien angosta, é de allí al cabo del 
monte ay ^erca de una legua, muy bien 
murado, de dentro de huertas é viñas é 
buenas aguas, é todo llano á la ribera del 
mar; de la otra parte una roca tan alta, 
que pares^e que llega á las nuves, muy 
enfiesta, é aunque pares«^e de la otra parte 
del poniente, mucho más se muestra de 
la parte del levante. Tiene puerto muy 
seguro, que es una entrada que la mar 
faze por alii entre la tierra fasta las Alge- 
(^iras , que ay tres leguas, é en todo aque- 
llo ay buenos surgidores. Como salimos 
de alli , venimos por el estrecho á vista de 
Tarifa é á vista de Cáliz é de otros luga- 
res de la costa , é entramos por el puerto 
de Barrameda á Sant Lucar, é allí nos res- 
(^ibieron non con aquella alegría que avia- 
mos partido. É yo aderes ^é mis cosas 
como las tenía aparejadas, é metíme en 
una carraca de Gerónimo de Voltajo, que 
estaba con otras dos, una de Esteban Do- 
ria, é otra de Gerónimo Doria, todas de 
Genova, é avien tomado gentes para su 
defensión por rezelo de los catalanes; é 
iiun los mesmos ginoveses que esta van en 



DE PSRO TAFUR. 7 

Sevilla, todos los más fueron en ellas, por 
que llevavan muy grant riqueza. É fesi- 
mos vela del puerto de Cáliz, é ñiemos á 
la parte de la Berbería á una villa que 
llaman Arzilla, donde ellos avían de dexar 
é tomar qiertos cargos. Esta villa está á 
la pane del cabo Despartel, que es de la 
señoría del rey de Fez, é estava enton^ 
por capitán un cavallero moro que llama- 
van Calaben<;ala. Este lugar es muy abun- 
doso, pero más de carnes é de gallinas 
que de otra cosa. Estovimos a! tres días, 
é fezimos vela, é entramos por el estrecho 
de Gibraltar, é era ora de viespras quan- 
do vimos venir dos velas muy grandes, é 
volvimos á surgir sobre Tánjar, pensando 
que aquellas fuesen de catalanes; é ellas 
pasaron la vía de Cáliz. Otro dia parti- 
mos de allí é fuemos en par de 9^pta; 
é allí supimos de una nao de vizcaynos 
como aquellas dos carracas eran de arma- 
da é venían de Genova á acompañar á 
estas otras tres. É fuemos á surgir sobre 
^pta, é defendimos en tierra; é luego 
tomaron una caravela é escrivieron á Cá- 
liz á fazerlo saber, como ellos estaban allí 
esperándolos, 6 á lo menos los fallarían en 
Málaga^ porque avían ai de toínar é dexar 
ciertos cargos; É estuvimos este dia en 
Cepta, é yo anduve mirando la ^ibdat é 



8 ANDAMIAS é VIAiBS 



« 



fuera delLa, la cual me páreselo mucho * ' 
bien , é muestra aver seydo grant pueblo; 
é sin duda si el rey de Castilla la seño- 
rease é se prestíase de noblei^ella , segunt 
el sitio donde está, sería una de las no- 
bles cosas del mundo. La tierra es comu- 
nalmente abundosa, aunque es tierra ás- 
pera é de muchas^ montañas; pero tiene 
buen puerto é muchas tierras , é frutas , é 
aguas. La ^ibdat es asaz fuerte en aquello 
que ha quedado; tiene al un canto enqi- 

' ma de la montaña una sierra qercada de 
muro que dizen el Alminan, edificio bien 
singular si estuviese como deyía. En es- 

^ tas sierras de ^epta se crían más leones 
reales. que en parte del mundo, é puer- 
crespines, é xímios, é onqas, é ossos, é 
puercos infinitos; é dizen que en la parte 
de África es dubda aver cosa tan alta é 
tan montañosa ; é esto dizen que se faze 
por la ve<;indat que tiene con el poniente 
por la parte del estrecho. Partimos de 
9epta , é dexando á man derecha la parte 
de África é tomando á la siniestra la de 
Europa, desembocamos del estrecho junto 
con el monte de Gibraltar é salimos en 
la mar larga, é fuemos costeando fasta 
surgir sobre el esplaja de Málaga, ^ibdat 
del reyno de Granada; é allí defendieron 
los mercadores en tierra é dexaron sus 



DS PERO TAFim. 9 

cargos, é tomaron otros; é estoTÍm^ aquí 
nueve dias, é aquí vinieron las carracas 
que avian pasado de armada , é metieron 
la gente en nuestras naos ^ é tomaron de 
allí mercadurías » é volvieron á Cáliz á to- 
mar más é pasar en Fiandes. En estos 
nueve días non fazía otra cosa si non mirar 
la qibdat de Málaga, la qual me paresqió 
mucho bien , ansí en el asiento donde ella 
está , aunque no tiene puerto , como en la 
tierra, aunque estrecha para pan, pero 
buena eso que es; de huertas é frutas non 
cabe deztr; cibdat llana, comunalmente 
murada; dos castillos al un canto en una 
altura, que por una calle murada van 
del uno al otro; á este llaman Gibralfar; 
qibdat muy mercadantesca ; é *%! fuese 
nuestra mejor sería, lo que non faría 
ningunt lugar de los moros, porque en- 
trarían mucnas cosas de nuestra tierra; 
la mar se llega fasta el muro, por ma- 
ñera que una flota de galeas podría poner 
plancha en tierra llana ; é por la parte de 
la mar es más flaca , aunque por la tierra 
es más fuerte; ay gente mucha, pero más 
de mercaduria que de guerra usada. Des- 
pués de nueve días ios ginoveses, reco- 
gido lo suyo, armaron sus naos é pusié- 
ronse en punto, porque avían de costear 
de cabo á cabo toda la señoría del rey de 



12 ANDANi^AS £ VIAJES 

días pleyteando con unos mercaderes, que 
non me acudíen con el cambio que en 
ellos tenía; pero el Dutje é muchos de los 
señores de la tierra me onrraron é favo- 
res^ieron mucho , é me fízieron pagar todo 
lo mió con la costa doblada que allí avia 
fecho. Esta ^ibdat es muy antiquissima, 
dizen que la pobló lánus, principe de 
Troya , después que vino de la destruy^ion 
della. É bien paresqe fecha de mano de 
onbre ventjido, que la asentó en una muy 
áspera montaña sobre la mar, é todas las 
casas son torres de quatro ó ^incp sobra- 
dos ó más, é muy angostas las calles, é 
muy ásperas entradas ; la tierra muy ñaca 
de todos mantenimientos, pero gente muy 
industriosa, tanto, que lo acarrean por 
el mundo mu^ abundosamente é como si 
nas^iese lo tienen. Tiene buen puerto de 
un molle con una torre con un faraón, que 
arde toda la noche , é de la otra parte del 
puerto, otra torre muy alta con otro fa- 
raón, porque se conosca la entrada del 
puerto; todo esto fecho á grandíssima 
costa; monesterios muy notables, yglesias 
ansi mesmo; la yglesia mayor, que se llama 
Sant Juan Loren^e , muy notable , espe- 
(^ialmente la portada; aquí tienen ellos el 
Santo Vaso, que es de una esmeralda, 
maravillosa reliquia. Esta «jibdat con todo 



DE PERO TArUR. 1 3 

SU patrimonio se rígeácomunidat, é, por 
sa industria é saber, en la tierra firme 
tiene muchas ^ibdades é villas é casti- 
llos, é en la mar muchas yslas; tiene á 
Cyjo é á Metellin , en la ysla de Chypre 
tiene una ^ibdat que llaman Famagosta, 
que ellos ganaron quahdo prendieron al 
rey de Chypre é lo truxeron allí á Genova 
á él é á su mager; é su padre deste Rey 
allí nas^ió en la torre del faron, é ovo 
nombre iánus porque nas^ió en Genova. 
E«tos tienen junto con Costantinopla una 
^ibdat que llaman Pera, é en fin del mar 
Mayor una ^ibdat que llaman Cafa, de 
pueblo tanto é medio más que Sevilla , é 
en el mar de la Tana tienen castillos, é 
otros en la Turquía. É es gente muy pu- 
jante por la mar, mayormente sus carra- 
cas son las mejores del mundo ^ é si non 
fuese por los grandes vandos que antigua- 
mente ovo é ay entrellos, su señoría se 
avría estendido más por el mundo; é es 
gente de grant industria é poco viciosa, 
mayormente en los deleytes , que non es la 
tierra dispuesta para ello; riquíssima gente 
é bien ordenada, fasta en los traeres se 
tiene manera que ninguna persona allende 
de lo necesario non trayga cosa rica, si 
non pechará por ello; es gente muy fer^ 
raosa de color, pero non de Mariones; son 



» 

14 AND^f AS ¿ yiJOÉS 

muy cresfidos ellos é ellas, é toman á las 
mttgeres por medida, é la que más alta es 
con menos doté la res^iben; las viudas 
entrellos non toman segundo marido, é 
si le toman á gran peoría suya. Esta ^ib- 
dat, en los vandos que ovieron , con la una 
parte entró el duque de Milán por señor, 
é estando yo ailf , se revelaron contra el 
Duque é le mataron un capitán suyo que 
teníe allí , que llaman minero Lopi^ in de 
Alasar, é derribaron el castillo que estava 
en canto de la ^ibdat. Allí me mostraron 
la mala paga do estavan presos aquellos 
cavalleros que fueron presos con los re- 
yes de Aragón é de Navarra. En este mar 
de Genova non se cría pescado , sino muy 
poco. Sin duda segunt el apartamiento 
que fazen los ginoveses por el mundo de 
sus mugeres, si en otras naciones fuese, 
grant daño avría en la castidad dellas, 
mas ellas se precian tanto de su bondat, 
que apenas se falla muger fallada en adul- 
terio, é donde se fallase, en ningún caso 
pasaría sin pena de muerte. 



Partí de Genova é fui por su ribera 
ansí de casas poblada fasta Cestre de 
Levante, é de allí fuf á Puerto Vene- 
ras, que aquel dia se avía revelado contra el 



ot nno TAFim. 15 

duque de MUan é contra el rey de Aragón, 
que el duque de Milán lo avíe dado al 
rey de Aragón; é esrun puerto muy bueno 
con una ysla delante que le fase muy 
grande abrigo; una villa muy fuerte con 
dos castiüos, uno á un cabo é otro á otro; 
é de allí fuemos al Especia, una gruessa 
▼illa de Genova; é de allí á Leríchen, que 
es ima grant fortalesa del rey de Aragón; 
é desde ai á Piedra Santa, 6 á ora de 
viespras llegamos sobre Liorna, puerto 
pissano. É vinie de Nápol el conde de 
Módica con catorce galeas é prendiónos, 
é metió al remo todos los ginoveses que 
allí vintén en aquella fusta, éá mi fizóme 
mucha honor, é queríeme dexar yr luego, 
salvo porque algunos cavalleros catalanes 
le dizeron, que me vería en grant peligro 
con la gente de armas que estava en tier- 
ra, que eran del conde Francisco, é jes- 
tava en favor de los ginoveses, que en- 
tonce era capitán de florentines ; é allí 
supo ei conde de mí como puerto Vene- 
ris era revelado al rey de, Aragón, é como 
Nicolao Pichiiino estava con gente de 
armas ^erca de ai ; é volví con él á Lerí- 
chen, é fallamos el castillo á buen recabdo 
é la villa revelada,, é robáronle, é fueron 
al Especia por mar é por tierra, é á Puerto 
Vénerís, é non les podieron entrar, mas 



lú ANDANZAS É VIAAS 

robáronles el campo; á allí el señor conde 
de Módica é Nicolao Pechilino me envia* 
ron á Puerto Vénerís é me dieron quatro 
prisioneros ginoveses porque fuese mejor 
tratado. É partíme dellos, é ful á Puerto 
Véneris, é ya me conos^fan allí, é busqué 
una fusta, é partí de allf é ful á Liorna, é 
de alli entré por la rivera de Pisa fasta la 
ijibdat; é pueden entrar galeas con ere- 
<jiente fasta allí. Esta ^ibdat de Pisa fué 
antiguamente muy poderosa é muy rica, 
é señoreara muchas tierras, ansí en la 
tierra fírme como yslas en la mar; é 
agora es sub jugada de tíorentines, de quien 
ellos eran señores. 



Partí de Pisa é fui á Florencia, diez 
leguas de allí , por muy buena tierra 
de lavor y de pan, é buenos lugares 
gruessos en el camino, pero despoblados 
por las guerras contra IPisa ; é llegué á Flo- 
rencia , ^ibdat muy grande é muy rica , é 
muy fermosa de iíiera é de dentro, asen- 
tada en un llano, é grandes arravales de 
cada parte , una rivera por medio que va 
fasta Pisa; é desta ^ibdat non escrivo más 
largamente porque adelante se dirá. 



t»C PERO TAfUR. I 



/ 



Partí de Florencia é fui por las Alpr» 
de Pystoya por machos é buenos lu* 
gares £uca llegar á Boloña, do fallé al 
papa Eugenio; é allí rescerí grant honor de 
los castellanos que allí estavan ansf perla- 
dos como cavalleros, los quales me acom- 
pañaron quando fui á demandar li^en^ia al 
Papa para yr á lemsalem ; é me la dio , é su 
bendición y é roe di6 bula de absolu(¡ion 
plenaria en el articulo de la muerte; é es- 
tuve aqui quince dias, reposando é miran- 
do las fiestas que fazían ansí los cortesa- 
nos como los cibdadanos; esto era en 
medio del invierno, quando ellos acos- 
tumbran fazer todas sus fiestas é ayuntar 
casamientos. Esta ^ibdat se cuenta en la 
Lombardia, é es ^ibdat muy gruessa, ansí 
de pueblo como de mantenimientos, é por 
esto le llaman Boloña la gruessa; es muy 
bien encasada, é muy gentiles calles, muy 
buenos mesones, muy buenas yglesias é 
monesterios, entre los quales está el mo* 
nesterio de Santo Domingo Pedricador, é 
su cuerpo del mesmo enterrado. É por 
quanto este bien aventurado ñsé natural 
de Castilla, del linage de Guzman de la 
parte del padre, é de la madre, de los de 
A^a, el maestre Don Luys de Guiman, 
peyendo d^ aquel linage, mandó á Pedro 
de Guzman su mayordomo, el qual yva 



1 8 ANDANZAS ¿ VIAJES 

embaxadoral'Papacon la embaxada del 
rey Don Juan, que mirase aquel lugar do 
Santo Domingo estava enterrado,i despen- 
diese en aquel lugar ^ierta suma de mo- 
neda que le dio, é ansí se 'fizo. Yo vi su 
capilla é sepoltura muy bien labrada, que 
de antes deviera estar pobremente, é todo 
entorno escurpidas é pintadas las armas 
de Guzman , ansí que esto mandó fazer el 
buen cavailera Don Luys de Guzman, 
maestre de Galatrava. Por medio de esta 
^ibdat pasa una rivera pequeña, la cual la 
ennobles^e mucho; ay en elk ^ient para- 
das de molinos; unos muelen trigo, otros 
especias, otros alimpian armas, otros fa- 
zen papel, otros sierran madera, otros fi- 
lan seda, é ansí de diversas maneras se- 
sirven de aquella agua. Al un canto de la 
(^ibdat está un castillo, el muro 4el qual . 
es fecho de Réspedes, muy fuerte contra 
tiro de bombarda. En esta ^ibdat son uno 
de los mejores estudios del mundo todo, é 
de todas ^ien^ias, é ansí continuamente de 
todas naciones é de grandes hombres se 
fallan en estos estudios. Esta^ibdat es del- 
Patrimonio de la Yglesia. Aquí fíze vender 
mis cavallos é metíme en una barca yo é 
los ipios , é partí para Ferrara todavía por 
aquella rivera que dixe que pasa por Bo- 
ioña; ees tan angosta ^ que noi^ cabe m«ís. 



DE PERO TAVmU 1 9 

de una barca, é si otra le viene en con- 
tra, es forjado de sacar la una en tierra. 
Esta agua se yela cada noche de muy 
gruesso yelo, é acostumbran los de las al- 
deas tener barcas la carena ferrada de 
cravos agudos, é ellos con palancas ferra- 
das agudas^ de media noche abaxo, andan 
por la rivera quebrando los yelos , por fa- 
zer camino á los que pasan; é salen los 
niños cantando, diziendo: buena chaza, que 
quiere dezir: buena elada. Ansi por esta 
rivera andovimos fasta llegar al Pó, que 
es una de las grandes riveras del mundo;' 
é este es uno de quatro bragos que defien- 
den de las Alpes de Alemana; é por el 
Pó llegamos fasta la ^íbdat de Ferrara; é 
allí fuy á fablar al Marques é Señor de 
esta^ibdat, é estuve en ella tres dias; é 
partíme por la rivera del Pó, é fuf á 
Francolín, é de allí continuando por la 
rivera fasta entrar en la mar ^. que avíe, 
una jomada. 



Allegué á Veneja á ora dé viesperas, 
dexando á la mano derecha é á la 
ysquierda muchas yglesias 6 mo- 
nesteríos é mesones, todos asentados sobre 
la mar á la manera que Veneja está; é como 
llegué á la qibdat é descendí en tierra. 



20 ANDANZAS É VIAJES 

luego filemos á la ygleaia de Sant Marca, 
que es ;unto á la ribera del mar, é, fecha 
nuestra oración, fuemos aposentamos á 
un mesón que dizen el Esturión , muy no« 
table aposentamiento, é estuve alU este 
dia é la noche siguiente. Otro dia , después 
de oyda missa, fui á saver la lonja de 
micer Sylvestro Morosin, en qwien yo 
traya mi cambio, é luego lo fallé, é lo 
aceitó, é me aparejó la paga. Esto es 
cosa que ellos non la tardarien por nin« 
guna cosa del mundo, é bien que todos 
los mercaderes en todas las partes lo usan, 
pero éstos más que todos á complir la 
verdat se esfuerzan. Allf fallé aquel dia 
con él á Cario Morosin , un mercader que 
estava en Sevilla é tuvo grant tiempo los 
almadenes arrendados,, donde yo en la 
casa del maestre Don Luys ove con él 
gran conos^imiento ; é por aquello él me 
resfibió mucho bien, é fÍ2ome aparejarme 
casa suya , donde posé tanto que allí es- 
tuve en Veneja. É aquí me informé bien 
del pasaje de lerusalem , é supe como non 
lo podía fa2er dende á tres meses, por 
que acostumbran los navios, que fazen 
el pelegrinaje, non partir fasta el dia de 
la A^ension , que es en el mes de Mayo. 
É yo quisiera, en aquel tiempo que non 
podía pasar allende, yr á visitar la tierra 



DX puto TAFUR. 21 

de los xpianos , ansi como la corte del Em* 
perador é del rey de Francia; é ove con- 
sejo coa aquellos mercaderes mis amigos, 
é dixéronme que lo devía dejar fasta la 
buelta de lerusalem , é que, en tanto, fuese 
á ver á Italia, que era singular cosa de 
ver, é que se acercaría la quaresma, é 
que podría yr á tenerla á Roma, é des- 
pués podría venir por Nápol é ver al rey 
de Aragón, é non me quedaría cosa por 
ver de Italia, é vemf a á tiempo con veynte 
dias é más ante de la partida; é pares^ió- 
me buen consejo, é fizelo ansí. E fuí por 
Italia mirando muchas ^ibdades é villas, 
é lugares, 6 fortalezas fasta la quaresma, 
que vine á tenerla en Roma ; é entonce el 
papa Eugenio estava en Boloña, como 
dixe, que le avíen echado de Roma un 
tratado de una parte que se teníe contra 
él, para lo matar 6 prender, é escapó en 
una barca por la rivera del Tybre , é fué 
fasta en Pisa, é de allí á Florencia é Bo- 
loña. En Roma estuve toda la quaresma 
visitando los santuarios é obras, é edifí* 
^os antiguos, á nuestro pares^er maravi- 
llosamente fechos, los quaks yo dubdo 
non solamente poderlos escrivir, mas aun 
aver mirado entiendo como se devía; é si 
yo, según t la magnificencia é grandexa de 
la cosa, en algo menguare, sea perdonado. 



22 ANDANZAS ¿ VIAJES 

porque yo non $oy bastante á tan grant 
fecho, aunque aterrado é destruido é der- 
ribado é aflacado; pero bien muestra á 
quien mirarlo quisiere quanta fué su 
grandeza, que demás de las grandes per- 
secuciones que en ella vinieron, después 
que su cayda se comentó por las discor- 
dias de los principes ^ibdadanos della, é 
aun los estruymientos que los poderosos 
reyes, que después la guerrearon, en ella 
fízieron, é la antiguedat del tiempo, en el 
qual todas las cosas se consumen , el papa 
Sant Gregorio, veyendo que los fieles 
xpianos que del universo allí concurrían, 
por procurar salvación de sus ánimas, 
viendo la magnificencia de los edificios, 
en tal manera espedían en los visitar, que 
empachavan el santo propósito con que 
Wnieran, por tanto mandó desatar todas 
ó las más de las magnificas obras, que 
avían quedado de los antiguos tiempos. 
La ^ibdat es en circuyto muy grande, de 
muro en tomo veynte é quatro millas, 
que son, al tercio, ocho leguas de las 
nuestras, é ansí lavrado é enfiesto, que 
paresf e que hoy sale de la mano del maes- 
tro; é si en alguna parte desfalles^e, será 
donde algunas vezes los tyranos entraron 
en la ^ibdat, que la obra es tal, que, aun 
derribándola é estruyéndola , non la pue* 



Dik nCRO TAFUlt. 23 

den acabar, quanto más dezándola estar 
como los antiguos la fabricaron. Por me- 
dio desta ^ibdat pasa una rivera, que los 
romanos truxieron con grandissimo tra- 
bajo é metieron por medio della, é esta 
es el Tiberi; éfizieron nuevo suelo , dizen 
que de plomo, é entradas é salidas á la 
una parte é á la otra de la ^ibdat, ansf 
para abrevar cavallos, como para tomar 
agua é fazer otros servicios convenientes 
al pueblo; é quien por otro lugar entrase 
anegarse ía. En esta rivera ay muchos 
molinos de la una parte é de la otra, que 
fazen la ^bdat toda una. Al un canto 
está un castillo fecho á mano de tierra 
echadiza, é crecido otero tan alt<^ como 
una montaña, é encima del obrado de 
muy alto muro é muy valientes torres; 
este llaman el castillo de Santo Angelo, 
que está sobre la puente del Tfberí, pa- 
sando á la yglesia de Sant Pedro, do es el 
asentamiento é posada de los Apóstoles. 
Dizen que fué una grant mortandat en 
Roma, que turó grant tiem{K>, é fué re- 
velado ai papa Gregorio, que íiziese una 
grant procesión á una yglesia en cabo de 
la ^ibdat, que llaman Santa Ágata de la 
Suburra , donde antiguamente avia- un 
ídolo, que se adorava de los gentiles, é 
aún secretamente de algunos aunque 



34 ANDANZAS S V1AJSS 

xpianos, porque algo Íes ovieae quedado 
del rito gentíUco; é como fuese la pro- 
«jesioQ coa el Papa» quando llegaron á la 
yglesia é emparejaron con la ymágen del 
Ídolo 9 di6 ua grant tronido^ é partióse 
en peda^os^ é el Papa, veyendo aquel mi* 
raglo, ñzo su procesión; é bolviéndose de- 
votamente á la yglesia de Sant Pedro, 
pasando por aquella puente debaxo de 
aquel castillo, vieron encima de la mas 
alta torre él é todo el pueblo un ángel 
con una espada sacada llena de sangre, 
como la alimpiava al manto é la metía 
en su vayna, en señal como Dios era ya 
aplacado é non le plagie que más gente 
moriese; é la ydolatría fué quebrantada é 
ansí aquel castillo de aquella ves ovo non- 
bre castillo de Santángelo; é ansí está oy 
é el ángel ansí puesto. Dizen que el papa 
Gregorio , visto este miraglo é ansí mesmo 
las cosas é obras magníficas é ansí miracu- 
losamente fechas, que en Roma avía, é 
porque los xpianos más á los edificios que 
á los santuarios deciinavan ver, los más 
é mayores mandó derribar, ansí que aún 
non pudo tanto fazer, que los que oy allí 
van, si de ver gentiles cosas an deseo, 
antes aquellos que otra cosa van buscar. 
El Papa tiene su posada junta con la ygle- 
sia de Sant Pedro, que es debaxo del 



DE PSRO TAFUR. 25 

monte Aveotiao, lugar donde antígua- 
mente se usó procurar la libertad de Ro- 
ma, — por esa vía se a de procurar la de 
nuestra fe por aquel que es defensor cons- 
tituydo para esa mesma contra quaks- 
quier ereges que la querrán violar,— donde 
los Emperadores , ante que res^iban la co- 
rona, an de estar ^iertos dias como que 
teniendo real contra los que contradixie- 
sen la nuestra santa fe católica; é después 
de allí, con ^iertas ^eríraonias, de que 
agora non entiendo escrivir, res^iben la 
postrera corona de oro. La posada del Papa 
es comunal aposentamiento, mas, segunt 
yo lo vi, mal parado. La yglesia de Sant 
Pedro es notable yglesia, la entrada della 
magnífica é por gradas muy altas, é lo 
alto labrado de musayco ricamente; de 
dentro, la yglesia grande, pero bien pobre 
é mal tratada é sugia é en muchas partes 
derribada; á la mano derecha está un pilar 
alto como torrecilla , é en él está la santa 
Verónica; é quando la van de mostrar, 
en la techumbre alta de la yglesia está un 
agujero, é cuelgan por unas maromas un 
arca de madera en que vienen dos cléri- 
gos, é defienden en aquel torre jon, é 
luego suben el arca arriba, é ellos con 
grandíssima reverenda sacan la Verónica 
é muéstranla á las gentes, que en aquel 



26 ANDAN<^AS £ VIAJES 

día señalado allí concurren; é muchas 
ve^es acaesf e peligro de morir gentes, tan- 
tas vienen é tan grande es el aprieto. Un 
poco más adelante están dos colupnas 
grandes de fuera encayadas de madera, 
donde meten á los que son tocados de los 
espíritus ; é estas son donde Nuestro Señoi; 
predica va al pueblo en lerusálem; en fren- 
te destas está colgada la soga 6 cuerda de 
que se aforcó Judas, que es tan gruessa 
como el braco 6 más; é en el altar mayor 
están los cuerpos de Sant Pedro 6 de Sant 
Pablo, que es grandíssima perdonan^a, en 
^ierto dia, plenaría á culpa é pena ; está la 
silla donde Sant Pedro fué asentado, é 
allf se asienta el Papa quando es elegido. 
É bien que devotamente los estrangeros lo 
miran, pero ello nin riconin reverenciado 
se tiene. Muchos otros «santuarios en esta 
yglesia están. Al otro costado della está 
una alta torre fecha de un pedazo de losa, 
al modo de un diamante de tres esquinas, 
é puesto sobre tres carnicoles de latón; 
ansí que muchos , pensando que sea cosa 
santa, pasan entre el suelo éel asiento de 
aquella torre. Esta fué una obra fecha 
por reverenc^ia de Jullio César, é asignada 
por su sepoltura; é encima della están 
tres manganas gruessas doradas, en que 
están los polvos del emperador Gayo ^é- 



DE PERO TAFim. 27 

sar; é ciertamente es un noble edifí^io é 
maravillosamente ordenado é pK>r estraña 
manera; ésta es la que dizen el aguja de 
^lésar, é en medio, é al comiendo, é aun 
al cabo están algunas letras antiguas en- 
talladas, que no se pueden ya bien leer, 
pero en efeto dezfan como allt estava 
sepelido el cuerpo del ^sar. É entorno 
deste están otros muchos edificios derro- 
cados por tierra. La ^ibdat de Roma es 
mal poblada segunt su grandeza, é es opi- 
nión de muchos, que después que fué des- 
truyda é abaxada é despoblada, que de 
aquellos grandes edificios é cuevas , é sis- 
temas, é casas, é bóvedas baxas, que agora 
están desabitadas, sale tan inpon^oñable 
ayre, que faze impresión en los cuerpos 
humanos; é de aquél se dize que Roma 
es mal sana. É en el tiempo de su pobla- 
ción por el contrarío era. É bien pares^e 
que á los lugares do está mayor pueblo 
mayor salut falla la gente, ansí como 
en Campo de Flor, que es un grant bar- 
río, é Campo Dólio, que es otro grant 
barrio, é la pla^a Judayca, que es una 
grant puebla, é todo lo otro restante 
son casas adradas. La yglesia primera 
que «se dize que fué entre los latinos, es 
Sant Juan de Letran, donde los Padres 
Santos an su advocación , é de allí se 



a8 ANDANZAS ¿ VIAJES 

llaman obispos; ansí en ella como en 
torno della ay cosas bien singulares de 
ver. Esta yglesia, segunt se dize, fué la 
casa donde Roma tenie su tesoro , é allí 
está la puerta Tarpea, que el (^éMít abrió 
quando sacó el tesoro, que fasta la ora 
siempre avía estado perrada. El empera- 
dor Constantino, quando se convirtió á la 
fe católica é dio el Patrimonio del Impe- 
rio á la Yglesia é la dotó, suplicó al papa 
Sylvestre, que él diese tal bula para aque- 
lla puerta para el ánima de los que por 
allí entrasen , qual de antes para la vida 
era otorgada á los que allí llegavan; é era 
ansí, que qualquiera qu^ viniese fuyen- 
do, é allegase á la puerta Tarpea, por 
ningunt delicto que oviese fecho, non lo 
podiesen de allí sacar; é esto por reve- 
rencia del tesoro que allí estava. É agora 
el Papa le otorgó, que qualquiera que por 
allí entrase fuese asuelto á culpa é á 
pena ; é por que muchos avíen osadía de 
pecar con enten^ion de ser asueltos en 
aquella entrada, el Papa mandó ferrar é 
que non se abriese si non de ^iento á 
^iento años, é después abaxó á ^inquenta 
años, é agora como el Papa lo quiere dis- 
poner. En esta yglesia están las caberas 
de Sant Pedro é Sant Pablo, grandfssima 
reliquia é grant perdonan^a á culpa é á 



DC PERO TAFÜR. 2^ 

pena, quando las muestran ansí en aque- 
lla manera que la Verónica en la yglesla 
de Sant Pedro. Aquf está al un canto de 
la ygletta una capilla apartada, que lla- 
man Santo Santorum, é está una ymagen 
de Nuestro Señor de la ^inta arriba en una 
losa pintada. É dizen que Nuestra Señora 
rogó á Sant Lucas, que ñié gran pintor 
de la mano , después de la muerte de su 
fijo, que le pintase su ñgura, é Sant Lú- 
eas , teniendo aderes^ado para la pintar, 
fallóla pintada ; y ciertamente es cosa de 
grandíssima devo<¡ion é obra bien propia, 
como de aquél que tuvo é tiene poder para 
fazer todo ; allf muestra bien la figura de 
Nuestro Señor é su hedat, é su color, é 
todo qual era, é un lunar en el carrillo 
ysquierdo en nuestra humanidat. Ésta es 
la cosa de mayor reverencia nin mayor 
reliquia que en Roma está. Continuamente 
la guardan de ora en ora quatro onbres 
onrrados con sus ma^as de fierro, é un 
dia del año, que es Santa María de me- 
diado Agosto, sacan á aquella reliquia con 
mucha gente darmas é muchos juegos é 
grant procesión, é lévanla á Santa María 
la Mayor, é están allf aquel dia é la noche, 
é otro dia la vuelven á su lugar; é todo 
este tiempo quien allí está gana plena- 
ría indulgencia. En este kigar do est& esu 



30 ANDANZAS £ VIAJES 

reliquia, non entran mugeres ; é dizen que 
porque una dizo tales cosas por que re- 
bentó. A la puerta desta capilla están dos 
campanas, dizen que las primeras que ovo 
en el mundo. En esta yglesia se faze la 
election del Papa, é aquí le fazen las (¿iri- 
monias é res(^iben las coronas. En esta 
yglesia hay muchas reliquias que Santa 
Elena y madre del emperador Constanti- 
no , embió quando fué á Ultramar. Esta 
yglesia es grande, pero non rica, nin bien 
labrada, nin limpia , nin bien aderesijada. 
De fuera della en una gran plaqa están 
muchos ediñ<;ios é memorias antiguas; 
está la fígura de aquel Mu^io que degercó 
á Roma é, pensando matar al Rey, mató ai 
privado, por quél se condenó é dexó que- 
mar el brai^o derecho; éste está sobre ^un 
gran cavallo de latón dorado ^ é ovo buen 
maestro ansí su ñgura como el cavallo en 
que está. É allí en torno de aquella pla^a 
muchas é diversas cosas están, ansí de figu- 
ras como de mármoles é losas, é piedras 
con letras entalladas antiguas. É allí ^erca 
está el Coliseo, que fué, segunt dizen, el 
mayor é el mejor é más rico ediñ^io que 
en el mundo fué fecho, é bien pares^e, 
aunque por la mayor parte está desfecho, 
su grandeza é maravillosa fábrica. É serie 
largo d^ dezir cómo los romanos teníen 



DC PERO TAFUR. 3 I 

este Colisee, é con quaata reverencia, é 
la estatua que allí tenían, tan grande, que 
teniendo los pies en el suelo, tenía la ca- 
be^ en lo más alto de la techumbre , sa- 
cando el bra^o derecho alto, é tenía en la 
mano una grant mangana , — la qual está á 
la puerta de Sant Juan de Letran, — dixen 
que dando á entender como la redonde^a 
del mundo era en su mano; é de allí dizen 
que los emperadores tomaron esta ^erí- 
monia de fazerse traer la mangana delante 
de sí. É dizen que esta estatua en torno 
della teníe todos los reyes é príncipes del 
mundo, de cada uno su estatua con una 
cadena á la garganta de cada uno ligada á 
los píes de aquella grande estatua, ansí 
que, quando sabíen que algún rey ó prín- 
(jipe se revelava contra Roma, derrivá- 
vanle su figura, é proveyen contra él, 
mandándole fazer guerra. Como quier que 
ello sea, este Coliseo muestra aver seydo 
una muy magnífica é suntuosa obra. 9^rca 
del están los palacios de Octaviano Augus- 
to, que dizen que él fiao é enfortales<¡ió, 
por que le fué dicho por una de las Sebi- 
Uas, que, quando la Virgen pariese, su 
estatua caería; é esto fué en el aveni- 
miento é nas^i miento de Nuestro Señor; 
é cayó su palai^io, é aun se dize que en 
cada año en el dia del nas^imiento de 



31 ANDANAS Ú VlAJtS 

Nuestro Señor ana parte se cae ; alli es- 
taha grande altura como otero, 6 bien 
pares^e que de muy grande edificio der- 
ribado se ñzo aquella altura; é allí pa- 
res^en muchos mármoles é losas é pie- 
dras grandes, é otras ibuchas cosas, que 
muestran bien lo que deviera ser; 6 allí 
está un notable monesterio de la orden 
de Sant Bemaldo, que se llama Santa 
María la Nueva. Está en Roma una 
yglesia que se llama Santa Cruz de 
Ierusalem,'é alli está el título que fué 
puesto encima de la crus de Nuestro 
Señor, que dize, ms nazarbnus; é toda 
esta yglesia , ansí el suelo como las paredes 
é toda la obra , fué fecha de la tierra de 
f erusalem trayda por laste en los navios, 
quando Santa Elena envió las santas re- 
liquias de lerusalem á Roma; é aquí es 
indulgencia plenaria á culpa é pena. Está 
otra yglesia muy notable que dizen Santa 
María la Redonda , que antiguamente de 
los romanos era población do tenían con- 
sejo, é es fundada sobre muy grandes 
colupnas é cubierta de plomo; é un dia 
del año es plenaría indulgencia. Otra 
yglesia está de dueñas do está la cabera 
de Sant Juan Bautista; en su dia es in- 
dulgencia plenaría. ^rca de allí estájana 
grant colupna de una piedra, la qual fué 



DE PKRO TAFL'R. 33 

fecha á memoria del emperador Trajano 
que fué de Castilla, natural de Pedraza, 
c dio las leyes á Roma por do oy ellos é 
nosotros usamos, ansí en las batallas conu> 
en el regimiento público. É alli tres ó 
quatro ó mas arcos triunfales están, los 
quales los romanos á aquellos que venían 
vitoriosos fazian, entre los quales uno. 
que fué fecho á Jullio César, es muy no- 
tablemente obrado. Está aquí una yglesia 
muy antigua, que llaman Escala Celi« 
debaxo de la qual está un grant aposen- 
tamiento de bóveda so tierra, é allí algu- 
nas veces los romanos tenían consejo , é 
allí filé muerto Jullio ^lésar por mano de 
Casio é Bruto. É luego está la yglesia de 
Santa María la Mayor, donde en ^ierto 
dia del año ay indulgencia plenaria , é ú 
la puerta, en una grant pla^a, ay una grant 
pila de una piedra de un pórfido, que non 
se puede estimar el valor della; en esta 
yglesia ay muchas reliquias. É junto con 
ella está una yglesia que llaman Santa 
Presidís , donde está la mitad de la coluna 
en que fué acotado Nuestro Señor, é allí 
está el cuerpo del bienaventurado Sant Ge- 
rónimo; é en su dia ay plenaria indul- 
gencia. Está la yglesia de Sant Pedro de 
Vincula, donde fue encarcelado; é ansí 
mesmo plenaria indulgencia. Fuera del 

3 



34 ANDANZAS ¿ VIAJES 

muro está U yglesia donde fueron desca- 
bezados Sant Pedro é Sane Pablo, en que 
están aquellas fuentes que son de agua 
muy provechosa; é ansí mesmo tiene in- 
dulgencia plenaria. É ^erca de allí está 
el monasterio de Sant Pablo, muy nou- 
ble, de la orden de los Pedrácadores, con 
esta misma indulgencia. É otras cosas 
muchas, é santuarios, é indulgencias pie- 
nanas, é maravillosos edificios, que serie 
largo de dezir, en esta ^ibdat están; é 
por que los que veníen con enttncion de 
visitar las cosas santas, mirando los edifi- 
cios é obras antiguas que en la ci^xiat 
avía, el Papa Gregorio mandó todos ó la 
mayor parte dellos derribar, por que de- 
xasen aquella visitación é siguiesen los 
santuarios, pero non se pudo tanto der- 
ribar, que las más cosas 6 parte dellas 
non parescan aquello que fueron. Allí 
están las sepolturas de Remos é Rómulo, 
primeros edificadores de Roma; é están 
otras muchas estatuas ansí de onbres 
como de mugeres, que, por cosas que fe- 
zieron, las pusieron allí á perpetua me- 
moria. Roma, que solíe ser cabeqa del 
mundo é agora es cola, en sus qirimonias 
non pierde nada de aquello que , quando 
soíudgava al mundo, tenía; pero está en 
tan baxo estado que decirlo es vergonzoso. 



DE PERO TAFDR. 35 

Dtzen , que por no perder el derecho que 
tienen á ser señores del mundo, como va 
lo fueron, que un día del año fazen una 
protestación contra el Papa, diziendo, que 
ellos están prestos para sojudgar el mundo 
segunt solían , que non pierden el derecho 
que dello tienen, puesto que el Papa ge lo 
estorva; é esta protestación se fase el 
martes de CarnestoUendas. É plugiese á 
Dios que ya eljos fuesen para regir asi- 
mismos, é non fuesen como los ytalianos 
dizen por ellos, que son vituperio de la 
gente, dados á todos vigios; é ansí todos 
los maltratan. Jamás fallé un onbre en 
Roma, que me sopiese dar ra^on de aque- 
llas cosas antiguas por que yo demanda- 
ra; mas creo que lo supieran dar de las 
tavemas é lugares desonestos. Dizen , que 
por maravilla ninguno dellos comen en 
sus casas; é bien muestran sus gestos é 
atavíos, ansí de fuera como de dentro de 
casa, quien ellos son. Esto digo por la 
mayor parte, que non es dubda en tanta 
multitud que non aya algunos buenos. 
Dizen que Roma, aunque despoblada, 
tiene mas gente que ningunt pueblo del 
mundo de xpianos; pero en partes ay del 
muro adentro, que non paresqe si non una 
montaña espesa, é ay muchas salvaginas 
que crian en aquellas cuevas, ansf como 



36 ANDANCAS Ú VIAJÍS 

liebres é raposos, é lobos, é (jiervos, é di- 
zen que puercrespioes. Están en Romd 
dos estatuas, é dizen que fué quistion 
entre los villanos é ñdalgos diziendo los 
villanos , que ¿por qué ra^on, seyendo fijos 
de un padre , era saber, Adán , é por con* 
siguiente He va madre, que por qué los 
fídalgos los avian de preceder? É dize el 
villano en unas letras que tiene entalla- 
das: CUM PATER ADAM NOBtS SIT , MATER 
EVA, CÜR IGITUR NON SUMUS NOBILITATE 

PARES? Respondió el ñdalgo é dixo: de- 

GENERANT OMNESVICJIS, FIUNTQUE MINORES, 
EX.ALTAT VIRTUS, NOBILITANTQUÉ MORES. 

É de allí se dize los fídalgos quedar con 
mayor juredi^^ion, é aun se dize, que 
aquella fué la cabsa por do se fizo la ley 
que ningún villano nin muger non pudiese 
aver consuladgo , la qual ley después fué 
quebrada , quando propuso en el senado 
Gayo Mario, segunt Salustio lo dize. 



Partí de Roma é fu! á Viterbo , que es 
una gentil qibdat, do están muchos 
baños de agua caliente, dizen que 
para sanar toda enfermedat , é que , á su- 
plicación de un físico privado del Papa, 
el Papa los mandó derribar, é non se sabe 
qual nin en qué manera á qual enferme- 



DE PERO TAFUR. 37 

dat aprovecha, é dizen que poco tiempo 
a que an fallado que sana la ydropesia. 
Aqui está un cuerpo santo, de Santa Rosa. 
De aqui pan! é fuf por unas cibdades que 
llaman Nernia , é otra Ternia , é Espoleto 
fasta que llegué á Perosa, una grant ^ib- 
dat, é de allí fué natural Braccho, aquel 
grant capitán, é Esforza, padre de este 
duque de Milán ; é toda aquella tierra es 
tan poblada, que pares^e que se quieren 
juntar lugar con lugar grandes cibdades, 
é villas, é castillos. Partí de Perosa é fui 
á la ^ibdat de Assis, do fué natural Sant 
Francisco é Santa Clara , c donde oy están 
sus cuerpos, é es una notable ^ibdat; é 
ay en ella ocho ó diez monestertos ansí 
de varones como de fembras del abito del 
bien aventurado Sant Francisco, entre 
los quales en la plaza mayor está el mo-* 
nesterio principal , é allí fui á posar, por 
quanto fallé allí un criado del cardenal 
nuestro de Castilla, que era mucho mi 
amigo, é allí estuve tres dias reposando. 
Dizen que el cuerpo de Sant Francisco 
está allí enterrado en un lugar que ellos 
muestran, pero la verdat es que. ninguno, 
non lo sabe en qué lugar está aunque 
dentro en el monesterio , salvo el Papa é 
un cardenal , é un frayle del mesmo mo- 
nesterio de quien el Papa lo confía. El 



38 ANDANZAS Ú VIAJES 

monesterío es bien notable , é ricamente 
obrado. Partí de aquí, é fui á una ^ibdat 
que llaman Gúbio, é es del conde Or- 
bin de la casa de Malatéstis, é en el ca-- 
mino estavan gente darmas aposentada 
del conde Francisco,-— é á la ora fazíe 
guerra al Papa, é le tenía ocupada mucha 
tierra , — é fui consejado que embiase mis 
cavallos desde Assis con un onbre ^ibda- 
daño onrrado de allí, que y va á fablar al 
conde, é yo que fuese á pié, é ansí lo fíze; 
é andube aquel dia, é otro, á medio dia, 
llegué á Gúbio, una grant ^ibdat del 
conde , é fallé quel conde era salido á pié 
con la procesión á res^ebir al cardenal de 
Colupna , que era hermano de su muger, — 
éste es el sobrino del papa Martino, — é 
vile venir en medio de los clérigos é can- 
tando ansí como ellos, é ansí metieron al 
cardenal é lo resi^ibieron honorablemente. 
Yo llegué al conde é le fíze reverencia é 
le dixe, que me ñziese algunt bien por 
amor de Dios, que era un pobre onbre 
que venía de Roma é yva á lerusalem ; é 
los míos quedaron á trecho, que les avía 
dicho que non llegase ninguno conmigo; 
é el conde apartóse conmigo, é á lo pri- 
mero me preguntó, que dónde era: dixe 
que despaña; é preguntóme, si era gen- 
tilonbre de natura: dixe que sí; pregun- 



BK PERO TAWUti. 39 

tome, si era cawilefo: dsxe que sí; é^rt- 
gantómey de mi nes^enidat cómo Tenía 
é que es lo que avf a menester. Yo le conté 
el caso de mi venida é por qne avia ve- 
nido á pié, é como non avía menester 
ninguna cosa-, qne yo traya asas para mi 
camino, mas qne, por visitarlo é faUar 
con él, me avia llegido en aquel abito; é 
luego me abraxó tan estrechamente é dixo: 
por ^ierto, aunque vos non querays vos 
sereys aquf ayudado deso que yo tengo; 
yo le dize: que en ningunt caso yo no 
recibiría del ninguna cosa, que ansí lo 
avía propuesto en la partida de mi tierra, 
tanto que yo lo toviese. É él flbome folgar 
é reposar aquel dia é otro, é después lla- 
mó á un escudero suyo, é mandóle que 
me acompañase por sus tierras fasta la 
^ibdat de Rímino , que es puerto de la mar 
é suya, é que me fiáese todas las espen- 
sas, é en Rímino me fiáese dar navio é 
todas las cosas pagadas fasu meterme 
dentro de Veneja. E yo partíme del é él 
de mí con tanta domestiquen como si 
con él me oviera criado, ó oviera muy 
estrecho debdo. Él, al partirme, tomóme 
por la mano, é metióme á su cámara, é 
dixo : algo tomares de mí aunque vos pese, 
pues sé que lo aves menester; é fiíome 
dar de sus camisas, é paáos, é tovajas de 



40 ANDANZAS B VIAJES 

cada uno tres pares , é condoliéndose mu- 
cho porque del non quería tomar otra 
cosa ; é ansi me despedí del muy humana- 
mente como si fuéramos yguales en es- 
tado , é encargándome mucho que rogase 
á Dios por él, é á la venida veniese á visi- 
tarlo. Este buen conde es ya ñnado, é 
dizen que morió santamente é es cano- 
ni(jado por santo. En esta ^ibdat de Gú- 
bio están muchas reliquias , entre las qua- 
les está el dedo, de la mano derecha de 
Sant Juan Bautista Con que él señaló: ecce 
agnus Deu Partíme con el escudero é fue- 
mos á la ^ibdat de Orbin , donde él era 
conde, é fízome estar allí un.dia; é de 
allí en dos dias llegamos á Rímino, una 
grant ^ibdat é suya del conde, é allí es- 
tuve dos dias. El escudero aparejó el navio 
é las vituallas é pagólo todo fasta entrar 
en Veneja, é á la partida me dixo: señor 
ca vallero, el conde, mi señor, me mandó 
que vos diese ^ien ducados, vedéslos aquí; 
yo agradesgíle mucho al señor conde su 
buena humanidat é limosna ; pero que yo 
tenía asaz de lo que avía menester, é que 
si á la buelta yo me viese en tanto estre- 
cho , que sin dubda yo le suplicaría bien 
por ello, é que lo bolviese en buen ora, 
é besase las manos al conde de mi parte; 
é ansí nos partimos. 



\ 



t 



DE PERO TAFUR. 4I 

Esobi en mi navio, é fezimos vela, é 
venimos otro dia á la ^ibdat de Re- 
vena, pueblo muy antiguo é grande 
en circuyto, aunque non bien poblado, é 
allí ovimos buen viento, é á ora de vies* 
pras llegamos á la ^ibdat de Veneja, donde 
fui muy bien res^ebido de aquellos mis 
amigos mercaderes, é fallé bien presto mi 
dinero que allí tenía , para quando oviese 
de partir; é fínéronme aposentar en tasa 
de aquel mi amigo Cario Morosin, é allí 
estuve treynta dias é más esperando fasta 
el dia de la A^ension , que es en el mes 
de mayo, en que los navios, especial- 
mente los del pelegrinaje, an li^en^ia é 
parten para donde an *de yr. É en este 
tiempo yo me ygualé con el patrón de la 
galea , según t la costumbre ellos an , por 
el nolito del navio é por el comer abasta- 
damente , con las colaciones de muchas é 
buenas conservas ansí á la mañana como 
á la tarde é noche, yda é venida fasta 
Veneja treynta é ^inco ducados por cada 
persona; é yo, porque me ygualé que me 
dexasen en lerusalem , díles por mi é dos 
escuderos mios sesenta ducados, á cada 
veynte por persona. É pasé e^te tiempo 
en Veneja aviendo mucho placer é mucho 
descanso, é aun no faziendo grant gasto, 
é cada dia mirando cosas ricas é gentiles. 



42 ANOAN^XS í VIAJES 

É de ora en ora se saTÍe nuevas de todas 
las partes del mundo; porque el mareage 
déstos es muy grande, é todo su tráfago 
anda sobre la mar, é por tanto continua* 
mente vienen navios de todas partes, é se 
sabíe nuevas de donde onbre las quisiese 
preguntar. É ansf partimos este día des- 
pués de resabida la bendición , 6 feámos 
vela á medio dia, é tomando la parte 
siniestra del golfo, que es la Esclavonia, 
porque la mayor parte es de venecianos, 
é aun porque en aquella ribera ay muchos 
puertos seguros é yslas é lugares para 
tomar refrescamientos; é fuemos otro dia 
siguiente á una villa que llaman Párenlo, 
en la Esclavonia, é de af nos levantamos 
é anduvimos fasta la ^ibdat de Zaira , ansí 
mesmo en la Esclavonia é de venecianos; 
é de allí fuemos á la ^ibdat de Anisa, que 
es en Esclavonia, cámara del Emperador 
é á su señorío se rije; é en todo este ca- 
mino pasamos por muchas yslas pobladas 
é despobladas de Esclavonia. Esta tierra 
es muy montañosa, muy áspera, muy 
alta; las gentes las más cres^idas de per- 
sona que jamás nunca vi, pero, |qué sal- 
vática gentil Aquí se crían los mejores 
acores , después de Nuruega, que ay en el 
mundo, é dixen que en muchas partes 
desta pr^vin^ia se falla minero de plata. 



DB PERA TAFim. 43 

E continuamos nuestro camino 9iem]>re 
por el golfo á la parte de la Esclavonia, 
é pasamos por la Velona y una grant ^b- 
dat que poco tiempo a que el Turco la 
avía ganado. É salidos de la Esclavonia, 
navegamos por la costa de Albania, que 
es en aquella mesma ribera, desando á la 
mano derecha toda la Italia fasta el cabo 
de Spartivento; é entre la Italia é la Es- 
clavonia está el golfo de Veneza , que tura 
ochocientas millas, é en fin della está la 

ysla de Corfo ^ 

El golfo de Venesa aca- 
bado en el fin del qual en desembocando 
está la ysla de Corfo, la qual dizen los 
venecianos ser la puerta de su ^ibdat, é 
de la ^ibdat de Veneza fasta allí se dize 
aver ochocientas millas, dexando á la 
parte de á man derecha la Italia, é en 
aquella parte la Pulla , que se llama Tierra 
de Lavor, é de la parte siniestra la Escla- 
vonia, que antiguamente se llamava Dal- 
ma^ia, 6 grant parte de Albania. Esta 
villa de Corfo es poblada de griegos, é 
poco tiempo a que el rey Lan^alango de 
Nápol la ganó é sostuvo con enten^ion de 
fazer la conquista de lerusalem, donde 
rey se llamava, é dízese, que, por alguna 
nes^esidat que ovo, la vendió á los vene- 
cianos, los quales la poseen oy; allí esto- 



44 ANDANZAS Ú VIAJES 

vimos dos dias surtos por mengua de buen 
viento , é el tercero partimos faziendo la 
via de Modon, que es ansí mismo en la 
Grecia. Este dia dexamos á la man ys- 
quierda, que se podíe bien ver, el golfo 
de Pátras, do es la ^ibdat de Florencia, 
^ibdat muy antigua é de grandes edifi- 
cios, quier que despoblada. Este golfo de 
Pátras se lan^a por la tierra, que con otro 
golfo que entra por la otra parte ciñen la 
tierra que se llama la Morea, que anti- 
guamente se llamava Acaya, la qual es 
del imperio de Constantinopla é patrimo- 
nio del primogénito, que en la lengua 
griega llaman Díspot de la Morea; é estos 
dos golfos ^iñen tanto la tierra, que en 
la entrada dizen que non ay mas de dos 
millas. É un emperador de Constantino- 
pla fué de opinión de la fazer ysla , é por 
consejo de los suyos mudó de aquel pro- 
pósito é la ^ercó de muy fuerce muro , el 
qual está oy. El quarto dia llegamos á 
vista de la ^ibdat de Modon ; é seys millas 
antes fallamos un escullo do está un mo- 
nesterio muy notable de calogueros de 
Sant Basilio, que nosotros los latinos lla- 
mamos monges , é' allí , porque el viento 
era escaso é por ver el monesterio, rogué 
al patrón que con la barca me embiase, é 
fui al monesterio, é léveles pescado, que 



1>E PERO TAFUR. 45 

jamás ellos según su regla non comen 
carne; ellos nos res^ibieron alegremente 
é nos mostraron la casa, é luego nos par* 
timos. Dizen los de aquella tierra que 
viven santamente; á este monesterio lla- 
man Estanfáríe. Este mesmo día llegamos 
al puerto de Modon , que es entre la dicha 
villa é la ysla Sapiencia , é allf surgimos, 
é decendimos en tierra por algunos re- 
frescamientos para el navio, é aun por 
algunos negocios que el patrón é algunos 
de la galea tenían en el lugar, por quanto 
ellos eran venecianos, é el lugar del se- 
ñorío suyo. Éste es lugar de dos mili ve- 
cinos , la mar lo ^erca de dos partes , bien 
murado é asaz fuerte, aunque llano; mu- 
chas huertas de todas frutas é tierra muy 
abastada á modo del Andalucía; buenas 
posadas; la lengua griega; el regimiento 
de Veneza. Seys millas deste lugar, por el 
otro golfo que antes dixe, está Coron , una 
buena villa é muy grandíssima fortaleza, 
ansí mesmo de la lengua griega é de la 
señoría de Veneza ; éstos tienen en la Mo- 
rea porque les es muy nes^esario para 
fazer sus mercadurías; biven gente muy 
rica, porque son puertos descargadores 
de todo el linaje , é de toda la Grecia , é 
del mar Mayor; aquí nos detuvimos seys 
Jras. Después fezimos vela la vía de Can- 



46 ANDANZAS i VlAJieS 

día, que antigiumiente se Uamava Creta, 
do fué rey Agamenón, príncipe de los 
griegos contra ios troyanos, dexando á la 
mano esquierda ei ar^epiéiago, del qual 
machas yslas pobladas é despobladas se 
pares^fan, entre las quales la ysla de Ci- 
tarea, que los griegos dizen Cetríl, me 
fué mostrada; ésta es aquella donde París 
robó é Elena é la levó á Troya; allf me 
mostraron una roca muy alta é muy lisa, 
en medio de la qual está una cueva, que 
de la parte da arríba está ^ient brabas en 
alto, é de la parte de abaxo mas de do- 
cientas. 



De la ^ibdat de Modon á la ysla de 
Greta ay trecientas é ^inquenta mi- 
llas; éstas andovtmos en dos dias 
con sus noches é llegamos al puerto de la 
^ibdat de Candía; é porque los latinos de 
La ysla de Creta non an otra noticia, salvo 
de la ^ibdat de Candía , por esto á todo el 
reyno llaman Candía. Este reino es muy 
abundoso é muy poblado de grandes vi- 
llas é fortalezas ; éste es de la lengua griega 
é la señoría de venecianos, é cada año le 
an de embiar un duque que la govieme;^ 
emporqué avía poco tiempo que se reveló 
contra los venecianos é ellos la tomaron 



DE PCAO TAFUR. 47 

á retener^ fizi«roa tal ordenanza, que en 
^ierta parte de la ysla non se siembre nin- 
guna cosa ntn se tenga macho coa fem- 
bra, porque non aya generación, é esto 
por los abaxar, tanto es abundosa en todo. 
La ^ibdat de Candía es muy grande é de 
grandes edificios; dtsen que tres millas 
de allí está aquel laberinto que fizo Dé- 
dalo, é otros muchos antiguos; la ^ibdat 
muy bien encasada, é muchos jardines, é 
aguas, c muy buen puerto é molle fecho 
á mano, do están muchos molinos fechos 
de viento; allí en ^ierco tiempo del año 
vienen de paso tantos falcones sacres, que 
apenas fallan quien los compre ; allí esto- 
vimos tres días é fezimos vela faziendo el 
camino de Rodas, dexando á la mano 
isquierda el ar^ipiélago é muchas yslas 
que parecían. De Candía á Rodas ay tre- 
cientas mülas. £1 tercero dia llegamos 
sobre la ysla de Rodas, é allí fallamos, 
ciertas galeas é fustas de cosarios del rey 
de Aragón, é nosotros nos armamos á' 
mostramos nuestros pendones de lerusa- 
lem, é como los conos^ieron, luego nos 
dezaron é se fueron, é nosotros entranM>» 
eifel puerto, en la entrada 

molinos de viento, é la ^ibdat junta es 
llana, pero fuerte de cava é muro; é á la 



4^ ANDAN<^AS é VIAJES 

una parte es un apartamiento donde viven 
los cavalleros del espital de lenisalem, 
que ellos dizen Coiaquio ; é allí está el es- 
pital donde ellos ovieron el nombre, que 
es una de las mejores cosas piadosas que 
yo vi en el mundo todo , é ansi en ediñ* 
(^ios como en atavios é proveymientos de 
las cosas non se podrie mas dezir; allí 
res^iben á todos quantos van dolientes, é 
quien allí muere Va asuelto á culpa é pena, 
é aun los que lo visitan cada dia ganan 
(^ierta indulgencia. Este espital está como 
entran en el coiaquio á la mano ysquierda, 
el qual mandó fazer Don Antón de Flu- 
vian , maestre que fué de Rodas , catalán 
poír natura; é de allí adelante van si- 
guiendo muchas calles é casas de aposen- 
tamientos de los cavalleros , é ^iértos apar- 
tamientos donde comen é se ayuntap las 
naciones, apartadas unas de otras; é en 
cada uno destos apartamientos* un cava- 
llero tiene cargo de los allegar é les dar 
las cosas nes^esarias, que les da su reli- 
gión. Al cabo deste apartamiento de los 
cavalleros está, á la mano ysquierda, una 
yglesia de Sant Juan , donde ellos conti- 
nuadamente se ayuntan é dizen sus oras 
é tienen su consejo; en esta yglesia hay 
muchas reliquias, dizen que está el ba^in 
donde se lavó Nuestro Señor, é grant 



be PERO TAFUR. 49 

parte de los dineros por que fué vendido 
Nuestro Señor, é algunas espinas é un 
clavo é otras muchas reliquias , sobre las 
quales, quando quieren elegir maestre, 
fazen juramento, que bien é verdadera- 
mente sin afición alguna eligirán á quien 
más lo meres^e. Enfrente de aquella ygle- 
sia está la posada del maestre de Rodas, 
comunal aposentamiento, pero non rica; 
allí el Maestre está acompañado de doze 
cavalleros, á quien él llama compañeros, 
los quales tienen consejo con él é comen 
con él continuadamente, é él é ellos todos 
los días del mundo an de dar de comer á 
doze pobres é servirlos por su mano, si 
non les ocupa dolencia ó non están en la 
tierra. Ay otro espital, que es aposenta- 
miento para las gentes que van á lerusa- 
lem, é alli cada uno, segunt lo meres^e, 
lo aposentan^ é.en él están todas las cosas 
nes^esarias, fueras las despensas del co- 
mer, é una yglesia con ^iertos capellanes 
que tienen cargo de dezir missa á los pe^ 
legnnos que alli están; — esto se faze por 
los apartar de los mesones públicos; — é 
los cavalleros de la religión vánlot alli á 
visitar, é el que quiere levar consigo al- 
gunt combidado, puede lo fazer, pero con 
licencia del Mariscal. La ysla de Rodas es 
abundosa razonablemente de pan é vino, 

4 



50 ANDANZAS t VIAJES 

é de jardines ; los más de los jardines son 
de la mesa maestral, los quales él suele 
repartir á estos sus dose compañeros , que 
con él están. En esta ysla ay una forta- 
leza , la qual se llama el Jüdigo. Muchas 
cosas se podríen deztr desta noble cava- 
Ueria, mas dexarse a agora, por fablar en 
otras cosas. 



Partimos desta ysla é navegamos todo 
aquel dia é la noche, éamanes^imos 
sobre Castilroxo, que es de Armenia, 
ysla é muy grande fortaleza de la religión 
de Rodas, de allí partimos faziendo la vía 
de Chypre, costeando por la Turquía, 
donde biven los grandes señores de la 
Turquía, el gran Garaman, é el señor de 
Gandeior, é el señor de Satalias, é otros 
grandes señores. Allí nos mostraron una 
(¿ibdat que fué suvertida, dizen que por 
pecado de sodomía. £ navegamos tanto 
en tres dias , pasando el golfo de Satalias, 
é fuemos sobre la ysla de Chypre, por la 
parte de fuera, sobre una ^ibdat que lla- 
man Bafa, desabitada por el mal ayre é 
mal agua ; é porque los que van á lerusa- 
lem an por uso á la yda non de^nder á 
la ysla , por tanto aquí non se contará más 
de Chypre, que después en su lugar se 



DE FERO TAFXJR. 5 1 

dirá. De Bafa, faziendo nuestro camino á 
Jafa, que es el puerto de lerusalem, que 
ay de tierra á tierra trecientas é <¡inquenta 
millas, andovimos tres días con sus no- 
ches; al quarto dia nos amanes^ió sobre 
el esplaja de la Tierra Santa , é porque en 
aquella parte la tierra es llana non se 
puede conos^er la entrada á Jafa ; é quaijdo 
el navio de romería llega, ya poco más ó 
menos sabe el guardián de Monte Syon, 
é embía dos ó tres frayles al Adelantado 
de lerusalem, que vayan con el seguro 
del Soldán á res^ebir los pelegrinos. É 
como el navio llega, los frayles entran 
dentro con el seguro del Soldán , é sacan 
todos los pelegrinos en tierra, é entré- 
ganlos al Adelantado por escripto , é ellos 
toman ansi mesmo otro escripto, en tal 
manera que non pase engaño ninguno; 
é luego allí están moros con sus asnos 
bien ataviados para los pelegrinos , é ellos 
los cavalgan todo el tiempo que están en 
la tierra de lerusalem ; é a de dar por el 
alquile dos ducados, que non se puede 
cres^er nin menguar más el precio ; é de 
allí el adelantado é los frayles van con ios 
pelegrinos á la ^ibdat de Rama,' que es 
buen pueblo grande ^inco leguas de Jafa, 
é alli está una posada , que fizo el duque 
Godofre de Bullón , quando ganó la Casa 



yi ANDANZAS K VlAJCS 

santa, para aposentamiento de los pelc' 
grinos; la posada es asaz buena, de mu- 
chos apartamientos, unos para los on- 
bres, otros para las mugeres; allí estuvi- 
mos un dia. Otro día de mañana fuemos 
dos millas de af al inonesterío de Sant 
Jorge, donde dizen que fué enterrado su 
cuerpo, é aun dizen que allí mató al Dra* 
gon , aunque muchos son de opinión que 
lo mató en Barut, puerto de Damasco; 
este día fuemos á dormir ^inco leguas de 
allí, ^erca de un castillo que se llama 
Maus. Otro dia bien de mañana partimos 
de allí, é fuemos otras ^inco leguas á la 
(jibdat de lerusaiem , la qual pares^ía bien 
de quatro leguas algunos edefícios, ansí 
como el Monte Syon, é los castillos del 
rey Davit, é el Santo Sepulcro, que es 
una muy alta capilla; é como llegamos 
saliéronnos á res<^ebir todos los cristianos, 
ansí griegos como todas las otras na^^iones 
de xpianos, é lleváronnos á una grant 
plai^a, que está delante del Santo Sepul- 
cro, é allí fczimos oración, é non nos de- 
xaron entrar dentro; lleváronnos al apo- 
sentamiento que fízo el dicho duque Go- 
dofre de Bullón, adonde fallamos abun- . 
dosamente guisado de comer de muchas 
maneras, que los griegos aparejan para 
los vender á los xpianos; é luego el guar- 



Í>B PERO TAFUR. 53 

dian de Monte de Syon vino allí acompa* 
nado de sus fray les, é llevó consigo diez 
6 doze ca valleros de nosotros, que ansS lo 
an por costumbre, á su monesterío, é nos 
aposentó muy bien, é de aquel día en 
adelante nos dio á los que allí posamos 
dos fray les, para que nos acompañasen é 
avisasen de las cosas que aviamos de ver 
en lerusalem é en su tierra. Este Monte 
de Syon es un monesterio al un canto de 
la ^ibdat en la mayor altura , é allí están 
muchos lugares donde Nuestro Señor fizo 
muchas maravillas; allí está una grant 
torre en la bóveda de la qual, estando 
ayuntados todos los discípulos, les apá- 
reselo Nuestro Señor en fuego ; — esta es la 
Pascua del Espíritu Santo; — de allí pares^e 
el mar de Sodoma é Gomorra , que llaman 
Pentápolin, que son ^inco ^ibdades; en 
lo baxo de aquella torre está una capilla, 
en la qual Nuestro Señor apares^ió á Santo 
Tomé Apóstol , quando dixo que metiese 
la mano en su costado, é otras muchas 
cosas que acaes^ieron en aquesta casa. Á 
la entrada della , una calle en medio , está 
la casa de la Virgen María, 6 luego, á las 
espaldas del monesterio, el lugar donde 
^enó Nuestro Señor con sus discípulos. 
Este dia reposamos allí ; otro dia fuemos 
á missa al Santo Sepulcro, el qual non 



54 ANDAN<JAS Ú VIAJfiS 

se abre sinon de año á año, é allí nos 
res^ibieron por quenta por el escrito que 
nos dieron en Jafa, é allí res^ibieron de 
cada un pelegrino siete ducados é medio» 
é con dos que se pagaron en Jafa á las 
bestias, é con ciertos gruessos que se pagan 
en los santuarios ,*-que valen onze grues- 
sos un ducado, — ansí que se paga por 
todo doze ducados é medio por cada per- 
sona de derechos. Entrando en el Santo 
Sepulcro , saliéronnos á res^ebir con pro- 
cesión los xpianos que estavan ent^errados 
desde el año pasado, es á saber: los cató- 
licos — tres fray les de Sant Francisco que 
allí están, — é los Griegos, é los Jacobi- 
tas, é los Armenios, é los de la ^ntura, 
é los de la India, é los Zíngaros, final- 
mente, siete maneras de xpianos; é fue- 
mos con la procesión primeramente al 
Santo Sepulcro , el qual es una grant ca- 
pilla muy alta cubierta de plomo , encima 
della un grant agujero por donde entra la 
lumbre, é en medio de aquella una capi- 
lla pequeña, é en aquella capilla otra más 
pequeña , é allí es el Santo Sepulcro ; tan 
estrechamente está , que non cabe en ella 
sinon el que dize la missa é otro que sirve; 
allí fezimos nuestra oración, é partimos 
ordenadamente con la procesión al monte 
Calvario^ do fué crucificado Nuestro Se- 



DE PKHO TAFUR. 55 

ñor, que será doxe ó quinze pasos de allí, 
é es una peña alta cubierta de una capilla 
labrada de musayco muy ricamente ; allí 
está el agujero en la peña donde fué 
puesta la cruz de Nuestro Señor é los 
otros dos agujeros de los ladrones; é fecha 
nuestra oración, defendimos al lugar don- 
de Nuestro Señor fué ungido; é de allí 
fuemos donde Nuestro Señor fué dete- 
nido , quando le querían crucificar ; é de 
allí fuemos donde Santa Elena falló la 
cruz de lesucrísto; é de allí fuemos á donde 
Nuestro Señor puso el dedo diziendo, que 
allí era la mitad del mundo; é de allí fue- 
mos á un apartamiento que los fray les 
tienen, donde están todas las reliquias é 
donde apares^ió Nuestro Señor á Santa 
María Magdalena en figura de ortelano; 
é allí está á la entrada una grant quadra 
colgados muchos pendones é vanderas de 
reyes é príncipes de xpianos, é allí ponen 
sus armas los fídalgos que allí van , é todas 
estas cosas é otras muchas están deste 
cimenterio adentro; é todas las santas 
reliquias están aquí, é cada qual de los 
xpianos ya dichos tiene su santuario apar- 
tado. Acabada la procesión é oyda missa^ 
fuemos á comer, que nos lo tenían bien 
aparejado los griegos por nuestros dine- 
ros; é este dia tienen licencia los moros é 



56 ANDANZAS 6 VIAJES 

los xpianos de metemos las mercadurías 
á vender. Allí folgamos aquel dia é toda 
aquella noche, oyendo los oficios divina- 
les, é cada una destas naciones es en di- 
versas maneras. Aquí está la sepoltura 
del duque Godofre de Bullón, de letras 
entalladas en una piedra que dizen ansí: 

HIC lACET* INCLITVS GODEFROIDVS DE 
BVLIOnI QVI TOTAM ISTAM TERRAM ACQyi- 
SIVIT I CULTVI CHRISTIANO , CVIVS ANIMA 
CVM \ CHRISTO REQ.VIESCAT AMEN. 

é luego junto con ella la sepoltura del rey 
Baldo vinos su hermano, en aquella for- 
ma , é dize ansí : 

REX BALDEWINVS IVDAS ALTER MACHA | 
BEVS SPES PATRIiE VIGOR ECCLíE VIRTVS 
VTRIVSQVE 1 QVEM FORMIDABANT CVI DONA 
TRIBVTA FEREBANT | CEDAR ^GYPTI DAN 
AC HOMICIDA DAMASCVS | PROH DOLOR 
IN MÓDICO CLAVDITVR HOC TVMVLO 

é otro dia siguiente, oyda missa, abrié- 
ronnos la puerta, é sacáronnos porquenta, 
é enbiáronnos á nuestro aposentamiento; 
este dia filenos á ver el camposanto 
é val de Josaphat, donde es la sepol- 
tura de la Virgen María, que es en bó- 
veda sotierra quinze ó beynte escalones; 
allí guardan dos frayles de Sant Fran- 



DB PERO TAFÜR, 57 

cisco; allí pagamos ^iertos gruessos; de 
allí pasamos al lugar donde Nuestro Se- 
ñor fué preso en el huerto, é de allf sobi- 
mos ai monte Olívete , de donde subió á 
los ^ielos; allí está una y^esia notable; 
está en una losa la forma de su pié. De 
allí fuemos á donde los discípulos, estando 
ayuntados, fízieron el Credo; de allí fue- 
mos á donde Nuestro Señor fizo el Pater 
noster, é ai ^erca está el saúco de que se 
aforcó Judas; é bolviéndonos á la ^ibdat 
de lerusalem, pasamos por aquel lugar 
donde estuvo el madero de la cruz gran 
tiempo, é ai ^erca está el lugar donde fué 
apedreado Sant Estevan ; é entramos por 
cerca la puerta Áurea, que es junto con 
el templo de Salomón , é pasamos por la 
pes^ina donde el ángel arreboMe el agua 
de que sanava los enfermos ; é de af fue- 
mos á la casa de Pilátos, é de Cay fas, é 
en aquel lugar donde lesuxpto fué judga- 
do; allí se judgan los onbres 4 muerte; é 
fuemos por aquella calle que dizen del 
Amargura, donde Nuestro Señor levó la 
cruz á cuestas, que es cubierta de terra- 
dos, é el agualluvia, que se recoje de 
allí, va á las ^istemas de que bevcn los 
de la ^tbdat, que an grant mengua de 
agua; este dia nos fuemos á reposar á las 
' posadas. Otro dia de mañana partimos de 



58 ANDANZAS é VIAJES 

lerüsaiem con el Adelantado é los frayles 
é fuemos á Belleem , que es ^inco leguas 
de allí , é alli nos mostraron , en saliendo, 
una capilla donde les tornó á pares^er el 
estrella á los tres Reyes Magos y é quanto 
una legua delante fallamos la casa del 
profeta Elias, é llegamos á medio dia á 
Belleem, lugar pequeño de fasta finquen ta 
vecinos; allí los moros fízieron tanta re- 
verencia como nosotros, é entramos en 
el monesteito, muy notable é muy gran- 
de é de ricos ediñ^ios; [allí están conti- 
nuamente seys fraylesy é salieron en proce- 
sión á nos res^ebir, é nos metieron luego 
en una capilla baxa sotierra, á donde 
Nuestro Señor nas^ió; é luego allí ^erca 
está el pesebre, é á la salida de aquella 
cueva el lugar donde fué ^ircu moldado; é 
de allí fuemos á las cuevas do fueron en- 
terrados los Inocentes , é allí está la casa 
en estas cuevas donde Sant Gerónimo 
trasladó la Brivia, é allí reposamos aquel 
dia é pagamos ^íci^tos gruessos. É otro 
dia siguiente , después de missa , partimos 
para el lugar donde nas^ió Sant Juan 
Bautista, que es ^inco leguas de allí; allí 
ñzo su vida Sant Zacarías, é allí fizo el 
salmo de benkdictus dominus deus israel; 
allí ay mucho santuario. Estovimos ai aquel 
dia todo, é otro dia bolvimos á lerusalem, 



os PERO TAFUR« 59 

que es de alli tres leguas , é llegamos tem* 
prano. É aquel dia fuemos á visitar algu- 
nos santuarios en lerusalem: la casa de 
Santa Ana, é la casa donde negó Sant 
Pedro á lesuxpto; allí está la piedra con que 
fué Xpto cubierto en el sepulcro, la casa 
de Santiago el Mayor, é aun el Menor, la 
sepoltura de Absalon , que es fuera de la 
^ibdat, — é en aquestos mesmos dias, los 
moros, buscando tesoro alli, dizque oye- 
ron una boz, é los sacaron muertos de 
alli — é una fuente que dizen que Nuestra 
Señora la Virgen María sacó allí , é donde 
cayó Nuestro Señor con la cruz, é los 
castillos del rey David, é la casa donde 
Nuestro Señor lavó los pies á los discípu- 
los, é otros muchos santos lugares. Este 
dia reposamos , é otro dia de mañana con 
el adelantado é los fray les partimos de 
lerusalem , é fuemos á comer dos leguas 
de ai al castillo é lugar de Madalo, que 
fué heredamiento de la Magdalena; allí 
está una notable yglesia ; alli está el lugar 
donde Nuestro Señor resuscitó á Lázaro, 
é otros lugares santos ; alli pagamos cier- 
tos gruessos. En la tarde partimos de alli 
é fuemos á un lugar que fué de Santa 
Martha , hermana de Magdalena , é fuemos 
u dor^iir esa noche á una casa en un 
monte donde Nuestro Señor sanó muchos 



t30 ANDANi^AS ¿ VIAJES 

enfermos que le trayan. Otro dia de ma- 
ñana fuemos á Gericó, que se cuenta 
quince leguas de lerusalem; éste es un 
valle muy largo é una gran vega, por 
mitad de la qual pasa el río Jordán al 
lugar donde Nuestro Señor bautizó á Sant 
Juan Bautista é fué bautizado del; allf 
está una cruz de cal é canto dentro del 
agua, por memoría; allí nos bañamos 
todos ; allí se nos afogó aquel dia un ca- 
vallero de Alimaña; este lugar es de gran- 
dísima devoción. Los pelegrínos avian de 
bolver aquella noche á dormir á Gerícó, 
é otro dia á la Quarentena, donde Nuestra 
Señor ayunó. É yo rogué á un moro que 
me pasase al desierto de Arabia, que está 
ai junto quanto tres leguas, adonde Sant 
Juan andava predicando é allí fizo su vida 
Sant Antón el primer hermitaño é otros 
Santos Padres ; é de allí me bolvió por el 
mar de . Pentápolin , que son Sodoma é 
Gomorra é otras tres , que son ^inco ^ib- 
dades que fueron suvertidas por el pecado 
de la sodomía; es el agua tan fedionda, 
que non se podríe dezir más, é non se 
cria pescado ninguno en ella , é aun dizen 
que ave non quiere posar en ella. £1 moro 
que me levava me dixo una grant mara- 
villa , que el rio Jordán entra por el pié- 
lago é sale de la otra parte sin se mezclar 



m PERO TAFUR. 6l 

con la otra agua, é díte que en medio del 
piélago pueden bever agua du^e del rio. 
Todo en tomo, aquel valle cria unos ár- 
boles altos é delgados, é muchos cargados 
de una fruta como toronjas, é en alle- 
gando los dedos á ella, por sotilroente 
que sea, luego se quiebra é sale humo 
della , é queda el olor malo todo el dia en 
la mano. Otro dia bolví á comer á Gerícó, 
que es una aldea de fasta ^ien vecinos , é 
de allt tomé aquellas rosas perradas que 
ponen á las mugeres que están de parto; 
allí me fueron mostrados muchos lugares 
santos donde Nuestro Señor andubo; de 
aquel cabo del río está una provincia, 
que se llama Betania trans Jordán. Esa 
noche me fui á dormir al monte donde 
Nuestro Señor ayunó, é allí fallé a los 
xptanos; ésta es una sierra muy alta en 
medio della unas capillas pequeñas, é fe- 
cho camino por la peña para sobir á ella, 
lo qual todo fízo Santa Elena por onrrar 
aquel lugar santo. É á la subida , un es- 
cudero de Galligia, por socorrer á una 
dueña , cayó de encima de la montaña , é 
de que llegó abaxo yva fecho peda(¡os ; es 
un lugar bien temeroso de subir. É luego 
defendimos, é por otro camino mas llano 
sobieron encima de todo lo mas alto» á 
donde el Diablo tentó á Nuestro Señor, 



62 ANDANZAS ¿ VIAilCS 

é de allí nos venimos abaxo á una fuente, 
donde los de Gericó nos avían traído mu* 
chas viandas para nos vender; allí estu- 
vimos toda aquella noche. Otro dia'de 
mañana tomamos aquel cuerpo muerto, 
é levémoslo aquella casa que dixe que 
estava en el monte i allí lo enterramos é 
estuvimos todo el día. Otro día de ma- 
ñana bol vimos al castillo de Magdalo, é 
el Adelantado quedóse atrás andando & 
ca^a, é encomendónos á un cavallero 
suyo, el qual nos acompañó fasta en la 
yglesia donde fué resus^itado Lázaro; é 
el alcayde de allí demandónos <;ierto tri- 
buto, é el moro que nos Uevava respondió 
que non se pagaría, que jamás non fué 
costumbre, é tanto estuvieron en quis- 
tion , que el alcayde é los suyos tomaron 
armas contra el nuestro cavallero é aun 
lo ñrieron; pero nosotros lo acorrimos 
bien , é ferimos bien quantos de los moros 
é prendimos al alcayde é algunos de los 
suyos, é truximos los delante el Adelan- 
tado, el qual allegava entonce, é fizo su 
pesquisa é mandólo matar — luego le fué 
cortada la cabera — é acotar á los que 
yvan presos; este diaestovimos allí fasta la 
tarde, é fuemos á dormir á lerusalem. 
Otro dia partimos de ai con la mesma 
gente, é fuemos á otra Betania, é de allí 



DE PBRO TAFUR. 63 

nos mostraron muchos lugares santos, el 
monte Tabor, donde Nuestro Señor se 
trasfíguró, é dize que es allí ei val de 
Ebron, donde están las sepolturas de 
Adam é de Eva ; é bolvimos esa noche á 
lenisalem, pasando lugares santos é el 
huerto donde Nuestro Señor oró é donde 
fué preso f é bolvimos temprano á lerusa- 
lem. É aquella noche yo rogué á un moro 
renegado, que fué natural de Portugal, 
que le daría dos ducados é me metiese 
aquella noche á ver el templo de Salomón, 
é fizólo ansí ; é á una ora de la noche yo 
entré con él vestido de su ropa é vi todo 
el templo, el qual es una nave sola toda 
de oro musayco labrada, é el suelo é pa- 
redes de muy fermosas losas blancas, é 
tantas lámparas colgadas, que pares^ que 
se juntan unas con otras, é el ^ielo de 
arriba todo llano cubierto de plomo. Cier- 
tamente dizen.que este fué, quando Sa- 
lomón lo fizo i la mejor obra que uvo en 
el mundo, después fué destruydo é re- 
hedifícado, pero ciertamente oy es una 
de las buenas que ay en el mundo; si yo 
allí fuera conos^ido por xpiano luego 
fuera muerto. Este templo pocos dias a 
que era yglesia sagrada , é un privado del 
Soldán ñzo tanto con él, que la tomó é 
fízo mezquita. Aquel moro renegado que 



64 ANDANZAS á VIAJES 

allí me levó, me bol vio al Monte Syon, 
donde los frayles me esperavan, si non 
que yo fuese muerto , pues que á tal ora 
non venia, é ovieron muy grant placer 
con mi venida, é non menos los cavalleros 
de mi compañía. Aquella noche ordena- 
mos de yr otro día á oyr missa, é estar 
todo el dia é la noche en el Santo Sepul- 
cro. Como salió el sol, fuemos é abrié- 
ronnos la puerta , é ansí mesmo con toda 
aquella ^erímonia que ya ante pasamos; 
aquel dia confessamosé comulgamos todos, 
é yo armé tres cavalleros aquel dia, dos 
alemanes é un franges, é posimos nues- 
tras armas en el lugar acostumbrado, é 
tomamos de las reliquias quel guardián 
nos dio; é otro dia al alva oymos missa 
é salimos, é todo este dia non fezimos 
sinon visitar lugares santos, é otro dia é 
otro dia esto, mesmo é comprar algunas 
cosas é aderesijar para la partida. En 
todos estos dias yo avía buscado como 
pudiera yr á Santa Catalina de monte 
Synay, que es ^erca del mar Vermejo, é 
fallé que los trujamanes é los camellos 
eran partidos con un embaxador del 
Turco, que yva á Babylonia al Soldán, é 
por esto fué empachado mi cam.ino , é yo 
quisiera estar allí , si menester fuera , fasta 
otro año. É el guardián me consejó que 



DK PERO TAFUR. 65 

yo viniese á Chypre, é que allí failaría al 
Cardenal, hermano del Rey vie[o, é que 
él me daría camino como pasase en Baby- 
lonia, é de ai al monte de Synay, é yo 
fizelo. Otro dia partimos con el Adelan- 
tado é frayles, é fuemos á dormir á Rama 
é otro dia al puerto de Jafa , donde falla- 
mos las galeas prestas é nos embarcamos; 
é los moros 6 frayles volvieron á lerusa- 
lem, é nosotros fezimos el camino de 
Barut. Este dia me vino contando el ade- 
lantado Na^ardin lo que le avía acaes^ido 
con el rey de Da^ia; é fuemos al puerto 
de Damasco , é por la costa vimos á Sur, 
é á Escalona, é á Acre, que es un casti- 
llo donde se recogieron los c^valleros de 
Sant Juan quando perdieron á lerusalem; 
é allí cerca es Nazaret, donde fué salu- 
dada Nuestra Señora, que es en Galilea, 
é de allí defendimos en Barut ; é tomaron 
los patrones ^ierta mercaduría, é yo qui- 
siera ir á Damasco, salvo que ellos non 
me quisieron esperar; é de allí me mos- 
traron el monte de Líbano, que es todo 
él arboleda de Redros , que pares^en lau- 
reles; allí en Barut dizen que mató Sant 
Jorje al Drago, é fállanlos en los cam- 
pos debaxo de las piedras, como acá los 
alacranes, é non crecen más nin tienen 
ponzoña, dizen que por ruego del bien 

5 



6t) ANDAN«^AS é VIAJES 

aventurado Sant Jorje; yo uve buena in- 
formación de la (¿ibdat de Damasco, pero 
pues non la vi , déxolo para quien la vido. 
Partimos de Barut por la costa de la Su- 
ria fasta la Armenia, donde dizen que 
fué Antiocha, é de allí nos la mostraron; 
é yendo por la costa adelante vimos el 
castillo del Curco, que antiguamente se 
llamava Coicos, donde fué Medea, é la 
ysla donde andava el camero dorado; é 
este castillo es de los reyes de Chypre, é 
por eso todos ellos-'se llaman reyes de Ar- 
menia. En esta parte de Armenia está una 
alta sierra que llaman Montaña Negra, 
en la qual se afñrma a ver quedado el arca 
de Noé después del diluvio. Enfrente deste 
castillo está ysla é reyno de Chypre, é 
aquella parte de contra la Armenia está 
la cibdat de Famagosta, antigua ^ibdat, 
la qual los ginoveses ganaron quando 
prendieron al rey de Chypre é lo truxeron 
á Genova á él é á su muger, é allí parió 
la Reina un fijo que ovo nombre lanus, 
padre deste Rey que agora es. Este lugar 
es despoblado por el mal ayre é mal agua. 
Dizen que está alti un lago que llaman la 
Gostan^a, que aquel faze la poca salud 
en la tierra , aunque todo el reyno de Chy- 
pre por la mayor parte es mal sano. Allí 
llegamos al alva del dia, é surgimos por 



DE PERO TAFUR. 67 

tomar ^iertas mercadurías; é yo despe- 
üfme del patrón é de mis amigos, é fíze 
sacar todo lo mió en tierra, é fíze buscar 
bestias para mí é para los mios é para lo 
que avía de levar, é partíme luego, é fui 
el camino de Nicosia , que es diez leguas 
de allí; esta es la mayor ^ibdat del reyno 
é la más sana, donde los reyes siempre 
acostumbran estar é todos los señores de 
su reyno. É porque era tarde, yo me uve 
de detener en una aldea dos leguas de ai, 
é en allegando me dio tan grant dolor de 
cabeija, que pensé morir, é de allí aquel 
mesmo dolor, se me abaxó á los pechos, 
é al estómago , é á la barriga , é á las ca- 
deras, é á los muslos^ é á las rodillas 
fasta los pies, é turóme toda esa noche é 
otro dia fasta viéspras, que pensava, si 
cada uno me turara tres oras, muriera; 
é aquella tarde partí de ai , é fui á la ^ib- 
dat de Nicosia, do el Rey tiene^su corte, 
é fuime á un mesón do estuve aquella 
noche. Otro dia de mañana , oyendo missa 
en una yglesia de Sant Jorje, llegó á mi 
un escudero de madama Inés, hermana 
del rey lanus, que me embiava llamar; é 
acabada la missa yo fui con el escudero al 
paluqio de la señora, é allí la fíze reve- 
rencia, é ella me rescibió muy humana- 
mente, queriendo saber de mí quién yo era 






63 ANDANZAS é VIAJES 

c dónde venía, é á dó y va; é después de 
muchas fablas, mandóme aposentar dentro 
de su casa é dar todas las cosas nes^esarías 
á mí é á los míos. Esta señora era muy 
noble, é nunca casó, seyendo mo^ja vir- 
gen , é siempre estava en el consejo del Rey, 
é por su voto se regió las mas ve^ el 
reyno; serie de hedat de ^inquenta años. 
É después que reposado ove aquel dia, 
otro dia la señora fué á ver al Rey su 
sobrino é al Cardenal su hermano é me 
levó consigo, é allí fíze reverencia al Rey 
é al Cardenal su tio , los quales me res^i- 
bieron alegremente ; é allí les conté el pro- 
«j^eso de mi camino ; principalmente yo era 
venido allí por visitar al Rey é su corte, 
lo otro para aver camino para pasar á Ba- 
bylonia é al monte Synay; é por quanto 
yo avia levado letras' del rey Don Juan de 
recomendación para el cardenal de Chypre, 
el qual á la ora estava en Italia é enton- 
ce lo fallé allá ^ 'díxome que oviese placer, 
que él me daría buen aviamiento á lo que 
deseava. É aquella ora mosen Suarez, Al- 
miralle de Chypre, estava presente, é se 
llegó á mí muy domésticamente mostrán- 
dose ser castellano como yo , é suplicó al 
Rev é al Cardenal é á la señora madama 
Inés, que me dexasen yr por su huésped, 
é tanto lo porñó, é más con la señora, 



DE PERO TAFÜR. 69 

que lo acabó é iuégo me fui con él. Este 
es un cavallero natural de Segovia, de los 
de ^madilla, é seyendo mo^o, andando 
por el mundo, fallóse en Chypre el día de 
la batalla que el Rey peleó con la gente 
del Soldán , é ansí fizo el valiente de la per- 
sona, que escapó al Rey la vida, é fué 
preso con él é levado á Babylonia; é los 
aioros acostumbran que ninguno non ca- 
valgue en cavallo si non fuere xpiano é re- 
negado, é este dia que entró en Babylonia 
el Rey preso, tnixeron dos cavallos, uno 
para el Rey é otro para mosen Suarez, é 
quando fueron levados ante el Soldán, 
mandó, sabida la verdat como se avíe 
ávido, que ygual onrra como al Rey le 
fuese fecha. É á cabo de <jiertos dias, fa- 
biándose en el rescate del Rey, el Soldán 
dixo á mosen Suarez, que si él encendía 
aprovechar en la deliberación del Rey, 
que él lo soltaría sobre su verdat, é que 
viniese é bolviese con recabdo ó á lo me- 
nos su persona. Mosen Suarez ge lo pro- 
metió, é el Soldán le mandó dar todas las 
cosas que avía menester, é aun dizen que 
le preguntó de qué guisa quería venir 
vestido, é respondió, que al modo de la 
Su ría. El Soldán lo mandó cumplir luego, 
é lo Hiendo, é se partió, é vino á Chypre, 
é allí con el Cardenal é con madama Inés, 



70 ANDAN<;AS i VIAJES 

é los otros del consejo ordenaron de em- 
biar ^iertos ca valleros á los reyes é prin- 
cipes xpianos, para que'socomesen al res- 
cate del Rey; — é allí vi yo en Chypre el 
ca vallero que vino acá^ que se llamava 
Jacobo Guiri ; — é ansí mesmo mosen Sua- 
rez le cupo en suerte de yr al Papa ; é en 
^ierto tiempo todos fueron de buelta cada 
uno con lo que trayen é con lo que pu- 
dieron aver de su reyno, é acabóse la 
ñan^a del Rey; é mosen Suarez con otros 
del consejo del Rey levaron aquella suma 
de oro, que fué trecientos mil ducados , é 
fueron á traer á su rey. É quando llegaron 
á Babylonia é el Soldán lo supo, le mandó 
salir á res^ibir, é le ñzo tanta onrra como 
si fuera su fíjo; é allí se dio la orden de 
la deliberación del Rey en esta guisa: el 
Soldán res^ibió aquella suma de oro, é 
más el rey de Chypre se le obligó de le dar 
cada año ocho mil ducados, é con esto se 
acabó su fecho. É el Soldán le mandó ade- 
res^ar las cosas nes^esarias é navios que 
lo levasen á su reyno, é á mosen Suarez 
ñzo muchas mercedes, é á un trujamán 
mayor del Soldán, natural de Castilla, 
judío de Sevilla que se renegó en Baby- 
lonia, por servicios que ñzo al Rey en su 
prisión, en cada año le lievan do^ientos 
ducados. É el Rey, quando llegó á su 



DE PERO TAFUR. / 7 1 

reyno é tuvo consejo con los grandes del, 
tomó á niosen Suarez por la mano é lo 
asentó cabo sí, diziendo, que si él non 
toviera fijo legítimo, que á él heredara 
en el reyno ; é luego mandó embiar por 
una fíja suya bastarda que ai estava, é lo 
casó con ella é lo fizo su Almirante, é la 
heredó en su reyno. Pasados quatro ó 
<;inco dias que yo estuve en la posada del 
almiralle mosen Suarez, el Cardenal embió 
por mí é me dixo, que fuese á oyr missa 
con el Rey, é quél me daría aviamiento 
p^a el camino de Babylonia, é comería 
con él. É después de oyda missa , el Rey se 
apartó á un canto de la yglesia con el Car- 
denal é con su tia é con algunos de su 
consejo, é el Cardenal me dixo de parte 
del Rey, como avía sabido que yo quería 
yr á Babylonia é al monte de Synay, é 
por quanto el Rey avía de embiar un em- 
balador sobre fechos suyos al Soldán, que 
me rogava que yo ai^eptase aquello, é que 
echaría grant cargo al Rey en ello, — é yo 
bien conosfí quel Cardenal avíe tenido 
aquella manera por lo que á mí cumplíe, — 
é respondí, que era mucho contento de le 
servir por ser rey é xpiano é de la nación 
de Francia. £1 Rey me mandó comer allí 
con él é con el Cardenal, é allí se dio 
orden á mi camino. É dende me partí al 



72 ANDANZAS £ VIAJES 

puerto de Bafa^ donde el Rey tenía man- 
dado que yo fuese aposentado en una aldea 
encima de una montaña^ que es lugar 
sano 9 por la grant doientía de Bafa, é posé 
en casa de Diego Thenorio^ escudero cas* 
tellano^ é ove mucltó placer con él; é 
á cabo de tres dias llegó una fusta de diez 
é ocho bancos al puerto de Bafa, la que 
me avíe de levar, é traye el Trujamán del 
Rey, que se fuese conmigo, é muchas 
vituallas, como de casa de rey, é las pro- 
visiones de aquello que avie de fazer con 
el Soldán. El segundo día fezimos vela é 
andovimos por la maron^e dias, á las ve- 
^es con buen viento ; fínalmente llegamos 
al puerto de EHimiata, donde el rio Nilo, 
que procede de Parayso terrenal, entra en 
el mar Mediterráneo, é allí entramos por 
la rivera fasta la ^ibdat de Damiata, que 
es legua é media, que será tamaña como 
Salamanca, abundosa de pan é de uvas é 
de toda fruta, é más de a<¡ucarales, ^ibdat 
llana é desmurada é sin castillo, muy 
i^aliente en demasiada manera, posadas 
muy frescas, tantas comadrejas por las 
calles é por las casas, que ay mas que acá 
en las partes donde ay muchos ratones. 
Allí vi las primeras palomas que traen la 
carta en una pluma de la cola; esto se 
faze llevándolas del lugar donde son cria- 



DE PERO TAFÜR. 73 

das á otra parte^ é poniéndole la carta 
suéltanla é tómase á su lugar; estose faze 
por saber presto las nuevas de las gentes 
que vienen por la mar 6 por la tierra, que 
non les tomen desproveydos, pues viven 
sin fortalezas é sin muro. Luego como 
llegué, fui levado al Adelantado é díxele 
como y va al Soldán, éque me mandase 
dar fusta en que fuese, que la mia non era 
para navegar por agua du^e, é él mandóme 
aposentar en su casa en tanto que se dava 
recabdo. É estando allf, vinieron ^iertos 
moros diziendo que yo era catalán, que 
me avian visto comer con el señor de 
Candelor, é que lo querían provar; é tru- 
xeron dos turcos gentiles onbres, que allf 
estavan, que dixesen la verdat; é ellos 
vinieron á mí, é viéronme, é dixeron que 
los moros mintien; é yo pregunté: rsi otra 
cosa dixieran los turcos, qué se ñziera de 
rof? Dixeron, que la muerte, que toda 
cosa que los turcos dizen es aprovada por 
verdat. Este lugar lleva mas dátiles que 
parte del mundo ; el rio Nilo que por ella 
pasa, — que es uno de dos brazos que se 
parten á una jomada de Babylonia — en el 
mes de setiembre , al tiempo que yo estava 
allí, cre^je una vez é ñnche toda la tierra, 
é con la grande agua entran muchos pes- 
cados de la mar por la rivera é allegan 



74 ANDAN4JAS E VIAJES 

fasta las casas; é como por la grant calor 
las más de las casas tienen puertas á la 
rivera para resqebir el agua, á las ve- 
tees grandes pescados entran por aquellas 
puertas é encallan en tierra é allí los ma- 
tan. Ay en esta rivera unas bestias que se 
crían dentro del agua, que llaman coca-* 
triz , las quales , quando están en el agua, 
non ay orne ni bestia que puedan alcanzar 
que non la matan , é disen que ñiyen en 
el agua del búfano , é por esto / como en 
todaí» aquellas partes non ay puente nin 
se podríe fazer por las grandes arenas , é 
para aver de pasar de la una parte á la 
otra, la pobre gente avria menester de 
alquilar barco, suben en aquellos búfanos 
é pasan seguros el río á nado sin peligro 
ninguno. Estas bestias suelen salir fuera 
del agua qinco ó seys pasos, é quando faze 
sol están mucho adorme^^idas, é los que 
las van á matar, llevan un asta de lan^a é 
en cabo un rallón con orejas, que, quando 
entra, aprieta, é al tirar, añerra en la 
carne; é al cabo del está una cuerda atada 
en que ay ^iento é (finquen ta brabas ó 
más, é como allega 6 ella, si la puede 
ferir debaxo del costado , que en otra parte 
non aprovecharía, entra el fíerro; é allí 
tiene el cuero muy sotil, é como se siente 
ferida váse al agua , é dánle cuerda fasta 



DE PERO TAFÜK. 



73 



unto que anda cansada, é después tiranía 
en tierra é lévanla por las villas é lugares, 
demandando como fazen en Castil^ el 
que mata el lobo. Ésta es en todo fechura 
de lagarto; tienen los dientes macho é 
fembra arriba é abaxo, é por esto dizen 
que, quando travan de alguna cosa, non 
pueden soltar tan ayna. Éstas fuyen en la 
tierra de-qualquier cosa, porque aquella 
les es estraña. Déstas vi muchas yo por esta 
rivera. Dizen muchos, — ^yo non lo vi,-— 
que en esta mesma rivera se crian otras 
bestias, que son cavallos ni más ni menos, 
salvo que lo de la boca tienen tan ancho 
como lo de la frente, é salen pegado con 
el agua á pa^er, é allí les arman unos 
hoyos cubiertos , como llaman en Castilla 
loberas, é alli los matan; é éstos nin en 
el agua nin fuera della non fazen mal. 
Esta agua desta rivera es la mejor que yo 
fallé; bien pares^e agua de Parayso. En 
el tiempo que yo alli estuve jamás non 
bevi sino desta agua, pudiendo bever buen 
vino. Aquí en este lugar ay tantas codor- 
nices, que, á la manera de Castilla, da- 
rían diez por un maravedí, é mátanlas con 
los podencos, que las paran con un palo 
con dos ó tres cascabeles en el cabo. Aquí 
folgué ocho dias; después el Adelantado 
me fizo dar un navio, para yr á Babylo- 



70 ANDANZAS É VIAJES 

nía y que llaman gerba , que son tan luen- 
gos como una grant galea é todo fecho á 
cámaras de un cabo é de otro para apo- 
sentamiento, é llanos de carena, porque 
naden en poca agua; levan grandes car- 
gos, traen la vela tan alta como una car- 
raca , salvo que es angosta é latina como 
de galea; é muchas ve^es acaes^e, en el 
tiempo de la crestjiente del rio, yr á vela 
é á remos é non poder yr un paso ade- 
lante, si non buscan algunt remanso ó 
echan la gente en tierra , para que la re- 
molquen con las cuerdas luengas; llevan 
continuamente tres atabales^ uno á popa 
é otro á proa é otro á medianía, por des- 
pantar las cotrizes que dixe; ninguno non 
osa tomar del agua del rio con su mano^ 
sinon ata la vasija en un asta, é ansí tiran 
el agua. Después que partí de Damiata, 
continuando mi camino por la rivera ar- 
riba , toda la fallava de una parte é de la 
otra poblada de aldeas juntas con el agua, 
é fuf á aquel lugar donde se apartan los 
brazos, éste por donde yo yva é el otro 
que va (^erca de Alixandfia. Ay una gene- 
ra<^ion de gentes en Babylonia, que se 
rapan la cabera é las barvas é las <^ejas 
é las pestañas, é muéstranse bivir como 
locos, diziendo que aquella es la santidad 
é que por servi<^io de Dios desprecian el 



DB PERO TAPU*. 77 

mundo é su pompa, que es aquello que 
se raparon; é algunos van cargados de 
cuernos, é otros enmelados é empluma^ 
dos, é otros con unas lanzas é lantemas 
encendidas con lumbre colgadas dellas, é 
otros con arcos puesta la flecha en la 
cuerda, é ansí en diversas maneras, di- 
siendo que andan persiguiendo á los xpia- 
nos; é á estos fazen grant reverencia los 
moros. É un dia fallé una flota dellos, é 
pregunté dónde yvan , é dixéronme que á 
meterse en un fuego con los perros de los 
xpianos é ver quien se quemaría. En esta 
ysla, que dixe, de Alixandria se fazen 
muchos linos donde se fazen los lientos 
tan buenos. É de alli, continuando nues- 
tro camino, en syete dias fuemos en Ba- 
bylonia, é desembarcamos al puerto donde 
está una albóndiga donde se allegan los 
xpianos, é sacamos todo lo nuestro del 
navio é aquella noche reposamos en aque- 
lla casa. Otro dia de mañana fíze alquilar 
asnos muy bien aderes^ ados con sus sillas 
é frenos, muy bien andariegos, é onbre 
que nos guiase á casa del Trujamán mayor 
del Soldán, é tovimos que andar desde 
en amanesqiendo fasta medio dia á su 
casa. É como llegamos á él, dile las letras 
é saludes del rey de Chypre é más du- 
^ientos ducados que el Rey le embiava. 



7^ ANDANZAS Ú VIAJES 

que su padre ansí ge lo dexó mandado 
para en toda su vida, por el servit^io que 
le fizo en la presión ; el qual nos resqibió 
mucho bien é aposentó dentro en su casa. 
É estuve allí dos dias antes que viese al 
Soldán, é en estos dos dias, fablando el 
Trujamán comigo muchas cosas é pre- 
guntándome dónde era, ovo de*saber de 
mí como yo era castellano natural de Se- 
villa, é él ovo mucho placer comigo , por- 
que ansí mesmo él era de Sevilla, que se- 
yendo niño fué levado á lerusalem con su 
padre, que era judío; é murió el padre, 
é él tornóse moro; é primeramente le lla- 
maron Haym é agora Saym; él quiso 
saber de mí, quién yo era é cómo venía, 
é yo non le encobrí nada de mi fecho , por 
me aprovechar del é de su consejo; éansí 
lo fizo. Yo ftií tan bien tratado del en su 
casa, dexándome andar entre-sus mugeres 
é fijos, como si fuera fijo propio, é dizíe- 
me que ' esta era la mayor onrra que él 
me pudíe fazer, é que bien parescía que 
yo era -de su naqion, pues sus fijos tanto 
me querían. Serie este onbre de noventa 
años, mas por eso non dexava de fazer 
generación, que aun, estando yo allí, le 
parió una de sus mugeres un fijo. Éste 
tenía quatro mugeres xpianas de aquellas 
que compran en la mar Mayor, por quanto 



OE PERO TAFUR. 79 

avríen por grant desonrra casar con mora 
de natura. Estos tres dias que estuve con 
él sin ver al Soldán, me mostró muchas 
cosas tales é tantas que serie largo de 
escrevir. £1 ter<^ero dia me tomó las letras 
que yo traya para el Soldán é se las levó 
é mostró, é ovieron consejo sobre la res- 
puesta, é trúxome esa noche las letras 
mesmas cerradas é díxome, que, por yo 
ser su natural , me quería avisar que aque- 
llas letras ya las avía visto el Soldán, é 
que ellos tenían por mengua non respon- 
der súbito, é que por eso acostumbravan 
ver primero, é que yo propusiese mi fe- 
cho non dando á entender que de aquello 
fuese avisado. Otro dia de mañana mandó 
tener prestas las bestias para mí é para los 
mios , é en saliendo el sol fuemos á la casa 
del Soldán; é antes que llegásemos, por 
las calles ívamos comiendo é beviendo, 
que andan onbres con las co<;inas á cues- 
tas aparejado el comer, otros vendiendo 
frutas , otiros vendiendo agu^ , é otros otras 
cosas. Llegamos á la mezquita mayor, que 
es una buena cosa de ver, pero muchas 
mejores he visto yo en tierra de xpianos; 
después llegamos á una grant plaza donde 
estava muy mucha' gente á ca vallo é cier- 
tas tiendas armadas, dizen, é fuera de la 
cibdat ansí mesmo muy mucha gente á 



8o ANDANZAS i VIAJES 

. cavallo, por quanto aquel dia era el de la 
salva que se faze al Soldán ; é si y^ oon 
fablare en el número de la gente , ansí á 
cavallo como á pié, déxolo por non decir 
cosa que sea dura de creer, aunque pier- 
iamente toda cosa en esta parte se puede 
dezir é creer. É llegamos á la puerta de 
la posada del Soldán , é allí dexamos las 
bestias é subimos por gradas fasta la puer- 
ta; esta posada será tan grande como Vi» 
llareal. £ yendo por las calles, veía mu- 
chas gentes de una parte é de otra, é di- 
xiéronme que aquellos son los mamalu- 
cos, que acá llamamos elches renegados, 
un4 grant muchedumbre de gente, é éstos 
son los que el Soldán faze comprar por 
sus dineros en el mar Mayor é en todas 
las provincias donde los zpianos se ven- 
den; é como los traen allí, tórnanlos mo- 
ros é muestran les la ley é á cavalgar é 
jugar con el arco; é de que son examina- 
dos por el Alfaquí mayor, pénenles su 
quita<¡ion é rai^ion , é embíanlos á la cib- 
dat; non puede ser soldán, ni n almirante, 
nin aver onor ninguna nin oñ^io si , non 
es destos renegados, nin puede cavalgar 
en cavallo moro de natura sin que mue- 
ran por ello. Estos son los que ^han todas 
las onrras de la cavalleria, é sus fijos un 
poco menos « é los nietos menos, é dende 



DE PERO TAPUR. 8 I 

adelante quedan moros de natura, esto 
por augmentar su ley , é por esto le llaman 
el acres^entador de la ley de Mahomad; 
'as fembras non tienen esta prerogativa, 
pero antes rescebirá un moro una xpiana 
sin dote, que una mora por bien adotada 
quesea, mayormente si es moro de natu- 
ra. Yendo todavía por aquellas calles, 
llegamos á una grant puerta que estava 
(¿errada , é abriéronnos 6 entramos dentro, 
é fallamos una grant plaza llena de cava- 
Ueros, puestos en orden , arrimados á las 
paredes, é de alH abriéronnos otra puerta, 
é fallamos una quadra, ansí mesmo en 
aquella orden, de cavalleros. Después 
abriéronnos otra puerta , é fallamos otra 
quadra ansí mesmo en aquella orden, salvo 
que era de negros con porras en las ma- 
nos; é allí el Trujamán mayor me fizo 
quedar con los mios fasta que bolviese á 
mí; é á poca de ora bolvió á mí, é metió- 
me por una puerta á una grant plaza á 
donde estavan muchos cavalleros en la 
orden que dixe, é en mitad de la plaza 
estava una grande é rica tienda con sus 
estrados, do avía de comer el Soldán é le 
avían de fazer la salva; é ^erca de allí 
estava armado un pavellon portal do es- 
tava armado un cadahalso alto é una silla, 
donde el Soldán avía de descavalgar. É el 



82 ANDANZAS á VIAJES 

Trujamán mayor me dixo, que yo espe- 
rase en mitad de aquella placa, é quel 
Soldán saldría é pasaría junto consigo, é 
que yo non le fíziese reverencia ninguna, 
porque aquello acostumbran ellos por des- 
den de los xpianos. É estando ansí , abrie- 
ron una puerta grande, é salió el Soldán 
á cavallo, é delante del su fijo á pié con 
fasta do^ientos cavalleros, é pasó ansí 
^erca de mí, é fuese asentar en aquella 
silla que dixe. Avíe pocos dias quel Soldán 
avía mandado soltar de la presión un fijo 
del Tesorero del Soldán aquien 61 avíe su- 
(jedido, elqualavíe ávido una grantsuma 
de riqueza, ansí en oro como en perlas é 
piedíras é otras cosas de valor, é que para 
aquella fiesta, por le servir é tomar en su 
gracia, le embió un cavallo de color mor- 
zillo ferrado de oro, con el freno é silla 
ansí mesmo de oro guarnido, en el ar^on 
delantero de la silla un ballax , que dizen 
que pesava un rótulo é medio, que pares- 
cía tan grande como una naranja media- 
na, en el ar^on de- tras tres balajes tan 
gruessos como huevos de gallinas, é una 
cimitarra que valíe una grant suma de 
oro ; é su ropa era de damasco blanco por 
cortapisa un <^erco de ricas perlas. El Tru- 
jamán mayor vino por mí é díxome que 
fíziese muestra de besar la tierra, ante que 



DE PERO TAFUR. S3 

llegase á él) é tomó las cartas que yo te- 
nía é púsomelas ea la cabeza é en la boca 
por salva, é diógelas al Soldán; é puesto 
que las letras yvan en otra lengua él las 
leyó en lengua turca, porque delante el 
Soldán nin en su corte non se fabla otra 
lengua. Dízen que esto se fizo quando el 
Turco tomó la ley de Mahomad, que a 
poco tiempo, é que por la onrra le fazen 
esta cirimonia. £1 Soldán me preguntó 
por el rey de Chypre é por el Cardenal su 
tio é por mosen Suarez é por algunos del 
reyno , é como yo le respondí , luego me 
dixo que aquello porque vinía le pUt^íe 
de lo íazer. Esto era: quel Rey le embiava 
á suplicar que non le embiase aquellos ma* 
malucos que le solie embiar cada año por 
el tributo, porque le fazen muy grant cos- 
ta, éque él geloembiaria dende en cuatro 
meses ; lo otro , que lo rescibiese en cha- 
melotes al precio como valien en Babylo. 
nía; lo otro, que le dexase bender su sal, 
que es una grant renta, en toda la Siria 
sin pagar derechos, é todo se libró. El 
Soldán luego mandó que me aposentasen 
bien , é me diesen las cosas nes^esarías, é 
ansí se fizo. B^te dia me dio el Soldán 
una ropa que él suele dar en señal de va- 
sallaje al rey de Chypre, la qual era de 
a^itimi verde é colorado labrada de oro, 



84 ANDANZAS £ VIAJES 

é forradas las muestras de armiños. Lué- 
go, el Soldán decendió de aquella silla á 
la tienda, é allí le fízieron la salva é le 
dieron de comer; é allí me despedí del por 
este dia. É estando ansí, entraron fasta 
^ient onbres, que trayan un moro en los 
onbros, é pusiéronlo en tierra, é fué lue- 
go desnudo é dados do^ientos acotes con 
vergas en barriga é en espaldas; é dizen 
que toda la justicia criminal se faze delan- 
te del Soldán. É bolvimos por aquel mes- 
roo lugar, é non fallamos ninguno de 
quantos.á la yda aviamos visto, salvo los 
negros; é desque defendimos á la plaza 
grande, cavalgamos en nuestras bestias, é 
non fallamos en aquella plaza cavalleros 
nin en las tiendas, salvo onbres pobres 
con harneros ahechando las arenas; é yo 
pregunté, qué era aquello; respondióme, 
que eran onbres de la ventura , que bus- 
can alguna cosa si se caería en el suelo 
de tanta muchedumbre de gente como 
allí se llegó; éste día tovimos que an- 
dar fasta puesto el sol en bolver á la po- 
sada. Otro dia reposamos é yo ordené 
de embiar el despacho del Soldán al rey 
de Chypre en aquella fasta suya que que- 
dara en Damiata, é que viniese dende á 
dos meses por mí, por quanto yo enten- 
día yr á Santa Catalina al monte de Synay. 



DE PERO TAFUR. 85 

É después que envié el despacho al rey de 
Chypre , yo estuve en Babylonia cerca de 
un mes mirando muchas cosas é muy es- 
trañas , mayormente á las de nuestra na- 
qion ; é ciertamente yo ove grant dicha en 
aver tal guia como aquella del Trujamán 
mayor, quél avíe grant placer en traba- 
jar conmigo en aquello que yo quería. 
Un dia cavalgamos en amanesqiendo é 
filemos á la Matarea, que es' donde se 
faxe el bálsamo , é será una legua de la 
^ibdat, é tovimos que andar fasta medio 
dia con bestias bien andariegas , é nuestra 
posada dizen que serie en medio de la 
^ibdaty ansí que de aquí se puede conos- 
qer quánto avrá en la (¡ibdat de través. La 
Matarea es una grant huerta ^ercada de 
muro, en la qual está el jardin do nas^e 
el bálsamo 9 el qual avrá sesenta ó setenta 
pasos quadrado, é de allí nas^e, é es ansí 
como majuelo de dos años, é córtase por 
el mes de octubre; é allí va el Soldán con 
grant ^irímonia á coger aquel a^eyte, é 
di2en que es tan poco , que non basta á 
medio adumbre de la medida de acá; é 
después toman aquellas ramas, é cuélen- 
las en a^eyte, é liévanlas por el mundo di- 
siendo que es bálsamo. Acabado de arrin- 
car labran luego encontinente la tierra, é 
toman de aquellos palos labrados é fin- 



86 ANDÁN<;AS £ VIAJES 

canlos en tierra y é ríéganlos con aquella 
agua que Nuestra Señora la Virgen María 
sacó en aquel lugar , quando yva fuyendo 
con su fíjo á Egypto; — é allí está grant 
devoción para nosotros los xpianos ; — é 
después que regado con aquella agua, 
luego otro dia lo fallan preso; é muchas 
ve^es an probado á regar aquellos pies con 
el agua del Nilo ó otra qualquiera, é luego 
se seca. A la salida de la huerta está una 
muy grant figuera que lieva ñgos de Fa- 
ron , que son bermejos , en el cuerpo de la 
qual en el tronco está un edificio como 
capilleja; é dizen que aquello se abrió é allí 
se escondió Nuestra Señora é su Fijo, 
quando yvan por los prender. É á la buelta 
que boivimos á Babylonia por la ribera 
del Nilo, avia muchas huertas é muchas 
nobles casas de cavalleros, é tovimos que 
fazer aquel di a en bol ver á la posada á 
media ora de la noche. Otro dia fuemos á 
ver los graneros de loseph , que están tres 
leguas de aquel cabo del río en el desier- 
to, é bien que dizen que ay muchos más 
adentro, pero allí npn pares^en sino tres, 
dos grandes é uno non tanto, los qua- 
les son fechos á manera de un diaman- 
te con aquella punta arríba tan aguda; 
será el altura mucho más que la torre 
mayor de Sevilla; é por la puerta entran- 



DE PERO TAFUR. 87 

do dentro, un muro i unto con el otro 
faziendo escalera en torno fasta llegar 
arriba é todo lleno de fíniestras; é como 
suben las bestias cargadas, descargan por 
aquellas fíniestras é en esta manera los 
finchen fasta encima; ciertamente non creo 
yo aver en el mundo oy tan grande edifí- 
^io, ninyo non lo vi. Este día bolvimos á 
Babylonia , é otro día siguiente fuemos á 
ver la casa donde están los elefantes, é 
fallé siete, los quales son negros de color 
éde grandeva más que camellos, éde for- 
taleza ansf de bra<¡os como de piernas que 
pares^en mármoles, la mano redonda é con 
uña fuerte , é dizen que conjuntura tienen, 
pero que non tienen tuétano ninguno; tie- 
nen los ojos muy chequitos como un cor- 
nado é colorados, la cola corta como de 
osso, la oreja como una comunal adarga 
é la cabeza como de tinaja de estas seys 
arrobas , los colmillos de quatro palmos, 
tiene la boca muy chica, tiene en el be<jo 
de arriba una trompa de fasta seys palmos; 
ésta él la aluenga quando él quiere, é la 
encoge quando quiere , é con ésta apaña 
las cosas que a de comer é las mete en la 
boca, é fínchela de agua quando quiere 
bever. Estas bestias parest^e como que 
tengan entendimiento; tantas burlas fazen, 
que á las vezes traen aquella trompa llena 



88 ANDANi^AS É VIAJ£S 

de agua, é échala encima á quien quiere, 
é fázenlos jugar con una lan^a echándola 
en alto é rescibiéndola» é otros muchos 
juegos ; é cuando están en <¡elo lévanlos 
desde en amanes^iendo é métenlos en el 
río porque se resfríen, en otra manera 
non los podrían mandar. Estos tienen el 
cuerpo muy duro , é si res<¡iben alguna fe- 
rida , pónenle donde le dé la luna, é luego 
otro dia es sano ; el que los manda leva un 
ferreruelo engastado en un palo, é escár- 
vale tras el oreja, é lévalos donde quiere, 
porque allí tienen el cuero muy delgado, 
é aun una mosca que se asiente alli le da 
pena. Éstos se goviernan de paja é ^eva- 
da como acá los cavallos. Dizen que en 
la India que arman castillos sobre ellos en 
que van diez é seys onbres, é afórranles 
aquellos colmillos , quando quieren com- 
batir, en a<^ero; dizen que biven mucho 
estas animalias. Este dia bolví á la po- 
sada mirando muchas é muy estrañas 
cosas. Otro dia siguiente fui á ver una 
animalia que llaman Xaraña , que es tan 
grande como un grant qiervo, é tiene los 
bra(jos tan altos como dos bra<¡as é las 
piernas tan cortas como un cobdo , é toda 
la fazion como una cierva, é rodada, las 
ruedas blancas é amarillas , el cuello tan 
alto como una razonable torre, é muy 



DE PERO TAFUR. S') 

mansa; quando le dan á comer del pan 
con la mano, abaxa la cabeca é fase un 
grande arco con el cuello; dtzen que btven 
mucho tiempo, é que ésta avía más de 
do^ientos años que estava allí. Este día 
fué ver la ^ibdat de Babylonia, porque 
en aquella puebla ay tres apartamientos, 
é todo junto; á la primera llaman Baby- 
lonia la mayor, é la otra el Cayro, é la 
otra Mistre. Al un cantón de la ^ibdat de 
Babylonia, dentro en el rio que la pasa 
por el un cantón, están tres colupnas 
dentro en el agua con ^iertas rayas é le- 
tras antiguas, é allí en el mes de setiem- 
bre , quando el rio cres^e , están allí <¡ier- 
tas guardas, que miran en cada ora quanto 
el agua cres^e , é dízenlo á ^iertos prego- 
neros, que están en tierra, que vayan por 
la ^ibdat pregonando quánto cresció el 
agua en cada ora, é quando el agua es 
llena, ya saben fasta donde pueden sem- 
brar é quando el año será abastado ó 
menguado ; é este ediñ^io de estas colup- 
nas dizen qué fué la primera cosa que se 
ñzo en Babylonia. En esta mesma ^ibdat 
en lo antiguo avíe muchas casas notables 
é muchos jardines, é aun encima de los 
terrados , é de grandes árboles , é muchas 
cuevas, é muchas ^isternas que traen el 
agua del Nilo. É este dia bolvimos á la 



90 ANDANZAS t VIAJES 

posada, é ordené con el Trujamán mayor 
de vr otro dia á fablar ai Soldán é deman- 

« 

darle li^enqia para yr al monte- de Synay; 
é otro dia de mañana fuemos al grant 
palacio é fallamos quel Soldán era ydo é 
ca^a, é fuemos tras él fasta que lo alcan- 
zamos fuera de la (^ibdat quanto una legua, 
asaz bien acompañado , á mi pares^er de 
más de qinco ó seys mil de cava! lo, é muy 
muchos falcoñes^ los más jAeblis , é leones 
pardos. É aquel dia comió el Soldán allá 
en el campo; é después de comer, fezieron 
un juego, que ellos acostumbran, en esta 
manera: ponen una bola en mitad del 
campo, é pónense de una parte mili de 
cavallo, 6 más 6 menos, é fazen sendas 
rayas delante de si, é cada uno tiene en 
la mano uno como majuelo de madero 
enastado en una vara, é arremeten los 
unos é los otros ygualmente á la bola, é 
los unos por la echar de la otra parte de 
la raya, é los otros por semejante á los 
otros, ansí que los que la echan ganan. 
É aquel dia se paró delante del fijo del 
Soldán uno por le estorvar, é tomó la es- 
pada en la mano é le quiso matar, é ovo 
grant rebuelta fasta que el Soldán vino á 
los departir. Este dia le demandé licencia 
para yr al monte de Synay, é me la dio é 
mandó que fuese un trujamán suyo con- 



DE PERO TAFUR. 9 1 

migo, é me diesen tres camellos para m! 
é los mios que non pagase nada. É aquel 
dia tomé liqen^ia del é me partí dende á 
dos dias. Estos dos días que alli estuve, 
sin dubda non estava punto o<^ioso, sinon 
ver cosas bien estrañas é bien ricas; é por- 
que entonce avía grant calura, cada dia 
me trayan para bever por la mañana un 
vaso con un agua confa<¡ionada , é unos 
granos en ella como de cañamones, é 
ciertamente cosa bien saludable era; i 
aquello acostumbran bever en el tiempo 
del estío, antes de comer, en ayunas. El 
Trujamán del Soldán fizo aderes«;ar todas 
cosas que avía menester é encomendóme 
al Trujamán que yva conmigo, é ansí 
mismo fizo escrevir al patriarca de Ali- 
xandría, que bive en el Cayro, — é él pone 
el mayor que rige á Santa Catalina de 
Monte Synay, — é anst mesmo él escrivió 
para él recomendándole á mi. É paYtimos 
del Cayro, é yendo por aquellas arenas 
muertas del Egypto con muy grande tra- 
bajo é grande peligro, la calor tan grande, 
que dudaba onbre de poderlo sofrír. En 
estas arenas dizen que se faze la momia, 
que es carne de onbres que mueren allí, 
é con la gran sequedat non podres^en, 
mas consumiéndose aquel húmido radical, 
queda la persona entera é seca, tal que 



92 ANDANZAS É VIAJES 

se puede moler; aquí non ay camino nin- 
guno, porque el viento lo desfaze é mueve 
las arenas de una parte á otra, é faze 
grandes alturas, é allí mueren aquellos 
que dixe , é como en la mar ansí navegan 
por el aguja; é desde Babylonia fasta el 
monte de Synay non ay poblado , é con- 
viene levar los camellos todas las cosas 
nes<;esarías ansí para las gentes como 
para ellos. En este camino turamos quince 
dias fasta llegar al monte de Synay, que 
es una montaña muy alta , donde non ay 
otra ninguna, <^erca del mar Vermejo 
quanto media legua. Enqima desta mon- 
taña estava antiguamente un monesterio, 
donde tenían el cuerpo de Santa Catalina, 
é dizen que un año que fué muy malo de 
carestía de pan, ansí por aquello como 
por el grant trabajo, que avían, de subir 
en aquella altura, que los fray les calo- 
güeros se yvan á Babylonia, desampa- 
rando ¿1 monesterio é el cuerpo santo , é 
que la bien aventurada Santa Catalina les 
apares(¿ió é les dixo que bolvtesen , é que 
avrían abastamiento é lugar convenible 
para vevir; é que donde fallasen un grant 
montón de trigo, allí ñziesen un mones- 
terio é allí truxesen su cuerpo; é los mon- 
jes fíziéronlo ansí, é bol vieron é fallaron 
al pié del monte un grant montón de 



DE PERO TAFUR. 93 

trigo; é allí, regfades<;iendo á Dios .é á 
la virgen Santa Catalina el bien que les 
avia fecho, ñzieron un monesterío, que 
es agora bien notable; é subieron arriba, 
é con grande onor trujeron el cuerpo de 
Santa Catalina, é pusiéronlo en el mones- 
terío de abaxo, donde ellos oy bi ven, non 
desfaziendo el de arriba, porque allá en 
el monte están muchos lugares santos , é 
está el lugar donde dio Dios la ley á Moy- 
sen , é donde le aparesqió en el fuego de 
la ^ar^a; é alli está el lugar donde le 
mandó ferír con la verga en la peña, é 
sacó el agua , la qual oy corre fasta abaxo. 
El monesterío de baxo es un buen apo- 
sentamiento; están en él fasta finquen ta 
ó sesenta personas entre monjes é sus ser- 
vidores, é la yglesia de buena fazion á la 
manera de Gre9Ía. El cuerpo de Santa 
Catalina está debaxo del altar mayor; yo 
non vi su cuerpo, porque non lo acostum- 
bran mostrar, salvo de lugar que onbre 
non lo puede bien devisar, pero pares^ió- 
me que devía ser, segunt su grandeza, 
más de un palmo más alta que la más alta 
muger que agora se falla. Alli están en 
una casa ^iertos cuerpos de onbres balsa- 
mados; unos dizen, que de algunos cava- 
Ueros que fueron á visitar aquel lugar 
santo é murieron alli, otros dizen, que 



94 ANDAN<¡AS 6 VIAJES 

algunos cavalleros de la Grecia, después 
de muertos, se fazen levar allí, é es una 
grandíssima devoi¡Lon. Este monesterio 
tiene una grant renta por toda la Grecia; 
é en Gandia, un grant señor que murió, 
les dexó quatro mil ducados de renta, 
mas, como es ia tierra tan lexos, fájese 
grant despensa en ge lo llevar allá, é aun 
ellos en mantenerse en lugar tan apar- 
tado, aunque otros se mantienen de aque- 
lla mesma renta que biven en Babylonia 
con el patriarcha de AUxandría, que tiene 
su asentamiento allí , é él provee á todo, 
é á él acuden con la renta. É este Patriar- 
cha elige Patriarcha para embiar á la India 
mayor al Preste Juan, por muerte del que 
allá está, é aun estando yo allí eligió Pa- 
triarcha é lo embió. A cabo de tres dias 
que yo estuve en el monesterio de Santa 
Catalina, pensava como podiese pasar á 
la India mayor, é aun lo avía fablado se- 
cretamente al Prior, el qual me respondió, 
como la caravana, que es la recua que 
viene de la India, avía de venir dende á 
dos ó tres dias, é que de allí avríamosen- 
formaijion cómo se avía de fazer, pero que 
todavía estorvándome mi propósito. É 
dende á quatro ó ^inco dias la caravana 
llegó, la qual traya muy muchos came- 
llos , tantos que yo non lo escrí vo porque 



DE PERO TAFUR. 95 

non paresca fablar demasiado; pero esta 
es la que trae toda la especería é perlas, 
é piedras, é oro, é perfumes , é lientos, é 
papagayos, é gatos de la India, é otras 
muchas cosas que se reparten por el mun- 
do; é aili, la mitad viene á Babylonia é 
de allí Alixandría , é la otra á Damasco é 
de allí al puerto de Barut. Yo fuf por la 
costa del mar Vermejo, que es media legua 
del monte de Synay, por ver como vinía 
la caravana y é fallé que vinía allí un ve- 
ne4¡iano que dezían Nícolo de Contó, gen- 
til onbre de natura, é traya consigo su 
muger é dos fijos é una fija , que ovo en 
la India, é vinía él é ellos tornados mo- 
ros, que los fízieron renegar en la Meca, 
que es su casa santa; é él, como me vido, 
llegóse á mí é preguntóme quién era, é 
qué fazía allí, é qué arte era la mía; é yo 
le dixe, como era de Italia 4 me avía 
criado con el rey de Chypre , é que avía 
venido á Babylonia por su mandado al 
Soldán, é con su li«¿en<^ia avía venido allí 
é aun entendía pasar en la India. É luego 
me respondió que non lo devía fazer, é 
puesto que fazerlo quisiese, que non lo 
podría acabar. É yo todavía porfiando de 
yr allá , él me dixo é conjuró que le dixese 
quién yo era, é quél me faría un grant 
servi<¡io, esto era, que me diría la manera 



q6 ANDANZAS é VIAJES 

que avia de tener, é que bien me podia 
fiar del, pues que él xpiano era como yo, 
é quél me contaría el proceso de su vida, 
é cómo era venido allí. É yo, mirando 
como era persona grave é discreta é de 
buen gesto , díxele como yo era ñdalgo é 
cavallero natural d*£spaña , é cómo vine 
al Santo Sepulcro é de allí á Babylonia 
con enten^ion de venir al monte de Sy- 
nay, é de allí pasar á la India. É quando 
él esto oyó de mí, mostró aver ávido grant 
placer é dixo : sabe , que , en tiempo qu«l 
Tamurbeque señoreava, yo me fallé en 
Alixandría con ^ierto cabdal de mi padre, 
é de allí ove de venir en Babylonia , é por 
mal regimiento é poco seso de mi edat, 
que sería de fasta diez é ocho años, perdí 
lo que tenía, é con desepera^ion é ver- 
güenza de non bolver á la tierra, fuíme á 
do el Tamurbeque andava , é estuve allí 
en su corte un año; é de allí busqué ca- 
mino para pasar á la India mayor é fállelo, 
porque en aquel tiempo todo era seguro, 
por quanto fasta la India lo señoreava 
todo desde el mar Mayor; éyo, como lle- 
gué á la india, fui levado al Preste Juan, 
el qual me res^ibió mucho bien é ñzo 
muchas meri^edes, é me casó con esta 
muger que aquí traygo , é estos fíjos allá 
los uve , que quarenta años a que bivo en 



DB PBRO TAFVR. 97 

la India con grant deseo de bolver á mi 
tierra. É como yo alcancé grandissima 
ñquesa^ procuré , después que el Tamur- 
beque murió é la tierra se ^erró, de aver 
pasage por el mar Vermejo é venir á la 
Meca é al logar do agora esto, é para 
esto, aver salvo conduto del Soldán; é a 
dos años que ando en esto, é 61 me lo 
embió; é viniendo con mi muger é fijos, 
mandaron que fuésemos quemados 6 re- 
negásemos la fe; é bien que yo dispuesto 
estava para res^ebir el martyrio, pero 
yo sentí en mi muger é fijos que antes 
querían renegar la fé que morir, é yo 
pensé de me renegar ansí mesmo, espe- 
rando en Dios que en algún t tiempo á 
mí é á ellos pudiese salvar; é ciertamente 
el Soldán fué particionero en esto por aver 
parte del robo que me avian fecho. Agora, 
ésta es la mi vida, el fecho mío a pasa- 
do ; en lo que á ti toca , yo te ruego por 
Dios é por el amor que te e , pues eres 
xpiano é de la tierra donde yo soy, que 
non te entremetas en tan grant locura, 
porque el camino es muy largo é traba- 
joso é peligroso, de generaciones estra- 
ñas sin rey é sin ley é sin señor, ¿é cómo 
pasarás tú sin salvoconduto, 6 á quién 
temerá el que te qut»ere matar? Después, 
mudar el ayre, é comer é bever estraño de 



98 \NDAN(jAS é VIAJES* 

tu tierra, por ver gentes bestiales que non 
se rigen por seso, é que, bien que algu- 
nas monstruosas aya, non son tales para 
aver plaijer con ellas; pues ver montones 
de oro é de perlas é de piedras, ^qué 
aprovechan, pues bestias las traen? É 
tantas é tales cosas me dtxo, é á la fin 
concluyó, que si yo non pasava volando 
imposible era llegar allá; é yo vi bien que 
grande amor é buena humanidat de la 
naturaleza le movió á me consejar, é aun 
porque bien pares^fa verdat lo que dizía 
mudé de mi propósito é Solvimos á Santa 
Catalina; é estovimos ai tres dias, é ellos 
aderes^avan sus caminos como dixe, los 
unos para Babylonia, los otros para Da- 
masco, é yo estos dias non facía sinon 
visitar aquellos lugares é el mar Vermejo, 
é allí donde el pueblo de Israel entró en 
la mar, quando Faraón yva tras ellos, é 
se partió la mar en dos carreras. De allf 
pares^e una ysla que se llama Susan, donde 
dizen que vienen los judíos que en Casti- 
lla llaman abenssusenes« 



Paramos del monte de Synay, é des- 
pedíme del Prior é monges, é die- 
ron me la divisa de Santa Catalina, 
que es la rueda de las navajas de oro, é 



DE PERO TAFUR. OQ 

yo, desa pobrera que leva va, ñce alguna 
limosna, é dexé tnis armas, é metiroe al* 
camino con los de la caravana en conpa- 
ñfa de aquel Nfcolo de Contó. É en aquel 
camino non fa^fa otra cosa salvo saver 
del el fecho de la India; é muchas cosas 
me dio por escrípto de su mano. É pregun- 
tándole del Preste Juan é de su poder, dize 
como era muy grande señor, é que tenía 
veynte é ^inco reyes á su servicio, ^ero 
estos non eran grandes onbres, éáun rou« 
chas gentes, de aquellos que non hay ley 
ninguna é siguen el rito gentílico^ le obe- 
des^n. Dizen que es en la India ima moa- 
taña muy alta é muy áspera la subida, 
tanto, que en tiempo antiguo , los de baxo 
non avían noticia de los de arriba nin 
los de arriba de los de abaxo , é fué fecho 
camino é aun puesta cadena de arriba 
abaxo, por donde se tengan los que suben 
ó dei^ienden; é que en^^ima déla montaña 
es una muy grant llanura donde siembran 
é cogen pan, é traen ganados, é ay mu- 
chas huertas de todas frutas é muchas 
aguas, é ñnalmcnte todas las cosas nes- 
^essarías á la vida de los onbres ; é al un 
canto está un monesterío muy notable, 
donde acostumbran los que tienen grado 
de Preste enbiar por ele^ion doze varones 
antiguos* nobles de linaje é de virtud. 



100 ANDANZAS É VIAJES 

para que eliian Preste Juan, quando va- 
care, en esta guisa: los ñ)os mayores é- 
las fifas embfanlas allí á criar, é casan 
unos con otros é &zen generación , é allí 
les dan las cosas nes^essaríasiMira lavida, 
é allí les dan cavallos é annias é arcos é 
frechas, é les muestran todos juegos ba- 
tallosos , é les muestran el arte de gover- 
nar gente; é aquellos electores que allf 
están, cada día tienen consejo é miran 
qual de aquellos les pares^e que deve su- 
ceder en la señoría, quando vacare el 
Preste Juan; é ya ellos tienen asentado 
aquel á quien toca, é quando acaes^e 
tinamiento del Señor, sus cavalleros, como 
en tal caso se suele fazer, le levan en sus 
andas cubierto de duelo á aquella monta- 
ña, é quando los electores aquello véen 
de aquella altura donde están, toman 
aquel que tienen elegido é dánlo por Se- 
ñor á ios cavalleros, é res^iben dellos el 
muerto é entiérranlo en su monesterío 
con aquella onrra que aquél se pertenesqe. 
E los otros van con su Señor é con gran- 
des ñestas é alegrías le dan la obediencia; 
é allí vienen ^iertas generaciones con sus 
presentes, unos traen perlas, otros pie- 
dras de grant valor, otros vergas de oro, 
é cada uno segunt la tierra donde bive lo 
que en ella nace. É dize que en esta mon- 



DE PERO TAFUR. lOI 

taña de Saylan na^e el «^inatnomi fíno. 
Dize que avíe uaa fruta como calabazas 
grandes redondas, que dentro dcllas avíe 
tres frutas cada una de su sabor; é dize 
que avíe una costa de mar, donde en sa- 
liendo los cangrejos é dándoles el ayre se 
tomavan piedras; dize que avíe una tierra, 
é ésta es entre los gentiles, donde se faze 
una grant romería en esta manera: dizese 
que de un vientre de una muger nas^^ieron 
«los fijos á la pareja, é en nas^iendo, se 
ataparon los ojos con sus manos é dixeron, 
que en tal mundo malo ellos non enten- 
dían de bevir, é fuéronse á una montaña 
é fizieron su vida allí é allí murieron ; é 
donde el uno murió se fizo un grant pié- 
lago de agua, é donde el otro murió un 
piélago de lodo; é allí van, é se lanzan é 
mueren , é dizen que van á la gloría. Ay 
otros que, porque dellos quede fama de 
fuertes é sus fijos sean vistos fijos de bue- 
nos, fazen un artefizio como de tiseras de 
tundidor, é meten la cabera entre la una 
é la otra, é tirando con los pies, júntase 
é córtale la cabera. Ansí mesmo dize que 
vido comer carne de onbres, é questa es 
la cosa más estraña quél vido; esto todo, 
se entiende, entre los gentiles, mas entre 
los xpianos vido comer la carne de las 
animalias cruda , requiríéndose de quint^e 



10¿ ANDANZAS Ú VIAJES 

Ó veynte días de comer de una yerva muy 
odorífera, é si de allí pasa, que toma 
leproso. Dtze como un Preste Juan quiso 
saber el fecho del rio Nilo , dónde proce- 
día, é como fizo meter onbres en barcas, 
é les dio muchas vituallas é los embió, é 
mandó que truxesen recabdo de donde 
esta agua nasijfa; é como anduvieron tanto, 
é vieron tantas tierras é tantas generacio- 
nes é tan diversas animalias, que lo avían 
por una grant maravilla, é que comidas 
las vituallas oviéronse de bolver sip poder 
fallar lo que buscavan , é quel Preste Juan 
ovo grant pesar dello; é ovo consejo cómo 
podría embiar gentes que jamás les pu- 
diese falles^er de comer; é que fizo tomar 
niños é, tirándoles la leche, criarles á co- 
mer pescado crudo; — é non es maravilla 
que oy se dize , los que van á la Guinea, 
que de aquella parte allá ay gentiles que 
non comen otra cosa sinon pescado cru- 
do; — ansí que, después de criados aquellos 
niños , fizóles dar barcas é redes , é man- 
dóles que en ninguna manera non bol- 
viesen sin traerle ^ierto recabdo de aquello 
por que y van; é partiéronse, é fizieron su 
camino por el agua arriba, como dixe, 
por diversas naciones, aunque ellos non 
comunicavan con ningunos por miedo de 
non ser detenidos; é que llegaron á un 



DE PERO TAFUR. IO3 

grant piélago como de mar, é que tomaron 
por la una ribera á fin de rodeallo, por 
saber donde aquella agua descendía que 
ñuia aquel piélago, é fueron fasta tanto 
que llegaron al lugar donde tt lago vinfa 
que fazia' aquel piélago , é entraron por 
ella, é tanto anduvieron, que llegaron á 
una muy grant sierra muy alta é muy en- 
fiesta, é páresela que fuese una peña ta- 
jada, tanto, quel fin della non se páresela; 
é en ella estava una grande abertura por 
donde destellava aquella agua, é ^erca 
de aquella sierra estava otra tan alta é tan 
junta con ella , donde se podfe bien ver el 
agua donde salía; é que allí fueron subir 
por mirar lo que se pudiese ver; é uno 
que subió , dicen que , mirando en lo que 
dentro avíe, nunca quiso descender, nin 
menos responder á cosa que le pregunta- 
sen; é fíxieron subir otro, é ansí fixo ei 
segundo como el primero; é desque ellos 
aquello vieron , é non vieron lugar de más 
poder saber, dexando aquellos dos, que 
non los pudieron cobrar, por el mesmo 
camino se volvieron; é fezieron relación 
al Señor de todo lo que avían fallado, 
diziéndole , que más non devía procurar de 
saber en aquel fecho, pues que bien pa- 
re&jía que á Dios non le placía que los 
mortales más sopiesen , é por eso les avía 



104 ANDANZAS £ VIAJES 

puesto en ella cerradura. Dize más, que 
vido una generai^ion de gentiles, que an 
por hordenanza quando se casan non to- 
mar dote ninguno con su muger, pero 
que si el varón muere , la muger se a de 
quemar con él, segunt tazten los gentiles 
á los cuerpos muertos; pero, aunque ella 
muriese , non se a de quemar él , que dizen 
que la muger fué fecha por servicio del 
orne , é non el ome para el de la muger; 
é que si peres>je lo principal , de lo a^eso- 
rio non se de ve fazer mención. É tiéciese 
esta manera: quando el varón muere é 
lo ponen en el lugar do a de ser quemado, 
su muger se viste lo mejor que puede, di- 
ziendo, que aquella es otra boda mejor 
que la primera, que va acompañar á su 
marido para siempre , é va al lugar do. su 
marido está ; é fazen ñestas é muchos can- 
tares ansi ella como sus parientes, é allí 
dize á todos si quieren embiar dezir algo 
á los del otro siglo, porque ella entiende 
partir para allá en compañía de su marido; 
é después desnúdase de aquellas ropas, é 
vístese de una triste ropa como mortaja, 
é diziendo ^iertas endechas é cantares 
tristes, (iespídese de todos, é va é acués- 
tase cabo su marido, é pone su cabera 
sobre el bra^ o derecho del , diziendo mu- 
chas cosas, en conclusión, que la muger 



DE PERO TAFUR. IO5 

non deve más bevir de quanto es on irada 
é defendida por aquel bra^o, é fnzese po- 
ner fuego, é alegre é voluntan amenté 
resabe la muerte. Ay otra tierra donde 
esta mesma manera se faze, pero que ay 
diferencia, que, quando se faze el casa- 
miento, preguntan á la fembra si se quiere 
quemar ó non, é si dize sí, a de pasar 
como la susodicha , é si dize non , anla de 
res^ebir con dote ; é al tiempo de la muerte 
del marido faze todo lo que la otra, é al 
tiempo del quemar se pone el tocado en 
el fuego en lugar del cuerpo , é pierde el 
doce para los herederos de su marido; é 
estas tales , que non se queman , son ávidas 
por malas mugeres é non legitimas ; é dize 
que déstas muy pocas ay, 6 que una, que 
non se quiso quemar, de vergüenza partió 
de la tierra é vino á vivir á Babylonia , é 
quél la vido allí. Dizfe, que aunque lo avíen 
robado, que muchas cosas traye é muy 
ricas ansí como perlas é piedras, é lo que 
mas men<jion fazía era de cosas medici- 
nales muy saludables, tanto que, según 
él dizíe, non podfe aver estimación el 
valor dellas; él me mostró un balax de 
muy grant precio, é mostróme un som- 
brero de yerva redonda , tan delgado cpmo 
el más sotil ñlo de seda que podía ser. É 
preguntávame, si Dios lo truxese (\ salva- 



lOC ANDANZAS É VIAJES 

mentó á tierra de xpianos ¿dónde me pa- 
res^fa que aquellas cosas suyas podíen 
aver mejor venta? Yo le dixe» que por en- 
tonce el Emperador cenia grant guerra 
con el rey de Poloña , é aún que avie poco 
tiempo que avía res^ebido la señoría, é 
que allí avía mal recabdo, é mucho me- 
nos en Francia , por la antigua guerra que 
tenia, é que en Italia ya él mejor la co- 
nos *ía que yo, que ellos compran para 
revender, é que en España me pares^ía 
que avría buen lugar, lo uno por la gran- 
deza é riqueza de nuestro Rey, lo otro 
porque la guerra, que nosotros tiníemos, 
siempre ganávamos é nunca perdíamos , i 
la gente era muy rica, é destas cosas más 
que otra gente nos pre^iávamos; é allí 
dispuso él venir en España. Pregúntele si 
avía visto cosas mostruosas en la forma 
humana, ansí como algunos quieren de* 
zir onbres de un pié ó de un ojo , 6 tan 
pequeños como un cobdo 6 tan altos como 
una lan^a; dize que non sintió nada de 
toda$ estas cosas, pero que bestias vido 
de estrañas figuras; que en una tierra de 
gentiles vido un elefante muy grande 
blanco como nieve, que es cosa bien es- 
traña, porquanto todos son negros, é que 
lo tenían atado á una colupna con cade- 
nas de oro, é aquél por Dios adoravan; 



DE KRO TAFUR. IO7 

dize que vido un asno, que truzeron al 
Preste Juan , poco mayor que un podenco 
é de quantas colores se podien dezir; é 
que vido muchos onicomios, é muchas 
animalias que serie largo de escrevir'; é 
que vido armar los castillos en los elefan- 
tes para yr á combatir la tierra ; dize que4 
Preste Juan é los suyos son tan católicos 
é buenos xpianos que más non se podrie 
dezir, pero que non an noti,úa nin se rigen 
por la nuestra yglesia de Roma; dize quel 
Señor es ávido en tanta reverencia é tan 
temido , que si el mayor de su señoría faze 
por que deva morír^ él le embfa un onbre 
soez con una letra suya en que le manda 
que se dexe matar del , é él abaxa la ca- 
bera é, obedes^iendo la letra, res^ibe la 
muerte ; é aun dixo que vido un señor que 
lo traya un grant presente de oro , é tanta 
gloría ovo el que lo traye é tantas cosas 
le dixo al Señor, diáendo que ninguno le 
avie fecho tal servicio, que luego le mandó 
matar, diziendo, que aquel servicióle po- 
día fazer él nin otro ninguno, que non 
fuese poco para él. Dizfe quel arte de la 
nigromanijia que la traen mucho por la 
mano é muy usada, é que vido, nave- 
gando por el mar Vermejo , consultar con 
los enemigos , é que vido desde la gavia 
fasta baxo defender é subir un bulto ne- 



I08 ANDANZAS É VIAJES 

gro muchas ve^es, é después, que le ñzie- 
ron estar quedo, é le preguntaron ¿qué 
será^ de nuestro camino? é que respondió: 
avrés seys días de calma muerta , que la 
mar estará como astite, é el navio non 
fará camino, é aparejad, que avrés otros 
tantos de muy afortunada tormenta. EHzte 
que los navios son como casas muy gran- 
des^ é non de la fazion de los otros, é ay 
diez ó doze velas, é grandes ^ísternas de 
agua dentro , porque allí non son los vien- 
tos tan rigurosos, nin en la mar non an 
rebelo de yslas nin de rocas , é ansi traen 
todos aquellos cargos que la caravana res- 
^ibe dellos en la Ñfeca, que es el puerto 
donde se descargan. Dize que la Meca es 
un grant pueblo tamaño é mayor que Se- 
villa, é que non es subdito á ningunt se- 
ñor, salvo al mayor de su ley, que ellos 
tienen como papa, é al Soldán como em- 
perador; é que allí está una mesquita bien 
rica , donde tienen el cuerpo de Mahomad; 
é que algunos indianos é de Etiopia , que 

vienen por allí , an 

de pasar, quantos moros allá tienen, é 
aun á ellos fazen moros ; é aún dize que 
le podría quitar el agua del Nilo, que corre 
desde la India fasta la Etiopia é toda 
tierra de Egypto fasta el mar Mediterrá- 
neo, que viene por dos bra^^os, que va 



entrar ei uno cerca de Alixandila é el 
otro por Damiata, é si esta agua se qui- 
tase, la tierra serie despoblada. Dixe como 
el Preste Juan continuamente lo tinía en 
su casa preguntándole de la pane del 
mundo de ací , é qué príncipes avía , é de 
qué grandeza , é con quién avían guerras, 
é tanto , que estando él allá , vido dos ve<¡es 
embiar embaxadores el Preste Juan á los 
príncipes de acá, pero que non oyó dezir 
que oviese respuesta dellos, aunque vido 
aderes^ar al Preste Juan de venir con sus 
huestes fasta lenisalem, que es mucha 
más tierra que de allá acá. EHze que vido 
la yglesia do está enterrado el cuerpo de 
Santo Thomas, que con vertió á los in- 
dianos. É dize, que como las orruras que 
trae con la cres^iente el Nilo, que viene 
del Parayso terrenal, esté este perfume 
de linoloe, qué llamamos, que en el tiem- 
po que Santo Thomas andava predicando 
é non lo creyan, vino por la rivera del 
Nilo un muy grandissimo árbol , é encalló 
allí en la tierra , é fuéronlo dezir al Señor 
que viniese á ver la mayor maravilla del 
mundo, un árbol de linoloe tan grande 
qual nunca fué visto , é que fué luego allá, 
é como lo vido, mandó que lo arrancasen 
de allí con bueyes, é nunca de allí lo po- 
dieron mover; é di2en que lo mandó ata- 



no ANDANZAS £ VIAJES 

ra^ar^ é que non podian las ferramientas 
entrar en él; é quei apóstol Santo Tho- 
mas estando allf , les dixo que se bautiza- 
sen é creyesen en el Dios que fazfe aque- 
llas maravillas, é quél solo con su mano 
lo levaría al lugar donde ellc^ quisiesen; 
é que el Señor le respondió , que él é los 
que allí con él estavan lo farfan, si él 
fíziese aquello que disfa; é él santiguó, 
é travólo con la mano é levólo fasta el 
lugar que le señalaron ; é viendo aquella 
maravilla, todos se bautit^aron é fueron 
xpianos; é el Apóstol tomó aquel madero 
é fizólo aserrar, é ñzo una capilla toda 
cubierta de aquella madera, é allí está su 
cuerpo del oy enterrado. É tienen tanta 
devo<¡ion oy los indianos en él, que ov, de 
allí do. está enterrado , toman de la tierra 
é fazen ^iertas pellillas, é tráenlas siem- 
pre en el seno , diziendo, que en el artículo 
de la muerte, non pudiendo comulgar, que 
con una de aquellas que coman satisfa- 
zen; ^ me dio ^inco ó seys dellas, las 
quales creo que oy las tengo. La color de 
los onbres de la India mayor es un poco 
más batjos que nosotros, é viniendo á la 
Etiopia, mucho más ba^os, é todavía fasta 
los negros atezados que son al medio dia, 
que dizen la zona quemada. En este ca- 
mino fczimos quince jornadas, las qua- 



DE PIRO TAFUR. III 

les, puesto que grant travajo avfa en las 
pasar, mas con el sabor de oyr tan buenas 
cosas como dizíe Nfcolo de Contó, yo non 
sin tía el travajo. É llegamos á Babylonia 
é concertamos de nos ver cada dia en una 
yglesia que llaman Santa Martha , do está 
enterrado un cuerpo santo de un caste- 
llano que llaman Pedro de la Randa , de 
que adelante se fárá men<jion; ésto, por 
quanto yo avfa de yr á posar con el Tru- 
jamán mayor del Soldán é él avíe de bus- 
car aposentamiento entre ios moros. É 
como llegué á la posada de mi huésped, 
res<jibióme alegremente como si un fíjo 
le fuera venido. Otro día Nfcolo de Contó 
fué ver al Soldán é á quedársele de como 
non le avían guardado su seguro, é como 
le avían fecho toraar moro á él é á su 
muger é ñjos, é le avían robado lo suyo. 
El Soldán , entendiendo estar en cargo é 
por lo amansar, ñzole muchas mercedes, 
é fírolo su Trujamán mayor, ygual del 
otro, é dióle casa é heredades en Baby- 
lonia. Otro dia siguiente vino allí aquella 
yglesia, do aviamos concertado de nos 
ver, é contóme todo el caso como avía 
pasado entrel Soldán é él, é diziendo que 
le páresela que aquello fazfan por él, é 
que pues él tenía oñtjio del Señor, que 
con él podría andar por sus tierras, é 



112 ANDANZAS B VIAJES 

visitaría á ios puertos de la mar, é con el 
ayuda de Dios esperava á él é su compa- 
ñía venir en salvamiento á tierra de xpia- 
nos ; que me rogava que yo le levase cier- 
tas letras á Vene;a , pues que yva allá , é 
que quándo entendía partir; é yo le dixe, 
como venta trabaxado de tanto caminar, 
é que estaría allí veynte ó treynta dias; é 
ansí lo fíze. En este 'tiempo, ansí con el 
trujamán, mi huésped castellano, como 
con él, non fazia sinon andar á ver los 
grandes fechos de Babylonia; é un dia, el 
trujamán con quien yo posa va, me contó 
un caso que acaesi^ió al Soldán su señor, 
que entonce era muerto, con un caste- 
llano, aquel que dizen Pedro de la Randa, 
é fué ansí. Pedro de la Randa era cossa- 
rio, é aviéndolo por onbre muy valiente 
en aquellas mares, óvose de perder é fué 
preáo de un navio de moros, é levándole 
ansí preso , encontróse con ellos un cossa- 

rio catalán llamado por nombre 

é desbarató los moros é tomó el navio, é 
tomó allí o Pedro de la Randa; é de que 
lo conosció, como era onbre tan famoso, 
díxole , que él lo refaría é le daría fusta é 
cabdal, con condición que siempre andu^ 
viesen en conserva é que ansí gelo pro-^ 
metiese. Pedro de la Randa dizo que le 
plaqia, por condición que siempre la 



DB PERO TAFUR. I f 3 

guerra se ñziese á los moros é nunca a 
los xpianos, por quél lo teníe jurado. El 
catalán gelo otorgó é fuérbnse á Rodas, 
é allí se adereszaron de todo lo nes^ essa- 
rio para andar en cosso. É salieron del 
puerto é fízieron mucha guerra á los mo- 
ros, tomando muchos navios dellos é fa- 
siéndolos que aun ellos non osasen cargar 
en los de los xpianos. É tanta fué la fama 
destos dos, que ansí estavan los moros 
amedrentados, como si dos príncipes los 
mayores de xpianos anduvieran sobre la 
mar. É continuando su guerra, un día 
ovo de ser como acostumbravan , si en la 
mar non fazían presa , decendla el uno en 
tierra é el otro guardava los navios, é 
fué ansí, que un dia ovo de defender el 
catalán en tierra de Damiata, por fazer un 
salto, é sobrevino tanta gente de los mo- 
ros , que t rayan á mal andar al catalán ; é 
Pedro de la Randa, como le vido de la 
fusta donde estava, salió en tierra por le 
ayudar, é tantos moros cargaron dellos , 
que los prendieron á amos á dos é fueron 
levados al Soldán; é desque el Soldán 
supo como le trayan aquel tan famoso 
cossarío, é que tanto estrago avía fecho 
en los moros, ovo muy grant placer, é 
como lo tuvo delante sf preguntóle , si era 
él aquel Pedro de la Randa que tanto mal 

8 



114 ANOAN«¡AS ¿ VIAJES 

avía fedio á los moros: respondió que si; 
preguntóle » qué era la cabsa porqué tanto 
mal avia fecho á los moros: respondióle, 
4\}ie porque eran enemigos de la fé , é que 
si á ellos non , que si le páresela que era 
mejor fasella á los zpianos. £1 Soldán le 
dfxo, que en pago de aquello, é porque 
pares^iese la justicia de Dios, que rene- 
gase la fé é conos<¡iese el mal que avía 
fecho, tomándose moro, é le perdonaría 
é faría mercedes; él respondió, que non 
le podía él fexer tanto de bien quanto él 
fáríe mal en perder el ánima. £1 Soldan- 
luégo mandólos asserrar por la cabe^ en- 
tramos á dos; el catalán dixo que quería 
ser moro; é Pedro de la Randa, quando 
aquello vido, apartó al Soldán é díxok: 
señor, yo me tornaré moro , si tú me ven- 
gas en fazer matar á este mi compañero; 
el Soldán dixo que le plagie ; é luego Pedro 
de la Randa dixo al catalán aparte : amigo, 
ya no estamos en partido de salvar la 
vida, puesto que renegemos la fé, el Sol- 
dan a deliberado de nos mandar matar, é 
pues ansí es, resci vamos este martyrío por 
Dios en descuento de nuestros pecados. 
El catalán dixo que era muy bien dicho é 
le pkfíe, é lu^oen continente el catalán 
res<¡ibió la. muerte. É el Soldán dixo ú 
Pedro de la Randa ; ya he cumplido lo que 



OE PERO TAFUR. II5 

tú me dixiste, agora tú cumple lo que 
prometiste; él le respondió , Soldán, yo 
non le ñze sinon á fín de salvar el ánima 
de mi compañero, que sentía en él tanta 
flaqueza, que por miedo se querle rene- 
gar, agora faz de^ní lo que por bien to- 
vieres. £1 Soldán le dixo: tú servirme as 
bien, éfarás lo que te yo mandare, é an- 
darás conmigo en las guerras, é darte e la 
vida ; respondió , si non las ovieres contra 
los zpianos ; el Soldán dixo : yo te prome- 
to de nunca te poner en guerra contra los 
xpianos, é de te fazer governador de los 
xpianos que tengo, é de te fazer muchas 
mercedes, é tú sírveme lealmente ; é él gelo 
prometió; é luego le mandó asentar casa 
é dar gente que lo sirviese é mantenimien- 
tos; é llamó á un almiralle suyo é enco- 
mendógelo; é dizíe, que quando se partió 
del Soldán para defenderse á la ^ibdat, 
que le bol vio á llamar el Soldán é dixo: 
.mando que den al xpiano tanto vino para 
él é para su casa quanto oviere menester, 
porque non falle mengua de su tierra. 
Esto me contó el Trujamán que lo avía 
visto, por magnificar á su señor el Sol- 
dan, é por me fazer placer en dezir |>ien 
de castellano , pues quél lo era también. 
E murió aquel Soldán, é ñzieron otro, el 
•qual luego embió por aquel cavallero que 



IIt> ANDANt^AS é VIAJES 

tenía en cargo á Pedro de la Randa, é 
mandó que gelo tnixesen allí con enten- 
(jion de lo matar ; el cavallero fuyó con él 
é metióse en un lugar, é allí el Soldán Id 
cercó é lo tomó á él é á Pedro de la Randa, 
é mandóle que renegase la fé é se tornase 
moro, é Pedro de la Randa, non lo querien- 
do fazer, fué asserrado por la cabera é los 
xpianos lo levaron á enterrar á una ygle- 
sia que está en Babylonia, que dizen Santa 
Martha, é oy faze miraglos. É este dia 
acaes^ió tin caso de justicia , é fué ansí: 
que llevavan *á matar tres onbres, é yo 
pregunté, qué avían fecho; el Trujamán 
me dixo: anoche robaron ^ierta moneda 
de un cambiador, é porque aquellos eran 
sus vecinos é non davan ra^on de los ro- 
badores; nin menos avían puesto aquella 
guarda en lo del vecino que en lo suyo 
propio, por esto les penavan. Yo dixe: 
parésceme que dar pena á quien está sin 
cargo é en ynocencia del pecado, es bes- 
tial sentencia. El Trujamán me respondió: 
nosotros somos muchos , é Dios nos amu- 
chigua de dia en dia, é si los e^esos non 
castigamos también en los culpados como 
en los circunstantes , non podríamos bivir, 
ansí que non solamente nos conviene usar 
de la justicia, mas de sobrada cruel é ri- 
gurosa justicia nos conviene* proveer. La 



DE PERO TAFUR. JI7 

mejor é más rica é magnífica cosa de ver 
de Babyionia es el Alcaycefía, de tantas 
cosas como allí se venden de las que defien- 
den de la India mayor > en especial perlas, 
é piedras, especerías, perfumes é toda 
cosa odorífera, é seda, é lientos, é quien 
podríe dezir quantas cosas de<;ienden de 
la India é se reparten por todo el mundo, 
é grant barato de todas cosas sobre dichas. 
Andan por el Cayro unos onbres con un 
espejo de alinde colgado de los pechos , é 
éstos son los barveros que rapan las ca- 
beras é los colodrillos á los moros, é van 
dando vo^es por las calles; andan otros 
negrillos de fasta diez años ó doze , é van 
ansí mesmo dando vo^es: quién quiere 
rapar?, é éstos son los que sirven á las 
dueñas en aquello que ellas en los baños 
secretamente suelen alimpiar. É de todos 
los oficios por las calles andan los oficia- 
les requiriendo á quien los a menester; 
fasta los cocineros traen colgado un bra- 
sero é fuego é ollUlas de guisado para 
vender, otros platos con frutas, é ynnu- 
merable gente que anda á vender el agua 
ansí en los camellos como en los asnos é 
otros á cuestas, porque la gente es mucha 
é non ay otra agua synon de aquella ri- 
vera ; las frutas de verano muy suavíssi- 
mas ; segunt la grant calor Dios a provey- 



Il8 ANDANZAS 6 VIAJ«S 

dolillí en lo nes^esarío. Con el calor gran- 
de algunas ve9es viene ayre delgado é faze 
impresión en los ojos, 6 mucha gente 
andan como alcoholados, que fallan en 
aquella mele^ina grant reparo; pero de 
todo lo otro es muy sana la tierra, por 
buen ayre é buen agua é buenas viandas. 
Los camellos desta tierra son asas gran- 
des é fermosos, pero non ligeros; los 
asnos son las más gentiles bestias é de más 
gentil talle é andariegos, é tráenlos bien 
guarnidos de frenos é de sillas. 



Estuve á la buelta treynta dias , é par- 
time^ tomando li^en^ia del Soldán é 
de Nicolo de Contó, é letras que me 
di6 para Veneza, é ansí mesmo de mi 
huésped el Trujamán é su rauger é fíjos, 
que como fíjo propio me teníen, é dié- 
ronme algunas cosas que truxe: dos gatos 
de la India é dos papagayos é perfumes, 
é otras cosas , é una turquesa , la qual yo 
tengo agora, é vituallas para el camino. 
É partf de Babylonia por el Ni lo ayuso, 
é quando llegué al logar donde se parten 
los bracos , dexé el de aman derecha , que 
y va á Damiata , por donde yo avia ydo , é 
fui por el otro á un lugar ^erca de Ali- 
xandria, que llaman Roxeto, é de allí lie- 



bE PERO TAFUK. 1 19 

gué á la fibdat de Alixandría, que es una 
notable ^ibdat, é estuve en ella tres dias 
miranda las casas santas donde Santa Ca- 
talina fué natural é martiríada; é adn alli 
está una bóveda escura, é dizen que allí 
está la rueda en que la pusieron. Esta 
cibdat es grant puerto de mar é tiene 
grant cargo é descargo con ios xpianos; 
é quando lo ove bien visto, partime por 
tierra é fui á Damiata, é non fallé á mi 
fusta quel rey de Chypre me avia dado ; é 
espérela ocho días, é vino, que era yda 
fdzia la costa de lerusalem , é allí res^ebj 
muncha onrra del Adelantado, que le 
traya cartas del Trujamán mayor del Sol* 
dan de recomendación para mí ; é embióle 
á rogar que , si tenía algunt cuero de co- 
catriz, que embiase al rey de Chypre que 
le avie á rogar; é ofresjióse que avían 
muerto una é estava fresca é olíe muy 
mal, tanto que mejor fuera aver traydo 
una íija del Adelantado muy fermosa 
quél alli teníe, quel cuero de la cocatriz. 
É metíme á la mar é en siete dias arribé 
al puerto de Ba£ai, do avía embarcado, 
lugar muy doliente ; é aún aquel día que 
llegué avia finado el Obispo é dos escu- 
deros suyos, é fizóme Dios mer^^et, que, 
en poniendo el pié en tierra , luego en las 
bestias del Obispo é los suyos cavalgué. 



1 29 ANDANZAS K VIAJSS 

é me partí para la corte del rey de Chy- 
pre, que estava en Nicosia; é mi Truja- 
mán, quel Rey me avía dalo, fué delante 
á lo dezir al Rey é al Cardenal, é embiá- 
ron me mandar que me detuviese aquella 
noche en una aldea, porque otro dia de 
mañana me queríen fuer res^bir hono- 
rablemente , é ansí lo ñzíei'on. Otro dia 
de mañana, yendo por mi camino, fallé 
muchos de aquellos señores de la corte 
del Rey, que me salían á res^ebir é me 
acompañaron fasta la persona del Rey, é 
quando llegué , fallé al Rey é al Cardenal 
é muchos de los grandes con ellos, é fué 
mucho bien res^ebido é con tanta hu- 
manidat tratado, como si yo fuera su na- 
tural, é agradesfiendo á Dios como yo era 
tornado á salvamento de tan grant viage, 
é regrades^iéndo^me mucho de parte del 
Rey lo que yo avía fecho en su servicio, 
é proferiéndome mucho las cosas que me 
pluguiesen. É en esto despedime del Rey; 
é el Almirante, que allí estava , llevóme á 
su posada como solía , donde fui muy bien 
ospedado. Otro dia de mañana levantóse 
un grant rumor en todo el pueblo, é todos 
se posieron en armas, el Cardenal prin- 
«jipalmente é madama Inés su hermana é 
algunos de los grandes del reyno, contra 
el Rey, por le matar ó prender un privado 



DE PKRO TAFUR. 121 

que tenía, que llamavan lacobo Guiri, é 
por oficio auditor. El Rey fuyó á una for- 
tale<¡a que está en cabo de la ^ibdat, que 
llaman la ^ibdadela, é allí lo ^ercaron é 
tovieron tal partido con él , que echase de 
sí el privado é que non entrase en su corte 
por un año, 6 ansí lo juró el Rey é luego 
se cumplió é levantáronse de sobrél. Otro 
dia siguiente el Rey embió por mí, é de* 
lante el Cardenal é algunos nobles me 
dixo é rogó, que yo tomase del lo que me 
pluguiese para la costa de mi camino; é 
yo respondí, que ge lo tenía en mucha 
merced , que yo tenía asaz para mi buelta, 
é que le suplica va que me mandase dar 
li-^en^ia é una fusta que me levase fasta 
Rodas; é yo travajava quanto podía por 
me partir, é él por me detener; é man- 
dóme que estoviese allí á lo menos ocho 
dias , é yo , porque vi que avía él plaijer, 
óvelo de fazer, é sin dubda , en estos dias 
yo fui tan bien refrescado, que mejor non 
podía ser, é aderes^óse el navio que me 
avía de levar, é despedíme del Rey, — é 
«jiertamente de mala voluntad me*dava la 
liíjen^ia, — é allí me dio su devisa que oy 
tengo, é me dio diez piezas de chamelote 
é lientos delgados, é un león pardo, é 
tantas vituallas para yr fasta Rodas , que 
bastaran para un año. É en este tiempo. 



t'22 ANDAMIAS É VIAJES 

que allí estuve y vinieron dos embaxadas al 
rey de Chypre , una del duque de Saboya 
é otra de un duque de Alemana, por con- 
traer casamiento cada uno dellos -con 
su ñja, é yo non dexé conclusión fecha 
con ninguno dellos , porque se dizía , que 
otro casamiento le traya el maestre de 
Rodas muy afincado con una fija del conde 
de Urgel de Aragón^ hermana de la mu- 
ger del infante Don Pedro, rígiente de Por- 
tugal ; pero pares^ióme , que á lo que más 
deliña van los del consejo del Rey, era con 
la fija del duque de Saboya, é creo que 
esto ovo conclusión. El Rey era moxo de 
diez é seys ó diez é syete años, é grande 
de persona, aunque las piernas por el jar- 
rete, sin dubda ninguna, tenia tan grues- 
sas como poco menos por el muslo ; gra- 
cioso onbre é, para su hedat , asaz de buen 
engenio, é onbre alegre é dispuesto del 
cuerpo, mayormente en el cavalgar;ésin 
dubda, si la tierra non fuera tan mal 
sana , de buena voluntad me dispusiera á 
le servir alguna temporada^ mas fuera 
quasi imposible poder bívir en tierra tan 
doliente onbre estrangero, é por eso, é 
por el deseo que tenia de bolver en Casti- 
lla , por cabsa de la guerra de los moros, 
ove de continuar mi camino lo más presto 
que yo pude. 



DB PERO TAFUR. I 23 

Partf de la ^ibdat de Nicosia , é fui á 
Aherines, do me esperara el navío# 
que me avía de levar á Rodas , é ésta 
es una ^ibdat antigua que ñzo Archiles. é 
de allf ovo el nombre; pequeña cibdat, 
pero fuerte é bien murada é buen puerto, 
aunque pequeño , pero encadenado é bien 
guardado; aquf escapó el Rey que agora' 
es, é el Cardenal su tío é madama Inés é 
otros muchos del reyno, quando el rey 
lánus fué preso; ésta es la más sana tierra 
que ay en todo el reyno de Chypre, por- 
que es descubierta al viento poniente. E 
allí fallé presto un gripo que el Rey me 
avía mandado aparejar, para que me le- 
vase á RódaS) é otro grípo estava con él 
en compañía, que levava mercaduría. É 
salimos del puerto, é fuemos á la punta 
del cabo de Sant Pífani , é allí estuvimos 
fasta medio día; é fezimosvela é metímo- 
nos á la mar por el golfo de Satalias , la 
vía de la Turquía ; é antes de dos oras 
vimos venir una galea de turcos, que ve- 
nía contra nosotros por nos tomar é des- 
pedazar, por una fusta que los catalanes 
avían tomado de turcos sobre el puerto 
de Chypre ; é nosotros á vela é á remos, 
é ellos ansí mesmo, tanto que allí non fa- 
lles^jía la letanía, las manos bien traba- 
jadas de remar. Yva conmigo un cómitre 



124 ANDAN.JAS B VIAJES 

de una galea de catalanes, que avie muer- 
^to á un sobrino del patrón, é mandólo 
aforcar del entena , é quebróse la soga con 
él; é yo roguéle tanto que me lo diese, 
pues Dios avíe fecho tanto por él , é plú- 
gole, é por esto escapamos, que sabía mu- 
cho de navegar; fizo aliviar el peso que 
levava nuestro gripo para que mejor ca- 
minase, é el otro de mercadurías non 
quiso echarlo á la mar ; é quando ya era 
tarde, quelsol se queríe poner, los turcos 
le alcan^ron é anegáronlos á todos, é en 
el embara<;o que ñzieron con ellos , ovi- 
mos tiempo de alargarnos un poco, é 
quando quiso anochecer, guindamos la 
vela quanto podimos, é todos tomamos 
mano á los remos é trabajamos media ora 
quanto en el mundo podimos, é quanto fué 
noche oscuro, calamos la vela é tomamos 
á la mano derecha, bogando muy quedo 
que non sonasen los remos, é la galea 
pasó bien ^erca de nosotros que non nos 
vido. £1 cómitre catalán dixo que conve- 
nía fazer otro mejor mareaje , que la ga- 
lea tomaría la buelta de la tierra esperan- 
do, como era navio pequeño el nuestro, 
é que nos avríen á las manos ; é tomamos 
la buelta de la mar, é la galea vímosla yr 
fázia la tierra, é á media noche saltó un 
viento á la mar de Mediodía, que cada 



DE PERO TAFUR. 1 25 

onda nos envistfe de banda á banda, 
¡quánto yo más quisiera aver caydo en 
poder de los turcos que non ser anegado 
en tal lugar! Allí me querían echar un 
onbre mió á la mar, salvo que lo defen* 
dimos muy bien. Con esta fortuna cor- 
rimos fasta Castilroxo, é allegamos á ora 
de tercia é la galea avia partido de af non 
avie dos oras. Defendimos en tierra , que 
es un buen puerto , é subimos arriba , que 
es una grant fortaleca, é allí reposamos 
cómo quien escapa de una grant dolen^a. 
E^e castillo es de la Religión de Rodas, 
es de la provincia de Armenia, aunque 
es ysla, 6 es tan enrrocado, que ninguna 
bestia non puede subir arriba, é abaxo, á 
la entrada del puerto, tiene unas salinas 
que son de grant renta de los cavalleros 
de Rodas. 



Partimos de la ysla de Castilroxo, 
faziendo el camino de Rodas con 
grant miedo de aquella galea, 6 o> i- 
mos mal tiempo en la mar, pero en dos 
dias de camino llegamos á Rodas , é en- 
tramos en el puerto , 6 luego me fui á po- 
sar con frey Ñuño de Cabrera , un buen 
cavallero natural nuestro de Castilla é de 
la Religión , é aún de los que allá más 



Ub ANOANtJAS É VIAJKS 

cabdal tenían é aun más msn^ion se fazia, 
el qual muy alegre é amorosamente me 
res<¡ibió, é tan humanamente fui del tra- 
tado, que yo me pensava morir según t el 
trabajo avía pasado, sinon fuera por la 
buena conpañía que me fizo , que non pu- 
diera yo en mi casa propia ser más pia- 
dosamente nin mejor servido. El segundo 
dia que -llegué, ove de yr al maestre de 
Rodas á le dar ^iertas letras del rey de 
Chypre de negocios suyos que me avia 
encomendado, é acompañáronme frey Ñu- 
ño de Cabrera é otros cavalleros castella- 
nos é aun de otras na<¡iones, especial- 
mente los franceses , que se Uegan mucho 
con nuestra natjion; é como llegué al 
Maestre, fállelo muy agraviado de dolor 
de yjada, pero luego despachó la res- 
puesta del rey de Chypre; é partíme del 
é bolví á la posada, é aquella noche mu- 
rió de aquel mal. É estando en el artículo 
de la muerte, es la costumbre que vienen 
los baylios é los confessores é ciertos ca- 
valleros del consejo é pregúntanle sobre 
juramento, que diga en su conijien^ia 
quién, después del, deve ser Maestre de 
la Religión, que lo diga é sine con su se- 
llo, esto en secreto; é toman su voto é 
pénenlo en buena guarda, que ninguno 
non sabe del salvo el confessor, é el sello 



DE PERO TAFUR;. I27 

tómanlo, é si muere el Maestre, quiébranlo 
luego, é dizen que este voto, para el 
tiempo de la election , vale por dosá aquel 
á quien lo dio el difunto. Aquel dia quel 
Maestre murió, á ora de missas fué en- 
terrado é fecho el oficio fulnerarío como 
á tal persona se conviene, levándolo los 
mayores de la Religión sobre sus onbros 
en las andas cubiertas de paño negro con 
grant cola de tras é ansí mesmo delante, 
donde, los que non pueden llegar á las an- 
das, llevan las manos puestas en aquella 
cola; é él y va vestido de su abito é con su 
espada é espuelas calcadas é las cuentas 
en la mano; é ansí lo metieron so la 
tierra; é luego mandaron cerrar todas las 
puertas del colachio, — á mi metiéronme en 
una cámara é cerráronme por de fuera c 
dexáronme las cosas que avia de comer, é 
á los mios embiáronlos fuera á la cibdat,— 
é allí todos vestidos de su abito e ceñidas 
las espadas, que ansí es la costumbre , en- 
traron á la yglesia á fazer la election del 
Maestre, é dizen que se íaze en esta guisa. 



De cada lengua de aquellos que tie- 
nen apartamiento toman tres per- 
sonas, un ca vallero^ un capellán é 
un* fray le sargente, que es servidor; éstos 



123 ANDANZAS t VIAJES 

son elegidos por todo el convento , é para 
esta election fázenlos confessar é comul- 
gar é jurar sobre las santas reliquias que 
alH tienen^ que bien é verdaderamente an 
elegido; é después aquestos electos ansf 
mesmo fazen juramento que ansí mesmo 
eligirán bien é verdaderamente, é eligen 
treze ; é aquestos treze^ ansf mesmo sobrel 
dicho juramento, eligen siete; é estos siete, 
ansi mesmo conjurados, dan cada uno, sin 
fablar el uno al otro, su voto en un es- 
crito ^errado, é pónenlo sobre una mesa 
delante de aquel confessor que dixe que 
tenía el voto del difunto , é todo esto en 
presencia de todos los cavalleros; é aquél 
avre los votos de los siete é el del Maestre 
é léelos en pla^a , é aviendo el del Maestre 
por dos, como dixe, quien más tiene 
queda por Maestre. É estuvieron todo 
aquel dia é la noche fasta ^erca el alva. É 
segunt todos creyan , é aun dezian que un 
Grant Comendador, que allí estava, serte 
Maestre, é que non era menester election, 
tanto se lo avian todos por dicho. É un 
ora ante que amanesqiese, sonó un grant 
estruendo, ansi en la yglesia como en toda 
la ^ibdat, tañiendo las campanas é trompe- 
tas , é embiaron por mf á mi cámara donde 
estava en^^errado é leváronme á la yglesia, 
é todos en pro(;e$ion feziéronme levar el 



DC PBRO TAFUR. 1 29 

pendón de la Religión fasta el altar ma- 
yor, é dixo el que tenia los votos: dad 
gracias á Dios, vue^ro Maestre es el 
prior de Albemia. É algunos, aunque era 
de noche, bien páresele que estavan amari- 
llos. É acabado de fazer esto, salimos to* 
dos^ que ya era el di a, é fuemos ansí 
fasta la enfermería, é abrieron las puertas 
é salimos fuera á la ^ibdat con todo el 
pueblo, é fuemos á poner el pendón enci- 
ma 4e la torre del puerto. Éste era un ca- 
vallero anciano que avia bien servido á su 
religión é onbre de mucha virtud ; é otro 
dia siguiente entraron en consejo é orde- 
naron de enviar por él , é armaron quatro 
galeas, é luego partieron para Albernia, 
donde él e^a Prior é estava entónqes. Sin 
dubda, maravilla serie en tal election aver 
yerro, porque non se da lugar á ninguna 
par^ialidat nin amistad nin enemistad. 
Esta religión es muy noble é muy gran- 
de, é siempre se fallan en ella nobles on- 
bres á la defensión de su casa, é ansí es 
menester segunt la gente tienen por veci- 
nos, á vista la señoría del Grant Turco, 
de la otra parte el Soldán de Babylonia, 
ansí que en la virtud de sus personas está 
la defensión. 



130 ANDANZAS É VIAJES 

Estava en Rodas una nao de Ancona, 
é ygualéme con el patrón que me 
pasase en Constantinopla , é fezfmos 
vela é fueroos á la ysla del Xamo, que es 
en el Ar^jepiélago , desando á man dere- 
cha el castillo de Saat Pedro , que es en 
la tierra fírpie de la Turquía, é á man ys- 
quierdala ysla de Lango, que es una villa 
de la Religión de Rodas; é yendo nuestro 
• camino á vista del Exío, fallamos una 
barca de Exío, que nos dixo, que las naos 
é galeas del Con<^ilio que avian venido 
por el emperader de Gre^jia , que estavan 
dentro en el puerto del Exto; é nosotros 
cargamos la vela é pasamos , dexando la 
ysla á man ysquierda; pero el viento non 
nos turó tanto, que nos falles^ióé ovimos 
. de surgir en canto de la ysla , é esto vimos 
allf aquella noche. Otro dia de mañana 
vimos venir contra nos dos galeas grues- 
sas é dos sotiles ; pusiéronse en torno de 
nosotros é dixéronnos que bolviésemos á 
Exío , si non que nos conbateríen , é ovi- 
moslo de fazer, que non lo podíemos re- 
sistir; esto fazíen ellos, porque non su- 
piesen de nosotros lo que ellos queríen 
fazer, que era esto: tomaron las galeas 
los ginoveses, é armáronlas para ir al 
puerto de Alexandrfa, para tomar las dos 
galeaijias, la d'Eií Casa-Sages é En Sir- 



DE PERO TAFUR. I3I 

viente, catalanes que estavan en el puerto 
de Alexandría; é ovimos de bolver con las 
galeas al puerto é surgimos en medio del 
puerto é estovimos este dia sobre un án- 
cora; é á la media noche, metióse de 
súbito tan grande fonuna en la mar, é 
como estovamos mal afferrados, nuestra 
áncora viníe garrando, é fué á dar en una 
carraca que esta va de tiempo antiguo 
anegada en la mar, quando á la guerra 
de los venecianos con los ginoveses fué 
alli quemada, é estava fuera del agua 
la barva della quanto un estado, é nues- 
tra nao tocó allí é rompió , é fízo un grant 
agujero é ivase al fondón é ya era de 
dia, é los marineros aunque á grant peli- 
gro, que la mar andava muy brava ^ fué- 
ronse en tierra como mejor pudieron , é 
yo abráceme con aquello que páresele de 
la carraca. Después que nuestra nao fué 
anegada, estuve alli fasta que los seño- 
res mi^er Nicolao de Meton capitán gene- 
ral^ é ^iertos obispos que ai estavan, é mu- 
chos señores fran^^eses mandaron que en- 
trasen por mi, é ninguno non osava, é 
unos vizcaynos , que ai estavan , tomaron 
un esquife de una galea, é fueron por mi, é 
truxéronme en tierra asaz trabajado del 
agua é del frío que avie fecho, que era 
por Navidat; é fallé alli un obispo de Viseo 



1 32 ANDANZAS t VIAJES 

de Portugal, é levóme consigo, é fí2ome 
muy bien curar; é allí supieron de mí los 
franceses como era muerto el maestre de 
Rodas é vinieron allí ^iertos cavalleros de 
la Religión, entre los quales vinie el co- 
mendador de Pulaque; é luego como qesó 
la fortuna, en una galea que traye se fué 
á Rodas , é fué fecho mariscal de Rodas; 
é éste es el que vino en Castilla con la 
buida, que traya el ojo quebrado, que en- 
tonce non lo tenie; fué muy buen ca va- 
llero é onbre de grant fama. Tovieron 
aquí en Exió fasta tanto que las galeas 
fueron contra los catalanes, é fué ansí: 
que llegaron al puerto de Alexandría á do 
estavan los catalanes, é como ellos lo vie- 
ron , la una galea encalláronla en tierra é 
en la mayor, que era muy poderosa, resqi- 
vieron toda la gente é combatiéronse todo 
aquel día é la noche ; é los moros miran- 
do; é al al va saltó el viento de la tierra, é 
ñzieron vela los catalanes é salieron de 
mar en fuera , é los ginoveses non los osa- 
ron seguir, porque en la mar alta con 
viento próspero levaron lo peor; é de- 
sando la otra en buen recabdo , vinieron á 
Rodas, é los ginoveses bolvieron á £x!o 
allí do nosotros estávamos. £ ya aviamos 
sacado nuestra nao en tierra é la aviamos 
adovado, pero la mercaduría lo más se 



DB PERO TAFUR. 1 33 

perdió, é aun yo allí perdf muchas cosas 
que traya de Levante. É los señores de la 
embazada tomaron sus fustas , é salieron 
del puerto, é vinieron al Concilio á des- 
emlMircar en Ni^a de Prohen^ia. É esta 
embaxada fué aquella que fué por el em- 
perador de Grecia para venirse acordar 
con el Concilio, é ñié muy rica é muy 
magnifica embaxada é de muy escogida 
gente ; é como los venecianos supieron t 
vieron el grant disfavor del papa Eugenio, 
que era su natural, ordenaron otra emba- 
xada ansí mesmo para el mesmo Empera- 
dor, é fuéronse á juntar amas á dos en 
Gonstantinopla, é por qual traería al Em- 
perador ovo grandes debates, é pusiéronse 
en armas para pelear, tanto quel Empe- 
rador les dixo que lion quería venir nin 
con los unos nin con los otros, mas quél 
se entendía venir en sus navios, é que les 
rogava que se viniesen é que non le estor- 
vasen el camino ; é ovólos de acordar ansí. 
Los del Con(¿ilio vinieron á Exío, como 
dixe, é los venecianos fízieron muestra de 
entrar al mar Mayor, que ans{ estava 
acordado entre el Emperador é ellos, é 
luego que los otros fueron partidos, fízie- 
ron buelta é tomaron al Emperador dende 
á pocos dias, é truxéronlo en Italia al 
puerto de Veneza. Yo estuve en esta ysla 



¡34 ANDANZAS i VIAJES 

de Exio veyate dias , en que non tenia que 
fazer; fízeme pasar á la Turquía, que es 
un pequeño estrecho , á un lugar que lla- 
man Foja- vieja, que se dize que es una 
puerta de Troya, «é en aquella tienen fa- 
amiento ginoveses, é fallé allí uno mi 
amigo , que conos^i en Sevilla , é roguéle, 
pues él tenia tanta noticia con los turcos^ 
que embiase un onbre suyo conmigo que 
me levase fasta Troya é me buscase cava- 
lio alquilado, é ansí lo ñzo; é caminé por 
tierra dos jornadas por aquel lugar que 
dizen que era Troya, non fallando perso- 
na que supiese dar ra^on ninguna, é fui 
fasta llegar al Élion, que dizen; éste es 
pegado á la niar enfrente del puerto del 
Ténedon. Toda esta tierra es poblada á 
caserías, é an los turcos por reliquias los 
edifí<^ios antiguos é non desfarían nin- 
guno dellos, antes fazen sus casas junto 
con ellos ; é lo que más vi para conos<^er 
que aquel fuese el Élion de Troya, fué 
ver grandes pedamos de ediñ^ios é már- 
moles é losas, é aquella ribera, é aquel 
puerto del Ténedon enfrente, é un muy 
grande otero como que cayda de grande 
edificio lo oviese fecho. É desto non 
pude más saber, é volvime á Exío, é fallé 
mi nao adovada, é dende á dos dias fezi- 
mos vela. Esta ysla de Exio lleva mucha 



DE PERO TAFUR. 1 35 

almá^iga^ é es una ysla que ^ibdadanos 
de Genova la ganaron de griegos, é ilá- 
manse los Mayoneses, é porque ellos non 
la podríen defender, dieron ^ierto tributo 
á Genova é a^an su vandera^ é los gino- 
veses an menester tanbien aquella ysla 
por el paso de Levante como de Romanía. 
Partimos, é metidos en la mar, ovimos 
tan grant tormenta que se abrió nuestro 
navio, é ellos y como desta arte son dis- 
cretos, reparáronlo lo mejor que pudieron; 
é dexando á la mano derecha la ysla de 
Metellin^ que es ansí mesmo de un gino- 
vés, doblamos el cabo de Santa María é 
fuemos á la ysla del Ténedon é allí surgi- 
mos é de<gendimos en tierra ; é en tanto 
que se adovaba la nao, fuemos á ver la 
ysla, la qual a en tomo diez é ocho mi- 
llas; ay muchos conejos, é toda ella es de 
viñas, salvo que están todas perdida^. El 
puerto del Ténedon pares(je tan nuevo co- 
mo que oy saliese de la mano del maestro, 
é eL molle está fecho de muy grandes losas 
é colupnas en que se amarran los navios, 
é muy buen suelo para surgir; é puesto 
que en la ysla aya otros surgidores, pero 
«ste es el principal , porque está enfrente 
de la canal de Romanía ; tn^ima del puer- 
to está un otero alto é un muy fuerte cas- 
tillo, é sobre éste turó muy grant tiempo 



136 ANDANAS Ú VIAJES 

la guerra entre venecianos é gtnoveses, 
tanto que por sentencia del Papa se de* 
terminó que lo derribasen é non fuese de 
ninguno ; é sin dubda fué mal consejo, que 
éste es un puerto de los principales del 
mundo y é ningunt navio non puede en- 
trar en Romanía sin primero surgir allí á 
tentar la boca, por la grande estrechura 
suya, é como los turcos conos^en que los 
navios an de tocar allí, ármanles peladas c 
matan muchos de los xpianos; desde allí 
ansimesmo se pares<^en muchos ediñ^ios 
de Troya, é aun algunos griegos, que allí 
vevian, davan alguna ra^on dello. Otro dia 
partimos de allí, é levando la barca de- 
lante fasta entrar en la boca, que es un 
grande estrecho; de la parte de la Turquía 
ay grandes baxos, é está el Dardinelo, 
puerto é puerta que dizen que fué de Tro- 
ya, de la otra, á la parte de la Grecia, está 
buen fondo, é allí está la torre del Vitu- 
perio, donde dizen que Archiles fué falla- 
do con Patroclo, é ansí lo quieren dezir 
todos; en este lugar la mar está tan estre- 
cha, que en dia claro se podía ver un 
estandarte de la una parte á la otra. É na- 
vegando por el canal de Romanía, desan- 
do algunas alcaríi^ á la parte de la Tur- 
quía é otras á la parte de la Grecia» llega- 
mos á la ^ibdat de Galípoli, que es una 



DE PE&O TAFUR. 1 37 

notable ^ibdat, bien murada, é buen puer- 
tOy é con un buen castillo; ésta es la pri- 
mera que tomé el Turco cuando pasó en la 
Grecia, é dexó el muro é el castillo en 
pié, que non lo suele fazer en los otros 
lugares, por tanto que, si fuere venqido, de 
allí sea recobrado. 



Partimos de Galipoli é fuemos á la 
Mármora, que es un anchura de mar 
redondo de fasta ocho leguas en tra- 
vés; é llamáronle Mármora, porque de 
allí fueron sacados todos los mármoles 
para Constan tinopla ansí para el muro 
como para la «^ibdat , é es poblada de grie- 
gos. É de allí fuemos á una villa que lla- 
man Recrea é otra que llaman Sylunbrea, 
é estas dos villas le dexara el Turco al 
emperador de Grev^ia por cortesía, estos 
tiempos pasados, para su mantenimiento; 
é partiendo de allí , otro dia al alva vimos 
una muy grande montaña muy alta de 
más de qtent millas, é dixeron que era la 
yglesia de Santa Sofía, que es en Cons- 
tanttnopla; é fuemos llegando fasta dos 
millas de la ^ibdat, é estovimos allí aque- 
lla noche. Otro dia de mañana embié la 
barca á la ^ibdat de Pera á fazer saber 
como yo venía á un patrón de una nao 



138 ANDANi^AS é VIAJES 

que Ilamavan Juan Caro, natural de Se- 
villa, que era mucho mi amigo é sabía yo 
que estava allí. É él con sus amigos en 
sus barcas saliéronme á res<jebir; é yo 
quisiera yr luego á fazer reveren(¡ia ú\ 
Emperador, mas tanto porñaron conmi- 
go, diziendo que les faría grant mengua 
en no yr primero á Pera donde ellos te- 
nían sus estancias , que lo ove de fazer ; é 
yo é los mios fuemos en los barcos de los 
castellanos, é nuestra nao tras nosotros, 
é entramos por el puerto de Constantino- 
pía, é dexámosla, é fuemos á surgir á la 
palizada de Pera, que es una de las me- 
jores cosas del mundo; una nao, quan 
grande puede ser, tiene el esporgidura en 
tierra con tanto fondo é tan limpio, que 
mejor non puede ser; é defendí en tier- 
ra bien acompañado de los castellanos é 
de otras naciones sus amigos dellos, é 
fuemos á la yglesia á fazer oratjion é allí 
fallé al Potestad que rige la tierra é me 
res^ibió mucho bien, demandándome de 
las nuevas del Poniente é diziendo que 
toda cosa que oviese menester lo fallaría 
bien presto ; é con tanto nos partimos. Yo 
me fui aposentar con el patrón castellano, 
donde fallé á osadas buen acogimiento, é 
como llegué á la posada, fallé un grant 
presente de vinos é aves, quel Potestad 



DE PERO TAFUR. l^<) 

me embió. £ otro dia de mañana, los cas- 
tellanos que esta van en Constan ti nopla é 
los que allí estavan en Pera^ me vinieron 
á ver, é allí conosi^í algunos que avía- vis- 
to en Castilla, entre los quales vi Alfon 
de Mata > escudero de cavallo del rey Don 
Juan, nuestro Señor,— que Dios aya, — el 
qual me rogó mucho que yo lo diese al 
emperador de Trapisonda, por quél a\ía 
venido con los embaxadores del Concilio, 
é estaba perdido ; é yo supliqué al Empe- 
rador, aunque tan perdido estava como el 
otro, — que estava desterrado de su tierra 
con la emperatriz de Constantinopla su 
hermana,— é él lo res^ibió, é aún á mí 
aquel dia me dio un arco é frechas, el 
qual yo oy tengo.. Después de dos dias 
que yo estuve reposando, fui á fazer reve- 
rencia al emperador de Constantinopla, é 
vinieron todos los castellanos á me acom- 
pañar, é yo púseme á punto lo mejor 
que pude, é con el collar descama, que 
es la devisa del rey Don Juan , é embié 
por un trujamán del Emperador', que Ua- 
mavan Juan de Sevilla, castellano por 
na<¡ion; é dizen quel Emperador, allende 
de ser Trujamán, porque le cantava ro- 
mances castellanos en un laúd , é fué 

conmigo al palacio é entró á fazer saber al 
Emperador como yo le yva á fazer revé- 



140 ANDANZAS Ú VIAJSS 

rencia; é ñziéronme estar allí una ora fasta 
que embió por ciertos cavalieros é se puso 
á punto. Yo entré por su palacio &sta en 
una sala, donde lo fallé en un estrado sen- 
tado é una piel de león tendida sobre que 
tenía los pies; allí le fíze reverencia é le 
dixe, como yo venia af por visitar su per- 
sona é casa é ver sus tierras é señoríos, é 
principalmente por saber verdaderamente 
la ra^on de mi linaje , que se dizíe aver 
salido de allí é de la sangre imperial suya, 
é yo comen<jéle á dezir la manera que acá 
se dize que avie pasado. É lu^o él me 
respondió que fuese mucho bien venido, 
é quél era bien alegre por ello, é en aque- 
llo que yo dizía quél mandaría catar las 
estorías antiguas é saber la verdat de todo; 
é comentó á meterme en nuevas de la 
tierra é prínc^ipes latinos, especialmente 
del rey de España, mi Señor, é de su esta- 
do é de la guerra con los moros, é de 
todo le respondía lo que sabía, é con tanto 
me partí del, é me fui á la posada. É otro 
dia embió por mí, que quería yr á ca^a, é 
embióme cavallos para mí é páralos mios, 
é fui con él é con la Emperatriz su muger, 
que yva allí, é aquel dia me dixo, como ya 
avía sabido aquello que le avía suplicado, 
é que á la buelta él me lo mandaría mos- 
trar; é yo tóvegelo en merced; éá la buel- 



DC PERO TArtm. 141 

ta, que serfe ora de viespras, como desea- 
valgo, mandó llamar ante sí aquellos á 
quien él av{e mandado que le buscasen la 
ra^on de aquello quél mandava , é fallóse 
ansf. 



Dizen que antiguamente,— el tiempo 
que me fué dicho non se me miem* 
bra bien— que un emperador de 
Constantinopla mandó por todas sus tier- 
ras que pechasen é sirviesen é en toda 
cosa con tñ huyesen los ñdalgos ygualmen- 
te con los villanos; é los ñdalgos de su 
señoría^ viendo tan grant desaforamiento, 
fablaron con su fí)o mayor , primero here- 
dero, que tomase la boz por ellos é fabla- 
se al Emperador su padre, que non qui- 
siese dexar de sí después de sus dias tanta 
mala £ama, nin fazer cosa tan contra ra- 
K^on nin justicia, nin quisiese que ellos 
todos fuesen contra él é el fecho oviese á 
llegar á las manos, lo qual non se podía 
escusar, si él todavía insistiese en aquel 
propósito; é el Infante a<^etó el vando de 
los fídalgos de fazer por ellos todo su po- 
der, é fué al Emperador su padre á supli- 
carle, que su meri^ed non quisiese proce- 
der contra los ñdalgos é nobles de su se- 
ñoría, pues que por ellos él era señor é 



142 ANDANZAS é VIAJES 

sostenido é onrrado , é donde lo contrano 
quisiese fazer, que serie en grant peligro 
é trabajo con ellos, é al fin non saldrie 
con su enten(¡ion. El Emperador quando 
esto oyó, fué muy indignado contra el PrSn- 
cipe su fíjo, é mandólo desterrar de toda 
su corte, é dizen que se fué á la ^ibdat 
de Andrenópoli, que- es oy la estancia é 
corte del Grant Turco. É como allí llegó, 
sonó la hoz por todo el imperio del caso 
como avie acaes(¡ido al.Prin<jipe con el 
Emperador su padre, é luego fueron aso- 
nados é juntos todos los fídalgos é los que 
por ellos avien de fazer; é tomaron al 
Príní^ipe é fueron con grandes gentes dar- 
mas contra la ^ibdat de Constantinopla, 
do el Emperador estava , que ay de la una 
Á la otra ^inco jornadas. El Emperador, 
como lo supo, salió al campo con todos 
los comunes, é estando á vista los unos 
de los otros, el Print^ipe embió á dezir á 
su padre é suplicarle, que non fuese cau- 
sa de tanto daño é escándalo, é después 
que él oviese de pelear con él; é eUEm- 
perador respondió mucho peor que de pri- 
mero , diziendú que todavia pasaría ansí, 
é quél lo castigaría á él é á quantos allí 
venían con él ,en la vida. El Príncipe des- 
que esto vido é como la cosa estava tan 
aparejada para la pelea, tuvo manera con 



D£ PERO TAFUR. I43 

SU padre como se retruxese á Constanti- 
nopla, é él se retraería á Andrenópoli, do 
avia partido, é que de allí se podrían 
tener algunas buenas maneras; todo esto 
fízo el Príncipe por non pelear con su 
padre ; é fizóse ansí é cada uno se bolvió 
á su estan(¡ia. El Príncipe, como vidoque. 
aquella quistion non se podía partir sin 
batalla, fabló con un infante su hermano 
é encomendóle la gente , é á ellos enco- 
mendó á él, é dixo, que nunca Dios qui- 
siese .que él pelease con su padre nin 
menos viviese en tierra donde tal se con- 
sintiese, é partióse de entrellos é vínose 
en España, é arribó en Castilla en tiem- 
po que rey na va el rey Don Al fon que 
conquistó á Toledo , el qual algunos nom- 
bran de la mano aforacada. É este primo- 
génito de Constantinopla se nombró el 
conde Don Pedro, el qual fué padre de 
Don Estévan Ylian. Los cavalleros de 
Grecia, como se vieron sin capitán é tal 
como aquél, que era valiente cavallero, 
que ya lo avíe mostrado en fecho darmas 
que se avíe fallado , é aún después en Es- 
paña bien lo mostró , tomaron todos aquel 
Infante, aunque era mo^o, é besáronle la 
mano é llamáronle emperador de Gre<^ia; 
é salieron con él de Andrenópoli con toda 
la gente darmas^ é fueron contra Cons- 



144 ANDANZAS é VIAJES 

tantinopla á lo asentar en la silla impe- 
rial. El Emperador, como lo supo, ansf 
como primero salió de la ^ibdat é fué 
contra él, é non pudo aver otro medio sal- 
vo pelear, é fué vencido é preso el Em- 
perador, é muchas gentes suyas muertas é 
presas ; é entraron en le ^ibdat con grant 
Vitoria é asentaron en la silla por Em- 
perador al Infante mo^o, su capitán, que 
alli trayan, é pusieron grant recabdo en la 
persona de su padre, é dende á pocos días 
de dolencia finó, é él quedó en paz en el 
itnperio , é desfízo aquellas leyes que su 
padre avía fecho, é fizo otras en mucho 
mayor favor de los ñdalgos que primero 
estavan ^ é por eso se dize oy, que non ay 
tanta libertad en parte del mundo en los 
ñdalgos como en la Grecia, nin tanta 
subje^ion en los villanos , que pares^e que 
son esclavos de los ñdalgos ; pero que oy 
los unos é los otros pades^en grant servi- 
dumbre , pues que ansí están señoreados 
de los enemigos de la fé, que son los tur- 
cos , por pecado de los xpianos. El prin- 
cipe de Greijia, como vino en Castilla, fué 
muy bien res;^ebido é mucho onrrado 
del Rey; é dizen que estava el rey de Cas- 
tilla para venir á la guerra de los moros, 
é que lo casó con una hermana suya legi- 
tima é lo dexó en la governaqion del rey no 



DE PERO TAFUR. 1 45 

tanto que él estava en la guerra; dicen 
que era muy noble cavallero, esforzado, 
franco , muy cuerdo. Á éste llamavan Don 
Peryllan é éste dizen que fué aquel que 
entró en Toledo é metió al Rey dentro, 
una vez que se reveló, é la cobró por él 
peleando 'con los contrarios, é los venció 
é apoderó al Rey de la ^ibdat ; é por esta 
causa, en galardón de aquello, dizen que 
le fué fecha merced de las libertades que 
oy tienen los de Toledo; é éste es aquél 
que está enterrado en la capilla de los 
reyes antiguos en Toledo , é en lo alto del 
cielo está pintado en un cavallo é su van- 
dera é sus paramentos de sus armas, las 
quales son aquellas que oy trae el muy 
virtuoso é generoso señor Don Fernán t 
Alvarez de Toledo, conde de Alva, porque 
de liña en liña viene de aquel principe de 
la Grecia que en Castilla vino; é yo ansí 
mesmo aquellas armas traygo é de aquel 
mesmo linaje vengo; é aquel Don Pero 
Ruyz Tafur, que ñié principal en ganar á 
Córdova, era nieto del conde Don Este- 
van Yllan , ñ)o 6 nieto de aquel Don Pe- 
ryllan príncipe que ya dixe ; é bien podría, 
sinon por non alongar la escriptura, dezir 
segunt la estoria de Castilla de padre á 
fijo, quantos fueron los que an venido de 
aquel linaje en Castilla fasta agora; é sr 

10 



146 ANDANZAS Ú VIAJSS 

yo traygo en mis armas unas barras den- 
tro , esto es que por casamientos se a mes- 
dado; mas las berdaderas armas son los 
íaqueles. Sabidas estas cosas, pregunté al 
Emperador qué era la causa por quél non 
traya aquellas armas que los emperado- 
res antiguaiñente solían traer, es á saber, 
estas nuestras. É á eso me respondió, que 
avrá ^iento é <;inquenta años é más que 
los venecianos feáeron una grande arma- 
da, diziendo que eh favor del emperador 
de Gonstantinopla contra los turcos, é 
fueron con ella á Gonstantinopla , é del 
Emperador é todos los griegos fueron 
mucho bien res^ebidos é aposentados por 
toda la ^ibdat; é paraste ser que ellos le- 
vavan pensado lo que posieron por obra; 
aláronse con la <jibdat é con los della 
contra el Emperador, é pelearon con él, 
é como él de aquella tray«;ion non esto- 
viese proveydo , oviéronle de echar de la 
^ibdat, é murieron muchas gentes, é él 
vínose á la Morea , que antiguamente le 
llamaron Acaya , que es principado de los 
herederos del imperio; é los venecianos 
apoderaron la qibdat é la sostuvieron bien 
setenta años, é de allí truxeron muchas 
reliquias santas que oy están en Veneza: 
el cuerpo de Santa Elena, é el de Santa 
Marina, é otras muchas reliquias; ansí- 



1 



ds PERO TAnnt. 147 

mesmo trajeron cosas magníficas át edí- 
fi<¿ios V truzeron dos colupnas muy gnandfs 
que están puestas á la ribera del mar jn 
la playa desta mar, con su Patrón deUos^ 
tan altas como torres, cosa bien dura de 
de creer que tal se podiese traer; é están 
encima de la puerta de Sant Marco quatro 
cavallos muy grandes de alaton dorado de 
oro muy fino é gruesso, é muchas losas 
de iaspes é mármoles ansimesmo, é otras 
cosas muy muchas que truxeron de Con»- 
tantinopla en aquel tiempo que la seño* 
reavan; é allegaron á punto de levar é 
pasar toda lá señoría de Veneza á Cons- 
tantinopla, salvo que dizen que por conse* 
jo de un antiguo se dexó, diziendo que 
nunca se dexaríe aquel lugar con quellos 
avien ganado todo lo otro. En este tiem- 
po que los veof pianos tenían á Constanti- 
nopla, murió el Emperador della é aun 
su fijo, é quedó un nieto suyo que casó 
con una fija del rey de Ungría, é salió 
buen cavallero; é tuvo trato con los de 
Gonstantinopla é ansímesmo con toda 
la tierra , que un dia se aleasen todos , é 
quél estaríe presto con toda la más gente 
darmas que pudiese aver, é socorrería á 
Gonstantinopla é que , ávido aquello , todo 
era suyo, é fizóse ansí. 



148 ANDANZAS i VIAJCS 

Un dia se al^ó el pueblo contra los 
venecianos, é los arrenconaron é 
la una parte de la ^ibdat, tomán- 
doles la ribera de la mar porque non 
se pudiesen recoger á los navios, é em- 
biaron por aquel Señor, é lanzóse den- 
tro en la ^ibdat, é mató é prendió á todos 
los venecianos, é asentóse en la silla im- 
perial, é besáronle la mano por Señor, 
é de allí ovieron mucho destrozo é grant 
rescato de los venecianos , é quedó en paz 
en su señoría. Agora, dizen queste Empe- 
rador que ansí retomó al imperio é lo 
uvo , que las armas suyas , que antes traya, 
eran é son unos como eslavones asidos 
unos con otros, que jamás nunca pu- 
dieran con él que aquellas armas dexa- 
se é tomase las imperiales, pues que con 
la silla del imperio anda van las armas ; é 
que avía respondido , que con aquellas su- 
yas avía ganado el imperio é que non las 
dexarfa en ningunt caso. É ansí pasa el 
fecho fasta oy; pero las armas antiguas, 
que son los jaqueles , oy están por los mu- 
ros é torres é posadas antiguas é yglesias 
de la ^bdat, é aún, quando algunos edifi- 
cios faze el pueblo por sí, aquellas armas 
antiguas pone; é yo asaz en quanto pude 
insistí que aquellas se devían traer, pues 
aquellas son imperiales, é que más auto- 



DB PBHO TAPVR. I49 

rídat tenía el imperio que non la persona 
sola de aquel que lo avia restítuydo, 
quanto más que ellos se avian recobrado 
é traydo á él por señor. É á esto me res- 
pondió el Emperador, que aún aquella 
quistion, que yo dizia, non era acabada 
entre élé el pueblo; é desta guisa fuf in- 
formado é yo informé al Emperador de 
cómo las cosas avían pasado , ansi yo de 
lo de acá á él^, como él de lo de allá á mf . 
Esto es quanto pude saber del «fecho des- 
tas armas é dónde é cómo venían. É de 
aquella ora en adelante me acatava con 
mucho amor é como á persona de su san- 
gre , é quesiera mucho que yo me quedara 
en su tierra é me casara é asentara, é bien 
creo que lo fazfe, allende de las cosas 
sobredichas, porque la (¡ibdat es mal po- 
blada é an mengua de buenas gentes 
darmas, é non me maravillo, que con tal 
gente é tan poderosa contienden. Allí 
fallé muchos castellanos é de otras nacio- 
nes de los latinos á sueldo del Emperador, 
de los quales, tanto que allí estuve, fuC 
mucho aguardado é onrrado. Este dia, un 
ca vallero de su casa , que allí esta va , me 
fizo convidar que otro dia siguiente co- 
miese con él, é yo fízelo ansí. É el dia 
siguiente , después de oyda missa , fuí ¿í 
casa de aquel ca vallero que me esta va/ 



150 ANDANZAS t VIAJES 

esperaodo , é comí con él é mostróme sn 
casa é muger é fijos, tratándome muy 
amorosamente; é después de comer, man- 
dó yr á todos de alH , é él entró en su 
cámara é púsose un collar de oro descama 
de la devisa del Rey nuestro Señor, é 
salió á mf é fabló en nuestra lengua cas- 
tellana é dixo: ca vallero, vo$ seades mu- 
cho bien venido, vedes aquf mi casa é lo 
que en ella es presto á vos como á mi 
hermano propio, porque de vuestro Rey 
yo rescebf mucha honor é mercedes , é de 
los cavalleros de vuestra tierra todo buen 
acogimiento, é si yo non vos e fablado en 
pia^a vuestra lengua^ es porque nosotros 
avernos á grant menosprecio en ninguna 
manera dexar nuestra lengua por fablar 
la estraña , mas por el amor que yo tengo 
con vuestra nación é á vos, de aquf adelan- 
te, quando nos falláremos solos, fazé ra- 
zón que en todo tenes un castellano á par 
de vos ; é de aquella ora en adelante res- 
cebf del muy grande honor; é trdxome 
alli una su hermana, muy fermosa mu- 
ger, diziendo, que aquella, tanto que en 
la tierra estoviese, la sirviese por amiga^ 
é á ella le encomendó á mí; bien creo 
que quisiera contratar casamiento. Desta 
don<;ella res^éb! yo muchas cosas, espe- 
<;ial dos pavellones que truxe en Castilla, 



DE PERO TAFim. I5I 

el uno di al Maestre, el otro tengo oy. 
Elste dia embió el Emperador por mi para 
yr á ca^a, é matamos muchas liebres é 
perdices é francolines é faysanes, que ay 
muchos en aquella tierra; é como llega- 
mos al palacio, tomé ii«¿en^ia del é fufme 
aposentar dondél me avía mandado dar 
las cosas nes^esarias. É sin dubda bien 
parestjió que me avíe voluntat de faxer 
toda honor é merijedes; é de aquel dia 
en- adelante , quando él quería yr á ca^a 
ó la Emperatriz su muger, enbiávameca- 
vallos, é yva con ellos, que dezían que 
avían muy grant plac^er conmigo. É des- 
pués de quince dias pasados de mi llegada, 
el Emperador ovo de partir, para se acor- 
dar con el Papa, en las galeas de vene- 
cianos, é fui mucho mandado é asaz ro- 
gado por él que feziese aquel camino con 
él , é yo todavía lo feziera , salvo que me 
escusé diziendo, que me era forjado de 
ver primero toda la Greqia é la Turquía 
é aun Tartaria; é quando vido que non 
podía más conmigo, encomendóme á la 
Emperatriz su muger é á Dragas, su 
hermano, á quien él dexó por heredero 
en el imperio, — éste fué el que los turcos 
mataron agora, — é él partióse con grant 
estado; é levava consigo dos hermanos 
suyos é ochocientos onbres, todos los más 



152 ANDANZAS Ú VIAJSS 

fíjosdalgo; é el dia que partió de Cons- 
tantinopla^ se fíxo una grant fiesta é sa- 
lieron con él todos los religiosos con la 
procesión fasta lo embarcar, é muchos 
le acompañaron una jornada de allí por 
la mar, é yo fui con él, é de allí tomé 
licencia é bolví á Constantinopla , é él me 
la dio aunque de mala voluntat, que si 
todo lo mió levara comigo, que non me 
dexara venir. É con esto me partí del to- 
davía mandándome que , ante que bolviese 
á mi tierra, lo visitase, é yo ansí gelo 
prometí é lo fíze. Buelto á Constantinopla, 
pedí por merqet al díspote Dragas, que 
estava en lugar del Emperador, que me 
encaminase para yr á Andrinópoli, una 
^ibdat la mayor que ay en toda la Grecia, 
afueras de Constantinópoli , donde el 
Turco teníe su hueste ; é el Señor mandó 
luego por unos ginoveses que allí estavan 
faziendo su mercaduría, é mandóles que 
me encaminasen en manera que yo po- 
diese yr al Turco é ver su persona é es- 
tado é bolver sin peligro; é fallóse que 
era venido allí un hermano de un merca- 
der de los que allí. estavan, que eraonbre 
muy acepto al Señor , é teníe grant crédito 
del , é dixo que^ por le servir, él me leva- 
ría é mostraría todo é me traería. É ordena- 
mos de partir dende á tres días, é fezimos 



DB PKRO TAFUR. 1 53 

nuestro camino por la Gre<;ia, pasando 
algunos lugares pequeños, que aquí non 
son de dezir, fasta que llegamos á Andri* 
nópoli, que era de allí nueve jornadas, é 
yo fiíf me á posar con el ginoves , que allí 
tenía su casa é asiento. É tuvo manera 
quel Turco embiase por mí para saber 
quándo é cómo el Emperador avia parti- 
do, é con qué estado, é en cuyos navios; 
ai^sí que, seyendo informado de mi, yo vi 
su persona é casa é gentes; é seria de 
edat de quarenta é<;inco años, é de buen 
estatura é asaz fermoso de gesto , é páres- 
ela en su continente persona discreta, de 
gesto grave ,' é estava tan bien acompañado 
qual yo nunca vi otro, porque allí tenía 
consigo todo su exér^ito, el qual aunque 
paresca que yo digo mucho , reñérome á 
aquellos que me lo dixeron, que tenía 
seys^ientos mil de á cavallo; é á buena 
fé; yo me temo mucho de dezir tanto como 
me dixeron , pero non ay peón en toda la 
tierra, é todos andan á cavallo, é muy 
menudos é ñacos cavallos. Su persona é 
gentes están siempre á campo, invierno c 
verano, en tiendas, puesto que estava 
cerca de la ^ibdat, é jamás entra en po- 
blado sinon es quando va al baño con sus 
dueñas. Lo quél fazia el ginoves me ñzo 
ver , é víle yr con muchos atabales é otras 



154 ANDANZAS i. VIAJES 

maneras de tañer, é juglares que yvan 
cantando, é una grant flota de mugeres, 
que dizían que todas eran dueñas de su 
cuerpo, que dizía que pasavan de tres- 
^ientas; é ansí con grant barabúnda en- 
traron en la ^ibdat, é estovieron fasta 
la media nocbe que bolvió á sus tiendas. 
E otro día cavalgó á ca^a , é el ginoves 
me ñzo yv con él, é levava grant gente 
de ca vallo, é mucbos falcones é azores é 
leones pardos , é toda artellería de ca^a ; é 
los turcos an por uso todos de traer en la 
silla una porra de ñerro é un tamborino 
é su arco é cabarcho de frechas ; esto es 
todo su atavio para pelear; é porque la 
tierra es fria mucho é elada , é los cava- 
nos caen á menudo, traen unas botas 
fasta la rodilla de cuero damasquines muy 
duro, é las espuelas encaxadas allí, que 
nunca jamás se quitan de allí, porque, 
quando cae el cavallo , sacan la pierna sin 
res^ebir daño, é quédase la bota en el 
estribo. Ay muchos faysanes é francoli- 
nes , é después de toda suerte de aves que 
ay en España. Allí vi gente bien vestida á 
su manera de ropas luengas é mantos 
luengos como las mesmas ropas, abiertos 
por delante , de fínos paños de lana é de 
seda é de brocados de Italia ; é lo que yo 
mejor vi nin mayor abundancia fué la grant 



DX PERO TAFUR. I 55 

pelliteria dt martas Rebellinas é comunes, 
é muchos armiños , é con dientes , de unos 
raposos que allí tienen en mucha estima- 
ción , ansí por ser gentil pelleja , como por 
que tienen muy grant molesa é son muy 
calientes para en tierra tan fría; muchos 
dellos se cubren las caberas con lienqos, é 
otros con sombreros fechos al modo del 
tocado de las huelgas de Burgos; las sillas 
que cavalgan , como sardescas , pero rícas 
é cubiertas de ríeos paños ; é cavalgan más 
corto que luengo. É aquel dia bolvimos 
á la ^ibdat, é mi compañero llevóme por el 
real mirando las estancias de los cava- 
Ueros é de la otra gente; é allí, como en 
sus propias casas, tienen las cosas nesce- 
sañas ansí de mugeres como de todo lo ál; 
tienen buenos pavellones é buenos aloja- 
mientos de las personas, pero todavía es- 
tán en trabajo ; mas el luengo uso gelo faze 
sofrír sin mostrar que an pena en ello. Los 
cavallos siempre al sereno sin ningunt 
amparo, é creo que aunque ellos de su 
naturaleza sean ñacos é para poco, aquel 
mal pasar continuo los faga para menos, 
é pares^e que apenas pueden traer enijima 
á sus señores ; é segunt el grant numero 
de cavallos, pares^^e cosa difícil de creer, 
mas segunt las bestias que ay en Castilla 
ansí robines en Galli^ia como en las mon- 



I $6 ANDANZAS é VIAJES 

tañase en toda Castilla , é azémilas é mu- 
las é aun asnos,— que tanto querria fazer 
armas en ellos como en qualquier de sus 
cavallos, — bien creo quel nuestro reyno 
fencheríe aquel número. Ellos tienen muy 
grant señoría en terretorio; la Turquía es 
muy grant tierra, pero muy estérile é mal 
poblada é motañosa; la Grecia, que ellos 
tienen ocupada^ es tierra llana é abundosa, 
aunque agora mal poblada por las guerras, 
pero ésta sostiene el fecho de la guerra 
como les duele poco mandallos como á 
enemigos, que cosa dura de creer és cómo 
tanta gente puede aver abastamiento de 
viandas. Los turcos es noble gente en 
quien se falla mucha verdat, é biven en 
aquella tierra como ñdalgos ansí en sus 
gastos como en sus traeres é comeres é 
juegos, que son muy tahúres, gente muy 
alegre é muy humana é de buena conver- 
sación, tanto^ que en las partes de allá, 
quando de virtud se fabla , non se dize de 
otros que de los turcos. Quando ove bien 
visto la persona, casa é estado del Turco, 
dixe á mi compañero que serie bueno 
que nos bolviésemos á Constantinópoli ; é 
ovimos de estar dos dias allí, por cabsa de 
alguna cosa que le quedava de fazer con 
aquellos mercaderes que estavan en la 
casa del Turco. É uno de aquellos dos 



ME PERO TAFUR. 1 57 

días el Turco salió á ca^a , é fui con él 
por ver su estado, é era el mayor que ja- 
más vi en número de gentes de cavallo 
como de los pertrechos de la ca^a; vi gente 
muy bien vestida é ricamente á su guisa, 
mas los aforros non los vi en mi vida 
tantos nin tan ricos. 



Otro dia siguiente partimos, é por 
aquél camino mesmo bol vimos á 
Constantinópoli ; é el señor Dra- 
gas ovo grane placer quando me vido, é 
agrades^ió mucho al gi noves el recabdo 
que de mí avía traydo. É yo estuve repo- 
sando en la ^ibdat ocho dias, é en estos 
dias, pedíle por mert^et al señor Díspote 
que fablase con un patrón de una nave 
que allí testava, que quería pasar el mar 
Mayor é yr á la ^ibdat de Cafa , ques del 
señorío de Genova cerca del mar de la 
Tana, é el Señor mandó luego yr por el 
patrón é rogóle mucho que me levase 
consigo é me fíziese toda onor, é él gelo 
prometió; é aquel patrón Juan Caro, que 
allí fallé, castellano, ansí mesmo fabló con 
el ginoves, é aun por más le encargar, le 
levó en su navio ^ierta mercaduría fasta 
Exío é Rodas, é el mesmo castellano me 
dio las vituallas que avia menester para 



158 ANDANZAS £ VIAiBS 

el camino. É aparejamos é feámos vela 
é fuemos por el estrecho de Romanía, 
que ay desde Constan ti nópoli fasta des- 
embocar al mar Mayor diez é ocho millas. 
En entrando en el mar Mayor, tomamos 
la buelta de la mano derecha, que es la 
Turquía, dexando muchos lugares que 
parearían, fasta llegar ú un castillo que 
llaman Synopi , que es de ginoveses en la 
Turquía, é allí surgimos é estovimos eos 
dias descargando algunas mercadurías é 
cargando otras; é allí los turcos cortan 
aquellos maderos de que se fazen las ba- 
llestas fuertes, é sotiérranlos á la costa de 
la mar, por miedo que si ge los viesen 
vendar á los x pianos darles ían grant pena, 
é quando ven pasar los navios, sácanlos 
é véndenlos. Partimos de Synopi , é fue- 
mos, todavía costeando por el mar Mayor, 
' fasta Trapesonda, que antiguamente se 
llamava Salmotra^ia , é esta ^ibdat es ca- 
bera del imperio que dizen Trapesundia, 
é el Emperador es xpiano á la ley griega; 
é dizen que su padre deste Emperador, 
por deseredar á un su hermano mayor, 
tuvo manera con el Turco que le favores- 
(¿iese, é mató á su padre; é éste ovo dos 
fijos, é el fijo segundo fizo otro tanto á 
él , donde se cumple el dicho del Evange- 
lio: Por la medida que midieres serás 



ÍM PERO TAFUR. 1 59 

medidú. É el hermano mayor déste que 
agora es, es aquel que yo fallé en Cons- 
tantinopla desterrado é estava con su her- 
mana la Emperatriz , é aun dizen que se 
embolvie con ella en desonesto modo. 
Esta «^ibdat de Trapisunda será de quatro 
inil vecinos, é bien murada, é dizen que 
tiene buena tierra é buena renta. De^en> 
dimos en tierra , é fui á ver al Emperador, 
é preguntóme por el emperador de Cons- 
tan tinopla en qué manera avie partido 
para Italia, é qué gentes levava, é pre- 
guntóme por su hermana la Emperatriz é 
por su hermano, el qual tenie desterrado. 
Esto todo fazía él, por saber de mí si su 
hermano era desposado con la ñja del 
señor de Metellin , é él é los ginoveses é 
el emperador de. Gre<^ia le davan una 
grant nota para yrle fazer guerra; é ansí 
le averigüé yo todo esto , é pesóle mucho, 
é respondió , quél teníe cabdal para regis- 
tir á ellos é á muchos más que fuesen. 
É rogóme mucho, desque supo quien yo 
era é á lo que y va , que me quedase con él, 
é que después , por satisfazer mi voluntad, 
él me embiaría en navio suyo á ver lo que 
quisiese. É yo le respondí, que le tenía 
en merijet quererse acompañar de mi, 
pero que non lo podía fazer, porque yo 
avía de complir aquel camino é ser dentro 



tCo ANDANZAS 6 VIAJES 

en cierto tiempo en mi tierra, porquel 
Rey mi Señor viníe á la guerra contra los 
moros ; é puesto que yo oviera de quedar, 
non fuera con él, porquél estava casado 
con una fíja de un turco, é aún que pen- 
saran Que por allí le podrie venir algunt 
daño. Él me respondió.^ que antes enten- 
día que Dios le farie mer«^et , pues con 
enten^ion de tornarla xpiana lo avía 
techo; é yo le dixe: señor, antes dizen 
que vos la dieron para que ella vos tor- 
nase moro á vos , segunt el favor della es- 
perays é el poco que teneys. É mandóme 
dar vituallas las que oviese menester, é 
rogóme que bolviese por ai. É despedí me 
del é fezimos vela é fuemos fasta en Cafa, 
que es en el imperio de la Tartaria, pero 
la ^ibda es tde ginoveses, que ellos avieron 
licencia de poblar aquel lugar; é el Tár- 
taro non pensó que á tanto avíe de llegar; 
é defendimos en el puerto , é fuemos á la 
posada do el patrón tenía su compañía, é 
allí fuemo^ aposentados. É otro dia fiíí á 
ver el monesterio de Sant Francisco , que 
es muy gentil casa , é oí missa , é después 
fui á ver al Potestad, é res^ibióme muy 
bien, rogándome que por las cosas que 
oviese xñenester le requiriese é que las 
faría de buen grado, por quél teníe grant 
amor é cargo de nuestra nación , que vi- 



DE PERO rjíFVñ* l6l 

viendo en Sevilla fué muy bien tractado; 
é yo gelo agrades^! mucho. É de^ ai ade- 
lante cada dia andava por la ^ibdat mi- 
rando muchas cosas é muy estradas á los 
de nuestra nación. La ^ibdat es grande, 
tan maña ó mayor que Sevilla, é de gen- 
tes ^erca de dos tantos, ansí de xpianos 
católicos como de griegos é todas las na- 
ciones del mundo. Dizen quel Emperador, 
tártaro la avríe alguna vez tomada ó 
desfecha , salvo que los señores é las gen- 
tes comunes de las tierras vecinas non 
gelo consienten, porque en ella é con 
ella obran de sus maldades é de sus furtos, 
é grandes travesuras que fazen, ansí como 
vender padre á fijo ó hermano á herma- 
no; é destas cosas é de otras peores 
acostumbran allí todas aquellas nacio- 
nes de la Persia; é quando salen de la 
^ibdat, buelven contra ella el rostro é ar- 
man el arco é tiran la frecha contra el 
muro , é dizen que va asuelto del pecado 
que cometió, é aun dizen que este vender 
de los fí jos non es pecado , porque es un 
fructo que Dios les da de que se pueden 
aprovechar, é aún, que allá donde van, les 
fará Dios más merced que allí. Aquí se 
venden más esclavos é esclavas que en todo 
lo otro que queda del mundo, é aquí 
tiene el soldán de Babylonia sus factores, 



l6l ANlUNfAS 6 TIAiCS 

é mercan alii, é lievan áBabylonia, 6 és- 
tos son los que dixe mamalucos. Los xpia- 
nos tíenen bulla del Papa para comprar 
é tenerlos perpetuamente por cativos á 
los xpianos de tantas naciones , porque 
non acampen en mano de moros é renie. 
guen la fé; éstos son roxos , migrelos, é 
abogasos, é cercaxos, é búrgaros, é ar- 
menios, é otras diversas naciones de xpia- 
nos; é allí compré yo dos esclavas é un 
esclavo, los quales oy tengo en Córdova 
é generación dellos ; é tiénese esta manera: 
los que los venden fósenlos desnudar en 
cueros tanbien al macho como fembra, 
é pénenlos unos gavanes encima de fieltro, 
é fisese el precio , é después de fecho , tí- 
rangelos de encima é quedan desnudos 
é fáxenlos pasear, esto por ver si ay 
algún t defecto de mienbro, é después 
oblígase el vendedor, que si dentro en 
sesenta dias muriese de pestilen«jia , que 
sea tenido á tomar el dinero que res^i- 
be; quando quiera que destas naciones 
se venden , si entre ellos ay tártaro fem- 
bra ó macho vale un tercio más q\ie los 
otros, porque se falla de ^ierto que nunca 
tártaro ñio tray^ ion á su señor. Elsta ^ib- 
dat está comunalmente murada, é una 
cava en torno bien pequeña, pero bien for- 
nida de grant ballestería é bombardas, é 



DS PERO TAFUR. 1 63 

truenos, é espingardas, i culebrinas é de 
toda artelleria defensiva, é anlo con gente 
desarmada, é aún que an poca voluntat de 
les fiazer daño, porque res^tben grandes 
provechos dellos. É avíe pocos dias qUe los 
de la ^ibdat se movieron con mucha gente 
é carros con artellerías, por yrá tomar la 
^ibdat de jórcate , ques la mejor que ay en 
Tartaria , é fueron avisados los tártaros é 
dieron sobre los ginoveses, é tomáronles 
lo que levavan é sus pendones, é mata* 
ron é prendieron los más dellos quantos 
quisieron, tanto, que pensaron este dia 
con la furia tomar á Cafa; é fueron fasta 
el muro é tentaron de subir por él , é allf 
murieron muchos dellos^ ansí que los gi- 
noveses aquí conos^ieron que su gente era 
más para la mar que para la tierra. Á esta 
^ibdat, de la parte de la Persia é de la In- 
dia , por tierra , é por el mar de la Tana , é 
el mar de Ryxabaque é el mar de Bacü , le 
vienen grandes mercadurías, especiería, 
oro, perlas é piedras, é sobre todo, en la 
tierra propia ay toda la pelletería del mundo 
é mayor barato. Ciertamente si non fuese 
por los ginoveses que allí están , non pa- 
res^e que los otros non tienen parte con 
nuestra naturaleza, tantas é tan diversas 
naciones, é tantos trajos en el vestir, é en 
el comer, é en el uso de las mugeres, que 



1 64 ANDANZAS i VIAJftS 

acaes<¡íe en la posada donde estávamos 
txaemos las mogas vírgenes por un adum- 
bre de vino , de que ellos an carestía , é de 
toda fruta , é aun de pan , aunque allí en la 
fibdat se falla, porque lo levan los mer- 
caderes, pero caro, é por esto se fazen 
los furtos. Los tártaros es gente muy 
guerrera, é son de grant trabajo ellos é 
sus cavallos, éde poco mantenimiento; é 
dizen que cuando cavalgan ansí en la guer- 
ra, que llevan la carne entre el costado 
del cavallo é los vasos de la silla , é non 
la cuecen más de quanto allí se cuege; é 
estos destruyen todas aquellas na(^iones de 
xpianos, é los traen á vender allí á Cafa, 
mayormente después que murió el duque 
Vitoldo que señoreava toda la Lituania é 
la Ruxia, é éste era hermano del rey de 
Poloña que murió sin heredero; é puesto 
quel rey de Poloña heredava , porque les 
caye lexos, non lo quisieron por señor, é 
partiéronse en partes, é ansí se perdie- 
ron. É si tártaros vienen en nuestro poder 
esclavos, non son sinon furtados é ven- 
didos, como dixe, de sus parientes; é 
tanta es la multitud de gentes é tan es- 
trañas, que allí concurren, que por mara- 
villa está la tierra sana de pestilencia. En 
tanto que allí estuve, fui á ver la Tana, que 
es una muy grant rivera^ é dizen que es 



DE PERO TAFUR. 165 

Otra agua que sale de Paraíso terrenal, é 
esta mar que llaman de la Tana é el mar 
de Rixabaque é el mar de Bacú todo es de 
aquesta agua du<je del Tanays , que corre 
por toda la Persia é viene por la India 
mayor; é ansí mesmo como por el Nilo, 
por este vienen muy grandes mercadurías 
fasta entrar en el mar Mayor <jerca de Cafa. 
En este rio están dos castillos , uno de gi- 
noveses , otro de vene<jianos , á do res^i- 
ben sus mercadurías. En esta rivera ay 
muy muchos pescados de que se cargan 
muchos navios; especialmente ay muy 
gran copia de sturiones , que acá llamamos 
sollos y muy buen pescado fresco é aun sa- 
lado, é fasta Castilla é aun en Plandes 
los e visto traer. Este es el camino que 
fícieron los enbaxadores del rey Don 
Enrrique , quando fueron al Tamurbeque; 
é dizíeme á mí Al fon Frrns de Mesa , que 
avíe tanto desde allí á lo postrero que an- 
dubo, como de allí á Castilla; pero ellos 
fueron é vinieron camino derecho , é vie- 
ron cosas bien estrañas por el camino é 
en casa del Tamurbeque , segunt ellos di- 
zen ciertamente. Este río de la Tana es 
cosa bien estraña de ver é las naciones que 
entorno del biven ; mueren allí unos pes- 
cados que llaman mérona é dizen que son 
muy mucho grandes , é de los huevos de 



1 66 AKDAN^AS é VIAJES 

aquellos ñnchen toneles é tráenlos á Ten- 
der por el mundo, especial por la Grecia 
é la Turquía, é Uámanlos caviar, é son 
á punto como xabon prieto, é ansí lo to- 
man, como está blando, con un cu- 
chillo é lo pesan como acá el xabon, 
é si lo echan en las brasas, fázese duro é 
muéstrase como son huevos de pescado; 
es cosa muy salada. Las mugeres, é aun 
los más de los onbres, se visten de aquella 
seda de allá delgada é de labores menu- 
das como estas moriscas, é los onbres 
traen gavanes de fieltro delgado como 
paño, é ansí los pisan 6 non tienen cos- 
tura; sus armas son semitarras é arco é 
frechas é porras. Yo trabaxé quanto pude 
por yr por la Tartaria, pero fui conseja- 
do que non lo devía fazer, porque non 
sería seguro de las gentes que andan por 
los campos, sueltos, sin obediencia de 
Señor; é fuf á ver aquella ^ibdat que dizen 
de jórcate, é desde af quisiera yr á ver 
el Lordo basar del Grant Can , — que quiere 
dezir lordo hueste, é basar pla^a, — que 
ansí se llama su corte , é ynforméme dello 
é es ansí. Está la puebla una grant ^ibdat, 
á do se faze el mercado , que dizen , é allí 
posa el Grant Cadir, que tiene cargo de 
regir aquella gente; é de la otra, á la 
mano ysquierda , otra puebla ansi por se- 



DE PERO TAFÜR. 1 67 

melante, 6 otro Grant Cadir, que la rige; 
é estas casas son portátiles, dellas de lien- 
zo, deilas de verga; é acaes^e algunas ve- 
^esy por la tierra estar cansada, mudac 
aquella ^ibdat en otra parte , é donde van, 
llevan lo suyo en carros é asientan en 
aquella mesma orden, como si non pu- 
diesen despegarse de como estavan. Aqui 
non comen pan, que non lo ay, si non 
arroz con leche de camellos , é carne de 
cavallos; de vino nunca ovieron noticia; 
é éstos están á la ley de M ahornad. Seño- 
rea gran tierra este Grant Can , pero non 
^bdades nin villas^ que non la$ ay, é 
biven por los campos ; los que non alcan- 
zan tierra de xptanos con quien guerrear, 
guerréanse los unos á los otros é fúrtanse 
quanto pueden sin temor de justicia, é 
aun non lo han por mal ; son comunmen- 
te pequeños de cuerpos é anchos despal- 
das, é las frentes muy anchas, é los ojos 
chiquitos, é aun dizen que los más dis-- 
formes son los más ñdalgos; éstos, dizen, 
que quando se fallan con los turcos , siem- 
pre Uevan lo mejor dellos, é los turcos 
por consiguiente á los griegos , é dizen que 
los griegos á los tártaros ; mas , como ya 
los griegos están del todo desfechos, fasta 
aquí non avía otra cosa eunesta si non 
Constantínopla, pues tenle ya nombre de 



1 68 ANDANZAS B VIAJES 

Señor que todas las naciones de xpianois 
que están por el mundo repartidos están 
entre los moros , siervos como acá los mu-» 
dejares , é agora del todo están perdidos 
é subjetos é esparcidos por el mundo. 
i Bien an fecho la venganza de Troya los 
turcos! que aun ante que yo viniese i 
Constan tinopla fuese tomada , tan subiec- 
tos estavan como agora, é sinon ponían 
las manos en ellos , era por miedo de non 
ensañar los xpianos del Poniente, porque 
non les fuesen en contra; é bien pares^e, 
por la nigligenv^ia que, después de Cons- 
tan ti ndpoli perdida , an mostrado los prín- 
«jipes é pueblos cristianos , que en vano 
era su reijelo, é non es de dubdar, que si 
Dios los consintiese , que más osasen , que 
quanto cometiesen con tanto salirían , se- 
gún t el remedio que á tan grande injuria 
la xpiandat a dado ; é bien pares^e que más 
son defendidos los pueblos dellos miragló- 
sámente del poder de Dios, que non de su 
industria nin virilidat. É mucho quisiera 
yo tenerme en estas tierras , mas por ser 
gentes bestiales é por los mantenimientos 
non ser conformes á mi naturaleza , é por- 
que es como «¡erradura quasi a la India ma- 
yor, que es imposible de yr, é en las otras 
tierras non ay que ver sinon gentes des- 
truydas é gastadas, éstos los xpianos que 



DE PERO TAFUR. IO9 

dixe, por la maleve^indat de los tártaros, 
é por mengua de non tener Señor que los 
defendiese , é ansí pasan fasta que Dios los 

provea Esta ^ibdat de Cafa es tan fría 

en el invierno , que las naos se yelan den- 
tro en el puerto. Tanta es la bestialidat é 
deformidat de aquesta gente, que de buena 
voluntat yo abrí mano del deseo que tenia 
de ver adelante, é tomé la buelta á la 
Gre<^ia é partí de Cafa, recogidas todas mis 
cosas. 



Partí é fezimos vela en aquel mesmo 
navio, é continuando el camino, bol- 
vimos allí á Trapisunda, é como di- 
xe, todavía el Emperador travo de mí por 
me detener, pero non lo pudo acabar, 
é partimos de allí, continuando nuestro 
camino, é venimos á Constantinopla. É 
porque allí avíe tal mandamiento fecho, 
que las naos que veniesen de la mar Ma- 
yor non pueden entrar en el puerto de 
Constantinopla nin de Pera , porque dizen 
que traen la pestilencia consigo, fízieron 
dos leguas de Constantinopla un aloga- 
miento para do descargasen sus mercadu- 
rías é estuviesen sesenta di as , si non se 
quieren yr de largo ; é ciertamente aque- 
llas naciones estrangeras grande enferme- 



170 ANDANZAS ¿ VIAJtS 

dat traen consigo, que aun yo vi en aque- 
llos aposentamientos gentes muertas de 
pestilencia. É yo embié demandar licencia 
al díspote Dragas con un onbre mió para 
entrar en la ^ibdat , avisándole como yo 
avía salido del navio é los mios, é non me 
avía aposentado donde los otros , mas ^ue 
estava en el campo dos dias avíe; é luego 
me mandó embiar ima barca bien ade- 
reseda , é vinieron por mí , é saliéronme 
á res^ebir algunos de mis amigos. É yo 
embié los mios á do solíe posar, é fui á 
fazer reverencia al Díspote, el qual me 
res^ibió mucho bien é ansí mesmo la 
señora Emperatriz é sus damas, pre* 
guntándome cómo avía pasado el Qiar 
Mayor, especialmente » avía vido á su 
hermano el emperador de Trapisunda; é 
estava allí el otro su hermano esa ora, é 
yo dfxeles el fecho como avía pasado con 
el Emperador, é agrades^iéronmelo mu- 
cho é dixo la Emperatriz : non podiérades 
fazer más, si fuérades nuestro natural; é 
yo le dize: señora, yo ñze aquello que á 
buen xpiano se pertenes^e; despedime 
della é ñií á la posada asaz bien acompa- 
ñado desos nobles de la c^ibdat. Otro dia 
siguiente fui al señor Díspote é pedíle 
por mercet que me mandase mostrar á 
Santa Sufía é las santas reliquias, é dixo 



DB PERO TAFUR. 17! 

qtte le plagia, é quél quería yr allá, é 
ansf mesnio dixeron la señora Emperatm 
é su hermano el emperador de Trapisun- 
da que quería yr allá á oyr missa. E ansí 
fuemos á la yglesia é oymos missa, é 
después fisieron mostrar toda la yglesia, 
la qual es tan gvande, que dizen que, 
quando Gonstantinopla prosperaba, avíe 
en ella seys mil clérigos. É este circuyto 
lo más está mal parado, pero la yglesia 
en tal manera está, que oy pares^e que 
se acaba de faxer, á la manera griega , de 
muchas capillas altas todas cubiertas de 
plomo y é de dentro, de lavor musayca 
fasta una lanza del suelo , 6 tan sutil , lo 
musayco, que aun el pincel non se atre- 
vería á lo fazer mejor; é de allí abaxo tan 
delgadas losas entremezcladas con mar* 
moles pórfidos é jaspes muy ricamente 
labrados, é el suelo de losas muy grandes 
por magnificencia asserradas muy delga- 
das; entre estas capillas é enmedio deÚas 
está aquella principal, que dixe que pá- 
resela de tan lexos , la altura de la qual 
non se podría creer que pimiento tal sos- 
tuviese; de dentro está de musayco, como 
dixe y é una figura de Dios Padre enme- 
dio, i de abaxo pares^e como estatura de 
un comunal onbre, é dizen que en el pié 
tiene de longura tanto como una lan^a 



172 ANDANZAS Ú VIAJES 

darmas, é de ojo á ojo una grant medida 
de palmos ; é enmedio de aquella está el 
altar mayor. Aquí se puede ver toda 
quanta gentileza é riqueza pudo caber en 
la geumetría. Debaxo desta capilla sola 
está una ^istema , en que dizen que con 
velas tendidas puede estar una nao de 
tres mil botas, ansí por anchura como 
por altura como por fondo de agua; yo 
non sé como estriva de tal cosa , pero non 
la vi mejor en el mundo, nin aun creo 
que la ay. É allí los señores, que dixe, 
mandaron á los clérigos que sacasen allí 
las santas reliquias ; é el Díspote tiene la 
una llave, é el Patriarcha de Constanti* 
nopla , que ai estava , tiene la otra , é la 
tér<;era el Prior de la yglesia; é vestidos 
los clérigos, con procesión truxeron las 
reliquias, que fué: primeramente, la lan- 
^a que entró en el costado de Nuestro 
Señor , maravillosa reliquia ; é la saya sin 
costura de Nuestro Señor , la qual páres- 
ela que 4eviera ser morada é por longue* 
qa de tiempo estava como pardilla; é un 
clavo de Nuestro Señor é <jiertas espinas 
de la corona ; é muchas otras cosas ansí 
del madero de la Cruz como de la colupna 
en que fué a<¡otado Nuestro Señor; é ansí 
cosas de Nuestra Señora la Virgen María; ' 
é las parrillas en que fué asado Sant Lo- 



DK PERO TAPUR. 1 73 

ren.jo, é otras muchas reliquias que Santa 
Elena , quando fué á lerusalem , las tomó 
é tnixo allí, las quales están en grandis- 
sima reverencia é grant guarda. jPlega 
á Dios que ellas en esta destniy^ion de 
los griegos non ayan venido en manos de 
los enemigos de la fé, porque ellas se- 
rían maltratadas é poco reverenciadas! 
É como de allí salimos , á la puerta de la 
yglesia está un grant edificio de una 
colupna labrada de cantos, más alta 
mucho que non es la capilla grande , é 
encima della está un grant cavallo de 
alaton dorado é un cavallero encima del 
con el un brazo tendido é con el dedo 
señalando la Turquía, é en el otro una 
mangana en la mano, á señal que todo el 
mundo era en su mano; é cayóse un dia, 
con grant fortuna que ñzo, aquella manga- 
na de la mano, é dizen que es tan grande 
como una tinaja de ^inco arrobas, é de 
acá pares^e como una naranja, porque 
aquí se puede ver el altura; é dizen que 
para subir aquella mangana é enxarciarel 
cavallo de cadenas , porque non se cayga 
con los vientos fuertes, costó el ediñ^io 
ocho mil ducados. Este cavallero dizen 
que es Constantino, é que prenusti coque, 
de la parte donde señalava con el dedo, 
avie de venir la destruycion de la Grecia, 



174 ANDAMIAS B VIAJES 

é pares^e que ansí fué. Este dia tovimos 
fasta medio dia que mirar asaz en la 
yglesia é en su circuyto; é fuera desta 
yglesia están grandes pla(^ é casas acos- 
tumbradas de vender pan é vino é pesca- 
do é más mariscos que otra cosa, porque 
los griegos esto acostumbran mucho co- 
mer, que en ^iertas quaresmas del año, 
non solamente del pescado se mantienen, 
mas de aquel que non tiene sangre, es 
á saber, marisco; é alii tienen grandes 
mesas de losas, do acostumbran, ansí los 
señores como otra gente común , comer. 



El Señor é la Emperatriz é su herma- 
no fuéronse á su pala(jio, é yo bolvi- 
me á mi posada ; é otro dia fuf ver 
la yglesia de Santa María, en que está el 
cuerpo de Constantino enterrado, é allí 
está una ymagen de Nuestra Señora la 
Virgen María, que ñzo Sant Lúeas, é de 
la otra parte Nuestro Señor crucificado, 
pintado en losa é guarnido los bordes é el 
asiento de plata, en que dize que ay ciertos 
quintales, é en todo, peso que seys onbres 
non lo podrían levantar. É todos los dias 
del marte» ayüntanse grandes gentes, é van 
allí fasta veynte onbres vestidos de lien- 
tos vermejos , como bueyes de matar per- 



DB rSRO TAFUR. I75 

di^et, é IttengoSy é las caberas cubiertas; 
€ son linage de onbres que otros non pue» 
den fazer aquel oficio ; é van con grant 
procesión, é los de aquel abito alléganse 
uno á uno á la ymágen, é quien ella pla- 
<¡ey déxase tomar tan livianamente como 
únon pesase una on^a, é pénenla en el 
onbro é salen cantando fuera de la ygle* 
na fasta una grant plaza, é allí, aquel que 
la lieva , pasea con ella de un cabo á otro, . 
é dale finquen ta bueltas al derredor, é 
pares^ que lo levanta alto del suelo 
é todo fuera de su sentido é color, pues* 
tos los ojos en ella ; é después asiéntase, 
é llega otro é tómala é pénesela ansí en el 
oñbro é faae otro tanto, ansí que desta 
manera quatro é ^inco pasan aquella jor» 
nada. É aquel dia es mercado, é.tráense 
muchas cosas allí á vender, é allégase mu- 
cha gente ; é los clérigos toman algodón é 
Uéganlo á la ymagen é repártenlo por la 
gente que alli está é con aquella mesma 
procesión la buelven á su lugar. É tanto 
que en Constantinopla estuve, nunca erré 
dia que non fuese alli , porque ciertamen- 
te es cosa de grant maravilla. Avie una 
yglesta en Constantinopla, non tan gran- 
de como Santa Suda , pero dizen que mu- 
cho mas rica, la qual fizo Santa Elena, é 
quiso mucho mostrar allí su poder; é á la 



176 ANDANCAS É VIAJ£S 

entrada estavan unos arcos, é fazíese es^ 
curo , é dizen que allí muchas veces se fa- 
llaron en el pecado de la sodomía; é una 
vez cayó un rayo del ^ielo é quemó toda 
la yglesia, que non quedó nada nin uno 
con aquellos que estavan ayuntados en 
uno en aquel pecado; é esta yglesia lia- 
mavan la Valayerna, é está oy quemada 
que non se podríe reparar. Ay otro mo- 
nesterio que dizen Pentecatro, que es de 
monjes de la orden de Sant Basilio^ — é non 
ay otra orden en las partes de allá , — é ansí 
mesmo es muy ricamente labrado todo de 
oro musayco, é allí están las vasijas que se 
hincheron de vino á las bodas de Archite- 
clinos, é otras muchas reliquias, é es en- 
terramiento de los Emperadores. A un 
canto de la ^ibdat á la parte de la mar 
en contra de la Turquía está un moneste- 
rio sobre el muro, llámanle Sant Dimitre 
ees de dueñas é mírase por la Turquía 
por el mayor estrecho. É enfrente del está 
una torre, á la parte de la Turquía, en 
que dizen que antiguamente de la una 
parte á la otra avía una cadena , é quando 
se al^ava, los navios non podían pasar; 
esto se fazíe, ansí por magnificencia como 
por non perder los derechos que allí se 
cogían ; é éste es el bra<^o de Sant Jorge, 
que dizen ; é de la una parte tanto es el 



DS l»BRO TAÍUR. 1 77 

estrecho, que se vée pasear un onbre de la 
otra por el arena; é la mares tan baxa de 
la parte de Turquía é tan fonda de la parte 
de, la Grecia, que qualquier navio, por 
grande que sea , va junto con el muro de 
Constantinopla , tanto, que pares^e que 
podrie onbre saltar del muro en el navio. 
Ay en Constantinopla una muy grant 
pla^a fecha á mano, é toda en torno en- 
portalada é encamarada é debaxo bóvedas, 
donde la gen te «mi rayalos juegos antigua- 
mente, quftndo se fazíen las fiestas; é en 
medio della están dos culebras de alaton 
dorado rodeadas una con otra, é dizen 
que la una lan^ava vino por la boca é la 
otra leche, é dizen que non las puede nin- 
guno mentar ; á esto non me pares^e que 
se deve dar grant fé. Ay una estatua en- 
medio de la pla^a de onbre ansí mesmo 
de alaton , é dizen, que quando quiera que 
algunos non se yguakvan en las mercadu- 
rías que fazían, que se acordavan de yr 
aquella estatua que llamavan el Justo é 
dizien que lo que dixese , ^errando la ma- 
no, aquella estatua, que valíe la mercadu- 
ría, aue amas las partes quedasen por 
ello. É fué ansí que un gentil onbre tenía 
an cavallo, que le davan por él trecientos 
ducados^ é un señor de la tierra quería- 
gelo comprar , é non podiéndose ygualar 

12 



178 ANDANZAS 6 VIAJES 

al pre<¡io, conveaiéronse de yr á la estatua 
é que determinase, é fesiéronlo ansí é 
fueron allá , é el comprador sacó de los 
ducados é puso uno en la mano de la es- 
tatua, é con aquel ^erró la mano , dando ú 
entender que non valía más, éel compra- 
dor res^ibió su cavallo 6 el vendedor el 
ducado; é tanto se enojó, que tiró de una 
semitarra é cortó la mano á la estatua , é 
de allí jamás nunca judgó. £1 comprador 
como llegó á su casa, cayóse muerto el 
cavallo, é el pellejo é las ferraduras valió' 
aquel ducado; é aun desto más fe daría yo 
á qualquiera de los Evangelistas. Al otro 
canto desta pla^a está un baño con una 
puerta en frente de otra, é quando las 
mugeres eran acusadas de adulterio, los 
jueces fazíanlas levar aquel baño, é mi* 
rándola ellos, fazíanla entrar por la una 
puerta é salir por la otra, é si estava sin 
cargo, pasavaonestamente, é si non, non 
lo sintiendo ella, las faldas todas con la 
camisa se le al^avan tanto, que de la ^inta 
ayuso se podíe ver todo; é aun esto non es 
pecado dexallo de creer. En mitad de aque- 
lla pla^ estava una aguja de una piedra, 
fecha al modo de la de Roma do están los 
polvos de Jullio ^sar , pero en verdat nin 
es tal, nin tan buena, nin tan alta; di2íen 
que lo avíen fecho para el cuerpo de Cons- 



DE PERO TAPUR. 1 79 

tantino. É otros muchos edificios están 
entorno desta plaqa é dentro en ella; é á 
esto llaman el Prodomo. La ^ibdat de 
Constantinopla es fecha en triángulo, las 
dos partes en la mar é la una en la tierra, 
é muy notablemente murada á grant ma- 
ravilla. Dizen que vino el Turco á la cer- 
car é la tuvo en grant estrecho; é mirán- 
dola el que teníe el cargo de las minas, 
dixo al Turco: señor, esta ^ibdat non se 
puede tomar por mina, porque los mu-' 
ros delta son todos de a^ero, é non se 
falla el cabo, — é esto se dize porque los 
muros son de muy altos é gruessos már- 
moles entretexidos; — é todavía el Tur- 
co continuando en su propósito, dizen 
que vieron por encima del muro andar 
un onbre á cavallo, é preguntó á un grie- 
go, que alii tenía preso, ¿qué maravilla 
era aquella que cada noche veyen aquel 
cavallero por enísima de las almenas yr 
corriendo á cavallo é armado? Dixo: se* 
ñor, los griegos dizen que creen que, 
quando Costantino edificó esta yglesia, 
andavan en la lavor della muchas gentes, 
é que un dia , yéndose á comer todos , quel 
maestro mayor mandó á un niño que que- 
dase aguardar las ferramientas; é que« 
quedando allí, le aparesgió un onbre á ca- 
vallo muy fermosoé le dixo: ¿por qué non 



1 8o ANDANZAS Ú VIAJES 

te vas á comer con los otros? é respondió, 
el niño: señor ^ mandáronme quedar aqui 
aguardar estas ferramientas ; é que ledixo: 
vete á comer; é el niño respondió que 
non lo osaría fázer; é él le dixo : anda, 
non ayas miedo, que yo te prometo que 
yo guarde la yglesia é la <jibdat fasta que 
tú vengad; é quel niño se fué, é después, 
con miedo que uvo de amenazas que le 
ñzieron, nunca bolvió, ansí que quedó el 
cavallero en guarda de la promesa que fizo. 
É éste se dize que es el Ángel; pero po- 
derse ía dezir agora quel niño era venido, 
é el Ángel avíe dexado su guarda, pues 
todo es tomado é ocupado ; pero por aquella 
vez el Turco se partió de sobre la ^ibdat. 
La casa del Emperador muestra aver sydo 
magnífica, pero agora no está ansí, que 
ella é la «^ibdat bien pares^e el mal que 
an pasado é pasan de cada día; á la en- 
trada del palacio debaxo de unas cámaras 
está una lonja sobre mármoles, abferta, de 
arcos con poyos en tomo bien enlosados 
é j unto con ellos como mesas puestas de 
cabo á cabo sobre pilares baxos, ansí 
mesmó cubiertos de losas, en que están 
muchos libros é escrituras antiguase esto- 
rías, é á otra parte, tableros de juegos, 
porque siempre se falla acompañada la 
casa del Emperador; de dentro, la casa 



DK PERO TAFUR. l8l 

está mal parada, salvo cierto lugar do el 
Emperador é su muger é los suyos pueden 
estar aunque estrechamente. El estado 
suyo, puesto que de las ^erímonias anti- 
guas non pierden nada , mas , bien mirado, 
pares^ía obispo de anillo; quando cavalga, 
todas qerimonias imperiales non dexa nin- 
guna; la Emperatriz cavalga en cavallo é á 
dos estrívos, é quando quiere cavalgar, dos 
señores tienen un paño rico, aleando las 
manos en alto é Solviendo las espaldas 
á ella, porque, echando la pierna encima 
de la silla , non le paresca algo de la per- 
sona. Son grandes caladores de falcones 
é acores é de galgos; es la tierra de mucha 
ca^a de altanería é riberas, é muchos fay- 
sanes, é francolines, é perdi(jes é liebres, 
tierra mucho llana é buena de cavalgar. 
La ^ibdat es muy mal poblada é á bar- 
rios, pero la costa de la mar fase mayor 
pueblo; la gente non bien vestidos, mas 
triste é pobre , mostrando el mal que tie- 
nen, aunque non tanto quanto debían , por 
ser gente muy viciosa é embuelta en peca- 
dos. An por uso, quando alguno muere, en 
todo aquel año non se abre la puerta de la 
casa , sinon con nes^esidat ; continuamen- 
te están dando aullidos como de llanto, 
é por toda la ^ibdat siempre ay desto , ansí 
que tiempos a que an prenusticado el mal 



1 82 ANDANZAS £ VIAJES 

que tienen. Al un canto de la ^ibdat e$tá 
su atarazana ^erca de la mar, é muestra 
aver seydo magnfñca cosa, é aun agora 
es suficiente casa de navios. A la parte de 
contra Pera está un moUe fecho á mano, 
do los navios se atan, é por allí entra 
agua salada que vá á res^ebirá un río 
que entra por allí en la mar; é ay tanto 
de alli á Pera quanto tirará un onbre dos 
ve^es una piedra; é puesto que los na- 
vios van á Pera á fa2er sus mercadurías 
con los ginoveses, primero fozen salva á 
Constantinópla, é pagan ^ierto tributo, 
é aun la justicia 'criminal es de Constan- 
tinopla con Pera é toda su tierra. Este 
puerto de entre la una é la otra siempre 
está lleno de navios, por el grant cargo é 
descargo que allí se faze. Undia viniéron- 
me á llamar de parte del patrón caste- 
llano, que allí estava , que le avían muerto 
un onbre un griego dentro en la mar, 
por le robar la nao , é yo fui allá é pren- 
dámoslo, étruzímoslo ante el Emperador, 
é ansí mesmo al muerto, porque fí/iese 
justicia; é luego el Emperador, puesto que 
los griegos quisieran que non lo fíziera, 
por grant vergüenza que ovo de mí , é aún 
porque yo dixe que podríe ser que nos- 
otros la fíziésemos en personas que non 
lo mereSfíen, luego mandd venir los exe- 



DE PERO TAFXJR. 183 

cutores, é delante su palat^io le mandó 
cortar las manos é sacar los ojos; é yo 
pregante por qué non le avíen muerto , é 
fiíí respondido, quel Emperador non podía 
mandar sacar ánima. 



Dizen que en el tiempo que Cario 
Magno ganó á lerusalem , que á la 
buelta que se ovo de bolver, muchas 
gentes que vinían por la Grecia que los 
griegos los matavan todos é que los xpia- 
nos, quando desto fueron avisados, que 
fazfen el camino por la Tartaria é á Roxia, 
que son xpianos, é de allí se pasavan en 
Ungría é Alemana; é dizen que los rozos 
de aquella parte les viene ser fermosos, 
porque muchos franceses se quedaron é 
casaron allí. El emperador Cario Magno 
vino por Constantinopla, é fizo grant 
guerra al emperador de Grecia, é al fín 
oviéronse de acordar, é el Emperador, por 
aquellos muertos que avíe fecho, prome- 
tió de ayunar la grant quaresma, que ellos 
dizen , que es otra allende de la que nos- 
otros tenemos, ^é aun tales ay que fazen 
con<jien<^ia de comer pescados que tengan 
sangre , salvo mariscos— é más^ que nunca 
por delito grande que persona fíziese de- 
viese morir, salvo sácanles los ojos 6 cor- 



184 ANDANZAS É VIAJES 

tanles las manos; é ansí en la Grecia ay 
muchos desmanicados é muchos Riegos. 
É en esta manera el Díspote nos cumplió 
la justigia, é fuemos asaz contentos con 
lo que fíxo. 



En este tiempo el Turco avie de pasar 
á un lugar del mar Mayor , é fizo su 
camino por <¡erca de Constan tinopla» é 
el Dispote é los de, Pera pensaron que que- 
rían ocupar la tierra , é aderes^áronse é 
pusiéronse en armas; é el Grant Turco 
pasó por qerca del muro, é aun aquel dia 
ovo escaramuzas, pero junto con el muro> 
é pasóse con grant compaña de gente. Yo 
ove en dicha de verlo en el campo, é 
ver su manera como andan en el campo 
é en la guerra, é sus armas é cavallos é 
atavíos ; bien creo si con la gente del Po- 
niente se fallasen, non avrie en ellos re- 
gisten<¡ia , non porque de la persona non 
son buenos , mas fallésí^eles mucho de lo 
nesqesario á la guerra. Este dia le sacaron 
un grant presente de Constan tinopla, é 
levárongelo á do fué asentar aquel dia. £ 
por esta venida suya yo me avíe detenido, 
pensando quél quería asentar sobre Cons- 
tantinopla, é non se detuvo allí é ñzo su 
camino contra el mar Mayor á una tierra 



DE PERO TAFUR. 1 85 

que se le aWa rebelado; é bien que yo 
quisiera, aunque teníamos pocas gentes, 
que nos provara á faxer alguna fuerza, 
más buena cosa fué sin peligro é trabajo 
verle pasar con tan grant exén^ito. ¡Plu^ 
guiera á Dios que á la gente de nuestra 
tierra nos cayera por vet^ino , pues que allú 
non ay amparo nin fusta nin fortaleza, 
salvo bien pelear! É otro dia rogué á un 
mi amigo ginoves que tenia casa en una 
^ibdat de la Turquia , que llaman Bursa, 
que es en ñn del golfo de Nicomidia , que 
me levase consigo, é fizólo ansí; é fui 
allá por la mar, é vi la ^ibdat, la qual es 
desmurada, pero mayor é mejor é más 
rica de toda la Turquía , é avrá en ella 
fasta quatro mil vecinos, é sinon fuese 
por aquel golfo valdría poco, que por allí 
an notit^ia los mercaderes con ellos; allí 
traen muchas cosas por tierra de la Persia, 
é este lugar es muy ^ercano á la Grecia, 
é después quel Turco la posee ase mucho 
ennobles^ido , porque es un paso para los 
turcos de la Gre<¡ia á su tierra ; aquí 
fasen grandes provisiones los turcos, por 
que le fallan un puerto á medio camino, 
é creo que en toda la Turquía oy non ay 
otro tan grant lugar, nin de tan grant 
pueblo, nin tan rico; é de allí me bolví á 
Constantinopla é á Pera, do avía partido. 



lS6 ANDANi¡AS t VIAJES 

La qibdat de Pera es de fasta dos mil 
vecinos, muy bien murada, é buena 
cava é barrera, buenos monesterios 
é yglesias, una buena lonja bien obrada, 
muy bien encasada, la ^ibdat de buenos so- 
brados altos al modo de Genova ; el común 
della es de griegos, pero la gente que la go- 
viema é tienen los oficios son ginoveses; 
fázese en ella grant mercaduría, ansí de lo 
que traen del mar Mayor, como de lo que 
va del Poniente é de la Suria é Egypto^ 
é ansí son todos ricos. Esta Pera antigua- 
mente se llamava Calatas. É desta buelta 
que ñze del mar Mayor, estuve dos meses 
en Constantinopla é en Pera; é de allí 
partí en una nao de Ancona , é truxe mis 
esclavos é algunas cosas que compré en 
Cafa , é fecha vela , veniendo por el camino 
por do aviamos entrado, dexamos á Cons* 
tantinopla atrás é ansí á la Recrea, é á Si- 
lumbrea, é al Mármora é á Galípoli; é 
yendo por el canal ^erca del Dardinelo, 
que filé puerta de Troya, unos onbres nos 
fazían señas que nos llegásemos á la ribe- 
ra, é el patrón dixo, quél sabía bien que 
aquellos eran xpianos cativos, que vinían 
por escapar en aquel navio, é que non 
curásemos dellos ; yo le rogué mucho que 
echase el batel en el agua é fuésemos por 
ellos, que si otra cosa fuese non serie 



DC PERO TArUR. 1 87 

maravilla que Dios nos diese la mala ven'- 
tura; é luego mandó al esquife echar al 
agua. Entré yo en él é otros quatro con- 
migo, é fuemos á ia tierra ; é en allegando 
que queríamos res^ebir los cativos, vie- 
nen turcos en pos dellos é comienzan á 
pelear con ellos é con nosotros ; é el pa- 
trón, que era onbre proveydo, quando 
nos vido salir en tierra, enbió la barca 
con veinte onbres é buenas ballestas é 
truenos, é llegóse á la tierra, é desde allí 
desvió á los turcos, é salimos á salvo con 
nuestros xpianos; é allí fui ferído en el 
pié de una frecha, pero bien se fizo, pues^ 
non perdimos nada é servimos á Dios. 
Este dia desbocamos el canal de Romanía, 
é fuemos á surgir al Puerto del Ténedon, 
que es contra Troya ; é otro dia fezimos 
vela de allí é, doblando el cabo de Santa 
María , fuemos á la ysla de Metellin , que 
es de un ginoves^ é allí fallé al empera- 
dor de Trapisunda, que estava fuydo, el 
qual se avía casado con aquella ñja del 
Seftor de allí, como dixe^ por aver su fa- 
vor, é estava aderes^ando navios por pasar 
á Trapisunda contra su hermano; é pre- 
guntáronme del fecho de Trapisunda cómo 
me avía pares^ido, é yo lesdtze laverdat 
de todo , que aviendo el Turco en contra, 
non podíen fazer cosa que á ellos apro- 



lS8 ANDAN<¡AS É VIAJES 

vechase é á los otros dañase. En esta ysla 
se faze mucho alumbre , é delloc^rgó nues- 
tra nao. É fezimos vela é tomamos la 
buelta de la Grecia, faziendo la vía de The- 
salonic; é en la mar está un escullo muy 
alto^ que llaman Monte Santo, al qual 
el Turco y padre déste , quiso fazer daño, 
é dizen que cayó pestilencia en su hueste, 
é fizo tornar todo el daño que avia fecho, 
é mandó dar ^iertos mantenimientos , para 
los que allí bíven ; é es en esta guisa: está 
un monesterio al pié del monte, é otro á 
medio , é otro encima de todo el escullo, 
é allí non res^iben sinon fídalgo ó onbre 
que aya fecho armas ó por vejez ó emfer- 
medat ó mengua de miembros; é vienen 
allí, é los resjiben é tienen en el primer 
monesterio, é le tientan como bive, é si 
se falla de buena vida, por ele.^ion,súbenlo 
al monesterio denmedio; é en aquel otto 
monesterio ansí mesmo á los que allí 
biven^ quanio entienden que lo meresqen, 
fázenlos subir al ter<¡ero é postrero mo- 
nesterio; é dizen que los que allí están, 
pieriamente por santos los reputan ; é allí 
se faze grant romería de muchas partes é 
grant limosna; pero los que van non an no- 
titila sinon del primer monesterio. Éstos 
son todos calogueros, que son monges del 
abito é regla de Sant Basilio; éstos non 






DB PERO TAFtm. 1 89 

solamente dexan de comer carne, mas 
pescado que tenga sangre. É de allí par- 
timos, dexando á la man derecha el 
golfo de Thesalonic, en el ñn del qual 
está la ^ibdat , la qual poco tiempo a que 
perdieron los vene<^ianos, que era suya^ 
é fué ansí: quel Turco con todas sus 
gentes la vino á ^ercar por la tierra , é con 
su flota por la mar; é los venecianos ar- 
maron una grant flota , é dizen que ovie- 
ron consejo de dexar perder á Salonic 
por dos cosas y lo uno porque non podien 
registir el grant poder del Turco por la 
tierra, é lo otro porque metían grant 
costa en la' defender, é della non avíen 
provecho, porque non es puerto diestro 
para fazer mercadurías, é ellos é los otros 
ytalianos en tal fecho más el provecho 
que la onrra procuran ; é fueron con su 
flota á dar en la del Turco, é toda gela 
ganaron , que non escapó ningunt onbre, 
é ansí se perdió la ^ibdat de Thesalonic. 
É fuemos sobre la ysla de Negroponto, 
que es en el Al^apiélago é señoréanla 
vene<;ianos; é dizen que antiguamente de 
allí á la tierra firme avíe una puente; 
esta ysla es poblada de griegos, é ay en 
ella muchas huertas é frutas. É de aquí 
fuemos por medio del Al^apíélago, de- 
xando muchas yslas pobladas é despobla- 



190 ANDANZAS é VIAJES 

das á la una mano é á la otra, é allí 
posamos el dia de pascua de ^^nquesma 
en una ysla que se llama Andría; é el 
segundo dia de Pascua fezimos vela é file- 
mos corriendo con viento asaz fresco por 
el Al^apiélago, é á la media noche me- 
tióse tan grant fortuna en la mar, que 
yvamos quasi desesperados de Ta vida , é 
allí se fazían pelegrinajes al Levante é al 
Poniente; é fué ora quel navio estava todo 
lleno de aves, que posavan encima de 
los onbros, de las que venían fuyendo de 
la fortuna, é por non se anegar en la 
mar, recogiéronse al navio; é las más 
dellas eran abubillas; é esto dizen que 
acaes^e pocas ve^es, salvo quando la for- 
tuna es ya tan grande. É llegamos á ora 
de viespras las velas rompidas á ojo de la 
ysla de Candía, é el viento nos llevava 
fázia la tierra en aquella parte que es la 
i^ibdat que dizen la Canea ; é andovimos, 
fasta quel viento nos llegó, ansí árbol 
seco ^erca de la tierra, é allí surgimos 
é estovimos eso que quedava del dia é la 
noche é otro dia siguiente fasta más de 
medio dia; é un hermitaño, quel dia 
antes nos avíe visto venir á árbol seco, é 
vido llegar el navio allí, é non salíe nin- 
guno en tierra nin menos pares<jie en la 
nao, entró en un barco suyo é vino .á 



DE PBRO TAFUR. I9I 

nuestra nao, é fallónos durmiendo á todos 
desde el dia de antes; é maravillóse mucho 
de la fortuna tan grande como avía fecho 
la noche pasada, que pensava que su her- 
mita le levara el viento; é que bien nos 
vido venir desde en amanes^iendo como 
viníe el navio, é que rogava á Dios por 
nosotros. É el patrón con sus marineros 
quedó en la nave por adovar las velas, é 
yo é los míos defendimos en tierra é 
fuymos con el hermitaño á su casa, é levé 
de la vitualla que yo tenía ai en la nave, 
espe<¡ialmente pescado que los religiosos 
griegos comen ^ é estuve con él tres dias^ 
pasándolo muy bien , é aún embié algunt 
refrescamiento al patrón de lo que allí 
uve. É si yo en tierra ñrme estuviera, 
segunt el miedo que avía pasado, para 
siempre nunca tornara á la mar. Mas al 
quarto dia fezimos vela é fuemos á Modon 
é estovimos ai dos dias de fuera, porque es- 
taba mal sana la tierra ; é de allí partimos 
por esta costa de la Morea fasta el golfo de 
Pátras é llegar á la ysla de Corfo, donde 
ya dixe, é entramos en el golfo de Venexa, 
dexando á Italia á la mano ysquierda é 
tomando á man derecha por la costa de 
Albania , que ay muchos lugares á la costa 
de la mar é buenos castillos fuertes, é 
allí está una (^ibdat que llaman la Velona, 



19^ A^n>AN^As é viajes 

quel Turco avíe ganado é la señoreava; 
é por todo este mar ay muchas yslas, dellas 
pobladas é dellas non. É llegamos á la 
costa de Esclavonia é una cibdat que lla- 
man Arausa , que es cámara del empera- 
dor de Alemana, é esta tierra de Es- 
clavonia es la que llaman Dalma^ia; ay 
en ella muy buenos a<^ores , que es tierra 
muy alta é muy ipontañosa, é la gente 
comunmente es la más crecida de cuer- 
po que yo jamás vi; en esta Esclavo- 
nia , en la Albania , que dizen , ay mu- 
chos mineros do sacan la plata. Esta 
«^ibdat de Arausa es muy fuerte, sobre 
la mar asentada é rica de mercadurías, 
mírase con la Italia , é pares^e de la otra 
parte Ancona é este terxetorio. Estova- 
mos allí un dia é partimos para Ancona, 
que la nao era de allí é avíe de descargar 
algunas cosas é pasar á Veneza , é ovimos 
aquella noche grant fortuna de mar, é á 
ora de missas, otro dia, llegamos sobre 
Ancona é surgimos é defendimos en tier- 
ra é estovimos allí quatro dias. Esta ^ib- 
dat es del Patrimonio de la Yglesia con 
toda la Comarca de Ancona, que dizen, é 
es ^ibdat bien murada é fuerte, é las 
casas de dentro todas entorreadas, altas 
á la manera de Genova; dizen que el que 
ñxo á Genova y ñzo A Ancona; bien pares- 



Dfi PERO TAFUR. I93 

^ en sus edificios que es lugar antiquis- 
simo; é fázense en ella grandes mercadu- 
rías, é ármanse muchos navios , que van 
por la mar faziendo mercadurías, élos de 
la tierra biven más dello que de otra cosa. 
La tierra abundosa de pan é vino é frutas 
é de toda cosa para los bevires. En aquel 
tiempo, el conde Franijisco, que agora 
avia ganado grant parte de la Marca, 
deziase que quería venir sobre Ancona, é 
aderes^ávanse para la .defensión; é des- 
pués yo supe como avíe venido , pero non 
la pudo entrar. Fezimos vela, después de 
quatro dias que allí estovimos, é fuemos 
á la parte de Esclavonia, porque los ma- 
rineros siempre á aquella se tienen , por- 
que ay muchos amparos é muchos buenos 
surgidores, lo que non ay á la parte de 
Italia; é fuemos costeando por la Escla- 
vonia por entre muchas yslas, dellas po- 
bladas é dellas non , que pares^e al Al^a- 
piélago, aunque en grandeva nin en pueblo 
non son tales, é fuemos á una villa que 
llaman Esps^lato, que es en la mesma 
Esclavonia, é allí nas^ió Sant Gerónimo é 
Sant Xpoval, é en un bra^o de mar, que 
pasa de una aldea é la villa de Espalato, 
dicen que Sant Xpoval pasava á la gente 
pobre que non tenía con que pagar la 
barca, é aun agora ay memoria de la casa 

«3 



194 ANDANZAS é VIAJBS 

del uno é del otro. En este golfo, que 
entra en la tierra, acaes^ió muchas veqes 
que, e&tando las mugeres curando de sus 
lienfjos , alguna vez fallavan menos alguna 
dellas, sin jamás saber ra^on della; é fué 
ansí que un dia , estando las mugeres en 
el agua como solían, un mostruo medio 
pescado de* la cinta ayuso é de allí arriba 
forma humana con alas como morciélago — 
é esta ñgura en Castilla fué trayda é por 
todo el mundo, — ^arremetió á una muger 
c travo della , é metióla al fondo del agua, 
é dio vo<^es, é fué acorrida de las otras 
luego é de muchos onbres que cerca de 
allí estavan , é fueron é falláronla como 
el mostruo la tira va dentro é nin por 
su venida dellos la queríe soltar, é alli lo 
ferieron é sacaron en tierra bivo, é estu- 
vo tres oras é más que non murió; é de 
alli se cree que las mugeres que de ante 
fallesijtan , aquel las oviese fecho menos; é 
abriéronlo é saláronlo é embiaron á la 
Señoría de Veneja^ para que lo embiase al 
papa Eugenio. Esto yo non lo vi, pero 
dicho me fué é que avía poco que avía 
acaesgido. Este lugar es obispado, é yo vi 
en la corte del Papa el obispo de Spalato, 
é aun era fran(^es de natura. 



DE PERO TAFUR. I 95 

Partimos de allí , é fuemos á una villa 
que llaman Párenlo, é es al cabo 
de Esclavonia, acerca de Veneja, é de 
la Señoría de Veneja; é los navios que 
quieren entrar en la <¡ibdat, surgen allí 
primero y por esperar tiempo para entrar 
por el angostura de la entrada de los cas- 
tillos, aunque tiene un grande amparo 
toda aquella mar, que en cualquier parte 
ay buenos surgidores é buen suelo. Otro 
día fezlmos vela para entrar en el puerto, 
é fallamos de fuera muchos navios á la 
colla, esperando fazer vela, entre los qua- 
les estava la galea del Santo Sepulcro^ 
é conos^imosla en las banderas, é pre- 
guntamos, que cómo estavan ansí prestos; 
dixeron, que era día de. la Aqension, é 
que después de missas é ávida la bendi- 
ción, avían de partir cada uno do avía 
de fazer su camino; é en aquel dia é 
aquella ora avía dos años que yo avía 
partido para lerusalem. É pregunté si 
venían allí algunos castellanos , é respon- 
dióme uno que ai estava , que estavan allí 
Gutier Quixada é Pero Barva dé Campos, 
que yvan á lerusalem ^ é que estavan en 
la ^ibdat por ver la fíesta que se fazía. É 
nosotros entramos é defendimos delante 
Sant Marco; é de(¡endimos en tierra, é 
fuemos luego á la yglesia de Sant Mar£o 



196 ANDAN<;AS é VIAJES 

á oir missa , donde fallamos muy muchas 
gentes , que aquel dia es el de la Ai^ension, 
donde ellos ovieron una grant victoria 
contra el emperador Barbaroxa, segunt 
que adelante diré. Allí fallé á Gutierre 
Quixada, é á Pero Barva, é á Luys Va* 
negas y é á Juan de Ángulo , hermano de 
Femando de Ángulo é á otros muchos 
castellanos, con los quales yo uve muy 
grant placer ^ é non menos ellos conmigo, 
porque lo á qiie-yvan á lerusalem les era 
menester enformarse de mí de la manera 
que avían de tener ^ é yo les dixe cómo 
avían de fazer^ é quánto les avía de cos- 
tar el camino; é pares^ióme como que 
ellos yvan desacordados, é cada uno yva 
en su navio, é trabajé por los concordar, 
é nunca pude , é ansí se partieron , el uno 
en la galea de remos, é el otro en la galea 
do suele yr la pobre gente. Ese dia co- 
mimos en uno, é acabada la ñesta é ga« 
nada indulgent^ia plenaria á culpa é pena 
é ávida la bendi«jion^ fui con ellos á la mar 
é embarquélos é fuéronse en buen ora. £ 
yo volvíme con los otros castellanos á la 
fibdat, é fallé que las cosas que traya en 
la nao, ansi esclavos como otras cosas , me 
las avían tomado todas , diziendo, que nin- 
guno non podía traer ninguna cosa áA 
mar Mayor, sinon fuese vecino de Veneja, 



DS PERO TAFUR. 1 97 

é porque non lo avía fecho saber á los que 
cogen los derechos; é aquel día, como era 
de grant ñesta é andaban todos por aque- 
lla pla^a de Sant Marco lo mejor á punto 
que ellos podían ^ vi entre ellos fasta siete 
ó ocho cavallerosy é trayen la devisa del 
emperador Segismundo ^ que yo traya, é 
fui á ellos é quexémeles mucho de lo que 
me avían fecho; é ellos fueron conmigo 
al Du^e, que es el que representa el Señor 
de la tierra , é ansí mesmo los castellanos 
queyestavan, é fabléal Du^e,quc estava 
en consejo, é yo propuse mi querella. É 
ellos fíziéronme apartar un poco por ver 
sobrello , é luego me llamaron é dixeron: 
cavallero, verdat es que nosotros tenemos 
ley que nhiguno non trayga nin meta cosa 
á esta ^ibdat del mar Mayor nin del Levan- 
te , sinon fuere vec^ino, en otra manera lo 
a perdido y é ansí lo vuestro por esta nues- 
tra ley perdido es ; pero , como vos dezís, 
esto se entiende ó se deve entender á 
aquellos que usan de mercandear , pero á 
vos, que buestro abito non lo lleva de fa- 
zer mercaduría, é loque aquí traes, es por 
buestro servicio, si la ley non es contra 
vos, lo buestro quito es, é si la ley vos 
contradize, la Señoría vos faze gracia 
dello; é aún, por ser de la noble nación 
donde soys, vos faze otra mayor, que non 



I9B ANDANZAS Ú VIAJES 

solamente vos restituye lo vuestro, mas 
dávos li^en«^ia para que lo levéis donde 
quisiéredes, é esta graqia non se suele 
fazer á ninguno, porque todo lo que 
entra en Veneja non puede salir. É luego 
aquellos señores que me avian acompaña- 
do , en despediéndome del Du(;e , el qual 
me djxo muchas proñertas, se fueron con- 
migo, é me fezieron entregar todas mis 
cosas, é fasta me dexar en la posada non 
se partieron ; é aun ese día ellos me em- 
biaron á la posada vinos é conñ tes é aves; 
é cada dia, donde me fallavan,me fazían 
tan grant acogimieato como si ovieran un 
estrecho debdo conmigo. É este dia de la 
A(^ension fazen ellos una grandíssima ties- 
ta é muestran todos sus thesorós, ansí el 
thesoro de Sant Marco como por las calles 
á las puertas de las casas muchas joyas, 
é los cambiadores muchos montones de 
moneda de oro é plata, é ellos é ellas 
muy ricamente vestidos con muchos fir- 
malles de grant valor. Este dia sale el 
Duqe en toda su magnifícentela é ^irimo- 
nias papales é imperiales, que dizen que 
en tal dia las ganó , é fazen grandes pro- 
cesiones, é oyda la missa sale con toda 
la clerecía, é va á la mar, é entran to- 
dos en la mar; é el Du(¡e é los señores 
van en una fusta que se llama Viqentoro, 



J>t PERO TAFUR. 1 99 

é es un tercio más larga que una galea é 
dos tantos más ancha, é los que bogan van 
so sota, que non parcA^en, é va toda tol- 
dada de muy ricos paños de oro , é el suelo 
de buena tapeteria; é allí, si ay algunos 
estrangeros ó onbres de onor, lévanlos 
consigo con las cruces é sus pendones 
tendidos muy ricamente labrados de oro 
tirado ; é pares^e que la mar non se dexa 
ver, tan llena va de fustas; é salen de mar 
é vánse delante de los Castillos , do es la 
entrada del puerto, é allí, diziendo cier- 
tas oraciones, el Perlado bendice é echa 
del agua bendita, é el Duqe saca un anillo 
que tiene en el dedo é échalo en la mar; é 
dizen ellos que ésta es una ^irímonia an- 
tigua^ que desposan á la mar con la tierra; 
esto por aplacar su furia, que ellos sobre 
la mar están fundados é en la mar traen 
quanto tienen^. É acabado esto , todos los 
navios que alli están non pueden partir 
fasta aquella ora^ é ávida la bendición, 
desenñeren las velas é fazen su camino, 
que es una fermosa cosa de ver. É el Duije 
con todas las gentes buélvese á un secano 
que se faze dentro de los Castillos, á donde 
está un notable monesteno de frayles , é 
allí de<jienden todos en tierra, é comen 
con el Du^e á su costa del Du«je, é fazen 
muchos juegos, éen la tarde buelven á la 



200 ANDANZAS Ú VIAJES 

<jibdat. É este dia fui ver el thesoro de 
Sant Marco , é fueron conmigo algunos de 
la ^ibdat, que me lo fízieron mostrar todo, 
aunque todo lo tienen de fuera; é allf vi 
muy grant riqueza, espe«^ talmente de per- 
las é piedras , vi muchos rubíes é muchos 
diamantes é muchos bala jes, entre los 
quales estavan tres balajes en tres cande- 
leros, desengastonados en manera que on- 
bre los podía tomar en la mano é mirar, 
é estavan ^iertas mitras como de obispo 
todas cargadas de perlas é piedras, é siete 
é ocho piezas como palios de plata , ansí 
mesmo cubiertas de piedras é perlas é 
mucho oro é plata , é aun dizen que avía 
un pedac^o de un carbuncol , é tanta rí- 
que^a, que yo non vi más; é está uno como 
retablo , que ellos llaman la Pala, toda 
cubierta de perlas é piedras; é de aquí 
non conviene más escrevir, porque sería 
alargar mucha escriptura. Dizen los vene- 
cianos, que el emperador Federico Bar- 
baroxa fízo tanta guerra al Papa, que le 
ganó todo el Patrimonio de la Yglesia é lo 
fizo fuyr é se énqerró en Veneja, do es- 
tuvo grant tiempo en un monesterío que 
nunca fué conostjido ; é por tiempo óvose 
de saber de uno que lo vido é fuélo dezir 
al Dui^e, é él con todos los Señores fué- 
ronlo á buscar aquel monesterío é non lo 



DB PERO TAFUR. SOI 

fallavan y é fizo salir todos los frayles fasta 
el cocinero ^ é fallólo, que era el cocinero» 
é tomólo é tráxolo consigo é fízolo vestir 
con aquella (jirimonia que á él pertencs- 
qía é asentólo en el paIa<^io de la Señorfa, 
é fué tractado é reverenciado como Papa; 
é escribieron á Roma é por toda Italia, 
como ellos tenían al Papa y é ansí mesmo 
escrívieron al Emperador, como allí tenían 
al Papa, é que le suplicaban que restitu- 
yese el Patrimonio á la Yglesia é el Papa 
estuviese en Roma en su dignidat. El 
Emperador, indignado contra él é contra 
ellos, armó una grant flota é vino á 
Veneja fasta los Castillos; é ellos tenían 
grant flota armada , é salieron á él , é pe- 
learon con él, é venciéronlo é fué fuyendo 
é prendieron un fijo suyo. Él estando en 
la prisión , dixo al Papa que le dexase yr 
sobre su fé, é quél entendía traer al Em- 
perador su padre á su obediencia, é do 
Jion quisiese, quél se bolveríe á la prisión; 
é el Papa , con acuerdo de la Señoría de 
Vene) a , diéronle licencia é embiáronle en 
una galea á la ^ibdat de Ancona , do es- 
tavasu padre, é all[le fabló é suplicó que 
diese la obediencia al Papa é se reformase 
con él é le restituyese lo suyo, é non 
pudo con él é bolvióse á la prisión. É á 
pocos dias, el Emperador embió dezir á su 



202 ANDANZAS Ú VIAJES 

fijo do estava en Veneja, que oviese liqen- 
^ia para venir á fablar con él , é que le 
quería responder en el acuerdo que se avía 
fallado <jerca del Papa; é él demandó li» 
^en<;ia al Papa é á la Señoría, como antes 
avía fecho , é diérongela con la condición, 
é partióse é fué á su padre, é en tal ma- 
nera se concertó con él^ que de su volun- 
tat propia , é aun conos(^iendo aver fecho 
yerro en lo pasado, quería obedes^er al 
Papa é restituyrle lo suyo é pedirle perdón 
é aun meterse en sus manos. É con este 
acuerdo bolvió su fijo á Vene) a, é ovie- 
ron grant pla<^er todos con la buena res- 
puesta del Emperador, é armaron una 
grant flota é fueron en ella de los mejores 
de la (¡ibdat con grandes atavíos é cosas 
nes<jesarias para traer un tan grant señor; 
é fueron á la cibdat de Ancona , é allí el 
Emperador los res^ibió onorablemente, e 
subió con ellos en su flota , é vino á Ve- 
neja, donde muy magníficamente fué res- 
bebido é fué levado á la yglesia de Sant 
Marco ; é dizen que lo posieron á la puerta 
de la yglesia tendido en el suelo, para quel 
Papa pasase por en<¿ima del, é ansí fué 
que el Papa, quando salió de su pala<¡io 
é ovo de dentrar en la yglesia, pasó por 
encima del diziendo un verso quei dize: 
Super aspidem et basiliscum ambulabiSy etc; 



DE PERO TAFUR. 303 

dicen que dizo el Emperador: non á tí 
stnon á Sant Pedro; é dixo el Papa: á Sant 
Pedro é á mi , é á mf é á Sant Pedro , é le- 
vantólo é dióle paz, é él le pedió perdón é 
confesó aver acometido pecado ^ é él lo 
perdonó, é luego le restituyó todo el Pa- 
trimonio de la Yglesia que le avía toma- 
do. É estovieron en Vene) a diez dias en 
grandes fiestas, é el Du^e con los mejores 
de la tierra en su flota, á su costa, acom- 
pañaron al Papa é al Emperador fasta la 
fibdat de Ancona, donde el Emperador 
tenía grandes aparejos para el res^ibi- 
miento; é aquella ^ibdat con su comarca 
es uno de los mejores patrimonios que 
tiene la Yglesia, é allí estovieron otros 
diez dias en fiestas. É el Papa é el Empe- 
rador se yvan á Roma é el Du^e con los 
suyos se bolvíe á Veneja; é dizen quel 
Papa é el Emperador dixeron, que de- 
mandase á cada uno dellos, pues tanto 
bien avia fecho, lo que le pluguiese é gelo 
darían ; é dizen que demandó amos á dos 
que él podiese, como ellos, traer todas sus 
^irimonias, é ansí gelo otorgaron, é lo 
traen oy. É despidióse dellos é vínose en 
Veneja, é en una grant sala, la mayor é 
mejor é más rica que ellos tienen en su 
palacio sobre la mar , tienen estoriado esto 
muy ricamente; é por esto fazen tanta 



204 ANDANZAS B VIAJES 

fiesta este dia, porque en tal dia se ven- 
ció la batalla é por quel Papa aquel 'dia 
les otorgó indulgencia plenaría á culpa é 
pena; é por esto los navios non parten 
fasta ganar aquella. La ^ibdat de Veneja 
es muy populosa é de muy grande campo 
en circuyto é muy apretadas casas ; dizen 
que ay en ella setenta mil ve^inos^ pero 
las gentes estrangeras é las gentes de ser» 
W9Í0, mayormente esclavos, es unagrant 
copia ; la ^íbdat es desmurada é non tiene 
fortaleza ninguna, salvo aquellos doscas^ 
tillos que encierran el puerto de la mar, 
porque alli es toda su fortaleza , 6 tienen 
una cadena del uno al otro sobre que 
están seguros, é si el mundo todo les vi* 
niese encima, anegando una nao entre el 
uno é el otro en el canal, estarían muy 
seguros. La ^ibdat está puesta sobre la 
mar, é fechas calles á roano, por do los 
navios andan, é alguna parte anden como 
calle, por do la gente anda 4 pié, é en 
algunas calles estrechas, por do los na- 
vios non pueden entrar, puentes; é cada 
uno , como al modo de Castilla tiene bes- 
tia en que cavalgue , ansí allí tiene barco 
é paie que lo reme é gelo guarde , é tan 
apunto, quanto acá se pres^ian de gentil 
bestia é de gentil paje bien guarnido, éel 
barco ansí mesmo bien entoldado con su 



DK PIRO TAFUR. 205 

estrado puesto é sus sillas, si van más de 
uno ó dos. Las salidas de la ^ibdat á la 
tierra ñrme son fechas á mano, por do 
los navios van pequeños, que por allí non 
avria agua para grant navio por los baxos 
é secanos , ansí que, nin navio gruesso pue> 
de entrar ni salir, nin menos bestias, pues 
que es en la mar , é por eso se dixe que es 
la mayor fortaleza del mundo ; é van las 
barcas á la tierra firme por todas las cosas 
nes^esarias é aun por el agua; é levan 
unas barcas muy grandes é llenas de are- 
na , é tienen en el fondón un agujero con 
un tapón, é quando está en el río de agua 
duf e, quitan el tapón é fínchese de cuanto 
puede bastar el cargo é después atápanla, 
é ansí traen el agua para sus nes^esidades, 
aunque en la qibdat ay muchas sistemas 
en cada casa, é muchas de común, saca- 
das de ladríllo sobre la mar, el edificio 
en tal manera, quel agua de las ^istemas 
de allí fallé yo, quando fui á lemsalem, 
que nunca adoles^ió nin fedió como las 
otras; é serie luengo de las escrevir el 
modo que en ello tienen. En esta ^ibdat 
ay muchas yglesias é monesteríos muy 
ríeos é de muy suntuosos edificios, entre 
los quales el prín^ipal é mayor es la ygle- 
sia de Sant Marco, que es la mayor é 
cabera de todo; ésta es fecha á capillas á 



206 ANDANZAS É VIAJES 

la manera de Grecia, de fuera cobiertas 
de plomo con sus manganas doradas, é de 
dentro de tnuy ñno é muy rico musayco 
de oro, é aun el suelo del mesmo musay- 
co, sinon que es gruesso éde colores; é á 
la puerta mayor, encima de unos arcos 
en lo alto, están quatro cavallos muy 
grandes de alaton dorados é bien gruesso 
oro; éstos truxeron ellos, é tienen allí por 
magnifíijen^ia, quando ganaron á Cons- 
tantinopla. É enfrente desta puerta está 
una grant pla^a , mayor que la de Medina 
del Campo, toda enladrillada, é entorno 
todas las casas encamaradas é en portala- 
das, é alli cada jueves se faze mercado, sé 
que mejor quel de la Torre del Campo, 
aldea de Jahen. Al un canto desa pla^a 
está una torre tan alta como la de Sevilla 
con un cruxio de oro fíno de ducados, 
bien fermosa cosa de ver; pares^e con 
sol de ochenta millas de allí; é allí están 
las campanas con que tañen , ya conos^i- 
das quál es á missa, é quál es á la oraron 
de la noche, é quál es á concejo de ple- 
garia, que dizen por ayuntamiento, é 
quándo quieren armar flota; ansí que en- 
tre ellos ya está todo conos^ido. Al un 
canto desta pla^a, fá2ia la mar, están dos 
colupnas muy gruessas é muy altas; en- 
cima de la una está Sant Jorge enqima del 



DE PERO TAFUR. IfíT] 

Dragón , é en la otra está Sant Marco « que 
es su devisa é su patrón ; éstas ansímesmo 
truxeron de Constantinopla; é dizen que, 
non las podiendo alli asentar, un caste» 
llano se obrigó de las asentar é fízolo , é 
mandáronle que demandase lo que qui- 
siese é gelo darían ; é dixo que non que- 
ría salvo que en torno dellas están ^iertas 
gradas, é que, por ningunt delicto que se 
ñziese, el que allí estoviese ó se acógese 
la justicia non oviese poder; allí los ve- 
Uacos es el jug^r de dados, é otras vella- 
querías, loando aquel que tanta libertad 
les avia dexado. £;itre estas colupnas é la 
yglesia de Sant Marco está el grant pala- 
ijio de la Señoría, é en la una parte del 
está aposentado el Du(je é toda su fami- 
lia, é la otra está patente á quien la quie- 
re ver, ansí aquella grant sala, donde dixe 
que esta va estoríado el fecho del Papa é 
del Emperador, é aquí tiene su consejo, 
é otras salas muy ricas , que en ella ay ; é 
allí se faze la justicia, é allí tienen la pri- 
sión, é de ^iertos mármoles que están alli 
en unos portales contra la grant pla^a, 
de tres colorados que alli están aforcan á 
los ñdalgos, é de los otros á la otra gente; 
é en aquellos portales los estrangeros po- 
nen sus armas; é aun allí están (^iertos 
cueros de aquellas bestias que dizen co- 



208 ANDANZAS Ú VIAJES 

catrizes, quel soldán de Babylonia, por 
cosa mostruosa, embió presentados á la 
Señoría ; éste es un notable palacio. Los 
vene(;ianos tienen por ley de non fazer 
Du^e, nin dar oñijio de regimiento, si- 
non fuere ñdalgo de natura, é perpetuo, 
sinon faze porque gelo quiten; é todos 
los domingos, después de comer, en aque- 
lla alta torre, que dixe, tañen la campana 
de plegaria, que es ayuntamiento, é vie- 
nen todos los ñdalgos , é allí les notifican 
todo lo que la semana pasada es fecho, 
ansí en el regimiento como en la Justina 
tjevil é criminal, todo, fueras el consejo 
secreto, mayormente en lo de la guerra, 
que se tiene con los deputados é el Du^e; 
é allí pares^e una corte real, é á las 
puertas del palacio tantos barcos é pajes 
bien ataviados como acá bestias; é con 
tanto , salen del palaijio é van á sus casas. 
En el regimiento público se tienen esta 
manera: vino é pan, fariña é a^eyte, é 
otras cosas que son para mantenimiento, 
non las puede conprar (^ibdadano ninguno, 
salvo la gente estrangera é la gente pobre, 
é á éstos se les da á tal preijio, que pa- 
res^e que non ganan nada los que lo traen 
de cabo del mundo, porque la Señoría lo 
paga porque aya fartura é, como dixe, 
los pobres é los estrangeros non ayan 



1>K PIRO TAFUR. 2O9 

mengua. Por ^ierto, tal es este regimiento, 
que yo non vi tierra tan abastada nin tan 
grant mercado de los bevires; é pares^ 
que la fruta, que nas(¿e en España, que 
allí está tan fresca é tan de barato , é an* 
simesmo la que viene de. la Suria, ó si 
quier de la India , porque éstos navegan 
por el mundo, é trayendo sus mercadu- 
rías, siempre traen otras cosas para el bivir 
de la gente; es gente muy riquíssima, é 
en las grandes mercadurías, por poco que 
se gane, se gana mucho, é el que lo con- 
pra alo á buen pre<;io. Las casas desta 
(^ibdat son muy notables é muy altas é 
muy encamaradas é con muchas chime- 
neas, é prés(¡ianse de ricas portadas é 
fíniestras á las calles, labradas ricamente 
' de oro é de a^ul , bien enmarmoladas ; é ay 
señores en tomo, é aun lexosde allí, que 
se pres^ian de se avetjindar en la ^ibdat, 
por tal de aver su favor quando menes- 
ter les fuere, ansí como el rey de Chypre, 
el marqués de Ferrara, el marqués de 
Mantua, el marqués de Monferrat; é otros 
muchos señores é ca valleros tienen allí 
muy magníficas casas. Yo vi al cardenal 
de Chypre , • hermano del Rey , que po- 
sava allí en casa de su hermano é que 
se quería partir para Chypre, é la galea 
que lo avía de levar estava atada á la 

14 



2IO ANDANZAS 6 VIAJES 

puerta de su cosa, é de allt lo resabió é 
salió con él por meytad de la ^ibÑiat; é 
ansí otros navios grandes é medianos se 
amarran á las puertas de sus señores. Ay 
en esta (^ibdat muy notables monesterios 
é muy sontuosos é magnífícamente labra- 
dos é muchos, que pasan en Veneja de 
monesterios de onbres é de dueñas más 
de ochenta, é yglesias más de ^inquenta. 
Ay ansimesmo muchas reliquias é muchos 
cuerpos santos: está el cuerpo de Santa 
Elena, é el de Santa Marina, é la una 
pierna de la rodilla abaxo de Sant Xpoval, 
é muchos huesos de los Inocentes, é otras 
inñnitas reliquias que traxeron de Cons- 
tantinopla, quándo la ganaron. É es la 
gente comunalmente toda rica, que yo vi 
por CarnestoUendas fazer una fiesta en el 
palacio mayor del Du^e , que ñzieron mo- 
mos, é venían dos galeas por la mar, é 
fingieron que la una traya al Emi>erador, 
é veníen con él treynta ca valleros vestidos 
de brocados, é en la otra un maestre de Ro- 
das vestido de vellud negro; é res<jibienlos 
las damas, todas vestidas de brocado é muy 
ricos fírmalles, é (^iertamente yo vi tal 
que mudó tres vestidos en aquella fiesta, é 
aun non fué mucho, que aquellos erant 
gente mediana de la ^ibdat, é non de los 
mejores nin más ricos , pero la fiesta non 



DK PBRO TAFUR. 211 

se podía mejorar. Esta (^ibdat es tan limpia 
para andar por ella , como si anduviese on- 
bre por una gentil sala , por cuanto ella 
es bien enlosada é bien enladrillada ; en 
ella non entra bestia ninguna de quatro 
pies, en invierno non para agua en ella, 
é por tanto non ay lodo nin en verano 
polvo; é allí la mar cres^e é mengua, 
aunque non tanto como en Poniente, é 
saca fuera las su(jiedades de los lugares 
secretos, en otra manera non podrían 
bevir de fedor; é aun dizen que algu- 
nas ve^es se inficiona el ayre, é tienen 
por eso, invierno li verano, muchos fue- 
gos, é queman muchos perfumes, é traen 
consigo grandes oluras, é aun la espe- 
cería que se muele por las calles, que 
es un suavíssimo olor. Poco tiempo a que 
los Señores non avíen linijen^ia de tener 
ninguna posesión en la tierra fírme , pero 
de poco tiempo acá que la Señoría se a 
apoderado, ansí por la mar como por la 
tierra, é ávido grandes provincias , an ávi- 
do ligenqia de se heredar en la tierra fir- 
me, lo uno por yrse á desenojar, lo otro 
porque, quando acaesi^e alguna enferme- 
dat en la tierra, tienen donde fuyr della. 
El Du^e non tiene libertad de salir de la 
^ibdat por ninguna cosa que venga, salvo 
un monesterio que llaman Sant Jorge, que 



212 ANDANtjAS £ VIAJES 

es un tiro de piedra por la mar desde su 
pala<;io allá , é quando la ^ibdat está mal 
sana , fasta allí se puede desviar. É acaes- 
i^ió una vez que un Duge, por la dolencia 
de la (^ibdat, se fué allí, é todos fueron en 
la tierra ñrme, que non quedó sinon la 
pobre gente; é un pariente del Du^e le 
dixo: señor, tú ás el mejor tiempo que 
nunca onbre uvo; tú tyenes todo el the- 
soro de Veneja, é la gente de pro es yda 
toda 9 que non queda sinon la gente pobre 
é estrangeros , farás tus fechos , toma todo 
el thesoro , é ponte la corona en la cabeza, 
é llámate rey de Veneja , é saldrás con ello 
para siempre ; é el Duqt repuyóle mucho 
aquello que le avía dicho, é pasó ansí so 
secreto la cosa. Fué tiempo después que, 
algunos deziendo mal de aquel Dui^e, res- 
pondió aquel pariente suyo quel consejo 
le avía dado , é dixo: tal meresi^e él , pues 
non quiso ser rey de Veneja. É luego fué 
tomado é levado ante los Señores que fa~ 
zen la ra(¡on , é fué estrechamente pregun- 
tado que dixiese de aquel fecho lo que 
savia, é él confesólo todo; é fueron aque- 
llos é los otros Señores del consejo al 
Du^e, é preguntáronle si era verdat, é 
él dixo, que ansí avía pasado apunto como 
aquel su pariente lo avía dicho. É«en con- 
tinente ovieron consejo sobrello , é llama- 



DE PERO TAFUR. 21 3 

ron al Du^e é pusiéronlo en el consejo , c 
regrades^iéronle mucho aquella lealtad de 
que avia usado con la patria, pero que 
porque lo avía callado, é pudiera de allí 
surtir algunt peligro, que le rogaban que 
oviese pa<^ien^ia ; é mandando fazer gran- 
des mertjedes á su muger é ñjos é ñjas, 
mandaron á él cortar la cabetja, porque 
ninguno non sea osado de tener secreto en 
el tractado de contra la tierra. É ellos tie> 
nen en aquella grant sala , que dixe , todas 
las armas desde el primer Du<;e que ovie- 
ron fasta oy, é las de aquel que mataron, 
entre las otras están cubiertas de un velo 
negro; é desto se presqian ellos, de faser 
castigos é poner en ellos cosa que quede ú 
perpetua memoria. Un ^ibdadano fué en 
trato contra la ^ibdat, é mandáronlo ma- 
tar, é fízieron su casa carnet^eria^ é á su 
fígura del tienen en una estatua colgada de 
una cadena; otro, ansí mesmo por delicto 
qUe fizo, matáronlo é fezieron que en su 
casa non aya puerta que se pueda cerrar; 
é los que en aquella casa moran, moran con 
aquella condi,jion. Éstos tiníen, estando yo 
allí, por Capitán al conde de Carmenóla, 
é dizen que sintieron del alguna maldat 
que traye contra ellos , é feziéronlo venir 
allí seguramente, é fué tomado é sacada 
la lengua por el colodrillo, é otras muchas 



214 ANDANZAS E VIAJES 

crueldades, fasta que murió, é enterrá- 
ronlo en un muradal é una losa en<;ima 
de letras entalladas que dize: Aquí está 

EL TRAYDOR DEL CoNDE DE CARMENÓLA. 

É déstas é de otras cosas muchas seme- 
jantes ay en esta ^ibdat. Aquí está una 
ataraijana, la mejor que ay en el mundo 
nin de más artellería é cosas nes^esarias al 
mareaje; dentro en ella está el agua de la 
mar, donde los navios , después que salen 
del castillo, los meten en el agua; allí me 
contaron , entre las galeas que navegan 
en la guerra é otras en la mercaduría é 
otras que estavan allí en el agua é otras 
en el astillero , por todas , ochenta galeas 
é algunas naos ansí mesmo. É un día, sa- 
liendo de oyr missa de la yglesia de Sant 
Marco , vi venir por la pla«^a fasta veynte 
onbres, unos trayan bancos é otros mesas, 
é otros sillas , é otros talegones de mo- 
neda; é luego tocaron una trompeta, é 
luego sonó la grant campana , que llaman 
de plegaría, é fué la pla<^a en una ora 
llena de gente, é reS(jibieron sueldo, é 
fueron al atarazana. Ante que entrasen por 
la puerta , de la una parte é dé la otra es 
una grant calle, é por medio va la mar, 
é de la una parte está todo ventanas , que 
salen á las casas del ataracana, é de la otra 
ansí mesmo ; é salió una galea que la traye 



BE PERO TAFUR. 21 5 

remolcando un bareo, é da aquellas ven- 
tanas, de la una saca van la xars¿ia, de la 
otra la panática , de la otra las armas, é de 
la otra las vallestas é truenos , é ansí de 
todas todo lo que era menester , é quando 
fué en cabo de la calle , ya la gente que 
avia menester yva dentro é su palamén- 
toa, é armada de punta á barra; é de la 
guisa désta salieron diez galeas armadas 
desde ora de tercia fasta ora de nona, 
é yo non sé en qué manera pudiese loar 
el fecho que yo aquí vi, ansí en la casa 
é edificio della, como en las gentes que 
dentro están labrando en ella ; yo non vá 
nin creo que ay mejor cosa en el mundo, 
é non dubdaría yo, si éstos quisiesen fazer 
su poder, que los enemigos de la fé, que 
de la parte de allá están, non tuviesen 
cosa en la mar , nin menos en la ribera, 
nin osasen navegar por ella contra el 
grant poder que éstos tienen. Solía en 
estos tiempos pasados, que pocas sema- 
nas é aun di as avía en que los pescadores 
non sacavan en las redes criaturas muer- 
tas ; dizen que esto era , por el grant alón* 
gamiento que los mercaderes fazen de sus 
mugeres, é que ellas, con el deseo de la 
carne, poniéndolo en obra é enpreñán- 
dose, por guardar sus famas é como el 
lugar es dispuesto para ello , en pariendo, 



2l6 ANDANZAS Ú VIAJES 

echavan las criaturas por las ventanas en 
la mar; é los Señores, veyendo pecado tan 
inorme, ovieron consejo sobre ello, c 
fízieron un grant espital é muy rico é 
muy bien labrado, é pusieron en él con- 
tinuamente cient amas que den leche á 
los niños, é allí llevan á criar los ñjos de 
las envergonzantes; é ganaron tal bulla 
del Papa, que qualquiera que fuese á visi- 
tar aquellos niños é espital, ganase ^iertos 
perdones; é tales van ansi onbres como 
mugeres, para ganar los perdones, que 
visitan á sus ñjos; é sin dubda, esto fué 
una muy piadosa obra é tenida en grant 
reverencia. Continuadamente en esta ^ib- 
dat, so grandissima pena, non trae nin- 
guno armas de ninguna condi<^ion que sea, 
é muy mucho menos en el consejo las 
osarían meter. Los antiguos entre esta 
gente son muy onrrados é muy reveren- 
ciados , é quando an de fazer Du^e, eligen 
onbre sin ninguna par^ialidat, que sea 
bastante para tan grant fecho, é que sea 
ñdalgo de natura, é jamás, al que lo dan, 
nunca gelo quitan, sinon faze delicto por 
qué, é dánle ocho mil ducados para sos- 
tenimiento, esto, se entiende, para su fa- 
milia^ que todo el otro estado la Señoría 
lo paga aparte , é non puede cres^er más 
de quanto le ordenan, nin él puede d 



DE PERO TAPUR. 21 7 

ninguno dañar nin aprovechar, sy de lo 
suyo non. Esta gente vive mucho sobre 
la verdal, é, sin dubda, yo uve la espe- 
rien^ia dello, é si alguno quisiese en fecho 
de dinero quebralla , antes los cambios le 
pagarían que consentir tal cosa ; é non me 
maravillo que gente que va por el mundo 
tenga esta regla , que en otra manera non 
podrían seguramente navegar. Éstos an 
por uso, en las ^ibdades que tienen en la 
tierra firme en el golfo suyo, de embiar 
cada año un ^ibdadano gentil onbre de 
natura , é en el Altopiélago ó en las tierras 
más aléxos de dos en dos años. É acaes- 
qió embiar el Potestad del reyno de Creta, 
que nosotros llamamos Candía, é luego 
después de un año embiar pesquisidor so~ 
bre él , que ansí es la costumbre , é fazer 
tan estrecha pesquisa, é degollarlo antes 
que át allí partiese ; é por esto , ansí sus 
provincias como su ^ibdat son bien regi- 
das, é pares^e, en cabo del mundo do se 
falla onbre en sus tierras, que en la mes- 
ma ^ibdat se está. Grande es el regimiento 
desta ^ibdat, é por esto prospera tanto, 
é muy grandíssima la riqueza, que ygual- 
mente las cosas de Levante con las del 
Poniente ellos abondosa é copiosamente 
las traen allí , ansí que pares^e estado. 



3l8 ANDANZAS Ú VIAJES 

Al tiempo que yo me partí de Ve- 
neja , para yr andar por las tierras 
de los xpianos, áexé todas las cosas 
que traya del Levante, ansi esclavos como 
dinero é todas las otras cosas que avia 
conprado, en poder de mi«^er Doménego 
Vent*, un mercador de allí mucho mi ami- 
go, é tomé el dinero que entendía que 
me bastava , é fíze cambio de alguno delio 
en Brujas de Frándes, é| partíme en una 
barca, é fui á dormir, aquella noche que 
partí, á un lugar que llaman Choza, que 
es ansimesmo fundada sobre agua de la 
mar como Veneja, é es suya de Vene^, 
é en ella están algunos navios quemados 
que se perdieron en la guerra, quandolos 
ginoveses vinieron á este lugar por fazer 
guerra á venei^ianos. Otro dia de mañana 
partí de allí , é quanto quatro ó ^inco mi- 
llas, entré por la rivera del Po, que es 
una de las grandes riveras del mundo, é 
esta por donde yo y va es uno de tres bra- 
cos; é tan grande es esta agua, que mu- 
chas ve^es, quando los venecianos an guer- 
ra con el duque de Milán , arman grandes 
flotas los unos é los otros; é los navios 
son cosa bien maravillosa de ver á quien 
nunca los vido, que ellos son unas barcas 
muy grandes é la carena llana, porque 
naden en poca agua , é sobre aquella barca 



08 PERO TAFUR. 219 

armado un grane castillo de madera con 
su torce alta, 6 allí pertrechados de ma- 
chas artellerias, ansí como truenos é bom- 
bardas é culebrinas é espingardas > é ios 
remos van debaxo en manera que non los 
pueden ofender, é non son navios qne 
pueden traer vela nin tienen ia fazion 
para ello, que se trastornarían. En estos 
navios se fazen muy grandes peleas; es- 
tando yo allí , salieron los venecianos con 
quarenta galeones, é fueron contra la tier- 
ra del duque de Milán , pe»* le tomar una 
^ibdat, é salieron ios lombardos por lose* 
gistir, édizen que fué allí muy grande ia 
pelea ; los lombardos trayan un navio muy 
chiquito, galápago que dizen ellos, tol- 
dado todo de fíerro como bóveda, é tra- 
yenlo para que posiese fuego á los otros, 
é ellos non lo pudiesen empec^er; é los 
venecianos trayan un onbre que se ^abulle 
so el agua , é y va á los navios de los ene- 
migos é con una barrena los foradava^ ansí 
qoe de los lombardos se anegaron ms 
galeones, ante que fuesen proveydos, é de 
tos venecianos fueron quemados quatro, 
é tamo duró la pelea , que los venecianos 
foeron vencidos é perdieron diez é siete 
galeones, écon los otros, recobrando la 
gente que más pudieron, se retruxeron 
por el agua abaxo é vinieron á su tierra; 



220 ANDAN«^AS É VIAJES 

é esta manera de guerrear muchas ve^es 
acaes(;e entre venec^ianos é lombardos. É 
yo continué mi camino por aquella rivera 
del Po, que dixe, fasta un lugar que lla- 
man Fráncoli , que es en la tierra ñrme é 
es del marqués de Ferrara, é de allí me 
ñií á Ferrara, do estonce estava el papa 
Eugenio é el emperador de Constantino- 
pía é muy muchas gentes, que allf avían 
ocurrido por ver la unión de la yglesia 
coa los griegos. É el segundo dia, bien 
acompañado de castellanos, fuf á ver al 
papa Eugenio y é me res^ibió bien, é quiso 
saber de mf largamente el fecho de leru- 
salem é del Soldán é del Turco, é aun 
del Emperador que tenia ai consigo, qué 
poder era. el suyo; é yo oí todo , é de aque- 
llo que sabia, satisfice á su demanda, é 
con tanto me partí del. É ese dia en la 
tarde fui ver al emperador de Grecia é 
díle letras de su muger é de su hermano 
el Díspote , el qual me res^ibió muy ale- 
gremente , diziendo que como á pariente é 
onbre de su tierra, é allegóme mucho á sí, 
é fizóme asentar allí baxo ^erca de si, 
preguntándome por las nuevas de su tier- 
ra , é rogándome que , tanto que estoviese 
allí, cada dia le visitase, aunque mayor 
placer le faría si me viniese á posar con 
él ; ya él estava conmigo doméstico mucho; 



DS PERO TAFUR. 221 

posaba él en unos palacios del marqués 
de Ferrara, que son sobre el agua del 
Po^o, que llaman del Parayso, un muy 
gentil aposentamiento. Este dia me des- 
pedí del, é fuf á reposar, é quíteme la 
barva, que traya muy luenga ,. por ruego de 
los castellanos; é otro dia, vestido á la 
manera nuestra , fui ver al Emperador, é 
como me vido, dixo que le pesaba mucho 
por lo que yo avía fecho en tajarme la 
barva, que es la mayor onrra é el mayor 
bien que los onbres tienen; yo le respon- 
dí: señor, nosotros por el contrario lo te- 
nemos, que sinonpor grant dapño jamás 
nunca la traemos ; ansí que ei) esto fabla- 
mos una grant pie^a ; é después bol vimos 
al fecho de Grecia, preguntándome por me- 
nudo por las cosas de allá , por su muger 
é hermanos , é por la tierra , é por el Turco 
cómo estava^ ó qué avía fecho tanto que 
yo allá avía estado; é yo díxele todo lo 
que sabía. É aquel dia ovo de yr el Em- 
perador á fablar al Papa , é fui con él ; el 
Emperador era gotoso, é non podía andar, 
é levávanlo en una silla asentado onbres 
de una parte é de otra ; este dia lo res^i- 
bió el Papa muy onorablemente en una 
grant sala quél teníe aderes^ada, é esta- 
van con él cardenales, é arzobispos, é 
obispos, é el marqués de Ferrara^ é otros 



232 ANDANiJAS t VIAJCS 

señores de la tierra; é estavan en sus asen- 
tamientos segunt lo an de costumbre: á 
la parce de man derecha, esta va la silla 
del Emperador de Alemana é de los reyes 
é principes xpianos, é á la man ysquier» 
da, la del Emperador de Grecia é de algu* 
nos perlados, é*la del Papa enmedio é 
más alta que todas ; é aquel día estovieron 
tres ó quatro oras en fabla, dizen que 
eran sobre las dubdas de la ^íé entre los 
griegos é los latinos ; é después partimos- 
nos de allí 9 é el Papa se entró en su cá* 
mará, é el Emperador se vino á su posada 
acompañado de quantos allí estavan en la 
corte. É él traya de su tierra grant com- 
pañía, é como todos andan vestidos de 
ropas luengas, é barvas cres^idas, mués- 
transe personas graves é pares^en una 
grant multitud más aún de lo que ellos 
eran, aunque dizen que serien mil perso- 
nas; é el Emperador entró en su posada, 
é despidiéronse todos , é yo quedé allí , é 
entré coií él, é fizóme comer aquel dia 
con él, mostrándome mucho buena vo- 
luntat. Dende en ocho dias fué el dia del 
Cuerpo de Dios, é estando allí el Papa é 
el Emperador con muchas compañas tan 
magníficamente, se celebró la fiesta, que 
en un aldea de diez vecinos non se pudie- 
ra facer más pobremente ; siquiera por los 



DB PBRO TAFUR. laj 

estrangeros devieraa mudar el propósito 
usado. Aquí vi venir al Papa dos mensa- 
jeros, el uno del duque de Borgoña á le 
demandar lit^en^ia para oyr missa después 
de medio dia , é otro del duque de Ale* 
maña la demandava para oyrla antes de 
media noche. É esta «¡ibdat es de las gen- 
tiles que yo he visto por el mundo , c es- 
de grandeva como Valladolid, pero muy 
bien encasada é muy gentiles calles é muy 
bien murada con barrera é fossado, un 
castillo á un canto sobre la rivera de Po, 
muy fermoso de dentro é muy mucho más 
de fuera; la tiQrra muy gruessa de lavor, 
é entorno de muchas huertas de todas 
frutas. Esta (¡ibdat es tributaría al Papa, 
é dizen que estava en ^iento é (¡inquenta 
mil ducados , é de poco en poco se defen- 
dió á die2 é seys mil , é agora queda en 
tres mil, é adelante diré la ra^on cómo. 



Este marqués de Ferrara es natural de 
Francia, é aun dizen que es de linaje 
de Galalon c que le fazen aquellas 
^irimonias del pan como á los otros, que 
es ponelle al revés en la mesa é después 
tornarlo de faz. Dizen que fué al rey de 
Fran(jia á le suplicar que le diese armas 
é le quitase aquel uso , é el rey de Francia 



224 ANDANZAS £ VIAJ£S 

le dio armas , pero dixo , que lo otro non lo 
podía fazer. Este marqués es un grant 
señor , .é muy heredado de muy buenas 
(^ibdades é villas é castilUos , é áizen que 
tiene de renta trecientos mil ducados; es 
onbre muy alegre é bien trayente de la 
persona, é muy enamorado; dizen que 
tiene consigo continuamente diez ó doze 
mancebas en ^iertos palaijios suyos que 
tiene repartidos por la ^ibdat. Será onbre 
de ochenta años, pequeño de la persona 
é muy gruesso. Éste, seyendo casado con 
una fíja de un duque de Alemana, como 
quier que fué, ovoso de enamorar aquella 
su muger de un fíjo suyo del Marqués que 
tenía de otra muger , é tanto se enijencÜe- 
ron en el amor, non acatando él lo que 
era obligado á su padre, nin ella á su 
marido, que los ovieron de fallar carnal- 
mente usando; é ó voló de saber el Mar- 
qués de un criado suyo, é fízogelo ver, é 
tomólos amos á dos en el pecado é pren- 
diólos é mandó á los )ue<^es de la tierra 
que viesen lo que se devíe fazer dellos por 
justicia; é allí fueron muchos señores de 
la tierra á le rogar é otros grandes se- 
ñores de fuera della, é aun dizen quel 
Papa le rogó que se oviese piadosamente; 
é á todos respondíe, quél non los mandarle 
matar, nin menos los salvarle, mas que 



WL KRO TAPtm. 215 

la justicia se compliese. É los jueqes die- 
ron sentencia que devían morir amos á 
dos , é él mesmo presente , los mandó sacar 
á la pla^a é los mandó degollar; é serie 
largo de escrevir lo que pasó en este fe- 
cho; é luego el Marqués tenía puesta una 
galea, é subió en ella, é fué á lerusalem, 
é á la buelta, contrayó matrimonio con 
una ñja de otro duque de Alemana , muy 
fermosissima muger, de edat de quince 
años, é él de ochenta, é de aquí non se 
espera sinon otro yerro peor quel pri- 
mero. Éste tiene ñjos desta postrimera 
muger, niños, é tiene un bastardo, man- 
i^ebo de treynta años é onbre de mucha 
virtud é buen cavallero en la guerra; é 
considerando como Italia nunca está en 
pax , é que si desase lo suyo aquellos fijos 
niños, que non se sabrían governar é lo 
perderían , delibró de lo dexar todo al bas- 
tardo, é íLboIo legítimo é heredólo en todo 
lo suyo, é fizóle besar la mano por Señor, 
estando el Papa delante é dando su auto- 
ridat á ello ; é mandó que quedase al fijo 
mayor legítimo, por juro é heredat para 
siempre, la meytad de la renta, pero non 
del señorío. É vile á este Señor un dia 
faner una fiesta en un palacio suyo, do 
estava mucha noble gente ansí onbres 
como mugeres; é túvose una grant justa, 

í5 



22<> ANDANZAS ^ VIAJBS 

é después fíco que todas las damas cor- 
riesen á pié el palco, que llaman, que 
era el curso quanto un onbre echaría una 
piedra; é estavan de la otra parte tres pe- 
damos de paño, uno de brocado, otro de 
velluddeseda carmesf, otro de grana; la 
primera g;anava el brocado, la segunda 
ganava la seda é la ter^ra la grana. Si 
allí estuviera la Garandilla de Alcudia, 
bien les diera tres bueltas éganáralo todo. 
Este señor marqués es onbre muy alegre, 
bien pares^e que es de nación francesa. 
En este lugar estuve veynte dias reposan- 
do é aderes^ando mi camino para Alema- 
ña é comprando bestias para mi é para 
mis onbres, é de que fui apunto,* ñif á 
tomar licencia del emperador -de Grecia, 
é rogóme mucho que ante que bolviese á 
España lo visitase, pues yo forjadamente 
avía de bolver á Vene) a, donde dexava lo 
mió, é ansí gelo prometí. É partime de 
Ferrara, é fuíme por estas tierras del Nfair- 
qués fasta una ^ibdat que llaman Parma, 
que es sobre una rivera del Po-é es del 
duque de Milán, é allí fallé pasando la ri- 
vera á Nicolao Picherino, capitán general 
del Duque, con veynte mil cavaUeros, la 
más ataviada gente que fasta oy nunca vi; 
é dize que yva por tomar á Boloña, que 
es del Papa. Estuve en esta ^bdat tres 



r 



DB RRO TAFUR. 327 

días por verios pasar á todos , é fué sin- 
gular cosa de ver gente muy armada é 
muy encavalgada é muy ataviada de todas 
las otras cosas nes^esarias á la guerra , é 
lo que me)or era, que Uevavan muy dis- 
creto é sabio capitán. Aquf en esta ^ibdat 
ay las mayores xere^as que nunca vi. De 
aquí me partí é fui á Placen^ia-, <jibdat del 
mesmo señor Duque, é ansimesmo es una 
grant ^ibdat de siete ó ocho mil vecinos, 
é de aquí otro dia entré en Milán , gran- 
díssimo pueblo, uno de los mayores logares 
de la xpiandat, é aun es opinión de muchos 
que es el mayor, lugar muy mal murado, 
pero grant fossado é buena barrera, de den- 
tro de la ^ibdat muy bien encasada é muy 
buenas calles; é aquí más arreada está é 
mejor de ver la ^ibdat en dia de lavor que 
de fiestas; las calles é casas de ios arme- 
ros es una singular cosa de ver, é ansi- 
mesmo asteros é sylleros é xastres^ que 
fazen avillavi^p de guerra , é saben quán- 
tos Señores traen conducta de gente por 
Italia, é sus devisas; 6 ansí estos como los 
otros oficiales están tan proveydos ,- que 
de golpe fallan recabdo de todo lo que an 
menester, é aunque sea el mayor Señor 
de Italia ; é ansí de los otros atavíos ma- 
ravillosamente é con grant orden tienen 
sus oficios. Ay en esta ^ibdat un pala<¡io 



223 ANDANZAS Ú VIAJES 

do posa el Duque y que es un nouble apo- 
sentamiento é grande de compás, é de 
fuera muy bien murado con muy fuerte 
barrera é una muy fonda cava chapada^ 
por do pasa una rivera corriente do toman 
muchos pescados; esta casa es llana, al 
un cantón de la ^ibdat; é en toda Lombar- 
día non ay casa enrocada, pero non son 
menos fuertes por estar en el llano, con 
tantos fosados como tienen en tomo. En 
esta ^ibdat ay iñuy notables ygiesias é mo- 
nesterios, especialmente la yglesia mayor, 
que ellos labran agora , que llaman Prudo- 
mo, edificio muy suntuoso; aquí dizen la 
missa ambrosiana de Sant Ambrosio, que 
es al revés de la nuestra, é aun dizen que 
la Quaresma tienen en otra manera. Ay 
en esta ^ibdat un monesterío muy rico de 
la orden de los Predicadores, en el cual 
está enterrado Sant Pedro Martyr, que di- 
zen que fué martyriado allí. El duque de 
Milán es persona que non se dexa ver, 
dizen que por miedo de non morir atosi- 
gado, pero un dia, yendo él aun parco 
suyo, lo vi é fablé, é paresgióme persona 
discreta é grave é onesta, de estatura gran- 
de, la nariz muy larga, é traye la cabera 
rapada é sin cobertura ninguna, poco 
acompañado , que dizen quél non se pres» 
cía salvo de la gente darmas que tiene en 



DB PERO TAFUR. 229 

el campo, é sin dubda, él tiene grant ra- 
^on de pres^iarse de tal gente. Este Señor 
dizen que non tiene fijo nin fija , salvo una 
bastarda, la que casó con el conde Fran- 
cisco, que agora es duque de Milán. É 
desta ^tbdat é de su grandeva é abun- 
dancia, ansí en pueblo como en riqueza 
de onbres artesanos, que éste es el su ma- 
yor fecho , non creo que lo aya más en la 
xpiandat. Dizen que la renta ^lerttL que 
el Duque tiene en el cuerpo de la ^ibdat, 
sin los corpi santi, es mil ducados cada 
dia. En esta ^ibdat non puede ninguno 
entrar, sin que primeramente, entrando en 
tierra del EKique , non muestre alvalá que 
faga fe como viene de tierra sana é non 
contaminada de ayre pestelen^ial; en esto 
se tiene una grant cura, é dizen que avíe 
sesenta años que non avían sentido pesti- 
lencia en toda la tierra. Fuéme dicho que 
muchas cosas de grant orden se tiene en 
el regimiento de la ^ibdat , é mucha más 
en la persona é casa del señor Duque; di- 
zen -que los del su consejo non pueden 
aver dinero de ninguno salvo del, é que 
quando en algunt caso les demandan con- 
sejo , es en esta guisa : embíanles por es- 
cripto lo que demandan, é cada uno al 
pié de aquellos le responde por escripto 
su paresjer, sin consultar uno con otro, 



230 ANDANZAS E VIAJES 

que caería en grant pena el que tal fiziese, 
é ansí visto el voto de todos, toma él 
aquello que le pares«je más sano, ansí 
que en su tiempo mucho fué loado de su 
consejo. 



Partí de Milán ^ é fui el camino de Ale- 
maña, é pK>rque non fallé tal ^ibdat 
para que della faga mención , non la 
escrivo aquí; pero fallé muchos luganes 
quemados é destruydos, que un grant capi- 
tán que ovo en Italia, que Uamavan Fa- 
ijin Can, destruyó. £1 tercero día que 
partí de Milán llegué auna ^ibdatde Ale- 
maña que llaman Lu^erca, é ante que 
entrase en ella , ove de yr por barcos, con 
bestias é todo, por un grant lago de agua 
dui^e que defiende de las Alpes, el qual es 
muy fondo é de largo bien quatro leguas» 
é ay en él muchos pescados, é dizen que 
son muy sanos. Esta ^ ibdat será de fasta 
mil é quinientos vecinos, muy bien mu- 
rada é muy gentiles casas al modo de Ale- 
maña, con sus estufas, muy gentiles meso- 
nes é muy abastados. Otro dia partí de 
aquí , é fui al pié^del puerto de San To- 
cardo , que es encima de las Alpes de Ale- 
maña ; é otro dia , aderes^ado lo que avia- 
mos menester, sobimos el puerto en esta 



BB PERO TAFUR. 23 1 

guisa. Era este tiempo que digo en fin de 
agosto, quaodo las nieves, por la grant 
calor, se desfazen é es muy grandíssimo 
peligro; é tienen ellos unos bueyes ya 
usados aquel camino , é va delante el buey 
quanto una soga é dexa atrás, amarrado 
aquella soga, uno como trillo de los de 
Castilla, é en aquel trillo va onbre asen- 
tado, é detrás lleva su cavaUo por la 
rienda ; é desta guisa se asegura el camino, 
équando algo oviese de ser, el boezillo 
pasaríe el peligro; é quando pasan por 
alg^inas angosturas do ay grandes alturas 
é montañas de nieves , que pares^e que se 
quieren despegar, tiran primero con unas 
culebrinas, porque con el estruendo, si 
a de caer la nieve , cayga; é ya a acaesi^ido, 
pasando la gente, despegarse la nieve 6 
matallos. En este tiempo cres^en mucho 
las aguas é las riveras por este desfazi- 
miento de las nieves. Todas estas sierras 
son muy pobladas ó de mesones ó de lu- 
gares pequeños. Este dia sobimos encima 
las Alpes á un hermita que llaman SantTo- 
cardo, bien vecina del ^ielo, é aun de allí 
pares^en otras alturas, que los que estavan 
en la hermita dizen que nunca avien visto 
el cabo de ellas, por la niebla que lo ocupa; 
é pares^e de allí Italia , é quien pudiese é 
abastase la vista toda la verte de allí , tanta 



232 ANDANAS ¿ VIAJES 

es la altura, é taa graade es la llanura é 
baxura de Italia. De allí, pagamos nuestros 
boezillos é entramos en nuestro camino 
contra Basilea por entre aquellas sierras, 
donde ay muchas martas comunes é bes- 
tes, é ay unas animalias como cabrones de 
que se fazen chamu^is; é continuando por 
aquellos lugares, como dixe, é saliendo 
ya de las montañas é sierras , é caminando 
una jomada por unas llanuras, llegamos 
á la noble ^ibdat de Basilea, donde entonce 
se tenía el Concilio é estaban muchas gen- 
tes é de muchas naciones; é de la nuestra 
España mucha é muy guarnida gente esta- 
ba, aunque el Alférez de allí e^ ya parti- 
do, pero quedavan el cardenal de Sant Pe- 
dro é el obispo de Cuenca é el obispo de 
Burgos é otros varones notables. Esta ^ib- 
dat está sobre la ribera del rio que viene de 
las Alpes é del lago de Chanza; es rio muy 
furioso por la grant corriente, é acaesije 
muchas veces traer los tormos de la nieve 
elada como piedra é dar en algunt edificio, 
ansí como puente é otra cosa, é derriballo; 
en esta rivera los que navegan van íl grant 
peligro de topar do quiera , que se faría 
pedamos todo, aunque ellos en 'esto son 
muy próveydos, é la barca que va, jamás 
nunca torna, que non podría prohejar 
contra el agua tan corriente, é sin dubda, 



DE PBRO TAFUR. 233 

tanto es el camino que faxe, que desva- 
nes^e onbre la cabera quando lo mira. En 
esta agua ay muchos pescados é muy bue- 
nos é muy sanos y entre los quales ay muy 
grandes salmones. Esta ^ibdat es abun- 
dosa segunt que es Alemana, é ay buenos 
vinos é toda otra cosa de bivir; es ^ibdat 
muy bien murada é muy gentilmente en- 
casada, de buenos sobrados altos é chime- 
neas, é están gentilmente labradas con 
sus vedrieras é la calle, é muchas torres 
con suscruxioscon sus grinpolas en^ima^ 
é muy polida cosa de ver de dentro é 
muy mucho más de fuera; las calles en- 
losadas é empedradas, é muchos abreva- 
deros dentro, muy notables yglesias é mo- 
nesteríos, la yglesia mayor muy grande é 
bien labrada, é allf seayuntava el Conci- 
lio; muy fermosa gente ansf onbres como 
mugeres, es gente bien rica. Esta ^ibdat 
se rige á comunidat, bien que del Impe- 
rio sea, pero dizen que non son obligados 
á dar otra renta al Emperador, salvo, 
quando allf viniere, una comida é un par 
de calcas, pero puédelos llamar para las 
guerras. Esta ^ibdat tiene grandes arrava- 
les é bien poblados; pares^e que por causa 
quel Concilio estava allí ayuntado, desas 
partes de Alemana estavan allí tantos de 
pobres, quellos solos ñnchirian una grant 



234 ANDAMIAS Ú VIAJES 

4;ibdat. Estando allí, supe cooao el carde- 
nal de Sant Pedro estava en las Alpes en 
Sabada, que dizen ellos los Santos baños, 
que son de agua caliente; é alif quanto 
una milla está un monesteiio muy nota- 
ble> que llaman Maristella, é allí avíe 
seys meses que estava el Cardenal, que 
non queríe entrar en Basilea por non £uer 
enojo al papa Eugenio, é de allí fiuíe los 
fedios del Rey nuestro Señor; éalli le fu 
ver, eme ñzo mucho buen rea^ebimiento; 
é por quanto yo avia mal de un golpe de 
frecha que me avian dado, como dixe, en 
Troya, é como siempre caminaba, toda- 
vía se empeorava, el señor Cardenal me 
ñ20 estar allí é curar á un su ^rujano, é 
en veynte días ful sitno. Este señor era 
tenido en grant reverencia ansí en la cle- 
recía como en lo seglar ^ é sin dubda él lo 
merecíe bien, que era persona notable é 
de soberana virtud é grant onestidat; é los 
frayles deste monesterio se tienen con él 
por bienaventurados, que, allende del 
bien que les fazíe, labróles qiertas estufas 
é otros lugares convenientes para los ser- 
vicios de la casa, que está asentada enci- 
ma de las Alpes en el lugar más frío de 
toda Alemana. É fui á ver los baños, é 
fallé muy mucha gente, ansí denfermos 
como de otras gentes que vienen allí con 



DI PBRO TAFUR. 235 

voto de romería de bien lexos; é allí me 
paresf e que non an por desonesto entrar 
en los baños los onbres é las mugeres des- 
nudos en carnes; é allí fazen muchos jue- 
gos é muchas bevidas á la manera de la 
tierra. Estava allí una señora, que venfe 
en romería por un su hermano que estava 
preso en la Turquía, é á sus doncellas 
muchas vei¡es me acaes^^ió echailes dine- 
ros de plata en el suelo del agua del baño, 
é ellas avianse de ^abuUir para sacarlos 
en la boca , é de aquí se puede creer q[ué 
es lo que tenían alto, quando la cabera 
tenían baxa. Esta generación comunmen- 
te cantan bien , é fasta las personas comu- 
nes cantan por arte con todas tres vo^es 
como personas artistas. Desque fui sano 
del golpe de frecha que tenía , demandé 
licencia al Cardenal é partíme para Basilea, 
en compañía de aquella señora que fallé 
allí en los baños, la qual nunca dexc fasta 
la ^ibdat de Coloña, á do ella teníe sus 
heredamientos. El primer dia que partimos 
de los baños , en una barca fuy mos á una 
villa donde el río se despeña tan alto como 
dos torres; é sale la gente primero en tier- 
ra , é amarran la barca con luengas cuer- 
das é déxanla yr é faze aquel salto, é des- 
pués tiénenla con aquellas cuerdas, é la 
gente entran en ella, é fazen grant curso. 



2^6 ANDANZAS £ VIAJES 

porque viene muy apretada é muy cor- 
riente por la cercanía de las Alpes; é lie- 
gamos á Basilea é estovimos allí seys días. 



Partimos de allí , é ñiemos á una villa, 
en la qual defendimos é estovimos 
aquel dia todo , é allí vi á la ribera 
los onbres que sacan el oro de las arenas 
del río en esta guisa. Junto con el agua 
está una mesa sobre un banco, el un tajón 
della entre la tierra é el agua^ é el otro 
alto , é fechos como escalones de palo tan 
gruesso como el bra^o, é con unas palas 
toman de aquella arena ^ que está en canto 
del agua, é echan encima de la mesa, é 
corriese luego abaxo , é quedava entre los 
escalones uno como lodo blanco ; é desque 
son llenos los escalones, échanlo aquello 
en una artesa, que tienen allí, fasta que 
la an ñnchido , é como el oro es pesado, 
váse abaxo é sacan aquel lodo con las 
naanos por encima, é luego véen el oro 
posado en lo baxo; é ésto es segunt la 
dicha avrá cada uno cada dia; é deste oro 
se faze la moneda , los florines que dizen 
del Rin. É esta rívera es muy poblada de 
una parte é de otra de muchas ^ibdades 
é villas é castillos > muy cercanos unos á 
otros I muchas yglesias notables, é muchos 



ra PERO TÁFtm. 337 

• 

monesterios; é ay tantas casas de lepro- 
sos de Sant Lázaixi , que es una grant ma- 
ravilla; dizen que lo faze el mucho pes- 
cado é poco vino é a^eyte. Dijeen que 
acaes^ió poco tiempo a^ que viniendo un 
fi^o de un Duque de Alemana con una su 
esposa , fija de otro Duque, que durmieron 
una noche en una casa de aquellos lepro- 
sos , é ellos queríanla forjar , é óvose de 
matar ella é ellos mataron al esposo; é 
súpose, é vinieron los padres é pusie- 
ron fuego á la casa en uno con los que 
en ella estavan ; esto serie un largo quen- 
to de contar cómo acaes^ió. Otro dia fue- 
mos á la <;ibdat de Astraburque, que en 
latin llaman Argentina, é entramos voca- 
blos quiere dezir lugar de plata , 6 sin dub- 
da tal es ella, que es de las gentiles ^ib- 
dades que ay en la xpiandat. El río pasa 
por ella, é entran por de dentro della algu- 
nos bracos del, é es ^ibdat muy bien mura- 
da, con buen fossado de barrera, muy bien 
encasada, buenas calles, llanas é enlosa- 
das, muchas chimeneas é estufas, muy 
buenos mesones avantajados, muy buenas 
yglesias é monesteríos, especial la yglesia 
mayor, mucho bien obrada, mayormente 
la torre do tienen el relox , la mejor que yo 
fasta oy vi ; encima della continuamente 
velan tres onbres por tercios toda la no- 



240 ANDANZAS É VIAJES 

dormir á la noble é grant ^ ibdat de Coloña, 
á do aquella señora tenia su casa , é lle- 
vóme consigo, é res^ebí della muy grande 
onrra tanto que allí estuve, que fueron . 
ocho dias. É otro dia siguiente, el señor 
de Hanesberque, que dixe, embió un su 
fíjo con ^iertos escuderos á mí, á rogarme 
que yo fuese allí á su tierra, é que avrfa 
pla<^er é descansaría; é que non creyese 
quél estava de aquella enten^ion que me 
avian dicho, é querie fazer pazcón caste- 
llanos, pues que ellos non avíen fecho si- 
non lo que devien , é que non querie que, 
por cabsa suya, los que acá vinien , fuesen 
maltratados. — É aun dizen que aquello el 
Emperador se lo avia embiado mandar á 
su palacio de los cavalleros que acá avíen 
estado. — É yo embiéle mucho á regraciar 
su buena voluntat, é que yo yva de priesa 
al duque de Borgoña, é avía de bolver al 
Concilio, é á la vuelta, yo lo visitaría, é 
ansí me despedí del. Estuve en esta ^ibdat 
estos dias que dixe, aviendo mucho placer 
é renovándome de bestias, que las que 
traya eran cansadas. Ésta es la mayor <;ib- 
dat é la más rica é la más fermosa que ay 
en toda Alemana; el Rin le pasa por el un 
costado I é de la otra parte grandes llanu- 
ras é prados al modo de Alemana , la ^ib- 
dat muy bien murada, con buen fossado é 



DS PERO TAFUR. 141 

barrera, é muy gentiles calles, é muchos 
artesanos de todas artes mecánicas, muy 
gentiles casas de dentro é muy mucho más 
de fuera , é muy buenos mesones ordena- 
dos para resfibir, si menester fuese, un 
rey. É se ayuntan ^iertos onbres cabdalo- 
sos, é cada uno pone su cabdal, é ansí 
como da ansí tira, é escogen para facer 
mesonero onbre muy suffif iente é fídalgo, 
que dizen, que para res^ebir buenos, bueno 
conviene que sea; é acaes^e algunas ve^es 
que algunt Señor, que por vejez se quiere 
apartar del mundo, váse á un mesón é 
yguálase por toda su vida con él que le 
den cámara é cama é dos mesas é dos co- 
laciones é la missa , é paga la igualanqa é 
está syn cuydado. por toda su vida. É esto é 
otras cosas, que serfe largo deescrevir, se 
fazen en estos mesones; segunt yo entendí, 
grande es el tráfago suyo é á grandes cosas 
se estienden. En esta <;ibdat está un grant 
Señor por Arzobispo, ansí porque lo es 
por la dignidat, como por linaje, que es 
fijo de un duque, é segunt su portamento, 
más apto me páresele para la religión se- 
glar que para la eclesiástica. Éste me fízo 
muy grant ñesta é grant allegamiento, é 
tan doméstico era con él, como si allí fuera 
nas^ido; él mesmo cavalgava é me levava 
consigo á ver las yglesias é los moneste- 

i6 



243 ANDANZAS Ú VIAJtS 

líos é los palacios de los señores é las 
damas, qae me pares^íe aue aún del todo 
non Las teníe aborrídas. É la yglesia ma- 
yor desta ^ibdat es muy notable é de 
muy suntuoso edificio, é todavía labran 
en ella^ é en mitad de la capilla mayor 
della está una capilla de barras de fierro 
pequeña, do están los tres Reyes Magos; 
é dizen que avie pocos dias que avie acaes- 
^ido allí un grant milagro , é fué ana! : que 
la capilla ya cerrada, que non falles^íe sal- 
vo un grant canto con que la avíen de 
atapar, é que teniéndolo ansí para lo po- 
ner, se soltó de las maromas, é viníe á 
dar enqima de los cuerpos santos de los 
Reyes, é que la capilla con los Reyes se 
desvió quanto un paso dp agora está, éla 
piedra dio fuera della. Allí están estos 
tres cuerpos en manera que toda persona 
los pueda ver del pié á^la cabera, todos 
enteros, sin dubda grant reliquia, é ellos 
los tienen bien ricamente é tratados con 
grandíssima devoción. Está en esta ^ibdat 
un monesterio de dueñas , do está la virgen 
Santa Úrsula con las once mil que con 
ella murieron ; é aquí en esta ^ibdat res* 
^ibió ella el martyrío; é es un notable 
-monesterio éste, é fásese allí un grant pe* 
legrinaje. É tanto que aquí estuve, uvo 
feria en la ^¿bdat , é vinieron muchas cosas 



DS PERO TAFUR. 243 

buenas 9 pero trotones é facaneas de In- 
glaterra es lo que mejor me pares^ió. Los 
alemanes es gente muy sotil , mayormen* 
te en estas artes, quedixe, mecánicas. 



Partf de Goioña, é fui por la rivera 
del Rín abaxo fasta llegar á una ^ift- 
dat, que es del duque de Cleve, pa- 
dre que fué de la princesa de Navarra é 
casado con hermana del duque de Bor- 
goña, grant señor de tierras é de rentas, 
pero lo más deilo él lo ganó y de sus ve- 
cinos ^ dicen que por valentía de la perso- 
na. Este Duque me res^ibió mucho bien 
é me fizo mucha fiesta é fizóme traer su 
devisa, é faéme dicho las condiciones della, 
é á mi pares^iéronme graves de conplir, é 
aún y porque del voto de la que yo traya 
me absolvió el Papa, non la quise resqebir. 
É allí vi á monseñor de Cleve, su fijo, é 
después vino en Castilla. É partíme deste 
Señor, é dexando la rivera del Rin á man 
derecha , fui á una ^ibdat que dizen Nume- 
que, que quiere dezir, nuevo mayo, é ésta 
fizo Jullio 9¿sar , é allí está una piedra de 
letras entalladas del fecho todo. Esta ^ib- 
dat es del duque de Guérles, é es grant 
Señor é más rico aún quel otro, é es ca- 
sado con una hermana del duque de Bor- 



244 ANDANZAS Ú VIAJES 

goña. Esta ^ibdat es de las más fermosas 
que yo vi en toda cosa, é es muy fuerte, 
que está enrrocada después de buen muro 
é cava; é aqui estuve tres dias é ful á ver 
al Duque , que estava una legua de allí en 
una casa que tenf e en el campo , de monte 
é de ca^a , é res^ibióme mucho bien é vi 
á^a Duquesa é á sus ñjos é fíjas, é man- 
dóme comer alli con él , é en la tarde des- 
pedf me del 6 bolvime á la <¡ibdat de Nuevo 
Mayo. É otro dia partf de allf, é fuf á 
una grant ^ibdat que llaman Bulduc, 
que es en Brabant , de la señoría del du- 
que de Borgoña. Ésta es muy notable 
^ibdat, aunque non está toda poblada, é 
vi allí la rivera entrar por muchas partes 
del lugar, é crianse allí tantos ^isnes como 
en Castilla ánsares; dizen que el duque 
de Borgoña los mandó repartir entre los 
villanos , que los críen é den quenta dellos; 
ésto para comer en los dias de las fiestas, 
que íazen grant quenta destas aves. En 
esta qibdat compré un trotón por diez é 
seys ducados, é sin dubda, él valía acá 
^iento. Partí desta ^ibdat é fuf á Lila, que 
es ansimesmo en Bravante é del duque 
de Borgoña, é es una gentil ^ibdat; é ya 
aquí usan todos andar en carros, pero yo 
non lo podía sufrir, que más me joyava 
en navegar por la mar, é todavía yva á 



nS PERO TAFUR. 245 

cavallo é mis onbres en los carros; é toda 
esta tierra de Bravante, por la mayor par- 
te , á treckos está poblada de molinos de 
viento 9 é non se quema otra leña salvo de 
qéspedes de tierra como ladrillos ; cortan- 
ios en el verano cada uno en su heredat, 
é sécanse al sol , é tráenlos para el invier- 
no, é es un fuego muy amigable é dizen 
que muy sano. Ya aquí ay poco vino é de 
^ervisa se govierna la gente, quel agua es 
muy mala é doliente. Partí de la ^ibdat^ de 
Lila, é fui á la ^ibdat de Mequelen, que 
los castellanos dizen Mellinas , que yo non 
vi jamás, antes nin después, otra tan gen- 
til ^ibdat, aunque pequeña. £1 Duque se 
pres^ia mucho de venir á folgar á ella 
como quien va á un jardin, é non tiene 
posada suya en ella, mas en un mesón 
posa, é tal es^ que non á él, mas al mayor 
principe del mundo podrían res(^ebir. Dos 
dias estuve en esta <^ibdat, é ove grant 
placer en ella por la gentileza que en 
ella fallé. Después partí de aquí , é fui á 
la <¡ibdat de Broselas, que es en Brabant, 
é allí fallé al señor duque de Borgoña é 
á la Duquesa su muger, é fuiles fazer re- 
verencia é res^ibiéronme bien, el señor 
Duque por la parte que le cabe de Francia 
é el amor que tiene con^ castellanos , é la 
señora Duquesa por la naturaleza de Spaña 



246 ANDAMIAS t VIAJES 

é por el debdo que tiene con nuettro 
señor el rey Don Juan , que es su prímo^ 
ñjos de dos hermanas; é luego fué man- 
dado aposentar y é me dieron todas las 
cosas nes^essarias para mi é é los mios, é 
con tanto me fuf á la posada. É otro dia 
fui al palacio del Duque , 6 fállelo oyendo 
missa, é después de acavada, pr^unté 
quién era alli el Bastardo de Sant Polo» é 
mostráronmelo, é llegué á él é dixde de 
parte de Gutierre Quexada, que con él 
avie de fazer armas , como yo lo dexé em- 
barcado para lerusalem, é que presto seria 
de buelta é vernia á cumplir su fecho, é 
que se le recomendaba. El Duque llegóse 
é oyó esto é dixo : buena devoción es esta 
que faze mosen Gutierre, caminará leni- 
salem con enten^ion de venir é matar 6 
desonrrar á su compañón, é que aquel 
Camino fuera mejor para después de fe- 
chas las armas; í esto todo dezie él en 
manera de burla; é de aquel día en ade- 
lante, el Bastardóme fizo tan grant com- 
pañía como si fuera muy estrecho parien- 
te suyo. É éste es un gentil cavallero é 
onbre de grant onor^ é an^ a avan<¡ado 
por valentía de la persona , que otros mu- 
chos de mayores estados quél non eran 
tan onrrados del Duque nin de la Du- 
quesa é de todas las damas, porque ansí 



DE PERO TAFUR. 247 

como era gentil en toda cosa ansi era 
valiente, é por su virtud é bondat, puesto 
quel duque de fiorgoña, en la orden que 
ñzo del Tusoa doro era vedado que nin 
niño nin bastardo non uviesen la orden , é 
éste, ansi fué valeroso, quel Duque é elec- 
tores della gela ovieron á dar; é dizen que 
esta es que él trae la que perdió el señor 
de la TramuUa, que fuyó en una batalla. 
Este cavallero es gentil de persona é cuer- 
po, é de buen estatura, é onbre bien dis- 
creto é muy curial ; tenía qinquenta é ^in- 
co años , es delgado é un poco amarillo, 
é tiene una ferida por el rostro que le fué 
dada en una batalla dondél fué preso é 
después rescatado por una grant suma, la 
qual pagó por él la Rigente, madre del 
duque de Borgoña, di2en, que le quería 
grant bien. Este cavallero me mostrava 
la casa del Duque é la ^ibdat é todas 
las cosas que eran de ver, entre las quales 
lo que más é mejor era las personas del 
Doque é Duquesa é el contino de su casa, 
que es el mayor que yo nunca vi , que , á 
la ora que yo estava ai, de la puerta aden- 
tro do él posava , estavan el conde de Sant 
Polo, que es un grant Señor, con su muger 
é todo su estado ; é el conde de Tampas, 
que es otro grant Señor, con todo su es- 
tado; é la princesa de Navarra , su sobrina, 



248 ANDANZAS í VIAJBS 

que tenia estado aparte; é ansimesmo Joan 
de eleve, su hermano , é monseñor de 
Xamí , é monseñor de Craque, todos con 
sus mugeres, é otros muchos nobles cava- 
lleros de la casa del Duque, ansí que se 
dizíe que estavan con la Duquesa conti- 
nuamente dofientas damas de onor; éstas 
todas duermen é comen de la puerta aden- 
tro, é ansimesmo, los cavalleros que non 
son casados, sus personas solas, é el Duque 
les faxe toda la despensa como para su 
persona propia. É aquí me paresqió que 
es opósito del Duque de Milán; el uno 
tiene en el campo^^uanto puede é consigo 
non nada, é este otro todo consigo é en 
el campo non nada ; pero non lo avíe me- 
nester, que tenia buena paz. Pues allende 
de la multitud de la gente , la puH^ia della 
non se podría más decir, continuamente 
en fiestas, justas é torneos é toda cosa 
de aver placer. £1 señor Duque es muy 
nobilíssima persona é de grant virtud, muy 
gentil gesto é muy gentil cuerpo, alto 
aunque delgado, allende de manera galán 
quanto puede ser; .será de edat de fin- 
quen ta é ^inco años; la señora Duquesa 
ansimesmo se dize grant bien della, é es 
muy amada de todos los suyos, é más de 
su marido; tenien un fijo, que non avien 
ávido más. Allí fallé en su corte dos Riegos 



DE RERO TAFUR. 249 

naturales de Castilla, que tañen vihuelas 
darco, é después los vi acá en Castilla. £1 
señor Duque, tanto que allí estuve, em- 
biava por mf muchas ve^es é tút deman- 
dava de las partes donde avia andado ^ é 
por menudo se quería informar de mí, 
mostrando aver grant placer en ello é 
como que dando á entendor el grant de- 
seo que tenía de fazer la conquista de le- 
rusalem, é ansí me pares^e, segunt la in- 
quisición fazíe; é preguntóme si avía de 
pasar adelante ó si me placía de quedar 
en su casa; yo le respondí^ que, acabado 
de ver su tierra é París, luego roe bolve- 
ría en Castilla, porque sabía de ^ierto quel 
Rey, mi Señor, quería fazer la guerra en 
persona á los moros, é él tóvolo á bien é 
mandó al Bastardo de Sant Polo que me 
fíziese toda buena compañía, é quando 
me quisiese partir, me encaminase por 
sus tierras, é si menester era , quél daríe 
letras suyas; é yo tóvogelo en mer^et. De 
allí adelante fuemos á ver la ^ibdat^ que 
es grande é rica é de muy gentiles posa- 
das, é tienen en mitad de una pla^a la 
casa de la ley, do tienen consejo, que 
ellos llaman , que es la mejor que yo he 
visto fasta oy ; é fuemos fuera de la ^ibdat 
á ver ^iertas posadas quel Duque tiene, 
do va á aver placer, entre las quales vi- 



2y> ANDANZAS £ VIAJES 

mos una en que está un gentil aposenta- 
miento é un grant parco de una legua en- 
torno, ^ercado, do ay muchos ^iervos é 
muchas salvagtnas. 



Partf de Broselas en compañía de un 
cavallero, Capitán del Esclusa, á 
quien el Bastardo me avie encomen- 
dado; é fuemos aquel dia á comer á una 
villa donde non fallamos vino^ é yo dixe 
que non querle comer fasta Uegar á Bru- 
jas, donde lo fallaríamos, é él dixo, que 
allí estava una dueña su paríenta, abade- 
sa de un moncsterio, é que embiaría á 
ella á saber si lo tenía, é ansí lo fizo; éel 
abadesa embióle dezir , que ella tenía asaz 
vino, pero que non lo daríe sinon fuese 
á comer con ella é levase al cavallero de 
Spaña; é fuemos allá é rescribiónos muy 
alegremente é fuemos muy bien refres- 
cados; é en fin del comer, ella me dixo 
como avíe venido en romería á Santiago, 
é SL\íc res^ebido tanta onor de castellanos, 
que non sabía en qué lo satisfacer, é que 
me rogava que reposase allí algunos dias 
é descansaría de tan luengos caminos é 
que como fijo sería tratado, é yo tóve- 
gelo en mucha mer^et é tomé li<;ettcia 
deUa; é partimos para Brujas, é llegamos 



DB PERO TATVR. 251 

á ora de viespras, é faé á posar á mi 
mesón que llaman del Ángel, é el Capitán 
del Esclusa que >mfe conmigo, fuese á 
su lugar, é rogóme que fuese allí á aver 
placer con él, é yo promettgelo. Esta ^ib> 
dat de Brujas es una grant ^ibdat muy 
rica é de la mayor mercaduría que ay en 
el mundo, que dizen que contienden do6 
lagares en mercaduría, el uno es Bru- 
jas en Flandes en el Poniente, é Veneja 
en el Levante; pero á mi paresi^er, é aun 
lo que todos dizen, es que muy mucho 
mayor mercaduría se faze en Brajas que 
non en Veneja; é lo por qué es esto: en 
todo el Poniente non ay otra mercaduría 
sinon en Brujas, bien que de Inglaterra 
algo se fase, é allf concurren todas las 
naciones del mundo, é dizen, quedia foé 
que salieron del puerto de Brujas sete- 
cientas velas; Veneja es por el contrario, 
que bien que muy rica sea, pero non fa- 
zen otros mercaduría en ella salvo los 
naturales. Ésta ^ibdat de Brujas es en el 
condado de Fraudes é cabera del, es 
grant pueblo, é muy gentiles aposenta- 
mientos é muy gentiles calles, todas po* 
bladas de artesanos, muy gentiles ygle- 
sias é moneaterios, muy buenos mesones, 
muy grant regimiento ansí en la justicia 
como en lo ál. Aquí se despachan merca- 



232 ANDANZAS i VIAJES 

durfas de Inglaterra, é de Alemana , é de 
Bravante, é de Oladda, é de Stlanda, é 
de Borgoña, é de Picardía^ é aun gránt 
parte de Francia, é éste pares^e que es 
el puerto de todas estas tierras > é aquí lo 
traen para lo vender á los de fuera, como 
si dentro de casa lo toviesen. La gente es 
muy industriosa á maravilla , que la este- 
rilidat de la tierra lo faze, que en la tierra 
nas^e muy poco pan é vino non ninguno, 
é non ay agua que de bever sea, nin fruta 
ninguna, é'de todo el mundo les traen 
todas las cosas, é an grande abastamiento 
dellas , por levar las obras de sus manos; 
é de aquí se tiran todas las mercadurías 
que van por el mundo, é paños de lana, 
é paños de Ras , é toda tapetería é otras 
muchas cosas nes^essarías á los onbres, de 
que aquí abundosamente es fenchida. Ay 
en eUa una casa muy grande sobre un 
piélago de agua , que viene de la mar por 
el Esclusa; á ésta llaman la Hala, do des- 
cargan las mercadurías, é fázese en esta 
guisa: en aquella parte del Poniente cres^e 
la mar mucho é mengua, é desdel Esclu- 
sa fasta Brujas^ que será dos leguas é 
media, ay una acequia grande é fonda, 
como rio, é á trechos están puestos como 
aguatochos de aceñas, que, aleándolos, en- 
tra el agua, é echándolos, nin puede más 



DB PERO TAFÜR. 253 

yr nin más salir ; é quando la mar cres^c, 
cargan aquellos barcos é van al Esclusa 
con sus niercadurfas por la corriente, é 
quando la mar es llena , atapan el agua, 
é aquellos barcos que fueron descargan é 
cargan de otra mercaduría, é con aquella 
agua que los levó, como va^ia la mar, 
buelven ellos con la menguante; 6 ansí 
se sirven por su industria de aquel agua, 
que es un grant cargo é descargo , é si lo 
oviesen de fazer con las bestias sería gran- 
díssima costa é grande empacho. Esta ^ib- 
dat de Brujas es de muy grant renta 6 de 
gente muy rica ; é pocos dias avíe que se 
avíen rebelado contra el Duque, é tfún 
estando él dentro, é salió fuera él é su 
muger é gentes, é armó contra ellos, é 
ñzoles guerra é tomólos por fuerza é ñzo 
en ellos un grant castigo ansí en la vida 
como en las faziendas ; yo vi en> tomo de 
Brujas é desde ai al Esclusa é en tomo 
del Esclusa muchos maderos altos é en 
ellos caberas de onbres fincadas. La gente 
desta tierra es de grant puliría en el ves- 
tir é muy costosa en los coméfes é muy 
dados á toda luxuria ; é dizen que en aque- 
lla Hala avían libertad las mugeres que 
querían, fuese quien se pagase de yr de 
noche á estar alH, é los onbres que allí 
yvan, podían traerá quien quisiese é echar- 



254 ANDANZAS Ú VIAJBft 

se coa ella, por condición ^^ue non se tra- 
bajase por las ver nin saber quién son, 
que meres^fe muerte quien tal íexiese; é 
á los combites de los baños los onbres con 
las mugeres, por tan honesto lo tienen, 
como acá visitar los santuarios; é sin dub* 
da, aquí grant poder tiene la dehesa de la 
Luxuria, pero es menester que non les 
venga onbre pobre , que serie mal resf e- 
bido. É ciertamente, quien grant dinero 
toviese é voluntad de lo despender, bien 
fallarie allí sola en aquella (^ibdat lo que 
por todo el mundo nas^e ; alli vi las na* 
ranjas é las limas de Castilla, que pares- 
ia que entonces las cogen del árbol; allí 
las frutas é \'inos de la Gre(jia, tan abon- 
dosamente como allá; allí vi las confa- 
(¡iones é espe4^rías de Alejandría é de 
todo el Levante, como si allá estoviera; 
allí vi las pelleterías del mar Mayor, como 
si allí nas^ieran ; allí estava toda Italia con 
sus brocados é sedas é arneses é todas 
Las otras cosas que en ella se fazen; ansí 
que non ay de parte del mundo cosa donde 
allí non se fallase lo mejor que en ella 
ay. Avíe en aquel año que allí fui muy 
grant carestía de pan. Partí de allí por 
ver el Esclusa, que es el puerto de la mar 
de Brujas, é fui á posar con el Capitán, é 
estando en la yglesia mayor oyendo missa, 



os PCRO TAFUR. 255 

Uegó á n^ una muger é dízome, que que- 
ría fablar conmigo en secreto cosa que 
me cumplíe; é llevóme á su casa, que era 
<;erca de ai, é mostróme dos mo^as é dixo 
que tomase qaal dellas quisiese; é yó pre^ 
gnnté, qué era la cabsa porque lo fazfe; 
é dixo, que muríe de fambre , é que tantos 
dias avie que non comfe sinon de los pes- 
cadillos de la mar, é que aquellas dos 
moqas morien de fambre, é dixo como 
eran mo^as vtrgines; é yo tómele jura- 
mento á ella é á ^llas que tal cosa non 
fiñesen con ninguna persona, é quel año 
siguiente se mostrava ya bueno, é que 
para ellas tres pasarían comunalmente coa 
lo que yo les dava, é díles seys ducados 
vene<¿ianos , é ansí me partí dellas. Esta 
fambre fué la mayor que jamás fué vista, 
é tras ella vino tan grant pestilencia, que 
los lugares quedavan despoblados. É yo 
reposé aquí con el Capitán dos dias, é vi 
bien la tierra , que es lugar de más de mil é 
quinientos vecinos é muy fuerte de muro 
é de fosado, é muy lleno á no caber en 
las posadas de gentes estrangeras é muy 
grandes mercadurías. Allí fallé muchos 
castellanos é de otras na<jiones que co- 
aoe^ía. £1 puerto desta viUa es muy tra- 
bajosa la entrada, por los bancos, que 
di9en, pero después de entrados, están 



2^6 ANDANZAS i VIAJES 

seguros, é como la mar finche mucho, 
entra fasta la villa é á la menguante que- 
dan muchos en seco^ pero en un sabton 
grande é fondo , que ansí están tan bien 
posados como en el agua. Paresqe que la 
mitad del mundo krmó para combatir 
aquella villa , tan grant flota está siempre 
en ella é de todo linage de navios, ansí 
que carracas, é naos, é úricas de Alema- 
ña, é galeas de Italia, é barcas, é valli- 
neres, é críeles, é otros muchos ' navf os, 
segunt las maneras de las tierras; é allf, 
puesto que sean enemigos , pero cumple 
que en el puerto nin en la tierra non 
muestren los ome^illos, mas cada uno 
ande derecho é seguramente faga su mer- 
caduría, que si lo contrarío feríese, serie 
muy cruelmente castigado. Allí veres todas 
las naciones del mundo comer en un pe- 
sebre sin rifer. En este lugar del Esclusa 
estuve dos dias con el Capitán della é bol- 
víme á Brujas. 



Eparti de Brujas, é fui en Picardía á 
una ^ibdat que se llama Ras , que es 
del duque de Borgoña ; es muy gentil 
^ibdat, é muy ríca^ mayormente destos 
paños de paredes é toda tape^ería; é 
puesto que ya en otras partes los labx^an, 



DE PERO TAFUR. 257 

pero 9 con todo eso^ bien se pares^e la ven- 
taja de lo que se faze en Ras. En esta ^ib- 
dat se fizo el ayuntamiento quando la 
concordia entre el rey de Fran<jia é.el du- 
que de Borgoña. É en esta ^ibdat estuve 
tres dias, é quise pasar en Normandía por 
ver á Roan , é de ai á París , é era tan gran- 
de la mortandat y que ove de dexar mi ca- 
mino, é bolvíme á la ^ibdat de BrtSjas en 
Flandes; é por quanto yo avfa puesto 
allí ^ierta moneda en el cambio, ove de 
requerír á los que lo tenían , é fallé que 
todos los mercaderes eran ydos á la fería 
de Anvéres, que es en Bravante; é estuve 
en Brujas un dia , é de ai parti , é fuf en dos 
jomadas á la^^ibdat de Gante, que es en 
el condado de Flandes. Ésta es una de las 
grandes' ^ibdades del mundo en la xpian- 
dat é muy .fuerte en demasiada manera, 
aunque llana ^ pero bien murada, é buena 
barrera, é muchos fosados, por manera, 
que ninguna gente con grant trecho non se 
puede acostar á ella , muy fornida de ar- 
mas, 6 de todas artellerías de guerra. Dizen, 
que segunt la orden quellos tienen que 
cada veqino tenga un arnés é una lan^a, 
que ay sesenta mil onbres darmas á pié, é 
como quier que sea, ó por rebelo, siempre 
están proveydos de bastimentos, dizen 
ellos que para seis años é que cada año 

17 



258 ANDANZAS £ VIA'JSS 

lo renttevan; pero agora ovieron questíoA 
con el Duque * su Señor, é ovo de venir so- 
brellos, é turóel^eroo grant tiempo, pero 
al ñn los tomó é á grant vergüenza delios; 
é dicen que los ñto salir desnudos en ca- 
misa á demandarle perdón, é que le otor- 
garon muchas cosas de grant subje^ion; é 
ansí se partió delios; pero primero gastó 
asaz é perdió de los buenos quél teníe é un 
fijo suyo; é mi^er Jaques de la Ben, que 
fízo armas en Castilla, allí murió de un 
golpe de espingarda. Elsta ^ibdat es muy 
grande é muy populosa é muy rica por 
cabsa de las mercadurías, que entra el 
agua salada fasta ella é entran muchos 
navios. Bien avríe que dedr desta ^ibdat, 
sinon por non alargar é enojar con escrip- 
tura. 



Partí de Gante, é fui á la ^ibdat de 
Anvéres, que es en Bravanie, señorío 
del Duque de Borgoña. Elsta ^ibdat 
es grande de seys mil vecinos, é bien mu* 
rada é buena barrera é cava, é muy gen- 
tiles casas é calles, é buen puerto de mar, 
por do entran los navios por un río fasta 
atarse las galeas junto con el muro de la 
^ibdat. Esta es , la feria que aquí se face, 
la mejor que en el mundo todo ay, é sin 



DB PE&O TAFUR. 259 

dubda, quien quisiese ver el mundo junto, 
ó la mayor parte del en un lugar ayuntado, 
aquf se podría ver. El señor duque de Bor- 
goña siempre venie á esta feria, donde 
en su corte se puede ver grant gentileza, 
pues aqui concurren muchas é diversas 
naciones, alemanes, que son muy veci- 
nos, ingreses ansimesmo, franceses vienen 
machos, é vienen, porque de allí tiran 
muchas cosas é ansimesmo traen; tinga- 
ros é prusianos mucho onrran esta feria 
con sus cavallos; pues italianos, allf vi 
sus galeas ansí las de Veneja como de 
Florencia, é naos de Genova; pues los de 
España, tanto é más que ningunos la fin- 
dien, mayormente los de Castilla; allí 
fallé los burgalesas, que en Brujas están 
de contino, é allí faUé á Juan de Morí- 
Uo, criado del rey Don Juan. Aqui es la 
más fermosa cosa de ver del mundo, é la 
mayor riqueza, é el mayor enjoyamiento, 
é la 6rden que se tiene en las mercadurías; 
en un monesterío de Sant Francisco se 
vende todo lo db pintura , é en una yglesia 
dirSant Juan todos los paños de Ras, é en 
un monesterío* de Sant Domingo toda la 
orfebrería de oro, é*ansí repartidos por los 
A'onesteríos é yglesias, é después ppr las 
calles todas las otras cosas; é fuera de la 
qibdat, á la una puerta, está una calle 



2Ü0 ANDANZAS t VIAJES 

muy larga , de la una parte está una grant 
cavalleriza , é de la otra otra é ansf gran* 
des aposentamientos , é por aquella calle 
se venden las hacaneas é trotones é cava- 
líos, que es buena cosa de ver; é ¿qué 
podríe ser demandado que aquí non se 
fallase abondosamente? É non sé como 
podiese escrevir un fecho tan grande 
como éste desta feria desta ^ibdat ; é bien 
que yo e visto otras, ansí como la de Ge- 
neva, que es en el ducado de Sabóya, é la 
de Francafordia,quees en Alemana, ó la 
de Medina , que es en Castilla , mas Á mí 
pares^e que todas éstas non son tanto 
como aquella una. 



Partí de Anvéres, é fui á la ^ibdat de 
Lavania, que es en Bravante, del du- 
^uede Borgoña, que es una muy 
grant ^ibdat, pero mucho despoblada; 
aquí ay grandes estudios é muy notables 
de todas ^ien^ias, pero dixen que de theo- 
logia más que de otra ^ien^ia se lee ; ai vi 
dos ñjos bastardos del duque de Borgoña, 
que los teníe en el estudio é deprendíen 
filosofía; é uno de aquestos fiíé después 
valiente onbre darmas é murió, como dixe, 
sobre el ^erco de Gante. Partí de Lava- 
nia, é fui á Bulduc, donde ya avia estado. 



DB PSRO TAPUR. 26 1 

é de allí fui á Nuevo Mayo, como dixe, 
del ducado de Guerles , é de aHí pasé por 
el ducado de Cleve , é fuí á Francafordia. É 
avíe feria , como dixe, mucho buena, pero 
non tal como la de An veres; la ^ibdat 
muy abastada, é' pueblo de quatro mil 
veqtnos, ébien rica, porcabsa de aquella 
feria,, la qual, según t me pares^ió-, de 
bestias era mucho buena , porque era en 
medio de" Alemana. É aqui estuve tres 
dtas é partí , é fui de buelta á la ^ibdat de 
Coloña , é fui á ver al Arzobispo , segunt 
le avía prometido, é res^ibióme mucho 
bien ; é fallé allí un embaxada que venia 
del duque de Borgoña , quel Concilio de 
Basilea le avia embiado sobre que se acor- 
dase con el Concilio é dexase la opinión 
del Papa, por auíen él fasta entonce se 
avia mostrado. É en esta embaxada viníen 
tres perlados, el uño era obispo de Viseo, 
en Portugal^ é el otro era alemán, é el 
otro era Ludí vico, el más valiente letra- 
do que en su tiempo se falló , protonota- 
rio del Papa; é fué ansí , que por conosci- 
miento que yo tenía con el obispo de Vi- 
seo , que lo avia fallado en la ysla de Exío, 
en Grecia , quando fueron por el empera- 
dor de Constantinopla, ove de yr en su 
compañía fasta bolver á Basilea, é parti- 
mos de Basilea é fuemos á Maguncia; é 



a6a ANDANZAS á VIAIBS 

de allt> aquellos señores Embaxadores em« 
biaron por salvo conduto al daque Es- 
téphano de Babura, que era tutor del du- 
que Ludivico, su sobrino y que era Señor 
de toda aquella tierra de Babura,-— esto 
porque él era muy afí^ionado al papa 
Eugenio; pero embió su seguro é partí* 
mos de Maguncia , é quanto á tres leguas 
de allí, saltaron con nosotros ñista do* 
(^ientos cavalleros é prendieron á los Em* 
baxadores é á mi con ellos, é leváronnos 
á una montaña á un castillo, que llaman 
Livantane, asaz descortesmente; pero á 
mi, por ser cavallero, ninguno li^ó, fasta 
que truxeron un cavallero que me quitó 
el espada é las espuelas; é allí nos tuvie- 
ron quince dias, pero -sé que non muertos 
de fambre, que de noche é al alva é á 
toda ora nos ñusian comer é bever al modo 
de allá, allende de nuestra manera, lo 
qual nos oviera de tener mal provecho. É 
YO embié lu^o al duque Estéphano á le 
dezir quién yo era, é cómo venia, é que 
me mandase deliberar; é fizólo ansié lue- 
go embió un su pariente á que me sacase 
de la prisión. £ como fu! deliberado, qui- 
siera ver é fablar á los señores, é non me 
dexaron , que á cada uno nos tenian apar* 
tadós. É como ñii fuera del castillo, caval- 
gué con los mios, é fui al duque Estépha* 



DB PERO TAPÜR. 263 

no, á una villa soya, que estava una legua 
de ai, é fable con él , pediéndole por mer- 
4;et, que mandase deliberar aquellos se 
ñores é que non fíiese cabsa de perder su 
easa é el estado de su sobrino quél teníe 
en cargo; é estando en esto, llególe man- 
dado como toda la tierra de su sobrino se 
movíe contra él , diziendo que lo avíe des- 
onrrado é quebrantado su seguro. £1 du- 
que Estéphano me rogó que yo fuese 
aquellos embaladores é que los amansase, 
é qufi los quería soltar de la prisión, por 
condición que ellos non se quexasen al 
Concilio nin menos al Emperador, é 
luego embió á las gentes, que contra él 
venían, á les notificar como él los avía de- 
librado é aun los avía fecho mucha ho- 
nor. É yo partíme luego con un pariente 
suyo, é fui á donde esta van los embaxa- 
dores, é fablé con ellos, é fueron bien 
alegres con mi venida é plúgoles mucho 
con lo que les dixe, é luego fueron deli- 
brados é restituido todo lo que les era to- 
mado, que non les menguó nada. É á mí 
non se falló mi espada que me avias to- 
mado, é truxéronme una del Duque é 
non la quise, é aun dixe , que jamás non 
la trayrfa sinon fuese aquella misma, ó 
me pagaría en su naqion de aquella inju- 
ria que me avian fecho sobre su seguro. 



264v ' ANDANZAS ¿ VIAJSS 

Con esto nos pai^imos los embajadores é 
yo con ellos por las tierras de aquel du» 
que Ludivico, donde nos fazíen grandes 
fiestas é non nos dexavan despender nada 
de lo nuestro. É el postrer lugar que sa- 
limos de su tierra, vino á mí un escudero 
del duque Estéphano, rogándome de su 
parte que yo perdiese todo enojo de lo que 
jae fué fecho, que non se fizo por mí sal- 
vo por los embax adores, étruxéronme mi 
espada, diziendo que el Duque avía fecho 
más por la cobrar, que por una villa, é ansí 
salimos de las tierras destos dos Señores, 
tio é sobrino; é bolvimos á la ^ibdat de 
Estrasburque , é desde ai continuamos 
nuestro camino, pero levando de cada 
qibdat gente darmas para su defensión, 
por cabsa de los bandos é de las opinio- 
nes que eran entrel Papa é el Conqilio, 
fasta que llegamos á Basilea; é allí fallé 
la embaxada de nuestro Señor el rey de 
Castilla, segunt la avía dexado. 



Partí de Basilea, é fui á una ^ibdat 
que llaman Xafusa, donde el Rin 
viene, é es una gentil fibdat, aun* 
que pequeña , pero muy polida ; é fá- 
zese allí una grant fiesta de un torneo, 
que los fidalgos suelen fazer^ en esta 



DB PEfiO TAFUR. l6$ 

guisa. Ayüntanse ^ieitos fídalgos é faxen 
copia de todos los de la comarca que 
son fidalgos conos^idos, é mandan fazer 
á un pintor sendos escudetes de las armas 
de cada uno , é llaman á un oficial dar- 
mas é mándanle que vaya á casa de aque- 
llos, é dándole el escudete de sus armas, 
le notifique , como para tal dia a de ser 
en aquel lugar con todos los aparejos, 
armas é cavallo para el torneo general de 
los fídalgos ; é ansimesmo á todas las da- 
mas de honor de todas las comarcas; é 
todos éstos vienen á sus propias despensas; 
é quando son todos ayuntados en aquel 
lugar do an de tornear, los. antiguos con 
^iertas damas matronas apártanse á con- 
sejo é preguntan, quál de aquellos fídalgos, 
que alli están, a feeho cosa que non de vie- 
se, ansí como forzar 6 desonrrar dueña ó 
don^Ua , ó ocupar fazienda 6 posession de 
niño, por non a ver quien por ellos bolvie* 
se ; ó quién, por cobdi^ia de dinero, se aba- 
xase é casase con muger villana; ó quién 
oviese fecho otras cosas por donde los fídal- 
gos deviesen menos valer, é allí se acusa 
el espeso de cada uno, é quando se falla 
algunt culpado, tiénese esta manera: lla- 
man ^iertos cavalleros é dízenles, que 
después que estén dentro en la pla^a, que 
á fulano, que le señalan, que vayan á él 



266 ANDANZAS Ú VIAJES 

é que le den de palos fasta que lo echea 
fuera del torneo, é después que ansí lo aa 
fecho, van los antiguos cavalleros é damas 
por él , é dfienle la causa por qué ansí fué 
castigado, é tómanlo é métenloen el tor- 
neo con los otros fídalgos, ya purgado é 
pasada su penitencia, é si refusa de non 
venir allí, por non res^bir aquella disci- 
plina, condépnanlo á dos tanta pena, é 
sinon viene á la tercera, non lo resciben 
nin lo an por fídalgo , porque refusó de ve* 
nir al juego de losfidalgos, que segunt la 
manera de la tierra todo onbre puede jus- 
tar é entrar en qualquier juego , mas en el 
torneo non sinon es fidalgo é de armas 
conos^idas. É ciertamente, ésta es una 
buena regla de cavallerfa é de nobleza de 
linaje, ansí para ser conos^idos los que lo 
son , como para ser avergonzados si algu- 
nas cosas fazen que á ñdalgos non perte- 
nescan. É aquí fuf combidado con ellos, 
é vi sus ñestas, é estuve alli dos dias, é 
partí de allí, é fuf á Costan^ia, do otra 
vez ovo estado el Concilio, quando la 
unión de la yglesia é fueron por emba- 
xadores de Castilla Femand Pérez de 
• Ayala é el Alcayde de los Donceles; aquí 
fallé al cardenal de Sant Pedro , que se era 
pasado aposentar en esta cibdat, é estuve 
con él ocho dias, aviendo mucho placer 



Dt KltO TAFUR. 267 

é mirando la ^bdat, laqnal es muy feí^ 
mosa de ver, de dentro de gentiles posa- 
das é calles é gentiles yglesias é moneste- 
rios, é muchos buenos mesones é aposen* 
tamientos; é puesto que ella es notable 
^ibdat? pero mucho se mejoró después 
que el Concilio estuvo allí; ésta tiene fas- 
ta el muro un lago de agua áuqe que vie- 
ne de las Alpes , que a ^nco ó seys leguas 
en luengo é otras tantas en ancho é muy 
grant fondo, donde podrSe nadar qualquier 
valiente carraca, é muy muchos pescados, 
é dizen que muy sanos, é algunas ysletas 
enmedio del agua do están hermitas é un 
monesterío de dueñas ; é por aquel agua 
en barcas traen grandes provisiones á la 
^ibdat, é arréala mucho aquel lago. Ti^ 
ne muy grandes arravales esta qibdat. 
Aquf vi la más fermosa muger que ja- 
más vi nin espero ver; é tanta era su 
fermosura, que yo dubdava si en persona 
humana tanto pudiese caver; si ella tanto 
fuese buena quanto fermosa, grant parte 
le foríen del Parayso. Aquí está una ygle- 
sia cathedral, do se tenía el Coui^ilio 
quando aquf esta va; é pares^e ser que en 
aquel tiempo murió el rey Don Femando 
de Aragón , é fízieron en esta yglesia las 
osequias como acostumbran por los reyes, 
é está toda la yglesia pintada de las armas 



268 ANDANZAS £ VIAJES 

de la corona real de Aragón. Despedfme 
del Cardenal , é fuíoie para el Emperador^ 
que estava en Bohemia; é caminando por 
Alemana alta^ llegué á la ^ibdat de Hul- 
men, que nosotros llamamos Olmos , é 
allí se fazen los fustanes que deámos dol- 
mo; es una muy gentil ^ibdat, muy poli* 
damente labrada , é es imperial, que es 
toda del Emperador la justi<;ia é renta é 
todo; á media legua de aquí nas^e la ri- 
vera del Dinuvio , que va entrar en el mar 
Mayor. É partí desta ^ibdat, é fui á otra 
grant ^ibdat que llaman Nerlinga, é avíe 
vandos entre ella é un Señor su comarcar 
no, é diéronme gente para que me sacase 
de toda la tierra peligrosa. É fui á la ^ibdat 
de Nirumberga , donde fallé muchas gen- 
tes é embaxadores del Papa é el cardenal 
de Sancta Cruz^ é otros muchos perlados, 
é este que es oy cardenal de Sant Systo, 
que entonce Uamavan frey Juan de Tor- 
quemada; é por la parte del Concilio, el 
cardenal Darle, é otros muchos perlados, é 
maestre Juan de Segovia, maestro en teho- 
logia; é por el Emperador, Gaspar Xelique, 
que era su vi<^ecanciller, é otros varones 
é grandes letrados. É yo ove de estar aqui 
fasta que ellos acabaron su dieta é se par- 
tieron; ésto, por yr en compañía de Gas- 
par Xelique , que y va á Bohemia al Empe- 



DV PERO TAFUR. 269 

rador , é sin él non podiera pasar sin grant 
peligro de muerte, 6 estos castellanos que 
ai estavan fablaron con él que me oviese 
recomendado, é plúgole mucho. É vinie 
allí con él un fijo de un Conde que yo vi 
en Castilla, estando en la guerra de los 
moros en la frontera de Jahen , é fué cava- 
Uero sobre Cambil, é avie venido en Espa*» 
ña fuyendo de su padre , porque lo querfe 
fazer obispo , porquél tenf e otro hermano 
mayor, é á la buelta que bolvió en Alema- 
ña, falló muerto su padre é á su hermano, 
é heredó la casa de veynte mil ducados de 
renta , é Uamávase el señor de Patendorfe; 
deste cavallero res<¿eb( yo mucho buena 
compañía , ansí en el camino como en casa 
del Emperador. Estaqibdat deNirumberga 
es de las grandes é de las ricas que ay en 
Alemana ; es muy antigua ^ibdat é es á la 
manera de Toledo poblada , é ansí en va* 
.lies, é tan grant ^ibdat; biven en ella 
muchos artesanos, espe<¡ialmente de toda 
lavor de alaton, é aquí se faxen los ja^ra- 
nes que dicen de Nirumberga. Aquí está 
una yglesia donde el emperador Cario 
Magno puso las reliquias que traxo de 
Ultramar, quando ganó á lerusalem; é 
fui allí con los Cardenales á ver aquellas 
reliquias, é mostráronnos muchas, entre 
las quaks nos mostraron una lan^a de 



270 ANDANZAS á TIAJBS 

fierro tan luenga como un cobd(^, é de- 
slan que a<|uella era la que avfa entrado 
en el coatado de Nuestro Señor ;'é 70 dise 
córaosla avia visto en Constantinopla, é 
creo, que si los señores allí non estuvie- 
ran, queme viera en peligro con los* ale- 
manes por aquello que diice. Esta ^ ibdat 
es muy rica, é por ser en tierra firme, de 
muchas mercadurías. Acabado el fecho de 
los«embaxadores, derramáronse cada uno 
á sus tierras é yo' fui con los alemanes 
fasta entrar en Bohemia en la ^ibdat que 
Uaman Egra, que el emperador Sigismun* 
do avie dado los offi^ios á este Gaspar 
Xelique desta ^ibdat é aquí tenía su taa- 
ger; festovimos en esta ^ibdat seys dias^ 
que fizo bodas á un su hermano , é alli 
vinieron gentes dé honor, ansí de Akma-- 
ña como de Bohemia, é justaron é tor- 
nearon é fízieron grandes fiestas. É par- 
timos de allí , é caminando por Bc^emia,. 
Ubgamos á la ^ibdat dé Praga é non falla- 
mos allí al Emperador, que era partido 
para Silegia, que es en confin dr Poloña, 
é- tenfe guerra contra el rey de Poloña. 
Esta ^tbdat de Praga es muy antiquíssima 
émuy notable ^ibdat, ¿muy rica, aun* 
que está desfecha después que los bóhe-. 
mios entraron en las heregías; é aun non* 
me pares^ió que estava destmyda su opt- 



DB KKO TAFUR. 271 

mon, que áy unas montañas é castilloi 
altos donde biven gentes que se llaman los 
Taboiitas, por un castillo que se llama- 
Tabor , é todavía están en su yerro, é aun 
la mayor parte del reyno se affírman en' 
ello, mayormente las mugeres, en lo que 
dUen comunidat, creo que porque faze 
por su apetito , é yo ansí lo sentí. E&vbl 
qibdat de Praga está partida en dos partes^ 
La una Uaman Praga la vieja, é á otra: 
Praga la nueva, é pasa por medio dellas 
una grant rivera , é por una puente van de 
la una á la otra; en esta Qibdat ay grandes- 
estudios de todas ^ienfias, mayormente 
detheologia; aquí, estovimos dos días. É 
partimos desta ^ibdat , caminando por Bo- 
hemia fasta salir della, que ay entre ella 
é Alemana pares^e que sea como muro de: 
un bosque muy alto é muy espeso; é non 
se podríe cavalgar nin aun á pié andar, 
sinon por los caminos ordenados; é sali- 
mos de Bohemia é fuemos por Alemana 
é llegamos á una ^ibdat del marqués* de 
Minina, duque de Xixonia , que en Cas- 
tilla llaman Sansueña, qu^ es agora ca- 
sado con la hermana deste emperador 
Federico; é avíe fasta quince dias que 
avíe peleado con los bohemios, con aque- 
llos lierejes, é los venció é traxo grant 
despojo dellos é mil prisioneros, en que 



272 ANDANZAS i VIAJES 

dizfen que avie <^ient ñdalgos de armas co- 
nestidas. Este Señor me res^ibió mucho 
bien, é me fizo grant cortesía; é estuvo 
allf Gaspar Xelique con él tres dias. É 
partimos de allí , caminando por Ale- 
mana é fallando muchos lugares é ygle- 
sias quemadas, quel rey de Poloña avíe 
destruydo en tanto que el Emperador 
estava en Bohemia faciendo la guerra ; é 
por aquella causa se ovo de partir de allí 
é yr contra el rey de Poloña. Tres días an- 
tes de Navidat llegamos á la grant ^ibdat 
de Vresalavia, que es en Silegia, en ñn de 
toda Alemana , do fallamos al emperador 
Alberto acompañado de muchos duques 
é condes é marqueses é grandes señores 
é perlados , ansí de toda Alemana como 
de Ungría é de Bohemia , é estava allí un 
cavallero de la orden dé Prusia con gente 
darmas, quel Maestre le avía embiado, é 
ansimesmo el Emperador tenia muy grant 
gente darmas , que estava en la guerra é 
avía la bien menester, que lo avíe con 
gente valiente é mucha. Allí me pares^ió 
que la guerra Jion empachava á las ñestas 
é justas é torneos é bodas, quel Empera- 
dor fizo á f iertos criados suyos , nin las 
ñestas non empachavan la guerra, mas á 
todo se dava buen recabdo. El Empera- 
dor avíe poco que avíe tomado el impe- 



DE PERO TAPUR. 273 

rio , é avíen all! concurrido diversas gene- 
raciones é muchas embazadas de reyes, é 
príncipes , é de comunidades de Italia; es- 
tava allí el obispo de Burgos por manda- 
do de nuestro Señor el rey Don Juan , al 
qual el Emperador fazíe grandíssimo aca- 
tamiento; é él lo meresjíe, que, allende 
de por quien yva , era noble onbre é dis- 
creto é grant letrado é levava buen estado 
é bien ataviado; estava allí deí duque de 
Borgoña , é del duque de Milán , de Vene, 
ja, é de Florencia, é de Genova , é del papa 
Eugenio , é del rey de Aragón ; é algunos 
destos, especialmente de Veneja é de 
Florencia, le levaron ricos presentes, es- 
pecial los de Veneja; é puesto que alegre- 
mente todos los res^ibió , pero los de Ve- 
neja non quiso, diziendo, que non era 
ra^on quél resqibiese presente de aquellos 
á quien él avíe de fazer guerra ; é dixo , é 
en presencia de todos, quél fazía voto so- 
lepne de non res^ebir la corona del Impe- 
rio, nín menos gastar de sus rentas, si- 
non fuese restituydo el Imperio en aquello 
que los venecianos le tenían forcado é 
ganando la Casa Santa de lerusalem, é 
que allí tomaría la corona. É con este voto 
todos quedaron muy < alegres é los vene- 
cianos muy tristes ; é con esto se partie- 
ron. É este dia fíze reverencia al Empe- \ 

18 



274 ANDANZAS É VIAJES 

rador, é fui biea acompañado ansí de 
castellanos como de alemanes , de das se- 
ñores que yo fallé en lerusalem» é de 
aquel señor de Pontedurfe con quien avía 
caminado; é el Emperador me res^ibió 
mucho bien é me fizo mucha honor. Este 
dia avíe casado^ona condesa viuda coa un 
cavallero de su casa , é justó el Empera- 
dor con el marques de Brandenburque, é 
cayó el Emperador de un encuentro, é 
levantóse muy alegre, é quitáronle el yel- 
mo é pusiéronle un sombrero en la ca- 
beza con un ñrmalle rico ; é fuese ansí á 
do estava la novia , é dióle el sombrero 
con el ñrmalle, é tomóla por la mano, é 
levóla á su palacio, acompañado de muy 
notables gentes é grandes señores. É serie 
ora de vísperas quando se asentaron á ^e- 
nar, é las damas comían por su parte é 
el novio con los señores , é á la mesa del 
Emperador non otro sinon él, é el cava- 
llero de Prusia é yo; é turó la ^ena fasta 
una ora después de medianoche, é de^ 
pues comentaron las dantas fasta ^erca del 
dia. £1 Emperador era onbre muy alegre 
é de gentil cuerpo é gesto, aunque grande 
allende de manera; é era ba^o d^ color» é 
dizienle los alemanes, por mote, que era 
de nación castellano; 'é tomávame por la 
mano, é dizíeme que mirase quál de las 



DB PERO TAFtm. 375 

damas más roe plaqfe con qae danzase, é 
aun él mesmo dos ó tres ve^es me levava el 
antorcha delante ; é ansi pasamos aquella 
noche; é allí yí yo muchos cavalleros con 
la devisa del collar descama, que yo levava, 
del Rey nuestro Señor, los quales aquella 
noche, quando yo del Emperador me des- 
pedí, me acompañaron fasta la posada. 
Otrodia, después de missa, el Emperador 
fizo venir todos los embaxadores, é él es- 
tando en su asentamiento alto , tenía ^erca 
de sí al obispo de Burgos, al qual rogó que 
respondise por él aquellos embaxadores, é 
esto fizo él por le onrrar; é acabado este 
acto, llegué á él é dióme sus devisas, ansí 
la del Dragón, que es de Ungria, como la 
del Águila, que es de Austerlic, como el 
Tusenique, que quiere dezir tova) a, que 
es de Bohemia. Cada día el Emperador 
estava en fiestas, pero, comodixe, non se 
empachava la guerra, que para todo avíe; 
é la mayor causa desta guerra ñié, que la 
Emperatriz, muger de Sigismundo é sue- 
gra deste emperador Alberto, segunt di- 
zen, fué dueña muy libidinosa , é como su 
yerno le fuese en contra, partióse de sus 
tierras é fuese á Poloña , é levó consigo 
grant thesoro, é diólo al rey de Poloña é 
el derecho que tenía de sus patrimonios 
en Alemana, é casóse con él; pero que 



2j6 ANDANZAS É VIAJBS 

desto se fazia una grant burla ^ que ella 
pasava de sesenta é ^inco años, é él non 
avía doze, é con esta querella los polo- 
nes^entraron en Alemana ; é el obispo de 
Burgos estando allí, como era discreto, 
ovo de tener tal manera entrellos, que los 
convinió, é se fizo la paz, que fué una 
grant cosa segunt el dapño estava comen- 
<^ado. É allí ove lugar de yr á ver al rey 
de Poloña, é fállelo en una aldea una jor- 
nada de allí, muy acompañado >é de gran- 
des onbres é á la manera suya muy ves- 
tidos é bien armados, é encavalgados á su 
guisa. Dizen que es un grant Señor, anst 
en terretorio como en rentas ; él era de la 
hedat que dixe , é de buen gesto , é bien 
ardit. É allí quisiera yo yr á ver á Craco- 
via, que es la mayor ^ibdat de su reyno, 
é non pude ; é quisiera verle correr monte 
de tigres, que es la más señalada cosa que 
se faze en aquellas partes, que son bestias 
muy bravas é muy peleadoras é muy lige- 
ras, é es una grant montería é non se faze 
sinon con.muchas gentes é muchos canes, 
é es la carne buena de comer; é non ove 
lugar de ver nada de todo esto, é despe- 
díme del Rev é bolvíme al Emperador á 
Bresalavia. E fablando con él un día, é él 
preguntándome > ansí de la parte de acá 
como de lo que avía visto, é qué me pa- 



DE PVRO TAFUR. 277 

res^íe de Alemana, óvele de dezir como 
en la rivera del Rin me prendió el duque 
Estéphano, de que él ovo grant pesar é 
dixo, que non meres^ían aquello los cas^ 
tellanosy por quanta honor resqibian del 
rey de España é de los suyos, de quél 
era bien informado; é aun me dixo, como, 
si él non tomara el estado, ya tenfe ade- 
res^ado de venir en España. É otro dia, 
estando comiendo yo con el obispo de 
Burgos, entró por la puerta Ungría, su 
oficial darmas , que yo de antes avía co- 
nos^ido con el almirante Don Fadrique, é 
llamávanle Tusol, é traye una copa de 
plata dorada , en que venían fasta trecien- 
tos florines quel Emperador me enbiava, 
diziendo, que yo perdonase porque non 
se fazía contra mí más largamente , é que 
la disposición del lugar é tiempo lo fazíe; 
é yo dixe , que gelo tenía en mercet é que 
lo dava por res^ebido , pero que lo bol vie- 
se , por quanto yo tenía abastadamente lo 
que avía menester, é me serie cargo de lo 
res^ebir, que si caso fuera que yo non lo 
toviera, que non solamente res^ebillo mas 
demandallo, conos^iendo su grant magni- 
ficencia; é con esto se bolvió; é el obispo 
de Burgos fizo conmigo tantas alegrías 
quantas pudo, porque ansí avía respondi- 
do; é aun después en Castilla delante de 



2yS ' ANDANZAS Ú TIAJES 

mí ai rey Don Juan lo notificó. Pocos eran 
los dias en que en esta corte non se corrían 
puntas con fierros agudos é sombreros de 
a^ero é escudos de a^ero, pero en tal 
manera lo an acostumbrado é tan diestra- 
mente lo fazen , que es mucho menos pe- 
ligro que justar con roquetes. Esta ^ibdat 
es muy grande , mayor que Sevilla é muy 
populosa , é es del obispo de Silegia, que es 
el mayor perlado que ay en todas aquellas 
partes; é puesto que él tiene grant renta, 
pero la gente que puede poner en campo 
para una pelea es un grant fecho. Esta 
tierra es tanto fría en comparación con 
Alemana baxa, como Alemana sobre Cas** 
tilla ; é aun aqui las chimeneas nin estufas 
non son bastantes á dar sufi(¡iente calor; 
mas ay otra manera de estufas , que es una 
sala sobradada, é debaxo ponen fuego, é 
arriba están agujeros atapados é puestas 
sillas en<jima foradadas, é asiéntase on- 
bre entjima de la silla é desatapa el agu- 
jero , é por allí le entra por entre las pier- 
nas él calor á toda la persona. É tanto es 
fría esta ^ibdat, quel Emperador é todos 
los otros van por las calles en un madero 
asentados como trillo, é un cavallo ferra- 
do á la manera de allá lo tyra, é ansí se 
.fazen levar arrastrando por las calles; 
otros van en carros , que los tyran ocho 



DE PERO TAFUR. 279 

Ó diez cavallos , é los carros muy toldados 
de dentro é de fuera é allí braseros de 
fuego, é ansi salea de sus casas é van á 
palacio 6 donde les cumple, que ninguno 
que cabdal tenga non cavalga en cavallo 
por non caer; pares^e que las calles son 
de vidrio por el grande yelo, é por esto 
son muy vianderos. É á la media noche 
todos fasta los niños están en la yglesia, 
que son devotos de la missa ; é luego los 
comeres é los beveres los sostienen , pero 
á nuestra na<^ion es muy contrarío más 
que otra cosa. Aquí se despiende, creo, 
más pelletería é más especería que en la 
mitad del mundo. Es gente muy ríca, 
mayormente de plata, é como non man- 
tienen muchas gentes, é con las grandes 
nque^as é rentas que tienen, súfrenlo todo. 
É este emperador Alberto fué onbre de 
muy soberana virtud é muy xpianíssimo 
é muy devoto onbre, ansí en el oyr los 
divinales offí^ios como en las cosas pia- 
dosas que fazie; era onbre muy onesto, é 
muy coñtiniente varón, é franco é muy 
esforzado cavallero ; é si por éste non fue- 
ra, seyendo Duque, los bohemios se es- 
tendieran por Alemana, que el empera- 
dor Sigismundo non lo registiera, por quél 
era bohemio de natura , é por eso non les 
yva en contra. 



28o ANDAN«¿AS É VIAJES 

Eyo dixe ai Emperador, que su mercet 
me diese li^enfia, que me quería ve- 
nir en Castilla, porque dizíen que! 
Rey, mi Señor, viníe en persona á la guer- 
ra de los moros; é aquellos cavalleros que 
allí estavan, suplicáronle que me enco- 
mendase á dos cavalleros suyos que alli 
estavan con gente darmas é se avian de 
partir para Viana en Austerlic, los quales 
levavan do^ientos de cavallo. É partimos 
de Breselavia, é fuemos por la frontera 
de Bohemia con grant trabajo é peligro, 
é entramos por el marquesado de Mora- 
via, ques deste emperador Alberto, que su 
suegro el emperador Sigismundo le avía 
dado en casamiento, é estavan muy mu- 
chos lugares derribados é quemados , que 
los bohemios avían destruydo ; é ansí pa- 
samos doze jornadas fasta llegar á Viana 
en Absterlic, pasando muy grandes fríos 
é eladas ; é por aquel camino pasamos dos 
riveras por encima dellas con los carros, 
é estava toda el agua elada, é allí se me 
ovieran de caer de frió todas las muelas 
é los dientes ;.é sin dubda, grandíssimo 
trabajo es cavalgar por tal tierra en in- 
vierno. Estos dos cavalleros en cuya com- 
pañía yo y va, el uno dellos bivíe en un 
lugar deste Emperador, que es agora , é el 
otro bivíe en Viana, pero qne teníe una 



DE PERO TAFUR. 28 1 

casa en encomienda del emperador Alber- 
to fuera de la ^ibdat quanto dos leguas, 
éallí tenie su muger; é antes que llegase» 
mos á la ^ibdat con dos leguas , ellos se 
partieron cada uno á su casa ; é aquel que 
bivíe en Viana , rogóme que yo fuese á es- 
tar con él en aquella casa finco ó seys 
dias, é quél embiaria por mí quien me le* 
vase , é encaminóme desde alli á do avía 
de yr á posar en Viana , é partímonos. É 
non fui apartado dellos quanto media le- 
gua , quando me saltearon en el camino ú 
pié i^iertos ñdalgos pobres de la tierra, por 
me robar, pero non podieron fazer nada, 
que yo é mis onbres trayemos buenos ca- 
vallos, é ansí me fui á la ^ibdat á posar 
do me avían señalado; é yo, como llegué 
é me pose á comer, luego llegaron aque- 
llos que me avían salteado, porque yo 
conosi^í uno dellos ; é pregunté cómo avía 
seydo aquello ; é dixieron , que eran ñdal- 
gos pobres, é que de aquello se mantenian; 
é dixe , que también era yo ñdalgo é pobre 
é estrangero , é que lo avíe también me- 
nester como ellos ; ellos me respondieron, 
que pues que ansí era, que les perdonase, 
é que ellos querían yr á buscar para ellos 
é para mí ; é yo agradestjigelo mucho , é 
fízeles comer conmigo , é díles sendos ño- 
rines, é fueron mucho contentos, é tanto 



28l ANDANZAS £ VIAJES 

que en la ^ibdat estuve, ios más dias 
me acorapañavan. Esta ^ibdat está sobre 
la ribera del Dinuvío, é es muy grande 
tanto como Córdova , é muy fermosa de 
casas de dentro 6 de fuera , muy gentiles 
calles, émuy gentiles mesones é yglesias, 
entre las quales la yglesia mayor es muy 
notable^ é la torre della fué fecha por 
aquella de Astrazburque , que es muy fer- 
mosa , é estavan en ella unos órganos tan 
grandes, que pares^e quando tañen que 
toda la yglesia se cae. En esta ^ibdat ay 
muchos artesanos é de todas cosas; ay 
grandes estudios de ^ien^ias. Tiene el Em- 
perador una muy notable casa ; aquf esta- 
va la Emperatriz, é fuíla á ver, que ans! 
el Emperador me lo avía mandado; ésta 
es fija del emperador Sigismundo, dueña 
muy fermosa, alta de cuerpo, tiene un fijo 
pequeño , el cual agora es rey de Ungría, 
é dos fijas dentre doze é quint^e años ; é alli 
le dixe nuevas del Emperador su marido, 
é como se tratava la paz entrél é el rey 
de Poloña é ya estava ^erca de asentada; 
ella ovo grant placer, é mandó á ^iertos 
cavalleros que me fiziesen toda onrra é 
me mostrasen la tierra é me conbidasen, 
é ansf lo fizieron ; é despedíme della , é 
puesto que su marido me avíe dado la 
devisa del Dragón , ella me dio la suya 



DE PERO TAFUR. 283 

propia que traye en los pechos, porque 
aquella fué la devisa de su padre , é á ella 
pertenes^fe de darla. Yo fui con aquellos 
cavalleros , é estuve en esta ^ibdat quatro 
dias folgando con ellos, fasta que aquel 
cavallerOy quedixe, embió por mí dos es- 
cuderos suyos ; é despedtme cíellos , é par- 
time para aquella casa del Emperador, 
do el otro me espera va , la cual casa lla- 
man Lacsendorf , que esta va ya esperán- 
dome aquel cavallero ; é antes que par- 
tiese de Viana, fui á ver á Jorje Voniroc, 
un cavallero que avía fecho armas secre* 
tas con Don Fernando de Guivara , é éste 
cavallero fué conmigo estas dos leguas 
fasta la casa, é allí lo fizo comer el otro 
ante que partiese, é estuvimos aquel dia 
todo en mucho placer. É el cavallero de 
Viana bolvíóse é yo quedé allí cuatro dias 
bien á mi placer é soldando el trabajo 
que avia pasado , é yo esta va tan domésti- 
co en la casa é con la muger de aquel ca- 
vallero , como con madre propia , é mos- 
tróme toda la posada, que es de las buenas 
é magníficas que yo vi, é muy fuerte de 
muro é barrera é fossado, aunque llana, 
é al un cantón un grant parco de una le- 
gua en torno, do avie puercos, é venados 
é otras salvagi'nas , por medio una rivera, 
é soto de la una parte é de la otra. É en 



2^4 ANDAN<{AS 6 VIAJES 

esta casa tiene el Emperador maestros de 
labrar armas, é cuchillos, é arcos, é fre- 
chas, é jac^eranas é muchas otras cosas 
bien singulares de ver; é esta dueña é su 
marido me dieron alonas cosas: ella me 
dio ropa de liento, é él una espada é es- 
puelas é estribos dorados, é con tanto me 
despedí dellos. É rogué aquel cávallero, 
que me diese un onbre suyo que fuese 
conmigo á Buda, una cibdat que es en 
Ungría tres jornadas de allí, é plúgole 
mucho; é partimos de allí, é fuemos por 
la rivera del Dinuvio , é entramos en Un- 
gría, que es tierra mucho gruessa é bien 
poblada é de buenos castillos é fuertes 
en la frontera dentrella é Alemana, é 
llegamos á Buda, que es una ^ibdat tan 
grande como Valladolid , é pasa por ella 
el Dinuvio. Ésta es la mejor ^ibdat que 
ay en Ungría, é de muchos artesanos, 
aunque non en aquella pulii^ía que Ale- 
maña, é es naijion ya cuanto grossera, é 
dizen sus vecinos, que por el abundancia 
de la tierra. Ésta ennobles^ió mucho el 
emperador Sigismundo, é fizo en ella un 
notable palacio, en el cual fizo una grant 
sala fecha á la manera de aquella de Pa- 
dua , pero á mi non me pares jió tan mag- 
nífica. É de aquí me partí, é caminé fas- 
ta salir del reyno de Ungría, é de<jendí en 



DE PERO TAFUR. 285 

Alemana en una ^ibdat que llaman Nun. 
gestad, que quiere dezir, nueva cibdat, é 
allí fallé al emperador Federico que es 
agora , é también se llama duque de Aus- 
terlic^ primo, fíjos de hermanos, del em- 
perador Alberto, pero non tan grant Señor, 
é fállelo embuelto en bodas de su herma- 
na, que casava con aquel marqués de Mi- 
nina que dixe que avía desbaratado á los 
Bohemios. É aquí estuve con este Duque, 
que agora es Emperador, una semana en- 
tera ; é fallé allí al otro cavallero con quien 
avíe venido, é fizóme toda cortesía, é ansí- 
mesmo el Duque; continuadamente co^ 
mia con él cada dia; é estava allí grant 
gente ayuntada de Alemana, ansí de su 
casa, que es grant Señor, como de sus pa- 
rientes é amigos , por cabsa de las bodas. 
Esta novia era una gentil dama, é ñzié- 
ronse grandes fiestas, pero el novio es- 
tava en su tierra é allá gela levaron , que 
non pudo venir por cabsa de la guerra. 
Este Duque, que agora es Emperador, es 
muy ríqufssimo de dinero , dizen que sabe 
bien guardar lo que tiene ; pocos dias ante 
que yo fuese á lerusalem , avía él venido 
de allá, é folgábase mucho en fablar 
conmigo en las partes de Ultramar. É 
«quí foigué con él, é despedíme del, é 
ansimesmo del cavallero que me avía 



286 ANDANZAS £ VIAJBS 

traydo y é el escudero que avia conmigo 
ydo á Ungria embiélo á su señor, que era 
una jomada de allí. É yo parti desta cib- 
dat yendo por las tierras, é cibdades, é 
villas é castillos deste Duque , que es muy 
bien heredado, fasta llegar á las Alpes; é 
de<;end¡ por las Alpes con grant trabajo 
é peligro por los grandes frios, pero son 
tan poblados los caminos é tan abasta- 
dos, que es una maravilla ;é todo aquello 
tienen ocupado del Imperio los venecia- 
nos, é en los mesmos caminos en las an- 
gosturas tienen fechas torres é puertas 
con que fierran ; esto todo por defender 
li tyranía que tienen. É defendí en lo 
baxo contra Italia en una tierra que lla- 
man el Friul, que es del Patriarcha de 
Aquilea, donde ay muchos lugares é muy 
gruessos; todo esto le tienen tomado los 
venecianos; é aun yo vi al Patriarcha en 
la corte del Emperador quexarse de la 
fuerza, é sin dubda, si el Emperador n(m 
moriera , que dixen que venecianos le tra- 
taron la muerte con tósigo, de que supie- 
ron aquel voto que avíe feclK>, presto 
fueran despojados dando lo que teníen 
tyranamente. É de aquí fui á Treviso» 
una qibdat de venecianos que ansimesmo 
ellos avian tomado al Señor della; ésta es 
una grant cibdat é muy rica, ^erca de la 



DB PERO TAFUR. 287 

mar, é será una jornada de Veneja. É yo 
queriendo ir á Veneja, supe como el Papa 
se quería partir de Ferrara é yr á Flo- 
rencia, é yo partí de allí por llegar án* 
tes. É fui á la ^ibdat de Padua , que es una 
grant ^ibdat tamaña como Sevilla é muy 
rica, é de grandes mercadurías, ^erca de 
la mar, media jornada de Veneja; é ésta 
ansimesmo ellos tomaron por fuer^ja al 
Señor de la Carra, que es de su pa^ 
trimonio, é ansimesmo allá con el Em- 
perador le vi quexándose de venei^ianos* 
Aquí supe como el Papa non partie fasta 
^inco ó seys dias , é estuve en esta ^bdat 
tres días , que bien avíe que ver en ella; 
aquí está un muy notable estudio de los 
buenos de la xpiandat ; aquí está un mag- 
nífico monesterio é muy rico, do está el 
cuerpo de Santo Antonio de Padua é ansi- 
mesmo el cuerpo de Sant Lucas Evange- 
lista, é es grant romeraje é casa muy de- 
votíssima. Está en el medio de la ^ibdat 
una grant sala , la mayor dos tanto que yo 
e visto en el mundo , é de fuera cubierta 
de plomo é de dentro de chapa de Milán, 
todo el qielo de a^ul ñno pintado á trechos 
con estrellas de oro, é ella por medio, 
grandes barras de fierro como por vigas 
con unas mancjanas gniessas doradas; é 
está toda pintada desde el comiendo del 



288 ANDANZAS É VIAJES 

mundo fasta el Advenimiento ; dizen que 
costó más de quarenta mil ducados la pin- 
tura; toda ella está en torno de asientos 
de madera, é allí se faze la razón, que es 
la justicia, é toda en torno es de portales; 
é tiene quatro puertas , é á cada una están 
escurpidos de piedra mármol dos de aque- 
llos que fueron de aquella qibdat onbres 
señalados en ^ien^ia , ansí como Titu Li. 
bius estoríal , é maestre Pedro de Abano, 
grande nigromántico , el qual fué allí que- 
mado por los frayles menores, que lo 
acusaron , que dizen que fazie cosas muy 
estrañas, é que las naos de Constantino- 
pía de súbito las traya al puerto de Vene- 
ja, é ansí de otras cosas que caben en la 
nigromancia. Debaxo desta sala están fe- 
chas boticas do caben todos los que fazen 
oficios de vestir é calcar; aquí se puede ver 
quan grande es, pues que de tan grant 
^ibdat caben todos aquí. Es muy antigua 
en edefí^ios ; dizen que ésta fízo Antenor, 
después de la destruy^ion de Troya , é bien 
ay en ella edefícios antiquíssimos. El dia 
que en ella entré, vi fazer justicia de un 
natural della, porque avía muerto á un 
cavallero catalán que Uamavan mosen 
Villafranca, teniéndolo por huésped. 



DB PERO TAFUR. 289 

Parti de Padua, é fui caminando por 
unos escavones de agua, é como 
aquella tierra sea muy ve^na de Ve- 
neja, ansí se fazen muchos piélagos, dellos 
de agua salada , é dellos de agua du^e , é 
lanzan de simal olor, édízenles elPadul; 
é quando en fabla los y tállanos quieren de- 
2ir de cosa enojosa ó fedionda, dizen que 
toca del Padul. Allegué á Ferrara, por 
quanto me fué dicho quel Papa' se queríe 
partir, é ansí fué, que en llegando, fallé 
quel Papa se partíe para Floren<;ia. Como 
llegué, fufa ver al emperador de Grecia, 
é ovo grant placer conmigo, é luego fui 
ver cómo el Papa caminava, é fué ansí: 
todos los arzobispos, é obispos, é otros per- 
lados é clerecía con las cruces en proce- 
sión y van á pié, é luego los cardenales á 
cavallo con sendos bastones, puestos por 
orden , é luego salieron doze cavallos en- 
cubertados de velludo carmersí, é cada uno 
Uevava, quál la humbra, équál la cadira, 
é quál los coxines, é ansí todos fasta el 
postrero^ que viníe cubierto de brocado c 
una silla rica de plata é un arca encima, 
é traye el cuerpo de Nuestro Señor é una 
campana de plata colgada del pescuezo; 
é este cavallo levavan dos perlados por la 
rienda; é detrás deste cavallo salie el Papa 
en un cavallo encubertado de carmesí, é 

19 



290 AJfDAN^AS £ VIAJES 

él vestido como de missa, é su mitra de 
obispo, é dando sa bendición á una parte 
é á otr«> é onbres delante del echando di- 
neros por las calles 9 porque los que los 
cogiesen ganasen perdones ,«— ésto porque 
non llegasen al Papa tanta multitud de gen- 
tes ; é yvan cabe el freno de su cavaüo ^ 
marqués de Ferrara é el conde de Orbin. 
É diien que el duque de Milán le tenía 
puesta mucha gente por prender ai Papa, 
é el Marqués fué con él este dia fasta una 
hermita una milla de ai, é tenfa mucha 
gente darmas, é £20 muestra que el Papa 
yva con aquella gent^ darmas á una ^b- 
dat suya, é tenie aparejadas grandes fíes- 
tas, é por otra parte cavalgó con él, é en 
dos dias lo puso en Florencia en salvo. É 
dizen que por este servimíento é otros que 
le tenie fechos, le abaxó el tributo del 
marquesado en tres mtl ducados é 16 con- 
firmó todos sus fechos, segunt pares^ió en 
ima bulla de piedra é letras entalladas 
quel marqués ñzo poner á la puerta de la 
yglesia mayor de Ferrara. É yo estuve en 
Ferrara dos dias , é quisiérame despachar 
de allí, é non pude menos de yr á Flo- 
rencia , porque los cambios eran ^ errados 
é partidos. £ el Emperador quesiera me 
levar consigo, é yo despácheme del, é dexé 
aqui mis cavallos á pienso, é fuime á Ve- 



Dfi P«RO TAPDR. 291 

neja por ver mi fa^ienda é reposar , é por- 
que en tanto mis cavallos se refrescasen 
aquí en Ferrara. £1 Emperador partióse 
otro dia, ¿ yo fuime á Veneja, é pares- 
^ióme como que ya estava en mi casa; ¿ 
requeri á mi amigo el mercader á quien 
avie dexado lo mió todo, é sin dubda ^ non 
lo podiera yo poner en mejor recabdo, é 
fállelo de partida para Castilla á Sevilla; 
é roguéle que en su nao me truzese todas 
mis cosas y fuera el dinero que me dexó 
allá, é él ñsolo de buena voluntat é ans! 
á buen recabdo como lo primero, é estuve 
allí en Veneja fasta que le dexé partido. 
Estando allí, en tanto que el Papa asen- 
tava su corte , vino nueva como el duque 
de Milán tenía ^rcada ipuy estrecha la 
^bdat de Bresa, é que ptir un lago que 
üene traye barcos, por manera que non le 
dexava entrar provisión ninguna; é los ve- 
«e^ianos armaron una galea, é lleváronla 
con artefi^io por tierra, é subiéronla por 
una sierra tan alta como la que más en 
Casulla, é defendiéronla fasta la echaren 
el lago; é á ver esto vinieron creo que 
^ient mil personas, é non sin ra^on, que 
yo nunca vi cosa nin artefíqio tan duro 
de creer que pudiese ser; é como fué en 
el agua, luég9 destruyó todas las otras 
barcas y é ninguna non osava andar; éso- 



393 ANDANZAS £ VIAJfcS 

corrió la ^ibdat, é por aquella cabsa se 
descercó, que ya la teníen para ganar los 
milaneses. É fúí á ver la gente del duque 
de Milán que allí eslava con Nicolao Pi- 
chen no, su capitán mayor , una fermosa^ 
gente de ver; é de aquí parti é fuí ver á 
Vi^en^ia , que es una gentil ^ibdat de ve- 
necianos; é de aquf fui á Verona, que es 
ansimesmo de venecianos, que es muy 
grant ^ibdat é rica, aunque mal poblada, 
muy antiquísima , dizen que romanos la fe- 
zieron, seyendo desterrados , é pusiéranle 
Veroma, idest, cata otra Roma, é ansí en, 
muchas cosas de aquellas que Roma tiene, 
allí están por le pares^er; é de aquí me 
bolví á Veneja, é estuve dos dias. É partí 
para Florencia do fallé al Papa é al Em- 
perador, é recogí mi dinero; é estuve aquí 
ocho dias mirando la ^ibdat, la qual es 
una de las más fermosas de la xpiandat, 
ansí en fermosura como en grandeva como 
en riqueza é regimiento. Ésta se rige á 
meses por personas singulares, por suerte 
á quien toca, é tal vez cabe ansí al zapa- 
tero como el cavalIero> pero su regimien- 
to non se puede mejorar. Esta ^^bdat es 
de muy gentiles casas é muy buenas ca- 
lles é mesones é muy limpia é abasta- 
damente ordenados, yglesias é moneste- 
rios muy magníficos ^ espítales los mejo^ 



DE PERO TAFUR. 293 

res del mundo, uno de onbres é otro de 
mugeres, con tanta limpieza 6 tanto re- 
gimiento é tanto abastamiento, que si 
nes^esidat de enfermedat ocurriese á un 
rey ó príncipe estando allí, dexarfa su 
propia casa por yrse allí á curar; é después 
ay tan grant perdonan<¡a en los que biven^ 
é si allí mueren plenaria indulgencia, é 
^quién podríe dezir de tan piadosa obra 
quanto aquí se faze, ansí en el de los on- 
bres como en el de las mugeres?; é cada 
uno segunt su condición le dan el lugar, 
mas la cura á todos es igual; ¿qué non 
fará bueno gente tan discreta?, que de 
Floren^a siempre salieron grandes é va- 
lientes onbres en ^ien^ia é se fallan oy 
en dia. La yglesia mayor de esta ^ibdat 
es muy notable é de grandes edefíc^ios, 
mayormente la torre que está á la puer- 
ta, toda fasta arriba de ymagenería de 
mármol. É está una grant pla(;a delante, 
é enmedio della está una capilla muy 
grande, de dentro labrada de musayco é 
de fuera cubierta de plomo; é llámanle 
Sant Juan Bautisterio, é allí está una 
grant pila de batear, é un altar do dizen' 
missa , é en lo alto colgado todas las van- 
deras de las <¡ibdades que eHos tienden é 
rigen debaxo de su señoría, que por su 
regimiento é buena govema^ion an ga- 



294 ANDANZAS Ú VIAJES 

• 

nado muchas tierras é aun de la ^ibdat 
de Pisa, grandíssima ^ibdat de que ellos 
eran subietos é agora son señores é la tie- 
nen de su mano. Esta ^ibdatdePisadixen 
que señoreó antiguamente la isla de ^e- 
qilia, é ^erdeña, é Córcega é otras, é en 
la tierra firme gtandes provincias; édizen 
que porque una vez pasó una nao que 
levava un cardenal é f iertos perlados de 
embaxada del Papa al rey de Francia, é 
porque non fezieron ^ierta salva acostum- 
brada , armaron luego é pelearon con la 
nao, é dizen que la quemaron^ é el Papa, 
de que lo supo, indignado contra ellos, 
mandóles fazer guerra , é dio cruzada so- 
brellos, é fíziéronlos muy grant dapño; 
mas, á ruego de algunos reyes é prfn^- 
pes, ovo el Papa de mitigar su furia, con 
condición que para que ellos fuesen asud- 
tos , que ganasen la Casa Santa de leru- 
salem. É ellos disposieron é fízieron una 
grant flota, é pasaron Ultramara ganaron 
á lerusalem con su terretorío , é la pose* 
yeron ^ierto tiempo, é al fin, díaese, que 
porque les costaba mucho tenella , que la 
vendieron, donde se cree que les ha venido 
quanto mal tienen, que es dubda si en 
toda Pisa ay un natural della; é los so* 
brados les fezieron abaxar, é aun dizen, 
que, por desonrra, la barreta les faxen 



DE PERO TAFUR. 205 

traer al revés, é son vituperio de la gente 
é sojudgadoa de aquellos que eran sus 
siervos. En aquella vez que ganaron á le- 
rusalem,dizen que ansimesmo fueron ve- 
necianos é ginoveses, é quando ganaron 
á lerusalem , al partir de aquel tesoro que 
alli ovieroDy fizieron tres partes: en la 
una pusieron el Santo Gríal, que es de 
una esmeralda, en la otra pusieron dos 
colupnas, en las quales disen que se veye 
cada uno el mal que le tractavan é lo que 
queríe él, en la otra pusieron todo el te- 
soro; é dizen que \ echaron suertes é cupo 
el Santo Vaso á Genova , do agora está , el 
qual yo vi, é las colupnas con lerusalem 
á los pissanos, las quales truxeron á Pisa, 
é el tesoro á Veneja, é desto dizen que es 
toda su riqueza; é las colupnas que vi» 
nieron á Pisa, después que vendieron á 
lerusalem, perdieron su virtud. É está 
aquí una yglesia muy notable , é una claus- 
tra quel suelo della es de la tierra de aquel 
Campo Santo que fué comprado por los 
treynta dineros, que es en lerusalem, é 
ansí le llaman aqui en Pisa el Campo 
Santo, é dizen que persona que entierren 
allí non tura más de. treynta dias, que la 
tierra lo gasta ; sin dubda, grant fecho era 
esta ^ibdat antiguamente. Su puerto es 
una ria que liega á'ella, é por aquí en- 



2^6 ANDAMIAS £ VIAJBS 

tran é salen las galeas, pero Liorna, que 
es ^erca de af , es su puerto principal para 
galeas é naos. 



Partí de Florencia ^ é fui á un lugar 
que llaman Floren^uela, é esta es 
en las montañas de Pystoya, que es 
allí donde Annibal venció la batalla de 
Canas; allí ^erca de Florenquela está, 
(¿erca de una rivera, un prado todo que- 
mado , é si echan un madero dentro , luego 
arde, pero non pares^e fuego nín cosa 
que lo queme, que es grant maravilla. É 
sobí por aquellas montañas , que son bien 
ásperas, aunque mucho pobladas, é f uí á 
la grande é gruessa ^ibdat de Boloña ; 6 de 
ai fui á Ferrara, é tomé mis cavallos que 
avía dexado á pienso é estavan bien grues- 
sos, é vendílos é bolví á Veneja, é estuve 
en ella un mes esperando pasage, é fallé 
una nao que viníe en 9e^ilia, é tomé todo 
lo que allí tenía, é sobí en la nao. 



Partí de Veneja, é fui por la parte de 
Italia á una ^ibdat que llaman Re- 
vena, lugar muy antiguo, é de allí 
á la ^ibdat de Arímino, que es del* conde 
Orbin de Malatesta, é de allí á Pésaro é 



DB PERO TAFUR. 297 

FanOy dos buenas ^ibdades, é de allí á la 
^ibdat de Ancones, del Patrimonio de la 
Yglesia, é de aquí fuemos á surgir en el 
puerto de Brandi^o, que es uno de los 
buenos ó mejores que yo aya visto, .é es 
en tierra de Pudia plana, que llaman Tier- 
ra de Lavor. Otro dia salimos de allí, é 
doblamos el cabo de Spartivento, toman- 
do á la parte derecha, é á la tarde, como 
ovimos ávido buen viento, fuemos sobre la 
ysla de ^e^ilia ; é como era tarde , bolteja- 
mos en la mar fasta otro dia, que entra- 
mos con buen tiempo por el Faro , dexando 
la Calabria , que es en el reyno de Napol, 
á la man derecha , é la ^i^ilia á la' man 
ysquierda, é con grant trabajo, por las 
grandes corrientes del Faro, entramos é 
fuemos surgir á la ^ibdat de Medina. Este 
Faro es el mar do ñngen los poetas que ay 
las Serenas; é dizen que antiguamente esta 
ysla de ^e^ilia é Nápol era toda una tier- 
ra ^ é'.en un temblor de tierra se apartó 
esta ysla; é aquí es el mayor fondo que 
se puede fallar en la mar; é dizen que 
esta natura de pescados en parce pares^e 
fembra de la ^inta arriba é de allí abaxo 
pescado , que está posada en este fondón, 
donde es el primer movimiento de los vien- 
tos, é como ellas sienten el viento que se 
mueve 9 é quant vigoroso será, sintiendo 



a9B ANDANZAS £ VIAJES 

que de la grant fortuna se puede proijedcr, 
ellas se muestran en la cara del agua fa- 
siendo un canto, é dizen que quien las oye 
non puede bevir , esto es , que es triste can- 
to condoliéndose de aquella fortuna que 
se apareja á aquellos á quien ellas pares- 
^en , é el non bevir, es , porque ellas nunca 
cantan sinon quando la fortuna es tan 
grande , que aquellos que están en la mar 
serie maravilla escapar. El puerto de Me- 
dina es de grant fondo, que puede estar 
una gruessa nao con el esporgidura en 
tierra en qient bragas de agua; está una 
punta de la tierra, que paresge un moUe 
fecho á mano, en cabo del qual está un 
roonesterío de calogueros griegos, é al 
comien<jo desta punta está el atarazana. 
Esta gibdat es de grandes edefígios é muy 
antigua , é en muchas cosas los antiguos, 
ansf poetas como oradores é estoriadores, 
desta Medina fablaron mucho, espe^al- 
mente en el primero bello Púnico ; es asas 
bien murada, é buenos jardines dentro de 
la tierra de fuera, é buenas aguas; está ya 
quanto de mal poblada, que bien muestra 
aver seydo grant gibdat. Por contra della, 
á la parte de la Calabria, está un lugar 
que llaman Regale, é es el estrecho tan 
grande, que en buen dia claro podría ver. 
un onbre á otro que anduviese á cavallo 



DE PIRO TAFUR. 199 

por el arenal. Partf desta ^ibdat, é ñif á 
Patíy una pequeña qibdat en la mesma 
ysla, é allí enfrente está la ysla de Bol- 
can , que di2en que es una de tres bocas 
del Ynfiemo, porque continuadamente 
lan^a fumo é tronidos é salen grandes 
escorias por la boca , que corren fasta el 
agua j é tan livianas son , que andan en* 
^ima del agua. É luego ^erca está otra 
boca, que llaman Estrangulo, que ansi- 
mesmo faze aquel ruido que lo otro. É 
junto con ella está una ysla en que ay 
una pequeña ^ibdat, que llaman Lyperi, é 
con aquel fumo que Estrangulo lan<¡a, los 
que allí biven son mal sanos de los ojos; 
é ésta es cabera de obispado. É aquí vi, 
queriendo defender en tierra, el mayor 
pescado que jamás vi, que serie tan alto 
como una muy grant torre. Este dia estan- 
do aquí, que nuestro navio non fasíe cami- 
no por grant calma que estava en la mar, 
vino una galea é dos galeotas de un mo- 
ro que andava en cosso, é llegó á nos- 
otros, pero non osó conbatimos. É pasa- 
mos aquel dia fasta vísperas , é sobrevino 
viento fresco, .é guindamos bien las velas, 
é andovimos toda esa noche, é otro dia 
amanes^imos sobre Monte Pelegríno, que 
está sobre el puerto de Palermo. É sur^» 
gimos á la boca del puerto , é defendimos 



300 ANDANZAS É VIAJES 

en tiera, porque allí tinfe que fazer el pa- 
trón y é estovimos en esta ^ibdat seys dias, 
la qual es de grandeva tanto como Sevilla, 
porque después quel rey de Aragón co- 
mentó la guerra contra Nápol , se enno- 
bles^ió mucho é pobló esta ^ibdat; por 
aquí se fazie el mayor tráfago que en toda 
la ysla; ésta es cabera de arzobispado, 
tiene la yglesia catedral fuera del pueblo, 
quanto dos millas, é en ella se coronan é 
se entierran los reyes de allí ; es magnífica 
yglesia , é ricamente labrada , é del mejor 
musayco que yo e visto entre los latinos; 
á ésta llaman Monrreal. Esta ^ibdat de Pa- 
lermo es muy rica por las muchas merca* 
durías, é muy abastada de toda cosa, que 
aunque es en tierra gruessa, es de la mejor 
de la tierra; ay grandes a<^ucarales en ella. 
Este Monte Pelegrino, que dixe, es una 
sierra muy alta, é grandes aguas é pas- 
tos; é dizen que aunque esté una bestia de 
muerte, tanto que la puedan subir arriba, 
en ocho dias es sana. Desta ^ibdat levavan 
grandes provisiones al rey de Aragón 
á Nápol, ansí de mantenimientos co^ 
mo de cavallos, en unos navios fechos 
para aquello, que llaman tafareas, que 
levan sesenta cavallos é más. Partí de 
Palermo, é fezimos la vía de Trápana, 
que es al cabo de toda la ysla, é es el 



DI PIRO TAPtJR. 30t 

puerto muy bueno; está una torre que 
llaman la Columbayra , donde alli en tor- 
no se pescan muchos corales; es gentil 
^ibdat é bien abastada; ay encima della 
una alta sierra que dizen el monte de 
Trápana , donde está el cuerpo de Anchi- 
ses^ padre de Eneas. É de aquí partimos 
é dimos la buelta á la ysla contra el Le- 
vante, é fuemos á Jorgento, é de allí fue- 
mos á ^aragoqa , que es una gentil ^ibdat, 
que es de la señora reyna de Aragón, 
hermana del rey Don Juan, nuestro Señor, 
é de allí fuemos á la ^ibdat de Catánea, 
ques en la falda de Mongibel, la tercera 
boca del Ynñerno. É de allí tomaron sus 
cargos^ é.despues de tres dias, fezimos vela, 
é bolvimos otra vez torneapdo la ysla por 
fazer el camino de Cerdeña; é estando en 
la mar^ levantóse un viento griego levan- 
te , que nos levó al camino de contra Tú- 
nez, é navegamos un día é una noche^, é 
otro dia, á ora de ter^^ia, éramos sobre 
cabo Blanco, que es el puerto de Túnez; 
é yo quisiera mucho de<¿ender en tierra á 
ver á Túnez, pero el patrón non me dexó, 
porque luego se entendía partir. Este puer- 
to de Túnez es tan baxo, que ningunt 
navio non puede entrar en él, é descargan 
sus mercadurías en barcas livianas. Aquí 
estovimos un dia, é fezimos vela é ando- 



302 ANDAMIAS i VIAIBS 

vimos dos días é noches por mar, é arri* 
bamos á la ysla de ^^rdeña, que es del 
rey de Aragón, al puerto de Callar, que 
es un buen lugar de la ysla. É allS des- 
cargaron sus mercadurías, é estovimos dos 
días. Esta ysla es mal sana por mal ayre 
é mal agua 




VOCABULARIO GEOGRÁFICO. 



AB8TERUC, AuSTKRUC— Austria , Otitreich, 

AcAYA.— Morea , Peloponeío. 

Acre.— S. Jam de Acre, célebre forttleu en la coata 

de Siria , Tolemaida. 
África. 
Ahkbínbs.— Ccrüiea , Ceríoa , anticua Ceraonia , puerto 

al N. de Chipre; probablemente mal copiado- 
Albania. . 
Ai:BKKMiA.->-Auveniia , Auvergne. . 

ALpAPlÉLAGO, ALTOPIÉLAGO, AAfBPltLAGO, AR- 

9iPi*LAGO.— El archipiélago griego, mar Ecgeo. 

Aodentz ó mar Blanco de loa turcos. 
Alemana , Auhají a.— Alemania. 
Albxanoeía, Auxandkí A.— Alejandría de ^pta 
Augantx^ 

ALGBpiKAS (las).— Algcciras. 
Alhbeía. 
Almoun (el).— Sierra cercada de moro junto á Cenu. 

hoy el Hacho. 
Alxuñícas. 

ALm(las).— Loa Alpes, los Apeninos. 
ÁncoHA (Oxnarca de).— Marca de Ancont. 
Anconis. — Ancona. 

ANDALUpÍA (el). 

ANünnfóiK>u , Andrenópous, Anorinópous. 
Amdria (isla de).— Ándros, ona de las Ociadas. 
Antiocha.— Antioqufa. 

ANVÉRB8. 
AqUILIlA. 



304 VOCABULARIO 

Arabia, dsvbrto de Arabia. 

AR2ILLA. 

ARGBNTiNA.'Estrasburgo. 
ARÍMINO.—Rimini. 
Armenia. 
Arusa.— RaguM. 

Assis.— Asciaa, Ascisio, Assisí, Asís. 
AsTRABURQUE , AsTR AZBURQUE.~Estrasburgo,Stras- 
bourg , Argentina, Árgentoratum, 

B 

Kabura.— Babiert. 

Rabylonia.— El Cairo; con el calificativo la mayor in- 
dica uno de loa tres ó cnatro grandes barrios ó cuartetes 
que, Juntos, componfan en lo antiguo esa ciudad del 
bajo Egipto {Babilonia-nová)^ la cual hoy se ve en 
ruinas cerca del Cairo moderno. Un viaiero español, 
que á principios del siglo xiv recorría las costas y el 
interior de África, dice en su itinerario al pasar por 
la capital de Egipto : « é ribera de aqueste rio Nilos está 
asentada la gran ciudad de Alcayro donde coronan 
los reyes de Egipto é aquí ÍM coronado Melic-Nastar, 
el Sefiorde los turcos magnos , que llaman el Soldán de 
Egipto, é antiguamente decían á Egipto Exia. É este 
Alcaahara son cuatro pueblos, el primero dicen Alca- 
hata é el otro Babilonia, porque la poblaron los que 
escaparon de la destrucción de Babilonia, el otro dicen 
Roda, el quarto dicen Lajusa, etc.»* TaAír no cuenta 
más que tres barrios , el Cairo , Babilonia la mayor, y 
Mistre, y al citarlos en conjunto lea da el nombre de 
Babylonia. 

KACt) (mar de).— Mar Caspio, ant. Hircano. ElTiafero 
de que hablamos más arriba dice acerca del mar Caspio 
que , este mar de Sara ó Sara de Bacú llamábanlo los 
tártaros por muchos nombres: mar Caspio, por loa 
montes Caspios; de la Jorgania (Georgia), porque la 



GEOGRÁFICO. 305 

ha por Tecina ; de QueUan ó Qnillan , por om de wi 
provincias riberefias ; de Sara , por la prerrogatíTa del 
imperio de Sara (del coal , á la aazon , era Eniperador 
el de loe tártaros, Uxeleto); de Bacú, por la ciudad 
de ese nombre qae fondo «im Don Bacía, Sefior de 
aqodla tierra , que te hacia adorar por Dios é decíanle 
el dios Don Bécot.** 

Bapa.— Ant. Paphos, puerto de la isla de Chipre. 

Bar^ilona. 

Ba»k AM«PA.— Pu cí l u de S. Lúcar. 

Barut.— ^eirot, Berythe, puerto de Damaaca 

Bahlca. 

Bbllbbm , Bbludi.— Belén , Bethleem. 

BlKBBRÍA. 

BsTAMiA.-^Pneblo cercano de Jerasalem ;-->traiis Jovdas 
(proTÍncia de) , al Oriente deljordan, entre su ttárgta 
isquierda y las oríHas dd ACaiHDiierto. . 

Blanco ( cabo ).— Jomo á Tttnet. 

l^oiXAN (isla de)^— Volcaao ó Vulcaao, na de las de 
Lipari ; las eMorúu IMénmt ^me wrrem hatta et 
mar, soo de las corrientes de lava donde te formaban 
cono «apanML, coostitayendo la poroita ^ piedra pó* 
mei, cuya porosidad la haca aás ligara q&e el agua. 

BoLottA.— Bolonia. 

Bohemia. 

BraBANT, BnABAKTS. 

BRANDEKBumQUB.^Braiideba'go, Bramdenbwg, 

BRAICM90.— Brfndisá , Brindis. 

BSAfO »i & JonoB.-*>Brazo de mar ó canal que Npa* 
raá Consiaminopla del arrabal de Pera; en loaot Pe^ 
rama , Ckrytoeerat, Sintu ceratim», oíodemameB'' 
ve el Gnemo de Oro , por su mágico septeto 6 por las 
riqucaa <|^e «IM se cargan y descargan; Braco de San 
Jorge llaman algunos también «1 canal de tos Darás- 
nehis (Moreno, Viafe « Constaat , 1784 V 



BnaSALAVIA , B]|E8ELAVIA.«-BriSlail. 

30 



306 VOCABULARIO 

Broselas.— Bnuelts, BrUsei. 

Brujas. 

BuDA.— Aiíifff, O/en 6 másbwn Áit-Ofen, arrabal del 

Ofen modano que , unido á Pesth por medio de on 

puente , constituye en rigor la mitad de la capital de 

Ungría. 
BvLDVC—Bois^e^Duc, SL Hertog'endascA, en la 

actual Neerlandta. 

BURGOS. 

BuRSA.— Brussa ^ ciudad junto al golfo de Nicomedia. 



Cafa.— Xtf/ya, puerto en la pentosula de Crimea. 

Calabria. 

CAu2.^CAdiz. 

Callar.— Gagliari , en Gerdefia. 

Cambil.— Pueblo de la provincia de Jaén, hacia la 
frontera de Granada. 

Candblor.— &ajuía/oro, en Armenia. 

Candía.— Isla de Creta y también tu puerto prineipaL 

CANBA.~<:iudad de la isla de Creta ó Candía, Andada 
por los caballeros de la cnartt Cmsada. 

Carnero (punta del).— En el puerto de Gibraltar. 

Cartagena. 

Casal de Ginoveses.- Punto de las cercanías de Gi- 
braltar, situado á una legua de la ciudad y en un cabo 
de su monte ó peñón. 

Castilroxo.— Castelrazso, Cattelrotto , isla de la Ar- 
menia, antigua fortaleza de la Religión de Rodas. 

Castilla. 

Catánxa .— Catania. 

Cayro.— Kaherah , Cahira , Alcahara , Alcayre , Alca- 
hirai uno de los grandes cuarteles que formaban el 
casco de la antigua Babilonia de Egipto, hoy el 
Cairo. 

CfcTRiL.— Clurea , Citares. 



# 



GKOGRAFICO. 307 

Ch \ r ! z«. — Schaffouue, SeAof/atuen ; — ( tigode ), 
la parte del Itgo de GoniMtariza , ó Constan^ llamada 
la^ inferior ó ünter-^ee. 

Choza.— Chioggia, {noto á Venecia. 

CiTARBA.~Citerea , Getríl , Citéres , Cérígo. 

4CLBVE.~Capital de Condado en el antiguo Brabante, 
hoy de la pnnrincia Renana. 

CÓLCos.~En Armenia. 

CoLoff A.— Colonia , Coin. 

CoLUMBAYRA.— Colombaria , caatíllo ó torre de la cot- 
ta de Sicilia, cnyaa agnas eran una de las buenas pes- 
querías de coral fino. 

CoN8TAN9iA.^Gonstanza, Constan^. 

CoMBTAirrilCOPLA , CONSTAimilÓPOU. 
CÓKDOVA. 

CoiiFO.-«Corft. 

CoROif.—Puerto en la Morea ó Peloponeso, ant. Co- 

ronea» 
CovALBN^A.— Coblenza , Ccólen^. 
Cracovia. 

Creta (isla de*).— Candia. 
Curco (castillo del).— Coicos, Cvrjrco. 
Cyjo.— Chlo, en el archip. griego. 



^ARAGOf A.— Zaragoza de Sicilia, Siracoia. 
(^B9iUA.— Sicilia. 

^ERDEÑA. 

^BRNADiLLA.— Pueblo dc la provincia de Segovia. 
^estredeLbvante.— Sestri-levante, en la cosu de 

Genova, funto á Chiavari. 
^BPTA.—^ebta , Ceuta. 
^rcate.— La ciudad ó asiento fijo más importante 

que tenian los tártaros á mediados del siglo xv , cer- 
. ca de Caffa de Crimea. No encuentro en los mapas 



308 VOCABUUliUO 

modemot otra, cayo sombre se aproxime á jórcate; 
roas, en tiempo del imperio romano, liabia en el Cher- 
soneso táurico una ciodad llamada SaUurchat cerca 
^el istmo de Perecop, y otra población menor hácja la 
oosu N. O. , dombrada Sartáckae. 

D 

DAfiA.—Dinamarca. 

DiALMApiA.^EBclavonia. 

Damasco. 

DAMiATA.-^Damieta, en EgipCa 

Dj^RDiNELO (paerto del).— Dardane1o,ant. Oárdanon 
ó Dardania ; hoy corresponde al llamado Castitto de 
Asia ó de Natoli, á tres leguas de )n entrada del es- 
trecho de k» Dardanelos. 

DnPARTBL (cabo).— Cabo Espartel. 

DmuNO.— DanobM». 



BraoM (val de).— ^Valle de Hebroo. 

BoRA.— f^rr, ciudad en el extremo occidental del 

reino de Bohemia. 
ÉuoN.— ilion, Troya. 
Éllchen.— Elche. 
Escalona.— Ascalon , puerto de Siria , Atcaion Diau" 

iak, quizá confiíndido con Cetárea, pues yendo, como 

iba Tañir , de Jafe á Beirut , Ascaloo queda al S. del 

puerto de Jerua^lem. 
Esclavonxa.— Dalmacia. 
Esclusa ( el y.-^VEciute , 5/ay>. 
EsPALATO.— Spalato ó Spalatro, en la Esdavoiua* 

EsPAÍ^A , SPAJf A. 

EsPBpiA (la).— Spezzia , en la costa de Genova. 

EsFOLKTO.«*Spoleto. 

BsTAUFAiiis.— SkoiVMktfiítf, ¿Oprera,ant. S^hacteria? 



* 



GEOGRÁFICO. 3O9 

nía frente á Modon en la Morea ó Peloponeto , ana de 
las cinco del grupo llamado de Sapienza , ant. Onm- 
•at, 

EffruÁNGULO.— Strángoli, Strómboli, una de las Mas 
de Lípari. 

ESTRASBUHQUE.— Strasburgo. 

Etiopia. 

Exfo.— Sio, Chio, Chioa. 



Famagosta.— Famagusta, Fama-Aug'usta^ puerto en 

Qiipre. 
Fano.— Ciudad de Italia. 

Faro , PHARO.^Estrecho llamado hoy de Mesina. 
Ferrara. 
Fez (reino de). 
Flandes, Franoes. 
Florencia.— Ciudad de Italia;— población antiqúfsima 

y despoblada, que Tafbr pone á orillav y en el fondo 

del golfo de Pátras. 
FLORBNpuELA.->Fireiizola ó Fiorenzola , en el distrito 

de Pésaro. 
FoJA-viBiA.— Foja-vechia puerto en laMisinia, Asia 

menor. 
Fr ancapor hiA.^Francfort 
Francia. 
Friul. 



GALATAS.*-Galata, Pera. Aunque, según Tafor, estos 
nombres son de una sola población , es lo cierto que, 
antes del siglo zv y después hasta nuestros días, el de 
Calata corresponde la parte de ella mis antigua y 
comprendida dentro del recinto murado, y el de Pera á 
la que Alé agregándose extramuros á Calata. 



310 VOCABULARIO 

Gaiílea. 

GaUpou.— Ant. Ca^polii. 
GALU91A.— Galicia , en España. 
Gante. 

GcKEVA.— <7e»«ye, Ginebra. 
Gericó.— Jerícó. 

GiBRALFAR.— Gibralfaro (cerro y castiHo de), en Má- 
laga. 
GiBR ALTAR (ctodad y estrecho de). 

GOMORRA. 

Go8TANZA(la).— Ó lago Stanza, lagaña pantanosa 6 

marísmaf en Chipre. 
Granada (reynode). 
GRB91A. 

GuBio.^Cubbio , Angubio , Ugubbío , en Italia. 
GuÉRLES ( ducado de).~Gtiéldres, Geiderlaud. 
Guinea. 

H 

^ULMBJf.^Olmoa, Ulmy en Wurtembtrg. 

I 

lERUSALSK. 

India. — Parte del Áftica poco determinada, que com- 
prendía la Abisinia principalmente y otras regiones 
orientales próximas á ésta. 

India MAYOR.'^Propiamente, la región asiática llama- 
da hoy la India, entonces dividida en media, alta, baja 
y arenosa;— Abisinia. 

inglaterra. 

Italia. 

j 

Jafa.— Ant. Jope, puerto de Jerusalem. 
Jahen.— Jaén , en España. 
Jordán (rio). 



GEOGRÁFICO. 3 1 1 

JoRGiNTO.— AgrigeDio , Giryenti. 

JOftAFHAT(Tal de). 

JÚDico.— FofUleía de kwcaballerotde Ródu en U isla 
de ette nombre. 



LACMNDOftP.—LflN^-JB'Mf rr«<for/, litio real cerca de 
Viena. 

Lango.— Koa , nna de laa Spórades. 

LAVANiA.~LoTaina, LSwen, 

Lavor (tierra de).— Tierra de Otranto, la Pnlla. 

LBON(goUbde). 

LerichbN.— Lerice, puerto en el golfo de Genova. 

LÍBANO (monte). 

Lila.— Creo !que Tafnr no ae refiere á la ciodad, hoy 
franceaa, de eee nombre, sinoá L*I*le ú otra población 
de menor importancia (hoy por lo ménoe), más cerca 
de Boi»-le-Duc ó Buldiic y entre eita ciudad y la de 
Malinas ( 5 1* lat. N.— 3* long. M . París) ; de ser aque- 
lla hubiera tenido que volver gran trecho pasos atrás y 
dar un inmenso rodeo para trasladarle de Bois-le-Doc 
á Malinas. 

Liorna. 

Uthuania. 

LiyAXTAHE.'^Lau^enkeiM entre Kreujnach y BM'- 
Sren , orilla del Nake. 

LOMBARDÍA. 

LU9&RCA.— Locamo, orillas del lago Mayor ó Verba- 
no. Aunque la voz más parece referirse á Lucerna, es 
imposible que nuestro viajero pasara por ella, según 
su itinerario y tardando los dias que cuenta desde la 
capital de la Lombardía. Por otra parte, Lucerca es la 
primera ciudad de Alemania (entonces, hoy Suiza) 
que nombra al cabo de tres jomadas, yendo desde Mi- 
lán á Basílea. 

Lyperi.— Lipari , capital de las islas de ese nombre. 



312 VOCABULARIO 

M 

Madalo y Macdalo.— 4I«dAlon ó Ma^daia , patria át 

la Magdalena. 
MAGON9XA , Maguncia.— Aftf/sf. 

MÁLAGA. 

Mallorca. 

Maktua. 

Makistella.— Casi de aeguro qauo decir TaAr Mta- 
riaStein , antígao nonasterío 7 logar próximo á Ba- 
silea hacia el S.O. , que todavía figura en loa mapas 
modcraoe. Me hace áaáar^ ain emhargOf el qoe, de 
vuelta de loe Santoa baños ó Sabada , <|oe eran junto al 
tal monasterio, paeaae por oía cascada aka como doa 
torres, pues si Aiere la renombrada de Schafniauaen 
(aunque TaAír no cita eeta población al salvar la ca- 
tarata y si en otro panfe del testo, com o ai la viese 
por vez primera) los baños, residencia del cardenal 
de S. Pedro, pudieran ser los de Badén , cantón de Ar- 
govia y Maristella un nombre bien escrito ^ pcre no 
señalado en los mapas que cooosoo. 

Mar matos.— Mar Negro , anL Ponto-Eazino. 

MÁRMORA (la).— Mar de Bfármara, anL Propon t ide. 

Mar vbrmbjo.— Mar Rojo. 

Matarba.— Matfaerea , villa ó lugar 4 una kgoa del 
Cairo antiguo ó Babilonia, donde cataba la huerta de 
ese mismo nombre que prodocia el bálsamo de Babi- 
lonia; residencia de la Virgen María en so huida i 
Egipto, según la fiibula piadosa y los Evangelios ap4- 
crifbsL 

Maus (castillo de).— Emaus, estación entre JaA y Je- 
rusalem, NicópoUs. 

MBCA(la). 

Meca ( puerto de la ).-<2ida ó DJeda. 

Medina.— Mesina. 

Medina.— De (astilla ó del Ompo. 

Mediterráneo (mar). 



GBOGRAFICO. 313 

MELUNEB-^MalinM, Mequelea , J#«eAe/M. 

Menorca. 

Mequblen.~Mi1¡m8. 

Metelun.— Meieilino, Mytíleoe, ant Leiboc 

M191NA:— Antigua MÍBiniai hoy parte de la Sajonia, 
Meissen. ' 

Milán. 

MiSTRE.— Una de las trei grandes pueblas ó coartelei 
que componían eLCairo antiguo ó Babtkmia , coo Ba- 
bilonia la nueva y Cairo. Amaro Centeno en so Libro 
de las cosas de Oiente le llama Meser; ambas formas 
e<iuivalentes á Mizri y Mizraim. 

MoDON.—Puerto en la Morea ó Peloponeso. 

MoNFERRAT.— Moníerrato. 

MoNGiBEL.~Mongibelo, Monte Gibeilo, el Etna. 

MoNRREAL. — Monreale, junto á Pilermo. 

Montaña nkcra.— Monte Ararat, en la Armenia. 

Monte santo.— Monte Athoa, frente á la isla de 
Lemnoa. 

Mora VI a (marquesado de). 

Morsa.— La ant. Acaya ó Peloponeso. 

N. 

NÁPqL.-N<polea. 
NiülBONA ( golfo de ). 
Nazarbt. 

Negroponto (isla de).— La ant Eobea. 
SESiUHGA,^NordIÍHgreHj en Bebiera. 
Nernia.— Nerni , junto al rio Nare ó Ñera. 

N19A DE PROHENCIA.— Niza. 

NicOMiDiA ( golfo de).~Golfo de Nicomadia. 
NicosiA.— Opltal y corte del antiguo reino de Chipre, 

Njrcroxia, 
Niijo(el). 
StRvnBKRCA.—Nuremberf. 

NORMANDÍA. 



314 VOCABULARIO 

NuMEQUfc, Ó NUEVO-MAYO.— Nimega, Nijmegen, 
NuNGESTAD.— Viener-Neustad , al S. de Viena y cerca 

del lago Ntmnedl. 
NuRUBCA.— Noruega. 

o. 

Océano. 

Olanda. 

ÓLM06.— Ulmén, Ubmta Wurtembtrg. 

Orbin.— Urbin , Urbino. 

P. 

Padua. 

Padul ( el ).~E1 Palude ó marismas cercanas á Padna. 

Palermo. 

Pakayso terrenal.— arélasele situado por entonces 
al S. de Egipto y que el Nilo era uno de los cuatro ríos 
quCf según la Biblia, manaban de él ; esto no obstante, 
se hacían proceder del mismo punto otros grandes 
raudales 'del Ásts. Pero IX Antonio de León Pinelo 
en su Paraíso en el Nuevo^Mundo , libro interesan- 
tísimo y voluminoso , demostró, con el éxito que es de 
suponer, que el plácido y divino lugar (cuyo mapa 
bosqueja) se hallaba en el centro de Sur^Améríca. 
Tiene, sin embsrgo, algún fundamento el primer 
error; los abisiniosdesignabah todavía con ese nombre 
en Hi lengua, á principios del presente siglo, una de 
los parajes mis fértiles y deliciosos de su imperio. 

Párenlo.— En la costa occid. de la pen. de latría. 

París. 

Parma. 

Pátr AS ( golfo de ).— <>olfo de C9rinto ó de Lepanto. 

Pati.— Patti, puerto al N. de Sicilia. 

Pelegrino ( monte ). ^ Junto á Palermo. 

PENTÁPOUN.^Mar de Pentápolis , Muerto ó Aafaltites^ 

Pera.— Gran arrabal de Gonstantinopla con titulo de 
ciudad , antigua Calata. 



GKOGRAPICO. 315 



PEROtA — Perott, 
Pbksia. 

PÉSAftO. « 

Picardía. 

Piedra SAiiTA.->PietraMnta , cotU de Totcana. 

PÍFAin(Gabo de).— Cabo de^S. Pifani ó S. Epi£uio, 

ó cabo Saliíana , al O. de Chipre. 
Pisa. 

Pisa (rivera de).— El Arno. 
PLACBN91A.— Piaoenza. 
Po(el). 

Po^.— El Poatelk) , braio del Po que pasa por Ferrara. 
PoloAa.— PoloDía. 
Portugal. 
Praga. 

pROHBNaA.— Provenía. 
Prusia. 

PUDIA, LA PULLA.— Tierra de Labor ó de Otranto. 
PUBRTO vÉNERi8.—Portovéncref costa de Genova, jnn- 

toáSpeszia. 
Ptstota.— Pistoia, Pistofa. 



QUARENTncA( monte de la).— En el valle del Jordán, 
jomo á Jerioó, asi llamado por los coarenta días que 
allí ayunó Jesos. 

R 

Rama.— Rhama , RamUie , entre JaAi y Jcmsalem. 
Ras.— Arras, ciudad en la Picardía. 
Recrba.— £r«lr/í, Eregli, ant. Heráclea. 
Regale.— Reggio, en la Calabria. 
RsTEifA.— Ravena. 
R/mino.— Rfmini. 
RiN.— Rh¡n,/M«/ff. 



3l6 VOCABULARIO 

RODAS (isla y ciudad de ). 

Roma. 

Roman/a.— Antigua Tracia , hoy Romelia ;— < canal de), 
estrecho de los Dardanelos, canal ó braao de S. Jorge, 
según algunos geógrafos , ^g-ar de loa tnreot ;— ( es- 
trecho de), el Bosforo. 

RoXBTO.— Roseta , en Egipto. 

RoxiA, RuxiA.— Rusia. 

Rtxabaque (mar de). —Todo el mar de Aaov ó AaofT, 
ó sólo su parte meridional á contar de la ant. isla de 
Alopecia (hoy cabo Dolgaya), se ha llamado en tiem- 
pos el mar del Azabache (Mari í^WlefO^ocAe qat leo 
en el mapa general de Europa de A. Ortelio, ed. cas- 
telbina de Anvers, 1612), sin duda por la población 
de Azabetis (hoy Achnev), situada en sn costa oriental, 
de quien tomó ó á quien dio nombre aquella sustancia 
mineral («(« negro, engendrado de la potreAcdon, y 
jSrrtovf cicru yerba), variedad de lignito ó carbón 
de tierra , dura, compacta y vidriosa; yo creo, pues, 
que TaAír quiso referirse con sn mar de Ryxabaqoe á 
la mitad austral del de Axoff , reservando su denoml- 
pación de mar de la Tana i la porción septentrional 
únicamente, ó sea el golfo de AzofTde las caitas mo- 
dernas. Y si esto no es , por las sefias que da, no atino 
cuál pueda ser el tal mar de Ryzabaque, mucho mé* 
nos suponiendo, como supone, que sus aguas, las del 
Caspio y las del de la Tana todas son del Tánais ó 
Don, que procede del Paraíso y corre por la Persia 
viniendo de la India mayor ; errores de los más crasos 
que cuenta la antigua geografía. 



Sabada.~I.os Santos Baños, junto á Basilea, nombre 
que Tafiír acaso debió haber terminado en haden 6 
bad y no en bada. 



CBOGRATICO. 317 

Sabota. 

Salamanca. 

SALMOTRAaA.— Ant. región comprtndida «1 el im- 
perio oe Xfcbieoode* 

Salomic. —Salónica , TeeaMoiea , SeUmiki. 

SALUUKEft A. — Salobreña. 

Sam lOcab.— San Ulcar de Bamroeda. 

Saiit jorgb (monaaterío ás).^Betkuobe^ Bethnópo- 
lía, Ee»ímebala^ DióspoUs, Lidda, estación de pe- 
ragriaoa en el camino de Jemnlen á doa millas de 
Rama ; Breidembach en sn Viage á HeiTa-Sanu le 
llama ciudad de Lidia. 

Sautpbdio (castillo de).— Hoy Budrun^ en la Ca- 
ria (Turquía asiática), sobre el promoolorío Pc- 
tronia 

SAMSUEft A. — Xixonia , Sacsonia , Sajonia. 

Santa mau'a (cabo de).— Hoy c de Baba. 

SANTiAOO.*-De Galicia. 

San Tocakdo— £1 Si Gotardo 

Saona.— Sawna. 

SAPnN9iA (isla de).— Sapienza , adyacente á la Morca, 
la principal de las cinco del grupo de ese nombre, an- 
tea ialaa OEnnsas. 

Satalías (golfo y cindad de).— SeteUas, Samlia, Se- 
telicea, Adalia. 

Satlam.— (^ilan 

Sbgovia. 

Seviula. 

SiLiGí A.— Silesia. 

SlNAT (monte;). 

SODOMA. 

Stalato.— Spalatro, Eipalato. 

Sr AATirnrro (cabo de). * 

Stlan» A. — Saetlandia. 

SuB.— Gosia da Syria entre Bcymt , Acre y Zor ó Tyr* 

la ant. Tyio; poede aeraaimismo Armr, ant. Apo- 

llonia f entre Jafa y Cesárea. 



320 VOCABULARIO GEOGRÁFICO. 



XAMO.^Sámo&, una de las islas spóradet. 
XixoNiA. — ^Sansueña , Sajonia 



YaifA. 



Zaira.— Zara, en la Dalmácia. 
Zona quemada.— Zona tórrida; creíase entóocei ^e 
todo el Sur de África estaba comprendido en ella. 



'^'^r^ 




ILUSTRACIONES Y NOTAS 

Á LAS 

ANDANQAS É VIAJES 

DE 

PERO TAFUR. 



^ CATÁLOGO BIOGRÁFICO. 



Abano (Pedro de).— Llamado en latín Petrae de Apo> 
no y tanibien PeCins de Pidna. Nació en Abano 
cerca de Pádua en 1346 y moríó «n i39o. Gomo la 
de todoa loa célebreealquimistae y astrólogoa de aqnel 
tiempo, m biografía ea on tejido de realidades y filbu- 
iaa y tu vida ana alternatÍTa de azares y misterios, que 
terminan en el soplido de loe heréticos, impíos y en- 
diabladoa. EÉtndió el griego en Constantinoplay las 
matemáticas en Pádua. Profieaó la medicina en sn pa- 
tria con gran prestigio , ajostándose á loe preceptos 
arábigos , en particular los de ATerróes, cnya doctri- 
na admiraba. Á su fama de sabio iba anida la de avaro; 
rcaistfase á hacer ningnna cora qae no se le pagara 
espléndidamente; al papa Honorio IV le exigió 4,000 
docadosdiaríos por asistirle. De aqnf tomaron pretexto 
sos émak» para perderle, y acusado de poseer la pie- 
dra fiMaoM , es decir, acosado por los ignorantes de 
poseer la ciencia, Tino al fin á caer en manos de los 
inquisidores, y hubiera sido entregado á las llamas , i 
no morir miéntm su proceso se instmf a. La sentencia 
se hubiese cumplido, sin embargo , en su cadáver, si 
un amigo no le hubiera exumadoy escondido. Los in- 
quiaidorea, entonces, á Alta de otro cuerpo de delito, 
dicen que quemaron su retrato en la placa pAblica. El 
Senado de Pádua hubo de resarcir á la memoria del 
ilustre médico de aquella injusticia, reponiendo su 
efigie ó bnho entra los de Tito Livio , de Alberto y 
Jonio Paulo, acompañado de loa cnalea la vio TaAtr. 
Se dice de este mágico famoao que de tal modo le re- 

31 



322 CATALOGO 

pttgnabtn la leche j los quesos, que le bastaba verlos 
para accidentarse y caer en violentas convulsiones. 
Cuéntase también que al morir dijo: «me be dedica- 
do á tres nobles ciencias , de las cuales una me ha 
hecho sutil, otra rico, otra embustero :» la filoaoña, 
la medicina y la astrología. De todas tres escribió 
varios libros, unos perdidos, otros que se conservan y 
corren impresos. 

ABffTUiuc, AuSTERUC (duqoe de)» — Alberto V át 
Austria y II de Alemania^apelUdado elllQatre (V. Al- 
BUTo, emperador). 

Alasar (MIoero Lopicin de).— Meser Obiziino ó Padno 
de Akiato, 6 da Alíate (Picino Alicato, de Zurita), 
Una vez hecha su alianza con Alf(»so el Magnánimo 
(V. Aragón, rey de), el duque de Milán, abiertamente 
'6 con groseros engaños, empezó á mostrarse hostil á 
sos protegidos los genoveses. Después de haberles hu* 
millado disponiendo á su talante del augusto prisio- 
nevo y de sus liermanos; después de ordenarles que 
auxiliasen con seis grandes naves al mismo á quien 
acababan de vencer en Pooza ; de^>ues de fingir que 
el rey de Aragón daba en cambio de su libertad la isla 
de Cerdeña, á cuya toma de posesión ayudaría él coo 
d.ooo milaneses, los cuales eran para reforzar su guar- 
nición de Genova, todavia les prohibió aceptar la 
oferta de los diputados de Gaeta que vinieron á poner 
la ciudad en manos de sos salvadores, mientras durase 
la guerra de Ñapóles. Á tanto no llegaba la paciencia 
de aquella gente de suyo poco sufrida y levantisca; «y 
como por ese tiempo Felipe María Visconti hubiese 
enviado á Genova su nuevo gobernador Erasmo Tri- 
vttlzio en reemplazo de Pacino Alciato, á quien man- 
daba llamar, V» genoveses resohrieroo aprovechar las 
ceremonias de instalación para recobrar su independen- 
cia. El antigoo gobernador habia salido al encuentro del 
nuevo, y en el momento en que los dos, entrando en 
la ciudad, pasaron la puerta de Santo Tomas, los que 



BIOGRAPIGO. 323 

la fMrdabanla oerraroD de golpe, teptrándolos ad de 
toda n gente de armas. AI apercibirte de latraicion,qai- 
fieroo hair, pero sólo lo logró Trívalzio, reftigiándo- 
•e eo la cindadela del Cattelletto, donde sehiaoflierte. 
Pacinolbé alcamado cerca del Fonateilo y asesinado; 
■D cadáTer quedó algún tiempo expuesto á los ojos del 
pueblo delante del templo de S. Sixto, mientras que la 
ciudad entera resonaba con gritos, apellidando á soa 
habitantes á Isa armas y á la libertad. Spinola, el de- 
fensor de Gaeta contra el ejército y armada del rey 
de Aragón , se puso á la cabeza de los sublevados y 
atacó á los soldados milaneses que, faltos de jefes, se 
rindieron casi sin combatir. La ciudad de Savona, con 
el ejemplo de GénoTa, se alzó también y le siguieron 
todos los castillos y fortalezas de la costa, escepto el 
Castelietto que se rindió en ^nero del año siguien- 
te. » — «Esto, dice Sismondi , fué el 37 de Diciembre 
de 1435;» y alíade en nota-~«Jacobi Bracelli, L. v. i , 3 
y Pedro Bizarro l. xi, p. 353, dicen vi kal. Jannua- 
rías (el 37 de Diciembre) , Folieta, la víspera de Na- 
vidad (34 de Diciembre. No sé de donde Muratori ha 
tomado la fecha de 13 de Diciembre que él escoje.— 
Bart. Facii, L. rv, p. 65. •• 
Alberma (prior de).— M. Jean de Lastic, elegido 
Gran Maestre de Rodas , por muerte de D. Antón de 
Flnvian, el 6 de noviembre de 1437 según Funes, el 37 
según Foxá. Residia á la sazón en el Castillo de las 
Celdas de su priorato y durante su ausencia de Rodas, 
desempef&ó interinamente. el Maestrazgo el Gran Co- 
mendador Fr. Juan Claret, y por AUeciraiento de éste 
Fr. Roberto Diana. Llegó á Rodas á primeros de di- 
ciembre de 1438. Hombre de gran valor é inquebran- 
table firmeza, pmdente en los negocios diplomáticoa, 
prevenido y resuelto en los de guerra, pero tachado de 
codicioso y malversador de los tesoros de la C^den. 
Fueron sus hechos más notables : preparar la escuadra 
que al mando del Mariscal Quirini venció la de £^pto 



324 CATÁLOGO 



en Girdot; deftodene y trinifiír át U tagoiida ftr- 
mida egipcia, qoe á príncipioe de agoeto de 1444 
de ae m b a rcó 16,000 hombres en la iala, pneo aido i 
Ródaa ooo poderosa urtUterf a y tuvo qoe levantar el 
cerco despules de rapetidoe asaltos dwame cuarenta 
diaa, de coyas resnltaa seprolongaroa las tregaas con 
Amúrates II; estorbar las ambiciones de los^€f^ de 
Garamania y Scandaloro, que intentaron dos veces la 
conqaista de Chipre; resistir la intromisión de la Santa 
Sede en la regla y asuitos interiores de la orden; aal- 
taré Rodas con sus cuidados y energía de la peste que 
en 1 45 1 se desarrolló en la vecina isla de las Ximias; 
responder con dignidad y entereza á la demanda de 
Mahomet 11 eugiendo tributo á la religión de S. Joan 
y apereibirse activamente á la guerre con el Torco, 
ibrtificando á Ródas^ en coya obra le alcanaó la moer- 
te el 19 de mayo de 1454. 

Nótese que entre la de D. Antón de Fluvian (V.) y 
la elección de Lastic media cerca de un mes, según 
Fozá (HUL de ia Rtli^. y Mil. de MaUa) y ocho 
días, según Funes (Cron. de ia órd, deS, Jímh), 
y que Tsfur pone el segundo suceso inmediatamente 
después del primero, de conformidad con los estatu- 
tos de la Orden; pero si , como parece lo más proba- 
ble, filé esto asi, ¿en qué mes tuvo lugar, en el de la 
muerte de Fluvian (octubre) ó en el de la proclama- 
ción de Lastic (noviembre)? 
Alberto (emperedor).~Alberto n de Alemania y V de 
Austria, apellidado «1 Ilustre , rey de Bohemia y de 
Hoagria. Nació en Nesmil (Hungría) el i.* de enero 
de 1398; murió en Langendorff, ó Meszmély, cerca 
de Komom (Hungría) el 37 de Octubre de 1439. 
Educóse bajo la tutela de sus dos tios Ernesto y Leo- 
poldo, que, mientras ensangretaban el docado de Ana- 
tria con sos rivalidades, se unian para apartar el ánimo 
de su pupilo de las aficiones políticas y de gobierna A 
los 14 afios, en i3 de octubre de 141 1, declárale 



BlOOlUPICO. 325 

myor de edad d emperador Seginnndo de Alema- 
nie y no tarde en oonooer las relevantes caalidadesdel 
jdiven duqnef qne á pesar de sos tutores recitió buenos 
conaefos y se formó en la escuela del célebre Gaspar 
Sdilike , coya política elevó la casa de Austria al im- 
perio de Alemania. Mostróse Albertt» en sus mooc- 
dades siempre justo f siempre magnánimo y generoso^ 
escepto con los judíos, para los cuales fué cruel. Inhu- 
mano y de uiM rapacidad escandalosa ; empresas qae 
le dieron gran nombre y lustre i los ojos del cristia- 
nimio, á semejanza de lo que aconteció con nuestra 
Reina Católica, las pagaron aquellos miserables 000 su 
hacienda y sos cuerpos; una vez hizo quemar i.3ao 
eaperantes del Mesías' entre hombres y mujeres. Des- 
posado en 141 7 con la hija ünica y heredera de Se^ 
gismundo, Isabel, casó con ella en Viena en I4aa, y 
merced á su dote era en 1433 margrave de Moravia y 
tenía por segura la herencia de los reynos de Bohe- 
mia y Hungría ; dábale además su suegro el tímlo de 
archiduque de Austria. Pero la Bohemia y la Moravia 
estaban poco menos que por conquistar ; dominaban 
allí los sectarios de Joan Huss, conocidos por los 
Taboritaa, con el famoso Zisks, el Tuerto ó el Vifco 
<Juan de Trocznow) á la cabeza y los primeros aftnes 
de Alberto se dirigieron á limpiar -de aquellos here- 
jes sus novísimos dominios; marchaba en 1424 
contra el temido caudillo, cuando éste murió súbita- 
mente cerca del castillo de Przibislaw. La desgracia, 
sin embargo, no desalentó á loa husistas, pues 
hasta 1434 no abandonaron la Moravia y la parte 
del ducado de Austria que ocupaban, retirándose á 
Bohemia, donde en 1436 el jefe de los Taboritas 
sucesor de Ziska, Prooopio Holy , sucumbió al fln 
junto con Procopio el Peqoe(k> en un combate contra 
los hiMístas moderados ó caliztinos, ganados con el 
fiívor y dinero de la Iglesia católica. Libra de este 
cuidado, Albefto, pudo ocuparse de otro enemigo 



326 CATÁL.OGO 

no menos poderoso , el Tuno, qoe oon la inration 
departe de la Hungría, deapoei de cootímias victo- 
rias en loi Principados Danubianos, amenazsba la 
Alemania toda. Marcha contra él en 1435, Ténce- 
le, y haciendo en sus huestes terrible camiceria, le 
arrofa por algunos afios del país invadido. En el en- 
tretanto, su suegro, que sintiéndose morir iba á de»- 
pedirse de su hí|a y al propio tiempo á prender á su 
mnfer, Bárbara de Cilley (V. Sbgismuicdo, empera- 
dor), pasa á me)or vida en ZnaYn el 9 de diciembre 
de 1437 y los húngaros, burlando los planes de la 
ta^gn y siguiendo los consejos del diftmto S^ismun- 
do , eligen por su rey á Alberto en el mismo mes y 
afio, y le consagran el i.* de enero de 1438, con 
la condición de renunciar al imperio de Alemania;— 
aunque después cambiaron de parecer y Alberto se co- 
ronó Emperador en Aquisgran á 3i de mayo de 1438. 
Átodo esto, Gaspar Schlike, Canciller del imperio* 
preparaba la elección de su Señor para el reyno de 
Bohemia, contrarrestando los manejos de los jefes 
husistas Lippa, Strembcrg y Podiebrsd, los cuales 
oponían á Casimiro , hermano del rey de Polonia, 
sosteniendo sus pretensiones con un ejército man- 
dado por el último de aquellos y refbrzsdo c<mi 
6.000 polacos; mas Alberto logrxS vencerlos y disper- 
sarlos cerca de Tabor y se hizo coronar rey de 
Bohemia en Praga á 30 de junio de T438. No por 
eso cedió Casimiro de sus pretensiones si trono de 
Bohemia, ni tampoco Ladislao rey de Polonia en el 
empeik» de sostener la cansa de su hermano; y la 
guerra iba á empezar de nuevo en la Silesia Sin em- 
bargo, el obispo Gnesnc, entsbló secretamente en 
Breslau negociaciones ccm Alberto^ofreciéndole la re- 
nuncia de Casimiro á sus derechos', si él por su parte 
dejaba la contienda á la libre voluntad de los bohe- 
mios en una segunda elección; la oferta fbé rechaza- 
da; en cambio prometió y juró el Emperador, para 



BIOORAFICO. 327 

Ikgtr A om avenencia linoera, qne daría n hi|a ma- 
yor Á Ladislao y la menor á Casimiro, con la esperan- 
za del reino de Bobemia en dote; parecióle bien al 
Obitpo el arreglo y estaba i ponto de concluirlo, 
cuando reaentidos loa embaladores polacos, compa- 
fieros de Gnesne, de que las conferencias se hu- 
biesen entablado sin conocimiento suyo, se retira- 
n» de fireslau y fracasó el convenio. Entonces tü¿ 
la llegada del obispo de Burgos, que con más ta- 
lento y maña hubo de conseguir, sino la paz , una 
tregua. Con este respiro pudo Alberlb 4iedicar su 
tiempo á los asuntos de gobierno interior, coiYigien- 
do los desmanes de los misteriosos tribunales de la 
Wehem y acotando su influencia, deslindando con 
una razonable división territorial los limites y estados 
del imperio y tratando de componer las riyalidades de 
Eugenio IV y el Concilio de Basilea, para lo cual se 
reunieron los electores del Imperio coa los delegados 
del Papa y los del Co%:ilio dos veces en Núreroberg 
por el año de 1438 y una en Maguncia en 1439, donde 
acordaron la Pragmática sanción germánica; si 
bien aqui atendió prudentemente sólo á los intere- 
ses de su imperio, dejando que el Papa y el Anti- 
papa Feliz V con sus respectivos concilios de Italia 
y Basilea arreglasen sus cuestiones más ó m<inos per- 
sonales. Puestos en orden estos negocios, vuelve otra 
vez sus armas á los turcos y emprende contra ellos 
una gloriosa campaña que terminó, no obstante, 
con la [úga de Semendria en la Servia. Contribuyó 
-mucho á este descalabro la disenteria que invadió 
tanto el campo de los turcos con el de los alema- 
nes, y que no trajo aquella desgracia sola, sino tam- 
bién la muerte del Emperador, victima de esa en- 
fermedad adquirida en la campaña. Dicen otros qUc 
le costó la vida su excesiva afición á los melones; y no 
faltan algunos que , como Tafiu* , aupongan qne los ve- 
necianos le envenenaron comprando algunos noble» 



3^ CATÁLOGO 

háogarot de su ejército. Tuvo doe hiiat y depA á U 
Ettipermtriz en cinta d«l que deipaes fué rey de Boiie- 
rail y de Hangria, Ladislao el FMumo. 
Alcatde de los don 9BLBS (el).— D. Martin Ferandez 
deGáRkyva, coarto Sefk>r de Chillón, qninto de Espejo 
y Lacena, hijo de D. Diego y de a* GalaUna de 
Somoiayor y Figoeroa. Sncedió á aa padre en aque- 
lla dignidad. Casó con D.* Leonor de AreUaao y 
Córdova , hija de D. Pedro Fcnandei de Córdova, 
Sefíor de la casa de Agnilar y de D.« EIyífb No^ 
fíes de Herrera. Otorgó aa testamento en Gárdora 
en 8 de marzo de 1463 , bajo de cuya disposición 
murió. Principia á distinguirse en la femosa guerra 
contra los moros emprendida por el Infimte de Casti- 
lla D. Femando, despoee I de Aragón, cuyo feliz su- 
ceso iué la toma de Antequera. Durante esa campalia, 
taló la tierra de Ronda coo Pedro de Stufiiga, Joan de 
Velaaco y otros caballeros, mientras el Infiuite esta- 
ba sobre Setenil, en setiembreáoctubre de 1407; derro- 
tó un fuerte destacamento de los granadles que sitia- 
ban á Alcaudete, haciendo una rápida salida de Baena 
donde se hallaba con el obispo de Górdova, Pero Nofiez 
de Gttzman y otros capitanes, sorprendiéndolos al ir 
á proveerse de vituallas A la villa de Alendin y tomándo- 
selas con muchos cautíTos(i409), y por óltimo, asistió 
al cerco y rendición de Anteqnera, sobresaliendo en- 
tre los primeros; si bien el Sefk>r de Bátres en su Cró- 
nica le acusa de haber andado remiso en el socorro de 
Lope Ortiz de Zdñiga, nno de los buenos cspitanesde 
aquella guerra, por coya causa murió este caballero en 
la Rábita, cerca de la plaza sitiada (1409). Este con- 
tratiempo no debió influir mttcho , sin embargo, en d 
porvenir y medros del Alcayde. Vinieron para la 
Iglesia aquellos tiempos calamitosos en que su Patri- 
monio se hallaba en poder de Ladislao de Nápdes y 
la Silla de S. Pedro ocupada por tres papas, Joan XXHI, 
Gregorio XII y Benedicto XITI, y aunque Eipafia 



BIOCRAPICO. 339 

sigtíé « aa principio i «iPadrcSanto anaril, Ftdrc» 
áeLimtipor iaiiicnciasdeD. FarnaadoeldoAMe- 
quera, yi rey deAn^ii,yckleiiiperadorSefianado, 
tmpftftado eo acatar coa loa ooniicioa de la criatían- 
dad ea aa GoociUode ta liectaora, iacUnóae detpaea al 
partido de loa firaaceaea, italiaaoa y aloaaaai, caya 
idea era aaalar loe trea PoBUfioca y elegir aa caaito 
por medio da la aotcnae ooi^regacioa raiaida al fin 
CB Goaataacia. Ibaa á aer aotobradoa eaibajadorcs 
á aee Goocilio, aicmpre por iadicacio a y coaia|o de 
D. Faraando al Joato, au bermaBo el iafiute D. Eari- 
que, Maeacrede Saatiago; D. Pablo, oMipo de BArgoa; 
Du Diaffo, obiapo de Zangoia; Diego Lopes de Eatti- 
ftiga, Jarticia mayor del 9ey, Diefo Fernandas de 
Qoifbaea, Merino mayor de Aalúríaa y loa dodares 
Jaaa Gonsalez de Acebedo y Pedro Hernaadei de las 
Poblaciooea; pero despoee (141 3) le peaaó aie^ir y 
fneron ■■títnidoa por D. Diego de Aaaya y Maldona- 
do, obiapo de Goenca; nueatro Alcayde de loe Don- 
celee; Fernán Peres de Ayala, Merino mayor de Gui- 
páseoa, fray Juan de Morales, obiapo de B^iox, 
maeatro y oonfeaor de D. Jnan II; Fernán Martines de 
Ávaloa, deán de Segoria; maestro fray Lais de Va- 
lladolid; fray Juan de Torqnemada; Jaan Fernandez 
de Peffaior; fray Femando de lUeacas, teólogo ftan- 
daeano y Pedro Fernandas, arcediano de grado de 
Oviedo. Llegaron á Gonatancia con el séquito y oatca- 
tadon que el caao pedia; preaéntanae ante el Conci- 
lio, tratan de colocarae en el asiento correapondiente 
4 la Akesa castellana, maa el embajador del duqae 
de Borgofta, que lo ocnpaba, no pereda diapoeato á 
cederlo ni ceder á las razones que templada y conas- 
menteD. Martin le exponía, y como la disputa ae alar- 
gUM más allá de lo justo y de la paciencia del prelado 
de Cuenca, áste, que era tan bombre, cuando ménoa, 
como obispo , traba del borgofion, álzale del aitial 
y da con él, nnoa dicen que en el suelo, otroa que una 



330 CATALOGO 

bóveda, por acato allí abierta, diciendo,— vaelto el 
roatro hada el Alcayde:— tyo como clérigo he he- 
dió lo qoe dd>fa; Toa como caballero haced lo qoe 
yo DO puedo.» El eacándalo de loa Padrea y d al- 
boroto de todoa Aié grande; pero loa embajadoRa 
de Castilla le sentaron delante de loa de Borfo- 
ña, con lo cnal ae aaegura, y ea de suponer, qne 
D. Diego de Anaya adquirió gran preatígioen el Con- 
cilio, donde, por lo viato, no ae e^imaban tan malas 
ana raxcmea como algono de noeatroa honrados histo- 
riadorea laa suponen, olvidándose de que en aquel 
mismo respetable ayuntamiento el arzobispo de Milán 
y d de Pisa, enredadoa en una diapota, de laa psiabratf 
paaaron á las manos y quideron eatrangularse reapee- 
tivamente A fiílta de armaa, vedadaa á su estado, por 
lo cusí, dice Sanuto, mochos se tiraron por laa Tcnta- 
naa del aalon. Zanjadaa laa diferenciaa con d de 
Borgofia, surgieron otraa de la miama Índole oon él 
de Inglaterra, y eata ves nuestro prelado quiao moa- 
trar que podfa vencer con so elocoenda lo qoe antes 
con loa pufios; y paaaron delante de loa ingleses. 
Quedaba, empero, la tercera batalla con los de Ara- 
gón ; aquí fué preciso emplear otro medio, el retrai- 
miento ; nucaira embalada se retiró del Concilio y de 
la dudad y hubo que acceder á sus pretendones para 
desenojarlos y qoe volvieran; inoorporadoa de nuevo, 
no abandonaron las sesiones hssta au término, que fué 
el ai de abril de 1418. D. Martin Feraandea de Cór^ 
dova, que al lado de su compafiero de embajada acaso 
no ludo demasiadamente como diplomático, reapa- 
rece en Castilla por los a5oa de 1420 entre los parti- 
darioe del infante D. Juan de Aragón, cuando éste los 
convocó en Peñafiel para sacar al rey D. Juan II del 
poder del infante D. Enritpie, hermano suyo y pri- 
mo del Rey, á quien hsbia secuestrado en Tordedllaa. 
Amiatadoaen Villalva áfin deaqueímlsmoafiode I430 
juanistaa y enriquistas, el Alcayde vuelve á la corte, 



BIOGRÁFICO. 331 

7 dtipiiet de Mittir en 2 de octÉbra de T499 como 
teitígo ti parto de*lt Reina en IHeicat, sirve de padrino 
oonD. Lilia deGoiman y Diego Peres Sarmiento á la 
Infinita redan nacida D.* Catalina. Ecllpaase de 
noevo liaata el alio de I43i, donde toma á laa annaa 
frente de Alendin con laa hoéttca andalnsas reonidaa 
por D. Alvaro de Lona, y á poo^, aoompaliado de mu 
hi|oa D. Alonao y D. Diego Fernandez de Gordura, 
en la fitmoaa batalla de la Higuera ó Higneraela. Éita 
bobo de aern postrera haxafia; por los añoa de 1439, 
la crónica de D. Juan II, llama D. AkNHo de Górdova 
al Akayde de los Donceles, por cuya raion ca de si»- 
poner que luego de la campaüa de Granada se retiraae 
á su ciudad natal, cediendo en vida el cargo á uno de 
aus hí|oa ; y digo uno, no obstante las expresas pala- 
bras de la citada crónica, porque genealogisias fids* 
dignos aseguran que el sucesor en la Alcaydía de 
D. Martin Fernandez de Górdova, embajador al Gon- 
cllio de Gonstancia, fué su otro hijo mayor D. Diego, 
primer marqués de Gomares. 

Alemana (duque de, pág. 2a 3, rengl. 5).— El duque de 
Austrís, Federico , que á la muerte de su primo Al- 
berto el Ilustre, ftié emperador de Alemania, III de 
an nombre. (V. Fbt>brico, este emperador). 

Albmaña (fija de otro duque de, p. aa5 , r. 9.)— Riz- 
zarda ó Ricarda, hija de Luis I, décimo marqués de 
Saluzzo, feudatario de los duques de Saboya , logar- 
teniente que ftié de ese ducado; conocido con el sobre- 
nombre de // Paciere, por la paz que conaiguió, junto 
con NlcoMs de Este, después su yerno, en el arbi- 
traje dificil de las diferencias entre la república Flo- 
rentina y el duque de Milao. No era, por tanto , esta 
tercera esposa del marqués de Ferrara (V.) hija de un 
Duque alemán, sino piamontesa é hija de Señor pia- 
montés. 

AlekaAa (fija de un duque de, p. 224, r. i3).— No era 
hija de un duque de Alemania , sino Parlssioa Ma- 



33> CilTALOOO 

latMta dt iM Malataiti de Rimiai, aegoDds iiiii|«r de 
Nicolás ni de Este. (V. FniiiUiA, marqute de). 

Albxamdria (Patriarcha de). -Éraloya en 1430 Joan XI, 
Uamado de Mako (Machemis), Jacobita, que ocnpdla 
stUa aa afioe, 11 meaei y a8 días. El añode I438 dio 
efectiTameiiie m motropolitano, ó ÁkMma, á loa abiai- 
nioa criatlanoe del inperío dd Preate-Juan. Habien- 
do redbido caitaa del papa Eogenio IV por iatenne- 
dio del P. fray Alberto, frandacanode Santa María in 
Vico Zoilo, invitándole á la nniott de la igleaia de 
AlefandrJa;oon la romana, cooteaió con otra, fccha en 
elCairoá la de aetienibre de 1440, qas ee cncaiyaroo 
de llevar á Eugenio, Andrés, abad de & Antonio y 
Pedro Diácono, célebres oradores, con on aéqaito de 
doce monies egipcios y abisinios. Libaron á Florea- 
da cuando ya eran partidos los griegos con d empe- 
rador Juan Paleogolo, efectuada la concordia rdigíoaa 
greoo-latina. Loa embajadores africanos ezdtaran la 
atendon y cnríoddad de los italianos tanto ó máa que 
la comitiva imperial que* acababa de auaentarse. El 
erudito iorentino Poggio Bracciolini, secretario de 
S. S.^ por encargo de ella, recogió de loa ezótiooS'an- 
viados varias noticias referentes á las cosas de en 
tierra, qoe puso, junto con las que en esa nrisraa época 
le suministraba verbalmente el viaferoNioolo de Contó 
(V.), al fin de su tratado De yariHate fortunan wrbit 
Ramm. 

Al propio tiempo que este patriarca había en Egipto 
otro, el Melqoita Gregorio IV. 

Alférez (el, p. sSa, r. i5)^~D. Juan de Silva, primar 
conde de GUiíeotes, Alferés mayor de D. Joan II, de 
an Gonaejo, Notario mayor del reino de Toledo, Al- 
cayde de las Ataraxanas da Santander y Mayordomo 
mayor de la reina D.* María; hijo segundo dd ade- 
lantado de Cazorla, Alonso Tenorio y de D.* Guio- 
mar de Meaeses; nadó en Toledo d afio de 1399. 
Gríado deBdetpeqnefio en casa da D. Alvaro de Lona, 



MOORAPICO. 333 

entró moy fóifm todivüi al Bcrrkio de D. Jten II en 
cftlidnd de doncel, y tmtoiy tmletlee y bneaoe habie- 
ron de eer Wm qoe á m Rey preatera, qne^oo tardando 
laa mercadea del amo tawt^uiT á loameredmiattioadel 
criado y éete dándose pricaa á merecer, á am 27 afioa 
goaaba ya de la tenencia de la villa de CiAnntei coo 
•a caetiUo y fortaleca y la )iiri>dtccion de los oficios 
de lotticia y del carago de Notario mayor del reino de 
Toledo. Bien es cierto^ qoe andaba de por medio so 
priflMr doefio y protector á quien estaba agradeci- 
disimo y hubiera acompañado en su deagrada y pri- 
mer destierro de la corte, no fueran el amor <|oe el 
Rey profesaba al de Silva y la insistencia qoe mos- 
tró por mantenerle á su lado , como si quisiera oon- 
aervar en el amigo, al m^nos, el vivo recoe^do del 
finroríto. Honróse el palaciego honrando laa ausen- 
cias del caído, y al volverse otra vex la fortuna ha- 
da D. Alvaro, para entregarle los negocios del reino 
y el albedrio del Rey, no pagó aquella lealtad con 
ménoa que estrechar doblemente su deudo y paren- 
tesco con D. Juan, casándole con D." Leonor de Acu- 
fia, hermana de D. Pedro de Acuña, conde después 
de Buendia, primo del de Luna por la casa de Albor- 
noz, como D. Juan lo era por la de Tenorio de Doña 
Elvira Portocarrero, mu|er del Condestable. Unido á 
ástecordialmente desde emónces enpoUtica, en armas 
y aventuras, le acompaña á la guerra contra el rey y 
los inftntea de Aragón en el cerco de Trujillo (I4a9)v 
y le ayuda en persona á la traza que rindió la villa. 
Teníala, y bi^ prevenida, por el Infante D. Enrique 
de Aragón un bachiller de más brios que letras, Gar- 
ci Sánchez de Quincoces, «orne boUicioso, grande de 
cuerpo á non de pequeño esfuerzo, alborotador del 
pueblo é muy arrebatado en la fiíbla;» no bastando 
toda su gente á tomarla por armas, D. Alvaro, apa- 
renta deseos de avenencia y pide una entrevista al 
bachiller, que no se oiaga, siempre que fuese en servi- 



334 CATALOGO 

do del InAutB y en ptraje aeguo ptrt él y Ymto ti 
moro cu la parte más escarpada de au aaienio; eso 
^oerfa d asmtoGoDdestable, para, ed vez de dar rehe- 
nes, demandaríos, como qoiera qne supenooa iba ex- 
poests y el tediiller le esperaba al amparo de la forta- 
lexa. Pero la nodie dotes emboscó ciertos hombres en 
ma ennita cercana al higar de la conferencia y á la 
hora cooYenida fílese para Alcayde-bachiller caballe- 
ro en ana muía y con D. Joan de Silva— éqoienoomu- 
nicára de antemano sos planes— disfiraxado de moco de 
espoela y ambos en ademan padfico y confiado. Es- 
taba aqoelen sn poesto apoyado en fioa actitud sobre 
«I montante y prevenido de arrogantes rasones, más 
la afable cortesanía y desimulada drcnnspecdon de 
b. Alvaro, unidas al atractivo irresistible de su per- 
sona, impusieron á Garci Sánchez, el cual hixo su be- 
samanos y entró en convenacion; dejóle hablar Don 
Alvaro y dióle pié para que se acalorase y le insultase, 
y tomando pretexto del insulto, abraza consigo al 
corpulento bachiller, ayúdale el mozo fingido, rac- 
dan por la barga envueltos entre las piedras y Aechas 
de los sitiados hasta la ennita y alli á mansalva le 
agarrotan y lo conducen al real; y como llevaban con 
el Alcayde el alma de la plaza , Tnijillo no tardó en 
rendirse. De gran destreza de caballería califica esta 
haiafia el cronista de quien la ideó y condufo á feliz 
término , traición la hubiera llamsdo el cronista de 
Garci Sánchez. Del cerco de Tftijilto pasó D. Juan de 
Silva al de Alburquerqoe, según paree», con el cargo 
de capitán de la frontera de Portugal, y de allí, el aüo 
de i43o, con el Rey á la de Aragón , donde supo la 
muerte de su padre , cuyo mayorazgo y casa le cor- 
respondía, sobre lo cual el Rey le hizo merced de 
la villa y fortaleza de Ciftientes con su jurisdicción 
y tierras; de manera que en la célebre campafia que 
abrió D. Juan II d año de i43i en la vega de Gra- 
•aada, pudo presentarse con los suyos y pelear por 



BIOGRÁFICO. 335 

como peleó Yalientemeate en la Puente de 
PinoB y en la iMtalbi de la Higueruela ó Sierra El- 
Tira á la Tangaardia y 4 laa órdenes de D. Alvaro de 
Lona. A flnet de 1433, se le confería una de las prin- 
cipales dignidades de Castilla, Aliérea mayor del es- 
tandarte real, y se le nombraba embajador al Concilio 
, de Baailea; encargo diftcilisimo, pues tratábase nada 
menos <|ae de escoger resoeltamente uno de los dos 
caminos que entonces se ofrecían á los negocios espi- 
rituales de Espafia, el de Roma ó el de la Reibrma. 
Verdad es, que el Alférez con su séquito nomeroso y 
selecto, ricamente encavalgado y vñtido , abrumado 
de insignias, dignificado con ceremonias y etiquetas, 
era más bien el representante del poderío, prestigio y 
grandeza que imponen por el aspecto; la diplomada y 
la ciencia quedaban para sus compafieros el obispo de 
Cuenca, D. Alvaro de Isoma; el deán Santiago , Don 
Alonso de Cartagena; el doctor Luis Alvarez de Paz, 
del real consejo; Juan del Valle, leonés, secretario 
del Rey; Fr. Lobo Galdo y Fr. Juan del Corral , reli- 
giosos dominicos y el primero Provincial de Castilla, 
todos varones de gran doctrina y asimismo con titulo 
de embajadores. Partióse D. Juan del Rey en Medina 
del Campo á principios de 1434, acompañado ya de 
brillante comitiva de caballeros, dejando ásu hermano 
Fr. Pedro de Silva poder para que gobernase su esta- 
do el tiempo que se detuviese en esta jomada; famosa, 
i la verdad, desde el comienzo y aun antes de que 
llegasen los enviados al ponto de su destino, por el 
rumbo y íaasto del Alférez y por la sabiduria y elo- 
cuencia del deán de Santiago, admiración de las ciu- 
dades por donde transitaban , envidia de los que hoy 
envidiamos (V. Burgos, obispo de). £1 lunes a 3 de 
agosto de 1434 se encontraban á dos leguas de Ba- 
sileaen el lugar de UeAstal^oriWta del £r^e«, donde, 
conforme á las instrucciones que de Castilla traian, 
hubieron de hacer parada con el objeto de recibir la 



33 CATALOGO 

miwt* del Mguro del ConcUio (qaeiio les pereció be- 
chi en regU) y de unteer diplomátieeineiite el terre* 
no, puet coD tiempo se barrante en noeeirm oórte el 
coniictoqne sobrevino. Desde el primer dia aoodienm 
á felicitarles y darles la bienveoida en persona el abad 
de Bomeval y el obispo de Beam, goipaaoo«no, 
ambos embaladores del conde de Annagnac y coo 
atento recado D. Juan de Cervantes , csrdenal de San 
Pedro y legado del Papa, ofreciéndose á salirles al 
camino para conferenciar, si les placia en ello; el 
miércoles se les presentaron loa enviados del rey de 
Francia y el jueves, arreglado lo del seguro, aban- 
donando su estación de Liehstal se dirígieron/á Basi- 
lea deapuei de comer, ««por cuanto alli los recibimien- 
tos solemnes se hacian á aquella liora.*TodQa loa em- 
bajadores y dignidades del Concilio salieron á su 
encuentro, según la ceremonia de costumbre, esceplo 
los ingleses, que se limitaron á mandar una co mi sió n 
no de la gente más escogida de su embaiada, alegando 
escusas, oidas con frialdad por parte de la muestra. 
Verificóse, sin embargo, su «ntrada asi en la pobla- 
ción como en la sala de las sesiones con toda la pom- 
pa, aparato y acatamiento debidos, pero al ir é aen- 
tarse en el logar á que creian tener derecho,— el 
primero de la banca siniestra,— encontrándole ocu- 
pado por el embajador de Inglaterra y éste;negándüse 
á cederlo, sosteniendo que el asiento de los castellanos 
era el tercer grado de la banca derecha de^jNies del 
Emperador y del rey de Francia, los re pres entantes 
de D. Juan II protestaron, abandcmando inmediata- 
mente la sala reraeltos á no volver á ella, sin que pre- 
cediese el desagravio de una aentencia á au fiívor por 
parte del Presidente y jueces del Concilio. Además de 
aquella demostración harto signiScativa hecha por 
los ingleses en el recibimiento del Alférez y los su- 
yos, ya el cardenal de S. Pedro les habla impuesio 
en la actitud hostil de los isleños, la cual se «oenoió 



»- 



BIOGRÁFICO. 33 7 

notablemente ea la solemoe despedida tributada por 
íot peraonajes del Concilio al cardenal de Santa Crtta, 
legado del Papa, que te partía para Italia; de tuerte 
que el gra^e conflicto de k» asientos, puesto que suce- 
diera en loa términos y ocasión arriba expuestos , á 
tenor de Isa relaciones m<8 razonables que del caso 
andan escritas, ni ñ¡é imprevisto ni escandaloso, como 
pretenden los más acalorados entusiastas del AlfiSrez, 
resueltos á que este caballero prosiga á toda costa las 
tradiciones conciliares espafiolas, reproduciendo en el 
de Basilea con doble aparato y valentia de acciones y 
palabras lu escenas del de Constancia (V. Alcatdb 
DS LOS DON 9ELES, el). No callaré, sin embargo, la no- 
velesca avenmra, porque sobre ser muy de nuestras ge- 
niales aficiones y, por ende, interesante, quizá la falta de 
fe me extravie y peqoe más negando que loa otros cre- 
yendo. Asi la cuenta Pulgar en sus Cl. varón», fuente 
de la noticia, esparcida después por multitud de textos, 
aimqueno todos los que cita Salazar en su Hist. de la 
Cata de Silva. «É como acaesció un dia que el emba- 
lador del rey de Inglaterra quisiese anticiparse y ocu- 
par el lugar de la precedencia que al rey de Castilla 
pertenescfa, no pudiendo este caballero [D. Juan de 
Silva] sofrir tiempo para que se determinase por razón 
lo que vela llevar por ftierza, llegó á aquel embajador 
á puestas las manos en él, con gran osadía le arrebató 
y echó de aquel lugar y él se puse en él. Visto este 
ezocso fecho en el palacio de la congregación, la gente 
de armas que tenia la salvaguarda de la cibdad se es- 
candalizó é tentaron de proceder contra él é contra 
loa suyos por haber cometido cosa de fecho sin espe- 
rar determinación de derecho. Este caballero guar- 
dada su autoridad sin rescibir alteración ensistió en su 
propósito, é preguntado por el caballero Presidente 
de la justicia ¿cómo habla osado poner las manos en 
tan notable embajador é de tan grand Príncipe como 
era el rey de Inglaterra? con ánimo no vencido le res- 

22 



338 CATÁLOGO 

pondió: digoot, PretiderUe, que cuando padetce 
defecto la ra^on no deben faltar manos al cora' 
jon. É por sa gnn osadía junto con su buena razón, 
ftié guardada la préemincncta del rey é la honra del 
rcyno, á ñié amansado aquel escándalo. «—Debo ad- 
vertir qae esta hazafia, que en mi concepto lo es 
únicamente del estilo del gran prosista castellano, se 
cometió en perjuicio de tercero, el t)ean de Santiago j 
de Segovia D. Alonso de Cartagena, el coal, como 
tengasumencion en el presente Catálogo, contestará 
con hechos que pongan en duda , no sólo la exactitud 
de Pulgar, pero de cuantos han narrado después, alte- 
rándole, la empresa del Alférez. — ^Al cabo de dos años, 
D. Juan de Silva, dejó su disputado puesto en el Con- 
cilio, regresándose á Castilla y siendo recibido en liles- 
cas por el Rey en noviembre de 1346, que con nuevas 
mercedes mostró su reconocimiento á los servicios 
prestados por el Alférez en su legacía. En 1443 era 
Mayordomo mayor de la reina D.* María; diez años des- 
pués tomaba parte en la guerra de Aragón y se apo- 
deraba de Viilarroyay Villalucnga. Muerto D. Juan II, 
como •entendió tantas veces con grandes trabajo» 
del cuerpo y del espíritu en concordar al príncipe 
D. Enrique con su padre, mitigando la Indignación 
que el padre tuvo contra el hijo y desviando las si- 
niestras intenciones que había de ana parte y de la 
otra,» Enrique IV le confirmó en todas las mercedes 
del rey D. Juan y en abril ó mayo de 1455 le dio 
además el título de conde de Ciíúentes; pero el de Al- 
férez no le usaba ya por ese año, que su hijo D. Alon- 
so había tenido esta dignidad por el infante D. Enri- 
que, antes de que gozara la corona, y quiso conservár- 
sela en vida del buen embajador á Basilea. Viejo y 
como pocos honrado, D. Juan de Silva, el año de 1460 
se retiró á su casa de Cifuentes, fpara hacer por m 
salud espiritual después de haber hecho tanto por la 
temporal de los reinos de Castilla, ■ ocupándose de 



BIOGRÁFICO. 339 

paio en colocar fioblemente so di^síma prole. La 
muerte le alcanzó en Toledo el 17 de setiembre de 1464; 
diótele Kpiiltura en la capilla mayor del monasterio 
de San Pedro Mártir de aquella dudad y posóse sobre 
eUa su bulto armado y de rodillas con la bandera real 
en la mano y un epitafio donde se lee:... • y le enWó al 
Concilio que se celebró en Basilea de Alemania afio 
de 143 1, el cual [el Alférez] con gran representación 
y orgullosas obro, su autoridad mostrando, con U 
contradicción de los ingleses, la silla del quitada y 
primero á nuestro Rey y á sus reynos usurpada Taro- 
nilmente la defendió y reformó, etc. 

Alpon (rey D. , p. I43, r. 16).— D. Alfonso VI, el Vale- 
roso, hijo segundo de D. Femando I y de D.* Sancha. 
Nació en io3o; murió en 1109. Emprendió la con- 
quista de Toledo en 108 1 y la ganó en io85. 

Alfonso (Rey D., p. 4, r. ii).~D. Alfonso XI, hijo 
de D. Femando IV el Emplazado y de D.* Constanza 
de Portugal. Nació en i3io. Murió el s6 de marzo 
de i35a Perdió á Gibrahar en 1 333; en setiembre 
de 1349 trató de recobrarla, pero murió áloe seis mt" 
ses, vfctima de la peste, sin conseguir su objeto. 

Alvar Bz db toledo (D. Femant).— Llamado el 
Tuerto, cuarto Señor de Valdecoraeja, Adelantado 
de Cazorla, conde de Alba de Tormes, primero de 
ese tirolo; hijo de Garci Alvarez de Toledo y de Doña 
Sancha Sarmienta Dióle Pulgar honra y fama acom- 
pañándole con los Claros varones de Castilla, pero 
más se cuidó de ensalzaraquellas que de narrar y avalo- 
rar sus hechos con la historia. Retoña en D. Femando 
la inmemorial estirpe toledana con savia tan generosa 
y abundante, que desde mozo puede emprender y aca- 
bar hazañas de veterano, ganándose la afición y pa- 
trocinio de so tio D. Gutierre, el obispo de Palencia, 
aquel buen obispo que. entraba en batalla aAorra</o 
defaldcu, para dar en los moros con más desemba- 
razo. Empezó sos armss en la villa frontera de Re- 



340 catIlogo 

qttcM, donde el rey D. Joan el II le mtndó tmu de 
cq>itaii de ciertí gente contra It del rey de Aragón, é 
hiio tanta guerra á k» de Valencia, que les tomó i 
Xalante y á Teresa, i Sahara y Jarafiel y les tomara 
más Tillas y fortalexas y lagares, si acordados D. Joan 
y D. AUboso no hubiesen tocado á retrahcr, ceaando 
por entonces en la guerra, que no tardaría en reno- 
▼ane. El botín fué rico, los trofeos gloriosos, y entre 
eUos contó los dos pendones, principio de la noble w- 
reola del antiguo blasón de los Toledos, qae bien 
puede decirse, en aquel tono honrado de Cervantes al 
hablar de sos heridas, que le costaron un ojo de la 
cara, pues al ganarlos hubo de perder el que le tbUó 
sn apodo. Probado el corazón, ensayados los bríos 
favenilcs contra las huestes, hemsnas para él más que 
enemigas, de Aragón y Valencia, pasó sin denranso á 
darles me)or empleo, acaudillando quinientas lanzas 
sobre las fronteras de Granada en la de Écija, de la 
cnal el Rey le nombró capitán en agosto de i43aAlU, 
con D. Juan Kamirez de Guzman, Comendador ma- 
yor de Galatrava y con D. Pedro de Narvaez , Alcaide 
de Antequera, corrió la sierra de Ronda, llegando 
hasta esa Tilla, al pié de cuyos moros se mantUTotodo 
un dia, brindando á so guarnición oon el combate, 
hasta que avisado del trance en que se hallaban el Co- 
mendador mayor y su gente, los cuales enfiraacados 
en el robo de la villa de Iguálela, antes que acordaron 
Tíéronse eUTodros por un golpe de moros, Tino en 
sn auxilio i tiempo de saWar la hueste, pero noá todos, 
qoa entre moertos y heridos perdió d Comendador 
bien ciento de los suyos. Allí, poco después, él solo 
oon sos lanzas, no temerario sino seguro de su esñierzo 
y Talcntia, al azar de alguna empresa sefisiada se en- 
tró por tierras de Málaga, sTcnturándose hasta la costa 
y Tecindad de aquel puerto, jionde prevenido con 
tiempo el enemigo le preparó la emboscada ó victoria 
del ExerqnÜL 'En d fondo de un valle, con el mar á 



BIOGRÁFICO. 341 

U espalda, cubieitu Us alturai de mochedambre de 
moroe j por única salida una hoz angoeta 7 escarpada, 
la saWadon ni la defensa paredan posibles^ No 
l>ara IX Femando de Toledo, que sintiendo decaer el 
ánimo de m gente: •Cabatlerot, di)o, e» íal Imgrar 
mo9 ka pmesio la fortma^ que si Hnmos cobardes 
tenemos cierta ¡a mmerte i el cautiverio, é ti somos 
esforzados podrá ser cierta la vida é la komra.,». 
É inntando á gran priesa la obra con las palabras se 
apeó del cavallo con hasta treinta hombres de armas é 
pAMMe con elloe en squel portillo é mandó salir sn 
gente á prisa mientras é\ contenía á los moros.... é 
loa que sallan sólo peleaban ya con los que fallaban 
delante y aquel caía muerto que menos esílierxo tenía 
peleando.» Y así sacó su gente á campo abierto y en 
aahro. Es notable el contraste que forma la homériea 
narración de Pulgar oon las frases indiferentes de la 
Grtteica de D. Juan 11 al dar cuenu del hed» del 
BcarqitüL «En este año (i43o) fizo Femant Alvarez 
otras muchas entradas, pero non ñieron tales que sean 
dignas de escreTÍr, salvo una en que llegó muy cerca 
de Málaga, é salieron los moros á pelear con él 6 flie- 
ron los moros desbaratados, é fueron muertos veinte 
moros de á cavallo é presos ochenta de á pié é de los 
cristianos no murió ninguno, aunque fueron muchos 
iBrídoB.» Estas entradas y correrías con su aparato de 
talas-y robos eran escaramuzas, preludio de la cam- 
palia que luego en I43i se comenzó en la vega :de 
Gnmada con formidables aprestos, ejército poderoso 
é incontrastsble pujanza, propósitos de mucho para 
cumplimiento de poco; campaña peregrina que aban- 
dona el vencedor á su primer yictoría, la renombrada 
de Sierra-Bvira ó la Higueruda. En ella tomó parte 
Femant Alvarez al lado del obispo de Falencia; pero 
despuesde ella tomáronla también, según parece, tío y 
sobrino en la intriga contra D. Alvaro de Luna, fra- 
guada en el mismo campañento al calor de la envidia 



34^ CATALOGO 

ó de te indignación que suscitara la oondocta del fií- 
▼orito en el negocio de aquella guerra, porque fenecida 
de sdbito, una vez levantado real y derramada la gente, 
el Rey les mandó prender en Zamora en fiebrero de 1432; 
el Obispo con el conde deHaro, comprendido también 
en el mandato, legraron escapar por el pronto, mas el 
Sefior de Valdecomeja, ó no podo, ó no quiso recurrir 
á la fíiga, y bajo la guarda de Juan Rodríguez Daza 
filé destinado al castillo de Umefis, dónde el retórico 
consuelo de una carta del marqués de SantiUana ali- 
viaba sus hierros, mientras la libertad venia, que no 
tardó, pues á los once meses el Rey se la devolvía con 
aa favor, invitándole á que se presentase en la corte. 
Dos afios estovo en ella mostrándose tan fino palaciego 
como capitán valeroso en la frontera, al cabo de los 
cuales, fenecida la tregua coa loa moros de Granada, 
por orden del Rey marchó á la de Jaén al frente de 
seiscientas lanzas, á renovar las glorias de Valencia y 
de Málaga. Las tomas de Benamanrel y Benzalepia, d 
generoso socorro prestsdo á Diego Manrique en la de 
Huesear y el asolamiento de cien torres y atalayas, 
Alerón sus hazañas durante el año de 1434. El de 1435 
inauguró con la escalada de Huelma, golpe arrojado é 
inútil del que bien pronto le resarce la suerte en la 
£unosa entrada de Guadix, cayos lances y peripecias 
detienen un largo capitulo la pluma sobria y come- 
dida de BU primo el Señor de Batres. Durante las jor- 
nadas de la frontera de Jaén la .fama del Sefior de 
Valdecomefa se extendió por extrañas y luengas 
tierras; de Francia y Alemania vinieron á comba- 
tir á su lado y á recibir de sus manos sobre el cam- 
po de batalla la orden de caballería; caballero armó 
también al pié de las escalas en HueUna al culto y 
valiente doncel Diego de Valera, uno de los pri- 
meros que subieron por ellas. Volvió á la corte nues- 
tro esforzado capitán cuando, castigados y conte- 
nidos los fronterizos granadles, arreciaban los distiir- 



BIOGRÁFICO. 343 

bios j contiendas promovidas por los infiuitet de Ara- 
gón; mantúvose fiel á su Rey y al Condestable, de cuya 
casa era y de quien recibía continua ioldada; en el 
seguro de Tordesillas figuró en la compañía del es- 
clavo Monarca, y terminado el trato vergonzoso lla- 
móse ya Conde y Señor de Al va de Tórmes. Esta villa 
era de su tio y perteneció al infante D. Juan, después 
Rey de Navarra; por ella y sus rentas se dificultaba 
enormemente el concierto de Tordesillas y por via de 
transacion, sin duda, hubo de cedérsela el terco de 
D. Gutierre; nó dejársela en herencia, como quiere 
Pulgar, que D. Gutierre murió en 4 de marzo de 1446. 
En la de Olmedo (1445) el conde de Alba socorría 
a) D. Alvaro de Luna en uno de los trances más apu- 
rados de esa batalla, y poco más tarde en ese año era 
todavia del Consejo reunido en Madrigal, para trataj 
sobré la desobediencia del príncipe D. £nrique, aun- 
que no fué contra él sobre Aticnza, pidiendo licencia 
para retirarse á su estado por no necesitarse de su ayu- 
da en aquella empresa. Pero en 1448, queriendo D. 
Alonso de Fonseca, obispo de Avila, amistar á D. Al- 
varo de Luna con D. Juan Pacheco y los partidos de 
entrambos, ju2gó necesaria y aconsejó la prisión del 
conde de Alva y se llevó á efecto en Tordesillas por 
orden del príncipe D. Enrique y mano de D. Juan de 
Haro, dindolc por cárcel, primero la fortaleza de Roa, 
luego el alcázar de Scgovia, bajo la guarda de Diego 
de Villasefior, criado del marqués de Villena. A se- 
guida, el mismo Príncipe fué á tomar las villas y for- 
talezas del conde, dejando á la condesa D.* Mencia 
de Carrillo la villa de Salvatierra. Toda la nobleza 
castellana se indignó con esta prisión, teniéndola por 
obra del Condestable y Maestre, del cual y del Rey 
siempre habia sido el conde fiel y consecuente amigo, 
idesde lo de Granada. «Este infortunio, dice Pul- 
gar, sufrió con buena cara mosttando corazón de va- 
ros, pero quejábase gravemente de haber recibido 



344 CATALOG O 

a^nel dtfto por votiníudl y rodeo del Meertre de Sn- 
tia^, confiando del é habiéndole fecho ohru de ami- 
go. Foé hombre deaeoso de alcanxar honra é la pro- 
coraba por todas las Tias qoe podía; tenia la cobdicia 
eomim qae los hombres tienen de haber bienes é ira- 
balaba por loe adquirir. Era hombre liberal así en el 
distribuir de los bienes como en los otros negocios 
que le ocurrían é sm empacho ninguno daba ó deter- 
minaba presto lo qoe había de facer. En algunas cosas 
era airado 6 mal sufrido^ especialmente en aquello 
qoe entendía tocarle en la honra, de lo cual se le si- 
gttieron algunos ddMtes, gastos é fetigas. Era hom- 
bre de boen cuerpo 4 de fermosa disposición, gracioso 
é palaciano en sus flU>las , era de boen entendimiento 
7 caballero esforzado. Doró en la prisión do estaba 
hasta que el Rey D. Juan murió é reynó D. Enrique 
ra fijo que le puso en libertad é restipiyó todos sos 
bienes, é después de soelto "en honor é prosperidad 
algunos años hasta qfie murió (hacia los de 1460] ea 
so casa, conosciendo á Dios é dejando á su fi|o su casa 
é patrimonio mucho más acrecentado que lo ovo de su 
padre.» 

Ángulo (Femando de).— Natura! de Córdova, hijo ter- 
cero de Alonso Martines de Ángulo y de D.* Aldonxa 
López de Córdoya, Qavero de la orden de CalatnTa 
y comendador de Castilseras, de las casas de Gór- 
doTa *y de Villaíl'anca, durante los maestrazgoa de 
D. Pedro Girón y de su hijo D. Rodrigo (143 5-1481). 
Dióle el hábito el Maestre D. Luis de Guzman, y coan* 
do éste obtuyo del Papa dispensación para casarse 
(como lo hicieron él y loa demás caballeros cansados 
del Toto, no obstante lo qoe asegura Rádea y An- 
drada) contrajo matrímoDio con D." Juana de Orba- 
neja, de la cual tovo dos hijos y dos hijas. 

AüOULO (Juan de).— Natural de Córdova y qukito hijo 
de Alonso Martines de Ángulo y de D.* Aldoosa 
López de Córdova; Alé Alcaide de los Alcásarea de 



BIOGRÁFICO. 345 

Córdovt y TeinticMtro de en cioded; ilrvió al rey 
O. AMweo V de Aragón en la oooqiiitta de Nipolet; 
eono TalercMO capitán hacen memoria de él Zorita en 
■Qi Anales y la crónica de D. Joan 11, qne le llama 
Moaen Joan de Angnb. Eh 5 de febrero de 1449 
catufo por el Rey de Aragón y con el hijo del Rey de 
Navarra aobre Goenca, cuando la fiunoea defenta de 
m obispo D. firay Lope de Barrientos. Á sa tnelta de 
los Santos Lugares, casó con D.* Cstalina SaafisA« y 
Lana; de ella nnro un hifo de su mismo nombre, qne 
le sncedtó en la veinticoatría, otras tres más y dos 
hembras. 
Aquiuu (Patríarcha dey.— Laia II de Teck (Tiechio), 
htegaro, elegido en 14T1 coando la faiTasion del 
Friul por sos paisanos. So seftorfo, mixto de temporal 
y eterno, era al propio tiempo qne la llaTe de ItaUa nn 
p neat o avaniado de Roma hacia Alemania, un espia 
de loa lombardos, y un vecino molesto de los renecia- 
«os; por tanto, de existencia azarosa y diflcil gobier- 
no, enmedío de loa embrollos politicoa y de las goer- 
ras de cada día sucitadas por los encontrados intere- 
ses y smbiciooes de papas, emperadores, repttbllcas, 
sefiores y antdottieri. Cuando la señoría de Venecia, 
apartándose de so política tradicional, quiso dominar 
en tierra como dominaba en los mares y se metió de 
lleno en los asuntos del emperador Segismundo, del 
dnqoe de Milán y del enjambre de tiranuelos sus veci- 
nos, el Frínl se hallaba dividido en dos bandos, nno 
afecto á la SeSoda, otro al Imperio acaudillado del 
patriarca Luis con el favor de sos naturales los hdn- 
garos. Comenzó la guerra en aquella comarca; Segis- 
mundo, entretenido con los bnssistas, no pudo acorrer 
á sn aliado, y aunque éste con el socorro de sos paisa- 
nos sostuvo honrosamente la campafia, la suerte y la 
ventaja de los contrarios eran tales, que ganándole una 
á una sus ciudades le reduferon á encerrane en Udi- 
ne, baluarte del sefiorlo. Asediada eürechamente, la 



34^ CATALOGO 

guarnidoo y habittntM tníaron desde luego de reo» 
diñe; opúsoee el Patriarca, pero prevalecieodo la 
voluotad de los sitiadoa, tuvo que huir y refogiarse 
eatre suaamigoa loa condes de Goritz. Udine abrió «ns 
puertas á los venecianos el 19 de Judio de 1420; en pos 
déla entrega de Udine vino á 5 de agosto la de Aquilea 
y con ésta el Patriarcado entero i poder de Venecia. 
Luis, entonces, perdida toda eif>eranza en las armas 
tercenas, acudió al papa Martin V ; mas los emisarios 
de S. S. sólo pudieron alcanzar de la Sefioria para su 
protegido una renta de 3.ooo ducados, con la jurisdic* 
clon de U ciudad de Aquilea y de las villas de S. Vito 
y S. Daniel, subordinada á\ patronato de la Repúbli- 
ca. Gonfonnóse el Patriarca con esa necesidad de 
aquellos tiempos de tribulación y angustia, pero re- 
aervAndose m peetore acudir d su remedio^ por cua- 
lesquiera caminoa y en cualesquiera ocasiones que 
se le ofreciesen, y á contar de aquella hora rentoTÍó 
literalmente cielo y tierra tras el usurpado patrimo- 
nio. En 1434 con el apoyo del duque de Milán aco- 
saba á la república de Venecia ante el concilio de 
Baailea, pidiendo la Integra restituciion de sus domi- 
nios, negándose á todo partido y exigiendo que en 
caso de desovediencia se la excomulgase; y si bien 
la Sefioria alegó en su defensa razones de cuenta, 
tales como el despótico i insbportable gobierno del 
Patriarca, que fué causa de habérsele sometido sus 
ciudades hasta con alegría; lo inquieto y levantisco 
del genio de Teck, siempre en querrella con venecianos 
y, cuando no, suscitándoles enemigos en los señores 
vecinos y su intransigencia al no admitir mediacio- 
nes ni del Papa, cuyo legado el cardenal de Espafia, 
D. Alonso Carrillo de Albornoz, hubo de volverse á 
Roma desairado, por lo cual Martino V vio con gusto 
la guerra que le despojó de sus estados, con todo 
eso, los PP. estimaron muy justa la demanda del Pa- 
triarca y fulminaron el anatema solicitado por éste. Le- 



BIOGRÁFICO. 347 

▼antdaelo Eogenio IV en i5 de mano de I436 y la 
Sefiorla quedo abraelu por esta parte 4 iinpenitente 
por la otra. Del Concilio llevó n pleito Luis de 
Teck á la corte del nuevo emperador Alberto el lina- 
tre, donde Tafur le encuentra por loe añoa de I438 
con ana pretenaionea en buen camino, pero la muerte 
del piadoeo monarca, acaecida en octubre de 1439, con 
la aituacton á que este acontecimiento y la política de 
au primo y aucesor Federico III trajeron loa negocios 
de Italia, aplazando indefinidamente el detideratum 
del Patriarca, le hicieron avenirae áunconcoriato, que 
3ra en las miras de la Señoría entraba el que no ftieae 
tan leonino: reconocíale por único patriarca de Aqui- 
lea y as aupremacia en laa ooaas capirítualea; conce- 
díale la ciudad de Aquilea y los lugares de S. Vito y 
S. Daniel, escepto los feudos, y 5.ooo dundos de 
renta anual; di por su parte prometía vedar el contra- 
bando, no dar asilo y fm>teccion en sus estados i los 
rebeldes y á los bandidos, proveerse de sal solamente 
en Venecia y no mezclarse en los asuntos temporales 
(18 de junio de 1445). De esa manera, concediendo la 
potestad temporal bienes eapirituales y la eapirítnal 
temporalidadea, reaultó la difícil concordia, á cuyo 
amparo ae mantuvo Luia de Teck en la semi-sede 
aquileana hasta el fin de aua diaa. 
Aragón (rey de).— D. Alfonso V de Aragón y Sicilia 
y I de Nápolea, el Magnánimo y el Sabio. Nació en 
Medina del Campo el año de 1394, (Zuaznávar, f/o- 
grio de D. Ai/oiuo V de Arag-on, dice que en Va- 
lencia, el de 1395); murió) en el castillo del Uovo 
cerca de Ñapóles el 38 de junio de 1468, á la edad de 
63 años, 8 meses y 37 días; era hijo de D. Femando I 
de Aragón, el de Antequera y de D." Leonor Urraca 
de Alburqnerque, la Rica hembra; subió al trono de 
Aragón en 141 6 y un año antes casó con D." María, 
hija de Enrique III de Castilla. El nombre de éste in- 
signe /nonarca, lleoA la historia de su tiempo; para 



34^ CATALOGO 

saber de ws hechos y admirarU», tdbnn sos paae- 
firittas; ábrase por coelqiiiera perte Icoelesquiera de 
las memorias del siglo zv, mefor las extranjeras qoe 
las nuestrss, rara es la pd^na qae no resplande- 
ce con el reflefOf por lo menos, de alipma de sos 
clarísimas haxafias. La eaencia de poético beroiaoio 
á cayo infinfo trocábanse en tnfedias los «mores, 
k d es esper a ción y el desoonsoelo en móTiles de em- 
piesas caballerescas, trasciende á los propósitos del 
ánimo Taronil ya sosegado de aquel gran Príncipe, 
poes la ambición que maduró en so alma, el norte á 
qoe se arrumbaron un espirita recto é inspirado en la 
más pora justicia, nna inteligencia culta y sublime, un 
valor imperturbable y constante, una política franca, 
elevada y tenaz, fií^ la conquista del reino más hcr- 
moao de Europa; no por ansia de necias vanagioríts, 
vulgares tiranías ó ciegas rapacidades, sino pan Uetar 
á las playas divinas de Partteope su corte de sabios 
y trovadores, y en aqnel ambiente marino, pertantdo 
con los naranjales de Sorrento, y bajo aquel cido de 
tantos Dioses ceiíirla de U eapléndída oonma de clá- 
sicos rectierdos, labrada por Homero y Virgilio deade 
la Piteúsa á la Gaprea. De la iliada del soberano ara- 
gODés, noble asunto de plomas nobilísimas, una sola 
raspsodia nos interesa recordar ahora en eacloreoi- 
miento de ciertos pasajea de nuestro viajero. El 3 de 
febrero de 1435, esterilizada por el vído y acabada 
por los crimenes, moría la angosta ramera que ae dijo 
Juana II de Ñapóles. El ray de Aragón podía ñamar- 
se so heredero y á las veleidades de Juana y á loa no- 
vfiiimos derechas del Renato de Anjou oponsr so 
adopción espontánea y solemne por aquella reina, á 
cambio de servicios tales, como haber dcpcercado á 
Ñapóles derrotando á Sforzs de Gotignola y á Luis de 
Anfoo, movido de las sAplicss de Joana en el trance 
extremo de perder su trono; pero podía ademássoa- 
tener ns justas pretensiones coo el partido que ae 



BioGRAnco. 349 

• 

graajeó entre poderoaM sefioret aapoHtaBot y ood od 
buen efércitB y ana buena eictiadrm, oon k» coalet á 7 
de mayo de 1435, mMntns el duque de Scisa, el prin- 
cipe de Tarento y el conde de Fondi ganaban para 
él loa Abnixoa y Cápua, pueo sitio i la importante 
plaxa de Gaeta, entonces guarnecida por trescientoa so&- 
dadoagenovescs al mando de Francisco Spinola y unos 
enantes dd duque de Milán á las órdenes da Ottolino 
Zoppo. Con haberle emprendido á tiempo de hallarse 
casi exaaitoa loa graneros, y haber tonudo lu^o el 
monte Orlando, uno de los que dominan á Gaeta, iba 
tan próspera la empresa, que rindiéndose los muros á 
las aitilledas catalanas y al hambre los sitiados, dstos 
antes de los dos meses, en el último apuro, pedian á 
toda costa el socorro de Genova y arrojaban de la 
ciudad loa nifios, las mujeres y los ancianos, que, re- 
chazados á la plaza, hubieran quizás apresurado la ren- 
dición de ella, si D. Alfonso, estimando la humanidad 
sobre todas las conq u istas del mundo, no les diera ali- 
mento y amparo, exponiendo su ejército á la misma ne- 
cesidad que socorría. No menos le prosperaba la fortuna 
en los negocios diplomáticos: ofreciendo su alianza 
parcialmente ora al Papa, ora al duque de Milán, ora 
á la República de Venecia, principales elementos de 
la liga opuesta á su poder y á sus designios, relajaba 
la unidad, desacordaba la armonía, fuerzas de aquel 
pacto, con las alarmas y recelos y envidias que á nda 
tentativa del sabio y habilísimo aragonés surgían en* 
ire las ambiciones coaligadas, y en suma conseguía 
que le dejaran averiguarse mano á roano con los ange- 
vinos, por lo menos mientras tomaba tierra en el reino 
napolitano con algonaa de sus mejores fortalezas, 
fiando k) demás á la providencia de los políticos, el 
tiempo. En breve le scudió y por atajo tan emboscado 
é insóIho,€omo hi intención y resoluciones del que hubo 
de elegirle para entenderse con D. Alfonso, sin faltar 
á los compromisos de la liga. Felipe Mcría Viscooti 



350 CATALOGO 

el protector de GéooTt, traidor sin necesidad y ar- 
tero por aólo el gasto de serlo, en tanto qae á las claras 
faToreclael annamentonawl de sus protegidos apres- 
tado contra el rey de Aragón, á solapo despachábale 
hacia el 33 de Jnlio an emisario de confianza, Ga- 
briel de Miralles, avisándole de aquel apresto, pan 
qoe, apercibido con toda anticipación, te foese más 
(icil derrotar á los geüoveses, cosa que á los propósi- 
tos de Visconti oonvenis tanto como al mismo D. Al- 
fonso; el cual, á fin de cerciorarse del recado como del 
número y calidad de las naves enemigas, de las tripnla- 
ciones y comandsntes y de sus inmediatos planes de 
ataque, enrió de descubierta- las galeras de Pere 
Caldea y Salvador, dos valientes patrones catalanes. 
Componíase de diez y seis bajeles entre galeas, na- 
vios y bslleneres montados por 3.400 combatientes; 
Alendábales Biagto (Blas) de Asscreto, escribano pri- 
mero y después expertísimo marino, criado del fi- 
nóla que defendía á Gaeta, y venía no menos al so- 
corro de la ciudad, que á evitar que la inmensa ri- 
queza de mercancías geno vosas en ella almacenadas 
fílese botín de catalanes; había zarpado de Genova el 
93 de julio y el 3 de agosto estaba sobre Monte Carol 
(Monte Circeo)á la vista del real de D. Alíbnso. Sapt- 
rior éste con mucho á su enemigo en barcos y solda- 
dos, y apercibido además, sin perjuicio del cerco, podo 
embarcar 6.000 hombres escogidos en catorce navios 
y once galeras encastilladas, armada de sobra podero- 
sa para correr su lance con la contraría, sin necesidad 
deis presencia y de la voz animosa del duefto; pero, 
creyéndola destinada á triunfo cierto, quiso coger con 
sus manos, más bien en son de fiesta que de guerra, los 
fáciles laureles, obsequio liberal de su fortuna, con 
coyo ejemplo sedujo y arrastró en pos de sí á sus dos 
hermanos, el rey de Navarra y el Maestre de Santiago, 
y toda su casa y corte. Híciéronse á la mar el mismo 
dia y el siguiente parecieron en las aguas de Ponza 



BIOGRÁFICO. 351 

á Tiata de la flota geoovieaa, anclada en Terraeina. 
Consta que Affsereto se apranró á mandar á D. Al- 
fonso con un trompeta cierto mensaje entre irónico j 
atento diciendo: que ellos no querían combatir con 
S. M. con quien no tenían guerra, pero iban á socorrer 
i Gaetif adonde estaban tantos de^sú ciudad ; y* qoe, 
h izóse burla de esto y por todos se daban Toces pidien- 
do la batalla 7 que el Rey le envió á decir con Feman- 
do de Cápaa, uno de sa casa : que no curase del socor- 
ro. Lució el sol del día 5 de agosto y sos rayos primeros 
encendieron ol combate, que fenecía al apagarse aquél 
en el ocaso, á cuya hora contaban los de Genova la vic- 
toria más grande y señalada que honró los fastos de su 
República; pelearon valerosamente, con pericia y sin 
descanso contra doble número de contrarios; apresa- 
ron toda la escuadra euemiga, excepto dos naves en 
qoe logró escapar el inftnte D. Pedro de Aragón; 
hicieron prisioneros d dos reyes, un infiínte, un prin- 
cipe y más de siete mil entre duques, condes, mar- 
queses,' barones y otra nobleza menuda, desechada por 
de poca sustancia y difícil reKafc. Los de Gaeta, alen- 
tados por el suceso de Penza. en una vigorosa salida 
rompieron el cerco y les tomaron el campo á los si- 
tiadores; entonces Assercto, acercando su escuadra á 
aquella plaza, á presencia de vencedores y vencido» 
puso fliego á las naves apresadas; {expléndído holo- 
causto y digna ofrenda al Dios que preside las batallas 
y dispone los triunfos! Voló el de los hifos de Liguria 
como el viento por las costas del Tirreno y en lle- 
gando á Genova la alborozó de suerte, que los gritos 
de entusiasmo y de victoria despertaron las esperan- 
zas de libertad y acaloraron el deseo de sacudir el 
yugo de Vísconti; más no era hi embriaguez del 
triunfo la que dcbia conducirles al término de sus 
aspiraciones generosas , sino el despecho y la ven- 
ganza. El duque de Milán, al saber el fracaso de sus 
planes en la derrota y prisión del monarca aragonéf , 



35^ CATALOGO 

á •cgQtdt y coa toda pranora dirigió «n amisario á 
n almirante A;B8er«to, ordenándole que ae tratase al 
auguMo cautivo con tanta reverencia oonio ai libre- 
mente pudiera mandar y ser obedecido y que ein tocar 
en Genova desembarcara los prisiooeroa en Saona. 
En honor de la verdad, sobraba el primer punto del 
mandato: Alfonso el Magnánimo, en la infimsta jor- 
nada, no aolamente conservó la entereza de m alma, 
paro también la de su noble altivez; al rendirae no se 
dio al bravo capitán genovés, sino al duque delfilan y 
safior de la escuadra que le vencía y rehusó entregarle 
sv espada, poniéndola sólo en manos de Jaoobo Gina- 
tiniani, cuya familia sefioreaba á Chios; ni ,eae doble 
desaire y el justo engreimiento de su hazafia pudieron 
en Assareto tanto como para olvidar la calidad del 
vencido y la suya y no sentir el ascendiente poderoso 
de la persona y de la palabra del monarca. Aai, pues, 
D. Alfonso de Aragón desde Gaeta á Saona, cuyas 
playas pisaba el a5 de agosto, no dejó de ser rey un 
sólo instante, y la desgracia en aquellos diaa y des- 
pués, lejos de amenguar su (A-eatigio, le engrandeció 
de modo , que bien puede decirse que no hubo dicha 
como ella. JEn Saona se hizo la distribución de prisio- 
neras; la mayor parte de éstos con el rey de Navana 
pasaran á Genova; á Pavia el Maestre de Santiago con 
el principe d^ Tarento, el duqoe de Sesea, D. ífiigo 
de Ávaloa y D. íñigo de Guevara, escoltados por Ni- 
coló Picdnino con seiscientos de á caballo; D. Alfonso 
iba á tener por cárcel el palacio de Felipe María 
Visconti. Entre tanto se mudó á Portovéneris , villa 
suya, esperó allí la vuelta de Piccinino, con él se traa- 
Udó á Pavia pare unirse al Maestre su hermano, y ro- 
deado de la flor de su corte entraba en Milán [el lunes 
1 3 de setiepibre de 1435. Recibióle el Duque como un 
vasallo á su Sefior; la Duquesa, la hija de Amadeo de 
Saboyai saliéadole al encuentro, hincó la rodilla en 
tierra y aunque el caballeroso monarca quiso apeane 



BIOGRÁFICO. 353 

|)«nlevamtrit,PicciDÍiio,qa€ cabtlgtba á talado, no 
te lo consintió. Á tenor de cMi ctíqneO flieron el hos- 
pedafe y d trato, na fiesta oootlina, tm espléndida 
y cordial como deaaooMWibrada en la casa de Felipe 
María ViMonti. Pero las maravillas de aqnel peregrino 
cantiTerio qnedan oacvecidas por el resoltado que en 
cosas mvcbo más serías prodnferon la vista y trato de 
los dos Itenosoa príncipes; el ono tímido, sombrío, 
tornadizo, crael y feo hasta el ponto de que la fealdad 
inf oyera en los actos de so política; el ofro Tállente, 
magnánimo, leal, arrogante y gallardo. La concordia 
6 tratado de 5 de ocmbre de 1435 ftié un verdadero 
prodigio diplomático, on tríonfb, algo mayor por cier- 
to que el de Panza, obtenido con el poder de las ideas 
la ftoerza de la elocoencia, el atractivo de la persona y 
maneras del monarca prisionero, sobre las miras 
egoístas y bastardas de aquel á cuya merced se halla- 
ba. El doqoe de Mflan abandonaba el partido .'anjoino 
y abrazaba resuelta y sinceramente el de so huésped y 
sus imnediatoe planes de conquista; el rey de Aragón 
daba el golpede muerte á la influencia francesa en Ita- 
lia, y abría de nn modo glorioso el camino á la domi- 
nación española. Á la firma del tratado siguió la li* 
bertad sin condiciones de D. Alfonso, del Maestre de 
Santiago y de los nobles de so séquito; ya era libre 
también por entonces el rey de Navarra ; dos de 
aquellos, el duque de Sessa y el príncipe de Tarento, 
salieron inmediatamente para Ñapóles, y al infante 
D. Pedro se le comunicó la orden de preparar y acti- 
var nuevos armamentos contra Gaeta. Á poco, colma- 
do de honra y de prescmes, el rey de Aragón con los 
suyos abandonó á MÜan, acompafíado de Nicolás Pic- 
«nino y otros capitanes con gente de armas, y por 
territorio de Plasencia y Parroa pasó áPontremoIi, de 
Pontivmoli á Spezia, y de este puerto por mar á Porto- 
véntris, donde llegaba hacia los 20 dias de diciembre 
de 1435. A^l tnvo noticia de la espománea entrega 

23 



354 CATALOGO 

de GMtaat ittfiíate D. Ptdiro (aSde 4icienbr»de 1435, 
6 MB primer dia del alio de U Natividad de 1436), 
ftttto de mi proceder geoeroéo para ooo loa ínMioea 
arrofadoc de aquella plaia; aqni aupo la rebelión de 
Genova y muerte de Obizino de Alciato (97 de di- 
ciembre de 1435, ó aea tercero dia del abo de la Nati- 
vidad de 1436), ocaaionadas de la conducta del Dnqae 

• pam con ana protegidoa, no ya Inaidioea y aleve, pero 
firancamente hoatil y conforme con loe compromiaoa 
'de 80 iftieva alianza; detüvoee todavfa á despachar loa 
negocloe más orgentea de sos reinos, entre otros la 
merced del condado de Ampnriaa ( 1 3 de enero de i436) 
á an hermano D. Enri<)ue, Maestre de Santiago, pare 
que con eaa dignidad pasase á España antea qoe espi- 
rase la tregua entre Aragón y Caatilla, y el encargo de 
la Ingartenencia de Aragón (la de enero de i436) i 
fií vor del rey de Navarra; y por último, á linea de ese 
mismo mes partíase de Portovéncria para Gaeta, don- 
de entraba el 3 de febrero de 1436. 

AnAGOW (rey D. Femando de).— El de Anteqnera, el 
Justo, tio de D. Juan U de Castilla, hijo de D. Juan I 
y de D.* Leonor de Aragón. Nació en Medina del 
Campo el 18 de noviembre de i38o. Foé tnior de en 
sobrino con D.* Catalina, madre dd rey menor, dia- 
tiguiéndoae en ese cargo por su valor, prudencia, 
rectitud y flrmeza. Jubió al trono aragonés en virtud 
del célebre compromiso de Caspe (141 1). Caaó en Ma- 
drid en 1393 con D.' Leonor Urraca de Caatilla, con- 
desa de Alburqiuerque y de Montalvan, llamada la Rica 
hembra, y después de reinar 4 aiíos no cumplidos, mur 
rió en Igualada el s de abril de 141 6. 
Aragón (seftora reyna de, hermana del rey D. Join).— 
Maria, bija de Enrique III de Caatilla, el Doliente y áfi 
D.* Catalina de Lancaster. Nació en Segovia el 14 
de noviembre de 1401; aobrevivió dos meaea á au 

marido, y falleció en Valencia el 7 de setiembre 

de 1458. Casó con D. Alfonso de Aragón en eaa 



BIOGRÁFICO. 355 

éiaátá^ is de luio de 1415. Á n Tiitnd y praden- 
cte en Im ooeie de gobierno imie un carácter apeeío- 
aado, ▼ eh e wwlff y altivo; rigió en aoMocia de n ee- 
poae, oonpado ceei toda la vida en las para Ü at^cti- 
Yat con q n i^a a de batía, más amada que m patria 
ndana, poniendo pai entreao bennano y soa coftadoa, 
atafindo el desenfreno de las costumbres con leyes y 
con stt ejemplo; «no hallaban los escritores de aquel 
siglo, dice Flores, encarecimiento que le viniese bien;* 
y esto no obstante, cuando los amores, sopnestos ó 
▼erdaderoe de au marido con una de sus damas, Mar^ 
garita de Hi|ar, herida en su coraxoa y en so honra, 
aliogó ans celos en hi muerte de la rival, cuyo acto de 
vcngana produjo en D. Alfonso la invencible antipa* 
tía que, más quesos conquistas, le mantuvo toda so 
vida apartado de ella. 

AKCHiTBCLiNon. (p. 1 6), r. i,4)i'<<^lttcnnpe Talur, aupo- 
niendo ese nombre propio del desposado de Canean, 
en el mismo error que los testamentarios de Renato 
de Aniou en 1474, cuando eacribieron este pasafe: 
¿'une de» /"^r/M, etqueiles noHre 9tigiteur Jut 
miraele en conperHon d'eam en vin e» n^eetc^Ar^ 
dtÜricHn^ y que el anónimo autor de cierta vida de 
J. C. manuscrita, al tratar de aquellas bodas de este 

' modo: 

Arechedeclin in ot un prinche 
In cele terre ou Diex ettoit 
Richet hom ett et moultavoil... 
A tes noches Ven a mené 
Arcedeclin Va apelé. 



ambos testos citados por Ducange, y á los que pudié» 
ramos afiadir otros, como por ejemplo, las Cantigas 
4e IX Alonso el Sabio, donde ese vocablo más ó mé- 
noa variado figón en el mismo sentido; lo cual prueta 
que en esos tieropoe algunas 'tr^liriiiMs cristianas 
andavan descaminadas y los eviii^iosnomuy leídos, 



35^ CATÁUMO 

pois el de San Jota, csp. s, ver. ^ dice tenainaiiie- 
mente, qoe «oomo el «rcWiriclinio^nHiaie el agna he- 
cha Tina, llamó aleflpoao, y le diio, etc» AitUtedinoft 
ó Arc hk ri tlh iBa ea el -hnyoiidoaaDv niiiMiiiiili. <«, 
'^pan hablar cao |>rapiadad, jtí^á^km^ttiábém é k- 
ehoadoffdetoa ooirridadoa'a» acoaaihanry^j 
9tgm la a nrta in» naansa; de Ap^y principe. 
'pal.^eyTjktndtcvoC) trldinku i > 

An{:<niiftM> <el de Goloaia^ p. 'n4r, r. aa; p,,s6í, 
f. M).^Tblerri « Tlieodarloo U 4» MoeiSf prcfaoMe 
de Beoft, 'aobrfno ée «u antecaaar FedanÍDOilIl de 
Saefwerde», á onya muerta^ ajkidcráadBBa detanoro 
y doffiiiilos del araoiriipadOf *¥ comprando ka mayarla 
de roitok ae tafeo aaontr á lA aedevaoantt «Im. danbril 
de 1414. Loa candnigoa y electnrea fl»:i^endidDale 
opasiefofi á Goillenno de Berg; bobo pleito que reaol- 
«M á an cqeti n nbie Joan papa XXIB^^aignMae «na 
protesta y la guerra con el apoyo daAtduliiaidoqinade 
Bei^f hermano de Onfllenno; vdnaelaa Tlüeerivy'ao- 
bre Tenoarloa^ cooügae ademtfa que Jnan- XÚl^-ya 
<8capndo del condlk» de Gonatanda, le nnndm «d- 
mlRlBlrador del oMapado de Padeaboni (a nrlnbrr 
de T4i4);deaanfcnndo enténcaaif Gofllanno, cada y 
abaldona la eontinida y -dan el eatado.tfBAeaiáatiao, 
caaándoae con An^ de Teddemborgf y de|Bndo«l|iaz 
y en au afila de Colonia i Tbierrí, que tomó po ee oi on 
de ella el año de 141 5. Prelado magnifioo, honra y 
ornamento de la igleala, oacuredó, al decir de laaeró- 
nicaa, la gloria de los más poderoeos Señores tempo- 
rales, y por so liberalidad hizo de so corte nha de las 
ináa brillantes, atrayendo A ella condes, nobles y se- 
fíoras ftodales de todas partes; reformó las escanda- 
loaaa Itecnciaa de la clerecia,pablicando (r4i6)efem- 
pUtres eatatutoa, moatrtbidose muy dfligeme' An. hacer 
obaervar y cumplir las resoluciones y decretoe del 
concilio de Constancia. El año de 143 a tomó la croz 
y la capada contra los haslstas de Hohemia; pero der- 



BCOGItÁFlCO. 357 

rotado fcr^oiisoMaMOte, acude á oiro medio máe te- 
gttro paca ertkpar la iMreffo, imtituyendo contra ellos 
ea I4a9ia eotofluie proeeeioa lUnada la Tkeopkoria. 
Ed i« daafio de 14» wríAtm ü pa t adoi al con* 
cüiodeBpBilea, eonoirríendo el 18 de marao decae 
niño a6o á la electíoa de Alberto de Habibwf o 
fvm el hnpario de Aienania, mocsfco el cual le traa- 
lada á Francfcrt, proclama allá á Fedarieo de Adí- 
tiiaf men el iiapario de Occideate el aa de febnro 
de. 1440 y Intifo le corona en AquiB^ran el 17 de juaio 
de 1441. Eá 1444 la rebelión de Soert, cindad anaeá- 
tievcoiipmidida en loa dominiea de Thieirí, y quecoo 
ei ftvorde el d«q|Be de CleTca, Juan I el BelicoM logra 
«BMndpaiaedelaraobíspadOt le privó de ana de «is 
oBBÍareefalaa; h^ro^toaMBdo partido en 144^ con el 
obispo de lVé?erts en la dieu de RatiaboDa á favor 
del onkUío de fiasilea,se atcaelaa árasdeEi^DioIV, 
4|BB fitünina contradi nna sentenoía, deponiéndole de 
in siHa de GotenUM raaa^ si ao reoobi^ á Soest, me- 
diante tratoa y mútoaa conoesionee volvió é so sede 
en T447..N0 obetante las noticias confidenciales qoe 
nocrca de mport ame m i o y costumbres nos swninisf r a 
Taítar, ladavia se oeopó segunda ^es con gran celo y 
el concurso del cardenal Cosa, legado del Popa, en la 
rdorma de las irregniaridades del clero regular y mo- 
nástico^, escribiendo él mismo ana obra expresamente 
oon ese objeto el afio de 1453. Al cabo deona prelacia 
de 48 aiíos, morió Thierri 11 el 3 de febrero de 1464^ 
defando an rebaiío y aprisco en mía situación tan de- 
plorairfe, á cansa de su genio iadependieote, batalloso 
y disipado, que los electores de Colonia determinaron 
que en adelante, sua arzobiapoe, no pudieran meterse 
goerras y pendencias sin el conloo y eqoiescanoia del 
capitulo arzobtspaL 



358 CATÁUOGO 



B 

Basura (doqoe Ebtépimo de).— No podía mt otro <|k 
Esteban, duque de BaTícra en Ingolíladt, 1^ de EHé- 
ban, denominado t*Agr€^fé 7 de Ubel de Sidlia. El 
dn c ado de Baviera lo poaeyeran en oomandita duraste 
mnclioa aSoa loa tres hijea da firtéban l'Afraffll, hatta 
que en 1392 te Iriso el repaao, titaláodoae d mayor, 
de qoiea aqol te trata, duque de BaTiera con la reei- 
deacia ó capital en Ingolatadt, el aegondo, Federioo, 
duque de Batiera en Landrimt, 7 el tercero, Joan, du- 
que de BaTiera en Munich. LudíTÍoo ó Ladwig, au lo- 
briao, debia deaer hijo de Federioo, duque en Land- 
»hm, porque loa hijoa de Juan ae llamanni BraeMo, 
Guillermo 7 Soda. 

B ALDOvmos (re7)L— Bandonfai, Balduiao ó Btídovinoal, 
primer conde de Edosa, segundo re7de JenMaIem; au- 
oadió á SQ hermano Godofredo de BonOkiii en iioo« 
Sos hechoa demoatraron que hal»to tiomado la eras, 00 
por piedad , tino por mtraa ambidosai; no aaiatió en 
el asedio de la ciudad Santa; lea guensa, innigaa 7 
conquistas le ocQpaban de píeferescia al objeto de 
aquellaa crtatianiaifflaa e^tedidonea. Es anyode 1 104 
con aToda de una flota genorsaa de setenta navea ae 
apoderó de S. Joan de Acre; en 1109 de Belnit, el 17 
de diciembre de 1 1 10 de S7don. Eafcnnó de diaente- 
rfa en Egipto, sitiando á PhaFamia,7 omuíó al nrtver 
á Palestina, en Laris, en el deaierto afio da iirS; lie- 
▼dae su cuerpo á Jerasaiem, aoa estrafiaa quedaron en 
el lugar nombrado Heg'iarai'Bardiiii, la piedra da 
Baldovinoa. 

Barsasoxa (emperador Federioo).— Federica I de 
Hohenstanffen, nacido en i isi, hilo de Federioo, d»- 
qoe de Soabia 7 de Juditb, hija de Eorique el Negro, 
duque de Batiera. Degido en Fruclbrt el 4 de 
marzo de ii^a, coronado en Aquiagran el 9 del 



BIOGRÁFICO^ 359 

misino mes. Gloritde AleiiitQÍt,ezecrtcioa de Italia^ 
gran carácter, alma deipótica, Toluntad indomable, 
mano de hierro, aábio, ioBdciero, ambiciólo y avaro, 
cinco Taces cayó sobre Italia,ora con la ayuda de Dios, 
,ora desafiando sos iras. La primera (octubre de 1 1 54), 
acode i los lamentos del Vicario de Oristo,desposeido 
de su autoridad terrena por el monstruo de las liberta- 
das italianas, arrasa y ensangrienta la Lombardía, lle- 
ga cerca de Roma, alarga la mano al Pontifica y que- 
man entre loa dos á Arnaldo de Brescia, entra en la 
ciudad eterna, despide con desprecio al Senado y á los 
cónsules que se postran á sus pies para besárselos, 
acochina á los romanos, corónale Adriano IV, y efec- 
toado el consorcio de las dos Potestades, que es la paz 
del mundo, vuélvese para Alenumia. Pero volvió de 
prisa, espoleado por las fiebres palúdicas, y no hubo 
tiempo de acordane en el reparto de lo de Dios y lo 
del César. Como siempre, la Iglesia protestó de hu- 
millaciones, despojos, sacrilegios, y el tirano é la Igle- 
sia con sus eférdtos. De aqui nuevas invasiones, com- 
batea, conferencias, concilios, antipapas y al cabo la 
excoaumion. La de Alejandro III, que, Aigitivo en 
Francia, ocupaba i « parübm la legítima silla de San 
Pedro al merecer Barfoaro)a ese castigo, ofrecía la 
particularidad de alentar y santificar el espiritu de los 
enemigoa contra los cuales llamaron sus antecesores 
Eugenio m y Adriano IV al Macabeo de Occidente, 
á la espada de la Iglesia; asi que, al descender Fede- 
rico de los Alpes en su cuarta entrada á la Italia, halló 
la Liga lombarda hecha un has crecido y compacto, 
que el oro de Comneno sostenía, y concitados en con- 
tra del Imperio los griegos de Ancona y Guillermo 
el Malo de Sicilia. No obstante, se abrió paso hasta 
Roma, la tomó A viva ftierza, puso fuego á la basílica 
de S. Pedro y. allí sobra ruinas humeantes se hizo co- 
ronar de nuevo por el antipapa Psscual m, en desagra- 
vio de laescooNmioiLíhlmúiada por Alejandro. Toma 



3^>0 CATÁLOGO 

la fiebre á oobane en «n Iwét tM y eo. bt flor de su 
lucida ^rte, y cea soUterk» emprende U aivtn veti- 
rada á travéa de k» nontes eeboyanot. El enhérii y* 
menguado fruto de eata oaaapefia ai^gimlw loa doits- 
tres decisivoa, qoe prodtqeroa ua oiinbio Tadioai en. su 
politica y quebraotaroQ la entereaa de an obetíneda 
voluntad. £1 asedio de Aleisndria, bnbiaife ia^rovi- 
sado con tierra y paja, k devoié un eiénniD, anea- 
cuadra de setenta y cinco naves pitañas y feaovesas 
fií^ desecha en SaWore, enere Pirano y Paneom, por 
treinta de Venecia al mando del dux Sebeasen Zíani: 
por fin, sobre loa' campos do Legnáno (29 de nnyo 
de 1 176) quedaron loaúltinios soUadsade otro eitfrd* 
to, que la animoea Emperatriz condujo en persona 
desde Alemania; éi escl^>ó á la nuied^ oculto bajo un 
montón de cadáveies. Era ocasión de reanudar ninoe- 
ramente los tratas con la Santa Sede que desde 1170 
se habían reducido á eácaramuias diplamAtioaa' entre 
campafiaycampaña, con objeU> de oonaegnir el tiempo 
necesario para prepararse á ellas; pero Aitaa de diii- 
girse al Papa, solicitó los buenos oficios de le Sefioiia 
veneciana, los cuales, apoyados por los reyes de Fxen- 
cía i Inglaterra, prepararon de tal maneía el tsfTcno, 
que al cabo de quince días de conferencia los sod- 
bi^x» de Magdeburgo y Maguncia y el oMapa de 
Worms, embajadoresde Federico, conoluian con Ale- 
jandro III, i la aaaon en Anagni, una ooncoidia entre 
la Iglesia y el Imperio, reconociendo el Goapertdor 
4 papa Alejandro como legitimo Pontlice, flompio- 
miBÜtodo^e á no molestar á los <ue le hÉbíieien sos- 
tenido, y rennnciipado al, ciama; les cuesiioiiea con 
los de, la iaga lombarda pe trataríaa más despacio 
en congreso nennido ad ko€ en Bolonia con «Bkm- 
cia del Pap#) d fin de que se kUanaeen meiar las 
dificultades del negocio. En cumpUmientD de lapac- 
tado y después de obtenido salvo-cendKtn del Oospe- 
rador, Ale|andro III, teoberoso de loa rieagoa de un 



mooiuírtco. 361 

vMi« por tHfta á tnivét de conurcas oei^adM por loo 
boligcwtoo, tmoMó tioalodtne per mará cidoMiiio, 
dado lo ymúUL á todo lo peninnla itálico, pora reca- 
tar en Veoocio y ponr de olU á BoloBia. Llei«áSan 
NkoUodel Udo el a3 de mono de 1177, recibidoele 
coa todo pooipo, y ie le oiof 6 es los coooo dd patriar- 
eo do Orado. Vinieroo leo eniiaorioo de Fedarioo con 
Inptoianaion do<|ae oe mndote á Ráveno ó Veneda el 
logar da toa oo oi erencioo, y el Papo, no creyéndooe 
ontoriado para decidir en un asdnio convenido de 
vtenMOO* con ^loa loR4Mrdoo,oe dirigió á Femra 
el 9 de obríl en boaca de la oqoieicencio de oqne- 
lloa, qna u ^ imü no sin trabad, regresando á Ve- 
noda el 10 de mayo, debidamente aotoríiado pora 
convooor en «mm con el Emperador d c on gr eg o 
gtiaial de la pas en esta ciodad, m» de laa dos 
<foe loe.«iriNi|adof«a de Federico propusieron. Paro 
Isa OK fgo n d as por ambas partes (la Liga y el fan- 
pcrto)" ARtan tan exorbitantes, cpíc la paz <|Dadó 
aplaaada y 06I0 podo aiostarse ona tregna do ads 
afioa con loa lombardos y de quince con el rey de Si- 
dlia, oonaarmndo Federico dorante eate tiempo la 
djspnmda üarenda de la condesa Matfldo (el docodo 
da Toacanalk Una ve« adoptado este te m per a mento, 
inwMao al Emperador á qoe finiese á Venecia, rcmi- 
tidodolede paao la minuta dd convenio, d coal apro- 
bó y diapatoquefursaen en ou nombre Diedon, hijo 
dd nHirqnéo doMo nft fr a lo y Siglbolt, aa taaorero, 
eompNda eoyo lbrmoIi4íd os poso en camino. En 
Chioggin le ogunrdaban tres obispos para levantarle 
la encomanloff y aaompofiarte i San Nicoláadd Udo, 
dondoel a4de hilio de 1177 fueron á encontrarle el 
Dhk, «i PMrtorcoy -el epiaeopado, lo dorada y nume- 
roso pnoblO'en boreooricamente engokmodoa; montó 
el Bacemaoro el lado del Dux y dd Patriarca y con 
toda sotannidad y e e r s m o n i a deaembareó en la Plaa- 
letta y ao dirigió á Son lfárcoaf'ba)o cayo pórtico. 



362 CATÁIjOGO 



de poiití6ctl 7 rodetdD de cardeMlee, le 
rabt Alefcodfo; «oeroóieel Emperador ybei^ el pié, 
pero el Pape, lefintáadole en eegiiida, dióie el óicalo 
de pesy después, pera enmr eo el templo, púsole á so 
derecha. Al die si||iiieiiie,fiestt de Seatia^A, en le mir- 
illa basílica celebró el PooCfüce á instaDcias de Fede- 
rico, que al saUr, tuvo el estribo al Sanio Padre, cnn- 
pliendo con la fiSrmala de aomlsion neosiunbrada 
(carta de Alejandro m á todos los arz., obp. 7 clero 
del of^ cat) Las trsgoas se ratificaron en i.* de 
agosto. No hay para qoé decir si la rspéblica de Ve- 
necia cobrarla el corretaje 7 oomiaion de sus bneoos 
oficios; la cobró á dos manos, del Emperador en nn 
ventajosísimo tratado de comercio (16 de setiembre 
de 1 177, 7 del Papa en consagraciones de iglesias, en 
indolgendas para los qoe visitasen la de San Mareos 
el dia de la Aacfenaion (Snien), 7 otros bienes espiri- 
tuales con la prima de la Rosa de oro» Conchudas las 
negociaciones 7 festejos, abandonaron á Venedaf el 
£sEqi>erador á fines de setiembre 7 el Papa á mediados 
de octubre, volviéndose á sus ertados por el mismo 
camino qoe trajo. Las tregoas de Veneda al cabo de 
seis afioa se convirtieron en el tratado de pasdeCone- 
tancia, donde los sacrificios de los patriotas itaDanos 
e coronaron reconociendo el Imperio el derecho de 
las repAblicas lathias á serlo, esoepto la de Roma.— 
Erta es la verdad histórica— por ma7oria de votoe— 
acerca de la sumisión del tmpio Barbaroja al S. P. 
Alejandro HI 7 de la parte qne en ella cupo á loe 
venecianos, qoe no falta quien dude haberte librado 
el oMibete de SaWore, 7 por tanto, de la gran 
▼ictoria conseguida en él por la Seiíória sobre la 
escuadra hnperial el dia de la Asceniott. Le rcgsr 
huMsima le7enda católica que nos ouenu Taftr, sajo- 
nada con el saínete de un papa cocinero, es uno de 
tamos evangelios popalaies,sin loe cuales, ó no habría 
historia para ia$ MOMif , ó á éstas se les darla un ar- 



BioGRÁrico. 363 

díte de tHMvte ó dejarlt de tener. Nade ménoe que 
de loe tienpoe del dn Oreeolo II (991—1009) de- 
taba la iiMtitiicioB de la roanería naval de la SeMa al 
Lido; eólo -qm, cneootráiidoee el papa Alujan ilro en 
Venecia eie dk y habiéndola dignificado con m aeie- 
tenda, qnlio, legan cuentan, perpetner en ella por 
medio de nna noera cerem on ia la emllicion qne de 
ea pecbo rdioeÉhe y en amor al hnéaped y medianero 
entre el Sace r do ci o y el Imperio, entregando al Dox 
mi anillo de oro y acompaliando á la aecion con ettaa 
ó eqjuivalenlee palabras: «senrioe de él como de nna 
cadena ^aprisione la mar, y como de nn timbólo de 
unión conyogal al dcipoearoe coa ella, para qoe os 
sea somisa como al espoeo la esposa;» donde algnnos 
han querido entender, no como Tafw, qoe el Dmc se 
casaba con la mar para domarla, sino que el Papa 
oonoedia el dominio de ella á k» ttenecianoe, oomo 
concedió la Irlanda al rey de Inglatemí, lo cual es 
muy poeiMe; pero en tal caso las exprcaionea de 
Alejandro IH, inepiradas, á semejanza de todas las 
que el Cebeza de la Iglesia dirige á loe fielee, en los 
textoc Ubiicoe, cuyo sentido y valor depende de una 
interpretación ó de mía nota, no constituyeron un 
privilegio Incoestioiiable, porque más tarde uno de 
ene aoceaorca pedia á cierto embajador veneciano 
qne le eahilrfese el titulo de seftorio eobre el Adriá- 
tico, ó le difeee al ménoe dónde constaba el doon- 
mento, y el embajador sólo encontró esta reepoes- 
tt: «al respaldo de la donación deConatantino, San- 
tiaimo Padre. t^Las insignias papalee é imperiales, 
que s^gan TaAír ganaron loe Doces con la ooooordia 
de Barbarofa y Alejandro, usábanlas de tiempo in- 
memorial, y las tomaron de donde loe pontificea cria- 
tianoe y los emperadores, de la ostentación pagana, 
tradicional en lea ceremonies yritoe latinos.F-En 
cnanto á lo del atpid y el baHUiCO, ahi está ki end- 
olica da Ale|andro III para contestar á cuantos se 



364 CATAUMO 

■ 1PllMlt.fi- 



dicuiOb BmIóK i^Hi^tt 

IUm iMMft Maorle^l «Mfibo y btnrit lo qw. 

oubtitorBio» Bi fil vifor «b «I MtnnltH)! Am ^ «fioe 
raiiidtB0B«liii0MdMn»4e SMFodiro,ál«itode 
eoatrilwir4lhi4Miifdttft<ltLSanií> Si|Nkro;*lav^ la 
cnit coa m hii» F«lerioo, «MéM «I «tanate Bi- 

' lertiiM CM 1« aimu,y ll«cadb 4 U GíHcii,al iMfiífBe 
e« •! rio ddno <S«lfll), 6 M «kofó 4 bíÉko de iMMrie 
un pMSo que le com6 fti Tida (fo delmto de 119a). 
Sos ctraet fticron acpaicadw es Taño y «i havoe 
en Tlfo« 

Basva db oufpos (Pero)b*«Se6or át Cmm p toaic y 
Ceüro-Mle, oeballero eadatai y fxtibtMeaMflte mk 
toral de SeviUtf, poee m ▼eintiuoeae de tm dadod; 
kt|ode Soy Beibt y oieco de P«o BUbm^ elcMdo de 
loeelcisertedeCannooe. Soene porwt piiaiert en 
lee cr6nices como peiroo de une de leeiiooe,4Be 
en 1407 defeodieron Tlcteríoeenieiito el eitreflho ^de 
Gibraltar de lee amiedee de ley nftá de TImí y 
Tramecen, y no reeperooe keela leo oAee de 14I7 
y 1418, eo qoe figura oomo rey ds 
golorteine montrqole, coyoe enoleeno 
gran eteodoo ni raodio esdaneiniiaMD, á peior de 
beber torecido á cuetro peeoe de aueMio wiéa é lo- 
lerti de Ifaiejee eeviUenoe. Aeoei^ió al troao eoBtrio 
de la oíancra sigttieftte. Sabido ee oóom y cnáado 
Joan de Betheacooct, eefior oonoaado de ancfeoe y 
bnenoe portee. Ando en oqoeUoe hi dinAio 
oon pennieo de la ceetettaoa, y qoft, bulo 4 
al cabodeelgaiioeaiSoedepradeaioypfodoetfoOl 
bierao, le ebandooó en un en eebriao por ! 
naoteó Madot de Beibeoooort y oo volvió ápoMr loe 
pide en — rüidoi & M, Mociot I, eegoa poraoe, no 
bobo de toaur por aodelo 4 m 9a$mt¡9 pfodMonr y 



DfOeiÚFIGO. 365 

iüdlot., dw éttpam di tanUnrikit, ^ «mcaasando 
4Udferli40leii»fli* lides, la imden tan tAtnm y 
éfHüwi iin .^«Miltoa, M un^ la «Bcmiaiad dcIQelo, 
él •Mü-aaí 1t MEO cnOBder for boca dal Prinado del 
ratoO^fr.ücadQda ^ncdhaa, obtapo del RaUeoa,7por 
etnk'á» IX JiMH II<e»mkiertdad^ ptrMMUir dai ar- 
cMpMa^anariojcii cuiikiJMh caunnay patcrta- 
ki^ fepfíMM&ai; y cono no baMnen, ai akaiuaaan 
fli^ntatá alaMfato^ la Inplrb «1 Pntedo cxaioMane 
oon las oiigiiatta y al clara y despachar 4» legado á 
BaffiBk» IV, fciy e n aik b bola da ooneodoo mfitt'amtí 
cÉMia MMlot^y an henMno auyo é la certa da Gas- 
tilla, oon el encargo de insimiar el remedio sagoro de 
laa:d««Mcs da aquel tirano: quitarla ooa las talas 
tada «aaakm da comMarlaa. La, Cdfte y sa Goaaefo 
vttMii ao al aa i wo , y viendo lo ^oe el Obiqíoy oUo 
adMÉti qoi élIi ci B ian o da éste acasaba- al raoanva 
tanoi^da Mbar^padida anilio al de Fnnola, ae ri- 
sQehtv al da^pofa y aooian la afaedcion al calo de 
D. Bnriqaa de GninaA, Amde de Niebla, qp» eo el 
Gaasafoae moatram ardianta parHdarío de fir. Mando. 
^fo ^ la KagAiaia qoaha para el manar la corona 
tm saaradicbo^mi pretendía tampoco al coBde de Nie- 
bln a^aantap pataanataBenia lo acordado, rasoniaadosp 
el nuadftdalaatras naos que para al caao se aprans- 
ban eDsnbBBBa vüla <de San Ltear; tanto la ana cono 
- al oiro dsatinábaBBa di JMestro Paro-Basboy ya par eS" 
tdaoes ooa moobo aombradevaUantapor mar y tiena, 
soieiorlcaneaiahaoeiidadOiy adaaiáa «atnrai y aaay 
amigo da-D. BBriqBa;^ sino may amigo, majiobli- 
cada-al uatlaiuau maonais aadatas. oaa aobr^'oaBao' 
gniria csB las reriaayroaisianei ana ooroaa más qae 
en deraes y pcftoaciiarla 1» flotUte á *odM. coala en 
puerto da ana aatados,lBbo da ampanuie can sngnn 
▼dinúeoíD da Hatnaa Paraaa, qoa, i ponto da dame 
á la vate Farar ttnba, imarpasQ sn daracho á la recoo- 



\ 



366 CATÁLOGO 

• qoiica de lüCntriM, cono hlfo dt AUboto Peraxa, 
á quien D, Boriqne II hixo raeroed de . eeee ielae 
ea 1390, que w a S kmA en 1430 D. Joaa II y Mertfn V 
por boltapoeidlice. DeeYíede k faetícU y removido 
d eMofte del pretendicote, coya vei no era nqudlt, 
sarptfon lee tret na?ee dé San Lácar, hideroo an 
rflmbo prtfeperanente y < kw pocoa diaa Uegaban á 
ofo de Lanaarote. Afaciot al frente de e» iileftoe y 
con apareíoe batalloeoB eale á loe eavillanoe, deloe 
deeembarcan, ae eacneniran y.... qoeda liecho al 
trato paeendo la corana canarienee á la dlnaKia 4e 
loa Baibaa, mitad por oonqoitta, mhad por traepaeo- 
Soele eer c oet u mbrt de mageetadee ^acantee no per^ 
manecer en la ticrre donde e|ercieron en eobenuifa, y 
aanqoe Maciot en on principio «folao romper con la 
ratina, al cabo tuvo qat anoombir i ella y emignur á 
la iela de Maderamen la coal la noetaifia de tal otodo le 
traetomó el aemldo y la memoria, qoe raartndole la 
manía de tenerte por tan rey coam de antea, á poco 
tiempo de eu deetieiTo vendió eegonda vei ene dere- 
cho! á D. Enrique duque de Vieen. Doe eecuadrm pof^ 
tagueees ee armaron para aoetener ceta nuevo tra^ieeo: 
una, formidable, mandada por D. Fernando de €aetro, 
primogénito de loe condee de Moneanto, otra, máa 
modeeta, á las órdenee del capiun Antonio Gonsala, 
guardarropa de D. Enrique; ambas aufrieron la mima 
eoerte, un descalabro; y no porque el rey D. Pero 
Barba tuviera que echar el reeto, poes una yotra dea- 
embarcaron su gente en parafe lejlano da la real raiH 
dencia, y los canarioe solos dieron buena cuenta de los 
invasofos. Con toda e» fortuna y sin embargo de la 
calma y bonanza en que se sucedieron deepnsa los 
dias4e su reinado, el monarca ándalos, abandonó de 
pronto sus dominios, vinoso á Sevilla y de un modo 
semejante á como lo recibiera de Jüeciot, trasmitió su 
cetro 4 un vecino de la misma ciudad llamado Hernán 
Pérez. Era por fkwrza la canaria monarquía de diererito 



BIOGRÁFICO. 367 

eamereüU^porqM Ikniaii Psreí Uítxmpuó hada loi 
•ftos de 1419 al conde de NieMe, y el conde de Niebla 
A GttUlea de lae Caaaa ó CaMoa en s5 de nMjo 
de 1430- por 5,000 doblaa, y luego el Itiio de Guillen 
ú m cañado Hernán Pcraxa en cambio áf\ dote de la 
hermánamete., etc. Eio explica ain duda elpoco apre- 
cio qoe liada Pedro Barba de «oa tituloa reálea, títulos 
que no te le ocorrió reclamar de loa deicoidadaa ero- 
ttiataeqne de él se ocuparon; más creo que cuidaba de 
su nota de justador valiente y esforzado. Pero no 
siempre va la fama por donde quiere la voluntad: asi 
con» hoy nadie lia de disputarle la de monarca cana- 
rio, mnchoa habrá qoe duden de sus merecimienioa á 
la que másapctecia. Verdad ea, que el haber sido uno 
de los jueces del célebre Paso honroso de Suero de 
Quifiones le acredita de maestro en desafioe, justas y 
tomeoe, roas ¿ddDde constan las empreaasque comba- 
tió ó mantnvo? Sólo el seso acalorado, la disparada 
imaginadoa dd Hidalgo níanchcgo han podido volver 
en una de aqorilaa la acción menos caballeresca de 
que hay memoria entre las muchas que se recuerdan 
de antoles castellanos del siglo zv. «Si no dígan- 
me también que no es verdad... las avenmras y desa- 
fíos qoe también acabaron en Borgofia los valientes 
españoles Pero Barba, y Gutierre Quijada (de cuya 
alcurnia yo desciendo por linea recta de varón) ven- 
ciendo á los hijos del conde de S. Polo.» (Par. i, capi- 
tulo zux). En electo, para Borgofia se partieron de 
España los dos caballeros y primos, antes del mes de 
julio de 1435 (Cron. de D. Juan II) llevando cierta en>- 
presa los capftuloa de la cual enviaron á la corte del du- 
que Filipo, señaladamente requiriendo á doa caballe- 
ros muy famosos hijos bastardáa,del conde de S. Polo, 
los cuales recibieron su recuesta y fué asignado térmi- 
no para cumplir las armas de lo cual dieron sus sdloa. 
Y en tanto que aquel término llegaba, Gutierre Quija- 
da y Pero Barba tomaron su camüio para Jcnisalem;» 



368 CATALOGO 



pttO <|ttlJÉ por Mb€f10 tOBMdO C9ft 

cío, poctél día de la Aiceosion de 1438 atfn ae 
Nui en V«iiecia,de ida, alcana ligera raadllaqae 
entre elloa naciese tnvo tiempo de medfw y ooBver- 
tille en rcaentinrieto tan enconado y tenas, qoe hiso 
inpoaible la mctaor apariencia de aonerdoy la tngoa 
• necesaria para cumplir en debida fiorma con el pneio 
caballereaco qoe los nnia; y ya proai^iesepa devoto 
peragrinafe en otro bar» qoe el de Qoiinda, 
asegora Tafar, ya se tomara á Castilla sin 
cooBO dice la crónica, ello es qoe Bai^ prefirió 
no comparecer en la corte de Borgofia en d térmlBo 
fijado, alegando enfermedad que le rstenia en sn caaa, 
á combatir en oompafiia de su primo, y qoe éste 
hubo de mantener por los dos el asgrado empefio, 
peleando primero con uno de los bast ar de a y naca- 
lando después del otro el sello que Barba le había re- 
mitido en fié del cumplimiento de so palabra. (V. Qul- 
XADA, Gutierre). Vuelto de so viafe en Paleadna, 
escribe cierto autor, «Pero Barba se retiró al Pósito 
de Sana JMarfa donde Mego á tal grado de vt^ que 
le sustentaban con leche de cabras, y á tal debilidMI, 
qoe dicen le introducían en la cama algunas MOia- 
mitít para que le acalorasen. » 
Bbn (miper Jaques de la).— No obstante la gran dUaren- 
cia que se advierte entre los apellidos Ben y Laing, 
legnn nueitrs actual ortografía, estoy seguro da que 
el persooafe aqui mencionado es Jaques de La Lalag; 
Taftir escribffia sin duda la Len ó La len, como le 
tonaba al oido pronunciado á la franoesa, y de tomar 
/ por ^, sobre todo siendo la letra cursiva y no mny 
clara, hay infinitos ejemplos en loe oopiantca del 
siglo XV y loa qoe copiaban escrituras de ese tiempo 
en otros posteriores. Caballero boigofion de fimia, 
que* hideae annas en Eapaila y qu« muriese en la 
guerra de Gante (1452-1453), no ha eilstido ningWK» 
apellidado la Ben; en cambio c oocorr cn todas 



BIOGRÁFICO. 369 

circuMUnciiteii Jáqaet de Li Laing, Señor de BoQg- 
niconrt. hijo de Oafllenno, Seftor de La Laing 7 de 
JbaAa de Creqnf, tUtmado el buen cabatlero, Barante 
relata con mfancioao etmero ni heclioa,qae no contri- 
boyen con poco'kl ameniiiino interéa de la HUicHa de 
ht úttqnet de Ber^ofka, dorante el periodo niáa pin- 
loreKo 7 nái acrirode la vida de aqnel Felipe, que se 
llamó Perla de loa Tidleotee 7 Estrella de la caballería. 
I)e manoe de este Principe recibió La Laing la Inveati- 
dora de la noble profesicn por excelencia á la edad de 
▼einte afioa, en el de 1445, para combatir la empresa 
del feMador sidliano Joan Boniftdo, salleadode ella 
CQO el r eiiOBÉ bi e de Boeno, 7 tan animoso 7 reeaelto, 
qoe iiiso voio de parecer en treinta lides corteses, antes 
de compUr sos treinta. Las aficiones andantescas del 
siglo, por ana parte, j porotra la magnitod del propó- 
sito, para el coal la siempre regocijada corte borgofiona 
era todaria palenqoe estrecho 7 de escaso concurso, 
le decidieran á buscarlos por el mondo. F\ié la sn7a 
una peregrinación que enrfdiarfan los Amadises 7 
L^maarotes. Entre las aventuras qne la afinnaron, 
son para nosotros dignas de memoria la empresa 
mantenida en Valladolid contra Diego de Gozman, 
hermano del Seftor de Torija, en la huerta de S. Pablo 
7 delante de D. Juan II, por febrero de 1448 según la 
crteica de ese re7, un afio tfntes, equiTocadamente, 
segnn el citado historiador; 7 el paso que defendió en 
Chilons-eor-Saóne el año de i45o, llamado de La 
OdMur ItorOMf-éste por haber sido á imitación del hon- 
roso de Soero deQnifiones y en compafiia de un espaftol , 
Pedro Vázquez de Saavedra, acreditado en los torneos 
de Inglaterra, Colonia 7 FUndes, 7 aquélla por que 
Tino 4 d e mo a ti ' ar una fez más cierta verdad que suena 
á factancia en nuestra boca: apenas ha7 andante cas- 
tellano, qw no engrandezca so fama con aaombro de 
juecea 7 c o m r ai i u a allf donde va 4 probarse, ó se le 
cita, Itacra de m patria; en cambio raras son los fusta- 

^4 



37© CATALOGO 

dores extranjeros que, al medirse con los nuestros, no 
resultan algo más cortos ea esñierzo, destreza ó cor- 
tesía de lo que en so tierra alcanzaban.— Regresado á 
Borgoña (145 1), dióle el Duque la bienvenida con el 
collar del Toisón, y pareciéndole poco ese honor para 
tan buen caballero, quiso distinguirle con otro singu- 
larísimo, escogiéndole para único contendor del torneo 
de ensayo en que había de romper su primera lanza el 
conde de Charoláis, á la hora gallardo mancebo de diez 
y ocho mayos, llevando en flor con su ardososa impa- 
ciencia la temeridad que le costó la vida, y que no veía 
el momento de hombrearse con los bizarros capitanes 
de su padre. Cerróse ocmi esta liza el ciclo caballtfesoo 
de La Laing y comenzó su carrera de soldado, breve 
pero gloriosa. L guerra de Gante (1453-53) amena- 
zaba, y al comenzar, entró de los primeros en campaña, 
guiando lo más lozano y más valiente de la noble ju- 
ventud borgofiona en el descerco de Audenarde, en el 
combate de Lokeren y en Rupelmonde. Treguas y ne- 
gociaciones dieron descanso á las armas hasta el mes 
de junio de i453, en que Felipe en persona abrió la 
tercera y última campaña, aitiando la fortaleza de 
Skendelbeke y el castillo de Poukes, antas de asediar 
á Gavre, cuya rendición había de abrirle las poertas 
de Gante; tomóse la primera por asalto á los cinco 
días, la segunda (taé preciso batirla con lombardas. La 
Laing, á pesar de una molesta herida, era de los sitia- 
dores, y allr á reconocer los efectos de aquellas en los 
muros de la plaza, hallábase en el parapeto de la bate- 
ría, cuando nna pelota de culebrina idísparada por los 
sitiados le deshizo el cráneo, cansándole instantánea 
muerte (3 de julio de 1453). Ckgo de dolor y de ira, 
el Dnqne, eMrechó el cerco, apresuró el ataque y ganó 
á Poukes, coya gnaroicion, al entregane, ftié paaada 
sin piedad á onchillo, para que no quedase con vida C) 
matador del Buen caballero; exceptuáronse solamente 
los sacerdotes, on leproso y dos ó tres machadlos: uno 



BIOGRÁFICO. 371 

de éttM en el que bable* dkperedo el caSondUo. 

BoijoUa (Sefior de>.— Ignoro quién pueda ser. Juan 
BautJsU Canetto, Ganettalo 6 Canedolo, titulado por 
alguno» de aquel modo é investido, más bien que del 
Seáorio, del gobietno de la ciudad por el papa Euge- 
nio IV, cuya era, huyó de Bolonia por los afios de I433; 
el mismo Ponti6oe colocó en su lugar á Marco 
Antonio BentivogUo, pero á éste insigne patricio le 
sscsinó el podcsUt Baltasar de OíBda por orden del 
legado S. S. el 33 de diciembre de 1435 ; después 
la tomó Nicolás Piccinino en 21 de mayo de i438, 
poso en el Sefiorioá Anibal BentivogUo, hijo de Mar- 
co Antonio, muerto también alevosamente á manos 
de loe Canédoliy Ghisilieri, sus rivales, que no por 
eso lograron alzarse con el mando de Bolonia. 

BoR^boÑA (Duque de).— Felipe el Bueno, hijo de Juan 
Sin-Miedo y de Margarita de Baviera, nacido en Di- 
jon el 1 3 de junio de 1396, muerto en Brujas el i5 
de julio de 1467. Sus 48 años de gobierno fueron los 
mili agitados y loe más gloriosos de la historia de 
fiorgofia; guióle durante los primeras una ciega po- 
lítica de venganza, á causa del aleve asesinato de 
su padre en el puente de Montereau por el duque de 
Orleans, política que inauguró aliándose con los in- 
gleses mediante el tratado de Arras de 141 9 y el de 
Troycs de 3i de mayo de 1430. Sin embargo, la con- 
ducta poco leal de sus aliados ( 1433) con motivo de 
los derechos del Duque de Glocester, marido segundo, 
en vida del primero , de Jaquelina ó Jacoba de Hai- 
nant, á la Holanda y la Zelanda, le hizo volver en si. 
y temeroso de que sus estados corrieran un dia la 
misma suerte que por su culpa corría entonces el 
reino de Francia, en setiembre de i433, alli donde co- 
metió la falta la redimió, separando su causa de la del 
rey de Inglaterra y haciéndola común con los firanceses. 
Era Felipe el Bueno extremadamente celoso de su dig- 
nidad y del cumplimiento de sus obligaciones de ca- 



37> CATALOGO 

bftlIcfOi irfttcH>l€ pcPi> flnftood y pronto á pcrdoocr; 
ttti amigo del f cgociH) y los placera, que los deseaba 
hasta para el Ahimo de ana irasallos; Kberal , esplén- 
dido y (iMmoso sobre toda manera: dfeeae qoe en 
ott dia gastaba raás que Luis XI enim aBo. Protegió 
las letras y las artes; su capilla ftié mía brillante ca- 
cnela de musióos (jne atíbrittió dorante mocitas ge* 
neracíonca. Á ella sin dada Aieron á perfeodonane 
los dos ciegos españoles, taftedores de vfliaela d'aroo, 
de qoe habla Tañir.— Á pesar de sn euTUiable dicta- 
do, y 00 obstante la encomiástica Arase de Gotnines: 
// me temblé que eet terret ( las del ducado de Bor- 
gofia] «e povoient miettx diré de promitrion qme 
nuHet tmtret seigneuriet gui furent gttr la ierre y 
tuvo qna reprimir con rigor y á veces con cn|ei- 
dad doce rebeliones de sos subditos. Aquella de 
BrAjas, coyas tristes consecuencias alcanzó á ver 
nuestro viajero, comenzó á principios de mayo de 
1437. El Duque entró el 23 del mismo mes en la dn- 
dad amotinada con poca aunque buena gente de sos 
ramosos arqueros de Picardia, y con el mariscal de 
L'Isle-Adam , que censuraba aquel paso temerario de 
so Sefior. En la plaza del mercado presentáronsele dos 
notables burgueses á rendirte homenaje ; irritóse el 
populacho contra ellos por aquel público alarde de 
respeto, y delante del Duque los faiso pedazos; esta ftié 
la sefial de un sangriento combate; diapararon los ar- 
queros sobre los rebeldes , las mrbas cerra i o n con la 
escolta ducal, separaron de ella á L'Isle-Adam, que 
mnrió arrastrado por las calles , y acosando < los bor- 
gofiones hicia la puerta por donde trataban de es- 
capar, cerrada de antemano, allí pereciera el buen 
Felipe sin el arrojo de un tal Santiago Hardoyen, 
decano de gremios, que ayudado de un cerrajero edió 
abafo la puerta y franqueó la retirada al Duque y 
gran parte de sus capitanes y soldados. La insurrec- 
ción de Brujas no mvo eco en Flandes , antes los tn- 



BtOGRlnco. 373 

qiiúloc ginrrtft •• ofrecieron á oooibatiria y lititfoD 
U dodacLi tanque mu efecto; pero lo prodafo el estre- 
cho bloqueo qpie. le poeicran lee tropo del Doqne, el 
elwnliilo ahinihiiMi i n ouele 4fi fbe n m conoetríolM, 
la núaerit y el hambre. Al cabo rindióie á diacrecion 
en mano de I438, y en mayo haciaen solemne entrada 
«n ella por el doqos de Borg ofia el de Clerea con 
CoUsrd de Gomincs. De las homiUantes y doras condi- 
«MHies qne se le impwieron, era nna, qne coando el 
Dnqne entra se por Tez primera en Brujas loe magis- 
trados y Teinte de los principales bnrgoesss se ade- 
lantaran una legua á recibirle y pedirle perdón , dca^ 
cnbicrtoe y deecatooa; otra, que quedaran á su mar^ 
oed cuarenta y dos ds los más culpables. De la mayor 
parte de ellos híxo )ustida, y entre las cabesas hin- 
cadas en picas y eipuestas por loa caminos cercanos 
á la ciudad, hallábanse laade Joaquín Van-den-Walle, 
la do Vicente Sooutelaere y la de Amoldo de Beyti, 
»4oronada de flores, afrenta singular que recordaba la 
honra tributada, según la costumbre flamenca, al pri- 
maso qne de loa campos acudió oon una bandera para 
unirla i las de la ciudad.— La rebelión de Gante áque 
Tafiar alude (pAg. s58>, flié la más formidable ds todas 
enantes tuvo que sofocar Felipe el Bueno. Las causas 
▼enlan de muy atrás; se declaró en 1448 oonmotiTode 
un impuesto sobre la sal, se formaUxó en I45i y ter- 
minó en empeftada y cmellainia guerra elaflo de 1453. 
Coetóle en electo al Duque gruesas sumas de dinero y 
su Ufo bastardo Gumellle y Jaques de La Laing y otros 
varios de sus mejoree capitanes y so.000 de sus vasa- 
llos, muertos en la batalla de Gabre (as de julio de 14^^), 
que le abrió las puertas de Gante. jNohubo e|e cu ci o n es! ; 
pero si cercenamiento de prívilegioe, castigos peoa- 
nlar ios y ceremonias humillantes y grotescas. Salieron 
los vencidos á recibir á so Se5or en esta forma: él 
clero por delante , después loe megístradoa y decanos 
deacubiertoa, descalxos y en caUoocÜloa, detma a.ooo 



374 CATÁLOGO 

ciodadiiKM ireetidot de negro, desoefiidos y descal- 
zos; al díTísarie cayeron todos de rodillas gritando 
misericordia; el canciller de Borgofia les echó en 
cara en on discorso sus culpas; ▼olrieron á i mplorar 
misericordia; el abad de San Barón recitó una fas- 
mildísima arenga demandando más clemencia; con- 
cedióla Felipe, rindiéronsele las banderas de la ció- 
dad y de los gremios, mandó i su heraldo Toisón 
de Oro que las encerrara en un asco y se las llevara, 
y dióse por concluido el acto de sumisión.— Doraba 
todavls la última campafta contra los ganteses cuando 
llegó á Borgofia la noticia de la toma de Gonstanfi- 
nopla por Mahomet II (29 mayo 1453 ). El golpe tre- 
mendo dcacai^^ado sobre la cristiandad por la cimitarra 
turca, conmoTÍÓ el corazón de Felipe el Bueno, resoK 
citando en él con nuevo ardor so propósito de levantar 
una cruzada contra aquellos poderosos infieles. Cons- 
tante amigo de) Papa, so defensor en el concilio de 
Basilea, participe y auxiliar de los planes de la Santa 
Sede en orden á su politica en Oriente, caballeresoo 
en sos aficiones y exaltado ante la idea de los bienes 
espirituales y temporales que la empresa reportaría, 
de mucho tiempo atrás movíase tratando de sacudir 
y concertar voluntades perezosas de príncipes cristia- 
nos, y dando el' ejemplo con un socorro de dos flotillas 
enviadas al Archipiélago y á loa mares de Gonstanti- 
nopla al mando de Geofroy de Thoisi y del Sefior de 
Wavrín, á quienes qniso acompafiar un espafiol, fos- 
tador de Ama, que por aqnel tiempo andaba en Bor- 
gofia, Pedro Vázquez de Saavedra, y coyas correrías 
en Rodas, Chipre, el Ponto, la Propóntide y la costa 
de Berbería , dieron harto que hacer A turóos y egip- 
cios durante tres afios ( i444-47>. Más tarde, ppco 
antes de empezar la guerra en Gante (1451), mandaba 
al rey de Francia y al rey de Aragón á Joan de Croy 
y Jacobo de La Laing , el Buen caballero, instándoles 
á que se aliasen con él á fin de conjurar el inrni- 



BIOGRÁFICO. 375 

nente peligro que amenaxtba á CoitttaotinopU, y por 
último, en el capitulo del Toisón que tovo en Mons 
(mayo de 145 1) había empezado á predicar á sos ca- 
balleros la cruzada. Estas excelentes disposiciones tra- 
tó de aprovechar Nicolás V á la conclusión déla ante- 
dicha guerra, despachando al Duque, por entonces en 
su ciudad de Lila, un mensafero, que fué acogido con 
toda honra y agasajo, y A cuya presencia en un solem- 
ne y espléndido convite, Felipe el Bueno, con gran 
aparato y minuciosas ceremonias hizo su famoso Voto 
del Faisán^ comprometiéndose á combatir cuerpo á 
cuerpo, ó poder ú poder con el Gran Torco (9 de fe- 
brero de 1454). En cumplimiento de su promesa diri- 
gióse de nuevo al rey de Francia, emprendió un viaje 
por Alemania, levantó onerosos tributos y empezó á 
prevenir la gente. Los disgustos con su hijo el conde 
de Charoláis y una enfermedad que le puso al borde 
del sepulcro, retrasaron el cumplimiento del voto; 
recordóselo el Papa en la convalecencia por medio de 
su legado el arzobispo de Ferrara; hizole poco menos 
que desistir del sagrado compromiso Luis XI; pero 
una elocuentísima carta de Pió II restauró su fe vaci- 
lante. Renovó su juramento á 35 de diciembre de 
1464, convocando á los caballeros que con él le com- 
partieron en Lila, ratificóle segunda vez con palabra 
de estar en tierra de Turquía para San Juan de 1465,' 
y mandó por delante a.ooo hombres de buena tro- 
pa, que á las órdenes de Antonio, bastardo de Bor- 
gofia, se embarcaron en L'Ecluse con rumbo á Mar- 
sella. Sin embargo de tantas formalidades y rati- 
ficaciones todavía hubo necesidad de una segunda 
amonestación de Pío II, que se sentía acabar sin que 
acabasen los preparativos de la cruzada, mas como el 
Papa muriese á poco, túvose el duque por desligado 
del voto y no salió de Borgoña.— Hé aquí los impor- 
tantes sucesos que explican la curiosidad y pormenores 
con que Felipe el Bueno so iníbrmaba de nuestro vía- 



376 CATÁLOGO 

jero acerca de las partea cdoode había andado, oomo 
que dando á entender el gran desoo que tenia deiaoer 
la oonqnista de lenisalem. » 

BoRGOff A (duquesa de).— D.* babel de Portagal, tercera 
mujer de Felipe el Bueno, hija de Juan I de Dnena 
Memoria, y de Felipa de Lancaster; casó en Brujas 
el 10 de enero de l43o. Sn galante marido, lleno de 
entusiasmo, adoptó con este motivo la dÍTisa de autre 
n'aurai, pero sobreentendiéndose sin duda cHmaria- 
g-e^ porque dejó 14 bastardoe, y además por aquello» 
días instituyó la orden del Toisón en AoMor de an que- 
rida favorita, una dama de la misn^a ciudad donde 
se casaba. Dióle Isabel tres hijos, Jodooo, Antonio y 
Garlos, de los cuales sólo se logró d último, llamado 
después el Temerario, en quien acabó la casa ducal de 
Borgoña. Todos los historiadores convienen en que 
era compasiva, modesta, buena esposa, buena madre 
hasta de sos vasallos, discreta y de mucho consejo en 
los negocios de gobierno. 

Borgoña (fijos bastardos del duque de).«»Tuvo nada 
menos que 14 entre varones y hembraa. De estos 
dos que estudiaban todavía en Lovaina por el afio 
de 1438, uno es bien conocido, aunque an vida no lué 
Urga; llamábase 0>mille ó Comeillcy,por ser el ma- 
yor de los 14, el Gran bastardo de Boryo6a. Alió ban- 
dera por primera vez reuniendo una oompalUa de 100 
lanzas para la guerra de Luzemburgo (144.3), coya 
ciudad tomó con el conde d'Etampes, quedando en ella 
por gobernador con su ayo Guillermo de Saint-Seine 
y algunos otros borgoñones por consejeros, atendida 
su juventud y Ailta de experiencia y la importancia 
del gobierno. Al comenzar la guerra de Gante (Z453) 
aquel mismo conde le armó caballero en el sitio de 
Audenarde, y poco después entraba en la comarca de 
Waes, donde por el mes de mayo, en el combate de 
Rupelmondc, buscando con temeridad la muerte, la 
halló en la pica de un gantes íbgitivo, que, acosado 



BIOGRÁFICO. 377 

por el Buttrdo, le volvió, dirigiéndole una Unzada «1 
cuello, deaottdo de U gola, pasándole de abajo á arriba 
la cabeza. Fué enterrado ooo gran pompa en Bnuelas. 
£1 otro baatardo condiacfpulo de Goroeiile podo ier 
uno de estoa: Antonio, el de la cruzada (V. BorgoAa, 
duque de) habido en la sefioríta María de Thieflieries; 
Baodoín; David, obiapo de Utrecht; Felipe, obiapo de 
Therouenne; Rafiíel, abad de S. Bavon, ó Joan, pre- 
boate de Brujas. 

BoRGOJCA (Rigente, madre del duqoe deX-'JMargarita, 
hija de Alberto, duque de Baviera; casó con Juan, du- 
que de BorgoSa, llamado Sin-miodo, siendo duque de 
Nevera, el la de abril de i385. Sobrevivió 3 afioa á 
an marido y murió el a3 de febrero de 1439. 

BxACCHO.— Andrea Braccio di Montone, apellidado 
Fortebraocio, célebre condoUiero y Sefior de Peruia' 
Nació en eata ciudad el afio de 1 368; la ganó en 1416; 
tomó á Roma en 141 7. Fué enemigo de la Santa Sede 
*y rival en armas, valor y genio de Gíacomo Sforza. 
Dio nombre á una de las dos escuelas de táctica y es- 
trategia que se repartian los capitanes de Italia: la de 
loa bracetchi. Tachósele de impío, cniely ambicioao, 
pero sin negarle sus grandes cualidades de soldado. 
Murió bajo excomunión do herida en d asedio de 
ÁquUa á mediadoa del año de 1424- 

Brandbnburqub (marqués de).— Alberto III, llamado 
el Aquiles y el Ulises de Alemania, hijo aegundo de 
Federico I y de Isabel, hija de Federico, duque de Ba- 
viera en Lanlshut. Nació el 24 de noviembre de 1414, 
murió el II de marzo de 1486. No era margrave ó 
marqués todavía cuando le vio Tafur en la corte de 
Alberto II el Ilustre, ni lo fué hasta 1470 por renuncia 
de su hermano Federico 11; habíale mandado su padre 
en socorro de aquel emperador de Alemania contra 
los bohemios y polacos, y este monarca le hiao gene- 
ralísimo de ata ejércitos en la primera campaña de 
Silesia y Bohemia á principios de 1438. 



37^ CATÁLOGO 

Bullón (Godofredo de).— Godeftoid de BoonioD, jefe 
de la primera cruzada, primer rey críttianolde'.Jerasa- 
lem. Nació, aegun la opinión más general, hácid io58 
eft Baisy, aldea del Brabante- Walon, cerca deGenappe 
en Bélgica, y murió el 17 de Julio de I loo; hijo de 
Euataquio If, conde de Bolofia (Boologne) y de Lens y 
de Ida, hifa de Godofredo el Barbad«, duque de la 
baja Lotharingia y de Bouillon. Tomó á Jeroaalem el 
viernes i5 de iulio de 1099, dicese, que á la misma 
hora en que espiraba Nuestro Sefior Jesucristo. 

BURGOS (el obispo de).— D. Alonso de Sanu María ó de 
Qartagena, de aquella £imilia ;de judíos á quien debe 
España buena parte de sus doctos y cristianísimos va- 
rones; hijo segundo de Selomoh Halevi, de la tribu de 
Levi y linaje de Marta Santísima, después D. Pablo 
de Cartagena, obispo de Burgos, y de D.* Juana, de 
esa misma' tribu ó la de Judá. Nació el afío de 1 386 y 
bautizóse con su padre en la catedral de Burgos en la 
capilla de Santa Práxedes, en el dia de la misma sanu 
á a I de julio de 1390. Promovido á Dean de Santiago 
antes de 1417, éralo de Santiago y de Segovia des- 
de 1430, habfa negociado felizmente la paz entre 
Portugal y Castilla y recibido pruebas de la estima- 
ción y confianza de D. Juan n, quedando de con- 
sejero de justicia al lado de la reina D.* María en 
Cármona, mientras el Rey se ocupaba en la campafia 
de Granada (i43o-3i), cuando en 1434 se le nom- 
bró con el obispo de Cuenca y el Alférez f eal, D. Juan 
de Silva, tercero embajador al Concilio de Basi- 
lea, donde la reputación de filósoíb, letrado orador y 
politico, deque en España gozaba, había de convertir- 
se en renoi^bre europeo. La jomada diplomática de 
D. AlfonsQ^de Cartagena se memora con mucho in- 
terés en los anales patrios y extranjeros, y se refiere 
con variedad de episodios por cuantos han tratado de 
su vida y de sus obras, de tanta influencia en la poli- 
tica y letras castellanas; pero ni aquellos documentos 



BiecRAFico. 379 

apnnn la cabal apreciación de loe hedios, ni en gMe- 
fbI eu8 noticias sueltas y poco extensas presentan 
la conformidad y Terosímilitud, qae siempre se apete- 
cen en las qoe atafíen á personajes de la nota y valia 
de nuestro obispo de Burgos. Por fortuna, quedan del 
tiempo en que títíó y de a6os muy inmediatos á su 
muerte algunos testimonios escritos de bastante curio- 
sidad y no escasos de datos, que aclaran y aumen- 
tan la historia de la embajada i Basilea, determinan 
ciertamente la parte que á D. Alfonso cupo en los su- 
cesos de ella y con ella relacionados, y pueden ser 
además de gran auxilio á los que intenten la biografía 
que aán está mereciendo el ílñtre couTerao. Me re- 
fiero á los siguientes: últimos capítulos de la Crónica 
ó Historia de D. Juan fl, de Alvar Garda de Santa 
María, tio de D. Alfonso; un traslado contemporáneo 
de la primera carta ó nota dirigida at Rey por sus em- 
bajadores en el Concilio de Basilea, fecha 4 de setiem- 
bre de 1434; De acHbtu reifer. in xpo. patr, et domi- 
ni domini AlffWMi de CarU^Jena epis, turg-enrís, 
anónimo atribuido, creo que sin bastante fundamen- 
to, á Juan Sánchez de Nebreda, capellán de la igle- 
sia de Burgos; y un breve encabezamiento añadido 
á la copia del célebre discurso, tratado ó alegato so- 
bre la precedencia de los embajadores castellanos en 
dicho Concilio, que consta en el cod. Aa, 5 de la 
Bibl. Nacional. De ellos tomo principalmente mis apun- 
tes.— Dice Alvar García, acerca de la partida y viaje 
de nuestros embajadores: «Éstos, unos é otros, partie- 
ron del reyno á fin del mes de mayo de este año de que 
la historia habla [1434], atuvieron su cambio por Ara- 
gón derechamente á Avifion donde esmvieron slgunos 
días descansando porque apresuradamente atravesaron 
el reyno de Aragón é Catahifia,que era asaz tierra sin 
parar en algund lugar salvó los dias de las fiestas. En 
esta cibdad porque era notable é común á muchos de 
unas partes é de otras el obispo de Cuenca, é d Alfií- 



380 CATÁLOGO 



reí é el Omb iciefoa alguaot ooavitet cada um en «1 
numera; el Obúpo á penonaaeclcaiáRícaa, d AMÜreiá 
catwUerM é geotílca ornea, é el Dean fisoeoJeni 
anto muy'aoleoe que llaman loa letradoa primeifio 
(sic), CpropoaicioQ y rapectkJoo], porque ea aquella 
cibdad era antiguameate notable eatodio. LejFó ende 
á estudió una ley la más oaoora que decían letradoa 
qoe era en el cuerpo de las leyes é fiao notificar d po- 
ner cuatro dias antes cédulas por Bodo el estadio é ley 
que qoeria leer rogando á todos loa qoe eran de cual- 
quier grado que fliesen que Tíniescn á argflir sefund 
la manera acostumbrada en tales antes. Decíase por 
muchos buenos letradoa que nunca eniendieron tan 
bien esta ley como después ^ el Dean la leyera, ni 
era en su memoria letrado que tan bien ovieae sa- 
tialecho á loa arguyeoteSb Todos los letradoa qoe ay 
se acaeecieron fueron con^dadosdeste Dean ea la cena 
dése dia.» Y los acaecidos sumaron veinte y dea entre 
doctores y Ucenciadoa, amen de otros mochos badú- 
Ueres y letrados á secas (De actíbut. He), Parlidoa de 
Avifion, sin otra novedad ni demora, lunes a3 de 
agosto llegaron á Liehstal. En este pueblo, situado á 
dos leguas de Basilea, hicieron estación dipiomática, 
no tanto para cumplir con ciertos preliminares y fór- 
mulas cancillerescas, y oirecer ocasión á loa más aoU- 
citoa de adelantarse i cumplimentarles d imponerles 
confidencialmente en el estado de los negocios d in- 
trigas conciliares, cuanto por ordenar y adcresar la 
comitiva con arreglo á ceremonial y con la ostentóse 
esplendidez que los enviados de un poderoso monarca, 
dirigidos por un magnifico caballero como el Alfiíras, 
debian alardear ante un concurso dq potentadoa mun- 
danos y principes de la Iglesia, cuyos relievea y des- 
perdicios atraían á millaradas los mendigos. He aqui 
la diqposion que guardaron desde su salida de Liesh- 
tal, jueves t6 de agosto, por el camino y al entrar en 
Basilea. Abría la marcha el nomeroso recaage de ac<- 



BtoORÁriCo. 38 1 

mitas tteiclftdaí nnM 000 otnt y alternadas, escepto 
tas de laa armas,— cosa mera en aqnelta tierra,*- 
qoe iban por datante, todas cubiertas de lojosoa re- 
posteros con tas armas y colores del dnefio, y rodea- 
das de ballesiefos y lanceros de á pW. Á cuatro ó cinc* 
tiros de ballesta, tendidas en dos fitas, segutan al pin- 
toresco grupo las gentes de < caballo : primero, los 
gentiles hombres y escuderos de ta embajada prece- 
diendo á los caballeros, después las trompetas, luego 
los pajes de los embajadores; en pos de éstos los per- 
-sevantes, guiados, los de la deredia por Batalla con la 
cota de armas del Condestable de Castilla, los de la 
izquierda por Buena-fiesta con la cota de las armas 
del AH^rez; detrtfsde los perserantes venfan los hnn- 
tes con Avangaaida al frente, señero, en medio de tas 
filas Yt vestido con la cota Je las armas reales, é in- 
mediatamente el coeipo de los siete embajadores, 
marchando de dos en dos, y por el orden de «i cate- 
goría y con los clérigos del séquito á la rezaga, en 
procesión arreglada conforme á sus grados. Á corta 
distancia de Liehstal empezaron los encuentros cere- 
moniosos con las comitivas de otros embajadores y 
de las ftmiilisa de los legados, que llegaban á darles 
la bienvenida y compafífa hasta la ciudad; fué la pri- 
mera la fiímilia del cardenal de S. Pedro, D. Joan de 
Cervantes, ta cual no acudía solamente á Henar aque- 
Ita fermu1idad,sino con recado de los embsTsdores del 
rey de Inglatera, notificando á los nuestros que «ellos 
querían enviar su gente á los rescebir é que se fo fa- 
cían saber por que se toviese manera en que no ho- 
biese escándalo.» Respondióseles por los castellanos 
«que saliesen en hora buena si les pluguiese, qu« ellos 
iu> velan razoo alguna por que en esto debiese haber _ 
escándalo», y casi al fin de la jomada se presentó ta 
comisión inglesa compuesta de dos doctores y dos 
maestros «tion.nombrados en ta embajada*, seguidos 
de ochenta caba^dnras. Con la humilde categoría y 



382 CATÁLOGO 

el número escaso de loe meoitf en» afeetabta y« o*- 
tentiblemeote loe enviadoe del rey inglés una superio- 
ridad ofensiva á los del rey de Casrilla; pero con la 
arenga del mensaje rompieron sin reboso las hostíU- 
dades, qoe posieroo alteración dorante nn mes en loe 
asuntos y personas del sínodo basilienae. «Gooside- 
rando dos cosas, dijo el doctor que llevaba la voz, la 
primera, el gran deudo de sangre que entre el rey de 
Inglaterra y Francia y el esclarecido principe el rey 
de Castilla y de León es; la segunda, la ooogregadoo 
de este santo concilio á quien todos venimos ooo 
deseo de unidad ú de paz, querían £los embaladores] 
salir á vos rescebir, pero por ser ocu p ados de arduos 
negocios non lo pudieron fiícer é envían á nos con 
algunos de sus fiuniliares á vos rescibir é acompañar 
' ú honrar.» La réplica de los nuestros hi^ de ser tan 
vaga, seca y repulsiva, que los ingleses, suprimiendo 
el acompañamiento y la honra de que iban encar- 
gados, se arredraron sin acercarse siquiera á la comi- 
tiva castellana; que acrecentada con las de todas las 
embajadas y legacías asistentes al Concilio conduci- 
das por sus señores, y luego con los Presidentes de la 
congregación y patriarcas de Antioquia y Aquilea y 
sus respectivos acompañamientos, entró pomposar 
mente en Basilea, disolviéndose frente á la posada 
del protonotario apostólico D. Alonso Carrillo, 
con el cual cenaron aquella noche los primeros 
de nuestra embajada. Otro día y los siguientes hasta 
el 19 se gastaron en visitar á los Cardenales, y en- 
tregarles las reales cartas de recomendación, que 
para ellos traían. Ea la tarde del 3o de agosto un 
nuevo conflicto sobrevino exacerbando la enemis* 
tad entre ingleses y castellanoa. £1 legado de Eu- 
genio IV, Nicolás Albergati, cardenal de Santa Ciuz, 
partía para Italia; era de rigor que también los Padres 
y dignidades del Concilio como los representantes 
de príncipes allí reunidos saliesen á despedirle; retra- 



BIOGRÁFICO. 383 

aados casual 6 intencionalmente, los nuestros, acu- 
dieron á la ceremoaia cuando el Cardenal iba ya por 
la calle, con an numeroao acompañamiento ordena- 
do conforme á etiqueta; pero como ésta no se hu- 
biese observado en la precedencia de los embajado- 
res del rey de Francia, que marchaban después de los 
del rey de Inglaterra, ni tampoco en consentir que el 
conde de Moren y sus caballeros fuesen armados, con- 
traviniendo á las leyes de la ciudad, al acercarse los 
del rey de Castilla, aquellos, que no parecía sino que 
aguardaban su Hedida para manifestar el enojo hasta 
entonces contenido, empezaron á quejerse en alta voz 
de la desatención y osadia de los ingleses, como si 
demandaran el auxilio de los rccienvenidos; los cuales, 
en efecto, se le dieron con pasar delante del conde de 
Moren y con querer el Conde recobrar su puesto y con 
el bullicio y alboroto que se siguieron, obligando al 
Legado, temeroso de algo más grave, á renunciar al 
honor de tan lucida pero inquieta compafiia, que por 
mandato suyo desfiló en dos mitades, cada u*ia por 
distinto camino, para evitar encuentros escandalosos 
ó sangrientos. Desde esa tarde los castellanos, á imi- 
tación de los ingleses, tomaron también las armas, 
hasta que, de^ues de rogados inútilmente del concejo 
de la ciudad, un público pregón se las hizo dejar á 
unos y otros. Hubiese podido la embajada del rey de 
Castilla presentarse ante el Concilio el miiírcoles in- 
mediato, por cuanto todos las semanas en ese día se 
celebraba congregación general; mas sabiendo que 
la del rey de Inglaterra había merecido una extraor- 
dinaria exclusivamente con aquel objeto pidió igual 
distinción que le fué otorgada para el jueves dia 2 
de setiembre. El acto tuvo lugar en esu forma: intro- 
ducida en la nave de la iglesia catedral (hoy Mflns- 
terkirche) nuestra embajada pasó á sentarse en los tres 
escafios colocados aparte, en sitio preferente, lejos de 
los que ocupaban las de los otros principes y dis- 



/ 



384 CATÁLOGO 

puestos de It mniert tigniente: nno de traviís, 
frente al altar, resermdo i k» ocho embaidores; 
otros dos á k> largo, destinados á los secretarlos 
y cMrigos y á los caballeros; los escuderos y de>- 
inas gente qoedaron en pié. Acto continuo, el pri- 
mer embajador, D. Alvaro de Isoma, propuso la 
entefada «graciosa y copiosamente,» y concluida su 
oración, Fr. Juan de Torqnemada leyó la carta men- 
sagera (sd»dula) del rey D. Joan D en romance, 
y después vertida en latin para que todos la ent- 
endiesen. Á una y otra contestó el cardenal de 
Sanf Angelo, Juliano CeBartni, regraciando al rey 
de Castilla por haber enviado al Concillo so em- 
bayada y por la buena y santa intención con que lo 
hacia, y con esto terminó la sesión, sin que antes ni 
Inégo en ella se tratase de otro asunto. Propuesta la 
embajada, procedía que se incorporase en el Conci- 
lio, y en ese sentido empezó á gestionarse al dia si- 
gniente, viernes, por parte de la santa asamblea; pero 
abordar la cuestión y tocar la inmensa dificultad 
que el resolverla ofrecía, ftié todo uno. Los embajado- 
res castellanos, creyéndose con derecho á la preceden- 
cia sobre los de Inglaterra, se obstinaban en no in- 
corporane como no ftiese en el sitio que sus rivales 
ocupaban en las sesiones de la congiegacicm, la ca- 
becera del primer escaño izquierdo, frente á la del 
Emperador; los isleños se negaban rouxndamente i 
cederla, defendiendo su puesto con -el precedente es- 
tablecido en el {sínodo de Constancia, y señalaban 
el higar de los castellanos detrás de los embajadores 
franceses, el tercero de la banca derecha. Las escenas 
del recibimiento en el camino de Liehstal y la despe- 
dida del cardenal de Santa Cruz hacían muy probable 
ona larga querella y un triste desenlace; por otro lado, 
el enojo de un soberano como el rey de Castilla era 
contrariedad de mucha cuenta para un concillo dis^ 
puesto en caso necesario á romper con la Corte pon»> 



BIOGRÁFICO. 385 

tilicia. Así pues, y sin pérdida de momento, acudió al 
remedio, dipotando al cardenal deFermo^alanobispo 
de Tarento y al obispo de Pidua en calidad de pre- 
•identea, y doce prelados y doctores para qoe, coos- 
tttuidoa en jurado especial y aparte del Concilio, 
entendiesen en el debate de los asientos ^ primefx>, 
tratando de ajustar ana concordia, y si ésta no faese 
posible, entablando un litigio en toda regla, que avo- 
case á un fallo defínitíYO. Pero en uno y otro caso, y 
para evitar escándalos, habia de oírse Meparadamente 
á cada una de las partes. Hubo muchas y solemnes con- 
ferencias en la forma prescrita; expusiéronse de pa> 
labra copiosas razones asi de historia como de dere- 
cho; esforzáronse las recomendaciones é influjos de ^ 
imo y otro partido, trabajando con ardor por el nuc»- * 
tro el cardenal de S. Pedro; inútihnente, los tratos 
conciliativos se prolongaban sin esperanza de acuer- 
do. Entonces el jurado, procediendo á formalizar el 
pleito, notificó á las partes que designasen sus aboga- 
dos, para que las razones aducidas de palabra en las 
conferencias, se alegasen por escrito jurídicamente. 
Los ingleses nombraron al doctor ozoniense Ekiri- 
que de Abendon, varón elocuentísimo, y los caste- 
llanos escogieron á su tercero embajador el Dean 
de Santiago y de Segovia; el cual el dia 24 de 
setiembre de I434, presentó, ó leyó al tribunal en , 
8» célebre tratado, discurso ó informe sobre la pre» 
cedencia de los asientos un alegato tan lógico, enñdito 
y luminoso, que ganó la sentencia á fevor de la coro- 
na de Castilla, en los términos que sus representantes 
pretendían.— Me he detenido, acaso excesivamente, en 
referir los hechos, no todos conocidos, que antecedie- 
ron á la imcorporacion de los embajadores castellanos 
en el Concilio de Basilea,— suceso, según Zurita, acae- 
cido en 6 de tetíembrede i434,--paraque demuestren 
ellos mismos á quién corresponde la gloria de haber 
vencido en la demanda de los asientos, y para qoc ac 

25 



386 CATÁLOGO 

vea si dejan hateo donde poner U nridon haaiía 
«tribuida á D. Joan de Silva por el autor de k» Ciaros 
waronet (V. Alférez, el). Ésta pudo tener lufar 
átticamente deapnes de pronunciada la sentencia, y al 
ir á posesionane nuestra embajada de los sitiales ga- 
nados; pero entonces, el arrogante dicho del Alférez 
carece de sentido, la resistencia del conde de Moren 
es ridicula nifieria, absurda la indignación del Gonci- 
lio contra el de Silva, á quien acababa de conceder la 
ranon con su fallo, y quedan por meras invenciones 
los demás pormenores con que Pulgar matía su re- 
lato. No tengo por más ftindado el de Salazar en su 
HitL de ¡a ca*a de Silva, ni creo que merezcan re- 
Altarse Isa consejas de cierta historia de Burgos, que 
pretende msgnificar al que iiié obispo de aquella dió- 
cesis gratificándole con la acción del Alíítrez real, y 
de W Crónica ó Anales del Palentino^ cuyo autor 
pone en boca del Dean un trasnochado remedo de las 
palabras atribuidas á D. Diego de Anaya (V. Al- 
CAYDE DE LOS DONCELES, el), en condlcíones seme- 
jantes á Iss en que dicha CrOnica coloca á D. AkHiso 
de Cartagena, con el objeto de que la frase ven- 
ga oomo de molde. ~ El alegato de la precedencia 
produjo grande efecto, tanto por so mtfrito literario y 
forense, cuanto por sus resultados políticos; tradújose 
por su autor en romance á ruegos de D. Juan de Silva, 
y no ss dudoso que preparó la renuncia del Canciller 
de Castilla, D. Pablo de Cartagena á la mitra de Bur- 
gos, para que pasase, como pasó á modo de heren- 
cia, á su hijo el embajador, ^ntes de mediar el afio 
de 1435. Con au palabra ftcil, persuaaiva y dukiaima 
sostuvo D. Alonso en lassesiones del Concilio el pree- 
ligió adquirido antes de tomar parte en ellaa, le an- 
mentó adelante con el puro fervor, con la entera 
y lozana H de sincero oonverso, consagrados á la 
defensa de los dogmas, reglas y costumbres |má» 
octodotas de la iglesia romana, afirmó todavía su . 



n 



BIOGItl^rtCO. 387 

mitoriáádcomo letrtdoyn rqnitidon de polftioo d¡^ 
creCo, trhmfinido en 0^0 litigio pnmoviáa en aquella 
•ttmblea por loe 'portngoeaet á propóeito del señorío, 
de las islas Caaarias, sin otro derecho ni razón qne la 
estala de Ikfadot de Betlieacoiirt(V. Barva de Cam- 
pos, Pero), y coando á la muerte del emperador Se- 
.gismnndo, con lar elección de Casimiro para rey de 
Bohemia y el apoyo de so hermano Ladislao de Polo- 
nia, los hosistas recobraron aliento, atreri^ndose de 
noeTo 000 Alberto, ya emperador de Alemania, y lle- 
Tándole la goerra á sos estados, era tan smna la con- 
fianza de todos, propios y extraños, en la eficacia del 
talento, del saber y de la elocuencia del obispo de Bur- 
gos, que entre el selecto concurso de eminentes varo- 
nes congregados en Basilea, ñné escogido para dirimir 
aquellas sangrientasdiferencies, y acordar unos prínci- 
pes, cuyas armas y dinero urgía que se empleasen de 
consuno en la defensa de la cristiandad. D. Juan IT, á 
instancias de Eugenio IV, le nombró su embajador en 
la corte imperial, el Concilio le diputó por arbitro en 
la contienda, y es probable que llevara también la 
autoridad de legado, porque al Papa más qne á los 
otros interesaba la paz, y, constando que intervino en 
ella, no consta qoe mandasa determinada persona re- 
vestida de aquel carácter. Á la sazón de su partida de 
Basilea (fines del año de 1438), hallábase el Empera- 
dor en Breslau y las cosas á punto crítico de romper 
en la segunda guerra de Silesia; habían fracasado las 
tentativas de la emba)ada polaca ylos' planes del obispo 
Vicente Gnesne (V. Alberto, emperador); separa- 
ba á los ejércitos enemigos una corta distancia; pero 
con la llegada del de Burgos en breves días la situa- 
ción cambió de aspecto. IHifbr nos dice, que poco des- 
pués de la Navidad de 1439 (s5 de diciembre de I438) 
la paz era casi segura y oficial, puesto que pudo co"- 
municar á la emperatriz Isabel tan fausta nueva, á su 
paso por Vieaa. Y en efecto, sii» la paz, se afostó una 



388 CATALOGO 

tregua, qae al cabo vino á dar en aquella. No se límí' 
taron á esto las gestiones de D. Alonso de Cartagena; 
á la concordia política qmao afíadir otra más intima, 
concertando el matrimonio de ana hija de Alberto con 
el rey de Polonia; pero dicha aiísnzaf propuesta ya por 
el mismo Ladislao á Segismundo en 1434 ó 35, vnelu 
á proponer en 1436 con igoal pretensión por parte de 
sn hermano Casimiro, respecto á la segunda nieta del 
Emperador, 6 intentada poco hada por el obispo 
Gnesne, sí obtuvo esta vez mejor acogida que las otras« 
no llegó á realizarse; y aunque es verdad que, al 0n, la 
hija menor de Alberto, Isabel, casó con el rey de Po- 
lonia, no Alé con Ladislao VI sino cqp Casimiro su 
sucesor, y allá en 10 de febrero de 1454. De todos 
modos, las negociaciones de D. Alonso de Cartagena 
en ese sentido pruebsn, que Tafur estaba en un error, 
creyendo al infantil monarca de Polonia enlazado á 
la suegra de su enemigo Alberto. Terminada sn 
misión y honrado por la medida de su dignidad, de 
sus merecimientos y del éxito alcanzado, el Obispo, 
previno su regreso á Basilca, según mí cómputo, hacia 
los fines de enero de 1439; y como quiera que le 
conviniese hacerle, pasando por los ccmfines de Bohe» 
mia, camino todavía p.eligroso para un prelado cató- 
lico y enemigo de los hereics, dispuso el Emperador 
que le escoltasen mil soldados de á caballo. No impi- 
dió, sin embargo, tan formidable precaución una astu- 
cia de aquéllos, que le expuso á gravísimo riesgo. El 
lance es curioso, deñne la época, y por la chispa que 
estuvo á punto de abrasar al Obispo, puede calcularse 
la hoguera que encendía en la alta Alemania el Ul- 
natismo de husistas-y papistas. Lumbre de iK^r 
amigable parece la que alumbraba nuestros autos de 
fe, al lado de aquel infierno sobre la tierra devora- 
dor de ciudades enteras, de millares de hombres, 
atizado por los católicos contra los herejes y por los 
herejes contra ellos mismos, por que, adamiia ó 



BIOGRÁFICO. 389 

picardo que cayese en manos del terrible Jotn 
¿iska, de fijo no moría erado. Sucedió, que en ona 
jomada, aparentando buscar compañía para el ca- 
mino, ó con otro pretexto, agregáronse á la escolta 
de D. Alonso dos bohemios espías, corredores ó sal- 
teadores de frontera (nequam exploratoret etiniqui, 
que dtee el anónimo De actíbuSj etc.), y en llegan- 
do al.lugai , que era de los dominios alemanes, donde 
•e descansaba aquella noche, en lo me)or del suefio 
de nuestros viajeros, pusieron fuego á dos ó tres casas 
con taa buena mano, que prendió en casi todo el case- 
río. Embajadores y soldados, sorprendidos por el pe- 
ligro, sin cuidar de las armas, éste desnudo, aquel 
poco menos y todos tratando de salvarse y de salvar 
lo que podian, escapaban de la incendiada villa; pero, 
ios villanos, en la perraasion de que los criminales 
eran los de la comitiva del Obispo, la emprenden con 
ellos, y en el azoramiento y desamparo en que los 
tomaron, no les fué difícil aumentar el estrago del 
incendio con iina horrible carnicería, antes de que 
D. Alonso pudiera sosegarles, haciéndoles volver de 
su engaño.— Breve tiempo se detuvo esta segunda vez 
en Basilea; á poco de llegar de Breslan, el rey D. Juan 
le ordenó que se restituyese en España; esto no obs- 
tante, la prónica de Pérez de Guzman para nada le 
menciona hasta muy entrado el año de '440, y es 
bien extraño que, encontrándose D. Alonso en Cas- 
tille, no sonara su nombre en el seguro de Tordesillas 
ni en otra ocasión de tantas como en el año de 1439 
se ofrecieron á un diplomátíco de su talento y expe- 
riencia; quizá por esto viera claro en aquellos tratos, 
y repugnando estériles é indignas medianerías, prefi- 
riese estarse en su silla de Búrgoa, apartado del trá- 
Dsigo escandaloso de la Corte csstellana, y ocupado por 
vía de descanso de sus fatigas políticas en sus trabajos 
literarios; ó por ventura dilataría su regreso demo- 
rando en ItaUa y visitando la corte pontificia, coyo 



jgiO CATÁLOGO 

tobemno quieran Km encomiftdorai del B a r g cnfte que 
di|era, «I saber de sa yíbím: «si D. Akmeo de Carta- 
gena iriene a nueatra edrte, con TergOeiiia noa aenta- 
remos en la silla de S. Pedro;» aunque, Teidaden- 
mente, d elogio no es para asombrar á nndie, que de 
muchos podia decir otro tanto S. S. Eogsnio IV. Blas, 
aéase lo que se sea, so estimación ni aa pr e s ti gio pade- 
cieron con su ausencia de los negodos, porque en didio 
tfio de 1440 honrábale D. Joan 11 con el encargode re- 
cibir en compaflia de D. Pedro Fernandez de Velaaoo, 
oonde de Haro, á la novia del príncipe D. Bvfqoe, In 
inftnta D.* BUmca de Nairarra, á la cual itetefó maia- 
▼illosamente en U capital de su obispado y casas de 
su hermano D. Pedro de Cartagena; y más tarde con- 
fiaba á su exquisita habilidad y peranaoíva palabra el 
aniesgado asunto de la prisión del condestable D. Al- 
varo de Lona; diflcfl y amarguísimo trance para 
quien fué vergaenxa de pontifioes, para quien tanto 
amaba la sinceridad de los pensamientos y la lim- 
pieza de las obras, pan aquel de quien dijo Pulgar: «6i 
^el entendimiento humano es tan alto é generoso qne 
pone sos términos cercanos á los del AUo Dioe, quitn 
bien considerare los actos exteriores de este perlado 
conoscerá sin duda que sus pensamientos Interiores 
mtfs participaban con las cosas celestiales que con las 
terrenales.» D. Alonso de Cartagenk, acompaftado 
con Ruy Díaz de Mendosa, pasó en casa del Maestre y 
Condenable á ejecutar en persona la orden del Rey; 
teníale D. Alvaro «por su mayor contrario en aqoel 
fecho», y como interviniese con razones, no muy 
fkimcas ni moy leales, en el coloquio que acerca de la 
prisión sostenían Ruy Díaz y el Maestre, éste, «con^ 
movido algund tanto en melanconia contra él, df|oIe: 
Obispo, callad agrara vos é non curéis de f oblar 
donde cúbaileroe fablan^ guando f oblaren otros 
de faldas luengas como la^ vuestras estonce /a- 
blad vos i non curéis de más aUercar aquique yo 



BIOGRÁFICO. 391 

con Ib^ Dia^ kefúblúéo éfablo i núH con vot. H 

el Obispo c«ll^ ettoDoe casi avergonzado é con 
temor.» (06n. de D. ÁWaro de Lona).— Ni las agi- 
taciones de una vida tan llena y trabajada como la 
suya, las novedades, esparcimientos y aiares de un 
viaje por fiíropa en aquel eoidnccs, loe hoooras y 
triunfos de todo género, el embaidor bálago de la 
corte ó las quietas dulzuras de la silla burgense, lo- 
graron apartar enteramente de su idea uno de esos 
propósitos eqx>ntAneos del corazón humano, que 
arraigan en la voluntad, rcaisten al desengafio, y pre- 
valecen también en las grandezu como en las mise- 
rias; esperanzas que duermen pero no mueren, y que 
vienen á ser, en suma, el deseo de desandar la vida para 
detenene algunos momentos en su mejor jomada. 
Habíanlo sido para D. Alonso los dias de su juven- 
tud pasados al amor del sepulcro venerando del Após- 
tol de Eapafta,'el cual quizAsregaron las lágrimasprí- 
meras del neófito, y ansiaba no morir sin visitarlo y 
hacer resucitar junto á la santa reliquia, en el templo, 
en la ciudad las memorias juveniles del deán de Com- 
pDstela; pero ya lo estorbasen los negocios ó los dis- 
turbios del reino, ya una salud robusta, prometiendo 
largos años por delante, consintiese aplazarla, hasta 
los setenta de ad edad no se resolvió á realizar su vi- 
sita. iCuántas veces el resolverse, en quien tiene 
semejantes propósitos, parece recado secreto y amis- 
toso de la muerte, avisando de que apenas queda 
tiempo de complirlosl Era, el de 1456, afto de jubileo, 
(¡Sita, oomo la fe de D. Alonso, convertida umbien 
al cristianismo, con cuyo motivo, adquiriendo su ra- 
mería doble interés y mayor solemnidad, él, que en lo 
tocante al exterior de la persona se miraba tanto como 
en la conciencia, quiso que hasta en el traje se pareciera 
la piadosa imendon de quien le vestia, y en hábito de 
obispo peregrino, muc^a y mantelete sobre las ropas 
pontificales, salió de Burgos y encaminó sus pasos á 



39^ CATALOGO 

Santiago.— La devoción al cuerpo del Apóstol^ que veló 
de rodillas una noche, las visitas de iglesias, monas- 
terios y hospitales, la distribución de copiosas limos- 
nas, y otros actos piadosos y caritativos le ocuparon 
diez y siete dias; ai cabo de los cuales, despedido om 
bendiciones y lágrimas y satisfecho en su corszon se 
volvía á su obispado, cuando el 1 6 de Julio, al pasar 
por Villasandino, pueblo de la diócesis bargoise, 
sintióse acometido de unas fiebres que, entorpecién- 
dole los miembros y dejándole sin ñierzas, le postraron 
en cl lecho; pronto (x>noció ser aquellas lasque habían 
de sacarle de esta vida. La tarde del 21, cercano ya el 
momento de acabársele, inspirado en el ejemplo de 
su íilósofo favorito, consumió su elocuencia cñ una 
plática sobre el meno^>reciqdel mundo y esperanza de 
la vida futura, escuchada piadosamente por su her- 
mano D. Podro, sus sobrinos, tamiliares y clientes, y 
los prelados, clérigos, religiosos y letrados que asís- 
tian á su tránsito. Á hora de las 10 de la noche, en- 
trando en su cámara el sacerdote que le traia la extre- 
maunción, empezó á desvanecérsele el espíritu y á 
turbársele el sentido con visiones; «veo los rayos del 
sol penetrar por la ventana,» dijo; «no es el sol,» le 
respondieron algunos de los ¡presentes, «es la Santísima 
Virgen que viene á iluminaros»; « ]ójala , replicó, se 
digne implorar de su Hijo que se compadezca de mi 
alma, para que, cuando salga del cuerpo, la conduzca á 
su gloria !«• Demandó con insistencia, le dejasen morir 
tendido en el desnudo suelo; pero los circunstantes se 
opusieron á esta exceso de humildad. Por fin, hacia el 
amanecer del 33, faltándole á los ojos lo que poco antes 
les sobrara, pidió una candela, la tomó en una msno, 
para poder mirar al crucifijo que tenia en la otra, y, 
mirándole, durmióse en el Señor. Devotísimo del mis- 
terio de la Visitación, cuya fiesta instituyó en su dió- 
cesis, había fundado en la catedral una capilla [ót 
aquel nombre, dotándola de un capellán mayor seis 



BIOGRÁFICO. 393" 

ordinaríM, do$ acólitos, ornamentos y hacienda, oon- 
cediendo el patronato de ella á D. Pedro de Carta- 
gena y sus hijos y sucesores, y allí tuvo lugar su 
enterramiento en on sepulcro, donde se leen sus 
hechos y obras principales, y los años que contaba al 
morir, uno más de los que confesó en sus últimos 
momentos. — «Fué D. Alonso de Cartagena hombre 
de buen cuerpo, bien compuesto en la proporción de 
sus miembros..... de cara é persona tan reverendas é 
de tanta autoridad que en su presencia todos se hones- 
taban é ninguno osaba decir ni facer cosa torpe; fablaba 
muy bien ú con mucha gracia, ceceaba un poco; era 
muy limpio en su persona y en las ropas que traia y 
el servicio de su mesa, é todas las cosas que le toca- 
ban facia traer con gran limpieza; é aborrescia mucho 
los hombres que no eran limpios porque la limpieza 
exterior del hombre, decia él, que era alguna sefial de 
la interior. Fud ejemplo de vida y doctrina á todos los 
otros perlados qne fueron en su tiempo; de espíritu 
humilde, é doctrinando con humildad su doctrina era 
mejor recibida é de mejor fruto.» (Pulgar). Fqé magní- 
fico en sus limosnas y protector generoso de la vir- 
tud y del talento; ayudó con grandes sumas á edificar 
monasterios, iglesias y hospitales, y erigió en^la cate- 
dral las dos bellísimas torres, en cuya primorosa fili- 
grana suele enredar el sol sus rayos de oro; tuvo de 
criado á S. Juan de Sahagun, que le ayudaba á leer las 
horas canónicas, y de capellán á Diego Rodríguez de 
Almella, ó de Murcia, autor del Valerio y de la Com- 
pilación de Batalla», Asi, se concibe que, á pesar de 
la multitud de cargos y quehaceres que le abrumaban, 
pudiese dar cima á los trabajos literarios que llevan su 
nombre. Sólo el anónimo De actíbus enumera los si- 
guientes: Apología sobre el psalmo Judica me Deut; 
la traducción anotada y glosada de los Libros de 
Séneca, hecha por orden del rey D. Juan II; la compi- 
lación de leyes, órdenes y fueros precedida de oaa iotro- 



394 CATALOGO 

doccion y un prólogo, titulada Doctrinal de eabalie^ 
ro», qoe dedicó á D. Diego Gómez de Sandoral, conde 
de Castro; Las Deciamaeiouet acerca de latradoccion 
de las Éticas de Aristóteles de Leonardo Aretino; el 
Dmodenario, en el cual declara y resuelve algunas 
cuestiones que Fernán Pérez de Gozman le dirigió con 
aquel obfeto; el Memorial de virtudes, dirigido al in. 
fante primogénito de Portugal; el Defensorio de lafé, 
dedicado al rey D. Juan 11; el Oracional; un Tratado 
acerca del Juramento militar de loe romanos j diri- 
gido ]4 D. íftigo López de Mendoza, marqués de San- 
tillana; Declaración en una consulta sobre cierta 
sentencia de S. Juan Crisástomo, á niegoa de Don 
Juan II; el Conjiatorium^ libro que ordenó en- defensa 
de la iglesia y obispado de Bárgos, por cuya |nrisdic- 
cion pretendía pasar el arzobispo de Toledo con craz 
alzada; y el Genealogiat regum hitpanorum^Ana- 
cephalaeosis^ última de sus obras, dispuesta á manera 
de árbol genealógico, y qoe historió con los retnuoe 
de reyes, reinas é infantes eapafioles, de loe pontirices, 
emperadores, monarcas franceses y prelados de Bor^ 
gos, correspondientes á cada nno de los reinados, dea- 
de el de Atanarioo hasta el de Enrique IV,— de cuyo 
libro queda una curiosa copia hecha en tiempo del 
emperador Carlos V (B. Nacional); además, reunió en 
un Tolúmen,ba|o el título de TYactatus et quaestioues 
Dúi Ál/onsi burgensis, todas las alegaciones y pro- 
posiciones que hizo en el Concilio de Basilea; en otro, 
titalado Sermones^ todos los discorsos qoe pronunció 
en su Tida; en otro, tlmlado de Concordia^ las bulas 
de sentencia á fkwr de la corona de Castilla en el 
litigio de los asientos y en el de la conquista de 
las Canarias, con los tratados de paz que por su 
mediación se concluyeron ; y, por fin , epilogó las 
bulas, Aleros y escrituras correspondientes á la igle- 
sia de Burgos, con el pleito qoe sosteofan ella y el 
conrento de Santa María de laáq>ina, en on libro qne 



BIOGRÁFICO. 595 



llamó Mauricianúy en menorUi del obiipo 
dor de le catedrel. Todos cstoe libroe Aieroii oopiedoe 
y poeitoe en le librerfe de diche igleiie; el eotor, por 
hamUded, do quito que en elloe cooetart m nombre; 
pero, detpnee que murió, eos fkmtiieree y clientet se 
epresuran á inscribirlo en les febles de los títulos de 
cede «10. Es raro que no se citen otros mny impor- 
ttniee etriboidoe á* I). Alonso de Gertagena, tales 
como la tradoccion de loe tratados De geneetmie y De 
ofJiciU de Cicerón, que déte, según rpereoe, de X4ss, 
el Utro de mt^eres títuire»^ etc. Otra falta, de 
más cuente, que se nota en ese cetAlof o de les obras 
de D. Alonso de Cartagena, es la de sos poesies; sien- 
do de advertir, que en les restentes noticies suminis- 
nradaspor el Anónimo, tampoco ae alude remotamente 
á ellas ni á las dotes, ó siquiera aflcionee poéticas del 
üisigne Borgenee; lo cual constituye un indicio muy 
atendible en la singularísima cuestión á que he dado 
lugar su trato con lee Musas, especie aTenturada é in- 
verosímil en concepto de los señores Geyangoo, Vedia 
y marqnée de Pidal (Not. á TIcknor; Dlsc. al Cene, de 
Beene), dei^ndíde con erdor, brillantez é insistencia 
por él eximio critico D. Joeé Amedor de los Ríos 
(Est. sobre los Jud. espaft.; Hist. cr. de le lit. esp., 
etc.) Porque es el caso, que dicho trato no hubo de 
pesar en los términos honestos y propios de un obispo, 
sino pasando los extremoe de fino, enamorado y en- 
cendido galán; entregéndoee de vez en cuando á li- 
vianoe retozos ; haciendo del báculo arto de Cupido 
para disparar sus saetas á una dama, tapada, es ver- 
dad, con el nombre de Oriana, más no tanto que un 
sagaz y eminente bibliófilo, el Sr. Oellardo, no pre- 
tendiese descubrir bajo el rebozo les partes y sujeto 
de alguna D.* Ana de Osorío, y rastrear por loe ex- 
ccsos de rendimiento, discreción, idealismo y cortesía 
. con que el prelado la requirió y sirvió, un fruto posible 
de esos amores en el Amadii de Caula. (Zari y Rey. 



396 CATÁLOGO 

Ens. de ima Bibl. etc. Cartagena, n. 1 361). Y en eiéc- 
tO} á talea oomcattríos y á otros no méno» gnyet te 
preatarit la conducta de D. Alonso de Cartagena, 
si ñiese el autor de las trovas que se le atríboyen 
Gane, de Castillo; Floresta espafiola). ¿Pero lo es? 
Indudablemente, las ratones y pruebas , que en defensa 
de su opinión aduce el señor de los Ríos, tienen dificil 
réplica: qoe las coplas llevan el nombre de Cartagena, 
apellido que usó el prelado; que Fernán Pérez de 
Guzman le llama «maestro de toda sótil poesia*; qfte 
el contagio d¿ la erótica cundía fiictlmeate en la oócte 
afeminada de D. Juan á los varones más aostcros; que 
en aquellos versos -aer hijo y consejador» no puede 
hablar otro que D. Alonso al Canciller su padre; y, 
por fin, que no sería el de Burgos el primer obispo con 
dama, para los efectos del estro, se entiende. Alguna 
dificultad presentaban ciertas coplas escritas, A todas 
luces, después de la muerte de O. Alonso; pero á bien 
que éste tuvo un hermano, llamado D. Pedro de Gsr- 
tagena que, con hacerle vivir 93 años, pudo haberlas 
compuesto. Sin embargo, no deja de haber entre los 
trovadores castellanos uno, con titulos bastantes para 
reclamar del Obispo y de D. Pedro la paternidad de 
las tan disputadas y bellisimas trovas:" el valeroso y 
esforzado caballero de Cartagena, hijo del doctor 
Garci Franco del consejo del rey D. Juan II, herma- 
no de Antonio Franco, también poeta, contador ma- 
yor de cuentas de los Reyes Católicos, y de Alonso de 
Sarabia, uno de los comuneros ajusticiados en Villal- 
pando, y que habla adoptado el apellido materno, como 
el caballero de Cartagena el de sus ínmediatoe pa- 
rientes el obispo D. Alonso y su hermano D. Pe^; 
tan inmediatos, que no habiendo dejado D. Pedro de 
Cartagena, nieto del primer D. Pedro^ más decendien- 
te que una hembra, D.* Isabel Osorio , la cual por las 
condiciones del mayora^o de los GarUgenas no 
podía heredarle, éste pasó á D. Gonzalo Franco, 



BtOORÁFICO. 397 

nieto de D. Antón». «Ftaé el caballero de Cartage- 
na, escribe cierto cronista muy conocido, urib de los 
bien vistos y estimados mancebos galanes y del pa- 
lacio que ovo en su tiempo; gracioso é bien quisto 
caballero de muy lindas pacías y partes é de noti\ 6 
vivo ingenio y tan lindo trovador en nuestro roman<¿e 
é castellana lengua como lo avrés visto en mndias é 
gentiles obras en que á mi gusto fué único poeta pala- 
ciano con los de su tiempo é hizo ventafa á mochos 
que antes quél nascteron en cosas de amores é polidos 
versos t galán estilo y aun á los modernos poso en- 
vidia su manera de trovar por que ningún verso veres 
sayo forzado ni escabrioso sino que en sf muestra la 
abundancia é facilidad tan copiosa que en medida y 
elegancia paresce que se hallaba hecho qoanto quería 
decir, y cosas comunes y bajas las ponia con tales pa- 
labraa y buena gracia que ninguno lo hacia mejor de 
los que en nuestro tiempo y lengua en eso se han 

ejercitado ó querido trovar Le mataron los moros 

en la conquista del reyno de Granada é él murió como 
buen caballero sirviendo á Dios y 4 su Rey con la 
lanza en la mano.»— 'Esto no quiere decir que el obis- 
po D. Alonso de Santa María 6 de Cartagena no ftaese 
poeta : la frase de su Lucillo, el señor de Batres, es 
clara y terminante, y además tiene en su apoyo la afir- 
mación concreta del ahijado de Alonso Pérez de Vi- 
vero, Pedro Fernandez de Villegas, que al final de su 
prohemioá la Traducción del Dante w expresa de este 
modo: «Desvario es perder tiempo en confbtar tan 
vana y vulgar opinión [que quien faze coplas es visto 
fiuer cosa de pequeffa autoridad], pues coplas caste- 
llanas i quántos gravísimos varones las escrivleron? 

D. Iñigo López de Mendoza el grave y doctísimo 

Juan de Mena, Fernán Pérez de Guzman, Gómez 
Manrique, D. Alonao de Cartagena, obispo de Bdrgos 
y otros gravísimos sudores.» Pero debe suponerscv 
que las lores del ingenio de nuestro obispo ni ten- 



398 CÁTÁDooo 

^drfan ti color oi el «roniade las de Certagena, el ca- 
ballero; y en todo cato, que ti fixroa bautisadaa an. 
umotnátticamente, no teria oon lomiMnaantOBornaaia 
que gattaba el hijo del Dr. Garci Franco, á la ver- 
dad, poco decente al otado y carácter de IX Alonso. 



CABftiRA (Frey Nnfio de).— Caballero cattellano de la 
orden de San Joan, rttidente por loa afios de 1437^38 
en Ródat, donde goiaba de gran preMigio y hacienda, 
no obstante lo coal, no encoentro que desempefiaia 
caigo alguno tefialado en sa religión. 

Cam (Pa;in)L— Facino ó Bonifacio Cañe de Biandrate, 
celebre candottiero, tan ambicioso como afortunado 
en armas y en política; nació en Santhia hacia k» 
afiotde 1 36o; fiílleció en 141 2. Hiaose ptrtidirio del 
primer duque de Milán, Juan Galeazxo Vitconti, que 
le dio la tefioria de Castagnola en Monferrato, y de 
San Martino, muerto el cual hubo de continuar en 
apariencia sirviendo la causa de sos hÍ)os Juan y Fe- 
lipe, aunque en realidad obrando por cuenta propia y 
trattndo de crearse uu estado independiente A costa 
de los de la t|niilia Vtsconti; pero, á sa muerte, las 
ciudades y riquezas adquiridas, con más un efército 
numeroso y aguerrido, cuyos capitanes eran los prime- 
ros de Italia, volvieron á dicha familia, casando la 
viuda de Facino, la desgraciada Beatriz Lascarís 
(Beatrice di Tenda) con Felipe JMLaría Visconti, doqne 
de Milán, y llevándoselos en dote, convertido muy 
luego en herencia por medio de una. calumnia y un 
asesinato, obra del propio marido. — Los lugares que- 
mados y destruidos, que iba viendo Tatur camino de 
Suia, eran las huellas de la campafia terminada con 
la derrota del emperador Roberto, en Gaida; éste habia 
revocado el titulo de duque, vendido por su antecesor 
Wenceslao á Joan GaleigEzo Vitconti, y venia de Ale- 



\ 



BIOGRÁFICO. 399 

manía aobrc la Lorobariia con gruoao golpe da tro- 
pas; maSf Facioo, guiando á Galeazio y á so iMmiaiiOf 
le salió al eocuentio, le venció y le hizo volver de w 
arrq>entiintento. 

Canoelor (el señor de).— El beig de ScanJoloro, ó 
Scandsloro, principe turco cuyos estados eran en el 
Asia menor. Su audacia, como la {de todos los Seño- 
rea infieles de aquella parte, crecía con la prosperi- 
dad del emperador de los otomanos, y en 145 1 llegó 
hasta intentar la conquiats del vecino reino de Chipre. 
El carácter animoso y firme del maestre de Rodas, 
Juan de Lastic, libró á su débil protegido János III de 
una completa ruina, mandándole una galera de socorro, 
ffiiántras pedia auxilio á 0. Alfonso el Magnánimo, 
coya escuadra cruzaba entonces poderosa el Mediter- 
ráneo, destruyendo corsarios, y que acogió con júbilo 
el ruego del Maestre. El beig de Scandaloro mvo 
miedo, desistió de su imento, y de enemigo se oon- 
virtió en aliado de Jánus contra el rival de entrambos, 
el beig de la Caramania. 

Caraman (el Gran).— Kir-Brahii»^ig, Señor de la 
Caramama en el Asia menor; enemigo incansable y 
astuto del rey de Chipre su vecino, cuyos estados am- 
bicionaba. Provocábale ossdamente cuantas veces los 
apuros de la orden de Rodas, ó el favor de los lolda- 
nes de Egipto le daban ocasión para ello; y hallándola 
muy propicia en 1448 de hacerse con él castUlo 
de Curco ó de Coicos, única posesión que les restaba 
en Armenia á sus reyes titulares los de Chipre, le 
compró por un puñado de escudos á Felipe Attar, el 
alcaide cristiano que le tenia por Jám» lU. Pobre, 
indolente y desautorizado, el monarca chipriota, acu- 
dió á su valedor y sosten que era hacia mucho tiempo 
del trono ruinoso de los Lusiñones, el maestre de Ro- 
das, entonces Juan de Lastic, el cual escribió á Kir- 
Brahim y á Abusald-Jácm«c, aoldan de Egipto; pero 
sólo 000 apariencias de arreglar el asunto, pues sabia 



40O CATALOGO 

que este Sefior, á quien János demtndaba repmcran 
del agravio, era participante en la fechoría de so fea- 
datarío el Caraman, por cuyo motiro, complído m 
encargo, el medianero aconsejó al rey de Chipre acep- 
tase la paz que, después de robarle, el mismo Kir-Bra- 
him desvergonzadttnente le ofreda. 

Cardenal (hermano del rey viejo, p. 65^, r. s.— her- 
mano de madama Inés, p. 68, r. i i.—tío del Rey, 
p. 68, r. 33).— V. Chtpre (Cardenal de). 

Carmenóla (conde de).— Francisco Botone, hijo de 
un porquerizo, y pastor ea su juventud; nació en Oi^ 
maiíola (Piamonte) el a6o de i Bgo. Sentó plaza en el 
ejército de Juan María Visconti, duque de Milán, cam- 
biando su apellido por el nombre del pueblo de su na- 
turaleza, y con él figuraba al poco tiempo entre los 
primeros eondottieri. Muerto Juan, á quien apoderó 
de casi todas las ciudades del ducado, perdidas durante 
la tutoría de Catalina, la duquesa madre, puso su es- 
pada al servicio de Felipe, hermano y sucesor de 
aquél, en cuyos dominios, harto mermados también por 
igual causa, no sólo le reintegró sino que, acrecentta- 
dolos extraordinariamente, le hizo el Principe más 
poderoso de Italia. Ninguno de los capitapes de Felipe 
mereció con tanta justicia sus expléodidas mercedes: 
dióle el Gobierno de Genova (1422), el titulo de conde 
de Castiinuovo de Scrivia, la mano de Antonia Visooo- 
ti, acaso hermana del Duque, é infinitas ocasiones de 
enriquecerse; mas tampoco, por lo mismo, ninguno 
pagó tan caro su fortuna, que de aquel soberano los 
favores y alhagos eran amenazas de inmediata des- 
gracia, y ésta tanto mayor cuanto más grandes aque- 
llos; envidioso de los que había concedido y déla 
gloria y prestigio del hombre á quien debía su po- 
der, en noviembre de 1434 le deposo de su gobier- 
no de Genova, cerrándole las puertas de su palacio 
y negándose absolutamente á oir so juatiíicacion 
ó sos ruegos. Cannafiola, que no era humilde y 



BIOGRÁFICO. 401 

tenia motivot de ser todo lo contrario, dejando loa 
estados mtlaneses, y su fitmilia y bienes en manos de 
su enemigo, acudió con so despecho á los de Felipe; 
el conde Amadeo de Saboya temió comprometerse en 
una guerra, aún con la ventaja del auxiliar que se le 
ofreda; pero la república veneciana acogió con mil 
amores al famoso capitán, que llegaba ala sazón opor- 
tunísima (2 3 de febrero de 1435) de estarse negocian- 
do la liga con los florentinos y contra el duque de Mi- 
lán. Desde luego le tomó por cox^o/Ziero de sus tropas 
(2 de marzo), y cuando la liga se hizo, y después de re- 
forzada con la alianza del conde de Saboya, se publicó 
y notificó, recibía el nombramiento de general de los 
ejércitos venecianoe (19 de febrero de 1426). La toma 
de Brescia fiíé la primera satisfacción de su venganza; 
la segunda, la brillante victoria de Maclodio, ó Mácalo, 
donde tuvo por contrarios á los primeros capitanes de 
lulia, FFsncisco Sforza, Nicolás Piccioino, Guido 
Torello y Carlos Malesta, el coa! y sus 8.000 corace- 
ros de á caballo cayeron en poder de Carmañola 
(II de octubre de 142 7); ambas dieron por resultado 
la paz, proporcionaron riquisiinos territorios y ciuda- 
des á la Sefioria de Venecia, y levantaron prodigio- 
samente la gloria y la fortuna del venturoso general, 
que obtuvo cuanto pidió en dinero, hacienda, honores 
y promesas fabulosas, aobre haber conseguido la res- 
titución de su fomilia y de los bienes que poseía en el 
Milanesado. Pero mientras peleaba por Venecia, ne- 
gociaba con Viscontí; acaso pensó que su genio y su 
estrella eran los arbitros del suceso en aquella lucha, 
y lo cierto es que no hizo por la Señoría y contra su 
antiguo Señor cuánto pudo hacer: menudeaban los 
mensajeros del uno y las advertencias y apremios de 
la otra desde la primera campaña, y á la acción de 
Maclodio casi fué empujado por los proveedores ve- 
necianos. Por fin, en la tercera guerra que siguió á la 
paz alcanzada con esa victoria, la derrota de Soncino 

26 



401 CATALOGO 

poio térraino á Im Tadlaeiooes de U Repáblica, qoe 
acooiolaDdo indicios iobre sotpechts, creyó reanir 
om pruebe ■oflciente de le treicioo de se general. Con 
pntmto de conferenciar con é\ acerca de importantes 
negocios, el dos Francisco Foscari, por acuerdo de| 
Gonseio, le hito teñir á Venecia en libertad, pero sin 
p/H .'padien escaparse; recibiéronle en la ciudad con 
todo honor el 17 de abril de T433 ocho nobles dipn- 
tidos al efecto 7 psre aoompsBarle además á Palacio, 
del onal, asi qne entró, se cerraron las puertas; hició- 
ronle esperar la audiencia del Dox; salió nno de los 
del Consefo á decirle que Foecari se hallaba indis- 
pneslo 7 le citaba para el dia siguiente; retiróse Car- 
maSola, siempre aoompaftado de los ocho diputados, 7 
al pasar por el pórtico donie estaban las prisiones, 
•4eik>r conde, le diferon, por aqui»; «más, este no es 
mi camino* respondió; \<Át si, este es el verdaderol, 7 
apareciendo súbitamente los esbirros se apoderaron de 
él, que exclamó entonces, «perdido soy.» In si i uy óse 
la causa el 9 de abril, sentencióse el 23, y en el mismo 
dia, con mordaza 7 Ins manos atadas á la espalda, 
le condujeron á la Pia\^etta en medio de C07as co- 
lumnas le decapitaron. Es falso lo de los tormentos 
que le hicieron aufKr antes de su muerte; una ittnla 
lo de la lápida con el rótulo infiímame, 7 una ilir- 
macion 'incomprensible la de Tafar, al decir qne en 
el tiempo que él allí (en Venecis) estabs, le tenian 
por capitán, habiendo ettado en Venecia 5 ó 6 albs 
después del suplicio de Csrmafíola. 

Caro (Juan).— Patron natural de StCTÍlla, residente en 
Pera por los años de 1438, muy amigo de Tafhr. 

Carra (Selkn* de la).- Sefior de Cerrara. El últimode esa 
fiímilia de tiranuelos paduanos, Tictima de la politice de 
Venecia, fhé Mareilio, hijo de Francisco II Novello 
Cerrara y hermano de Francisco Ilf 7 de Jscobo, todos 
tres sjusticiados en aquella ciudad el afío de 1406; 
iocilRdo 7 fiítorecido de Felipe .María Visoonti, 



BIOGRÁFICO. 403 

ifliealó itoobnr á Pádua, pero, fraguada la tentativa, 
cayó en poder de kw venecianos que le condujeron á 
Venecia y le cortaron la cabeza entre laa columnas de 
la Pia^^etta por el mes de marzo de 1435. ¿Quién 
pudo ser, entdoces, el señor de Cairara á quien Taftir 
vio el a&o de 1439 en la corte del Emperador Alberto, 
solicitando la restitución de sus dominios? 

Casa-Sages (En).— En Casa-Satges, corsario catalán, 
compafiero de corso de Bartolomé En Sirvent. (V. 
SiftviEirrB, En). 

CAsniXA (cardenal nuestro de, p. 37, r. 21).— V. Sant 
Pbdro (cardenal de). 

Chypkb (cardenal de).~Hugo de Lusignan, hijo de Ja- 
cobo I y de Inés de Baviera, creado arzobispo de 
Nicosia en 1413 ó 141 3, promovido á cardenal diá- 
cono por Martin V el 24 de mayo de 1426, con el 
titulo de S. Adrián, y transferido al orden de los 
sacerdotes con el titulo de S. Clemente por Euge- 
nio IV, que le hizo poco después obispo de Palestrina, 
Fué uno de los varones más activos , inteligentes, 
Íntegros y eruditos de su familia y gobernó con acierto 
y prudencia el reino de Chipre, durante la cautividad 
en Egipto de su hermano Jánus II. Desde la vuelta ^ 
sus estados de este monarca hizo grandes ausencias 
de la isla y corte chipriota, ocupándose de los nego- 
cios políticos de su casa é interviniendo en ios de 
Europa. Acompañando á la princesa Ana, su sobrina. 
novia de Luis de Saboya, y á los embajadores que 
fiíeron á buscarla, pasó á Chambery, donde se celebra- 
ron las bodas sn febrero de I433, y desde Cham- 
bery trasladóse al O>ncilio de Basilea en calidad de 
enviado del rey Jánus III su sobrino. Cuando la paz 
de Arras (i435), representó á dicho Concilio en las 
conferencias que prepararon y concluyeron el impór- 
tame tratado entre Francia, Borgoña é Inglaterra, 
tomando en ello parte muy principal; en prentiio de 
estos servicios el Papa le dio el obispado de Frsscati, 



404 CATALOGO 

con la legación de la provincia de Marittima y Gam- 
pagua. El daque de Saboya, Amadeo VIIT el Pacífico, 
qae le consideraba y estimaba, proveyóle de las aba- 
días de Pignerol y de la famosísima de Ripaglia ó 
Ripaille, eremitorio fevoritodelqoe ftié papa Félix V, 
cana de la orden de S. Maorícto y por el estilo de la 
del Toisón, poes, segon dicen, eran excasadas en 
aqoel j^^rmo las tentaciones de S. Antonio. Allí sopo 
el Cardenal la muerte de su cuñada la prudente Car- 
lota de la Marche, regente de Chipre durante la mino- 
ridad de JánuB ni, cnya desgracia trató de reparar 
inmediatamente casando á su desamparado sobrino 
con Medea Paleólogo, hija del marqués de Monfer- 
rato. Pero Medea murió en breve y el viudo, después 
de baberla Horado mucho, la rcemplaxó con otra Pa- 
leólogo, Elena, hija de Teodoro, Principe de la Mo- 
rca, qoc se dio á gobernaren vez de su marido, y á re- 
volver la corte y el reino queriendo sustituir la fe ca- 
tólica con la griega que ella profesaba, y el cardenal, 
hasta el fin de sus dias, tuvo que consagrarse á con- 
trastar la influencia de su sobrina política. Murió léfoa 
de sa patria en Saboya en agosto de 1443, destituido 
por Eugenio IV de sus dignidades episcopal y car- 
denalicia, á causa de haber seguido la opinión del 
concilio de Basilea y el partido de Félix V. 
Chtprb (rey de, p. i3, r. 8; p. 66, r. 21).— El rey de 
Chipre que estuvo prisionero en Genova, ñié Pedro O, 
hijo de Pedro I y de Leonor de Aragón, nieto de 
Hago IV y casado con Valentina de Milán, hifa de 
Bernabé Visconti. Habiéndose promovido en la corte 
de Nicosía una cuestión de etiqueta entre los bailios 
de Venecia y los cónsules genoveses, y resuelto á ñivor 
de los primeros, los segundos no se contentaron con 
menos que apoderarse del reino y del rey de Chipre, 
ú quien con toda su familia se llevaron cautivo á Ge- 
nova , encerrándole en la torre del Faro. Tasáronle 
en 1.000.000 de <|acado8,ycon la fianza de Famagusta 



BIOGRÁFICO. 405 

y quedando en rehenes su tío el Senescal y la esposa 
de éste , le devoWicron libertad y corona. Muerto Pe- 
dro II sin hijos el i 7 de octubre de 1 382, los chiprio- 
tas proclamaron á su inmediato heredero, que era 
justamente el dicho Senescal, hermsno de Pedro I é 
hijo de Hugo IV y de Alicia de tbelin, yjcujo rescate 
hubo que negociar antes de ponerle en el trono. Coro- 
nóse , al fin , en Nicosia con el nombre de Jacobo I, 
rey de Oiipre el año de 13^4, de Jenisalem en i386 
y más tarde de Armenia, por muerte de su primo 
Lionnet, Livon ó León V, Sefíor que fué de Madrid y 
falleció desposeído de sus estados en París el año de 
1393. Al cabo de 16 de reinado, Jacobo I, pasó á 
mejor vida el ao de setiembre de i398,á la edad de 64 
años, dejando de su eqx>sa Agnes ó In¿s de Babiera, 
hija de Esteban l'AgrafTe, duque en Ingolstad, á Unos 
ó Joan II , nacido en Genova durante el cautiverio y 
que le sucedió en el reino; á Hugo, arzobispo de Ni- 
cosia y después Cardenal de S. Clemente; á Felipe, 
condestable dé Chipre; á Enrique, prínojpe de Gali- 
lea; á Marietta, mujer de Ladislao (Lanzalango) de 
Ñapóles; d Isabel, casada con Pedro de Chipre; á 
Inés (muerta según L*Ar. de verif. lesdat. en i388, 
V. Inés, madama); y Á Cive, ftllecida en i393.-»De 
suerte que el rey de Chipre que prendieron los gina- 
vete» quando ganaron á Famagotta^ y el rey de 
Chipre, padre del que nació en Genova (lánns) y abuelo 
del que reinaba al pasar Tafiír por Nicosia ( Jánns ó 
Juan III) no son uno mismo, sino dos distintos, con- 
fundidos erróneamente por nuestro viajera 
Chypre (rey de, p. 119, r. 11 y 18; p. 136, r. lo 
y 19).— Key, p. i3, r. 9; p. 66, r. 24; p. 67, 68, 71, 
73 y I30 á 133.— Jánus ó Juan III, hijo de Jánus II y 
de Carbta de Borbon, hija de Juan, conde de la Mar- 
che; nació en 141 5; sucedió A su padre á los 18 afioa 
deidad bajo la regencia de su madre, fallecida el i3 
de diciembre de 1434. Reinó dominado por su mujer, 



406 CATÁLOGO 

insultado porlospríncipesmiwilniaoeQ •otveciiio«,lin- 
milUdo por el tributo que^Mgabctl Soldán de Egipto, 
y protegido por los Mtestres de U religión de Rodas. 
Pobre, cobarde , débil , inepto y Tidoso , precipitó la 
ruina áe un trono inútil y ambicionado de fieles é in- 
fieles, de amigos y enemigos. Murió de enfermedad de 
corazón el 36 de Julio de 1458a los43a6osde su edad 
y 39 de reinado. Tuvo primero por esposa á Aimé 6 
Medea Paleólogo, hija del marqués de Monferrato, á 
quien perdió muy joven; después á Elena Paleólogo, 
hija de Teodoro, Principe de la IMorea, la cual lebizo 
padre de Carlota, su única heredera. Este matrioionio 
dánlo por hecho las historias el año de 1435, en lo 
cual creo que se equivocan, asi como TaAír se equi- 
vocó', creyendo que de las tres pretendientes á la 
mano del monarca chipriots fué la fitvoredda la bija 
del duque de Saboya (V. Sabota, la fija dd dn- 
qnede). 

Clbvb (duque de).>- Adolfo n el Victorioso, onaito 
conde de la Marck y primer duque de Cleves, creado 
por el emperador Segismundo de Alemania en el 
coocilio de Constancia el afio de 14I7. Nació en 137I; 
murió el 19 de setiembre de I448. Tuvo de su segunda 
mujer María, hermana de Felipe el Bueno, tres hijos, 
Juan, que le sucedió, Adolfo y Eúgelberto, y siete 
hijas, de las cuales loes, que casó con el principe 
Carlos, hijo de Juan II de Navarra, y Catalina,'esposa 
que Alé de Amoldo de ^mont, dnque de Guddres 
(V. GuÉRLSs, duque de). 

Ci^BVE (Juan de).-'Juan I el Belicoao, segundo duque 
da eleves, quinto conde de la Marck, hijo de Adolfo ü 
y de María, hija de Juan sin Miedo duque deBorgo6a. . 
Nació el 16 de enero de 1419; murió el 5 de setiem- 
bre de 1481. Fué elegido caballero. del Toisón en el 
capituk) de Mons de 5 de mayo de 145 1. Onó en 
37 de marzo de i455> con Isabel de Borgofia, oondeaa 
de Nevera y de Eu. 



BIOGRÁFICO. 407 

CuEVft (Mooaeffor de. , p. S43, r. i9).^TciiU qoe Kr 
Adolfo ó Eagelberto, pues Joaiif el prímogénito de los 
tres hijos de Adolfo II duque de Qeves (V.)i si visttsr 
Tsfur á este Señor, hallábsse en U oórte de Felipe el 
Bueno eo Bnuelss; 

CoLUPNA (csrdenal de).~Próspero Gotoona, sobrino 
del pops Martin V, que le hixo cardenal de S. Jor^ 
I» Velado etti4i9 ó a6, cuando apenas contaba 18 
afios de edad. Estnvo en d concilio de Basilea con el 
cargo de asistente del cardenal de Sanf Angelo, Ju- 
liano Cesarini; en el de Ferrara fué uno de los dos 
príncipes de la Iglesia diputados al recibimiento del 
patriarca de Constantinopla, y el que recitó la seca y 
brevísima arenga de bienvenida. ikCurió á 34 de mayo 
de 1463. 

CoNSTAKriNO (el emperador).— Constantino el Grande, 
hijo del cniperador Constancio Cloro, y de Flavia Ju- 
lia Elena, mucho de^Mies Santa Elena.— Le incluyo en 
este Catálogo, sólo por rectificar la equivocación de 
Tañir respecto A su estatua, curiosísimo mcmumento 
que el fundador de Coostantinopla se había levantado 
A si mismo, ó erigido en honor del Sol, y que participa- 
ba de la mezcla de. paganismo y cristianismo carac- 
terística de todas las obras de aquel célebre converso. 
Consistía una efigie coloaal de Apolo, traidn de Frigia 
y colocada sobre nna alta columna, cuya cabeza ador- 
naban los clavos del Crucificado, dispuestos ámodo de 
radiante aureola; pero una tormenta auracanada la 
derribó á cosa de las 9 de la mañana del 5 de abril 
de 1 301,. matando á diez hombres. La que vio Taíhr 
era de Justiniano, que también se la erigió á sí propio 
ua el GuiteOH óPlaza de los Ccomestibles, delante de 
Santa Sofía y sobre la columna que ocupaba otra de 
Teodosio el Grande, de plau y peso de 7.400 libras, 
por lo cual la convirtió en moneda. En el año de 1 3o7, 
la estatua, ecuestre de Justiniano estuvo á punto de 
venir al suelo á impulsos de un viento recísimo, que le 



4d8 CATÁLOGO 

arrebató It cnu del globo que el emperador sostenía 
con la mano izquierda, y Andrónico Comneno la 
mandó restaurar y enfardar con fíieiKes cadenas. Los 
torcos en la toma de Constantinopla la derribaron, la 
hicieron pedazos y después fundieron con ella ca- 
ñones. Podro Gylio, que entonces la rió, dice que el 
muslo del ginete sobrepasaba su estatura. Al deshacer 
la columna 3o afios más tarde, como brotasen varios 
raudales por entre las ruinas, hicieron sobre el lugar 
donde se alzó el llamado Castillo del Agua. 
CONSTANTINOPLA (el emperador de, p. 220, r. 8).— 
Juan VI ó Vn Paleólogo, ó Joan Paleólogo ü, hijo 
de Manuel y de Irene, hija de Constantino Dragases, 
soberano de una parte de la Macedonia; nació el 1 5 de 
diciembre de 1390, coronóse el 19 de enero de 14T9, 
sucedió aso padre el ax de |ulio de 1425. Contado 
es el emperador de Grecia que, en sos grandes apuros 
con el iWoo, no haya ofrecido al Papa su fe en cam- 
bio de socorros pecuniarios ó militares; quince ó diez 
y seis reconciliaciones de esa especie cuentan algu- 
nos historiadores católicos; sin embargo, ninguna re- 
vistió la solemnidad de la última, contratada por Juan 
Paleólogo IL Iniciáronse los preliminares en el alk> 
de 1429 con una conferencia del patriarca de Con»- 
tantinopla José II y de Antonio de Mesina nuncio de 
S. S. Martin V; reanudáronse el afio de i43o por me- 
dio de Marcos lagarís^ gran stratopedarca, Curuno y 
Demetrio Ángel Oydas, secretario imperial, enviados 
con ese objeto á la corte pontificia; prolongáronse con 
ímerrupdones y alternativas, ora por cansa del logar 
y términos en que habia de verificarse el consordo de 
las Iglesias, ora porque una vez decidido que la de 
Oriente viniese á buscar la de Occidente-^ue era la 
que pagaba,-- el concilio de Basilea y el Papa con el 
de lulia se disputasen la honra y el derecho de con- 
cluir la abjuracbn de los griegos; y féneda el afio 
de T437,y el Emperador estábase aún en Gonstantiao- 



BIOCRAFICO. 409 

pía con dos escuadras ancladas «n el Cuerno de oro, 
una al mando de Nicolao de Meton, montada por los 
obispos de Viseu, de Lubec, de Panna y de Ljnisana, 
embajadores del Coocilio, otra Teneciana, con JOan 
Condalmler, sobrino de Eugenio IV por jefe, y dft- 
dando en cuál de ellas le tendría más cuenta embar- 
carse. Si por embarcarlo anduvieron muy cerca de 
pelearse los patrones, si para cortar la riña Juan Pa- 
leógolo se valió de la treta referida por TaAu-, cosas 
son que la historia se calla; lo que dice ec, que los pa- 
triarcas, metropolitanps y archimanritas del sá^uito 
imperial repugnaban las tierras y climas donde el 
concilio de Basilea les daba á escoger el punto de 
reunión; que el Emperador tuvo más confianza en los 
rtcurK» pontificales que en los conciliares; que 
tomó pasaje en la flota de Condulmier, aumentada de 
algunas galeras soyas, con su hermano el déspou De- 
metrio, el patriarca José , Marcos Metropolitano de 
Efeso, Besarion de Nicea, Isidoro de Snsia, Kartophy- 
lax Balsamo, Jorge Scholarius y otra multitud de per- 
sonajes, asi eclesiásticos como seglares hasta el nú- 
mero de 800 ó 1 .000; y que zarparon de Constantino- 
pla el 35 de noviembre de I437, despedidos con nn 
terremoto (Ducas, Hist. Byz), Aportaron á Venecia 
el 8 de febrero de 1438, detuviéronse en esa ciudad so 
dias, volvieron á embarcarse en marzo oon rumbo al 
Pó,y llegaron el 3 á Francolino; aqui separóse el Em- 
perador del Patriarca, y por Lagoscuro se encaminó 
á Ferrara donde le esperaba Eugenio IV. (V. Eucnao, 
papa). Iba á caballo bajo un palio azul celeste lle- 
vado por los hijos y parientes del marqués de Fer- 
rara; salieron á recibirle Oiera de puertas todos los 
cardenales y una infinidad de prelados; acompañá- 
ronle en esa disposición al palacio pontifical, á cuya 
puerta toda la comitiva, incluso el déspota Demetrio, 
echó pié á tierra; y él subió á caballo las escaleras, y no 
•e apeó smo á la entrada de las habitaciones del Papa, 



4E0 CATALOGO 

qoe tan luego como le rió, pteote en pié, adelantóte 
algnoot pasoe y dióle el óeculo de paz; porque , al 
tratar previamente de las ceremonias de sn rectbi- 
mienio, Juan Paleógolo, lo mismo que el Patriarca, 
se habían negado á pro s temarae y besar la san- 
dalia papal, diciendo, que ni para adorar á Dios 
acosimnbraban á doblar la rodilla. £1 patriarca Joaé 
y loa prelados retrasaron su entrada por coestion de 
etiquetas, en la que cedió Eugenio IV.— El pulso con 
que se habla de proceder en la preparacbn de temas 
tan sutiles y trascendentales como los que alM iban á 
ponerse en tela de humano juicio, y la gota que pade- 
cian el Papa, el Emperador y el Patriarca, impidieron 
la celebración de la primera asamblea greoo-latlna 
hasta el 8 de octubre de 1438. Á poco intervino la 
peste obligiindoles á salir de Ferrara á toda prisa: 
el I.* de enero se publicaba la mudanza del sínodo á 
Florencia; el Papa dejaba aquella ciudad el 16; el Pa- 
triarca le seguía el 7 de febrero; y el Bmperador al 
Patriarca el 14 de ese mes. Reanudados los debatesdel 
GonctUo en la catedral de su nueva residencia, muere 
el Patriarca, pero confeso y arrepentido; dánle por 
sncesM' á Besaríon, el primer oradorcismátioo, pasado 
ya al partido latino; y con este suceso convencidos al 
cabo loa griegos de que debe comulgarse con pan 
ácimo, de que hay purgatorio y de qoe el Espirita- 
Santo procede del Padre y del Hijo (^Uoque), contra 
lo establecido en el símbolo de Nicea, se proclama la 
onion de ambas Iglesias el 6 de julio de 1439. Eb su 
conseonenda^ Eugenio IV promete á loa neólitoa cq 
noni»re de la cristiandad latina una escuadra, un ejér- 
cito y subsidios pecuniarios para la defensa de Cona- 
tantinopla, cuando los turcos la ataquen, y entrega des- 
de luego al Emperador 13.000 florines á buena cuenta; 
y Juan Paléogolo y sus griegos, después de traídos 
y mantenidos de valde, con la conciencia lavada y el 
bobillo repleto, de la misma manera que vinieron em- 



BIOGRÁFICO. 41 1 

prenden la vneltt á lu ticm, def ando á Florencia el s6 
de agotto de 1439, embarcándose en Venecia el 11 
de octobre y anclando en el Crisóceras el f .* de fe- 
brero de 1440. Con todo, la onion, i semejanza de las 
quince anteriores, no tardó en deshacerse como la sa\ 
en el agua. Los vecinoa de Consraminopla, que no 
habieiido asistido á Ids concilios de Ferrara y Florencia 
estaban ayunos de las razones y distingos de los Pa- 
dres latinos, y tan enteros en su error á la vuelta de 
Paleólogo como á la ida, no sólo protestaron de aque- 
lla, pero pasaron á vías de hecho, insultando y cor- 
riendo por las calles i los que tomaban de Italia con 
las caras mondas y d traje corto, en sefial de haber 
cambiado por fliera como por dentro. Quizá, mandan- 
do el Emperador que se guardasen las apariencias, el 
conlicto no hubiera pasado sdelante; pero Marcos, el 
metropolitano de Gfeso, único de los conciliares que 
se negó á la apoetasía de sos compatriotas, atizaba los 
motines y sostenía en el pueblo la fe de sus mayo- 
res; de suerte que la nueva no pudo aclimatarse y 
prevalecer, y en conclusión, en el Emperador vino á 
renegar por poco más de 1 3.000 florines. Á estas con- 
trariedades y sinsabores se agregaron gravísimos día- 
gustos de familia. Constantino Dragases (el déspota 
Dragas de Taflir), aprovechando la ausencia de su 
hermano Demetrio, le habia usurpado su dignidad y 
sus dominios; pidióle Demetrio al Emperador satia- 
fiícclon del agravio y auxilio contra Constantino, 
y viendo que no se los daba acudió al sultán Amure- 
tes 0, que le prestó un ejército, con el coal poso 
sitio á Constantinopla el 33 de Abr|l de 1443. Fuá 
vencido y pidió la paz, contentándose con un princi- 
pado en el Ponto Euxino, mas no bien terminaba esta 
discordia, cuando surgía otro mayor peligro: Amu- 
ratea, después de vencer la famosa batalla de Varna 
(10 de nobiembre) asediaba la capital del imperio 
griego, y Juan, que no podía ya contar con los 



414 CATÁLOGO 

iM de Poggio ettoi datot: que el viaje doró aS afios; 
que lu venida á Florencia Ai¿ en el de 1444, y qne 
la narradoo hecha en casa del secretario de Euge- 
nio IV| éste la impnM como peoiteacia.— El viaje de 
Nicolo de Contó es realmente prodigioso 7 en él 
probó su Ibrtuna, so habilidad y un gran talento de 
observacicm; hay excelentes descripciones de ooa- 
cnmbres, de plantas y de animales, siendo de las más 
cariosas ana de un pez eléctrico de la Persia, y 
otra de on mamífero que, en mi concepto, es el 
galeopiteoo de Siam (GaUopithecnt porie^attuU 
adelantó también la geografía de las Indias, y asi 
como sos noticias confirmaron las de Marco Polo, 
Ineron á so vez confirmadas al poco tiempo por el 
via}ero portQgués Eduardo Barbosa. El manascrito de 
Poggio, segan cuenta Ramusio, vino á parar en 
manos de Valentín Fernandez Alemán, escodcro de 
D.* Leonor, esposa de D. Juan II rey de Portugal, 
que estimaba muchísimo y se procuraba á cualquier 
costa cuantos .documentos pudieran interesar á sos 
conquistas en aquella parte del mundo, y lo tradnjo 
en portugués como habia traducido ya el Lü»ro de 
Marco Polo. El inftitigable y erudito colector italiano, 
i fiílta del original, que anduvo buscando muchos 
afios, tomó por texto la versión portuguesa, poestoque 
doliéndose de sus incorrecciones y fiíltas, y notando 
la de algunas lineas; pero sin duda ignoraba, qoe 
ya en Espafia corrían dos ediciones de nna tradoccion 
castellana hecha por Maese Rodrigo (Rodrigo Fer- 
nandez de Santaclls, arcediano de Reyna en Sevilla) 
sobre el tratado De varietate /ortunae, é idéntica, 
por cierto, d la que Ramusio consideraba falu é in- 
correcta; la cual traducción puso el Arcediano por' 
apéndice á la qoe hizo del Li^ro ¿^ Marco Polo, (im- 
preso primero en Sevilla en i3 18 por Joan Várela de 
Salamanca, y segunda vez en Logroño, afk> de i Sag, 
por>figuel de Eguía), sin omitir las relaciones de los 



BIOGRÁFICO. 4f 5 

embajadores abSainioB á Euf eofo IV acerca de las 
coaai de so tierra, que á seguida de U de Como figu- 
ran asimitmo en el libro de Poggio (V. Albx4]Ii>ii/a 
Pioriarca de>.— No debo paaar por alto, ya qat al cato 
viene, una rectiñcadon que necesita el artículo de 
Rodrigo Fernandez de Santaella en las Bibliotecas de 
D. Amonio de León Pinelo, de NicoláSs Antonio y 
de D. Miguel Colmeiro (Lñ Bot. y los Botan, etc.); 
atribuyesele en ellas un tratado ms. De ig^toHt at- 

" torum aique animalium apud indos tpeciehut et 
de moribus indontm, y dicho tratado se reduce ú 
una copia abreviada del texto latino de Poggio, letra 
del siglo xvii, 1 3 fojos 8.*, y con esta portsda: 
Tractat libeliu* de variit arborum et animantíum 
generibus, nobh invinit quae in India reperiun- 
tur; insuper de indorum moribus de aiii» qme mi- 
rabiiibus etscitu dignis.—Auctore iiiuMt. et nobill. 
wiri Dan Roderico Fernandez de Santaella archi» 
diácono de Reina catholicorum regum Femandi et 
Elitabeth cot\fettario , archiepiscopo caersarau- 
gíutano electo et collegii maioria kispalensi 
erectore digniétimo; manuscrito que, como dice muy 
bien León Pinelo, perteneció, al consefero D. L. Ra- 
mírez de Prado, pues se conserva en la Biblioteca del 

• Palacio Real (hoy del Congreso) entre los procedentes 
de la librería de ese señor. 

Craque (monseñor de)— Juan V, Sefk>r de Crequy,. de 
Fresio y de Canaples, hijo de Juan III y de Juana de 
Roy. Fué consejero y primer (Chambelán de Felipe el 
Bueno, y uno de los 24 caballeros de la orden del Toi- 
són que primero se crearon. Murió el afio de 1474 

CuBNCA (obispo de).— D. Alvaro de Isorna, natural de 
Mondoñeio, hijo de Juan y de D.* Constanza de Vc- 
lazti de Inzua. Fué maestro del rey D. Enrique III. 
obispo de Mondoñedo antes de 1410, de Lcon por los 
años de 1414, de Cuenca en 1420, y promovido al ar- 
zobispado de Santiago el año de 1445, no le habiendo 



4i6 



CATALOGO 



Jitndo aceptar D. Frty Lope Barrientot, obim 
de ATilt. EstUTo de embajador en Portugal con Díaz 
Sfficbes de Benavides; en la corte pontificia el afio 
I4ai, en reemplazo de D. Gutierre Gomez'de Toledo 
arcediano de Guadalafara, cuya condncta desaprobó 
D. Juan n, y habiendo conseguido para la corona de 
Castilla las llamadas tercia», gabela destinada i sos- 
tener la guerra con los moros; y en el Concilio de Ba- 
silea el afio de 1434. Otras distmciones y encargos po- 
líticos mereció del rey D. Juan U: acompañar á la in- 
ftnta D.* María su hermana á sus bodas con el prínci- 
pe de Gerona, después D. Alfonso V de Aragón, ve- 
rificadas en Valencia, y á la infanta D.« Leonor que 
iba á casarse con el príncipe D. Dnarte ó Eduardo de 
Portugal afio de 1425; bautiiar al principe D. Enrique, 
después Enrique IV; y sosegar los disturbios promo- 
vidos en Puente de Hume, Ferror y VHIalba por un 
fidalgo llamado Ruy Sordo, contra el Señor de aqueUaa 
villas, D. Ñuño Freyre de Andrada, por el mes de 
jnayo ó abril de 1431. Murió en setiembre de 1448 y 
está sepultado en la capilla del Espíritu Sonto de la 
Catedral de Santiago.-^dro Mártir RÍ20, en su his- 
toria de Cuenca se hace cargo de la especics-tomadá 
de no se dondc,-que supone á D. Alvaro de Isoma 
héroe de la hazaña del Alférez (V.) D. Juan de Silva 
en el Concilio de Basilea, é imitador de D. Diego de 
ABaya(V. Alcayde de los donceles, el); y aunque 
la rechaza, apoyándose en Pulgar y considei^ndola 
además impropia de un prelado tan santo y compues- 
to como D. Alvaro, de^ entender, sin embargo, que 
no le httbioe disgustado enteramente el que la hubie- 
ra acometido, pues concluye con estas palabras: «si 
bien no contradice el valor á la virtud.» 



BIOGRÁFICO. 417 



QALABBf^ALA.— Bo t\ ctp. XVI del Uhro de laravtg 
qme cofém de Joan de Sant Fagtmd (Mi., L. 86, BfbL 
Naciaoal) hty m pámíb, doode tuem ew nombre á 
propóeito de la hiatoría de on a2or africano, cuya capé- 
ete 7 coya hatoría me parecen tancoioeaay detento 
intcréa pan la cetrería y omitologüí eapafiolaa, que 
tan á rieago de que el moro deTaftiry el caballero del 
catador del rey D. Juan 11 de CastHla no aean uno 
miamo, voy i copiar el paaaje i que me refiero: «Iten yo 
tí á Martin Fernandez Portocarrero un a^ qne le hmro 
enbiado de allende nn caballero que dician Qalaben- 
fala, y decía que aqnelloe acorca hay en una tierra 
que Uaman Cruz (tal vez Chauz, al S. E. de Fez) y 
dicen que lea llaman loe a^orea de Cruz, y han las 
manoa colonidaa como brasil fino y laa ufiaa amarillas 
como color de azafrán y ha la cola asi como picada 
de aquella meama color y fechnra y ha loa cuchillos 
de aquella mesma color y puestoe como de a^r, las 
aapaldaa ftata encima de la cabera tan azul como si 
Aieae azul de aquel tal colon tenía la ploma y el p)»> 
maje de loa pechoa como de gallina morisca y habla 
loa ojoa pardillos como tartaraoa y habia el jaldre del 
raatro colorado como laa manos y el pico amarillo 
eomo azafrán, y coando estaba alegre que habla bien 
comido y se habia bañado bien, finchaba el cuello 
aaf oomoiordo y facía on canto muy fermoao y decía 
muchas cosaa así como dice el tordo, y mataba bien 
perdiz y era bien lijero y mataba zorzales y garzetasy 
aun maitinea en levantando loa árbolescon él, y teníalo 
guardado para embiar al Rey después que mudare^ 
porque estaba un poco maltratado, y un calador que 
llamabMi Mortal que lo tenía, puso en él mal re- 
cado y manóse en le muda«*. No puede retratarse 
me|or á el Falco {Mciicrax) musieus. 

27 



4^^ CATÁLOGO 



Dacta (rey dc).-Eric ó Enrique VII ó X, lltmadoel 
Pomeranio, hijode Wradislao, duqoe de Pomenmia 
y de María, hija de Ingebarga y aobrina de Mariga- 
rita, apellidada la Semíramis del Norte, reina que llegó 
á ser á la vez de Dtnamarc%(Daniaó;Dacia), de Suecia 
y de Noruega, y la cual le hizo proclamar por aa be- 
redero el 23 de julio de 1396, reinando jantamente 
con ú\ hasta 14.12. Coronóse Eric en ^e mismo afio 
á los 1 5 de su edad y se mantuvo en el trono hasta 
el de 1449, en que Carlos Canut-Son le arrojó de 
sos estados, obligándole á retirarse á Rugenwald en 
Pomcrania , donde murió oscuro y olvidado el afio 
de 1459. Tenía la sangre de su abuelo Waldonaro III 
de Dinamarca el Reprobo, y su vida fué nn tejido de 
crímenes, de escándalos y de torpezas. Casó en 1406 
con Filipina ó Felipa de Lancaster, htfa de Enri- 
que IV de Inglaterra: pero el afio de 14J0S la infeliz 
princesa separábase de su marido, para encerrarse 
en el monasterio de Walsdstcn, donde murió hada 
k» afíos de 1440. El viaje de Eric á TIenna Saou 
debió ser por el de 1427, porque á principios de 14J18 
pasaba por Rodas, visitaba al gran maestre D. Antón 
de Fluviau y le pedía prestados 2.000 escudos para 
socorrerse en el camino hasta Venocia, en coya ciu- 
dad debía reintegrárselos. De su aventura con Na^r- 
din, 'el adelantado de Jcrusalem nada he podido ave- 
riguar; acaso se originara de la penoria de S. M., ó 
de su genio violento ú irascible. — Es raro encontrar el 
reino de Dinamarca designado con el nombre de Dada, 
tanto, que el erudito y diligentísimo Romanin en su 
Storia documentata di Venexia (t. IV, p. 3ii) creyó 
que estaba en lugar de Dania en un documento de los 
aacrefof de aquella república; que, por cierto, tiene re- 
lación con Eric el Pomeranio, pues Consta en él, ha- 



BIOGRÁFICO. 419 

bene pedido el a6o de 1456 á nombre del rey de 
Oecie pasaje para Jerusalem en ona gelera ▼eneciana, 
eomo ya lo había hecho su predecesor, pagando el 
coate, que la Sefioría fijó en 4.000 ducados.-- La cró- 
nica de D. Joan n, hace Ha de ese rey á la reina de 
Dacia, esposa de Eric; es un error : Felipa ó Filipina 
de Lancaster, hija de Enrique IV de Inglaterraf y para 
la cual llevó una embajada Mosen Diego de Valera. 
faé prima de D. Juan. 
Darle (cardenal).— BíenaTenturado Luis Alemán, car- 
denal de Santa Cecilia, anobispo de Arles; hijo de 
Joan Alemán ó Alemandi, Señor de Arbent en Bu- 
guey, y de Montgeson; nació hacia los años de iSgo 
en Arbent. Fué canónigo de la catedral de Lyon, 
obispo de Maguelone y luego arzobispo de Arles. 
Desde 1433 le encargó el papa Martin V de varias 
comisiones poUtico-eclesiásticas y administrativas en 
Siena, Forli é Imola, nombrándole su legado en Bo- 
lonia y por último Cardenal camarlengo en 1436. £t 
sucesor de Martin, Eugenio IV le confirió una de las 
presidencias del concilio de Basilea, y al divorciarse 
esta congregación del Papa, fíié aclamado primer pre- 
sidente en lugar del cardenal de Sant' Angelo, que 
poniéndose de parte de Eugenio IV, trasladóse i 
Ferrara (1437-38); el arzobispo de Arles, por el con- 
trario, abrazando resuelta y calurosamente la causa 
del sínodo de Basilea, alentó su espíritu reformista y 
de oposicicMi á la Ojrte pontificia, sostuvo sus decretos 
y fué el alma de los trabajos y negociaciones que 
produjeron la elección del antipapa Félix V (Ama- 
deo VIII de Saboya); por todo lo cual mereció ser ex- 
comulgado y degradado por Eugenio de todaa sus 
dignidades, cargos y títulos eclesiásticos. Mas, al re- 
nunciar el antipapa en Nicolás V el año de 14499 este 
Pontífice recibió en su favor á Luis Alemán, restitu- 
yéndole sus anteriores dignidades y empleos, y en- 
viándole en calidad de legado á la baja Alemania. 



410 CATALOGO 

Voeko de U leticia, retirdseándiócMb y tttrió en 
9ilon el 16 de setiembre de 1450 á la edad de 60 
afioa. Por sos acckmes y milagros canoniadle en t5tj 
Clemente Vn.— Dos rasgas i cual más sobreMliemes 
pintan el carácter de este prelado éxoomolgado 7 
santo. Á la sesión en que iba á dedanise al papa Eo- 
genio IV herético y relapso (16 de mayo de 1439) no 
coocorrieron ni los espaftoles ni los italianos, saNa 
ligeras excepciones; el gran nttmero de sitiales des- 
ocupados desanimaba á loa asistentce; pero Aleñan 
diapQso que se tra|eran todas las reliqDías de las igle- 
sias de la ciudad y las huo colocar en los lagares 
fados; con lo que, excitada la derodon de los PP., 
éstos prommpieron en lágrimas entonando 9I Vemi^ 
Sdíñcte Spirihu.-^Oauido la mortifera epidemia, que 
dietmaba la población de Basilea ese mismo alio de 
1439, se entró por las puertas del Concilio, a r r e b a t an - 
do algunos Padres, alarmados, propusieron á su Pre- 
sidente que le trasladase á otro punto: «perescamoa 
lodos, pero sálvase el Concilio», contestó el anoblipo 
de Arles. 

Doria (BMában y Gerónimo).— Patrones de dos naos 
genovesas de la flota mercante en qne iba Pero Ta- 
líM- á su salida de Cádiz. 

Dragas (d(spote).— Constantino Xt Paleólogo, eoarto 
hijo de Manuel y de Irene Dtagases, cuyo apelKdo le 
dieron por sobrenombre en esa forma ó en la abre- 
viada de Dragas; nació á fines de Febrero de i4o3; 
sucedió á su hennano Juan VI ó VII en noviem b r e 
de 1449; murió perdiendo á Constantlnopla. Al re- 
partir Manuel el Imperio entre sus siete bifos, focá- 
ronle á Constantino la Mesembria y la Sellmbria en e| 
Mar-negro; pero habiéndolas cambiado por la Lacc- 
demonia, partifa de su hermano Teodoro, trató de 
formarse en el Peloponeso un estado respetable, redo- 
oiendo á -su vasallaje al florentino Neri Acciafaolí, 
Sefior de la Acaya, de la Fócide, de la Beoda y de 



BIOGRÁFICO. 421 

AttiMf, y más ttrde, oaiirpuido 1« hercncit de m her- 
maao Demetrio, d¿tpoU de la Morea, miéntru éttt 
ae enoontnbe en Italie con el emperador Ji^aa, entre- 
tenido en el negocio de le unión greco>lattna. El afio 
de 1443, Amorates ü, aunque le habla dado pmeba» 
de amistad, coando redondaban eu provecho de »« 
mira* poUtícaa, se dlipaao á invadir aquella parte de 
la Grecia, y Dragas, que se hallaba entdncee en Cons- 
tantinopla, trasladóse á sos dominios para ponerlos en 
estado de defensa, reconstruyendo el famoso Exami- 
ion, muralla levantada por su padre á lo largo de lat 
aeis millas que mide el istmo de Gorinto, con ei 
obfeto de aislar el Pelopooeso del resto de la Hélade. 
y que el afio de I4i3 destruyeron los turcos, no obs- 
tante haberla guarnecido gran námero de latinos y 
griegos eacitados por una bnhi ad koe de Martin V, y 
amparados de una iglesia que se erigió en medio del 
bahiarte. Pero esta vez la obra de Constantino ao 
logró mejor suerte; Amorates rompió el valladar, 
vendó al Déspota yle hizo tributario con los reyezue- 
los y sellores de hi Morsa. Muerto el emperador Juan 
el 3 1 de octabre de 1449, abandonando so» estados á 
la codicia de aqu el los á quienes antes pertenecieron, 
paaó á Gonstantinopla á dispotar la sncesioo de su 
hermano, la cual obtuvo con el favor dd Turco. 
ahora de so parte, y cuyo biío trea afios más tarde 
hnbia de airebatársela con la vida. Ya en el trono, 
Dragas, parece ser qoe mudó de conducta; introdujo 
la más severa aencillez en so corte; convirtió en sol- 
dados sus 74)00 halconeros; solicitó un matrimonio 
diplomático con la hija del dox de Venecta, Francisco 
Foscari, y encontrando oposición en sus consejeros. 
lo contrajo de interáa con Caulina Gattihizio ó Catta- 
Inso, hija de Francisco H, señor de MitUene; castigó 
al beig de la Caramania, fortificó la entrada del Bós- 
fora, y, en nn, gobernó de manara que en otras cir- 
cunsrancias y coa otro sultán qne Mahomet n, es se- 



4¿2 CATALOGO 

guro que hubiese prolongado algunot afios la vida del 
imperio griego. Maa la impaciencia de un enemigo 
fóven, impetuoso y exuberante de ambfcioD y poder 
sólo pudo contenerse ante su debilidad y la indolencia 
de los cristianos hasta la primavera de 1452, en qne 
comenzó la última guerra bizantina. El 29 de mayo 
de 1433, según ettaba escrito para Mahomet, sucum- 
bía Gonstantinopla defendida por 4.937 griegos y 
9.5oo latinos contra un ejército de 160.000 turcos, y 
Constantino, que habfa peleado como un héroe, al 
perder toda esperanza, se arrojaba en medio de loa 
genizaros, buscando una muefte segura, después de 
haber exclamado: «¿No hay un cristiano que roe ooite 
la cabeza?» Al lado suyo quizá pereció también el va- 
liente espafiol Pedro Julián, uno de los fefes que man- 
daba en las murallas desde el palacio Bncaleon al Kon- 
toskalion. 

DufE (el, de Genova, p. is, r. 3).^Tomás Fragoso, 6 
Isnardo Guarco, á quien loa genoveses , al rebelane 
contra el duque de Milán y dar muerte á su goberna- 
dor, eligieron en lugar del primero (37 de diciembre 
de 1435), repuesto á los siete días. 

Du^B (el, de Venecia, p. 197).— J^rsncisco Fóscarí; na- 
cido el afío de i373, elegido el 1 5 de abril de 1433, 
depuesto la mafiana del a 3 de abril de 1457, muerto 
d i.*de noviembre inmediato. Elevó á la república 
de Venecia á su más alto grado de esplendor y po- 
derío, mas á costa de incesantes guerras, de cuantio- 
sos dispendios y apartándola del camino por el cual 
habla* llegado s^uramente á engrandecerse. Tiene 
también Francisco Fóscari su leyenda en los fastos 
venecianos, donde se transforman á lo dramático las 
calaveradas de su hijo Jacobo en secretos de estado y 
venganzas inquisitoriales. El í)ux no murió del tafiido 
de la campana que anunciaba la elección de Pascual 
Malipiero, murió de sus 84 afios, afectado por la pér- 
dida de su hijo y, acaso, de su autoridad, si con la ve- 



BIOGRÁFICO. 423 

jcz olvidó lo que era la política que ú\ mismo había 
manejado durante tanto tiempo. 
DupE (un, de Venecia, p. 2i2).~Marino Faliero. Elegi- 
do el II de octubre de i354 á la edad de 80 años: 
decapitado en 17 de abril de 1 353. Su novela y su 
historia son harto vulgares: casó muy viejo con mu- 
jer joven, hermosa y liviana, y fué traidor á su patria; 
pero nada tuvo que ver lo primero con lo segundo. 



Emperador (el, de Grecia, p. i33; p. i38, r. 5; 
p. 139).— y. CoNSTANTiNOPLA (el emperador de, 
p. 320, r. 8). 

Emperador (el, de Constantinopla, p. 146, r. 11, 14 
y 19; p. 147, r. 20).— Isaac el Ángel, llamado por ios 
latinos C^uraath, había sucedido en el imperio de Gre- 
cia á Andróntco Comneno el Viejo el 13 de setiem- 
bre de 1 1 85; libertino y sanguinario, dio pretexto á su 
ambicioso hermana Alexis, para que, apoyándose en 
la opinión pública, le depusiese, le cegase, le redujese 
á prisión juntamente con su hijo Alexis y se sentase en 
el trono con el nombre de AHexis lil el año de 11 95. 
Pero Alexis el Joven, habiendo conseguido escapar de 
manos de su tío, después de acudir con poco éxito 
al Papa y á so cuñado Felipe de Suavia, emperador 
de Occidente, en demanda de socorros y con todo ge- 
nero de ofertas, sabedor de la conquista de Zara por 
los cruzados de Enrique Dándolo, de Balduino de 
Planches y del Marqués de Monferrato, y del aspecto fa- 
vorable á su imento que tomaba aquella empresa, ai 
enmendar su rumbo á Palestina, corrió á solicitaren 
persona el auxilio de los soldados de Cristo, prepara- 
dos de antemano por los embajadores de Felipe. Fue- 
ron tales las súplicas y las promesas de Alexis, y tan 
conmovedor el espectáculo de un infeliz desterrado 
pidiendo por su padre ciego y prisionero, que Dan- 



4^4 CATALOCO 

dolo, «no de k» hombres mái eztraordioiTioe qoe ha 
producido la república de Veoecia, enternecido, no 
dudó ya en abrasar reetteltamente m caOMif y domi- 
nando con «I influjo la iRcertidumbredealgunoa jeies, 
arraatró en poa de sí la poderoaa annada á irengar 
iaa deagracias de Alexis, desafiando loa anatemas de 
Inocencio III, y á destruir de poso las fáctorfaa pisa- 
ñas de la Grecia y abrir al comercio veneciaoo la 
Propóntide y el Bosforo, si otra oosa mejor no se 
ofrecía. El 7 de abril de i2o3 zaipaba la Iota de Zara, 
y el a 3 de junio anclaba frente á Gonstantinopla. 
Alexis ni mandó sus embajadores preguntando por el 
objeto que alU la trafa, respondiéronle, que extrañaban 
que se dirigiese á ellos como dueño del imperio, cuan- 
do sólo era el usurpador; y el 1 7 de julio dábase el 
asalto por la mañana y al anochecer huia Alexis oon 
sos tesoros abandonando todo lo demás, indoso su 
iamüia. Tan luego como se supo de su ftign, el pnebk> 
dio libertad á Isaac, le restituyó en su trono y coronó á 
su hijo. El noevo Emperador á doras penas y casi con 
amenazas hubo de ratificar las onerosisimas promesas 
de Alexis el Joven, y mientras seoumplian^sus íh^rore- 
cedores se alojaron y fortificaron en Pera y Calata. Has 
la pobreza del fisco, la mala voluntad y doblez de loa 
griegos y la barbarie, impudencia y codicia de los 
cruzados, uni3as á la ambición y travesura de olio 
Alexis de la ilustre familia de los Duoas, llamado Mor- 
auflos (el Cejudo), que cootaba aprovediar los mevitm- 
bles conBictos de aquella situación y loa que él pro- 
BOTÍa, atizando las discordias oon capa de amigo de 
unos y otros, no pudieron por menos de reanltnr en 
una saqgríenta catástrofe, término acaso apetecido de 
los latinos. Al fin, el pueblo de Gonstantinopla ae alta 
contra su Sefior, proclamando á un joven ciodadano, 
por nombre Nicolás Canabaa; Alexis el Joven trata de 
buscar un refogio entre sos amigos, pero, descubierto 
por Murzuflos, éste le cierra el paso con un tmnota», 



BIOGRÁFICO. 425 



entra «n ptkeio, le aaaiiiia, men Isaic de dolorj de 
espanto, Cañabas en la cárcel, y k hace elegir empera- 
dor, siendo, el coarto desde la venida de loa cnizados. 
Pero no Alé el último, que cuando aqoellos en Tiata 
de tan terribles sucesos determinaron apoderana del 
imperio griego, y tomaron segunda vez á Gonstan- 
tinopla el 13 de abril de. 1304^ al entrar con la laa 
en una mano 7 el cuchillo en la otra, poríücando coo 
aangre y luego los crímenes de los Angeles y Ceju- 
dos. Alexis V Ducas escapaba á los montea de Tra- 
cia y el pueblo había elegido en so lugar á Teodoro 
Lascaris, el cual siguió á su antecesor después de al- 
gunas horas de reinado. Los Tencedores fkndaronoiro 
imperio, coya corona, 00 consintiendo loa TenaciaBos 
que ciñoe las sienes de su Dnx, por sapientisiBas y 
prudentes razones, se dio á Balduino de Flandea el 33 
de mayo en la iglesia de Santa Sofía. Á aegnída pia- 
ron á repartirse los dominios griegos conforma < lo 
convenido antesdc ganarlos: el Emperador obtnvoooa 
cuarta parte, de las tres restantes, una mitad se despe- 
dazó en feudos, la otra ftié para Venecia, onyo Dos se 
timló desde entonces Seüor de un cuarto f medio 
de la Romanía, y podo llevar una calza ro^ y otra 
blanca con borceguíes imperiales; ademáa ae llovó 
ouantaa reliquias y obras de arte le vinieraa bien 
para embellecer la reina del Adriático, contáadoae 
entre las últimas los famosos caballoa de broaee 
dorado, obra de Lysipo, que figuraban en el Hippó- 
dromo y pararon sobre el pórtico de S. Marcoa«— 
De todo lo expuesto se deduce que Juan Paleólogo II 
cooocia muy á la griega y oonuba en términoa nmy 
vagos 4 wapariente Tafhr la historia del primer tan- 
parió bizantino; pero no sabia mocho máa acerca del 
aegoBdo, ai tampoco de au ilustre abolengo; poiqlK 1a^ 
restnoraeion y expulsión de loa intruaoa francoa anea- 
dlo en esu forma. El último aoberano de loa seis ^le 
loa crazadoa, Teodoro Laacaria, habiéii- 



4^6 CATÁLOCO 

dose refugiado en Nicea, x»d la aanicia y con l« 
ftiena logró crearse un respetable estado con titnio 
de imperio; hízose temer de los tarcos, sofozgó á Teo- 
doro ComnenOf principe del Epiro, qne se llamaba 
emperador de Grecia, recobró gran parte de los terri- 
torios repartidos entre los Señores de la cruzada y 
basta tovo la buena suerte de que vinieran i caer en sos 
manos Mursuftos, á quien obligó á meterse monje, y 
al cabo de algunos afios de vida extravagante y mise- 
rable, el mismo Alexis III el Ángel, al cual mandó 
nMtar después de sacarle los ojos. Murió Lascaris aín 
haber obtenido sucesión masculina de María, hija de 
Bela IV, rey de los húngaros; pasó la corona i Joan 
Docas Vatacio, yerno de aquel, de Juan á su hijo Teo- 
doro Lascaris Ilyde éste á su hermano Juan IV, menor 
de edad. Coincidió esta minoría con el apogeo del pres- 
tigioy valimiento de la famili4 Paleólogo, deuda de las 
primeras de Grecia, incluso la imperial de los Gom* 
nenoa, dueña desde mucho tiempo de los primeros car- 
gos del Estado y representada entonces por Miguel, 
gran soldado, sagacísimo diplomático, Ídolo de su ejér- 
cito, simpático al pueblo, estimado de la gente docta, 
protegido del clero y tutor del monarca niño; era la 
ocasión de esas pocas que permite la Providencia á los 
hombres encar^^os de las grandes mudamas de aquí 
abajo; y como Miguel, si aspiraba al trono de Nicea 
era para transportarlo á Constantinopla, la aprove- 
chó colocándose en el lugar de su pupilo. Poco tardó 
en acer ca rse al fin que se proponía; proclamado en el 
af&ode I260, antes de que acabase, había reducido 
al emperador francés Balduino II de Couitenay á sólo 
la capital de so imperio y al extremo de tener que 
empeñar au propio hijo y, por algunos ducados, la joya 
más preciosa de sn recámara; la corona de espinas 
del Redentor del Mundo. Llegaba el año de laói; al 
comenzar la primavera dispuso Miguel que su general 
de confianza Alexis Strategópulos, con pretexto denna 



BIOGRÁFICO. 427 

operación militar en la Tesalia, aranzase con 800 ca- 
ballos y algunos infantes hasta cerca de Constanti- 
oopla, para reconocer la ciudad y ponerM á la eapec- 
tativa de cualquiera coyuntura ftvSrable que se pre- 
sentase, con tal que no ftiese muy arriesgada. Hubo 
de ofrecérsela una ralea de bandidos sueltos, llamados 
voluntarios ó voluntarioso», que habitaba la costa 
de la Propóntide, muchiguada , de muchas sangres, 
pero de una sola lengua y una sola fe, la griega, 
desalmada, aguerrida y enemiga también del nom- 
bre latino ; la cual no sólo se brindd á fu servi- 
cio , pero le incitó á un golpe de mano ; y como 
Alexis contaba ya con otros aliados secretos, los 
genoveses, eternos rivales de los venecianos, se 
aventuró en la empresa, que filé coronada de un éxito 
felicísimo. Tan'hiego como se acercaron á la ciudad, 
los griegos, siempre á la querencia de sus antiguos 
Señores, le abrieron una de las puertas , entraron los 
de Alexis con el sparato de costumbre, A sangre y ftae- 
go , sorprendieron á los francos, tomaron otra vez po- 
sesión de Bizancio, y llamando á Miguel Paleólogo, le 
coronaron en Santa/Sofla el 96 dé fulio de aquel mis- 
mo afto de 1361. En pago de su socorro cedió á los 
genoveaes el Paatocritorós (el Peniecairo de Taflir) 
y más tarde el suburbio de Pera, lo cual les valió una 
excomunión de Urbano IV, aunque por otra parte ftié 
un buen negocio, del que sacaron lobastsntepara com- 
prar en 1268 la absolución de Qemente IV. La di- 
nastía Paleólogo continuóse en linea recta hasta el 
últhno Constantino, sin haber tenido por qué modifi- 
car sns armas: «iOn escodo á cuarterones, los dos cuar- 
tos blancos con cruces bermefas, los otros dos berme- 
fos con sendas crnces de oro é con cuatro eslsbones 
de oro».— Por tanto, Juan Paleólogo II anduvo muy 
ligero en darse por pariente de Taftjr; que si de algún 
parentesco podfa blasonar, era del que indicaban sos 
jaqueles, blasón de los Gomnenos, de cuyo tronco, 



4^8. CATÁLOGO 

junqw lili decir U rannt, se sapaso bab«r uUdo don 
PerylUn, aupoetto progenitor de loe Tokdoe. 

EiEpBftA»OR (pedre de éste, de TrapenaidA, p. i58, 
r. 94).— Alexis ó Alejo Goomeiio IV, emperador ó 
aniócrator de Trebieonda, faijo de Maúiel ni; auoedió 
á tu padre ea 141a. Procuró vivir en paz coaiipráado- 
la con nn enorme tributo 7 la mano de «na de eos 
hijas al principe turcomano Diju-Sdiah, y aliándose 
por medio de loe cjssmientoe de sos híjoa á las prin- 
cipales femilias de Constantinopla, Georgia, Leaboa y 
Venecia; pero no la consiguió en sa caaa. HaUa 
ascainado á su padre, su primogénito asesinó á en 
•spoea, culpable de escandalosos amores coa el Prolo- 
vestiario de la corte, y al fia le asesinó i ÓL Ertaba 
caaado con una Cantacnceno, de la cual ttvo á Calo- 
Jaan, el mayor, á Scander ó Alejandro, á David y á 
liarla ( V. Tkamsouda, Tramiunda y Ekfbka- 
niz, la, p. 140, r. aó). El S. Fallmenyar (Gc^ 
sekiekie dea Kaiser tkwmM pom Tr^fWf aaOt 9/"^ segan 
la BogT' fener. ¡Hdot, ha puesto ea claro la historia 
del imperio de Trebisoada, corrígieado á Dacaage, i 
Dncas y otros escritores binatinos, dice que Alejo I\' 
manó entre loa afiosde 144M 49; error cvideoiisínM, 
deraoetrado en el testo deTaAa-; porcaya raaos ea las 
Dotifiias de los hijos de éste emperador bm atngo 
priacipalnients á loe autores corregtdoa. 

EMFBaATnu <la, p. 140, r. 16).— Maria Comnsno, 
de Alexis ó Alejo IV, emperador de Trebisoiida, 
cara najer de Joan Paleólogo ü; casó coa él ea ee- 
tiambre de 1427; murió mientras su marido volvis 
del Concilio de Florencia, poco ames qp% aportase á 
Cnaafantinnpla, á príncipioa de 144a; ^ aepoltada 
en el maaaaicrio llanmdo Paatocriioroa. Contra la 
opinioa de inocataosa en que, al decir de nueatro 
viajero, se la teaia en Constantinopla, está la de 
Dacaa, el cnal asegura que era «ciertamente hcnaoea 
y de recoBiendables costaiÉbrca y aiuy qaerida 



BIOGRÁFICO. 429 

de lu esposo,» más dado á It ctzt que al bello sexo. 
Acaso aqoella opinión faese ana calumnia; pero hay 
que reconocer, en discolpa de Tafhr, que so dicen 
se halla del todo conforme con las tradicíonea de la 
fiímilia de María, con la corrupción hereditaria de la 
casa imperial de Grecia y con las costumbres desen- 
trenadas y disolutas de Consfantinopla, semillas tras- 
plantadas de Roma á Bizancio por Constantino el 
Grande, y que se propagaron cada tez más Ticiosas 
hasta el último de sus emperadores. 
Emperatriz (la, p. 28a, r. 16).— Isabel, hija toicade 
Segiamondo, emperadordeAlemania,y de Bárbara de 
Cilley, esposa de Alberto el Ilustre, sucesor de so sue- 
gro. Casó con él en Viena el año de 1422; dióle dos 
hijas, Ana que Alé mujer de Guillermo de Brunswick, 
duque de Turíngia, hijo segundo del marqués de Mia- 
nia y elector de Sajonia; é Isabel que contrajo matri- 
Bon» con Casimiro IV, rey de Polonia, hermano y 
sucesor de Ladislao VI, el 10 de febrero de 1454; 
además, á la muerte de su marido, quedó en cinta de 
Ladislao, que nació el 3 1 de febrero de 1440, fué pro- 
clamado inmediatamente rey de Hungría y reinó con 
el aobrenombre del Postumo. Murió la emperatriz 
Isabel casi de repente en Buda el afto de 1441 con 
stetomas de envenenamiento. 
Emperatriz (mujer de Segismondo). — Bárbara, hija 
de Hermán conde de Cilley, segunda esposa del em- 
perador de Alemania Segismundo de Luzemboryo. 
Poéle impuesta á viva fuerza , que de otro modo no lo 
tomara, y sin embargo, de ella hubo su ónica hija le- 
gitima, Isabel, mujer de Alberto el Dnatre, mceaor de 
Segismundo. Cuando éste adoleció de sn última do- 
lencia y supo con toda seguridad de loe médieoa qnc 
iba á quedarse viuda, concertóae secretamente con loa 
enemigos de so marido, loshosistasde Bohemia, olirt- 
eiéodoles su apoyo en la elección del rey qoe qoerlao 
darse, Ladislao de Polonis, joven, hermoso y bien lor- 



430 CATALOGO 

mtdo, si le lo dabaD á ella después en mttriiDooio. 
Pero, descubierta la intriga^ el Emperador tuvo tiempo^ 
antes de morir, de ponerla á buen reeaudo, y ea so en* 
tiérro fué de ver á una emperatriz viuda acompafian- 
do prisionera al cadáver de su esposo (diciembre de 
1437). Alberto, su yerno, concedióle la libertad, reti- 
róse á sus posesiones de Gratz en Bohemia, y allí aca- 
bó sus días en Milczim, cerca de Tabor, el afio 
de 1457. Á ser más conocido el nombre de Bárbara de 
Cilley, es indudable que hubieran descansado on poco 
los de Lucrecia y Mesalina: inexhauttae libidinit 
mulier, la llama Eneas Sylvio Picolomini, qmae Ínter 
concubinot illaudatum aevum publice agUan» »úk- 
piu* viro/ petiit qmam peteretur; y añade: «Di era 
cristiana ni profesaba otra alguna religión, y no creía 
ni en el cielo ni en el infierno. Cuentan que increpaba 
á sus doncellas por sus ayunos y reíos, burlándose de 
que esperasen aplacar con maceraciones y» palabras á 
un Ser Supremo ficticio, y diciendo, que vivir eo el 
regalo y gozar cuanto se pueda es la única ley del 
hombre, cuya alma perece con el cuerpo, y que todo 

lo demás son impostura^ ó sueños El cadáver de 

Bárbara, aunque pagana, honráronle los bohemios en 
Praga con exequias y r<ígia sepultura, y no fiütaron 
sacerdotes que le enterrasen conforme al rito eclesiás- 
tico. ••— En las ideas y coswmbres de esta dnica nw- 
)er descúbrese claramente la influencia de la seda 
adamita, reforma la más radical qae han intentado 
los hombres, desic que sienten necesidad de reformarse. 
Su propósito conaístia en borrar del pensamiento y de 
la acción humanos todo lo pensado y todo lo hecho 
hasta entonces, y volver á tomar las cosas desde Adae. 
Gomo muestra de sus prácticas «citaré la obligación 
en que estaban las mujeces de acudir al marido dónde 
y cuando las llamase, aunque (oera á las doce y en le 
placa. Anduvieron los adamitas, nombrados también ' 
picar doi por ser de Picardía su spóstol, revneltos con 



BIOGRÁFICO. 43 1 

los hiisistas, pe^óseles i estos algo de o de aquellos, 
y hé aquí por qoé decia Tafar, hablando de todos eo 
general «que las mujeres mayormente se afirmaban ea 
el yerro por lo de la comunidat^ qae,en sa entender, 
8c llamaba así porque facían por su apetito» (p. 371). 

EsPORZA (padre deste duque de Milán). Jacobo, Giaco- 
muzio ó Muzzio Attendolo; nació en Cotígnola el 10 
de iunio de 1369. Era un pobre campesino, trocó la 
azada por la lanza é hizo su carrera como todos los 
condotíieri de genio. En la guerra de florentinos y 
písanos ( 1 4o5), donde se distinguió notablemente, lla- 
mábanle ya Sforza por sn esfuerzo, y disponía de una 
cuadrilla numerosa, disciplinada según la escuela de 
su invención, que por eso se llamó tai^ien tfor- 
<e$ca. Estuvo al servicio del papa Juan XXIII; pero 
pasándose á su enemigo Ladislao de Ñapóles ganó el 
empleo de Condestable del reino. A la muerte de éste, 
trasladóse á aquella ciudad, y casando allí con la her- 
mana de Pandolfo Alopo, favorito de Juana II, divi- 
diéronse entre los dos el gobierno napolitano , hasta ' 
que Jacobo de Borbon, marido de Juana, puso coto á 
los abusos escandalosos de ambos privados, reducién- 
dolos á prisión. Alopo espió con la muerte su con- 
ducta, y otro tanto le sucediera á Storza, si una her- 
mana suya, mujer varonil y resuelta no le hubiese 
procurado la libertad, poniéndose á la cabeza de sus 
condottieri y apoderándose de cuatro personajes na- 
politanos de importancia, que canjeó por el prisionero; 
el cual, una vez libre, fué mandado en contra de Al- 
fonso V el Magnánimo, pretendiente á la sucesión de 
la reina de Ñapóles ( i423). Murió ahogado al pasar d 
rio Pescara el 4 de enero de 1424. Estuvo casado 
trea ireces, y adcmiU, antes de casarse, vivió muchos 
afioa con una querida llamada Lucía Trezzíani, que le 
hizo padre, entre otros hijos, del célebre Francisco 

• Alejandro Sforza, sucesor de la familia Viaconti en el 
ducado de Milán. 



43» CATALOGO 

BuGBao (pt|>a).->-EQgeiiio IV; GaMel Goldemarío 
Gudubiier ó GDiidiilmieri, bifo de Ángel y de Beriola 
Gomro; ntdó en Vcnede háck kM tfios de i383. 
Comenzó su carrera edesUetíca, apenes muerto sa pa- 
dre, distribuyendo á los pobres parte de su herencia, y 
la prosignió con grande aosterídad. Et afto de 1407, su 
tio materno Gregorio XII le hacia obispo de Siena ; i 
9 de mayo de 140S era creado cardenal de San Cle- 
mente; en 1434, Martin V le declaraba legado de la 
Marca, y poco después de Bokmia; y por muerte de 
este Pontífice, reunidos 1 3 cardenales en cánclave en 
el contento de la Minerra el 9 de mam de 1431 le 
asumían á la Silla de San Pedro al dia sigoiente, y él 
I T le ooroSaba en la escalinata del Vaticano el cardenal 
de Santi QoatriCoronati. Entre santo y' p cive ra o anda 
la fluna de Eugenio IV; podo ser ambas eoaas, una 
eomo Papa, la otra oomb hombre. En aquel concepto 
es difícil y expuesto fuzgarle; pero como simple mortal 
ooupado en temporalidades, aparece en la historia por 
bajo de muchos eondottíeri de su tiempo: era fiel á 
sos promesasy en la obserrancia deles tratados, á me- 
nos que no hubiese más inconveniente en msntener su 
palabra que en Mtar á ella, ypor recobrar una parte del 
patrimonio de S. Pedro intentó deshacerse de Ftm- 
eisco Sfona, su GonAloniero por medio de un ase- 
sinato. Sus primeras andanzas ponttficalea reflé- 
rcnse de este modo en una de nuesiru crónicas 
indditas: «Al tiempo que fuera criado el papa Baga- 
nio IV en Roma, como abemos dicho, ó porque no 
oTiese buena Tolumad á los criados del^papa MaiH- 
no V, ó por cobdicia de haber deilos dinero, que te- 
nían lama de ricos, ó por saber si dexaran algún the- 
aoro, ó por todo ello, fizo prender algunos deHos en 
ftiertos prisiones, é contra otros procedió en otra ma- 
nera rigurosamente, é á un fnyre que fuera del papa 
Martin é después esta (sic) con él fizo -matar por fiii- 
tioia 4 facer cuartos, porque decían que tratara con 



BIOGRÁFICO. 433 

tIgiiDM de R«aia de le dar yeriMt, y tei lao oint 
rifuridedet. Poco d cip ii ei <|Be Alé Pipe obo ffen 
dokncie de toUeoene algmoe mícmbrae é caéiaele 
loe cabeltoe, é por mo loepecba^ que le ftieroB da- 
das yerbea. Decían de cierto qat oviere de eetoe que 
prendiera mncbo dinero aai de lo anyo como de eu 
antecesor. Por estas coses e! Principe de Selemo, so- 
brino del pape Mertin, é otros cavallerof eos parien- 
tes de la conarca, ú modioe dhdadanoe de Roma ee- 
ttvan muy quezadoe del papa Eogenio, 6 vino el fidio 
á tamo, qoel Principe entró en la cibdad con gente 
darmasé fiao mochos da5oe é roboe en agatlhis que 
eran de la parte del papa Engenlo y en todas las ooaas 
qoe podía fi^er enojo al Papa é dafio á sns cosas, 
é faiíalo de buen talante, 4 con estos loe rasa de la 
cibdad de Roma eran sos contrarios del Papa é saen- 
pre él estaba en traba|o con elloe. En este nfio de^ que 
fabla la historia (i434)TÍnieron al Papa loa Senadores 
de la cibdad qneiándoee de loe males é dallos qoe de 
loe eoyoe é por él la cibdad avia rescibido é reecibia, 
é fiíblaron con di muy rigoroeamente , pocqoe de- 
clan que vn sn sobrino qoe habla fecho Cardenal de 
San Clemente [Francisoo Qmdnlmleri) qne era aa ca- 
malero, de qalsn Haba mocho, era ocasión de todos los 
malee qne en aquella ciudad rascibian é loe procursba. 
Lebáranb consigo é pusiéronlo en buena gnarda, é 
asi prendieron otros algnnoede loe suyos. Ehso mismo 
pQsieron gnarda á las poertm del palacio, porque non 
entrasen átratar ni Ablar coo él salvo aqoelloe que loe 
Senadoreaé loe otroe de la cibdad que con elloe eran 
quissieeett. É asi estovo el Papa algunoa dias mucho 
eetrechamente contra sn voluntad, é creyéndoee asi es- 
tar por tal manera poco ménoe qne prceo, peneó de 
buscar manera por salir dende si podiesse, é púsola en 
obra en esta manera. Él, después que íbera criado en 
Papa, tenia dos galeras en el rio en qoe ynbiavaá Vé- 
ncela, donde era natural, e á otras partes, é los roma- 

28 



434 CATALOGO 

■OS ooa ttdo tu wñmaúaato é riforet é gmrát que 
contra el Pipt aviin fecho, mq se ganáaotúa deaqae* 
IIm gatooiw que deqwet lét tovieroa grava daño. £n 
el palacio del Papa entiaba algoaas veeet dn frayla de 
la órdMi da S. Fraacitoo, é an día á la tarde qoe ende 
entró, al Papa te vittiódel hábito de aqnel frayleé coa 
otro n compañero aalió dd palacio. Loa gaardas non 
paraitNH mienta» pcoundo que era el iímyle d focaa al 
río á ana barca que ettaba concertada por el firayle é 
por otroa <pie eran en ello, y entró en ella, é loa nés 
qaa ent r aron- con él á la laun eran faüailanoa 
Uno ara un dolor, mi oydor, que ttaoMban iaan de 
Malla, arcediano de Madrid, que era natural de Q^ 
nmta (deapnes caidanal de & Loienaote ftiaano por 
Calixto* V, afio da 1456] é otro un capellán del rey, 
abad de Alfaro, que el rey á di hoviera enviado d aiio 
de 4ntia,d otro que ae llamaba de Garv^, que en de 
Aüorga é poooa otroa. £ luego ae eotr6 en una de las 
galeas, é mandóla aguijar á la parte de Pisa. Deaquc 
loa romanos lo aopieroD, faUároose borlados dovieron 
deilo grant pesar d fueron luego al palacio del Papa ú 
toamron los registros, ó todfes las eacríturas c aun el 
mnsbla que frUaron, é enviaron al Papa á le sopUcar 
que volviese á Roma, quellos fsrian gnaato SuSañtidad 
mandase óledabanarohanes porque fuese cierto que 
lo Gumplirian. Á di non plugo delb , Antes les reapoo- 
dáó mal, afisándoles mucho lo que avian lecho, lo qua) 
en bien de .a£fiMr,é aporté á Pisa. Ende eitovo qoenio 
an mes. En eate tiempo trató con Florencia de su 
estado y asentamiento ende, é i esu cibdad piqgo 
mncfao delb, d otorgó asas cosas al Papa de las que 
pidió en nmdio favor sayo, é lo^o partió para ella 
donde ftid reacibido muy aolenemente, segund per- 
teneacia, lo qoal les florentines sabíaa ordenar é te- 
cer. Algunos diss deipues que estuvo el Papa en Fio- 
renda ae eaforaaron los de au parte en Roma, é dos, 
obi^poB, que ende por él eatavan, onMeroo tales mane- 



BIOGRÁFICO. 455 

ras como toé mtíto «1 cuáea/á de & OMMote, 
sobrino del Paparé loe otroe del Papa quedaron más 
en w libertad; pero non ceMTa por cMo la f oerra, 
qael Principe de Salemo 6 loe otroe de m bando 
iacian contra el Papa» (Alvar Garda de Santa 
Maria, Hiat. de D. Juan U^ afio de 1454, cap. VII). 
El texto que acabo de copiar, neceiita, sin embargo, 
una nota : aquellas victínias de la codicia de Eage- 
nio IV petaron de aoo entre muertos y prísioDeroe.' 
Eitandoen Florencia, snpo el Pontttoe qae Bolonia se le 
bable sometido; pero no quiso tomar posesión de va 
ciudad tan revoltosa y lomadiía, sin que precediesen 
ciertas precanciones. Mandó por delante el 6 de ocin- 
bre de 1435 á sn legado el obispo de Gxioordia, qne, 
de acuerdo con el Podestad Baltasar ds Ofiida, publicó 
una amnistía, á cuyo amparo acudieron loe cinriadsiios 
desterFsdos, entre ellos de loe más inioyenise y qne- 
ridoe de los bolofiesee, como Antonio Bsntitoglio y 
Tomis Zambeccari; el primero de tfeíoe, al salir de la 
misa que acababa decir (a3 de diciembre) en la capilla 
misma del Obispo, fué hecho prisionero por la guardia 
del prelado y puesto en roanos del Podestad, que, iio 
andarse en interrogstorios ni otras formalidades, le 
mandó d ecapitar en el pétio de sa palacio; al segundo 
llamóle traidoramente el de Coooordia á sn easa, y le 
hizo colgar en sagrado, ftcnle al ara de la susodicha 
capilla, cuidando de que muriese como babia moerto 
Bentivoglio, sin Sacramentoa, á fin de que el castigo 
se continnase indefinidamente en los Infiernos, y Itese, 
por ende, más ejemplar. Preparada de este modo la 
nueva residencia pomificia, despedíase Eugenio IV de 
SQ8 amigos los florentinos el 18 de abril de 1436, 
y el 23 entraba en Bolonia. Memorables sncesoe se- 
fialaron esta sn tercera estación desde la escapad a de 
J^oma; entre loe principales , la tentativa d^ asesinato 
en la persona de Francisco 3forza, misión qns bobo 
do confiar S. S. á sujeto tan práctico como Baltasar dc\ 



436 CATÁLOGO 

OCBda; pero que no la contó, porque, prevenido con 
tiempo el Gonfiíloniero de la Igléiia, hizole prender 
(16 de aetiembre de 1437), encerróle en él «astillo de 
Pernio, y allí acabó ana diaa en on calaboio; atn qjoe 
por cao ro m p i e ie Sfona, ni mocho mAioa, an baña 
amistad con el Papa, que le dio cnantaa aatisfacdones 
eran del caso. Otro acontecimiento fué la oontocatx»- 
ría del concilio de Ferrara, poblicada el I.* de octn- 
brede 1437 en competencia con el ds Baailea, para 
atraer á ai al aparado y contrito empendor de Gre- 
cia. Precediéronle en aquella ciudad on corto número 
de PP. ttaUanoa que abrieron las aesiones el 8 6 d to 
da enero de i438, bafo la presidencia del cardenal de 
Santa Cruz de Jerasalem ó del de Sam'Angelo;maa él 
no les siguió iiasta el 1 5 de febrero, dia en que podo ya 
reunir 7a obispos y no podo buenamente permanecer 
en Bolonia, bajo la doble amenaza de NiooláB Picci- 
niño, general del duque de Milán, y de ana suMevadon 
de los bolofieses, que no olvidaban á Bentivoglio y 
Zambeccari. Sin embaído, no era la cérte de los Efe- 
tenses la deatinada por la Proridencia á aer teatro 
glorioso de la dedmasezta reconciliadoo de los grie- 
gos (V. CoNSTAimNOPLA, el emperador de, p. aa», 
r. 8): un concilio de gotoaoa por iberza tenia qoe ca- 
minar muy despacio; además, los preladoa y Señorea 
bizantinos, siempre dispuestos á toda clase de regoci|o 
y esparcimiento, en eq>ecial la cetrería, no lo estaban 
tanto á catar y seguir los vuelos sublimes del Espirita 
Santo; y aunque tratóse de poner remedio á lo pri- 
mero, armando dos tablados desde las casas del Em- 
perador y del Papa á la catedral de S. Jorge, lugar del 
Concilio, con el obfeto de qoe pudieran dirigirse á pté 
llano á las sesiones; y á lo segundo, retirando Eagt- 
nio IV á los activos cazadores la pensión que de sos 
cajas les pasaba, y sitiándoles por hambre, con todo 
eso, la.pesteqoe entonces se paseaba por Europa, tuvo 
/ tiempo de venírseles encima y echarles de Ferrara, 



BIOGRÁFICO. 437 

ánteí de «rreflar el negocio. Mas eo la eeguiMle eite- 
cion sinodal, ó de Florencia se arregla defioitíTamente, 
y BO sók» se^eron alli ambas Iglesias el abraso mis- 
tico csntando imitos, griegos y latinos el Credo con el 
JUioqae, sino que, para consolarse del retraso sufrido 
ea Ferrara, la romana pudo dar otro abraso, y le dio, 
á la de Annenia, á pooo de marcharse Juan Paleólogo 
paca so tierra; ooo lo cual el papa ^genioy su Goaci- 
lk>, llenos de júbilo en Jesucristo, pssaron á tener en 
Roma su tercera {ornada y consagrar sos triunlbs oon 
una post r er a sesión en la Basílica Laterana (144S). En 
este mismo affo el Pontifioe se trasladó á Siena; donde 
ai verle firmar la paz y hacer alianza con sos dos im- 
placables enemigos, Alfi>nso V de Aragón y Felipe 
María Visoonti, cediendo éi primero el reino de Ñapó- 
les y olvidando del segundo multitnd de agravloa y 
onrpadooes, coalqniera pensarla qne las recientes 
conquistas oohnaban su corazón de bienes espiritualas, 
inclinándole al menosprecio de los otros y á la bene- 
volencia, si no contsse, por de pronto, que D. Alfonso 
era ya duefio de lo que se le cedía, y que tonto este 
Principe como el de Milán, comprometiéronse en 
cambio, el uno sin ánimo de cumplirlo y el otro de 
mala gana, á restituir con sus ejércitos al Patrimonio 
de S. Pedro lo que no podo conseguirse por medio 
de Baltasar de Offida, la Marca de Ancona, sefinrlo 
de Francisco Sforza. De Siena tomóse Eugenio á 
Roma el 91 de setiembre de 1443. Alli le esperaba 
otra conversión , la del Preste Jnan de las Indias con 
todos sos cristianos negros y además los bazos del 
patriarcado de Alefandrla; acontecimiento qne no ftié 
menos glorioso que la unión greco-latina, ni tampoco 
el llltimo de los de 80 clase, pues en el sfio de 1445 se 
reunían asimismo á la iglesia romana los maniqueos, 
loa nestorianos y los cismáticos de Oiipre. De suerte 
que apenas quedaba hereje por convertir; y si tales 
conversiones no hubiesen durado lo que tardaban 



43^ CATÁLOGO 

km embt|<dore8 enctrgtdot de negociarits en Tolrer 
á m tiem y decir á sos fieles: «cumplid lo qoe yo 
he tittado, 80 pena de condenaros por lo qoe antes 
os MlTabais», indndaMemente, Eqgenfo IV hubiera 
hecho máa qoe los doce Apóstoles funtos. Una sola 
herejía hobo de mostrárMle rebelde, como naeya, 
inexperta y entoBiasta qae era, la de los hossiata s ; 
pero concitando contra ella coatre cruzadas de ex- 
termiaio, vino á parar por otro camino i nn resultado 
semejarte al obtenido con las demás. Á los dos sBos 
de SI postrer trabafo de catequista, el aS de febrero 
de 1447, nnríó el papa Eogenio mny contra an 
«ohmtad en los breaos de & Antonino. Asistíale 
este santo en sos Ütimos momentos, y al conocer que 
Heigaba para S. S. el de pasar de este nrando, se acercó 
al lecho eon objeto de adntoistrarle la Extrema- 
unción , lo cnal visto por Engenio , rechazándole con 
viveía, le dijo: «tengo fíierzas, aún no es tiempo; yo 
avisará cnando lo aea». Cuentan qoe AHbiso el Mag- 
nánimo, al aaber este fin de sa enemigo, exclamó: 
•¿Qoé de extrafio tiene qae haya qoerido oombatir 
eontra Francisco Sforza, contra los Colonna, contra 
mf, contra toda Italia, el qoe ha osado combatir 
contra la minna muerte, que apenas le ha venddo?»^ 
Debo hacer una observación sobre la fecha de la en- 
trada de Engenio IV en Bolonia, porque importa al 
itinerario de nuestro viajero. La que fijo en estas 
noticias (91 de abril de 1436), está tomada de la Crd- 
niea boloñeta {T. XVIU Rer. itat.) y la adoptan 
todoa los historiadores itaüanba, los mismos que 
seRalaB la vfspera de Navidad de 14)5 como el dia 
del aseshiato de Minero Lopidn de Alasar (V.). Ahora 
bien; Talbr, despaes de asistir á este suceso, sale de 
Genova á los x5 dias,pasa por Bolonia y llega á Vene- 
cía entre febrero y marzo; ¿cómo pudo encontrar á 
Ekigenlo IV en la segunda de esas ciudades, si el Papa 
no entró en ella hasta el as de Abril? Illeaeas, en an 



BIOGRÁFICO. 439 

Hitíoria pontifical^ dice que Eaigeiiio iV M trasladó 
á Bolonia deMle Florencia en el aiío de 1435; adnl- 
tiendo eie dato, desaparece el aaacronlnio ét las 
Amdan^, pero en cambio se produce on trattorno 
tal en lae fedias de loe aoootedmientosdel pootücado 
de fiogenio y de otros oracbos de Italia, qjoe no me 
streveria á actanitirle, por lo menos, ain mi detenido 
estadio, a|eno de este logar. 



Fadkiqijx (Almireate Don.)— D. Fadriqoe Enriqoez, 
Sefior de Medina de Rioeeco, CastroreRle y Agnilar, 
y primer Conde de Melgar, Ujo de D. Alonso Bvi- 
qoei, Almimite de Gattilla y de D." Joana de Mendo- 
sa, hija del Seftor de Hila y Boitrago. Sooedid A sn 
padreen el Almiramaigo á fines de 149O. Casó doe 
Teces; la |»riraera con O.* María de Toledo, la segun- 
da con D." Teresa de QniHoaes. Muríósegon GaUndet 
de Garrafal {Ad, á lo$ CIút, Varomn) en agoeio 
de 1473, según Garnia {TeaL univ.) el a 3 de didcni- 
bre de ese mismo aSo. Fué el magnaie más revoltoeo 
de cuatatos oontriboyeron á las inquietudes y esoiods- 
los del reinado de so primo IX Juan n, contra el cual 
eran casi siempre sos mane|os; deda un caballero de 
enidnoes por D. Padriqne, "iqne non ménoe non ssría 
posible quitarte el bolliciar, que á la gallina el trigo 
ó el escarbar» (Gr. de D. Álraro de Lflna). 

Fedbkico (este &nperador).— Federico III de Alema- 
nia, llamado el PadAco, hijo de EtiMsio Federico, 
dnque de Slyria, y de Zimporga de Masoria, y príaso 
de su sntecesor Alberto V de AustrfayndeOceideaie; 
nadó en Inspracfc el ai de octdbn á% 1415 ^egnn 
otros el s3 de diciembre); faUeció el 19 de agosto 
de 1493. Antes de la muerte de su primo comensó A 
gobernar el archidacado de Austria, encargándose de 
la tutela de Segismmido del Tyrol y de Ladislao cl 



441^ CATALOGO 

PótMDOi Tgf dt Hnugrteyde Dolieiiita,liiio deAlbcr* 
to. Elegido Bnperador eo 1440, eMnro dndm<ir> once 
•eamatsi Meptarto; oorooów él fia él táo dt 1442 
m Aqtíagnm, En 1451 pnó á Italia á reonine ooo 
M prooieclda D.* Laooor, hija de D. Edoafdo de Por- 
liiÍBl,aiToacaaa,y á que Nkolás V loe catate eo 
Roma y Ict ciStae lat coranat de hierro y de oro 
(18 de mano). De O." Leooor ano á Maiimtliaiio, 
abuelo de Doettro Cárloe V. Federioo era el coapecm- 
dor de Alemania m^noe apropóeito para ao tioiipo; 
amaba la pai y el tosiego y TÍTia oooaagrando mía 
aaficidad y ana ¡oteUgenda poco oonmaet al etntdlio 
de la attrokigla, de la alquimia y de la bocánica* 
(amáaacaricidplanetalgnnot de engrand eda ri ento 6 
de gloría; ambicioiió tobnnente loe etiadoe de tn 
pupilo Ladislao, pero lo hiao tío mafia, oon bafea, 
coa cobardía y ain éxito. Era indolente hatta el 
esxrenio qne, por ao enpnfiar laa anaaa, de|ó que loe 
tnraoa Uegaten naa vei (1469) oerea de Caraiolia y 
otra (1475) cerca de Saltabingo. Pero máa que ia- 
dolenie y padfioo y amaate de laa cieaciat, era co- 
dicioio de dineraw TaAír tiene raaon: an aTarida 
rayaba con d dnltaio y la groacria; en tn viafe por 
Italia vendió poco menos qoe en plajEa tftnioa, oicioa, 

aai á noblet como á plebeyoa. Petando por Venecia, 
la Sefioría le hiao presente de na magnifico ttnricio 
de cristal de be precioolsimoa de Mnano; Federico, 
al verle, dio de ojo á so bofon, el onal, empíiiando con 
tos etpaldaa la meta donde citaba coloQtda la vajilla, 
la hilo pedaaoa; y como loa venedanoe te moMreaen 
rattntidue de aquel bratal deaprecio, dijolea el Bmpe- 
rador: «ti hobieae aido de oro, no te hubieae rolo*. 
FnaAaA(Marqaétde).--NiooláiUIdeEtte, hijo de 
AJberto, llamado por algnnoa Aldobrandino, el cnal le 
hiao legitimar en Roma por el pepe BoníAcío IX en 
un peregrinaje de ftna que, acompafiado de toda an 



BIOGRÁFICO. 441 

oorie, tiittcó por k» aiot de iS^o; luició en i383;su 
padre, en el ledio de anerte, le annó cateHero el'a4 
de Hdio de i393, y le hiso reoonoeer por sooeeor eoyo 
en el muqa&máo; en el afio eifoiente aquel Papa 
rettwaba la invcetídnre del noeTo Marqnéa, ea feoda- 
tario, mediante «a cerno de 10.000 iorinee y la obli- 
gación de eerririe osando ftieee neoeeario con cien 
hombree de gnerra eqnipadoe y pagadoi. Diffcllee y 
tortmlentoe traeonrrieron loe primeroe añqe del go- 
M«no de NiooUe; dtipalábale tu eefiorio Axio de Eate 
y Vieoonti, eoetenido por Joan Galeazao Viieon- 
tí, daqne de Milán, y 1m frecuentee conq>iracionee 
del primero y la gnerra con el segando, poniéndole 
tal vas á rieego de perder la corona, le ocoperon haiu 
el afio de 1440, en qne la repdblica Teaeciaaa, me- 
diante 3.ooo iorinee annalee, ee prertó i ler carcelera 
de Ano, GonandndoleáIairiadeOreta,yeldn(|ae 
de Milán ee avino á firawr U pas. Á la mnerle de Juan 
Galeano (3de eetiembre de 1403)» oirecíéndoee á la 
Santa Sede ana buena ocasión de reoobrir lee cioda- 
deade en Patrimonio cnnqniiridae por eee Principe, 
acodift al de Femra en demanda, nosólodel obligado 
subeidio de loe cien hombree, sino de su adhesión á la 
cnnm de la Iglesia yde ene servicioe como general del 
ejército que destinaba < aquella campafia; para lo cual 
dispensóle por adelantado varias meroedee, dismim- 
y6le el censo de loe 10.000 iorinee, Usóle grandee 
promesaa y le asignó un crecido salario. Ganáronse 
Bolonia, Parma y Assis; pero el pacto Di las ofertas se 
cnmplierott por parte de S.S,y entúnoee, teniéndoee 
por desligado del compromiso, se alió con el Sefior de 
Padna, Francisco Novdlo Carrera, su suegroy auxiliar 
en la gaerra con Juan Galeazso. Sin embargo, esu 
. alianza le atrajo la enemistad de loe venedanoe, que 
por primera providencia eoltaron al confinado de Gre- 
ta, le dieron el mando de una tropa de ballesteros can- 
diotas y le ofrecieron el marqoesado de Ferrara; y 



44^ CATÁUXK) 



poco dMpMi, ésdandi por ellot Ib fannu con U 
inmiiMnte r o di ci on de PhIdí, itemorinroo ds ttl 
■Mita á Niooláa, qoe abandomiido MlátCunn ea su 
vmjor angiatit, boMó á todo precio la ptf coo It Se- 
loria y la firmó el 14 de mano de 1405. Á oomar de 
cMe firaeaao, em piai a á icvalarBe danmaMe eo ana 
aetoa coaao jefe y hoidbre da BMado eqoelia pni- 
dcntMma poUtica, qoe fué qaliá ao éaioo tímbn y mi 
caao raao eo aa pairia y en SQ aiglo: naairalldad anla- 
toaa para con todoa loa Prtecipet de Italia, entera y 
completa anaaiaioii al Papa y Seftor da aa léado. Qoe 
obaemó la primera, praébanlo loa énhioa artrtcrafea y 
medlaaerias eo qoe i n t erv i no, moadrando nn eaqidalto 
y aoperior iofenio diplomático; y de ctfrao gnaidd la 
ae8aiida,a(fTirádeef«mploaneondnctaoo&el célebre 
Jnaa XXm, á qoiao, deapoea de negodarle naa cotre- 
▼lata coa el emperador Segkomndo de Alemania, air- 
▼ió de homilde candatario, al panr por Ferrara de 
vnelta de la oooferancía eo 1414. Gomo iianHadu y 
íhdD de tan aoertado proceder, encontraba a ie inp rt 
propicia á BUB particolarM intereaea la Tolaundde la 
Igleaia , ora reconociéndole en todoa aentidoa am ba^ 
tardoe, ora rebo|ándoleel feado, qoe poco antea deán 
muerte ^no á radodrw á la módica aoma de mil lori- 
nes. Pero donde el carillo y predilaoeioo, que la Santa 
Sede moalraba por Nioolái III huNeron de aeirfane, 
iW en elegfr á Femra para raridencia del Concilio 
greco-latino, lo cual era llamar aobre la corte y la fiít- 
raHia EÉtene ana novia de honores y de oro. El 14 de 
noviembre de 1437 despachaba el Marqués á Bolonia 
nnode aBssecrettrioe, con poderes bsstanies para es- 
pedir sahrocoodoctoaá onantoa loa pecesitaran, y tratar 
en las condiciones del hospedsfe, qoe flieron: casa de 
balde á lodoe los concItiareB, ó qns porcama del Con- 
eilio alU oonoarriaaen ; eiencion de toda gabela á ans 
ropas y eqaipoe; y obligación da numicner aartlda la 
chidad de alimentos y de coaleaqnien otros artfculoe 



BIOGRÁFICO. 443 

y de dnr al Pipa anagnar- 
diaferFareaa. El 94 de enero de 1438, el mayor de 9» 
ba a t an ioa, LeoneHo, recibfa en el monailerío de San 
Amonio, estramara de Ferrara, á Eugenio IV, qoe 
hiiD m ingreio aoleome en la dodad el 17 del miamo 
BUB, con NIooláa III áan isqaierda y el embajador de 
D. JuBUdeCMtílla, Dr. L. Álwei de Paz á la de- 
recka, áfliboaá pid janto á Uh brldu dd caballe fK«- 
tifieal; llegaba d Emperador de Greda con so her- 
aMBo Demetrio d 4 die mano; máa tarde el Pahiarca 
da Cnnaiaminopla; poUábaee la anchoroia Ferrara de 
praladoa, magnaiea y caballeros de Oriente y de Occi- 
dattta;lMnchia8e con loa cvioeos, mercaderes y logre- 
roa qpM del reato de Italia afolan al rico y espléndido 
co Q uuau , y d poUtfeo, obsequioso y elegante Marqoés 
no ae daba pmito de descanso en los agasajos y fiestas, 
convites, casas y saraos con que amenishnamente tra- 
taba de disponer loa dnimos á la expansión y at con- 
cieitio en otro terreno de más dncnltades y asperezas. 
Cesaron á loraefor tan bien intencionados regocijos con 
OB aaoie, incomprendble, del Cido (V. Eugenio^ pspa, 
y CowwAimifOPLA, d empcr a dor^p. s>o,r. 8.), y otras 
tribalacionesde más abafo; derramoee la mncnedombre 
advenediza para agolparse de nuevo en Florencia; 
qnedd méstia y dederta Ferrara; pero Nicolás no por 
eao dejó de camplir hasta lo último como obligado y 
agradecido^ aooopafiando á Eugenio IV en su viaje 
eon buena escolta de miKcias femmesas; compalMa y 
esodta qne, segnn parece y consta, tovieron más bien 
por objeto honrar, qoe guardar la persona dd Ponti- 
Ace, como quiere Talbr, coyas noticias acerca del 
antedicho viaje y forma en que se hizo, dMcren 
completamente de las rdadones históricas parciatt- 
sfanas de Eugenio IV, donde las peripecias qoe 
aquel nota, de ser cietas, no se hubiesen omi- 
tido. El PaiM abandonó á Ferrara d 16 de enero 
de 1439, se dcttfvo d día stgniente en el monast e rio 



444 CATALOGO 

de S. Amonio á oelébnr la niM de w fintividad, 
embarcóte hi^, y por el Po, tocando en Finale, na- 
vegóáMódena y de Módcna, por Frígnano, paa6 é 
Flonnda. Viejo y fatigado de loe negocioe, Felipe 
María Viaconti, que Baba mocho en el ndcnco, prto- 
tica y lealtad de Nicoláa lU, le ofncia coa empello 
la regencia de «n vaatoa dominloe; accedió al cabo 
el Marqoét á loa deieoede Viaconti, y dejando por ao 
logar-teniente en Ferrara á Leoaello, traaladóae á 
Milán y ae hixo cargo del Ducado en calidad de gober- 
nador; y hubo de gobernar tan acertadamente y tan < 
diagoato de loe ez-favorítoa de ao amigo, que mnrió 
de veneno á 36 de diciembre de 1441. Gaaó Nico- 
láa III trea Tecea, la primera á la edad de i3 afioa en 
junio de 1397 oonGigliQota ó Julieta Cerrara, victima 
de la peate que invadió á Ferrara en 1417; la aegunda 
con Pariaaina Maletéate, ajoatlciada en 141$ (V. Un 
FIJO SUYO DBL AÍA«QUÍS, p. 394, r. i5); j U tet^ 
cera con Rittarda ó Ricarda de Saluzzo, de la cual 
tuvo doa hijoa. Hercúlea y Segiamundo, eate último 
ahijado del Emperador de Alemania de tu miamo 
nombre. Ademáa, y amén de aoa infinitaa qoeridaa, 
anduvo amigadíaifflo con Stella de Tolomei de Siena, 
qne le hiso pedre de Ugo el inceatuoeo, y de LeoneUo 
an heredero oniveraal y aoceaor en el marqneaado 
(V. Un bastardo, p. 3a5,r. 14); fiíera de eatoa hijoa 
ttvo también, que yo aepa, á Borao, caaado con Marfa, 
bastarda de AUbnao el Magnánimo, á Folco y á Ca- 
mila, mujer de Rodolfo Varano, Señor de Camerino. 
Á todos loe varonea legitimoa 6 ilegitimoe hizo ca- 
baUeroa el emperador Segiamundo al paaarpor Ferra- 
ra el 1 3 de aetiembre de I433.-*E1 retrato de noeatro 
Marqoéa boaque jado por Taíiir ea exacto , aólo le falta 
un toque, á aaber: que el continuo de aoa doce manoe- 
baa, y aqoelloa apetitoaoe ejerdcioB 4 ia pata ceja en 
el parque de Belriguardo^ obra auya , y repotado por 
la manaion máa placentera de Italia, no impedían que 



BIOGRÁFICO. 445 

publicue con mocha formaliclad pnigniátícis contra 
el lujo deahoiMtto de las moieree (I433). Tampoco 
empecian á las piadosas sus devociones mojeriles; 
en 141 3f-* no después de la fosticiade Pariasina,— 
peregr in aba á Jenisalem, y en 141 5 visitaba los son- 
toartos de Loieto y de Gompostela, 6 se« S. Antonio 
del Delfinado, durante coya visita le salteó y se- 
OMStró Manfiredo del Carreto, marqués de Cera, pi- 
diéndole 1 1 .000 ducados por so libertad; la coal oblo- 
vo sin ese rescate, gracias al conde de Saboya, Ama- 
dso el Padfioo, que le sacó de manos de Manfredo y 
castigó el atentado de so vasallo cortándole la cabeía 
y asolando so castillo.— Es también exacto lo que dice 
Taftr acerca de la ascendencia y annas de Nicolás III; 
Garlos Vil de Francia, por sos letras-patentes de 
Chinon y afio de 1433, le permitió afiadir á el ágolla 
blanca de los Estes tres Uses de oro en campo azul. 

Francia (rey de).— Carlos Vn el Victoriosa Nadó 
el 93 de febrero de r4o3. Fué reconocido el 39 de 
octubre de 1433. Murió el 33 de jolio de 1461. 

Francisco (Conde, p. 38, r. 6; p. 193, r. 8; p. 399, 
r. 4).— Francisco Alefsndro SIbrza , hijo de Glaoomo 
Attendolo Sforza y de Lucía Trezziani; nació en S. Mi- 
niato el 33 de fo^io de 1401; murió el 8 de mano 
de 1466. En uno, el primer capitán y el mejor político 
de su siglo en Italia; de gallarda y simpática persona, 
avetado desde muchacho á la fatiga y á las armas, vi- 
goroso, insensible al dolor, igual en la desgracia como 
en la fortuna, pronto en ejecutar, invariable en sus pro- 
pósitos, y en éstos grande y animoso, y para akansar- 
los, asi fecundo en recursos nuevos y s o rp ren dentes, 
como dispuesto á sernrse de los que encontraba al 
oso entre sus enemigos, sellándolos empero con su 
genio, pues si tal vez manejó la traición ó el engafk>, 
filé sobria y oportunamente. Dejóle su padre bien he- 
redado en el reino de Ñapóles, y él mereció heredar 
el famoso ejército, semilla y plantel de los if&ree$cMi, 



44$ CATÁLOGO - 

á cayo fireate, no tolo CMCinundo la cMBda y ks 
columbres miliures patcnias, pero adetentáadotas 
«stnordioaríamente, bitout pnwto ártHtm <le las 
contieadas mcesaatas de los Sefiorcs y Sellarías de 
ai patria, que le boacabao como á la victoria, y á 
qpiieiies servia ó goerreaba, anas qiie á lo comdo- 
ttiero, á lo principe; oMatrando aiampta en ov 
hechoa y conducta la inieacion de tiaarioa por igm- 
lea, no por dueiíos. £1 afio de 1434, á caaribio de 
aometerá 80 obediencia el Patrimonio Pontificio, B»- 
geniol Vle creó Goaialoaieio de la Igleate y aoberMo 
da la Atarea de Aacona, eatado que organiaó miütn^ 
mente, al raoelo de la inatabilidad qae pHfffan en- 
tóttcea cnaleaqniefa derecboa, aun loa dariieadoa, como 
el auyo, de la Santa Sede; y con tan boena bnae em- 
peló á dirigirae al ponto colminante de ana aína, el 
ducado de Milán. Felipe Maria Viacxmti tenia por 
única heredera de ana dominioa á Blanca, baaarda 
habida en Io<{s de Maino; Sforza obtuvo el mando de 
GeneraJisimo de loa ejtfrcttoa pontlBcioa, venaciaiios 
y llorentínoa, ooaligadoa contra el Dnqne; vencióle 
con mocha cortesía, triunfando á la par de au digno 
rival y el mejor de loa capitanea de Viaoooti, Nicolás 
Piocinino; y el primer articulo estipulado en la paz 
de 1438, fué la promesa de la mano de Blanca, caañdo 
pudiese darla, con Asti y tortooa por dote, y la aa- 
peranza de suceder á Felipe. Genialiiades ó astucias 
de este torcido ú incomprensible político prolongaran 
más allá de la aaaon nubil de la doncella au caan- 
miento con el marqutfa de Ancona, oonvirtieado nn 
negocio concertado y reaoelto en epiaodio de las 
luchas é inirigas, coa que á cada momento revolvía 
los estados de Italia, sin renunciar, no obstante, á 
servirse de úi como instrumento de sob planes, y á au 
antojo; y aunque, ora la prodencia y lealtad de Sforxa. 
ora loa eñactoa de su justo enojo por lá condnaa ar- 
tera de Visconti, ó el úxito de una negociadon ó de 



BIOGRAPiCO. 447 

uns caiDptña hiciesen oportuno y oecetario el cum- 
plimiento de aqiieUt su promesa, no qaiso realizarla 
sino cuando pareciese, aunque no k» fuera, acto 
libérrimo de su voluntad, y nueva y más grande 
merced concedida al bastardo de Giacomuzzo Atten- 
dolo. Cauado éste de ver que sus bodas se prepa* 
raban mucho y no se hacían, hablase unido á los 
venecianos y iorentinos contra el Duque, por el con- 
venio de 18 de febrero de 1439; deipues de guerrearle 
dos años con desigoal fortuna, hacia el mes de julio 
de 1441, por una inadvertencia, hubo de dejarse en- 
cerrar con todo sa ejército del experto y valiente Pie- 
ciño junto al castillo de Martinengo, en paraje Un 
desesperado, que ni pelear, ni resistir, ni sustentarse 
en él era posible: el insigne capitán déla Liga véneto- 
florentina, consideraba, sin que fuese en su mano re- 
moverla, la fiUal é inminente catéstrofe que iba á po- 
ner término vergonzoso á sus sueños y realidades de 
gloria. Pues ese trance de suprema angustia escogió 
Visconti para ofrecerle la paz y, de veras, su hija, con 
la dote acrecentada, y el 24 de octubre de 1441 Sfor- 
za se casaba con Blanca, entrando al propio tiempo 
en posesión de Cremona y Pontremoli con todos sus 
territorios. No por eso se acercó al objeto prúnero de 
sus ambiciones; entes por el contrario, el carácter 
tímido, receloso y mudable de su suegro, y quizá algún 
fMTopósito mal encubierto de sucederle en vida, le 
apartaron á veces más que nunca de la ansiada corona 
de Milán, poniéndole algunas á dos pasos de so com- 
pleta ruina, obligándole á no dejar las armas un mo- 
mento, ya para defenderse, ya para defenderle ó com- 
batirle. Ai ñn, es cierto, te llamó con el corazón, 
cuando el ejército veneciano, al mando de Miguel de 
Cotignola, acampaba á las puertas de Milán, y las 
ciudades y villas de Lombardía, alborotadas con las 
predicaciones de los emisarios de aquella república, 
se preparaban á proclamar su independencia; pero 



44^ CATÁUXSO 

«otónces pracymcnte, d acadir Sama á tosorfeile, 
de^Niet de habtr ▼«adido tw denobot á U Marat de 
Aacoaa, para pagar laa tropaa del aooono» Faiipc, 
medio ciego y decrépito, moría en aa caitiUo de Foita 
Zobbia <i3 de agocto de 1447).— De maaéra, qne en 
el ponto critico y decisivo de las aspíFaeiooss de toda 
a» vida, el esposo de Blancaí hallábase en la misma ó 
peor sitoacton qiee oDalqoiera de les pietsiidlsmeaá la 
herencia del último Viaoonti: aa aniier no rsp r esen- 
taba ningún derecho formal á la ooromi vscanto; an 
suegro hablase opuesto teñamente á oeooedsfle las 
ventajas de aqoel tttalo, que hubieran podido ser talea, 
que á sn muapte taviera el yerno el dneado caai 
poseido. Por otra parte, MUan ae dedaró sn aa- 
pAbUca, con el nombre de Aurta AmkrotieauL Has 
las grandes dificoltades, loe obstáculos i aro p s cablee 
brindan con sus mejoras triunfos á los hombiea 4e 
genio. Sabido es cómo los sopsfó Francisco Sforaa; 
conocidos son los prodigios de diploontcia» de estra- 
tegia, de valor, de disimulo, de peiidla, de gaoe- 
roeidad, de arrofo y de prudencia que realizó, basm 
el dia en que aquellos mismos milaneses que gritaban: 
«antes nos daremos al diabloque á SforzUf* le abrieran 
sus puertas, aclamándole por su dnefio, su salvador, 
su providencia. Era el 36 de ftbrero de 1450. Reeis^ 
tiéronse á reoonecerle como duque de*M¡lan Lula XI 
de Francia y el emperador de Alemania Federico Hl; 
el primero le profssaba sinapatla y admirados, al 
segundo no era muy de temer; uno y otro le ace p taron 
á los coafro afioa por el tratado de Lodi de iS de 
abril de 1454. Reconocida y afirmada su sobccaala, 
ocupóse de sus alianzas: hizola ofensiva y defensiva oon 
el rey de Francia en 1463, por la cual este Monarca 
le cedía sus derechos á Genova, que le eligió de grado 
ó por fuerza su Señor en abril de 1464; y casó á su 
hija Hipólita María con AMbnso II de Ñapóles. Dejó 
verlos hijos; sucedióle el mayor, Jaan Gaietno. 



BIOGRÁFICO. 449 

« 
Fluviar (Don Antón de).^ ó Ffairiá, ñatnral de Cata- 

kuíU) comendador de Chipre al ser promovido al Gran 
Maestrazgo de Ródaa en Jalío de 142 1, por muerte de 
FlUberto de Naillac. Uno de loa Maestres de buena 
memoria en su Religión, más qne por sa valor, que lo 
tuvo, por so prudencia y por el acierto con qne admi- 
nistró los intereses de la orden, sin descuidar, em- 
pero, los suyos. En el a5o de 1436, no obstante las 
treguas que reglan entre la milicia de Rodas y el 
Soldán de Babilonia, Borsbai-Ascraf-Seif-Eddin, al 
saber que este soberano, enviando sobre Chipre pode- 
rosa armada, disponíase á castigar los atrevimientos y 
demasías de Jánus n en las costas de Egipto, no dudó 
en socorrer á su vecino y protegido con barcos y 
gente de gnerra, eiponiéndose á la que el Soldán no 
podía menos de declararle en vista de semejante con- 
dqeta. Asi fué, en efecto, y Flovian, considerando 
.pocos loa recursos deHesoro de la orden, para hacer 
frente á tan serio 6 inmediato coilicto, juntó consc)o 
donde se dispuso empeñar en I00.000 florines de oro 
la casteHanla de Amposta y el priorato de Cataluña, 
y qoe el comendador de Esplaga, Fray Joan de Esta- 
ritges pasase en España á concluir el empréstito; pero 
por culpa del agente el recurso se convirtió en nuevos 
apuros para la orden. Fray Joan hubo de coní^endar 
acerca del negocio con el rey de Aragón, D. Al- 
fonso V, qiia le pro{Ai8o hacerse cargo de la defensa 
de Rodas por didia suma; vino en ello el Comendador, 
aomctiendo la propuesta á un capítulo de fireyres 
raonldo en Monzón, el coal la autorizó^ entregóse ona 
parte de aquella á D. Alíbnso; distrájola por el pronto 
en hacer la guerra á los génoveses; que|ironse éstos 
al Maestre; envió Fluvlsn sos emisarios al de Aragón, 
desaprobando la conducta de Estaritges y suplicán- 
dole deshiciese el contrato; quiso el Rey mantenerlo 
en todas sus partes, y fueron necesarios nuevos sacri- 
ficios para evitar la venta de las encomiendas catala- 

»9 



450 CATALOGO 



t 



Qá8 y aragonesas, qae D. Alfonso embargaba para 
completar el resto de los estipulados loo.ooo florines. 
Entre tanto y sin embargo de los socorros de la 
Religión, Jánus II de Chipre (V. Iánus) era vencido, 
hecho prisionero y llevado al Cairo, y el Soldán 
pedía por su rescate 120.000 escudos de oro; el 
misero cautivo, ni aun después de vender casi todos 
\o9 parias chipriotas, pudo reunir el cuarto de au 
precio, y hubo necesidad de echar un guante entre 
todos los príncipes cristianos. La orden de Rodas, 
aunque tenía harto que hacer con remediarse á sí 
misma, con todo eso le prestó una gran suma, á la 
cual Fluvian particularmente contribuyó con i5.ooo 
florines. Mas tantos sacrificios pecuniarios le obli- 
garon á pedir al Soldán renovación de treguas, 
y dar cuenta de los enormes gastos al Pontífice, 
que envió sus letras apostólicas con instrucciones 
para celebrar un capítulo general, donde se pitK 
veyesen dineros para el pago de las deudas, ca- 
pítab que se comenzó el 38 de mayo de 1438. 
Pasados cinco aBos,-á 33 de abril de 1435 presTdta 
D. Antón de Fluvian otra asamblea de ese género, 
«no de cuyo9 acuerdos fué el nombramiento de em- 
bajadores al Concilio de Basilea, coii el encargo, 
además de la embajada, de vender ó empefiar cuales- 
quiera castillos ó tierras que la Religión poseyese en 
las provincias de Brandemburgo, Polonia, Dacia, 
Bohemia, Hungría, Alemania, Hibemia y Frisia, 
siempre con el fin de allegar dinero y soldadas para 
la fortificación y guarda de Rodas y sos posesiones, i 
cuya conquista ó sujeccion no cesaba de aq)ira^ el 
Soldán, amenazándolas ya para cuando tenninasen 
las treguas. Esta vez, afortunadamente, nada distrajo 
la actividad del Maestre ni los cuantiosos |medios 
adquiridos, y supo aprovecharlos y disponerlos con 
tal acierto en defensa de la isla, capital de la Mili- 
cia, qoe con sólo la prevención y el apresto á la 



BIOGRÁFICO. 451 

gQeiTá, logró eTitarla. El afio de 1436 túé uno 
de loa más atareados y dificultosos para Flavian. 
Los genoveses, recelando de sos simpatías para 
con el rey D. Alfonso V de Aragón, enviáronle á 
Rodas ttia emba|ada,que poco satisfecha déla acogida 
qoe ae le hizo en el Convento, acudió al Pontífice; 
el Maestre, mientras ordenaba á so procurador en 
Roma lo conveniente para contrarestar las gestiones 
de la Señoría gcnovesa cerca del papa Eugenio, tra- 
taba con el Dux de G énova, Tomás de Campo-FregoSo, 
y hacía de manera que su amistad con D. Alfonso el 
Magnánimo no se entibiase. El tino y la energía des- 
plegados en este triple manejo lograron sacarle al 
cabo á situación desembarazada; pero no dio tiempo 
á largos ocios otro asunto político- comercial, con sus 
ribetes de usurario^ que se ofrecía á la Orden, con 
motivo del lastimoso estado á que el soldán de Egipto 
tenía reducido al indolente Jánus ó Juan III, hijo y 
sucesor del rey cautivo: trataba el monarca chipriota 
de vender una parte de sus tierras para salir de apuros, 
y queriendo evitar el Maestre una determinación que 
debilitaba todavía más ásu aliado natural y vecino, le 
envió á su secretario Fr. Rugiero Cuente con los 
podres necesarios para negociar aquella venta á 
favor de la Religión, para lo cual en 3i de mayo 
de 1437 prestó de las rentas de su Maestrazgo al 
tesoro de la Orden 61.095 florines de oro. Acaso 
tendrían algo que ver con este trato los despachos de 
que Tafur se encargó para él de parte del rey de 
Chipre, y que le ocuparon los últimos instantes de su 
vida, la cual fenecía á 29 de Octubre de 1437- Si 
D. Antón de Fluvian supo adquirir grandes rique- 
zas, supo también emplearlas en beneficio de la 
Orden durante su vida, y de manera que las aprove- 
chase después de su muerte. Instituyó una capilla que 
había mandado erigir á su costa en la iglesia conven- 
tual, dotándola de muchas posesiones y rentas, y dejó 



45^ CATALOGO 

mudado en so tettamcnto qn'e de su diaero w eüfi- 
caae It Boevt onfermeHt de Rodas, obra, qae ai keaoa 
de creer i Tañir, se había ya emprendido, si nó ter«. 
fnínado, antes de esa disposición testamentaria.— Ea 
4a carn que los «aballeros de S. Juan ■diri gi sw á 
S. S Ettgenio IV, dándole cneata de la onicrte de 
Flovian y elección de Lastic (V. AlbskHia, .prior 
de), dicen qae la primera tu^ en el día 99 de ocdiNre 
y la segunda en el 6 de noviembre de 1437, y con 
arreglo á ceremonias que difieren de tas idatadas 
por nuestro riajero; estas diferencias, asi como ka de 
número de dias transcnrridos entre amboe anoesoa, 
dos, á lo más, según Tafnr, ocho según aquel docn- 
memo, copiado por Funes en en Cráiu de la R»L de 
5, Juem, son, por lo manos, muy euriosas. 

Frsks i>e Mesa (Alfon).~Sabíase, que el afio de I435 
.Jioan Poeta^ t de ValladoUd Is Uamate. íWfodor 
de lo$ vitJOM, que era Registrador de la Gandiierta 
de D. Joan 11 en 1 441 y, probablemente, que hada loe 
afios de 1460 haUa un Alfon de Mesa, akaide de los 
Alcázares de Córdova; pero creo que Talbrhsya atdo 

. .el^tfxraaro en dar la noticia de que filé ooa tos-sa- 
bajadores de D. Enrique ÍII al GraoTsmerian. Poéia, 
hombre de pluma, de edad en i435, y por oooa»> 
guíente en 1400 con afios bastantes para »aae|aila, y 
el citarle Tafor á propósito del viaje de la Etasbaiada, 
son circunstancias que, reunidas, pueden iónnar la 
so6pedia,<~en quien tiene el convencimiento de no 
haberse escrito el inestimable VtísfiMrfo de dawff'o 
por esie iaúgae madiilefio,«-*de quesea vevdadsio 
autor es Alfonso Fernandez de Mesa.— Por «upoesto, 
que el error cometido en el pasaje de estas Audast- 
for (p. 1 65), motivo de aquella cita, debe cargar* 
sele en cuenta á nuestro viajero, no á Mesa; el coal, 
habiendo sido de la compañía de los -embalado- 
res castellaaos, jamás podo dKir qae se imcraa- 
fon en la Tartaria por el Táoais d Don, cuaado 



BIOGRÁFICO. 453 

contti qot lo hicreroo por d imperio de Trebi- 
sonda. 



GALALONd— Y ttmblen Ganalon y Gilaor, el }úda8 de 
Roldas eo Roocesralles, aegan U leyenda de Garlo 
Maullo, atribuida á Tnrpíii, arzobispo de Reima, 
muerto catorce afioa áotes que ese soberano. Diego de 
Valen {Crón» ahr.^ cap. 9) eoenta que en sa tiempo 
aún exírtlaa en Francia del linaje de aqnel traidor, ex- 
piando su infamia con la nifieria del pan ▼nelto'del 
revés. 

GAftAif»itXA DB Alcudia (la).— 41arandar) en germa- 
nfa, vale correr la tona, andar tunando y quizá por 
eMension hacer vida errante, egitanesca, á coya raza 
es probable perteneciese la hembra que llevaba aquel 
mole, y que por aos habilidades me recuerda á la Eh 
meraUa de Notre Dame de Pari9. Los hermanoa de 
la TtanBia de Alcudia, si era gitana, debieron apare- 
cer en &paffa por Tez primera hacia loa tiempos de ^ 
Taftnr, ó poco antes. 

Gbant Cah.— Por loa afios de la visita de Tañr áCafii, 
señoreaba los tártaros errantes al S. E. de Roda el 
emperador Ulu-Mahamó-Gan, á quien luego venció é 
hizo huir, abandonando su horda, ó lordo Chuzi-Ma- 
hamet, Sefior de las estepas inmediatas al Erdil ó 
Volga. Pero creo más bien que nuestro viajero quiso 
hablar del príncipe tártaro ülubi, hijo de Azicharei, 
que dominaba las tierras de Crimea inmediatas á 
Cafa, y coyas dos pueblas ü hordas sedentarias y ibr- 
tificadaa eran entonces Solgati, ó Chirmia (Crimea?), 
que en tártaro vale fortaleza, y Cherchiarde, ó lo 
que ea lo mismo en dicho idioma cuarenta ¡nga" 
res. Esto encuentro, después de impreso el adjunto 
VocABULASio obogrAfico, CU el VU^Íe d la Tana 
át Josaphat Bárbaro, hecho por loa alloa de 1436 á 



434 CATALOGO 

145a, y debo rectífícar ahora lo dicho allí en la voz 
90RCATE, pues pacdc ser so correspondiente tanio 
Solgathi, distante en aquel tiempo seis millas de Cm!ül, 
como Cherchiarde, situada más hacia el centro de la 
península de Crimea. 

GuÉRLEs (duque de).~Arnoldo de Egmont, bifo de 
Juan y de María de Arkel, investido en 1 5 de agosto 
de 1423 de los ducados de Gueldre y de Zotphen por 
el emperador Segismundo, que en 24 de mayo de 1425 
concedía la misma merced á Adolfo, duque de Berg y 
de Juliers, encendiendo una guerra en que tuvo que 
intervenir Felipe el Bueno de Borgofia, tio de la 
madre de Adolfo. Murió el 24 de febrero de 1473, un 
año después de haber vendido sus estados á Carlos el 
Temerario en 73.000 escudos de oro. Había casado 
en i43o con Catalina, hija de Adolfo II de Cleves y 
de María, hermana de Felipe el Bueno, de la cual tuvo 
á Adolfo. La vida de Arnaldo de Egmont, d pesar de 
su carácter moderado, liberal y piadoso, Ai¿ un con- 
tinuo y tristísimo drama, cuya acción sostenían una 
mala esposa, un hijo sin entra&as y unos vasallos re- 
voltosos. 

Guiri (lacobo, p. 121, r. i).~-Jacobo Gurri, vizconde 
de Nicosia, consejero, ó auditor y favorito de Jánus m 
de Chipre. La asonada á qke, s^un Taftir, dio luigar 
con su conducta, es un episodio omitido en la historia 
de aquel reino. Murió el i.^ de mayo de 1459, asesi- 
nado por orden y en presencia del rey Jacobo IL 

Guiri (Jacobo, p. 70, r. 6).— Jacobo Viri ó Uiri, caba- 
llero distinguido de la corte de Jánus II de Chipre y 
de su Consejo. Su viaje de Castilla por los aiíos de 1426 
027 a recoger dineros para el rescate de su rey cau- 
tivo en el Cairo del Soldán Bursbai-Ascraf, no fué 
el único de los que hizo en Europa. £1 año de 1431 
vino á Saboya con el escudero real Simón do Puf, á 
negociar y concluir el matrimonio de la princesa Ana, 
hija de aquel monarca con el primogénito de Ama- 



BIOGRÁFICO. 455 

- 'deo Vni el Pacífico, Amadeo principe del Piamonte; 
concertóse en agosto de ese afio, pero por muerte del 
novio, se realizó más tarde con el hermano del difun- 
to, Luis, conde de Ginebra. — ^Ducange {Familia» ul- 
tramarinas) hace de este Jacobo Guiri y del vizcon- 
de de Nicosiaun sólo personaje con el apellido Gourri 
6 Urrxy suponiéndole vizconde desde los años de 1433. 
Tafur habla de ellos como de dos personas diferentes, 
aunque les da el mismo nombre. 

Gui VARA (Don Femando de).— En la Crón. deD. Juan ü, 
ano de 1436, cap. IV, hállase cuanto se sabe, ó poco 
menos, de la vida y hechos de D. Femando de Gueva- 
ra, doncel de ese monarca, uno de sos leales caballeros 
y de la casa del Condestable D. Alvaro de Luna; después 
distinguido capitán de D. Alonso de Ñapóles^ el Mag- 
nánimo, que le hizo conde de Belcastro; y por último 
algo poeta, y justador de los buenos. Su lance con mi- 
cer Jorge Vonirót no hubo de pasar según aquella 
crónica lo cuenta, ó la expresión de Tafur armas se- 
cretas no significa lo que parece: que se combatieron 
en liza privada sin pedir campo al Señor de la ciudad 
en que iba á verificarse el desafío, ni solicitar que lo 
presenciase ó presidiese, y suprimiendo pregones, cere- 
mcMiias y concurso públicos ; forma de duelo muy fre- 
cuente en el siglo xv, porque era difícil que los sobe- 
ranos se prestasen las más de las veces á solemnizar, ó 
siquiera autorizar los innumerables casos y exigencias 
de honra, ó de pura vanidad ó de moda entre los 
caballeros de entonces— Tampoco el apellido demicer 
Jorge suena del mismo modo en estas Andanzas y en 
el texto citado, donde se lee Vourapag por Voniroc. 

GuzHAN (D. Femando de).— D. Femando González de 
de Guzman, comendador de Villarmbia de la orden 
de Calatrava, y; después de la muerte de D. Juan Ra- 
mírez de Guzman, comendador mayor durante la se- 
gunda mitad del Maestrazgo de D. Pedro Girón (ele- 
gido en 1445 y muerto en f466), y los principios del 



45^ CATÁLOGO 

de 80 hijo D. Rodrigo TeUex; c¿iebn por w 
la fama que djó coo ella á Fuaateov^«at ▼ÜU M n 
enoomienda y resíieocia saya. Era pública, y poco 
menos que declaradamente del parcido4cl rey de JPor- 
tugal, entonces pretendiente á la corona da Castíttt, y 
so color que el maestre D. Sodri^ TeUe» «ao lo nMP- 
daba, manteóla en aquella villa gente da armas portu- 
gneaaa á costa de la hacienda y hoofsa.4o Joa vaofnoa, 
consintiendo que los robaran y uaaaeo da ana Bailaras é 
hgas^ lo cual no solamente elComaBdadormayor per- 
mitía» pero secundaba, cometiendo 1|m miamas iMnwa 
y robos en provecho propio y en el do k» .««Utad^s 
portugeaea. Y habieron de Uegar loa crimenea y deit- 
ftierosá tal punto que, no pudieodo ya ni dUmalarftv* 
asociándose hombres, mujeres y niiíosi se op<Ú vanon 
qne todof i una serian en la muerte deán tirano ^«6at . 
Con esta determinación, y á la voz de «FneMnov^e- 
na» se juntaron los alcaldes, regidoraa y jnslfaiBIff 
con los demás vecinos una noche en el mas da abril 
de 14,76, y á mano armada y apellidando todos «Fi 
teovejuna, Fuenteovejuna, vivan loa reyes 
i Isabel y mueran los traidores y malos GrÍBtift> 
nos», entraron en la caaa del Gomandadprt ^jtd id 
tumulto, se reiugió con los aoyoa an la píen ná^ 
Alerte de au casa. Desde alU pregnolA tetanoa ^ 
iMhoroto y pidió que le dejasen hacar «os daacarr 
gos, prometiendo satisfacer á loa ofsndidos; pero m^ 
die quiso escuchar sus razones, y redobiando an Imp*? 
tu, -los amotinados, combatieron la piazai la eatnMn, 
mataron á catorce de los<|ue defendian á soSaftar^U^ 
garott A D. Femando y con rabioaa Aixte ponMptt Jas 
manos en di y le hicieron tai^tas heridaa,<|Ma ta^mi 
tierra sin sentida Antes que dieta al áiiíma áDiat; 
tomaron su cuerpo con granday rsgocü^do aiartilo.y 
le echaron por ana ventana á la caHa» 4fímH otMü lo 
recibjeiHm sobra las espadaa y picas arboladaí; 4i*r 
pues le arraocaron la« baib^jf «lM<V^X5Kmi Stíi 



BIOGRÁFICO. 457 

hm ponot de tas «pedas le qoebrtroii kM dlentee, 
eiadieodo á lodo eeto pelebras feas y deshooestts y 
fftndei inf ntei contra el Gomeodedor y contra w 
paán y nadre. Todavía conaerTaba algún aliento. 
CMBdo aeudieron las mujeres de la irilla, alzando una- 
baaderSfnMMidadaspor una capitana y una alférez pro- 
«Mw de pendens y sonajas, á celebrar la muerte de 
SD 8eSor;y loa machadlos^ á imitación de sn madres, 
ftnuron también so compafffa y concurrieron á la san* 
grieMa fiesta. Junios ya hombres, mujeres y niños, ne- 
garan el cuerpo con gran regocijo á la plaza, y atli le 
biderao peduoe arrastrándole y escarneciéndole, 
ata qnerar entregársele á los criados del Comendador 
pan <ine le enterrasen. Despees de esto dieron saoo- 
mana i saoasa y le robaron toda su hacienda. Guando 
Mel jaef real pesquisidor á entender en esta escanda- 
loaa causa, en interrogatorios y tormentos, ari los 
bMBbRs como las mujeres y los niflos, jamis quisieron 
ocafca a r el nombra de loe principales Autores; unáni- 
nes declaraban que quien había hecho aquello era 
Faeaieovefatta! el juez no podo aTerigoar otra cosa 
sin5 él tesdn y él valbi' de'lór heroicos yíTIihósry las 
ftindadas ratones que loe moyieron á rebelarse y cas- 
tigar al Comendador; con lo cual los Reyes mandaron 
qaedan el negodo sin más averiguación. Destmes de 
la qmgedia,Ftaenteote)ona motu propio se encomendó 
á la clodad de Córdova, que la recibió en sn jorísdic- 
daii; parola Orden reclamó contra los Reyes ante Papa 
y .obtuvo eenteneia de que se le restituyeüí. (Fray 
Prañclsoo de Rádés y Andrada, Ckroñica dé las tfet 
éfdtnmy Camaiieráu, etc.). 
GimAUfeíniaettraDonLQyB de).->D. LnbGonzalez de 
GozasaOf hijo, aegon unos, del maestra de Gatatrava 
D. OosMla NMet de Guzman; según otros, de 
O. Jma Ramírez de Gozman, Sefior de Avfadqeen las 
B M — aí l aa de Leott, y sobrino de aqael, ditamtf cnyto 
Miim iigü há |>wÍMotlde D. Luis á!a Obmendadoria 



45^ CATÁLOGO 

mayor de dicba orden. Muerto D. Gonzalo Nu&es en 
su villa de Afmagro el afio de 1404, empefióae D. En« 
rlque el Doliente en darle por soceaor á O. Enrique de 
Villena, salvando mil obstáculos qne al caso oponían 
los estatutos de la orden,— entre otros, ser casado 
el candidato, y conde de Cangas y Tineo-Hnovtdo de 
lo mucho .que le debía, y de la afición que á D.* Maiia 
de Albornoz, mujer del de Villena profesaba. Pero no 
todos los caballeros cedieron á k real infloencla, io- 
transigieron con la doblez que la real obstinación en* 
■ cubría, y dividiendo muchos de ellos el pareoer de la 
orden, se negaron á asistir en la elección de Di Enri- 
que, reuniéronse en capítulo en el convento de Cala- 
trava, y eligieron por su maestre 'i D. Luis González 
de Guzman. El Rey, que esto supo, acompañado con 
O. Enrique de' Villena marchó inmediatamente sobre 
Almagro á deshacer lo hecho; pero D. Luis, temiendo 
verse obligado á una renuncia, huyó á la villa de Alca- 
ñiz en Aragón, desde donde, á salvo y con entera li- 
bertad, podía queiane al Pontífice y solicitar sn fustí.- 
cia. Vanas fueron sus pretensiones hasta la muerte de 
D. Enrique III; con la cual, aliviada la orden de Cala- 
trava del respeto que la voluntad del Monarca le im- 
ponía, negó desde luego su obediencia al de Villena, y 
haciendo prevalecer los motivos que gran parte de los 
caballeros tuvieron en otro tiempo para oponerse al 
talante del rey difunto, y que recobraban ahora toda 
su fuerza con la unánime opinión de los conmendado- 
resyfreyres, congregada solemnemente en el convento 
de Calatrava reeligió al comendador mayor D. Luis, 
previas las precauciones por éste aconsejadas de pro- 
veer y municionar las fortalezas de la orden (1407). 
Con todo eso aún duraron seis años la diseordia y el 
pleito que pendían de la decisión romana, y que al cabo, 
en el de 1414, el capitulo general del Qster, en quien 
resignaron las partes el arbitraje, sentenció á ílivor 
de D. Luis de Guzman ; siendo, por tanto, proclamado 



BIOGRÁFICO. 459 

de nuevo y sin controTenia 25.* maestre de Ctletra- 
va. — ^Sns servicios de guerra en la de los moros de 
Granada, empiezan á contarse desde ias tntotíaa de 
D.* Catalina yD. Femando el de Anteqoera,alcaal si- 
guió con buen número de lanzas y peones en las felices 
campañas que enaltecieron el nombre del valeroso y 
prudentísimo infante castellano; y al suceder la me- 
morable entrada de D. Juan II á la v^a granadina el 
año de I43i, juntando el Maestre las fuerzas de su Or- 
den y de otros Señores andaluces, con 800 caballos y 
6.000 infiuites acudió al ejército del Rey, que le hizo 
jefe de una de las batallas que vencieron la do Sier- 
ra-Elvira ; quedando D. Juan tan satisfecho- de su es- 
fuerzo y pericia en la jomada, que, al cesar en aquella 
campaña y retirarse de la Andalucía , le dejó con 600 
lanzas por frontero de los obispados de Córdoba y 
Jaén, y al propio tiempo encomendado de los nego- 
cios de YoBsuf-ben-al-M&ol (Abenalmao), pretendien- 
te al reino granadi, logrando este principe por su 
ccmsejo y favor que se le entregasen las villas fuer- 
tes de Cambil y Alicun, y más tarde, en enero de 1432, 
con la ayuda del adelantado Diego de Ribera, que 
se le diese la ciudad de Granada, cuyo trono oco- 
pó hasta morir, si bien murió de allí á seis meses. 
En las guerras civiles y disturbios de Castilla se 
condujo siempre como leal vasallo, y como buen 
amigo del condestable D. Alvaro de Lona, con el 
cual trocó la villa de Maqueda y aldea de S. Silves- 
tre, que eran de la Orden, por la villa de Arjona y su 
tierra, por Jimena y Recena y la Escribanía mayor de 
Ciudad-Real. Murió D. Luis González de Guzman en 
Almagro el año de 1443; pero habiéndose propalado, 
sin saber cómo, prematuramente la noticia de su 
muerte, renováronse en la Orden las alteraciones que 
señalaron su elección. Consecuencia de ellas fti¿ la 
batalla de Barajas, ganada por el Qavero D. Joan de 
Padilla, contra D. Joan Ramireí de Guzman, Comen- 



46o C4kTAU>GO 

dftdor mtyor j del partido del iotaite D. Enriqae, y 
qae tanto Beatimiento y eoofo hdbo de pro d uc ir ea 
D. Joan U; mae oo itaeron paite á satiafacer laa exi- 
janaéa. itíalea el celo y acatanieDto que aiciapre 
naaiitf D. Luía an aerrfcio de m aabcraao, poca, ha- 
lÜDdoae en laa aofiMtiaa da entre la «ida y la mnwie 
OMUkb vino el ocntafero dd Reyá aolieitarlafibertad 
de loa priaioneroa de Barajaa, ae negó á «edWiio, 
badendo manifictta U indignacioo gaa le canalka, 
aún ett trance aemefantn, la condnota de ai primo el 
Oomandador mayor. Lo que filé canaa^t p r er eitnfnn- 
damanttl de laa-rebeldias déla Orden y de lae fntrtgüs 
da O.L1UB de Gniman contra D» Enrique de VIHona, 
no impidió que el Papa le concediera bula para caau^ 
se ana aóla vez^y qoc tuvieee cinco hiíca, D. Jinn, 
O. Pedro, D. Ljm, D. Femando y D.* Inds. 
Guaun (Pedro da),— Alcalde mayor de Serilla; Ma- 
yordomo del maaam de CalatreTa D. Lnis González 
de Gnsman; embajador del rey D. Joan II cerca del 
Papa,.ett aftoe anteríoreB al de 1436; y encomendado 
por et Maeitre de ordenar y pagar la belllaima re»- 
tanradon del aepulcro y capilla de m ascendiste 
Santo'Domingo de Gozman y Daza^ en In igieaia de 
cae n«Bbre en Bolonia, antes de S. Nioolo di Piania- 
▼ignq |nnto á la coal tnvo el Santo sn convento y ba- 
bituaLreaidencia. No be podido carckiranne del afto 
de U embajada de D. Pedro, ni de ai Aid Martín Vó 
Eo^enio IV el pontiOceá quien se le envió^y seriacn- 
doso •▼erigaarlo, porqne^las notlciaa de Tañv aoeRn 
de nqnelloe célebres inonumeatos, «m liofy mismo 
de interés pora la historia de las srtes latinea, y para 
noaotiee. Él ▼iajero en Italia con el célsbre y copfoao 
Itimersrtoát Onpays en la mano leerá,qoe la obra de 
la capilla ae atrttmyeáFra TerribOia, arqnílsoto del 
siglo xvi; qae el sepnlcro) joya de la eacnkara, lo 
termiéó Nicolás de Pisa, con ayuda de su painno 
A^nelUy en is3i; qnd en 1469 todavta lo agnndó 



BtOGRiviCO. 461 

y emMIeftió Nicolás de Btri, por tobreiMinbre 
dtKtJOtñy ete., etc.; pero ni ana palabra de la reetan- 
radon iQnaiidada kacer por D. Luis de Gannan; advlr- 
ite&do <|iie loa datiea ^ne dejamoa apuntados Joa toma 
•al -amoKásl ir/fMnfri^-dO'laa MtmérUf histórico- 
itnUtícat acerca del sarcófago de Santt^ Domin- 
gí>, del niar<qiitfs Vírf . DaTia, Bolonia i838, y de las 
qoepéblioó Márchese en Florencia, afio de 1845, de 
loe máe ineignee pintores, eeeuitores y arquitec- 
toe^domi^iCQiimt. Y qaiadsno es esto a61o lo qiae im- 
portaria rectificar en la historia del sepalcro de Santo 
Oomlnipo; te de Boloota, por Gnirardacd, afio de 
1^5, c m i yn tbada con nwltitod de docomeíos, dice: 
^ae el Santo mandó qoe le enterrasen dond^ sos her- 
■Mnoa^ pndiaseB hollar oootinnaoiente su sepultara; 
pero qoe el 9 de folio de i»3 ÍM trasladado con gran 
pumpa» y obsarvÁnJoae en la ceremonia toda clase de 
pMcaocieniea para acreditar so aatenticídad, ftl primer 
sarc6fiigo<]tiotB¥0, sitoadoen ana capilla de la i^le- 
áte da as advocación, y en el paraje en que por los 
nfiorde i6o5 se enoontrabo el altar de Santa CataltUa 
4siSiana[; que dicho saroóAgo era á modo de arca de 
mármol de sencilla escoltara y ftbrica; qoe m ese su 
firímlti^ lagar se restauró y pemunieció hasta el alio 
de i383; 7 por fin, qoe d£ ahí fhá removido al sitio 
que ocupaba al tiempo de escribir Guirardacci so Hit- 
t&ria, Y6creo,qoe el talor más exquisito del eepulero 
de Santo Domingo se lo di6 Hl mano de Nlcdás de 
IHw} pero creo también, que á la piedad y moñificen- 
Gk.del Hidttm de Gilatmn debe lo qoe ganó en 
grtindiooidad y riqueza, y que esa transformación 
ueaso es la atribuida á Nicolás dell'Arca, y obra del 
mismo «n afioa muy anteriores á los de 1469; 6 áe 
ótro4soÉlior, si la edad da delPAra hace impoüMefel 



4^ 



CATALOGO 



H 



Hanbberqüb (SeSor de).— Ni he podido traducir 
este nombre («cato Joinisberg?), ni averignar aobre 
el caballero alemán A quien pertenecía, una palabra 
náf de lo que dice TaAnr (p. 339 y 340). 

Hatm.— Judío natural de Sevilla^ que, siendo nifio, paaó 
en Jertisalem con su padre , muerto el cual se hizo 
moro, y después en Egipto entró al servicio de uno 
de los Soldanes de ese país en calidad de intérprete 
ó trujamán. Contando 90 aSos de vida en el de 1436 
ó 37, es difícil determinar cuál soberano de aquellos 
Alé el primero A quien sirvió (p. 1 13); pues podo cono- 
cer en muy buena edad á nueve, anteriores < Borabai- 
Ascraf, que reinaba por losafios supradichos. — El 
nombre de Hñfm^ 6 Haim era bastante vulgar entre 
los judíos castellanos. 

I 

lÁNUS, p. i3, r. II; p. 66, r. 23; p. 67, r. 36; p. i33, 
r. 1 1. -Rey viejo, p. 65 r. 3.-Rey, p. 69 y 70.— 
Jánus ó Juan ÍI, hijo de Jacobo I y de Inés de Be- 
biera; nació en Genova por los años de 1 374, dorante 
el cautiverio de su padre en esa dudad, al cual suce- 
dió en el ano de 1398. Parecía destinado á devolver 
sus antiguos vigor y. poderío á la casa y reino de los 
Lusiñanes; pero en todas sos empresas fué tan des- 
graciado cómo animoso. En 1403 intentó recobrar de 
los genovescs á Famagusta, que la tenían como hipo- 
teca del rescate de Pedro n (V. Chypre, rey de, 
p. 1 3, r. 8), y la sitió por mar y tierra. Habiendo 
acudido en 3 de abril de i4o3 con ocho galeras al 
socorro de la plaza el famoso y temido Boncicauk, 
gobernador de Genova por la Francia, entonces pro- 
tectora de esa república, hízose cssi imposible la ten- 



BIOGRÁFICO. 463 

utiva de Jámu, y muy probable ona empeñada guerra 
entre Genova y Chipre. Interpuso su mediación el 
Gran Maestre de Rodas, Filiberto de Naillac, desistió 
aqnel de su oonqoista, y Boucicanit, por no volverse á 
SQ gobierno con las manos vadas, dedicó la escuadra 
que habla de defender á Famagnsta, á correr y^ sa- 
quear las costas de Tierra Santa, de cayos puertos en 
varios desembarcos victoriosos sacó riquísimo botín. 
Incitado Jánus de aquel ejemplo y buena fortuna, 
trató de imitar al almirante francés en tierras de 
Egipto y obtuvo idénticas resultados con más gloria, 
pues logró penetrar hasta en el puerto mismo de Ale- 
jandría (1433). Estos triunfos, sin embargo, ocasio- 
naron su completa ruina. Bursbai-Ascraf dispuso in- 
mediatamente una escuadra, que castigó los insultos y 
atrevimientes del rey de Oiipre y sos amigos, sa- 
qneandopor espacio de tres dias A Famagusta en 1434; 
y no satisfecho con esta venganza, y habiendo tan- 
teado con ella la resistencia que á otra expedición 
más formal podían oponer los chipriotas, el afio 
de 1436 envió nueva y más ñierte armada con tro- 
pas numerosas de tierra, que tomando á Limasol, 
entraron á la isla á principios de junio, buscaron al 
ejército de JAnos, y encontrándole en Domy, el 7 
de julio le derrotaron junto á Chierokitia haciendo 
prisionero al Rey. Conducido al Cairo, túvole Borsbaí 
en estrecho y miserablecautiverio hasta que, convenido 
y asegurado el rescate, se lo alivió en agosto del mis- 
mo afio, poniiíndolo al fín en libertad en noviembre 
de 1427 previo el pago de 120.000 escudos, que el 
rey de Chipre reunió poco menos que de limosna, 
y obligándose al oneroso tributo anual que aún 
pagaba su hijo Jánus ó Juan m en tiempo de Tañir, 
y en cuya manera de satisfacerle intervino diplo- 
máticamente nuestro viajero. Jánus n no pudo 
rehacerse de aquellas pérdidas y desgracias en toda 
su vida, que terminó el 19^ de junio de 1432. Tuvo 



464 ' CATÁLOGO 

4e m taka mujer, Gariott de BorboQ, áoé hi|oe 7 dos 
hi|«s: Jánus, que le aucedió, Jacobo, Seaeacal de Chi- 
pre, María 7 Ana, imijer de Luis de Saboya. 
bf Éa (madama).— Ih^ ó Agnea de Lnaifian ; hifa de Ji- 
cobol, rey de Chipre y de Inés de Baviert ; bennaiia 
de Jámiall, y tía de János UL El texto de Talbr ptre- 
ce con6rmar la opinión de los anotadoreade Docange 
en el tratado de las FamilUt ultramarinas^ loa entes 
creen que Jacobo I toro doa hijas de aqoel nombre; 
una, muerta según todos los historiadores en el afio de 
i388 á los diez y seis de su edad ; otra , que acompafió 
en 1433 con su hermano el cardenal Hugo á su so- 
brina Ana , novia de Luis , Conde de Ginebra , hijo de 
Amadeo Vm, cuando la Princesa se tnsladó á Sa- 
boya con objeto de celebrar las bodas; que en el afio 
de 145 1 fué elegida abadesa de Wunatorpenen West- 
falla, y que murió en Venasca , cerca de Saluxzo(Pta- 
monte) en 1459.— Á esta última se referirá probable- 
mente Monstrelet, al contar que en el afio de 1436, des> 
pues de la batalla de Domy y prisión de JTánus II en 
Quijreotia(ó Chierokitia)^ Gilíes (quiao decir Hugo) 
de Lusiñan, arzobispo de Nioosia, y Jacobo de Ci- 
fran , Mariscal de Chipre, que estaban en la corte á la 
guarda de los hijos de Jáaus, se rcfiígiaron con ellos 
y la hermana del Rey á la fortaleza de Chermes (Ce- 
rinas) eQ la^costa y á cinco leguas de Nicosia , donde 
permanecieron háta la vuelta de Babilonia del mo- 
narca cautivo. (V. Chtprb, Cardenal de; CmrpRB, 
Rey de, p. i3. r, 8; IÁNU8; Suarbz, mosen). 



Ju\K (Don, p. 4j r. 13) — O. Juan de Guzman, llamado 
el Bueno, primer duque de Medina Sidonia, hijo de 
D. Enrique, conde segundo de Niebla, y de D.* Te- 
resa de Figueroa; nació en la villa de Niebla el afio 
de 1410; murió en el mes de diciembre de 1468. En 



BIOORÁPICO. 465 

1440 trocd con el macatre D. Lait de Gumian la» vi- 
llas de la Algaba 7 Vado de las Estacas por Medina 
Sidonia de la Albuhera ; de cayo ducado le hizo mer- 
ced el rey D. Juan n á 17 de febrero de 1445. Apro- 
vechando la fiívorable ocasión de haber salido para 
Aldiaga la mayor parte de la gente qoe guamecia i 
Gibraltar , á recibir al rey de Granada Muley-Moha- 
met , acompaiíado de sos siete hijos y de D. Alonso 
y D. Fadrique de Guzman, bastardos de su podre 
D. Enrique, habidos en D.* Isabel de Mosquera, Ai 
sobre aquella plaza y la tomó el año de 1462. Había 
casado, primero por poder en marzo de 1434 y des- 
pués efectivamente el año de 1435 , con D.* María de 
la Cerda, hija del Conde de Medinaceli, dama «muy 
k ermosa , desenvuelta y de buen entendimiento» que 
con todo eso se enajenó la afición de D. Juan, porque «no 
le paría» ; el cual, ganoso extremadamente de prolon- 
gar la linea de los condes de Niebla, tuvo que acudir 
A otras qae se mostrasen más generosas de sus ganas 
que su propia mujer, amigándose á poco de casado 
con D.* Isabel de Meneses, que le hizo padre de 
D. Enrique, duque segundo de Medina Sidonia, y de 
D. Alonso; lu<ígo con unaGuzman de Toledo ó de Se- 
villa, qoe solóle dio á D.* Teresa; y más adelante con 
otra Guzman, D.* Urraca, hija del Señor de Lepe 
de quien logró á D. Juan y D. Lorenzo; sin que se 
sepa quién ó quiénes fUeron la madre ó madrea de 
D. Pedro, llamado ei del lunar ^ de D. Alvaro y de 
D. Fadriqne. Murió D.* María de la Cerda en octubre 
de 1468 , y «aunque al Duque le pesó de su muerte, 
holgara qoe hubiese sido antes» por mor de los mu- 
chos sinsabores que le acarrearon las desenvoltu- 
ras de la Doquesa, y del deseo de legitimar ante 
la Iglesia so amancebamiento con D.* Isabel, la 
amiga favorita, cuyo acto se llevó á efecto muy 
en breve y con toda ceremonia en sos palacios de 
Sevilla á 15 de noviembre de nqoel mismo año, 

3^ 



466 .CATÁLOGO 

días intes de que peaaae D. Joan de esta yida. 
Juan (rey Doo.)— D. Juan II de Castilla, hifo de D. En- 
rique III, d Doliente, y de D." Catalina de Lan- 
cárter. Nació en el monasterio de San Ildefonao de 
la ciudad de Toro el martes á medio día del 6 de 
marto del afío de la Ebcamacion de 1405 ; comenzó 
á reinar á los yeintidos meses, i>a|o la tutela de su 
madre y de su tío D. Femando el de Anteqoera ; casó 
dos ysces: la primera con su prima D.* IWarfa, hija de 
su mtor, después rey de Aragoo , en Medina del Cam- 
po á 30 de octubre de 1419 ; la segunda con D.* Isa- 
bel, hifa de D. Juan de Portugal, enMadiigal por e) 
mes de agosto de 1447 ; turo de D.* María , á D. En- 
rique, que le sucedió , á D.* Catalina y á D.* Leonor; 
y de D.* Isabel á D. Alonso y á D.' Isabel , la reina 
Católica. Murió en Valladolid el as de julio de 1454. 



LuDivico (p. a6i , r,^22).— Perlado, protonatario del 
Papa y el mdt valiente letrado qtte en tu tiendo se 
falló. Hubo varios Ludivicos ó LudoTÍcos que se 
distinguieron como letrados y teólogos en los nego- 
cios del concilio de Basilea ; pero aquellas señas y la 
de haber sido preso lentamente con el obispo de Vi- 
sen á ninguno convienen mejor que i Ludovico de 
Orbe, así spelltdado en un pasaje de la Historia 
acíorum eoncilii Barílientis de Juan de Segovia 
(V.), eollectio XIV, cap. II, donde el Patriarca de 
Aquilea, jefe de la legscfa enviada por dicho concilio 
á la segunda Dieta de Nuremberg se excusa de no ha- 
ber acudido á ella hasta el día 34 de octubre de 1458, 
primero, porque no fué notificada al Concilio, y se- 
gundo, propter eaptivacionem Ludovici de Urbe 
protonotarii et Vitentie episcoput Árag-omum et 
Portugralis Refutan oratorum. Á estas brevísimas 
nocidas sólo )Niedo añadir que Ludovico de Urbe 



BIOGRÁFICO. 467 

( Loit de CMad ?) se dJKiiigiiió oorao entniattay te- 
tÍTo defeiMor de lai decísioDet condlares contra Eo- 
genio IV, y que moríó hacia el mea de agosto ó se- 
tiembre de 1439 en Baaílea , Tictima de la peste. 

LuDívico (daqoe, p. 262, r. 3).— Lodwig ó Luis, hijo 
de Federico doqae de Baviera en Landshut, y sobrino 
de Esteban , doqae de Baviera en Ingolstadt (V. Ba- 
BU A A duque Estéphano de). 

LuYS (Maestre Don). -. V. GuzM an (el maestre Don 
Luys de). 

M 

M AESTRE (de la orden de Pruaia, p. 373, r. 20).— Pa- 
blo Bcllisserde Rusdorff gran Maestre de la orden 
Teutónica ó de Pnisia; elegido el lo de marzo de 1422. 
Sostuvo grandes goerras con el rey de Polonia, ter- 
minadas en 3 1 de diciembre de 1436 con la paz de 
Brzcsc; pero ésta futí principio de rivalidades y con- 
tiendas intestinas, que le obligaron á renunciar á su 
cargo — no obstante la bnena voluntad que puso en 
componerlas ~- el 6 de diciembre de I440 , muriendo 
el 39 del mismo mes en Elbin^. 

Mantua (Marques de). — Juan Francisco Gonzaga , pri- 
mer marqués de Mantua, hijo de Francisco y de Mar- 
garita Malatcsta; nació el afío de 1394; sucedió á su 
padre á los 1 3 de su edad. Fué capitán distinguido en 
las guerras de Venccia y Milán , y casi siempre al aer- 
vtcio de la primera. Al pasar el emperador Segismun- 
do de Alemania por Mantua en 22 de setiembre de 
1433, le hizo marqués y dio la orden de caballería 
á sus hijos I^is, Carlos y Alejandro. Murió Jnan Fran- 
cisco el 8 de setiembre de 1444, dejando de Paula Ma- 
latesta, con quien había casado en 141 o, además de los 
tres hijos nombrados, á Juan Lucido, giboso y destina- 
do á la igK->sia, y á Margarita, primera esposa de 
Lconjllo de iúitc . marqués de Ferrara. -«-La casa que 



468 CATÁLOGO 

powft en VenecU, hállábaie eo S. Ptntaleon «obre e 
Canal grande; dióaeU la Sefiorfa coando la paz de la 
Liga Teneto-lorentina con el duque de Milán de i6 
de mayo de 1498; era de los Girntíniani , que la ▼en* 
dieron á la Sefioiia en 6.5oo dncadoe de oro. 

Martino (papa).— Martin V; Ocbon úOddone Goloona, 
romano ; elegido en el concilio de Conatanza el 11 de 
no^embre de 1417, prodamacb el mismo día, orde- 
nado de sacerdote el 20, consagrado y coronado el 31. 
Murió en la noche del 20 al 31 de febrero de i43i. El 
juicio de este Papa hiciéronle en cierta ocasión los 
mncbachos de Florencia, cantando bajo las ventanasde 
80 palacio este estribillo : Papa Martina non val un 
qnairino; y el emperador Segismundo de Alemania 
que le dijo, á propósito de ona dispensa semi-inoes- 
tuosa que el Pontifioe quiso conceder, contrariniendo 
á los cánones eclesiásticos, «Santísimo Padre, Voeatra 
Santidad puede perdonar los pecados, pero no permi- 
tirlos.» 

MATA(Aifonde).~V. p. iSg. 

MayonesesOos).— Y también losMonesesy ^« A/oAoicf , 
sobrenombre, cuyo origen desconozco, de los Juati- 
niani ó Giostiniani de la ilustre fiímilia genovesa, qoe 
por espacio de 300 años señoreó la isla de Chio ó 
Scio (Ezio). Parece ser que acabaron su conquista 
antes del mes de setiembre de 1346, habiendo desem- 
barcado en ella al frepte de una espedicion de geno- 
veses , y apodeiádose de so principal fortaleza el 16 
de iohio. Gobernáronla republicamente bajo la pro- 
tección y bandera de Genova, y con prÍTilegio de 
aonfiar moneda; sos rentas ascendían á 120.000 caen- 
, dos anoales, debidos en su mayor parte á la almáciga, 
y pagaron tributo, primero ásus protectores, despoeaA 
loa turcos; la conservaron hasta el aiío de i566 en qoe 
la tomó Piali-Bajá por orden de Solimán 11.— Dice 
Moren en su Die. hisL^ art. Chio, que esta Isla la ga- 
naron los gcnoveses en 1 346, y en el art. Justiniaxi , 



BIOGRÁFICO. 469 

que Andrónioo Paleólogo «e U cedió eo 1 363 á Pedro 
Jastíninii , genend de trapes genoveiM 7 yerno de 
Gibríel Adorno , Oox de eM repóblica. No sé como 
concitier entrambts afirmaciones, sino es suponiendo 
qoe la conquista de 1346 se legitioió con algnn trata- 
do en 1 363; 7 aán esto con mocha duda, porque bien 
podo equivocarse en lo demás, quien cuenta entre loa 
vivos por el a6o de i363 á un Andrónico Paleólo* 
go, siendo asi que el último emperador de Grecia de 
ul nombre murió á i5 de junio de 1 341 .—Yerra tan>- 
bien, á mi juicio, elDic. küL^ al asegurar que en 1435 
era sefior de CMo Jacobo Justiniani , aquel á quien 
entregó su espada Alfonso el Magnánimo, cuando sn 
derrota de Ponza, pues las relaciones fidedignas de cae 
combate naval le consideran solamente individuo de 
la familia soberana de aquella isla. 
Mbtslun (Sefior de).— Francisco II (Dorino, segon 
Docas, Hüt bi^ant) Catalus, Catalnsio, Gatilnzzi ó 
Gateluzo— qoe de todas esas maneras 7 algunas más 
encuentro escrito su apellido, ^Sefior de Mitilene ó 
Lesbos; hijo de Santiago (lUmado Juan en el ¡Hnera^ 
rio de CiavO'o) 7 nieto de Francisco , primer sobera* 
no de la isla, la cual obtuvo de Juan Paleólogo I , en 
recompensa de haberle a7odado á entrar en Coostanti- 
nopla por medio do una estratagema digna de Ulises, 
7 junumente con la isla la mano de María,- hermana 
de aquel emperador de Grecia. Murió Francisco II él 
3o de junio de 1455, dejando dos hijos 7 tres hijas: 
Dominico que casó con María, hija de París Justiniani, 
de la familia de los Sefiores de Chio; Nicolás, príncipe 
de Lemnos, que sucedió á su hermano, asesinándole, 
en 1458; Eugenia, muerta en 1440; Catalina, mujer de 
Constantino Dragases (el dispote Dragas) áltinio em- 
perador de Consta ntinopla; 7 n^r^h CQ70 nombre ha 
olvidado la historia, que fué la que casó con el empe-* 
radar de Trebitonda que andaba Muido , Scander ó 
Alejandro, hijo segondo de Alexis IV. 



470 CATALOGO 

llrrON (mi^er Nioobo de).— ó Mentone, rico armador 
y experto mañno, con quien los PP. del ooactlio de 
Basílea ajnstaron el pasaje del emperador de Grecia y 
toda su comitiva á Marsella, Niza ú otro puoto pro* 
▼enzal en 3o.8oo ducados y la promesa de hacerle 
capitán de la Iglesia. No sé si era ya Gobernador del 
condado de Niza cuando conduda la expedición con- 
ciliar á Constantinopla , pero gozaba ese cargo , al so- 
encausado por el mismo Concilio á quien sinrió , eo 
su sesión de 37 de abril de 1443. 

M ifiNA (marqués de) , duque de XixomA — {•'ederí- 
co It « el Bueno , Marqués de Mtsnia , Duque ó Elector 
deSajonia, hijo de Federico I, el Belicoso, pnmer 
Elector de Sa jonia de los de so casa , y de Catalina de 
Brunswick. Nació el 34 de agosto de 141 1 ; fislledó 
el 7 de setiembre de 1464; fué proclamado Elector de 
Sajonia á la muerte de su padre, acaecida en 1428. 
Dividió sos estados con su hermano Guillermo en 
1445 , dándole la Tnringía y reservándose la Miania, 
de lo cual se originaron sangrientas guerras fraterna* 
les, que duraron hasta 14S1. Unió sos tropas con las 
de Alberto II de Alemania en la campaia de cae Dn- 
perador contra loa hosistas de Bohemia el año de 
1438 ; y al regresar á sus estados, después de oooclui- 
da ,' hubo de caer en una emboscada, donde al pronto 
quedó vencido y casi derrotado; pero á fuerza de va- 
lor y actividad rehizo su hueste, y, vencieado á los 
▼eacodores, apoderóse de la mayor parte de ellos y los 
condujo consigo en calidad de prisioneros. — LMrf 
ele ver. ie» dat. supone qoe Federico U había casado 
en 37 de junio de I43a con Margarita de Austria, 
hija de Ernesto , duque de Carintia y hermana de Fe- 
darioo, deapoes «nperador da Alemania, tercero de 
ese nombrs; en lo cual yerra evidentemente , porque 
Taftu- presenció ese suceso á principios del afio de 
1439» Dióle Margarita, su única mujer, dos hijos y 
cuatro hijas : Emotto, que le 80G«iió ; Alberto; 



BIOGRÁFICO. 471 

lia , espoM de Luis el Rico, dnqoe de Btviera ; Ana, 
casada con Alberto DI, marqués de Brandemborgo; 
EduTÍgifl y Margarita. 

Milán (doqoe de).~Felipe Marta Visoonti , hi)o de Joan 
Galeaazo, primer duque de Milán , y de Catalina , hija 
de Bernabé ó Bemabo Vitconti ; nació en el tfio de 
f 391 ; murió el r 3 de agosto de 1447. Heredó el con- 
dado de Pavia , y p<N' muerte de su hermano mayor 
Joan, asesinado el 16 de mayo de 1412 , quedó por 
soberano de todos los dominios de su padre. Falle- 
ció el 1 3 agosto de 1447' Fué so primera mu)er 
Beatriz Láscaris , ó di Tenda , Tíuda de Facino Gane, 
(V. Can, Fa^in), á la cual, por sopoesro adulterio co- 
metido con un músico , por nombre Orambello , man- 
dó decapitar en 141 8 ; en 3 de diciembre de 1437 con- 
trajo matrimonio segunda rtz con María, hi}a de 
Amadeo VHI de Saboya , el Pacifico. De ninguna lo- 
gró sucesión ; pero turo en Inés de Maino una bastar- 
da, Blanca María, casada con Francisco Sforza 
(V. Francisco, Conde). Su biografía equivale, ó 
poco menos , á la historia de Italia durante la prime- 
ra mitad del siglo xv ; por otra parte , lo que pudiera 
interesamos de aquella, consta oporttmamente en las 
noticias de otros personajes incluidos en el presente 
Catálogo. 

Milán (este duque de, p. 37, r. 8).~V. Francisco 
(Conde). 

Módica (conde de). — D. Bemaldo Juan de Cabrera, 
conde II de Módica, vizconde de Cabrera yBas, hijo de 
mosen Bemaldo, almffante aragonés y Justiciar de 
Sicilia , y de D.* Timbor de Prádes , de la casa real de 
Aragón. Murió hacia los años de 1460. Casó con su 
príroa hermana D." Violante de Prádes , baronesa de 
Cacamo , y tuvo de ella á D." Isabel , segunda esposa 
de D. Juan Ramón Folch, cuarto conde de Cardona, 
y á D. Juan de Cabrera, tercer conde de Módica.^Se- 
gun Zurita (An.deAr.), cuando el rey de Navarra don 



47^ CATALOGO 

Juui O, dMpues de recobrar geaeroeamente n líber- 
ud, y hecho h^garteniente del reino de Angón por 
su hermano D. Alfonso V, d Magnánimo , llegó á so 
dcatino , hallábaae la reina regente en Monion , donde 
reunía cortea. Espoesto en ellas por D. Juan el desca- 
labro de Fonxa, y declarado el aspecto fiíTorable qoe 
tomaba la cooqoista de Ñapóles con la nueva po- 
lítica del doqoe de Milán (V. Aaagon , rey de) , soli- 
citó sus aoulios en hombres y dinero para continuar 
la guerra contra los genoveses; y los estados de Ca- 
taluña acordaron inmediatamente (marso de i436) 
servir con 100.000 florines, que habían de emplearse 
en una armada, cuyo mando 8c confiase á O. Bemnl- 
do Juan de Cabrera ; añadiendo el citado analista , qne 
hasta el aa de diciembre de dicho año no le confirmó 
el rey de Aragón en su Capitanía. Pero del texto de 
Tafhr resulta con toda evidencia que á fines de enero, 
ó principios de lebrero mandaba ya el conde de Mó- 
dica las galeras catalanas de D. AUbno V. 

MoNFERRAT (Marqués de).— Juan Jacobo Paleólogo, 
hijo de Teodoro, primer marqués de Monferrato, y 
de Juana de Bar. Sucedió á sn padre en 141 8; casó con 
Juana, hija de Amadeo Vil, conde de Sabqya, 
en 141 1 ; murió el la de marzo de 1445 ; dejó cuatro 
hijos, Juan , Guillermo, Bonifacio y Teodoro, y dos 
hijas, Aimé (Amadea ó Medea), primera mujer de 
Jinus m, rey de Chipre, é Isabel, esposa de Luis de 
Saluzzo. 

Morillo (Juan de).— V. p. 259, r. 18. 

M0RO8IN (Cario).— V. p. 30, r. 16; p.41 , r. II. 

M0RO8IN (Sylvettro).— y. p. ao , r. 8. 

N. 

NApAROiN.- V. p. 65 , r. 13 , y OAplA (rey de). 
NÁPOL (rey Lan^lango de).— Ladislao ó Lanzarote de 
Duraso, hijo de Cirios ni, llamado el Paqoefioi ó el 



BIOGRÁFICO. 473 

de la Pu, y de Margaritt Dmizo. Nació en 1 376; 
murid en Nápolet el 6 de agosto de 14 14 emreneoado, 
según dicen, por do má* pecado kabia. Empeló á 
reinar bajo la tutela de su madre; Urbano VI le re- 
damalM su reino para la Iglesia ; Luis de An jott se le 
tomaba, deiándole reducido á las ciudades de Capua y 
Gaeta con los csstillos de Ñapóles; y aunque Boniía- 
ció IX le hi2o coronar por medio de su legado en el 
afio de 1390, hasta el de 1399 no recobró de hecho 
sus dominios. En i4o3 una gran parte de los nobles 
de Hungría le ofrecieron este reino, que gosó breve 
tiempo. Fué dueffo varias veces de Roma, aprovechan- 
do las rebeliones de esta dudad contra el Papa, y con 
pretexto de favorecerle. Casó tres veces: la primera 
con Goostanxa de Clermont , hija de Manfredo, pode- 
roso magnate siciliano ; la segunda con Maríetta de 
Lasi5an , hija de Jaoobo I de Chipre, muerta el 4 de 
setiembre de 1404; y la tercera conMaria d'Enghien, 
princesa de Tarento; no tuvo hijos de ninguna, y le 
sucedió su hermana Juana n.>-Equivócase nuestro 
viajero al decir que Lanzalango había vendido la isla 
deCorftt á los venecianos; lo que este monarca les 
vendió en 9 de junto de 1409, mediante 100.000 flori- 
nes, fué la ciudad de Zara, con otras menos impor- 
tantes de la Dalmacia , ganadas por él á Segismundo, 
rey de Hungría y después emperador de; Alemania. 
Navakka (princesa de).— Inés, hija de Adolfo , primer 
duque de Oeve , y de María de Borgofia, hermana de 
Felipe el Bueno. Casó con D. Carlos, príncipe de Via- 
na, hijo de D. Juan II de Navarra y de D.* Blanea<* 
Moret (An. de Navarra), lamentándose da los pocos 
datos históricos que existen scerca del casamiento del 
principe de Viana , y siguiendo á Moostrelet y Favin, 
calcula que debió verificarse en el año de 1439, al ca- 
bo de largas negociaciones entabladas en la corta de 
Borgofta por el prior de Roncesvalles y un caballero 
navarro, dipitadoa con esc objato; los cades, despocs 



474 CATALOGO 

de firmar el contrtto y de eotregados de la princeaa, 
acompasada de sa hermano Juan de Cleve, ae la ne- 
varon á Navarra. Pero Mayero en aiii An. FUmdriat 
dice qae los embajadores navarroa Herrón á Dooaix 
en noviembre de I438, y qoe, hedías kw bodaa , el 
hermano de la princesa la condafo al lado de aa ea- 
poso ; y como Tafur además llama ya á Inés de Qeve 
princesa de Navarra antes de oonchiir el afio de 1438, 
es posible que el cálculq de Moret no sea del to^o 
exacto. 
NiKBLA (conde de).— D. Enrique de Gnzman, ooode 
segando de Niebla y quinto Sefior de Sanlücar , hito 
de D. Joan Alonso de Guzman y de D.* Juana de Ca»- 
tilla. Nació en Sevilla en setiembre de iByS, y el 5 
de octubre de 1396, á los veimion afios de edad, 
tomó poaesion de sus estados por moette de D. Joan 
Alonso. Llamado por el rey D. Enrique III eoa otros 
grandes del reino á Segovia , para asistir á la \an de 
la infanta primogénita D." María , prendóse alU de 
D.* Teresa de Figueroa , hifa del Maestre de Santiago, 
y al cabo de mil costeaos galanteos, juatas, cañaa y 
vetaos de encargo, el buen Conde, é qnien su amor 
desmesurado llegó á inspirarle la divisa de unoa ca- 
lamares, vino á casarae con ella en Sevilla antes del 
mes de diciembre de 1402, retirándose Inégo ú su 
villa de Niebla, á cobrarse en el reposo de la aldea 
de los afanea 4e galán cortesano y pretendiente; 
el Cielo no quiao ain embargo bendecir su pasíoo 
hasta los ocho afios con el nacimiento de D. Juan, 
máa tarde primer duque de Medina Sidonia — La 
vida militar de D. Enrique ftié cual oorrespoodfa 
< un noble andaloz de so tiempo, de su alcurnia 
y de so hacienda. Aviaado de la primera campaña 
que preparaba contra loa moros D. Femando el de 
Antequera , previno su geme y le acudió y asistió en 
la toma de Zahara y cerco de Setentl (1407): en la 
segunda seftalóae combatiendo la ciudad de Anteque- 



BIOGRÁFICO. 475 

ra , corriendo y talando las cercanías de Halaga, y 
tomando los castiltoe de Aznalmar y Xebar , dc^Hies 
de cayo hecho, y ajoaiadas por el lofioite las tregua 
de diez y siete meses, que signieron á la conquista de 
Antequera y su tierra, volvióse con D. Femando 
para Sevilla el 3 de octuhre de 1410. En la entrada de 
la vega granadina y batalla de Sierra-Elvira (I43i) 
sirvió tan bien con su persona y la de su primogénito 
á D. Juan II , que el rey le hizo merced del pueblo de 
Garrobillas de Alconetar sobre el Tajo.— En sn vida 
de corte , de todo hubo: llevó con buena mano el ne- 
gocio de las islas Canarias (V. Barva db Campos, 
Pero), que andando el tiempo fueron suyas y vendió 
el 25 de marzo de 1422 i Guillen de las Casas; pero 
no alcanzó igual fortuna por los aftos de 141 8, en que, 
al salir D. Juan II de mtelas y casarse con su prims 
D.* Maria, asistiendo el de Niebla á esas bodas, ha- 
llóse junto al Rey al comenzar de los bandos enrí- 
quista y juanista , y siguió el que á an parecer se mos- 
traba celoso defensor de los intereses y voluntad de 
aquel pobre monarca , el del hifante D. Enrique, pues 
tuvo que abandonarlo y retirarse de la corte á su 
condado , aborrecido de las intrigas, perfidias y des- 
lealtades de amigos y contrarios, ó sentido de no 
valer en el consejo ó en la opinión y favor de an rey 
lo que valió en otro tiempo ; lo cual no impidió que 
siempre le sinricse como bueno y fiel vasallo. Conta- 
ba ya D. Enrique sus cincuenta y nueve afios cuando 
se resolvió á la empresa desgraciada , ocasión de su 
muerte; convenía tanto i su gloria como á la seguri- 
dad y provecho de sus villas de Vejer, Conil, Chi- 
clana y las Ahnadravas; dispúsola en secreto y de 
concierto con varios caballeros de Sevilla y Xerez de 
la Frontera ; y luego de publicada, acudieron otros de 
Córdoba, der Ecija y de toda Andalucía, llegando á 
reunir dos mil de á caballo y tres mil peones , y en 
el puerto de SanMcar una flotilla bien pertrechada 



47^ CATALOGO 

y profittm. Mandó por delante án hilo D.ÍJBan con 
todos los ginetes y mil peonesá sitiar U plata por tier- 
ra; élooolademis gente encaigóse de expognarU por 
mar. Llegados con buen viento á la bahía de Gí- 
braltar, el Conde dispuso sin demora el ataque , y se- 
guido de coarenta caballeros de los mejores y otros de 
so galera , desembarcó frente á la puerta de Mudarra 
y empeló á combatirla. Mas los gibraltare5os no re^ 
pondieron desde luego con la defenaa á la vigoroon 
acometida del Conde y de los sayos; esperaban la su- 
bida de la marea , que habiendo de anegar el campo 
de batalla, poco conocido de los sitiadores, les obli- 
garfa á rsAigiane precipitadamente en sus lanchas» 
cuyo momento era la oportunidad de una salida coo 
la seguridad de una victoria ; y asi sucedió en efecto. 
D. Enrique, sin embargo, libraba sano y salvo del 
atropello y conftision de la derroca, vogando en 
un esquife hacia las naves, y hubisae conservado la 
vida A ser menos leal y generoso. Detúvole en an 
fuga la voi de Pedro de Aledina, uno de los caballe- 
ros sevillanos i quien iipás quería, y que con el agua á 
loa pechos le gritaba: «socorredmeSefior»; volvióaeen 
su auxilio, acercóse al lugar donde no sólo su amigo, 
pero otros desgraciados hichaban también con las 
olas, y estos, avalaiAndose al eaquife, le trastor^ 
naron, haciendo perecer al Conde y á otros cuarenta 
que le acompañaban, sin lograr eUos meior suerte. 
Los moros de Gibraltar recogieron el cadiver de 
D. Enrique, y encerrado en una caja le colgaron de lat 
almenas de la torre del Homenaje ó Calahorra. Por 
más instancias, ruegos y promesas que hiio D. Juan 
su hijo, no logró rescatarle; para oonsaguir tan pia- 
doso deseo fué preciso que tomase á Gibraltar, y en- 
tonces dióle por enterramiento una capilla que mandó 
construir en la misma torre donde estuvo colgado. 
El Conde segundo de Niebhi, además de D.* Teresa 
deFigueroa, madre de so prhnogtaitoyde D.*Maria, 



BIOGRÁFICO. 477 

nacida en 1414, opoaa de D. Ebriqne Eoriqnai, hijo 
segundo del almirante D. Alfonso, tnto otras dos 
nrajéres: D.* Violante de Aragón, hija de D. Martin 
de Sicilia y de D.* Ana de Peace, de cayo matrimonio 
pretendió nolidad, y D.* ÍMábtü Mosquera, noble 
dama de Sevilla con quien casó(?) en 1438 , y que le 
hizo padre de D. Alonso Pérez de Gnzman y de 
D. Padriqae , deán de SeTtIla y obispo de Mondofie- 
do ; de otra madre tavo á D. Enrique , arcediano de 
Niebla y obispo de Cádiz.— Según Barrantes Maldo- 
nado (Ilustr. á la Casa de Niebla, L. 7.*, cap. i.*), el 
Seik>r de Batres (Gener. y SembL, cap. XIV), Carasa 
y Zaptco (Nobiliario), Andrés de Morales (Hist. de 
Córdoba), Juan Alonso Msrtinez Sánchez Calderón 
(Epítome de las hist. de la gran casa de Guz- 
man), etc. , etc., la muerte de D. Enrique delante de 
Gibraltar acaeció en el afio de 1436; la Crón. de 
D. Juan n la trae á mediados de ese mismo año; y 
por último, Ortiz de Zúfiiga en sus An. de Seitiiia, 
p. 323, escribe lo siguiente: «La muerte de D. Enri- 
que, Conde de Niebla, fué á 3i de agosto de 1436, 
según la historia del convento de S Isidro del Campo, 
y se compruebe, 110 refiriéndolo otra, con aeréete el día 
que se celebra aniversario en él». Con tales datos nada 
más fácil qne fijar el mes y el afio en que comenzaron 
las andanzas de noestro viajero, testigo presencial de 
aquel triste suceso y de otros qae le precedieron , y 
cuya narración, dicho sea de pasada, no está entere- 
mente conforme con la de Barrantes Maldonado ni con 
la de Ortiz de Záfiiga, á quienes he seguido en estos 
apantes. Pero es el caso qne Tafiír, continuando su 
camino y al cabo de 26 dias, á lo más, al llegar á 
Genova en una Navidad, presencia también la muerte 
de minero Lopicin de Alasar; y cómo este aconteci- 
miento histórico, enlazado con otros varios de Italia, se- 
gún poede verse en los artículos de nuestro Catálogo, 
referentes á dicho personaje y al rey de Aragón, tuvo 



^7^ CATÁLOGO 

logar d S7 de dideiBbre de 1435 (tercero die del «fio 
del Nacimiento del Sefior de 14.36), retutatn dos fechas 
del todo incompttiMes y una duda, qoe aún no he po- 
dido ranlTer, y que aumenta todavía la Grtfn. de 
D. Joan II, dando por socedida la muerte del gobcr* 
nador de Genova á principios del afio de 1436, es 
decir, antea qoe la del Conde de Niebla. 

O. 

Obispo (p. irg, r. 17 y 3o).— Fray Ángel de Nami, 
frinciscano; creado obispo de Paphos ó Bafia por bola 
de Martin V de 5 de mayo de 1428; asistió al trata* 
do de casamiento de la princesa Ana de Chipre , hifa 
de Jánas II con Luis de Saboya en 1432 (segmr otros 
1433). Ignorábase la fecha de so fallecimiento. 

OrbiK (conde de).— Gaid*Antonio de Montefeltro , hijo 
de Antonio, llamado i7iVove//o, conde da Urbino y 
de Montefeltro, á quien sucedió el 8 de abril de i4o3, 
ó el 29 de ese mismo mes de 1404. Fué condestable 
de Ñapóles por el rey Ladislao ó Lanzalango, y tan 
servidor de la Santa Sede, qoe llegó á reunir los títu- 
los de Conde y Vicario de Urbino , Montefeltro , Ca- 
gli, Gubbio y Asís (1408-9) y Duque de Spoleto 
(141 8); no obstante, cuando los principes italianos 
andaban confusos con tres Papas, por obedecer á 
Gregorio XII le excomulgó á <íl y á todos sus vasa- 
llos Juan XXIII (141 3). Casó, antes de morir su padre, 
con Bencarda ó Rincarda Malatesta , hermana de Se- 
gismundo , sefior de Rlmini , de la cual no tuvo suce- 
sión , y habiendo enviudado por el ano de 1423, en 
el de 1 424 á 23 de enero contrajo segtmdas nupcias 
en Roma, mediante los buenos oficios de Jordán Co- 
lonna, con Catalina , sobrina de éste y del papa Mar- 
tin V , y hermana de Próspero, el Cardcnsl de S. Jor • 
ge in Velabro; dióle esta sefiora 4 Odd'Antonio, y 
dicen que á Federico, froto de sos amores con Ber- 



BIOGRÁFICO. 479 

oaUiOD de U Carda <fe loa Ubaldini, condotUero de 
so marido; aooquc otros nponen qoe era hijo natural 
de éate. Gomo qaiera, el legitimo fué perverso , inepto 
y may distinto de sa padre , y Federico la honra de 
los MontefeUro por sa valor, sa saber y sa virtud. 
Falleció el conde Gold'Antonio en Urbtno el ao de 
febrero de 1443 , llorado de sos subditos, y merecien- 
do las lágrimas por sa piedad, sa ilostracion, so va- 
lor y sa carácter humano y generoso , y es muy posi- 
ble qoe en razón de estas cualidades, de la muerte 
humildísima qoe hizo y de (os servicios que prestó á 
la Iglesia se tratase de canonizarle , pero la wrdad es 
qoe no llegifá recibir el titulo de sanlo.-'-Com(Miendo 
qoe Taflir dijese que Quid' Antonio de Montefeltro 
era de la casa Malatestí , porque , si bieo los Feltret- 
cAx, ó Afoníefeltretchi formaban hacía ya mucho 
tiempo familia aparte y separada de dicha casa por 
odios y sangre, al fin descendían del primer Mala- 
teste, Señor de la Carpegna la Penoa de' Billi por 
los años de 1 1 lo; pero no me explico el que le hiciese 
Seííor de Rímini, y mucho.ménos que pudiese obrar y 
disponer en esa ciudad como en tierra propia, cuando 
su dueño era entonces Segismundo Malatesta, grande 
enemigo del duque aa cuñado. 

p. 

Papa (p. 201).— Alejandro líl. (V. Barbaroxa , em- 
perador Federico). 

Patendorfe (Señor dc).-^Alberto , conde de Paden- 
dorf , diputado á la Dieta de Maguncia por el empe- 
rador Alberto el Ilustre. Su venida á España debió 
ser por los a&os de i43o al 3i , pues en éste rendía 
el maestre de Calatrava D. Lois de Guzman la villa 
de Cambil. V. p. 269 y 374. 

Pedro (el conde Don).— V. Peryllan (Don). 

Pérez DE Avala (Don Feniant).— Hijo primogénito 



48o CATÁLOGO 

del célebre literato y capdHer de CmúIU D. Pedro 
López de Ayala , y de D." Leonor de GnzmaB. Mien- 
tras ae allegaba el rescate de so padre, priaiooero en 
la batalla de Al}iibarrota y encerrado en d castillo de 
Oviedes, mandóle D.* Leonor á Portngal con ao.000 
francos ó doblas , y en rehenes de los 10.000 que 
Altaban para completar el importe de aquél, oon el 
ob|eto de que D. Pedro recobrase so libertad y se 
voMera á Castilla; coya vuelta no se ▼eríficó, sin em- 
bargo, hasta pasado funio de i386, en qne el GanoUer 
conchiia su lAhro de las aves de cafa. El aSo de 1 392 
qnedabaotra Tez como fianza entre los procuradores del 
reino á las cortes de Burgos, para seguridad de sus 
personas. En 140S era ya Merino Mayor de Guipúz- 
coa. Hacia el mes de mayo de 1410 Tolria de Fran- 
cia , donde estuvo por embsjsdor del rey D. Joan n 
y sos tutores, los cuales le enviaron 4 qne agradeciese 
al duque de Borbon y á so hijo el duque de Clermont, 
el ofrecimiento de venir á ayudar al rey de Castilla 
en su guerra contra los moros, y á que confirmase las 
alianzas que existían entre ese soberano y el francés. 
Fbé también por los años de 141 1 enviado al rey de 
Navarra con motivo del acogimiento que este monar- 
ca hizo al duque de Benavente su hermano, huido de 
Castilla ; y asimismo formó parte de la embajada al 
Concilio de Constancia en 141 7 con D. Diego de 
Anaya y el Alcaide de los Donceles (V.). Anduvo en 
las guerras de Francia, y en las de D. Femando el 
de Antequera contra los moros del reino de Granada. 
Dejó de D.* María Sarmiento, so única mujer, hija de 
Diego Gómez Sanniento y de D.* Leonor de Castilla, 
á D. Pedro, D.* Marfa y D." Constanza. 
Pbryllan (Don).— «De Pero (Pedro) Ulan (Julián). Mi- 
litar distinguido y pundonoroso de quien se coenta qne 
no podia resistir la idea de que le pisasen después de 
muerto; y que en su consecuencia pidió al rey por 
premio de todos sus servicios que su enterramiento 



BIOGRÁFICO. 481 

etravieM ea alto: Mi se Te hoy sa sepulcro que esti en 
la capilla dteSftoti Engente déla catedral deToledo con 
la signlente inscripción en aeraos leoninos: i^i ttatit 
e^ram properante» morti» ad-horam, | ibitít oBsque 
mora, netcitU gna tomen hora. \ Sic e^o neseivi, 
mfsi quaruh rapttts abivi. \ Ciarus eran Afítes; 
cUtra de ttírpe creatu», \ in ciñere» vilet Me intro 
vertmr hitmahu. \ Ergo vos sanipro me Pmto Ju- 
LíANí I deprecor orate, preeibus me poseo Jubate. 
I Obitus meus zxvii diefebruari. Era vccLZXXV 
(1247]. De la ocurrencia de Pero Ulan de no dejarse 
pisar ni aún después de mnerto, vino el llamar Per- 
Ulan, perillán al mañoso, canto 7 sagaz en sn con- 
docta y el mane}o de sos negocios. Últimamente el 
lenguafe familiar ha dado á perillán la acepción de 
pfcaro, ó de asmto en mala parte.* (Montan; Dic. eti- 
mológico). — «El origen y principio destos caballeros 
qoe se llamaron y Haman Tafurea ftié de la imperial 
cfbdat de Constantinopla é destos vinieron en Espafiaá 
la guerra de los moros algnnos y hicieron su asiento 
en la ^ibdat de Toledo; su^den de la progenie y alta 
sangre del conde D. Pedro de Constantinopla [D. Pe- 
rillán] primo del emperador della que fué bisabuelo 
del noble y esforzado caballero D. Esteban Ulan, de 
quien vienen los duques de Alba y casa de Tolodó.» 
(JoanCarasayZapico, namral de Córdova; Nobiliario, 
princip. sig. xvT , ms, , Bibl. Nacional , Y , 28). — 
«Isaclo Gomneno emperador de Grecia fué colocado 
en el trono imperial de Constantinopla año 1057; fhé 
padre del principe Isacio Comneno, nombrado César, 
padre del príncipe D; Pedro [D, Perillán] que nació á 
8 de abril de io53, pasó en estos reinos y fué conde 
de Carrion; casó con D.* Ximena hija de D. Nufio Al- 
fonso, príncipe de la milicia toledana año 1086: padres 
de Melen Pérez, Sefior de las casas de su padre en To- 
ledo affo 1 086, Suer Pérez rico-hombre y copero ma- 
yi^delrey D. Alfonso VI, Lampader Pérez, Señor de las 

3» 



/ 



4B2 CATALOGO 

cant de It Migditena y hcredamioitM do Amm..., y 
O. Ulan ó Julián Peres, Alcalde mayor de Toledo y n 
Alguacil mayor...» (RíTarola; Monarquía eapelSola, 
1. 1.*, p. 81).— «El primero de la eatirpe de loe Tole- 
doe con apellido d€ Toledo fué on camarero del caá- 
de D. Sancho, llamado Gutierre Rodrigan de Tolfr> 
do, que murió á 8 de noriembre de loay. Ene tnvo 
doe hijos, Tel (Tello) Gutiérrez de Toledo, y Rodrif»; 
Tel Gutiérrez casó con D.' Toda Fernandez Barroeo 
y, entre otroe hijos, borieron á D.* Marte Fernandez 
de Toledo, esposa de D. Gómez González, copde de 
Cerrión; loe cuales fueron pedrés del conde D. JPedro 
Gutiérrez de Toledo que se halló con el rey D. AMm- 
80 VI en la cooqoisu de Toledo y que algnnoa han 
querido que foese Paleólofo ó Gonmeno con ínnda^ 
meotos tan flacos como se ha visto [n^wnerüe uno* 
hijo , otros hermano del Emperador de Greda)... El 
conde D. Pedro Gmierrez [D. Perillán] cesó ood 
D.* Ximena Mufioz , hija de Nnfio (ó Mniio) Alfonso, 
príncipe de la milicia Toledana... y otor^ en testa- 
mento [copiado en el texto] en Toledo á 10 de febre- 
ro de 1 128.» (O. Pedro de Rojea, conde de Mora; 
Discoraos ilost. , hist. y genealog. , fol. 44 y aig.— 
«Dicen algunos deste linaje [de Toledo], é ann pare- 
ce por alguna escritura , aunqoe en hiatoria anténtica 
no se halla, que ▼ienen de un conde D. Pedro, her- 
mano del Emperador de Constantmopla , que vino á 
Espafia i la guerra 6 conquista de loe moroe* (Fer- 
nán Pérez de Guzman ; Gener. y sembl.)^- Jtetane 
con aquella inocente y poco exacta etimología y 
estas genealogías encontradas la historia referida 
por el emperador Juan Paleólogo; añádanse á todo 
las Talientes noticias, que el mismo Taítar tenía del 
perínclito D. Perillán , y vea el discreto lector si poe- 
de sacar algo en linipio acerca de este personaje, 
convertido de príncipe griego, ó caballero muzárabe 
en sustantivo fiuniliar.-Otro Perillán más efectivo, 



BIOCRAHCO. 483 

nonqoé ménot aftUMdo, fW el que deftndió ima parte 
de las moraUas de GooMantiiiopla al caer etta dudad 
en poder de Mahonet H (V. Dragas, diapoce). Y no 
debió aer el ánico de sa linage qne andirro en la tan- 
grienia jomada, poea Jorge Phranaa, historiador bi- 
aantíno, hace memoria de on D. Frandaco de Toledo, 
á quien Gonatantino Paleólogo llamaba primo, qne ee 
halló en la pérdida de la 'capital del imperio de 
Oriente. 
PicmuNO , Fbcriun o t Pichikino (Nlcolao).^Na- 
ddo en Pemaa el affo de 1 375 , 7 apellidado Piecini- 
no, por eer peqoeño de cnerpo. Pero de corazón ftié 
todo lo contrario, tanto, qne mochas vecea malogra- 
ba el éxito de una batalla ó de su habilfeima extrate- 
gia ocMi an impadenda y sn arrojo delante dd ene- 
migo; exceso de TSlor qne le impidió sobreponerse 
como capitán al primero de Italia , Frandaco Sforza. 
Ann así su rival no le igoalaba en el manejo de la ca- 
balleifa ligera, en la rapidez de laa mardte, en a»- 
tuciaa, ni en prontitud y serenidad para rehacerse de 
cualquier descalabro, y amenazar, si era predso, al 
miamo que acababa de Tencerle. Aliatóse muy jóTen 
y sirvió distinguidamente en el ejército de sn tto 
Bracdo de Montone Fortebraoehio , hasta la mnerte 
de este condottiero famoso , de la cual fué causa la 
incorregible temeridad de Piccinino. Reorganizada 
por él la hueste de los bracescki, rota bajo los mu- 
ios de Áquila, acandillándela , se puso en 1435 á las 
órdenes y sueldo de Felipe María Visconti, á quien 
permaneció siempre fiel , secundando su política en 
los campos de batalla, sin que alteraaen la lealtad y 
obediencia dd soldado las mucbaa intemipdones que 
aofria la participación, que en loa negocios y secretos 
da aqudla le daba su sefior, ni los desaires é ingrati- 
tudes, qne pagaron con frecuencia señalados servicios. 
Soperior, sin dispota, con mucho á todoa los capita- 
nes qne seguían los inqoietos pendones milaneses. 



484 CATÁLOGO 

era pnciiinMat» «1 ¡d^ de las cmprcan mOMam de 
Felipe, cayaa anaae ao akaouron fonoaa, qae ao 
fiíeie debida al eobrioo y diaclputa defiraccáo; él las 
^6 ala victoria en el dsKerco de Loca, látiádapor 
loft.floreiuiDoa ; eo Soociae , Cremona y la ValiaUaa, 
oooira 1m ▼enedanoa (i43o); ta la campafia de la 
Marca def Aooona contra Sfona ; ea la joraada de 
imola, donde cayó prisionero caai todo el ejército 
reunido de florentioos y yenecianos (i434)« Otro de 
loitríimÜM de Piodnino, y á la ves qoe el rnáacnrioso 
de aua hecho», el mis caracteristico de ns serñcioc 
preatadoa al duque de Milán, fué la oooqaitia de Bi»- 
lonia. Fingiendo que rompía con aquél, ofrecióae ood 
solo los soldados de su crecida handa á Rngcnio IV, 
para arrojar de la Marca de Ancona á FrancíBoo 
Sfoiza; mas hallábase £ilto de recursos, y con la oftna 
iba la petición de los diñen» con qae pagar la tropa« 
el Papa aceptó uaa y otra con júbilo, le renifió por lo 
pronto Swooo florines, y entró á discutir el negocio 
con PiccioíDo, que, mientras, iba entmndo poco á 
poco su gente oa territorio de la Iglesia y tomando 
«MI ella posiciones, que le asegurasen en golpe de 
mano. Ocupadas laa oercaniaa de Bolonia, y domi- 
aado el centro de la. Romana por uno de sus hijoa, 
descubrió de repente su verdadera intención, orde-' 
néndole qoe tomase á Spaleto, y echándose él sobre 
Rávena el 16 ds abril da I438; después de lo caá), y 
habiendo U«gado el oportuno momento de sublévame 
los boloñeses, partidarios de loe Bentivoglio y Zaaa- 
beccarí, se acercó á su ciudsd que le abrió ain 
demora las puertas y se poso bajo so sefiorio y la 
prolsccioa del duque de Milán el ai de mayo, 
segiin la Ctíhl di Bola^na^ citada por todos 
los historiadores italianos, algo más tarde, segim 
nuestro viajero, qoe encuentra á Piociniao con sd 
caballería pasando el Pó en Psrma, y acaba de 
cQcciittrarBc el día del Corpui'Ckriwti en Ferrara, 



biogrXfico. 485 

fiettt que el afio de 1438 cayó en 13 de junio. La fe- 
loafa del digno condottíero de Visconfi no ftié tan 
grave é indiscolpable como pudiera creene, mirando 
aolamente en el hecho: parece ser que Piccinino 
tenía cuentas atrasadaí con Eugenio IV, y qnieo 
aaldartas tomándole con sa dinero una de sus mejo- 
res ciudades, y remitiéndole deapaes, bien ajustados, 
en carta burlesca , el cargo y la data del negocio. 
Esta intriga, que establece una ecuación entre lo» 
buenos tiempo» y los pésimos de ahora , formaba 
parte de cierta cabala poHtica del amo de Piccinino, 
cuyo objeto era debilitar 6 inutilizar á los aliados de 
la república de Venecia é invadir de improviso sus 
fronteras; sai es que al poco tiempo , y sin que ape- 
nas le tuviera de tomar un ligero descanso en so 
Sefiodo, el saltaador de Bolofia marchaba como 
él rayo sobre Casahnagiore,' pasaba el Oglio?, en- 
cerraba á Gattamelata, general de los venecianos, 
en Brescla , y se apoderaba del Lago de Garda con 
toda su coourca. Pasaré por alto las mil peripecias 
á coal más interesantes de esta gosfra, célebre por 
la defensa de Brescta y por los cambios de fortufta que 
experimencó el capitán de Visconti, y pusieron de re- 
lieve su genio: aquí , enTenna, obligado á meterse en 
un sac6 y^cerse conducir como una carga, para es- 
capar de Sforza (9 noviembre de 1439), y á los si«te 
días duefio de Verona ; allí, en Martinengo, arbi- 
tro de la suerte de aquél y de todo su ejército (V. 
FsANciiCO, conde); me detendré solamente á re» 
cordar el más notable de s» episodios: el socorro 
de naves que por tierra mandaron los venacianos á 
la ciudad sitiada. Fué aquel portento de la indus- 
tria humana mocho mayor de to que parece por el 
relato de Taftir, y no tuvo el éxito dichoso que nos 
ctienta. El dnico punto expedito, ó ménoa guarnecido 
de milaneses, y por donde poüa intentarse el provei- 
miento de la fiasa , era la mnigaB orieatal del Lago 



486 CATALOGO 

deGardt, confln del Veronés por eu parte; pero los 
▼eDecúnos no tenftn ea aquellas a^oas m aob ea- 
qnife , al paao que el enemigo contaba €on au flck n t e 
número de barcos para selíorearias; y siendo 
rio corresponder de algnn modo á la heroica 
tancia de los breacianos, annqne ofreciese todas laa 
apariencias de lo imposible, la República hobo de 
acqptar al cabo en diciembre de 1438 el profedo de 
nn Blas de Arboribns 7 na tal Nlcolo Soitelo , qfne 
consistía en transportar nna iotflla de ire iuiicin co 
barcas y seis galeras desde la boca del Adtge á Tur- 
bóle. Hasta Roveredo la conducción de los barcón 
presentó pocas düicnltades, mas, para sn arrastre de 
subida al lago de S. Andrés , en las ftldas del Baldo, 
y desde el lagoá la cima de esa montafia por las ram- 
pas, que infinidad de operarios iban abriendo, expla- 
nando y enlazando con puentes, flieron necesarioe 
a.ooo bueyes. Encumbradas las na^es, feltaba lo 
más diflcil del trayecto, la pendiente qoe ter- 
mina en el lago de Garda: amanáronse con cner- 
das, las cnerdas á los árboles y pefiascos, y de esa 
manera, refrenadaa en su rápido descenso, ó suspen- 
didas sobre los precipicios, llegaron sin ajerias á 
Tórbole, donde se botaran al agua y pertrecharon. 
Duró quhice dias el transporte, y costó i5.ooo duca- 
dos. ¡Faena inútil, dhiero perdido 1 Apenas habla 
empesado á maniobrar la flotilla irenedana, cuando 
acudió Piccinino con la soya, y la obligó á encerrarse 
en el puerto de Tórbole delrás de una fherte palitt- 
da.— El fin inesperado que á esta guerra poso d duque 
Felipe con el hecho de Martinengo y la paz de Ga- 
briana (V. Frakcisco, Conde), tnmcaba las espe- 
ranzas de su fiel espitan en lo más glorioso de so 
carrera y le hería en lo mis títo de sn smor propio, 
como hombre y como {efe de los braet9eki. Picci- 
nino disimuló, sin embargo , y esperó á<que los suce- 
sos modasen la tornadiza Tolontad de sn amo. Llegó 



BIOGRÁFICO. 487 

pronto, coo ocaskm de una noeva raptare entre el 
Daqne y sa yerno, la de qae aquél necesitaae de ns 
espada en la segunda entrada á la Marca de Anoona4 
y como esta Tez invadieron los estados de Sforza de 
condeito el rey do Ñapóles, el Duque y el Papa, y 
Eugenio IV careda de genenl , echó mano de so anti- 
guo burlador que, por una combinación de circuns- 
tancias, entonces no muy rara, vino á ser caodillo 
de la Iglesia , pagado con el dinero de S. Pedro , y 
esto casi al mismo tiempo que perdía la ciudad de la 
burla <5 funio de 1443) y el sefiorfo de ella. Ven- 
turoso al comienzo de U campaBa , el 8 de noviem- 
bre de 1443 le derrotaba Sforza en Monte-Lauro; 
reponíase dorante la invernada, merced á su genio, 
y con ayuda de las repletas cajas pontificias, y en la 
primavera de 1444 presentábase al enemigo en tal 
estado que éste solicitsba un armisticio . Pero las in- 
tenciones de Visconti con respecto á su yerno eran 
ya otras: ahora le convenía que triunfiue de so re- 
ciente aliado Eugenio FV, y con objeto de allanarle 
el camino , ordenó á so general que , sin tardanza , se 
viniese á Milán; mandato que Piccinino obedeció, 
dejando el ejército en posición ioezpognable jonto á 
Macérate, y en su lugar á Francisco, el mayor de 
sus hijos; el cual abandonando torpemente aqoel 
ponto por el de Mont-Olmo , atrajo sobre las armas 
de su padre un desastre más rainoso y completo que 
el de Monte-Lauro, pues sus brillantes escuadrones 
quedaron desbaratados y dispersos, y él mismo y los 
cuantiosos repuestos y municiones del ejército en 
poder de Francisco Sforza (19 de Agosto de 1444.). 
Coando la triste nueva lle^ó á oidos del veterano jefe 
de los hracescM , y comprendió por ella la última 
alevosía de so amo, quebrantados como se hallabao, 
su vigoroso cuerpo por loe afios y por una parálisis, 
y SB espirito por la locha continua y estéril de su 
ambición con la ingratitud del que pudo y debió sa- 



48S CATÁLOGO 

tíaftcerlt, loé tu Tíoleoto, ineiperado y dolonto 
el golpe que le produjo, qoe acelerando el fin de aos 
días le aacaba de este mondo á loa i5 de octobre 
de 1444. 
PoLofi A (rey de).^Wladiako m ó VI , llamado W de 
Warna, hijo de Wladislao V (Jaulón) y, aefon 
unoa de so tercera mujer Isabel Pilcsdu, segan ocres 
de la cuarta, Sofía , duquesa de KioTÍa; nacido en 
I4a3. Solo tenia diez afios cuando sucodüó á su padre 
y empezó á reinar, no sin alguna oposidott^ bajo la 
tutela de un Consejo , compuesto de su madre 6 ma- 
drastra y gran número de nobles y de acleaiástícos. 
A la mnerte de Albeito II, emperador de Alemania 
ytefát Hungría, los magnates de este reino le eli- 
gieron au soberano, proponiáidole el casamiento 
con la viuda de Alberto, para evitar rivalidades y 
contiendaa. Wladislao abandonó la Polonia, aceptóla 
elección y rechazó la propuesta , haciéndose coronar 
en Buda á 17 de julio de 1440. Pero la emperatriz 
Isabel, que por esc tiempo era ya madre de loidialao 
el Postumo, había hecho también coronar á éste á la 
edad de cuatro meses , refugiándose después en Viena 
al amparo del tutor de su hijo, el emperador Federi-. 
co in. Hubo bandos *y turbulencias, de que el Turco 
se aprovechaba invadiendo la Hungría; intervino 
Eugenio IV para conciliarios; quedó Wladislao de 
regente con derecho i la sucesión eventual (143a); 
proveyóle el Papa de dineros para levantar y sostener 
un ejército contra los Invasores ; alióse con Juan Ha- 
niades, vaivoda de Tri^nsilvania; derrotaron juntoa al 
enemigo, primero en Hennastad (I443), después en 
Nissa 1443) , y el sultán Amiratas II tuvo que firmar 
la paz de Segedim(i444), jurada por él sobre el 
Coran y por Wladislao sobre los Evangelios. Pero 
á instancias del Pontifical y por consejos y amenana 
del legado Juliano Cesaríni rompió el juramento , y. 
abierta de noevo la guerra^ murió en la batalla de 



BIOGRÁFICO. 489 



Warna (11 de noviembre de 1444) á maaoe dt nn 
geDÍzaro, que de^mei de cortarle la cabeM la Unco 
en ana pica; á cuya Tíita huyeron aterroruadoe loe 
criitianoe.— D epitafio de Wladialao ofrece en tritte 
nwerte como ejemplo á loe que (altan áauhj anaqne 
eea 00a permiio del qoe puede atar y deiokur aobre 
la tierra. 

PONTKDURFE (Sefior de>.— V. PATBKDORFB(Sefiorde). 

Pkbtb Juan.— Por más que Taflv hobícee andado ctr- 
canode ¡Mlndiaty con gente qoe llegaba de ellaai no 
se instruyó gran ooea en las de este personaje incertae 
9ediSi coya fama y grandeza corrían por aqoel tiem- 
po y desde mocho antes en historias, oonsejas, tra- 
cndos de geografia y relaciones de TiajerosL Fácil es 
obeenrar qae el Preste Juan, nombrado en la pág. 94 
no puede ser el mismo de quien le habla Nkolo de 
Contó: el uno reinaba en África, el otro en Asia ; y 
sin embargo TaAur los confunde, al suponer qne el se- 
gando intentó la eiploracioo de las ñientee del Nilo 
como rio de sus dominios. Pero ¿qué hay de verdad 
acerca del Preste Joan de las Indias? Lo de siempre 
en semejantes casos: que el personaje legendario no ha 
existido y qne han existido yarios ó muchos en con- 
diciones de dar pretexto ó fundamento á la leyenda. 
Cualquier Sefior en longincuas regiones, y de vasallos 
más ó menos bárbaros, que, enclavados en tierra de 
paganos y con costumbres de tales, usaban de la 
pmz, observando algún precepto de Alguna secta 
cristiana, podía ser Preste Joan, si por casualidad 
llegaba su noticia hasta la Europa en debida forma, 
es decir, maravillosamente. Luego la significación 
ilimitada de la palabra Indias dorante loa siglos 
medios, exagerando el prestigio, unificaba la leyenda, 
pues los héroes podían habitar partes del mundo re- 
motísimas unas de otras y residir, no obstante, en 
solo aquella. Con todo eso á medida que la crítica ha 
ido eopeUndo las diferentes ttbolas acerca del cela- 



490 CATÁLOGO 

bérrimo Preabüero, han qnodado cada vet mái en 
limpio dos fl^iecies Terisíraifet tino ciertas, de las 
coales resultaría la existencia de nn par de Preste- 
Jiia]ieB,Hi»tuiwnte loamismos que baraja naestro vía** 
\ a o , e l asiático, indicado porRÓbríqoisy Marco Polo 
(is53-ia95),yátttes qoiiá por Plan de Carpin(f 245-7); 
príncipe mogol Keraita, por nombre Tograt-Oog- 
Khan, cooTertído á la secta nestoríana, maerto bada 
los afios de iso3, 7 flmdador de la estirpe qoe conti- 
nnó sosteniendo la fiuitasía anefa á sq titolo: el afii- 
cano, empersdor de Etiopia ó Abisinia, lUmado por 
loa ársbes Abaxi y rey de los habbassis 6 abaxiea, nno 
de cayos descendientes, Tkéodoro$, yfao á resocttar 
ha pocos años la fiuna marayiDosa de sa ossta en la 
Edad Media. Fteera de otras apelaciones hipeibólicaa, 
coya enomeracion ocoparfa nieve renglones, folio y 
letra chica, estos emperadores ó reyes etíopes, {AcMe" 
gite, Negux) osaban la de Zara Jacob, simiente de 
Jacob, y la de Seüor de las Indias de Santo Tomás, 
que respectivamente denaostraban pertenecer A la secta 
jaoobtta y haber sido convertidos por aquel Apóstol; 
por Tentara en alguna excursión desde Malabar, donde 
predicaba, < la costa oriente! de África. El nombre de 
bautismo del Preste Juan abisinio— aunque este sa- 
cramento lo repetían todos los afios^imperante por 
los de I404 á 1450 era Constantino, que se dio á co- 
nocer en finropa, enviando al Dux de Veneda, Miguel 
Steno, un presente de leopardos y exquisitos aromas, 7 
á Eugenio IV, los embajadores que, en carta de 1 5 de 
folio de 1438, encabenda wAl cariss. hijo en Cristo 
ilns. Presbítero Juan Rey y Ettiperador de Etiopia,» 
este papa le invitaba á mandar al Concilio de Ferrara, 
con el objeto de que reuniera su fe y la de ana 
vasallos á la católica romana (V. Alexakdru, 
Patriarcha de); anceso qiie tuvo efecto el afio de 
1443,— Noticia curiosa entre lai varias que Níoolo de 
Contó comunicó con Tafiír— al mtfnoe al dedr de éste 



BIOGRÁFICO. 491 

'•eerca del Preste Jnoi de las Indias (aaiáticM), es la 
de que uno de ellos hubo de intentar por dos Teces la 
ezploracioD de las Aientes dd Nüo; 7 calIAco la noti- 
cia de esa manera , porqoe Lndolfo , cora dt Sachen, 
en SB Itinerario de Tierra Sania, que visitaba, asi 
como el Egipto y otros países, por los afios de l34t á 
45, escribe , qne un soldán de Babilonia aoomedó la 
misma empresa, valiéndose de algmios hombres adies- 
trados 7 preparados para el diflcil viaje, é imponién- 
doles por condición qne trajesen, como sefial 7 prueba 
de haber cumplido so encargo, unas ramas verdes de 
lináloe; los cuales, de voelta, refirieron poco masó 
menos lo mismo qne referia NIoolo de Contó de los 
exploradores enriados por el Preste Jtaan. Ahora bien, 
Nasser-Mohamet, soldán de Egipto por los aftos del 
viaje de Lodolfo , era mn7 dado < proteger la agri- 
eoltora 7 las ciencias, 7 los trabajos qne contribOTe- 
sen á adelantarlas , circonstaacla qne hace mu7 veri- 
símil lo principal del caso en qne coacnerdan la» re- 
laciones de Lndotfb 7 de Contó. 
PuLAQUX (Comendador de).— Lonis de Saint Sebastian. 
La Crán, delaOr, de S. Juan, escrita por Funes, 
dice qne Fr. Fantino Qoirinl, prior de Roma, 7Banio 
de la isla de Nlsaro desde el 8 de ma70 de 1433 ó 33 
toé promovido á la mariscalía de Rodas en logar de 
Fr. Luii de San Sebastian, ascendido á prior de 
' Aovemia , cuando Joan de Lastic , que gozaba este 
cargo, ftaé elevado á la dignidad de Gran IMaestre; 
no parecía haber duda, por consiguiente, segnn 
aquel texto, en que Quirinl fliese el comendador de 
Pulaqoe de nuestro Taftv, 7 así nombro al mariscal 
de Rodas en el artículo que del prior de Albemia 
(V.) va eo el presente Catálogo; pero I. Baudofai 
ne sn HímL de Pord, de S. Jean de Hienu. , sfai 
qaitarie á Quirini sn áltimo titulo, llama también 
OMriscal á Luis de San Sebastian , 7 todavía en 1440, 
pradsamcnte con motivo de la campafta naval contra 



4fJÍ CATALOGO 

la etcttidra egipcia , qaa tomioó can taua glorim 
para las amiM de la ópdea en el puerto de Cfirfhfti 
(no Giraloa), donde el mariscal San Sebastian , alnü* 
rante de las naves cristianas , salió gravenieate herí- 
do. Y como estas notidss concretu convienen ocm las 
que da TaAír del comendador de Pulaqoe, y el aon- 
bre de la encomienda y el del comoidador son frso- 
ceses, y venecianos puros el común y el apelativo de 
f entino Qoirini , entre ambos msriscales, me decido 
ahora por el primero, casi sin temor de equivócame. 
So venida á Espafia debió ser por los afios de 1445, 
con motivo de la bola en que ü Grsn Maestre Juan do 
Lasdc demandaba socorros pecuniarios, ó de cnal- 
qniera dase que ñiesen, al Papa y i los principes de la 
cristiandsd, para resistir la gran flota preparada coo^ 
tra Rodas por el soldán de Egipto ; bala qae traio el 
embajador de la orden Pr, Gnfllermo de Laatfc, 
comendador de Lyon y aobrlno del Gaa 



QuiXAOA ^ QuBXAAA (Ootíer 6 Gatiem)i— Salor de 
Villsgarcia, hijo primogénito de Joan Quiiada y de 
D.* Blanca Veleí de Ooevanu Araque la Orón, de 
D. Juan n le menciona con distinción entre los qae 
Alerón en la batalla de Sierra-Elvirs (I43i) y la de 
Olmedo (I445), este caballero no ilustró su nombre 
en lances de guerra, sino en combates siagalaras; 
y le poso tan alto, qoa el Ingenioso hidalgo sslwn- 
raba con descender de tm aleumia por linea recta 
de varón* Con hicida y apuesta compaftia de nueve 
de sus deudos y amigoa, el so de Julio de 1434 acu- 
dió como conquistador ó aventurero al paso de la 
puente del órbigo , camino romero de Santiago, en 
cuyo íamosisimo palenque, e^iada en mano, en poa 
de su trompeta, seguido del estandarte da a» 



BlOGRXtICO. 493 

«nido per JQaa át Merte y «odetfndbte todoi sni 
coflap«fien», bobo de entrar con más laciniiento y 
Mnrrfe qne boene eoerte, poes jostando con Diego 
de Beun , y despoes de qoebndis tres kuas, en el 
tercer engeentro recibid sobre el hombro ana beride, 
eott k caü, sin embargo, acabó dignanente sos 
«mas.— Pero ninganas hiio tan Talientes , celebradas 
y bonnaas, al decir de la crónica citada, como las de 
U empreaa goe llevaban á Borgofia 41 y n primo 
Pero Barba de Campos (V.) «los capítulos de la qnal 
enviaron á la oórte del duqne Fellpo..* seftaladamente 
reqoiriendo á doe csbsUeros muy famosos , hi|QS bas- 
tardos del conde de San Polo , el uno llamado mioer 
Pianest Sefior de Habnrdtn (V. Sant Pou> , Bastar- 
d» de), y él otro mioer JaqMa.» Asignado término 
para cna^lirlas y cambiados los sellos, en tanto que 
aqiislplaso llegaba, Barba y Quijada, á 8n de qne 
sn andania laese más sonada y coníbnne á las co^ 
tambres del tiempo, determinaron comenzarla por 
un peregrinaje á Tierra Santa; en mal bora para el 
uoo, si bien en buena para el otro ; porque desacor- 
dadoa en el camino , Barba regresóse en Castilla y 
caenaá, quisas con poco bonor, el compromiso, y 
Quijada, manteniendo la empresa por sí y por tfl, 
ganó la gloria de entrambos. Ys reprende con severas 
rasones su conducta el autor del capitulo de la Oró» 
nica (IQ-año de 1435 , ed. Valencia) donde más lat^ 
gemente ae contiene el hecho de los primos; «por- 
que, dice, todo csballero que tiene emprendidas al- 
gunas armas no debe poneras en cesa en que peligro 
le pneda venir , beata sus armaa ser cumplidas salvo 
en ee ensayar, é probar sus caballos é annas é hacer 
las cosas que al caso ss rsquieren. É sin duda si algún 
pettgro en el viaje acaesdcn á estos caballeros, qn^ 
darales psra siempre gran reprodie entre aquellos 
que algo saben en hechos de armas.» «É plugo á Dios, 
«oniinAa, qna Gutierre Quenada vino ssno á la villa 



494 ^CATÁLOGO 

de^ StotooMr ^aint-Omer), donde «1 dique Plri^ 
mandó hacer les liíae moy haoorablemeate... ; é poi^ 
qpK en k» cepfinloa de Gutierre Qoerada ee *■*— »*i*ff 
^e habte mi tiro de laiua arrojadiza, é Gotlem 
Qoeíada era amf gran bracero, hóboee tan gran 
miedo del tiro de en lanza qne la oondeea de Naien 
(Neteie) pariente del Baatardo, envió r^gar á G«» 
tiene Qoezada qne defaae el tiro de la lanza é le d^ 
riaon diamante del precio de qoinientaa coronas;* con 
mndia corléate y ezoeaiva firmeza resiatióee el an- 
dante castellano á fiütar á la ley y á la coscnmbre en 
aiqael caso entre caballeroe, alterando condicioaei 
pactadii y firmadas; cÉ metidoe en liza, hecha la re» 
▼erenciaal Duque por ellos loe cabaUeroe se tmma 
el ono para el otro, é qoando llegaron,' quanto quin- 
ce pasos Gutierre Quezada tiró su lanza é pmó por 
encima del hombro del Bastardo , é íhieó en el soelo 
de tal manera que á gran trabajo se podo sacar, d In 
lanza del Bastardo no llegó á Gutierre Qoezada: é 
pasado el tiro de las lanzas, ambos á dos se fiíeroo 
combatir de las hachas ó se dieron esaz Talienies 
golpes el uno con el otro, é como quiera qod Bas- 
tardo era tan valiente de cuerpo é por aventura más 
que Gutierre Quexsda, Gutierre Quezada trabajó de 
entrar al estrecho con él é púsole un tomo é dio con 
él en el soek» é luego se poto sobrél la hacha levan- 
tada en las manca; y es cierto que si lea armas ñ»^ 
ran necesarias lo pudiera bien matar. É kiego el 
Duque echó el bastón , é qnatro caballeros que esta- 
ban armados en las lizas para les departir ai el Dnqne 
lo mandara, levantaron al Bastsrdo é lleváronlo á so 
pabellón; é Gutierre Quezada, pueeta la rodilla en el 
suelo dijo al Duqoe que bien ssbte su sefiorte como 
Pero Barba su primo habte d^ado su sello á mioer 
Jaques, bastardo de San Polo, certificándole de aer 
en aquel dte á cumplir con él dertaa armaa en ana 
ciq>iniloe contenidas, el coal habte adoleicido y et- 



BIOGRÁFICO. 495 

taba eo GaitUU tanto trabajado qpia aera duda ai pu- 
dieae Teñir á cumplir las armas á que era obligado ; é 
qoe poes él estaba allí , placiendo á micer Jaques 
qnél satisfiuría por sn primo 4 baria Inego con él las 
>annas en la fonna que Pero Barba las babla de bacer; 
é donde esto no le pluguiese que le requería é rogaba 
le dieae el sello que de Pero Barba tenia. El Dnqne 
mandó luego llamar i micer Jaques é le dijo qoe vieae 
si quería cumplir las armas con Gdtierre Quexada , 6 
qné era lo que le placia hacer. El Bastardo respondió 
que á él le desplacía macho de la enfermedad de Pero 
Barba; pero pues él estaba en ul disposición, era 
coDtentD de darle su sello é asi gelo dio, de lo qual 
ea caerlo que el Duque hubo grande enojo porque 
pareado cobardía del Bastardo en no querer cumplir 
las armas con Guiterre Quexada, lo cual á él filé 
muy grande honra. El Duque otro día después de las 
armas hizo comer consigo á los dichos caballeros, 
teniendo á la parte derecha á Gutierre Quexada. É 
después de comer, el Duque le envió una ropa cha- 
pada en qoe había más de cuarenta marcos de orfe- 
brería dorada aforrada de ceTeUinaa.»*-Barante, que 
tanto gusta de consignar en su HUL det Duet de 
Bourgogne todo linaje de lances caballerescos, no 
dice sobre este de Quijada una palabra, y es posible 
que, así como Monstrelet, Hayero, y la Chr, des Payt' 
Boi, etc. iCoL ckr. belg.^ ined, t. IH), lo omitan 
losdemas cronistas y memoriales contemporáneos del 
suceso ; pero es seguro que tuvo lugar en noviembre 
de 1440, con motivo de las fiestas qoe solemnizaron 
en Saint-Omer los desposorios del dnqne de Orleans 
con María de Cleve, verificados el dia 6 de dicho 
mes, en las cuales el furor de justar llegó al extra- 
mo de hacer tela la noche del 27 , después de la 
cena, del gran salón de la abadfa de Saint-Bertin.— 
El micer Pierree de nuestra crónica es positivamen- 
te MoQsieur Jean de Loxemboorg , Sire de Hautboor- 



496 CATÁLOGO 

(Hd, IbdiMdo Hanneptin y, por acelencit, d BMMrdo 
de Saint-Pal, hifo, por tm vía, de Walerun ni; pero 
nktr JaqoM tengo para mi qat ao era hermano sayo, 
Icigftíoio ó ilegitimo, sino de Lab, conde de Saiot-Pol, 
hijo de Pedro I ; con todo y comoquiera qoe Waleram 
iDÉSgraa engendrador de bastardos, y nada tendría de 
anrafio que andoviesen en la Corte de Felipe elBoeno 
doa Santiagos de Saint-Pol, dejo el aTerígnar sn pa- 
rentela á qyien sepa mejor aTeríguarse con la íttii 
nobleza borgooona de entdnces.--Si la Cránfea apa» 
alonada y parcialteima tle D. Alvaro de Luna merece 
ÍV,cnal yo creo, en todo lo que no toque moy de cerca 
4 la persona del Condestable y Maestre, la hooradei ú 
hidalguía, como hoy se entienden, de Gutierre Qni- 
jada igoaiaban á so eañoerzo, Talor y desircta en las 
lides corteses. Era, como casi una mitad de la nobleza 
castellana, de la casa de aquel adinerado y poderoso 
magnate, cuya muerte, resuelta ya en el ánimo y deseo 
de D. Juan n, intentaba este Rey á traición, <ntes de 
proceder por justicia, ó siquiera ásu sombra; y camino 
de Bdrgos, que^acis , tramando de paso, y con pi 'eteit o 
de una caza, la de D. Alvaro, mandó llamar oculta- 
mente é Quijada «y descubrióle sn secreto é tofaiíHad 
cono quería acabarle; por ende le rogaba é mandaba 
en nray grand secreto que tomaae aquel ftcbo á las 
manos é lo pusiese en execucton con los aderezos que 
d rey para eHo le daría. É el Gutierre Quizada res- 
pondió al rey diciendo é suplicándole: Que non le 
mandase entender nin entremeterse en tal (echo, por 
qoanto é\ vivia con el Maestre, é sería endiabladocaso 
que poríbcho, nin por dicho, nin por consejo, nin por 
otra qualquier manera, él debiese non solamente 
poner las manos maa aun siquiera formar e) pensa- 
miento en mata parte contra el Señor con quien Tfvfa 
Assí que por mucho que el l^ey lo aquezó en aqnei 
caso nunca con él pudo acabar que lo aceptase; antes 
este mismo Gutierre de Quizada aWa- avisado al 



BIOGRÁFICO. 497 

MMttfe é It avta dctcubierto en TordctiUts lat com» 
en qoe Alfonso Pérez de Vivero andaba contra iW 
¡Laudable, nobtUaUno rasgo I Pero ¿qoé pensar de 
aquellos tan celebrados paladines del siglode Quijada, 
hacia los cuales nos Totvemos aúo,buscando>ejeniplos 
de honor, de lealtad, de bizarría, cuando se les buscaba 
para traidores y asesinos? ¡Oh Cervantes! Con ser 
niucho« todavía se me hace poco cuanto dijo el dis- 
creto canónigo, al dispotar con D. Quijote acerca de 
quienes fueron ó no ñieroo verdaderos caballeros an- 
dantes!— Otro hecho aSadió á la celebridad de Gu- 
tierre Quijada: el haber naierto al afamado defenaor 
I del Paso honroso, su primo Sosro de Quiñones, ig- 

noro con qoé motivo, al pasar una vez por sus estados 
\ de Villagarda. Alcanzó el reinado de IX Earíqne IV, 

1 y hubo en so mujer D." Isabel de Padilla, hija ó her- 

I mana de D. Femando, Maestra de Calatrava, á 

I D. Pedro y D.* María. 

R 

r 

t Randa (Pedro de la^V. p. 1 1 a á 1 16. Nada he podido 

f averiguar sobre este beato y valeroao corsario, su 

i compañero de corso,— cuyo nombre queda en blanco, 

I como está en el ms. qoe nos sirve de original,— y 

) la iglesia donde tuvo su enterramiento; al tampoco 

( cuáles fiíeron el Soldán que le honró y el qoe la deca- 

» pitó; pues contando el trujamán Saym 90 afios 

¡ en 1437 ó 38, podo haber aervido lo ménoa á ocho 

I antecesores de Borsbai-Ascrat 

, RODAS (Maestre de, p. laó, r. 9).— V. Fluviam (Don 

Antón de). 

RuTZ Tafur (Don Pero).— En tiempo dd Adelantado 

de Andalucía Alvar Pérez de Castro, los capitanes y 

adalides de Andújary Baeza, DomfaigoMufioz, Martin 

Rniz de Argote y Pero Ruiz Tafhr, saliendo de algara 

por las campiñas de Córdoba, toparon con on tropel 

3a 



49^ CATÁLOGO 

de raoRM corddbcMt, paro de bt|a eetofii y poca 
tanda, qoe ae dejaron apiiaioiiar de buena gana, yqae 
aprovecharon tan oportuna coyuntora para ofrecerá 
kM cristiano» so ciudad natal, mediante una traicbn. 
Era coaa de mirar bien en tal olrectmiento, y, sobre la 
marcha, haciéndose á ana parte loa corre d ore s de más 
oalidad, experiencia y juicio, posóse á diacusioo el 
negocio. Tocóle hablar primero, como el de más carfo 
y canaa, al Teteraiio capitán de caballoa Pero Rniz 
Taftir, caballero no ménoa antiguo en la milicia qoc 
en la noblexa, al cual, aegon el abad de Rute (Fran- 
cisco deCórdoba ; Hiatoría de la ciudad de Córdoba y 
origen de la Casada Alcandete), pronondó im discurso 
que envidiara Ndstor por lo largo, lo retórico y k> 
prudente, poniendo de relieve lo temerario é incierto 
de la empresa ; pero le siguió en la palabra Pnis de 
Argote, fogoao como Aquilea, que hubo de hacerlo 
mejor, ó más á .gusto de los soldados; porque, arvM- 
trando con las soyas la opinión y voluntad deIaagora« 
ésta determinó llevar á efecto con la'poaíble brevedad 
el plan que de antemano concertaron con loa cautivos. 
Recogida lamas gente que pudieron, no se sabe sí con 
anuencia del Adelantado, al cabo de pocos dias, una 
noche lloviosa y desabrida, la del a 3 de enero de 
1236, después de esguazar el Guadalquivir por más 
arriba del puente de Aloolea, ae acercaron sin ser sen- 
tidos á las murallas de Córdoba, hacia la puerta y 
torre de Colodro, arrimaron sos escalaa de madera 
empalmadas, y guiando doa almogávares de los mis 
valientes y lenguaraces de algarabía, Alvar Colodro 
y Bfartin de Baños, seguidoo del adalid Martin Mufioz, 
encimaron con toda fdicidad el muro, dieron muerte 
á las velas (que dormían), ocuparon laa mnrallaa y 
abrieron la puerta de Mártoe, por donde, al pintar del 
alba, entró Pero Ruiz Tafhr al frente de sos ginetea, 
cuyo mando en la empreaa le tocara. Con el sol , pu- 
dieron los asombrados cordobeses contemplar á los 



BIOGRÁFICO. 499 

cristianos apoderados de media cindad , qoe tanto 
abrazaba la Axarqoia, el arrabal ó barrio morado 
de que se bicieroo duefíos por asalto y sorpresa; 
en el coal se sostuvieron esforzadamente hasta la 
▼enida del santo ley D. Femando , .que ganó la 
otra mitad por medio de una nueva traición, de 
concierto con Lorenzo Soarcz , tránsfuga maleaste 
castellanoi ó semi-elche al servicio del Rey moro de 
Córdoba t Aben-Hod (39 de junio de 1236). San Fer- 
nando premió con largueza á los principales ganado- 
rea de la Axarquia, honrándoles con elevados y pro- 
vechosos cargos, y heredándoles en lo ganado ; sin 
embargo, Tañir, aunque galardonado coa nna gruesa 
hacienda, no fué de los más favorecidos.~Respecto de 
SQ ascendencia y linaje se ofrecen las mismas dificnl- 
tades qoe en los de Peryllan (V.): el abad de Rote 
se atiene á lo que dice el nieto, coyas AndanfOg 
conocía, citando después á Diego Hernández de 
IMeodoza en el Linufe de los Toiedos, segon el 
coal, D. Peryllan y D. Estiéban Ulan serían uno mis- 
mo, y á Juan Carasa Zapico, cuyo texto he copiado al 
tratar del primero de estos personajes; pero Andrés de 
Morales en su Hittoria de Córdoba encuentra un pro- 
genitor de Pero Ruiz Taflir en Pero González Taftir, 
Comendador de Velez de la orden de Santiago en 1 140, 
y loego Comendador mayor de Castilla en tiempo del 
aagondo Maestre D. Fernán Diaz. Lo que parece po- 
sitivo y cierto, bajo la 4ií de Carasa Zapico,— que en 
mi concepto la merece por ser cordobés y por los affos 
en que escribía (primeros del siglo XVI)— es que 
Pero Ruiz Tafor descendía de los nianes de Toledo y 
tronco de los duques de Alba, y que de esa ciudad, 
donde quizá naciera , vino á las fronteras de Cór- 
doba. 



$00 CATÁLOGO 



Sabota (dnqiie de)-* Amadeo VHI el Pacifico, primer 
duque de Saboya, hijo del conde Amadeo VII y de 
Bona de Berri, nacido en Chambery el 4 de aetíembre 
de i383. Se dñó la corona á la edad de 8 afios; en el 
de 1417 recibió de Segismundo, emperador de Ale- 
manta la iniRBatidura de dnqoe eob««io de Saboya 
y del Piamonte. Viodo deade el afio 1498 ydiegnitado 
ademáa de aa aoberania, entregando d gobierno á su 
primogénito, se retiró en 1434 al hermitorío de Ripa- 
glia (RipaiUe), que había fundado cuatro afios intea, y 
en donde ae entregó á una vida tan sosegada y placen- 
lera, que dio origen al malicioso dtcho/s^ ripaUie, 
cVfl a diré, f aire bonue ekere et queiqmt ckote de 
pUu; pero ofidalmeote solo consta que se ocupó en 
reformarla Orden del Collar de Amadeo VI, el Verde, 
cambiándole aquel nombre por et de la ^inmcf «ftt, 
y unilbrmando los cabsUeroa, que se dejaban toda la 
barba y traian birrete bermeio , cumplida y ftnisinta 
ropa de color gris de perla, y al cuello lai ricas y ele- 
gantes insignias de fu caballería. Arrancóle á su 
dulce retiro el voto del Concilio de Basilea, eligién- 
dole Papa en lugar del excomulgado y depuesto Bu- 
genio IV, y aunque se resistió lo conveniente, al fin 
no tuvo más remedio que oeder y coronarse con el 
nombre de Félix V el 34 de fulro de 1440. Hfaose su 
corte pontifical correspondiente, creó varios cardena- 
les, entre ellos algunos eqwñola , y después de haber 
llevado la Tiara, dicen que con más dignidad y sabi- 
duría que au contrario, durante nueve afioa, abdicó á 
9 de abril de 1449, y ae volvió á su hermita. Murió en 
Ginebra el 7 de enero de 145 1.— De María, hija de 
Felipe el Atrevido, duque deBorgofia, con quien habla 
casado el 3o de octubre de 1 393, dejó á Luis, su suce- 
sor; á Marta, esposa de Felipe María Viaoonti, duque 



BIOGRÁFICO. 501 

de Milán; y i Margarita, que toro tres maridos: 
Luis III de Anjoa, Luis IV, Elector palatino y'UI- 
rico V de Wflrtemberg; esta podo haber sido, en todo 
caso, la novia saboyana que proponían á Jánua III 
de Chipre. 

SanctaCruz (Cardenal de).->B^to Nicolás Albergati, 
nacido el año de i')65 en Bolofia; profesó á los 30 de 
60 edad la Orden de loa Cartujos, de la cual llegó á ser 
Trior en Florencia; fué consagrado obispo de so patria 
en 141 7; el afio de 1431 nnnciode Martin V en Francia 
para concertar la paz entre Cárk» VI y Enrique V de 
Inglaterra; creado Cardenal de Sta. Cnu de Jeras*- 
lem y Arcipreste de Sta. Marta la Mayor el s3 de 
mayOfó 34 de junio de 1496; legado varias veces en 
Francia, Alemania, Inglaterra é Italia; y uno de loe 
tres presidentes del Concilio de Basilea, hasta que 
esa congregación se poso en hostilidad con el Po»- 
Üfice Eugenio IV, trasladándose entóoces á Ferrara á 
deserapeAar el mismo cargo en el Sínodo allí reunido. 
Asistió á las coaferenciss ó Dietas de Nuremberg y 
Maguncia, donde se trató inátilmentc de componer el 
desacuerdo de basiliettscs y iorentiaos, y teiminndo 
elConcilio greco-hittaio de Florencia en Roma, obtnvo 
loa cargoa de Penitenciario mayor y Camarlengo. 
Pero en estas como en todas las dignidades que al- 
canzó durante su vida, conaervó las costumbres y bo- 
mtldad del cartujo, su amor á las letras y á Iss srtes y 
su oelo por diftndfar la instrucción y castigar los vicios 
y escándalos de la clerecía. Falleció en Siena el afio 
de i443;^Eugenio IV quiso dispensarle la honra sin- 
gttlaríaima de asistir á las suyas con toda la curia 
pontificia.— Laa reliquias de Nicolás Albergati se ve- 
neran en & Lorenzo de Florencia, y en el Poni{fieal 
de Bolonia figura entre loa Beatos tlmlares de aque- 
lla Iglesia. 

Santa Cataura.— Natural de Egipto, hija del rey 
Coste; doncella muy insiraiday y de ana manera aobrr* 



502 CATALOGO 

nttnrtl, en todos Km misterios citólicosds siglot pos- 
teriores al suyo, grsB ergottsta y democfaselooiieacia; 
con la coal confundió á todos los sabios del país y del 
extranjero, se granjeó la enemistad de Mazencio y 
convirtió á la esposa de éste, á m amigo Poipliyrio y 
á todo on ejército. Condenada por ella á ser hecbn 
pedssos por medio de unas ruedas armadas de gwfioe 
y cuchillos, á sos megos, estalló el aparato, matando 
cuatro mil hombres. Viéndoteles prodigios Mazencio, 
que ya había mandado ajusticiar á su mu|er, le oflne- 
ció á CataKoa su mano, si sacrificaba á loa Dioses; 
pero la Santa despreció ambas invitaciones y Itaé de- 
capitada; al morir vertió leche en vet de aangre y non 
vos celestial dijo: «ven, esposa mia», y los ángeles ae 
Hevaron su cuerpo á la cumbre del monte Stnaí. 
— AlU le erigieron un monasterio los Galegneros 
ó monjes de S. Basilio, que se llamaba á princi- 
pios del siglo XVI , Santa María del Rubo (rwtet), 
por la sana donde Dioe ae mostró á Moiiés, y 
seria probablemente el abandonado por el que ae 
edificó más abajo, y se visitaba en tiempo de Ta- 
Air.— Enlaxando la higénua confesión de ette via- 
jero, acerca de la talla desoonnnal de Sta. Cütálina y 
del cuidado puesto por los monjes griegos en ocultar 
la reliqois ó mostrarla á gran distsnda, con la des- 
cripción del paraje en que su cuerpo ftié hallado, hecha 
por Lndolfo de Sucfaen (It. á Tierra Santa, 134.1 -5o), 
donde según este peregrino se psrecfan impreaoe ea 
la piedra los húmeros de la mártir egipciaca , el más 
piadoao recelaría una cosa semejante á lo de ciertos 
huesos de S. Cristóbal (Eiephat primi^eHitu)^ vene» ^ 
rados en S. Marcos de Venecia; es decir, otro sanio 
lósil.— Las casas de Sts. Catalina que vio Taftn-, eran 
restos de unas termas romanas. 
Santa Elena.— Flavia Julia Elena, empentric, y madre 
de Constantino el Grande, canonizada por la leyenda, 
que la hace AmdadorB de la mayor parte de tas primi- 



^. 



BIOGRÁFICO. 503 

tivas iglesias de le crJstíaiidad (deniaiua) y repartido- 
ra de casi todas las reliquias de la pasión y moerte de 
Jesocriato. Nadó en varias partes: en Inglaterra, segnn 
los ingleses; en Tréyeris, según los alemanes; en algún 
lugarejo de Bitynia ó en Edeasa, aegun los orientales; 
en Jadea segim los judíos. Aqai tuvo sli cuna en el pa- 
lacio de los antiguos reyes gagueos, allí en la cocina de 
una posada anglo-sajona, allá en la vivienda de ungrie* 
go asiático, acullá en la casa de un judío. Fué párannos 
concubina, pora otros mujer legitima de Constancio- 
Chloro. No se sabe si convirtió á Constantino, si reci- 
bió el bautismo al nacer y si dejó por el cristianismo 
el judaismo ó la idolatría. Supónesele autora de obras 
de teología y moral, y poetisa; atribuyesele la erección 
del templo de la Luz (S. Luciano); créese que arreba- 
tó los cuerpos de los tres reyes, Melchor, Gaspar 
y Baltasar á los magos de Persia, á los bratiamas de 
la India y á los sacerdotes etiopes; y créense otras 
mil cosas más, pero se ignora la verdad de todo. 
Saht Gregorio (el Papa, p. 2 a.— Papa Gregorio, p. a 3 
y 34.)- Gregorio I el Magno; hijo del tenedor Gor- 
diano y de Santa Silvia; nacido en Roma el año 
de 540; pretor de esta ciudad en 572 ; monje de San 
Benito en 575 ; creado por Pelagio II en 58o ó 582 
cardenal y nuncio apocrisiario á los emperadores de 
Constantinopla, Tiberio 11 y Mauricio; asumido á la 
Silla de S. Pedro en 590; muerto el i a de mayo de 
6o5.— Su pontificado forma época en la historia de la 
Iglesia romana y en la de España; mas sn g^andexa 
es para unos la del genio, y la de una virtud y un saber 
sin igual en su tiempo; para otros la del fanático, cie- 
go y obstinado, que se opone á la enseñanza de las be- 
llas letras, que destruye la biblioteca palatina y arrasa 
loa mejores monumentos gentílicos de la ciudad de 
Roma. Yes notable que después de ocho siglos la tra. 
dicion, voz de las ruinas, en los lugares mismos donde 
yacen, todavía acusara á S. Gregorio de aquel acto de 



504 CATALOGO 

piadoM barbarie. -Etta malt memoria le compenam los 
milagroa del (dolo y del ángel, refimdidiM porTalar eo 
na tola leyeoda, pero obrados por el aanto pootifioe 
en doa ocaaiooce diatintas. Sta. Á^a alia Subiim, 
(nombre que le halla en blanco en la copia que nos 
sirve de original^ es una iglesia fundada porConatan- 
tino, hacia loe alba de 335, en nn higar de la Sm^mrra 
(stibnrbia)^tfjM, próximo al templo de SilTano, don- 
de deapoes, y á cansa de haberle habitado algnn tiempo 
Ailio César, ae le erigió á este dictador ana esCAtna 
eeteatre de mármol; por ella recibió tarafbienSca. Ága- 
ta la denominación de Caval di marmo, aai como la 
deJo*^oda9,pa/r haberla hecho estos bárbaros ¡gleaia 
airiana; uno de ooyos jefes, Ricemaro, en 471, la ador^ 
nó al estilo griego oon mármoles, mosaicos y la e6gie 
del Salvador. Eyulsa d os de Roma los godos, qnedó 
Sm. Águeda cerrada y vacante, haata que S. Gre- 
gorio,^ celoso y tenaz penegoidor de aquella secta, 
qoiBo restitnirla en el afio 591 al culto católico oon toda 
pompa y solemnidad, ordenando al efecto una proce- 
sión y llevando en penona reliquias de Sta. Ágivda y 
& Sebastian, para depositariasaobie el ara profenada. 
El mismo santo papa refiere el caso en sos ¿h'd/ogt» 
Oib. m, cap. 3o), revistiéndolo del prestigio de rai- 
dos, luces y apariciones maravillosas; las ooales, en 
puridad, se redojeron á que en la apartada y solitaria 
iglesia ae reAi^giaban los cerdos de los camposvednos, 
y uno de ellos, sorprendido por la devota muchedum- 
bre, que llenó de repente sn guarida, espantóte, grafio, 
y acometiendo por entre las piernas de la geste, ganó 
la puerta como alma que lleva el diabto y con ánímoa 
de no parecer más por aquel sitio. S. Gregorio halló 
buena ocasión de imitar á Jesucristo, colocando efi el 
pobre paqoidermo el espíritu herético y maligno del 
arrian tamo, que abandonaba para siempre so antlgBo 
templa Aquella noche y la aiguiente hubo de sentir- 
se en Roma algnn terremoto coa acomptlkmiaiilo de 



BIOGRÁFICO. 505 

trataos y reUmpagotf aparato que no desperdició el 
tanto cronista.— La aparición del ángel sobre la mole 
Adriana, qoc á contar de este aoosso se llama Castillo 
de Sant'Angelo, fiíé asi. Afligía por entonces á Roma 
ana epidemia tan mortífera como eztrafia, poea los 
acomttidos daban la primera seftal de estarlo con es- 
tomados ó boatftios, de lo ooal alarmado S. Gregorio, 
ordsttá, con el fla de atafar la enfermedad, <|iie enel 
priniel> caso se propinase áloe pedentes un «Dlosteaat- 
ve,» y en el segoadoéetoa se hiciesen ana cruz en la boca. 
Pero habiendosortido poco efecto la medicina y crecido, 
por d contrarios la peste, detennin6 boKsr seguro re- 
medio en ana rogatim pública, que quiso hacer más 
solemne y eticas conduciendo en persona haata Sao 
Pedho on retrato de la Virgen, pintado por S. Lúeas, y 
entonando por Tes primera la Gran leunia. Y regrsss- 
bt la procesión, despoes de cumplido el ^to, cnando 
al pasar sobre la puente ^iana (hoy también de Sant ' 
Angelo) los ofos del Papa y de la muchedumbre, pia- 
doaamenie lerantados al cielo, vieron eñ el remate del 
grandioso maosoleo uno de aquellos mensaferoa divi- 
nos, en actimd de limpiar la espada de la cólera del 
Altísimo y envararla, en sefíal de que la plaga cesa- 
ba, como cesó. Esto acontecía en el afto de 593. Para 
recuerdo del milagro y en el lugar mismo de la apari- 
ción se erigió una capilla encimada de una figura de 
ángel, en el propio ademan del que sirvió de modelo.*^ 
No creo que sepanmnefaos eepafioles, que el retrato de 
la Virgen paseado por S. Gr^porio el Magno, es el que 
ooootros veneramos con el nombre de Nuestra Sefioni 
de Guadalupe; mas no soy yo quien lo afirma, sino 
.Lodovicns Nonios (Luis Nufiez, en romance) en su 
Hispania, cap.LXI,¿)e VtrgroadaqMasU^iM.ttc.; 
donde se lee, que dicha imagen, con más otras reli- 
quias y sus Morsles al Libro de Job, se la mandft 
S. Gregorio á S. Leandro, arzobispo de SevilU; qne allí 
se conservó hasta la irrupción de loa árabes, en cnys 



506 CATÁLOGO 

ctlamidad onot dérigos It traaladKToa á Toledo; qoe 
deqiMMS, no creyéndola lodaTüi batíante asegurada, la 
llevaron jonto al rio de Guadalupe y la encerraron eo 
un eepalcro de mármol; y qoe habiéndoae hallado cerca 
de aqoelloi sitios, en tiempo deD. Alfonso XI, ana ooo 
todas sus sefiss, por el intermedio de nn oomúpeta, 
precisamente de la especie del qoe sirve de ferogllfioo 
al pintor evaogelista, aunque algo modificado, se eri- 
dcncló por un milagrosa manera ser la regalada por 
S. Gregorio, y se colocó en el acrsditsdo templo de 
stt advocación. 
S AUTO Domingo Pbdricaoos.— Domingo Sois de Gas- 
man y Dszs, ó de Aza, hijo de D. Feliz y de D.* Jua- 
na; nació en la villa de Caleraega junto A Roa el afio 
de II 70. Hizo milagros Antes de nacer y en la cuna, 7 
una vida penitente, aplicada y ejemplar en su nifiez y 
en sus mocedades. Terminados con notable aprove- 
chamiento sus estudios de teología, D. Diego de Aoo- 
bes, obispo de Palenda, le nombró canónigo y J espa cs 
sob-prior y arcediano de aquella i^esia. Ganóse la 
voluntad del virtuoso prelado, y cuando ¿ste tuvo que 
pasar A Francia A ventilar ciertos asuntos del rey Don 
Alonso el Bueno, no podo por ménoe de llevarse con- 
sigo A Domingo, que en aquel pais oomenió A ejerci- 
tar su vocación, predicando contra los albigenses de 
Toloea y quemando los libros de estos perversos here- 
jes en competencia con los de su uso particular. Con 
motivo de asistir al Concilio de Letrsn, celebn^ el 
año de iai5,apretó de manera sus instsncias cerca de 
Inocencio III, en soliciuid de la fundación de su Orden, 
que llegó A importunar al Papa, y nada hubiese logra- 
do sin un suello de S. S., en que ésta vela venirse A tier- 
ra la Basílica Lateranense, y qoe la sustentaban Santo 
Domingo y S. Francisco. Concedido el permiso, con- 
firmóle solemnemente Onorio ni A 22 de diciembre de 
iai6; sin embargo de lo cual, dicen que consta haber- 
se «mp^sadoáltaodarlaÓrdendePredicadoreaen laoi. 



BIOGRÁFICO. 507 

Á fines del mes de |uUo de las I, de regreíode Ve- 
oecU en Bolonia, cayó enüermo con calentara y dolor 
de cabesa; por consejo de los midióos le trasladaron á 
Santa María di Monte, logar salodable y ameno, pero 
habiéndosele agrarado so dolencia, pidió morir en sn 
convento de S. Nicolo de PisntaTigne, y alU, el 6 de 
agosto cerca de medio día, entregó sn alma á Dios. 
Fué Santo Domingo de Gozman de estatura mediana 
y bien proporcionada, de agradable presencia, andar 
pensado y continente homilde, de rostro fino agutlefio 
y pálido, los ojos negros y el cabello rojo y flierte; 
llano y afiíble en la conversación, pero en el palpito 
arrebaudo, violento y fimátioo. 
Santo Thokas.— Apóstol, ó Dídimo. Aprovechando 
la excelente ^coyuntura de necesitar Gondofbro, rey 
de la India, de nn hábil arquitecto, Dioe Nuestro Señor 
ordenó al apóstol Santo Tomás, avecindado entonces 
en Cesárea, qne pasase á predicar sn doctrina en 
aquellas lejanísimas partes, fingiéndose el artista tn 
cnya busca vino á la dicha chidad Abbanes, preboste 
comisionado por Gondororo.--Ctto este pasage de la 
Leyenda áurea de Jacobo Vorágine (siglo xiii), por 
que explica, de la manera que estas maravillas pueden 
explicarse , el suceso y lance del árbol de lináloe y la 
capilla constraida con su madera; ai bien lo cieriOy 
aegun la citada leyenda, ea que Tomás, ya en la India, 
en vex de practicar la arquitectura , se dedicó á repar- 
tir entre lospobres el diñen» que recibía, pora comprar 
los materiales del palacio que el rey le mandó oonstnür. 
Por lo demás, el hecho del Apóstol en el Nilo se repi- 
te cari por los mismos términos de estas AndanfOi 
en el VU^/e de Eduardo Barbosa; pero colocado en sn 
▼erdadero higar, es decir, en el reino de Cochin y de 
Goblani (en el Dekan), cuyos naturales llamaban al 
Santo Martoman, y comulgaban también con pildoras 
confeccionadas con la tierra de su sepulcro, situado 
primero en Mailepor (hoy Santo Tomás, al S. de Ma- 



508 CATÁLOGO 

drái)i donde sofrió maitirio i maios de m cazador, 
que le tomé eqniTocadaineate por un pavoo blancou^ 
Bueno ei saber, que ninguna de estas particalaridades 
ooosta en la Leyienda de Vorágine. 

Sant Pbdso (cardenal de)b—D. Joan de Ce ivaut e s ; ae- 
gon la mejor opinión, hijo de Gonsalo Gomes de Cer- 
vantes, vainticaatro de Sevilla, y de D.* Beatria López 
Bocaacgn, Ufa de miosr Ambrosio de fiocancgra, se- 
fktrdePalma y Almirante de Castilla, y de D.* Heatriz 
Carrillosa nojcr: según Gil Gouales Dávila (Teac. 
ed.) da Roy Gomes de Cervantes, patsmidsd oiénaíva 
ca oottoeplo de Ortis de ZAff iga (An. de Sevilla), por 
qne Roy Gomes ttaé soltero toda so vida yde la óideo 
de S. Juan. Respecto de su patria y asc e ndencia esáa- 
ten también no poces dudas: Golraenaies (fiist. de Se> 
govía) le supone natural de Galicia; el Ldo. Akmao 
Sandias Gocdíllo, abad orayordel Cerro (Mem. de la 
suc de los An. de Sevilla), naddo en Lora; oiroa en 
este pueblo ó en Sevilla, pero de podras gallqgoa; yal- 
gnnos, por fin, dicen qoe descendió de losGervanoeseo- 
tablecMoe en aquella ciudad deode su c o nquista por 
S. Fcniando.Detodosniodos,él en Sevilla se cria, bino 
sus estudioe y obmvo el grado de doctor en derschos, 
Vk Cuna de muy docto y la dignidad de Arcediano de 
Reina. Siéndolo aún, pasó á Italia en la solemne em- 
balada de caidenales, prelados y caballeroa que ae 
envió de nnestroo reinos á prettar obediencia á Mar- 
tin V y llegsba á Florencia, corte á la sason del 

' Pontiflce, el afio de 1419; y es muy de prcaomlr, qoe 
desde entonces hasta ios diaa en qoe tié pramoTido á 
cardenal presbítero de S. Pedro ad Vinada (s3 de 
fnnio ó 14 de mayo de 1416), ó residiese en k» esm- 
dos de la Iglesia, ó loa fiecocntase bastante, i jusgcr 
por el buen nombre de qoe alli goiaba y la eetfoMk 
cioa en qne S. S. le tenia, y dd cual no quiso ad- 
mitir grandes puestos, «anteponiéndoloa d volver á 
Castilla, donde estovo muy introducido en loa 



BiodklFico. 509 

ciot pttiico», gntD miM veces y otrtt ao bica vitto 
dtl Gondeitabte D. Alvaro de Lma. • Sin cmbtrfo, 
OModo el moesor de Manin, Eogeoio IV , declarado 
oontomaz por el Goocilio de Btiilea en eeticm b re de 
143a, retractando «li bolai contra ese Sínodo, y 
acartndolfj vino en mandar á él tres ó cnniro Itg^ 
das, y le encargó de la ana, aceptóla, y de nuevo 
abandonó ao patria, para incorporarse al Concilio, en 
el mes de abril de 1434. FuéD. Joan de Cenrantas ano 
de loa varonea castellanos que más contribayeron ique 
valiese lo que valió nuestro nombre en aquel memora- 
ble concnrso de eminencias eclesiásticas y seculares, 
oonfKgadaa para tratar las cosas de esta vida y de la 
otra, y competir de paso en grandeaa, valor, sabidn- 
ria, talento, cnltBra y diplomacia. Portábase con ram- 
bo, y más que su protección y sos largneías hacían de 
sa casa na pequefia corte la honesta amenidad de sos 
costumbres y la discreción j entereza de su carácter; 
su fiunilia, de que íbrmaron parte el obiipo de Viten, 
el maestro Joan de Segovia, el arcediano de esa ígle- 
shi Frutos Monte, el TosUdo y Eneas Silvio Picolo- 
mini (más tarde papa Pió U), que fué su secretario de 
cartas, pregonaba la calidad y el lustre de quien la te- 
nia; y en la gestión de los negocias de su cargo con- 
d^ose con tal acierto y tal decoro, que no prestándose 
á injMtas ó exageradas exigencias del que se lo hsbía 
conferido, hiioee respetar y temer de la ssnta assmblea 
basilienM, y guaidando e«e difícil medio entre los in- 
tereses de la unaydel otro, s^po todavía preferirles en 
todas ocasiones los de su Rey y su patria. Al llegar á 
Baúlea la embajada de D. Juan n (V. Alférbz, él y 
Bi)moo8, d obiqw de), diiponíase el cardenal de San 
Pedro á partir para Italia con una misión tan delicada, 
complexa y honrosa como urgente: era cuestión nada 
menos qnede procurar las psces entre el duque de Hilan 
y la república de Venecia, de establecer sobre bases se- 
guras la concordia indl|piente é inestable entre el Papa 



5IO CATALOGO 

7 el Concilio, y de retdqoirir lee tíerrae del Patrimo- 
nio pootíflcio, Doat en poder de condotüeri^ otras en 
poietio n den indepeBdcacia,yciiyo8 dnefioe, arrepen- 
tidos y diapuestos á volver al blanco yogo die la Igle- 
sia, rechaiaban la mediación en el negocio de loa car- 
denales y prelados italianos, y no se oponían á ^ae el 
de Santa Cmz, español, neutral, desinteresado y fasto 
les abriese y facilitase el camino. Los PP. y pre- 
sidentes conciliares le instaban á que dejase á Basilca, 
y hasta requerían con empefto á nuestros embajadores, 
para qoe influyesen en su partida. Pero las ríTalidades 
y contiendas sobre la precedencia deiowasieniM an- 
daban en 80 ponto más critico, éranles muy necesarios 
á los castellanos él apoyo é influjo de su Cardenal, y 
habiéndoselo declarado asi en la visita que le Uderan 
inmediatamente después de haberse presentado ante él 
Sínodo, D. Joan de Cerrantes les dijo: «como se habla 
detenido é detenía por su.Tenids, ca él habla de guar- 
dar el serriciode su Rey sobre todas las coaas é que al 
tiempo que esta legacía le fuera encargada é él la ace- 
tara siempre pusiera esta condición; qoe la acetaba 
salro si al serricio de so Rey compílese que él aquí 
estoviese; por ende que viesen los embajadores en ello 
é le dijesen lo que les páresele que devíe fiMer.» Y 
habiéndoles parecido «que como quiera qoe las can- 
sas de la legación eran graves, pero que él se devla 
detener fiuta quel lugar de su asentamiento en nombre 
del Rey fuese declarado, » el Cardenal anspendió sa 
partida y se puso á entera disposición de los envia- 
dos de D. Juan II, que, Dios mediante, el de Son 
Pedro y D. Alonso de Santamaría, ganaron al "fin su 
pleito. Creo qoe por cansa de esta detención , 6 por 
otros sucesos que intervinieran, pasada la oportuni- 
dad de su viaje diplomático, D. Jnan de Cervantes no 
llegó á verificarlo, y qne quisas en eso se fundan los 
qne dicen equivocadamente (Fr. Tbomás de Herrera, 
Teat. de lasigl. metr. de Espaffa; G. G. Dévila, Teat. 



BIOGRÁFICO. 5 1 1 

e«lcs.; Ldo. Gordillo, Memorial; etc.) que no tdmitió 
la miaioii eo Italia, que el Concilio quiso confiarle. Tan 
Inego como empez4 á recnidecene la riña eacanda- 
loaa y despiadada, qoe trabaron el Papa y la Congre- 
gación de Baailea, el cardenal de S. Pedro apartóse 
de la ciodad condliar con el objeto de poder mante- 
nerM en actitud reservada y pradente , sin intenre- 
nir de cerca en los manejos y acuerdos de aquella, 
encaminados á declararse independiente de la Sede 
romana y á elegir otro Pontífice, y evitando laa soa- 
pechas de Eugenio; porque el prelado castellano, si no 
profesaba á las claras las doctrinaa conciliares, abun- 
daba en el espíritu de justicia, que inspiró la elocuen- 
cia y el celo de Juan de Segovia y del Tostado. Fiel 
A la regla de conducta que se había impuesto desde el 
principio en el desempefío de su arduo cometido, cerca- 
no ya el conflicto inevitable entre las iglesias reíbrmisu 
é italiana, acentuó mucho más su actitud conciliadora 
y neutral, asistiendo en la primera dieta de Maguncia, 
reunida en marzo de 1439, en calidad de legado ceaá- 
reopor Alberto II, y defendiendo la opinión de los 
que estaban por la avenencia, y por que ésta se faci- 
litase, remitiendo y aplazando el Concilio sus censuras 
-y sentencias contra Eugenio. Sus eafiíerzos y loa de su 
partido resultaron estériles; el Concilio lanzó su ana- 
tema contra el Pontífice romano y le opuso i Feliz V; 
pero ya para entonces, el cardenal de S. Pedro hallá- 
base en Espafia aconsejando al rey D. Juan II en el 
trance dificilísimo del seguro de Tordesillas. ¿Cuándo 
regresó á Italia y en qué ocasión Eugenio le despojó de 
la púrpura? Lo ignoro: sólo sé lo muy sabido: qoe con 
restituírsela muy luego, demostró la ligveza con que 
habla procedido contra un hombre de la virtud y cali- 
dad de D. Juan de Cervantes.— El mismo Pontífice, en 
37 de marzo de 1446, le creaba obispo cardenal de 
Ostia y Veletrí.— Al propio tiempo que loa empltoa y 
títulos eclesiástico-eztraDjeroa que en Italia y Ale- 



312 CATALOGO 

OMBit U ooapibta y ixMírabMi, iba obtnioido en 
E^Nifia woetivaiDente U «dministracioo pipé f de 
U igletU de Avile, U mitre 4fi Segoyie m el «fio 
144S y, por úlimo, á mediedoe del de 1449 % ^ pre- 
lacia de SeTilla , á cuya ciudad ae timaladó 
diatameote deade Italia , despiies de electo ; «y 
el haberse revocado au postulacioo y otraa 
[el desplacer del rey y so valido, qne fiívoreciaa 4 
D. Rbdrigo de Lnoa, sobrino de D. Alvaro], al prin- 
cipio, no le tuvieroo inay confómie coa el Cabildo, 
praoto lo estovo tanto , que es 000 de loa preladoa i 
qafcnes reconoce por mayores bienhechores y á qokn 
debe más grata y felix recordación» (Ortiz de Zúfiiga). 
Como que legó su fortuna á la fi&brica de la igleria 
hispalense, y no escaseó los medios dadivosos de ga- 
narse aqoella comunidad levantisca y simooiaca, da- 
rante los cuatro años de su arzobispado. Goeata Cris- 
tóbal Nnfiez, Capellán real de Sevilla, en toBNotableg^ 
que aconsejó al Arzobispo que hiciese el hospital de 
S. Hermenegildo su criado el canónigo Piftera (otraa 
escriben Joan González de Rivera) , y que el Prelado 
dijo: <¿y pan qaéj para los mozos de los canónigos?* 
No obstante, la fundación se llevó á efecto en las casas 
qoe ocupaba siendo Arcediano de Reina, heredadas de 
sos aboeloa, y fiíé uno de los establecimientos bené6ooa 
de Sevilla más reputados: contenia 80 camas, y corá- 
banse en él especialmente las heridas, y toda dase de 
dolencias, ezoepto las bubas y lamparones; llamábale 
el pueblo el hospital dei Cardenal^ olvidando la advo- 
cación de S. Hermenegildo, que el Arzobispo le impa- 
so, para mejor acordarse de quien le habla ftindado. 
AI ceder aa vivienda á los enfermos, hizose labrar sos 
nuevos aposentos (donde luego ae instaló el archivo) 
arrimados á la Catedral ; y como gastaba vivir dentro 
de la iglesia, tenia ana escalera secreta por donde ba- 
jaba á so capilla, y de alH salía al cuerpo de la iglasia 
y estaba en maitines, que entonces se decían da 



MOGKÁFICO. 313 

die; y teilt ima tribona que mIm d ki capfllt de ia 
Aotigua, desde donde se enoonwDdabt á U Virgen 
Nuestra SeSora y ola misa.» Morió D. Juan de Cer- 
vantes áa5 de noTÍembre de 146 3, y fué enterrado en 
un sepulcro de alabastro, adornado con su busto, en la 
capilla de S. Hermenegildo, que dotó de tres capella- 
nías y del salario de un sacristán , y en la cual «el día 
de la Commemoracion de los difuntos se celebra ani- 
versario, donde se reparte (i 633) á los pobres mndio 
pan y vino tinto.» (Ldo. Sánchez Gordillo.) 
Sant Polo (Bastardo de).~Juan de Luxembourg, apelli- 
dado /fmfiefa^fi. Señor de Hautbonrdin, hijo tapúrto 
de Waleram III de Lnxembonrg, conde deS. PoÍ,yde 
Inés de Brie; nació hacia los años de 1 390; fué legi- 
timado á 19 de febrero de 1436; casó con Jaqueline 
de la Tremouille, viuda de Andrés de Toulongeon; 
morió en el año de 1466. Olirier de la Marche le pro- 
diga loa epítetos de buen caballero, sabio, valeroso y 
temido en armas, hombre de conducta y experiencia en 
las guerras de Borgofia contra la Francia y á favor de 
los ingleses, y en contra de estos isleños, y en las civiles 
de los ganteaes, liegenses y annKrpianos,y le llama uno 
de los mis famosos soldados de su tiempo. Comenzó á 
disttttguiíae como jefe de la guarnicioo de Meaux, á 
coya villa le envió el duque Felipe el Bueno desde Bor- 
gofia, el año de 1439, con el Señor de Sanveuse y Juan 
de Brímenx, y buen númeco de lanzas; durante cuyo 
mando, en una eroboacada que le tendieron los ñ^- 
ceses del rey Carlos VII, cerca de Paria, flid herido 
con peligro de muerte •au prendre t^une lance au 
coi» , y hecho prisionero; pero habiendo aprontado en 
t>reve tiempo so cuantioso rescate, recobró en seguida 
80 libertad yípudo hallarse en la jomada de Senlis, de 
ese mismo afio, donde el duque de Bedford, regente de 
Francia por Enrique VI de Inglaterra, le armó caba- 
llero. Otro caotiverio sufrió, y tan corto como el pri- 
mero, el año da 143a en la fortaleza de CreiL Sos rde- 

33 



514 CATALOGO 

vtntes hechos de guerra y de corte, y el fiívorqneaupo 
captarte de Felipe el Bueno y de las damas borgofio- 
ñas, podieroo más qae sa mancha de bastardía y 
contra los estatutos y preceptos de la Orden del Toi- 
aon, qoe acababa de promulgar el fundador de ella, el 
cual se la confirió en la tercera fiesta y captado teñí* 
dos en Dijon el afio de I433. Dióle la fortuna mefor 
parte y más lucida en guerras que en palenques. Gom- 
batióse con Gutierre Quijada en Saint-Omer, coando 
los desposorios del dnqoe de Orleans (V. Quizada, 
Gutier), y callaron su honrosa aunque desgradadn 
aventara los cronistas de su patria; y á su torneo de In 
Bella peregrina, que publicó con gran pompa también 
en dicha Tilla el afio de 1447, y que debfa mantener 
armado de las armas de Lanzarote del Lago y con sus 
criados Testidos de blancas ropas de romeros y empn- 
fiando sendos bordones,— ingeniosa manera desimbo- 
lixar su titulo y sos armas {hamt-^urdiw^y solsme«te 
acudieran un aventurero alemán, muy eiperto y esfornt- 
do, pero ya riefo, y Bernardo de Bearn, bastardo de Foix, 
transcurrido ya el plazo, y cuando estaban levantada la 
tela y plegadas las tiendas y decoraciones; por lo coal 
tuvieron que dejar el desafio para mejor ocasión, que 
ftoé la del combate de Jaques de La Laing con d escu- 
dero inglés Thom Kar, en aquel mismo afio y en k 
ciudad de Brujas.— Las insignias de la orden que el 
Bastardo traía, no tuvieron la procedencia que Tahir 
les atribuye: el único caso análogo que registran los 
anales del Toisón, afios antes del en que obtuvo el snyo 
el Bastardo, es la vergonzosa fíiga de Juan de Nenf- 
chatel, Sefior de Montaigfi, ante la acometida de los 
escQadrones de Rodrigo de V¡llandrando(V.) en la ba- 
ulladeAudion ú Anthon, pero su divisa ó collar pasó 
á Simón de La Laing, tio de Jaques de La Lninf , al 
ser elegido en el capitulo de Lila á 4 de diciembre de 
1431 . El Bastardo de S. Pol fué uno de los seis fikinios 
caballeros nombrados part completar el nfimero de 



BIOGRÁFICO. 515 

trantt, que marcaban loa eat a tatoa de U urden. 

Sant Polo (Conde de).—Luia de Lazembovg, conde 
de Saint Pol, condestable de Francia, hi)o de Pedro 1 
y de Mai^garita de Bancio, bija del primer doqne de 
Andría óÁndroa, conde de Monteacagioao, y de Soeva 
de Ursino. Nació en 14 18, morió decapitado en Parla 
en la plaza de la Gre^ el 19 de diciembre de 1475. 
Creció y educóse ba)o la tutela de sa tío Juan de JLu- 
xemborgo, conde de Ligny,— el que coou>ró á Juana 
de Arco, después de presa en Compiegne , y la tnro 
cantiva en su castillo de BeaureToir,~el cual, para ave- 
zar á su pupilo á las cosas de la guerra, le hacia 
matar con sos débiles manos y á presencia suya algún 
que otro prisionero. Asi Aieron la vida y la muerte de 
Luis de S. PoL 

Samt Sylvestrb (Papa).— Primero del nombre y 34 (?) 
de la serie de lo» Vicarioa de Oisto; romano; hijo de 
Rufino y de Santa Justa; ordenado de sacerdote por el 
papa S. Marcelino; elevado á la ailla de S. Pedro por 
muerte deS. Melquíades, á 3i de enero de 3i4; muerto 
en Roma á 3i de diciem^e de 333. Bautizó (?) á 
Constantino, para corarle de la lepra que padecía, á 
causa de haber promulgado leyes favorables á los au- 
rúspices, y que obligaron á S. Silvestre á retirarse aun 
monte. Este Pontífice fué el primero que osó de la 
tiara y gozó de la primera partícula del Patrimonio de 
la Iglesia en la de S. Juan de Letran, edificada por 
Constantino sobre el monte Celio en la casa de Plancio 
Laterano, uno de sus palacios. Conaagrada al Salvador 
por S. Silvestre á 9 de noviembre de 334, ftaé la pri- 
mera residencia de los Papas; se llamó en un principio 
Asflo, Templo de la Misericordia de los fieles; estaban 
sos puertas expeditas día y nophe, cubiertas sólo con 
velos ó cortinas, y era refugio inviolable de loa cri- 
minales. El nombre de S. Jcan Bamista y Evangelista 
le tomó en tiempo de Lucio P. II. Tuvo también 
otros muchos titolos, entre ellos el de ArchibtBÍlica, 



$l6 CATÁLOGO 

por ser la primera de todes Im igleetas en aatígOedad. 
Ha padecido varios incendios y restauraciones, en tér- 
ninos dcnoserya apenas la Basílica prímitíTa. Encer- 
raba 7 encierra, en efecto, cnríosisimas reliqoias, coa! 
puede fozgane, escando entre ellas nada menos que el 
altar donde S. Pedro decía misa,— probablemeoteántes 
de qoe se inrentara^— cayo altar S. Silvestre encerró 
dentro de otro de la misma madera; y las cabezas de 
S. Pedro y S. Pablo, que Igualmente se íbrram de 
otras de plata y piedras preciosas.— La «capilla apai^ 
tada» de que habla TMir, es la llamada Seata Santa 
por tener nna de 28 escslones de mármol qnc fueron 
del palacio de Pilatos; dentro de esa capilla está boy 
el SÍmcta-Sanctonm con la supuesta obra de S. Lúeas, 
qoe no por eso deja de ser aprcciable por lo antigua. JLa 
•puerta Tarpea» debe de ser la que boy llaman Sania^ 
y que permanece cerrada hasta el día del |ubÍleo. Les 
campanas ignoro qué ha sido de ellas, ni tampoco sé 
el flmdaraento qoe tenga la conseja de la «bolla de 
S. Silvestre y lo del tesoro que César sacó»» 

Samt Ststo (Cardenal de).~V. Torqucmada (firey 
Joan de). 

Satauas (el Sefior de).~V. p. 5o. 

Saym.— V. Hatm. 

SBoisJitmoo (Emperador).— Hifo del emperedor de 
Alemania Carlos IV de Luxeroburgo, y de su tercera 
mujer Ana de Silesia; nació á 14 de febrero- de i368; 
falleeió en Znaim el 9 de diciembre de 1437. &a á los 
8 aSos margnve de Brandemburgo, y por muerte de 
su primera esposa Maria de Hungría, con quien casó 
en i385, en iSga ciñóse la corona de $.' Esteban. 
Acaudillando nna cruzada contra los turcos, fUé derro- 
tado en Nicópolis á 38 de setiembre de 1396; escspó 
en una barca por el Danubio abajo, y al llegar á Dal- 
macia,sttpoque sos vasallos, hartos de él, habian apro- 
vechado so ausencia en darse otro amo mucho peor, 
Ladislao de Ñapóles. Con el auxilio de algunos ami- 



BIOGRÁFICO. 517 



906 ttcil y pnmtamcDte recupera ew domlnioe; pero 
de nueTO fué depuesto, y encarcelado además, el 98 
de abril de 1401. Púsole eo libertad y en el trono 
•o hermano Wenceslao, rey de Bohemia, y Segis- 
mando le pagó el aerricío, usurpándole en reino 
con ocssion de hallara Wenceslao en trance seme* 
fante al que dio pretexto á su proceder generoso. 
Proclamado emperador de Alemania, por muerte de 
Roberto, en elección muy disputada, y divididos los 
▼otos de sus contrarios entre Josse de Brandemburgo 
y el dicho rey de Bohemia, viéronse en el Imperio tres 
cabesas, correspondientes á las otras tres que presen- 
taba la Iglesia en Benedicto XIII, Juan XXin y Gre- 
gorio XIL Reelegido el ai de julio de 1411, esta «ei 
imperó solo. Sos gnerrss imperiales coouDZiion con 
la de Vcneeta,— cuya república se negaba á devélvstk 
la ciudad de Zara,— que terminó el afio de 141 3, reci- 
biendo Segismundo una indemnización de aoo.000 
ducados; y siguió su entrada á la Italia al frente de 
aoo.000 suizos, célebre por habérsele desbandado es- 
tos montafieaes sin pelear, y por haber fenecido la 
campafta, reduciendo el Emperador al papa Jnan XXHI 
á que consintiese en convocar el Concilio de Constan- 
cia. Concluidas ambas expediciones mititarsa, se con- 
sagró eflfíA.quisgran el 8 de noviembre de 1414, y la 
víspera de Navidad trasladóse á GoiMtancia, donde, 
para critar conflictos y disgustos á la Igissia, permitió 
que quemasen á Juan Hnss y Jerónimo de Praga, no 
obstsnte las seguridades y salvooondnelo que les ha- 
bla otorgado. Con igual objeto Uzo un viaje á Perpi- 
ftan, y si no consiguió traer á partido al inflexible 
Pedro de Luna, se ^nó la volantad de D. Feman- 
do de Aragón, que, apaitándoee del Papa espalM, 
vino en desconocerle y reconocer el Concilio, y 
sobre eeto en comprometerM á teflnir cerca del rey 
de Castilla, para que mandase sa embajada con 
el obispo de Cuenca y el Alcaide de loa Doaoshs 



^l8 CATALOGO 

(14.15). Hecht k pas de la Iglflito, dedicóte á pno>- 
rar la de Europa en una expedición diplomátíca por 
Francia é Inglaterra, de la coal no aalíó, i la Yeráad^ 
maxy bien librada ra fama de político ftkrmal y babüi» 
doao. Concluido el Tiaje, ^vióae al Cóndilo ea «1 
afiode 1417.— Moerto Wenoealao, heredó la oorooa 
de Boheiniaf pero Aié á tieaipo de encontrarse en an 
nayor pujaua a» cneraigoa loe bosiataa de Ziaka, 
onyaa frecnentee lictorlaa, apenas intemimpidM por 
toe tratos ó traiciones de Sé^feoiundo, no le dejanoB 
poseer la herencia, <|oe abandonó por fin al enemigo, 
cansado de nna Ineha ruinoea y esléNI, pan acadir 
con todas las flierzas que le reataban álibrará la Hun- 
gría invadida por los tmvos; e inpi ' esa tan afortuna- 
da como la campaiía contra loa liere|es.*~En o cto bre 
de 1431 pasó á Italia, con obfeto de recibir la sagrada 
corona de oro y procurar la avenencia del Papa con el 
Concilio de Daailea. Qfióle aquella Eugenio IV, en 
mayo de I433, y, aunque efímero, obtuvo un acuerdo 
del Pontifioe con el Sinodo en I4V> <|Ik «tiliaó hn- 
ciendo que éste aceptase y aprobase las Oimpactaim 
de loe husistas caUíOinos, merced á lo cnal podo coro- 
narse en Praga rey de Bohemia en 1436. Á poco, su 
segunda mnfer, la emperatriz Bárbara con m hcimano 
Federico, conde Cill^, y otroe nobles bohemios, em- 
pesaron á prepararla las eventualidades de la muerte 
de Segismundo, desahuciado ya por los módicos; pero 
el moribundo mvo tiempo de descubrir el odioso com- 
plot, y evitarlo, prendiendo á su esposa y asegurando 
con terminantes disposiciones la sucesión de los 
reinos de Bohemia y Hungría en stt yerno Alberto de 
Austria, que le sucedió también ettel imperio. (V. Al- 
BSRTO, emperador, y EiiraRATRU, mufer de Segis- 
mundo).— En el articulo de esm última dife que murió 
el affo de 1457; en otra parte leo que so muerte senecio 
á II de folio de 1451. 
SaooTiA (maestre Joande).~J(tan (3onzalei de Om- 



BIOGRÁFICO. 519 

trena, hijo Bcganda de Diego Gonsalez de Cootreras, 
regidor de Segovia, y de D.* Angtlioa de Grecia, 
de la Caaa real de,HiBgría, eadava de Bayaceto I, 
caotlra de Timur-leng en la batalla de Ancira, An* 
gurí ó Angora, y preaentada con D." Maria, au her- 
mana, por ese kan al rey D. Enrique III, cayos emba- 
jadores. Payo de Soto óSotomayor, y Hernán Sánchez 
de Palazuelos ó Palenzneloa, las trajeron consigo al 
▼olverse á Castilla. Nació en aquella ciudad por los 
afíosde 1400, según Colmenares (Hist de S^goTía), 
algunos intes, según D. N. Ant. (BiM. h. v.), el cual fun- 
da su opinión en que Juan de Segovia habla m cierto 
escrito suyo de la batalla de Nicópol¡s(28 de Setiem- 
bre de 1396), como de aoceso acaecido durante sa vida; 
pero en mi concepto, el gran teólogo segoviano tuvo 
que ver la luz de este mondo después del afio de 1402, 
en que se libró la batalla de Ancira á presencia de los 
embajadores, con quienes vino m madre á Castilla. 
Hizo sus estudios y graduóse de doctor en Teología 
en Salamanca; fué canónigo de Toledo y arcediano 
de ViUavicioaa de Oviedo, por lo que algoaos le 
llamaron Juan de Villavicíosa, y llegó á regentar la 
cátedra de Sagrada Escritura en aquella célebre uni- 
versidad, cuyo Claustro le eligió por su representante 
en el Concilio de Basilea. Trasladóse allí antes de que 
partiese de España la embajada de D. Juan II (1434); 
entró de ÜMniliar en casa^ cardenal de S. Pedro, y 
ai poco tiempo era considerado como uno de los ora- 
dores más «locoeotes y uno de los teólogos más sabios 
de aquel Sínodo. Abrazó con entusiasmo y profunda 
conviccíMi las ideas reformistas, y quizá túú el más 
consecuente en sostenerlas. El duro y tenaz Fr. Juan de 
Torqnemada tuvo en él su más temido contrario, y el 
papa Eugenio IV un enemigo infatigable y á prueba 
de seducciones y amenazas. Hallóse por encargo del 
Concilio en las dietas de Nuremberg y de Maguncia, 
y de regreso de la última, tenida en setiembre de 



5'iO CATALOGO 

1439, resuelta ya la deititncion de Eugenio y la elec- 
ckm de otro Papa, loa PP. le eacogifron á él, i 
Fr. Tomás Dondnio, cisterdenae, y á Tomás Conree* 
lies, canónigo de Amieos, para nombrar los otros 
treinta y noeve del Cónclave, <yoe, presidido por ei 
Cardenal de Arles y asistiendo de Uaestro de cere- 
monias Eneas Silvio Pfcolomini (despoes Pío II), di6 
sos votos al doqne de Sabaya, Amadeo VIH el Padfioo, 
el foeves 5 de noviembre de 1439. Joan de Segovia 
Alé nao de los enviados al hermitorlo de Ripaglia, re- 
sidencia del Dnqne, para notificarle la elección y per- 
suadirle á qne aceptase la tiara; pero no asistid á la 
ceremonia en que fué proclamado y coronado, por 
hallarse entonces (14 de Jolio de 1440) en la di^ta de 
Boorges, celebrada por acuerdo de Carlos Vil de 
Frauda. En su sagmida promoción de cardenalsB de 
la deoctttbre de 1440, Pélix V le invistió de la pdrpon 
con el tímlo de Sta. María lYanHiherím^ cambián- 
dosele más tarde por el de S. Calixto, que osaba, según 
L'Abbé <Hi>t Couc.)j en las sesiones del Concilio de 
Btsilea del aiSo de 1443. Al renunciar el Papa baai- 
liense en el sncesor de Eugenio IV, á 95 de abril de 
1449, el Cardenal segoviano, Bel á so causa, renunció 
también aquel mismo dia las dignidadea y puestos que 
de él obtuvo; y aunque Platina afirme que Nicolás V 
le confirmó en ellos, es lo cierto, que nuestro Josn de 
Gontreras, después de haber cumplido con su con- 
ciencia, y firme en sos convicciones, retirte haaia 
el fin de su vida con el tituló de arxobispo de Ce- 
sárea y el humilde cargo de rector á una pequefia 
iglesia en paraje montafioao y solitario, cuya aHna- 
don con certeaa no ha podido determinarse toda- 
vía. So intimo amigo y oompafterov Eneas Silvio, 
dios que era en la dióceais oesariense; en una copia 
del Praefacio en la versión del Coran qne hiso Joan 
de Segovia, 30 llama á su residencia «prioratus Ey- 
thoois diócasis AsansianansiM ; y el ilustre osnobita. 



BIOGRÁFICO. 321 

en caita dirigida at Cardeaal de Siena, dtada por 
N. Antooip (B. h. v^i como extftcote en la Bibl. vati- 
cana, se fiííma «OMareensis archiepiaoopnB*, 7 pone 
la fecha mEx prioram Ertiion Manxtaneoels dioceeia— 
Maii anno MCDLVÍIIi.^EBtoa úitímoe nombres eon 
indudablemente loeexactoe, y caai ain dada loe mimos 
qoo se escribieron en elprefecio original de la venlon 
citada; mas ¿en qoé paite de Europa se encontraban 
ese priorato y eaa diócesi8?--El recogerse á so aparta- 
do y agreste retiro, no íbé para bascar, como su antigno 
jefe,elocioyeI regalo, súio en la calma y soledad de la 
naturaleza» horas holgadas y higar á propósüo para 
ocuparlas en la meditackm, el estudio y el trabajo, qne , 
emprendido con bríoe joraniles y llsTado con perscfe- 
rancia deandano, terminóántesde raorin la trsdaocion 
latina, comentarios, recitaciones y defeons del Coran, 
obre desempefiada con perfección y á concienda, pnes 
no fiando enteramente de sos propiss toces, hi20 venir 
de España á su priorato loe rnts sabios y oonsamados 
arabistas y doctorea de la ley miislimica, qoe con ea con- 
sejo dieran al libro autoridad irrefutable. El Prefiíeio, 
ó mejor dicho, so copia, en donde se hallan notidaa de 
la última ^poca de la vida de Joan de Segovia, y qoe, 
consultado despacio, qnizá diese cierta raaon del pa- 
raje en que se eecribla, existe en la Bibl. Nadonal, 
Ge 78,fs. io8-i5i. Tampoco se sabe del afio de su 
muerte: el diligente Colmenares no lo sopo averi- 
guar, y el erudito marqués de Mondéjar, que anotó 
de su puño (Bibl. Nadonal, Aa a8) muchos pasajes de 
la Historia de Segwia, no afiade una palabra jue 
esclarezca el ponto.— Enumerando D. Nicolás Antonio 
(B. h. v.) las obras del UoMre segoviano, copia un trazo 
de la Sétima Concilionpm de Agustín Patricio, en 
que éste declara haber extractado lo referente al de 
Basika, ea; lunga ki$toria, contenida en dos códices 
escritos por Juan de Segovia, que se gaaidabitt en 
aquella cindad.toon tanto cnidado como los libros de 



5^2 CATALOGO 

iM SibOat. » Paraoe Mr qae Pttrido no eiefcró; y 
que el ob^ mereda eit gnirda del ooncefo y da* 
dadanoe de Baiilee; por qae fben del ^vlor literario 
qoe le preata la claridad y elegancia de ao «Hilo, el 
qoe le daba la wrdad hiatóríca á loe ojoa de la gente 
ortodoxa, era ocaeionado á criminaleatentadones. Eo 
nneMra BibL Nacional exiate de eia obra ineatimable 
paite de ona copia fidedigna, < aaber: 5 de iaa 19 Co- 
Ueecione» ó libros en qoe el original ae divide (VI, 
XIV, XV, XVI,XVn7XVni),laacnaleallenuidetr«a 
en trea, á modo de certificado, eata nota qoe oopiamoa 
de la oorreapondiemeá laaooloccioneaXIIIfXIV y XV : 
No» C<mgmietSematft9ñeipmhtieae BatUierntitaUet' 
tamwr pratttentiéM» prmmitnmt wolwmen, canti-' 
nens eoUeeeümem dedautm íertíam Hitíorim acto- 
rwn ConeiHí BaaiUtntU d Jákmme de SegoHa 
exaratae d folio i.* ad/oiitim a35, tleciwtam qmar" 
tam d folio s56.* ad foUwm 398 etdecimam qnin- 
Um d folio 3gg,* ad foliwK 566 imclusipe ae ñi 
BibUotkeca 'Re^ii Ckri*tiani*Hmi repouemdmm^ 
de verbo ad verhum ex vetuHo iiunui9cripto códice 
mem^oMOceo infolio^qui innoHro arcUpo auer^ 
paíHr, detcr ipt M M , cum eoque exaetisHma diHg^en^ 
Ha etjídecollatum etei comwomim repeffumfuine. 
hi a^M» .reijidem re ornni cog-mita et explorata, 
hacce d secre ta r i o nostro wu^/orí corrotor ar ijme' 
Hmut. ¡He i^*jwtíj anno 1724.^0. CkriU. Erta 
copia debe aerio á «o vea de la citada por Peret Bayer 
en la nota final del articnlo de Joan de Segovia en la 
B. h. T. de D. N. Antonio. 

Sbvilla (loan de).^BBpafiol, trajanan ó intérprete, 
tafiedor de land y cantor de romancea caatellanoa de 
Jnan Paleólogo n. Se comprende bien d lentido de 
noealfo calificativo trachiman, al ver empleados en ese 
oQdo, deade tan antigno, renegadoa, flgaroa y otra 
gente tmanetca. 

StLBOiA (obispo de).— Conrado VI, Sefior de Oel , 



BIOGRÁFICO. S^li 

Warteftberg f Bemtadr, 3o* obispo de BnriM, electo 
en 1417; hijo de Conrtdo 11 de Silesia Oels y de Be«a 
de Schweidnítz.^Morió el 9 de sgoMo de I447t7 ^ 
enterrado en la catedral de BresloiL 

SfRvifiMTB (En).~BaftokMBé en Sirmr, Mío de Bcr- 
naido Sinreot, teaorero general del rey de Aragón 
D. Alonao V; la galera que mandaba, la armó en cor- 
so á costa soya, y prestó con ella adUlados aerrldoad 
aqoel monarca; murió en Ñapóles. 

Soldán.— Bonbai-Aacnd'-Seif Eddin (L'Art de per. iet 
dat); Tencitei (Funes, Cr, de ia Ord, de S. Juam); 
Melec-Ella (Docange, Fam, d^OMl»>eHN«r); Al-Malek- 
el-adiraf-Barse-Bay (Anotadores de Dfioange, L c). 
Destronó á so antecesor Mahomad-Saleb-Naaei^Eddin 
el 3i de mano de 1433; murió en fonio ó joliode I438 
(moharran del 843 de la Eg.}, (V. Ulius, y Suarb, 
mosen). 

Spalato (obispo de).-'Bartolomé Zabtnila, electo en 
1418 ó 39, y en 1439 ascendido al arzobispado de Flo- 
rencia. Segm Moroni (Diz. erad. sT. ecle.) no era 
francés, sino padoano.— Spalato era entonces sede ar- 
zobispal, mfetaal patriarcado de Venada desde antes 
del a6o de 1430. 

SuARSZ (moeen).— La patria de los tiempoe de Taftnr, 
ocnpadisima en los negocios de so casa, rara ves se 
cuidaba de aquellos de sos hijos, qoe, posponiendo el 
amor que la debían, y ella necesitaba, á laa aficiooea 
de un espíritu d es aeoe eg ado y amigo de aveuiuias, 
alejábanse de su regazo á eztraHas tierras, y arraiga- 
ban allí, como grano llerado por loa vlentoe, para 
crecer y propagarse, quiJí en la ingratitud ó en el 
odio, léfos de la planta-madra; ni reparaba aiqniera 
en sos nombres, qoe soUaa asomar de coando en 
coando, mutilados ó corrompidos, por las pdginas de 
extranjera historia, y en el olvido quedaban para 
siempre, si algon yiajero compatriota no los rastitafa 
á so suelo, caaoalmente, con otras onriosidadea exó- 



5^4 CATALOGO 

tío». (Quién habit de reoooooer en un Siuu, en on 
ibiMry, aatoralM de Catalana, á mosen Galcerao 
Soarea, hijo de Segovia y del linage de loa de Cerne- 
dilla? Debió dejar á Eapafia aiendo todavU adolee- 
eente, y aeaao correr aua primeraa aventnraa en ba 
ooetae de Paleatína ó del ^ipto, porqoe aán era moio 
cuando la jomada de Chierokitía (7 de julio de 1436) 
y JiaWaba ya la lengua airiaca, graciaa á lo cual, podo 
salvar la Tída á Jánui II, y eolrar de eee modo con 
buen piú en el camino de an tortnna. Servia end 
ejército chipriota, á la aaaon del dcaembaroo qntt hi- 
cieron en la iala de Chipre laa tropea dd Soldán 
BorrtMiCV. UKU8),oondecidaa por su general Tangri- 
verdt; aquel «ninMMo monarca trató de reaistir al ene- 
migo, en malhoia» no eepanndoea lugar ventajonoyaino 
aaliéndole al encoeotro pa. loa campea de Domjr; comen- 
zó la batalla el día 6 ó el 7 de jQlio de 1426, Devasdo 
la mejor pane el rey Jántt; pero en lo máa recio de la 
pelea, habiéndoaele rom á ea caballo las cinchas, vino 
á tierra, y los nobles y capitanes chipriolas, creyendo 
que cala para no levaatane, le abandouarott, dando el 
ejemplo á la soldadesca, cuya mayor parte se des- 
bandó cobardemente. Uno de esos personajes que 
siempre encuentran los reyea en apuros ules, el 
dero Tomes Kairo, le cedió el caballejo que montaba; 
retíróae al lugar de Chierokitía, de donde habia salido 
para Domy, y hallándole ociqpado por loe egipcios, ae 
hito fuerte en una monufia cercana de aquel sitio, 
defendido por unos coantos leales, mandados por su 
hermano Enrique, principe de Galilea. Aconsejábale 
éste, con tanta abnegación como piudencia , qoe ae 
posiese en salvo, miéntraa él contenta á toda costa el 
empuje de los Tenoedorcs; pero János, desoyendo el 
consejo y oyendo á sn corazón, le oidenji que trataae 
de recoger y reanimar á loa di^Mrsoa, para co m ba tir 
hasta el últínio trance. Murió el Principe en la deman- 
da s apretaron loa agipcioa el asalto de la montaña; 



BIOGRÁFICO. 525 

iDéle imposible al Rey, yt casi aolo, aottencr aiqoel 
puesto, y tMijándose ti llano, intes qoe pensara en hahr, 
quedó cercado. Sin conocerle, empezaban loa enemi- 
gos á descargar sobre él furiosos golpes, cuando nuestro 
mosen Suarez, que peleaba allí cerca, acudiendo en su 
socorro, cubrióle con su cuerpo gritando en kngna 
siriaca : et el Rey, es el Rey; á cuyas voces, adver- 
tido el lele de la hueste sarracena, hizo seftal con la 
mano y detuviéronse las espadas, que amenazaban la 
▼ida del valiente monarca chipriota. Entonces el didio 
iefe, envainando la suya, llegóse A JAnus, y iom<ndele 
de la mano le dijo: que á Dios habfa placido entre- 
garle en poder del Soldán; que sería llevado á su pre- 
sencia ;y que cobrase ánimo, porque ciertamente espe- 
raba que habfa de tratarle como era debido; y le def 
iurdit ehevalier chasíelan, añade Monstrder, fui 
print avecques le Roy et luy retpeterent la vie 
pource qu*U t'ettoit si vallaimment wutintenu,^ 
Como no podfa por menos, la igualdad de condición 
que establece una mutua desgracia, ayudó grandemente 
al reconocimiemo de la deuda que el Rey con mosen 
Suarez tenía , y desde luego p^irece le dispensó su real 
confianza; la cual, por otra parte, favorecían el inte- 
rés y conveniencia de Tangriverd!, bien hallado con 
haber tañé mano y medisnero entre su persona y la del 
augusto cautivo, un trufaman ó lenguaraz siriaco de 
la valía de nuestro castellano. Y no tardó mosen 
Suarez en demostrar con un nuevo servicio, que no era 
menos apto para el manejo de negocios ó tratos que 
para el de las armas; que una vez en la mar y no muy 
lé)os de las costas de C3iipre, dando caza á la loca 
egitana, y con intento de libertar á Jánus, vieron 
venir las galeras de Rodas unidas é las reales chiprio- 
tas, dond^se hallaba Juan de Imercourt, Bastardo de 
Borgofía, con otros caballeros de su tierra, en número 
y con pufanza bastantes para emprender con éxito un 
combate. Al coal no atreviéndose ni Tngriverdi ni el 



52t> CATALOGO 

almiraj egipcio , oon objeto de eritar el peügro, ooo- 
aigideron de Jánas unas cartas, prohibieado á Iossujob 
que intentaaen aquella batalla por libertarle; caitas 
que moaen Suarez llevó á su destino embarcado en ana 
peqotfia galeota, y qae coa gran trabajo hizo que se 
compliesen; poes el primer impulso, así de los caba- 
Uaros de Rodas como de los borgoiíones, íiié resistíne 
al mandato, al fin obedecido con disgusto. No me 
atrevería á jurar que nuestro segoviano no estuvo algo 
novelesco en la narración de su entrada y aventnns 
en Babilonia: por que si es cierto que por primen 
providencia íe echaron al Rey ww cadena al codlo en 
Chierokitia; y entró en el Cairo caballero en on molo, 
llevando por ddante los otros prí&ioneroa atados de 
dos en dos como bestias, y detras el estandarte de la 
Virgen arrastrando por el suelo; y flié encerrado eo 
estrecha prisión hasta asegurar su rescate; y se le negó 
el vino, que tuvieron que pagarle de su boba los cris- 
tianos residentes en aquella ciudad; es de presumir qae 
■moaen Suarez no lo pasaría mucho mejof; pero, tam- 
poco me atrevería á desmentirle enteramente, por cnan- 
to el mismo que asegura esas cosas, Monstrelet, dice qae 
el rescate de Jánus lo procuró y pagó casi en su mayor 
parte un piadoso (?) genovés, llamado Benedicto Per- 
vessino (Palaviccini?), y está probado con docomenfos 
irreftitables poco más ó menos lo que Suarez le con- 
taba á Tafor sobre ese negocio, en el cual participó lo 
más diflcil y molesto, viniendo desde el Cairo á Chi- 
pre con plenos poderes para vender los Parteas j Per^ 
jdaríot, y la libertad de cuantos esclavos la quisiesen 
comprar. En lo que sí parece no haber duda, es en que , 
libre Jánns y en su trono, le premió largamente; si 
bien Dncange, Jauna, Esteban de LusiSan y demm his- 
toriadores del reino de Chipre le llaman condestable y 
senescal, no almirante, y omiten su matrimonio con 
la bastarda real. Muerto Jánus n, continuó en el fiívor 
de su hijo Jánus ÜI, y cuando este contrajo matrimoDío 



BIOGRÁFICO. 527 

coa Elena Paleólogo, declaróse partidario de la reina, 
no obstante sn carácter reToltoso, altanero y violento, 
las creencias cismáticas con que Tino á perturbar I 
estado, y sus debilidades criminosas por Thomás, el 
hijo de su nodriza, que puso en la privanza de sn ma- 
rido. — La toma ó compra á traición del sastillo del 
Curco por el Beig de la Caramia (V. Caraman, el 
Gran), dio lugar á otro viaje de moeen Snarez al Cai- 
ro, llevando la embajada de Jánns m al Soldán Jac- 
^ mack-Melec-Daer (ó Abusaid-Jacmac), en solicitud de 

I sn justicia contra Kii^raim, por aquel atentado. Tuvo 

I esta misión un dzito infeliz, pero en último término 

I fué preciso qoe el rey de Chipre se concertase de 

algmi modo con el Soldán , y como el Condestable 
permaneció cerca de Jacmack durante todo el curso de 
lasn^ociaciones, sino las dio venturoso comienzo, las 
acabólo menos mal posible el año de 1449 con un tra- 
tado de avenencia entre ambos soberanos.— Los su- 
cesos político-domésticos de la corte chipriota desde 
el casamiento de Jánus hasta su muerte forman una 
maraña de escándalos y maldades, en que se enredan 
la Reina y su íavorito Thomás , su hija Carlota, el 
Principe portugés so yerno, el bastardo Jaoobo y la 
madre del bastardo, Marta de Patrás, alias Coamiomii- 
tííena, porqueta irascible y soberbia consorte de Jánus 
le aiTsncó la nviz de un bocado: Thomás odiaba 
á Carlota, y con anuencia de Elena envenenaba al 
portngoés; Carlota uníase al bastardo, hecho á la 
fiíerza arzobispo de Nicosia, y el arzobispo des- 
pués de asesinar á Thomás, se enemistaba con ella< 
y le disputaba el trono, ftivorecido por los CabaUe- 
ros de Rodas y el Soldán de Egipto. Cuál andaría 
mosen Snarez de unos para otros en aquel torbellino 
de intrigas, se debe suponer, considerando, quede 
partidario de la reina Elena pasó á enemigo da la 
reina Carlota, heredera de János. Á la muerte de 
este pobre monarca (1458) y en la proclamación 



5^8 CATÁLOGO 

de n ánioa .hifa legitima, como condeMble j 
nescal del reioo, Soarez, tenia qoe compltrcoo la 
remooia de quitarle el anillo real «1 difiínto loberaDo 
y ponérsele al que le aacedia en pretenda de toda 
la corte; Carlota recibid la insignia, pero con tanta 
frialdad y tales maestras de dligosco, qne significaroa 
claramente el deseo el ver al castellano apartado de 
so servicio. Ignoro si tomó á la gracia de la Reina; 
sólo sé que durante el reinado siguiente, ó sea el de 
Jacobo II, el bastardo, mosen Galoeran Suarez figura 
todavia con el cargo de condestable, y qne entes de 
fallecer ese monarca <6 de jollo de UyS), muere él y 
hereda su puesto el siciliano Riso di Marino.— La 
corte de Chipre era en aquellos tiempos muy del gasto 
de los aventureros espafioles. Alli estaban también, ea- 
tablecidos y casados con nobles damas del pais, Pedro 
de Ávila, Onofre de Requesens, Juan Pérez Fsbrído 
y otros, cayos descendientes, en dos y más generado- 
Bes, gozaron de los primeros cargos del reino. 



Tampas (conde de>.^Jaan de Borgíofia, conde y primer 
duque de Nevera, conde d^ampes, de Eki, etc.; hijo 
segundo de Felipe y de Bone d'Artois. Nadó hacia 
los afios de 1415; murió á a5 de setiembre de 1491. 
Fnt creado caballero del Toisón de Oro en la fiesta y 
capitulo de la Haya de is de marzo de 1456, y aco- 
sado de sortilegio, se le expulsó de la Orden, por sen» 
tencia dada en el capitulo de BráfaS de 1 5 de mayo 
dei46ii- 

TAiit7ikBBQUB..^Tamnrlan, Temerían y Tamborlan; 
propiamente Timm^eg (de Timur, hierro, y beg, be\' 
ó bieig, Sef&or ó aoberaoo) ó Timur-leng, Timar el 
c(^, ó tullido, por estarlo d^ los dedos meñique y anu- 
lar de la diestra y del muslo derecho; hijo de Tkrs- 
gsi, jeft de la horda de loa Bertas, y deaceBdieBtc 



BIOGRÁFICO. 529 

por linca feneniíM de Gengi»>Kaii ; nacido el 9 de 
abril de 1 336 en Sebz, arrabal de Keach al S. O. de 
Samarcanda; muerto en la noche de 1 8 de febrero de 
1405 en Otrar, sobre el rio Sihnn. La vida y haxañas, 
ha tiempo vnlgarizadaa, de eele genio de la devnita- 
Clon y de la guerra, conquistador 7 verdugo del Asia, 
fiíimos loa primeros en conocerlas 7 darlas á conocer 
ciertamente en Europa, gracias á un felicisimo acuer- 
do de aquel pobre y generoso monarca, ca7as dolen- 
cias simbolizaron las de su reino, durante los pocos 
años que llevó la corona. Las dos embajadas sucesivas 
de D. Enrique III de Castilla al que ftié paaagera es- 
peranza de la cristiandad, amenazada por Bayaceto en 
Oriente, no parecen episodios de tan triste reinado, ni 
por las gratas memorias que despiertan, ni por el 
fruto peregrino que dieron* Envió con la primera i 
PaTO Gómez de Soto (ó SoComa7or) 7 i Hernán Sán- 
chez de Palazuelos (ó Palensnclos), nobles de so real 
casa, á tiempo de que pudiesen JesimptBsr su encargo, 
presenciando el choqoc decisivo de las hordas de Tí- 
mnr con el ejército del TUrco, que venia p repar i ndose 
desde If primavera de 140a ; pues su intento era sa- 
ber á ciencia cierta las fuerzaa 7 poderío de entram- 
boa, ofípecerles so amistad, 7 estrecharte con aqoel que 
venciera. Asistieron, en efecto, los embajadorea en 
la batalla que tuvo kigar el 18 de junio junto á 
la ciudad de Anguri ( Ancira , Angora ó E^igur, en 
Galacia), vendó Timur, felicitáronle los castellanos, 
y el bárbaro y poderoso escita, reconocido á la oorteala 
del rey D. Enrique, devolvióscla magníficamente con 
Mahomed-Alcagf, encargado de presentarle riquísimas 
joyas, entre las cuales dos de inestimable precio, en 
las gentiles doncellas D.' Maria y D.* Angelina, nietas 
del rey de Hnngria, esclavaa de Bayaceto y cautivadas 
por Tinmr en Angnrí; hermanas por sn cuna y so dea- 
tino, pero no en el suceso qne obtuvo la novedad de 
su hermosura en Castillla. Qne D. Angelina paaó de 

34 



530 CATALOGO 

manofi del emisarío tártaro en los amantes braios de 
su esposo el regidor Gontreras, sin otro riesgo que la 
noble protección de un soberano enfermo, y km 
honestos requiebros del trovador micer Francisco Im- 
perial; y O.* María, ó por que fiíese más blanda ó 
roeior requerida, camino de las playas andaluzas á la 
corte, perdió lo imposible de recobrar cabe la inaote 
de Jódar, cuyos frescos romores sonaron desde entóa- 
ees unidos á los ecos de esta copla : 

£"«1 la fontana de Xódar 
vi á la niña de ojot bellos 
¿finqué ferido dellos 
sin tener de vida un ora ; 

ecos por extremo discretas, pues oyeron y callan que 
el ferido Payo Gómez, antes de fenecer su corta yida, 
tuvo tiempo de ferir á su vez dulcemente en la honra 
á D." María. Y dicen que el Rey quiso prender al osado 
decentador de su presente, y que el deoentador se 
huyó á Galicia, y de allí á Francia, hasta que, viodo y 
absuelto , por orden del príncipe D. Juan , compuso el 
desaguisado apretando en la iglesia los lazos amonaos 
que de mala manera afiudó en la fomtcMa de X6- 
¿ir.--Propio de la grandeza— de ánimo, por k> mi- 
nos— de O. Enrique el Doliente era el corresponder á 
las magnificas finezas ^Timnr; y, en efecto, tomóle á 
enviar su segunda y más solemne em^fada con 
Fr. Alonso Paez de Santa María , maestro de Teolo- 
gía, el caballero madrileño Ruy González de Oavijo, 
sn Camarero, y Gómez de Salazar, au Guarda, que, pro- 
vista de sus cartas y de preciosos regalos, y aoompafiada 
de Mahomet^Alcagí, dejaba el Puerto de Santa María 
á 22 de mayo de i4o3, navegaba á Constantinopla, de 
aquí hasu Trébisonda, atravesaba este imperio por el 
N. dé Armenia, y el de Persla por Tánris y S. del 
Mar Caspio ó Colzmn, perdía á Gómez de Saiazar en 
Nixaor de la Media (Nidiaour) el a6 de Julio de 1404, 



BIOGRÁFICO. 531 

llegaba á Samarcanda en la Bnkaria (S. del Ttarqoe»- 
nn, 65* Ig. or. m. P., 40 It. N.) et 8 de setiembre, 
emprendía aa regreeo á 2 1 de noriembre de eae mismo 
afio, casi por el mismo camino, y estaba de vuelta en 
AlcaU de Henares, residencia de D. Enriqne, el 4 de 
mareo de 1406, habiendo realizado ano de los viajes 
más extraordinarios de qoe hay memoria, atendido el 
tiempo en que se hizo. ~ La expedición de Payo 
Gómez y Hernán Sánchez, ó no tuvo cronista, ó si le 
tnvo, su crónica no parece; pero en esta de Fr. Alonso 
y de Clavifo, formando parte del séquito de los emba- 
jadores, iba por fortuna un sufeto, cuyo nombre se 
ignora, observador sagaz y narrador excelente y verí- 
dico, «qnejpor »er la dicha embazada muy árdoa y á 
taefies tierras é necesario é complidero deponer tn 
escriplD todoa los logares é tierras por do los dichos 
embaxadores fberen, é cosas que les ende acaescieren, 
porque no cayan en olvido y mejor y más complida- 

mente'se puedan contar y saber por ende eo- 

men^ó á escrebir desde el día en que los embaxado- 
res llegaron al Puerto de Santa Marfa para entrar 

en una carraca en qae habian de yr^, y acabó su diario 
en Alcalá, y con él ona relación digna del viaje, y el 
libro de más interés y amenidad en su clase que pare- 
ció en el siglo xv; compensando sobradamente él 
estéril y desgraciado suceso de la misión diplomática, 
con las muchas é ignoradas maravilfais que relata, y las 
noticias fidedignas de todo género en él contenidas 
acerca del famoso Tullido, de su familia y de sns 
gentes. Á pesar del mérito y originalidad indisputables 
de la obra, 140 afios transcurrieron desde que pudo 
imprimirse hasta que se imprimió (i582), gracias al 
celo diligente de D. Gonzalo Argote de Molina; pero 
llena de errores, con el encabezamiento engañoso de: 
Vida y hazañas del Gran Tamorlan^ con la det- 
eripcion de lar tierras de tu Imperio y Señorío, 
escripia por Ruy Gon^alej de Clauijo, Camarero 



,532 CATALOGO 

áel wagr AStoy Pódero$o Seikor Don Bmriqme Ter^ 
cero de esie nombre. Rey de Cúttília y de Leotí, 
CPU im Üinerario de lo gmcedidQ en la Emkt^xada 
que por el dicho Señor Rey kixo Al dicho Prhte^ 
llamado por otro nomhre el TAMVRBEC. Aho del 
Nútcimiento de Mil é quatrodenios y tret; y man- 
que precedido de on buen «Diácono pera mejor inteli- 
gencift del Ubio» y doe « Vidae» de Tmuir-leig, qbb de 
Pero Mezft y otra de Paulo Jorio, tradadda por el 
Ldo. Ga^Nur de Baeía, el todo befo ana portada, her- 
mana del encabexaiDiento, y con un ooldfoo qoe parece 
de otro libro. Loa deecoidoe y libertades que en so 
edición ee permite el erudito andahic, son todos dis- 
CQlpables, y han sido de poca coasecoeada, excepto 
ana de loa Altilmai: soponer i ClaTÍfo aoior de los 
taríos tratidoa qoe resa el encabenmieato, y qoe en 
samase reducen á un Diario de Tiaje; por que la tal 
soposicion, por más que á la simple lectura de las 
primeras págiass se desvanezca, no es meaos dcito 
qoe hoy todavía la consienten los críticos de nuestra 
literatura. 'Y, ain embargo, Ruy Gonialez, léíoe de 
referir por so cuenta, ó por la de él y sus compa&eros 
de embajada las cosas que ve ó en que interviene,— 
lo cnal no comprendo por qué no había de hacerlo, 
caando tanto le honraba mostrarse á las daros cro- 
nista de su propia empresa,— deja que otro las coente, 
y bable unes veces de todos los embajadores, y varias 
de él en particular, en tercera persona.— Dice Argote 
en so citado Discurso, que Clavljo «escribió el libro de 
su propria maao»; pero tambiea hace otras aSrma- 
maciones que ao soa exactas, v. g., qoe este caballero 
madrilefio ao dejó heredero de so casa, por coya 
raion los frailes de S. Francisco el Grande se atre- 
vieron á quitar so sepulcro de la capilla mayor, qae 
habfa reedificado costosisimamente; siendo asi qoe 
Suy González tnvo herederos, como lo prueba este 
pasaje de loe Bat. y Qoinq. de G. F. de Oviedo (Bibl. 



BIOGRÁFICO. 533. 

Nacioiul,Y— so3, 1.* pte., f.*7a; idk. origiMl): «Ptro 
00 dejaré de decir lo qoe acaesció en aquella villa 
(Madrid) el afto de i5i8 porqoe toca al ClaTi}o y so 
memoria. Hallóae na teetamento iigmido de eacribano, 
que quien quiera qoe ftié lo llevó á caaa de m cape- 
dero para que hecho pedaios deade alif (con blancaa 
de azafrán ó pimienta) andovieae acordando á loa 
vecinoe el recabdo que deben tener en ana haeiendaa é 
como proveen ana mandas plaa 4 legados, pero pro- 
veyólo Dios de mafia qne no IkltA quien avisaae á los 
6rayles{de S. Francisco el Grande] de aquella sacrip- 
tan é antea qne el eapedero comenfaae i la romper 
sacáronsela de las manos entera é aln le ftJtar letra, él 
holgóaede ladar,é desposs qoe los frayles la toTieron, 
tampoco teltú quien por Indnairin ae la aacase á ellos, 
é agora qoe estamoa carea del aRo de i555 aikM eati 
en mi poder originalmente en eata fortaleza de la 
f ibdad é puerto de Sto. Domingo de la Eipafiola del 
mar Occeana— Esta testamento ea de Pedro Qavijo, 
hi)o de Ruy González de daTijo, por el qual pareare 
qne dio su poder «I Doctor Pr. Franciaeo Perdigón, 
gnardian del dicho moneaterio é á Joan Nufiez, Arci- 
prests de Madrid, para que hideaen teatameato por 
el P.* Qafljo é ftNsen sus alhacena, loa qualea testa- 
mentarioa compúteos por el Rey D. lohn. s.* de tal 
nombre é por el Anobispo de Toledo, ordenaron é 
teataron é mandaron ^co mili mrSb de furo, de diez 
mili qne dicho P.* davifo tenia aituadoa en Madrid, 
al dicho moneaterio é eonvento con toda fai parte que 
tenía el diftanto en los molhios de Mufioza del rio de 
Xarama, con tanto que peipetnamenteen el dicho mo- 
neaterio se dixese cada día una mlaa por laa énimni 
del dicho Rny Gon^lez de Oavifo é Mayor Áriaa su 
ranfer, padres del dicho Pedro Clavifo é por au ánfana 
édeon so hermano, é que ae dizeaen dertoa responaoa 
é aniversarios é que densa dcaao ae dizeaen tres misaa 
cada semana, Iteca, miéroolet é viernes, 000 vigilia 



534 CATALOGO 

é letmlM por las dichas ániaias, con tal adítaraeiiiD 
que los frayks non podían Tender ni enajenar el 
dicho )aro ni molino. É mandaron ao la misma dan- 
aula inalienable una yanta de tierraa á la igiesia de 
S. Andrés por qoe cada semana, lunes, miérooles é 
viernes loa cUrígoa della en esoa trea dias dmaen 
tres misaa por el ánima de Rny Goofález Clayi|o qoe 
está alU enterrado, el qoal eade creer qoe fuá abada de 
los susodichos.» — Llaguno y Amfrola pabtioó aegonda 
edición, sin enmiendas ni notas, dd trabajo de Argote; 
sobre la cual no sé cómo Pérez Bayer pudo decir en 
sus anotaciones á N. Antonio (E. h. ▼.) qoe estaba 
hecha por el códice Alto, qoe existe en la &U>1. Nacio- 
nal (antea Real), coando este difiere bastante dd que 
sirrió á Gonzalo Argote, y aquella es reprodocciofi á 
la letra dd texto dado á luz por d sabio genealogista 
cordobés. La edición de Llaguno, sin embargo, es 
muy recomendable por ballaise ilustrada al final con 
unas «Noticias del Gran Tamnrlan, aacadas dd 
libro V de loa Comentarios mss. de D* García de 
Silva, de la embajada que de parte del rey de España, 
Felipe in, hiao al rey Xaabaa [Scha-Abbas) de 
Persia, afio de M.DCXVin>: noticias sumamente 
importante», supuesto que proceden de historia- 
dores persianos y flieron quizá las primeías que 
deshicieron con alguna autoridad en Europa las fí- 
bulas de Pero Mexfa (Sylva de varía lección) y de 
Paido Jovio.— D códice á que ahi^e Pérez Bayer, y que 
consta en el índice como de" Rodrigo González de 
davijo, lleva la signatura Bb*7s, es en f.* menor, de 
CIj fol.,ádos columnaa y de letra coetánea, le fdta la 
últúna página , tiene en una de las guardas este tí- 
tulo, «libro de tamurberque», y puede servir de baaeála 
publicación que debería hacerse del Diario de la segunda 
embajada de O. Enrique III áTimur-leng, cotejándole 
con d texto de Argote y si era posible con la copia 
contemporánea completa, en vitela^existente en dlfo- 



BIOGRÁFICO. <335 

seo Británico, y que conoce D^ Pascual de Gayango*. 

Thenorxo (Diego).— V.'p. 72, r. 5. 

ToB QUEMADA (frey Juan de).->Hi|o de Alvar Fernán - 
des de Torqoemada, regidor de Valladolid; nació en 
esta ciudad el afio de i388 y de cristianos nobles y 
añejos; no en Burgos y de linaje de judíos, como quiere 
Pulgar (O. Tar.). En i4o3 tomó el hábito de Sto. Do- 
mingo, y en 1 41 7 acompafió al Doctor Luis de Valla- 
dolid en el concilio de Constanza, de donde pasó en 
1424 á París á estudiar letras y teología , que profesó 
alli algún tiempo, después de graduado en ellas. Los 
dominicos de S. Pablo de Valladolid, y luego los de 
'S. Pe(kno Mártir de Toledo le eligieron prior; y Eu- 
genio rV, noticioso de la fiíma de su virmd y de su 
ciencia, en X431 le nombró Maestro del Sacro Palacio 
apostólico, y le enWó al Concilio de Basilea; en cuya 
Congregación combatió sin descanso las doctrinas 
reformistas deWiclef y de Joan Huss, defendió cons- 
tantemente los intereses del Papa roqoano y sosmvo 
comoartlculodefé la Inmaculada Concepción de María 
Santisima. De Basilea trasladóse con el Cardenal de 
Sta. Cruz al Concilio de Ferrara y Florencia, y en este 
Sinodo luchó Tictoríosamente con Marcos, patriarca de 
Efeao, debiéndose á nuestro teólogo en mucha parte que 
se realizase la unión greco-latina, cuyo decreto fué uno 
de los encargados de redactar. En unión del arzo- 
bispo de Spalato, Bartolomé Zabarella, y otros, fué de 
Nuncio á Francia, para tratar Ui paz de Carlos Vil con 
el rey de Inglaterra, y encontrándose en el Anjou, 
recibió el nombramiento de cardenal de S. Sixto, á 
cuya dignidad le habla elevado Eugenio IV en x8 de 
dicJenpbre de 1439. Estuvo en el congreso de Bour- 
ges(i440>, sosteniendo los derechos de la Santa Sede, 
y trabajando con éxito para apartar á Carlos VII del 
Concilio de Basilea; de vueltade su comisión el Papa le 
honró con el tlmlo de Defensor de la fe. Calixto III le 
hizo obispo de Palestrina en 1455, y abad comendador 



53^ CATALOGO 

deSobiaco, y Pió O, en 1465, le trasladó al 
ptdo de Sabina. Este Pontífice le eligió también 
obispo de Leoo, y en 1460 de Mondofiedo y Orense; 
pero Enrique IV de Castilla te opa» reaochameate á 
que tomase posesión de ninguno de ellos. Murió en 
Roma el 26 de setiembre de 1468, á la edad de So 
años, y se le dio sepoltora en la iglesia de Sta. María 
topra Minerva. Compuso muchas obras, cuyo catá- 
logo y descripción pueden leeneen losSmijpIDref ord. 
Predic, de Quetif y Ecbard, y en la B0L de D. Ni- 
colás Antonio. Su vida, escrita por Frandaoo Svenio, 
sedió á Iqz en Colonia y en Anveres d año de 1607.— 
Fué el cardenal de S. Sixto «alto de cuerpo, ddgado 
é de venerable gesto é presencia..;... apartado, ealo- 
dioso, manso é. caritativo»; su palabra, oomoan ptams, 
severa, enérgica y doctísima; pero árida, desnuda é 
indigesta; la austeríd«i é intolerancia de sus ideas, 
sostenidns por una fe inquebrantable y profunda, tem- 
plábanse con la humildad de su porte y ooemmbres, y 
con la caridad que ardia en su pecho: jamás abandonó 
el hábito de su santo patrono, y sus rentas las desti- 
naba por entero á obras piadosas y si socorro de los 
necesitados. Engrandeció y embelleció la igleais donde 
está sepultado, y ba|o la advocación de k ÁmmeiáUa 
fundó una cofradía de soo caballeros romanos, que eo 
1465 se reformaba con más provecho del pnHiaso, 
dedicándose á recoger limosnas para dotes da don- 
cellas pobres. 
Tramulla (Sefkir de la).— Juan de U TremoOlc, 
Sefk>r de Jonvelle, primo de Felipe el Bueno de Bor- 
gofia y su Mayordomo mayor y primer Chambelán, 
y uno de los 24 pri meros que recibieron la orden del 
Toisón de Oro; hi{o tercero de Guido VI, Scf&or de 
la Tremoílle, y de Maria de Solly y de Croan. Casó 
en 17 de julio de I4j3, y murió sin aucesioo el día 7 
de nwyo de 1449.— No es cierto que fuese exonerado 
de aquella Orden; sólo htfbo dé mireoer una fneitt re- 



BIOGRÁFICO. 537 

primenda át Felipe el Baeno enel capftalo de Dijoodc 
noviembre de i433,por haber procedido traidoremen- 
te contra el Canciller de Borgofta , Nicolás Raulin.— 
Tafor le equivoca qoiiás con el Sire de Montaigu, 
huido en la batalla de Anthon antes de combatir, de- 
puesto de su dignidad de caballero del Toiaon por esc 
acto de cobardía, y que fiíé á ocultar ó porgar su des- 
honra y 8U vergflenza en Palestina, donde mnríó. 

Trapisonda (el emperador de , p. iSg , r. 9 ; p. 171 , 
r. 3). ~ Alejandro, Scander ó Skenden en turco, hijo 
segundo del emperador Alexis ó Alejo IV, que le insti- 
tuyó heredero de sus estados, para castigar la tentativa 
de doble parricidio de su primogénito Calo-Juan. Sin 
embargo, no llegó á ocupar el trono; las intrigas y 
recuTMs qne poso en juego contra lo hermano, entre 
ellos el casamiento con la hija de Francisco II Gatti- 
luzío, SelSor de Lésboa, á íin de hacerse con un rico y 
poderoso aliado, de nada le sirvieron; Cak>->Juan se 
'inanlavo en su imperio hasta morir, y después s6 le 
nnrpó al hijo de éste su hermano menor David, con- 
servándole hasta qne los turcos' lo conquistaron el afio 
de 1463. Alejandro , según Lnónioo Chalchondylas, 
acabó sos días en la ciudad de Trebisonda, y alli en- 
contró á su viuds Mahomet II, que, prendado de su 
notable bailesa, la condiqo ásu Harem y la hixo madre 
de un hijo, por quien mostró grandísimas preferencias. 

TRAFisuNDA(el emperador de, p. 170, r. 18;— «ate em- 
perador, p. i58,r. 34;— este (emperador) qne agora es, 
p. 159, r. I y 9). -i-Calo-Juan (Buen-Juan ó Hermoao- 
Juan) IV, hijo primogénito de Alejo IV y de una Gan- 
lacnseno. Parece ser que esta selSon éuidmpo envuelta 
en áeehomtelo modo con el Protovestsario ó Teiorero 
de palacio, y que indignado su hijo de semefante oon- 
ducu, trató de remediarla ;aseslkiando al adóltero y 
encerrando, no sólo á la adúltera, sino también al 
cooMtttidoesposoi,en uncalaboxOfdondeambosdébiaft 
perecer. Pero el pneblo, sabedor de «qnalla fmticia 



53B CATÁLOGO 

sospechosa, arrojó del imperio a] heredero de las 
victimas y poso en libertad al Emperador, el cual, por 
primera proyidencia , desheredó al parricida, y luego 
instituyó por sucesor en la corona de Trapisonda á sa 
segundogénito Skender. Calo-Juan fué i buscar un re- 
fugio en la Cólquide ó Iberia, contrajo allí matrínnooio 
con una hermana de Alejandro, rey de ese pais, dióle 
su cuñado algunas tropas, ayudáronle los genovcses, 
volvió sobre Trebisonda, hizose duefio de la ciudad, 
matól su padre, yátspom de enterrarle con toda pom- 
pa en la iglesia metropolitana, se sentó en el trono; 
que sin embargo, podo conservar i duras penas por 
medio de una pa¿ vergonzosa con el sultán Amúrates, 
y tributándole en o rmemente. Falleció el afio de 1458. 
Tuvo de la princesa ibera á Alexis y dos ó tres 
hijas, una de las cuales, Despinácaton , casó con 
Ussuro-Cassan ó Assan-Bey, rey de Persia.— Ale- 
xis V, que contaba 4 afios de edad i la muerte de sn 
padre, ftaé destronado por su tío David, el menor de 
los hijos 4e Alexis IV, y pereció hada los años de 
1470, por orden de Mahomet n, que le habfa hecho 
cautivo con toda safnnilia en la toma de TVebisonda, 
afiodei46i. 

Turco (el, p. 43, r. 4; p. 64, r. 27; p. i5a, 157, 1&4. y 
i89).^Am4rates ó Amuratii n, el Morato de noeatras 
crónicas. Nació hacia los años de 1404; fué procla- 
mado á los 18 de su edad, 48 dias despnes de la 
muerte de su padre Mahomet I, el afio de 1421 (otros 
dicen I433); Mleció á 9 de febrero de 1451.— Guando 
Taftar le vio pasar bajo los muros de Gonstantinopla, 
se dirigía á Scmendria, con objeto de reducir á su 
suegro el Kral de Servia; suceso que Docas (Hist 
Bizant.) coloca en el otoño de i438, y que eviden- 
temente tuvo lugar antes del mes de abril de ese 
mismo año. 

Turco (el, p.179).— -Bayaceto ó Bayacid I, llamado 
Ilderim (Hildrin ó Hildmn de nuestras historias), el 



BIOGRÁFICO. 539 

Rayo; sucedió inmedtaUmeote á su padre, moerto en 
agosto ó setiembre de i38i ó 1389. Puso sitio á 
Gonstantinopla hicia los años de 1400, y tnvo qae 
levantarle por acudir al encuentro de Tímur^leng, que 
le venció en Angora y le hizo prisionero. Murió el 9 
de marzo de 1403. Defó tres hijos, que imperaron so- 
cesivamente: Solimán I, Musa Chelebi y Mahomet I, 
padre de Amurates II. 

Turco (el, padre deste, p. 188, r. 7).— Mahomet I, 
hijo tercero de Bayaceto I, proclamado Sultán en 141 3, 
á la edad de 39 afios. Murió en 143 1. — El asedio del 
Monte-Santo, ó monte Athos (Angjos-Oros) debió ser 
por los afiosde 141 9, cuando este Principe hacía guerra 
en territorio de Tesalónlca al impostor Mustafil- 
Nabedid (el Perdido) que se llamaba hertaano suyo é 
hijo de Bayaceto I. 

TusoL.— V. Ungría. 

u 

Una de las Sebillab.— La de Camas, que profetizó 
por casualidad , pero bastante bien, algunos pasajes 
del Nuevo Testamento, tales como el bautizo de Jésos 
en el Jordán, su resurrecion, el fin del mundo, etc., etc. 

TJn Bastardo (p. 335, r. 14).— Lioaello d'Este, el 
mayor de los hijos de Nicolás III, marqués de Ferrara, 
habido en Stella dell'Assassino, ó Tolomei de Siena. 
Su padre, que no confiaba en obtener del Cielo otra 
clase de descendencia, le hizo legitimar por el papa 
Martin V el afio de 1419; y casándole en enero de 
1435 con Margarita Gonzaga, hija de Juan Francisco, 
Señor de Mántoa, le instituyó heredero del marque- 
sado. Era digno el bastardo por su carácter y por su 
educación de aquel brillante porvenir: no tenia igual, 
dice Muratori, en lo piadoso y en lo equitativo y afa- 
ble para con sus vasallos; en armas fué discípoto 
aventajado de Braccio de Montone; las artes tienen 



540 ' CATALOGO 

qoe agradpoerk U fimdacioa áfi la célebre g/útrU Es- 
teoíe y de aiu gna capillt de músicos franceses, qne 
instaló en sa propio palacio; las letras le debieron 
generoso amparo y la honra de que él mismo las cul- 
tivase, poes compuso las dos oraciones latinas qoe 
dirigió á Eugenio IV, cuando vino al Concillo de 
Ferrara, y le valieron, no aolamcnle las alihanim de 
los criticos contemporáneos, pero también nn som- 
brero recamado de pedreria, que el Papa la regaló, en 
se6al de lo mny gratas qoe le foenMi Sucedió LioBello 
á sn padre en 1441 sin inconveniente alguno sAio, 
no obstante los derechos de Hércules y Segiammdo, 
hijos, que á pesar de no esperarlo, mvo Nioolis en 
su tercera mi^er Risarda de Saluno, y que no le 
hicieron arrepentirse de la preferencia otoiígada á su 
bastardo prUnogénlto; intes procuró que EngcnJb IV 
confirmase la merced de Martin, liurló á i.* de 00- 
mbre de 1449, dejando un htfo llamado Nicolás, y de 
madre desconocida el bastardo Francisco; niagnno de 
ellos le sncedió. 
Um fi/o suyo del Masques (p. 934, r. iS).— Ugo 
d-Este, Ufo bastardo de Nicolás UI y de Sidla de To- 
lomeL Era un gentil mancebo , tan amable como el 
dulce pecado qoe originó m vida, y á quien sn ma> 
draaCra Parisina, trataba sin embaiigo con IHaldad y 
despego, £1 Marqués, qoe adoraba en au hijo y vela 
con proAmdo disgusto la conducta de sn joven 
sa , deseando que la extnfia aversión se trocase 
aiecto cariftoao, disposo qoe el mancebo y sn 
miga hiciesen juntos un viaje, del cual se praasetía los 
mejores rs8Bltadoa.«-EI háMI co m ponedo r de diai- 
dencías pcUtia», el redomado libertino no adivinó 
en aquella antipatia la sombra proyectada en el ahna 
por la pasión que se acerca, como nube preftada de 
rayoe, oacoreciendo el cielo, antea de iluminarle 
con siniestros fiílgores.— Amáíraose da vvas, y bien 
pronto loi delató an BilMio amor. Pero el torpe 



BIOGRÁFICO. 54 L 

same del inceilD, herido en la soberbia ó en la rabia, 
que en el honor era impoeibleí no encarga) su ren- 
f anza a) coraion donde aquellas henrian, la encardó 
• á la fnstícia, que siempre ftié para €i Tana palabra. La 
ley condenaba á loa amantes i expiar con la maerte 
SQ discBlpable yerro. Ni lágrimas de amigos ni megos 
de principes lograron amanear el desosado rigor, de 
qoien había engendrado á ona de las victimas, por 
medio semejante al qoe ahora consideraba como mor- 
tal ofensa. La noche del 21 de mayo de 1435, ligo 
pereció en las prisiones del castillo de Ferrara, qoe 
son aquellas qoe adn se Ten bajo la estancia llamada 
de la Aurora, al principio de la Giovecca ; Parisina, 
qoe en brere le siguió, al saberlo de sos ferdugos 
cuando la llevaban al suplicio, dijo: adetso ne io 
vorreijHu vii^ere. El Itfarqúés veló toda esa noche, 
agitado, sombrío, y paseando su palacio como una 
fiera; en uno de esos paseos, encontrándose con el 
capitán del castillo, le preguntó si Ugo ere ya muerto, 
y habiéndole respondido que si, presa de un arrebato 
de locura desesperada y furiosa, exclamó: «haz que yo 
muera también, poesto que tengo la colpa de haber 
precipitado la muerte de mi hifo». El resto de la noche 
lo pasó royendo un bastoncillo que tenia entre las 
manos, y llamando á so querido Ugo entre suspiros y 

lágrimas y nada más. Cafanósele la ftaría; para jos- 

tiflcarse, notiflcó k tragedia en una circular á las 
cortes de Italia; despuea la olvidó en los brazos de sos 
doce mancebas; y por fin, hizo su tercera esposa á la 
linda Ricarda de Salozso. 
UngrÍa.— V. p. 277, r. II. 

Ungkía (fija del rey de, p. I47, r. 22).— Debo rectificar 
aqo! un gnvfsfmo error, cometido en el articolo Em- 
PBSADOK (el, de Onstantinopla, p. 146, r. 11, 14 y 
1 9); error qoe es también de nuestro viajero. Teodoro 
Lascaría (p, 426, r. 11 y 12) no estuvo casado con 
hija alguna del rey de Hungría, sino que el rey de 



54^ CATALOGO 

Uaagrüi, Beta IV, llevó en matrimonio á Mirít, liiía 
dtTeodoro Laicaris y de sn primera eepoaa, Ana, bi|a 
át Alexis el Ángel; sus otras dos majeres ftieron Fili- 
pina, hija de Ropin, príncipe de Armenia y Mirfa, 
lúftL de Pedro de Gourtenay, emperador latíno de 
Gonstantinopla. Pero de ntngnna logró snceaioB mas- 
culina, snceditfndole el marido de sn primogénita 
Elena, Juan Docas Vatacio. 

Ungría (rey de, p. 283, r. 20).— Ladíalao VI, hijo de 
Aberto II, emperador de Alemania y de Isabel; lla- 
mado el Postumo por haber nacido despoes del fUle- 
cimiento de su padre, el aa de febrero de 1440. Coro- 
nado rey Je Hungría por su madre i loa cuatro meses 
de edad, no ñ¡é reconocido hasta el año de 1444, á la 
muerte de Ladislao V el de Wama, ni tomó poaesioo 
de su trono hasu el de I453. Sólo reinó cnatro alca, 
muriendo en el de 1457; pero fiíé lo bastante para 
dejar inolvidable memoria de pérfido, ingrato y aan- 
giünarío.--La brevedad de este retaukío es un dato qoe 
reduce á tras años (1454-1457) la época en qat Ta- 
for terminaba su relación de viaje, poea al nombrar 
al rey D. Joan II de Castilla dice «que santa gloria 
aya», y de Ladislao e) Péstumo «el qoal agora ea rey 
de Ungria,» y D. Joan murió á mediados de 1454. 

Urgbl (fija del coadede).— D.Jaime, último conde aob*- 
rano de Urgell, que despoes de aoaftoe depríBionmurió 
asesinado por los infantes hijos de D. Femando d de 
Antequera, D. Joan, D. Enrique y D. Pedro, el i.* de 
junio de 1435, tuvo de sn mujer D.* Isabel, hija de 
D. Pedro IV de Aragón, tres hijas: D.* Isabel, que 
casó el año de 1438 con D. Pedro de Portugal, re- 
gente de ese reino y doqnede Coimbra; Eleonora, 
casada en 1437 con Raimundo de los Ursinos, conde 
de Ñola; y Juana, que contrajo matrimonio, primero 
con Juan de Grailli, titulado conde de Fox, y después, 
en junio de 1445 con Joan Raimundo Folch , conde de 
Cardona. De modo ^pie sólo á la tercera podia refe- 



BIOGRÁFICO. 543 

rírte Tahir.— Acerca de este casaitiíeoto leo en los 
An. deArag-. de Zorita (L. XIII, cap. 71) qae el rey 
D. Alibiiso V el MagnáDimo pedia en fonio de 143 1 
al conde de Urgel, preso en el castillo de Játiva, que 
renunciase á sa condado, con ocasión que se trataba 
en ese tiempo de casar dos hi|as del Conde, la ana con 
el rey de Chipre , y la otra con el hijo primogénito de 
este monarca. La segunda parte del doble proyecto 
matrimonial pudo ser cierta; pero, con respecto á la 
primera, bueno es recordar qne el rey Jáiaos II de 
Chipre, el cautivo de Babilonia, había casado machos 
sños antes con Carlota de Borbon, y qne la dejó viuda 
á 19 de junio de 1432. 



V ANEGAS (Lnys) — Frey Luis Venegas, naMnl de Cór- 
doba, Comendador de las casas de Édja de la orden de 
Calatrava, en tiempo del Maestre D. Enrique de Villeaa 
(1404-14,) y Comendador de Anfión durante el Maes- 
trazgo de D. Luis de Gozman (I414-43). Formó 
parte de la numerosa y espléndida embajada de car- 
denales, arzobispos, obispos y caballeros espafioles, 
qae, embarcándose en Castellón, pasó en Italia con el 
objeto de felicitar y prestar obediencia al papa IMar- 
tin V, á cuya corte de Ftorencia llegaba por el afto 
de 1419. 

VBfT' (mifer Doménego).— V. p. 318, r. 6. 

ViLLAFRANCA (mosen).— V. p. a88, r. 37. 

ViLLANDKANDO (conde Fefoando da).«*Toroó qoizis el 
copista del ms., qne nos sirve de original, la abrevia- 
tora R.* por«la de Femando, y poso este nombre con 
todas sus letras; pero, si no es descuido de escribiente, 
es olvido de nuestro viajero, porque de aquel título y 
apellido nadie podo secoestrar al Sefior de Hanes- 
berque sino D. Rodrigo de Villandrando, conde de 
Rivadeo en Castilla, y Sefior de Puseigne y de Uzel en 



544 CATALOGO 

Frtneift, capittii de comfMffft,— budotero ó 
llero de entóocet,— «I tervicio de Cárloe VII, y n Eü- 
cadero real; ea tmbat partee fiunoso por ao valor é 
indomable fiereza, y aa genio y pericia militarea; y en 
las de alM, sobre todo por las depredaciones y amar- 
fueros sin cuento, con los coates se cobrd largamenie 
de amigos y enemigos sos impagables trionfos, y alle- 
gó fiíbulosa cantidad de dinero. En. nacido en Va- 
lladolid hacia los a6oade i386, hijo de on pobie hi- 
dalgo llamado D. Pedro García de Villandnindo y de 
Aldonsa Días del Corral; pasó á Francia cuando em- 
pezaba átfncenderse la guerra entre los borgoffoaes y 
los hijos y partidarios del Duque de Orleans; sentó 
plaza en la compañía de Am'aury de Severac, lleganlo 
al grado de Condestable (cabo de una escuadra de 19 
escuderos) el afio de 142 1; se poso á las órdenes de 
Carlos Vlláprinclpiosdel añodei4i8;obmvo la mano 
de Margarita, hermana bastarda del Duque de Oer- 
mont,en mayo de 14.33; yolrlaá su patria álacabezade 
«a banda, llamado por el rey D. Juan 11, que necesitaba 
de su auxilio, para salir del paso deshonroso de Tor^ 
desillas, en X439; perdía á au primera mujery se casaba 
otra vez con D.* Teresa de Züfiiga; y moría al prin- 
cipio del reinado de D. Enrique IV honrado, pode- 
roso, arrepentido, y dejando nn hijo y una hí¡a, 
D. Pedro, y D.« María.— El retrato en cuerpo y ahna 
de este claro ^aron, hízole Pulgar de mano maestra; 
!tu interesante historia genealógica Pellizer en el M- 
farme del origen, antifmedad, calidad y tuce$Í4ín 
de la excelentMma com de Sarmiento de Vüla- 
marors:^^^^y> ■» hechos en Espafia loa consigna en 
especial la Crónica de D. Juan H; y las hazalba en 
Francia hállense narradas en la Histoire dea Dmctde 
Rotar gogne de M. Barante, y muy al pormenor y con 
una imparcialidad terdaderamente consoladora en la 
Vie de Rodrigue de Villandrando, a^iiaine de 
compagnie tout Charlea Vil; par Mr, Juiet Qw- 



BIOGRÁFICO. 545 

cherat^Pari$ i^b^Exírait de la Bibüotheque 
de tEcole de$ Chartes, a.» serie, t.¡,p.íig etigy); 
la cQtl debiert ser estimólo á plumas espafiolat, que 
las obligase á reparar un ohrkio, emprendiendo otro 
tfibaío análogo; oo porqoe al opúsoilo francés, que 
•banda en laa excelencias del habla transpirenaica, no 
le sobren noredad y erodicdon, y pmebaa de qne su 
amor conoce esa historia tan descuidada por sos pai- 
sanos; pero las cosas de e^Mfioles, si no suenan en 
nuestra lengoa, no parecen enteramente nncttras; ni 
tampoco parece bien qoe otra pregone y ensalce 
mejor la vida y las acciones de nn castellano del tem- 
ple de loe Pizarras y Corteses.— Á las notidu conte- 
nidas en el escrito de Mr. Qoicherat, podría añadir el 
biógrafo espaftol algunas máM, repartidas en las cró- 
nicas belgas, y las qoe suministran los documento» 
copiados á continoacioo:— «Afio de i43i.ssDe eomo 
el Rey fizo conde de Ribadco á Rodrigo de Villan- 
drando é á P.* Niño conde de Hoelva (sic.>=Eo este 
afio qoe ftibla la historia en Remora [en otro pasafe 
del texto está corregido f^amora, por qoe debió decir 
Carmonii] fizo el Rey merced á on cauallero natural 
de Valladolid que llamaban Rodrigo de Villandrando 
de Ribadeo é flzole Conde é mandó que se Uamase 
deode adelante Conde de Ribadeo, é asi le lUuna la 
hyttoria. Éste seyendo un buen escudero deste linaje 
de Villandrando obo ydo en Francia por buscar su 
vida allá en esas guerras que á la sazón eran. É Dios 
le dio tan boena dicha qoe se obo bien á plazer de loe 
Capitanes á quien primeramente allegó, é todavía 
yendo de bien en mejor obo capitanía por si de testa 
ciento é ciento é cinquenta rocines. É tan bien se obo 
en ella qoe siempre acrescentava, é se allegaron 
mochoa de las compafiiat especialmente de loe cae- 
teUanoa qoe en Fhmcia yvan ftata qoe llegó á aer 
capitán de mil rocines é á las vezct de dos mil, ¿ obo 
mochas escanmocas é peleas con los ingleses é con 

35 



54^ . CATÁLOGO 

los borgofiooes 6 fué modiaa vczes venoedorf del 
pojo de loe qules é de otras mañas quo Cenia alcanxó 
mocho dinero. É porque aprovechava mocho suestada 
en aquellas p^cs donde andava, ca por él non podía 
venir ayuda alguna al rey de Aragón [Alfonso V] 
dende, antes le podía fazer guerra este canallero 
qoando el Rey se lo mandase, ú por que al Rey plagia 
mocho del bien avenir del rey Don f Carlos VUI de 
Francia con quien ú\ era aliado ú confederado, 6 de la 
ayoda que sus naturales le fizicssen, é por qoe esie 
canallero se o/iera é avia bien en le servir é estavE ya 
en buen estado plugo al Rey de ge lo acrescentsr más 
faciéndole Conde é Señor de'Ribadeo. Esto suplico 
é -pidió mucho por merced al Rey el Condestable 
D. Alvaro de Luna, porque se pagaba mucho de los 
caoalleros de buen esfuer^ que trabajauan mucho por 
acrescentar sus honras en caualleria. É este año en el 
Real sobre Granada, fixo el Rey Conde á Pero Ni&o 
Señor de Cigales 6 de Valverde; etc., etc.» (Historia 
de D. Juan II de Castilla, por Alvar García de Santa 
Ma^a, Ordenador de las historias del Rey, ma., Bibl. 
Nacional, G, 6).— La crónica de Pero Niño dioe que el 
día de la batalla de Siera-Elvira (i.* de' julio de I43i> 
era ya Conde «que lo había fecho el Rey el día de 
antes que cuidara haber la batalla». — tDcn iohnetc. A 
los duques condes ricos omes maestres de las órdenes 
priores comendadores é subcomendadores i al mi al- 
mirante mayor de la mar é i voestros logares tenientes 
é á los capitanesé á otros qoalesquierqoe andades por 
lasmis mares é á todos losconcejosó alcaldes é algua- 
ciles regidores caualleros é escuderos é omes boenos 
de todas las cibdades ú vilUs é lugares de los mis reynos 
¿ señoríos é 1 todos qualesquier mis 8udictos(8ic} é na- 
turales de qualqoier estado é condición preheminencia 
ó dignidad qoe sean é á qoalqoier ó qualesquier de vos á 
quien esta mi carta ftiere mostrada ó el traslado delta 
signado de escribano público. Salod é gracia sepades 



BIOGRÁFICO. 547 

que don B.* da^ VUlándnada conde do Ribadeo mi 
vMtUo é de ni consejo ne fiao rekfion en conocí 
veniendo en mi •erricio por mi mendodo loe ynf leles 
le prendieron é tienen presóse ferm.* detovar, so so- 
brino é p.* carrillo é á otros mU sobdictoe d nato- 
rales de so oompafiii qne con él venian loa qnales 
non se podian rescatar sin 'grandea cootiae de mara- 
vedises ¿ otras cosaa qoe'por elloe lea demandan. 
E pidióme por merced que para loa rescatar le diere 
li^enfia para ana au nao llamada la nao de Sentía^ 
que ee Allano patrón dalla pudiese entrar é aalir con 
sus mercadurías al Rey (sic) d señoríos de Ynglatarra 
salva é seguramente por loa viajes qoe á mi merced 
pluguiese. É yo tonelo por bien. É es mi merced é 
mando que por quatro viajes la dicha nao pueda andar 
d ande salva ú seguramente por qoalcsqaier mis ma- 
rea. 6 entrar ú salyr al dicho reyno ú sefiorío de Yn- 
glatarra con sus mercadurías. É ea mi merced é man- 
do que por lo asi fazer non caya nin ■ incurra en pena 
nin en penas algunas ceuilea nin crímiualea, cayo por 
esta mi carta les do licencia é facultad á poderfo para 
ello durante los dichos quatro viajes como dicho es. 
Porque vos mando á todos é ¿ cada uno de vos que 
dexedes é consentades al dicho fulano maestre de la 
dicha nao d á los mercaderes d otras personas qoe con 
4\ en ella fUeren andar en la dicha nao del dicho con- 
de é llevar d sacar fierros é otras qualesquier merca- 
durías para el dicho reyno é señorío de Yngiaterra 
tanto que no sean caaalloa nin armas nin laa otras 
cosas por mí vedadas de sacar á los reynoa comar- 
canos con quien yo he paz. É otro sí que les dexedes 
traer libre d desembargadamente panoa é otraa qua- 
lesqnier mercadurías del dicho reyno é sefioríos de 
yngiaterra para estos mis reynoa d señorios é laa ven- 
der 6 destribuyr en ellos é en otras qualesquier parte 
donde quisieren é por bien tooieren non les deman- 
dando nin levando por ellas maa nin allende de los 



54B CATÁLOGO 

t 

derechos por mf ordenados cerca de las mercadorfaa 
que te tneo de loe otros re3nios é tierras coa qoies yo 
he paz dorante los dichos Tiajes. los qoales se ft^ím 
del dia de la data desta ni carta fasta treinta meses 
oonplidos prdzimos siguientes. É non fiígades nin 
consintades Aier al didio maestre de la dicha nao Din 
i los mercaderes é otra compsfia de qoaiqnler nación 
estado ó condicioo que en la dicha nao venga é fixren 
mal nin dapfio nin otro desaguisado alguno ensos per- 
sonas nin en sus bienes sin raxon y sin deredio como 
non devades non fkciendo nm dafiando nin bascando 
mal nift daplíonindeaonor mió ni délos missobditos é 
naturales nin de mis amigos 4 aliados nhi de aquellos 
con quien yo he paz. Ca yo por la presente tomo 6 
resdbo la dicha nao i al maestre é mercaderes é otras 
qualesquiera personas que en ella ñieren ú Tenierea é 
ásuB bienes é mercadurías é cosas en mi guarda i 
amparo é so mi seguro é deieudnniento real dnraate 
los dichos quatro viajes é el dicho tiempo en queae han 
de fiuer. É mando á vos las dichss Justicias é á cada 
uno de vos que si alguno ó algunos de vos quisie- 
re quebrantar este mi seguro que pasedes é pro- 
cedades contra ellos € contra cada uno dellos é 
contra sus bienes á las mayores penas cevHes ú cri- 
minales que fliTlardes por fuero é por derecho asi 
como contra aquel ó aquellos que quebrantan Seguro 
puesto por su rey é sefior natural. Otrosi vos mando 
que los non embargnedes nin deten gades nfu consin- 
tades endnurgar nin de tener á los sobredichos nin al- 
gtmos de elk» nin á sus bienes é mercadurías por 
razón de marcas nin represarías qtáe qnalesqnier per-> 
sonas ayan tenido é tengan nin por razón de la guerra 
qnel Rey de Francia mi muy caro i muy amado her- 
mano amigo é aliado é yo por cabsa del avernos con 
los yngleses nin por qualquier defendimiento ó defes- 
dimientos vedamiento ó vedamientos que por mi son 
ó sean fechos durante los dichos viajes é tiempo 6 



BIOGRÁFICO. 549 

caita ó cartas que ■obrello aya dado ó dlan en qual- 
qaier manera. Ca mi merced 4 voiontad es qne el dicho 
conde pueda eobiar la dicba nao con qualesquier mer^ 
cadurlas de mis reynoa al dicho Reyno é señorío» de 
Ynglaterra durante losviaiesd tiempoaqoe nonsaqnen 
dellos los dichos canallos 4 armas 4 otras cosas por 
mi vedadas como susodicho es otrosí que puedan traer 
é traygan á mis reynos qualesquier mercadurias del 
dicho reyno de YngUterra libremente syn embargo nhi 
oootradicion alguna como dicho es pagando loarais 
derechos acostumbrados en la ñafia que dicha es. É 
loa unos en los otros etc. (Formulario de cartas y 
mercedes del reinado de D. Juan II y principios del de 
a Enrique IV,Mlio Iji 'vuelto, sin foliar.— Bib. dd 
Congreso, antes del Palacio real). 
Visco (obispo de).— Luis de Amara! y Costa, obispo de 
Visen. El «fio de I433, D. Juan I de Portugal le envió 
ton su embajada al Concilio basiliense/y ftié uno de 
los prelados que abrazaron con más fervor la cansa 
de ese Sínodo. No era su fuerte la elocuencia, ni 
hrillsba por sus letras; pero como tracista diplomático 
y mensa! ero diligente y seguro, aunque no siempre 
venturoso, sin dada ttrro pocoa rivalea, á juagar por 
las mochas y árdaas legadas y comisiones conciliares 
qne le lúenm encomendadas. Primeramente llevó á 
Constantinopla la de conseguir que Juan Paleólogo 
<V. CoNsrANTiifOPLii, el empersdor de, p. 930, r. 8) 
prefiriese al Concilio papal el disidente , para d con- 
cierto polftioo-«clesiástito que negodaba. Partido de 
Avifton al tomenzar setiembre de 1437, aportó en 
aquella ciudad á 3 de octubre, y encontrando ya alK 
loa embajadores enviados por Eugenio IV con d 
mismo objeto que loa de Basilea, entre toa cuales es- 
taba Antonio Martin de Chaves, obispo de Portogal, 
d de Viseo vióse obligado á disputar la presa á ua su 
paiaano^ dando con ello más raion á loe gríegoa, que 
mirando de cerca la locha y el rencor de los latinos 



550 CATALOGO 

dediB eo «m de borla: ¿y értos vtenen c» boaca de 
Goiicordia?— Ganado el emperador por k» de Etageo», 
Luis de Amaral y na oompafieros ae retiraroa é Pera, 
y al cabo de i5 dias la dejaban con rambo hada las 
«oitaede Pro^enza. Al adodeanre^retoeo Barilea, d, 
LudoTko de IM>e, protoootario apostólico, Dionisio 
deSanbemia, maeetrodaTeolo^yBtt^an Ploverio, 
doctoreo derecho canónico, recibfain d encai|;odiplo- 
mátieo de procurar que el daqtie de Borgoffa convi- 
nfaae en ciertas resohicionea del Concilio y no le reti- 
rase sn asiaiencfa y protección. Despacharon sin obs- 
táculo so embajada y se ▼oMan á Bisllea, cuando al 
üraTesar el ducado de Bafiera, pof orden 6 á instiga- 
ción de Eugenio IV, el Duque los btxo prisioneros. 
TaAír nos pone al tan^de machos de loacnriosoe por- 
raanores de aquella a^entora; mas oMdó— ba|o la fé 
de Antonio de Maoedo (¿MÍÁniaa infiOam etfm^ 
purata)'^c(^aBÍgnv m arranque ge n eroso de miestro 
obispo de Viseo: que puesto en libertad i condldoo 
de quesos coropafleroa qoedasan como eatiten^refliel- 
lamente se negó á aceptaría, cuya resoiacioa deter- 
minó en el Dnqoe la de soltar á todos los cavcivoa.— 
TodaTfa le mandó el Concillo 4 oouttguSr de Fkw- 
císco I, duque de Bretafta, que se mostrara dlaptfesto á 
reoonooer el Papa que aquella congregación pensaba 
darse, y que, en el fmerín, sigoiara protegiéndola; y al 
decir de Manuel Severtoo de Farla, también Hetó para 
el emperador da Alemsnia d afió de I41S nnt emba- 
jada aemejante.— El obispo de Viasa loé ano de loa 
tralnla y dos que entraren en cóndafve para ím elec- 
ción de Félix V, que le hlao Canknal— ignórase de 
qué titulo— en aa segnnda tanda de parpnradoadel afio 
de i444.'-8egott el citado Maoedo mofió Lids de 
Amaral al afio signiente, porqoe en los Anales kisha- 
noa iignra por el aSo de I443 como obispo de Visen 
Lnis Cootlnho; pero esa dato necaaita comprobarse. 
EogenioIV^procsdiMdooooira tais de Amaral del 



BIOGRÁFICO. 551 

mismo modo que contra todos los que hablan sido en 
' su excomunión y en la elección de Félix V, le exo- 

' neró de su dignidad eclesiástica y puso otro en la sede 

de Viseu. El depuesto, que no estimaba válidos los 
' decretos de un Papa que, antes de dictarlos^liabfasido 

' excomulgado y degradado por un Concilio, ftiése á 

' Portugal, decidido á recobrar su mitra y defenderla 

del intruso. £1 Rey le spoyó, é hizo cargos á Enge- 
nto IV por haber atropellado sus regalías. Respon- 
dióle el Pontífice con altivez y exceso de autoridad; 
archivó Alfonso V la respuesta; Amaral fué confir- 
mado en su cargo, y el otro despojado de él, en virtud 
de mandato real. ¿No podo ser Coutinho el-anti- 
I obispo de Amaral? 

' ViTOLDO (dnque).-^AIe|andro Vitoldo, nieto de Gedi- 

min , gran duque de Lituania, y primo hermano de 
Jagellon, de quien obtuvo la cesión del gran ducado 
en 139S, seisafios después de haberse bautizado este 
I príncipe con el nombre de Ladislao, para casarse con 

I Eduvigis, única heredera de Luis, rey de Polonia 

<i386). Hizo prisionero á Basilio If , gran duque de 
Rusia y le obligó á casarse con su hija Sofía. Apo- 
deróse á traición y retuvo algún tiempo el principado 
de Smolensko, y en 1404, invadiendo el ducado de 
MoBcow, llegó hasta Nowogorord; pero no es cierto 
que alcanzase á dominar toda la Rusia, ni mucho 
ménoa. Feudatario de su primo Ladislao Jagellon, le 
asistió con su persona y su ejército en las guerras 
con los caballeros teutónicos (i4io).-^En 141 5 mandó 
convocar un concilio en Novogroded , con el objeto 
de deponer al Patriarca cismático-griego Photins. 
Murió afio de i43o. 
Volt A JO (Gerónimo).— V. p^ 6, r. 25. 
VoNiROC (Jorje).— V. p. 283, r. 12, y GülVARA (Don 
Femando de). 



55^ CATALOGO 



XáSíVÍ (iDODsefior de).— Pedro de BeanfiraoMOt, el 
Jóveo, primer conde de Charof, Sefior de MoUaot, 
Moofort, etc., hijo de Enrique y de In^ JooveUe. 
Buen soldado y excelente político, bizarro íottador, y 
magnifico en fiestas y tomeoa. Menciónale la crónica 
de D. Joan 11 (afio de I433, cap. IV) y le recaerda 
Cervantea (El In. Hid. , parte i.*, cap. 49) por caost 
de su desafío con el caliente Juan de Mario, en Anas, 
el 1 1 de agosto de 1435, antes de oomeniar laa con- 
ferencias para el tratado de paz entre fiorgofia y 
Francia, en el cual intervino Oíami principalniente. 
Pelearon á caballo y á pié; en el paao primero aólo 
hubo macha honra para entramboa; pero en el se- 
gundo, que había de combatine con venablo, con 
hacha, con espada y con daga, nuestro caatellaiio, á 
fin de evitar las irresoluciones de la suerte entre dos 
paladines á cual más diestro y animoao, entró en lisa 
con la visera alzada, dándole á su contrario esa ven- 
taja sin ejemplo en lasjdsfcisborgoSonas^yreqoiríciido 
con ella á la victoria, que fiíé tan de so parte, cobo 
para alarmar al duque de Boigoña, preaidence del 
duelo, quien, al ver uno de sus mejores caballeras he- 
rido en el hombro, y el arrojo de Merlo, ordenó que 
cesara la lucha, con gran disgusto de loa combatían- 
tes, y sobre todo del castellano, que hubo de qoejarse 
al Duque, diciéndole : que él no había venido de tan 
lueñe por mar y tierra y haciendo fuertes espensas^ 
para un combate de nada.— También midió sus amss 
e! conde de Chamí con Pedro Vázquez de Saavedrs, 
primer aventurero del torneo del Arboi de CarUh' 
magno, dispuesto, costeado y mantenido por el mag- 
nate Borgofion y otros once, en Dijon, durante 40 
dias, á contar del 12 de julio de 1443, y donde com- 
batió mosen Diego de Valera, no tanto como hubiese 



BIOGRÁFICO. 553 



I 



t 



qaerído, paes i ruegos d« Felipe el Bueno turo que 
desistir de su recuesta con Jacquesde Challsnt (Xalao), 
uno de los doce mantenedores, aunque la crónica de 
D. Joan asegure lo contrario.— Murió Pedro de Beauf- 
' fremont el afio de 1473. 

Xeuque ( Gaspar). «Conde Gaspar de Schlick ; wuUre 
^ italicaex comitíbu» Áltícoliú agri TarvUiniiOÁtX- 

' to, en la Marca Trevisana ), paire teutOHico natug ex 

' famüia Lagaña provincias Franconiae, ingenio 

' dextro , facundia tuavi, doctrina cuHor , ad amnia 

' genitus quaecumquae ageret; esta es la filiación y 

' este el elogio que hiio del insigne estadista, que vincu- 

' ló el imperio de Alemania en la Casa de Habsborgo, 

su no menos insigne protegido y discípulo Eneas Sil- 
' tío Picolomini , más tarde Fio II. Gran canciller con- 

^ secotivamente de tres emperadores, Segismundo, Al- 

berto n y Federico III, á cuyos genios tan diversos 
supo amoldarse su carácter insinuante y flexible, podo 
desarrollar con calma sus proyectos poUtioos, afirmar- 
los, y de paso labrarse una fortuna y prodirarse un^ 
casamiento de principe. Segismundo le dio las ciuda- 
des de Eger , de Elnbogen y otras en Francooia; Al- 
berto las de Wittenberg iCale§ium)y Wthmtmbnrg en 
Hungría; Federico la ciudad de Graats en el docado 
de Austria ; y llevó por esposa en 1437 á Inás, hija de 
Conrado III , duque de Silesia de Oels, y de Dorotea de 
Mazovia. Ásus buenos oficios se debieron la entrevista 
y cordiales conferencias de so primer sefior y D. Fer- 
nando el de Antequera, en Perpifian y por los afios 
de 141 5, de las cuales resoltó el abandono por parte de 
los reyes de Aragón y Castilla de la causa de Benedic- 
to XIII y el reconocimiento del Concilio de Constanza.— 
Quince a&os después Gaspar Schlick ( Ciii y Cilique 
en la Cr. de D. Juan II), yendo de romería á Compos- 
tela, con otros caballeros alemanes de la Caáa del em- 
perador Segismundo y sesenta cabalgaduras, ricamente 
habWadot y adere^adot^ visitaba de paso la corte Cas- 



554 CATAtOGO 

tellana, á U saion (Pascna 0orida) en Htmnaoo; el rer 
D. Juan 11 le acogió cordUlmeiite , sentándole á n 
mest y ofreciéndole antes de la partida regalos de telas 
y caballoSf qoe el Conde y los 8n3ros refaosaron en cnm- 
plimiento de on roto qoe hablan hecho para todo el 
iria|e, pero suplicando les diese en cambio licencia 
para traer él y otros ooatro de so compafiia el collar 
de las escamas, divisa del rey D. Joan; el cnal mandó 
á na orfebres qae fabricasen á toda prisa cinco de 
orOf y se los mandó con Gonzalo de Gaatille}o, so maes- 
tre sala, y con sn doncel Joan Ddgadülo, <iae los lle- 
vaba en una bandefa; ambos con orden expresa de no 
aceptar ni una blanca por el recado, como lo hicteroo, 
negándose á recibir el uno cincnenta marcos de plata, 
y el otro cierta moneda de oro qae los alemanes les da- 
ban.^Debfa recordar nuestro TÍajcro esta etiqueta y 
estos escrúpulos coando procedió de igual saerte con 
el generoso emperador Alberto, al devolverle la copa 
con los trescientos iorínes qoe le enviaba con Tosol; 
pero no Gaspar Schlick las finezas y cortesía del mo- 
narca castellano, si no miente so crónica— qoe bien 
pudiera ser->en el cap. II del afto de 1437, donde se 
cuenta, qoe allá por los de 1438, en el real sobre 
Tabor, ó en Praga , mosen Diego de Valera tuvo q^ 
corregirle de ciertas razones ofensivas al rey D. Juan, 
con otras sacadas de Bartulo, y las que le prometía 
sacar con so espada, si las primeras no ftaesen suficien- 
tes; pero túvolas por tales el Canciller de Alberto, y 
enmendó á satisfiíccion la ligereza de su lengna.— ^ 
conde Gaspar Schlick murió de apoplegfa en Viena, y 
ftoé sepóltiido en el convento de Carmelitas de esa 
ciudad. 



YlLaü ( D. Estévan ). —Llamado el Bueno , Seftor de les 
casas de S. Román de Toledo, Aldalejo, Zaharon y 



BIOGRÁFICO. 555 

Castcjon, Alcaide mayor y Alguacil mtyor de Toledo 
y Alcaide de sos puertas; aegon RÍTarola (Monarquía 
espafíola), bijo de D. Yllan Pérez yD.*TerestBermiy 
y nieto de D. Perillán y de D.* Ximena , hifa de Noffo 
AUbnao; según el conde de Mora (Disc. il. hist. y ge- 
neal.) , hijo de Ulan Pérez segundo y D." Frotla Mu- 
ñoz, nieto de Pedro Ulan y de D." Umca Pérez de 
Cuadros, biznieto de Ulan Pérez y de D.* Teresa Ber- 
nny, y rebiznieto de D. Pedro Gutiérrez de Toledo 
(D. Perillán) y de D.* Ximena Muftoz. Era el más po- 
deroso é influyente de los nobles toledanos desn tiem- 
po, y cuando Fernán Ruiz de Casbv, tutor del rey niiío 
D. Alfonso VTI, liifo de D. Sancho el Deseado, se negó 
A entregar la ciudad de Toledo á su pupilo, D. Esteban 
Ulan, de acuerdo con el conde D. Manrique de Lara, y 
auxiliado por algunos de sos paisanos, después de bas- 
tecer y pertrechar la torre de S. Koman, fcése en busca, 
del Rey al real de Maqoeda, le introdufo secretamente 
en su casa, é izando sobre la torre el pendón real y 
apellidando «D. Alfonso, D. Alfonso •, le apoderó de 
Toledo é hizo huir al de Castro (1166).— En premio 
de este servicio, dicen, le concedió D. Alfonso con 
colmo la fanega de sal que tenia de renta como otros 
sefiores, sus paisanos, los cuales la recibían rasada.— > 
Parece sino de esta noble familia toledana eternizarse 
en la lengua e8pafk>lá; á D. Per Ulan le recuerda ;^e- 
rWan , y á nuestro D. Esteban , uno de los refranes 
mis usados. La colmada merced que disfrutaba no 
hubo de asegurar bastantemente so entera sumisión y 
absoluto acatamiento á las disposiciones del que se la 
otorgó , ni en la memoria de éste el servicio que re- 
presentaba; porque, siendo ya grande D. Alfonso, 
quiso gravar con un nuevo tributo á su buena ciudad 
de Toledo, y su Alcaide y Alguacil mayor, empofiando 
la bandera de las libertades (municipales) toledanas, 
resistió el soberano mandato, no por lo que tenia de 
oneroso, que era un huevo, sinp por \o desaforado; de 



556 catXlogo 

donde Tino que ea joitíficacion de su oondilcti inren- 
tase el refrán: «no es por el hoevo sino por el taao,* 
Y como el prooiuiciamiento salió bien, loe toledanos 
sgradecidos le retrataron en lo alto de la bóifnda del 
trasooro de la Catedral, á la mano de la Eptaola , gi- 
nete sobre on caballo encubertado con paramentos de 
sos armas de goles 7 oro, orladas de facagnes de plata 
y anr. Murió D. Ertéban Ulan, el Bueno, en la noche 
del 1 1 de noviembre de i9o8, y yace en la iglesia de 
S. Román con aus hijos y otros mndios de sus desoen- 
dientes. Hsbia casado con su sobrina O.* Luna, hiía 
de D. Ulan Peres, y am> de ella á D. Juan, D. Miguel, 
D. Pedro, D. Gntierre y D. Esteban Estébaftes, primer 
Alcside de los sicázares de Sevilla y uno de aus con- 
quistadores, yá D.* Maris y é D.* Luna.— Tainr se dia- 
trajo sin duda conversando con el emperador de Gre- 
da acercada su mutua fitroilia; deotro modo no su es- 
plica el que atribuyese i D. Peryllan el ratratoy loa 
buenos servicios de D. EMéban. 

APÉNDICE. 

Bar VA DB Campos (Pero).— Después de impreso este 
articttlo, he visto entre las escrituras de la coAeocioo de 
Salaxar(M. 1 i,BibL Acd. Hbt.) un traalado auténtico, 
hechoen Sevilla á 3 dias de marzo del alio de i547,de 
la de venta óceaion de U isln de Canaria por Madotde 
Betencoort, vecino de Sevilla á la colactao de Santa 
Maria, sobrino deMosen Juan de Betencoort, á D. En- 
rique de Guzman, conde de Niebla, fecha en Sevilla 
i i5 de noviembre de 1418, en virtud de autoriza- 
ción y poder del diebo mosen Juan, vecino ^ Sevilla 
á la colación de Sta. Maria la Mayor (que en este do- 
comento le llama primo), otorgado en su villa de Grtf n- 
villa la tenhtriera^ á 1 7 de octubre del afio de gracia 
de 141 7; de la cual resulta, que, por lo menos, una de 
las ventas de aquellas islas la hizo Maciot legitimamente: 



BioGRXnco. 557 

miMi Oij^aie.— También he lekio en loe documente» 
referentes al Almirantazgo de Castilla, poblicados por 
Navarrete (t I), que Pero Baiba era patrón de una de 
las galeras de la armada, que, al mando del almirante 
D. Fadriqne, se apftstó en i43o para la guerra del 
reino de Aragón. 

Burgos (el obispo de).— Ruédense añadir á las noticias 
sobre el trovador Cartagena, dadas en el articulo de 
ese prelado su pariente , las que siguen : D.* Isabel 
de Castro, Sefiora de CastroTerde, mujer de Pero Nifio, 
Maestre-sala del rey [D. Enrique IV], y su Merino 
mayor enValladolid, otorga en esa villa y i 8 dias del 
mes de marzo de 1473 la renuncia de un juro de 
70.000 mrs., situado en Medina del Campo, en Psdro 
DB Cartagena, fijo de Garci-Franoo, contador ma- 
yor de cuentas del dicho Sefior Rey y del su consejo y 
regidor y vecino de la dicha villa de Valladolid «por 
razón que ha de casar con D.* Guiomar su fija y fija 
también de Pero Ni6o su marido.* (Papeles de Sala- 
zar, t LXni, M. 63 de escrituras, al f.* 195.— Btbl 
Acad. Hist.). 

Chyprb (rey de, p. 119, r. ti y 18; p. 126, r. 10 y 
19) etc.— Según Docange y sus anotadores en Im 
Fami uitramarinat, Jánus ÚI (ó II) contrajo su pri- 
mer matrimonio, ó sea con Aimé (Amadla) Paleó- 
logo, hija de Juan Jacobo, marqués de Monferrato, 
por poder, en el monasterio de Ripaglia y i 23 de di- 
ciembre de 1437, representándole su tio el cardenal 
de Chtpra» Hugo de Lnsifian ; lo cual está conforme 
con la noticia de Tafur, de estarse negociando el casa- 
miento de aquel monarca por setiembre', poco más ó 
menos, de 1437, á tiempo que dejaba por segunda vez 
la corte chipriota.— Diferentes causas retrasaron la 
venida de la mujer de Jánus ásu reino, y no se embarcó 
en Venecia para Chipre hasta el 27 de mayo de 1440. 
Murió Aimé el 1 3 de setiembre inmediato^ dos meses 
después de so llegada, y Jánus casó con Elena Paleó- 



55B CATÁLOGO 

logo, hi|a del Déspota de SelimbrU, hijo «egiiiido del 
emperador de Grecia, Manael, y bcrmano de Juan 
Paleólogo n, el 3o de febrero de i443.~Dice asi- 
mismo Dacange que Jánus III nació el año de 141 3, y 
sus anotadoresi signiendo á Strambaldi. ^le el 16 de 
mayo de 1414. 
Potestad (p. 160, r. a6>.— Por entóncea desempeñalM 
en Cafa ese elevado cargo mícer Pablo Imperial, coya 
residencia en Sevilla tiempo antes, mdoce á sospechar 
que flieat hermano, ó por lo menos pariente de nnioer 
Francisco, el trovador que le hada los versos amato- 
rios á'i). Enriqoe de Giuman, ooode de Niebla, pan 
D.* Teresa Figneroa, conocido además por otras va- 
rias ooplas excelentes. S. S. Eugenio IV cootettaba á 
una carta de micer Pablo, fecha á i.* de diciembre 
de 1438, titoUodole tu etcudero y conde palatino 
honorario. 




NOTAS. 



ia tregrua fecha-^ág. 2 , rcng. i3.— No sé qué tre- 
gua es la que podo «dar lugar é otorgar tiempo» i Tafur 
para que hiciese su ▼jaje. La mis próxima á los años eii 
que le comenzó , es la ajustada entre el rey D. Joan 11 y 
lussuf-ben-Almaol, cuando éste se hizo duefio de Gra- 
nada con ayuda del monarca castellano, y mantenida 
después por el mismo á quien habia destronado lussuf; 
pero duró tan solo doce metes, y espiró mucho antea de 
aquel comienzo. 

Fe^imot vela-^y i.— En graci* del aspecto tipo- 
gráfico que debe presentar la primera plana de nn texto, 
se ha hecho capital la/ de «fezimos», y se huí omitido 
los puntos suspensivos que debían precederla, indican- 
do que la narración no comenzaba asi , como se prueba 
un poco más abajo en la palabra «acompafiarlo ,» cuyo 
pronombre se refiere al hijo del conde de Niebla. Yo 
supliría ese principio , y lo que acaso constase á modo 
de antecedente en el segundo claro del prólogo, opi- 
nando porque Tafur , llegado á Sanlócar con objeto de 
embarcarse para su viaje y detenido allí por causa de 
enfermedad, tuvo noticia de la expedición que el de 
Niebla preparaba clandestinamente contra Gibraltar; 
que como deudo y de la casa de los Gnzmanes, se aso- 
ció con gusto, y no obstante su dolencia, á una empre- 
sa honrosa para un caballero de su clase, y que por 
otra parte , no le empachaba sn camino , puesto que aún 
no tenia los caballos, que para él y sus dos escuderos en 
el largo viaje que iba á emprender necesitaba; y por 



560 NOTAS. 

Último , qat careciendo de dichu cidMlgadnrii, no le 
filé poeible ir en U expedición militar oooio qnirien, 
et decir, aoompaftendo por tierra al hifo del Coode. 

ie<me»realei-^, i5.— <) berberiecoa; la raxa ó va- 
riedad más corpulenta y melenuda de la eepede, cajroa 
ittdíTiduoa tienen además larg6 fleco de pelo á lo largo 
delTientre, y meiclado de negro el color caracterts- 
ttco de su pela|e; es propia de Berbería, era en lo 
antiguo abundantisinia, abundante en la edad*media, y 
hoy escasea {Feli$ leo p. barbanu). 

puererespine*^^^ i6.«Puerco-«8pin {Hystrix crU- 
tata) ; se encuentra este roedor en el norte de África, en 
Andslnda, Extremadura é Italia. 

jr/ffito»— 8, 17.— Monos y monas; serian de Tartas 
especies, pero abundando de seguro entre ellas la qait 
vive también en Gibraltar. 

OHfot—Sy i7.~Este nombre, equivalente al de pan- 
tera, es genérico en nuestra lengua, y se aplicaba y se 
aplica, asi al FeHt pardus de Java y Sumatra, como 
el Ftli$ uncía del Asia septentrional, ó al Felis ieo- 
parduM del África y del oriente de la India ; á esta últi- 
ma , llamada también leopardo en castellano , es á la 
que Tafur se refería ; después el nombre de onza aún se 
ha extendido á la especie FtlU ornea ^ el yaguar, ya- 
guareté ó pantera americana. Propiamente debia re- 
serrarse hoy á la especie F. Mncia^ quedando el de 
pantera para el F, pardut , y el de leopardo para el 
F. Ieopardu9,^}onfáx Bárbaro en su Vií^je 4 Per» 
9ia, llama Leon^a al FetU tigrito que describe ele- 
gantemente. 

ottof— 8, Xy.^Hay una especie, según parece , par- 
ticular de los montes de Tetuan {UrtUt Crowtkeriy^ 
pero nada tendría de extraSo que los osos de que squi 
se trata ftiesen iguales á los de nuestrs Penfnsuls; 
porque, basta hace muy pocos años, hallábanse también 
en Sierra-Morena, y en el siglo xiv eran tan frecuentes 
por toda Eipafia , que sólo en los térnUnoa de Tarite y 



NOTAS. 561 

Algeciras se contaban entre boenos y malos 23 cazade- 
roa ó montes de oso : 5 en la sierra de la Plata , 1 3 en 
las de Montoro, que comprendían el territorio entre 
Tarifti y Algeciras , y 14 en el valle de Hoxen. 

Navldat-ii ^ .6.— Dia 24 de diciembre, ó sea últi- 
mo de año , segon el cómputo de entonces. 

Nuestra Dona que Corona'i r, 33.~No hallando en 
ninguna de las descripciones de Genova, que he podido 
haber á mano , iglesia de tal nombre ni recuerdo de 
qoe hubiese existido, consulté este punto con persona 
amy noticiosa de los monumentos de Italia y de sn his- 
toria, mi distinguido amigo el diplomático D. Pedro 
de Escalante, el cual me contestó, que desconocía aquel 
titulo, y no acertaba á qué templo podiera referirse, como 
no ftaese Nottra Donna di Carig'nan. Á ese parecer 
me inclino yo también , paes aunque el entusiasmo de 
loa hijos de María snele adornar á au patrona con advo- 
caciones harto peregrinas , no dejaba por eso de pare- 
cerme sospechosa la de que Corona , y que en efecto 
tiene de sas dejos de Carignan ; es verdad que la bellí- 
sima iglesia de santa María de Carignan se dice fué 
construida en 1 553 por Galeazzo Ales8Í,pero, como in- 
dica mi erudito amigo , esto no se opone ¿ que ocupara 
antes sn higar otra mis modesta y ya de todos olvidada. 

Santo VMo.-ia, 39.»EI Sacro Catino, el Santo 
Gríal ó Graal (de graal, vaso, en piovenzal), una de las 
reliqniaa que mes han alborotado la cristiandad, y con 
razón. Fué de esmeralda y regalo de la reina de Saba al 
más sabio y amigado de los monarcas israelitas; pasó á 
poder de Herodes, en cuya casa sirvió de bandeja á la 
cabeza del Bautista; luego, sin saber cómo, entró á for- 
mar parte de la vajilla del humildísimo Jesús en sn cena 
postrera; y, por último, Josefde'Arimatea, que se hizo 
con ella para recctger la sangre destilada de las heridas 
del Crucificado, se la dio ¿ntes de morir á un sobrino 
suyo, y este sobrino fuese con la reliquia á Inglaterra. 
Tenía la virtud de poner á quien la poseía en comunica- 

36 



562 NOTAS. 

cion directa con Dios. Obró infinitos iniUigros, entre U» 
coflles haber hecho dorante siglos creencia piadoMde 
católicos el eTangelio apócrifo de Nicodemos, y q^e los 
jodios la admitiesen como hipoteca aceptable de coan- 
tioaos préstamos, facilitados i la Se5or(a de GéñoTa eo 
sos momentos de mayor pennrta. Cómo los genoveses 
la adquirieron , es negocio que nos toca may de oerca: 
D. Alfonso el Emperador hobo de amciliaiae de ma flota 
de aqnella República en el cerco de Almería; tonada la 
ciodad (17 de octobre de 1 147), partióse el botín en tres 
porciones, añade las coales la componía aolameoteon 
909 fmarag'dinum ut tcutella; ofrecida la elecdof» por 
el Emperador á los genoveses en honra de so boen com- 
portamiento, éstos prefirieron la escodlHa de esmeraba. 
El arzobispo D. Rodrigo, qoe es el cronista que refiere 
el caso, incorre en el gravísimo descoido de callar sos 
méritos como reliquia santa, y no es menos' grave el <fe 
Zurita, al reincidir en esa omisión, coando afiade i las 
noticias de D. Rodrigo, «qoe es la joya qoe hoy tiene 
aquella SeAorla [de Genova] en tanta estimación, y la 
moestran con grande veneración y ceremonia, qoe es 
un vaso de esmeralda de obra antigoa de moy extrafia 
labor y de increíble precio*. Pero otros analistas, 
no me acuerdo quienes, se han encargado de poner 
las cosas en so verdadero logar. No faltan , sin em- 
bargo, algunos detractores de noestras glorias na- 
cionales, que sQponen el Santo Grial recibido por los 
genoveses en pago de cierto positivo socorro qoe en 
municiones de guerra y boca dieron á loa cruzados de 
Baldovtnos, ó que lo ganaron en Cesárea el afio de 
1104, especie acogida por Tafor (p. apS); pero asas 
deben ser hablillas históricas. Gomo quiera , es lo cieno 
que sos doefíos le custodiaban con celo tan exqoisito y 
tal cautela , que llegando la 'devota coríosidad á más de 
lo que fhera menester, se prohibió bajo maltas , que 
podian ser hasta de 100.000 ducados, y aun bajo pena 
de muerte , tocar á la reliquia con oro , plata , piedras. 



NOTAS. 563 

coral , i otrt mMibcU dora qoe padien ra]rvki ú ofen- 
derla y hacer dodar, aino de la procedencia , de la cali- 
dad de la joya. En el aaoo anlTeisal de Napoleón I, tnTo 
la desgracia de ooncairír con otras preciosidadea en 
Paria, donde, habiéndola desportillado y examinado 
profanamente, condoyó sn era de eaaaeralda y empexó 
la de Tidrio. La restanracion francesa hubo de infloir 
también en la aoya : Loia X VXD mandó qoe, después de 
compuesta con esmero, se restituyese A la catedral de 
GénoTa.-^EI Santo Grial es de forma ezágoda ; lIcTa 
dos asas, la una palimentada y la otra en bruto; mide 
el contorno de sn boca poco mes de un metro , y caá- 
renta centímetros una de sos diagonalea. El lapidario 
Jaime Ferrer de Blanca le .trae figurado en una estam- 
pa en UiExporícion de aifunas tenUnciat delüaníe, 
en Cüta¡an,y Tratado de las piedras preciosa» qtte 
luíf ^^ varias ciudades del mmndo , impreso en i545. 
Ha dado también asunto para un famoso libro de caba- 
llerías: La demanda del Santo Grial, y multimd de 
leyendas en variedad de idiomas. 

non se cria pescado^i^.^ i6.>-Dice de Genova onan- 
tigoo proverbio italiano: mare sen^a pesci, monti sen- 
ftf legmo, nomini sen^ajide^ donne senja wergofna; 
pero así como lo de las mujeres no es cierto, según Ta- 
fur, debe presumirse que tampoco lo es absolutamoite lo 
de loe peces. 

Puerto Véneris-14^ 37.— Este puerto y el de Lerioe 
los dio el duque de Milsn al rey de Aragón, como ga- 
rantía de su palabraí^y firma en la pax ajostada por esos 
principes á 9 de abril de 1426. 

muy buenas yglesias'i'j^ 21. — Desde estas palabras 
á las de «armas de Guzman» (p. 1 8, r. 9) se co m prende 
el pasaje transcrito exactamente por Ambrosio de Mora- 
les en su Discurso del linaje de Sto, Domingo de Guf 
man, con motivo de decir dónde está el santo sepoltado 
y elogiSir la obra de la sepultura, que es lo único publi- 
cado , que yo sepa*, de las Andanfos é vi^es de Taftir. 



564 NOTAS. 

tma rhfera^lS^ it — Un canal derivado del Reno, 
qoe corre por la parte N. de la cindad. 

CffD# etfMffof-i 8, a5.— Eatableddoo en 1 1 19, y donde 
ya en el aiglo xiv loian mojerea, como la fiunoca Nore- 
Ha, la coal^ á fin de qae sn liennoaara no empecieae la 
atención de ana oyentea, ae colocaba detri» de mía cocti- 
nllla. No contribayó poco al eapleodor de loa Ettodioa 
de Bolonia el colegio fondado allí en 1 364 por e) carde- 
nal Albornoz. 

uno de quatro trofOM-ig^ 14.— Loa otroatrea aon 
VAddige, il Brema é il Piave. 

tf/ Estmion-to, 4.— Esta poeada no la coenta Roma- 
nin (St. docom. di Veneziaf t. IV, p. 49a) entre las aícte 
príncipalea, qoe aegnn él, había en Veneda en el a>- 
glo XV, y la mia antigiia ftindada en 1 319. 

M«t dé Moxo-ao, 28.— De aquí ae dedooe qoe Tafv 
llcigó á Venecia eata primera vez i princtpioa de febrero. 

toda la qMareMma'2tyi3,^-ÍS» decir, desde el miérco- 
lea de Ceniza, ai de febrero, haata la Pascua de Reaorrec- 
cion,8 de Abril, suponiendo que salió de Cádiz en i435, 
cuyo oómpoto me parece el más razonable y adoptsré 
siqoiera aea con laa reservas debidas. 

anegúr»e /o-sS, 12.— ¿No conñmdirá aquí nneatro 
/¡ajera eata deaviadon y encanzamiento del Tfber con 
las obraade la Cloaca máxima? 

ygletia de Sant Pe<fro-25,i 5.— Estaba aobre el la- 
gar qoe Alé circo y jardines de Nerón, y donde loa cató- 
licoB quieren que esté sepultado el Principe de los-Apás- 
toles. Llamóae del Vaticano por haber existido allí, ó eo 
las cercanias un templo de Apolo, cuyos ▼atictnios no se 
habían olvidado del todo, y dicen que el mismo Cons- 
tantino inauguró la obra revestido de aos insignias im- 
períales.— El área de la antigua baailica constantintana 
hállase comprenda dentro del circuito de la actual; 
uno de sus pilares conserva el nombre de la Verónica, 
pero la maroma de Júdaa y todo aquel aparato y má- 
quina del Santo Lienzo han desaparecido «iterameote. 






NOTAS. 565 

agujü de C^«r-37, 3.^ El obeliaoo del Vitictno. 
No es de labor egipcia sino imiticioii romana del ori- 
f ido al hifo de Sesoatria Niincoreo, y carece de gerogU- 
fieos. Fué mandado traer de Egipto por Caio Calfgnla y 
comagiado á Augusto Tiberio, como lo atcatiguaa las 
inscripcioDes que lleva en la parte Inferior. Cuando 
en 1586 la voluntad de Sixto V y la industria de Fon- 
tana removieron el monolito del estrecho paraje donde 
estaba al digno y espacioso que boy adorna, dioese que 
oonsenaba todavía ei globo de bronce mandado colo- 
car en la cúspide por Calfgula, y que las balas de arca- 
buz durante el saco de Roma (1527), golpeándole sin 
abollarle, habían probado que era macizo; y asegurase 
que, al descombrarle de la íitrra que ocultaba tu 
ba¿e^ se vio que descansaba sobre cuatro eif^ot de bron- 
ce, dos soeltoa y dos sujetos con pernos. No sé quien 
dirá más verdad respecto al esudo y accesorios prima- 
ros de este monumento, si Moroni en su Dic. de erudi. 
tf. eccles, de donde tomó los precedentes datos, ó 
nuestro via|ero.— Proviene el haber creido, que laaMa^ 
\ana del remate encerraba los /o/rot de César, de leerse 
en la inscripciqn del pié Divo Canaria ¡Hvo Juli^ tito- 
Ios asimismo de Tiberio. 

plaga Jud^ca-^-j^ 35.— El Ghetto. 

aquel Afufio-3o, 15.— TaAír equivoca el personaje; 
seguramente entóncea— y quizás por la actitud del brazo 
derecho del ginete,— pasaba entre el vulgo por de Mocio 
Scevola la bellísima estatua ecuestre de Mareo Aurelio.-» 
Otras estatuas y otros monumentos han eiperimentado 
también peripecias arqueológicas semejantes á esa.— &i 
1 187, Clemente m la hizo transportar del Forwn boa^ 
rium á la Plaza Lateraoense, donde ata permanecía por 
los tiempos de estas Andanfae, 

Coliseo.'3o, 35— Este nombre del anfiteatro Flavío 
quieren algunos que provenga de las colosales dimensio- 
nes del edificio, otros de la estatua colosal de Nerón, 
de loo pies de altura, fimdida en broooe por Zenodoro 



$66 NOTAS. 

á pretench de PUnio, qoe la describe, erigida ea el v«»- 
tibiilo de la CuDoea Casa de Oro, y que, á la muerte del 
dueño, Adriano, después de oonHgrarla al Sol, hiao 
trauportar de allí, removiéodola can 4a defiuites, j 
colocáu- delsBie del anfiteatro, eo la parte opuesta á la 
Atente llamada Mcia sudamt. Eo esa disposición se ob- 
serva en una medalla del emperador Gordiano III ( afioa 
930-940) y la ooooció Gssiodoro en el siglo vi ; los res- 
tos del pedestal , qne levantaba so pies, se Ten boy to- 
davía. Ñimca estuvo dentro del droo, oomo Talar da á 
entender, ni era posible qne estnviese. Oe su cortefo do 
reyes encadanados puede decirse lo que onesHo viaíero 
andalnz dice en el Hipódromo de Constantinopla: «é ámi 
esto non es pecado detallo de creer; • no asi lo de la 
mansaoa ó mundo que tenia en la mano el coloeo; pero 
no be visto escrito en ninguna parte que haya estad» 
efectivamente depositada delante de S. hma de Letras, 
ó en otro sitio de Roma. 

Santa Cru^ de Jenaalem^'^t , 1 1. ^Impúsole Gbna- 
taotino esa advocación por el $anto Madero que tni|o so 
madre á Italia. GueníanJacoboBossio ^Iniessurajy loro- 
piten otros varios autoree,qoe en el afiode 1491, hacién- 
dooe obra en dicha iglesia por ondea del gran Cardenal 
de Espafia, D. Pedro Goosalez de Mendoza, los albafiiks 
deacnbritPon un eecondríio practicado sobre el arco dd 
coro, donde habia una ca|ita de plomo que encerraba el 
rótulo puesto sobre la Craz, el cual, para librarlo de los 
bárbaros, bobo da ocultar allí un Emperador ó un Papa 
más de mil años antes, perdiéndose en ese tiempo la 
tradición del esooodríio.—Parece,sia embargo, qnedebfa 
tenerse por segura la existencia de la reliquia en el tem- 
plo, y verdadera noticia del contexto del rótulo, toda 
vez que Tañir así lo escribe con mucha anterioridad al 
hallazgo , y copia además el titulo, por eitrto casi el 
mismo que figura en la luteucian de ¡a Santa Crux 
del obispo de Antinoe, y muy otro de aquel que dio 
lugar á la erudita polémica entro Rioja y el Duque de 



NOTAS. 567 

Alcalá (imp. en Sevilla, s. 1. n. a.); *»o^ por otra 
parte, en las hutorías del divino Letrero ooncta qne por 
los afios de estas Andanza» ^ se creia no haber más 
que un legitimo pedaxo, venerado en la Iglesia de 
S. Juan de Letran.— Con respecto á la obra y materiales 
de la de Santa Cruz lo que hay de positivo (?) única- 
mente, es« que la capilla de Santa Elena se construyó en el 
paraje donde hizo colocar la Emperatriz cierta cantidad 
de tierra, procedente deksitio en que la Cruz fíi^ hallada. 

Otrayglesia e$tá de dueiuu-32, 26.— En el campo 
Marcio, junto al monte Pincio; llamada primero S. Dio- 
nisio, S. Esteban y S. Silvestre Ínter kortoe, y deapncs 
de llevar á ella un fragmento de la cabaza del Bautista, 
S. Silvestre in capite. En 12^5, Onorio IV, á instancias 
del cardenal Matcio, que ñié su sucesor coa el nombre 
de Nicolás IV, concedió la iglesia á las monjas de Santa 
Clara, que la conservan todavía. 

colu]madeimapiedra-3i,3o,^I>t 23; pero asen- 
tadas por frotamiento, y sin que las junmras aparecieaen 
á la simple vista. 

arco* /rfiíj|/'4/ef-33, &.— Ninguno de ellos se erigió 
á Julio César, ni creo que desde el siglo xv acá haya 
habido quien lo suponga. Tafiír , que demuestra siempre 
un gusto exquisito en la apreciación de la belleza de los 
monumentos que vio, se refiere indudablemente al mejor 
de aquellos, el de Tito. 

Escala Ce/i-33, ii.-^^oúo decir Ára^CceU, iglesia 
construida sobre los restos del templo de Júpiter Gaplto- 
Uno; Escala Codi sstá más lájos de los sitios que Tafiír 
va describiendo, y próxima á S. Pablo de las Tres fuen- 
tes, de que trata deipoes; y no me flmdo en esta sola ra- 
zón para afirmar que ae equivoca , porque si debajo de 
alguna iglesia había de hallarse el lugar donde asaajn^ 
ron á Julio César, no habla de ser extramuros, sino en 
otro que pudiera hacer verosímil la tradición, acertada ó 
6 desacertada, acerca de la muerte del Dictador. 

Santa Préfidü-ZS, 23.— Santa Práxedes, llanada 



568 NOTAS. 

también capilla de la Santa Columna. Erte timk> lo debe 
á un Juan Colonna (rara coincidencia!) legado del Papa 
en una de las CruzadaSf que estando para aer hecbo pe- 
dazos por los sarracenos, éstos, en vez de llevar i efetío 
la operación, le regalaron la mitad de la cohmma ó la 
columna entera en que fué azotado Jesús; la santa pieza 
filé durante mucho tiempo de diaspro sangofaieo, quizá 
por la sangre que la salpicó; pero últimamente d 
Sr. Obispo de Antinoe nos ha dicho en an Inveneion. de 
la Sta. Ctu\, que es de mármol blanco y negro. Por lo 
demás , cuando el P. Castillo residía en Jemsalem (aiío 
de 1 62 7) la columna se encontraba mi el monteCalvario* 
según puede leerse en su Devoto peregrino viaíe , etc., 
p. 29. 

Sant Pedro de Vimcula-'^^, ^S.^Ad winaiJa 6 rá 
vinculU; no porque allf hubiese sido la prisioo del 
Apóstol, sino porque sus prisiones estuvieron depositadas 
en ese templo, consagrado primero al Salvador, y eri- 
gido, dicen, por el mismo S. Pedro. 

yglesia donde fueron detcabeqado9''b^ i.— ^ Pablo 
de Us Tres fuentes. Sólo fué descabezado & Pablo, y de 
los tres rebotes que, al caer, dio la cabeza, surgieron 
tres raudales, que por otra parte ya esisdan de mndio 
tiempo atrás con el nombre de A^ua» BoMot. 

monesterio de Sant Pakio,^^4^ 6.— Unido i la basí- 
lica del mismo Santo, que desde el siglo vil tenían A m 
cargo los benedictinos, 6 negros. Fué empezado el mo- 
nasterio entre los siglos xti y xiit y llegó á aer magnir 
fico; pero á principios del xv se hallaba en tan mal as- 
tado, que Martín V tuvo que restaurarlo, cntregéndoaele 
con la custodia de k basílica aneja á los benedicti- 
nos caslnenses, no á loa Predicadores, hécia los afios 
de 1425. 

tepoitttras de Rémms i Rámulo-^4^ si.— La rotonda 
de nn templo, en el Foro, atribuido i los fundadores de 
Roma, y que se conservó como vestíbulo de la iglesia de 
S. Cosme y S. Damián; pero que allí estuviesen sepoV- 



NOTAS. 569 

adot esos dos penonajes, es cosa tan de f6 como el en- 
terramiento de S. Pedro en el Vaticano. - 

protestapon-SSy 8.— Algún recuerdo quixá de las 
farsas saturnales. 

ettán en Roma dat ettatueu (p. 33-1. 6-36, s.— Mase 
Pasquino y Marforio; la primera, moy mutilada, repre- 
sentaba, en concepto de algunos anticuarios, á Menelao, 
y hallábase en uno de los ángulos de la plaza de su nom- 
bre. Dicen que se llamó asi de cierto sastre de tanto chis- 
te como intención, muerto el cual, les dio á los romanos 
por sustituir sus ocurrencias con carteles ó letreros, que 
fijaban debajo de aquella estatua, y pasaban como orácu- 
los burlescos del diAinto. Kn un principio» Hase Pas- 
quino sostuto él sólo la pública curiosidad ; pero poco 
más tarde encontró un digno interlocutor en Marforio, 
qne desde el arco de Septimio Severo entremvo con «1 
sastre los diálogos que son proverbiales.— Nuestra pa- 
labra pasquín trae au origen de los carteles pueslDs sobre 
el pedestal de Menelao. En el siglo xvi se denominaban 
matepatquinet los escritos anónimos (véase, por ejem- 
plo, á Demal Díaz del Castillo, en el capitulo de so His- 
toria que trata del fabuloso salto de Alvarado),y hoy dia 
en algunas parteada América signen llamando pasquines 
á las cartaa anónimas.— Ignoro qué hmdamento tenga la 
antigfledad que atribuye Tafur ú los diálogos de Pasqui- 
no y Marforio. 

ka6ot de agua ca/iMle-36, 34.— Y snlftarasa, lla- 
mados U Bulicame. 

//eg'tfMoa-41, 6.— Del 1 5 al 17 de abril de 1436. 

É anMipartimat ette dia-^i^ 7.— De la Ascensión, 
{oeves 17 de mayo de 1436. 

mejcree dforef-43, 37.— Son loa que Pero López de 
Ayala y Juan de Sahagun ó Sant Fagond llaman ra- 
eUttfo». 

Ei golfo de KtfN^4-43, i3.— El claro que precede á 
esas palabrea deja inimeligible todo el pasaje hasta el 
ponto y seguido del renglón 33*; en él indudablemente 



570 NOTAS. 

tratábase de la recalada al poerto de CoriA, ii 
que pertenecía á territorio de Grecia , coyas ooatas em- 
piezan foera del mar Adriático, paes al llegar á Modoo, 
dice Tafar, «qae es ansí mismo en la Grecia.» 

Florenfia'44^ 6.— Hemos oonaenrado ese nombre ea 
el Vocabulario geográfico, pen> casi puede aaegit- 
rarse que está por Corioto. 

Otro groi/O'44^ 9.— B de Atenas. 

el otro golfo que ántet dixe^y ao.~No es el 
mismo golfo que antes dijo , sino el de Coran, el de qne 
ahora habla; antes dei golfo qnedixo^ ó sea el de Ate- 
nas, rodeando la Morea de S. á N., hay otros dos, el de 
Maratooisi y el de Nanplia. 

de9cargadore9 de todo el lin^fe-^bj 38.— Asi en 
cima. 

dofienta9-^^ i3.— Hay un claro en el ms. después 
de esa palabra. 

t< rep^ló^S^ *g,—La. rebelión de Creta contra los 
venecianos anterior y más inmediata á los tiempos de 
estas A ud a n fo* ñiá durante el dogado de Marcos Cor- 
naro, afiode i366. 

/aleones tacree^^y^ 14.— Una edad del Falco (fiye- 
rqfalco) ielandiau, ant. hierax. Ese cierto tiempo 
del afio es el de la emigración de las palomas, tras de 
las cuales iban dichas rapaces, paso bien conocido de 
nuestros halconeros; Sant Fagond habla de álensuZi^ro 
de las oyet qme cofan^ cap, del fiíloon sacre. Los sacres 
paaajeros de la isla de Creta serian probablemente de 
los llamadoa ródioa por el Canciller Pero Lopes de 
Ayala. £n Espafit se tomaban los más grandus y más 
hermosos, según el infante D. Joan Manuel, ea tierra de 
Toledo, es la ribera de Araduey en Salanuinca, y en los 
encinares ^ Mayorga y Villalpando. 

en ~ia entrada^Aj^ 27.— El claro siguiente se puede 
llenar con este pasa|e del Diario de la emk^ada 
al Tanatr^ee, atribuido á Rui Gonsalez de Clavijo: «á 
el poerto qne esta cibdad tiene es bien grande € 



NOTAS. 571 

guardado junto con el moro de la cibdad, é ha dea como 
cimientos [escoUeras] muy grandea de recia obra que 
llaman mollea que entran por el mar, entre mediaa de 
amoe á doa es puerto do están las fustaa. É en ei uno de 
aquellos mollea estin fechos catorce molinos de yiento» ; 
descripción del todo conforme con el eicelente grahado 
del Viaje á Tierra Santa de Breindembach, tanto de 
la edición orig. alemana como de la eapaffolaf traalado 
(del francés)? con adiciones, por Martin Martinas Dam- 
pies (Zaragoza 1498). ' 

el bafin-4S^ 39.— No preciaamenta al mismo ba^hi ó 
lebrillo, sino una cruz hecha con el metal del Tunmible 
vaso, que deade muy antiguo adoraban loa palmeroa, 
para conjurar la n»la fortuna. 

ios de la Cfii/Mra-54, i6.-*Criscianoa asiáticos, prin- 
cipalmente de Siria y Meaopotamia, casi todoa Nesto- 
rianos ó Jacobitas. Llamáronae asi deade qina en «I afio 
de 856, Matavazhel X, cali£i da la caaa de loa Abbaai- 
das, les obligó á ellos y á los demaa criatianoa y jndioa 
de sus dominios á llevar un largo cinturon de cuero. 

los déla India-'b^ ly^^Lof de la aecta Neatorianft, 
subditos del Preste-Juan asiátioo. - 

lo$ Zmgrari>9-Í4% i7.--CópCoa, GóAoa ó Gó6toa, 
cristianos de Egipto, Monosofitas 6 Jaoobitaa, que abra- 
zaron las opiniones de Diodoro desde el concilio de Cal- 
cedonia; dependían del Patriarca de Alejandría, y entre 
elloe ae contaban loa criatianoa del Presta-Juan aiH- 
cano.~Estos siete ritos cisraátícoa^pooo deapues del afio 
de 134a y por influencia de los griegos, eotraroo á dis- 
frutar del Santo Sepulcro, compartiendo el culio oon loa 
franciscanoa, únicos qne hasta entdnoea y con varita 
interrapcionea lo habían ocopido deade el afio da ia57. 

Hoc TViivix>-56, ao.— Este epitafio y el da Godo- 
fredo falún en el ms. que nos awe de orígioal; loa he 
suplido oon loa que al P. Fr. Anioalo del Castillo 
trae en El devoto peregrino Hc^je de Tierra Sania 
(Madrid 1 656, pég. a34, lám.), porparecerrae loa máa 



57* NOTAS. 

exactos y correctos entre los tres ó enalro dUereotes qoe 
conoicOf iocloso k» del Sr. Obitpo de Antinoe (lairáo- 
cion de li Sta. Cnu).— La sepaltiira de Godofredo,pQr lo 
m^nos, fué destruida en 1808, y de lo que coomia aMo 
queda la espada del difunto.— Los tdmolos dice Gsitíllo 
que eran de pór6do y hermosisinuM; otros que de mar* 
mol y muy humildes. 

ei sattco de que te a/arcó Júdat-^ify 10.— Entíenpo 
del viajero francés obispo Arcnlfb (fines dd siglo vn) 
este saúco era una higuera. 

EUas'SZ, 7.— El nombre del Profeta fiüta en el ms. 

iifiot arbolet alto» i delgadof^i^ 3.~No sé á qne 
especie pertenecen; el frato parece más bien sgalb», 6 
hongos semejantes á los qoe en EqpaSa se llaman pedios 
de lobo. La descripción de Tafhr es idéntica 4 la qne 
hace de esos árboles el historiador Josefb. 

rotút eerrada$^i, 1 1 .—Rosa de Jerícó {ÁnatUOiea 
hierochuñUna), Es el nombre, no de una flor, sino de 
una planta pequeña qué arraiga débilmente en los are- 
nales del desierto, y los vientos transportan á grandes 
distancias, pues el vegetal recoge sus ramas, oooo ana 
viznaga al secarse, y rueda fácilmente al impulso de 
aquellos; en ese estado sa vida se suspende, y al dete- 
nerse en logar favorable, recobra su lozanía y desplega 
sos ramas. En aquel tiempo ayudaba maraviUosameote 
á las parturientas á salir del paso, si se la colocaba 
cerca, en agua y de modo que se abriese con oportuni- 
dad; hoy ya no tiene esa virtud. 

Betania trau* Jordau^iy i6.»Llamdse también 
tierra de Montreal, por haber fundado alH en 1 1 15 Baü- 
dnino I un castillo de ese nombre, en el higar que hoy 
ocupa la aldea de Scfaaubeek, al S. de Uada*AftNu 

una 'fMenteSt^ X.— La de Elíseo, qaa este proféu 
convirtió de amaiga en dulce. 

templo de Salomoit^^ , la.— El qne vio Taftar era el 
mandado oonstrnir por Constantino en el sitio del tem- 
plo jodio, y qoe el almirante Ornar restanró y ambclle- 



MOTAS. 573 

ció magBificnneDte ooo tdoniM arábigo-egipcios, á fin 
de que oompitiete con la mcxqoiu de la Meca. 

éfálUndoi en la» catigfot^S , 97.— No alude Tafur 
siquiera á \m Uraco , dimiDOta é inofensiva realidad de 
los dragones labalosos , pues el género el de otro país; 
prolNiblcmente el Drago de S. Jorge sería algona espe- 
cie de PhrinocepkaiusóSteiiion, ó quizá el Ag-ama 
ttnaita^ abundante en aquellos arenales áridos y solea- 
ám, bajo cuyas piedras se refugian como es costumbre 
entre lagartos. 

Cd/coa-66, ^.—ÓGArycos. Ni el Vellocino de oro ni 
Medea ftieron por estas partes de la Armenia , uno y 
otro los encontró Jason en la Cólqnide, hoy Mingrelia, 
según las poéticas tradiciones del peregrinaje de los ar- 
gonautas. 

Montad Negra-66, 14.— El Tiajero anónimo espa- 
ñol del siglo xiv dice, que esta montafia era toda de sal, 
sin duda para que resaltase más el milagro de sostener el 
Arca de Ñoé en medio de las aguas del Diluvio. 

Famago$ta'-66^ I9.~^rré con varios geógrafos al dar 
como etimología de esa palabra Ftfmd-i4tt^t(«M, coando 
viene de ¿fAfAÓ7a>9ro;, punta arenosa, de una que le 
es vecina. 

comadrejas-^i ^ a 5. —Son las Ratas de Fsraon ó 
Icneumones (Herpeetee Pharaonit\de quien declan los 
antiguos que dabsn la muerte al cocodrilo, intfoducién- 
doaele por la boca, taladrándole Iss entrañas, y saliendo 
por uno de los costados. Tiene medio más Mcil y senci- 
llo de destruir esos reptiles : devorar sos huevos. En los 
prímerot tiempos del Egipto se la adoró por sus benefi- 
cioass costumbres, y después se la respetó y dejó vivir y 
-propagarse á sus anchaa por todas partes. Es congj^nere 
de nuestro Melondllo (H. Widringtonii), único repre- 
sentante de los herpcstes en Europa, y exclusivo de las 
regiones meridionales de España. 

pa¡omat~y2^ 38.— Antiquísima industria; Plinio 
habla de ella , y Ludolfo de Sochen (It. de Tierra San- 



574 NOTAS. 

ta, 1 34o*So)dioe,4oe se MiTUn de esos oorraot losgFÉfi- 
óm aefiores de Egipto, y el SoMín en ios nieiMqci di- 
pkMiiitkot y ootu coerradas. 

en el me* de setiembre, ai tiewipo qme yo ettUMi 
4/^73,27.— Gau expresión, á mi jaido, debe interpre- 
tarse aai: que el dicho mes tnuacorrió en el tiempo 
que estaTo eo Egipto noestro viajero, y al fia de 
la temporada; porque, contando desda su salida de 
^Venecia (Ascensión, 17 de mayo) loa días faltadas 
en el viaje de ida', en la visita á loa SantoaLqgs- 
res y en la travesía hasta Chipre, y de Chipre áAJe- 
jandria, tuvo que Uofsr al Cairo antes de mediar el 
mes da joUo de 1437. ~ La inundación del Nilo co- 
mieaxa en el solsticio de verano, y continúa crecáendo 
hasta el eqoiooclo de otofio , durante den dias poco náa 
ó menos. 

Coca/r/r-74, 7.— De Cocatrix, Cocodrilo (Crocoái- 
lúe niloticut); es carioso observar que los pes ca ban con 
el mismo arte que hoy emplean los riberefios del Ama- 
zonas en la pesca del gran caimán ó Jacaré { C hanc ea 
ecleropi), y valiéndose de una arma 8emejante.«iCao 
de que huyan del búfano (Bot btibaitu), también se dice 
de los cocodrilos y de los carabaoe ó búfiílos de Fi- 
lipinas. 

besUat que ton eavatioe-yS, i3.— Se crían allí eo 
efecto, y son los hipopótamos (HippopotamU9 oiyiAt- 
Mm), llamados también antiguamente caballos Isviá- 
ticos, de mar y apotanas. 

de^ir é treer^ , 7.— £ste paaaje, en el ma. que nos 
sirvede original, lleva al margen, y de la misma letra, la 
nota siguiente: •PeroTafor fessó aquí de lo escrívir mas 
que \f dlxeron aver en el Cayro solo 9Íeiit mil de esta- 
llo;» parece que la puso algnno que kUa el códice pri- 
mitivo ó alguna copia coetánea, después de haber oído si 
viajero, y acaso muerto ya éste. 

eicéet remefados^-^y 14.— De elcA, bárbaro, en ará- 
bigo y en el mismo sentido que los romanos laabín 



NOTAS. 575 

de ese adjetivo. Dice sobre ellos Peref de Giixiiita(Geo. 
y sembl. cap. XXVI): c..... por las coronicss de Castilla 
se lee que quando los moros ganaron toda la tierra por 
pecfcdos del rey D. Rodrigo é traición del conde D. Jo* 
lian , nradios cristianos fueron tomados á la seta deMa- 
homad, cuyos é nietos y descendientes nos defendieron € 
defienden la tierra é son asaz contrarios á noestra ley, 
ca tanto qoedó en España poblado dellos oomo de los 
moros. É yo TÍ en este noeatro tiempo qoando el rey 
D. Jnan el segando hizo guerra á los moros con so rey 
Izquierdo di visos los moros , pasaran acá mochos cava- 
lleros moros é con ellos muchos Elches , los qoales sm- 
que libertad hablan asaz para ya to hazer nunca uno se 
tomó á nuestra fe porque estaban ya afirmados y asen- 
tados desde nifios en aquel error. É aun algunos dellos 
que scá murieron ansí estaban ]ra endurecidos en aquella 
malaventurada seta é presos en sqñel error, que am en 
el artículo de la muerte, qoando ya non esperaban gozar 
de aquellas camales delectaciones, ni habian temor de 
los moros estando en tierra de cristianos , murieron en 
so mala é porfiada seta , lo qual les vino de ser criados 6 
envejecidos en ella.*» 

poca de ora-8i, 3i. — En el ms. lo mismo puede 
leerse poco que poca. 

haitax-Bij 31.— Bslsj ó bslaja , variedad de rdbf y de 
granate, asi llamada de la ciudad deBalafem en Nitiobar; 
habíales también rabihunis y baharmenls; estos últimos 
los más finos. Atendido au enorme tamafio, los balajes 
de Taftar sólo podian ser granates. 

rótmio émedio^i, 33. -^El rótulo, que era la libra 
egipcia, equivalía á 18 onzas castellanas. 

MI ffwv-85, 3.— Comprendido gran parte de él en el 
de agosto de 1437. 

béUaftuhSSf ii.-4Ia gozado de grandfsima reputa- 
ción entre crístianos, jadiosym«nlmanes,'-^bidaen su 
mayor parte á la leyenda de la MatBrea,<^oon los nom- 
bres de trementina ó bálsamo de la Meca, bálsamo de 



57^ NOTAS. 

Jodet, egipcio, oriental, de Gonitahtinoplt, de GDead; 
C8 el |3a>««fiOv del antiguo Testamento, de Teofrasto 
y de IHoecorídea, el Kiabé pelenenki de k» tnrcoa, 
prodocto del Aa^rris cpobáUamum L. {BaUamodem^ 
dron opohaiwammm K.), ái^l eapontáneode la Arabia 
lélix; tiene la conriiteneia de jarabe, límpido y amarillo 
cnando reciente, blanco, opaco y aólido cnando a&eyd; 
el olor anisado títo, y el sabor aromático Acre ; vábaae 
como estomacal y más como peHbme; el obtenido por 
incisión se destinó, en efecto, eacdosivamente, primero á 
loe soldanes de Egipto, despoes al Gran Selk>r, y á Es- 
ropa sólo ha llegado en todos tiempos, ora de Egipto j ora 
del Imperio torco, el que se extraía por ebulición , y aun 
esterara Tea legitimo, y may pocas por medio de comer- 
ciantes. Lxm plantíos del bálsamo en Jadea se Itama- 
ban las pifias de Engradi, situadas á orHIas del mar 
Moerto ó Asftltítes, y dicen que de aHi se trasplantaron 
por orden de Cleopatra á la Matarea. Al visitar dicho 
huerto en i5os Pedro Mártir de Anglerte, embaíador 
de los Reyes Católicos al soldán de Babilonia , lamenta 
que se hubiese secado la fheote ó pozo donde la Virgen 
lavó los pafiales de Jesús, y por ende que ae 
perdido los plés de bálsamo, que sólo con aqoellla 
(xisible mantener; pero ya habian recobrado el pozo 
aguas y loe Amjrris su lozanía en 1627, cuando pasaba 
por el Cairo el P. Fr. Antonio del Castillo en su pere- 
grinaje de Tierra Santa.— No hay Tia|ero por Egipto 
que no hable de la Matarea y su maravillosa cosecha; 
flin embargo, el más extenso es el célebre John de Man- 
deville, que viajó por el mundo y otras partes durante 
los años de i333 á 56, el cual dice que los egipcios lla- 
maban al huerto Etkuoblac, concubes al fruto de la 
planta y g^isbande al bálsamo. 

Jigos de Farott-S6, 11. —La higuera de Faraón es 
el sicómoro {Ficus syccmord). 

graneros de Ioseph-86^ aa.*-Por su número, sitio, 
forma y altura parecen his Pirámides; pero sa dis> 



NOTAS. 577 

i 

posición ÍQterior no paede referirse á esos célebres cn« 
temmientos. Tafur indadablemente hace de dos cosas 
una, incurriendo en una confbsion inexplicable; porque, 
en su tiempo, ya se sabia lo que encerraban las piniroides, 
y los llamados graneros de José, edificios de la época^ de 
los Califas, hechos con materiales de obras egipcias, 
estaban dentro del casco de Babilonia, no á tres leguas 
de la ciudad y en el desierto. £1 famoso John de Man- 
deville (Viaje, i333 i i336) sostiene qoe eran, á la vez 
que sepulcros de Faraones, los graneros de José. 

eiefantes^Sy y 10. -^Eicpha* africanut; muy bien 
descrita 

Xare^fia-^^y 34.^Girara {Cametopardalitgiraffa)^ 
en árabe Zarafa, Jomofa en el Itin. de la Embajada al 
Tamurfoec; perfectamente descrita.^Este rumíente, pro- 
pio del África, era uno de los tributos que Timurleng 
acostumbraba á imponer i los principes que vencía. 

tret colupnat'^^ la.— El nilémetrq, situado en la 
isla de Koddah. 

neb¡Í9-^^ ia~Edad del FaUo {Hyero/aico) isian- 
dictu; linaje, ó pluroaie de halcón el más preciado en 
Cetrería, pues si bien el infante D. Juan Manoel lo pos- 
pone al gegerifalte y al sacre, consiste en que su nebU 
es, ó^l joven de un año, ó el pollo de aquella especie. 
Llamábanse g'entílet en el resto de Europa , y en Cata- 
luña y Avñgon peregrinos por sos periódicas inmigra- 
ciones á nuestra Península. En el plumaje neblí distin- 
golan los halconeros tres colores: el blanco , el rubio y 
el prieto,— oscuro ó roqoéz»; y las variedades: corona" 
do, por el cerco blanco alrededor de la cabeza , caracte- 
rístico de una de las mudas del F. islandicut; doncella 
(pluñiaje de adulto); y ^or^alero^ por su pinude zorzal, 
muy marcada en algunos machos. Difinrenciaban además, 
como en los otros linajes de halcones, los zahareños 6 
arábigos , esto es, cogidos en Castilla ; los traídos por 
los mercaderes y adquiridos por compra ó cambio ; las 
primas^ ó sean las hembras; y los torzuelos (tercuelos), 

37 



57B NOTAS. 

piUibn pfobÉblcnieiitB derivada dd fruicés, en CMn 
leogna aedeftigoa á los machos de las avos de rafufia 
d Dombre de tierpelet, por ser los indívidnoa de 
sexo un tercio menores qoe las hembras. Ea 
daloclB llaman xodBMiAprinUUa á ana especie de cerai- 
calo. £1 neblí es originsrío de Islandia y N. de Eteopa; 
tomábanse por acá loemejores en las Rocinas, marismas 
conocidas boy con el nombie de Goto de Oñana ó de 
D.* Aoa, á la derecha de la l>oca jlel GuadalqaiTir, 
costa del antifoo Condado de Niebla, nao de cojos 
pueblos es Rodaoa; eran también moy buenos los casa- 
dos en la Vera, de tierra de Sevilla, y en Santarem de 
Portagal. El nombre deae^l^, dice Joan de Sant Fa^ond 
.que viene de haberse tomado en Csatilla los primeraa de 
este linaje de halcones en el Condado de Niebla, y Pedro 
López de Ayala, qoe es oonropcióMi de nebi, como en on 
principio se decia. Por ventara sucede con esta etimo- 
logia lo que con la de bcfid, otro de los plnmaies en Ce- 
trería, que en el íoteresaotisimo yocaboiarío dd Jamma 
vitas de Alvaro de Castro <i5s6) lleva esta sinonimia: 
«en árabe burbilin, en tatin acipiter libuntícus^* (de 
Ubumum, Dalmacta óEsdavonia); y^fiíndorot sospecha, 
en que el Candller cuenta entre sos variedades dd aebli 
ano que se cría en el Condado de Saboya, en las man- 
tafias que parten ese Condado de la tierra de M¡hm,y qoe 
los toman (si los nidos, y no salen tan buenos, «et quando 
los tienen los mercaderes para vender entre los otros ral- 
eones suyos luego los conosoerá orne, qoe asi como mues- 
tran la claridad para qoe uno vea los falcones do están en 
sus alcándaras, luego los falcones [neblis] tomadosde Iss 
nidos gritan é dan bocea, et espeMzanse, et alfsn las 
alas et parcs^n d muestran so pequeño esfiíerco»; y jua- 
tamenie estos ncblls de Saboya-^ de otras paites dejos 
Apeninos,— corresponden á la especie FaUo mwrims 
{Aquila wKViá), l>aigle criard, petíi aigle 6 aifr^e 
táchete de los franceses, la aleta (aigleta) de Sant Fa- 
gund, cuya peqneíSez y genio tímido y dodl— relativa- 



NOTAS. 579 



mente á las otm ágoili » p erm idin que se la adiestrase 
para la caza, como i loa verdaderoa halcones. 

ieonetparddt-^, io.-»Leopardos(FWi> ieoparchu), 
especieexctasiyamente africana. No solo ésta, pero otras 
congéneres soyas del Asia acostumbraban á domesticar 
y adiestrar en la caza para sn recreo y ostentación loa 
soberanos orientales, como el Gran Tnrco y los reyes 
de la India; Eduardo Barbosa, en su Libro de Tíaje por 
las costas E. del África y las de Asia, hecho á principios 
del siglo XVI, nos habla de esas jaurías formidables. 

unjueg'O'-go, i3.~Es por demás curiosa la coinci- 
dencia deque, según Barbosa, se designase en el reino de 
Cambaya, en la India, ese mismo juego de la raya con 
la palabra chueca^ nombre araucano de otro ejercicio ó 
juego parecidísimo, y hoy en nao todavía en algunas 
comarcas chilenas, qoe consiste en impeler coo ona 
especie de cayados llamadas chueco» (torcidos, encor* 
vados) una bola colocada en el suelo , cuya suerte se 
disputan con ahinco y ardor los jugadores, reunidos al 
efecto en numerosas cuadrillas. 

ag-ua confacionada~^i^ 9.— En Peraia era almaci- 
gada ó con pistachos, y los mrcos bebian el curmt 6 
chounet, suerte de chicha t ordiate (horchata). 

un monesterio-g2^ x5. — John de Mandeville dice que 
lo desampararon por causa de las muchas moscas. 

fablar dematiado^S^ i.— Al margen del ms. y 
fumo á este pesaje hay ona nota semejante á la de la 
p. 80, r. 7, que dice así; ^Porque tan grande era el 
número de los camellos, que él non pudiera contallos, 
se f eso de poner aquí , pero afirmó qoe le certificaron 
aver sesenta mil**.— La caravana se repartía en Suez. 

gratos de la Jndia-gb^ 4.— Gatos de Algalia; Viverra 
cióetta, el de la India africana (Abisinia), Viverra 7/- 
tetha, áetoáa la India asiática, llamado también civeto; 
muy semejantes á la gineta de Europa ( V. g-enetta) en la 
forma, pelaje y costumbres. Todas segregan una sus- 
tancia adroizciada por medio de ona glándula ó landre 



58b NOTAS. 

. » 

que tieoeo eerca del rao; pero la de los dos p r ima do s es 
mucho más abundante, mis fina y de olor másexqnisñi». 
Vendíanse tan baratos en su tierra, que daban 4 ó 5 de 
ellos por nn ducado. Eran entonces moy apreciados ca 
Occidente, y en Eapafia los tenian loa reyes nn sa pala* 
cto por regalo y para aprovechamiento de la secrecíott, 
llamada también algalia^ estimadísima como per- 
fume. En tiempo de Felipe II y por los años de 1596, nn 
tal Pedro Garcia de Huidobro, ayudante de la Panetería 
Real, tenía á su cargo el cuidado y alimentación de tres 
gatos de Algalia, que comían diariamente pollo y medio, 
dos libras y cuarterón de carne y seis hucvo& 

finamomiJinO'iQi, i.— La canela ó cinamomo (On- 
namomtan ^fyianicum). 

/nUacomo ealabofOt^ioiy 3.— Eso se ha dicho de 
varías especies de cocos , por los diferentes sabor , 
lidad y aprovechamientos de las partes dd froto.* 
prolijo rectificar todas las noticias de Contó, qoe pue- 
den verse y estudiarse con más extensión en so Viaje 
(V. Contó, Nicolo de). 

un asno^ioy, i.*~PotrilIo de alguna espede de zebra. 

offfcorfi/o#-i 07, 4.— Unicornio ó monoceroie; nom- 
bre qoe unas veces parece corresponder al rinoceronte, 
otras al narval {Monodon monocerot)^ otras á alguna 
de las variadísimas gacelas africanas ó asiáticas {Antiio- 
pe\ cuyo caso, á mi juicio, es el de la relación de Nicolo 
de Contó. La prestigiosa existencia del antiguo unicor- 
nio, su rara naturaleza y costumbres, y las portentosas 
virmdes medicinales de su cuerno, han influido de tal ma- 
nera en la imaginación de los viajeros por aquellos países, 
donde se le suponía, que en cualquier animal dotado de 
alguno de los caracteres que á la fiíbulosa bestia se le 
atribuían, han querido encontrar la quimera, pasando 
muchas veces por alto, ú omitiendo deliberadamente las 
particularidades verdaderas, que desmentían su observa- 
ción %'isionaría. Es también posible, qoe alguna descrip- 
ción, debida á persona digna de fe , se hiciera á la vista 



NOTAS. 581 

de uo antílope mogote, ó de cneraos de irregnlar deur- 
rollo, como, por ejemplo, lot que crecen aproxima- 
dos por ns baaes 7 enroacándoee uno en otro. 

astite^ioS , 5.— Qaizá ea alinde mal copiado , y la 
expresión equivaldría d «estará el mar como un espejo.» 

alU, a«.....-io8, 34. --No puedo interpretar este pa- 
saje incompleto. 

/fKO/oé^-109, so.— Lefío-alocs, lignaloe, lináloe, ó UJ 
{Aquilaria {Exoecaria) Agalioca). 

alcoholado$»ii^^ 4.-^e dice de las reses vacunas y 
otraC, que tienen el contorno de los ojos de color más 
oscuro que el resto de la cara; y Tafur aplica el califi- 
cativo con mucho acierto á las personas que se tífien 
ambos párpados y la cuenca orbitaria por higiene y 
adorno; afecte común hoy día en África y América, y 
aún , limitado á los bordes de los párpados , en alguna 
provincia de Andalucía. 

treynta dias-i 1 8, 1 3.^La mayor parte de setiembre, 
y algunos de octubre de 1437. 

turquesa-iiS^ 2 1 .—Piedra opaca de color azul claro 
muy usada en joyería. 

$u devisa-ii i , 36. — De la Orden de Chipre ó de Lu- 
siBan, instituida hacia los años de 1 195, y ajustada á la 
regla de & Basilio ; eran las insignias un collar formado 
de SS y una espada de plata con enpufiadura de oro y 
otra S encima por pinjante; y el lema, Projide servan- 
do. Como la S es emblema del silencio , y los caballeros 
de la Orden estaban obligados á guardarle en los nego- 
cios de Estado , de ahí que se les lUmase Caballeros del 
Silencio. 

ora de missas-iij, 5.~Tenia que ser después de las 
doce de la noche. 

era por Navidat-iSi , 39.— Si el Maestre de Rodas 
D. Antón de Fluvián murió á 39 de octubre de 1437, 
sí el emperador de Grecia Juan Paleólogo salió para Ita- 
lia el 35 de noviembre de ese año, y si Tafur pasó por 
Rodas á la muerte de aquél y llegó á la capital del impe- 



SBa NOTAS. 

rio griego 1 5 días antes de la pvtidt del Emperador, ni 
pudo hallarse por Nayidad en Gh(o, ni gastar ao ca- 
tre sa estancia en esa isla y la Tisita de las náus de 
TYoya. 

aimáfi^a-'tSS^ i.--^ almásHga, resiasdel ahnicsgo 6 
lentisco earopeo {Pistacia ientiscuM}; pero Talar quiere 
designar con este nombre á la llamacía TreoMStian de 
Cbio, producto del Pistacia tkertMmttu. 

fuerte casiillo-i 35 , 39.— Estaba sobre las raines del 
vastistmo granero qoe mandó edificar alK d ea ip er aJ or 
Jnstiniano. Aanadeo VII, conde de Saboya, árbim) en la 
contienda de genoveses y venecianos, en tiempo del Dos 
de esta Sefioria, Afárcos Contarhil ( x367-8a), toro «a 
depósito ess fortaleza dorante dos afios, á coodicioo de 
derribarla terminado ese plazo; despaes k tevatanm los 
torcos sobre una planta triangular. 

fient millas-i3^y 34.~Es decir, á esa dbtancia. 

coiiar áetcanuí''i3g^ 33.— No parece bien averígendo 
quién fuese el monarca castellano nadador de la Órdei» 
de la Escama; nnos creen que D. Alfono XI en d «fio 
de i3i8,y otrosqoe D.Juan II en el de 1420,— molestaio 
y acosado de guerras por todas psrtes,— pars atraer los 
ánimos de los nobles y escitar á sus vasallos á Is defensa 
de sos Estados. Profesaba los indÍTÍdods de esa insigne 
caballería , defender e) reino de los moros, obediencia á 
so Maestre, y amparar la fe católica hasta morir por ella. 
Su divisa era noa cruz paté de goles, compoetta de esca* 
mas; además habla collar, de oro para los qoe eran y» 
caballeros si entrar en la Orden, de plata para los hidal^ 
gos que no pasaban de escuderos. Hizose muy cáldbre 
por haber sido de ella los más grsndes sefieces de Espa- 
ña , solicitada de modios nobles extran|eroft, y por ha- 
llarse sos nomerososcrozados difundidos por toda Birops. 
Decayó á la muerte de D. Joan II, drcunslanciS que 
acaso resuelve la dada acerca de la insdCocioQ de la 
Orden. 

con tm l(RMf...-i39, >8.— Asi en el nos. 



NOTAS, 383 

francolinet^ibi , 4.— Á tres especies de gallinas 
puede referirse este nombre : el Tftraa/raneolimu, el 
Pterocie» alchata, ó ganga, y el PterocUt arenarius^ 
ú ortega. A primera vista y bajo la autoridad de Lineo 
el nombre especifico de la primera parece decidir la 
cuestión á su favor; pero hay que tener en cuenta que 
ese Tetrao es poco más ó menos del tamafio de una co- 
dorniz, y^el franoolin figura entre las aves mayores y al 
lado del fiisan en el Arte citoria del marqués de Vi- 
llana, viniendo mucho después de ellas, en otra sección, 
las (perdicesj pardillas y t<^las, que exceden en cor- 
pulencia á la codorniz. Si á esta ooDsideraci(Mi| rcq>ecto 
del tamaño, se añade la de nombrarle el Marqués á se- 
guida del faiaan, i cuya cola larga y aguda se asemelan 
las de la ganga y ortega, aumentan las probabilidades 
de que sea una de estas dos la que Tañar quería designar 
con aquel nombre. No debe pasaise por alto qne el In- 
ftmte Di Joan Manuel, en la notabilísima clasificación de 
las aves, expuesta en su Uhro del Caballero y el £1- 
cudero, cap. XLÍ, nombra la ganga y no la ortega, 
indicio, en mi concepto, de que el verdadero francolín 
es el P. arenaritu, puesto que la denominación vulgar 
del P. alcbata ya soñaba á los principios del siglo xiv. 
Juan de Ssnt Fagund, en su Libro de las opesquecofan 
(1430), cap. I, nombra también las gangas y no las 
onegas. 

fajrsane9^i5í^ 4»'^E\ eomm, originario de la Min- 
grelia ó ant. Cólquide, llevado á Grecia en tiempos re- 
motísimos, y reducido allí, como ahora lo está por casi 
toda Europa, al estado semi-salvaje; es abundante y 
muy conocido; (Pkasiamu colchiau). 

do$ kermanot-iSi, a9.^Ninguno de los historiado- 
res que tratan ese suceso, dice que acompañara al Empe- 
rador otro hermano además de «Demetrio; quizá ftiese 
algún bastardo. 

martas fetellinas-i 55, i. — Ó cibellinas (Musteia 
jibellina), de Siberia, semejante á la común {Musteia 



384 NOTAS. 

martes), pero de pelo finísimo, el cual le c ubre hasta 
la parte inferior de los dedos. 

raposos'iSS, 3.— Las pieles que pondera Tafor, po- 
dían ser del Gorsac (Ctfiu> Corsac), de color nibio claro, 
abundante en las estepas de la Tartaria; ó del Isatis 
(CanU lagoput), de Siberia y gran parte de los conti- 
nentes asiático y europeo, cuyo pelo soaTe , tupido y 
blanco de nieve durante el invienio toma en verano 
un color ceniciento, que le ha valido al animal él que se 
le conozca en peletería con el nofmbre de Zorro awI- Yo 
me inclino á creer que fuese de este último, porque aún 
hoy se estima y se usa mucho su piel en Turquía, Rusia 
y Alemania. 

sardescM^iSS^ 10.— Sardescos se llanuban los anos 
pequeños, por serlo los de raza de Cerdcfia; silla aar- 
desea equivaldrá á silla pequefia, ó adecuada al tamaño 
de esos asnos. 

a/krfOfie<-i65, 14.— Hace ya tiempo que en Espafia 
se Uamatambien esturión al sollo (ilc(ptfii««rfteno), pez 
corpulento y de sabroso pescado, que habita los mares 
Atlántico y Mediterráneo, y en ciertas estaciones entra 
en los grandes ríos á desovar; hállase en el Ebro, Gua- 
dalquivir y otros de nuestra Península, y abundante en el 
Volga y Danubio; de su vejiga natatoria, estómago y ' 
aun de la piel se hace la mejor ictiocola, y de sus huevas 
mezcladas con sal y especias el caviar; pero estos apro- 
vechamientos Uidustriales no son exclusivos del A, ate- 
rio, se extienden á todo género de sollos ó esturiones.— 
Los catalanes y vizcaínos tenían, como los venecianos y 
genoveses, saladeros de sollo en el Don ó Tánays, y esta 
especie de mojama, que ha venido á sustituir el bacallao, 
probablemente se mareaba en Espafia por las mismos 
que hoy comercian con esa última salazón. 

merona-ióS, 29.— El moronede los iulianos (Josaph. 
Bárbaro, Viaje á la Tana), el célebre steritíey tan ape- 
tecido un tiempo de los gastrónomos, especie de sollo, 
no sé cual de las siete' que habitan en el Mar-negro y 



NOTAS. 585 

Caspio y suben por el Doo y el Volgs, entre las cuales 
hay do9, comunes á nuestros mares y ríos. 

de 7Vojra-i68, 6.— Los turcos se tienen por descen- 
dientes de los troyanos, linaje admitida por los que de- 
ducen turco de teucro, 

Santa Si^ftO'i'jOy 3o.— Erigida por Justiniano el afio 
de 537, en el lugar que ocupó un templo gentílico, habili- 
tado por Constantino el Grande para el culto neo-cris- 
tiano , con la advocación de Ág'ia Sofia , la Eterna ó 
Santa Sabiduría, y destruido por un incendio el año 
de 446.— La descripción de Tafur, aunqoe muy intere- 
sante , no es tan completa ni minuciosa como la del Iti- 
nerio atribuido á Clavijo. 

tntxeron ias reliquias^iji^ i8r* Muchas de ellas se 
las mostraron á los embajadores de O. Enrique III á Ti- 
mur-leng, á so paso por Constantinopla, en la iglesia de 
S. Juan de Piedra, cosa que no me explico, siendo como 
eran propiedad y usiifnicto del clero de Santa Sofla, y 
conTiníendo todos loa historiadores en qne jamás ae mo- 
vieron de aquí. 

ia toü^d-iys , i9.^Pocas reliquias habrá de menos 
piadosa historia. Estaba escondida muy oportunamente, 
según unos» en la iglesia de S. Pedro , según otros, en la 
de S. Estébsn de Antíoquía , y su hallazgo salvó por de 
pronto á los Cruzados del angustioso cerco que sufrían en 
esa ciudad, reanimando la fe de aquellas turbas feroces é 
indisciplinadas; pero cuando fuá cuestión de sdjudicarla 
al caudillo más digno, los agraviados promovieron san- 
grientas escisiones, tratando de impostura el hallazgo, y 
de estafas las limosnas que producía á su duefio , por lo 
cual acusado el inventor,— un clérigo ó prelado flrancés 
por nombre Barthelemi*— tuvo que sufHr la prueba del 
fuego, de cuyas resultas murió. Piérdense con esu catás- 
trofe la noticia y memoria de la reliquia, y al cabo de mu- 
chísimos años viene á remanecer inesperadamente en la 
SantaCapilla de & Luis, rey de Francia, en Nuremberg y 
en Constantinopla, donde Pedro de Gourteoay empeñó ó 




586 NOTAS. 

vendió Itpimu del efemplar binoitiao, para salir de 
necesidad aprmniaiitie.--GBe la capital dd ii 
Greda en poder de los turóos, oarfe la 
los hi)oodeMolioa(MC H, «zpitriaso al asufaiiiario Zem ó 
Zizim , qae al cabo de mil peripoctaa TÍeiia á dar en 
Roma como hoésped prlaiooorodal Papa laoceacio VIII, 
qne ae encarga de wn caslodla mediante 40^000 eacadoa 
de oro, y Bayaoeto, eon ellln de ganarse la Tolaniad del 
Poocfloe j cobrar á aa bcnnano,— para dagoUaf le, — le 
manda de rsgalo el Santo Hierro, que as recibido en 
Roma con toda aolemnidad, slrríéndoae de él Inocencio 
pan bendecir al posMo el 3i de mayo de 1499.— Laa 
moharras francesa y alemana, coeao mdooa legitimas, tie- 
nen sos anales iosignilicantes y oaonecidoa. 

plapm$ i cafa*-f74, 4.— Cuyo confoito formaba el 
llamado Gu$t9on, ^ Foro de los oomestíbles, y por algn- 
noa equivocadamente AngttfUran. 

rg'letia de Sania iMeris-174, i7.-^anta Maris de 
la Hodegetria, Amdada por Pnlqneria, mu|er del 
rador Marciano (450-457); puso en ella las 
tnidas de sn Tiafe en Jerasaiem por Endoada, eqiosa de 
Teodosio el Mten, entre Isa cáeles figuraba un retratode 
la Vlt'gen, pintado «n aitfdím por S. Lúeas, en cnyeboBor 
instituyó la fieMa de todoa loe máites, y que tol como 
secelebrsba en tiempo de Taíbr, recuerda loa dcfoloa 
ejercicios de loe denricbes. 

la VaU^ema^iTé, 8.— Iglesia de las Blaquenias 
(j3>«;irf pve»v) , por el lugsr donde se erigió, y en el 
cud había una laguna poblada de ciertoe peoee llamadoe 
lacemra; *et ideirco ob mmitítudiuem aqmarmm Bta^ 
chema e Laeaemae appeUmUwr.* (AntiqmiL Cone- 
tantinop. Anónimos. L. e, p. 40; Bisant bis. scrip^; 
Bandnri, t. I)u— En la tradición de la Valaysrna, rsoo- 
gida por noeatro viajero, van confondidas varias tapt" 
des más ó mdnoe equivocadas. La fliiylaron Marciano y 
Pulquería, fué reedificada por Justino el Vicjoy easbelle- 
dda por Andfónioo 11 Paleólogo. Aquel rayo cayó antes, 



NOTAS. 587 

y era parte del Aitgo del cielo y de Jt tkmv Uifwaiili 
y teiremoto--, que erroiDó mnetaa igleiias yotroe edífi- 
cio6 de Constaotioopla, hacia loe aioa rmutt y tmoedel 
reinado de Jntíníaiio; pero 00 M cMtiso diviiM dedi- 
cado especialmente á loe eodomitaa, porqam eae eaipenip 
dor los castigó humanamente por separado, 7 noeolo i 
loa qoe pudieron abusar de las eonibrae fiívorablce de las 
Blaqoemas y su pórtico, eino á todoa k» de k clndad, 
sin exceptuar á respetables senadores y patricios: bemm 
edidiciuetmcuaüorumcomcMHioret esar, cnet pe»* 
quisitione /acta reperinet eo»; aiiis quidempert- 
trum amputari jturít, álw caktmot aaáoa im 90- 
rvñéorum imeaM» ii^gi, fpeoa qme mméoa iu Ptnm 
qnasi ad trimpkwm addmeijtuiii. 

Pentecatro-tjñ^ io.-*Paniiooratoroe, edificado per el 
emperador Joan Gomneno, qne estaUecióen él los moa- 
jes de la Orden de S. Antonio.— Niqgvno de loe Hist. 
Biz. dloe qoe estavics en .en el ni en otra iglesia de Gone> 
taminoplalaaénforaade laa bodas de Caaaan; poaibie 
es qoe Taflr confunda eaas Tasijaa con otraa tn miln- 
grosas como ellas, qne exlstian en el pelado de loe env- 
peradores, y qne se llenaban de agua y se mciaben motm 
propio.— Otro Pantocratovoe liabfa en el Íloat»*Atboe 
ó Monte-Santo. 

Sant Dimüre^í'je, »o.^-S. Demetrio, edilcndo por 
Bárdaa, hermano de Teodora Angosta, madre del emp*> 
redor Migoel. 

mía lorre-íjey eS.— La llamada de Leandro (Keaon- 
ISMi, de los tarcos)u Hobo doe cadenas: la primera, 
tendida desde Calata á la puerta Pulcra, ó Bacze-Capi 
(poerta de loe Hoertoe), y taniblen OArt-Capt (puerta 
de loe Judíos) en la Acrópolis ó moderno Serrallo, cer- 
raba el Oiemo de oro; la biio poner el emperador Se- 
vero, con ella contnro León el leiorko nna ca cna dr a 
sarracena , y Mahomet D , en el sitio de Gonatantinopla, 
antes qoe intentar forzarla , prefirió coododr sos navea 
por tierra al Gnemo de ora* la segunda la mandó tender 



588 NOTAS. 

Minuel Comneno cutre dostorret ó autillos, noo d 4e 
Leandro, jooto al promontorio Damal de la costa Asii- 
tica, otro )iinto al monasterio Manginioo, hacia la parte 
de Constantinopla; cerraba el paso á las naves enemigss 
que Tenían por la Propóntide, y del Mar-negro por el 
Bosforo; 

d09 cM/«^a«-i77, 1 3.— Gran tres, enroscadas de ma- 
neraqoe, formando un cono truncado, quedábanlas cabe* 
zas y cuellos libres en la parte aoperior, para soporte de 
un trípode, que dicen fiíé el cogido con el botin de la 
batalla de Platea , y enriado por los griegos ycscedores 
al templo de Apolo Pitio, en Dclfos, de donde lo sacó 
Constantioo, para colocarlo, primero en el campo lla- 
mado Strategion,<ide Iss maniobras milttues, y deapucs 
en la espina del Hipódromo; hay quien asegura, sin em- 
bargo, que el mismo Constantino lo hiso constrair 
Guando TaAv le tío, había perdido una de las tres cabe- 
zas, y por eao no lanzaban más que vino y ledie; pero 
en los tiempos del viaiero A. Bondehnontio ó Booñdel- 
monte, aún conservaba las tres, y entonces le asegura- 
ron que anrolaban agua, vino y leche durante los juegos 
del Hipódromo. 

elJu$U>'ijjy i3.~Nose halla la más ligera indica- 
ción de semejsnte estatua en ninguna de las historias 
Bizantinas, ni en las descripciones de Gointantinopla, y 
hay muchas y en casi todss se trata largamente del Hi- 
pódromo (incluso en el Itinerario atribuido á Clavifo), 
y en algunas se figuran los monumentos que adornaban 
su eipimí ó eje mayor ames y después de los tiempos de 
nusstrp viajero. Esto ¿ es decir que la inventó ? Duro se 
me hace contestar afirmativamente.-^Habia en Constan- 
tinopla una efigie del emperador León Mácela, llamada 
vulgarmente Pitaces, levantada por au hermana Eufe- 
mia, á cuyo pié depositaba el pueblo sus memoriales de 
petición ó quejes que eran satiÉTechos alli mismo con bre- 
vedad y con arreglo á la más estricta justicia; habla asi- 
mismo otra estatua de pUua de Valentiniano en el paraje 



il 
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NOTAS. 589 

llaiDido Arcó de lai Amartriánas , endma de on nodio, 
que eie Sobenno ordenó diesen colmado de trigo loa 
vendedores, á uno de los cuales, por contravenir á la 
ley, mandó cortar una mano , qoe, copiada en bronce, hizo 
poner sobre aqat\ arco, para escarmiento; pero ni esta 
ni aquella estuvieron jamás en el Hipódromo, y en 
el lugar qoe ocupaba la de Valentioiano, convertida en 
moneda, se poso la de Mananaes, un general vencedor de 
los escitas. 

unbaño^j'^By 1 5.— Ruinas de las famosas termas de 
Zeuxipo, antigua construcción bizantina, qoe Constan- 
tino engrandeció y adornó con bellísimas estatuas. 

una agrtu'a de una pfedra-tyS^ 26. —Obelisco de 
granito de Tébas, de i5o pies de alto, traido de Atenas 
por Proclo, en tiempo de Teodosio el Joven, qoe le hizo 
erigir donde lioy se halla: una parte del monolito se en- 
contraba en Crísópolis (Scutari), de donde Constantino 
le hizo trasladar al Strategion de Constantinopla. 

Pro^romo-179, 3.— El Hipódromo; construido por 
Septimio Severo y amplificado con grao magntñcenciá' 
y embellecido de 60 esuituas por Constantino, las cuales 
aumentaron considerablemente Graciano, Teodosio y 
Valentiniano. Hoy es plaza de At-Majdani, y su objeto 
primero se continuó en cierto modo, haciéndose en ella 
las carreras de caballos y otras diversiones fovoritas de 
los emperadores otomanos. También los genfzaros te- 
nían^ en el Hipódromo sus asambleas para decidir de los 
negocios de su milicia ó de la destitnccionde los Sultanes. 

dicen que vino el Tirrco-179, 7.~La conseja del niño 
de las herramldltas hállase referida casi por los mismos 
términos que en estas Andanzas en las Antig'. de Con»' 
tant. Anón. (Llb. IV, Bi^. terip.; Banduri, t. I, p. 70); 
añádese, no obstante, que el Ángel, que tomó en su apa- 
rición la figura y traje de un eunuco, |nró per Sanctam 
SopHiam Dei Verbum de no apartarse del sitio hasta 
la vuelta del niño; que éste avisó á su padre, y su psdre 
al Emperador Justiniano, el cual, conociendo al celeste 



590 NOTAS. 



DiOMileR» i p«tr de n dMrtt, tvfo l« ideft d< áu 
tftnlo á k If Iciia Iti mmmu cspnsiooes del faran 
delÁiiftl; y ademti, con el objeto deooferie por la p*^ 
labra, y qne laa obraadela igleiia torieaensiempregii»-' 
dfan taa c B ce l ca t e, mandó al nilíoá laa ialaa Ctrlariaa. 
oon órdea de qae no pareciese en k» ncestTo por Coi»- 
taotínopla, ni por laa obras del templo que esmba edifi- 
cando.— Eie miamo Áagel-Biinnco le sacd despoes de 
apuros, proporcionándole algunas somas de moneda para 
contínoar la fábrica de Sta. Sofía. 

cata del Emperador-\^^ i7.-*L1amada el Gran Pa- 
lacio, qne flié siempre residencia do los Emperadoreade 
Grecia. • 

ama ionja sobre mármoles^iSo^ 32.— La Biblioteca. 
Sobre el logar qae ocupaba al perderse Constantinopla, 
andan discordes y dudosos todos los historiadores biaao- 
tinos; pero el pasaje de Tañir reaoeWe claramente la 
cttestioo. 

m atarafana'iS2^ 3.-^Kb tiempo de los EmperaA>- 
res otomanos 89 trasladó al lugar llamado Top^Jana^ al 
Nordeste de Pers. 

Di^en que en el tienen} que Corlo M(i^no-i83,6.— 
Excusado es advertir que esta conseja procede de la le- 
yenda del célebre Emperador Franco, que en sn vida 
estovo en Jerusalem ni so&ó en pasar por Constantinopla. 
Empero, su buena amiatad con Hamm^l-Raacfaid, doefio 
de la Tierra Santa, le permitió wejofai las condiciones 
de los peregrinos cristiaiioa, en su piadoso Ttaje y 
cia de Jerusalem, sin necesidad de trasladármela 
partes en persona. 

¡a fitdat de Tkefalomic^íSg^ 29.->EI hecbo acaeció 
tal y como Tahir lo cuente. El Tarco filé el nisaao qne 
él habla conocido. Amorates II, y la oonqoista de Tesa- 
Iónica ó Salónica en abril de 1439. 

una puente-i 89, 26.— Y despoe* se construyó otra de 
cinco arcos en el mismo lugar, es d^ir, sobre el canal 
de Eoripo ó Egripo, nombre que los griegos daban á 



NOTAS. 591 

toda la isla de EÉbet, y 000 al cual los ¡Mlianoa, cor- 
roinpiéiidolfrí hícícroii Nagroponto. 

pateua de Cinqmetma-^i^t^ a.— Indodablanllaote aqoi 
se equivoca noeatro viajero; porque más adelante 
(p. 195, r. 17) dioe, qoe llegó á Vcaecia el dia de la As- 
ceosioiif lo coal es poner esta fiesta después de Pascua 
de Pentecostés; Es verdad qoe ciacuesma se llamaba 
también el espado de cincuenta días de Pascua de Flo- 
res á Pascua derEspirítft-Santo, y que por autores com- 
petentes se distinguía Pentecostés de Quincuagésima, 
definiendo la priniera« los días que median desde la 
Resorrecdott de Cristo á la venida del Espirítu-Santo, 
y la segunda, el tiempo comprendido entre el Sábado 
Santo y la Dominica benedicta; por lo cual nada bu- 
biese tenido de extraño que Tatur, llamando indistinta- 
mente pascua de cinqnesma á la del principio ó á la del 
fin de aquel periodo, hubiese querido expresar la Pascua 
florida, que cae antes de la Asceasion. Pero casualmente, 
en tiempo de D. Juan II, y hacia los ifinea de su reinado, 
Se rehabilitó una albalá de D. Enrique, su padre, dada 
en Tuniégano á 16 de julio de 1402, prohibiendo á los 
judíos labrar ó trabajar con puertas abiertas los tres 
dios de las tres fiestas señalada* del alio, que son^ 
Navidad é Pascua florida i cinquesnuu é las cinco 
fiestas de Santa María é el dia de St, Juan é los qua- 
tro evangrelistasélos dias de los apastóles é de corpo 
xpte. (sic.) é de S. Francisco; y se me hace muy difícil 
creer que, distinguiéndose en Castilla vulgar y oficial- 
mente con su nombre especial la Pascua de Flores la de- 
signase de aquel modo; antes supondría yo que quiso es- 
cribir Pascua florida (i3 de abril de 1438) en vez de 
Pascua de cinquesma, ó Pentecostés. 

abubillas'i^y i S.^Avebien conocida por su plumaje 
elegante y vistoso, y el odor que despide su cuerpo 
( tlpupa epops). 

mostruo medio peseado^ig^y 7.— Cualqnier escuali- 
deo del género tibnron y sus afines, de gran taoMfio. ó 



502 NOTAS. 

algnn otro pet ctnifToro, coyas aletas anciías y largm» 
fingienn la aparíencUde las del murciélago, podo 
var el Unce de Espalato,— que tiene más de cacalo 
de otra cosa,~y el asombro maraviUoso coa que Ikgi6 á 
interesar á las gentes, hasta el ponto de'retratar al mona 
tmo, y hacer qoe sa estampa corriese por todo el mmido. 
En cnanto á sa parte bamana, no ae olvide que por 
aquellos tiempos teníanse por vivas y ciertas iañaaa es- 
tupendas y engendros absurdos en los seres natnralfis. 
Las ediciones espafiolas del visje de John de MandeTÍIle 
y otros, andaban un siglo despoes de mano en mano por 
Castilla , embutidas de viñetas semejantes á la de aquel 
pez, y peores, á guisa de saínete que escitaba podero* 
lamente el sabor despeos textos, plsgados ya de earavm* 
gancias, presentadas como prodigios indudables de la 
naturaleza ; que el vulgo gastaba entonces, como ahora, 
más qoe de sos verdaderas armonías , de sus fingidas di- 
sonancias. 

dia de la A^ention^igS^ 17.-22 de mayo de 1438. 

apia do* dÁot-igS, ai.— Mírese como se quiera, es 
imposible que trascurriese tanto tiempo desde que Taftar 
partió de Venecia para Jerusaiem hasta su vuelta á ese 
puerto. Llegó á Constantinopta el 10 de noviembre 
de 1437, se detuvo en dicha ciudad dos meses después de 
so regreso de Cafa, y la abandonó en el mes de la Pascua 
florida (abril); por Tenmra , ¿pudo gastar un año en su 
visita al Turco y en so viaje del Mar-negro? 

devisa del emperador Seg'ismmido-igj, 6.— De la 
Orden del Dragón de Hungría. 

Vifentoro~igH^ 3o.~Badntoro, de tu^o, suerte de 
antigua embarcion veneciana de guerra y comercio, 
del porte de i5o á 3oo ton., y d*oro^ por las magnificas 
labores doradas con que se la mandó adornar en 1 3 11. 

páiue delante de los Castíllos'igg^ 1 1.— El orden de 
la fiesta y viajé del Dox en el Bucentauro, según se ob- 
servaba en los primeros tiempos, era este : partía de la 
Piazzetta, tocaba en la isla de Sta. Elena, donde le reci- 



^ 



NOTAS. 593 

bit el obispo de Castello, A quien los roonfes de ese mo- 
nasterio ofrecían castañas peUtdas y vino Unto, mien- 
tras presentaban al Dux en una copa de plata rosas damas- 
quinas, las cuales distribuia entre los de su séquito , des- 
pués de tomar una para sf; de allí continuaba al puerto del 
Lido, hacíase más á la mar para desposarla , j, arrojado 
á sus ondas el anillo nupcial, volvíase á oirmisa solemne 
áS. Nicolás del Lido, y de S. Nicolás á su palacio, 
donde comían con él los principales de su cortejd'-^ 
Posible es que en los tiempos de Tafnr el viaje y cere- 
monia no fkíesen exactamente como los primitivos. 

earbuneoi'200., i6.— Carbonclo, variedad de rubí; 
antiguamente, y aun en el siglo xvii, era el nombre de 
una piedra por extremo maravillosa, ya por sus propie- 
dades sebrenaturales, ya por su procedencia , pues st 
creía que ciertos cuadrúpedos nocturnos asiáticos y ame- 
ricanos la llevaban en la frente y se alumbraban con ella 
en sos cazas, correrías, amores y otras necesidades. 

/aPo/a-aoo, iB.—La Pala doro, retablo principal 
de S. Marcos, obra bizantina única en so género y de 
inestimable valor artístico; hecha de esmaltes sobre UU- 
minas de oro y plata, y adornada con i.3oo perlas, 
400 granates, 90 amatistas, 3oo zafiros, soo esmeral- 
das, i5 balajes, 4 topacios y 2 camafeos. La encargó á 
Constantinopla el Dux Pedro Orseolo I en el aSo 
de 976; traída á Venecia en tiempo de Ordelafb Falier 
en iio5, sufrió varios aumentos de piedras preciosas 
y sensibles restauraciones en 1209 y en i345, y la úl- 
tima entre los aílos 1836-47. Eft cuadrada, mide i,"40 
de alto y 3,*48 de ancho, divídese en 5 órdenes de coa- 
droa, repartidos: 7en el i.*, 27 en el 2.*, 12 en el 3.*, 12 
en el 4.* y 13 en el 5.*, dos de los cuates representan á 
la emperatriz de Grecia Irene Comneno y al Dux Orde- 
lafb Fallero, transformación, según dicen, del empera- 
dor Alexis. 

Dm castiUos'204, íi.^DoiCastelii; uno en la punta 
N. del Lido, otro en la peqnefia isla de enfrente. 

38 



594- NJTAS» 

fiiUmaf^2o$r2t,'-^ljM poxji» coustrtiídos por tsn 
iof eoioM manera , .que el agua-lluvia, eotraodo por loe 
cuMro ángulos, venfa á recogerse en la parte oéoiri 
debajo del brocal, después de filtrane á través de 
gran masa de arena. 

quatro cavallo»-2o6, 7. — Los llamados de 
Esa £unosa cuadriga pasó de Goostantioopla á la basl* 
lica deS. Marcos de Venecia por disposición de Maríao 
Zeno, Pcxiestad de la Señoría de aquella ciudad, aSo 
de iao6. Hallábase en el Hipódromo, 7 se le atribayen 
diversas procedencias^ Unos creen que se fundió no 
Corínto, otros en Ghio, 4t cuya isla la biso transportar á 
Biaancio Teodosío el Joven ; otros la tienen por obn 
romana y suponen qoe adornó primero el arco de Nenn 
y después el de Trayano, y que de alU la mndó Gon^ 
tantino á so ciudad, 

«na torre-io6, i8.~/i Campanile; comentado so 
nos, terminado en 1 178.; el chapitel con el campanario 
propiamente dicho fueron destruidos por un reyoen 1417; 
vueltos á edificar de mármol y de bronce dorado, otro 
rayo los derribó de nuevo en 1419, y segunJa vea los 
levantó en 1 3 10 el maestro Bartc^omó Baono; mide 98 
metros de su pié á la cabesa del ángel en que remata. 

concho d^ pieg-aria'^ody 34.— Consejo de i prt' 
gadi, los convocados. 

i^o» eolupnas'MS, aS^— Trájolas de Greda Vital 
Michiele II en 1 127; eran tras; ona cayó en la mar y na 
podo sacarse; las otras dos permanecieron tendidas en 
la Piazseta, por íalta de ingeniero que se atreviese apo- 
nerlas en pié, basta que en el afio de 1170 un lombsrdo, 
llamado Nicolo Barattierir-wasopormote, poes goiaba 
filma de gran tahúr y otros le apellidan etétratonimsr^ 
se ofració á l^yanurlas, á oondicíonlda qne le permitie- 
sen establecer entre las dos coUmnas públicas bancss 
de juego.— Otros opinan qoe del apellido del lombardo 
vino el llamar barateri á loa tahúres de la calaña de Im 
que cobran al barato .entra nosotros.— No «s S. Jorge 



NOTAS. 595 

sobre el Drtfon el qne estaba y ettá encima de la tma. 
sino S. Teodoro, de pié sobre el cocodrilo; y en la otra , 
en vez de S. Marcos, so emblema, mi león alado teniendo 
con la gana derecha el Evangelio, que perdió en sn 
viaje á París en oompafiia con los caballos de Lisippo. 

palofiú de la Selmría-207 ^ i5.— Atribaido al ar- 
quitecto Felipe Calendario; comenzado en tiempo de 
MarinoFaliero(i355), afiadido de las dosfachadaa de 
la Piazzeta y del Molle en 143a. ¡En el incendio que 
padeció el 30 de diciembre de 1577, perdiéronse casi por 
completo los fresóos que indica Tafiír de la sala del gran 
Consejo, obra mochos de ellos de Goariento, y la serie 
de las armas de los Dox, sostimidas hoy con sos retratos. 

¡laman &xfi/ Jbr^e-212,50.— S. Giorgio Maggiore, 
en la isla del mismo nombre. 

una atara^ana»ii\^ 6.~L'Araeiia1e ; ftmdado por el 
Dn^ Ordelafo Falier(i 103-18). 

fasta ora de fiOfi<}-2i5, 10.— Desde las 9 de la ma- 
fiana hasta las 3 de la tarde. 

graní etpieai^ii6,4^'-'Casa deg'li Eipósitij vulgar- 
mente ia Pietá, hoy co Sta. María de la Visitación. Es 
muy cierto que el sacrificio do los propios hijos á la honra 
pública, fué uno de los crímenes que exaltaron la ardiente 
caridad de Fr. Pedro de Asís, Fra PÍerM%\e delta 
Pietá, como le llamaba el pueblo, por so escasa estatura 
y por la palabra que repetía de puerta en puerta, pidiendo 
limosna para fundar nn hospicio, qoe evitase la des> 
honra á menos costa y sirviera de asilo á la multitud de 
niños, que vivían como perros sin dueño en las calles 
y plazas de la opulentísima Venecia. Hacia los años de 
1346 ó 47 el buen fraile lograba iostimir una cofradía 
en la iglesia de S. Francisco de las Viñas, con fondos 
suficientes para comprar 17 viviendas allf cerca, en el 
coartel ó testieri di Cattetto, destinándolas al objeto 
qoe se habla propuesto, y cuyo sitio se denominó Corte 
de la Pietá; poco después separaba en dos hospicios los 
niños de las niñas, dejando aquello^ al cuidado de esa co- 



596 NOTAS. 

fradfa, y encargando las aegnndas á otra de matroaas, 
bajo la adTocacion deSta.Maria de la Humildad, qae la» 
albergó en una casa comprada en Sta. María de la Bra- 
gora por el mismo Fr. Pedro, que la 1^ á sos haéitar- 
oas al moríren i353.~Surgieron A sa muerte rivalidades 
entre ambas cofradías; intervino el Estado; quedaron por 
fin las matronas al cnidado de niñosyniñas, aoonsefadas 
de cuatro patricios de reputación y fortuna , nombrados 
jil efecto, y asi continuó la obra piadosa, hasta que el ear* 
cesivo incremento del número de acogidos hizo neoesa- 
rio un nuevo edificio (el actual), cuya primer piedra 
puso en 1745 el Dox Pedro Grímani. 

paresfe ettado-aiy^ 3o.— Asi en el ms.; pero com* 
préndese lo que quiso decir. 

navio* quemado8~2iS^ l5.— En la coarta gnerra entre 
genoveses y vmecianoa, llamada la guerra de Cbioggia. 
El primer episodio ñté el combate delante de Pola á 19 
de mayo de 1379, en que murió el almirante genovés, 
Luciano Doria, al comenzar la pelea, y que gtnó, no 
obstante, su hermano Ambrosio, poniendo en vergon- 
zosa fuga á Vettore (Víctor) Pisani, que la Sefiorfa de 
Venecia redujo á prisión en castigo de su derrota; el 
segundo fué la campaña naval en que los genoveses, al 
mando de Pedro Doria, se apoderaron de CSiioggia, á 16 
de agosto de 1379; el tercero fué la revancha de Pisani, 
que, puesto en libertad á ruegos del pueblo veneciano, 
obstruyó las entradas de los canales de la ciudad y las 
salidas de la escuadra genovesa, encerrándola en el 
punto que habla conquistado y obligándola á rendirse á 
discreción, después de muerto el almirante genovés de 
un cañonazo, el 32 de enero de 238o. 

estando yo aiii~2ig^ 9.— La armada veneciana al 
mando de Pedro Lorodano, salió de Venecia el día 
14 de julio de 1438; y habiendo enfermado este capitán 
en octubre y muerto en 1 1 de noviembre del mismo a&o 
en Venecia, dióse el mando de la flota á Esteban Conta- 
rini, que tovo que retirane del Pó en la época de la te» 



NOTAS. 597 

qui« á ai de diciembre (Romanin, St. doc. di VeneUa, 
t. 4.*, p. 192-93). 

g-alápag-o-iígy 16.— Un monitor en embrión. 

Cuerpo de Dio*-922j a6.— La fiesta del Corpus 
Cristi cayó el afio de 1438 en 1 3 de junio; luego nuestro 
viajero llegaba á Ferrara el día i.^ó a.* de ese mes. 

UHpaiafiO'i2y, 3o.— El llamado por su situación de 
Porta-Zobbia. 

PrudomO'22S^ i3.~// Duomo; Juan Galeazzo Vis- 
conti puso la primera piedra ea 1 386; pero aún esti sin 
concluir. 

monesterio muyrico^2%^ 18.— S. Eustorgio, cerca 
de la puerta Ticínese, fundado en el siglo iv, reedificado 
en el xi y engrandecido en el año de 1 278; el sepulcro 
del Santo es obra de J. Balduccio, ejecutada en 1 339. 

corpi santi'22g^ 12.— Faltaban esas dos palabras en 
el ms. 

grrant lagO'23o, 16 El lago Mayor, ant. lacus 

Verbanus. 

bestes-232, 5.— He conservado el vocablo en esa 
forma; pero es casi indudable, que en el original decía 
befres^ castores ó vivaros (Castor Jiber), 

animalias como eabrones-232., 6. — Deben ser los 
rebecos, rebezos ó gamuzas {Antílope rupicapra)^ fre- 
cuentes en los Pirineos y montañas de Santander y de 
León, muy estimables por su carne y por su piel, qoe, 
curtida y sobada, constituye la camuza ó gamuza; porque 
si aludiese á la cabra de los Alpes {Capra ibex\ proba- 
blemente no hubiera dicho que eran como cabrios, sino 
tales cabrios. 

trompeta~23S, 3.~ Faltaba en el ms. esa palabra ú 
otra equivalente. 

una silla-23%^ 20.— Esto de la silla es una fiibula, que 
debió tener su origen en los privilegios anejos á la dig- 
nidad de Elector de Maguncia. El Emperador ó Rey de 
Romanos se sentaba deanes de elegido en un trono colo- 
cado en el altar mayor de la iglesia de S. Bartolomé de 



39^ MOTAS. 

• 

Francfort, cooforoie á lo ditpoeato en la BrnUa 
Calo IV. 

Reyes A/a^ot-34a , 8.^A nadia ae le ha ocnrrido. 
qua yo sepa, poner en duda coaa tan cierta y probada^ 
como es el yacer loa tres Reyes Magoa en la catodral 
de Colonia, sino al viajero anónimo del aiglo znr» 
citado algona ves en el presente volumen , el cnai , 
tando de esa dudad, dice teztualmenta: «E en 
lofia diz que yazen aoterradoa loa tres Reyea nu^oo!^ 
qoe adoraron a ibu icpo en baleen , pero qoe qnando finr 
en d imperio de Cataya enana^Q>dat qoe dizcn aoUn aae 
noatraron tres monimentos muy onrrados € dtzeron rae 
qne eran de los tres Reyes magoos que adoraron á ibo 
xpoéquede ally fueron naturales»; noticia, para mí, 
tan estupenda, ooroo el haber ido á parar con sos huesos. 
aquellos piadosos monarcaa desde el luminoso Orknia á 
las bóvedas sombrías, que hoy amparan su lucillo. 

mone$ierio de dueiuw242 f 94.— Llamado da Santa 
Úrsula. 

an 4i^i't4»-a43, 14.— De la orden del Ciane. Segnn la 
leyenda, cierto caballero andante, por nombre Eliaa, qoe 
llevaba pintada en su escodo una de eaas j>almfpedaa, 
habiendo libertado de ana opresorea á Beatriz, hiia única 
de Tierri III de Qéves, obtuvo en premio la mano de 
aquella Leda , y fué el tronco de la noeva dinastía , qoe 
adoptó aquel emblema, por divisa de la Orden fundada 
en memoria suya. 

oirá /HÍ42-245, 4.~E1 combustible hoy llamado turba. 

hurgaUéett ^v^ ^ Bn{fat ettan de cofitfno-959, 
17.— Acerca de este particular, creo tsn intereaantea y 
oportunas laa noticias recogidaa por el Sr. Emilio Van 
den Brische, que integras las vierto del ras» original, lle- 
gado caanalroente á mis manoa. 

•Loa españoles enBrú)aa.sKeGueido.nHoyesoptnioo 
generalmente aceptada, que los españolea contribuyeron 
en loa siglos ziii y xiv al renombre de Bn^yaa como 
grande emporio oomercial. Todoa loa antorea belgaa. 



NOTAS. 599 

siguiendo é los antiguos cronistas flaaoicos, y fundan* 
dosc especialmente en los papeles de nuestros ricos ar- 
chivos, prodigad |us elogios á los opulentos y atrevidos 
traficantes de la antigua Iberia, qoe por espacio de dos- 
cientos aiíos alimentaron el inmenso mercado de la «Ve- 
necia del Norte,» epíteto con que entonces se alababa ¿la 
ciudad de Brujas. = Estos recuerdos viven todavía entre 
nosotros.s=En 1 348, el comercio español se hizo repre* 
sentar en Brujas por residentes, que fabricaron una casa 
al cantón de la calle LaHg'ke-Winckei'^hoy calle Es* 
pañola,~lindando con la casa de la Torre, formandaal 
N. la esquina de la plaza Española, que se extendía 
hasta el gran Canal de la ciudad, y se prolongaba sobre 
el mismo Canal hasta por delante de la casa de lob 
Orientales. Aquí estaba el gran almacén de las merca- 
durias.sJLa casa de los Españoles se reedificó en 1 5 54. 
Nada más elegante qoe este edificio en su conjunto y 
pormenores. Lo esbelto y ligero de la torre, las propor- 
ciones de sus ventanas, los follages qoe las decoran, 
todo demuestra que las tradiciones del arte ogival no se 
olvidaron completamente al construirla. =s Aún existe 
una preciosa reliquia, estilo renacimiento, en la plaza de 
los Orientales: la puerta principal construida en 1 596 de 
piedras dichas de Godtland; dos columnas estriadas so- 
portan la comisa; en la parte superior léese esta insciip- 
cion: Fiatpax in virtute tua et abundantia in twrri" 
but tui*,=xExk esta casa se conservaban los archivos 
consulares, inestimable colección que afortunadamente 
se ha librado de los desastres que se sucedieron en la 
ciudad de Brú}as.=:No se sabe de cierto en qué tiempo 
Alé demolida la casa de los Españoles.=Los vizcaíno» 
tenían también su lonja á la e«quina S. £. del muelle de 
Spinola , construida el año de 1494; no se conserva de 
ella el menor resto^esLas armas de España adornaban 
en otro tiempo el froBton.=Cerca de la casa de los Espa* 
fióles se encontraba la residencia de los de La Torre. 
Era un edificio notable, fabricado en i59q; campeaban 



600 NOTAS. 

encima de U puerta Us armas de U familia, coya ríqnesa 
fué tal, que pudieron conseguir del Rey tener en so pro-> 
pía morada casa de contratación ó Bolsa.» No léios de 
allí estaba la lonja de los Castellanos, edificada en l35o.= 
Los negocJames españoles, en los negocios qoe interesa- 
ban á la comonidad, se servían de dos sellos, emplean* 
dolos á veces por separado, á veces juntos, en cnyo caso, 
el ano, qoe era el mayor, valia por contra-sello del otro, 
con esta leyenda al rededor de la imagen de Santiagor 
Selio : de la : nación + de-^-spanmia (?): ++. Habla 
además otro sello reservado exclusivamente á los negocios 
comerciales, qoe llevaba esta inscripción: l^jl SigiUpm. 
imcUtae. hispanorum. nationit; este no tenia contra- 
8ello.=sLaa matrices en plata de estos sellos forman 
parte en la actualidad de la colección de los archivos 
municipales de Brújas.=sBrt}as 23 de mayo de 1872.» — 
El Sr. Van den Brische acompaña la fotografía de ana 
eatampa, 'en coya parte inferior se lee: Domn» Ntffo- 
tiatorum Brugrae 1589. 

Alcayde de lo» Z)offfe/tft-266, 27.— Jefe de los don- 
celes, que «eran homcs que se hablan criado desde muy 
pequeños en la cámara del Rey y en la ao merced, y 
eran homes bien acostumbrados, é habían boenos cora- 
zones, < servían al Rey de buen talante en lo qoe les 
mandaba», así en ]as cosas de palacio como en las de la 
goerra, «é eran fosta 100 de á caballo que andaban en 
la guerra», y eran de los primeros á entrar en batalla. 
No eran pajes propiamente, porque se hacía distinción 
entre éstos y los donceles. 

lago de agua ¿liif e-267, 8.~E1 de Constanza. 

un monasterio de dueña^-'iSyi 14.— El de Reichnao. 

una grant rivera'^'ji^ 12.— El Moldan ó Ultawa. 

bosque muy a/ft>-27i , 19.— La famosa selva Ercínia. 

Tres días dnte* de Napidat-ijt^ ii.— 29 de no- 
viembre de 1438. 

del Aguila'ijSf 17.— Había creado esta orden el 
mismo emperador Alberto, siendo doqoe de Austria, el 



NOTAS. 60 1 

año de 1433, con el objeto de estimtrtar el valor de n 
nobles en la guerra contra los herejes taboritas; la dimita 
Goosistia en un águila, de plata, para premiar on sólo 
hecho ú honrar graciosamente á on extranjero, de oro, 
para recompensar al que hubiese combatido en cuatro 
batallas; el collar estaba formado con eslabones en6gura 
de disciplinas, y su pinjante era un águila blanca. 

TtueHique-'2'j5y 18.— orden de la Toalla ó Banda; la 
divisa, una cruz verde de la misma forma que la de 
Montesa, en campo rojo. 

monte de tigres-iyó^ 19.— No alcanxo á sospechar 
siquiera, qué especie de animal es este tigre que se ca- 
zaba en Polonia; el conocido con ese nombre jamás ha 
vivido ni podido habitar en los montes de Enropa, y 
nuestro gato más grande, y á quien pudiera habérsele lla- 
mado así, es el lince {Felis Lynx), para coya batida y 
muerte no creo se necesiten muchos canes, i Por acaso 
oyó nuestro viajero la voz alemana tkiere (bettia, salva- 
gina) y la tradujo por tigre?— Mucho se parece la mon- 
tería que tanto deseaba ver á la del oao, cuyos jamones 
soD sabrosa vianda.— D. Juan de Persia, en sus Relacio- 
nesy libro rarísimo impreso en Valladolíd, año de i6o4i 
(L. III, r.* 126, Tto.) habla también de tygret en Mos- 
covia, á orilllas del Volga y muy al Norte. 

me acompaüatan-aSi^ s.— Llegaron á tanto el núme- 
ro y la osadía de estos hidalgos salteadores, que bobo 
vez de tratar de potencia á potencia con el emperador 
Federico III. 

devisa del Dragon-^Siy 3o.<— Con esta eran tres lat 
veces que recibía Tafur las insignias de la misma Orden; 
pues en la pág. 197, dice que la llevaba, y aán no había 
visto al emperador Alberto. 

notable estudio-aSj^ 16.— HoylaUniversidad (il Bo); 
fundóse en el siglo xiii. 

magnífico monMferio-aSy, 17.— El de S. Antonio 
(il Santo), estilo bizantino, obra, según algunos^ de Nico- 
lás de Pisa, según otros, mucho más amigmi; le tenninó 



(J02 NOTAS. 

en 1 3o7, y se le afiadierao •» odio oApolatea el siglo xv. 

iraní aala-'7S';y s3.<— // Paiajxo de ¡a Ba^icme ó 
U Salome; de 3oo piis de largo y loo de ancho; se oo- 
menzóeD 1 171 y se acabó en laig; en 1 3o6 se convirtió 
su techo en bÓTeda, destraída por un incendio en 1490; 
stt eje principal está situado paralelamente al Ecuador; 
conserva hoy todaTia sos 400 pinturas murales, que han 
promovido tantas polémicas entre los críticos, porhaher- 
las atribuido alguno á Giotto, dirigido por Pedro de 
Abano. En la descripción que hace de ella Tafiír, npeite 
de la curiosidad, es de notar cite los bustos de Tito 
Livio y Pedro de Abano, que asi como los de Fr. Al- 
berto y de Psblo se tienen por obra de Gampagnnola, 
y se dice liaber sido oolocadoa sobre las cuatro poeftae 
del Salane el año de i565. 

quelPapatepartía^^^^ is.— Loego Tafor llegó á 
Ferrara esta fes el 16 de enero de 1439. 

espitaiee^igt^ aa^El de mnferes ó de Sta. ifaria 
NooTa, se fundó, según cuentan, en 1187, porFolcoPor- 
tinarl, padre de U fieatrís del Dante, á instancias de su 
criada Mona Tersa, cuya estatua se ve en el patinillo 
qoe separa la iglesia del hospital. Es la gran escuela 
médica de Florencia. 

ygletia mofor-apS, 17.—// DitomoóSta. María del 
Flore (por el Masón de Florencia), empesada en 1194, 
befo la dirección del célebre AmoUb di Lapo (di Cam- 
bio, ó da Colle),ycaya cúpula, maraTÜla de la arqnitec- 
tura y del genio de Braoelleschi (1377-1444), es mayor 
y un siglo más antigua que la de S. Pedro en Roma. 

la torre^gi, ig,^ It Caw^fanlle, la belMsima obra 
maestra de Giotto, oomeniada en i334, y acabada por 
TadeoGaddi, que simplificó el proyecto de sqnél, supri- 
miendo la pirámide en que terminaba ; está ravestida de 
mármoles negros, rojos y blancos, y la adornan 54 hafo^ 
relieves y 16 estátuaa. 

que eran tu» Hervot^gS, 2.— El pasaje que aqni ter- 
mina, es uno de esos productos eotrecdis que siempre 



NOTAS. 603 

retultan al cmzarae la historia con los cuentos. Los de 
Pisa fueron á Palestina por so- voluntad , ó metor dichoi 
por su negocio, comolosgenoTesesylos Tenecianos; y el 
conflicto con el Papará que indudablemente akideTaftir, 
tmro logar en ia38, mucho después de la ezpcdicioo 
pisana á Tierra Santa, y muy de otro modo. El emperador 
Federico II envió sus embajadores á la repdbtica de Ge- 
nova, exigiéndola juramento de fidelidad y pleito home- 
naje; hizo el primero y le negó el scigundo, aliándose 
al propio tiempo con los venecianos y el papa Grego- 
rio IX; el cual, como tratase de juntar Concilio en Roma, 
para deponer ai Emperador, y los genovesesleprestMan 
su apoyo, conduciendo en sus na ves los Prelados qoeaon- 
dian á la vot del Pontiflce , queriendo Federico impedir 
la reunión de aquella asamblea, sembró por el Mediter- 
ráneo una flota de barcos sicilianos y písanos, qoe, dando 
caza sin descanso á los Padres del concilio en ciernes, 
logró llenar con ellos las fortalezas y castillos del reino 
de Ñapóles. Pero más tarde, los de G^iova, aliados 
con los luqueses y florentinos, eternos enemigos de los 
písanos, lograron vencerlos y hamíllarlos por mar y 
tierra el año de 1243. 

una yg^letia muy notable-igSyio. — //Dhoiro; y qnixá 
Itf más notable en la historia de la arquitectura italiana. 
Buschetto (Busquct, según la interpretación francesa), la 
empezó en io63, y hasidodnrante muchos afios el proto- 
tipo de las construcciones de su género en aquel pais. 

el Campo Santth-igS , 6.*-<Obra famosísima de Joan 
de Pisa, comenzada en 1378 y ooncloida en I4(M>; 7 cu- 
yos frescos, muchos de ellosdeGiottoyOrcagna^ oonsti- 
myen la escuela máa interesante de la antigua pintora 
italiana.— La tierra fué traida de Jerusalem , pero no del 
huerto de Judas. 

una rúi-395, 3o. —El Amo. 

prado todo quemado^igñy 9.-^Esun campo volcánico, 
como otros muchos de la Toscana , estéril y pedregoso, 
á media milla del pueblo de Pietramala y en el paraje 



604 NOTAS. 

Hamado Monte di Fo^ donde se produce cootíonamente 
el fenómeno conocido en U comarca por loe fvocki di 
Pietramaía; emanaciones de hidrógeno caitenado de 
color variable y los ténne, y coya intensidad crece con 
los tiempos Ilnvioeosó de tormenta. Las llamaradas sólo 
lacen de noche, y no esextrafio qne, caminando de dia, 
nuestro Yiajero se maravíllase de ver un le&o ardiendo 
allí sin fuego ni cosa que lo qoemara. Cerca de Mamte 
di Fo se encuentra umbien la peregrina fuente llamada 
tAqua Bi^/a, que se inflama al acercarla una ku, efecto 
del mismo hidrógeno de ifuochi^ que lleva el manantial 
en abundancia. 

t$tnve en ella un «€«-396, 18.— Con este dato casi 
es posible asegurar que Tafiír emprendió su regreso i 
Castilla hacia mediados de marzo de 1439. 

un monesterio de calo^neros'igS , 1 5. —El de San 
Salvador, fundado en 1059 P^ ®^ conde Rugtero de Sici- 
lia; el Superior gozaba de la dignidad de archimandrita 
desde 1 1 34; en 1 538 , el emperador Carlos V constrayó 
en 80 lugar el Alerte del mismo nombre. 

RECTIFICACIÓN. 

elcheg reneg'odos'^^ 14 (pág. 5 74). --El texto citado 
en esta nota le tomé de la edición de Madrid de 1775, 
que, cotejada con la got. de Valladolíd y i5i3, resulta 
incorrecta. Donde dice: « con su rey Izquierdo divi- 
sos los moros, pasaron acá muchos cavalleros moros»; 

debe decir: « con su rey Esquierdo diviaos, los divisos 

se pasaron acá muchos cavalleros moros...» (pág. 575, 
r. 1 3 de la nota). 



.^^g>. 



GLOSARIO. • 



ABOCASO.—Namrtl de It Abkasia, orHIat del Mar- 
Negro 1^1 M. del Cáocaio. 

Acabar.— Conseguir, obtener. 

Acampar.— Caer en poder de algono, 

A91TIMÍ.— Acitani, ó aceimnf. 

Acometer.— Cometer. 

AfucAR al. —Plantío de calía de azúcar. 

Adoles^er.- Malearse, echarse á perder una cosa. 

Adotado.— Dotado. 

Afincado.- De afincar: solicitar, instar [con ahinco, 
porfiar. 

Aplacado.— Decaido. 

Aporocado.— Horadado. 

Aguatocho.— Compuerta, tanca, exclusa. 

Alaton.— Bronce. 

Alazos.— Lejos. 

Allegamiemto.— Recibimiento, acogida, acogimiento. 

Allegar.— Llegar, acercarse, venir. 

Alogamiento.— Lugar preparado aparte y expresa- 
mente para algún objeto determinado;— lazareto. 

Alongamiento.- Apartamiento, separacian, ausencia. 

Altanería (ca^a de).— La que se daba con halcones y 
azores altaneros á las aves de Tuelo más remontado, 
como garzas, palomas, etc. 



# Comprende principalmente las voces y acepciones 
anticuadas, no incluidas en la últ. edic. del Dice, de la 
Acad. Efep. 



V 



6o6 GLOSARIO. 

APARTiüCinrro.— División, p«te. 

Ardit.— Ardidoso. 

Asr&RO.~El que hace astM ó lanzas. 

ATARA9AR.— Partir en pedazos, h«cer Clitas, trocar. 

Averiguar.— Informar, confirmar una noticia, «tetfi- 
^arta. 

ATlujivi90.~An!Iamieoto, vestidura, vestnarío, li- 
brea, uniforme. 

Avit, ATRÉs.— Habéis; habréis. 

Barreta.— Birrete, gorra. 

Barva.— Barbique|o, cabo ó cadena que aaegura el 

bauprés al tiíjamar; — ^la proa? 
Bevirbs.~PI. de la forma sustantivada de vivir, coa» 

la de comer y traer en comeres y traertt; vIvweB. 
BoEZiLLO.— Dim. de toe ó buey. 
Br I VI a. —Biblia. 
BüRGARo.— Bul^ro. 

Cabarcho.— Carcaj, aljaba {chabraque, en firanc.) 

Calar.— Arriar, amainar. 

Calogueros.— De xaXoc » honrado, bueno, 7 yipMVt 
viejo: buen viejo, ó viejo honrado; frailes grifáis, 
cuya principal residencia era el monte Athos, y que 
observaban con extremado rigor )a regla de S. Baai* 
lio. Sus sacerdotes se denominaban hieromómoM^, 
En Grecia llegaron á introducirse algunas monjas, 
que seguían la misma regla y con igual rigor,* y lleiva- 
ban la cabeza rapada y hábito negro de lana. Eran 
también conocidos con ese nombre los monjes de 
S^ Marcelo y S. Ellas, y aún loa turóos llamaban asi á 
sus religiosos. 

Campo (á).— Acampado. 

Car AVELA.— Embarcación ligera de ona cubierta, larga 
y angosta, con un espolón A proa y tres palos con 
sendas velas latinas. 

Cargo.— Carga, cargamento; carg'o y detcargo, trá'^ 



GLOSARIO. 607 

fico;— obligación; rcAdr rar^o d alguno^ obligarle, 
dejarle obligado. 

CARRACA.~E8pecie de navio mny grande 7 Urdo en la 
navegación, comparativamente con los demás que en 
sn tiempo se usaban. 

Cercaxo.— Circasiano. 

^ERiMONiA, (^iRiKONiA.—Insignia, atributo. 

Cerradura.— Limitación, limite, término. 

^ERVISA.— Cerveza. 

Chamelote.— Camelote, tejido de lana sola ó con 
mezcla de pelo de camello; en los de Chipre eyitraba 
también el pelo de cabra. 

CHAMU91.— Camuza, gamosa. 

Colla.— Soplo, ó golpe de viento blando y favorable 
para la partida de las embarcaciones; estar 4 la colla, 
estar en franqoia. 

CokuN (de).— Público, para todos. 

CoHUN&s Oos).~La gente oomnn, llana, plebeya. 

Condolerse.- Dolerse, deplorar, ó mostrar senti- 
miento por no poder hacer ó conseguir alguna cosa. 

Con JUNTURA.— Coyuntura, articulación. 

CoNTiNiENTE.— Continente (adj.) 

Contraer.— Contratar, tratar, pactar. 

Cornado. — ^Moneda de vellón que en el siglo xv equi- 
valía á un odiavo de ahora. 

CossARio, Cosso.— Corsario, corso. 

Crescer.— Esceder, ó escederse. 

Criar.— Avezar, acostumbrar. 

CRiEL.-^Creyera {crayer, kraitr), embarcación sueca 
y noruega de tres palos sin cofas, muy usada en el 
Báltico. 

CRUXio.^De crux, la cruz y el armazón que la sostiene 
sobre el chapiteL 

Cuentas (las).— El rosario. 

Dbrbía.— Diosa. 

DBUÑAR.^Propender, mostrsrsc ó parecer dispuesto i 



6o8 GLOSARIO. 

miA CQM más que á otra. Acaso ata declinar mal 
escrito, ó copiado. 

Dentr A» .—Entrar. 

DBSAPORAMiBirTO.— Desafnero. 

Desatas.— Deshacer, desbaratar. 

Descargador .—Descai^adero. 

D&SBNFERiR. — ^Desplegar las velas una nave. 

Drsengastokado.— Desengastado, desengarzado. 

DuMANtCADO.— Manco; la persona á quien le han oor> 
tado las manos. 

DEBicuRADO.--Sin muros, abierto. 

Despantar .— Espsntar. 

Db^anecer.— Desvanecerse. 

Diestro.— Á propósito, acomodado. 

D/SPOT, D/SPOTB.— Déspota, titulo del primogénito de 
los emperadores de Constantinopta, y que después 
osaron otros principes griegos, como los de ^piro, 
Selimbria, etc. 

DOLENTfA. — ^Dolencia, insalubridad. 

DoKÉSTicAjfENTE, DOMESTICO, DOKESTIQUBZ A.— Fa- 
miliarmente; intimo, fiímiliar; intimidad, familiari- 
dad, confianza. • 

Ducado ve^yeciano.— Ceqni ó zequf , so valor unos 40 
reales. 

DupE. — Dux, dignidad suprema en las Sefiorias de 
Genova y Venecía; — dulce. 

En.— Transformación del ebn arábigo ó del ben hebreo, 
usada en los antiguos dominios catalanes, y que por 
los siglos zii y XIII sonaba an, antepuesta á los nom- 
bres judfos de ese pais, como en An Bonet Abraham. 
Sustituía también al Don, reducido á la », si el nom- 
bre propio comenzaba con vocal, v. g. Ñanfós, por 
En Anfós ó D. Alfonso. En los femeninos, si la pri- 
mera letra era consonante, trocábase el En en Na, 
como taNablancha, D.' Blanca. Estas formas queds- 
ron aun después de usarse el Don en Cstalnfia y con- 



GLOSARIO. (XX) 

juntamente con él : decíase, por ejemplo, reyus Dona 
Nablaneha, equíTaliendo el Dona en ete caso á Se^ 
fiora. 

Encamarado.— Cen cámarai . 

Encasgar.— Obligar. 

Encasabo.— Ad). que unido á los adv. bien ó mai, j 
aplicado á una población, expresa la excelencia ó hu- 
mildad de sos casas, so buena ó mala disposición. 

Engatado.— Encajado, encajonado. 

Encerrar .—Cerrar. 

ENFORTALESpER .—Fortificar. 

ENjOYAMiEin'O.— Explendor, lustre, hermosura, rlqoe- 
za;— contentamiento, alegría? 

Enmarmolado.— Revestido, adornado de mármoles. 

Enportalado.— Con portales. 

Enrocado.— Escarpado, alzado sobre roca, risco, mon- 
taña ó altura. 

Entorreado.— Con torres. 

Escavon. — ^Zanja, poza, excavación. 

Escullo.— Escollo, islote. 

Espedían.-^ Donde está ese vocablo (p. 22, r. 17), le 
mismo puede valer se detentan ó entretenían, que se 
apresuraban^ quizá también por falta ú olvido de una 
tilde sobre la e segunda esté en logar de espcndian: 
gastaban, empleaban. 

EsPLAJA.— Playa. 

EspoRGiDURA (el).— La porción anterior y más avan- 
zada del lanzamiento de un barco, que comprende 
parte del tajamar y el baoprés; quizá signifique el vo-' 
cabio esta última pieza solamente {sporgimento). 
EsTORiAL.— Historiador. 



FA2ER.— Gastar, emplear. 

Fazimisnto.— Factoría, agencia;— trato, iofloencia. 

Faraón.— Faro, fanal, farol. 

Faron.— Faro;— Faraón. 

39 



6lO GLOSARIO. 

Pbcro.— Negocio, taroto, suceso, accioa, caso, cosa 

FiNiisniA. — Ventaflt. 

FiRMALLE.— Presea, joyel (fermaa,J[rmag'Uo). ■ 

Flota.— Multitud, muchedumbre, turba. 

Fornido.— ProTisto, pertrechado, anaado, goaraecido. 

Fu*.— Fui. 

Fulnerarxo.— Pnnenrio, iteebre. 

Fusta.— Antigua embarcación, g e ncrahnente de carga. 

y capaz basta de^Soo tonel., con uno ó dos palos de 

vela latina. 



Galápago. — Barco peqoefio y chato de cubierta blin- 
dada, empleado por los lombardos contra los venecia- 
nos en las aguas del Po, en el siglo zv. 

Galea.- Galera, antigua embarcación de bajo bordo, á 
vela y con 35 hasta 3o remos por banda, y un banco 
por cada remo con 4 ó 5 remeros; montaba on cafion 
llamado de cnigia. 

GALEA91A, GALEAZA.— La mayor en clase de galeras ó 
embarcaciones á vela y remo, con tres palos y varios 
cafiones. 

Galeón.-- Bajel de alto bordo, de gran carga y sólo á 
vela. 

Galeota.— Galera menor,' de 16 i so remos por banda, 
dos palos y algunos capones pequeiíos 

Gbrba.— Germa, Djerma, barco parecido al patamar, 
de poco calado, quilla chata y gran vela latina, usado 
en el Nilo y áon en las cercanías de su embocadura 
para el trasporte de pasajeros y mercancías. 

Grial.— Plato, escudilla. 

Grínpola.— Veleta. 

Grifo.— Grepo, Cgrippo, gripeusy griparia)^ cierta 
embarcación de remo y vela muy común en la edad 
media para carga y pasaje. 

Gruesso.— Antigua moneda equivalente á la undécima 
parte de un ducado. 



GLOSARIO. 6 1 1 

GuARDAK.— Hacer guarda, velar. 
Guerrear (▼. act.) 

Heva.— Eva. 

Humanamente; HUMANTDAT.^Llana, familiar, franca, 

cordial ó caríñoaamente; cordialidad, amabilidad. 
HuMBRA.-rQoitasol. 

Inorme.— Enorme. 

INPON90ÑABLE.— Ponzoñoso, eraponzoñador. 

Insiste.— Insistí. 

Jaceran.— Jacerina, cota de malla. 
Jarrefe.— La corva. 
Joyar.— Placer, giisur, gozar. 

Laste.— Lastre. 

LEVANTARSE.~-Moverse para ir ó dirigirse de nn punto 

áotro. 
Librar .—Conceder. 

.MALAVE91NDAT.— Mala vecindad, forma análoga á la de 

malevolencia, maledicencia y otras. 
MAN9ANA.— Bola, esfera. 
Mas.— Además. 
Mazuelo.— Mazo pequefio. 
Medianía.— La parte media, el medio. 
Mercandear. — ^Mercadear, mercancear. 
Migrelo.— Mingreliano, ó natural de Mingrelia. 
MoLESA.— Suavidad, blandura. 
MOLLE.— Muelle (snst.) 

Momo.— Juego, mojiganga, pantomima, mascarada. 
Mostrar.- Enseñar, instroir. 
Muestra.— La vuelta del forro en nn traje. 

Nadar.— Flotar. 

Natural.— Paisano, compatriota. 



6l2 GLOSARIO. 

NouTO.— Flete; ito//í en leroosin, noHtc en mallor- 

quio, nolis en proTeoztl (nauJum, nolittoH). 
NoTipiA.— GomiinicacioD, trato. 

OnEf iLtX).— Odio, rencor, rencilla, agravio. 
Osadas (á).- Ciertamente, en «ferdad, á íé. 
OsEQUiAS.— Exequias. 

Paga (raala).»Expre8Íon metafórica equivalente i casa 
de poco trigo Qls. cárcel), aunqae más culta. 

Palam¿nton.— Palamenta, el juego de remoc de nn 
ba|el. 

Parco. -Parque. 

Partir.— Resolver, zanjar, acabar. 

Pelulla.— Dim. de pella: pildora ó pelotilla. 

Per DON ANf A.— Indulgencia. 

Piélago.— Conjunto, ó depósito de agua, barro ú otra 
materia análoga. 

Pleg AYOS.— Plazca á vos, dignaos. 

Polonés.— Polaco». 

Polvos.— Las cenizas ó restos de un cadáver qnemado. 

Por.— Para. 

PORT amiento.— Porte, conducta. 

Pose.— Puse. 

Potestad.— Podestad ó Podestá, nombre de los gober- 
nadores ó delegados de las provincias ó ciudades y 
posesiones italianas, especialmente las sajetas á Ua 
señorías de Genova y Venecia. Creólos Federico 
Barba-roja como representación de la ley viva, ó sea 
la voluntad imperial, la segunda vez que invadió la 
Italia, bajo el pontificado de Adriano IV. 

Prenusticar.— Pronosticar. 

Pr esion.— Prisión. 

Preso.— Part. de prender, arraigar. 

Propierta.— Oferta. 

Proveydo.— Prevenido. 



GLOSARIO. 613 

Rallón con osEJAS-^Arpon. 

Recabdo, recaudo.— Recado, información, propor- 
ción, coidado, atención, orden, industria, comisión, 
expedición, seguridad, instrucción, noticia; dar re- 
cabdo, prevenir, aprontar, ocuparse ó cuidarse de. 

RBDONDE9A.— Redondez 

RENEGARSE.~Rencgar. 

Rbpuyar.— Reprocliar, reprobar, reprender.^ 

Rescatas. — Devolver un prisionero, ó una prenda, 
medianfe cierta cantidad estipulada, ó rescate. 

Roquete.— Hierro de lanza de justar ó de torneo, de 
varias formas y tamaños, cuyo extremo libre terminaba 
en cuatro eminencias pequeñas y romas, ó bien en 
tres puntas gniesas y separadas, con el objeto de qne 
hiciese presa, y se detuviese en alguna parte de la 
armadura, para desarzonar, ó arrojar al caballero ñiera 
de la silla. Viene quizá de roque, la torre con cuatro 
almenas usada en el juego de ajedrez, ó de rochettt 6 
courtois rochett, cono llamaban los franceses á esos 
hierros de lanza. 

R 0x0.— Ruso. 

SabioK. — Acaso to^/on, banco grande de arena gruesa, 
ó de guijo. 

3alva.— Saludo, salutación. 

Salv AGINA.— Animal salvaje; especialmente decíase de 
los cuadrúpedos monteses. 

Salvático.— Selvático, salvaje. 

Santiguar. > Santiguarse. 

Sargente.— Sargento; fraile subalterno de la orden de 
Rodas, especie de lego servidor de los caballeros pro- 
fesos ó freires. 1 

Santuario.— Cosa santa, objeto de adoración. 

Sebilla.— Sibila. 

Secano — Secano, bajo, lugar arenoso que el mar no 
cubre. 

Semitarr A. —Cimitarra. 



6l4 GLOSARIO. 

Sbntir.— Oír, ver. 

Serena.— Sireiiaf pece-majer tabnloao. 

SERYíuiDfTO.— Servicio. 

Sobradado.— Con sobrado, añadida de na sobrado. 

hablando de casas ó habitaciones. 
Socorrer.— Contribuir f acudir. 
Soldar.— Recobrarse, reponerse, reparaise,desqiiiiarae. 
So sota.— Debajo. 
SoTiL.— Sutil; tercera y mis ligera de las tres cIsmí de 

galeras antiguas. 
SuRGiDOR.— Surgidero. 
Surtir.— Surgir. 
Suvertido.— Destruido, arruinado, sumergido. 

Taparea.— Tafurea, embarcación constniida á praf)ó- 

sito para el transporte de caballos. 
Tamborino,— Tamboril . 
Tan k aña.— Tan manna (magna), tamafia. 
TAPEpERÍA, tapftería.— Tapicería. 
Tardar. — Diferir, retardar. 
Tornear.— Rodear, bojar. 
Trabajar.— Ejercitar, avezar, ocupar. 
Traer.— Traje, vestido, manera de vestir. 
Trajo. — ^Traje, vestido (como en portugués). 
Trátente (bien).- Elegante, lujoso en el vestir, que 

viste con gasto y riqueza. 
Turar.— Durar, tardar. 
Tusón.— Toisón, vellón. 

Úrica.— Urca. 

Valliner.— Ballenero ó ballenera, embarcación asi 
llamada, bien porque sus costados abiertos le diesen 
cierta semejanza con la ballena, ó bien por catar ccms- 
truida á propósito para la pesca de ese cetáceo, ó del 
mismo modo, aunque á ella no se de3icase. 

Venir.— Ir. 



GLOSARIO. 615 

Verdat.— Baent fié, palabra de honor. 

Verga.— Vara, barra, lingote. 

Verónica.— Nombre de cada uno de loa lienzoa ó 
paños donde quedó estampado el rostro de Jesús; de 
vera iconica, verdadera imagen, no de la mojer cari- 
tativa que enjugó el sudor de Cristo. 

Vei'EN.— Velan. 

Viandero.— Andador, andarín. 

Vihuela darco.— Violin. 

Xastr e.— Sastre. 

YGüALANf A.— Ajuste.. 



FIN. 




6i7 







ERRATAS. 


PÁG. 


RENG. 


DICE. 


LÉASE. 


87 


20 


de estas seys 


de estas de seys 


154 


18 


damasquines 


damasquines 


234 


10 


fli 


fui 


265 


18 


feeho 


fecho 


3o2 


i3 


Ecgeo 


Egeo 


3ii 


6 


—En^ertdort 


—En^ersdor/, 


3a I 


26 


dicen que 


dicen, 


332 


17 


Paleogolo 


Paleólogo 


339 


12 


etc. 


etc.» 


» 


35 


Tormes 


Tórmes 


343 


6 


Alva 


Alba 


• 


24 


Alva y 


Alba, y 


344 


23á37 Córdova 


Córdoba 


354 


26 


ubió 


Subió 


357 


32 


meterse 


meterse en 


361 


28 


Monfcrralo 


Monferrato 


366 


3 


Confirmó 


Confirmaron 


367 


3o 


llevando 


, «llevando 


370 


15 


L 


La 


371 


12 


paso 


y puso 


38i 


9 


las 


los 


• 


27 


íormulidad 


formalidad 


385 


16 


inútilmente, 


inútilmente; * 


396 


5 


Cancionero 


(Cancionero 


» 


22 


castellanos uno 


castellanos , uno 


398 


3 


lo misma 


la misma 


403 


17 


¡oh si, este es 
verdadero! 


el «¡oh si, antes es este!" 


404 


3i 


Nicosía 


Nicosia 



6i8 



PAG. RENG. 



orcE. 



LÉASE. 



407 


25 


CoQsistia ana 


Consistía en ana 


• 


33 


Ccomestibles 


Comestibles 


409 


8 


Pal«Sgolo 


Paleólogo 


» 


II 


archimaBrítaa 


archimandritas 


410 


4 


Paleógolo 


Paleólogo 


» 


35 


l^aleógolo 


Paleólogo 


B 


36 


valde 


balde 


4" 


21 


en el Emperador el Emperador . 


» 


29 


Amaretes 


Amorates 


413 


29 


de ellas 


de las otras 


418 


20 


Tierra 


Tierra 


43l 


I 


deo 


délo 


439 


34 


y de Ladislao 


y después de la de La- 
disUo 


45o 


8 


parias 


pericas 


457 


28 


ante Papa 


ante el Papa 


458 


9 


in transigieron 


ni transigieron 


463 


29 


Boncicault 


Boucicaolt 


481 


5 


nescivi. 


neicivtj 


488 


3a 


Aroíratas 


Amúrates 


499 


22 


Andrés de Mora- 
les 


• el P. Alfonso Garda 


532 


37 


Oel 


Oís 


5a3 


33 


planta-madre 


planta madre 


539 


12 


(Angios-Oros) 


(Agios-Oros) 


56o 


34 


yaguareté 


yaguareté 


565 


19 


tomó 


tomo 


575 


6 


cuyos é nietos 


cuyos nietos 


585 


4 


admitida 


admitido 


593 


29 


cuadrada 


cuadrangular 


597 


I 


Venetia 


Venetia 


^98 


3 


Calo 


Carlos 


Fluvian 


(Don 


Antón de) debe ii 


- en el Catálogo des- 



pues de Ferrara (Marqués de). 



OBRAS PUBLICADAS. 



Delicado. — La Lozana Andaluza. (Ago- 
tada la edición,) 

Verdugo. — Guerra de Frisa. (Agotada la 
edición.) 

Muñón. — Tragicomedia de Lisandro y 
Roselia. 

Cancionero llamado de Stúñiga. 

Villegas Selvago. — Comedia Selvagia. 

Lope de Vega. — Comedias inéditas. 
Tomo I. 

Milán. — El Cortesano. 

Pero Tafur. — Andanzas é viajes. 



EN PRENSA. 



Silva. — La Segunda Celestina. 



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