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Full text of "Diccionario etimológico de la lengua castellana"

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la ^ 



II 



DICaONARIO 



ETIMOLÓGICO 



DICCIONARIO 

ETIMOLÓGICO 

DE 

LA LENGUA CASTELLANA 

(ENSAYO) 
PRBCKDIDO DB DMOS 

RUDIMENTOS DE ETIMOLOGÍA. 

POR 

EL Dr. D. PEDRO FEÜPE HONLAU, 

catedrático que Tue de Literatura é Historia en la Universidad de Barcelona, y ahora 

de Psicología y Lógica en la Universidad de Madrid. 



Scruíabilur mille prceceptor acer atque 
sttbtiHt úriginet nominum. 

QuiRTiLUNO, lib. I, cap. A. 



-oo- 



Este Diccionario es el complemento de los estudios elementa- 
les de la Gramática y de la Retórica ; — puede agregarse como 
apéndice á todas las Gramáticas, asi castellanas como latinas, que 
sirven en las escuelas; — es una preparación para el estudio de la 
Gramática general; — y debe considerarse, por fin, como com- 
plemento de todos los Diccionarios. 



HADllID 

imprenta t estereotipia pe M. RíYADLNETRA 
Salun del Prado, núm. 8. 

Í8S6 



PRÓLOGO 



Diccionario etimológico que en rigor merezca tal título, 
no lo posee hasta ahora lengua alguna , ni lo poseerá en 
mucho tiempo. En efecto, para llamarse con toda propie- 
dad etimológico un Diccionario, además de contener la lis- 
ta alfabética completa de las voces primitivas y simples, 
deberia consignar respecto de cada una de ellas las parti- 
cularidades siguientes : 

i .* Su etimología inmediata , ó , mejor dicho , su otigen 
inmediato, su última procedencia, esto es, la indicación 
de la lengua de que se hubiese tomado ó proviniese inme« 
diatamente, poniendo á continuación la voz de correspon- 
dencia ó la voz equivalente en dicha lengua. 

2.* En qué época se había tomado. 

3.* Su significación recta ó primitiva cuando fue admi- 
tida, justificándola con la cita de algún texto impreso, y 
aun manuscrito , siempre que fuese de autoridad compe- 
tente. 

4.* La primera forma que en la pronunciación, y por es- 
crito , tuvo aquella voz al tomarse de la lengua de origen 
inmediato , y las alteraciones ortográficas ó prosódicas que 



— II — 

hubiese experimentado sucesivamente con el transcurso 
del tiempo. 

5.* Las significaciones translaticias ó derivadas que hu- 
biese recibido , ya en su forma primera , ya en las sucesi- 
vas , siguiendo el orden cronológico , explicando el funda- 
mento lógico, ó el motivo casual, de cada nueva acepción, 
y justificándolo todo con citas autorizadas. 

6.* Si la voz es anticuada, la causa de haber caido en 
desuso. 

7.* La lista de los derivados v biderivados de cada voz 
primitiva, especificando los tomados directamente de la 
lengua de origen , y los formados por la misma lengua deri- 
vada , con su cronología puntual , con la indicación del mo- 
do de sus formaciones, y la determinación del valor signifi- 
cativo dé cada desinencia ó terminación. 

8.* La lista de los compuestos y bicompuestos de cada 
voz simple , con especificación de los tomados directamen- 
te de la lengua de origen y de los de nueva formación, 
siguiendo el orden cronológico , haciendo observar las mo- 
dificaciones eufónicas causadas por el mecanismo de la 
composición , y determinando en cada caso el valor del ele- 
mento componente , esto es , del prefijo ó de la voz prepo- 
sitiva . 

9.* La verdadera ó primitiva etimología ^ estoes, el ori- 
gen natural y racional de las voces no tomadas de otra 
lengua, sino pertenecientes á la lengua antigua, primitiva 
6 autóctona del país donde se hablase la lengua para la cual 
se hiciese el Diccionario cuyas circunstancias voy enume- 
rando ó suponiendo. 

En ese inventario razonado de las voces primitivas y 
simples , y de su descendencia , tendría cada idioma reuni- 
dos los títulos del origen y de la verdadera significación de 



— ÜI — 
las palabras que le componen , y consignada de una manera 
irrevocable la razón de su ortografía. Establecidas sólida- 
mente la etimología y la ortografía de sü gramática , seria 
cosa llana determinar en seguida los fundamentos de su 
sintaxis y de su prosodia; explicar el origen y el uso de 
sus idiotismos ó giros especiales, de muchos de sus reft'anes, 
(le sus modos adverbiales, de sus frases familiares , de sus 
(ropos, de sus voces poéticas, de sus sinónimos, etc., etc. 
Una obra tan completa como aquí la supongo , seria el ver- 
dadero Diccionario nacíonal, el verdadero Tesoro de la 
literatura del país , al propio tiempo que la llave de toda su 
historia. 

Y si para cada idioma se hubiese formado ese Dicciona- 
rio nacional, no habría cosa mas fácil que componer en 
su vista un Diccionario universal dé todos los idiomas au- 
tóctonos, un verdadero Etymologicon Magnum, precioso de- 
pósito de todos los elementos del habla humana reducidos á 
su sencillez radical y originaria. Los misterios de la fona- 
ción quedarían por entero explicados ; toda voz tendría su 
etimología ñelmente determinada ; todas las lenguas que- 
darían descifradas, y serian fácilmente inteligibles hasta 
para el hombre menos erudito ; la ciencia etimológica ha- 
bría llegado á la cumbre de la perfección. 

i Vanas ilusiones! Tan distantes estamos de poder pasar 
á la síntesis , como que ni siquiera tenemos hecha la análi- 
sis de ninguna de las innumerables partes que componen 
el todo; tan distantes nos hallamos de poder pensar en el 
Diccionario etimológico universal, como que ni siquiera 
existe iiñO particular completo. En efecto, ningún idioma, 
aun entre los mas cultos , tiene su Diccionario etimológico 
particular completo y acabado. Y todavía no es esto lo 
peor, sino que difícilmente llegará lengua alguna á tenerle, 

a. 



por cuanto su redacción, que hubiera sido llana y hacedera 
si los idiomas hubiesen podido tener desde su origen co- 
ronistas fieles é historiadores entendidos , es hoy dia em- 
presa , ya que no enteramente imposible , por demás ardua, 
larga y trabajosa , en especial respecto de los idiomas anti- 
guos, y de los muertos ó que ya no se hablan. 

Sin embargo, lo difícil y penoso de una empresa no 
,68 razón para no acometerla, porque si lo fuese, casi nun- 
ca acabarían los hombres cosa alguna de importancia. 
Por eso , en vez de arredrarlos , la dificultad misma de la 
obra ha empeñado á los eruditos de todos los países en las 
indagaciones prolijas y los estudios profundos que son indis- 
pensables para asentar las bases del edificio , y levantarle 
á la altura posible. Así ha sucedido con nuestra lengua cas- 
^tellana : desde que pudo darse el idioma por formado y de- 
finitivamente constituido , se han sucedido sin interrupción 
los diccionarios, las gramáticas, los tratados de sinónimos, 
lasJistas de orígenes y etimologías, las colecciones de refra- 
nes , los discursos y memorias sueltas sobre puntos deter- 
minados, etc., etc. ; obras todas por necesidad fragmen- 
•tarias, incompletas, pero cuya composición es muy de 
apreciar , y cuya aparición , con sus imperfecciones y todo, 
era necesaria , como que esas obras han de ser los mate- 
riales de construcción para el edificio propuesto. 

A título de tales presento yo los que encierra mi libro; 
y con ánimo de llevar también mi piedra al rollo , vengo 
en clase de mero aficionado á acrecentar con él la serie de 
Ensayos que todavía ha de prolongarse mucho hasta llegar 
al ansiado término. Y á la verdad, un Diccionario etimo- 
lógico de la lengua castellana , con los nueve requisitos que 
arriba he indicado , no puede formarse sino á la manera 
que se allegan fondos para las grandes empresas y obras 



púbttcas , por ana suscr^ioo voluntaria á que cada cual 
contpíbuye en proporción de sus facultades : la suscripción 
tardará joauchos anos, y tal vez siglos^ en cerrarse ; en ella 
se admite cualquiera cantidad, por módica que sea, hasta 
el óbolo del pobre , y en lal concepto traigo yo mi opúscu- 
lo , [presentándole no como una obra de profunda erudi- 
ción , smo ^QQm> lUU ¡niiodesto trabajo de compilación esme- 
•rada , cuyo unieo )n;iéritQ aera el de estar bedio con algua 
método y la posible .crítica. 

No creo que haya escapado á mi examen obra alguna 
de las principales que poseemos acerca del origen y de la 
formación detl actual idioma castellano. Muchas son también 
las que iie recon:ido de las modadamente publicadas ep 
Alemania y Francia acerca de la lingüística en general , y 
de los idiomas romances ó ^eo-latinos en particular. Al fin 
del Diccionario, y b^'o eltítulodeBifiuoGRAFÍA(pág. 477), 
encontrará el lector las prxid^as de este a^rto. 

Árbol inmenso Uamai á nuesl^o rico y grandilocuente idio- 
ma un diligente etimologista contemporáneo (que es ^ 
mismo tiempo uno de nuestros mas discretos y elegantes 
escritores) : árbol es, en efecto, piuy frondoso, que endias 
mas prósperos cubrió con su sombra dilatados imperios, 
que boy mismo e^tiaide sus ram^s en muchos, varios, y 
apartados <^imas , y que puede tal vez , andando el tiempo, 
reunir en derredor de su robusto tronco numerosísimas 
naciones. Considerando yo^ pue$, al descuido que se ad- 
vierte en su cultivo , y convencido e^perimentalmente de 
que en España no tanto hay ignorancia y pereza de apren- 
der , como falta de buenos métodos para enseñar y de li- 
bros modernos para ^estudiar y leer, he creído que produ- 
ciría un gran bien el compendiar lo que bay de mas salado, 
ó por lo menos de mejor averiguado, acerca de los orígenes 



— VI — 

y formación del castellano , y dar al compendio una forma 
elemental, clásica ó didáctica. Me ha parecido asimismo que 
el compendiar esos conocimientos, poniéndolos al alcance 
de todas las inteligencias, era hacer un buen servicio á los 
jóvenes que hoy esíudian , y aun á los hombres hechos que 
no han estudiado, ó que descuidaron en un principio su 
educación literaria, pues que en un solo volumen encon- 
trarán reunido lo sustancial de muchas obras. Así les faci- 
lito el aprender en algunos meses lo que sin mi libro les 
costana , y á muchos nos ha costado , largos años de lec- 
tura, de extractos, consultas, notas y apuntes. Con tal 
fatiga he adquirido yo lo poco que sé en la materia , y que 
ofrezco aquí compilado; pero aun siendo tan poco, yo hu- 
biera celebrado encontrarlo, cuando estudiaba humanida- 
des, así reunido y ordenado en un libro elemental , y hoy 
mismo bendeciría la memoria de su autor. Algo mas me- 
drado estaría en conocimientos filológicos, si mi afición 
hubiese encontrado allanado el camino; esto es, si me 
hubieran enseñado metódicamente, y desde joven, lo que 
he tenido que aprender después á retazos , y á fuerza de 
mucho tiempo y gran trabajo. 

No es esto decir que exija yo bendiciones, y aun declaro 
ingenuamente que tampoco las espero, por cuanto las per- 
sonas provectas que se hallan en mi caso no necesitan de 
esta obra , y los jóvenes que se aprovechen de ella , por 
fortuna suya no podrán experimentar los efectos de su falta . 
Ló que sí reclamo de unos y de otros , y á los filólogos y 
eruditos inteligentes suplico, es que, en gracia de mi buen 
deseo, me traten con indulgencia si les parece que no he 
acertado á llenar cumplidamente mi objeto. Este puede di- 
vidirse en siete puntos : 

1 .'^ Vulgarizar las nociones mas positivas y necesarias 



— vil — 
sobre el origen y la formación de la lengua castellana . De 
esta manera , al salir los jóvenes de las escuelas , colegios , 
institutos ó universidades, podrán ya saber medianamente 
acerca de tan importante materia lo que hasta aquí han 
ignorado por desgracia , ó han tenido que aprender muy 
tarde , de una manera incompleta , á fuerza de tiempo y de 
averiguaciones sueltas. Tal es el fin con que he ordenado 
los Rudimentos de etimología que preceden al Diccionario, 
y en los cuales se consigna todo lo referente á la estructu- 
ra de las voces, á su formación (derivación y composición), 
á la eufonía gramatical , á la ortografía , y á la formación 
y origen del romance castellano. 

2.° Hacer menos empírico ó rutinario el estudio de la 
gramática , exponiendo con la posible claridad los funda- 
mentos de sus preceptos. 

S."" Completar la parte lexicológica de las gramáticas 
castellanas y latinas que generalmente sirven de texto en 
las escuelas, colegios é institutos. — Al efecto he redactado 
una Tabla de las desinencias castellanas, y otra de los prefijos, 
tablas que considero de suma utilidad, tanto para compren- 
der el valor íntimo de las voces en general , como para 
determinar la diferencia entre las voces sinónimas , deter- 
minación siempre vaga y arbitraria (en los sinónimos homo- 
radicales ó iso-radicales , esto es, formados de una misma 
raíz) cuando no se funda en el estudio de las desinencias 
y de los prefijos. 

4.** Allanar el camino para aprender el griego y el latin 
(que son los principales idiomas de origen del castellano ), 
señalando prácticamente el método que en mi juicio cou- 
vendria seguir en nuestros establecimientos de enseñanza 
para el estudio simultáneo de las tres lenguas en su parte 
lexicológica. 



VIII — 

S/ Explicar el origen, la formación y el significado, de 
las voces técnicas de mas uso en gramática, retórica , geo- 
grafía, cronología, historia, matemáticas, física é historia 
natural , filosofía, etc. , con el objeto de desvanecer la obs- 
curidad y la extrañeza que las rodea á los ojos del princi - 
piante, y hacer así mas fácil y ameno , á la par que sólido 
y provechoso , el estudio de las humanidades y de la filoso- 
fía elemental. — La explicación de tales voces, casi todas 
griegas ó greco-latinas, servirá también álos iliteratos ó á 
los profanos para que oigan con menos ceño los vocablos 
técnicos, y dejen estos de parecerles bárbaros ó estram- 
bóticos , pues ni lo son , ni en caso de serlo fueran mas en- 
revesados que agonía, anónimo, aristocracia, comedia, 
democracia , diácono , diálogo , diploma , economía , idea , 
idioma, método, monarquía, presbítero, sistema, telégrafo, 
teoría, y otros mil igualmente griegos, pero de uso vulgar. 
Y dando, como doy también, la explicación de estos últi- 
mos, resulta que en esta obra se hallarán descifradas to- 
das las voces (así técnicas como vulgares) de origen griego 
que se usan en castellano. 

6." Explicar el origen , la formación y el significado de 
las principales voces primitivas y simples del lenguaje co- 
mún, enumerando en seguida sus respectivos derivados y 
compuestos , con el objeto de dejar entrever las grandes 
ventajas que proporciona el conocimiento de la etimología, 
y hacer un ensayo de clasificación metódica y racional de 
los vocablos por familias naturales ó etimológicas. — De esta 
colección de voces usuales , las mas de ellas de origen la- 
tino , junto con la colección de las técnicas y demás men- 
cionadas en el párrafo anterior , casi todas de origen grie- 
go , resulta una especie de Floresta etimológica , á la cual 
me he atrevido , aunque con ciertas salvedades , á dar el 



— IX — 

titulo de Diccionario ETIMOLÓGICO , puesto que se acerca á 
nueve mil el número de voces cuya etimología ú origen se 
indica. 

7."* Y, por consecuencia de todo, fomentarla afición á los 
estudios filológicos , abrir la puerta para entrar en el vasto 
campo de las altas cuestiones lingüísticas á los que tengan 
disposición y tiempo para ellas, ó, cuando menos, llamar la 
atención hacia el cultivo de la lengua patria, cultivo harto 
descuidado , y en verdad muy digno de ocupar á todos los 
amantes de las glorias de España. 

Creo haber demostrado que mi objeto es loable, y de 
importancia suma el asunto de este libro : si por ventura 
no he acertado á desempeñarle cumplidamente, téngase 
muy en cuenta que habrá sido por escasez de medios, y no 
por falta de esfuerzos. Esta justicia pido al lector para mi 
buen deseo , no menos que para el que me anima de que 
otros mas capaces traspasen en pro común la meta á que 
yo he llegado : 

Feci quod potui : faciant majora poteníet. 

Madrid 9 1.** de enero de 1856. 



RUDIMENTOS 



DE 



ETIMOLOGÍA 



PRENOCIOiSíES. 



i. La Etimología » ó Etimolóoica , es 1& ciencia que examina la 
estructura de los vocablos, su formación, sus trasformaciones, asi 
literales como de significado, y su origen. 

Asi, por ejemplo, la Etimológica nos dice que etimología es pa- 
labra tomada del latin, el cual no hizo mas que trascribirla lite- 
ralmente de la griega E'rjjjioXoYía, compuesta de £tuji.o<t (etumos 6 
etymos), que significa verus, verdadero, y de Xoyía, X¿yo; {logia, 
logas), que significa eloquium, verbum, ratio, locución , palabra, 
razón. Etimología equivale, pues, á veri-loquium , veri-loquio, 
verdadera-locueion, verdad, esencia de la palabra, razón de que 
una voz sea lo que es. Esto es , con efecto , la etimología ; esto es, 
como se dijo antiguamente, el étimo (ítujaov, etymum) : etimo- 
logizar es indagar no solo la procedencia inmediata de cada voz, 
SIDO remontarse en lo posible hasta su primer origen y encontrar 
la razón de este origen. 

2. El estudio de la Etimología es sobremanera útil, y su cono- 
cimiento proporciona grandes ventajas : 

1."* Satisface la curiosidad natural en todo hombre mediana- 
mente culto. El que ignora la etimología ó el origen de una pala- 

1 



-2- * 

bra, se encuentra respecto de ella en el mismo caso que respecto 
de una persona á quien no conoce mas que de vist^ , ni sabe de 
ella absolutamente mas que su simple apellido. Cuando no sé la 
etimología de una voz (dice el eruditísimo alemán Doederlein), me 
parece que escribo al aire. 

2/ Sirve mucho para definir los objetos q las ideas que de ellos 
tenemos ; pues la definición no es mas que el desarrollo verbal de 
la comprensión de una idea , y la etimología ayuda á este desarro- 
llo analizando la estructura del signo material de la idea ó de la 
palabra que se ha de definir, y aislando sus elementos orales , que 
son otros tantos signos de los elementos constitutivos de la idea. 
Por lo cual dijo Cicerón que la etimología toca muy de cerca á la 
fuerza y á la sustancia de las cosas : Varron, á quien Cicerón tenia 
por el mas sabio de los romanos, decia igualmente que quien en-- 
tiende bien las palabras comprende bien las cosfis : y san Isidoro de 
Sevilla explana el mismo pensamiento en los siguientes términos : 
Nam quum videris unde ortum est nomen , citiiis vim ejus intelligis. 
Omnis enim rei inspectio j etymologia cognita^ planior est, 

3.° Conocida la etimología de una voz, se sabe descifrar su va- 
lor ó significado literal y absoluto, que en muchísimos casos es 
idéntico á su valor usual único. Y cuando una voz tiene diversas 
acepciones , la etimológica es, por regla general, la propia y pri- 
mitiva ; todas las demás acepciones son derivadas, esto es figura- 
das ó trasladadas. La etimología, por consiguiente, e¿rpíica t/acía- 
ra los tropos y las figuras. 

4.* La etimología sirve para determinar la sinonimia, ó sea 
la diferencia de significado entre las voces sinónimas : enseña á 
dominar el valor de los términos, como decia Cpurt de Gébelin. 
Con efecto, para determinar una sinonimia, ó la diferencia entre 
dos voces sinónimas, es indipensable saber bien el significado de 
cada una de ellas ; y el conocimiento de este significado nunca 
será cabal sin la etimología. 

8.° Sabida la etimología de una voz, se retiene mejor el signi- 
ficado de esta , y se hace casi imposible olvidarlo. La etimología, 
por lo tanto , es'un poderoso auxiliar de la memoria. 

6.* Sirve para aprender á formar rectamente las voces deriva- 
das y las compuestas, así como para descomponer y analizar las 
ya formadas y admitidas. Es decir que la Etimología enseña las le-- 
yes de la dkrivacíon y de la composición : y sabid(f el modo de de- 



— 3 — 

rivar y componer las voces, se sabe la estructura intima ó, como 
quien dice, la arquitectura de los idiomas. 

7.*^ Enseña á calificar fas palabras llamadas nuevas y los neolo- 
gismos, asi como a apreciar las .voces anticuadas y los arcaismos. 

8." Las etimologías fijan la ortografía y evitan las corrupciones 
ó mutilaciones. Sabida la etimología de una voz, se sabe cuál ba 
de ser su ortografía, puesto que, salvo algunas deferencias á la 
pronunciación y algunos caprichos del uso, la etimología es la 
norma ortográfica mas natural y segura. La etimología (dice Gar- 
los Nodier) es la norma, la vatio scribendi, la ortografía de todas 
las lenguas que no tienen la vanidad de ser primitivas. 

9.* La Etimología indaga el origen de cada voz ; si esta tiene 
varias acepciones, señala cuál fue la primera ; explica los funda- 
mentos naturales, ó los motivos casuales, de las acepciones sucesi- 
vas; consigna las alteraciones materiales ó eufónicas que ka ex- 
perimentado durante su uso; y constituye, por lo tanto, /a historia 
de los idiomas. Y la historia de los idiomas ilustra en gran manera 
la de los sucesos. Ninguna historia antigua (dice el citado Nodier) 
puede esclarecerse sino por medio de la etimología. 

10.'* El arte etimológica aprovecha extraordinariamente para 
descubrir la afinidad que tienen entre sí los idiomas, y estos con 
sus dialectos, no menos que para comprender la teoría general 
de las lenguas. 

11.* Sirve -de poderoso auxilio, y es casi de imprescindible ne- 
cesidad , para el sólido estudio de la gramática particular de cual- 
quier idioma. 

12.* Por último, ciarte etimológica es un ramo importante de 
la filología, una parte esencial de la lingüística ; y su conocimiento 
es indispensable para hablar y escribir correctamente, con propie- 
dad, coD claridad, precisión y elegancia. 



CAPITULO PRIMERO. 



DE LA ESTRUCTURA DE LAS VOCES. 

3. Lds palabras están formadas de silabas , y las silabas constan 
de letras. 

4. La silaba es cada parte do palabra comprendida en una sola 
emisión de voz. • 

No puede haber emisión de voz sin pronunciar una da las cin- 
co letras A^E, 1, 0^ Uy que por esta razón se llaman vocales. 

La emisión vocal , que sale del pecho, experimenta además mo- 
diGcaciones en la garganta , en el paladar, en la lengua, en las fo- 
sas nasales , en los dientes y en los labios, ó en dos ó mas de estos 
órganos, á la vez ó sucesivamente. Estas modificaciones, denomi- 
nadas articulaciones f son representadas por las letras consonanteSf 
las cuales por esta razón se dividen en guturales, paladiales, lin- 
guales, nasales, dentales, labiales^ linguo-dentales, linguo-pala- 
diales, etc. — Asi, por ejemplo, la emisión de voz i4 puede ser 
modificada en la garganta , y entonces sonará ga ó ja; si la modi- 
fica el paladar, resultara ca ; si la modifican los labios, resultará 
ba, ma ó pa ; si h modifican la lengua y los dientes, saldrá da, sa, 
ta ó %a; si la modifican la lengua y el paladar, resultará la, lia 6 
ra, etc. ^ 

5. La articulación es un artificio particular que modifica la emi- 
sión de la voz, la reduce á elementos ó partes determinadas, á 
cantidad ó duración fija , y á una tonalidad especial. 

Cada articulación, en efecto, puede hacerse con suavidad, con 
fuerza y con aspiración : y además la pronunciación puede ser 
mas ó menos suave , mas ó menos dura ó fuerte , y mas ó menos 



— 5 — 

aspirada. De aquella triple forma de articulación, y de las varias 
gradaciones que admite la pronunciación de cada forma , resultan 
las diferencias que se notan en los alfabetos de los diversos pue- 
blos.— Véanse los Alfabetos griego, latino y castellano, en el capí- 
tulo Vil, párrafos 132, 133 y 134. 

6. En rigor no bay mas que una vocal , porque no hay mas 
que una voz. Esta vocal es la il. La voz, en toda su expansión, 
despedida con toda la fuerza, y con la boca bien abierta , produce 
el sonido A. Esta es , pues, la vocal mas sencilla y la mas profun- 
da, la vocal-madre , el principio de toda voz y la raíz de las de- 
más vocales. Amoldando la A en los labios, ó poniendo estos á 
manera de circulo, resulta la O; estrechando este circulo labial 
se forma la U; la E y la / son sonidos intermedios entre la il y 
la O (entre el Alpha y el Omega), que se forman restringiendo 
la il, ó reflejando la voz hacia adentro, mediante una ligera coope- 
ración de la lengua, de los dientes y de los labios. 

En rigor, pues, las vocales £, /, O, (/, son ya sonidos articu- 
lados, y por lo tanto admiten gradaciones : la ^1 no las admite, y 
todos los pueblos del mundo la han pronunciado y pronuncian de 
un solo y único modo. — El castellano tiene sus vocales muy mar- 
cadas y con pocas gradaciones : así no conoce la u francesa (soni- 
do medio entre la u y la i), ni la diferencia entre varios sonidos de 
la o, muy notables en otras lenguas, ni admite las vocales sorda& 
que se hallan en el inglés, en el francés, en el catalán, etc. 

7. En rigor tampoco hay mas que tres consonantes primitivas, 
porque tres son los principales órganos modificadores de la voz ó 
de las vocales : los labios, la lengua y la garganta. Las gradaciones 
de esta modificación dan las letras labiales (la b y sus afines), las 
linguales (la d, U U lU s, z), y las guturales (la g y la j). — Las dentales 
y las paladiales se refieren á las linguales, puesto que, careciendo 
de moviqdlento propio los dientes y el paladar, no hay consonantes 
dentales y paladiales sino porque las hay linguales. — Las conso- 
nantes nasales están mal denominadas, porque las fosas de la na- 
riz no tienen movimiento propio para modificar la voz. Todo so- 
nido puede ser nasal cuando la voz pasa por las fosas nasales. 
Vsivagartguear no hay mas que abrir un poco la boca y querer ha- 
blar alto ó en voz natural , pues la poca abertura de la boca obliga 
entonces á despedir el sonido por las narices, y todas las articula- 
ciones salen nasales. 

1. 



_ 6 — 

8. Cada pura emisión de voz se representa por una letra (una 
vocal) como a, o, etc. ; y cada emisión de voz modificada ó arti- 
culada se representa por dos letras , una de ellas consonante y 
otra vocal, como ba, to^ etc. 

No puede haber consonante sin que vaya seguida de vocal ; y si 
las hay, es porque al entrar en la formación de voces significativas 
perdieron las vocales brevísimas que las acompañaban. Por esto 
los niños, cuando aprenden á hablar, ignorando todavía el artificio 
de las eufonizaciones, ponen una vocal después de cada conso- 
nante, y dicen emborollo^ madere, tábala, turucha, etc. , por e7n- 
brollOf madre, tabla, trucha, etc. De ahí las dificultades que en- 
cuentran los niños cuando aprenden á leer ; de ahí la división de 
las silabas en naturales y artificiales ; y de ahí la necesidad de 
reformar filosóficamente los sistemas ortológicos generalmente 
seguidos en nuestras cartillas y en nuestras escuelas. 

9, En un principio, cada forma literal , ó cada letra (especie de 
símbolo, ó jerogUfico, desfigurado ó corrompido), guardó proba- 
blemente analogía con su respectiva forma sonora ó fónica , esto 
es con su pronunciación, así como esta tiene siempre alguna ana- 
logía con la naturaleza ó las circunstancias de la cosa significada 
por la voz : pero estas analogías, sin duda muy claras en los idio- 
mas primitivos , son ditlcilcs de descubrir en la mayor parte de las 
palabras de los idiomas modernos. 

dO. Grande es el numero de objetos que percibe el hombre, y 
mayor lodavia el número de las ideas que se forman en su mente, 
de los sentimientos que le afectan y de las relaciones que alcanza 
su razón; pero lo mas grande y portentoso es que todo esto pue- 
da significarlo ó expresarlo por medio de veinte ó treinta arUcu- 
laciones fundamentales. ¿Cómo es posible (exclama nuestro ma-* 
logrado Balmes) que de tan pocos elementos resulten tantas y 
tan varias y tan abundantes lenguas? Y todos los libros escritos y 
por escribir, todas las palabras pronunciadas y por pronunciar, 
en todos los tiempos y en todos los países , no contienen mas que 
el alfabeto. Con tanta simplicidad, ¿cómo se forma tan inconcebi- 
ble variedad ? Se ha calculado que las lenguas no bajan de dos mil, 
y los dialectos de cinco mil : imagínese quien pueda la inmensa 
variedad de palabras que hay en tantas lenguas ; y si tomamos en 
cuenta que estas se modificarán en el tiempo venidero, como se 
modificaron en el pasado , hallaremos que debe de haber en los 



sonidos orales ua caudal inagotable de combinaciones. Con efec- 
to, la teoría de \dL% combinaciones y de Xas permutaciones hace com- 
prender y explica este admirable fenómeno. 

Sí; todas las lenguas primitivas y derivadas, vivas y muertas, y 
cuantas hayan de nacer en los siglos venideros, se pueden formar 
con los sonidos vocales. Dios , en su omnipotencia y sabiduría, 
supo dar tal fecundidad á una cosa tan sencilla como al parecer 
es la voZy que nunca le pueden faltar al hombre palabras ó signos 
de trasmisión, sean cuales fueren las cosas que quiera expresar, y 
la forma de su expresión. 

La rapidez con que se articula, la velocidad con que se habla, 
y el acierto providencial con. que instantáneamente aplicamos el 
respectivo signo á cada idea ó á cada cosa significada, serian otros 
tantos motivos de continuo asombro, si no estuviésemos familia- 
rizados con semejantes fenómenos, que tan solemne testimonio dan 
de la Sabiduría itifínita. 

11. Las palabras se llaman monosílabas cuando están formadas 
de una sola sílaba, como mas, si, no, etc. ; disilabas cuando tienen 
dos, como amar, hombre, árbol, etc.; trisílabas cuando tienen 
tres, como enseñar, inmenso, palabra, etc.; tetrasílabas ó cuadri" 
sílabas cuando tienen cuatro, como felicidad, gramática, numera^ 
dor, etc. 

Cuando constan de mas de tros sílabas, suelen llamarse ya, en 
general, polisílabas (de muchas sílabas, de un número indetermi- 
nado de sílabas), como incalculable, inconmeiisurabilidad, carac^ 
teristicamente, etc. 



CAPITULO II. 



DE LA POBMACIOX DB LAS VOCES. 

12. Las silabas son los elementos materiales de que se hallan 
formadas las palabras (3); pero estas silabas tienen diverso valor 
y una representación y denominación varias, según los casos. Asi 
las sílabas unas veces son raices, otras radicales, otras terminado^ 
nes, otras afijos, otras prefijos, etc. 

ARTICULO PRIMERO. 

Raices. 

13. En toda palabra hay necesariamente una raíz. 

Llámase raíz la porción literal ó silábica que se considera como 
el elemento primitivo de la palabra, y que representa la idea ma- 
triz ó principal significada por la misma palabra. Asi Xu, ó lu, ly, 
es, en griego, la raíz ó el elemento primitivo de todas las palabras 
que expresan la idea de desligar; eñ latin, li es la raíz común de 
todas las palabras que expresan la idea de desleír {muy análoga á la 
de desligar) ; y en castellano, como en griego y en latin y en otros 
muchos idiomas, no, es la raíz de todas las palabras que significan 
Mocion, noticia, conocer, etc. 

14. Las raíces son combinaciones literales ó silábicas muy sen- 
cillas y breves : generalmente son monosílabos, según se ve por 
los ejemplos que vamos poniendo. - 

15. Las raices son invariables ó casi invariables. Si experimen- 
tan alguna variación, es muy ligera, y suele consistir en la pérdi- 
da, adición ó mudanza de una letra. 



9 

Esta variación la experimentan en el mismo idioma, para pres* 
tarseálas diversas formaciones, como, en griego, la raíz gram^ 
que á veces se convierte en graph (idea general de escritura); 
scrip, que, en latin, pasa á veces á scrib, ele. 

Pero estas variaciones se observan principalmente cuando las 
raices pasan de un idioma á otro: asi, scríp se ha convertido en 
escríp y escH al romancearse en castellano. De alteraciones por 
este tenor se encontrarán numerosos ejemplos, así en la Tabla de 
las eufonías (142) como en el Diccionario. 

i6. Observando lo que pasa en las variaciones de las raíces, se 
sacará por resultado : 

i.* Que las vocales se ctmabian mas comunmente que las con- 
sonantes : y esto es muy natural i porque la vaz se altera mas fá« 
cilmeiite que la articulación (4). 

S.** Que la i4'es vocal casi invariable ; que la Ose muda frecuen- 
temente en su análoga V; y la £ en su análoga / (6). 

3.* Que las consonantes se conmutan en sus semejantes ó afí* 
nes (7). 

4.* Que la consonante inicial de una raíz es la menos sujeta á 
alteración, porque es, con efecto, la mas radical, la que expresa 
lo principal ó esencial de la idea significada , y por consiguiente 
la característica (87) . 

De todos estos cambios veremos ejenlplos en el capítulo III, en 
la Tabla de las eufonías (142), y en el Diccionario etimológico. 

17. Asi como de h raíz de un árbol sale un tronco, y del tron- 
co muchas ramas, asi también de cada raíz etimológica salo una 
palabra troncal, y de f9sta salen muchas palabras ramificadas. Por 
ejemplo : am es una raíz etimológica; la palabra troncal ó la pri- 
mera que se formó seria probablemente amar : ahora bien, del 
tronco amar han nacido las siguientes ramas : 

Amo y amas, amaba, amaría, amaréis, eic, etc. ; es decir, todos 
los derivados gramaticales, ó sean todos los modos, tiempos, nú- 
meros y personas que constituyen la conjugación completa del 
verbo amar. 

Y luego amabilidad, amabilísimo, amable, amablemente, amadla 
úriio, amador, amante, amantlsimo, amatoria, amigable, amigo^ 
artúsloso, amor, amorcillo, amorío, amoroso, desamar, desenamorar, 
enamorar, enamoradizo, enamoricarse, reamar^ etc., etc.; es de- 
cir, todos los derivados ideológicos ó filosóficos de amar, con sus 



— 10 — 

respectivos biderivados^ gramaticales é ideológicos, mas sus com- 
puestos y bicompuestos, que en verdad forman una suma muy 
respetable de palabras diferentes, pero todas de una misma fami- 
lia, de un mismo linaje, de un mismo árbol genealógico. 

48. Es sumamente admirable ver cómo una idea (la de amar ó 
amor, verbi gracia), ligada con solas dos letras ó con una mera 
silaba {am), pasa por tantas modificaciones sin mas auxilio que el 
de otras silabas, pospuestas ó antepuestas, y tal vez de meros 
acentos, como en amo y amó, etc. Este mecanismo, general en 
todas las lenguas, es una evidente prueba de la sabiduría que en- 
trañan. 

19. Nótese ahora que hay muchas raices que no se limitan á dar 
una sola palabra-matriz, sino que dan varias palabras troncales, 
ó que pueden ramificarse aisladamente, cada una por su lado: 
así la raíz latina sul, no da una sola palabra troncal, sino varias, 
como cónsul, exsuUprcesul, etc., cada una de las cuales puede cons- 
tituirse, y se constituye, en tronco de varias ramas sueltas ó in- 
dependientes. 

20. El estar vinculada la idea matriz con las raíces es un pode- 
roso auxiliar de la memoria, porque de esta suerte la idea funda- 
mental no tiene mas que un signo, y para conocer sus modifica- 
ciones basta atender á las modificaciones literales de la palabra. 
La sílaba ó raíz am, por ejemplo, recuerda la idea de amor, y las 
silabas que la siguen ó que la preceden marcan su modificación. 
Si cada modificación de la idea se significara por palabras que no 
tuviesen una raíz común, seria sobremanera difícil el retenerlas 
en la memoria, y punto menos que imposible el aprender siquiera 
un solo idioma por completo. 

21 . Se hace difícil determinar el número de raices de cada idio- 
ma, si es que, bien mirado, no son fundamental ú originariamente 
únicas é iguales (con leves alteraciones) en todos los idiomas. Mas, 
dejando á un lado esta cuestión, digamos que Lancelot admite 
unas dos mil raíces griegas; pero los estudios lingüísticos se ha- 
llan todavía muy en su infancia para que pueda aceptarse como 
definitiva ninguna de las listas de raíces que hasta ahora se han 
propuesto. 

22. Es muy^ importante determinar en cada palabra castellana 
la silaba, letra ó letras, que constituyen su raíz; pero las raices en 
8i deben estudiarse principalmente en el griego, en el latin y en 



— 11 — 

el árabe, idiomas de los cuales ha tomado su mayor caudal de 

voces el castellano. 

« 

ARTICULO II. 
Radicales. 

33. Muchos son los que también dan á las raipes el nombre de 
radicales, no estableciendo diferencia alguna entre raíz y radical; 
pero es mas útil, para la claridad y la precisión, el distinguir una 
cosa de otra. 

La raíz es el origen común de las palabras de toda una misma 
familia, y el radical es el origen inmediato de parte ó de una sola 
rama de palabras de dicha familia; — la raíz es mas sencilla y 
breve que el radical; — el radical, por consiguiente, siempre al- 
tera, por sustracción, y mas frecuentemente por adición ó cam- 
bio, la estructura material de la raíz; — la raíz es como el primi- 
tivo, y el radical puede considerarse ya como un primer deriva- 
do; — la raíz es primaria, el radical es una raíz secundaria. 

Todas estas diferencias se comprenderán desde luego con los 
ejemplos siguientes : Xu ó ly es, en griego, según hemos dicho (13), 
la raíz de todas las palabras que expresan la idea de desligar; 
pero Xua ó lys, es el radical de lysó, lysis, etc., como lyt es el ra- 
dical de lyteoiif lyíHios, etc. — En latin,.í¿ es la raíz común de to- 
das las palabras que expresan la idea de desleir, pero Un es el 
RADICAL del verbo lino, lit es el radical de lilus, líturat etc. 

S4. Esas letras que se añaden á la raíz para convertirla en ra^ 
iical, se denominan formativas, ó también características, porque 
dan á la voz la forma que caracteriza la especie ó la rama de pa- 
labras á que corresponde. Y en este sentido el radical se dice 
igualmente á veces tema (posición, forma primitiva de la voz), 
llamándolo tema nominal , cuando es un radical que sirve para 
formar un nombre, y tema verbal, cuando sirve para formar un 
verbo, etc. 

25. Estas delicadas diferencias entre los fragmentos de que 
consta una palabra, por mínimas é insignificantes que parezcan, 
soná menudo de grande importancia en las averiguaciones eti- 
mológicas. 

Los ejemplos*que hemos aducido en el párrafo 23 están toma- 
dos del griego y del latin , porque estas lenguas madres fueron 



~ 12 — 

muy cultivadas, se distinguen por su ingenioso sistema de forma- 
ción, y presentan muy marcadas las diferencias de que vamos tra- 
tando; pero también en el castellano cabe proponer ejemplos 
análogos. Puede decirse, verbi gracia, que no es la raíz de todas 
las palabras que expresan la idea de conocer (14), como anotar, 
conocimiento, denotar, desconocer, noción, nota, notable, notario, 
noticia, notorio, reconocer, etc. ; y nom es el radical de todas las 
palabras que denotan nombrar, ó conocer nombrando, como 
nombradla, nombramiento, nombre, nómina, nominalista, pronom- 
bre, renombre, etc. 

26. En los idiomas modernos llaman algunos característica á la 
letra que consideran como principal ó mas señalada (Hilera de- 
úgnam), como la mas radical, y que se conserva, ó debiera con- 
servarse, cuando menos en la escritura, en todas las palabras na- 
cids^ de una misma raíz ó de un mismo tronco ; así la p es la letra 
característica de todos los derivados y compuestos de pié, en latín 
pe$, pedis, y en griego pus, podos, Y efectivamente, en todas las 
voces formadas de pié, pes, ó pus, se encuentra la p, menos en 
bedel, en la baja latinidad bedellus, por pedellus , formado de pes. 
Esta excepción , y algunas otras que pudiéramos citar (aunque 
fundadas en la facilidad con que se conmutan las consonantes ó 
articulaciones afínes), demuestran la necesidad de conservar las 
letras características, por.que de lo contrario se oscurece la eti- 
mología de la voz, se pierde el conocimiento de su significación 
intima, las palabras se alteran, y el idioma pierde su carácter. 

27. Repitamos ahora por conclusión lo dicho al principio de 
este articulo (23), y es que muchos usan indistintamente de las 
voces raíz y radical, pasando desapercibida la diferencia de signi- 
ficación que envuelven , sobre todo en los idiomas griego y la- 
tino. 

Por último, conviene también saber que algunos han dado el 
nombre de raices á varias palabras enteras, mas ó menos primi- 
tivas y simples, que sirven para explicar la formación de muchos 
derivados y compuestos. Tales son, por ejemplo, las palabras 
reunidas en el Jardín de las raices griegas de Port-Royal. En este 
sentido pueden llamarse también raices ó palabras radicales, las 
voces amor, leño, nombre, padre^ etc., porque realmente explican 
Ui formación de muchos derivados y compuestos. 



— 13 — 

# 

ARTICULO III. 
Voces primitivas y voces derivadas.— Reglas de la derivación. 

28. Las raices tienen una significación vaga, indetcrminacla, y 
una forma literal ó silábica dura, áspera y poco eufónica ó agra- 
dable al oido : convenia, por lo tanto, fijar y determinar aquella 
significación, puliendo y suavizando de paso la forma del vocablo. 
Laraf2 es como un palo, ó como un bastón sin puño ni contera : 
es preciso, pues, ponerle ambas piezas, ó á lo menos una de ellas. 
Esto se logra anteponiendo ó posponiendo á la raíz alguna sílaba 
ó letra. 

Estas silabas ó letras añadidas se llaman prefijos, cuando prece- 
den á la raíz, y postfijos, siibfijos ó sufijos, cuando la siguen^ Así , 
en latín, la raíz sul ó sol, que connota la idea de tierra, habitacioju 
morada, se determina en su significación añadiéndole un prefijo, 
como en con-suU ex^sul {ex-tonis, desterrado), prce-sul; ó un su- 
fijOj como en sol~um (suelo); ó un prefijo y un sufijo, como en 
in^sul-a (isla). — Sin embargo, lo mas común, y casi constante^ 
es deternnrinar la significación de las raíces solamente por medio 
de un sufijo. 

29. Pocas son las voces que constan de la raíz pura, sin prefijo 
nisufljo. En este casóse encuentran varias ouonáatopeyas ó voces 
ODomatópicas, y algunos monosílabos que al parecer no tienen 
este carácter, como sal, sol (en latín), cri, or (en francés), fe, yo 
(en castellano), etc. Y todavía, bien mirado, en estas voces al 
parecer excepcionales quizás pudieran encontrarse restos ó ele- 
mentos de un prefijo ó de un sufijo : mas aun prescindiendo de 
apurar tanto el .análisis, siempre serán voces excepcionales, por- 
que la regla general es que toda raíz (expresión de una idea ge- 
nérica, indeterminada) se determine en su significación por me- 
dio de la adición de un prefijo, ó mas comunmente de un sufijo. 
Las raices que se mantienen puras en su forma literal no son ver- 
daderas voces significativas, sino elementos que sirven para mo- 
dificar las defDás palabras; no se usan solas, sino en combinación 
con otras voces, ya en la forma de preposiciones, prefijos ó au- 
mentos iniciales, ya en la de terminaciones (sufijos, inflexiones ó 
desinencias). 

30. Las voces que solo constan de una raiz ó de un radical» y 



— 14 — 

de un prefijo ó un sufijo, se llaman primiUvas ó do primera for- 
mación : así árbolf historia^ son voces primitivas, porque la una no 
consta mas que de la raíz arb y del sufijo o/, y en la otra no hay 
mas que la raíz, ó, tal vez mejor, el radical histor (porque la raíz 
es ster), y el sufijo ia. 

Se llaman derivadas las voces formadas de otra primitiva : así 
arbolillo, historiador^ son derivados de arbolé historia. 

Y pueden llamarse biderivadas, 6 dos veces derivadas, las voces 
formadas de otra ya derivada: así históricamente es un derivado, 
pero de otro derivado, histórico^ cuyo primitivo es historia : asi 
también hombronazo es un biderivado de hombre, porque no se 
deriva directamente de esta voz, sino de hombron, que ya es un 
primer derivado de hombre, 

31. Valiéndonos de una comparación bastante exacta, pode- 
mos decir que las raices son los padres, los primitivos son los hi- 
jos, los derivados los nietos, y los biderivados los biznietos. Hay 
un verdadero parentesco entre las palabras : Vt in hominibus qucE" 
dam sunt agnatimies et gentilitates, úc in verbis, dice Varron. 

Ahora se comprenderá el por qué se suelen definir los primiti- 
vos diciendo que son los vocablos que no nacen de otros de la 
misma lengua ; y los derívados diciendo que son los nacidos de 
otros vocablos de la misma lengua. 

32. Hay dos especies de derivación : la gramatical y la ideo^ 
lógica. 

33. En la derivación gramatical , la idea del primitivo es princi- 
pal y siempre dominante respecto de las ideas accesorias que re- 
presenta el derivado. Así, la idea expresada por el primitivo 
castellano ca/i^ar, es siempre la principal en -^o canto, tú cantabas, 
aquel cantará, vosotros cantaríais, etc. Estos derivados tienen 
por significado principal el mismo de cantar, diferenciándose entre 
si únicamente por las ideas accesorias del tiempo, modo, núme- 
ro , persona , etc. 

En griego y en latin , y en todas las lenguas que tienen declina- 
ción , los casos oblicuos son derivados gramaticales del recto ó no- 
minativo : así domini, domino, dominum, domine, domini, dominis, 
dominorum, etc., deben considerarse como derivados gramaticales 
de dominus. En dichos idiomas, y en el castellano, los femeninos 
son derivados gramaticales del masculino : bona se deriva grama- 
ticalmente de boHm, señora de señor^ etc. Los plurales son deri- 



— 15 — 

vados gramaticales del singular : señores os derivado gramatical 
Aü señor. Los aumentativos y los diminutivos, los com|i^ativos y 
los superlativos, son derivados gramaticales del positivo : así sc- 
mon y señorito son derivados gramaticales de señor : asi también 
hrcviorse deriva gramalicalmeiile de brevis, urgentísimo do wr- 
gentc, etc. Las voces, los modos, los tiempos, los números y las 
personas del verbo son también derivaciones puramente gramati« 
cales. •» 

34. Pero en la derivación ideológica ó filosófica, la idea del pri- 
mitivo no es la principal f sino meramente la radical, y á esta so 
agregan ó añaden las accesorias. Asi la idea de cantar es la radical 
(y no' la principal) en los derivados ideológicos ra?ic/o/í , cantable^ 
cantada, cantaleta, cantarín, cantata, cantatriz, cántico , cantinela ^ 
cauto, cantor, canturía, etc. 

3o. El mecanismo de la formación de los derivados en general es 
muy sencillo y análogo al de los primitivos. Estos se forman gene- 
ralmente, según hemos visto (28), añadiendo un sufijo á la raiz ó 
al radical : asi el primitivo sefior se forma añadiendo el sufijo or á 
la raiz sen , sen. Los derivados se forman también añadiendo un 
sufijo al primitivo, ó sustituyendo al sufijo de este un sufijo dife- 
rente : así los derivados señoril, señorito, señoiwi, se forman aña" 
torfolos sufijos i/, ito, on, al primitivo señor; y los derivados 
cantable, cantor, canturía, etc., vienen á formarse sustituyendo 
los sufijos able, or, iiría, etc. , al sufijo ar del primitivo cant-ar. 

36. Acabamos de llamar sufijos á los elementos silábicos que se 
añaden ó sustituyen en las voces primitivas para formar las deri- 
vadas; pero no es esa su denominación propia. Nos explica- 
remos. 

Las letras ó silabas que se añaden al final de una raizó de un ra- 
dical , para formar un primitivo, se llaman sufijos ; — las que se aña- 
den ó sustituyen en un primitivo, para formar un derivado grama- 
tical, se llaman flexiones ó inflexiones, portjue en cierto modo do- 
blan ó doblegan (flectunt) repetidamente la voz primitiva; — y las 
que se añaden ó sustituyen para formar un derivado ideológico so 
llaman desinencias. 

Los sufijos, las inflexiones y las desinencias llevan también el 
nombre genérico de terminaciones. De modo que terminación es el 
genero : sufijo, inflexión y desiííencia son las especies.— Tales son 
las denominaciones técnicas entre los etimologistas. 



— 16 — ..^í*. 

El SUFIJO es una termiaacion añadida á una raíz ;— es el eleinchv- 
to indispensable para que la raíz pase á ser voz significativa , pala- 
bra determinada , ó parte de la oración : v. gr. , para que la raíz 
flu (que expresa la ¡dea absoluta y abstracta de colar, correr sj»^- 
vemente y sin ruido) se determine y concrete, es necesario q|!a- 
dirle, por ejemplo , ?>, y entonces se forma flu-ii\ que es una ^r- 
ttí do la oración, un verbo, una palabra que jepre^enia yad^na 
acción determinada (28). — La inflexión es una terminación ^a- 
dida á una voz primitiva , ó sustituida al sufijo de esta , pjftra^n- 
notar los accidentes del género, número y caso, el aumenta.ó la 
disminución y los grados de la comparación, en los noii/bres 
(projiombres, artículos y participios), y los accidentes del modo, 
tiempo, nAmero y persona, en los verbos. Así, j/p, ia, j^, iré, 
irás, mín, etc. , son infiexion¿fi^e*/lií-ír, que forman los.deriva- 
dos gramaticales flu-yOy flu-iat fi^-yd* fl\i'^rét flu-irás, flu- 
irán, etc. — Únicamente las partes declinables de la oraqit)n tienen 
inflexiones (33).--La desinenxia es la terminación añadida á una 
voz primitiva , ó sustituida al sufijo de esta, para formar un deri- 
vado ideológico (ü4). Así, ido', jo, ion, son desinencias de flú-ido, 
flu-jo , flu^X'ion , etc. ; ez será la desinencia de fluid-ez-, y ¡icar, la 
desinencia de fluid-i- ficar, biderivados (30) dul verbo fluir, ó de- 
rivados inmediatos del adjetivo /Iiíft/o, según queramos atenernos 
á la raíz ^u , ó al radical ó tema fluid. 

Hepitámosl'o : la terminación de las voces primitivas esun sufijo; 
-*-la terminación de las voces formadas por derivación gramatical 
es una inflexión; — y la terminación de los derivados ideológicos 
es una desinencia. 

37. Los sufijos propiamente tales son muy breves y sencillos, 
generalmente monosílabos, y á veces consisten en una sola le- 
tra : a, e, ¿, o, u, c, d, t. I, an, en, ir, or, as ó tas, es, is, us^ 
tim, etc. , son los principales sufijos del latin ; y en castellano son 
Hiuy parecidos , como a, e,i, o,ad,al, an, ar, el , er, ez , etc. 

Las inflexiones son elementos monosílabos, disílabos, y rara 
vez trisílabos. Asi, una a añadida, ó sustituida, basta comunmen- 
te para connotar el género femenino, haciendo, por ejemplo, se- 
ñora, buena, de seTior, bueno : la inflexión es forma el plural se-. 
ñores f de señor, y una simple s forma buenos, plural debueiio. Las 
inflexiones acho, arron, a%o, on, etc., forman derivados aumen- 
tativos ; ejo, ete^ eto, ico, iUOj ito, uelo , etc.» son inflexiones dimi* 



— 17 — 

Dutivas; érrimo taísimo, son inflexiones superlativas, etc., etc. Asj 
a, amos, ais , an , aba , abas, ábais, etc. , son las ínfllexiones qoe 
experitnenla la raíz ó el tema radical de los verbos enar ;—es, c, 
emos, eis, en , ia, tas, iais^ etc., son inflexiones de los verbos en 
er;—es , e , irnos , ís , etc. , son inflexiones propias de ios \'erbos en 
!r,ctc.,'etc. 

Las ie^nencias son á veces puros nionosilabos, pero mas co- 
munmente disílabos. Aje, ancia, auza, ario, ecer^ engo^ ense^ ís- 
mOy isla, ivo, mo^ oso, ura, etc. , son desinencias propiamente 
(lidias. 

ios sufijos y las inflexiones carecen de lodo valor significativo, 6 
lo han perdido por completo. Tampoco tienen valor alguno por 9Í 
hsdesinejirias, pero' se rastrea mas fácilmente en ellas una signi- 
ficación radical como imitativa y adecuada al oficio que actual- 
mente desempeñan en la formación de las palabras. — Esta diferen- 
cia entre los sufijos é inflexiones y las desinencias es tan notable, 
como que tnnchos autores dan á las primeras el nombre de e/esí- 
naicias no significativas. 

58. En adelante prescindiremos muy á menudo de las diferen- 
cias específicas que acabamos de señalar entre sufijo , infleaian y 
desinencia; y siguiendo el uso de casi todos los etimologistas mo- 
dernos, emplearemos como genérica la voz desinentía, sus^titu- 
yéndola á la de terminación. A lodo elemento terminal de las vo- 
ces le daremos el nombre común de desinencia, porque de común 
tienen todos ellos el desinere {sincre de, dejar de), es decir, el aca- 
bar, terminar, hacer cesar, redondear ó rematar la voz , hirviendo 
á esta como de contera ó virola. 

Expongamos, pues, bajo la denominación de desinencias, Ib 
que nos resta decir acerca de estos elementos terminales que cons- 
tituyen la fuente de toda derivación, por cuanto los mismos pri- 
mííróos pueden considerarse como derivadosáeh raíz, porque, con 
efecto, de-rivan ya el significado de esta , llamando el caudal del 
agua, la corriente primordial del rio ó arroyo (rivus), hacia c^ra 
parte, esto es, hacia una signifipacion especial , mtts determina- 
da y definida que la infinitiva, genérica, vaga y abstracta de la 
raíz. 

39. Hemos dicho (28) que la voz primitiva se forma añadiendo 
ana desinencia á la raíz; y hemos didho tamVien (38) que 'los de- 
rivados se forman añadiendo una desinencia al primHi\K) , ó «usti- 



— 18 — 

luyendo otra á la que este lleva. Adviértase , no obstante, que al 
empalmar la desinencia con la raíz, la eufonía, ó sea la suavidad 
en la pronunciación , exige á veces algunas pequeñas modificacio- 
nes. Por regla general, la pronunciación rechaza así el hiato que 
produce el encuentro de dos vocales, como la aspereza consi- 
guiente a la unión inmediata de dos consonantes. Ese hiato y esa 
aspereza se evitan, ó suprimiendo ó añadiendo alguna letra. Unos 
cuantos ejemplos harán comprender perfectamente el mecanismo 
de esta eufonizacion de las voces. 

En latin, cuando la raíz termina en consonante y la desinencia 
empieza también por consonante, se pone entre las dos una vo- 
cal de enlace, ó eufónica, que comunmente es la í, ola m. Asi, en 
la voz alimentum la raíz es al y la desinencia 'es mentum : estos dos 
elementos reunidos darían, pues, almentnin, palabra un poco cas- 
pera por el encuentro de la consonante final de la raíz con la ini- 
cial de la desinencia , y que se suaviza intercalando una i eufónica 
entre la i y la m , con lo cual resulta al^i-mentiim. Por igual me- 
canismo se formaron bon-i-taSy dign-i-tas , etc., que vienen de 
bon^us , dign-uSf etc. , añadida la desinencia tas. En las voces rfo- 
cumentum, monumentu7n, etc., formadas de doc-eOy mon-eo, etc., 
añadida la desinencia mentum^ la vocal de enlace es la «, resul- 
tando doc-M-rneu/um , mon-u^mentum f en lugar de doc-menium, 
mon^mentiim , que serian muy duras al oido. — A veces, en lugar 
de añadir una letra de enlace, se suprime la consonante final de la 
raíz, como en mo-mcntum (por moü-i-mentum), nombre derivado 
de mov-eo. Y cuando la raíz ó base radical remata con dos conso- 
nantes, se suele suprimirla última de estas, como en fuUmen, 
tor-mentum (derivados de fulg-eo, torq-u-eo)^ que tienen supri- 
mida la 9 y la 9 de sus respectivas raices. 

En castellano se encuentran casi todas las mismas eufonizacio- 
nes del latin, que es su principal idioma de origen , y otras varias 
análogas. Así la desinencia adjetiva verbal ble toráa una vocal 
eufónica para adaptarse mejor á las varias conjugaciones, hacién- 
dose able en am-a-^bley eble en mu-e-ble^ ible en dec-í-ftZc, etc. La 
desinenciaópseudo-desinencia ficar toma también una i eufónica, 
como puede notarse en glor^i-ficar, mort-i-ficar, etc. La desinen- 
cia gerundiva endo toma á veces una i eufónica , como en beb-i^ 
endo, com-i-endo, y una y (í consonante) cuando se ha de evita* 
el encuentro de dos vocales, como en destru^y-endo , pose-j/— 



— 19 — 

nido, etc. Las desinencias era, evo^ toman una d eufónica cuando 
la raíz termina en vocal, \, gr. , en afrra^a-d-era , baba-d-ero^ 
despeña-d'Cro , pana-d-era^ etc., etc. 

40. Las desinencias fueron al principio raices ó palabras ente- 
ras y completas, teniendo sin duda en su piimer origen alguna 
acepción propia y mas ó menos determinada; pero hoy dia deben 
considerarse como puros fragmentos de vocablo, como meras 
combinaciones literales ó silábicas que si bien nada significan por 
si solas, tienen sin embargo un valor convencional, si se quiere, 
pero absoluto, como que modifican en un sentido determinado la 
idea expresada por el radical. 

41. Las desinencias son los signos monitores del carácter par- 
ticuinr y fraseológico que toman en la oración las bases radicales 
y las voces primitivas á las cuales trasformnn en derivadas. Son, 
por consiguiente, uno de los elementos principales de todo idio- 
ma bien hecho, y un instrumento gramatical de imprescindible 
uso para todas las palabras, exceptuando quizás las onomatope- 
vas, las voces-raíces (29), y los nombres propios de persona ó de 
lugar, cuyo carácter es no llevar verdadera desinencia, sino, 
cuando mas, un mero sufijo. 

Las desinencias son las que, unidas á los elementos radicales 
de las voces, forman los sustantivos apelativos ó comunes, los au- 
mentativos y los diminutivos, los nonibres patronímicos, los ad- 
jetivos positivos, los superlativos, los gentilicios, los verbales, los 
artículos, los géneros y los números, los verbos, con todos sus 
modos, tiempos, números y personas, y los adverbios, convirtien- 
do un monosílabo de dos ó tres letras en las voces polisílabas, y 
mas largas de nuestro idioma (11). 

42. Las desinencias añaden á la idea principal , representa- 
da por la raíz, la connotación de una idea accesoria, como la 
de aumento ó de disminución, de lugar ó de tiempo, de abun- 
dancia, de colección ó reunión, de origen ó procedencia, de des- 
precio ó mala calidad, etc'., etc. Así, pues, hay desinencias del 
género aumentativo, diminutivo, abundancial, colectivo, genlilicío, 
T^alronimico , cualitativo, despectivo ó despreciativo ^ superlativo, 
verbal, activo, pasivo ^ imitativo, frecuentativo, incoativo, adver^ 
I^al, etc., etc. Cada género tiene además sus especies, porque 
cada idea accesoria de las que connota el elemento desineucial 
puede ser considerada de varios modos ó bajo diversos puntos de 



— 20 — 

vista. El género desincncial aumentativo , por ejcmpld, tiene las 
csí)ecí es ancoíi, arroíi, azOfOn, ote, etc., dando las \oces vcj-ancon, 
vej-arroiiy viej-azo, vej-on, vej-ote, etc. : el género desinenci?il 
dimmutivo tiene también varias especies , segtra hemos indicado 
ya en el párrafo 37, y según puede notarse en vej-cte, viej-ecitOj 
viej-ecillOf viej-ezuelo, etc., etc. 

De aquí resulta que hay desinencias sinúnimaSf cuyas diferen- 
cias, á veces muy delicadas, conviene determinar para compren- 
der bien el significado total de las palabras. En las voces simples 
que se llaman sinónimas^ y que son homo-radicales ó tienen un 
misnio radical, toda la diferencia de significado estriba en la de- 
sinencia : así position yposturat por ejemplo, son sinónimos solo 
porque son sinónimas sus desinencias;— de horr-endo y horr-ible 
^e diría mejor que son sinónimas las desinencias endo é ible que 
las voces enteras, porque el elemento radical horr es en ambas 
invariable y de idéntico valor significativo. 

La sinonimia de las desinencias, su número bastante considera- 
ble, la extensión de significado que algunas de ellas adquieren (lo 
túismo que las palabras enteras) por analogía, semejanza, com- 
paración, etc., las excepciones y anomalías que en su valor pro- 
ducen la eufonía, el capricho y el uso mas ó menos legítimo, y 
las alteraciones de forma que por iguales causas han experimen- 
tado desde su origen, hacen que el estudio cabal de las desinen- 
cias sea tan difícil como importante. — En la Tabla de las desi- 
nencias (138) se verá, acerca de este estudio, el ensayo de un 
trabajo que convendría perfeccionar y completar. 

43. Por regla general, las desinencias que connotan ideas acce- 
sorias ó modificaciones idénticas ó análogas, son también idénti- 
cas ó semejantes en su pronunciación y escritura. 

Esta semejanza, que llega á identidad casi constante, sobre todo 
respecto de las desinencias que connotan accidentes gramaticales 
análogos, se hacia imprescindible so pena de tener que multiplicar 
al infinito el número de las desinencias é imposibilitar su reten- 
ción en la memoria. 

El connotar las derivaciones gramaticales é ideológicas seme- 
jantes por medio de modificaciones desinenciales también seme- 
jantes, que rimen entre sí ó sean como consonantes, es además 
sumamente natural. Así se echa de ver en los que quieren reme- 
dar el habla de un idioma que no conocen , pues no hacen otra 



— 21 — 

Goj<kqiie pegar á las voces las desinencias que mas han okio ó qua 
nK'isI(álian chocado : algunos, por ejemplo» remedan el latin ha- 
ciendo terminar todas las voces en orum^ arum^ bilibus, etc.; el 
francés, abusando de la terminación ene; el italiano, haciendo aca- 
tar todas las palabras en í/i, ina, ino, ín/, etc. A^í se echa de ver 
if^ualmente en los niños cuando aprenden á hablar, ó cuando to- 
davía no cstób al corriente de las excepciones en punto á desinen- 
cias, ó de las irregularidades déla conjugación, pues naturalmente 
se dejan llevar de la identidad ó semejanza en las desiuencias ó 
inflexiones, que es con efecto la regla general, é introducen pala- 
bras sumamente graciojsas, como yo colgó ^ yo sabo, etc., por yo 
cuelgOy yo s¿, etc. 

44. Conocido el oficio de las raices y el de las desinencias, so 
conoce el secreto de que un idioma se fije y retenga en la memo- 
ria con mas facilidad de la que parece posible atendido el gran 
número de vocablos de que consta cualquiera de ellos. Y es que 
d conjunto de las palabras de toda lengua tiene dos elementos de 
sencillez, á saber: unas mismas raíces para expresar las ideas 
principales, y unas mismas desinencias para connotar las idea» 
accesorias análogas ó semejantes. 

Sigúese de ahí que un idioma será tanto mas dificii de apren- 
der, cuanto mayor sea el número de irregularidades ó excepcio- 
nes que ofrezca en 1^ formación de sus vocablos, en él mccauis- 
mo de su conjugación, en su sintaxis, etc. Por manera que el 
idioma que tuviese una identidad constante y simétrica en las raí- 
ces ven las desinencias, seria muy fácil de aprender.-— Pero (al 
idiooia habria de ser muy poco copioso, y no pasar de la esfera 
de escrito, porque si habi^de servir de interprete de un estado 
de cuUura intelectual algo adelantada, y, sobre todo, si se entro-^ 
gaba á la circulación y al uso diario de personas de todas edades, 
condiciones y sexos, irremisiblemente experimentaria muy en 
breve la fuerte de todos los idiomas vivos. Los idioma no com- 
portan el rigor filosófico de la teoría lingüistica : en ellos sé atien- 
de á otras cosas distintas del orden lógico, como son la variedad 
y la eufonía; y en sus modificaciones influyen un sinnúmero do 
causas que alteran su simplicidad. 

45. Prescindiendo de la cuestión de la identidad primordial mas 
amenos perfecta de las desinencias, como hemos prescindido do. 
igual cuestión respecto de las raices (21), conviene saber ques 



*- 22 — 

cada idioma y cada dialecto tiene sus desinencias peculiares » las 
cuales forman una parte de su fisonomía y de su constitución gra- 
matical. En cada nación, en cada provincia, hay un sinnúmero 
de nombres propios cuyas desinencias revelan su origen y hue- 
len, como quien dice, á tal ó cual terruño. 

Las desinencias del italiano son generalmente muy melodiosas; 
rudas é insonoras (á causa del frecuentísimo uso de la e muda 
fifial) las del francés; ásperas é ingratas las del alemán y demás 
idiomas tudescos; majestuosas y llenas las del castellano. 

Varias de nuestras desinencias son enteramente iguales á las 
del latb, como ar, cr, fwa, or, urUy etc. ; otras muchas son seme- 
jantes, como ario (arius), ense (ensis), isimo (issimus), ivo (ivus), 
080 (osus), etc., etc. ; y otras, por último, exclusivas, ó á lo menos 
singularmente propias, de la índole del castellano, como alia, azgo, 
azo, eja, ez, ote, uza, etc. 

El castellano, como los demás idiomas neolatinos, tiene gran 
propensión y facilidad para sacar derivados de una misma raíz, 
y de ahí la abundancia y variedad de desinencias que" contamos.— 
Véase la Tabla de las desinencias (138). 



46. Pseudo-desinencias, — Hay algunas voces, todas compues- 
tas, ó mejor dicho yuxtapuestas, todas latinas, y mas principal- 
mente griegas ó greco-latinas, casi todas pertenecientes al len- 
guaje técnico ó al estilo culto , que tienen por terminación ó re- 
mate una palabra entera y significativa de por si, mas bien que 
una verdadera desinencia. Así, en las voces geografía, teología, 
geometría, melrúpoü, etc., grafía, logia, metríaypoli, parecen mas 
bien desinencias que palabras enteras y significativas de por sí, 
sobre todo para el que todavía no conoce su modo de formación y 
su valor etimológico. Bajo este punto de vista, y como sencillo 
artificio para guiar al principiante , supondremos que semejantes 
voces son puramente desinenciales , pero distinguiéndolas con el 
nombre de pseudo-desinencias ó falsas desinencias. 

Las principales voces de esta especie se encontrarán reunidas 
por orden alfabético, y explicadas en la Tabla de las pseudo-desi- 
nencias (139). Con esta Tabla, y la de los pseudo-prefijos(141), en 
breve rato se pondrá el lector al corriente de la genuina significa- 



— 23 — 

cionde las palabras griegas ó greco-latinas que tan extravagantes é 
iiiioteligibles parecen en un principio, familiarizándose desde lue- 
go con ellas, y quedando en disposición de comprender al punto 
las voces análogas nuevas que se le vayan presentando. 

Cuando el lector esté ya mas versado en el análisis etimológico, 
entonces podrá considerar estas voces tal como en si son, es decir, 
como compuestas ó yuxtapuestas. Entonces geogivfla, por ejem- 
plo, no será ya para él una voz simple cuja desinencia es grafía^ 
sino una voz compuesta de geo ó ge (tierra) y de grafía (descrip- 
ción); y grafía no será ya una desinencia , sino una palabra com- 
pleta , que consta de la raíz graph (15) y de la desinencia ó del su- 
fijo ía. 



47. Afijos, — A continuación de las desinencias llevan á veces las 
palabras, singularmente los verbos y algunos nonibres, ciertas 
partículas que se llaman comunmente a^jos (fijados á, ó pegados al 
final de la palabra ) , y en algunas lenguas se dicen postposiciones 
ó partículas pospositivas. En tales voces, pues, la desinencia no 
será la terminación aparente, el final ó la última parte literal de la 
palabra. Asi en comióse , v. gr., después de la ó ó del id, que es la 
verdadera terminación ó silaba terminal, hay un se, que es un afi- 
jo. El afijo se se encuentra en todos los verbos recíprocos, según 
se ve en amarase, levantarse, morirse, etc. , etc. 

48. En el hebreo y en sus dialectos (el caldeo, el sirio, el sa- 
maritano, etc.), en el lapon, en el peruano, en el vascuence y 
en otros muchos idiomas, incluso el castellano , es muy común el 
uso de los afijos» Estos consisten en letras ó silabas que repre- 
sentan pronombres ó artículos, como la,le , lo, me, se, te, y se 
unen á nombres , á verbos y adverbios. — Los lapones unen tam- 
bién los afijos á las preposiciones ; y asi de lusa , que significa ha- 
cia , forman lusam , que significa hacia mí. 

Los afijos son tan connaturales á la lengua castellana, escribe 
!)• Tomás Sancbez, que, para decirlo asi, nacieron con ella, pues 
su uso se halla ya establecido de varias maneras en el antiquísimo 
poema de Alejandro. Asi sé lee todol mundo por todo el mundo; — 
^ijom , dijol , dijol , fizos , por dijome, dijote, díjole, fizóse;— nom, 
nol, nol,no$, y as , por no me ^note, no le ,nosef ya se. Esto prue- 
^ que escribian según pronunciaban cuando hablaban familiar- 



— 24 — 

mente y sin detención. De aquí el que en el citado poema, y cu 
varios escritos del siglo xiv, se pusiese dijol Emperador por dijo d 
Emperador, todo los hombres , toda las veces y por todos los hombres^ 
todas las veces, etc. Aun hoy mismo es muy raro que en la con- 
versación familiar pronunciemos la s de todas y todas en aquellas 
ú otras expresiones semejantes. 

49. Algunas veces se encuentra un solo afijo, como endecir~lo, 
guardó-la; á veces dos, como en declr-se-lo, guardú-me-la ; y á 
veces tres, como en comiá'Se''noS'la, salir-se-os-ha, etc. Por con- 
siguiente, al querer analizar etimológicamente una palabra, con- 
vendrá ver ante todas cosas si lleva ó no afijo ó afijos, y en caso 
afirmativo será menester separarlos para dejarla aislada , con su 
desinencia natural. 

80. Algunos etimologistas llaman en general afijos (de afligere) 
á todas las partes de palabra que expresan ideas accesorias á la 
idea principal indicada por la raiz , y dividen los afijos en prefijos, 
sufijos, características y terminadones ó destfiencias.— Advirtamos, 
por último, que en latin algunos prefijos se hacen á veces afijos, 
como en te-cum, nobís-cum, particularidad nacida de las exigen- 
cias de la eufonía y del cufonismo. 

Las voces enclíticas vienen á ser una especie de afijos. — Véase 
ENCLÍTrcA en el Diccionario. 



» .' 



ARTICULO IV. 
Voces simples y voces compuestas.— RegUs de la composición. 

81. Por su formación se dividen las voces en pnmitivas y deri- 
vadas (30), y por su composición se dividen en simples y com- 
puestas. 

82. Todas las voces radicales, primitivas , derivadas^ y bideriva- 
das , son, por su composición literal ó silábica , simples, 

83. Una voz simple pasa á compuesta : 
1.* Duplicando su raiz. 

2.^ Juntándole, al final, ó al principio, otra voz completa. 
3.^ Anteponiéndole una partícula ó preposición. 



Ü4. Voces duplicadas.— k las palabras compuestas por el pri- 
mer procedimiento las llamaremos duplicadas. Se encuentraiL 



— 25 — 

ejemplos de ellas en castellano , asi como en griego y eh latin , de 
cuyos idiomas las hemos tomado. Ejemplos : en griego, fror-ftar- 
os (bárbaro, extranjero, rudo), di''dó'mai , (li-dó'naiy (dar), 
merrm¿r-Í2etn (pensar), íar-ter-os ( tái'laro), etc.; — en latin, fúr- 
fur (el salvado) , mur-mur (el murmullo) , tur-tur (la tórtola) ;— 
y en castellano, las voces correspondientes á varias de las gue 
acabamos de citar, y además cAí-e/io, ma-^mú, mi-fnf, pa-pá, 
ptím-pum, rtín-r«n, ía-fe, Ims^lirás, y otras mticlias infantiles ó 
populares j que son puras onoma toperas. 



55. Voces yuxta-puesitas. — Las palabras compuestas por el se- 
gundo procedimiento ise llaman yuxtajniestas. Son dobles, y á vo-^ 
ees triples, según se yuxtapongan dos ó tres voces. 

56. Pueden yuxtaponerse : , • 

Dos sustantivos : aji-aceite , mani-obra , saí-ptmíenfti. 

Un sustantivo á un adjetivo : boquirrubio , oji-^alegre , paH- 
vimbo, pechi'blanco. . , 

Un sustantivo á un verbo : mani-^tar , perni-^quebrar , sal- 
fresar. 

Un sustantivo á un participio : ali-caido^ barbi-poniente , boqui- 
éierto. 

Un adjetivo á uti sustantivo : falso-peto, mala-wntura , verde- 
fiejiga. 

Dos adjetivos: anchi-corto, pleni-potendario, sacro-santo, verdi- 
^^gro, verosímil. 

Un verbo aun sustantR'o : cumpte-años, gira-sol, monda- dioites, 
fm-tiempo, saca-manchas. 

Dos verbos : vaivén (va-y-ven) ; ó tres, como en correvedile 
(corre-ve-y-díle). 

Un adverbio á un stíslaíitivo : bien-^velúdá , male-diccion ;— ó á 
un adjetivo , como en maUavenido , altisonante ; ó á un verbo, 
como en mal-casar, menos-preciar, etc. 

Los afijos (47) pueden considerarse también como elementos de 
yuxtaposición. 

57. Las voces yuxtapuestas triples, como en latin, suovetaurilia 
(sacrificio de un puerco, de una oveja y de un toro), y, en caste- 
llano, correvedile, son naturalmente rarísimas. Con efecto, las pa- 
labras triples son signos muy complicados, fácilmente equívocos. 



— 26 — 

demasiado largos de pronuuciar y poco eufóuicos, siendo asi.quc 
el lenguaje busca siempre la claridad, el laconismo y la ar- 
monía. 

58. En la yuxtaposición unas veces no sufre la menor alteración 
literal ninguna de las voces yuxtapuestas, como en quita-solf sah 
pimienta. 

Otras veces, por razones de eufonía, la primera yuxtapuesta ó 
muda su letra final, como en nianufactuia^ oji-negro, ó la pierde, 
V. gr. en agu-ardieníe , tel-araña. 

La segunda voz yuxtapuesta generalmente no sufre modifi3a- 
cion alguna en su estructura silábica, como no sea, por razón de la 
desinencia, en los derivados de las palabras ya yuxtapuestas, ó 
que pueden considerarse como tales, v. gr. agu-ardentero (de agu- 
ardiente), mani'-obrista (de mani-obra), ropa-vejero (de ropa 
vieja) , etc. 

89. Las voces yuxtapuestas están á veces (es lo mas raro) enla- 
zadas por una i eufónica , ó , si se quiere , unidas por una conjun- 
ción, como en vaivén (va-y-ven) ; algunos las separan con un guión 
escribiendo , verbi gracia , papa^natas ; pero lo mas común es es- 
cribirlas seguidas , sin guión ni separación alguna, en obsequio 
de la brevedad. — El guión se emplea particularmente , y aun no 
siempre , cuando se usan juntas dos palabras que en rigor no for- 
man una sola, sino que accidental ó transitoriamente se unen á 
manera de sustantivo y adjetivo, v. gr. en concierto-mómtruo, 
hombre-lobo, presidio-modelo y etc. 

60. La yuxtaposición es muy frecuente en griego y en latin 
(así como en inglés y en alemán , entre \%s lenguas vivas de Euro- 
pa), y de aquellos idiomas ha tomado el castellano, ora formadas 
ya, ora formándolas nuevas, casi todas las palabras yuxtapuestas 
que tiene, y que se usan principalmente en el lenguaje técnico y 
en el estilo culto : v. gr. agri-cultura , astro-nomía , atmosfera, 
geo^metrla^ ido-latría , orto-grafía , sacri-legio, silvi- cultura, 
teo-logla , vivisección, etc. , etc. 

La índole analítica del castellano no comporta mucho la yuxta- 
posición, pareciendo que la tiene destinada para el lenguaje fa- 
miliar y el estilo burlesco. Júntense , si no , todos las voces yuxta- 
puestas formadas por el castellano , y se verá que casi todas ella* 
son análogas á las siguientes : corre-vj-díle , chiti-callando , papa^ 
moscas, pati-tieso^ perdona-vidas , quita-pelillos, saca-muelas. 



— 27 ^ 

iepan-cuantos , sopla-mocos y suple- fallas , traga-aldabas ^ trota" 
ferias, zampa-tortas , ele, , etc. 

61. Es regla general de la yuxtaposición no juntar dos voces 
pertenecientes á distintos idiomas. A esta regla se atemperan 
las voces que hemos puesto por ejemplos en el párrafo anterior. 
—Lasque de esta reglas se apartan se llaman voces híbridas ^ im- 
puras ó mestizas : tales son las greco-castellanas archi-pámpauo, 
chismo-grafía , galo-máquia y algunas otras de aspecto verdadera- 
mente grotesco , tan solo tolerables en el estilo jocoso. 



62. Voces compuestas, — Las palabras compuestas por el tercer 
procedimiento (53) son las propiamente compuestas. 

En la yuxtaposición no hay mas que mera enunciación sucesiva, 
mera unión de dos ó de tres voc<;s simples, las cuales conservan 
su respectivo valor; pero en la comjwsicion hay incorporación, 
refundición de dos voces en una, resultando una significación 
mista del valor de cada uno de los elementos componentes. En la 
voz yuxtapuesta monda-dientes , por ejemplo, no hay mas que el 
signo de la ¡dea de mondar unido con el signo de la idea de diente, 
resultando de una sola palabra dos signos de otras tanta$ ideas ^ 
pero en la voz compuesta subteniente, aunque el elemento sub se 
halla también materialmente yuxtapuesto y enunciado á conti- 
nuación del elemento teniente, cada uno de estos elementos viene 
á perder, sin embargo, parte de su valor absoluto , resultando de 
su unión un solo signo de una sola idea, de una idea que ni es la 
desttfr ni la de teniente, sino la de subteniente, por mas que sub- 
límente participe de la significación de sub y de la de teniente. 

Hay, por consiguiente, cierta semejanza entre la yuxtaposición 
y la composición, al paso que hay también una notable diferencia. 
Valiéndonos de un símil bastante exacto , sacado de la aritméti- 
ca, podemos decir que 1+2 es la fórmula de la voz yuxtapuesta, 
y3 lafórmula de la voz compuesta. Con efecto, en la expresión i -f-2 
cada cifra conserva su valor, pero en 3, sin dejar de equivaler á 
1 mas 2, cada «na de estas dos cifras viene á prescindir de su va- 
lor absoluto para refundirlo en una tercera cifra, que es el 3. En 
^^yuxtaposición se enuncia simplemente el un sumando después 
del otro y tenemos dos cantidades , pero en la composición se echa 
'asuma y resulta una sola cantidad.— Otra comparación : ae re- 



— 28 — . 

presenta una voz yuxtapuesta, y cldiptoago latiuQ ¿6 representa 
una voz compuesta» 

Añadamos, por fin, que en la yuxlaposicion cada voz compo- 
neutc significa un objeto, una acción, una idea principal, al paso 
que eu la composición sola una de los dos voces (la última) es signo 
de objeto, acción ó idea principal, pues la otra voz, que es como la 
prefija, ó la primera, es signo de una idea accesoria, signo de 
modos ó de relaciones de la cosa significada por la voz simple ó 
principal. 

63. Comprendida la índole do la composición, sin dificultad se 
concebirán las diferencias generales que median entre las voces 
simples y las compuestas : 

1.* El simple exprésala idea original, esencial, tal cual es en 
sí, y se emplea comunmente en el sentido recto;— el compuesto 
se presta mejor á las acepciones remotas y á los sentidos figu- 
rados. 

2.' El simple es una expresión como absoluta y abstracta, que 
presenta el sujeto ó el objeto en su estado habitual, ó pinta la 
acción en el modo mas con^un de efectuarse ; — él compuesto es 
una expresión como relativa y concreta, que presenta el sujeto ó 
el objeto en un estado ó coa un carácter particular, ó pinta la ac- 
ción en alguna de sus varias relaciones, de sus varias maneras de 
efectuarse, etc. 

3.* E\ simple^ por consiguiente , se toma en un sentido gene- 
ral y abstracto, esto es independiente de toda relación , de toda 
idea accesoria, de toda determinación especial; — y el compuesto 
es mas apto para recibir un destino particular, una acepción es- 
pecial, para convertirse en término técnico. — El simple tiene mas 
extensión que el compuesto, y este tiene mas comprensión {*) que 
el simple. O, en otros términos, el simple y el compuesto se en- 
cuentran en la relación misma en que están el gétiero y la especie: 



(*) La comprensión de una idea , de un término, es la reunión ó suma de 
los caracteres que la integran ; y la extenmn es el número de individuos á 
quienes alcanza la comprensión.— La comprensión > la extensión se hallan en 
rázon inversa; es decir que cuanto nms comprensivo es un término, menos ex- 
tensivo se hace, ó á menos individuos puede aplicarse. Asi gramático es mas 
comprensivo que hombre^ porque comprende la idea general de hombre y la 
especial de saber gramática ; pero es menos extensivo, ó no puede aplicarse á 
tantos individuos camo el término hombre: hay Buenos hombres que grqnUiticos^ 



— 29 — 

el simple es género , y los compuestos son especies del género del 
simple. 

Examine el lector las diferencias de significado ó connotación 
que hay entre el simple poner y los compuestos de-ponerf dís- 
jwner, pro^ponert su-pener, re-poner^ iras-aponer^ etc., y se verá 
comprobada la exactitud de las tres observaciones generales que 
acabamos de enunciar. 

64. Los elementos que sirven para la composición se llaman 
preposidones, voces prepositivas, partículaSfparlículas componentes, 
aumentos iniciales, y prefijos. Adoptaremos esta úllima denomina- 
ción, por cuanto, sobre ser muy expresiva, es la mas breve. 

63. Los p7'6/íjos pueden considerarse iguales, ó casi iguales, en 
todos los idiomas, mejor aun que las raices (21) y que las desinen- 
cias (45). Los del castellano están tomados directaniente del latín 
y del griego: ab, ad, ana, cotí, contra, de,mtre, hipo, inter, per, 
fre, sub, super, ultra, etc., son los prefijos principales. 

66. Los prefijos son todos ó monosílabos ó disílabos, á lo cual 
se debe el que contribuyan á la composición de los vocablos sin ha- 
cerlos demasiado largos. 

Advirtamos aquí de paso que cuando los prefijos contribuyen á 
h formación primera de una voz, esla no se llama entonces com- 
puesta, sino simple : con-sul, ex-snl y proe-sul, por ejemplo, cita- 
das en el párrafo 28, sin embargo de llevar prefijo, no son voces 
compuestas, sino simples, primitivas y dé primera formación. Un 
prefijo añadido á una raíz forma, mas no compone: para que com^ 
ponga es menester que se añada, no á una raíz (que viene á ser una 
palabra informe), sino á una palabra simple, á una palabra ya for- 
mada y completa. El prefijo con antepuesto á la raíz sul forma la 
voz simple cónsul, y el prefijo pro añadido al simple cónsul forma 
el compuesto pro-co??SMÍ. 

67. Los prefijos son voces ó fragmentos de voces que primiliva- 
niente se usaron solas, ó cuyo significado no tenia que afectar por 
precisión á otra voz. Algunos de ellos no son mas que sonidos radi- 
cales unpoco modificados; y algunos otros son puros adverbiosó vo- 
ces esencialmente modificadoras de las palabras atributivas, es de- 
cir del adjetivo, del verbo y del participio. 

De allí la- división de los elementos prepositivos en separables, 6 
flue pueden sepaf arse y estar solos en la oración (como con, contra, 
^ifnilte^ etc.), é inseparables^ ó que no se usan separados ó fuera 

3. 



— 30 — 

de composición, que solo para esta sirven ya, y no pueden estar 
solos en la oración (como í/¿s, re, etc., y todos los prefljos que 
guardan, en castellano , la forma latina ó griega, como ana, cata, 
epiy ex, in, subler, etc.). 

Las voces compuestas por prefijos separables tienen mucha se- 
mejanza con las yuxtapuestas (62). 

68. El mecanismo de la composición os muy sencillo, pues con- 
siste meramente en anlcponor á la voz simple un prefijo (S3). Ec 
esta operación, niel prefijo, ni la voz simple experimentan por le 
común alteración literal alguna: así en con-Uevar é in-fiel ni loí 
prefijos con é in, ni las voces simples llevar y fiel, lian sufrido alte- 
ración de forma. Poro otras veces la eufonía, y en algunos casoí 
el capricho (convertido al fin en uso que es fuerza respetar), intro- 
ducen ciertas alteraciones que conviene tener presentes, y que se 
reducen á conmutar, añadir ó suprimir alguna letra ó silaba. 

Por ejemplo: en en-emigo (dellatin in-micus, no-amigo) el ir 
ha pasado á en, y la a del simple ó de la raíz se ha conmuladc 
también en e. La conmutación es muy frecuente cuando el prefije 
termina en consonante, y en consonante principia también el sim- 
ple: en tal caso la consonante inicial de este atrae á la consonante 
final del prefijo, y esta se conmuta en aquella. Así, en latin, la 
d de aíí se encuentra conmutada en c (ac-clamare), en /"(af-ficere), 
en g (ag-gredi), en I (al-loqui), en n (an-nuntiare), en p (ap-plau- 
dere), en s (as-sumerc, en t (at-teridero), etc. , según empiezan en c, 
/"jjf, í,n,p,s ó í, los simples correspondientes. — Esta atracción ó asi- 
milación, llamada también por algunos aliteración ó ad-lüeracion^ 
produce una duplicación que la ortografía castellana no admite 
hoy, y menos todavía la pronunciación : asi pronunciamos y es- 
cribimos a-clamar, a-fectar, a-plaudir, a-^tender, etc., suprimien- 
do la consonante duplicada, óelejando el prefijo ad convertido en 
a. — Igual atracción se nota en en, con, cum, in, sub, etc. , así er 
latin, como también alguna voznen castellano, según tendremos 
frecuentes ocasiones de observar. 

Otras veces se añade una letra eufónica entre el prefijo y la yo2 
simple, por el mismo estilo que en la empalmadura del radical cor 
la desinencia (39) : así en re-d-argüir se ve intercalada una d, que 
no es del prefijo re, ni del simple argüir; y en t^e-d-^i-vivo haj 
una d eufónica y una i de enlace añadidas. 

Otras veces, en fin, pierde el prefijo alguna letra, como en co- 



— 3í — • 

heredero y subministrar y etc., en cuyos vocablos el sufijo con pierde 
law, ysM&lab. 

Así, pues, hay algunos prefijos que tienen diversas formas lite- 
rales, según veremos en la Tabla correspondiente (140^. 

69. El griego y el latin, así como los idiomas germánicos, emi- 
nentemente sintéticos, abundan en voces compuestas, lo mismo 
que en yuxtapuestas (60); pero el castellano, do índole mas ana- 
lítica, tiene muy pocas, al paso que abunda en derivados (45). Es 
notable, si no sensible, que el castellano, á pesar de ser originario 
dcllStin, no haya adquirido la propiedad de formar compuestos y 
yuxtapuestos, propiedad que tan fecunda es para los idiomas que 
la poseen : 

Sed niniium íenuis concessa Ucentia nobis 
In compon endis verbis ; 

como dijo Arias Montano, en el libro 3.** de sus Retóricos. A bien 
que el idioma es un puntual reflejo del carácter de cada nación, y no 
es cosa hacedera variar el carácter de. un pueblo sin variar antes 
sus circunstancias físicas y sus condiciones morales. 

Sin embargo, aunque no entra en la índole del castellano la fa- 
cilidad de la composición, no por eso deja de formar los com- 
puestos necesarios, como contra-órden, sobre-carga, sub~temente, 
etc., etc., y sobre todo admite casi sin reserva y sin alteración los 
compuestos griegos y latinos, como antí-fona, epi-ciclo, epi-fanía, 
k-mortal, intro-ducír, para- sito, per-ínclito, etc., etc. Es decii^ 
que el castellano tiene poca tendencia á componer por sí , pero 
acepta sin repugnancia los compuestos griegos y latinos ó greco- 
latinos. 

70. Los prefijos afectan por regla general al simple, influyendo 
en el compuesto resultante con el valor de su respectivo signifi- 
cado propio y absoluto (62) : así, el prefijo con antepuesto á causa 
influye en el compuesto resultante con-causa con todo su valor 
propio y absoluto de juntamente ó en compañía de. Mas por excep- 
ción se advierte en algunos compuestos que el prefijo en nada 
afecta el significado del simple : en latin los verbos compuestos con-^ 
taíiare, per^tramire, etc., valen comunmente lo mismo que 
damnarct transiré, etc. ; y, en castellano, asentar, en-arenar, etc., 
valen tanto como sentar, arenar, etc. — En tales compuestos, que 
vienen á ser meramente eufónicos, y pueden llamarse compues-- 



• —sa- 
las por eleganciaf el uso ba hecho perder al [>refijo su valor natu- 
ral, ó, cuando mas, le ha dado un mero valor expletivo, con el 
-cual adquiere á las veces alguua mayor fuerza ó claridad elsigni- 
Ucado del simple. 

71. Además de esos compuestos » tenemos én castellano otros 
muchos también con el valor aparente ^ simples, particularidad 
-que se explica por alguna de las raisones siguientes : 

l.*-y principal, porque los hemos admitido ya formados de al- 
guna de las lenguas de origen, como in^molar, pro~pagar, y de- 
más citados en eJ párr^afo ó pará-gvafo 69. • 

2.* porque, en el uso, se ha perdidocompletamente el recuer- 
do de su etimología, como con-tíenrfa, en-tendimiento, pre-feiir, 
sospechar, etc. 

3.® porque ha dejado de existir en nuestro romance la voz sim- 
ple que forma la parte principal del todo de la palabra, como 
animar a-poderar, ar-rucar, re^levar, re-membrar (recordar), 
Bobre^seer, etc. 

Sin embargo, el etimologista debe considerar esos pseudo- 
simples como verdaderos compuestos, pues solamente descompo- 
niéndolos, y estudiando el valor del prefijo y del simple, es como 
llegará á comprender el significado intimo de la voz total. 

73. De los vocablos compuestos se forman también derivados, 
como, en griego, dialeUikoSt derivado del compuesto dia^-lektos; 
en laiin, cantumeliosé, derivado del compuesto con-tumelia, y este 
á su vez de con^temnere (despreciar); en castellano, convenciottaU 
derivado del compuesto con-vencion, etc. — A estos derivados de 
compuestos les llamaron los griegos compuestos oblicuos. 

73. Los compuestos llevan por lo común un solo prefijo, con- 
forme puede verse por los ejemplos hasta aquí citados; pero al- 
gunos llevan dos, como in-circun-scrito, in^sub-^sistenle ; y algu- 
nos, aunque en corto número, llevan hasta tres, como des^a^per-- 
cibidOf des^e^O'Cupado. Estos pueden llamarse bicompuestos. Es 
-decir que hay voces compuestas que admiten nueva composición : 
pero nótese que casi todos los compuestos que admiten nuevo 
aumento inicial, son compuestos que tienen el valor de simples 
(como ctrcunscrítOf subsistente, apercündo, etc.) por alguna de las 
razones indicadas en el párrafo 71. 

74. Con las raices y las desinencias podíamos ya reunir un cre- 
cido caudal de vcoes (41 ) : mas ¡ cuánto no se aumentará ahora 



— as- 
ese caudal con el recurso de la yuxtcaposiciou y de ]a composi- 
ción! Si no bastan las voces primitivas con sus derivadas y bide- 
rivadas, formaremos otras yuxtapuestas, compuestas, bicompues- 
tasó tricorapuestas, y de cada una de ellas sacaremos todavía 
otras derivadas; de suerte que en ningún caso nos faltarán signos 
para expresar cuantas ideas nuevas vayan ocurriendo en la serie 
de los tiempos, sea cual fuere el desarrollo de la cultura del en- 
tendimiento humano, y sean cuales fueren las exigencias del tec- 
nicismo cien tífico ó industrial. — A la manera que con diez cifras 
ó signos aritméticos representamos todos los números ó todas las 
cantidades que se pírecen, asi también con un corto número de 
raices, desinencias y prefijos, significamos todas las ideas que nos 
conviene expresar. ¡ Admiremos aquí de nuevo la profunda sabi- 
duría que entraña el mecanismo de los idiomas! 

7o. Todos los prefijos connotaron primitivamente relaciones de 
lugar; después pasaron á significar relaciones de tiempo; y luego 
se fueron empleando metafórica y extensivamente para expresar 
relaciones de causa, de fin, de destrucción, de negación, de se- 
paración, etc., etc., las cuales son todas reductibles á una ú otra 
de las dos relaciones primitivas y fundamentales de espacio ó de 
tiempo. Esta connotación primitiva se descubre claramente en el 
valor absoluto que tienen todavía generalmente en la composición, 
ó fuera de ella, los principales prefijos, pues todos ellos significan 
miba ó abajo, antes ó despties, delante ó detrás, cerca ó lejos, en^ 
cima ó alrededor, mas acá ó mas allá, etc. — La gran dificultad 
está, pues, no en enumerar los. prefijos (que son pocos), y eif de- 
terminar su significado absoluto ó su valor primitivo (que es bas- 
tante obvio), sino en enumerar las significaciones derivadas (que 
son muchas), y en deslindar las acepciones semejantes, porque 
también hay prefijos sinónimos. Y sin embargo, esa enumeración 
y ese deslinde son indispensables si queremos conocer á fondo el 
verdadero valor significativo de las voces compuestas. — Reco- 
giendo las observaciones hechas sobre el particular, y consultan- 
do muy especialmente el valor y el uso de los prefijos en el lalin 
y el griego, que son los idiomas de los cuales tomó el castellano 
sus prefijos y casi todas sus voces compuestas, hemos ordenado 
una Tabla (140) que resume lo principal que conviene saber acer- 
ca de las formas, .origen, valor, sinonimia. y uso de los pre- 
fijos. 



— 34 — 

76. PseudO'prepjos. — Hay algunas voces, casi todas griegas ó 
grecolatinas, y casi todas correspondientes al lenguaje técnico ó 
al estilo culto, que son en realidad yuxtapuestas, pero cuyo pri- 
mer elemento yuxtapuesto tiene todo el aspecto de un prefijo. 
Bendecir, equilátero, hemiciclo , hexámetro, milímetro, multiforme^ 
panacea, protomártir, universal, ele, por ejemplo, son realmente 
voces yuxtapuestas, pero tienen el aspecto de compuestas, por- 
que ben, equi, hemi, hexa, mili, multi, pan, proto, ujii, etc., pare- 
cen verdaderos prefijos. Ningún inconveniente hay en conside- 
rarlos como tales, sobre todo para el principiante. Sin embargo, 
les denominaremos pseudo-prefijos, ó prefijos aparentes, porque 
si por una parte sirven tan frecuentemente para la yuxtaposición 
como los prefijos para la composición, teniendo además el mismo 
corte y traza que los prefijos, por otra parte casi todos ellos son 
términos numerales, adverbios ó adjetivos, mas ó menos altera- 
dos en su forma literal, pero que tienen uso por sí solos, fuera de 
toda yuxtaposición ó composición. 

Todos los pseudO'prefijos están tomados del griego ó del latín. 
Hemos reunido los principales de ellos en unaTabla alfabética (141), 
que, junto con la de las pseudo-desinencias, servirá de clave para 
conocer el valor de las voces yuxtapuestas griegas y greco-latinas 
mas usadas en castellano, y aun para formar otras voces análo- 
gas, cuando sea necesario. 

Véase lo dicho acerca de las pseudo-desinencias en el párrafo 46. 



CAPITULO III. 



DE LA Eufonía. 

77. Los griegos , enemigos de toda expresión dura , áspera ó 
disonante , inventaron la palabra eufonía (compuesta de eu , bien, 
y Je phóné, voz , sonido), oponiéndola á la de cacofonía (compuesta 
(le faltos, mal, malo, y phóné; estoes mal-sonancia, disonancia). 
Quintiliano traduce euphonia por vocaUtas, vocalidad,como quien 
dice buen sonido , bien-sonancia. 

78. Hay una eufonía poética, ó una armonía imitativa^ de la cual 
no debemos tratar aqui, y una eufonía gramatical, que es la que 
principalmente nos importa. 

79. Entre los griegos y los latinos, la eufonía gíwnatical consis- 
tía especialmente en intercalaren las voces algunaletra adicional, 
con el objeto de hacer mas agradable el sonido de aquellas. Las 
letras intercalares eran por lo común las llamadas liquidas : L, M, 
iV, B. Así los griegos no ¿lecian a-arché (sin niando, sin gobier- 
no), sino que á la a privativa anadian una n eufónica, y decian 
a-n-arché (anarquía). — Los latinos no decian proles (tú sirves ó 
Hprovecbas), sino pro-d-es, intercalando una d eufónica en ese 
compuesto de pro y sum, es, esse. Otras veces conmutaban algunas 
letras : venerari (venerar), como formado de vereor (respetar), 
debia ser vererari ; pero se les hacia dura esta .voz con tres r, y 
mudaron la primera en n. En carmen (verso, canto) la conmuta- 
ción fue inversa , pues mudaron la n del radical [can-ere, cantar) 
eu r, diciendo car-men en lugar de can-imen. — En castellano 
conservamos casi todas las eufonizaciones del latin, porque de 
este idioma hemos tomado va hechas ó formadas las mas de las 



— 36 — 

voces ;*y además tenemos algunas otras análogas : en en^s-akar, 
V. gr. , se ve claramente una s eufónica. 

80. Esto sabido , y recordando lo apuntado ya sobre el parti- 
cular en los párrafos 6 , 7, 1 6 , 26 , 28 , 35 , 29, 58 , 59 y 68 , pasa- 
remos á advertir que el etimologista debe tomar muy en cueiita 
IñeufoniUy estudiando no solo esa intercalación ó conmutación 
de letras (que viene á constituir toda la eufonía gramatical de los 
idiomas antiguos), sino todas lasL demás alteraciones de forma 
que experimentan las votíes en el acto de su formación, ó en el 
acto de tomarlas de otro idioma , ó por efecto del uso , ó á conse- 
cuencia del influjo natural del acento, de la cantidad y de la aspi- 
ración (5, 135, 136 y 137), todo lo cual se comprende también en 
la eufonía . 

81. Las alteraciones eufónicas consisten en la conmutación ^ la 
trasposición y la adición ó la supresión de letras (vocales ó conso- 
nantes) ó de silabas. 

Ejemplos de conmutación : en pelo, romanceado del ablativo la- 
tino pilo , la í se mudó en e ; en frente , formado de fronte , la o se 
•ha convertido en c ; en fuente , de fonte , la o se convirtió en ue; en 
agudo y formado de acuto , la c se ha conmutado en su afine 
g\ etc., etc. — Este cambio es muchas veces resultado dé la 
atracción que entre sí ejercen las letras afines (6, 7 y 16), las cua- 
les son convertibles , haciéndose las unas sustituías ó vicarias de 
las otras. Por esta razón sin duda decimos buitre , del lalin vuttu^ 
re y cadengL, de catena , etc. , porque la J y la t; (labiales) , la d y 
la t (linguales), son afines. Por atracción se muda también la final 
de los prefijos en la consonante inicial del simple (68). 

Ejemplos de trasposición : en siento está traspuesta la i del la- 
tín sentio ; en baldío (además de la conmutación de la t; en b) está 
traspuesta la i de valido; en viuda la u de vidua, etc.— Y en esta 
trasposición consiste la metátesis, figura de diccioir por la cual s€ 
dijo también perlado, dejalde, hacelde, imaginaldo, reído, etc., 
por prelado, dejadle, hacedle, imaginadlo, vedlo, etc. 

Ejemplos de adición : á la s Hquida del latin antepone el caste- 
llano una e, como en escorpión, escribir, escuela, etc., formadoí 
de scorpione y scribere , schola, etc. En vez de bajar, limpiar, sen- 
tar, tahona, etc. , se ha puesto, y todavía se pone á veces , abajar i 
aUmplar, asentar, atahona (prótesis) : en vez de crónica, Iiiglater^ 
ra , se ha dicho coránica, Ingalaterra (epéntesis) ; y imtiguameñte 






-37 - 

se dijo , y los poetas dicen todavía harto á menudo, felice, wfelicef 
por feliz, infeliz, añadidura que comunmente se cita como ejem- 
plo de 6gura de dicción (paragoge), pero que eti rigor no es mas 
qae un arcaísmo, pues felice, infelice, es como se dijo antigua- 
mente, de los ablativos latinos feí/ce, infelice, perdiéndose con el 
tiempo la e , cual se ha perdido generalmente en los demás nom- 
bres formados de la tercera declinación latina : por manera que 
antes bien se comete una apócope diciendo feliz, falaz, etc., 
que una paragoge diciendo felice, falace, etc. — Notemos aquí 
otro efecto de la atracción , que es el fundamento de la epénte" 
m, y que consiste en que tina letra atrae á otra letra afine, re- 
teniéndola en su compañía. Por ejemplo : las voces hambre, Áom- 
hre, hombro, romanceadas de las latinas /ame, homine, humero, 
llevan una b que no es en manera alguna etimológica ó de origeja, 
y la presencia de esa letra solamente se explica por la atracción ó 
el llamamiento de la m que la antecede y que es una de sus afines. 

Ejemplos de supresión : en creer están suprimidas la d y una e 
de eredere; en can, fin, pan, vil, etc., está suprimida la e de cañe, 
líne,pane, míe, etc.; en norabuena falta una e al principio, aun 
sin contar la h que etimológicamente debería ponerse antes de 
la o (aféresis) : — y así también ponemos hidalgo por hijodalgo 
(síncopa); — cas por casa, diz por dicen, do por donde, gran por 
^anie (apócope), etc., etc. — Obsérvese aquí otro efecto particu- 
lar de la atracción, y que se advierte en muchas voces romancea- 
das de latinas que llevan, sea en su parte radical, sea en su desi- 
nencia, una consonante muda [b, c, d, g, p ó t) seguida de una 
vocal y de una de las dos consonantes liquidas, I ó r, sucediendo 
en tales voces que pierden la vocal que tienen entre la muda y la 
liquida las voces latinas correspondientes : así se ve en amable. 
Hablo, Ebro, fablar ó hablar, hiedra, Isidro, letra, noble, regla, 
Kodrigo , temprano , terrible, etc., etc., formadas de las latinas 
omabile, diabolo, Hibero, fabulari, hederá, Isidoro, littera, nobile, 
re^la, Roderico, temporáneo, terribiíe, etc., etc. 

De todos los efectos de la eufonía indicados en este párrafo en- 
contraremos ejemplos varios á cada paso, y con toda abundancia 
en la Tabla de las eufonías (142). 

89. Las alteraciones eufónicas constituyen, según se ve, las lla- 
laadas figuras de dicción, todas las cuales tienen un nombre grie- 
go ó latino^ porque los graniáticos griegos y loj» latinos (pero so« 



— 38 — 

bre todo los griegos) eran grandes observadores, notaban todos 
los hechos gramaticales, por insignificantes que fuesen, y á cada 
hecho, á cada particularidad ó menudencia, le daban un nombre 
especial ó técnico. 

Hay dos clases de figuras gramaticales : 1/ de sintaxis ó da 
construcción; 2." y de etimología ó de dicción. El estudio de las 
figuras de la primera clase no corresponde á estos Rudimentos. 
La segunda clase se subdivide en dos especies. 

La primera especie de figuras de dicción comprende las altera- 
ciones eufónicas que sufren comunmente las voces en su forma- 
ción original, ó cuando se forman por primera vez. De ahí las fi- 
guras denominadas aumento, reduplicación, paragoge, contrae^ 
cion, diéresis, éctasis, sístole, sinizesis y alileracio7i (atracción). 

^a segunda especie comprende las alteraciones eufónicas que 
experimentan las voces después de formadas y de haber empe- 
zado á circular. Las figuras de dicción de esta segunda especie 
son conocidas bajo el nombre común de metaplasmos (cambios de 
forma ó tram-formaciones), y son : apócope, aféresis, elisión, crá" 
sis, prótesis, metátesis y sincopa. La elisión y la crasis se compren- 
den á veces bajo la denominación común de sinalefa. 

Daremos la etimología de los nombres de esas figuras, y las ex- 
plicaremos, en el Diccionario, donde se verá que las mas de ellas 
han de justificarse con ejemplos sacados' del griego ó del latín» 
porque el castellano, compuesto de elementos mas diversos, for- 
mado por un método menos regular, y sobre todo careciendo de 
la abundancia de flexiones y combinaciones gramaticales que dis- 
tingue á aquellos dos idiomas antiguos, no presenta mas que un 
corto número de alteraciones, regulares ó irregulares , y por lo 
mismo no comporta tantas figuras de dicción. 

83. Ahora, pues, fijemos la atención solamente en que las al- 
teraciones eufónicas son de dos especies : unas que se verifican 
(con mas ó menos acierto) en el acto de la formación de las pala-, 
bras, y otras que se verifican (por efecto de diversas causas) 
después de ya formadas. Asi, la voz agora, formada de las dos la- 
tinas hac hora (esta hora), es hoy ahora;—de\ latín civitate se for- 
mó cibtat, que luego se eufonizó en cibdat, cibdad, y por último 
en ciudad; hacer ha tenido las formas far, fer yfaeer; — Magerit 
(nombre de la capital de España) ha pasado sucesivamente por las 
trasformaciones MageriaQum, Mageridum, Madritum, Maieritum, 



— 39 — 

Maioritujny Maiedrít, Maidrit, Madrit, Jtfarfnd; — el nombre pro- 
pio de lugar Zaragoza (en tiempos remotos Salduba) ba sido C(ü- 
maugusta, Saracosla, Saragosa, y finalmente Zaragoza, 

84. Cuando una voz de primera formación sufre, andando el 
tiempo, alguna modificación mas ó menos eufónica, suele quedar 
aiüicuada, inusitada ó sin uso, empezando á ser corriente y á cir- 
cular exclusivamente la voz reformada : así agora, cibdady facer, 
son voces anticuadas, y su uso constituye el vicio de elocución 
llamado arcaísmo (antiquismo). — Otras voces, sin embargo, han 
quedado aníictiadas sin haber sufrido alteración alguna, como 
bravato (baladron), /íhícsí?'» (ventana), Zeme (piloto, tirpon de la 
nave), lene (suave, blando), etc.; y otras hay que solo son anti- 
cuadas en su acepción, como defender, que casi no se usa ya en 
la acepción de vedar ó prohibir, escorchar ó descorchar, inusitado 
en la acepción de desollar, recudir, que es anticuado en casi to- 
das sus varias acepciones, etc. 

85. Las alteraciones eufónicas proceden generalmente de la 
necesidad de la verdadera eufofiía, tendiendo á suavizar la pronun- 
ciación, y acomodar la estructura del vocablo á la índole ó consti- 
tución gramatical de la lengua que lo forma ó que- lo admite. 

Algunas veces, sin -embargo, la casualidad, el capricho ó una 
iflflaencia especial, hacen que ciertas voces queden muy poco eu- 
fóaicas, ó que otras que habían quedado bien y debidamente eu- 
fonizadas se reformen sin necesidad : pero toda vez formadas, ó 
reformadas, y toda vez admitidas por el uso general y uniforme, 
es decir por el buen uso, por el que constituyen la mayoría de los 
autores y de los eruditos mas acreditados de cada época, enton- 
ces no hay otroicme ^io que respetarlas tales como son, tomando 
eu cuenta, al analizarlas etimológicamente, la influencia que do- 
Qiídó en su formación ó en su reforma. 

Loque no debe respetarse , antes combatirse, es el abuso de 
fraguar palabras con abierta transgresión de las leyes de forma- 
ción; y lo que importa es estar prevenidos contra la introducción . 
de eufonizaciones impropias, anti-analógicas, innecesarias ó ridi- 
culas. El primea abuso suelen cometer los neólogos pedantes y 
los traductores ineptos; y el vicio de maltratar, degradar y muti- 
larlas palabras, es común entre el vulgo y las'personas incultas ó 
de educación descuidada. Estas son las que dicen anedócta, ca- 
»'4«<«r, cáíreda, dfjon, edictor, estógamo, fórforo, frábica, jaj-má- 



— 40 — 

tica, Iiespital, lición, nueso, peiroquia, probé, quillotro, tri^ 
jon, etc., por anécdota, carácter, cátedra, dijeron, editor, estómago, 
fósforo, fábrica, gramática, hospital, lección, nuestro, parroquia^ 
pobre, aquel otro, trajeron, etc., etc. Por fortuna esos aldeanismos, 
ó esas eufonizaciones bastardas (aunque de uso muy corriente al- 
gunas de ellas en otros tiempos) no suelen ya trascender á la es-* 
critura, ni á las obras impresas, respetándose algún tanto la pu-r 
reza del idioma ; mas el etimologista ha de estar siempre sobre 
aviso, y no olvidar nunca que la corrupción produce en la eatrucr 
tura de las voces efectos alterantes iguales, ó mayores, que la le- 
gitima y verdadera eufonía. 

86. La eufonizacion recae asi sobre la parte radical de las voces, 
como sobre las desinencias y los prefijos: las desinencias son, no 
obstante, las que naturalmente experimentan con mas fuerza la 
acción de la eufonía cuando se forma ó se admite una voz (45). 

Consiguientemente también, de la eufonía nacen las irregulari-- 
dades de la declinación, las excepciones en la formación de los 
aumentativos y diminutivos, de los comparativos, superlativos y 
demás derivados gramaticales, las anomalías en la conjugación 
de ciertos verbos, etc.— Indudablemente fuera mas claro, ma^ 
breve y expedito, que no hubiese excepciones ni irregularidades 
áe ninguna especie, pero ya hemos dicho (44) que las lenguas no 
pueden ajustarse á ese rigor filosófico, porque en su formación, 
en su cultivo y progreso, intervienen necesariamente la variedad» 
la eufonía y un sinnúmero de influencias muy diversas. Si un fi- 
lósofo formase una lengua, queriendo darle exactitud y unidad» 
le quitaría mucho de su gracia y hermosura. 

87. Las modificaciones eufónicas, sean ó no legítimas y estén ó 
no justificadas, desfiguran á veces en gran manera el origen ó la 
filiación de las voces. A primera vista nadie diría, por ejemploi 
que bedel \\ene de pes, pedís (26), ñique etiqueta áe formó por 
contracción de las voces latinas est^hic-qucestio, ni que jornalero 

^ tiene su primitivo ó radical en dies, diei ; y sin embargo tal es el 
origen reconocido de estas palabras. 

' Con tal motivo advertiremos que debe huirse del extremo de 
abusar de esas transformaciones literales y silábicas tan notables 
(que al fin j al cabo son la excepción y no la reglí^), para genera*^ 
lizarlasy echarse á excogitar etimologías ridiculas y extra vagante», 
como la que en la capital de Francia daba un charlatán del nonabre 



— 41 — 

París, haciéadólo derivar de Pekín por conmutación eufónica del 
Pe en Pttf y del Un en ris! 

El extremo opuesto al anterior es abusar de la semejanza lite- 
ral ó aparente de una voz con otras voces de la misma lengua, de- 
jándose llevar del eco ó sonsonete, y sacar etimologías no menos 
descabelladas. Por ejemplo : nuestro doctor D. Alfonso Limón 
Hontero, en su Espejo de las aguas de España^ da muy seriamente 
la etimología de la voz latina aqua diciendo que se compone de i 
iuá (de la cual), por cuanto del agua deriva su fecundidad la na- 
turaleza; hay quien ha ditoho que colossits es un compuesto de co- 
Im ossa; que diabolus está formado de duobus bolis; que errores 
(plural latino y castellano de error) viene de er, ro^ res^ que son los 
nombres que tiene la letra R en los tres alfabetos latino, griego y 
hebreo ; que loqui (hablar) viene de locus (lugar) ; metuere (temer) 
ét motus (movimiento); ñux (la nuez) de nox (ia noche) , pon)ue 
ft nodi^ eis negra, y la nuez ennegrece también la mano del que 
la toca; vülpes (la zorra) de volare ypes, pediSy porqcre Adíela con el 
j^ié, ó bsde pies ligeros; y en castellano, bochorno de boca de A'or* 
no; cosecha de cosohhecha ; vittano de vi planus (llano por ñiersa), 
^., etc. Semejantes etimologías son puntualmente comparabteB 
á aquellas trftdticciontó que en el estilo jocoso se hacen de Beum 
fe Á0O (dé donde ^éi^), 6 de Necessüas carel kge (la necesidad tie- 
ne cara de hereje). 

£a ambos viciosos extremos han incurrido algunos etimologiB^ 
tas antiguos, dando ocasión á que la Etimología pasase por una cíenm- 
ela vaga y un juego ridiculo de palabras. Hoydía> empero, la cien- 
eta etimológica pot fortuito se halla ya bastante adelantada prara 
Dio eometér seméjantesdesaoiertos, y en posición de aroreditar ca- 
-da día mas la solidez y la importancia de ^us trabajos. Al inrqm<- 
rir el origen Ó el valor etrñK)lógico de urna toz , no la engañan ya 
coa facilidad las semejanzas literales ó las ilusiones silábicasi* di 
tampoco deja de hacerse cargo de las desemejanzas 6 desfigitra- 
ciotMis qoe en lilgunos casos produce laetffonia , ó tal vez la cor^- 
TupoioD, con el trascurso de tos tiempos; porque no mereccnn cen** 
wra, como dice Vat'ron, loís que al buscar la etimología de uha 
TOik añaden ó quitan letras para descubrir mejor Sü valor intimo : 
Non reprehmáettdi illi quij inscrutando vefbo^ Ktterus adfitíunt, 
autdcmunt^ utfaciliús quid sub ea voce subsit viderepossint. 



i>i<i I ii 



CAPITULO IV. 



DE LA ORTOGRAFÍA. 



88. Las palabras pronunciadas solo afectan al oido, y son fuga- 
ces ; las palabras escritas se ven y son permanentes. Verba volant ; 
scrijUa manent. 

La utilidad, la importancia y hasta la necesidad social, de la es- 
critura son tan palmarias, que desde luego se ocurrirían á los pri- 
meros hombres que se constituyeron en sociedad. Desde los tiem- 
pos primitivos empieza, pues, la historia de la escritura. • 

Primeramente fue ideográfica, ó representativa de las ideas, no 
delaspalabras ó voces. La pmfura material de ios objetos, y luego la 
pintura metafórica (símbolos y jeroglíficos), fueron los medios que 
se emplearon en un principio. 

Reconocida la insuficiencia de aquellos sistemas , se inventó la 
escriiur SL fonográfica f ó representativa de los sonidos, de las voces. 
A la pintura de las ideas sucedió la pintura de las palabras. Este 
tránsito fue fundamental, y de inmensa trascendencia. La escritu- 
ra fonográfica (tan usual y vulgarizada hoy dia) es la mas admira- 
ba de todas las invenciones humanas. Analizóse el fenómeno de 
la fonación ó pronunciación, y se vio que se componía de silabas ' 
discurrióse un signo para cada sílaba, y resultó la escritura tílábi- 
ca» Puesto el hombre en tan buen camino, era natural que com- 
pletase el análisis: con efectOylialló muy pronto que las silabas po- 
dían descomponerse en letras, vocales y consonantes (4) , discur- 
rió un signo para cada letra, y resultó la escritura lüeral ó alfabé- 
tica. 

El conjunto de las letras^ ó de los signos representativos de ca- 



— 43 — 

da elemento fonéticoi constituye lo que llamamos el alfabeto ó el 
abecedario. 

89. Un buen alfabeto debería contener todas las articulaciones; 
pintar cada. una de ellas por medio de un signo racional, adecua- 
do, pero sobre todo único, fijo é invariable, para cada articulación*; 
y por último presentar estos signos ordenados de una manera na- 
tural y lógica. No nos atrevemos á asegurar que sea posible la 
formación de un alfabeto tan filosófico y perfecto como acabamos 
de indicar, é ignoramos si en las primeras edades del mundo exis- 
tió; lo que sabemos es que todos los alfabetos conocidos se pare- 
cen bastante los unos á.los otros, y que todos son mas ó menos 
defectivos. Ni están determinadas en ellos todas las articulaciones 
del respectivo idioma, ni los signos con que se representan las ad- 
mitidas son todos racionales y adecuados, ni todos son fijos é inva- 
riables en su representación, ni se nos presentan ordenados como 
corresponde. 

Examínese el alfabeto castellano, por ejemplo, que es uno de 
los menos imperfectos, y se vera, no obstante, que carece de signos 
para los diptongos y triptongos, así como para las modificaciones 
especiales de las vocales : estas modificaciones á la verdad no son 
muchas (6), pero tenemos algunas, particularmente respecto dje 
la £ y de la O, y cada una de ellas deberla tener un signo propio 
ó un carácter alfóbético determinado.— Exceptuando laL, la O, 
lafi, la F, la S, la Ty la Z, casi ninguna de las demás letras tiene 
una fbrma racional, expresiva, pintoresca ó adecuada á su índo- 
le fonética. — La C tiene dos sonidos, según precede á las voca- 
les fl, o, tt, ó á las e, i : la C, la ÍC y la Q son signos equívocos : en 
igual caso se encuentran la G y la /; la CII es un signo doble, 
pudiendo y debiendo ser único : en igualó peor caso se encuentra 
la LL : la G representa dos sonidos : la H no es signo alfabético, 
porque en rigor no representa una vocal ni una consonante : la 
I tiene un segundo signo, ó una duplicación inútil, en la Fllamada 
consonante y también griega, pero que no es consonante, ni es 
griega (y de la cual dijo ya Antonio de Nebrija que no sabia 
qué sonido tenia; I consonajís quem habeat sonutn fateor me igno^ 
Tare) : la X, en fin , es entre otras cosas, un signo inútil, porque 
no es mas que Ja abreviación ó la síncopa superfina de otras 
dos letras que ya poseemos, la Có iCy laS (et-fs).— Por úJtimo, 
eo nuestro alfabeto, lejos de consignarse las letras por el orden 



— 44 — 

sucesivo de vocales puras, vocales modiflcadas, consonantes lisi- 
biales, linguales y guturales, que es el orden natural y lógico, sd 
presentan enumeradas al azar y con reparable confusión. 

90. E»tos defectos, repetiiDos, son comunes á todos los alfiíbe^ 
tos de que tenemos noticia, lo mismo al fenicio que al griego, lo 
mismo al latino que á los de todos los idiomas modernos del Asit 
y de Europa. En todos ellos no se advierte mas que una mezcla 
fortuita de signos, por una parte insuficientes, y por otraTa^lft 6 
equívocos algunos de ellos. 

Poco después de la invención de la escritura fonográfica, era co- 
sa muy llana componer un alfabeto perfecto del idioma ó idio- 
mas á la sazón existentes; pero, sea casualidad, sea un misterio ñ^ 
la Providencia, ó no se compuso, ó se ha perdido. Si lo tuviese^ 
mos, algo mayor seria nuestra perfección en todos los riamos. £1 
alfabeto, dice Nodier, es el termómetro intéligencial de la ^oeíedai 
humana* Dadme un buen alfabeto (habia dicho ya dos siglos antdl 
el célebre Leibnitz) , y os daré una lengua bien hecha; dadme 
una lengua bien hecha, y os daré una civilización cabal. 

Mas perdida la primera oportunidad de componer el alfabeto 
perfecto, ya no es posible que se presente otra. Las lenguas sojí 
esencialmente progresivas, pero con estricta sujeción alas condi* 
clones bajo las cuales se formaron. En las lenguas nada hay qñk 
pueda tener efecto retroactivo. Todo lo que tiende á regenerar-^ 
las no hace mas que destruirlas: toda innovación súbita y mas 6 
menos radical produce el caos. Enhorabuena que los filósiofos dis^ 
curran alfabetos cabales, y que se reúnan congresos Ungüisticos, 
y que los revolucionarios del A-B-C (como les llama donosamente 
un filólogo contemporáneo) trabajen con loable afán para descti'>- 
brir y recobrar el tesoro perdido; pero es lo mas probable qUb 
tropezarán eternamente con obstáculos insuperables. Laá únicaSs 
reformas en la actualidad posibles y aceptables, en los alfabetos 
de las lenguas vivas derivadas, no son profundas, ni radicales, y 
de hecho se han ido ya introduciendo. En el alfabeto castellano, 
por ejemplo, ya desapareció \sl^ (zedilla), ya la CH no tiene ntinca 
el sonido de Q ó de 1^, y nos excusamos el signo ll&taeLdoctípucha, 
ó acento circunflejo, ya no escribimos nunca dos 5S, ya se |)erdiÓ 
la PH por F, etc. ; pero á pesar de estas reformas (cuya utiUdad nt 
queremos calificar], siempre quedan en pié los defectos apuntados 
^n el párrafo anterior y otros varios igualmente difíciles de eoirregir. 



— 45 — 

ForiBOSo es, pues, que nos contentemos con lo existente, puf- 
diendo, por otra parte , servirnos de consuelo que , con alfabetos 
defectuosos y todo, ha habido un Homero, un Aristóteles, un Ci«- 
ceroB, un Cervantes y otros mil autores de obras inmortales. 

91. Ahora bien: si el arte granea, ó la ortografía^ es, como ge- 
neralmente se dice, el arte de representar los sonidos por medio 
de sus respectivos signos, resulta que una buena ortografía supo^ 
ne ua buen alfabeto ; y que un alfabeto imperfecto traerá por ne- 
cesidad una ortografía también imperfecta. Si la aritmética y el 
ilgebra tienen una ortografía excelente , es porque tienen un al- 
fabeto exactísimo, ó un conjunto de signos suficientes]! bien de^ 
terminados é inequívocos. Los alfabetos de los idiomas conocidos 
son imperfectos (89), luego imperfecta ha de ser también su or- 
tografía. 

92. Dado un alfabeto perfecto, con las condiciones señaladas 
en el párrafo 89, la base de la ortografía hubiera podido ser en- 
tonces, enlos idiomas primitivos, su exacta conformidad conlapro- 
nanciacion; pero en el dia esta conformidad solamente puede te- 
ner higar, cuando mas, respecto de los caracteres alfabéticos bien 
formados y bien determinados, respecto de las pronunciaciones 
absolutamente mequívocasé invariables. En el castellano, y en to-^ 
dos los idiomas derivados, la razón déla escritura, la ratio scribetV' 
di, la base fundamental de una ortografía racional, no puede ser 
la pronunciación, sino que ha de ser ia etimología, el origen. 

Así es que los fonógrafos^ ó los que quieren ajustan exactamen-^ 
te la ortografía á la pronunciación, se ven obligados á inventar 
caracteres, á variar el valor de los existentes, y á reformar por si; 
cuenta el alfabeto. Pero esas reformas, en el estado, actual de las 
lenguas, son ya peores que el defecto que se pretende corregir: y 
por otra parte los neógrafos (que asi se llaman los innovadores en 
materia de ortografía) debieran saber que los que leemos de corri-r 
do DO leemos ya silaba por sílaba, sino que todas las letras de 
ana palabra, ó tal vez tres ó cuatro palabras juntas, vienen á for- 
mar á nuestros ojos un todo único, una sola figura; y que esta fí-r 
gura nos choca en gran manera, y se nos aparece como estrambó- 
tica y bárbara, cuando la vemos alterada en sus partes por carac- 
teres con cuyo aspecto no estamos familiarizados. ¿A quién no 
chocará, v. gr., ver escrito ke por que, y kinta por quinta^ como 
han pretendido algunos neógrafos? Admitidas tamañas innovado- 



— 46 — 

nes, y otras parecidas, no diremos que fuese preciso queouur todos 
los libros estampados desde la invención de la imprenta, pero si 
que nos encontrariamos en la necesidad de aprender dos alfabe- 
tos y dos ortografías, sin que la nueva fuese mejor que la antigua, 
y además perderiamos por completo el conocimiento de la filia- 
ción de las palabras. Las obras de nuestros autores clásicos deja- 
rían de estar escritas en castellano, ó lo estarían en un castellano 
mtiertOf que seria necesario aprender como se aprende ahora ei 
griego ó el latin. — cEstamos acostumbrados, dice Rivarol, á tal ó 
>tal ortografía, que sirvió para fijar las palabras en nuestra memo- 
iría: su misma extrañeza constituye á menudo toda la fisonomía 
»de una expresión, y salva en la lengua escrita las frecuentes equi- 
ivocaciones de la lengua hablada. Así es que en cuanto olmos 
ypronunciar una palabra nueva para nosotros, naturalmente pre- 
iguntamos cómo se escribe^ i fin de asociar su ortografía con su 
ipronunciacion. Parece que no sabemos bien el nombre de una 
ypersona si nunca lo hemos visto escrito. » 

93. ¿Qué seria de nuestra ortografía, si cada cual escribiese el 
castellano con arreglo á su pronunciación? ¡Tendría que ver el 
castellano escrito según la pronunciación de Andalucía, de Cata- 
luña, de Galicia , etc.! Ejemplos en pequeño de este caos se pue- 
den ver todos los dias en las cartas familiares ó notas particulares 
de algunas personas rudas que se atienen rigurosamente á pintar 
con signos alfabéticos, cuyo verdadero valor desconocen , las pa- 
labras tales Somo ellas las pronuncian. Como muestra de la alga- 
rabia que resultaría de escribir cada cual según la pronunciación, 
piiedenservir también los ejemplos citados en los párrafos 48 y 85. 
La pronunciación es vaga.y falaz. Los sordo-mudosde nacimiento 
que han aprendido á escribir nunca cometen faltas de ortografía; 
y este hecho se explica por la circunstancia de que aquellos infe- 
lices no oyen , y en su consecuencia no pueden engañarse por la 
pronunciación , como se engañan los demás hombres. 

Otra prueba de que la pronunciación no es la razón de la escri- 
tura , se encuentra en el hecho notorio de que muchas personas 
comprenden perfectamente un idioma escrito , y no'entienden una 
palabra la primera vez que lo oyen hablar. Es seguro que los que 
hoy comprenden bien el griego y el latin , por ejemplo', se queda- 
rían completamente á oscuras si fuese posible que oyesen perorar 
á Démostenos ó á Cicerón, Esto mismo les sucede, los primeros 



— 47 — 

que se hallan en Paris , á los que han aprendido el francés en 
España ó por los libros . 

94. La orto-grafía^ según denota la material composición de 
esta voz , es la razoii de la escritura^ La ortografía , en las actuales 
condicionéis de los idiomas cultos, debe pues marcar, no una pro- 
nanciacion fugaz, y que se encuentra profundamente modificada 
ácada tres ó cuatro leguas der camino que andemos, y que en un 
mismo pueblo se modifica también con el trascurso de los tiempos, 
sino el origen y la filiación de la palabra, sin cuyos datos es im- 
posible explicarnos su verdadero valor y significado. La pronun- 
ciación no influye para nada en el valor intimo de la palabra del 
hombre. La palabra no puede quedar definida sino por la etimo- 
logía. Esta es , por consiguiente, el principio, la norma y la razotí 
ie escribir en todos los idiomas derivados. 

Por esto el escribir correctamente , 6 sin cometer faltas de or- 
tografía, es el mas seguro indicio de una educación bien dirigida 
y esmerada. 

9o. El romance castellano es un idioma derivado del latín, co- 
mo derivados de la misma lengua madre son el francés y el italia- 
no. Al formarse estos romances , ó estos idiomas romanos-nu€VOS, 
repartiéndose en cierto modo los despojos del latín , parece que el 
italiano se quedó con la pronunciación, que es la voz de la lengua, 
y el francés retuvo la ortografía, que es el alma y el espíritu de 
la palabra. De ahí, en mucha parte, la suerte que ha cabido á 
cada uno de esos dos idiomas modernos. Todos los pueblos de la 
tierra oyen con gusto el italiano, pero nadie lo escribe, nadie ha 
ido á sacarlo de sus deliciosos dominios geográficos. Y el francés, 
con sus nasales desapacibles , con sus vocales mudas y con sus 
desinencias sordas é inarmónicas, pero con su ortografía racional, 
ha dado la vuelta al mundo y venido á ser el sucesor del latín en 
punto á universalidad. 

El castellano tomó parte de la pronunciación y parte de la or- 
tografía del latin. De ahí el que tengamos un idioma con una pro- 
nanciacion mas suave y mas armoniosa que el francés , y con una 
ortografía mas racional que el italiano. 

96. En la época de formarse, y alguntiempo después de forma- 
do, el castellano, probablemente se pronunciaban las palabras tal, 
poco mas ó menos , como estaban escritas en latin ó en el romano 
nuevo : antiguamente se pronunciarían sin duda con todassus letras 



— 48 — 

ahondar, adjedivOf baptismo, crimines^ cognocer, execuiar^eAtincla 
logar ^ mensurar , septentrión^ septiembre , subjetar, etc., etc. ; perc 
sucesivamente, pareciendo ásperas y desagradables al oidociertai 
pronunciaciones , la eufonía obró sus efectos naturales (81), li 
corrupción no dejó de producir también los suyos (85), y se con 
mutaron letras ó se suprimieron , etc. , resultando que se empeu 
á pronunciar abundar^ adjetivo, bautismo, crimenes, conocer, eje- 
cutar, extinta, lugar, mesurar, setentrion, setiembre, sujetar, etc. 

Todo esto es natural é inevitable : muchas de esas alteracione 
eufónicas suavizan el habla y le dan formas mas regulares ; per( 
lo que hubiera podido evitarse , sí se hubiese entonces conocid< 
su trascendencia , es el alterar la ortografía en muchas voces que 
{Jodian retener la antigua , y que ahora han quedado bastante 
desfiguradas. Ningún inconveniente había, por ejemplo, en que 
se hubiese pronunciado, como pronunciamos, adjetivo, conocer, 
extinta, setentrion, setiembre, y que se hubiesen conservado en la 
escritura las letras etimológicas suprimidas en-la pronunciación. 

Pero ya que no se evitó aquella alteración , no propondremos 
que se rehabilite el antiguo modo de escribir : en materia de idio- 
mas, los hechos consumados, y aceptados por el uso general, de- 
ben respetarse ; toda tentativa de retroceso fuera ridicula , ade- 
más de inútil y perjudicial (90). Pasamos, pues, por todo lo que 
hasta aquí se ha hecho, y aun de buen grado escribimos bajo, c(h 
meter, cosas, cuaresma, cuatro, filosofía, quimera^ retórica, san- 
ñsimo, etc., mejor que baxo ó basso, commeter, cossas, quarema, 
quatro , philosophia , chtmera, rhetórica, santíssimo, etc. Lo que 
conviene ahora ,' puesto que se han hecho ya Ids reformas que se 
creyeron necesarias, es no tocar mas á nuestro alfabeto ni á nues- 
tra escritura. La ortografía mas antigua, sin dejar de ser mala, es la 
mejor posible. Dejemos ya á nuestra ortografía actual con algunos 
defectos, para no entregarla á un sinnúmero de abusos. El reme- 
dio seria peor que la enfermedad. Toda alteración en la ortografía 
es un anticipo voluntario que se hace á la futura barbarie, dice con 
gran fondo de verdad el erudito filólogo Nodier. Con efecto, la 
corrupción de las lenguas empieza siempre por la corrupoion de 
su ortografía. Alterada la ortografía de una voz, queda esta despo- 
jada de sus tradiciones, de su genio, y hasta de su razón de existir 

En el actual estado de cosas, la lengua castellana , como to- 
das las neo-latinas , presenta dos formas : la forma hablada y li 



— 4» — 

fonna escrita. Acomodar la escritora á la pronunciacioB es ya ioi'» 
posible» segiHi hemos demostrado ; y acomodar la proounciacion 
á la ortograña es también empresa , si no imposible, por demá^ 
difícil. No hay, por consiguiente, otro remedio que mantener laa 
dos formas : y en el caso de ser posible su unificación, sería mu- 
cho mas provechoso para nosotros, para nuestros descendientes, 
para la literatura patria y para la civilización, acomodar la pro- 
nuoeiacion á la ortografía , que esta á la pronunciación. 

El Gobierno, een varías medidas, directas é indirectas, que 
paede tomar ei> uso de sus facultades y en cumplimienlo de su 
alta misión ; la Academia Española , recusando de hoy mas todo 
neografismo, por insignificante que parezca, en su Dkeionario de la 
lengua ca^ellatia ; y los autores, editores é impresores, sujetándo- 
se estrictamente, en todas sus publicaciones, á la ortografiade la 
Academia ; todos pueden* y deben concurrir á la obra importantí- 
sima de la conservación y reparación de la forma escrita del idio- 
ma castellano. 
97. No queremos dejar esta materia sin hacer dos advertencias. 
Consiste la primera en que los nombres propios, asi de persona 
como de lugar, son y deben ser los mas respetados en su escri- 
tora. Ya es regla corríente, entre los granSéticos, que los nombres 
propios no tienen ortografta ; lo cual quiere decir que la ortografía 
tradicional de los apellidos y de los nombres geográficos no ha de 
estar sujeta á modificaciones. Si esta regla se hubiese seguido 
constantemente y desde un principio, poseeríamos á lo menos una 
clase de voces no alteradas, y que por consiguiente podrían servir- 
nos de muchopara arribar ala determinación de las lenguas autóc- 
tonas, de las lenguas primitivas de nuestras razas y de nuestras 
provincias ó territorios , poniéndonos en camino de vislumbrar la 
lengua primitiva primera ó absoluta. — Los apellidos y los nom- 
bres geográficos de cada nación deberían sor inalterables^ en su 
escritura nativa , é inalterables pasar á todos tos demás idiomas, 
sin perjuicio de que cada uno de estos los pronunciase á su mane-^ 
ra. Pero ya que no sea asi ; ya que hayamos desfigurado n>edia- 
namente á Eicipion y á JérjeSy á Quiron y i Tales, á Teofrasto y á 
Jenofonte, á Espetrta y al Quersoneso, etc., entre loa nombres pro- 
pios y locales de la antigüedad; y ya que entre lo& modernos des- 
ñgoremos todos cuantos nos vienen á la mano, máxiine si su 
ortografía nos parece un poco enrevesada ; sigamos al menos la 



— 50 — 

regla antes citada respecto de los apellidos y de los nombres lo- 
cales de las provincias de España ; dejemos á Xdtiva y á TruxiW 
con su x; no escribamos Castellón por Castellú, Vique por Vich, etc. 
y sobre todo guardémonos mucho de ridiculizar á los Lvxan^ Osso- 
riOyXimenez y demás familias que con loable acuerdo rechaza) 
todo neografismo de su apellido, y lo escriben como lo escribie 
ron sus antepasados. Las alteraciones ortográficas que so pretext 
de eufonía, ó por una mal entendida deferencia á la pronuncia 
ciou especial de cada país ó de cada provincia , se introducen e 
los apellidos y en los nombres de sitios y lugares , embrollan tod 
la geograña, oscurecen la historia, diGcultan las investigación^ 
etimológicas, han empañado el lustre de varios linajes, y lastima 
do no pocas voces respetables intereses de familia. ¡Tan trascer: 
dental es el alterar la ortografía genuina de ciertas voces ! 
. La segunda advertencia que debemos hacer es referente á 1« 
nombres de origen desconocido ó de etimología ignorada. Do e : 
tos si que propia y literalmente puede decirse que no tienen orí ^ 
grafía^ porque falta la razón de su escritura. Pocas son las voc. 
que se hallan en este caso ; muy pocas las que no tienen un otr 
gen presunto, ó una etimología siquiera conjetural, hipotética, 
interina. Sin embargo, si alguna se encuentra, su ortografía, ecx 
pírica, ya que no puede ser racional, será la que haya establecid 
el uso general y constante de las personas eruditas. Consuetudinei 
sermonis vocabo consensum eruditorum (Quintiliano). 



. 98. La PUNTUACIÓN (interpunctio) constituye parte de la ortogra- 
fía, y es un accesorio muy importante de la escritura, porque mar- 
ca las divisiones esenciales de una oración ó cláusula, y las pausas 
de la voz en la pronunciación. 

La invención de las notas ortográficas, ó de los signos de la 
puntuación, fue muy posterior á la del alfabeto. Asi es que en mu- 
chas inscripciones antiguas, y en muchos manuscritos de los pri- 
meros siglos de la era cristiana, no se ven todavía acentos, ni es- 
píritus, ni puntos. Tal vez estos signos se empleaban tan solo ei 
los libros de lujo y en los que hablan de servir para la enseñanza 

Los latinos, y principalmente los griegos, no necesitaban la pun- 
tuación tanto como nosotros, por la abundancia de partículas con« 
jantivas quQ lenian. En castellano, y en los demás idiomas neola- 



— si- 
tióos, cuanto mas se ha ido apartando su construcción de la cons- 
trucción latina, mas necesario se ha ido haciendo multiplicar los 
punios y las comas para dar claridad al discurso. 

La puntuación es una prueba mas de la imperfección de los al* 
fabetos (89). Con efecto, el haber tenido que discurrir los signos 
de la puntuación, prueba la dificultad, ó la imposibilidad, de ex- 
presar con los signos alfabéticos todos los accidentes}' todas las va- 
riedades de la pronunciación. 



99. En yirtud de lo expuesto en el presente capitulo, ya com- 
prenderá el lector que al querer determinar la etimología de una 
voz, será de rigor el examinar su ortografía; ver ante todo si está 
escrita correctamente, según el uso racional del dia; y luego ave- 
i'iguar en cuanto quepa las alteraciones ortográficas que haya su- 
frido desde su formación, y el cómo se encuentra escrita en las 
obras clásicas de cada siglo de nuestra literatura. Esta averigua- 
ción nos acercará con toda seguridad al verdadero origen de la 
Voz, y al paso nos enterará de sus acepciones sucesivas y de las 
modificaciones mas ó menos eufónicas que haya experimentado 
en su estructura material (83). 

Repitamos, pues, que, en beneficio de la ciencia etimológica , y 
larabieu por el respeto que toda nación debe á la existencia y á 
•a genealogía literaria y filosófica de su idioma, no conviene tocar 
ya raas á la ortografía. La mejor ortografía será siempre la que 
mejor respete las formas originales de los vocablos,'desentendi6n- 
dose de las fugaces impresiones déla pronunciación. 

<No me excedo en lo mas mínimo (dice Nodier) afirmando que 
<"! literato, ó no Hterato, que modifica á su capricho la ortografía 
de las voces, se hace culpable de ignorancia, de barbarie y de 
falsificación. 

>Es un ignorantCf porque no sabe que el elemento al cual toca, 
variándolo ó destruyéndolo, tiene un valor intrínseco, una signi- 
ficación virtual, que es su alma y su espíritu, y que desaparece 
con su absurda neografía. 

>Es un bárbarOf porque despojando á la palabra de su principio 
mas vital, la reduce á un mero simulacro de idea, á una vana fór- 
mula de jerigonza, y la sustrae para siempre jamás á las investi- 
gaciones de la etimología y del análisis. Es un bárbaro, porque 



— 52 — 

écftiniye úü necesidad algiraa las relaciones esenciales que hay 
entre las lenguas de una misma formación, y levanta un obslácU'* 
lo insuperable á la universalidad ó á la propagación de la suya. Es 
un bárbaro, porque con su estúpidainnovacionhace viejos en jk^- 
eos días á todos los monumentos escritos é impresos con alguna 
anterioridad; y por el necio placer de poner una A ridicula en v€S 
de una O racional , viene á convertir en papel viejo é inservible 
todas las maravillas del invento de Gutlemberg. 

>Es, por último, un falsario^ porque el titulo original, el sello 
bautismal (si asi vale decirlo) de una lengua, es la ortografía; y sí 
alguna diferencia hubiese yo de establecer entre el que falsifica 
una palabra y el que falsiCca ana partida de bautismo, no seria 
ciertamente favorable-alneógrafo. Este se atreve á lo que no om- 
ron los tiranos, esto es á profanar y violar la palabra humana! Y 
la palabra humana (no lo dudéis!) es algo mas que la obra maestra 
del genio, porque es la revelación de Dios!» 

Confirmemos las enérgicas calificaciones de Nodier con las au- 
torizadas palabras de un filólogo castellano. Hablando el señor Don 
José Gómez de la Cortina, conde de la Cortina, de la letra G como 
radical y característica de las voces que en varios idiomas son sig*^ 
no del órgano de la ^ar^fanta, al enumerar sus derivados, dice : 

c Permítaseme aprovechar la oportunidad tiue me ofrece la voz 
angina (escrita con 9 y no con J), para hacer ver que la ortografía 
no es arbitraria ni carece de fundamento. Hay razones i>ara que 
cada palabra tenga precisamente las letras que tiene y no otras: 
alterar estas de cualquier modo, sin mas motivo que el capricho, 
es desfigurarla pintura, y por consiguiente impedir que sea cono- 
cido el objeto que ella representa Si no se respeta la étimo- 

logia, llegará tiempo en que sea casi imposible descubrirla, y mas 
aun el verdadero significado de las voces, y acaso llegaremos i 
concebir lo contrario de lo que estas expresan , como puede su- 
ceder principalmente en las que se derivan de otras lenguas 

Podrá, si se quiere, ser indiferente poner una letra por otra de 
igual sonido en ciertas palabras, como mujer ^ jilguero^ ajenó, jC" 
ringa, herrajeyjeia, lijerOy quejido, etc., porque en ellasno se alte- 
ra la ortografía de modo que cause duda ó error ; pero respétense 
las caracieniitlAcas radicales que, como en angina, sirven de guia al 
entendimiento para descubrir la verdad. No parecerá inoportuna 
esta advertencia á las personas que hayan notado la espantosa y 



— 53 — 

¡ lamentable anarquía ortográfica en que de algún tiempo á esta 
I parte procuran sepultarnos nuichos ignorantes, para quienes es 
> mas cómodo corromper la lengua y despojarla de su noble carác- 
i ter, que dedicarse á estudiarla y á conocer los fundamentos en 
' que se apoyan sus reglas. > 

100. No hay que dudarlo : la etimología es la verdadera razón 
de la ortografía. El etimologista es el único que sabe decir por qué 
(sea de la provincia que se quiera el que pronuncia, y pronuncie 
como quiera) se ha de escribir, verbi gracia, cohesión y no coesion^ 
congelar' j no conjelar, esófago y no exófago, espectativa, es- 
p/enítor, estricto, y no expectativa, explendor, extricto, como po- 
nen algunos. Génesis y no Jénesis 9 honor y no onor, texto y no 
lutOy tuve con v y hube con 6, víbora y no bibora, etc. ; el etimo- 
logista es el único que sabe la razón de que espirar se escriba con 
j| ^expiar con j;; y los etimologistas, en fin, son los únicos que 
ifQoen las condiciones necesarias para formar autoridad y cons- 
tituir lo que se llama uso en materia de ortografía. El uso es una 
usurpación, ó un abuso, siempre que no lo constituyen ó intro- 
docen las personas verdaderamente doctas. Y aun estas pueden 
cometer descuidos, 6, si son poetas, lice^wias, que nunca será jus-» 
to aducir como fundamento ó como titulo justiñcativo de innova- 
ciones anti-etimológicas. 

Cierto es que algunos escriben con bastante corrección sin ser 
etimologistas ; pero escriben bien bajo la fe de un Diccionario, de 
los libros, de los periódicos; escriben bien por pura imitación , 
como un buen cppiante , pero que no sabe loque copia; es decir 
que son unos ortógrafos empíricos, rutinarios, ó escriben bien ain 
saber el por qué escriben bien. Una persona realmente culta ha de 
saber este por qué, ha de ser ortógrafo racional y no meramente 
empírico; y esta razón de la ortografía la encontrará en la fitimo* 
logia. 



CAPITULO V, 



DEL ORIGEN DE LA LENGUA CASTELLANA. 

101. Dejando á un lado (porque no corresponden á un tri 
elemental) las varias cuestiones históricas que se debaten! 
el origen y laforraacion del lenguaje hablado en general; sol 
ídioma'ó idiomas que se hablaban en la España primitiva; ; 
bre la influencia ejercida por los fenicios, los griegos, los rom 
los godos y los árabes, en la lengua de los pueblos ibéricos; lii 
monos á consignar lo mas necesario, y lo que generalmente 
por bien averiguado. 

102. El castellano es uno de los idiomas que se denomina 
manos ó romances (el francés, antiguo y moderno, el itaüai 
portugués y el válaco, con sus respectivos dialectos), porq 
consideran nacidos de la corrupción del latin después de la 
del imperio romano. Eslocie'rto, al menos, que examinado el 
dalde voces que en la actualidad componen nuestra lengu 
encuentra que la gran mayoría de ellas son de procedencia i 
diatamente latina. Las restantes tienen diversos orígenes, qi 
mos á recorrer brevemente. 

103. Del Latin.—LsLS cuatro quintas partes de voces castel 
están tomadas directamente del latin : — las unas sin variacic 
su estructura silábica, y casi con su misma pronunciación, i 
amory concordia^ doctrina, dolor, examen, fórmula, honor, in 
ne, inopia, planta, prior ^ pugna, Quiete, sal, sol, etc. ; — otras 
ramente modificadas, como árbol [sLvhor), boca (bucea), de 
(dormiré), envidia (invidia), lengua (lingua), luz (lux), mi 



— 55 — 

(niarmor), medula (medulla), mesa (mensa), nave (navis), pa» (pax), 
«eís(sex), vil (yilis), voz (vox), etc.; — y otras con alteraciones 
eufónicas algo mas notables, como bochorno (de vulturno), cuidar 
(de curare), esperanza (de spe), trébol (de trifolium), tifia (de un- 
gue), etc.— Véase la Tabla de las eufonías (142). 

Eo el día se encuentran castellanizadas (deslatinizadas) un tan- 
to, ó se han anticuado, muchas voces que al principio sonaron 
idénticas á las del latin ; y así es que entonces no costaba gran tra- 
bajo poner un escrito en palabras castellanas que al mismo tiempo 
eran latinas. De esta especie de composiciones bilingües, ó mono- 
biliugúcs, asi en prosa como en verso , tenemos varias de Juan de 
Mena, de Fernán Pérez de la Oliva (un diálogo) , de Ambrosio de 
Morales (una carta á su alumno Don Juan de Austria), de Luis Gon- 
zález, de Francisco de Castilla (una canción), de Juan de Guzman 
(uDas Notaciones á la primera geórgica de Virgilio), del Maestro 
Hartinez, de Diego de Aguiar (unos tercetos), de Juan .Rodríguez 
de León, de sor Juana Inés de la Cruz (un villancico), y de otros 
machos aficionados á las bellas letras. — Composiciones de esta 
misma especie tienen el italiano y el portugués. 

Otra prueba de la filiación latina del castellano, ó sea de la afi- 
nidad de nuestro idioma con el del Lacio, es el crecido número de 
expresiones puramente latinas que con suma facilidad se admitie- 
roD, y que se usan todavía, en el lenguaje diplomático ó de canci- 
llería, en el foro, en medicina, en teología y filosofía, y hasta én 
la conversación familiar. Presentamos reunidas las principales de 
^stas expresiones en la tabla que se encontrará en el párrafo 144. 

104. Del Gnejfo.— Mil cuatrocientos años antes de Jesucristo, y, 
por consiguiente, siglos antes de la dominación romana, vinieron 
los griegos á España, donde fundaron. pueblos y ciudades, y die- 
ron nombre á varios sitios geográficos. Ampurias^ las Baleares 
(islas), Denia^ el Pirineo, Rosas, Sagunto (hoy Murviedro), etc., son 
denominaciones helénicas, y el mismo nombre España es quizás 
de origen griego. No aseguraremos que en el territorio ibérico 
llegasen sus habitadores indígenas á hablar el griego, pero es bas- 
tante probable, á lo menos, que en aquellos remotos tiempos tu- 
viese su lengua autóctona cierta afinidad con los idiomas traco- 
pelásgicos, afinidad que siglos después facilitó su pronta y com- 
pleta asimilación ó incorporación con el latin. — De todos modos, 



— 56 — 

el castellano actual cuenta varias voces griegas que se consideran 
como restos de aquella época tan lejana : tales son abrasar^ aso^ 
nusr^ barrio, catitxí ó (mudada la t en d) cadira (hoy siUa)^ cara^ 
chimenea, fantasía (por presunción), gazafatón, golfo , málatta (en- 
fermedad), mozo, pandero, plancha, pringar, relámpago, Ho, tra^ 
gar, tragón, trébedes, etc., etc. El portugués, el gallego y el cata- 
lán, conservan también muchas de esas voces, y algunas mas que 
no tiene ni ha tenido el castellano. El adverbio catalán ray (come 
quien dice fádlmenJíe ó con facilidad), por ejemplo, es griego 
puro; bastax (bastage, ganapán), esquinsar (rasgar), llam (cayo)« 
llampeg, (relámpago), etc., se encuentran en igual caso. — A estas 
voces tomadas directamente hay que añadir las innumerables que 
hemos recibido por la canal del latin, pero con traza evidentemente 
griega, como son todas las relativas á ciencias y artes, y algunas de 
uso ya vulgar ó corriente, v. gr. agonía, anfiteatro, ángulo, átomo, 
biblioteca, bigamia, categoría, critica, diácono, economía, eufonía, 
filosofía, física, genealogía, geografía, gramática, heregía, héroe, 
idea, idiota, idolatría, liturgia, miope, m4)narquía, monopolio, neó^ 
flto, ortografía, parábola, paradoja, profeta, prosélito, prosodia, 
protagonista, protocolo, rapsodia, sarcasmo, sílaba, símbolo, sin-- 
taxis, teoría, tesis, tipo, tragedia, trópico, tropo, etc., etc. ;— y otras, 
por último, de formación moderna y reciente, que empleamos para 
dar nombre á los descubrimientos que sin cesar se van haciendo en 
las artes y las ciencias, como acromático, barómetro, fotografía, 
gash*onomia, geología, hidrógeno, litografía, neobgismo, ortopedia, 
oxígeno, paleontología, panóptica, taquigrafía, taxidermia, telé'* 
grafo, termómetro, utopía, etc. , etc. 

. • 

105. De lo que acabamos de indicar en los dos párrafos anterio- 
res resulta que el idioma latino puede mirarse conu) padre del 
castellano, y el griego como abuelo. 

Y bajo otro punto de vista , puede decirse todavía con mayor 
eicaotitud que el latin es el padre, y el griego el tio camal, del caste- 
llano. Con efecto, el latin y el griego son idiomas hermanos, son dos 
ramas de un mismo tronco , son dos lenguas que no $e derivan la 
una de la otra , sino que tienen un origen común , á saber el sans- 
hrito, lengua asiática , idioma el roas antiguo del pueblo indio. Del 
sandirito, llevado al suelo helénico y al suelo itálico, en épocas 
que mitecedieron á la historia, se formaron el griego y el latiui 



— 57 — 

idiotdas hermanos , que por largo tiempo Tivieron el uno al Itdo 
del otro ^m conocerse^ sin tratarse, sin qoe el «ao tomara nada del 
otro, desenvolviéndose cada cual en dialectos particulares^ aegun 
el genio de los pueblos que lo hablaban. El griego , nacido el pri- 
mero, llegó á ser la forma mas admirable que ha podidú revestir 
jamás el pensamiento humano , alcanzando la singular fortuna d^ 
mantenerse mas de ISOO años en toda su belleza y lozanía ; al paso 
que el ¡atin^ ra«nos precoz y menos rico , dei^ues de haber pasa* 
doiBiicbos siglos en medio de las dtirSs n'ecesidades de la vida 
pastoral y guerrera, acabó, sin embargo, por llegar al grado dt 
(mreza y de energía convenientes para traducir el pensamiento dci 
pueblo dominador del mundo. Ese origen oomun se halla demos^-. 
trado no solamente por el análisis de las raices y de los radicales, 
sinotambicnpór las inflexiones y las formas gramaticales, bü por 
las comunes á ambos idiomas, como por las particulares de cada 
uno de ellos.^ — La demostración de esa comunidad de origen , dé 
esa intimidad de parentesco , es un hecho importantísimo para lá 
historia de la gran familia etnográfica á que pertenecemos; y la 
gloria de tal descubrimiento corresponde de derecho á los hom* 
bres eminentes de nuestros dias que con Solícito afán cultivan las 
ciencias histórico-filológipas. 

106. Del Godo. — Del idioma de los godos, que frisa mucho con 
el tudesco, toman origen como un centenar de voces usadas en 
el castellano, casi todas ellas nombres propios, ó términos de guer« 
ra (como que su ocupación de Espaba fue casi puramente militar^ 
y no comercial como^la de los fenicios, la de los griegos y la de los 
cartagineses, colonos de los fenicios) , y algunas pocas de objetos 
comunes. — Formados de raices godas están Adela, Adolfo, Alarico^ 
Alberto , Beiitardo , Bertoldo , Carlos, Ernesto^ Federico^ Femmdo^ 
Gvimany Luis, Manrique , Matilde , Raimundo^ RamírOy IHaxrdOy 
RokrtOySegisTMindú, Vaidemaw, Ffí/rerfo» y otros muchos nombres 
propios, cuyo valor significativo se encontrará en el Diccioflario. 
--De procedencia goda son también arnés, bagaje, batúlia, hYuja, 
c^fña,daga, esgrima, estufa, flecha, flota, gcUan, guerra^ heral^ 
do,l(icoyo,-jwiiflfren, parque, rata, rico, riesgo, sayón, tam^ tripa, 
tropa, trompa, vasallo , vivaque, etc. 

El godo influyó también alterando varias voces de origen lati- 
no, } dejándolas como dé doble origen : msí, perla tiene un ori« 



I 



— 58 — 

gen latino-godo y porque no es mas que la voz latina petmla (pie- 
drezuela) , diminutivo de pelra, eufonizada ó estropeada por los 
godos. 

107. Del Árabe. — Este idioma (que es otro de los afines del he- 
breo) estuvo influyendo considerablemente por espacio de siete 
siglos en el romance castellano, y de una manera principal en so 
pronunciación. Al árabe se atribuye el frecuente uso de la h aspi- 
rada, delac/r fuerte, de Ifz y de \eizedilla, de los sonidos guturales 
fuertes de la g yde la J, etc.; y al árabe debemos mucha parte déla 
fisonomía especifica que hoy presenta el castellano, singularmente 
en su forma hablada ó en los accidentes fonéticos. — Sin embargo, 
debemos consignar también que, en estos últimos tiempos, la cri- 
tica histórica ha puesto fuera de toda duda que la mudanza del 
antiguo sonido dental de la ; (que sonaba lo mismo que suena hoy 
\ñj en francés ó en catalán) y de la ¿c (que sonaba como la ch del 
francés ó del catalán en xabon^ dexar, madexa, quixada, Qnixcte^ 
relox, y demás voces que hoy llevan ; en lugar de la x) en sonido 
gutural fuerte , así como la mudanza de la z rechinante grecola- 
tina en la z ceceosa ó balbuciente (mudanza que no cundió en 
Andalucía, ni en la América española), no se verificaron hasta 
fines del siglo xvi, ó poco antes, ni se generalizaron hasta muy 
entrado el siglo xvu , cuando ya no habia árabes en España. 

Prescindiendo empero de la pronunciación , es lo cierto que el 
árabe comunicó al castellano muchas desinencias, muchas voces 
y frases, arraigando además el uso de los afijos, de los arliculosy 
de la no declinación de los nombres, etc. Todavía nos quedan de 
aquel idioma mas de un millar de voces, muchas de ellas anticua- 
das, muchas provinciales de Toledo, Extremadura ó Andfilucia, 
y otras varias de uso corriente en todo el reino , como adalidy 
alacrán, alazor, albacea, alcaide, alcantarilla, alcoba, algaz-ara, 
alguazil, almanaque , almoraduj , almud, arroba, azafrán, badajo, 
bigornia, carcajada, dibujo, elixir, escarlata, fulano, golpe, hígado, 
jabalí, jadear, jaqueca, jarope, lechuza, lozano, marras, maula, 
noria, ojalá, orozuz , pazguato , pizca, quilate, quintal t quitar, rob, 
robar, rueca , serrallo , sobar, tábano , tabique , taracear, turbante, 
zagal, zambra, zaratán, zurra , zurrón , zutano, etc. , etc. 

Añádanse á esas voces los nombres de varios edificios públicos, 
sitios, lugares y ríos, como Alcalá (castillo), Alcántara (puente), Al- 



— 59 — 

ca:^le (fortaleza), Alcázar (palacio), Alhama (junta ó congrega- 
ción), Alhambra (castillo colorado), Almenara {torré de ahumadas 
ó deséllales), Alpujarra (tierra de guerreros); Gibrallar (monte 
' de Tarik), y demás que empiezan con el pseudo-prefijo gibra (que 
sigaiGca sierra) ; Guadalajara (rio de las peñas), y demás que em- 
piezan con guada (rio) , como Guadalaviar (rio blanco) , Guadali-' 
mor (rio colorado), Guadalquivir (rio grande), etc. , etc. — Es de 
advertir que muchas voces arábigas, adoptadas en nuestra lengua 
(diceCapmany), han perdido con la sucesión del tiempo el articu- 
lo que, por aposición, formaba su primera silaba : asi alcantarilla 
se ha convertido en cantarilla, ajaqueca en jaqueca, azequia en 
zequia, anoria en noria, atahona en tahona, alambor en tam-- 
bor, etc. — V. Al en la Tabla de los pseudo-prefijos (441). 

<Es menester que entendáis (dice el autor del Diálogo de las 
lenguas) cómo de la lengua árabe hemos tomado muchos voca-* 
blos; y habéis de saber que, aunque para muchas cosas de las 
que nombramos con vocablos arábigos tenemos vocablos latinos, 
el uso nos ha hecho tener por mejores los arábigos que los lati- 
nos; y de aqui es que decimos antes alhombra que tapete, y tene- 
mos por mejor vocablo alcrevite que piedra zufre , y aceite que 
ol'u). Y si mal no me engaño , hallaremos que para aquellas cosas 
solas que habcmos tomado de los moros, no tenemos otros voca- 
blos con que nombrarlas sino los arábigos que ellos mesmos con 
lasmesmas cosas nos introdujeron. — Y si queréis ir avisados, ha- 
llareis que un al, que los moros tienen por articulo, el cual ellos 
ponen por principio de los mas nombres que tienen, nosotros lo 
tenemos mezclado en algunos vocablos latinos , el cual es causa 
que no los conozcamos por nuestros; pero con todos estos emba- 
razos, y con todas estas mezclas, todavia la lengua latina es el 
priocipal fundamento de la castellana.... 

)La mayor parte de todos los vocablos que viéredes que.no tie- 
nen alguna conformidad con los latinos ó griegos son arábigos, en 
los cuales casi ordinariamente veréis H, Xó Z, porque estas tres 
letras son muy anejas á ellos; y de aqui procede que los vocablos 
que tienen Fen el latin , convertidos en el castellano, la Fse tor- 
na en fií ; y asi de Faba decimos liaba : y asi , por la misma causa, 
6i] muchas partes de Castilla convierten la S en X,y por Sastre 
dicen Xastre. Lo mesmo hacen comunmente convertiendo la C 
latina en Z; asi por faciunt dicen hazen, las cuales todas son pro- 



— 60 — 

Aunciaciones que vienen clel árabe : pero son tan recibidas en ^l 
castellano , qué si no e& en el Sdslre y otros como él , en lo demás 
setíMiepor mejor la pronunciación y escritura arábiga que la ia-^ 
tUia.-**Esto os he dicho , porque si viéredes un vocablo con uiui 
destas tros letras, no penséis luego que es arábigo hasta haber 
eiaminado si tiene esta mudanaa de letras ó no. Cuanto á lo 
demás , sabed que cuasi siempre son arábigos 

i^Los vocablos que empiezan en al, como alhareme , allwmbt% 
almohada, almohaga ; 

»Y los que comienzan en a% , como a%aai\ azagaya, azaguan ; 

lY los que comienzan en co , como colcha, colgajo , cohecho ; 

»Y los que comienzan en ^a, eomo ^áfto, caqui^aml, Qaherir; 

lY los que comienzan en ha, como haxa, haragán, haivn ; 

>Y losique comienzan en cha , chi, cho, chu, como chapín, chi" 
nela , cho^ , chueca ; 

>Y los que comienzan en en , como endechas , enhaciado , eth 
helgado; 

»Y los que comienzan en gim, como Gnadalef^za, Guadalquivir, 
Guadarrama; y estos por la mayor parte son nombres de ríos ó d« 
lugares ; 

^Y los que comienzan en xa , xe, como xáquima, xerga. > 

Conviene notar, por último, que varias voces que algunos eru- 
ditos tienen por arábigas , no son mas que latinas alteradas y coc 
el articulo al de los árabes antepuesto como prefijo : asi alcuísa 
que mtichos tienen por árabe , es el leeythus latino arabiaado de 
modo siguiente : alleeythus, alleeuthus, alcutha^ alcuza. A este te- 
nor bay varias, conw acelga, alcaravea, almena, azufaifo, arrúz 
jarabe, etc. — Es del caso, por consiguiente , no dejarse llevar * 
semejanza» apaleen tes, y tener presente que los que se han dedi- 
cado á una lengua generalmente poco conocida, tienen gran pro- 
pensión á querer derivarlo todo de ella. 

Sucede-, pues, aqui con el árabe lo que sucedió con el godo (406) 
esto es que aquel idioma corrompió varias voces latinas entonce! 
usadas en España, quedando estas con fisonomía árabe, y debiendi 
ser eoftsidieradas como de doble origen. A los ejemplos que acaba- 
mos de citar^ anaceremos algunos de nombres geográficos : el^actua 
Bitiajo^, aunque al parecer árabe, no es mas que el antiguo Pai 
JkKa, terriblemente eufonizado por los árabes en Bathlio$,á 
donde Búáallik, y, por último, Badajoz, Cáceres no es noas que 1 



— 61 — 

ibreriacioD arabesca de Castra Cesaris. Del latin Hispál, ts, eor« 
rompido por los árabes en Hisbalis y Ashilia^ rcsuHó Semlla. El 
antiguo Castra Julia fae estropeado por los árabes en Torgiella^ 
que al fin fue Truxilio^ hoy Trtgillo. Del latin Cesar Augusta \ñ^ 
cieron los árabes Saracosta , y últimamente quedó en ZaragcH 
M,etc., etc. 

i08. Del Vascuence. — Este idioma, ya que no el único antóc- 
tono, fue sin duda uno de los que se hablaban en la Espafia pn-^ 
mitiva. De esa lengua singlar y misteriosa, que todaTÍa se habla 
y se mantiene intacta, con sus dialectos, en las Provincias Yas^ 
congadas, se encuentran visibles restos en el castellano. Vascuen- 
cessoo, al parecer,, las deskíenciasoTi^sa, anzúa, aseo, era, eríaó 
^}tx, etc.; del vascuence *están tomadas, al decir de muchos, 
las articulaciones de la ch fuerte, de la II y de la ñ, de la s y de 
la c (zedilla); vascuence es el uso del cmini-go y contigo {ti ya 
no es del latin fne-cum, te^um, esto es cum me, cam te, como lo 
son evidentemente las voces anticuadas connusco, convusco ó vo»* 
eo, wsco, romanceadas de nobis-cum, vohis-cum); y de origen 
vascuence son aldea, alférez, anguila, arracada, assaz, espada, 
tufuekto, komenaje, jeringa, lagaña, légamo, metralla, mochila, 
mniongo, mampara, ojalá, ojear, resalno, sama, sobar, sayoHf 
sopmeio, tocayo, ufano, vericueto, zapato, zelo, curra, y hasta unas 
dos mil voces mas, usadas en el castellano. Apresurémonos, sin 
embargo, *á añadir que muchas de esas voces, que el P. Larra-^ 
loendi da por vascuences, son declaradas por otros eruditos, como 
procedentes del griego, del godo ó del árabe. 

Los apasionados del vascuence pretenden que eros (amor), ke* 
^ (secta), Morgón (letargo), y otras varias voces que se creen 
tomadas del griego, son puramente vascuences. Indudable es que 
las colonias griegas tomaron algunos vocablos vascongados, pues 
Platón, al mencionar palabras bárbaras usadas por sus compa- 
triotas los griegos, cita algunas enteramente vascuences; pero, 
sin menoscabo de lo qué andando los tiempos puedan descubrir 
la ftloiogf a y la historia, Jtpinamos que el idioma vascongado debe 
al griego mucho mas que este á aquel. 

De la circunstancia de haber en España varios pueblos y sitios 
geográficos, algunos de los cuales se encuentran muy lejos de las 
iVovindas Vascongadas , y cuyos nombres llevan las pseudo- 



— 62 — 

desinencias vascuences uri (ciudad) y briga (pueblo, aldea), se ha 
querido también deducir que el vascuence fue 'el único idioma 
ibérico primitivo. Esta deducción seria siempre algo exagerada, 
aunque urí, uria, no fuese voz céltica, mas bien que vasca, y auo 
concediendo que briga íaese vascuence puro, lo cual tenemos 
por muy dudoso, pues los filólogos mas eruditos creen que briga, 
como berg, bourg, burgh^ burgos, burgo, etc., no es mas que una 
eufonizacion del griego pyrgos ó purgos, que significa torre.— 
V. Burgo en el Diccionario. — Por lo demás, ya bemos dicho que 
el vascuence, si no el único^ es uno de los idiomas autóctonos de 
España. 

109. Del Francés. — Las relaciones del francés con el castellano 
podrian arrancar de la antiquísima ocupación, ó de las varias ocu- 
paciones, de Espa&a por los celtas, llamados después galos, y ho; 
franceses. Aquellas ocupaciones hubieron de ser coloniales, ade- 
más de militares, pues que se llamó Celtiberia toda la parte sep- 
tentrional de la Península por la mezcla de celtas (hombres de los 
bosques) é iberos (hombres del rio). Recuerdos celtas y galos son, 
además de los nombres Celtiberia y Cantabria, los de Vizcaya 6 
Vasconia, Navarra, Cataluña, Galicia, y aun Portugal. Pero ven- 
gamos á los tiempos históricos y á épocas mejor conocidas. ' 

Siendo el francés, el castellano y el italiano, como tres dialectos 
del latin , que se corrompió casi en un mismo siglo, ó á lo menos 
en una misma época histórica, resulta que aquellos tres dialectos 
(hoy elevados ya á la categoría de idiomas) son muy parecidos, y 
que mas debieron serlo todavía en los primeros tiempos de sa for- 
mación. Realmente, hay infinidad de voces muy semejantes, y 
casi iguales , en los tres idiomas, sin que pueda asegurarse cuál 
de los tres las formó primero. Sin embargo, el francés meridional 
ó provenzal pasa por ser el primer romance que se constituyó con 
toda regularidad; y esta primacía de formación induce á creer 
que de él pudieron tomar mucho los romances de Castilla y de 
Italia. 

Agregúese á esta primera influencia la que ejercieron en el si- 
glo XI las excursiones de los trovadores provenzales, los cuales 
pasearon su idioma por toda Europa, y llegaron á introducirlo come 
de moda en las principales cortes. 

Hacia la misma época se propuso Alonso VI la conquista de To- 



— 63 — 

ledo, allegando á sus ejércitos grandes tropas de gascones , fran- 
cos (franceses) y alemanes, que acudieron á tomar parte en la no- 
ble empresa. El éxito correspondió á los esfuerzos y á las espe- 
ranzas de las huestes auxiliares, rindiéndose la ciudad de Toledo, 
después de un obstinado asedio, el 25 de marzo de 1085. Aque- 
llos guerreros fueron naturalmente agasajados por Alfonso y sus 
sucesores, otorgándoles grandes exenciones y privilegios, en vir- 
tud de los cuales muchos de ellos se quedaron en España, obtu- 
vieron altos empleos y alcanzaron singular influjo. Esta influencia 
trascendió hasta el romance castellano, introduciéndose por en- 
tonces un regular número de voces france$as, y recobrando vida 
otras muchas latinas que los españoles habian olvidado. De en- 
tonces datan aprés, ardido^ argenta atender, bel, car, guarir, mais, 
tirar, y otras varias que todavía consigna el Diccionario de nues- 
tra lengua, bien que con la nota de anticuadas. 

Hacia la misma época de los Francos se hizo común en España 
el carácter francés, ó la letra galicana : y como muchos de los 
privilegios y documentos despachados en la corte se escribían 
por peñolistas franceses, estos introdujeron varias voces de su país, 
yde^ues se adoptaron por los nuestros, como se muestra por las 
escrituras mas antiguas del romance castellano, en las cuales se 
leen con frecuencia aprés (cerca), avant (antes), en detalle (por 
menor), en gros (por mayor), ensemble (juntamente), lur (su), 
nerchant (mercader), meter (poner), quitar (dejar ó abandonar), 
randre (dar, devolver), tiesta (cabeza), y otras innumerables que 
luego hemos ido abandonando, y que se hallan á cada paso en los 
antiguos fueros municipales, en el poema del Cid, en las obras de 
Berceo y otras de los siglos xii, xiii y xiv. 

Vistas las relaciones del francés antiguo ó meridional con el 
castellano, ya no deben sorprendernos las semejanzas de este últi- 
mo con el catalán (hoy lengua provincial de Cataluña), que no es 
mas que un dialecto del provenzat, como dialectos del mismo 
provenzalson el valenciano y el mallorquín. Desde luego tienen 
ambas lenguas muchísimos vocablos enteramente iguales , por 
haberlos tomado ambas del latin, del griego, del árabe, etc., ya 
Uü alteración, ya sujetándolos á un igual sistema de formación : 
en este caso se hallan ánima, animal, beato, caña, clavar, diade^ 
m, dócil, doctor, dolor, estimular, fe, flauta, manía, operar, pena, 
plantüf polvo, pólvora, sal, sol, tortuga, trébol, tren y otras mil. 



— 64 — 

todas de uso corriente asi en castellano como en catalán. Añá- 
danse ahmina, antiga^ batear ó batejavy buehin ó buchl, bugada, 
coilar ó cuitar, conhortarse, cor, devant, doñeas, empenta, bosiú, 
loguer ó Uoguer, porta, rampa, renda, verga, etc., etc., anticua- 
das hoy en castellano, y corrientes para el catalán, y no se extra- 
ñará que se hayan trabajado sin grande esfuerzo coraposicioaes bi- 
lingües por el estilo de las mencionadas en el párrafo 103, ó que 
pueden leerse indistintamente en castellano ó en catalán, por 
cuanto á ambos idiomas pertenecen todas sus palabras. 

Hasta aquí las relaciones del francés antiguo con- el castellaao 
antiguo. Veamos ahora la influencia del francés moderno sobre 
el castellano actual. 

Esta influencia ha llegado á ser muy considerable, desde que la 
contigüidad de los territorios de ambas naciones y la fácil é ince- 
sante comunicación mutua de sus habitantes han podido producir 
los efectos consiguientes al respectivo estado material y moral de 
cada país. De medio siglo acá la Francia ha conseguido hacer pe- 
netrar en España gran parte de sus libros, de sus dramas, de sus 
artefactos de sus modas y de sus costumbres, y de ahilas voces 
bisutería, broquetas, carnet ó carné, comandita, comité , coqueta, 
debuUir, edecán {aide^de-^amp, ayudante de campo), foUetin, 
fricasé, gró, muaré, neceser, padedú (pas-de-deux), petimetre 
(pet¡t*maitre), quinqué, suaré, surtú, tirabuzón, tisú, y otras varias, 
las unas admitidas ya por la Academia Española, y las otras en ca- 
mino de hacerse admitir también mas tarde ó mas temprano. 

Además de estas voces de modas, telas, guisos, etc. , el castellano 
ha recibido y va recibiendo otras muchas palabras, no francesas, 
pero formadas del griego ó dellatin por los franceses, como acrá^ 
bata, biología, balnedogia, clisopompo, clvrofoi'mo,daguerrotipo, de- 
cámetro, diorama , estereotipia, estetóscopo, fumívoro, funámbulo, 
gasómetro, gemelos, georama, hidi^fugo, hidiologla , policromático, 
politécnico, prestidigitacion , etc., etc., las mas de ellas pertene- 
cientes á artes y ciencias (104). 

CalHa nomini^wt doctas mitatur Alhenas 
In componendis 

dijo ya nuestro Arias Montano en el siglo xn; y desde entonces ha. 
crecido, mas bien que menguado, la afición de los franceses á for-^ 
mar compuestosgreco*iatinos,los cuales »e van introduciendo po-^ 



— 65 — 

coipoco ea todas las lenguas de Europa y de la América civiliza- 
da, en gracia de su origen, y sobre todo por la necesidad de dar 
UQ signo adecuado á las cosas ó á las idease nuevas que sin cesar 
se ofrecen. 

Y no solo introduce el francés palabras nuevas para el castella- 
no^ ó romanceadas á la francesa, sino que altera á veces la acep- 
ción de las castizas, y tiende á hacernos adoptar nuevos giros y á 
bastardear nuestra sintá!LÍs, destruyendo todo lo que constituye 
el que una lengua pueda llamarse verdadero idioma,es decir len- 
gua pr«/na y especifica. Esas tendencias se hallan favorecidas por 
la circunstancia de haberse generalizado bastante el estudio del 
írancés, por la de estar las personas doctas muy familiarizadas con 
la lectura de libros y periódicos franceses, y sobre todo por el sin- 
número de traducciones que se dan á luz hechas por sujetos que 
ni comprenden bien el francés, ni saben escribir en castellano. 

También al estilo trasciende la influencia francesa, pues vemos 
barto á menudo adoptado sin necesidad alguna gramatical, lógica, 
ni retórica, un estilo con pretensiones de sentencioso ó aforístico 
que destruye la sonora volubilidad del castellano, para sustituirla 
con el movimiento rastrero del idioma francés. En tal defecto in- 
curren los que escriben afectadamente en periodos cortos, ponien- 
do tres ó cuatro clausulilas seguidas sin ninguna conjunción ni 
dependencia entre si, y haciendo parrafito cada dos ó. tres hneas. 
<Este modo de hablar por períodos cortos sin trabazón de unos 
coa otros (dice uno de nuestros mejores críticos), lejos de que dé 
UAa idea de la elegante cuanto desenfadada construcción caste- 
llana, es hablar como por grumos ó burujos, ó, ;si esta frase no es 
de recibo, es como el andar de un asmático, que da un paso y se 
para jadeando, á causa de que^no puede mas. Lo menos que pue- 
de decirse de los que asi escriben, es que ó por afectación de la- 
conbmo, ó por falta de pericia ó cuidado, cortan el vuelo al espi- 
rita del lector, echándole unas pihuelas, y obligándole á dar sal- 
tos, pues ni le permiten andar; resultando de estos periodos 
cortas que sea mas y mas largo el discurso por la razón misma de 
constar de partes menos unidas entre sí. — No niego que hay ca- 
^en que es permitido, y aun es un precepto del arte, usar de pe- 
riodos cortos; pero lo es solamente en aquellos particulares casos 
}no en otros. Tampoco niego que se puede pecar por el extremo 
contrario, cargando de oraciones incidentes un período ; pero no 

6. 



— ce- 
es este el vicio que boy priva, y algunas veces podrá parecer largo 
un período no siéndolo ; to cual se evitarla si tuviésemos algunas 
mas notas de puntuación» con que distinguir mejor la relación de 

unos miembros con otros El medio principal que tiene el 

idioma castellano de suplir la falta de la apócope ó abreviación fi- 
nal de sus voces, generalmente largas, y de dar celeridad al dis- 
curso, es bacer que los periodos, sin dejar de contener el mismo 
número de ideas, sean los menos que s^r puedan; y es claro que 
no puede esto conseguirse sino baciéndolos largos, que es lo mis- 
mo que sucede en la lengua latina, la cual abunda también ea 
dicciones largas, sin c^ue esté tampoco en ella admitida la apóco- 
pe : de modo que los escritores modernos que van introduciendo 
el frecuente uso de períodos cortos en el castellano , sin conocer- 
lo ellos mismo*s, tiran á privarle de la mas estimable de sus galas, 
cual es la volubilidad, y tal que no sirve solo al lujo, sino á la ne- 
cesidad. > 

La influencia que tiene el francés sobre el castellano (lo mismo 
que sobro otros idiomas, puesde ellase quejan igualmente los puris- 
tas italianos, portugueses, etc.) es inevitable, porque inevitable es 
también, á la par que provechosa, la incesante comunicación de 
las naciones cultas entre sí: y sabido es que en el roce de dos idio- 
mas, sobre todo si son afines, estos se compenetran mas ó menos, 
el uno toma siempre algo del otro, predominando empero en esa 
recíproca influencia el mas robusto, mas cultivado y mejor cons- 
tituido. Dada, pues, la necesidad de la influencia del francés, lo 
único que cabe hacer es moderarla y dirigirla. Admítanse enho- 
rabuena, previa su eufonizacion á la castellana, las voces nuevas 
necesarias^ ó siquiera útiles, sobre todo si han sido formadas del 
griego ó del latín, como binocle^ comafidita, cotizacianf decepción, 
daguerrotipo, fotografía, mistilicacion , etc.; pero no se alteren 
imprudentemente las acepciones de las voces castellanas ya ciia- 
tentes; y sobre todo no se consienta la menor alteración en la sin- 
taxis, ni la introducción de idiotismos franceses. Al efecto con- 
viene mucho fomentar la lectura de nuestros autores cláskost 
cultivar con esmero nuestro precioso romance, y generalizar en 
las escuelas el estudio especial de su índole y de su formación, pues 
las acometidas que da el francés (y las que pueda dar cualquier 
idioma extranjero) únicamente son temibles porgue se ignora el 
castellano, 



— 67 — • 

Por conclusión añadamos ahora , con el crilico antes citado, 
qué si bien tenemos íazon para lamentarnos de la pérdida que en 
los dos últimos siglos ha experimentado nuestro idioma en cuanto 
ala que se llama riquezay gala de expresión, tenemos en parte por- 
que consolarnos de esta pérdida, en vista del mayor conocimiento 
y observancia de las reglas con que escriben hoy los escritores 
(may pocos por desgracia) que entre nosotros escriben bien; de- 
biéndose esta ganancia á la causa misma que lo ha sido de aquella 
pérdida, cual es la lectura de libros franceses, escritos por lo ge- 
neral con mas gusto y critica que los nuestros, por lo mucho que 
asiea Francia como en Inglaterra se ha filosofado, de dos siglos á 
esta pfurte, en materia de lenguaje. 

110. Del Italiano. --Poco ha recibido de este idioma el castella- 
no; pero cuando la guerra ú otras circunstancias han puesto en 
contacto los dos idiomas, se ha sentido naturalmente algún tanto 
defecto de la comunicación, introduciéndose, de sus resultas, en 
el castellano, cierto número de voces, todas de procedencia grie- 
ga ó latina, pero romanceadas á la italiana. — En su tiempo Arias 
Montano alzaba ya el grito contra los jóvenes incautos que, ha- 
biendo viajado mas ó menos tiempo por Italia, al regresar á Espa- 
ña hacian gala de usar voces italianas, menospreciando las legiti^ 
mas castellanas : 

Jamque miuus docüjuvenes^ rerumque periti, 
Nil tUii i»audita8 voces, nova nomina rerum 
Jtalieo aeeentu crepitante damnantque paíernot 
Sermones, ei verborum formamque struemque 
Nostrorum, invidiamque movent 

Ala nianera que dos siglos después, y hasta el presente, nuestros 
viajes á Francia y nuestro contacto con el francés habian de ha- 
cernos entreverar la conversación familiar de merci , á la der^ 
^e, hóUU toilette^ forí bien^ soirée^ sans faQon, etc., asi también 
^toQceslos recien venidos do Italia se creian obligados á acre- 
tesa aprovechamiento en el idioma de aquel país llamando 

Fratellos á sas hermanos, 
Sorellasi las hermanas, 
A las terneras yitetlas, 
Y á los pucheros Viñatat, 

• 

como dice un romance de aquella época. 



— 68 — 

Igual efecto que la guerra, la» dominación y los viajes» produce 
la mucba afición á la literatura de una lengua extranjera. Por es* 
ia última causa cometieron Cerrantes, Ercilla y otros escritores 
del siglo de oro de nuestro romance, varios italianismos» y se nos 
pegaron muchas voces que ninguna folta nos hacian , como eeit- 
finóla f), corredor (adalid), designio (consideración), duelo (desa« 
fío), emboscada (celada), estrada (camino), esguazo {yado) ^forr^ 
(paja), foso (cava), hostería (mesón), lanza (por hombre de armas), 
marchar (por caminar), etc. — Del italiano proceden también ba^ 
galela^ bancarota, banquete ^ bisoño^ cúpula^ despropósito^ es- 
drá/iiio, estafa ^ estafermo (está-firme), estafeta ^ estuco , gaceta^ 
macarrón^ marisco', soberano , etc., y muchas voces referentes ala 
pintura, á la música y al canto, coma aria^ arieta^ cantatriz, duelo, 
escorzo^ fiasco, piano^ picólo, prestísimo, presto, soprano, etc. 

ill. De los idiomas Gei^ánicos. — A esta familia etnográfica 
pertenecen el alemán y el inglés, de cuyas lenguas ha tomado muy 
poco el castellano, ya por la poca afinidad que con ellas tiene, ya 
porque no han mediado comuuicaciones frecuentes ó muy inti- 
mas con los países donde se hablan. 

Con todo, son de procedencia alemana coche, felón, guante^ 
jardín y algunas voces mas que otros prefieren clasificar como 
godas, por cuanto el idioma de los godos corresponde á la misma 
familia que el alemán y es uno de los orígenes de esta lengua (106). 
— ^Del alemán están tomados los nombres de muchos minerales, 
porque en los pueblos de la antigua Confederación germánica se 
cultiva con gran esmero el estudio de la mineralogía. 

Del inglés hemos sacado Mflech, bilí, brich, esplín, lord, loreSp 
mUor, rosbiff, wagón y algunas voces mas referentes á manufactu- 
ras, caminos de hierro, marina, etc. Véanse además , en el Diccio-* 
narío, Ardite, Contradanza, Heqcxtrxfk, Zafo, etc. 

112. Délos idiomas Americanos.^Las lenguas americanas se(K- 



(*) cLo qne agora llamamos eetUineUu (dice D. Diego Hurtado de Mendoza «c3 
sa Guerra de Granada, libro 3.% a.* 7), amigos de vocablos extranjeros, lia" 
maban nuestros anUgaos españoles en la noche escucha , en el día atalaya ^ 
nombres barto mas propios para sa oficio.» 



— 69 — 

video en onco grupos» y cada uno de estos en un gran número de 
familias etnográficas. La América ofrece el fenómeno singular de 
que su población iodig^na forma apenas la cuarta parte de su po- 
blación total. Y otro fenómeno no menos raro es que entre esa 
cuarta parta, que no pasa mucho de diez millones de habitantes, 
se hablan 438 lenguas diferentes y mas de 2.000 dialectos. 

A pesar de nuestras antiguas relaciones con las colonias, solo 
hemos tomado de sus lenguas primitivas los nombres mas indis- 
pensables de animales, árboles, frutas, armas y otros semejantes, 
comobejuco, butaca, cacique, canoa, caoba, guayaba, hamaca, maíz, 
maní, nigua, petaca^ petate, pita, tuna, elCr 



113. Con lo hasta aquí dicho, y con añadir que también se usan 
algunas voces tomadas de las principales provincias (como Anda- 
luciay Aragón), donde nuestro romance se pulió igualmente, y 
safrtó, con mas ó menos preponderancia que en Castilla, el influ- 
jo latino ó el árabe, habremos indicado todos los orígenes del ac- 
tual idioma castellano, ó á lo menos los orígenes mas direc- 
tos é inmediatos, mas conocidos y mas copiosos, prescindien- 
do (como debíamos prescindir en unos Rudimentos) de los oríge- 
nes celta, hebreo, cartaginés ó fenicio (idioma tan parecido al 
liebreo, que venia á ser uno mismo) , y demás tan remotos como 
oscuros. 

Resulta, por consiguiente, que los orígenes primarios y directos 
del castellano son, por el orden desu importancia, el latín, e] griego 
y el árabe. Estos son los idiomas que, implantados en cierto mo- 
do sobre el que primitivamente se hablaba en el país, formaron 
fil actual castellano. Todos los demás orígenes que hemos recor- 
rido son secundarios, accesorios, y conjp meros afluentes de es- 
caso cáudal. 

La lengua latina debe considerarse como la fuente principal é 
iamediata, como la madre, del castellano; y es, por lo tanto, de 
ifrecusable evidencia que nadie puede conocer bien á fondo el cas- 
tólano sino por medio del latiu. Tan convencidos de esta verdad 
challaban nuestros mayores, como que pospusieron muy lógica- 
mente el estudio del castellano al del latin. Hoy dia , tal vez con 
mejor acierto, son simultáneos ambos estudios, y caminan, ó de- 
berían caminar, á la par; mas por desgracia el lalin suele quedarse 



— 70 — 

bastante atrás. Y es una verdadera desgracia para nuestra lite 
tura» y para el porvenir del idioma castellano, el que tal suce 
porque, como dice muy bien Nodier : El que nosabelaün, es im 
pazde escribir en frailees (ni en castellano ú otro idioma neolat 
cualquiera) con exactitud y pureza. 



CAPITULO VI. 



DB LA FORMACIÓN BE Uk LBNGt A CASTELLANA. 

tíi. Si queremos remontarnos á la primera formación de las 
lenguas, habremos de empezar recordando que el Omnipotente 
dio al hombre la razón ó la facultad de pensar, y la lengua ó la fa- 
cultad de hablar: consiliumetlinguam,'— El primer lenguaje de- 
Uóser puramente vocal. Sin mas recurso que la vocal, dice No- 
fe, cl hombre se elevó desde luego á las ideas de admiración, 
de espiritualismo, de veneración, de adoración y de culto, que 
son las que imprimen á nuestra especie el sello de un gran desti- 
no: se elevó hasta Dios, y con simples vocales compuso el nom-*> 
bredel Ser Supremo, y con simples vocales subsiste todavía en 
todas las lenguas de primer origen en que es pronunciado ó está 
escrito. El nombre sagrado de los hebreos (continúa el mismo 
>utor), que estaba prohibido pronunciar, contenia todas las vo- 
cales de aquella lengua de los primeros dias del mundo en la cual 
no se escriben las vocales: y yo quisiera saber de donde salió /u- 
P'tef , loviSf sino de lehovah!— Quede sentado, pues, que el nombre 
^leDios es la mas primitiva de todas las palabras, y hasta anterior á 
la de Pddre^ lo cual etimológicamente le hace referir á una edad 
Cuque el hombre, recien llegado en medio de la creación, no re- 
<^ao€Ía otro padre que al mismo Dios. El nombre de Dios es con- 
^naporáneo del primer grito que representó al pensamiento hu- 
nuino, de la primera exclamación admirativa que hizo el hombre 
al ver la naturaleza, de los primeros quejidos del dolor que busca 
ensucio en una misericordia soberana, Y á fin de que ni rastro 
dedada os quede, sabed que el nombre de Dios se ha conservado 



— 72 — 

bajo esta forma original en la lengua de todos los pueblos. ¡Inter- 
jección inmensa, que abarca todos los sentimientos y comprende 
todas las ideas! ¡Sustantivo sin ariiculo, que el respetuoso pudor 
del lenguaje no osó someter á la regla común de los sustantivos, 
porque en el sustantivo Dios reconoció un poder y un misterio! Si; 
ó Dios es la primera de las palabras formadas en la serie gradual 
de las voces, ó toda la gramática es falsa. — Hay mas todavía : la 
emisión vocal que nombró á Dios, no se apoyó sucesivamente (en 
las lenguas madres) sino en las consonantes de primera formación 
(dt Ihf etc.), ni se extendió mas allá de un monosílabo reverencia- 
do, que no se pronunciaba. ¡Adorad á Aquel cuyo nombre se pro- 
nwiciaria en cuatro letras ! decía Pitágoras. 

115. Después de las vocales vinieron sus articulaciones, ó las 
consonanteSj por el orden de su facilidad, ó de afuera adentro, esto 
es las labiales, las dentales, las linguales, etc. Cada articulación 
dio nombre al órgano que la formaba : la £ á los hbios y á la (oca, 
la T (que no puede pronunciarse hasta la dentícion) á los dlenfea, 
la jL á la lengua y al pníadar, la G á la porja ó gargstníK, etc. 

Con estos elementos, y nombrado ya Dios el priniero, pasó el 
hombre á nombrar las obras del Criador. En esta imposición de 
nombres guiaríale sin duda alguna el instinto de imitUcion: la L 
dominó en todo lo íiquido, f{úido,.íimpido, flexible, {igero, vo- 
láüU voZubíe, íucicnte, puíido, Zisonjero, elegante ; la it en todob 
fuerte, robusto, roblizo, roqueño; la S en todo lo silboso, suave» 
sabroso ó serpentino; la T en todo lo ¿enaz, /erco, tónico, re^miH' 
baníe, tes^áceo ; la FL fue otra expresión radical de las cosas en mo* 
vimiento, como la /lanía (llama), la ^echa, el ^ujo ; la Srmarcó la 
fijeza, la inacción, el es/ar, lo estable, laesMtua, loestóieo, loesto^ 
pefacto, lo estancado, etc., etc. De ahí, pues, el que cada cosar&<- 
cibiese el nombre mas propio y característico de su naturaleza; j 
de ahí comprobado por la teoría filosófica lingüistica la verdad d¿ 
que Adán puso el nombro mas adecuado á todas las cosas: Omn^ 
enimquod vocavit ildam....... ípsum est nomeri ejus^ como dice el 

Génesis. 

116. En un principio , pues , todas las voces debieron ser ralee^t 
radicales, y todas mas ó menos imitativas. La imitación, queloegC 
hemos llamado onomatopeya (del griego onoma^ nombre y poieó, ye 
hago, yo formo; formación del nombre), la vox repercussa natwc^ 
como decían los latinos, fue el molde de los primeros vocablosi 9 



— 73 — 

faclor ó pro Jiiotor de vocablos significativos, ó el gran fabrica- 
nam&res.— El verdadero y profundo significado de la voz onamato- 
pep 86 comprenderá mejor sabiendo -que el verbo griego ¡yoiein 
como el latino facera, no significa simplemente hacer, 6 fabricar^ 
de cualquier modo, sino producir algo que permanece y dura, for- 
mar activamente, «rear según las reglas del arte. 

Las onomatope^as se fueron naturalmente multiplicando por 
smajanza, comparación ó analogia, por alusión, pov extensión, etc. 

Los sencillos procedimientos de la derivación (35), y de la com- 
poácion (51 y sig.) se ocurrirían fácilmente á medida que se hi- 
cieron necesarios para^guir el desenvolvimiento de las ideas : y 
héaqui otro copioiso manantial de voces. 

Apurado el catálogo de los objetos concretos y materiales, fue pre- 
ciso dar nombre á las cosas abstractas é inmateriales ; y aquí entra 
otra vez la traslación de significados por semejanza. El abstracto to- 
mó el nombre del concreto que se creyó mas análogo ó semejante. 

Por igual ó análogo procedimiento se habrían formado ya antes 
los nombres propios de personas y de lugares. 

Yhé aqui constituida la lengua primitiva. 

ii7. Supongamos ohora esa lengua primitiva llevada por los 
primeros pobladores alas diversas regiones de la tierra, y someti- 
da al influjo de las modificaciones causadas por el clima y por el 
estado social de cada pueblo, y nos resultarán \a varias lenguas 
distintas, hijas todas de la primitiva, y que á su vez serán también 
|)riiBitivas, porque secoiisúlmvÁnlenguaS'madres de otras deriva- 
das. De estas saldrán otras derivadas , y asi sucesivamente hasta 
Begar al idioma mas moderno. 

118. Moderno es el castellano actual, y uno de los últimos en 
tsakrga serie de derivaciones: profunda modificación deben de 
haber sufrido, por consiguiente, las raices y los radicales de la 
brmacio.i primordial ; pero asi ytodo^aun se descubren en él 
tlarisimas maestras de que el lenguaje hablado se constituyó y 
desenvolvió de la manera que rápidaQiente hemos bosquejado en 
k» párrafos anteriores. 

Con efecto: tenemos varias onomatopeyas, como aullar, ba-^ 
^, fce, cacarear, chafar, chirriar, mú, refunfuñar, sonsonete, ía- 
^^á, tartajear, tiritar, üpizape, etc. (*), sin contar mamá, papá, 

n El Sr. conde de la Corlina, en sn Diccionario de Sinónimos, presenta or- 
duiAdos 45 verbos castellanos onomatópicos ó imitativos y signiGcaiivos de It 

7 



~ 74 — 

pipi, y otros varios mimologísmos de la infancia. Así es que el 
orador y el poeta todavía encuentran sin dificultad en nuestro idi<H 
ma los recursos necesarios para f^roducir la armonía imUativü en 
las descripciones ó en los pasajes que la requieren. 

Las cosas abstractas é inmateriales llevan hl nombre de las con- 
cretas y materiales, como desde un principio hubo de suceder ; 
sisi ánimo viene del griego anemos (aire» viento)^ inteligencia óa 
intüs legere (leer interiormente, lectura por dentro)» virtud de vtr- 
tu8f vis (fuerza), y en igual caso se hallan aftsíraüdon/atiifrtctotí, 
atención^ deducción, fortaleza, genefalizacion, gula^ imaginación^ 
lenguaje, reflexión, sarcasmo, soberbia, templanza, vanidad^ etc. 

La semejanza, como fundamento de la traslación y extensioii 
de las voces significativasde cosas materiales y concretas (que fue- 
ron lasprimeras conocidas y nombradas), se descubre tambienper- 
feclamente en la cahficacion de las cosas abstractas por ipediodi 
vocablos que expresan acciones ó propiedades materiales : asi te- 
nemos colores que chillan, músicas tiernas, reflexiones amargat 
palabras dulces, expresiones abrios, discursos brillante$f doloreí 
pungitivos, imágenes risueñas, imaginaciones ardientes , chanzas 
pesadas, burlas sangrientas, estilos /lortdos, elocuencias desmafa^ 
das, frases inocentes , lenguajes cultos, gcamáticas pardas ^ cense* 
jos maduros, pensamientos agudos, ingenios romos, etc., etc. 

La analogía ha formado«tambien varios nombres de objetos, 
atendiendo á su uso ó destino, como cafetera^ frutera^ incensario, 
paraguas, salero, sombrilla, velón, etc., ó atendiendo á su figunu yi 
absoluta, ya comparada , como araña, manguera, redondel, ele 

Los nombres y apellidos, así en castellano como én los demii 
idiomas, son en el fondo verdaderos adjetivos, cuaUtativos ó cali- 
ficativos : así es que unos expresan la circunstancia del oficiaí 
ocupación, como Carretero, Escudero, Herrero, etc.; ó ciertai 
cualidades personales, físicas ó morales, como BeUo, Blanco 
Bueno, Galán, Manso, Moreno, Bubio, Valiente , etc. ; ó grado 
de parentesco, como Nieto ^-Sobrino, etc. ; ó procedencias ú orí- 
genes, como Aragonés, Castellanos, Catalán, Gallego, Soria 
no , etc. ; ó recuerdaa ciertos animales, plantas ó minerales, CO' 
mo León, Lobo, Manzano, Montes, Peña, Pino, Boca^ Bomero 
Valle, etc. — V. Apellido en el Diccionario. 

voz de otros lautos animales. — Dice también qae ha logrado reunir basta 169 
onomatopeyas castellanas de otras especies. 



— 75 — 

Los nombres geográficos están tomados de los apellidos de sus 
fundadores , de sus primeros habitantes, de sus dueños, de algún 
hecho histórico, de alguna circunstancia local ó de algún accidente 
topográfico. 

De los nombres de personas se han formado naturalmente nom- 
bres de cosas por aquellas inventadas , ó con ellas relacionadas 
bajo algún concepto, como academia (de Academo), daguerreoH" 
po (de Mr. Daguerre ) , guillotina (del Dr. Guíllotin), pasquín (de 
imiapatero criticón de Roma llamado Pasquin), perillán (de Pe- 
dro ó Pero Ulan) , perogrullada (de Pero Grullo) , platonismo (de 
Platón), quinqué (de Hr. Quinquet) , etc. 

De los nombres de lugares se han formado los nombres de co- 
sas en ellos inventadas ó fabricadas , como bayoneta (de Bayona), 
ierlm6(de Berlin), calicud ó calicó, cordobán (de Córdoba), co- 
ima, hamburgo , pergamino (de Pérgamo) , persiana , tul , etc. 

Finalmente , non omnia nomina á veteribus secundiim naturam 
mfmtüsuntf sed qucedam et secundum placitum , como dice san 
Isidoro; es decir que en^castellano, lo mismo que en todo idioma 
ya formado, como obra que es de hombres, se hallan voces crea- 
das por la casualidad , el capricho , la corrupción , ú otros acci- 
dentes particulares. Etiqueta, farfala, galimatías, y otros varios, 
cnyo origen indicaremos en el Diccionario, son una prueba de esta 
verdad. — ^En Salamanca, dice Covarrubias, hubo antiguamente 
una calle titulada deí 0/^ro, y por corrupción fué á titularse calle ¿fe 
hiero. Mudáronle el nombre, y hoy es calle de Jesús.-^En las mi- 
nas de Almadén fué un francés á plantar una máquina; él la lla- 
maba, en su idioma n&íivo, machine, y los naturales le dieron el 
nombre de machina, con el cual continúa. — En tiempo de Feli- 
pe V ios franceses que vinieron á trabajar en los jardines de la 
Granja (Real Sitio de San Ildefonso) llamaron mer al estanque 
pande, y mar le llamamos. 



ii9. l^ lengua castellana, que, por haberlo sido después de la 
corte y d^ los tribunales supremos de la monarquía, fue llamada 
Apafi(rfa (dice Captóany), empezó á ser idioma vulgar ó romance, 
como si dijésemos romajio-rústico , licácia el siglo décimo; tomó 
bdole y forma de dialecto culto en el reinado de Alfonso el Sa- 
Wo; adquirió cierta grandiosidad bajo de los reyes don Juan el 



— 76 — 

Segundo y don Fernando el Católico ; brilló con pompa y nuajes- 
tad en el reinado de Carlos Primero ; y bajo de su bijo Felipe Se- 
gundo se pulió y se enriqueció , j añadió á la abundancia raayoi 
suavidad y armonía. 

ISO. El castellano actual se considera como formado de lo 
despojos ó de la corrupción del latín» sobre la base de los idionMi 
anteriores á la dominación romana, experimentando luego tain< 
bien las influencias sucesivas , y mas ó menos poderosas , del ga 
do, del árabe, etc., según dejamos apuntado en el capitulo an* 
terior. 

Los pormenores de la trasformacion de los vocablos conústie- 
ron en las modificaciones eufónicas de que bemos hablado en e 
párrafo 81 , y que mas por extenso se verán en la Tabla de la 
eufonías (142). 

121. Los sustantivos se formaron generalmente del ablativo de 
singular de la voz latina correspondiente : a¿i de amore, anime 
arte^ dolore, plebe, timare, xinione, etc., se formaróti amor, ini 
mo, arte, dolor, plebe, temor, unión, etc. — Los de procedenei 
griega están casi todos tomados del nominativo del singular, si 
alteración ninguna, como agonía, analogía, antitesis, comedia,dia 
dema,dogma, economía, gramática^ problema, sintásis, tesis, ira 
gedia, etc., etc. — Algunos pocos sustantivos hay que tienen traz 
de haberse formado del plural, v. gr. aliínaña, Castilla,- cimt 
deuda, leña, maravilla, milla, seña, etc., que se creen román 
ceados de los nominativos ó acusativos plurales animalia, castellí 
summa, debita, Ugna, mirabilia, millia, signa, eíc. 

El plural se formó por lo común, según se cree, del acusatnr 
latino del mismo número : amores, ánimos, artes', dolores, etc. 
ó, lo que Viene á ser lo mismo , añadiendo la letra s á los singuli 
res que terminaban en vocal , y la sílaba es á los que terminabaJ 
en consonante. 

La declinación de los nombres no entraba en la índole del nue- 
vo idioma, y se desechó. Las modificaciones ó las ideas de reh' 
cion que el latin expresa por las terminaciones llamadas casos,^( 
fueron connotando en romance por medio de preposiciones : est( 
es, fcn lugar de artis, arti,'artem, etc., se dijo del arte, parat 
arte, a{ arte, etc. 

Despuntó desde luego gran tendencia ala formación de deríofl 
dos (45), tomando desinencias nuevas, y apropiándose, con tige 



— 77 — 

ras modificacióiies ^ muchas de las latinas. Asi tenemos tantos 
mmentalivos y diminutivos. Estos últimos eran tan del ugrado del 
meso romance , que ya desde un principio los usaba con prefe- 
rencia á ios primitivos latinos : asi tenemos abeja ^ aguja, corneja, 
toMla, cuchillo, lebrillo^, lenteja, oreja, oveja, péndola, etc., 
que no son masquéis! ti vos ó primitivos, pero formados de los 
diminutivos latinos apicula, acula, cornicula, cullellum, etc., 
tomados en la acepción de los positivos apis, acus^ comix, costa, 
wUer, etc. : es decir que los vocablos castellanos arriba citados, 
y otros muchos análogos, son diminutivos en la forma y positivos 
en el fondo. 

122. Los adjetivos se formaron del ablativo, como los sustanti-> 
m: asi de bono, malo, forti,prudenti, valido, etc., se foriDaron 
los adjetivos bueno, malo, fuerte, prudente, válido y baldío, etc. 
—En el plural siguieron también la regla de formación de los sus- 
tantivos. 

Se desepharon los comparativos, habiéndonos quedado tan so- 
lolos^ formados de preposiciones ó prefijos, como anterior^ cite- 
fi9r, interior^ prior ^ superior, ulterior, etc. 

Los superlativos fueron admitidos con mas latitud , y siguiendo 
m las mismas reglas de la formación latina ; pero el uso los ha 
ido en cierto modo arrinconando, y relegando al lenguaje fa- 
miliar, ó haciéndolos servir para ciertas calificaciones hono- 
ríficas, como excelenüsimo , iluslrísimo, reiterendisimo , serení-- 
tuno, etc. 

Los grados de la comparación se significaron por el positivo 
precedido de voces ó partecillas especiales, como mas, mucho, 
tt»y, etc., mejor que por medio, de desinencias pegadas al mismo 
positivo. 

133. Los verbos sufrieron alteraciones eufónicas imálogas á las 
fae experimentaron los nombres. Perdieron además la voz pasiva, 
qoe suplimos por medio de un verbo auxiliar y el participio, pero 
<MÍop(aron desinencias parecidas á las latinas en la voz activa. 

En ouanto á las anonaalias ó irregularidades de la conjugación, 
ágaió el castellano la suerte de casi todos los idiomas; es decir que 
los verbos mas usados en la conversación y en la composición se 
alteran ó corrompen, en sus principales modos y tiempos, por 
efecto del mismo uso. Asi es que andar, decir, estar, haber, ha- 

', querer^ salir , ser, venir, etc. , son todos irregulares en caste«- 

7. 



— 78 ~ 

llano , lo mismo que sus equivalentes en los principales idioma! 
conocidos. 

Obsérvase (dice Salva) que en las lenguas» tanto antiguas come 
modernas, son casi unos mismos los verbos irregulares» y que sui 
anomalías- se aumentan á proporción que es mas frecuente su uso, 
el cual los gasta, ni mas ni menos que las cosas materiales. Por esc 
los verbos auxiliares haber y ser son siempre los mas irregulares* 
— Lo mismo ha sucedido con los nombres propios, siendo los m« 
usuales los que mayores variaciones han sufrido. De Francisco u 
han derivado Curro , Francho , Frasco , Paco , Pacho , Pancho ; de 
José y Pepe; y Santiago en unas provincias es Diago ó Diego , Jaimí 
en otras, Jacobo en algunas, y, si subimos un pocoá lossigloi 
anteriores, le hallaremos mudado en Jácome^ lago^ YagüeyJaC' 
ques. Y ¿quién soñaría que nuestra María ó Manija es también 
Cota^ y aun la Urraca de la edad media, nombre que, coníoel 
de Marica, ha conservado la picaza? Este pájaro ha sacado tal vei 
del nombre Cota el de cotorra , que igualmente tiene. 

124. La supresión de la declinación de los nombres, la casi ex- 
clusión de los comparativos y superlativos, y la reducción de li 
conjugación de los verbos, suprimiendo la voz pasiva, junto con 
la repugnancia que tiene nuestra lengua á formar palabras yuxta- 
puestas (60) y compuestas (69), denotan claramente que el caste- 
llano pertenece, por su carácter general, á la clase de las lenguas 
analíticas ^ ó sea, de ks que tienden á expresar cada una de las di- 
versas ideas , asi principales como accesorias , por una voz espe- 
cial ó distinta. — El mismo carácter analítico se descubro en el 
francés y en los demás idiomas neolatinos. 

125. Respecto de la trasformacion de las voces latinas en ro- 
manceadas ó castellanas, conviene notar ahora el doble procedi- 
miento que s^ advierte : el uno popular, vulgar, desconcertado, j 
el otro científico, erudito y ordenado. 

Así tenemos muchas voces mas ó menos indiscretamente rnuti* 
ladas , V. gr. deuda, diezmo, dudar, esparcir, sembrar, etc. » pro- 
cedentes de debitum, decima, dubitare, spargere, seminare, etc. ; 
— y otras trasformadas de una manera regular, como deliberar 
estipendio, proscenio, repugnar, seminario, vehículo , é inñiúi&*' 
mas, especialmente propias del lenguaje culto y del científico. 

Esto mismo se nota en el latin respecto del griego. Las voce* 
usuales que el pueblo tomó de este último idioma se hallan capri- 



— - 79 — 

chosamente alteradas ó eufonizadas » mientras que las voces cul- 
tas ó técnicas» como geographiat grammaticus y hexameter, Mppo^ 
drmta, iambus^ monosyllaba (vocabula), philosophus, syllabay 
theatrum, son dicciones latinas formadas por los literatos roma- 
nos» quienes tomaban del griego lo necesario para remediar la 
insuficiencia de su idioma , pero trascribiendo simplemente los vo- 
cablos griegos en letras latinas con toda exactitud , sin mutilar 
inútilmente las raices, y variando, cuando mas, muy ligeramente 
la desinencia : pareé detorla , como dice Horacio. 

Este doble proceder, que se observa también en el francés, 
italiano y demás idiomas neolatinos, es muy natural. El pueblo 
rudo necesita voces para significar los objetos mas triviales y ex- 
presar sus ideas mas comunes, y saca las palabras de donde las 
encuentra, maltratándolas al paso y estropeando sus raices, sin 
paciepcia para hacerse detenido cargo de sus elementos silábicos, 
sin voluntad, tal vez, de acomodarse á la pronunciación nueva, y 
sin miramientos cuya utilidad no alcanza. Los eruditos, por el con- 
trario, toman también las voces que necesitan para su orden mas 
elevado de ideas , pero sujetan aquellas á un modo de formación 
mas regular y metódico, porque saben lo que hacen, y conocen 
las deplorables consecuencias de una alteración tumultuosa é in- 
fundada de los elementos radicales. 

Los extranjeros que por causa de guerra ú ocupación militar 
quieren hablar ó tienen que explicarse en la lengua del país don- 
de se hallan, estropean las voces por el mismo estilóle el vulgo 
indígena estropeó , según acabamos de decir, las del idioma de 
origen. Y hé aqui otro elemento perturbador (harto considerable, 
i^iia guerra ó la ocupación militar fue de larga duración) que de- 
1)6 tomar en cuenta el etimologista , según ha podido inferirse ya 
de los ejemplos citado? en los párrafos 106 y 107, al tratar del in- 
flujo del godo y del árabe en el castellano. 

126. El etimologista debe estudiar muy detenidamente los re- 
sultados de ese fenómeno natural, y casi inevitable, de la doble 
formación, á fin de no perderse en el laberinto de sus pciiosas.ave- 
riguaciones. 
Un primer resultado de ese fenómeno lingüístico es que , en 
todo idioma derivado, como lo ibs el nuestro , las voces mas anti- 
guas, las que expresan las ideas mas elementales y corrientes, las 
que constituyen como el fondo de la lengua , son cabalmente las 



— 80 — 

roas desfiguradas y de etimología roas oscura ó diñcil dd desentra- 
ñar, porque casi todas corresponden á la formación popular. 

Hagamos observar, con este motivo , que las voces derivadas no 
se encuentran, por lo común, tan desfiguradas como las primiti- 
vas, en atención á que, no siendo tan necesarias, y habiéndose 
formado con alguna posterioridad, pudo obrar ya la reflexión» y 
el instinto etimológico reparó algún tanto el primer aturdimiento 
yéndolas á tomar directamente del latin , ó formándolas con todi 
regularidad del primitivo latino, al cual se parecen ó acercan roas 
que al castellano. Así los derivados arbóreo, esponsales , linguaU 
mensual, sajujuíneo, etc., están formados con toda regularidad, 
y se parecen másalos primitivos latinos arbor, sponsus, lingua, 
mensis, sanguis, que á los primitivos castellanos árbol, esposo, 
lengua, mes, sangre, los cuales, á no desviarnos de la corriente 
vulgar, hubieran dado arboleo, espósales, lengual, mesal, sangrl- 
neo, etc. 

Otro resultado notable del fenómeno de la doble formación, es 
que en muchos casos una sola voz latina ha traído al castellano dos 
romanceadas : la una popular, y la otra erudita. Asi, de acer teñe* 
mos agrio y acre ; de clavis se han formado llave y clave; de paren 
bola tenemos palabra y parábola; de porticns han salido porche j 
pórtico; de ratio tenemos ración y raxmi, etc. — Y de ahi nacen 
por precisión dos series de derivados, los cuales parecen diversos 
en su etimología, sin serlo realmente, como hacedero y faclibkv 
letrado y Ñlerato, llavero y clavario, lleno y pleno, ojaU ojo^ 
so, etc. , y ocular, oculista, etc., racionero y razonable, etc., que 
son de una misma familia etimológica, por mas que su fisonomía 
sea diferente, y diferente su significado. — Yhé aquí otra delafl 
fuentes de la abundancia, ó llámele riqueza, del castellano; pero 
héaqui también una copiosa fuente de voces sinónimas, cuyas 
diferencias de significado cuesta gran trabajo y paciencia deter* 
minar, dificultando entre tanto el escribir con toda precisión , y 
dando margen á controversias inacabables. 

1^7. Al propio tiempo que formaba el castellano las voces, fué 
adoptando ó creando locuciones, modos adverbiales, refranes, 
etc., y constituyendo gradualmente su sintaxis, para lo cual toroó 
bastante de la latina , sin dejar de establecer algunas construccio- 
nes nuevas, y de retener algunas otras propias ya y peculiareí 
suyas desde los tiempos mas remotos. Atendiendo á esa constitu- 



I 



— 81 — 

clon sintáxica especial» formula la gramática castellana sus reglas 
de concordancia, régimen y construcción. 

tíS. Respecto de ]sí prosodia, si bien no guardó el castellano la 
aplicación tan regular y delicada de los principios del acento, de 
la cantidad y de la aspiración , todavía se reservó la bastante para 
seruDade las lenguas mas armoniosas. La feliz distribución de las 
vocales en sus voces, la variedad de desinencias y la hermosura 
de la asonancia ó media rima, hacen mas y mas admirable y mu- 
sical su poesía. 

129. En cuanto á la ortografía dejamos dicho ya lo mas esencial 
en el capítulo IV. 

i30. Constituida la lengua, pasado el periodo de formación 
popular y confusa, y un tanto debilitadas ya por ertrascurso del 
tiempo las influencias de los idiomas de origen , se pulió y per- 
feccionó nuestro romance , cultivándolo con esmero los literatos 
y las personas mas doctas de la nación. Dióse principio á ese tra- 
bajo completivo en los siglos xv, xvi y xvii (en los cuates dos úl- 
timos siglos fue también grande en España el estudio del latin) , y 
se ha ido contintiando hasta nuestros dias. Desde entonces se han 
cofonizado muchísimas voces; se han declarado, en su conse- 
cuencia, anticuadas muchas de ellas; se han variado las acepcio*- 
nes de algunas ; se han extendido y multiplicado las de otras; se 
bao sacado nuevas voces del griego y del latin, y admitido las ne- 
cesarias de los idiomas vivos, sujetando unas y otras á las reglas 
de la derivación ; se ha reformado el alfabeto, y por consiguiente 
la ortografía (96); se han abandonado ciertos giros y modos de 
hablar; se han fijado los géneros de varios sustantivos; se han 
modificado algunas inflexiones en la conjugación de los verbos; 
ban caido en desuso varios participios activos, que eran de forma 
muy latina, al paso que se han introducido los participios pasivos 
contractos» que no son menos latinos , etc., etc. — Véase la Tabla 
de las eufonías , párrafqs 142 y 143. 

£1 etimologista debe ponerse al corriente de la historia y de las 
vicisitudes de cada voz (99) ; y para lograrlo, convendrá que se fa- 
miliarice con la lectura de obras correspondientes á las varias 
épocas de nuestra literatura. 



■ ■» I 



CAPITULO VII. 



TABLAS ETIMOLÓGICAS. 

131. Reuniremos en el presente capitulo las varias tabla 
dejamos mencionadas en los capítulos anteriores , y que con 
ramos indispensable estudiar bien para que el lector ]legu< 
facilidad á descomponer las palabras» descifrando el valor d€ 
uno de sus elementos, y determinando su procedencia á la pa 
su etimología ó verdadero sentido. 

Empezaremos por dar una idea de los alfabetos griego , la 
castellano. 

ALFABETO GRIEGO. 

132. El alfabeto griego es de orígca fenicio; es decir gue fue trasi 
á los griegos por uq pueblo cuya lengua casi no guarda relación i 
con el idioma helénico. Sin embargo, las 16 letras primitivas («> ^7 
e,ty)c,X,[x,VyO)ic,p,7, 'Ctu)f que los mismos griegos llamai 
n%cia$ ó cádmicas^ del nombre de Gadmo, que fue quien las llevó á Gn 
que se parecen bástanle á las samaritanas , fueron suficientes para es 
los principales sonidos de su lengua. Las 8 letras que luego se fueroi 
diendOy no tanto representan sonidos nuevos , como combinaciones en 
sonidos elementales expresados ya por otras letras. 

El alfabeto griego ha variado no solo según los tiempos, sino tarobi 
pun los países. El mas familiar para nosotros es el alfabeto jónico (en d 
jónico escribieron Heródoto, Homero, Hipócrates, etc.) , consagrado 
uso, en el Ática, para los. actos oficiales « desde el año 403 antes de 
crislíaua^ bajo el arcontado de un tal Euclídes. 

Hé aquí la figura , q1 nombre y la pronunciación^ de las letras del a 
griego : 



— 83 — 

flgfin. Nombre. PronanciidoB. 



A, a, SXfi^ alpha. A a. 

B, p, e, p^xa, beta. B b. 
r, Y, y^'W-^j gamma. G g. 
A, 8, 8¿Xxa, d^I^a. D d. 

E, E, ¿^iXov, épsilon. E e breve. 

H, Y], ^Ta, eta. E ¿larga. 

6, O, e^Tflt, tóe/a. Th tó ó z. 

], t, líúxoc, to/a. I Y vocal 

K, X, xáicicoc, kappa. K L 

A, X, Xá^jL^Soc, lambda. L I. 

M, ji, jxu, TWj/. M m. 

N, V, vú, wy. N n. 

S, 5, ?T, a:¡. X a? (es ó gs). 

O, o, ¿jxtxp¿v, (ímicron. O o breve. 

n, ic, Tzi, pu P p. 

P, p, fw, rAo. R r, rh. 

21, a, 5, ^^YH^«, sigma* S s. 

T, T, . xau, íau. T í. 

T, ü, u^l^iXóv, yp&ilon. Y ¡(. 

*, ?, ?S P*í- Ff,pA. 

X, X, X"í> cW- J j, ch, q. 

W, 4/, ^"i, psi. Ps'pí. 

Q, O), ü)(xéYO(, omega. O ¿larga. 



Algunos llaman ví¿a á la 6eto, dándole el valor de v;^zita á la zeta;-^ 
i i la eta; — thita á la theta; — mu y nu á la tny y ny; — tav á la tou; — y 
i&an á la ípsilon ó ypsilofif dándole el valor do u, 6 pronunciándola á ma- 
1 de la tt francesa. Nosotros^ sin embargo, hemos creido deber prescindir 
Ules variantes^ y Ajarnos en el nombre y el valor de pronunciación que 
unos señalados en el cuadro. 

honeste alfabeto á la vista^ el lector podrá fácilmente trascribir en carac- 
s griegos las voces de este idioma que generalmente ponemos en carac- 
ís comunes y y leer los que dejamos puestos en caracteres griegos. De este 
do llegará insensiblemente el principiante á leer el griego, y quedará 
Kiesto para adquirir con expedición las nociones elementales de este idio- 
» vencida la dificultad mas enojoslft que es la de familiarizarse con su alfa- 
I y silabear con soltura. —-V. en el Diccionario los artículos Alfabeto, 
TA , Omega , Omicron , etc. 

^ara lo relativo á los espiritus véase lo que acerca de la aspiración deci- 
I en el párrafo i 37. 




— 84 — 



ALFABETO LATINO. 

133. El alfabeto ktino tiene indudablemente el mismo origen que 
beto griego ; pero asi en cuanto á la forma, como ai número de las ie 
mas afínc de! alfabeto cádmico, que del usado después del arcon 
Euclides (132). 

Hé aquí las 25 letras del alfabeto talino : 

A,B,C,D,E,F,G,H,J,J,K,L,M,N,0,P,Q,R,S,T,U,V,^ 
a,b, c, d, e, f, g, h^ i,jy k, I, m, n, o, p, q, r, s, t, u, v, a 

De estas 23 letras las 6 son vocales (a , c , t , o , w , y), y las otras 
consonantes. 

Dos Yocale!^ reuniólas en una sola silaba forman un diptongo, tal ( 
(iEtna), aw(aurum), ei (queis por quibus), cu(Europa), oe (poena), y i 
El diptongo ae suele representarse con esto nexo cp, y el oe por este 
pero las inscripciones y los manuscritos mas antiguos escriben estos c 
tongos con las vocales sueltas ae, oe. 

La I se liace consonante , ó J, cuando biere á la vocal siguiente ; ] 
lutinos no tenian para la consonante J otro signo que la vocal I : así e: 
ianua , maior, maius , etc. 

La U vocal se convierte en V consonante cuando biere á la vocal i 
te; pero los latinos escribían la consonante V con el mismo signe 
vocal U : asi nauita, nauta (marinero), era lo mismo que navita. 

La K se emplea muy rara vez , y la reemplaza la C. 

La Q va siem-pre seguida de t«. < 

La T untes de i, si á esta se sigue otra vocal , se pronancia Ci : v 
prudenHa, ratione, etc. 

La H sieiDpre es iguda. Las consonantes compuestas ó difamas ( 
(igqal i F), RH y TH, solo se emplean en las voces tomadas del grie¿ 

ALFABETO CASTELLANO. 

134. El alfabeto castellano no es mas qué el alfabeto latino ligei 
modificado y adicionado. 

Hé aquí los 28 caracteres de que consta : 

Ay Bf Cf CHy D, Ef Ff Gf H, /, /, K, L, LL, 
a^ h, c, ch,.d, e, f, g, h, i, ;, k, I, II, 

M, N, Ñ, O, p, O, «, s, r, t/, r, X, r, ^ 

m, n, ñ, o, p,q, r, s, í, «, v, x, y, z. 



— 85 — 

Los pormenores relativos al valor y á la prouuncíucíon de cadn letra , no 
corresponden á este lugar. — En cuanto á las imperfecciones do nuestro al* 
faheloj de los alfabetos en g|nerul, hemos dicho ya lo conveniente en los 

párrafos89y90. 

Demos ahora f por conclusión de los tres Alfabetos , una breve 
idea del acenta^ de la cantidad y de la aspiración. 

13). Acento. — Las letras y las silabas, aun prescindiendo de su sonido par- 
ticular, e9iún sujetas á diversos cambios en la pronunciación. Kl sonido de la 
l<!ira?, por ejemplo, no es igual en las tres silabas de las voz griega X^yeTe, 
de la latina vétere, ó de la castellana vejete, porque de lad tres e hay una que 
está acentuaday es decir que se pronuncia con mas fuerza, con cierta entona- 
non que los griegos llamaban tonos 6 prmódia, los latinos accenft45 (de acct- 
'Wfe, canere ctd , ad-centum, ad-cantum , al canto) , y nosotros acento , ó 
Of(nto iónico. 

Supongamos que en las voces que acabamos de poner por ejemplo las tres 
^se emiten con igual intensidad, pronunciando X¿y¿t¿, venere, v^/efe: supon- 
gamos diez ó doce líneas, una ó mas páginas, compuestas de palabras cuyas 
silabarse pronuncien con un acento igual, y nada habrá mas cansado para 
eioido que la lectura de semiente escrito.— Supongamos , por el contrario, 
f|ue ninguna sílaba está acentuada , sino que todas se pronuncian con una 
flojedad igual, y resultará una monotonía insufrible.— Pero hágase que cada 
palabra de mas de una sílaba tenga una acentuada , careciendo de acento las 
deoiis sílabas, y se notará que estas se subordinan á la sílaba que lleva el 
ícenlo : en vez de la monotonía que nos fatigaba en las dos suposiciones an- 
teriores, encontraremos entonces que el vocablo adquiere cierta especie de 
tiDÍdad. 

Ré aquí cómo todo pueblo, por poco sensible que soa á la armonía del len- 
guaje, da á las palabras de su idioma cierta variedad de acento. Esta varié- 
dsiide acentuación, esta manera peculiar de modular la voz , esta especie de 
^nto, como dice Cicerón {Est autem in dicendo etiam quídam canius)y 
^stituye el acento propio de cada nación, de cada provincia , de cada dfs- 
tnto,etc. Este acento^ producto de mil circunstancias locales y de varias 
causas específicas naturales, se adquiere por lo común con gran dificultad, 
yporesoestandifieil hablar un Idioma extranjero con el acento propio del 
mismo. De ahí lo que llamamos acento^ex^an/ero, acento andalu», acento 
catalán y etc. 

En grí^o y en latín , el acento se llama agudo cuando tiene toda su inten- 
sidad, grave cuMQÚo está un poco debilitado , y circunfiejo 6 doble , cuando 
en una misma sílaba y larga , empieza la emisión de voz por el tono alto ó 
fgudOy y pasa en aegoída muy rápidamente al bajo 6 grave. — En castellano 

8 



— 86 — 

también liemos conservado ilurante algún tiempo el acento agudo ('), el 
grave ('), y el circunflejo (*); pero ya no se usa mas que el primero.— Yéflse 
lo indicado en el párrafo t28. ^ . 

Dejando á un lado las regias del acento en griego y en latín, diremos tan solo 
que las de la acentuación castellana se explican sin dificultad por el orí^'en pig- 
ramente latino de la mayor parte de las voces que componen nuestro i !¡o- 
ma (103). Si en amar y finir, por ejemplo, está acentuada la segunda sílaba, 
es porque acentuadas están en latin las correspondientes de amare finiré. 
Igual observación es aplicable á los adjetivos amable , sensible , funes- 
to , etc. , que vienen del latin amábiliSy sensibilis, funéstus, etc. Los sus- 
tantivos d<)cumcn/tim, monuméntum f ele, , que líevau el acento en ke,\(^ 
lian traspasado á la misma silaba en las voces castellanas correspondicul^'s 
documento y monumento , etc. Dolor, labor, etc. , reproducen eUccnlo, no 
de dolor, labor, sino de dolare, labore, porque aquellos nombres cas- 
tellanos se formaron del ablativo latino (ó del acusativo , como piensan 
otros, que para el caso es lo mismo), y no del nominativo, según se prueba 
con varias razones que fuera inoportuno desenvolver aquí (121 y 122).— Si 
estas observaciones estuviesen mas vulgarizadas, no cundiría el extraño ca- 
priclio de alterar el acento propio y patural de muchas voces : entonces se 
sabría, por ejemplo , que es contra todas las reglas etimológicas el decir cól^ 
ga, cónclave, perito, etc., pues todas ellas justifican y legitiman el queso 
diga, como hasta hace muy poco se había dicho siempre, co/e^a^ conclave t 
perito, eic. 

La analogía ha extendido las reglas de la acentuación á las voces que no 
proceden del latín, como alcoba, chocolate, riqueza, etc., etc. 

Concluiremos estas sumarías nociones sobre el acento haciendo notar qu^i 
en la alteración secular de las palabras , la sílaba acentuada es siempre 1^' 
mas vivaz ó la que mas se resiste ; las no acentuadas, cabalmente porque no 
es tan fuerte ó no se hace tan perceptible su pronunciación , tienden á debi- 
litarse y íiasta á desaparecer. Así, como el latin rara vez cargaba el acent<i 
enlas últimas sílabas, resultó que estas, á fuer de no acentuadas , se debilita' 
ron ó se perdieron por completo al romancearse las reispcctivas palabras : nc 
ahí tantas vocales Onales mas ó menos sordas, de ahí esa abundancia de < 
mudas que tiene el francés , y de ahí la desaparición de tantas sílabas Gnalos 
latinas, absorbidas al parecer por la fuerza predominante de la^sílaba acen' 
tuada : tal puede advertirse en civilát^e, dolór-e, sermonee y en otras mi' 
voces. — El inglés, el francés, y sobre todosel provcnzal, presentan también 
en su pronunciación, muchos ejemplos de esas contracciones que sacrifícaí 
varias sílabas á la sílaba acentuada. 

Notable es también que, al alterar las voces antiguas, la lengua grieg 
moderna procede precisamente de igual modo, esto es, respetando sobr 
todo las silabas acentuadas. — Y todo esto prueba cuánta importancia con 
serva el acento de una lengua ; hasta entre el pueblo ignorante, que no \ 



— 87 — 

esludiu en los libros, y cuánto se engañaban los que trataron con desden las 
reglas delaceiito griego, cual sí estas reglas fuesen obra artificial de algún 
gramiUíco rancio. 



136. Cantidad. — Las voces avOpwro? (anthrópos, liohiLre, cuya primera o 
esomcga ó larga , y la segunda óniicron ó breve), véntmus 6 vénímuSf pdsla 
ypó/a, manifiestan bien cuál es, en las tres lenguas, la fuerza del principio 
qucseilamala cantidad (TroTÓxr^^, quantitas). Una sílaba cuyo sonido se 
ah use eleva, gana en acento; y una síluba cuyo sonido se alarga, gana en 
mudad. Este alargamiento unas veces resulta de la naturaleza propia de 
unaTocal, y otras de suposición delante de dos ó de (res consonantes. Esta 
es la rrgla general , en griego y en latín. 

La vocal larga se considera por lo común como doble de una breve. La 
uniílad de longitud ó largaria se llama tiempo. Así se dice que la breve vale 
DDlkmpo, y que la larga vale dos tiempos. Las sílabas dudosas 6 indiferentes 
son las que pueden pronunciarse ya breves, ya largas. 

La cantidad de las sílabas se explica á menudo sin dificultad por la etimo- 
logía y por la formación de las palabras^ analizando con esmero las formas 
gramaticales. ¿Por quétis; breve en el nominativo de la cuarta como de la 
scgundu declinación latina , es largo en el genitivo? Porque es el resultado de 
una contracción : elus del genitivo scnatüs es conirñccion do uis (senatuis) , 
¿deuos (senaluos), en latín antiguo.— ¿Por qué es larga la penúltima sílaba 
dc/audáre, monére,y breve la penúltima de legéreP Porque el latín, como el 
griego, tiene para sus verbos ciertos radicales ó temas (23 y 24) que termi- 
M en vocal, como lauda, mone, y ciertos otros que terminan en consonante, 
como /^í/ y otros parecidos. Aliora bien : la desinencia verbal infinitiva iré, 
Combinándose con lauda, mone, produce , por una contracción bien fácil de 
comprender, laudd-ére, laudare , moné-ére, monére; al paso que leg-ere no 
^^ lugar á coíilra^ccion alguna , y por lanto á ningún alargamiento, — Véase 
fejuGACioK en el Diccionario. 

Uestes ejemplos pueden multiplicarse al infinito, comparando las formas 
Uiuascon las formas griegas correspondientes, y también algunas castclla- 
oascon las latinas respectivas. 



137. Aspiración. — La aspiVacton (TD^eu|xa , pneuma, spiritus) es , sc^un 
índica su nombre, un aumento de fuerza que da el aliento á una letra en su 
pruuunciacion.-^EI acento y la cantidad solamente modifican las vocales:, 
pero la aspiración modifica asi las vocales como las consonantes. 

La aspiración tiene además la singular propiedad de trasforiuarse en una 
verdadera consonante (labial , gutural , ó dental , etc.). Esto se ve palpable- 
mente en inucbas voces tomadas del griego : queriendo los extranjeros hn- 
;er percibir la fuerza del espíritu griego, pronunciaron este con demasiada 



— 88 — 

ialansidad (aunque en algunos casos con muy poca), llepndoá conslitui 
una arliculacíon nueva : así se formaron las voces latinas tex de e| , sqiten 
de £im, septimus delo^ojjLo^: así también de ítziol vino Vesta, de ¿(rcix2¿ 
vino vestales; de trKtpo^ Tunnaron vesp€rus;áe 'jizíp hicieron w/)er; dea), 
vino sal: y á cslo tenor formaron los latinos varias voces, inlroducicnda, ei 
lugar del espíritu, una s, una t?, una h 6 una /*, etc. Por igual mecauism 
de la voz griega oivo; se formó la latina vinwn , dando á la t; algún sonid 
de la u vocal^ que los latinos pronunciaban ou, según veremos en lu Tabla d 
las eufonías al hablar de la U. 

Sucede á veces que, en una misma palabra, la aspiración se (ra&fonna y 
en una gutural, ya en una labial, etc. Cn griego es muy común esta tras 
formación; y en latín pueden servir de ejemplo las aparentes anomalías d 
que próximas salga de propior, de quent£D haga el genitivo nivts, de qu 
vivo haga el pretérito vixi, etc. — Por ahí se explica igualmente cómo mu 
chas palabras latinas, al romancearse en castellano, convirtieron una labia 
en gutural : así so*expl¡ca como de allevarCf vastare, etc., pudieron sali 
aligerar, gastar, etc.— Igual trasfurmacion se advierte en varias voces di 
orígeú germánico : así de warrant hemos formado garanle, de Wilheln 
hemos formado Guillermo, etc. 

Nótese además que los efectos de la aspiración alcanzan hasta á trasforma 
las vocales en consonantes, y recíprocamente las consonantes en vocales. D< 
este último modo de trasformucion son ejemplos, en lutin, latitus 6 lolus 
áe lavare ó lavcre, caulus de carere, etc. 

Todos esos pormenores son de gran importancia pura el etimologisla , por 
que ezpiican el fundamento de muchas eufonizacio::es (77 y s»g.), v ayuda. 
á establecer el modo de formación de las palabras, y á determinar su verJa 
dera filiación. 

El griego clásico distingue dos grados de la aspiración : el primero se scFil: 
la con este signo (*), llamado espíritu suave ó dulce, puesto sobre la letr¿ 
y el segundo se señala con este signo ('), llamado espíritu fuerte ó áspera 
puesto también sobre la letra. 

El latín no tiene signo alguno para las sílabas de aspiración suave, y re 
sérvala h para marcearla aspiración fuerte ó medianamente sensible. — Es I 
signo h parece ser el espíritu áspero de los griegos, trasílgurado ó sustituid 
por los copiantes ó amanuenses, con el objeto de poder escribir seguido, s' 
tener necesidad de levantar la pluma para señalar el espíritu sobre Ja leí i 
aspirada. 

El castellano tomó la h del alfabeto latino , pero apenas ha guardado el atf 
cidente de la aspiración , como no sea antes de la silaba ti€, en el cual ca^ 
algunos, y sobre todo los andaluces, exageran la aspiración hasta convertir 
eng, según puede notarse en los que pronuncian güeso, giievo, etc., (>' 
hueso , huevo. También es algo sensible el sonido de la ^ entre dos vocal^ 
como en ahondar, albahaea y eo otras voces semejaiites, en que ayud^ 



— 89 — 

dísüoguír bien la pronunciación. — Fuera de estos casos, la h es puramenlc 
elimológica, como en hablar, hembra , hilo , honor, humilde, etc., pero 
igualmeule digna de ser conservada en la escritura por las razones que deja- 
mos expuestas en varios pasajes de estos Rudimentos, y con parlicularidad 
en el capítulo IV. — Véase además lo que en la Tabla de iaseurouias(i42) 
decimos al tratar de la F y de la H. 

La variedad de efectos y la singular delicadeza de la aspiración resaltan 
sobre lodo en el idioma griego. En este magníGco idioma se llega á notar que 
eu los polisílabos , cuando , por un capricho do la pronunciación ó por un ac- 
eideiilc gramatical, una sílaba pierde la aspiración, esta se traslada á otra 
lelraóáotra silaba. — La cantidad presenta tambieu^compensaciones ana* 
logas. 

(loa misma silaba puede encontrarse modificada á un tiempo por los tres 
elemeotos del acento , la cantidad y la aspiración. 

Bastea estos pormenores para el objeto del arte etimológica. Lo hasta aqui 
npuesto basta también para hacer comprender que la variedad musical de 
una leDgua es el producto de la concordia , y á veces de la lucha , de esos 
diversos elementos de armonía (aconto , cantidad y aspiración) en combina- 
ción con la diferencia primitiva de los sonidos. — También se comprenderá 
*ÍQ dificultad que, bajo este punto de vista, el castelhino y los demás idiomas 
neolatinos son notablemente inferiores al griego y al romano ( i28). 



$, 



-90-- 



TABLA DE LAS DESINENCIAS. 



138. Después de lo dicho acerca de las desinencias en los 
rafos 28 y siguientes hasta el 50, solo debemos advertir aquí: 

Que vamos á dar , por orden alfabético , las principales des! 
cías, inflexiones y sufijos, pues el darlas todas fuera poco ra 
que imposible. 

Que á continuación de cada desinencia ponemos sus varia 
sus varias formas literales, ó sean las modificaciones eufónicas 
experimenta al formar las voces dcrivstdas. 

Que indicamos el origen de cada desinencia castellana , por. 
do generalmente entre paréntesis la desinencia homologa h 
cuando la tiene. Creemos muy importante esta indicación, po 
siendo Lis rpas de las desinencias castellanas iguales ó análo¡ 
las latinas (45), el estudio de estas da mucha luz para dctern 
el verdadero valor de aquellas. 

Que indicamos solamente el valor connotativo primario, 
damental, etimológico ó mas común» de cada desinencia, 
fuera tarea f obrado prolija enumerar todas las significacioncf 
tensivas y excepcionales de cada una. El uso enterará fácilm 
de las excepciones que han ido creando la semejanza, la ex 
sion de significado, y á veces la casualidad 6 el capricho. 

Que en el análisis etimológico de una palabra, lo primero 
hay que separar, ó poner aparte, es la desinencia ó el sufijo 
siempre expresa una modificación, una derivación), para 11 
con mas facilidad al elemento radical (que es el que cxpre 
idea pr4ncipal y primitiva). 

Able {abUis).—\, Ble. 

Abulo, ablo, áoulo, etc. Son las desinencias bulo, blo, culo, etc. 
una a eufónica. — V. Culo, bulo. 

Aoeo, áoea {aceus).-:'\, -Eo. 

Acó, aoho (de la ilüliana aceto, aceta). Dosínonciíis suslanüvas 
connotan inferioridad, mala calidad ó cxlravagancía de la cosa, con 
libr-aco , pajarr-aco , populacho , termin-acho ¡ — y á veces además ru 
to, como en hombr-^ho ^ric'acho , vulg^acho, etc. 



, -91- 

Acó {acus)f en los adjetivos, es análoga á ico , en su connotación , como 
f aláil, y apenas se usa mas que en algunos nombres gentilicios, como aus^ 
iri'aco,pol-aco,6 en otros greco -la ti nos, como afrodisi-aco , hipocondri- 
aco, ele. 

Achon, acliona. Aumentativa, ó como superlativa, A miliar: hon-achov^ 
fresc-achon, etc. — V. Acó , Acno y O». 
Ad.-Y. Dad y Tad. 

Adt. Cs colectiva, ó envuelve la idea de muchas cosas ó individuos de una 
iiiísiiía especie, como se ve en Jus sustantivos femeninos arm-ada , cabalg- 
ada^ estac-ada, tor-'uda ^ vac-ada; — también denota la capacidad de las 
cosas, como en calder-ada , ccsi-ada, lonel'ada;—6 la duración, como en 
añ-üda^ jorn-ada, tem¡}or'ada;—yt por último, denota acción , golpe, 
como en corneada, lanz-ada, manot-ada, palmeada, pedr-ada, puñal- 
ada, {fie, 

Ado (atus). En los sustantivos es análoga á ura, y denota empleo ó dig- 
nidad y cosa á ellos referente, como cuerpo ó congregación de las personas 
coQSiiiuiüas en .dignidad , su jurisdicción, etc.: apostol-ado} cond-ado, 
coml-adOf magislr''ado, ohisp-ádo^ pap-ado, principiado, rein-ado, 
««-ado, etc.— -V. Ato, Azgo, Ida y Ura. 

Aüo, ADA (alus, ituSy utus), en los adjetivos , denota semejanza de colur, 
como en aceilun-ado , azafran-ado , bronce- a do , jaspe-ado , plaie-ado, 
fiíc.;-*ó semejanza de otrns cualidades físicas, como en abarquill-adoy 
flcc/íoí-ado , acaramela a do , acorch-ado, agazapado , etc.; — ó cualida- 
des varias , como en barb-ado, denl-ado, tog-ado, etc. — V. Ido y Uno. 
Ado es también desinencia participial pasiva de los verbos en ar. 
Aje. Del bajo iatin agium, convertida por el francés en age, y por el ita- 
enággio: formada, según parece, del verbo latino agere ó de su fre- 
cuenlativo agitare. Así denota acción en los sustantivos abord-aje, homen^ 
^je, hosped-aje, lengu-ajc (<le linguam agere) , uUr-aje (de ultra agere), 
^atüll^aje, vi-aje, etc. Pero en otros ilcuola conjunto, juego, serie de co- 
sas que pertenecen á un todo, como en balcon-aje, besti-aje, equip-aje, 
[ard-^íje, foll-aje, herr-aje, plum-aje, ventan-aje, etc. ; — y en otros lleva 
la misma idea de inferioridad ó desprecio que ajo, como en breb-aje, fard- 
oje, kerb-aje, matalot'uje, pot-aje, etc. 

íulin-aje seria el aje, según algunos etimologistas, una contracción 
degeneris, pues miran dicha voz como sincopada de lineaje, y compuesta de 
linea generis. 

Ajo. Connota ruindad, extravagancia de la cosa, desprecio que hacemos 
de ella: colg-ajo ,comistr-ajo,espant-ajo, estrop-ajo, latin-ajo, pingf- 
ajo, trap-ajo, etc. 

Al» Ar. Desjnoncia sustantiva de oscuro origen y de connotación colec* 
liva, es decir que denota muchos individuos ó muchas cosas de una misma 
especie, como aren-al^ arroz-al, ceremonv-al (colección de ceremonias), 



-9Í- 

garbanz-al, oli^-ar , pin-ar , rítu-al (colección de rilos, ó el libro (Jóe lói 
conlieoe), romcr-a/, etc.;— ó ¡n¿ica simplemente la abunda ncih de la cosí 
elpresaila por la base ó el elemento radical, ó el sitio en que aburtda, come 
en barriz-al, cenag^, lodaz-alf etc. 

En los adjetivos, las desinencias al y ar corresponden á his ratinas ális } 
aris, quesejunlun á una base nominal, como áugur-al, fal-al, morl-^tl, 
natur-alyVirgin' al, eic. Exceptúase liber-al^ formada del adjetivo íiftw, 
libre. La desinencia al, alis, se convierte por lo común en ar, aris, cuando 
la base lleva una i, como en famili^ar, milit^ar, pálm-ar, perpendicvl' 
ar, sol-ar, stngul-ar, etc. Son excepciones de esta regla de eufouit 
fluvi-al, pluvi-al, teolog-al, etc. — Los adjetivos de estas desinencias 
expresan que la idea de su radical convieue, pertenece ó es conforme, á la 
cosa cuyo nombre califican; pero esta calificación no se refiere á la esencia 
ó al rondo , sino ai exterior, ó la forma , á la situación en el espació, á la 
duración, al destino, etc. 

Ár, según lo dicho, no es mas que una variante eufónica de al. 

Alia, dalla, utmá, usa. Desinencias análogas ú acó, ac/^o , según poe- 
de notarse en antigu''alla , can- alia , cam-uza , ch-usma, genl-ma, 
gent'ualla, etc. — V. Isma. 

A¿. Desinencia, y sufijo, de significación activa en karág-aíi, holgaz^jn; 
— de signifitacion varia en los sustantivos af-an, bat-ah, cofil-an, lafd^ 
añ, eic.; — y genlilicíaen alem-an, catal-an^ ele, 

Ana. Desinencia ó sufijo de significación varia en los sustantivos almorr' 
ana, mañ-ana, mem6r-ana, porcel-^aná, sot-aña, wnt^dna, etc. —Es 
también terminación femenina de ios nombres en ano, 

Ana es igualmente desinencia latina añadida á los nombres propios,! 
equivalente á colección, cosas de, anécdotas relativas á, según puede no- 
tarse en Scaliger-ana (colección de las conversaciones de Escalígero con sus 
Qmigos), Uehági^ana, Bonaparii-ana, y otras varias voces de igual formácioQ' 

Ancla, Crnciá. Los adjetivos en ante y en ente (en latín ans, antis, ens 
tntis), lo$ mus de los cuales son participios de presente, ó^ cuando menos 
adjetivos verbales, forman sus sustantivos en ancia y en encia (del latii 
antiá, entia), con cuyo elemcnto.desinencial connotan acción, y acción pre 
senté, habitual, estado permanente, cualidad duhidera, etc.: abtmd-ancic 
eonst-ancia, contin-encia, eleg-ancia, fragrancia, ignor^añcia, impuc 
^ncia, indulg-encia , penit-encia, etc. 

Ancón. — V. Arron. 

Ando {andüs). Es feuslaütivo-adjetiva verbal , cbnAo aumentativa 
superlativa, y connota hi necesidad de qufe se haga 6 cümf^lá lo expresa < 
por el verbo, según se ve en los adjetivos inf-ando, nef-^tndo, rertipr-amf 
vit-ando, etc. — En estos -adjetivos, y mas señaliadamenté en k» sustai 
ti vos edüc-ando, gradu-ando, laurc-ando, orden-andó, tete, vicni? 
tianier la fuerza del participio d« futuro ten thf^ dte tos latinos. 



— 93 — 

A!foo (ando) es también iofleiioD gcnmdiva de losTerbos en ar: am- 
ndOyenseñ-^ndo, estudi-ando , pase-ando, etc. 
Aaeo, áoea (aneus). Sinóniína de las adjetiras ano, ario, eno, ele: 
gr. coetáneo, contenipof-áneo,^diterr-áneo,ped-áneo, simult^^neo, 
\frag^neo (en lo antiguo iufrag-ano) , ele. 

Abo, «na {antts). Desinencia atijetiva que connota referencia al lugar de 
ndcsaca su origen una persona ó una cosa, al lugar de donde procede ó al 
al pertenece originariamenic ; y , por eztension , esta relación do perte*^ 
Dciapasade la idea de lugar á la de secta, escuela, partido, religión, 
ñero y especie, etc. Así, pues, la desinencia ano denota pertenencia, 
ocedencia, nación, etc.: afric-ano, castell-ano, cristi-ano, pag-ano, 
rroqui^ano, riaj-ano , troy-ano, valenci'-ano , etc.. 
Ante, Ente (ans, antis, ens , entis). Connotativa de empleo, desti- 
i.secla , profesión , industria , ocupación , etc. , y participial activa de los 
rbos en ar : ayúd^ante, comand-ante, comedi-ante, cotigreg-ante , 
mbi-ente, intend-^ente , march-ante , pase-ante, penit-ente, teni-ente, 
i-ante, etc. — También son desinencias de muclios adjetivos cuya signiGca- 
10 tiene algo de participio activo, como en cali-ente, clem-ente, deo-ente^ 
ImifíHinte, neglig-ente, ped-ante, prud-ente, semej-ante, etc. — Son 
«inencias sinónimas de ario, dar, ero, isla, «or y tor, — Véase Ancia, 
sm. 

Asm. Desinencia tomada del vascuence , y análoga d ancia , como se ve 
^alab-anza, and-anza, bon-anza, mat-anza, tard-anza, us-anza, etc. 
Ar (are). Desinencia intínitiva ó abstracta de los verbos de la primera 
njiigacion: am-ar , dist-ar, vener-ar, etc.. ' 

ú desinencia ar se convierte en ear 6 ilar para los verbos frecuentativos 
iterativos , como ag-itar, dorm-itar, forcej-ear, papel-ear, pem-car, 
i-ilar, voc-ear, etc. ; y en izar para los imitativos , como gargar-izar, 
fc-izarflaiin-iiar, secular-izar, etc.— Ar toma además otras varias 
te-desiuenciasT, que asi pueden considerarse tales , como sufijos añadidos 
la raíz para convertirla en radical ó tema (24), ó para connotar alguna idea 
Nal ó accesoria. Hé aquí resumidas las principales formas que reviste ar: 

e-ar amarill-ear. 

fer-ar.,. voci-ferar. 

/fc-ar.... veri-ficar. 

ger-ar.,. mori-gerar. 

gu-ar.... apac-i-giiar. 

ic-ar. ... claud-icar. , 

íg-ar. ... cast-igar. 

tg-uar... sant-iguar. 

il-nr tir-itar. 

ts-or.... abanderizar. 



— 94 — 

Véanse esas desinencias en el lugar correspondiente de esta tabla, y ade- 
más Conjugación en el Diccionario. 

Ar es también desinencia de nombres sustantivos y adjetivos. — Y. Al, ai. 

Ario {ariunif arius). En los sustantivos denota profesión ú ocupación, 
siendo en este cnso análoga á ero, como en botic-ario , estatu-ario , lapiir 
ariOf not-ariOf etc. ; — ó la persona á cuyo favor se cede ó se hace algo, 
como en arrendal-ario ^ concesion-ario j consignai-ario y mandat^ario, 
pensiofi'jario , usufructu-ario , ele. ; — ó el sitio donde se juntan ó se guar- 
dan cosas de la especie que los mismos nombres declaran , ó aquello que las 
contiene, en cuyo caso es también desinencia nfínc de ero, como en cainr 
pan-ario f er-ario, herb-ario, incens-ario, os-^rio, relie-ario, sagr-criOt 
etc. , que denotan el lugar ó el depósito de las campanas, del dinero, da 
lus yerbas^ del incienso^ de los huesos, de las reliquias, de las cosas sn;^- 
das, etc.; y como en antifon-ario , devocion-ario , dicciou-ario , ejemfl' 
ario y epistol-ario , sermon-ario , etc. , que signitican los libros que con- 
tienen las antífonas, las devociones, las dicciones ó voces de una lengua, 
ios ejemplos, las cartas ó epístolas, una colección de sermones, etc. 

Ario^ aria (arius), es también desinencia adjetiva y de connotación varía: 
conír-ario y neccs-ario, ordin-ario, plcn-ario^ solit-ariOy etc. — Esgon- 
liiicia en hale-ario , can-ario, etc. 

Los nombres en ario tienen la traza de ser adjetivos de adjetivos, porque 
ario (arius) está compuesto de ar (aris) y de ico (icus) convertido en io (ius) 
por abreviación ó síncopa : así es que ordin-ario viene á componeráe de 
ordin-ar-ico, solit-ario de solit-ar-ico, etc. De ahí resulta gran sinonimia 
entre los adjetivos en ar, ico y ario (como quien dice en ar-ico), cuyas di-- 
ferencias de signiGcacion y uso son tan varias como dignas del mas atcDto 
estudio. — V. Al, Ar, Ico y Orio. 

Arron. Aumentativa, pero con la idea accesoria de inferioridad , despre- 
cio ó desagrado : hób-arron , dulz-arron , hues-arron, nt*6-arron , etc.— 
Esta desinencia toma á veces la forma ancón, como en vej-ancon. 

Atoo, afcá. Esta desinencia sustantiva , y que se cree de origen vascuen- 
ce, unas veces da fuerza aumentativa, como en chub-asco, nev-asca 6 nec^ 
asco, peñ-asco (pena grande); — otras tiene fuerza diininuiiva , como en 
pincarr-asca 6 pincarr-asco (uiiu especie de pino pequeño), vard-asca (va- 
ra ó ramo delgado) ; — y otras veces es colectiva, como en /lojar-crsca, etc. 

Astro, aitra. Corresponde á la desinencia latina áster, diminutiva sogun 
Escalígero, y aumentativa por ironía, según ol Brócense :do todos modos 
connota desprecio de lo significado por la base radical ó por el primitivo, ó 
es desinencia despectiva, despreciativa, como ei\ cam-astro (una mala ca- 
ma), crilic-astro , filosof- astro , medie- astro (un mal medico), y)oct- 
astro, etc. Vese, pues, que astro (muy atine deote) dice como inferior, n 
legítimo, bastardo, según se notará en hij-astro; en las varias accpcione 
d\i padr-aslro; en ment-astro ( menta silvestre) ; en peg-ostre ó peg-ote (( 



— 9S — 

convidado que se poga^ó no legítimo); en pin-^itro (pino silvestre); en 
foü-astro (pollo mas que sazonado, entrado en dias), etc. I£l autor del re- 
imMadr-aslra, el nombre le basta, debió comprender bien ei valor con- 
nolaiivo de esta desinencia. 

Ata. Sinónima de ada en casi todas sus connotaciones, según puede ver- 
K Q\i brav-atu , cabalg-^ala , colegi-ala, opia-^ta, piñon-atay repas- 
ala, ele. 

Mil [atilis). Añadida á una base nominal , se risfiere á los adjetivos en al 
y eu {(corno la especie al género. Esta desinencia no expresa mas que la re- 
lación local , es decir la de morada ó habitación del sujeto en el lugar ó sillo 
designado por el radical del adjetivo : asi so ve en actj^álil (lo que vive en 
el agua), mx-álü (lo que vive entre peñas) , um6r-(ia7(que está en la som- 
bra, sombrío), y algunos pocos, muy pocos, mas, porque aquí no se habla de 
los adjetivos verbales (como «oí-ótt/, vcrs-áíi7, vol-átil, ele), que tampoco 
son muelios^ pues estos se retíeren á la desinencia t7 (la latina ilis, ibilis). 

Ato (afu«). Dignidad, empleo, jurisdicción^ como en arcediano ato, 
hajal-^io , canonic-^to , cardenal-^ato , dean-^lo , general-ato, patron-ato, 
pnof-aío , etc. — V. Azco yÜRA. — Es como diminutiva, ó da ¡dea de pe- 
quenez, en hallen-alo , cerv-ato , lob-ato , y algunas pocas voces mas. 

Ax(ax). Añadida á un radical verbal connota una inclinación, casi siem- 
pre desmesurada , á ejecutar la acción signiíicada por el verbo, á veces hasta 
la pasión, ó un hábito que llega á ser manía ; es decir, que casi siempre de- 
uda ua defecto : aud-aZtloeu-az^rap-aZfVor-az, ele. Otras veces, sin 
etubargo, connota simplemente la acción misma, casi á la mailera que los ad- 
jelJTos verbales en ante, ente, dor, sor, tor, como epC'-az,fal^az, ( engaña- 
dor), mtn-a5(amenazador), sag-az, etc. — El adjetivo cap-az se acerca mu- 
tilo á la siguiíicacion de los adjetivos en ble : asi el francés dice cap-able. 

Azt. Desinencia sustantiva , connotativa de la idea de aumento ó abun- 
dancia, pero como acompañada de la idea accesoria de menosprecio ó de in- 
íerior calidad : besti-<iza, carn-aza, meh-aza, ole-aza, olUaza, sangr- 
asaósan^-asa, vin-aza, elc.^-Una madr-aza es una madre que mima 
demasiado á los hijos , y por consiguiente una mala madre.— ^^u-ajsa y bab- 
9za nos dan una idea de inferioridad mezclada con asco. 

Algo y, antiguamente, Adgo. Denota empleo, encargo, prcroga ti va, juris- 
dicción, y á veces el parentesco de las personas significadas por el primitivo : 
dbace-azgo, almirant-^zgo, compadvHizgo, herman-azgo , maestr-azgo, 
mayor-azgo, pap-^zgo (hoy pap-ado), patron-azgoy etc. — V. Ano y Ato. 
Amo. Aumentativa , como en ladron-azo, perr-azo ;— y otras veces con- 
notativa de la idea de golpe dado con algún cuerpo ó instrumento* ó del efec- 
to cansado por este golpe : broch-azo, latig-azo, sabl-azo, trabuo-azo, 

sapat-<íZo , etc. 

Aaoo. De connotación varia, según puede notarse en armazón, capar-' 
izoHf cerrHizonf cor-^ízon^ poU^azon^rodrig-^zon^ vir-azon, etc. 



— 96 — 

Por lo que pueda contribuir á fijar el valor de esta desinencia , diremos 
que Puigblancli opina que el nombre cor-ajson no es el lulino cor au- 
menlado de dos silabas (como vulgarmente se afirma ), sino un dioiiuulifo 
liso y llano como^cualquiora de los que tenemos en on, sin que la filosofía de 
los idiomas permita decir otra cosa; de modo que niega hasta la posibilidad 
de que una nación se convenga en añadir una sílaba , y mucho menos dos, i 
un vocablo, no mas de por añadirla. — V. 0?í. 

Ble. De la desinencia latina bilis 6, con la i de enlace, ibilis^ que secMi- 
vierte en abilis 6 en cbUis para acomodarse ¿ los radicales de la primera ó do 
la segunda conjugación. También el 6ie castellano se convierte, mcdianle una 
vocal eufónica, en oble, eble^ible^ uble. Esta desinencia adjetiva verbal ei^ 
presa la posibilidad, la capacidad, de liacerse ó volverse lo que indica el radi- 
cal del verbo : por esto la llaman desinencia facultativa pasiva. Sirvan de 
ejemplo : am^able, cre-^ble, deleble, fact-ible, f-eble ^ mu'-eble , plaiuh 
ible , prob-able, sol-uble , vol--uble , etc. — V. Able^ Átil, Iblb, etc. 

Bre. Desinencia de algunos sustantivos que en Utin terminan en rmt 
como legum-bre, lum-hre, nom-bre (en latin legu^men^ ¿ti-men, fio- 
men) etc. ; y de otros que en latin tienen terminaciones varias , como eo* 
bre, hom-bre, po-bre, etc. La desinencia bre, en los sustantivos, parece de 
origen árabe. — V. Umbre. 

La desinencia bre en los adjetivos es la latina ber ó bris, bre (muy pareci- 
da á la desinencia adjetiva bar de los alemanes, del antiguo verbo baren^W»- 
var, en griego pherein y en latin ferré), sinónima de fer, fera^ ferum^ en ca»* 
tellano fero, fera : de suerte que bre hace significar á los adjetivos (todos for- 
mados de sustantivos) de esta desinencia. que el sujeto por ellos calificada 
lleva en sí , contiene ó presenta, lo expresado por el radical. Asi puede d<h 
tarso en céle-bre, fúne-bre, lúgu-^bre, salobre, salih-bre^ etc. — V. Foto, 

F«RA. 

Blindo, hunúA {bundus). Desinencia de algunos adjetivos verbales,! 
connotativa do aumento ó del grado superlativo: /urt-6i4fiiio, m^dito-fruiiÁ^i 
mori-bundo (muy cercano á morir), nausea-^bundo, treme-bundo^ vagt^- 
^undOy etc. — Son sus sinónimas las desinencias ando, cundo, erido, istmo, 
oso, etc. ; y equivale también en muchos casos al participio de presente, ó ^ 
los adjetivos en ante, ente, aunque siempre con la idea accesoria de aumento 
. Culo, bolo, bio, bro, oro, gro, tro, ulo. Desinencias tomadas de la latin 
cúlum (antiguamente c/um), conmutada en bulum, brum, crum,trufn, ulum 
según las exigencias de la eufonía. El culum latino es cti¿o eiv cená^-^ik 
espectá^culo, inverná-culo, obstá--cfdOf orá<-cu/o,ptná-ct«¿o,pro/m^/uÍHni¿o 
signá^culo,' sustentá-^culo , taberná^culo , vehi-^culo , etc.; — es bulo,e 
conct7tá-6u/o, etc. ;— yse trasformaenWoen esta-^blo, vocablo, e4c.;- 
en bro, ero 6 gro, cuando le precede una ¿,como en candela-bto , rnüor^ 
peU-^o, sepul^cro,simula-'Cro, etc.;r**en tro^ como en claustro (de daiic 
o, conroutadaia d en s);^ en ido cuando la base ó radical termina en y ó 



— 97 — 

como se ve en eing^iUo, vinc-úlo, etc.— Son deshiencías de sustantivos verba - 
les, y connotan el medio de producir una acción, el instrumento de. una 
iceioni ó el lugar donde esta se ejecuta. Así orá-culo (ora-culum) em el 
medio que empleaban los dioses para responder á los hombres que les con- 
sii)tiban;.m}¿a-^o (mira-culum) es un medio de admirar, de maravillar, de 
fKirariy etc. 

Culo, ccla {culum), es además desinencia diminutiva, como en flós-culo, 
opáí-cM/o, ás-^ulo, tubér^cgilo; y demás diminutivos de origen, todos es- 
drújulos, y de forma enteramente latina.— Véase Elo, ulo, etc. ; y también 
DmiRCTivos en el Diccionario. 

€»iido,cii»da(cttfidtis). Desinencia adjetiva verbal, muy análoga en su con- 
notación á las ando, endo, undo, bundo, etc. , según se ve en fa-cundo (de 
/W), /"e-ctindo (del inusitado feo)^ ira-cundo, rubi-cundo^ etc. 

W {tas, itas). La desinencia castellana dad, idad, tad, es la latina tas, 
en griego tt)^ (tes). La desinencia tas se convierte en itas, mediante la t on- 
írica ó de enlace^ cuando el radical termina en consonante. Lo propio su- 
cede, aunque no tan generalmente , en castellnno, convirtiendo el dad en 
(M. El tas ó itas latino es á veces tad en castellano : dificul-tad, facul- 
H liber^tad , puber-tad , etc. ;— á veces dad, como en bon-dad, ver-dad, 
etc.;— y á veces idad, como en atroz-idad, debil-idad, fidel-idad, etc. 
--Los sustantivos de esta desinencia formados de adjetivos latinos entu^, 
terminan en iedad (ietas), como ans-iedad , p-iedad , var-iedad , etc.— 
Sitos sustantivos se formaron, como casi todos , del ablativo latino (121), 
yio prueba el hecho de que el castellano antiguo conservaba en muchos de 
elfos la ¿etimológica, escribiendo, por ejemplo, cari-dat, igual-dat, ver-- 
ite,etc., que se asemejaban mas alas respectivas voces latinas caritate, 
9(iualüate, veritate, etc. Y en las primeras épocas del romance castellano 
instase conservaban las áosl,t, v. gr. en beltat, egudltat, honestetat, etc., 
i ia manera que las conservad catatan, que convierte el ¿as latino, ó taie 
del ablativo, en tat, y como el* francés, que lo ha mudado en té. — El portu- 
Snés convirtió el Has, tas, ó itate, tate, en idadeódade , diciendo cidade, 
fMdade, santidade, unidade, verdade, etc. , conversión que también hizo 
por algún tiempo el castellano, pues se decia amistade, meatade, etc., por 
9idstad, mitad, etc. 

Estos SQStantivos se forman, por regla general, de adjetivos. Exceptúanse 
0006 pocos, comoati¿or-t({a(]í, ciu-dad , que se forman de otros sustantivos, 
Jpotes-tad, voluñ^-tad, etc., que se derivan de verbo. 
Los sn^antivos de ^sta desinencia connotan en abstracto la cualidad ex- 
presada por su radical. Así bondad, crueldad, connotan la cualidad abstrac- 
ta de frueno, crueL Pero esta abstracción no es tanta, tan elevada, ó en tae 
d/to grado, como la que se connota con los adjetivos correspondientes sus- 
taativados y con el articulo neutro, como lo bueno, lo bello, lo cruel, lo justo, 
ele. Los femeninos en dad expresan una abstracción, pero todavía como ca- 

9 



— 98 — 

# 

raclerística, calificativa ó propia, de una persona ó cosa; y los adjetivos neu- 
tros expresan algo como sustancial^ como esencial, é independiente de las rea- 
lidades. Los femeninos en dad expresan cualidades, y los adjetivos neutros 
tomados sustanlivadamente expresan seres ideales en quienes se hallao 
completamente reiriizaduslas cualidades. Así la bondad es una cualidad aN- 
tracla, pero que todavía participa de concreta, porque siempre se reGerei 
una persona^ á una acción, á una cosa, etc. ; al paso que lo bueno es el colmo 
de la abstracción de bondad, es el 6ie/ipuro, como absoluto, realizado y co- 
mo existente de por sí. 

Los sustantivos en dad, idad, lad, etc., significan cualidad al)stracla, pero 
todavía inliercnte al sujeto, ó á la cosa, cualidad permanente; y en esto se dife- 
rencian de los sustantivos en or, los cuales, por otra parte, casi todos se deri- 
van de verbo, mientras que los en ad casi lodos se derivan de adjetivo.— V. Oti 
así como anota, encia , ez, xa, icia , on, u3, tira, etc., que son sus sinónimas. 

Dor, dora {tor, trix), — V. Or. 

Bar {are). — V. Ar, y nótese además que mucbos de los verbos en eof 
sacan su connotación frecuentativa (y al mismo tiempo como diminutivo) de 
la circunstancia de estar formados de nombres en eo , como 6om6af d-eofi 
centell-^ar, clamor-ear^ gorj-ear f menud-ear^ derivados de bombaráeOf 
centelleOy clamoreo, gorjeo, menudeo, etc. 

Añadamos también que hay varios verbos que son esencialmente frecuen- 
ta'Jvos, y que sin embargo no terminan en ear, ni en itar (ni en üare en la- 
tín). Talesson ciertos verbos intensivos ó frecuentativos especiales, formados 
comunmente del radical del supino de algunos verbos de la tercera conju- 
gación, y que han sido romanceados sin fijarnos en su origen, como cancar, 
captar, cursar, dictar, prehensar 6 prensar, pulsar, tratar, etc., de coató" 
re, captare , cursare, diclare, prehensare, pulsare, tractare, etc., queeti 
latín son una especie» de frecuentativos formados de los supinos.de congrí 
capere, currere, dicere, premere, pellere, trahere, etc. El verbo mutori 
(mudar) es frecuentativo de moveré (mover), y salutare (saludar) es taiH' 
bien frecuentativo de salvere (estar bueno ó sano). 

Eblc(e6i7w).— V.Ble. - 

Ecer {scére). Desinencia verbal incoativa, esto es que connota la ideadi 
que una acción empieza á verificarse ó se está verificando, de que una perso* 
na ó cosa principia á entrar en tul ó cual estado. — La desinencia seo, y ei 
el infinitivo scére breve, daba los verbos incoativos, formados en su mayo 
parte de verbos de la segunda conjugación á cuya desinencia propia sesos 
titula escére (que es de donde toma origen nuestro ecer), y á los cuales seso 
lia anteponer un prefijo. De estos incoativos verbales {inchoativd verbalU 
tenemos pocos en castellano : conval-^ecer, enard-ecer y escand^-ecer pw 
*den servir de ejemplo.— El mayor número de nuestros verbos incoativos e 
tú n formados de adjetivos ó de sustantivos (t/)cAoa¿¿t;a nominalia), cox 
aman^ecer, anoch-ecer^ enall-^cer, encalvecer, endent-^ceVf enffran 



— 99 — 

Kerymorguíl^ecer (como se empeñan en decir algunos, caslellanizando bien 
ó mal el enorgueillir de los franceses, siu liacersc cargo de que estos no lie- 
íiiü engreír, ensoberbecer , envanecerse , erguirse , y hüsia ergullir y si Lien 
tnlicQado^ que valen tanto y mas que enorgueillir), envejecer y florecer, 
fwtal-^ecer (sinónimo do forti^ficar),rejuven^ecery eíc., etc. 

Hay algunos verbos en seo ó en ecer cuyo sentido incoativo se lia perdido, 
•ó que se lian formado de radicales no conservados por el uso, como adol-ecer, 
(¡t^cer, etc. 

Eda, Edo {etum). Desinencia sustantiva que denota colección, reunión, 
Qiuíülud: aceb~edo , alamHida, arbol-eda, fresn-eda, humarada, olm^ 
eda, polvar-^da, salc-eda, viñado, etc.— Es desinencia análoga á la lali- 
DI efum, y aGne de ada, al y ar (V.). 

Eg(^ Mgo, egAf legA. Cualitativa y gentilicia : aldean^iego , andar^iego, 
ífaií-e^o , gr^iegOy judi-^go (anticuado por judaico ó judie»), labr-iego, 
mnck^go, palaci-^ego^pas-iego, pinar-iego, serran-iego, verdn-iego, etc. 

IJoy^A. Desinencia diminutiva, análoga en su signitícacion ala latina ula, 
wia, según puede notarse en animal-ejo, caball-ejo, call-^ja, canal-^a^ 
tatíillt-ejo, etc. 

O. Desinencia (ó mas bien suíij") de connotación varia, pero originaria- 
meóte diminutiva, en li>s sustantivos cart^el, cord^el, laurHil, lebr-el, mant^ 
tltplant-eltpast-el, etc.; — y adjetiva que connota la pura cualidad en 
cru-ef, fi-^l, nou-el, y algunos pocos mas que en latin llevan la desinencia 
^, variante de alis. — V. Klo. 

£U (ela). Expresa la acción del verbo radical , pero como deteriorándola, 
quitándole algo do su importancia, según podemos notar en corrupl-^la, 
locuela, secu-^la, etc.; lo cual depende sin duda de su semejanza con lus^ 
desinencias diminutivas. — V. Elo y Uelo. 

£¿a se encuentra también como desinencia de nombres de significación 
Tari», como c/ie/2¿-e/a, parent-ela, tut-^ela, etc., lodos de forma diminutiva. 

Ela lia tomado la forma ella en quer-^llay que viene del latin querida, 

Clo^elA (ellas , ella). Diminutiva : cap-elo, escab^lo^ anticuado de escab- 
f\ i escalpelo , lib-elo , etc — Ello , e//a, debe considerarse como una forma 
deeío, e/o, v. gr. en donc-ella (de dona, mujer, por domina), cent-^lla 
('kWníiln 8cinl'4lla), resuello , etc. — Es evidente la suma aíinidad que hay 
eutre el, do, ela, ello, ella, etc. — V. Ulo. 

EBa(ena). De connotación y procedencia varias en alm^ena, cad-ena, 
mel^ena,verb»ena, etc.; y cokxliva y numeral en cuarent-ena, doc^ena, 
' «ov-tfna, etc. — ^V. E?50. 

EbcU. — V. Ancia. 

, enea. De i^ial valor que engo y ento : — y gentilicia en ibiz-^nco. 
{endw). Adjetiva verbal, connotativa de aumento y de la misma idea 
de necesidad que ando : asi se ve en estupendo, horr-^endo, ¿rem-endo, etc. 
^Estos adjetivos, y también otros que con frecuencia se sustantivan , como 



— 100 — 

divid-endo, min-endo^ sustra-endOfeie.f vienen 4 tener la fuerza deJ par- 
ticipio de futuro en dus lalino.— V. Ando. 

Endo, y, con la i ó la y de enlace , leifoo , Yendo {endo , iendo). Inflexión 
gtrundiva de los verbos en er y en ir, al radical de los cuales se añade, por 
regla general deformación, i-endo, si acaba en consonante, ó y-endo, si 
acaba en vocal : abr-iendo , atrayendo , cos^iendo , defend-iendo , florec- 
iendo, flu-yendo, le-yendo , o-yendo , pul-iendo, eic, 

Engo, enga. Pertenencia^ referencia : abad-engo, abol-engo , camarir 
engoy real-engo, etc.— Esta desinencia es como una vanante de oknto : asi 
se dijo friol'-engo , y hoy fri^olenlo. — V. Olekto. 

Eno {enus, y casi equivalente á inus)- Adjetiva, que connota cualidad ó 
semejanza en am-eno, ser^eno, terr-enOf etc. ; — pertenencia, origen ó refe- 
rencia gentilicia, en agarHino, mor-eno (color de moro), nasar^no^sarrcG' 
eno, tirr-eno, etc.;— y numeral ordinal en dec^eno, nor-eno^ onc-eno, ele. 
—V. Ena. 

l^n»e{ensis). Esta desinencia adjetiva connota para el lugar lo que terno, 
turno (V.), connota para el tiempo : así es que expresa lo que se ha hecho ó 
üchace en el lugar determinado por la base radical del adjetivo : ca5¿r-«fue» 
for-ense, horl-ense. Por natural extensión es también gentilicia y referente 
asedas, opiniones, institutos, ctc* : albig-ense, ateni-ense, hispcU^iu» 
(de Sevilla, Uispal, is, en latín), ilerd-ense (de Lérida), matrit'-ensíf 
salmantic-ense (de Sahm^üCü), trap-ense, eiC' 

Enta, ente^ ínta (inta, inti). Denota reunión de decebas, ó multiplicación 
por 10, en las voces numerales^ cardinales ó abstractas, cuar^enta, «oo- 
enta (nueve veces 10), ses-enla, Ire-inta , vc-inte , etc.;— y toma significa- 
ción varia, ó es puro suGjo , en los sustantivos afr-enta, cu-enta , impr-etUa^ 
ti-enta, etc. En algunas de estas ultimas voces enta es quizás una mera for- 
ma de mentó, — V. Ento y Mentó. 

Ente (ens, entis), — V. Ante. 

Hay algún adjetivo , v. gr. pesti^-lente , en que el lente 6 ente es una forma 
de la desinencia olento (V.). 

Ento, enta, y, con uua i eufónica , lento, ienta« Respecto de los sustan- 
tivos aspav-ienio y otros parecidos , véase mentó y miento^ que es su ver- 
dadera desinencia. — En los adjetivos denota la cualidad del sustantivo 
primitivo, ó semejanza con ella: amarill-ento, avar-iento, cenic^iento, 
gras-iento, hambr-iento, maci-l^ento, mugr-iento, polvor-iento,sed--ieHtOf 
sudor-iento, etc. Es quizás una forma de olento (V.) 

Eno» ena. Adjetiva que denota la propiedad ó la cualidad del sustantivo 
radical: a^mY-eno, risu-eño, salobr-^ño, trtg-u-^ño, etc.; — y consi- 
guientemente gentilicia, como en alcarr-eño, extrem-^o, madrtJHiño,etc. 

Eo. En los sustantivos denota acción repetida, sucesión, coleccioo, bu- 
llicio, etc. : bombard-eo, cuchich-^o, galant-eo , jal^to, jubil-^o, marlül^ 
eo, men-^o, mus-eo, regod-eo, saqu-eo, torn-^o, etc. 



_ 101 — 

Go, EA {eut). Los ftdjeirvoft de esta, desinencia signiGcan que el nombre 
que con ellos- CDDCUerdaí es de la misma materia que el sustantivo del cual 
proceden: áw'-eo, arbór-eo, marmór-eo, süic-eo, iérr-eo, etc. — Va- 
rÍMtes deeo enesCa connotación son las desinencias neo y no (neus, ñus), 
«ie6iír-/ico,%-ne*,/r<rter-no, wi/ipr-no (infernal), paíer-no , «aw^i- 
us, etc. — Por último , eo es desinencia gentilicia ó de nombres propios de 
persona ó de lugar, como en cald-eOf canan~eo, cesár-eo, ciclofh-eo, 
£geo («ar), epicúr-^eo, erUr~eo, feb-eo (de Febo), filist^eo^ hebr^o^ 
*iW-«o, etc. 
Sinónima de eo es áeeo, desinencia que connota, no la identidad de ma- 
teria, siso iasetnejanza : así puede verse en amt¿-áceo (parecido, semejan- 
te al almidón), eori-áceo, c^lí^•dc«o, galin-^beo , herb^áeeo , membran- 
éeeo, teU-áeeo y otros adjetivos del lenguaje técnico y culto. El lenguaje 
caBHio suele conmutar esta desinencia en oso: asi no dice membran-áceOf 
sino membran-080 , curándose poco de si de este modo abusa del ver- 
dulero valor de oso , que es desinencia abundancial. 

Er (ere y ere). Desinencia infinitiva, ó llámese sufijo, de los verbos de 
li se^anda conjugación : beb-er, com-er, tender , etc. -~ Y. Ecer. 
Ci%i evo. Desinencia sustantiva , tomada , según se cree, del vascuence, 
pvorooy parecida á la latina arium, y que, como esta , connota la idea de 
coBtioente, de cosa que sirve para guardar otra: cart-erüj eartuch-era^ 
(^-era, compot^-era , íom&rcr-cra , etc. — En azucar-erOf cuchar et-er o, 
8lc , etc. , era toma la forma ero, — Era es también naturalmente la in- 
fleiioB femenina de los nombres en ero, — V. Ero. 
&ia* Créese que también es vascongada esta desinencia , sustaativa , y 
de connotación varía: correería ^ infant^eria, pill^eria , pirat^eria, etc. 
--En mucbas voces que á primera vista pertenecen á esta desinencia , la 
verdadera terminación es ia, sonando ería porque son derivadas de nombres 
eo ero. Así, pues, en carpint-eria ^ cerraj-^eria ^ sombrer-eria y sapat- 
ffía,etc. (formadas de carpint-ero , cerraj-ero , sombrerero, zapallero , 
etc. ), la verdadera desinencia es ia, y no eria, — V. Ia. 

Ene (erittm). Sustantiva, de connotación y procedencia varias : cauliv^ 
t^io,eemerU-erio,gatup'erio,magist'erio, mtntsí-cno, mist-erio, monast-* 
^trefrigerio, rt^up-erto. — Esta desinencia viene á ser una forma de 
».-V.Io. 

9r#. Viene á sor una forma. de Aaio (V.). Así es que en los sustantivos 
duela profesión, oíieioú ocupación, destino, secta, etc. {arius), como se 
Heo barrmidr-erOy cabrero (capr-arius) , cocinero , joyero , relojero ^ . 
^ttrditlero, vidriero , etc. ; ^y también idea de localidad y de lugar don- 
de se jnnta ó se guarda alguua cosa (ariwn), conforme puede notarse en 
MUÜiero, brasero, derrumbadero, embarc4id"ero, granero, lavad'- 
ir9,picaáero, respiradero, sal-^ero, tintero, etc. — V. Era. 
ri¿(es0'que 6aesta6:6ltimas vocéala desinencia de las que tienen una cou- 

9. 



— 102 — 

sonante final en la raíz, es dero, ó ero qon una d do enlace. Esta d eufonía 
so suprime con frecuencia en la pronunciación, sobre todo en ciertas pro- 
vincias^ entre el vulgo ó en la conversación familiar, diciéndose lavaéro 
picaéro, etc. Igual supresión experimenta á menudo la (2 de las desinencia] 
adOf ido, etc., así como la d final de dad, idad, tad. 

Ero, era (arius), en los adjetivos, denota la capacidad, posibilidad 
aptitud ó mérito para algo, v. gr. en casad-^o , cumplid-^rOy haced-era 
pereced'Cro , etc. (lodos con una d eufónica); — es gentilicia en habari'ero 
tarancon-ero jOic] — y de connotación varia en aust-ero, ent-ero, prim- 
ero , etc. 

Errímo, ó mas bien rimo , íuo. Otra de las formas que toma la desi- 
nencia superlativa timo (limus, mus) en algunos adjetivos latinos en er 
como acer, líber, miser, pulcher, saluber, etc., cuyos superlativos li; 
adoptado casi literalmente el castellano: acér-rimo, libér-rimo, misér-rmo 
pulquér-rimo , salubér-rimo , etc. — V. Timo. 

El. Es mero sufijo en los sustantivos arn-és , marq%k-és , pav^^s. 
traV'és, etc. 

Es, ESA, en los adjetivos, viene á ser una forma de ense (ensis), por ío 
.cual es gentilicia, como en alav^és , aragoti'és , cordob-és , coruñ-é$f 
franc-és, irland-cs, piamont-és , santiagu-és , etc. — Afine de ía con- 
notación gentilicia es la que se advierte en los adjetivos eorl-és, montan- 
és, montees, etc. 

No menos afine de la connotación gentilicia es la patronímica que también 
tiene el és, conmutado después en ez : así Garc-és, ó Garci-es, es el hijo de 
García ó de Garcí (como se dijo antiguamente), Pa-és 6 Pa-ez es el hijo de 
Payo ó Pelayo, etc. — V. Ez. 

Etco, eica. Cualitativa y gentilicia , con cierto tinte burl^esco , de ridi- 
culez o extravagancia, en muchos casos : arab-esco, caballer-esco, chifír 
escoy churriguer-esco, gat-esco, grot-esco ó grut-esco, tud-esco, turíjur 
esco, etc. 

Esímo, ésima {esimus)» Desinencia general de los adjetivos, Ó masbieo 
artículos, numerales ordinales: cent-ésimo, mü-ésimo, c^adrag-ésimOf 
vig^ésimOj etc. — V. Timo. 

Eite, e§tre. Desinencias de varios adjetivos formados de sustantivos. Es^ 
tre es la desinencia latina ster (ó stfis), stris, síre, que marca una relación 
de lugar. Viene, al parecer, de stratum {sterno, sternere), colocado , puesto, 
situado : así camp-estrc equivale á in campo stratus ó posütis, etc. De M 
el coimotar también lo que existe en tal lugar, en tal situación, y, por ex- 
tensión, lo relacionado con tal lugar ó situación, etc. , según puede notarse 
en ecu-estre, pedr-eslre, ierr-estre, sUv-estre, etc. 

Que la desinencia de origen es stre, y no estre, lo manifiestan claramente 
aquellos adjetivos en los cuales el stre no toma la e que p.or regla general an- 
teponemos á la s líquida de los latinos, por terminar en vocal la rafz, come 



— 103 — 

üustrejpalustrey que elimofógicamente deben partirse asi : ilustre, palu- 

itre. 

Este es una forma de estre, stris ; ó es, sí se quiere , la desinencia latina 
ttMySte^ derivada del verbo stare, que tan análogo es á sternere. Tiene igual 
Talorque estre, según se observa en agr^este, cel-^este, etc. 

Ette^ estre, son bastante aGnes de ense , és, 

Ete, eu^ eto. Sinónimas de las diminutivas tilo, illa, ito, t7a, etc., 
(nidiéodose considerar como variantes ó formas de estas , puesto que la e no 
es masque una t grave, una debilitación ó^uavizacion de la i aguda : aguj- 
tta,ari'eta,bul'^to, caballer-ete , casqu-ete, cojinete, cub-eta, folleto, 
hack-eta 6 hach-^ttela (diminutivo de hacha), histort-^ta, jugu-^te, Icngu-' 
rtfl, libr-^ta , motile, mul-eto , ramill-ete, eic. 

Esta desinencia, así como su vanante ito,iCa, es de origen provenzal ó 
leniosino, y corresponde Alfiet, eUe,áe los franceses, 6 áhet , eta*áe los 
catalanes. En catatan esta desinencia es la diminutiva por excelencia , y, co- 
mo quien dice, casi la única : 6¿aR(2ru-et (blanquillo), caseta (casita), paper- 
^(papelito), rodon-el {reáoncMo) , taul-eta (lablita), etc., etc. 

Eton, etona* Aumentativa con referencia á los diminutivos en ete; es 
decir aumentativa de diminutivo : jugu^eton , moz-eton , pobr-eton, elc.-r- 
Es como una desinencia doble, compuesta de ele y on. 

El, esa. Estas desinencias sustantivas son sinónimas de ancia, encia, 
^i6 tad, tud, ia, etc., y significan propiedades físicas, cualidades morales, 
^udes , vicios , pasiones, etc. : calvez ócalv-eza, dobl-ez, enter-esa, 
^irad-ez, lobregu~ez , pereza, prest-^za , rustiqu-ez , trisí-eza (en latín 
Irisí-i-íta ) , etc. — V. Ia , Icia . 

Gz, por és, sirve también para connotar la filiación, como se ve en los nom- 
ines patronímicos (hoy apellidos) Domingu^ez^ Estéban-ez, Lop-ez, Nuñ^cz, 
hla-ez, Vazqu-ez, etc., que valen hijo de Domingo, Esteban, Lope, Ñuño, 
Pelayo, Vasco, etc.~V. És, y V. también Patronímico en el Diccionario. 

Ema. Diminutiva ó connotalíva de pequenez : lobezno, rodezno, torr- 
eo , vibor-ezno , ete . 

Ficer. Es una forma anticuada de hacer (en latin faceré), y por consi- 
guiente no debe contarse como desinencia , sino como palabra entera y com- 
pleta. Tiene sin embargo el aspecto dé desinencia en algunos vocablos anti- 
cuados, V. gr. ftícn-Zbcer (beneficio), ^r<indí-/accr (engrandecer), mal-facer 
(obrar mal), y en alguno corriente, como satis-facer, etc., que en realidad 
ion yuxta-puestos, y cuya verdadera terminación desinencial es er. Por con- 
ligaiente, /ac^ será, cuando mas, una pseudo-desinencia , y como tal volve- 
remos á mencionarla en la Tabla (orrespondiente. 

Fero, fera (fer, fera, ferum). Desinencia adjetiva equivalente á que lleva. 

Viene del latin fero ,'yo llevo, ó ferens, el que lleva.— -V. Bre. — Así/uct- 

fero, morli^fero, pesti-fero, saluti-fero, etc., califican á personas ó cosas que 

llevan la luz, la muerte, la peste, la salud , etc. La i ep que terminan las ba- 



— 104 — 

ses radicales de esos nombres puede considerarse como de enlace óeufóaka. 
— V. Ánfora en el Diccionario. 

F£RO ó fer toma la desinencia verbal ár, ó la sustantiva arif}^ ea algunas 
pocas voces, como voci-ferar, turi-ferariOy ele- 

Ficar (ficare) es una especie de tema formativo (24), ó una pseudiH 
desinencia verbal, que se junla á la raíz de muchos nombres sustantivo! 6 
adjetivos. Parece ser una forma frecuentativa de facer, faceré, hacer; y la 
idea de este verbo es la que connota en las varías voces que compone, verbi 
gracia clari-ficafy forli-ficary planti-ficary recti-ficar, sacri^ficar, sanÜ^ 
ficar y etc.^ etc., todos con una t eufónica. 

Fioar toma la forma, t es afine, de guar, ó i-^uar, en apaci-^guar (pacifi- 
car), atesU-guar ( testificar) , averi-^uar ( verificar ), etc. ; — y de tcor, eo 
comun'^ar (hacer común), perjud^icar ( bacer perjuicio) , publicar (hacer 
público), etc., etc. — Ficar es también sinónima de Izar. — V. Ar, Ear, Guar,.. 
IcAR, Igar^Igdar, Izar. 

Fícador , factor, hechor (ficator, factor). Desinencia de los sustantivos. 
verbales de facer, hacer 6 ficar : v. gr. bene^factor, bien-^eehor, mal' 
hechor, puri-ficador, sacrificador, etc. — V. Dor, Or, Sor> etc. 

Fice Ifex, ficis). Desinencia sustantiva de nombres de persona* Es de 
iguul procedencia que ficar, y entra en arti-fice, ponti-fice, etc. Es desineih 
cia sinónima de la anterior. 

Fíoíp, ficacion (ficium, ficatio). Desinencia de los sustantivos formados ds 
los verbos en ficar, ó de los sustantivos en fice, como arti- ficto, bene^'ficifíy 
forti^ficacion , male^ficio , planii- ficacion, sacri-ficio, sanü^ficacion, ele. 
— Es adjetiva en ponti-ficio y algún otro. 

Fice, fioal , fioativo , ficiario {ficm , ficalis, ficiarius). Desinencia de los 
adjetivos formados de los verbos en ficar, ó de los sustantivos en /Sce, 
ficto, etc. : bené-fico , bene-ficiario , cali- ficaíivo,honori'fico,magni' fice, 
malé-fico , ponti-fical , proli-fico , etc . 

L,as cinco desinencias anteriores , así como facer, son pseudo^esinéa- 
cias (46), ó desinencias compuestas del elemento radical fac, fie, raíz defae^ 
ere, facer, hacer, y de los elementos verdaderamente desinenciales er, or» 
icio, or, io, ico , iüo , etc. — En igual caso se encuentran Fluo , Fugo , Gero, 
Vago y Voro (V.). 

Fluo (fluus). Del verbo latino fluere, fluir : equivale á que ftuye. Así meli^ 
fluo significa lo que fluye ó destila miel.— V. (Jo. • 

Fugo (fugus). Del verbo latino fugere , huir, ó de su frecuentativo fugare-: 
equivale á que huye, óÁque ahuyenta. Así luci-fugo significa el que huyo d« 
la luz ; febri-fugo se dice de lo que ahuyenta ó cura las fiebres; Mdró-fugo 
llaman al barniz que escupe la humedad, etc. 

Garó, gera (ger, gera, gerum). Desinencia adjetiva tomada del verbo lati- 
no gerere, y de connotación sinónima de fero, esto es, equivalente^i^ue lleva 
6. que time, según puede notarse en ali-gero, armífero, flami-gero y olroa 



— 105 — 

cuantos adjelivoSi todos poéticos ó propios del estilo elevado.— V. Gesto en 
eJDícdooario. 

Guar, ó, con la t de enlace , Iguar. Viene á ser una corrupción ó forma 
fuigirde kAR. (V.) 

la, cía, icia {ia, Ha, itiá). La desinencia ia (diptongo) toma á veces las 
íonnis eia , y, con la t de enlace , icia : v. gr. angust-ia , audac^ia, avar^ 
i(Mf eod^kia, concord'iaf envid-ia^ facund-ia, inerc-ia, iracuríd-iajust" 
,; ida, mal'kia , miser-ia , perfid-ia , prim-icia , sustantivos que expresan las 
- cualidades abstractas significadas por los adjetivos de los cuales se forman 
I casi todos estos nombres. 

Notemos aquí que las desinencias anda, encia, dad, tad , ia, icia , pa- 
recen las mas especialmente destinadas para connotar las cualidades propias 
del hombre , esto es la^s cualidades morales^ las virtudes, los vicios, las pa- 
siones, etc. , como la consi-anda ^ la inteUg^encia , la prud-encia , la feroci- 
dai, la cast'Hdcid, la volun-tad, la modest-ia , la pudic-icia , etc. 

Ka (con la t aguda) se cree de origen vascuence como eria. Tiene un va« 
ior análogo al de ia (diptongo de t a) en alegr~ia cobard-ia , cortes-ia, 
foh-ia, felon-ia, ladron;'ia (hoy latrocinio), picard-ia, primac~ia, 
vílkt^ia, etc. ; — y significa profesión , dignidad^, cargo, colección, etc., en 
übogac^a , <ücaidr-ia , canong-ia , capellan-ia , clerec-ia, sacrist-ia, etc. 
We (t6i7«).— V. Ble é II. 

loa (en latía tea y en griego t>o¡, iké). Es la desinencia de muchos nom- 
l>res de ciencias y artes» como Ariimét-ica, Botán-ica, Dialéct-ica fÉt-ica, 
Gramát--ica, Matemál-ica , Métr-ica , Mús-ica ^ Retór-ica, etc. , lodos ellos 
verdaderos adjetivos que llevan sobreentendido el sustantivo griego techné 
(tfte), pero que se usan sustantivadamente.— V. Ico, ica, como desinencia 
(iiiDínativa y como desinencia adjetiva. 

loar (teare). La desinencia latina icare, 6 ico en el presente de indicativo, 
tt osaba para la connotación diminutiva de algunos pocos verbos, formados 
flenertlmente de nombres adjetivos, como alb-icare (tirar á blanco, blan- 
<IQear un poco) , claud-icare (cojear, estar un poco cojo), diminutivo de 
ciaudére, que significa estar enteramente cojo.— V. Ar, Ear, Icar, Itar é 
luí. 

Uk (ttim). Es en rigor la desinencia io en lu forma oto con una t de en- 

iiee. De connotación varia en los sustantivos buü-ieio, cil-icio, hosp-icio, 

«rtHob, etc.— V. lo. 
Icio, icia., en los adjetivos (en latin cius y, con la ¿de enlace, idus) denota 

MMjfiiia^ refereincia, modo , etc. : advent-icio, cardenal-icio, colect-icio, 
gentU-icio, later-icio, prop-icio, traslat-icio , etc. —Advirtamos de paso 
9oeia verdadera ortografía latina de esta desinencia es idujs , y no itius, 

Ir0,¿ ica para los femeninos. Diminutiva: bon-ico, mar-ica, Ver-ico, 
wr-icOf tarU'-ico , etc. — V, Illo. 

Ico, ICA» en los adjetivos, es la desinencia latina icus (ó cus coq la i de 



— 106 — 

cnince), que corrcspnnie á In griega txó;, ikos, con muy poca diforendi 
en la sigii¡(k':tcion. Esta desíneDcin caracteriza la persona ó la cosa qiie ptf- 
ticipa , y en cuanto participa, de las cualidades intrínsecas , esenciales ^ délo 
que expresa el radical, que siempre es un sustaulivu: civ-ico, cdm-ioi, 
diaból-icOt escén-ico, ópt-icOj orgán-^ico ^ técn-4co , yámb'ico, etc., lodoi 
esdrújulos ó dactilicos, y casi todos griegos ó greco-latinos.— Son sus sio6- 
nimas las desinencias acOf al ó il (V.). 

Ico toma aveces la forma tico (ticas), como en acuá-tieOp domés^co, 
rúS'tico , etc. 

En griego, los nombres propios forman adjetivos en eio; (eios) y enos^t 
(icos 6 ikos), desinencias que corresponden á las latinas 4ti5 óeusé ínii,y 
á las castellanas io, eo é ico. De esta última son ejemplos Anaereótit''ico, 
Hipocrát'ico , Homér-icOy Pindár-ico, Platón-ico, Sáf-ico, SalomáiHCdf 
Socrát-ico, etc. — V. Eo. 

Hay varios adjetivos en tco, que se usan como sustantivos, ?. gr. ed»f* 
ICO , catedrát'ico , mecán-ico, polit-ico , retór-ico , viát^ico , etc. 
lohe. Diminutiva en bol-iche , trap-iche, y otras pocas voces familiares. 
Ida. De connotaciones análogas ala desinencia oda (V.), corooenfrof- 
ida, beb-ida, corr-ida , embest-ida , hu-ida, etc. — Es también, cofflOSB 
supone , inflexión femenina de los adjetivo^ y participios en ido, 
Idad(tías).— V. Dad. 

Ido (us, tus, itus). En los sustantivos denota generalmente et producto 
ó resultado de la acción del verbo que los forma : buf-ido , estall-ido, gfi^ 
ido , ladr-ido , quej-ido ,ronqU'ido , silb-ido, son-ido, etc. 

Ido, ida, es igualmente desinencia ó inflexión participial pasiva délos 
verbos en er y en ir, los cuales también se usan casi todos como adjetivos > 
atreV'ido , conten-ido , flor-ido , le-ido , preven-ido , etc. — Bluclios de esloí 
participios y adjetivos se usan igualmente como sustantivos: descre-U^. 
forag-ido, part-ido, relam-ido, vest-ido, etc. 

ido, ida (en las voces esdrújulas ). Esta desinencia ; tomada de la latíM 
idus {ódus con la t de enluce), es propia de los adjetivos que califican» 
sugetocomo dotado en grado bastante de la propiedad, estado, etc.,qQi 
expresa el radical: dr-ído, á-vido, cál-ido, estúp~ido, impáv-ido,li^ 
ido , sórd-4do , tim-ido,vál-ido, etc., casi todos formados de sustautivo! 
verbales 6 de verbos. Casi todos ellos forman á su vez sustantivos abstraeto 
en ez, como arid-ez , avid-ez, estupid-ez , timid-ez , etc. 

le (Íes). LJesinencia sustantiva verbal que añade al sentido del radirt 
cierta idea de cosa exterior, visible ó notable: barbar-ie, calvic-ie,congeí 
ie, efig-ie,espec''ie, molic-ie, superfic-ie, etc. 

Esta desinencia es igual á la ia (diptongo), no habiendo entre lasd< 
mas diferencia sino que ia sirve para los nombres que en latín son de It pi 
mera declinación , é ie» ies, para los de la quinta. 
Iendo,jendo(enf/u5).— V. Endo. 



— 107 — 

lente, jeau(e/i5y entU). Formas de la desinencia ente (Y.) con utiató 
«na y eufónica : cal-i-ente , cre-y-enle, infiu'y'enle , luc-i-ente , ele. 

lestOyienta. — V. EntO. 

Igmt (igare). Esta desinencia es el verbo latino agere alterado ó eufdnizado 
pira acomodarse á la formación de algunos vcri)os de base nominal , como 
ftá-igar, litr-igar, nav~igar 6 navegar, eic—Guar é t^uar pueden con- 
siderarse como formas de esta misma desinencia. 

Iguar. — V. FlCAR é IfAR. 

Ijo, Qa. Diminutiva :arma({-tyo, baraí-ija y bod-ijo (boda desigual, rí- 
fala), bot'ija, bol-ijo, clav-ija, escojidr-ijo , lagart-ija, rend-ija, 
ntolt-ijo, vas'ija, etc. 
U. Diminutiva, como en tamborín y otros. — Platón jiizo observar ya que 
Ii i es adecuada para expresarlas cosas sutiles y penetrantes, los objetos 
dimiautos, delicados 6 débiles. Y con efecto, la i y la e, sonidos intermedios 
éntrela a y la o (6) , son las vocales que mas -sirven para la connotación di- 
iDinuiiva , asi como la o y la a son las mas adecuadas para la connotación au- 
mentativa. — Obsérvese también que las desinencias diminutivas que no lle- 
van t\ como e/o, eto, 07), uelOf uja, etc., si bien expresan pequenez, no 
hcounotan con la idea accesoria de gracia, finura ó delicadeza, tun fre- 
cuente é iotensivamenle como la connotan casi todas las desinencias que lle- 
van i.^n es como el tipo ó la base de las desinencias diminutivas icOf tea, 
ilio, tn, inOfito, Ha, etc.-^V. Diminutivos en el Diccionario. 

Aaparece como mero sufijo en los sustantivos albañ-il, barr-il, bur-il, 
cm-üfmarf-U, pret-il, íor-tí, etc. 

li (t7is)es también desinencia adjetiva que se aíiade, ó á una base nomi- 
nal, como en ctv-t7, gent-il , juven-il , host-il, monj-il, puer-il, sen-it, 
tttron-t¿, etc. , y entonces no es masque una variante de ali-^o á una base 
Wfbal, comoen ág-il, contráct-ü, dóc-il, dúct-il, eréct-U, fác-il^frág-il, 
fM^súí-U, tíí-t7, etc. (formados de los verbos agere, contrahere, docere, 
é»eere,erigere, faceré, frangere, futiré 6 fundere ,8uere, uti, etc.), y entonces 
|iareceseruDfl contracción óabrcvialura de ible, — Obsérvese de paso que, por 
regia general, los adjetivos en il tienen la i larga cuando se forman de nom- 
bre, y que son penacutos^ ó tienen larga la vocal penúltima, cuando se for- 
man de yerbo. Por esta regla se debe decir répt-il ( formado de repére ) , y 
narepl^ü. 

Üb, illa {lus, Ulus), Diminutiva : aren-illa, cachorr^^llo , pajar-illo, 
}Uit-í/¿a,etc.~Los diminutivos en tilo, así como losen tco, t¿o y ue/o, suelen 
empalmar su desinencia con la base radical por medio de una e y una c, 6 una 
tyooas eufónicas en los primitivos monosílabosque terminan en consonante, 
como cru2-ec-t/ía, flor-ec-illa, haz-ez-uelo, luz-ec-ita, rey-ez-uelo, etc., 
lUeoqoela e tal vez no es masque la final de los ablativos latinos cruce, /7ore, 
fasee,lucef rege, etc., que quizás sirvieron de tema de formación para esos 
dimínativos; y en tal cuso solaaientQ s^ria eufónica la c ó la 9, Estas son h^ 



— 108 — 

consonantes de enlace que llevan también los primitivos dlsítflbM en tf^eo- 
mo ave^c-illd , cofre^c-illo^ sastre^c-illo , etc., y los terminados en os ü 
or, como bribon^z^uelo, dolor-c-^llo, ladron^z-uelo, lisUm-^-ito, olcMr- 
tío, etc. 

Illo es también sufijo ó desinencia de connotación varia en diversos noiii' 
bres que al parecer no tienen valor diminutivo, v. gr. amar-ülo, catfd-iHo, 
ladr^illo, senc-illo^ iom-itlOy etc.; y en otros que, si bien no tienen vilof 
diminutivo, se romancearon, sin embargo, de diminutivos latinos, v. gr. 
coím-t7/o(de colom-ellus, especie de diminutivo de columna), cuchr4k 
(decult-ellum), níárt-illo (de mart-ellus), etc.— Véase lo dicho acerdde 
este punto en la pág. 77. — Raro es el nombre de desinencia en líío {oe^ 
mediata ó inmediatamente no participa de la connotación diminutiva. 

Ilion. Aumentativa en grand-illon, voz del estilo familiar. Esta desineocii 
viene á estar compuesta de il 6 tilo y on, y á ser como aumentativa de dimi- 
nutivos. 
Imo (ímus).— V. Errimo, I simo y Timo. 

In, ina. Diminutiva : hotiqu-in, cafet-in, camisol^in, chiquil-^in (dimi- 
nutivo doble, ó diminutivo de diminutivo}^ espad-ifiy peluqu^Uy etc. 

Ina (ina). Añadida al radical de un nombre de persona denota un alie, 
un oficio, una profesión , y á veces el lugar donde esta se ejerce, como éfl 
mcdtc-tna, y en los nombres genéricos disctpí-ma, docír-íno, o/fc-íwa,elc. 
— También hay algunos nombres en ina formados de verbo, como chanlusqfi' 
ina, rap-ina (hoy rapiña), ru-^ina; y algunos otros formados de nombres 
que no son de persona, como pisc^-ina, rut-^ina, sobaqu-ina, etc. — La desi- 
nencia de estos últimos tiene sin duda algo de diminutiva, ó quizás partici- 
pa de la connotación que sigue : 

Ina es (amblen desinencia que equivale á fuerza ó virtud de. Viene dé II 
raíz griega ts, tnos, que signiDca- fibra, fuerza, robustez. — V. Varón en el 
Diccionario. Usase esta desinencia en estricn-ina (fuerza, virtud, de laooef 
vómica ó matacán, Strychnos nux-vomica de los botánicos), morf-iná, 
narcot'ina, quin-ina (esencia ó fuerza de la quina), salic~ina y demás prin- 
cipios alcalinos que va descubriendo la química moderna. 
Ino. Diminutiva: ceboll-ino,l€chugu''inOjpal(m-ino,tíc. 
Ino, ina, en los adjetivos, viene de la desinencia latina inus, cuya conno- 
tación propia es equivalente á la.de ano, viniendo á ser como una forma éo- 
fóüica de esta : así se ve en div-inOj libert-inOy margino, peregr^ino, etc. 
— Jántasc frecuentemente con radicales que significan animales , plantas 6 
miqerales, siendo entonces sinónima de dc^o y eo, como puede notalrseen 
acer-tno, alabastr^ino, can-^ino, cedr-ino, crisía/-tfio, e^u-tno, fer-tnój ílc« 
— Porúltimo, es también (como sus sinónimas anoyeo) gentilicia: Alejanir" 
ino, alicant-ino, Amer-ino (Roscio), argel-ino, bilba-'ino, granad-ino, ¿al- 
ano (del Lacio), sagunt-ino (de Sagunto), salmant-*ino 6 siilamanqu-ino, 
segunt-^no (de Sigúenza), írWen Wno (de Trente), etc., etc. 



— i09 — 

lo (diptongo). Desíaencía sustantiva verbal que connota (como su corres- 
pondiente latina ium) la acción del verbo, el resultado de la acción , el lugar 
doode se ha verlGcado, 6 el conjunto de las personas que la linn hecho : 
coíogtt-ú), esítid-ío, gimnaS'io, imper-io, juic-io, od-io, presid-io, rcfvg^ 
», etc.— Y. además Icio. 

También es io desinencia de sustantivos formados de otros sustantivos, 
tmocoleg-io, comorc-io, minister-io, negoc-io (del lalin negotium, com- 
poesto de ncc y oítiiw, no-ocio), sacerdoc-io, etc. — V. Eaio. Este io (¡um) 
lecoavierleá veces enmonio{en latín mowium), v. gr. en matri-monio (del 
\Akmatri'monium, que primitivamente signiücó el estado de madre, de 
matrona), patri-monio, tesU-monio, etc.— Por último, añadido io (ium) á los 
nombres de agentes, ó de lugares, en dor, sor ó tor^ forma nombres en dorio , 
•ortoótorio (torium)^ como el anticuado adju-torio, audi-torio, defen-^rio, 
iomi"torio,ora-^orio,purga^toriOf etc. ^ 

lo, u (tus), es igualmente desinencia de algunos adjetivos que denotan 
pertenencia ó conformidad con el carácter ó el género de la persona ó cosa 
signiGcada por el sustantivo que los forma, como pátr-io , rég-io, etc.— 
Consiguientemente adoptaron los romanos esta desinencia pura siis nombres, 
eomo Ap-io, Cornel-iOf Fav^iOy Flamin-io, Horac-io, Ovid-io , Tul-io, 
%tí-ú), etc. — V. Sobrenombre en el Diccionario. 

Io'(con la t acentuada). Desinencia sustantiva de connotación varia : 
flftedr-^, atav^io, 6at/-to, baj-io, poder-io, roc-io, sequ-io, etc. ; — y pro- 
pia también de algunos adjetivos, como bald-iOy cabr'io,estant-io, regad-- 
io, tandrio, etc. 
lon^sioa, tíon ó cion (to, ionis, femenino, siOy tio)\ Desinencia de una nu- 
merosa familia de sustantivos verbales cuyo carácter genérico es connotar la 
Kebodel verbo, pero á veces también su efecto ó resultado, su duración, el 
logar donde se ejecuta, etc., v. gr. avers^ion, confes-ion, cónlus-ion, digest- 
ÍOR, esftic-ton, acupac-ion, opin-ion, publicac-iorif ses-ion, un-ion, y otros 
nil, todos femeninos, que en lalin terminan en to , cuando se forman del 
presente de indicativo, y en sio (sion) ó (to (tion ó cion), cuando sé forman 
<lel supino (en sum ó en tum ), que es lo mas frecuente. — En todos los nom* 
bres de esta desinencia (así como en los en on, or, etc.) el ion no es masque 
6Íton«, suprimida la e, del ablativo del singular de los nombres latinos equi- 
valentes. Los que no tienen equivalencia latina han sido formados á imita- 
ción de los que la tienen. —V. On y Or. 

Los nombres en ton son subjetivos, ó hacen resaltar la idea de un sujeto 
^obra, de un sujeto á quien se reGere la acción; a^paso que los nombres 
<)eigaal raíz, pero que llevan simple sufijo ó desinencia no significativa , son 
poramente objetivos : así acc-ion, dtcc-ton, instituc-ion, suponen un sujeto 
906 obra, que dice, que instituye ó ha instituido, etc., mientras que acUo, 
die/H>,inslitut'ó, son puramente objetivos, careciendo casi porcompleto de 
(oda connotación subjetiva ó de referencia á un sujeto. 



10 



— Itd — 

Ion (iü) sirve lambien para algunas pocas voces que expresan el nomlwe 
de ciertas profesiones tenidas por bajas ó despreciables, como es¡h4oü,hUlr' 
ion, etc. 

Ir (iré). Desinencia infinitiva ó abstracta de las verbos de la tercera con- 
jugación : cubr-ir, dorm-ir, flu-ir, o-ir^sent-ir, vestir, etc., etc. — Y. CoJí- 
juGACiON en el Diccionario. 

lico. Desinencia de unos pocos sustantivos de connotación varia, cam 
epr-isco, a8ter4sco, mar^isco, mord^scOf obel-isco , pedr-isco , etc., qw 
tienen como un fondo de siguiflcacion* diminutiva. — Es gentilicia en ^¿^ 
iscOf morisco, etc. 

ÍMÍmo, itÚBt (isBimus). Superlativa: aman/-mmo, car-isimo, noo-titmo» 
prudent^isimo, etc.— V. Timo (Umu$),q\xe es la verdadera desinencia orjgh 
n al jjg los latinos. 

nk. Colectiva en mor-isma y ifiuy pocas voces mas. Parecen únStám^ 
de esta las desinencias acó, acho, alia, usma y uza. 

Umo{Í8mus). Esta desinencia, de origen griego, es imitativa, ó conn0U' 
tiva de la idea de sistema , coordinación , conformidad en el modo d^ s^t 
pensar, liablar ú obrar. Así el cristian-ismo es el modo de pensar y obrarse- 
gup la doctrina de Cristo; un helen-ismo es un modo de bubldr conforoMil 
genio de la lengua helénica ó griega ; el mecan-ismo de uji r«loj es el uifiÍ9 
conque están coordinadas sus varías piezas; el prosa>t5mo es el defecto d« es- 
cribir en verso de una manera propia de la prosa, etc. En barbar-ri^iM, 
^lic~i$mo , idiot'ismo, juda-ismo, maquiavel-ismo j mod-ismo , neoiot 
ismo, pedant'ismo, platon-ismo y demás nombres de esta desinencia, seoln 
servará igualmente que el ismo añade á la voz principal ó á la base radical li 
idea de imitación , conformidad , etc. 

lata (isla). Análoga á ismo, con la diferencia de que esta solo sirve parí 
la formación de sustantivos abstractos , ^ isla para los concretos y califlcati- 
vos de persona. Así se observará quea^^a denota profesión, oGcio, ocupaciea» 
hábito : bols-ista, dent-ista, maquin^ista, organ-ista, pUit-'ista , etc. ;y 
eztensíveímen la , opinión , secta, escuela : ane^apt-ista , escot-ista, helfí^ 
ista, nominal'4sta , rcal^ta , iomr-ista, etc. 

limr (itare). Desinencia inOnitiva verbal, frecuentativa, iterativa , coa- 
tracta^ Al parecer, del verbo latino iterare (repetir, reiterar), formado de 
iterúm (otra vez, segunda vez), y como frecuentativo deirc (ir). — ^V. Aay Ea. 
Itímo (itimus), — V. Timo. 

ilif (i^M, iiidis). D^l nombre gnegoitis, que significa punta, cosa que les- 
tima, que irrita, etc. Puesto como desinencia, ó pseu do-desinencia, connota 
irrilqoipn ó ir^amacion del objeto ú órgano expresado por la base radical r 
así ga^lr-itis es la inflamación del estómago , glos^iti^ es la inflamación á» 
la Lengua, periton-itis es la inflamación del peritoneo , etc., etc. 

%io,iifí, iii9. Diminutiva : bon-ito, cabr-ito, escond-^iU , m^l'^to , ^eh' 
ita, palm-ito, ram-ita, ram-^ito, etc.— V. Illo. 



— m — 

lvo,hra(letii). Añadida á uAa rafz verbal es desineDcia adjetifa corres- 
[ttndíenlc á ble (bilis) , en el concepto de que connola actifamente lo mismo 
qoefr/e connota pasivamente. Fb , romanceado de vus, que es el fondo de la 
desineneia , parece venir de t;t5 , fuerza, virtud ó poder de Iiacer algo. Asi 
pues w y ble, ó ivo y able, eble, ible, etc. , se asemejan eu expresar ambas 
la disposición, la aptitud; y se diferencian en que ivo connota la propiedad 
debac^^ algo , y ble la propiedad de que este algo sea ó llegue á ser hecho : 
por eso ivo se llama desinencia facultativo-activa, y ble se dice facultativo^ 
jwiiüo. Esta sinonimia se observará perfecta mente en admirat-ivo^ admira 
MeyComparat'-ivo y compar-able^ laudat-ivo yfjaud-^le, etc. 

Pero, aunque 1170 connota la propiedad masó menos Intensiva de hacer 
iffif no siempre presenta esta cualidad como esencial, y sobre todo como 
icloatoiente efectiva : es en muchos casos una desinencia potencial, pues 
DO siempre indica que el principio de acción está dcsarrolludo ó en ejoraicio, 
sinoquepuecleestarlo. — Muchos de los adjetivos en tt*o pertenecen al lenguaje 
deotlGco, didáctico, á la gramática, á la retórica , etc. , por cuanto la cuali* 
didqac expresan existe de una manera abstracta y especulativa que se aviene 
poco con el lenguaje común : adjet^ivo , aumentat-ivo , comparativo, 
^^mml-^vOf incoat-'ivo , indical~ivo , posit-ivo, superlat-ivo , sustant-^ 
íw,etc. 

/vo toma la signiGcacion como de participio pasivo en abus-ivo y adopt- 
ioo, que equivalen á abusado, adoptado, — Abortivo lieue connotación activa 
T pasiva, pues'signifíca lo que hace abortar, y también lo abortado ó aborto. 
^Ejecui'ivo es lo que ha de ejecutarse jjrow/o, sin dilación. — Pen^at-ivo 
lenla idea accesoria de profundidad en el que piensa. 
Ivo es también sinónima de ante , ente, diferenciándose en que estas últi- 
nis desinencias expresan ac^ualidocí de acción, y la primera no connota mas 
qoevó'ítia/úiad de acción, pero potenciado acción ó virtualidad inherente 
aisujeto : así ag-erUe es lo que obra, lo que está obrando de presente, y act- 
ú« es lo que está ó no obrando , pero que tiene por esencia el obrar ó poder 
obrar,cons/t¿ti-y-mfó es el que constituye ó establece de presente, y constituí^ 
ñ;o-cs lo que constituye alguna cosa en el ser de tal, etc. 

Por último , el uso ha hecho ivo equivalente^ en algunos casos , á al, icio, 
wio, etc. : así decimos est-ivo ó estiv-al, nat-ivo 6 natal-icio, laudat-ivo 
* lüMiat'Orio , etc. 

Ivo es desinencia originaria y esencialmente destinada para añadirse á 
bises Verbales (al supino latino) , pero también se. encuentra modtficande al- 
gttnis bases nominales, como en caritat^-ivo , est-ivo , fest^ivo, intempesta' 
i(?o, etc., en el cual caso suele signiGcar simplemente lo que pertenece ó con* 
^ei la cosa expresada por la raíz. 

b* Eulos mas de los vocablos es la eufonizacion del ice del ablativo de 
H» nombres latinos en i» ó en trix^^-y. la letra E en la Tabla de las eufp- 
aía$.-.En algunos otros, como car^i», desl-ix, ma-ú, íaj)-¿s, etc., el iz ó 



~ 112 — 

la z, es un puro sufijo. —En Ort-iz, Ru-iz, ele, puede considerarse comoont 
conmutación eufónica de ez (V.).— V. además Az. 

Isar. La idea de imitar, de acercarse ó asemejarse á, se expresa en latín 
por las desinencias isso é ico , en el ínfínilivo issare , icarCy que éaMido ro- 
manceadas en izar, icar. La desinencia latina isso viene de la griega {(« 
(izo)f y se escribia indiferentemente con ss ó con z. — Los verbos castellaBOS 
en izar son también imitativos, pero muchos de ellos, formados á s^ejaní 
de los latinos en izare (que son muy contados, y de poco uso en la traesi 
latinidad), tienen una connotación equivalente á la de /icar, y como frecoeo* 
lativa : casteUanTizar, canon-izar, escandal-izar, escrupul-izar, evangd' 
izar y fertil-izar, inmortal-izar, magnet-izar, martir-izar, poptdar-vuist^ 
precon-izar, pulvcr-izar^ titil-izar, etc. — V. Icart, que es también desinéÉ' 
cia imilativa, con significación frecuentativa , y mas principalmente dimi« 
nutiva. 

Izo. Afíne ó análoga de ero en los sustantivos boyer-izo (boy^ero), cabrer 
izo (cabr-ero), porquer-izo (porqu-ero), yc2/t/er-í;zo.(yegú-ero) , etc. 

Izo, IZA, en los adjetivos, expresa propiedades físicas y cualidades ó liábi 
tos morales, disposiciones del ánimo, ó de las cosas materiales , etc., siendi 
bastante análoga á teto , io é iva, 6 tal vez una mera forma de estas desioen 
cias: advcned-izo, antojad-izo, arrojad-izo, coch-izo ó coch-io (loquee 
fácil de cocer), contentad-izo, echad-izo, enferm-izo, fronter-izo, inven 
izo , lloved'izo, mest-izo, moved-izo, olvidad-izo, pegad-izo,primer-i» 
quebrad-izo , resbala d-izo , eXc, muclios de ellps (todos los formados d 
verbo) con una d eofónica. 

Tiene esta desinencia un fondo de connotación frecuentativa, y tatnbic 
imitativa, al igual de ismo, ista 6 izar. 

' Men (men). Sustantiva verbal (afine y como abreviada de menío), coi 
notativa :■— ó de la acción del verbo, como en certá-men, régi-men; 6 de 
cosa resultante de dicha acción, como en cacú-men (cosa aguzada, res acuita 
cxá-men {como quien dice res ex-acta),sé-men (cosa sembrada, la semilk 
üo/ti-me/i (como quien dice res voluta, de volvo, cosa arrollada, un rtíll< 
etc. — También se encuentra esta desinencia en algunos sustantivos forra 
dos de otros sustantivos, como bolá-men, tnaderá-men (maderaje), vel 
men (velaje), etc., en el cual caso es colectiva y muy análoga á aje (V.).— P 
tese que todos los ejemplos que acabamos de poner son voces penacntas 
que tienen el acento en la penúltima, excepto régimen que esesdrújula. 
Menta, mienta. Forma particular de mentó, miento, para, los- nomb 
femeninos, y generalmente no verbales: corna-menta, ferra-mier^ta, M 
cuado de herra-mienta, vesii-menta , etc. — V: Mentó. 

Mente, cuyas formas W2e«í (libera-menl), mentre (libre-mentre), mti 
miente (plena-miente), mientre (honesta-mientre ), etc., han tenido un ' 
vario y vacilante hasta la fijación definitiva en mente, es una desinencia i 
verbial idéntica á la francesa men¿ y á la italiana 7r7enfa. Todos los adverl 



, — 113 — 

de esta desinencia se componen de un adjetivo, en su terminación fomenínn, 
y del sustantivo mente, ablativo del latín mens, mentis: v. gr. forzosa^ 
menlte, mala-mente, sincera-mente, etc. — El origen de esta desinencia^ 
ó pseudo-desinencia > se halla comprobado por el usoquecii varios auto- 
res se encuentra del ablativo mente precedido del adjetivo femenino :..^.... 
Sacro de carcere misstts insistam forti ne?(te vehendus equis, dice Ovidio. 
Stn Aguslin^ en su Sermón de los, Santos^ dice : Fiat impetrabile quod pida 
iBRTE poscimus; y en una de sus Epístolas dice también : ¿Quis hoc possit 
BREifissiHA etsiMPLicissmA MENTE contueH? Comprueba también el mismo 
origen la circunstancia de que cuando en castellano han de ir seguidos dos 
idverbios en mente, solo se deja esta desinencia al último : asi en los mejo- 
res autores se encuentra segura y libremente , real y verdaderamente, etc. 

Mentó. De la desinencia latina mentum, en ablativo mentó ^ que parece 
Teñir de minere,mineo, mines, primitivo desusado de emineo,promineo, etc. 
unas veces denota cosa agente ó que obra, como en instru-mento {res ins- 
trum, cosa que instruye, forma ó construye), orna-mento (res ornans), 
tor-mento (res torquens), etc. ; y otras veces connota idea pasiva, como en 
ietrHnenio (res di^riia, cosa usada, frotada, perdida, triturada), excre- 
wenío (res excreta, cosa arrojada), frag-mento (res fracla, cosa quebrada, 
rota, fracturada), seg-mento (res secta), etc.— Todos los nombres de esta 
desinenciason verbales, teniendo la connotación acftva cuando están for- 
mados del presente de indicativo, y pasiva cuando se forman del supino la- 
tino. Por esta regla es fácil determinar las respectivas connotaciones de argu- 
•iento, ati-menfo, comple-mento, condi-mento, firma-mento, fo-mento, 
fmithmento jju-mento (res juvans, cosa que ayuda), jura-mento, medica- 
wwito, monu-mento, regla-mento, sacra-mento, suple-mento, tempera- 
mento, etc., etc. 

Esta desinencia es mentó también en italiano, y ment en francés y en ca- 
talán. 

Miento. Es una forma de la desinencia anterior, ó mentó con una i eu- 
fónica. Vale, por consiguiente, lo mismo, y. se subroga á mentó en 'varías 
Toces como encanta-mento 6 encanta-miento , linea-miento 6 linea-menta, 
«¡Iva-miento, hoy salva'mento,pavi-miento, hoy pavi-mento , etc. — Nó- 
tese, sin embargo, que el castellano y los demás idiomas neolatinos ban for- 
mado, por imitación, infinidad de nombres en mentó que no tuvieron lois ro- 
manos; y cuando estos Bominres no tienen equivalente latino, ó cuando su 
iiase radical no es latina pqhi, llevan por lo común miento en lugar de mentó. 
Así se observará en adeianta-miento, ardi-miento , ayunta-miento, casa- 
^rUo, llama-miento ,quebranta-mientq, sacudi-miento , segui-miento, 
loca-miento, venci-miento, etc., etc. — V. Ento, iento, men, menta, uiekta y 
iBirro. 
Hb, ma (mt«).— V. Imo y Timo. 

Wpnúi (moniá). Desinencia de unos pocos sustantivos formados de adje^ 

' - 10. 



— 114 — 

tivo^ verbal ó no, y por consiguiente abstractos, que denotan la realiaacion di 
una acciom, de un estado ó do la cualidad expresada por el radical, pero coa 
la idea accesoria de que el acto ó el estado son constantes y babituales, bíea 
que mitigiidos, ó como rebajados. De ahí el ser desinencia come diminutivi. 
•—Sabido el verdadero valor conootativo de montan se determinará fácilmea-. 
te la sinonimia que hay entre acri^monia y acri-tíAd, casti-monia y castír 
dad, pani-moma y parei-dad ó parque-'dad, sarUi-monia y sanfi-daL 
—V. Dad, lo, Moíiio y Tuo. 

Los cuatro nombres que acabamos de citar, y Ceremonia, son los úoicosea 
monta que tonM3ei castellano del latiu; ni este tiene muclios mas. — Pan 
saber á qué atenerse respecto de la ortografía de parsimonia, diremos qo€, 
formado de parcus, parco, debería escribirse parcifnonia, con c, cooao pre- 
fería Manucio; ba prevalecido empero la s, jusliiicándose este uso, que esel 
mas general, con suponer que parsimonia se formó de pars-t d de pars-^m^ 
pretéríto y supino de parco, parcere. 

Momio {monium).-^\ , 16, 

9jo^ cja {ulus¡ ula). Diminutiva, y algo aíine de tico, ucho^ aunque meooa 
despectiva que estas : abr^ojo, cerr-ojo, man-ojo (manip-ulus)^ pan^<s 
(panic-ula), pirujo (pedic-ulus), rasir-^jo, etc. 

Olento, olenta {olentus). Los autores derivan esta desinencia dd verbo 
olere, oler, despedir olor : asi vin-olento signiíica que huele á vino. Losada 
jetivosen olento calítícan el sujeto indicando que en él hay mucho de la coa 
expresada por el radical del adjetivo; que está tan impregnado de ella, come 
que huele á la misma. Es, por lo tanto, desinencia casi siempre repletiva^ e|^ 
plct¡va,abundancial. 

Ulereo no es auis que una vanante eufónica de olento, y la forma usada c<m 
mas frecuencia, pues olento solo se emplea cuando el radical acaba en n óea 
i: fraud-ulento , op-ulento , pur^%dento, sanguitholenlo , su<xüenÍQ,trW' 
ulentOfturb-ulento, vi-olento, eíc—Virol-ento (el que tiene viruelas ó eitá 
seiíalado de ellas) corresponde á la desinencia ^to, afine también, en. algo- 
nos casos, de olento. 

On, oM. Es desinencia aumentativa, que desnaturalíia ó modifica la 
cualidad por la idea accesoria de desprecio: gigant^on, hombr-on, moscafdr 
on,mujfr^ona, peñ-on , señor-on, etc. — Extensivamente connota tambiaa 
el autor de actos reprensibles, ridiculoso vergonzosos: buf^on^ 6vr^<w, 
baladr^on, fanfarrón, glot-on, ladr^on, say-orif «opi-on, etc. — Igual va-* 
lor connotalivo tenia en latin la desinencia en o airálaj genitiva onta, coopio 
se ve en err-o (vagamundo, corrillero), helluro (glotón, tragón), etc.— Oa, 
por último, es puro sufijo, ó no tiene valor significativo, en ca.r6-on,ya6-oa, 
le^OH^preg-on, salm-on, serm-on, etc., etc., en todas las cuales voces (así 
como en las en ton) elon no es mas que el one, suprimida la e, del ablativo 
del singular de los nombres latinos equivalentes. — Y. Ion. 

El elemento on parece ser la base de todas las desinencias aumeqlativas, 



— 115 ^. 

wmaehon, aneon, arrcnf elon^ ilion ^ ele. T siu embargo tíene á veces 
valor dimiautivo. 

On, con efecto, connota disminución cu arley-on^ caj-on, carret-on, cord- 
myinfata^on, ¿tmp»-on (limpiadura ligera) , perdig-on, pich-otiy rat^n^ 
túf^n, terr^on, 7 otros muchos, en especial cuando significan parto de un 
todo, señaladamente el centro de ella, ó una de sus puntas ó extremidades. 
Asi agmj^on no es aumentativo de aijada , como á primera vista pudiera 
j creerse, sino su diminutivo^ y como tal siguiíjca la punta del instrumento 
>^ coa que se aguija; al^on es diminutivo de ala, por ser la base y como el cen- 
t tro de ella; escaí-on no es una escalera ó escala grande, sino uno de los palos 
n; traríesos Ó gradas de una escala cualquiera ;pm-on es' diminutivo de pina, 
> por ser la simiente que en esta se contiene, etc. — Ué aquí, pues, como j)c/- 
■i- onyra6-on (escribe Puigblanch) no son aumentativos, cual vul¿,'armente se 
1 cree, ó diminutivos por antífrasis, sino diminutivos regulares y directos por 
suforoiacion etimológica. Con efecto, si así no fuese^ lendriumos que atri- 
buir al idioma castellano la singular extravagancia, ó, mejor dicho, la mons- 
truosidad, de que pelón y rabón signiGcasen lo contrario de lo que expresan ; 
00 §ue salvase esta cont4:adiccion ningún tropo ó Ggura, en el cual caso no se- 
rii verdadera la contradicción, sipo solo aparento.— tengo pormuy funda- 
(iaseslas reflexiones de Puigblaocb, y las encuentro conGrmadas en la con- 
notación evidentemente diminutiva de pelan cuando significa el que tiene 
nu^ cortas facultades, de repelón en sus variad acepciones, así como en la 
\ iicepcioQ de juego de poca entidad que antiguamente se daba entre jugadores 
f: i la Toz rodona. 

Diminutivos en on ha conservado también algunos el francés moderno, 
^maigl-on (aguilucho), chard-on (cardillo), migít-on (de witnuí, menos), 
[ «le.;— y no pocos el catalán, suprimida la náeon, v. gr. butifarr-ó (buti- 
farra pequeña), calentad (calentito), earret-ó (carretón), plans-ó (plant-on, 
piíupollo, renuevo), ¿o&a//-ó (toalleta, servilleta), etc., etc., muchos de los 
cuales tienen , según puede notarse, desinencia análoga y correspondencia 
exacta en el castellano, al paso que otros no. 

Añadamos, sin embargo, que muchos de los diminutivos castellanos en on 
íhtai^considerarse como impropios, puesto que no tienen positivo usado del 
cual se hayan formado, antes bien ellos son positivos que forman sus dirpi- 
flulivos, como a^í;on-ct¿/o, ra^-cico, etc. Son, por consiguiente, dimi- 
nutivos de origen ó de signipcado, mas bien que de forma.— En igual caso 
seeacuentran los varios positivos castellanos romanceados de diminutivos 
tóaos (121). 

Algunos autores opinan que nuestro pn diminutivo tomó origen del dimi- 
nulivo 6 del provenzal ; mas prescindiendo de esta cuestión , parece induda- 
Weqiieá la desinencia latina diminutiva io, tonw(masculina), deben referir- 
*«) directa ó indirectamente, la ó con acento agudo del provenzal ó catalán, 
w «í del francés moderno y la on del castellano.— Como ejemplo de diminu- 



— H6 — 

tivos latinos en io citaré: homunc-io '(hombrecillo) ; lus-io (diminutivo de 
Íudu5, el juego); /)apí7-ío (en catalán papa/M, y en francés pa|)i7¿-on)Ja 
mariposa, que viene da pumiluSj pusillus y papilus, enano, pequeño, suben- 
tendido ales , como quien dice ave ó volátil pequeño, diminuto; pip^io, p- 
pionis (diminutivo de pipus), que significa el pichón ;7)Mmi7-io, enano, sub- 
enlendido homOj animal 6 arbor; senéc-io, que significa un vejete feo, ma- 
lo ; vespertil-io, el murciélago ó vespertilio, de rcífperít'í/s, cosa nocturna, sub- 
entendido ales, por ser la mas pequeña de las llagadas aves nocturnas, ele. 
Y ahondando mas en el origen de este elemento desinencial, se encuentra 
que la desinencia diminutiva ío, ionis, así como la aumentativa o, io, se usa- 
ban ya también en los idiomas sabino y etrusco, que son dos de los que en- 
traron en la formación del latin, ó que se c.ombinaron.con él en tiempos muy 

remotos. 

Or (or). Desinencia de un gran número de sustantivos verbales, formados 
del ablativo ore de los correspondientes latinos enor, todos masculinos, como 
ard-or, clam-or, dol-or, ferv-or, ol-or, pav-or, sud-or, val-or, etc. Por 
regla general, estos nonibres proceden de verbos intransitivos; pero hay ex- 
cepciones, como am-or, tem-or, etc., formados de verbo transitivo. Hay 
también algunos sustantivos en or que no vienen de verbo conocido, antes 
bien sirven ellos para formar verbos, como col-or, hon-or, lab-or, etc., que 
forman colorar, konrar, laborar 6 labrar, etc. — Difícil es determinar con 
precisión el valor connotalivo de esta desinencia: diremos^ sin embargo, qne 
de los análisis hechos hasta el presente resulta que los nombres en or expre- 
san un estado ó el resultado de una acción ; que ese estado es por lo común 
extrínseco, activo, y rel^ivo aun objeto ; que siempre es actual ó en ejerci"^ 
cicio, y temporáneo (en Ih cual se diferencian de los nombres en ad); yqoe 
ese estado, además, se considera, relativamente á su objeto^ como una cua- 
lidad particularizada, y, por consiguiente, hasta cierto punto, abstracta-. Es- 
tudíese la acepción de los nombres en or citados, y se verá que tal es efecti- 
vamente la connotación genérica de su desinencia. 

Or, SOR, TOR ó DOR, ADOR, EDOR , iDOR. En latin^ añadido or al radical del 
supino, forma otra clase muy numerosa de nombres verbales en sor 6 en kf. 
según el supino haga en sum ó en tum. Del ablativo del singular (ore) dcéis- 
los nombres ha formado el castellano los suyos en sor, tor 6 dor, como acusa' 
dor, ama-dor, defen-sor,doc'tor, inven^tor, ora'dor,pose''Sor,precur'Stír 
^emunera-dor , sucesor, etc.— Formó también eDatin algunos nombres ei 
tor, ator 6 itor, juntando estas desinencias á radicales de sustantivos; y esto 
mismos nombres, y muchos otros formados, á su imitación, así de nombre 
como de verbos, se encuentran en castellano con las desinencias dor, ador 
edor 6 idor, v. gr. agua-dor, asa-dor, baUidor, beb-edor, bord-ador, cog- 
edor, escarp-idor, gla di-ador, habl-ador, historich-dor,muñ-idor, sen-ador 
Hra-d'or, vel-ador, venc-edor, via-dor, maj-ador, etc. 

Todos estos nombres son masculinos, y designan el agente masculino, e 



— 117 — 

autor de ana acción, y extensivamente oficio^ ocupación ó profesión, liábi- 
to, instrumento para la acción, etc. Los nombres en ton denotan la acción, y 
los en or, tor,,dorf eic, denotan el que la ejecuta : así invenc-ion es la ac- 
ción de inventar, é inven-tor es el «utor de la invención. — El valor conno- 
tatircíde or, dor, sor, etc., es muy afine del valor de ante, ente , según pue- 
de notarse en ama" dor y am-ante, oi-dor y oy-^nte, vel-ador y vel- 
fl»te,etc. 

De muchos de los masculinos en sor ó tor formaba el latin femeninos en 
Irix, pero el castellano los forma por la regla gener»! de añadir una a al mas- 
culino. Ac-triXfinO'-triz, y unos pocos mas, son los únicos femeninos que & 
imitación de los latinos en trix hemos conservado. — V. Iz. 

Finalmente, los nombres én sor, tor, dor, ador, etc., así en castellano 
como en latin, se usan lo ifnismo como sustantivos que como adjetivos. 

Or es también desinencia comparativa en los pocos nombres de esta clase 
que nos hemos quedado del latin : exteri-or, inferi-or, may-or, men-^r, pe- 
or, tuperi-or, etc. 

Orio. Como desinencia sustantiva véase lo. 

Orio, ORIA {orius). Esta desinencia adjetiva, lo mismo que arto, es doble, 
ó está compuesta de or, que designa un agente, y de to (abreviatura de tco), 
que expresa á cuál género se refiere una cosa ó persona. Estudiando la acep- 
ción de los adjetivos de esta desinencia , como aleatH>rio , circulat-orio, 
WMo/aí-orío, declamat-orio, gratulat-orio, ilus-orio , infamat-orio, oraU 
orio, vejigat-orio, etc. , se ve que orto designa lo que pertenece esencial- 
mente á un agente de cierta especie , ó , en otros términos , lo que sirve para 
efectoar una acción, una obra de cierta clase» ó para producir un estado de 
tal ó tal especie. Aplícanse á las personas, lo mismo queá las cosas, que se 
consideran como agentes de la acción ó del estado. 

Muchos sustantivos en orio , sorio ó torio, como defens-orio , purgat- 
oKo,etc. (V. Ip), noson masque adjetivos de esta desinencia tomados sus- 
tanÜTadamente. 

Orno, orro. Despectiva : alde^orro 6 alde-orrio , hod^orrio , mod-orro 
(estúpido, estólido), vent-orro, vill-orrio, etc. — Es algo afine de tico, tic^o. 

0§o, oM, U080, uosa {osus, uosus). Es desinencia adjetiva nominal , oque 
se junta á la raíz de nombres : an^ici-oso , envidi-oso, ingeni^oso, etc. 
--Los nombres de la cuarta declinación Jatina forman estos adjetivos en uoso, 
como ^cf-uo5o ; y algunos de la segunda y tercera intercalan una ti eufó- 
wcijCo'momorwíf-tt-oío, mont-u-oso. — Algunos pocos de los adjetivos en 
oto sale» de otro adjetivo, como belic-oso, tenebreg-oso , que se forman de 
Wicoy de tenébrico 6 tenébrego; ó de un sustantivo al cual se supone un di- 
ninotivo que en realidad no existe, como melicul-oso, formado de meticulus 
(miedecillo); supuesto diminutivo de métus. 

Esta desinencia connota que el sujeto posee en abundancia , plenitud y 
ÍQena,ia cosa expresada por el adjetivo en oso, 6 que la ama y quiero con pa- 



— 118 — 

»¡on : ac^uoto (lo qne abunda en agua) , amm-oso ( lleno de áBimo ó valor), 
/t7^i-o9o(elaflciouado á mover pleitos, cupidissimug HHum) ^ sustand^m 
(de mucha sustancia ) , etc. Hay una especie de gradación en el valor conn^ 
latí vo de las desinencias ado (ido), ente (ento, iento, olenCo) y oso : la primen 
va desde la simple cualidad hasta cierto grado de abundancia {sud^aéeti céi' 
ido, vál-4do) ;— la Segunda indica una abundancia que ya se maniíiesta visi- 
blemente ó por el olor {sudor-iento , cal-iente, val-diente); — y la teroen 
marca la plenitud (sudor-oso, calúr*oso, valer-oso) : es la desinencia aban* 
dancial y replctiva por afitonomasio. 

De la desinencia oso^ unad^ las mas ricas, en castellano y en lalin, son tam- 
bién sinónimas áceo, az, ble, eo, sor, tor6,dor,eic. Conviene además des' 
lindar en ella la relación en que se encuentra el sujeto con la eosa que po- 
see con plenitud , y ver en qué casos el sujeto es calificado favorablemeatc, 
y en qué casos desfavorablemente.— Haremos algunas indicaciones acerca 
do estos últimos puntos. 

Unas veces el oso indica la simple abundancia^ sin ninguna ¡dea acceso- 
lia , como en popul-oso, rigor-oso; — otras indica que el sujeta tiene fio- 
lenta pasión por la cosa, v. gr. libidin-oso, t;<n-oso;— otras veces indica 
que es activo^ como en curnjso , estudi-oso, fastidi-oso, injurioso ¡—oWA 
que es pasivo, como en odioso ; — otras veces, en fin, hace indistinta meóte 
activo ó pasivo al sujeto calificado, como en labori'oso, religi'<fso, sospech" 
oso, voluptthoso, etc. 

En cuanto á la naturaleza de la calificación, unas veces es laudatoria: 
frondoso, fruct-ttoso, garb-oso, gust-oso, majest-uoso, sunt-uoso; — otras 
veces es desfovorable, como en asquer-oso , melindr-oso , pegaj-^so, etc.;-^ 
y otras es indiferente, como en aren-oso, fabul-oso, mont-^oso, presur^ 
oso, etc. 

Ote (de la italiana ottó). Aumentativa de desprecio en grcmdrote, smt" 
ote, herej-ote, librH)ie , picar-ote , etc.; — como diminutiva en ancM9, 
ealabr-ole, isl-ote; — y con significaciones varias, ó puro sufijo, en frarr- 
ote, cap-ote, capir-ote, garr-otó, papir^ote, ele. — V. Astao. 

Uno {mus ó tcrnus). — ^V. Terno. 

Sor (sor). — V. Or. 
. §ie, Are (ster,síris, stre). — V. E^fB, Estrb. 

Tad (ía«).— V. Dad. 

TerAo , tenia, tumo, tarna (mus, étémus, turnus). Desinencia que 
se añade á nombres ó adverbios de tiempo, y forma adjetivos de la prop» 
significación : diu^rno, diu-turtH), e-terno (por evi-terno), nod-umo, 
sempi^temo , etc. 

Tho, tica (/íci«).— V. Ico. 

Timo, imo^ mo (timus, imus, mus). La desinencia imo (imus) es super- 
lativa, y connota el grado mas alto (ó relativa^ ó absolutamente) á que pne* 
de llegar una cualidad. 



— !!• — 

El verdadero sufijo é% los superlativos hUo4Hi os imus, y 000 una t (que es 
letra de origen , y que se encuentra taaiÑlR como inicial en la desinencia su- 
perlativa griega tatos, y eoei sánscrito tama), timus, en castellano imo y timo. 
Gstaáitima forma, sin embargo, es muy rara, pues en int4mo, úU'imo, la 
< corresponde mas bien á la raíz que á la desinencia.— Lo mas común es que 
la (de origen se convierta en 5, ó que imo tome una s cufónicta y resuli^ 
limo; y «tmo^ con una i de enlace, da isimo, que es la desinencia superlativa 
prJDcipal del castellano : bM-i-simo, dtdc-úsimo, etc. £1 iatin áoM la s 
eos el objeto de'bacer larga la • de enlace, y facilitar de este modo el em«* 
pleodQl superlativo en los versos : fort^-ssimus ^ sanct-t-ssimus , tris^^ 
urna, ete.**Esa s la asimilaron á í ó á r^ cuando la raíz terminaba en es« 
tis consonantes , resultando entonces las formas limus y rimus (limo y 
nmo),como en /act¿-/tmti9 (facíl-imo, facil-ísimo), humil-lknus (bumíi-imo, 
humild-ísimo), tener^mus (tern-ísimo), veter^rimus ( viej-ísimo ) , etc. — 
V. EaaiMO.-^La desinencia imo (imus) queda reducida á mo (mus) en los 
superlativos ifi/'-v-mo, fr:4-mo, su-^mo. El superlativo supremo es, segtin. 
VarroB, una forma contracta del anticuado sc^ér-rímo.— La desinencia la« 
tina imus tomó en lo antiguo la forma ümus, como ^n max-i^mus, opt-^ 
ímuí, etc. 

La desinencia imo se convierte en üimo cuando se añade á ciertos radi- 
<^Í6sde sustantivos para formar adjetivos. Esa silaba it añadida viene, al pu-» 
^er,4el supino latino itum^ del verbo ir$ (ir) ; y ateniéndonos (l este ori- 
K^n resulta que /iit^i^-tmo (confmante) significa literalmente loque va liácia/ 
ioscooGoes ó está muy cerca de ellos ; leg-it^imo, lo que anda conforme con 
íh ley ;mar-H¿-tmo, lo que cae hacia el mar ó se baila muy cerca de él, etc. 

Aimo se refieren, por último, casi todos los adjetivos numerales ordinales, 
^om cenlés'^mo , déc-^imo, milés-^mo, etc., llamados, por Los antiguos 
grunáticos, easi-superlativos (quasi superlativa) ; y con mucb^ razop , pues 
^pr'4mo y postre-^mo están reconocidos como superlativos , por ser los dgs 
extremos de la serie y reunir las dos ideas que forman el superlativo (el ¿ra** 
^osumo y su relación con otros objetos), natural era que por analogía se 
^>tse la desinencia superlativa imo (imus) á los adjetivos numerales (¡ue es^ 
P^Naa los térmipos intermedios de la serie. -^V. Ési^o, que es la forma 
iQtt general de imo ó de isimo aplicada á los humerales de orden. 

En resumen tenemos que la desinencia timo (de la original latina iimuM) 
présenla las siguientes formas : ésimo,imo, isimo , itimo, limo , mq, rimo 
(Mrao).-^V. SuraRLATivo en el Diccionario. 

Tor(tor).r-V. Or. 

Tttd^Hiftd, ud(tudo, iludo, udo, edo, tas, üas, tus). Esta djBsinencia 
viene á ser una variante de tad 6 dad (tas , itas) : se junta á los radicales de 
adjetivos , y forma sustantives abstractos , eomo heat-^ud , ewactTitud, 
men-tud, prontitud, sal-ud, semc-iud, solicitud, virtud, ele,, les uaos 
ronimceados directamente del laHíD , y los pifos formados i su ficm^anea. 



— 120 — 

t 

La desineacia latina ludo (que pasaba i udo cuando el radical termiiu 
ba 6D i) es muy antigua, habiendo sido sustituida en época posterior por ft» 
Asi necesii-iudo es mas antiguo que neces$'%''ia$ : en el latin antiguo, estt 
dos voces nenian idéntico significado, pero andando el tiempo se estableció ia 
correspondiente diferencia sinonímica. Parece que tas se adoptó como mas 
eufónica que tudo, pero ambas desinencias encontraba Cicerón igualroenle 
ásperas, según se infiere de lo que dice hablando de las voces beali-toi J 
beati-ludo. Dice asi: Ista, «tt;e beatitas^ sive beatitudo dkenda est, ti/ruffl- 
queomninó durum, sed usu mollienda nolis verba sunt. — Edo es tambiea 
desinencia del latin antiguo , que se encuentra ya en muy pocas voces, como 
dulc-^do, pingu-edo, torp-edo, uredo, etc. : alb-edo, nigr-edo, rub^-edo, etc., 
son casi inusitadas : cup-edo, por cu|)-tdo, es también una forma antigut, 
que se encuentra en Lucrecio. 

En el periodo de formación confusa de nuestro romance se añadieron io- 
diferentemente á un mismo radical las desinencias ud^ tud,dad, idad, es, 
eza, ia, teta, or, umbre, tira, etc. : asi tenemos ali^ez, alt-eza, alUv-idaá, 
alti'^tud y alt-ura; dulcedrumbre, dulc-eza, dulzor y dulx-ura'ffrioLrdai, 
frial-eza, fri^eza, fri-or y fri-ura; juste^dad YJust-icia; larg-aria, larg- 
ura, long-or, longu-eza, long-ilud y long-ura, etc. : pero sucesivamente se 
ha ido desvaneciendo tal confusión, dejando sin uso la mayor parte deesas 
voces, ó estableciendo la debida sinonimia entre las que hemos conservado, 
que es lo que naturalmente acontece siempre en los casos de multiplicidad 
de signos para una sola idea.— V. Sinónimos en el Diccionario; 

UbU (m6*7w).— V. Ble. 

Uoo^ ttoa, ttoko, ocha. Diminutiva y despectiva , ó connotativa de cosas 
pequeñas y generalmente malas : aguü-ucho , animal-ucho , avechr^áOi 
cald'Ucho , carr^uco, cas-ucha, kerman-uco, papel-ucho , tab-uco ^ etc. 

Udo , uda {utus). Desinencia adjetiva, de connotación análoga á adó é ido, 
y participante también del sentido abundancial de oso , pero con el caráctei 
despectivo, ó con la ¡dea accesoria de grosería, vulgaridad, etc. : compá- 
rese, por ejemplo, la acepción de caprich^udo con la de caprichoso, 1 
véase l^i acepción que damos generalmente á barb-udo , campan-udOf cs^ 
udo, colmill-udo , forz-udo, linaj-udo, narig-^udo , orejando , pel^Q 
testar-udo, ventr^udo, etc. — Esta desinencia se junta siempre con radicale 
de nombres sustantivos. 

Uelo, uela {ellus , ella, ulus , ula). Diminutiva : Antoñ^uelo, arroy- 
mío , covach'uela , correj'uela, hij-uelo, hij-uela, peñ-uela , pequeñ-ueío 
picardi-h-uela , plaz-uela, sanguij-uela , etc. Es desinencia afíne de uio 
ula, elo, &/a,etc.— V. además Illo^ Illa , y también Diminutivos en c 
Diccionario. 

üja. Diminutiva : ag-uja, burb-uja, Mar-uja, etc. 

Ulento^ ulenta (ulentus), — V. Olento. 

Ulo, ula. La desinencia lo,áe la latina /u«, escomo la base delasfor 



— 121 — 

mas hulOf culo,elo, iUo, uelo, etc., todas diminutivas. Forma de lo es, y 

Míen diminutiva , ulo, según se ve en dúctp-u/o , fám-ula^ fám-ulo, 
mnip-ulo, mód'Ulo, párv-ulo, rég-ulo (reyezuelo), virg-ula, vólv-ulo, etc. 

Ulo, dla (u/us , ó lus con la i de enlace), es también desinencia adjetiva , 
dímioutÍTa siempre en el fondo, pero que viene á participar de las connota - 
cíoDes abundancia! ó frecuentativa, imitativa, etc. Siempre califica desfavo- 
rablemente : créd'tUo (el que cree con demasiada facilidad), garreo (ha- 
blador en demasía), ridic-ulo (el ó lo que mueve á risa), etc. 

Obsérvese de paso que casi todas las voces en ulo son de forma enteramen- 
te latioa, y todas esdrújulas. 

ümbra ó dumbre (udo, edo). Desinencia compuesta, al parecer, de ud, tud 
fi dnd, y de bre, ó como una forma 4e tud. Tiene igual connotación que es- 
^'' mansed-umbre , mucbed^umbre y pesad-umbre, podred-umbre , sal" 
«mire, servid-umbre, etc.— -V. Bre y Tud, 

lindo, onda. De la latina timfti^, forma antigua de endus, romanceada en 
Mdo. Pocos son los adjetivos verbales de esta desinencia : orí-undo y algún 
otro son los únicos que ha conservado el castellano. Esta terminación, co- 
mo que DO es mas que una forma de endo (endus), da fuerza de participio 
folaro pasivo, y vale tanto como ando, endo, bundo, etc. — V. estas desi- 
nencias. 

Vno, una. Adjetiva, y singularmente connotativa de cosa propia de ani- 
males : caftr-tmo, chot-unot lob'Uno, ovej-uno, pcrr-Mno, rac-wno, etc. 

1^0, na {uus). Los adjetivos de esta desinencia tienen la forma enteramen- 
te latina, y los mas de ellos son del lenguaje culto ó científico, así como en 
latiosoQcasi todos poéticos. Son casi todos verbales, añadiéndose la desinen- 
cia al radical del presente de indicativo. Algunos de ellos ofrecen la particula- 
ridad de tener un sentido pasivo cuando el verbo es activo {conspic-uo, 
úidttn'd-tto, perspic'Uo), y un sentido como activo cuando el verbo es neutro 
(cdn^-tto, incóngr-uo, innóc-uo). Con todo; la mayor parte de ellos ex- 
presan simplemente el modo de ser, ó una cualidad (casi siempre natural), 
^io accesorio notable, pudiéndose decir que tío es un sufijo ó una desinencia 
nosignificativa: árá-wo, asid-uo, contig-uOyContin-uOtexig-uo, supér/l-'uo, 
etc.^Paro sufijo ó desinencia no significaliva es también en ánn-uo, ménstr- 
w ,y otros varios, verbales ó no verbales. 

lira (ura). Desinencia que el latin poniu á los sustantivos verbales forma- 
dos del supino para connotar no tanto la acción propiamente dicha, como el 
i'ttuKado de la acción. Por eso se llamaron resuUativos tales nombres, co- 
mo restilfaftva se dice también la desinencia ura que los imprime ese carác- 
ter. Igual doctrina es aplicable á los nombres en ura romanceados sin altera- 
ción, como capí-Mra, criat'Ura , cult-ura , escrit-ura , fact-ura , junt-ura, 
^oí-ttra 6 rupt^ura, sut-ura, uB-ura, etc. — A imitación de estos lia formado 
elcaslellano otros muchos sustantivos, verbalesó no^ como amarg'ura,long- 
Wfl,moW-ura, morded-ura , picad-ura, tem-ura, trist-ura, etc., siendo 

11 



— Uí — 

tira, en algunos casos, sioóaima de dad, qncia, $ncia, es, exa, c 
umbre, etc. 

Ura es también desinencia de varios sustantivos furmados de ol 
nombres de personas, como candií^af-ura, oens-^raycuest-ura, dicU^ 
licenciat'Ura, prefycí-ura, etc. , fonnado^ de candidato , censor, c 
dictador, licenciado, prefecto, etc. 

Ufma.— V. ÁLLAé ISMÁ. 

Vzm. — V. Allá. 

Vago, vaga (vague). Pseudo-desinencia que viene del latin vag 
equivale á qtie vaga 6 anda errante : así nocti-vago es lo que anda v; 
por la noche. Este adjetivo, así como casi todos los compuestos do fen 
gero, voro, etc. , son poéticos ó corresponden al estilo elevado. 

Voro, vora (vorui). Pseudo-desinencia que viene del latin vot 
equivale á que devora , destruye , consume ó disipa : así se llaman 
voras las cbimeoeas que no dan humo , porque lo consumen ó quemar 
interior; omni-voro se aplica al animal que come de todo; carni-voro, 
voro, etc. 



V 



— 123 — 



TABLA DE LAS PSEUDO-DESINENGIAS. 



i39. Dando aquí por reproducido lo expuesto en el párrafo 46» 
pasemos desde luego á enumerar las voces desinenciales ó las 
pseudo-desinencias mas comunes. 

Algia. Del griego algos, dolor ; cefal-algia (dolor de cabezo), gastr-algia 
(lolordc eslóníago), odont-algia (dolor de muelas ó de dientes), etc. 

Gola ó ícola. Abreviación del lulin íncola , que signiGca habitante ó ha- 
hilador: así celi-cola, planeti-cola , regni^cola , ierri-cola^ etc., equiva- 
Í€n i iiabilaute del cielo , de los planetas, del reino, de la tierra, etc. 

^ia. Del griego daió, yo divido, dÍTÍdir : gco»deiia (arte de dividir, 
partir, las tierras). 

Facer.— V. en la Tabla de las desinencias. 

'"•JO- Del verbo griego p^a^d, yo como, comer, comedor : de ahí aníropó- 
/<i^ (comedor de hombres, el salvaje que come carne humana), omó-fago 
(comedor de carne cruda), poli- fago, ú omni-voro , como (ambieu se dice 
del laiin omnivorus (el que come de muchas cosas, de todo), etc. 

Fícar.—V. en la Tabla de las desinencias Ficar, Picador, Fice y Ficto, 
fe, ele. 

riao — V. en la Tabla de las desinencias. 

FoiUa,feBÍco^ foaa. Del nombre griego pAó/ie, que significa la voz : de 
allí o-/b/iifl (sin voz, pérdida de la voz) , anli-fotia, caco-fonia ^ m-fonia, 
^Iónico, sin^fonia , etc. 

Forme. Del latín forma, molde, modelo, que, por metátesis, ó trasposi- 
<íionde letras, viene del dórico morpha por morphe: do ahí antrópo^morfo 
('l6 figura 6 forma humana), con-forme, dis-forme^in-forme 6 a-morfo (se 
<^<!edelo que es monstruoso, oque carece de forma regulad y determinada )« 
^^li'forme (lo que toma muchas formas ó figuras), uni-forme, etc. — Véase 
^'oRJ^enelD¡ccionflrio. 

Fugo — V. en la Tabla de las desinencias. 

Cero — V. en la Tabla de las desinencias. 

Gnotia , g;nóttioa , gnóstico. Del griego gnósis, conocimiento^ que viene 
^^ 'erbo ginóskó, vo conozco : dia^gnóstico, geo-gnosia (conocimiento de 
"Tierra), geo-gnostiea , pro^gnóstico ó pro-gnóstico , etc. 

Qoifto. Del griego goniái ángulo : así se llartiaa hexá-gono, pentá-gono, 
P^hone, hs figards de cinco, seis ó muchos ángulos^ 



— 124 — 

Grafía, grafo, gráfico. Del verbo grlef^o graphó , yo escribo, describo 
descripción, escritura ; descriptivo : biblio^grafia (descripción delibres) 
bio-grafia (descripción de la vida de un hombre), cali-grafia ^ costno- 
grafía (descripción del mundo), gco-grafia , geo-grápco , geó-grafo^Uio 
grafía {cscrUiXTü, dibujo, en piedra), niono^grafia y orto-grafía, taquí- 
grafo, tipográfico, tipó-grafo, topo-gráfico, etc. 

Itif. — V. en la Tabla de las desinencias. 

Logia, logo, lógico, logismo, logitta, logéiico. Del griego /o^os, pala- 
bra, tratado^ discurso, razonamiento, cálculo, etc. : apo-logético , calá-logc 
etimo-logista , orto-logia, para-logismo , zoo-lógico, etc. , etc. 

Estas pseudo-desinencias se encuentran á veces también sirviendo d 
pseudo-preOjos , como en log-arltmoylogo-grifo, logo-maquia, etc.— Yéas 
LÓGICA en el Diccionario. 

Mancia , mántico. Del griego manteia, adivinación : carto-^maneia (adi 
vinacion por las cartas ó naipes), geormancia, hidro^manciafnigro-mánlkc 
onomato-mancia , etc. 

Mania, maniaco, maoo. Del griego manía, manía, furor : anglo-manio 
tn^/ó-mano (maniático por la melodía» loco por la mmicQ ),melro-mm 
(manía de hacer versos), mono-manía (manía sobre un solo punto, ídeaíija] 
mono-maniaco , etc. 

Metro, metria, métrico. Del griego melron, medida, verso : geo-melrk 
hexá-metro , micro-metro, peri-metro , si-metria, si métrico, trigon9 
métrico, eic, 

V. además Metro en la Tabla de los pseudo-prefíjos, y en el Diccionario. 

Morfo.— V. FORUE. 

Vfomia» Bomo, nomio, nómico, nomitta. Del griego nomos y que val 
distribución, gobierno, regla, ley, etc. ; agro-nomia, anti-nomia, asirá 
nomo, bi-nomio, eco-nómicOy eco-nomista, gaslro-nomia, ín-nowiio, etc. 

Oide^ cides, oideo , oidal. De! griego eidos , eideos , en latín forme 
species, facies, forma , traza, sem^^janza : aster-oide, elips-oide (de forra 
de'elipse ó semejante á la elipse), esfar-oide, metal-oide, trapez-oide, vario 
oide, Qic. 

Los adjetivos formados de los sustantivos en oide, oides, hacen oideo 
oidal , como esfen-oideo , esfer-oidal , pterig-oideo , romb-oidal , tif 
oideo, etc. 

Orama. Del nombre griego horama , que significa vista, formado d 
horaó, yo veo : entra en cosm-orama (vista del mundo), di-orama (vista ce 
mo de dia), ge-orama (vista de la Tierra), pan-orama (vista del todo, visi 
universal), polí-orama , etc. 

Feya. Del griego poteó, poteín, hacer, formar, fabricar : cnso-peya, epo 
peya, eto-peya, idolo-peya, onomatorpeya , prosopo-p'eya, etc. 

Poli, polis. Del griego po¿tf, genitivo /)o¿eo5, ciudad : ÍTe/tó-po/is (ciuda 
del So\),metró-poli (madre-ciudad , ciudad principal), necró-poli, Pentá 



— 125 — 

poli ó pentá-polis (comarca donde liay cinco ciudades), Tri-poli (tres ciu- 
dades), etc. 

Scopia^ foopio^ acopo ^ foópico. Del griego skopeó , skeptomai , ver, 
mirar, considerar : craneo-scopia, electro^scopo , esteto^scopo, horóscopo, 
microscopio, telescópico, termoscopo, etc. 

Tecnia, técnico. Del griego technéy arte, de donde technikos, artificial, 
esto es, propio de un arte ú oficio : higio-tecnia, piro-^tecnia, poli-técnico, 
termo-técnico, etc. 

Tomia, iómíco, tomo, tomista. Del griego tomos, división, parte de un 
todo, derivado de temnó, yo divido, yo corto : ana-tomia, ana-tómico, á- 
tomo, dicó-tomo, ana-tomista , etc. — V. Tomo en cl Diccionario. 

Yago — V. en la Tabla de las desinencias. 

Voro.— Y. en 'a Tabla de las desinencias. 



11. 



— 126 — 



TABLA DE LOS PREFIJOS. 



i40. A lo expuesto en los párrafos 62 y siguientes hasta ellS, 
bastará añadir : 

Que consignamos, por orden alfabético , todos los prefijos mas 
usados en las voces castellanas, dando empero solamente su valor 
etimológico, radical ó primitivo, y las acepciones derivadas mas 
culminantes, pues el enumerarlas y determinarlas todas es impo* 
sible. El uso, la lectura y la explicación etimológica que de va- 
rios compuestos ponemos en el Diccionario, llenarán, en cuanto 
cabe, los vacíos que puedan encontrarse en esta Tabla. Y téngase 
siempre presente que en el estudio minucioso de lassigniíicaciones 
primitivas y derivadas de los prefijos, asi como de las desinencias 
(estudio que requiere suma paciencia á la par que gran sagacidad, 
y que todavía no se ha hecho de una manera completa), estriba, 
tanto como en el estudio de las raices, la determinación del valor 
íntimo de las voces. 

Que á continuación de cada prefijo ponemos sus variantes, ó las 
varias formas que á algunos de ellos hace tomar la eufonía. 

Que indicamos también sus orígenes; y que del estudio de estos, 
ó sea del estudio de los prefijos griegos y latinos, hemos deduci- 
do lo conveniente para la determinación del valor de los prefijos 
castellanos (75). Igual observación hemos hecho en ordénalas 
raíces (22) y á las desinencias (138); lo cual quiere decir que para 
tener un conocimiento medianamente íntimo de un idioma deri- 
vado, es preciso estudiarlo en sus fuentes ú orígenes.— Recuérde- 
se aquí lo dicho al final del párrafo 113. 

Que al analizar etimológicamente una voz, después de separar 
la desinencia (i38), se separa el prefijo, si le hay, para dejar aisla* 
do el radical ó la raíz, que es el núcleo y como la esencia significa- 
tiva de las palabras. 

A. Precede por lo común á los verbos qué denotan la acción, ó elusoí'» 
empleo del nombre del cual se derivan : a-botonar, a-mortajar, etc.— Olra^ 
veces arguye semejanza ó participación del significado del simple: a-brutadol 
afrancesado, Q'plomado, eic-^X veces denota privación, y equivale ál^ 



— 127 — 

de los^ríegos^ ó al m (no) de los laliiios, sigoificaudo entonces 
mo en muchas voces de procedencia yeslruclura griega: a-céfah 
), orfonia (sín-voz), a-n^niíno (sin-nombrc), a-pa¿ta (sia-pa- 
, etc. — Otras veces, en fin, la a prefija es como eufónica, ó ci- 
que nada influye en la significación ; v. gr. en a^cmáicionado, 
*,etc.4 que valen tanto como conáictónado^ doctrinar, etc. (70). 
I presente se omite en muchas voces en las cuales la usaban losan- 
o a-bajar, a^calumniar , adjuntar, a^rrebozo, etc. , al paso que 
uclias otras que antes no la llevaban, Cómo a-5a5(ecer, o-de/i/asar, 
!i*poa(ar, a-rrebañar, a-rrebcUar, etc. 
ie, sin embargo, que la a prefija, fuera de los casos en que equi- 
no, es casi siempre una forma de ab ó de ad, suprimida la 5 ó la 
ía, como en a^-partar, a^sociar^ adversión, etc., por ad-^arlar, 
ab'Version, etc.— V. los prefijos Ab y Ad , y además Al en la Ta- 
setido-preíijos. 

as, au, a. En latín ab, eu griego apo, en indio ó sánscrito apa, 
Sirve para connotar el punto de partida , el alejamiento, la sepa- 
ongamos un punto fijo en el espacio ó en la duración (75), y que 
, ó una cosa, parte de ose punto, y se aleja mas ó menos de él, 
io, en general, del mayor ó menor espacio recorrido , prescin- 
den de si el cuerpo alejado está todavía en movimiento, ó de si se 
ido de reposo después de baber consumado su movimiento, y 
il significado fundamental del prefijo ab. Todos sus demás signi- 
• ó menos metafóricos, se derivan de este. 
ab guarda en composición su significado fundamental, es decir 
compuestos en que entra modifica d sentido del simple por la 
ria de separación ó alejamiento. Pero esta idea de alejamiento 
\in y shnple, ó bien traer y determinar resultados particulares 
lole de las ideas con las cuales se asocia, connotando , en conse- 
rvas ideas accesorias que modifican mas profundamente el senti- 
itívo, según vamos á indicar brevemente, 
paraciou, ó apartamiento puro y simple, en aborrecer, a^-moviblCf 
e (eu latín ab-esse) óabs-entarse, como se dijo antiguamente. — 
n, ó no, en a-mente (ó dementa, á mente remotui), a^normal 
no regular). — Significa desvio, desprecio, etc., en ab-erracion^ 
'■usar,ab'y€cto, — Y envuelve, por último, la idea de movimíen- 
iolento, de destrucción, etc., en abrogar, ab-sorber, (sorber en- 
sin dejar pizca), abs^traer, etc. 

n ab significa con : así ab ell quiere decir con éL Viene del árabe 
) mismo (dice el doctor Ro8al).~>fgtia] origen tiene el avec (con) 
5ses. 

unos creen que abs no es mas que una contracción 4o«65-aí, léjoa 
de sí : pero aun en este caso siempre seria, como hemos dicho, 



— 128 — 

una forma de 06.— El abs loma la forma es on es-conder, que en lo antiguo 
. fue abS'Conder y as-conder. 

Ad,ac,ar,a,etc. Véase lo dicho en el párrafo 81 acerca de lasaltencio' 
nes eufónicas por conmutación. — Ad, que es la preposición latina ad, expre- 
sa el movimiento por el cual dos objetos tienden ú acercarse, á ponerse et 
contacto. Ad es el prefijo exactamente opuesto á a&.— La relación puramea* 
te /oca/ expresada ^por ad, se aplica metafóricamente á las relaciones inma* 
tcrialesydél pensamiento. — Así 

Ab expresa dirección en general^ y á veces dirección hacia arriba: ac-ceder 
a-cento {áead y cantvs, elevación de la voz en una de las sílabas), a-salUir 
ascender (del lalin ascenderé, compuesto áeadyscandere), etc.— Direc- 
ción hacia atrás^ reflejo ó retorno indirecto de la acción hacia el agente 
a'Ceptar, ad-mitir, ad-optar, a-ducir, a-lictente, ar-rebatar, ar^rogane 
a- sumir, a-traer, etc. — Proximidad ó cercanía, con varias ideas accesorias: a* 
clamar, a-comodarfa-cusar, ad^herirse, ad~judicar,ad-orar, ad-yaeente 
a-fine, a-gresion, a-pelar, a-plaudir, ar-bitrar, a-senlir, a-signar, a 
similar, a-tentar, etc., etc. — Principio de una acción, tendencia á, pasioi 
por: a¿-amar (verbo anticuado que significa amar con pasión y velieroen 
cia), a-divinar, ad-mirar, a-dormecer, a-fectar, a^petecer, etc. — Aumen- 
to, agregación, abundancia: a-cumular, a-dicion, a-fluir, a-gregar,a 
lumbrar, etc. 

Amb, am, amp, an, an^ emb. La forma completa de esle prefijo es omfrí 
ó, según Varron , atwfte, y no es mas qlie la voz griega amphi, en dóric 
ampi,cn sánscrito ábhi. Añade al simple la idea accesoria de alrededof 
pero con menos precisión que circum; y á veces connota tan solo la idea d 
dualidad, pues son muy afines las voces griegas amphi y amplió, así com* 
las latinas amb y ambo. Ejemplos : amb-ages, amb-icion, amb-iguo, áné- 
ito, amb-^lante, am-plexo (abrazo), am-pwtor, an-helar, emb-ajador, ele 
—En las voces ámp-Ho, an-illo, añ-ada , añ-o, etc., el am, an, añ, ele- 
debe considerarse mas bien como raíz ó radical, que como veVdaderopreOjo 
pero de todos modos denota siempre, así en latín como en castellano, eos 
de redondez, de alrededor, según se ve en annus (año, anillo ó círculo d 
doce meses), annulus (anillo, como quien dice am7o, diminutivo de anmts) 
ainburere (quemar una cosa todo al rededor), ambesus (cosa comida, roida 
encentada al rededor), etc.— V. Ambi y Anfi. 

Ambi. Entra en la composición de ambi-dextro, etc. No es mas que 1 
forma completa de Amb, am, etc.(V). 

Ana. Prefijo griego (ava) que unas vects equivale Are, comeen anc 
baptistas (re^bñulizmies), aná-fóra (especie de re-peticion); —otras vec€ 
á retro, hacía atrás, al revés, como en ana-eoreta, ana-cronismo, ana-gramc 
— otras á entre, como en ana-logia, anasarca (entre la carne); — otras 
lejos de, como en ana-tema; — otras al-través, como enana-^tomia (corle 
división al través), an-eurisma (dilatación al través), etc,, etc. * 



— 129 — 

Anfi. Del griego amphi (a^jKpl)^ según hemos dicho mas arriba al tratar 
del prefijo amb (V.) : vale juntamente, en latin simul , y es afíne ó derivado 
kamphó, dos junios^ cu laliu ambo, y cu castcllaoo ambo, ambos, entrama 
6(M(y amos, entramos, como se dijo antiguamente, suprimida la b). Ejem- 
plos: an/?-6¿o, anfi-bologia, etc.— También es sinónimo de circum, cerca, 
al rededor, por uno y otro lado, como en anfi-macro, anfi-scios, anfi" 
lealro, etc. 

Ante^anti^ ant. Dol lalin ante, voz muy afine de las griegas ávxa y ofcvxí, 
que sígnlGcan coram, en presenciado, y contra, contra. Ante (un sánscrito 
alijen godo and) vale delante, en- frente, antes, etc., y connótala idea de 
que una cosa está delante do otra que se halla situada después, ó que una co- 
sa Q^anlerior, superior, á otra, ya con relación al espacio, ya con relación al 
liempo, etc. : ant-año, ante-cámara , ante-cedente, anti-eipar (de ante^ 
capare), anti-faz (en lo antiguo ante-faz), etc.—Por extensión equivale á 
veces ¿por ó en lugar de : así ant-onomasia quiere decir literalmente por» 
nominación ó en lugar del nombre, 

Anii (que también toma, como ante^ la forma «nt) es el griego ^nl^ men- 
cionado en el artículo anierior, que significa contra, enfrente, y da la idea 
de oposición, de virtud, de situación contrario, etc., connotaciones que en 
rigorpudieran igualmente considerarse como derivadas del significado fun- 
damenlal de an/e. Ejemplos : awí-a^omsí a, ant-árticOf anti-doto, anti- 
vmio, Ánli-paros (enfrente de Paros), anti-patia, etc. 

Apo, af, bo. Del griego iiíh, que sirve para los mismos usos que el ab la- 
tino, y hasta tiene los mismos elementos, á saber la a, y la p, consonante la- 
bial y aOuc de la 6 ; la o es eufónica, porque los griegos no terminaban nin- 
guna de sus voces en b, ni en p. — lil prefijo afio se encuentra en varias vo- 
ces compuestas, todas de origen griego, y unas veces equivale á lejos de, ó al 
lalin procu/, como en apo-geo, opo-sía5íVi,élc.;--otras veces equivale ámwy 
hkn, como en apo-tegma; — otras significa de, como en apó^fisis, apó- 
^o; — oirás significa afuera, ó fuera de, como en apó-cope, apó-crifo; -^ 
oirás veces connota violencia, movimiento violento, como en apo-plejia; — 
oirás vale entre, como en apo-teosis (entre los dioses);— -otras á re, rursúm, 
comeen apó^dosis^ etc., etc. 

^poes a/ en af-elio (lejos del sol), y 6o en bo-ticario, por apo-ticario.^ 
V.Ab. 

Ctu, cat. Delgríegoxaxá, cuya siguificacion fundamentales la del mo- 
vimiento de un cuerpo que va dirigido hacia otro cuerpo que se halla en- 
frente, y que está en un lugar inferior. De esta significación primitiva nacie- 
ron, por extensión y analogía, las varias acepciones de cata, que le hacen 
^ulvaler, según los casos, á las partículas prepositivas ó adverbios contra, 
lP^if(ir,super, hacia abajo, etc. Ejemplos icala-cresis (coníra-uso), cato- 
^ftoí (debajo de una cavidad, de un hueco), cata-falco {debajo de una 
ovación), cata-plasma (íMper-nplicado), ele. 



~ 130 — 

Cata pierde la a final en cal-ecismo, cat-ólico (por-ioáo, universal), etc. 

Gircmn, ciroun^ círeu. Del lalin circum, cerca ó al rededor^ prefijo cuyo 
sentido fundamental es expresar un movimiento ó una acción que se verifica 
en la periferia de un espacio considerado como circular : circum-polar (cer- 
ca del polo). Cuando el simple comienza en vocal, circwn pierde la m^como 
en circu'ir; y cuando empieza en consonante que no sea la 6 ó ia p, muda la 
m en n, como en circun-fcrcncia, circunstancia, circun^valar, etc. 

Gif^ oitra. Prefijos que suenan lo mismo en latin^ y significan de laparU 
de acá, como en cis-alpitio (lo que está situado en la parte de acá de los Al- 
pes respecto al punto desde el cual se consideran), citra-inontano (lo queef 
ó está del lado de acá de los montes)^ etc. 

Citra, mirado por algunos como una contracción de citer a, citer a-parle, 9^ 
el prefijo opuesto á ulfra, como el adjetivo citerior (lo de aquende, ó que esU 
de la parte de acá) es el opuesto de ulterior (lo de allende, de la parte de allá). 

— V. ULTRA. 

Bl castellano antiguo usó citra como adverbio, con la significación áeiei 
lado de acá. 

Gon,oo, com, oor, cum. Do la preposición latina cum, que en loanlt- 
guo se escribió com (*), según lia demostrado perfectamente Schncider. Bijo 
la forma com (al parecer de origen oseo) entró en las voces compuestas, iihiD' 
teniéndose cum fuera de composición.— En castellano, con se conmuta en 
co cuando le sigue vocal ó h, v. gr. en co-etáneo, co-heredero, co-operar; 
—en com cuando el simple principia por 6 6 p, v. gr. en com-binar, com- 
poner; — en cor cuando le sigue r, v. gr. en cor-regidor, cor^re/a/tvo;— y ttí- 
ma la forma cum en cumplir y sus compuestos y derivados. 

Con expresa la relación por la cual dos ó mas personas, dos ó mascosaSi 
están juntas, rehclon muy sencilla en sí, pero que se hace muy complexa á 
causa de las ideas accesorias que en muchos casos se le agregan. Conexpf^ 
sa compañía, reunión, cooperación, agregación, ensambladura, y es el prefijo 
colectivo, amplificativo ó Intensivo, por excelencia.— Hé aquí sus connota" 
cienes principales: 

Pluralidad en el sujeto ó en el objeto: com'pendio,com-poner,con-currirt 
con-fluir, con-gregar, con-grcso, con-vcnio, etc. — Concordancia, armonía, 
homogeneidad : con-'fesar, con-gruencia, consentir, consonancia, constar» 
— Comunidad, participación : co-gnombre (apellido, nombre común), ce»- 
colega, con-discipulo, consanguíneo^ con-fin, consorte , con-forme (de una 
misma forma), conr-vidado, etc.— Dualidad con ideas accesorias de compai' 
ración, de reciprocidad, de pugna, etc. : co-liaion, co-loquio, co-mercio 
eon-^ferir, etc.— Relación, comunicación del sujeto consigo mismo: co-gita^ 
(reflexionar ó meditar), co-mentar, con-ciencia, con-memorar, co-nocer, ele 

* 

(*) En una tabla muy antigua (la Talfula Baritina) se encuentra escrito c(0 
preivatuá por cumprivato. 



— 13Í — 

-Enlace, conexión, cohesión, compresión, destrucción: coi^rtar^co-ercilivo, 
(XhhUnry co^ligarse, com^pactOyCon-cretarse, constreñir, consumir, con- 
tinencia, cor-romper, ele. — Por úllimo, con envuelve siempre la idea de una 
iccion múltiple, complicada ó intensa, siempre aumenta, equivaliendo con 
frecuencia á muy, mucho, [con vehemencia, en gran manera, totalmente, ú 
otra voz completiva por ese estilo : es el preGjo intensivo por excelencia : 
tom-jprohar, con-cupiscencia, con-fiar, con-mover, con-quistar, conservar, 
torhtender, etc. 

Contra, oontro, oontr. Del latín contrá, quc denota situación de una cosa 
enfrente de otra y en oposición ú hostilidad con ella: contra-decir, contra- 
hmdo, contra-veneno, —-Muda la o en o en contro-vertir y sus derivados; y 
pierde la a en contr-alto, — Es prefijo muy afine de Ánti (V). 

De, con una s eufónica Des, y, mudada á veces laeen*t, Di. El prefijo de 
expresa en rigor el movimiento por el cual una cosa sale, parte ó se aleja, de 
Qn ponto, y se encamina ó se va á otro. Por consiguiente, el de nos lleva á la 
consideración de tres cosas principales : 1.* punto departida, 2.' punto de 
llegada ó fin del movimiento, y 3.' espacio recorrido. — De es sinónimo de 
«i y de ex : pero se diferencia del primero en que ah, si bien expresa separa- 
ción, no implica en manera alguna la idea de un fin en el movimiento, ni 
connota tantas ideas accesorias como frecuentemente lo hace el de; y se di- 
ferencia de ex, en que este prefijo expresa comunmente la separación, la sa- 
ó la extracción pura y simple, al paso que de expresa una relación mas 
entre )a cosa separada, salida ó alejada, y aquella de la cual se aleja ó 
separa. Esa relación, ese vínculo metafísico, es como el de la parte con el to- 
llo, como el de la especie con el género, ó como el del individuo con la es- 
pecie ó el género, etc. 

Mochas son las modificaciones que reciben las voces simples por efecto de 
la anteposición del de. Mencionaremos las principales. 

El de expresa salida, punto de partida, y muchas veces con dirección de 
tfribaá bajo: de-mísion, de-fwtmtr, de-rogar, descender, de-yeccion, — 
Denota ablación, vacío, etc., ó es privativa, en de-funcion, des-colorido, 
^mto; peyorativa en de-cepcion, de-linquir, de-mente, de-mudar, de- 
•>íJOf, de-nigrar, de-teriorar, de-traer; é intensiva en de-pender, de-plorar, 
íe-precactofi, des-collado (muy erguido), de-tonar, de-voto. — Fin de un 
movimiento, resulti^do completo, acabamiento, agotamiento: de-curso, de- 
Aicjr, de-íociofi, de-portar, di-lacion, etc.— Un espacio recorrido, una ac- 
ción en sus progresos, con las circunstancias y las particularidades que la 
caracterizan; de cuyas connotaciones resulta que el de es no solo completivo, 
^00 también analítico , determinativo , descriptivo : de-clamar , de-finir, 
<íe-ji»tacton, de-linear, d^-mostrar, describir, de-signar, etc. 
Por lo común el de solamente añade al simple una idea accesoria; pero algu- 
nasveces combina dos, tres y mas connotaciones de las que acabamos de indi- 
caren el cual caso la significación del compuesto es muy complicada, necesi- 



— 132 — 

táodose gran práctica y mucha alcucion para fijar bien el significado de it 
palabra. 

De toma la forma des (añadida una s eufónica) cuando el simple comienza 
por vocal, y también en algunos compuestos en los cuales la connotación del 
de es privativa ó peyorativa: dcs-agradahlc, desmamparar, des-concierlo^ 
deS'heredar, despabilar, desapegar, dcs-unir, etc.— Conviene no confun- 
dir la forma des con el de en las voces cuyo simple empieza por 5, v. gr. de- 
sasan, descender, describir, desemejante, etc. — Por último, en varias vo- 
ces el des no es mas que una forma del dis.—y, Dis. 

También conviene saber que el de parece compositivo (suprimida la e peí 
sinalefa) en dalgun, dalla, dallen, daquen,daqui, des,dcsto,y en otras variai 
voces muy comunes en el castellano antiguo, siendo así que en realidad no bac< 
en ellas el oficio de verdadero prefijo, pues todo está reducido á suprimir I& e d< 
la partícula separable de, y juntar la d con la voz que le sigue. Hoy se liallai 
ya anticuadas semejantes contracciones, y se pronuncia y escribe de a/pcia 
de allá, de allende, de aquende, de aqui, de ese, de esto, etc. — Recuérdese 
á propósito de tal contracción, lo dicho acerca de otra análoga, aunque easen 
tido inverso, en el párrafo 48. 

En latín, el prefijo de toma en unas cuantas voces la forma d, v. gr. en d 
ebeo, d-ebilis, d-ego, d-emo, ^or de-habeo, de-habilis, derogo, (íc-eíwo,etc. 
y por consiguiente igual forma presenta en las voces romanceadas correspon 
dientes d-eber, dsbil, etc. 

DU. Del griego Stá, preposición que equivale á por, al través de, en la 
voces griegas ó grecolatinas diá-fano (lo que brilla ó se ve al través), dia 
forético, dia-fragma, diá-metro (entre ó al íravw déla medida), dia-paso 
(por todo, por todos los tonos), dia-rrea, diástolc, y otras varias del lea 
guaje técnico ó científico. 

Di», di, dir, des. Del prefijo latino dis, di, que marca separación, separa 
cion completa. Es el opuesto de con, el cual denota reunión. El prefijo diss 
diferencia del prefijo de en que este no eipresa una separación tan real 
completa como aquel. 

El prefijo dis connota en primer lugar la división de un objeto en dos par 
tes, la separación de dos obelos ó cosas que estaban reunidas, esto es la idei 
de dualidad significada en griego por las voces dúo, dyo, dis, dicha, cqiD' 
en di-gresion , dis-cernir, distar, di-version, di-vorcio, — Separación d 
una cosa en varias partes, división, dis-tríbucion, esparcimiento : di-laUif 
di^müir, dir-imir, diseminar, disipar, dis-7ninuir, disolver, diS'-pensa'^ 
dt-ridir, etc.— Destrucción, negación : di-ficil, dis-cordia,diserUir, iii 
favor, disimular, di-sonancia, dis-parale, etc. 

Di es una forma de dis, y vale lo mismo: disfamar ó dis-famar, di-minucia 
6 dis-minucion. 

Des es en muchos casos verdadera forma del dis, sobre todo en la connol 
cion de destrucción ó negación, y ppr esto se subrogan con frecuencia, v. g 



— 133 — 

tüdeS'Con forme, des-etuivenir, des-memhrar, des-placer, que valen lanío 
como dís-con/brmc, dis-eonvenir, dis-membrar, dis-placer, ele. 

iNülese, por úllinio, que eu las voces griegas ó grecoialinas, corno di-lema, 
ii-flonp, di'íilabOydi-stico, etc., el dt po es el prefijo latino dts, siuoel 
griego diSf equivalente al latino bis, y que signiíica dos veces. Prescindiendo 
«opero del origen, y lijándonos tan solo en el valor signiíicalivo, ya hemos 
dichoqaeel dis latino tiene en algunos casos el mismo significado de duali- 
dadjqoe el dis griego; y por olrn parte^ fácilmente se alcanza la gran analo- 
gía general que üa y entre separación, dt^^tincton , etc. (significado genérico 
delD(slaliuu), y la división en dos (significado especial del Dis griego). 

En, ens, em. — V. In. 

Entre, entro.— V. Inter. 

Epi. Es la preposición griega erl, en sánscrito api, pi, en godo bi. 
Equinleá en, sobre 6 después, como puede notarle en epi-ceno, epi-ciclo 
(sobre el círculo), épi^demia (sobre el pueblo), epi-dermis (sobre el dermis), 
ufanía (sobre- manifestación), epi-gastrio, epi-logo (sobre el discurso ó 
despees del discurso) , episcopado (sobre-vigilancia ó sobre-inspeccion), 
<pí-/(i/fo (en ó sobre una tumba), epi-iome, epi-zootia, etc. , voces todas de 
oríjjen griego y propias del lenguaje técnico. 

^» *; «i» «•• Del lalin ex, e; en griego Ix, I;; en ?anscrllo ui; en godo «5. 

Dcnola sa/ida, 6 el movimiento por el cual una persona ó cosa salu del lugar 

dondeestaba : ecc es el prefijo opuesto á en. En su sentido propio y primitivo, 

«cdenola una relación local; metafóricamente pasó luego »i expresar relacio- 

; Dttde origen, de causa , de materia de la cual ha salido ó se ba formado una 

p ^; y en seguida (cual ba sucedido á todas las preposiciones en general), 

: déla idea de lugar pasó á la de tiempo , y metafóricamente á la de princi- 

[ pió, etc., etc. 

r Cu los compuestos de ex tiene este prefijo dos significaciones principales, 
^ ({QosoH correlativas. — 1.* Salida (á veces con dirección de abajo arriba), de 
T la cual resulta la idea accesoria de un cambio de estado, y sucesivamente la 
\. de alejamiento, y basta la de negación del estado primitivo ó de la idea ex- 
presada por el simple: e- fervescencia, e-legir, e-manar ^e-mersion, e^minente, 
^■^^car, c-norme (que se sale mucbo de la norma ó regla), c-rif^tr, e-rudito 
(oorudo, salido del estado de rudez), e-i;ad*rse, ex^ánime, ex-humar, etc. — 
2*' Acabamiento de una acción, prosecución de esta liasta el fin, basta obte- 
^ an resultado, basta exprimir todo lo que puede dar de si, lodo lo que de- 
^salirdéella; y natural y accesoriamente idea de gran actividad desplegada 
por el sujeto, idea de esfuerzo, de esmero, de fatiga; valor aumentativo, in- 
l»sWo,etc. : e-ficieníe, e-numerar (contar desde el primero al último), e- 
tüar, ex-flí/erar, ex-awdír (oir favorablemente), ex-ceder, ex-clamar, ex» 
^^^9^, ex-omar {adornar com[»lelamente, con todo esmero), ex-pectorar, 
^efer, ex-plicar, ex-tinguir, etc. 
^ es en algunos casos afine de de, des, y basta vale lo mismo, como en 



— 134 — 

ex^angüe (porex-sangüe),ex-comu¿^ar, ex-heredar, que valen Unto como 
de^sangrado, des^comulgar, des-heredar, etc. 

EXf en las voces de procedencia directamente griega, como ex^ergo^Ex' 
odo, ex'orcismo, ex-ótico, etc., es el ej, ó ex , griego, de igual valor que el 
latino. 

Ex toma la forma ej en ej-ecucion (de cx-scculio), ej-emplar y ej^mflo 
(de ex-empta), ej^ército (de ex y arcco), y algunas pocas voces mas que en 
rigor debieran escribirse con x, en lugar de/, lo mismo que ex-ecrar^eX' 
encion, eor-ípir, etc., pues en aquellas, como en estas, la a? va después de vo- 
cal y termina sílaba, ó en unas y otras forma parte del prefijo ex. 

Ex toma la forma c, ó pierde la x, antes de b,d, g, I, w, n y t?, comeen 
e-bullicion, c-ducir, e-gresion, e-lidir^ e-mitir, e-nervar, e-v<wíon,elc.— 
Conviene no confundir la e, forma del ex, con la e puramente eufuniea que 
antepone muchas veces el castellano á la s líquida de los latinos, como en 
espectador (spectator), c-«/)/í?ndído (spiendidus), estudio (studium), ele. 

Es no debe considerarse como verdadera forma ortográfica de ex, sino por 
el contrario, como una forma bastarda, rechazada definitivamente por b 
Academia española y por los buenos escritores, aun cuando persisten en in- 
troducirla los amigos de la suavidad y los partidarios de la fonografía (92). 
((Veo que se quiere restablecer el habla antigua (escribe á este propósito 
»Puigblanch) diciendo suministrar, oscuro, ostáculo, sin la 6, mudando 
»igualmente en 5 la ce de la preposición ex seguida de consonante, según el 
»cual modo se diga es-gobernador de uno que ya dejó de serlo, y que taires 
))cslá enterrado; así como se diga cuando un cspia expié con la pena su delito, 
»que también entonces espía,' Solo faltará que detrás de esto vuelvan el dolOf 
nretOf sino, inpuno, esceto, por docto, recto, signo, impugno, excepto, coow 
})si la sola calidad, ó la preferente ó preferible, de un idioma fuese lasuavi* 

»dad Como prevalezca este sistema de suavidad (y prevalecerá, si Dios 

))no se mira en ello), va á ser el castellano, sobre pobrísimo en sonidos ele- 
«mentares, un idioma de caramelo, solo bueno para que le hablen hombres 
))de alfeñique.» 

Por último, el ex antepuesto á los nombres de prelacia , dignidad ú oficiO} 
denota que el sujeto á quien se aplica obtuvo y dejó ya aquel cargo ú lionof) 
es decir que salió ya de él : ex-ministro, ex^provincial, etc. 

Extra, ettra. Del lalin extra (derivado deeo?, pasando por el adjetivo «c/^ 
rus), que significa afuera , fuera de : modifica la idea principal del simple 
por la accesoria de salida con apartamiento, como en ex¿ra-yudi'cta¿,(»r/rfl' 
muros, extra^ordinario, extra^vasarse, etc. 

Extra suele pronunciarse estra, pero nunca ha de escribirse con s. —V. 1<^ 
dicho antes sobre el Es como forma bastarda del Ex, 

Extra se usa á veces, en el estilo familiar, fuera de composición, y en I* 
acepción de fuera ó además : así se dice tal empleo, extra del sueldo, tieo^ 
muchos provechos. 



— 135 — 

:es exterior (mas afuera) y extremo (muy afuera) son como el com- 
'superlativo de ewtra (contraccioa de extera, exterus). 
Del griego 6iclp, que es igual ai super latino. Tiene fuerza super- 
nentativa , y signiflca sobre, encima, mas alláf etc. Entra en algunas 
lenguaje técnico^ todas de procedencia griega : hipér-baton, hipér^ 
er-bóreo (de mas allá del Bóreas) , hiper-dulia (supcr-servicio , 
to, culto de un orden superior), hiper-metria, etc. — V. Si per. . 
Del griego d-nó, aílne del sub latino. Significa debajo, bajo de. Es 
) de hiper. Entra en muchas voces del lenguaje técnico ó científico, 
. en algunas que son muy usadas en el lenguaje común : hipo^condria , 
tis,hipO'tecá,h{pó'tesis,eic,, todas de procedencia y estructura 

-V. SüB. 

ne no confundir este prefijo con el nombre griego hippos, caballo, 
pseudo-preGjo en muchas ? oces.—V. Hipódromo en el Diccionario. 
, ir, t, en, ent, em. Del latiii in, que es á un tiempo (lo mismo que 
ano) particula inseparable negativa ó privativa, y prefijo de cónno- 
ria. El tfi negativo contribuye á la composición lo mismo que el in 
gítimo, y por lo tanto, aunque el uno tenga diversa etimología que 
unque sean homónimos y no sinónimos, no hay inconveniente en 
aquí , y tratar de ellos á la vez, bajo nuestro especial punto de visla 
de la composición de las voces. 

'esa la negación, correspondiendo al an ó á la a privativa de los grie- 
iiyo caso destruye el valor del simple como en i-leso, im-previsto, in- 
in-animado, in'diviso,in' opinado, insomnio ^ ir-responsable, etc.; 
ide con frecuencia alguna idea accesoria desfavorable, ó toma una 
on depravativa, como en in-digno, in-fame^ in-noble, in-útil, etc. — 
ios ahora que hay, además de in, otros prefijos, como de, dis, ex, ne, 
imbieu connotan á su modo la privación ó la negación; de donde re- 
rías voces compuestas sinónimas, cuyas diferencias de significado, á 
y delicadas, pero siempre reales, se han de determinar por medio del 
timológico y del estudio de los buenos hablistas. Analizando, pues, 
ado, se logrará encontrar la diferencia que hay, por ejemplo, entre 
dis-par, entre in~animado y ex^ánime, entre in-fando y ne^fando, 
•forme y de- forme, entre insania y vesania, entre in-famar y 
r, etc. 

stijo legítimo, expresa relaciones de superposición, ó de dirección 
punto, de agresión, de entrada ó ingreso, etc.: en-ccnder, im-poner, 
ir, in-citar, in-ducir, in-gresar, in-miscuirse, in^mutar, inspector, 
', ir-rision, etc. — Otras veces el in es in-tensivo , aumenta la fuer- 
iple, y equivale á mucho, muy, etc.: en-toñar, in-clito (muy glo- 
i-gente (extraordinariamente grande), in-tensidad, in^tension, etc. 
íes, en fin, expresa un movimiento de reversión, ó que un objeto 
icia si mismo, teniendo entonces el sentido del griego ana (hacia 



— 136 — 

atrás, de nuevo), y liaciémlose síuóiiiino de re, como in-fringir, in^stauroff 
in-vertir, efe. 

In se convierte en im antes de 6 ú p, según habrá podido notarse en. varios 
de los ejemplos que dejamos puestos^ y según se veen im-hécilfinir-berbe, tm- 
jyrobable, im-prudente , im-^úber; — en ir, cuando le sigue r, como en V' 
regular, i f -remediable, ir-reprensible: eiceplúase el anticuado in-remuneré' 
do; — y en i, antes i, como en i-legible, i-^egal, i-licito, i-mierato , eic. 

¡n toma mudias veces la forma popular fn (y en pronuncia igualmenteel 
francés el t/i prefijo de casi todos sus compuestos), como se ve en en-ajener, 
en~albardar, en-cargar, en-cerrar, en-golfar, ensacar, etc. 

En (forma de in ) se convierte á veces en ens, 6 toma una 8 eufónica, M , 
en-s-alzar, en-s-anchar, etc.; y se convierte en em antes de6 ó p , comoM 
em-barcar, em-beber, em-parejar, em-prender, em-pujar, etc. 

Hay, por último, algunos compuestos que toman Indistintamente la fonm 
en ó la in : así en-crasar, en-furtir, en-hieslo, en-vernar, etc. , valen tanto - 
como in-^rasar, in-furlir, in-hiesto, in-vernar. Sin embargo, por regla ge- 
neral, la forma priiniliva y regular in es masculla que la popular e/i. 

Infra. Del lutín infra, derivado de in, pasando por el adjetivo tn/ems, 
como quien dice infera parle. Denota que una cosa está puesta debajo de 
otra, según se ve en infra-escrito (ubujo firmado); ó que la cosa es menos 
principal ó notable que lu sígnitlcada por el simple : por este motivo, siendo 
el día primero y el último de una octava los mas solemnes de ella, seda il 
nombre de infra-octava á los seis intermedios. — Apenas se usa el infra íA 
otras voces que las dos que acabamos de citar. 

ínter, entre, entro. De la preposición latina inter, formada de in y de li 
desinencia adverbial ter. Su sentido propio es connotar que una cosa estáea 
medio de otras que la rodean ó la tocan por todas partes, ó que en aquel mis- 
mu espacio interior Sii verifica alguna acción : inter^calar, interés, tni^ 
linear (entrerrenglonar), inter-medio , inter-pelar, inter-^egno , inter*- 
venir, etc. 

Eufonizacion popular de inter es e!«tre, como se ve en entre-cejo, eñüfe- 
tejer, entre-tiempo, etc. — Entre equivale á veces á los adverbios mal, liscn 
ó escasamente ; asi entrc-abrir es abrir á medias, entre-cano el que no eeti 
cano del todo, e/i/r^-u/ifar significa untar por encima, medio untar, etc. 

Entre toma la forma entro en el verbo entro-meter y sus derivados, los cut- 
íes tienen poco uso, pues se dice mas comunmente entre-meter, eníre-méH^i 
etc. — V. Intro. 

Intra. Del lalin tnfra, derivado de in, pasandoporeladjetivotn^erus,coaio 
quien dice intera parte. Equivale á dentro de, y solo tftne usoeni/i/ra-mufoi 
(dentro de murallas, dentro de una ciudad, villa ó lugar). 

De intertis salieron también interior (comparativo) é intimo (superla- 
tivo). 

Intro^ entro^ entr. Del adverbio latino intró, formado de la preposición in, 



— 137 — 

pasando por el adjetivo iuusilado interus : es una abreviación de intero , sub- 
eotendido loco. Es el opueslo de extra , y significa dentro , en el lugar inte- 
rior, y por lo común con la idea accesoria de movimiento. Apenas tiene uso 
mas que en intró-üo,^\\ intro-ducir y sus derivados, y en el verbo anticuado 
üinhmelerse^ hoy entro-meterse ó enlre-metcrse. — Entr-ar, del latin intrare, 
00 es mas que el adverbio intró con la desinencia ar (are) de la primera con- 
jügacioo. 

Intafyinte, induyin. Del latín intús, adverbio formado de in y del sufijo 
'%tu8. Signitíca del interior ^ interior-mente, por adentro. Asi indu^-stria 
equivale á «¿niere'ó consUjuir interiormente; inlc-ligcncia á intús legere,kQT 
^áeiúxo; instinto á estímulo ó aguijón inierln; intus-stiscepcion á to- 
loar por dentro^ habiéndose dado este nombre al modo de nutrición y crecí- 
oHento de los seres organizados ó vivos. 

Hagamos notar ahora que infra,inter, intra, intro é infus^ est¿n formados 
de w;— que in, según se ve en los poetas anteriores á la edad de oro del latin, 
leMa,ya como preposición separable, ya como prcíljo, las formas endo é indu 
(formas muy afínes de las griegas endon^ entos, que vale intus), diciéndose, 
y,ff,fendo-perator ó indu-peralor por im-perator, indu-pedio por im-pedio, 
máur-gredi^rin'-gredi, etc.; — y que los derivados de*/» participan masó 
amos de la siguificacion de este prefíjo radical, observándose empero que 
toando se usan como preposiciones denotan mas comunmente relaciones de 
hgar, y relaciones de modo 6 manera cuando se usan como adverbios. 

Meu, mct, metem.'Es la preposición griega (jLsxá, que equivale á trans , 
Ínter, post, con, etc., según los casos, pero cuya connotación mas peculiar 
«añadir al simple una idea de ¿radiación, de transmutación ó.de sustitución: 
fM'fora (trans-portacion),. «ieía-mór/bsis (trans-formacion), metá-tem 
(traDS-posicion),me/em-p5tco5¿s (traslación del almaá otro cuerpo), »7ící-eoro 
(lendoieno atmosférico elevado, que se presenta mas allá de nosotros), };íc/- 
"odo(por un camino), met'Onimia (traus-nominatio, cambio de nombre), óte- 
le, B. Del latin ne, que era la forma mas sencilla de la negación. Es idén- 
tica ám, por cuanto siendo la forma literal anligui) nei, y contrayéndose el 
diploflgoei unas veces en é y otras en {, resultaba indiferentemente né 6n%, 
Mguo los casos. Ne(Y no non) fue la partícula negativa couslantcinente em- 
pleada para la composición de las voces y para las frases prohibitivas. — V. No 
M el Diccionario. 

Elonecanismo de la formación de los compuestos de ne fue el siguiente. 1 .** 
Sí el simple empezaba por vocal, ó resultó un diptongo (cuando á ello se pres- 
taban las dos vocales), como en neutro (en latín neüter, formado de ne-ufer), 
dse elidió la e de fie,«como en nunca (en latín nunquam, n-unquam) , nulo 
(en latin nullus, n-ullus); ó bien se anadió una c de enlace, para evitar el hia- 
lo, como en ne-o-opinato, equivalente óiin-opinato, 6 una g (cuandoposte- 
iormente se inventó esta letra), como en ne-g-otium, que en lo antiguo fue 
¡«oítMw, opueslo á oíium (en castellano, ne-g-ocio y ocio). —2." Cuando 



— 138 — 

el simple empezaba por una consonante^ no hubo necesidad de letra 
eufónica ó de enlace, y se antepuso simplemente el ne, como en ne-^cio(ii 
sé, oneció). 

Ne antepuesto á una vojs se hace la negación de csla, y el compuesto yieo 
ú convertirse en el opuesto del simple : ne-fando, ne-g-ligente (del latina 
gligo, que se escribe también ne-y-lego y«e-c-/e^o), etc. 

Ob, o, obf^ of, oo^ etc. De la preposición latina ob, que prínHtivameol 
expresó la relación por la cual una cosa está encima de otra, como exteodlc 
sobre ella y cubriéndola, cercándola^ rodeándola. De esta acepción primiti^ 
del 06 latino^ análoga á la del epi griego, puede» citarse por ejemplo las t 
ees o-/uícar, o-paco y o-pérculo (de operirc), observar, ob^iesion, ot 
sidional, etc. — El sentido mas común de ob es, sin embargo^ designar ot 
situación ó una dirección enfrente, dolante, al lado ó á lo largo de : ob'Via 
O'Casion , o-currir, oprimir, ob-venciorif etc.— De la idea de estar una peí 
sona ó cosa enfrente de otra, se pasó á la idea de resitencia, contraríeda 
hostilidad, embarazo : obstar, obstruir, o-fender, opugnar, etc.— Por i 
timo, tiene ob una connotación muy diversa de la que acabamos de menci( 
nar, pero derivada también de la fundamental ó primitiva, y consiste en e: 
presar armonía, benevolencia, afecto, buen acuerdo, etc.: ob^edecer (^ 
latín ob'Cdire, por ob-cedire, que es como se escribió antiguamente poro! 
audiré)f obsequiar, ob-temperar, 0^ ficto, etc. 

Las formas ob, o, obs, son en ci(3rto modo análogas á las ab, a, a6s.— 1 
forma os se encuentra en os-curo (que también se dice obs^curo, y se di 
antiguamente es-curo), os-tension, os^tentar, etc. — La forma ocsev6 
oC'Cidente, que es una de las pocas voces castellanas en las cuales queda e 
trasmutación del ob en oc, pues en las que debieran presentarla , y la prese 
tan en latin, por empezar con c el simple, como oc-casio, oc-casus, oo--c«ii(t 
oc-cupare, oc-currere, etc., se ha suprimido la cque habia de llevar el pr 
fijo; y so pretexto de simplificar la ortografía, ó de acomodar esta á la pr 
nunciacion, escribimos o-casion, o-caso, o^culto, o-cupar, o-currir, etc. 
Igual supresión de la correspondiente consonante fínal del prefijo se ha vei 
ücadoen o-frecer (de of-ferre), o-/ttscar(de of-fuscare), o-müir{áB on 
mittere) , o-poner (de op-ponere), etc. — El francés, mas fiel ú sus orígeoc 
no pronuncia la doble consonante, pero la marca : así escribe oc-<asion,oi 
cuper, of-frir, of-fusquer, om-mettre, op~poser, etc. 

Para, par«parr. De la preposición griega Ttapá, que mas comunmeoi 
denota cercanía, proximidad, estar al ladoáe una cosa> equivaliendo t 
penes, juxta, etc., de los latinos : para-lela (línea tirada (i¿ lado ó junio 
otra) , para^sito (el que , sin estar convidado , se pone Terca de los pitt08(^ 
la mesa), par-^nomasia (semejanza, proximidad de nombres), parr'-oqw 
(iglesia situada cerca de las casas), etc.— Para tiene* varías otras coonoU 
ciones especiales y accesorias , según podrá verse en los artículos Parábou 
Paradoja^ Paraninfo, Parodia, Párrafo, etc., del Diccionario, 



— 139 — 

Eoel mUmo Diccionario puede verse Para, preposición castellana, con su 
significado común de Gn ó término. 

Per. Del latin per, en sánscrito para, en godo fair. El sentido fundameii- 
til de per consiste, como el del griego dia (V.), en marcar el movimiento 
que se verifica ai través de un espacio , ó que se extiende sobre un espacio: 
envuelve > por lo tanto, lo mismo que inter (V.), la idea de un media, pero 
siempre de un medio atravesado, pasado de parte á parte.— Per es también 
el prefijo peyorativo por excelencia, puesto que la acción de atravesar un 
objeto da mochas veces por resultado el rasgarlo, destrozarlo, desorganizarlo, 
)[ hasta matarlo, si es un ser animado. Ejemplos : per-der, per-ecer, pér-fido, 
fvt^fofar, perdurar, per-seguir, pertenecer, per-vertir, etc.— Fácil se- 
ri ahora comprender la razón de que per equivalga también á muy, del 
todo, enteramente, etc. , haciéndose expletivo ó intensivo : per-durable, 
f^Mime, per^fecto (muy bien hecho), per-Uustre y per-inclito (adjetivos 
'anticuados), per-nioioso (muy nocivo), per-tinaz (muy tenaz), per- 
Mar, etc. — V. Peor, Pbrdbr y Peste en el Diccionario. 

^ri. La preposición griega ittpX entra en varías voces griegas ó greco*- 
Uliuas, equivaliendo á 06, ctVcum, alrededor ó cerca : peri-cardio, pert- 
|^<»ú(circim-lococion3, peri-metro , peri-odo (camino alrededor), pert- 
^ (pueblos cuyos habitantes proyectan su sombra al rededor), peristilo, 
feri^enéo , etc. 

Por. Forma del preOjo per en algunas pocas voces , como por-diosero, 
poMfienor, etc.; y forma ó metátesis de pro en por-fijar y por^hijar, an- 
licnados de pro-hijar, etc.— V. Pro. 

Pm, pot. Del latín post, opuesto de ante, que significa después ó detrás 
<^} según puede notarse en pos-data, pos-poner, pos-tergar, post-^meridia- 
no (en latin po-meridianus , perdida la 9 y /a t), póst-^mo , etc. De post se 
hillaa formados también posteridad, posterior (comparativo), posterioridad, 
fOitte, postremo (superlativo) , postrero, postrimer, postrimería, etc. 

Pofseusa fuera de composición , pero únicamente en el modo adverbial 
^ po9, que vale detrás ó en seguida de alguno. 

^t. Del latin prce, que toma á veces la forma prt (prí-dem, pri-die, etc.), 
igual, por su raíz (<lel sánscrito pra), á pro. Equivale á en la parte anterior, 
pr delante, de antemano, antes de tiempo, según se observará en pre- 
wáíT, pre-co;s (de prce-coetus) , pre-fijo, pre-maturo, pre-misa , pre- 
wmbre, pte-posieion, presidente, pré-vio , etc. Y por una extensión muy 
ottural equivale también ámas,muy ó mucAo, haciéndose prefijo intensivo ó 
nnentativo : pre-ciptio, presiso, pre-daro, pre-dominar, pre-eminente, 
F^-poíen/e, etc. — V. Preter. 

'raier. Del latín pnjBter, formado de prce y de la desinencia adverbial 
f^) por la misma analogía que inter, propter y subter, se formaron de in, 
prbpe y sub. Al sentido de pre (antes, antes de) añade preí«r la idea acceso-* 
fiü de ir hasta mas allá, de traspasar, é implica siempre, á diferencia de pre. 



— 140 — 

la idea de movimiento. Forma may pocos compuestos : prelér-ito, preter- 
mitir, preter-natural ^ etc. — V. Pre. 

Pro y pol , por. Del latín pro,.adverbío y preposición á la Tez, igualnl i:pó 
griego. Ya hemos dicho , ul tratar de pre, que pro, prce y prl, son tres for- 
mas de un mismo radical, que es el sánscrito pra, en godo /aur. — ^Por^que 
so encuentra en algunas pocas roces, como ;)or-/ento, y poí , como en poí- 
ucioyi,|)0¿-ict7ac{on, son Termas latinas antiguas de la preposición pro, que 
tiene gran analogía con el adverbio griego y latino porro. — El preGjo jiro 
significa propiamente delante, hacia adelante, expresando la acción de sa- 
car un objeto al exterior, de hacerlo salir, en todo ó en parle, del espacio que 
ocupaba antes, de ponerlo en evidencia, sacarlo á la luz, darle publicidad; | 
también marca la idea de aplazamiento. CstaessuconnotacjoníundameDtalé 
relativa al espacio y al tiempo : prth-clamarj pro-currente , prO'ducir,pr(h 
ferir, pro-fesar, pro-feta , pro-alongar, pro-palar, pro-^ner, pro-ro^or, 
pro-seguir, pro-vocar, etc.— De estar una cosa delante de otra nace la idea 
do preservarla ó resguardarla : propugnar, pro-ieger. — De la idea de pro- 
tección resulta también la de ventaja, utilidad, eficacia : pro-curar, pro^ 
feeticio, pro-porcionar , pro-esperar, pro-vechar, anticuado de a-pro^ 
vechar, etc. — A la idoA de hacia adelante se asocia sin gran dificultad la otra 
idea local de por tierra, por el suelo : pro-clividad, prosternarse 6 pO' 
strarse, prostituir, pro-yeccion, — Por último, como el que ocupa el puestode 
otro, sustituyéndole ó succdiéndole en sus funciones,se adelanta, por decir* 
lo así , pasando del lugar en que estaba á otro lugar nuevo, resulta que prc 
se ha empleado también como equivalente de vice, en lugar ó en vez de> 
V. gr. en pro~canciller, pro-cónsul, pro-nomhre,pro-rector, pro-secretario 
pro-visor, etc. 

Ante, pre y pro son sinónimos, porque todos tres prefijos connotan la idei 
do que una persona ó cosa está, ya por su situación, ya por el movimleotc 
que hace ó ha hecho, delante, adelante ó hacia adelante, pero cada uno d* 
ellos connota esa idea común bajo un punto de vista especial. Ante-ceder 
pre-ceder y pro-ceder, pueden servir de objetos de estudio para esa siaor 
nimia. 

Pro, en la acepción de ventaja , utilidad ó eficacia, gae dejamos mencio- 
nada , se usa en castellano , ó manera de nombre, por pro-vec^ , como ci 
prO'Comun (utilidad pública), buena pro (buen provecho), en pro (en fa- 
vor), etc. 

Re^ red, redi. Del latín re , partícula inseparable que en su significacioi 
propia denota un espacio corrido, ya en sentido inverso {retro, retrorsumy 
ya en un mismo sentido {iterúm). Nótese, sin embargo, que la segunda síg 
nificacion envuelve la idea de la primera, pues para correr de nuevo un espa 
ció en un mismo sentido, hay que volver otra vez al punto de partida. Este ^ 
el sentido fundamental de re, sentido al cual se han ido agregando diversa 
ideas accesorias que lo han modificado mas ó menos. 



te 

I 



— 141 — 

Como ejemplo de la signiGcacion de movimiento hacia atrús citaremos : 
re-clinarf recostarse, re-cular, re-fugiarse , rc-nucnte, etc. — Del sentido 
lleraliTO ó reiterativo de re se sigue la idea de re-stabiecimicnto ú un estado 
anterior, de re-novacion, de re-torno ú un estado prinulivo : re-^acr, rc^ 
hacer ^re^integrar, reparar, restaurar, resucitar; y á veces con una idea 
de derecho ó de deber, como en redamar, re-cuperar, re-d-ímtr, rc- 
ftUr, re-presentar, re-querir (intimar), resarcir, etc. Del mismo sentido 
ilenlivo nace el sentido intensivo , frecuentalivo, aumentativo, superlalivo : 
re-conocer, re-agudo , re-d-undar, re-limpio, rc-ludeide, re-llenar, re- 
itm, resplandecer, etc. — Verificada una acción, sí ha sido benévola, pue- 
de ir seguida de una acción del mismo género , y entonces el re denota re- 
ciprocidad : re- amar, re- compensar, re-munerar, re-saludar, re- 
sponder, etc. Jlas si la acción ha sido agresiva, puede ir seguida de una 
reaccioD, y entonces el re se hace reactivo ó adversativo en diferentes gra- 
dos: así unas veces denota simple re-accion, como en re-mover, re-probar, 
rt-fugnar, rc^sistir ; otras denota re-presion , como en re-chazar, re- . 
fular, re-luchar, re-peler, re-primir; y otras llega casi ú denotar negación, 
pues signtíjca lo contrario del simple, ó quila fuerza á este, como en re- 
¡nüir (empezarse á mover lo que estaba quieto), resentirse (empezar á fla- 
qoear ó á sentirse una cosa), re-5wdar (sudar ligeramente), re^tacar, re- 
Iroer, ele. — Por último, el re connota también la idea de alguna cosa inte- 
rior, ÍDlima, profunda, y como oculta ó escondida : re-cóndito, re-cordar, 
rt^umbre, resabio, re-ticencia, re-zumar, etc. 

/Icloaaa una d eufóuica en re-d-aclar, re-d-argüir, re-d-hibitorio , re- 
d-tmír,etc.; y una d y una ten re-d-i-vivo. 

Beiro, redo, redr, reta. Del adverbio latino retro, cuyo radical es re, y 
?oes¡gniGca hacia atrás, contra : redo-pelo ó redro-pelo (contra pelo), 
í^r-ofü ar-redr-ar, redr-ojo, reta-guardia, retro-ceder, retro-gradar, 
reíftMracr, retro-venta, etc. 

8t,ia. Prefijo de poco uso y de acepciones difíciles de determinar. Unas 
'eces equivale á so, sub 6 ex, como en sa-cudir (ex-culcre , de quatio, qua- 
^^'i—QÍTíiS veces equivale á za , como en sa-humar, que es lo mismo que 
ahumar; — y otras modifica diversamente el significado del simple, como 
«B ia-hornar, sa-homo , etc. — V. So , Sub y Za. 

Sil, tar. Forma del sub en sal-picar, sal-picon, sal-pullido, y mas 
cultamente, sar-pullido, 

8e,ied, f. Del latióse'. Denota separación con un fin particular, con un 
•bjelo determinado, alejamiento, falla, ocultación : se-creto, se-ducir, se- 
^^r, se-lecto, se-parar, etc. 

Se loma una d eufónica en se-d-icion , y pierde la e en s-óbrio (del latín 
*o^, 8esbrius,.non-ebrius),'^E\ sede se-mana es como una abreviación 
<^««píew (siete); siete mañanas, siete días.— -V. Sin. 

inviene no confundir este se con el se pronombre {se-moviente) , ni con 



— 142 — 

el 96 abreviuciúii de semi (se-minima) .—\ . Semí eu la Tabla de los pseudo- 
prefijos. 

8ín, tim, te^ • (en las voces de origen laliuo).—- Del latiu stne , cuya for- 
ma primitiva y rundamculul es sé : sine, esloes sé-ne. «Socordia (dice Feslft) 
compositum videtur ex se^ quod est slnb, ct corde.» Espreíijo separaÜTO, 
negativo ó defectivo : sin-razorif sinsabor. 

Sin muda la n en mcn sm-ple {5\n pliegues, sin doblez). — SUe-^ro(ea 
latín se-curus) viene de sine cura {<\i\ cuidado)^ como se alirma g^sefalmeo- 
te, y no de se curare (tener cuidado de sí), como dicen otros, tai vez con ma- 
yor acierto; — y si s-olo (cu laliii solus) viene de sine alio , y no del griega 
holos (todo entero), entonces el prefijo sin tomará, además de sim, lasformis 
se ys. — V. Se. 

Sin, sim, sis^ si (en las voces de origen griego). — Del griego (uv, que 
ios latinos transcribieron syn, y de valor equivalente á cum^ con^ segon pue- 
de notarse en si-logismo, si-melria (con-mcdida), simpatía {con 6 com- 
pasión), sin-alefa, sin-dcresiSy sin-dico, sin-écdoque , siti-éresis ^ sin^ 
fonia (con-voz), sin-genesia, sin-oco, sm-odo, sm-dmmo (con-nombre), 
sin-opsis, sin-láxis (con-tasa ó con-6rden), sin^tesis, sin-tomaf íii- 
tcma, etc., etc. 

I\)rla procedencia de este syn se escriben con y (t llamada griega) en 
lalin, en francés y en otros idiomas modernos, las voces que acabamos de 
citar y otras análogas : con y las escribía también antiguamenle el caste- 
llano, pero modernamente rompimos con la etimología, y las escribimos 
con t. 

So, son^ «os. Formas del prefijo sub, que significa debajo, por debajo. 
Ejemplos :so-cavari so-faldar, so-levanlar, so-lomo, so-meter, son-reinti 
son-rosar f sos-layar, sos-pesar ^ sos-tener, so-techado, so-terrar, etc. 

A la idea de estar debujo, ó de inferioridad, se sigue muy naturalmenlelí 
de disminución ; y de ahí el que so , son, tenga algunas veces (á la manen 
que el 5u6 latino) una connotación como diminutiva, ó debilite el signifi- 
cado del simple : so-freir es freír un poco ó ligeramente ; son-reírse es reír- 
se un poco ó levemente, etc. — V. Ste. 

So, sos, en algunas voces deben considerarse como formas de swrsitífii 
sus, su (adverbio fonnado de sub), que vale hacia arriba ( ó desde abojo), 
como en sospecha, sospechar (en latín suspicio, suspicari), etc. 

So es también preposición separable : así, decimos so color, so pena, etc. 
« So por Mo/o (escribe el autor del Diálogo de las lenguas) se usa algunas 
veces, diciendo : So la color está el engaño; y so el sayal hay al. Dícese 
también So la capa del cielo : pero así como yo nunca digo síuo debajo, asi 
no os aconsejo que digáis de otra manera.» 

So es igualmente una especio de interjección, que se usa para i'iacer de- 
tener ó parar las caballei ías. — Dicen también cho! y;o/ 

So, por último, es voz anticuada del pronombre su, — Y de so uno esun 



— 143 — 

modo adverbial anticuado, que equivale á juntamente, de mancomún, á un 
tiempo, ó á los adverbios latinos una, parUer^ simul. 

8ofare/ior. Del latin super que significa sobre, encima , y denota superio- 
, adición, abundancia, sorpresa, etc., asi en el sentido material ó recto, 
comoea los figurados : sobre-carga, sobre-coger, sobre^hueso, sobre-salir, 
5o6re-/odo, sobre-venir, sor-prender, etc. 

La forma sor recuerda el sur délos franceses, romanceado también de 
wperóde5ur«Mm. — V. Hiper y Super. 

Mt, loto. Equivale á sub, subter, y significa debajo, bajo de, como en 
wte-cofo, sota-ministro 6 solo-ministro, etc. — V. Sub. 

Wí, fubfl, su, tul, io, etc. Del lalin sub, que es muy afine del griego hypo, 
S», correspondiente al sánscrito upa, al godo iup, al Trances sou^ (que 
tmiigoamente se escribió 5ou6 y soubs), al italiano sotto, etc. 

Elseiílido primitivo de sub en la composición, es denotar que una cosa se 
BBCueutra , está comprendida Ó puesta, debajo de otra : subscribir, sub- 
'«Tííneo,elc.— De la inferioridad local, ó en el espacio, se sigue la inferioridad 
eo el orden social ó moral : sub-alcaide, sub-delegado , sub-diácono, sub- 
onÜwr, sub-teniente, etc. — Sigúese luego la sustitución, la sucesión, la pos- . 
lerioridaden el tiempo, etc. : sub-rogar,sU'ceder,su-plir, sustituir, etc. — 
Sigúese también la connotación diminutiva, la inferioridad ó debilitación de 
ttni propiedad ó calidad, equivaliendo entonces á ligeramente ó casi, como 
w«)-/rcír, son-reirse, sub-ácido, sub-amargo (amarguillo), etc. — V. So. 
•-También denota un movimiento de abajo arriba : sospechar, sub-levar, 
ié'limar, suspirar, etc., equivaliendo á sursúm. — V. So. — Indica, por 
último, que una acción se hace ocullamcnle, á hurtadillas, etc., envolviendo 
casi siempre una idea desfavorable : sub-ornar, sub-repcion, sub-repticio, 
'^poiitido, etc. 

Suóesel prefijo que mas formas afecta. La forma subs, sus (ansíloga á la 
Ait,ai,de ab), se encuentra en subs-traer 6 sus-traer, sus-ccptible , sus- 
^ar, etc. — El sub, en latin, asimila la 6 á la inicial del simple, cuando este* 
«mpiczapor c,f,g, m 6 p, é igual asimilación respetó por algún tiempo el 
taslellano en las voces romanceadas correspondientes ; pero la ortografía 
moderaa ha suprimido una de las consonantes que resuílaban duplicadas, y 
*liii6 ba quedado con la forma su en su-ceder, su-frir,su-gerir, su-mision, 
w-p/icar, etc., etc. — Con menos razón se ha adoptado la forma su en su- 
í^n, su-prior, suscriptor, sustantivo, susliluir, su-verlir, etc., lo cual 
waneúser una verdadera su-version ortográfica, además de ser una fuente 
de equívocos. 

Úter, del lutin subter, formado de sub y de la desinencia adverbial ter, 
^io se encuentra en subter-fugio, y significa por debajo, secretamente, ú 
«seoodidas. 

Super, fober, fobr. Del latin super, igual al griego hyper, huper, en godo 
t^; todos formados del primitivo hup, radical imitativo, especie de inter- 



— 144 — 

jeccion ó grito que dan los trabajadores para animarse cuando levantan una 
cosa pesada de un punto para colocarla sobre otra. — Con esta misma inter- 
jección hup, ó con sus formas au ! aupa ! hupa ! (exsurge f age ! ), esforza- 
mos á los niños para que se levanten ^ ó nos animamos á subir ana cuesta, á 
trepar por un árbol, etc. 

Super es el opuesto exacto de sub, y significa so6re, encima, situación mas 
alta de un objeto respecto de otro. De esta significación fundamental nacen 
las acepciones derivadas de superioridad moral, abundancia, aumento, adi- 
ción, etc. : super-ficie (de super faciem^ sobre la haz), super-fino, supér- 
ftuOf super-humeralf super^intendente, super-lativo, super-numerario, etc. 
La preposición super, además de servir para la composición, sirve también 
de raíz pura la formación de varias voces, como soberano, soberanía, «u/w- 
rar 6 sobrar , snperbo, Iioy soberbio, superior, superno, supremo, suprema- 
cía, superano ó soprano, etc. — Y. Hiper, Sobre, Scpra y Sus, suso. 

Supra. Del latín supra, formaílo de super, cnlre las cuales dos preposi- 
ciones hay una diferencia análoga á lu que el castellano establece entre $o^f 
y encima; es decir que super (sobre) envuelve una idea de contigüidad que 
uo se encuentra necesariamente en supra ( encima ). — Supra es el opuesto 
de infra, — Es prefijo que en castellano apenas se usa, como uo sea eníMjjffl* 
spina (hoya alta de la espalda) y alguna que otra voz del lenguaje técnico* 
8u0, tuso. Síises una preposición anticuada, equivalente á arnfeo, y qne 
parece formada del latín super, supra, 6 quizás de sursúm. En tal acepción, 
y con las mÍFmas letras (sus)^ usa el francés esta preposición, ya sola, ya en 
composición, como en de55U£ (parte superior, ventaja), susdit (susodicho, ar- 
riba dicho), etc. — En castellano tenemos susano y susero, adjetivos anti- 
cuados formados de sus, que signiGcan lo que está á la parte superior, ó de 
arriba. — En casi todas las demás voces que empiezan por sus, este debewi- 
rarse como forma de sub. 

Sus / es también (en castellano y en francés) una especie de interjección 
que se usa para alentar, provocar ó mover á otro, á ejecutar prontamente ó 
con vigor alguna cosa : equivale al Eja! heus! de los latinos. 

Suso es un adverbio anticuado equivalente á arriba (a<>¡ como Yuso vale 
debajo ó abajo); y desuso era un modo adverbial que significaba loroboo 
que de arriba. — En el dia no queda mas que el adjetivo suso-dicho, que vale 
tanto como sobre-dicho 6 dicho anteriormente.— V. Hiper, Sobre, Supei y 
Slpra. 

Tr«B0, tran^ trat, ira. Del latín trans, en sánscrito f tras, en godo thahrh. 
Este prefijo da la idea do un espacio corrido, y equivale á de la otra parU, 
allende, etc. Sus connotaciones principales son : la de pase de un lugar i 
otro, como en tra-ducir, tras-currir, tráns-ito, etc. — Acción de pasar «l« 
partea parte : tras-fixion, tras-luz, tras-parente, etc. — Transmisión, conift 
en tra'dicion,tras~ladar, tras-milir, etc. — Transformación ó mutación de 
ser ó de forma : tras-figurar, tras-formar, etc. — Por último, equivale laffi- 



i- 



— 145 — 

bien á en pos de, detrás de, corno en tras-coro , tras-tienda , etc. ; y como 
una cosa que está detrás de otra está también (para cl observador que mira 
defreiUe)mas allá de ella, trans significa igualmente posición ulterior, co- 
mo en írarw-a/ptno, tras-marino, etc. — Y. Ultra, y se comprenderá toda- 
vía mejor la afinidad áe trans con ultra. 

Vltra. Del latín ultra, que el francés ba romanceado en outre{en lo anti- 
guo ou{¿re), ycl italiano en oltra, ollro. Míranlo algunos etímologistas co- 
mo contracción de u¿/era, altera, sübenienúiáo parle, y equivalente, por lo 
mismo, á a/íera par/e ( otra parte); al paso que otros descomponen ul-tra 
eotrfíum (cualquiera cosa) y trans {mas allá), considerándolo como forma 
contracta de tillum-/rans ó trans-ullum, y equivalente á mas allá de cuai- 
ma cosa. — De todos modos, ti/¿ra significa mas allá, según puede notarse 
fSívUra^mar, ultra-puertos, ultra-lumba (voz muy modernamente forma- 
da), ul(r-a;ar, etc. — Algunos autores lian determinado la sinonimia entre 
^fW9^ ultra, diciendo que trans denota mas allá enun sentido, 6 en una sola 
dirección, y ultra denota mas allá en todos sentidos. 

í/ítcríor (opuesto de Citerior) y Ultimo son el comparativo y superlativo 
deul/fd.— V. Cis, ciTRA. 

Ve. Del latin ve, que también se escribe vce, en sánscrito vahis. Es partí- 
cula peyorativa, ó cuyo sentido fundamental consiste en connotar defecto, 
daño, negación, etc. Encuéntrase en muy pocas voces : el latín apenas tiene 
Wi(\\xeve'Cors.,ve-grandis,ve-pallidus, ve-sanus, ve-scus; y en caste- 
Ilaoo apenas pueden citarse mas que ve-hemente y ve-sania (locura , insa- 
nia, solo usado en medicina). 

Eq latin es también ve una especie de afijo^ una panícula enclítica, ó que 
M UDe á la voz que le precede, y significa ó, 6 bien , v. gr. : bis terve ( dos ó 
lre8?eces); Cum eam cetas tempestasve consumpserit (Cicerón). 

Vioe,vífo, vic, v«, vi. Es la voz latina vice, ablativo de vtcís, que sig- 
aifica ves, y denota que una persona sustituye á otra ó hace sus veces, como 
^ vice^gerente , vice'presidenle , vice-rector, vic-ario, vi-rey, viz-conde. 
"^La forma viso solo se encuentra en las voces anticuadas viso-reina , viso- 
feiiiado, viso-reino y viso-rey. — Es mas bien un pscudo-preíijo (76) que un 
wdadero prefijo. — Y. Pro en la Tablado los prefijos, y Vez en el Diccionario. 

Yuxu. Del latin iuxtaójuxta. Sl^niñcsi junto á, cerca de , y únicamente 
ntra en la voz técnica yuxta-posicion (contrapuesta á intus-suscepcion), 
fMes el modo de aumentarse y crecer los cuerpos inorgánicos, ó sean los 
«inórales.— Y. Intus. 

It^ tas, sftm, sa, parecen formas del sub , según puede notarse en za- 
Wir, sa-humar ó sa-humar, zam-bucar, zam-bullida, etc. — Y. Sa en la 
Tabla de los prefijos, y Zaherir en el Diccionario. 

Za! es también interjección de que usan en algunas partes para espantar 
iof perros ú otros animales y hacerlos huir. ' 

Zas es onomatopeya del sonido de un golpe ó del golpe mismo. — Zas, zas, 
Bfl onomatopeya^e la repetición de golpes. 13 ^ 



— 146 — 



TABLA DE LOS PSEUDO- 



141. Los pseudo-prefijos son voces significativas de por si, pero 
que muy frecuentemente entran en la yuxta-posicion , ó en la 
composición, haciendo veces y presentando la apariencia de pre- 
fijos. Por eso las hemos llamado pseudo-prefijos (76). Conviene 
mucho familiarizarse con el conocimiento del valor y dé lasfor- 
mas de tal clase de voces , y por esto damos aquí la lista alfabé- 
tica de las principales. 

Aeri, aero. Del sustantivo latino aer^ aeris, que significa el air^.ódel 
griego aer, aeros, que vale lo mismo : aeri-forme, aero-Uto, acro-^mnciOi 
aeró-meíro, etc. 

No se confunda (como hacen algunos) aero-metro^ que se compone ()« 
acr, aire , según acabamos de decir, con areó-metro , que viene del 
araioSj que significa raro, sutil. 

Al. Del úrnbc al, equivalente á nuestro el, artículo que sirve para 
los géneros, números y casos. Así , pues, en las voces al-ambique, al-cc^ 
ál-cali, al'Canfor, al-coba, al-coran, al-cuña 6 al-curnia, aUférez, etc., etc., 
de origen árabe, al no es mas que el artículo que hemos dejado unidoii 
nombre á la manera que lo hacen los árabes; y considerando ya el al como pur- 
te intégrame del nombre, anteponemos ú este nuestro artículo e/, diciendo <f 
a¿-ambiquc, el a/-caide, etc. Sin embargo, en algunos pocos nombres se 
corrige á veces esta especie de redundancia, suprimiendo el a¿, y diciendo 
el cali, el Califa, el Coran, la jofaina , ^tí vez de el ál-cali, el al-Calif^j 
el al'Coran , la al-jofaina , etc. 

Los árabes conmutan por atracción la I de al en la consonante inicial 
simple, pero solo en la pronimci ación. Mas atentos que nosotros, y que los 
latinos, á la importancia de la etimología, pronuncian, v. gr., ad-cíai7,<rt^ 
rabil, pero escriben al-dail, al-rabil. Esta atracción tiene lugar respecto 
de las letras que los árabes denominan solares (las dentales y linguale^, pero 
no respecto de las lunares (las guturales, labiales y paladiales). — El casleKi- 
no se desentiende de ese rigor ortográfico , y sigue su índole en los térmi- 
nos que dejamos indicado en ios párrafos 68 y 81 : así escribimos y pro- 
nunciamos las voces arábigas a-dalid, ar-rabal, ar-roba, etc. 

Esta última observación explica por qué en muchas voces de origen án 
be ela¿ ha perdido la I, tomando la forma a, comoenti-ce^iiia^o-Wh 



— 147 — 

d'dalidt a-tdbal, a-talaya, etc. — Por razones áe eufonía lia desaparecido 
también llasla la a, ó el a/ por completo, en algunas voces arábigas de orí- 
geu, como en cequia (anticuada de a-ccquia), tahona (antes a~laliona), tam- 
bor (anles a-lambor), ele. 

Arci, are, arohi, arqui, an. Del nombrc griego arché ó arqué f que 
signiíica principio, primacía, preeminencia, imperio, mando, y equivale 
á veces lambicn á muy, mucho, sumamente : are-ángel (ángel de un orden 
superior), arci-preste (el principal de los presbíteros), archi-duque, archi- 
fiélagOf arqui-episcopal, arqui-teciOf arz-obispo, etc. * 

iNo se confundan estos pseudo-preíijos con los de arca-ismo, arch-ivo, 
dtíjm'logia, etc. , porque en estas voces el arca, arch, arqueo , viene del 
griego arcaio5, que significa antiguo. 

Arillo. Del griego art5/05, grande, principal, muy bueno, notable, noble: 
^to-^acia (gobierno de los grandes, de los mejores), ián'sío-demo, 
oiÑMéquia^ etc. — V. Aristocracu en el Diccionario. 

Artro, artec. Del latiu astrum, en griego astron, astro, derivado de áster, 
estrella : aster-isco, astro-logia, astro-nomia, etc. 

Auto, aut. Del griego autos, auté, auto, en latín ipse, ipsa , ipsum, uno 
mismo, sí mismo : aut-éntico (lo que tiene autoridad ó merece fe por sí), 
fliitó-cra/a (el que gobierna por sí, independiente de todo otro poder, mo- 
narca absoluto), aut-opsia (visión intuitiva, personal, por uno mismo), etc. 
-Y. AtTÓcTONO y Autómata en el Diccionario. 

Ken, bene , bcn, boni. Del latín bené , bien, bonus, bueno : bcn-decir, 
bene-ficio, ben-querencia , anticuado de bien-querencia , Boni-facio ,boni- 
^, etc. 

BU, bis, bi. Del latín bis, dos veces : bi-lingiie, bi-locarse (bailarse á 
un tiempo en dos lugares), bi-membre (período de dos miembros), bi-sieslo 
(en latín bis-sexlus , bis-sextilis), bis-torla (dos veces torcida), biz-cochar, 
bii-nicto , etc. 
Ceat, oenti, centu. Del latín centum , en griego hekaton, ciento, cosa de 
^e&teoas : centren (moneda de oro que vale cien reales), cent-ena (cion 
widades), cenít-^ado (dividido en cien grados ó parles iguales), centi- 
V'o (obra que tiene cien partes ó documentos), centi-meiro , centu- 
^kado, etc. 

Cinco, cinc, clnouent, etc. Del latín quinqué , en griego peníc, cinco, 
^ de cinco, cincuenta, etc. : cinco-enrama, cincuent-ena, cinqu-iUo, etc. 
-V. QüiN. 

CottDo. Del griego kosmos, el mundo, el cíelo, el universo : cosmo-gonia, 
^mtHgrafia, cosmo-polita, ein, — Y. Cosmografía en el Diccionario. 
Grono, cron. Del griego chronos , tiempo, duración del tiempo : crono- 
ftma, cronología, cronó-metro, etc. — V. Crónica en el Diccionario. 
Cuadra , cuadrí , cuadru , cuar, cuart , ouatri , cuatro, cuater , etc. Del 

lio quator, quater, en griego tetra, que significa cuatro, cuatro veces, cosa 



— 148 — 

de cuatro, ó de sos múlliplos cuarenta, cuatrocientos, etc. : cuadr~cdé 
cuadri-mestre , cuadri-vio, cuadrú-pedo, cuadru-^licar, cuarent^-enú 
cuar^esma, cuatro-doblar ^ cuater-no , cuart-^na y etc. 

Deoa , deceo , deci , díoiem , diex. Del latín decem, en griego deha, qu 
signiíica diez : déca-da, decá-logo y decen^viro, deci-metro ( décima part 
de un metro), diciem-bre (que también se dijo decem-brió), diez-mar, diei 
mesinOf etc. 

Di. Del iatin dui, 6 del griego dis, equivalente al latino 6m, dos, dosTC 
ees, cosa de dos : di-andria, di-dáctüo, di-dinamia, etc. — ^V. Di y Dia< 
la Tabla de los prefijos. 

Dii. Del griego 8j; {dus, dys) , que signiGca con pena^ con dificultad, i 
latín cegrc, malé, infeliciter, y equivale también algunas veces á la a prival 
va. Este prefijo, lo mismo que di, casi no entra mas que en voces del esti 
técnico ócullo : disecólo (difícil de contentar, indócil), dis-enteria {pm 
diíicullad en los intestinos), dis-fagia (dificultad de tragar), dM-p€]9m(c 
fícil digestión , mala cocción de los alimentos en el estómago), dt«-tiria (d 
Acuitad de orinar), etc. 

Ecua. — V. Equi. 

Endeoa. Del griego hendeka, compuesto de en, uno, unumen la tcrmi 
nación neutra, y deka, diez; es decir, uno y diez, undecim, once : endeoá 
gono , endecasílabo , etc. 

Ene, enea. Del griego ennea , que significa nueve : eneá-gono^ ene- 
andria, etc. — V. Nueve en el Diccionario. 

Epta, cpt. — V. IIepta, que es como debe escribirse. 

Equi^ eoua, eou. Dcl latín cequuSy que significa igual en sí, respecto d( 
su propia naturaleza (opuesto á varius), ó de oequalisy igual respecto de loí 
demás : ecuac-ion , ecua-dor, ecu-animidad , equi-ángulo , equi-^ült^ 
(distante por igual de), equi-látero (de lados iguales), equi-librar, e?»- 
noccial, equi'Valer, equi^vocacion , etc. 

En equ'ino, equit-acion , el equi viene de equus, equi, que signiíictel 
caballo. — En equipaje y equipar, el primer elemento componente, ó la \ití»i 
es equip, y no equi. 

Eu. Del adverbio griego tZ {eu)y que significa bien, felizmente, muy :W' 
caristia , eu-fonia (bien-sonancia ) , Eu-genio (bien engendrado , bien nid- 
áo),Eu-logio (bien bablado, elocuente), Eu-ménidas {hsbenévdat*,!^ 
sollamaron, por antífrasis, las Furias), Eu^sebio (muy respetuoso, piadth 
so), etc. 

Exa. — V. Hex, Hexa, con h, que es como debe escribirse para representa 
el espíritu fuerte del griego l|a que es la voz de origen, espíritu que el latí 
representa por una s en la voz scx , que es su correspondiente. 

Filo , fil. Del griego philos, philé, philon (equivalente al latino amtdt 

' árnica, amicum), derivado de phileó ó, por contracción , philó, yo amo, qt 

significa amador, amigo, aficionado : Fil^adelfia, fil^-ántropo ( amigo i 



fe 



— 149 — 

los hombres), filrarmonia, filo-logia, fila-sofia (amor á la sabidu- 
ría), etc., etc. 

Gutrl^ gAfiro, gástero^ gatt. Del latín gaster^ gasiri, en griego gaster, 
gáitemó gastrosy que signilica vientre, panza : gastr-üis, gastri-locuo, 
ga$M'podOf etc. — ^V. Gastronomía en el Diccionario. 

Geo. Del griego gé, gés, que signiGca la Tierra : geo^rafia, geo-mancia, 
ffeo-metria, etc. — V. Geórgica en el Diccionario. 

Heoto, heet^ heoaiom. Del griego^ ^eArton , contracción de hekaton, en 
IiIíd C0n¿iim, ciento, cien : hecatom-be (cien bueyes), hect-área, hecló-litro 
(cien litros), etc. 

Hema^ hemo, heinat^ hémato. Del griego haima, haimatos, que signi- 
kih sangre: hemat^osis (sanguiíicacíon), hemat-emesis (Tómito de sangre), 
'hmatoHiele, hemat-uria , hemo-ptisis (esputo de sangre), hemo-rragia 
(flujo de sangre), hemorroide (almorrana), etc. 

Hemi. Del griego hémisus , hémisu , en latin dimidius , dimidium , que 
significa medio, la mitad : hemi-ciclo, hemi-cranea (jaqueca, dolor en medía 
cabeza), Aemi-s/ísno ^ media esfera), hemistiquio (la mitad ó parte de un 
wrso), etc.— V. Semi. 

Hepu, hept. Del griego hepta, en latin septem, sieie , que en francés es 
1^, 7 én italiano sette. De ahí hepta-cordo (lira de siete cuerdas), heptá- 
* HfmOfkept^ndría, etc. — Y. Siete. 

Helero. Del griego heteros, hateros, heteron, en latín alterus, alterum, 
qae significa otro, diferente, diverso : heteró-clito , Mcro-do;ro ( diferente, 
contrario, de lo que enseña la religión católica), hetero-géneo , hetero- 
wws,etc. 

Ha, besa. Del griego hex , en latin sex , en francés six, en catalán sis, 
ao italiano sei, y en castellano seis. Encuéntrase en las voces hex-añdriai 
htxa-eordo , hexá-gono (de seis ángulos), hexá-metro (verso de seis medi- 
das ó pies), etc. La ortografía de nuestros días, sin respeto á la etimología, 
tiende á suprimir la h de hex; y así es que algunos escriben exá^gono, 
txá-metro.—y. Exa. 

Hidro, hídr. Del griego hudór, hydór, genlim hy datos , que significa 
agna : hidro^-fobia,, hidro-gala (agua y leche), hidro-gráfico , hidromel 
(agua y miel), hidro-patia (método curativo de las enfermedades por me- 
dio del agua) , hidro-stática , etc.— V. HmRÁULiCA é Hidropesía en el Dic« 
eionario. 

Rigro. Del griego hugrós, hygrós, que significa húmedo : higró-metro 

(iostramento para medir la humedad del aire), higro-scopo, etc. 

HonMo, homo , bom. Del adjetivo griego homoios, homos, en latin similis, 

par, semejante : homeo^atia (sistema médico que cura con medicamentos 

fue en el estado sano causan enfermedades semejantes á la que se padece), 

hm-ónimo (nombre semejante , igual) , homó-logo (correspondiente , se- 

mijante)^ etc. 

13. 



I 



— 150 — 

Rilo, kili. Del griego cinlioi, chilfA, gilioi, giloi, que significa mil : kil 
área (mil áreas), kiló-gono , kiló-gramo, cic.—\. Kilómetro en el Diccifl 
nario. 

Mal^ male, malí. Del adverbio latino malé, mal, ó del adjetivo malu¿ 
a, um, cosa mala; mal-andanza, mal-casar, mal-contento , malé'¡H)lc 
mali'Qno, etc. 

Metro. Del griego melron, en latiu metrum, mensura ,modm,me^\^Vi 
verso, etc. : metro-logia (tratado de las medidas), meiro-mania (manía d( 
hacer versos), etc. — Y. Metro en la Tabla de las pseudo-desinencias y en el 
Diccionario. 

Metro viene.del griego métér, meteros (en latín mater, que sígniOca ma- 
dre), en las voces melró-polif metro-politano, meiro-rragia, etc. — Y. Madre 
y Metrópoli en e! Diccionario. 

Mil^ mili. Del latin millia, milliwn,millibus, en griego chutas , chüioif 
que significa mil, cosa de mil ; mil-enrama, mil-ésimo, fwi7i-mc/ro, etc. 
— Y. Ku-o, Kili. 

Míria. Del griego muria, myrias, myrioi, qug significa tósmiY, eos» 
de diez mil : miriá-gramo (diez mil gramos), miriá-metro (diez mil me- 
tros), etc. 

Miria, miri, se usa también para denotar gran ntím^o,un número inde- 
finido, lo mismo que las voces millarada, miríada, que indican millares en 
general, número considerable, cantidades que no es fácil contar: así se ve en 
miriá'podo, que literalmente quiere decir diez milpiés, número que sin duda 
no tiene el insecto que lleva este nombre, llamado mille-pieds (milpiés)eD 
francés, y cien-piésó cientopies en castellano. 

Mono, mona, mon. Del griego monos , en latin únus, que signiGca tfnOi 
solo, cosa de uno^ así como monas, monado^, significa unitas, la unidad, la 
•unión : mona-cordio, mon-adelfia, mon-arquia (gobierno de uno), monO' 
manta, mono-polio, etc. — Y. Un, Um. 

Mullí. Del adverbio latino multúm, mucho, en gran cantidad, formado 
del adjetivo multus, mulli, muchos, varios : multi-capsular, multi-formet 
multi'látcro, multi-plicar, etc. — Y. Poli, que es su equivalente griego. 

Noven, noviem, nonag, nona, nov. Del latín novem , que primitiva' 
mente fue ennovem, en griego ennea, que significa nueve, cosa de nueve: 
nonag-ésinio, nona-gonal, noná-gono (figura de nueve ángulos), nov-eM^t 
nóven-ario, noviem-bre, etc. — Y. Ene, Enea. 

Octo, oota^ octtt, oGt, ooh. Del latin octo, en griego októ, que significa 
ocho, cosa deociio : octá-edro, ocl-andria, octo-silabo, octu-bre, och-avado, 
och-enton, etc. 

Orto. Del griego orthos, equivalente al latin rectus, erectus, esto es recio, 
bueno, bien dirigido : orto-doxia (recto sentir, sana doctrina , doctrina ca- 
tólica, en materia de religión ), orío-^ra/i'a (recto modo de escribir), orto- 
logia (recta lectura), orto-pedia, etc.— Y. Ortografía en el Diccionario. 



— 151 — 

Pan, paño, panto. Dcl adjetivo griego paSfpasat pauy genitivo pantos, 
en lalíü omnis, quivis, totus, todo : pan-acea (cúralo-lodo) , Pan-cracio 
(todo-fuerzu), pán-creas (todo-carne), pan-dectaSfpan-egirico, pan-léxico 
(diccioDario de-íodo, diccionario universal), pa/i-íeismo, pan-teon , panto- 
fnetra, panto-mima, ele' — V. Panorama, Pamtera, etc. , en el Diccionario. 
Penta, pente. Del gñegopenté, en lalin quinqué, cinco, cosa de cinco, 
de diez veces cinco, etc. : pentá-gono, penta-grama, pentá-mctro , Penta- 
fettco (cinco libros), pente^silabo (de cinco sílabas). — Pente-costós viene del 
griego /)en/eA;o5¿05, que significa cincuenta, cincuenteno. 
Poli. Del adjetivo griego polus, pollé, polu 6 poly, que significa niu- 
. cIjos :p¿í-ecíro (de muchas bases), poligloto (escrito en muclias lenguas), 
pli-gono (de muchos ángulos), poli-nomio (de muchos términos), póli-po 
(de muchos pies) , |)oh*-si7a6ó (de muchas sílabas), poli-técnico (de muchas 
artes ó ciencias), poli-teismo (error do los que creen en muchos dio- 
ses), etc. 

En poli'Cia y poli-tica el poli no viene de ])o/ws, muchos, sino de polis, 
quesiguiílca ciudad, — V. Poli en la Tabla de las pseudo-desineucias. 

Proio, prot. Del adjetivo griego prólos, en lalin primus, prior, superior, 
el primero, sup'erior ó principal : prot-agonista , proto-coló ¡proto-márlir, 
frolo-medicato , proto-lipo , ele. 

Pseudo, pseud.. Del adjetivo griego pseudcs , pseudeos, en latin mendax, 
fdlm^fictttius, simulatus, h\so, fingido, simulado : pseudo-católico (falso 
^^^k{)),pseud-ónimo (falso-nombre), pseudo-profeta {h\so-\)Tokia), etc. 
Qttüo.— V. Kilo. 

Quint, quino , quin, quinta, etc. Del latin quinquc, que significa cinco, 
cosade cinco : quin-ario, quincua guásima, quinqu-enio, quint-illa, quiniu- 
pfo,elc.--V. Cmco. 
^mi, se. Del l'áúnseniisó semi, en griego hémisus, hémisu, medio, la 
DíHad : semi-ctVcw/o , se-minima (nota musical que indica la mitad de la 
•íiíiiiraa), semi-pedal {\o^ que tiene medio pie de largo), scmi-tono, seini- 
«iüo, eic.—V.HEMi. 

Sewjuí, »exc. Del latin sesqui, que vale uno y medio, vez y media , ó sea 
ílenlcro de una cantidad y una parle mas, según el numeral que se le jun- 
^''Sesfjui-modío (modioy medio), sesqui-pedal (lo que tiene pié y medio 
^ largo), sexc'uncia 6 sexc-úns (onza y media) , etc. 
^o. — Y. PsEüDO , que es como debe escribirse, atendido su origen. 
8ex, sei, »exa, sext, sextu. Del lalin s€x , en griego hcx, seis, cosa do 
S€Í8 : íe5-7na ( la sexta parte de cualquier cosa), sexag-enario , sex-enio 
(^h n\\os), sext-iila, séxtur-plo, etc.— .V. Hex. 

ftelc, let, «ept, septen^ setiem, septu, setu, etc. Del lalin septcm, en 
griego hepta, siete, cosa de siete, múltiplo ó submúltiplo de siete, etc. ; 
f^píen-trion , septieni-bre, septuag-ésima , set-ena, sct-enario , setiem-brc, 
^ét-imo, setu-plicar, siete-^mesino , siete^ñal (de siete a nos), etc.— La orto- 



— 151 — 

graria moderaa liende i suprimir la ji en todos los derimloa j con 
da siete, sin duda parque esla voz no Ib Uotb, lungue la lien so i 
*oi launa wptem. — V. HerrA. 

Teo, te. Del griego Theos, genitJTO theou, en latin Deu$, qae ! 
Dios : U-ismo , te-ista , teo-dicea , teo-gonia , teo-logia , etc. — V. D 
Diccianario. 

Ter, trl, trini, tria. Del latin (reí el tria, ea griego treU, tres, 
tres : lere-eto, fer-no, tñ-ángtdo, tri-denl», trim-dad, tria-as 
vio , etc.. 

Termo. Del griego thermos, giio siguilica catidus, caliente : lerm 
(medidor de lo caliente , del calor), Termó-piías (puertas calientes), 
scopio, etc.— V. Termas en el Diccionario. 

Tetra, tetr. Del griego tetra , contracción de teltara , en latin 
cuatro, cosa de cuatro : letra-cordio , teirá-gono, letra-grámaton ( 
6 palabra coibpuesta do cuatro letras), tttr-arquia , tetrasilabo (d( 
silabas), ele. 

Dn , uní. Del latín untu, una, unum, en griego monoa, que sigoifi 
solo, único, cosa de unidad, do uno solo : un-ánime, uni-fon 
génito , uni-personal , uni-venal , uni-voco^vic. — V. Alo.td. 




— 153 — 



TABLA DE LAS EVFOINLkS. 

142. Para la cabal inteligencia de esta Tabla, advertiremos que 
las eufonías que consigna se han introducido en diferentes épocas: 
las unas datan de la primera formación de las voces, ó sea de la 
época en que se romancearon, las otras se adoptaron en siglos 
posteriores, y algunas hay admitidas muy recientemente. Casi to- 
das, empero, recaen en voces de origen inmediato latino. 

No descenderemos á todas las eufonías por corrupción, pues nos 
llevaría demasiado allá el empeño de enumerarlas por completo. 
Baste con saber que, en todas épocas , los vicios de la educación, 
dmal gusto, la ignorancia, y á veces el capricho, han estropeado 
mas ó menos indeliberadamente muchas palabras. Ya en los pri- 
nieros años del reinado de Carlos V se quejaba el autor del Diálo- 
go di las LENGUAS de que se dijese árborf espera, levar, rábano, 
^dncor, resolgar, etc., por árbol, esfera, llevar, rebaño, rencor, 
desollar, etc. : hoy, á la distancia de 300 años, tenemos que que- 
arnos de mutilaciones y aldeanismos análogos; y en todos tiem- 
>08 sucederá poco mas ó menos lo mismo, mientras la instrucción, 
iquiera elemental, no alcance á todas las clases de la sociedad, 
^orforluna esas mutilaciones no suelen trascender al escrito, se- 
)Un dejamos ya indicado (88), ó , por lo menos, no trascienden á 
osescritos que merezcan la atención del etimologista. 

Las alteraciones eufónicas que vamos á recapitular, por el ór- 
ien de las letras del alfabeto, versan muy principalmente sobre 
la base radical de las voces, pues las alteraciones de forma de las 
desinencias y prefijos quedan indicadas ya en las Tablas corres- 
pondientes (138 y 140). 

Por último, completamos esta Tabla con un párrafo adicional 
sobre las variaciones , principalmente eufónicas, que en las dife- 
'enles partes de la oración se han introducido desde el siglo xv 

*iastaeldia(143). 



Uo de algunas voces latinas se conmuta en e, como en eje, ¡eche, queso, 
trecho, ele, romanceadas de axi, lacle, cáseo, íracíu, ele. — Esconder y 



— 154 — 

escuchar se escribieron anles asconder, ascuchar (del latín abscondere, aw 
cu//are), ejemplos que, con otros mil análogos que pudieran aducirse, pru* 
ban que la mayor parte de las voces romanceadas lenian al principio ai 
forma mucho mas latina que la que en el día ofrecen. 

Añadida una a en aplacar, afear, arrugar, etc., que vienen de placaí 
fcedare, rugare, etc. 

Suprimida modernamente en muchas voces que en lo antiguo comenzabi 
por esta letra, como alimpiar, amatar, atal, alambor, atan, aventaja, el( 
hoy limpiar, matar, tal, tambor, tan, ventaja, etc. — V. Al en la Tabla» 
los pseudo-prcíijos.— Suprimida también la a Gnalen muchas voces da 
desinencia 62, como estrechez, pulidez, ridiculez, cíe, qm antes eranes^ 
cheza, pulideza, ridiculeza, etc. 

Ae. 

Gste diptongo ha desaparecido en todas las voces castellanas cuya orlgi 
nal latina lo lleva, conservando solamente la e : asj es que á las voces latina 
asdificare, astas, proBsens, quoístio, corresponden nuestras castellanas edí^ 
car, edad, presente, cuestión, etc. 

Au. 

Conmutado en o en cosa, gozo, loar, moro, oca, oido, oro, otorgar, teso- 
ro, (oro, etc., que corresponden á las voces latinas causa, gaudio, laudarti 
mauro, auca, auditu, auro, auctoriare, thesauro, lauro, etc. 



Conmutada en u en caudal, caudillo, ciudad, deuda, recaudar, que eD su 
primera formación eran cabdal, cabdillo, cibdad, debda, recabdar, etc. 

Añadida en ambos, hombre, que antiguamente fueron amos, ome ú ho- 
mc, etc. 

Suprimida una 6 siempre que esta letra se halla doble en la voz de origen, 
comeen abad,giba, dellutin abbate, gibba, etc. 

Suprimida también en lamer, lomo, paloma, plomo, del latin íamftíre, 
lumbo, columba, plumbo, etc. 

Suprimida, por último, en codicia, codo, duda, que antes fueron coháúM» 
cobdo, dubda, etc. 

C. 

Conmulada en ch en chantre, chabela, chinche, de cantore, capitt,^ 
mice, etc. 

Conmutada en g en agora (hoy ahora), amigo , higo, hormiga, lagarta- 
lago, miga, segundo, segur, de los ablativos latinos hac-hora, amico, fi^ 
fórmica, lacerto, lacu, mica^ secundo^ securi, etc. 



— 15S — 

CoQiDulada en 4 en duque, estoraque, queso , de^ latín duce,siyrace, ca^ 
seo, ele. 

Conraulada en z en calzar, corteza, lanza, de calcare, cortice, lancea, etc. 

Suprimida una c en las voces cuya original latina la lleva doble: boca, mo- 
co, pecado, suco üugo), de las latinas buccay mucco, peccato, sueco, etc. 

a. 

Conmutada en // en llamar, llave (el portugués dice chamar, chave), del 
latín cíomore y clavi, 

Ct. 

Conmulada en c^ an cocho (cocido), (?5¿recAo, lecho, lechuga, lucha^no- 
tk,oáo, pecho, provecho, del lalin cocto,slriclo, lecto , lactuca, lucia, 
nocíí, octOfpectore, profecto, etc. 

So(irimida la c de ct en delito (antes delicio), matar y tratar (antes trac- 
^),M latín delicio, mactare y fracíare. 

cw. 

A ímílacion del latín escribió el castellano con ch, y un acento circunflejo 
^bvocul que seguía (indicando el sonido de c, k 6 qu), las voces proceden- 
^^ del griego ó de las lenguas orientales^ para marcar que en estos idiomas 
Nan una aspiración ; así se escribió cháldeo, chaos, chimera, chimica, 
^^lera, etc. : pero modernamente nos hemos desentendido de aquella mar- 
<^UiimoIógicay y suprimido la A y el acento circunflejo^ escribiendo caldeo, 
^i, quimera, química, cólera, etc. 

Uc& se ha conmutado en c, 6 perdido la h, en cédula, cirugia, cristiano, 
enología, del latín schedula, chirurgia, christiano , chronologia, etc. : — 
^conmuta en g en estómago , del latín stomacho : — y se convierte en ch es- 
P^Qola, sin aspiración^ en concha, del latín concha. 

U ch, considerándola ya como letra del alfabeto castellano, debe llamarse 
^kéche, y no ce^hache, como dicen muchos. Debiera además estar repre* 
<<iDlada por uq signo ó carácter particular, según han indicado ya varios 
Sramálicos. El doctor Rosal, uno de ellos, propone como signo adecuado la 
a^itravesada poruña linea {€o),en atención, dice, á que es la misma pronun- 
ciicioQ que la x, pero aalgo mas exterior, mas subtil y delgada, ó, por mejor 
te, mas ceñida». — La ch, con la fuerza que la pronunciamos, es peculiar 
<^(l castellano: los demás idiomas neolatinos tienen esta articulación mucho 

ííWis suave. 

D. 

Conmolada fen /, en cola, olor, ralea, de cauda, odore y radice; — en r, 
w lámpara, de lampade; —en t, cdmoen marchito, de marcido, etc. 
oprimida en caer, creer, de cadere, credere, etc. 



— IM — 



Coomutada muy frecueiUemenlceníe^coino en aviespa, cattiello, 
cierto, ciervo, diestra, fiera, fierro, liebre, sieglo, siella, tiempo, tier 
del lalin vespa, eastello, centum 6 cctUo, certo, cervo , dexiera, fen 
lepore, secuto (y por contracción sedo) , seUa, tempore, térra, cie- 
ñas de estas voces lian ido perdiendo la e, como avispa, castillo, j 
lia, etc. 

Suprimida en los nombres en on y en or, formados de los ablalifo 
en one y ore, como en pasión, sermón, unión, de passione, sermone 
etc. ; y en dolor, error, temor, de dolore, errore , timore, etc. — Si 
también en muchos nombres en iz, como cerviz, cicatriz, codorm 
matriz, nutriz, raíz, romanceados de los ablativos de los nombres li 
ix, como cervice, cicatrice, coturñice, felice, matrtce, nutrice, raá 
En lo antiguo, algunos de estos nombres conservaban en el romance 
mo falace, felice, infelice^ etc. 

Suprimida una e en prever, ser, ver, que antiguamente fueron \ 
seer, veer, etc. 

F. 

Conmutada en h: como en. hado, harina, hacer, hacienda, hec 
hijo, honda, hongo, horca, huir, hurto y otras ciento, que antes del 
eran fado , fariña, facer, facienda, fetor, fiel, fijo, fonda, fungo , fo 
gir, furto, del \almfato, ¡fariña, faceré, facienda, fwtore, felle, filU. 
fungo, furca, fugere, furto, etc., etc.— Antiguamente la h conmutac 
latina se pronunciaba como y, ó gutural fuerte : así habla, heno, h 
pronunciaban jabla,jeno,jurto, etc. De ahí el que al leer las poes 
guas sea necesario pronunciar la h, so pena de alterar las reglas d< 
con desagrado del oido. 

Conmutada en v, que es articulación muy afine : así de esquife U 
esquivar, esquivo. Los latinos hicieron una conmutación parecida e 
nium, por/a/t-ctmum, etc. 

Fl. 

Conmulada en II, en llama, del lalin flamma (por flagma, de flag 

> 

G. 

1 

Los romanos estuvieron nuiclio tiempo sin esta letra, valiendo 
lugar, de la c: asi en la Columna rostrata de Duilius se encuentra 
Cartaciniensis, macistralos, pucnando, erco, cerens, por legiones, C 
nicnsis, magistratus, pugnando, ergo, gerens, etc. GjD^.ese que la i 



— 157 — 

delap, iutroducida poco tiempo después deDuilio,se debe á un Ul Sp. Car- 
^ilius^que fue el primer romano que se divorció de su mujer, siendo el mo- 
tivóla esterilidad de esta; circunstancia que dio Jugor á que se dijese de él 
queen materia de posteridad no Iiabia podido dejar mas que una g (*), — Esta 
noticia liistóric^ es muy útil para el etimologista, quien en virtud de ella 
comprenderá que digitus (el dedo), v. gr., es de Ja misma familia que dicare, 
t/idicofc, indicción, etc. ; que Ceres viene de gerere, según prueba perfecta- 
ineúte 0. Múller, etc., etc. 

Hablando de la g, ge 6 gi (en hebreo ghi-mel, en griego gamma), dice el 
doctor Rosal que asu sonido es afine del de la c, pero mas agudo ó suave, co- 
no lo sentirá quien pronuncie caco, gago. Esta suavidad ó blandura proce- 
de de llevar lu g envuelta naturalmente una i; así quien pronuncia garbo 
frisa luucbo con kiarbo 6 ciarbo (dando á la c la misma fuerza que tiene antes 
de a, o, u,). De ahí la conmutación que hace el castellano de la c latina en g; 
de docta, daga; de fació, hago; de jacio, yago, etc. Parece, pues, que la g 
DO es letra simple, sino compuesta de c, i. Asi el italiano, para pro'nunciar ja 
[xa 6 cha) escribe gia, como en giardino (jardin); y es la razón que como e) 
latió para hacer la c mas blanda le ánade una i, formando nuestra g, el ilalia- 
nD,para hacer esta ^ mas crasa y espirituosa, le añade otra t. — Bien sintieron 
esta verdad los castellanos, pues en escritura ligera hacen esta G, cuya figu- 
ra no es mas que una C y una i jota : igual composición se advierte en Ja 
9) 00 minúscula, solo que en esta la c está cerrada par arriba.» 

La 9 se halla conmutada en h, en herm,ano,áe germanoi^en i, en reino, 
www, de regno, regina; — en s, en cisne, de cy^wo;— en y, como en Pelayo 
(j por contracción Payo), ye/o (hoy hielo), yema, yerno, yeso, del latiu 
fdagio , gelu, gemma , genere, gypso, etc. 

Añadida en amargo, amargura , del latin amaro , amaritudine, ctc« 

Suprimida en frió, maestro, saeta, del latin frigore, magistro, sagitta, etc. 



Conmutada en ñ: como en araría , cuñado , leño, puño , seña, tamaño, 
del latin aragnea, cognato, ligno, pugno, signa, tam^magno, etc. 

(') El emperador Claudio, que se picaba de ser gran filólogo, quiso hacer 
>» tentativa por el estilo de Carviiio, pero no fue afortunado. Chocándole que 
^roffianosno tuviesen mas que un solo carácter alfabético para la uy la v, 
9ii>so servirse, para pintar esta última letra, del dígama eólico al revés j, y es- 
^iSf V. gr., íermna^it poT terminauit. Discurrió también el signo Co, que 
Oanó úntisigma^ para la articulación bsóps. Ypor último, inventó la figura P pa- 
ra expresar un sonido intermedio entre la i y la u, como en optimus y opiumiis. 
^Mos tres caracteres se encuentran en las monedas é inscripciones de la época 
eClaodio, pero no en texto alguno conocido: enipleároulos tal vez Tos corte- 
mos de aqael emperador, pero sus escritos no han pasado á la posteridad. 

14 



— 158 — 



H. 



Pasa como signo de aspiración, ó señal de huelgo (según escribe el inaes^ 
tro Vencgas), que engrosece la vocal ó consonante á quien sg allega.— 'Sk" 
se lo dichoacerca de este signo, al tratar de la aspiración (pág. 88) j en es- 
ta Tabla al bablar de la F. 

Conmutada en y, en yedray yerba^del latin hederá, herha, etc. 

Añadida al principio en huérfano, Huesca, hueso, huevo, del latin orpAano, 
Osea, osse, ovo, etc. Esta adición se hizo antes del diptongo ue, para deno- 
tar que la use debia pronunciar como vocal, y no como consonante, pueseDoa 
principio la u no se distinguía de la v en la escritura. Por esta razou, despaes 
que empezaron á distinguirse esas dos letras por medio de un signo ortográ- 
fico especial cada una, el maestro Lebrija omitía la h, por supérflua^ ea las 
voces que hemos citado. 

Suprimida en aliento, España, del latin halitu, Hispania, etc. 



Conmutada muy frecuentemente en e, cual se puede notar en beber, cercOi 
crespo, Ebro, lengua, letra, negro, pescar, plegar, seco, del latin hxhen^ 
circa, crispo, íbero, lingua, littera, nigro, piscare, plicar€,sicco, etc. 

Conmutada en ; por el uso : caslillejo, co7\sejo, ojo, pellejo, fueron du- 
rante algún tiempo castilleio, conseio, oio,pelleio, etc.; — y en II, en balaUa 
malla, maravilla, que antes fueron bataia, maia, maraviia, ctc. 

Añadida en- bien, diente, diez, fiesta, hiél, miel, niebla, nieto, del iatü 
bene, dente, decem, festa, félle, melle, nébula, nepote, etc. — V. lo dicho an- 
tes acerca de laconmulacion de laJ^* en t>. 

Suprimida en abeto, asno, miedo, moble ó mueble, noble , pared, deliaü 
abiete, asino, metu, mobili, nobili, pariete, etc. 



La j, en su forma, no es mas que una i prolongada hacia abajo, y era e 
el fondo la misma i, según hemos dicho al tratar del alfabeto latiiio (133 
La ¿o^a latina ha pasado, en castellano, á?/ en unas pocas voces, como flyu<^^' 
mayo, mayor, yacer, yugo, etc., ^ 'ág impropia, gutural fuerte, ó joífli c 
las demás, v. g,T. jocoso, Juan, judio,juez, jumento, justicia, juventud, inc 
jestad, etc., deyocoso, Joannejudwo, judice, jumento, justitia,juveMvi 
majestate, etc. — V. lo que decimos al hablar de la F. 

En el siglo xiv se introdujo la práctica de poner un punto sobre la i P^ 
mayor claridad en la escritura; práctica que se extendió á la ;, y se consc 
va hoy día, en atención á que esta letra es también una verdadera t. 



— 159 — 

Autiguamente, y basláel reinado de Felipe IV , pronunciaba el custellaao 
la;o{acGii suavidad (iota) , lo mismo que el provenzal ó el francés: así la j de 
^sonaba como la de la voz francesa jo/t. — Véase lo indicado cu el párra- 
fo 107, y lo que diremos al tratar de Fa -STy de la Z. 



L. 

Estalclra es la lingual por excelencia, y en casi todos los alfabetos cono- 
cidos llénela figura mas ó menos parecida á una lengua. 

Conmutada cu j, en abeja , ajeno, ajo , consejo, espejo , mijo, ojo, teja, 
klkim apicula, alieno, allio,concilip, speculo,milio,oculo, tegula, ele. 

Conmutada en ¿/ (articulación ó letra peculiar de nuestro alfabeto) la do- 
ble I de los latinos, como en avellana, calle, fuelle, muelle, pollo, valle, del 
latín avel-lanOi cal-li 6 cal-lc, fol-li, mol-li, pul-lo, val-le, etc. 

El provenzal (catalán, valenciano, etc.), el portugués y el italiano, conmu- 
lan muchas veces la / de origen latino enll: los valencianos dicen, por ejem- 
plo, espilla y los portugueses <?5pe/Ao (espolio), al espejo, del latín speculo; 
los calalanos y valencianos hicieron fill (hijo), fulla (foja ú hoja), muller 
(mujer), y los italianos figlio (fillio), fnglia (follín) , moglie (mollic), del latín 
fliojolia, muliere, etc. — Esta conmutación se observa también en el cas- 
tellino antiguo, como en las voces taraWa, cowceWo , mellor, moller (reflejo 
sin duda de la inñncncia provenzal), y otras varias, hoy anticuadas, habién- 
dose vigorizado la muelle articulación de la II con la sustitución de la y: así 
decimos baraja, consejo, mejor, mujer, etc. — En el castellano moderno 
(como en los demás idiomas neolatinos) la conmutación de la I sencilla del 
latin eu // es frecuentísima cuando la I de origen va seguida de t : así es co- 
wo de ^ mViano, Apulia, balista, Beliana, Eulalia, fuligine , humUiare, 
Wta (jaiiu bárbaro por Hispali), Juliano, Massilia, victualia, etc., han 
salido iít7/an. Pulla (Ui), ballesta, Villena, Olalla, hollín, humillar, Sevi^ 
^^jUlan, Marsella, vitualla, etc. 

Suprimida en baño, del latín balneo, y en umbral, que antes fue lumbral. 

Suprimida una / en coloquio, iluso, mil, pálido, del latín col-loquio, il- 
^m^mü-le, pal-lido, etc. : es decir, suprimida una I siempre que la palabra 
origiuaMatina tiene dos, y no ha habido conmutación en 11. 



Lt. 

Conmulada (como la ct) en ch, según se ve en cuchillo, escuchar, mucho, 
jwcfccj, de cultello, auscultare, multo, puls, pultis, etc. 

LL. 

Los latinos no tenían esta articulación, y por consiiguitínte no necesitaban 



— 160 — 

designo nlfabético especial para representarla. El caslcllano, y con él lo 
demás idiomas neolatinos que pronuncian la II, sí que debieron Iiaberadoi: 
tildo un signo ó carácter propio; pero no fue así, sino que el provenzal (frat 
cés meridional, catalán, etc.) se sirvió de dos II; el portugués de Ih, escri 
hiendo batalha, filho^ y pronunciando baíalla, filio, ele; y el italiano d 
gl 6 gli , escñUienáo bataglia , iinbroglio, y pronunciando batalla, imhn 
lio, etc. 
' La //se forma arrimando con alguna fuerza toda la lengua al paladar, jur 
to á los dientes superiores. Si la presión contra el paladares débil ó iucom 
pleta, entonces resulla la articulación y 6 i consonante; entonces se pro 
nuncia canaya, gayina, gayo , yaue, yeno-, poyo, ramiyete, por canalla 
gallina, gallo, llave, lleno, pollo, ramillete, ele. Esla articulación imper 
fecta, nacida casi siempre de los vicios de la primera educación, ó de un 
afectación ridicula, es bastante común en Andalucía, y no raraencier 
tas comarcas de Cataluña, donde el vulgo dice muraya, poy, vey, por mu- 
ralla, poli (pollo, y también piojo), vell (viejo), etc. 

M. 

Littera mugiens (como quien dice letra que muge, lelra del buey) la Ha 
maba Quintiliano, por el sonido sordo y como pesado que acompaña á su ar 
ticulacion. Ysin embargo, la m es lelra íinal frecuentísima en las voces la 
tinas y en varias de sus dosinencias, bien que muchas veces casi no la prooun 
ciaban, y hasta la suprimían en la escritura : bsí no es raro encontrar d(< 
hanc por diem hanc, etc. — Los griegos, mas delicados de oido, eran enemí 
gos del metacismo :no tenían ninguna voz terminada en m. — LosidioDifl 
modernos suavizan también la m latina convirtiéndola en n. 

Vese conmutada la m en n, en asunto, exento, ninfa, triunfo, de assui»p 
to, exempto, nympha, triumpho, etc. 

Suprimida una m en cómodo, inflamar, sumo, de commodo^ inflanunof* 
summo, etc. 

Mn. 

Conmutada en ñ (letra peculiar de nuestro alfabeto) , en daño, escaño 
otoño, sueño, de damno, scamno, autumno, somno, etc. 

N. 

Articulación suavizada de la m. La letra n presenta dos singularidades: ^ 
que en casi todas las lenguas es la radical característica d&la idea de liijo, ^ 
ser producido ó nacido, de todo lo que es nuevo ;2,* y en casi todas las \&^ 
guas sirve lan para expresar la negación, que viene á ser lo opuestqdef^ 
cimiento. — V. Ño y Nuevo en el Diccionario. 



— 161 — 

Conmutada en ñ, en hazaña, mañana, ñudo, rapifia, riñon, viña, de 
facinorc, mane, nodo, rapiña, rene,vinea, ele. 

Suprimida en asa, esposo, mes, mesa^ mesura, no, del latin ansa, sponso, 
rmk, mensa, mensura, non, ele — Suprimida modernamcnle en asi, que 
en lo antiguo íueansi, 

Ng. 

Conmutada en ñ, como en ceñir, lueñe (hoy lejos), tañer, teñir, uña, de 
wigere, longé, tangere, tingere, ungue^ etc. 



Nn. 

Antiguamente la doble n del latin se conservaba en algunas voces, dicién- 
dose, por ejemplo, anno, y en otras que en latin tienen gnómn, como danno, 
mna, de damno, signa, etc.j pero luego se convirtió en ñ, diciendo año, 
daño^seña, etc. — Esta conmutación viíio á ser la regla general, según se ve 
encaña, cáñamo, cuña, estaño, gruñir, paño, del latin canna, cannabi, 
cmnea, stanno, grunnire, panno, eic. 

La conmutación en ñ no es tan común en los derivados, y en algunos has- 
ta se conserva la doble n, como en anuo, perene, que muchos escriben prefe- 
rentemente ánnuo perenne, etc. 

Ñ. 

También carecían de la articulación ñ los latinos, y para representarla los 
idiomas neolatinos que la tienen, han hecho lo que con la II: el provenzal usó 
la «^ y la nt/;el portugués la nh; el francés moderno y el italiano emplean la gn. 

La forma de nuestra ñ parece Inibcr tomado origen de la costumbre que 
t«uian los amanuenses ó copiantes (antes de la invención de la imprenta) de 
•breviar siempre que encontraban dos n n, escribiendo solo una y represen- 
tándola otra por una tilde ó rayita horizontal : asi en lugar de anno ponian 
año, 

\ 

o. 

Conmutada en a, en langosta , navaja, de locusta, novacula, etc. 

Conmutada en e, como en hermoso, redondo, de formoso, rotundo, etc. 

Conmutada en su atine ti (16), como en culebra, cumplir, lugar, nudo, de 
^'«K complere, loco, nodo, etc.— En lo antiguo llevaban o muchas voces 
^Qehoy se escriben con m, como ahondar, aborrir, logar ,pol%r,sofrir, 
^^^) etc.— Los italianos usan también indiferentemente en muchas voces la 
oólau: así dicen {acollé 6 faculta, popólo 6 pópulo, etc. — Véase lo que 
flecimos en la U, al hablar de la conmutación de esta letra en o. 

Conmulada en ue, como en bueno, buey, cuerpo, dueño, fuelle, fuerte, 
*'*wp«d, luengo j muerte^ nueve, nuevo, puerta, suerte, del latin 6ono, bove, 

14. 



— 162 — 

corpore, domino, folli, forti, hospUe, longo, mort€,nov€m, novo, fOTlat 
sorle, ele. 

Suprimida en diablo, labrar, «Ici laliu diabolo, laborare, ele. 

Suprimida también c» tut^sus (del iatiu ¿tíos, suos), que primero perdie- 
ron la u, diciéndose tos, $09, y luego conmutaron la o en u, quedando ímü, 
sus. 

Oe. 

Este diptongo latino ha desaparecido (lo mismo que el aé) en todas las 
voces castellanas cuya original latina lo lleva, conservándose solo la e;a5¡cs 
que á las voces latinas ca:nat fado, OEdipo,poBna, pcenitentia, correspondeD 
las castellanas cena, feo, Edipo,pena, penitencia, etc. 



Esta letra labial fuerte, para cuya articulación es necesario juntar los dos 
labios, se conmuta con frecuencia en su aGne b, labial menos fuerte: asi ias 
voces latinas o/jíctt/a, aperire, capere, capite, lupo, mancipio,episcopo, po- 
pulo, sapere, sapore, recipcre, lian sido romanceadas por abeja, abrir,céef^ 
cabeza, lobo, mancebo, obispo , pueblo, saber, sabor, recibir, etc. 

Suprimida en neuma, neumática, salmo, tisana, tisis, etc., de las greco- 
latinas pnmi/7ui, pneumática, psalmo, plisana, phthisis, etc. — Comunmente 
vemos respetada todavía la p de origen en pseudo y psicología. 

Suprimida una p, cuando es doble en la voz original : aplicar, popa, svir 
pitear, de applicare, puppi, supplicare, etc. 

Ph. 

Carácter doble que empleaban los latinos en equivalencia déla letra griega 
phi ((p), la cual, por el lugar que ocupa en el alfabeto, corresponde i nues- 
tra V, y, por su valoró sonido, á la F, Sin embargo, sustituían la;>^ ala |/ 
cuando conservaba la aspiración natural de esta letra griega, como engeo- 
graphia, Phcebus, philippica,philosophia,eic.; pero no cuando suaviza- 
ban la aspiración ó prescindían de ella, como en fábula, fama, fari, eiCt 
voces que tambicui llevan «p en sus equivalentes griegas. Los latinos, pues, no 
pronunciaban la ph del mismo modo que la f, y por lo tanto hacian bien en 
usar de dos caracteres, uno para cada sonido : pero en los idionrias neolati- 
nos, que pronun&n la ph absolutamente lo mismo que ]ñf, no hay razoo 
plausible para que representen la ^, que es denti-Iabial, por una p, que es 
labial, y una h, que no es nada. Con todo, «1 francés y otros idiomas cultos, 
por una deferencia etimológica que me guardaré mucho de increpar, signen 
escribiendo con ph todas las voces que el latin tomó del griego y escribió 
con dicba Jotra doble^ y las que posteriormente se han ido formando de vo-* 



— 163 — 

s griegas que llevan cp. Igual deferencia guardó por algún tiempo el caste- 
no, escribiendo atmósphera, elepkante, Phelipe, philosophia, sarcópha^ 
^,sophistaf etc.; pero hoy se conmuta siempre en f, y escribimos a¿mós/e- 
',ekfante, Felipe, filosofia, sarcófago, sofista, ele. — Igual conmutación 
ce el italiano. 

Ufh se baila algunas veces conmutada en b, como en Cristóbal, Esteban, 
baño, de Cristophoro, Stephano, raphano, etc. 

Pl. 

Coumutada(como la c / y la /^¿) en //, según se ve en llaga, llano, üarUen, 
\nto, llorar, llover, lluvia, de plaga, plano, plantagine, planctu, plorare, 
me, pluvia, etc. Algunas de estas voces ban pasado primero por la eufo- 
íacioD de la plenxy eh, como llaga, que lia sido xaga y chaga, — En ch 
Dvierte mucbos veces el portugués la p/ del latin^ diciendo c/iatitor (plan* 
•), chorar (llorar), chover (llover), etc. 



Esta letra, según notó ya juiciosamente el gramático latino Prisciano, seria 
1 todo inútil en nuestro alfabeto, si esto fuese perfecto y pintase con senci- 
t y exactitud los elementos de la voz. Con efecto, la Q no es solamente un 
;qo equivoco con la C y con la A" (89), sino que en rigores un signo de iigura 
Me, Qu, por cuanto nunca se escribe sin u, bien que esta última letra se 
le,se liquida, ó se suprime, en la pronunciacion(^). — Cstas consideraciones 
1 hecho sin duda que la K haya casi desaparecido de nuestro alfabeto, y 
3 la Csustituya á la (? en muchísimas voces que antes conservaban esta úl- 
la letra (como la conserva todavía el francés) por respeto á su orígea latino. 
i pues la Q se halla f rccuentemen te 

Cloomutada en c, como en ca ó car (anticuados), can, cual, cuando, cua- 
'(con sus derivados y compuestos), cuestión, escama, nunca, del latín 
^e, quasi, quali, guando, quator, qucestione, squamma, numquam, etc. 
Conmutada en ^,en agua, águila, antiguo, igual, seguir, yegua, de aqua, 
^, antique, wquali, sequi, equa, etc. 



*) Paesto que la u no se pronuncia, que no se escriba, dicen los fonógrafos. 
i ?islo una Ortografía antigua manuscrita (dice el Padre Terreros), sin nom- 
de autor, que lleva por regla particular que nunca se escriba u después de 
ioo solo la vocal que se sigiie á ella.» La misma regla han propuesto algunos 
femos ; pero ya hemos dicho, en los párrafos 92 y 96, cuan tardías y perju- 
iles fueran tales reformas. Por fortuna no ha prevalecido, ni creemos que 
alezca jamás, el escribir qe,qiebra, Qevedo, por qtte, quiera, Queve- 
•te. 



— 164 — 



Conmutada en /, como en árbol, cárcel, estiércol, mármol,peligro,roUi 
de arbore, carcere, stercore, marmore, periado, robore, etc. 

Esta conmutación es muy antigua, y sobre todo muy natural , pueetoqu 
la R es el signo representativo de una articulación lingual, ó linguo-paladia 
resultado de una fuerte vibración de la lengua en toda su longitud^ manle 
niendo este órgano apoyado encima de los dientes de la mandibula superioi 
Esta vibración es alfro trabajosa, y su resultado parecido al sonido que hace 
los perros cuando regañan; por lo cual llamaban los romanos lilteraa 
nina á la letra R, Es una de las mas difíciles de pronunciar, y tanto porest 
como por su dureza (muy adecuada para ciertos efectos imitalivos), seque( 
frecuentemente en L, letra que resulta de apoyar la lengua en el paladar 
encima de los dientes superiores, soltándola en seguida sin vibrarla, ó s 
ejecutar la vibración que da la /{por resultado. Esta vibración, á veces oíd 
tida voluntariamente por eufonía, es orgánicamente imposible para algnoi 
personas, las cuales prenuncian entonces la /{como L. De esta balbuceoc 
(llamada por los griegos lambdacismo, y grasseyement por los franceses), 
de este defecto natural, que á veces no es masque un vicio de educación c 
los órganos vocales, adolecieron Demústenes y Alcibiades. 

S. 

Esta letra silbosa 6 sibilante se halla conmutada en c, en Cerdeña, cerra 
Córcega^ del latin Sardinia, serare, Corsica, etc. 

Conmutada en es^ como en escena, escribir, especie, espíritu, estahle,i 
latin scena , scribere , specie, spiritu, stabili, etc. — Esta conmutación» 
hoy general en las voces latinas ó greco-latinas que empiezan porsliqoi( 
ó seguida de otra consonante, siempre que no se suprime la s, supresión qi 
se verifica en algunas, como diremos luego. — Recordemos aquí de pasoqi 
la s inicial representa en muchas voces latinas el espíritu áspero de ¡asequ 
va lentes griegas : así se ve en sex, septem, somnus, sol, sudor, super, w 
sylva, etc. , correspondientes á las griegas l'l (héx), luxa {hepta),^* 
{hypnos ó hupnos), -¡¡Xtoc (helios), uSwp (hudór, hydór),bTzlp (hyperóhufei 
u; (sys ó sus), 6Xt) (hylé), etc.— V. lo dicho (137) acerca de la aspiración. 

Conmutada en j, en jabón , Jalón , Játiva , jeringa , jibia , jugo , del lal 
sapone, Salone, Setabi, siringa , sepia, sueco, etc. — Esta conmutación f 
primitivamente en x (con sonido de ch suave, según queda dicho en eipi 
rafo i07), escribiéndose xabon, Xalon, xeringa , xibia , etc. 

Suprimida la s inicial liquida en cédula, centella, cetro, ciencia, pafff^' 
del latín schedula , scintüla , sceptro , scientia , spasmo , etc. 

Suprimida una de las dos ss en las voces que antiguamente , y á imil 



— 165 — 

cioo del lalin^ la llevaban doble, como confessor, passion, santissimo, etc. 

Suprimida, por fia, en Tarjas voces que sin fundamento alguno plausible 
la llevaban en lo antiguo , como acaescer, apresciar, carescer, rescibir, por 
acaecer, apreciar, carecer, recibir, ele. ; y üun en otras, en las cuales podía 
jusliücarse por su origen , como conoscer, reconoscer (del latín cognoscere, 
recognoscere, etc.), Iioy conocer, reconocer, etc. 

La s es la letra característica general de los plurales. 

T. 

La t es una articulación lingual, dental y fuerte : su toque débil es 

Conmúlase en c en avaricia, malicia, marcial, ocio, oración, porción, ten- 
tación, del lalin avaritia, malitia, marliali, otio , or alione , portione, ten" 
iatione, etc. ; y, por regla general, en toilas las voces cuya original latina 
lleva t seguida de i y de otra vocal : asi es que tocias las terminailas en ancia, 
tncia ó teta, corresponden á las latinas en antia, entia ó itia, según se ha 
^slo en la Tabla de las desinencias. —Sin embargo, esta conmutación es á ve- 
ces en a (articulación muy afine de la castellana ci, ó de la c antes de t ó de e), 
como en Lorenzo, mastuerzo, razón, tizón, del latin Laurentio, nasturlio, 
TQlione, tilioije, etc. En z la conmuta también con frecuencia el italiano, 
Como en avarizia, malizia , orazione , etc. El francos convierte esa ( latina 
en c, como en avarice, matice , ó en s , como en oraison , raison , etc. , ó la 
ffspclacu la escritura y la pronuncia como s, v. gr. en martial,portion, etc. 
Esta misma pronunciación de s le da el catalán) é igual se la dan los dialectos 
caslcllanos y las provincias ó distritos que articulan el ce,ci^ como se, si, y 
^0 como ze,zi. 

Las conmutaciones ó subrogaciones de que acabamos de hablar están fun- 
tbdas en la imitación de los latinos, quienes también escribían indiferente- 
aieole JtfaMncfws y Mauritius, vitibus y vicibus, Y el latin fundaba esasu- 
(MTogacion en la existencia de la th, t aspirada ó (héta de los griegos y de los 
orientales , articulación que sonaba como tz, z suave ó s, como c ó p. Así se 
ba pronundado también en España Macias el nombre propio Matias , que 
«1 hebreo y en griego lleva th, — V. Zedilla en el Diccionario. 

Conmútase muy frecuentemente la t en su afine d, como en cadena, ma- 
^^fUadar, padre, redondo , sed, vida, del latin catena, matre , notare, 
V(iire , rotundo , siti, vita, ele. — Ya hemos visto además, en la Tabla cor- 
Kspondieute , que las desinencias latinas atus, itus, tas, tor, u¿u5, han sido 
casi lodas romanceadas por ado , ido , dad , dor, udo , etc. 

Suprimida en cien, San, que al principio se escribieron cient, Sant, etc., 
wnservando la t de centum , Sancto, etc. I»ero siendo la t final muy dura, 
wavizóse generalmente, convirtiéndola en d, como en beldad, igualdad, 
Wlesbeííaí, egualtat, y beldat, egualdat , ele. ; ó añadiéndole una vocal, y 



— 166 — 

hacieuüo de cort corte, de delant delante , de Ferrant Ferrando, y luego 
Fernando, etc. 

Th. 

■ 

La A á continuación de la t denotaba en latin la aspiración déla OO^^te) 
del griego en las voces procedentes de este idioma : así escribían ThaUa, 
theatrum, Thehce^ Themis, thesaurus, thesis, thorax, throtms , y á su imiU- 
cion conservó el castellano la h; poro inodernamente escribimos sin ella 
Talia, teatro, Tébas, Témis, tesoro, tesis, tórax, trono, etc.— No asi el 
francés, idioma que conserva la th en casi todas esas voces, y en las forma- 
das modernamente del griego, como anthropologie, théodicée, théosofihie¡ 
thermométre , que nosotros escribimos antropología, teodicea, tcosofia^Uit' 
mómetro, etc. ^ 

ü. 

Conmutada (como a w) en o, v. gr. en boca, correr, corto, gota, horca, 
lobo, mosca, nodriza , polvo , tos, del latín bucea , currere , curto, gvüa 
furca, lupo, musca, nuirice, pulvere, tussi, etc. — También se ve con- 
mutada en o la u final de todos los nombres de In cuarta declinación lalina 
como en acto , aspecto , curso , hielo , mano , miedo , uso , de actu , aspecto 
cursu , gelu , manu , metu, etc. ; así como la u de varias desiucnciaslirtinas 
según lia podido verse en la Tabla correspondiente (138). 

La conmutación de la u latina en o, frecuentísima en castellano , asi com< 
en los demás idiomas neolatinos, tiene un fundamento ú origen; y es qu< 
los latinos pronunciaban su u dándole un sonido muy parecido al de ou, ó á 
de la u que los franceses llaman española , que es su vocal compuesta ou 
así pronunciaban bucea , por ejemplo, diciendo como boucca. El resullad( 
fue que los romances bicieron prevalecer la o de la pionunciaciou romaoi 
OM, y la sustituyeron al carácter i* de las voces latinas correspondientes. E 
francés (el provenzal ó francos antiguo, que tenia la pronunciacíoa cas 
igual á la romana), sin embargo, guarda la memoria escrita de aquella pro- 
nunciación, representándola por medio del ou (pronunciado como nues^ 
tra u) , pudiendo establecerse como regla general que en toda voz francés 
el ou corresponde á una u en la voz latina de orígon , aunque no tuda ti lati- 
na es siempre representada en francés por ou. Todas las voces que hemo 
citado como ejemplos al principio del párrafo anterior, comprueban la regí 
general que acabamos de indicar : así es que á boca, correr, etc. (bucea 
currere, etc.), corresponden en francés bouche, courir, court, goulle 
fourche, loup , mouche, nourrice , poudre, toux, etc. 

Que los latinos pronunciaban la u como ou se demuestra: 1 .^ porque cuan 
do babian de escribir un nombre griego que tuviese ou, no se servían nui 
que de la u : así , para transcribir Em>cí!ipo<; , IlrjXíSfftov , ponían Epicvrtn 
Peksium ; 2." porque cuando los griegos querían escribir en letras c3 



— 167 — 

su alfabeto un nombre romano , traducían la ti de los latinos por ou 
(úpori$, que era su signo abreviado en la escritura cursiva), poniendo, 
v.gr., IbXXio;, Ai<x8XXo;, por7u/t«s, Luculhis; 3.° porque cnlatin nunca 
se encuentra el diptongo ou, sonido representado ya de lieclio por la sim- 
ple «. 

Los latinos representaban el sonido de la u {upsilon 6 ypsilon délos grie- 
gos), articulación media entre la u y la i, correspondiente á la t* que llama- 
mos francesa , por la y, como en hygiene, hymnus, hypothesis, mysterium, 
íympaniim, iyrannus, etc. , etc. El francés lia conservado generalmente esa 
y greco-latina en su ortografía. 

El castellano lia suprimido la u en varias voces, como establo, regla, ta- 
6Ia,de1 latin stabulo, regula, tabula, etc. , supresión fundada en el hecho 
de aíraccion mencionado en el párrafo 8i , pág. 37. 

V. 

Esta letra, llamada en otro tiempo ti consonante^ representa la articula- 
ción semi-labial débil , cuyo toque fuerte es la /*. Lnfde los latinos, por otra 
parte, no es mas que la f de la antigua Grecia y de los antiguos hebreos, le- 
tra que estos últimos pronunciaban como t;. De ahí , pues, la frecuente con- 
fusión y raútua subrogación de la /"por v, ó de la v por/", según se nota en 
varios antiguos monumentos de las naciones primitivas de Italia. 

La forma material ó gráfica de la v (no su sonido), que le ha hecho llevar 
«hombre de Vde corazón, se tomó, según unos, de la u {úpsilon) griega, y 
síguu otros de una especie de F al revés, j, signo que emplearon alguna vi'Z 
los romanos (véase la nota de la pág. 157) para distinguir la u en ciertas vo- 
ces en que su pronunciación (que ya hemos dicho era como de ou) pro- 
íucia cacofonía, v. gr. en seruus 6 servus. 
El sonido que nosotros confundimos mas con el de la v es el de la b. Én- 
trelos latinos se hallan ya muestras de esa confusión, pues no es raro ver es- 
crito Danuvius , velli , bixit, por Danuhius , belli , vixit , ele. ; confusión que 
I» llegado hasta nosotros, y que trae desorientados á cuantos ignoran la 
«Üroología de la voces. Y, aun sabiéndola , hay que transigir con las singu- 
Wades del uso , y escribir ora abogar ora avocar, unas veces barón y otras 
^Mffün^ grabar con b y gravar con v, y dudar de si Vázquez, veguer, trova" 
íor,etc., estarían mejor escritos Bazquez , beguer, trabador, etc.— En otro 
tiempo eran muchas mas esas voces de ortografía ambigua, pues se escribía 
flkorrcr, bajilla, benda, berruga, bolar, bolber, embidia, etc. ; pero al fin 
la prevalecido por lo general la ortografía etimoWgíca. 

Esteno obstante, todavía ha quedado definitivamente la conmutación de 
laten 6 en algunas voces , como abuelo , barrer, bochorno, etc. , del latín 
^^olo y verr ere, vulturno, eic. 

Anliguamente también se confundía, á la manera de los latinos, el signo 



— 168 — 

alfabético de la Fcon el déla U ; y estaconfusion Junto con la déla F con 
lai^Jadela /con Ia7y la FJa de la Xcon hJ, la de laZconla (?,etc., 
hace bastante engorroso el encontrar ciertas voces en los DicciooaríosaDli- 
guos, ó en cualquiera otra enumeración, lista ó catálogo, por orden alfabélico. 
Así Govarrubias, por ejemplo, y con él varios autores mucho mas moderóos, 
escribía Qaratan, Qurray Qutano, Cherubin , Chimera , Christo, lardinm^ 
lelo, lerna f lesús , Valvaric, Vandolero, Vlises, A'alma, -Tercz, etc., etc. 

W. 

Esta dolle v, aunque no es lalina , se encuentra en algunas inscrípcioaes 
antiguas. Es una letra del alfabeto de muchos pueblos del Norte, y fe llama 
comunmente V valona. No existe en las lenguas de la Eurepa meridional, ni 
en la lengua rusa, por masque generalmente veamos prodigar esa letra e& 
la transcripción de los nombres propios de aquella nación septentrional. Las 
lenguas inglesa, alemana y holandesa, son las que mas usan de la ti;, encoiH 
trándose esta letra al principio, en medio ó al fin de muchos nombres pro- 
pios. Al transcribir estos en castellano se suele sustituir la F simple á la If 
doble de la voz original : así ponemos generalmente Vaúngion^ YaifsrViñi 
Vellingtonf vhig, Vurtemherg^^ic, en vez de Wasingíony WalerloOfWt' 
llington, whig, Wurtemberg, etc. — En inglés la tües consonante y Tocali 
y su pronunciación varía según las letras que la preceden ó que la siguen. 

X. 

El nombre de esta letra, en griego, es xi 6 chi; en latín ex, ó, según Es* 
calígero, ta;;en castellano equis 6 éques; en francés tes, y modernamente 
x^; en catalán y en valenciano a76x, comenzando y acabando en la miso» 
letra, como se debiera hacer y como hace el hebrco.-7-EI italiano no admita 
la X : en las voces que la tienen de su origen griego 6 latino la convierte BUh 
simple ó doble, ó en c : así dice Alessandro, assioma, eccellenza, esatto, 
es^mplo ó essempío, etc. 

Los romanos no emplearon la ^Tcomo inicial en ninguna voz de origen la- 
tino, admitiéndola tan solo como letra medía {maximus, uxor, etc.), ó como 
letra final {lux, nox, fax, sex, vix, etc.). — La Xera en realidad laúílima 
letra del alfabeto latino, pues la F y la Z, según dice Quintiliano , se consi- 
deraban como letras esencialmente griegas. 

Créese que el origen primitivo de la figura de la X latina fue la reuniendo 
dos OC por su convexidad , ó una modíGcacion de la forma de la K. 

La X, sobre todo al principio y al fín de dicción , tuvo en el castellano anti- 
guo el mismo sonido que una ch suave, que la ch de los franceses, ó que'lt 
xexáe\ provenzal : tal era la pronunciación de box, relox,xcácara,xa^ 
muscar, xaqueta, xarabe, xarope, xeringa,xicara, etc. De la articulación 



— 169 — 

átkxex,6deheh suave, se pasó á la ch fiitrle , diciendo, por ejemplo, 
tkrolen vez de xarol (como dice el catalán), Ijabiéndose quedado algunas 
Toces con esta misma ch fuerte , v. gr. chabacano , chafar ^ chalan, chamtis- 
car^ chaqueta, chato , etc., y pasando otras de la ch fuerte hasta la articu- 
lición gutural;, como jabeque, jarabe, jeringa Jicara, etc., todas las cua- 
les se pronunciaron en un principio como xex 6 ch suave. — V. lodiclio al Ira- 
Urde la CH, — Créese comunmente que esa conmutación fónica de la ch sua- 
ve en; fuerte fue debida á la influencia de los árabes; pero no es así : esa 
OQiianza, lo mismo que la de la / suave (iota) en ; gutural (jota) , y la de la 
s dulce en z balbuciente, no se verificó en el castellano hasta flnes del 
ligio XVI, cuando ya no había africanos en España. Ni estas novedades en 
li pronunciación se hicieron generales hasta por los años de i640á i660. 
Por.iqael tiempo estuvo en España el célebre grajnático latino Gaspar Es- 
eiopio, quien atestigua como reciente aquella mudanza. Bouterwek , alemán 
también, en su obra sobre la Literatura Española, niega igualmente que nos 
viniesen de los árabes esos sonidos guturales. Pero ¿qué necesidad tenemos 
de apelará testimonios extranjeros, cuando las gramáticas castellanas y 
Doestras obras gramaticales (y no gramaticales) de entonces lo demuestran 
pitenteroente? Es indudable, por lo tanto (como dice Puigblanch), que si 
lóese posible oir hablar á Cervantes y á Lope de Vega, nos parecerían extran- 
jeros por su pronunciación. 

Encaéntrase además conmutada en j, la x de origen (sin ser inicial, ni 
final de dicción) en Alejo, eje, ejemplo, ejército, lejia , lujuria, mejilla, tejer, 
del lalio Álexio,axi, exemplo, exercitu, lixivio , luoruria, maxilla, tecQe- 
^t ele. También se dice anejo por anexo , reflejo por reflexo , mas no re/le- 
P^: tampoco nos hemos resuelto todavía á decir conejo por conexo,.,, pero 
li decimos y escribimos ojimel ú ojimiel en lugar de oximiel!! 

Conmutada en s en ansiedad,, destral, destreza, fresno, siesta, tasa, fó- 
'^fdel latin anxietate, dextrali, dexteritate, fraxino, sexta, taxafio- 
«»co,etc. 

Y. 

G^ta letra, considerada en su figura, se compone de una t y una ;; y co- 
^kj, según hemos dicho, no es mas que una t prolongada hacia abajo, 
'ttolla que la v es igual á dos ii. Y este es próximamente su valor en la 
pronanciacion. — El origen de la forma de la;, y por consiguiente de la y, 
eaque antiguamente cuando en la escritura se encontraban dos tt seguidas, 
!«laban unidas por un perfil ó rasguito, como es costumbre en casi todas 
ittletras, se leían frecuentemente las dos ü como si fuesen una u; y para 
evitar esta equivocación, se introdujo la costumbre de alargar hacia abajo el 
[magüito ó perfil de la segunda t. Así es que en muchos manuscritos y libros 
*ípreso8 antiguos se encuentra Caij, flaminij, etc., por Caii, flaminii, etc.; 

15 



— 170 — 

y en cujus, ejus, projtcere, etc.» la ; es como c] signo represeDlante de dosii, 
y en rigor como dos %i, 6 como y, la pronunciamos. 

El carácter y es, en latín , según hemos dicho ya al tratar déla IT, el re- 
presentante de la u (úpsilon ó ypsilon) cnJas voces de procedencia griegí, 
como en etymologia , lyra , martyr, pyra, presbyter, synodus, tymit 
ma, etc. : esta procedencia respetó también la ortografía castellana donóte 
algún tiempoy como sigue respetándola la francesa; pero áltímamente aban- 
donamos la y (llamada por esta razón griega), y escribimos etimologiajlim, 
mártir, etc. 

Añadida una y en doy, soy, voy, etc. , que en castellano antiguo fueron 
(lo, so , vo, etc.. 

Z. 

El doctor Rosal hace la curiosa observación de que las tres últimas letras 
del alfabeto cnslcllano (las mismas que del latino), X, Y, Z, son todas conso- 
nantes de doble valor, pues la Xvale cs6 gs, la F equivale como áü, y la 
Z á sd. 

Esta letra es la griega Z^ (zeta, zita). Los latinos solamente la usaban et 
las voces tomadas del griego, como zelotypus, zelus, zephyrus, zodiacus. 
zona, etc. El castellano la ha conmutado en c cua'hdo antecede á lúe, se- 
gún se ve en céfiro, celo, cénit, etc., aunque también escriben todavía al* 
gunos zéfiro , zelo, zenit, conservando la is etimológica. 

Antiguamente la zeda castellana era una articulación verdaderamente ma 
llissima et suavissima , según la caliOca Quintiliano, pues se pronuncialH 
como la latina , la provcnzal , etc.; la z de zelo, por ejemplo , se pronuncialM 
como en la voz francesa zéle; pero hace tres siglos perdimos esa pronuncia- 
ción, y adquirimos la de la z ceceosa ó balbuciente, según hemos diclio a 
tralar de la X, Por entonces perdimos también el sonido de la s Suave (q* 
es muy aíine del de la z) entre dos vocales, como en caso , que antiguameaü 
se pronunciaba cas-o (como la s de la voz francesa base), y hoy pronuncia' 
mos cas-so, con s doble ó fuerte, aunque no escribimos mas que unas.- 
V. además Zedilla en el Diccionario. 



143. Pongamos fin á esta Tabla enumerando algunas de las va 
riaciones y reformas gramaticales (y varias de ellas fundadas taní 
bien en la eufonía) que ha experimentado el castellano desde 
siglo XV hasta nuestros dias, completando de este modo Yb que i 
hemos hecho mas que indicar en el párrafo 1S8. 



— 171 — 

NoHBBfis SUSTANTIVOS. — Se IiaD limado y suavizado varias desinencias, se- 
gún queda mencionado en la Tabla correspondiente. 

Han mudado de género desorden, honor, loor, olor yolros^ que Iioy se 
usao como masculinos. 

Se han anticuado bitumc (hoy betún), cadañero (anua]), cibdad (ciudad), 
cortead (corvadura), gualardon (galardón), huerfanidad (horfandad) , hu- 
ffloftdod (fumosidad)^ lüargia (letargo), mega (médico), mustela (comadre- 
ja)) rogaría (rogativa), samblaje (ensambladura), temez (terneza, ternura)^ 
vegada (vez), etc., etc. 

Nombres ADJETIVOS. — Se ba introducido el uso del apócope en varios adje- 
lifos y artículos cuando preceden al sustantivo, como en algún, buen, cien, 
mi, gran, ningún ^ postrer^ primer, San, tercer, un, que antiguamente 
guardabao siempre y en todos los casos la forma mas latina de alguno, bue- 
w, ciento, malo, grande, ninguno, postrero , primero , Santo , tercero, 
Mío, etc. 
Seban anticuado delgacero (délgdiáo), demulciente (demulcente), paleativo 
Mm), samarita (snmmísiüo) ,tenebregoso (tenebroso), etc., etc. 

AiTÍcuLos. — Hasta fínes del siglo xv se usó el artículo el, la, lo, antes de 
ios posesivos, diciendo la tu madre, los mis bienes, etc. Hoy suprimimos en 
taicscasos el articulo. 

Paonombres. — El recíproco vos se escribió con todas sus letras basta me- 
<UosdeI siglo XVI. Después se suavizóla pronunciación suprimiendo lat^, 
]^á\¡ooshago por vos hago, hágoos por hágovos, haceos por haced- 
VM,etc. % 

Hasta Gnes del mismo siglo se usaron muy poco los llamados pronombres 
í^laliTOS ctiyo, tuyo, suyo, nuestro, vitestro, quien, que ahora empleamos 
coDfirecuenciii y nos evitun la inelegante repetición del cual, de él, de ti, de 
«w,ííew«, etc. 

Hasta principios del siglo xvii no se distinguía la relación de mayor ó me- 
nor proximidad connotada por este, esta, esto, y ese, esa , eso. 

Hasta dicha época , el relativo quien, que hoy, por regla general, no aplíca- 
^ sino á personas, se refería indistintamente á personas y cosas : así sq 
feia el hombre 4e quien tememos, igualmente que la mina de quien espera- 
"101. Usóse, además, casi siempre como indeclinable , pues se referia á uno 
b mismo que á muchos : así se decía el padre á quien honramos, y también 
^padres á quien honramos, 

VEHBos.—Muy entrado ya el siglo xvi empezaron á sustituirse las inflcxio- 
06$ aú, ei8, is,á las ades, edes, ides. Así se decía antiguamente amades, 
t^tedes, venides, por amáis, veis, venís; amárades , amásades , viérades, 



— 172 — 

viésedeSfViniéredeSf vituésedes, ^or amaríais, amaseis , vierais , viimi, 
vinierais, vinieseis , etc. 

Las iuflexíoncs en ogo, opo, ovo, se convirtieron en ugo, upo, uüo : asíbo; 
decimos plugo , cupo , supo , estuvo, y no plogo , copo , sopo', estovo, exm 
se dijo hasta mediados del siglo xvi. 

Se lian modificado las inflexiones de algunos tiempos, añadiéndoles mii 
letra eufónica , como en morirá , placerá , placería, pondrá, pondria,t&h 
drá, tendría, vendrá, vendría, tic, que antes fueron morra, pUaréf 
plazria, porra, y luego ponrá , ponria , terrá y tenrá, tenría, verrá y oo^ 
ná , vernia y venria , etc. 

Aunque en todo tiempo fue usada la aposición de los pronombres recí- 
procos me, te, se, le, nos , vos, al fio de los verbos (47), no lo fue cnlosia- 
linitivos hasta mediados del siglo xvi. Por manera que se decía hablóme, 
oyóte, viénese, dijole, mirónos, vuélveos, mas no hablarme, oirtcveM' 
se, decirle, mirarnos, volveros , sino me hablar, te oir, le decir,- eic, Ync 
solo precedía el recíproco al infinitivo, sino que cuando á este precedía dd 
adverbio, se colocaba antes del mismo adverbio : así se decía para sermr 
ca mover, para le bien mirar, para vos siempre estimar, etc. 

En los demás tiempos del verbo fueron tan usados esos afijos hasla la mi- 
tad del siglo xvn, que hoy causa alguna dificultad en la pronunciación, 3 
ambigüedad en el sentido, la extraueza de su ortografía, si no se aclara con 
la buena acentuación : así es que para evitar dudas, hoy no solemos ya dr 
cir amónos, esle, haceos, lóolo, ósoos, reisos, sino nos amó, le es, os hacSt 
lo loo (alabo), os oso , os rcis , etc. 

Después que los iiifinilivos admitieron el afijo le, la, lo, se adoptó la coa-* 
lumbre de convertir en / la r final del infinitivo , resultando en su conse^ 
'cuencia una // : así se decía decille, oilla, vello, por decirle, oiría, ver^ 
/o, etc. 

En el mismo siglo xvi se introdujo el uso de cortar ó interrumpir el verbc 
con la intercalación del afijo, de suerte que partían en tres palabras loque 
antes formaba una sola : así se encuentra en los libros y manuscritos de aqáel 
siglo , mirar lo ha , por mirarálo 6 lo mirará; temer los he, por temerélot i 
los temeré; amar se hian, por amarianse 6 se amarian; vencer noshiadts 
por venceriadesnos 6 nos venceriades, etc. 

Hasta fines del siglo xvi, el verbo ser tuvo las tres acepciones de ser, esla$ 
y haber, dando no pocas veces lugar á cierta confusión : decíase, pues,f 
era piadbso , él era (estaba) en la guerra , él era (estaba) enfermo , él en 
(hahh) venido , eic. 

Por la misma época era muchísimo mas frecuente que hoy et uso del ver- 
bo haber en la significación de tener : así se decía corrientemente Juan h* 
(tiene) enemigos, Pedro ha (tiene) nzMC^o dinero. El que malas mañas ft^ 
(tiene), tarde ó nunca las perderá , etc. 

Se han anticuado aver, cader, dicir, tizar, superar, temprar, veder, fo^ 



— 173 — 

• 

ñas de haber, caer, decir, alisar, sobrar, templar, ver, ele. , etc., modifl- 
ciiidose en su consecuencia las correspondientes inflexiones de Jos modos y 
tiempos. 

Participios. — Han caido en desuso varios participios activos, como ca- 
yenle^ hablante, rienie, etc. ; y á principios del siglo xvii se generalizó ei 
uso de los parlicipios pasivos con(rac/05, como absorto, concluso, confeso, 
eonmcto, electo, incluso, preso, reflejo, etc.; considerados como contrac- 
ción de absorbido , concluido , confesado, etc. 

Preposiciones. — Hasta mediados del siglo xvi se usó la elisión del de inde- 
finido cuando precedía á los pronombres él, ella, este, esta, etc. : así se es- 
cribía áél, delta, deste, desto, en lugar de de él, de ella, de este, dees^ 
te, etc.— V. DE en la Tabla de los prefijos (pííg. i32). 
' Hasta principios del siglo xvii, el por causal hizo también los oficios del 
fara final. 

Adverbios. — Desde mediados del siglo xv se perdió el uso de la partícula y 
((jneporlo común se escríbia ^t) con el oficio de adverbio de lugar que tiene 
en el francés, en el catalán y valenciano, etc. — El y, en esto oficio adverbial 
opletiyo, es el adverbio latino ibi, allí, cortado ó suprimido el bi desinencial. 
Así es que el francés antiguo lo escribía con t latina. 

Hasta principios del siglo xvu el adverbio donde se usó indistintamente 
para connotar á donde, de donde y en donde, relaciones de espacio que boy 
distingaimos con todo cuidado. 

Se han anticuado los adverbios aina, acuen y acucndc, agora, allent y 
«Wende de, ayuso, car, etc., que hoy son luego, aquende, ahora, allende y 
•demáí de, arriba , pues , etc . 

CoifivifciONES. — Hasta mediados del siglo xvi se usó la conjunción é (de la 
iitina ef) en lugar de la copulativa y que hoy empleamos siempre que la voz 
signiente no empieza con t . 

Tampoco fue conocido hasta dicho siglo el primor eufónico de conmutar 
la conjunción o en u cuando le sigue una voz que empieza con o : así se de- 
^ plata ó oro , vaca ó oveja, en lugar de plata ú oro , vaca ú oveja , como 
teimos ahora. 



15. 



— 174 — 



TABLA DE LAS VOCES Y FRASES LATINAS 

USADAS COMO TALES EN LA LENGUA CASTELLANA. 

144. Creemos que no será inoportuno cerrar esta colección dé 
Tablas etimológicas con una lista alfabética de las principales vo- 
ces y locuciones que con su forma enteramente latina, aunque 
algunas de ellas con leves alteraciones en su pronunciación ó es- 
critura, se usan en castellano, ya en el lenguaje técnico ó cien- 
tiiico, como en la liturgia, en la diplomacia, en el foro, en medi- 
cina y ciencias naturales, en gramática, retórica y filosofía, etc., 
ya también en el lenguaje familiar. 

Prescindimos aquí de los nombres propios de personas ó di 
lugares, muchos de los cuales suenan lo mismo en ambos idio- 
mas, como Ajwlo, AténaSy Ccrcs, César, Juno, Júpiter, Palas, Ro- 
ma, etc.; — asi como de aquellas voces que, si bien idénticas á li¡ 
originales latinas ó grecolatinas, no se usan en el concepto dí 
tales, como agrícola, analogía, ánima, animal, aristolóquia, oura^^ 
cáncer, canon, carácter, cometa, cónsul, corona, diadema, dogmu^ 
emblema, fábrica, furia, indígena, ira, ironía, luna, mu^, músicaí 
par, penumbra, planeta, problema, prosodia, sintaxis, y otros mí 
nombres latinos, principalmente de la primera declinación, ó gre- 
colatinos de la tercera, que no sufrieron alteración al romancearíe 
en castellano; — y, por último, prescindimos también de los iioisf 
bres con que se distinguen los salmos, cantos y oraciones deh 
Iglesia, las bulas pontificias, los cánones de los Concilios, etc.,} 
que suelen tomarse de las palabras con que principian, como el 
Ángelus, el Ave María, el Confíteor, el Credo, el De profuniis, A 
Dies írce, el Gloria Patri, el Miserere, el Pange Lingua , el PflW 
noster, Isí Salve, el Stabat, el Te-Deum, el Veni Creator, la bato 
Unigenitus, etc., etc. Aun así no podremos dar la lista coniplet< 
de las restantes, porque son muclias. El Diccionario de la Acade- 
mia consigna también y explica las principales. 



Ab absurdo. 


Ab hoc et ab illa. 


A b irato. 


A b ceterno. 


Abinitio, 


A b ovo. 


Abhocet abhac. 


Ab intestato. 


Abrenuncio, 





Cálamo currentí. 


Faoi^. 




Caput mortwtm. 


FacsimiU. 


vio. 


CaaubeÜi. 


Fac totum. 


Tdum. 


Casas faderis. 


Fas. 




Caíerisparilius. 


Fiat. 


nem. 


Otrcum ctrco. 


Finís coronat oput. 


rem. 


Circumfusa. 


Gaudeamus. 




Claudatur. 


im. 


Concedo. 


Gesta. 


•4. 


Conclusum. 


Gratis. 


niatera. 


Contra producmUm. 


Gratis et amare. 


ttuam rei me 


- Corom vobis. 


. Habeos corpw. 


m.. 


Corporiía/Iící.«M (pe- 




nas). . 


Eospite insaluUUo. 


rem. 


Ciyrpus-Chriili. 
Cum quibus. 


Ibidem. 




CuT tam varü? 


ídem. 

ídem per Ídem. 


as. 


Déficit. 


¡nalbis. 




Ddeamr. 


In articulo mortit. 




DeoocuUit. 


In xtemum. 




Deogratiat. 


In continenti. 




Dea Óptimo Máximo. 


In extenso. 


,_ 


Desiderátum. 


Inextremis. 


■«'. 


De verbo adverbum. 


In facie Eccltsia. 


(ofe. 


De vita et maribus. 


Infieri. 






In fragranti. 


li^. 


Dixí. 


In honortm fanlt festi. 
Inillotempore. 


orí. 


Eccehomo. 


In nomine Dei. 




Ergo. 


In odíwtji auQtoris. 


' 


Et calera. 


Inpartibus. 


,_ 


Exabrupto. 


¡npee-lore. 


16a. 


Exeat. 


¡n primis. 


iduplicatum. 


Extmpli gratia. 


In promptu. 


igratia. 


Exequátur. 


Insacris. 




Exceqwetbono. 


In ^idum. 




Ex ovo. 


Internos. 




Ex professo. 


ínter vivos. 


■tt. 


Ex testamento. 


Intra mnros. 


■Mis. 


Extra-muros. 


In ttlroque. 




Extra témpora. 


Invoce. 



Jpsojure. 

ítem, 

¡te, Missa est. 

Lapsus calami. 
Lapsus linguoB, 
ÍMUS Deo, 
Laus Ubi Christe. 
Lavabo, 
Lignum Crucis. 

'Malorum. 
Mare magnum. 
Máximum. 
Mea culpa. 
Memento, 
Memorándum, 
Mínimum, 
Mistifori, 
Motu proprio, 

Necessitatis causa. 

Nefas, 

Ñego, 

Negó consequentiam, 

Nemine discrepante. 

Nequáquam, 

Noli me tangere. 

Non plus ultra, 

Nullius dioscesis. 

Numerata pecunia. 

Ómnibus, 

Ore ad os (de boca á bo* 

ca). 
Oremus, 
Ostiatim, 

• 

Porce (un). 
Passim, 



— 176 — 

Peccata minuta. 

Pecunia. 

Pedibus andando, 

Percepta. 

Per istam. 

Per te, 

Petrus in cunctis. 

Piscolabis. 

Placel. 

Plus. 

Plus minusve. 

Pondus(G\). 

Post festum festum, 

Potiori jure.' 

PrcB manibíAS. 

Pro aris et focis. 

Pro defunctis. 

Pro domo sua. 

Pro forma. 

Pro Papa, 

Propter necessitatem, 

Propter nuplias. 

Pro rege. 

Qua de causa? 
Quamquam. 
Quid (el). 
Quidam (uu). 
Quid pro quo, 
Quondam. 

Recipe. 

Requiescat in pace. 
Respective. 
Retro. 

Sanguis. 

Sancta Sanctorum. 
Sancti-amen, 
Sed sic est. 



Sic 

Sine qua non. 
Soli Deo. 
Síatu quo. 
Stricíi juris. 
Sub conditione, 
Sut compos. 
Sui generis. 
Sui juris. 
Superávit. 
Sursúm corda. 

, Testa férrea, 
Tolle, tolle. 
Transeat. 
Tu dixisti. 
Turba multa. 

Ultimátum, 

Ultra. 

Unguibus et calcibus, 

Ut plurimúm, 

Ut retro, 

Ut suprá. 

Vade. 

Vade in pace. 

Vade-mecum. 

Vade retro. 

Vale. 

Velis nolis. 

Verbi gratia. 

Veré nullitts. 

Verso (folio). 

Veto^ 

Via Crucis. 

Vice versa. 

Volaveruni. 

Vox populi, vox Dei 

Vox populi, vox d¿ 



DICCIONARIO 



ETIMOLÓGICO. 



bra mas complexa que puede darse en cualquier idioma, 
istará mas que de una desinencia (seguida tal cual vez de 
de uno ó mas prefijos, y de una raíz ó base radical. Ha- 
do ya el valor de las desinencias (138), y el de los prefi- 
bastaria dar ahora una Tabla de las raíces ó voces pura- 
licales, para dejar completado todo lo concerniente á la 
on de los respectivos elementos de las palabras; pero es 
e ni está fijado el número de las raices, ni se sabe el va- 
as las conocidas, ni los idiomas secundarios tienen rai- 
s. Un Diccionario etimológico radical, que se remontase 
;es primitivas de la palabra, seria por cierto el mas rico 
|ue á la inteligencia humana pudieran hacer la laborío- 
ingenio: mas no cabe por ahora alzar tan colosal mopu- 
1 atención á.que ignoramos muchas de las lenguas dala 
i que ninguna de las conocidas tiene todavía formado un 
ionario etimológico inmediato, según en el Prólogo dcja- 
inuado. Hoy por hoy debemos limitarnos pues á buscar 
lar el origen inmediato de cada voz, y á consignar este 
ra conocimiento de propios y extraños, por medio de 
*afía invariablemente fiel á los orígenes. — £sta tarea, 
ima castellano tiene muy poco adelantada, es la que he 
lo (aunque muy en pequeño y por vía de ensayo) en el 
Diccionario, para el manejo del cual convendrá enterar- 
iguientcs 

ADVERTENCIAS. 

ontinuacion de cada voz castellana en uso se ponen las 
s correspondientes, si es que ha pasado por varias for- 
seguida se menciona la voz latina, griega, árabe, etc., de 
formó ó tomó inmediatamente origen. 



— 178 — 

2.' Después (le la vozlatiua (cuando esesta la de origen) ponemos 
con írecuen(4¡a la griega equivalente, aun cuandoesta no sea ver- 
dadero origen de aquella. Ya hemos indicado, (405) queellalüi 
no se formó del griego; que ab, por eiemplo, no se formó de m 
(apo), ni siib de Oró (liupo), ni somnus de uir/o*; (hupnos), etc., sino 
(jue ab y apo, sub y liupOf somnus y hupnos, etc., tienen un origen 
común ; pero es úlil siempre comparar ambos idiomas, en cuanto 
tal comparación aclara mejor la formación délas voces castellanas | 
y su significado intimo y primordial. Además , hay varias voces, - 
particularmente las técnicas de gramática, retórica, filosofía, etc., ' 
(¡uc en realidad fueron tomadas del griego después de la conquisU ' 
(le la Grecia por los romanos. 

3.° Guando la voz tiene una etimología natural, ó unorígenco* 
nocidamente onomatopéyico, ó cuando está bien averiguada laño- ., 
ticia del fundamento ó de la casualidad de su formación, se índicaB : 
á continuación estos datos. Peroen los demás casos nos limilamosi 
indicar simplemente el origen mm^í/iflío de cada voz. Así, Partóliepa i 
por origen inmediato par/e, ablativo del nombre la tinopars.poríís» 
Y¿cuálesel origen inmediato de pars, partís? A esta pregunta debo 
contestar el Diccionario etimológico de la lengua latina. — Elorigea 
inmediato de Tioes la voz griega 0£"Lo^(theios). Y ¿cuál es el origen 
inmediato de OsVj?? Determínelo el Diccionario etimológico de h 
lengua griega. — Muy curioso y muy recomendable es sin dudaott- 
bir tan arriba como se pueda en la escala de los orígenes, y asi 
lo hacemos varias veces, cuando la filiación es evidente; pero el 
interés de la lengua castellana (y de toda lengua derivada) queda 
en rigor satisfecho con solo determinar el origen mas inmeaiato. 
Sabido el origen inmediato de las voces castellanas Partey Tio, 
por ejemplo, sabemos ya todo lo que hemos menester: buscará 
origen de pars y de OsTo?, es ya buscar la etimología de voces la- 
tinas y de voces griegas. La etimología ó el origen inmediato de 
una voz es su filiación: á nadie se le pregunta ordinariamente ma» 
que por sus padres: preguntar por los abuelosó los bisabuelos es ja 
querer formar un árbol genealógico; y /as í/i/brmadoneseííwiolííjíc* 
(como dice la Academia Española en la primera edición de su Dic- 
cionario) no obligan á probar nobleza hasta la primera generadas 
—Empleando otra metáfora, la etimología es el pasaporte del voct 
blOy como dice Nodier : ha de indicar, por consiguiente, con toda 
claridad el punto de su última é inmediata procedencia, pero no 
tiene necesidad de enumerar todos los pueblos que ba recorridd 
ó dar cuenta de los viajes heclíos en épocas anteriores. — Cuando 
cada idioma haya determinado con rigor el origen inmediato de 
sus voces, se sabrán de hecho los orígenes mediatos y primario^ 
de las voces de todas las lenguas. Entonces podrá componerse ^ 



— 179 — 

liccionarío etimológico universal de que he hablado en el Prólo- 
0. ConteDtémonos por ahora con lo mas sencillo y lo mas fácil 
i lómenos difícil) de averiguar ; que, sabido esto , paso á paso y 
ndando los tiempos, llegaremos á lo mas difícil , á las raíces mas 
irimitívas, al verdadero étimo, 

4/ Cuando una voz es de origen incierto ó dudoso, ó cuando 
lada autor le señala uno diverso, se expresan estas circunstancias. 

8/ En la imposibilidad de consignar la historia de las sucesivas 
illeraciones ortográficas que ha ido experimentando, y de las acep- 
iioaes que ha ¡do recibiendo cada voz (tarea larga y apenas in- 
oada), indicamos las formas anticuadas de las voces mas princi- 
wdes, según queda dicho en la advertencia I.'*, y explicamos la 
cepcion de las técnicas. 

6/ Cuando oportunidad se presenta, apuntamos la voz italiana, 
rancesa, catalana, etc., equivalente á la castellana de que se tra- 
I, por lo curioso quedes siempre, y por la utilidad que trae á me- 
lódOi comparar el modo diverso, ó á veces análogo, con que han 
omaDceado una misma voz de origen los varios idiomas neolati- 
108. Grande es naturalmente la afinidad que entre sí guardan es- 
os, conio se verá por los diferentes ejemplos que pondremos, y 
!omo puede verse también en los varios Diccionarios etimológi- 
íasde las lenguas romanas en común (francés , italiano y castella- 
io)oue se han publicado modernamente en Europa, sobre todo 
^ Alemania. 

7.' El análisis etimológico de una voz y la cronología dé sus 
usepciones envuelven naturalmente la enunciación de algunas no- 
•icias históricas , geográficas, biográficas, literarias, etc. Así es 
|ae casi todos los Diccionarios etimológicos son al propio tiempo 
nías ó menos enciclopédicos. Nosotros hemos procurado no olvi- 
darla Índole especial de un Diccionario etimológico, contrayén- 
lonos generalmente á consignar el origen de cada voz y el valor 
rignifícatívo de sus elementos; pero tampoco dejamos de dar bre- 
vemente algunas noticias curiosas ó útiles, cuando se trata de cier- 
Ub voces del lenguaje común que tienen una significación muy 
importante, ó de ciertos nombres propios, célebres en la historia 
•grada y profana, ó de las voces principales en el tecnicismo de 
w gramática, de la retórica, de la filosofía, etc. 

8.* Bajo el epígrafe Derivados y Compuestos enume^^amos des- 
pees de la explicación de cada voz las que de ella se han forma- 
do, vías que tienen un mismo elemento radical componente, en- 



— 180 ~ 

gayando de este modo la iroportantisima clasiñcacion délas vo( 
de la lengua castellana por familias naturales etimológicas.—! 
siempre apuramos tal enumeración, omitiendo frecuentemei 
los aumentativos, los superlativos, los diminutivos, los adverb 
en mentey etc., atento a ser tan obvia su derivación y fácil su f( 
macion. — Por ¡guales consideraciones omitimos poner los deri^ 
dos y compuestos de algunas voces muy conocidas ó usadas! 

9/ Generalmente no explicamos la significación de los deriv 
dos y compuestos, por cuanto, sabido el valor del primitivo, s6 i 
fiere el valor de cada derivado ó conipuesto sin mas que record 
las significaciones de las desinencias y délos prefijos, que se e 
cuentran en las Tablas correspondientes. 

10." En un Diccionario puramente etimológico no deberían f( 
mar artículo especial^ino las voces primitivas y simples; peroc 
mo algunas de las derivadas y compuestas son muy notaules i 
su origen ó formación, por su acepción ó por su importancia el 
sica ó üterarüi, hacemos articulo especial de las que se hallan 
este caso, sin olvidar su referencia á la voz primitiva ó á la íaa 
lia etimológica correspondiente. 

11." De la advertencia que acabamos de hacer resulta quei 
gunas voces se hallarán mencionada^ en dos lugares difereut< 
Ésta doble mención alcanza particularmente á varias voces yait 
puestas, y á muchas de las griegas ó grecolatinas que consideran] 
como compuestas de pseudo-desinencias y pseudo-prefijos. I 
BibliO'teca está citada en el artículo Biblia y en el artículo 7% 
— Fü-armónico se encontrará mencionada en el artículo ^rm(W 
y en el artículo Felipe; — Legis-latiuo se cita en el artículo Anfo 
y en el artículo Leer, etc. 

12." Por último» hágase cargo el lector déla siguiente 

EXPLIGiaON DE LAS ABREVIATURAS. 

USADAS EN EL D1CCI0!VARI0. 

a anticuado, anticuados. . 

c compuesto, compuestos, compone. 

d.* derivado, derivada, deriva, etc. 

D.yc Derivados y Compuestos. 

g . griego. 

1 latin. 

f Véase. 



— 181 — 



AUd. Ábbas , abbatis : formado del siriaco abba,6 del hebreo ab, raíz 
radical primitivo, que significa padre, —V. Padre y Papa. 
D. y c. — Abacial , Abadengo , Abadesa , Abadía, Abadiado. 
AbtBdono. Seguii Ducangc , viene del bajolalin abandonum , abandum; 
-según Pasquier, de a~ban-donar, donar ó dar á bando, exponer á discre- 
¡00 del público; — según otros , de abundans donum , dar en abundancia ; 
-yse^uu otros, de la alfa ó a privativa, y del alemán band, banda, lazo, 
íncolo, como quien dice sin~vinculo» — V. Banda, Bando, y Don. 
AUómeii. Del 1. abdo, a6dere , ocultar, encerrar, y ornen, que antigua- 
lentesignificó vientre, ú ómenlum, omento, redaño. El abdomen es, enri- 
;or, la parle exterior y visible del bajo vienlre.— V. Vientre. 
Abecé. Voz c. déla reunión del nombre de las tres primeras letras de núes- 
foalfabeto, A, B, C, Vale tanto como Alfabeto (V.), y metafóricamente se 
n para significar los primeros rudimentos ó principios de cualquiera ciencia 
'lacoltad.— V. Elemento. 

D. ye. — Abecedario (que en la baja latinidad se dijo abecedarium ó abe- 
^ius, sustantivo y adjetivo) se c. de Abecé "^ la desinencia arto , con una 
eufónica ó de enlace, ó de a, b, c, d, y la misma desinencia. Li abeceda* 
io,entre nosotros usado tan solo como nombre sustantivo, es el orden ó la 
adelas letras de cada lengua, y equivale también á Alfabeto, En francés, 
U^dairet^ sustantivo y adjetivo. 

Afcel. Abel, Abelus : en g. Abel y Abelos : del liebreó ebel, vanidad 
iolo;ó, según otros, de abal, llanto, lágrimas, aflicción. 
Alrfiiiio. Abyssus : del g. abyssos, c. de la a privativa, y byssos ó bussos, 
)iMlo.~-Olros dicen que viene del I. a6-ímo, alejamiento indefinido del fon- 
o,laltade fondo, «n-/bndo.— Según esta última etimología, la sáe a6ís- 
to debiera ser puramente eufónica ó abusiva. 

Ablativo. Del I. ablativo , MblíUo de ablativus, c. de ab y lativus, for- 
jado átlatus (participio pasado de fero), que significa llevado , quitado, 
nisportado. Este caso de la declinación es exclusivamente propio del 1. : 
^imsproprius est Romatiorum, dice Prisciano ; y le llamaron ablativo , ó 
Noítüo , porque aufert 6 quita el valor de la preposición que va envuella ó 
emprendida en el dativo.— V. Ánfora. 

Aborigénes. Aborigines : del prefijo ab, que equivale á sin , y origo, ori- 
•*«», origen : como quien dice Sin origen , sin otro origen que el primero : 
9*«i ahsque alia quam prima origine nati. Los aborigénes son los pri- 
''«ros habitantes, los naturales de un país, por oposición á los colonizadores 
!iU8 razas que han ¡do de otra parte á establecerse en él. Los latinos lla- 
«iban aborígenes á los pueblos que los griegos denominaban autóctonos,--^ 
Y.AíTócTowos, Indígena, y Orígen. 



— 182 — 

Abrahan. Ábraham, Ábrahamus : del hebreo abar, que significa atn- 
vcsar, venir de la otra parle, porque Abrahan habia ido de la olra parte del 
rio Nilo. 

D. y c— Hebraico (hebreo) , Hebraísmo (idiotismo de la lengua hebrea) 
Hebraizante {e\ erudito en la lengua hebrea), Hebreo^ descendiente á% Abra- 
han. — Otros dicen que Hebreo viene de Eber, nombre propio del patriara 
Eber 6 Heber, hijo de Salé y tatarabuelo del abuelo de Abrahan; y qoi 
Abrahan tuvo por sobrenombre Ibri, es decir Ebreo, porque descendiad 
Eber. 

Abril. Aprilis : de aperire, abrir, porque parece que en este mes laTier 
ra abre su seno para darnos toda clase de flores y frutos. — Otros creen qa 
se ái¡o aprüis por aphrüiSf derivado del g. aphrodité, espuma, nombre d 
Venus, diosa á la cual estaba consagrado el mes de abrí!. 

Aperire es c. de Parió, paris, parere, parir, lo mismo quecorn/ímn 
cooperire, operire y reperire; y en tal supuesto deben referirse aquí k» li 
guientes 

D. y c. — Abertura, Abrir, Aperitivo, Apertura, Cobertera, Cubierta, Ct 
bicrto (V.) , Cubrir, Descubrir, Parir, Parto, Repertorio, etc. 

Abuelo , que antiguamente se escribió avuelo, con mas rigor etimológica 
Avus : de su diminutivo aviolus, aviólo, se formó abuelo. — Véase lodklJ 
en el párrafo i 21 de los Rudimentos. 

D. y c. — Abolengo, y sus a. Abolongo y Abolorio, Abuela (en iatin, 
también en catalán , avia) , Bisabuelo (pro-avus), Tatarabuelo (ab-avQS; 
El cuarto abuelo se dice en 1. at-avus. — El tio materno, ó el hermano ¿ 
la madre, se dice en I. avunculus : el Uo paterno cspatruus. 

Academia. Academia: de Academusó Academo, propietario de un jai 
din que estaba á un cuarto de legua de Atenas, convertido luego en gimni 
sio donde ensenó Platón la filosofía. De ahí el que sus discípulos se llamase 
académicos, y Academia su escuela. — Por alusión dio Cicerón el nombí 
de Academia á uíia casa de campo que tenia cerca de Puzzol , y en la co 
escribió las Cuestiones que por esta circunsta^ncia llamó académicas.--^^ 
alusión ó extensión damos hoy el nombre de Academias á varías corpori 
clones cientíQcas ó literarias. 

Acera, ó Cera, como también se dice : defaccro (hoy fronterizo), \o(f 
da cara ó frente á alguna cosa. — Facero viene del I. facies, fuz, cara.* 
V. Acerico y Faz. 

Acerico ó Acerillo. No cs diminutivo de acero (hierro acerado), coi! 
primera vista parece, sino de hacero por /acero, d. de faz, en I. facies, f 
ciei. De modo que acerico deberla escribirse con h, con la cual letra elimol 
gica cesaría toda equivocación. — Facero es lo mismo que almohada, y 
llamó así por razón de que ponemos encima de él las faces (a., hoy mejilU 
la faz, la cara, cuando estamos acostados. Por una razón análoga le lian 
los franceses oreiller^ orejero, para descansar las ore/as.— Hé aquí, p\ 



— 183 — 

el por qué acerico significa hoy almoliadíta de cama, y por analogía^ almo- 
hadiil» en que lus mujeres ciuvan los alfileres. — V. Acera y Faz. 
De Facero , en la acepción antes dicha , sale el diminutivo Faceruelo : 

Acuesta la cabeza, sobrel faceruelo , 

se lee en el Poema de Alejandro^ hablándose de cuando estaba aquel conquis- 
ta()orep el lecho de la muerte. 

Acero. Del bajo latín aciarium (ferrum), d. deac»^^, aciei, que significa 
elcor(ede las armas que le tienen. Acies viene del g. akis, punta, corle. — 
V.ÁciDoy AcRB. 

Aeido. Acidus : del g. akis, akidos , puntiagudo i cortante^ pun- 
zante. 

». y c— iícedar, Acedera , Acederilla, Acedía y su a. Acedura, Acedo, 
Acidez, Acidular, Acidulo, eic. 

Acólito. Acolytus : del g. akolytos, compuesto de la a privativa y de ko^ 
l^jkolyó, impedir; esto es libre, sin compromiso, sin-impedimento. — 
Los acólitos tienen la primera de las cuatro órdenes menores^ y todavía se 
hallan sin impedimento para casarse. 

Las órdenes menores son cuatro : ostiario • lector, cxorcista y acólito. El 
«obdiacouato, diaconalo y sacerdocio, se llaman órdenes mayores. 

Acre. Acer, acris, acre: del g. aké, akis, que significa punta. — Véase 

ÁODO. 

i>. y c— i4ccr6o , Acrimonia, Agriar, Agrio, Avinagrar, Vinagre , Vina- 
ífwo , etc. 

Acto. Aclus : áeagere, obrar, practicar, estar en acción, producir efec- 
^ I resultados, hacer algo ; equivalente al g. agó, agein, en sentido recto 
arrear, conducir, apartar á los animales que se presentan por delante, y 
^laliciamente se dijo luego de toda acción en la cual se pone algún esmero, 
"brande es el número de modificaciones que ha ido experimentando la voz 
Indica], signo de la idea matriz de agein, agere : hé aquí las principales. 

i>.yc. — Acción^ Accionar, Accionista, Actitud, Activar, Actividad, Acti- 

^i Actor, Actriz , Actuación , Actuado , Actual , Actualidad , Actuante , Ac-- , 

^r, Actuario , Adagio (que, según Festo, equivale á ad agendum apta ; 6 

c.deady ayor, según Escalígero, quod agatur ad aliud signandum, jior^ 

p nos servimos de él para significar otra cosa). Agencia, Agenciar, Agen- 

'^iípii. Agilidad, Agilitar, Agitar (del 1. a^iíare, frecuentativo de a^cre), 

Aifíbiguo (del prefijo amb y agere), Castigar (de castum agere, hacer casto, 

wlfer bueno á alguno). Castigo , etc. , Coacción, Coactivo, Cogitar (de com 

Juguare), Cogitabundo, ele. Enjambre (V.) y sus d.. Exacción, Exactitud, 

i¿acto. Exigir, Exiguo , Fatiga, Fatigar (de ad fatim agere ó agitare)^ 

ínaedon, Inexacto, Infatigable, Prodigar, Pródigo, etc.. Reacción, Reacti- 

ro, Redacción, Redactar, Redactor, Retroactivo, Transacción, Transigir 

deirafu y agere), etc., etc. 



— 184 — 

A esta larga lista pudieran añadirse aun muchos de los nombres que ter- 
minan en aje. V. Aje en la Tabla délas desinencias. — V. además PaAcna! 
Vigor en este Diccionario. 

Adalid. Del árabe dalil, guardador, con su artículo ó prefijo ai , d : es 
to es, el guardador, que también se dijo adalil , y últimamente adalid, ki 
se llama el que guia , el que dirige , las huestes. — V. Guarda. 

Otros eruditos explican la etimología de ado/td diciendo que viene delári 
be addalily participio del verbo sordo dallOf ensenar, mostrar el camino goiin 
do ú apartando con el dedo ; y que el oGcio del adalid era ensenar el camin 
cuando estaba en marcha un ejército. 

Adán. Nombre hebreo que significa rojo , de color de arcilla ó de benri 
formado de tierra.— Otros dicen que ^ dan significa padre ó primero. 

Según cálculo de algunos cronólogos, la creación de Adán yEvadeb 
verificarse el viernes 28 de octubre del año 4004 antes de Jesucrísto.—Adi 
murió á la edad de 930 años , de los cuales pasó i 30 en el Paraíso. 

i>. y c. — Ádamitas, Preadamitas, 

Adela. Del alemán adel ; nobleza , noble. Adel viene de atte¡ abuelo, ai 
tigua raíz gótica lomada del g. alta, que significa lo mismo. 

D. y c— Alberto (V.) y Adalberto , Adelaida (diminutivo de Adela, qi 
los alemanes expresan por Adel-hcid, noble-persona) , ^deh'na (otrodiiD 
nutivo de Adela), Adelrico, Adolfo (V.), Alarico (V.), etc. 

Adjetivo. Adjectivum nomen. Según Nicot, viene de ady juxfaJaDf 
á ; — según otros, de ad y/wM^cre, juntado á; — según otros^ de ad y dejae* 
eSfjacére, estar acostado junto á; — y según otros, de ad y de jacto, Í8,jú(^ 
re, echar, lanzar, arrojar, tirar á. — Esta última formación es la mas Gomaft 
mente admitida. — V. Echar. 

Los adjetivos son signos de las ideas de modo, cualidad^ estado ó mod 
de sor de una sustancia : asi es que todos los adjetivos son cualitativos, ci 
lificativos ó modificativos, todos aumentan la comprensión del sustantivo co 
el cual concuerdan. — V. la nota de la pág. 28.— Los adjetivos que no modi 
fican la comprensión del sustantivo, sino su extensión, se llaman deiermi^ 
livos, 6, mejor dicho, no json adjetivos, sino artículos : así las voces algws^ 
ciertos , muchos , pocos , seis , diez , centesimo , este , ese, aquel , mió, tvy 
^u^o, etc. , no son verdaderos nombres adjetivos^ ni pronombres , sino ti 
tículos , esto es, voces que sirven para expresar la determinación ó Iaio(i< 
terminación de los nombres apelativos, ó seo para limitar la extensionái 
idea significada por los sustantivos. 

Los adjetivos que significan propiedades físicas ó cualidades morales n 
turales, como blanco, blando, bueno, duro, malo, negro , verde, eic, suel 
ser primitivos^ y no llevan mas que sufijo ó una desinencia no signi 
cativa. 

Los demás son derivados : i .^ de verbo , formándose del presente de i 
dicativo ó del supino latino , y teniendo por desinencias ado, ante, eñU, < 



— 185 — 

Ue, hundo, cundo, endo; ido, tro, or, sor, tor 6 dor, udo, tdo, uo; 2.* ó de 
nombre sustantivo común, en cual caso loman las desinencias áceo, al, ano, 
flf, ana, hre, el, ense, eo, fero, fluo, gero, icio, ico é ido (esdrújulos), ino, io, 
olmlo, orio, oso, temo, timo, vago, voro; 3.° ó de nombres propios de per- 
sona ó de lugar, tomando entonces las desinencias acó, an, ano, ario, ego, 
eno, m$e,eño, eo, és, esco, ico, ino, — Los adjetivos formados de otros ad- 
jetívos, como ntóítc-ano, d. de rtísí-tco, etc., ó de adverbios, como cerc- 
mOylej-ano, etc. , son en corto número. — V. la Tabla de las desinencias. 

Deben considerarse como adjetivos derivado^ gramaticalmente (33) de 
adjetivo los aumentativos, los diminutivos, los comparativos y los superla- 
tivos, que sirven para connotar los grados ó la manera de la calificación ab- 
solota del positivo. 

Los adjetivos podrían muy bien carecer de género ; pero su dependencia 
del sustantivo , y quizás también la «ufonía, hicieron que lo tomasen. Re- 
Gorríendo las desinencias adjetivas^ se saca por regla bastante general que 
los adjetivos terminados eo e, /, n, r 6z, carecen de inflexión femenina ; 
losque terminan en o foro^n el femenino conmutando esta letra íinal en a; 
y losqae terminan en r (Wio forman añadiendo una a. 

También podrían, sin inconveniente, carecer de número los adjetivos, como 
carecen en el idioma inglés ; pero en casi todos los demás idiomas han to- 
ldado este accidente gramatical del sustantivo. La inflexión plural es muy 
Bencilla, pues se reduce á añadir una s cuando el singular termina en vocal, 
yes (ó una 5 precedida de unae de enlace) cuando termina en conso- 
nante. 

Adolib. De la raíz goda adél, noble, y del vocablo, también gótico, olf, ulf 
^mlf, que significa lobo. 

». ye. — Amolfo y Ataúlfo , Godulfo 6 Gondolfo, Lodulfo, Odulfo, Ro- 
^foóRodulfo, etc. — 01 fo 6 ulf o {olf, ulf) es un elemento godo, constitu- 
tívo de nombres propios , que rara vez se encuentra como inicial ó pscudo- 
prefijo, pero que se combina, como final ó desinencia^ con casi todos los 
deoiás elementos radicales. 

Adterbio. Advefhium : voz c. de ad y verhum, ad-verbum, como quien 
<ÜceToz pegada, arrímada, junta, al verbo. Otros quieren que ver&um signi- 
%ie aquí palabra en general , por cuanto no es el verbo la única parte 
(Idlaoraclon modificada en su sentido por el adverbio.— V. Verbo. 

Con efecto , si bien el adverbio modifica en los mas de los casos al verbo^ 
también puede modificar, y modifica á veces, al participio , al adjetivo , y en 
S^ral ¿ todas las palabras que tienen una significación atributiva. — Es el 
Iterbio una forma elíptica que expresauna relación juntamente con su tér- 
niao. 

Us principales drcunstancias ó modificaciones que puede expresar el ad- 
'«bio son el lugar, el tiempo , el modo , la cantidad, la interrogación, la 
^hnacm, la negación "^h duda,— -Es notable que entre las varias clases 

16. 



— 186 — 

de adverbios , los de modo son los que en todas las lenguas presenttn ona ter- 
minación casi constante y significativa, en lo cual se descubre su fonni' 
cían elíptica. En lalin , por ejemplo , los adverbios de modo terminan ene¿ 
en ter (con la t du enlace iter), y la regla mas general para su fomiacioDií 
consignó ya en el siglo primero de la era cristiana el gramático Rheimio 
l'alemon, diciendo : «Si los adverbios se derivan de adjetivos de la 3.* de- 
clinación, terminan en ter; y si se derivando adjetivos de la2.\tenoiitf 
en e y algunas veces en o.» La desinencia ter tiene la significación radicilde 
/t«>r3a , extensión , (in ó límite. — El castellano adoptó la terminación menUt 
cuyo valor hemos dado en la Tabla de las desinencias. — El alemán ado{>U 
iich , que significa símil, semejante , igual ; y el inglés ly, tomado del verte 
bjef que significa ser. 

Los adverbios carecen de accidentes gramaticales , pues precisamente se 
establecieron y se emplean para evitarlos, ó para no tener que aumenltf 
mas y mas el número de desinencias verbales y adjetivas. Son, pues, invirii- 
bles en su forma , á no ser que se considere como accidente gramatical h 
varia terminación que algunos reciben para denot^^odosen 8usignificae¡«> 
Iluy, con efecto, algunos que son poititivos, com^fativos y superlatívoSy^ 
minutivos 6 aumentativos , por el mismo estilo que los nombres adjetivos.- 
La grande relación qne hay entre estos nombres y los adverbios análogos ei 
también la causa de que muchas veces hacen el papel de adverbio verdaderos 
adjetivos. — Por último, á veces se emplean frases enteras (írases, moiti 
adverbiales) para desempeñar las funciones de adverbio, ó sea para significar 
una circunstancia modiíicantc. 

Aféresif. Aphwresis : en g. aphairesis, d. de aphaireó, en 1. auférOt^» 
de apa mudado en aph (á, a6), y aireó, en 1. capio, de;tc»o, yo cojo,qwlSi 
arrojo. Supresión de una letra ó sílaba al principio de una palabra.-^ 
figura gramatical , mencionada ya con las demás en el párrafo 82 de los Rv* 
DiMENTOS, se comete principalmente en la formación de las voces cnaads 
pasan de un idioma á otro : así al romancear las voces botica ^ cédula, 00" 
lia, ciencia, lirón, vanguardia, etc., áeapotheca,sehédula, scintiUa,sáe^ 
tia, glis gliris, avant-gardc^ etc., se cometió una aféresis, figura que Is^ 
latinos, y sobre todo los griegos , usaban mucho, así en verso como en f9r 
sa. — V. Diéresis. 

Aforíftmo. Aphorismus : del g. aphorismos, separación, definición, fe^^ 
madode aphorizó, separar, definir, d.de oros, límite. Sentencia breve, c^ 
limitada, y doctrinal.— En castellano antiguo se mutiló esta yqi, diciendo 
se Inforismo y Ánphorismo, 

D. y c— De la misma voz radical oros están formados Aoristo (preténio 
indefinido , indeterminado , ó no-limitado , en la conjugación de los veilHis 
griegos), y Horizonte (terminador, limitador, círculo máximo de la esfera 
que separa ó limita la parte visible de la que está debajo ó invisible), etc. 

África. África : dicen algunos que viene del g. fhriké ó friké, cogimiea* 



— 187 — 

to de frío , precedido de la privativa a : esto es, sin^frio , país de mucho ca- 
ior.-Otros etimologístas dicen que viene del 1. apricum, expuesto al sot^ 
resguardado del frío. — ^V. Fwo. 

D. y c. — Ábrego (viento) , Abrigar, Abrigo , etc. , Africano y su n. Afro, 
ÁfHscar, Aprisco , eic, - 

AgMmbre. — V, SOBaEIfOMBRE. 

Agoaia. Del g. agónia, d. de agón, luclia^ combate. Angustia y congoja 
en que está un moribundo : combate , lucba contra la muerte. 

^. Y c— Agonales (fiestas en honra de Jano ó del dios Agonío : consistían 
ea niidosos combates y violentos ejercicios), Agonista {a,, el que está con las 
agonías de la muerte)^ Agonística (parte de la gimnástica relativa á la lucha, 
»l combate), Agonizante, Agonizar, etc., Agonoteta (funcionario que presidia 
las lachas de los atletas), Antagonismo, Antagonista (contra-combatiente^ 
aérersario). Protagonista (primer combatiente , principal personaje de un 
drama), etc. 

Agorto. Attgustus : mes que primitivamente so llamaba sextilis, porque 
arielsexfodel año de Rómulo. Después se llamó Augustus (del cual formó 
el castellano Agosto) en honra del emperador Augusto. 

AgoÜa. Aquila : ave de rapiña así llamada por lo agudo y corvo de su pi- 
co.— V. Acido ^ Acbe, y Ángulo. 

i. y c. — Aguileña (planta), Aguileno y su a. Aquüeño (adjetivos), AguiUm 
(aamentativo), Aguilucho (diminutivo), Aquilifero (entre los romanos el que 
kraba la insignia del águila de las legiones), Aquilino (poético , por Aguile- 
i^o)j Aquilón (viento del norte, así denominado por soplar con la misma ra- 
pidez y fuerza con que vuela el águila), Aquilonal y Aquilonar (lo pcrtene- 
cienleal aquilón ó septentrión), Aquilonario ü. de Aquilonar, etc. 

AWur. — ^V. Gazpacho. • 

^Mr. Del árabe amar, 6 xauar (cuya x se pronuncia como la antigua 
castellana, ó como la ch francesa), y, con el artículo, axxuar, axxauar, que 
Hgmfican lo mismo que nuestro ajuar , Pero xauar significa, además, ador- 
w, vestido, belleza , buen parecer. 

Altrbe. Del árabe alaarab y alaarib, árabe, gente de los árabes, pero irdi" 
^campesinos, que viven en el desierto : hombre agreste. — V. Arabia. 

Alineo. Nombre propio , c. de la raíz adel, nobleza, y ric, héroe, guer- 
'*o, ó ri^, rico. — V. Adbla. 

t>. y c. — Adelrico, Atalarico, etc. 

AUiMMi. Del árabe aliMseia, albacea, precepto^ mandato , lo que manda 
^eocomienda, el testamento : de aquí aluasei, a¿6am, aquel á quien se en- 
cienda alguna cosa : cabezalero, testamentario, ejecutor testamentario. 

Alberto. De la raíz ádel, nobleza , y berth, brillante, ilustre, distinguido, 
(as razonable, sin embargo, parece la etimología, que dan otros, del sajón 
Renteramente, y bert^ ilustre. Al-bertó Al^berto , equivaldría, pues,á en<- 
uniente ó muy-ilustre. 



— 188 — 

D. y c—'Abalberto y Adalberto (nombres propios que el uso ha tonudo in- 
mediatamente del francés), Bertha 6 Berta (nombre que han llevado nim 
reinas de Francia), BcrtoldOf Beltran, Bertrán y Bertrand (apeflí- 
dos),etc. 

Aloalá. Del árabe qalaa 6 calaat, castillo, cindadela , fuerte, presidio, 
refugio , y con especialidad el que se halla independiente y situado en k 
cumbre de algún monte ó collado. Su raíz hebrea es kala, encerrar, ret^ 
ner, equivalente al I. clauderej y también prisión. — Al--calá valeiporlo 
tanto, El'CasiUlo, 

D. y c.—Alcalaino , Alcolea (fortaleza pequem) , Calagurritano {áeC»r 
laliorra) , Calahorra (eufonizacion arábiga del I. Calagurris , así como esti 
voz debe considerarse como eufonizacion latina de las voces célticas ecki 
puerto, babía, ensenada de mar ó de rio, tránsito de una partea otra, y tiris, 
tirt, ciudad, población : en su forma actual, Calahorra vale tanto cobo 
Al-calahorra, por lo tocante á su significación, que es la de torre fraocié 
fortaleza libre) , Calatayud (castillo de Aiub, nombre de su fundador), (^ - 
latrava (fortaleza del botin , lugar de presa ) , Calatraveño ó Cüúánt 
vo , etc. 

Álcali, que también se dice Calí (sin el al). Sal alkalinum : de!árabefll> 
el, la, y cali, qaly ó kali, sosa. Nombre dado primitivamente á la pliiü 
marina que da la sosa del comercio, y luego al producto salino de laiacüic* 
ración de esta planta. Por extensión se llaman álcalis todas las sustindas 
que tienen propiedades químicas análogas á las de la sosa, es decir, onsi- 
bor acr(3 y la propiedad de poner verdes los colores azules vegetales. 

D. y c. — Alcalescente , Alcalino, Alcalizado, etc. 

Aloídei. Alcides. — V. Hércules. 

Alcoba. Del árabe qobba (y con el artículo al, alqobba) , bóveda , cúpolif 
arco ; la pieza ó fábrica hecha en forma de arco ó abovedada ; tienda 6 bii^ 
raca de campaña ; pabellón , ermita, capilla ; y, por último, pieza ó aposei- 
to destinado para dormir. — En árabe se llaman tAmhien alqóban el^! 
el travesano que sostiene las balanzas; y en castellano domos igualmeBtt 
el nombre de alcoba á la caja donde se muevo el fiel de la balanza. 

Alcobilla de lumbre llaman en Aragón á la chimenea para calentarse. 

Alcohol. Del árabe al, el, y kohol, sutil : el-^til por excelencia. 

Alcorán ó Coran. Del árabe alkoran 6 alqoran, c. del artículo al,eltT 
koran ó qoran, lectura. Koran se d. de karaa, que significa leer un Bf^'t 
juntar, unir las cosas sueltas y esparcidas; compilar. Alcorán equivale, poei) 
á la lectura, el-libro, la-recopilacion , etc. Es el libro en que se coatieaelí 
ley de Maboma y sus ritos y ceremonias. 

Alegoría. Allegoria : del g. alié, allos, otro, diferente, y agora, disoí* 
so, arenga : esto es, discurso que da á entender otra cosa , 6 una cosa dife- 
rente de la que expresa el sentido recto. I^a alegoría es una especie de roeti- 
fora continuada, — V. METÁfoaA, 



— 189 — 

Alejandro. Álexander : del g. alexó , yo socorro (en 1- arceo , propulso, 
^ídor), y andros, genitivo de andera aner, hombre : esto es, socorredor 
aaañliador de los hombres. 

Aleluya. Del hebreo allelu-Iah, que significa alabad al Señor, 
Alemania. Del antiguo teuton al, alie, todos, y man, hombre, hombres : 
BSlo es, reunión, hermandad, Hga, de todos Jos hombres ó de varios pueblos. 
—V. Gerhania, voz de la cual se supone corrupción la de Alemania, que va- 
le como Al'hermania , Al-germania, 

Aknujo. Nombre de una provincia de Portugal : es un c. de Allende y 
Tajo, en portugués Tejo : como quien dice mas allá, á la otra parte, del 
Tijo. 

Alfabeto. Alphabetum : compuesto de Alpha ó alfa (A a), nombre de 
hogriega, y BetaffiS), nombre de la b griega.— En g. antiguo, el alfa- 
beto se llamaba ypoti^jLaTtxT! (grammatiké) , y en 1. Litteratura, El nombre 
g« 'AXcpá^TjTo; (alphabétos) es de formación mucho mas moderna. 

Alfirtdo. Formado de alf 6 elf, elemento escandinavo, que designa cierto 
M^náe genios ó de demonios. Es idéntico al alb germánico. 

Algarroba, en Cataluña y otras provincias Garrofa , convertida en su afi- 
le fia v de Garroba, que es como se escribió en el castellano antiguo. Dicose 
<|Qe viene del árabe yarfu& ó al-jarrub : pero atendiendo á que el francés la 
luna caroube, y el italiano camba y carruba, cuyo origen (como el de la 
ynl ceratonia) es evidentemente del g. keration, 6 de keras, keratos, cuer- 
no (porque la vaina ó silicua del algarrobo está torcida á manera de cuerno), 
es muy posible que esa voz tenga la etimología griega, aunqjue luego la eu- 
ionizasen á su manera los árabes, y arabizada la use el castellano actual. De 
todos modos el al de Algarroba es puramente arábigo, y sin él se pronuncia 
yescribo también muchas vecfts, diciendo Garroba, Garrobal, Garrobilla, 
Omobo, etc. 

». y c. — Algarrobal, Algarrobera 6 Algarrobero , que valen tanto como 
Jí^ffoóo; Garrafal y su a. Garrofal, adjetivo que se aplica á cierta especie 
<legQÍndas y cerezas mayores que las comunes, y que no tienen tanto agrio, 
debiendo sin duda este nombre, dice Covarrubias, á haberse injertado las 
póas del guindo en el algarrobo. Metafóricamente se aplicó luego el mismo 
tdjetivo á ciertas cosas exorbitantes, como error garrafal, mentira garrafal: 
(toase siempre en mala parte. 

Algebra. Algebra: del árabe al, el, y Geber, nombre propio de cierto ma- 
teffiálico; — ó de algiabarat, restablecimiento, reposición délas partes en su 
kgar. Esta última etimología parece la mas exacta. Llamóse el Algebra al- 
djaber, al-mogabelah (cienciáde las restauraciones 6 de los restablecimien- 
Im), en virtud de la regla por la cual se verifica el paso ó restablecimiento 
(fenoa cantidad negativa que se hace positiva trasportándola ó restablecién- 
iola al otro miembro de la ecuación. — En la edad media se llamó Algebra el 
rrte de restablecer 6 reponer en su lugar los huesos dislocados. Esta acepción 



— 190 — 

fic ciicucnira todavía en el Diccioimrio üe la Academia Española, así cobo 
el nombre Alfjihistay anticuado de Algehriiia, para designar no solo al qM 
sabe el Algebra , sino también al que profesa el arte de concertar los hoeíoi 
dislocados. 

Algo. Del I. a/í^rio, ablativo do Aliquid^ que signiGca indelermínadanei- 
tc alguna cosa, como quiera que sea, contrapuesta á nada. 

Como aliquidy bonum son términos correlativos, se toma el algo por 6ÍM 
Y así la ley 2, titulo 2i, F*artida n, bablundo de los hijosdalgo, áiceiEfe^ 
que estos fueron escogidos de buetios logares ^ écon algo, por eso los llaman» 
Fijos de ai.go, que muestra tanto como fijos de bien, 

D. y c. — Alguien, Algún, Alguno (del I. a/i^uotmo) y sus a. AlguantOfJtír 
gund y Algunt, Fidalgo a. de Hidalgo (V.), Hidalguía, etc. 

Algodón. Del vocablo indio godon, nombro de la planta que da la borii 
que llamamos algodón, y de la misma borra. De godon, con el articulo én- 
be al, sulió al-godon, en francés co<or, en italiano cotone, y eo caUlM 
coló, 

D. y c— Algodonado, Algodonal, Algodonero, Algodonosa, Colon, Cc^ 
nada, Cotoncillo, Cotonía, etc. 

Alma. Anima :de\ g. anemo^, viento^ soplo, aire sútil^ con el cual fuecon- 
parado el principio interior de todo cuerpo viviente. De antma, scgualli- 
yans^ se dijo primeramente alima, y luego, suprimida la i, alma, 

£1 doctor Rosal opina que animase formó del g. ^atma, sangre, porqM 
los antiguos creyeron que la sangre era el alma. Cita en comprobación á Vir- 
gilio, que llamó anima á lu sangre: Purpuream vomii ille animam (Eaei- 
da, IX, 340); y á Horacio, que llama sangre a\ alma : Non vanee redeatsi»' 
guis imagini (oda 24 del lil). i). No me parecen bastante decisivas estasei- 
tas, que al fin y al cabo pueden no ser mas que una expresión Ggurada. 

D. y c. — Alimaña (del I. animalia), Anima (del I. anima, que significiíl 
principio vital, ó el alma considerada bajo el punto de vista íisiológico),ilnt- 
mado, Animadversión, Animal, Animalej o, etc., Animar, Animo {átül 
animus, que significa el alma bajo el punto de vista psicológico y ético, ei 
decir como principio de la personalidad intelectual , moral y afectiva), íÍaí* 
mosidad, Desalmado, Desanimar, Exánime , Inanimado, LonganimMt 
Magnánimo, etc.. Reanimar, Unánime, Unanimidad, etc. — V. Mbkte. 

Almanac, Almanaque. La etimología mas corriente es del árabe ai» ^ 
el excelente, y manah, cómputo, cuenta, contar. — Escalígero y otros íbI»* 
res lo hacen derivar del artículo árabe al, y manakos, voz que equivale.^ 
curso del mes, y que se compone del árabe man 6 del g. mén, quesigniflcil^ 
luna. — Otros pretenden que viene del sajonal-monp/i¿, contracto de aJ-modi' 
held, que en alemán antiguo sif^nillcñ que contiene todas las lunas,-^0^ 
opinión, que no deja de ser un tanto probable, atribuye el origen de esta^o^ 
al trabajo de un monje llamado Guinklan, que vivia en Bretaña, en el siglo li*^ 
y que todos los anos componía un librito sobre el curso del sol y de laluH^ 



— 191 — 

Blando sacar numerosos copias. Esle opúsculo llevaba por tílulo Dragonon 
líMuah Guinklaiif palabras célticas que quieren decir Profecías del monje 
kinklan. Por abreviación se llamó luego el tal librito el Monge, ó la Obra 
lél monje. La voz céltica manah ha pasado á la lengua rusa^ en la cual la 
iiibra nionje se traduce por monakh, — Finalmente, Gohins pretende que 
ihmnaque viene de almanha, voz que en las lenguas orientales signilica 
^tírenos, 6 aguinaldos, porque en Oriente los astrónomos tienen la costum- 
bre de orrecer á su príncipe un libro de efemérides al principio de cada ano. 

Almiscle. Sustancia aromática que se saca del desmán ó ratón almizclero, 
lequeño cuadrúpedo del Asia (caprcolus moschi ó moschiferus). El almizcle 
iedice en I. moschum^ moschus, en g. moschos, y en ánibe mosch ó musch, 
\conel artículo, al-mtisch. De esta última voz procede la castellana almiz- 
:^, la portuguesa almiscar, y la catalana almesc. Los franceses llaman muse 
isí al almizcle como al animal que lo elabora. 

Almoneda. Del árabe almonada^ venta pública de bienes, muebles, etc., 
1. del verbo rhada, llamar, clamar, pregonar el precio de alguna cosa. 

AlmuerzaóAinbaefta^ antes Almuesa y Almuesta. Es la porción de COSa 

Qellay no líquida^ como granos y otras semillas, salvado, arena, tierra, co- 
liíayetc., que cabe en ambas manos juntas y puestas en forma cóncava. — 
'*UDdadü Covarrubias en que se llama almueza ó almuerza de cebada el pu- 
iadode esta semilla que se echa á las bestias, no llegando á pienso entero, 
rseado como quien dice darles un bocado ó almuerzo ^ cree que esta úhl- 
HHf^ almuerza son de una misma familia etimológica. — Acerca de esta voz 
iiee Puigblancli : ((Almuerza no es voz arábiga, como tiene la facha, ni es de 
leslirpe de almuerzo , como pensó Covarrubias, sino del latino bárbaro 
M6a(manú) hausta, por el que Amiano Marcelino dice en un latin no tan 
lirbaro utráque manú cavatá. El que el adjetivo plural ambo se aplique al 
«stautivo singular manus no obsta; asi dice el anónimo geógrafo de Ravc- 
ia,escritor de háciael siglo vn (lib. 2.°), ambo jEgyptus inferior et superior,yy 
^yan esta última etimología el significado propio del verbo haurire, y la voz 
¡aliiana ammosta ó mosta (almuerza), en la cual, así como en la castellana 
uii6itesto, aparece mas clara la latina hausta, participio de pretérito del ver- 
nkaurire, — Nótese igualmente que haustus significa una bocanada, una 
HKliada, un trago, lo que se puede sorberé deglutir de una vez: haustus 
i?*» mihi néctar erit (Ovidio); un sorbo de agua será para mí un néctar. — 
V. Almuerzo. 

Almuerzo. De ad-morsus, según unos, ó de alius-morsus (otro mordisco 
¿bocado), según otros. — Creo que Covarrubias lo interpreta mejor diciendo 
!*aí es el artículo árabe el, y muerzo, corrupción de morsus (de morderé), 
^mordisco, el bocado. 

í-<»8 luíaos llamaron yentocu/uw al almuerzo, porque con él so desayuna 6 
•e rompe el ayuno: íentaculum esíprímusciéws, quo lEiumuM solvitur (dice 
S. Isidoro), unde et nuncupatum. 



— 192 — 

Amaiirotif. Amaurosis: del g. amaurosis, obscurecimiento, d. de anuwr^ 
ros, obscuro. Obscurecimiento de la vista, ó gota sereña, como se llamaToI- 
garmente. 

Amasona. Amazon : del alfa privativa^ y de mazan, mama, teta; estoes, 
sin-mama. Las amazonas formaban una nación de mujeres guerreras, qw 
desde ninas se cortaban ó cauterizaban la mama derecba para á su tiempo 
poder disparar el arco con mas soltura y destreza. Habitaban^ según secoeo- 
ta, las riberas del Termodonte (Asia Menor), tenían una reina qualas gober- 
naba, y no consentían iiombre alguno en su compañía. — Por ifflítacioQlli- 
marón los latinos amazonas á varías bcroínas que se bubian distinguido por 
sus proezas bélicas: así de Camila, reina de los volscos, dice Virgilio (EheiiM) 
iib. IX, 648) : 

At medias inter cades exuUat Amazos, 
Unum exerta latus pugna, pharetrata Camilla, 

A ejemplo de los antiguos llamamos amazona á la mujer de carácter vanh 
nil y belicoso, ó á la que efectivamente va á la guerra. — Traje deamaMM^ 
dice también el que suelen vestirlas mujeres para montar á caballo. 

Ambrolla. Ambrosia : en g. ambrosia, c. de la a privativa, y 6roíos, mor- 
tal. Entre los gentiles era la ambrosia el manjar ó alimento de'los dioses, «1 
cual los bacía inmortales. — Hoy llamamos ambrosia cualquier vianda, mía* 
jar ó bebida de gusto suave ó delicado; y también lleva igual nombre laoiR- 
brosia maritima , planta anua, que solo crece basta la altura de un pié, do 
liojas muy cortadas, muy blancas y vellosas, así como sustallos^ deoloraro* 
málico, etc. 

D. y c. — Ambrosiano, adjetivo formado de Ambrosio, nombre propio (pie 
vale tanto como no-mortal, inmortal. — V. también Atanasio. 

Amen. Del bebreo amen, afirmación que equivale á si, seguramente, mi 
sea. — Amen de es locución anticuada que «quivalia á excepto, fuera di'.^ 
boy día es expresión familiar que vale á mas de, además de. — Cabrera dice, 
pero sin justificarlo, que, en esta última acepción, Ámense formó de lapre* 
posición a, que aquí no tiene valor alguno, y de minús, adverbio 1. de canti- 
dad.—- ¿No fuera mas razonable creer que amen de es una corrupción do 
á mais, ó á mas de, que en lemosin es á mes de? 

América. America. Esta parte del globo terráqueo, descubierta en 1491 
por Cristóbal Colon, tomó, sin embargo, su nombre del florentino Amérixfi 
Vespucio. 

Amplío y su a. Ampio : en francés y en catalán Ampie, en italiano Ánt* 
pío, ampio. Del I. amplus, contraído de am&u¿u$, y este formado de la rail 
amb, como circulus de circum. Con arreglo áesta etimología, significa- ii 
extensión, el grandor de un objeto, pero con relación á sus contornos, á 9i 
alrededor, á su latitud, á su apariencia exterior.— V. Amb en la Tabla de l0i 
prefijos. 



— 193 — 

D. y c. — Ampliación, Ampliar, Amplificación, Amplificar, Amplísimo, 
nplitiul, etc. 

Anacoreta y su a. Anacoríta. Anachorela I del g. anachóreó, yo me retí- 
, c. del preGjo ana, hacia alrás^ Lacia adentro, y de choreó, yo voy. Soli- 
m, ermitaño, retirado del comercio humano, entregado á la virtud y á la 
eoitcncia. . 

AaálifU. Analysis: voz d. del verbo g. analyó 6 analuó, resolver, des- 
imponer, c. del prefijo ana, repetidamente, de nuevo, y del simple lyó, 
lesleir, disolver. Descomposición ó resolución de un todo en sus partes, en 
itts principios elementales. — La recomposición del todo analizado se llama 
twiesw.— V. Tesis. 

i.^c—Analitico, Analizar, etc., Parálisis {\oz d. del citado verbo lyó), 
^aráliiico, Paralizar, Perlático, Perlesia (por Paralisia), etc. 

Analogía. Analogia : Del g. analogía, formado del verbo analogizomai, 
comparar, c. de ana, entre, y logos, raiio, razón, proporción, semejanza. 
•W)9ta equivale, pues, á enire-r elación: es la relación, proporción ó con- 
ve&ieucia que tienen unas cosas con otras. — Cicerón dice que supuesto que 
se lia introducido esta palabra en el latin, él la traducirá por comparación 6 
fdücion desemejanza entre dos cosas : AvaXoyia /ah'né {audendumest enim, 
9voniam hwc primúm á nobis novantur) Comparatio PROPORTio-{;e dtct 
]io<af.— Sabida esta etimología, fácilmente se comprenderá la razón de lia- 
^¡^ Analogia á la parle de la gramática que trata de las parles de la oración 
(•paradas, y de sus propiedades y accidentes. 

Anatema. Anathema : es la misma voz g. anaihéma,d, úq anatilhémi, 
dedicar, consagrar, suspender. Anatithémi está c. de ana, lejos de sí, y thüé^ 
^ poner, establecer, colocar. — V. Tesis. — Los antiguos llamaban anatemas 
los objetos consagrados á los dioses y suspendidos en sus altares como núes- 
Ins presentallas; y anatema llamaban también á la víctima expiatoria ofré- 
celos dioses infernales. En este último sentido usó y usa la Iglesia esta 
voi, haciéndola sinónima de execración, imprecación^ maldición, excomu- 
>úoo. El Anathema sít, que se lee en muchos decretos ó cánones de los Con- 
cilios, equivale á: sea separado de la comunión de los íítles, cx-comulgado, 
considerado como fuera del camino de la salvación, etc., pues antiguamente 
onatema significaba también la persona anatematizada ó excomulgada. 

i' ye. — AnatemaJlísmo (excomunión ó anatema) y Anatematizar, 

Andrés. Andreas: del g. andros, geuUivo de aner, que significa hombre, 
lM)iDbre ^en^oso, animoso. 

Anécdota. Del g. a-n-ekdota, c. de a, privativa, de una n eufónica, y 
ídolos, dado á luz, c. de ek, ex, fuera, afuera , y didómi, dar. Por consi- 
vieote anécdota quiere decir hecho secreto, particularidad poco conocida, 
ifce de la vida privada, que no se publica, no se saca afuera, no se da ó no so 
idadoáluz.— V.Don. 

Aafifbeiia, y por metátesis Anfebitena. Amphisbena : del g. amphi, al re- 

n 



— 194 — 

dedor, por ambos lados, y bainó, yo ando: doble andador, a mlii-andador. Es- 
pecie de replil ó culebra que puede andar hacía adclanic y Ijúcia airas. 

Ánfora. Ámphora .' del preíijo ombi y del yerbo g. pheró, yo llevo, ó fhe- 
rein, llevar. Vaso antiguo do dos asas, que podía cogerse ó llevarse por am- 
bos lados. 

Al verbo g. pheró, pherein, corresponde el 1. fero, ferré, que signiGca lle- 
var, soportar, sostener, dar, producir, rendir, ele. El ^.phereiny el I. /mv, 
así como las forroasgramalicales de este, fero, fers, tuli, talus, lata, latum, 
etc., vienen á ser una especie de ^ema« 6 voces formativas muy fecundas (24), 
seguH puede notarse en la siguiente lista de 

D. y c. — Ablativo (V.), Anáfora (del preíijo anay del serbo pher(í), Anu- 
lación, Circunferencia, Colación, Colativo, Conferenciar, Conferir, Conso- 
laiivo, Correlativo, Cruciferario, Crucifero {áecrucem ferens, lo queli^ 
ne ó lleva cruz), Diferencial, Diferenciar, Diferente, Diferir (del I. d»wr- 
sim ferré). Dilación, Dilatar, etc.. Feraz (en 1. ferax, feracis, que propia- 
mente significa lo que se complace en llevar, dar ó producir mucho), FérÜ 
(en 1. fertilis, lo que proiluce ó puede producir mucho), ilación, Inferencia, 
Inferir, ele. Legislación, Legislar, Legislativo , Mortifero (loquelUfaó 
caúsala muerte), Oblada (V.), Ofrecer, Ofrecimiento, ele, Periferia, Peh 
tifero. Preferencia, Preferir, ele. Prelacia, Prelado , Proferir , ReftriMU, 
Referir, Refrán (contracción de referirán), Refrendar, Relación, Relatiw, 
Relator, Salutífero, Sufrir, Superlativo (V.), Trasferir, Traslación, Tros- 
latido, etc., etc.— V. además Fósforo, Metáfora, etc. ; y Brb y FfiRO eoli 
Tabla de las desinencias. 

Ángel, ^wf/e/us: del g. aggelos, mensajero, enviado, d. de aggdló,'¡9 
anuncio una nueva, porque Dios ha empleado con frecuencia á los áageles 
para llevar sus órdenes y manifestar su voluntad. 

u. y c. — Angelical, Angélico, Angelito, Angelón, Angclonaxo , AngM, 
Arcángel {de arché,iiTmndQ, potestad, poder, y án^). Evangelio (á^ i- 
en, bien, y aggelló, yo anuncio : es decir, buen anuncio, buena nueva), Eva^ 
gelista. Evangelizar, etc. 

Ángulo. Atigulus: del g. agkulos, ganchoso, encorvado, inclinado. 

D. y c. — Ancora (del I. anchora, en g. agkura, d. de agkulos), Angukr, 
Anguloso, Cuadr angular, Oblicuángulo, Obtusángulo, Rectángulo, Triá^ 
guio, etc. 

Aniquilar, ó tambion Anihilar, del bajo latín adnihilare, annihilarefOir 
nichilare, verbo c. de ad y nihil: esto es, redigere adrnihilum, reducfe'íí* 
nada, destruir, arruinar enteramente. 

La voR 1. nihilum, y por contracción, m7i»7, m7,nada, eslác. de ne, »*» 
non, no, y de hilum, que significa el ombligo ó cabillo de las semillas, qnes^ 
ve en su centro ó en una do sus puntas, y suele ser de color negro eolts 
habas secas, en cierlas habichuelas, etc.: esto es, nec-hilum, ni una ceDcfi'l* 
de habaí nada. 



~ 195 — 

Antiguamente fue costumbre escribir ch en voz de la simple h, como michi, 
ic^ti,pormi/it,mAt7; y convertido el sonido chi en qui, resultó el aniquilar^ 
omtoceado en castollanodel I. annichilare.-^y. Nada, Nadie, y No. — Véase 
idemás Ne en la Tabla de los prefijos. 

^Bómalo. Ánomahis: déla a privativa do tos griegos, y de liomalos, igual, 
pwecido, semejante: no-semejante, no igual.— Otros lo derivan de a, sin, y 
•omof, ley, regla: sin regla, no-regular, irregular. 

D. y c^Anomalia (en g. y en I. anomalía : irregularidad) y su a, Anomch' 
Ukd, AnomaliHicOf etc. 

Anselmo. Nombre propio cuya raíz goda es ans, trasformada á veces en 
«nt^que parece una variante de as, os, que significa Dios, 

Ante (nombre). Viene de danta, cuadrúpedo cuya piel (así como la del bú- 
Ciloy otros animales) se adoba y curte para varios usos : ante, esto es piel de 
la danta. Sin embargo, Covarrubias dice que el ante se llamó así por ponerse 
huevarse como resguardo delante del pedio; y otros pretenden queaníe vie- 
f»átNant€s, ciudad en la cual se inventó, ó se trabajaba con gran perfec- 
ción, el adobo de dicba piel. 

Ante. Ante, Explanando lo diclio acerca de ante, como prefijo (pág. 129), 
iñadirémos aquí que se usa fuera de composición , como preposición y como 
idTierbio; y que en el concepto de voz separada puede considerarse como ma- 
triz de los siguientes ' 

D. y c. — Adelantamiento, Adelantar, Adelante (c. de a y delante), Ade- 
lanto, Ancianidad, Anciano (formado de Antiguo), Ant{¡Jí, de Ante y Antes), 
Anterior, Anterioridad {i\e ante-ire), etc., Ant€s{^,x\\,ante, antea, antííquam, 
im, ftriusquam). Anticuado, Anticuar, Anticuario, Antiguo y Antiguado 
(wticuados). Antigualla, Antigüedad, Antiguo {áe ante ydeitóio,uso, cos- 
tumbre). Avance, los n.Avandicho (ante-diclio,,sobrcdiclio), Avanguarda y 
Manguardia, Avantal (delantal). Avante (en francés avant, c. de ab y 
<m(e), Avantrén (el juego delantero de la curcuu). Avanzada, Avanzar, etc., 
Átfentajar y sus d.. Delantal, Delante, Delantero, etc., Desventaja, Van- 
Jíwrdía (avan-guardia), Ventaja, etc., etc. 

Antidoto. Del g. an(tí?o<o», c...dc anti, contra, y de dtíidmt, dar : vale 
wntfíi-dado. — V. Don. 
' Antillat. Contracción ó yuxtaposición contracta de Ante ínsulas, Antcíslas. 

Aniimonto. Antimotiium, stibiwn: metal conocido de muy antiguo (pues 
Wan ya de él Hipócrates, Dioscórídcs, Plinio y Galeno), y al cual atribuían 
os químicos maravillosas virtudes.— Basilio Valentín, monje alemán, que se 
ledicaba al estudio de la química, sometiendo á diversas manipulaciones el 
líoeral de antimonio, obtuvo un producto nuevo (el metal antimonio puro), 
oe quiso ensayar dándolo á unos cerdos* Ei efecto fue muy purgante, pero 
icbos animales adquirieron luego una salud y un vigor muy notables. Creyó 
isa consecuencia el monje poseer en la nueva sustancia un medio de sa- 
d, ó un seguro preservativo de toda enfermedad, üo reparando en adminis- 



— 196 — 

I « 

trarlo como profiláctico á todos los monjes de su comunidad : pero el resal- 
todo fue desastroso^ pues todos quedaron envenenados, y fiíuclios murieron 
víctimas del preservativo. De alii el nombre de Aníi-monio, como quien 
dice contra-monjes y mala-monjes. — V. IIonje. 

Pero los que dudan do la autenticidad de esa anécdota, creyéndola impba- 
l)Ie, se lian echado ¿ discurrir otras etimologías, ciertamente no mas plausi- 
bies. Así unos liacen,venircin¿tmonio del árabe athmad, Uhmid;yolm^ 
g. anti, contra, y monos, solo, es decir que no se encuentra solo ó paro, etc. 

El antimonio se llama también sUbinum, sttbium, de una voz g. qae signi- 
fica sospechoso, vitando, cosa de la cual conviene guardarse, preservarse. 

El anthnouio os una sustancia enérgica y venenosa. Al principio los médi- 
cos usaron el antimonio solamente al exterior, pero á mediados del siglon 
aconsejaron ya su uso interno. Ocurrieron muchas desgracias , la facultadde 
medicina de París reprobó la administración de los preparados antimoniales, 
y el Parlamento prohibió su uso. Algunos médicos entusiastas por el antimo- 
nio, y sobre todo por el tártaro emético (V. Emético), siguieron recetándolo 
á despecho de la prohibición, pero fncron encausados y se les recogieron los 
diplomas : los ductores Besníer y Paulmior de Caen, entre ol ros, sufríeroneS' 
ta pena* — Pero como nada hay estable en la Tierra, y sobre todo en matem 
de opiniones, no puso mucho tiempo sin que volviese á cobrar fama el anti- 
monio. Consultada entonces de nuevo la facultad médica de París, aprobó el 
uso del antimonio, en junta que celebró el 29 do marzo de 4666, y cHO d«i 
propio mes el Parlamento dio un decreto que abrogó el déla prohibicioii. 
Hoy dia no se usa el antimonio en estado de metal, pero forma la basedeal- 
gunos preparados bastante usados, como el emético, 6 tártaro emético, tár- 
taro estibiado (tartralo de polasa y de antimonio), el kermes mineral (sulfuro 
de antimonio hidratado), la manteca de antimonio (cloruro de antimonio)» 
etc. — En las artes se alea con los metales blaudos(pIomo, estaño, etc.) par» 
darles dureza y elasticidad : así es que el antimonio entra en la composicioB 
de los espejos de los telescopios, en el metal de campanas, en el que sirre 
para la fundición de los caracteres de imprenta , etc. 

Antropología . Anthropologia: delg. anlrhópos, hombre, y logos, tratado, 
discurso: ciencia del hombre, historia natural, y también psicológica, de la 
especie humana. — Anthrópos es voz c. no bien descifrada , y que vale, se* 
gun unos, el que mira hacia arriba, ó, según otros, cara ó faz florida, 

D. ye. — Anlropó'fago (comedor de carne humana), Ántropo-morfistM 
(antigua herejía que atribuía á Dios la forma corporal del hombre), Pir 
aniropia (amor á los hombres) , Filantrópico, qíc, Misantropía, MisárúrO' 
po (del g. miseó, yo aborrezco, y anthrópos: el que odia ó aborrece la socie- 
dad , el trato con los hombres) , etc. 

Ano. Annus: ciclo, círculo que describe el sol recorriendo los doce signo 
del zodiaco, y enroscándose como una serpiente, formando un am7Ío.- 
V. Am, amb, an, an^ etc.^ en la Tabla de los prefijos. 



— 197 — 

D. y c,—- Anales, Analista, Anata, Anillar, Anillo, Aniversario, Ano, An- 
taño ^ Anual, Anualidad, Anuario , Anular (en forma de anillo), Anuloso, 
Átm^ Añacea {ñesia, regoeijoó diversión nnual), Añada (espacio de un año), 
ÁM^ Añalejo, Añazd (a., por Smcea), Añejar, Añejo, Añojal, Añojo (el be- 
cerro de un año cumplido), i4ño5o, Bienal, Bienio (espacio de dos años), 
OjBno(del I. hocHinno, esle año), Perene 6 Perenne {del I. perennis, esto 
es per annum: loque dura siempre), Quinquenio, Sexenio (el liempo ó 
trascurso de seis años), Trienal, Trienio , etc., etc. 

Apellido. El sobrenombre que tiene algún sujeto, y le distingue por su 
casa 6 linaje, como Córdoba, González, Guzman,eic. Hasta el siglo xin no se 
priocipiaroná íijar y trasmitir^ en España, como apellidos, los nombres pro- 
pios y patronímicos. En la edad media, los reyes ape¿¿2(2a6an ó llamaban á 
losricos-liombros y caballeros para que acudiesen á la guerra con sus vasa- 
llos, y siendo cada uno conocido por un nombre ó sobrenombre distinto, á 
«tésele dijo apellido, del I. appellare, apellidar, llamar, convocará, c. de 
adydel?erboinusitado|)e¿/af0, bablar, llamar. 

El primer origen délos apellidos se encucnira en los nombres patroními- 
cos: tales son, por ejemplo, los actuales apellidos de Bermudez (liijo de Ber- 
modo), Florez (de Froila), Paez (hijo de Payo), Ruiz (de Rui)', etc.— V. Es 
y Bien la Tabla de las desinencias, y Patronímico en el Diccionario. 

Oiro origen de las apellidos fueron las alcuñas (hoy alcurnias), esto es los 
notes sacados do alguna falta ó perfección física ó moral, de algún hecho ó 
cifcunslancia del sujeto : de ahí salieron los apelli^los Abarca, Blanco, la Cer- 
^tCuadrado , Delgado, Gallardo, Girón, Hermoso, Mellado, Prieto, Re^ 
^do.Romo, Verdugo, etc. — V. De en este Diccionario. 

Finalmente (según hemos indicado ya en los Rudimentos, pdg.74), los de- 

iBásapeilidos se han tomado de cuantos seres naturales y cosas arlifíciales 

insten: de los astros (Estrella, Lucero, Sol, Solano); — de animales (Águila, 

^Im, Borrego, Gallo, Lobo); — de árboles ó plantas (^/amo, Naranjo, 01- 

wo, etc.); — de sitios plantados de árboles (Acebedo, Avellaneda, Cereceda, 

l^da. Robledo); — de adjetivos formados de sustantivos que significan 

¿osas del reino vegetal (Cambroner.o, Cardoso, Retamosa, Troncoso); — de 

ciudades ó reinos (Alcalá, Córdoba, etc.); — de los títulos de dignidad ó de 

los grados de la milicia (Adalid, Alférez, Caballero, Conde, Doncel, Duque, 

Infante, Maestre, Marques, Rey, Reina, etc.); — de tener un pariente en el 

clero, ó de*Iiaber pertenecido el sujeto al estado eclesiástico (Abad, Obispo, 

Monge, Prior, Sacristán, etc.); — de los nombres de Santos (San Juan, 

Santa Marta, San Miguel, San Pedro, San Salvador, etc.); — de objetos ar- 

ificíales (Calderón, Castillo, Correa, Iglesias, Llave, Mesa, Tapia, Torre, 

te), etc., etc. 

A la misma familia de Apellido pertenecen los siguientes 
ü. ye. — Apelación, ^pc/ar (cuando no significa ser de un mismo pe/o ó co- 
•r). Apelativo, Apellidamiento, Apellidar, Inapelable, Interpela ciom, ínter- 

. 17. 



— 198 — 

pelar (tlcl I. inlerpellare , c. de inter y pellare, iulerruiiipir al que eslába- 
blaudo)^ etc. 

Apocalipiif. Del g. apo, lejos de, y kalyptó, velar, cubrir, ocultar '.co- 
mo quien dice des-cubrimiento, revelación, quitar el velo. — ApocaUfsis^ 
llama el libro del Nuevo Testamento que contiene las revelaciones hechas i 
San Juan el Evangelista en la isla de Patlimos. 

Apócope ó Apocopa. Apócope, amputatio, abscissio : del g. apoko]^i 
formado de apokoptó, cortar, separar, c. de apo, fuera, lejos, y A'ojjtó, ¿op- 
tein, segundo aoristo kopein, cortar, recortar. Separación ó supresiou deona 
sílaba ó letra al fín de una palabra; como en g. oco por oto^xa (en Homero), efl 
1. duc, fac, negotij por duce^ face, negotii, y en castellano algún, entontt, 
í/ran, por altjuno, entonces, grande. 

D. y c. — Del mismo verbo koptó y el preGjo sin está formado Sincopa,ií 
g. Tj^otoTnrJ, en 1. syncopa, syncope, cot)cisio, contractio, que es el corteóla 
supresión de unu letra ó sílaba de enmedio de la palabra, como idolatría^ 
idülolatria [ElowXo-XaTpE^a), po'ssum por potis sum, prudetétum por pfw- 
dentium,y en castellano dcbria, dpfeto, guarte, liéis, etc., por deftcrífl, ¿^ 
feclo, guárdate, habuis, ele. La síncopa es en las palabras lo que la elipsiscs 
en la frase ó en la cláusula. 

Apócrifo. Del g. opo, fuera de, y kryptó, esconder, guardar en secreto. 
Apócrifos se llamaron antiguamente los escritos cuya autoridad era sospe- 
chosa ¿dudosa; los libros cuyo origen y cuyos autores no conociéronlos 
Santos Padres; libros que se guardaban en secreto y que se leían en parti- 
cular y no en público. Por extensión llamamos hoy apócrifo lo fabuloso, su- 
puesto ó fingido. 

Apódosis. Apodosis: voz g., c. del prefijo apo, que equivale Árürsúm,re, 
y átí dosis, donación: es como quien óleo re-donatio, rcdrfi7to.— V. Dom- 
Es aquella parte del período que da á la primera lo que le falta para corapte' 
tar el sentido total. — En todo periodo se consideran dos partes: i.'Iafró- 
tasis (V. Tesis) ó antecedente, que es aquella en la cual queda todavía pen- 
diente ó imperfecto el sentido ; 2." y la apódosis 6 consiguiente, que eslt 
que lo completa. 

Apólogo. Apologus: del g. apólogos, c. de apo, que expresa finóiolen- 
cion, y logos, discurso, palabra. El apólogo es una fabulila moral é instruc- 
tiva. 

D. y c— 'Apología, Apologista, etc.; y, además, con los prefijos ó pseudo- 
prefijos cata,deca, dia, epi, mono, pro, etc., y la voz ó la pseudo-desineocia 
logos, logo; se forman Catálogo, Decálogo (diez palabras, diez preceptos), 
Diálogo (conversación, plática entre dos). Epilogo, Monólogo, Pró/o(;o, ele. 

— V. LÓGICA. 

Apóstol. Apostolus: del g. apostólos, embajador, mensajero, enviado, 
d. áeapostelló,en I. ablego, c. del prefijo apoy des/e//d,yoenvío, ego millo: 
es decir, legado, enviado á lo lejos. Nombre dado por la Iglesia á los doce 



_ 199 — 

príocipalcs discípulos de Jesucristo, ú quienes envió á predicar el Evangelio 
por lodo el mundo.— El Apóstol por untonomasiu se entiende San Pablo. 

D. y c. — Apostolado f Apostolasgo, Apostolical, Apostólico , Apostoligal, 
Áfostóligo, Apostólo, Coapósloly Epístola (misiva), Epistolar, etc., Estrella, 
á^sidló, por la rapidez con que en¿;ia la luz; aunque oíros dicen quede 
slore, por la fijeza con que están 6 se mantienen las estrellas en el Grmamen- 
lo,elc.—V. Estar. 

Aqueronte. Del g. achéos, dolor, y rhoos, tío, d. del verbo rhéó, yo cor- 
ro, yo fluyo ; rio de los dolores, — V. Catarro. 

Arabia. Arabia: los naturales dicen Arab. Vale tanto como tierra occi- 
dental, pues los árabes habitan con cTocto las regiones mas occidentales del 
Asia.— V. Área y Sarracenos. 

D.yc.--i4/af6c(V.), Algarabía, Árabe, Arabesco, Arabia, Arábico a. de 
^¿6/^0, el a. Arabio (lo perteneciente á los árabes, y también el árabe), etc. 

Angón. Por Araticon, d. del adjetivo 1. araticum, entendiéndose terri- 
to''íttm,como país de labranza. Del ablativo aratico so dijo Aratgo y Arad- 
jo, y luego Arazgo, como de majoratico (jure) se dijo mayorazgo; y, por- 
to la 5 (como se perdió en yo yago, por yo yazgo, del verbo yacer), quedó 
inArago, que con forma aumentativa ó colectiva es i4ra^on, y equivale á país 
<iemucbas tierras labrantías ó de pan llevar. 

Esla etimología del doctor Puigblanch (quien la funda en el escudo del an- 
tiguo reino de Aragón, y en otras consideraciones liistórico-fdológicas) es 
Dióy ingeniosa, y, en todo caso, mas probable que las quedan Antonio de 
l^ebrija j otros elimologislas.— V. Arar y Urgel. 

D. y c.-^Aragonésó perteneciente á Aragón. 

Arbitro. Arbiter: de ad-belo, equivalente á ad-eo. En sentido propio signi- 
fi<íaelque sencerca á una cosa para verla ú oiría ; testigo ocular ó auricular.' 
Traslaticiamente, en lenguaje judicial, significa el que se acerca á un litigio, 
^Qna cuestión, y se entera debidamente, siendo el encargado por las partes 
dearreglar el negocio y terminar el litigio : es el juez de lo que en latin se Ha- 
naba una actio boncefidci, un juez que falla desde el punto de vista subjetivo, 
^gun su conciencia, é independientemente de toda consideración extraña al 
sentimiento de equidad. E\juez falla fundado tan solo'cn la ley escrita, prout 
^^etjustñia suadet, como dice Séneca; pero el arbitro fal^a libremente se- 
gún su conciencia, sin atenerse á las leyes escritas, y solo prout humanitas 
^ fnisericordia impulit. 

».yc. — El a. Albedriador, Albedrio, Arbitrable, Arbitr ación, a.. Arbitra^ 
dor, Arbitraje, Arbitral , Arbitrar, Arbitrario, Arbitrio, Arbitrista, etc. 

Ar««. Arca : del g. arkeó, en I. removeo, impedir que se pase adelante, 
9ucse avance, detener,,coutener, guardar, etc. 

D. y c. — Arcabucear, Arcabuz (del italiano arco y busio, por bugio, agu- 
jero : arco agujereado : arma arrojadiza, que luego se convirtió en arnuí de 
uego). Arcada, Arcano (secreio, cosa guardada), Arco, Argolla {úe arculus), 



— 200 — 

Arquear, Sobaco (mutilación de sub-arcu, seguu unos, y de súb-ao:^, se- 
gui^ otros). Sobaquina, etc. 

Aroainno. Del g. archáismos, d. de archáfos, antiguo, formado i suveí 
de arche, comienzo, principio, y de la desinencia ismo», que denota imitación: 
equivale á antiqu-ismo, imitación del modo de hablar de los antiguos; voz, 
frase anticuada. Es lo contrario de neologismo, ó, como quien dice, moder- 
nismo. — V. Nuevo. 

B. y c. — Archivar, Archivero, Archivo (de arché, principio, porque en los 
archivos están los principios ú origínales de las escrituras, documentos, etc.: 
otros, sin embargo, quieren hacerlo derivar de arca, cajú), ^^r^ueoío^ (tra- 
tado de las antigüedades), Arqueólogo, etc. 

Ardite. Otra de las varias (aunque no muchas) voces de origen ioglés^q» 
se introdujeron en el castellano y en el lemosin. Ardite, que en algunos pue- 
blos de Castilla la Vieja pronuncian ardite, y que antiguamente se escribia 
hardite, viene del inglés farihing ó sea fárding, en lo antiguo farthingUi 
fárdingte, que significa un cuarto ó una cuarta parte. Con efecto, elfárdin 
es la cuarta parte del penique, moneda inglesa de cobre que vale unos doce 
maravedises de los nuestros: i2 peniques hacen un chelin, moneda de plitt 
análoga á nuestra peseta. Y fárdin es voz alterada de la antiquísima laliM 
quadriente, de quadricns, que después fue quadrans. Igual alteración sufrió 
quntuor, de cuya voz es corrupción la inglesa four, cuatro. (Puigblancli.) 

Otros dicen que Ardite viene del vascuence. — Véase además Oblea. 

Área. Área: de ar, art, artz, radicales de Tierra, que existen en todas 
las lenguas orientales y en el vascuence. — Espacio que comprende unaü- 
gura; espacio de tierra que ocupa un edificio; superficie plana; y, segunei 
sistema de pesas y medidas establecido en España por la ley do i 9 de juÜo 
de i849, la área es una medida superGcial de cien metros cuadrados, ó ua* 
cuadro de diez metros de lado. — V. Gramo, Litro y Metro. 

D. y c. — Aragón (V.), Arar, Arecer (secar), Arel, Arena, Arenal, Árt" 
nar. Arenilla, Arenisco, Arenoso, etc., Aréola, Aridez, Árido, Centiárc'i 
(centésima parte del área, ó sea un metro cuadrado), Era, Erial, Heclárt^ 
(del g. hekaton, ciento: cien áreas), Urgei (V.), etc. 

Areopago. Del g. Ares, áreos. Marte, y pagos, colina. Tribunal de Ate- 
nas así denominado por celebrar sus reuniones en un sitio llamado Col»(i 
de Marte. — V. Marte y Pagar. 

D. y c. — Areopagita (juez del Areopago). 

Aristocracia. Aristocratia: del g. aristos, superlativo que equivale all' 
optimus, muy bueno, el mejor, y de krateia, fuerza, poder, ó feraíoi, 
fuerte, poderoso: poder, dominación, gobierno de los mejores, délos mas 
buenos. — V. Democracia. 

D. y c.—Arislos entra en la composición de muchos nombres griegos, co- 
mo Aristarco (de aristos y de archos, príncipe, principal), Aristófanes (d* 
aristos y áe phainó, manifestar^ hacer aparecer), Aristolóquia (planta mu 



— 201 — 

huma para los lóquios), Aristóteles (de aristas y do telos, fin, objeto; el que 
se propone un fin úl¡l),elc.— V. Aristo en la Tabla de los pscudo-prefijos, 

Aritinétioa. Áriihmeti'ca: del g. arithmos, número: arle, ciencia de los 
námeros.— Antiguamente se escribió Arismética, y aun boy así lo pronun- 
cian algunos^ fundados sin duda en que la O 6 th de arithmos tiene, para 
muchos, el valor de « ó ;s, según liemos indicado en el alfabeto griego (pá- 
gina 83).— V. además Ica en la Tabla de las desinencias. 

D.yc. — Algoritmo (Aritmética), Logaritmo^ c. de/o^o^ y arithmos: nú- 
mero de una progresión aritmética, que corresponde á otro número en una 
progresión geométrica. 

Annonia, y, conmas propiedad etimológica Harmonía. //armonía; en g. 
también harmonia^ consonancia^ orden, acuerdo, proporción entre las di- 
versas partes de un todo, y que produce un efeclo agradable. El nombre g. 
harmonía se d. del verbo aró, yo concierto, ajusto, proporciono. 

i>.yc.—i4f monteo, Armonioso , Armonista (a., por músico)^ Enarmó- 
^, Filarmónico {áephilos, amigo, y harfnonia: el apasionado á la ar- 
Hiooía, ala música), etc. 

Amaido. Nombre propio, formado de arn, ern, que en islandés significa 
a, y parece derivarse de ern', fuerza. 

D. ye— De ern se formó también Ernesto, que oíros escriben y pronun- 
cian Amesto, 

Arquitecto. Architectus: del g. afchó, yo mando, y de tektón, obrero, 
jonalero, albañil. El jefe de los obreros, el que manda á los albañiles, el 
^oestro de obras, etc. 

tt. ye— De archó, yo mando, archon, comandante, ó arché, mando, go- 
bierno, están c. todos los nombres que empiezan por Arci, Archi, Ar^ 
Ketc, según liemos indicado en la Tabla de los pseudo-prefijos, y todos 
^f¡\ie terminan en arca,arquia, arquismo, etc., como i4nargttta (sin-go- 
^^^o), Anarquista, Monarca, Monarquía (gobierno de uno solo). Oligarca, 
Oligarquia (del g. oligos, poco: gobierno de pocos), Pentarca, Pentarquia 
(gobierno de cinco personas), Tetrarca (gobernador que solo tiene la cuarta 
Psrte de un Estado), etc. — V. Arcaísmo, patriarca, etc. 

Anénico. Arsenicum: del g. arsén, macbo, masculino, liombre, y nikaó, 
yo nato. Así se llama cierto metal venenoso, matador, no conocido de los 
iQÜguos (pues el arsenikon de los griegos no era mas que el sulfuro de ar- 
boleo), de color gris de acero, etc. — Gébelin desceba esta etimología, y la 
Mea del árabe alzemig, voz c. de zarr, morder, quemar, y neg^ apresurarse, 
Ktoes, que muerde, que quema aprisa, propiedad que realmente tienen el 
"séoico y sus preparados. 

Arte. Ars, artis: esta voz tiene relación etimológica por una parte con 

herbó g. aVretn, emprender, principiar á obrar, y por otra con el nombre 

artus, miembro, formado del g. arlhron.—W. Artículo.— El arte, pues, 

ISO primitiva acepción, es el medio de acción de los miembros, de los ór- 



— 202 — 

ganos necesarios de la voluntad. — A esta fM-ímera acepción se han agregadi 
sucesivanienle las ideas de industria, liubilidad, maña, perfección, etc. 

D. y c—Artecilla, Artefacto, Artclleria ó ArtUleria (c. de ArsioUeniíj 
Arteria, Artero, Artesano, Artífice, Artificial, Artificiar (a.)i Artifidm 
Artillar, Artillero, Artimaña, Artista, Artístico, Artizar {di,), Inerm 
Inerje (c. de in, sine-arte), etc. 

Ártico. Arcticus: adjetivo que se aplica al polo norte ó septentrional,] 
á los mares y regiones cercanas á él. La Osa mayor y la Osa menor, coos- 
teiaciones contiguas al polo norte^ hicieron llamar ú este ártico, nombreqw 
viene del g. arktos, que significa osa, — V. Setentrion y Tbamortana. 

D. y c. — De arktos y el prefljo anti salió Antartico; y de arktos y va, 
cola, salió Arturo, nombre de una estrella que está cerca de la colakk 
Osa mayor. 

Artículo. Articulus: diminutivo de artus, miembro, formado del g. o^ 
thron, que significa articulación ó juntura natural de los huesos, irítcu/o, 
pues, vale tanto como miembrecillo; parte pequeña de la oración, etc. 

Entre los luliiios articulus significó igualmente tiempo^ momento, poDlo^ 
así in ipso articulo opprimere (Terencio), quiere decir sorprender á tiempo, 
en el instante dado. Así también la expresión in articulo mortis quiere decir 
en el instante^ en el momento de la muerte. 

D. y c. — Artejo, Artético, Articular, Articulario, Articulista, etc.,.4f- 
tritis (inflamación de las articulaciones)^ Artrítico, Artrodia (articulaciofl)» 
y con los prefijos dia, en, sin, resultan Diartrósis, Enartrósis, Sinartror 
515^ etc., con que designan los anatómicos los varios modos de articuiacioa 
de los huesos. 

Aiaz y su a. Aftáf. Equivale á bastante, bastantemente, y á veces á wt^* 
Formóse del 1. bárbaro Ad satis, y corresponde al assez de los franceses y¿l 
assai de los italianos. 

Asceta. Asceta : del g. askélés, el que se ejercila, formado de ailx»t 
ejercitarse. Desde los primeros tiempos de la iglesia se llamaron a$cti^ 
los cristianos que se distinguían por sus ejercicios de piedad y por su aus- 
tereza de costumbres. 

D. y c. — De ahí el calificar de Ascético todo lo relativo á los ejercicios es^ 
pirítuales, á los hbros de piedad y ásus autores; y de ahí Uamar Ascetismo 
á la profesión de la vida ascética. 
Aflciof. Voz g. c. de la a privativa, y de skia, sombra : sin-sombra. 
D. y c. — Con los prefijos anfi, helero y peti, se han formado las voces i»- 
fiscios, Heteroscios y Periscios, usadas en geografía astronómica. 

A»i y sus a. Ami, Anaína, Asín, Asina. Sic, itá .* corrupción de ad-íÍC,Ó 

mejor de in-sic, en-así: de esta ó de esa suerte ó manera, de este ó deese 
modo.— De in-sic salió también el francés ainsi, como de ad^sic el atissi.— 
AI Asi castellano corresponden el axi, axis, de los catalanes, y el cosi de ioi 
italianos. — V. Si. 



— 203 — 

Ana. Asia: el nombre üe esta célebre y exlonsa parte del globo terrá- 
queo es de oscuro origen. Los griegos, en su imaginación galana, lo saca- 
ban déla ninfa Asia, bija, según ellos, del Océano y de Tétis, y esposa de' 
kfet.— Otros lo derivan de Mancas Lydius! 

[Afilo. A'sylum:áe\ g. asylon^c. de la a priyativa^y sy/od, quitar, arre- 
balar, sacar, extraer: lugar de refugio, sagrado, del cual no puede ser arre- 
batado quien á él se acoge, porque está bajo la protección de alguna autori- 
dad.— Astlcm petüur á scelesHs, refugium ab afflictis: esta frase consigna la 
diferencia que bay entre asilo y refugio. 

AtanasSo. Athanasius: nombre propio de liombre, formado del g. athana- 
tía, inmortalidad, ó alhanatos, inmortal, c. de la a privativa, que equivale 
ino,sin, ó in, y thanatos, muerte: esto es, no^mortal, inmortal. — Véase 
Ajibrosía. 

Atenat. Alhenas, Athenarum, Athenis: nombre de la capital déla Ática 
(Grecia). Los turcos la llaman Atkiniah ó Selines. Viene de Alheñé, nom- 
bre g. de Minerva, del cual da Platón dos etimologías: i.^ de é-thco-^noé, la 
que conoce las cosas de Dios ó divinas; 2.** do étho-^oé, costumbre y noción 
í ÍDleligencia. — V. Dios, Etica, y Noción. — Otros derivan Alheñé de ajio 
tott aihrein, ver, discernir.— Mitologistas bubo, por fm, que, fuudados en 
qae Minerva nació armada, dijeron que esta diosa no necesitó nodriza, y 
que por ende fue llamada Alheñé^ por Alhelí, c. de la alfa privativa, y del 
verbo iháazein, criar, amamantar; esto es, la no^amamanlada. 
Atenas (como Ampúrias, Londres, Paris, y otros nombres geográficos), 
tiene terminación plural, por constar dicba ciudad de dos partes principa- 
les (el Acrópolis ó ciudad alta, elevada, y el Catápolis 6 ciudad baja), se- 
paradas una de otra por una muralla, asi como otras ciudades se bailan di- 
vididas por un rio, etc. Atenas podria suponerse, pues, también c. de la a 
privativa, y áe\ verbo teinó, yo tiendo ó pongo tenso: esto es nO'te)isay no 
corrida, sino cortada ó partida.— Sea cual fuere la verdadera etimología de 
hienas, 6 de Athéné, bé aquí sus 

D. y c^Aleneo (nombre propio de bombre, célebre gramático apellidado 
el Yarron de los griegos). Ateneo (lugar de reunión de los retóricos, filó- 
sofos, artistas, etc.), Ateniés a. de Ateniense, etc. — V. ática. 
Atíoa. Attica: del g. akté, ribera, playa. País de la antigua Grecia, que 
>e extendía por el litoral, y cuya capital era Atenas (V.). 
0. y c. — Aticismo (finura, delicadeza, gusto propio y peculiar de los atc- 
lienses). Ático (ateniense), etc. 

Ailaa. Atlas, atlantis: del prefijo g. a, que aquí tiene valor aumentativo, 
de talad, Uaó, sostener. Nombre de un gigante, uno de los Titanes, do- 
do de tanla fuerza que sustentaba sobre sus iiombros el Cielo. 
D. y c. — Atlantes (estatuas de lionibres que, ú la manera de Atlas, susten- 
) los arquitrabes de las obras), AtlátUico (mur, isla), Atlas (nombre dudg á 
primera vértebra del cuello, porque^ á la manera del gigante Atlas, sus- 



— 204 — 

teaU la cabeza), Atlas (cordillera de montes del África), Atlas (colecdoa 
de mapas, con alusión á lu fábula del gigante Atlas), etc. 

Atl«u. Athleta: del g. athlélés, luchador, combatiente, d. de oetUoi, 
athloSf combate. — Los atletas eran los hombres robustos y ejercitados eak 
gimnástica, que combatían en las justas y en los juegos públicos de htiH 
tigua Grecia. 

Atros. A trox, atrocis: esta toz 1., según los etimulügístas antiguos, sig- 
niGcó primeramente crudo, y vino del g. atrox, atrógos, c. de la a prím- 
tiva y de trogó, yo como, yo trago; esto es que no sirve para tragar, qae do 
es bueno para comer.— Otros la d. de la a privativa, y del g. trein, temer: 
como quien dice sin-^miedo, que no teme á uadie.r— Y otros, por úlüino,li 
(1. de trux, ó mas propiamente taurox, torox (sinónimo de torüus, tono), 
que significa feroz, terrible. 

Losetimologistas modernos, tal vez con mayor acierto, d. el I. Atroxi» 
ater, negro, y de ox (o)^), desinencia en la cual laxó es sustituye la|»tósea 
la ps (^), así como, en oculus, el ojo, la letra c sustituye á la p del g. o^^i 
ops,—Átrox, romanceado en Atroz , siguiíicaria , pues, el ó lo qae lieneel 
aire negro, triste, siniestro, funesto amenazador, pasando luego moj nt- 
turalmente á lus connotaciones extensivas de feroz, terrible, cruel, y por ól- 
limo á las de vehemente, fuerte, enérgico, inflexible, así en buena como es 
mala parte. 

Aula. Aula: en g. aulé, corte, palacio, de algún principe soberano: y pos- 
teriormente la sala donde en lus universidades y casas de estudios se eoseüi 
ü\'¿un arte ó facultad. 

D. y c. — Áulico, adjetivo que significa lo perteneciente á la corte 6 pt^ 
lacio, y también al cortesano ó palaciego. 

Aumentativo. Augmentativus : adjetivo verbal en tvo, formado de o»}- 
mentatum, supino de augmentare, d. de augmen, voces todas de la baja la- 
tinidad. — V. Autor. 

Llámanse aumentativos los nombres (sustantivos ó adjetivos) que aaoieiH 
tan la significación de los positivos. — El 1. apenas tiene formas aumentati- 
vas, como no sea el o, onis (V. on, ona, en la Tabla de las desinencias), en 
los sustantivos, y el or, us, tus, de los comparativos.— Del o, onis, I., ha sa- 
lido el on castellano, que es como la base de todas las desinencias auineo- 
tativas, y que corresponde al one de los italianos. Nuestras desinencias au- 
mentativas son acó, acho, ancón, arron, azo, eton, on, ote, etc. 

A la idea de aumento connotada por medio de estas desinencias, casi siem- 
pre va anexa la ¡dea accesoria de desproporción, tosquedad, fealdad, extra- 
vagancia, burla ó desprecio. Asi es que los aumentativos no tienen cabida 
en el lenguaje elevado ó serio: casi todos ellos son de imperfeccion.—Shí!» 
Diminutivos. 

De algunos aumentativos forma el castellano bí-aumentativos, ó aumenta- 
tivos derivados, como de picaron, picaron-azo, etc. 



- Í05 -- 

Son afínes de las desiuencias aumenlativas las colectivas, como ada, ario, 
tóbele, y- las abundanciales^ .v. gr. oso, udo^ etc., porque hay realmente 
joidad entre la idea de aumento y las de co!eccion ó abundancia.— Y. 

DPKRLATIVOS. - 

Ailitro. Auster: del g. auó, yo seco, yo abraso. Viento que sopla del 
nediodia ó del sur. 

D. y c. — Austral (meridional), Australasia, 6 sea la Nueva Holanda, 
Doeva parte del globo terráqueo situada en las regiones australes. 

Antóotono. Del g. autos, sí mismo, y chthón, tierra, país: esto es, de la 
oisnia tierra^ del mismo país, indígena. — Autóctonos llamaban los griegos 
ilos primeros habilanles de un país^ para distinguirlos de los pueblos que 
inblan ido de otra parte á establecerse en él, ya por tolerancia, ya de re- 
mitas de la conquista. Los pueblos antiguos^ y sobre todo los atenienses, 
teoiaD á mucha gala el pasar por autóctonos. — V. Aborígenes é Indígena. 

Llámase lengua autóctona de un país la primitiva del mismo, ó la que 
btbiaban ó hablan sus habitantes autóctonos ó primitivos. 

Antámata ó Autómato. Del g. automatos, espontáneo, voluntario, que 
^niporsí, c. de autos, sí mismo, y maó, desear, querer. — Autómata se 
Nuna una máquina que tiene en si misma el principio de su movimiento, ó 
^ imita los movimientos de los cuerpos animados: y también se llama 
d^itómata la persona estúpida, que habla, opina ú obra, como una máquina, 
sin voluntad propia. 

Autor, Auctor. Auctor: de augeo, auges, auyere, auxi, auctum, aumen- 
tar, agrandar, acrecer, hacer mayor, en g. auxó, auxeó. Áugere tiene por 
frecuentativo auctare; y en la baja latinidad se usó también augmentare. — 
li^augere nace igualmente auxiliari, auxiliar, esto es aumentar hs fuerzas. 

D. y c. — Los a. Auctoridad y Auctorizar, Auge, los a. Augmentacion y 
^^entar, Aumentable, Aumentación, Aumentador, Aumentar, Aumen- 
tativo {y,). Aumento, Autoría, Autoridad, Autorización, Autorizar, Auxi- 
Mor, Auxiliar, Auxiliatorio, Auxilio, Desautoridad, Desautorizar, Otor 
yOtofta (voce?^ forenses a.). Otorgar (del 1. auctoriare, conceder, promc- 
l«f ó estipular con autoridad pública), y sus derivados. 

Avaro. Avarus: voz c. de aveo, avere, desear con ansia, codiciar, y oes, 
^, bronce, plata, metálico, moneda: equivale, por consiguiente, á avidus 
9ris, ávido de dinero. Sin embargo, hay entre avarus y avidus la diferen- 
9a de que el primero economiza demasiado, ama la posesión y se priva de 
odo lo que cuesta algo; y el avidus no hace mas que codiciar, desear con 
fáor, desear siempre mas, amar la ganancia, y no fijarse en lo que no 
reduce. 

D. y c. — Avaricia (como quien dice aviditas ceris), Avariciar (a., desear 
m avaricia). Avaricioso, Avarientez (a. de Avaricia), Avariento, Ávida- 
ente, Avidez, Ávido (todos formados del verbo 1. avere, codiciar), etc. — 
además Estimar. 



— 2oe — 

Azíomn. Del g. axioma, dignidad, autoridad, d. de axios, digno, ftpr 
ciable; y no del 1. axis, formado del g. axón, eje, como dicen algunos, fa 
dados en que tos axiomas son como los ejes sobre los cuales se mueven y^ 
ran todos los conocimientos humanos. 

Azar. Dicen unos que esta voz se compone del I. as, assis {moneási deitíi 
libra, el punto número tino), formado del g. heis, ais, as, uno, y de la de^ 
noncía despectiva ard : y otros dicen que viene del árabe asar, quesig 
nifíca difícil, ó de zar, tzard, que signiGca apretado, fatal, inevitable, ele 

D. y c. — Aciago, Azararse, Azaroso, etc. 

Ázimo, del g. a, sin, y zymé, levadura, fermento : sin-levadura.—S^ 
llama así el pan cuya masa no ha fermentado, el pan sin levadura ; tal con» 
el que comieron los israelitas en su huida de Egipto, por no haber tenid( 
tiempo de preparar debidamente la masa. En memoria de aquella huida ins- 
tituyeron después unn fiesta en la cual no comian mas que pan ázimo; y ho] 
se llaman panes ázimos los que comen los judíos en su Pascua. 

Azul. Del árabe ó del persa lazurd, azul, piedra azul. 

D. y c. — Azulado, Azular, Azulear, Azulejo, Azulenco, Azúlele, Azulino¡ 
Azur, Lapislázuli, etc. — Dícese, sin embargo, que Azulejo no es de esta 
fumilia, sino que vino del árabe azzalujo, especie de ladrillo pintado y vidria- 
do, d. del verbo zallaja, que significa estar liso, escurridizo. 



B 

Babel (torre de). Babel : del hebreo babel, que significa confusión. 

D. y c. — Babilonia (de babel, 6 de Bel, Beel, Belo, Baal, Beleño, (\^i 
significa Dios, señor, señor poderoso, y era la mas alta divinidad de losbabí- 
Ionios), Babilónico, Babilonio , etc. 

Báculo. Del 1. baculus y baculum, palo , cayado, bastón. 

D. y c. — Imbécil (del 1. imbecillis , c. de in y bacillum, diminutivo de &^^ 
culum , como quien dice sine-baculo , sin bastón , sin apoyo) , Imbecilidai 
Vacilación, Vacilar (de vacillare, por 6act7íare , no estar bien seguro, p<^ 
falta de báculo 6 de apoyo), etc. 

Bachiller. Bachalarius, mejor que Bacchalaureus ó Bachalaureus. eD< 
qué se derive el nombre de Bachiller (dice el P. Terreros) es difícil decidirlo 

habiendo siete y ocho pareceres diferentes » : pero no indica masque ttn< 

de estos pareceres , y es el vulgar de que baccalaureus está c. de 6acca,ba 
ya, y laurus, laurel, presuponiéndose (como dice Covarrubias) que antigua 
mente se. conferia la investidura del bachilleradgo 6 grado de bachiller ci 
ñendo las sienes del candidato con una corona de laurel, estando pendienU 
en él sus frutillas , bayas, ó bacas, como se decia en castellano antiguo. 

Parece que el verdadero origen de la voz bachiller es la francesa 6acAelt« 
contracta de baschevalier, bajo caballero, sota-caballero, caballero de uní 



— 207 — " 

den iurerior. En el origen de la caballería se conocían en Francia dos clases 
decfibalieros : los 6annereto ó jefes de banniére ó bandera, y los hacheliers ó 
has-chevaliers. Estos últimos se calificaban asi^ porqi;e no teniendo suficien- 
te número de vasallos, ni siendo bastante ricos para tomará sus órdenes y 
mantener á sus expensas 50 lanzas ó mesnaderos , servían bujo la depen- 
dencia de un banneret,— 'Como \o% nobles llegaban de muy jóvenes á ser ba- 
cyier^j se extendió este nombre á significar en general mozo Joven, man- 
cebo, etc.— Por último, la universidad de París, y sucesivamente las dcinás 
de Europa, admitieron en el lenguaje académico la denominación del título 
militaré de la dignidad de bachelier, llamando bacheliers,^ bachilleres, á los 
estudiantes que habían sufrido uno ó dos exámenes, sin ser todavía docto- 
res. Se dividían en simplices, cursores y formati, y ocupaban la categoría 
intermedia entre los doctores y los principiantes, así como los bas-chevaliers 
eran inferiores á los bannerets, pero superiores á los escuderos. 

Tal es el origen de la voz bachiller, origen á mi entender mas plausible 
que el vulgar de bacca y ¡aurus; — que el de baculi ó bacilli (bastones ó bá- 
culos con que se ejercitaban en la esgrima los jóvenes de la nobleza); — que 
el de TOw/am;— que el de bachantes ¡—que el delarmórico baghel (mozo,, 
joven);— yqueelqueleseñalaPuigblancb, y se encontrará en el artículo 
Licenciado de este Diccionario. 

li.) c.—Bachilleradgo (a., por el grado de bachiller), Bachiller amiento, 
Bachillerear, Bachillerejo , Bachilleria , etc. ♦ 

Bagatela. Del italiano bagatella, formado de va^a/ftno , moneda de ín- 
fimo valor, equivalente á nuestro dinero antiguo. — Los franceses derivan 
suequivalente bagatelle, de baguej sortija, anillo de metal , suponiéndole su 
diminutivo. Barbazan hace venir 6a^aíe//e del 1. vagari, vagus, vacuus;Y 
Bo falta quien quiso sacar su origen del árabe bawathel, 

Bajá. Del turco paará, d. áepax, la cabeza. Otros \o derivan del árabe 
pa-cháh, vice-rey ó vi-rey. Mas fieles á la etimología, los franceses escriben 
/'flcAa.— Antiguamente daban en Turquía el nombre dé bajá á los jefes su- 
periores del ejército y á los goberuaclores de las provincias. Los signos dis- 
tintivos de los bajas eran unas colas de caballo que llevaban delante de ellos 
Qoos criados. Había bajas de dos y de tres colas. — Bajá es hoy un título de 
bonor que se da á las personas de alta clase , .aunque no obtengan mando ni 
gobierno. 

Bala. La bala es una bola para cargar las armas de fuego. Generalmente 
^cree que bola y bala tienen una misma etimología, que es del g. bolos, en 
^'jactus, el acto de arrojar y la cosa arrojada , ó del verbo ballein. — V. Ba- 
tiESTA. — Pero Cabrera dice que bala viene de pella, que era como se decia 
antes ; y que pella se formó del 1. pila,pilcB, bola^ globo , cuerpo esférico ó 
gioboso. Sin embargo, Coyarrubias d. pella del 1. pellere, impeler, impulsar; 
jr por otra parte conviene tener presente que pella pudiera venir quizás de 
i/tim, jabalina, venablo, lanza arrojadiza, que usaban las legiones romanas, 



' — 208 — 

lo cual también acercaría mucho el nombre castellano pella á la farftilia eti^ 
niológica de pellere, en g. palíein, y quizás á la de ballein.-r-V , Buu y Páus. . 

Baladi. — V. Propalar. 

Balansa. Del 1. bilanx, c. de bis, dos, y lanx, plato : como quien dice 
dos-platos, dos platillos. — lül lanx era, entre los romanos, una vasija ó pialo 
mas ancho y menos hondo que la patina ; esta se usaba para cocer ó serviré! 
pescado y las salsas, y el lanx se usaba para el cocido y los asados.— Tam- 
bién se usaba en los sacriíicios una especie de lanx 6 bandeja. 

.D. y c. — Balance , Balancear, Balancero y Balanzario , Balancín, Con" 
trabalancear, etc. 

Baldío (adjetivo). Víede del I. validus, adjetivo verbal de valere, estar 
sano, fuerte. Válidos, comtf quien dice aptos, valientes ó que valen, llaoia- 
ron los antiguos á los mendigos que podian trabajar y se daban á laliolganii 
De rah'cfo^ conmutada la v en 6, y anteponiendo la dala», sale 6a/dto. 

D. y c— De ahí el a. Balda (cosa de poco provecho), á la Balda (áesr 
cuidada ú ociosamente). Baldado (loque no puede hacer su oficio, y tam- 
bién lo que se da de balde). Baldar, en ó de Balde (en vano, sin precio al- 
guno), Baldío (el campo que huelga, que no se labra), Baldon{h repreo* 
sion que se da ul pordiosero baldio) , Baldonar, Baldonear, Baldono (adje- 
tivo a. que significa barato^ de poco precio), etc., etc. 

Baleares (islas). Baleares, Baleáricos ínsulce, A la etimología de ^aíeO; 
nombre del civilizador y gouernador que cuentan dejó Hércules en estasis- 
las, es preferible la que saca Baleares del verbo g. bailó, arrojar, disparar, 
por la antigua destreza de sus habitantes en tirar piedras con la honda.—Las 
dos islas principales del grupo baleárico son Mallorca (Balearis majar)] 
Menorca (Balearis mínor), — V. Bala, Ballesta, y Palas. 

Baltasar. Ultimo rey de Babilonia, muerto por los Persas, los cualesen- 
traron cu oquella capital la misma noche del festín en que profanó los vasos 
sagrados del templo de Jerusalen (año 538 antes de Jesucristo). — Baltka%(¡if 
equivale á amo ó dueño del tesoro. 

Ballena. Balcena : en g. phalaina, voz d., según Bochard, del fenicio J 
que significa rey de la mar. 

Ballesta. Ballista : del g. bailó, ballein, arrojar, lanzar, disparar, alean- 
zar, herir, jacére , jaculari , immitlere , projicere , ferire. 

D. y c. — De la pseudo-desinencia logia , del prefijo anfi y del verbo h(0i 
está c. Anfibología, vicio del discurso que consiste en usar, lanzar, arrojar, 
palabras oscuras , equívocas, que tienen dos sentidos : Bala (V.), BalisHca 
(arte de calcular el alcance y dirección de los proyectiles, de las balas, délos 
cuerpos arrojados). Balón, Balota, Balotar, Balumba, Balumbo, Ballesi(h 
da, Ballestazo , Ballestear, Ballestera, Ballestería, Ballestero, BaHestilidt 
Ballestón, Bodoque- (^or baloque, del g. bailó). Bodoquera, etc.. Desemba- 
lar, Embalaje, Embalar, etc. , Emballestarse, Emblema (V.), Problema (do 
proballó, yo propongo, echo por dclante,c. áe bailó), Problemático, etc. 



— 209 — 

Banco^En francés y en catalán banc, y en italiano banco. Del bujo 1. 6an- 
;us,por scamnum,6, tal vez niejor^ del alemán bank, que significa lo 
misino. 

D.y c. — Banca , Bancada ^ Bancal , Bancarota (del iluliuno banco rotto, 
porque en Italia cada comerciante ó banquero tenia su banca ó 6anco en la 
plua de los cambios, y cuando era desgraciado en sus negocios y se declara- 
hfaUüoéen quiebra, haciendo cesión de sus bienes á los acreedores, rom- 
pía, ó le rompían , el banco que tenia en la plaza , y que era como su escri- 
torio ó mesa do despacho). Banquero, Banqueta, Banquete, Desbancar, etc. 

Banda y Bando. Del sajon&an, bann^band, ben, bend, que significa 
lazo, vJQculo , banda, formó el bajo latín bandum, añadido el sufijo um , que 
significa muestra ó porción de alguna pieza de una tela cualquiera, mas larga 
que ancha. De la misma voz radical se formó también bannum, con la signi- 
ficación de publicación, pregón, edicto, bando, y, por último, la de destier- 
ro. Tal es el origen de las voces Banda y Bando , las cuales han producido 
los siguientes 

D. y c. — Abandalizar a. de Abanderizar, Abanderar , Abandono (V.), 
Bandada, Bandado (a. : lo que tiene bandas ó listas), Bandeado (listado), 
B(iniejar{sí. : hacer ó sustentar bandos), ^anef era, Bandereta, Bandería, 
Banderilla, Banderillear, ele. Banderizar, Banderizo y su a. Bandero, 
Banderola, Bandido y su a. Banido (pregonado por delitos), Bgíndin, Ban- 
AV(a. : publicar bando contra algún reo ausente con sentencia de muerte en 
surebeldíii), Bandita (diminutivo de banda), Bandolero, Bandosidad (a. 
de bando ó parcialidad). Contrabandista, Contrabando, etc.. Desbandarse 
((ieja^ y desamparar los soldados las banderas), etc. 

Bárbaro. Barbarus : en g. barbaros. El nombre bárbaro es de formación 
ODomalopéyica, ó d. de bar-bar, ouomatopeya con que los griegos denomi-* 
Daban á los extranjeros que chapurraban su idioma. Bárbaro, pues, en el 
fcndo equivale á extranjero; y esta es la acepción que le dieron los griegos y 
^romanos, y la que, según parece, tiene también en el sánscrito. El pri- 
Diílivo bar, dicen los eruditos, significa palabra, y bar^bar indicaba el que 
pronuncia palabras desconocidas, el acto de hablar una lengua que no en-' 
tiende. Principio quidem, dice Eslrabon,;)er onomalopeyam Barbari appe- 
^ati sunt, qui difficulter, asperé duriterque verba pronuntiant ; ut bloesüs 
^(¡ue el BALBos latiné dicimm. 

Establezcamos ahora la diferencia entre bárbaro y cruel, en 1. barbarus y 
^delis. Barbarus, nombre dado á todos los que eran extranjeros, ó no grie- 
gos, ni romanos, es opuesto á civis, ciudadano; y como'Ios bárbaros estaban 
geoeralmente menos adelantados en civilización que los ¡romanos, bárbaro 
[Hisóá significar lo opuesto de humanus, esto es inculto, grosero, ó ignoran- 
6, opuesto á doctus; y, por último, el que habla mal, opuesto á disertus, 
liserto. El cruel , crudelis, es el que no tiene piedad , ni compasión; el que 
i complace en hacer sufrir á sus semejantes. Uno es barbarus por su origen, 



— 210 — 

por sus cosluiübrcs, por su Tulla de cullura iutoleclual^ por so idioma;;el 
crudelis lo es por instinto, por mala índole.— V. Cruel. 

D. ye. — Bárbaramente , liarharazo^ Barbaresco (adjetivo a.)i Barbam 
a. de Barbarie, Barbárico, Barbaridad, Barbarismo (locución viciosa^ eac- 
tranjera á la lengua en que so habla), Barbarizar, Barbarote, etc. 

Baroelona. Barcino, Barcinona , Faventia» Prescindiendo de la etimolo- 
gía de sonsonete Barca-nona (novena barca), y de otras no menos insoste* 
nibics, parece que esta ciudad tomó su nombre de Amilcar^area,genenl 
cartaginés que la fundó ó la amplió. — Los romanos la favorecieron liadéa- 
dola colonia[inmunc ó exenta de tributos; y de alií el nombre de Faveídia^- 
Barcino, onis, es su nombre latino mas puro ; pero los godos mudaron su de* 
clinacion, deduciendo Barcinona, cb, del ablativo bardnone. De Bard/M 
viene , pues , el actual Barcelona, — El Sr. Puigblanch^ en un escrito qM 
por desgracia no lia llegado ú publicarse, ofreció dar el verdadero origen dd 
nombre de Barcelona, liusta aquí no acertado de mil leguas (dice) , aunqw 
muy buscado, ^ aunque está muy á la mano y á la vista de cualquiera. 

D. y c»— Barcelonés {el natural de Barcelona ó lo perteneciente á ^U 
ciudad). 

Bario. Baryum : del g. barys, barus, pesado, grave, d. de daros, p6S^ 
dez, peso. Metal descubierto, en 1807, por Davy, y que se encuentraeoii 
naturaleza en combinación con el oxígeno, y con los ácidos sulfúrico y car- 
bónico. 

D. y c. — Barita, Barítono (de barus, pesado, grave, y tonos, tODo:TW 
media entre el tenor y el bajo). Barómetro (de 6aros, peso , y mearon , me- 
dida : instrumento para medir la presión y gravedad del aire), etc. 

Barrabás. Judío sedícioso y homicida, sentenciado á muerte, pero áqoieB 
Pilatos, en uso de la costumbre que había de hacer gracia á un criminal par 
los dias de la Pascua, indultó con preferencia á Jesucristo, á ruego de iosja- 
díos. — Barrabás vale hijo del oprobio, do la vergüenza. 

D. y c. — ^De Barrabás se cree derivado Barrabasada (travesura grande, 
acción atropellada), aunque esta voz pudiera considerarse también como de 
' formación onomatopéyica. 

Bartolomé, Bartolo. BartholomcBus .* nombre propio tomado del hebreo, 
c. de bar, hijo, y Tholomai, Tolmaé, el que suspende las aguas, Dios : esto 
es, hijo de Tolmaé , hijo de Dios, don de Dios, etc. — Otros creen que equi- 
vale á hijo de la mesura ó compostura, como si dijera la misma modestia, el 
modesto por antonomasia. 

Abreviado, y como diminutivo , de Bartolomé es el nombre Bartolo» 

BafíHsco. Basiliscus : en g. basiliskos, reyezuelo, regulus, pequeño rey, 
formado de basileus, rey. 

D. y c^Basilica (palacio ó casa real; iglesia magniOca, templo principal), 
Basilicon (ungüento amarillo, así llamado por sus regias 6 excelentes virto- 
des), Basilio, nombre propio, ctc. 



— 211 — 

BaiUrdo. Ea italiano bastardo, en francés bastará, bátard , en catalun 
kstard, bord. Unos dicen que del 1. burdtis (el hijo de yegua y asno) so for- 
mó 6ustardo, bastardo; el P. Guadiz deriva bastardo del árabe baxtaridú 
(el que quisiéredes); y otros lo sacan del alemán boes-art (de mala ralea^ de 
mala manera). — V. Espurio. 

D. y c. — Abastardar, a. de Bastardear, Bastardía, etc. 

Biúl. «Como badul, del g. bados, que es el camino , y badizó, caminar^ 
de donde dice el I. vadere y vadum, porque esta forma de baúles fue insti-* 
toijipara camino. — La misma fue la invención mas antigua de los Cofres, y 
•si se dijeron de conferre, que es llevar consigo (com-ferre , ferrc-cum).n 
(Dr. Rosal.) — Sin embargo, otros sacan baúl del verbo 1. baiulare 6 baju- 
^, llevar acuestas, á las espaldas; y otros lo creen tomado del francés 
hdhvt, formado del alemán behalten, behulen, guardar, encerrar. 

a. j c^SatUillo , Embaular, Desembaular, etc. 

Bautitmo. Baptumus : del g. baptismos, inmersión , derivado de baptó. 



^'^c.-^Ánabaptistas, Bateo, Batista, Bautismal, Bautista, BautisteriOf 
Bautizar, Bautizo, Rebautizante (Anabaptista) , Rebautizar, etc. 

BedoíBo.. Del árabe bedevi, que significa liijo del desierto. 

Bello y sus a. Bel y Bellido. Del 1. bello, ablativo de bellus, que es un 
dímiflulivo de benus, forma antigua de bonus, bueno ^ que todavía subsiste 
en el adverbio bené (bien). 

El I. bellus equivale á bonito, y denola el grado mas inferior de la liermosu- 
^.' el grado mas alto de esta , la belleza en su perfécciun, en su esencia , en 
Riidealidad, lo expresaban los 1. por el adjetivo pulcher. La cualidad de 
wllo exteriorizada , ó considerada Iwjo el punto de vista de la forma exte- 
íor, se traducia por los SLÚ'¡ei\vos speciosus y formosus. De este último sa- 
«íwiestro hermoso,--\. Forma. 

D. ye. — Belleza, Bellísimo, Embellecer, etc. 

Benjamín. Benjamín, Benjaminus : duodécimo y último hijo de Jacob y 
«Biquel, nacido en Belén liácia el año 2297 antes de J. C. Su madre, que 
W del sobreparto, le llamó, al nacer, 5en-ont, que significa hijo del dolor, 
Mnbre que Jacob mudó luego en el de Ben-imini, que en hebreo equivale á 
p délos dias, de los viejos días, para denotar que el Cielo se lo liabia con- 
idido en edad muy avanzada. Por esto^ y sin duda también en memoria de 
tilQel, profesó Jacob singular cariño á su último hijo ; y aun hoy Benjamín 
loma como equivalente á bien amado. Lijo querido, hijo predilecto^ etc. 
Bereagena. i/e/on^ena (solanum) :del persa badengen, badengena,quQ 
' árabes convirtieron en albadengena, el castellano en berengena, el francés 
aubergine, y el catalán en alberginia, esberginía y berginia, 
iergamota. Especie de pera fina y muy jugosa, así llamada por haberse 
ido de Bérgamo (Lombardía). Pero Ménage y Du Perron dan á esta voz 
origen turco, pues de Turquía^ por Italia, nos vino la Bergamota. Dicen 



— 212 — 

qiio se c. <!c beg^ señor, y armot, pera: esto es, pera del Se/lor.— Roquefort 
dice que Tiene del árabe begarmotuli, c. de heg, bey, señofi rey, y armoni, 
pera: esto es, pera del rey, reina de las peras. 

D. y c.—Bergamasco (el natural de Bérgamo, y lo perteneciente á esU 
ciudad) y Bergamote 6 Beigamoto (árbol que da jfl bergamota). 

Bernabé ó Bamabé. Barnabas, Bamabw, Nombre propio deunodetoi 
santos apóstoles. Compónese del hebreo bar, ber, hijo, y del ?erbo naU, 
profetizar, vaticinar: esto es, hijo del profeta. Otros dicen que ^arnoii 
equivale ú hijo de consolación, lleno de consolación, bueno para consolar. 

Bernardo. Bernardus : de la raiz gótica bern, 6 del anglo-sajon heorn, 
joven , guerrero, héroe, y hard 6 heard, duro, cruel , osado. — Otros dicea 
que la etimología de este nombre propio es del alemán beer, oso, y hatt 
genio, fuerza, valor. 

D. y c. — Berna (ciudad de Suiza que tiene unos oso$ en sus armas), Bcr- 
nal, Bemar, Bemald^ Bernaldo y Bernalt (a. de Bernardo), Bemaldea^ 
de Bernaldo ó Bernardo, nombre patronímico, hoy apellido de fainllii)) 
Bernardino ó Bernardo (adjetivos), Bemés (perteneciente á la ciudad de 
Berna), ele. 

Biblia. Biblia: del g. biblos, biblion, libro : el libro por excelencia, por 
antonomasia. 

D. y c. — Bíblico, Bibliografía, Bibliógrafo, Bibliomancia, Bibliófi¡o, Bi- * 
bliopola (librero), Bibliótafo {de biblos y taphos, tumba, el que no presta 
sus libros á nadie, teniéndolos encerrados como en una tumba), BiblioUCi 
{ihéké, en griego^ signitíca caja, cajón para guardar). Bibliotecario, etc. 

Biftek , mejor que Bittec. Corrupción del inglés Beef-eteak ó stake, c. di 
beef, buey, y steak, tajada, lonja: tajada de buey ó de vaca, asada «n las par- 
rillas. — V. UOSBIF. 

Bifietto (ano), y su a. Biiestil. Bissexíus, Bissextilis, El año civil, fun- 
dado en la duración del curso eclíptico ó zodiacal del sol, consta de 363 
días; pero en realidad el sol emplea en recorrer la eclíptica 365 días, 5 boras, 
48 minutos, 49 segundos y Vio de segundo. Este exceso del ano solar óasln>- 
nómico sobre el civil da cerca de un día mas cada cuatro anos. Por consi- 
guiente^ todos los años cuartos han de tener 366 dias, ó cerca de un día mas 
que los tres que les han precedido y que los tres que les siguen. Estos anos 
cuartos son intercalares ó embolismales (V. Emblema), porque llevan inter- 
calado un día mas; y como este día se intercaló ó añadió después del 24di 
febrero, día sexto antes de las calendas de marzo, según el modo de eoataf 
de los romanos {sexto kalendas Martii); y como el día añadido se dijo Ka* 
sexto kalendas Martii, 6 dos veces sexto antes de las calendas de marzo (Vt 
Calendas), de ahí el llamar lanibicn bisiesto 6 bisextil al año que ofrecía esta 
particularidad. 

Pero Julio César (que es quien dispuso esta reforma el año 46 antes de J.C) 
contó por 6 horas cabales (que efectivamente hacen 24 horas, ó un día enta* 



— 213 — 

ualro aíios) el espacio de tiempo que do es mas que de 5 horas 48 
etc. Esta falla de exactitud en la cuenta llegó con el tiempo á pro- 
exceso de diez dias en el calendario, resultando anticipados los 
os, mal señalados los novilunios, y trastornada, por consiguiente, 
clon de la Pascua y demás Gestas movibles. De alií la necesidad de 
ma (que se llama Gregoriana^ por haberla ordenado el papa Gre- 
), que se veriGcó en 1582. Consistió en quitar los citados seis dias 
octubre de aquel ano, pra lo cual el que liabia de ser 5 se contó y 
uprimiendo los diez que se hablan de contar entre el 4 y el 15; y 
ir ulteriores trabacuentas se dispuso que de cada cuatro años cen- 
)lo uno fuese bisiesto : así fue bisiesto el año 1600, pero no lo fue- 
y 1800, ni lo serálOOO, siéndolo otra vez el de 2000 y no los tres 
s siguientes, etc. De este modo pasarán muchísimos siglos sin que 
o de ios años discrepe sensiblemente de los movimientos celestes, 
snte año de 1856 es intercalar ó bisiesto; 1857, 1858 y 1859 serán 
mes; 1860^será bisiesto, y no lo serán los tres que le siguen, etc. 
. Del italiano bisogno (en italiano^nse pronuncia n), primera per- 
rósente de indicativo del verbo bisognare, necesitar ó tener necesi- 
]uí cómo adquirió bisoño la signiOcacion de soldado nuevo, y lue- 
usiva de nucvoen general, inexperto, etc. «Pasando állulia com- 
españoles (dice Covarrubias), y no sabiendo la lengua, la iban dé- 
lo conforme á las ocasiones ; y.como pedían lo necesario para su 
aprendieron el vocablo bisoñOf que vale tanto como he menester, 
fisoño pan, bisoño carne, etc. Y por esto se quedaron con el nom- 
0W05. «—Insiguiendo este origen. Torres Naharro, en una comedia 
{ Soldadesca f pone los siguientes versos: 



...... No es de oír, 

Porque si quieren pedir 
De comer á una persona, 
No saben sino decir 
Daca el bisoño ^ madona. 



7 es también nombre sustantivo que dignifica necesidad; y de bisog^ 
nombrcí sacan algunos el bisoño castellano, diciendo que hallan- 
in Capitán muy apretado, en Italia, por falta de gente, después que 
] algunos soldados do España, empezaron los italianos á llamarlos 
dando á entender que eran los necesarios para socorrer á su Ca- 
[ue luego se apodaron también bisónos todos los que llegaban de 

^Bisoñada y Bisoñeiia. 

al*. Blasphemia : del g.- blasphemeó, que se dice compuesto de 
'eoder, y phémi, decir, proferir : hablar mal, decir cosas ofen- 
. Eufemismo. 



— 214 — 

BUxquez. El iiijo (lü Blasco, a. de ^¿as.— Nombre patronímico, que boy 
es apellido de familia. 

Bobo.. En la tercera de sus (Hípicas contra Marco Antonio^ fíngeCiceroo 
el nombre de uno que era tonto, necio y tartamudo, por todo lo cualtellí- 
maban 5am6a/io. A imitación de este nombre dicen que formó un poeta dr*- 
niático el de Bobo, y quei¿;ual origen tienen -Samfta y sus d. — Otros, y entre 
ellos Covar rubias, sacan Bobo del 1. bos, bovis. — Otros, en fln, creen que 
Bobo viene de Baba, porque á los bobos seles cae la baba, ábundandoiB 
pituita ó flema, etc. 

En el fondo todas estas etimologías son verdaderas, porque la raízcónDi 
de todos ios nombres citados es onomatopéyica; es hB, la articulación dk^ 
dulce de todas las labiales. La B es un elemento radical común á todos k» 
idiomas, y muy fecundo, pues á él deben su formación las voces caslelliott 
Baba, Babia, Babieca, etc., Balar, ^a/iudr (tartamudear), Bamba^Bvit 
barría, Bambochada, Bamboche, Bambolla, etc., Bé , Beso, etc.,Wtf 
(a. de Beber), Bobo, etc.. Boca, Bocado, Bocina, cíe, , Bombo, Bú, Bit 
far. Bus, Buzo, etc. —Y. además Bárbaro y Buey. 

El mismo radical tienen las voces latinas Balare, Balbulire, Baubari, B^ 
bere, Boare, Bombire, Bombas, Bucea, etc., etc., y sus correspondienlesé 
análogas en todos los idiomas conocidos. 

Bochín ó Buchin, anticuados. — V. Verdugo. 

Bolonio. Bononiensis : bolonio ó bolones es el natural de Bolonia, y sig- 
nifica también lo perteneciente á aquella ciudad de Italia. 

La frase metafórica y familiar es u« bolonio, para dará entender que ni», 
es ignorante ó tonto, tomó origen de la opinión, sin duda mal fundada, iñ 
que los primeros colegiales que vinieron del colegio español de Boloniatt' 
bian muy poco. 

Borde. Del l. ora, extremo, orilla, canto, cabo, labio, de alguna cosa. ' 

D. y c — Abordaje, Abordar, Babor (bajo-bordo, costado izquierdo de l¿ 
embarcación, mirando de popa á proa) , Borceguí, Borda , Bordada, Bc^ 
dador, Bordar, etc.. Bordear, Bordo, Borla (que otros derivan debuiíf 
bulla). Desbordar, Desorillar, Estribor (de dextri-bord, borde de la dere- 
cha, costado derecho del buque, mirando de popa á proa), Orilla, Orir 
llar, etc.. Orla, Orlar, etc. 

Bóreat. Bóreas: del g. bóreas, formado decoros, devorador : nombre dir 
do por los griegos, y los romanos sus imitadores, al viento del noTie.—Bordtf 
boreos, se d. de bora, pasto, alimento; y de ahí el 1. vorax, voraz, y üofflffe 
devorar, etc. 

D. y c.—Bpreal (septentrional, del Bóreas, del norte), Boreasmas (fiesta 
que celebraban los atenienses en honra de Boreo, por haber derribado coi 
su soplo las máquinas bélicas de Agís, rey de Esparta, cuando sitiaba 4 
Atenas), Devorador, Devorar, etc.. Hiperbóreo (mas allá del Pórea§,,eai 
mismo polo norte). Omnívoro (que todo lo devora, que come de todo), Y^ 
racidad, Vorax, etc., etc. 



— 215 — 

tioftezár j sus 0. Bocear v Éocezar. De! I. oscilare, c. de 05, la bóca y 
eitüK, como frecuentativo de ciere, mover, conmover, agitar: esto es agitar, 
mover, conveler la boca. — Al romancear oscitare (que debió ser ostetar, 
6, por metátesis, ostezár) se añadió una 6 eufónica inicial^ y resultó ftosíc- 
sof, después de haber pasado por las formas bocear y bocezar. 

Os, cris, y bucea, buceas, se traducen en castellano por 6oca;pero convie- 
ne saber que bucea es la cavidad de la boca, la cavidad que se forma cuantío 
soplamos ó cuando hinchamos los carrillos; y os es la boca considerada CO7 
©ola parle déla cara por donde sale la voz. Os significa á veces, por sinéc- 
doque, el lodo de la cara, por ser la boca una de sus partes principales. Igual 
tnslicion de significado experimenta vultus (de videre, ver), que se toma 
machas veces i^otfacies ó por el todo de la cara, en atención ó que forman 
pirlemtty principal de ella los ojos. Bucea no tiene nunca la significación 
tnsladada que se da á Os, — T. Hocico y Oración. 

Botánica. Botánica: del g. botané, en I. /ierfto,* yerba, d. de bolos, ali- 
Biento, que tiene por primera raíz el verbo boó, en I. pasco, pascere, pacer, 
•pacentar, por cuanto los mas de los animales se alimentan de yerbas y ve- 
getales.— -V. IcA en la Tabla de las desinencias. 

D. y c.T^oíáníco y Botanista, 

Breve. Brevis et breve: en g. brachys, breve, corto, rápido, de escasa 
.daracion. 

D. y c. — Abreviación, Ábreviador (el que abrevia; el que despacha los 
l^íWíi pontificios). Abreviar, Abreviatura, Anfíbraco (pié de verso griego 
élatinoque consta de una sílaba larga entre dos breves), Braquigrafia (ef5- 
crilura breve, arte de escribir por abreviaturas), Breva (higo temprano, 
küsprcecox, brevia poma, por la brevedad, dicen, con que madura y viene), 
A-eve (búlelo apostólico, así llamado por haber sido en un principio de corla 
tttension, ó porque se escribe y despacha sin las cláusulas mas extensas que 
coDtienen las bulas). Brevedad, Brevete (diminutivo de Breve) y también 
Ifemftrcíe, Breveza (a.). Breviario (libro del rezo eclesiástico que abrevia 
ícontiene en compendio todos los libros que sirven en el coro para el oficio 
Wno; tipo ó carácter de letra que se usa en la impresión de los Breviarios 
■aanoales), etc. * 

Bnmo. Brunus, Bruno, onis; viene, al parecer, de brennus, célebre, ó 

fcfcrimn, bruno, moreno, oscuro, castaño. — Hay quien le hace venir del 

«teman 6raun, negro, moreno;— ó del 1. prunum, ciruela;— ó áeumbra, 

Mnbra.... 

B. y c. — Brun y Brunct (apellidos), Bruneta, Brúñete , Bruno (adjeli- 

w). etc. 

«oej y SUS a. Boy, Boe y Bue:'cste último hacia el plural bueis. Del 1. 
hoi^hoviSf que hace el dativo y ablativo del plural bobus 6 bubus: en g. 
^, boas. Nombre onomatopéyico, formado por imitación de la voz del 
«cy: bou, bú, mú. Los latinos decían Boare, boar, de la voz del buey, y 



— 216 — 

también de la del oso. El castellano no tiene boar, pero tiene Mugir, delh 
mugiré, que se decía igualmente del buey, del toro y del becerro. 

D. y c. — Beocia (do bous, y oús otos, oido), esto es oído de buey: pafide 
la antigua Grecia cuyos habitantes eran muy estúpidos, estupidez que is 
atribuía al aire denso é impuro que respiraban). Boa (los romanos llamaiMO 
boas á ciertas serpientes de gran tamaño que, según creencia popular tode 
Tía arraigada en Italia, iban á chupar el pezón de la hembra del buey,6át 
la vaca). Boalaje, Boalar, Boato, Boezuelo (ó cl boyero, buey fingido^ 
se usa para la caza de perdices), Bootes (signo ó constelación bon»lqiie 
estS después de la Osa mayor bajando del polo), Bovaje (servicio quesept- 
gaba en Cataluña por las yuntas de bueyes), Bovino, Bosforo (del g. bm, 
buey, y poros, paso: paso del buey, estrecho, canal que un buey puede ti- 
dear ó pasar á nado), Boyada, Boyal, Boyera, Boyeriza, Búbalos, da 
Búfalo (en 1. bubalus, bufalus, en g. boubalos, d. de bous; especie de bocj 
silvestre). Bucéfalo (V. Cefalalgia), Bucólica (del 1. bucolieus, lo coooir- 
niente á los bueyes, en g. boukolos, formado de buculus, boyero, [MSlori 
(J. de bous, y de ¡colon, alimento, pasto: se dice de la poesía pastoral, dek 
que trata de los pastores, de los rebaños, ele), Bueyuno, Buglosa (V. Glosa)» 
Hecatombe (c. de hekaton, ciento, y 6oii5, buey: sacrificio de cwnbaeyei 
ó víctimas), etc.— V. Vaca. 

Bula. Bulla: de bulliré, bullir, onomatopcya del ruido que liaceelagiA 
cuando se calienta ó hierve. Bula 6 bola es Ja ampolla ó burbuja que se le* 
vantH en el agua. En seguida se aplicó el mismo nombre, por semejanza de 
forma, á la bulla 6 bola de metal con que se autenticaban ciertos documeih- 
tos; y luego á estos mismos, ó sea á las Letras Apostólicas que traen pendieo' 
tes los sellos de plomo, < n figura de la bulla de los romanos, etc. 

D. y c. — Bulario, Bulero, Buleto (Breve de Su Santidad ó del Nuncio), 
Bulla , Bullicio, Bullicioso, Bullidor, Bullir, Burbuja (diminutivo, del 1. 
bullula), Ebulición 6 Ebullición, Bebullicio, Bebullir, etc. 

A estos pueden añadirse Bola (que según Ménage se d. áebulla),^sxfi 
d. Boliche, Bolo, Carambola, etc.; así como 4bollar, Bollo, etc., que, se* 
gun Covarrubías, tienen el mismo origen. 

Burgo. Del bajo latín burgus, bergus, formado del g. pyrgos, purga, qn* 
significa torre. Otros opinan que burgus viene del alemán berg, moota&i» 
que se introdujo muy larde en el latín, y que en este idioma es femenil* ^ 
porque femenina es la voz germánica de origen. Barbazan pretende, aao' \ 
que sin gran fundamento, que burgo viene de ur65.— Vegecio dice^ \ 
bergus, burgus, significa castillo pequeño; y el P. Guadix añade que W*' 
go, en árabe, vale casa pajiza, y que Jos árabes pudieron tomar esta val 
de los godos. — Los filólogos modernos creen que berg, borg, borgo, borov^ 
bourg, briga, burg, burgh, burgo, burgos, etc., no son mas ^ue eufonizacio- 
nes y variantes del g. pyrgos 6 purgos (mudada la p en su afine b), que eqw- 
vale á turris, torre, cuya acepción de lugar, úiudad, castillo, etc., es |K« 



— 2Í7 — 

iuécdoquey fundada en que los pueblos ó lugares solían, y muchos suelen 
QD, tener una torre para su defensa, en la entrada ó sobre la puerta. 
En lo antiguo, burgo significó también aldea ó población muy pequeña, 
lepiendiente de otra principal, y de aquí tomó nombre nuestro Burgo de 
Osma. Esta misma acepción tiene la voz francesa faubourg (de foris-burgus, 
burgo de afaera), que nosotros traducimos por arrabal, suburbio. 

D. y c. — Aalborg (lugar ó pueblo de las anguilas), Borgonovo (lugar nue- 
vo),. Bor^^ofta ó Burgoña (reunión de burgos), Brandeburgo (lugar de los 
[Añares), Burdeos (en francés Bord^ux, burgo de las aguas), Burgalés y 
Bargueño (natural de Burgos ó perteneciente á dicha ciudad), Burgués (per- 
toneciente al burgo). Burgos (capital de la provincia de este nombre), y de- 
^Í8 pueblos, aldeas, etc., que llevan este nombre, como el Burgo, Santa 
lUria del Burgo, Santiago del Burgo , etc., etc.; Burgomaestre (de burgi- 
•a^fr), Burgrave (conde, señor del burgo), Edimburgo (lugar de Odin), 
hüítasburgo (V.), Lemberg (ciudad del león), Luxemburgo {áe Lucili- 
kfpm), Magdeburgo (lugar de la doncella), Pelersburgo (burgo ó ciudad 
k Pedro), SaUzburgo (lugar de las salinas), etc., etc. 

BorilU. El origen de esta voz (dice el Diccionario de la Academia, pri- 
IMra edición) es dificultoso; pero parece que puede deducirse de un igno- 
unte que dándole á construir estas palabras latinas In diebus ülis, construyó 
áicieodo In die, en el dia; y no pudiendo pasar adelante, dijeron de él, ó él 
^odesi, que no entendía el bus-ülis (busilis). 



GAbaU. Del hebreo kabalah, formado del verbo kibbel, que significa re* 
fSa^ (aeciperé), saber, por tradición. En su sentido recto, cd6a¿a significa, 
foes, lo sabido por tradición, opinión trasmitida de padre á hijo; y trasla- 
ticiamente vale intriga^ negociación secreta y artiíiciosa, etc. 

D. y c. — Cabalista (el que profesa el arte vano y ridículo de la cúbala de 
tejadlos), Cabalislico, etc. 

Gtbexa. Del I. capite (mudada la p en su afine 5, y la terminación He en 
(lo),- ablativo de caput, cabeza, que se cree formado del g. kephalé, que 
%iifica lo mismo.— V. Cefalalgia.— Hé aquí parte de la inmensa prole de 
M voz radical. 

o, y c. — Acabar, Acaudillar, Anticipar (de ante caput), Cabecear, Cabe- 
ftftt, Cabedancho, Cabecilla, Cabellera , Cabello {áe\ 1. ca-pillus, como 
tnien dice,capitis pilus, pelo de la cabeza), Cabellera, Cabelludo, Cabes- 
tro, Cabezada, Cabezal, íOabildo, Cabillo, Cabo^ Caboral (ó Caporal), Ca- 
ioto/e, Cadete (del bajo latin capitetum). Capacidad^ Caparazón, Capataz, 
Ctgpmjt, Capelo, Capellán, Capellania, Caperuza, Capilar, Capilla, Capi- 
lada, Capirote, Capiscol (de caput chori, cabeza del coro). Capitación^ 
kímíal, Capitalizar, Capitán, Capitel, Capitolio, Capitular, Capitulo, 

19 



— 218 — 

Capucha, Capuchino, Catastro (de cap^datíro, del bajo latín capttostnaii, 
ó de la voz ilulíana capitastro, encabezaroienlo, formado de eap/vi^Cwr 
dUto,Chabeta (de capite). Chapa {que, entre otras acepciones, tieoelidi 
seso, formalidad), Chapeo, Chaperon, Chapitel, Chapucero (V.), Chsff 
zar, etc., Decapitar, Descabellado, Descabezar, Encabellar, EncabalbNir, 
Encabezar, inacabable, Incapacidad, Incapacitar, Incapaz, etc., Jefe (M 
francés chef, cabeza, cabo), Occipital, 0(x»|Hicto (colodrillo), Preefio^ 
Precipitar, Precipuo, Principal, Principe (de frimum capul, príinenci- 
beza). Recabar, Recapitular, etc., etc. — V. Captar. 

Gádíx. Gadir, Cades, ium. La etimología de este nombre geográficos 
bastante oscura , como la de todos los nombres de las ciudades muy inü- 
guas. La etimología mas razonable, sin embargo, es la que saca Cádis (é 
Cáliz, como decían nuestros antepasados) de Gadir, voz fenicia qoe úgá' 
(lea plaza fuerte ó lugar cercado, Cádiz, con efecto, es una ciudad casi en- 
teramente cercada por el mar.-^Fue el emporio principal del comercio ai- 
rante la ocupación de España por los fenicios, ocupación puramente mef- 
cantil, como lo fueron también la de los griegos y la de ios cartagineses. 

D. y c. — Gaditano (el babitante ó natural do Cádiz). 

Caduceo. Caduceum, que Lambino y otros hacen venir del g. kervkii»! 
formado de kerux, kérukes, heraldo, legado, legados, legati , enviados, eü' 
bajadores, porque entre los griegos los embajadores llevaban el cadureoco- 
mo insignia de paz.— El caduceo es una vara delgada, lisa y redonda, f^ 
deada de dos culebras. Es la insignia de Mercurio, quien, según la £íbnli| 
la recibió de Apolo en cambio de la li^a que regaló á este. 

Caer y su a. Gader. Del I. cadere cécidi, casum, caer, dar una caída. LA 
compuestos de cado, cadis, cadere, mudan la a en i breve, como de^ 
decidere, excldo, excidere, cner de, incido, incidere, caer dentro, occttISf • 
occidere (esto es cadere ob, caer redondo, caer hacia adelante, morir), f»- 
cído, recidere, recaer, etc. 

D. y c. — Acaecer, Acaso, Accidental, Accidente, Cadáver y su a. Caiir 
vera (de cadere, que los antiguos tomaban con frecuencia por obire, irUerirtt 
morir; pero Jauffret, con mas ingenio que exactitud, explica la formacioods 
esta voz diciendo que se halla c. de las tres sílabas iniciales de caro, iot$i 
vermibus, carne entregada á los gusanos). Cadavérico, Cadencia, Caá»" 
car, Caducidad, Caduco, Caduquez, Caedizo, Caedura, Caída, Caido, (kr 
lavera (que a. se dijo Cadávera: los huesos, la parte mas permanente, dd 
Cadáver), Cascada, Cascar, etc., Caso, Casual, Casualidad, Coint^t 
Decadencia, Decaer, etc.. Deceso (a.). Incidencia, Incidente, Intercaieritt 
Ocasión, Ocasionar, Ocaso, Occidental, Occidente, Procidencia, Reeaett 
Recaida, Recidiva, Reincidencia, Reincidir, etc. • 

Gain. Cain, Cainus: de una voz hebrea que signiflca adquisidon^—CéA 
fue el primogénito de Adán y Eva. Mató á su hermano Abel (V.), y fue mal- 
decido por Dios. 



— 219 — 

Gig*. Capsa: en g. ^apa, estuche, cojita, d. de kaptein, oculta, cn- 
3iTar, guanlar, etc. 

D. y c. — Cacerola, Cajetín, Cajón, Casa (V.), Casaca (de casa , formado 
e capsa, y no de sagum y de vestido á ia cosaca). Casar (el conjunto de 
Iganas casas), Casco, Caseoso (úq] I. casearius, caseatus, cosa de queso), 
kuerio, Caserna, Casero, Casino^ Casulla, Cazoleta, Cazuela, Desenca- 
V, Encajar, Encajonar, Queso (V.), Requesón, etc. 

GaUnábre.— V. Bampa. 

Gttlendatk Calenda: del verbo calare, en g. kalein, llamar. Los rema- 
tas denominaban dia de las calendas, ó kalendas, el primero de cada mes, 
ine era siempre el primer dia de luna nueva. Uno de los pontífices mene- 
es juntaba en (al dia al pueblo en el Capitolio, y le enteraba de las fiestas 
^ délos sacrificios que debian celebrarse durante el mes, y le decía los días 
|ti6 babian de trascurrir basta las Nonas, repitiendo en alta voz la palabra 
^,kaló (yo llamo), tantas veces cuantos eran aquellos días. El dia de las 
tonas era el quinto del mes en los meses de 30 días , y el séptimo en los 
Desesde31. 

D. y c. — Calenda, Calendar (boy fechar ó datar). Calendario, Calen- 
Uáa (fecha), Conciliábulo, Conciliar, Concilio (de con-calare, llamar con), 
^hdan (V.), Iglesia (V.), Intercalar (V.), Irreconciliable, Reconciliar, etc. 

Galepinp. Entre los estudiantes y los eruditos, y hasta en el lenguaje co- 
imi, se entiende por Calepino un diccionario latino. Este nombre común 
íeoe por origen un nombre propio, según se verá por lu siguiente noticia. 

Ambrosio (otros dicen Antonio) Calepino, 6 de Calepio, era* un religioso 
gostlno que floreció á fines del siglo xv, y que tomó su nombre del lugar 
e Calepio (provincia dcBérgamo, en Italia), donde nació en 1435. De aquel 
i|ir eran señores los antiguos condes de Calepio, y de la estirpe de estos 
ra Ambrosio Calepino. Este docto varón compuso un Diccionario de las 
mgitas latina, italiana, etc., etc., publicado por primera vez en Reggio 
1502, en folio), y aumentado después por varios lexicógrafos, como Passe- 
it, La Cerda, L. Chifflet, J. Facciolali, y otros. Por una metonimia muy 
•toral y frecuente, el Diccionario se llamó Calepino, del nombre de su 
■lor; y por una nueva traslación ó tropo (sinécdoque) se impuso el nom- 
nde un individuo á la especie entera, llamando Calepino á todos los Dic- 
iaoaríos latinos. 

Ambrosio Calepino entró en la orden de los Agustinos en 145i, y murió, 
¡ego, el 30 de noviembre de i5ii. 

GftiDfMfia ó Caligrafía. Del g. kalos, belleza, hermosura, hermoso, y 
'aphia, escritura. — Los calígrafos eran antiguamente unos copistas ó 
nanaenses que ponían en limpio y en hermosa letra lo que los nofant (no- 
!Ío»), en g. tachygraphoi (taquígrafos), habían apuntado en notas ó borra- 
res líenos de abreviaturas y de cualquier modo. Eran lo que los pendo^ 
fas del día. 



— 220 — 

D. y. c.—Caliope (hclla voz), musa de la elocuencia y de la poesüb»- 
r(Vica, Calixto 6 C alisto (del g. kallistoSj muy hermoso, saperlativo de fah 
los), y demás nombres propios que empiezan por el pseudo-prefíjo ó lavoi 
calli, cali ó calo, como CalicrateSy Calimaco (bello, buen combitientej^- 
Calimeács, Calistcncs, Calistrates, etc.; Gala (V.), ele. 

Calvario. CalvaricB locus ó mons, el monte Calvario: traducción litad 
ríe la voz Golgolha, que, en hebreo y en siriaco, signiGcá la paité de la o- 
beza que se pone calva. Golgolha está probablemente formado del radial 
priinilívo gal, omíucncia, cerro, terromontero*, en I. tumiUus, — El CalMk- 
rio, llamado por los judíos Cabeza-calva, era un montecillo árido, pelidf> 
á corta distancia de Jerusalen, donde se ejecutaban las sentencias deInue^ 
te. lül Góigota, que vio verter sobce su calva la sangre impura de losiml-' 
hechores, deslumhra hoy con su resplandor de gloría, porque allí seoMii 
salud y la redención del linaje humano: 

Hic Déos, Rbx noster, amte sacóla. 
Operatus est salotem in medio Tebrjs, 

como dice la inscripción que, grabada en upa plancha de cobre, se lee en d 
hoyo (abierto en pena viva, de pié y medio de profundidad, sobre medio pi j 
de diámetro) donde fue plantada la cruz en la cual espiró el Salvadoídel 
mundo. 
Gama, Gamba, y Gamba. Voces castellanas a. que significaban la pierDi* 

% Calzas de buen paño en sus camas metió, 

dice el verso 3096 del poema del Cid. 

Formáronse del I. gamba, gambos, usado ya por Vegecio en la acepción di- 
pierna, — Del mismo gamba salieron el francés jambe, gambade, etc., elilt* 
liano gamba, el catalán cama (pierna), gambada, etc. 

D. y c. — Cama (de dormir) y Camino, según algunos; Gambeia, Ga»- ] 
betear, Gambeto, Jamba, Jamón (por yamfton, pemil), etc. 

Gamaleom. Chammleon: del g. chamaileón, pequeño león, leoD^ptüí 
que se arrastra; — ó, según otros, del g. kamélos y león, camello-looo, i 
causa de la corcoba de su lomo, de lo largo de sus patas y de Id forma cdflki 
de la cola. — Es una especie de lagarto de varios colores, según donde li 
cria y las emociones que experimenta. Es muy tímido, y pesado paraaadtf^ 

Gamella. Camellia: planta de adorno ó arbusto del Japón, de donde ll 
trajo á Europa, á fines del siglo pasado, el P. Camelin, jesuíta, de cuyoiMMI- 
bre han tomado el suyo la planta y su flor. La especie mas conocida ei li' 
Camelia japónica; sus hojas son denticuladas y persistentes, y sus florH 
grandes, blancas y con un tinte rosado. Desde el año i786, en que emperf 
á cultivarse en Europa, se han llegado á sacar mas de setecientas variédidit 
de camelias dobles, que forman un ramo importante del poroercio horticoli 
ó de jardinería. 



— 221 — 

Gamello. Camelus: en hebreo gamal, en caldeo gómala, en árabe mo- 
mo gimd, y en g. kamélos. De ahí el I. cameltAS, el castellano camello ^ 
e eo lo antiguo se dijo también gamella, el italiano camméllo, el catalán 
mM, y el francés chameau, voces todas derivadas, casi sin alteración , do 
(idiomas orientales. 

GamíMi. Camisia : de cama, porque en camisa se duerme. Camisias vo- 
mu8, dice S. Isidoro^ quod in his dormimus in camis, id est in stratis 

La etimología de cama, por lecho^ es muy incierta.— V. Cama. 
Entre ios romanos, la vestidura interior equivalente á nuestra camisa so 
imaba stJ^cula (de sub y ¡acere) la de los hombres, é indusium la de las 
Rieres. Encima de la subucula ó del indusium llevaban la túnica; y encima 
e la túnica llevaban los hombres la toga (prenda distintiva do! ciudadano 
)mano), y las mujeres la stola, vestido de color comunmente blanco, con 
iotas ó tiras de púrpura y franjas en su vuelo. 

Can. Canis: del g. kyén, kynos, que signiQca el perro. — De can (en ita- 
IBO cañe, en francés chien), que hoy es voz a., han salido los siguientes 
D. y c. — Canalla (a. de Perrería, conjunto de canes, de perros de caza, 
, por traslación, la gente baja, ruin, de malos procederes), Canícula, Ca- 
ieulaf, Canino, Cínico (mordaz y sin pudor, como los perros). Cinismo 
loctrína y costumbres de los filósofos cínicos; descaro, indecencia, etc.), 
inoglosa (V. Glosa), Cinosura (de kynos, y de oura, ura, cola; cola de 
!rro; nombre que también se da á la constelación de la Osa menor). Mata- 
m (íiuez vómica; composición en que entra este fruto venenoso, y que se 
sa para malar los perros), etc. 

GÍboü. Canon : del g. kanón, regla, ley, medida, decreto, y, en sentido 
opio, el fiel de la balanza ó del pesillo, ó el regulador de estos. Del sen- 
lo recto ha pasado canon, por analogía, extensión, etc., á varias accpcio- 
s mas ó menos metafóricas, según se verá por sus 
B. y c. — Canonesa y su a. Canonisa, el a. Canonia, Canonical, Canoni- 
to y sa a. Canonigado, Canonjía, Canónico, Canónigo y su a. Canonje 
ú llamados porque en su primitiva institución eran regulares), Canonista 
-versado en el derecho canónico). Canonización, Canonizar (declarar el 
pt que algún siervo de Dios ya beatificado puede recibir el culto de los 
utos según la regla ó los cánones), etc.— V. Cana y Canon. 
GftM. Canna: en g. kanna ó kanné, y en hebreo kaneh, cana, junco, y 
oblen la medida que se toma con la caña, la cual viene á servir como de 
iaé regulador.— V. Canon y Canon. 

K y c. — Acanalado, Acanalar, Acañaverear, Canal, Canaleja, Canalón, 
mI0, Canilla, Cánula, Cañal, Cañamazo, Cañamiel, Cáñamo (del 1. 
nabis, formado de canna), Cañaveral, Cañazo, Cañería, Cañizo, Cá- 
ele, Cañón (V.), Cañuto, etc.; Carabina (del italiano carabina, voz al- 
da de cannabina); Cerbatana^ del italiano Cerboitana, voz c. de Carpí, 

19. 



— 222 — 

ciudad (le Lombardía, y caima, cana: los franceses desfiguran mas la príoien 
parte de esa voz, pero respetan mejor la segunda, pues dicen sarba^cane. 

Canon. Voz tomada del ílaliano canone, aumentativo de coniui, porqiM' 
el canon es largo, recto, y hueco á modo de caña: pero eanone viene do! 
liel>reo kaneh ó kancn, y por consiguiente Canon, Caña y Cafkm, UeD6BQ9 
mismo origen. 

Los primeros cañones se llamaron Bombardas, de la voz 1. 6om6t»,deii 
cual los idiomas modernos han hecho Bomba, verdadera onomalopefadd 
estniendo que produce uiin pieza de artillería cuando se descarga. — Al prío- , 
cipio tuvieron ios cañones varios nombres, parecidos á los que daban tosO' 
tiguos á sus máquinas de guerra ; y los mas de dichos nombres tinilMO i j 
pintar el terror que producían con sus estragos. Asi habia Basiliscot,Cult * 
brinas, Esmeriles, Falconetes, Serpentinas, etc., piezas que solían llevir gri- 
bada la figura del animal que les daba nombre. 

Cantar. Dcl I. cantare, especie de frecuentativo ó intensivo de caliere, j 
cecini, cantum. De este supino cant-um está formado caní-are.— V. Ea : 
en la Tabla de las desincncias.—En 1., can^r^ designa muy en geneniltodft 
especie de melodía, ora la produzcan los hombres, ora los anímalos, on 1a 
voz, ora un instrumento; y hasta se dice de todo lo que tiene el ritmo delt 
poesía: pero cantare se refiere con mas especialidad á la luúsíca vocal, asi 
como psallere se refiere exclusivamente á la música instrumental, y particu- 
larmente á la de los instrumentos de cuerda. 

Véase ahora cómo la base radical can, cen, cant, chant, engéndralos 
siguientes 

D. y c. — Acento (de ad-cantum), Canción, Cancioncita, Cancionero, Caif^ 
cioneta, Cancionista, Cantable, Cantada, Cantadera, Cantador, CanUiid^» 
Cantante, Cantarin, Cantata, Cantatriz, Cántica, Canlicar, Canticio, Cáf*^ 
tico. Cantiga, Cantilena, Cantimplora (de cantare y plorare; el canto pO^ 
el ruido que hace el agua cuando sale por los agujeritos de la cantimplor^y 
y el lloro por el agua que vierte), Cantinela, Cantiña, Canto, Cantor,C(U*^ 
iorcillo, Cantoria, Canturía, Canturriar, Concento, Chantre, Chawson^^ 
Decantar, Encantar, Incantable, Preconización, Preconizar {áeprcBConmf^f 
pra¡ canere). Pregón (de prceconium, que significa pr^^on, edicto, y lambió'' 
elogio), Pregonar, Pregonero, etc., etc. 

Captar. Del I. captare, frecuentativo ó intensivo de capere, cospif tap< 
tum (tomar, coger, atraer), lo mismo que cantare de cantum, — ^V. Carta»* 
— Pertenecen á la misma familia etimológica los siguientes 

D. y c. — El a. Acoplar (pedir limosna), Acepción, Aceptar, etc., Ávh 
cepto-logia (tratado sobre el arte de cazar, de coplerías aves). Cabal, CéM 
(del I. capulum, que es funis a capiendo, como dice san Isidoro), Capciosa 
Captiverio a. de Cautiverio, Captura, Capturar, Cautivo, Concebir, Cc9r 
cepcion. Concepto, etc., el a. Decebir (de de-cipere, engañar), Decepckf^ 
(engaño), Desapercibido, Desocupar, etc., Excepción, Excepcional, Excef' 



— 223 — 

ar\ imperceptible, Incautarse, Inconcebible, Mancebo (V. Mano), Mente^- 
,to (de mente eaptus), Nuncupativo, Nuncupatorio (de nomen capere), 
cuptxr y sus d.; Participar {áe partemcapere)^ Participio, etc., Perccp- 
on. Percibir, etc.. Precepto, Preceptor, Preocupación, Preocupar, etc., 
ecepcion, Receptcículo, Receta, Recetar, Recibir, Recibo, Recipiente, elc.^ 
leeiprocacion, Reciprocidad, Reciproco (del 1. reciprocare, formado de 
eülpere, y que siguifíca hacer volver una cosa al punto ó lugar de donde ha 
i^Jido), Recaudar, Reprochar, Reproche, Rescatar, Rescate., etc., etc. 

Captar tiene sin duda la misma raíz {cap) que caput: de ahí que anti- 
cipar, Capaz, Incapacitar, Precipitar, etc., así pueden considerarse for- 
mados de captare, capere, como de caput, — Y. Cabeza. 

G«ra. Del nombre neutro g. Kápv) {caré), que significa cabeza, y, por si- 
nécdoque, la cara, que es una de las partes principales de la cabeza. 

D. y c— De cafase formó el diminutivo 1. cerebrum ó kerebrum (pues así 
pronunciaba el!, la c), habiéndose dicho primeramente careolum, careorum, 
tarewrum 6 carebrum (como de velum aureum se dijo velabrum), y, por úl- 
timo, mudada la a en su análoga e, se dijo kerebrum. Pareciendo, pues, que 
esta vo2 debía significar una cabeza pequeña, no significa sino la medula^ 
el meollo ó los sesos de cualquiera cabeza, grande ó chica. — V. Nuez. 

D.y c. — De Cerebro sale el diminutivo Cerebelo; y á Cara se refieren tam- 
bién: Coraníoña, Carátula, Caraza, Carear, Careo, Careta, Cariaconie- 
cido, Caridoliente, Carilargo, Carita, Cariz, Descarado, Descararse, Des- 
caro, Encarar, Malcarado, etc. 

Ctrácicr, oue también se ha escrito Charáoter y Garáter. Del 1. charac- 
íer, charactms: en g. charaktér, d. de chárassein, grabar, imprimir hon- 
damente, 
n. y c— Característico, Caracterizado, Caracterizar, etc. 
Cardenal. Ecclesice Cardinalis. Según ciertos etimologistas , vino este 
nombre de que expulsados de sus residencias, por el tumulto de las armas, 
liguoos eclesiásticos, buscaron un refugio en Roma y Ravena, donde se 
les dieron los beneficios vacantes , y les llamaron incardinati para distín- 
ftiirles de los eclesiásticos residentes ya en aquellas ciudades , y que llc- 
nbanel nombre de ordinati, — Según oíros, se dio el nombre de cárdena- 
bá los sacerdotes que se colocaban en los extremos ó ángulos del altar, ad 
cardines altaris, cuando el Papa decia misa. — Pero la opinión mas proha- 
lfe« y la mas generalmente adoptada, es que cardenal víene^del 1. cardo, 
cardinis, que significa el quicio ó quicial de una puerta, porque los carde- 
nales son los quicios ó ejes del gobierno de la Iglesia. 

D. y c. — De Cardenal , 6 de cardo, cardinis, se forman : Cardenaladgo, 

Cardenalato é Cardenalazgo , el a. Cardenalia, Cardenalicio, Cardinal 

principal, fundamental, superior: se dice de las virtudes, de los vientos, de 

os puntos principales de la esfera cósmica y terrestre). Charnela, etc. 

Caricatura. Del verbo italiano oaricare, cargar^ abultar^ exagerar una 



— 224 — 

pintura, ('na caricatura es un retrato extremtdamente cargado de expre- 
sión on el gesto, la forma ó las facciones: y caricatura se WamsL también teda 
pintura, ó dibujo con que bajo emblemas ó alusioues eoigmáticas se preieft* 
de ri(h'eulizar á alguna persona ó cosa. 

Caridad. Caritas, ó Chantas , que tiene por afine el nombre g. chm$f 
que significa gracia, favor, carino, amor, etc. — Entre amor y cariUuhij 
la diferencia de que el principio del amor está en el sentimiento, en la pi- 
sion^ y el de la caridad en la razón; la caridad puede imponerse ó bacerK 
obligatoria, mus el amor no. Caritate suf>eriores complecUmur, AMOUfé- 
res aut inferiores. 

D. y c— 'Acariciar, Caricia, Cariño, Cariñoso, Caritativo y su a. Carir 
doso, Carísimo, Caro, Encarecer, Encariñar 6 Encariñarse, etc.— Y, taffl- 
bícn Eucaristía. 

Gárlof. Carolus: del godo karl, robusto, fuerte, varonil. — De la nisflu 
raíz, y man, liombre, se formó Carlomagno (Karl-Man), que quiere decir 
hombre robusto, fuerte 

D. y c.^Carlin, Carlina, Carlista; Carlomagno, y, según algunos, (f«r- 
zon y sus derivados. — V. Garzón. 

Carne. Caro-, camis: y caro viene, según Plinio, del verbo carcre, care- 
cer, estar falto, privado, pues se llama carne el alimento sacado de losani- 
males que carecen 6 están privados de la vida. Caro, quasi qui caret arnini 
~Hé aquí ahora cuántas modificaciones ha recibido la voz radical, y por 
consiguiente la idea matriz, de carne, con el mero auxilio de las desioencias 
y de los prefijos. 

D. y c. — Carmin, Carnada, Carnaje, Carnal, CarnalidadIfVarnaUsiniOf 
Carnalmentc, Carnaval (de caro y ad vallem, hacia el valle, hacia el toa- 
do, hacia abajo; ó de caro y vale, despedirse de la carne; ó de camis kvúr 
men, según Rabelais), Carnaza, Carneceria, Carnecilla, Cárneo, Cameror 
rio, Carnestolendas (de tollere carnes). Carnicería, Carnicero, Carmficor 
cion. Carnívoro, Carniza, Carnosidad, Carnoso, -Carnudo, Carnuza, Cor 
romomia, Carona, Caroñoso, Carrpña (carne corrompida), Carroño, Oat' 
tilago (ternilla, parte del cuerpo animal mas dura que la carne y roas tierna 
que los huesos). Carúncula, Descarnador, Descarnar, etc., Encamación 
Encarnadino, Encarnado, Encarnadura, Encarnamiento, Encamar, if^ 
carnativo. Encame, Encarnecer, Encarnizado, Encarnizamienio, Enomrwr 
zar, Encarroñar, etc., etc. 

Carótidaf* CaroíidcB arterias : dos arterias que del corazón, y pasando 
por el cuello, llevan la sangre á la cabeza. Llámanse carótidas, del g. &aro«) 
sopor, sueno profundo, como quien dice soporarias, por creerse que sob 
el asiento del sopor ó modorra. — Parece, con efecto, que la compresioa 
gradual y mas ó menos permanente de las carótidas, produce el adormeó' 
miento y hasta un verdadero sueño. 

C«ffi. Formado de capsa,-^^. Caja y Doméstico, —Covarrubias indica 



— á25 — 

idétnás ¿GÍmó posibles losorigenes siguientes: del hebreo casa 6 caza, tejer, 
nbrir de rarb'as; — del g. kasas, habitación;— del I. cásu, caída, porque 
linénaza caerse al embate dé los vientos, ó de cava, huecos, porque las pri- 
mera^ casas fuéroü los hoyos, los huecos de los montes y de los árboles; — 
ó del verbo casar, qiie vale fíga>, por el vínculo del matrimonio. — Abre- 
nacidn dé casa es cas, especie de arcaísmo del cual se encuentran varios 
«jemplos en fo's poetas y prosistas antiguos, asi como en el refrán En cas del 
hmo, el ruin tras fuego; 6 en el otro En cas del mezquino, mas manda la 
ij^'er que el rharido; ó en el no menos conocido Allá darás, rayo, en cas 
k Tamayo, cuyo segutido verso (hexasflabo) alargan algunos diciendo en 
éota de tamayo , porque no saben que el cas es abreviado de casa, como 
el thez de los franceses lo es del antiguo chase de (en casa de), y el d ca'n 
hlos catalanes ó lemosinos de á casa de'n, semejante á lo cual es la abre- 
Tkcion 8ü) (dó) por ScD^ia {doma) de los griegos. 

Gauíepfia. Catalepsia: del g. katálepsis, detención, parada,, d. del verbo 
htalamháhó, coger, retener, parar, dejar inmóvil. — Enferinedad ó estado 
nervioso en el cual se nota abolición de la sensibilidad y privación de los 
Btofimientos voluntarios, pero con persistencia de la respiración y del pul- 
só. El cataléptico queda inmóvil como una estatua ; sus miembros guardan 
apostura que se les hace tomar; tiene los ojos abiertos y no ve, etc. — V. 
Epilepsia. 

Catarro. Catharrus: del g. kalarrhoos, formado de katarrheó, c. de kata, 
Ucia abajo, y rheó, colar, correr, fluir; esto es de^fluir, destilar, caer ó cor- 
rer hacia abajo; porque los antiguos miraban el catarro como una fluxión do 
homores que (üaiafi de la cabeza sobre las partes inferiores del cuerpo. 

p. y c. — Acatarrarse, Catarral, Catarroso, etc. 

Aquí pudieran referirse todas las voces griegas ó grecola tinas en las cua- 
les entra rheó 6 alguno de sus d., como Áqueronte ( Y. ), Bleno-rrea (flujo 
de moco ó de humores mucosos). Cólera (Y.), Dia-rréa (flujo al través), 
ftmo-fra^ta (V.), Leuco-rrea (flujo blanco), Metro-rragia (flujo de san- 
gre por la matriz), etc., etc., casi todas técnicas de la Medicina. 

Gtteoiimo. Catechismus: del g. katechésis, d. de katechizein, hacer re- 
sonar al oido, enseñar, instruir, explicar de viva voz; compuesto de kata, 
cerca de, junto á, y échos, sonido, retumbo, eco. 

D. y c. — Catecúmeno (el que se está instruyendo con el fin de recibir el 
iMQtismo), Catequismo, Catequista, Catequizar (instruir de viva voz), Eco; 
Eeáieó^ etc. 

Gíiedral. Caihedralis Ecclesia: del g. kathedra, que significa eádira 
{hoj silla), asiento. 

D. y c. — Cátedra, Catedralidad, Catedrático, Caledrilla, etc. 

Gateríra. Caterva: voz celta, que en 1. significaba propiamente las divisio- 
íes de los ejércitos galos, y qué luego se tomó por acompañamiento, cor- 
uja, partida de tropa en general, etc. En castellano significa multitud de 



— 226 — 

personas ó cosas juntas en algún paraje, por lo común sin orden ni concierto. 

Calato. Del g. kathétos, nivel, aplomo, liecho de kathiáni, bajar, tinr 
de arriba abajo. Línea que baja perpendicularmente sobre otra. — CaMoi se 
llaman los dos lados menores del triángulo rectángulo que forman elfo- 
guio recto, ó que caen perpendiculares el uno sobre el otro. 

Católico. Catholicus: del g. katholikos, universal, compuesto de cataé 
Ara/a, por, y holos, todo: es' decir, difundido, esparcido por tocfoj partes. 

D. y c. — Catolicisimo, Catolicismo^ Católico, etc. 

CauM. Del I. causa, que significa principio, origen, motivo. 

D. y c. — Acusación, Acusador, Acusar, Acusativo {ad-causam), Causalf 
Causalidad, Causar, Causídico, Causón, Cosa, Encausar, Eaccusa, ito- 
cusar, etc. 

El doctor Rosal dice que accusare, acusar, está c. de ad y de citare, fre- 
cuentativo inusitado de cudere, sacudir, ijatir. «El acusativo, añade, es el 
caso al cual el supuesto tira el verbo como pelota.» 

Cáuttloo. Causticus: del g. kaustikos, d. de kaió, en 1. uro, aocenáú, 
cremo, yo quemo, enciendo. 

D. y c. — Causón, Causticidad, Cauterio, Cauterizar, Encáustico, En- 
causto, Holocausto (del g. /to/05, lodo, y kaió, todo-quemado, todo-coosa- 
mido: nombre del sacrificio en el cual la víctima ofrecida al Eterno era to- 
talmente consumida por las llamas), etc. — V. Ustión. 

Cebada. — V. OrdIO. 

Ceder. Del 1. cederé, cedo, cessi, cessum;eü g. chadein, por cftaj5ein,ce(]er, 
dojar, abandonar, someterse, sucumbir, retirarse, etc. 

D. y c. — Acceder, Accésit, Acceso jAccesorio,eic,,Antecedej^te, Anteceder, 
etc., Cese, Cesión, Cesionario^ Cesante, Cesar (del I. censare, formado del sa- 
pino cessum, ó a manera frecuentativo de cederé), etc.. Conceder (ceder por 
gracia), Concesión, Concesionario, etc., los a. Decesion (la acción y efecto de 
anteceilcren tiempo). Deceso (muerte natural ó civil) y Decesor (antecesor), 
Exceder, Exceso, etc., Inaccesible, Incesante, Interceder. Intercesión, etc., 
Precedente, Preceder , Precesión, etc., Predecesor, Proceder, Procesar, Pro- 
cesión, Procesional, Proceso, etc.. Receso, Retroceder, Retroceso, ctc.,SM- 
ceder. Sucesión, Sucesivo, Suceso, Sucesor, etc. 

Cedilla. — V. Zedilla. 

Cefalalgia.— Cep^aía/^ta ; del g. kephalé , cabeza, y algos, dolor : dolor 
de cabeza. 

n, ye- -Acéfalo (sin^caheza), Anace faleósis (recapitulación), Bueéfaío 
(de bous, buey ; nombre impuesto al caballo de Alejandro Magno, porque 
llevaba por distintivo una cabecita de buey, ó mas bien porque su cabeza era 
parecida á lade un buey), Cefalea (dolor de cabeza crónico, inveterado), Ce- 
fálica (vena superior del brazo, así llamada por creerse que sacaba la san- 
gre de la cabeza). Cefálico (lo que pertenece á la cabeza), Cefalonia (isla del 
Arcbipiélago que está á la cabeza, ó es una de las primeras del mar Jónico), 



— 227 — 

cefalitis (inflamación del eBcéfalo)^ Encéfalo (de en^ in, )kephalé,en la ca- 
a: el cerebro, los sesos, lo contenido dentro de la cabeza), etc. 
Celebro, y, mejor, Cerebro. — V. Cara. 

Celsitud. Celsitudo: del adjetivo celsus, participio pasivo del verbo inusi- 
\o cello, cellere, elevar, vencer, enaltecer. Así significa la elevación, gran- 
za y excelencia de alguna cosa. — Celsitud era el tratauíienlo que en lo an- 
;uo se daba á las personas reales: hoy se dice Alteza, 
D. y c. Excelencia, Excelente, Excelentísimo, Excelsüud (suma alteza), 
vcdso, Incólume (c. de in y cellere, como quien dice nonperculsus, no líe- 
lo, no lastimado, que no ha recibido duuo, que so baila en buen estado, 
tacto, sinónimo de integro), Incolumidad (que es salulis tuta atque inle^ 
a conservatio, según la define Cicerón), Precelente y Precelentisimo, posi- 
ro y superlativo anticuados, etc. 

GÓneiiterío ó Cimenterio. Ccemeierium : del g. koimétéríon, dormitorio, 
gar donde se duerme, d. de koimaó^ yo duermo, porque los muertos duer- 
en ó descansan en el campo santo, esperando el juicio universal. 
Geaa. Cana: del g. koinos, común. Entre los antiguos la comida princi- 
il era al ponerse el sol, después de haber concluido cada cual sus tareas ó 
abajos ordinarios. Durante el dia cada individuo tomaba un bocado, hacia 
I almuerzo (mordisco), comia algo al mediodía (prandium), etc., para sos- 
Der las Tuerzas hasta la cena, comida principal, asi denominada porque se 
icia en común, en familia. 

Lacena de los antiguos romanos correspondía, por la hora en que se celebru" 
,alsou/)er del francés, en catalán y en valenciano sopar (V. Sopa); y encuan- 
ácomida principal, correspondía al diner (antiguamente disner) del francés, 
catalán y en valenciano diñar, que en castellano es comer, hacer la co- 
ida principal, que antes era al mediodía (como lo es aun entre las clases 
maleras), y hoy mas ó menos entrada la tarde. — Diner y diñar viene, se- 
to unos, del verbo g. dipnein, comer, cenar, hacer la comida principal; y 
gan otros viene del bajo latín dignerium, disnerium, disnarium, corrup- 
m de Dignare, voz con que empieza la oración Dignare, Domine, etc. 
ligoáos, Señor), que suele recitarse al sentarnos á la mesa, 
a. y c. — Cenáculo (V.), el a. Cenadero, Cenador, Cenar, Cenobial (a. por 
Niástico), Cenobio {j^, por Monasterio), Cenobita y CeAio6t(ico (estas últimas 
atro voces están c. de koinos, común, y bios, vida : asi un Cenobio es un 
píT donde hacen vida común varios religiosos, y Cenobita es el que hace 
la común con otros compañeros, etc.); Epiceno, voz c. del prefijo epi, so- 
9, j koinos, común : llámanse epicenos, ó del género epiceno, los nombres 
9 bajo una misma terminación, bajo un sufijo ó una desinencia común, 
nprenden arabos sexos, como cigüeña, milano, etc., y en 1. aquila, le- 
r, etc. 

StBAculo. Derivado de Cena (V.), ó romanceado del I. coenaculum. —Por 
íeulo entendemos hoy la sala en que Cristo N. S. celebró la última cena. 



— 228 — 

Cenáculo, sin embargo, sígnifícó primeramente el sitio destinado pan ceñir, 
el Cenadero, como se dijo en lo antiguo, el Cenador, 6 la sala de comer, d 
Comedor, como se dice hoy. 

El 1. tiene también Casnaculum y Cctnaiio para expresar el c6tiad|or ó Itiaii 
de cenar. Es curiosa la historia de esas dos voces, y vamos áponsigiuirla.- 
Las casas de los antiguos romanos no tenian primitivamente mas que op pi- 
so, y en osla habitación de arriba era donde ordinariamente Sje cenado» 
comiaen común, donde estaba el cenadero: y luego después llamaron per 
extensión coínacxda á todus las piezas de la habitación superior, f/^'oi&a* 
bant cuBicuLUM ; ubi ccenabant coenacllum vocitabant (escribe Varroo)..*** 
Postquam in mperiore parte ccenitare cceperunt, superioris domusunivtm 
roEif ACULA dicta. — En los canacula liabitó luego por lo común la gente po- 
bre, como hoy también habita los pisos altos y guardillas: In superim^ 
habito coEif ACULO (en la guardilla que habito), dice, entre otra8cosis(ei 
Plauto), un cómico, para dar una idea de su pobreza. Y lo que boy UamiDM 
tener posada, tener casa de huéspedes, alquilar ó subarrendar una sale» tt 
gabinete, etc., se decía, en Roma, ccenaculariam exercere. Segan pueiie 
verse en el lexicón juridicum de Kahl, coeiuculariam bxercere i$ iiátKtt 
qui domos totas conductas per singula coenacula inquilinis locat, qwnbm | 
indé faciens. — Extendida ó trasladada de este modo la significación doefl- j 
nacutum, Tue necesario crear otra voz que determinase con mas precisión li i 
idea de cenadero , y, se formó coenatio, Ccenatio, pues, y no ya ccenaeuia*! ] 
se dijo propiamente por cenadero ó comedor, desde fines de la época do Aih «^ 
gusto, segunse notará en los dos Plinios, Séneca, Golumela, SuetonioWave' ; 
nal y Marcial. La cosa significada primitivamente por cosnaculum liabii an- 
dado de destino, pasó á tener otros usos, pero el nombre habia quedado: ne- • 
nester era por consiguiente formlir otra voz ; y así se hizo. — F(jese la atee- 
cion en este hecho, porque se encontrarán otros varios análogos en caste* 
llano y en todas las lenguas. 

Genutiro, Centaurus: del g. kentauros, c. de kenteó, yo pico, aguiionHr 
y lauros, toro : esto es, picador del toro. — Gomo este monstruo fabulose ^ 
era mitad hombre y mitad caballo, se le denominó también, y mas paníeB" 
larmente á un supuesto hijo suyo. Hipo-centauro (V. Hipódromo). 

D. y c— Centaura ó Centaurea, planta medicinal, amarga, así llamadidfll 
centauro Ghiron, quien se curó con ella una herida que tenia en el pié. 

Ceñir y su a. Cimgír. Cingere, verbo 1. que significa rodeari dar voelUí 
pegar ó construir al rededor, etc. 

D. y c.-^Ceñidor, Cincha (en 1. cingula, y en francés sangle, por ctfnfl^i 
Cinchar, etc., Cinguto, Cinta, Cintajo, Cintero, CintiUa^ etc., Ciniurét 
Cinturon, Desceñir, Encinta (del I. in-cincta, no ceñida, desceñidaí siacii' 
to ó ceñidor : así llamamos á la mujer embarazada, como enceinte losfraB- 
ceses, é incincta los romanos, por cuanto entre estos era de ley ó costumb* 
que las mujeres dejasen el cinto, quel levaban muy apretado debajo deki 



— 220 — 

A CQtnto se saotian embarazadas), Encintar, Prednia, Precintar, 
Recinchar, Recinto, Singladura, Singlar, etc. Según uoos^ Singlar 
I. ccedere, azotar; y segnn otrq|s de cingere, cingula, cincha^ por- 
io se singla, el mar, abierto con fberza por la nave, íiace un ruido 
al de la cinclia sacudida ó desplegada con viveza. 
»BM. CcBremonia : voz (dice Roquefort) que tiene alguna relación 
"bo g. ehereó, saludar, dar los buenos dias. — Otros descomponen 
a en Cereris-munia 6 munus , siendo Ceré ó Cerera, el nombre 
una ciudad de Etruria de la cual lomaron los romanos las leyes y 
e su culto. No falta también quien traduce Cereris^munus por ofren- 
á la diosa Céres. 

;or Rosal cree estar en lo cierto, diciendo que Ceremonia ano víe- 
'eo, como pensó Macrobio y otros; ni del pueblo Ceré, según la his- 
¿estepropósíto cuentan Valorío Máximo y Tito Livio: todos ellos 
TOO, pues su verdadero origen es griego, de la palabra kairos, que 
lo y ocasión de tiempo {oeeasio , opporlunitas) 6 la observación de 
ura en que convenia hacerse una cosa, por la mucha observación 
y ocasión que los antiguos guardaban en sus ceremonias y culto de 
;; y osi llamaron kairia ¿ la estola y hábito ceremonial. » 
. Del 1. serare (que bajo otra forma es servare), d. de sera (por 
rdlda la v), que era una especie de tranca, palanca, guarda, etc., 
qraba la puerta, y que se quitaba cuando se quería abrir esta. Ex- 
Áñ portee, dice Ovidio. Abi, atque ostium obsera intús: vé, y atran- 
ala, ó cierra, la puerto por adentro, dice Terencio. — De «erare sa- 
m el francés serrer en la acepción de resguardar ó ponerá cubierto; 
I llamar serré á lo que nosotros invernáculo, 
go y cierra España! En esta antigua invocación de nuestros ejér- 
ido iban á entrar en una batalla, el verbo cerrar no significa lo que 
ierra es aquí una corrupción de serva, salva, sera, y equivale á 
alva. Hay además una elipsis después del nombre Santiago, don- 
jplirsc óyenos ó válnos : de modo que el contexto total ó íntegro de 
oeacion es: Santiago ! válnos y salva á la España! — V. Servar. 
— Cerradero, Cerradizo, Cerrador, Cerradura ; Cerraja, Cerra- 
ajeria, Cerrajero, Cerramiento, Cerrazón, Descerrajar, Encer- 
frro, etc. 

Cmsar: del \:c€Bdere, cortar. Según vulgar y ontigua creencia, este 
bre de César se dio á la familia de los Julios, en virtud de que Julio 
sacado, por incisión, del vientre de su madre: Primúm CíGSar, di- 
é c Jsso matris ulero dictus est, — Otros dicen que César fue asi 
»orquo noció con una largo cabellera, que en latín se dice eassaries. 
itino viene de ccedere, cortar, y se decía particularmente de lo cabe- 
»8 hombres, porque se la cortaban, á diferencia de las mujeres , las 
le la cortan.-*y. Pabcisior . 



— 230 — 

D. ) c— Cesáreo, Cesárea (adjolivo que se aplica á la operación que sa 
liuce cortando 6 abriendo la matriz para extraer el feto) , Ceñirá , coido 
quien dice corladura, nombre que en Ja poesía latina se da ala sílaba qoe 
queda al fin de la díccion-despues de la formación de algún pié; y en la poe- 
sía castellana á la sílaba que sigue á la en que estriba ó carga el acento pro- 
sódico, etc., etc. 

Cetro. Sceptrum : del g. skeptron , bastón , d. de skeptó, yo me apoyo, 
porque antiguamente (dice Vergy) el cetro no ora mas que un palo ó basloa 
que llevaban los monarcas para apoyarse. 

Cíoeroa. Cicero, onis. Nombre del célebre orador romano, cuyo prenoiQ' 
bre era Marco (Marcus); su nombre Tulio (Tullius), que en el 1. antigua 
sigiiiOcaba arroyo, y tomado de la situación de Arpiño en la confluencia de 
dos ríos; y su cognombre Cicerón (Cicero), del 1. ctcer, ciceris, el garbaozo, 
porque él^ ó alguno de sus antepasados, tenia en la nariz una ferruga delí 
forma de un garbanzo, ó, como mas gravemente dice Varron, á ciceribu 
serendis, esto es por la aGcion y acierto de sus mayores en la siembra ó el 
cultivo de aquella legumbre. — V. Sobrenombre. 

Cicerón nació en Arpiño el año 647 de Roma, y el 107 antes de laeracrís- 
tiuna. Murió^ asesinado^ á la edad de 63 años, ii meses y 5 dias. 

D. y c.-^Cicércula 6 Cicercha, por otro nombre Tito, legumbre de la es^ 
pocie y naturaleza del guisante , casi cuadrada ; — Cicero, especie de letrada' 
imprenta^ que tiene el cuerpo del once (puntos), y así llamada porque Itf 
primeros impresores que fueron á Roma imprimieron en aquel carácter de 
letra las Cartas familiares de Cicerón, en un volumen en folio, año UtU'r 
Cicerone, nombre dado en Italia á los que acompañan á los extranjeros! 
les enseñan y explican las curiosidades que hay en las capitales; —dcenf 
niano, adjetivo que se aplica al estilo de Cicerón y á los que le imitan, 

Cielo. Ccelum : del g. koilon, cóncavo, liueco, vacío, por cuanto se apa- 
rece á la vista como una concavidad inmensa. — Los hebreos dieron al cíeía 
la denominación de rakiah, que en el sentido propio significa una planchada 
metal muy adelgazada á golpes de martillo, y Gguradamente la externáis 
Los Setenta tradujeron rakiah, ^ot stereóma (del g. 5í^eo«, sólido, firme)} 
qu8 vale solidez ó Firmamento, 

D. y c. — Celestial, Celestino y Celestina (nombres propios de persoDa)i 
Celibato, Célibe (enl. ccelebs, delg. koilos, vacío, solo, desamparado, sol- 
tero; aunque otros lo derivan de koité, lecho, y leipó, yo dejo, abandono* 
renuncio), Célico (adjetivo poético por Celeste), Qic. 

Cieno. Ccenum: delg. koinos, impuro. En 1. ccenum es propiamente 1> 
que en castellano llamamos cenagal, un sitio ó lugar lleno de cieno: y ^ 
cieno es un lodo blando y hediondo. 

D. y c. Cenagal, Cenagoso, Ciénaga, Ciénago (a. por Cieno ó Cenagal) 
Encenagado, Encenagamiento, Encenagarse, etc. 

Cilindro. Cylindrusí del g. kylindros, rollo, rodillo, formado de kiUnáit 



^ — 231 — 

^nlvolvo, volvere, volver, revolver, rollar, arrollar. Sólido á manera do co- 
lumon, coD las bases iguales , planas y circulares ; cuerpo redondo que se 
considera engendrado por la revolución de un rectángulo alrededor do uno 
desús lados. 

ü. j c^Calandria (máquina ó cilindro para prensar y dar lustre á los 
piños y telas, etc.) , Cilindrico , etc. 

Circulo. Circulus .'diminutivo dectrctw, cerco, ruedo perfecto, círculo, 
espacio circular, en g. kirkos, kuklos^ ó kykloSf que significa lo mismo. — 
Cimlus se considera por algunos como formado del prefijo circum(\). 

0. y c. — Acercar, Acorralar, Cerca, Cercanía, Cercano, Cercar ^ Cer- 
íwi(á), Cercenar (que, según unos, viene de drcumcidere, ó, según otros, del 
leininare, formado de circinus, comp&s, diminutivo de circus: estoes, 
eorlar por medio de compás ó circularmente). Cicladas (las ctrcii/afes: islas 
del Archipiélago), CtWo (período circular, revolución de cierto número de 
lüos), Cicloide (de kyklos, y eidos , forma, semejanza : curva ¿ manera de 
íírculo), Ciclope (del 1. cyclops, c. del g. kyklos, y de ops, ojo : especie de 
gigantes que no tenian mas que un ojo redondo ó circularen medio de la 
frenle), Circo, Ctrcúiío y demás voces c. del prefijo ctrcum, cerca, CircM- 
'-ticton, Circular, Corral, Corrillo, Corro, Encíclica (carta circular), End- 
%e(2¿a(delg. eg, en, en, kyklos, circulo, y paideia ó pedeta , instruc- 
!ioB, enseñanza; como quien dice enseñanza circular, que abraza todo el 
¡ireulo de los conocimientos humanos). Enciclopédico, ele, Semicircular, 
5wiictfcu/o, etc. 

Gira^. CAtrur(;2a: del g. c^dr, mano, y «r^on, obra, labor, trabajo: 
operación de la mano, ó, mas literalmente, mani-obra. 

D. y c. — Cirujano, Chiron ó Quífon (nombre propio , hijo de Saturno y de 
iniofa Filira, así llamado por sa destreza quirúrgica), Quiragra (de cheir, 

kagra, cogida, captura : la gota de hsmanos: la de los pies se llama Po^ 
Vo)i Quiromancia (adivinación por las rayas de las manos), Quiromán- 
«o, Quiroteca {de cheir, y théké, caja, cosa que guarda ó envuelve otra : 
Droltura de la mano, el guante). Quirúrgico, Quirurgo, etc. 

CíMu. Schisma, del g. schisma, corte, división, separación, escisión, 
rmado del verbo squizein (en catalán esquinsar, esqueixar), cortar, se- 
uir, rasgar, dividir, equivalente al 1. scindere. — Cuentan que el empera- 
or Segismundo se propuso que el nombre cisma fuese femenino, y que toda 
liotorídad imperial se estrelló contra la resistencia de los gramáticos. En 
ntellano cisma es masculino ó femenino, pero se usa casi siempre como 
el jtrímer género. 

D. ye. — Cismático, Chisme (según varios etimologistas). Esquisto (nom- 
% genérico de las piedras que se dividen en hojas ó láminas delgadas)^ etc. 
CíítenMi, Cisterna: voz c. de cis, debajo, y terrena, terreno, terrestre, 
fri. Qudd cis TERRAM est, dice Festp; porque está ilebajo tierra. 
CiUM. Cithara: del g. kithara, que significaba un instrumento de mú- 
a, y ona tortuga.— Y. Guitarra y Lira. 



— 232 — 

CUvo. t?/at7iM:8upónefie1e la misma etimología g. queáLIaüe.^V.Lun, 

D. y c-^Clavar^ Clavija, Club (V.), Desclavar, Desenclavar, Ewkteti 
Enclavijar, etc., etc, 

Clero. Clerus: del g. kléros, suerte, porción, lierencia. Dommus, pon 

hcBredit€Uis mees como dice el Salmo 15. Es el Clero como la parte de li 

herencia del Señor, ó la porción del pueblo cristiano que está dedicadi li 
culto divino por medio de las órdenes sagradas. 

D. y c. — Clerecia, Clerical, Clericato, Clericatura, Clérigo, Clerism,Cl^ 
rizonte, etc. 

Glina. Clima, clitnatis : en g. klima, peldaño, grada de escalera, esca- 
lón. Aplicóse este nombre á los climas semi-bororios y mensuales de laes" 
fera terrestre, porque se pasa del uno al otro como por escalones, subiendo 
del ecuador al polo. — Por extensión pasó luego la soi clima á signifiarel 
temperamento particular de cada país. 

D. y c. — Aclimatación, Aclimatar, Climaco, (sobrenombre dado á nnSii 
Juan , por haber escrito cierto libro titulado la Escala Sania), Climatérk» 
(como quien dice escalar, en I. scalaris). Climax (figura retórica llamaiii 
también Gradación), ele. 

Cloro. Chlorum: del g. cWoro*, verde, verdoso; ó de c/río^, verdor, ver- 
dura. — El cloro es un cuerpo simple, gaseoso á la temperatura y á la presioo 
ordinarias. Es de un color verde, ó mas bien amarillo verdoso. Fue desca- 
bierto por Sebéele en i774. Sirve en las arles para el blanqueo de las l^bs; 
en higiene y medicina para desinfectar el aire, y combatir la pulridez I 
la gangrena. Es además el mejor contraveneno del ácido prúsico y del iú- 
drógeno sulfurado, 

D. y c. — Cloe (sobrenombre de Céres, diosa de los campos^ de la verdun)f 
Clorato, Clorhidrico, Cloruro, etc. (nombres que da la química á lascom' 
binaciones del cloro); Glóri ó C¿óm (diosa ó ninfa de las flores), O 
rosis (opilación; estado morboso acompañado de cierto color verdoso é»^ 
piel), etc. 

Club. Voz introducida del francés, y lomada por este del inglés liácii 
fines del siglo pasado (cuando la Revolución). En francés algunos escríbflB 
cloub, y varios amigos de la etimología pronuncian dob, ya porque la fl 
breve del inglés club suena casi como o, ya por recordar la voz \,globus{j^ 
bo), de la cual sacó el inglés su c/u6.— Hay quien pregunta si club viene di 
clavatus (clavado, cerrado), como si se dijese davala societas, lugar bi0i 
cerrado, donde se reúnen algunos individuos.-* Por c¿ti& se entiende eog^ 
neral una sociedad política, comunmente clandestina. 

Gooer. Del I. co^uo, coquis, coquere, coxi, coctum, que significa cocer» 
preparar la comida al fuego. De coquere y de su frecuentativo coquin^t 
cocinar, salen los siguientes 

D. y c. — Acoquinamienlo, Acoquinar (acobardar, amilanar), iácoguínoi^ 
se (arrimarse mucho á la cocina , emperezarse , acobardarse) , Bisoocko (dd 
1. bis--coctus,cociáo dos veces, recocido)^ Cocción, Cocedera a. de Cocinera, 



— 233 — 

^oeidro» Cocedizo^ Cocedor^ Cocedura, Cocido, Cocimiento^ Cocina (del I* 
^ofiwif), Cocinar, Cooineria (a. por Guisado) , Cocinero (del 1. coquina^ 
fiw^coqum), CoeiniUa , Cochero (lo que fácilmente se cuece), Cochifrito, 
loia. Cochio y Cochino (lo que es fácil de cocer). Cocho (a., cocido), Cochur 
nk^Coquimario, 6, como diceo ahora. Culinario (del I. coquinarius, forma* 
(lode coquina, cocina, por cu/tna : lo que pertenece á la cocina). Decocción, 
E$íoeer, Precocidad, Precoz (en 1. prasoox, c. deprar y coctus : esto es,pre- 
cocido, prematuro, cocido, madurado, antes de tiempo), /{ecooer, Recotkdo, 
Aeeoctna,etc. 

GtfiBj y sus a. G«fin9, Cofiao, en catalán Cofi, Gesto ó canasto de espar- 
lo, iDÍf»bres ó madera para llevar frutas ú otras cosas de una parte á otra. 
Viene del I. cophinus, canasto de mimbres que servia para poner el pan; 6 
ilelg, cophinos, cesto ^ canasta, etc. 

D. y c. — Igual origen suponen algunos á la voz Cofre, que Rosal hace venir 
ébconferre, — V. Baúl. * 

dgaonabre. — V. SOORENOMBRE. 

<¡élera. Cholera : del g. cholé, que significa ia bilis, yrheó, fluir : flujo 
(le bilis. Se toma por la bilis, y, por traslación, significa también ira , enojo, 
Bafido , pasiones que los antiguos atribulan á un desborde ó á una agitación 
déla bilis, humor que se segrega en el hígado. 

D. y c,—Coledoco (de cholé, y de dochos, que contiene : canal que condu- 
celí bilis del hígado al intestino duodeno), Cólera-^morbq (de cholera, y 
ner6us, morbo , enfermedad), Colérico, Colerina, Melancolía (de metas ne- 
^0,) cholé: atra-bílis, negra-bilis, bilis negra), Melancólico, Melancoli- 
wr, etc. 

Coloio. Colosstts : del g. kolossos, cuya composición mas natural parece 
fuñicólos, grande , y óseos , ojo, vista , visus; esto es, grande á la vista, 
bücoloso era, pues, toda estatua ó figura gigantesca, como el de Rodas, el 
iet Capitolio, etc. 

D. y c. — Coliseo (suavizado del 1. colosseum, ó del italiano Colosseo), nom^ 
H'eque lioy aplicamos á los teatros destinados á las funciones públicas do 
livirsiea, y que primitivamente se dio á la mas vasta de todas las ruinas de 
Bimonumentos romanos que se ven en la capital del mundo cristiano : es' 
miomeoso anfiteatro empezado á construir por orden de Vespasiano y con- 
httdo por Tito : llamáronle colosseum porque se construyó cerca del sitio 
loide estaba el co/o«o de Neroo , estátiui de bronce de i 20 pies de altura ;— 
%iai, etc. 

Coluro. Colurus: del g. A:o/ouro«, c. de AK)fo5, cortado, truncado, mutikdo, 
9ura, cola : como quien dice cauda wuUilus, truncus, con la cola cortada, 
orgae los coluros (dos círculos máximos de la esfera que se cortan enán- 
Dioa rectos por ios polos del mundo) , tienen el parecer la cola cortada, ó 
Un mutilados , m atención á que nunca se ke ve enteros sobre el hori- 

20. 



— 234 — 

Gomedúi. Comadia : c. de las dos voces g. kómé, lagar, aldea, y 
aeidóf yo canto , yo recito versos : literalmente, pues, significa canetonie 
lugar 6 aldea. Fundóse esta denominación^ según vulgarmente se cree, el 
que Tbespis y sus inmediatos sucesores, á imitación de los rapsodas griegos, 
iban de pueblo en pueblo cantando sus versos y comedias. — Véase Oda } 
Rapsodia. 

El Sr. Gómez Hermosilla^ uno de ios mejores literatos y preceptistas qui 
liemos contado en el presente siglo, y buen helenista, dice con graofandi- 
mentoque la verdadera derivación de comedia , según la analogía de la len- 
gua, no es de kómó, sino de kómos. Esta última voz significa : I.Moqa 
nosotros llamamos ronda de los mozos de un lugar, es decir, una cuidríll 
de los que por la noclie van á dar música á sus novias , y que muchas veces 
á favor de la oscuridad y fingiendo la voz, dicen ó cantan cosas satíricas con 
tra algunas personas ; y 2.^ estas mismas canciones ó sátiras demasiado li 
bres y mordaces. Según esta etimología , que es la verdadera , se ve clira 
mente por qué los griegos dieron á las composiciones en verso, en las coik 
se zaherían y satirízaban , prímero personas determinadas, y después los vi 
cios en general, el nombre de comedia , que los latinos escribieron coma 
dia, y nosotros comedia ; y se ve también que esta tuvo origen, no en k 
cantares satíricos de los vendimiadores, sino en las cantinelas nocturnas d 
los mozos que iban de ronda. 

D. y c. — Comediante , que en lo antiguo se dijo también Comedo (del b 
tin comadus) , Comédico a. de Cómico, Comedión , Cómica, Cómicamen 
te, etc. 

Gompostela. Eufoiiizacion, ó corrupción, del I. campus stellce, ó Catnf 
de la estrella, porque la luz de una estrella seiíaló en un campo el lugardoo 
de estaba el cuerpo del apóstol Santiago, no lejos de la ciudad de Galicia qu 
lleva el mismo nombre. 

D. y c. — Compostelano , lo que es de Gompostela {Santiago de GaÜcia), 
pertenece á esta ciudad. 

Conclave. Conclave :.voz c. de cum, con, y clavis, llave. — V. Luvi.- 
Lugar donde se juntan y se encierran con llave , 6 bajo de llave, los cxt^ 
nales para elegir Sumo Pontífice. También se llama conclave la misma asii 
blea ó junta de los cardenales. 

Conde. Comes, compañero, hombre de la comitiva y de la casa del prío' 
pe, con encargo de desempeñar en ella ciertas funciones. Hoy es titulo 
honor y de dignidad. — Comes es un c. de cum-trc, ir con. — V. Ir y Min 

D. y c. — Comicios, Comité, Comiíc (junta, comisión). Comitiva, Coná 
do, Condal, Condesa, Condesado, Condestable (de comes stahult), Viscí 
de , etc. 

Conjugación. Conjugatio : sustantivo verbal de conjugare, formado 
cum, coü, y jugum (de ^tin^erc, juntar), el yugo; de modo que cor^u, 
equivale aponer bajo de un mismo yugo. 



— 235 — 

El verbo es la parte de la oración que tiene mas accidentes gramaticales : 
persona», números, tiempos, modos y voces. Cada accidente de estos se con- 
nota por medio de una inflexión particular; y conjugar un verbo es recorrer 
porsa orden todas ius inflexiones ó trasformaciones que á su l)as6 radipal im- 
primen aquellos accidentes. 

Enlatin no hay realmente mas que una conjugación , y es la que termina 
el InGnilivo en ere ó ere breve , v. gr. legére : pero como la raíz acaba fre- 
coeatemente en a, e, 6 i, eslas vocales se contraen con la primera é de ere y 
^'Saltan are, ¿re, iré. Así es que amanérese convirtió en ambare, doce-ére 
^ioc-ére, y audi-ére en aud-ire. Atendido este canrácter fundamental, los 
▼crbos latinos deben dividirse muy naturalmente en verbos puros (losen 
¿''0) y verbos contractos (los en are, ere, iré). Los preceptistas, sin embar- 
go, establecieron cuatro conjugaciones : la i." comprende los verbos que ha- 
teen el infinitivo en are (aere); la 2." los que hacen en ere (eére); la 3." com- 
préndelos verbos puros ó propios, que hacen en ere; y la 4/ los que haccD 
eliiifinitívo en iré (iére). 

Los verbos puros , ó sean los de la tercera conjugación , expresan simple- 
mente la acción^ ó un mero estado, como ;acérc (echar, arrojar), penderé 
(colgar, suspender, pesar);— los de la cuarta conjugación (entre) marcan 
generalmente una actividad continuada y de cierta duración, ó menos pasa- 
jera, menos momentánea que la que expresan los verbos de la tercera, según 
se ve en Uniré, polire, etc. ; — la forma are, de la primera conjugación, ex- 
presa mas una especie de acción percibida por los sentidos, que á menudo 
se realiza, se manifiesta al exterior, ose materializa en acto, como lavare, 
^re, etc. ; — y la forma ¿re de la segunda conjugación expresa ppr lo co- 
man un estado prolongado y duradero, como jacére (estar echado), penderé 
(estar colgado, estar suspendido), y otros muchos, casi todos intransitivos. 

De estos principios generales resulta que dos verbos de una misma raíz, 
pero de conjugación diferente, se diferencian también en su significada. Ya 
se habrá podido notar esta diferencia en jacére y jacére, penderé y penderé, 
qaede propósito acabamos de citar como ejetnplos. Diferencias análogas se 
encontrarán entre los significados de fugere y fugare, placeré y placare, se- 
^re y sedare, sidére y sidére, etc., etc. El cambio de conjugación ejerce 
^ible influjo en la idea primitiva expresada por la raíz. 

El latín convierte la raíz de algunos de sus verbos en radical (23 y 24), 
añadiendo á aquella una sílaba ó un sufijo , con lo cual la hace connotar va- 
rias ideas accesorias. Por ejemplo : 

Añadiendo it á la raíz del presente de indicativo, ó á la del supino, forma 
los verbos frecuentativos , como clam-it-are, dict-it-are, vis-it-are , vol- 
♦^-flrejelc, frecuentativos de clamare, dicere, videre, volare, etc. — Obsér- 
^'«seque todos los verbos frecuentativos son de la primera conjugación , por- 
<lQela forma are (ar), según hemos dicho, es la que con mas fuerza hace 

i'esaluurla iiiea de acción, y de una acción repetida, prolongada. 



— 236 — 

Sustituyendo eseére á It desinencia ere de It segunda conjugación, ótieére 
á la desinencia ir$ de la tercera, forma los verbos incoativos, como íon^ 
escere, ingem^iscert^ incoativos de languére y gemére 6 ingemere. 

Sustituyendo tirtreá las desinencias infinitivas ordinarias, forma los ver- 
bos desiderativos , como es-urire (tener deseos 6 ganas de comer), domtí^ 
wrire (tener ganas de dormir), etc. , desiderativos de edere y dormiré. 

Con las desinencias issare, 6 izare, é icare (en el presente de indicalira 
issOf ico), forma los verbos imitativos, como patr-issare (obrar comopt* 
dre), alb^are (tirar á blanco , blanquear), etc. 

Con la desinencia illare {Hh en el presente de indicativo) forma losYer* 
bos diminutivos, como scrilnUlare , sorb-^llare (beborrotear, beberá sor- 
t)itos), diminutivos de scriber^ y sorberé. 

Hay en latin muchísimos verbos formados de radicales de nombres (sus- 
tantivos ó adjetivos), y los mas de ellos de la primera conjugación : concorér 
are, fecund-are, labor-^re, honor^are, milit-are, superb-ire, vest-ini 
vulner-are , e'.c. , etc. , formados de concors, fecundas, labor, honor,miks, 
superbus, vestis, vulnus, etc., etc. 

En castellano tiene el verbo tres conjugaciones : la primera hace el íufioi' 
tivo en ar (are); la segunda en er (ere, ^e) ; y la tercera en ir (iré). Es decir 
que tiene las mismas conjugaciones del latin ; solamente que, fijándose poco 
el romance en los accidentes fonéticos de la cantidad , no puso diferencia al- 
guna entre el ere largo y el ere breve, conmutando ambos sufijos en ér, y Íia- 
ciendo una sola conjugación de la 2.' y 3." de los latinos. 

Salvo esta diferencia, todo lo que va dicho acerca de los verbos latíaos es 
aplicable en gran parte á los castellanos equivalentes, pues del latin estia lo- 
mados casi todos ellos, y casi todos con sus mismos accidentes y en sus dmS' 
inas acepciones.— V. ar, ear, ecer, izar, etc., en la Tabla de las desineflcias, 
y Verbo en este Diccionario. 

Corazón y SU a. Cor. Cor, cordis : en g. kéar, kér, y también karáiiii 
kardias,*que significa el corazón , y el oriOcio superior del estómago (boca 
del estónjagp, ó 6oca del cor, como dice también el catalán ), que está jan* 
to al corazón. — £1 corazón, en sentido recto^ es la entraña ó el órgano prii- 
€ipal del cuerpo , y de ahí el que ciertos filósofos de la antigüedad lo coi- 
siderasen como la residencia de la vida y del alma , y algiinos como el i)io* 
misma. Alus cor ipsftm ammus videtur; ex quo excordes, vbgordbs, con- 
cordes que dicuntur, escribe Cicerón. — V. Alma. — Aun hoy dia la fisiologii 
popular considera el corazón como el asiento y foco de las pasiones, deltas 
lor^ de la sensibilidad, etc. 

D. y c. — Acorazonado, los a. Acordamiento y Acordanza, Acordoft 
Acuerdo , et€. , Cardiaco, Cardial (a., lo que pertenece al coraion), Ceir^ 
dialgia (dolor de estómago^ dolor en la boca del estómago; en catalán áokt 
de cor). Cardias, Carditis (inflamación del corazón). Concordancia, Cm' 
cordato, Concorde, Concordia (que otros quieren derivar de cuerda), etc., 



— 237 — 

orada y SU a. Coradela (asadura), Coraje (como quien dice actio coráis)* 
'orajoso (adjetivo a. que valia animoso^ valeroso), Corajudo (colérico), 
-oraanoda, Corazonada, CorazoncülOf Cordato (juicioso, prudente), (7or~ 
lial, Cordialidad y Cordura, Cor 6 Coro (aprender de), aprender de memo- 
ia, Cuerdo, Decorar (en la acepción de lomar de memoria ó de coro), Deseo- 
'aionamiento, Descorazonar , etc., Discordar, Discordancia, etc., Pericar- 
íi'o (cubierta del corazón). Pericarditis, Precordio, Recordanza, a., Recor- 
m{{k\\, Recordari, que, según Cicerón, es revocata in memoriam con- 
(emp/art, y aGne de la frase cordi habere, tener en la memoria, en ei cora- 
zón), /íccorJaíívo, Recuerdo, etc. 

Corifeo. Coryj)hmus : del g. koryphatos, jefe del coro ; el que en las tra- 
gedias antiguas griegas y romanas guiaba el coro , poniéndose en medio, y , 
en sillo algo elevado para que le viesen bien : de ArorypA^, coronilla, vértice 
déla cabeza. — Corifeo llamamos traslaticiamente, ó por extensión, al jefe 
ieuB partido^ de una secta, al que es seguido de otros en alguna opinión, 
>6Claó partido. En esta acepción trasladada lo usó ya Cicerón (De Natura 
Deorum, i — 59), diciendo : Zeno, quem Philo coryphaBum appellat epicúreo* 
'^>n(Zeoon, á quien Filón llama el corifeo de los epicúreos). 

Coro. Chorus : en g. choros, que se cree formado de chara, en 1. pati- 
im, alegría, alborozo. Coro es una reunión de personas que cantan, bailan 
f se divierten : ccctus canentium et saltantium. De ahí sus varias acep- 
ciones. 

D.yc. — Corea (en 1. chorea, del g. choreia, baile, danza), Corear, Coreo 
ipiéde verso g. y 1.^ compuesto de una larga y una breve, adecuado para los 
-oros, para el baile y el canto). Coreografía, Coreógrafo (compositor de 
íailes), Corifeo (V.), Corista, Coro (paraje del templo donde se cantan los 
>ficios divinos), ele 

Corografía. Chorographia : del g. choros, región , comarca : descripción 
ioQoa provincia, de un distrito; carta geográfica particular; mapa coro- 
tájico. 

Coimografia. Cosmographia : del g. kosmos, el mundo^ el universo, aun- 
loeel sentido primitivo de esta voz es pureza, adorno, ornamento, hermo- 
íra, orden, etc. (V. Mundo), y de la pseudo-desinencia grafía.— K6^\>jti<;, 
^odtM, omamentum, mundus muliebris (dice el Lexicón griego de B. He- 
<^rico). Phüosophi sic instituerunt vocare totam compagem rerum om- 
^, ob ordinis pulchritudinem ; undé et latini philosophi Mundum vo- 
«wre. 

De ¿o<mó<, belleza, adorno, mundo, universo, y de kosmeó, yo adorno, 
<innoseo, etc., salen como 

». y c. — Cosme (nombre propio, que vale adornado, modesto, justo, etc.), 
^itmético (confección para hermosear la tez). Cósmico , Cosmogonía (siste- 
I de la formación del universo, del mundo). Cosmográfico, Cosmógrafo^ 
miologia (ciencia, tratado, de las leyes generales del mundo físico), CoS" 



i 



— 238 — 

móloQO, Cosmopolita (habitante de todo el mundo, el que vive bien eo coil- 
quiera parte, el que considera á todo el mundo como patria suya), etc. 

Creer. Credere, creer, tener por verdadero. Credere es compuesto de áo, 
das, daré. — V. Don. 

D. y c — Acreditar, Acreedor, Credencial, Credibilidad, Crédito, Creio 
(el), Credulidad, Crédulo, Creencia, Creíble, Creyente, Desacreditar^íktr 
crédito. Descreído, Incredulidad, Incrédulo , Increíble , etc. , etc. 

Crestomatía. Del g. chréstos, bueno, y mathé, instrucción. Colección ilfi 
escritos instructivos, trozos selectos de diferentes autores. 

Crasis. Crisis : del g. krisis , combate , esfuerzo , juicio , d. de itrinójuí* 
gar, y también separar, combatir, etc. — Del g. krinó se formó el I. ceno 
(kerno), cerneré, crevi, cretum, verbo que á principios del siglo pasado dié 
lugar á una fuerte controversia entre los eruditos Kuster y Perizonius. Li 
diatriba del primero se bulla en la mayor parte de las ediciones de la Mineru 
del Brócense. Conviniendo ambos en que cerno se formó de krinó, prelendií 
Kuster que la significación primitiva de cerneré era la de separar, y ioeg^ 
Ja de ver distintamente, de una manera separada ; y consecutiva mente la de 
ver en general, juzgar, decidirse, resolverse, determinarse. í^erizonius, por 
su parte, sostenía que cerneré lleva siempre la idea de considerar a tcntameo- 
te, distinguir, examinar, con cuidado, etc. 

D. y c. — Acribar, Acribillar, Cernedero, Cerner, etc.. Concerniente^ C(ffr 
cernir. Concreto, etc.. Criba, Cribar, Cn'6o,etc., Criterio, Critica, Crüicot, 
Criticastro, Critico, Criticón, etc., Decretal, Decretar, Decreto, Dcen^ 
rio, etc.. Discernimiento, Discernir, Discreción, Discrecional, DiscretOf 
Excreción , Excremental , Excrementar, Excremento , Excretar, etc., M- 
discreto, Secreción, Secretaria, Secretario , Secreto (de secretus, particip» 
pasivo de secemere, compuesto de cerneré, separar, poner aparte), Secrt' 
tario , etc. , etc. 

Crisma. Chrisma, aceite, unción : del g. cUrisma, derivado de cM^ 
ungir. 

D. ye. — Anticristiano, Antecristo ó Anticristo, Crema, CristianameíA^ 
Cristianar (bautizar). Cristiandad, Cristianismo, Cristianizar, Cristis»/^) 
Cristo (el Ungido ó consagrado por el mismo Dios como rey, profeta y st- 
cerdote por excelencia); Cristóbal (&ci francés Cristophe,en catalán Cristó^t 
del 1. Cristophorus , formado de chrió, ó chrísto , el ungido, y pherein, li^ 
var ; el que lleva á Cristo, al Ungido), Descrismar, Descristianar, etc. 

Crisóstomo (San Juan). Chrysostomus : del g. chrysos, oro, y stomat bo- 
ca : boca de oro. Sobrenombre dado, después de su muerte, á este padre do 
la Iglesia, uno de sus doctores mas ilustres, y el Homero de los oradores,»' 
gun le llama un escritor eclesiástico. 

D. y c. — La voz g. chrysos entra también en la composición de : Crisáüir 
da (el insecto después del estado de oruga y antes de pasar al de mariposii 
porque las ninfas ó crisálidas suelen tener un color amarillo , como de oro) 



— 239 — 

'^rmberilo, Crisólito (piedra preciosa), Crisólogo, Crisopeya (fubricacion 
le nro), Crisoprcuno (especie de piedra fína), etc. 

Crocodilo y, por metátesis, Cocodrilo. Crocodilus: del g. krokodeilos, voz 
uHlquísima, acerca de cuyo origen huD escrito largamente muchos erudi- 
os.Udos la dan por c. de krokos, azafrán, y déilos, temeroso, receloso, por 
¡oanloel cocodrilo teme ó repugna (según se preteude) el olor del azaíran. 
)tros opinan que el primer elemento yuxtapuesto no es krokos , sino kroké, 
ibera, orilla do rio , ó krokas, canto rodado. 

Cramo. Chroma : del g. chroma, que significa color. Metul descubierto 
» i797, por Yauquelin, en el plomo espático de Siberia. Diúsele tal nombre 
)orki tendencia que manifiesta á colorar, dar de color ó teñir, las sustancias 
:on las cuates entra en combinación. 

D. y c.—ií cromático (sin-color; lo que hace ver los objetos sin mezcla de 
íolor extraño), Acromatismo^ Cromático (género de música que procede por 
«QüloDos; llámase asi porque los griegos marcaban este género con caracté- 
eseDcarnados ó de varios colores; ó, según varios autores, porque el gé- 
lerocromático es el medio entre los otras dos, á la manera que el color es 
il iQlerinedio entre el blanco y el negro; ó según otros, porque el género 
'ronálico varia y embellece el diatónico con sus semitonos, los cuales pro- 
lucen en música el mismo efecto que la variedad de colores en pintura)^ 
^^fomato (sal que tiene el cromo por base), etc. 

Giiaioa. Chronica : del g. chronikos, que pertenece al tiempo^ d. de 
•An)no5, tiempo, duración del tiempo. Historia en que se observa el orden 
lelos tiempos. 

i>. y c. — De chronos, con desinencias y pseudo-desinencias varias, se de- 
ivifl : Crónico (mal ó cosa que dura muclio tiempo). Cronicón, Cronista ó 
'Oronií/a, Cronografía, Cronógrafo, Cronología, Cronológico, Cronologis-- 
OtCronólogo, Cronómetro (medidor del tiempo), etc. 

Ycon los prefijos ana , meta , para , pro y sin (Véanse en la Tabla corres- 
pondiente), se forman Anacronismo, Metacronismo, Paracronismo, Procro- 
tmo^ Sincronismo , lodos c. de chronos, tiempo. 

Crod. Crudelis: del I. crúor, voz qué con igual forma se usó antiguamente 
Bcastellano, con la significación de sangre derramada. — El sanguis I. es la 
ingre que mantiene la vida {succus corporis), la sangre que (Tírenla ; y crúor 
< la sangre cuajada , la que se derrama, la que sale de una herida. — Véase 

ÁIBARO. 

í). ye. — Crudelisimo a. de Cruelísimo, Crudeza, Crudo (que todavía 
«le el crúor; esto es, no cocido). Crueldad y sus a. Crueleza, Cruentidad y 
ftieza. Cruentamente (con derramamiento de sangre), Cruentar y Cruenta- 
on (a.), Cruento, Cruo y Crúor (a.). Encrudecer, Enerudelecer a. de JEw- 
uelecer, Incruento, etc. 

GiMfiniodo ó Casimodo (domingo de). Es el domingo después de Pascua^ 
I de la octava de la pascua do Hesurreccion , así llamado por las palabras 



— 840 — 

Ot'ASiMODÓ geitüi infantes con que empieza el introito de b misa de acjael h* 
— Llámase también Dominica in albis, porque en lo antiguo los catecúme- 
Dosque liabiun recibido el bautismo por Pascua, iban á depositar^ el dia delí 
octava , en la sacristía , ios vestidos ó las tánicas blancas que se les babiti 
puesto en la ceremonia del bautizo. 

Cubierto. Antiguamente , en las mesas de f^ran lujo se ct^brian Iosidid- 
jares, los platos, los vasos, etc.; y aun hoy dia en las mesas reales se osan los 
cofrecitos ó estuches para el cuchillo, tenedor, cuchara, etc. De esta cosIdbi' 
bre vino el llamarse cubierto el servicio de mesa que se pone á cada uno de 
los que han de comer, compuesto de plato , cuchillo, tenedor y cuchira, pía 
y servilleta. — V. Abril. 

CII 

Qiacou. Bulla y alegría, mezclada de chanzas y carcajadas, con que se 
celebra alguna cosa. Gomo quien dice cacota, del I. cachinnus, onomatopeyi 
de la carcajada , risus «o/utti^ (Govarrubias). — ¿No podría haberse fonnado 
de tocus? — V. Juego. 

GluiUn, Chalanear, Qialaneráa. Del g. kalein, llamar, convocsr, atraer 
(V. Calendas); ó, según otros, del I. calens, participio de presente de cofertí 
tener calor, estar caliente , abrasarse, y, figuradamente, darse prisa ó dili- 
gencia, andar solícito, etc.;— ó de capitulans, como dice Quillón.— La eti- 
mología de calens parece la mas aceptable. 

«¿Qué es un mercader que tiene muchos chalanes, sino un hombre que tie- 
ne muchos que se dan prisa á comprarle géneros?... De ahí viene tambiea 
nuestra voz non-chalant (dejado, flojo), para designar al que no tiene ardoT) 
al negligente y descuidado.» (Barbazan). 

Igual origen tienen los verbos caleré (italiano), c^a/otr (francés), y ccd^ 
(catalán), los cuales se usan siempre en impersonal. Asi los catalanes dicea 
loque cal,,, calta,,, caldrá (lo que importa... lo que era n}enester...lo(ia0 
convendrá).— C/iawíar, ó Xautar (catalán), tiene igual origen, ó es quilfe 
el mismo verbo calare. Así se dice yo m* en chauto (me río de eso, nosema 
da un pito) ; y el francés dice : il ne m' en chaut, peu m' en chaut (pocoflW 
importa). 

Hagamos notar, por último, la diferencia de acepción qne dan el castelboo 
y el francés á la voz chalan. Entre los franceses se llaman chalanes (según se 
habrá inferido ya de la cita que hemos copiado de Barbazan), los parroquia 
nos de un almacén ó tienda, los que por lo común hacen sus compras áoa 
mismo comerciante ó mercader; y nosotros entendemos' por chalan el qo^ 
trata en compras y ventas, y tiene para ello ma&a y persuasiva. Pero la etimo- 
logía es una misma. 

Chamberí. Arrabal ó barrio extramuros de Madrid. Debe su ser á la célebrí 
cantatriz española Benita Moreno, la cual, habiéndose establecido en un 



— 241 — 

quinta 6«asa de caiu{>o, que fue la base de la actual población, le dio el nom- 
bre de otra casa de reoreoque habia tenido en París y denominado Chamba- 
ry,tol ves por ser deudora de ella á la gonerosidud de algún saboyano. Ctárn- 
kn^ 6 Chambery, es , con efecto, una linda ciudad de Italia, capital de la Sa- 
boja, con sede arzobispal^ tribunal superior, etc. 

GhMíielofte ó CaoMlote. Pelo de camello.— V. Camello. 

Ckanucar, QiamiiiqpiíiMi. Del 1. cremitscare^ diminutiVo de cremare, — 
V.Qdbiiar. 

* Ckftpacero. ^Chapuceros llaman á los que labran hierros de pretinas y de 
atns correas y jaeces de caballos. Estos teles hierros fueron llamados ca6o«, 
jld gente rústica y antigua de Castilla los llamó cabucos, y do ahí los oficía- 
les de ellos cabuceros ó chapuceros,)) (Dr. Rosal.) — V. Cabeza. 

QuurUr. Del italiano oiarlare , si ya no es una forma de garlar, formado 
clell. garrulare, frecuentativo de garriré, gorgear. 

B. y c— CAoriotan, Charlataneria, Garlary Garrulidadf Gárrulo, etc. 

Chato. Del g. platos, Wano, ancho ^apianado, aplastado, corrído; ó del 
Iflalm, latus, a, um, que significa lo mismo. — Plax, plakos, significa en 
%> toda cosa llaira, igual , lisa. 

». ye. — Agrupemos, pues, aquí : Allanar ^ Aplanar, Aplastar, Aplazar j 
Hifid., Chatón ^ Llano ^ Llanura, Placa, Placenta, Plan, Plñnicie, Plano, 
fieUUo, Plato, Platón (V.), Playa, Plasa, Plazuela, Reemplazar, Reem- 
fto, etc.. Tachan (por cha4oi), Tachuela (metátesis de Chatuela), etc. 

Chtathe. Cimex, oirmois. De este nombre 1. se formó el romanceado 
^ke. Los franceses le ilaman punaise, á causa del olor pútrido que 
despide. 

CluriniiB. Del g. eheir, eheiros, que. significa la mano, porque con los 
Vijeros que tiene este tustrumento se ocupan casi todos los dedos de la ma- 

«O.^V. CllüGÍA. 

Chocolate. De chaoo, que en el idioma indígena de los antiguos mejíca* 
^sigBÍfic^ oacao^ yáelate, agua : agua de cacao. — Otros dicen que viene 
achoco, sonido, ruido, y atle, agua, porque la pasta del cacao se bate con 
•gia hinHendo.— El docto médico y naturalista español Francisco Hernán- 
^ {Historia plantarum Noves Hispanice, lib. vi , cap. 87 ) dice : Tertium 
^¡tfo (^otionís . genos ) ,€hogollat vocatum, paratur ex granis Pochotie et 
^¡eetíioatL En 1^ misma obra podrá satisfacer su curiosidad quien desee sa- 
1^ de qué modo preparaban el chocolate los naturales de Méjico en tiempo 
leí doctor Hernández. 

GholU. £1 casco de la cabeza, y metafóricamente capacidad, buen juicio. 

Tiene, sin embargo, del 1. sdoh, diminutivo formado de sdre, saber, como 

loien dice sabidillo, que pretende saber 'en letras^ ó bachiller, en la acepción 

le hablar HHicho é fuera de propósito. 

Gboríso y mejor Ckuríso. Covarrubias hace venhr este nombre de Chur^ 

t (V.). Mejor fundada me parece la etúnología del doctor Rosal :. uChwizo 

«1 



— 242 — 

(dice), por curizo, como si dijera cosa de animal criado en casa , viene del 
latín cicure, de donde dice el segoviano Quro ó aguaouro al agua simple, ni- 
tural y mansa^ y furas (zuras, zoritas), las palomas caseras; y asi puneio es 
carne aderezada de puerco casero 6 doméstico, á diferencia de los jabalie^y 
monteses que eran mas acostumbrados en las comidas.» — Ctcur es con efec- 
to un adjetivo 1. que significa manso, apacible, domesticado, ó lo contrarío de 
/íero ó bravio. Asi se lee en Cicerón : Natura alias besti€u cicorbs, aliat mus 
esse voluü {Tvsc, v, xni). Es adjetivo que se aplica exclusivamente i ta 
animales , al paso que mansuetus, manso ó mansueto , se dice de estos y de 
los hombres. Cicur denota además mansedumbre congéñita^ natural, ymoii- 
suetus denota mansedumbre adquirida por la educación , por la domes- 
licidad. 

Por lo demás, así mansuetus como ctcur vienen de mano : el primero 
equivale á manu assuetus (V. Mano); y eicur, según Bumouf, está formade 
del g. cheir, mano (V. Cirugía) : por manera que ambos adjetivos eqoivileB 
propiamente á domado por la mano, 

Ghotar^ a. por mamar, chupar ía teta. Del 1. sudare, frecuentativo for- 
mado de suctum, supino de sugere, que significa mamar ó chotar.— Véase 
Chupar. 

D. y c. — Chotacabras (mama-cabras, en 1. capri-^mulgus ú ordeña-cabras, 
nombre fundado en la vulgar creencia de que ese pájaro se entra por los es- 
tablos y corrales á mamar las cabras). Choto (el ternerillo y el cabrito desde 
su nacimiento hasta que dejan de mamar). Chotuno , etc. 

Chueca. Del \,joco, jocus, — V. Juego.— Llaman chueca á la corva de Ii 
pierna (dice Rosal) porque es e\ juego de ella. 

caiupar. Del I. sudare 6 suggare, frecuentativo de sugere, en francés su- • 
cer, en catalán xuclar 6 chuclar, en italiano suggere\ sudare, en aleoiB 
saugen, en \ng\es suck , en flamenco zuigen, en sueco ^(/a.—Cuando qdi 
voz es igual, ó muy parecida^ en varios idiomas de diverso orfgeni casi fo^ 
de asegurarse que su etimología es la imitación ó la onomatopeya : y enesi* 
caso se halla chupar. 

D. y c. — De sugere se formó sucus, por sugus, que significa Stico^ Jt»go;í 
de ahí Enjugar, Succión, etc. — V. además Chotar. 

caiurre. La pringue que corre de alguna cosa grasa, y tomó nombre (dice 
Covarrubias) del sonido que hace cayendo sobre las brasas : ó^ según el Pf 
dre Guadix, es arábigo, de ocurrí , que significa corriente. 

D. y c. — Churriento, loque tiene churre. 

Churro, a Churros Wfimci el andaluz á los serranos (dice Rosal), cotoo 
duros, Qurros, porque habitan tierra de muchas Qurras (zorras) ó zorros,! 
que para ellos solos parece buena.» 

Nótese también que el g. skiouros (de skia, sombra y oura, ura, cola) úg« 
nifica animal que se hace sombra con la cola ; y que la zorra 6 furra tiene li 
cola larga^ lacia y muy poblada de pelo. 



— 243 — 



D 

/ 

Dáetilo. Dactylus : del g. daclylos , dedo. Pié de verso lalino y griego, 
qoe consta de tres sílabas, la primera larga y las otras dos breves. Llamóse 
¿(por sa semejanza con el dedo, el cual consta de tres partes, ó falanges, una 
hrgí, y dos mas cortas ó breves. 

I». y c,--Dáctilico, Dátil (fruto que da la palma, así llamado á digitorum 
Mitudine, como dice san Isidoro , por semejarse al pulpejo de los dedos)» 
IMáciüo, nombre que en el arte métrica se da á un pié de seis sílabas, com« 
poesto de dos dáctilos; y que en bisloria natural se da también á ciertos 
iDiinaies que tienen dos dedos en cada pié. 

D«BMr. Voz de incierto origen : sácanlo unos del I. densare; Casaubon 
deig. thiasai, y otros de thaazó; Bochard del árabe tanza ó tansar; y otros 
del alemán danljsafi. 

D. y c. — Contradanza (del inglés cotin¿rt/-dance, danza ó baile de la co- 
nrea, del país, del campo), Danza (que algunos suponen corrupción de 
IHicanxa , como quien dice á ducendo, esto es de ducere, guiar, conducir, 
porque en la danza, dice Govarrubias, hay uno que va delante y la guia), 
Ronzante, Danzarin, etc. 

De. De esta preposición hemos hablado considerándola como prefijo en 
It Tabla correspondiente (pág. ddi). Aquí añadiremos ahora que el depre- 
tadiendo á los apellidos se Im querido mirar como partícula nohiliaria, 6 que 
denota nobleza de alcurnia : pero, nada mas inexacto , porque el de única- 
nieote precede á los apellidos cuando estos se tomaron de nombres de pue- 
blo, lirgar ó territorio, sobr^el cual se ejercía seiíorío ó jurisdicción. Fue- 
n de estos casos^nada significa el de, y es muy ridículo anteponerlo al ape- 
ludo creyendo que de por sí atestigua nobleza. Las familias de Iñigo Arista, 
krge Manrique, Pedro Girón, Hernán Cortés, etc., sin de, eran y son mu- 
cho mas ilustres que las de Juan de las Viñas, Perico de los Palotes ó Marcos 
deObregon....! 

Lo que hay es que muchos apellidos se tomaron de nombres de pueblos 
^ habían sido conquistados ó gobernados por los sugetos ó por sus familias, 
coQioIos 4/3 Baena, Cáceres, Carmona , Córdoba , Madrid , Oviedo, Sala~ 
vmca, etc. , ó por el señorío que obtuvieron, como Alarcon, Henestrosa, 
Bijat, etc.; y anteponiendo el nombre pratronímico al del pueblo conquis- 
tado ó de señorío, resultaron los a^eWiáos- Alvarez de Toledo, Fernandez de 
Cárdoba, Fernandez de Hijar, López de Uaro, Ponce de León , Bamirez de 
Ardlano, Velez de Guevara , etc., que son apellidos compuestos y de ílus- 
fre origen : pero fuera de este caso , repetimos, el de ó no significa nada , ó 
» ona parodia necia. Siempre que el de no se puede subentender precedido 
le fas palabras barón, conde, conquistador, gobernador, marqués, se~ 



— 244 — 

ñor, etc., hice muy pobre efecto en los apellidos.— Y. Apellido^ Pátíoiiüdcd 
y Sobrenombre. 

—Acerca de esta preposición separable tan usada diremos también que ks 
locuciones el hombre de los hombres, la perla di las perlas, el sabio kU^ 
sabioSf-el siervo db los siervos, y otras análogas , que se oyen con frecuMcii, 
singularmente en el estilo fumiliar, por el mejor de los hombres , la mmfft' 
ciosa de las perlas , el mas eminente de los sabios, el mas humilde ¿ka 
siervos, etc. , son verdaderos hebraísmos. Los hebreos dijeron : el Canute 
DE los cánticos (el cántico por excelencia) , el Santo de hi santos (el oao; 
Sunto), Vanidad de las vanidades (la mayor de las vanidades)» etc.— He^ 
braismos son también, y de igual valor signiGcativo, las locuciones Mis 
ENTRE las bellas, pobre entre los pobres, y 9tras parecidas, en las cuakíei 
de está sustituido por entre. 

Las locuciones familiares el bonachón del padre» ciego de mí, desgrifiiidt 
de tí» la tonta de la criada, el tuno del mercachifle , etc. , deben considenni 
como latinismos. Planto dijo sceltis viri (canalla del hombre) , flHmffrM 
mulieris (monstruo de mujer). 

-^Yá propósito de hebraísmos, acón la lengua hebrea se conformó la CMto- 
)>llana (dice el autor del Diálogo de las lenguas) en no variar los casos por» 
»quc en el singular tienen lodos ellos una terminación y en el plural otra; ni 
»como bueno y buenos, hombre y hombres. Con la mesma lengua se confor- 
nma en poner en muchos vocablos los acentos en la última ; y en ttsarmo- 
))clias veces el número singular por el plural ; y asi dice mucha nwroífié, ' 
npassa 6 higo, por muchas naranjas, passas 6 higos. Confórmase tamli^ 
))Con ayuntar el pronombre con el verbo : Dadle, y tomaráse, como parees 
}}por este refrán , Al ruin dadle un palmo y tomarseha cuatro.»-— Véase Is 
que hemos dicho sobre los afijos, en los párrafos 47» 48 » 49 y 50 de los Ro- 

DIMENTOS. 

Débil. Debilis : contracción de dehibilis, c. del prefijo de y habeo, haimt 
habere : esto es que no puede haberse, que no puede tenerse , que no posds 
ser empleado. Es, por consiguiente , sinónimo de inhábil, y como tal seso- 
cuenlra usado en el Digeslo : Qui debilitarit filium ut inbabilis militínt 
sil — V. Haber. 

D. y c.—Debilidad , Debilitación, Debilitar, etc.» Deble a., de Eniíh 
ble, eic. 

Decir y SUS a. DíoSryDir. Dicere, dixi, dictum, que unos derivan ds 
dies, el día» poner á la luz, pero que comunmente se cree formado sobnil 
g. deikó, deiknuó, hacer ver, manifestar, expresar. — Dtctore» dictar, H 
frecuentativo de dicere, y Dictitare, repetir á menudo» es frecuentaiiti 
de dictare, 

D. ye. — Abdicar, Bendecir, Benedicto, Bendito, Benito, Contradecir, 
Contraindicar, Decidor, Dedicar (que otros hacen salir de daré, deditus), Df 
dicatoria, etc., Desdecir, Dicacidad, Dicaz , Dicción, Dicdonario , DictadOi 



— 245 — 

ictador, Dictadura, Dictamen, Dictar , Dicterio, Dicha (suerte), Dichara- 
\o. Edicto^ EntredichOt Indecible ^ Indicación^ Indicador, Indicar (en la- 
ííindicare^ indicere), ¡ndicaiivOf Indicción, índice, Maldecir , Maldiciente, 
(aldicion. Predecir, Prédica, Predicable, Predicador, Predicamento , Pred- 
icar (de 'prcB j dicere), Predicción, Predicho, Prodigio , Prodigioso , etc. , 
kdicion , Redicho, etc. 

Deoliiiaoi.on. Declihatio: áQ declinare, en g. ekklinein, declinar, cuyo 
imple es diñare, en g. klinein, inclinarse, bajarse, torcerse, ladearse, ca- 
lecear. 

Declinar un nombre, en las gramáticas g. y I., es enumerar ó recorrer las 
ririas terminaciones que le dan los sufijos para significar las modificaciones 
& accidentes gramaticales del número y de los casos (caídas).— Los idiomas 
Molatiaos no tienen declinación propiamente dicha, pues las diversas termí- 
niciones de los casos del g. y del I. las sustituyen por medio de artículos y 
preposiciones. Así el latin dice Temptis, Temporis, Tempori , y el caste- 
llano e¿ Tiempo, dedo del Tiempo, del 6 al Tiempo etc. 

La primera termiuacion (ó el nominativo) de un nombre, en las lenguas 
qae tienen casos, se llama terminación absoluta, caso recto ó directo, y los 
demás {genitivo, dativo, acusativo, vocativo y ablativo) se llaman oblicuos, 
pirque se apartan ó declinan del recto. Nomina, recto casu accepto, in re- 
Uqtios obliquos declinant (Varrou). — Los latinos tienen cinco órdenes di- 
versos de sufijos ó terminaciones para los casos, y de ahí cinco declinacio- 
nes.— Legi (dice el mismo Varron) declinatum est k lego ; y esto prueba 
qoe primitivamente ^e decia también declinar un verbo; mas luego se dijo 
solo de los nombres, y conjugar, ó conjugación, de los verbos. — Véase 
Cqiuogacion. 

». y c. — Declinar, Enclítica (V), Inclinar, Reclinar, etc., etc. 

Deletéreo. Del g. délétér, nocivo, pernicioso, mortífero, letal, d. de délein, . 
^nar, ofender, lastimar. 

Delirar^ Delirio. Delirare, deliriumi del prefijo de, que denota separación, 
! Urare, antiguo verbo 1. que significa labrar un campo por rayas, abrir 
•orcos, d. de lira, que significa surco. De-lirare, por consiguiente, es sepa- 
rarse del surco, desviarse, extraviarse ; y metafóricamente Desvariar, decir 
¿hacer disparates, cosas extravagantes, salirse del surco, de la recta razón. 

Delto. Nombre de la cuarta letra del alfabeto griego, correspondiente á 
OQestra D en cuanto á la pronunciación, y de figura triangular : A. — De esta 
figura tomó nombre la isla que forman en su desembocadura algunos ríos : 
el ádta del Nilo, el delta del Ganges, etc. 

OeoiocrAoia. Democratia : del g. demos, pueblo, y kratos ó krateia, 

^aerza, poder. Gobierno popular.^V. Aristocracia. 

D. y c. — Demagogia (de demos, y agógos, conductor, d. agó, yo guío, 

ooduzco, agito : facción popular, ambición de dominar en ella; el predomí- 

ío de Ja plebe), Demagogo^ Demócrata^ Democrático, Demóstenes (V.), En-» 



— 246 — 

demia (dtí en, en, y dthnos: esto es^ in-populo, indígena^ en el pueblo; en- 
fermedad dependiente de cuusas locales^ que residen en el mismo pueblo), 
Epidemia (de cpi, y demos : esto es supra^populum, sobre el pueblo ; eDfe^ 
niedad dependieute de una causa que no está en el pueblo donde aparece, ano 
sobre el mismo pueblo), Epidemial ^ Epidémico, etc., Vendimia (V.)i etc. 

Demonio. Diümon, dfrmonis : del g. daimón^ dios, genio, inteligencia. 
Demonio, sin embargo, se toma por genio malo, hostil á los hombres. 

D. y c. — Demoniaco, losa. Demoniado y Demonial, Endemoniar, tit, 

Demóstenes. Demosthenes : fumoso orador griego, cuyo nombre se cree 
c. de demos, pueblo, y tonos, tensión, fuerza,energía,etc.— V. Tener.— De 
suerte que Demóstenes vale .tanto como populirobur, fuerza, energía, defeo- 
sn, amparo del pueblo. 

Demóstenes nació el ano 385 antes de J. G. Era hijo de un armero. Tein 
pobres dotes naturales para orador, pero las fué adquiriendo todas áíoera 
de ejercicio y de voluntad enérgica. 

D. y c— Citemos aquí algunos otros nombres propios griegos que llewi 
por pseudo-preíijo,ópor primer elemento yuxtapuesto, la yozdémos, pueblo: 
Danwcles (gloria del pueblo), Demócrito (que juzga al pueblo,juez del pueblo)» 
Demofonle (que da luz, que alumbra al pueblo), Demokonle (el león del 
pueblo), etc., etc. 

Desafio, y sus a. Desafiamiento y Desafianza. Eu SU acepción lílcnl CS 
desconfió, desconfianza. Hoy se loma por provocación al duelo, ó por el 
duelo mismo. — En la ley primera, título il de la Partida vii, se da la ú- 
guíente etimología: Desafiamiento es apartar orne de'la fe quelos fijos éU 
algo pusieron antiguamente entre si que fuese guardada entre ellos corfíoen 
manera de amistad; et tiene pro, porque toma apercebimiento el ^t^ 
desafiado para guardarse del otro que lo desafia ó para avenirse con él i 
Et desafiar per tenesce señaladamente á los fijos dalgo, et nona los otroi 
omes, por razón de la fe que fué puesta entre ellos, asi como de susoá^ 

mos etc. — Desafiar (dice Rosal, creo que con poco fundamento) es d«*' 

afear, romper el foedus, que es la amistad jurada ó en otra manera bien se- 
gura ; de donde el I. dice confcederare, peñeren amistad, de lo cual es con- 
trario desafiar, denunciarse por enemigo. 

Desastre. Desgracia, infortunio atribuido á los astros, pues de astro, enl» 
astrum, y en g. astron, y del prefijo des, se c. la^voz Desastre, — Estaba efl 
lo antiguo muy arraigada, y no deja de ser hoy común, la creencia eo las )Sr 
fluencias siderales ó en el influjo de los astros sobre la parte física y mofil 
del hombre. De ahí el nacer en buen ó mal sino (signo, del 1. signum,cfí^ 
telacíon), tener buena ó mala estrella, tener lunas, estar de buena ó de maii 
luna, etc. 

D. y c. — Astroso (infeliz, infausto). Desastrado, Desastroso, etc. 

Deterior. DeterioT, formado del positivo inusitado deter, cuyo radicales 
)a preposición de, como per lo es de peor, — Entre deterior y peor hayli 



— 247 — . 

diferencia que deteriorse dice de lo menos bueno respecto de lo que es me- 
jor, y p^r se dice de lo mas malo respecto de lo que ya es positivamente ma- 
lo. Pejqr a malo dicitur, deterior d TTie/tore^ escribe el gramático Servio. — 
V. De y Per en la Tabla de los prefijos, y Peor en el Diccionario. 
D.y c-^Deterioracion, Deteriorar y Deterioro. 
DeateroBomío. Del g. deuteros, segundo, y fiomo^, ley, norma, regla. 
Así 86 llama el quinto libro del Pentateuco, por ser como una repetición de 
k» anteriores, una segunda publicación de la ley : segunda-norma, segunda 
ley.— V. NoMÍA en la Tabla de las pseudo-desinencias. 

IKa. Dies, diei: claridad del sol, instante en que aparece este astro sobce 
el horizonte, tiempo en general. — Dia, en francés, es jour, y en italiano 
^'omo , como el a. castellano ;omo : estas voces vienen de diurnum (sobren- 
tendido tempus), formado de dies. Quitando la d de diurnum, queda 
tumum, cuyas eufonizaciones ó alteraciones sucesivas dieron iour (que es 
como escribían los franceses antiguos), jour, giorno, jomo, etc.— Otros di- 
cen que jour, giorno y jomo, vienen de iubar ó jubar, jubaris, que en 
1. significa el resplandor del sol, pues por la mañana parece que el sol está 
ceñido ó rodeado de una melena, crin ó cresta (en ].juba)áe rayos. — Como 
sea, tenemos en castellano algunas voces d. de dies por el intermedio de 
joWf giorno ójorno, según se verá en la siguiente^enumeracion de 

n. y c. — Adiar (señalar ó fijar dia), Ajomalar (ajustar por cierto jornal ó 
estipendio), Cotidianamente, Cotidiano (del 1. quot, quotus, y dies) Diana 
(loque de guerra de que se usa al romper el dia, al romper el alba). Diaria- 
wotíe, Diario, Diarista, Dieta (salario por dias). Dietario, Diorama (de 
*oromíi, vista: vistn como de dia). Diurno, Diuiurnidad, Diuturno (lo que ha 
durado muclio). Hoy (de hoc die, hodié, en este dia, en el dia presente), 
hornada, Jornal, Jornalar (trabajar á jornal), /orna/ero. Mediodía, Meri- 
^ño, Moderno (en la baja latinidad modernus por hodiernus, formado de 
Mié, hoc die, hoy), Triduo (espacio de tres dias), etc. 

Diablo. Diabolus: del g. diabolos, delator, acusador, maldiciente, d. de 
Challó, yo maldigo, acuso, calumnio. 

D. y c^Diabla (á la), Diablazo, Diablillo, Diablura, Diabólico, Endia- 
blado, Endiablar, etc. 

DiAcpno. Diaconus : de\ Q. diakonos, sirviente, servidor, c. del prefijo 
&, y del verbo kqneó, servir, tener cuidado. 
D. ye. — Areedianato, Arcediano (el primero do los diáconos), Diaconal, 

IHaeonato, Diaconia, Diaconisa, Sub-diácono, etc. 
Diadema. Diadema: del g. diadémoi, formado de dtacled, c. del prefijo 

dia,ydeó, ceñir, ligar al rededor, circumligare. Cinta ó tira de lana, hilo 9 

seda, con la cual se ceñian los reyes la frente. Es la insignia mas ai\t)gua de 

/os monarcas. Era blanca y lisa, fascia candida. 
IKaléctíoa. Dialéctica: del g. dialeJdiké, subentendido techné: arte de 

f/alogar, de argumentar, de emplear el diálogo en la investigación de la 

erdad,— V. Apólogo, L£m, Lógica^ etc. 



— 248 — 

Dialeoio. DialectíM : del g. dialeklos, c. de dia, separación^ divisiqíy 
legó,^Q\mb\o. Diversa manera de pronunciar un mismo idioma.— El gríege 
admitía cuatro dialectos : el ático, el dórico, el eólico y e\ jónico. — La Aei- 
demia española defíne el dialecto : lenguaje que tiene con otro ú otros ai 
origen comun^ aunque se diferencie en las desiuencias^ ó en otr^s circuD»- 
tuncias de sintaxis, pronunciación, etc. — V. Leeb, Lógica, etc. 

Diásiole. Diastole: del g. diasteUóy yo separo, abro^ divido^ c. de diai il 
través^ ystelló, yo envío. Dilatación del corazón y de las arterias, movimieo- 
to de dilatación del pulso. Y también alargamiento, dilatación, deuaa síial» 
naturalmente breve. 

D. y c— Sístole y del g. systelló (c. de stelló), yo contraigo, estrecbi: 
movimiento de contracción del corazón y de las arterias^ del pulso. Tambim 
se llama Sístole, systole, la (Igura ó licencia métrica que consiste en corUroBf 
ó abreviar una sílaba larga. — V. Apóstol. 

Diéresif. Diceresis : del g. diairesiSy división^ d. del verbo ¿Iiatred, divi- 
dir, cortar. — La diéresis gramatical es una figura de dicción que consiste en 
dividir un diptongo en dos silabas^ como decir pi-a-doso, vi-u-do, por pia- 
doso, viu'-do, etc. La diéresis se marca ortográQcamence con la crema ó íre- 
nía (del g. trema, agujero), ó sea con dos puntos, que se asemejaron á dos 
agújenlos, puestos sobre la vocal que se alarga, ó que se ha de pronuuciar 
con toda claridad^ v. gr. argüir, piadoso, viudo, etc. 

En el g. y el 1. la diéresis divide también una silaba en dos, diciendo, 
v. gr., au/ai'(latin antiguo) por aidai, aulce; y singularmente una larga ea 
dos breves, como en ¿JeV por ¿Js^. 

D. y c. — Diesi (una de las partes mas pequeñas y simples en que se divü^ 
el tono: es voz de la Másica), Sinéresis (del prefijo sin y de hqireó, enl. cor 
pío, yo cojo, reúno, que es el simple de dtatred), fígura gramatical opuesta 
á la Diéresis, y que consiste en contraer ó reunir dos sílabas en una, como 
sucede en poesía cuando se bace disilabo al verbo bobear {Arñau) , que es 
trisílabo, ó monosílaba la voz cae (Melendez), que es disílaba, etc.— V.ade* 
más Aféresis. 

Dilema. Dilemma : del g. dilémma, c. de dis, dos veces, y lamhanói 
coger, emprender, abrazar, admitir, constreñir, estrecbar. Es un arguraenlo 
de dos filos, un argumento bicornuto, como le iJamaban ios aotigups, porqu<! 
cierra todos los pasos al adversario, estrechándule por ambos lados: u/rM' 
que constringens, — Dilema vale también dos-ícmos, pues len\fl{áG /awW) 
se llamó la mayor del silogismo, y el dilema es realmente un silogismo lii' 
potético disyuntivo que tiene como dos-lemas, pues su premisa mayor es 
disyuntiva. 

Diminutivos. Nomina deminutiva, mejor que diminutiva, porque ¿i ó 
dis connota dispersión, desmenuzamiento, alteración en la esencia de lacih 
sa, y en la disminución de los nombres hqy tan solo decrecimiento, n^u^QB) 
adelgazamiento, mas no alteración esencial de la cosa. — Y. De y Dis eo U 
Tabla de los prefijos.— Z>iminu<ivo viene del 1. deminutivum, adjetivo íor- 



— 24» — 

te d$mimUumf supino de deminuere (e. de mmuere), conmutado el 
mn %ü la desinencia ivus. — V. Menos. 

ndo se quiere connotar la idea áe pequenez de' un objeto, se añade al 
e de este^ ó á su base radical» una desinencia especial (35). — Las de- 
ias diminulivas del latín son: lus, la, lum, 6, con una u de enlace^ ulus, 
lum; esta u se convierte en o (dando olus, ola, olum), ó en e, con du- 
íon de la / (dando ellus, ella, ellum), ó en i (dando illus, illai illum)^ 
bs exigencias de la eufonía, atendida la letra ó sílaba enque terminan 
itivo ó su base radical. Cf*lu$, cula, culum, se añaden por regla ge- 
, i los radicales de la tercera, cuarta y quinta declinación^ convirtién- 
m unculus, uncula, unculum (en los radicales en o, que hacen el ge- 
60 onis ó en inis), en iculus, icuh, iculum, en acula, etc.,. según lo 
a eufonía,, y lo ha sandonadp el uso.— Hé aquí ejemplos de todas esas 
iQcias: 



De Pqer.. . . 
Virga. . . 
Oppidum. 
Fílius. . . 
Aureus. . 
Gloria. . . 
Ingeníum. 
Oculus. . 
Tabula.. . 
Labrum. . 
Godex. . . 
Mala.. • . 
Anguis. . . 
Signum. , 
Flos. . . . 
Mulier. . . 
Opus. . . 
Rana. . . 
Ratio. . . 
Versus, . 
Pars.. . . 
Gomu. . . 



Puer-ulus.. . 
Virg-ula. . . 
Oppid-ulum. 
Füi-olus, . . 
Aure-olus,, . 
Glori'Ola, , . 
Ingeni'Olum,, 
Oc-ellus, . . 
Tab-ella. . . 
Lab-ellum, . 
Codic-illus. . 
Max-illa, . . 
Angu-illa,, . 
Sig-illum. . . 
Flos-^culus. . 
Mulier-cula, . 
Opus-^culum. 
ñaU'Unculus, 
Rati'Uncula. . 
VerS'iculus. . 
Part-icula, . 
Com^iculum. 



Niñito. 

Varita. 

Pueblecito. 

Hijuelo. 

Doradito. 

Gloriecilla. 

Pequeño ingenio. 

Ojuelo. 

Tablita. 

Labio pequeño. 

Godicilo. 

Mejilla. 

Anguila. 

Señqleja. 

Florecila. 

Mujerzucla. • 

Obrita. 

Ranacuajo. 

Razoncica. 

Versito. 

Partecilla. 

Cornezuelo. 



JÓOS de esos diminutivos , como maxilla , y otros varios que pudié- 
citar, V. g. ac-uleus (de acus, la aguja), hor^L-ullus (de homo, el 
e), etc., son de formación excepcional. Estas excepciones^ en latin, 
mo que en el castellano, dependen de la aGnidad de las letras ó de 
zon de eufonía; pero conviene aprenderlas^ ateniéndonos para ello al 



— 250 — 

uso mas autorizado : Quare discatpuer, dice Quintiliano^ quid inlitíerii 
proprium, quid commune, quoB cum quibtis cognatio;. nee miretur euros 

SCAMNO fiat SCABELLUM. 

Las desinencias diminutivas del castellano son: ete^ eton, ieo^ ieUfil, 
illo, ilion, in, ina, ino, ito, on, ote, uco, uelo, uela, etc.; las unas tomidtt 
del latín^ las otras del provenzal, algunas del italiano^ etc. — V. laTablidi 
Jas desinencias. 

A la ¡dea de pequenez se junta muy á menudo la idea accesoria de gn- 
cia, delicadeza, Onura, cariño, etc., idea cuya connotación tiene sos desi- 
nencias especiales {ico, illo, in, etc.), que forman los diminutivos de feh 
feccion; — y otras veces se junta la idea de debilidad, miseria, desgracia, ri- 
diculez, ctc.^ y entonces^ por medio de otras desinencias que ba adoptidtt 
el uso (ele, iche, uco, ucho, uela, etc.), se forman los diminutivos de mper^ 
feccion 6 despreciativos. — Eton, ilion, ote y demás desinencias semejvrtff 
forman diminutivos aumentados, ó diminutivos que á la idea fundameatil 
de pequenez agregan la de aumentd relativo. — Hay también diminotitros 
disminuidos, bi-dimiiiutivos^ ó diminutivos de diminutivos, como bttthür 
illo, etc. — Y, por último, Iiuy algunos diminutivos impropios, nombres qoi 
tienen la forma diminutiva por su derivación ú origen, pero que no en- 
vuelven la idea de pequenez relativa, v. gr. castillo, martillo, m^'-4te, 
piñón, talón, etc., que no son diminutivos propios ó de signiGcado, sino 
positivos que tienen sus respectivos diminutivos, v. gr. castillejo, ptóo»- 
cHo, etc.— V. lo dicho en el párrafo 121, pág. 77.-rV. también On ea li 
Tabla de las desinencias. 

Sabido ya el modo mas común de formarse los diminutivos, solo nos reste 
añadir que el uso enseñará las muclias irregularidades á que están sujetoi 
algunos de ellos, sobre todo los diminutivos de varios nombres propios, pM 
solamente el uso puede enseñar que Catana, Concha, Lola, Paco, f^ , 
pe, etc., por ejemplo, soft diminutivos de Catalina, Concepción, Dokfttt 
Francisco, José, etc. 

Los adjetivos toman las mismas desinencias diminutivas que los 8Q&' ' 
tantivos. ¡ 

• Los diminulivos y los aumentativos vienen á ser como los superlativos di 
los nombres sustantivos.-— En rigor, todos los nombres que significan idtt 
ú objeto capaz de aumento ó de disminución, pueden formar aumeutatifei 
y diminutivos; pero el buen gusto, y á veces el capricho, establece JDilc^ 
cepciones que enseñará el uso. 

El castellano^ por su índole analítica, rechaza en general la derivación di- 
minutiva, excluyéndola principalmente del estilo noble, serio ó elevado, } 
reservándola para eWamiliar.— En el lenguaje técnico tienen cabida, «• 
embargo, los diminulivos de forma latina, casi todos esdrújulos, v. gr. 6¿- 
culo, cápsula, carúncula, flósculo, molécula, nubécula, ósculo, pariité^i 
párvulo, película, tubérculo, versículo, etc. 



_ 251 — 

Diaámíea. Dynamica: del g. dynamis, fuerza, poder, d. de dynamai, 
yo puedo. Nombre dado á la ciencia que trata de las fuerzas que mantie- 
nen á los cuerpos en movimiento. Leibnitz fue el primero que empleó esa 
YQspara dar nombre á la parte mas trascendente de la mecánica, que trata 
del movimiento de los cuerpos en cuanto es producido por fuerzas que obran 
denna manera actual y continua. 

D. y c— ildínamta (estado patológico resultante de una falta de fuerzas), 
Áiinámieo, Didinamia^ Dinamismo, Dinamómetro (instrumento para mc- 
(fir 6 valuar en libras, kilogramos, etc., la fuerza de los hombres ó de los 
inlmales), Telradinamia, etc. — Y. Dinastía. 

IKiiMiia. Del fenicio dunast, que signifíca poder. De dunast hicieron 
los g. el verbo dunaó, dunamai, 6 dynaóy dynamai, y los 1. el sustantivo 
innaaa 6 dynastes. En tos idiomas modernos, dinastía significa una serie 
de príncipes soberanos pertenecientes á una misma raza ó familia^ y tam- 
Ite el tiempo de su dominación. 

^,^ c.-'ArUidinástico, Dinástico, etc. — V. Dinámica. 

I^ñi. Dioecesis: del g. dioikesis, gobierno, administración, ^. de 
^Ukeó, gobernar, administrar, d. de oikos, casa, habitación. 

í. y c. — Aparroquiar, Desaparroquiar, Diocesano, Dioecia (de dis, dos, 
l9ihs, oikia: clase de plantas que tienen los órganos sexuales separados, 
*>^deeir los estambres en un pié de planta y los pistilos ú órganos femeni- 
nos en otro, esto es en dos casas), Dioico, Dioica (vegetal ó planta de la 
Koecia), Econpmia (de oikos, y nomia,^ ley, regla : regla, ley, norma de la 
^), Económico , Economista, Economizar, Ecónomo, etc., Ecuménico 
iM g. oikoumené, tierra habitable, reconocido por toda la tierra, d. de 
^1 habitar, de oikos: concilio general, universal, de toda la tierra), Mo^ 
^^icia, Monoico, Monoica, Parroquia (de para, cerca, y oikos, casa; reu- 
^ de casas cercanas, vecinas), Parroquial, Parroquiano (co-habilante, 
cecino de otro), etc. 

IKof. Del I. Deus, 6 mas bien del antiguo Dius, que venia del g. Moq, 
^tlvo de Zeus (Júpiter). Del antiguo Dius conservaron los latinos, en el 
Iml, Dii y Diis. El g. Zeos, Theos, ó Dios, parece ser el Teut ó Diw (Dios 
ftoerador) de los celtas. — El nombre de Dios se encuentra en todas las 
HlSiias. En francés es Dieu, en catalán Deu, en italiano Dio, — Véase lo dicho 
l\» Rudimentos, párrafo i 14. — De Dius, perdida la d, sacan algunos auto- 
is las voces I. ¿tes, jus, el derecho, y iustitia, justitia, la justicia, principal 
libato de Dto«.— Por igual mecanismo eufónico dicen que se formó iomo, 
*mo, de diumo. — V. Dja. 

n. y c. — Adivinar, Adivino, Apoteosis (de apo y theos, deificación), Ateis- 
0, AUisla, Ateo, Deicida, Deicidio, Deidad, Deificar, Deifico, Deipara 
ladre de Dios, que parió á Dios), Deismo, Deísta, Diosa, Diosecillo, Dio^ 
íiim. Divinal, Divinamente, Divinanza, Divinar, Divinalorio, Divinizar, 
vino, Entusiasmar, Entusiasmo (de en y theos, inspiración interior de 



— 252 — 

Dios), Entusiasta, Panteismo, Panteón (de pan y th$os, templé cettsapido 
d todos los Dioses), Politeísmo f'Teismo, Teísta, Teocracia, Tsodicea] fth 
gonia, Teologal, Teología, Teosofía, etc. 

DípUngo ó Diflongo. Diphthongus : del g. dis, dos veces, ypftio^, 
sonido; doble sonido : reuDÍon de voces en una silaba^ ó de dos ▼ocaleseí 
un sonido. 

Hagamos notar aquí que el castellano ama los diptongos, los triptoiiiM, 
y aun los tetraptongos, por ser la sonoridad, ó plenitud de sanidos, su dsti 
característica, á la cual lo sacríGca todo. Aborrece empero el hiato 6 el con- 
curso de vocales, sobre todo de una misma repetida, poco menos qae els»- 
nido repetido de una consonante : por esto se dice, y se escribe, darabsmo 
sobrentenderse, vigésimoctavo, etc., etc. Al lemosíno no le desagrada esh 
Liato, así coma no desagradaba á los latinos, ni hoy á los italianos. 

iKninír. Dirimere: d. del prefijo dis, en su Toma dir, y de emere, q» 
significuba quitar, separar. En su acepción recta, éirimir (como quien ^ 
diversim emere) es poner una separación, y íiguradannente es disohreí 
desliacer, desunir, ó terminar por medio de una decisíen, de un fallo. 

Distíco. Distichon: del g. dis, dos', y sHchos, línea, flia, orden, vene.ft 
poesía latina se llama distico un pareado ó una reunión de dos versos, d 
los cuales comunmente el primero es hexámetro y el segundo peDláioetro 
— En botánica se llaman disticas las hojas dispuestas en dosfdasÁcsáM 
de los ramos. 

D. y c. — Acróstico (del g. akros, extremo, punta, y áestichos: compaó 
cien en acrósticos, ó versos marcados por orden en la punta, se dice aijull 
en la cual cada verso empieza por una letra del nombre de la persona 6 de I 
cosa que forma el objeto del poemita), Hemistiquio (medio-verso), Mtink 
tico (epigrama de un solo verso), Telrástico (cuarteta^ estrofa ó estancia d 
cuatro versos), etc. 

Divieso. Cuasi diviso (dice Covarrubias) , por ser una sangre podrida 
dividida de la vital. — De diverso (dice Rosal), porque los humores se ii 
vierten 6 separan de las partes mas nobles á las exteriores ó de menosin 
portancia. — De allí la creencia popular de que la salida de los divieso! < 
saludable. — V. Idus y Verso. 

El divieso se llama en francés furoncle, fronde, y en catiilaQ floroneo,é 
I. furunculus, que unos sacan de fervere, hervir, otros del g. phf$s6, yofK 
rao, y Rosal de fur, el fuego. — V. Orohzo. 

Oogma. Dogma: del g. dogma, opinión, d. de dokeé, pensar, ser de api 
nion, afirmar, probar, etc. Punto de doctrina, proposición ó piíncipío eiM 
blecido ó considerado como verdad incontestable. 

El yerbo g. dokeó tiene gran semejanza literal, y macha añnidad de sigii 
ficado, con el 1. doceo, docere, docui, dootum, enseñar, instrair, correlatíi 
de discere, aprender.— Bien pueden, por consiguiente, reunirse en onu 
familia los 



— 253 — 

D. y c—Dódl (enseñable). Docilidad, Docto, Doctor, Doctora, Doctoral^ 
Do^amiento, Doctorando, Doctorar, Doctrina (enseñanza), Doctrinal, 
Doctrinar, Doctrino, etc., Documentar, Documento, etc., Dogmático, Dog^ 
mtimo,Dogmatista, Dogmatizar ^ etc.. Indócil, etc. 

También pueden ogregarse á esta familia Heterodoxo, Ortodoxo, Para" 
4o/aydemás Yoces en que entra la voz doxa, que signiGca opinión, y d. de 
dofccd.— V. Paradoja. 

Donéttíco. Del 1. domeslicus, formado de domus, casa, habitación, edi* 
ficío, hecbo del g. doma, domos, contractos de doméma, d. de domeó, de- 
m^, fabricar, edificar. 

D. y c— El a. Domanio, Domesticable, Domésticamente, Domesticidad, 
Jkmestiquez, Domiciliado, Domiciliario, Domiciliarse, DomiciHo, Domi- 
nio, Mayordomo (de major y domus, el criado mayor ó principal de la ca- 
li), etc.~t. Domingo y Don (título honorífico). 

' ^haungo, Dies Dominica, 'dies Domini, dia del Serior, primer dia de la 
Umana. Viene del 1. Dominus, señor. 

1». y c. — Condominio, Condómino, Dominación, Dominar, Dómine, Do- 
wwyo (nombre propio). Dominguero, Domínguez (el liijode Domingo, nom- 
bre patronímico, que después pasó á ser apellido do familia), Dominguillo, 
Ikminica, Dominical, Dominicano, Dominico, Dominio, Dominó (juego). 
Dominó (traje de máscaras). Dueño, Dueña, Predominar, Predomitiio , eic, 
—Y. Don (título honorífico). 

Don (nombre sustantivo). Del 1. donum, en g. dorón, doma, d. del verbo 
io^i, del cual se formaron didoó y didómi, dar, entregar, poner en la mano. 
' ^De la raíz don, y de sus formas da, dat, di, dit, d, etc., lian nacido los si- 
guientes * 

D. ye. — Abandonar (\. Abandono), Adición, Adicionar, Adicto, Adita- 
tt«»ío, Anécdota, Antidoto (V.), Apódosis (V.), Condonar, Dádiva, Dar (del 
I* daré), Data, Dativo, Donaire, Donar, Donativo, etc., Dosis, Dotación, 
Doled, Dote, Edición (de daré é), Editor, Extradición, Imperdonable, Iné- 
'^, Perdón, Perdonar, etc., Tradición, Traición, Traidor, etc., etc. 

Nótese ahora que Do, das, daré, dedi, datum, tiene muchos c. : unos de 
hprimera conjugación, como Circumdare, cercar, rodear, y quizás lindare 
iSQsc. Abundare, dibuná'dr, Exundare, salirse do madre, Inundare, inun- 
dar, Redundare, superabundar, rebosar, etc.; y otros de la tercera conjuga- 
Qoo,como Abscondere, esconder, Addere, añadir, Condere, encerrar, es- 
conder, fundar, Credere, creer, D^derc, entregar, abandonar, £dere, dar á 
hz, Dradere (de trans daré), hacer pasar de una mano á otra, etc. Todos és- 
tese, y sus d. pueden referirse á esta familia etimológica. Véanse, sin embar- 
go, Anécdota, Antídoto, Creer, Esconder, Onda, Perder, Rendir, etc., vo- 
fttide las cuales hemos formado, para mayor claridad, arlículos separados. 
Notemos, por último, que dóron, don, regalo, presente, es pseudo- 
(Í0siaencia| ó voz desiuencial, y tambien-pseudo-prcfijo^ que entra en varios 



— 254 — 

nombres propios, como Casio-doro (don de la óasia, de la canela), Dmtto 
y Dorotea (don divino) , Helio-doro (don del sol), Isi-doro, y por sincope 
Isi'dro (don de Isis), Metro^doro (don de la madre). Poli-doro (mucho don, 
regalo abundante), Teo-doro (don de Dios), etc. 

Don (título lionoríficD). Dicen algunos que viene del vascuence don, to, 
voz abreviada que significa santo ; pero la común creencia es que Dom^ Don, 
viene del I. Domnus, Domnulus, por Dominus, señor. 

D. y c. — Adamado, Dama, Damerda, Damil, Damisela, Donadío, Doncel, | 
Doncella, Donna a. de Doña, Dueña (domina), Madama, JUadamisela,(t\&' ^ 
—V. Domingo. Í 

Dos. Del I. y del g. dúo, número duplo de la unidad^ cifra que expresa es- 
te número, etc. 

D. y c. — Anadiplosis (del prefijo ana y del verbo diploó, yo doblo 6 da- . 
plico : reduplicación), Conduplicacion, Diploe (del g. diplous, doble), Difloi- 
co, Diploma (de diplous, doble : copia de un acLi ó documento doble, porqdC *; 
se guarda el original ó la copia), Diplomacia, Diplomático, etc., Dividif, ■ 
Divisa, ele, Doblar, Doble (del 1. duplus ó dúplex, ó del g. diplous, que 
signiíica lo mismo). Doblegar, Doblón (que vale el doble), Dual (que habla ' 
precisamente de dos: número intermedio entre el singular y el plural, que 
admiten el griego y otras lenguas). Duelo, diminutivo de Dúo, Duplicaf, 
Duumvirato, Redoblar, Redoble, Reduplicación, etc. 

De dúo creen algunos que se derivan también Duda (dubium) y Duiof, 
con sus c. y d., porque la duda es la indiferencia entre dos razones ó direc- 
ciones opuestas. 

Véase Di en la Tabla de los pseudo-prefijos, y Duelo é Idus en este Diccio- . 
nario. « 

Drama. Drama: del g. drama, fábula, acción, representación, d. de W» 
yo obro, yo ejecuto. — Las composiciones del género dratnático llevan esle .; 
nombre porque en ellas las personas de quienes se trata o^ran ó estáo el ' 
acción. 

I 

D. y c. — Dramático, Drástico (se dicede los purgantes que o6ffl»coD l 
prontitud y violencia), Melodrama, Mimodrama, etc. 

Dromedario. Dromedarius : del g. dromas, que significa corredor, hiio 
la baja latinidad dromadarius , dromedarius. El dromedario es una especie 
de camello, pero mas pequeño, mas ligero, de silla, ó que puede servir pan . 
montar, mientras que el camello es puro animal de carga. 

Duelo. Del I. Dualis, Duellum, formado de dúo, dos : combate entre dot 
personas.— V. Dos. 

' La voz latina Duellum era originariamente la propia para significarla 
guerra (Bellum), mudada la B en Du, conmutación muy frecuente éntrelos 
antiguos latinos, que dijeron Duonum por j&onum, Duis por ^ií. Véase, en 
prueba de ello , el siguiente pasaje de Cicerón, en el capítulo 45 del Oradof*. 
Hominum etiam nomina contrahebant, quo essent aptiora : nam ut duellim, 



— 255 — 

BEUüM ; g¿ Duis, BIS I stc DuELLiLM cum Qui PcBnos classe devicit, Bellium 
nominaverunt, quúm superiores appellati essent scmper Duellii. — Los poe- 
tas usaron tirnbien duellum por bellum :así leemos en Horacio : GrcBcia 
barbarice lento collisa duello. 

Duelo j en la acepción de luto, viene del I. doleré, dolerse, sentir dolor. 

Duero. Viene indudablemente de Durius, que es el nombre que le daban 
los romanos , corrompido en Dorius, en la inedia edad. Y ¿de dónde salió 
Durius?,.. Rosal dice que del g. durUy que es leño, por los muchos pinos que 
tiene ese río ; y sus ribereños, que trntaban en labrar pino, se llamaron Du^ 
ract.— Mas que la de Rosal me satisface la etimología que trac Cabrera, 
qaien dice que Durius es latinización de la voz celta Adour, que signifíca 
^ni,Agua 6 Aguas llamaban trópicamente con frecuencia nuestros antiguos 
i los ríos : 

Travesaron el Duero, esa agua cabdal, 

seleeen Bercco, Vida de Santo Domingo, verso 272. 

Dnlia. De] g. duleia, servicio , d. de dulos, servidor. Es el culto que se 
hilos Saptos, á quienes se honra como á servidores de Dios. 

D. y c. — Con el preíijo g. hiper ó huper, que es el I. super, se ha formado 
^iperdulia, culto que se da á María Santísima, y que es de un orden superior 
Piqúese daá los Santos. 

Duqpie. Formado del 1. duce, ablativo de dux, nombre d. del verbo ducere, 
¡«<a?i, ductum, llevar, guiar, acompañar, conducir. — Duque se llamaba an- 
■gaomente el capitán, caudillo ó general de un ejército, por ser el que duce^ 
%á\}ddi 6 conducía, los soldados á la batalla, á la victoria. Hoyes un título 
eia nobleza mas alta. 

D. y c. — Abducción y Adduccion y Aducir, Archiducado^ Archiducaly Ar-- 
hiáuque (duque de autoridad superior á la de los otros duques), Conducir, 
'onducla y Conductor, eic, Deducción, Deducir (dededucerCy ducere de, con-' 
ucir de arriba abajo, hacer descender ó bajar, sacar una consecuencia de uu 
rincipio), Ducado, Ducal, Dúctil, Ductilidad, Duquesa ^ Duquesito, Duc" 
►r, Ductriz, Dux (el representante de la soberanía en las antiguas repúbli- 
18 de Venecia y Genova ) , Educación , Educar, Educir, etc. , Inducción, 
\áucir (de inducere, ducere in, conducir de abajo arriba , hacer ascender, 
montarse de los hechos á sus leyes), Introducción, Introducir, etc., Irre-^ 
ictible, Manducar (de manu ducere) ; Producción , Producir, Producto, 
'eductor, etc. , Reducción, Reducir, Reducto, etc. ,* Reproducir, Repro- 
c/iro, etc.. Seducción y Seducir, etc., Traducción y Traducir y Traduc- 
, etc. 



— 256 — 



E 



Ébano y SU a. Ahenuz.'EbenuSy chenum : en g. ehenos; en hebreo fceben; 
en árabe abanus, abenus. La composición probable de todas esas voces tt 
de las dos egipcias 6o, palo, y noti/i, negro. 

Ebro. Do Ibero 6 Hibero, ablativo de Hiberus, que es como sedenomioir 
ba este rio en tiempo de los romanos. Ingens Hiberus Dertosam aHvngit,& 
cePomponiOxMelu:y con efecto, no lejos do Tortosa (Derf o^am) desagoi 
el Ebro. 

D. y c. — Fontibre (contracción de Fuentes del Ebro), sitio donde nace es- 
te rio. — V. VÍSPEKA. 

Echar, conio quícn dice techar, ó Jitar, como dicen en Aragón, Gataluia 
y Valencia, Jetcr de los franceses. /acere: de yació, jacis, jacui, jadxm, 
cebar de sí, lanzar, arrojar, tirar á. 

D. y c. Abyccciony AbyectOj Adjetivar, Adjetivo (V.), Aechadura, Aeehv 
(del I. ejectarey frecuentativo de ejicére, echar á fuera), etc., Conjetura, Cw- 
jehtrnr, etc., Chaza, Desechar, Desecho, etc., Deyección, Echadero,Eásr 
dizu: EcJiadura, Echamiento, Echazón, Echura sl. de Echada 6 úto^ 
Eyacular, Interjección, Inyección, Inyectar, Jactancia, Jactarse (en Li«* 
jactare, frecuentativo deyacére, como/acítíarc es frecuentativo dBJaclaf^)^ 
Jaculatoria, Objeción, Objetar (mic&Obyectar,áeobjectare, frecuentativo de 
objicerc), Objetivo, Objeto, Proyección, Proyectar, Proyectil, Proyecto,^ 
chazar. Rechazo, etc., Sujeción, Sujetar, Sujeto, Trayecto, etc. 

Edén, Voz hebrea que significa placer, amenidad, deUcia, paraíso.- 
V. Jordán. 

Edipo. (Edipus : nombre de un rey de Tébas, célebre por sus infortuniiíS) 
y que adivinó el enigma propuesto por la Esfinge. Está c. del g.. otdein, es* 
tar hinchado, y depous, podos, el pié; por cuanto habiéndole taladradolos 
pies, al nacer, para colgarle de un árbol, los tuvo después abultados y enla- 
mecidos toda su vida. Edipo, por consiguiente, valp tanto como hinchaifíi^ 
pies. 

Efeméridei. Ephemerides: del g. ephémeris, diario, c. de epi, en, y W- 
mera, dia : en-el-dia. Libro ó comentario en que se refieren los hechos, It" 
nómenos ó sucesos de cada dia. 

D. y c. — Efémero, Efimeral 6 Efimero (lo que tiene la duración de» 
solo dia), Esmeralda (luciente como el dia; en I. smaragdus, del g. smtffog^ 
dos, luciente, que algunos d. de hémera), Hemeralopia (del g. hémera^^ 
optomai, ver : debilidad de la vista que no permite ver mas que en pleno di0) 
á la luz del sol), Hemerobaplislas {¿e hémera y áe baptó , lavar: sectaria 
judíos que se lavaban y bañaban todos los dias del año), Hemerocaüii(i^ 



— 257 — 

¿mera, y de kallo^f belleza, formado de halos, h^Wo), nombre de una plan- 
i bulbosa, especie de lirio rojo ó dorado cuya flor brilla un solo dia: belleza 
le un dia, 

Egeo (mar). Egeus, Áigeus : deEgeo, no?eno rey de Atenas ; ó, según 
)lros, de una reina délas amazonas llamada Egea; del nombre de una isla, 
de una ciudad, de una roca, etc. La opinión mas común es que el mar Egeo 
tomó este nombre por la circunstancia de haberse precipitado en él Egeo, Es- 
temarse llama \\oy Archipiélago, y está situado entre las costas déla antigua 
Grecia y deJ Asia Menor. Las islas del Archipiélago se hallan divididas, por su 
situación, en europeas y asiáticas. Las primeras, en número de mas de cin- 
coeata, fueron llamadas por los griegos Cicladas (las circulares), á causa de 
so figura, y las segundas, que están mas separadas unas de otras, mas disemi- 
nadas, fueron llamadas Esperadas (sporades : las sembradas, las esparci- 
das).— Vv Archipiélago. 

Egería. Egeria: del g. egeiróy yo excito, yo muevo, yo despierto. Nombre 
dado á una célebre ninfa del Lacio, la cual, según creencia popular entre los 
romanos, dictó á Numa Pompilio (su favo^ito, ó, según Ovidio, su esposo) 
paellas leyes admirables que consolidaron los cimientos de la ciudad eter- 
na el año 40 de la fundación de Roma y el 7U antes de J. C— De ahí, según 
los eliinologistas, el nombre ^^ena, como quien dice despertadora, porque 
hs leyes sabias ó los buenos consejos mantienen siempre prevenido ó des- 
pierto el ánimo del que los escucha y acepta. 

Egida. Del 1. cegis, 6 del g. aigis, piel de cabra, d. de aix, cabra. Escu- 
fcde Minerva ó Palas, cubierto con la piel de la cabra Amaltea : escudo, 
protección, defensa. 

^t, Axis : en g. asean, — V. Axioma. 

El. file: viene de la primera sílaba del 1. il-le, como el francés il y el ca- 
Ulao eil. 

Qemento. Elementum. Se ha dichoque era una forma de la voz alimen- 
l^;óde la de elevamentum; que venia de elimare, fabricar, etc. A estas 
^nologías, citadas por Govarrubias, añadiremos otra que nos parece muy 
ingeniosa, y de la cual no pudo tener noticia el autor del Tesoro de la len- 
9tta ca«to//(imi, porque es de Schmalfeldy autor moderno. Este profundo la- 
tinista alemán cree, con mucho fundamento, que Elementum se compone de 
h reunión del nombre de las tres letras líquidas el, em, en (1, m> n) y de la 
<hs¡nencia tum. Elemento es, pues, una voz de formación análoga á la de las 
▼oces Abecedario y Alfabeto {y.); y su verdadera desinencia no es mentó, 
como parece, sino el sufijo to. — V. Mentó en la Tabla de las desinencias. 

Eliptíi 6 Eoiípsíi. Ellipsis : del g. elleipsis, formado del verbo leipó, en 
'. Unquo^relinquo, desum,depcio, yo dejo, abandono, omito. Omisión, su- 
rerion, de alguna palabra 6 frase necesaria para acabalar ó perfeccionar lá 
ncion ó cláusula. Así^ en la frase hace seis años, se omite, por elipsis, el 
Cfnpo de. 



— 258 — 

D. y c— Elipse (curva ova!, resullanle del corte oblicuo de ua cono recio), 
Elipsoide (parecitlo á la elipse), Eliptico, etc. 

Del mismo verbo leipó, en la acepción de depcio, desfallecer, salen: Eclv^ . 
se, en l.eclipsis, del g. ekUipsis, desfallecimienlo, privación, defeclo:os- 
curccímicnlo pasajero, privación de luz, rjue experimenla un astro porla in- 
terposición de otro entre el sol y nuestra vista : y Ecliptica, linea ó círculo 
de la esfera en la cual se veriíican los eclipses. — V. tambiea Paralipomehor. 

QíMbet, Isabel. Nombre propio que, en hebreo, sale Dios del juramento^] 
que bajo esta forma, ó la de Isabel, que ha tomado en los idiomas nocderoos, 
ban llevado varias Santas y muchas reinas y princesas. Entre las primeras ci- 
tartMnos á la madre de San Juan Bautista, á Santa Isabel do Hungría, yáSaó- 
la Isabel, reina de Portugal. 

Eliseof ó Elísiof (Campos). Elysició Elysii Campi. Del g. e/y^ion, lu- 
gar de delicias), ó, según oíros, lugar de descanso, sacando elysion áelpí 
desligar, librar. Elíseos llamábanlos egipcios á los cementerios comunes.- 
Los Campos Elíseos son unos sitios deliciosos y amenos, á donde suponlaa 
los gentiles que iban á parar las almas de los héroes y de los hombres vir- 
tuosos. 

ElUion. Elisio: de elidere,c. áeloedo, formado del g. deleó, herir, ofen- 
der, quebrar, romper, etc. La elisión consiste en suprimir una vocal por el 
encuentro de otra ; así cuando decimos al padre por á el padre seelidela^ 
de el por eufonía. — V. Deletéheo. 

D. y c. — Elidir, Ileso, Lesión, Lesivo, Lisiar, etc. — Igual eliraologí» 
lalino-gricga tiene el francés Laid, y el catalán Lleitg ó Lletx, queen cas- 
tellano equivale á Feo.— V. Feo. 

Ella. Del I. illa, terminación femenina áeille: de donde también el fran- 
cés elle, — V. El. 

Emhlexna. Emblema: del g. em6aí/d, inserlar, «wscrere, introducir, in- 
tercalar, añadir por encima, c. de en y de bailó, echar, lanzar, etc. —Véase 
Dallejíta. — Los griegos llamaban em&Zema^á los embutidos, álasobrasi^ 
taracea ó ataujía, en las cuales se echan ó intercalan tiras, piezas ó piedreci- 
las de varios colores; y luego pasó á signiGcar una especie de jeroglíficOi 
símbolo ó divisa. 

Cuenta Suctonio que Tiberio quiso cierta vez hacer borrar de un aulotó 
Senado la voz emblema, mandando que se sustituyese con otra latina, ^V'^ 
en caso de no haberla, se emplease una perífrasis. Aquel emperador, que por 
otra parte sabia bien el griego, exageraba su odio á laspalabras nuevas, que* 
riendo extender su tiranía hasta sobre el lenguaje. El uso de la voz emblenn 
prevaleció al cabo á despecho de Tiberio. 

D. ye. — Emblemático, Embolismador, Embolismal, Embolismar, Ejdo- 
lismo (intercalación, añadidura; confusión, enredo, embrollo), £m&olo,elc. 

Emético. Vomipcus,emeticus: delg. emelikos, vomitivo, d. decmed,!|0 
vomito.— Llámanse eméticos los niedictimentos cuyos efectos son nromo^t 



í 



— 259 — 

bI vómito. Comunmente se llama emético, como por antonomasia^ oí tártaro 
mélico ó esíMdáo {\ , Antimonio). 

D. y c— JFfweíina, álcali vegetal, descubierto por ios señorea Peiletan y 
klageadie en la raíz de la ipecacuana; — Emetocatártico, medicamento ó re- 
nedio que promueve el vómito y purga á la vez ;—ííematemesi$, de haima, 
angre, y emesis, vómito ; vómito de sangre, etc. 

Bnulia, Emilio, ^mi/ttis; del g. aímu/ía, aimylia, gracia, formado do 
fww/os, aimylos, dulcci amable, etc. — Vale, pues, graciosa, agraciada, etc. 

Emiró Amir. Del árabe emir, que significa jefe, caudillo, príncipe, coman- 
lante, etc., asi como el verbo amara, en el mismo idioma y en el hebreo, 
igniiica mandar, dar órdenes, obtener el poder soberano, ser príncipe, etc. 

D. y c. — Álmirantadgo a. de Almirantazgo, Almirante (que lia pasado por 
is formas Almiraj, Almiraje, Almiral, y se c. de emir ó amir, con el artí- 
oal^amir, y la desinencia ante: al-^mir-ante, almirante; de la cual raíz, 
iicieron los griegos de la edad media amiras, que vale lo mismo, y significa 
efe, comandante de una armada, de una escuadra, de una flota, etc.), i4¿mtr- 
\nksa a. de Almiranta, etc. 

Empachar^ Empacho. — V. GAZPACHO. 

Empecer. Dañar, ofender, causar perjuicio. No empeciente se dijo, en lo 
intiguo, por no obstante, — Valan, é no empezcan, poni&n los escribanos al 
alvar las enmiendas al Tin de una escritura. 

Mas plausible que la etimología de Covarrubias, quien saca empecer de 
impigere, encuentro la de Rosal, quien dice : nEmpecer es dañar; y es de 
olar que en l.pascere es apacentar» y de allí se compone impescere (\\\e, 
}gun Festo, signifíca ecliar el ganado á pacer en los sembrados; y como esto 
ieldano mas común y mas conocido entre labradores y pastores, vino el 
"ífi^cere ó empecer á significar cualquier daño.— Conviene con esto lo que 
ícimos en la palabra Ordenar» (V.), 

En^édooles de Agrigenla (Sicilia), célebre poeta, médico, físico y filósofo, 
creció por ios anos 444 antes de nuestra era. La etimología de su nombre es 
^edo8, estable, formado áepedon, tierra, y kleos, gloría : ^¿orta establ€$ 
lida, permanente y duradera. 

Empírico. Empiricus: del g. empeirikos, d. de empeiria, experiencia, 
'mado de peira, prueba, ensayo. Empírico se dijo primeramente del que 
ensaya ó ejercita á expensas de otro, que hace experimentos á costay ries- 
del público, perpericula et morles, como dice Plinio, matando enfermos 
reclie y moclie con sus experiencias, y aplicando sus remedios sin re- 
non ni discernimiento. Kn medicina, pues, un empírico es un rutinario, 
practicón, un simple curandero, y á veces un cbarlatan. — De la medicina 
ó Ja voz empírico Á la filosofía, y se aplicó á la escuela que niega la certe- 
de todo lo que no es experimentable, de todo lo que excede de los límites 
la experiencia.— V. Experiencia. 
. y c.^EmpirismOy que significa carácter, conocimiento práctico, del 



— 260 — 

cmpírico;~me<1¡c¡i)a empírica, fundada en la sola experiencia;— filosoQieflh 
pírica, que solo atiende á los hechos, sin generalizarlos^ sin elevarse asa ley 
por medio (fel raciocinio: sistema opuesto al dogmatismo. 

Emporio. Emporium : del g. emporeó^ yo compro, yo tratico, mercatn- 
ram fació» Signilíra pluza de comercio^ lugar donde concurren para ele(H 
mercio gentes de diversas naciones. 

D. y c. — Amjturias, del I. Emporio!, nombro plural por la razón que be- 
mos diclu) en (d artículo Atenas (V.), y por la cual la llamó Bstrabon INiifio- 
liít (ciudad doble), que fue una antigua y poderosa ciudad, célebre por so 
gran comercio, y sobre cuyas ruinas existe hoy un pueblecito denomindo 
Castillo de San Martin de Ampurlas, en la provincia de Gerona, á 5 leguas de 
esta ciudad y á medía legua de la villa de la Escala, situado en una peqoeoí 
colina, á orillas del mar, en el golfo de Rosas. 

De Ampurias tomó su nombre el territorio denominado AmpurdáóÁtH' 
purdan. 

Encante y también Encanto. Pregón para vender alguna cosa á qoiei 
mas dé, y el paraje destinado para semejantes ventas. — Viene, según Gise- 
ncuve, del 1. in-quanlum, en-cuanto; y según Ménagede tficanium, d. de 
incanlarej c. de cantarCy en la significación de pregonar, porque en los en- 
cantes se pregonan ó anuncian en altavoz los objetos que están de venta. £^ 
cante, pues, equivale á in canlu, venta hecha en-canto, es decir cantiado, 
pregonando. — V. Almoneda, Caistaa y Subastar. 

Enclítica. Los gramáticos llaman enclüiciis aquellas voces, generalmen- 
te monosílabas, que se pegan á otras á manera de afijos. Asi en epo-ne,vH 
rum-que, ele, ne y ^wcson enclíticas. Esta denominación viene del grieg* 
ekklinó, yo inclino, por cuanto diclias palabras están como incliMdc» y 
apoyadas sobre la última sílaba de la voz á la cual afectan. — V. Dboi- 

NACION. 

Eneai. Nombre del famoso héroe troyano, personaje á la vez roitológicOi 
histórico, y épico. Hijo de Venus y de Anquises : el héroe de la EneÜOi^ 
quien Virgilio hace decir, con muy poca modestia por cierto : 

Sum pius >ENEAs, fama super athera notus, 

A bien que su mismo nombre tampoco tiene nada de modesto^ pues Ei^ 
está formado del g. aineias, el loable^ el digno de elogio^ de ainem, lotf} 
alabar, elogiar. 

Entre los romanos, era creencia común ^ y pasí punto de religión, núnr 
. como autores de su raza á Eneas y á sus troyanos fugitivos; mas la crilict 
histórica ha puesto bien en claro que la grandeza romana no tuvo enmanen 
alguna por fundador al protagonista de la Eneida. 

Energía. Del g. enérgeia, d. de energeó, c. de en, en, y ergon, obra: ener- 
geó vale tanto como in opere sum^ estoy activO; agitado^ trabajando interior* 



— 261 — 

iMiii«, causando efectos. Energía vale, pues, lo mismo que eficacia, gran 
•eliiidad, fuerza interna. 

D.yc. £fi^píco,£'nef^meno (agitado interiormente^ entusiasta desme- 
dido, colérico furioso, poseído del demonio, etc.), \Eacerg'0 (V.), Taumalur" 
|f(V.), elo. 

EBigata. JSnigtna: del g. ainigma, oscuridad, formado de ainissd, en 1. 
(ttoniréloquor, cuya raíz esainos, proverbio^ sentencia, apólogo. 

B. y c. — EnigmálicOf'Enigmatista, 

¡Bst^toBahre. y su a. Ezambro. Exameny por ex-^men, cae ex y agmcn, 
iago,agis,agere. — ^V. Acto,— Agmen significa un conjunto, una reunión 
de personas ó de cosas que son conducidas, como un ejército, una manada, 
tk^ijego^agmen, 6 agmen con el prefijo ex (V.), significa una reunión, una 
copia de atajas que son conducidas fuera de la colmena , un enjambre; voz 
terriblemente eufonizada, sobre todo desde que ía escribimos con ;. En el 
mam francés, en el sciame ó sciamo italiano, y en el axám de los catala- 
nes, voces que no se resienten de la influencia árabe, se distingue mejor e] 
oripn latino. 

».yc. — Enjambradera, Enjambradera , Enjambrar, Enjambrazón y 
Ef^ambriUo. 

Eatomologia. Del g. entomon (c. de en, entos, entre, y temnó, cortur), equi- 
Hlenleá iníersectum, entre-cortado, y de logos. — V. Tomo. — Parte de la 
historia natural que trata de los insectos ó intersectos. El nombre Enlomólo^ 
9^ expresa bien la conformación general de los insectos, los cuales tienen el 
cuerpo compuesto de piezas ó anillos articulados que vienen á formar otras 
tutes intersecciones. —El filósofo Bonnet encontraba dura al oido la voz 
^¡fiifímologia, y propuso sustituirla con la de insectología , voz híbrida, que 
'os naturalistas no quisieron admitir, bien sea poresta causa, bien porque era 
1^ poco eufónica como entomología, 

Entre. ínter: en g.entos: preposición compositiva, y también separable^ 
906 sirve para denotar situación ó estado en medio de dos ó mas cosas ó ac- 
ciones. También equivale á er», ó á en el número de algunas cosas. — V. 
I^NTRBen la Tabla de los prefijos. — Véase también Vientre en este Diccio- 
()ario. 

EpacU. Exacta: del g. epaktos, d. de epagó, añadir, introducir, c. de 
í»y dea^yó, enl. dtico, yo guio, conduzco. — V. Acto. — -É|)acía, pues, 
^ivale á adición, 

EptfWnia. Epiphania: del g. ept^ sobre, yphainó, phainein, aparecer, 
ueír, brillar, manifestarse. Es la fiesta de la manifestación de Jesucristo á 
os gentiles, y particularmente de la adoración de los Santos Reyes. 

w.jc.-'Diáfano (de dia, al través, y phainó; que se manifiesta ó luce al 
rtvés, írawitictíiw*, trasparente), Epifanio (ilustre, glorioso, que sema- 
ííieita)^ Epifenómeno (de epi, después , y phainomai ; posl-fenómeno), 
'eneeira ó Finiee^a (voz anticuada, equivalente á ventana : en 1. es fenestra, 



— 262 — 

cu francüS /(f;W/r(;, en catalán y en italiano finesira : del g. phainó, p^ J 
uein, en I. lucerCf lucir: abertura por donde eotra la luz), Fenómeno (delIaÜB . 
phcenomenon, que viene del g. phainomai, yo aparezco: aparición, manifes- 
tación), etc.— V. Fase. i 

Epilepsia y su a. ípilcncia. Epilepsia: del g. epilepsia, epUépsiSfá, ó» 
epilambauó, c. de epi, sobre, y lambanó, en I. capio, coger, sobrecoger, sor- 
prender; porque el epiléptico cae como sobrecogido y entra de improviso es 
convulsión. Esta enfermedad llevó antiguamente las calificaciones demor- 
bus sacer, morbus herculeuSf morbus comitialis, morbtAs caducus, etc.; ytie- 
nc hoy los nombres vulgares de alferecía, mal de corazón, gola coral,eRfer' 
medad de San Pablo, mal de San Juan, etc., etc. — V. Gatalepsia. 

Epiufio. Epitaphium : del g. epi, sobre, y taphos, tumba, sepulcro. 
Equivale, pues, á inscripción sepulcral, 

Bpi%e%o. Ephithelon : úqI g. ephithétos,auaáiáo, adjunto, ad-p<Mt¿um ó 
appositum. Epithélos se c. del prefijo epi, sobre, junto á, y del Terbo také- , 
mi, poner, colocar. — V. Tesis. 

Los epítetos, esto es los adjuntos ó sobrepuestos, son aquellas partes de la 
cxpro^sion que indican las cualidades de las cosas, no en abstracto, sino como 
inherentes á las cosas mismas. Las cualidades de un objeto pueden expre- 
sarse con un adjetivo solo, ó acompaiíado de una modificación mas ó meóos 
larga; — con otro sustantivo ó caso de adposiciou; — con algún complemefl- 
to indirecto ; — ó con una proposición e'ntera de las que se llaman incideniet' 
Sin embargo, por lo común no se llaman epítetos sino los adjetivos, ó solosó 
modificados, y los sustantivos de adposicion. Adviértase, con todo, que losad* 
jclivos no siempre son epilclos. No lo son: i. ° cuando unidos á un sustantivo 
cxpre an la idea total del objeto, y no indican con separación ninguna cuali- 
dad suya: 2.* cuando expresan el atributo de las proposiciones. Porcousi- 
guienlp, epíteto Y adjetivo no siempre son una misma cosa. Muchas veces 
liay epíteto sin que haya en la frase jiingun adjetivo: así en Cervantes, perk 
de la literatura de España, fós palabras que siguen á Ccrüanfw constituyen 
nn epíteto, y sin embargo ninguna de ellas es adjetiva. Y otras vece^ los adjeti- 
vos no son epítetos: así en labio superior, luna menguante, oración fundiré^ 
etc., los adjetivos superior, menguante y fúnebre, no son verdaderos epí- 
tetos. 

Llámanse también epítetos los cognomentos, esto es los apodos, moles ó 
sobrenombres tomados de algún defecto ó cualidad personal, ó de alguna 
circunstancia. En la historia son muy frecuentes los cognomentos ó epítetos 
dados á los monarcas y príncipes: v. gr. Alejandro el Grande, Alonso el Sa- 
bio, Felipe el Hermoso, Fernando el Católico, Fernando el Emplazado, etc. 

Epooa. Los griegos, en su flexible idioma, llamaron epoché, punto depa- 
rada, de detención, de epechein, detener, parar, á los grandes acontecimien- 
tos, á aquellos sucesos históricos que vienen como á completar una delerÍDDÍ- 
nada serie de hechos, y en cuya contemplación se detiene el historiador antes 



. — 263 — 

le empezar otra nueva sórie.—Hoy significa una dala, un punto fijo y deter- 
niuado de la historia, ó del tiempo, del cual se empiezan á numerar los anos. 

Epopeya. Del g. epos, palabra, verso, formado de c/)íÍ, yo hablo, digo, 
^oeoto ó relato, y poted, yo hago ó fabrico: La epopeya es una narración en 
oirso, un poema, pero no un poema cualquiera, sino un poema que de!>cribc 
a acción roas ilustre de un héroe ó de un alio personaje. 

D. y c. — Épico está también formado do epos, palabra, verso, discurso : 
pero un poema épico, poema epicum , no es un poema cualquiera , sino una 
epopeya, tal como la acabamos de definir. Acontecióle á esta voz lo que á la 
I. waiiOf que en un principio siguificabu discurso, un discurso ó plática 
:ualquicra, y luego pasó á significar tan solo un discurso dexiparato, pro- 
iQDciado en público y en ocasiones solemnes. 

Erpetologia y mejor Herpetología. Del g. herpetos, reptil, formado de 
h^ein, reptar, arrastrarse, y de logos. Nombre dado por los naturalistas á 
la parte déla zoología que trata délos reptiles. —Del g. herpein íortnó el 
I. scrpcrc, sustituyéndola sibilante sáh h ó aspiración, y repere, antepo- 
niendo la r á la c, ó sea cometiendo una metátesis. Entre ser/jcre y repere liny 
la diferencia de que serpunt los animales que carecen de^iés ó palas (las 
serpientes, por ejemplo), y repunt los que tienen los pies pequeños ó las pa- 
tascorlas(como las tortugas, las lagartijas, etc.). Del supino reptum, de re- 
pire, se formó el frecuentativo reptare, Y hé aquí cómo erpclologia nos ha 
llendo á una familia que cuenta los siguientes 

D.yc. Herpes^ su a. Herpete, Herpético, Repente, Repentino, etc., Rep- 
^^t Serpentaria, Serpentear, Serpiente, etc.. Serpol, Sierpe, etc., ele. 

Eractar óErutar. Del I. ruciare 6 ructari, regoldar, en g. ereugein, en 
fnncés roter, en catalán rotar, y en italiano ruttare. Es verbo evidentemen- 
te imitativo, según lo comprueba la afinidad del g. ereugein con rochtein, 
qae equivale al I. strepere, hacer ruido, causar estrépito; así comoel nom- 
^ructus, en g. erygmos (regüeldo), del cual se formaron los respectivos 
serbos, y que en francés y en catalán (rot) es una puraonomalopeya. 

Los latinos tienen rudare y eructare; el simple significa regoldar, repetir, 
lelo, eructare (ruciare é), que en castellano tiene fuerza de simple (71), 
comelve la idea de arrojar regoldando, ó regoldar arrojando la materia del 
íegüeldo. — V. Regoldar. 

Eiaú. Hijo de Isaac y de Rebeca, hermano mellizo de Jacob. Nació muy 
cubierto de vello, y de ahí el nombre Esaú,^ que equivale á perfecto, hecho, 
hombre hecho, adulto. 

Eioaleno. Scaknus: del g. skalénos, cojo, claudicante, d. de skazó, yo 
cofeo. Llámase escaleno el triángulo que tiene todos sus lados desiguales, 
desigualdad que despertó sin duda la idea de cojera : y realmente el trián- 
'ü/o escaleno es cojo si se compara con el isósceles, el cual tiene dos de sus 
dos (piernas) ¡guales. — V. Isósceles. 
£Kepti€í«ino, Etcéptico. Scepticus: del g. skeptikos, contemplador, que 



— 264 — 

medita, que examina, d. de skeptomai, yo considera, yo contemplo.— £fr 
eépticos se llamaron los discípulos de Pirrou , quien profesaba la doclrín 
de dudar de todo, ó de examinarlo todo sin decidir nada acerca de la certe- 
za de los hechos ó de la verdad de las cosas.-;-El escepticismo (lá doctrifli 
de los escéplicos) es la muerte de la inteligencia. — Eleseéptico, parí lei 
consecuente en su sistema , debería dudar de si mismo y de su propú 
razón. 

Ewolta. Del italiano scorta, formado del 1. cohors, cohartis. — Cabren 
opina que viene de Schóla, de cuya voz salió Escuella y luego EscoUa. 

Esoonder y SUS a. Abioonder y Aioonder. Ábscondere: de absycon^^ 
y condere está c. de cum y daré, poner aparte, junto á. 

D. y c. — Condición, Condicional, Condicionar, Condimento, RecónÜr 
to, etc. 

Esta rama de voces, como perteneciente á la familia del radical do^ ó ¿0- 
re, podía haberse incluido en el artículo Don; pero hemos preferido iucer 
de olla artículo a parte, para que se note bien el cómo encubren la íiliacionde 
las voces los procedimientos de la composición, y el cómo se verifica la de- 
rivación de las £i¿epciones. 

Escrófula. Scrófula : de scrofa, marrana, puerca, la hembra del cerdo, ó, 
con mas exactitud, delverraco.—Dióse este nombre á ciertos tumores gití" 
dulosos que se forman en el cuello, por ser enfermedad común en hssero* 
fas 6 puercas. — El nombre de Lamparon, que también se da á la escróMii 
pudo venir (dice Covarrubias) de lo luciente y tirante que suele ponerse li 
piel de las escrófulas.— V. Lámpara. 

Esculapio. Del g. Ásklepios, que el 1., por una mudanza de vocal y una es- 
pecie de metátesis, convirtió en Esculapius, — El nombre ^5A:/cptdí se c.,i^ 
gun unos, de la a privativa, y del verbo scelleathai, morir, como quien dice 
el que no deja morir, el que sana á los enfermos: y según otros, sec.de 
Asicle, nombre de un tirano de EpiJauro á quien curó Ásklepios,^ áeaf^i 
ipios, blando. — Ha habido varios héroes y personajes que llevaban el nos* 
bre de Ásklepios ó Esculapio, pero el principal, y mas comunmente titulado 
el dios de la Medicina, fue hijo de Apolo, ó mas bien de uno de sos sacer- 
dotes^ y de Coronís^ hija del ilustre guerrero Phlegias (el que inflama, elq» 
es lodo fuego). DeiGcado por Júpiter, y colocado entre las conslelacioíe* 
(la Jlamada Serpentario), tuvo el primer templo en Epidauro, su patria,!*" 
sandó en seguida su culto á Atenas, á Creta, á Esmirna, etc. — r Escuia^^ 
según la cronología mitológica^ murió el año 53 antes de la guerra de tto^t 
durante la cual sus hijos Macháon (la raíz es mac^, combate) y PoiaHñ(^ 
pous, podos, el pié, y leiros, delgado) fueron los cirujanos mayores delcijí^ 
cito de Agamenón. Las dos hijas mas célebres que tuvo de Epione, fatf^ 
Htjgie (la salud) y Panacea (la curación universal). 

Un docto etimologista opina que Coronis, madre de Escuiapro, y Ol 
nombre griego significa corneja, en latín cornice (ave que, según creeDC 



-^ 265 — 

)0paUr, Tivo mas de un siglo), es el Upo de la longevidad que por lo común 
se alcanza siguiendo los preceptos de la liigienc. 

D. y c. — üeAsklepios sa\ieron\os Asclepiades (nombre patronímico), des- 
cenilientes ó sucesores de Esculapio^ que formaban un orden sacerdotal de 
médicos. Hipdcrates perteneció á este orden. 

EsárAJvlo. Del italiano sdrucciolOj resbaladizo, d. de sdrucciolare, resba- 
lar, escurrirse. Especie de verso italiano de doce sílabas, con la décima ó 
inlepenúltima acentuada. — Dúdase si sdrucciolo se formó del g. thróskó, 
enl.sah're, saltar, triscar, antepuesta una 8 líquida, ó de eA:¿rec/ió, aoristo se- 
gundo exedramon, correr. — Llámansc también esdrújulos las voces de mas de 
dos silabas que llevan el acento en la penúltima (v. g. circulo, orgánico, etc.), 
pareciendo, al pronunciarlas, que las sílabas penúltima y última se escurren 
ó deslizan. La sílaba acentuada y las dos breves que le sigueu forman un 
M/o(V.), y dactilicm ihmsin también algunos á las voces esdrújulas. 

Eifem. Sphcera : del g. sphaira, globo, bola; cuerpo perfecta ó mate- 
ináticamente redondo. 

D. ye— i4ímd5/era (de atmos, fluido, vapor, y 5/}/tatra; esfera de los vapo- 
res), iímo«/efico, Atmosferoloyia, Esferal, Esfericidad, Esférico, Es ferista, 
^iferoidalf Esferoide (de sphaira, y de eidos, forma, figura : á manera, en 
forma de esfera). Hemisférico, Hemisferio (meilia esfera), Semiesférico, etc. 
Cifi«g«. Sphinx, sphingis: del g. sphigx,á, de sphiggó, constreñir, em- 
brazar, apurar. Monstruo ó animal fabuloso de los egipcios, con la cabeza, 
cuello y pecho de mujer, el cuerpo y pies de león, y alas : 

Sphimx, volucrispenniSf peáibus leo, etorepuella, 

Wgun le describe Ausonio en un solo verso.-— El, ó, tal vez mejor, la esün- 
g* mas célebre fue la de Tobas. Proponía enigmas á los sabios, los cuales 
M Tekín en grandes apuros para hallar una solución, y devoraba á los que 
no acertaban á explicarlos. 

Eiófiifo, y no Esófago. CEsophagus: áQ}gi oisophagos, c. de otó, yo 11c- 
^0, futuro oisó, y áephagein, comer: como quien dice porto-comida. — 
Gaail ó conducto membranoso que va desde* las fauces á la boca ó abertura 
wperior del estómago. Los antiguos llamaron gula (gola) á ese conducto: 
vulgarmente le W&mamos tragadero. 

BepdU. Hiipania: voz antiquísima y de incierta etimología, que unos 
ttcandel g., y otros del fenicio, del hebreo, del vascuence, etc. 

Según unos^ España se llamó primeramente Pania, do Pan, capitán de 
^0 y gobernador que fue de nuestro territorio, así como Luso dio nombre 
^bmtania {e\ Portugal), añadiéndose posteriormente la S ó el is, y dlcién- 
^Spanta, Hispania, bien por mera eufonía , bien como equivalente á lo 

^» esto es, lo de Pan, lo que poseia ó administraba el gobernador Pan en 

•íjuellos tiempos ante-históricos. 
AEsirabonse le figuró ver enSpania la voz g. spanion (nro, precioso), 

23 



— 266 — ' 



aplicacla á nucslro país por lo raro de su rcrlitidad, por la gran copia de (ro- 
tos que da, por la abundancia de niélales que encierra^ ele. 

Otros derivan £spaf7a de la voz fenicia span, conejo, por la abundancia 
de conejos que en ella se crian. «Puréccnos (dice el Sr. D. Modesto Lároente 
en su Historia general de España, lomo i, p. 310, nota) lu signiGcacion de 
conejo, i que se presta la palabra spaii, fundamento demasiado pueril pan 
poner nombre A toda una región, por mas conejos que en ella se encontraran, 
y por mas que las medallas de Adriano representen una mujer sentada, m 
un conejo á sus pies, que dicen ser emblema de la España.» 

Cróese, por último, que Spania pudo salir del fenicio span, que tambiei 
significa escondido, por hallarse esta comarca como escondida y oculta, pa- 
ra losfenicios, en una extremidad del mundo. 

— «¿En qué consiste que á los españoles se nos designa con un norobn 
diminutivo, cual es nuestro nombre nacional, pues se deriva no áehispam 
directamente, sino del diminutivo hispaniolus, según ya lo observó D. Jmb 
de Iriarte en uno de sus epigramas latinos ; y en el mediodía de la FraDcia,y 
on lengua provenzal, senos da el nombre de espagnolels, es decir españolí- 
tos, y asimismo en Italia e\áespagnuol€tti?.,..La explicación no muy fácil 
de este origen, y la del nombre Hispania, acerca de la que, aunque facilífl- 
mu, han errado notablemente así gramáticos como geógrafos, subroinislra ' 
una prueba, sobre las demás que hay, de la grande antigüedad del idioma cas- 
tellano y demás idiomas con él relacionados » Esto dice Puigblanchcí 

el prospecto de una obra que por desgracia no ha llegado á publicarse. 

D. y c— Español, Españolado, Españolar , familiar por EspañoUidff 
Españolería, Españoleta (baile antiguo español), Hispanense a. de Hitpi' 
nico, Hispanidad a. de Hispanismo, Hispanizar, etc. 

Etpatmo, Patino. Spasmus : del g. spasmos, d. de spaó, contraer, coa- 
veler, tirar. — Los autores amigos de la precisión llaman espcísmo á la coi- 
tracción involuntaria, ó á las lesiones de la contractilidad, de los múscoloi 
de la vida orgánica, y convulsión á los movimientos espasmódicos ó contal' 
sivos de los músculos sometidos al imperio de la voluntad. 

D. ye. — Ántiespasmódico ó'Ántispasmódico, Espasniar a, de Patn^i 
Espasmódico, Pasmado, Pasmarota y Pasmarotada, Pasmarse, Pasmóla 
mentBf Pasmoso, etc. 

Efpecie. Species : del verbo inusitado specio, spicio, spicere, mirar, cob* 
templar, presentar, cuyo frecuentativo es spectare. 

D. y c. — Arúspice (del 1. aruspex ó haruspex, c. de ara y spiceré), Afi^ 
picina, Aspecto, Auspicio (de avis y spicere: inspección délas aves;agü*'i 
protección, favor), Circunspección, Especial, Especificar, Especifico, Bxfr 
cioso, Espectáculo, Espectador, Espectro, Especular, Especulativo, fVon- 
tispicio, inspección, Inspeccionar, inspector. Respectar, Respectivo, ResipeWt 
Respeto, Sospechar (de sursúm spicere), Sospechoso, etc. 

Etpintu. Sptn^usJ del verbo «pirare, soplar. Spiritut quiere decir M* 



— 267 — 

pk), y también el aire que respiramos, y el acto de la respiración. Spiritus 
tieüe bastante de ouomatopeya. 

n.^c—Áspiracion, Aspirar, etc.. Conspirar, eic, Espirar, Espiritar, 
EsfñTÜósoó Espirituoso, Espiritual, Espiritualidad, Espiritualizar, ele, 
Inspiración, Inspirar, etc., Respirar, Suspirar, Traspirar, etc. 

Eipondeo. Spondeus : del g. spondé, libación, sacrificio : pié de la versi- 
ficación griega y latina, que consta de dos sílabas largas. Esta medida domi- 
naba en los versos que se cantaban durante los sacrificios, por lo grave y 
adecuada que es para la majestad del culto.— Todos los versos hexámetros, 
asi griegos como latinos^ lian de tenor el sexto y último pié espondeo. 

D. y c. — Espondaico: así sollama el verso hexámetro que, contra la regla 
general, tiene el quinto pié espondeo, en vez de dáctilo. Él poeta se lomaba 
esta licencia cuando así lo exigían el carácter de la expresión ó la armonía 
imitativa. Los poemas de Homero abundan en versos espondaicos. También 
losliay muy bellos en Virgilio y en Ovidio. Vida, poeta latino moderno, que- 
riendo pintar la muerte de Jesús, empleó con gran acierto la forma espon- 
daica en el siguiente verso muy sabido : 

Supremamque horam,potten9Caput, expiravit. 

Eipúrio. Spurius: del g. spora, enl. semen, satio, genus, proles, semi- 
lla, sembradura, semen, simiente, csperma, prole, etc., y de a, ab, apo : co- 
(Qoquien dice mal sembrado, degenerado, apartado de la semilla propia ó 
del origen legítimo.— V. Bastardo. 

». y c. — Esperadas (estrellas sembradas, dispersas, sueltas, no incluidas 
íB constelación alguna determinada, de spora, simiente, d. de speiró, yo 
sieail^roó disemino). Esporádico (adjetivo que se aplica alas enfermedades 
<locnoson endémicas, ni epidémicas, sino que acometen indiferentemente 
^cualquier lugar ó tiempo, y parecen sueltas, dispersas, esparcidas al 
•iar), etc. 

^[«ife. Scapha : del g. scaphé, barquíchuelo, canon, d. skaptó, en I. 
Mo, ahuecar, excavar, abrir hoyo. Esquife es en francés esquif, en italia- 
^tchiffo; y en alemán sc/i»//" signiflca también buque, navio. 

a. ye. — Equipaje, Equipar, Equipo, Esquifada, Esquifar, Esquipar, 
^(¡uivar (que significó primeramente huir, salvarse en un esquife, y luego 
^lafóricamente, evitar, rehusar, desdcñarsci zafarse, etc.), Esquivez, Es- 
íww, etc. 

Ert«fa, Estafar. Del I. stapes, slapetum (c. de stare y pes), formó el ita- 
liano staffa, estribo, y de staffa formó staffare y staffeggiare, perder el es- 
tribo, salirse el pié del estribo. De su significación recta en italiano pasó 
ktafa á significar metafóricamente, en castellano, engaño, petardo, pillada; 
Estafar equivalió á engañar, pegar un petardo, dejar á uno como colgados 
s pies del eslrilM). 



— 288 — 

1. y c-^Estafador, Estufero, a., E$iafela (correo ordinario que va i ci- 
bui lo, ó con estribos) y Estafetero, Estafetil, ele. 

CtUr. Del I. Stare, ier, eslar, existir, en g. stad, stó, permanecer, dele- 
ncrse, pararse, perteneciente á la familia de histémi, histamai^LM, 
eimi, yo soy. — l'na forma de «¿are es sin duda el inusitado I. steo,ste9^^ 
i'if del cual formó el frunces antiguo su estre y estere (que hoy escribe Hn) 
y del cual tenemos nosutros, dice Puigblanch , lu primera persona del pre 
senté de indicativo estoy, por estoe, el cual se dijo por esléo, traspucsUl 
vocal e, á lu manera que soy es de soe, por seo, derivado de sedeo, sedtt,t 
la significación de ser, estar ó residir. Estas dos formas del presente é 
verbo ser se conservan en las poesius de los antiguos pocfas caslellauos. 

Y á propósito del verbo Ser, dice Puighianch en !a Adición última deN 
Opí-sculos : — ti ¡ Loque sernos! y miraba á la calavera de un borrieoA 
nsemos por somos de este refrán, y del íntimo vulgo de Castilla , derivado^ 
iyser, ó seer, 6 seder, del 1. sedere, usado con fuena de verbo auxiliar por k 
))clásicos mismos latinos , siendo uno de ellos Virgilio, según ya lo obsen 
))su comentador Servio, quien cita en su apoyo á Asper, gramático auoiu 
santiguo, le usaba Augusto bajo la forma semus, por 5umti5,ya aulicosc 
)>en Roma. ¡Cuan huecos no se pondrían los yangüeses y sayagücses^sien 
» tendieran que su habla fue de la aprobación de Ottaviano Augusto!» 

Véase ahora como persiste la raíz si en todos los siguientes 

D. y c. — Aprestar, Apresto, Armisticio, Arrestar, Asistencia, Asisiir,^^ 
Circunstancia, Consistir, Consistorial, Consistorio, elc.,-Co«5/a«cífl,Ci»w 
tante , Constar, etc., Constelación, Constituciori, Constitucional, Coftíl 
tuir, etc., Consustancial, Contrarestar, Destituir, Dittancia, DistántetBi 
tar (de diversim stare) , etc. , Equidistante, Equidistar, etc., Estabil'M 
Establecer, Establecimiento, etc., Establo, Estaca , Estación , EstadiAi^ 
{áe scientia Status , 6 de status Status, estado del Estado), Estadi%o,l 
tado, Estafermo (está íirme), Estamento, Estancia, Estanco, Eslantpi 
Estante, Estantería, Estanterul, Estantío, Estática, Estatua, Estatura,Í 
tatuto. Estelionato, Esterlina (moneda antigua que tenia una estrella), ¿ 
Irella {stella, de stare). Etapa (estapa) , Existencia, Existir, etc., lftdf( 
tática, Inconstante, Insistir, etc., Instable, Instalar, Instancia, Insten 
Instar, Instaurar, Institución, Instituir, Instituto, Intersticio (dein 
sistere, stare), Intestino (áe intús stare). Obstáculo, Obstante, Oi 
tar, etc., Obstinación, Obstinarse, etc.. Persistir, etc.. Préstamo, PmiA 
da, Prestar, Presteza, Presto, Pristino (lo que priús stetit), Prostil» 
Reinstalar, Besistir, Restablecer, Restar, Restaurar, Restituir (de tur 
statuere), etc. , Solsticio, Sustancia, Sustancial, Sustanciar, Sustcs 
vo (V.), etc.. Sustituir, Sustituto, etc., etc., etc. 

Erte. Punto cardinal del horizonte, oriente , levante. Dicen unos que ^ 
ne del 1. asstus, calor^ ardor, formado del g. aithó, yo quemo , yo estoy 
diendo ; y Jauffret pretende que viene del árabe es,oeschf el sol, ti I 



— 269 — 

go, el ealor : pero tiénese generalmente por mas seguro que viene del 
alemán 05¿. — Mas ¿de dónde salió esta toz alemana? Una leyenda escandi- 
na?a(lice que ios celtas lucieron del cráneo del gigante Imer como un cas- 
quete (la bóveda celeste ) que aplicaron exactamente sobre la Tierra, y lo 
dÍTidieron en cuatro partes iguales , colocando en cada punto de división un 
enano: estos cuatro enanos recibieron los nombres de Este, Oeste, Sud y 
iV}r/e//— No menos poética es la etimología de los que dicen que Este viene 
dell. estf exclamación en que prorumpió el hombre cuando por vez primera 
nriróel Sol naciente : Est! allí está! — V. Oeste. 

Eite, EflU^ Eito. Del 1. iste, ista, istud, que viene á ser una contracción 
de is tuus. 

0. y C'-Aqueste; de hic'-iste, usado ya por Cicerón, aunque bajo la forma 
gramatical del genitivo hujus istius , como Catulo lo usó en ablativo, hác 
^4, que es de donde sale Aquesta. 

Ettébaa. Stephanus : del g. stephanos, coronado, de stephanéf corona. 
San Esteban fue el primer cristiano que ciñó la corona del martirio. — Véa- 
se Máatir. 

•. y c. — Estefanía, Estéfano, etc. 

Eiteganografia. Sicganographia : del g. siéganos, cubierto, oculto, y de 
gfüfht, yo escribo : escritura oculta, secreto, que no todos pueden leer : 
*rte de escribir eu <^rfra, ó en signos convencionales, cuyo valor solamente 
nbeo las dos personas que <!Stán en correspondencia : arte de explicar di- 
chos signos. 

Estenografía. Stenographia : del g. síenos, estrecho, apretado, com- 
!*cto, y graphóf grafía : escritura compacta, abreviada : arte de escribir 
con abreviaturas, y con tanta velocitlad como se habla. Los franceses usan 
con frecuencia de esta voz en lugar de la de Taquigrafía (V.). 

Enética. Del g. aisthesis , sensación, sentimiento, d. de aisthanomaif 
*Mtir, juzgar. Voz inventada, á mediados del siglo pasado, por el alemán A. 
Banmgarten, pnra signíticar la ciencia que tiene por objeto la teoría de las 
*i1es fundada en la naturaleza y en el gusto; la teoría de la belleza ó de lo 
Mío, fundada principalmente en el sentimiento. La Alemania es el paísdon- 
^k Estética, parte racional de la critica literaria, ha tenido y tiene fervo- 
rosos y entendidos apasionados.— Hoy la^oz Estética signiíica además 
^tratado analítico de la sensibilidad ó facultad de sentir, ó la parle déla 
Ncología experimental que trata de la sensibilidad. 

D. y c — De aisthesis, con la a privativa, se ha formado también moderna- 
neote el sustantivo A-n^estesia (insensibilidad); y se llaman Anestésicos los 
tteilicamentos que hacen perder la sensibilidad ó ponen insensible al indivi- 
duo, como el cloroformo, etc. 

Ertigia (laguna). Voz de la mitología, formada de Styx, deidad fabulo- 
I, que tomó el nombre del verbo g. stygeóf soy odioso. La laguna istigia es 
a rio del ioQerno mitológico, 

25, 



— 270 — 

m 

Estigma. Del g. stigma^ sligmata , formado de stigmé, punto, d. deitíió, 
yo pico^ yo marco ó señalo con puntas , con alfileres ó agujas^ etc. 

Efíilo. Styltis :delg. styloSj coluna, y también punzón/ buril juslro- 
menlo á manera de colunita, como nuestros lapiceros , con el cual escríbiai 
los antiguos en tablas enceradas ó en cortezas de árbol, etc., por no codo* 
cerse en aquella época la tinta ni el papel. I*or metonimia pa$ó luego styítti 
instrumento para escribir, á significar la manera de escribir, diciéodus 
buen estilOf mal estilo, como lioy decimos buena ó mala pluma, 

D. y c—Eslilar, Peristilo {áeperi, alrciledor, y slyloSf coluna), etc. 

Estimar. JEstimare : verbo formado del nombre ees, ceris, cobre («I» 
cual metal era toda la moneda anligua), de la partícula suíija ó radical ¿úi 
que también se encuentra en elg. timad, que equivale á honoro, habeoi 
pretio, tengo en precio, y de la desinencia infinitiva are 6 ar. Literalmeot 
pues, estimar significa valuar una cosa en cobre, decir lo, que vale en diue 
ro ; y de esta significación recta nacieron las demás acepciones derivadas 
metafóricas. 

D. y c,^ Desestimar }¡ sus d.. Erario (depósito del dinero, tesoro públic< 
y, en lo antiguo, también pecliero , contribuyente , tributario) , Erugmon 
Erumnoso, Estima, Estimación, f^iíima/iva (juicio, ciilerio), eic, Exista 
macion. Existimar, Inestimable , etc., etc. — V. también Avaro. 

Eitio. Mstas, cestivum tempus : del ablativo de asstivum se formó el cai 
tellano eslió, — ^Estcts se d. do assiuare , bervir, borbollar, que se formó 1 
vez del g. aithó, arder, ó de hesta , hestia, fuego. — V. Este y Vesta. 

D. y c. — Estival , Estivo, 

Estoque. Del alemán stock, tronco, vara, bastón : y luego pasó á si¿;uific 
espada larga y eslrecba, espadín , gladiolus. 

Estrasburgo. Árgentoratum 6 Argentaria (en hitin), á^causa de las mt 
de plata (argent, argentum) que liabia en sus cercanías. El nombre masic 
derno de Estrasburgole viene del alemán strass y burg, pueblo reducido 
forma de campo raso, por medio del cual se pasa sin dificultad por todos lad* 
como si fuese un camino. La antigua Argentaria fue, con efecto, ince 
diada y arrasada en tiempo de Aiilá, -^Estrasbvfrgo, según otros, esuoacc 
tracción de las palabras alemanas Strasse zur burg, que equivalen á camt 
que conduce al castillo 6 al palacio. 

Estrategia. Del g. stratos, ejército, y hégeomai, yo guío, conduzco ó < 
rijo. — La Estrategia es la ciencia de los movimientos militares que se e. 
cutan fuera del rayo visual recíproco de dos ejércitos enemigos, ó fuera 
alcance de la artillería; y la Táctica es la ciencia de los movimientos que 
ejecutan en presencia del enemigo, pudiendo este verlos y oponerse á el 
con sus fuegos. — V, Tasa. 

D. y c— Estratagema , Estratégico, etc. 

EstrofSs. Strophe : del g. strophé, estancia , conversión , retorno ó ?■ 
ta^ d. de strephó, verbo que tiene los mismos significados* Cualquiera 



— 271 — 

las partes simétrica mente iguales á las demás de que consta una oda ó can- 
ción.— Dos explicaciones se han dado de esta etimología. 1 .* En la tragedia 
gríega^dice un autor crítico, las personas que componían el coro ejecuta- 
iiaouDa especie de marcha , primero ú la derecha y y luego á la izquierda; y 
estos muvimientos, que representaban (según se afirma) los de la Tierra al 
pasar del un trópico al otro, concluían coa uuu estación, con una estancia ó 
uurato de descanso. La parte del canto que correspondía á la evolución del 
coro hacia la izquierda , se Humaba estrofa; la correspondiente ú la evolu- 
cioa hacia la derecha, se llamaba ant i-estrofa ; y la tercera, ó correspon- 
lücQleal descanso, se llamaba epodo , clausura ó Onal. Lo propio acontecía 
en los cantos religiosos. La poesía lírica lomó de ahí el nombre destrophéf 
dado luego también á cada estancia de las que componen una oda. — 
2.' Créese igualmente que el nombre estrofa tiene por objeto caracterizar el 
Mmio 6 k vuelta periódica de una misma cadencia^ por cuanto terminada 
una estrofa ó estancia, vwe/i-c á empezar la misma medida. 

D. ye— 'Con strophé y los prefijos ono, anli , apo, cata y epi, se forman : 
ií/itoo/e (inversión , especie de hipérbaton), Anti-eslrofa 6 Antistrofa, 
Apostrofe (figura retórica , así denominada poi* los antiguos, por cuanto el 
orador que se servia de ella apartaba la vista del juez para volverse y dirigir 
la palabra al demandante ó al acusado), Catástrofe (revolución, volverse lo 
de arriba abajo , fin desgraciado : desenlace de las tragedias), Epanástrofe 
(Jel g. epana, después que , y strophé : repetición, al principio de un verso, 
d« la palabra final del verso anterior), Epistrofe (en 1. conversio : repetición 
de una misma palabra ó palabras al fin de cada inciso , miembro ó pe- 
riodo). 

Estructura. Slrucíura : del verbo 1. struere, construir, edificar con orden • 
y método. Su raíz parece ser st. — V. Estar. 

b'^c— 'Construcción, Construir, Desobstruir, Destruir \ sus á., IndeS" 
^uctihle, Industria {i\e indu , por intüs, y struere). Industriar, Industrio' 
*o, etc., Instrucción, Instruir, Instrumento, etc., Obstrucción, 06s- 
i^uir, etc. 

^ica. Ethice : del adjetivo g. éthikos, moral, d. éthos, costumbre : 
<^iencia de las; costumbres. Vale tanto como Moral, solo que la etimología 
de esta última voz es I., pues se deriva de mos,moris,h costumbre. — Véa- 
se Modo. 

D. y c,—Etopeya, del g. éthos , costumbre, ypoieó , yo hago, yo descri- 

^ ' descripción de las costumbres , de las cualidades morales de una per- 
sona. 

Etimología. Etymologia : del g. etymos , verdadero , y logos , palabra, 
semillo. 

^' y c— Étimo , Etimológico , Etimologista , Etimologizante , Etimolo- 
9iiar. 

^•qoeu. Algunos ctimologistas sacan esta voz de la g. stichos, orden i 



.< 



— 272 — 

Gla, rango. — V. Dístico.— Síd embargo, no habiendo en g. ni en I. TOzpare* 
cnh, ni en la forma ni en el significado, á la de Hiquela, y liabiéndoia nos- 
otros tomado inmediatamente de la francesa étiqueíte, me inclino á creer 
que la slguiíicacion de etiqueta por ceremonial, cumplimientos, etc., es d^ 
rivadü, y que la primitiva ó recta es la de rótulo, rotúlala, tejuelo, iuscríp- 
cion puesta en una tarjeta, boleta, cédula, etc., que le dan los franceses. El 
origen de esta acepción primitiva es muy singular : cuentan los etímolo- 
gistas franceses que data de los tiempos en que los escritos de los litigintes, 
los autos judiciales, etc., se redactaban en latin. En la portada ó en el lomo de 
cada traslado ó procoso ponian los curiales Est hic qucestio inter N„. e<¿V...) 
como quien dice Pleito entre partes de N, y N. ; mas al poco tiempo abre- 
viaron qucestio o.n qucest, leyéndose est-hic^qu<Bst ; por corrupción á\¡it(i^ 
en seguiih et-hic^quet ; y finalmente quedó el rótulo de los procesos cooli 
denominación de étiquette, que se extendió luego á toda clase de rótulos, 
marcas ó señales. 

Einogrftiía. Ethnographia : del g. ethnos, pueblo, nación, y grafía : des- 
cripción de los pueblos, de las costumbres de una nación. 

D. y c. — Etnarca (de etiuios y arché : jefe, comandante, griego ó romaoo, 
de una provincÍH), Étnico (del g. elhnikoSf formado de e¿¿no«,genlii,pi-' 
gano, idólatra : nombré común á todos los habitantes de un pueblo, aacíoi 
ó país). Etnográfico f etc. 

Eucariitia. Eucharistia : del g. eucháristia, acción de gracias,.c. de^s 
bien, y chdris, gracia. — V. Caridad. 

Eufemitmo. Del g. euphémismos , c. de eu, bien, y phemi, yo dí¿,'0 : cosa 
bien dicha, discurso de buen agüero , etc. — V. Blasfemia.-^EI EufemisM 
(ó el eu/bntmo, según dicen otros con menos propiedad) no es mus que hi 
cualidad general del estilo llamada decencia^ y consiste en disfrazar ú ocoKtf 
como bajo de un velo, aquellas ideas que expresadas con claridad podriiB 
ofender el pudor ó el respeto que se merecen el auditorio, el público entera 
ó la persona particular con quien hablamos. Al efecto suelen usarse laaulí- 
frasis, la perífrasis, la atenuación, etc. Por eufemismo usaron los griegos la 
antífrasis de llamar Euménidas (las benévolas) ú las Furias; — por eufemis- 
mo llamó Virgilio sacra (sagrada) á la auri fames {icA de oro), dando áeo- 
tender 6a^cro6t7i« (execrable); — por eufemismo decimos á una persona quasa 
equivoca, ó está en el error, cuando sabemos que en realidad m%ente;^\^ 
eufemismo decimos que está un poco alegre ó acalorado al que está ebrio;-' 
por eufemismo decimos á un mendigo Dios le asista á V., hermano!, eo vtf 
de No puedo hacerle á V, limosna; — y eufemismos son las buenas palabf^* 
con que solemos acortar las visitas de los impertinentes, ó negar lo que oo^ 
piden, ó excusarnos, disculparnos, etc., etc. 

EoioBía ó Ettfooimio. Del g. eii, bien , y phóné, voz, sonido, d. defW* 
neo, yo hablo, yo pronuncio : bien-sonancia. 

o. y c— ií/bn<a (sin-voz , pérdida de la voz), Afónico , Antífona (dcfl»<*i 



-}73 — 

m\X9i, qu« denota alternativa , y phóné, vos) , Cacofonía (de kakos, m«l0| 
iiú^máo),Epi fonema (de«pt, sobre, después, y phóneó, hablar) , Sin- 
fonia (reunión de voces, compuesto de Myn, con, y phóné, voz; voces reuni- 
das, sonidos juntos) , etc. 

Eunuco. Eunuchus : del g. eunukos, voz c. de euné, \echo , lectum , ca- 
mf^echó, yo guardo, ó echein, en I. (uert, guardar, de(ender, proteger. 
EqQ¡?ale, por consiguiente, á guardador del lecha, del lecbo nupcial. 

Europa. Europa : del g. Európé. Los poetas de la antigüedad lo hacian 
venir de Europa (hija de Agenor, rey de Fenicia), doncella de singular her- 
mosura, robada por Júpiter^ trasforniado en toro.— Rocliurd deriva Ftiropa 
^^Ew-appaf blanco de cara , á causa del color de los hombres que habitan 
estaparte del globo terráqueo. 

Euterpe. Del g. eu, bien, y terpein, agradar, hechizar. Nombro de la 
Mguudade las Musas: presidia á la Música^ y pasaba por inventora de la 



Eva. En hebreo Hévah , derivado de la raíz haim , que significa la vida : 
equivale á madre de vivientes, á la existencia por antonomasia. 

Eier|;o. Exergum: voz c. del prefijo griego e|, ex, fuera, y deergon^ 
^n; fuera de la obra, fuera del campo ó tipo. Es aquel espacio que se de- 
ja aveces en la parte inferior de las medallas, separándolo del emblema ó 
figura por medio de una raya (dejándolo fuera), y en el cual se pone alguna 
inscripción ó leyenda. — V. Cirugía, E^eaGÍA, Taumaturgo y demás voces 
en las cuales entra el elemento yuxtapuesto ergon, obra. 

Eiodo. Exodus : del g. ek, ex, fuera de , y hodos, camino : fuera del 
wwino, salida.— -Segundo libro del Pentateuco, que contiene la historia de 
^Mlida de los Israelitas de Egipto. 

D.y c. — De hodos y los preOjos epi, meta, peri y sin, se componen : Epi- 
lodio (acción incidental, que sale al paso, que sobreviene, que se encuentra 
enelcamtno); — Método (por el camino, vía para llegar prontamente aun 
fio ó término) y sus derivados ; — Periodo (circuito, contorno, camino que se 
hace dando una vuelta completa ó cerrando : cláusula) , Sinodo (de syn, 
'OD, y hodos : concilio, asamblea á la cual se concurre de todas partes, por 
•odos los caminos : conjunción de dos planetas que van por el mismo ca- 
lino) y sus derivados. 

EioroinDo. Exorcismus : del g. exorkiió, en 1. adjuro, jusjurando 
^dttringo, adjurar, conjurar, formado de horkos, juramento, acción de 
urir. 

5. y c. — Exorcista , Exorcizante y Exorcizar. 

Eiitico. Exoticus : del g. exó, exóthen, en I. extra, de afuera : eztra- 
>o, extranjero, peregrino, que no es del país. 

Biptríenoia. Experientia : voz c. del prefijo ex, y del verbo inusitado lati- 
do perior, que significaba aprender, descubrir, y que algunos derivan del g. 
P«»roó , peiraomai , fprmado de peíra , prueba , tentativa.— De este mismo 



— 274 — 

verbo supoucn algunos que salieron los compuestos competiré, reperi- 
re , etc. — V. Abril. — Lu experiencia es la ciencia adquirida personalmente, 
por el uso, por la práctica. 

D. y c. — Experimentado f Experimentador, Experimental , Experimen- 
talmente f Experimentar (experiri), Experimento, Expertamente , Exper- 
to, etc. — V. Empírico. 

Ezequiel. Del hebreo Yechezk'el, que significa fuerza de Dios, Nombre 
de uno do los cuatro profetas principales ó mayores : era hijo de Buzi, dcia 
raza sacerdolal. Empezó á profetizar el año 590 antes de Jesucristo. 

F 

Fábula. Fábula : áefor, faris, fari, fatum, que significa hablar, usar de 
la facultad de manifestar ó de producir uno sus ideas^ aunque sea por medio 
de una sola palabra. Es un verbo mas nob!c ó mas culto que dicere y lo<pn. 
—Fan se formó del g. p/taó, phemt, hablar, que en jónico esphask6,(p 
también significa hablar, y del cual sale phastos, palabra, discurso.— Literal- 
mente, /(á6uía quiere decir serie de palabras. — De for, fari, salen /iiííor, 
f aterí, confiteri, profileri, etc. 

D. y c. — Afable, Bienhadado, Blasfemia {\,), Confabular, Confesar, Con- 
fesion, Confesor, etc.. Eufemismo (V.), Pablar (hoy hablar, del I. fabulari, 
diminutivo de fari, pasando por el sustantivo fábula), Fabulilla , Fabuloso, 
Facundia, Facundo, Fanático, Fanatismo, Faramalla, Farf anión, Far[u¡l<i, 
Fasto, Fatal (de fatum, Imáo) , Fatalidad , Fatalismo, Fatalista , Fatídico, 
Fatuidad, Fatuo, Fausto, Faz (V.), Hablador, Hablar, etc. , Hado (tle/fl- 
tum), Inefable, I nf ando , Infante (V.), Infausto, Malhadado, Nefanáo,^^ 
fasto. Prefacio, Profanar, Profano (el que, no estando iniciado, uopodií 
entrar en el fanum , templo, sino que se quedaba en el atrio, afuera, ó por 
delante, pro-fano). Profecía, Profesar, Profesión, Profeta, ProfetiiOfi 
Vate (poeta, adivino), Vaticano, Vaticinar {por faticinari , esto cscaw^* 
fata, cantar, predecir el hado, adivinar), Vaticinio, etc. 

Faitan. Phasianus : en francés faisán ; en catalán faisá; en italiano/^' 
yiano; cu alemán jS»^an ; en holandés /a2an¿; en inglés pheasant; en dina- 
marqués fasan; en polaco bazant; en ruso phasdne; todos los cuales nom- 
bres tienen por origen común el g. phasianos, que significa ave dGFasia,vQ 
de la antigua Cólquida (hoy Mingrelia), que desemboca en el mar Negro* 
Diéronle los griegos ese nombre , porque al remontar aquel rio para ir á Col- 
ches, vieron muchos faisanes en sus orillas, y creyeron que la Cólquida er» 
la única patria de tan hermosa ave. 

Falbalá. Llaman así los sastres (dice el Diccionario de la Academia) á on^ 
pieza casi cuadrada que ponen en la abertura de un corte que hacen ea^ 
faldilla del cuarto trasero de la casaca para formar un pliegue. 



~ 275 — 

El origen de esta voz debe referirse probablemente al de Farfala (V.). 

Faltr, verbo a. que significa engañar ó faltar á su palabra. Del I. falliré por 
follcrcjde fallo, fallís, fefelli, falsum^ engañar, inducir á error; en g. spha^ 
lió, pftc/ó, yo engaño. El pheló g. , en I. fallo , decipio , se usaba particular- 
mente hablando de los higos que parecen maduros, y no lo están , y que por 
consiguiente engañan. — Es un error hacer venir /a/ír del 1. fari, hablar, co- 
mo han pretendido algunos ; y hasta ridículo el pretender que viene de falx, 
füláSf la hoz. 

De fallere salió el inusitado fallacarcy atraer con engaño, d. del adjetivo, 
Umbien inusitado, /'aWacMs,/b//aca, fallacum, por el que después se dijo 
/ote, fallacüy conho de ahacus^ abax, y de Thracns, Thrax, 

De fallere y fallacare nacen los siguientes 

D. y c.—Desfallecer, Falace a. de Falaz, Falacia^ Falagar a. de Halagar ^ 
Magiieiio y Falagüero a. de Halagüeño , Falencia, Falibilidad, Falible, 
hlidosi. de Fallido, Falimienlo ( engaño, falsedad y mentira), Falordia, 
▼oz provincial de Aragón, que significa cuento ó fábula, Falsaroi, de Fal- 
^r^ Falsario, Falsedad, Falsete, Falsía, Falsificar, Falso, eic. Falta, 
Mar, eic, Falla, Fallar, Fallecer, etc., Fautor (cómplice en una falla), 
^«íon(V.), Halago, Infalible, etc., etc. 

Fallecer 6 fallescer, como se escribió también, hoy no tiene mas acepción 
9uela de morir; pero antiguamente significó faltar ó acabarse alguna cosa, 
<^recer y necesitar de ella , desistir de ella, caer en alguno falta, errar ó fal- 
lir, ele. : Amigos y muías fallescen (fallan ó faltan) á las duras, dice uno de 
•ítieslros refranes. 

Pamilía. Familia, que también se dijo famulia y famelia : del 1. antiguo, 
» del oseo , /ame/, que significa siervo , esclavo. Primitivamente significó el 
|6mero de siervos, fámulos 6 criados, que tenia cada amo; y luego se exten- 
ióá significar el conjunto de la mujer, hijos y demás gente que vive en una 
|tsa debajo del nmndo del señor de ella, ó que está bajo su potestad, que 
'rve á sus órdenes; rama de una casa ó linaje; parentela , etc. 
D. y c. — Familiar, Familiaridad, Familiarizar, Fámula, Famulato 6 
amulicio , Fámulo , etc. 

FAramuado. Del gótico far, viaje ó vida , y mund, mano, protección. . 
Farfala. Del francés /b/¿a/a , voz introducida en Francia en el siglo xvii. 
•<i etimología , ó mas bien la invención, de esta palabra se cuenta del modo 
guíente : Visitaba cierto personaje un almacén de modas de París tan bien 
*^rii(io , que , al decir de la dueña ó modista, había en él todo lo humana- 
^^te apetecible. Queriendo ponerla en apuros uno de los de la comitiva del 
personaje, forjóse el nombre mas estrambótico que pudo, y preguntó si te- 
^ii fáltalas í Si señor, aquí están, contestó la modista presentándole esos 
adornos que hoy llamamos /ar/ia/ós, y que también se han llamado volantes 
P^^rsu ligereza, ó por tener su borde inferior suelto ó al aire. 

Apegar de esta anécdota que, con ligeras variantes, refieren todos los eti- 



— 276 — 

mülogisUs franceses, Mr. Joiíanneau dice qne fállala viene del inglés fur- 
beláw (se pronuncia forheló), voz c. áefuréfurr, forro, forro depieiesj 
helow , abajo, liácia abajo : esto es, forro ó adorno de la parte inferior ée 
un vesUdo. Según este autor, así el nombre como la moda de los farfa¡éi 
son de origen inglés. 

Fariseo. PhariscBus : del hebreo pharaSf separar, por cuanto afectalm 
separarse, dividirse, ó distinguirse del pueblo, por el exterior exclusivo de oi 
austereza hipócrita. 

D. y c-^Farisáico , Farisaísmo. 

Fármaco. Del g. p^armoA-on, medicamento, y también veneno, puesin- 
bas cosas significa. En igual caso se encuentra la vozl. venenum ^nrm, 
que es vox medies significationis , et tam de salubri quam de noxio nieto 
dicilur (Servio). Y Gaius escribe también : Qui venenum dicit, adjieereát- 
bet utrum malum an honum, nam et medicamerUa venena sunf. 

D. y c. — Farmacéutico f Farmacia , Farmacopea f etc. 

Faro. Pharus : del g. Pharos, nombre de una isla de Egipto, cercí da 
Alejandría , donde Ptoloroeo Filadelfo mandó levantar una torre quetomó^i 
nombre de la isla , y que pasó por una de las siete maravillas del mundo.- 
Otros dicen que Faro viene del céltico pharen, que significa navegar. 

Faraón. Pharao : del cofto pha, el, y ro, rey, soberano : «/-ffly.'-CreeB 
muchos que Faraón fue , como los nombres de César, Plolomeo, etc., ^ 
nombre de un jefe de dinastía que muchos monarcas tomaban al sabir i( 
trono. 

Faic. Phasis : del g. phasis, apariencia , formado de phainóf apareen» 
mostrarse, brillar, poner en evidencia. 

D. y c.^Enfasis{deemphain6,'yQ Iiago brillar, yo deslumbre, etc.),!«* 
fótico, etc. — ^V. Epifanía. 

Fas, Has. La faz, la cara, el rostro : del 1. facies,faeiei, quecontv* 
mente se hace venir de fari, faium, hablar, porque del centro delactf* 
(dicen) sale la voz.— -V. Fábula. 

D. y c.—i4 cérico (V.), Antifaz, el*a. Des/ajsado (descarado), Disfraf[^^' 
se Fleco), Enfadar (como quien dice en-^faz-dar, según Rosal, daf * 
rostro, así como En-ojar, añade, es dar en ojo; aunque otros, desccbíBÍ* 
esta etimología de sonsonete, lo sacan de en fastidiar, fastidiar, fastUif^t 
Facecia (que otros d. de faceré), Faceta, Facial, Facha, Fachada, Facki^ 
da. Fachendear, Fachendón, Hacia, que en lo antiguóse dijo tambí^ 
Facie^ad, Faz-a ^ Facia (del I. ad-faciem, al haz, á la faz, á la cmt^ 
rostro). Hacha, Hazaña (que otros derivan dj faceré, hñcer) , Superfié^i 
Superficie, Zaherir (W,), etc. — V. Hacer. 

Fe. Fides : asentimiento ¿ un hecho, confianza en el dicho ó el lieclioA 
una persona, aseveración de las cualidades de esta. En estas acepciones a^ 
han los griegos la voz pistis, y la de fides ios latinos. Sucesivamente k^^ 
i^epasó á significar también la primera de las tres virtudes teologales; 



— 277 — 

tram creencia en la refeiacíon, la religión 'católica» etc.— Qu/a put qaod 
ditíttm ei¿, app^llaia est rioes. Según este texto de Cicerón {Off,, i , vn), Fe 
«m de la familia etimológica de Faceré Hacer (V.). 

D. y c. — Confiar f etc., Confidencia, Con fidente^ etc. , Desafio (V.) Jos a. 
Bmfiuciar y Desafiuxar, Desahuciar (hacer perder lu fiducia 6 las esperan- 
us¡j, Desconfianza, Desconfiar, etc., Fehaciente, Fementido, Feudal, Feu- 
édiiad, Feudatario, Feudo (que otros derivan de foedus), etc., Fiado, Fia^ 
^, Fianza, Fiar, etc., Fidedigno, Fideicomiso, Fidelidad, Fido a. do 
fiel, Fiducia a. de Confianza, Fiel, Fielato, etc. , Infidelidad, ¡nfiden- 
<to, //»/?«/, Perfidia , Pérfido^ etc. 

Febrero, y en lo antiguo Hebrcro. Februarius : del 1. februa, febrwzUa 
(formado del verbo antiguo februarc, purificar, lieclio de fervere, hervir, 
«rder, etc.), nombre de los sucriíiciosque liacinu, y de los fuegos qua enccn- 
^an, ios romanos ofl este n^s, instituido por Numa, y añadido por este, jun- 
to con Enero, al año do Rómulo. El mes de Febrero fue puesto bajo la pro" 
lección de Neptuno. 

». ye. — De Ferveo , ferves, fervere, ban salido también Febril, Fervor, 
fiére. Hervir, Hervor, etc., etc. — ^V. Puro. 

Feligréi. Gorrupckm de filius Ecclesiw, bijo de la Iglesia ó fil de ígresia, 
coiQo se dijo en castellano antrguo : vale tanto como parroquiano, pertene- 
(^OQle á cierta y determinada parroquia. 

*'«t¡pc. Philippus : del g. philippos, c. áephileó, yo amo, quiero, deseo, 
^^^philos, amigo, amador, aficionado, y de hippos, el caballo : esto es, 
^fcionado á los caballos, Vzmt^o de los caballos, 

». y c. — Filadelfia (nombre de ciudad), Filadelfo (de philos, y de adel- 
fas, hermano : amigo de sus hermanos), Filantropia y Filantrópico (Véa- 
le Antropología) , Filarmónico (V. Armonía), Filaucia (V.), Filipense, Fi- 
^a (de las oraciones de Démostenos contra Filipo, rey de Macedoniu : 
^mo violento ó satírico, invectiva en general), Filipinas (islas descu- 
biertas en tiempo de Felipe //), Filología (de philos y logas : ciencia de la 
adición, de las bellas letras), Filólogo, Filomático (amante de las cien- 
es: V. Matemática), Filomela (amiga dei canto , de la melodía), Filopalor 
^hlopatro (amigo de su padre), Filosofia, Filosófico (V. Sofisma), etc. 

Fdon, Felonía. O de Falir (V.), engañar, como piensa Covarrubias; ó 
^sajoo feUe^ traidor, pérfido, cruel, como dice Roquefort. 

F«o. Del I. foedus, a, um, que significa cosa asquerosa, fea , dcforlne, en 
'o físico y en lo moral. — Feo en francés es laid, y en catalán llelj, d. de la- 
f^, participio de Uedere, dañar, ofender, como quien dice leso, dañado^ 
^Bdido,|>oco favorecido, deformado. 

^'^ c.'-Áfear, Desafear {tk, de Deformar), Fealdad, Feamente, Fea-- 
♦«•eHío,etc.^ 

Peraandó. Ferdinandus : de la raíz gótica frid, que significa paz, ó la 
^íl«, la hermosa. 

u 



— 278 — 

D. y c— Tienen el mismo elemento frid : Federico y Fredegunda, Algu- 
nos uulorcs creen que en la combinación Frid-ric (Federico) , /rid sigoifict 
mas bien defensor, — Derivados de Femando son también : Fernán, Femon- 
deZfFernandina, Hernán ó Hernand, Hernández (nombre patroní mico, ^i/o 
de Hernando ó Fernando , que ha pasado á ser apellido de familia) , etc. 

Ficha. Del infries fish, pez. La ficha es una piececita de maríil, nieari 
€oncim, madera, hueso, etc., que en un principio tenia la Ggura de on pe- 
queño gobio ú otro pececillo, y que valia cinco tantos de los que se osan en 
el juego. El origen de las fichas data del reinado de Elisabet , esto es de ha- 
cia fines del siglo xvi. Hoy se toma ficfia por equivalente á tanto.-^k propó- 
sito de ficha , que algunos creen d, del 1. fitca, fixare, figere, raencionarémoí 
los siguientes : 

D. y c.—Afijo (del I. af figere, fixum ad, fijado á), Crucifijo, Fijar (del te- 
jo laliu /focare , formado de ^actim, supino de figere, clavar, asegurar), Fi* 
jeza. Fijo, Prefijo, Sufijo, Tras fijo, Trasfiocion, etc. 

Filáucia, voz anticuada en el castellano. Philautia : delg. phüos, inu- 
go, aficionado , y autos, si mismo; esto es amigo de sí, amor de si misno' 
amor propio.— Omwa obccecat prilautia (á todos nos ciega el amor pro- 
pio).— V. Filo, en lu Tabla de los pseudo-prefijos, y Autóctono, AütómataJ 
Felipe , en este Diccionario. 

Fin. Finis : término, remate, límite , consumación de alguna cosa.-jEs 
prodigioso el número de acepciones que por traslación y semejanza hi '^^ 
recibiendo esta voz , según puede verse por los siguientes 

D. y c. — Afinar, Afine, Afinidad, etc., Confin, Confinar, etc., DesafM^i 
Definición, Definir, Definitivo, etc., Entrefino, Final, Financiero {como ^ 
empeñan algunos en decir, tomándolo del francés, sin ocurrlrseles hacenéit 
tico ó renlisiico, que fueran mas propios para lo que se trata de expresar )i 
Finanza a. de Fianza, Finar (fallecer ó morir). Finesa, Finiquito, Fv0i 
Fino, Finura, Infinidad, Infinitesimal, Infinitivo, Infinito, Refinar, Suftf' 
fino, etc., etc. 

• Fifioa. Physica : áelg. physiké, á, de phusis,physis, la naturaleza, fof 
mado de phyomai, nacer, salir.— Considerada lu Fisica en toda la exteosioB 
de su etimología, es la ciencia de la naturaleza, y abraza el estudio de todoa 
mundo exterior ; pero se ha ido subdividiendo en varias ramas {anaton^^h 
fisiología , zoología , botánica, astronomía , geología , mineralogía, q^' 
ca , etc.) , y hoy es la ciencia especial que observa los fenómenos natorri^ 
de los cuerpos inorgánicos y formula sus leyes. 

Físicos se llaman los profesores del arle de curar, en cuanto poseen elco* 
nocimiento necesario de la naturaleza ; Médicos (de mederi, curar), encofti^ 
to curan, haciendo aplicación práctica de sus conocimientos; y DocMt$i 
dice Covarrubias, por antonomasia, por lo muy doctos que í^an de ser,i 
causa de la trascendencia de los errores que cometan. 

D. y c— Apófisis, de apo y phyomai ¡ protuberancia de un hueso;- 



— 279 — 

Epi/his, de epi y phy^omai, eminencia lernitlosa adlierente al cuerpo' de 
nn iiaeso; — Püonomia 6 Fisionomía, de physis, naturaleza, y gnomon, 
fadice, indicador ; indicio del natural de una persona por el conjunto ó ia 
combiDacion de sus facciones; — Metafisica^ de meta, mas allá ó después, 
"Sfhyiiké, ésto es, trans^fisica, mas allá de la fisica, voz que, á falta de otra 
mas adecuada, creó, según cuentan, un copista que no sabia cuál nombre 
dar á los varios tratados que en las obras de Aristóteles estaban colocados 
ittpues de la Física ; — Sinfisis, de syn, con , Yphyomai, nacer, esto es ná- 
car ó salir con, eon-^nacimientOy unión ó articuiucion natural de los buesos. 
Fleco y Flueoo. Del 1. floccus, flocci, que en sentido propio significa la 
pelusa ó las partículas del vellón, do la lana, que se desprenden naturalmen« 
te y no sirven para nada , ó también lo que llamamos tamo; y traslaticia- 
Diente significa bagatela ^ fruslería, re nihili. 
AF/eco, FluecOf corresponden literalmente el francés floc, a., y su di- 
minutivo ¡locon, así como el catalán floc, que valen en castellano copo, me- 
chón, vedija, etc. 

Hay quien dice que al 1. floccus corresponde el g. plohos, enlace , espesu- 
ra, copa, copo, etc. 

n. ^ c.-— Desflecar ó Desflocar; Disfraz y Disfrazar, «por las frazadas 
tonqúese iiacia (dice Rosal) , tomando por vestidos la ropa de la cama; y 
isí decimos también Ensabanarse y Encamisada ; a aunque otros sacan 
¡Hifraz del prefijo dis y el nombre faz, interpuesta una r (V. Faz); — Fia- 
Wda, Flocada, Frazada 6 Frazada, por el fleco, vello ó pelo que tie- 
»,elc. 

Fkma, Flegma. Phlegma: del g. phlegma, que significa inflamación, 
hma 6 llama, d. de phlegó, yo inflamo, yo quemo. — Por antífrasis se llamó 
^ala pituita, el moco, el humor acuoso, ó la parte fría de la songre, el 
himorno quemado, — Metafóricamente, flema significa tardanza y lentitud 
^ las operaciones. Asi Gastar flema es proceder despacio.— V. Posma. 

D. y c. — Flegmasia (inflamación), Flegmático 6 Flemático, Flegmon ó 
^kmon. Flemoso, Flemudo, etc. 

Forma. Forma: del g. morpha por morphé, mediante una metátesis ó 
t^posicion de letras: molde, modelo, forma. 

No es lo mismo forma que figura: la figura depende del perímetro ó con- 
^0 de la cosa, del objeto, y la forma resulta de la construcción, de la 
disposición ú ordenamiento de las partes que constituyen el todo. La figura 
^tingue á los individuos; la forma caracteriza las especies. 
Del g. morpha, morphé, ó del 1. y castellano forma, nacen los siguientes 
D. y c. — ^mor/b (sin-forma). Conformación, Conformidad, Confór- 
mele, Deformar, Deformidad, Disforme, Disformidad, Formación, For- 
naje (y,). Formal, Formalidad, Formalizar, Formar, etc.. Formidable {áe\ 
I. formido, temor, que al parecer se d. de forma: esto es, forma temible, 
¡ue espanta), Fórmula, Formular, Formulario, etc., Hermosear, Hermoso, 



— 280 — 

Hermosura (del I. formosus: antiguamente se áije Férmoio ^ nrmoaiftít 
Fermosamenie t etc.). Horma ^ Hormero^ ete.. Informal^ Informar, hf^r^ 
me, etc., Metamorfosis (trans-formaciou), Morfeo (el dbs de loa sumí, 
así llamado por la destreza y perfección con ^e en loa sueaos noa pinta Im 
formas f las facciones, etc.), Multiforme , Reforma, Reformar, etc., Trmih 
formación, Transformar, etc.. Uniformar, Uniforme, Uniformidad, tít 

Fornuj^. Voz correspondiente á la francesa fromage, por formaos, ú 
catalán formatje y al italiuno formaggiOy en todos los cuales idiomas ii§" 
niíica el queso. — V. Cmk,— Formaje viene del bajo laÜB formatieum, fm- 
mago, fromago, que se d. de forma, según general opinioft de tos «Uno- 
logistas. Morin^ sin embargo, cree que viene del g. phormoe, especie di 
tejido de juncos ó mimbres donde se pone á escurrir el queso: y Birbaiu 
dice que fromage, por formage, es una contracción de forás y aqua, sus 
es, foréís missa aqua, por cuanto el queso no es otra cosa qoe una mi» 
cuya agua, serosidad ó suero, ha sido forás missa, ecliada afuera. — ^V. Fomu* 

Fósforo. Phosphorus: del g. phós, phótos, la luz, el fuego, y pkeró, jo 
Hevo, ó phóros, el que lleva: esto es, lleva-luz ó porta-luz, porta-fMgo, 
que da luz^ etc. Nombre dado por ios químicos á un cuerpo simple qusiuof 
en la oscuridad, que se inflama esp^jotáneamente, ele. 

D. y c. — Fosfato (sal formada por la combinación del ácido fosfórico con 
diferentes bases), Fosfilo, Fosforescencia, Fosforescente, Fosfórico, Fotftt- 
ro, Fotografia (dibujo por la lu/), Fotográfico, Fotologia (tratado de la \nijf 
Fotómetro (instrumento para medir la luz), etc. — V. Ai^poea. 

Francfort. Franco fuvtum : del alemán furt, vado, puso, y Franca, FfM- 
eos : como quien dice paso de los Francos, — V. Franco. 

Franco. Del bajo 1. francus, 6 <le la voz germánica franck, que sigaÜci 
libre, indepen ienle. Francos se llamaron las tríbus ó los pueblos genoáni- 
cos que habitaban en las riberas del Rin, y que á principios del si^vi 
se levantaron y coligaron para libertarse del yugo de los roiaanos, parada 
fender su independencia. Los francos pasaron d la Gaita (V.), y esta re- 
gión tomó el nombre de país de los Francos, y ktege (por los a&os de494 
de nuestra era) el de Francia. 

En España se comprendían bajo el nombre de Francos todos loe eitriB' 
jeros que vinieron en gran número á la guerra santa (en d siglo xi, ea tien- 
po de Alfonso VI, según hemos •dicho en los Rudiioentos, pág. 63), éip' 
biar y comerciar después de ella. La villa de Illescas y sos aldeas se paÚi- 
ron de solos gascones, y apenas hay pueblo de consideración en que no dQ<* 
la memoria de barrio ó calle de los Francos, Tenían juez de su iiacio&,yeB 
una escritura gótica de Toledo del año 4103, íirnMi un tal Mkuaüv» insriii^ 
de iUos Francos, esto es mayorino, merino, ó jaez de los Francos. SaüMf* 
era muy privilegiado, y ele ahí nacieron las voces franco, franquiciat sis., 
y el nombre geográfico de Villa- franca que llevan varios pueblos, coumab 
Francia llevan muchos el de Franche-^vUle. 



— S81 — 

D. y c.^Afitancar, a.. Afrancesado^ Francachela, Francés, FrancesiUa, 
Franóia, Francisca (arma de los Francos, especie de segur). Franciscano, 
Prúnciseo, Franco (ea sus varias ace[)cioues trasladadas), Francho (fumi- 
liiTy por Francisco), Franquear, Franqueo, Franqueza, Franquía, Fran-^ 
quieta, etc., etc. 
Fme. De! g. phrasis, locuciou, modo de liablar, d. de phrazó, yo hablo. 
D. y c. — Antífrasis (contra-locucioii, coulra- verdad), Fraseología, Pa- 
réfrasis (explicación; de para, según, yphrazó, hablar), Parafrástico, P«- 
rifrasis (circunloquio, rodeo, hablar al rededor), etc. 

Ffenologia. Del g. phrén, espíritu: tratado del espíritu. Voz moderna- 
mente formada para significar el estudio del espíritu, 6 de las aptitudes in- 
telectuales y del carácter moral, fundado en la doctrina del doctor Gal! so- 
bre las funciones del cerebro^ la forma de la cabeza y del cráneo^ etc. 
». y c. — Frenesí, Frenético, Frenólogo, etc. _ 

Frió. FriguSy frigoris: del g. rh'igos, rigor, frió rigoroso, ó de phriké 
-borrípilacion, temblor de frió, acción de tiritar, formado de phrissó tiritar. 
-Perece que la raíz do esta voz y de sus c. y d. es fre, fri, fr, sonido onoma- 
topéyico de la rápida agitación de los labios, del tiritar por frió natural, por 
el frió de la terciana, ó del miedo^ etc. 

D. y c. — África (V.), Enfriar, Frémito (a. por Bramido), Fresca, Fresca-» 
tkoñ, Frescal, Fresco, Frescon, Frescote, Frescura, Fresquito, Frialdad, 
Fn&tico, Frkíd (adjetivo a. de Frío), Friera, Frigidez, Frígido, Frigorífico, 
Friísimo, Friolengo, Friolento, Friolero, Frión, Friura, Refrescar, Refret^ 
«o, etc.. Refrigerar, Resfriar, Resfriado, etc., etc. 

Ff<v©lo. Frivolus: del g. prió, aserrar, liacer. pedazos, del cual verbo 
ttlió el I. frió, machacar, pulverizar. 

K) c. — Friable (quebradizo, que se puede reducir á polvo con facilidad), 
Ffivolamente, Frivolidad, Friolera (del 1. frivola, antiguo sustantivo plu- 
fili usado en la acepción de cosas de poca monta, bagatelas), eJ adjetivo uii- 
licuado Frivoloso, etc. 

Fuadir. Fundere, que algunos derivan del g. chuó, verter, derramar. — 
^fuñiere formó el 1. futare, que es su frecuentativo, y significaba verter d 
^ttdo, ó gota á gota, agua fria sobre agua hirviendo. 

D. y c. — Afusión, Confundir, Confusión, etc., Confutar, Difundir, Difu- 
*,elc.. Efundir, Efusión, ele, Fuente, Fonlículo, etc., Fusible, Fusifor^ 
tt« (á manera ó en forma de huso). Fusión, Fuso (hoy Huso), Fútil (V.), 
Aiia(2a, Husillo, Huso (instrumento que se deja caer, como fundir), Jnfun- 
^y Infusión, Infusorio, Profusión, Refundición, Refundir, Refutación, /?c- 
hUir, eic, Sufusion, Trasfundir, Tras fusión, ele, 

*Wil. Futilis: de futiré, fundere, derramar. Aplicóse primilivamente á 
^la especie de vasos que dejaban fundere ó derramar el líquido contenido, 
^oe vasos se usaban en el culto de Vesta: eran de boca muy ancha y re- 
ataban por la parto inferior en puuta^ con el objeto de que no pudiesen 

24. 



— 282 — 

(1<!Jar8C en cI sucio (lo cual hubiera sido una irreverencia) sin derramine. 
Fútiles dicuntur (dice Feslo) qui silere tacenda neqiteuntf 9ed ea wmih 
ditit; sic et vasa fl-tilia á flndendo vocata. De suerte que hombre /útil m 
el que tiene poco fondo, y que abre mucho la boca para decir cosas de poa 
sustancia, frioierus, futilidades, — V. Fundir. 

Futuro. Futurus, a, um: de fuere 6 de fieri, formado del g. fhjfi» 
phuó, nacer. I.o que está por nacer, lo que está por venir. — V. Física. 



G 

Gaceta 6 Gazeta« La primera Gaceta europea salió en Venecia llédi 
principios del siglo xvii. I^os periódicos semanales que llevaban aquel títo)9 
se vendían á una gazzeta, monada que entonces corría en Venecia, yqw 
equivalía ú poco mas de un ochavo de los nuestros. El papel periódico tomó 
oí nombre de la moneda que c-oslaba; y de ahí el llamar Gacetas á lospt- 
peles periódicos en los cuales se contienen noticias, novedades, artícolosn- 
rios, etc. — La Gaceta de Madrid empezó ¿'publicarse en el mes de diciem- 
bre de i 667. 

Gala. Varios son los orígenes que se han señalado á esta voz: 4.** deii 
voz céltica gal; — 2.** del hebreo galas, que es parecer y ser visto; ó de j»- 
lah, que es cautivar y prendar;— 3." del g. gala, leche ó blancura, que suele 
tomarse por ornato ó belleza;— 4.° del g. kalos, hermoso; — 5.° del aoligoo 
verbo francés galer, que vale divertirse, darse buenos ratos, jaranear á ma- 
nera de los galos, hacchari more Gallorum; — 6.® de galeola, gal^lis,f!^' . 
lleta, vaso antiguo para traer vino; etc.^ etc. Rosal se inclina á la etimolo- 
gía del g. kalos, hermoso. 

D. y c.^Galan y Galante (V.), Galaxia (V.), Regalar, Regalarse (V.),elc. 

Galán, Galante. aDc Gala (V.), dícc Rosal, y de aquí Gallardo y (?*• 
llardia, que, por ser.propios vocablos de amores, parecen dichos de GoÜo, 
ave tan leal y galán con sus gallinas; y así Pelegromio, en unos synónoiBOS 
latinos, á la dama llama Ga/Zma.»— Otros derivan galán del I. valens,^ 
ticipio de presente de valere, tener salud, robustez; — otros de galant, pi^ 
ticipio de presente del verbo francés galer (V, Gala), etc. 

D. y c. — Galancete, el a. Galanía, Galano, Galantear, Galofíieri^ 
Galanura, etc. 

Galaxia. Por Otro nombre Via láctea, y Vulgarmente Camino deSafáiiSr 
(70.— La voz galaxia viene del g. gala, 6 del inusitado galax, la leche,! 
designa aquella anclia faja, ó aquel grande espacio blanquizco, que airanett 
la esfera celeste cortando la eclíptica hacia los dos solsticios, y cuya luzblia- 
quecina es producida por la muchedumbre infinita de estrellas que la for- 
man.— Fingieron los poeías que esa gran faja era un chorro de la lechetpK 
había derramado Juno dando de mamar á Hércules, cuando Júpiter puso 



— 283 — 

ttte en el regazo de la diosa ; y de ahí el nombre griego de galaxia, ga^ 
Imas kyklos (círculo lácteo) ó via láctea, — Y como al vulgo de los tiempos 
posteriores eso de Galaxia le sonase á cosa de Galiciay y en Galicia está 
Santiago y el cuerpo del santo Apóstol del mismo nombre, dio en llamar 
Camino de Santiago á la Galaxia ó via láctea. — Es cosa bien averiguada el 
eiprictioso origen de esta denominación. Hablando de ella, escribe el doctor 
Rosal con la llaneza propia de sus tiempos: aOyendo, pues, decir á los as- 
trólogos vúi galaxia (via láctea), parecióle al vulgo que decian via ó camino 
át Galicia; y pareciéndole que en Galicia no habla cosa buena que buscar 
por el camino del Cielo sino aquella santísima reliquia del cuerpo del após- 
tol Sanliago, dijo ser camino de Santiago; y de aquí nació la fábula de las 
vi(jas, que los que personalmente no visitaren este santo cuerpo^ han de ir 
m maerte por este camioo.»— El vulgo, en Francia, también llama chemin 
ie Saint'Jac^ues á la via láctea. 

Galgo. Canis gallicus, can-gálico, perro que llaman lebrero en Francia 
(Güliá), de donde vino la casta.— V. Galia. 

üi CAMif in vacuo ¡eporem cum gallicds arvo 
Vidií, et Me pradam pedibus petit, illa salutem; 

se lee en el libro primero de las Metamorfosis de Ovidio. Y en un epigrama 
deMarc¡al(lib. 111,47): 

Leporemque Uesum gallici cavis dente. 

D. ye. — Desgalgado, Galgueño, etc. 

Galia, Galias. Gallia, Gallice: en francés la Gaule 6 les Gaules, Nom- 
lire primitivo de lo que hoy es Francia, La Galia era el vasto país que 
se extiende entre el Rin, los Alpes, el Mediterráneo^ los Pirineos y el océano 
Atlántico. Sus habitantes se llamaban entre si Celtas, 6, en la lengua del 
país, iValch, Wuelch; y los romanos, sustituyendo, cual hacían siempre, una 
9ikw, articulación para ellos bárbara, de Welche hicieron al Fm Galli, 
|ia/<»a.^Otros etimologistas, guiados sin duda por el sonsonete ó la seme- 
jmza literal, sacan Galia del g. gala, leche, por cuanto los galos eran muy 
blancos de piel, ó la tenían blanca como la leche. — V. Franco. 

D. y c. — Galicano, Galicismo, Gálico, Galgo (V.), Galo, Galocha (cal- 
zado de niadera ó hierro que usaron los galos ^ pasando luego á los roma- 
nos y hasta nosotros). Gallego (rio de Aragón que muere en el Ebro, cerca 
^e Zaragoza), Gallofo (V.), etc. 

Gilimatiaf. Voz que empezó á admitir la Academia Española en la 9.* 
edición de su Diccionario (i843). Está tomada del francés Galimathias, vo- 
;aUo usado de muy antiguo en Francia, como que se formó en la época en 
fue los abogados hacían sus informes y defensas en latín. aCierto día (dice 
I docto Huet, obispo de Avranchcs), se trataba de un gallo cuya propiedad 
3clf mfiba una de las partes, que se llamaba Matías. Ehabogado, á fuerza de 



i 



— 284 — 

repetir los nombres Gallus y Malhias , acabó por confundirse y trabactr 
la construcción, y en lugar de GcUlus A^thias (el gallo de Alutíus), djjore^ 
petidas veces Galli Malhias (Matías del gallo): desde entonces se empleó b 
voz Gallimathias para óalificar un discurso embrollado.» En esta elimologh 
convienen casi todos los autores.— Algunos, sin embargo, hay que, descono- 
ciendo que la casualidad es también origen de muchas voces, pretenden sa- 
car galimatías del g. poli-mathia (muchas ciencias , diversidad de deli- 
cias), etimología harto violenta, inadmisible, y que no alcanza á destruir el 
hecho histórico del gallo de Matías, 
Gallardo, Gallar día. --V. Galan. 

Gallofo. ((Y porque la mayor parte (escribe Covarrubius) son franeem 
que passan á Santiago de Galicia, y por otro nombre les llaman (?a//os (Galos), 
los dijeron gaUo^{os,i» — V. Galia. — El </a//o/b era el peregrino trasbuman- 
te, el peregrino de oficio^ un verdadero mendigo holgazán. 

o. y c. — Bazofia (corrupción de gazopa, gallofa, mejor que d. del LpBf 
feciSf la hez, como pretenden algunos), Galopo (forma ó corrupción depfl- 
llofo), etc.. Gallofa (el pan ó conn'da que dubun en Santiago á los gaUofotl 
Gallofar 6 Gallofear (andar á la gallofa, acudir diaríamenle á donde dibín 
el pan á los romeros y peregrinos), Gallofero, Gazofia, etc. 

Gana. Del g. ganos, gáneos, buena voluntad, contento^ alegría, deseóla' 
do, placer, ó del verbo ganad, yo estoy alegre^ gozoso, etc. — Comer li» 
gana es comer sin gusto, sin placer. De su gana, quiere decir voluntarít- 
menle, por sí mismo, etc. 

D. y c^Desgana, Desganado, Desganar, Ganoso (deseoso), etc. 

Ganar. «Fue vocablo godo, de un verbo hebreo ganaz , que as atesorar, 
y ganab, hurtar; y ellos lo deducen del nombra gan 6 gana, que significiel 
huerto; á cuya imitación nosotros d^ Granja decimos Granjear y Granjeria» 
— Tambren parece que como muchas naciones (provincias) de España dic«D 
Guañar, será guadañar, de guadaña, que es cogerá ó maniego, de (pid, 
que es mano^ y de allí Gañan, cogedor ó segador; y Guante, como gua- 
dante.» (Rosal.)— V. Guante. 

El Brócense señala á Ganar la misma etimología que el doctor Rosal.- , 
Covarrubias dice que Ganar vale aumentar el ganado (y saca ganado del g* 
ganaó: V. Gana).— Méqage hace venir el francés gagner (ganar) del ilaliaDO 
guadagnare, y este del g. Arerdainem.— Barbazan lo hace venir de vindiso^ 
re, sin noas motivo que el decir Cicerón que vindicare sihi aliquid es ganar 
una cosa, apropiársela, atribuírsela; y puesto yaá saeaF etimologías renta- 
tas ó violentas, dice que ¿/atn (ganancia) no se aparta mucho del t. tMftM, 
del cual hizo el francés gaine (estuche, vaina). — Per último, Roquefortiu- 
dica que gain (ganancia, y, en lo antiguo, gano) viene del teutón i9tnii, 
winnen^ que significa ganar; en inglés to win. 

Gangrena. Gangrasnai del g. grag^aina^ d. de grao, yo como, coasu- 
pfto, devorp, 



— 285 — 

D. y c. — GanffrenarH, y Gangrénieo a. de Gangrenoso. 

GttnoB. Es un diminutÍTO de la voz fumiiíar francesa ^ar5 , muchacho, 
Mzo soltero, cuyo femenino es garse, — Ctavier deriva garzón del alemán 
(ort:V. CÁRLOS.-^Borel lo deriva del g. gasaura; oíros del castellano 
varón, que se formó de\ latin virum ó viro; y Justo Lipsio lo sacaba do 
jofítonostasium , lugar deslipado, eu Conslantiiiopla, para educará los mu- 
duchos y convertirles en eunucos. — Porúlliino, Gébclin hace venir garion 
dd árabe gar, g(iTÍ> mozo, joven vafíente, osado, animoso, así como garih 
significa moza, joven, yparat^, mocedad, juventud. — Para mayor ilustra- 
ción añaden los autores que, en el idioma persa, garan significa moza, don- 
cellt, mujer, y chir significa valiente , animoso. 

(rendas de garzón (de mancebo), dinero son, dice un antiguo refrán 
Cttteliano. 

Sm. Gas : voz que algunos sacan del hebreo, pero que introdujo en 
Eoropa Van Helmont, tomada inmediatamente del holandés ghoast, que sig- 
nifica espirUtí. Fluido compresible, elástico, aeriforme; aer factitius, co- 
RU) le llamó Boyle. — £1 gas hidrógeno carbonado es el que se usa para el 
alumbrado. 

D.ye. — Gaseiforme f Gaseoso, Gasómetro (medidor del gas), etc. 

GaiUr. Del 1. vastare, devastar, despoblar, dejar desierto, desolar, 
tolroir, consumir, trasformada la labial v en lu gutural g, — En lo antiguo 
Mdijo Guastar. — V. lo dicho en los Rudimentos, párrafo i 37.— Igual eiimo- 
^i tiene el verbo francés gdter, echar á perder, que antiguamente se es- 
cribía gaster. 

o.yc. — Desgastar, Devastación , Devastar, Gastable , Gastador, Gfl«- 
^fUfHento , Gasto , Gastoso , Vastacion {\\oy Devastación) , Vastar, Vaste^ 
tó. Vastísimo, Vasto, etc. 

6«tiio«omia. Del g. gastar, estómago, bojo vientre, ventrículo, vientre, 
^c, y de nomos, ley, regla, base. Arte, colección de reglas, .para comer 
^ien; afición á jos buenos' bocados. — La voz gaster entra en los si- 
j^ientes 

B. y c. — Engastrimismo (ventriloquia), Epigastrio (del prefijo epi , y gas^ 
* : la boca del estómago). Gasterópodos (de gaster, y pous , podos, el pié : 
Oímales que tienen los pies en el vientre), Gastralgia (de algos, dolor : do- 
>r de estómago) , Gastrilocuo (ventrílocuo) , Gástrico (estomacal, del estó- 
lago), Gastritis (inflamación del estómago) , Gastrodinca (de odyné, do- 
v: dolor ó cólico del estómago), Gastro-enteritis (inflamación del estóma- 
oy-de los intestinos), Gastrólatra (del g. latris, esclavo : esclavo, idóla- 
t del vientre, dado á la gula). Gastrómano 6 Gastrónomo, Hipogastrio 
ínÍjo vientre, ó mas bien parte inferior del bajo vientre), etc. 
Ckuafatoo, mejor que Gaxapaton. Cacophatum : del g. kakos, malo, y 
^aton, palabra, pronunciación, dicho; esto es, mal-dicho, palabra mal 
liante, ineomposita dicd'o.— V. Fábula,— Como ejemplos de gcnafatones 



— 286 — 

cita Covarriibias los siguientes : Un dia que haga sol (caga sol);— NotóM- 
yaj que acá comerá (caca comerá) ;—Ha8no8 dado gran placer (asnos).— 
Extensivnmonte se llama gazafatón cualquier disparate grande en el iiablir 
ó en el escribir. — De lodos modos es siempre voz del lenguaje faniillar. 

Gazpacho. aEl antiguo llamó pacho, del lalin pastu, al pan ó conraa 
manlcuimiento; y de ahí Empachar al aliilar; como Ahitar se dijo del lie- 
breo hita y que es pan ó trigo. — Y Pachorra llaman á la persona gordaybieB 
cebada : y de aquí Pachorros y Pachecos, apellidos de linajes, como señores 
de pan y labranza. — Y así gazpacho es casi-pacho , que es pasto ó comidí 
casi lieclia y presto aparejada. — Si no es casi^pacho, comida de cfl#a,quc 
así llamaban al corlijo y casa de pastores ó labranza ; de donde se dijo Casir 
can ó Cachicán, » (l)r. Rosal.) 

Género. Pul I. genere, ablativo de genus. Gcnus viene de genere, 2íü\í¿» 
verbo I. que se usó [\ot gignere, engendrar : yú gigno,is, cre,correspoDde 
el g. gcinó, geno, geneó, engendrar, producir, de donde salió genos, na, 
casia, familia, y génesis, generación, nacimiento. — De esta voz radical, óde 
la raíz gen, lian salido los siguientes 

D. y c. — Benigno (de bené genitus, según creen muchos), Congeniar, Ca^r 
génito, Degenerar, Engendrar, Engendro, Eugenio {bien engendrado, bien 
nacido). Genealogía, Genealógico , Genearca , General, Generala, Genera- 
lato, Generalidad, Generalizar, Generar, Genérico, Generosidad, Gent' 
roso , Génesis (el primer libro del Pentateuco), Genetliaco , Genial, Genio, 
Genital, Genitivo (o\ segundo caso de la declinación de los nombres), Gente, 
Gentil , Gentilicio , Gentilidad, Gentío, Gentualla, Genuino, HeürogéMO 
(de diferente naturaleza). Hidrógeno (generador de agua). Homogéneo [^^ 
naturaleza semejante). Indígena, Ingeniero, Ingenio, Ingénito, IngaU, 
Ingenuo, Maligno (que muchos consideran, no sé si con razón bastante, com- 
puesto de maté y genitus), Oxigeno (generador de ácidos). Palingenesia (S*)t 
Primogénito, Progenie, Progenitura , Regeneración , Regenerar, ünigéMr_ 
to, etc., etc. , etc. 

Georama. Del g. gé, tierra, y horama, vista. Así se ha llamado cierloes- 
pecláculo muy curioso , que consiste en ver la Tierra desde el centro ódeh 
parte inferior de un gran globo terráqueo hueco, trasparente, y que llenUí' 
zadbs los continentes y los mares en su concavidad. 

D. y c.—A imitación de Georama se han formado modernamente lasio- 
ces yuxtapuestas Ciclorama (vista circular), Cosmorama (vista del mundoli 
Z)ioraw?a (vista de dia), Neorama (vista nueva), Panorama (vista del todo^ 
vista universal), etc.— V. Grama en la Tabla de las pseudo-desinencias,]pH^ 
RAcio en el Diccionario. 

Geórgica. Geórgica : del g. gé, tierra, y ergon, obra, trabajo. Aplícaseá 
las poesías que describen los trabajos agrícolas, rurales, del campo, delí 
tierra, como las Geórgicas de Virgilio, etc. 

p, y c— Mencionemos algunas de las muchas voces en que entra la j. y^.* 



— 287 — 

'-'Apogeo (lejos d6 la Tierra), Geodesia (de dató, dividir, medir, etc.), 
Geognosia (conocimiento de la Tierra), Geografía (dcscrípcion^de la Tierra)^ 
Geográfico^ Geógrafo, etc.. Geología, Geomancia, Geomántico y su a. Geo- 
mético, Geómetra, Geometría, etc. , Georama (V.), Geótico, Gigante (V.), 
Perigeo (cerca, al rededor, de la Tierra ; lo opuesto de Apogeo), etc. 

Gerardo. En el bajo latín Gerardus : nombre propio de Iiombrc , for- 
mado del alemán geren, desear, y hard, corazón, ánimo, valor. 

Germánia. Germ^nia : nombre antiguo de la Alemania (Y.) : el país de 
los germanos. 

Estrabon dice que los romanos impusieron á los Germanos, Germani, este 
nombre, considerándoles como hermanos de los celtas ó galos por su exte- 
rior, por su régimen y sus costumbres.— Otros, sin embargo, encuentran el 
origen de esta voz en el mismo idioma tudesco ó germánico, en el cual ger 
íignifica guerra, y man , hombre : Germano equivaldría, pues, á hombre de 
perra, guerrero, hombre belicoso, — V. Germen. 

Germánia. El dialecto Ó modo de hablar que usan los gitanos , ladrones 
ynifianeSy para no ser entendidos, adaptando las voces comunes á sus con- 
ceptos particulares, é introduciendo muchas voluntarias. 

«Esta permama ó jerigonza gitana (dice Capmany) es propiamente un Icn- 

ÜQaje ruGancsco inventado por los llamados antes de ahora gitanos (raza de 

Miemianos vagabundos avecindada en España) con el (imlc no ser enten- 

^Q&áe los demás habitantes en sus ardides, trampas y malas arles. Asi lo- 

<hla riqueza de su lengua consiste en voces de justicia , prisiones y castigos, 

como cosas que mas temían, y que merecian mas, y eu términos sígnilicati- 

^ de embustes, raterías, fugas, latrocinios y otras maldades de que pendia 

^subsistencia , no menos que su independencia. De ahí habrá venido que la 

Mra de sus cantares siempre es lamentable y llorosa , y los tonos son de una 

^urairiste y clamorosa; todo propio de ánimos sobresaltados y aíligidos, 

iQe temian persecución , ó sufrían servidumbre ú oprobio. — Muchos de los 

^blos de la permanta son invontadus por capricho, sin conexión alguna con 

^castellano; otros son tomados de esla lengua, trocadas las sílabas; otros son 

fuleros y claros, pero mudada su primera y natural acepción ; y otros son pa- 

'^ras anticuadas ; sin contar algunas adoptadas de varias provincias, como 

Propio lenguaje de gente vaga y colecticia. Pero esla jerigonza se ha muda- 

<h>casi caua diez años; cuyo trastorno dictaban la necesidad y el miedo. Así 

^qáe el vocabulario escrito de la gemianía, hoy no es entendido de ningún 

^YÍduo de estas familias, aun de los mas ancianos; experiencia que he 

pticticado por mi mismo.» 

El lenguaje germanesco se llama en alemán rotwelsch (un roter significa 

QB mendigo) ; en los países slavos haniyrka, etc. ; y en francés argot, voz de 

ioeierta etimología, pues unos la sacan de cierto famoso belitre llamado Ragot, 

otros del L ergo, y no falta quien la hizo venir de ^r^os, ciudad de Grecia!! 

Tampoco está muy lijamente determinado el origen de nuestra voz^rma* 



— 288 — 

nía , pues todo lo que aceren de él 8al)einos se reduce á lo que escribe CdTU> 
rubias : «Es el lenguaje de la rufianesca; dicho así, ó porque oo loenU»- 
demos, 6 por la hermandad que entre sílieaen.» — V. Germen. 

Juan Hidalgo publicó en i609 un Vocabulario de Germonta^ cuyas voces 
se hallan en su respectivo lugar del Diccionario de la Academia , el cual hs 
vieno reproduciendo desde su primera edición (<726), ya por respeto ésa 
formación^ generalmente castellana , ya para que se compreuda su seolide 
cuando se encuentren en las obras jocosas, en prosa ó en verso, de ios aalo- 
res clásicos que las usaron. 

El Vocabulario de la Gcrmania de Juan Hidalgo (dice D. Juan Iríarte) oca- 
sionó por su título la equivocación de dos célebres escritores de Bibliotecas. 
El primero es I). Mcoliís Antonio, quien entendió que Germanta era lengoi^e 
de matones y gonte fanfarrona. El segundo es Alonso Lasor de Varea, autor 
italiano, quien ^ tomando Germania por lengua germánica ó alemana,^ 
la obra de Hidalgo, en su Biblioteca Geográfica, entre los escritos que tnUo 
do cosas de Alemauialü 

Germen. Germen, germinis : el principio, origen ó semilla, de alguna 
cosa. Viene de gererc, llevar, según unos; ó, según otros, de genere, cagea- 
drar. — V. Género. 

D, ye. — Germanesco, Germania {\,), Germania (V.), Germánico, Gff' 
manidad a. de Hermandad, Germano a, áe Genuino , Germinación, Gff' 
minar j Ilerniano (del I. germanus , como quien dice salido de un misino 
germen que otro), con todos sus derivados. 

Gesto. Gestus : del verbo gerere (equivalente al g. pherein), quesigniüca 
ílevar (en la cual acepción es sinónimo de /erre), y también administrar, diri- 
gir. — Degestum, supino ác gerere, se formó ^esítw, gesto, actio qumdamti 
pronuntiaiio corporis, según lo define Valla , y geslio , gestión, queeslaac* 
cion de administrar. — Do gestus formó el 1. el verbo geslire , quejúg8Ífic> 
manifestar deseo ó alegría por medio de gestos.—Por último, del supino fi^ 
tum so formó también el frecuentativo ó intensivo gestare, que sigoific* 
particularmente llevaren la mano, en los brazos, encima del cuerpo, deotro 
de sí, como armas, vestidos, etc. ; y de ahí so lia formado geslacion, prefleí» 
y con especialidad la de las hembras de los animales. 

D. ye. — Congeries , Congestión , Congestivo, Digerir, Digestión, Dií^ 
(el), etc., Gerente, Gerundiada, Gerundio (especie de forma verbal que lo- . 
nió su nombre de llevar la signiíicacion del verbo). Gestación, Gestaiiif^ 
(a. por rostro), los a. Gestas y Gestear, Gestatorio, Gestero, Geslicultáo^ 
Gesticular, Gestión, Gestionar, Indigestión, Indigesto, Registro {\,),Sii^' 
rir. Sugestión , etc. — V. además Gero en la Tabla de las desinencias. 

Gigante. Gigas, gigantis : del g. gé, tierra, y gao, yo nazco : eslotfi 
nacido de la Tierra, porque los gigantes, según la mitología^ eran bijosio ] 
la Tierra. Por eso les llama Florus terrigenas (engendrados por la Tiarra)i 
y Horacio Telluris juvenes (hijos de Ja Tierra). 



~ 289 — , 

D. y c. — Gigantazo, Giganteo 6 Gigantesco, Gigantes, Gigantomaquia 
combate de los gigantes contra los dioses del Olimpo), Gigantón^ etc. 
Gimnástica. Adjetivo sustantivado (por el mismo estilo que Aritmética, 
rretmática^ etc.), que significa el arte do las luchas, entre los antiguos alie- 
as, y de los ejercicios corporales. Formóse del sustantivo 1. gymnasium, en g. 
lyrmumon, gimnasio, d. áegymnos, desnudo, por cuanto los atletas se des- 
ojaban de sus vestidos, quedándose medio desnudos, para tener mayor li- 
)ertad en los movimientos.— 6rtmn(Í5¿tco so usa también como adjelivo 
propio, por lo perteneciente á la lucha y á los ejercicios corporales. 

D. y c. — Gimnasio (edificio público, entre los griegos y los romanos, des- 
tinado para la lucha , el pugilato y demás ejercicios gimnásticos : entre nos- 
otros, lugar destinado á la enseñanza pública, etc.), Gimnico , etc. . 
CKra». Gyrare : en g. gyroó, yo giro, yo doy vueltas al rededor : moverse 
drcularmente. 

' D. y c. — Gerifalte y Gerifalco ó Girifalte (de gyrus , vuelta al rededor, y 
falco, balcón : especie de halcón que vuela girando círcularmente), los a. Gi- 
rada y Giramiefito (acción y efecto de girar), Giralda (por Giranda, muda- 
ib lañen / : famosa torre de la catedral de Sevilla, por la estatua movible 
atiene arriba : de modo que aquí ha pasado á ser nombre propio, aunque 
levemente alterado , el que antes era apelativo). Girando {nombre formado 
^ girar, como volanda de volar , con que llamaban los antiguos la veleta 
fcona torre cualquiera, y con particularidad la de un campanario ó torre de 
campanas; asi como los franceses la lldman girouette, de su verbo anticuado 
9^er, por el cual dicen hoy toumer). Girándula, Girasol, Giratorio, Giro (en 
Igyrus, en g. gyros, circuito, torno, vuelta circular), Giróvago (de gyrus y 
fojlari : vagabundo). Guirnalda (corona abierta, tejida de flores, yerbas ó 
finias, que da un ^'ro á la cabeza ó la circuye). Jerigonza (V.), Pirueta (por 
(¡¡meta , mudada en p la ^^ etimológica de gyrus), Virada, Virador, Virar 
(oíadada en t? la ^ de girar) , etc.— Rosal saca Guirnalda del árabe huad, 
HiBo : V. Guante. 

Gloia. Glossa : del g. glóssa, lengua, porque la glosa sirve para explicar 
Qn texto, como la lengua para traducir las ideas por medio de la palabra. — 
Otros dicen que viene del 1. glos, la cunada, hermana del marido, porque 
k ^a es como la hermana del texto. 

D. y c.—Buglosa (de bous, buey: lengua de buey; planta así llamada por 
k figura y aspereza de sus hojas). Cinoglosa (del g. kyón, perro : lengua de 
perro; planta así llamada por la figura de su fruto), Desglosar, Desglose, Epi- 
ílóiis 6 Epiglótis (sobre la glotis), Gloria (en 1. gloria, que algunos creen 
brmado de glóssa), Glorificar, Glorioso, etc., Glosador, Glosar, Glosario, 
Qlose, Glosilla, Glotis (del g. glottis, lengüeta, de glóssa, en cólico glólta), 
Jñpogloso (de kypó, debajo: los nervios hipoglosos se llaman así por estar 
iébajo de la lengua). Poligloto (de polys, muchos : el que habla muchas len- 
guas, lo que está escrito en varias lenguas), etc. 



— 290 — . 

Gólgou. — V. Calvario. 

Gráfico. Adjetivo, formado del verbo g. graphein^ escriirir, describir, 
figurar, pintar, que se aplica ú las descripciones y operaciooeB represen-, 
ladus por medio de Gguras.— V. Grafía en la Tabla de las pseudo-desine»- 
cias. 

D. y c. — A propósito de gráfico, grafía, grafo, «te, cuya significacioa 
tantas veces humos dado, mencionaremos aquí: Anepigrafe (sio epígnfe), 
Autógrafo (escrito original, por el mismo autor), y su opuesto Apógrafo (co- 
piado del original), Epígrafe (inscripción, tema, sentencia, puesto sobren 
al principio de un libro, de un capítulo, de una composición literaria cual- 
quiera). Gráficamente, Ológrafo (de holos, todo, entero, y graph6;s% dice 
del testamento escrito todo de puno y letra del tentador). Poligrafía (arle 
de escilbir por muchos ó diversos modos ocultos ó secretos, solé enteodíéos 
entre los dos corresponsales; y también el arte de descifrar las eseríturtt 
antiguas, los caracteres no usados, etc.), Polígrafo (el que se dedica al es- 
tudio y cultivo de la poligrafía; y también se llama polígrafo el autor que tu 
escrito sobre muchas ó varias materias)^ etc. 

Graiftmeiro. Del g. graphó, yo escribo ó describo, y meiron, medida. 
Instrumento para medir ángulos sobre el terreno. El nombre impuesto áese 
instrumento de matemáticas es muy vago: algunos han propuesto llamarle 
goniá-melro ó gonió-meíro, esto es, medidor de ángulos. 

Gramática. Grammatica: del g. grammatiké, d. áegramma, letra, csje 
radical es graph, graphó, yo escribo. La Gramática es un verdadero adje- 
tivo, según queda indicado en el artículo Aritmética, y signiGca cosadel^ 
tras, concerniente á las letras. Es la ciencia ó el arte de las letras, porque 
estas son los elemenlos del lenguaje y de la escritura; y, poreztensioD,8ede- 
fíne: el arte de hablar bien y escribir correctamente, 

D. y c. — Anagrama (trasposición de letras), f'ptprama (literalmente i»' 
scripcion), Gramatical, Gramático, Gramaticony etc., Monograma (^)i 
Programa (de pro y gramma: esto es, pre-escrító, pre-anun€Íado),etc,ete* 
— V. Gramo. 

Gramo. Del g. gramma, vigésimacuarla parte de la onza, y la D*^ 
pequeña de las pesas que usaban los griegos. Era el scrupulum de losr(flaa- 
nos. — La raíz de ^ramo jes gram, que á veces se convierte en ^ap^eego* 
hemos dicho en el párrafo i 5 de los Rudimentos; y ^ammas¡giiiGca,eD ri- 
gor, linea, rasgo, así como también, bajo otro concepto, significa letra.-*^: 
Gramática. — De todos modos, bien o mal escogida^ gramo es la voz queei 
el nuevo sistema de pesas y medidas denota la unidad sistemática y i/Mf^ 
del peso. El peso de un gramo es igual al peso de un centímetro cubicóle 
agua destilada. — V. Área, Kilómetro, Litro y Metro. 

o. y c. — Centigramo (centésima parte de un gramo), Decágramo (ditt 
gramos). Decigramo (décima parte de un gramo), Hectógramo (cien gra- 
mos)^ Kilogramo (medida ponderal usual, que vale «Ul gramos» y corres- 



_ 291 — 

)ODdeá poco mas de 2 libras y 2 onzas castellanas). Miligramo (una nnilési- 
na parte de gramo), Miriágramo (diez mil gramos), etc. 

Qt«y y su a. Grege. Grex, Gregis: significa, en 1. , cuadrilla , banda, 
turba eo general, y determinadamente ganado menor. En castellano grey 
signiíicii el rebaño de ganado menor; se toma también por la congregación 
de los Oeles bajo sus legítimos pastores; y antiguamente significó la repú- 
blica, el Bstado. « 

D. y c. — Agregar, Congregar y Disgregar con sus d. ; Egregio (de e, ex, 
ie, y grex, gregis; sacado, apartado de la grey, del rebaño, de la turba; esto 
es, distinguido, ilustre), C»re^ (de una misma grey), Gregario (concer- 
niente á la grey). Greguería^ tal vez Gremio (mejor que del 1. gerere, como 
dicen otros), etc., etc. 

Gamte. «Que el godo llamó vantc. El arábigo llama á la mano huad, del 
hebreo que la llama iad; do donde el alemán é inglés la llama hand. De aquí 
el castellano dice guante, como guadante; y Guadaña, pürque también de 
fliaiio se dice Mansiega; y Guada/iones; y Guedeja, manojuelo de cabellos; y 
Guadamecí, que es arábigo, como adorno de Mecí, que es palacio, ó Mez- 
fdfáe donde dicen Mezquita, — Convirtió el castellano oXguad en guid, y 
di allí Guiar ^ c^mo Guidar, que es llevar por la mano; y Guinda , que se 
coge á mano y dedo; Guindarse^ colgarse de las manos; y Guindalete, Guir^ 
^^(dda 6 Guirnanda, ramillete ó corona fabricada de manos y no natural (V. 
^>auA); Guia, orden y traza propia de manos ; y Guian , Guita, bilo manual 
pira atar, como para tener á la mano; y Guizgue, manezuela sobre una vara 
P&ra' alcanzar algo de alto y para llegando no alcanza la mano.» (Rosal.) — 
V. Guarda. 

Alguno que otro etimologísta francés quiere sacar guante del 1. vagina, 
»aina, estuche (que en francés es gaine), conjo quien dice manus vagina, 
momea; pero los mas de los autores lo sacan, acordes con Rosal, del teutón 
tosnd, want, formado del alemán hand, la mano. 

Cbardá. aComo dijimos en la palabra Guante (V.), el árabe llamó á' la 
Ulano huad, de donde dijo huarid, que es amparo ó defensa; y de allí la lia- 
fluimos Guarida; y de Guarida, Guarda y Guardar, Guarecer y Guarnecer, 
Ouamicion de gente de guerra, y Guarnición de espada. — Y antes que aña- 
<Kéramos hG para buena y fácil sonancia, deciamos Uarda, haciendo la u 
^ocal y la palabra de tres sílabas, y después se hizo consonante hiriendo á la 
ft,j dijimos Varda al valladar, y el godo llamó así á la Guarda, porque guar- 
ía la tierra, huerta ó heredad; y es conforme al hebreo, que al cercar con 
fxtrda 6 valladar, dice Gadar. — Y de allí dijimos Álvarda con artículo ará- 
bigo (Al-varda), lo que guarda la espalda de la bestia de la aspereza de la 
5arga, y Alavarda, arma para guarda ó arma de los Guardas.») (Rosal). — 
y¡arda, Alavarda y Alvarda conmutaron después la t; en 6, y hoy escribi- 
óos Barda, Alabarda y Albarda. 
D. y c— Tai vez puede referirse aqui Adalid (V.), y sin ninguna duda 



— 292 — 

Aguardar, Guardian, Resguardar, Resguardo, etc. — V. además Gdarib. 

Guarismo. Del g. arithmos, ariomos, número, cuenta, eufoniudo por 
los árabes con lu anteposición de la articulación gutural gu. Antiguamente 
estaba todavía mas arabizado ese vocablo, pues se decía al-guarismo.^y. Al 
en la Tabla de los pseudo-prefijos, y Algoritmo^ Aritmética, en el Diccio- 
nario. 

La adición del gu se encuentra también en Guay, interjección árabe, osadi 
alguna vez por Ayl 

Guitarra. Créese corrupción del 1. Cühara: y otros dicen que viene del 
árabe kinnar, 6 quizás del hebreo kinnor, ehinnor, — V. Gítaba y Luu. 



H 

Haber. Del I. hahere, habui, habUum, poseer, ocupar, estar en pose^ 
síon de una cosa, pero sin necesidad de tenerla en las manos, necesklldé 
circunstancia que indica el verbo tenere. — V. Tener. 

D. y c— Cohabitar, Cohibir, Débil (V.), Deshabitar, Deshabituar, Es^ 
bir (de extr a-haber e), Haberado, Habidero, Habiente, Hábil, HabüHd, 
Habilitado, Habilitar', Habülado (hoy vestido), Habillamiento (boy vesti- 
dura, arreo en el traje). Habitación, Habitar (frecuentativo de/ia&ert), 
Hábito, Habitual, Habitud, etc., ¡nhábü. Inhabitable, Inhibir, Práesk 
(de pra y haber e), Prebendado, Prohibir, etc., Redhibitorio , RehoMi* 
tar, etc. 

Hacer, y SUS a. Far, Fer y Facer: en italiano Fare, en francés Fotfe,y 
en catalán Fer: del 1. fació, facis, faceré, feci, faclum, hacer, crear, pro^ 
ducir, formar, componer, obrar, fabricar, ejecutar, etc. — Dice Yarron que 
Faceré viene propiamente de facie, porque el que hace da una fazécsñ^ 
la cosa que hace : Proprio nomine dicitur faceré á facie, quod rei, 91M* 
facit, imponit faciem. No obstante la semejanza literal .entre FacJ^ y Fsr 
des, creo que esta última voz viene mas bien de f§ri, fatum, que significi 
hablar. — V. Faí, Haz. 

Hacer es una de las voces radicales que mas se diversifica por el núnitfe 
de sus acepciones y de sus formas, según puede verse en la siguiente enu- 
meración de sus principales 

D. y c. — Afectar, Afectuoso, etc., el nombre plural a. Aferes (en frmeéi 
af ¡aires), que vale negocios ó dependencias. Afición^ Aficionar, etc.,ii^ 
vechamiento, Aprovechar, etc.. Beneficio, Benéfico, etc.^ Bienhechor, Co^ 
ficiente. Confección, Confeccionar, Confitar, Confite, Confitero, Confili^ 
Contrafaccion, Contrahacer, Contrahecho, etc.. Defección, Defectivo, D^ 
fecto, Defectuoso, Desaprovechar, Deshacer, Desinfección, Desperfecto, Di- 
ficil. Dificultad, Efectivo, Efecto, Efectuar, Eficacia, Eficaz, EficMSt 
Fábrica, Fabricar, Fabril, etc., Facción, Fácü, Facilitar, facineroto, 



— 293 — 

'oetMe] Facticio, Fa^cr, Factoría, Factura, Facultad, Facultativo, Fe^ 
ho. Fechoría, Hacedero, Hacienda, Hazaña, Hecha (a. de Hecho), He^ 
hieero, Hechizar (como quien dice Fachizar), etc., Imperfección, Imper- 
ito, Indefectible, Infección, Infecto, Inficionar, Insuficiencia, Insuficiente, 
íaiefuÁo, Maléfico, Malhechor, Oficial, Oficialidad, Oficialmente, Oficia 
\a (contracto del I. opificina), Oficiar, Oficio, Oficioso, ele. Perfeccionar, 
^trfecto, etc. y Pluscuamperfecto (mas que perfecto), Posfecha, Prefecto, 
^rovecho (áeprofectus), Q^ehacer, Refacción, Refacer, Refectorio, Reha- 
tr. Satisfacer, Suficiencia, Suficiente, Tráfico (de trans y ficium: comcr- 
;iar, hacer negocios lejos, mas allá), ele. 

A esta larga lista pueden añadirse todavía las voces que terminan en picar, 
ICE, Ficio, FicACioif , PICADOR, Fico y FiCAL. — V. la Tubla de las desinencias. 

H¿gira. Hegira: del árabe hedjra, que sígniGca/u^a, huida. La hégira 
era ó época de que usan los roahometauos en su cronología) es la huida de 
fahoma de la ciudad de la Meca^ donde era perseguido por la novedad de 
US errores, á la ciudad de Medina, donde se refugió. Esta huida sucedió 
ú i6 de julio del ano 622; y por consiguiente el primer año de la hégira 
corresponde al 622 de Cristo ó de U era cristiana. 

BIdeniamo. Hellenismus : del g. hellénismos, c. de hellén (griego, nacido 
m Grecia, de Hellén, hijo de Deucalion y Pirra, que dio su nombre á los 
{riegos), y de la desinencia imitativa ismos, ^Helenismo 6 grecismo signi- 
ica idiotismo griego, construcción ó modo de hablar propio de la lengua 

Jriega. 

D. y c^-Helenista (el perito en la lengua y literatura griego; y antigua* 
Qeate se llamaron helenistas los judíos de Alejandría , los que hablaban la 
engna de los Setenta, los que observaban los usos de los griegos, y los grie- 
Soaque abrazaban el judaismo), etc. 

Bembni. FoenUna, y mejor Femina, que los antiguos romanos pronun- 
Haban hemina. — Entre femina (hembra) y mulier (mujer), hay la diferencia 
loe femina se refiere únicamente al sexo, y es opuesto á mas (macho); y 
üvíier (cuya raíz es mollis, muelle, flojo) connota la idea de una natura- 
teta mas tierna, mas débil, y es el opuesto de vir (varón). Así es como se 
liice femina lo mismo de los dioses que de los hombres y de los animales, 
4 paso que de estos últimos no decia el latin mulier, como tampoco dice 
Qiii;er el castellano. 

D. y c. — Afeminación, Afeminado, Afeminar, etc., Fembra (anticuado), 
^emenü, Femenino, Hembrear, Hembrica, etc. 

EbnomgUi. Hamorrhagia: del g. haima, sangre, y rheó, colar, correr, 
híTi ó tal vez mejor de rhégnumi, romper, porque la hemorragia, ó flujo 
le sangre, es causada por la ruptura de ios vasos sanguíneos. 

La voz haima (V. Hema, hemo, etc., en la Tabla de los pseudo-prefijos) 
Dtra en los siguientes 
n. y c^-^HematemesiSf vómito de sangre;— jETema/oce^e, tumor formado 



-.- 294 — 

por la sangre extravasada; — Hematosis, sanguificadon, couversioffdd quito 
en sangre;— //emop/t5Ís, de haimay sangre, y ftuó, pttfó, yo escupo; et- 
fermedad de los que escupen ó arrojan sangro por la boca; — Memorroik, 
Hemorroida ó Hemorroo, aimommi-^Hemostático, remedio que coQÜaie 
Id sangre, que detiene la iiemorragia^ etc. 

Heraldo. Del godo har, elevado, noble, sublime , ó her, ejército, guer- 
rero, y aldf edad, ancianidad, antigüedad. — Otros dicen que viene del ate- 
man her-^t, noble gritador ó voceador. 

D. y c. — Heráldica (ciencia del blasón), Heráldico (en 1. gentitítiiUf l^ 
raldicus), etc. 

Héroulet. Hercules : del g. Héra , Héras^ Juno, y kléos , gloria; esloes 
gloria de Juno. — Este nombre es común á varios héroes ó semi-diosesdeii 
antigüedad pagana. Cicerón cuenta seis Hércules, y Varron da noticia ndi 
menos que de cuarenta y tres personajes del mismo nombre. Et masftnoM^ 
y conocido es el que se supone que nació Iiácia el año i382 antes de lien 
cristiana, en Beocia, en la Tébas de las siete puertas, bijo de Júpiter y de Ate- 
mena, mujer de Anfitrión , iiijo de Alceo (de donde tomó también Hércobi 
el nombre de Alcides, fuerza , el forzudo). Su primer ensayo fue estnijir á» 
enormes serpientes que la rencorosa Juno (de quien fue Hércules iiiMouy 
mengua, mas bien que gloria) mandó arrojar á la cuna del Jiéroe. Señaldie 
después por los célebres doce trabajos que cuenta la mitología, etc. 

La voz latina Meherclé es una contracción de Me-Hercule! especie de ju- 
ramento que equivale i Por Hércules! voto á Hércules! La voz mekercU^ 
después á servir de adverbio ó de conjunción causal ó ilativa, equivaliendo al 
castellano á la verdad , efectivamente , etc. • 

D. y c—Heráclidas (los descendientes de Hércules), Herculánao , Bertur 
laño y Herculino a. de Hercúleo, Herculano (ciudad de Hércules ^ es el 
reino de Nüpoles), etc. 

Hernia. Hmresis : del g. hairesis (opinión separada), formado de hcMt 
yo elijo, escojo. Según la etimología^ hairesis no significaba mas quee^ 
cion, adhesión ó asentimiento á un partido cualquiera, suponiendo que iü- 
bia dos opiniones encontradas : mas luego pasó á significar ezcIosivameBta 
error voluntario y tenaz contra un dogma católico. 

D. y c. — HerejazOj Hereje y Herejote, Heresiarca (primer autor de 



herejía, 6 jefe de una secta herética). Heretical, Herético , etc. J 

Hermenegildo, en catalán ArmeDgol. Del godo ermast-güd , q«e sigoi' ] 
fica el que distribuye á los soldados. 

Hermenéutica. Hermenéutica : del g. herméneus , que significa ioliér^ 
te. El arte hermenéutica es el arte interpretativa, el arte de explicaré ivMt' 
prelar la mente de un escritor. La hermenéutica es una de las aplicacioMS 
mas iuteresaules de la crítica lógica.— La hermenéutica sagrada es kex(^ 
caciou de las Santas Escrituras^ de las lenguas y de los monumentos n^ 
grados. 



— SBÍ5 — 

nAtMo. Gsun adjelivo formado de Hermas, nombre que dabun los 
> al dios Mercurio, formado de herméneus, intérprete. — £n la edud 
96 llamó ciencia hermética, filosofía hermética ¡^ aquella en la cual ha- 
T^eMáxi Hermes^Trismegisto (Hermes tres veces grande), es decir, 
imia, el gran arte de trasmutar los metales y de encontrar la panacea 
cioa unÍTersah — Entendíase también entonces por seUo hermético el 
mba una Tasija de modo que nada se pudiese exlialar ó desprender; y 
llar lierméticamonte una botella^ un frasco, etc., fundian ó ablanda* 
iiego-el cueUo de la vasija, y lo retorcían con unas pinzas especiales, 
ension se ha dicho después cerrado ó tapado herméticamente de todo 
3Stá muy bien tapado. 

le. Heros : del g. hérós, que significa hombre ilustre, semi-dios, per- 
principal, etc. 

c. — Heroicidad, Heroico , Heroína, Heroismo, etc. 
rído. Hyhxidiís ó Hibridus , que generalmente se tiene por formado 
hybridos ó habridos, genitivo de hyhris, animal procreado por dos 
as especies, v. gr. el mulo : y la raíz es hyhris, que significa injuria , 
%, cual si los seres híbridos fuesen un ultrajo á la naturaleza. De aquí 
vox hybriéta los 1., y voz híbrida los idiomas neolatinos, la que estú 
la ó compuesta de dos idiomas diferentes.— Sin embargo, M. Dacier, 
Remarques s<Á)Te el segundo verso de la sátira 7.% libro i, de Hora- 
e empieza : 

ProseripÜ regís Rupilipus atque venmum 
Htbrida quo pacto sit Persius lUius , opino r 
Ómnibus et lippis notum eí tonsoribus esse , etc. 

siguiente : nlbrida es voz puramente latina. En la fitnnna se llama- 
jibros los extranjeros, los que no eran del país, por cuanto umber 
»ba spurium, bastardo. En lugar de wnher decian también imber é 
e donde hicieron ibris, ibrida, spurius, mestizo, el que ha nacido de 
ecies diferentes, ó de un padre extranjero, ó de una madre extranjera, 
iquel Persio que era hijo de madre romana y de padre griego. De ahí 
os romanos llamasen ibridos á los que, por causa de su nacimiento 
so, no eran reconocidos como ciudadanos.» M. Daru, en su traduc- 
Horacio , se inclina á la opinión de M. Dacier sobre el origen de esta 

que acerca de las palabras híbridas indicamos en ^1 párrafo 6i de los 
NTOS, añadiremos lo que dice Puigblanch : n Están reprobados por los 
las dicciones compuestas de partes tomadas de distintos idiomas, á 
es llaman híbridas, por cuanto no son un feto natural, sino mons- 
, como/inimal hijo de garañón y yegua. Este abuso é ignorancia lo fue 
jad media, en la que entre otras voces de este jaez se introdujo la de 
0, compuesta del adverbio latino bis y del nombre griega ^^imta (dos 
por la qufi los teólogos'y canonistas que se precian de buenos lati- 



— 296 — 

nos dicen lioy dt^amta , mudado el latino 6ísen el griego dii.— Solo están 
permitidas estas voces por modo de gracejo en el lenguaje famUitr. Ad 
Plauto, del nombre griego thermos, caliente, y del verbo latino jMtoyOi, 
beber, formó el verbo compuesto thermopoto^ beber callente; y en casteih-' 
no decimos chismografía, de chisme y del griego ^apftia.» 

Hidal^ , Hijodalgo , Híjadalgo » y SU a. Fídalgo. La persona que pora 
sangre y linaje es de una clase noble y distinguida. ^Se han señalado á osti 
voz varios orígenes. 

i.® El mas vulgarcs^tyo-(2e*a/^oó/i;o-(Ze*a/DK), finl-algo^ bi-d^lgo. 
— Véase Algo. 

3.^ Otros lo derívandel alemán hedelg /noble, 

3.^ Otros de fidalgot, filgod, hidalgod, esto es fijo ó kijO'-de~godo,ék 
otro godo ^ de un noble. 

4.^ De Itálico, por cuanto toda la Italia gozaba del derecho de ciudadiiiif 
que era la gran hidalguía de los romanos.-*A propósíto.de este orígeB,d 
conocido crítico D. Bartolomé José Gallardo , en una Fe db suatas de der- 
to artículo que publicó en un periódico (el Eco del Comercio, 1840), qmyii- 
dose del corrector de imprenta , dice : «Vamos á lo idalgo. — Yo escribo «1 
esta voz conforme á su origen. La derivación que comunmente se leda é»hh 
jo-de-algo se me antoja tan ridicula como si^ figurándose un rey en sntroM 
cual una mona sobre una arca , de aquí se dedujese la etimología de imm- 
arca.— Idalgo viene de itálico ; y la idalguia no es sino el fuero itálieo (to 
Italicum) que los romanos dominadores de las Españas concedían ¿ dertos 
españoles indígenas eximiéndolos de pechar, por servicios á la república » ^ 
al imperio, con que se liabiun señalado, es decir, se habían hecho notabl»,^ 
digamos nobles.— Lsl trasmutación del vocablo itálico en idalgo es bieBÜ»- 
na, y en nuestro idioma no carece de ejemplos en otras voces de origen kti- 
no. (Aquí cita Galgo, formado de Gallico),—^i se crea que soy yo, ni yo pn- 
tcndo ser^ el primero en España que ha dado á idalgo esta etimolo¿i:<M 
siglo XV (año de i 424) pudiera en su apoyo citar del célebre marqués de Vi- 

llena un escrito curioso , si una copia que conservaba , sacada de ki 

mamotretos del gran bibliófilo Don Fernando , hijo de ganancia del almirante 
Colon, se hubiera podido librar de las uñas de cierto gerifalte que al ponte 
crudo de hacer yo uso de ella, me ha dado estos días una uñarada sobré díí 
papeles. — De la misma opinión fue en el siglo xvi, entre otros, el doctooir- 
dobés Ginés de Sepúlveda; y en el pasado nuestro malogrado Don Gabriel di 
Borbon. Véase en su incomparable traducción del Saluslio la nota 5l,eDli 
edición príncipe ; en esta, porque en la segunda impresión....... cliapodi* 

ron las notas , que son todas de finísima filigrana.» 

Rosal y Covarrubias apuntan también la etimología de hidalgo, saddili 
itálico. . 

Hidráulioa. Ars hydraulica : del g. hydraulis, c. de hydár, agua,] di 
aulos, flauta ó tubo. L$t hidráulica^ entre Ips aQti^os, coQlisUa úqicimentl 



— 297 — 

meonstruirjuegos ó registros de órgano, iostrumenlo al cual se daba aire 
^r medio de un salto ó caída de agua, pues todavía no se había hecho apii- 
ncion de los fuelles. Por Hidráulica se entiende hoy la parte de la física que 
trata del movimiento y de la resistencia de los fluidos ; el arle de elevar y 
conducir las aguas. 

Hídropeiia. Hydrops, hydropis : áe\ g. hudór, hydór, hydatos y ñ^m 
(?. HiDR, HiDRO, en la Tabla de los pseudo-prcíijos) , y of>5 , aspecto , apa- 
rieocia , vista, d. áeoptomai, ver; por cuanto la hinchazón del cuerpo deno- 
ti6 hace ver la presencia del agua. — V. Ojo. 

D. y G. — La voz g. , ó el pseudo-prefljo , hidro entra en la composición do 
nachas palabras, singularmente técnicas : Anhidro (sin agua , cuerpo seco ; 
\ánáoáesigVíB)f Hidátide{áehydaU)8)y Hidra (serpiente de agua dulce), 
Birarffiro (de hidro y de argyroSy plata : agua de plata, ó plata líquida como 
éligiia: nombre que se da al metal mercurio, azogue, que vulgarmente se llama 
e& francés vif-argentó argent-vify en catalán argent-viUf y en italiano argén- 
fiM^'oo, plata viva), Hidrocele (tumor de agua), Hidrocéfalo (hidropesía de la 
abeza), Hidrodinámica (poder del agua), Hidrogala (agua y leche), Hidró^ 
fsio, Hidrografía, Hidrología, Hidromancia , Hidrofobia (de hidro y de 
fhobosy horror, aversión : horror que tienen al agua los contagiados de la 
libia), Hidroflalmia (hidropesía del globo del ojo). Hidrópico y Hidropota 
(bebedor de Bg\iB),Hidro$tática, Hidrotorax (hidropesía del pecho), etc. 

Hipene. Hygiene : del g. hygieia, salud, d. de hygiés, sano, saludable.— 
B^gieéHygiea llamaban también los griegos á la diosa de la salud, hija, se- 
guía fábula, de Esculapio y de Epione. — V. Esculapio. 

ffimalaya. Montaña, ó cordillera de montes, del norte de la India , cuyo 
lombre equivale , en lengua sánscrita, á montaña de nieve. — V. Tenerife. 
Hiaiio. Hymnus : del g. humnuSy hymno8,CBin{o, d. del inusitado hydó, 
yo^to, participio hydomenoSy del cual salió hymenoSy cantado, y luego 
opimos y canto. — Salmo, cántico, oda sagrada ó religiosa; y hoy también 
Cinto en que se celebra alguna victoria ú otro suceso memorable.— 'Entro 
hi gentiles, el himno era un poema que cantaban en sus solemnidades , en 
W de los dioses y de los héroes. Componíase de tres estancias : la estrofa 
>i cantaba andando del oriente al occidente, la antistrofa yendo del occi- 
<hote al oriente , y el epodo delante del altar. — V. Estrofa. 

Bipérbaton. Hyperbaton : del g. hyperbainó , c. de hyper, mus allá , y 
^8md , yo voy. Inversión del orden natural ó lógico de las palabras en la 
<^ion. 

Hip^bole. Del prefijo g. hypery sobre, exceso, y bailó, yo arrojo , lanzo^ 
^0 : echar, decir con exceso, exagerar. — V. Bala, Bula, Pílas, etc. 

Hipoeondrio, y, mas comunmente, en plural, Hipooondrlot. Hypo^ 
^ndria : voz c. de las dos g. hypo, debajo, y chondros, ternilla, cartílago. 
U» hipocondrios son las dos regiones laterales del epigastrio (boca del estó- 
^fo)f situadas debajo de la porción ternillosa de las últimas costillas, ó 



— 298 ~ 

costillas falsas, que así se deoomiiiaD las cioco ioferiores, que noU^^o 
liusta el esleruou (hueso central de la caja del pedio) ^ á diferencia de 
lus siete superiores , que se articulan cou dicbo hueso y se llaman verda- 
deras. 

D. y c. — Hipocondría (enfermedad que los antiguos creian qué teoíin 
as¡4jnto en iosliipocondrios), Hipocondriaco , Hipocóndrico , ote. 

Hipooráf. Hypocras : bebida compuesta de vino, azúcar, canela y otM 
ingredientes. No viene de Hipócrates, como vulgarmente se creo, sino dd 
nombre g. kratis, mezcla, y el prefijo hypo. 

Hipóoriu. Hypocrita : del g. hypo, debajo, y ¡crisis, juicio, formado de 
krinó, juzgar. Es hipócrita el que da lugar á que los otros paguen nmeo- 
sa, siendo así que debajo hay otra. La primera acepción de esta voz,eotre 
los atenienses, fue la do farsante, cómico ; en seguida pasó á significar efgm 
finge, en general; y por último se aplicó, en especial, al que finge ¡a visM, 
— Y. Crisis. 

D. y c. — Hipocresía , Hipócritamente, HipocritUla, Hipócrita (adjetívo), 
Hipocriíon, etc. 

Hipódromo. Hippodromus : del g. hippos, que significa el caballo, y 
dromos, corrida , carrera. Circo destinado [tara correr caballos en las Mu 
públicas. 

La voz g. hippos forma parte, ó aparece como pseudo-preíijo, delossir 
guíenles 

D. y c.r-Hipiátrica (de iatrenó, yo curo, ó de iatriké, medicina : medi- 
cina de los caballos, medicina veterinaria), Hipocampo , HipocenlawOjHi' 
pocrena (del g. kréné, fuente : fuente del Parnaso, hecha brotar por dea- 
bailo Pegaso : esto es, fuente del caballo), Hipocrénides (las Musas, á qmeaei 
estaba consagrada la fuente Hipocrene), ¿Tipo^/o (animal fabulosa,- coa 
alas, medio caballo y medio grifo), Hipólito (de hippos, y de litkos, piedra)» 
Uipomams, Hipopótamo (de hippos y de potamos^ rio : caballo marÍBoé 
de rio), etc. 

Hippos entra también en varios nombres propios griegos, como Fetipel^')} 
Hegesipo, Hiparco, Hipócrates (de hippos, y -de kr<Uos, fuerza ; como qoiM : 
dice fuerza de caballo, ó fuerte como un caballo), Hipodomas, ESpent 
don, etc., los cuales deberían escribirse con dospp (como se escriben ea g*! 
en I., en francés y en otros idiomas cultos) , así por respeto á ia etimologb, 
como para distinguir las voces c. de hippos, caballo (que en los citados idía* 
mas se escribe con dos pp éi latina), de las c. del prefijo hipo, debajo (fw 
en los citados idiomas se escribe con una sola p éy). 

Hipotenusa. Del g. hypo, sub , debajo , y teinó, yo tiendo : esto es, m^ 
tendente. Nombre especial del lado del triángulo rectángulo opuesto, 6 aa^ 
tendente, al ángulo recto. 

HitiprSa. Historia: del g. YcxopíoL, formado de histór^ hábil, sáblo;& 
del verbo historein, que significa conocer, saber una cosa por haberla vislo, 



— 299 — 

m'y yo sé. La Historia es el reloto de una serie de sucesos reales y 
e meroeria, presentadas eu su encadenamiento y con unidad de plan. 
.—Historiado, Historiador, Historial, Historiar, Histórico, Histo- 
'istoriógrafo , etc. 

m. Covarrubias dice que viene de faucico ó focico, especie de diminu- 
'auees, faucium, por ser las mejillas y el hocico como una continuo- 
¡mate de las fauces. — ¿No podría ser, sin embargo , que ^ctco vi- 
os, oris, que signiíiea lo mismo? Facieshomini lanlum (dice Plinio), 
sautroslra : solo el hombre tiene una cara, los demás (animales) 
n HOCICO ó un pico. — Y. Bostezar y Oración. 
. — Hocicada, Hocicar, Hocicudo, HociquiUo, Hozadero, Hoxadura, 
liocícar) , etc. 

^ Fcga, Fólip. Folium : en g. phullon, phullion,6 phyllon, phy^ 
n francés feuille, en catalán fulla, full, en italiano foglia. Hoja de 
ie ¿rhül ; hoja de libro ; hoja de metal , etc. 
:. — Deshojar, Exfoliar, Foliación, Foliar, Foliatura, Foliado^ 
, FoUetin, Folleto, Hojaldrar, Hojaldre (que se divide 6 esquebra- 
m áelgñáfis), Hojarasca, Hojear, q\ a. Hojecer (echar hoja losár- 
Hojoso y Hojudo, Hojuela, Trébol (del I. trifolium), etc., etc. 
adA. Hollandia, Batavia : del tudesco hol, hueco, inferior, bajo, y 
erra, país : esto es, tierra-baja. 
. — Holandés, Holandeta ú Holandilla , etc. 

bfe, que en lo antiguo fue también Omne, Ome y Home. Homo 
t, que algunos creen d. de humus , humi, la tierra , voz formada del 
\ai, en la acepción de tierra. 

. — Exhumar {áesenlenwr), Hombrear, el a. Hombredad^ Hombria 
Homenaje (del bajo Isiünhommagium, c. de homo, en la acepción 
lor, y de agere). Homicida, Homicidio (que en lo antiguo se dijo 
7 , Homecülo y Bomidllo), Humanar, Humanidad , Humanidades 
manista. Humanizarse, Humano, Humildad , Humilde (de humus; 
9 á la tierra), Humilladero, Humillar, etc., Inhumanidad, Inhuma^ 
t /nAufiuif (enterrar), etc. — V. Humanidades y Postumo. 
íláA. Homilía : del g. homüia, d. de homileó, yo hablo, yo platico. 
1^ como el nombre I. sermo, discorso familiar, razonamiento para 
al pueblo las materias de religión. 
r» Honra. Del 1. honor, que significa lo mismo. 
:. — Cohonestar, Denostar (del 1. de-^honestare , deshonrar, quitar la 
ifreutar). Denuesto, Deshonrar, Honestidad, Honesto (como quien 
honorestans), Honorable, Honorario, Honrar, etc., e\e» 
. Hora : en g. hára, espacio de tiempo , 24.' parte del dia ; tiempo, 
oportunidad. 

. — Agora ü. de Ahora (de háo-hora , esta hora), que en francés es 
en catalán encara, yenitaliaDoafieora, anche hora; — á Deshora 



— 300 — 

(fuera de hora), Horario , Horóscopo (de hora y sJcopeó, yo inspecciono, 
Teo), Ora (que equivale á ya : ora vayas y ora vengas) , Reloj (Y.), etc. 

Uoraoío. Horatius : nombre propio, formado del g. horalos, vistoso, 
digno de ser mirado, d. de horán, ver, horama, vista. — Quinto Horaáo 
Flacco , uno de los mejores poetas latinos, nació el año 688 de la fandadoo 
de Roma (el 8 de diciembre) : era de estatura pequeña, y de constitución do* 
licadu ; encaneció desde muy temprana edad; murió á la de 57 años, elS.' 
antes de la era cristiana. 

Horchau. Bebida emulsiva de almendras, pepitas de sandía ó melón, 
calabaza, cliufus, etc., á manera de Hordiate, 6 tisana de cebada, en 1. hor^ 
deurriy que es la voz de origen , y que en lo antiguo también se dijo Oriio, 
sin la h etimológica. Sin la A escriben también el francés y el catalán las ro- 
ces d. de hordeum^ pues el primero escribe orge, orgeat, y el segundo Mi 
y orchata, por cebada y horchata. — V. Obdio. 

Horno. «De Fumo latino : asi lo llama el arábigo ; todos del hebreo, que 
al fuego llama Aur, y al horno ¿Aantitin (tahona), que es el que contiene el 
fuego, da ó vierte fuego.— De aquí el griego al Cielo llamó Uranos, por el , 
celestial fuego que contiene; y así á las estrellas, á los dioses y almas justn 
llamaron los antiguos ignes (fuegos). — De aquí Homagarse 6 Ahomagen» 
la tierra. Sahorno ó Sahornado, y Alhorre de niños , que es fuego y escoci- 
miento. Aunque este último pudo salir de Huruq, que en arábigo es elcalí- 
to ó trasero.— De aquí Uro, que en 1. es quemar (V. Ustión); y el castelliw 
Engurriado , como Enhurriado , que es quemado. — De aquf Forma y Fot' 
mum, Fornum, Forn, cosa caliente; de donde Forctpes, las tenazas, come 
Formicapes , instrumento para coger cosas ardientes ó albas.» (Rosal.) 

Hostigar. Covarrubias d. este verbo del inusitado I. hostirelh&íT),át 
diendo que de aquí se llamó hostigo la parte de la pared ó muralla herida é 
azotada por los vientos recios y lluvias. — Con mejor acierto, tal vez, saGaO 
brera su origen del 1. fustigare, en castellano fostigar, y juego fustigar, qtf 
vale castigar con la fusta 6 e\ fuste, etimología que también Covarrobiis 
creyó probable, aunque no hizo mas que apuntarla. — La voz i. /ustíaDOflf 
nifica precisamente una vara ó palo para azotar, sino lo que vulgarmente Vt" 
mamos una estaca, un palo grueso y corto : era el nombre técnico delH»* 
trumeuto del suplicio á que eran condenados en Roma los desertores.— Ali 
pues, la signiíicacion propia y originaria de hostigar es castigar, azotar; k 
de molestar, incomodar, perseguir, etc., es Ggurada y adventída.— fil ^ 
fran Quien á uno castiga á ciento hostiga, advierte lo provechoso que espiA 
escarmiento el castigo de los delitos. 

Humanídadef. Humaniores littercB :hs Letras, las Letras humaDts,aii 
llamadas porque humanizan, apartan de la animalidad, y hacen aihomlK* 
mas hombre , puliéndole y civilizándole. Así dice Ovidio : 

Adde quód ingenuas didiclsse fideliter ttrtes 
EmoíiU mores, nec eiiUt eese feros^ 



— 301 — 

TATEif veteres appellaverunt id propémodum quod Grceci irotSeíow 

ion, cri&nza^ estudio de las bellas artes) : nos eruditionem institutiO" 

in bonas artes dicimus, (Aulo Gelio.) 

ftimamdadeí comprenden el esludio del griego y del latín, la gramá- 

retórica, la poesía y la historia. — V. Hombre. 

ar y su a. Furtar, Furari : de fur, furis, en g. phór, espía, ladrón do 

y también de dia, pero que roba sin violencia. 

2.^Furtador, Furtivamente , Furtivo , Furto a. de Hurto, Hurtadi- 

, Hurtiblemente a. de Furtivamente, ele. 



. Nombre propio, anticuado de Juan,—\. Jesús. 

'..-—Ibañez, el hijo de Iban, nombre patronímico que ha pasado á ser 

\ de Ííxm\\m;—Santibañez, otro apellido, corrupción de Sancti- 

, etc. 

ogia. Iconología: del g. eikón, imagen, y la pseudo-desincncia lo- 

feralmente, tratado de las imágenes; pero se extendió á significar 

Imente la explicación de los monumentos antiguos, estatuas^ cama- 

edallas, eslampas, etc., que representan dioses, semidioses, lié- 

c; y también la representación de las virtudes, vicios ú otras cosjas 

ó materiales , con la íigura ó apariencia de personas. 
:. — La voz eikán, en 1. icón, iconis, entra en: Icnografía 6 Icono-- 
descripción de las imágenes, estampas, etc.; delincación de la planta 
1 edificio), Iconoclasta (de eikón, y de klaó, yo rompo, yo hago pe- 
Qombre dado en el siglo vni á unos herejes que no solo se declararon 
)I culto de las sagradas imágenes, sino que las profanaron é hicieron 
), Verónica (V.), etc. 

ioia. Icteros: del g. iktis, cierta comadreja que tiene los ojos amari- 
e ikteros, la oropéndola, ave que tiene el plumaje en gran parle ama- 
ina ictericia es una enfermedad , ó un estado morboso, cuyo síntoma 

mas notable es la amarillez de toda la piel, color que se atribuye al 
3 de la bilis. 

:. — Ictericiado, Ictérico, Icterodes (tifo), nombre técnico de la íle- 
irilla, etc. 

logia. Ichthyologia : del g. ichthus, ichthys, pez, pescado, y la 
•desinencia logia, — Parte de la zoología que trata de los peces. 
:. — Ictiocola (cola de pescado, llamada también colapiscis 6 colapez), 
o (de ichthys, y la pseudo-desinencia fago: el que se mantiene de pe- 






Idea; del g. idea, ideai, eidé, equivalente al 1. no^to, speeies. 



— 302 — 

forma f imago, noción, especie, forma , imagen , representación rnteroaA 
mental de alguna cosa. Viene del verbo g. eidó, idein, ver. * 

D. y c. — Ideal y Idealismo, Idear, Ideología , Ideológico, Ideólogo, /(to- 
lo (V.), etc. 

Idioma. Idioma, idiomatis: del g. idioma, propiedad, formado detdioS) 
propio, partículur. — Signiüca la lengua, el lenguaje, el modo de hablar]^ 
pió y particular de cada nación. 

D. y c. — ídiocrasia ó Idiosincrasia (crasis, constitución ó temperamento 
particular de cada individuo), Idiota (del g. idiotas, que pri meramente sig- 
nifícó el hombre que vive apartado de los negocios, que lleva como ont 
vida propia y particular para sí ; y como el que vive aislado suele adquirir 
pocos conocimientos, idiota pasó á significar rústico , negado, muy igno- 
rante). Idiotez (la cualidad de idiota). Idiotismo, locución propia, giro par- 
ticular de algún idioma; y también ignorancia, idiotez), etc. 

ídolo. Idoliim : del g. éidólon, d. de eidos, forma , figura, imagen, se- 
mejanza, sombra, fantasma, etc., d. de eidó, yo veo. Figura de una falsa 
deidad á que se da adoración. — V. Oide en la Tabla de las pseodo* 
desinencias. 

D. y c.—- /(¿t7¿o (en 1. Idyllium 6 Idyllion, del g. Eidyllion, diminolivode 
eidos: entre los griegos signlfícaba pieza suelta, piececita, poemita corlo, (b 
cualquier género que fuese: en el dia se entiende un poemita del género pas- 
toril). Idólatra (de eidólon, y de /airas, servidor, adorador), /do/aírta (ado- 
ración de los ídolos), /do/aírar, Idolátrico, Idolopeya (fabricación de ído- 
los, especie de prosopopeya, personificación de la sombra^ de una persona 
muerta), etc. 

Idui. Idus, Iduwn, Idibus: del verbo etrusco iduare, dividir, partir eB 
dos. Los romanos llamaban Idus, ó dia de los idus, el 13 de cada mésenlos 
meses de 30 dias, y el lo de los demás meses. Y coíno tal dia duali»ab(i^ 
dividia el mes como en dos partes casi iguales, de abi el llamarle dia de lo* 
idus, — V. Calendas. 

D. y c. — De iduare, 6 de la raíz id, nacen Dividendo, Dividir, Diviv^t 
Divisor, Individual, Individualidad, Individuar, Individuo, /ndtt7m6í(i 
Indiviso, Subdividir, etc. En todas estas voces la v es eufónica. Sin em- 
bargo, otros pretenden que no es eufónica, sino que forma parte de vid0f^ 
ver, ó viduare, como quien dice videre in dúo, porque lo que está parliío 
ó separado es visto en dos, — Y. Dos. 

Del verbo etrusco tduo, iduare, adoptado por los romanos, salieron vú2«^ 
re, vacuare y vacare, viduus, vacuus y vacans, esto es, viudo, voc^l 
vacante. Partiendo de tul etimología , pudiéramos añadir Enviudar^ Vtf* 
canJle, Vacar, Vaciar, Vaciedad, Vacio, Viuda, Viudez, Vi%ido, etc.,elc*> 
á los derivados y compuestos de Idus enumerados mas arriba. 

Iglesia. Ecclesia: del g. ekklésia, asamblea, sociedad, junta, congrega* 
cioni d. de ekkaleó,, yo llarao^ yo junto, yo congrego. Congregación de Itf 



— 303 — 

fieles regidü por Cristo y el Papa su vicario en lu tierra : templo católico ; 
- clero católico^ etc. 

D. y c— Mas Oeles todos ellos á su origen, conservan la e climológicR, y 
son: Eclesiarea (de arché,'\efo; pastor, cura, de una iglesia), Eclesiástico 
(col. eeclesiasticus, formado del g. ekklésiastikos, que viene de ekklésiazein^ 
irengar, predicar^ d. de ekkaleó), Eclesiastizar (espiritualizar, hablando de 
bienes temporales), etc. 

Ibmb. Del g. adamas, compuesto de la a privativa, y damaóy domar: es 
4ecir, el indomable, por compararse la dureza del imán á la del diamante; 
isi es que á ios dos cuerpos se dio el nombre de adamas, adamantis, por 
considerarlos igualmente duros, igualmente indomables. 

D. y c-^Diamante, Diamantino, Diamantista, Domable, Domador, Do- 
madura, Domar, Imantar, Indómito, etc. 

Imiur. Imitari: verbo Tormado de la raíz »m, y la desinencia frecuen- 
tativa ttort. Expresa la tentativa, el esfuerzo para producir algo semejante 
<^ parecido á otra cosa. 

D*yc. — Imagen (del 1. imago, por imitago), Imaginación, Imaginar, Ini- 
müahle, etc., etc. — V. además Símil. 

Imperar y su a. Imperiar. Imperare, que significa mandar, pero man- 
tea virtud de una autoridad superior, ordinariamente militar. — No está 
iKen determinado el elemento radical de imperare: algunos autores creen 
«Dcontrarlo en Emir (V.). 

D. y c. — Emperador, Emperadora a. de Emperatriz, Imperante, Impe- 
f<Uivo (modo, tono), Imperatorio, Imperial, Imperio, etc. 

laoluia. No obstante la aparente etimología de incluir, ó del I. claudere, 
^Toz no es mas que una corrupción de Enkuissen, ciudad de Holanda, de 
^ cual trajo un soldado español una imagen de Nuestra Señora, que se co- 
hcó, y se venera todavía, en la capilla de la casa de niños expósitos de Madrid. 
^ esa corrupción salió, y ba quedado, el nombre vulgar de Inclusa, 

En la antigua Roma hubo también casas análogas á las nuestras de expó- 
sitos, y se llamaban brefolrofios. La palabra Brephotrophium está c. de las 
^08 g. brephos, niño, y trephó, yo alimento, yo nutro. 

iüdigeiui. Indigena: como quien dice indé geniius, in ^enttti5, engendrado, 
lucido en el lugar que habita ó del cual se trata. — Opuesto á indigena es adr 
^'oía, advenedizo, venido de afuera. — Y. ABORÍceNEs, Autóctono, t Género. 

Indoctan ó Hindostán. Voz c. de hindous, hindus, indous, indus, indio, 
} del persa, stan ó están, país : esto es, país de los indios, 

Slan, están, tan (persa), tania (griego), son voces desinenciales que sig- 
^can pai8, y se encuentran en muchos nombres geográíicos, como Aqui-- 
knia (país de loa aqukanos), Edetania, Mauritania (país de los mo- 
^os), etc., etc. 

laéff t en francés y en catalán Agnét. Del 1. Agnes, formado del g. hagnos, 
iooceote, puro, casto. 



— 304 — 

D. y c— Al g. hagnos corresponde el I. Ágnus (el cordero), en imé 
Agneau, en catulan Añell^ y cu italiano Agnello; Agnus^Castus , Ágm' 
Dei, etc. 

Infante. ínfans : c. de in, no, y fans, fantis, participio de présenle dfl 
for, fariSy fari, que sígniíica hablar : in-fans, non-fans, el que no habla. 
— V. FÁBULA. — Gl niño que no habla ^ el que está en la infancia, edadqoe 
se extiende Iiasla los siete anos.— El hijo primogénito del rey se llama pr»- 
cipe , y los demás infantes. El primer liíjo del rey que en Castilla se llamé 
infante (dice Covarrubías) fue el primogénito del rey Don Fernando el Se- 
gundo, rey de León, dicho Don Sancho, y que por usarse en Inglatemesle 
título, le introdujo acá su madre Dona Leonor, infanta de Inglaterra.EI 
mismo título de infante dieron á su hermano Don Fernando, que esláeo- 
tcrrado en las Huelgas de Burgos. 

D. y c. — Infancia, Infantado y su a. Infantazgo, Infantería, Infatúa, 
Infanzón (diminutivo en on), etc. 

Inquílino. Inquilinus : del prefijo »n, en, coló, colis, colere, habitar, J 
alienus, aliena, alienum, cosa ajena; como quien dice el que habita eo un 
país , en un lugar ajeno ; quasi incolens aliena, — V. Cola, ícola, en la Tabla 
de las pseudo-desincncias. 

Intercalar. Intercalare : c. de ititer, entre, y calare, en g. ¿aWn, lla- 
mar, llamar en alta voz.— V. Calendas.— Intercalar es interponer ó pooef 
una cosa entre otras : diccse con especialidad del dia que de cuatro eu cua- 
tro años se añade al mes de febrero. — V. Bisiesto. 

Intercalar {intercalaris , intercalarius) es también un adjetivo quesigni* 
Gca lo que se ha puesto , ingerido y añadido á otra cosa. 

Invierno. Del 1. hibemum por hiems ó hyems, formado del g. cheiMh 
estación de las lluvias, que se d. de hyein, llover. 

D. y c. — Envernar y Eiiverniego (anticuados, i^or Invernar, Invertaso)' 
^ima/ (que pertenece al invierno). Invernáculo (lugar abrigado paralas 
plantas, del I. %6ér7)acu¿a, subentendido castra, tiendas que habitábanlos 
soldados durante el invierno). Invernada, Invernadero, Invernal, InvenMft 
Invernizo, etc. 

Iníguec. Equivalió á hijo de Iñigo, antes Éñigo, ó de Ignacio. Nombra 
patronímico que después pasó á ser apellido de familia. — ^V. Patrohímico. 

Ir. Del 1. eo,is,ire, ivi , itum, que significa ir, andar. El verbo siiopla 
iré se junta con casi lodos los prefijos {ab, ad, amb, ante, com, ex, in,iniffi 
ob, per, trans, etc.), y da lugar á gran número de compuestos. — V.Mfii»' 

Irene. Del g. eiréné, paz, tranquilidad. Nombre propio de mujer>coB)0 
Ireueo (pacífico) es nombre propio de hombre. — De ahí también Ireruffc^t 
como quien dice jefe de los pacificadores : entre los antiguos griegos y ro- 
manos, juez de paz; magistrado destinado á cuidar de la paz, de la qui^li^ 
y tranquilidad liel pueblo. 

Iris. Iris, iridis : del g. eiró, yo hablo, yo anuncio.. Nombre propio de la 



— 305 — 

leosajera délos dioses, aplicado rucí^sí va mente al arco celeste que llama* 
marco-iris (que anuncia la lluvia, ó que lia llovidu, el buen tiempo) ; — 

ana piedra preciosa ; — á una especie de planta , etc. 

D. y c.^írideas (una familia natural de plantas)^ Iridio (metal dcscu- 
lierlo en i803, y así denominado por la variedad de los colores que toman 
as disoluciones de sus sales), etc. 

Irlanda. En inglés Ireland, y en la antigua lengua del país Erin : esto 
"^i reino de Erin, — Los amigos del vascuence dicen que Irlanda es la voz 
nsca Irrilanda (campo agradable). 

Iroata. Ironia : del g. eiróneiay disimulo, fingimiento, burla, d. de eirón, 
)Urlou,disimulado.~Cunsiste la troma en atribuir á un objeto cualidades 
¡ontrarias á las que tiene , pero de modo que se conozca que no le convie- 
leu realmente. La ironía se deja conocer por el tono de voz en el que habla, 
f por el contexto y demás circunstancias en el que escribe. — La ironía toma 
lilerenles nombres según el moJo y la intención con que se usa. Siete espe- 
¡iesde ironia cuentan los preceptistas, y todas llevan nombre griego, á sa- 
)er:la antífrasis (contra-frase), el asieismo (urbanidad), el carientismo 
graciosidad), el cleuasmo (irrisión ó mofa), el diasirmo (chanza pesada), 
^mimesis (imitación ó remedo), y el sarcasmo (escarnio). 

luac. fjraac, hijo de Abralian y de Sara, nació el año i896 antes de Je- 
ucrilo , siendo entonces de 90 unos su madre y de 100 su padre. Sara se 
t:lió á reir cuando le fue vaticinado el nacimiento de Isaac : y de ahí este 
orabre, formado del hebreo tsahak,(^{ne significa risa, sonrisa. — V. el ca- 
íluloxvindel Génesis. 

Iiaias 5 Esaias. Del hebreo jascha , salud, salvación, y lah, el Señor, 
hombre del primero de los cuatro profetas principales : era hijo de Amos, 
ermano de Amasias , rey de Judá. 

Itócratei. Nombre de uno de los oradores griegos mas famosos , nacido en 
lenas el año primero de la olimpíada 86." (436 antes de J. C). No pudien- 
o sacar bastante partido de la oratoria, se puso á profesor de elocuencia, y 
3 dedicó á componer discursos y alegatos de encargo , en lo cual ganó su- 
ias considerables. Nicocles, rey de Chipre, le dio 20 talentos (cerca de 
Nüle rail duros) por un solo discurso. — Isócrates se c. del g. isos, igual, y 
fotos y kraleia, fuerte, fuerza : fuerza igual. 

Las voces kratos, krateia y krat , krates, entran como pseudo-desinencias 
Diarios otros nombres propios, v. gr. Calicrates (bella ó hermosa fuerza), 
^pécratcs (V.), Sócrates {\,)yXenócrates; ó como pseudo-prefijos, v. gr. en 
'f otilo, Cratipo, Cratistenes, etc. , etc. 

Iiófoelet. Isósceles : del g. isos, ison, igual, y de skelos, pierna. Llámase 
^eles el triángulo que tiene dos lados iguales , los cuales , como que le 
alienen , se consideraron como dos piernas, — V. Isócrates. 
Urael. Nombre dado al patriarca Jacob con motivo de su lucha contra un 
rdivioo : del hebreo sara, combatir, y El, Dios.-*Y* el capitulo zxxii del 

90. 



— 306 — 

Génesis. — Sus descendientes se llamaron Israelitas ó Hebreos, y, después 
del desUerro de Babilonia , Judíos , de Jehoudi, Judea , /udá.— Otros des- 
componen la voz Israel haciéndola equivalente á el que ve á Dio$,—^^ 
Abrahan. 

Istmo, Inno. Isthmus : del g. isthmos, que signiíica cuello, y según otros 
encoladura. — Lengua de tierra que une ó junta dos continentes, yquetiena 
la forma de un conducto ó cuello largo. 

D. y c. — ístmicos (juegos), juegos solemnes de la antigua Grecia, iostíloi- 
dos por Sísifo en el siglo iiv antes de Jesucristo^ llamados Í9(mtco5 por cele- 
brarse en el istmo de Corinto. 



Jab«li. Del árabe gebel , monte ó sierra : especio de adjetivo sustaolivi- 
do que se aplica para designar el puerco montes ó salvaje. 

lün francés e\ jabalí se llama sanglier, en catalán porch senglá ó mgiÁ, 
en italiano ciughiale, y en alemán zinken; denominaciones cuyo origen ese! 
bajo lalin singialeó cifigale, 6 mas bien el g. zagklé, la hoz : sanglier y ím§iát 
cinghialey etc., quiere decir de dientes curvos ó retorcidos, de colmilios 
ganchosos. 

Jacinto. Hijacinthus : nombre propio de persona^ de una piedra preciosa, 
de cierta planta bulbosa, etc. Voz helénica, y de origen mitológico, c. de ai 
(ay!) y anthos, flor, por alusión al desgraciado fin que tuvo el joven y her- 
moso príncipe Jacinto, hijo de Ébalo, cuya amistad se disputaron el vioieolo 
Bóreas y el amable Apolo , etc. 

Jacob. /aco6, hijo de Isaac y de Rebeca, recibió este nombre, queefl 
hebreo signiíica su6-p/an¿acfor, ó, mejor, sub-^lantado, y formado á%M, 
porque nació con la mano asida al talón de su hermano Gsaú;esto essub- 
plantado, puesta la mano debajo de la planta de los pies. — V. Israel. 

D. y c. — Diago , Diego, Jacobea, Jacobinismo , Jacobino, Jacome,Jo^i 
Santiago (de Sant y lagOy Jacobo, Jacob), Santiagués, etc. 

Jamás, ó lamas, como se escribia antiguamente. Equivale á ya^-mas 
\,jam magis, — Y. Mas.— La significación primitiva y propia de este adverbio 
es en tiempo alguno, en cualquier tiempo. De suerte que Jamás no es de sa- 
yo negativo; pero ha sucedido con este adverbio lo que con Nadie ^^^' 
da (V.), esto es, que á fuerza de emplearse en frases negativas, en lascuai^^ 
no es suya, sino de otras palabras, la negación, llegó á significarla por si solo- 
De decir, por ejemplo, no le veré jamás (en tiempo alguno) , se pasó á decif 
JAMÁS (en ningún tiempo) le veré, Pero Jamás conserva aun su signíOcido 
positivo en ciertos giros, v. gr. : ¿Le has visto jamás? — ¡Castigúeme el Cielo> 
si jamás he pensado engañarte!— Los justos gozarán de la preseacíi d0 
Dios por siempre ;amd«. (A. Bello). 



— 307 — 

laao. Janus : dícese que viene «le Janitúr^ portero, porque la fábula pinta 
«no como portero del cielo; ó do Jan\Aa , puerta, porque, como númeu 
telar del uno, abre las puertas de este período de tiempo. — Cicerón hace 
lir Janus de Eanus, esto es do cundo, de ir, porque el año ó el tiempo 
ida, camina, pasa, sin cesar. 

D. y c. — Enero, antes lanero, Janero, en latín Januarius, de Janus, Jano, 
etdadi la cual estaba consagrado este mes, primero del año de Nuraa, y 
irobíen de nuestro año vulgar. 

Játiva ó Xátíva (pronunciada la x como ch). Ciudad del antiguo reino 
leYsiloncia , á la cual dieron los fcu icios el nombre Sctabis , por alusión á las 
icas lelas de lino, que desde muy antiguo se fabricaban en ella. Samuel Bo- 
:barl supone dicho nombre c. de las voces fenicias seli buts, lela ó tejido de 
ÍQo(Puígblanch cree errada esta etimología). Corrompieron este nombre los 
griegos, llamándola Estrabon Selabis, y Ptolomeo Saüabis: á su imitación 
la llamaron Setabis los romanos y los godos; estropeáronlo á su manera los 
bbes, convirliéndolo en Xáliva (Cliátiva); y últimamente nosotros hemos 
icahado de desfigurarlo diciendo y escribiendo Jáliva, 

Ja^fan, Jayana. La persona de grande estatura, robusta y de muchas 
Tuerzas; — y en el diccionario de la gemianía signiGca el ruñan á quien todos 
respetan. — Jayán es la voz inglesa giant, gigante, escrita en castellano co- 
>nose pronuncia en inglés; en lo cual se ve prácticamente el antiguo sonido 
lieatul de la ^.castellana , como correspondiente al que dan los ingleses á 
lajdel citado nombre, que es denla! ó francés, y no gutural.— Ks voz que 
Bfllraria por alto en España (dice Puigblancli)en algún balote de libros de 
^bajlería. — De gigante hace venir también Covarrubias la voz Jayán. 

Mová. Nombre inefable de Dios entre los hebreos. Compuesto de cua- 
^0 vocales en la lengua de Israel, es lanibien una combinación de las letras 
^elverbo haiah (ha sido eternamente), esto es,6¿ que ha sido, es y será, lisc 
<u>inbre misterioso y adorable fue revelado á Moisés por Aquel que dio al 
lombre la maravillosa facultad de aplicar un signo sensible á cada objeto 
xleal, de significar, y comunicar á sus semejantes, hasta las ideas mas abs- 
tractas. 

V. lo dicho en el párrafo ii4 de los Rudimentos, y los artículos Jesús^ 
IcpiTER, etc., en este Diccionario. 

Jeremiai. Uuo de log cuatro grandes profetas : su nombre está c. del verbo 
hebreo ramam (ha cantado, ha elevado ó ensalzado), y del sustantivo lah 
(Dios); como quien dice grandeza, elevación de Dios. — Nació el año C30 an- 
l«8íle Jesucristo. — Se le atribuye el admirable salmo cxsilvi, Super fiumina 
MyUmis, que se halla traducido en todos los idiomas por los mejores poe- 
^,TI en el nuestro por el P. F. Luis de León. —Los trenos ó lamentaciones 
'<) Jeremías están divi<lidos en cinco partes ó capítulos; cada capitulo cons- 
^ de 22 estrofas ó períodos; y cada período empieza con una da las 22 letras 
^ alfabeto hebreo, Aleph, Beth, Ghimel, Daleth... etc. Los sirios^ los ara- 



— 308 — 

bes y los persas, sígueu aun hoy día la misma costumbre, como recurso ome* 
mónico ó m ñamo técnico, en los escritos sentenciosos y demás coyas partes 
no tienen mucha ilación entre sí. 

JerígoBxa, y mejor Gerigonsa^ Girigonsa. aDíjose cuhsi gregi-gotan, 
porque en tiempos pasados era tan peregrina la lengua griega, que aun po- 
cos de los que profesaban facultades la entcndian; y así decian hablar griego 
al que no se dejaba entender : ó se dijo del nombre gyms, gyri, que es ?Qelta 
y rodeo....» (Covurrubias). Esta última es la verdadera etimología , y la mis- 
ma que da Rosal. Gerigonza se c. de Girar (V.), y de gonza ó gozne : asi 
es una gerigonza, 6 jerigonzar ^ como se dijo antiguamente, el girar las síla- 
bas (como de hurta hacer tahúr y etc.), hacer girar las palabras como sobre 
un gozne, trastocar las razones ó argumentos, armar un guirigay ^tM^. 

Jeroglifico. Carácter simbólico que usaban los egipcios para consignar 
los misterios de su religión y los secretos de su política. Está c. de las dos 
voces g. hieras y sagrado', y glyphó , yo grabo; como quieu dice caractértt 
sagrados, grabados ó esculpidos. Llamábanse sagrados, porque solamente 
los sacerdotes sabían descifrarlos. 

D. y c. — La voz hieras, sagrado, entra también en : Hieron, nombre pro- 
pio, Hierónimo, Jerónimo 6 Jeromo (nombre propio, c. de Aieros, sagrado, 
y onuma, onyma, nombre ; esto es nombre sagrado) , Jerarca, Jeraniuia 
(de hieras y de arché, poder, mando; lif oralmente poder sagrado^ poder 
del sacerdote, y después orden del poder en general), Jerárquico, Jercé' 
miaño f ele. 

Jeraialen. Del hebreo /erousc/ia¿atm, lerouschalem, que significa visión 
de paz, posesión de la paz, visión perfecta. De dicha voz hicieron losgrie' 
gos y los latinos Hyerosolyma (de hieras, santo, sagrado; esto es la Sania 
Salem, la ciudad sagrada), fíerusalem, -—Lvi ciudad santa, fundada en ei 
Asia por el sumo sacerdote Mciquisedech , recibió de este el nombre de Sd- 
lem (ciudad de la paz), añadido y modiGcado de varios modos en diversas 
épocas. 

Jefúi. lesus : nombre propio del Hijo de Dios, diminutivo de Jehovah(^ 
que es, el Ser por excelencia), nombre propio de Dios en la lengua hebrea.- 
V. jEnovÁ.^EI monograma de Jesús es IHS, cifra en la cual la H no es uues^ 
Ira jET, sino la eta óhé larga mayúscula de los griegos. — Y. el Alfabeto grie* 
go, página 83. — La cifra IHS en rigor uo es monograma, ni cifra, siuouna 
abreviatura al modo de los griegos, quienes ponían las dos primeras letrasyii 
última del nombre. El acento que debe llevar la H (éta) unas veces es elcir- 
cunQejo, otras es una tilde ó rayita horizonlal, y otras lo convertimos ofl 
una cruz, como la que lleva la H de la viñeta que hemos puesto en la p^gi" 
na i 52. 

D. y c. — Jesucristo , Jesuíta, Jesuítico, Jesusear y Juan. — ^Jüan, Jo^^ 
Iban, nombre propio de hombre , y en 1. loannes, Johannes, viene del-lJ^ 
breo lehohhanan, gracia de Dios, don de Dios, concedido por Dios, coib- 



— 309 — 

puesto de /(sAovd^^ y áehhánariy que sígnifíca Iiacer gracia^ conceder de 
gracia, ser bueno , misericordioso^ compasivo. 

Jordán. Jordán , anis : de la voz hebrea jor, arroyo , y aden 6 edén, pla- 
cer: río del placer, arroyo agradable.-^Gste célebre rio, llamado boy el Ár- 
üny nace en el monle Hermou (eu el Aiili-Líbaiio)^ atraviesa el lago de Ta- 
birielí (Geuezaretli) y la Paleslina, y desagua en el mar Muerto. — V. Edén. 

¿Vendráu de Jor-Áden ó Jordán (pregunta un etimologista) las voces 
gtárden de los alemanes y de los ingleses, ^jardín de los franceses y espa- 



loiafkt. Del hebreo íosaphdhf c. de laoh, lehovah, Dios, y sckaphat, 
juzgar : esto es, juicio de Dios, Nombre propio de un monarca de Judá , que 
entró á reinar, después de la muerte de su padre Asa, hacia los años 928 6, 
legan otros, 914, antes de Jesucristo. — Alcanzó una gran victoria sobre sus 
enemigos en el valle situado entre el torrente Cedrón , el jardin de las Oli- 
vas y Jerusalen ; y de ahí el dar á aquel sitio geográfico la denominación de 
^hieJosafaU 

Joié, Joief. loseph, losephus : del hebreo losouph, que significa au- 
inealo, perfección^ d. de iasaph, añadir, aumentar. — Nombre propio de 
uno de los doce hijos de Jacob y de Raquel, del esposo de María Santísima, y 
de otros santos y personajes ilustres. 

Jubileo, JubilcBus, jubilceus annus: del hebreo ióbel, sonido agudo y pro- 
longado, como el de la bocina ó trompeta, al son de la cunl se anunciaba el 
0^0 de remisión, que á esto equivale el año jubilar ó del jubileo, voz que 
otros sacan directamente del verbo hábil, remitir^ condonar, restituir^ etc. 

Entre los hebreos , las tierras y ios instrumentos de su labranza estaban 
como vinculados en las familias; sus posesores podían enajenarlas por un 
tiempo dado, ó empeñarlas y desempeñarlas; pero en el año del jubileo (de 
^en 50 años) caducaban todos los empeños y prescribían todas las deu- 
das, volviendo los bienes al poder de sus antiguos dueños. Así es que los 
prestamistas tenían que echar siempre sus cuentas ajustadas á la mayor ó 
^fior proximidad del año jubilar. 

En la ley de gracia, el jubileo es también una indulgencia plenarla ,. so- 
lemne y universal, concedida por el Papa, á imitación de aquella sabia ley 
<Iel legislador de los hebreos. — Bonifacio YIII instituyó el jubileo cristiano, 
^año santo, en la forma que hoy conserva todavía, y se celebró con gran 
l^npa el año i 300, aunque sin llevar el nombre de jubileo, disponiéndose 
9ue igual indulgencia se ganase cada cien años. Clemente VI ordenó que 
^ganase cada 50 años, y fue quien le dio el nombre de jubileo. En i389, 
^rbiHO V redujo ese plazo á 33 años, en memoria de los que vivió N. S. Je- 
"ícristo; pero en 1449, Nicolao V lo puso otra vez á 50 años. En 1470, 
^«Ulo H lo redujo á 25 años; y en 1473, Sixto IV confirmó esta última re- 
acción, que es la que subsiste todavía.— Además de este jubileo ordinario 
Periódico (el último año santo fue el de 1852), el Papa concede otros á 



— 310 — 

SU elección y en ciertas ocasiones importantes. El último jubileo de esta 
clase^ ó extraonlinario^ lia sido el concedido por S. S. Pió IX en su Encicliei 
del i.° de agosto de i854. 

b. y c. — Jubilación (remisión, relevación del trabajo), /uWíar (relevar del 
trabajo), Jubilarse (obtener la gracia de la jubilación, y en lo antiguo (Ú9^ 
grarse)f Júbilo (alegría, alborozo), etc. 

Juego. El latin tiene tres voces sinónimas para significar la idea del jue- 
go: ludus, lususyjocus. Una de las principales diferencias entre las dospri- 
jneras^ es que ludus envuelve la idea de ganancia^ y lusus la de dislraccioa 
ó entretenimiento agradable: Ludus lucri; lusus voluptatis, dice Ricbter. 
Jocus se reGere mas bien á las palabras que á la acción, y sobre todo se opone 
completamente á serio, oposición que no existe respecto de ludus y /tutis. 
Joci'M veroaccipimusquodest contrarium serio, dice Quintitiano.— De/oco, 
ablativo de jocus, está formada nuestra voz;ue^, en francés jeti, en cataiaD ' 
joch, y en italiano giuoco ó ^toco. 

D. y c. — Chocante, Chocar, Chocarrero, Chueca {W), Jocoserio, JocoiO, 
Jocundidad, a., Joglar ó Juglar, Jugada, Jugador, Jugar, Jugarreta, etc. 

Julio. Julius mensis: de /u/to César, primer emperador de Roma, que 
líació el dia 12 de esto mes. Antes se llamaba quintilis, porque era coa efecto 
el quinto mes del año de Rómulo. 

La familia Julia pretendía descender de Julio, hijo de Eneas, el cual tocDÓ 
este nombre (dice Catón en sus Orígenes), después de haber dado muerte á 
Mezencio, porque en la época de aquel combale tenia aun el primer vello de 
barba^ la lanugo 6 el bozo, que los griegos llamaban louXo^ (ioulos). 

Jumento. Jumentum: voz que generalmente se tiene como formada d^^ 
juvare, ayudar, y la desinencia mentó: esto es, meníum-yuvans, cosa que 
ayuda. — V. Mentó en la Tabla de las desinencias. — Jumento, encastellaDO, 
significa el asno, y metafóricamente el hombre ignorante^ necio: pero Ju- 
mentum entre los latinos se aplicaba á todo animal que ayudaba á tirar, ó 
á llevar carga, ó á labrar la tierra , según puede verse en los autores.—Sia 
embargo, Auto Gelío opina que jumentum y lane de jungcre, jugum,^%^i 
de modo que jumenta signiGca principalmente los animales de tiro^ las bes- 
tias uncidas, atadas al yugo, Jumentuu á jungcnoo, G littera aí/r¿to, dice 
también Nonio. 

Junio. Junius : según Macrobio, y otros etimologistas, viene de juved" 
bus, junioribus (los jóvenes), porque los romanos habían dedicado el id<^ 
de Junio á la juventud que servía en la guerra.— Otros derivan Junio delí 
diosa /tino, y entre ellos Ovidio, quien, en el libro v de sus Fastos, hace de- 
cir á aquella diosa : 

JoMiüS á nostro nomitie nomen kabet, 

— Y otros, por último, dicen que este mes tomó el nombre de /umo Bnil«i 
que eipulsó á los reyes de Roma. 



- 311 - 

Siguiendo It etimología de Macrobio, añadiremos que yuvenú está forma- 
oúejuvare, ayudar, y que en su consecuencia podemos agrupar en una sola 
imilia los siguientes 

b. y c. — Adyutorio^ Ayuda, Ayudante, Ayudar, etc., Coadjutor ó Coad- 
fuior, Coadyuvar (del prefijo con, cum, y adjuvare, c. ÚQJuvare), etc., /ó- 
:en, Jovencito, Júnior, Juvenal, Juvenil, Juventud, etc. 

Júpiter. Júpiter, Jovis: de diei pater, padre del día; ó de xew y pater, 
líos el padre, ó padre de los dioses; ó de juvans pat&r, padre que auxilia, 
que ayuda. — Pero ya hemos dicho en la página 7i de los Rudimentos, que 
hfUer se formó de Jehovah 6 lehovah, y esta parece la etimología mas cier- 
ta. Con efecto, de Jehovah hizo el latin Jovis, convirtiendo el ah liehráico 
«dís, pues debo advertirse que Jovis, además de ser el genitivo de Júpiter, 
fue primitivamente nominativo de Jovis, Jovis, Tenemos, pues, que Júpiter 
«qolTale á Jehupater, compuesto de Jehovah y pater; en seguida se hizo 
hpater, y, por último, conmutando lu a en i, quedó Júpiter, como Diespi- 
Ut, ¡iarspiter, etc. 

B. y c. — Prescindiendo de referir á Júpiter ó Jehovah los nombres pro- 
pios /onató^ (Dios-dado, Deo-dato), Josafat (V.), Jonás (fuego del Señor), 
Josué (salvador)^ etc., todos compuestos de aquellos, nos limitaremos á citar 
H)s derivados mas obvios de Júpiter, que son: Jueves (de dies Jovis, 6 di- 
j(m, como dice el catalán, dia consagrado á Júpiter por los paganos; feria 
fvwta, quinto dia de nuestra semana), y Monjuich (monte y castillo que 
domina la ciudad de Barcelona, y cuya etimología mas corriente es de Mons 
^wis, monte de Júpiter). — V. Jesús. 



K 

XiUmetro. Del g. x^^^h ^^^' Y F'^pov, medida : mil metros.— V. Me- 
^.— Atendido este origen, claro es que kilómetro deberla escribirse ;t7td- 
*tífo, chiliórfíetro 6 quHiómetro, según puede verse por el valor ó la pro- 
"^iacion que hemos dado á la letra y^ (chi), — Miriámetro debería ser tam- 
Wea myriómetro 6 miriómetro, porque diez mil es [xuptot (myrioi) : así de- 
^iíDlos griegos myriokarpos (que da diez mil, ó muchísimos, frutos), como 
'^Iros decimos termómetro y no termómetro . 

No son estos los únicos reparos que ponen los buenos helenistas á las voces 
9- aplicadas hacia fines del siglo xvni, al nuevo sistema métrico decimal, 
^si todas (dicen) son de una formación irregular. Decímetro es nombre 
"^edio I. y medio g. Decámetro es el único que está formado según las rc- 
^Í3sde la lengua griega. Grama ó gramo, que quiere decir linea, es voz pé- 
^^íiamente escogida para la idea que se la hace expresar. Pero el uso ha pa- 
^do por encima de todas esas irregularidades, echándoles el sello tan pro- 
"^mente, que hoy dia son ya casi irreparables.— Acerca de la autoridad 



— 312 — 

del uso, da Varron (en su tratado de Lingda latina, ix, i 6) un consejo muy 
ingenioso. Guando el uso (dice) ha autorizado voces irregulares, pero que 
todavía están poco arraigadas ó generalizadas, refórmense sin demora; pero 
si están muy arraigadas, y es casi imposible tocar á ellas, lo mejor seráus8^ 
las lo menos posible: de este modo se volverán añejas, y luego será mis 
fácil reformarlas. Cum sint in consueludine contra rationemalia verba tía 
ul ea facilé tolli possint, alia ut videantur esse fixa : qum leviter hamtac 
sine offensione commutari possirUf statim ad rationem corrigi oportet¡(pui 
lamen sunl ila ut in prcBsentia corrigere nequeas, quin ita dicas, hi$ opofUt^ 
si possis, non uti: sic enim obsolescent, ac postea jam oblüertUa faeUwt 
corrigi poierunt, — V. Gramo y Metro. 

Kirie Eieíton , QuirieleitoB : del g. kyrie , vocatívo de kyrios, s^or, y 
eleeson^ tened piedad, compadeceos. Asi, kirie ^ eleison^ equivale á /)omtM, 
miserere. Señor, compadeceos; y Christe, eleison, significa Cristo, cojnpade- 
ceos ó tened compasión. 

D. y c. — A propósito del verbo g. elein, que significa compadecerse, refe- 
riremos aquí : Elegía, en 1. elegia, del g. elegeia, elegeion, d. de elegos,^ 
mita plañidero, de donde eleos, piedad, compasión; — y también la voz Ü- 
mosna y sus a. Almosna y Elemósina, en I. eleemosyna, trascrita del g. 
eleémosyné, que significa compasión, piedad, misericordia. Nótese, sin em- 
bargo, que ni el eleémosyné g., ni el eleemosyna I., tenian el significado (ie 
tierna compasión que envuelve nuestra voz Limosna, Bl Cristianismo fot 
quien introdujo esta acepción. 



Lacayo, en francés ¿úí^uais. Voz de incierto origen, pues unoslasacao 
del etíope, otros del latin , d^l vascuence, del griego moderno , del iUliaoo, 
del godo, del árabe, del alemán, etc. Su primera acepción fuemo;so deO" 
puelas, que va delante del señor cuando este monta á caballo. <cEs vocablo 
alemán (añade Govarrubias), introducido en España por la venida del rejFi' 
lipo, que antes no se conocía.»— Lope de Vega, en una de sus comedias, 
queriendo burlarse sin duda de las etimologías de sonsonete, de qiie beinos 
iiablado en la pág. 41 , descompone lacayo en acá (haca) y ayo. 

Tú llevarás Xnaca, 
Pues yo seré de acá el ayo, y creo 
Qoe porque enseña, y es del acá el ayo, 
Le dieron este nombre de Lacayo. 

Lacerto, y, por conmutación de la c en su afine g, y mudanza de la eeaa, 
Lagarto. Los 1. llamaban lacertus la parte del brazo que media entre A 
hombro y el codo, con relación sobre todo á la fuerza muscular de tal región. 



— 313 — 

) ttlií el llamar también lacertus , lacerta , á los individuos de cierta familia 
iural de reptiles que tienen los miembros fuertes ^ ágiles y robustos. 
D. y c. — Alagartado, Lacertoso (musculoso). Lagarta , Lagartado, La^ 
trtera. Lagartero, Lagartezna a. de Lagartija, Lagartijero, ele, 
Laconíimo, Lacónioo. Laconismus, Laconicus, Del g. lakón, laconió ó 
cedemouio : laconismo vale concisión, brevedad , por cuanto estas eran las 
laltdades que distinguian el modo de hablar y el estilo lacónico 6 de los la- 
')nios, lacedemonios ó espartanos. 

Ladroi». Latro : esta voz I. está sincopada, y es lo mismo que latero, 
)nnado de latus, lateris, el lado ó costado ; ó del g. latris, servidor, criado. 
Mtro signiíicó originariamente un soldado mercenario de la escolta del rey: 
k^hilatrocinari, servir en el ejército. Habiéndose introducido la desmora- 
¡zacíon entre los laterones 6 latrones, propasáronse muy luego á asaltar y 
obará los pasajeros en los caminos : de ahí vino el dar igual nombre á to- 
lo el qiie robaba en despoblado 6 en los caminos. Los ladrones, pues, ó la- 
•erones, fueron así llamados porque se apartaron del lado de quien debían 
¡star, ó también quia á latere aggrediuntur, porque en los caminos salen 
}0T filado de los pasajeros. 

D.y c. — Ladronazo, Ladronera , Latrocinio , etc. 

I«gana, Ó, como se decía antiguamente, Légaña, no viene de lagrimaña, 
rormudo de lágrima , ni de lipgaña, formado del 1. lippiludine, como dice 
Co?arrubias, sino del adjetivo lemicanece (sobrentendido sordes), d. de lemi- 
cw, que á su vez se d. de lema, lemas, lagaña. Dijese, pues, en singular, le- 
Picanea Y lemiganea; después lemganea; luego lenganea y leganea;s por 
úllirao légaña, como de vineasQ hizo viña, (Puigblanch.) 

Los franceses llaman chassie, del 1. ccecare, cegar, á la lagaña, y chassicux 
(correspondiente á nuestro cegajoso) al lagañoso. 

Uioo ó Lego. Laicus : del g. laikos, popular, formado de laos, pueblo : 
esto es, no ordenado, no eclesiástico, de la clase del puüblo, seglar. 

D. y c— La voz lao, laos, pueblo , se encuentra yuxtapuesta , ó á manera 
íc pseudo-desinencia , en varios nombres propios : Arquelao (de archéy 
^, jefe ó principal del pueblo : nombre común de varios héroes mitológi- 
cos, reyes, príncipes, generales, artistas , etc.), Boleslao , Estanislao, La- 
^0, Laical, Menelao , Nicolao ó Nicolás (V. Nicasio), Venceslao, etc. 

Umpara. De lampade , ablalivo de lampas, lampadis, formado del 
%'lan}j)as, lampados, d. de lampó, lucir, brillar, alumbrar, echar luz ó 
'^Dibre, abrasar. 

^') c— Alamparse, que significa tener ansia grande por alguna cosa, 
^Dcenderse, porque el que se alampa se abrasa en deseos. Alamparse la lum^ 
^< (encandelarse ó encandilarse), dicen en Castilla : otros dicen apalam- 
^arte, pues apalambrar significó, en lo antiguo, abrasar, incendiar. 

Lamparero, Lamparilla, Lamparin , Lamparista, Lamparon, Lampiño 
fue Cabrera hace venir equivocadamente de raripüo , de pelo ralo ó raro, 

«7 



- 314 - 

de poco pelo) y Ijimpiorif Lampo , Lamprea (mejor que de lamben fitfUi 
porque dicen que esle pescado lame laspiedraeétnele esUr pegado á ellas), 
Umpio (V.), Olimpo (V.), Relámpago , RHampaguear^ etc. 

Igual etimología tienen las voces catülanos Uamp (rayo), HampatA(\iBr 
cíente, brillante, de color demasiado vivo), Uampeg (relámpago), Uempe- 
gar (relampaguear), y Llántia (lámparo). — Loa gallegos de Rivadalnadtnil 
llampeg (relámpago) el nombre de lampo 6 relampo, y también el át hit- 
trigo, el cual en agosto quema ó tuesta la hoja y erizo de\ castaño y la h(qi 
del roble que coge de frente , diciéndose entonces que los alampa 6 ft- 
lamfa. 

Langfiedoo ó Lenguadoe. Una de las provincias ó regiones mas Insté* 
ricas por sus recuerdos, y mas favorecidas por la naturaleza en razón de It 
dulzura de su clima y de la fertilidad de su territorio. En el día comprenáe 
ocho departamentos de la Francia meridional. — La palabra Langüedoc» 
descompone en langue d' oe, lengua de oc, que era la que hablaban los bebí- 
tontos de la Francia merid¡onar(cuya capital era Tolosa), quienes decían ift- 
tiguamente oc por oui (si), al paso que los de la Francia del norte (coya ci- 
pital era París) decían oil, oile, 6 oui. De ahí la lengua de oil y la lengua 
de oc. 

Lápida. Del 1. lapis , correspondiente al g. laas, la piedra por exce- 
lencia. 

D. ye. — ffa/dosa (losa de barro). Dilapidar^ Puerto Lapice (átlapUi, 
plurimo, por ser todo él un pedregal, ó de lapide, milliario, porque bibiese 
allí un poste que señalase las millas de distancia). Lapicero, ÍMpxdarÍQ,Ur 
pideOf Lapidificar, Lapidoso, Lapislázuli, Lápiz, Lapizar, Ldt«ife(piedn 
6 losa de una sepultura), Legua (V.), Losa, Loza, etc. 

Lastre : los franceses dicen Lest, Del alemán last, peso, carga.— Ménag^) 
á quien sigue Govarrubias, lo deriva áe lapis, piedra; y Guyet delitaüiDO 
lustra. 

Lavar. Lavare, luere; en g. louein, que signíGca lavar, limpiar por medio 
de un líquido. 

D. y c,-— Ablución, Antediluviano , Deslavar, Deslavazar, Desleir, IXW 
y sus d.. Diluviar, Dí/wvto (inundación). Lo va, ¿at?(icafa5(adulador),Iflflfl' 
dero, Lavaje, Lavamanos, Lavamiento, Lavandera, Lavándula (por otro 
nombre espliego ;^\sínia. de la cual se hacia una agua aromática para lavar»)t 
Lavativo, Lavatorio, Lavazas, Lave, Letrina (V.), Loción, etc. 

Leer. Legere, de lego, legis, legere, legi, lectum : en g. legó, legetnf&r' 
coger, recoger, elegir. — V. Lógica. 

D. y c. — Analectas (fragmentos escogidos de un autor) , Colección, CdUf^ 
ta, Colectar {recBiUáiJir) , Colecturia , Colectivo, Colega, Colegial, Co\^) 
Colegir, Concolega, Cosecha, Cosechar, Cosechero, Desleal, Desiealtóí» 
Diligencia, Diligente, Ecléctico (del g. eklegó,^o e\[¡o, escojo : escogido)) 
Écloga {áe\^. eklogé, elección, escogimiento , pieza escogida), £<eccio») 



— 315 — 

lector, Blei^uariOf Elegancia , Elegante (del I. eligeré) , Elegible, Elegir 
m sus a. Eileer y Esleír, etc.; Ilegible, Ilegitimo, ele. , Intelecto, Intelcc-' 
\al, Inttligeneia (de intús legere, leer, escoger iuleríormeiite), etc. , Leal, 
eaUad, Leeoion, Lector, Lectura, Legal, Legalizar, Legión (Lcgio autem 
b cítgrendoappeliata est), Legislador, Legislativo, Legislatura, etc., Legiti- 
ndad, Legitimo, etc., Leguleyo , Legumbre {quce quod itá leguntur, legg- 
ink dicta, dice Columela hablando de los garbanzos), la ciudad de León (V.), 
Jfffico (Y.) , Leyenda, Ley (porque se leia al pueblo para enterarle, dice 
r«hroD)i Lindo (como legindo), Negligencia (de uegligere, non legere , no re- 
«ger, descuidar) y Aeco/eccton, Recoleto, Reelegir, Religión {S ,) , Selectas, 
Medo , etc. , etc. 

Legua. Créese generalmente que fiene de leuca , latinización de la voz 
!étUca lew. Otros dicen que leuca viene del g. leukos, blanco, porque antes 
de usarse los pilares ó colunas miliares, las millas ó leguas se señalaban por 
nedio de una piedra 6¿afica.— Dergier, Puigblancli y otros, ven en la voz 
kvca (por lauica y laudica , y este por lapidica , entendiéndose mensura 6 
Ostanlia) una derivación de lapis, la piedra. Según esa sagaz derivación, 
lejúa, leuca , equivaldría á lapidica (distanlia), ó á distancia medida, sena- 
hda, por una piedra, — V. Lápida. 
Loon^ Leo, leonis : en g. león, que significa el animal de este nombre. 
D. ye. — Aleonado, Leona, Leonado, Leonaso, Leoncico, Leonera, Leo^ 
flero, Leonino, Leonardo (nombro propio de hombre, e. de león, y del ale- 
muíherx, en flamenco hard , y en inglés heard , fuerza , valor, ánimo), Leo- 
ferio {en 1. Leopardus, c. del g. ¿edn,y pardalis, pantera; animal que 
pulicipa de león y de pantera), Leopoldo (del teutón león, y de bald, bold, 
atrevido, animoso), etc. 

Uonino se dice del contrato en que una de las partes estipula para sí la 
jNirte del león, ó sea toda la ganancia. Las eipresiones contrato leonino, so- 
ciedad leonina, se tomaron de aquella conocida fábula de Esopo, Fedro, etc., 
tt la cual se finge que, asociado el león con varios animales para hacer una 
presa, al repartirse esta, aquel animal, sin mas derecho que el de su fuerza, 
M (oé adjudicando sucesivamente diversas partes hasta quedarse con el 
todo. 

Uomnoe se llamaron también unos versos latinos, cuyas últimas sílabas ri- 
ma con las del hemistiquio, ó implemento con las del verso que sigue, co- 
tQooQestros pareados. Hé aquí un ejemplo del primer caso : 

Deeman Umguzúi , monackus tune ase votnM ; 
Así ubi convalvn, mansit ufante fmT. 

Gomo ejemplo del segundo caso pueden servir los del] 

StabatMater dolorósk 

Juxta crueem laehrymotk , etc. 



— 316 — 

Dúdase eulrc si esta especie de versos se llamaron {eomno« por conside- 
rarse que eran los reyes, los primeros , de todos , como el león es el rey de b 
selvas, el primero de los animales; ó por haberse escrito en ellos los Iiímuos 
religiosos que el papa León 11 mandó reformar; ó por haber sobresalido ea 
la composicitm de tules versos el poeta LeoniuSf religioso de San Victor, qoe 
víviu ci) I^arís hacia ios años li54. 

L«on(uuiiguo reino y ciudad de España). Viene del I. legio, /^0RM,1a 
legión» y no de leo, leonis, el león, cual á primera vista pudiera creerse.— Lt 
actual León es una ciudad fundada por los romanos, y poblada por sa£i- 
gio Vil Gemina : estas tres voces formaban el nombre de la ciudad, masiuego 
se suprimieron las dos últimas, y quedó en Legio, de cuyo ablativo Legim. 
salieron Legión, Leion, León, — Cada legión romana se componía de cuatro 
mil á seis mil hombres, equivaliendo poco mas ó menos á lo que ahora se Ui- 
mu brigada de ejército. Cuando dos legiones que liabian sufrido muchas bt- 
jus en los combales se refundían en una sola , esta se llamaba Gemina{áo\M, 
gemela, melliza); y gemina era la legión 7.*^ que se estableció en Ldon,-- 
V. Leer. 

Letal. Letalis : adjetivo formado de lethum, ó, mejor, letum, la muerte: 
esto es, mortífero, matador. La etimología de letum es incierta : algunos di- 
cen que viene del g. léthé, olvido (V. Leteo); pero Festo cree, y es lo osas 
probable, que lelum tiene por raíz levare, y que se formó de levatus, como 
IcBtus (alegre, ledo), de Icevatus. — Lessing dice que lelum se diferencia de 
mors, en que esta última voz eipresa la muerte mi^ma , y letum él modode 
morir. Fúndase paradlo en aquel verso de Stacio (Theb., ix, 280) : 

• 

Millemodis leti miseros mors una fatigat: 

que quiere decir : los modos dé morir son infinitos, pero la muerte es uoa. 
— Anadumos también que, aun cuando letum exprese la misma idea qoe 
mors, el uso de la buena latinidad hizo de letum una voz noble y poética, 
escogida y solemne. Poético es también el adjetivo Letal. 

Letanía, ó Ledania, como SO dijoeu lo antiguo. Litania : en g. litaneiíh 
que significa súplica, rogativa. 

Lete ó Leteo. Lethceus : del g. léthé, olvido : rio del olvido, porque sos 
*uguas hacían olvidar lo pasado á los que las bebían. Según la mitología)^ 
Leteo separaba el Tártaro de los campos Elíseos. 

D. y c,-— Aletargado , Aletargarse, Guadalete (c, de wad, guad, rio, de 
una a eufónica ó de enlace, y de léthé : rio del olvido) , Letargía ó LitargiAt 
y Letargo (de léthé, olvido, y argos, pronto; enfermedad que sumerge proo- 
lamente en el olvido : otros lo derivan de léthé, y de argos, por aergos, pere* 
zoso , lento, flojo), Letárgico, Leteo (adjetivo), etc. 

Letra. Littera, Las letras se llamaban, entre los griegos, stoijeia, y, entre 
los latinos, elementa, cuando se quería expresar el sonido elemental ; y part 



— 317 — 

idkar cI signo de este sonido empleaban los griegos la voz gramma , y los 
lUoos la voz liUera 6 litera, de la cual se formó la castellana letra. Según 
scalígcro , littera viene de lineatura , como lineatura de linca , y linea del 
. Uñón, Uso, unido^ fino, sin vello. 

D. y c.—Áliteracion (de ad-litteram : cambio de una letra por alrac- 
ion de la que la sigue, como en allatus por ad-latus, y en castellano irre- 
litar por inr^egular, etc.), Deletrear (ó Letrear, como se dijo en lo anti- 
(uo), [literato. Letrado, Letrero, Letrillay Literal, Literario , Literato (del 
>UUeraíi, que era el nombre equivalente á grammatici, antes de adoptar este 
le los griegos : Appellatio grarpmatícorum invaluit; sed initio líteruti vo- 
leAaníur, dice iSuetonio), Literatura (ó Letradura, como se dijo antigua- 
Beote), etc. 

Lotrina, que también se dijo Latrína. Latrina : voz I. que Varron d. de 
lavatrina, 6 de lavare, lavar. — La voz letrina no tenia entre los romanos la 
nrisma acepción que en nuestros dias, y de un pnsaje de Plauto se infiere que 
la osaban en el sentido que damos á 6act>i. Aquél poeta habla de una criada 
^¡lUBlatrinam lavat (que lava la letrina); pero esta letrina no podia ser partí- 
colar, porque no las había, ni podia referirse á las letrinas públicas , porque 
las limpiaba y lavaba el Tíber, canalizado al efecto. Claudio Perrault, auotador 
deYitruvio, piensa con razón que Plauto usaría la voz latrina como para dar 
4 entender que la sella familiaris (el sillico) venia á ser una especie de latri^ 
na particular. — Los 1. tenian varias expresiones para designar las letrinas, 
▼. gr. forica, sella famüiarica, sella perfórala ad excipienda alvi excre'- 
^¡^enta accommodata , etc. — En castellano tenemos también común, lugar 
excusado, privada, retrete, secreta , etc. 

Otra etimología se da de letrina ó latrina ^ y es el verbo latera , estar 
oculto, escondido , por hallarse comunmente la letrina en un lugar ürredra- 
^ y como latente ó escondido de la casa. 

I<evttico. Leviticus : el tercero de los libros del Pentateuco, asi llamado 
porque de los 27 capítulos que lo componen, mas de la mitad tratan de los sa- 
^ificios, ceremonias y oficios de los levitas, 6 israelitas de la tribu de Levi 
(liijo de Jacob y de Lia), dedicados al servicio del templo. 

Usico. Lexicón : del g. lexis , voz , palabra , dicción , formado de legó, 
^«n.— V, Leer y Lógica. — Equivale á Diccionario, y se dice principal- 
ii^te de los diccionarios griegos. 

D. y c. — Lexicografía, Lexicógrafo, Lexicología', Lexicológico , Lexilo- 
9M (que algunos toman por equivuh ule á la parte de la gramática llamada 
^llogía ó etimología), Panléxico (de pan, todo), etc. 

Uhnk. Libra : del g. litra, lo mismo que Litro (V.). Los romanos te- 
fiiiüuna libra ponderal, que pesaba i2 onzas, y una libra monetaria , lla- 
fliada As, assis, pieza de cobre que pesaba también 12 onzas. 

D, y c. — Deliberar Y sus d.. Equilibrar, Equilibrio, etc., Libra (ó Balau- 
a, signo M zodiaco), Libración , etc. 

r. 



— 318 — 

Libro. ¿t6er, libri, cuyo significado recto es albora, alburno, cortea 
segunda ó interior de los árboles : Líber interior , ligno adhcerens; GOint 
exterior, Y como esa corteza ó película sirvió antiguamente de papel pin 
escribir, de ahí el huber pasado líber á significar lo que entendemos por m 
/í6ro.-- El 1. liber viene, según algunos, del g. lepar, cólico, por ^i ó le- 
pis, corteza. 

D. y c.,—Libelo, Libraco, Librazo, Librejo, Librería, Librero, líftreto, 
Librito, Libróle , ele. 

Liceooiado (en al¿,'una facultad). Licenciatus : de licet, licebdl,liem, 
ser lícito, poder, tener licencia para algo. — aLicentia , en I., és la demasii- 
da libertad , pero ya lo tomamos por cualquier licencia ó facultad. De aqni 
Licenciado el que tiene licencia para ser doctor ó maestro; ó por la liberiai 
que las Letras traen.» (Rosal). Prueba de esta libertad es el boneteópHeo, 
insignia de todos los grados académicos, y antiguo signo de libertad óennB« 

cipacion entre los romanos = «La nobleza la daban solo las armas; y i 

bien con el tiempo la dieron también las letras, no fue sino en cuanto se cóih 
sideraban bajo el símbolo de milicia, debiéndose á esto los nombres que 81 
conservan en ellas de Bachiller y Licenciado, el primero de los cuales (qoi. 
en la tropa era buccellarius 6 sea bukkellarius , y, mudada la ti obscura afilo 
de dos consonantes en a también obscura, como vemos sucede en lalengÁ 
inglesa, bakkellarius), se daba en premio, junto con el píleo ó bonete, ai 
soldado que le tenia merecido; y el segundo (en latin licenciatus 6 enunr 
tus, junto con el albornoz y capirote de paisano, al que habia cumplido si 
servicio. Y bé aquí el origen de estos dos nombres, sobre todo el óebaecs' 
laureus, tan buscado de muchos escritores , como no hallado de niDgsiio> 
Es cierto que ya Luis Vives le tuvo por de la milicia romana; pero sin acer- 
tar con el nombre latino de que se ha formado, y mucho menos con su eX' 
pllcacion, la cual daré mas completa en mi anunciada obra.» (Puigblancb). 
— V. Bachiller. 

Licurgo. Nombre del famoso legislador de Esparta. Compónese áeW) 
lyké, luz', y ergon, obra : esto es, o6ra de luz; — ó, según otros, de Mnh 
lykosy lobo, y ergon : esto es obra de lobo. La primera etimología parece h 
mas justa. — V. Lobo, Luz, etc.— Hay otro Licurgo, orador griego, üaddoea 
Atenas el año 408 antes de J. C, que era de una antigua y noble famiUi}! 
que fue discípulo dp Platón y de Isócrates. 

Limoiln, Lemosln, Lemosino : en francés Liínousin, en catakiffL/tfnrtfl' 
Significa el natural de Lemosin 6 Limoges; y también la lengua lemoslM) 
por otro nombre Provenzal (V.), en virtud de lo que la ilustraron cansas 
coplas y composiciones poéticas los trovadores provenzales.^^Y. Trovar. 

Limousin viene de Limoges, capital de la antigua provincia del Limcnéi^ 
(Francia); así como Limoges viene de la antigua dvilas £emot>icttm,óde 
los pueblos Lemovices, ^ 

Limpio. Del adjetivo I.^ muy poco usado, Hmpidue^ claro, neto, irasfi* 



— 319 — 

rentoy que anos derivan de lympha (en g. lymphé), agua, y otros, con me- 
nos acierto, del verbo g. lampó, lucir.— V. Lámpara y Linfa. 

^.jc.-^Álimpiar a. de Limpiar, Limpia, Limpiadura, Limpieza, Lim- 
pión, LimpiHmOy etc.. Relimpiar^ Relimpio, etc. 

liíii&i. lympha: en g. lymphé, lumpké, el agua. Lympha, sinónimo de 
aqua, es voz poética: no solamente da la idea del elemento agua, sino tam- 
bién la de trasparencia, la de agua que mana de un manantial puro.—De 
lympka se formó limpidus, — V. Limpio. — Linfa, 6 iiumor linfático, es el 
nombre que da la fisiología á un humor acuoso, trasparente, límpido, vis- 
coeo, qne se encuentra con abundancia en el cuerpo de los anímales y en 
Im plantas. Este humor se contiene en unos vasos especíales llamados Un- 
fáUcoi. — Personas de temperamento linfático, ó flemático, se llaman las que 
tienen muy desarrollado el sistema de los vasos linfáticos, que abundan mu- 
cho tn Unfa^ etc. 

Lira. Lyra: del g. lyra. Instrumento músico de cuerda, tal vez el pri- 
mero inventado por los hombres. Empezó por constar de una sota cuerda 
\fMiowrdio)y luego de tres, de cuatro {tetracordio), de cinco {pentacor^ 
iio), etc., y llegó á tener iiasta cuarenta, surríendo sucesivamente además 
vinas modificaciones de forma. La lira de los egipcios solo tenía tres cuer- 
4ii. La de loe hebreos, llamada kinnory tenia diez, y se tocaba con el plectro 
éarco. Bi kin de los chinos es una lira de cinco cuerdas; y el che consta 
deieiate y cinco.— Los nombres de la lira entre los griegos, y enlre los la- 
tinos, que los tomaron de aquellos, fueron lyra, chehjs (tortuga), que los 
tttiinoB tradujeron por te$tudc, y luego cithara^ barhytos con cuerdas de 
Uso, y pAormtno;.— -Parece que la lira-tortuga {testudo) es la mas antigua, 
k pastoril, y la primera inventada. — V. Cítara. 

La lira antigua es madre del salterio 6 lira hebrea ( la que pulsaba Da- 
vid delante del arca), del harpa, del laúd, de la bandola (cilhara minor), de 
iióaiidtima (chelys exigua)» de la guitarra (chelys), etc., etc. 

D. y c. — Lineo , lo que pertenece á la lira , ó á la poesía propia para el 
wnto.— V. Oda. 

LHogMifitt. Del g. lithos, piedra , y de la pseudo-desinencia grafia. Arte 
de dibujar, de escribir en piedra, en piedra preparada al efecto. 

a. y c— La voz lithos entra también en la composición de Aerolito (pie- 
dn formada en el aire, ó que cae de las nubes), Lüargirio (de lithos y ar- 
Hitos: piedra de plata, almártaga: óxido de plomo semivitroso) , Litiasis 
(enfermedad llamada piedra, formación de piedras ó cálculos), Litocola (co- 
fa ó betún para pegar las piedras), Laográfico , Litógrafo, Litontriptico (del 
g. triptikos, que tiene la fuerza de deshacer, de triturar la piedra formada 
en la vejiga urinaria), lAtotomia (operación de sacar la piedra), Litotriciá 
(operación de triturar la piedra dentro de la misma vejiga), Monolito (se- 
pulcro, templo, obelisco ó pirámide de una sola piedra ¡ de una sola pie- 
u), etc. 



— 320 — 

Litro. Del g. lilra, nombre de una anligua medida que usaban los grie- 
gos para los líquidos, y que en el nuevo sistema de pesas y medidas se ha 
aplicado á iu unidad usual Je las medidas de capacidad y arqueo para áridos 
y líquidos. El litro (poco menos de media azumbre) es igual al volumen de 
un decímelro cúbico, ün litro de agua destilada pesa un kilógramo.-^Véase 
Gramo y Metro. 

D. y c— Centilitro (centésima parle de un litro). Decalitro (diez litros), 
Decilitro (décima parte de un litro). Hectolitro (cien litros), KHólüro (mil 
litros), Libra (V.), Miriálilro (diez mil litros), etc. 

Liturgia. Liturgia: c. del g. leitos, público, formado de leos, laotf pu^ 
blo, y de ergon, obra. Culto público dado á Dios : orden establecido para los 
oficios y las ceremonias de la Iglesia. 

D. y c— Laico ó Lego (V.), Litúrgico, Nicolao (V. Nicasio), etc. 

Liverpool (pronunciase Ltverpti/). Ciudad del condado-de Lancáster (In- 
glaterra), situada en la desembocadura del Mcrsey. Su nombre está c; del 
propio Liver, y del apelativo pool, estanque, rio : estanque de Liver, 

Lobo. Lupus: en g. lukos, lykos; en frailees- loup, en catalán i^,e& 
italiano lupo, en alemán y en inglés wolf, y en sueco ulf. 

D. y c. — Licantropia (muñía melancólica en la cual el enfermo se imagioa 
que se lia convertido en ¿060, ó en otro animal), Liceo (edificio ó lugar, cerca 
de Atenas, consagrado á Apolo-Lyceus 6 domador de lobos, edificio qae 
después sirvió de escuela donde enseñaba Aristóteles), Licoperdon (pedo ó 
vejiga de lobo, por otro nombre bejin, especie de hongo). Licopodio (pié de 
lobo, planta), Lobanillo, Lobato, Lobezno, Lobuno, Lupanar, Lupercalti 
(ciertas fiestas que celebraban los romauos en honor del dios Pan, sacrifi- 
cándole un perro, como enemigo natural del ¿060), etc. 

Lodo. Lutum: en Trances lut, en catalán Uot, en italiano loto, luto: del 
radical ly, 6 del verbo g. lyo, yo disuelvo, solvo. Tierrar mojada, liumede- 
cida, empapada de agua, mezcla de tierra y agua, especialmente la que re- 
sulta de las lluvias en el suelo. 

D. y c. — Enlodadura, Enlodar 6 Enlodazar, Lodachar ó Lodazalt ¡^ 
diento a. de Lodoso; Lutecia, de lutum, lodo, como quien dice ciudad á^ 
lodo, nombre que llevaba en lo antiguo la ciudad de París, y que se le di^t 
según pretenden algunos, por el mucho Iodo que en ella liabia antes deque 
estuviesen empedradas sus calles. Otros dicen que Lutecia viene de una If 
guna muy lodosa que Iiabia antiguamente en las cercanías del actual París. 
Y, por.úllimo, dicen otros que Lutecia es una voz c. de las célticas /ttA,rio, 
touez, eu medio, é y, habitación; de modo que Lutecia, 6 Lutéce, como se 
dice en francés, seria una eufonizacion ó corrupción de Luhtouezy, y equi- 
valdría á habitación en medio del rio, porque con efecto, la primitiva ciudad 
estaba en una isla en medio del Sena, en la que hoy se llama He de la CiU, 
isla de la Ciudad. — V. París. 

Lógioa. Lógica: del g. logiké, adjetivo sustantivado, que lleva sobreea- 



— 321 — 

endido teehné, arle. Logiké viene de logos^ palabra^ verbo, discurso, tráta- 
lo, proporción, conocimiento, razón, ciencia;* y logos sale del verbo legó, 
egein, en 1. dlco, dicere, loquor, loqui, que significa decir, Iiablar, racioci- 
lar, etc. — La lógica es la ciencia y el arte de encontrar la verdad, de dísccr- 
lírlo verdadero de lo falso, do discurrir con acierto, etc., y do nionireslar 
a verdad por medio de la palabra. Nótese, en efecto, que la voz g. logos sig- 
lifica á la vez ratio y verbum, ruzon y palabra ; y que eí verbo se ha llamado 
úempre la palabra por excelencia, la palabra que, en la enunciación del peu- 
«unieuto^ representa las afirmaciones y los juicios que hacemos de las cosas. 
r-Y. Razón y Verbo. 

D. y c. — Antilogia (de anti, contra, y logos; contradicción ú oposición apa- 
rente de un texto ó sentencia con otra), Coloquio, Circunloquio, Dialec- 
k)(V.), Diálogo, Elocución, Elocuencia, etc., Elogiar, Elogio, etc., Homo" 
fojfo (de hornos semejante : análogo, correspondienle, semejante), Interlo- 
ctt<or. Locuacidad, Locuaz, Locución, Locuela, Locutorio, Lógicamente, 
Lógico, Logistica (del g. logisiikos, d. de logizomai, yo calculo : nombre 
dado antiguamente al álgebra, ó ai arle de calcular con signos representa- 
Iítos, con fichas, etc.), Logogrifo (de logos y gríphos, enigma, red ; enig- 
naique consiste en lia.cer diversas combinaciones con las letras de una pa- 
labra, de modo que resulten otras^ cuyo significado, además del de la voz 
principal, se propone con alguna oscuridad, á manera de acertijo), Loj^o- 
wd^iiúi (de logos, y machomai, disputar, combatir: combale, disputa, jue- 
go de palabras). Paralogismo (depara, al lado, logos, y la desinencia ismo; 
^kpara, mal, viciosamente, y logisomai, yo raciocino; raciocinio vicio- 
so, erróneo). Prolegómeno (de pro, antes, con anticipación, y legó, decir, 
pronunciar; lo que se dice antes de todo). Proloquio, Silogismo (de sin, 
^n^sun, con, y logos), etc., etc. 

Coo esta inmensa familia etimológica se halla entroncada la de Leer, con 
sus d. ye, pues el verbo legein no solo significa hablar, decir, calcular, ra- 
ciocinar, sino también recoger, escoger, elegir. — V. Leer. 

Véanse igualmente Analogía, Apólogo, Etimología y demás voces que lle- 
^ como pseudo-prefijo , ó como pseudo-desinencia , logia, logo, lógico, 
^9la 6 logismo.—y, la Tabla de las pseudo-desinencias. 

Loteria. Del francés loterie, formado del flamenco lot, suerte, ó del celto- 
Irelon /od, porción, parte de tierra ó heredad, /o/e.— También ha tenido /o- 
^ su etimología de sonsonete, pues algunos la derivan del italiano lotla, 
^Qe significa lucha, en i. lucta, por cuanto en la lotería el jugador lucha en 
cierto modo contra la fortuna y contra los demás jugadores. 

liiU. Ludovieus: del antiguo tudesco Lod-ve ó Hlaud-ve, luit-whic, 
Vudiwig, c. de chlud, hlud, lut, ilustre, célebre, en alemán laúd, y de ivig, 
neh, iiombre valiente, animoso, guerrero. De ahí Chlodoveus ó Clodoveo, 
*lovis, Ludovieus, Loys, Louis (en francés), Ludwig (en alemán), etc. Du 
íUet cree que Luitwich está c. de luit, pueblo, y de wich, hombre exce- 



— 3Í2 — 

lente. Pontus Houterus lo interpreta por via papularU.^Lod, leod, sígiá* 
Gca fuego. 

D. y c— Como sea, del radical lod, lud, solo^ ó en combinación con otroSi 
salen : Clodoveo, Clóvis, Lodher (Clotario, Lotliar, Lotarío, Lulero), ÜÁ* 
mar (Clodomiro), Lodulf (Lodulfo, Lodolfo, San-Glud), ate*. 

Lufco, adjetivo a. Luscus: en francés lonche, y en catalán /¿tMco. Signi- 
fica tuerto, bisojo, cegato, corto de ?ista, etc. — Luseus se interpreta ká^ 
secus, esto es cui lux secta est (que tiene la vista cortada, atravesada). 

Lus. Lux: del g. luké, lukés, que signiíica' lo mismo.— Luo; es lalQi,li 
claridad, y Lumen, luminis, es mas propiamente la causa de la loz.— £1 g. 
luké viene de leucos, blanco, porque la luz es blanca. 

D. y c— Los a. Aluciar y Aluciedad, Alucinación, Alucmamknio, Jbt 
cinar (de ad lueem), Alumbramiento, Alumbrar, Deslucir, DalunAnir^ 
sus derivados. Dilucidar^ Dilúculo (de dilucere, empezar á lucir, al amaai* 
cer, al apuntar el día). Elucidación, Elucubración (de elucubrare, que s^ 
niñea trabajar con luz, ó velando, pero con muclK) cuidado^ circunstandi 
qué no expresa el simple lucubrare)^ Iluminación, Iluminar, etc., Ihutro^ 
cion. Ilustrar, Ilustre, etc., Interlúnio, Lince (del L lynx, lyncis), LiMr^ 
na , Lucero, Lucidez, Lucifer, Lucina (diosa de los nacimientos, de los ^ 
tos, del salir ú luz), Lucio, Lucir, etc., Lucubración, Lucubrar (del 1. Hkht 
brare, trabajar con luz, velando), Lumbral (boy Umbral), Lumbre, Lumirt 
ra. Luminar, Luminaria, Luminoso, etc., Luna {á lucendo), lMnaei»i 
Lunar, Lunario, Lunático, Lunes (de dics lunw, en catalán dí-//tiRi, y es 
francés lun^di, día consogrado por los paganos á la Luna), Luneta, Lméio, 
Lunica, Lusco (V.), Lustrina , Lustre , Lustroso, etc., Relumbrar, /?«/«»• 
6ron, Relucir, etc.. Sublimar, Traslucir, Vislumbrar, Vislumbre, ele., t\í' 



LL 

Llaga. Antes fue Plaga, Xaga y Chaga: el italiano dice piaga; el finfl^ 
cés plaie, y el catalán llaga. Del 1. plaga, conmutada la p en /, ó la^ afl V* 
— V. Plaga. 

D. y c. — Llagar, Llagado, etc. 

Llave. Clavis: del g. kleis, que significa lo mismo^ y radical de IkMW 
y kleió, yo cierro. 

D. y c. — De clavis se formó claudere, cerrar con llave, con todos sos catt- 
puestos, los cuales han sido casi todos romanceados en castellano. AqaísB 
refieren pues : ClaustrUl, Claustro, Cláusula, Clausulado, Clausular, Ckit 
sura. Clavario, Clave, Claveria, Clavero, Clavicordio, Clavicula (norobft 
del hueso que es como la llave de la caja del pecho), Concluir, ConeUiih 
sion, etc., Enclaustrado, Esclavitud, Esclavo, Esclusa, Exekmitrado, S9* 



— 3Í3 ^ 

codusivo, etc.^ Ittduir^ Incluso, etc.^ Llavedta, Llavero, Recluir, 
7n, R^uiO, etc.-^Y. Clavo y Conclave. 
»• Pierna: del g. pieos, lleno, pleuo, ocupado ó lienchido de otra 
De ahí el verbo inusitado 1. pleo, y sus c. Compleo, Expleo, Impleo, 
. Repleo^ etc.. 

!. — Complemento, Completar, etc., Completas (la parle del oficio di- 
Q que se terminan y completan las horas canónicas del día), Com^ 
Cumplir, etc.. Expletivo (se dice de ciertas partículas ó voces que 
das llena la frase, pero que no hacen falta al sentido), Incompleto, 
Llenamente, Llenar, Llenura, etc.. Plenamar 6 Pleamar, Plenario, 
Mo, Plenipotenciario (de plenus potentia, lleno de poder, de fa- 
i), Plenisimo, Plenitud, Pleonasmo (en 1. pleonasmus, del g. p/eo* 
, 4. de pleona:^, yo abundo, formado de pieos: redundancia, adición 
ilación de palabras innecesarias para el sentido de la oración: es un 
DIO, ▼. gr., decir yo lo vi con estos ojos^ cuando bastaba decir lo vi), 
(del g. pléthora, plenitud, repleción de sangre ú otros humores), 
;o. Rellenar, Relleno, Repleto, Suplemento, Suplente, Supletorio, 
etc., etc. 

regat. Afluyen á este rio, que baña gran parte de Cataluña y desem- 
el Mediteriineo, cerca de Barcelona, varios riachuelos y arroyos que 
1 muclia arena y mucha arcilla. Esta última da á las aguas del Lio* 
un color rojizo, como de ocre; y de ahí el que los romanos le lla- 
ítubricalum (de ruber, rubri, rojo), ó (lumen rubricatum. De Ru-^ 
n salió la voz usual Uobregat.—V, Rúbucj^ 



M 



i, IMUmmup, MaearM. Del hebreo macAa6 , herida ó golpe; — ó del g. 
machóme, reñir, combatir, herir, golpear, moler, etc. , mejor que 
acula, mancha, ó maculare, macular, manchar. ~ 
:.-^De la misma familia son Machacar, Magullar, etc. 
irío. Macarius : nombre propio, formado del g. makar, equivalente 
\tus, bienaventurado, feliz , dichoso. 

irron. Del italiano macaroni ó maccheroni, que se cree formado 
lakar, feliz; como quien dice plato de los que son felices, bocado 
ichosos. 

. — Maeearrónea (V.). 

ifvAÉiMi. Poesía burlesca, en la cual se mezclan y entretejen con pa- 
itinas otras de la lengua vulgar en que se escribe, dándolas una tér- 
ra Calina. Este género de poesía festiva nació en Italia á principios 
» xvi.'^Teófilo f olengo, conocido por el nombre de Merlin Coccalo, 



— 324 — 

dice en cl prefacio de su Macarronea : Árs ista poética nuneupaíür arsmi- 
caronícn, á niacaronibus derivata; qui macarones sunt guoddam puinm- 
tum , fariña, cáseo, butyro compaginatum , ffrossum, rude ei rustieañm. 
Ideo Miicaroníce nil nisi grassedinem , ruditatem el vocabulazzos ddfeivuK 
continerc.n 

D. y c. — J/accrrróntco, adjetivo. 

Madera. Del i. materia, materies, — V. Madre y Materia. — Entre LeñOi 
Leña, y Madera, liay en castellano una diferencia análojga á la que enkiiifl 
entre Lignum y Materia, Materies. El lignum es la madera en general, h 
que sirve para los usos ordinarios de la vida, sobre todo para Ma, laque 
se considera como materia que sirve parala construcción de muebles éia»* 
trumcntos;y la materia es la madera de construcción. Hé aquí un pasajede 
Plinio, en su Historia Natural : Cornus non potest videri materies^ propkr 
exilitatem , sed lignum, non aliopoíné, quam ad radios rotarumf «tífe : El 
cornejo (ó cerezo silvestre, como le llaman en muchas partes) es tan meno- 
do ó delgado, que no puede considerarse como madera de constmcdoo, 
pues apenas aprovecha mas que para hacer rayos de rueda. 

D. y c— Enmaderar, Maderada, Maderaje ó Maderamen, Madererki 
Madero , etc., ele. 

Madre. Mater, matris : en g. métér, meteros ó metros, en dórico mo/fl', 
que signiílca lo misnío. — En I., mater es la madre ; párenles incluye padre 
y madre; matertera es la tía , la hermana de la madre; y el diminutivo fM- 
tercula denota una madre infeliz, desgraciada, que mueve á compasioii 
por sus infortunios, etc.— V. Diminutivos.— ^o/rona era la mujer casada, 
sobre todo con referencia á su edad, á su carácter respetable de esposa 
y mujer casia. — Desdo el siglo in llamaron los romanos Materfamüiaii 
toda mujer independiente de la autoridad paterna , fuese ó no casada.- 
V. Abuelo, Padre, Piumo, Tío, etc. 

D. y c— Comadre , Madera (V.), Madrastra (de madre y la desinencia 
despectiva asirá). Madraza, Madrecica, Madriguera, Madrina (del 1. fflfl- 
trina, segunda madre). Materia (V.), Maternal, Maternidad, Matei^ 
no, etc. , Matricaria. y su a. Matercaria (planta de virtudes roedicioBles 
para las dolencias de la matriz) , Matricidio, Matricula, Matricular, elf.| 
Matrimonio (del I. mairimonium, que comunmente se considera cmdo 
contracción de matris munus, aunque quizás el monium es puramente d&- 
sinencial : V. lo, diptongo, en la Tabla de las desinencias), Matris, Jíotro- 
na, Metritis, Metrópoli (V.), etc., etc. 

Madrugar. Levantarse de buena mañana, cuasi matutinar (dice el boaa 
Covarrubias), á Matuta, que es la diosa de la mañana , conviene á saberla 
Aurora, --Madrugar, como maturicar (dice Rosal), de maturare, madurari 
venir temprano ó temporano , á tiempo y con sazón. 

Maltin. De una voz hebrea que significa acusador ó denunciador (Doc- 
tor Rosal).— «Malsín, quia malus,en I. y en g. sycophanta; el que de se- 



— 325 — 

reto aráa á la justicia de algunos delitos con mala inlencioB, y por su pro- 
io interés : y hacer este oficio se llama Matstnar.n (Covarrubias). 
Por Malsín entendemos hoy maldiciente , el que* habla mal de otro.— 
iükinar (hablar mal de alguno ó de alguna cosa), Malsindad y Malsineria 
la acción y efecto de malsinar), son hoy anticuados.— V. Sicofanti. 

Maiiiotreto. El libro Ó cuaderno en que se apuntan las cosas que se han 
le tener presentes para ordenarlas después. (Diccionario de la Academia.) — 
iMamotreto comunmente llamamos á un libro grande en volumen, y de ma- 
;erias frivolas y de poco fruto. Es nombre propio de un autor que escribió 
no libro á este modo, y es vocablo griego : mammoirephtos, esto es nutri- 
ciutyYeiá nutrice educatií8,n (Covarrubias). — Con efecto, mamma, entre 
ka antiguos griegos, significaba teta, mama y madre, y trephó, yo nutro, 
yo alimento. — V. Amazona. 

Maniqui. De manica, manicula, manecilla; así llamado quod manu ges^ 
UHur, por lo manejable que es , porque se lleva en la mano , dice Ducange; 
—pero otros consideran esta voz como un diminutivo del alemán man, 
hombre; esto es hombrecillo* 

Mano. Mañus, manus : que se cree d. del g. manos j abierto; en alemán 
y en inglés hand; en italiano mano , en francés main, y en catalán má. Es 
toi fecundísima (como las demás que significan partes principales del cuer- 
po), según se verá por la lista de sus 

D. ye— El a. Amanar (poner á la mano, preparar alguna cosa), Ámane^ 
fmiento, Amanerarse, etc., Amanuense, Amenaza, Amenazar, etc.. Arre* 
vmgar, Bimano, Comandante, Comandar, eic, Comendador, Comenda- 
torio, etc. , Cuadrumano, Demandar, Desmán, Desmandar, Desmanear, 
Btmanotado, Desmañado, Emancipación, Emancipar, etc.. Encomendar, 
Encomienda, eíc, Inminencia , Inmiíiente , i/ancar (verbo a. que significó 
fdUar, lo mismo que el manquer francés) , Mancebo (de mancipium , c. de 
mnucaptum), Mancera (mango del arado), Mancipa ., Manco, Mancomún 
(de), Mancomunar, Manda, Mandar, Mando, etc.. Mandoble, Manducar, 
Uanear, Manecilla, Manejar (de manu agere). Manejo , Manera , Manga, 
Mango, Manguito, Maniatar, Manifestar, Manifiesto (de majius y fendo), etc. , 
ifont/a. Manilargo, Manilla, Maniobra, Maniobrar, Manipular, Manipulo, 
Umiquiiy.), Maniroto, Manlieva, Manobrero, Manojo, Manopla, Manosear, 
Uanotadaj Manquedad, Mansedumbre, Manso, Mansueto (como quien dice 
mamit ó ma/iti assuetus, acostumbrado ú venir á la mano), Mansuetud, etc., 
Manta, Mantel (que antiguamente servia para limpiarse las manos; del 1. 
vianlUe, c. de manus y tela) , Mantener, etc. , Mantilla, Manto , Manual, 
Manubrio , Manufactura , Manumisión ^ Manuscrito , Manutención , Maña 
(abreviatura manuscrita de Manera), Mendicidad, Mendigar (de manu di-' 
eare, indicare, ténder la mano, pedir con la mano), Mendigo , Menear (V.), 
MUon, Recomendar, Remangar, ele, etc., etc. 

MABoel. Emmanuel : voz hebrea que significa Dios con nosotros, Dioi 

ia 



— 326 — 

con el liombre ó amigo del hombre, Dios liumaoo ó humanado. — Beuvir^ 
concipiet, ei pariet filium, el i>ocabUur nomen e/uf Emmaivukl^ se ke ea^l 
versículo i^, capítulo vii, del profeta Isaías. 

Mar. Mare, maris, que sigDÍfica el mar, masa de agua, opuesto á térra j§6r, 

D. y c^Emersion, Inmersión, Marea y Marear, Marearse, Marejaás^ 
Mareo j Marero , Mareta, Marta (del hebreo ó del siriaco Mariam , jtfMm, 
estrella del mar, señora del mar, nombre que recibió el no?eno día despua 
de su nacimiento la hija predestinada de Ana y Joequio), Mortal, Mariam^ 
Marica, Maricón, Marina, Marinaje, Marinar, Marinear, Marineria,Ma» 
rinero^ Marinesco, Marino, Mariquita, Mariscar, Marisco , Marisma, Mch 
ritimo, Maruja, Mergánzar (cuervo marino) , Mergo, Merlo, Merliuxa{y,]t 
Mero, Romero (Y.), Sumergir {áe sulh-mergere , ó de sub^mari'-'gertséjt 
Sumersión, etc. 

Maroa. I^ovincia Jímlle, frontera, señal, etc. Méoage lo derha demorifc, 
voz alemana que signiíica frontera : otros del alemán merken, quesigaifici 
marcar, señalar : Jauífrct lo deriva del g. maré, roano, como quien dice 
hacer señales ó marcas con las manos : Larramendi veeo mttrca la vos vas- 
cuence mar, marra, que significa la raya que se hace para señalar algm K' 
mito ó término : otros lo derivan del 1. margo, marginis, la margen : y M 
falta, por último, quien dice que la etimología de marea, marcha, seei- 
cuentra en el I. mars, martis, — V. Marte y ÜEacADER. — El doctor Rosil di- 
ce, á propósito de esla voz, que uMarca en castellano antiguo era raya de 
reino, y Rexar y Marcar era lo mismo que rayar y señalar; de doadetai 
demás rayas y medidas se llamaron marcas, de margo, margen, nji. 
De aquí Márgalos ( Maragatos), los de la marca, frontera ó raya, qae Ut- 
man también Ratitios, aunque boy solo se dice de los de la raya de AsliV* 
ga ; Co^marca , contorno ; Marqueses , los que tenían cuidado de lasrayis» 
marcas y mojones del reino, y por consiguiente de todo el dominio real (ca- 
pitanes limitáneos les llamaban los romanos). — Otros hicieron Marcha di 
Marca, Marcha; y de aquí Marchar, salir de la marca, del reino ó delí 
tierra; de aquí Marchamo al sello; Marchamador, etc.» Como sea» agrapt- 
remos aquí los siguientes 

D. y c. — Comarca (del bajo latin commarca, reunión de rouclioi pneblol 
correspondientes á una misma marca, gobierno ó territorio), Contramof 
car, Contramarchar, Demarcación, Demarcar, Marca de Ancana, Mxffta 
de Brandemlíurgo , etc., Marcador, Marcar, Marco , Marchamador, Mof' 
chamar (marcar ó poner una marca en ios géneros ó en los fardos que pt* 
san por las aduanas), Marchamero, Marchamo, Marcha, Marchante, Meit' 
char. Margen, Marginal, Marginar, Margrave {áe\ alemán mark, marca, 
frontera, y graff, ¡uez; esto es, juez de la frontera, del territorio, etc. : tita* 
lo de algunos pequeños príncipes soberanos de Alemania), Marqués (hoy ti- 
tulo de honor ó dignidad)^ Marquesa, Marquesado, MarqvesHo, ifarqueto* 
t$^ Marquetería, Remarcar, etc. 



' — 327 — 

Del adverbio árabe marrat, que significa lo que pasó, ó una ves. 
iú lo de marras equivale á lo que pasó en tal ocasión, lo de aquella vez. 
—Por extensión significa también en otro tiempo , en tiempo de entonces, 
o mismo que el latín olim : en este sentido decimos en tiempo de marras 
por allá^ en otro tiempo, en época remota. 

Marte. Mars, Martis, Su nombre g. es Ares, que viene ó del verbo aireó, 
shifar, aplastar^ matar; ó del adjetivo arrén, mascúleo, vigoroso; ó del he- 
breo arith, formidable; ó decirles, nombre del planeta Marte entre los 
egipcios, quienes estaban en la creencia de que aquel astro secaba ó arideciu 
li Tlerra«-^Lebel , en su Anatomía de la lengua latina, dice que Mars, que 
(rimero se dijo Ma^ars, es una contracción de Magnus ars, grande arte, 
trie de la guerra. — Esta deidad fabulosa, según otros, se llamó Mars, por- 
que en la ^jerra maribuspreestf preside á los varones, ¿ los hombres.— Par- 
tiendo de esta última interpretación, y recordando que mas, maris, en la- 
tía, significa varón, macho, reuniremos aquí los siguientes 

D. y c. — Machear, Macho (que primitivamente se dijo Maslo, del 1. mascu- 
int, animoso, fuerte, varonil), ilíacAon, etc., i/arceo ó Marzeo, üarcial {[tor 
guerrero, franco, considerando á Marte como ú dios de lu guerra) , Marcial 
(por ferruginoso, porque los alquimistas ponían el hierro bajo la influencia 
tiel planeta Marte), Marcialidad, Márt€s{en frunces Mar-di, en catalán />t- 
^i^m; áe dies Martis, áiSL consagrado Á Marte éntrelos paganos; /erta tertia, 
tercer día de la semana, entre los cristianos), Marzadga, Marzal, Marzear, 
Mtrzo (primer mes del año de Rómulo, dedicado al dios Marte, y hoy ter- 
t!ef mes del aSo vulgar). Masculino {\.), etc. 

Mártir. Martyr : del g. marlyr, testigo , que Jauffret cree formado de 
^¡^aré, mano : testigo que afirma, que levanta la mano para afirmar. 

t, y c. — El a. Martiriar, Martirio, Marlirizador, Martirizar, Martirolo- 
9», Protomártir, epíteto que se da ¿ Sun Esteban , por haber sido el pri^ 
iiMro de los discípulos del Señor que padeció martirio.— V. Esteban. 

llUt, en francés mais , en catalán mes, y en italiano ma. Del adverbio 
i. magiSf cuya raíz es mag. De magis 6 mag salieron magnus, magno , gran- 
de; nui/or, majus, mayor ó mas grande ; y maximus, máximo, muy grande. 
^Al 1. magnus corresponde el g. megas, mega, que significa también cosa 
9iDde, y cuya raíz es igualmente mag, meg. Estas raíces han dado los tron- 
cos, ramas y ramos siguientes : 

1. y c— ilde?hd8, Almagesto (del artículo árabe al y del g. megistos, su* 
periativo de megas; esto es la grande obra, la obra por excelencia : así se 
'hma ana colección de observaciones astronómicas y de problemas geomé- 
tricos que escribió Ptolomeo hacia el año 140) , Amaestrar, Contramaestre, 
!kmá$, Demasía, Demasiado, Jamás (V.), Omega (V.), Maese y Maeso 
utlcuados), Maestra, Maestranza, Maestrar, Maestrazgo, Maestre, Maes*' 
ia, Maestril, Maestrillo , Maestro (del 1. Magister, formado del g. megis^ 
^f muy grande, superlativo de megas), Magin (nombre vulgar, ó contracto. 



— 328 — 

del mártir San Máximo) , Magisterio , Magisterial , Magistrado , MagiMf 
Magnánimo (de ánimo grande), Magnate, Magnificencia, Magnifico, Ma^ 
fit/ud, Muís (anticuado de mas^ ó de magis, sino). Majestad (de majus, por 
magnus)^ Majestuoso, Mascábado, Máximo, Mayo{S,)^ Mayor, Maifordt 
Mayorazgo, Mayordomo (V. Doméstico), Mayoria, Mayorida, Mayormet' 
te. Mayúsculo {un poquito mayor), Megalerio (de megas y grande, y (ftár, 
therios, Iherion , fiera, bestia feroz; esto es gran- fiera : especie de pemon 
fósil, de gran talla : el Museo de historia natural de Madrid posee unexceiei- 
te esqueleto de mcgulerío) , Merino (equivalente al maire de los francesa, y 
foriuado de major, como quien dice Mayorino, Marino, mayor ó príodpi]), 
Tamaño (del 1. tam-magno, tan-grande), Trúmegisto (defri, fm,lresj 
megas grande, tres veces grande, muy grande : sobrenombre dadoálí^ 
mes, príncipe de Egipto, inventor de varias artes : Y. HEaMéTico),etc. 

Matada ó Matia , VOZ que en varias provincias de España significa aa 
de campo y de labor. Viene del g. hemasia, tierra cercada ó Vallada. (Doctir 
Rosal). 

Mascalíno. Del 1. masculus, mc^culeus, que viene de nuss, mam, el li- 
rón, ó macho de cualquiera especie: equivale, por consiguiente, á varomL^ 
V. Marte. 

D. y c.'-Desmaridar, Enmaridar, Maridable, Maridaje, Maridmaa,U9r 
ridar, etc., Marido (en 1. maritui, c. de mas, maris, y de itare, frecaeoüh 
iivo de iré), Masculinidad, Mflsculo a. de Masculino, etc. 

Mataró, ciudad en Cataluua, provincia de Barcelona. Metátesis del g.Jfr* 
rathro, que significa el hinojo, según afirman unos; — ó yuxtaposición de K¡^ 
ta, fin, término ó raya, y Rhod, hoy Rosas, según escribe el doctor Roül* 
Según oste último modo de formación, Matará yaldria términoó rayadeiU- 
sas.— iJ^od, según el niismo autor, seria el g. rhodon, que signifieann 
5a, como se ve en Rodomiel (miel rosada, cierta composición daroüSJ 
miel) , etc. 

Matemática, ó, mas comunmente usado en plural, MatamátSoai. Jíatte* 
sis : del g. mathéma, h ciencia, la instrucción por excelencia, d. denM* 
thanó, aprender, instruirse. 

D. y c.—Filomático (amigo ó amante de las ciencias : Y. Fbupe), Jf«t^ 
mancamente, Matemático, Polimático (de muchas ciencias), etc.— VM 
Crestomatía. 

Mateo. Mattheus : nombre propio del primero de los cuatro enngelistas. 
Equivale á dado, entregado. 

Materia. Materia, Materies : voz que generalmente se conndera con» 
derivada de Mater.^\. Madre. 

La voz Materia es el signo de la idea general que tenemos formada de )i 
causa inmediata de la objetividad ó de la existencia física de los seres.— & 
el lenguaje de la filosofía, materia tiene dos acepciones : i.* la de ser inde- 
terminado, en general, por oposicibná la /brma, que marca la detenníDi* 



~ 329 — 

ñon; — y 2/ el conjunto de los cuerpos que componen el uniyerso yísible, 
oponiéndose entonces la materia, no á la forma, sino al esp{riiu. 

D. ye. — Inmaterial, Madera {\,), Material, Materialidad, Materialismo, 
Materialista, etc. 

MtttáM. Mathitís : nombre propio de uno de los 72 tliscípulos de Jesucris- 
to, elevado^ después de la Ascensión, á la categoría de apóstol para reempla- 
lar al traidor Judas. Matías significa don del Señor, 

Matilde. En Maht^ñüd, el elemento radical godo maht ( lo mismo que 
msfin, mage,med y man) denota el poder; é Hild es el nombre de la Belona 
escandinava, del cual han formado los alemanes el nombre held, héroe. 
D. y c. — Megin-bert, Mahl-bert {Mauberló), Megin-frid (Manfredo), etc. 
Mayo. Majw, Maius : de maioribus, los mayores, porque el mes de Ma- 
yo estaba dedicado á los mayores, á los ancianos, á los ciudadanos mas an- 
tigaos de Roma. — Otros dicen que Rómulo le dio este nombre por conside- 
ración á Maia, madre de Mercurio^ ó á la diosa Majesta, á quien ios romanos 
hacian hija del Honor y de la diosa Revereníia, — Mayo era el tercer mes del 
m Marcial, que empezaba por Marzo; y la razón que tuvo Rómulo para em- 
pelar su año por este mes fue , según Ovidio^ porque la naturaleza empieza 
entonces á mudar de semblante. — V. Marte y Mas. 

Medrar. Corrupto de meliorar, formado del I. melior, el mejor, cosa 
nejor. Vale tanto como Mejorar, adelantar, prosperar. 

Medula. Medulla : en g. muelos, myelos, que signiflca lo mismo. Llamó- 
le uí, dice Govarrubias, por estar en medio, 

D. y c. — Desmeollar, Medular, Meduloso, Meollo (que primeramente fue 
Medidlo), correspondiente al italiano midolla , midollo , al francés moelle, y 
il catalán molí; Mielitis, inflamación de la medula espinal (el tuétano del es- 
fÍDazo), etc. 

MdponieBe. La mas severa de las nueve musas , después de Clio y (Jra-- 
nii. Llamóse Melpomene, del verbo g. melpomai (yo canto), y presidia á la 
tngedia antigua, cuyos coros obligados y patéticos justiGcaban su nom- 
kre. 

Meni^. Del bajo latin menaffium, por mansio, mansión, habitación^ mo- 
nda; y según esto, vendría de manere, permanecer, estar.— Govarrubias di- 
ce que del verbo italiano menare, conducir, guiar, llevar de una parte á otra. 
Pero ¿de dónde viene menare, que en catalán es menar, y en francés mener? 
¿Vienen del 1. bárbaro menare, 6 manuduceret, como pretende Barbazan, ó de 
ntanereP.,.. La extensa acepción que da el francés á ménage (familia, su habi- 
ticion, su gobierno, sus muebles, sus ahorros, etc.), induce á creer que no es 
iofondada la etimología de manere; — pero menaje, que solo signiflca, entre 
oosotros, los muebles de una casa que se mudan de una parte á otra, se avie- 
ne mejor con la raíz de mano, — Menaje, como Meneaje (dice Rosal), hacien- 
da que se menea ó mueve, es como mueble, — V. Menear. 

u Nombre propio de mujer : dijese (escribe Govarrubias) de un 



— 330 — 

Santo llamado San Jíancto, como quiea dice Jlancia.-*0(rot autores eran 
que Mencia so dijo por aféresis de Clemencia. 

WUummtt Vanear, Maa^r. Del nombre tnofiuf, la manOj ó dd moh- 
tin manicare, manuari, como quien dice mana agere, 6 manu tangen, 9h 
gun pretende Barbazan.^iíenear« en gallego, es nuinear, con mas rigor eti- 
mológico, pues vieno do mano, instrumento con que movemos las cosas; j 
asi se dice bien menear al castigar, dar una mono de azotes j etc. (ftosal).- 
Y. MKNAje. 

Meaof. JíifMa : radical del Yerbo I. minuo, minuis, minuere^ irmMi 
minutum, disminuir. En g. miniM», metdn , tignifica pequeño , menoTiili 
donde el verbo minuthó, disminuir. 

D. y c. — Amenguar , Desmenuzar ^ Diminutivo {\.),Di»minuir, etc:, Jfcs- 
gua. Menguado, Menguar, etc.. Menina, Menino, Menique (lo mismo que J(f» 
ñique)^ Menor, Menoscabar, Menoscabo, Menospreciar, Menudear, Meami», 
Menudillo, Menudo, e\c,, Miniatura, Minima, Mínimo, Minorar, iftaona» 
Minucia, Mittuciosidad, Minucioso, etc.. Minué, Minuete, Minúseula,lR' 
ñuta. Minutar, Minutero, Minuto, Miñan, Pormenor, etc., etc. 

Mcaie, Mienu. Del 1. Mens, mentis (la inteligencia en generali la laeal- 
tad de pensar), cuya raíz es men, de donde también el g. tnenoa, que «qoi- 
vale á animus, ardor animi, vis, robur, etc., y el sánscrito manos, deaMs» 
men , pensar. — De la misma raíz salieron Memmisse (acordarse), es g* 
memnémi, de mnaó; Monere (recordar ó avisar). Memorare, etc. 

D. y c. — Admonición, Admonitor, Amnistía (del g. amnéstia, c. de lis 
privativa, y de mnaó, hacer mención, acordarse; esto es, no-recuerdo, ol- 
vido ; ley de olvido y de clemencia) , Amonestar, etc. , Comentar, Cenar 
tario, ote. Conmemoración, Conmemorar, etc., los a. Membranza j ife»- 
brar ó Membrarse (acordarse), Memorando, Memorar, Memoria, etc., iíflt- 
cion, Mencionar, etc.. Mental, Mentar, Mentor, eic*, Mientes (caer en, pinr)i 
Mnemónica ó Mnemotecnia (arte de cultivar, de fortalecer, la memorii)» 
Mnemosina 6 Mnemosuna (del g.mnémosuné, memoria, diosa de la naffift- 
ria), Moneda (V.), Monición, Monitor, Monitoria, Monitorio , eic.,M(¡eer 
mental. Monumento {res quce monet, cosa que recuerda ó avisa), etc., Jtfw- 
trar{\,). Muñidor (avisador), Muñir (de monere), los a. Remembraáon, 
Remembranza y Remembrar, Rememorar, Rememorativo, etc., Aemimt- 
cencía. Vehemente (del I. vehemens, que en Lucrecio y en Horacio se ea* 
cuentra de dos sílabas, y que probablemente esta por vé^mens; esto es ii- 
sano, no dueño de su mente, de su inteligencia), etc. 

Me^etrelb. Yoz familiar, de origen inglés, como que es el antiguo na- 
kelrefle, hacedor ó fabricante de baratijas, nombre de la forma de makMit 
e\ cual es por maquebatle, y equivale á camorrista. (Puigblanch). — En i. el 
mequetrefe, bullebuilo, ó faramalla, es ardelio, ardelionis. 

Meroader. Mercotor: vieue de merx, mercts, mercadería que se vende i 
ae compra. 



— 331 — 

o. y c. — Comercial^ Comerciante , Comercio, Mercachifle, Mercadear, 
Mercadería^ Mercado, Mercaduría, Mercancía, Mercantil, Mercar, Mer^ 
wia, Mercero, el ^o% Mercurio (de mercium cura), Merchante, etc.> Miér» 
»íe» (de MercurU dies, en francés Mercre-di, en catalán Di-mecres, día cuar- 
to de la senaana cristiana, que los paganos consagraban á Mercurio), etc. 

ütrliua. Meriuciu$: pez de la familia de los Gados, y muy aíine del 

abadejo ó bacalao {Gadut morhua). El nombre Merlucius se interpreta 

MaríS'lucius, 6 barbo de mar, porque los latinos (dice Cabrera) llamaban 

Ivctia^ lucium^ al barbo de agua dulce, que se asemeja á la merluza en su 

TOiacidad. Eu las Conslituciones que Don Vasco, obispo de Falencia, bizo 

pira su iglesia en i 343, en el capítulo De salario Campanariis dando (del 

Miarío de los campaneros), se lee que en los días de ayuno se les darán dos 

nerluzas secas: Si fuerint dies ieiunii, dúo marilucia sicca. La merluza 

Nca ó curada al aire se dice cecial, — La merluza es de color oscuro por el 

luso, y blanquecino por el vientre; y como de este color es muy comunmente 

el amo, algunos autores lian creído que el pez asellus de l'liuio era núes- 

tnmerluxa, denominada asellus por los antiguos romanos, á causa de su 

eolor. Otros dicen que el asellus era nuestro abadejo. 

Los fmnceses llaman merlán á la merluza fresca^ y merlus, merluche, á 
hfeca y curada ó salada. 

Eo catalán la merluza se dice Llús, ^ Luz la llama también en varios lu- 
gires de su Arte de Cocina (en castellano) Diego Granado, oficial de cocina 
.«titéate que fue en la corte de Felipe 111. 

La merluza no tiene muy buena vista, pues, cual si la naturaleza bubiese 
qoerído moderar su voracidad , dítícultando ver bien á sus víctitnas, cubre 
Mojos una tela ó membrana bastante densa, aunque trasparente. De alií 
el llamar proverbialmente, en catalán, llús, ojos do llús, al lusco, cegarrita ó 
ceplo, ai que ve poco á pesar de tener los ojos reventones, al que es muy 
fomanado ó torpe por falta de buena vista, elc.-~De tales sujetos dice el 
hoces que tienen los yeux de morue (ojos de abadejo ó de bacalao). 

Mm, en francés mois, en italiano mese, en catalán mes. Del 1. mensis, 
hrniado de metior, yo mido, ó de mensura, medida: Mensura, qui, quia 
>Miaa $patia confidurU, menses nominantur^ dice Cicerón. — Al I. mensis 
corresponde el g. mea, menos, que signiUca el mes, medida del curso de la 
iuDa^ y también la Luna, astro que corre su órbita en un mes, — Véase 
Kktro. 

0. y c. — Almanaque (V.), Amenorrea, Bimestre (dos meses), Cuadrimes- 
If9 (cuatro roesea), Emenagogo, Menisco, Menologio, Menorragia, Mensil a. 
]%MeMual, Menstrual y Menstruo (del I. menstrualis y menstruus, adjeti- 
'oa.que signiGcan: i.^ loque aparece periódicamente cada mes; 2.^ lo que du- 
lun mes. — Menstruo llamaba la alquimia el líquido que disolvía los cuer- 
os sólidos en cuarenta dias, duración del mes íilosóíico de los alquimistas; 
eo U acepción d0 SQlutivo ó disolvente usa también menstruo la química 



— 332 — 

moderna), Menstrunr, Mesada, Mesero, Neo^menia (luna nueva, el primer 
(lia (lo la luna), Semestre (seis meses). Trimestre (tres meses), ele. 

Meta. Mensa: del g. mesa, femenino de mesos, medio, porque la mesa 
(dicen los aulores) se coloca ordinariamenle en medio del comedor. 

Mesa: medida (dice Rosal), por la que ha de haber en el comer. Asi tam- 
bién, Taza lu del vino, como tasa, porque ha de ser tasado el beber. De aU 
Tasajo, la ración ó porción de carne. — V. Mes, Mesopotamia, MmoyTASA. 

Metías. Voz hebrea que significa ungido del Señof, rey. Equivale al g. 
Christos. — V. Crisma. — Algunos hacen derivar ifestas de mitlere, mtf«ui,SB 
otra razón que el haher designado los Israelitas con aquel nombre al rey que 
esperaban con viva impaciencia, y que, enviado por el Altísimo, había de tí- 
berlarles de la dominación extranjera. 

Metopotamia. Messopotamia : del g. Mesopotamos, voz c. de mesof, lo 
que eslá eumcáio, y potamos, rio: vale, pues Entre~los-rio8, Asf deDomina- 
ron los griegos el país que se extiende entre el Eufrates y el curso superior 
del Tigris hasta la muralla ó pared de Semíramis, en el panye donde mas se 
acercan uno á otro los dos rios, mas arriba de la actual ciudad de Bagbdadb. 
-—Los árabes, que casi siempre han sustituido á los nombres de JosaDlignoi 
denominaciones equivalentes ó parecidas, la llaman Ál-Djesyreh.i^^Ltilh' 
sopotamia, (an á menudo celebrada en la Biblia y en los Profetas, foe lapa- 
tria de Abrahan , y teatro de una gran parle de los aconteciroieotos qw 
acompañaron la fundación de los primeros reinos de la tierra.— La Meso- 
potamia forma hoy el bajalato de Orfah ó Reha, y una parte de los de Dia^. 
bekir y de Bagdad, en la región oriental de la Turquía asiática. 

D. y (j. — Citemos aquí como c." de mesos, 6 de potamos: Hipopótamo (Y. 
Hip«)DROMo);— 3/<?sa {\.);—Mesenterio, de mesos, y enteron, enmedío deloa 
intestinos;— ^escráica (vena);— -Jícíocracía, voz formada por los publicis- 
las franceses para significar el influjo, la preponderancia ó el gobierno (Aro- 
teia, fuerza, poder) de la clase media; — Potamografia, descripción de los 
ríos, etc. 

Metta. «Mesta se dijo, cuasi mista, por la concurrencia de diversos hatoi 
y manadas, y porque restituye las que se han mezclado con otras, las coales 
son conocidas por los hierros ó señales.» (Govarrubias). Tal es, con efect»} 
el origen di^l nombre que llevaba el antiguo Honrado Consejo déla Ufítk 
(Goncilium Mistae)^ hoy Asociación general de ganaderos del reino. D¡ce,siB 
embargo, Rosal: aMesta, feria de pastores, como menstrua, que es cosa da 
cada mes, porque cada mes se celebraba; y de aquí Mestruengo, lo queei 
de la tal feria, que hoy decimos Mostrenco, Y es de notar que esta fue JQBla 
y concejo de pastores y labradores, contra quien se instituyóla jurísdiccioA 
llamada Mesta, sobre los pastos y términos usurpados.» — Véase Mas! 
Mostrenco. 

D. y c. — A propósito de Mesta citemos los principales c. y d. del 1. imt- 
, cere, noezclar, en g. misgein: Entremezclar, Mesteño, Mestwrwr a. de Jfti- 



— 333 — 

Nirof, Mexcla^ Mfe%clar, etc., Miscelánea, Mistela, Mistüineo, Mistión, Mis-' 
to. Mistura, Promiscuar, Promiscuo, etc. 

M e t ái w . Metaphora: del g. metaphora, c. del prefijo meta y de pheró, 
fero, yo lleyo. — Y. Ánfora. — Metáfora cqui?ale, pues, á trans-latio, tras- 
ladOD. Tropo por el cual ana palabra traslada su signiGcacion. Así, cuando 
de un hombre muy pesado en su con?ersacion decimos que es un plomo, 
eslt Toz sufre una traslación, porque en t&l caso no significa el metal de 
aquel nombre, sino otra cosa ó idea semejante: entonces hay metáfora, 6 
le osa metafóricamente la palabra. 

MeteptouBo. Metaplasmus: del g. metaplasmos, cambio, alteración, d. de 
metaplassó, yo cambio, trasforroo, c. del prefijo meta y del simple p/oasd, 
yo formo, aplico encima, etc. Son figuras de meiaplasmo todas las granm- 
tkales que mudan ó alteran la forma de las voces, añadiendo, quitando ó 
eoamalando letras ó silabas, como la Aféresis, la Elisión, la Sincope, etc. — 
Y< k) dicho en el párrafo 82 de los Rudimentos. 

a. y G. — Emplastar, Emplastecer, Emplasto, Emplástrico, Plasma (pie- 
dn preciosa^ llamada también Prasma), Plasmador, Plasmar, Plasta, Pías- 
k,.Plastecer, Plástica (el arte de plasmar)^ Plástico (esto es formativo, lo 
que tiene la virtud de formar), etc. 

Meter, Del I. mitto, mittis, mittere, missi, missum, enviar, echar delante, 
fapedir, etc. Del significado de enviar pasó mittere, por extensión , al sig- 
Bificado de poner 6 de enviar á un punto para fijarse, para quedarse en él. — 
ifitfere está formado de iter, camino : iter, üineris, viene de iré, ir, andar; y 
de iré salió iterare, frecuentativo de iré, como quien dice ir segunda vez, ir 
á Denudo^ — Previas estas explicaciones, no se extrañará ver a^^Tupudos co- 
bo individuos de una misma familia los siguientes 

a. y G. — Acometer, Admisión, Admitir, Ambición (de amb-ire, ir al re- 
dedor). Circuir, Circuito, Cometer, Comisario, Comisión, Comprometer, 
Compromisario f Compromiso, Dimisión, Dimisorias, Dimitir, Emisario, 
Emisión, Emitir, Entremés, Entremeter, Exir (anticuado de Salir), Éxito, 
Ha, Inadmisible, Inicial, Iniciar, Intermitente, Introito, Intromisión, 
jfr(V.), Irremisible, Iterable, Iteración, Itinerario, Mensaje, Mensajero, i/e- 
iks (V.), Metimiento, Misa (Y.), Misal, Misión, Misionero, Óbito (de o6- 
iks), Omisión, Omitir, Perecer (deper-ire), Permiso, Permitir, Preterición, 
hetirito (de proster-^re), Pretor (de prce-itor). Pretorio, etc. , Primitivo, 
fromesa, Prometer, Rédito (de re 6 tVe), Reiterar, Remesa, Remeter, Remi" 
teiUe, Remitir, Soberbia (desuperire), Someter, Súbito (de iresub), Sumi» 
tion, Transición, Tránsito, etc., etc. 

Sin gran violencia pudieran añadirse también Salir (de foras iré, según 
luganos). Seguir y Venir, con sus compuestos y derivados, y todos los verbos 
frecuentativos en itar,—y, Itar en la Tabla de las desinencias. 

Metonimia. Metonymia: del g. meta, trans, y onyma, nombre, ú onymia, 
lomíDaclon; esto es trans'iwminacioñ: la acción de significar una cosa que 



— 334 — 

el anie$ con el nombre de otra que es después, y al OODtnrío. Eo el irofo 
Humado metonimia, el signo de ana idea ee emplea por el de otra con It aiil 
está enlazada por ley de íamediuta sucesión, ó porque fueron sueatins !u 
impresiones que las produjeron. 

Por metonimia, pues, sustituimos el nombre del antecedente al deieotiiH 
fíente, ó vicoyersa;— el de la causa al del efecto, ó el del efecto al de la cu- 
sa;— ^1 del inventor al de la cosa inTentada, — el del autor al de sus obras;- 
el del instrumento con que se hace alguna cosa al de la madera de hacerla, é 
al de la persona que la hace, etc., etc. Por metonimia decimos, v. gr., vvé 
(ha muerto), los graneros rebosaron (hubo buena cosecha), las cunas ádm 
respetarse (debemos respeto á la vejez), leo á CervarUes (las obras de Gir^ 
▼antes), etc., etc. 

Metro. Metrum: del g. metron, medida, de doude el verbo metre6,jomr 
do, y el I. metior, metirif medir. Medida, verso; y también unidad fundamea- 
tal del sistema métrico, ó del moderno sistema de medidas y pesas, adoptado 
en varias naciones, y también en España por ley del i 9 de julio de i 849. El 
metro, en esta última acepción, es igual en longitud á la diezmíllooésiffli 
parle del arco de meridiano que va del polo Norte al Ecuador. El mttfüm 
un poco mas largo (unas 7 pulgadas) que la vara. 

La voz metro, en todas sus acepciones, entra eu muchas voces, ya como 
elemento desínencial, ya como inicial, según puede verse indicado en la Ta- 
bla de las pseudo«»desinencias y en la de los pseudo-preíijns. Recórrase ide* 
más la siguiente enumeración de algunas de las muchas voces que poedaa 
considerarse como sus 

D. y c. — Cena'meíf o (centésima parte del metro), Decámetro (dieíaie^ 
tros), Decímetro (décima parte del metro), Diámetro (de dta, al través, y si^ 
tron: linea que mide el círculo de parle á parte, el través), Geom^ria (inedi- 
cíon de la tierra, del terreno), fíectómefro (cien metros), ¿Teocdmetro (veno di 
seis pies, de seis medidas), Isoperimetro (de isos, igual: de igual perímetro i 
contorno), JTi/óme^f o (mil meiroi), Mes (W.), Mesa {W.), Metrificar {tm^ 
car), Metromania (manía de hacer versos), Micrómetro (de mikros, peqoe** 
ño: instrumento para medir distancias pequeñas), MHimetro (milésima parta 
del metro), Miriámetro (diez mil metros). Pantómetra {áepan, todo: nisd¡« 
da de todo; instrumento para medir y reducir toda suerte de ángulos, allarai 
ó distancias), Pentámetro (verso de cinco pies ó medidas), Perimtíro (del 
prefíjop^, al rededor, circam: medida al rededor, contorno), Stmetriajdel 
prefijo sin, con: medida común, relación de igualdad entre las partes de oa 
todo). Trigonometría (de trigonon , triángulo : medición de los triángu* 
los), etc. 

Metrópoli. Metrópolis: voz c. de las dos g. métér, madre, y polis, ciudad: 
ciudad-madre ó principal.— Y. Madr£ y Policía. 

D. y c,-^Poli, polüa, etc., se encuentran como pseudo-desinéncias ea: 
Andrinópoli (por ÁdrianópoHs, ciudad de Adriano), Cónstantinapla (ciudad 



— S3* — 

le GoosUotíno), Cosmopoíiia (ciudadano del mondo, que habita ó puede lia- 
ñtar en todas partes), Metropolitano, Ñapóles (de Nea-^oli, ciudad nue?a), 
ímrópoli (ciudad de la muerte, de los muertos, cementerio), PéntápoU (cln- 
«ciudades), Tripoli (tres ciudadei^), etc. 

Hnqníta. Mohometanorum fanum : e\ lugar donde los mahometanos se 
oitan para hacer sus oraciones* Es la vos árabe moafed, mezqued, palacíOi 
«sa de la oración, de la adoración.— V. Guante. 

MUNKMeopio. Microicopium: del g. mikros, pequeño, y skopein, rer, eia* 
niuar. Instrumento dióptrico que aumenta considerablemente los objetoSi 
|W sirve para examinar las cosas pequeñas, diminutas. 

D. y c.-^ Microcosmos ó Microcosmo, pequeiío-mundo, mundo abrevíadoi 
!n miniatura; dícese comunmente del hombre;— Jítcropra/iía, descripción de 
los objetos^xaminados con el microscopio; — JÍfteróm6lro,instrumeDfo óptico 
pira medir el diámetro de los astros, la distancia entre las estrellas fijas agru- 
padas, 6 otras pequentsünas distancias; Omtcron (V.), etc. 

mUl Mel, meUis: en g. mdi. Licor espeso, dulce, etc., elaborado por las 
abijas. • 

». 7 c-^Caram/áo, Enmelar, Melada, Melado, Melar, Melaba, Melcocha^ 
Mdificar, Melifluo, Meliloto, Melindre (del 1. mellendinum, ái'ce Puígblanch, 
d. del ferbo inusitado mello, meUis, mellere, enmelar ó untar con miel, pa- 
noáe por las eufoDlzacíones dalteraciones de mellendino, melendino, melen^ 
dvo, meiendro, melindro, melindre: especie de bizcocho amasado hoy con 
irtoar, y antiguamente con miel; una especie de melicraton, que era romo 
llinban los griegos á todo lo aderezado con miel), Melisa, Meloso, Melóle, 
ilsnngue{M ). mellendicum, d. del verbo inusitado mellere, enmelar, pa*» 
üado por las alteraciones de meléndico, meréndico, meréndigo, merengo, 
^mrengue: especie de masa que antes se endulzaba con miel), Ojimel, Oíi* 
^M y mejor Óícimiel (V. Oxido), Pieromiel (del g. picros, amargo, y meli, 
hM: sustancia amarga, de aspecto parecido á la miel, que se obtiene de la 
hHk de los anímales), Rodomiel (composición de rosas y miel), etc. 

MSUm. Meéiolanum, San Ambrosio, obispo que fue de Milán, dice acerca 
^k etimología de este nombre, que los habitantes de aquella parte de las 
Uías, al emprender la construcción de la ciudad, encontraron en las exca- 
^ttloiies para abrir los cimientos una jabalina que todavía conservaba la mi- 
W de sus cerdas ó pelo, dimidiam lanatam, medio-cerdosa, medio-lanuda; 
Ifse de allí salió Medio-4anum, eufonizado luego, ó corromj^ldo, en Milán, 

^tm. Dicen unos que viene del hebreo missah, ofrenda, oblación. Oíros 
b« qoe Tiene del 1. missio, verbal de miUere, despedir, enviar, porque en 
b primitiva Iglesia mittebantur, ó eran despedidos, los catecúmenos y los 
leaítentes después del Evangelio y del sermón, ó sea antes de principier ló 
US santo de la misa. También se ha pretendido que este nombre se inven- 
i para denotar que en la misa Jesucristo es enviado del Eterno Padre para 
riio&Ua sacrificada. Otros, por fin, quieren que este nombre tomd origen 



— ase- 
de la circunstancia de ser enviada (missa eraí) h comunión á losijaeno 
podían asistir á la iglosia. — V. Meter. 

BluUrio. Mysterium: del g. mysterion, d. de myeó, instruir en las cosii 
sagradas, iniciar, d. de myó, yo cierro, yo callo, porque los iniciados debes 
cerrar la boca y guardar silencio acerca de las cosas santas. — Ménage dice 
que viene del hebreo misthár, lugar donde uno se oculta, cosa oculta, for* 
mado del verbo sáthar, ocultarse, mantenerse oculto. 

D. y c.—Misterioso, MisUco (lo que incluye misterio), MMoon (elqoe 
afecta mística y santidad), etc. 

Mitologia. Myihologia: del g. mythos, fábula, tradición, y logia: tratado 
de la rábula : historia de los fabulosos dioses, semidioses y héroes de k gen- 
tilidad. 

Moehm, anticuado. — ^V. Verdugo. ^ 

Modo. Del 1. modus^ modt (equivalente al x6 [lexpíov de los griegas), 
que significa la idea moral de la medida^ de la mesura, tomada objetivameate. 
—Y de modus derivan los autores Mo$ morís, la costumbre, el modo ó h 
manera bajo el punto de vista subjetivo. Mas es una serie de modus éáñfnt 
ñeras habituales de obrar. — Pueden reunirse, por lo tanto, en unamisM 
familia los 

D. y c— 'Amoldar, Desmoralizar, Inmoderado, Inmodesto, Imnora¡,Mi* 
daüa (que unos sacan del I. metallum, el metal, y otros consideran como foi 
italiana, corrupta de modello)^ Moda, Modal, Modelar, Modelo, Moderaá(»f 
Moderar, Moderno (para los que no miran esta voz como corrupción de Ifo- 
diemo, sino como formada del adverbio I. modo, que significa al punto, aliO' 
ra mismo, recientemente), etc.. Modestia, Modesto, etc., Módico, MoáUfnn^ 
don. Modificar, etc.. Modismo, Modista, Modosito , Modoso, Modulado», 
Modular, etc. , Módulo , Molde, Moral, Moralidad , Moralista, MorafáoTt 
Morigeración , Morigerar (de morem gerere) , etc. , etc. 

Mojioon, que antes se escribía Moxioon. Corrupto de tneancon, fonnadi 
del 1. maxilla, la maxiia ó mejilla. Golpe dado en la mejilla ó en la can MR 
el puño cerrado. (Rosal). — Contracción del 1. maxilla es mala (dice Gícft- 
ron), como ala lo es de axilla,palus de paxillus, y velum de veaíillum.-^M^ 
maloB, ó Malee, malarum, la mejilla, las mejillas, está formado de mando, ih 
ere, mascar ó comer, lo mismo que mandíbula : así también 5oa(a, la eaólo- 
ra, de scandere, subir. 

Moneda. Maneta : del 1. monere, avisar, advertir, porque la moneiáú' 
vierte, enseña ó hace conocer (dice Moreri), su valor y el nombre del qaab 
ha mandado fabricar ó acuñar.— -Jlíoneo, mones , monere , monta, fyioi¿Mif 
viene de meneo, yo aviso ó recuerdo, ó del g. meñvé, yo indico , etc.— VéaN 
Mente. 

D. y c— amonedar, Monedaje, Monedar, Monedero, Monetario, etc.,llo- 
nises (voz familiar, por moneda , dinero), etc. 

Moi^a. Monachus : del g. monachos , formado de monos, momos, sok, 



— 337 -r 

único,' solitario , porque antiguamente los monjes vivían en la soledad^ se 
retiraban al desierto. — V. Almanaque. 

• D. y G. — Antimonio (V.), Monacal, Monacato , Monacillo , Monago ó Mo^ 
núguülOf Monasterial f Monasterio y su a. Monesterio/ Monástico, Monigote, 
Monja (que primeramente fue Monjia), Monjil, Monjio (el estado de mon- 
ja), etc. 

MoaogranMi. Monogratnma : del g. monos, solo, y gramma, letra, es- 
erílura; esto es, una sola letra, un solo carácter. Cifra ó carácter compues- 
to de una ó muchas letras enlazadas, que se usa como abreviatura de un 
■ombre. — Los monogramas suelen componerse de las iniciales del nombre 
yapellido, y á veces de la patria, de un autor ó de una persona cualquiera; 
y también los hay que contienen el nombre ó el apellido con todas sus letras. 
Cario Magno, por ejemplo, Grmaba con un monograma que contenia comple- 
to el nombre Carolus. 

Antiguamente, y sobre todo en la edad med¡a,era muy común éntrelos prín- 
cipes, los autores célebres, los artistas distinguidos, etc., el Grmar con mo- 
nogramas. Vense muchos de estos en las medallas griegas y romanas, en los 
MBuscrilos, en los cuadros y grabados de los siglos xv y xvi, etc., costando 
4 Teces sumo trabajo ei descifrarlos. — V. el Diccionario de los monogra- 
lis, etc., de Brulliot, publicado por primera vez en Hunich el año Í8i7, y re- 
iapreso, con importantes modiíicacioocs, en i832. Es la mejor obra que 
ie ha dado á luz sobre este rumo de la paleografía y de la numismática. 
Las conocidas cifras que representan los nombres de Jesús y de Ma^ 
Ha, etc., se consideran también como monogramas.— V. Jesús. 

Monopolio. Monopolium: del g. monopólion, c. de monos, uno solo , y 
|id<em, vender. Trauco abusivo y odioso , por el cual una compañía ó un par- 
ticular venden exclusivamente mercaderías que deberían ser libres. 

Tiberio César hubo de expresar un día la idea del monopolio , y pidió an- 
tes la venia al Senado para usar esta palabra enteramente griega. Véase lo 
dielio acerca del purismo do ese emperador en el artículo Emblema. 

Miafirao , Móttruo. Monstrum: del verbo monstrare, que significa Mos- 
trar (V.). Fenómeno extraordinario, producción contra el orden regular de 
h oaturaleza.— Cicerón, en su tratado De natura Deorum (libro segundo, ni), 
di la etimología de monstrum, y de sus sinónimos , en las siguientes palabras: 
htsdictiones vero elprcesensiones rerum fuíurarum quid aliud declarant, 
am hominibus ea, quossint, ostendi, monstrari, portendi, príEdici? ex 

fUOiUa OSTENTA, MONSTRA, P0RTENTA , PRODIGIA dícuntur, 

D. y c. — Monstruosidad, Monstruoso, etc. — V. Mostrar. 

MoMn ó Biossen. Eufonizacion árabe de Mi-Señor, — Título de la nobleza 
de segunda clase en la antigua corona de Aragón. Hoy suele darse á los ecle- 
líásticos únicamente, y en especial si no son doctores ó prebendados. 

Mostrar , Montirar. Del 1. monstrare , como monestrare , que viene de 
moneret cuya raíz es we«. — V. Mente, —El 1. Monstrare e%á Monere, 



— 338 -^ 

como Uiserari es á MUereri. Este último es verbo de sentido pasito, y 
signJGca compadecer ú uno , sentir compasión : asi , cuando decimos Jfi" 
$ereremet, I^etis, pedimos á Dios que se compadezca de nosotros, que 
tenga compasión de 'nuestras flaquezas y miserias: pero Migerari 9»t\* 
go mas que compadecer, es manifestar la compasión, dar muestras ó prue- 
bas de ella, con palabras y obras, con lágrimas, con limosnas ó socorros,etc., 
de una manera activa y exterior. Semejantemente Monere expresa paralas 
cosas interiores , mentales , morales , etc., lo que Monstrare expresa para k» 
objetos exteriores , realizados , etc. Mostrar, por lo tanto , es indicar por mt- 
dio de signos, señalar una cosa, á fin de hacerla comprender, hacer ver qi 
objeto que nosotros conocemos y que queremos hacer conocer á otra perso* 
na. Tal es su sentido recto ó primitivo. 

o. y c.—Demostrar expresa la misma idea que Mostrar, pero reforzadiié 
con mayor intensidad , porque el prefijo le da fuerza analítica y descriplivi 
según queda dicho al hublar del Dk en la Tabla de los prefijos. — Monstruo 
(V.) ; — Mostrable, Mostrado , Mostrador, Mostranza a. de Muestra, Moh 
trenco (V.), etc. 

Moftrenco. Se dice mostrenco (escribe Covarrubias) cualquiera res qw 
se ha perdido y no le parece dueño. Estos tales mostrencos, pasado un añof 
dia , scm ó del Rey, ó de los conventos y personas que tienen privilegios. Sola 
es de advertir que cuando hallan la tal res, deben publicalla y pregoDaDi, 
tomándolo por testimonio. Y así del verbo monstrare, que es enseñar y maflí- 
festar , se dijo mostrenco, por haberse manifestado y estar de manifiesto.^ 
V. Mostrar. — Antonio de Lebrija llama al mostrenco Mestengo, por cuanto 
pertenecía á la Mesta, y sus leyes; disponían de la res perdida. — ^V. Mbsta.- 
Rosal cree que Mostrenco es corrupción de Mestruengo, y le señala porn* 
dical la voz Mes.-'\. Mes y Mesta. 

Multa, Multar. Muida 6 Multa, Mulctare, Multare. Según VarroD, 
multa, 6 muleta, es voz I. de origen sabino, y significa una pena impuesta co« 
mo reparación exigida por la justicia y la equidad, en compensación de ua da- 
ño causado. La indemnización se estimaba en valores, que primilivameote 
fueron reses , ganailo, y mas adelante dinero.— V. Ordenar y Pena. 

Mundo. Mundus : su sentido primitivo es (como el de la voz g. correspon- 
diente A:o«7no5) purejsa , adorno,^ designa el conjunto admirable y arno' 
nioso de la tierra , del cielo y de los astros , de todo lo que los latinos con- 
prendian bajo el nombre de natura rerum , el universo , el mundo. — K;i»* 
GrcBci nomine ornamenti appellaverunt; eum nos á perfecta ahsolutáqveii^ 
gantiá monduh (escribió Pliuio). — Puede decirse, por consiguiente, (p^ 
Mundo viene de mundus, mondo, puro, limpio, elegante, adornado.— V^- 

Se CoSMOGftAFÍA. 

D. ye. — Inmundicia, Inmundo, Monda, Mondadura, Mondar, Moni*' 
jo. Mondo, Mondongo , etc.. Mundanal, Mundanalidad , Mundano y sa !• 
Mundial, Mundificar, Mundificativo , etc. 



~ 33» — 

MoroSégalo, y, por metátesis^ Murciélago. Voz c. del 1. mus, murii, trans- 
cripción literal del g. (jiu^, el imir ó ralon , ccbcus, ciego, y aía, el ala: esto 
ñs^mus CCBCUS alatus, raton-<:¡ego-4lado. Semejase , en efecto, á un ratón 
con alas. En latín se Huma vespertilio, de donde el custelluno vespertülo^ 
nombre que también damos al murciélago , porque es animal vespertino ó 
que únicamente sale de noche. — De ahí igualmente el italiano vispistrello. 
—Y. VÍSPERA. — En francés se llama chauve^souris , que equivaled calvo^ 
ratón ó ratón calvo, porque no tiene pluma en las alas. Los valencianos te 
lUroan ral pennat, esto es mus pennatus, ratón alado, de penna que en 1. sig- 
mfica las plumas del ala , y, por extensión, la misma ala. Igual origen tiene 
ratpenat ó rata-apiñada , que es el nombre catalán del murciélago. 

Plinio hizo ya notar que el murciélago es la única ave que no pone hue- 
vos, pues pare sus hijuelos vivos y los cria con su leche. Y es que el murcié- 
lago no pertenece á la clase de las aves , sino á la de los mamíferos, orden 
de los carniceros. 

D. y c— Del I. muSf muríSf están formados tambieu : Morcillaf Morcillo^ 
MureeillOy Musaraña (de mus araneus, ratón aráneo ó de la arena; ó, según 
oíros, ratón que limpia la casa de arañas). Músculo {M 1. musculus, dimhiu- 
ÜTo de mci^ , ratoucillo, por la semejanza que tienen algunos músculos con 
Qnraton desollado; aunque otros lo d. demtio, moveo, mover, porque los 
nibculos sirven para los movimientos del cuerpo) , Musculoso , Muslo, etc. 
MiuUo. Moestus :del verbo mcereo, mcsrere, estar triste, afligido, etc. 
D. y c. — Del mismo verbo mcsrere, 6 de su participio do presente mcerens, 
édet de pretérito moBstus, salen Amarrido, Desmarrido y Marrido, en latín 
9mtus,marcidus, languens, etc., y cuya significación equivale á la de lán- 
guido, rourchito, desfallecido, etc. 

N 

Nadie, Nada. Es curioso el origen de estas palabras. Acostumbraba 
decirel castellano antiguo omenado (hombre nacido) para encarecer la ne- 
gicion, no en otro sentido que en el que también solía decirse orne mortal, 
ow«dc carne, fijo de mujier nada. Así se lee en el Arcipreste de Hita : 

Dofia Endrina es vuestra, e farú mi mandado; 
Non quiere ella casarse con otro orne nado. 

El francés antiguo decía-, en el mismo sentido, homme ne», como se ve 
^Mrlo8 siguientes versos del Román de la Rose: 

Auges eembloient empennes : 
Si bealx n* avoitvus hohhb m, 

Coya traducción es: aAngelos semejaban alados; tan bellos no los habia visto 
ioml^re nacido.^ 



— 340 — 

Sustituyase nadie á orne nado , y personne á homme nex,yen nada varia-- 
ráel sentido. Nadie ^ pues, no es mas que un resto déla expresión onM no- 
do, y lo conGrma el hallarse nado por si solo en esta misma acepcioa nega- 
tiva , como en el siguiente verso del Poema de Alejandro : 

No es nadú que la paeda de color termiiiar ; 

esto es, no hay nacido, no hay nadie, que pueda determinar el color deelk 
(una piedra preciosa). 

Parece que en los primeros tiempos de la lengua se usaban nado y naii 
respectivamente como singular y plural , pues en la Gesta del Cid se lee: 

Antes de la noche en Bargos delibró ( el rei ) sn carta, 
. Qae i mío Cid Rui Diaz nadi no 1' diesen posada. 

Pero no se debe hacer hincapié sobre una letra mas ó menos de unteito 
tan horriblemente viciado como el de aquel poema. 

El otro negativo Nada no es mas ni menos que la terminación femeDÍoa 
del mismo participio nado. Díjose res nada ó ren nada (res nata)^ como si 
dijéramos cosa nacida, cosa criada, para ponderar la negación de toda cosa; 
de lo que á la verdad no hemos visto ejemplo en obra castellana, pues solo tu- 
llamos unas veces res 6 ren, y otras nada. Así escribo Berceo : 

Non li toUieron nada, nín 1' avien ren robado. 

Pero en francés era comunísima la expresión análoga rien née, como en 
el siguiente verso del Román de la Rose : 

V avoitplus aimé que riem née. 

De la frase ren nada, 6 rien née, nosotros, subentendiendo el sustaotivo, 
decimos nada; los franceses, callando el participio, dicen rie». Unos y otros 
aplicamos hoy lu idea de negación de cosa al clemcnlo conservado; peroné 
nada, ni ríen, ni el catalán res, fueron al principio negativos de suyo,ysolo 
á fuerza de emplearse en frases que lo eran, adquirieron el valor de tales.- 
El italiano, por nada dice nienie, ni-ente , ni cosa existente ó que es. 

Nadir. Voz árabe que se considera formada de nadher, que mira, qaeesti 
opuesto, d. dü naihar, nadhara , mirar , estar situado enfrente, consid^ 
rar, etc.— Suponiendo una línea recta que pase por el centro de naestr<) 
cuerpo y por el centro de la Tierra, prolongándose indeGnidamente por arri- 
ba y por abajo, el punto extremo superior de esta línea es nuestro Miutil 
el punto extremo inferior ú opuesto es nuestro nadir. Así se dice que uabt* 
hitante de la Tierra tiene el sol ó una estrella en sü zenit, cuando el astrocor- 
responde verticalmente sobre su cabeza: y el nadir es el punto déla esfert 
celeste roas apartado que está directamente debajo de nuestros pies.— B 
Mnit y el nadir son los dos polos del horizonte cósmico ; distan por consi* 



— 341 — 

gnientc 90 grados de dicho círculo máximo, y se encueutraa siempre en el 
meridiano. — V. Zenit. 

Nao, Nave. Del I. naviSf en g. naus, la nave, embarcación. De estas voces 
salea niuclios 

D. y c. — Nadar (en 1. nare, natare, en el bajo 1. ñapara, contracto de natn- 
goré), Natación, etc., Nauclero y su Q,Nauchel 6 Nauher (del 1. nauclenu ó 
navicidarius , que era el propietario de la nave), Naufragar (de frángete y 
fiauú, romperse, perderse, la nave), Naufragio, Náufrago, Naumaquia (dSl 
g.naus, la nave, y maché, combate; combate naval, simulacro de un cóm- 
bale (le naves). Náusea (en I. natisea, eu g. nausia, de fiafi«;mal de nave, 
mal de mar, mareo; gana de vomitar), Nauseabundo, Nauta (el marinero), 
ffáutica. Nautilo, Naval, Navegar y su a. Navigar (del 1. navigare, como 
quien dice navem ageré). Navegación , etc.. Navicular, Naviero, Navio, 
Mit 6 Nolito, voz a. por la cual se dice boy Flete (del I. naulum, por navis 
kcatio, alquiler de la nave, del g. naulon, d. de naus). Sobrenadar, etc. 

Rasa. Nassa: red , en forma de manga , para pescar : cesta de boca estre- 
cha que llevan los pescadores para echar la pesca. — aNasa : asi dice el hebreo 
al cazar ó engañar.» (Rosal). 

Necrología. Necrología: del g. nekros, un muerto, un cadáver, d. de 
fiebjs, la muerte. — Y. Nexo.— Necrolo^a equivale , pues , á tratado , ó dis- 
curso, sobre un muerto, sobre los muertos. Lista ó noticia de muertos. 

D. y c. — Necrológico, Necromancia y tumbien Nigromancia (adivinación 
por los muertos), Necrosis (mortificación do los huesos), Negro (V.), etc. 

NécUr. En 1. y en g. néctar, c, según se cree, de la partícula privativa 
^, y de kféó, hacer morir: esto es, qiie no hace morir , ^ue hace inmortal. 
£sta era, según la mitología, la virtud que tenia el néctar, bebida de los 
dioses del Olimpo. 

Hegar. Negare, Esta voz no viene de ne agere (no obrar) , como se ha di- 
cho por algunos etimologislas de sonsonete. Negare es un derivado , mas 
bieuque un compuesto , de ne: ne^-g-^re (en vez de ne^c^-are, que se ha- 
bría confundido con nec-are, formado de nex, n^cis, y que significa matar: 
V. Nexo) jes la negación hecha verbo, y verbo de la primera conjugación, 
Con el sufijo are, es decir bajo la forma mas activa. — V. Ne en la Tabla de 
k»s prefijos , y Gonjugacion y No en el Diccionario. 

o. ye. — Abnegación, Abnegar, Denegar, etc. , Negación, Negativa, etc., 
anegado. Renegar, Reniego, etc. 

Negro. Del I. niger ,nigra, nigrum, cosa negra: y niger se supone for- 
mado del g. nekros, un muerto, por cuanto el color negro (dice Rosal) es 
por muchas razones insignia de la muerte.— V. Necrología y Nexo. 

D. y c— Denigrar, Ennegrecer ó Negrecer, Negral (lo que tira á negro). 
Negrear, NegretQ (ñve) , Negron a. de Negrura, Negruzco, Neguijón (eü" 
Kermedad que da en los dientes, que los carcome y pone negros) , etc. 
Nfo. Dios marino, hijo del Océano y de Télis, segan refiere HesfodOj ó 

t9. 



— 342 — 

del Océano y la Tiem, según pretenden otros.— Su nombre viene de la m 
fénico-liebrea nahara ó narh, el río, aunque los lielenistas lo sacan direcU- 
mente del adjetivo néros, húmedo, el ó lo que fluye ó corre, d. de naó^ cor- 
rer, fluir. 

D. y c^Nereidas, las hijas de Nereo y Dóris , ninfas marinas, que suden 
representarse montadas en un delfin ó en un caballo marino, etc.;— de m4 
ó naiein^ correr, fluir, está formado también Náyada, Náyade, Náyadaí, 
¿lufas de los ríos y de las fuentes. 

Nerón. Nero, onis: nombre de origen sabino y de forma aumentativa, del 
cual se sube que significaba robusto , según su primitivo origen del g. newa: 
esto es Nero por iVervo, cuya v retiene su positivo Nerva^ conservado eo el 
nombre de loa emperadores romanos Nerva Cocceyo y Nerva Trajano.— Es- 
ta supresión ó siucopa de la v es muy del uso de la lengua latina : así eulugir 
de amaverunt , puniverunt , etc. , se dice amarunt, punierunt, etc.; y así 
también de arvum , el campo, se dijo primero arvare, y de^^pues arare, la- 
brar un campo; y de parvum, pequeño , se dijo parum, poco, etc. 

El famoso Nerón (Nero Glaudius Caesar Germanicus) nació el25de()i- 
clembre del año 37 de la era cristiana, y puso horrible Gn á sus días el ano 69 
de la misma era. 

Neto. Limpio, puro: en francés y en catalán nei, en italiano neUo.-^ 
Sácanlo algunos de niliduSf nítido, limpio, claro, reluciente, formado de 
nitor, ó de nitére, cuya raíz es n¿r, nivis, la nieve : pero Rosal saca neto del 
verbo g. niptó, lavar, limpiar. 

li«utro. Del 1. neuter, neutra, neutrum, ni uno ni otro, c. dene,oo,y 
utrum, cual de los dos: esto es, ninguno de los dos. — V. Ne en la Tablada 
los preGjos, y Negar en este Diccionario. 

D. y c. — Neutral y Neutralidad, Neutralizar , etc. 

Nexo. iVeom^: del verbo 1. nectere, enlazar, ligar, unir. Nudo,un¡oo.én'ii- 
culode una cosa con otra. — La idea de lazo, hgadura, nudo, traenaturalmeo- 
tela de necesidad, sucesión de ideas que se nota también en el g., idioma ei 
el cual una misma es la raíz que sirve para formar los dos verbos dea (lig^) 
y dei (conviene, es menester, hay necesidad de). Y como la última ó iiule- 
cUnable necesidad es el morir, llama el 1. nex, neo~is, y el g. nek-us ó td- 
ys, á la muerte, y en particular á la muerte violeuta. — De ahí el verbo latiiM 
necare, que signiGca matar. — Al radical nec, nek, pueden referirse por io 
tanto los siguientes : 

D. y c. — Abnegación, Anegación, Anegar, Anejo ^me¡or Anexo ^ Anet(f 
(de nexare, frecueutativo de nectere), Aneanon, etc. , Conexión , Conuff^ 
narse , Conexivo , Conexo, Inconexo, eic, Innecesario, Necesario, l^^ 
eesidad. Necesitar, etc. 

Y sin violencia pudiéramos agregar también Nodo , Nué^ , 6 Ñudo , ysitf 
d. y c. Anudar ó Añudar, Desanudar, Nudoso , etc.— -V. además NiooiO- 
^]kf Ns€fio y Nqgiii. 



— 343 ~ 

Hicatio. Del g. ntkaó, vencer : nombre propio que equivale á vietorioio, 
lo mismo que Nicator. 

D. ye. — De abi también Nicéforo (que lleva la victoria) , Nicolás ó Ni" 
colao (de nikaó, vencer, y laosy pueblo, ejército: vencedor del pueblo), 
f^icodemus {de nikaó, y de demos, pueblo, plebe, turba), y otros varios 
nombres propios. 

Nin&. Nympha: del g. nymphé. Las ninfas eran , en la mitología, deida- 
des subalternas , genios femeninos del aire ó del cielo {Uranias), de lasaguas 
(Náyadas , Nereidas), de la tierra {Epigeas) , y hasta del iutíerno. Buscando 
li etimología helénica de su nombre, se baila por entero en la voz nymphé 
ó numphéf que significa joven nubil , novia , recien desposada ; y nymphé 
Yiene del hebreo-fenicio nephesch, que significa alma. La antigüedad pagana 
ereia que las almas de los difuntos se convertían en genios que frecueolabun 
los luf^ares que mas queridos les eran antes de su separación del cuerpo. 
Ntphesch es femenino , en hebreo, y en su consecuencia la imaginación de 
k» helenos creó genios femeninos con el nombre de ninfas, en un principio 
consideradas como las almas de los difuntos, á las cuales liaeian sacrificios 
on ios lugares solitarios. — Las acepciones trasladadas que ha ido recibiendo 
la voz ninfa , son fáciles de concebir. 

D. y c.—A7n/ea (planta, llamada también iVemi/iar), Ninfo (el hombre muy 
Micalado, afeminado), Paraninfo (V.), ele. 

Ninhre. Famosa ciudad, una de las mas antiguas del mundo , fundada por 

^r (nombre que equivale á el que tiende lazos , asecbanzas, emboscadas), 

de donde el nombre geográfico i4stna (país de Assur), unos tres mil años 

antes de J. G. , en la ribera izquierda del Tigris, al norte de Babilonia. La 

imidió y embelleció mucho Niño, su primer rey, de quien tomó nombre la 

ciudad, según generalmente se cree. Pero otros eruditos creen que Ninive 

vieuedel caldeo (idioma casi igual al hebreo) Nineveh, participio pasivo del 

Verbo navah, babitar; y que por consiguiente equivale á habitación, po^ 

hlmoR , gran ciudad. — Grande , en efecto, era la de Ninive, pues tenia diez 

kgoas de circuito , murallas de cien pies de elevación con mil y quinientas 

torres de defensa , y una población de dos millones y medio de habitantes. — 

^ue destruida por el babilonio Nabopolasar y el medo Astíage, el año 625 

%Dtes de J. C, cumpliéndose la profecía del santo varón Tobías, quien 

60 anos antes liabia predicho la catástrofe de la ruina de Ninive. 

No y su a. Non. Non, ne,ni, haud. Del 1. non, que en lo antiguo fue 
fu>enum 6 noenu, que también se escribía nénum y nénu , y que vale neot' 
Uum, ne unum (ni uno), como nihil vale ne hilum, — V. Aniquilar. 

Hay dos modos de negar: unas veces se niega la existencia de la cosa 
[¿Hay papel? — No) ; y otras veces se niega que la cosa exista con tal ó tai 
2aalidad determinada (¿Es blanco ese papel? — ^No), Para el primer modo de 
negación, que los eruditos llaman modal, los griegos se servían déla vos 
iwí» y de 011 tt oy para la negación cua/iki(tva. — El latín | %a sos edadios 



— 344 — 

primitivas , no tenia niaa vocablo negativo que ne, pero andando el tiegnpo 
reservó el ne para la negación modula y adoptó el non para la negación cua- 
litativa.— Esto debe entenderse muy en general, pues nada mas difícil qae 
hacer la teoría de la negación en latín, y determinar exactamente la sínom- 
min y el uso de ne , non y hafid. 

Limitémonos á consignar aquí el hecho singular de que, en casi todos ios 
idiomas, vivos y muertos, la letra n, precedida ó seguida de una vocal, sirre 
y ha servido para expresar la negación. El sánscrito na,e\an (que es la for- 
ma completa de la a privativa) y el né (cuya n se convierte ordinaríamenle 
en m) de los griegos , el un de los alemanes , el ín, ne , ni, non, no, ele, 
del latin y de las lenguas neolatinas, comprueban ese notable hecho lingüís- 
tico. — V. In y Nb en la tabla de los prefijos. 

Nooioa. Dell, notio, formado de nosco, noseis, noscere, novi, notem, 
que signíGca conocer, en g. gnoscó, ginóskó, que signiCca lo mismo. 

D. y c. — Agnicion, Anotacionf Anotar, Cognoceró Cognoscer (hoy Conocer), 
Cognoscible , Cognoscitivo , Connotar, Conocimiento , Denotar, Desconocer, 
Diagnóstico, Ennoblecer, Gnomon, Gnomónica, Gnomónico, Gnósticos, ¡3- 
noble. Ignorancia, Ignorante, Ignorar (de in, no, y noro conocer), Ignoto, 
Innoble (en lo antiguo Ignóbil é Ignoble) , Noble (de Notable, suprimida ia 
silaba ta, 6 mejor de nobüis, hecho de noscibilis 6 de novbilis, adjetivo 
verbal de novi, suprimida la v, conocible , que merece ser conociilo),iVo- 
bleza , Nota, Notabilidad, Notable, Notar, Notaria , Notario, Noticia, Ho- 
tificar , Notoriedad , Notorio , Precognición, Prenoción , Prenotar, Pr<h 
nosticar, Pronóstico , Protonotario (el primero y principal de los notarios), 
Reconocer, Reconocido , Reconocimiento , etc. 

Según se ve , la raíz de esta familia etimológica es no ; y esta misma raíx, 
ligeramente modificada (nom), es también la de Nombre y sus derivados y 
compuestos. — Y. lo dicho en el párrafo 25 de los Rudimentos, y Y. NO01E 
en el Diccionario. 

Nocir, Nucir, Noxft, Nocimiento. Yoces anticuadas que sígnlGcan áor- 
ñar, perjudicar , ofender , daño, perjuicio , ele. : romanceadas del verbo I* 
noceo , es , ere , nocui , nocüum , y de los nombres noxa , noxia , que signi^ 
can respectivamente lo mismo. — De noxa sale también el catalannotf 
(estorbo), la frase fer nosa (hacer estorbo , estorbar) , etc. ; y el francés an- 
tiguo y vulgar noise (disputa, querella) , la frase chercher noise (buscarca- 
morra), etc. — El verbo 1. nocere lo derivan algunos de nex, necis, la moer- 
te.— Y. Nexo. 

D. y c. — Desenojar , etc. , Enojar, Enojo, Enojoso (correspondientes A 
francés Ennuyer, Ennui, Ennuyeux, y al catalán Enujar, Enufj, Enujéi)) 
etc., Innocuo, Inocencia, Inocente {nemininocens), etc., iVbct6lea>de 
Nocivo, etc. , el a. Obnoxio (expuesto á contingencia ó peligro) , Permeto- 
so, formado del prefijo peyorativo per, y de necare , matar, según unos, i 
de noxia, noxa, daño, según otros, que para el caso es lo mismo , paei 



— 345 — 

\oxa y necáre son de una misma familia^ ó ambos tienen nex por radical. 
-V. Nexo. 

Hómade, Nómada. AdjetÍTO que se aplica al conjunto de familias ó pue- 
)1os errantes y pastores que no tienen domicilio fijo , por cuanto varían á tín 
le encontrar nuevos pastos para sus ganados.^— Viene del g. nomas ^ noma^ 
2o5,d. de nemóf pastar, apacentar, habitar, formado de noméy lugar de 
pasto, sitio para pacer. Al nombre g. nom^ corresponde el I. nemus, nemoriSf 
que traducimos por bosque, y es un bosque frondoso, una silva amcdna eum 
campis et pascuis (una selva amena con campos y pastos) , como ha dicho- un 
comentador citado por Doedcrleln: 

D. y c. — De nemus se d. nemorosuSf que hemos romanceado en Nemoroso 
(lo que as propio del bosque ó pertenece á él). 

Nombre, Nome. Del L nomerif nominis, hecho del g. onoma, en eolio 
onuma , y convertido en onyma al pasar al latín. En castellano antiguo se es* 
críbió nome : nom^ es también en italiano, y nom en francés. 
■ D. ye. — Agnominadon, Anónimo (siu-nombre) , Antonomasia (áe ant, 
Mti, por, en lugar de, y onoma), Cognomento, Cognominar, Denominador, 
Denominar, Homónimo {de hornos, semejante, y onyma, nombre semejan- 
le, igual á otro en su pronunciación , ó en su ortografía , ó en ambas coSas, 
pero de significado diverso: raya, línea, y raya, pez, son homónimos), ¡gno' 
«wia y sus derivados, Innominado, Metonimia (V.), Nombradia, Nombra-- 
viiimlo, Nombrar, Nomenclador, Nomenclatura, Nómina, Nominador, 
nominal, Nominar, Nominativo , Nuncupativo (de nomen y capio), Ono^ 
fMncia ú Onomatomancia (adivinación por los nombres), Onomatopeya 
(fabricación do nombres). Parónimo (depara, parecido, próximo, yonyma^ 
fiombre parecido : callo y gallo , sano y seno , son parónimos). Paronomasia 
{Agnominacion, parentesco de nombre), Patronimico (V.), Pronombre, Pro- 
nomina/, Pseudónimo (falso nombre). Renombrado , Renombrar , Renom-^ 
^e, Sinónimo (V.), Sobrenombre (V.), etc. 

Non (adjetivo). Loque no es par. aNúmero desigual, como Novenes 6 
Nonos, del I. novem ; con esla consideración : Uno no es número, Dos es par, 
Tres el primer número desigual, pero mejor el Nueve, porque multiplicado 
H tres por tres se hace nueve, á cuya causa entro los nones 6 desiguales el 
)y 9 fueron de mas consideración. — Por la mesma razón en los iguales al Dos 
lamaron Par, que quiere deciv igual, porque es el primer número igual; y 
>orque multiplicado el 2 por el 2 se hacen Cuatro, llamaroalos latinos Qua- 
irare al caer y venir justo ol repartimiento.» (Rosal). — V. Nueve. 

Nones (dice Govarrubias) es el número que se opone á pares: nació del 
aego que llaman apares y nones; porque el uno decia par est (es par) y el 
>tro non est (no es par), y corrompido se dijo parces y non-es. 

Escoja el lector entre esas dos etimologías, ambas curiosas y no mal bus- 
«das. 

Noria. Del alemán north, aquilón, frio^ septentrion.-^Gulchard, quepre* 



— 346 — 

Unde encontrar en el iiebreo el origen de todos tos demás idiomas, diceqiM 
noríe viene de Sod, país adonde se retiró Caín después de haber cometido sa 
crimen. — V. Este. 

D. y c. — Normana ó Normando (de north, y de mand^ bombre : hombre 
del norte), Normandia, Noruega (de north y de weg, camino : camíao del 
norte), etc. 

Noere. Novem, y primitivamente ennovem: en g. enn^a, que significa lo 
mismo.— V. E^E, Enka, en la Tabla de los pseudo-preGjos. 

D. y c. — Décimanovena , Decimonono , Eneadecatéride (ciclo de i9 años; 
voz c. de ennea^ nueve, deka, diez , y etos, ano) , Eneágono (Ggura de 9 áo- 
gulos), Eneandria (oírse de plantas con flores de 9 estambres), ^on(V.), 
Nona, Nonagenario f Nonagésimo, Nonagonal ^ iVond^ono (lo misrro que 
Eneágono) , Nonas (de caer nueve días antes de los Idus, en el calendarío 
de los romanos). Nono, Novecientos, Novena, Novenario, Novendial,!Í9' 
veno, Noventa , Noviembre (9.° mes del año de Rómulo, y 1 i.* de nuestro 
año vulgar), Nundinales (de nundiuce, esto es, quasi novem; ferias ó mer- 
cados que entre los romanos se celebraban la víspera de cada 9.^ día del 
mes), etc. 

li««To. Novus , nova , novum : formado del g. neos , 6, con el dígame có- 
lico, nevof, que significa lo mismo. 

D. y c.-— Innovación, Innovar, etc.. Ñapóles (áeNeapoli, c. denw,niie- 
va, y polis, ciudad : nueva ciudad). Neófito (del g. neos, y áepkuó 6f^t 
nacer; esto es nacido á la vida espiritual, recien bautizado, recien cooTerti- 
do) , Neógrafo (el innovador en materia de ortografía), Neolatino (nuevo If 
tin, recién formado del latín). Neologismo (uso de voces ó construccíooe* 
nuevas) , Neólogo , Neomenia (de neos, y de méné, luna , esto es, Novi-lmo^ 
lutía nueva), Neorama (vistas nuevas), Neotérico (de neóteros, comparatifo 
de neos, mas joven , moderno). Noval, Novador, Novator, iVoredod, No- 
vela, Novelesco , Novia, Noviciado , Novicio, Novillo , Novio (novwfíW- 
ritus, neo^gamus), Novisimo, Nueva, Nuevecüo,t{c,, Renovar, Rn^ 
vo, etc. 

Núes. Nuce, nucis: este nombre tuvo primeramenle la forma nucnsM 
cual se d. el diminutivo nuculus, y, por segunda diminución, los nombres fl<^ 
euleus y nucleus, Nucleusno significa, sin embargo, una nuez pequeña,siuoel 
meollo de una nuez cualquiera. Notaremos, con este motivo, que la lengua it* 
tina tenia mucbos diminutivos, cuya significación era de centro ó extremlM 
análogos á losdiminutivos castellanos en on, de los cuales hemos hablado eois 
pág. i 15. Gomo ejemplo de la significación de centro, citaremos el dimíDO* 
tivo nuculus, cuyo valor acabamos de descifrar^ y cerebrum6kerebrum,(f¡^ 
no significa una cabeza pequeña, como al parecer debía significar oitnS^ 
su origen (del g. karé , cabeza) , sino la medula , el meollo, ó los sesos de 
cualquier <;abeza , grande ó pequeña. — V. Gara. — Gomo ejemplo de la sig* 
nificaeioade extremidad ó extremo^ citaremos auriada, punta inferior delt 



~ 347 — 

reja del bombre ó de la noujer , y el nombre plural digituU, que significa la 
unta de los dedos. 

También tuvo el ]. el nombre naucus, nauct , conservado en las frates 
auci faceré, nauci habere, estimar en una nuez , en muy poco, bacer tan 
ococaso de alguna persona ó cosa, como de aquella pie!, membrana ó tabique 
oe divide en cuatro caobos la parte comestible de la nuez. 

Por último, también bubo el nombre nuca, nucce, que usamos metafóri- 
«mente en castellano por1a nuez del cuello ó ía laringe (en catalán la nou 
kl eoll), y del cual se deriva nuga, nugarum, con la significación de cosa fú- 
il 6 de ningún valor. 

D. y c. — Desnucar, Enuclear (sacar el núcleo ó meollo) , Nocedal (lo mis- 
DO que Nogueral), Nogada (salsa liecba de nueces y especias), iVo^al, No^ 
mera, Noguerado (de color parecido al del nogal). Noyó (del francés noyati, 
lúcleo, liueso de fruta : especie de licor en él cual entran liuesos y simientes 
le almendra ú otras frutas) , Nuca, Núcleo , Nuégados (composición de masa 
[ue se bace con barina, miel y nueces). Nugatorio (engañoso, frustráneo^ 
rrisorio), etc. 

Huma PompíHo. Numa Pompilius: este doble nombre no es latino ni 
sabino, sino tomado por entero del idioma de los beleños. Numa viene de 
lomos (ley,regla),y PompiWtts de pompe (pompa, ceremonia religiosa). 
Sstos dos nombres pintan á la vez al legislador de los bombres y al sacerdote 
lelos dioses. — V. Egeria. — Numa Pompilío fue el segundo rey de Roma: 
murió á una edad muy avanzada , y de muerte natural , el año 82 de la fun- 
Elación de Roma (672 antes de J. C), y á los 43 de reinado, dejando la corona 
i Tulo Hostilio. 

Número. Del 1. numero , ablativo de numerus, formado del g. nemó, yo 
fctribuyo. 

D. y c. — Enumeración, Enumerar, Innumerable , Numeración, Numera-^ 
^or,Numeral, Nurñerar , Numerario, Numérico, Numeroso (lo que contiene 
6n realidad gran núnoero de cosas ú objetos, y figuradamente lo que tiene 
inaclio número ó cadencia, numerosa oratio, como dice. Cicerón), etc. 



o 

Obelo úObelifco. Obeliscus : del g. oheliskos, como diminutivo de ohe-^ 
^os (V. Oblea), que significaba un utensilio de cocina muy puntiagudo, por 
M estilo de nuestros asadores ó espetes. Por metáfora se dio igual nombre 
i Taríos objetos ó figuras que remataban en punta. Uno de estos objetos 
nerón los obeliscos, monumentos los mas antiguos y los mas sencillos de la 
irquitectura egipcia. El obelisco es una especie de pirámide, pero de base 
amamente estrecba, á diferencia de las pirámides, que suelen tenerla muy 
noba. Los obeliscos suelen ser además monolitos, 6 de tina sola piedra, 



— 348 — 

de una sola pieza.— En Egipto se encuentran todavía algunos obeliscos;; 
de Egipto lian venido los dos que se admiran en Londres y en Purís. El uno, 
que estaba en Alejandría, entre la ciudad nueva y el faro, fue trasportadoá 
Inglaterra y decora hoy la plaza de Vaterloo, en Londres : era conocido con 
el nombre de aguja de Cleopatra, y el virey de Egipto lo regaló, en 4820, á 
Jorge IV. El otro , que es el mejor conservado de los ocho ó diez quehabii 
en las ruinas de Tébas, y que se hallaba ¿ la entrada del gran templo en cujo 
recinto se levanta el pueblo de Louqsor, fue trasladado á Francia por el go- 
bierno de la Restauración, el cual sin diGcuItad obtuvo del bajá de Egipto el 
permiso correspondiente; y desde 1836 está el obelisco de Louqsor esír 
belleciendo la ya de por sí bellísima plaza de la Concordia, en Paris. 

Obispo. Episcopus : del g. episkopos, vigilante, inspector, compuestode 
ept, sobre, y skopeó, yo miro, yo considero : esto es super-vigilarUe, 

D. y c. — Arquiepiscopal , Arzobispado, Arzobispal, Arzobispo (Árchir 
episcopus y el principal de los obispos), Episcopado, Episcopal, ObispadOf 
Obispal, Obispalía, Obispar, Obispillo, etc. 

Oblada. «Es pan ofrecido ó pan de ofrenda; de oblato, que en 1. eslo 
ofrecido : de donde quizás llamó el catalán Blat al trigo.» (Bosal).-^Véflse 
Oblea. 

aOblada es la ofrenda que se lleva sobre la sepultura del difunto, del ver- 
bo offero (ofrecer), quasi oblata (ofrecida). — Bárbaramente la llaman algu- 
nos Ollada.y> (Covarrubias). 

Oblea. «Es (dice Covarrubias) una hojarasca hecha de masa muy delga- 
da; y porque es en la forma y tamaño de las obladas (V.), se dijo oblea. Las 
medio torcidas llamaron barquillos. Las hechas en cañutos^ porirmuypl^ 
gadas, se dijeron suplicaciones. y) 

<iLos griegos (dice el Dr. Rosal) usaron una suerte de panecillos muy 
pequeños, blancos y de mas regalo, y á estos llamaron panecillos de asador, 
porque en asador se cocían ; y como al asador dbcian óbolos ó obelos (Y. Obe- 
usco), de allí decían al pan obelias, y de allí parece que dijimos o6/eaj.^ 
Fuera de esto. Óbolos es un dinerillo ó moneda pequeña; y asi oblea, como 
obolea, tomado el nombre del precio, que era una blanca ó dinerillo , pues 
tuvo el pan nombre del precio, como en la Corona de Aragón las vuiienai, 
cuadernas, cuaernas 6 cuernas, y otras suertes de panes. Y es de notar qQ0 
como fuese mantenimiento mas barato, y la menor moneda fuese blancaó 
cornado, por la cual se compraba un pan, y aun dos, se mandó por la conio- 
didad del pan, mantenimiento común, hacer moneda menor, que valiesd 
ó fuese precio de un pan, y llamáronla Ardite, como Arlite, de ar/os, que ea 
griego es el pan; de donde dijimos Artesa y otros infinitos, como ArlaH 
Cuartal, Artalejos, etc. — (Yéase , en la A , la etimología anglo-latina qo^ 
copiada de Puigblanch, hemos dado de Ardite.) 

((Otros las llaman Obleas, como obledas 6 obladas, de oblato, que enlaüA 
es lo ofrecido y ofrendado, porque tales panes y tortas delgadas lievabaDpof 



— 349 — 

renda I OS fieles á la iglesia; de donde en la Iglesia prímicíva escogían los 
cerdoles las mejores para consagrar^ para cuyo fin se comenzó á ofrecer en 
iglesia pan y vino; y así se acostumbra hoy, que del pan ofrecido se reparte 
pan bendito, y el vino se guarda para celebrar. — De donde quizás también 
valenciano y catalán Wmun Blat al trigo.» — Los franceses lo llaman ble, y 
italianos llaman también en común biada til trigo y demás granos ó cerea- 
i que se siembran, al grana para sembrar. Los etimologislas franceses dicen 
le ble viene del bajo latin bladum, y este del sajón blead, blad, — Alguno 
ly también que ha indicado como voz original de blatfblé, la griega blas-' 
Sf blaslé, germen ó nacimiento de las yerbas, por cuanto entre todas las 
irbas, ó plantas gramíneas, ninguna hay cuyo germen ó simiente sea tan 
¡1 para el mantenimiento de la vida. 

Volviendo á las o^íea^^diceRoquefort que la voz francesa oublks, quesig- 
íica la pasta delgada que llamamos barquillos, viene de la 1. obelias, pasta 
rga, estrecha y ligera, que entre los antiguos se servia á los postres y que 
lojaban en vino cocido; y que extensivamente se dio igual nombre á los 
anesú hojas de harina cocida que sirven para hostias, obleas, etc.— Por úl- 
mo, los alemanes llaman oblata m á los barquillos, como á las hostias y á 
is obleas; lo cual confirma la etimología de oblada, oblata, ú ofrenda. 

Océano. Oceanus : voz qué en 1. se empleaba, en el estilo elevado, por 
iare, el mar, y que realmente designa el mar, pero bajo el punto de vista es- 
scial del mar cercando ó rodeando la tierra , esto es, como opuesto á lacus 
ago), que es una porción de agua cercada ó rodeada de tierra. — Por lo de- 
iás, Océano, Oceanus, en g. Okeanos, viene, según unos, de la voz he- 
ráico-feuicia hog (circúilo, cinto, ceñidor); ó, según otros, está c. de las dos 
>cesg. óA:u«, ($A:eo5, pronto, rápido, veloz, velozmente, y nao, nainein, 
adar, navegar, correr, fluir. —V. Nao.— Los hebreos dieron al Océano el gran 
:>inbre colectivo de máim (las aguas). — V. Mar. 

Oda. Ode : del g. ódé, canto, cántico, canción, d. de a^ídetn, cantar. La 
ia, entre los antiguos, era una composición que se cantaba con acompaña- 
iiento de la lira. 

D. y c. — Epodo, de epi y ódé, estancia final de un coro, de una oda, de un 
loto, según hemos indicado al dar la etimología do Estrofa i^Comedia 
f,):--'Od€on, del g. ódeion, en 1. odeum, edificio, mandado construir por 
erícles en Atenas, donde se ensayaban las piezas de música que habían de 
iDtarse en el teatro : — Melodía c. de melos, armonía, medida, número, 
Imo, y ódé, canto :— Palinodia , c. depalin, de nuevo, y ódé, canto ; 
into repetido, retractación :— Parodia, c. depara, contra, y ódé ; contra- 
loto; poema compuesto á imitación de otro; imitación burlesca de una 
)mpos¡c¡on seria i—Prosodia (V.) '.^Rapsodia (Y.) :— Salmodia, canto 
5 los salmos (V. Salmo) : --Tragedia (V.). 
Odón. Nombre propio, compuesto del elemento radical godo od, rico, 

MÍerosOy y la desinencia, on. 

so 



t>. y c^Eudon, Odahico, Odulfo, Otón, Uááhieo, Ulrieo, eto. 

OeHe. Punto cardinal del horizonte, occidente, poniente. Viene del sajón 
We$t.—\. Este. 

Ojalá, OsBÜá. En 1. Utinam : «Es arábigo, y es lo mcsmo que ¡Pk- 
ffuiera á Dios! 6 ¡Quiera Dios! y mas conforme á su origen dicen otros 
Oxallá, porque el arábigo dice Oxallah. Es tomado del hebreo, que en el 
mesmo sentido dice Ahalaún (Rosal).— OxaM (dice el Sr. Gasiri) es vozán- 
be legítima, c. de laxa^Alá, la cual se corrompió en Oxalá, teniendo li 
misma sigfniGcacion optativa de ¡Quiera Dios! ¡Asi sea! 

Ojo : en francés ceil (plural yeux), en catatan vil, y en italiano o6cMo. 
Del 1. oculus. De su ablativo oculo se formó primero oio, y luego q;o.-^OM- 
lus se formó del g. ops, ophtalmos, ojo, d. de optomai, yo veo, yo miro.— W 
oculus formó el I. occulere, no dejar á la vista, cubrir, y su 'ft^nenlatiro 
occultare, cubrir con cuidado, ocultar. 

D. y c. — Anteojo , Autopsia (del pscudo-preíijo tjutos, y opsis, vison)» 
Bisojo, Bizco, Caióptrica (del g. katoptron , espejo, de donde katoji^t 
reflejar como un espejo , c. de cata 6 kata, contra, y optomai, ver), ddojfi 
(V. Círculo), Dióptrica, Miope (del g. myó, yo cierro, y ops, ojo), Miojí^ 
(cortedad de vista). Monóculo (de monos, uno, y oculus). Ocular, Oeiá^t 
Ocultamente (del I. occulté como quien dice ab-oculo, apartado de los ojos), 
Ocultar, etc., Oftalmia, Oftálmico, Ojal, Ojear, Ojeo, etc., Ojmsa,tíjfr 
roso. Ojete, Ojetear, Ojialegre, Ojienjuto, Ojinegra, Ojizarco, eic.,(^ 
lo, Óptica, Reojo (de), Sinopsis (del prefijo sin, con, y opsis, visión; esto es, 
vista reunida, vista sintética, suma, resumen, compendio), etc. 

Olimpiada y su a. Oilmpiade. Olympias, adis : período de cuatro aüoS; 
era cronológica muy usada por los autores griegos, y que toteó nombrada 
los juegos olímpicos, que se celebraban cada cuatro años cerca de la ciodad 
de Olimpia,'-\. Olimpo. — La era de las olimpíadas empezó, según los cál- 
culos mas probables, el año 776 antes de J. C. (el 19 de julio). La primen 
olimpíada comprende , pues , los años 776, 775, 774 y 773 antes de te»" 
cristo, y así sucesivamente, contándose de una olimpíada á otra cuatro idos 
de nuestra cronología, ó una tetraeteris griega (48 lunas y dos meses iflter' 
calares). 

Las datas, según esta era, se expresan á la vez por la cifra nnméricidel 
año y de la olimpíada : así cxcv, i indica el año primero de la oEmpii' 
da i95.— Ciento noventa y cuatro olimpíadas enteras forman un total de 719 
años, que equivalen precisamente al espacio de tiempo que media entre d 
punto inicial déla era de las olimpíadas y el de la era cristiana. Lue§|OS< 
primer año de la olimpíada 195 corresponde al año i.® de la era crístiaoi*-' 
£1 uso de contar por olimpíadas cesó á ñnes del siglo iv. 

Olimpo. Olympus : del g. fiololampos, voz yuxtapuesta de ho^, todOi 
entero, y lampó, lucir, brillar, resplandecer : esto es, to(io-6rlWaní«, todo- 
luminoso.— O/ímpo se llama un monte de Tesalia, el cual, junto con el Oüt 



— 351 — 

oDy representa un gnuí pa^l en la antigua mitología griega.— OtíniT 
labien el noiajlve del Cielo de la fábul^*^^* Límpara/ 
.-^Olimpia (ciudad de la antigua Elida, al oeste de la Morea : boy 
jínada), Olimpia (esposa do Filipo, rey de Macedonia, madre de Ale- 
é hija de Neoptoiemo, rey de Épiro), Olimpiaoo, adjetiv^^ a. de 
», Olirnpiaáa (V.) , et€. 

. Odoff oáoris: en g. odódé^ edtné, ozmé, sigDÍfican lo miftmo, y 
Jer, olere. — ^Algunos etimologislas ereen que la voz olor, odar^ e9 
)péy¡ca, ó pura imitación oral del ruido que se hace cuando aspira- 
I- fuerza por la nariz para oler bien. — En I.', olere signiGea despedir 
leno é malo; oifacere es percibir por el sentido del oÜato ; y odorari 
ir^ rastrear^i seguir el olor. 

u-^AbolicioH^ Abolir (del 1. ab-olere, quitar, barrar, hacer desapare- 
;a el olor), Ánoemia (sin-olfato : disminución ó pérdida del olfato), 
* a. áoU^emear, Husma, Inodoro, Odorable y Odoratisimo {b,\ 
o (a. de Olfato),, Odorífero , Oledero, Oledor, Oler, Olfatear, Olfa^ 
\korio. Oliente, Oliscar, Oloroso, Olura (a., por aroiea ó perfume), 
(del g. oaaina, 4* da ozé, mal olor» fetor : ^cera pútrida de la nariz^ 
pide mueho hedor), etc. 

fgsk. Compuesta de O, y mega, que signiica grande : O grande, O lar- 
oble, porque vale oo., y su figura es como de dos oo : ux. Representar 
saractéres del alfabeto latino 6 castellano , por medio de una ó con 
cineuDÍlejo. 

inega es la última letra del alfkbeto g., y «I Alfa es la primera. En el 
pais do San Juan, cap. i, ▼. 8, se lee Ego (Dominus Oeus) sum ^etQ, 
itm et finis : y de ahí la expresión ser el alfa y el omega de una cosa, 
notar el principio y el fin de la misma. 

mm. Compuesta de O, y miib'05,que significa pequeño: o pequeña, 
, o sencilla : o. 

ft. Unda : del g. udus, hydus, húmedo, mojado, d. de hudór, hyd^, 
-Otros dicen que sale de abeundo. Porción de agua que se mueve, 
nina, que se agita y eleva. 

c. — Ahondar a. de Abundar (de ab, por, y undare , ondear, ó unda, 
^ decir por oleadas , en gran copia) y sus d. , Inundar y sus d., Ola 
Ksion de Onda), Olaje, Oleada, Oleaje, Ondear, Ondoso (a. de 
>) , Qn(2tiiacion , Ondular, etc. , Redundancia (abundancia , pero 
ncia innecesaria, supérñua), Redundar (de retro undare, refluir, on- 
da atrás , como sucede en los riojs cuando encuentran un obstáculo 
irso; rebosar; estar de sobra ; resultar alguna cosa en beneficio ó da- 
tro). Undulación , Undulatorio , etc. 

9 ObIs, Oaiee, Onicke ú Oníque , pues de los clnco modos SO dice 
»e, y lo trae el Diccionario de la Academia. Piedra fina , especie de 
on fajas blanquecinas sobre jfóndo azulado. Del I. onyw, en g. onux ú 



— 352 — 

anyXf onyehos, que en sentido recto significa la uña, porque las fijas blan- 
qaecioas del ónice son de un blanco parecido al de la uña. — El 6nix,^^n 
la antigüedad pagana, salió de las recortaduras de las uñas de Yéousü- 
V. Sardó!UCa y üSa. 

Opio. Opium : del g. opojt, jugo, suco espeso. Zumo espesado ó concreto 
<que se saca por incisión de las cápsulas, cuando todavía no bien madans, 
de varias especies de adormideras , y particularmente del papaver somm- 
ferum que se cria en Oriente. El mejor opio es él de Turqufa ó el opto fo- 
báico. 

Opur. Del 1. optare, que en su sentido recto es elegir, escoger : fd^- 
no8 ÓPTATE duees (escoged caudillos extranjeros), se lee en el verso 512 del 
libro viiide la Eneida de Virgilio. Optare, por una extensión muy nitorali 
significa también desear : pero el optans desea con calma , sin pasión, yco- 
mo por efecto de un raciociuio, de una elección fundada en que lo qóe sede- 
sea, y basta como que se pide , es lo mejor : el optans, además, no coopen, 
ó no puede cooperar, á la realización de sus deseos, sino que esta realiza- 
ción depende ó de otras persona:», ó del curso natural de las cosas. Y en esto 
se diferencia optare de cupere, expetere , apjpetere , desiderare, requimt, 
gestire,avere,veUe {desear, apetecer, anhelar, codiciar, querer), y á^voii 
verbos que traducen las varias gradaciones de los fenómenos psicotégíces 
instintivos del deseo ó reflejos de la voluntad. Scepé aliud volumds, alid 
OPTAMUS, et verum ne Diis quidem dicimus (A menudo queremos una cosaj 
pedimos otra; por manera que ni á los mismos Dioses les decírnosla ver- 
dad), escribe Séneca en una de sus Epístolas. Utrum vis opta dumlM 
(Mientras es tiempo, e^co^e el partido que quieras), se leeenPlauto.iVtAt/m» 
quod honestum decorumque sit hominesaut admirari, au¿ optare, oiU n- 
PE TE RE opor/c¿ (El bombre no debe admirar, ni preferir, ni desear, sinolo 
honesto y lo bello), dice Cicerón en el libro I, xx , De Officiis. 

Optar, en castellano, significa : 1.° solicitar públicamente, y por los trá- 
mites legales, un empleo, cargo ó dignidad: así se dice que tales ó cuales em- 
picados, á los tantos años de servicio, optarán á tal aumento de suddo : 9¿ 
se dice también que Fulano opta á tal ó cual empleo que le corresponde por 
antigüedad. El que pide un empleo ó grado, etc., por gracia ó merced, no 
opta, sino que5o/tct¿a 6 pretende. 2.* También significa escoger una entre 
dos ó mas cosas que no se pueden tener á la par : así se dice optar éntrela 
muerte y el oprobio;— op¿ar por el sueldo mayor; — optar por tal provínc¡a|CÍ 
diputado á Cortes que lia sido elegido por mas de una , etc. 

Optar viene del I. optare. Y ¿do dónde salió optare F Según unos, delg* 
optó, optomai, ver, mirar, considerar, porque la elección ó la opción requie- 
re examen, reflexión; — ó, según otros ^ del g. po¿Ao«, deseo, anhelo, gana, 
pasión, de donde potheó, yo deseo, yo anhelo, y, por metátesis, opIheófOfiOt 
optare. 

D. y c-^Ádobar (nacido do Adoptar 6 Adoptare, según el señor BariU) 



•I 



— 353 — 

sos d.; — Adoptar,áéi I. adoptare (c. de optaré), que era tomar á sabiendas 
^ YOluntariaroeate á alguno para sí, lomarlo por liijo^ prohijarlo, y equivalía 
OFTARoo, Ú2e»f ELiGETiDO, aliquem adsciscere. Y como los hijos adoptivos 
onaabftD el pronombre y el nombre del que los adoptaba , y á veces hasta el 
4>goombre^ con la desinencia anus, ano {^milianus , Pomponianus, eic), 
idoptare sigmñcó también, por extensión, dar uno su nombre á otro, ó tomar 
ti Dombre de otf o para sí.— Opcton, Optación, Optativo (modo), OptimiS" 
no. Optimista, óptimo, etc. 

Oraoioa. Oratio .* formado de os,oriSf la boca, y ratio, rationis, la ra- 
sen, hecho de ratum, que se deriva de reor.reriSj reri, creer, pensar, ¡ma- 
Sinarse. Oratio equivale, pues, á oris-ratio; y lu oración es ore ratio eac- 
pressa, la razón expresada por medio de la boca ó de palabras ; y lu oración 
jrámaticql no es mas que un pensamiento completo, traducido oralmente ó 
por medio de palabras. — V. Prorata (á) y Razón. 

D. y c. — Adorar (llevará la boca, ad^os) , Oracional, Oráculo, Orador, 
Oral, Orar, Orario, Oratoria , Oratoriamente, Oratorio, Orificio, Ósculo 
(del Uosculum, diminutivo de os, oris, porque al besar úosculur se es- 
trecha, se encoge ó disminuye la boca). Perorar, etc.— Véase Bostezar y 
Hocico. 

Oraitt. Dice Covarrubias que orate, por horate, viene de hora , y signifi- 
ca «el loco que tiene horas y dilúcidos intervalos, de /lora».— Mas aceptable 
me parece la etimología de Puigblanch , quien saca orate del I. orbate, su- 
primida la 6, y entendiéndose mente; esto es orbatus mente , privado de en- 
Undimiento. Or6aíu5es,con efecto, el participio pasivo de or6are, que signi- 
fica despojar de una cosa que nos es muy querida, privará uno de sus parien- 
tes, dejarle huérfano {orphanus, orbus), privarle de sus facultades ó venta- 
jas naturales, de lo que le es muy útil, etc.— Rosul deriva orate del verbo 
g. orazó, turbar y levantar, como turbado ó levantado del juicio. 

Ordenar y mejor Hordenor. Covarrubias, dejiíndose llevar, como tantas 
otras veces, del sonsonete, dice que el sacar la leche á las cabras se llamó 
ordeñar porque se debe hacer ordenadamente y con tiento. — Véase ahora 
cuánto mas satisfactoriamente explica cl doctor Rosal el origen y la forma- 
ción de esta yoz. 

aOrdeñar (dice) es c. de dañar, que es condenar y penar; porque, como 
dice Festo, de la lengua latina en la nuestra y las demás introdujo muchos 
vocablos el uso pastoril : y asi los primeros danos , y mayores, que se consi- 
deraron, fueron los que los ganados hacían en los sembrados; y de ahí al 
dañar 6 hacer daño llamaron, y llamamos. Empecer (V.), de pacer: de don- 
de tuvieron principio las primeras penas que por esto los pastores incurrían, 
y era la pena orde/»a¿/es las ovejas, cabras ó vacas; y es hoy entre pastores 
muy común el nombre de penas, y la vieja contienda entre pastores y labra* 
dores. Y así de dañar, que es penar, se dijo Hordeñar (que así debe escri- 

\íirñe)f como Fordeñar, que QS Foro damnare, condenar en cl fuero , pena 6 

30. 



— 354 — 

ley, que estaba puesta. De donde la pena fue llamada iíu/cte^ que quiere de- 
cir ordeñada, de mulgere, verbo 1. que sígniOca ortledar, y MMcktre el p»< 
nar, que hoy decimos iíu¿tor.— Después tomamos el verbo ordéñsrpor sa- 
car leche en cualquiera manera.» — V. Multa. 

Ordio. Hordeum, Es voz a. que signiGca lo que hoy llamamot edmi§. 
Esta última voz viene del 1. ct6ana , provisiones , mantenimieotot, comesti- 
bles en general , d. de cibus, alimento natural, no preparado (el alimeita 
preparado es, en 1., escá). De cibus, que en lo antiguo se romanetó por cüo, 
y luego por cebo, salen, pues. Ceba, Cebada, Cebadal, CékadoMO, Césh 
dera, Cebaderia (a.)} Cebadero, Cebado, Cebador, Cebadura, C9bar,C^ 
ra a. do Cibera, Cibario, ele. — V. Horchata y Orzuelo. 

Órgano. Organum : del g. organon, que significa instrumento, evji 
raíz es ergon, obra, trabajo : como quien dice d imtrumeiUo par mo»- 
lencia. 

D. y c— Desorganizar, Inorgánico, Organero, Orgánico, OrgtmUmo,0r» 
ganista. Organización, Organizar, etc., Pandorga (todos los InstrumefltH! 
de pan, todo, y de or^a^ion), Reorganizar, etc. 

Orgaimo. Orgasmus : henchimiento, irritación de las partes del cutfp0) 
agitación, hervor de los humores que tienden á evacuarse <5 expelerse* IM 
verbo g. orgaó, desear con ardor. — ^Y. Orgullo. 

Orgia, Orgiai. Del I. orgia, orgiorum (fiestas de Baco), y este del g.o'' 
gia, d. de orgé, furor, á causa del entusiasmo y de la embriaguez coa qoeü 
celebraban.— Oíros lo d. del g. oros, montaña, porque en el monte se iMciaa 
principalmente aquellas fiestas y sacrificios á Baco. — Otros lo hacen safirtli 
orgas, lugar consagrado á alguna divinidad. — Y, por último, el interpreta 
de Apolonío lo saca del g. eirgein, alejar, apartar, rechazar, porque de lis 
orgias eran apartados, por indignos, los profanos : 

Odi profanum vulgus et areeo. 

Orgullo y su a. Orgttllesa. «O es del verbo g. orgaó, que significa deieír 
con extremo, y hacer señales de tal deseo; ó de orgyzó, orguzó, que 8i|0ifiei 
alborotarse y concitarse; y asi llamamos orgilosú mesmo orgullo.s (Renl)* 
—Del g. orgaó, estar hinchado (dicen Ménage y Roquefort), porque el ofiguHe 
es un henchimiento ó inflación del corazón. San Agustín, en una de sos le- 
milias llama inflatos á los orgullosos.— Otros etimologistas derivan orpvflo 
del g. or^t7o5 , cólera , el propenso á encolerizarse; y otros del i.erigi,tn* 
gor, erguirse, alzarse, ponerse rígido ó tieso. — ^V. Orgasmo. 

D. y c. — El verbo a. Ergullir, el adjetivo Orgulloso, etc. 

Orictognosia. Del g. oruktos, oryktos, mineral, fósil, enterrado, y^s^ 
ó gnosis, conocimiento. Parte de la historia natural que trata dd couoó* 
miento de los minerales, de los fósiles, etc. 

Origen. Oft^o, originis : nombre formado de orirí, salir, principiar, ai" 
cer; en g. oró, excitar, dar el primer impulso. Principio | nacimiento, 8Mh 



— 355 — 

iBÜal ó cansa y ráfs de alguna cosa. En 1., haict significa nacer, venir al 
nado, y oriri propiamente significa tan solo tomar, sacar su origen de tai 
tal parte, sujeto ó cosa. 

D. y c. — Ábotigmeiíy.), Desorientar^ Exordio (en 1. eccordíum, c. de ex 
orín : prificipiOf entrada, coroienxo). Oriental) Orientar, Oriente, Origi- 
bI, Originalidad, Originar, Originario, Origineo (a. de Original), Ontin* 
9 (lo aiismo qae Originario), Ortivo, Orto, Urdidera, Urdidor, Urdidu-- 
%, Urdiembre ó Urdimbre, Urdir, etc. 

Onritologia. Del g. omii, omithos, ríe, y la pseudo-desinencia logia. 
Irte de la zoología que trata de las a?es. 

D. y c. — Omitomancia^ vana adivinación por el canto 6 el vuelo de las 
vea, etc. 

Oío. De auTú, ablativo del nombre I. aurum , el oro, conmutado el au 
a 0. En g., a%tro$, auron, significa el rico y poderoso , cosa abundante, voz 
oenose encuentra sino en el compuesto thésauros, aunque antiguamente 
I ofió^l simple, según afirma Pompeyo Festo.— El P. F. Pedro de Palencía 
íee que oro viene del bebreo or, que significa la luz. 

•• y f^^-ÁteeoroT, Auréola, Awrifero , Aurora (de áurea hora), Dorado 
m)t Dorador, Dorar, etc., Desdorar, Desdoro, etc.. Naranja (del I. 
urantímn, maknn aureum, manzana dorada, que así llamaba á la naranja), 
I a. Oricaleo (latón), Orifice y sus a. Orepce y Orespe, (el artífice que tra- 
ben oro, en francés orfétre). Orificia (el arte de trabajaren cosas de oro), 
hifkuna (llama de oro, de color de oro), el a. Oro fres (guiones de oro ypla- 
i), Oropel (de auripetalum, según Ferrari; en italiano orpello, que el Dic- 
boarío de la Grusca da como c. de oro, y de pelle, piel : el francés dice 
mbita ort-peau), Oropimente (de auri pigmentum, pintura de oro, para 
intar de oro). Similor, Tesoro, Toronja, etc. , etc. 

Orogirafi*. Del g. oros, monte, montaña, y grafía : descripción ó repre- 
entacion de las montañas. > 

B. y c. — ^Deof05 están formados : Oréades (las ninfhs de los montes). Ores- 
ai (nombre propio que vale hombre de la montaña, que habita en el mon- 
^iOrgias(y.), los nombres propios Orígenes (nacido ó engendrado en la 
Qoataña) y Orobio (de oros, y bios, vida; que pasa la vida en el monte), Oro^ 
09ia,etc. 

Omso. aDe Furúnculo, que así le llama el 1., dijo el castellano Foronjo, 
4Nno boy le llaman en León; y después oronso y orondo. — El I. lo tomó de 
^, que es el fuego (V. Horno), y es lo mismo que brasilla, como también 
^rbunculus es diminutivo do carbo, que es la brasa. Y asi Furunculus fue 
lininativo del antiguo furo, de donde el castellano dijo Hura á una especie 
leoronzo.9 (Rosal). — Y. Divieso y Orzublo. 

Ot queit a. Orchestra: del g. orkhéstra, que viene de orkhésis, danza, bai- 
f. En los teatros de la antigüedad, la orchestra era el lugar ó espacio que 
Of Uamamof paUo, y donde, en (írecia, hacían los coros sus evoluciones y 



— 356 — 

bailes: en Roma era la orehestra el sitío resenrado para los senadores.— En 
nuestros días se llama orquesta la reunión de todos los músicos, y el sitio 
que ocupan estos en los teatros. 

Ortografia. Ortographia: del g. orihos^ recto, correcto, regalar, y de 
graphót yo pinto, yo escribo: equivale, pues, á reoia-esmtimi. — Por exten- 
sión lia pasado á sígniücar también el perGI, y la delineacion de este. 

D. y c. — La voz g. orlhos entra también en : Heterodoxo (del g. heUrm, 
diferente: diferente, apartado, de lo ortodoxo), Ortodoxo (de oHAM,yde 
doxa, opinión, creencia: recta creencia), Ortología (recta proouncíaeioo), 
Ortopedia (de orthos, y de pais, paidos, niño : arte de corregir las corcoiai 
y demás deformidades del cuerpo en los niños), etc. 

Oruga (gusano y yerba). aEl latino llama al gusano eruca, de «rodo, por- 
que roe y come la yerba. Engéndrase en yerbas calientes y salazes, espedd- 
mente en la que llamamos por esta razón oruga; y de allí la llamó el vi- 
bigo uruq,9 (Rosal).— V. Roer. 

Omielo, en francés Orgeolet ú Orgelet, en catalán Mussol. Del I. Af^ < 
deolusy diminutivo de hordeum, ordio, cebada; granillo como de cebada á 
ordio, flemoucito que se forma á veces en el párpado. Hordbolüs esf jmt- 
vissima et purulenta collectio in capillis palpebrarum consiüuta,,. ioibgi 
granum simulam, unde et nomen accepit. (San Isidoro). — Contra esta aolo- 
ridad, aceptada también por Covarrubias y Cabrera, dice Rosal: aOr^ 
no es vocablo 1. como Lebrija pensó, que lo quiso llamar orceolum; peroei 
vocablo castellano, como oron^uelo, por ser especie de orondo (ó divieio).* 
— V. Horchata, Ordio y Ororzo. 

^Orzuelo en la acepción de tomar fieras (continúa Rosal), es de Oreo, ii- 
tino, que significa el infierno, prisión de condenados, y de allí cualquien.» 

Otar. Como quien dice ausar, de auso, que en latín es el atrevido y osi- 1 
do. (Rosal). — De ausare (especie de frecuentativo formado de ausum, sopi' 
no de audére, atreverse), mudado el au en o. 

D. y c. — Audacia, Audaz, Osadía, Osado^ etc. { 

Ottra y Ottraoitmo. El nombre Ostra ú Ostro , que en algunas pirtei -^ 
llaman Ostrones y también Ostiones (en francés Buistre 6 HuUre) TÍesa j 
del 1. ostrea, ostreum, en g. ostreon, la ostra (marisco bien conocido), lor* j 
mado de ostrakon, concha, escama, pieza escabrosa. J 

Ostracismo viene del 1. ostracismus, por el g. ostrakismos , especie de 
destierro que duraba diez años, y que tomó el nombre de la circunstaocii 
de votar los ciudadanos inscribiendo el nombre del que iiabia de ser des- 
terrado en una concha (ostrakon) dada ó cubierta de cera. — Solón, no obs- 
tante todo su saber, se persuadió de que era imposible establecer ea la re- 
pública de Atenas la libertad y la igualdad, sin derribar ó inutilizará todo 
ciudadano que sobresaliese ó aventajase mucho á los demás en ciencia, ri- 
quezas, gloria ó virtud. Instituyó en su consecuencia el ostracismo, (p^ « 
consistía en sujetar al fallo del pueblo al personaje que inspiraba tea^ || 



— 357 — 

*es, y desterrarle por diez años del territorio de la república, mas sin pri- 
rarle de sus bienes, y con facultad de volver á su patria concluidos los diez 
ídos. — En la república de Atenas había sobre unos 20,000 votantes, y la ley 
ixigia que debiesen reunirse 6,000 votos (la casi totalidad de volantes que 
)rdinaríanaente concurrían) contra el acusado, para que á este se le pudiera 
imponer el ostracismo. No obstante tan cuerda disposición , encaminada á 
evitar la frecuencia de la aplicación del destierro, sufrieron el ostracismo 
uodadanos tan eminentes como Arístides, Temístocles, Alcibíades, Conon, 
nmoteo^ Ifícrates, etc. Y es que en Atenas, como en todas partes, las in- 
:rígas, los celos, las enemistades, la debilidad y la indiferencia, entraban 
larto.á menudo como elemento de la votación. Hé aquí, en prueba de ello, 
ílcaso que sucedió con un estúpido labrief];o del Ática cuando se trataba de 
illar sobre la suerte de Arístides. El ciudadano volante fué á Atenas para 
ar su voto, pero no sabia escribir, y andaba por la plaza buscando quien le 
seríbiese un nombre en la ostra. Tropezó casualmente con el mismo Arís* 
ides, á quien no conocía, y le dijo: — Hacedme el favor de poner aquí un 
lombre. — ¿Cuál? le preguntó Arístides. — El de AHstides, — ¡Por Júpiter! 
.conocéis á Arístides? ¿qué mal os ba hecho? — No le conozco, ni me ha he- 
tho mal ninguno, pero hace tiempo que me fastidia y cansa oír que le apeUí- 
Un el Jttsto. — Arístides se calló, y escribió su propio nombre en la concha. 

Qndo. Del g. oxus, oxys, agrio: pero se llaman óxidos, en general, las 
^mbínaclones del oxígeno con un cuerpo simple: estas combinaciones pue- 
)en ser acidas, básicas 6 indiferentes. 

D. y c. — Desoxidar, Desoxigenar, Oxálico (nombre dado al ácido de las 
icedecas), Oxalme (la salmuera aceda), Oxiacanta (arbusto espinoso, por 
airo nombre escaramujo, de fruto ácido)y Oxicrato (en I. oxycratum^ en g. 
oxykraton, c. de oxys, agrio, y kraó 6 kerannumi, yo mezclo: mezcla de 
Bgua, vinagre y azúcar, vinagrada). Oxidar (reducir un cuerpo al eslado de 
óxido). Oxigenar, Oxigeno (de oooys, y de geinomai, ginomai, yo nazco, yo 
nae hago: literalmtínte soy engendrado por ácido; pero tómase hoy por en- 
gendrador de los ácidos). Oximiel ú Oocimelf mejor que Ojimiel (composi- 
cioa que se hace de miel y vinagre), Oxizacre (del 1. oxysaccharum; salsa 
que se hace de agrio de limón con leche, miel y azúcar): — Protóxido, Deu* 
íórtdo ó Bióxido, Tritóxido 6 Trióxido ^ Cuadróxido , Peróxido, Ses- 
9tti(bi(2o (voces c. de óxido, y de los correspondientes prefijos ó pseudo- 
preGjos, que emplea la química moderna para expresar las varias propurcio* 
lies en que entra el oxígeno en un metal, etc.). 



Pftcharro, Pacheco, Pachorra. — V. Gazpacho. 

^•dro. PaUr,patris, el padre, en g. patér, que significa lo mismo. Pa- 



— 358 — 

rem, parentis, so dice, en latín, dol padre y de la madre, de los padres.- 
V. Madre. 

D. y c. — Apadrinador, Apadrinar, Cliopatra (de kleos, g]opÍ9« y poíér 
6 patria; gloria del padre ó de la patrin), Compadrar^ CompadrasgQf Cowr 
padre, Compadrería, Compatriota, Descompadrar, Empaártmaiimaln^ 
Empadronar, Emparentar, Eupator (de eu y palér, buen padre)^ EvfotKh 
ría (nombro do una planta así llamada do Mítridates Eupator, buen padre* 
que la descubrió), Expatriación, Expatriarse, Júpiter (y.)^Padrattro,PQ^ 
drear, Padrina, Padrino, Padrón, Papa (V.), Parentela, Parentesco, Po- 
riente. Parricida, Parricidio (de ccedes patris), Paternal, Paternidad, Pe^ 
temo. Patria (V.), Patriarca (V.), Patriarcal, ele, Patriciado, Patridor 
no, Patricida, Patricidio, Patricio (de pater, y ciere, llamar: los patridiu 
eran ingenuos, esto es libres, podían nombrar, Uamar á su padre ó dedanr 
su origen: qui patrem ciere possunt, id est ingenuÁ, dice Tito Livio),P(h 
trimonial, Patrimonio, Patrio, Patriota, PatriótioOf PalriotismOf Patrocir 
nar. Patrocinio, Palroclo (que significa gloria del padre, lo mismo qoe el 
otro nombre propio Cleo-patra), Patrón, Patrona, Patronato, Patrfmur, 
Patronímico (V.), Patrono, etc. 

Pagar. aComo cl I. llamó pagus á la aldea (de donde boy dicen jM|^dt 
heredades), de aquí Pagar, acudir como labradero rentera; y Pagenosí^ 
decían los aldeanos y villanos; á cuya imitación fueron llamados losiafiíkf 
Paganos, penque viven fuera de la policía de la Iglesia. — Llamóse jm^ni , 
pago, de pagé, que en g. es la fuente, porque las aldeas 6 casas decampase 
fundan cerca de fuente ó agua. De donde el catalán á loa labradores Uidi 
Po^ese^.—Confírmase con que el g. dice apagó 9} pagar pensión, Hibotoé 
renta ; y así dicen comunmente apage inton dasmon, pagar tributa 6 alcabir 
la — De aquí Bagaje, como Pagaje, que son derechos que el labrador ene! 
alojamiento debe rendir al soldado.» (Rosal). 

La voz 1. pagxis significa un pequeño grupo de casas apartadas da m 
ciudad, un lugar ó caserío con relación á las tierras que se labran al nde- 
dor. Designa también ú veces un]|distrito terrítOFÍal de corta eztetta¡oa,aD 
partido, el término de un pueblo. 

Por lo demás, desde Festo convienen casi todos los etimologístas en que 
pagus se formó del g. pa^e (dórico), por pégé (manantial, fuente). AlgonO) 
sin embargo, pretende que pagus se formó del g. pagos, col¡Qa.-*Yéa» 
Areopago. 

Hay quien dice que el castellano tomó el verbo Pagar del italiano PogM, 
que significa lo mismo, y tiene, por supuesto, el mismo origen 1. quepapvf. 
El francés dice Payer. Pater , id est solvere, quod Hispani dicunt pigir, 
eliam tractum á pago, ^tiodpagani (los aldeanos) et rustid plusecstensai 
tributorum et vectigalium exsolutionem cogebantur (el etímologista fraacéi 
C. Bouilles). 

p. y c-^Apaisado, Bagaje {j^ov Pagaje; aunque otros lo aacín dsiiM 



ó vaca, caja ñe cuero qoé se coloca encima de los coches para llevar ropas 
y otros efectos; as! como I7aca del 1. vagina, vaina, estuche : V. Vaca.)> Pa^ 
ga, Pagadero^ 'Pagador, Pagaduria, Pagamento 6 Pagamiento, Pagania a. 
de Paganismo, Pagaré, Pago, Pagote; Pais, en lííilhno paese, en francés 
jMiys (pronunciase pe-yi), y en catalán pais, todos del 1. pagus; Paisaje^ 
Ptisana, Paisanuje, Paieano, Paisista, Pegaso (caballo con alas que de 
stia pttada hito brotar la fuente de Hipocrenc), etc., etc. 

9Mbmk: (éñ francés paroie, «n catalán paraula, y en itah'ano parola. 
Del 1. parábola, eng. j)ara6o^^, comparación, formado de parabolló, yo com- 
fara, yo parangono. Narración de algún suceso que se supone ó finge, fábu- 
la rdató alegdríco,'del cual se intenta sacar alguna instrucción moral: esto 
4gnifica la ¥02 paradla. — «Palabra (escribe Rosal) viene del g., que dice 
fmAoléiAfí comparación ó símil; y porque en públicos razonamientos y 
jttticas se usa mudio de estas parábolas 6 semejanzas^ la tomó el caste- 
lano por la fazen y plálica común, que hoy decimos sermón y oración, y 
fc allí por la menor palabra,i> — Sucedióle á parábola lo contrario de lo que 
fticedié con las voces epos y oratio pues estas pasaron de una significación 
general á una especial, y parábola al revés. — V. Epopeya. 

D. y c. — Apalabrar, Palabrada, Palabrero, eíc. Parla, Parlamental, 
Pwrla^nento, Parlanchín, Parlar, Parlero, Parlotear, etc., etc. 

lMa6io. Palatium, aula r£gia. Dice la ley 29 del título ix. Partida se- 
gimda, tuyo epígrafe es: Qué cosa es Palacio, et porqué lo llaman asi. 
aP;iLACio es dicho aquel lugar do el Rey se ayunta paladinamente para fa» 
hlarcon los omes; et esto es en tres maneras, ó para librar los pleitos, ó 
para comer, ó para fablar en gasajado, Et porque en este logar seayun" 
ton los omes p<sra fablar con él mas que en otro, por eso lo llaman Pa- 
lacio, que quiere tanto decir como logar paladino; et por ende conviene 
Que non sean hi dichas otras palabras sinon verdaderas et complidas et 
opuestas... etc. — Y dice Rosal: aAunque contradigamos á la ley de la Par- 
tida, hubo en Roma uno de los siete montes llamado Palatium, el cual fue 
altio donde ios reyes, cónsules y emperadores tuvieron y fundaron sus casas 
reales, llamadas del mismo monte Palacio. De allí se extendió el llamar Pa^ 
iodos i las casas imperiales, reales y de otros señores en todo el mundo ; y 
tanto pasó adelante, que ya á cualquiera aposento ó dormitorio llamamos 
Polaeio.n — San Isidoro indica que Palacio vino de Pallante, príncipe de los 
arcados; y algunos lo hacen venir de otro Pallante, gigante, que fue el pri- 
Ulero que, por ser muy grande (dice Govarrubias), edificó Palacio para ca- 
ber eo él !!! — Palacio es en francés palais, y en catalán palao ópalau. 

t, y c. — Palaciano a. de Palaciego , formado de palac-^"^ la desinencia 
^, iego (V.).— V. Propalan. 

PteUdfiren^'PalfeJírenero. «Es caballo de rúa (dice Rosal): del g. paraphe^ 
tomai, que significa ruar y pasearse sin camino cierto , solo para ser visto.» 
^V. Áok.'^Palafren se llamaba también el caballo manso en que solían 



— 360 — 

montar las damas y señoras en las funciones públicas ó en lascacerias,y 
muchas veces los reyes y príncipes para hacer sus entradas.— Pala^enaro 
es el cr¡a«lo que lleva el caballo del freno : y en las caballerizas del Reyse 
llama Palafrenero mayor el picador, jefe de la caballería regalada, que 
tiene los ( ahezonos del caballo cuando monta S. M. 

Loselimologislus franceses sacan su Palcfr'oi (palafrén) dell. paravm' 
dus, ó de equus phaleratus; y Barbazan opina, con bastante fundamento, 
que vi(me de palcestrce fractus ó frenatus. La ?oz Palafrenier (palafrenero) 
valdría, por consiguiente, palosstrcB frenator. 

Palanca. De phalangas ó phalanga, que en g. y en I. son los yarales, pér- 
tigiis, madoroso palos con que los ganapanes llevan entre dos un gran peso. 
Palanca, en la acepción de máquina simple ó de pértiga de hierro ó madera 
que sirve para mover ó levantar grandes pesos, viene, según vanos eümo- 
logislus , de palo; y osle del I. palus, palicellum , paxillus, formados de 
pangere, clavar, hundir, plantar, en g. passaloSj del verbo pe^. - 

D. y c. — Apalancar, Apalear , Empalar, Empalizada, iPa/aw^uw (phalao- 
garíus ópalangarius). Palenque {nomhre que se dio á la plaza ó lugarcer- 
cado de los cuartones ó varales llamados palancas), Pala, Paliza, Pdo, 
Palote, etc., etc. 

Pálat. Deidad fabulosa : una de las especies ó formas de Minerva. Palto' 
del gigante Pallas, á quien dio muerte ; ó del g. palló , pallein , en l.pe^, 
pellere, vibro, vibrare, arrojar, sacudir, lanzar, vibrar, á causa de la tí- 
bracion de la lanza ó pica , que es otro de los atributos con que representan! 
Palas. 

D. y c. — Paladión (del diminutivo g. palladion, pequeña imagen ó eslálu 
de Pálus) ; y, según algunos. Palio (que forman del g. palló) y P£i/ma(delg. 
palamé, formado de palló, sacudir)^ con todos sus compuestos y derivados. 

Paleografia. Paleographia .* del g. palaios, antiguo, y grafio: estoes 
descripción ó escritura de lo antiguo. Arte de leer la escritura y signos da 
las inscripciones, délos libros y documentos antiguos. 

D. y c— Paleólogo, que habla á la manera de los antiguos: sobrenombra 
dado á varios emperadores de Oriente. — Pelasgos (V.). 

Paleontología. Voz c. del g. pa/aeos, antiguo, on, ontos, ente, ser, J 
logia : parte de la historia natural que trata de los seres antiguos, delosfó- 
siles, ele. — V. Paleografía y Pelasgos. 

Palingenesia. Voz c. del adverbio g, palin, equivalente á los I. tteritah 
rursús, é contrario, vice-versa, retro, retrorsúm, etc., en castellano detwi" 
vo, otra vez , repetidamente, etc. , y del nombre sustantivo ^e7ieni,naGÍ- 
miento^ generación. Pretendido renacimiento, re-generacion, de un cuerpo 
destruido, ó de su imagen, por la reunión de sus primeros elementos; resD^ 
reccion física, moral; trasformacion social.— Así se dice : la palingenens 
del fénix es una alegoría. — Algunos filósofos antiguos admitían hpalingsnt' 
sia universal.— V. Género. 



— 361 — 

Pimpano. Pampinus : dei g. pempd, brotar, arrojar afuera. Y así se 
legan mas á su origen los que le llaman Pémpano,— Corarrubias dice que 
\ pampinus, y este del g. pampanneos y esto es omninó normSy todo nuevo. 
Pttatto«A. Del pseudo-prefíjo griego pan , todo, y akeomai, curar: todo 
euro , cúralfh-todo, medicina universal. 
Scliido el Talor significativo de cada lino de los dos elementos que entran 

esUTOs, ya no dirá el lector (ó al menos sabrá en qué sentido lo dice) 
Iiiceatimt7ef8aí, redundancia, ó albarda sobre albarááf tan manifiesta co- 
o la i|ue cometen los que dicen lugares tópicos , panorama universal, fue- 
8 pMcos, guerra polémica , etc. , etc. , por ignorar el valor y la significa- 
do de las palabras que emplean. Y hé aquí comprobado el aserto de que^tn 
gimas conocimienUís etinK)lógÍ€os es imposible escribir bien, 
Panegiríco. Panegyris : del g. panegúrís ó panegyris, voz c. de pan, todo, 
acuris ó agyris, asamblea; literalmente, toda la a$am6/ea , asamblea pú- 
iea, reunión general. Aguris está formado de ageiróy en I. congrego , co- 
tgo y congregar, reunir. Discurso pronunciado con gran pompa y aparato, 
a stsamblea penara/ y pública, en loor ú honra de alguna persona ilustre. El 
sntghrico puede dirigirse á un personaje difunto , ó vivo aun ; y en esto se 
íferencia de la oración fánebre. 

•©. y c. — Panegirista, el que hoce ó dice un panegírico , un elogio de otro. 
on el nombre á^panegirista honró la antigüedad griega al magistrado que 
Bcomiaba lasjnagnifícencias de la Divinidad, y pronunciaba el elogio de los 
lonarcas y de los buenos ciudadanos en presencia de los pueblos. Bien que 
lego perdió su carácter público , el panegirista siguió , sin embargo , ejer- 
leodo el grave y noble ministerio de inmortalizar la memoria de los varo- 
w ilustres, preconizando el patriotismo y la virtud. 

IhMerft. Panther, Panthera : del pseudo-prefijo pan, todo, enteramente, 

áethér, thtrion, fiero, feroz : enteramente feroz, 

PcBtontlla. Véase en el articulo Panza* la etimología que da Rosal. — 

Gotarrubias se vio apurado para encontrarle un origen á la voz Pantorri-- 
!|| , pero salió del paso- diciendo : «No me atrevo á darle etimología, sino 
» formándola de griego y español , que lo tengo por disparate , como algu- 
osqnierenque valga por Paniurgidilla, O en otra manera: pan, toda, y 
HiÚa , nombre diminutivo de iorus, que entre otras significaciones vale los 
nfiones ó músculos eminentes que se señalan y distinguen en los hombres 
liMdos y nerviosos cuando hacen fuerza.» 

PiBtaflo. De pedufn ínfula , dicen los autores. Sperlingius cree qué el 
tneés pantoufle , del cual formamos pantuflo , viene del italiano j}a7}¿u/b/e, 
oz 0. del I. pan, i^or pannusy el paño, y del italiano tufóla, cosa ligera, li- 
lúa. El mismoautor añade que esa especie de calzado se llamó asi, por- 
HesQ parte superior ó la capellada era de paño ó tela , y no de cuero. -^Mé- 
ágelo hace venir del alemán panto//iíe, por bantoffel, c. de bein, pié, y to* 
Wf tablica, láminái suela.^Pero los mas de los elimologistas consideran 



— 362 — 

pantu/Io c^tmo c. do! g. pateó ^ pi^iiT} hollar ■ ^phellos, corcho t esloeSi 
paiu-phellos , pisa-currln». — V. Pié'. 

Pansa. («[)t! panlice, latino ; y ih* nllí Pantorñlla (V.), que escumo^Muí^ 
¡[Díiiiii.lii iil ^. ijiK^ :i la l):irr ipi lluinu gaster, y á la paiitorrilla gastré. Aunque 
J<iw< Til Ks:Mlí;¿tfrii <ju'(?re (|ue PanQa sktw como Panicia, de pane; de doBded 
vui^'d hi lliiiiiu/a arca del pan. — \.ht4*anQa diceu Pancho ^ y de allíPacüo 
ul iiiuiítt'niniiriilo; dril(iiidcG(/pparAo(Y.),yi?mpac/ioó£mpacAar,y to- 
dt/jo , cuiiui Pandujo.» (Uosal). — De pantex, panticis, lo cree fonunU 
(aiiiliicii el Broccn^^e. — (^ovurrubias aveiiluru la especie de que podría wnir 
de pundust pmda, pandum, cosa rorvu, como lo es (dice) la barriga grande. 
— Del I. pn ntex Siivá lumbieii el frunces su voz correspoudieDlePaRtf,ea 
cutuliiM Panxaó Pancha, muy parecido á PancAo, que es como famiüir- 
meiiiü Iliáinu el cuslclliinuá la Panza. 

D. y c— Bandujo, Bandullo (p(tr Pandullo: el vientre, ó el coDJuotode 
las tripas), Df^pa/ijsurrdf (verbo Tamiliar, que significa romper la panza i 
QJ^Miiio), Panzada, Panzon, Panzudo, etc. 

Papa. Papa : Del g. pappas, padre. Nombre que en otro tiempo se dibt 
á lodus los obispos, y (jue desde Gregorio Vil se da exclusivameateal obis- 
po de Roma, al sumo poiitííictí romano, vicario de Cristo, sucesordeSai 
Pomfo en el gobierno de la Iglesia católica, y padre universal de todos los 
íie'cs. —V. A«AD y Padre. — El g. pappas era palabra reverencial y de iio- 
nor (ilice Rosal) de los iiijos para los padres; y así el g. llamó á el abuelí ; 
pappos, * 

Para. Preposición separable^ con la cual se denotan varias ideas accaso- 
rius , que pueden resumirse en el fin ó término de una acción ó de ouaco* 
sa. — Parase formó de las dos preposiciones latinas per y ad reunidas: peraii 
parad, para. Autoriza esta etimología el encontrarse per ad con laace{icioB 
de para en varios instrumentos antiguos : así, en una escritura del año %8 
de nuestra era se lee : ut donem vobis ex ea aqua per ad vestros ortos dfU 
AD veslras necessarias: — y en otro instrumento del año 969 se dice: atíof 
duodecim ledos per Aopatipere^ (otras doce camas para los pobres).— V. lo 
diclio de Para como preíijo, en la Tabla de los preOjos. 

Paradigma. Paradigma : del g. paradeigma, voz c. del prefijo /M^f 
que aquí expresa una comparación , y del verbo deiknuó, déikó¡ mostrar, is* 
dicar, ponerá la vista, comparar. Paradigma significa, pues, ejemplo, (jeB' 
piar, modelo. Asila conjugación de amo, as, are^óamar, v. g., eselpoff* . 
digtna déla primera conjugación de los verbos latinos ó castellanos, et£.:l^ 
cea, es, ¿re, Lego, is, ere, Audio , is, iré, suelen ser, en las gramáticas U- 
linas, los paradigmas de la 2.*, 3." y 4.' conjugación. 

Puradoja, Paradoxum : del g. paradoxon, c. del prefijo para, cootrib 
y doxa, opinión : esto es, contra la común opinión, especie extraña, exlft- 
vaganle. 

D. y c. — Con el mismo nombre doxa, opinión, y los pseudo -prefijos Ul0* 



— 363 — 

orfo, se han formado los compuestos Heterodoxo y Ortodoxo; Paradóji- 
^, Paradojo. — ^V. Dogma y Ortografía. 

Parago^. Paragoge: del g. paragó, yo avanzo, adelanfo, alargo, c. del 
irefijo jKira , mas allá , y agd, yo llevo, guio, conduzco.— V. Acto.— Figu- 
ade dicción qne se comete cuando al fin de la voz se añade alguna letra ó 
llabft. Los griegos llamaban paragoge la final de los veri)os en p.t.— Decir 
ibora en castellano altiveza, «strecAejsa (anticuados), ¡^or altivez, estrechez, 
ñ cometer una paragoge. Igual figura cometen, ó igual licencia se toman, 
OH poetas, cuando dicen feroze, peze , raize , tenaze, veloce , por feroz, pez, 
iíím y tenaz, veloz. La adición de una letra ó sihiba en medio de lu voz es 
ma especie de paragoge denominada Epéntesis (V.). 

Faraiflo. Del caldeo paradas, verjel, huerto defruhiles, de cuyo suavísimo 
rocablo formaron los g. su paradeisos, que significa jardin , y los I. su pa- 
raditus^ 

PteaMo (adjetivo). Parallelus: del g. parallélós, que significa equidis- 
tante, lo que está en total y continuada igualdad de dislancía , como las li- 
neas que llamamos paralelas, 

D. ye. — De ahí Paralelipipedo (voz c. de parallélós , del prefijo epi, so- 
bre, encima, y de pedion, plano ó superficie plana: Mu\o que consfa de 
pknos paralelos, oque tiene la superficie compuesta de planos paralelos), 
Paralelismo, Paralelo (cotejo, parangón, comparación), Paralelógramo 
(de parallélós y de grammé, línea : cuadrüátero que tiene las lineas ó lados 
opuestos para/e/os)^ etc. 

Paralipomenoñ , Paralípomenei. Paralipomenon, Paralipomena; del g. 
|»ara{0tpofn6na, cosas omitidas, pasadas en silencio^ d. áeparaleipó, yo omi- 
to,, c. de para, además , y de leipó , dejo , paso por alto, omito (en 1. pros- 
termitio), que también entra en la voz Elipsis (V.). Algunos autores han 
llamado Wh^r suhrelictorum ó derelictorum al Paralipomenon primus y Pa- 
taUpomenon secundus de la Biblia , que son dos libros del Antiguo Testa- 
meoto que sirven como de suplemento á los cuatro libros de los Reyes, por 
cnanto contienen algunas noticias historiales omitidas en estos. 

Paraninfo. Paranymphus : del prefijo g. para, cerca, y nymphé, novia. 
*— V. Ninfa. — Era, entre los antiguos, el que estaba cerca ó al lado de la 
novia, haciendo los honores de la boda, el que acompañaba la noviu á la ca- 
aidel novio, en una palabra, el padrino de la boda. — Comunmente se llama 
Umbien paraninfo el que anuncia alguna nueva feliz. — Paraninfo era el 
iMmbre que daban antiguamente, en las escuelas de la Sorbona y de Medici- 
na de París, al discurso solemne que en la investidura del grado de licencia- 
do pronunciaba , en elogio de los graduandos, un orador llamado también 
paraninfo. — En nuestras universidades solía llamarse paraninfo el que 
aoanciaba la entrada del curso, estimulando al estudio con alguna oración 
retórica, ó pronunciando lo que ahora decimos discurso ú oración inau^ 
(oral. 



— 864 — 

D. y r..~Parantn/Sco,adjetivo que se aplica áciertoórden de arquItecUini 
en el cual se suslituyen estáluas de ninfas Á las colunas que suelea ponene 
en los órdenes jónico, corintio y compuesto. 

Paráfito. Parasitus : del g. parásitas, c, de para, cerca, y süoi, trig»; 
es decir, que está cerca del trigo, intendente ó inspector del trigo. — El dod- 
bre parásito, en su origen , no solo no era odioso^ sino que basta hombí 
ú aquellos á quienes se aplicüba ; pues en Atenas llamaban parásitos i átt" 
tos ministros de los al tures que cuidaban de los trigos sagrados, ea dedrí 
del trigo que se cosecbaba en los campos afectos á cada templo , á caflaoBi 
do sus deidades. Tenían parte además , como epulones que eran, en las w^ 
ncs de los sacrificios y en los manjares de los banquetes públicos que «di- 
ban en honra de Júpiter.— -Después pasó á significar pegote^ gorrista, el foe 
se arrima á otro para comer de mogollón, á costa ajena. Solón fue^segu 
pretende Plutarco, el primero que por ironía llamó parásitos á los quaifii' 
tian con notable asiduidad á los banquetes públicos que mandaba dir^ «el 
Pritanco, en obsequio de los ciudadanos que liabian prestado grandes sem- 
cios ala república.— Sucesivamente se fue aplicando el nombre poráfttoi i 
los que se entrometian en las casas de los magnates y de los ricos pin lia- 
cerse comensales suyos, etc.—El parásito fue para los poetas cómicos lili- . 
nos un tipo que á menudo bacian figurar en sus dramas con no poca gndi 
y sal. 

Parásitas Waiütamos ya también las plantas que vegetan sobre otras» itf- 
pcnsas de sus jugos nutricios; — y Parásitos ciertos insectos que vifeo soltft 
otros animales, y alimentándose de la sustancia de estos. 

Pardo (color). ((Se dijo propiamente del paiío, y es parado (del I.jmm- 
tuSf paralo), que do su natural se está labrado ó aparejado, y no tiene tinU 
artificial. — Y así Prado, lo mismo que Parado, es campo no labrado.— Ptf* 
Pardo, animal, es latino.» (Rosal). —V. Leopabdo, en el articulo Lcoi. 

Parif. Parisiis. Los habitantes de la antigua Lutocia se denomioabaoP^ 
risii, Parisiaci, que en celta, ó en el antiguo galo , significa hombm deto 
naos, marinos, gente de mar. — V. Lodo y Lutecia. 

Párrafo, eufonizacion, ó contracción, de Parágrafo, que eracooioia^ 
cía y escribía antes. Paragraphus : del g. paragraphé, signo puesto Mfos 
de la escritura, voz c. del preíijo para, cerca, y de la raíz ffrofh, ó del lerbí 
graphó, yo escribo. Paragraphein , entre los griegos, era escribir Iímikíi 
la plana, como en margen (dice Rosal), ó escribir fuera de propósito niflO^ 
como en borrador, para probar la pluma. De aquí salió el llamar jMiréi^ 
ó párrafo el rasgo ó sehul que sirve solo de comenzar capitulo, en esta for- 
ma §, ó puesto horizonlalmcnte <«».— Covarrubias dice que antigotnwi* 
era costumbre poner una C al principio de la cláusula, y otra inveretoii 
fin, esto es como un paréntesis, y que el signo ortográfico §, que llannnMS 
párrafo, se formó de la reunión de las dos CC puestas al principio. 

Los franceses llaman parafe (por paraphe) á lo que nosotros hürícci 



— 365 

y farafer tlruMcor : tvibis toces deJ mismo origen que párrafo^ 6 para» 
fnnj^t como dicen ellos. 

0. y c. — Parra : «y ?ieodo los antiguos (dice Rosal) que esto planta mas 
|iio olni producía también sacados y hechos estos párrafos ^ que llaman 
\imm^a», líamároDla PárrafaáParraha, y asi Parra. ^ParraL-^Parrülas, 
porter «si tmniiÚMce^ y aparradas, armadas i modo de parral.^Zarza-- 
paniUa (v.). 

Pwiflu Pars, pariis, ablativo paríe : la cosa que se desprende ó separa de 
m toflo. 

m. j c.r^Apareeria , Aparcero, Apartadero, Apartado, Apartamiento, 
ipartar. Aparte, Comparsa, Compartir, Departamento, Departir, Despar^^ 
ir^fmpareia¡,lmparcialidai, tic, , Parcial, Participación, Participar, 
^miidpio (de capiens partem, que toma parle del verbo : V. Captab), Par- 
imHUs, Pariiculqr, Particularizar, Partida, Partidario, Partido ^ Partir, 
Piarfílíoo t ñepartir, etc. 

PáMoa. Pascha : en g. también pascha, del hebreo pesahh, paso, tránsi- 
to, jOMidada la hheth, eníúó ch, y añadida al final una aleph 6 alpha, al uso 
le loe caldeos y de los sirios. — Fiesta nacíoDal, y la mas solemne» de los he- 
breos, titulada Pascua en memoria de haber pasado el Ángel percucieiKe 
lobre las casas de los egipcios, y de haber pasado los hijos de Israel del cau- 
tiverio á la libertad.— En la Iglesia católica es la üosla solemne establecida 
BB memoria de la Resurrección de Jesucristo ; y se llamó Páeciua, por cuanto 
Balee priraeroe tiempos de la Iglesia los fieles la celebraban en la misma épo- 
ca que los judíos su fiesta del paso, que era el día 44 de la luna de marzo ; 
pero el Concilio de Nicea(que se reunió en 325) dispuso que la Pascua se ce- 
lebrase el domingo inmediato después del día i 4 de la misma luna de marzo. 

Páecua ó Pásqüa, según se escribía antes, no tiene relación alguna con la 
vos 1, pascua, formada del verbo pascere, pacer, apacentar. En \.,pascuum, 6 
9a fiun\ pascua, mas usado, es el adjetivo |)a5cuu5 tomado sustantivada- 
ÚQte, subentendido solum 6 loca, y designa en general todo lugar donde 
IMoa el ganado : Pascua silva est, quas pascuis pecúdum destinata esl, dice 
el Digesto. 

9. 7 c^^Paecu