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COLECCIÓN
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AUTORES ESPAÑOLES,
TOMO LVI.
OBRAS ESCOGIDAS
SI
DON MANUEL
* BRETÓN DE LOS HERREROS.
parís. -- en la imprenta de B.THUNOT Y O,
CALLB RiaRB, 26, CERCA DIL ODEO^I.
OBRAS ESCOGIDAS
\r?
DI
DON MANUEL
BRETÓN DE LOS HERREROS
DI Li mDIMIi ISPilíOLi.
EDICIOn AUTORIZADA POR 8U AUTOR T SELECTA POR SI MISMO 9
CON UN PROLOGO^
Fom
IM JOAN nciNio luniNnsoL
TOMO SEGUNDO.
parís.
BAÜDRY, LIBRERÍA EUROPEA,
S, QDAI HALAQUAIS, PISO PRINCIPAL»
CERCA RBL PORTTS RB LAS ARTES.
\ 1853
A^^W ynfíK
ROL LOCfcVkO^U di «O*
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15/51
OBRAS ESCOGIDAS
|.
DE
BRETÓN DE LOS HERREROS.
OBRAS DRAMÁTICAS.
FLAQUEZAS MINISTERIALES,
COMEDIA EN CINCO ACTOS,
■8TRENAD4 BN EL TEATRO DEL PRÍNCIPE EL Wk 26 DE OCTOBRE DE 1838.
VIOLANTE.
MARTA.
RAMIRA. ^
El Marqués.
El barón.
PERSOHAS.
FONSECA.
ALME1DA.
PEREIRA.
CASTRO.
MONZÓN.
SOUZA.
MARTIN.
Un Sargento.
Oficia LK8.
EscaiBiiNTts.
(1).
POHTKROa.
PRBTBNDIBNTIt.
Viudas.
Soldados.
ACTO PRIMERO.
Stlt CB €Mi d« yioUnts. La poertt priDelp*! á U de-
rteha dal ador ; ao franla la qoe fola á lo latarlor
da la can aotra aaa cklniaBaa fraacaia y aaa poar-
taetUa aactata. Ea al foro na balcoa. U habitación
«•tari aoiBablada coa Iqjo.
ESCENA PRIMERA.
VIOLANTE . PEREIRA.
Per. No hay remedio , prima mía.
O el dinero desembolfias,
Que te he pedido , ó veamos
Si un buen empleo me logras.
Viol, No me hables mas de dinero.
Con tanto pedir me acosas.
¿Tengo acaso alguna mina?
¿ Quieres que yenda mis joyas
Para que pagues tus vicios?
Per. ¿Mis vicios?... ¡La virtuosa I
Viol. Séale yo, ó no lo sea,
Tú no eres juez de mis obras.
Bastante hago en mantenerte.
Per. ¿ Y basta la triste sopa
Para un hombre como yo 7
¿No he de vestir á la moda?
Hay en la ciudad billares ,
¿ Y no he de coger las bolas^ ?
(1) Lo mlcno qae aa Li$bott pndkra el aalor haber fljtdo ib fábala en Madrid; paef aa E«pafla cono en Por-
11, 1
FLAQUEZAS MINISTERIALES.
¿Preguntaré en el caíé
Si ha gustado ó no la ópera ?
jNo he de dará mis amigos
Una comida de fonda ?
Con tantas obligaciones ,
Y DO hago mérito de otras,
No debes maravillarte,
Prima , si deudas me agobian.
Viol. Si has de vivir á lo duque
Siendo un cualquiera...
Per, ¡Ay, señora I...
Ved que mal puede brillar
Quien H los suyos no abona.
Si os dice prima un cualquiera ,
¿Quién ha de creer en Lisboa
Que sois condesa ? Violante ,
Ten presente nuestra historia.
No te olvides...
Viol. I Y te atreves,
Vil autor de mi deshonra ,
A recordarme... !
Per. Violante,
Dejémonos d*» parodias
Sentimentales. Nacimos
Ambos á dos , no lo ignoras ,
Con propensión admirable
Yo á ser tuno, tú á ser loca.
Yo aborrecía los libros,
Y tú la aguja y la escoba.
Yo hidalgo , pero sin bienes ;
Tú plebeya, pero hermosa-,
Yo emprendedor, tú coqueta ;
Yo barbilindo, tú moza;
Tu espejo por una parte
Y mi ociosidad por otra...,
Los dos perdimos á un tiempo,
Violante , la poca cholla
Que nos quedaba , y ni tú
Puedes acusarme ahora
De seductor, ni aplaudirme
Debo yo de la victoria.
Viol, Tú me robaste, perjuro,
Del hogar paterno...
Per, ¿Lloras?
I Bien por Dios 1
FtoL Y, sin cuidarte
De promesas ni parroquias.
Me abandonaste en Oporto...
Per, Y por no afilarte sola,
Te dejaste consolar
Por «1 cónsul de Liorna :
Y mientras yo fugitivo
Por mas de una trapisonda
Andaba de Ceca en Meca ,
Paseabas tú en carroza.
Viol. Dios me ha dado un corazón
Amante , sensible , y todas
Mis faltas y mis flaquezas.
Primo Pereira , son propias
De mi fnígil condición
Mujeril. Hoy que me sopla
Mas que á ti próspero el viento ,
No es justo que tú me expongas
A que naufrague contigo
Porque tu nave zozobra.
Per, No te quiero yo tan mal ;
Pero desde el alta popa
Puedes darme sin peligro
Un cable que me socorra.
Capitulemos, Violante.
Yo respetaré en buen hora
Tu condado artiflcial
Y tu viudez de tramoya.
Eres ambiciosa y vana ;
Sé que á tus planes estorba
Un comensal de mi temple
Y nn pariente de mi estofa ;
Mas también tengo yo acá
Mi orgullo, y ya me abochorna
El recibir á hurtadillas
Una ración de limosna.
Sácame pues un destino ,
Violante , un empleo de honra
Y provecho, que te es fácil
Hoy que un ministro te ronda.
Así con solo una firma
Ganas el pleito y las costas ,
Y emancipando la tuya
Autorizas mi persona.
Viol, Me preguntará el marqués
En qué méritos se apoya
Tu pretensión...
Per, Si los mios
Le parecen poca cosa ,
Alega en mi obsequio , prima ,
Los muchos que á tí te sobran.
Y mas que digan después
Que yo no entiendo una jota
De negocios y expedientes ;
Que como de esos idiotas
tug»\ r«fia entonces y ríire aon el fobierno repreientatlTO : y «llf como tqvl bey mfnlRtroi; y 4oiido qotert
qo6 lot iDlnií^tros sean hombres estarán sojetos É las fiaquezat kumanat , como hombret y como mtnia/ros.
Pero, aonqi.e en «»ia romedia no Jilean romo reforte prinripal la políilca ; ni pasan de ser fenlales las ttaqae-
MS en cuestión ; ni roRó siquiera el autor en retratar * persona Tlviente , como loe partMos estaban «nlonctt
■vy enconados y se ioterpreuba tioli nta y mallKosmenle la eipresion mas tnofenslfa , Idto a Mea emiinr
con ia Inocente mnaa á ona de las naciontt Tcelnai. PortnAto|Ot boUtm It kiao fiajar 4 Fitocia cvaatfovti
Itdqlante dl4 á Ini ra Bditor rupottMobh,
ACTO P1ÍIM£I10.
Están mandando proTineiaa ,
Y donde es tal la langosta
De empleados ignorantes ,
Que baya uno roas poco importa.
Viol. Bien eslñ. Haré lo que pueda ;
Pero es condición forzosa
Qae has de salir de la corte.
Per, Con mil amores ; y en posta ,
Que harto me conocen ya
Los judíos de Lisboa.
Yiol, Veremos... Aun no te doy
Palabra...
Per. Deja esa prosa
Ministerial , y acabemos.
O mañana me colocas ,
O sin mas contempiacionet
Canto daro y arde Troya.
ESCaSNA tí.
YIOUNTE.
T lo hará como lo díea.
"Es preciso á toda costa
Apartarle de mi lado
Si lie de Tivir sin zozobra.
ESCENA III.
VIOLANTE, MARTA, RAMIRA.
Marta. Condesa y señora mia,
Perdóneme vuecelencia
Que baya entrado sin licencia...
VioL Hoy no hay costura. Otro día...
María. Lo siento, que de eso como,
Porque donde no hay arraigo...
Pero esta cuenta que traigo...
Viol. Para eso está el mayordomo.
¿Habrá gentes mas groseras?
¿ Quién tanto fuero les dio?
No me comunico yo
Con humildes costureras.
Marta. Si hay otras de mala nota ,
Yo no, y aunque poco valga,
Soy honesta, soy b.dalga ,
T soy viuda de un patriota.
To pido una friolera ,
La cuentecilla es corriente ,
El mayordomo está ausente... ,
Y el comer no tiene espera.
FioL 4 No tengo yo mas asante
En qne entender... ?
Marta. I Suarte avara I
Otro gallo me cantara
Si viviera mi difunto.
Rica me vi y regalada
Cuando él manejaba el pósito...
Pero se murió á propósito
Para hacerme desdichada.
Viol. Tanta chachara me irrite.
Vuelva la viuda mas tarde
en la antesala me aguarde ,
Que ahora espero yo visite.
Ram. Sí , madre , vamoa de aqui.
Vale mas en mi opinión
Morir de hambre en un rincón
Que verse tratada así.
Viol \ Oiga I ¿Se ofenda la BiBa ?
1 Vaya I
Marta. \ Alto I NI rey, ni Roque.
Nadie sufro que la toque
Al pelo de la basquina.
Si lucís ten lindo talle
Lo debéis á nuestro esmero,
{Y asi premiáis... I El dinero,
aturdo á gritos la calle.
Viol. i Baste , baste ! Venga pnes
Esa cuente, que da grima...
{Se la da Marta.]
(Quiero echármelas de encima.
Que va á vehir el marqués.)
(Examinando la cuenta se dirige á su to~
cador y saca dinero de un cajón. Entre
tanto hablan aparte Marta y Hamira. )
Marta. Ramira, ¡ qué mala estrella !
t Lo que va de ayer á hoy !
Ram. Aunque me maten , no doy
Mas punteda para ella.
Marta. ¡Qué orgullo! i Qué malos modoit
Yo tembien, á fe de Marta,
De sufrirla estoy tan harte
Que aunque me coma los codos...
Ram. Ya lo he dicho. Ni un repulgo...
Marta. Mal con su alta calidad
Se aviene... 4 Será verdad
Loque anda diciendo el vulgo?
1 Pobre de ella si averiguo... !
Viol. Tome su cuente...
(Dando dinero á Mafia.)
Marta. Cabal.
(Contando el dinero.)
Viol. Aunque el vestido esU mal
Y su corte es muy antiguo.
Marta. Por el figurín francés
Mas bonito y mas flamante
Se cortó...
FLAQUEZAS MINISTERIALES.
ESCENA IV.
VIOLANTE, MARTA, RAMIRA,
EL MARQUÉS.
Marq, \ BeUa Violantel
Marta, i Aquí el ministro !
Yiol. ¡Marqués!
Disimulad... Estas gentes...
Vayanse. ¿ Qué hacen aquí ?
Marta, Perdonad; que, pues el cielo
Me depara tan feliz
Coyuntura, su excelencia
Mis cuitas habrá de oir.
VioL Para audiencia de importunos
No se hizo mi camarín,
Y es extraño...
Marq, Perdonad...
Yo no puedo prescindir... —
Las despacharé al momento.
{En vox baja.)
( La chica es un serafln.)
Viol, ¡ Qué fastidio !
Marta, Mi consorte
Domingo Paria Monlz ,
Administrador de pósitos ,
Murió en la guerra civil...
Marq, Esperad. ( \ Qué ojos ! Qué talle I )
( Jftrando á Ramira, )
Como tengo sobre mí
Tanto negocio , olvidaba... —
Dadme Ucencia. • {A Violante,)
¡MarUnl
[Acercándote á la puerto de la anUsala,)
ESCENA V.
VIOLANTE , MARTA , RAMIRA,
EL MARQUÉS, MARTIN.
MarU Mande ucencia.
Marq, A esas mujeres
{En voz baja,)
Con cautela has de seguir.
Averigua dónde viven
Y ¡silencio!
Jíarr. Lo haré así.
ESCENA VI.
VIOLANTE, MARTA, RAMIHA,
EL MARQUÉS.
Jforg. Decíais... {A Marta.)
Viol, ¡Qué impertinencia I
Al ministerio acudid...
Marta. Como sé que las palabras
Se lleva el viento sutil , .
Siempre vengo prevenida ,
Por lo que pueda ocurrir ,
Con un memorial en regla.
{Saca uno y se U) entrega.)
Tomad. Con este son mil
Los que tengo presentados , .
Y un escudo baladi
A cuenta de mis haberes
No he logrado recibir.
Si sobre ser tan escasa
MI viudedad...
Viol. c Concluís P
{Al marqués con impaciencia.)
Marq. ¿ Cuántas mesadas os deben?
Marta. No he cobrado desde abril...
Marq. Vamos...
Marta, Dol año pasado.
Marq, No hay fondos...
Marta, Bien los hay ; sí .
Para mas de cuatro tunos
Que viven sobre el país.
Marq, Ya veis; las clases pasivas...
Marta. Sin comer pueden vivir ;
Por supuesto. No inventó
Nomenclatura tan ruin
Ninguna viuda indigente ;
Ningún exclaustrado , ni...
Marq. Basta. Yo haré que os socorran.
Marta, Si esa palabra cumplís
Mi gratitud será eterna ,
Y á san Pedro y á san Gil
Rezaré...
Viol. La letanía
Será larga, si la oís.
Marta. Tengo otro asunto pendiente.
Esta doncella gentil
Es mi hija...
Ram. Y vuestra humilde
Criada.
Marta. Y quiere...
Marq, Decid.
Viol. (Me consumo. ]
Marta. Lo ijuc todas :
Casarse. Para este fln
Las cria Dios. Pero el novio.
Aunque es muy patriota v muy...
ACTO PRIMEIIO.
Viol Ya no hay paciencia. {Marqués!
Marta, No ha podido conseguir
Que le coloquen...
Marq, Veremos...
Id al ministerio. Allí...
Marta. Es muchacho de carrera.
Siguiendo desde el Brasil
Al emperador don Pedro...
Tiol. ¡Oh!
Marq, Basta.
Marta, En mas de una lid
Defendió la libertad...
Marq, Bien.
Marta, Contra el bando senril.
TioL Marqués , ¿ no soy nadie yoP
(Irritada.)
¿ No habrá audiencia para mi ?
Marq. No mas. Yo os oiré despacio...
{Á Marta despidiéndola,)
Marta. No quiero ser inciyil.
Beso á Tueeencia...
Ytol. I Acabemos !
(Echándola.)
Ram. Guárdeos el cielo.
Tiol. I Salid i
ESCENA Vn.
VIOLANTE, EL MARQUÉS.
Viol. Hoy estáis muy filantrópico.
Marq. Es deber inseparable
De mi cai^o el escuchar
Con apacible semblante
A todo el mondo , y sin mengua
De las arcas nacionales
Puedo dar.. . buenas palabras
A una viuda miserable.
yiol \ Oh ! Las viudas siempre fueron
Para un ministro galante
Beneméritas...
Marq. Sin duda ;
Y mas si son tan amables
Como vos.
yiol. Y mas si vienen
Con niñas interesantes.
Marq. ¿ Zelos , condesa ?
Viol. No sé;
Pero mas os humanasteis
A las gracias de la hija
Que á los ruegos de la madre.
Ifarq. Aprensiones. No oe hacéis
Justicia, hermosa Violante.
Damas del mérito vuestro
No tienen zelos de nadie.
Viol. Ya que lelos no, pudieran
Mostrar quejas de un desaire
Gomo el que vos me habéis hecho.
Marq* No fué mi ánimo agraviarte;
Pero ¿ adonde irá un ministro
Que importunos no le asalten?
¿ Qué sagrado les liberta
De una viuda vergonzante?
No hablemos mas del asunto
Y hagamos, mi bien , las paces.
Viol. En buen hora , mas con una
Condición.
Marq. d Cuál es?
Viol. Que pague
Como ministro vuecencia
Lo que pecó como amante.
Ifarq. El amante y el ministro
Son tus siervos : ya lo sabes.
Viol. También yo soy pretendiente,
Y si alguna cosa valen
Mis méritos...
Marq. Esos ojos
No han menester memoriales.
Decid pues.
Viol Yo tengo un primo...
Marq» ¿Primo? Me tiemblan las carnes.
Viol ¡Malicioso!
Ifarq. ¿Es Joven?
Viol Sí;
Pero no se sobresalte
Vuecencia, porque le miro
Con odio irreconciliable,
Y á no hablarme en su favor
Los vínculos de la sangre...
Es un tronera , un pérfido.
Sobre darme mil pesares
Me come un lado.
Marq. ¡ Qué alhaja !
Viol No tiene madre, ni padre,
Ni oficio, ni beneficio...
Es forzoso colocarle.
Ifarq. \ A un vago! ¿Qué dirá el mundo?
Ya que amor tan entrañable
El tal primo os ha inspirado,
¿No será mejor echarle
A un presidio?
Viol ¿Y el borrón
Que caería en mi linaje?
Marq. \ Pero si él no sabrá nada 1...
¿En qué carrera...?
Viol iQuédIantre!
Si le dais un buen empleo
Y asi... , de cierto carácter....
No tengáis cuidado, que él
Sabrá salir adelante;
Que teniendo subaltemos
En cuyos hombros descanse
El peso de los negocios,
FLAQUEZAS MINISTERIALES.
Y aprendiendo eQttro
Be rutina expedientil ;
Poner decretos al margen,
Firmar como en un barbecho ,
Quitar la vara á un alcalde,
Imprimir una proclama
Patriótica cada martes ,
Cobrar el sueldo corriente,
Ir á la oficina tarde.
Exigir el tratamiento
A porteros y oficiales,
Y mandar sin ton ni son ,
Y no obedecer á nadie,
No es cosa del otro mundo :
Eso cualquiera lo sabe.
Marq. Linda sátira habéis hecho.
VioL Vos me dais los materiales.
Soy dama vuestra , y no es nmcho
Que algo entienda yo de achaques
De administración.
Marq, Veremos...
VioL Eso no me satisface.
Marq, En Lisboa, no es posible...
VioL Pues bien ; en cualquiera parte;
Cuanto mas lejos, mejor.
Marq. Está bien. Ahora hay vacante!...
Que haga la solicitud ,
Y venga á verme... {Mira el reloj.)
Ta es tarde.
VioL ¿Os vais?
Marq. Volveré á la noche.
Ocupaciones muy graves...
VioL Mal hayan ellas, que así
Me escatiman los instantes
De mi ventura.
Jíorq. El bien público...
VioL Es un tirano insociable.
Jíarq. Adiós. {Besándola la mano.)
Viol Adiós.
Marq. (No me puedo
Olvidar de ella. Es un ángel.)
ESCENA VIIl.
VIOLANTE.
Con tanto extremo me quiere
Que hará cuanto yo le mande.
Por fin me libro de ti ,
Primo Pereira. No sabe
El marqués hasta qué punto
Le agradezco...
ESCENA IX.
VIOLANTE, EL BARÓN.
{Áhresi la puertecilla secreta, y entra
el barón. )
Barón. Dios os guarde.
VioL ¡Ahí... ¿Quién...? ¡Barón!...
Barón, No tan alto.
VioL I Vos aqui! ¿Con qué licencia...?
Barón, ¿De cuándo acá mí presencia
Os causa tal sobresalto?
F»oÍ. Pero entrar por esa puerta...
Barón, Es cierto : parece mal
Teniendo la principal
A todas horas abierta ;
Mas no es delito tan grave
El abrirla yo atrevido ,
Que mayor lo ha cometido
Quien vende así vuestra llave.
Viol. j Qué oigo !
Barón. Otra vez de este templo
Fiad , condesa , el cancel
A otro iniciado mas fiel...
VioL ¡ Infamia :...
Barón. A mí, por ejemplo.
VioL I A vos 1
Barón. Pues ; por mi destino ,
Si no por mi amor, Violante ;
Que soy guarda vigilante
De todo honrado vecino.
Ni es tan rara anomalía
En un siglo pecador
Que por donde entra el amor
Se cuele la policía ;
Que él buscando regocijos
Y ella á caza de pecados ,
Ambos son aficionados
A misterios y escondrijos.
VioL Barón, esa demasía
Perjudicial á mi honor
Ni es fina prueba de amor
Ni abona á la policía.
Pero ¿qué queréis en fin?
Por ventura algún registro...
Barón. No hace mucho que un ministro
Salió de este camarín.
VioL ¡ Bien por Dios! ¿Me está vedado...?
Barón. No; ni es cosa extraordinaria
Que vos seáis secretaria
De un secretario de Estado.
VioL No hay ningún secreto aqui»
Y estáis sobrado importuno...
Barón. Decís bien, que ai hay algmo ,
No es secreto para mí.
VioL Yo...
ACTO PRDISRO.
Boroii. Yo8 obráis sin malicia :
Lo creo asi y lo dirulgo ;
Pero recelo que el vulgo
Os haga menos jnstícia.
VioL ¿Y qué dirá en conclusión?
¿Dirá que el marqués me adora ,
Y que yo le amo? En buen hora.
«No es libre mi corazón?
Barón. Bien pudiera haber, no obstante,
Quien culpase su perfidia...
VioL Poco me importa la envidia
De algún desdeñado amante.
Barón, Perdonad si no me cuento
Entre ellos. Sabéis muy bien
Que hay lances en que al desden
Se anticipa el escarmiento.
Viol. Zeloso estáis, y eso basta...
Barón No hay zelos cuando al mejor
Entre uno y otro postor
Se adjudica la subasta.
Respetuoso subalterno
Del marqués y de vuecencia,
No he de entrar yo en competencia
Con el timón del gobierno.
YioL Mas sabiendo que él me ama
^o meditáis , y es muy raro ,
Que os puede costar muy caro
Ei injuriar á su dama.
Barón, Esa dama no qoeiría»
Por razones que n» digo ,
De amigo hacerse enemigo
Al jefe de policía.
VioL ¡Gómol...
Barón. Yo sé vuestra historlau.'
Yioh Bien... (Si no cedo me pierde.)
Barón, Permitid que os la recuerde
Si sois flaca de memoria.
Yiol. ¡Eh,no...l
Barón. Conozco el imperio
De vuestros hechizos...
Yiol, ¡Bal...
Barón, Pero la cárcel está
Has cerca que el ministerio.
Yiol, {Barón!...
Barón. Oid : no hay testigos*
Pues á entrambos nos conviene ,
Por la cuenta que nos tiene
Seamos buenos amigos,
Yiol. Consiento.
Barón. Vuestra beldad
Es político resüi le ,
Porque ya sois en la corte
\¿iiA notabilidad (1).
(í) ifo/oM/tdiía. penont Importtnte f aoMtle en
CMiqvItr tinca Eai« •• ono d« 1m saohM vocablo
fniccMiqua van latrodaciéoUoM eo noeftra leofna;
y ba podido dAnele pasaporta con monoa ineonTO.'
■laita qM A otros . poes tiona irada j «oargla oa s«
rifalSeMloii . y no bay otro eqniTaleata on caiUllaao.
Quien no cede á vuestro influjo
Porque el amor se lo inspira,
A vuestro favor aspira
Por vanidad y por lujo.
Hecha esta salva, garante
De mi conducta ulterior,
Por si os falta un protector,
Ganaos otro. Violante.
Vos valéis una corona.
Feliz el marqués os ama;
Mas tanto como la dama
Le envidio yo la poltrona.
No 08 oculto mi ambición.
Porque si á colmarla llego
Es para inmolarme luego
Por el bien de la nación.
Ya hace dias que trabajo
En mi plan con buena estrella.
Si vos me ayudáis, la bella ,
Pronto e( marqués viene abajo.
VioL ¿Yo? Si no hablarais tan serlo
Diría... ¿Qué pretendéis...?
Barón. Vos un ministro querelB
Y yo quiero un ministerio.
Viol, ¿Y queréis unirme á vos
Para lograr...?
Barón. Eso es.
I Si yo suplanto al marqués
Nos remediamos los dos»
VioL ¿Y qué he de hacer?
Barón. Emplead
Vuestras artes de mujer
Y acabará de perder...
VioL Sí; la popularidad.
Barón, Logrará por mil caminos
Mujer tan sagaz y bella
Que haga un ministro pot ella
Garrafales desatinos.
Vuestros dengues sean lasos
Que aprisionen su virtud...,
Y ¡adiós pública salud
Si os desmayáis en sus brazos I
VioL Si de mi pobre talento
Tanto esperáis , vuestra soy.
Barón. Pues ya el parabién me doy.
Manos á la obra.
VioL Al momento.
Barón. Dadme ahora esa mano y... i chito 1
No os olvidéis, alma mia...
VioL ¿De quién?...
Barón. De la policia.
(Abriendo la puerta secreta.)
I Adiós , hermosa ! {Con amable sonrisa, )
{Desaparece,)
VioL ¡Maldito!
FLAQUEZAS MINISTERIALES.
ACTO SEGUNDO.
talón en •! nfnisterio. PocrU A la derecha del tctor,
que ee It mee próilma i la calle. Otras dos i la lip
qnlerda; la primera rnl> al despacho del nlnlsiro,
y la leraoda 4 la seereUria : en el foro ana cbime-
Boa francesa j un balcón : la mesa del portero Junto
4 la pneru de la derschn ; sUlu decentes ti rede-
dor de la sala.
ESCENA PRIMERA.
MONZÓN.
{Aparece sentado á la mesa de la porteria,
sobre la cual hahrd escribanía, pliegos
cerrados , registros , periódicos , etc,)
¡Pues! ¡El pan de cada dia!
(Suspendiendo la lectura de un periódico.)
La oposición no descansa.
Injurias y mas injurias ,
Y sátiras sobre sátiras.
Hoy las fulmina el progreso,
El statu quo maííana...
Asi los pobres ministros
Se aburren , sueltan la carga ,
T como sombras chinescas
Asoman , bullen y pasan :
Asi al portero impasible
Que es eco del que le manda,
O mas bien trasto oficial
Adyacente á una mampara,
El tiempo le alcanza apenas
En tan vario panorama
Para estudiar tantos genios
Y analizar tantas caras :
Así , apenas se publica ,
Miente como una bellaca
La Guia de Forasteros ;
Y asi en confusa baraja
Multiplica mi cartera
Los pésames y las pascuas.
ESCENA n.
MONZÓN , MARTA.
Marta* Señor Monzón , buenos dias.
Mnnx, ¿Qué se ofrece?
Casi sin mirarla y volviendo á su diario.)
Marta. Yo soy Marta...
Monx, Está bien.
Marta. ¿Podré decir
Al ministro dos palabras?
Monx. No ha venido.
Marta. ¿Vendrá pronto?
Monx. No sé; pero es excusada
La pregunta.
Marta. Es que...
Monx. No damos
Audiencia por la mañana.
Marta. Su excelencia, mas amable
Que su portero...
Monx. I Qué audacia I
Hábleme con mas respeto
La exponente , y no se salga
De la cuestión.
Marta. El ministro
Se duele de mis desgracias.
Esta mañana tomó
De mis manos una instancia
Con suma afabilidad ,
Y me prometió...
Monx. I Bobada I
Marta. Escucharme...
JíoAjií. ¡Bal
Marta. En audiencia
Particular...
Monx. No me bastan
Esos recados verbales.
Un decreto : esa es la práctica.
Marta. Pero ¡si él me dijo...!
Monx. ¡Ya!
Siempre ellos dan esperanzas...
Por supuesto... Ya se ve...
Como eso no cuesta nada...
Mas yo, que estoy dispensado
De atenciones cortesanas ,
Oficialmente os respondo :
No ha lugar á la demanda.
Marta. Veremos. Yo esperaré...
Monx. En la primera antesala ;
No aqui. El portero inferior
Ha cometido una falta
Imperdonable en dejaros
Penetrar...
Marta. Soy ciudadana ,
Soy viuda, soy bello sexo,
Y donde entran otras damas
Puedo entrar yo.
Monx. Mi consigna...
Marta. ¡Ehl No hay consigna que valga.
Monx. Os iréis.
Marta. Que no.
Monx. ¿Porqué?
Marta, Porque no me da la gana.
ACTO SEGUNDO.
ESCENA m.
MONZÓN, MARTA, ALMEIDA.
Álm, ¿Quién disputa aquí? ¿Qué es esto?
Mons. Esa lia.
Jíarlo. Ese fantasma...
¡Qaé Teol ¡Señor Almeida !
{Vaátu encuentro y hablan l^os del
portero , que sigtie leyendo.)
Álm, ¿ Quién sois vos... ? i Ah I { Doña
Marta !
Marta, ¿Estáis empleado aquí?
Álm. Si tal.
Marta. No sabía nada.
Álm. Jefe de sección.
Marta. Me alegro.
Sea por cien años.
Álm, Gracias;
Aunque segnn nos relevan
Desde que hay leyes y cámaras ,
Todos somos ya efemérides
Sin ayer y sin mañana.
Marta. Raxon mas para que vos
Me dispenséis sin tardanza
Vuestra protección.
Álm. Contad
Conmigo, aunque es muy escasa
Mí influencia. Fué mi amigo
Vuestro esposo que Dios haya...
Marta. El pohre murió de un cólico...
Álm. ¡Ya lo sel
Mora. Cerca de Braga.
Álm. ¿Y qué tal? La viudedad...
Marta. Un siglo ha que no me pagan.
Álm. Ya veremos...
Marta. Por fortuna
Mi Ranura es una alhaja...
Álm. \ Oiga ! Ya estará crecida.
Marta, Es una linda muchacha...,
Mejorando lo presente.
La pobrecilla trabaja
Dia y noche , y con su aguja
Y su tijera y su plancha
Vamos tirando. El marqués ,
A quien hoy por una rara
Casualidad hemos visto ,
Promete enjugar mis lágrimas.
Ya ha tomado el memorial...
¡ Ah ! ¿No sabéis que se casa
La chica?
Álm, \ BuBno ! ¿ Con quién ?
Marta, Es joven de circunstancias...
Vo8 debéis de conocerle
Álm. Veamos. ¿Cómo se llama?
Marta. Alfonso de Castro...
álm. Mucho.
El hijo de doña Braulia...
Marta. El mismo.
Álm, Es mozo de mérito.
Marta. Y quizá por esa causa
Se halla sin colocación.
Álm. El que no llora no manu.
Un memorial...
Marta, Aquí está.
Álm, Bien. ¿Qué pretende?
Marta. Una plaza
De secretario...
Álm. Veamos
(Toma el memorial y lo examina,)
Si viene en regla la instancia.
Jfarto. En una administración
General.
Álm. Muy bien. Hay varias
Vacantes; tiene talento,
Y es destino que le cuadra.
¿Está informado el ministro...?
Jfarto. Ya le tiré una puntada...
Y ahora venía á entregarle
El memorial... ¡ Cuánto tarda 1
Álm, Justamente es negociado
De mi sección y á ella pasan
Todas estas pretensiones.
Le hablaré con eficacia ,
Y si os recibe benévolo,
Tanto mejor.
Jíarto. Él me trata
Con bondad y cortesía.
Mas el portero me ataja
Porque dice que está exento
De tener buena crianza.
Álm. ¡Cómo!...
JTorto. Y ni esperar me deja
Al ministro en su antesala.
Álm, Tiene órdenes generales...,
Pero esas con vos no hablan. ~
Permitid á esta señora, (A Monxon.)
Pues pide tan leve gracia,
Que espere al señor marqués.
Monx. Bien; mas si ella se desmanda...
Álm, No lo hará.
Monx. Soy funcionario
Público...
Álm, Si esta mañana (A Marta,)
No le veis, para la audiencia
De esta noche no hagáis falta.
Se os pondrá en lista.
Jíarto. Viváis
Mil años.
Álm. Ahora me llaman
Mis tareas. Soy muy vuestro.
Jíarto. Yo vuestra humilde criada.
FIíAQUEZAS MINISTERIALES.
ACTO SEGUNDO.
lalott «11 «I ninlsterio. PocrU 4 It darecbt del actor,
qiifl M la DMf próxima a la calla. Otrai dos a la li-
qvlarda ; la primara rala al despacho dai mlolitro,
7 la segnada 4 la saeretarta ¡ ao el foro ana chima-
aaa franoasa j un balcón : la masa del portero Junto
4 U pnaru da la derecha ; aUlai daoantos al rada-
dor de la sala.
ESCENA PRIMERA.
MONZÓN.
{Aparece sentado á la mesa de la portería ,
sobre la cual habrd escribanía, pliegos
cerrados, registros, periódicos , etc)
{Pues! ¡El pan de cada día!
{Suspendiendo la lectura de un periódico.)
La oposición no descansa.
Injurias y mas injurias,
Y sátiras sobre sátiras.
Hoy las fulmina el progreso,
El statu quo maííana...
Asi los pobres ministros
Se aburren , sueltan la carga ,
Y como sombras chinescas
Asoman , bullen y pasan :
Asi al portero impasible
Que es eco del que le manda ,
O mas bien trasto oficial
Adyacente á una mampara,
El tiempo le alcanza apenas
En tan vario panorama
Para estudiar tantos genios
Y analizar tantas caras :
Así , apenas se publica ,
Miente como una bellaca
La Guia de Forasteros ;
Y así en confusa baraja
Multiplica mi cartera
Los pésames y las pascuas.
ESCENA II.
MONZÓN, MARTA.
Vof fa. Señor Monzón , buenos días.
Mon;í. ¿Qué se ofrece?
Casi sin mirarla y volviendo á su diario.)
^f^rta. Yo soy Marta...
Monx, Está bien.
Marta. ¿Podré decir
Ai ministro dos palabras ?
Monx. No ha venido.
Marta. ¿ Vendrá pronto?
Jíonx. No sé; pero es excusada
La pregunta.
Marta. Es que...
Monx, No damos
Audiencia por la mañana.
Marta. Su excelencia, masamábla
Que su portero...
Monx. I Qué audacia !
Hábleme con mas respeto
La exponente, y no se salga
De la cuestión.
Marta. El ministro
Se duele de mis desgracias.
Esta mañana tomó
De mis manos una instancia
Con suma afabilidad ,
Y me prometió...
Monx. ¡Bobada!
Marta. Escucharme...
Monx. ¡Bal
Marta. En audiencia
Particular...
Monx. No me bastan
Esos recados verbales.
Un decreto : esa es la práctica.
Marta. Pero ¡si él me dijo... !
Monx. ¡Ya!
Siempre ellos dan esperanzas...
Por supuesto... Ya se ve-
Como eso no cuesta nada...
Mas yo, que estoy dispensado
De atenciones cortesanas ,
Oficialmente os respondo :
No ha lugar á la demanda.
Marta. Veremos. Yo esperaré...
JíoA;r. En la primera antesala ;
No aqui. El portero inferior
Ha cometido una falta
Imperdonable en dejaros
Penetrar...
Marta. Soy ciudadana.
Soy viuda, soy bello sexo,
Y donde entran otras damtas
Puedo entrar yo.
Jfonx. Mi consigna...
Moñrta. ¡Ehl No hay consigna que valga.
jron;r. Os iréis.
Marta. Que no.
Monx. «¡Porqué?
Marta. Porque no me da la gana.
ACTO SEGUNDO.
ESCENA ni.
MONZÓN, MARTA, ALMEIDA.
Álm. ¿Quién disputa aquí? ¿Qué es esto?
Monx. Esa lia.
Marta. Ese fantasma...
¡Qué veo! ¡Señor Almeida !
{Vadsu encuentro y hahUm l^ot del
portero , que sigue leyendo,)
Álm. ¿ Quién sois vos... P | Ah 1 { Doña
MaHal
Marta. ¿Estáis empleado aquí?
Álm. Si tal.
Marta. No sabia nada.
Álm. Jefe de sección.
Marta. Me alegro.
Sea por cien años.
Álm, Gracias ;
Aunque según nos relevan
Desde que hay leyes y cámaras ,
Todos somos ya efemérides
Sin ayer y sin mañana.
Marta. Rason mas para que vos
Me dispenséis sin tardanza
Vuestra protección.
Álm. Contad
Conmigo, aunque es muy escasa
Mi influencia. Fué mi amigo
Vuestro esposo que Dios haya...
Marta. El pobre murió de un cólico...
Álm. ¡Ya lo sé!
Mora. Cerca de Braga.
Álm. ¿Y qué tal? La viudedad...
Marta. Un siglo ha que no me pagan.
Álm. Ya veremos...
liaría. Por fortuna
Mi Ramira es una alhaja...
Álm. ¡ Oiga ! Ya estará crecida.
Marta, Es ana linda muchacha... ,
Mejorando lo presente.
1^ pobrecilla trabiú^
Dia y noche , y con su aguja
Y su tijera y su plancha
Vamos tirando. El marqués ,
A quien hoy por una rara
Casualidad hemos visto ,
Promete enjugar mis lágrimas.
Ya ha tomado el memorial...
i Ah ! ¿No sabéis que se casa
lA chica?
Álm. I Bu^no ! ¿ Con quién ?
Marta. Es Joven de circunstancias...
Vos debéis de conocerle
Álm. Veamos. ¿Cómo se llama?
Marta. Alfonso de Castro...
Álm, Mucho.
El hijo de doña Braulia...
Marta, £1 mismo.
Álm, Es mozo de mérito.
Marta. Y quizá por esa causa
Se haila sin colocación.
Álm. El que no llora no mama.
Un memorial...
Marta, Aquí está.
Álm. Bien. ¿Qué pretende?
Marta. Una plaza
De secretario...
Álm. Veamos
(Toma el memorial y lo examina,)
Si viene en regla la instancia.
Marta. En una administración
General.
Álm. Muy bien. Hay varias
Vacantes; tiene talento,
Y es destino que le cuadra.
¿Está informado el ministro...?
Marta. Ya le tiré una puntada...
Y ahora venía á entregarle
El memorial... { Cuánto tarda 1
Álm, Justamente es negociado
De mi sección y á ella pasan
Todas estas pretensiones.
Le hablaré con eficacia ,
Y si os recibe benévolo,
Tanto mejor.
Marta. Él me trata
Con bondad y cortesía,
Mas el portero me ataja
Porque dice que está exento
De tener buena crianza.
Álm. ¡Cómo!...
Marta. Y ni esperar me deja
Al ministro en su antesala.
Álm. Tiene órdenes generales...,
Pero esas con vos no hablan. —
Permitid á esta señora, [Á Monxon.)
Pues pide tan leve gracia,
Que espere al señor marqués.
Monx. Bien; mas si ella se desmanda...
Álm, No lo hará.
Monx, Soy funcionario
Público...
Álm, Si esta mañana (Á Martes,)
No le veis, para la audiencia
De esta noche no hagáis falta.
Se os pondrá en lista.
Marta, Viváis
Mil años.
Álm. Ahora me llaman
Mis tareas. Soy muy vuestro.
Marta, Yo vuestra humilde criada.
FLAQUEZAS MINISTERIALES.
ACTO SEGUNDO.
galón •■ «I ninfsMrio. PocrU 4 It derecha del actor,
qno es la maa próxima a la calle. Otras dos i la ln-
qvlerda: la primera rnl> «1 despacho del ministro,
7 la segoDda A la secreUrta : en el foro ana chlme-
Boa francesa j un balcón : la mesa del portero Junto
A la pneru de la dencha ; sUlu docentes al rede-
dor de la sala.
ESCENA PRIMERA.
MONZÓN.
{Aparece sentado á la mesa de la portería ,
sobre la cual hábrd escribanía, pliegos
cerrados , registros y periódicos , etc,)
\ Pues I ¡ El pan de cada dia !
(Suspendiendo la lectura de un periódico.)
La oposición no descansa.
Injurias y nías injurias ,
Y sátiras sobre sátiras.
Hoy las fulmina el progreso,
El statu quo mañana...
Asi los pobres ministros
Se aburren , sueltan la cai^a ,
Y como sombras chinescas
Asoman, bullen y pasan :
Asi al portero impasible
Que es eco del que le manda ,
O mas bien trasto oficial
Adyacente á una mampara,
El tiempo le alcanza apenas
En tan vario panorama
Para estudiar tantos genios
Y analizar tantas caras :
Así , apenas se publica ,
Miente como una bellaca
La Guia de Forasteros ;
Y así en confusa baraja
Multiplica mi cartera
Los pésames y las pascuas.
ESCENA n.
MONZÓN , MARTA.
Marta. Señor Monzón , buenos dias.
Mnnz, ¿Qué se ofrece?
Casi sin mirarla y volviendo á su diario,)
Marta. Yo soy Marta...
Mon%. Está bien.
Marta. ¿Podré decir
Al ministro dos palabras?
Jíon;r. No ha venido.
Marta. ¿Vendrá pronto?
Monz. No sé; pero es excusada
La pregunta.
Marta. Es que...
Monx, No damos
Audiencia por la mañana.
Marta. Su excelencia, mas amabla
Que su portero...
Monz. I Qué audacia I
Hábleme con mas respeto
La exponente, y no se salga
De la cuestión.
Marta. El ministro
Se duele de mis desgracias.
Esta mañana tomó
De mis manos una instancia
Con suma afabilidad,
Y roe prometió...
Monz. I Bobada I
Marta. Escucharme...
Monx. ¡Ba!
Marta. En audiencia
Particular...
Monx. No me bastan
Esos recados verbales.
Un decreto : esa es la práctica.
Marta. Pero isiél me dijo...!
Monx. ¡Ya!
Siempre ellos dan esperanzas...
Por supuesto... Ya se ve...
Como eso no cuesta nada...
Mas yo, que estoy dispensado
De atenciones cortesanas ,
Oficialmente os respondo :
No ha lugar á la demanda.
Marta. Veremos. Yo esperaré...
Monx. En la primera antesala ;
No aquí. El portero inferior
Ha cometido una falta
Imperdonable en dejaros
Penetrar...
Marta. Soy ciudadana ,
Soy viuda, soy bello sexo,
Y donde entran otras damas
Puedo entrar yo.
JTonx. Mi consigna...
Marta. ¡Ehl No hay consigna que valga.
Monx. Os irois.
Marta. Que no.
Monx. ¿Por qué?
Marta, Porque no me da la gana.
ACTO SEGUNDO.
ESCaSNA m.
MONZÓN, MARTA, ALMEIDA.
Alm. ¿Quién disputa aquí? ¿Qué es esto?
Monx. Esa lia.
Marta. Ese fantasma...
¡ Qué veo ! ¡ Setíor Almeida !
(Vaásu encuentro y hablan l^os del
portero , q%u sigue leyendo.)
Ahn. ¿ Quién sois vos... ? { Ah 1 { Doña
Marta!
Marta. ¿Estáis empleado aquf?
Álm. Sí tal.
Marta. No sabía nada.
Alm. Jefe de sección.
Marta. Me alegro.
Sea por cien años.
Alm, Gracias;
Aunque según nos relevan
Desde que hay leyes y cámaras ,
Todos somos ya efemérides
Sin ayer y sin mañana.
Marta. Rason mas para que vos
Me dispenséis sin tardanza
Vuestra protección.
Alm, Contad
Conmigo , aunque es muy escasa
Mi influencia. Fué mi amigo
Vuestro esposo que Dios haya...
Marta. El pobre murió de un cólico...
Alm. ¡Ya lo sé!
Mar a. Cerca de Braga.
Álm. ¿Y qué tal ? La viudedad...
Marta. Un siglo ha que no me pagan.
Alm. Ya veremos...
Marta. Por fortuna
Mi Ramira es una alhaja...
Álm. \ Oiga! Ya estará crecida.
Marta. Es una linda muchacha...,
Mejorando lo presente.
La pobrecilla trabaja
Día y noche , y con su aguja
Y su tijera y su plancha
Vamos tirando. El marqués ,
A quien hoy por una rara
Casualidad hemos visto ,
Promete enjugar mis lágrimas.
Ya ha tomado el memorial...
I Ah ! ¿No sabéis que se casa
UchlcaP
Alm. i Bu^no ! ¿ Con quién ?
Marta» Es Joven de circunstancias...
Vos debéis de conocerle
Álm. Veamos. ¿Cómo se liama?
Marta. Alfonso de Castro...
Álm, Mucho.
El hijo de doña BrauUa...
Marta. El mismo.
Alm. Es mozo de mérito.
Marta. Y quizá por esa causa
Se halla sin colocación.
Alm. El que no llora no mama.
Un memorial...
Marta. Aquí está.
Alm, Bien. ¿Qué pretende?
Marta. Una plaza
De secretario...
Alm. Veamos
(Toma el memorial y lo examina.)
Si viene en regla la instancia.
Marta. En una administración
Cíeneral.
Alm. Muy bien. Hay varias
Vacantes; tiene talento,
Y es destino que le cuadra.
¿Está informado el ministro...?
Marta. Ya le tiré una puntada...
Y ahora venía á entregarle
El memorial... { Cuánto tarda 1
Álm. Justamente es negociado
De mi sección y á ella pasan
Todas estas pretensiones.
Le hablaré con eficacia ,
Y si 08 recibe benévolo,
Tanto mejor.
Marta. Él me trata
Con bondad y cortesía.
Mas el portero me ataja
Porque dice que está exento
De tener buena crianza.
Alm. ¡Cómo!...
Marta. Y ni esperar me deja
Al ministro en su antesala.
Alm. Tiene órdenes generales...,
Pero esas con vos no hablan. —
Permitid á esta señora, {A Monxon.)
Pues pide tan leve gracia,
Que espere al señor marqués.
Monx. Bien; mas si ella se desmanda...
Alm. No lo hará.
Monx. Soy funcionarlo
Público...
Alm. Si esta mañana {A Marta.)
No le veis, para la audiencia
De esta noche no hagáis falta.
Se os pondrá en lista.
Marta. Viváis
Mil años.
Alm. Ahora me llaman
Mis tareas. Soy muy vuestro.
Marta, Yo vuestra humilde criada.
I&
FLAQUEZAS MINISTERIALES.
orque pedí lo que es mío ,
Noaqui...
Viol. i Jesús , qué mujer 1
Marta, V los sordos han de oirnos
Si suelto la de sin hueso.
Viol. Por no hacer un desatino
Me Yoy. — Dad esa tarjeta
Al marqués. Yo me retiro.
Ved aquí los resultados
De admitir en este sitio
A mujeres de...
Marta, ¿Deque?
¿ De qué ?
Viol De bajos principios.
ESCENA Vin.
MARTA, MONZÓN.
{Al portero.)
Oiga,
Matta. iGómo se entiende 1...
espere ;
La diré cuántas son cinco.
Monx. Señora, ved que no estáis
{Recogiendo la tarjeta , los periódicos y
algunos pliegos.)
En la plaza del Rocío.
Respetad...
Marta. Tenéis razón.
Me contengo, me reprimo...
Pero yo no me he criado
En las malvas , y si digo
Lo qué sé de ella...
{Monzón entra sin hacer caso de Marta en
el despacho del ministro.)
Que ¿ fe
Que me ha contado un vecino
Maravillas ; y ojalá
Las hubiera yo sabido
Esta mañana temprano,
Que ¡voto va , no va á Cristo...!
ESCENA IX.
MARTA « PEREIRA.
Per. ¿ Ha venido su excelencia ?
Marta. ¡ Qué insulto I \ Qué despotis-
mo I —
¿ Conocéis á esa señora
Que en la escalera habréis visto P
Pff • ¿ A la condesa Violante ?
Marta. Esa. El título es postizo.
Pei^Mirad...
Marta. "^ . Es una embustera.
Per. Señora...
Marta. Y en el hospicio
Las hay mucho mas honradas.
Per. I Cómo ! ■ •
Marta. Y si el jefe político ,
sea administrador
General de este distrito,
Supiera lo que se pesca ,
La pondría...
Per. \ Qué vestiglo !
Escuchad...
Marta, Donde merece.
Si , señor ; á ella , y á un primo
Que tiene...
Per. ¿Qué...?
Jíarto. A un tal Pereira...
Per. Mirad lo que...
Marta. Que es un picaro.
Yo no le conozco ; pero
1 Qué lástimas de presidio !
Per. I Deslenguada 1 Si supierais
Quién soy...
Marta. Me importa un pepino
El saberlo.
ESCENA X.
PEREIRA , MARTA, MONZÓN.
Monx. } Con mil diablos ,
Señora... I
Marta. Y digo, y repito...
Una rox dentro. \ Su excelencia !
Otra roz mas cerca, ¡ Su excelencia !
Monx. ; Silencio 1
[Abriendo la mampara.)
I Aun lado! ¡El ministro!
{Apartando a Marta y á Pereira.)
ESCENA XL
PEREIRA, MARTA, kl MARQUÉS,
MONZÓN.
Marq,
Per.
Marq.
Monzón.
Señor..
Jfonx. Mande ucencia.
Un momento...
{A Pereira,)
ACTO SEGUNDO.
16
Marta. Sioekntlslmo.^
Señor.. * íT
Marq. Tomad esU nota , . ^ •
(Dando un papel á'Momton,)
Y qne d jefe del archivo , ^
Os entregue sin tardanza, t
lios docamentos que pido.
ESCENA XII.
El MABQUÉS, VAKTA, PEREffiA.
JTorfa. Señor...
(Le toma la delantera Pereira,
(¡ Se puso delante !)
Marq. ¿ Qué queréis ?
(Á Pereira tomando su memorial.)
Per. Yo solicito
Que vuecencia me coloque...
Marq. Todos pretenden lo mismo ,
Y para acallar á todos
Veo que será preciso
E.«tablecer en el reino
Para cada hombre un destino.
Per. Ya debe de estar vuecencia
Informado... Soy el primo
De Violante.
Marq. i Ah ! Lo celebro.
Marta. (\ Qué escucho !)
Marq. Seréis servido.
(Siguen hablando en vox baja.)
Marta. (¡ Y yo entre oreja y oreja
Mil tempesUdes le he dicho
Sin conocerle ! Me alegro.)
Jíarq. Id...
P#r. No tengo mas padrino
Qne vuecencia...
Jíarq. Id descuidado.
f¡ Tiene una traza de pillo !...)
Per. Dios guarde á vuecencia...
Marq. Adiós.
(Con afabilidad.)
ESCENA XIIL
El MARQUÉS, MARTA.
[El marqués se dirige á su despacho y le
detiene Marta*)
Marta. ¡Señor! ..
Marq. No os habla visto. —
I Ahí ¡Sotevot!
Marta. Os Tengo á hablar
Sobre aquel memoriaUto...
Marq. Tengo pri^\..
Marta. . ^ Y á entregaros
Este otro- sobre el destino
Para mi yerno futuro.
( El marqués lo toma con la mano tx-
quierda y lo conserva en ella sin desdo-
blarlo, teniendo en la derecha el d$
Pereira.)
Marq. (¡ Para su yerno I ¡ Maldito
Sea su yerno !) Id con Dios.
Marta. ¿\ asi... , con ese desvío
Me despedís ?
Jíarq. No hay un cuarto.
Marta. Pero...
Marq. No puedo serviros.
(¡ Solo falta que la madre
Me dé ahora un tabardillo 1)
Marta. Esta mañana me disteis
Palabra...
Marq. Fué un compromiso...
Marta. \ Ni media paga siquiera 1
Jfarq. \ Qué Importunidad I Ya ha
dicho...
Marta. Si á lo menos me empleárala
Al muchacho...
Marq. Y ¿con qué títulos
Viene á pretender...?
Marta. Mayores
Los tendrá tal vez el primo
De Violante.
Jfarq. ¿ Qué decís ?
Marta. \ Vale mucho un buen palmito!
Marq. \ Qué osadía 1 Retiraos.
No volváis mas á este sitio.
Tomad vuestro memorial.
(Tira al suelo hecho pedaxos el memorial
de Pereira y dobla un pico al d$
Castro.)
Marta. \ Qué injusticia I
Jíarq. Así ca8tigo
(Entrando en tu despacho.)
A Insolentes.
ESCENA XrV.
MARTA.
* Yo... I Me ha dado
Con la puerta en los hocicos !
16 FLAQUEZAS MINISTERIALES
ESCENA XV.
MARTA , CASTRO.
Cast. \ Señora... !
Marta. i Quién... ? i Pobre Castro !
{Tolviénáose.)
En hora menguada Tienes.
Maldiciendo aquí me tienes
La triste vida que arrastro.
Confiado en tu virtud ,
Vendrás á 8at>er ansioso
El resultado dichoso
De aquella solicitud.
Hijo mió , no hay consuelo
Para ti ni para mi.
Mira el memorial alli
Hecho trizas en el suelo.
{ Qué horror, ánimas benditas !...
Y eso que en cas de Violante
Dio palabra terminante
De dolerse de mis cuitas.
) Ahora tanta displicencia ,
Y antes brindaba mercedes 1
Explícame tú si puedes
Tan extraña inconsecuencia.
O ha perdido su cordura
En un romántico acceso,
O le ha baldado el congreso
Con un voto de censura.
CasU Otra es la causa, señora.
De su rabia y su despecho,
Y el desaire que os ha hecho,
No á vos , á él solo desdora.
No mendigo su favor,
Porque ya le conocí.
Vengo á arrancaros de aquí
Para salvar vuestro honor.
Mafia, t Cómo i...
Cast. Tan noble en su ira
Como en su amor... de visir,
Ha querido seducir
A mi adorada Ramlra.^
Se introdujo en vuestra casa
Un agente de sus vicios.
No es mucho : tales servicios
Se suelen premiar sin tasa.
Aventuró su osadía
La infame proposición ,
Que con casta indignación
Rechazó la prenda mía.
Porfiaba temerario.
Llego entonces, oigo, acudo,
Y fué mi primer saludo
Un puntapié al emisario.
Entonces el perillán
Me amenazó con su amo ,
Y de un tramo en otro tramo
Le eché rodando al zaguán.
Marta. \ Traidor... ! ¡ Ahí está el busilis !
I Y teniendo ya otra moza
Que se pierde una coroza... !
¡ Hum... ! Se me enciende la bilis.
Estoy hecha un Satanás,
Y si le pillase ahora...
Cait. Huyamos de aquí , señora ,
Y no volvamos jamás.
Marta. ¿No volver? No vuelvas tú,
Que eres hombre , y no conviene-,
Mas yo \ perene y perene.
Por vida de Beicebú !
Lo que yo vengo á pedir
Es mió , y mió, y remio :
Sí, señor, y el monte-pio
No me dejará mentir.
Yo pido justicia neta,
Y para instalarme aquí
Me traeré la cama ; sí.
Como hoy traje la calceta.
{ Eso faltaba 1 i Hola , hola !
En casa la niña. ¡ Tale !
Yo estoy fuera de combate
Y ya puedo andarme sola.
Su rabia será completa
Cuando vea de contino
En vez de un rostro divino
Una cara de vaqueta.
Coíí. Venid...
Marta. Y pronto, y cabal
{Tomandio el hraxo de Castro y yéndose.)
Ha de darme la mesada ,
O esta noche hay asonada...
Cast. I Vamos 1
JTarto. Y arde Portugal.
( Vainse por donde entraron. ]
ACTO TERCERO.
17
ACTO TERCERO.
lt«»Mko dtl ■tatoiro rteaiMnl* adornado. Gran hmm
«•«eriiorlo con papeles. aip^llaaiM, llbroi, «le.
A la dwwita dol aelor U pnorta do la anioaala. En
«•!• do oaio doa baleanoa , y ontra olios nao ehl-
■Moa. Patrta on ol foro qno da paio A U soeiola<
m , 7 oM aas poqoofia on la
ESCENA PRIMERA.
El marqués, ALMEIDA.
Marq. ¡Otra personalidad!
(Sentado en un elegante eüUm delante de
^ meea, con un periódico en la mano.)
«Qoé tienen qne rer el trono,
Ni U patria ni U ley
GoD si yo como ó no como,
Si me Tlsto ó no me visto
Con este sastre ú el otro,
9 es bella ó no mi querida,
Si madrugo ó si trasnodio ,
Si gisto coche ó lando,
Si estoy flaco ó si estoy gordo ?
Álm, Siempre fué la comidilla
{Con un legajo en la mano.)
De esos papeles periódicos
Satirixar al que manda ,
A no mediar... ¡ Pues ! Supongo
Que me entendéis. Pero al hombre
De Estado , á fuer de filósofo ,
Ni le acobardan las pullas
Ni le ablandan los piropos.
Marq. Las personales diatribas.
Bien, pasen : yo las perdono ;
í Pero sumar , como lo hacen
En este articulo anónimo,
Con mi sueldo de ministro
^ que de mis tierras tomo ,
Y en la partida de data
Acumular á su antojo
Cnarismos sobre guarismos
Con el intento piadoso
Je insinuar que cubro el défícii
Enorme con lo que robo I
Mm. Acaso no ha pretendido
Sino acusaros de pródigo...
*f 9- 4 Qué sabe él lo que yo gasto?
iOné sabe él lo qne yo cobro?
Hobir... ¿De dónde? Imposible.
« lUncJo yo acaso fondos ?
finarme..., puede ser;
« Mas qué le Importa á ew soilo .
Pues yo no le pido nada.
Que me lleven los demonios?
Álm. Ea, no hay que sofocarse.
Señor marqués. — Vaya un polvo.
(Saca la caja y telo ofrece. )
Jíorg No lo gasto.-Y, no hay remedio.
De ese falso testimonio
¿ Qué infiere el vulgo maligno?
Que soy ladrón ó tramposo ;
Y esto , ya pasa de injuria
Personal.
^Im. I Eh !... Según cómo...
Marq. No hay según. Aquí se ataca
Al gobierno...
-^ím. En cierto modo...
Jíorq. Y es preciso denunciar
El escrito.
^Im. No me opongo...
Jíorq. Al momento. De real orden.
Álm. ¿Como artículo injurioso?
Jíarq. Como subversivo.
i^^' Pero...
Marq. ¿Dudáis...?
f.i^T' . , No; ni por asomo...
( { Gomo ciega la pasión I ]
Pero el Jurado...
Marq. Es negocio
Concluido. ¿ Hay algo mas
Que despachar? Venga pronto.
Álm. Nada por hoy. — No me atrevo ,
Como os veo en tal enojo ,
A preguntaros si aquel
Proyecto de ley famoso...
iíarq. ¿ El de his medidat?
Álm. gg^
iíarq. Desechado por cien votos
Contra veintinueve.
Álm. jMalol
Marq, Contaba con el apoyo
Del centro , y se me desfila
A la izquierda.
^Álm. ¿Si?¡Malorum!
Y esa oposición terrible
¿ Contra vos se ha alzado solo
O se extiende á los demás '
Compañeros?
Marq. Sí, sí; á todos.
Álm. Vaya por Dios. Nal de muchos
Dii que es consuelo...
Marq. ¡^ tontos.
Álm. Aunque no estáis para gracias ,
Os recuerdo respetuoso
Las plazas de secretarios
Que vacan...
Marq. Hoy me propongo
Proveerlas.
Álm, Bien 9A]ml*
3
i8
FLAQUEZAS MINISTERIALES.
Que tengo el genio algo corto
Y nunca os pedí mercedes
Para mí ni para otros ;
Mas hoy por primera vez '
Vuestra protección irapioro
En favor de un pretendiente
Que juzgo muy á propósito
Para una de esas vacantes.
Es un excelente mozo.
Marq, Lo creo, mas...
Altn. Muy honrado...
Marq, No obstante...
Alm. Muy estudioso,
Y sus principios...
Marq. Hay muchos
Empeños... Cada neófito
Tiene sus Mecenas...
Alm. Yo...
Marq, Hé aquí el mayor escollo
De un ministro : el personal
Alm, Sujeto por quien yo ahogo,
Podéis creer...
Marq, Otro tanto
Dicen los demás patronos ;
Pero las plazas son cinco ,
Y tengo ya un promontorip
De memoriales.
Alm, Si al fin
Ha de haber tantos quejosos ,
¿Qué mas da...?
Marq, \ Si es una peste !
€k)mo buitres, como lobos
Al olor de una vacante
Se abalanzan de ocho en ocho.
¿Qué digo vacante? Ayer
Fué acometido de un cólico
El contador de correos,
Y al salir del dormitorio
Me pidieron hoy su plaza
Media docena de prójimos.
Alm,^ No lo extraño. Pero el mérito
De mi ahijado... Habrá muy pocos...
Marq. En fln , veremos... Se hará
Lo que se pueda.
Alm, Yo 08 cojo
La palabra...
Monx. La condesa
[Anunciando desde la puerta de la
derecha»)
Del Rosicler.
Alm. (i Un estorbo !)
Marq. Adelante. Permitid...
Alm, (¡Faldas! Mi gozo en un pozo.)
[Saluda al ministro y á Violante y se retira
por la puerta de la secretaria.)
ESCENA II.
VIOLANTE, EL MARQUÉS.
Marq. ¡Violante I
Viol. i Gracias á Dios
{Sentándose al lado del marqués.)
Que al fln nos vemos los dos !
Marq. Vuelto me tienen el juicio
Los asuntos del servicio.
Viol. No hay forma de hablar con vos.
Hoy me sequé en la antesala
Con gente soez y espuria ,
Y después í oh mengua ! i oh furia !
Marq, ¿Qué es eso?
VioU Me siento mala.
Marq, ¿Qué te duele?
Viol I Atroz iojttria 1
Marq. ¡Cómo!...
Viol. La esposa altanera
Del vizconde de la Riva
Suelta al verme la saliva
Y tomando la otra acera
Me mira de abajo á arriba.
Marq, ¡Eh! ¿Qué importa...?
Viol, A un estropajo
No se trata...
Marq, Eso no es nada.
Aprensión...
Viol. ¡Estoy medrada!
¿Aprensión? ¿Y el salivajo?
Marq. Puede que esté embarazada.
Viol. Es muy justa mi querella
Y el alma se me destroza...
Jíorq. No hagas caso. Así resuella
Porque eres tú mejor moza
Y mas elegante que ella.
Viol. Tal creo; mas sin c^astigo
No ha de quedar el insulto.
Jfarg. Si tiene envidia, consigo
Lleva la pena.
Viol, ¿Hay indulto?
Pues no vuelvo á hablar contigo.
Marq. Niñadas...
Viol. A ti te alcanxa
El desaire que me aflige.
Ella, ó yo. No hablo de chanza.
Marq, Pero, hija mía...
Viol, O venganza,
[Se levanta.)
O hago dimisión. Elige.
Marq, Yo soy tu esclavo , Violante ;
[Levantándose,)
Mas, va ves, la injuriaba sido
De mujer, y no es bastante...
Viol, Pague la pena el marido.
ACTO TERCERO.
Marq, ¡Cómo...!
^*oL Déjale cesante.
Marq, Pero, hija, jhas perdido el seso?
íA un director general
Dejar cesante por eso!
¿ Qué dirían? No haré tal.
I Y sin fonna de proceso I
yiol. De eso no me cuido yo;
Mas va dije mi ulUmato.
¿Le depones? Sí, ó no.
Marq, Es una injusticia.
'^^^ I Ingrato !
Marq. Pero, mujer...
^«>í- í Se acabó I
[Yéndose.)
Marq. iQuéI¿te vas?
J*^^' ¡Quién lo creyera!
¡Hantener a ese hombre en zancos
Después de injuria tan fiera I
¡ Y quizá Yota en los bancos
De la oposición !
Marq. Espera.
Con efecto, hoy desertó
De las filas del gobierno.
«Y por qué mi subalterno
No ha de votar como yo ?
Mas se va á armar un infierno...
yiol Basta, •, Adiós..., adiós... 1
{Llorando.)
^ ^^^^' Detenta.
Todo por ti lo atropello...
(roca la eampaniUa, te tienta y escribe
rápidamente.)
yiol Gracias. Mi honor iba en ello.
{Sentándose.)
Marq. Que venga inmediatamente
{Ál portero, que asoma.)
El señor SouzaCoello.
yiol (Es macha mi autoridad.
Con cuanto quiero me salgo.)
Marq. Lo siento, que es buen fidalgo.
(Escribe.)
• De orden de su majestad ,
£tetetera.i»
19
ESCENA IIL
ElMARQUSs, VIOLANTE, SOUZA.
Souxa. ¿Queréis algo?
Marq. Esta minuta interesa.
tt»«d que sin dilación
>enga copiada á mi mesa.
yiol (No dirá el seQor barón
Que he faltado á mi promesa.)
Souxa. Está bien. - ¡ Exoneráis
[Ojeando la minuta.)
De su destino al vizconde!
Marq. Sí.
Souxa. [ I Qué injusticia ! ) ¿ De dónde
Viene el golpe...?
Marq. No os metáis
En lo que no os corresponde.
ESCENA IV.
El BIARQüÉS, VIOLANTE.
Marq. ¿Quieres mas? ¿Estás contenta?
Ftoí. Sí, mi bien.
Marq. por darte gusto
Hago un descontento mas.
I Vale Dios que no son muchos i
yiol También ganas nn amigo
En el director futuro,
Y la misma cuenta sale.
Marq. ¿Quién sabe...?
„^*^^- Vayase el uno
Por el otro.
Marq. Cuando sepan
Que por un antojo tuyo...
Viol No te enfades , que aun estoy
(Con xalamerta.)
Afectada de los músculos,
Y de ver ese entrecejo
Me estremezco y me atribulo.
En premio de esa fineza ,
Que agradezco hasta lo sumo.
Exige de mí imposibles,
Que no puede haber ninguno
Para eFamor que te tengo ;
Y si aun es débil tributo
Mi honor por tí abandonado -
A los sarcasmos del vulgo,
Pide mi sangM, mi vida,
Y contenta iré al sepulcro.
Marq. {No mas! ¿Qué dices? Yo soy
Tu amante , no tu verdugo.
ESCENA V.
El MARQUÉS, VIOLANTE , SOÜZA.
Souxa. Aquí tenéis puesU en limpio
(Dándole un oficio.)
La real orden...
20
FLAQUEZAS MINISTERIALES.
Marq.
Dadla cuno.
(Después de firmarla,)
ESCENA VI.
El marqués, VIOLANTE.
Viol. SI no temiera abusar
Hablaría de otro asunto...
Marq, ¿Qué asunto P
Yiol. Un empeño mío.
Nunca faltan importunos...
Marq. Bien. ¿Qué quieres?
Yioh Una plaxa
De oficial; se entiende, de último
Oficial del ministerio...
Marq. ¿Para quién?
Viol Pwa un alumno
De no sé qué seminario.
Dicen que promete mucho...
Marq, Algún niño que tal vex
Está estudiando gerundios.
Viol. Yo no sé ; pero su padre
Es hombre rico y de influjo...
Le he dado ya mi palabra,
Y, ya veis; si no la cumplo...
Marq. Pero, hija , jsl no hay vacante!
VioL No le hace. Se quiU á alguno...
Marq. No mas alcaldadas ; no.
Viol, Pues bien; tomad otro rumbo.
Dad la plaza del vizconde ,
Plaza de honor y de lucro,
A uno de esos caballeros ;
Los ascensos por su turno
A los demás , y á mi ahijado
La resulta; asía ninguno
Se agravia...
Marq, ¿Y los pretendientes?
¿Y qué dirá luego el mundo
Si el agraciado es un tonto
Sin práctica, sin estudios...?
VioL Ya se irá soltando aquí
Poco á poco. Otros mas rudos...
Marq, Vaya que hoy tienes caprichos
Originales, absurdos.
Viol. ¿Hay mas que dejarle luego
Cesante? ¡Vaya un apuro!
Salga yo del compromiso
En que su padre me puso ,
Y lo demás...
Marq, De ese modo...
Viol, ¿No te admira mi discurso?
[Sacando un papel que pone sobre la mesa.)
Aquí queda el memorial,
r.uamln tensas iIoí! niiniito^
De tiempo dictas las órdenes...
: Marq, ¡Eso es! i Así i ¡ De barullo 1
Fio!. Me envías el nombramiento...
Marq. Bien está ; pero te anuncio.
Que si es necio . á las primeras
De cambio le destituyo.—
Y , por Dios, mira otra vez
Por quién te empeñas.
Viol. Te juro
No volver á molestarte. —
Solo falta que á ese tuno
De mi primo... ¿ No ha venido •
A presentarse...?
Jfarq. Aquí estuvo ;
Me entregó su memorial ;
Yo doblé, como acostumbro ,
Un pico... . [Lo busca en la mesa.)
Viol. Ya entiendo. En muestra
De favor.
Marq. Pues es el único
Que hoy he doblado... Aquí está.
Voy á decretarlo al punto. —
« Concedido. » (Escribiendo,)
Puedes darle
El parabién.
VioL Te aseguro
Que es mía la enhorabuena ,
Porque me da mil disgustos ,
Y hasta perderle de vista...
Pero adiós , adiós , que abuso
De tu bondad demasiado.
SI lo permite el bien publico ,
¿Irás á verme esta noche
Al palco?
Marq. Lo dificulto.
Hay consejo de ministros;
Tengo entre manos un cúmulo
De negocios...
VioL ¡Jesús! ¡Siempre
Negocios! Yo me consumo.
¿ Sabes que ya tengo zelos
De Portugal?
Marq. Son injustos.
Adiós.
VioL ( ¡Hé aqui un grande hombre !
¡Pobretes! Todos son unos.)
ESCENA Vil.
El MARQUÉS.
Ya se ha ido. Respiremos.
{Es singular el influjo
fte esa mujer sobre mí !
Si á mí corazón pregunto
1^ c«n ii^n , nada rei^ponde ;
ACIX) TEUCEHÜ.
121
Y si en mi razón la busco ,
De mi flaqueza me acusa
T romper me manda el yugo.
A ser yo supersticioso
Diría que algún coQjuro...
Cuando de ella me separo
Tengo Tehementes impulsos
De olvidarla para siempre ;
La TuelTO ¿ ver, y sucumbo.
¡ Pero es tan sagaz , tan bella
Y tan nombrada en el mundo
Diplomático!... Un virey
Que millonó en Pemambuco,
Un embajador, un duque
Y un milord de alto coturno
Disputaban sus favores ,
; Y al cabo fué mió el triunfo !
i Esto es glorioso 1 No obstante,
Por satisfacer un lujo
Pueril arruino mi casa
Y mi opinión aventuro.
Aquella preciosa niña...
Por solo un halago suyo
Daría... Blas ¿quién creyera
Que aquel vestidillo oscuro
Cobijara una virtud
Tan tenaz, tan fuera de uso?
Ya se ve; yo no esperaba
Que defendiese aquel muro
El temerario galán
Que á Martin dejó contuso.
i Cómo ha de ser ! Soy ministro ,
No gladiador; y renuncio
A esa beldad si es forzoso
Ganarla á fuerza de puños.
ESCENA VIII.
El marqués, el BARÓN.
Baroiu ¿Dais vuestro permiso?
{Entrando.)
Marq. ¡Entrad,
Se&or barón! Adelante.—
No venis de buen talante.
¿Hay alguna novedad?
Barón. Temo... Todo está tranquilo...
Nada se confirma aún...
Pero si es cierto el run , run ,
Tenéis üi vida en un hilo.
Jfarg. ¡La vida! ¿Cómo...?
Barón, - Yo os hablo
De vida ministerial.
La cosa se pone mal
Y no se dei^cuida el diablo.
Marq. Intrigas de ciertas gentes;
Pandillas...
Barón. Sí; yo confieso...
Pero , como ya el congreso
Os ha enseñado los dientes...
Marq, Eso me da en qué pensar.
Barón. La derrota de este dia
Despopularizaría
Al hombre mas popular.
ifarg. Ya recobrará su imperto
El gabinete.
Barón. Tal vez ;
Pero desde hoy á las diez
Se habla de otro ministerio.
Marq. Yo descomí retiro,
Que es duro el vivir así.—
Pero ¿ qué dicen de mi?
¿De dónde me viene el tiro?
Barón. No sé. Cada cual se escuda
Con la opinión nacional...
Marq. Y la entiende cada cual
A su manera.
Barón. Sin duda.
Ello es que va progresando
La pública antipatía.
Dicen que os falta energía
Y no 08 sobra el don de mando.
Hay quien os llama indolente.
Otro parece que ha dicho :
« No hay mas ley que su capricho ;
Es un sátrapa de Oriente. »
Dice otro, que en lo privado
Impertinente se interna :
« Quien su casa no gobierna
Mal gobernará el Estado. »
Guerra igual , el mismo enojo
En los dos bandos se advierte;
Este os acusa de fuerte
Y aquel os tilda de flojo.
Otro dice : « En sus espaldas
Sustentar no puede el solio. »
Otro habla de monopolio ,
Y si hay faldas ó no hay faldas.
Ya el culparos es precepto
General, según parece,
Y el que mas os favorece
Dice que sois un inepto.
Ifarq. Al oiros me confundo.
¿Sois mi juez , ó sois mi amigo?
Barón. Yo no os digo lo que digo ;
Digo lo que dice el mundo.
Jfarq. Sí; los de la otra bandera
Y cuatro amigos ingratos ;
Pero los hombres sensatos
Hablarán de otra manera*
Barón. No basta obrar con justicia ;
Que , si callan los prudentes ,
Siempre hallan los maldicientes
23
FLAQUEZAS MINISTERIALES.
Alimento á su malicia.
Marq. Es verdad.
Barón. Un golpe en falso
Disteis ayer, y hay patriota
Que como crimen lo nota
Y os llevaría al cadalso.
Marq» Bien ; ¿y qué ha sido por junto?
Barón, Unajeve distracción :
Dar una administración
General...
Marq, Pero...
Barón. A un difunto.
Marq. ¡Cómo!
Barón. Don Pascual Mondego...
Marq. Ese el agraciado es.
Barón. Murió del tifus ha un mes
En la ciudad de Lamego.
Marq. «¡De verasP Con tanto asonto...
{Se m.)
El bueno de don Pascual
Me remitió el memorial
Y no la fe de difunto.
Dios le dé la gloria , amen.
Aunque siento el lapsut lingua ,
Al cabo la plaza es pingüe
Y á otro le vendrá muy bien^
Barón. Pero lo que mas aviva
La saña de esa facción
Es...
Marq, ¿Qué?
Barón. La destitución
Del vUconde de la Riva.
Marq, ¿Qué decís P Hace un instante
Que firmé el decreto , i y ya... !
Barón, Y añaden : « i Bravo ! Ya está
Vengada doña Violante. »
Marq. ¿De veras? Por vida mia
[Sonriéndá>se.)
Que sois un Argos, un lince,
Y á Fouché dais falta y quince
En eso de policía.
Barón. No alabéis mi perspicacia ,
Que aunque yo no me descuido,
Todo el pueblo lo ha sabido
Antes que yo.
Marq. \ Vaya en gracia !
Con público tan profeta
¿ Quién respira sin que suene...?
Barón. También el público tiene
Su policía secreta.
Marq. Con que ¿es inminente el riesgo?
Barón. Aprovechad el aviso.
Marq. Pues conjurarle es preciso,
«Qué opináis? A ver qué lesgo...
Barón. No sé... Disolverlas Cortes...
Marq. Habrá reelección.
Barón* Lo temo.
Marq. Y ese es un partido extremo...
Busquemos otros resortes.
De Lisboa desterrad
Al que esos planes concierta
Y á sus secuaces...
Barón. (Desierta
Quedaría la ciudad.)
Aun está la trama oculta.
Días ha que sudo el quilo
Hasta descubrir el hilo...
Veremos lo que resulta.
Marq. Mientras gastáis tanta flema
Descargar puede el nublado.
Barón. Si dais un golpe de Estado
Mayor será el anatema.
Atacar la libertad
Del ciudadano , es exceso ;
Y no esperéis del congreso
Un voto de indemnidad.
Marq. No, que es ya contrario mío,
¡Y dura todo un trienio !
fiaron, {aquí del ingenio!
Solo en el vuestro confio.
Alguna farsa inventad ;
Yo pagaré al corifeo ;
Y volvedme al apogeo
De mi popularidad.
Barón, Entiendo el maquiavelismo.
Pues el enemigo mina ,
Vuecelencia determina
Contraminar...
Marq. Eso mismo.
Hacéis que de pronto estalle
Una facción...
Barón. ¿De cartistas?
Marq. Mejor es de miguelistas.
Cuatro tiros en la calle...
Generala y mucha bulla ,
Y gendarmes , y metralla... ;
Se dispersa la canalla;
La persigue una patrulla... ;
Cogemos en el garlito
Con teatral aparato
A algún pobre mentecato
De los que dieron el grito...
Con esto, y una proclama ,
Y un bando, y una justicia,
Y una cruz á la milicia ,
Sube al cielo nuestra fama.
Barón. Basta, basta. Si eso es
Lo que queréis , arda Troya.
Ifarg. Pues; un motín de tramoya...
Barón. Seréis servido , marqués.
ACTO CUARTO.
23
ESCENA IX.
MARQUÉS.
Lo hará á las mil maraYiUas,
Porque es astuto y sagaz
Como él solo. SI yo caigo ,
También el barón caerá.
Mi garante es su interés
Que le obliga á ser leal.
[Mira el reloj y toca la campanilla,)
Ya es tarde y tengo consejo
Ue gabinete. — Estarán
Esperándome. — ¡Monzón !
Monx. Mande vuecencia.
{Junto á la puerta.)
Marq. Llamad
A Almeida.
Monx, Está bien.
Marq. Volando.
{Entra Monxon en la secretaria.)
Esta crisis ya es fatal ,
Mas yo espero que la reina
Me apoye.
ESCENA X.
El MARQUÉS, ALMEIDA.
Álm. ¿Qué me mandáis?
Marq. Tomad esos expedientes
Que están decretados ya.
Estos otros, á la noche.
Mañana se nombrarán
Los secretarios vacantes.
Alm. Y entre ellos ¿tendrá lugar
Mí ahijado?
Marq. Hoy estáis , Almeida ,
Importuno por demás.
Hay otros mas beneméritos.
Ya os he dicho...
Alm. Perdonad.
Yo creí... Gomo dijisteis...
Marq. Bien, bien. Otra vez será.
ESCENA XI.
ALMEIDA.
Mal humor lleva. Sin duda
La crisis ministerial ,
Que se va haciendo muy seria ,
Le da mucho en que pensar.
Llevemos estos papeles
A las mesas... Aquí hay
Un pico doblado. ¿A ver?
¿Será cosa de entidad...?
Leamos. Alfonso Castro....
( Qué veo ! Es el memorial
De Marta. La misma letra -,
El mismo papel : i no hay mas I
Pues ¿cómo el marqués...? Veamos
El decreto marginal. (Lee.)
« Concedido. » ¡ Y su excelencia
Le acaba de desahuciar I
tQué sorpresa! {Extrajo modo
De mostrarme su amistad I
Pero, señor, ¿es posible...?
¿ Lo habrá cambiado quisa
Por otro? ¡Qué! no. ¿V el pico?
Es cosa particular.
Ni siquiera oyó su nombre ,
Y ahora... Habrá sido tal
La porfía de la vieja....
Algún empeño eficaz...
Pero en fin mi protegido
Se coloca, tendrá pan
Su familia, y habrá boda,
Y yo seré en el altar
Su padrino... Y siendo así,
¿A qué hilarme con afán
El seso...? Hágase el milagro
Y aunque lo haga Satanás.
{Entra en la secretaría.)
ACTO CUARTO.
La deooracioD del acto segando.— Es de nocbe.
ESCENA PRIMERA.
MARTA, MONZÓN , Pretendientes.
{Marta , multitud de viudas y huérfanas y
otros dos 6 tres pretendientes ocupan la
chimenea. Los demás hombres pasean
por la sala ó hacen corrillos. Todos
charlan á un tiempo , especialmente las
mujeres.)
Monx, ; Señoras! ¡Por Dios! i Silencio!
Este es ya mucho desorden.
Mujer 1*. ¿Ni aun hablar nos dejarán?
24
FLAQUEZAS AUN ISTERl ALES.
Mujer 2- ¡Miren el bruto!
Mujer 3^ I El bodoque I
{Siguen charlando las mujeres.)
Homb, !•. Ya veis si tengo servicios.
{Al segundo , mostrándole sus papeles,)
Ya veis qué buenos informes.
Aquí certifica el cura,
Aquí cinco regidores y
Aquí e! administrador
General de Tras-os-Montes...
Pues si me dan el destino ,
Clávenmelo en el cogote.
Homh. e; Ya me canso de esperar.
Caballeros , buenas noches. ( Vase,)
Marta. SI esta noche no cobramos
{En vox baja á las mujeres.)
I sc«uís mis instrucciones ,
Va á haber aquí , sin recurso ,
Mostrencos y capirotes.
Oid...
(Cuchichean con gestos y manoteos expre-
sivos.)
Homb. 3o. ¿Se trata de nuevo
MinUtertoP (SnuncomUo.)
Homb. ?•. Sí ; no se oye
Otra cosa.
Homb. d: ¿ Y quiénes son
Los que...?
Homb. 7*. Hay varias opiniones.
Honib. Z\ Hoy han estado terribles
Los diputados á Cortes.
Homb. 7". La oposición es compacta.
Homb. 3*. Ha habido interpelaciones.
Bomb. T. Al paso que de hora en hora
Pierden terreno esos hombres.
El descontento del pueblo
Crece, y las voces que corren
Son para inquietar, y mucho,
A los ministros.
Homb. 4». Señores,
Portugal está perdido.
No hay que formar ilusiones.
Mientras las cosas no cambien
¿Qué sirve mudar los nombres?
Homb. Z: Con todo...
Homb. 4». Nunca saldremos
De galeras y de azotes.
ESCENA n.
FONSECA, MONZÓN, MARTA,
Pretendientes.
Fons. Salud , amigo Monzón.
Monx, Dios os guarde y os corone
De gloria, señor Fonseca.
Fofi«. Hoy se ha despoblado el orbe
Para haceros üi tertulia.
Jfon*. lOh qué guirigay I Me rompen
La cabeza.
Fons. ¡Cómo charla
La femenina cohorte I
Monx. Muy temprano habéis venido.
Fons. Ya lo veo. Se conoce
Que el marqués no es pretendiente.
Monx. Sentiré que os incomode
El esperar...
Fons. Nada de eso.
Ya sabéis mis aprensiones.
La antesala de un ministro
Me divierte mucho. ¿Dónde
Pudiera pasar el rato
Mejor que aquíP
Monx. Y ese Joven
¿Logrará...?*
Fons. ¿Mi chico? ¡Vaya!
El que á buenos aldabones
Se agarra... La oondesita.
Aunque bocado de procer,
Es humana y accesible.
Cum quibus et nostras voces...
Monx. Entiendo.
Fons. Mañana mismo
Recibiré la real orden.
Monx. ¿De veras?
Pons. ¡Toma ! Ya el sastre
Está haciendo el uniforme.
Monx. Recibid mi enhorabuena,
Y que mil años la goce...
Fons. Os daré buenas albricias.
Monx. Gracias por tantos favores.
Fons. ¡ Coutiñol ¡ Vos por acá I
{Al hombre !•, apartándose de la mesa del
portero.)
Homb. 1». Ya lo veis.
''<>'•*• Pues ¿no erais dómine
Allá en el Algarbe...?
Homb. 1«. Sí;
Pero tronaron los monjes
Y tras de ellos la obra pía ,
Y me quedé á buenas noches.
Fons. Pediréis colocación...
Homb. 1*. Un desünillo mediocre.
Tengo pocas esperanzas...
Fons. Yo lograré que os coloquen.
Espero tener en breve
Grande favor en la corte.
Homb. 1». ¡Ah, señor!
^o^' Ya nos veremos.-—
Vuesarcedes me perdonen.
{A los del corrillo, pasando á ¿a chimenea.)
Señoras... ¡Oh doña Marta!
ACTO CUARTO.
35
Marta. Finne como un roble.
Fans. ¿Un poWttoP
{Saatndo la caja.)
Marta. Venga pues.
(Lo toma.)
Fotu, A eeas señoras, que tomen
(Dando la caja á Marta, y cada vieja toma
MU polvo.)
Si gustan...
Mujer t\ {Cucaracbero!
Mujer 2^, (Qué bien huele 1
Fone. (; Cómo sorben I)
Mí^er SP. Yo no lo gasto.
Fons. Esta nifia
Prrferiii unos bombones.
iJSaea la caja de los bombones y obsequia á
las játenes.)
Mujer &*. Por no despreciar...
Fons. ¿YvosP
Jfujer e». Vaya.
Fons, Son de los mejores.
Mujer 3«. Yo, sin perjuicio del polvo...
Fons. (EsU es golosa in uttoque.)
Vos ahora... Vos también...
M^^er 7". ¡Si ya no hay mas I
Fons. I Qué demontre !
U siento.
(Guarda la caja de bombones.)
Mujer \\ Tomad la caja.
(Le da la del tabaco.)
Fons. Uena estaba basta Jos bordes ,
{Átmodelos pretendientes que están sen-
tados.)
Y también vuelve vacía.
Vas ¿qué importa? A poco coste
Gano fama de galante
Y doy un recreo pobre
K la nariz de las viejas
Y al paladar de las jóvenes.
[Yuehe d encararse con el hombre l» y
habla con él envox baja. La conversación
■ se anima otra vex en la chimenea y en
los córralos.)
ESCENA III.
FOíiSECA. MONZÓN, HARTA, PEREIRA,
PaETENDHENTES.
Ftf. Pasad recado al Instante
• {Acercándose al portero.
M aenoT Almeida.
Monx. i Ríen ,
Por cierto! ¿Y quién sois vosP ¿Quién...?
Per. Soy el primo de Violante.
Monx. ¿Y por eso tanto fuero?
Per. Vengo...
Monx. ¿Qué Violante es esa?
{Vaya, vaya!...
Per. La condesa
Del Rosicler.
Monx. Caballero...
(Con dulxura y sumisión poniéndose en
pié.)
Perdonad... No os conocia...
Voy á llamarle al momento.
Per. (iRárbaro!)
Monx, Tomad asiento.
Sentaos por vida mia.
{Entra en la secretaria.)
ESCENA IV.
FONSECA, MARTA, PEREIRA,
Pretendientes.
Per. Rien estoy. ({Miren qué listo
Mudó de tono el cerbero 1
Si vuelve i hablarme altanero,.
Le sacudo , vive Cristo.)
(Llega paseando adonde está Fonseca, y
este le mira.)
Fons. Perdonad. Yo creo que esa...
Si ; esa cara...
Per. Dios os guarde.
Fons. ¿No estabais vos esta tarde
En casa de la condesa...?
Per. ({Catadura extravagante!)
Con efecto; estaba alli...
Fons. ¿Sois de su tertulia?
Per. Si...
Yo soy primo de Violante.
Fons. (Este será el cantarada...)
Si de alguna cosa valgo ,
Podéis...
Per. Gracias.
Fons, ¿Sabéis algo
De mi asunto...?
Per. No sé nada.
{Saliendo al encuentro de Almeida.)
25
FLAQUEZAS MINISTERIALES.
ESCENA V.
FONSECA, MONZÓN, ALMEIDA, MARTA,
PERCIRA, Pretendientes.
Fons. {¿ Habrá zanguango. . . ?)
(Habla en vox baja con Monxon , qtie vuehe
á iu sitio.)
Per, Salud*
Alm* Servidor.
Per, Vengo afanado
A saber el resultado.
De aquella solicitud.
Álm, ¿Qué solicitud? Hay mil...
Per, Vos debéis tener la mía.
Pido una secretaria
De administración civil.
Alm, Gomo hay mas de una vacante,
No sé...
Per. El despacho interesa.
Soy primo de la condesa... ,
De la condesa Violante.
Alm. (|La querida del marqués 1}
Per, El marqués, (bello sujeto! —
Puso al margen el decreto :
« Concedido... » Eran las tres.
Alm. (¡Qué oigo!}
Per, Ya veis que me explico.
Ella que la vio , al momento...
ítem mas. El documento
Tenia doblado un pico.
Alm, (¡ Pecador 1 1 Ya no hay recurso !
Bien dije ; una trocatinta...
La cosa es ya muy distinta...)
Está bien. Se dará curso...
(lY yo que ¿ la pobre viuda
Ya iba á dar el parabién...!}
Per. Mirad que urge...
Alm* Bien ; si. . . , bien. ..
(Distraido,)
Per. Mañana...
Alm. Si tal ; sin duda...
Per, Vos tenéis el negociado.
Alm. Sí.
Per, La instancia ya depende
Tan solo de vos...
Alm, Se entiende.
Per, Yo...
Alm. La del pico doblado.
Id tranquilo. (¡Y es un tonto!)
La tengo clavada aquí.
(Con la mano en el coraxon.)
Per. ¡Oh!
(En tono de agradecimiento.)
Alm. Y como penda de mí ,
Se despacha bien y pronto.
Per. Basta. Mi amistad desea
(Apretándole la mano.
Manifestaros que soy
Muy. .
Alm. Gracias, gracias... (Me voy
Antes que Marta me vea.)
(Entra en la secretaria.)
Per, (Allí está... Sí ; aquella es
La farotona de marras.
Vóime huyendo de sus garras.)
Expresiones al marqués.
(A Monxon con petulancia.)
ESCENA VI.
MONZÓN , FONSECA , MARTA ,
Pretendientes.
Marta. Sí , señora , me la quiso
(A la viuda que tiene á su lado , á media
vox. Todas la oyen con atención é in-
terés,)
Seducir.
Mujer 1*. ¡ Qué picardía I
Mujer 2*. i Qué Tarquinol
Marta, Ya se ve ,
Como la muchacha es linda...
(Baja mas la vox y no se la oye.)
Mujer 3*. (¡ Qué suerte tienen alganas !
Mi Ramona es mas bonita,
¡Y nadie la dice nada 1)
Mujer 4\ ¡ Qué horror I
Marta. Pero mi Ramíra
Le puso de oro y azul;
Que aunque tierna corderilla
El honor la dio coraje.
Mujer 3*. ¡ Embustes I ¡ GazmoBerías !
(A la que está á su lado.)
Marta, Y eso que llegó el atélite
Cuando ella estaba sólita;
Pero luego...
''d^ní?,!! ¡Su excelencia!
[Suenan mamparcu.)
Monx. ¡Su excelencia!
(Abriendo la suya.)
%reT' \ ¡Arriba I- i Arriba I
(Murmullos , codadas , confusión.)
Monx. i Orden , orden 1 Abrid paso.
¡Orden! ¡Silencio! En dos filas...
(Se colocan los pretendientes á ambos la-
dos de la puerta : las mujeres en una
fila; los hombres en otra.)
ACTO GUAATO.
27
ESCENA VII.
El marqués , MONZÓN , MARTA ,
FONSECA, Pretendientes.
El ministro se coloca de pié junto á la
chimenea y van llegándose á él los pre^
tendientes.)
Fons. (¡Eh I Le hablaré después que hava
Despachado á esa cuadrilla.)
{Se separa á un lado y habla aparte
con Monzón.)
Homb. 1*. No desestime vuecencia
[Entregando al ministro su memorial To-
do* hocen á su tiempo lo mismo.)
Lita súplica. Es la quinta.
^arq. Ya os conozco. No hay Tacantes...
Bomb. 1*. Sí, señor; una enCoimbra,
De ofidal cuarto...
^flí-í. Está bien.
Como ya no esté provista ,
Se os dará.
Homb. I». (Fecha atrasada...
Y yo me quedo per istam.) (Vase.)
Homb. I». Señor, cargado estoy ya
Deraionyde familia.
^y cesante...
*fl»'9. ¿ Desde cuándo ?
llomb. í*. Un año hará por ceniza.
ííorq. Yo no era ministro entonces.
Esa fecha es muy antigua
Para el siglo en que vivimos.
Sm¡b. Me hicieron una injusticia.
^orq. ¿Y yo la he de reparar
Con otra?
Homb. 7T, Xo no decía...
^arq» Tened paciencia. Veremos...—
¿^'^•••? {Al hombre Z\)
Hmb. 2«. (No hay remedio. |Me ar-
chiva I) {Vase.)
Homb. Z; \o goy el recomendado
{Bajando la vo$.)
Del marqués de Alga-florida...
^«•q. ¡Ahí Sí...
Homb. z\ He ba dado OLpresiooes
*^«a TOS, y esU esquelita...
{Se la da.)
_ ^»q. Dadme... Celebro... (Con este
Es nías fácula salida.)
Dad un recado al marqués,
¿ a ios tres ó cuatro dias
«•* os dará mi respuesta.
Homb. 3«, Por supaeato...
Marq. (Negativa.)
Por supuesto...
Homb. Z\ Dios os guarde. {Vase,)
Marq, Abur. (¡A mí con epístolas 1)
Honib. V. Aquí presento á vuecencia
Este plan...
Marq . i Oh ! á Proyectista P
Homb. 7'. Sí, señor. Soy consamado
En mineralogía y química.
Marq. Sea en buen hora.
Homb. 7». Y prometo.
Sí el gobierno me anticipa
Cuatro millones de reís ,
Descubrir en mi provincia...
Jfar^. ¿Alguna conspiración?
Honib. 7**. Un venero de platina.
Marq. ¿Y pedís cuatro millonea
Doréis?
Homb. 7«. I Oh I Se necesitan
Para las primeras obras...
Marq. (No valdrá tanto la mina...
Sí la encuentra.) Os llamaré
Cuando haya en tesorería
Fondos sobrantes. (Primero
Se comerá la polilla
Tu proyecto.')
Homb. 7*. Sin embargo ,
Pase vuecencia la vista
Por ese escrito, y verá
Las brillantes teorías...
iíarq. Yo estoy por lo positivo. .
Homb. 7". Pero...
Ifarq. i Oh Dios I \ Qué pesadilla !
{Entre dientes.)
Homb. V. Yo haré...
Marq . Hay otros esperando ,
Y aquí no estáis de visita.
Permitid...
Homb. V. (i Por no escucharme
Se pierde la monarquía !) {Vase.)
Homb. 8'. No quiero ser importuno.
Que vuecencia está de prisa.
Ahí está mi memorial.
Obre vuecencia en justicia,
Y ¡salud I {Vase.)
Marq. (Le atenderé.
{Doblando el memorial.)
Su franqueza me cautiva.)
Homb, 9**. Si vuecencia no me emplea...
{Con tono de amenaza.)
Marq. ¡Cémo!...
Homb. 9". No me ando en chi-
quitas. —
Me pego un tiro. {Vase.)
Marq. (¡Demonio!
Pero, en fin, peor seria
Que me lo pegase á mi.)
38
KLAQÜE/AS MINISTEIUALES.
Uimib, 5". Señor, >o soy periodista...
Marq, Si; ya me consta...
Honib. 4". Y acérrimo
Defensor de las doctrinas
Del ministerio.
Marq. Lo mismo
Al de antaño defendíais.
Homh. 5*. Es verdad, mas cura el
tiempo r
Los yerros de la política.
Marq, ¿Qué queréis?
Homb, 5*. Un sueldecito...
La suscripción es mezquina...
Marq, Justo castigo de Dios
Al crimen de apostasía.
Homh, 5*. G Y sois vos quien lo decís ?
i Ingratitud inaudita !
Marq, No quiero camaleones.
Homb, 5*. Pues os haré la mas rígida
Oposición...
Marq, No os creerán.
Hoffib, S\ Mojaré en sangre, no en tinta.
Mi pluma. (Vate,)
Marq, Es arma embotada
Que ya ni corta ni pincha.
Homb. 4'. Yo, señor, aunque cesante,
No tengo horror á la vida
Gomo el otro majadero
Que ibn ¿ hacer la tontería
De matarse. Haced de modo
Que yo vuelva á mi oficina,
O desde hoy soy comensal
De vuecelencia ilustrísima.
Marq. No como en casa.
Homb. 4". No importa.
Yo os sabré seguir ia pista,
Y vos que sois tan galante
No me haréis la grosería
De rehusarme un cubierto.
Marq. ¡La ocurrencia es peregrina!
Nuevo modo de sitiar
Por hambre.
Honib. a: Mi arülleria
Es esa.
Marq, A tal embestir
No hay plaia que no se rinda.
Id con Dios. Mañana mismo
Cesará la cesantía.
(Vate el hombre 4".)
Marq. Vos, señora...
(A la mujer i*. )
Mujer 1». Yo no traigo
Memorial, ni estas amigas
Tampoco. Viudas y huérfanas,
Todas una cosa misma
Pedimos : dinero, pan;
Y pues nos sobra Justicia,
No pidáis mas expediente
Que estas caras afligidas.
Mujer 2*. Diez y ocho meses nos deben.
Mtijer 3*. Tened de estas pobrecítas
Compasión...
Mujer 4*. { Una mesada ! ^
Todas. ¡Piedad! ¡Piedad!
Marq, Pero , hijas .
Si no hay fondos... Un poquito
De paciencia. Me lastima
Vuestra suerte, pero...
Mujer 3*. Vamos ,
Que si ponéis vuestra firma...
Marq, ¿Qué importa que yo la ponga
Si están las arcas vacias?
Mujer A\ ¡Señor!...
Marta. ¡ Basta, sexo débil !
{Con acento grave y vuronil.)
Esas lágrimas me irritan.
Marq. ¿Eh? ¿Quién es ese insolente...?
(Encarándose hacia donde suena la rox.)
Marta, Yo.
Marq . (¡ Marta ! Dios nos asista.
Marta. No supliquéis á un tirano.
¡ Valor! ¡ Constancia ! ¡ Energía !
Mujer 4'. Tiene razón. ¡ Que nos pa-
guen!
Todas, i Que nos paguen !
Fons. \ Como gritan !
Marq» ¡Silencio ! No me obliguéis...
Todas. ¡ Pan ! i Pan 1 ¡ Pan i
Fons, ¡Qué sarracina!
Marq. Yo hablaré con el ministro
De Hacienda...
Mujer y. ¡ Excusas ! . . ,
Marta. ¡ Mentiras !
Unas, i Pan ! ¡ Pan I
Otras. \ Que nos matan de hambre !
ESCENA Vffl.
El marqués, FONSECA, MONZÓN,
MARTA, Mdjeres, SOUZA , Oficiales,
EscRiBiEifTEs, Porteros.
Marq. ¡Despejad!
Marta. ¡ Asi , hijas mías !
Firmes... y ¡ viva el escándalo!
Marq. \ Echad á esa foragidá 1
Llevadla á una cárcel...
(Los porteros se disponen á obedecer, y el
arrojo de Marta los detiene.)
Marta. \ No I
Primero han de hacerme trizas.
Defendedme , compafieras.
No abandonéis á eala víctima
ACTO CUARTO.
29
De la easUdad... filial.
Mujer 1*. ¿Y quién tendrá la osadia
De poner cotumles manos
Sobre andanas desTalidasP
loria. ¡ Qne vengan ! Unas tenemos
Y dientes de hambre canina.
Unat. i Guerra!
Otrat, ¡Dinero!
Otras. \ Socorro !
Jfarq. ¡Basta!
Mujer 1*. O no salimos Tivas ,
O DOS pagan.
Marq. Bien. Mañana,
Annqae venda mi b«]illa. *
Marta. ¡Hoy hade ser!
Todof . \ Hoy !
Souxa. I Señoras!
Foiu. Por las ánimas benditas...
Mons, Corred; llamad á la guardia.
[Á un portero.)
Ja$e el portero. Todos procuran aplacar
á las mujeres,]
Marq. (¿Por dónde me escaparía...?)
(Yéndose.)
Mujer er, \ Que se va 1
Mujer y. I Guerra !
Marta, I Arañadle...!
(Los mujeres se disponen á la embestida
sin poderlas contener los hombres, Fonr
seca da un salto y se pone al lado del
fuarqués.)
Font, A defenderos me obliga
Ugratítnd. 1 Alto ahí r
(5tt prtto restablece el silencio.)
¿Sois mujeres, ó sois víboras.'
El marqués está inocente ,
Qoe no es ave de rapiña.
{MurmuUo sordo de las mujeres.)
Marq. (jOh qué idea!) Yo deseo
Dar remedio á vuestras cuites ,
I*ero el nuevo pagador
Es un hebreo agiotiste,
Y aunque reciba dinero
I^a las ciases pasivas ,
Yo recelo...
Mujer í\ \ Se lo come I
^m^ } ¡Nuestra sangre I
Otras. ¡ Nuestra vida I
Marq, Ahora bien; ¿es el ministro
Quien merece esa ojeriza,
O el pagador... que no paga?
Todoi. ¡El pagador!
Marq, Pues, malditas,
{Mostrando á Fonseca.)
Allí tenéis al pagador.
Saciad en él vuestras iras.
[Las mujeres embisten á Fonseca , y apro'
techando la ocasión entra rápidamente
el marqués en su despacho. Los oficiales,
porteros, etc,, todos rien, á excepción de
Fonseca y Mon$on, Llegan el sargento y
ocho soldados.)
ESCENA IX.
FONSECA, MONZÓN, MARTA, Mojeres ,
SOUZA, Oficiales, Escribientes,
Porteros, el Sargento, Soldados.
Fons. ¡Embuste I
Mujeres, \ Traidor I
Otras, I A él!
Fons. \ Soldados ! ... ¡ Monion ! . .. ¡ Arpias !
Monx. Dejadle , que está inocente.
Sarg. ¡Aparted!
{La guardia pone en salvo á Fonseca y se^
para no sin trabajo á las mujeres.)
Fons. ¡Vaya una risa
{A los oficinistas, que siguen riéndose.)
Impertinente y bestial.
Que me da dolor de tripas !
{Se redoblan las carcajadas.)
Mujer 5*. ¡ El que nos daba bombones !
Fons. ¡Y asi me pagáis, inicuas!
Mujeres. ¡Perro... !
{Queriendo acometer de nueto á Fonseca.)
Souga. Haced vuestro deber.
Sargento.
Fons. ¡ Y á la oficina
Los bufones , ó desnuco
Al primero que se ria !
Sarg. ¡Afuera!
Souxa. ¡ Adentro I
{A los de la secretaria , y todos entran en
ella siguiendo á Souxa.)
Mujeres. ¡Sayones!
^ los soldados.)
Marta. ¡Oh atrocidad! ¡ Oh ignominia I
{Con tono declamatorio.)
Esas armas que la patria,
Ciudadanos, os confia
Para amparar á los débiles
Contra tiranos califas,
¿ Las volvéis contra nosotras
Y equivocáis la consigna?
I Defendednos ! ¡ Rebelaos !
¡ La constitución peligra !
; La patria sp bnnde !
Sanj. ¡Ea, basta!
80
FLAQUEZAS MINISTERIALES.
¡ Afuera! Aquí no se chilla.
Monx, I Afuera!
Fans. \ Vayan á hilar 1
Sarg. i Calen... arr!
(Lot soldados calan bayoneta,)
Mujeres, \ Virgen santísima !
(Huyendo,)
Mujer 5\ (Yo no he sido! ¡Yo no he
sidol
Otras. {Huyamos!
Otras. ¡Por Dios!
Marta. I Gallinas !
{ Dejarme sola ! Mal haya
Quien de mujeres se fia.
ESCENA X.
MONZÓN, FONSECA.
Fons. \ Gracias á Dios ! \ Qué garduñas 1
I Y á mí, que soy una malva... !
Si el sargento no me salva ,
Hoy espiro entre sus uñas.
iron;r. i Qué furias! ¡ Qué rebellón!
Sabe Dios que lo sentí
Cual si hubiera sido á mi.
Fons. Un poco menos, Monzón.
Mas yo, que mi propia renta
No administro, tP&g&dor
Del ministerio 1 1 Qué horror I
El marqués me dará cuenta...
Jfon;^. Ya veis; en apuro tal...
Fons. I Conmigo inocente pega
Y al brazo seglar me entrega
De una legión infernal I
Monx. Ha sido una chanza.
Fons. ¿Chanza?
No : sino atroz despotismo...
Jíon;s. No os conoce...
Fons, Por lo mismo
Choca mas la confianza.
Jf on;r. Ya os dará satisfacción...
" Fons. SI no estuviera al despacho
El destino del muchacho,
Le Juro...
ESCENA XI.
FONSECA, MONZÓN, MARTIN.
Mart. i Monzón !.. . { Monzón I
[Entra acelerado.)
Monx» Sudas..., corres como un gamo...
(¡Qué ocurre...?
Mart. Vocea tremendas...
Hay grupos... Cierran las tiendas...
Fons. ¿Jarana?
JTarl. ¿Dónde está mi amo.^
Ifonx. En su despacho.
Mart, Entro pues.
Que quizá no sabe nada.
ESCENA Xn.
FONSECA, MONZÓN.
Jíonx. I Nos faltaba una asonada
Para fin del entremés !
(Se asoma al baUon.)
Fons. Y en una noche tan fresca
¿ Qué diabólico proyecto... ?
Mon%. Venid.
{Se asoma Fonseea,)
¿Oís?
Fons, Con efecto,
Se oye á lo lejos la gresca...
Yo me marcho, que esto es serio.
Monx. Esperad...
Fons, Cuando hay bullangas,
Monzón , no se cogen gangas
En donde está el ministerio.
Adiós. Guardemos el bulto...
Cerca voy.
Monx. \ Triste de mí !
Fons, Yo volveré por aquí
SI se apacigua el tumulto.
Monx, Ya sale Martin.
ESCENA XIII.
MONZÓN, MARTIN, el MARQUÉS.
Monx, ¿Qué ha dicho?
Mart. ¡Nada! ¡Serie!
Marq. Martin.
(Saliendo de su despacho con un pliego.)
Monx. (i Reírse cuando hay motín !
Vaya, que es raro capricho.)
Marq, A la condesa este pliego,
Volando.
Mart. Estará asustada...
Marq, ¡ Ra 1 Dila que eso no es nada.
Mart. Rien.
Marq. Que duerma con sosiego.
ESCENA XIV.
MONZÓN , EL MARQUÉS.
Oyfse vocear eonftuamente á lo lejos.)
¥0715. jSeaor! ¿No oís el bullicio?
Si aquí la chusma se encaja...
Marq. [El barón es una alhaja.)
Monx. ¡ Jesús , qué día de juicio !
Ved que cunde el moyimiento
Por las calles y las plazas.
Mirad... Eso tiene trazas...
Marq. ¿De qué?
Monx. \Be uu pronunciamiento I
Acuden axorados Almeida, Souxa y demás
oficiales y dependientes.)
ESCENA XV.
El marqués, monzón , ALMEIDA,
SOUZA, Oficiales, Escribientes, Porteros.
Todos. ¡Señor!...
líarq. ¿Qué es esto? ¿Qué es esto?
(Enojado.)
Álm. ¿No sabéis la novedad... ?
Se amotina la ciudad...
Jíorq. ¿Y qué ? ¡ Todos á su puesto !
No os asuste ¡a canalla
Pagada por don Miguel,
Que la guarnición es fiel
^ hay repuesto de metralla.
Álm. Pero, señor, yo contemplo...
Marq. No hay contemplación que valga.
¡A trabajar! Nadie salga;
Nadie. Yo os doy el ejemplo.
Se vuelven por donde vinieron, murmu-
rando unos entre si, y otros encogiéndose
de hombroí.)
ESCENA XVI.
El marqués, monzón.
Se oye mucho mas cerca el tumulto y ol-
gunos tiros.)
Monx. i Un tiro! t El cielo nos traiga
A puerto de salvación I
; Escuchad...!
ACTO CUARTO.
Voces.
31
¡ Traición ! — ¡ Traición I
(Dentro.)
Otras. ¡Caiga el ministerio ! — { Caiga 1
Monx, Se va á hundir el hemisferio.
El pueblo está encarnizado...
Jf arq. (Esto ya no es lo tratado.)
Voces, i Caiga , caiga el ministerio !
(Dentro.)
Marq. (Pero el barón ¿á qué espera...?
No sé qué pensar...)
Monx. tQué infierno!
Mujeres. \ Libertad ! {Muera el gobierno 1
{Dentro.)
iCaiga el ministerio!
Homh. í \ Muera !
y Muj. ) (Dentro.)
Monx. ¿También entran en la danza
Mujeres? ¡Ay, san Fulgencio !
(Cesan de pronto los tiros y los gritos.)
Marq. ¡Qué repentino silencio!
(Recobremos la esperanza.)
Monx. No os fiéis porque han callado.
Harto será que esa calma
No anuncie , marqués de mi alma ,
Un horroroso nublado.
Jfarq. (i Bien I Ha triunfado el baion,
(Después de una breve pausa.)
Y la chusma fugitiva...)
Voces. \ Que viva la reina ! — ¡ Viva ! —
(Dentro, mas distantes. Las últimas se
perciben apenas.)
I Viva la constitución ! —
¡Viva! — ¡Viva!...
Monx. ¡ Que me place !
Eso ya tiene otra cara.
Pero, señor, ¿quien pensara
Que tan feliz desenlace...?
Jíarq. Dadme sombrero y bastón.
(A Monxon , y este entra en el despacho del
ministro.)
Ya la frente alzo serena.
Voy á dar la enhorabuena
A su majestad...
ESCENA XVÍI.
El MARQUÉS, el BARÓN.
Jfarq. ¡Barón!
(Dándole la mano.)
Decidme...
Ba^n. Todo está en calma.
Jf arq. ¡ Cuánto os debo !
Barón. No, seftor;
32
FLAQUEZAS MINISTERIALES.
A mi, nada...
Marq. Ebíq. favor
Vivirá eUmo en mi alma.
Barón, Perdonad : yo no 00 ocalto,
Marqués, lo que ha sucedido.
Marq. Pues decid...
Barón. La reina ba sido
Quien ha aplacado el tumulto.
Marq. ¡Ehl Reservad la modestia
Para el lenguaje de oficio,
Mientras yo os premio el servicio...
Barón. No os toméis esa molestia.
{Vuehe el portero con el tombrero y el
batton, y los toma el marqués,)
Marq. ¡Cómo...!
Barón. La reina, os repito,
Lo ha hecho todo, y satisfecho
El pueblo...
Marq. Pero ¿qaé ha hecho?
Barón, \ Qué! ¿no escuchasteis el grito... ?
Marq. El coche.
[Á Monxon, y este sale por la puerta de la
derecha.)
Hablad sin misterio.
{Al harón.)
Barón. Viendo que el actual no gusta,
Promete María augusta
Nombrar otro ministerio.
Marq. ¿Qué decís? ¿No armasteis vos
El motín...?
Barón. (Ya está convulso.)
Si; pero dado el impulso...
¿Qué os diré? { Estaba de Dios!...
Marq. {Del diablo I
Barón. Tomó otro rumbo
El popular somaten ,
Y mi plan...
Marq. i Estemos bien I
Creí triunfar, i y sucumbo I
Barón. No temáis. En el portel
S^ura escolte os espera ,
Por si hay algún calavera...
Marq. Mas ¿qué accidente fatel...?
Barón. Se hizo demasiado serio
El tumulto popular.
Dieron todos en gritar :
« ¡Caiga, caiga el ministerio!...
Marq. ¡Oh I...
Barón. \ Y allí fué la de Dios
Cuando vi llegar un grupo
De viejas , y el pueblo supo
Que se quejaban de vos !
Marq. ¡ Ah 1 { Las viudas 1...
Barón. Desde entonces
Ya no hubo freno ni valla; •
Ya era inútil üi metralla,
Y los sables, y los bronc«B.
Mas de cien mil insurgentes...
mSIiLs 'fj^uevo ministerio !
Boro>i>-../., Sí.
La reina 16 ha dicha.
Marq. ; Asi
Me sirven mis dependientes! i
Barón. ¡Si esteis desacreditado..!!
Ya lo dije acá ínter nos,
Y en fin , yo no os sirvo á vos;
Sino á la reina, al Estedo.
Marq. i Qué audacia ! Su matested
Sabrá de mi boca quien
Sirve mal y sirve bien.
Vuelo á sus piéB...
Barón. Escuchad.
Bueno será que de paso
Llevéis vuestra dimisión.
Marq. Eso no. Tengo tesón.
Ni la reina haría caso...
Barón. En colchón de plumas lleno
Podéis caer si me oís ;
Pero si vos preferís
Caer sobre duro... , { bueno !
Marq. ¿A quién fía üi Corona
La formación de ese nuevo
Gabinete?
Barón. No me atrevo...
Marq. ¡Vaya!
Barón. A mi indigna persona.
Marq. ¡Ah! ¿Luego habéis conspirado
Por vuestra cuenta este noche ?
I Qué horror!
Monx. Os espera el coche.
[Entrando.)
{Se qtteda á una distancia respeetuosa.]
Barón. Nunca lo i^eno he jugado.
Marq. ¿Y tenéis la presunción
[A media vox, y el harón contesta del
mismo modo)
De suplantarme...?
Barón. Asi es.
Todos tenemos, marqués ,
Nuestro poco de ambición ;
Y seria un desatino
Con honores de simpleía
Arriesgar yo mi cabexa
Por laurear la del vecino.
JTorq. Muy pronto canteis victoria.
De vuestro orgullo me rio.
Que en la rectitud confio
De María de la Gloria.
Guarde Dios al arrogante;
Al de la alte policía.
(Yéndose. Monxon ¡e abre la mampara.)
Mañana será otro día.
Barón. (Mañana serás cesante.)
ACTO QUINTO.
3a
ESCENA XVni. ,
El BARÓN, MONZÓN.
Bofon. (i Tanto amor á la poltrona!
Tendrá en la mano el decreto
De destitución airada,
Y el pobre no ha de creerlo
Todavía. — Pero yo ,
Que le crítico severo.
Tras de haberle derribado
Sin reparar en los medios ,
¿Tendré menos afición
A las riendas del gobierno?
¿Las empaSo por ventara
Todavía? Otro mas diestro
Se pudiera aprovechar
De mi afán y mis desvelos. —
¡Ah! Volvamos á palacio.
Son preciosos los momentos.)
{Yate por la piíerta de la derecha rin
cuidarse de Fomeea, que entra par eUa
al wiimo tiempo y le hace revercMiae,)
ESCENA XIX.
FONSEGA, MONZÓN.
Monf. ¿De cuándo acá saludáis
Con tan profundo respeto
Al barón...?
Fone, Pues ,{no sabéis
Lo que sabe todo el pueblo?
JToiu. ¿ Qué hay?...
Fon$. Es el hombre del dia.
Mon%. ¡El hombre del dia!
Font. Miento.
Es el hombre de la noche.
Jíofijí. I Qué escucho!
Font, Está en candelero.
Tendrá plaxa , de seguro ,
En el gabinete nuevo.
Yo lo sé de buena tinta.
Mon%, Con que ¿cayó el ministerio?
Font. Sí. I Y un portero mayor
No lo sabe ! Eso es ya viejo.
JTotu. {Voto á bríos Baco !...
Font, Mañana
Será tal vez Jefe vuestro.
Jíofu. ¡ Pecador que no le abri
La mampara ! Y aun por eso
Al salir de aquí el marqués
Llevaba tan agrio el gesto ,
Y el barón se sonreía...
Mas como hablaban tan quedo...
I Qué diablo... ! ¿Con que otro Jefe?
Cero , y van mil y doscientos.
Font. Harto me pesa, que ya
Solté parte del dinero,
Y el empleo del muchacho
Se me va á volver, lo temo,
Agua de cerneas.
Monx. No;
Que si aprovecháis el tiempo
Aun os queda una esperanza.
Font. ¿Qué esperanza?
Jfon;r. El testamento.
Font. Decís bien. Por esta noche
Aun tiene vida el enfermo.
Monx. Pues.
Font. Y además, los ministros
Son hombres de privilegio
Que siempre mueren en gracia...
Y testan después de muertos.
ACTO QUINTO.
U deeonefOB dtl acto tareero.
ESCENA PRIMERA.
El marqués.
{Entrando.)
I Ni un portero para abrirme
La mampara! iQué insolente
Canalla ruin! No lo extrafio.
Ya por cesante me tienen ,
Y con el nuevo ministro
Temerán comprometerse.
Yo les Juro que si logro
Afirmarme en el bufete...
Y quizá... ¿Quién sabe... ? Anoche
Me recibió como suele
La reina , muy afectuosa ,
Y aunque puse reverente
Mi dimisión á sus pies,
Puede ser que no la acepte.
En el Diario oficial
Ningún decreto aparece ,
Ni un solo renglón que anuncie
Mudanza de gabinete.
De crisis mas apuradas
Ha salido muchas veces
Sano y salvo un ministerio ,
3
zu
FLAQUEZAS MINISTERIALES.
Y aunque hay síntomas de muerte ,
No desespero...
ESCENA II.
El marqués, MARTIN.
Mart. Señor...
(Con un impreso en la mano.)
Marq, ¿Qué traes? ¿Qué papel es ese?
MarL Ei suplemento al Diario
Del Gobierno...
Marq. (Mal me huele.)
Dame acá. — « Reales decretos... •
{Leyendo,)
Aquí yace el presidente
{Continúa leyendo para si y hablando
alternativamente.)
Del consejo. — Aquí el ministro
De la guerra. — Este otro réquiem ,
Para el ministro de hacienda. —
Aquí sigue... —El mío es este,
Em... Em... Em... « Su quebrantada
Salud... » \ Pues , si, lo do siempre !
Jamás me sentí mejor ; —
Esto es , corporal mente.
En cuanto á salud política
Estoy para que me entierren. —
« Quedando muy satisfecha
De su lealtad y eminentes
Servicios... » ¡Lindo epigrama,
Linda música celeste ,
Y linda ayuda de costa
Para el que todo lo pierde ! —
Veamos qué sucesor
Me nombra. — i El barón!... ¡Aleve I
Mart. Si algo os puede consolar.
Señor, en trance tan fuerte ,
Una noticia os daré...
Marq. ¿Qué noticia? ¿Se conmueven
(Con vivexa.)
Las masas? ¿Hay reacción?
Mart. No ; todo el mundo está alegre
Y tranquilo. La noticia
Es mas casera. Se entiende...
Marq, Acaba.
Mart. Anoche , poco antes
Que se agitara la plebe ,
Viendo entrar en una casa
Al osado mozalbete ,
Novio, hermano, ó lo que sea.
De aquella niña rebelde ,
Al que dio tan mal despacho
A mi embajada solemne ,
Me escurro á la policía,
Vuelvo con cuatro oorchetes,
Y doy con él en la cárcel.
I Que nos la eche de valiente
Ahora !
Marq. Eso es una infamia
Que mi opinión compromete.
Mart. Señor, yo creí servir
A vuecencia...
Marq. De esa suerte
No quiero yo que me sirvan.
No acostumbro á que me venguen
Esbirros y carceleros
De un rival , sea quien fuere.
Mart. Sea mia la venganxa.
No es necesario que suene
Vuecencia. Yo soy plebeyo,
Y me quejaré á los jueces...
Marq. Tú ¿de qué?
Mart. i Buena pregunta !
¿Pues no me hartó de cachetes
Y puntapiés? ¿No es milagro
Que aun tenga en la boca dientes?
Marq. Eso no puede injuriar
A villanos tan soeces
Gomo tú.
Mart. Ya... ; no me injuria... ;
Es verdad... , pero me duele.
Marq. ¡Cobarde animal 1... Volando,
A desdecirte , y que suelten
Al preso.
Mart. Señor, yo siento...
Marq. Vete; ó ¡vive el cielo...! Vete.
ESCENA IlL
El marqués, monzón.
Marq. ¡Todo ei mundo contra mi !
Hasta eso bruto me vende
Gon su celo temerario.
¿Quién lenuindaba...? ¡Parece
Que lo hace el diablo 1
JToni . Este pliego
(EnHimdo.)
Para...
Marq. Démelo , y despeje.
Monx. Tome ucencia. (¡Ya no es nadie,
Y aun la está echando de jefe! )
ACTO QUINTO,
35
ESCENA IV.
El marqués.
[Rompe el sobre, y lee para si rápidamente.)
iPnes! El mismo real decreto.
¿Para qaé tantos papeles?
El Suplemento bastal>a.
¡Qué empeño de que me entere... I
i Eh! Son golpes de fortuna...
Paciencia. — ¿Seré tan débil
Que al soltar el cartapacio
Me aflija y me desespere?
¡Hay ya tantos camaradas!
Esa carrera es tan breve
Que debo maravillarme
Be haber durado seis meses.
Si el mandar tiene atractivos,
También tiene inconvenientes;
T pues todo es ilusión ,
Y los vientos Tan y vnelyen,
Mirándolo á sangre íiria
Yfllosóftcamente,
De un ministro i on m-minlatro
¿Qué vaP Una a y ana x.—
Ahora láen; antes que venga
(Sentándose,)
El barón y nos relevo ,
Hagamos el codíciio
De oostombve. -* i Qué hay pendlenteP
{ñecapacitando.)
Se reemplaió al director...
Aquel Fonseca ya tiene
El despacho en su poder...
I Por vida... 1 Lo mas urgente
Se quedaba en el tintero.
Aun están sin proveerse
Las plazas de secretarios...
Pondré en lista á los clientes.—
El yerno de mi nodriza...
(ConstUtando apuntes.)
Sí f que es hermano de leche
Como quien dice.
{Escribe los nombres,)
Juan Robres.—
Aqui tengo este billete
Del embajador inglés.
¿Quién desaira á los ingleses?
I Y en Portogal ! — Luis Moreira. —
El tercero, Ambrosio Mondes. —
Quedan dos. Una, al hermano
De la vecina de enfrente. -—
Pedro Gascaea. — La otra...
Es raion que se reserve
Para el primo de Violante.
Quitémonos ese duende
De encima. Y... ¿cómo se llama?
¡Voto va al chápiro vtrde!...
Mo lo sé. — Su memorial...
(fijBCorriendo papeUs,)
¿ Por dónde... P Almeida lo tiene.
{Toca la campanilla,)
Él dirá...
ESCENA V.
Et MARQUÉS, MONZÓN.
Jforq. Al señor Almeida
Que venga inmediatamente.
Monz, No está.
Marq. Pues á otro oficial.
JTofijí. No hay ninguno. Todos vienen
Mas tarde...
Jfarq. Tenéis raxon.
(Mirando el reloj,)
Son las doce menos veinte...
Monx, i Pues ! Ya veis...
Marq, Yo he madrugado.
Monx. ( I Oh ! No hay cosa que desvele
Gomo una destitución.)
Marq. (Es tarde; el tiempo se pierde.
Yo tengo que despedirme
De la reina. Mis deberes
De subdito y caballero
Lo exigen. Tengo papeles
En su despacho... Y... ¿quién sabe... t
Si acierto á estar elocuente...
Aun es tiempo. Si á lo menos,
Ya que yo no recupere
La silla ministerial ,
Consigo que no la herede
Ese pérfido...) Esperaos.
(A Monzón, que se retiraba.)
(A fuer de buen pretendiente,
Ya habrá hablado con Almeida
El tal primo. Lo mas breve
Es escribir..» ( Escribe. )
« Para el primo
De Violante. » — Y por apéndice...
(Escribe.)
« El del memorial doblado
Por el pico. » I Lindamente! )
(Pone un sobre alo que ha escrito.)
Mon%. (dQué hará, que escribe y cavila,
Y... iBa! ¿Qué ha de hacer? Pasteles. )
FLAQUEZ/IS MINISTERIALES.
36
Marq. ( Ahora por la puerU fába ,
[De pié y tomando tonibrero y bastón.)
No baga el diablo que me encuentre
Al barón...) — Para el señor
(A Mon$on dándole el pliego,)
Almeida. Luego. Es urgente.
ESCENA VI.
MONZÓN.
Ya ni sabe dónde pisa.
Hucbo es que da con la puerta.
Se aturde, se desconcierta...
El pliego no corre prisa.
Ni aun i mandar un muchacho
Gasa de Almeida me atrcTO
Hoy que esperamos al nuevo
Secretarlo del despacho.
Con toda mi comitiva
Le he de saludar galante.
Primero es que la cesante
La autoridad efectiva.
Y nadie lo extrañará,
Porque mi conducta explica
Que el que viene gratifica
Y maldice el que se va.
{Entra Almeida.)
Has ¿ quién entra? Almeida. Bien.
ESCENA Vn.
ALMEIDA, MONZÓN.
Alm. ¿Ha venido el jefe?
Monx. Delw
Suponer que habláis del nuevo
Para darle el parabién.
Álm. Uno solo tengo yo ;
Lo es el marqués todavía ,
Y i ver al marqués venia.
Jíofijí. Ya. Pues el marqués salió...
Alm. Muy bien.
Monf. Dejando este pliego
Que ha escrito muy azorado,
Y en mano propia me ha dado,
Y en propia mano os entrego.
ESCENA Vin.
ALMEIDA.
Veamos de qué se trata.
{Abriendo el pliego.)
De alguna disposición
Testamentaria. ••
(Lee para ti rápidamente.)
¿No digo?
Ya se sabe; es de rigor.
Los nombramientos me manda
Extender sin dilación
De aquellas secretarias
Que vacaban. Uno, dos...
Cinco son los agraciados
Y cinco las plazas son.
iEl pobre Castro!... En su apoyo
Alcé sin fruto la voz.—
\ Pues! Todos son paniaguados...
{Recorriendo la lieta.)
i Qué dice en este renglón ? —
« Quinto.— El primo de Violante. •
{Leyendo . )
No fué vano mi temor.—
« El del memorial doblado
{Volviendo á leer,)
Por el pico. » —Ya, ya estoy...
Mas ¿cómo se llama ese hombre?
Que á esta hora no lo sé yo.
Y el marqués , por lo que veo ,
También lo ignora. ¡Por Dios,
Que estamos medrados I ¿ Quién
Me dará ahora razón
De su nombre? j Tanto pueden
La intrigttilla y el favor ,
Que logra un quidam anónimo
Lo que un buen patricio nol
¿ Quién me alumbra en este caos ?
I Por vida del gran Mogol !...
Que Violante tiene un primo
Y es el que anoche me habló ,
Es evidente, y también
Que la Violante en cuestión
Es dama de su excelencia.
Tantas razones en pro...
I Pero el nombre... 1 Poco á poco.
Si en lugar de ese bribón
Yo empleara al pobre Castro
Que ha días lo mereció...
La instancia recomendada
¿ No es de Castro? Si , señor.
Luego si á Castro coloco
Obediente al jefe soy. —
Mas lo de primo y Violante
Está claro como el sol .
ACTO
Y la eonclenda me diee
Qoe ha habido aquí algun error. —
Lo malo es que apura el tiempo ,
Y sí pierdo esta ocasión...
¡ Qué diablo 1 El marqués se va,
Y DO es crimen tan atrox.
Siendo postuma la orden ,
Glosarla á mi gusto yo.
Como consiga cubrir
El expediente por hoy...
¡ Ah , qué idea 1 Doña Marta,
Que ripio nunca perdió ,
Para contarle sus cuitas
Está esperando al barón.
La llamaré. — { Doña Marta !
{Desde la puerta.)
Venid, venid.
Marta. Allá voy. (Dentro.)
ESCENA IX.
ALMEIDA, MARTA.
Marta, ¿Leísteis el suplemento...?
Álm. Si.
Marta. ¡ Qué gusto 1 Ya cayó...
AUñ. No hablemos de eso, señora.
Escuchad. ¿Conocéis vos
A la Cunllia de Castro?
Marta. Mocho. Su padre nadó...
Álm. ¿Tiene primos?
Marta. Cuatro ó cinco... ;
Sí; cuatro hembras y un varón.
Álm. Nombradlos.
Marta, Roque...
Álm. Las hembras.
Marta. Mariquita de la O,
Juana , Rosa y Petronila.
Álm. ¡Eh! Por las cuatro no doy
Un chícharo.
Marta. Perdonad.
Todas son como una flor.
Álm. Otras , otras , aunque sean
Tan remotas , que velos
No pueda alcanxar un galgo
El parentesco.
Marta. Leonor...
Álm. No me sirve.
Marta. ¿Qué locura
Os ha dado? Acá ínter nos,
¿Queras casaros...?
Áhn. ¿ No hay mas?
{Impaciente.)
Marta. \ Vaya , que es rara aprensión !
>*o recuerdo... ¡ Ah ! Sí; su tia
QUINTO. 37
La cónsula del Ferrol
Tiene dos niñas; Violante...
Álm. Basta.
Marta. Y Carmen...
Alm. BasU. Adiós.
Recibid mi parabién.
Marta. Pero ¿de qué?
Alm. Loco estoy
De contento.
(Dentro ruido de mamparas.)
Una wx. \ Su excelencia !
( Dentro. )
Álm. Idos. Ya está aqui el barón.
(Corriendo hacia la secretaria.)
Marta. Mejor. Aqui le hablaré...
Álm. Pero...
Marta. \ Nadal No me Yoy.
(Áhneida entra en la secretaria. Marta
se retira á un lado.)
ESCENA X.
El BARÓN, MARTA.
Barón. \ No ha venido mi glorioso
Predecesor todavía !... —
¿Quién sois vos , señora mia ,
(Viendo á Marta.)
Que entráis á roso y velloso... ?
Marta. Viendo la antesala llena,
¿Qué hago? Me escurro... Aquí estoy;
Y así la primera soy
En daros la enhorabuena.
Barón. Muchas gradas; pero ahora...
Marta. Yo soy una pobre viuda,
Y si ucenda no me ayuda...
Barón. Pero aun no es tionpo, señora...
Antes de instalarme aquí
Y de tomar posesión
Del ministerio, ¿es razón
Que vos la toméis de mf ?
Marta. Señor, el hambre me hostiga.
Ya veis ; sin cobrar un mes
En año y medio... El marqués.
Ese hombre que Dios maldiga...
Barón. Si aspiráis á mi favor
No me habléis de nadie mal.
Yo no vengo á ser fiscal
Del ministro antecesor.
(Dentro sollofos de mujer y rumor confuso. )
Marta. Mas si yo me enciendo en ira.
Motivo me sobra y mucho...
Barón. ¿Qué es esto? ¡ Llantos... !
Marta. , ¿Qué escucho?
58
FLAQUEEAS MINISTERIALES.
¿ No es la voz de mí Ramini ?
Barón, ¿ Quién grita? ¿Qué es eso?
{Toca la campanilla y acude Monaon,)
Marta. \Ah\
Mon%, La hija de esa seSora...
Por ella preganta, llora...
ham. ¡Venganza! {Favor! ¡Mamá!
{Dentro.)
Marta. lEn mi alma resuena el grito!
{Dirigiéndose á la ptterta, )
Barón, Que entre esa jóyen.
MonM. Entrad.
{A la puerta.)
ESCENA XI.
El barón, marta, RAMIRA.
Ram. ¡Qué infamia! ¡Qué iniquidad!
Marta, ¡Oh! ¿Se consumó el delito?
{Con terror,)
I Feroz marqués! Hoy le arrastro.
Ram. No le be visto.
Marta. ¡Ayperlamial
Pues ¿ qué hayP
Ram, Qne la policia
Ha preso á mi novio.
Marta, \ A Castro I
¿ Cuándo?
Ram. Anoche. ¡Pohrecitol
Barón, ¡Ah! Ya sé...
Ram. Sin mas ni mas
Le cogieron cuatro, y ¡zas...!
Desde la cárcel me ha escrito.
Marta. ¡Infamia!... Ya no hay aguante...
Ram. Por ser yo constante y pura...
Barón. No os aflijáis , criatura.
Yo os volveré vuestro amante.
Ram. ¡ Ah! Mi eterna gratitud...
Marta. Mas ¿cómo...?
Barón. Fui sorprendido.
Después todo lo he sabido
Y aplaudo vuestra virtud.
Ya está libre Castro.
Ram. ¿Sí?
El cielo os lo premiaró.
Vamos á verle, mamá.
Barón. No hay para qué. Vendrá aqui.
Me iiau dado buenos informes
De ese mozo, y verle quiero.
Marta. Es patriota verdadero ,
Y con méritos... enormes.
Barón. No dudo...
Marfa. Y leal...
Barón, Lo sé;
Mas dejadme solo, os mego.
Marta. Si dais palabra,
Barón.
A su tiempo os llamaré.
Bien... Luego..
ESCENA XII.
El barón.
El marqués no se aprasnra
A resignar la cartera.
No me admiro; ¡y en mis manos
Que ayer fueron subalternas !
Estará mny resentido;
Mas la política guerra
Tiene su táctica aparte
Y su especial estrategia.
Lo que el vulgo llama intriga ,
Dolo, perfidia, vileza.
Porque no están á su alcance
Los misterios de la ciencia,
Entre los hombres del gremio
Es penetración, cautela,
Sagacidad, previsión,
Tacto, genio, inteligencia,
Y por fin razón de Estado
Y diplomacia moderna. —
Pero es ya mucha tardanza...
¿Si revocará la reina
El decreto...? ¡Eh! No es posible...
Vamos á dar una vuelta
Por esa secretaría...
Ya avisará cuando venga.
{Entra en la secretaria, y al cerrarse ki
mampara abre el marqués por dentro la
pwrta secreta.)
ESCENA Xin.
El marqués.
( Toca la campanilla. )
¡Golpe en vago! Despachemos
Cuanto antes. {Entra Monxoñ.)
Llamad á Almeida.
{A Monxon,— Entra este en la seeretaria.)
Su majestad no desiste.
No ha dado lumbre la arenga.
ACTO QUINTO.
39
ESCENA XIV.
El marqués, ALMEIDA.
Marq, ¿TneUefloP
^Im. Sí.— Ha Tenido
El baroD...
JTorg. Sea en hora buena*
(Sentándoie,)
Dadme : firmaré...
¡^Álmeida va presentando oficios y los firma
el marqués después dé leerlos rápida-
mente,)
Corriente. --*
Ahí está la salvaAo'a.
{Almeida va recogiendo los oficios después
de edluiírles poVoos.)
Álm, (Si Dios me saca con bien...)
JTarg. Veamos.— Don Luis Moreira.
Hen. Tomad.— Ambrosio Méndez...
Alm, La lista ha sido mi regla.
Marq. Cascaos... Está conforme.—
Alfonso de Castro y Léirla...
Supongo que este es el primo
De Violante...
Alm. Pues ; y en pméba
Aquí está sn memorial »
Y de Tuestro puño y letra
El decreto...
Morq. Sí i es el mismo. ..
{Mckando una ojeada ol memfíriol,)
Cuando os escribí la esquela
No recordé... Que se cierren
AI momento...
Bairon. ¿Dais lieenola.»
(A la puerta dé la seeretmria.)
ESCENA XV.
El MARQUÉS, el BARÓN, ALMEIDA.
Marq. \ Señor barón 1 Adelante.
(¿evofUdruioM y afectando jovialidad.)
Ahn, (i Gracias á Dios ! Aui me UemUatt
Las carnes.)
ESCENA XVL
El MARQUÉS, el BARÓN.
Barón, «Qué hacéis? Sentaos.
JTorq. Bien estoy. La silla es Tuestra. i
Barón, | Oh ! Yo no la admitiré
Estando en yuestra presencia.
Marq, No la hagáis ascos ahora.
Arrellanaos en ella.
Barón, Si como dicen las gentes
Es potro con oro y seda...
Marq. Vos no lo creéis así.
Barón, No lo sé por experiencia ,
Pero temo que en efecto
Sea carga muy molesta...
Marq. Como son flacos mis hombros
Y no pueden sostenerla ,
La tomáis sobre los vuestros.
Mil gracias por la fineza.
Barón. Señor marqués...
Marq, Dispensadme
De haceros formal entrega.—
Los papeles reservados
{Abriendo un cajón de la mesa.)
Están en esa carpeta.
Ya os dirán los oficiales
La marcha que aquí se lleva.
Barón. No mas ; basta.
Jíarq. Adiós. Veremos
Si es mejor vuestro sistema
Que el mío*
Barón, Sin agraviaros...,
Procuraré que lo sea.
Marq. El ramo de policía
Estará al menos en regla.
Barón, Marqués..., no quiero hnmiUaro«
Ofreciéndoos mi indulgencia.
Marq. Entiendo. En este lugar
Fueran pueriles mis quejas.
En la Cámara os aguardo.
Barón. No rehuso la palestra.
Jíarq. Mi vénganla será noble
Mas que lo ha sido la ofensa.
Pero si yo no conspiro ,
Otros seguirán la senda
Que habéis trazado.
Barón. Tal ves...
Jíarq. Tenga presente vuecencia
Lo de « quien á hierro mata
No es mucho que á hierro muera. »
[Vasepor la puerta secreta.)
ESCENA XVn.
El BARÓN.
I Qaé moeca lleva el marqués... I
^ {Sonriéndose.)
Pero t qué mosca me deja !
{Pensatiro,\
¿^0
FLAQUEZAS MINISTERIALES.
ESCENA XVní.
El barón, monzón.
Manx. Señor, don Alfonso Castro
Vuestras órdenes espera.
Barón. Que entre.
Monx. ¿ También las señoras... P
Barón, También. (Dios me dé paciencia.)
ESCENA XIX.
El BARÓN, MARTA, RAMIRA, CASTRO.
Cotí. Señor barón...
Barón. Engañado
Por una inláme denuncia
Anoche os hice encerrar
En una cárcel oscura,
Pero informado después
De vuestra honrada conducta ,
Os he puesto en libertad.
Casi. Las cárceles no me asustan,
Que está sana mi conciencia ,
Y si un tribunal me juzga,
Sabrá Lisboa...
Barón, Es inútil,
Porque ya nadie os acusa.
Vuestra novia se ha quedado
Con su honra ilesa y pura,
El amo con sus deseos
Y el lacayo con su zurra.
Falta que yo os desagravie
De mi involuntaria culpa.
Si en algo puedo serviros...
Marta. ¿ Que si podéis ? ¿ Quién lo dudaP
Días ha que solicita
Con mas razón que ventura
La plaza de secretario...
Cast, (Señora... I
Marta, No callo. De una
Administración...
Barón. Si en eso
Toda su ambición se funda ,
Pues ya me consta su mérito.
Yo 06 prometo...
(Toca la campaniüa y acude Mongon,)
Marta» i Ah ! i Qué fortuna I
Cast, Señor...
Marta. \ Tontazo ! Aprovéchate
(En voz baía,)
Do tan buena coyuntura.
Barón. ¿Quién es aquí el encargado
Á Monxon.)
Del personal?
Mon$, ¿Quién...? (Dudéso.)
Marta. Pregunta
Por don Hilarión Almeida.
Monx. Si; él es...
Barón. Que venga.
Monx, (i Esa bruja... I)
[Mirando de reojo á Marta.)
(Entra Monxon en la secretaria.)
Ram, I Qué diferencia del otro.
Que hizo pedazos tu súplica...!
Cast. Excusad á esa señora...
Barón, La pretensión es muy justa.
Marta. A tres personas haréis
Felices con una rúbrica.
ESCENA XX.
El barón, castro, MARTA , RAMIRA.
ALMEIDA.
Marta. Ahi está el señor Almeida.
Veréis como él asegura...
Álm. ¿ Qué mandáis , señor barón ? ~
Tomad, amigo, y con mucha
(En vox baja d Castro dándole un oficio.)
Salud...
Marta, ¿Qué papel es ese?
{Acercándose á Castro.)
Barón, Tendré complacencia suma
En colocar á ese joven.
Cuando una vacante ocurra.
Avisad...
Álm. Ya está servido.
Barón. ¿ Cómo es eso ?
Álm, Ya disfruta
El empleo que pretende.
Cast, I No I Primero me consuma
{Rasgando el oficio después de leerlo.)
De hambre y de pesar.
Álm, ¿Qué hacéis?
(t Adiós Cruto de mi industria !)
Barón, ¿Qué rompéis?
Álm. I Su nombramiento !
¿Se ha visto mayor locura ?
Barón, ¿ Qué causa... ?
Cast, Señor barón ,
Hay gracias que son tisurias.
Barón. Pero...
Cast, Es mala credencial
Una firma que me insulta.
No quiero deber favores
A quien mi afrenta procura.
Quiero vivir pobre, oscuro ,
Pero deshonrado ¡ nimca !
ACTO QÜWTO.
/kl
ilm. I Hombre !...
BoroR. Bien hecho y bien dicho.
Eie rasgóos asegura
Ki amistad; y pues ahora
Soy yo el daeño de la pluma ,
Señor de Castro, y supongo
Que mi firma no os repugna...
Cast. tObl No.
Marta y Bam. i No !
Barom. Nueva edición
(Á Álmeida,)
llágase de la minuta.
INos perdone i la primera :
Yo fimoaré la segunda.
Á¡m. \ Volando •
{Entra corriendo en la secretaria )
Marta. El cielo os conserve
Para consuelo de viudas.
ESCENA XXI.
El barón, marta, RAMIRA, CASTRO,
MONZÓN.
Monx. Don Crisóstomo Fonseca...
Barón. Fonseca... Me alegro...
Monx. Os busca.. ,
Barón. Decidle que entre.
Moni. Adelante.
{Abriendo la mampara.)
Barón. (¡ Extraña caricatura !]
ESCENA XXII
El BAW» , MARTA , CASTRO , RAMIRA ,
FONSECA.
Fons. Agradeciendo la audiencia,
Con la mayor reverencia
Y con sumo regocQo
Doy gracias á vuecelencia
Por él empleo de mi hijo.
Barón. Sé que le han hecho oficial ,
Pero antes que la corona
Me confiase...
Fofif . Es igual.
Ha variado la persona ;
Pero no el ente moraL
Esto sea sin perjuicio
De saludar al barón
Y ofrecerme á su servicio
Como está puesto en raion. —
i Gustáis ? 'Presentándole ¡a petaca.'
Barón, No tengo ese vicio.
Fons. Yo una tercena consumo. ~
I Hola ! ¿ Aquí estáis , buena alhaja ?
{A Marta.)
¡Ah! Si preferís al humo {Al barón.)
Rapé exquisito , mi ci^a... .
(Saca la caja del rapé.)
Barón. Ni tomo polvo , ni fumo.
Fons. Perdonad , señor barón,
Si el muchacho todavía
No ha tomado posesión.
Está malo el alma mia.
Barón. ¿Si? ¿Qué tiene?
fons. Sarampión.
Luego que pase la peste...
Barón. ¡ Angelito 1
Fons. Ya vendrá...
Barón. No es raxon que se moleste
Y otra enfermedad le cueste.
Está remplaxado ya.
Fons. I Eh ! No lo puedo creer.
Sois chancero...
Barón. No lo soy.
Fons. La orden no puede ser
{Sacando un papel.)
Mas fresca. Fecha de ayer...
Barón. ¿ No es mas fresca la de hoy?
Fons. Si tal; pero ¿quién diría...?
Barón. Que estudie y que se haga
grande.
En esta secretaría
No entrarán mientras yo mande
Niños de la Escuela Pía.
Fons. {También es mucho pesar
Que sea mi hijo el primero
Con quien se haga un ejemplar!
¿Y el dinero? ¿Y mi dinero?
¡ Ahur I Tirado á la mar.
Barón. [Justo castigo de Dios
A tan ilícito tráfico!
Fons. Sea dicho entre los dos.
Barón, ¿sois ministro vos,
O capuchino seráfico?
Barón. Habéis pecado, no obstante ,
Por ignorancia , y me pesa...
Fons. Si mi suerte os interesa,
La estafadora es Violante...
Barón. Sí ; la fingida condesa.
Ya ha salido de la cérte,
Condenada á reclusión.
Marta. ¡Bien! ¿Y el pruno? e' Aquel
bribón...?
Barón. A Ultramar, franco de porte ,
Remando en un galeón.
Fofu. Vamos; eso me conforta.
Aunque es duro el escarmiento ,
La cholada es lo qae siento :
El dinero no me Importa.
ESCENA XXIII.
El barón, marta, FONSECA, CASTRO,
RAMIRA, ALMEIDA.
Barón, ¿Traéis ese nombramlentoP
Álm. Si, señor.
{Dándole un ofieio,)
Barón. Dadme.— Tomad.
{Dándotelo á Castro después de
firmarlo,)
Casi. tAh, señor! Tanta bondad...
Marta, Permitid que á vuestros plés...
Barón, Alzad.— Volveré después.
{A Álmeida.)
Me espera sn majestad.
{Vase por la puerta secreta,)
FLAQUEZAS MINISTERIALES.
ESCENA ULTIMA.
FONSECA, MARTA, CASTRO, ALMEIDA,
RAMIRA.
Marta, \Gh qné amable, qué benigno!
I Con qué dulzura nos trata!
t Jesús !... Este sí que es digno
De que le den serenata
Y le compongan un higno,
Fons, |Eh!...
JRam. { Tan generoso. .. 1
Fofw. Ya...
Marta, ¡Tan Justo!... Lo que se liama
Un buen ministro.
Fons. Quizá...
Marta, Y si programa nos da,
I Qué bueno será el programa!
Fons, ¿ Programa ? Eso es lo de menos.
Todos dan, señoras mías,
Programas y garantías.
Todos son buenos, muy buenos...
Los primeros quince dias.
üN día de campo,
ó
EL TUTOR Y EL AMANTE,
COMEDIA EN TRES ACTOS,
ESTRENADA ER Et TEATRO MX PRÍNCIPE EL NA 4 DE MARZO DE t889.
PEB80NAS.
SABINA.
DoÜA CELEDONIA.
DOJIA RUPERTA.
DoflA LUCIA.
DoüA MELCHORA.
JESUSA.
MERCEDES.
Don ANTONIO.
Don AGUSTÍN.
DON SIMÓN.
Don TOMAS.
Don LIBORIO.
Don frutos.
Don ENRIQUE.
Don JOAQUÍN
BELTRAN.
Criados.
Testigos.
El Ido prln«ro 7 el mono putn en Madrid en etM de don Antonio ; el secando en el oampo.
ACTO PRIMERO.
JardlQ oon artwUdo. Tapia en el foro 7 en medio nna
verja aMerta. A la parte de foera te veri de eoeUdo
la eoeiie de eollens , con la traaera k la derecha del
eepeetador. A la iiqoierda del actor la pnerta que
coQdaoe * lo Interior de la casa.
ESCENA PRIMERA.
Don ANTONIO, Doñk CELEDONIA.
(Aparecen sentados á un velador de piedra
acabando de tomar chocolate»)
Ant. ¿Está todo preyenido?
CeU Si , seiior. Ya solo falta
Qne vengan los convidados.
Ant. Ya no tardarán. — El agua.
{A una criada qw está detrás con vasos
de agua en una bandeja.)
{La criada presenta la bandeja; y luego
que han bebido don Antonio y doña Ce-
ledonia, desocupa el velador y tntra en
la casa.)
Cel. La comida será espléndida.
Ha sido buena humorada
Celebrar usted sus dias
En el campo.
Ant. La mañana
Está hermosa. — Que no olviden
Las botellas de Champaña.
CeU Esas irán en ia arquilla
Uli
UN Dli DE CAMPO.
De uno de los coches; no haga
El demonio que se rompan...
ÁnL Muy bien pensado.
Cel Y la pUU
Y la loza. Los demás
Cachivaches y las viandas ,
En una acémila.
ÁnL Bueno.
Cel, De su conducción se encarga
El amigo don Liborio.
Como tiene tanta maña
Para todo , y es tan vivo ,
Y tan decidor, y... Vaya;
Para una broma no hay otro.
¿K quién no alegran sos chanzas...?
Ánt. Algo pesadas á veces.
Cel. No tal. { Si tiene una gracia!...
{Qué manos para guisar
Anos á la valenciana I
I Qué profunda erudición
En materia de charadas ,
Juegos de prendas, y cuentos,
Y suertes con la baraja
ó Y bombas? {Qué bombas echa!
Pues si toma la guitarra...
£l solo va á hacer el gasto.
AnU Está usted equivocada,
Que quien lo hace es mi bolsillo.
Cel. Yo de dinero no hablaba,
Süno de la broma.
AnU Ya.
Cel. Porque don Frutos Linaza,
El boticario...! qué mosca !...
Ni un momento se separa
De la dengosa Luda ,
Y los dos charlan y charlan...
Por ahí dicen malas lenguas
Que es cortejo de madama :
Yo, mas piadosa, presumo
Que la enseña la farmacia.
En tanto, el buen don Simón,
Por no hacer una alcaldada
Disimula y se repudre,
Y aquella afligida cara
Ya se tuerce, ya se anubla,
Ya se frunce, ya se alarga
Gesticulando furores
Y mascullando venganzas.
La amante doña Ruperta
Se pega como una lapa
A don Tomás su marido,
Hombre de excelente pasta;
Mas yo tengo para mi,
Aunque él se sonríe y calla ,
Que tanta dicha le abruma
Y tanto amor le empalaga ;
Porque amor es una droga
De propiedades tan raras ,
Que según sea la dosis
Nos da la yida ó nos mata.
Resta, en fin , doña Melchora
Con su perrito de faldas,
Y su reuma, y sus sandeces ,
Y sus dos hijas del alma.
Pollos en rifa, ambulantes
Almacenes de quincalla,
Con sobrada presunción
Y poquísima sustancia;
Y no hay que contar con ellas,
Que solo ven , solo hablan
Una á su lindo don Diego
Y otra á su galán fantasma.
Ant. ;Muy bien, doña Celedonia!
¿Y cómo en la repasata
No entramos Sabina y yo '
CeU Porque ustedes son de casa,
Y el cariño que les tengo
Embota el filo á mi sátira.
Mi sobrinita es un ángel;
De ella no hay que decir nada ;
Pero usted, tutor severo,
Ha dado en mortificarla...
AnU \ Mortificarla 1 ¿ Qué padre
Con mas amor la mirara ?
¿Deque honesta diversión
La privo ? ¿ Qué nueva gala
Llega á casa de Ginés ,
O qué Joya inventa Francia
Que ella no luzca en los bailes
Con envidia de otras damas?
Si alguna vez la reprendo
Por caprichosa ó por vana ,
Que aunque inocente paloma
Al cabo es niña mimada ,
Tal vez desmiente mi rostro
El rigor de mis palabras,
Y ella siempre está segura
De conjurar la borrasca ;
Que ó sus gracias me embelesan,
su llanto me desarma.
Cel. ¿ Qué vale todo ese mimo
Sin la libertad del alma?
¡ Pobre niña! Tiene un novio,
I Y sin formación de causa
Le planta usted en la calle I
Ant, ¡Miren qué acción tan villanal
{Se levanta.)
1 Impedir que la seduzca
Un libertino , un canalla ,
Sin juicio , sin patrimonio ,
Sin carrera... !
CeU A usted le engañan.
(Levantándote.)
I Si es un muchacho tan fino ,
Tan amable...! ¡ Y qué elegancia :
ACTO PRIMERO.
46
] Y qué ahna de faego aquella!
I Y qué bien pone una carta I
Todas llevan hoy al campo
Marido ó galán. ¿No es lástima
Que solo esa pobrecita
Yaya desacomodada ?
Ánt, Yo seré su caballero.
Ceh I Pues! Y i mi ¿quién me acompaña?
Anl. Daré un brazo á cada una.
(Csta lia me da nauseas.)
Cel. Pero...
AnU SI vuelve á pisar
Los umbrales de mi casa
Ese hombre , haré un desatino. —
Sabinlta es una malva
Y eederá á mis consejos.
Ya se ve; doncella incauta
Que apenas conoce el mundo...
¡ SI aun no hace siete semanas
Que ha salido del colegio !
¡Eh! no demos importancia
Al capricho de una niña
Que como viene se pasa.
Cel. Pero, señor don Antonio,
¿ No es antipatía extraña
La que usted tiene i ese Joven?
Ánt. ¿ Y no es mas extraordinaria
La obstinación con que usted
Le patrocina y le ensalsa T
CeL Esto es hacerle Justicia.
Anl. ¿Es usted la enamorada,
O mi pupila?
CeL ¡Ay!
AnU ¿Qué es eso?
Ceh ¡No me toque usted la llaga
Que el coraxon me lacera!
Ant, ({Esta es otra que bien halla!)
¿Es posible...?
Cel, ( No á mi rostro
Ascmie la oculta llama...
Y mi recato fluiAúe
En el mar de la esperanza!
Afti. Con qué ¿ ama usted...? Y en efecto
¿Esdon Agustin...?
C$L I Amarga
Pregunta ! i Y venir, Dios mió ,
De quien menos la esperaba !
AfU, Señora...
Cel. ¿ Soy yo de mármol ?
AfU. {Eh!...
Cel, ¿Tiene usted cataratas ?
Ant. No; pero ¿qué significa...?
Cel. I Soy mujer!
Ant. Lo creo. Basta
Que usted lo diga.
Cel Y señora.
Ant. ¿Quién lo duda?
CeL Y aunque flaca...
AnL I Flaca , y pesa usted lo menos
Ocho arrobas !
CeL Bufonadas
A un lado , que aqui la carne
No viene á cuento...
Ant. Pensaba...
CeL A no ser que usted la cite
Gomo enemigo del alma.
Ant. Dios nos libre.
CeL De mi honor ,
De mi decoro se trata ;
\ Y es inaudita crueldad ,
Y es acción ruin y bastarda
Reservar la iniciativa
A una mujer desdichada!
AnL (i Cielos ! ¿Querrá... seducirme
Esta mujer?) Yaya, vaya;
Usted me está bromeando.
Gomo es dia de Jarana...
Cel. No, que el corazón...
AnL Es tarde
Y aun estoy en gorro y bata...
CeL {Qué! ¿no ha comprendido usted...?
Ant. (t Demasiado, buena maula !)
Gomo no hable usted mas claro...
CeL Preciso es tener entrañas
De pedernal... Estar viendo
Que el corazón se me arranca ,
Y en vano calla la lengua
Lo que los ojos delatan ,
t Y obligarme todavía... !
AnL ¿ Quién la obliga á usted á nada ?
CeL {Yerme padecer asi...!
AnL {Ahí... vamos... ¿Está usted mala?
CeL Estremecida , convulsa...
AnL Con efecto , y algo pálida...
Cuídese usted.
CeL I Don Antonio !
AnL Friegas , un vaso de horchata ;
Y si no se alivia usted... ,
Sinapismos y ala cama.
{Entra en la casa.)
ESCENA IL
DoüA CELEDONIA.
¡ Malo ! O no me ha comprendido ,
O se ha motado de mi. —
Mas quizá por prematuro
No ha dado lumbre mi ardid.
No perdamos la esperanza;
Y para lograr mi fin ,
Hagamos que la pupila
Se case pronto... : sí , si.
El don Antonio está chocho
Con la gracia Juvenil
De Sabina » y si hasta ahora
La amó como á un serañn.
Bien pudiera á su carino
Dar mañana otro matiz.
Yo aspiro al mando supremo ;
Y mientras ella esté aqui ,
Mi postergada hermosura
No podrá alzar la cerviz ;
Que , al cabo , yo soy Jamona,
Y ella en la flor de su abril...
Pero él es una alma candida ,
Un pobre hombre, un infeliz,
Y frente á frente los dos
No es tan dudosa la lid.
ESCENA III.
DoftA CELEDONIA , Don AGUSTÍN.
Águst, I A la par de Dios 1
Cel, ¿Quién viene...?
{YoMéndote.)
\ Ahí ya... El calesero...
Ágtut. I Ghit... I
{Ácercándoie,)
¿ Ya no me conoce usted ?
CeL ¿ Cómo... P ¿ Qué veo 1 ¡ Agustín !
Ágtut, También soy de la partida,
Aunque el tutor incivil
No ha querido convidarme.
Ccl. ¿ Y si llega á descubrir...?
¡Qué temeridad I...
Águst. ¡EhlcQuién
Me reconoce en Madrid ?
Entre esta airada patilla ,
Y este verde chupetín,
Y este pardo marsellés
Con el vivo carmesí ,
Y este sombrero chambergo,
Y esta 1 f'laina gentil ,
¿ Quién descubre á un elegante
Que viste por flgurin?
Cel. Eres el mismo demonio.
Eso es poner en un tris...
ÁgusU De toda la turba-multa
Que me arriesgo á conducir.
Solo ustedes y el tutor
Mé conocen.
Cel, Siendo así...
Águst, Yo le guardaré las vueltas...
¿ Aun no ha bajado al jardín
Sabina?
CeU Estaba vistiéndose.
Muy pronto... Mírala allí.
UN día DE CAMPO.
ESCENA IV.
Don AGUSTÍN. DoRa CELEDONIA,
SABINA.
Sáb. Tia...
Cel. Ven aquí.
(Se acerca Sabina,)
Adivina
Quién es este caballero.
Sab. \ Cómo!... ¡ Un rudo calesero 1...
Águst. ¿ Me has mirado bien , Sabina ?
Sah. I Ah 1... tú... Pero ese disfraz...
Cel. ¡Por Dios... estemos alerta!...
Águst. Ardid de amor.
Cel, Esa puerta...
Si nos sorprende es capaz...
Águst. No hay cuidado, que el ramaje
Me cubre , y no me verá. —
Mi bien , </ no me quieres ya
Porque estoy en este traje ?
Sah, ¡ Ah ! ¿ Cómo no he de quererte,
Si con él pruebas tu fe?
Águst, Y por ti me vestiré
Hasta el saco de la muerte.
Sáb. Hasta la jerga es tisá
Si amor halaga al deseo.
Ya me gusta ese chapeo... ,
Porque te lo pones tú.
Águst, \ Ah, bien mío! El alma absorta...
Cel. {Bien! ¡Lindo! í Qué par de topos !
Basta ahora do piropos
Y vamos á lo que importa. —
Esperar que á don Antonio (Á Sabina,)
Guste tu novio , es en vano,
Que antes de darle tu mano
Se la daría al demonio.
Hoy mismo en larga porfía
De vuestra parte me he puesto ;
¿ Y qué be logrado con esto ?
Aumentar su antipatía.
Sab, Y todo es porque tal vez
(Á don Águstin.)
Algún oculto rival
De tí le ha informado mal.
¡ Qué bi^eza y qué sandez I
Águst, ¿ Y qué traidor en mi mengua
La vil calumnia empleó?
¡ No le conociera yo
Para arrancarle la lengua 1
I Ah! Mi sana...
Sab. No te alteres;
Que tiemblo de verte asi.
Águst. Mas mi honor...
Sab. Sisoloátí
Creo y amo, ¿qué mas quieres?
ACTO PRIMERO.
A7
Agust, Si la pobreza es baldón ,
C«>nfieso mi mala estrella ;
Mas ¿ no he de amar «^ una bella
Porque naci segundón P
Sab, Y , porque es rica mi dote ,
¿ Mi libre amor será oprobio ,
Sí no cUjo para novio
A al^un ricacho hotentote?
Agust, No tiene empleo, dirán.
Bien sé que lo necesito ;
Por eso lo solicito ;
Pero i si no me lo dan I
Bien que tal anda la dama
Y es tan continuo el trasiego
De empleados, que el mas lego
No renuncia á la esperanza.
Si hoy la suerte me abandona,
Mañana, cuadre ó no cuadre,
O mi amigo ó mi compadre
Ocuparán la poltrona,
c Quién sabe...? Quizá yo mismo
Algún dia me la ferie.
Que de ministros la serie
Ya excede á todo guarismo ;
Y si la guerra civil
Dura, se abrirá un registro,
Y el empleo de ministro
Será carga concejil.
Sab, O mi tutor pierde el seso ,
O no está de buena fe
Cuando te acosa...
Agust, ¿De qué?
Sab. De Jugador.
Agust, (Algo hay de eso.)
¿Jugar? ¿Cómo?... Aunque quisien.
Si nunca tengo un doblón,
¿Qué diablos...?
Cel, Tiene razón.
Sab. Eso convence á cualquiera.
Agust, ¡Y gracias que no me den
De libertino la fama!
Sab. Pues también así te llama.
Agust. (Pues algo liay de eso también.)
{Villana, atroz impostura I
¡A mi que al verte me arrobo,
Y mudo me quedo y bobo
Contemplando tu hermosura $
Y á tu divino portento
AUo en el alma un altar,
Y temería empañar
Tu pureza con mi aliento I
Sab. lOh dicha.l ¡Bien hayan, si.
Los que contra tí murmuran ,
Pues la gloria te procuran
De Justificarte asi!
Agust. En siglo tan pecador.
Do no hay pudor que se aprecie»
Dlme tú , ¿no es una especie
De anacronismo mi amor?
¡ Libertino , y de tu fe
Ni aun te pido prenda leve
En esa mano de nieve... !
(Sin la dote, ¿para qué?)
Sab. I Qué virtud I ¿Lo oye usted» lia?
{ Dominar hasta un deseo
Tan venial *. t Oh I Pues yo creo...
Que no se la negaría*
Agust, Eso si ; con tu permiso...
{Tomando una mano á Sabina.)
Cel. { Dulce reciproco amor!
Pero el diablo del tutor
Nos pone en un compromiso.
¡ Qué mancebo tan cabal 1
¡Y le injuria, y le aborrece 1...
Y todo es porque le escuece -
Soltar la dote : si tal.
Sab. Es extraño... En todo suele
Darme gusto ; lo confieso...
Cel. Él se entiende.
Sab. Solo en eso...
Cel. Porque eso es lo que le duele.
Te compra cuanto deseas ,
Te mima , te halaga ; pero
¿De dónde, sino del cuero,
Han de salir las correas?
Solo mira á su interés,
Y, no lo dudes, serán
Cuentas del Gran Capitán
Las que te ponga después.
Agust. Y eso, mi bien , no te asombre.
Yo no hablo de nadie mal ,
Pero , regla general ,
Un tutor es un mal hombre.
Sab. \ Qué picardía I Yo lo crea ,
Aunque ese me hace regalos ,
Porque todos son muy malos
En los libros que yo leo.
Mas no me infunde temor,
Que sabré romper su yugo,
Antes que él sea verdugo
De mi dote y de mi amor.
Agust. Contra un tirano cruel
Ya rebelarse es preciso.
¿No nos otorga el permiso?
Pues casémonos sin él.
Cel. \ Alto ! No seáis tan vivos.
Siempre es duro un rompimiento....
Y no es cosa del momento.
Hay que hacer preparativos...
Ganar tiempo es necesario
Para dar el golpe bien. — •
Tú no le hables con desden , (A Sabina.)
Sino todo lo contrario.
Si otra vez contra tu chulo
Echar venablos le oyeres,
M
UN día de campo.
Finge que ya no le quieres ,
Porque importa el disimulo.
Si te saliere al encuentro
Con otro novio , sumisa
Le oyes con cara de risa
Aunque te quemes por dentro.
Mas te pudiera decir,
Pero basta; eres mujer,
Y ninguna ha menester
Que la enseñen á fingir.
Sab. Cuenten ustedes conmigo.
Yo le sabré deslumhrar.
Cel. En fin , es preciso obrar...
Agust, Como en país enemigo.
Cel. Y vayase el calesero,
No hagamos...
{Mira á lo interior dé la cata.)
Agust. Otro ratito...
Cel. Aparta de aquí , maldito ,
Que ya viene el Cancerbero.
ESCENA V.
DoifA CELEDONIA, SABINA,
Don ANTONIO.
Ant. ¿Cómo es esto? ¿No han venido
(Ta en traje de campo.)
Todavía?
Cel, No, señor.
Ant. {Hola! ¿Ya está usted mejor?
Cel. No ha sido nada. Un vahído...
Voy á dar disposiciones
Para que acomoden bien
Todo aquel vasto almacén
De enseres y provisiones.
{Entra en la cata.)
ESCENA VI.
Don ANTONIO, SABINA.
Ant. ¿Por qué, Sabina amada.
Tan abatida estás?
No turbe la tristeía
Tu Júbilo y tu paz.
Que aunque con ella y todo
Tu cara es celestial.
Alegre la hermosura
BrlUa y halaga mas.
Sab. Triste no estoy. Mi mente
Goiaba en recordar
El apacible asilo
Do pocos dias ha...
Ant. ¿Te acuerdas del colegio?
Es cosa natura] ,
Que siempre á una alma tierna
Presentes estarán
Los juegos inocentes
De la primera edad.
Sab. Mire usted : ya sonrío.
Grata , pero fugaz ,
Pasó como un relámpago
Mi distracción mental.
Mas dulce pensamiento
Me ocupa sin cesar.
Ant. ¿Cuál?
Sab. Las pruebas continuas
Que usted, señor, me da
De plácida indulgencia,
De amor y de bondad.
(Para el tiempo que tengo...,
Vamos , no lo hago mal.)
Ant. Dios te premie, Sabina,
El gozo que me das.
I Ah 1 Si ingrata olvidases
Mi afecto paternal...
Sab. {Yo, señor...!
Ant. No podría
Consolarme jamás.
Sab. Yo que no he conocido
Ni papá , ni mamá ,
Y perdí siendo niña
A mi tio camal ,
¿ En quién hallé el consuelo
De mi triste horfandad
Sino en usted , que ha sido
MI numen tutelar?
MI corazón sería
De duro pedernal
SI beneficios tantos
Pudiera yo olvidar.
Ant. ¡Ángel!... (Nunca la he visto
Tan tierna y tan Jovial.j
Tú lo mereces todo.
Cuando don Pedro Aznar,
Tu buen tío y mi amigo ,
En el lecho mortal
Tan sagrado depósito
Fió de mi amistad ,
Le prometí , no en vano ,
Que nunca fui falaz ,
Anteponer la tuya
A mi felicidad.
Sab. (I Que un hombre tan almíbar
Haya de ser capaz... !)
Ant, Tú sabes si he cumplido
MI promesa.
Sab. Es verdad.
Ant. Sola una vez, Sabina,
Y aun esa á mi pesar,
ACTO PRIMERO.
49
Severo he combatido
Ta Ubre voluntad $
Poique antes á tu enojo
He quiero aventurar
Ooe verte trUte víctima
De una pasión fatal.
Sab. (Ya al quid hemos llegado
De la dificultad.)
Ánt, Y un dia, yo lo espero »
Me lo agradecerás ,
Si en secreto hoy murmuras
Contra mi autoridad.
Yo sé que no merece
Tu mano ese... truhán,
Aunque de amor le cubra
El seductor disfrax.
Yo sé...
Sáb, (Vaya de embuste.)
No se canse usted mas
En hablarme de ese hombre ,
Que no le quiero ya.
Anl. ¿Qué dices...?
Sab. Fué un capricho..
(Perdona , dulce imán.)
¿Qué sé yo...? La costumbre
De verle en sociedad...
Mas los buenos consejos
De usted y el qué dirán...
Sé que anda en malos pasos...
(¡Ah! Miento : no sé tal.)
Ya no hay nada. Le he dicho
Que no me vuelva á hablan
Ánt. ¿De veras?
Sab. Muy de veras.
Ánt. {Sabina!
Sab. Y además,
Soy pupila obediente;
Y vida y libertad,
¿ A quién mejor pudiera
Que á mi tutor fiar ?
Ánt. ¡Bien haya luboqultal
Esa docilidad
Me encanta.
Sab. Y i mis solas
Decía yo poco ha :
Voy á cumplir veinte años
Antes de Navidad.
Acaso don Antonio...
(Ahora sabré su plan.)
Me quiera dar marido
De su mano.
Ánt. Quizá...
E$« deber me impuso
Tu tio al espirar;
Deber grato y terrible
Para mi.
Sab. ¿Por qué? I Bá!
¿ Teme usted que yo falte
II.
Al respeto filial... ?
Ánt. I Respeto !... ¿ Y por respeto
Te has de sacrificar...?
Sab. Debí decir cariño ,
Confiania...
Ánt. Eso..., tal cual.
Sáb. Mi corazón es libre s
Usted lo guiará.
¿Sé yo { incauta! á quién debo
Aborrecer ó amar ?
Ánt. (¿Me atreveré...? ;Qué hermosa!
Me tienta Satanás...)
Sab. ¿ Eh ?
Ánt. Nada... (Cavilando.)
Sab. (Nunca tuve
Tanta curiosidad.)
¿ Adiviné ? ¿ Hay proyecto
De boda ?
Ánt. Si. [Indeciso.)
Sab. ¿ Formal ?
Ánt. ¿ Y si no es de tu gusto
El novio ?
Sab. Sí será.
Nómbrele usted.
Ánt. (Al cabo
Haré una necedad.)
No te diré, Sabina,
Que es hombre de caudal ,
Porque eso...
Sab. \ Eh ! No por eso
Le hemos d^ despreciar.
Ánt. (Cuarenta años y pico
No es un exceso tan...)
Nobleza , ya se entiende ,
Y en cuanto á probidad...
Sab. Bien. ¿Su nombre?
Ánt. (Esto es hecho.
Ya no me vuelvo atrás.)
Y afable y amoroso
En tí se mirará,
Y si llamarte suya
Merece en el altar,
Los ángeles del cielo
Su dicha envidiarán.
Sab. Con que ¿ tanto me quiere ?
Ánt. Sí, hermosa ; pero...
Sab. (I Ay, ay !
Cuando él le pone peros ,
¿ Qué tal será el galán ?)
Hable usted sin empacho.
Yo sé que no hay mortal
Perfecto , que al fin todos
Somos hijos de Adán.
Ánt. Acaso su cabello
Que empieza á blanquear,
Guirnaldas no consiente
De rosa y arrayan.
Sab. (¿No dijo ? Algún decano...)
4
w
UN día de campo.
Flor es la mocedad
Expuesta á los embates
De recio temporiü ;
Pero la adulta encina
No teme al huracán ,
Y la virtud... Por úlUmo ,...
Yo no me sé explicar,...
Y si usted no me saca
De este berengenal...
Ánt. (i Qué gracia I iQué Inocencia I
¿Y aun puedo vacilar P]
Pues bien , el que te adora...
¿ No lo adivinas yaP
Sáb. No sé. Gomo no sea
Don Anacleto Sanz ,
El director cesante...
Anf . No , que fuera crueldad
Casarte yo, hija mia,
Con ese carcamal.
Sáb. No obstante , si lo exige
MI tutor...
Anl.1 I Oh ! No mas.
Si tu virtud es tanta ,
Angélica beldad ,
Que aun esa triste crónica
No te parece mal,
Bien puedo yo llamarte
Mi amor, mi bien , mi afán ,
Y estrechar en la mía
Tu mano virginal. (Se ¡a toma.)
Sob. ¿ Cómo... P \ Es usted... 1 (¿ Quién
diablos
Había de pensar... P)
Ánt. Si, perla; yo te adoro...
Sab. (i Virgen del Tremedal 1
4QuélediréP)
Ánt. I Sabina !
¿No me respondes P
Sáb. lAh!.^
Mi sorpresa... Mi... El alma...
(l Pues hemos hecho un pan
Gomo unas hostias !)
Ánt. Dime...
Sáb. ¿Qué he de decir P Me da
Tanta vergüenza...
{Entra par la verja don Frutos dando el
braxo d doña Lucia.)
{Cielos!
Qente viene, i Ahi están !
(Suelta la mano de don Antonio.)
Ánt. (i Ah ! Soy felix. Me quiere.)
Sab. (Ya puedo respirar.)
ESCENA VIL
Don ANTONIO, SABINA, Don PRUT06,
Doña LUCIA.
Ánt. I Señora! i Señor don Frutos I
Luda. \ Don Antonio I i Sabinita !
(Besa á Sabina sin soltar el bra$o de
don Frutos,)
FruU No hemos tardado á la cita.
(Mirando su reloj.)
Las ocho y cuatro minutos.
Ánt. Qerto. Los primeros son
Ustedes.
Sáb. (\ Siempre, cosido
A los autos I)
Ánt. ¿Y el marido P
¿Qué se ha hecho don Simón P
Luda. Para hablarle de un asunto
Le detuvo no sé quién.
Ánt. (Y le ha venido muy bien
Al farmacéutico adjunto.)
Fruí. ¿ Qué tal el tresillo anoche P
Ánt. Perdí tres duros al fin. —
¿ Trae usted el botíquin P
Frut. Sí; ya lo he puesto en el coche.
Sáb. Ya llega doña Melchora
(Á don Antonio en vox baja.)
Con sus dos hijas canijas ,
Y los novios de sus hijas ,
Y el perrito en quien adora.
ESCENA vnr.
Don ANTONIO , SABINA , Don FRUTOS ,
DofíA LUCIA, Doña MELCHORA,
JESUSA, MERCEDES , Don ENRIQUE,
Don JOAQUÍN , Don UBORIO.
(Don Liborio da el braxo d doña Mel-
chora ^ don EnriqtAe á Jesusa y don Joc^
quin á Mercedes. Doña Melchora viene
con un perrito en braxos y don Liborio
trae una guitarra. Luego que se entabla
la conversación general ^ se hablan en
vox baja doña Lucia y don Frutos y
mientras estén en escena harán casi
siempre lo mismo.)
Los que
estaban
en escena.
Lasque i
\-
Bienvenidos!
iBoflDosdlaal
ACTO PRIMERO.
MeUK jQaétal?
Áñt. Famoso. ¿ Y ustedes ?
Melch. Muy bien.
Jet. I Sabina I
Sab. I Mercedes !
[Guirigay eonfiuo de cumplimientot y sch
lutaeiones, desprendiéndose todas, tiw-
nof doña Luda, del bra¡ío de su respec^
Hvo acompañante»)
Ant. (¡ Qué flujo de cortesías !)
Sab. Jesusa viene muy charra.
(Aparte á doña Lucia.)
Lib. ¡Qué buen dia de Jolgorio!
Ant. i Hola, insigne don Ltborio!
¿También traemos guitarra ?
Lih. Nunca me faltan á mí
Alegría y apetito.
Sab. í Qué formal está el perrito I
¿Cómo se llama?
Mekh. Zegrí.
Sab. {Siempre en brasos !
i^«fcfc. Desde niño
Le he dado esta edueacion.
Es débil de complexión ,
T yo le tengo un cariño...
Es muy mono. ¡ Qué ladrar
Si oye de noche algún grito !
Y lame tan suavecito...
No le falta mas que hablar.
Sab. Ya empezaron el palique
{A don Antonio en vof ho^a.)
Lucía y su comodín ,
Mercedes con don Joaquín ,
Jesusa con don Enrique.
Ant. Déjalos, niña, vivir.
Que luego, mediante Dios ,
Im mismo haremos los dos.
Sah. (i Pues me Toy á divertir 1)
Lih. Hoy vamos á echar el resto.
(A don Antonio.)
Broma, baile... Usted verá...
(LUga de lo interior de la ea$a doña Cele-
donia con tres criados que llevan cestos
cubiertos con servilletas.)
ESCENA IX.
Don ANTONIO, SABINA, DoSa LUCIA,
Don frutos, Doña MELCHORA ,
JESUSA . MEIiCEDES, Don JOAQUÍN ,
Don ENRIQUE, Don LIBORIO,
Doña CELEDONIA.
Lib. I Hola I { Los víveres ya I
51
Cel. Cuidado con ese cesto.
[A un criado.)
Lib. I Viva doña Celedonia I
Unos. I Viva I
Otros. I FeUces 1
^f^* Dios guarde...
Lib. Ea, al avío, que es tarde
Para tanta ceremonia.
Allí está la borriquilia.
Que es mi bridón de batalla.
Coloquemos la vitualla
En una y otra angarilla.
En los coches lo demás.
Ande usted, y en un momento...
(A doña Celedonia.)
Ahí te dcijo ese instrumento.
{A don Joaquin dándole la guitarra.)
Después me lo volverás.
{Salen los criados con su carga por la
verja, y quedan junto á eUa doña Cele-
donia y don Liborio figurando dar dis-
posiciones para acomodar los comeS"
tibies y demás efectos en la bestia , en el
coche que se ve y en otro que se supone
estar mas allá á la izquierda de la
verja.)
Jes. \ No; que si lo ve esa gente... I
(Aparte á don Enrique, que á hurtadillas
la quiere tomar la mano. )
Joaq. ¡ Por ti falto á la oficina I
(A Mercedes en vo% baja.)
Melch. ¿No habrá un bizcocho, Sabina,
Para este bicho inocente?
Ant. ( ¡Maldita sea su piel! )
(Iba á hablar con Sabina y se ve
interrumpido.)
Sab. Sí. Ya lo voy á buscar.
( { Lástima de rejalgar
Para ella y para él!)
(Entra en la casa.)
ESCENA X.
Don ANTONIO, Doña LUCIA,
Don frutos, Doña MELCHORA ,
JESUSA. MERCEDES, Don JOAQUÍN,
Don ENRIQUE, Don LIDORIO.
( Vuelven los criados y entran en la casa.)
Lib. Ya está listo.
(Volviendo al proscenio con doña
Celedonia. )
52
UN día de campo.
1^ vihuela.
(La toma.)
,:Qu^ liacorao8? ,:Se espera á algano?
ESCENA XI.
Don ANTONIO, DoffA LUCIA,
Don frutos. Doña MELCHORA,
JESUSA, MERCEDES, Don JOAQUÍN,
Don ENRIQUE, Don LIBORIO,
SABINA , Don SIMÓN.
Simón, ¡Reniego del importuno
(Llega jadeando.)
Y toda su parentela ! —
¡Salud I (A la tertulia.)
(¡Hombre temerario!)
Todos. ¡Don Simón!
Ant. ¡Oh! ¿Cómo va?
Simón. Bien.— Mi mujer... (Allí está ;
I Y al margen el boticario 1 )
Lucia. ¡Hola! ¡Aquí estás! Me tenias
Con cuidado.
Simón. ¿ Sí ? Ya veo. . . —
Deje usté ese cencerreo,
(A don Liborio, que puntea en la guitafra.)
Que no estoy para folias.
Lib. ¡Pues, hombre...!
Ant, Bien dice. Luego...
En el campo habrá ocasión ..
(Deja de tocar don Liborio y habla con
doña Celedonia.)
Simón, ¡Voto á...!
Ant, ¡ Pobre don Simón \
Simón, ¡ Vaya , si es mosca el don Diego !
¡ Poner á mi marcha obstáculo
Para hablarme de su pleito i —
(Y ahora ¡cómo me deleito
(Mirando á tu mujer y á don Frutot.)
Con ese dulce espectáculo ! )
Sab. Tome usted.
(Vuelve con unos bixcochos , que da á doña
Melchora , y esta á su perro,)
Simón, ( ¡ Y no la suelta ! )
Ant. Don Tomás y su señora
Faltan. Daremos ahora
Por el jardín una vuelta.
( Va á dar el brazo á Sabina y se lo loma
doña Melchora.)
Melch. Si; venga el brazo.
Ant. (¡Ah! ¡Qué horror!)
Lib, Sabina...
(Da el braxo á Sabina,)
Ant, (¡Qué mala obra
Me hace!)
Simón. El braso que te sobra...
(A su mujer.)
Con permiso del señor.
(Doña Lucia toma el brazo de don Simón
sin soltar el de don Frutos, Las parejas
van desapareciendo por el arbolado de la
izquierda. )
Trut. Se pasa usted de cortés...
Simón, Es muy justo...
(Con risa forzada.)
(Estoy furioso.)
Vamos , nina. ¡ Qué donoso
Grupo formamos los tres !
Lib. Si usted se quiere amparar
(Se ha quedado el último con Sabina.)
De este otro brazo...
Cel. Me quedo
Para recibir... no puedo...
Sáb, Vuelvo. Tenemos que hablar.
ESCENA XII.
Doña CELEDONIA.
¿Qué novedad importante
Tendremos? Largo coloquio
Tuvo aquí con el tutor.
¿La habrá propuesto otro novio?
Mejor. Con dos pretendientes
Es mas seguro el consorcio.
Si se casa , tanto da
Con uno como con otro ;
Y si puedo en paz y en gracia
Quitar de en medio el estorbo ,
Me alegraré.
ESCENA Xm.
Doña CELEDONIA, Don TOMAS,
Doña RUPERTA.
Rup. No lo niegues.
(Llega apoyada en el brazo de don Tomás
y disputando á media voz con él,)
Yo lo he visto por mis ojos.
Tomás. Bien , mujer ; y porque mire
A un balcón...
Rup, No es á uno solo,
Que si hay niñas asomadas ,
i Pérfido ! miras á todos.
Tomás. Curiosidad... Distracción...
Rup, No, ¡traidor! Yo te conozco...
Cualquiera te gusta ma^
ACTO PRIMERO.
53
Que to mujer.
Tomás ¡Por san Próspero
Beodito... I
Bup> \ Ingrato ! i Cruel !
Tomás, \ Oh !... Si sabes que te adoro...
Bup. Y gracias que no te dejo
A sol ni á sombra, alevoso;
Que sino...
Tomás. Pues siendo así ,
¿Cuándo he de pecar ni cómo?
CeU (iQué feliz pareja!)
Mup. Mira
Que nos oirán los sordos
Si otra vei...
CeL I Doña Ruperta !
Rup. i Ah... ! ¿Cómo va? ¿Y don Antonio?
CeL Todos buenos.
Tomás. Muy atento
Servidor...
Rup. ¿Somos nosotros
Los primeros?
CeL Al contrario.
üup. ¡Ahí... ¿Dónde andan...?
CeL Ahora poco
Desfilaban de paseo
Por el Jardín...
ESCENA XIV.
DoSa CELEDONIA, Doña RUPERTA,
Don TOMAS, Don SIMÓN.
Simón. Mil demonios
Y otros mil carguen conmigo ,
Y con ella , y con el socio...
Rup. ¿Qué es eso?
Tomás. ¿A dónde va usted ,
Don Simón... ?
Simón. \ Ah, qué dichoso
Es usted, y lo que va,
Don Tomás , de matrimonio
A matrimonio !
Tomás. En efecto ,
Don Simón; vivo en el colmo
De la dicha. — ¿No es verdad ?
(Á su mujer.)
(El mejor dia me ahorco.)
CeL Bien ; pero ¿ á dónde va usted
Tan azorado...?
Simón. A un negocio
De mi mujer. Ha olvidado
La sombrilla.
jRup. ¡Y tanto enojo
Por eso...!
Simón. Es que mientras yo
Voy por ella , el otro mono...
Ya se ve ; parece mal
Que un hombre sea zeloso...
Y como él no falta nunca
A las leyes del decoro...
¡Por vida !... Y la ilustración,
Y las leyes del buen tono ,
I Pues 1 y la etiqueta... mandan
Que un marido sea tonto.
¿ Está usted? Rabio de zelos
Aparte, y callo y otorgo. —
Todo ello es galantería ,
(A don Tomás.)
Pasatiempo , amor platónico,
Si se quiere ; pero es cosa
De tirarse un hombre al pozo...
¡Pecador!... El tiempo vuela
Y yo me estoy hecho un bobo...
I Ahur, ahur ! Cuide usted
De mi hacienda. Vuelvo pronto.
ESCENA XV.
Doña CELEDONIA, Don TOMAS,
Doña RUPERTA.
CeL ¡Allá va echando centellas!
El pobre se vuelve loco.
Rup. Aprende, Tomás, y alaba
A Dios todopoderoso
Que te ha dado una mujer
Como yo.
Tomás. Sí, si, pimpollo.
Contigo no echo de menos...
( I Las penas del purgatorio I )
(Se internan en eljardin.)
ESCENA XVI.
Doña CELEDONIA.
Peor es ese que aquella,
Y ese mas necio que el otro.
ESCENA XVII.
Doña CELEDONIA, SABINA.
Sah. Tía...
CeL Varaos ; ¿ qué ha ocurrido •
Sab. Lo que yo ni por asomo
Me figuraba...
54
UN DU DE CAMPO.
ESCENA XVIII.
Doña CELEDONIA, SABINA, Don
AGUSTÍN.
Agust, Sabina...
CeL Habla. Dime...
Águst. ¿ Estamos solos F
Sab. Ahora si. — Rival tenemos
I Y rival temible!
AgusL ¿Qué oigo?
Sab. Ya se descubrió el enigma.
Cayó en mis lasos el tordo.
Con efecto , el buen señor
Me destinaba otro novio...
¿ A ver si aciertas...?
CeL Acaba.
Sah, El mismito don Antonio
En cuerpo y alma.
Águst. ¿ Es posible ?
Ceh \ Oh iniquidad ! ¡ Oh fenómeno
De horror I ( Casarse... y contigo !
(t Se fué mi esperanza á fondo 1)
La codicia de tu dote...
Sab. \ Tutor al fin, que es sinónimo
De tirano i
AgusU ¿Y qué dijiste... ?
Sab. Nada. Fué tanto mi asombro...
Vino gente... Convenía
Disimular...
Cel. Por el sórdido
Interés... ( Y no me andal»
Por las ramas... I
Águst. Yaesfonoso,
Ya es urgente recurrir
A los remedios heroicos.
Cel. I Sí I venganza... No. Esperemos...
Van á venir, y de pronto
Es imposible... Dejadme
Obrar á mí. Yo lo tomo
Por mi cuenta , y puede ser...
Le haré un intenogatorio ;
Le interpelaré... Ya vienen. ^
Huye tú. {Á don Águstin,)
Sigúeme. {Á Sabina.)
(l Monstruo !)
{Vase don Águstin. Doña Celedonia y Sar-
bina salen al encuentro de los que vie-^
nen paseando*)
ESCENA XIX.
DoKA CELEDONIA, SABINA,
Don ANTONIO , DoSa MELCHORA ,
Don FRUTOS, Doña LUCIA, Don TOMAS,
Doña RUPERTA , Don ENRIQUE.
JESUSA, Don JOAQUÍN, MERCEDES»
Don LIBORIO.
{Don Liborio viene tocando la guitarra.)
Ánt. i Aun no vuelve don Simón !
¿tb. ¿ Canto el aria del Factótum
Mientras viene ?
Melch. i Qué pesado
Es el hombre ! Por mi voto
Nos iríamos sin él.
int.N* seria justo...
Fruí. (Apoyo.)
(Llega acelerado don Simón con una
sowbriüa*)
ESCENA XX.
Doña CELEDONIA, SABINA ,
Don ANTONIO, Doña MELCHORA,
Don FRUTOS, Doña LUCIA, Don TOMAS ,
Doña RUPERTA , Don ENRIQUE ,
JESUSA, Don JOAQUÍN , MERCEDES ,
Don LIBORIO, Don SIMÓN.
Cel. Ya está aquí.
Melch. . { Oracias ¿ Dios 1
Lib. No he visto un hombre mas plomo.
Simón. \ Voto á a^nes...! Con que vengo
Echando los hipocondrios...
Toma ta sombrilla.
Lucick, Gracias.
{Tomándola.)
Simón. Y otra vez, por san Ambrosio ,
Ten memoria.
Ánt. Ea, partamos.
Que ya es tarde.
{Se agolpan todos á la rei^a.)
Lib, Poco á poco.
{Poniéndose delante.)
A mi me toca ordenar
La marcha. Catorce somos.
Don Enrique y don Joaquín
Traen sus caballos , supongo.
(lít'ra afuera.)
Si , allí los veo. A montar.
Enr. ¡ Adiós I
{Á Jesusa en vox baja.)
ACTO PMBIERO.
55
jMf. { Adiós , dueño hermoso !
(Á Mercedes , lo mismo.)
{Vanse don Joaquín y don Enrique,)
Lib. Rebajados los jinetes ,
Qnedamos doce. Yo monto
En la borrica , que soy
Despensero y mayordomo.
No6 restan once Yolúmenes...
Seis á nn coche y cinco á otro.
Bien. Tenga usted la vihuela...
Siman, ¿ Qué hago yo con este engorro...?
{Tomándola con mal gesto»)
{Don Frutos y don Liborio se colocan al
estribo del coche y van dando la mano á
loe señoras.)
Lib. Principiemos por las damas. —
Do&a Melchora y su dogo.
Melch. Presente. Allá voy... - Con tiento,
{Subiendo al coche.)
Que tengo reuma en este hombro.
Lib. Ahora Jesusa y Mercedes*
Jm. Obedesoo.
{Con el pié en el estribo.)
Mere. Me conformo.
{Lo mismo.)
Lib. Doña Lucia.
(Dofia Lucia se acerca ai coche.)
Simón. Allá vamos...
Lib. i Quieto ! Primero coloco
{Mientras sube al coche daña Lucia.)
A las señoras.
Siman. Pero , hombre ,
No sea usted tan despótico...
Lib. Sabinita...
{Ayudándola ú wMf O
Sab. Hasta después»
(AUi está el bien de mis ojos.)
Lib. Queda nn asiento.
Siman. Yo...
Ánt. Yo...
Lib. No. DoñaRuperta...
Temas. (¡Oh gozo!)
Jlup. No , que yo no me separo
De nü idolatrado esposo.
Lib. Mny bien. Pues será pTeciso.«.
Porque usted es mucho tomo...
{A daña Celedonia.)
Uno de ustedes. Cualquiera...
Frut. ¿Sí? Pues adentro me soplo.
(Pofiiendo el pié en el estribo y entrando
de un salto en el coche.)
Ant. (i Ese títere...!)
( Un íagál cierra la portezuela, áyese
ruido de campanillas y desaparece el
coche.)
Simón. Reclamo...
I Eh ! I Ya va echando demonios
El coche I
Lib. Otro coche queda,
a Qué mas da... ? ¡ Arrime usted , tttotb !
Siman. ¿ Quién le dio á usted facultades
Para improvisar divorcios ?
Lib. Mejor está aUi don Frutos
(A don Siman.)
Por si ocurre algún soponcio...
Un calesero. jSo! (Dentro.)
{Aparece el segundo coche y queda situada
como el primero*)
Lib. Ya está aqui el otro mueble.
Yo voy á oprimir el lomo
De mi asnal cabalgadura.
Traiga usted. {Toma la guitoñrra.)
Ahur.
{Vase en la dirección que tomó el cache
primero.)
fitmofi. I Mal tósigo... 1
Cel. (Disimulemos ahora ,
Pero si luego le cojo
A solas...)
AnU (Si ; BUS miradas
De gratitud , su alboroxo...
Ya no hay duda. Voy á ser
El hombre mas venturoso...)
Siman. Ba , j qué hacemos aquí f
{Se acerca di esPribb.)
Yo supliré á don Liborio ,
Ya que nos deja plantados
Después de embrollarlo todd.
Venga nsted, doña Ruperta.
Rup. Gracias. Yo solo me apoyo
fin el braso de mi dueño.
Tomás. Sí, hija mia.
{Ayudándola d subir.)
Rup. Y ahora ¡pronto!
Sube tú detrás de mí.
romdf. (Esta mujer me echa al hoyo.)
{Entrando en el coche aiyuéade de dan
Siman.)
Siman, i Oh virtud matrimonial
Desconocida en el globo 1 —
Vamos , doña Celedonia.
Cel. Gracias.
{Subiendo al coche.)
Siman Vamos , don Antonio
{Dándole el brofo )
Ant. Primero usted...
Simón. No. Yo e Altnw.
{Entra don Antonia en el coche.)
56
UN DÍA DE CAMPO.
Ahora , dame tú socorro.
{El xagal le ayuda d subir.)
; Ay desdichado el prójimo
Que en el signo nació de Capricornio 1
[Entra en el coche, el xagal cierra la por-
texuela, da un latigazo d lai mulat,
rueda el coche, y cae el telón.)
ACTO SEGUNDO.
•riiol«d« É la Inmediación da nna cata de
qaa le aopoiM altoada i U daracha del actor.
ESCENA PRIMERA.
Don ANTONIO, Do^a CELEDONIA, Don
TOMAS, Doña BUPERTA. Don LIBORIO,
Doña LUCIA, Don FRUTOS, SABINA,
Don simón, JESUSA, Don ENRIQUE,
MERCEDES, Don JOAQUÍN» Doña
MELCHORA, BELTRAN, una Criada.
(Aparecen sentados en sillas rústicas cada
uno á la izquierda del que le sigue , y
según están nombrados , ai rededor de
una mesa, cuyo desorden manifestará
haber servido para una comilona de
campo. Sobre ella habrá botellas, copas,
tasos y algunos postres. Los cuchicheos
entre los amantes y cierta algazara ge-
neral, propia de semejantes reuniones,
no cesarán durante esta escena. Beltran
y la criada estarán de pié cerca de la
mesa.)
Melch. Cuidad bien de mi doguito.
{A los criados.)
Ant. ( {Aun no he tenido ocasión
De hablar despacio á Sabina I )
(Doña Melchora charla con don Antonio ,
y este la oye con fastidio.)
Enr. I Ay mi vida ! (A Jesusa.)
Joaq, \ Ay , dulce amor !
(A Mercedes.)
Lxb. ik ver, chico... 7 Esa botella...
(A Beltran, y este le sirve.)
Otra copa de noyó.
Cel, (Mucho reprimo mi bilis.
Me va á dar un toroion.)
Rup. ¿No dices nada, Tomás?
I Qué desabrido estás hoy !
Tomás. Tengo sueño. He madrugado...
He comido mucho...
Rup. ¡AhlNo.
Esa es frivola disculpa.
I Tú no me tienes amor !
Tomás. Sí tal...
[Siguen disputanáo en vos baja."
Simón. ¿Lo ve usted, Sabina P
[A media vox.)
No cesan de hablar los dos.
Yo me consumo...
Sab. Mal hecho.
Simón, i Qué opina usted ?
Sab. ¿ Qué sé yo?
Simón. Ya se ve ; los puso Juntos
Don Liborio... Casi voy
Sospechando que es su cómplice.
Sab. i Eh! Todo es conversación.
Simón. Ya.
Sab. ( ¿ Pues no ha dado en contarme
Sus cultas el buen señor?)
Frut. \ Ah ! ¿Cuándo será aquel dia...?
(A doña Lucia en voz baja.)
Luc. ¡ Por Dios, don Frutos, por Dioa...t
Mire usted que nos observa.
Frut. ¡Ehl ¡Si es un santo varón !
Melch. Sí , señor. Ya están en casa
(A áon Antonio.)
Las vistas. Ya se arregló
Todo. De hoy en quince dias
Las dos bodas. Ambos son
Muy buenos chicos. El uno
Tiene fábrica en Olot...
Ant. Ya los conoico , señora.
Melch. Aunque siempre voy en pos
Por lo que pueda ocurrir... ,
¿ Qué tengo de hacer ? Les doy
Un poco de libertad.
Porque son hombres de pro
Y es Justo... Ya ve usté; en vísperas
De casarse...
Simón. ( I Voto á bríos 1 . . . )
( Vienáo cómo charlan su mujer y don
Frutos.)
MeUh. Cada edad tiene sus...
Ant. Ya.
Melch. Yo también allá en la flor
De mi juventud...
Ant. \ Señora !
Melch. Ahora toda mi pasión
Son los bichos. Tengo un gato
Que me regaló el prior
De la Merced...
Tomás. Sablnita,
i Levantándose y alargando el brazo.)
ACTO SEr.üNDO.
57
Esta pastilla de ron...
Sab. Muchas gracias. {Tomándola.)
(Don Tomát vuelve á sentarse,)
Hup. ¿ Quién te manda
(£fi vo$ baja dándole un pellizco,)
Hacer finesas , traidor?
Tomát, \ Ay !
Todos. ¿ Qoé es eso ?
Tomás. Nada...
(Sonriéndose.)
Rup. I Ingrato 1
{En ro% baja,)
Tomás, Un calambre en el talón...
Ya ae pasó... (Allá se van
W paciencia y la de Job.)
Simón. I No puedo mas...!
{Levantándose,)
Lib, ¡Bomba! ¡Bomba!
Siéntese usted , don Simón.
Unos, Oigamos...
Otros. \ Silencio !
Simón, Gracias
[Á Sabina sentándose.)
A la bomba, que sino...
Lib, Con ana copa en la mano
{Levantándose.)
T otfas catorce en el bncbe,
Y con perdón de quien me escuche,
Diré en verso castellano ,
Muy contento y muy ufano ,
Y á manera de telonio ,
Mas qae le pese al demonio,
Que deseo , sin espanto ,
Felices dias de su santo
A mi estimado amigo el señor don Antonio.
(Jptcra ftt copa y se sienta muy satisfecho.
Don Enrique, don Joaquin y todas las
mujeres t menos Sabina , palmotean,)
Joaq, ¡Brayo!
Mekh, ¡Sublime!
Lúe. ¡Admirable!
Ánt. (¡Qué mentecato!)
Simón. ¡Hombre atroz!
{Á Sabina en vo$ baja.)
\ Orejas de cal y canto !
{ Coplero de munición!
Lib, Yo de todo entiendo un poco.
Sab, Y de todo , mal.
( A don Simón, )
Simón, \ Cajón
(A Sabina.)
De sastre ; Petrus in cunctis;
Mequetrefe !
Lib. Y eso que hoy
(Haciendo pelotillas que tira á don
Simón,)
No me siento yo con vena.
Sab, (Me alegro.)
Lib, Ni tenga humor
Como otras veces. No obstante...
Simón, Por aquí me anda un moscón...
{Rascándose la oreja,)
Lib, Déme usté un pié, don Tomás,
Y antes que marque el reloj
Seis minutos...
Ánt, No. Ya basta...
Yo seria de opinión...
Simón. ¿ Quién se divierte en tiranno
{Con la mano en la narix y mirando
á todos lados.)
Pelotillas?
Joaq, Yo no soy...
Lib, \ Qué cara ha puesto !
(A doña Ruperta.)
Simón, \ Qué gracia !
(Encarándose con don Liborio,)
Apostaría un doblón
A que usted...
Lib. No hay que enfadarse.
Ha sido chanza...
Simón. No estoy
Para chanzas. Esos juegos
Son de mala educación.
Lib, En el campo todo pasa.
Simón, Las majaderías , no.
{Levantándose. Todos hacen lo mismo.)
Lib, ¡Cómo!...
Tomás. ¡tDon Simón !. . .
Ant, i Señores !...
Melch. Vamos , no haya disensión...
Simón, Harta paciencia he tenido
En no levantar mi voz
Contra aquella copla infame...
Lib, ¿Infame?
Meleh. \ Qué sinrazón I
¡ Y una copla mas bonita
No se ha escrito en español !
Lib. Con que i mi décima es mala?
Stmon. Detestable; sí, señor.
Si un renglón es chabacano,
Es necio el otro renglón,
Que renglones son , no versos,
Y no hay galgo tan veloz
Que pueda seguir al último,
Pues, sin eiLageracion ,
Mas letras tiene que hay leguas
De Madrid á Badajoz.
Lib, ¡ Calle el viajo mamarracho !
Simón, ¿ Mamarracho ? ¡ Vive Dios... !
{Enarbolando una botella,)
Lib. ¿Qué se entiende... ? ¡ A mí bo-
tellas... I
{En actitud de embestir á don Simón.)
58
UN día de campo.
Simón. Si ; la pena del tallón.
Sea el vino su castigo,
Puea por el vino pecó.
(Don Tomái nqeta á don Liborio y don
Enrique á don Simón, Los demái hom^
hreg 89 tsfnerzan á potMr pojí* La» nw^
jeres se desvian ehiUando,)
Lih. Si no mirara...
Simón, Dejadme
Desfogar mi indignación
En ese trasto...
Ant. I Eh! {Señorea!...
Melch. I Ay tUn combate... i Qné horror!. ••
Yo falleico.
( Cae desmayada en una silla. Sus hijas
y oíros interlocutores acuden á su so-
corro.)
Ánt. ¡Estoláftaba!
Jes. \ky, mamál
Mere. i Se desmayó !
Ánt, Acuda el señor don Frutoa
A ejercer su profesión.
Frut. No tengo aquí el botiquín...
No obstante ; voy... , allá voy ...
(Suelta el hraxo de doña LuHa y acude
también d socorrer d doña Mekhora,
haciéndola oler un f^asquillo que saca
de la faltriquera. Los criados retiran las
siUas.)
Simón. lAh! Mi mujer queda sola...
{Corriendo d tomar el braxo de doña
Luda.)
Tomaremos posesión.
Ánt. ( ¡ Cómo entiende ese pobre hombre
Las leyes del pundonor!
I Mlenuas por una simpleía
Se muestra airado y feros,
No se atreve á ser marido
Sino..* por sustitución 1)
Melch. iJesua!...
Tomás. Ya vuelve y por fin
La pas se restableció.
Ahora ¿qué hacemos P
Lih. Bailar.
Joaq, \ Un rigodón !
Los demás jávenei. \ Rigodón I
Simón. (Don Frutos vendrá.*.) Si quieres,
(A su mujer en vojí hoja.)
Bailemoa Juntos loe dos.
Esposa del alma.
lucia. Bien.
Ánt. ¿Pasó? (Á doña Melchora.)
Mekh. Si) yaestoy meior.
Ánt. Beitran, retira esa mesa.
Belt. Bien. Ayuda tú , Asunción.
(Retiran ¡a mesa Beltran y la criada ,
y desaparecen por la derecha. )
ESCENA n.
Don ANTONIO, Doña CELEDONIA,
Don tomas, Doña RUPERTA,
Don LIBORIO, Doña LUCIA, Don FRUTOS,
SABINA. Don SIMÓN,
JESUSA, Don ENRIQUE, MERCEDES,
Don JOAQUÍN, Doña MELCHORA.
Frut. Señora , si usted se digna
( Á doña Lucia dejando sentada á doña
Melchora.)
De bailar conmigo...
Lucia. Estoy
Comprometida.
(Se ponan en baile Mercedes y Jesusa
con sus novios.)
Jes. Nosotras
Ya estamos en baile.
Stmon» Y nos.
(Entrando en la danga con doña Lucia.)
(Don Liborio toma Ja ffuiíarrat que está
al pié de un arbola y la templa sentado
junto á doña Melchora,,)
Frut. Señora, si gusta usted
(Á doña HupartoO
De favorecerme...
Rup. {Oh!
Yo no dejo á mi marido.
Tomás, Oracias por tanto livor,
Mujer, pero estoy seguro
De dar cada tropeson*..
Jlup. No importa.
romdf. Si yo no entiendo. .
(Siguen hablando entre si don Tomás,
doña Ruperta y don Frutos.)
Lib. Y Sabina , que es el sol
De Madrid , ¿no ha de bailar?
Mekh. Que la saque su tutor.
Ánt. Aunque há siglos que no bailo ,
(Acercándose á SoMno.)
Tendré mucho gusto...
Sab. Y yo.
(Doña Ruperta y su marido salen á bailar ;
don FruUís se dirige á Sabina. )
Frut. Sabinita, gusta usted...
Sab. Agradezco la atención ,
(Saliendo á bailar con don Antonio.)
Mas ya estoy comprometida.
Simón. ( Todas le dicen que no.
ACTO SEGUNDO.
59
;(Hi dellda!)
Bup. Vamos...
{A don Liborio,)
Lib. FalU
Una pareja.
Fruí. Si soy {A dona Celedonia.)
Tan dichoso que merezco...
Ceh cHago falta?
Fruí. Está de non
Una pareja.
Cel. Corriente.
Por ser el dia que es hoy...
[Se ponen también en baile colocándote en
frente de don Simón y doña Lucia, )
Tomái. ¡Tú qnierea que haga el payaso!
(Aiumyjofé)
¡Sea por amor de Dieel
Simón. (A cada paso, de fljo,
Voy á hacer un quid pro quó,
Xas se le jnego de puño
Al consabido gachón. )
Lib. ¿Estamos?
Joaq. SI.
Lib. ¡Pues á una í
{Tocando rigodón.)
(Rompen el baile las dos parejas que for^
man Jesusa y Mercedes con don Enrique
y don Joaquin , una mirando al público
y otra dándole la espalda. Las demás
hablan aparte. )
Melch. i Mire usted con qué prhnor
{A don Liborio.)
Bailan mis nióaa 1
Lib, ¿ñtoiMo
Discípulas de AvriUon (l) ?
Melch. No, señor. Ellas entre ellas...
Con 8u talento precoi...
Ant. ¿Reeneidas, Sabina mlá,
[Envotbaja.)
Aquella conversación...?
Sab. ¿Cuál?
Ant. La del Jardín...
Sab, {Ah!Si...
Ant. Vaya, ¿y qué dices? ¿Me doy
El parabién...?
Sab. I Que nos oyen 1
iQoe nos miran 1 Mi rubor...
Ant. Pero , hija...
Sab. Si sabe usted
Qne yo... , pnes... Mi corazon..t
Ant, ¡Oh! es preciso que me digas
Si , ó no.
(1) Famoso domador d« ctballof y dirtetor d« ana
compaftia do ^orelelot oeaaatraa , qm por üt"'^ '^
baitaiiiot aftoi aatoTo muy •« boga «n Madrid.
Sab. Pues... si , sefioT.
Rup, No quitas ojo á Mercedes.
(i media rox á su marido.)
Tomás. ¡Oh!... Por san Pascual Bailón»
Mujer...
Lib, Ustedes ahora.
{Rompen el baile las parejas de los eosta^
dos, y don Simón y don Tomás lo em-
broUin todo,)
Frut, No va usted bien.
{A don Simón.)
Rup, ¡Asi no I
Lib. I Compás 1 ¡Compás I
Cel. Esa mano...
{A don Tomás.)
Simón, Mi pareja...
Tomás. ¿ Donde estoy ?.. .
Sah. Por aquí... Cadena inglesa*..
Simón. Ya hemos hecho un fricatidd
Que ni el diablo...
Tomás, I Eh ! Yo me canso.
[Sentándose.)
Lib, ¡Y abofa ha saltado el bordón I
Cesó el baile.
( Se levanta sin dejar la guitarra.)
Melch. Pues daremos
{Levantándose.)
Un paseo.
Rup. Eso es mejor.
Lib. Vaya el brazo, Sabinita.
( Sabina lo toma. Doña Melchor a se afw-
dera del de don Simón , que en la eon- .
fusión del baile había quedado cerco d(
ella y l^oa de su mujer. Los demás inter^
leeuioru se reúnen á su par^a acostum^
brada , menos doña Celedonia y don
Antonio.)
Melch. Venga el brazo, don Simón.
Simón, Señora... ( ; Maldita I — t dravo I
I Otra vez me suplantó !... )
Ant, (Ahora también se la llevan...
I Es mucha persecución 1 )
Cel, Quédese usted, don Antotiio.
{Deteniéndole.)
Tenemos que habbir los dos.
{Vanse los demás por la izquierda,)
ESCENA III.
Don ANTONIO, DoiU CELEDONIA.
Cel. ¿Con qué también en la red
Ha caído don Antonio ?
60
UiN día de campo.
¿o es un falso testimonio
Que le han levantado á usted ?
Ant. Hable usted claro.
Cel, Es capricho
Que ni el diablo lo imagina.
¡Casarse usted con Sabina!
Ant ¿Quién lo ha dicho?
CeL Ella lo ha dicho.
Ant. ¿Y usted no lo aprueba?
CeL No,
Que es una boda fatal...
Ant. Mío será el bien ó el mal,
Que quien se casa soy yo.
Cel. Usted verá cómo llora
Su locura. Cuando menos
Piense...
Ant. Cuidados ajenos
Matan al asno, señora.
Cel. 1 Quitarle su libertad !
¡Oprimir á una hermosura
Inocente!...
Ant. Por ventura
¿Fuerzo yo su voluntad?
Cel. Pero ¿es posible que cuadre
A moza que no ha cumplido
Los veinte años un marido
Que pudiera ser su padre?
Ant. Padre y marido seré ,
Si padre he sido hasta hoy.
Tanto mejor si le doy
Doble prenda de mi fe.
Cel \ Pasión temeraria y loca !
Nunca su boca podrá
Pronunciar el si...
Ant. Pues ya
Lo ha pronunciado su boca.
Cel. Podrá ser : yo lo concedo....
Ant. Pues bien; ¿qué mas quiero yo...?
Cel. Pero no lo pronunció
El amor ; no , sino el miedo.
Ant. ¿Miedo á mí que no la riño
Ni en chanza y, usted lo ve.
No hay dia que no le dé
Mil pruebas de mi cariño ?
Quizá me engaña el deseo ,
Quizá el amor me fascina;
Podrá no amarme Sabina;
Mas ¿temerme? No lo creo.
Cel. ¿ Y usted no la teme á ella?
Ant. No, que es paloma sin hiél.
Cel. ¿Sabe usted si será fiel
Como sabe usted que es bella?
Ant. Cuando tienta Satanás
El alma de una mujer,
Lo mismo vienen á ser
Veinte años que veinte mas.
Quien tiene fe en la fortuna
No teme á Juana ni á Menga;
Se casa... Quien no la tenga.
No se case con ninguna.
Cel. Pero el público cavila,
Y murmura sin pudor
De todo humano tutor
Que casa con su pupila.
Ant, ¡Válgate Dios!
Cel. Es una hacha
La lengua de algunos.
Ant. ¡Pues!
Cel. Lo achacarán á interés...
Ant. Sí ; el dote de la muchacha...
¿Y no pago yo mi escote
En el contrato nupcial?
¿ No monta mi capital
Diez veces mas que su dote?
Cel. Ya sé yo que la codicia
No cabe en usted. Con todo.
Lo mirarán de otro modo
Los que piensen con malicia.
Usted teme que la bella
Se case mal, y por eso
En un paternal acceso
Se quiere casar con ella.
A usted le hace mucho honor
Ese pensamiento estoico
De llevar á un grado heroico
Los deberes de tutor ;
Pero , sin esa extremada
Funesta medida, hay mil
Para que vuelva al redil
La ovejilla descarriada.
Si no acomoda el doncel
Que ella eligió...
Ant. Le detesto.
Cel Pues. . I buen apuro ! otro al puesto.
Ant. ¿ Ya no aboga usted por él?
Cel No, señor; ni me avergüenzo
De cantar la palinodia.
Cuando usted tanto le odia.
Malo será : me convenzo ;
Y pues cede ella también.
No hay que ponerla en un potro.
Ya le buscaremos otro
Que á todos parezca bien.
Ant. (¡Bueno será el que tú escojas!)
Es cosa muy singular
Que ahora... Pero eso es tomar
El rábano por las hojas.
No voy á casarme , no,
Téngalo usted entendido ,
Porque ella tenga marido ,
Sino para serlo yo.
Cel ¡Qué mal hace , don Antonio,
El que en edad ya madura
A navegar se aventura
Por el mar del matrimonio !—
Mas ¿qué digo? ¡ Hablar yo así !
ACTO SEGUNDO.
01
; Yo, que me abraso en secreto,
A dar consejos me meto
Qaehe menester para mí!
Pero a] menos mi cariño
Es algo mas racional ,
Que quiero á un tal para cual ;
^o á ningiin harbiiampíño.
ifif. Pero..« {Fastidiado.)
Cel Y como días ha
Que él confiesa y yo comulgo,
Y... i pues ! ¿quién sabe si el vulgo
Por comido nos lo da?
int. El vulgo será muy tonto...
CeL Y mi honor acrisolado
Peligra...
Añt, ¡Ca ! No hay cuidado.
CeL ¿Cómo...? ¡Yo...!
Ant. Acabemos pronto*
¿A qué á la tema volver
Si, lo digo sin reparo,
Aunque usted me hable mas claro
Yo no la quiero entender ?
Si es broma, basta de broma;
Si ese venerable pedio
Arde de amor, buen provecho
Y con BU pan se lo coma.
Si es usted fatua ó demente ,
Cordial pésame le doy ;
Si piensa que yo lo soy,
Se engaña completamente.
Ed cuanto á mi, solo trato
be casarme con mi bella
Pupila; solo con ella,
O muero en el celibato.
Cel ¿Cierto? (Vaya; eso \ tal cual ♦)
(Se rie.)
^9} ja... ¿Con que usted creyó
Que bablaba de veras yo?
Ánt. Créalo , ó no , me es igual.
Pero yo no hablo de chanza.
O Sabina es mi mujer,
0... yo sé lo que he de hacer
Si se frustra mi esperanza.
La culpa, ya es evidente,
^oseri de ella nimia,
Sino...
Cel ¿De quién ?
Ánt, De su tía.
Cel ¡Jesús! Quien lo diga miente.
Ánt, No alborotemos el valle.
Claro : ó con mi dulce encanto
Me casa usted , ó la planto
be patitas en la calle.
(Vase por la izquierda,)
ESCENA IV.
Doña CELEDONIA.
¡Olga usted!... Me ha sofocado.
Con ese genio tan dulce
Es un lagarto... ¡Ya, ya!
Ni lágrimas le seducen,
Ni valen las indirectas,
Ni aprovechan los embustes.
¡ En qué conflicto me pone!
¡ Mala bomba le sepulte 1
O la pupila le acepta
Por marido , y da de bruces
Mi autoridad y en la casa
Voy á ser un trasto inútil ;
O dice que no el domingo
Y soy despedida el lunes.
¡ Espantosa alternativa !
No es posible que renuncie
La muchacha á su galán ,
Que harto ha prendido la lumbre
Para que el tutor la apague
Con el cierzo de su octubre.
Si yo vuelvo por pasiva
Mis consejos de costumbre
Y la digo que aborrezca
Al que ayer puse en las nubes,
La muchacha , que no es boba
Ni, como tantas, voluble,
Conocerá mi artificio,
Y unida con su querube
Me enviará noramala :
Y entonces ¿á quién acudes , ,
Celedonia? No hay remedio.
Ya es fuerza que me aventure
A seguir su suerte. Asi
No queda al menos impune
El desprecio soberano
Con que oyó mis pesadumbres
Ese caribe. Veremos ,
Y pronto será, quién sufre
Mayor tormento; él, ó yo. —
Allí mis ojos descubren
A Agustín... Me ha visto. Viene...
Mejor. Sin que yo le busque...
ESCENA V.
Dona CELEDONIA, Don AGUSTÍN.
Cel Ya llegó el momento critico ,
Agustín.
Agutt, ¿Cómo? ¿Qué ocurre?
Cel. Por mas que le he predicado,
03
UN día de GAAfPO.
Por mas qae con tono lúgubre
Le he pintado los peligros
A que su amor le conduce ,
Si cabe amor en un alma
Que la avaricia consume ,
No hay forma de que el tutor
Se convenza y capitule.
Ya no hay que andarse con paftos
Calientes. La cosa urge...
Agutt, Pues ¿cómo...f
Cel, Ha sido predao
Que Sabinita pronuncie
Un sí falaz ; pero ese hombre ,
Que ya se Juzga en la cumbre
De la gloria , porque todo
En su favor lo traduce ,
Tiene empeño en que la boda
Al momento se efectúe.
Agutt. ¿\ qué importa , al Sabina
Me mira como á su numen
Tutelar, y solo á mi
La unirán indisolubles
Los lazos del matrimonio f
Cel, No creas , no , que yo dude
De su amor ; pero hasta el hierro
Se quebranta sobre el yunque
A fuerza de machacarlo ;
Y don Antonio Bermudez
Es muy machacón , y astuto...
Mas de lo que tú presumes.
A todas horas la ve ,
Y, ni fin y al cabo, algo influye
La autoridad de tutor ;
Y tú , aunque eres tan ilustre,
Solo puedes á Sabina
Ofrecer suspiros fúnebres ,
Y promesas , y lisonjas ,
Y otros lugares comunes ;
Mientras el tutor, abriendo
Sus gavetas y baúles ,
Con mejor artillería
Será mas fácil que triunfe.
Ágxut, Me hace usted temblar.
Cel. Quizá
Sin Justa razón Injurien
Mis sospechas á Sabina ,
Pero hay tan poco chirumen
En las chicas de su edad ,
Que, en verdad, no me haré cruces
Si á la intriga y á las dádivas
Tarde ó temprano sucumbe.
Ágwt Ha hablado usted como un libro ,
Que este siglo de las luces,
Con perdón del helio' sexo,
Ni Heros ni Tisbes produce ,
Y pocas Dduaes cuenta
Qne si en refulgente nube
Llueve doblones de á ocho
Cierren el balcón á Júpiter.—
Mas no es la mitología
En este caso tan útil
Como burlar al tutor
Antes que el tutor nos burle.
Cel, Pues... Pero aquella es Sabina.
( Mirando á la izquierda. )
Viene sola. No te ocultes.
{A don Affustin , que se retiraba.)
ESCENA VI.
DoftA CELEDONIA, Don AGUSTÍN,
SABINA.
Cel, Sabina, ¿estamos seguros?
5a&. No hay temor de que nos oigan.
Reunida la tertulia
Está de gresca y de broma...
¡Dichosos ellos!
Cel, ¿Qué tienes?
Agust, Vienes pálida, llorosa...
Cel. ¿Te ha hablado el tutor?
Sab. lAh! Sí.
Cel. ¿ Te ha dicho algo de la boda ?
Sah, Sí. I Pobre señor 1
Agutt. t Qué escucho I
¿Tienes tú misericordia
De ese Nerón?
Sab. ¿Ysi es cierto
Que el desdichado roe adora P
I Me ha hablado C4>n tal ternura 1...
I Ahí Cuando los ojos lloran
Como los suyos lloraban.
No puede mentir la boca.
Agust. I Sabinal
Cel. ¡Sabinal
Sab. Al ver
Su inquietud y su congoja ,
Yo también me be conmovido.
Cel, ¡Cómo!...
Sab. Y no sé qué laobra
Interior... « Sabina amada ,
Me ha dicho , mi bien , mi gloria
Cifro en aspirar á darte
El dulce nombre de esposa ;
Pero tu ventura anhelo
Aun mas que la mía propia.
Si no la esperas de mi ,
Aun tienes tiempo; revoca
Aquel sí de bendición
Que con risa encantadora
Articulaste no ha mucho ,
Y mi flaqueza perdona.
ACTO SEGUNDO.
Humo mi dicha habrá sido,
Soeoo, locura... «Qué impo^P
i No Tale mas que me aflija
Algana amarga memoria ,
Que maldecir nuestro nudo
Y i Dios rogar que lo rompa
Con mi muerte? » — Yo le oía
Moda, estremecida, absorta...
|Ah,qué escena 1
Cel. ¿No lo dije?
{En voz baja á don Agustín,)
Eres una pobre tonta. (A SMna.)
¿Y qué has respondido... ?
Sab. Yo...
i Qué sé yo, tia Celedonia ?
Ni sabía dónde estaba,
Ni qué hacia, ni...
Ágtut. I Esta es otra !
Sab. Mas pienso que mi respuesta
Ha sido satisfactoria ,
Pues me ha besado la mano
Muy contento y muy. ..
Ayiifl. ¡Traidora!
Sab. \ Pues 1 ¡Ahora me acusas tú I
¡Oh! Van á volverme loca
Entre los dos.
Cel, Pero, niña ,
Tan perspicaz hasta ahora.
Tan taimada , tan resuelta,
I Y á lo mejor te abandona
La estrategia mujeril 1
Sab. Es que... como soybisofia...
Y él apuraba... ¡Dios mió !...
Aquí me caigo redonda
Si nos sorprende.
(Se aparta un poco y mira adentro con
mucha inquietud.]
Águst. ¡Sabinal
[Aparte con doña Celedonia,)
Mocho temo una derrota.
Cel Apelemos á los grandes
Recursos de la oratoria
Sentimental.
Sab. Nadie viene ,
(Volviendo á la escena,)
Mas tengo miedo á mi sombra.
«•Qué haré, Dios mió?
Agust, ¿Qué harás?
Lo que suelen hacer todas.
Sacrificar á tu amante
Porque interés y lisonja
Triunfaron de la constancia
Que prometiste engañosa ,
Y decir : « oros son triunfos »
Camino de Ui parroquia,
Tú que deeias ayer
« Contigo pan y cebolla. »
Sab, Por Dios , no me digaa eso ,
Que mi amargura redoblas.
Yo te adoro, pero al cabo ,
No es mi corazón de roca ,
Y ver penar por mi causa
A un infeliz... ] En mal hora
Con mi eolpable mentira
Turbé su paz y en la copa
Que deleites le brindaba
I Ay ! le di mortal ponzoña 1
Agust, Pues bien, ingrata; aun no es
tarde
Para que tú le socorras.
¿Qué dudas? ¿ Por qué á sus pies
Desolada no te postras
Y le ofireces por antídoto
El afecto que me robas?
Sab. ¡ Agustín 1
Cel. Mejor sería
Darle jarabe de goma
Para curarle la tos
Que por la noche le ahoga ,
Amen de otros alifafes
Y los síntomas de gota.
Sab. ¡Tial
Agust, Arrójate en sus brazos,
Víctima propiciatoria,
Y el ébano de tus rizos
En su pelo gris embosca ,
Y hunda su marchito labio
En tus mejillas de rosa*
Sab, ¡ Horror 1
Cel. Y sufre que el mundo
Infiel te llame y apóstata.
Sab. ¡Jamás I
Agust, Y sirve de ripio
A las columnas periódicas*
Cel. Y de escándalo á los ciegos.
Agust, Y ¡ay de tí si te hace coplas
El Estudiante I (i;
Cel ¡Aydeti
SI por su cuenta te toma
fray Gerundio I
Sab. ¡Por piedad... I
Cel Pasará el pan de la boda...
Quizá demasiado pronto ,
Y empezará la carcoma
De los zelos... Porque , al fin,
Eres niña , eres hermosa ,
Y el tutor...
Sab. 1 No mas I
AgusU ¡ Qué vida
(1) PMvdtalmo adoptado por él wtñor 4on AnUmio
Maria de Ségovia eo aoi «scrlloa fasUTot . Coa «1 de
Fray O0runái9 , iaa ait abalo m eita , ha «Mo tan-
bt«D nal MooeMo qiA «oa tu propio Bonbra «I aofior
don ModtitQ ta/«Mfila.
03
UN día oe campo.
Por mas que con tono lúgubre
Le he pintado los peligros
A que su amor le conduce ,
Si cabe amor en nn alma
Que la ayaricia consume ,
No hay forma de que el tutor
Se convenza y capitule.
Ya no hay que andarse con pahos
Calientes. La cosa urge...
Águst, Pues ¿ cómo... f
Cel, Ha sido preclao
Que Sabinita pronnnde
Un si falaz ; pero ese hombre ,
Que ya se Juzga en la cumbre
De la gloria , porque todo
En su favor lo traduce ,
Tiene empeño en que la boda
Al momento se efectúe.
Águtt. ¿y qué Importa, si Sabina
Me mira como á su numen
Tutelar, y solo á mi
La unirán indisolubles
Los lazos del matrimonio ^
Cel, No creas , no , qne yo dude
De su amor ; pero hasta el hierro
Se quebranta sobre el yunque
A fuerza de machacarlo ;
Y don Antonio Bermudez
Es muy machacón , y astuto...
Mas de lo qne tú presumes.
A todas horas la ve,
Y, al fln y al cabo, algo influye
La autoridad de tutor ;
Y tú, aunque eres tan ilustre,
Solo puedes á Sabina
Ofrecer suspiros fúnebres ,
Y promesas, y lisonjas,
Y otros lugares comunes ;
Mientras el tutor, abriendo
Sus gavetas y baúles ,
Con mejor artillería
Será mas fácil que triunfe.
Águst. Me hace usted temblar.
CeL Quizá
Sin justa razón injurien
Mis sospechas á Sabina ,
Pero hay tan poco chirumen
En las chicas de su edad ,
Que , en verdad , no me haré cruces
Si á la intriga y á las dádivas
Tarde ó temprano sucumbe.
Águst. Ha hablado usted como nn libro ,
Que este siglo de las luces,
Con perdón del bello' sexo,
Ni Heros ni Tisbes produce ,
Y pocas Dttuaes cuenta
Que si en refulgente nube
Uueve doblones de á ocho
Cierren el balcón á Júpiter.—
Mas no es la mitología
En este caso tan útil
Como burlar al tutor
Antes que el tutor nos burle.
Cel, Pues... Pero aquella es Sabina.
( Mirando á la izquierda, )
Viene sola. No te ocultes.
{Á don Agustín , <¡ue se retiraba.)
ESCENA VI.
Doña CELEDONIA, Don AGUSTÍN,
SABINA.
Cel. Sabina, ¿estamos seguros P
Sab. No hay temor de que nos oigan.
Reunida la tertulia
Está de gresca y de broma...
¡Dichosos ellos!
Cel. ¿Qué tienes?
Águst. Vienes pálida, llorosa...
Cel. ¿Te ha hablado el tutor?
Sab. lAhlSÍ.
Cel. ¿Te ha dicho algo de la boda ?
Sab. Sí. I Pobre señor I
^9^1' iQuéescuehol
¿Tienes tú misericordia
De ese Nerón?
Sab. ¿Ysi es cierto
Que el desdichado roe adora P
I Me ha hablado con tal ternura 1...
t Ah I Cuando los ojos lloran
Como los suyos lloraban ,
No puede mentir la boca.
Águst. I Sabina i
Cel. {Sabinal
Sofc. Al ver
Su inquietud y su oongoja ,
Yo también me he conmovido.
CeL ¡Gomo!...
Sab. Y no sé qaé aoiobra
Interior... « Sabina amada ,
Me ha dicho , mi bien , nU gloria
Cifro en aspirar á darte
El dulce nombre de esposa ;
Pero tu ventura anhelo
Aun mas que la mía propia.
SI no la esperas de mi ,
Aun tienes tiempo ; revoca
Aquel sí de bendición
Que con risa encantadora
Articulaste no ha mucho,
Y mi flaqueza perdona.
ACTO SEGUNDO.
Humo mi didia habrá sido,
Soeno , locura... ¿ Qué imponía ?
i No Tale mas que rae aflija
Alguna amarga memoria ,
Que maldecir nuestro nudo
Y á DI08 rogar que lo rompa
Con mi muerte? >~ Yo le oia
Moda, estremecida, absorta...
¡Ah, qué escena 1
Cel. ¿No lo dije?
{En voz baja á don Águitin,)
Eres nmi pobre tonta. {Á Sabina.)
«Y qoé has respondido... ?
Sab. Yo...
¿ Qué sé yo, tta Celedonia ?
Ni sabia dónde estaba,
Ni qoé hacía, ni...
Agust. i Esta es otra !
Sáb. Mas pienso que mi respuesta
Ha sido satisfactoria ,
Pues me ha besado la mano
Muy contento y muy. ,.
Agust. ¡Traidora!
Sab. \ Pues 1 ¡Ahora me acusas tú I
¡Oh! Van á volverme loca
Entre los dos.
Cel. Pero, niña,
Tan perspicaz hasta ahora,
Tan taimada , tan resuelta,
I Y á lo mejor te abandona
La estrategia mujeril 1
Sáb. Es que... como soy biso&a...
Y él apuraba... i Dios mió !...
Aquí me caigo redonda
Si noe sorprende.
(Se aparta un poco y mira adentro con
mucha inquietud*)
Agust, I Sabina I
[Aparte con doña Celedonia.)
Macho temo una derrota.
Cel. Apelemos á los grandes
Recursos de la oratoria
Sentimental.
Sab. Nadie viene ,
{Volviendo á la escena.)
Mas tengo miedo á mi sombra.
«•Qué haré, Dios mió?
Agust. ¿Qué harás?
Lo que suelen hacer todas.
Sacrificar á tu amante
Porque interés y lisonja
Triunfaron de la constancia
Que prometiste engañosa ,
Y decir : « oros son triunfos »
Camino de la parroquia ,
Tú que decias ayer
m Contigo pan y cebolla. >
Sáb. Por Dios , no me digaa eso ,
Que mi amargura redoblas.
Yo te adoro , pero al cabo ,
No es mi corazón de roea ,
Y ver penar por mi causa
A un infeliz... |En mal hora
Con mi eulpable mentira
Turbé su paz y en la copa
Que deleites le brindaba
I Ay ! le di mortal ponsoña 1
Agust, Pues bien, ingrata; aun no es
tarde
Para que tú le socorras.
¿Qué dudas? ¿ Por qoé á sus pies
Desolada no te postras
Y le ofireces por antídoto
El afecto que me robas?
Sab. ¡AgusUnl
Cel. Mejor sería
Darle jarabe de goma
Para curarle la tos
Que por la noche le ahoga ,
Amen de otros alifafes
Y los síntomas de gota.
Sáb. ¡Tial
Agust. Arrójate en sus braios,
Víctima propiciatoria,
Y el ébano de tus rizos
En su pelo gris embosca ,
Y hunda su marchito labio
En tus mejillas de rosa*
Sáb. I Horror 1
Cel. Y sufire que él mundo
Infiel te llame y apóstata.
Sáb. ¡Jamás I
Agwt. Y sirve de ripio
A las columnas periódicas.
Cel. Y de escándalo á los ciegos.
Agust, Y ¡ay de tí si te hace coplas
El Estudiante I (\)
Cel ¡Aydeti
Si por su cnénta te toma
Fray Gerundio I
Sáb, ¡ Por piedad... 1
Cel, Pasará el pan de la boda...
Quizá demasiado pronto ,
Y empezará la carcoma
De los zelos... Porque , al fin,
Eres niha , eres hermosa ,
Y el tutor...
Sab. I No mas I
Agust. ¡Qué vida
CD PModtalmo adoptado por ^ wtñor éon Anl9nio
María «te S0govitt eo aoi «MriUM ímUtos. Goo el d«
Fray O0naUtí9 , iaa ■Malulo ae olla , ha iMo tan-
bt«D BU Mooatdo 41A WM tu propio Bonhro ol aoBor
don Modwto LafMsnu,
03
UN día de G^PO.
Por mas qne con tono lúgubre
Le he pintado los peligros
A que su amor le conduce ,
Si cabe amor en un alma
Que la avaricia consume ,
No hay forma de que el tutor
Se convenza y capitule.
Ya no hay que andarse con pafiM
Calientes. La cosa urge...
Águit. Pues ¿cómo...f
Cel, Ha sido preciso
Que Sablnlta pronuncie
Un sí falaz ; pero ese hombre ,
Que ya se Juzga en la cumbre
De la gloria , porque todo
En su favor lo traduce ,
Tiene empeño en que la boda
Al momento se efectúe.
Águtt, ¿Y qué importa , si Sabina
He mira como á su numen
Tutelar, y solo á mí
La unirán indisolubles
Los lazos del matrimonio f
Cel, No creas , no , que yo dude
De su amor ; pero hasta el hierro
Se quebranta sobre el yunque
A fuerza de machacarlo ;
Y don Antonio Bermudez
Es muy machacón , y astuto...
Mas de lo que tú presumes.
A todas horas la ve ,
Y, al fin y al cabo, algo influye
La autoridad de tutor ;
Y tú, aunque eres tan ilustre,
Solo puedes á Sabina
Ofrecer suspiros fúnebres ,
Y promesas , y lisonjas,
Y otros lugares comunes ;
Mientras el tutor, abriendo
Sus gavetas y baúles ,
Con mejor artillería
Será mas fácil que triunfe.
Águtt, Me hace usted temblar.
Cel. Quizá
Sin justa razón injurien
Mis sospechas á Sabina ,
Pero hay tan poco chirumen
En las chicas de su edad ,
Que, en verdad, no me haré cruces
Si á la Intriga y á las dádivas
Tarde ó temprano sucumbe.
AgutU Ha hablado usted como un libro.
Que este siglo de las luces,
Con perdón del bello' sexo,
Ni Heros ni Tisbes produce ,
Y pocas Dduaes cuenta
Que si en refulgente nube
Uuere doblones de á ocho
Cierren el balcón á Júpiter.--
Mas no es la mitología
En este caso tan útil
Como burlar al tutor
Antes que el tutor nos burle.
Cel, Pues... Pero aquella es Sabina.
( Mirando á la ixquierdki. }
Viene sola. No te ocultes.
{A don Ágtutin , que te retiraba-)
ESCENA VI.
Do5íA CELEDONIA, Don AGUSTÍN,
SABINA.
Cel, Sabina, ¿estamos seguros P
^ab. No hay temor de que nos oigan.
Reunida la tertulia
Está de gresca y de broma...
¡ Dichosos ellos!
Cel. ¿Qué tienes?
Ágvut, Vienes pálida, llorosa...
Cel. ¿Te ha hablado el tutor?
Sab, i Ahí Sí.
Cel. ¿ Te ha dicho algo de la boda ?
Sab. Sí. i Pobre señor I
Agutt. I Qué escucho I
¿Tienes tú misericordia
De ese Nerón ?
Sah. ¿Y si es cierto
Que el desdichado me adora P
I Me ha hablado con tal ternura 1...
I Ah 1 Cuando los ojos lloran
Como los suyos lloraban ,
No puede mentir la boca.
Agutí. ¡Sabinal
Cel. ¡Sabinal
Sab, Al ver
Su inquietud y su oongoja ,
Yo también me he conmovido.
CeL ¡Cómo!...
Sab. Y no sé qaé losobra
Interior... « Sabina amada,
Me ha dicho, mi bien , mi gloria
Cifro en aspirar á darte
El dulce nombre de esposa ¡
Pero tu ventara anhelo
Aun mas que la mía propia.
Si no Ui esperas de mi ,
Aun tienes tiempo ; revoca
Aquel si de bendición
Que con risa encantadora
Articulaste no ha mucho ,
Y mi flaqueza perdona*
ACTO SEGUNDO.
Humo mi dicha habrá sido,
Soeño, locura... ¿Qué impofta?
¿ No Tale mas que me aflija
Alguna amarga memoria ,
Que maldecir nuestro nudo
Y i Dios rogar que lo rompa
Con mi muerte? • — Yo le oía
Huda, estremecida, absorta...
¡Ah, qué escena I
Cel. ¿No lo dije?
[Envox baja á don Aguitin,)
Eres una pobre tonta. {A Sabina.)
¿Y qué has respondido... P
Sab. Yo..,
¿ Qué sé yo, tía Celedonia ?
Ni sabia dónde estaba,
Ni qué hacia, ni...
Agust. \ Esta es otra !
Sab. Mas pienso que mi respuesta
Ha sido satisfactoria ,
Pues me ha besado la mano
Uuy contento y muy. ..
AguMt, i Traidora!
Sab. \ Pues 1 ¡Ahora me acusas tú I
¡Oh! Van á volverme loca
Entre los dos.
Cel. Pero, niña,
Tan perspicaz hasta ahora ,
Tan taimada , tan resuelta,
I Y á lo mejor te abandona
La estrategia mujeril 1
Sab. Es que... como soy biso&a...
Y él apuraba... {Dios mió !...
Aqui me caigo redonda
Si nos sorprende.
{Se aparta un poco y mira adentro con
mucha inquietud.]
Agutt. (Sabina!
{Aparte con doña Celedonia.)
Mocho temo una derrota.
Cel. Apelemos á los grandes
Recursos de la oratoriit
Sentimental.
5<x5. Nadie viene ,
(Volviendo á la escena.)
Mas tengo miedo á mi sombra.
¿Qué haré, Dios mío?
Agust. ¿Qué harás?
Lo que suelen hacer todas.
Sacrificar á tu amante
Porque interés y lisonja
Triunfaron de la constancia
Que prometiste engañosa ,
Y decir : « oros son triunfos »
Camino de la parroquia,
Tú que dedas ayer
• Contigo pan y cebolla. >
Sab. Por Dios , no me digai eso ,
Que mi amargura redoblas.
Yo te adoro, pero al cabo ,
No es mi corazón de roca ,
Y ver penar por mi oavsa
A un infeliz... i En mal hora
GoB mi enlpable mentira
Turbé su paz y en la copa
Que deleites le brindaba
t Ay ! le di mortal ponzoña 1
Aguit. Pues bien, ingrata; aun no ea
tarde
Para que tú le socorras.
¿Qué dudas? ¿ Por qué á sus pies
Desolada no te postras
Y le ofreces por antidote
El afecto que me robas?
Sab. ¡ Agustín 1
Cel. Mejor seria
Darle Jarabe de goma
Para curarle la tos
Que por la noche le ahoga,
Amen de otros alifafes
Y los síntomas de gota.
Sab. ¡Tial
Agust. Arrójate en sua brasas,
Víctima propiciatoria,
Y el ébano de tus risos
En su pelo gris embosca ,
Y hunda su marchito labio
En tus mejillas de rosa.
Sab. ¡Horror!
Cel. Y sufire que él mundo
Infiel te Ihmie y apóstata.
Sab. ¡Jamás!
Agust. Y sirve de ripio
A las columnas periódicas.
Cel. Y de escándalo á los ciegos.
Agust. Y ¡ay de tí si te hace coplas
El Estudiante! (\)
Cel. ¡Aydeti
Si por su cuenta te toma
Fray Gerundio I
Sab. ¡ Por piedad... 1
Cel. Pasará el pan de la bada...
Quizá demasiado pronto ,
Y empezará la carcoma
De los zelos... Porque , al fin,
Eres niña , eres hermosa ,
Y el tutor...
Sab. iNomasI
Agust. ¡Qué vida
(1) PMQdáBimo adoptado por éí atí^ éom Anlünio
María ito Segovia «n fu ««orltos roiUrof. Coq «1 de
fray 04r%%4io , «m mm alMiJo m elta , ba ildo tan-
bien mMooneetdo «lé «m m propio MBbrt el aeSor
don Modfto laf%eni9.
6&
UN día de campo.
Te espera ! ¡ Qué amargas taorae 1
t Adiós , paseo y teatro I
I Adiós , testidos y Joyas 1
Te cerrará á piedra y lodo •
Balcones y claraboyas.
Sab. tPorDiosl... Siyo...
CeU NI aun á misa
Podrás salir sin escolta.
Águtt, Tu risa será traición ;
Tus lágrimas sospechosas.
Cel, Y en tu acción mas inocente
Pensará ver su deslionra.
Ágwt. Te matará á pesadumbres ,
Y asi acabará la historia.
Sab, \ Válgame Dios 1... ¿ Quién ha dicho
Que yo he pensado tai cosa... ?
Agust. Mas no seré yo quien tlerta
Sobre el nicho que te esconda
Llanto inútil , que primero
Cubrirá la fria losa
Mi cadáver...
Sab, ¡Justo Dios!
Agutt Si , cruei. Aquí fué Troya.
{Sacando una pútola,)
Esta pistola cargada
Con tres balas y una posta. .
Sab. ¡Detente, Agustin! ¡Bien mió!...
Haré lo que tú dispongas.
Tuya soy.
CeL Basta. El amor
Sus santos fueros recobra.
Los momentos son preciosos. —
Guarda pronto esa pistola. —
¿Eres tú capaz, Sabina,
De una acción sublime , heroica?
Sab. Si. Ya he dicho...
Agust. Siento pasos...
Cel. Apártate de nosotras
Y sigúenos con la vista.
{Don Agustin desaparece por entre ios dr^
boles hdda el último bastidor de la de^'
recha.)
ESCENA VIL
DoRa CELEDONIA, SABINA.
Sab. ¿Será el tutor?
Cel. No. Es el posma
De Don Simón.
Sab. Aqui llega.
Ce{. ¿Sí? Vamos.
{Tomándola del braxo.)
Sab. (i Virgen de Atocha !
¿Qué va á ser de mí? Yo tiemblo.)
Cel. (Ya puedo canUr victoria.)
( Vanse por la derecha , y al mismo tiempo
llega por la izquierda don Simón.)
ESCENA VIH.
Don SIMÓN.
Por fin ya me veo libré
De la atroz doña Melchora ,
Y para mayor consuelo
Se agarra sin ceremonia
Al brazo del farmacéutico,
Que á su pesar la remolca
Oyendo el largo catálogo
Y la nauseabunda historia
De sus partos y su reuma,
De su dogo y su cotorra;
Y pues mi cara Lucía ,
Ya que mi brazo no tonuí,
Al de don Tomás se cuelga ,
Que es casado y está en gloria;
Zelos , dejadme un instante
Respirar en otra atmósfera
Mas serena ; y si aun aquí
Queréis que haga la parodia
Del Ótelo en pantomima,
Al menos la haré á mis solas
Sin necios y sin coquetas
Que se rian á mi costa.
ESCENA IX.
Don simón, Don ANTONIO.
Ant. ¿Ha visto usted...
{Viene por la igquierda.)
Simón. (¡ Dura estrella !. .. )
Ant. A mi pupila ?
Simón. Poco ha
Que cruzaba por allá ,
Y su tia iba con ella.
Ant. (Seguro estoy de la nina.
La tia tendrá paciencia.
Ya no temo su influencia ,
Que el miedo guarda la viña.)
Simón. ¿Qué tiene usted, don Antonio?
¿Qué extraña cavilación...?
Ant, ¡ Soy tan feliz , don Simón... !
Voy á casarme.
Simón. {Demonio!
¿Qué hace usted? ¿No se horripila
Al ver este triste ejemplo ,
ACTO SEGUNDO.
65
Y antes de pisar el templo...?
iliif. ¡Eh...!
Sümm. i Con qalén?
Ánt. Con mi pupila.
Simón. ¿Con la papila? ¡Ay, amigo I
La amable dofia Lnda
También fué pnpila mia
Antes de casar conmigo ;
Y pues sabéis lo que soy
Y no Ignoráis lo que fui ,
¡Aprended, tutor, de mi
Lo que va de ayer á hoy!
Án$, I Oh ! La suerte no es igual.
Ho me ciega el egoísmo.
Yo soy amado.
Simón, Lo mismo
Pensaba yo... , y pensé mal.
ÁnL Lamia es un serafín ,
T cuando el si pronunció...
Simón, El si de las niñas. ¡ Oh!...
Lea usted á Moratin,
Ánu Ella es libre...
StmoA. Ella es mujer.
Ani, Y honrada y, seguro estoy,
No es capas...
Simón. Si no lo es hoy,
MaSana lo puede ser.
Ant. Jamás...
Simón, A carrera larga.
La de mejor condición
Puede dar un resbalón ;
Y en ün, el diablo las carga.
Aní, La colmaré de regalos...
Simón, No sirte eso con la mia ;
¡ Y quisa me adoraría
Si la derrengase á palos \
AnU Sin dar ese trato indigno
A la que mi dicha labra ,
Yo sé... y, en una palabra,
Cada cual tiene su signo.
Simón, i Didioea el alma tranquila... !
Ant. Yo sé bien , por lo que vi ,
Lo que ta de usted á mi ,
Y de pupila á pupila.
Simón. ¿Qué escucho?...
Ant, Usted no se asombre.
Siman. Pero ¿á quién no escandaliza...?
Ant. Si la mujer se desusa,
Siempre es la culpa del hombre.
Simón, ¿ Culpa yo porque pretenda
Un osado farmacéutico
Ser poseedor enfltéutico
De mi legítima hacienda?
Ant. Oir eso causa tedio.
Pues siendo asi, ¿qaé hace usté
Que no le da un puntapié
Y se le quitado enmedlo?
Simón, Em lo dice muy pronto
II.
Quien no está comprometido;
Pero en llegando á marido ,
El mas sabio es el mas tonto.
Hasta el dia de la fecha
¿En qué mi querella fundo?
¿En aué su malicia el mundo?
En ana leve sospecha.
Has si despido al galán
Con dicterios y amenasas,
I Adiós , honra 1 Por las plasas
Las gentes me silbarán.
Y así peligra el marido
Mucho mas, porque un amante
Nunca es tan interesante
Como cuando es perseguido.
¿ Qué recurso el mundo dc^a
A quien con selos batalla ?
Es ridículo si calla ,
Y mucho mas si se qui^a. —
Sí , sehor; yo estoy seloso
Y nunca la soltaría;
Pero como esto en el día
Dicen que es hacer el oso... ,
Y el amiguito ea tan pulcro,
Y mi mujer tan taimada...
EstáTisto; no haré nada,
{ Y me echarán al sepulcro I
Ant. Entonces..., conformidad.
5tmofi. Si ; pero es mucha fatiga...
Y ¿quiere usted que le diga
Francamente la verdad ?
Ant. Diga usted...
Simón. Pues tengo miedo
A don Frutos.
Ant, ( ¡ Qué menguado 1 )
Simón, Y eso, que él es un cuitado.
Y mano á mano , le puedo.
Mas aunque yo no soy rana ,
Puede emplear mi rival
Un armaterrftle...
Ant. ¿Cuál?
Siman. La farmacopea hispana.
AnU Entre Garibdis y Esdla...
{Riéndoie.)
I Qué trance!
Siman. \ Abra usted el ojo,
Y eche la barba en remojo,
Y una crus á la pupila 1
Ant, ¡Oh, qué moler!... Don Simón,
Cada cual mire por sí.
Yo sé muy bien... Pero aquí
Viene ya la reunión.
[Emjnexa á oscurecer.)
UN DLL DE GAMPa
ESCENA X.
Don ANTONIO, Don SIMÓN, DolU LOGIA,
Don frutos, Doüa RUFERTA,
Don tomas, ÍBSDSA, Don ENRIQUE,
MERCEDES, Don JOAQUÍN ,
Don UBORIO.
(rodof «teñen pm la igquierda dando el
brazo d tu pareja de cottumbre, Don
Liborio solo , con la guitarra,)
romdf. 4 Qaé hacemos? Todos se abur-
ren,
Y ya la noche se acerca,
Y el aire anuncia tronada,
Y Madrid dista una legua.
Ani, Nos iremos... <jY Sabina?
FruU En la granja. Entraha en ella
Con su tia cuando yo
Acompañé hasta la puerta
A dofia Melchora.
Stmon. ( I Cielos ,
Qué perdurable pareja 1
lOtraveí!)
¿ib. Taya, pongamos
Un jueguecito de prendas
Mientras Tienen.
AnL No. Ya es tarde.
Yaya usted : que se den priesa
A enganchar*
Lih. Voy.
Ánt. Y de paso
Dé usted una tos... Que Tengan
Esas sefionn...
¿ib. Corrieate«
ESCENA XL
Don ANTONIO, Don SDfON, DoflA LUCIA,
Don FRUTOS, DolU RUPERTA, Don
TOMAS, JESUSA, Don ENRIQUE,
MERCEDES, Don JOAQUÍN.
Tomás. \ Ruena ha estado la ocurrencia
Del certamen borrical I
5tmon. ¿Certamen?
Tomás. Si; en la pradera
Ha habido Juegos ecuestres.
Stmon. ¿ Has entrado tú en la fiesta?
{A doña Lucia»)
Fruí. No , señor. Es delicada
De nervios , y se marea.
Tomás. Todos hemos cabalgado
U^poquito, menos ella.
¡ Cómo chillaba Jesusa!
Pero Mercedes , i tan tiesa!
Jes. Porque la iba sosteniendo
Joaquinito.
Tomás. Mi RuperU
No me quiso abandonar
A merced de aquella fiera.
Yo delante, ella á la grupa,
Y así... en forma de una et cmtera ,
Nuestro conyugal amor
Trotaba de Ceca en Meca;
Pero es carga , por lo visto p
Superior á asnales ñienas
Un matrimonio feliz ,
Pues pronto dimos en tierra $
Mi mujer,... Dios sabe cóoio...
Stmon. ¿\ usted?
Tonuis. Yo..., por las oni|as.
Rup. No le hagan ustedes caso.
Yo caí, mas con decencia.
Tomás, Peor libró Jesnetta.
Jes. I Yamos, que me da vergüenn... !
Tomás, Por sujetarse el sombrero.
Da fondo en una aguadera;
Grita, pierde el equilibrio ;
Faltan braios, sobran piernas...
Vaya , { cosa mas graciosa. .. I
Enr, ¡Eh! No diga usted simpleus.
Rup. {Cómo la mirabas, picaro!
{Envox baja á su marido.)
Yo te ajustaré la cuenta.
ESCENA Xn.
Don ANTONIO, Don SIMÓN, DoilJi LUCIA,
Don FRUTOS, DoÜa RUPERTA,
Don TOMAS, JESUSA, Don ENRIQUE ,
MERCEDES,
Don JOAQUÍN, RELTRAN.
BeU. Dios guarde á ustedes. De parte
De aquella sehora seca...
La del perrito...
^nU ¿Qué quiere?
BelU Que vaya y no se detenga
El boticario...
Frut. ¿Qué ocurre?
BeU. \ Ay, se&or 1 Es cosa serla.
Ant, ¿Cómo... t
Jíerc. I Dios mío 1...
BeU. Al perrito
Le ha dado una pataleta.
AnU I Ral Creí que era otra cosa.
Simm, Si» vaya usted...
(a don Frutas.)
AGIO SfiGUMBO.
•9
Fml. ¿SojjotíMímf
(Oyeff roétr y pat^r w coate á la ú-
quUrda del actor,)
Tomás. No obstante , 68 i^«cí80...
/ef. Si;
{Por Dios... I
Simón. CoTiion de piedra ,
SalTe usted á aquella vicüma...,
¡Tal vezádoe!
Frui. Será fuerza...
{Soltando el hrajto de dȖa Lucia.)
Hasta luego. {Tase eonienda.)
Simón. Acoto el brazo.
(romaiido el hrajeo de tu mujer.)
(No hay mal que por bien no venga.)
ESCENA XUL
pOH ANTONIO, Don SIMÓN, Doña LUaA.
Doma RUPERTA, Don TOMAS,
JESUSA, Don ENRIQUE, MERCEDES,
Don JOAQUÍN, BELTRAN,
Don LIBORIO.
Ltb. Ya á la orilla del camino
A la comltiTa esperan
Ensillados los calNillos,
Albardada la jumenta ,
Y de los coches el uno
Con su Uro de colleras.
Simón. Pues, ay el otrot
Lib, No lo he visto.
Se habrá roto alguna rueda...
Bell. I Ca 1 No , señor. Ya hace rato
Rompió como una saeta
De vuelta á Madrid.
Ant. {Qué eseucbol
¿Y ahora lo dices, babieca?
Belt. i Toma ! ¿ Y quién lo ha preguntáo ?
Ya na ne neto en la renta
Del escusáo. Aunque soy
Paleto, tengo prudencia.
Ant^ Pero ¿quién Uw en el coche ?
Bell. Cáncia la parte de ajuera
Las seis muías y el zaga);
Y adrento, sigun las señas,
Do&a Sabtnlta...
Ant. ¡ Cielos 1
Belt. Y su tia, dona... Esa...
Doña Qlioña.
Simón» \ Qué oigo !
Aup. i Sabina!
Lib. ¿Cómo...?
Tomás. ¿Qué Idea...?
(JTiifmttlIo ^en^rol de admiración,)
Belt. ¡Ahí... También te«aládiwta«
Sin cudiarse de entiquetas
El calesero.
Ant. \ Borracho 1...
¿Qué estás diciendo?
Belt. La '"^^f'wn
Verdad. Y la seuorita
Arrancó de su cartera
Un peazo de papel,
Y puso al pié de la letra
Este dicumento.
{Saca un papel y se lo da.)
Ant. tAh!Dame.
Simón. El mozo es todo lo bestia
Que puede ser.
Ant. ¿Es posible... 7
¿Estoy sofiando? ¡La pérfida...!
{lee.) f Soy libre; soy amante.— Si hay
tutores, hay leyes. -> Huyo con Agustín y
con mi tia. — Si me voy como Dios quiere,
me casaré como Dios manda.— Culpe usted
á su tiranía, y no á mi liviandad.
SáaiMA. »
¡ Ah falsa , traidora , ingrata 1
¿Asi pagas mis finezas ,
Mi amor, mi bondad...? t Infame
Seductor! t Tia perversa !
¡Oh necia credulidad
La mía ! ¡Oh traición horrenda !
¡Jurarme sincero amor,
Fingir Cándida inocencia,
Y venderme así... ! ¡ Dios mió !
I Dios mío ! ¡ En edad tan tierna
Tauta maldad I Ya no hay fe.
Ya no hay virtud en la tierra.
¡Venganza!... ¡Un caballo!
Enr. El mió...
Ant, Lo acepto. Dios me reserva
Un consuelo... : ¡la venganza!
¡ Ah 1 Yo haré que te arrepientas ,
Infelii; ¡ y será tarde 1
Tu boda será funesta.
Lo juro. ¡ A mi la victoria ,
A tí el llanto y la vergüenza!
iVase corriendo por la ixquierda.)
ESCENA XIV.
Don simón, Doíia LUCIA,
DoíIa RUPERTA, Don TOMAS, JESUSA,
Don EiNRIQUE, MERCEDES,
Don JOAQUÍN, BELTRAN, Don LIBORIO.
Bup. ¡Qné lance!
Lib. ¿QniéD lo dMa...?
68
UN día de campo.
Simón, Pues yo sé de algnii profeta
Que le anunciaba...
Tomás. Una gota
Me ha caldo en esta ceja.
(Se oye tronar.)
Lucia. La tempestad está encima...
Lib. ¿Oyen ustedes P Ya truena.
Bup. I Al coche !
Simón. ¡Al coche I
Lttcia. ¿\ don Frutos ?
Jes, ¿Y ooamáP
Tomás. i Al coche , Ruperta 1
(Desaparecen corriendo por la ixqui^da.)
Simón. (Ahora es la mia.) Corramos...
lucia. Pero...
Simón. Al coche los que quepan.
{Puto el postre!
{Vase con doña Lucia.)
Ltb. Vamos , ni&as. . .
Mere. Pero mamá que se queda...
Lib. Vamos , que llueve. Después
Dará el carruaje la vuelta.
Siete cabremos.
Jes. ¡Mamá!...
Snr. Llévame á tu grupa.
{Á don Joaquin, y se va con él.)
Ltb. Ahí queda
Don Frutos... {Arranca con eüas.)
Mere. ¡Mamá!... (Ta dentro.)
Ltb. Volemos...
[Lo mismo.)
ESíaSNA XV.
BELTRAN, Don FRUTOS,
DoüA MELCHORA.
BeU. i No se ha armado mala gresca!
(Guarecido de un árbol.)
(Llega por )
Aguit. (Nada cuesta nn eampltmlento.)
ESCENA IX.
Don ANTONIO, Don AGUSTÍN, BtNotiaio,
Tais Testioos.
Not, Felices días , señores.
Puntual á la cita vengo
Con los testigos...
AnU Muy bien.
Sentarse. Al instante vuelvo.
w
UN DU DB CAMPO.
escx:na X.
Don AOUSTIN , Bi. Notario , los Testioos.
ÁgutU Ya traerá usted extendido
El contrato...
Not. Con efecto.
El memorial en cabeza
Con el marginal decreto
De la autoridad civil ;
Las dedacacionee luego
De cónyuges y testigos ,
Con los oportunos huecos
Para las firmas.
'Agutt, Corriente.
¿Yeldotef
Not. Al folio Tigésimo
Se estampa la diligencia...
Digo ; el encabezamiento
Y demás , porque la suma
Está en blanco , por supuesto.
Aqwt, De quince á veinte mil duros
Debe de ser por lo menos.
£1 mismo tutor lo ha dicho...
Not, Era el difunto don Pedro,
Tío de la contrayente,
Hombre de mudio dinero.
Agutt, (i Qué vida me voy á dar I
Iré á París el invierno,..)
Not, Ya están aqui. ¿La futura...?
Agust. Aquella. iFelis momento!
ESCENA XI.
Don A^rariNy blNotabio,
LOS Testigos, &ABIMA, DoiU CBLIDOmA,
Don ANTONIO,
Dm TMIAS» DoftA r, WBRTA, Don flUION,
DoftA LUCIA.
Ant. SténtaBsensMü.
(rodof $e nenian : don Agtutin lo hará al
kiát é§ Un im$j§o$. Bl notorio é la
mesa dé esmlorie.)
Ya es hora
De poner dichoa» tánnlao
A un lance desagradable
Y de cumplir los deseos
De mi pupila y su noTio.
Sea cual fuere el oonoepto
Que yo formé de esa boda,
Harto hago cuando me presto
A que en mi casa se firme
El contrato, y desde luego...
JYoi. Pues • con permiso de ostod
Y la asamblea , comienso.
Ant. Antes que el acto principie t
(DdndoU unoi autof.)
Tome usted el testamento
Del señor don Pedro Ainar,
Y lea en el folio sexto
La cláusula en que á Sabina
Dotó con veinte mil peaos.
Not, Eso después. Es preciso
Que procedamos con método.
Leeré el decreto del Jefis
Político...
Aguit. Si. Lo de menoa
Es la dote...
Anl. Yo suplico
Al señor notario , y tengo.
Come se verá , razones
Poderosas para ello ,
Que anticipe la lectora
De ese legal instromenlo.
Not. No es el orden; pero, an fin»
Pues nsted lo pido, leo.
• ílem. Dejo á mi sobrino (leyendo.)
Don Gregorio Aioar...»
Ant. Noaaeao.
(ic0f cdndofe y «eñolondo ai notorio 2o «ve
ha de leer.)
Mas abajo. Aqui principia.
Agwt. OigaDwa-
Stmon. UQttáseiáeato?)
Nok (layando*) 9 ítem. Señalo á mi so-
brina Claudia Sabina Micaela Amar, bUa
de mi amado hermano don Nicolás y de
doña Maria del Pilar Atienia . que eslen en
gloria , por via de dote, y para sus alimen-
tos hasta que llegue á edad nubil y quiera
tomar estado , cuatrocientos mil reales...»
Ant. Perdone usted. Yo declaro
Que ni ahora ni nonea qniero
Reclamar ni un solo real
Por once años de alimentos
Que ha disfrutado Sabinal
Antes respondo del rédito
Del capital, áraaon
Anual de cinco por ciento.
Sab. ¿Qué oigo? ¡Señor don Antonio!...
Águst. ( ¿ Será posible. . . ?)
Cel. (Yo sueño.)
Rup. I Qué nobleza!
Not, Es usté el fénix
De los tutores modernos.
(I Y decian que era avaro!)
romdf. ¡Qué generoso!
Simón. (¡Qué nado!)
Agutt. I Ah! Ese rasgo me oonftinde.^
{A dan inlonio, lewintándote,)
AoroTnGua
n
Ánt. tteo , bien..*
Sigft usted le^tDéto.
SoU « Cuatrocientos mil reales; pero con
la bien entendiita , forioaa é invariable con-
dicioQ...»
CeL 4Gaidlf(onha «idu) ñatear
(Con In^afnd.)
JTee. Ce^oieB.
Ant. Lea naM.
Afput. ( ¡Gleloe!...)
Not, «De qae ba de preceder á b« boda
el explícito y formal consentimiento de mí
albacea y tutor de Sabina, don Antonio
Bermudes. >
{Murmullo yentrol de |oirpr#<a.)
Sab. lAb, tía..,!
Affust. (l Perdido soy?)
CeL (¡Cómo lo callaba el péfñdoi
I Ali ! Si yo boblera sabido... )
Simón. (Eato ya muda de aspecto.)
Not. « Y si , enterada oportunamente de
esta mi poetiera Irrerocable voluntad,
prefiriese un marido de su sola y eicIuslTa
elección al que mereciere la aprobación de
dicbo don Antonio Bermudes , qniero que
la conaabMa toma, luego qne se reaUea el
casamiento, sea por partes iguales apla-
cada á loa kfltpitaics de lóeos de ToMe,
Sevilla y Zaragoia. »
{Huevo mmrmUtío.)
Simón. (Era bombre qne lo aatendla
El snso-expresado moerto.)
CeL i Qué traición I
AgusL (l Qué eoMpmaiso I)
AnL Hé aqni el Jnsto ftindamoito
Que tuve para pedir
Que se leyese primeva
Lo qae ustedes ban oido.
Abora bien ; sin que mi intento
Sea injuriar al sebor
Don Agustín , yo no puedo
Dar á esa boda, ni nunca
Daré mi consentimiento.
AgusL (iMe ba burlado 1)
Sab. I Olí Dios !.••
CeL A mi
(Sofocada.)
He va á dar el&o
Simón, ¡Bienhecho,
(Uvantándote.)
Voto i briosl tSobUmel iHertIeal
{ Santo! Toque usté eses hnasos,
Camarade.
AnL Don Síommi ,
Siéntese nsted. Esto es sedo.
{Vuelve á $en$air$0 im Mmm.)
AfíueL ¡Y para salir con est
Embi^sda, tanto empefto,
Tanto afán de levantar
El depósito y traemos... t
AnL Quise al menos impedir
Que fuese escarnio del pueblo
Esa infelli...
CeL Quiso usted
Con intrigas y embelecos
Obligarla á transigir.
Sepan ustedes , — y pienso
Publicarlo en loa periédieoa»-^
Que si niega como un peno
Su aprobación á la boda ,
No es porque sea con Pedio
Ni con Juan $ es porqne asptn
A la novia y al dinero.
La muchacha no le quieio
Por ridículo y por vi^o;
No la ha podido enga&ar,
Y ahora busca impedimentos
Y tranquillas i y la sitia
Por hambre ! Hé aquí el seerelo.
AnL A esa indigna acusación
Yo responderé á su tiempo,
Y la postrera será
Que oiga de usted : lo prometa. —
Ahora puede usted , si gasta *
(Al notorio.)
Formalizar el concierto ,
Señor notario. Una ves
Que ya permiso les dieron ,
Tanto da que se haga aquí
Como en otra parte.
KoL Bueno.
Sab. Yo no Tacilo. Estoy pronto ;
(¿eoan^<Mar^)
Que mi amor no está sujeto
A mezquinos intereses ,
Y si todo el universo
No sería poderoso
A apagar tan dulce fuego,
¿Yo, viva, me be de rendir
A los caprichos de un muerto?
Por el bien que el ahna adora
Renunciara con desprecio
A las minas del Perú
Y á los tesoros de Creso.
Basta á nuestra fe reciproca
Parca mesa y pobre lecho.
7a
UN día de campo.
Trabajando, si es fonoso.
Ganaremos el sustento,
Y aunque el mundo corrompido
Nos rechace de su seno,
¿ Qué importa ? No ha de faltamoa
Una chosa en un desierto,
i Oh Providencia , que cuidas
Del pájaro y del insecto ,
No podrás abandonamos
Al hambre y al desconsuelo!
Simón, (\ Bien I i Con ese rasgo heroico
Hará buen caldo el puchero !)
Sáb. j Gallas, Agustín? ^ Qué dudas.»
Hé aquí mi mano. — Firmemos.
Agtut. Diga usted, señor notario,
Ese papel ¿es auténtico ?
NoL Y fehaciente.
ÁgiuL Esa cláusula
jEs legal?
NoU Pues ¿no ha de serlo?
Sáb, (Que lo sea ! La ventura
Conyugal no tiene precio ,
Y el éxtasis del amor...
ÁgtuL Si ; bien mió , yo comprendo
Sus inefables dulzuras;
Pero entre el alma y el cuerpo
Hay relaciones tan íntimas
De amistad y parentesco ,
Que si este desmaya, aquella
No está para Jubileos.
Sáb. I Agustín!
ÁguiU La medianía
Es soportable, convengo ,
Pero la Indigencia tiene
Una cara que da miedo.
SI tú sola fueses pobre ,
No lepararia en eso,
Pero yo lo soy también,
Y nada y nada... son cero.
SI nos casamos los dos
Tú te pierdes , yo me pierdo,
I Y échale un galgo á la dote !
Al son de nuestros lamentos
Los hospitales de locos
Entonarán el Te Deum.
Sab. ¡Ahí
{Cvbriéndoie el rostro con las manos.)
Simón. (No es malo por si un día
Yenfs á parar en ellos.)
Agust. Renuncio pues á tu mano.
Sab. ¡Dios mío I...
AffUfft. Y harto lo siento ;
Mas, si no mi bien, el tuyo
Reclama tamaño esfueno
De mi coraxon amante;
Porque eso del menosprecio
De las riquezas, y el bosque,
Y el pájaro y el insecto ,
Son famosos materiales
Para hacer bonitos versos ,
Pero el estómago... En fin.
Lo dicho dicho y... laus Deo.
ESCENA XII.
SABINA, DoflA CELEDONIA,
DoíiA RUPERTA, DoüA LUCIA,
Don ANTONIO, Don SIHON, Don TOMAS,
IL NoTAUo, los Testigos.
Sáb. ¡ Y la tierra no me traga I
I Traidor I ] Ingrato ! ] Protervo !
{Se sienta abatida y avergonzada. Don
Antonio acude á consolarla.)
Simón. Y aquí acaba la novela.
Perdonad sus muchos yerros.
lucio. ¡Mire usted!
Tomás. (¡ Este es el mundo I]
Rup. ¿Quién diría...?
Cel. ( I Estamos frescos !)
Ant. Criatura, no te aflijas ¡
Antes, da gracias al cielo
Que te libra del abismo
Que á tus pies estaba abierto.
Por dicha tuya, infundado
No fué mi presentimiento ,
Y conocerás ahora...
Sáb, iAh,señorIYono me atrevo
A mirar á usted siquiera.
¡ Qné li^nsta tail Me avergüenio
De mi flaqneía y mi error.
Mas 1 ay de mi 1 fué el primero
Que me dijo ; yo te amo ,
Y el ooraaon inexperto...
Me cegaron sus llsoQjas,
Sus falaces Juramentos ,
Sos lágrimas... Sí ; ¡ lloraba I
¿Lo creyera nsted? i Perverso I...
Mas no hay para mi disculpa.
De rodillas lo confieso.
( Se arrodiUa á los pies de don Antonio y
este la levanta.)
I Oh! No me perdone usted ,
No, señor. ¡IHo lo merezco I
Ant. Basta. Siéntate, hija mía.
{La hace sentar.)
Te he salvado. Estoy contento.
Ahora voy á contestar
Atutía.
Cel. ¿A mí?...
AnL Hay un pliego
{Al notario.)
ACTO TERCERa
77
Cerrado en esle o^on...
( Indica el que lo contiene , y lo xaca el
notario,)
Not. ¿E» este que tiene an sello... ?
AnU Sí , señor. Ábralo usted*
Not. Tiene una escritura dentro...
( Rompe el sobre y mira el papel que
eubria.)
Ánt, Aqui está lo sustancial.
(Señalando lo que ha de leer,)
Léalo usted.
Not* Hum... hum...
[Lee para ti.)
Ánt, Recio.
.Yol. (Leyendo en alta vox.) « ... Declaro
que si dicho don Agustín es tan fino amante
y tan buen caballero que no titubea en ca-
sarse con mi pupila aun después de saber
que pierde todo derecho á la dote referida ,
me obligo yo á dotarla en igual cantidad ,
y para ello hipoteco... »
Ánt, Et eatera. Asi respondo
A los infames denuestos
De esa mnjer.
Sab, ¡AhySeAor!...
lAh,tial
7omdf. i Admirable ejemplo
De bondad!
Stmon. \ Virtud magnánima !
Yo lloro como un muñeco.
Ánt. Ahon puede usted , señora ,
(Á doña Celedonia Umaindo la eeeritura.)
Llevar ese documento
A su protegido...
Cel. I Al diablo,
(Dando tNimanolon ai papel,)
Que mueve todo el infierno
Contra mi 1 1 Oh rabia... ! En el moho
No me ha de quedar un pelo.
(Se ta por el foro. Todos se levantan como
para contenerla,)
ESCENA ULTIMA.
SABINA, DoflA RUPERTA, Doña LUCIA,
Don ANTONIO , Don SIMÓN ,
Don tomas, el Notario, los Testigos.
Tomás, i Señora... !
Ánt. No, no hay cuidado.
Es peluca. — Ya no debo [Á Sahína,)
Tenerla mas en mi casa.
La mantendré ; pero ¡ lejos ,
L^os de mi ! Tú, hija mia ,
Si después de este escarmiento
Le niegas tu conflansa
Y oyes dócil mis consejos ,
Mejor esposo tendrás... ,
Sin que yo pretenda serlo.
Sab, i Ah! j Quién me hielen dichosa
Gomo usted? {Pluguiera ai cielo
Que no fuese indigna yo
De enlace tan lialagúeño I
Ánt ¿Qué dices? ¿Podré aspirar
Todavia... ? ¿ Será cierto... ?
Tomás, i Por Dios, no se case usted ,
(ilGercdndofe con precipitación y habláis
dolé al oido,)
Por Dios,... que corre usted riesgo
De que su mujer le adore ,
Y este es el mayor tormento... !
JRiip. ¿ Qué le dices, fementido ?
(A media vox asiéndole del braxo.)
Tomás. Nada , mnjer...
Bup, Embustero...
(St^uen disputando en wx baja^ y don
Antonio muy pensativo al lado del no--
tario.)
Simón. (Por Dios, no se case usted 1
(Acercándose á don Antonio»)
\ Mírese usted en mi espejo!
SI otro don Frutos Linaza...
Not. Yo oonoico á ese sujeto.
Simón. Bien ; ¿ y qué ?
Not. Somos amigos.
En la calle de Tudescos
Le encontré viniendo aqui.
Me dijo que iba corriendo
A sacar un pasaporte...
Simón. ¿Para dónde?
(SobresaUado.)
Lucia. (¡Ahí...)
{Inquieta f acercándose,)
Notm No me acuerdo. ••
Lucia. (¡Qué fatalidad!)
{Haciendo señas al notario, que no
las ve.)
Simón. ¡Lucia!
(Observándola,)
Not. Ya caigo. Para la Seo
DeUrgel.
Simón, ¿ Qué oigo? ¡ Horror ! i Terror !!
¡Furor!!!
Luda. ( \ Buena la hemos hecho 1)
Simón. ¡ Oh ! ¿ Qué mayor desengaño ?
Esto pasa de castaño
Oscuro; ¡esto ya es muy negro.
Lucia!... ¡Bravo! ¡Me alepro!
78
UN MA DI CAIliO.
Por no matarte, am tnéf .
Con que me voy 4o la oórta,
Con que saoo el paia^rta,
¿Y se lo avisas, y salta
También de aqui...P | Solo falta
Que le paguemos el porte !
Lucia, I Simón I
m. IIotocMiOQta.M
[Á hiUtUfOi)
I Fatal imprudencia mial
Siman, i Maldito, arncB, «I esmwlef^
Oiga usted. Yo me divoido.
{Ál notario.)
Luda. (Keo es lo que yo quería.)
Simón, Hoy mismo.
Tomét. (Yo Iré detrás.)
Ánt. |Ali,don Simón,... don Tomás...!
Sabina, mucho te quiero
Y tú lo mereces ; pero
{No me casaré Jamás!
EL PELO DE LA DEHESA^
GMEDIA ni CINCO AGIOS,
IL TEATBO Vth MlilfCIPI POM
B 1840.
fUimA fB IL BU IS M
PEBSORASL
RUSA.
La marquesa.
JUANA.
Don frutos.
Don RBMIOIO.
Don MIGUEL.
roffo . 4M pdr !• dtfMlMi éH «ator eM4«M á la «ealarA 7 á otras habilaeloBaa
* laa plaiaa Iniarloraa. Otras dos paarlis laterales : la da la daraelia aa la qaa
UMáa Adoamioa; ta da ta lifilafdt nta taaMtn É lo Isiarlor da la ea«.
JPotU
Atahabliadoi
k«ial
ACTO PRIMERO.
ESCENA PRIMERA.
ELISA, JUANA.
Juana. 4 Y m ha de caear ustad
GoD un rústico labriego P
Eliia, Si ; ya be dado mi palabra.
Juana. ¿Lo sabe aquel caballero?
Elisa. ¿Quién?
Juana. ¿ Quién ba de ser ? Aquel
Que hace dos anos y medio
Que la adora á usted y hébe
Por esa cara los vientos.
Elisa. {Ab!... Don Miguel.
Juana, i Y al nombiarie
Me pone usted ese gesto 1
dCon que ya no hay e^eransa
PaitélP
BUsa. Ya tos; aooeplo
La mano de otro...
Juana. Bs dedr
Que cual hump se ha deshed
El aniigao amor*..
Elisa. i Amor!
Aquello fué un pasatiempo.
Me agradaba su figura,
Su uniforme , su despeiq*».
¿Qué sé yo? Me complacía
En bailar con él y creo
Que no me sonaban mal
En su boca los requiebros.
Quizá también de la mia
Se desusé en un momento
De imprudencia alguna Crasa
Que halagara sus deseos;
Mas yo no perdí el color
Ni et apetito ni el saa&o ,
Síntomas sTerigoados
De un cariño yerdadero;
Y él por su parte, á pesar
De que hacia mil exUeaos»
I Nunca llegó serUnBeote
80
EL PELO DE LA DEHESA.
A liablanne de casamiento.
Juana, Por pura delicadexa.
Ya ve usted ; un subalterno...
Pero yo sé que esperaba
De un dia á otro e) ascenso
A capitán...
Elisa, Aun asi
Fuera mucho atrevimiento.
Siendo hija yo de un marqués,
Que aspirara á ser mi dueño.
Juana. Perdone usted. £i es hijo
De barón...
Elisa. No te lo niego,
Mas no es segundón siquiera»
Que cuatro hermanos nacieron
Antes que él y están casados,
Y con prole todos ellos.
1 No es nada lo que tendrían
Que atarearse ios médicos
Para que él llegara ¿ ser
Lo que su padre y su abuelo 1
Y aun eso importara poco
Gomo él tuviera otro genio ;
Pero es xeloso, tronera,
Suspicax y pendenciero.
¿Casarme con él? i Jesús!
Mi casa fuera un infierno.
Juana. \ Ya I Gomo usted no le quiere.
Exagera sus defectos ,
Sin echar de ver que nacen
Jk\ mismo limor...
Elisa. I Qué I Yo apuesto
A que el dia en que marchó
De aquí con su regimiento
Se propuso relevarme ,
Y me ralevó en efecto ,
Gon la primer lugareña
A quien pidió alojamiento.
Jxuma. ¿ Gomo es posible ? Las cartas
Que escribe cada correo...
EUsa. Tres hace ya que no he visto
Su letra, de donde infiero
Que ni se acuerda de mi ;
Y, como soy, que me alegro ,
Que asi excuso revolver
La cabesa y el tintero
Para imaginar disculpas
A la boda que proyecto.
Juana. ¿Quién sabe si al postillón
Ha ocurrido algún tropiezo ,
O si tendrá la desgracia
Don Miguel de estar enfermo?
O tal ves está en camino
Para Madrid, y de intento
No nos ha anunciado el viaje,
Porque quiere sorprendemos.
Elisa. No crees tal ; -- y si viene ,
¡ Bien venido ! Le daremos
Los dulces.
Juana. Para él serían
^cibar, hiél y veneno.
'^ Elisa. Vamos; decididamente
Le proteges.
Jwma. Le protejo
Porque ama á usted , y presumo ,
Hablando con el respeto
Debido, que no merece...
Elisa. Yo no he contraído empeños
Gon don Miguel; ni mamá
Le querría para yerno.
Juana. Pero ¡por Dios, señorita!...
¿ No se muere usted de miede
De pensar en esa boda?
Es cosa que no comprendo
Gomo se decide usted...
Elisa. Raiones hay para ello.
Nuestra casa está arruinada.
De su esplendor solariego
Apenas queda otra cosa
Que pergaminos, y pleitos,
Y deudas. Don Baltasar
De Galamocha y Gentene,
Padre que fué de don Frutos ,
Mi novio , y en cuyo pueblo
Tenemos un caserón
Ruinoso y cuatro barbechos.
Hubo de prestar no sé
Qué cantidad de dinero
A mi padre , que Dios haya ,
Guando pasó aquel invierno
En Zaragoza. Tres años
Después de hacer el empréstito
Reclamó don Baltasar
El capital y los réditoe.
Pidióle plazos mi padre
Sin esperar obtenerlos,
Pero se quedó pasmado
Guando con rostro halagüeño
Le dijo don Baltasar :
« Señor marqués , sin apremios
Ni Jueces, ni ejecuciones,
Y, lo que es aun mejor que esto ,
Sin que suelte usted un cuarto
Puedo quedar satisfecho.
Guando usted me conoció
Ere yo muy rico , y luego,
Gomo tomé por contrata
Los víveres del ejército,
¡ Ya ve usted... ! Hablemos claro :
No es oro ya lo que anhelo ,
Que un terremoto no puede
Levantar el que poseo ,
Sino títulos y honores ;
No para mi, pobre viejo
Que al primer aire colado
Espero quedarme tieso ,
ACrO PRlMERa
81
Sino pan aquel buen mozo
Que ha de heredar mis talegos.
Ahon bien; si usted no Uene^
Horror al nombre de suegro,
Déme usted su única hUa
Para mi único heredero ,
Que si no es de ilustre sangre
Tampoeo nació plebeyo*
Él será marqués por ella,
Ella por él hará bueno
El marquesado ; y, por último ,
El goto será completo
Cuando nos llame á los dos
Papá grande un mismo nieto. »
Despreocupado mi padre,
Y mi madre... un poco menos ,
Pero aficionada al lujo^
Cual todas las de mi sexo ,
Aceptaron un partido
Que por motiTos diversos
A todos estaba bien ;
YolTióse uCano y contento
Don Daltasar á Belchite ,
Pero al mes ya habla muerto ;
Mi padre murió también
¡ Téngale Dios en d cielo ! ;
Como siguió tan de cerca
Al tratado casamiento
El duelo de ambas familias ,
No me habló de este proyecto
Mamá hasta cumplido el luto;
Vencida yo de sus ruegos
Acepté ; también parece
Que está don Frutos resuelto
A cumplir la Yoluntad
De su padre ; de un momento
A otro llegará á Madrid ;
Se firmarán los conciertos ¡
Tú tendrás un buen regalo ;
Yo un buen marido , y... laus Deo,
Juana. Todo eso , señora mia,
Seria bueno y muy bueno
Si no hubiera entre los novios
Tantas leguas de por medio.
Usted no ha visto Jamás
Al tal don Frutos. Si es feo...
Eltta, No, Juana : muy ai contrario.
[Sacando y enteñando á Juana un retraía,]
Juiga por este bosquejo.
Juana, i Hola I ¿Retrato?
Elisa. A lo principe,
Fué recíproco el obsequio.
Juana. ¿Hay en Belchite pintores?
Elisa. Zaragon no está lejos.—
¿Qué tal?
Juana. Guapote y rolUio.
Tiene cara de tudesco.
II.
Mas quUá le han adulado...
Y aqui no vemos el cuerpo...
Elisa. Sé que llene buenas formas
Y talla de granadero.
Juana. Pero en el mismo retrato
Muestra que es zafio y grotesco.
Mire usted bien. ¡Santo Dios,
Qué levita y qué chaleco 1
Elisa. En Madrid hay buenos sastres ,
Y ya se ha provisto á eso.
Juana. SI , como tengo entendido ,
Nunca salió de su pueblo,
Vendrá tan rudo...
Elisa. No importa :
Nosotras le puliremos.
Juana. Taladrará los oidos
Con aquel maldito acento
Aragonés...
Elisa. Poco á poco
Lo irá en la corte perdiendo.
¿Tan fácil es encontrar
Un marido sin defectos?
Si no es fino y elegante,
Será cariñoso, üemo ,
Sencillo, dódl...
Juana. O potro
[Entre dientes.)
Cerril que plante al lucero
Del alba una coz.
Elisa. ¿Qué dices?
Juana. Nada.
Elisa. El timón del gobierno
Me abandonará gozoso ,
Y eso es lo que yo pretendo.
Juana. Dios lo quiera, mas casarse
Sin amor...
Elisa. Amor es ciego,
Y aunque acierta alguna vez
Es muy mal casamentero.
ESCENA 11.
ELISA, JUANA, la MARQUESA.
Jf orq. ¿Aun no te has vestido «Elisa ,
Y esperas hoy á don Frutos?
Elisa. I Eh 1 no corre tanta prisa.
Es cosa de ocho minutos.
Jfarq. ¿Ocho minutos? No tal;
Que si has de lucir lu tren...
Elisa. Para un novio provincial
De cualquier modo estoy bien.
Jfarq. Yo quiero que le deslumbres ,
Aunque afectes abandono ,
Y que desde hoy le acostumbre»
A las leyes del buen tono.
6
82
EL PELO DE hk DEHESA.
Aunque tu trtunfo es seguro ,
Vístete como quien eres.
Bueuo es prender al futuro
Con veinticinco alfileres;
Que si hoy le agradas modesta
Y así... f á la pata la llana ,
Ya verás lo que te cuesta
Sacarle blondas mañana.
Yo le espero ya, bija mia,
Porque tu dicha me alegra ,
Con humes de señoría
Y con ínfulas de suegra.
No le tengo por un Argos,
Mas se admirari si ve
A mamá de tiros largos
Y á la novia en négligé.
Elisa. En mi cara , no en mis dijes ,
Confiar fuera mejor;
Pero una vez que lo exiges...,
Vamos , Juana , al tocador.
( Van con Jwina por la fm«rta dé la
ixquierda.)
ESCENA m.
U MARQUESA.
¡ Qué conflicto , Dios eterno I
¡ Qué afrenta , Virgen de Atocha !
¡ Aceptar yo para yerno
A un don Frutos Calamocha ! —
Mas si con él me confundo ,
¿Quien me hará ningún reproche?
¿ Qué papel hace en el mundo
Una marquesa sin coche?
Tal boda no me hace gracia ,
Pero el siglo es tan mercante...
También es aristocracia
La del dinero contante.
Ese yerno , bien lo sé ,
Será un patán, será un oso ,
Pero yo siempre seré
Marquesa de Valfungoso.
Mi ejemplo y un figurín
Harán tal ves el prodigio
De desasnarle y, en fin...
¡ Hola ! Aquí está don Remigio.
ESCENA IV.
U MARQUESA, Don REMIGIO.
Aem. Salud, marquesa. Un bagaje...,
Gallego por otro nombre ,
Ya ha traído el equipaje
Provisional de aquel hombre.
Por la puerta del pasillo
Ya en su cuarto se introdajo.
Ello costará carillo ,
Mas I qué elegancia y qué lujo !
Obra maestra del sastre...
Y mía en cierta manera ;
Que fui, temiendo un desastre.
El mentor de su tijera.
Marq. Que venga al cuerpo del aatlo
Es lo que importa en rigor.
Lo demás fuera un oprobio
Para el sastre y ei mentor.
Rem. Todo se hiso , y eonsti en aetas.
Con entera sujeción
A las medidas exactas
Que vinieron de Aragón.
Venga usted á ver la ropa...
Marq, Yo la veré mas despacio.
Aem. Mejor no se hace en Europa
Ni se gasta en un palacio.
Ahora, si usted lo permite,
Voy al parador...
Marq. Si, si.
Rem, A esperar al de Bekhite
Para conducirle aquí.
JTarq. Es mucha molestia...
Rem. i Oh! No.
Yo sería muy bellaco ,
Si á dama de tanto pro...
Soy amable : este es mi flaco.
ESCENA V.
La MARQUESA.
I Qué trajín I Él se halla en todo.
Merece que se le cobre
Cariño. Nos come un codo,
Pero bien lo suda el pobre.
Hago de él cuanto yo quiero.
Ya le gruño, ya le embromo...
En ia calle es mi escudero ;
En casa mi mayordomo.
Y á todos con esa fe
Sirve. Así tiene un enjambre
De amigos, i Oh! Siempre fué
Muy filantrópica el hambre. —
Mientras la novia se avia,
Voy á ver qué ropa es esa.
(Se dtrt^e á la puerta de la derecha.)
Mucha lástima sería...
Mig. A los pléa de usted, marquesa.
(Jfffli la puerta M for9*)
ACTO PRIMERO.
•8
ESCENA VI.
U MARQUESA, Don MIGUEL.
JTarg. Caballero, beso á usted...
¡Qaé Teo ! ¡Usted por acá !
Mucho celebro...
Mig. He Tenido
Con licencia temporal
Por dos meses. ¿Usted buena?
Marq. Talcualilla. Con el plan
Que sigo ahora...
Mig, 4 Y la linda
Elisa?
Marq. Sin noyedad.
Sentémonos.
( Se tienta en el sofá. Don Migw^ «a á
tomar una iüla.)
Mig. Con permiso...
Marq, No. Venga nsted al sofá.
Mig, Celebro que no baya nadie.*.
{Sentándote en el tofá,)
Marq. ¿Por qué?...
Mig. Tenemos que hablar.
Marq. Pues ¡vaya I Expliqúese usted
Y no ióiga cortedad.
Mig. No soy yo corto de genio ,
Señora mia , pero hay
Casos y cosas que al hombre
Mas Tállente hacen temblar.
JTarg. ¿Y qué teme usted? ¿Soy yo
Alguna fiera...?
Mig. No tal;
Pero... nn desaire...
Marq. I Desaires
A un hombre de calidad,
A un amigo I Hágase usted
Justicia.
Mig. En primer lugar ,
Declaro á usted que yo estoy
Enamorado.
Marq. {Ba! iBa!
Si de otra culpa mas grave
No se viene usté á acusar ,
Yo le absuelvo desde ahora.
¿Hay cosa mas natural?
¿Y quién es ia...?
Mig. Yo crei
Que usted lo sabria ya...
Marq. Yo ¿de dónde?
Mig. Ciertas cosas
No se pueden ocultar.
Marq. Pues como osted no le explique...
Mig. No me he explicado , es verdad ,
Hasta hoy, porque esperaba
El ascenao á capitán...
Jíarq. i Ah 1 1 Doa charreteras 1 \ Bien I
Ya no hay hombro desigual.—
¡ Qué sea por muchos añosl
Mig. {Cumplimiento singular I
¿ No querrá usted que, siquiera,
Aspire á un gradito mas?
JTarq. Perdone usted. Sin pensario
He dicho una necedad.
Si por mi fuera , mafiana
Sería usted general.
Mig. Si antes me hubiera casado
No tendría viudedad
Elisa.
Marq. ¡ Acabara usted I
¿ Con que es Elisa el imán
De ese tierno coraxon?
Mig. Sí; la amo con ceguedad,
La idolatro , la...
Marq, Ahora veo
Que no sabe usted lo que h«y.
Mig. ¿ Pues qué hay?...
Marq. Amigo del alma,
Bien puede usted perdonar.
Elisa no es para usted.
Mig. ¿ Seré demasiado audas
En solicitarla? ¿Acaso
Porque es corto mi caudal...?
Marq. Todo hay que mirarlo, amigo,
Mas la gran diflcpltad
No está en eso.
Mig. Pues ¿ en qué?
JTarg. En qoe la voy á casar.
Mig. t Ayl ¿De veras?
JTarg. Ya lo he dicho,
Y yo no hablo en alemán.
Mig. ¿Cuándo?
JTarg. Mañana.
JTh^. ¿Con quién?
JTarg. iQué flujo de preguntar 1
Con un hombre.
Mig. ¿ Usted no mira
Que está clavando un puñal
En mi pecho?
JTarg. Amigo mió...
Mig. Eso es una üiiquidad.
JTarg. ¿ Cómo iniquidad?
Mig. i Horrible 1
i Y vengo yo del Bastan
Para esto I
JTarg. Con efecto
Es mucha casualidad.
Los dos en el mismo dia...
JTt^. (Estoy sudando alquitrán.)
JTarg. Ahora llegará don Frutas
A la puerta de Alcalá.
Mig. ¿Se llama don Frutos ?
JTarg. Si.
Mig, I Nombre Boei!
M
EL PELO DE LA DEHESA.
Marq. Natural
De Belcblte en Aragón.
Mig. {Santo Dios! Será un patán,
Será... ó Es rico?
Marq, Poderoso.
Mig. I Oh matrimonio fatal I
I Desgraciada Elisa!
Marq. \ Calle !
¿Tan fiera calamidad
Es un novio millonario ?
Mig. Por san Cosme y san Damián ,
No la sacrifique usted
A un marido montaras ;
No con un golpe de estado
Quiera usted tiraniíar...
Marq. \ Dale! Aquí no hay tirania.
¿ Quién fuerza su voluntad?
Él tirano será usted
Que sin viña ni olivar ,
Y sin quererle la chica ,
Que es lo mas original ,
Tiene empeño de llevaría
Militarmente al altar.
Mig. Yo no soy tan temerario.
Ella me ama, y si falaz
No es su labio...
Marq. Aquí se acerca.
Ella misma nos dirá...
ESCENA VIL
U MARQUESA, Don MIGUEL, ELISA.
Elisa. ¡Ah! ¡Don Miguel!
(Muy elegante.)
Mig. Con que ¿es cierto?
Con que ¿ha sido usted capaz
De olvidarme... ?
Elisa. No , señor.
Cuente usted con mi amistad...
Mig. ¿Amistad? {Lindo despacho
Cuando vengo hecho un volcan...!
Elisa. ¿No quiere usted ser mi amigo?
Mig. Yo quiero ser algo mas.
Elisa, c Marido? No puede ser :
Me he comprometido ya.
¿ Cortejo ? Líbreme Dios ,
Que eso es pecado morlai.
Mig. ¿Asi corresponde usted,
A mi esperanza , á mi afán...?
Elisa. Yo no he prometido nada.
Lisonjas de sociedad ,
Favores de rigodón ,
Una carta insustancial ;
Todo eso es galantería ,
Pasatiempo...
Mig. \ Voto á san... 1
(Con qué firescura me pone
En la garganta un dogal!
Elisa. Yo creí que usted ya estaba
Arreglado por allá.
Mig. (Yo!
Elisa. Y como usted no escribía...
( I Guapo está de capitán I )
Y como usted no me habló
Nunca de fe conyugal...,
Y pasan dias y dias .., .
Y una tiene que pensar
En una... En fin, me remito
A lo que ha dicho mamá.
Marq. ¿Eh? ¿Qué dice usted ahora?
Mig. Que estoy dado á Satanás;
Que siete veces maldigo
Mi necia credulidad;
Que ya no hay fe en las mujeres,
Que no quiero ya tratar
A ninguna , que me voy
Para no volver Jamás...
ESCENA Vm.
U MARQUESA, ELISA, Don MIGUEL,
JUANA.
Juana. Ya viene.
Mig. ¿Quién?
{Deteniéndose.)
Juana. Don Remigio
Con don Frutos.
Mig. {Mi rival!...
Pues me quedo.
Marq. ¿Con qué fin?
Mig. Es mera curiosidad.
Juana. Le he visto desde el balcón.
Ya habrá entrado en el zaguán.
Marq. Mire usted que está en mi casa.
Mig. Yo la sabré respetar.
Mairq. No demos aquí un escándalo...
Mig. Ni aquí ni fuera. ¿ Qué mas
Quiere usted ? Yo me resigno... ,
Mas quiero verle.
Juana. Aquí está.
ESCENA IX.
La marquesa, ELISA, Do» MIGUEL,
JUANA, Don FRUTOS, Don REMIGIO.
(Don Frutos se presenta como señorito de
lugar en dia de fiesta y con notable atraso
ACTO PRIMERO.
85
en la moda* oumqM con buena ropa. —
La marqueta y Elisa se sientan en el
sofá.)
Arai. Se&ons...
{Presentando á don Fruías.)
Mig. ¿Ese paxguato
(ii la marquesa,)
Es el noTlo P
Fnil. Seik>rita... {A Juana.)
Dnlce novia... (Queriendo ábraxarla.)
Mas bonita
{En vox baja á don Remigio.)
Me paredó en el retrato.
Mem. I Qne no es esa! (Apurado.)
Juana. No soy yo.
(Eiéndose. También se rie don Miguel,)
Prut, Pues creí...
Juana. Soy la doncella.
Prut, ¿Pnes cuál es mi noTlaP
Rem. Aquella.
Marq. |Me ha gustado el quid pro quól
(De mal gesto.)
Rem, (Al primer tapón lurrapas.)
Prut. Me equivoqué , vive Cristo;
Y es que en Madrid , por lo visto,
Todas las motas son guapas.
Elisa, iky, mamá I [En vox baja.)
Mig. (i Bien i Ya me vengo. )
Prut. \ Oh , que está allil... t Mentecato
( Pijando la fiista en Elisa. )
De mi !— Es el vivo retrato
(ii don Remigio.)
Del retrato que yo tengo. —
Dios guarde á usted , do&a Elisa.
( Acercándose. )
Elisa, Felices.
Marq, ({Volada estoy !]
Vete de aqui.
( A JuanOt que se está riendo. )
Juana. Ya me voy.
(No puedo tener la risa.)
ESCaENA X.
U MARQUESA, EUSA, Don FRUTOS,
. Don MIGUEL , Don REMIGIO.
Mig, (Voy á pasar un buen rato.)
Elisa. Esta señora es mamá.
Prut, ¡Ahí... Servidor... Gomo allá
No llegó mas que un retrato...
Marq. Y aun ese estaba de sobra.
{Después de verla pintada,
Llamar novia á la criada !
i Qué horror 1
Ffur. La misma zosobra...
Y... , la verdad, no esperé
Que en tan felix coyuntura
Me esperase mi futura
Sentada en el canapé.
Hallar pensaba á mi bella , —
No sé si esto es excederme , —
Con tanta gana de verme
Gomo yo de verla á ella.
Topo al colarme aqui dentro
Una chica de buen porte ,
Y creo que es mi consorte
La que me sale al encuentro ;
No reconoxco el traslado ,
Mas digo para mi pecho :
I Eh ! siempre va largo trecho
De lo vivo á lo pintado;
En esto viene á advertirme
El señor que me equivoco;
Pero si se tarda un poco
¡Zas I yo la abraso , y de firme.
Mig. (\ Me gusta el desembaraso !)
Elisa. (Pues no es tonto, aunque grosero.)
Marq. Esta es la novia.
Prut. ¡Ahí Sí...
Marq. Pero
Suprima usted el abraso.
Prut. Bien. Mis fines eran buenos ,
Mas me aguanto y no me pico.
No me hará pobre ni rico
Un apretón mas ó menos.
Y abrasos del coraxon ,
Hijos de pura alegría ,
No se dan á sangre firia,
Sino asi... , de sopetón.
Rem, Cosas de así... como así ;
(ii la marquesa.)
Mas cuando él recapacite
Que no estamos en Belchite...
Frut. Ya sé que estamos aqui.
(¡Vaya una familia tiesa!
Pues aunque fuera yo el coco...)
Rem. fii soltará poco á poco
(En rox baja á la m^srquesa.)
El pelo de la dehesa.
Jíarq. ¿No toma usted una silla?
Prut. Sí haré, si no es contra fuero
Que un honrado forastero
Tome asiento en esta villa.
(Se sienta , y hacen lo mismo don Miguel
y don Remigio.)
Marq. Volviendo á lo del abraso,
Aqui no se mira bien
Que los novios se le den
Antes dM solemne laxo.
M
EL P£LO DE LA DEHESA.
Frut. SI amor les haee cosguillas,
Aquí y allí creo yo
Que , Bi con testigos no.
Se abrazarán á Uurtadillas.
Lo primero es mas honesto;
Mas ni así ni de otro modo
En abrazar me incomodo
A quien me pone ese gesto.
Marq, (Cedamos , que ya se amosca.)
No crea usted que ella sienta...
Frut. Pues si ha de ser mi parienta
(Con enfado,)
Que no me mire tan fosca.
Marq. Su modestia no permite...
Fruí. Ya me carga su modestia.
¿Qué va á que tomo una bestia
Y doy la TuelU á Belchite? —
1 Bien I Ya se rie. Esto es algo.
Elisa, ¿Quétalel vii^e?
Frut, Tal cual ;
Mas volqué en un pedregal
Y á poco no me desnalgo.
Mig, (¡Me desnalgo!)
{Haciendo aseoi,)
Frut, En diligencia
No vuelvo á viajar.
Rem. Pues ¿cómo?
¿fin carro?
Frut, En mi macho romo ,
Que es animal de conciencia.
Rem. Se conoce que los dos
[Ápwte á don Mifuek)
Simpatizan.
Frut, I Oh qué linda 1
{Mirando á Elisa emb^ddo,)
I Qué boca! Es como una guinda.
¡Qué Ullel ¡Yálgame Dios!
Elisa, Mil gracias por la lisonja.
Frut. No. I Qué ojuelos ! ¡ Oh qué fragua t
La boca se me hace una agua,
Y el corazón una esponja.
Mig, f\ Cómo la requiebra el ganso 1)
Marq, (Ya me tiene el alma en vilo
Y si no le corto el hilo...)
Usté ha menester descanso...
{Á don Frutos levantándose, y todos hacen
lo mismo.)
Frut, Yo no. Al lado de una bella...
Marq, No obstante...
Frut. Obedezco pues.
Adiós, cordera. {A Elisa.)
¿Cuáles
{A la marquesa.)
Mi habitación P
Marq. Es aquella.
(Mostrando la déla derecha.)
(Al voherse de pronto don Frutos derriba
un velador que habrá en medio de la
sala con un juego de té.)
Frut, Voy... ¡Voto al siete de bastos!...
Elisa. ¡Jesús!
Mwtq, I MI almuerzo de china !
Frut, I Otra ! ¿Quién , diablo , imagina
Poner en medio los trastos ?
Rem, Ayude usted...
{Entre don Miguel y don Remigio lemntan
el velador y lo demás,)
Marq. \ Ayer mismo
Un dineral me costó!
Frut, ¿ No fuera peor que yo
Me hubiera roto el bautismo?
En mi tierra...
JTor^. ] Hombre fanesto 1
Fruí. No sucede eso.
Rem. Ya va
{A don Miguel.)
Escampando.
Frut. Porque allá
Cada cosa está en su puesto. —
Pero, en fin , por cuatro frascos
No hemos de gemir ahora.
Sosiégúese usted , señora ,
Que yo pagaré los cascos.
Con que... hasta luego.
{Vase por la puerta de la derecha,)
Rem, Es novicio...
(Apairte á la marquesa,)
Marq. Maldeeido sea , amen.
Sígale iuted«.. Yo también ;
¡No haga allí nuevo estropicio !
ESCENA XL
ELISA, DoK MIGUEL.
Elisa. (lEse novio es una fiera!)
Mig, El novio es hombre de gusto.
Yo celebro como es Justo...
Elisa, ¡Don Miguel!...
[Enfaáadio.)
Mig, Adiós, cordera.
(Remedando á don Frutos.)
Elisa, (Yerta como esa pared
Me ha dejado.)
Mig. Ah , ah , I qué risa... I
Él me vengará de Elisa.
Elisa. £i me gusta ñus que usted.
(Con despecho.)
Mig, Seréis felices los dos.
Ya envidio el grato solaz...
ACTO SEGUNDO.
87
Elisa. ¿Qaiere usted dejanne en pu?
(Vate por la puerta de la izquierda.)
Mig, i Jasto castigo de Dios !
[Á íafNMTla y ee retira luego por el foro.)
ACTO SEGUNDO.
ESCENA PRIMERA.
U MARQUESA, EUSA.
Mairq. Vaya, esas son nlfierias ,
Y aunqae en parte las disculpo ,
Ya tu palabra empeñaste
Y quebrantarla no es justo.
Elisa. Pero , mamá , i si es un hombre
De tan mal tono, tan rudo... I
Marq. Alguna corteza tiene ,
Mas como de esos palurdos
En dos meses de Madrid
Se vnelyen finos y pulcros
Y elegantes. Por ventura,
¿Es menester grande estudio
Para imitar á esa cáfila
De galancetes insulsos
Que en tertulias y cafés
Pasan por hombres de gusto P
En cuatro dias se aprende
Con un mediano discurso
La chachara insustancial
Con que se lucen algunos.
Mientras tanto, ¿qué hace un hombre
Para no soltar rebumosP
Callar, frunciendo los cejas
Con estudiado repulgo,
Y dedr al que se admire
De verle tan taciturno :
« I Soy romántico , soy genio I
Mi misión en este mundo
Es... ¡caUarl »; — Y si á esto afitde
Una contracción de múacniot ,
Y se ya sin balndar
Retorciéndose los puños.
Dirán : « ¡ Lástima de Joven 1
Su esplín le abrirá el sepulcro.
iQué buenas cosas se callal
\ Qué talento tan profundo! » --*
¿Para vestir á la moda
Qué ciencia, qué genio infuse
Ha menester, donde hay sastres ,
Quien cuenta miles de duros? —
Para abonarse en la ópera
Y, según viene el impulso ,
Chichear la cavatina
O dar aplausos al dúo ,
No es preciso conocer
Las reglas del contrapunto ;
Ni otra cosa se requiere
Que tener dino-o y mucho
Para jugar tres albures...
El que no truena al segundo.
Así se suelen formar
Los petimetres al uso ,
Y mas de cuatro tal vez
Entre los de alto coturno
En eso de letras gordas
Dan quince y falta á don Pmtoe...
Elisa. I Oh ! Tú dirás lo que quieras,
Pero esos modales rústicos
No se olvidan fácilmente;
Ni después de cinco lustros
Muda de hábitos un hombre
Que se halla bien con los suyos.
Tú viste cuál se anunció
Desde su primer saludo.
Tú viste...
Jíarq. Dices muy bien ;
Nedo y aturdido estuvo;
Pero es achaque de novios.
¿Quién no paga ese tributof
Yo me enfadé mas que tú,
Porque tengo malos hunu»;
Mea eonslderando luego
Que, si es maiaoote y braaee,
Ni entendimiento le falta,
Ni tiene el alma de estuco;
Recordando la postrera
Voluntad de mi difunto,
Y mirando en fin la cosa
Con maduros y con pulso,
Veo que fuera bobada
Renunciar por tas escrúpulos
Al acaudalado yerno
Que me sacará de apuros.
Elisa. I No eres tú la amenanda
De sujetarte á su yugo ,
Mamá, que si fuera asi
Tomarían otro rumbo
Tus reflexiones!
Jíarq. ¿Acaso
No es buen moto, blanco, rubio f...
Elisa. Si, su figura me agrada,
Mas dirán que es un absurdo...
Marq, Simplecilla, no te cuides
De lo que murmuro^el vulgo.
Tú te casas para tí ,
No para él ; y , por último ,
88
EL PELO DE LA DEHESA.
¿ Quién repara ya en maridos?
Todos Tienen ¿ ser unos.
Las mujeres dan el tono
Con sus gracias y su lujo.
¿Qué hacen ellos en nn baile,
Por ejemplo? Como buhos
Se van todos agrupando
En el rincón mas oscuro
De la sala. Allí reparten
Los dominios del gran turco ,
Y en un dos por tres revuelven
El Tajo con el Danubio;
O en el tresillo engolfados
Disputan como energúmenos
Sobre si echaste la mala
Debiendo rendir el punto.,,;
Y no sabe alguno de ellos
Que mientras cuenta los triunfos ,
Un galán le da eodiUo
Y su esposa hace renuncio,
Elisa, Pero, mamá...
^o>rq. Calla, chica,
Que ya sale tu futuro.
ESCENA n.
U MARQUESA, EUSA, Don REMIGIO.
Marq, ¿No viene el aragonés?
Rem. Tardará pocos instantes.
Se está calzando los guantes...
Elisa, i Qué I ¿te los pone en los pies?
Rem, He usado de nna figura
Retórica.
JTor^. ¿Está buen moso?
Rem, ¡Ohl S( , señora; da goio;
Solo que el pobre se apura...
Marq, Él vestía tan holgado...
Rem, Pues , y al que no está hecho á
bragas
Las costuras le hacen llagas.—
Pues todo le está pintado.
Un buen sastre y mucha plata...
Yo le he dado , por supuesto ,
Instrucciones y le he puesto
Por mis manos la corbata.
Por poco que yo le exhorte
Y por poco que él me imite.
Ese roble de Belchite
Se aclimatará en la corte.
Sí; le puliremos pronto,
Que, aunque él tiene , y lo confiesa ,
El pelo de la dehesa,
No tiene pelo de tonto.
Si le mira con desden
Elisa, á fe que le ultraja,
Elisa, ¿De veras?
Rem. Es una alhi^a.
Doy á usted mi parabién.
Marq. ¡Pero esos guantes, se&or!...
Rem. Ya me van dando cuidado.
Voy á ver...
Elisa, No le habrá dado
Don Remigio el calxador.
7^
ESCENA m.
U MARQUESA, EUSA, Don REMIGIO,
Don frutos.
{Don Frutos se presenta vestido de rigorosa
moda , muy tieso de eueUo y de cintura ,
pero andando con dificultad como si le
apretasen las hotos. Trae puestos los dos
guantes f y uno de ellos roto,)
Fruí. (Yo creía que en un mes
No me entraban...)
ElUa. lAy, qué tieso!
{Á su madre en vox baja,)
Frut. I Por vida...!
{Haciendo un gesto y dando con el pié en
el suelo como para que acabe de entrar
la bota,)
Señoras, beso
A ustedes los cuatro pies.
Marq. ¿Cómo cuatro pies!
Frut. La cuenta
No marra. Dos y dos...
Marq. Ya.
Frut. ¡Pues ya! Los dos de mamá
Y los dos de mi parlenta.
Rem, (Ya se enmienda el Ganimedes.)
Frut. Me ha dicho este caballero
Que es saludo muy grosero
El decir : Dios guarde á ustedes;
Y que en Madrid á estas horas,
Como pueblo mas cortés.
Se estila besar los pies
Yerbalmente á las señoras.
Para hacerlo con mas gala ,
Yo al besar los he contado ,
Y mas hubiera besado
SI mas hubiera en la sala. —
iMaldiUseaUboU!
Estoy viendo las estrellas.
Rem, \ Si son tan suaves... ! Con ellas
Bailara yo la gabota.
Frut, No las llevo yo ni un día.
{ Qué martirio tan cruel !
Rem, Ya dará de sí la piel.
ACTO SEGUNDO.
Frut. I Si; destroundo lamia I
Rem. En Madrid los elegantes
No calían lo que so pié.
Un puntito menoB...
FruL ¿Eh?
Rem, Ea de rigor.
Fruí, ¿Y los guantea?
Antea loa Teo deahechos - \\ / «^^ ^
Que puestos, y si aun á gusto
Dan guerra á un hombre robusto ,
«Qné aeiá Tiniendo estrechos? [• !-, • V>
EHsa. Guante eatrecho es muy tenor.
Fruf. ¿Aunque se haga este rasguño J!,^
{Mostrando el guahie,)
ElUa, Si con él se cierra el puño,
Mal guante. "^
Rem. Si; es de rigor.
Fnu, De oír ¿ ustedes me chafo
Y de Yer que estos enred<Mb ^.A
Me en^abatan los dedos*" U \
Como si estuviera gafo/ -^
• ¡Y esta invención de trábill§í... ! c ' « ^
\j¿Y e\ oorbatin ? ¿ Quién lo, aguanta ? j^^ ^^
^ttfuga la garganta >? v • ^ .
. Y en la oreja hace cosqnUlas. U > .
1>ues ¿y el firaque? Esto es peor.
;:2QnÍén se lo abrocha en un lance ?
' No hay forma *9rque me alcance...
Rem, No se abrocha. Es dé'rigor.
Frut, ¿ Si creerán los oficiales^
De sastre que tengo goncg^? ~ ^
¡No se abrochal Pues entonces ,
¿ De qué sirven los ojales P —
Mas de tantas perfecciones
La que mas me maravilla
Es la especie de cotUla . <
Que me oprime los rifiones.
Ítem. Es una £ija de goma ' > . ,^ . ^
[Á la marquesa.)
Elástica para que entre
En razón su enorme vientre «
Porque si no se le doma...
FruU Pero, hombre, por i san Melchor!...
Tener baniiga ¿es delito? & \ t-^
Rem, Aquí todo señorito
La suprime. Es de rigor.
Frut. Ea de rigor...
{Remedando á don Remigio.)
I Tío Calores!
{Enfadado»)
¿Sabe usted que ya me voy
Enfürmñando y que doy
Al diablo tantos rigores?
Rem, No lo tome usted á mal.
Marq. Son lecciones de buen tono.
Fruí. Si quiere volverme mono,
Se engiAa , {cuerpo de tal I
89
\
Hoy me pongo estos arreos fi' ía.v
Porque usted los mandó hacer..; ^
Jíor^. Sí.
Frur. Y á ninguna mujer...
JTarq. ({Huyl i Mujer 1)
Fruí. Hago yo feos;
Mas determinado estoy
Con pEQpósito muy firme v ^. \,^,
A calzarme y á vestirme \
A medid a de quien soy.
Y si aqui no puedo hallar
Sastre que entienda mi pgcle ,
Yendrá á vestirme en la cócIjb
El sastre de mi lugar ;
Que yo gusto de estar horro,
Y no dar tormento al basoT
Y mover el pié y el braio'^
Sin necesitar socorro. .
Elisa. (lAh!)
\ t Jlo>^Q» Bien ; si á usted le molesta...
*'^"'Fful. Levita y fraque, en buen hora.
También por allá, señora,
I Se usan el dia de fiesta.
^' Ftúa. Y en los días de trabajo
{Con sobresalto.)
¿ Qué usaba usted ?
Frutf,(yK t • ) Aunoue charra , «5 ' «
Una peluda zamarra i) f í : ' '"^•
Cuando hace frió me encajo ,'.
Y en verano , amada Elisa ,
Chaquetilla de mahonj cA * ^' - '-
Mas sTaprléto la^esláclon
Ando en mangas de camisa.
Eliea. (i Ay de mi I)
Frut, Todo muy ancho,
Que para andar por los cerros ""^
Con la fiscopeta y los perros ,
Y el tio Roña y el tio Francho...
EUsa, I Ay, qué nombres ! \ El tio Roña !
Frut. Alli todos tienen mote i\x'r ;« ^
Tío Tozuelo , tio Poroto ,
Tia Lechuza , tia Ponzoña...
^Yo vivo alli sin empacho C' ^ ' ♦ •
Y mido por un rasgco ^i.^\> " ' ^
Al hi'3algo y. al pechero ,
Al leñador y al ricacho.
Otros con menos caudal
Desdeñan á los Perotes,
Que hay también alli quijotn^.
Gomo en esta capital ; '^ ^'^
Mas solo mi grande abasto V
Se sabe allá por ei brio
Con que gasto lo que es mió...,
Y doy mas de lo que gasto.
Rem. \ Es filósofo ! {A!¿art^ con Elisa^
Elisa. Y buen hombre.
jEsosi!
EL PELO DE LA DEHESA.
Fruí. Guando me JuDto
Con alguien , no le pregunto
Su apellido ni su nombre ;
Que sea honrado me basta.
Quizá cuanto mas antigua
Con menos fe se atestigua
La pureza de una casta.
¿ Quién será el santo vawjn
Que diga con Juramento :
I Veinticinco abuelos cuento
Y ninguno fué ladrón !—
No pongo en este capitulo
A ustedes, ni me desdeño
De llamar mi dulce dueño
A la heredera de un titulo.
En su última enfermedad
Mi padre me lo mandó,
Y, aun difunto, quiero yo
Que se haga su voluntad ;
Y cuando tan linda es
La que me hace tanto honor,
Bien puedo yo, pecador,
Resignarme á ser^nárqués.
Elisa. ¿Oyes, mamá? ¡ Se resigna 1
(Aparte á ¡a marqtiesa,)
Marq. ¡ Eh ! No lo tomes á ultraje.
{En vox baja,)
No está ducho. en el lenguaje...
Sé tolerante y benigna. —
Sin perjuicio de lo humano
(i don Frutos.)
Y lo afable , yo confio
Que en la corte, yerno mió,
Sabrá usted ser corfésano.
Frut. Veremos ; haré un esfuerzo...
Quiero dar gusto á mi mi^a. — '
Pero me prensa esta fija...
No digeriré el almuerzo. ^
Aunque á Belchite no olvido ,
Daré honor al marquesado.
Lo propio para un fregado
Soy yo que para un barrido.
Porque... lEl diantre de la boUl...
Muy primorosa, muy bella,
Mas para Jugar con ella
Un partido de pelota...
Rem, I Hola 1 Usted será muy diestro...
Frut, {Oh, mucho I A largo y á plé^f
De todas maneras sé ;—
Y no he tenido maestro.
Paes t correr !... Nadie me agarra.
Pues I saltar !... En cada brinco
De cuatro varas á cinco.
Pues ¿ y tirar á la barra ?
Tengo yo una fuerza atroz.
Elisa. (¡ Ay, Virgen de la Almudena !)
Fruí. Cargué un dia en Civiñena
Cuatro quintales de arroz,
ESCENA IV.
U MARQUESA, El.lSA, Don FRUTOS,
Don REMIGIO , JUANA.
Juana. La condesa del Ejido.
Marq, Que entre...
Juana. Ya está en el estrado.
Marq. Voy corriendo...
Juana. Ha preguntado
Si había el huésped venido.
Mairq. ¿Qué has dicho ?
(En tox baja.)
Juana. Que irá al instante.
Jíarg. i Todo lo hacéis al revés !
(Pero si ha de ser después...)
Allá vamos.
Juana, (\ Qué elegante I)
(Mirando á don Frutos.)
ESCENA V.
U MARQUESA, ELISA, DoM FRUTOS,
DOH REMIGIO.
Jíarg. Tenga nsted. (i don Frutos.)
Elisa, ven.
Fruí. jVisiU?
Jíarg. Si.
Rem. (Dios enfrene
Su lengua.)
^ Jíarg. MI prima viene
A damos el parabién.
Fruí. ¡ Corriente 1 Vamos allá...
Rem. \ Hombre... , el brazo á la señora !
[En tox baja á don Fruías.)
Frut. I Ah 1 sí , sí. Tómalo , aurora.
(Se 2o ofteee á EHsa.)
Elisa. Déselo usted á mamá.
ESCENA VI.
LA MARQUESA, Don FRUTOS, Don
REMIGIO.
Jíarg. Venga.
(Tomando el braxo de don Frutos )
Frut. (He de ser su pariente ,
Y no me dejan ahora...)
Rem. Usted, por lo visto, ignora
La legislación vigente...
ACTO SEGUNDO.
H
Fruu Pero, seRor, ¿qu^ mas da...?
Marq, Mientras otra ley no rija ,
No se da el braao á la hija
SI hay de por medio mamá.
Fruí. Está muy bien , mamá mia.
Usted disponga de mí...
(Ya se me ha sentado aquí...
{Poniéndose la mano en el estómago,)
I Y no es suegra todavía 1]
ESCENA VIL
Don REMIGIO.
{ Vaya 9 que es original
El mocito aragonés !
Y no es hombre que se mama
El dedo, que sabe bien
Dónde le aprieta el lapato,
Gomo el otro montañés.
¡Ya tiene alma !... Harto será
Que bagamos carrera de él.
Y si ahora tasca el freno ,
¿ Qué hará el amigo después ?
Mucho me temo... Pero ellas
Lo quieren, y siempre fué
Mi sistema favorito
Dejar el mundo correr,
No indisponerme con nadie
Y decir á todo : amen.
Voy ahora á hacer la corte
A esas damas...
ESCENA Vni.
Don REMIGIO , Don MIGUBL.
Mig. ¡Oiga usted!
Tenemos que hablar.
Ítem. Con mucho
Gusl», señor don Miguel.
Mig. ¿Se casa por fin Elisa
Con ese novio soez ?
Rem. Creo que sí. Su fortuna
Es hoy la misma que ayer $
Colosal, y la marquesa
No querrá soltar el peí.
Mig, Mas ¿ qué dice Elisa?
Rem, Creo
Que es del mismo parecer.
JTty. ¿Sí?
Rem, No simpatiza mucho
Con el rústico doncel,
Pero andando el tiempo espera
Domesticarle tal vez,
Y en tanto con doce mil
Du ritos de renta... ¡ Pues !
Mig, ¡Pues I
Rem, Y, bien considerado,
La boda es igual.
Mig, ¿ Por qué?
Rem, Ella, esposa de don Frotoi,
Puede vivir con el tren
Correspondiente á ^u clase;
Tomándola por mujer,
Él, como dijo no ha mucho,
Se resigna á ser marqués.
Él lleva en arras el oro
Y la novia el oropel.
Mig. Con que ¿aprueba usted la boda f
Rem, ¡Vaya si la apruebo I Cien
Y cien veces...
Mig, Pues yo digo
Que es boda de Lucifer.
Rem. ¿ Cómo... ? ¡ Usted... I
Mig, Y el que la apruebe
Debe andar en cuatro pies.
Rem, (Me hace temblar.) Con efecto...,
Puede haber razones...
Mig, ¿Eh?
Rem, No hay que enfadarse. Mi voto
No tiene fuerza de ley.
Convénzame usted. Soy hombre
Que me dc;Jo convencer.
Mig. I Voto á bríos i...
Rem. Yo no creí
Que usted tuviese interés
En probarme lo contrario.
Mig. ¡Voto á... ! ¿No lo he de tener,
Si soy amante de Elisa?
Rem, ¿De veras? ¡Oh )... Ya se ve.
Como usted ha estado ausente ,
Yo ignoraba... ¡Vaya! ¿Quién
Ha de aprobar que aquel bárbaro
Sea preferido á usted?
Mig. ¡ Y la ingrata le prefiere I
Rem. ¡Calle usted 1 Eso es cruel.
[Enternecido.)
Mig, Mas la culpada no es ella.
Rem. Así lo creo también.
Mig, Sino sn madre...
¡Oh! ¡Las madres!...
Remt
Mig, Y usted
JleiR.
Mig.
Rem. Pero...
Mig.
De esta casa.
Rem. ¿Qué he de ser;
¡Pobre de mí I...
Mig, Si esa falsa
Me ha mirado con desden ,
¿Yo?
Sí ; yo lo sé.
Usted es el factótum
92
EL PELO DE LA DEHESA.
SI 86 casa con don Frutoa .
A usted debo esa merced.
Bem. ¡Hombre! Yo...
Jít0f. Usted aplaudía
La boda, no ha mucho.
üem. Bien;
No lo niego; pero yo
Hablaba de buena fe...
Jít^. Yo exijo que desde ahora
Proceda usted al revés.
Hem. Pues digo que es execrable.
Mig. No me basta. Es menester
Decírselo á la marquesa ,
A su hija, al novio ; á los tres.
Bem. Pero, tpor Cristo 1... iSi ya
Les he dado el parabién 1
¿Cómo gobernarme ahora... ?
¡Usted me quiere perder!
Mig. De consejo muda el sabio.
Bem. ¿Cómo hago yo ese entremés...?
Mig. Un parásito es histrión
Que hace cualquiera papel.
Bem. Veremos; pero...
Mig. No hay pero
Que valga. Un buen alfiler
De brillantes si usted logra
Que se deshaga el pastel ;
Mas si esa boda ridicula
Se efectúa...
Rem. (i Ay, san Ginés 1)
Yo...
Mig. Tenga usted entendido
Que pagará con la piel.
Bem. I Qué atrocidad! ¿Soy yo el coraP
¿Soy yo el novio somaten P
Jít0f. Todo se andará. Primero
Que me vea yo con él ,
Procuremos arreglar
La cosa da bien á bien.
Rem, (i De bien á bien , y me quiere
Matar!)
Jíi^. Me vuelvo al café .
Que si veo á esa traidora
No me podré contener.
Con que, lo dicho , compadre.
A la tarde volveré...
Rem. Bien ; yo aguiaré el Ingenio,
Yo pondré pies en pared...
Mig. O me caso con Elisa,
O nos batiremos.
Rem. ¿Qué.»
Yo no me bato con nadie.
Tengo respeto... á la ley.
Mig. Pues si usted no acepta el duelo
Y Elisa me deja á pié ,
Le corto á usted las orejas
Como dos y una son tres.
ESCENA IX.
Don REMIGIO.
I Jesús, qué demonio!... Estoy
Por dar parte al coronel...
Vuelve Elisa. Si pudiera
Disuadirla... Probaré.
ESCENA X.
ELISA, DoR REMIGIO.
Elisa. I Ay, don Remigio de mi alma!
Rem, ¿Qué tiene usted, criatura,
Que viene tan afligida?
¿ Ha hecho alguna de las suyas
El aragonés?
Elisa. i Ah , qué hombre ,
Dios mío I No podré nunca
Acostumbrarme á su trato.
Yo me vengo aquí confusa ,
Avergoniada. Mamá
Se fatiga en vano, suda s ' ^
Para ata]a¡ el torrente' <- ^' " '
De sandeces y tontunas , ■ • • ' * t-*
Con que el bueno de don Frutos
Cual Dios le crió se anuncia.
Mi tía , que es tan satírica
Y de un entierro se burla ,
Le da cuerda y nos dispara
Un dardo en cada pregunta.
Réfn. Mas ¿qué hace el novio? ¿Qué
dice...?
Elisa. |Ay Dios, qué caricatura I
Ni un momento está parado.
Ya se empina y gesticula
Porqueí^BS botas le aprietan
O la duele la cintura ;
Ahora el corbatín se afloja
Y el laio queda en la nuca;
Parecen devanaderas
Las piernas, según Tas cruia ;
Braceando sin descanso
En la silla se columpia ;
Le dicen un c4impIimie'nto,
Y él enderesa una pulla ;
Y, para colmo de gracias.
Saca una bolsa de nutria.
La deslía, toma un puro.
Enciende un fósforo ¡y fuma!
Rem. {Horror!
Elisa. Y no sabe hablar
Mas que del campo y la lluvia ,
Y las crecidas del Ebro ,
ACTO SEGUNDO.
93
YlaferiadelaAlmunla,
Y los jornales que paga ,
Y ios perros que le abollan.
Aem. I0h!
Elúa. La condesa le brinda
Con su escogida tertulia ,
Y él babla de su bodega
Con ciento y ocbenta cubas;
Observa que es verde oscuro
Un lienzo déla pintura ,
Recuerda sus olivares,
Y dice: Se heló la fruta,
Pero ogaño es asombrosa
La cosecha de aceituna ;
Toma por fin un periódico
Y leyendo en sus columnas :
« La cámara de los pares... , »
Interrumpe la lectura
Y exclama : ¿Qué harán ahora
Mis doce pares de muías?
Rem. Vamos . nada hay que esperar
De aquella materia bruta.
Vuélvase por donde vino.
¿Qué Importa su gran fortuna
St la ha de comprar usted
Con lágrimas de amargura?
EliMa. ¿ Es posible... ? Pues no ha mucho
Que aplaudía usted con suma
Satisfacción nuestra boda.
Rem. Ahora me parece absurda.
Las torpeías que yo vi ,
Aunque á la verdad son muchas,
Para un novio lugareño
Eran peceata minuta ,
Mas lo que usted me ha contado
Me horrorlsa, me espeluzna.
Elisa. Con todo, puede que el ücmpo...
Rem. No hay que cansarse. Es muy dura
Aquella testa. iQué acémüa!
Por milagro no rebunia.
Elisa. ¡Poco á poco, doo Remigio 1
Él no es lerdo. Usted le insulta.
Rem. Señora , yo...
Elisa. Tiene prendas
Mny laudables.
Rem. SlndlspuU,
Pero...
Elisa, Puede ser mi esposo ,
Y quien le injuria , me injuria.
Rem. Como no lo es todavía,
Y deseo la ventura
De usted... (Hoy en nada acierto.)
No sabe usted las angustias
Que yo paso para... En fin ,
Yo Juzgo lo que usted Jutga ,
Quiero lo que quiere usted,
Sufriré lo que usted sufra,
Y cuando usted me consulte
Porque tenga alguna duda,
Consultaré con usted
La respuesU á la consulU.
ESCENA XI.
La MARQUESA, Don FRUTOS, EUSA,
Don REMIGIO.
Fruí. (Ah, que estás aquf...! Perdona,
(i Elüa,)
Mi vida, si te tuteo.
Que mi cariño lo abona.
\ Qué gallarda y guapetona!
Me embobo cuando te veo.
¿Cuándo la boda será?
Solo de pensarlo, ya
Toda el alma se me alegra ,
Y estoy... Marquesa mamá,
Sea usted pronto mi suegra.
ElUa. (lAy cielo 1)
Fruí. Sin aparatos.
Cuanto menos embolismo
M^or. Haya buenos platos,
Y luego...
Jíarg. Mañana mismo
Se firmarán los contratos.
Fruí. I Mañana 1
Rem. (I Triste de mí!)
Fruí. Jamás igual regocijo
En mi corazón sentí.
La amaré á usted como un hijo ,
Y como un esclavo á tí. (A BUsa.)
Eláa. (i Qué oigo!)
Fruí. Serás mi regalo,
Mi delicia...
Rem. (Esto va malo.)
Elisa. ¿Oye usted esos extremos?
[Aparte con don Remifjio.)
Rem. Es que ahora le cogemos
En un lúcido intervalo.
Fruí. Tú vivirás satisfecha. «
Mis ganados, mi cosecha,
Mis haciendas , mi dinero ;
Todo es para tí , lucero ,
Desde la cruz á la fecha.
Es tosca mi edurjicion
Para aspirar á tal moza;
Yo te hago esta confesión ;
Pero tengo un corazón
Como de aquí á Zaragoia.
Él encontrará camino
De agradar á mi mujer.
1 Para amar con desatino
EL fíSlÁ) DE Lk DEHESA.
No creo qne es aenester
Que uno sea lechuguino.
En lo que yo no esté ducho
Corrige tú mis maneras ,
Verás qué dócil te escucho.
Tú harás de mi lo que quieras...
Siempre que me quieras mudio.
Así con igual placer,
Luego que al ¿ié del altar
Me digas : soy t« mujer,
Tú me enseñarás á hablar;
Yo te enaeSaré á querer.
JTorq. I Bien , don Frutos !
Elisa, ((Qué sorpresa!
De haberle ajado me pesa. )
Marq. Vaya; responde. ~j No puedes?
(Ápasru á Elita.)
Elita. Yo... (Bn aita vojr.)
ESCENA Xn.
U MARQUESA, ELISA, Don FRUTOS,
Don REMIGIO, JUANA.
/uaná. Guando gusten ustedes...
Ya está la sopa en la mesa.
ESCENA Xm.
LA MARQUESA, EUSA, Don FRUTOS,
DOM REMlGa
Frut, Haremos loe dos un laio...
( Oy^eimáo él brazo d la marquesa.)
Marq. Gracias.
(Tomando el braxo de don Frutos.)
Frut, ( ; Vaya una pandorga !... )
(i Elisa.)
Gon que... ¿ me querrás muchazo ?
Marq. Ya ve usted; quien calla otorga.
Elisa, Déme usted el otro brazo.
{Mirando á don Frutos con ternura.)
{Vanse por la izquierda del foro.)
ESCENA XIV.
Don REMIGIO.
¡ Oh miedo I ¿ qué me aconsejas?
Mlentru la ni6a se humana
Vendrá el otro á darme qn^as ..
I Pol)re Remigio! Mañana
Amaneces sin orejas.
{Sigue d los novios y d la marquesa.)
ACTO TERCERO.
ESCENA PRIMERA.
Dow FRUTOS, Don REMIGIO.
{Estd anocheciendo. Vienen don Frutos y
don Remigio por la izquierda del foro,)
Rem. \ Soberbia comida!
Frut. Sí;
Pero, sin tanto primor ,
A mi me daba mas gusto
Mi cocina de Aragón.
Rem, Tiempo hace que no he bebido
Mejor vino de Eordeau»...
Rurdeos.
(Mudando de tono eomú para hacerse
comprender,)
Frut. Me importa poco
El nombre de ese señor.
Porque me sabe muy mal
En francés y en español.
Rem. I Hombre, un Burdeos legítimo...
YdeiofifUle.'iünlioor
Europeo.
Frut. Y yo ¿qué tengo
Que ver con Europa? Soy
De Belchite. — Y contra el mismo
Patriarca Noé, inventor
De la vendimia, sostengo
Que es vino de munición
Ese que usted me pondera ;
Que agri-áspero de sabor , '
Ni me calienta el estómago
Ni me alegra el corazón ,
Y , en fin, que para vinagre
Lo he vendido yo mejor.
Rem, No dudo...
n/r/v.. Donde está el vine
De Belchite...
Rem. Ya me doy
Por vencido.
Fruí. ¿Y la garnacha
De Cariñena, Aguaron,
ACTO TERGEAa
Longares, Gosuenda...? { Aquello,
Aquello es gracia de Dios 1
Rem, No se estilan esos vinos
En las mesas comme il faut ;
Pero siendo usted de casa,
Ha cometido un error
La marquesa en no obsequiarle
Con una botella 6 dos
De Cariñena.
Fnif . ¡ Es mi suegra ! —
Y, por Cristo , que ya estoy
Apestado de ella, t Vaya ,
Que es mucha persecución!
¡ No permitir que me siente,
Ni en la mesa , junto al sol
De mis ojos!... { Y qué empeño
De darme en todo lección !
Toda la comida ha estado
Quemándome á media voz. —
Quítese usted del ojal
La servilleta. \ Qué horror! —
Pues ¿ dónde la pongo ? — Suelta;
Encima del pantalón. —
¡Vaya!" ¿Qué hace ustedf La sopa
Se come con tenedor.
Rem. Eran rabióles. {Entre áientei,)
Frut. Y mucho
Que he rabiado.
Rem. (lEs hombre atroi!)
FruL Y después me hlio comer
Con la cuchara el melón ,
Y servirme la ensalada...
¡ Con tijeras! — ¡ Voto á bríos!...
Rem, Muy mal hecho. Ella ha debido
Tratarle ¿ usted sans fafon,
Frut. \ Vaya , que en Madrid es obra
El ser uno hombre de pro !
Rem. Sí; ya raya en tiranía
Moler con tanto sermón
A un hombre que tiene barbas
Y entre malvas no nació.
Frut. ¿Si? Poes apliqúese usted
Ese texto desde hoy.
No pida peras al olmo,
Y deje á cada varón
Que haga de su capa un sayo.
¡ No mas figurines !
Rem. íOhl
Perdone usted. Yo creí
Que una mano de charol ,
Digámoslo así , daría
Mas realce y esplendor
A esas formas elegantes
Y á esa Innata discreción...
Frut. ;Ehl menos lagoterías,
Qne yo no gusto...
Bem. A eso voy.
Mas viendo que usted no tiene
Decidida vocación
Al frivolo formuUrío
Del gran tono, dije yo :
¿ No es un cargo de conciencia
Violentar la inclinación
De ese apreclable mancebo?
Sí; que, como dijo Humholdt,
Suele á fuerza de cultivo
Perder su aroma la flor.
Frut. Pues, corriente.
Rem. Y.«. ¿qnlere nstad
Que le diga, acá ínter not,
Lo que siento?
Fruí. Norabuena.
Rem, ( I SI él hiciese dimisión !... )
Pues á usted no le conviene
Tal boda.
Frut. ¿ Cómo que no ?
Rem. Elisa es bella...
Frut. ¡Otra! ¡Miren
Qué pedrada !
Rem. Mas no estoy,
SI he de decir la verdad.
Muy seguro de su amor.
Frut. Yo sí , que ya con sn boca
De almíbar me lo Juró.
Rem, No obstante la diferencia
De gustos , de educación...
FfuL i Eh 1 Ya nos gobernaremos.
¿Soy yo algún tigre feros ?
Rem. No es todo lo que reluce
Oro á prueba de crisol.
Frut. No puede mentir un ángel.
Rem. De una mala tentación
NI los ángeles se libran.
I Digalo aquel que cayó !
Fruí. I Dale I iSlyo...!
Rem. El Interés,
La codicfaiuj.
Frut. ( i Qaé moseon ! )
Rem. t Ay , don Frutos I ¿Y esa madre?
Ya emplesa á meter la hos
En mies ajena...
Frut. ¿Qué Importa?
Yo la haré entrar en rason*
Rem. Tan imperiosa, tan vana...
NI la paciencia de Job...
Fruí. ¡Oh!...
Rem. Créame nated , don Frutea.
Sin esperar al eonvoy ,
Vuélvase usted á Belchite.
Aquí hay confabulación
Entre h(|a y madre...
Fruí. En la madre
Cébese usted sin temor ,
Mas no hay que clavar el diente
Ea la bUa , ó { vive Dios... 1
I Rem. i Oh! No se sofoque natML
96
EL PELO DE LA DEHESA.
Yo lo d«c{a... ( ¡ Una coi I
Era de esperar. )
Frut, No aguanto...
Rem, ¡Si era una fluposicion... !
Gomo le he cobrado á usted
Tanto cariño... (No doy
Un cuarto por mis orejas.]
Frut. \ Por vida de Jusllvol... !
Rem, Vamos , vamos ; me arrepiento ;
Me desdigo ; se acabó.
ESCENA IL
Don frutos, Don REMIGIO, JUANA.
JucuM. Felices noches.
{En una mano trae luces , que deja tohre
una meta, y en la otra un papel»)
Frut. Bendito
Y alabado...
Rem. ¿ Qué nos traes P
Jwma. Este papel que me han dado
Para el se&or.
Frut. jA ver? Dame.
{Toma el papel y lo lee para si.)
Juana. El mancebo portador
Espera respuesta.
Fruí. ¡ Zape 1
¡ Esta es otra ! Pafio , hechura ,
Forro et eettera de un fraque,
Setecientos. — Pantalón...
Rem. Ya, ya... La cuenta del sastre.
Frut. \ La cuenta á mi ! ¿ Para qué ?
Rem, Sí ; para que usted la pague.
Frut. ¿ Ahora salimos con esto?
Pues hombre , asi Dios me salve ,
Yo pensé que era un regalo
De mi suegra este atalaje.
Rem. Ya ve usted que no. Presumo
Que para mas adelante
Reserva...
Frut. Pues de ese modo
Yo visto á cualquiera. ¡El dlantre
De la mujer 1... No sufría
Con resignación la cárcel
En que ha metido mis miembros
Mientras creí que era gratis;
Pero \ dar dinero encima... I
Rem. \ Calle usted ! Eso es infame.
{En tojí baja,)
Frut, Pues, señor, la pagaré.
Que no quiero que me tachen
De cicatero.
Total, (Leyendo.
Cuatro mil doscientos reales. —
Pero una y no mas. ¡Canariol...
Diselo así de mi parte. {A Juana,)
Juana. Siempre ha sido una fineza
Prevenir el equipi^e...
Frut. Yo no soy aficionado
A finezas semejantes.
¡ Digo á usted que es corcho... ! Espera.
I Por vida del rey don Jaime !...
{Entra en su cuarto.)
ESCENA m.
Don REMIGIO, JUANA.
Juana. \ Yaya, pues tiene buen modo
De agradecer que se afanen
Por vestirle á lo marqués!
¿Querrá también...?
Rffn. Es un cafre ,
Y si da la mano á Elisa,
La va á matar á pesares.
Juana. Eso es lo que yo la digo.
Rem. Si ; es preciso que trabajes
Para disuadirla... (El miedo
Me fuerza á ser intrigante.)
Juana, i Ya se ve I ¿No es una lástima...?
Rem. Un horror.
Juana. ¿ Cuánto mas vale
Don Miguel... ?
Rem. i Oh , don Miguel... !
( I Maldito sea !) Es un ángel.
Si entre los dos conseguimos
Que á Calamocha deshanque...
ESCENA IV.
Don FRUTOS, Don REMIGIO, JUANA.
Frut, Toma. Aquí sobra un doblón.
{Dando á Juana monedas de oro.)
Juana. Volveré con lo sobrante...
Frut. No. Para tí.
Juana. Gracias. (Ya
Me parece mas amable.)
Frut, Novia te llamé... y no quiero
Que lo hayas sido de balde.
Juana. (Pues, señor, ¡ viva Belchitel
(Yéndose.)
Y á don Miguel, Dios le ampare.)
ACTO TERCERO.
97
ESCENA V.
Don frutos, Don REMIGIO.
Ffttt. Y , á todo esto, ¿por donde andan
Mi noTia y su linda madre P
Rgm, Se faeron al tocador.
Frut, Hombre, ¿ á qué?
Bem. A vestirse.
Frut. {Calle!
Pues ¿no estaban ya vestidas?
Rem. I Oh ! Si ; pero ¿ usted no sabe
Que vamos luego á la ópera ,
Y á la tertulia mas tarde?
Cada acto de estos requiere
Su correspondiente traje.
FfttI. ¡Otra! i Pues no es mal trajín... 1
¿Y dónde hay caudal que baste... ?
Rem. Asi lo exige la culta
Sociedad.
Frut. i Virgen del Carmen I
Rem. Aqui se pasa la vida
En vestirse y desnudarse.
Fruí. ¡Muy bien I ¿Y qué viene á ser
Eso de... ópera?
Rem, (i Ignorante!)
Drama lírico; una fiesta
De teatro.
Frut. ¡ Ah 1 Que me place.
¿Y qué comedia echan hoy?
Rem. No es comedia. Z Puritani
De BeUinú
Frut. \ Que no echaran
El mágico Bayídarde!...
Es la única que yo he visto ,
Pero ¡cá! ¡cosa mas grande... !
Rem. Todo es música esta noche.
Frut. ¿Música? Bien ; como canten
La jota...
Rem. (¡UjoU!)Yo
Seria de ese dictamen,
Pero...
(Asoma la marquesa por el foro.)
Frut. Aquí está la marquesa. —
La voy á decir verdades
{A media «of.)
Como puños.
Rem. ¿Sí? Me alegro.
Frut. Yo no sufro ancas de nadie.
II.
ESCENA VI.
U MARQUESA, Don FRUTOS,
Don REMIGIO.
Frut. Escúcheme usted con calma ,
Mi amada suegra y señora.
Que voy á decirle ahora
Cuatro cositas... ¡ al alma 1
Marq. Diga usted , querido yerno.
Frut. A mi nadie me maneja.
Nadie me moja la oreja :
Sírvale á usted de gobierno.
Marq. Pero...
Frut. Dicen en mi tierra...
Marq. ¿Qué?
Fruf. Lo que no has de comer...
Marq. Ya, si.
Frut. Déjalo cocer.
Rem, (Los síntomas son de guerra.)
Marq. Pero, ¿á qué viene...?
Frut. Muy justo
Sería, si algún alcalde
Me vistiera á mí de balde,
Que me vistiera á su gusto ;
Pero , pagando mi ropa,
Y en cantidad tan enorme ,
No me pongan uniforme
Como si fuera de tropa-
Marq. Porque usted se presentase
A la boda con mas brillo...
Fruí. Nadie manda en mi bolsillo...
Cáseme yo ó no me case.
Jíarq. Nunca han sido mis intentos...
Frut. Basta. Agradezco el abrigo ;
No piense usted que lo digo
Por los cuatro mil doscientos.
Vista como quiera Elisa,
Vista usted como le cuadre.
Mas ni Elisa ni su madre
Se metan en mi camisa.
Triunfen , gasten ; no me espanto ;
Cuanto tengo es de las dos;
Mas no se empeñen , por Dios ,
En civüisarme tanto.
Dejen á un hombre sencillo,
Que, al cabo , no es una fiera ,
Mauejar á su manera
El tenedor y el cochillo. —
No me mire usté ai soslayo.
Quiero que el amor me mande...
Y no una suegra. Soy grande
Y ya he despedido el ayo.
Marq. ¿Qué escucho ? \ Usted me anticipa
El despotismo de yerno I
No lo es aún , Dios eterno ,
¡ Y gallea , y se emancipa !
7
98
EL PELO DE LA DEHESA.
Frut. Sepa usted...
Bem, { Firmeza ! ; Asi!
{Aparte á la marquesa.)
Frut, Y ha de saber mi consorte
Que aunque yo he entrado en la corte ,
La corte no ha entrado en mí.
Rem, \ Bien dicho I No hay que ceder.
(AfMirte d don Frutos.)
No quiere soltar , marquesa ,
{Aparte d la marquesa.)
El pelo de la dehesa.
Marq, Pues , amigo , es menester...
(i don Frutos.)
Frut. Sí, es menester que se tome
Un partido. El mas seguro
Será...
Rem. i Firme en ella !
{Aparte á don Frutos.)
¡ Duro !
{Aparte d la marquesa.)
Si cede usted, se la come.
Marq. ¿Qué partido? ¿A ver?
{Alzando la vox.)
Frut. No grite,
Señora.
Rem. Si tal.
{Aparte á la marquesa.)
Frut. Casarme...
Rem, Hace usted mal.
{Aparte á don Frutos.)
Frut. Y largarme
Con mi mujer á Belchlte.
, JTor^. ¿Cómo...?
Rem. iBieoliBien!
{Aparte d don Frutos.)
Frut. No hay remedio.
Marq. ¿Es posible...?
Rem. I Infame acción !
{Aparte á la marquesa.)
Discreta resolución 1
{Aparte d don Frutos.)
Frut. Hombre, quite usted de en medio.
{A don Remigio.)
Rem. (No me escucha 1 Es montaraz.
{Aparte d la marquesa.)
Marq. Quítese usted de delante.
Rem. ¿Guerra ha de ser? Adelante.—
Yo quería poner paz...
{Haciendo señas d derecha é izquierda.)
{Se retira d un lado.)
Marq. Con que ¿á Belchlte? lAh! {los
yernos... I
¿Nos quiere usted confinar
En un miaero lugar?
\ Usted tira á embnitecemos !
Frut. \ Otra I ¿Quién les manda á ustedes
Que se embrutezcan?
Marq. {Qué horror I
I Me moriré de dolor...
Allá entre cuatro paredes!
I Solitaria como un hongo... 1
Frut. Todo se remediará.
Quédese usted por acá.
Maldito si yo me opongo.
Rem. (Esto marcha.)
Marq. Entiendo. ¡Sola
Quiere llevársela I
Frut. Pues.
Marq. \ Para tratarla después
Como á una negra de Angola !
Mas sin hacerme pedazos...
Frut, I Señora 1...
Rem. (i Orejas , bien va !)
Marq. Usted no conseguirá
Arrancarla de mis brazos.
Frut. Si mi mujer ha de ser,
Irá adonde fuere yo ,
Porque...
Marq. i No ; á Belchite , no !
Frut. Pues no será mi mujer,
Rem. ({Albricias!)
Marq. jOh! ¡Ya lo veo!
I Se desdice usted !
Frut. \ Marquesa !
Marq. Usted falta á su promesa.
Frut. I Por vida del Zebedeol...
¿Quién ha pensado...?
Marq. {Intentar
Antes del dulce consorcio
Esa especie de divorcio... 1
{ La horca antes que el lugar 1
Fruí. No, señora; eso no es cierto;
Pero ¿hay ley que me prohiba,
{ Suegra ó diablo! , que yo viva
Donde mis padres han muerto?
Marq. \ Cielos ! ¿ qué dirá el notario?
¿Y qué dirán los testigos?
¿Y qué dirán mis amigos?
Frut. ¡Dale!
Marq. ¿Y qué dirá el vicario?
Frut. { Eh 1 Ya basU de litigio. —
Belchite, Belchite quiero;
{Alzando la voz.)
¡Belchite!
Marq. \ Jesús ! . .. Yo muero...
Téngame usted , don Remigio.
{Se desmaya en brazos de don Remigio.)
Rem. Acuda usted , no peligre
Su vida, que el parasismo...
Frut. ¡Eh! ¿Qué sé yo...? ¡Un sinapia^
mo!
{Yéndose.)
ACTO TERCERO.
99
f
Yo no 901 médico.
{Entra en su cuarto.)
Marq. | Tigre I
(Oyendo el ruido de la puerta y volviendo
rápidamente la cabexa,)
ESCENA Vn.
U MARQUESA, Don REMIGIO.
Jlem. ¿Qae tal? ¿Siente nsted ali¥ioP
(No ha dado lumbre el soponcio.)
Mairq. { Ay qué hombre I Me ye moiir..
I Y me abandona!
jRem. Es un monstruo.
Marq. Bien dicen ; siempre la cabra
Tira al monte.
Hem. Yo supongo
Que no yolyerá á tratarse
De ese infausto matrimonio.
Marq. Pues supone usted muy mal.
Rem, Será así. No es asombro
El equivocarme yo.
JTorq. ¿Tan de sobra están los novios?
¿Así se dan calabazas
A un hombre que nada en oro ?
Rem, Es decir que nos iremos
A Bilchite. Yo...
Marq. Tampoco.
Rem. Pues digo á usted , marquesita ,
Que no comprendo...
Marq, \ Qué tonto
Es usted !
Rem. Convengo...
Marq. tYqné
Mentecato!
Rem. No me opongo...
(¡Vuelvo á temblar por mis pobres
Orejas!)
Marq. Yo hallaré modo
De MUai...
Rem. Elisa viene.
(Y viene muy á propósito.)
ESCENA VIH.
La MARQUESA, Don REMIGIO, EUSA.
Rem, \ Elisa 1 { Usted tan tranquila
Por allá dentro , y nosotros... !
Elisa, ¿ Qué ha habido ?
Mwrq. (¿Qué irá á decir ?)
iem, I Friolera ! Que por poco
No se nos muere mamá.
Marq. ¡Hum!...
(Hace señas d don Remigio para que caile,
y él se desentiende.)
Elisa. I Dios mió ! Pues ¿qué... ? Cómo... ?
Rem, Se ha sincopado. — Es decir ;
Un accidente espasmódico...
Elisa. I Jesús!
Jíarq. |Ehl No ha sido nada.
No hagas caso.
Rem. Ello sí , pronto
Se recobró...
Marq. ¡Si te digo... I
Rem. Yo la apreté el dedo gordo...
Elisa. Mas ¿qué causa... ?
Rem. Una alcaldada
Horrible de ese hipopótamo
Aragonés.
Marq. \ Don Remigio ! . . .
Rem, ¿Pues no se empeña el bolonio ,
{Con mucha vivexa.)
Quiera usted , ó no , en llevársela
A aquel maldito villorrio?
Elisa. I Virgen Santa! ¿Yo á Belchite?
Rem. Gomo cinco y tres son ocho.
Este ha sido su ultimátum.
A Belchite , ó no hay consorcio.
Marq. ¿Está usted ya satisfecho,
Seor necio , hablador de á folio?
Rem, lAh! Yo creí... Con que ¿usted...?
i Voto á san...! (Ya tiene el tósigo
En el cuerpo.)
Elisa. \ Ay, madre mia !
Ese hombre no tiene prójimo.
{ Llevarme á un lugar !... ¡Y yo
Que le iba queriendo un poco!...
Ya le aborresco de muerte.
Marq. No irás á Belchite.
Elisa. ¡Ohgoiol
¿Tú le habrás dicho que ya
No hay nada de desposorios?
Por una parte lo siento,
Porque es honrado, y buen moxo,
Y rico ; pero sacarme
De Madrid... \ Vaya al demonio !
Marq. | Calla ! Tan simple eres tú
Gomo el señor.
Rem. Me conformo.
Elisa. Pero...
Marq. Corre de mi cuenta
Arreglar este negocio.
Por ahora es necesario...
Eltsa. ¿Qué?
Ifar q. Decirle amen á todo.
Elisa. ¿Incluso el viaje á Belchite?
Marq. \ Boba I Por supuesto.
Elisa. I Qué oigo !
loo
EL P£LO DE LA DEHESA.
Mcrq Es preciso no escamarle. —
Apóyeme usted. {Á don Remigio,)
Rcm. Apoyo.
Marq> Si ahora le dices que no,
¡ Adiós , boda ! i Y qué bochorno ,
Qué afrenta para nosotras i
¡Desairadas por un tosco
Provincial... 1
Elisa. Pero ¿qué haremos
Si cuando sea mi esposo
Se empeña en que he de seguirle?
Marq, ¿Han de faltar por de pronto
Pretextos para alejar
La partida? ¿No habrá un cólico
Que nos saque del conflicto?
¿No sabrán después tus ojos
Cautiyar su voluntad ?
Hoy con mimos y piropos
Y dengues; al otro dia
Con lágrimas y soUoxos...
Harás de él cuanto quisieres. —
Y si viene á tu socorro
La santa naturaleza ;
Si hay inapetencia y vómitos...
Elisa. ¡Eh, mamá...!
[Bajando los ojos.)
Marq. Apóyeme usted.
[Á don Remigio.)
Rem. Sí; yo apruebo y corroboro^..
Marq. Otros novios mas bravioa *
Se vuelven mansos palomos
Sabiéndolos manejar.
Si no te bastan tus propios
Recursos, yo estoy aquí...
Rem. ¡Jesucristo 1
{Entre dientes.)
Marq. ¿Eh?
Rem. Nada... Apoyo.
Jíarq. No hay cuidado. Entre las dos
Hemos de volverle loco.
Elisa. No; yo no espero...
Marq. Ahora mismo
Voy á decirle que otorgo...
Elisa, I Por Dios , mamá ! Yo no puedo...
Jíarq. ¿No has de poder? Yo respondo.
Verás : entro yo en su cuarto
Primero; le desenojo ;
Al oir la campanilla
Entras tú... —{Usted no!
{A don Remigio.)
Rem. Si estorbo...
Marq. Si» señor.
Rem. Bien ; no riñamos.
Opino del mismo modo.
Elisa. Pero, mamá, reflexiona.M
Marq. lEh, basta, que me sofoco!
Harás lo que yo te digo,
O nos oirán loe sordos.
(Entra en el cuarto de don Frutos.)
¿y ESCaENA IX.
ELISA, Don REMIGIO.
Elisa. lAy, Dios mió 1
Rem, \ Es fuerte apuro !
Elisa. Si me caso...
Rem. No hay envite :
Ciudadana de Belchite :
Cuéntelo usted por seguro.
Elisa. ¿Qué haré?
Rem. Calabaus.
Elisa. ¡Oh!
Seré á mi palabra fleL..
I Aunque muera!
Rem. Hagamos que él
Sea quien diga que no.
Elisa, ¿ De qué modo?
Rem. Una eaperania
A ese pobre capitán.
¡ La ama á usted con tanto afán... !
Elisa. Pero...
Rem. Aunque sea de chama.
Elisa. Poco ha me han dado un billete
Que su pesar atestigua...
Rem. Bien. Una respuesta ambigua...
Eso á nadie compromete.
Dígale usted , por ejemplo :
« He dado yo mi palabra,
Y aunque mi desdicha labra
La repetiré en el templo;
Mas si por otro ó por él
Se descompone la boda.
Usted solo me acomoda
Para esposo , don Miguel. »
Elisa. No, que eso es decirle mucho.
Rem. Pues un poco menos. lEa!
Aquí hay papel, tinta , oblea...
Elisa. Entre mil ideas lucho.
(Caminando hacia la mesa como
maquinalmente.)
Rem. ¡Yaya!
Elisa. ¿Y si luegoamenaia
(Sentándose.)
A don Frutee?
Rem. No hará tal;
Mas bueno es que haya un rival
Para que espante la caza.
Elisa. Mi mamá... {Escribiendo.)
Rem. Ya estoy alerta...
ACTO CUAKTO.
101
(Por U cuenta qne me tiene.)
Ayisaré si alguien yiene.
No quito ojo de la puerta.
I Y qué orejas 1 La pared
Taladran y adentro asoman.
I Oh ! mis orejas se toman
Mucho interés por usted.—
¿Está? I Al sobre! Demos fin...
Elisa, Es que no sé , á fe de Elisa ,
{Cerrando el billete,)
A cuál de los dos...
(Stt«na una campanilla,)
Rem. I Aprisa ,
Que suena el dilin , dilln !
Elisa. Tome usted. Sin sobre va.
{Levantándose con precipitación y dándole
el bilUte,)
Bem, El sobre no importa un bledo.
Irá á sus manos... Yo quedo...
Marq, ¡Elisal {Dentro,)
Elisa. Allá voy, mamá.
(Entra en el cuarto de don Frutos.)
ESCENA X.
Don REMIGIO:
¡ Ah! Ya salí de mi ahogo.
El cielo vuelve por mi.
i Ya tengo orejas ! Creí
Convertirme en perro dogo.
(Vase corriendo por la derecha del foro.
ACTO CUARTO.
ESCENA PRIMERA.
Don frutos.
{Sale de su cuarto en chinelas , con pantalón
holgado , sin eorbatin , con xamarra de
piel de oso y un pañuelo de seda atado
á la eabexa á estilo de Aragón.)
Ahora si que muevo á gusto
Mis remos. Nada me aprieta.
¡Esto es estar en la gloria I —
Pero ¡qué silencio reina
En esta casa! Yo extraño...
Pues ya son las seis y media. -
Estarán por allá dentro
Sin duda. ¿Y cómo no piensan
En que yo me desayune?
I Oh ! Pues ya no tiene espera
Mi estómago. Llamaré. —
{Hace sonar la campanilla.)
Apenas probé la cena ,
Porque se comió tan tarde
Y tenia yo tal priesa
De acostarme... i No responden l
Pues la campanilla suena ,
Que bien la oigo.— Otra vez. —
{Vuelve á llamar.)
¿Sirven así á las marquesas
En Madrid?
{Tira sin cesar de la cinta de la campanilla
hasta que acude Juana.)
I Oh 1 Mas que rompa
La cinta... ¿Qué gente es esta,
Santo Dios! ¿SI estarán todos
Durmiendo? lYoto á mi abuela
ESCENA II.
Don frutos, JUANA.
Juana, {Yaya un modo de llamar!
{Entra con algún desaliño como quien acaba
de levanta/rse de la cama,)
lYáestas horas!
Frut. ¡Linda flema!
Juana. ¡Ah! ¿Es usted?...
Frut. Sí ; abre los ojos
Y sacude ki pereza.
Juana. \ Pereza ! Pues ¿ qué hora es ?
Frut. i Otra ! Las seis y cuarenta.
Juana. ¡ Toma , toma... ! Yo pensaba
Que era mas tarde.
Frut, I Esa es buena I
¿Cuándo es torde para tí?
Juana. Pero, señor, ¿quién creyera
Que usted madrugara tanto?
¿Le duele á usted la cabeza?
Mucho sentiría...
Frut. Gracias.
Gozo de salud perfecta ,
Pero soy madrugador
Por costumbre y por sistema.
Y antes hubiera saltado
De la cama , que en mi tierra
Me levanto con el alba ;
102
EL PELO DE LA DEHESA.
Pero el vii^e en diligencia »
Y aquellas malditas botas
Que me tuvieron en prensa^.
Eso á cualquiera cristiano
Le hace salir de la regla.
Juana, (¡Qué pañuelo y qué xamarral...
{Mirándole y sonriéndose.)
Guando la novia le vea...)
Querido señor don Frutos ,
A la hora que usted despierta
Solo dejan de dormir
En Madrid á pierna suelta
Horchateros en verano
Y en Invierno buñoleras.
Frut, tAsi hay aquí tanta gente
Encanijada y enteca !
Mas «¡dónde están las señoras?
Me tomaré la licencia
De darles los buenos dias...
Juana. Es excusada molestia.
Todavía no han venido.
Frut. I Ya, si...l Estarán en la iglesia...
Bien; lo primero es la misa,
Y aunque hoy no es dia de fiesta...
/liana. ¿Qué misa? iSl es que no han
vuelto
Del baile aún!
Frut. ¿ Qué me cuentas?
(Estas ya son otras misas.)
Bien sé que pensaban ellas
Irse después del teatro
A una función de... etiqueta ,
Como aquí dicen ; mas nunca
Se me pasó por la tela
Del juicio que el bailoteo
Durase una noche entera.
Juana. Gomo usted se recogió
A la hora de la retreta
Y se las dejó en el palco...
Frut. Es que no entiendo esa jerga
Italiana, y al arrullo
De las voces y la orquesta
Me dormia...<!Qué mortal
Está libre de flaquezas P—
Pero, señor, i qué gobierno
De casa I Y ¿van con freeaencta
A esas danzas perdurables?
¿Osólo de uvas á brevas... ?
Juana. \ Qué ! No, señor. ¡ Si es el pan
De cada dia !
Frut. ¿De veras?
({Malo! ¡Malo!)
Juana. Pocas noches
Se retiran con estrellas.
Frut. Con que ¿aqni ta noche es dia
Yeidia...?
Juana. Pues ; Hce versa.
Frut. ( i Virgen Santa del Pilar,
Qué desorden, qué vergüenza !)
Juana. (Mejor le sienta ese traje
Que el otro.)
Frut. Ahora bien, morena;
Yo, que no enmiendo la plana
Al que los astros gobierna,
Tengo gana de almorzar.
DI, pues, á la cocinera,
Si no está también de baile...
Juana. No, señor. Ella se acuesta
Mas temprano, y ya andará
Por el fogón...
Fruí. Norabnena.
Pues que disponga mi almuerzo.
Despacha.
Juana. ¿Gafé y manteca?
Frut. \ Valiente cosa I — Jamón
Gon huevos.
Juana. Los que usted quiera.
Frut. Y no mas vino de extranjís.
Juana. Lo traeré de Valdepeñas.
Frut. Venga. Al fin es español...
Aunque no es de Gariñena.
ESCENA m.
Dow FRUTOS.
I Dónde me he metido, cielos !
i Qué costumbres tan diversas
De las mias! ¡ Ah ! Yo voy
A pasar la pena negra...
¿Quién sabe...? Allá en mi lugar,
Ya que Elisa está dispuesta
A seguirme... ¿Y si me engaña?
] No hay que fiar en promesas
De mujeres 1 Y aunque en eso
A mi gusto condescienda,
Irán con ella á Belchite
Sus caprichos... { y mi suegra ! —
Gallarda es la moza; si,
Y á poquito que pusiera
De su parte, lograría
Barajarme la chabeta ;
Mas, según lo que voy viendo,
Ni me quiere, ni lo sueña ;
¡ Y eso es gaita 1 — i Ah, padre mió !...
Dios te dé la gloria eterna,
Mas no tuviste chirumen
Para escoger una nuera.
A no ser por mi respeto
A su voluntad expresa,
Y á no haber soltado yo
La palabra que me empeña,
ACTO CUARTO.
103
¡ BnTO chasco llevaría
Mi señora la marquesa!
( Un criado atraviesa el foro de i$quierda
á derecha.)
i Ojalá...: Pero oigo abrir
La puerta de la escalera.
Elias serán... Ellas son.
{Mirando adentro.)
Oigo la voz de la vieja.
ESCENA IV.
Don FRUTOS, la MARQUESA, ELISA.
Marq, Que venga esa machacha
(Ál criado en la puerta.)
A desnudamos pronto.
{Vate el criado por donde vino, y entran en
la tala la marquesa y Elisa,)
c Qué hace ese hombre
Aquí... P \ Calle ! ¡ Es don Frutos !
Elisa, ( I Ay , qué facha ! }
Frut, Yo soy, seQora mia ; no se asombre.
iíarq. La mudanza de tn^e... Buenos
dias.
Fmt. Buenas noches.
Elisa. I Qué diantre de samarra !
{Aparte con su madre.)
Marq, \ Por los clavos de Cristo, no te
riasl
ESCENA V.
U MARQUESA , Don FRUTOS, ELISA ,
JUANA.
Juana. Aqui estoy.
Ffut* i Te parece un poco charra
(A Elisa.)
Mi pellica, verdad? Lo siento muehoi
Pero...
Elisa. No ; yo no digo. ..
Fruí. Chica, ande yo caliente,
Y ríase la gente.
Jíorg. Dice bien. Lo primero es el abrígo,
Y mientras le compramos en la tienda
Una bata elegante con cordones...
Ffut. No hay para qué. Estoy bien con
esta prenda.
Elisa. (Parece que al mesón de la Enco-
mienda
Ha venido á vender melocotones.)
Marq. ¿ Y qué tal se ha dormido?
Frut. Grandemente. ¿Y qué tal hemos
bailado?
Marq. La niña. Yo me he estado
Jugando al ecarte.
Frut. (¿También la suegra
Tira la oreja á Jorge ? Esa es mas negra.)
Jfarq. Es lástima que el sueño y el can-
sancio
Le hayan privado á usted , señor don
Frutos,
De una soirée tan buena.
Frut Yo, á lo rancio ..
Nadie me saca á mí de mis casillas.
Es lindo mientras lucen las Cabríllas
Bailar con una dama,
Pero es mejor, á mi entender, la cama.
Marq. ¡ Eh !...Se duerme de dia...
Frut. Hágalo el madrileño.
Yo, como soy así..., tan lugareño...,
I Qué quiere usted !... madrugo,
¡Y á las diez de la noche me entra un
sueño 1
Elisa, (i Santo Dios !}
ifarq. i Eh ! todo es la primer noche.
Luego...
Elisa, i A las diez !
if arq. Cualquiera se acostumbra...
Frut, I Oh! Yo no soy cualquiera.
Elisa. (i Qué verdugo !)
Frut. ¡Y juro por e] sol que nos
alumbra... 1
Elisa, (i Ay, Dios me libre de su horrible
yugo ! )
Frut. Así tengo de hacerío hasta que
muera,
Y espero que mi dulce compañera
Imitará mi ejemplo...
Jíarq. Se supone...
[Interrumpiéndole. )
Elisa* lAy, mamá...!
{En vo$ baja.)
Marq. Transijamos por ahora,
{Lo mismo.)
No sea qne otra vez se desazone.
Frut. (t Qué mala cara ha puesto mi
señora !)
{Vwlve el criado con el almuerxo para
donFtutos, lo pone en una mesa y se
retira.)
I Hola 1 ¿ Viene el almuerzo ?
Me alegro. Con permiso...
Daremos al estómago un refuerzo.
Si ustedes gustan...
Elisa. Gracias. Tan temprano..,
Jíarq. Nosotras , á dormir.
Frut. \ Pues ya ! ¡ Predso I
{Sentándose d la mesa.)
iO¿i
EL PELO DE LA DEHESA.
Elisa. (( Y he de darle mi mimo !)
Marq. Dormiremos an rato. Hasta la
una...
Eliia. (¡Mal haya mi fortami I)
Marq. Ven tú; me quitarás cintas y
broches. {A Juana.)
Con que, ahur. {A don Frutos,)
EUsa. Bumos dias.
(Vanse por la puerl^i de la izquierda.)
Fruí. Buenas noches.
ESCENA VI.
DonFRIITOS.
{Partiendo el jamón,)
Santo Cristo de la Seo
Que me estáis probando así ,
Decid : ¿ qué pecado gordo
Vengo á purgar en Madrid f
NoYia que quiere bailar
Cuando yo quiero dormir,
¿ De quién está enamorada ?
¿ De mis rentas , ó de mí ?
Suegra que en todo se mete,
Hasta en lo que he de vestir,
Y me trata cual si yo
Fuera algún chisgarayís,
Y se desmaya , y trasnocha ,
lYjuegal ¿no dará fin
De mi bolsa y mi paciencia
Antes que amanezca abril ?
«Y me he de casar P... Si hallara
Algún medio, algún ardid...
Para aguzar el ingenio
Probemos de este pemil. {Come.)
I Hola I pues está sabroso.
No me engañó la naris.
Ahora un trago del manchego...
[Se echa vino y bebe.)
I Bravo ! Bien haya la vid
Que te crió. No se bebe
Mejor vino en Alcafíiz.--
Si fueran iguales todos
{Tomando otro bocado.)
Los tragos que espero aquí ,
Ningún cristiano me oyera
Quejarme de este país.
ESCENA Vn. .
Don frutos, JUANA.
Juana. (Ya á la vieja he despachado ,
Y pues la novia gentil
Entró en su cuarto diciendo :
No necesito de ti ,
Voy yo á aviarme...) ¿ Qué tal
{A don Frutos al ftasar.)
El jamón ?
Frut. Sabe á his mil
Maravillas.
Juana. Lo celebro.
¿ Hay buen apetito ?
Frut. Sí.
¿ Quieres probarlo ?
Juana. Mil gracias.
(Ni es vanidoso ni ruin.)
Hágale á usted buen provecho
Y me tendré por feliz.
Frut. Dios te lo pague, morena.
{Vase Juana,)
Confieso que son aquí
Menos sainas que en Belchite
Las doncellas de servir.
ESCENA VIIL
Don FRUTOS, ELISA.
Elisa. Señor don Frutos...
{Desde la puerta.)
''"*<. I Qué veo!
{Levantándose.}
(Yo la hacía ya en camisa )
I No te has acostado , Elisa !
Elisa, Hablar con usted deseo.
{Acercándose,)
Frut. Pues me place, como hay Dios.
Ya es justo que sin empacho
Tengamos, Elisa , un cacho
De parlamento loe dos.
Elisa. ¿ Promete usted el secreto
Sobre el paso que ahora doy
Y no enfadarse, aunque voy
A hablar muy claro ?
Fruí. Prometo.—
Mas también va á ser muy clara
Mi lengua ; y es menester
Que me oigas en paz, mc^er,
Y no me arahes la cara. {Se sientan,)
Elisa, Es usted muy buen sujeto...
ACrO CUARTO.
105
Fruí. Y tú muy buena vasalla.
Elisa, Otro mejor no se halla.
Frut. No bay dibujo mas completo.
Eres gala de Madrid.
Elisa. Y usted honra de Belchlte ;—
Pero... 8i usted me permite...
Frut. En los peros está el quid.
Elisa, Bueno es, antes que nos den
La bendición conyugal ,
Que temiendo hacerlo mal
Lo reflexionemos bien.
FruU Sí ; ya lo dice el proverbio.
Vamos á refleiionar...
(Calabazas me va á dar
Ella misma. ¡ Esto es s<d>erbio !)
Habla , no temas al bü.
Elisa, Seria muy venturosa
Con usted cualquier esposa...,
Menos-
Fruí. ¡Vaya 1 Menos tú.
Elisa, Mal he dicho. Es un desliz...
Quiero decir, caro amigo.
Que casado usted conmigo
No podría ser feliz.
Frut. Ni yo soy, cual tú lo ves ,
Y eso lo conoce un nene,
El marido que conviene
A la hija de un marqués.
Elisa, i Qué entiendo yo de bodegas ,
Y de abonar el terreno ,
Y si se mide el centeno
Por varas 6 por fanegas P
Frut. ¿ Qué entiendo yo de elegancia ,
Y de ese tono de aquf ,
Ni qué me importan á mí
Los figurines de Francia ?
Elisa. De la barra y la pelota
Yo el mérito no distingo.
Fruí. Ni yo de óperas en gringo
Donde no cantan la Jota.
Elisa, No se suba usté á la parra
81 le digo, aunque con miedo,
Que acostumbrarme no puedo
A un marido... con zamarra.
Frut, NI yo me acomodaría
A una linda caprichuda
Que se viste y se desnuda
Ocho ó diez veces al dia.
Elisa. Poco me inclina mi estrella
Al que en su primer visita
No hace distinción maldita
Entre el ama y la doncella.
Frut. Y yo doy á Belcebú
Dama que habla á su marido
Muy seria, muy de cumplido...,
Y á su madre tú por tú.
Elisa. Un marido... Calamocha,
Que madruga I... ¡Virgen Santa !
Frut, Vea usted ; y á mi me espanta
Una mujer que trasnocha.
Elisa. I Yo por valles y por cerros !
¡ Yo marido cazador
Que repartirá su amor
Entre la esposa y los perros 1
Frut, \ Yo mujer con tantos dengues
Que , faltando á la justicia.
Me negará una caricia
Por no ajar sus perendengues !
Elisa, Y aun viviendo aquí los dos
Cediera al fin mi desvío,
Pero ¿ y Belchlte ? ¡ Dios mió !
Frut, Pero ¿ y la suegra ? i Buen Dios !
Elisa, Y será bueno Belchlte ,
Guapo lugar : lo concedo.
Frut, Pues ¿ y Madrid ? No haya miedo
Que yo lo desacredite.
Elisa. Y aquella vida campestre
Será muy dulce , muy sana.
¿ Quién sabe... P De buena gana
Pasaria allí un trimestre.
Fruí. Desear yo un pasaporte
Que me vuelva á mi lugar
Cuanto antes , no es condenar
Las costumbres de la corte.
Son muy cucas ; no hay falencia ;
Pero, al fin, no son las mías.
Elisa. Hay ciertas antipatías...
Frut, Sí ; cada uno á su querencia.
Elisa, Y pues no hay conformidad...
Fruí. I Pues I ¿ A qué ofender á Dios ?
¿ A qué... P
Elisa. Casárnoslos dos...
Fruí. Es una barbaridad.
Elisa, Pues... ahora bien...
Frut. Ahora bien...
Elisa. Salgamos de este pantano.
Frut. Pues niegúeme usted su mano ,
Y buenas noches , y amen.
Elisa, Yo no he de volverme atrás,
Que en mi palabra confia
Mamá y ¡Jesús!... no podria
Perdonármelo jamás.
Fruí. Yo también lo prometí,
Y en mi probidad no cabe...
Elisa. Toda la corte lo sabe.
¿Qué se diria de míP
Frut. I Otra!
Elisa. A usted que es forastero ,
Y hombre, y tendrá mas valor
Que yo, le estará mejor...
Frut, No, que yo soy caballero.
Elisa. Con todo...
Fruí. No haría bien
En quitar á usted la fama ;
Pero en boca de una dama
A nadie ultraja un desden.
106
EL PELO DE LA DEHESA.
Elisa, ¿Cómo ahora tan discreto?
Frut. Es que yo mismo me azuzo
Y el entendimiento aguzo
Para salir del aprieto.
Elisa. ¿No hay muchos hombres infieles?
Frut. Mujeres, más.
Elisa. Porque ahora
Diga usted...
Frut. No; no señora :
No troquemos los papeles.
Elisa. Con que ¿ ni el propio interés
Mueve á usted...?
Frut. Ni un terremoto.
Nunca mi palabra he roto ,
\ Nunca ! Soy aragonés.
Elisa. ¡Medrados estamos!
Frut. Si;
Como tres con un zapato.
Elisa. ¿Será usted tan insensato...?
Frut. Seré lo que siempre fui.
Elisa. Pues yo no he de ser veleta.
El no... no saldrá de mi.
Frut, Pues yo he de decir que si
Aunque me lleve Pateta.
Elisa. Bien está : ¡ nos casaremos 1
Frut, Bien : ¡será usted mi mujer !
Elisa. Bien : usted tendrá el placer
De que los dos nos ahorquemos.
Frut. i Yo no !
Elisa. (Es como esa pared.)
t No tiente usted al demonio !
Si es funesto el matrimonio ,
La culpa será de usted.
Tanto á una mujer se apura...
Fruí. De bien á bien soy muy manso ,
Pero... Es que no soy tan ganso
Gomo usted se lo figura.
Elisa. I Oh I Ya veremos después
Quién sufre mas de los dos
Y quién... ¡Soy mujer!... Adiós.
{Vase por la puerta de la ixquierda.)
Frut. ¡Adiós I— Soy aragonés.
ESCENA IX.
Don frutos.
Con la futura una lid,
Otra con la suegra chocha...
I Ay Frutos ! t Ay Calamocha!...
¿ Quién te ha traído á Madrid ?
ESCENA X.
Don frutos, Don MIGUEL.
Mig, Estoy resucito. — Buen hombre ,
(A don Frutos , que está de costado y en
actitud de cavilar.)
Pase usted recado á don...
¡ Es un hombre tan ramplón!...
Don Frutos.
Frut. Ese es mi nombre.
(Volviendo la cara.)
Mig. \ Ah, que es usted... , caballero!
Me ha sorprendido el hallazgo.
¿Quién conoce á un mayorazgo
En traje tan charanguero?
Frut. Este traje es de mi agrado.
Mig. Eso lo conoce un topo.
Frut. Y á ningún alma de chopo
Se lo he pedido prestado.
Jft^. ¿Es ese el traje de boda?
Frut. ¿ Le importa á usted? | Voto á
quien... !
¿Se ha encargado usted también
De sastrearme á la moda?
Mig. No me tomo yo esc cargo
Que excede al talento mío.
Traigo otro...
Frut. Pues ¡atavio!
Diga usted.
Mig. No seré largo.
Ya que nos vemos las caras ,
Cosa que yo no quisiera,...
Frut. Menos prosa. La madera
No está para hacer cucharas.
Mig. ¡Hola! ¡Me alza usted el gallo!
Me alegro , señor galán.
Frut. Se lo absaré al Preste Juan ,
Que ya de cólera estallo.
Mig. Pues , señor , al grano.
Frut. iOh!...
Mig. Usted quiere que le den
A Elisa ; pero también
Aspiro á su mano yo.
Frut. Bien; y á mí ¿qué se me da...?
Mig. Somos dos ; una es la bella ;
Casarnos los dos con ella...,
No puede ser.
Frut. Ya.
Mig. Pues ya. —
Mas la salida es muy ovia.
Si uno al otro es importuno...
Frut. ¡ Pues ya \ De los dos el uno
Se ha de quedar sin la novia.
Mig. Si ella fuese de Cutanda
ACTO QUINTO.
107
Mereciera usted 8u afecto ,
Pero esa boda en proyecto
Es una fusión nefanda;
Y asi , pues el buen sentido
En tales casos pronuncia ,
Haga usted formal renuncia ,
Y quedaré agradecido.
Frut, Oiga usted y no haya riña.
No me importara un ardite
Volver soltero á Belcliite,
Porque ¡ es alhaja la nina 1
I Pero eso de que un compadre
Con tal fuero me lo exija... 1
Primero... — poco es la hija —
Me casara con la madre.
Mig. Pues entonces, señor mió ,
Ya no qoeda otro recurso
Que matamos.
Frut, i Buen discurso ,
Gomo hay Dios I \\}n desafío!
Mig. Sí, señor, y pronto ; ¡al trote I
Frut. A galope, si usted quiere.
Mig. Diga usted qué arma pre&ere...
Elija usted.
Frut. Un garrote.
Mig. Esa es arma de mal tono.
Frut. Esa es la que yo manejo*
Mig. Y es digna de ese apárelo j
Mas no la adopta mi encono.
Sentencie nuestro proceso
O la pistola , ó la espada...
Fruí. No , señor.
Mig. O el sable...
Frut. ¡Nadal
Garrotazo y tente tieso.
Mig. Pero ¿hemos de ser tan brutos... ?
Frut. ¡Leña 1 Ya que usted. se empeña
En que haya camorra, ¡leña!
No hay mas tu tia.
Mig. ¡Don Frutos!
Frut. ¡Don... usted!
Mig. Con ese alarde
De atroz salvajismo inculto
Quiere usted huir el bulto
A mi venganza, ¡ cobarde!
Frut. ¡Yo cobarde! ¡Votoá bríos!
(Furioio y amenaxdndole con él puño,)
Mig. No demos aqui un escándalo.
(Poniendo mano á la espada y retirándola
inmediatamente.)
Frut. ¡Yo cobarde! ¡Yo...!
Mig. i Seor. . . vándalo I ,
Ya nos veremos los dos.
Yo sabré...
Frut. 8i no mirara...
Mig. Lo qae he de hacer con up ent^
Como Qsted. Todo viviente
Le ha de escupir en la cara.
ESCENA XI.
Don FRUTOS.
{A la puerto.)
Tengo un puño en cada brazo ,
Y si alguno me provoca,
Antes que escupa su boca
La hundiré de un puñetazo. —
¡ Se fué ! — Señor , ¿hay conciencia
Para hostigar tanto y tanto
A un hombre de bien ? Un santo
Perdería la paciencia.
¡ Oh ! ya no reparo en nada.
¿Quieren que mi saña aborte?
Bien está. Yo haré en la corte
Una que sea sonada.
{Entra en su cuarto.]
ACTO QUINTO.
ESCENA PRIMERA.
Don REMIGIO , Don MIGUEL.
Mig. Conque, ¿es verdad?
Rem. Sí; alas dos
Se firma el contrato.
Mig. ¡Lindo!
Rem. Para esa hora están citados
El notario y los testigos.
Mig. ¡ Y es la una y media ! ¿ Qué
haremos ?
Discurra usted un arbitrio.
Rem. ¿Qué sé yo...? Mal pleito es este.
No dló lumbre el desafío ;
Elisa está resignada
Al funesto sacrificio ;
La vieja es inexorable...
Solo nos queda un camino.
Mig. 4 Cuál?
Rem. Que como otro Esdpion
Se venza usted á si mismo
Y abandone...
Mig. ¿Qué se entiende
Abandonar? ¡Por el siglo
De mi madre..*!
Rem. (Mis orejas
108
EL PELO DE LA DEliESA.
Corren otra vez peligro.]
Mig. ¡Ceder yo el campo ! Primero
Habrá en esta casa tirios
Y troyanos.
Rem. Norabuena ;
Mas } por los clavos de Cristo!
¿ Qué consejo puede dar
En estos momentos críticos,
Señor don Miguel , un hombre
Tan amable y tan pacifico
Como yo P Si se tratase
De un inocente artificio ,
De una intriguiUa venial ,
I Vaya con Dios 1 ; siempre he sido
Complaciente , y manejable ,
Y amigo de mis amigos.
Pero cuando usted vacila
Entre rapto y homicidio,
¿Seré yo tan Barrabás
Que le empuje al precipicio?
Mi consejo...
Mig. Es de un menguado.
Rem. Si será. Yo no me pico...
Mig. i Bueno fuera, siendo yo
El amado, el preferido,
Que se llevase la novia
Un bárbaro campesino I
Rem. I Es un horror ! — Pero ¿no hay
En Madrid Jefe politice?
Demanda al canto, depósito ,
Y es asunto concluido.
Mig, Ya se lo he propuesto á Elisa ,
Pero es tan pobre de espíritu...
Rem. Por no chocar con su madre ;
Por no exponerse al ludibrio
De las gentes y al escándalo...
Mig. ¿Qué escándalo ni qué nlfio
Muerto? ¿ Es escándalo usar
De su derecho legítimo?
{ Pero esas mujeres...! i Oh I
Cuando dan en un capricho...
Y... ¿qué sé yo...? Juraría
Que aun ha de estar indeciso
Su corazón de coqueta
Entre uno y otro individuo.
Rem. (Tal creo.)
Mig. Ya no hay que andarse
Por las ramas. Es preciso,
Forzoso, urgente, matar
Al aragonés maldito.
Rem. i Hombre , mire usted... !
Mig, Él sale.
Me alegro mucho.
Rem. (¡ Dios mío I)
ESCENA IL
Don REMIGIO, Don MIGUEL,
Don FRUTOS.
FruU i Hola , señor capitán !
Sea usted muy bien venido.
Mig. lEh! Cumplimientos á un lado.
Que estoy hecho un basilisco.
FruU i Qué bobada... y qué mal tono !
Mig. ¿Cómo...?
Fftti. Yo estoy muy tranquilo,
Y aconsejo á usted que tome
MI ejemplo.
Mig. No ; yo he venido...
FruU Ya sé; con la misma tema
De armar camorra conmigo;
Pero cuando uno no quiere...
I No riñen dos I Esto es fijo.
Mig. ¿No? Yo sabré...
FruU Usted no sabe
Lo que se pesca , amlguito.
Mejor sería, en lugar
De venirme á mi con libros
De caballería andante.
Que pusiera usted su ahinco
En atraparme la novia.—
¿No digo bien , don Remigio?
Mig. ¿Asi me habla usted?
FruU Asi.
Yo sé bien lo que me digo.
Los momentos son contados.
Dejémonos de litigios ,
Don Miguel , y procuremos
Salir de este laberinto.
¿ Le ha Tisto á usted la marquesa?
Rem. No; ni sabe que ha venido.
Se encerró en el tocador...
Fftti. Perfectamente. Pues i listo !
Guárdese usted de sus ojos.
No faltará un escondrijo...
Y mientras solo con ella
Le digo cuántas son cinco ,
Cuide usted de que la chica
No se muera de fastidio.
Mig. Pero...
FruU No hay pero que valga.
Ella sabe mis designios...
I Ande usted I
Mig. Ya capitula.
{En voz baja á don Remigio.)
Me tiene miedo : está visto. —
Supongo que aquí no hay manía...
{Á don Fruíoi.)
FruU Yo siempre he Jugado limpio.
ACTO QUINTO.
109
Mig. Es que...
( Volviendo la cabeza después de dar
algunos pasos,)
Fruí. ¡Ande usted I
( YoMt don Miguel por la ixquierda del
foro.)
{Aun se me nace
De peneas el señorito !
ESCENA III. ^
Don frutos, Don REMIGIO.
Rem. Yo celebraré en el alma ,
Caro amigo, que usted logre
Desbaratar esa boda ;
Porque , si vale mi pobre
Dictamen, cuando no son
Homogéneos los consortes,
Es dogal el matrimonio
Lejos de...
FruL Estamos acordes.
No , no es esa la mujer
Que me conviene.
Rem. I Y sin dote!
Frut. Eso no me importa un bledo ;
Pero tengo otras razones...
Ítem. lOh! Sobradas. Y pensar
Que ella renuncie á la corte
Y á sus... Para usted sería
Pintiparada , de molde
Una mujer... como yo.
Fftti. ¿Cómo usted? ¿No es usted hom-
bre?
Rem. Quiero decir..., de mi genio.
De mis circunstancias ; dócil ,
Senrlcial...
Frut. Mientras él viya
(Para si.)
No faltará quien le abone. —
Pues lo que es á servicial ,
(A don Remigio.)
NI usted , ni nadie en el orbe
Me gana á mi. Mire usted
Que tiene cuatro memoles...
Rem. (¡Huy!)
Fruí. Trabajar un galán. . .
¿Eh? para que otro le sople
La dama. ¿Eh?
Rem, Yo convengo
En que es muy raro ese noble
Proceder, famoso asunto
Para mármoles y bronces.
Frut. Mas no lo bago por virtud
Ni por miedo á los bigotes
Del capiUn pendenciero ,
Porque á mi nadie me tose ;
Lo hago por ver si me zafo
Del apuro en que me ponen.
Líbreme yo de la novia
Y de esa suegra ó demontre ,
Y mas que cargue con ambas
Perico el de los palotes.
Mas si no cede la vieja
A mis justas reflexiones ,
Y se mantiene en sus trece...
\ Pues ! como yo en mis catorce ,
Y al fin tengo que casarme.
Juro á Dios y á los apóstoles
Que be de romper la cabeza
A ese interesante joven.
Rem. No permita Dios...— Supongo
Que para mi no habrá golpes.
Yo soy amigo de usted...
Mas que amigo : soy su cómplice...
Frut. \ Eh I Con usted no va nada. —
Pero los minutos corren
Que vuelan y la marquesa
No viene. Aunque usted perdone ,
Don Remigio , ¿quiere usted
Llamarla... ?
Rem. Con mil amores.
Frut. Y luego...
Rem, Entendido. Luego
Querrá usted que me incorpore
Con los otros y...
Frut. Cabal.
Rem. Pero me excusa un galope
MI sefiora la marquesa.—
Muy servidor...
{Saludando d la marquesa, que Uega,)
A la orden.
(A don Frutos.)
ESCENA rV.
Don FRUTOS, la MARQUESA.
Marq, ¿Cómo es eso? i Aun está usted
De zamarra!
Frut. I Eh 1 No me estorba.
Marq. ¡ Y va á venir el notarlo ,
Y los testigos... ! ¡Qué soma!
Frut. Me alegro de ver á usted.
Tenemos que hablar á solas...
Marq. \ Jesús ! y están convidadas
Mas de cuarenta personas...
FfttI. No le hace...
Marq. ¿ Qué dirán ? Hecha
Un ascua de oro la novia,
Yo un brazo de mar, y el novio...
Frut. Yo no gasto ceremonias.
10
EL PELO DE LA DEHESA.
Bien estoy asi.
Marq. ¡ En toilette
De calesero 1
FruU ¿Qué Importa?
Marq. Importa mucho. ¿Usted quiere
Que se burlen de nosotras?
Frut. Si usted toma mi consejo
Podrá excusar esa mofa.
Marq, ¿Y qué consejo...? Sepamos...
FruU Que se deshaga la boda.
Marq, ¡Oh!... ¿Qué dice usted? ¿Sa-
llmps
Con esa embajada ^ora ?
( Entreabren ppr dentro ¡q pueril de ¡a
izquierda.)
Frut, Aquí no hay mas embajada
Que la razón, y me sobra
Por todaís mis coyunturas.
Marq, Don Frutos, basta de hjToma.
Frut. Hablo de veras. Usted ,
Señora mia, no es tonta,
Y bien habrá conocido
Que el tal casamiento es droga.
Yo soy demasiado tosco
Para dama tan preciosa;
No se cambian las costumbres
Como se cambian las modas ,
Y nunca harán buenas migas
Perro y gato en una alforja.
Marq. i Eh ! ; Como de esos milagros
Hace el amorl
Fruí. ¡Dale bola!
No nos amamos nosotros :
¿Lo entiende usted? no, señora.
Yo lo sé de buena tinta;
Esto es, de su propia boca,
Y ella de la mía : ¿ estamos ?
fi'i soy ipudo, pi ella es sorda.
Marq. Ella cumplirá, no obstante,
Con los deberes de esposa...
Fruí. No diré yo lo contrario...
Si la permiten que escoja ;
Porque ha de saber usted ,
Si por desgracia lo ignora ,
Que hay bigotes de por medio.
Marq. ¡ Bobada \ A usted se le antojan
Los dedos huéspedes.
Frut. No.
Marq. ¡Vayal...
Frut. Hay moros en la costa.
Marq, Guando á mí nada me ha dicho
La niña...
Frut. Teme la cólera
De usted.
Jfar^. ¿Por qué? Yo no fueno
Sa voluntad.
Frut. Se equivoca
MI lefion la marquesa... ,
Por no decir otra cosa.
Marq. Hablemos claro, don Frutos,
Y diga usted sin tramoya
Que retira su palabra.
¡ Hombre sin pudor, sin honra ,
Sin fe... I
Frut. \ Señora marquesa I
No quiera usted que nos oigan
Los sordos; tenga usted Juicio,
Y ahorremos una camorra.
A todos nos salva un no.
Veamos á quién le toca
Pronunciarlo. Si yo diera
Calabans á la moza ,
Sobre faltar al respeto ,
Del que está bajo una losa,
Fueran ustedes silbadas
Diez leguas á la redonda ;
Ella no lo soltará
Si la llevan á la horca;
Con que...
Marq. Con que ¿yo he de ser
Quien cántela palinodia?
Frut, Sí , señora ; y yo consiento
Que me ponga usted como hoja
De perejil, y me acuse
De haber roncado en la ópera...
¡ Sí tal ! , y de haber comido
A cucharadas la sopa ;
Y mas que salga también
A la colada la historia
Del velador, y el abrazo,
Y la zamarra , y las botas... ;
Y mas que sea preciso ,
Para que usted quede airosa ,
Compararme... ¿A quién diré?
Al bruto de Babilonia.
Marq. No ; ya es tarde. Yo no cedo.
Frut. ¿No?
Marq. Mil veces no.
f^^' \ Señora !
¡Mire usted que eso es ponerme
En el pescuezo una soga !
i Mire usted que sí me obliga
A que mi palabra rompa ,
¡Yol ¡un aragonés I, ¡ah! Juro
Por mi padre que esté en gloria
Que se ha de acordar usted
De don Frutos Calamocha.
Marq. ¡Bravatos! ¡Baladronadas!
Frut. Pues ya que usted me provoca,
¡Guerra, venganza! — Aquí tengo
{Sacando una cartera y de ella unos
papeles.)
Mi artillería. ¡Arda Troya!
Marq. ¡Cómo!...
^^^' Usted recordará
ACTO QUINTO.
lli
Si no es flaca de memoria
Que , cuando el marqués difunto
Residía en Zaragosa ,
Para sacarle de empeños
Le abrió mi padre su bolsa.
Marq. Es verdad. Le prestó algunas
Cantidades...
Friff. Y no flojas. —
Vea usted : i veinte mil pesos I
(Jfoflrando á la marquesa un papel)
Marq. (¡Dios miol...)
Frut. Cuenta redonda.
Marq. Pagaré...
Frut. De eso se trata.
El documento está en forma.
Marq. ( \ Este hombre me va á perder ! )
Mas adelante...
Frut. No; ahora.
Pagúeme usted al momento ,
O la casa se alborota
Y ante el notarlo y testigos
Digo que es usted tramposa.
Marq. ¡Ah, don Frutos!
Frut. Y la pongo
Por justicia.
Marq. \ Qué congoja !
Frut. Y la embargo cuanto tiene
En la sala y en la alcoba...
Marq. ¡Jesús , qué hombre I
ESCENA V.
U MARQUESA, Don FRUTOS, JUANA.
Juana. Los testigos,
{Anunciando.)
El cura de la parroquia ,
El notario...
Marq. \ Justo Dios !
Juana. El marqués de la Alcachofa...
Marq. Voy... Que esperen un momento...
ESCENA VI.
La MARQUESA, Don FRUTOS.
Marq. Tenga usted misericordia...
Fruí. ¿Le ha tenido usted de mí?
La venganza es muy sabrosa.
Marq. ¡ Baje usted la voz !
Frut. No puedo,
Que el furor me desentona.
Todos sabrán...
[La marqueta cierra la puerta del faro,)
¿Cierra ust«d?
Pues levantaré la solfa.
O pagarme, ó despedirme,
O he de hacer...
Marq. ¡Virgen de Atochal..,
Frut. Una de pópulo bárbaro,
Y aunque me gaste mil onzas
He de tener el consuelo
De que pida usted limosna*
Marq. \ Basta I ¡ No mas I Yo recojo
La palabra de la novia,
Y lamia.
Frut. I Eso I
Marq. Y diré
Que el novio no me acomoda.
Frut. ¡Así!
Marq. Y diré la verdad,
Porque es usted un idiota.
Frut I Divinamente I un abrazo
Le daria á usted ahora.
Marq. Mas ¿qué dirán los testigos...?
Esto es lo que me sofoca;
Y el notario , y tanta gente
Convidada...
Frut. Usted se ahoga
En poca agua. Ellos venian
A presenciar una boda...
Marq. ¡Y esa boda se ha frustrado!
Frut. Pues ¿hay mas que darles otra?
Jfar^. ¡ Cómo 1... ¿ Con quién. .. P
Frut. Verbigracia.
{Acabando de abrir la puerta de la
ixquierda. )
{Salen Elisa, don Miguel y don Remigio
y se arrodillan á los pies de la moT"
quesa.)
Mig. ¡Señora!...
Elisa. ¡Mamá!...
Rem. {Señora I...
ESCENA ULTIMA.
U MARQUESA, ELISA, Don FRUTOS,
Don MIGUEL , Don REMIGIO.
Marq. ¿Qué veo? Aparta de aquí ,
Hija traidora.
Elisa. ¡Perdón!...
Marq. \ Qué horrible conspiración !
Frut. Todo se gobierna asi.
Marq. ¡Ahí ¡Me han burlado!
Rem. ¡Por Dios!...
Mig. ¡ Ah , señora 1 Yo protesto...
Marq. Pero ¿qué viene á ser esto?
( Viendo que también don Remigio está
arrodillado.)
¿Te haa de casar con los dos?
Rem* Cada caal en wte asedio
il2
EL PELO DE LA DEHESA.
¡Alzad!
Hace el papel que le dan.
Este es el primer galán ;
Y yo... un parte de por medio (1).
Marq. (Buscar un yerno es urgente
En este lance de honor,
Y pues no hay otro mejor... ,
Cubramos el expediente. )
Mig. Rica no seré conmigo ,
Pero mi amor...
Elisa. \ Por pled ad. . . !
Frut, ¡Por la negra honrilla...!
Marq.
Yo 08 abrazo y os bendigo.
Frut, ¡Viva! ¡ Eso es ser madre! Ahora
Que estamos todos contentos ,
Rompo yo mis documentos.
{Hace pedanos los papeles que sacó.)
Estamos en paz, señora.
Marq. ¡ Tanta generosidad !
Me confunde usted , me abate...
Frut, No tal. Pago mi rescate
Y I viva la libertad!
Rem, ¡Oh pecho noble y sin hiél!
Frut, Basta. Demos al olvido...
Mig. ¡Don Frutos!...
Elisa. ( ¡ Qué necia he sido
(1) Hombre que en lo entifoo n dabe, y todtfia eo
da alfooa ? oí oolre aeloree , á loe qno aolo m aaploaa
OB papelee nof enbalternoe : hoy n llamia mn eo-
I rOCIONIflM.
En no casarme con él ! )
Frut. Ahora... andemos á porrazos,
Si usted quiere, capitán.
Mig. No ; ya no tengo ese afán.
Frut, Pues...
{En actitud de brindarle con un ahraxo.)
Mig. i Venga usted á mis brazos !
(Se abraxan.)
Rem. El llanto inunda mi cara,
{Enternecido.)
Y siento una conmoción...,
Una... ¡Bravo!... Otra edición
Del Abraxo de Vergara!
Marq. Vamos á la sala presto
Que nos están esperando...
Fruí. Vayan ustedes andando...
Rem, ¿Y usted...?
Frut. No es aquel mi puesto.
Yo voy á buscar un coche
Que me vuelva á mi lugar.
Marq. ¿Ya se quiere usted marchar?
Frut. Si. No duermo aqui esta noche.
También yo entiendo, marquesa.
Algo de filosofía ,
Aunque tengo todavía
El pelo de la dehesa. .
Elisa, Pero ¡dejamos así...!
Rem. Sin disfrutar del convite...
Frut. \ Nada! ¡ A Belchite, á Belchlte!
La corte no es para mí.
DON FRUTOS EN BELCHITE,
SEGUNDA PARTE DE
EL PELO DE LA DEHESA,
COMEDIA EN TRES ACTOS,
ESTRENADA EN EL TEATRO DE LA CRUZ EL DÍA 27 DE ENERO DE 1845 (1).
PERSONAS.
SIMONA
ELISA.
JUANA.
Don frutos.
Tío PABLO
MAMERTO.
GORRIÓN.
BLAS.
Icmpor la dw«eh«
knii4ortid«la
•n ctM 4« doo FrnUM. Sala con oMblat , bo d« Bocho iqjo, p<
M en lot iQfaraa. PoerU «o el foro , qoe da A an paafllo , «1 mal
aoior 7 por la laqalerda A las habltaeionoa latorloraa ; poorla y i
: otra poeru on loa do la laqBlorda : naaa con raoado da aacrlblr.
■4or evito
Ala aaea-
ACTO PRIMERO.
ESCENA PRIMERA.
SIMONA, Tío PABLO.
[Veitidos lot dot con buena ropa, pero al
estilo de loe labradoret del pais, apa-
recen aeabando de ordenar los muehlee
que adornan la habitación,)
Sim. Aqai Ir otra silla... Bien.
7. Pablo. Ensancha el cuajo, Simona.
Con este ajuar, en Belchite
No habrá hidalga que te tosa.
Y al tenor del homenaje
De la sala y de la alcoba
Serán ¡ no marra ! los dijes
Y las galas de la novia.
¡ Poder de Dios y qué rumbo 1
Sonada ya á ser tu boda.
Sim, Padre, aun falta para hacerla...
7. Pablo. ¿Qué falta , chica P
Sim. ¡No es cosa I
Lo primero y prencipal :
El novio.
(1) Croo ol aoiorqoo por la clraiBUaaola do aor la pioioBto conodla
oaerlla y raproiooU4t einco afioa daapoéa, aala aa m oolooaeloD aiaa
radu roo aoparaoion uoa j olra , la ioeloB do iBiMa aa ladopoodioAto y
II.
do la qoo aoloeodo,
ala OBtarso do qoo ,
li&
DON FRUTOS EN BELGHITE.
7. Pablo. Él Tendrá en presona
Con la última carretada.
Stm. Es ya demasiado posma
Para dotío.
7. Pablo. Vaya, chica,
No me seas cavilosa.
Venga hoy, ó venga maSana ,
Venga en carro , ó venga en posta ,
Todo es venir.
Sim, Es verdá.
T. Pablo. I Si es verdá 1... Pues vaya otra.
¿ Cómo puede nn hombre solo
Estar á la mesma hora
En la villa de Belchite
Y en la duda siempre heroica P
Sim, Pues ya ; eso salta á los ojos ;
Pero el caso...
7. Pablo. Galla, tonta.
Tú no sabes de la misa
La media.
Sim. Ya , pero es droga
Que tarde tanto...
7. Pablo. No le hace.
Al fin se canta la gloria ,
Y ello es cierto que por algo
Se detiene en Zaragoza.
Sim. Otra verdá como el puño.
7. Pablo. Un oráculo es mi boca.
Sim. Asi le llaman á usté
Diez leguas á la redonda
Pero- Grullo por mal nombre.
7. Pablo. Los que envidian mi retólica.
Sim. Pues por mas que diga usté...
Ya hace tres semanas... {bobas !
Que no he visto carta suya.
7. Pablo. ¡ Ba ! Gon eso nos ahorra
Portes. Siga acarreando
Gatres y sillas y cómodas ,
Y c^ruña para sábanas ,
Y tafetán para colchas ,
Y toballas y manteles.
Que lo demás poco importa.
¿ Qué sustancia sacas tú
De sus cartas amorosas ?
Maldita. Papeles son
Papeles, dice la copla,
Gartas son cartas... Y en fin,
«No te pidió para esposa ?
Sim. Sí , señor*
7. Pablo. i Pues 1 Y este ijnar
Tan pulido ¿ no lo compra
Para que tú lo desfrutes P
Sim. Si ; pero muebles de moda...,
Al estilo de la corte...
¡ Mucho la tiene en memoria !
7. Pablo, iBa! ¡Pues si dijo mtl pestes
De Madriz y sut tramoyas
Guando vino... !
Sim. Sí ; al prenciplo
Se encontraba aquí en sus glorias ,
Y muerto por mis pedazos
Todo era hacerme carocas ,
Y me llamaba garrida ,
Ghupena, cara de rosa...
Mas luego le entró la murria ,
Y puso la cara fosca,
Y de todo se cansaba ;
Dejugar ala pelota.
De cazar, de ser alcalde....
Hasta que le dio la mosca
Por andar de Geca en Meca :
Veinte días en Daroca,
Otros veinte en Alcañiz ,
Dos meses en Tarazona,
Después á Galatayuz ,
Luego á la feria de Borja ,
Y por último á las fiestas
Del Pilar... ¿Qué amor ó alforja
Es ese P Ya ha mas de un año
Que volvió de la liomia
De Madrlz, y en tanto tiempo
Apenas ha hecho la rosca
Quince días en Belchite.
I Digole á usté que es historia 1
7. Pablo. Le habrá mandado el dotor
Que mude de aires , simplona ,
Y villar y mudar de aires
Todo es una mesnuí cosa.
Sim. Sí , señor, y en cada pueblo
Puede que tenga una moza.
7. Pablo. No creas... Y en fin , mas vale
Que corra la tuna ahora
Que después.
Sim. Sí ; ¡buen consuelo
De tripas! ¡Buen...l
7. Pablo. t Bale, bola 1
Hizo promesa solegne
De darte el si en la parroquia ,
Y se casará y tres mas ,
Que es hombre de muclia forma ,
Y ha de ser falsa la bula
Del Padre santo de Roma
Primero que la palabra
De don Frutos Galamocha.
Sim. También ofreció casarse
Gon aquella señorona
De Madrlz, y la dejó
Por Gristus domina nostra.
7. Pablo. Aquello fué diferente.
Hubo allí mil trapisondas,
Y de acuerdo de ambos sexos
Se desbarató la boda.
Anda ; él vendrá si es de ley.
Su casa es nuestra ; á su costa
Seis meses hace que estamos
Llenando aquí la bartola;
ACTO PRIMERO.
lis
Y como decía el otro,
MieDtras no falten laB ollas
De Egito , no hay prisa...
Sim. Usté
Lo mira con mocha soma ;
I Pero yo , pobre de mi ,
Con Teinte años á la cola
Y sin casarme... !
T, Pablo. {Muchacha!
Sim. Y si dijéramos. i.
r. Pablo. I Olga... I
Sim. Que no habla en el lugar
Quien me hiciese cucamonas
Antes que él... {Pobre Mamerto,
Que por mi suspira y llora
Y le dejé por don Frutos... I
T. Pablo. Hidste bien. Cuando sopla
La fortuna , el que la pierde
Merece comer bellota.
Sim. Usté me lo aconsejó...
7. Pablo. Y tú no te hiciste sorda.
Sim. Quizá me salga á la cara
Haber sido avariciosa.
La codicia rompe el saco...
7. PábU). Aquí no hay saco ni bolsa
Que valga. Lo dicho , dicho ,
Y se acabó , y arda Troya.
Sim. Pues mire usté ; tengo aquí
{Con la mano en el pecho.)
Un peso de treinta arrobas ,
Que fué muy mala partida...
7. Pablo, i Eh ! vamos... No me conom-
pas...
Sim. \ Pobre Mamerto I Aun le quiero
Unas miajas.
7. Pablo. Si me nombras
Otra vez á ese abejorro...
Sim. Bien; callaré...
7. Pablo. Es que si asoma
Por esa puerta , le juro
Que ha de dormir en chirona.
U soy regidor, ú no.
Sim. Ya le he dicho que no ponga
Aquí los pies.
7. Pablo. Es que siempre
Está haciéndote la ronda ,
Y me enfada...
Sim. Se consuela
Con hacer lo que la zorra
Con las uvas.
7. Pablo. Si , están verdes.
Sim. Pero si usté no se enoja
Le diré que es tontería
Quitarle de cuajo toda
Su esperanza , por si el otro.. .
Que al fin no pide limosna ,
Mamerto : Uene hacendilla.
Y con la chupamelona
De la escribanía...
7. Pablo. i BasU 1
Ya he dicho que no me rompas
La cabeza...
ESCENA n.
SIMONA, Tío PABLO, GORRIÓN.
Gor. Guarde Dios...
7. Pobló. ¿Qué hay...?
Gor. Una carta...
7. Podio. ¿ A ver?
(7otmindoIa.)
¡Holal
{Viendo el sobre,)
Es de don Frutos. (La abre.)
Sim. ¿ Qué dice ?
7. Pábh. « Hoy salgo de Zaragoza,
(Leyendo.)
Y á poco que se retarde ,
Llegaré á la misma hora
Que el correo. » ¿ No lo dUe P
Sim. \ Ah! Volvámosle la honra.
I Ahora sí que va de veras 1
Brinco de gozo... ({Perdona
Por Dios, Mamerto!)
Gor. El alcalde
Le llama á usté. Viene tropa
Mañana...
7. Pablo, Voy al momento.
Recibe tú cariñosa
A Frutos , si tan y mientras
Que estoy fuera se le antoja
Venir. Echa á andar, Gorrión.—
i Lo oyes ? (A Simona.)
Sim. Sí.
7. Pablo, Y dale memorias.
ESCENA m.
SIMONA.
De tanto y tanto esperar
Ya me iba quedando pocha.
I Me caso con Calamocha 1
Soy la reina del lugar. —
La conciencia me da voces...,
Mas bien dice padre : si una
Ve en su puerta á la fortuna
¿ La ha de dar un par de coces ?
Si pudiera con mi mano
116
DON KI\t)TOS EN BELCHITE.
Juntar en cuatro minutos
Con el caudal de don Frutos
La cara del escribano...
A bien que nadie se ha muerto
De pesar porque le den
Calábalas, y él también...
ESCENA IV.
SIMONA , MAMERTO.
Mam. I Simona I
Sim. Es su voz... ¡Mamerto!
¿Por qué Tienes , maldecido ,
A esta casa... (i Fuerte apuro !)
SI sabes ya de seguro
Que has de ser mal recibido ?
Mam. Porque tú eres el retablo
De toda mi devoción ,
Porque te amo con pasión...
Y porque lo quiere el diablo.
Vengo, Simona , á tu casa
Gomo mariposa terca
Que una ves y otra se acerca
A la luz donde se abrasa.
Sim. Tete, Mamerto.
Mam. ¡Mujer I
Sim. Ya me cansan tus sandeces.
¿ No te he dicho treinta veces
Que no te puedo querer ?
Mam. ¿ No te he dicho yo otras Untas
Que no te puedo olvidar?
Sim. I Qué amor tan particular I
Con desprecios ¿ qué adelantas ?
Mam. Ver k cara guapetona
Con que el corazón me punzas ,
Que por mucho que la frunzas
Siempre es tu cara, Simona;
Tener envidia á la saya
Que está ciñendo tu talle ,
Aunque me eches á la calle
Con un noramala vaya ;
Mirarme en los ojos bellos
Con que penando me ves ,
Y en fin , postrarme á tus pies...
Aunque me pises con ellos. {Lo hace.)
Sim. ¡Jesús I .. Alza...
Mam. Bien estoy.
Sim. \ Alza ; no seas pelmazo 1
Mam, ¡No!
Sim. (Le daría un abrazo...)
Vamos ; ¿alzas , 6 me voy ?
Mam. Porque no te vayas , alzo.
{Levantándose.)
Sim. Bien ; pero pronto...
Mam. ¡Oh! { delicia!..
A Santiago de Galicia
Iría por ti descalzo.
Sim. ¡Oh ! Vete ya ; no me enfades.
Mam. Otro momento , alma mta.
No me has dicho todavía
Bastantes iniquidades.
Sim. Te las diré si me pones
En ese resbaladero,
Ya que eres tan majadero
Que te gustan los sofiones.
Mam. Te confieso...
Sim. ¡Hum!... ¿Notevas?
Mam. Aunque con ellos me humillas ,
Que me saben á rosquillas
Por ser tú quien me los das.
Sim. No quiere padre hoy en dia
Que hable contigo.
Mam. I Ay de mí 1
Sim. Y si te sosprende aqui
Va á hacer una fechuría.
Mam. Bien; yo á sufrirla me obligo
Por esos ojos morenos.
Sim. Sufrirla tú es lo de menos ,
Pero ¿ y si la hace conmigo P
Mam. ¡Oh! si al pelo de tu ropa
Se atreve, ipor san Melchor
Que aunque sea regidor
Me lo he de comer por sopa !
Sim. No creo...
Mam. i Hay padres muy bmtos 1
Sim. Pero ¿á qué tanto moler?
¿ Cómo he de ser tu mujer
Si me caso con don Frutos ?
Mam. ¿ Qué al fin me dejas por él ?
{Afligido.)
Sim. I Otra ! \ Si padre lo manda 1...
Jíam. ¡Y tú lo deseas I... \ Anda,
Cruel y mas que cruel !...
Sim. SI esperas que yo me arredre
Por tus lamentos , mal vas.
I Yo cruel !... Tú lo eres mas ,
Que no ine dejas que medre.
Mam. Yo...
Sim. Calamocha derrocha
Por mí un tesoro, un Perú.
¿ Me darás acaso tú
Lo que me da Calamocha ?
Mam. Un dia, y no muy lejano,
Te colmaba de placer
La golosina de ser
Costilla de un escribano.
Sim. Es que... estonces...
Jíam. Y quizá
Decías tú para tí :
Bien tendrá fe para mí
El que á todos se la da i
Y por saciar tu ambición.
Ingrato y dulce embeleso ,
ACTO l»Hii\lERO.
il7
Yo hubiera annado un proceso
Al gallo de )a iMslon :
Y mis sentidos incautos
Soñaban... t Picara suerte I...
Con el gozo de tenerte
Cosida siempre á los autos ;
Has hoy— á quién me lo dijera !—
I Ya mi pluma no te basta
Y haces ante mi, subasta
De esa cara retrechera 1—
I Y me das tal pesadumbre ,
{Rompiendo á Uoror.)
Y no cesan tus enojos
Viendo brotar de mis ojos
Lágrimas de media aiumbre !
Sim. No llores ; me da pesar...
Mam. No importa : mas pasó Cristo...
I Alábate de que has Ylsto
A un escribano llorar !
Stm. SI te consuelas asi ,
Llora donde mas te cuadre ,
Pero no aquí , que mi padre...
I Ya lo tenemos aqui !
[Mamerto tigue gimiendo y Uorando.)
ESCENA V.
SIMONA» MAMERTO, Tío PABLO.
T. Pablo. ¿Qué veo! {Mamerto!
Stm. Yo..«
T. Pablo. \ Picara , no me repliques 1
¿ No ofreciste esta mañana
No voWer á recibirle ?
Sim. Si, señor; pero 4 qué hace una
Cuando... PEÍ...
T, Pablo. I Infame I
I Belitre I...
(Á Mamerto.)
Sim. Entró aquí de sopetón,
Y por mas que yo le dije :
Vete, no te hablo ; no te oigo.. . ,
I Ni por esas 1 Es muy chinche.
T. Pablo. I Voto á.. . 1 ¡ Colarse en mi casa
Sin decir dóminus Cristi I —
Mas sin alas no se vuela;
Sin duda tú se la diste...
Sim. ¿Alas dice usté, y está
Uorando que se derrite?
7. Pablo, i Y es verdá!... {Mala ver-
güenza!
[Acercándose á Mamerto.)
Mam. lAh! (Llorando,)
r. Pablo. Corazón de alfeñique ,
¡Lloras! ¡l)e Betchite, y lloras ! (1)
Mam. Sí, señor : yo soy sensible.
[Entre irritado y Uoroso.)
¿No he de tener corazón
Porque he nacido en Belchite ?
Lloro, sí; pero mi llanto
No es cobardía ; es berrinche.
Lloro de amor y de zelos,
Porque esta... { ahí está el husiUs!^
Se va al sol que mas calienta ,
Y me desprecia y me aftige
Porque otro novio la ofrece
Plata y oro á celemines.
Lloro porque alguna bruja.
De su hija de usted compinche.
Sin duda me ha dado hechizos,
Pues soy tan incorregible.
Que debiendo aborrecerla
Porque tiene alma de tigre.
Si ayer la amé como cuatro
Hoy la adoro como quince.
Dígala usted que se ablande.
Dígala usted que me guiñe
Siquiera un ojo y veremos
Quién llora luego y quién ríe.
Dígame ella : tuyo soy;
Te quiero como te quise,
Y si algún guapo lo estorba
Le deshago las narices.
T. Pablo. Y si fuese yo ese guapo,
¿Qué harías?
Jfom. ídem per idem.
Antes que volverme atrás
Quiero que me descuarticen.
7. Pablo. \ Te me subes á las baibas 1
Mam. Mientras ella no me anime,
No, señor; pero...
T.Pablo. ¡ Bribón 1
{Amenaxándole.)
\ A un hombre de m! calibre 1...
Sim. ¡Padre!...
Mam Ai mismo sursum corda...
T. Pablo, i A un regidor!...
Sim. I Por la Virgen!...
T. Pablo. {Gorrión!
Irás á la cárcel. (Llamando.)
Sim. \ Padre 1 — \ Mamerto !...
7. Pablo. ¡ No chistes !
(O Frtff proTtiWal •■ Baehí puto d« iiifOB.
lis
DON FRUTOS EN BELGHITE.
ESCENA VI.
SIMONA , Tío PABLO, MAMERTO,
GORRIÓN.
Gor, ¿ Qué me manda su mercé?
7. Pahlo. Mando, una vez que me sirves
De criado y de alguacil,
Que me prendas á ese títere.
Gor. I A éll {Aun escribano! «Sabe
Su mercé lo que se dice?
T. Pablo. Mejor. En un calabozo
Purgará todos sus chismes
Y trapisondas.
Mam. ¡Tío Pablo!..
Cuidado con zaherirme,
por vida...
T. Pablo, i Alzas el puño !
1 Te atreves...!
Mam. Estoy en crisis.
Por ella seré furioso
León ó cordero humilde.
Habla , Simona : ; me atrevo,
no me atrevo ? Decide.
Si me amas , no me acobardan
Regidores ni alguaciles ;
Si me aborreces...
Sim. Si; sí;
Te lo digo sin melindres;
Te aborrezco, y aunque frailes
Descalzos me lo prediquen
Nunca te querré.
Mam. ¿ No ? I Ay misero.
Misero de mi , infclíc^ I —
Vamos; no hago resistencia.
1 Que me prendan , que me lien,
Y si con eso no estás
Contenta , que me fusilen ! —
I Atlios, Simona!... Si en son
{Llorando.)
Fúnebre, pausado y triste
Oyes tañer las campanas.
No preguntes, no averigües
Por quién doblan. El difunto
Soy yo : Mamerto Rodríguez,
Que víctima de una ingrata
Muero en mis verdes abriles
Pidiendo á Dios que perdone
Mis flaquezas y tus crímenes.
ESCENA VII.
Tío PABLO, SIMONA.
Sim. ¿Si se morirá de veras,
Virgen del Pilar I
7. Pablo. ¿ Morirse
Por eso ? { Quiá ! Y con su pan
Se lo coma si es tan simple ,
Y al que se muere lo entierran;
Esto es claro, y cada quisque...
Pero ya tarda don Frutos.
Sim. \ Si ahora me dejase alpiste...!
r. Pablo. I Vuelta á la tema...!
Sim. Mas vale
Pájaro en mano que buitre...
Voces. I Viva! {Alo lejos,)
T. Pablo. ¿ Oyes P
Voeet. \ Viva don Frutos!
T. Pablo. Ya está tu novio en Belchite.
(Asomándose á la ventana.)
Mírale ; en silla de posta
Llega por allí, á lo príncipe.
Voces. ¡Viva!
{Se oye el ruido de un carruaje.)
Sim. I Él es ! ¡ Qué guirigay
(Asomándose.)
De cascabeles y vitores !
Ya se apea. — i Bien venido !
{Gritando y agitando el pañuelo.)
T. Pablo. I Arriba ! — ¡ Qué bella efrije ¡
Sim. Sí ; viene guapo.
{Quitándose de la ventana.)
7. Pablo. I Y qué orondo I
Bien pesará, sin la pringue.
Siete arrobas... Mas ¿ qué hacemos ?
Salgamos á recibirle.
ESCENA Vra.
SIMONA, Tío PABLO, Don FRUTOS.
{Don Frutos ha abandonado su traje de
lugareño f y ya no es tan áspero en su
acento ni tan rudo en sus modales.)
T. Pablo. \ Frutos ! {Le abraxa.)
Frut. \ Tío Pablo! — ¡ Simona I
Sim. Quite usté , que no me huelgo
{Desviando á su padre y abracando á
don Frutos.)
SI á sus hombros no me cuelgo.
Frut. Mi gozo...
7. Pablo. \ Aquí ! ¡ A la poltrona I
{Hace sentar á don Frutos en una butaea.
Simona se sienta á su derecha y el fio
Pablo á su izquierda.)
Estoy loco de contento.
Frut. Yo también...
Sim. \ Gracias á Dios !
{Colgándosele de un bra$o*)
ACTO PRIMERO.
119
Te esperábamos los dos
Como ai santo arrenlmiento.
¡ Tanto tiempo en Zaragoza !
Fruí. Mis asuntos...
Sxm. I Ah gazapo !
(Dándole una palmada en el muslo,)
¿Verdá que viene muy guapo?
{Á tu padre.)
Frut. Y tú estás muy buena moza.
Sim. ¿Deyeras?
{Le toma una mano.)
Frut, Eres mi encanto.
Sim. ¿Me quieres, ehP ¿Me querrás?
{Poniendo su segunda mano sobre la de
don Frutos.)
Fruk Mucho. (Y te querría mas
SI no me sobaras tanto.)
r. Pablo. La posta abre el apetito.
Querrás llenar la balija...
Fruí. No, señor; ahora...
7. Pablo. Anda, hija;
Tráele aquel medio cabrito.
Sim, Voy...
{En ademan de levantarse,)
Frut, No. Ya comi en la venta.
7. Pablo. O si no, cualquier cosiila;
Torreznos, una morcilla...
Frut, (Este suegro me revienta.)
Nada quiero. ; Qué porfía !
Comer sin gana es de brutos ,
Tío Pablo.
7. Fáblo, Ja, Ja... lEste Frutos
{Riéndose.)
Tiene una... fllosomia I...
Pero al menos da cuartel
Hasta la hora de la cena
A un Jarro de Cariñena
Con bizcochos de Teruel.
Fruí. ¿Vino ahora? No me atrevo.
7. Pablo. Un trago...
Frut. Ni por asomo.
Yo bebo siempre que como ,
Mas si no como no bebo.
7. Pablo, Yo sí , que el vino remoxa;
Mas si tú no hallas placer... ~~
Nos le han echado á perder
{A Simona.)
En Madriz y en Zaragoza.
Sim. Él se domesticará
Otra vez, y como antaRo...
Frut, ¡Domesticarme!...
Sim. ¡Oyes, maño!
¿No me traes nada de allá?
Frut. Sí tal. (Ya enseño la punta
De la oreja.)
Sim. Dime pues...
Cuéntame...
Frut. (¡Vil interés!...)
7. PábU). Excusada es la pregunta.
Traerá el vestido de novia
Tan majo y tan retumbante
Qoe no le habrá semejante
En Madriz... ¡Cal ni en Segovia.
Sim. Ya me reclamo... ¿Es azul?
Frut. Y otro verde, otro canario...
Te traigo todo un vestuario.
Pronto llegará el baúl.
Sim. \ Que viva el garbo!
7. Pablo, \ Ah buen hijo !
¡Otro abraso!
(Le abrasan padre é hija,)
Sim. I Otro I
FruU (i Qué extremos I . . .
Sim, ¿Y cuándo nos casaremos?
Frut. (¡Ahí...) Mañana.
Sim. ¡Oh regocijo!
Frut. (¡ Unirme yo á esta gentualla !...
I Oh Elisa!...)
{Se oye música de pueblo que toca la jola.)
Sim. (Cesé la murria.
Mañana...)
7. Pablo. ¿ Oís la mandurria ?
[Se levantan los tres.)
Sim. Sí. ¡ Qué gusto ! i Una rondalla I
7. Pablo. Aquí vienen. ¡Qué lucida,
{Acercándose á la ventana.)
Qué brava gente!
Sim, En efeuto.
{Asomándose.)
7. Pablo. Sin duda es con el ojeuto
De darte la bienvenida.
Frut, (¡Dios me ampare !)
7. Pablo, i Arriba , chicos !
[Desde la ventana,)
Nos vienen á festejar
(A don Frutos,)
Y no les hemos de dar
Con la puerta en loe hocicos.
ESCENA IX.
SIMONA, Don FRUTOS, Tío PABLO,
Mozos DEL PUEBLO.
{Los moxos traen guitarras, panderetas, ete, )
ün Moxo. Yo y esta gente devota
Venimos á que usté sea
Bien venido y...
Fruí. Gracias.
7. Pabío. ¡Ea,
120
DON FRUTOS EN BELCUITE.
Menos charrar, y á la Jota !
[Preludio de jota.)
I Que viva el son de mi tierra 1 -
Ai alma me llega el limpie.
{Á don Frutoi.)
Frut. I Hombre , no sea usted simple !
{En vox baja-)
' I SI parece una cencerra!
[Cantan.)
« A la Virgen del Pilar
Se encomienda Zaragoza ,
Y Belchite se encomienda
A don Frutos Calamocha. »
Sim, El cuerpo me baila ya.
T. Pablo. Y á mí. O somos, ó no semos...
Frut, (¡Jota y siempre jota! ¿No bemos
De llegar nunca á la KP)
(Cantan,)
« Que sea tan bien venido
Gomo deseado fué,
Y como el agua en abril
Y el vino en cualquiera mes. »
{Sigue la música.)
Sim. I Bien tañido y bien cantado I
Esto es la gracia de Dios. —
Vamos á bailar los dos...
(A don Frutos.)
Frut. ¡Yol... Perdona: estoy cansado.
r. Pablo. Sí; tienes razón. Acabas
De llegar... Anda, bija mia.
i Aquí hay un majo ! Tuavía
Puedo menear las tabas.
{Bailan Simona y el Ho Pablo.)
Sim. ¿Lo hago bien P
, £n*J- Si; yo me alegro...
(¿Dónde me voy á meter P
{Jesucristo, qué mujer!
I Virgen del Pilar, qué suegro!)
(Cantan,)
« Si el novio se llama Frutos
Y la novia es una flor,
Claro está que antes del ano
Tendrin un hijo varón. »
Frut. (Ya me enfada ese ron , nin...)
Perdonadme que os ataje.
{Á los músicos.)
Molido llegué del viaje
Y no he descansado aun.
{Cesan el baile y la música.)
Un Moxo. Dice bien. Vémonos pues,
Chicos.
Frut. No penséis que os hago |
Un desaire... — Echad un trago
(Dando dinero á uno de ellos.)
A la salud de los tres.
El Moxo, No iremos á casa enjutos.
Sígame la comitiva
Diciendo conmigo : ¡Viva
Don Frutos!
rodo*. iViva don Frutos!
ESCENA X.
SIMONA , Don FRUTOS, Tío PABLO.
r. Pablo. (¡Qué contento va el gan-
dul!...)
Te irás ala cama; ¿síP
Frut. No. Por echarlos de aquí
Dije...
(Gorrión y un moxo entran cargados con
un baúl.)
Sim. ¡Ya está aquf el baúl!
ESCENA XI.
SIMONA, Don FRUTOS, Tío PABLO,
GORRIÓN.
Cor. Pesa un quintal.— Bija... Suelta.
(D^an el baúl en el suelo.)
Frut. Toma, vete, y buen provecho.
(Dando una moneda al moxo.)
(Se retira el moxo.)
Sim. Vendrá de ropa hasU el techo.
T. Pablo. Así no estará regüelta.
Sim. \ Bien haya mi novio, amen !
Daca la llave, galán.
I Tengo ya un ansia, un afán
De Ter todo ese almacén !...
Frut, Aqui ha de estar...
(Metiendo la mano en el bolsillo.)
Sim. ¡Oh! No me harto
De dar gracias al Señor...
Frut. Tómala.
(Dando á Simona una llave.)
Pero es mejor
Llevar el cofre á tu cuarto...
Sim. Lo mesmo tiene.
Frut. YalU,
Ya que para eso han venido.
Te pones ahora un vestido
De los que traigo...
Sim. Sí, sí.
ACTO PHIMERO.
Ii2l
Mag linda que una panocha
Estaré...
Fnil. Ese es muy vulgar
Para quien se va á casar
Con don Frutos Calamocha ;
Que aunque yo en eso no fundo
Mi gloria ni mi placer.
Algo se lia de conceder
A las prácticas del mundo,
Y mientras yo no te quite
Ese traje burdo y recio ,
Te mirarán con desprecio
Las hidalgas de Belchite.
Sim. No hay miedo. Suda la plata,
Que yo tendré señorío ,
Y con mi aquel y mi brio
Echaré á todas la pata.
Fruí, (i Hnm... la pata!)
T. Pablo, Aunque labriegos,
Sabemos de feligrana,
Y aunque yestimos de lana...,
c Estás ? no sernos borregos .
Sim. Voy... Padre, abra usté la puerta.
[El fio Pablo abre la que ettá en los bof-
tiáores de la izquierda,)
Voy á ponerme otro arnés...
Frut. Bien.
Sim. Y daremos después
Un paseo por la huerta.
Frut Bien.
Sim. tAlzal ¿Estás en BabelP
{A Gorrión , alxando él baúl por una ata.]
(Gorrión levanta el baiU por el otro lado.)
Frut, Vendrá un moio... (\ Es montaras L
Deja... ^
Sim. ¡Quita!... Soy capas
De cargar sola con él.
(Simona y Gorrión entran con el cofre en
la liabitacion de la izquierda.)
ESCENA XII.
Don FRUTOS, Tío PABLO.
7. Pablo. Mi hija es mujer de provecho.
¡ Qué fuerza y qué desparpajo 1
Frut. Si ; la muchacha es briosa
Y robusta. Sin embargo,
No es su fuerza lo que mas
Me enamora : porque , al cabo ,
Yo no me caso con ella
Para que tire de un carro.
(Gorrión sale de un cuarto de {<» izquierda
y se retira.)
T. Pablo. Hombre, eso... Tanlo como
eso...
Frut. ¿Y qué hay de nuevo, tío Pablo,
Por el lugar?
T. Pablo. Poca cosa.
Mañana llegan soldados;
La acituna pinta bien,
El vino, bueno y barato;
El trigo , tal cual ; cebada...,
Bien tendremos para el aho ;
Ha espichado el tio Calzorras
Y está preso el escribano.
Frut. ¿ Quién P ¿ Mamerto 7
T. Pablo. Sí.
Frut. ¿ Y por qué?
¿ Qué ha hecho ese pobre muchacho?
7. Pablo. I Ahí es nada! Enamorarse
De Simona como un ganso.
Frut. ¿Qué dice usted?
7. Pablo. Y en mi casa
Colarse de contrabando
Para decir chicoleos
A la niña.
Frut. Vamos claros :
¿ Simona le corresponde 7
7. Pablo. ¿Querer ella á ese espantajo?
I Bobada! Y si tal hiciera
La costaría muy caro.
Fruí. Entonces mas que su padre
Seria usted su tirano.
Yo prometí ser esposo
De Simona , y nunca falto
A lo que una vez prometo
Aunque me lleven los diablos ;
Mas si llego á sospechar
.Que cuando me da su mano
Menos que á su corazón
Obedece á los mandatos
De su padre , juro á Cristo
Que habrá en Belchite un escándalo.
7. Pablo. Nada de eso : la muchacha
Se muere por tus pedazos, ,
Y eso la sale de adrento
Y en la verdá no hay engaño,
Y ojos tienes tú y orejas
Para verlo y escucharlo ,
Y si toda su alma es tuya ,
¿ Qué le queda al otro zángano P
No pueden servir á un tiempo ,
Como dice aquel adagio.
Ni un candil á dos cocinas
NI una criada á dos amos.
Y prueba de que Simona ,
No puede ver á ese trasto ,
Es que yo le sosprendí
Con ambos ojos llorando,
Y el que llora no se alegra...
Frut. (Este hombre es de cal y canto.}
122
DON FRUTOS EN BELGHITE.
T. Pablo. Y caando ella...
Frut. Basta, basta. —
Pero 8i está deshauciado ,
¿ A qué ese odio contra él P
¿ Cuándo fué delito el llanto?
7. Pablo, Querer lo que quieres tú
Y decirlo con descaro ,
Es delito que merece
Descomunión y cadalso.
En fin , bien está en la cárcel
Por si forte y por si acaso,
Y á Segura llevan preso,
Y buscar tres pies al gato
Es tontuna, y el que quita
La ocasión quita el pecado.
FruU Pero ¿qué dirá Belchite
Viendo un proceder tan bárbaro
Y tan injusto? Que á falta
De corazón y de manos ,
Con una alcaldada atroz
De mi rival me deshago.
No cabe tal bastardía
En un corazón hidalgo.
T. Pablo. \ Voto á Cribas... ! Yo pensé
Que te hada un agasajo...
Frut. No; una injuria Imperdonable. —
Vaya usted mas que de paso
A poner en libertad
A ese pobre mentecato.
T. Pablo, Pero...
Frut. No hay pero que valga.
7. Pablo. Me amagó con un sopapo...
Frut. Hizo muy mal...
r. Pablo. Ya ves tú...
Frut. (En no pasar del amago.)
7. Pablo. I A una autoridaz!
Frut. Mamerto
Debió...
7. Pablo. Obedecer callando...
Frut. (En vez de amagar con uno
Haber sacudido cuatro.)
Mas sea culpado ó no,
Ya lo he dicho , es necesario
Ponerle en la calle.
7. Pablo. Pero...
Frut. Otro pero y no me caso.
7. Pablo. (¡Demonio 1 capaz será...)
No lo digo yo por tanto...
Este es un decir...
Frut. \ Qué flema 1
7. pablo. Voy corriendo como un galgo.
ESCENA Xni.
Don frutos.
Aun es peor este suegro
Que la suegra de Madrid ;
Que si aquella me enfadaba
Con su orgullo señoril
Y sus nervios , al fin algo
Podia aprender allí ;
Pero con este mastuerzo ,
Como no aprenda á mugir...
\ Qué fatalidad la mia !
¿De qué me sirve ¡ay de mi!
Librarme de una raposa
Si doy con un jabalí?
Simona es linda mozuela ,
Pero ¡ cuánto mas gentil
Elisa 1... Tan descontento
De la cikte me volví
Y tan de firme me entró
La querencia á mi país.
Que me cautivó el sentido
La primer hembra que vi ,
Sin calcular que bien puede
Tener hermoso perfil
Una moza y no valer
Catorce maravedís.
Después , ó sea que acaso
Cuando al Manzanares fui
Algo tomé, sin saberlo,
Del cortesano barniz ,
O sea que comparé
La de allá con la de aquí ,
Eché de ver que mi novia
Era una muía cerril; —
Pero i tarde ! Mi palabra
Mas firme que la del Cid
Está empeñada. Entonces
Me entró una murria, un esplín
Que desterrar no he podido
Caminando desde abril
De Teruel á Zaragoza ,
De Tarazona á Alcañiz ;
Y por mas que me esforzaba ,
Atormentando el magín
Para encontrar en Simona
Mil perfecciones y mil ,
Mi corazón , dulce Elisa ,
No se apartaba de tí.
Hasta en tus propios defectos ,
Adorado serafln ,
Nuevos primores halluba
Mi imaginación sulil.
Es gutivamba, decía;
Es dengosa... pero, al fin,
* Ella no tiene la culpa
ACTO PRIMERO.
128
De haberse criado así. —
A lo menos fué conmigo
Franca, sincera, y el vil
Interés no la cegaba
Como á esta gentuza ruin. —
Mas ¿ por qué olvido, insensato,
Que para ella no nací?
Paciencia, Frutos, paciencia;
Dobla al yugo la cer\iz.
Esconde dentro del alma
Tu amoroso frenesí...
Y ya que tú no lo seas ,
¡El cielo la baga feliz I
ESCENA XIV.
Don frutos, SIMONA.
{Simona aparece vestida á lo señora, pero
con rústico desaliño y mal casados los
colores.)
Sim. I Frutos I
Frut. ¿Quién.,.? ¡Ah!
(Volviendo la cabeza.)
Sim. Estoy muy cuca
Coa estos trenes ; ¿ verdá P
Frut. Sí. (¡Horror!)
Sim. Cualquiera dirá
Que parezco una archiduca.
Frut, Sí ; pero con poca maña
Está prendido ese chai
Y el vestido dice mal
Con el moño de castaña. —
Y ese chai no es de ese traje..-
Sim, Si todo es mió , i qué importa?
Frut. Y siendo la manga corta
Sobran los puños de encaje.
Sim. ¡Otra!...
Frut. Y te has puesto en el cuello
Esos lazos de muraré...
Sim. ¡Dale!...
Frut. Que yo te compré
Para adornarte el cabello.
Y esos guantes...
Sim. Me amohinas.
Frut. Para algo los hizo Dios.
Asi colgando los dos
Me parecen disciplinas.
Sim. No saques burla de mi.
¿Soy yo un niño de la escuela?
Frut. Con tu saya de franela
E8tal>as mejor que así.
Sim. Ni asi ni asado me quieres.
Si luego me has de gruñir ,
¿ Por qué me mandas vestir
De veinticinco alfileres ?
Frut. Sí ; antes...
Sim. No soy tan palurda...
Frut. Debí tomarte doncella...
Sim. Yo me pasaré sin ella
Que no soy manca ni zurda.
Y de nadie aguanto feos,
Y teniendo este palmito
Mal año si necesito
De todos estos arreos.
Me voy antes y con antes
A librarme de este potro ;
Que , como decía el otro ,
Mal caza el gato con guantes.
Frut. Oye...
Sim. No me da la gana.
¡A mí tan cruel sonrojo!...
¿Qué apostamos á que arrojo
El baúl por la ventana?
Frut. ¡Simona!...
Sim. ¡ Ah !... Si mis parientes
Supieran... (Ya está mas blando.)
Frut. Mi intención...
Sim. (De cuando en cuando
Es bueno enseñar los dientes.)
Frut. Yo..,
Sim. i Cómo se engarabita
Porque me da cuatro pingos !
Frut, Oye y basta de respingos.
(Siguiéndola.)
Sim. No quiero, no quiero; quita.
(Vuelve á entrar en su cuarto.)
ESCENA XV.
Don FRUTOS.
( El teatro se va oscureciendo gradual-'
mente,)
\ Pobre Simona ! Se enfada
Con razón : yo lo conozco.
Si el equipo de señora
Se le despega del hombro ;
Si en ese' molde grosero
Hacen tan mal matrimonio
El vestido con el chai
Y los guantes con el moño ,
La culpa me tengo yo
Que pido peras al olmo.
Vamos claros. Calamocba ,
¿ Eras tú menos zambombo
Cuando te hacían entrar
Eu los trotes del gran tono?
Y eso que aquel don Remigio,
Correvedile y factótum
12^
DOxN FKUTüS EN BELCIUTK.
De la señora marquesa ,
Te sirvió de pedagogo. -
lEh, paciencia! .. Ya la iremos
Desasnando poco á poco...
No es ningún arco de iglesia
Prenderse asi ó de otro modo.
Ya aprenderá esos ribetes...
Quisa demasiado pronto ,
Que son en eso mas duchas
Las mujeres que nosotros
Y para engañar al mundo
Estudian con el demonio.
ESCENA XVI.
Don FRUTOS , Tío PABLO.
T. Pablo. Ya esU en liberti Mamerto.
Frut, Lo celebro. ¡ Pobre moio !
Dejémosle en santa paz
Revolver sus protocolos.
7. Pablo. ¿Se ha vestido ya Simona?
Estará hecha una ascua de oro.
FruU Si.
T. Pab¡o. Pero ¿dónde se mete?
Quiero ver los requilorios
Sefioriles que se ha puesto
Y echarla cuatro piropos.
Frut. Ya no quiere pasear.
Ha ido á desnudarse...
T, Pablo. ¿Cómo?...
Frut. Está reñida conmigo.
T. Pablo. ¿De veras? Algún antojo
De loe suyos...
Frut. No, señor.
7. Pablo. I Juro á Santiago el apóstol
Que se ha de acordar de mi !
Frut. No hay raion...
7. Pablo. I No la perdono!
Yo la enseñaré á tratarte
Con respeto y con buen modo.
Frut, Ella no tiene la culpa.
Si usted me oyen...
7. Pablo. No te oigo.
¿Quién la ha de tener sino ella?
¿Puedes tú ni por asomo
Enquivocarte?
Frut. I Tío Pablo !...
7. Pablo, i Reñir...! { Por vida de Pon-
do...!
Frut. Bien; ya basta...
7. Pablo. Esa chlcueia
Tiene muy poco meollo.
(Se riñe con el marido,
Pero nunca con el novio.)
Aqui la voy á traer
De una oreja...
Frut. Yo me opongo...
7. Pablo. Y te pedirá perdón,
O nos han de oir los sordos.
Frut. ¿Quiere usted con mil y mas
No meterse en mis negocios?
7. Pablo. Pero, hombre, si...
Frut. Ella no quiere
Pasear, ni yo tampoco.
Ya es tarde...
7. Pablo. Si; y corre un cierzo...
Haces muy bien : me conformo
Con tn dlUmen.
Frut. ¡Tío Pablo!...
7. Pablo. Tu sald es antes que todo.
Frut. ¡Oh !... Me apestan las lisonjas.
7. Pablo. ¿Lisonjas ? Ni por el forro.
MI afeuto...
Frut, Si usted no calla
Voy á hacer un despropósito.
7. Pablo. Bien ; tu volunta y la mia
Son una mesma ; y si estorbo...
Frut. No, señor ; pero...
7. Pablo. Comprendo.
Quisieras quedarte solo.
Frut. Si.
7. Pablo. Bien. Contra menoe bultos
Mas claridá. Tomo el Jopo...
Frut. ¡Abnr!
7. Pablo. (Manos besa el hombfe
Que qnlBlera...) Adioa , cachorro.
ESCENA XVn.
Don frutos.
Vamoa; yo estaba sin duda
O lelo, ó borracho, ó loco
Cuando empeñé mi palabra
Para tan necio casorio.
Quizá algún día Simona
SI con paciencia lo tomo,
Se llegue á civilizar,
¡Pero eche usted en adobo
A un suegro que ya ha cumplido
Cincuenta años de bolonlo !
No desbastan ya ese leño
Ni el cepillo ni el escoplo. —
Yo voy á pasar aqnl
Las penas del purgatorio. —
¡Oh Elisa, Elisa!... Cira vez
Quiero apacentar mis ojoa»
Pues no tengo otro consuelo,
En tu peregrino rostro.
(Se tienta junto á la mesa , to/ca un retrato
y lo contempla.)
ACTO PRlMEliO.
ií5
Conservo , y conservaré
Mientras no me echen al boyo.
Tu retrato, i Qué divina
Criatura! ¡Qué tesoro
De gracias y perfecciones!.
Cada ves que reflexiono
Que pude llamarte mia,
Y otro mortal mas dichoso..»
{Oyese el ruido de un ewM de eollerot.)
Pero ¿qué ruido...? ¡Un carruaje K.«
roces, \ Socorro ! (ilenlro.)
Ffttl. ] Cielos!
( letdntase precipitado y corre á ¡a w»-
foiia, dejándose el retrato 9O¡br0 la
mesa,)
Voces. ¡Socorro I
'fientro.)
Frut. Las muías van desbocadas...
Volemos... — ¡Gorrión! ¡Ambrosio!
'A gritos y desapareciendo por el foro,)
ESCENA XVIII.
SIMONA.
{Sale vestida otra vex como en las primeras
escenas,)
Sonó un coche de arquiler
Y mi novio, á lo que creo,
Gritaba...
{Fija la vista en la mesa»)
¡Cielos, ¿qué veo!
{Toma el retrato )
\ Un retrato de mujer ! —
No hay duda. ; Infamia !... Él lo trujo. —
No distingo... Hay poca luz...
{Examinándolo.)
Mas juro á Dios y á una cruz
Que no es mió este dibujo.—
Me acercaré á la ventana...
{Lo hace.)
\ Ni por esas ! Ya es de noche.
¡ Por vida... I — Ha parado el coche. —
¡Oh!... ¿Quién será esta fulana?
{Volviendo á mirar el retrato,)
No lo sé; pero aqui hay duende ;
Esto es alguna querencia
Que ha dejado... No hay falencia :
¡ Ese picaro me vende!
Ahora caigo de mi burro.
Allá ha buscado desquite...
Por eso vuelve á Belchite
Tan wriotp y tan cazurro.
¡Dos queridas á la par !..,
Encenderé una candela...
¡ Por el siglo de mi abuela
Que me las ha de pagar I
{Ál entrar Simona en su cuarto , aparecen
en el foro don Frutos y Gorrión condw
ciendú á Elisa desmayada.)
ESCENA XIX.
EUSA, Don FRUTOS, GORRIÓN.
Frut, Con tiento... Aquí en el sillón...
(La d^an sobre la butaca.)
Apenas se ve...
SUsa, ¡Aydemi!
Frut. Ya vuelve... — ¡ Una lus aquí !
{Álxando la vof.)
Corre á buscarla, Gorrión.
{Vase Gorrión por el foro, Ál mismo tiempo
entra Juana,)
ESCENA XX.
EUSA, Don FRUTOS, JUANA.
Juana. Aqui entró... Sigo su huella...
¡Señorita I
Elisa. ¿Dónde estoy?
Frut. Sosiégúese usted. Yo soy...
(Aparece Simona con una lux en una mano
y el retrato en la otra.)
ESCENA XXI.
EUSA, Don FRUTOS, JUANA, SIMONA.
Juana. ¡Él I
{Reconociendo á don Frutos.)
Frut, ¡Es ella!
{Reconociendo á Elisa,)
Elisa. I Es él!
{Reconociendo á don Frutos.)
Sim, ¡Es ella!
{Comparando rápidamente la cara de Elisa
con la del retrato. — Suelta la lux, que
se apaga, y cae sin sentido sobre una
silla.)
126
DON FRUTOS EN BELCHITE.
ACTO SEGUNDO.
LucM f obra la meMU
ESCENA PRIMERA.
ELISA, JUANA.
(Juana llega por la puerta del foro.)
Elisa, ¿No le has visto?
Juana. No, señora.
Gomo ha llegado esta tarde,
Está abajo de visita
Con el cura y el alcalde
Y otros caciques del pueblo.
Será preciso esperarle...
Elisa. Si tarda mucho...
Juana, No tal.
Las gentes de los lugares
Siempre se acuestan temprano.
Se marcharán al instante.—
I Qué casualidad I ¡Ser él
Quien de peligro tan grave
Nos salva... I
Elisa. Sí.
Juana. ¡No hay remedio!
Si él no detiene el carruaje
Perecemos. '
Elisa, Yo perdí
El sentido y no vi á nadie...
Jimna. Tampoco yo pude entonces
Reconocerle. La calle
Angosta y de noche ya...
Pero ello es que ha sido el ángel
De nuestra guarda, y que estamos
En su casa , y muy galante
Nos la ha ofrecido y con ella
Cuanto tiene y cuanto vale. -
Apenas en ese cuarto
{Señala la puerta de la derecha.)
Nos dejó , pasado el trance
Del desmayo, y dio sus órdenes
Para que nada nos falte,
Se separó respetuoso
De nosotras , y no es fácil
En tan contados momentos
Exactamente juzgarle -,
Pero ¿no ha observado usted
Mas cultura en sus modales,
Aunque no haya desechado
Todavía todo su aire
Provincial?
Elisa. Cierto.
Juana. Y, sin duda,
Aunque le hemos visto en traje
De camino , ya no gusta
De andar tan horro como antes.
El corte de aquel gabán
Honoraria el mejor sastre,
Y note usted que esos muebles
Son demasiado elegantes
Para Belchite.
Elisa. En efecto.
Juana. Resulta pues de mi examen
Que ya es don Frutos otro hombre.
Elisa, Tal creo; mas no lo extrañes.
Aunque poco cultivado,
Dio en Madrid claras señales
De su natural talento
Y de su noble carácter;
Mas de un año ha transcurrido
Desde entonces , y no en balde
Pasa el tiempo...
Juana, ¿Y no vio usted
La alegría inexplicable
Que ai reconocer á Elisa
Se retrató en su semblante?
Elisa, ¿Alegría? No. Sorpresa...
Juana. Posiible es que yo me engañe ,
Pero en aquel corazón
La antigua llama renace...
Elisa. No digas tal. ¿No recuerdas
Sus esfuerzos , sus afanes
Porque no tuviese efecto
Nuestro proyectado enlace?
Juana. Con todo...
Elisa, Su antipatía...
Juana, No era á usted, sino á su madre.
Y nada prueba un momento
De arrebato , de que nadie
Está libre. Usted también.
Dudosa entre dos amantes ,
A don Miguel dio la mano
Y se arrepintió ¡ ya tarde I
De su locura.
Elisa. i Es verdad !
Mas ¿pude yo figurarme
Que como el surco en el agua
Y como el humo en el aire
Vería desvanecerse
Mis Ilusiones falaces?
¿Quién me hubiera dicho, Juana,
Que aquel amor entrañable
A mis pies encarecido
Y jurado en los altares
Era capricho fugaz,
O tal vez cálculo infame?
Aquel hombre á quien acaso ,
Mas ilusa que culpable,
Sacrifiqué mi ventura ,
Haciendo cruel alarde
ACTO SEGUNDO.
127
De sn Ingratitud pagó
Mis caricias con desaires ,
Mis finezas con agravios ,
Mis lágrimas con ultrajes.
Disipado, Jugador,
Duelista..., ; cuántos pesares ,
Cuántos dias de amargura
Me ha dado I
Juana, Es un botorate,
Un picaro... ¡Y luego extrañan
Que una mujer sea frágil I—
Mientras viyió la marquesa
Fué don Miguel tolerable ;
Pero asi que cerró el ojo
Se hizo mas malo que el Draque.
Elisa, ¡Pobre mamá!... Mi desgracia
Lo mató ; no sus achaques.
Juana, Sí, señora. (Y el dolor
De no haber echado el guante
A los bienes de don Frutos.)
Elisa, De la herencia de mi padre
¿Qué me queda ya, infeliz!
Cuatro tierras miserables
Y una casa en este pueblo...
Juana, ¡ Y se empeña aquel alarbe
Bn venderlas y en que usted
Venga á activar el remate !
Elisa, ¿Qué he de hacer? Está abrumado
De deudas.
Juana, Que se las pague
El diablo. En lugar de usted
Yo entablarla al instante
La demanda de divorcio...
Elisa. No. Prefiero resignarme
Con mi desdichada suerte.
No quiero con semejante
Litigio exponer mi honra
A las hablillas mordaces
Del vulgo.
Juana. Pero es extraño
Que don Miguel , cuando sabe
Que reside aquí don Frutos,
Haya dispuesto no obstante
Que usted sola...
Elisa, ¡ Mi marido
Ya no se digna de honrarme
Con tener zelos de mí 1
Juana. Merecía el badulaque...
Elisa. Además, me aseguraron
Antes de emprender el viaje
Que se hallaba en Zaragoza
Don Frutos.
Juana. En mi dictamen
Es buen presagio el haberle
Encontrado , y casi , casi
Nos debemos alegrar.
Señorita, del percance
Que nos ha proporcionado
Tan generoso hospedaje.
Elisa, MI decoro me prohibe
Aceptarlo.
Juana. {Disparate!...
Elisa, Vamonos, Juana.
Juana, \ Sin verle ,
Sin...!
Elisa. Es forzoso.
Juana. \ Qué diantre 1
No hemos venido á sabiendas.
La Providencia nos trae
Tal vez...
Elisa. Estoy decidida.
Excusado es que te canses...
Juana. ¡Irnos á un mesón ahora!...
Elisa, No; á mi casa. Desde el martes
Me espera el arrendador...
Juana. Pero sin saber las calles....
De noche , como dos brujas...
Elisa. Dándole las señas, alguien
Nos conducirá...
{Aparece don Frutos en el foro.)
(¡Don Frutosl)
Juana. Ya está aquí : ya no hay escape.
ESCENA II.
ELISA, JUANA, Don FRUTOS.
Frut. Señora, si usted permite...
Elisa. ¡Oh I entre usted. No necesita
Mi permiso...
Frut. (i Qué bonita 1)
{Áeereándose.)
¡Usted, señora, en Belchltel
Elisa. La sorpresa es natural.
Frut. Algo mas que eso, señora,
Mi corazón siente ahora.
Elisa, Pues ¿qué...?
Frut, Un gozo... celestial.
Elisa. No hay motivo para tanto.
Frut. ¿ No lo hay P ¿ Cuenta usted por
nada
Honrar mi humilde morada
Una... la... usted... ? ¡ Cielo santo!
Del gozo que en mí rebosa
¿ Leve motivo será
Haber salvado quizá
Una vida tan preciosa P
Y en fin , aunque no me asombre
Mi Inesperada ventura,
¿ No es bastante esa hermosura
Para enloquecer á un hombre ?
Elisa, Tales lisonjas consiente
La C4>rté8 galantería.
las
DON t'RLTOS EN BELCHITE.
Frtif. ¡EliBa!...
Juana, La cortesía
{A Elisa en voz baja.)
Nunca fué tan elocuente.
Fríit. Aquí se tiene por mengua
Poner en contradicción
Lo que siente el corazón
Y lo que dice la lengua.
Elisa. Para evitar esa lucha
Mejor es sellar el labio
Guando puede hacer agravio
La verdad á quien la escucha.
Frut, ¿ Qué agravio cabe , señora ,
En mi fe sumisa y pura ?
¿Ofende á Dios por ventura
El cristiano que le adora P
Elisa. ¡Don Frutos!...
Frut. Bien ; si : ya callo.
Elisa. Mi marido...
Frut. (¡Su marido I
¡ Ahi si yo lo hubiera sido
Me cantaría otro gallo.)
Elisa. ¿ No me oye usted ?
Fruí. Sí.
Flisa. Mi esposo..
Frut. ¿Otra ves ? Ya sé que usté
Se ha casado : ya lo sé.
Otro ha sido mas dichoso...
Elisa. Pero si...
Frut. Es cosa cruel ,
Viendo mi mortal quebranto,
Que usted se complazca tanto
Dándome en rostro con él.
Elisa. En fin , el que manda en mí
Me envía para que venda
I^ casa y la poca hacienda
Que poseemos aquí.
Frut. i Vender la hacienda I a Y por qué P
Set^un eso algún apuro...
Elisa. No, señor...
Frut, Sí ; estoy seguro...
Mas no lo consentiré.
Teniendo yo ¡ Dios eterno I
Por castigo los doblones ,
I Malvender esos terrones
Y el noble solar paterno I
Elisa. ¡ Ah ! ¿ por qué sacarme así
Los colores á la cara P
Si tal oferta aceptara
¿ Qué se diría de mi ?
Frut. ¿ Por eso también Elisa
Me ha de armar una querella P
Flisa. No debo...
Frut. |Ay, Juana!... Por ella
(Apretando la mano á Juana.)
Vendería la camisa.
Juana. Bien lo sé. ¡ Virgen de Atocha !...
Otro se llevó la palma
Que usted... No es aquella el alma
De don Frutos GaUmocha.
Fruí. ¿Qué?...
Elisa. ¡Juana!...
Juana. No puedo mas.
Don Miguel es el reverso
De la medalla ; un perverso ,
Un bergante , un Barrabás.
Elisa. ¡Oh!...
Juana. Aunque usted se ponga seria
(Interrumpiendo á Elisa.)
No callo. El Ul don Miguel...
Elisa. I Juana 1
Juana. ¿Qué ha sacado de él P
¡ Oropio , llanto , miseria I
Frut. ¿Y ese hombre es tan fementido ,
Tan traidor, tan sarraceno...?
Elisa. Sea malo ó sea bueno,
Don Miguel es mi marido.
Frut. Bien está ; mas si son ciertas
Esas noticias que Juana
Me acaba de dar, mañana
Se va usté á quedar por puertas.
Elisa. Es mi esposo...
Frut. ¡Otra! Ya sé...
Elisa. Debo hacer lo que me ordena.
Frut. En lo Justo , norabuena ;
Pero en lo injusto ¿por qué P
¡ Doblarse como una caña
A su antojo 1... ¡ Voto á san !...
Ese hombre ¿es algún sultán P
¿ No hay ya leyes en España P
Elisa. Me remito á las de Dios.
Frut. ¿ Es de él acaso la hacienda .. P
Elisa. Demos fin á una contienda
Penosa para los dos.
Frut. ¿Tan vilmente corresponde...?
Elisa. Aunque agradecida estoy
A tantos favores, voy,
Si usted me permite...
Frut. ¿Adonde?
Elisa. A mi casa.
Frut. i Otra manía I—
No quiero que usted la habite.
£¿úa. ¿Gómo?¡Yo...I
Fruí. Dirá Belchite
Que la echo á usted de la mía.
Elisa. ¿Y qué dirá si me quedo?
Fruf . Dirá que b^o el techado
De un hombre leal y honrado
Puede usted dormir sin miedo.—
Ni allí puede usted estar.
Es un caserón sombrío,
Lleno de goteras, frío
Y al extremo del lugar.
No hay cristiano que lo arriende ;
Y aun dicen algunas viejas
Que de noche entre las tejas
ACTO SEGUNDO.
Saele aparecer un daende.
Juana. ¡Virgen Santa ! Yo me muero
Si voy...
Elisa. Aunque usted te enoje,
No está bien que yo me aloje
En la casa de un soltero.
Fruu No soy solo, que también
En mi casa se cobija
Un anciano con su hija.
(Aparece Simona de improviso , saliendo
de la habitación de la izquierda.)
ESCENA III.
ELISA, JUANA, Don FRUTOS, SIMONA.
Sim. Di tu novia y dirás bien.
Frut. (t Simona 1)
Elisa. ¡Su novia ba dlcbo !
{A media voz á Juana.)
Sim. Muchito. ¿Se almira usté P
Jua$ia. (\ Una novia de aparejo
Redondo !)
Frut. (¡ Me va á perder !)
Sim. Si , señora ; soy su novia
Gomo dos y una son tres ;
Y no bay que hacer aspamientos ,
Que tengo ya tanto aquel
Gomo la mas estirada ,
Y á mi nadie... ¿ Estamos P... Pues.
Frut. ({ Quisiera que me tragase
La tierral)
Sim. Te aguantas ; ¿eh?
Niega , traidor , que me has dado
Delante de cinco ó seis
Palabra de casamiento.—
Pero puede que ya estás
Arrepentido y por otra
Me quieras plantar, ¡ infiel !
Frut. Yo...
Sim. Por esa... lechuguina.
Elisa. \ Sefiora !...
Sim. Todo lo sé.
Usté viene á sonsacármele ,
Pero ¡ por vida de quién... !
Frut. Tengamos la fiesta en pax ,
Simona.
Elisa. Yo... ¡Qué mujer I
Frut. Trata con mas cortesía
A esta señora.
Juana. Es soes.
(A EUsa en vox baja.)
Sim. ¿Gortesfa? Eso faltaba
Cuando...
Fruí. Es...
Sim. Ya sé yo quién es :
ir.
139
Tu novia la de Madrix.
¿ Acaso estoy yo en Belén P
El hermoso original
De este retrato.
(lo saca y se lo enseña á don Frutos.)
Frut. (¡ Ah !)
Sini, ¿Lo ves P
Elisa, (i Gonservaba mi retrato !...)
Sim. En la mesa lo atrapé ;
Y es que, á la cuenta , estarias
Gonsolándote con él.
Elisa. (¡ Me amaba 1)
^*»». Guando de pronto
Gorriste á todo correr
Al encuentro de tu ninfa...
I MaldiU sea su piel I
Frut. Me obligarás si no callas
A hacer una...
Sim. Ya se ve ;
Gomo yo soy probé , y ella
Hija de conde 6 marqués...
Mas tal como soy, á nadie
Doy yo mi brazo á torcer.
Elisa. ¿ Qué es esto , señor don FVntos !
Frut. Esto es cumplirse la ley
De la expiación , sefiora ;
Esto es sufrir la cruel
Penitencia de un pecado
Que no debí cometer.
Sim. ¿ Qué quieres decir con eso P
i Acaso yo te engañé ?
¡ Soy yo la descalabrada
Y tú te vendas la sien !
Pues esto no ha de quedarse
Asina , no. Hemos de ver
Quién se lleva el gato al agua ,
Porque yo de bien á bien
Soy mansa , mas si me pinchan
Soy el mesmo Lucifer.
Si cuando vi por mis ojos
Tu maldá me desmayé ,
Fué de coraje. Por señas
Que si no acude Isabel
A ampararme, lo que es tú...
Fruí. No vf...
Sim. ¿Qué habías de ver?
Embobado con la otra ,
No digo á mí , pero á un buey
No hubieras...
Elisa. ¡ Oh 1 ya me canso
De escuchar tanta sandex.
Sepa usted que en esta casa
No hubiera puesto los plés
Sin él azar imprevisto
Que á ella me tri^o , y á fe
Que ya me hubiera marchado
Si don Frutos...
Sim. No hav cuartel
130
Paralas dos : nna ú otra»
Y acábese el entremés.
Elisa. Es inúUl. Yo me voy..
Frut, Yo no lo permitiré...,
Y perdone usted , señora.
No se tiaU ya de usted
Solamente : mi amor propio
Está empeñado también
En ello. ¿No soy yo nadie
En mi casa? ¿ A qué papel
Se me quiere reducir?
¡Voto i... 1
ESCENA IV.
EUSA, JUANA, Don FRUTOS.
Tío PABLO.
DON FRUTOS EN BELCHITE.
SIMONA,
Que la mia.
Sim. \ El despotfsimo ! ...
T. Pablo. \ Silencio 1 Dice muy bien
El yerno. Quien manda manda.
Sim. No puedo...
7, Pablo. Se hace un poder.
Sim, Pero...
7. Pablo. Él se casa contigo
Y seculorun amen.
Sim. Mis lelos...
7. Pablo. Guárdalos para
Guando seas su mujer.
Ahora \ adrento 1
(£a empujaháGia el cuarto de la Uquierda.)
Sim. ¡Padre!...
7. Pablo. Adrento ,
O por vida... Hasta después.
{Entra con Simona en la habitación de la
izquierda y la cierra por dentro.)
7. Pablo. ¿ Qué es esto? ¿ Gon quién
(Lteflfaporei/'ofo.)
Regañas, Frutos?
Sim. Conmigo.
{Ya no me quiere!
T. Pablo. ¿Porqué?
Sim. Porque la noTla de marras
Que tiene mas oropel
Se ha colado en casa...
T.Pablo. ¿Gomo?...
Sim. Y ya mira con desden
A la tosca lugareña.
7. Pablo. ¿Qué oigo? Eso ya pasa de...
Sim. Yo he reclamado nüs drechos ,
Que si una se hace de miel...
7. Pablo. Sí j ecetra. Pues voto á cribas
Que he de hacer y acontecer...
Frut. ¡Tío Pablo!...
T.Pablo. Sí; soy capas
De armar aquí un somaten...
Frut. Tío Pablo , á ella la he sufrido
Porque es tonta y es mujer.
Pero si usted me alza el gallo
Le estampo en esa pared.
7. Pablo. Pero, hombre... (Lo hará lo
mesmo
Que lo dice. ) Es menester...
¿ Te casas con ella , ó no?
Frut. Si : ya lo he dicho una vez.
Me caso ; sí. Quiero dar
Al demonio ese placer.
7. Pablo. Pues siendo asi, no me importa
Lo demás un cascabel.
Frut. Mas pungo una condición...
7. Pablo. Corriente : aunque sean diez.
Frut. Que no ha de haber en mi casa
Mas voluntad ni mas ley
ESCENA V.
EUSA, lUANA, Don FRUTOS.
SUia. ¡Jesns! ¡Jesús!...
(Haciéndose crtuxs.)
Jítana. A tal padre
Tal hija.
Elisa. ¿ Gon esa arpía
Se une usted ?
Juana, \ Virgen María !
Un milagro es que no ladre.
Pues el padre... ¡ Oh! descalabra.
Frut. \ Qué quiere usted ! Muerto estoy
De vergüenza , pero soy
Esclavo de mi palabra.
Amé á un ángel sobrehumano
Y por una tontería
Lo perdí... Desde aquel dia
Dios me dejó de su mano.
Ciega mi razón y esclava
De mi necio frenesí ,
Mis labios dieron un sí
Que el corazón reprobaba ;
Y el diablo , que no perdona ,
Dijo con cara de risa :
¿ No te acomodó una Elisa ?
Pues allá va una Simona. —
Ayer el mió , hoy el de esa
Desventurada... ¡Oh, qué grioui!
\ Nunca me echaré de encima
El pelo de la dehesa !
Juana, Reniegue usted de su casta,
Y otra al puesto.
Frut. Noj ¡jamás!
AQTO SBGUNDa
i31
Yo nunca mt ToeWo ttrás :
Soy aragonés y basta. —
Y á mi j qué me importa ahora
Qae ella sea mi mujer
U otra... si no lo ha de ser
La que el coraion adoraP
Si de mi suerte el rigor
He guarda pan una bestia ,
Excusada es la molestia...
Cuanto mas bestia mejor.
i Puedo quejarme en conciencia
Del mal que yo me he buscado P
lio ; en proporción del pecado
Debe ser la penitencia.
Elua. Mueve á lástima y dolor
Ver á usted entre esa gente,
Que es usted seguramente
Digno de suerte mejor.
FfMi, i Será verdad lo que of ?
Ya mi estrella es mas beoigDa,
Señora, si usted se digna
De tener piedad de mi.
Elisa. La tengo , pero no tanta
Que á quedarme aquí me atreva...
Simona pondría á prueba
La paciencia de una santa. —
{Adiós!
Frut, No , Elisa; no venza
Su voluntad á la mia;
No : sufrir tal villanía
Es una mala vergüenza.
Harán de su triunfo alarde
Si ahora te alejas de aquí ,
Y se reirán de mí
Como de un necio cobarde.
SI tanta dicha merezco
¡ Harto breve por ser mia I
Acepta hasta el nuevo dia
El asilo que te ofrezco.
En él como en un sagrado
Tu honor estará seguro,
Elisa : yo te lo juro
Con la fe de un hombre honrado.
Abajo, lejos de aquí,
Si tal gracia no me niegas ,
Mientras al sueño te entregas
Velaré pensando en ti.—
Mas conozco á mi despecho
Que, aunque la razón te obligue,
No quieres que nos abrigue
k los dos un mismo techo.
Pues bien ; si esta humillación
Tu rigor hace precisa ,
Quédate en mi casa, Elisa :
Yo me marcharé al mesón.
£Kfa. i Quedarme y echar al daefio... 1
No soy tan ingrata yo
Ni tan egoísta ; no. —
Pero es temerario empeño
También...
FruU Así me hizo Dios. *
Soy aragonés, señora. —
Mas no sé quién es ahora
Mas tozudo de ios dos.
Jíüsa. Si yo...
fruí. i Teme usted acaso
Que se caiga una pared ?
Flita, Pero...
Ftuu Eu fin , vayase usted :
Ya U dejo libre el paso.
Juana, ¡Señora!...
JPna. Déjala, Juana.
Ya que tu señora bella
No quiere dormir en ella,
La casa arderá mañana.
Elisa. ¿Qué escucho? i Y lo hará!...
{Á Juana á media rojí.)
Juana. ¡ No es cosa I
Ya verá usted lo que tarda...
Elisa, Yo...
Juana, Será lástima que arda
Una ñuca tan hermosa.
Elisa. Juana , si me quedo aquí...
Juana, Él lo exige... Él nos salvó...
¿Le tiene usted miedo?...
Elisa. No...
(Pero ime lo tengo á mí!)
Frut. Elisa, en nombre del cielo.
No me niegue tu altivez
Esta gracia, que tal ves
Será mi último consuelo,
i Duélate mi amarga suerte.
Oh dulce, perdido bien I
Mira que tanto desden
Puede apresurar mi muerte.
De rodillas te lo pido.
{Se arrodilla; Elisa quiere hacerle letMm-
tar, pero don Frutos pervnaneee en la
misma actitud y sin soltar la mano de
Elisa.)
Elisa. ¡Por Dios , alce usted...!
Frut. Perdona...
Elisa, Si nos sorprende Simona
No moverá poco ruido...
Frut. {Oh! no alzaré...
Elisa. {Qué porfía!...
Frut, Si palabra no me das...
Elis<s. Bien; pero con mil y mas...
. Juana. Pasos siento...
(Don Frutos se levanta,)
Blas, Ave María.
{Apareciendo en el foro.)
132
EStENA VL
ELISA. JUANA, Don FRUTOS, BLAS.
DON FRUTOS EN BELGHITE.
ESCENA VII.
ELISA , JUANA , Don FRUTOS.
Frut. Adentro.
BUu, Aunque usté perdone,
(Acereóndose.\
¿ Está aquí una forastera ,
Que no es de Belchite y vino...?
Mas por la traía es aquella.
¿Se llama usté doña Elisa...?
Elisa. Si ; yo soy.
Blas, ¿ Está usté buena ?
Elisa. Si ; gracias.
Blas, Vengo de parte
De Rudesindo Calleja...
Elisa. Mi arrendador.
Blas, Sí ; á decirle
A su mercé que la espera...
Frut, Dile que por esta noche
Se queda aqui.
Blas. Noragüena.
Elisa. (iMxl)
Juana. Mañana nos veremos.
La señora está indispuesta...
Blas. Ya sé que hubo de volcar
El carruaje. ¡ Son tan bestias
Las muías!... Pues bien; por eso
No se perderá la cena.
Nos comeremos yo y Paula
Su ración de usté y la de ella. —
Con que ¿hasta mañana?
Elisa. Sí.
Blas. Vea usté si tan y mientras
Manda alguna cosa á Blas...
I Ah ! Por vida de mi agüela...
Lo mejor me se olvidaba.
Hoy llegó por la estafeta
Esta carta...
Elisa» Déme usted...
{La tomay mira el sobre,)
De don Remigio es la letra.—
Permitame usted... {Á don Frutos,)
Frut. ¡Señora!...
(Abre Elisa la carta, y la lee para si,)
Tú, vete ya.
Blas. ¿Y larempuesta?
Fruí, i Bárbaro ! ¿ la has de llevar
Tú á Madrid?
Blas, \ Toma ! el que yerra
No pregunta... No; al contrario...
Se me ha trabado la lengua.
Elisa, (¡Cielos!)
Blas. Con que, güeñas noches
Y mandar lo que se ofrwga.
Elisa, ¡Diosmio!...
{Interrumpiendo la lectura,)
{Sigue leyendo,)
Juana, Pierde el color. . .
Elisa, ¡Desventurada!...
{Llorando.)
Frut. ¿Qué nueva
Infausta...? — ¡ Una silla , pronto 1
{A Juana, mientras sostiene á Elisa, que
está á punto de desmayarse,)
Elisa, ¡Dadme, Señor, forUlexa!
{Alxando los ojos,)
{Se sienta ayudándola don Frutos,)
Juana, Descanse usted... i Agua !
Elisa, No.
Juana, Este Frasquito de esencia...
{Saca uno del pecho y lo aplica á la
narix de Elisa.)
Huela usted...
Elisa, \ Oh ! no te Inquietes.
No temas, Juana, que pierda
La razón, que la que nace
Con tan Infeliz estrella
Como yo, ni este consuelo
En la adversidad espera.
Frut. Mas ¿qué imprevista desgracia
O qué inesperada ofensa
Tus bellos ojos, Elisa,
Baña en lágrimas acerbas?
No á vana curiosidad
Atribuyas la impaciencia
Con que humilde te suplico
Que me confies tus penas :
Es porque mi bien supremo
Serla librarte de ellas.
Elisa. \ Qon Frutos !
Frut . \ Tanta amargura 1...
Habla. ¿Acaso lloras... muerta...
A tu madre...?
Elisa, ¡ Ah ! . .. Sí , señor 1
Juana, ¿Cómo!... Pues...
{Elisa impone silencio á Juana con una
seña.)
Frut. \ Pobre marquesa I
(¡ Cuánto me quemó la sangre !)
Dios en su gloria la tenga...
Elisa. Vamos, Juana...
{Levantándose»)
Frut, Bien conozco,
Bella Elisa, que no hay fuerzas
Humanas que resuciten
ACTO SEGUNDO.
133
Al que yace en noche eterna ;
Bien sé que la de una madre
Es irreparable pérdida,
Y que en vano intentaría
Con mi ruda y torpe lengua
Curarla profunda llaga
Que... En fin, usted bien penetra
Los sentimientos que abriga
Mi corazón. Yo quisiera...
Elisa, (¡ Ay Dios I) Lo sé; pero ahora...
FruU Sí; en ocasiones como esta
Las lágrimas y el silencio
Son la mejor elocuencia. —
Llore usted.
(Siguiendo á Elisa hasta la hábitaeion
de la derecha.)
Yo la acompaño...
(Á una seña de Elisa retrocede respetuoso,)
En su sentimiento.
Elisa. Cierra.
(A Juana entrando,)
(Juana sigue á su ama cerrando la puerta,)
ESCENA Vni.
Don frutos.
¡ Pobre Elisa ! ¿ No bastaba
Para amargar tu existencia
Haberte cabido en suerte
Un marido calavera?
I No te bastaba sufrir
Sin exhalar una queja
Su villana ingratitud
Y su tirana insolencia!
Un solo lazo te unía
A este valle de miserias;
Tu madre; ¡ y la impía muerte
Se goza en dejarte huérfana I
Maldita pécora fué
MI señora la marquesa ;
Pero al fin era su madre,
Y Elisa paga una deuda
Sagrada si á su memoria
Tributa lágrimas tiernas.
Aun yo mismo, sin poder
Resistir á su Influencia,
Creo que me he enternecido...
i Quién un dia roe dijera
Que habría yo de sentir
La muerte de aquella vieja
Endiablada!...' Y sin embargo,
Por ella perdí , por ella,
Esa inestimable Joya
Qoe insensato menosprecia
Mi indigno rival. Si fuese
Mi fortuna menos negra ,
Yo que la maldije viva
No la lloraría muerta.
Si mi palabra y las leyes
De la santa nuidre Iglesia
Entre EÜsa y yo no alzasen
Insuperable barrera ,
¿ Quién mas dichoso que yo
Sobre la faz de la tierra? '
I Qué mujer pierdo, Dios mió!
Noble, virtuosa , bella ,
Probada ya en el crisol
Del infortunio... ¡ y sin suegra I
ESCENA IX.
Don FRUTOS, MAMERTO.
Mam. ¡Don Frutos!...
Vrut. I Calle 1 1 Mamerto!
Entre usted. ( ; Qué me querrá ?)
Mam. Usted dirá que á estas horas
(Adelantándose.)
No parece natural
Mi visiU.
Frut. Nada de eso...
A no ser que, en calidad
De escribano cartulario.
Me venga usted á enjuiciar...
Mam. No, señor; no tema usted.
No vengo como curial;
Vengo solo como un simple...
Frut. ¿Eh?
Mam. Simple particular.
Frut. Pues ¿qué objeto.*.?
Mam. Usted no es tonto
Y ya se figurará...
Frut. En efecto... (Ya olvidaba
Que este mozo es mi rival.)
Mam. Mi honor exige...
Frut. Sí. (Vamos;
Me viene á desafiar.)
Mam. Que me muestre agradecido
Al que me dio libertad,
Y como á usted se la debo,
Según me dijo...
Frut. Sltal;
Pero obrar así fué un acto
De justicia y nada mas.
Mam. Usted lo llama Justicia
Y yo generosidad ;
Que al fin de los enemigos
Los menos dice el refrán ;
Y como yo estoy penando
13&
DON FRUTOS EN BELGHITE.
Por Simona diag ha
Y para una dama sola
Es suficiente un galán..*
FruU Si; lo sabía.
Mam, No se habla
De otra cosa en el logar.
Frut. Y por lo mismo me opuse
Al atropello brutal
Del tio Pablo. -^ Pero hablemos
Con toda sinceridad.
<)ue usted quiere desbanearme
Es evidente. (; Ojalá 1)
Mam, Sí, señor.
FruU ¿ Y espera usted
Lograrlo?
Mam, ¿Qué he de esperar?
Simona me ha despedido
I Ingrata!... , y no hay tribunal
De apelación cuando dice
Una moza : no ha lugar.
Pues I qué 1 si elia me quisiese
¿ Sufriera yo ¡ pesia tal I
Que otro hombre la hiciera cocos,
Aunque fuese un Fierabrás ? . .
FruL ¡Mamerto!...
Mam, Por mi desgracia,
{Enternecido,)
Esa mujer contumaz
Me aborrece, y como yo
No tengo otra voluntad
Que la suya i ay desdichado !
Desde que en hora fatal
Vi aquella cara hechicera
Que me tiene hecho un bausán,
No me queda ya, don Frutos,
Mas recurso que llorar. (Llora,)
Fruí, Y en efecto está llorando.
(Para si,)
\ Vaya un ente original !
Mam, Ver llorar á un tagarote
Como yo es cosa en verdad
Que da grima ; pero i ay triste !
No lo puedo remediar. —
Usted sí.
Fruf . c Cómo?
Mam, Rompiendo
Una vara de taray
En mis costillas, ó echándome
A la garganta un dogal.
Frut, ¡Yo ! ¿Ha perdido usted el juicio?
Mam, Si ; usted me debe matar,
Don Frutos. Hágame usted
Esa obra de caridad.
Frut. ¿Soy yo asesino ó verdugo
Por ventura? Es singular
La manía... Yo no mato
A los que no me hacen mal.
Si tiene usted tanta prlu
De dar obra al sacristán
Y al párroco, buen remedio ,
Cuélguese usted de un nogal.
Mam, I Ah ! yo idolatro á Simona
I Y usted la lleva al altar 1
Frut, lAhl verá usted I
Mam, Algún dia
No la parecí costal
De paja , pero la pérfida
Me vendió como un chalan.
Vino usted, pujó... y ahur.
Como en el agua la sal
Se deshizo mi esperanza. —
¡ Llorad, mis ojos , llorad I
{Rompe á llorar otra vex,)
Frut. (i Pobre joven !) Yo lo siento
En el alma ; pero ya
Mi palabra está empeñada
Y no he de volverme atrás.
Mam, Y tal vez si no mediase
Un compromiso formal...
FruU Se la cedería á usted
Sin reparo.
Mam. I Voto á san...!
Aquí tenemos al perro
Del hortelano...
FruU Cabal.
Mam, Ni le gusta á usted Simona
Ni me la quiere endosar.
¡Egoísmo! ¡Tiranía!
FruU ¡Tontería! ¡Necedad!
No es á mí , no , sino á ella
A quien debe usted contar
Sus cuitas. ¿Tengo yo cara
De tio ó de capellán?
Bueno estoy yo para oír
En mis orejas zumbar
A un moscón... Háblela usted ;
Yo no me opongo : allí está..*
Vaya usted...
Mam, Sí ; eso se dice
Muy pronto; pero...
FruU ¿Qné?
Mam, ¡Ay!
No me atrevo.
FruU ¿Quiere usted
Que yo la vaya á rogar
Que le quiera ?
Mam. Estará allí
Aquel feroz animal...
Frut, ¿Algún mastín?
Mam. No ; su padre.
No, no me atrevo. Es capas...
Tendré mañana...
Fruf. ¡Oh! mañana
Será tarde.
Mam, ¡San Pascual!
ACTO TERCERO.
135
Pues j qué...?
Frut, Mañana me caso.
Mam, ¡Virgen Santa del Pilar I...
Frut. Y si el noYío es complaciente
Y amable , no lo será
£1 marido.
Mam. Ya supongo..*
Pues mire usted; muchos hay
Que obran á la inversa.
Frut, I Eh! Basta...
Mam. i Mañana ! ¡ Oh calamidad !
Frut. ¿Entra usted , 6 no?
Mam. ¡Dios mió 1
Frut. ¡Oh! ya no puedo aguantar...
Vayase usted con mil diablos
Y déjeme el alma en paz.
Mam. ¡Adiós, Simona , hasta el valle...
{Llorando.)
De... !
Frut. ¡BasU!
{Empfujándole.)
Mam. ¡DeJosafat!
ESCENA X.
Dow FRUTOS.
Para apurar mi paciencia
Me faltaba este buen rato.
¿Hay mayor impertinendaP
¿Hay hombre mas mentecato?
Yo te la daría, si.
Yaque tanto te cegó,
Menos por dártela á ti
Que por no sufrirla yo.
Mas nunca , con grave mengua
De mi firme, hidalga fe,
Nunca negará mi lengua]
Lo que con ella juré.
Mañana me caso; si.
El mal paso darlo aprisa. —
i Cielos ! ¿ qué va á ser de mi
Con Simona... y sin Elisa?
\ Elisa , mi único amor'. ...
Hoy te trajo aquí mi suerte
Para que fuese mayor
La amargura de perderte.
\ Breve y funesto placer 1
¡Triste y fatal situación I —
AHÍ me llama el deber...
(Mirando d la puerta de la izquierda.)
Aquí está mi corazón.
(Mirando á la puerta de la derecha , de la
cual íe halla poco distante. )
¿ Y á qué con vana inquietud
Suspirar en esta puerta
Si mi honor y su virtud
No la consienten abierta?
¡Adiós!... No dé yo lugar
A una sospecha bastarda. —
¡Qué noche voy á pasar...
Y qué mañana me aguarda !
¡ Con cuánta pena le dejo ,
Ángel de amor y hermosura! —
Mas ¡ con qué gozo me alejo
{Mirando á la ixquierda.)
De esa bestial criatura ! —
¡Cuan diversas son las dos I
(Dirigiendo sus miradas á derecha 4 i*-
quierda, como lo indican los versos.)
Allí está el mal ; aquí el bien. —
¡ Maldita seas de Dios ! —
¡Bendita seas, amen!
{Desaparece por el foro,]
ACTO TERCERO.
ESCENA PRIMERA.
DOH FRUTOS, Tío PABIX).
Fruí. Convénzase usted , tio Pablo ;
No hagamos un desatino
Que luego noñ pese á todos.
Yo...
T. Pahlo. Frutos, lo dicho dicho.
Frut, Tio Pablo, su hija de usted
No será feliz conmigo...
T. Pahlo, Si por cierto; ¡vaya!... (Este
hombre
Se ha olvidado de que es rico.)
Frut. Hay poca conformidad
Entre su genio y el mío.
r. Pablo. No importa : un# ves casados
Cedéis cada uno un poquito...
Y además , sin una que otra
Pelotera entre marido
Y mujer, el matrimonio
Sería un guisado insípido
Y vivieran los casados
Como los padres del Limbo.
Frut. Si por retirarme ye»
No quedase otro partido
A Simona... Mas yo sé
i3r>
DON FRUTOS EN B£LGUIT£.
Que la quiere con delirio .
Mamerto...
7. Pablo, ¿EsebabazorroP
No me bables de él : no le azmlto.
Frut, Si pudiese obrar Simona
Según su libre albedrio
Pl^eriría á ese mozo.
T. Pablo, ¿EliaPiQuiál
Fruf. Un dia le quisOr..
7. Pablo, Un dia no es otro dia.
Ni son Iguales los cinco
Dedos de la mano; ¿entiendes?,
Y dijo bien el que dijo :
Bueno es el pan de centeno ,
Pero es mejor el de trigo.
Fruí. ¿Y á qué debo yo la honra
De que me haya preferido
Simona? ¿A mi linda cara?
7. Pablo, ¿Por qué no? Tú eres buen
chico.
Fruí, No, señor : á mis doblones;
Dejémonos de embolismos.
Mientras los tenga seré
Discreto, gallardo, lindo.
Gracioso; mas si mañana
Amanezco sin un Cristo
Dirá usted , dirá Simona
Que soy mas feo que un mico.
7. Pablo. Eso no ; pero si Dios
Te ha dado tierras y olivos ,
¿Por eso te ha de llamar
La chica perro, Judio?
Fruí. Pero usted la sacrifica
A su bárbaro egoísmo...
T, Pablo. ¿Cómo?...
Fruf. Al sórdido interés...
7. Pablo, ¡Hombre!...
Fruf. Porque , lo repito ,
No congeniamos ; seremos
Muy desgraciados. .
7. Pobío. Pues, hijo.
Ya es tarde. Nadie te puso
A la garganta un cuchillo...
Haberlo mirado bien
Antes de decir : envido.
Fruí. \ Ks verdad, si, es verdad!... (Este
Es el segundo capitulo
De la suegra madrileña.
¡ Ah, vil Interés maldito!
Tanto monta para tí
La corte como el cortijo.)
Vengámonos á razones.
Confieso que he procedido
Con ligereza ; confleso
Que, puesto en tela de Juicio
Ese asunto, yo sería
Condenado. Por lo mismo,
r opongo una transacción
Que excuse llantos y ruidos
Y á todos nos esté bien.
Las leyes, si me desdigo .
Solo pueden obligarme ,
Téngalo usted entendido,
A dotar á esa muchacha;
Pues bien está ; sin litigio
La regalo dos mil pesos
Y es negocio concluido.
7. Pablo. No me acomoda.
Frut. Si es poco.
Pida usted mas. Yo me obligo...
7. Pablo. Vales tú mucho mas que eso.
Frut, Pues puje usted á su arbitrio...
7. Pablo. ({Firme, Pablo! U todo u
nada.)
SI no se casa contigo
Va á tronar como arpa vieja.
I Te tiene tanto cariño !...
Frut, ¿Con que...?
T.Pablo. 1 Nada I
Frut, Con que ¿ usted
No transije ?
7. Pablo. No transijo.
Fftte. Mírelo usted bien , tío Pablo;
Mire usted que si me irrito...
7. Pablo. ¿Qué quieres decir con eso?
Mas ya calo, ya adivino...
La forastera, la intrusa
Te ha trastornado el sentido.
Ella es la que ahora campa ;
Simona no toca pito ;
Un clavo saca otro clavo.
Que dice el refrán antiguo.
Di de una vez que te casas
Con la huéspeda...
Frut. (; Oh , Dios mió !...)
7. Pablo, {Hombre sin palabra !... ¿ Es
eso
Lo que manda el catecismo ?
Frut. I Dale 1 No; ni ella , ni yo ,
NI el reverendo arzobispo
Podemos... Ese sería
Un casamiento sacrilego.
7. Pablo. ¿Porqué?
Prut. i Qué necia pregunta !
Porque ya tiene marido.
7. Pablo. I Miren qué fáltale puso !
Frut. ¿ Eh ?
7. Pablo. Como de esas se han visto
Que tienen marido y majo
Y comen á dos carrillos.
Fruf. ¡Blasfemo! El honor de Elisa
Es como el sol del Olimpo,
Y ¡vive Dios , ruin villano...!
7. PaWo. Yo...
Frut. Diga usted que ha mentido
Si no quiere que le arranque
Acro J'ERCERO.
137
La lengua.
T. Pablo. Bien ; no es artículo
De fe lo que dice el hombre
Cuando el hombre está mohíno.—
Pero tomarlo también
Tan á pechos... ¿ Qué chiquillo
Te ha sacado ella de pila
Para poner tanto ahinco
En defenderla ?
Frut. Es mujer...,
Es dama , la doy asilo
En mi casa..., es un dechado
De virtudes y un prodigio
De hermosura ;— en fin , ¿ por qué
Lo.he de ocultar ? Es el ídolo
De mi corazón.
T. Pablo. \ Y es cierto I
{ Y te atreves á decírmelo !
Frut. \ Y usted que lo oye se atreve
A ser mi suegro 1
T. Pablo. Lo he dicho ,
Y no me retrato , y nadie
Me apea de mi pollino.
Frut. Bien ; corriente. Yo también
He tomado mi partido.
T. Pablo, ¿Te negarás...?
FruU Al contrario:
Ahora soy yo el que ló exijo ;
Pero pronto; ¡ ha de ser pronto I
Ya podía haber venido
El escribano. Las horas
Se me están haciendo siglos.
[Aparece Mamerto trayendo en la mano
algunos pliegos de papel sellado.)
T. Pablo. Cátale aquí. Mas á tiempo...
ESCENA II.
Don FRUTOS, TiO PABLO, MAMERTO.
Jfom. Buenos dias.
r. Pablo. Mas ¿ qué miro ?
¡ Eres tú ! ¿Cómo no viene
Tu cofadre don Toribio ?
Mam. Está... como yo quisiera
Estar.
T.Pablo. ¿Cómo?
Mam. Con el tifus.
Pues Binó, ¿ vendría yo
A autorlxar mi suplicio?
Frut, ¡ Otra victima !•
T. Pablo. Si ; es gaita...
(Riéndose.)
Mam, Maldito sea mi sino
\ la hora fatal , funesta
En que aprendí tal oficio. -~
Pero aun es tiempo. ¡ Tio Pablo !...
I Don Frutos 1... Por el martirio
De san Serapio , que fué
Menos horrit)le que el mió ,
Cédanme ustedes la mano
De Simona , que lo pido
Con mucha necesidad ,
Y ponerme en el conflicto
De dar fe de que se casa
t Ay Dios ! con otro individuo
Es obligarme , señores ,
A cometer un suicidio. —
\ Don Frutos !...
Frut. Eso, al tio Pablo.
T. Pablo. No ha lugar.
{Sin dejar hablar á Mamerto.)
Mam. (i Bárbaro ! ¡ Impío !}
T. Pablo. ¿ A ver si sales, Simona ?
{A la puerta de la ixquierda.)
Mam. (Pero aun me queda un resquicio
De esperanza. Acaso al verme
Renazca el amor antiguo...)
T. Pablo. I Por vida... ! Se me ha olvi-
dado
Hacer venir los testigos...
Frut. Después vendrán á firmar ;
Y si no nos convenimos
Es inúUl...
Mam. Es forzoso
Tener corasen de risco
Para...
7. Pablo, Ya está aquí Simona.
{Aparece Simona con el vestido de
lugareña.)
Mam, (Ardo y tiemblo ; sudo y gimo.)
ESCENA III.
Don FRUTOS, Tío PABLO, MAMERTO,
SIMONA.
Sim, iSalú ! (Jfuy serta.)
Mam. (i Cómo la idolatro !)
Fruí. Buenos dias.
Mam. ídem. ({ Sí ;
Para ellos , no para mí I)
T. Pablo. Asentémonos los cuatro.
(Mamerto se sienta delante de la mesa,
poniendo sobre ella el papel sellado ;
don Frutos á su derecha y y d «u ú*
quierda Simona y el tio Pablo.)
Mam. Esta pluma es una brocha.
{Tomando una pluma y mirándola.)
T. Pablo. Otras hay.
188
DON FRUTOS EN BELCHITE.
Mam.
íAyU.
{Tomando otra y sutpirando.)
• Esponsales
[Escrihiendo.)
Entre Simona Corrales
Y don Frutos Calamocha. »—
Venga... (, Oh dia de amargura !)
La novia , si lo ha de ser,
Y diga... (i No echa de ver
Lo triste de mi flgura !)
Frut, Antes de ese documento
Dará el escribano fe
De otro que yo dictaré.
r. Pablo. ¿Otro?
Sim. 4 Cuál?
Frut. Mi testamento.
r. Pablo, I Tú hacer testamento !
Fruí. Yo.
Mam, I Amargar asi el placer
De la boda 1
Sim. \ Un novio hacer
Testamento !..,
Frut, ¿Por qué no?
Sin que sea desvario
¿ No hay quien toma esa medidn
Cuando el honor y la vida
Arriesga en an desafío ?
¿ No suele también testar.
Por si no liega á la orilla,
El que en frágil navecilla
Surca el proceloso mar?
¿ Y no puedo yo creer
Que el vinculo conyugal
No es mas que un duelo mortal
Entre marido y mujer ?
Y si entre ellos el demonio
De sus artes hace gala ,
¿Qué mar bravio se iguala
Al golfo del matrimonio?
Sim. I Mire usté qué alicantina !...
T, Pablo, I Chito ! {En vox baja.)
Frut Ponga usted mi nombre ,
[Á Mamerto.)
Patria et catera. {Mamerto escribe,)
Sim, \ Hum !... este hombre
{Aparté con tu padre,)
Me va dando mala espina.
T. Pablo. Deja que él sea mi yerno...
Fruí. Como bueno y fiel cristiano ,
Apostólico , romano ,
Dejo el alma ai Padre Eterno.
Mam. Eso es ; y el cuerpo á la tierra...
Frut. Yo diría á Lucifer...
Es decir, d mi mujer.
Sim» i Qué se entiende... ?
(En actitud de levantarse fwrio$a.)
T.Pablo. I Calla, perra
{En vox baja y haciéndola sentarse de un
tirón.)
Sim. j Confundirme ámí—¡Qné hor-
ror!— {Alto.)
Con los demonios malditos...!
T Pablo. \ Bal Son chanzas deFrutltos,
Que hoy está de buen humor.
Mam. Disponer de esa manera
Del cuerpo...
Sim. (Yo estoy en vilo.)
Mam. No es la fórmula de estilo...
Frut. Pues ponga usted lo que quiera.
Mam. (Yo creo que no está sano
{Con el dedo en la frente.)
De aquí. Curador ad litem
Habrá que nombrarle...)
Fruí. ítem :
Al infrascrito escribano...
Mam. i A mi...!
T. Pablo. I A Mamerto . . 1
Sim. I A él...!
Frut. a.
Al infrascrito escribano,
Vuelvo á decir...
Mam. (iSanCipriaaol
¿ Qué querrá dejarme á mí ?)
Frut. Ya que no le doy la novia.
Como en vano lo procuro.
Porque su padre es mas doro
Que una silla de Moscovia...
Sim. ¡HumL..
r. Pablo. No hagas caso da pullas.
Frut. Le doy mil pies de olivar
Y mi huerta del Juncar
Que mide cinco talmllas.
T, Pablo. ¿Qué oigo?
Mam. I A mi tal beneflcio !
T. Pablo. ¡A él!...
Frut. Poco es lo que le doy
Cuando á mi pesar le voy
A hacer un flaco servicio.
Mam. (Comprendo... Puede que así...)
Sim. ¡Mil olivos!...
{Aparte con su padre.]
T, Pablo. Se los da
Por Via de... ¿Estamos?
Sim. Ya :
Pero me los quita á mí.
Mam. Gracias...
(Don Frutos le interrumpe diciémlole
por señas que siga escribiendo.)
T. Pablo. Para una prel)cnda
Tan fuerte como la ?uya ,
Eso vale una aleluya.
Frut. Y del resto de mi hacienda...
7. Pablo. I^iesi la goxainoe los dos...
ACTO TERCERO.
139
Fruí. Tlcrraa , ñncas , plata , olivos... ,
Doy la mitad ínter vivos
A doña Elisa Qairós.
(SifRona y el tio Pablo se levantan
airados. )
Sim. ¡Felonía!
T. Pablo. ¡Tú desbarras!
Frut. Yo soy dueño de mis bienes.
T. Pablo. ¡ La meta de lo que tienes
A una...!
Sim. ¡A la novia de marras 1
r. Pablo. No se bace esto con un chino.
Sim. Esto es burlar mi esperanza.
T. Pablo. Esto ya pasa de chanza.
Sim. Esto es ser un asesino.
Frut. Pues predicáis en desierto...
Sim. ¡Oh!...
Frut. I Silencio y respetad
{Levantándose.)
MI postrera voluntad I —
Lo dicho dicho , Mamerto.
(Mamerto sigue escribiendo. Don Frutoe
pasea de un lado de los bastidores al
otro. )
Sim. \ Echarme así por el lodo !...
T. Pablo. ¡Calla y muérdete las uñas
(En vox baja.)
Por Dios , que si refunfuñas
Puede quitárnoslo todo !
Sim. Pero, padre, fuerte cosa...
T. Pablo. La otra meta...
Sim. No hay aguante...
T. Pablo. Aun será lo muy bastante
Para que nadie nos tosa.
Mam. (Se me hace el alma pedawe
Viendo penar á mi bien. —
c Y un no cedes? \ Boba, ven ;
( Mirando á Simona y gesíiculúndo con
afán. )
Ven !... Arrójate en mis brazos.—
¡ Nada ! )
Frut. ítem...
Sim. I Otro Ítem , padre !
[Aparte al tío Pablo.)
Frut. Por dejar pia memoria
De mi y alcanzar la gloria
De Cristo y su Santa Madre ,
Dejo...
Sim. i Ay..., todo lo destroza!...
(Como arriba.)
Frut. El resto de mi caudal
Al venerable hospital
De locos de Zaragoza.
Sim. ¡Estomas!
T. Pablo. Hombre, «{eetás tonto?
r,k los locos? ¡Eso dices!
Frut. Sí ; entre aquellos infelices
Espero verme muy pronto.
Mam. (Bien tenia yo barrunto...)
Sim. ¡Qué ultraje! {Llorando.)
(Se sienta, y solloxa y palmotea con
muestras de desesperación.)
T. Pablo. Basta de bromas ,
Y sin mas puntos ni comas
Tratemos de nuestro asunto.
Frut. ¡ Eh ! no gasto bromas yo.
Ix) he dicho y no lo revoco.
7. Pablo. Pues digote que estás loco
De atar.
Frut. Todavía no.
Mam. (Ahora, sitiada por hambre.
Tal vez...)
r. Pablo. Sí; estás rematado,
Y es que n la cuenta te ha dado
En la sesera un calambre...
Frut. No Ul.
T. Pablo. Sí; yo lo sustento.
■Solo hace ese disparate
Un orate. ~ Y un orate
No puede hacer testamento.
Porque un loco en mi opinión
Tiene el caletre perdido,
Y coando falta el sentido
Se preturba la razón ,
Y cuanto haga , y ponga ó quite
Es nulo ; y de aquí articulo
Que lo que en Belchite es nulo
No vale nada en Belchite.
Frut. Hoy soy libre como ayer...
Mam. A esa lógica bastarda,
(Leíxmtándose. )
A esa gramática parda
Me toca á mi responder.
Para declarar demente
A Pedro ó Juan , no es un lego ,
No es un rústico labriego
Autoridad competente.
Mas quiero por dos minutos
Suponer que del común
Sensorio, como un atún ,
Está privado don Frutos.
En tal caso, por la goda
Legislación, hoy vigente,
Nulos serán igualmente
El testamento y la boda;
Que si nulo es lo que testa ,
Como ha dicho usted muy bien ,
Quien tiene el seso en Belén
Y la razón descompuesta,
Por los mismos argumentos
No puede casarse, pues
Si es loco don Frutos, os
Incapaz de sacramentos.
itkO
DON FKUTOS EN BIlLCHUE.
Fruí. ¡ Basta I Lo he dicho y lo voy
A firmar.
{Va ala meta y firma.)
T, Pablo. ¡Tente!...
Fruí. Ya está.
r. Pablo. ¡Frutos!...
Frut. Luego se verá
Si soy loco ó no lo soy.
7. Pablo. Con que ¿es decir... (¡Malos
lohos!...)
Que esto es una cuchufleta... ,
Una treta , una endireta
De aquellas del padre Cobos ?
Con que ¿hemos hecho el i>ayaso
Mi hija y yo? ¡ Voto á Caifas!...
Para eso valiera mas
Haber dicho -. no me caso.
Frut. ¡Qué quiere usted 1 Es preciso
Que á todos nos Heve el diablo.
Con la paz brindé al tio Pablo
Y el tio Pablo no la quiso. —
Por lo demás, no me niego.
Si gusta de mi persona ,
A casarme con Simona
Ahora mismo...
r. Pablo. I Otra te pego!
jY qué quieres tú que coma?
I Por vida del moro Muza!...
Para morir de gazuza
Bien está San Pedro en Roma.
Si hasta del último grano
De trigo haces almoneda ,
SI todo lo das, ¿qué queda
Para Simona?
Frut. Mi mano.
{La extiende en acto de ofrecerla.)
Sim. i Cargue el demonio con ella*
{Levantándose y sin poderse ya dominar.)
Que ya estoy frita y refrita...
Primero que yo la azmita
Quiero morirme doncella.
I Salirme ahora al camino
Con esa pata de gallo
Cuando... I — No callo , no callo.
( A su padre , que la hace señas para que
se reprima.)
¡Picaro! ¡Traidor!... ¡Endino!
Frut. ( i Oh música celestial ! )
T. Pablo. Deja, que aun...
Sim. No quiero, DO.
La culpa me tengo yo
Que he sido tan animal...
r. Pablo. Si se viene á la razón
Y quiere cumplir sus pantos
Don Frutos...
Frut. Lo dicho y autos.
Sim. t Hum !...
Mam. (¡Me parte el corazón!^
(Enternecido.) j
¡Simona!... Aquí... ¡
{Con la mano en el pecho,)
( ¡ No me mira ! )
Sim. Si usted quiere ser su suegro ,
Yo no. — Es decir, yo me alegro...
Y maldita es la mentira.
Acabáronse los tratos.
Si en menos me tuve ayer.
Hoy soy yo mucha mujer
Para un pobre pelegatos.
¿Qué digo? Aunque ahora me dé
Todo el oro del Perú
Lo enviaré á Belcebú :
¿Está usté? ¿Lo entiende usté?
Y no se cambia este talle I
Por ninguno; y soy quien soy ; |
Y de su casa me voy
Antes que me eche á la calle;
Y aunque se hundiera Moncayo
No hay mas padre ni mas diantre
Que mi... De hoy en adelantre
Haré de mi capa un sayo.
{Vase por el foro.)
ESCENA IV.
Don frutos , MAMERTO, Tío PABLO.
T. Pablo. I Tiene razón , voto á quien !. ..
Y si descastada y fiera
Me arañara y me escupiera
Tendría razón también.
Por ti...— ¡ de ira me atarugo ! —
La he sacado de su trocha.
Por don Frutos Calamocha
Padrastro he sido y verdugo.
Mas te has de acordar de mí.
Tengo el hígado bien puesto
Y... En fin , me largo; pero esto
No se ha de quedar asi.
ESCENA V.
MAMERTO, Don FRUTOS.
Mam. ¡ Pobrecilla I Se ha quedado
Como quien dic« á la luna
De Valencia. — ¿Y es posible
Que aun sea tan testaruda
Que cuando ve que se escapa
ACTO TERCERO.
ÍM
De 8UB manos U fortuna «
Podiendo echarse en mis brazos ,
Haya apelado á la fuga ?
Frut, Yo no he podido hacer mas.
Mam, Es cierto; pero es tan dura
De pelar... y yo tan débil...
Ruin ha sido su conducta.
Eso no es mujer ; es fiera
Escapada de una gruta.
Si yo no fuese un idiota ,
Yiáidola pobre y desnuda ,
Lejos de anegarme en lágrimas.
Bailaría la cachucha ;
Mas mi sensibilidad
Es tan necia , tan absurda
Que olvidado de la mía
Lamento su desventura. —
¡ Yo naci predestinado
Para ser victima suya I
Ayer me afligía ingrata
Y hoy desgraciada me abruma;
Su temerario desden
Me abrirá ; oh cielos ! la tumba;
Y si me hicieran su dueño
Las l)endiciones del cura,
Aries , Tauro y Capiicornio
Presidirían mis nupcias. —
¡ Y , con todo, por casarme
Con esa atroz criatura
Me dejaría arrancar
Los colmillos y las uñas ! —
Mas, supuesto que no me ama.
Ni quizá me ha amado nunca.
Lo llevaré con paciencia
En castigo de mis culpas.
No será usted menos digno
Por eso de mi profunda
Gratitud. El testamento ,
Dictado con tal astucia,
Mo tenía otro designio
Que endosarme la futura.
FruU Cierto; eso entraba en mi plan...
Mam, ¡Oh fineza sin segunda 1
Al ver tanta abnegación
(Enjugándose las lágrimas,)
¿ Quién no llora de ternura P
Frut. Pero es preciso , no obstante ,
Que el testamento se cumpla.
Mam, ¿ Qué oigo 1 ¿ Con todas sus
clausulas ?
Frut, Si : no exceptúo ninguna.
Mam, ¿Es posible I... Y yo creía
Que era un ardid, una burla...
Frut. No,
Mam. Por mi parte , agradezco
La huerta y las aceitunas,
Pero...
ESCENA VI.
Don frutos, MAMERTO, GORRIÓN.
Gor, Señor escribano...
{Desde el foro,)
Mam, ¿ Qué hay P
Gor, Venga usté.
Mam, ¿ Quién me bnaca P
{Yendo al foro,)
{Gorrión le habla en vox baja,)
Frut, (¿ Qué dirá Elisa... ? i Ah ! ya sale.)
Mam, ( \ Cielos ! Quisiera ser grulla.)
{Vase corriendo. Gorrión se retira,)
ESCENA Vn.
Don FRUTOS, ELISA, JUANA.
Frut, ¡Elisa!...
Elisa, Señor don Frutos,
Ya llegó el momento...
Frut, (í Oh Dios I)
Elisa, Ayer pudo haber disculpa
Para que aceptase yo
El amistoso hospedaje
Que usted me ha dado , mas hoy...
Frut, i Tan pronto te vas, ElUal
¡Tan pronto se nubla el sol
De mi alegría !
Elisa, Después
De lo que anoche pasó
No puede habitar aquí
Sin mengua de mi opinión.
Frut, I Es verdad !
Elisa, \ Abrió la suerte
Un abismo entre los dos I
Frut. Sí ; sepárate de un hombre
Que en hora infausta nació
Antes que pase á tu frente
Mi sello de maldición.
Parte : tal es mi amargura
Y tan abatido estoy ,
Que yo mismo te lo ruego,
Aunque sea dardo atroz
Tu ausencia que en mil pedazos
Me divida el corazón.
Elisa. ¡Don Frutos!... (¡Oh si supiera
Con cuánta pena me voy 1)
Frut. Irás á tu casa...
Elisa, Breve
Será en ella mi mansión.
Frut. ¿Cómo?...
Juana. Mañnnn nos vamos
J
m
DON FRUTOS EN BELGHITE.
A Madrid...
Fruí. ¿ Qué oigo ! Eso no.
Si lo hacM porque recelas
Que te importune mi amor,
Es inútil. Yo seré
Quien huya de ti yelox*
Ami para eele último trance
Tendrá mi pecho valor.
No temas que si en tu oído
Otra vei suena mi voz,
O ves surcado mi rostro
Con lágrimas de dolor ,
Puedas acusarte un dia
De tenerme compasión.
No ; el adiós que ahora te dé
Será mi postrer adiós.
Elúa. ¿Tan mal juzga usted de mi,
Don Frutos ? ¿ Por qué razón
Guardaría yo en mi seno
Tan obstinado rencor?
Mas si es fuem condenimoe
A eterna separación ,
No lo es que por causa mia ,
Que aqui forastera soy ,
Usted mismo se destierro
Del hogar donde nació.
FruL Privado de ver á Elisa,
Todo al diablo se lo doy.
Tanto me importa emigrar
A Flandes como al Mogol.
Juana, t Ye don Frutos Calamocha
{Se ha ñcercado á la mesa é inclinándose
un poco sobre ella , lee el documento que
extendió Mamerto.)
Y Bubierca, hijo de don... »
(Sigue leyendo para si,)
Frut. Quédate : yo te lo ruego.
Aquí...
Jiuma. « Dejo el alma á Dios... »
{Leyendo.)
\ Un testamento! [A Elisa.)
Frut. Si; el mío.
Elisa. ¿ Qué escucho ?
Juana. Es rara aprensión
Estando fuerte y robusto...
Frut, Asi amenaza la hoz
De la muerte al (irme roble
Gomo al tallo de la flor.
Elisa. I Ah, qué ideas...!
Frut. No será
Mas tarda ni mas precoz
Por eso mi última hora ;
Pero ¿no es mucho mejor
Despachar ese negocio
Guando sano y bueno estoy,
Que ver entrar al notario
Por donde sale el doctor?
Eso es recibir, Elisa,
Dos veces la extremaunción.
Juana. Con usted habla esU cláusula,
[Ha continuado leyendo para ti.)
Señorita.
Elisa. ¿Cómo!...
Frut. Yo... [Turbado.)
Elisa. ¿ Qué misterio...?
Juana. Cigala usted.
{Lee.)
« Ítem : hago donación
De la mitad de mi hacienda
A doña Elisa Quirós. »
Elisa. ¡Dios mió !... Tanta bondad
Me llena de confusión.
Juana. |0h hidalguía sin ejemplo!
I Oh noble pecho español !
¡ Esto se cria en Belchlte I
I Esto es fruta de Aragón 1
Elisa, (i Justo Dios! ¿queréis probar
En este nuevo crisol
Mi virtud?...] Señor don Frutos,
Ese generoso don
Lágrimas de gratitud
Arranca á mis ojos...
Frut. ¡Oh!
No hay motivo...
Elisa. Mas no puedo
Sin cubrirme de rubor
Aceptarlo.
Frut. ¿ Por qué ? ¿ Acaso
Es hacienda de un ladren
La mia ? i Oh Dios ! ¿ No podré ,
Sin ofender el pudor
De mi amada..., de mi amiga,
Mejorar su situación?
¿ Olvidas , ángel hermoso ,
Que sin mi fatal error ,
No de la mitad, de toda
Mi hacienda serías hoy
Poseedora ? Y pues ya he roto
La venda que me cegó ,
Y pues mia fué la culpa
De que en detestable unión
Fuese la paloma candida
Presa del buitre feroz ,
¿Qué mucho si las riquezas
De que el cielo me colmó
Parto contigo? •, Yo ! \ ay triste !
Que no dejo á nadie en pos
De mí, ni deudos, ni amigos...,
I Yo que miro con horror
La vida!... ¡Ah! tenga yo al menos
Un consuelo en mi aflicción.
Acepta : no serás tú
La que reciba favor,
Sino yo : no llames dádiva
A lo que os restitución.
ACTO TEUCERO.
ihS
Elisa, (¡Qué tormento!... O nunca ha
habido
Mártires... ó yo lo soy.)
Frut, \ Callas I
Elisa. \ \h!... Yo soy ahora
La que implora con fervor
La piedad de usted. — También
Para Elisa feneció
Todo bien, toda alegría...
Solo me queda el honor,
Y lo perdiera aceptando ,
Sea gracia ó galardón ,
La herencia que usted me ofrece.
¿Es razón , es ley que en pro
De una extraña usted defraude
De su esperanza á la que hoy
Será su esposa....^
Prut. No; el cielo
Al fin mis ruegos oyó.
Ya no me caso.
Elüa, (¡Oh... Dios mió!)
FruU Si; ella, de propia voz ,
Ha desistido, y me evita
La eterna condenación.
Elisa, Felicito á usted...
Mam. \ Don Frutos !
{Dentro.)
\ Don Frutos !
Frut. ¿Quién llama?
Mam. lYo!
{Llegando apresurado.)
ESCENA VUÍ.
ELISA, Don FRUTOS, ÍUANA, MAMERTO.
Mam, j Albricias, señor don Frutos! —
Señora , á los pies...
{Saludando á Elisa.)
¡Albricias!
{A don Frutos,)
El tio Pablo capitula. —
¡Oh placer !... ídem su hija.
Lo del testamento ha sido
Mano de santo. ¡Oh delicia!
Me caso. Todo Belchlte
Se va á perecer de envidia.
Sonada va á ser mi boda :
Habrá Jota y seguidillas...
Y ya tengo sentenciadas
A muerte veinte gallinas. —
] Ah! la cabeza me zumba ,
El corazón me palpita ,
Y á mis párpados se agolpan
(llorondo.)
Las lágrimas. «.
Juana, íj Qué ridicula
Sensibilidad!)
Mam. Sí; lloro,
Pero ahora es de alegría. —
Lloro y rio al mismo tiempo...
Vamos, parece mentira...
¡ Y á usted se lo debo todo ;
Usted me vuelve á la vida !
Y por eso agradecido
Vengo á hincarme de rodillas
Ante el ángel tutelar...
{Va á arrodillarse y don Frutos no se lo
permite.)
Frut, ¿Qué hace usted?
Mam, \ Oh grande , oh ínclita
Bondad !... Pues bien, déme usted,
Si merezco tanta dicha,
Los brazos. •.
Frut. Con mucho gusto.
{Ábraxándok.)
Mam. Gracias, gracias infinitas...
Frut. Bien; basta...
Mam. Adiós , que me están
Esperando las familias...
i Adiós ! En mí tendrá usted
Un amigo que le estima...
He dicho poco : un esclavo.
Mi sangre , mi escribanía ,
Mi patrimonio, mis lágrimas...
Todo es de usted , y permita
El cielo que en casto nudo
Otra consorte mas digna... —
Mas tal vez me está escuchando
{Mirando á Elisa,)
La venturosa individua
Que ha de reemplazar...
Frut, ¡Mamerto!...
Mam, ¡Sí, sí!
Frut, (i fóte hombre me asesina! )
Mam. Doy á ustedes mi cordial
Parabién... Es muy bonita.
Celebro...
Elisa. Suplico á usted...
Mam. \ Oh Providencia divina!
Todos quedamos contentos. —
i Si se hicieran en nn día
Las dos bodas... ! Pero, adiós ;
Urge el tiempo ; estoy de prisa...
¡Ambos... á cuatro... 1 ¡Qué gusto !
¡ Bravo , bravo l \ Viva , viva !
{Vase corriendo.)
ilik
DON FRUTOS EN BELCHITE.
ESCENA ULTIMA.
ELISA, Don FRUTOS, JUANA.
Juana. \ No lleva mala prebenda
Ese pobre majadero !
Frut. Ya lo ves , amada prenda :
Puedes heredar mi hacienda
Sin perjuicio de tercero.
Juana, (Capaz será todavía
La simple... ¡Oh! si fuese yo...)
Frut. ¿No respondes, alma mia?
Juana. (Leamos... porque sino,
{Cogiendo el testamento,)
Diré alguna tontería.)
{Lee fMira si.)
Elisa. Ya lo he dicho : será en vano...
Frut, ¡Temes que sea funesto
Don que viene de mi mano 1
Elisa. No, señor... (¡Hado tirano!)
Juana. ¡Virgen del Pilar, ¿que es esto?
\ Señorita !... ¡ Otra que tal !
Como este hombre he visto pocos.
Elisa, Pues ¿qué?...
Juana. Deja á un hospital
El resto de su caudal.
Elisa. ¿Qué dices?
Juana, Sí ; al de los locos I
Elisa. ¿Cómo?...
Juana, Si esto se consiente...
Elisa, No es posible...
Juana. Como dos
Y tres...
Elisa. ¡Y no lo desmente!
¡Cielos! ¿estará... demente?
Frut, No, Elisa. ¡Pluguiera á Dios!
Juana. Si ; loco está , rematado ;
Yo lo afirmo á su pesar;
¡Y es de amor 1...
Elisa. ¿ Quieres callar ?
Juana, Y solo quien lo ha inspirado
Es quien le puede curi^.
Elisa. ¡Juana!...
Juana, Sí . . . ¡ Pobre señor 1
¿No es un cai^o de conciencia...?
Frut. Breve será mi existencia ,
Ya la consuma el dolor.
Ya la acabe la demencia;
Y pues tan breve ha de ser,
Y sin que un solo placer
Temple mi mortal zozobra «
Ya de nada he menester :
¡Todo en el mundo me sobra!
Elisa, ¡Viva usted!... Yo se lo ruego.
Juana, ¿ Lo oye usted ? (¡ Este hombre es
ciego !)
Frut. ¡Yo vivir.,.!
Juana. (Y la otra, necia.)
Frut. Cuando Elisa... ¡Ay Dios!...
Juana. (Reniego...)
Frut. ¡ Me aborrece y me desprecia I
Elisa, (¡Yo aborrecerle, buen Dios!)
Juana, No hay tal.
Elisa, ( ¡ Decídselo vos
Que estáis leyendo en mi alma !)
¡Frutos!...
Frut. ¡Elisa!...
Juana. (¡Qué calma!
Me desesperan los dos.)
Mi señora...
{Elisa la hace señas para que caUe.)
¡Nada! Yo hablo.
Porque el pudor ne se asombre ,
Por no soltar un vocablo
¿Quiere usted matar á un hombre
Y que á usted la lleve el diablo ?
Basta que el honor lo vede ,
Mi señorita no accede
A dádivas de un querido.
De un cortejo; pero puede
Recibirlas... de un marido.
Frut, ¿Cómo?...
Elisa. ¡Ah!...
Juana. Ya he callado mucho.
¡No mas! Si no desembucho.
La garganta se me anuda
Y... Mi señorita es viuda.
Frut. ¡ Dios poderoso , ¿qué escucho!
Juana, Aquella carta...
Frut. ¡ Bien mió !
Juana, Decía que don Miguel
Ha muerto en un desafio.
Frut. Perdona mi desvario ,
Mas no lloraré por él.
¡ Y lo callabas ! ¡ Oh ejemplo
De noble delicadeza!
Admirado te contemplo...
Juana. Pues aun calla su nobleza
Otra verdad como un templo.
Dudaba usted de su fe...
Elisa. ¡ Juana, por Dios... ! ¡ Qué marti-
rio!
Juana, Pues ahí donde usted la ve
Tan modesta y tan... , yo sé
Que le ama á usted con delirio.
Frut, ¿Será verdad , cielos?
Elisa. (Oh!...
Juana. A mí me lo confesó
Allí en aquel aposento.
Elisa. ¡Juana! ¡Jesús!... Pero...
Juana. ¿No?
Pues dígame usted que miento.
Elisa. ¿ Qué he de hacer, pobre de mí,
Si me precio de sincera
Y tó me apremias así ?
ACTO TERCERO.
U6
Si te desmintiese á ti...
Sería yo la embustera.
Frut. Morir debe de placer
Quien tanta yentura alcania. —
Masóla mamá...?
(Á Juana en vo% baja.)
Juana. Murió, ayer
Hizo un 4&0.
Frut. ({ Esta mujer
Es la bienaventuranza!)
Permite , hermoso portento ,
Que postrándome á tus pies
Te ruegue...
EHsa. No lo consiento.
(Deteniéndole.)
Frut. tOh, Elisa! {Oh gozo !...
Juana, Ya es
Inútil el testamento.
{lo hace Tpedaxos.)
Frut. ¿Qué has hecho? (El pobre escri-
bano...!
Mas cumpliré mi promesa. —
Y si merezco tu mano
Y no he sacudido en vano
El pelo de la dehesa...
Elisa. Primero exige de mí
La religión nn tributo...
Frut, Sí ; el réquiem^ el... Pero di :
i No me das el dulce si
Para cuando pase el luto?
ElUa. ¡Sí!
Frut, \ Oh dicha I... Pero te advierto
Que si pronto no convierto
En gala el paño mortuorio,
Yo pasaré por el muerto
Las penas del purgatorio. —
Aunque tenga antipatía
A la corte, si en desquite
Tu mandato allá me guia.
No diré como aquel día :
« {Belchite quiero, Belchitel »
Eliea. No. Contigo aldea ó corte ,
Todo es para mí lo mismo.
Seria mucho egoísmo
Alejar á mi consorte
De su pila de bautismo.
Frut. ¡ Tú. . . y Belchite ! \ Oh bendición !
( Tomando afectuosamente la mano de Elisa. }
Colmada está mi ambición.
Aquí , amorosa consorte,
Tendrás , á falta de corte.
Un templo en mi corazón.
10
PRUEBAS DE AMOR CONYUGAL,
GOMEDIA EN DOS ACTOS,
KflCaUTA FAB4 Ui UCEQ DE HADRIO T ESTBBNAIUk BN EL MMHO EL DU 8 DE
DE 1840.
FERSONA&
PAULA.
TERESA.
MARIANA.
Don AGUSTÍN.
Don RAIfON.
Don GAfETANO.
Un Qdidam.
■ «o Madrid. Sala ao casa da doo AguiUii
I condaca a la aotasait . 7 ambu á laa
1 000 racaüo de escribir.
babltacioBef Inlarlorea. Eatra otrw mnablai
lalaralae : la da la
habrá ana cOnoda
ACTO PRIMERO.
ESCENA PRIMERA.
PAULA, MARIANA.
{Paula sentada , acabando de bordar una
eartera, Mariana de pié quitándote la
mantiUa.)
Paula, Con qae, ¿hoy mismo ? De ale-
gría
No veo ya el abalorio.
Mar. Me han dicho en el escritorio
Qaeliegará á mediodía.
Paula, Ya dudaba ver el fin
De ausencia tan doiorosa.
Mar. Ocho dias no son cosa...
Paula, ¡ Quiero tanto á mi Aguslin !
Al que en triste soledad
Recuerda á su dueño amante
Le parece cada instante
Un siglo , una eternidad.
Mar, Ese pesar es muy justo.
1 Irse un marido á los tres
Dias de casado !
Paula, I Pues !
\ Mira qué plato de gusto !
Mas don Braulio el fabricante
Le envió de pronto á Uclés
Comisionado y i ya ves I...
Como el pobre está cesante...
No son de perder hoy dia
Cien duros.
Mar. Pero es fatal
Que al tálamo conyugal
Alcance la cesantía.
Paula. Ya le emplearán , lo espera,
Mediante la protección
De su amigo don Ramón,
Que está e^ora en candeíero.
Y si no logro esta dicha ,
ACTO PRIMERO.
I Cómo ha de ser ! Fiel esposa,
Ife reduciré gustosa
A sopas de ajo y salchicha.
Mar. Gran virtud es menester...
Paula, No me distraigas. Quisiera
Acabar esta cartera...
Mar, ¿ Le quiere usted sorprender P
Paula. Si.
Mar. * De realce dos palmas,
Y enlazados los dos nombres
Forman cifra...
Paula. No te asombres.
Lo mismo están nuestras almas.
Mar. (En eso pone su ahinco :
Por lo demás no se afana.)
Pauto. Ya solo faltan , Mariana ,
Cuatro puntadas ó cinco ;
Y pues salgo mas de prisa
Que imaginé con mi empeño ,
Antes que venga mi dueño
Tiempo tengo de ir á misa.
Jíar. Y sobrado.
Paula. Tráeme pues
Los guantes y la mantilla.
{Suena dentro una campanilla.)
Mar. Yoy. Sonó la campanilla,
Paula. Mira primero quién es.
ESCENA II.
PAULA.
¡ Virgen, si á la esposa tierna
Hoy vuelve sano y seguro ,
Otra misa oir te Juro
Descalza de pié y de pierna I
ESCENA in.
PAULA, Don CAYETANO, MARIANA,
Cay. Vengo á ponerme á los pies
De usted...
Paula. Beso á usted la mano,
Amigo don Cayetano.
Jíar. ¿ Dejaré para después...?
Pauki. No, que si el tiempo no alcania..
Perder la misa no quiero.
Anda , que ese caballero
Es de toda oonflanxa.
iik7
ESCENA IV.
PAULA, Don CAYETANO.
Cay. No quisiera ni un momento
Incomodar...
Paula. No... Iba á misa...
Cay. I Oh I es obligación precisa.
Paula. Pero tome usted asiento.
Cay. Gracias. (| Rostro como el suyo... 1)
¿ Qué borda usted , vecinita P
Paula. Una cartera.
^«y. Es bonita.
(Acercándose á mira/rla.)
Paula. Ahora mismo la concluyo.
[Levantándote y dándole la cartera.)
ESCENA V.
PAULA, Don CAYETANO, MARUNA.
(Trae Mariana guantes, abanico y man-
tilla para su ama : esta pone la oimo-
hadilla sobre la mesa,)
Mar. Aquí está todo , señora.
Cay. Exquisita es la labor.
{Mirando la cartera.)
Yo no he visto igual primor.
(Estoy por la bordadora.)
I Es obra maestra !
{Se la vuelve, y Paula la pone sobre la
mesa.)
Paula, ¡Qué!
No tal. Usted me avergüenza.
Cay. Y aquí forman una tremí
Dos iniciales , A y P.
í Muy bien ! AgusUn y Paula.
Recíproco amor lo exige.
(l Qué linda ! Si no transige»
Da conmigo en una jaula.)
Pauto. Es un débil testimonio
De mi conyugal afecto.
Cay, I Ah I bien dicen : el perfecto
Estado es el matrimonio.
Sobre tan plácida unión
No tienda Satán sus redes ,
Y Dios favorezca á ustedes
Con fruto de bendición.
Paula. I Vaya I... (Ruborosa.)
Ponme la mantilla.
(Mariana se tapone.)
Cay. Un niño hermoso y robusto...,
lAS
Peio usted tendrá mas gusto
fin que sea una chiquilla.
Paula, Haga Dios su voluntad.
Y usted, tan aficionado ,
¿No se casa?
Cay. He tropezado
Con una dificultad.
Paula. ¿Cuál?
Cay. Señora » i hay tanU maula !
Virtud, belleza, talento...
¿Donde se halla ese portento?
I Ahí c Dónde hallar otra Paula?
Paula. En cualquier parte. Es tan poco
Mi mérito...
Cay. Y en mis años ,
Tras de tantos desengaños ,
¡ Casarme!... No soy tan loco.
Novio con el pelo gris
No puede vivir tranquilo ,
Que tiene el alma en un hilo
Y su honra pende de un tris.
El dinero puede mucho
Y, aunque de ello no me aplaudo,
Con el oro que recaudo
Puedo llenar un falucho ;
Pero placeres comprados
Ya se sabe lo que son.
Las telas del corazón
No salen á los mercados.
Paula. No, señor. — ¡ Qué buen sujeto,
{Aparte á Mariana.)
Qué honrado es nuestro vecino !
Cay. {¿ Quién ha visto á un libertino
Hecho fraile recoleto? )
Jíar. Y tan amable , tan franco...
{Aparte á Paula.)
Cay. 4 Y cuándo llega el consorte
Feliz?...
Paula. Hoy entra en la corte.
Cay. ^iNo volcara en un barranco I...)
Mil y mil enhorabuenas...
Y á mi mismo me las doy,
Que su apasionado soy,
Aunque le conozco apenas.
Paula, i Cómo! ¿Ufited...?
Cay. Solo de vista,
Mas sus virtudes proclama
Con cien trompetas la fama.
Pauto. Favor que usted...
{Toma el abanico y el pañuelo.)
Ya estoy lista.
Cay. Si él me honra con su amistad...
Paula, i Oh ! El honrado será él.
Cay. Seré su amigo mas fiel.
Paula. Gracias. Es mucha bondad..
Cay. Si puedo servirle en algo...
Paula. iAh, señor...!
PRUEBAS DR AMOR CONTÜGAL
Cay. Sin cumplimiento :
Suyo es desde este momento
Cuanto tengo y cuanto valgo. —
Mas yo hablando á troche y moche
Y usted con mantilla puesta...
Paula. No importo. Usted no molesta...
Cay. ¡ Ah ! Vaya usted en mi coche.
Pauto. No. MU gracias...
Cay. Hace un aire
Terrible.
Paula. De aquí á la Red
No está lejos.
Cay. Mire usted
Que lo tomaré á desaire.
Precisamente está ahora
A la puerta. Hice enganchar,
Mas quise antes saludar
A mi vecina y señora.
Pauto. ¡ Y usted irá á pié por mi... I
Cay. I Eh ! mejor. Haré ejercicio.
El mucho regalo es vicio.
Vaya, diga usted que sí.
Paula. Porque usted no tome á mal..»
Cay. Con usted iria al templo,
Pero ese fuera un ejemplo
Pernicioso á la moral.
Paula. Es verdad.
Jíar. (i Camastronazo 1)
Cay. Mas ya que cauto me privo
De ese honor, hasta el estribo
Sírvase usted de mi brazo.
Paula. Mal pago á tonto fineza
Seria un desden grosero.
[Toma el hraxo de don Cayetano.)
Vamos... (i Qué buen caballero 1)
Cay. (i Bien val Por algo se empieza.)
ESCENA VI.
MARIANA.
¡ Qué bien toma mis lecciones
El socarrón ! i Qómo sabe
El tuno hacer la gatito
De Mari-Ramos! El diantre
Son los hombres. Mi señora
Le tiene ya por un ángel.
¡ Bien I Esto es algo. — Y no es poco
Que, sin saber lo que se hace,
Haya aceptodo su coche.
Acaso mas adelante.
Luego que el pan de la boda...
{Siiena la campaniUa.)
Llaman. Voy... Ya ha abierto Jaime.
ACTO PRIMERO.
1A9
ESCENA VIL
Don CAYETANO, MARIANA.
Mar. ¿Qaé! ¿Vuelve usted... P
Cay. Sí, Mariana;
SI, querida. Vengo á darte
En albricias de mi dicha
Este doblón para guantes.
Mar, Estimando. Ya ve usted •
(lo toma,)
Que mi consejo...
Cay. Admirable.
El primer paso está dado,
Que es lo difícil , lo grande
De estos negocios. Ganada
Su confianza...
Mar. No obstante.
Sin ganar la del marido...
Cay. Y eso no será tan fácil;
¿Verdad?
Mar. A fuerza de tiempo...
Cay. Es que , si quieres que te hable
Con franqueza, temo mucho
Que la paciencia me falte
A lo mejor. — ¿ Es zeloso?
Jíar. No le he notado ese achaque
Hasta ahora.
Cay. Bien. ¿Y qué
Me dices de su carácter?
¿Es hombre... de armas tomar?
(No tengamos aqui un lance
Pesado... )
Jfar. Es como una malva.
Cay. No porque á mi me acobarde
Ningún hombre cuerpo á cuerpo,
Pero bueno es informarse...
Vaya; ¿y qué flaco es el suyo?
¿Juega al biliar ó á los naipes?
¿ Es músico? ¿ Es cazador ?
¿Es literato?
Jíor. Es cesante.
Cay. Basta.
Mar. Sobre todo, i chito !
No es bueno que sepa nadie...
Cay. Por supuesto. (¿Yo callar?
Harto será. Soy tan frágil...
Mas ahora tendré prudencia...,
Al menos hasta que alcance
La victoria. A algún amigo
De los mas íntimos..., pase;
Pero ¡en el café!...)
Jíar. ¿En qué piensa
Usted?
Cay. En mi plan de ataque. —
Pero abar. Ya nos veremos
Despacio, que si viene alguien.
Podrá sospechar... Lo dicho.
Si me ayudas en mis planea
Y logro lo que deseo,
Te hago feliz. Dios te guarde.
ESCENA Vra.
MARIANA.
Es preciso tener cara
De vaqueta y de vinagre
Para negarse á servir
A sujeto tan amable.
La conciencia me remuerde
Un poco ; mas treinta reales
De salarlo mal seguro,
Y sin provechos ni gajes,
¿ Qué son para que una moza
De mi rumbo vista y calce
Y mantenga nada menos
Que á un cabo de provinciales?
si es tan santa mi señora
Como de serlo se aplaude.
Por mas que sude el vecino
Y por mas que yo trabaje.
Se quedará al fin y al cabo
Tan honrada como antes. —
Y aun mucho mas; que no hay mérito,
Gomo decía mí madre ,
En que triunfe la virtud...
Cuando nadie la combate.
SI se rinde, buen provecho.
Ella será la culpable.
(Suena la campaniUa.)
\ Pues ! — Ella y los que gobiernan;
Que, acumulando cesantes.
Tantas ocasiones dan
Para que el diablo las cargue.
ESCENA IX.
MARIANA, Don AGUSTÍN.
ÁguiU ¡Mariana!
{En traje de camino.)
Mar. I Ah I... i Señor! ¡ Tan pronto I
Yo creí que hasta mas tarde...
Agutt. He madrugado algo mas
De lo que pensaba. ¿ Qué hace
Paula? ¿Dónde está?
Jíar. Ha salido
A misa.
Agust. Eso es muy laudable.
i50
PRUEBAS DE AMOR GONTUGAL.
Mar, Creyó qae tendría tiempo
Antes de qoe osted llegase...
¡Cuánto sentirá...!
Ág%LsU No importa.
(Sentándote y dejando sobre una siüa
el sombrero, )
Molido estoy del carruaje.
Mar. ¿Se ha desayunado usted?
Agtat, Sí; medio capón fiambre...
Supongo que no habrá habido
Novedad...
Mar. Ninguna.
Agust. jYGalTei?
Mar. ¿ Don Ramón P Ha estado malo.
Agust. ¿Qué me dices ! ¿Cosa grave P
Mar. No, señor. El reumatismo. ••
Habrá seis dias... Sí ; el martes,
Hizo cama. Pero ayer
Cuando fui yo á preguntarle
Cómo estaba de salud
Encontré vacío el catre.
Ya está tan guapo. Hoy vendrá.
Agust. Me alegro. Siento sus males
Como si yo...
Mar. No lo extraño.
Son ustedes uña y carne...
(l Voto va..., y no se k) he dicho
A don Cayetano 1)
Agust. Dame,
MieoCni viene mi mujer,
Las cartas que haya de Cáceres...
Mar. No ha parecido el cartero.
Agust. (Es raro el no contestarme
La familia. Sentiré
Que desapruebe mi enlace...)
(Suena la campaniüa.)
Mar. Llaman... Será la señora.
Agust. ¡ Ah INo te detengas. Abre.
(Levantándose,)
ESCENA X.
Don AGUSTÍN.
i La pobre!... Estos ocho días
Se le habrán hecho mortales 1
ESCENA XI.
PAULA, Don AGUSTÍN.
Paula, ¡Agustín! (Se abrazan.)
A gust . ¡ Paula querida !
Paula, ¡Dulce sorpresa!
Agust. I MI bien!
Paula, Bendígate Dios, amen.
¿Vienes con salud, mi vidaP
Agust. Ya lo ves. i Y tú tan buena I
Paula. Si , mas en tal desconsuelo
(Quitase la mantilla y la deja sobre la có^
moda con el pañuelo y el abanico,)
Milagro ha sido del cielo
No haberme ahogado la pena.
Agust9 Yo también muerto de esplin
Sin tí y entre aquellas gentes...
Paula. ¡Oh 1 Como otra ves te ausentes,
Me voy contigo , Agustín. —
Di : recibiste en la villa
De Uclés una carta...
Agust. Sí.
Paula. En tres noches la escribí.
Agust. \ Tres pliegos y una cuartilla I
Paula, Por horas y por momentos
Un circunstanciado parte
De mis obras quise darte ,
Y hasta de mis pensamientos.
Agust. Me cautiva el coraion
Tanta fe , Paulita bella,
Pero...
Paula. Y otra como aquella
Puse anoche en el buzón.
Agust. Era inútil. Yo te creo...
(Paula toma la cartera que dejó sobre la
mesa.)
(Si tardo en volver aquí ,
No gano , pobre de mi ,
Para portes de correo.)
Paula. Toma.
Agust. i Qué ílneía I
Paula. En suma ,
Solo amándote vivía ;
Con la aguja por el dia ,
Por la noche con la pluma.
Agust. ¡Qué cartera tan preciosa!...
Con la cifra de los dos...
¡Otro abrazo, ángel de Dios!
¡ Feliz yo con tal esposa !
Paula. Y es poco para mi amor,
Que quien el alma te da...
¡Ah...l ¿sabes que tienes ya
Otro amigo y protector?
Agust. ¡ Otro amigo ! ¡ Otro...l ¿Quién es?
Paula. Don Cayetano, el vecino
De abajo.
Agust. ¡Ya!
Paula. Anoche vino. . .
Agust. ¡Cómo!...
Paula. A ponerse á mis pies.
Agust. Y esa visita... ¿á qué santo...?
Paula. A título de vecino...
ACTO PBIMERO.
161
I Qué baen sujeto! ¡Qué fino
¡ Cómo le afligió mi llanto!
Águst, ¿Tan tierno es de coraxoo ?
Paula, Y cristiano muy cabal.
I Qué máximas de moral!
Vaya ; es un santo Taron.
Águtt. Gomo hemos vivido aquí
Tan poco tiempo , no sé...
No conozco... Ya se ve :
Todo consagrado á ti...
¿ Es Joven ?
Paula. No. Ya es machucho.
Cuarenta y tres le echo yo...
Águst, Y su mujer ¿no subió...?
Paula. ¡Ba! {Si es soltero!...
Águst, (l Qué escucho ! )
¿ Cómo en casarse no piensa P
¡ Eh ! Será algún perdulario...
Paula. No lo creas ; al contrario ,
Tiene una fortuna inmensa.
Águst. (I Malo !]
Paula. Éb hombre muy profundo.
Águst, Sí será...
Paula. Y tan timorato..
Le Inclinan al celibato
Desengaños de este mundo.
Ágtui. Yerros de la juventud...
Paula. Si vieras con qué fervor
Elogia el pobre señor...
Águst. 4 Tu hermosura?
Paula. Mi virtud.
Águst, ¡Oiga!
Paula, ün felli matrimonio,
Dice, es el supremo bien
En la tierra, es el Edén ,
La...
Águst. tMlre usted qué demonio 1
Paula. Y como yo no imagino
Encontrar en esta corte
Tan angélica consorte...
Águst. Prefiero la del vecino.
(Bntre dientes,)
Paula. ¿Eh?
Águst. Nada. (¡Y que ella se trague
La pildora!...)
Paula. Pues de ti
Hace anos encomios...
Águst. ¿Si?
¡ Qué bondad 1 1 Dioe se lo pague I
Paula. Porque, aunque no te ooneoe
Sino de fama hasta hoy,...
Águst, La fama dirá que soy
El mejor Par de los doce.
Paiüa. Y añadió : si puedo en algo
Servirle; si en algo influyo,
Cuente dewle hoy como suyo
Cuanto tengo y cuanto valgo.
Águst, ¡Tanto aféelo en una noche!
Paula. También me ha venido á ver
Esta mañana...
Águst. ¡Mujer!
Paula, \ Vaya ; y me ha ofrecido el lO-
chc!
Águst. ¿De veras?
{Con risa saráémiá.)
Paxúa. Para ir á misa.
I Qué bondad!... Quedarse á pié
Por servirme.
Águst. Si; je, je...
Paula, ¿ De qué te ries?
Águst, ... De risa. —
Ha sido mucha atención.
Y... ¿aceptaste?
Paula. Sí ; mi dueho.
Lo tomó con tai empeño...
Águst, \ No puedo mas I { Maldición !
Paula. I Ay, Dios mió 1 ¿Qué te ha dado?
(Asustada.)
¿ Es á mi , ó es al vecino... ?
Águst. Ese hombre es un libertino
De profesión, un malvado.
Paula. ¿Cómo...?
Águst. ¡ Y no le has conoclde !
¡ Ah ! ¿qué hombre á mujer bonita
Con buena intención visita
En ausencia del marido?
Te habló de virtud anoche
Para ganar tu amistad ;
I Y hoy tienta tu vanidad
Ofreciéndote su coche!
¡ Y tú le oiste tranquila
Cuando de tu esposo dijo
Tantas lindezas! ¿Qué hijo
Le he sacado yo de pila?
¿Creerá ¡pese á Bel cebú!
Ese hipócrita insolente
Que soy yo tan inocente...
tan simple como tú?
Paula, i Ay, no te enojes ! Perdona...
Yo he obrado sin malicia...
Águst. Si , sí ; yo te hago Justicia.
Esa ingenuidad te abona.
SI del bribón que te engaña
Vil cómplice hubieras sido,
No harías á tu marido
Revelación tan extraña.
Paula. Incauta fui; no te asombres ,
Querido. Mi buena fe...
{ Oh 1 De hoy mas aprenderé
A conocer á los hombres.
¡ Miren el mosquita muerta!...
1 Con qué diabólico enredo
Quería... ! No tongas miedo ,
Que otra vez estaré alerta.
Si á mis ojos so aparece
lÁ pérfido sodutlor.
153
PRUEBAS DE AMOR CONYUGAL.
Le hablaré con el horror
Y el desprecio que merece.
¡Ahí sea culpable ó do»
No vuelva Jamás aquí.
Basta que te enfade á ti
Para aborrecerle yo.
Aunque me ofrezca el Perú
Gomo me ha ofrecido el coche,
¿ Será ese viejo bamboche
Tan amable como tú P
Agust, Tan bello es tu corazón
Cual tu rostro. No me ofendo :
Basta; solo te encomiendo
Que aproveches la lección. -—
Voy á salir; y este traje...
Otro pantalón ; camisa...
Paula, ¿Adonde vas tan de prisaP
AgtuL A dar cuenta de mi viaje.
Paula. ¿Qué pantalón?
{Abriendo un cajón de la camoda,)
^gust. El azul
Turquí.
Paula. No sé dónde está,
{Revolviendo el cajón,)
Debajo... Aquí... Este será.,.
No ; es mi mantilla de tuL
Agust, Despacha.
Patito. i Si no lo encuentrol.,
I Ah ! ya ha parecido. Ten.
{Saca un pantalón y se le da,)
Agust. Ahora la camisa.
Paula. Bien.
{Abriendo otro cajón.)
En este cajón del centro...
Agust. Si.
Paula, En este lado hay calcetas...
{Registrando.)
Agust, Falta me hacen ; vengan unas.
Paula. Toma... {DándoU un par.)
¿Y te vas en ayunas?
Agust, No ; ya almorcé,
^«ttto. Servilletas...,
{Registrando el cajón.)
Sábanas... , que he de coser... ,
Enaguas...
Agust. ¿Tanto te cuesta... ?
Paula. \ Ah I Toma.
Agust. ¿ Qué me das ? ¡ Si esta
(Jítrando la camisa que le da Paula y
volviéndosela,)
Es camisa de mujer!
Paula. Dices bien. Aturrullada
(Riéndose.)
Con el dulce regocijo
l)e verte...
{Revuelve otra ce;^ el cajón.)
Agust. Vamos...
Paula, Pues, hijo»
Ninguna tienes planchada.
Agust. {Voto á...! Me lleva Pateta.
Paula. No te incomodes, por Dios.
¿ Has ensuciado las dos
Que llevaste en la maleta?
Agust. Sí, mujer; en ocho días...
Paula. ¡ Qué quieres I Pensando en tí
Noche y día... Yo creí
Que tan pronto no vendrías.
Agust. Yo te agradezco ese afán ,
Porque redunda en mi gloria ;
Pero ¿siempre en tu memoria
Era yo san Sebastian?
Paula. I Agustín I
Agust. Tomarlo á risa
Es mejor ; mas te prevengo
Para otra vez que no tengo
Zelos yo de mi camisa.
Paula. Confieso que mi pasión...
Pero ya verás qué presto... —
\ Mariana ! Una plancha , el cesto
{Acercándose d la puerta de la izquierda.)
De la ropa, el almidón...
Agust. ¿Quién espera á que la plancha
Se caliente?
¡far. ¿Llama usté?
{A la puerta.)
Agust, Sin planchar me la pondré
Como un tio de la Mancha. —
Allá voy. {Despidiendo á Mañana.)
La cubriré
Con la coibata , y asi...
Patito. ¿Saco la levita?
Águsu Sí,
Y el chaleco de piqué.
ESCENA XII.
PAULA.
(Saaindo la levita y el chaleco,)
¡Válgame Diosl Cuánto siento...
¿Dónde estará la levita?
I Jesús! La cómoda está
Tan revuelta... El primer dia
Que me levante de humor
Y el tiempo me lo permita,
La he de arreglar... Aquí está.
{Saca una levita.)
La pondré sobre una silla
{Lo hace.
ACTO PRIMERO.
153
MlentraB busco ese chaleco.
[Bevuehe el cajón.)
Aquí no está. En el de arriba...
(Abre otro y saca de él un chaleco.)
Por acá... Ya di con él. —
I Ay, qae le falta una cinta!
{Desdoblándolo.)
\ Válgame el cielo ! ¿De dónde
Saco ahora...? Tiene prisa...
I Ah I Esta es larga. Cortaré...
( Toma de la almohadilla unat tijeras
y corta un pedaxo de la cinta.)
El pedazo en la otra esquina
Con un alfiler... {Lo prende.)
Ya esU.
Voy al instante; no diga
Que no le ayudo á vestir. —
¿Tendrá polvo? No; está limpia.
{Deteniéndose y desdoblando la levita.)
Por vida de las arrugas...
{Estirando el foMon.)
Pero ¿qué veo? ¡Desdicha!...
Un botón colgando...
Agust. ¡Paula!
(Dentro,)
Paula. I Voy corriendo I — La almoha-
dilla. {La registra.)
I Ay 1 I No tengo seda negra !
¿Qué haré? ¡Por vida...! ¡Por vida...!
La aguja tengo enhebrada...,
Pero ¡ con seda amarilla !
' Agust, I Paula 1 {Dentro.)
Paula, Allá voy, amor mió I
{Se sienta y cose apresuradamente
el botón.)
Coseré con esta misma.
¿ Qué he de hacer? ¡ Malditos sastres!
¡ Malditos de Dios ! No cuidan
De asegurar los botones...
Daremos luego con tinta
A la seda-..
ESCENA Xffl.
PAULA, Don AGUSTÍN.
( Don Agustin viene en mangas de camisa ,
«yi la corbata puesta y cubierta con sus
puntas la pechera. )
Agust. ¡ Vamos , Paula !
Paula. \ Ah ! {Cortando la seda.)
Agust. ¿Qué haces?
Paula. Nada. Cosía
{Levantándose.)
Un botón que estaba flojo.
Agust, ¡Válgate Dios!
Paula. ¡EseUtrilla...!
Agust. Sí ; Utrilla.~¿Es este el chaleco?
(£o toma,)
Paula. Sí , mi bien.
Agust, ¡ Cuerno , madrina I
{Soltando el chaleco.)
Paula. ¡Ay Dios!...
Agust. ¡Maldito alfiler!
Paula. ¡Diste en él por donde pincha!
{Toma el chaleco y prende mejor el alfiler.)
Agust. ¡No lo hubieras tú prendido... !
(Se chupa un dedo.)
Paula. \ Sangre! Irán á la botica...
{Asustada.)
Agust. No es nada* Me chupo el dedo...
De gusto.
Paula. Prendí la cinta
Porque no esperases...
Agust, ¡Oh!...
¡ Por las ánimas benditas ,
Despacha I
Paula, Ya no hay cuidado.
{Le ayuda.)
Mete el brazo. — El otro. — Avisa
Cuándo he de atar...
Agust. { I Qué mujer
{Poniéndose los botones del chaleco.)
Para un pobre ! ) Ata. (Da grima
El pensar... }
Paula. ¿Aprieto?
Agust, Basta.
Paula. Ya está. Ponte la leviU ,
(Se la da.)
Mientras te saco un pañuelo...
Agust. ¡ No , por la Virgen santísima ! ,
{Poniéndose la levita.)
Que esa cómoda es... el caos,
Y me darás una almilla,
Un calcetín... Me apodero
De este tuyo de batista.
{Toma el pañuelo de Paula.)
Paula, ¿Y guantes?
Agust. Los compraré
{Tomando el sombrero y yéndose enfadado.)
De camino.
'¿ Paula. ¿No te dignas
tllofofido^
De dedrme adioe siquiera?
¡Con qué crueldad me castigu,
Ingrato!
i6&
PRUEBAS DE AMOR CONYUGAL.
Águst. No, mujer; pero...
(Entre enojado y enternecido.)
Vaya , abrázame. {Se abrazan.)
( I Es Up linda
Y tan cariñosa!...) Adiós.
Paula. No me guardes ojeriza.
Yo me enmendaré...
Agutt. I No llores...
[Enternecido.)
Adiós , Paula. ( ¡ Es una niña! )
ESCENA XIV.
PAULA.
¡ Pobre Agustín I Se ha enfiídado
Con raion. ¡ No tener lista
La ropa ! Pero ocupada
Con la cartera y la cifra...
I Cunde tan poco el bordado
De abalorio!... Y las epístolas
Amorosas que le he escrito...
Vamos; parece mentira
Cómo se pasan las horas ,
Y hasta qué punto complica
Los deberes conyugales
Una ausencia repentina.*—
¡ No poder una pagar
Costurera ni modista... 1
Si me ayudase Mariana ,
Tal cual ; pero ^y la oocinaP
{Suena la campamiUa.)
\ También es fatalidad
Que esté tan mal de camisas
Mi amado Agustín ! ¡Jesús!
¡ Mal haya la cesantía 1
ESCENA KV.
PAULA, Doif RAMÓN.
Ramón, Buenos días* bella Panla.
Prniia. Mny felices, don Ramón.
Celebro la mejoría.
Ramim. Malo ó bueno , siempre estoy
A los pies de usted.
Paula. También
De enhorabuena estoy yo.
Ramón. Sí, ya he visto en la escalera
A Agustín ; mas mi intención
Era visitar á Paula ,
V 9ip cumplir no me voy,
Señora , con un deber
Tan grato á mi corazón.
Paula. { I Qué oigo ! ) ¿ Quiere usted
sentarse ? {Recelota.)
Ramón, Sí haré.
[Ofrece una silla á Paula y él o«i*pa
otra.)
Usted solo me dio
Un parabién ; mas yo espero
Retribuirlo con dos.
Paula. ¿ Con dos parabienes ?
Aamon Sí,
Y á mí propio me los doy.
Uno por la bienvenida
De Agustín , que es mi mejor
Amigo, como usted sabe,
Y otro porque creo que hoy
Será colocado.
Paula. ¿Si?
Ramón. Y ganando en graduación
Y en sueldo.
Paula, Y á usted sin duda
Debemos ese favor.
Aamon. El merece muchos mas.
Paula. ¿ Fuera de la corte ?
Ramón. No,
Que si usted saliese de ella
FalUra á Madrid el sol.
Paula, ¿ Cómo?... ¡ Usted me dice...!
Ramón. Injusto
Fuera que tan linda flor
Vejetase oscurecida
En Moguer ó en Castropol.
Paula. Esas lisonjas...
Ramón» ¿Lisonjas?
No, señora, no lo son.
Si hay ángeles en la tierra ,
Uno es usted.
Paula. , (¡Oh rubor!...)
Ramón. ¿ Quién no envidiará la dicha
De don Agustín? Su unión...
Paula. ¡Eh! basta, ¡mal caballero,
[Levantándose. Don Ramón se levanta
también.)
Pérfido amigo , hombre atroz 1
Ramón, ¡Qué escucho I
Paula, {Venir, á título
(Stfi oirle.)
De amigo y de protector,
A requerirme de amores !
Ramón. ¡.Yo, señora 1..
Paula,
Ramón. Pero si yo..
Paula.
Ramón, Pero, Paulita, ¡por Dios I...
Paula. Ni por Dios , ni por la Virgen.
Yo tengo honra. ¡Soy quien soy!
{ Qué traición !
¡ Aparte uáted !
ACTO PRIMERO.
i56
Bamon, ¿Quién ba pensado...? Oiga
usted... {Siguiéndola.)
Paula, No ; i jamás , jamás ! \ Qué horror !
{Vase por la puerta de la ixquierda, y
óyese el cerrojo con que la asegura por
dentro.)
ESCENA XVI.
Don ramón.
¡ Y echó á la puerta el cerrojo !
c:Qué, diablos, la he dicho yo
Que huye de mí como huyera
De algún sátiro feroz?
t Porque la digo que es linda
Se pone como un dragón !
¿ Qué fuego ha visto en mis ojos ,
Qué mano se deslizó ,
Atrevida aventurera,
Que asi confunde el amor
Con una galantería
Propia del genio español
Y de la franca amistad
Que su esposo me inspiró?
j Y cuando vengo á anunciarla
Que debe á mi protección
Y á mi influjo su ventura,
Me paga... con una coz!
No presumí que seria
Tan zaina de condición.
{Suena la campanilla.)
Como apenas la he tratado...
Merecía {voto á bríos!...
No, que el justo sufriría
La pena del pecador.
(Queda un momento pensativo. Toma luego
el sombrero y se dirige á la puerta de la
ixquierda.)
ESCENA XVn.
Dow RAMÓN, Don CAYETANO.
Cay. Pues ya ha salido de casa
{Sin pasar de la puerta»)
El recienvenido esposo ,
Le vengo á cumplimentar...
Pero ¿ me engañan mis ojos ? -
i Ramón ! . . . {Adelantándose.)
Ramón, \ Ga>etano insigne I
¡Aquí tú!
Cay, I Tú tan famoso 1
Ramón. Ya ha días que no nos vemos.
Cay, Desde el año treinta y ocho.
Ramón. ¿Dónde has estado?
Cay. En París,
En Roma... y luego en Oporto,
En Cádiz... ¡Siempre gozando!
Hay humor y sobra el oro...
Ramón. \ Bravo 1 ¿ Vuelves según eso
Tan libertino (y tan tonto)
Como te fuiste?
Cay. ¡ Eh , qué quieresl...
Mientras uno sea mozo...
Ramón. \ Mozo tú I
Cay. Es decir , soltero.
Y tú , grandísimo zorro,
¿ Doblaste ya la cerviz
Al yugo del matrimonio?
Ramón, Pues ¿no sabes que soy viudo?
Cay. No me acordaba. Supongo
Que no será tan austero
Tu luto... ¿Se hace negocio?
¿Cómo te tratan las bellas?
Siempre fuiste venturoso.
Ramón. Ya no. Me acaban de dar
{Riéndose.)
Calabazas...
Cay. ¡ Ah ! . . . ; Demonio !
{Dándose una palmada en la frente.)
Ya comprendo... ¡ La Paulita !
I Mi linda vecina !
Ramón. ¿Cómo !...
Cay, \ Pobre hombre 1 Has llegado tarde.
Ramón. Ya sé que es casada.
Cay. ¡Bobo!
El marido es lo de menos.
Ramón, ¡Oh ! ¿Qué estás diciendo?
Cay. Hay moros
{Bajando la vox,)
En la costa.
Ramón, No es posible...
Cay. Quédese esto entre nosotros ;
Pero has de saber que Paula
Corre de mi cuenta.
Ramón. \ Qué oigo !
Cay. No hagas mal tercio á un amigo i
No pidas peras al olmo.
Ya he ganado á la doncella,
Y lo que es el ama , pronto
Capitulará...
Ramón. ¡Mentira!
I Infamia!
Cay. ¡ No hables tan gordo !
Cuando yo te digo...
Ramón. Mientes
Como un vil.
156
PRUEBAS DE AMOR CONYUGAL
Cay. \ Eh ! Poco á poco...
(Ya es fonoBo hacer de tripas
Corazón.) Tomas un tono...
Ramón. El que merece un Yiliano.
Cay. A tal insulto respondo
Con una estocada.
Ramón. Acepto.
Cay. (i Muerto soy !] No es á propósito
Este sitio para hablar
Del dónde , el cuándo y el cómo.
En mi habitación podemos
Tratar...
Ramón. Bien.
Cay. Soy hombre solo...
Ramón. ¿Dónde... P
Cay, En esta misma casa.
Cuarto principal , que pongo
A tus órdenes...
Ramón. Suprime
Cumplimientos enfadosos.
Cay. Lo cortés y lo valiente
No se excluyen. ¿A qué prójimo
Eliges para padrino?
Ramón. A don Agustín Oroico.
Cay. I Calle ! i Al marido... !
Ramón. Cabal.
Cay. Yo tengo que buscar otro.
A las dos te espero abajo.
Ramón. Puntual seré. (Si le rompo
Lt crisma, tendré siquiera
Ese justo desahogo.)
ESCENA XVIIL
Don CAYETANO.
Yo tiemblo. {Terrible apuro !
¡Por esta maldita lengua... 1
Faltar á la cita... es mengua ;
Soltar la pelleja... es duro;
Y él me mata i de seguro!
Si se efectúa la lid. —
¿Qué haré, cielos!... ¡Ah! Un ardid...
Ya el peligro no me inquieta.
Pues hay oro en mi gaveta
Y policía en Madrid.
(Vase por donde vino.)
ACTO SEGUNDO.
ESCaENA PRIMERA.
PAULA, Don AGUSTÍN.
Paula. Si , mi adorado Agustín ,
{Con la mantiüa puetta.)
¡Tanta ha sido su insolencia ,
Tanta su perfidia!
Agust. {Paula!
Ten cuenta , por Dios , ten cuenta
Con lo que hablas. Pueden ser
Terribles las consecuencias.
PatUa. No , no me engaño : ni solo
Por una leve sospecha
Turbaría yo la paz
De tu alma.
Águit. ¿Quién lo creyera
De un amigo?
Pauto. ¡Ay, Agustín!
Ya no extraño que pretenda
El vecino hipocrlton
Abusar de mi inoc<encia ,
Cuando tu mejor amigo...
\ Ya no hay virtud en la tierra!
1 Oh , cuan á tiempo me abriste
Los ojos con la fraterna
De esta mañana!
Agutí. Otra vez...
I Es tanto lo que me cuesta
Dar crédito á su traición!
Cuéntame otra vez...
Paula. Vergüenza
Me da repetir...
Agust. No importa.
Te lo suplico, y, si es fuerza.
Te lo mando.
Pauto. Yo no puedo
Decirte al pié de la letra
Los requiebros temerarios
Con que elogió mi belleza. —
« Hermosa Paula » ya he visto
A Agustín en la escalera ,
Mas sin visiUr á usted
No me voy, que es una deuda
{Tan sagrada... ! • Y me llamó
Sol y... ¿Que sé yo?... Azucena...
Cuando me habló de tu empleo ,
Le pregunté : ¿es para fuera
De Madrid? Y respondió :
« No; ¡Jamás ! , que con la ausencia
De Paulita { ay Dios 1 Madrid
ACTO SEGUNDO.
i67
Se quedaría en tinieblas. • —
¿Qué mas dijo? \Xh\ Que tu dicha
Envidiaba... ¡Horrible escena!
Yo me levanté indignada ,
Pero él ¡nada! ni por esaa.
{Qué persecución! Por último,
Me fugué echando á la puerta
El cerrojo. Hice muy bien;
¿ Verdad ? ¡ Las carnes me tiemblan !
Agust, ¡Infame!...
Paula. Pero ¡por Dios,
Mi bien! , que no haya pendencia.
Agust. No. (Reprimiéndose,)
Paula. Bueno es que le conozcas ;
Pero..., sin reñir...
Agust. No temas.
Paula. Con el desengaño de hoy
No es ya de temer que vuelva...
Agust, Dices bien. Estoy tranquilo...
Paula. Puedes estarlo de veras ,
Que en mi tierno corazón
Tú solo , tú solo reinas.
Agust, Lo sé.
Paula. Y tengo honra , Agustín ,
Y religión y conciencia.
¿Yo faltarte en lo mas leve?
{ Yo ! ¡iesus ! Primero muerta.
Agust. Sí ; lo creo, i Eres un ángel! —
Yo obraré con la prudencia
Debida... ¿Ibas á salir?
Paula. Si; á comprar hilos y sedas...,
Cintas, agujas, botones...
No quiero que me suceda
Otra vei... ¡Oh ! Voy á ser, —
Ya lo verás — , muy casera ,
May hacendosa. —¿No vienes?
Agust. No puedo. Tengo unas cuentas
Pendientes...
Pauto. Adiós , bien mío.
Agust. Adiós.
Paula. Pronto doy la vuelta.
ESCENA II.
Don AGUSTÍN.
¡ Buenos estamos , honor !
¿Es esU, Ramón, es esU
Tu amistad? | Necio de mi
Que pude creer en ella ! —
¿Y de qué me quejo? ¿Acaso
No me protege .. y me emplea?
¿Cómo? Por mi linda cara ,
Sin ninguna recompensa,
¿Sobornará á los porteros,
Adulará á su et celencia
Y sitiará noche y dia
Al oficial de la mesa?
Si él me pidiese dinero
Gomo tantos que comercian
Con su poder ó su influjo,
¡Oh! seria una bajeza.
Mas codiciar la mujer
De un protegido... es moneda
Tan corriente... Asi será
Nuestra amistad mas estrecha ;
Asi brillará en la corte
Esa hermosura modesta
Que vive oscura , olvidada ,
Y asi tendrán los poetas
Satíricos nuevo asunto
Donde lucir su agudeza.
[Suena la eampanilla.)
\ Oh abominación ! ¡ Oh infamia !
La sangre hierve en mis venas ,
Y toda la suya es poca
Pan lavar tanta ofensa.
ESCENA m.
Don AGUSTÍN , MARIANA.
Mar, De parte de don Ramón
[Viene por la puerta de la derecha.)
Calves, este pliego.
Agust. Venga.
[Tomando uno que trae JTortotui.)
Vete.
[Abre el pliego,)
Mar, (Está de mal talante.
[Yéndose por la ixquierda.)
¿SI tendrá alguna sospecha...?)
ESCENA IV.
Don AGUSTÍN.
El despacho consabido...
¡ Oh ! cumple bien sus promesas. —
Lo haré pedazos... Pero esto
Ha de ser en su presencia. —
Una carU. [Lfe.)
« Amigo mto.
Estamos de enhorabuena. »
[Interrumpí* la lectura,)
¡Estamos!... Si » ya c^mpr<»ndo...
158
PRUEBAS DE AMOR CONYUGAL.
Habrá mayor desvergúenta ?
{Vuelve á leer.)
« Me apresuro á remitirte
El despacho. Estoy de priesa.
Luego te hablaré de asuntos
Que á ios dos dos interesan. »
{Sutpende otra ven la Uctwra,)
t Traidor! Ya estará fraguando...
(ContHuye de leer,)
« Adiós. Tuyo siempre. » — JPf entera.
[Guarda los papeles,)
Volaré en su busca. | Aleve!
No esperas tú la respuesta
Que voy á darte. — Mariana. —
Donde quiera que le vea...
ESCENA V.
Don AGUSTÍN , MARIANA.
Ifof. Señor...
Agust, Dile á tu señora
Que salgo á tinas diligencias.
Mar, Bien.
Agust. Y si el señor de Galyez
Vuelve durante mi ausencia ,
Que no se vaya : ¿lo entiendes?,
O diga dónde me espera.
ESCENA VI.
MARIANA.
Nunca le he visto tan serio.
¿Habrá sabido tal vez
Que el señor don Cayetano
Quiere que dos sean tres?
Si la señora le ha dicho
Como es tal su sencillez ,
Lo del coche y las visitas
De esta mañana y de ayer ;
Por mas que ella le asegure
Que el tal es hombre de bien ,
No caerá tan fácilmente
Don Agustín en la red. —
Pero al irse esta mañana
I La abrazó con tanta fe !...
Sí , yo lo vi por ei ojo
De la llave. ¿Cómo pues...?
Luego me fui , con pretexto
De oir misa , hacia el cuartel ;
Don Ramón vino entretanto,
Don Cayetano después...
Vuelvo y la encuentro llorosa ;
Y no me dice por qué... ;
Y se pone la mantilla ;
Y el amo vuelve también ;
Y hablan los dos en secreto ;
Y me da un pliego Ginés
Para el amo; y él me pone
Un gesto de Lucifer.
[Suena la campanilla,)
Vaya , aquí hay gato encerrado. —
Pero yo no acierto... — ¿ Quién ?
[Dirigiéndose á la puerta de la derech<i,)
Abre Jaime.— Una señora...
Con un viejo...
Ter, Hasta mas ver,
(Dentro,)
Y gracias.
Mar. Aquí se cuela
Sin decir Jesús ni amen.
ESCENA VII.
MARIANA, TERESA.
Ter. ¿Dónde, dónde está ?
[En traje de camino,)
^^^' i Señora!...
¿ Por quién preguntaba usted ?
Ter. Por don Agustín Orozco.
Mar, Aquí vive.
Ter. Ya lo sé.
Me lo han dicho en el portal ,
Y que ya ha vuelto de Uclés. —
Pero ¿dónde está...?
[Dando algunos pasos.)
¡far. Ha salido.
Ter. ¿ Y su señora? [Deteniéndose.)
Ifflr. También.
Ter. A bien que no tardará
[Sentándose y dejando junto á lo mesa la
sombrilla.)
En venir.— Cosa cruel
Es caminar en galera.
CK)n el continuo vaivén...
I Jesús !
Mar. (¿ Quién será... ?)
, ^^^' Hecha traigo
La cabeza un cascabel. —
Me quitaré este sombrero ,
Que se me palta la sien. [Se lo quita.)
ACTO SEGUNDO.
159
¿ Y el ridículo f ¡Dios mió I... —
¡ No hay mas ! i Allí lo dejé !
{Tentándose,)
I Qaé cabeza I Pongo dentro
Llaves, papeles, la fe
De difunto , y con la prisa
De venir, vengo sin él.
¡ Mal haya...! Aunque sea sola,
Y aunque lo paguen los pies,
(^Vuelve á ponerse el eanibrwo,)
Vuelvo al parador. De paso ,
Si ya han descalcado , liaré
Que me siga oon el cofre
Algún mozo de cordel ,
Porque si espero á Agustín...
No obstante le escribiré
Dea letras , y si entretanto
liega... — Tintero y papel.
(A MarUma,]
Mar. (I Pues alabo...!) -AlU...
{Mostrando la mesa,)
Ter. Voy, voy...
(Va d ki mesa y escribe,)
Mar. (¿Está loca esa mujer P
{ Qué trajin ! ¡ Qué desconcierto 1
Y sin decirme quién es ,
Habla como una cotorra
Y manda á lo somaten.)
Ter. Ya basta.— Una oblea... El sobre...
Mar. (Gomo si fuera un burdel
Esta casa...)
Ter. No , no espero ,
Porque el ridículo..,— Ten,
{Dando á Mariana la esquela que acaba
de escribir.)
Y dásela en propia mano.
Mar. ¿k don Agustín P
Ter. Sisáéi.
(Yéndose.)
I Mal haya mi aturdimiento...!
Mar. Pero de parte... ¿ de quién 1
Ter. En la esquela lo verá.
No me puedo detener.
{Vase corriendo.)
ESCENA Vm.
MARIANA.
P^ro... i Escuche usted, señora !
{Desde la puerta,)
No está en el drden... i Se fué!
{Vueke á la escena.)
Ella ha olvidado el ridiculo,
Mas no la ridiculez. —
¿ Qué veo P Allí se ha dejado
La sombrilla. Llamaré. —
No, siquiera pille un tifus
Que la haga soltar la piel.
¡Justo castigo del cielo
Porque ha sido descortés !^
Pues, con ese memorión
Feliz , tendrá que poner
En el Diario de avisos
Ocho artículos por mes.
{Suena la campanilla.)
Han llamado. «{Sisera
La forastera otra vez...P —
No. Es la señora. Esta casa
{A la puerta.)
Es hoy torre del Babel.
ESCENA IX.
PAULA, MARIANA.
Paula. Ya traigo aquí provisión
{Trae un biíUo empapelado , que deja
sobre la camoda.)
De hilas y sedas distintas,
Agujas , botones , cintas
Y oviUitos de algodón.
Judíos son los tenderos.
He corrido veinte lonjas.
Mil cumplidos, mil lisonjas,
Pero I todos tan careros ! ...
¿Se fué Agustín P
Mar. Ya hace rato.—
Yo he tenido una viaita.
Paula. ¿De quién P
Mar. De una señorita. . .
PoiOa. ¿SíP
liar. De mucho garabato.
Paula. I A ti visita I j A qué fin P
liar. Aqui se entró derondoo
Preguntando sanfasón*.,
Paula, ¿ Por quién P
Jíar. Por don Agustín.
Pauta. ¿Por él P
Mar, SI no me equivoco ,
Le ha tratado antes de ahora.
Pauto. ¿ Quién es P
Mar. No lo sé. señora...,
Y quizás ella tampoco.
Bien quise yo averiguar...,
Mas no pude meter baza.
¡ Qué torbellino ! Su traza
i60
PRUEBAS DE AxMOR CONYUGAL
Es de una loca de atar.
No hay tino en lo que responde...
Ahí se dejo ese adminiculo.
En la posada el ridiculo ,
La cabeza no sé dónde.
Paula, i Qué escucho !
Mar, El aire es sardesco.
Paula. Acaso serán los dos
Parientes.
Mar, lY sabe Dios
Cómo será el parentesco !
Paula, i Cómo ! ó Tú sospechas... ? { Ah !
Mar, i Qué hombre no tiene un capricho?
Paula, {Oh ! Y ella te hubiera dicho...
Mar, (Pican los lelos. Bien va.)
Paula* Con que ¿ preguntó por él ?
Mar. Pero ; con qué regocijo !
Y al irse, dale , me dijo...
Paula, ¿ Memorias ?
Mar. Este papel.
(Mostrando la esquela,)
Paula, I Papel cerrado á mi esposo I
(Tomándola.)
Mar, \ Y papel de una mujer !
Paula, Yo tiemblo. ¿ Qué podrá ser P
Mar, Algún billete amoroso.
Paulo, ¿Tan pronto un hombre se muda?
I Oh ! Yo no creo que él obre
Asi...
Mar, Rompa usted el sobre
Y saldremos de la duda.
Paula, ¿Romperlo? ¡ Qué cosas tienes !
Yo no me debo meter...
Mar, Entre marido y mujer
j No hay comunidad de bienes ?
Paula, Si, pero... no me decido...
Mar, ¿ Hay un mandamiento mas
Que diga : « no leerás
Las cartas de tu marido P »
Paula. No.— Y es tan fádi... Asi...
Con solo empujar el dedo...
{ürgando la obUa.)
Mar. ¡Eal
Paula. Pero \ tengo un miedo... 1
¡ Ay ! { Se me escapó ! ¡ La abrí I
Mar. \ Miren que casualidad 1
Mas ya está abierta , se&ora.
Paula. Si.
Mar. ¡ Pues I , y qnedarse ahora
Sin leerla... es necedad.
Paula. Tienes raion. Ya es preciso...
El diablo me compromete...
Leamos. No es un billete
La (hita del Paraíso. {Lee,)
• Mi amado Agustín, pensaba sorpren-
derte, pero con el dulce afán de abraxarte,
me he dejado el ridiculo en el parado.
Vuelvo á buscarlo y entre tanto aqui se
queda el corazón... »
Mar, Y la sombrilla...
Paula. « De tu
TERES4. •
(Acabando de leer.)
i Ah infiel , pcijuro , traidor I...
Tierra, ¿cómo no le tragas?
Bien temía... ¿Así me pagas?
¿ Esto merece mi amor?
Mar, ¡Qué infamia! Y luego dirán...
{Miren con qué retintín
Puso : mi amado Agustín
Y aquello del dulce afán.
Paula. Solo habla asi quien su pecho
Rinde á amorosa pasión.
Mar. Ahí te queda el corazón
De tu Teresa. ¡ Esto es hecho I
Paula. ¡ Vill I Y quizá no es mas bella
Que yo !
Mar. ¡ Hijas de Eva , aprended I
Paula, ¡Oh!...
Mar. i Casado con usted...
Y amancebado con ella!
Paula Mas ¿por qué engañarme asi?
¿Por qué se casó conmigo?
Mar, Él dirá : por mucho trigo...
Paula, Pues se acordará de mí.
Y si vuelve esa bribona...
Tratada de esta manera ,
La mas humilde cordera
Se vuelve feroz leona.
I Qué ingratitud , justo Dios!
¿Y cuándo la sufro, cuándo?
Cuando á mí me están rondando ;
No un amante , sino dos ;
¡Y los oidosmetapo
Cuando el uno se declara ,
Y da mi puerta en su cara ,
Y le pongo como un trapo !
Mor. t Oh 1 Si diera con la hija
De mi madre...
Paula, i Y aun le adoro !
{Sentándose Uorosa y afligida.)
I Yo , que su perfidia lloro 1
Mar. (i Qué constancia tan prolija!)
Paula. {No , nol Le aborreico ya.
(Levantándoee.)
No quiero ser sn mujer.
Un divorcio... Voy á ver
Qué me aconseja mamá.
Mar. Dirá que es la acción mas negra.
Mas criminal...
Paula. {Loca estoy!
{Da algunos pasos como dee^iientada.)
ACTO SEGUNDO,
iñi
Mar. ( i Gran día tenemos hoy !
I Buen reftieno es una suegra 1)
Paula. Si , sí , Tendremos las dos
(léidoM.)
A confundirle... {Vueke)
¡Oyes I
Mar, ¿Qué P
Paula. No le digas...
Mar. Callaré.
Paula. Adiós.
Mar. Vaya usted con Dios.
ESCENA X.
MARIANA.
Ya la tenemos selosa
De su marido. Bien va.
Ella es Jóyen y bonita. —
La vengansa es natural.—
Y aquella es carta de amores.
¿ Quién lo duda.' El dulce afán»,
I Pues! Lo mismo que yo canto
Cuando empieso á jabonar.
Mas de un cincuenta por ciento
Tenemos ganado ya ,
Don Cayetano. En campaña
Tenemos otro rival;
Es cierto; ella lo confiesa ,
Pero también es verdad
Que le ha dado calabazas.
[Suena la eampanilla.)
No hará otro tanto quizás
Con mi ahijado. Ha pocas horas ,
La fruta estaba en agraz ,
Mas ella irá madurando...
ESCENA Xí.
MARIANA, Don RAMÓN.
Ramón, (Será preciso esperar...)
Mar. ¿Quién...? jAhl Señor don
mon...
La señorita no está.
Ramón. Lo sé. La acabo de ver
Saliendo ella del zaguán.
(Y ha pasado sin hablarme
Mas seria que un tribunal.)
Mar. También el amo salió ,
Mas ya no puede tardar.
Me mandó decir á usted
U.
Ra-
Que tuviese la bondad
De esperarle...
Ramón. Tomaremos
(Sentándose.)
Posesión de este sofá.
Mar. Si tiene usted que mandarme
Algo...
Ramón. Nada. Vete en paz.
ESCENA Xn.
Don RAMÓN.
Me andará buscando el pobre
Sin saber por dónde echar.
Como toda la mañana
Ando de aquí para allá...
Pero si leyó mi esquela ,
Él, que es hombre tan puntual ,
No echará en olvido...
(Mira tu reloj.)
¡Son
Las dos y cuarto I Pues no hay
Tiempo que perder.
(Suena la campánula.)
Tocaron
La campanilla. Él será.
(Se levanta.)
ESCENA XIIL
Don ramón, Don CAYETANO.
Cay. (Aquí será mas romántica
(Entrando.)
La escena , mas teatral.}
Ramón, i Ah 1 1 Eres tú !
Cay. Si, vamos pronto.
Ya me canso de aguardar. —
Mira este reloj.
{Sacando y mottrándole el rek^.)
Ramón, ¿Y qué?
Por un cuarto de hora mas
O menos...
Cay. Desde el balcón
Te vi entrar en el portal.
¿ No atinaste con mi cuarto ?
Pues no hay tanta vecindad
En esta casa.
Ramón. He venido...
Cay. Yo no te creí capaz
It
162
PRUEBAS DE AMOR CONYUGAL.
De olvidarte de una cita
En negocio tan formal.
Ramón. \ Cayetano !... Mi yo á ti
Te Juzgaba tan andas...
Cay. Ea, excusemos razones
Y vamonos á matar.
Mi padrino y los floretes
Ya esperándonos están
En el coche. ¿A qué aguardunOB?
En seis minutos i zis ! i zas I
Nos planta Domingo fuera
De la puerta de Alcalá.
Ramón. Cuando quieras, por mi parte;
(aliena ¡a eampaniUa.)
Pero be venido á buscar
A don Agustín... ~ Él es.
[Acercándose á la pturta.)
Cay, (¡Y PauUta no vendrá I)
ESCENA XIV.
Don AGUSTÍN, Dos CAYETANO,
DoM RAMÓN.
AguiU Bamon...
Cay. Beso á usted la mano.
Agutí. Servidor... ; Al fin te veo!
Tenias que hablarme...
Ramón. Si.
Águtt. Pues yo...
Ramón. Se tnta de un daelo.
Agutí. Aciertas. Padrino tuyo
Será el sefior...
Ramón. Nada de eso.
Es mi contrario. El padrino
Serás tú.
Agutí. 4 Padrino? lY vengo
A matarte 1
Ramón. { A mi 1
Cay. ' (¡Esta es otra!)
Agutí. Si, I traidor 1
Rasawn. i Yo ! ¿ En qné te ofendo?
A$uí* {Te atreves á pregnntarbl
Mete la mano en tu pecho...
Ramxsn. ¿Estás loco ? SI la ofensa
No ha sido darte un empleo...
AgvAí. *|0h ! Eres tü muy generoso;
¡Si! Guardaba el nombramiento...
(¿o tOM^
Roimon. { Agustín 1...
Agutí. Hasta qne vieran
(ffaet^ndolo pedafof.)
Tus ojos qne lo desprecio...
Como á ti.
Ramion. Mira lo que hablas.
Coy. (i Si ahora olvidasen mi pleito!)
A{^í. Guárdalo para los viles
Que hacen Infame comercio
Con su honra.
RamMi. (Vamos ; sin duda
Me acosó Paula...) ¿Estás ciego ,
Agustín? \ Yo conspirar
Contra tu honra , y la defiendo
Con mi sangrel Solo falta ,
Para que sea completo
Tu error, que des un abrazo
A ese picaro blasfemo.
Cay. Sella el labio, ó vive Dios...
(i Eh I Ya estoy entre dos fuegos.)
Valga la verdad , vedno.
Yo...
Agvat. I Qué oigo I i Es usted él necio
Que se atreve...?
Coy. I Poeo á poco ,
Que yo no sufro dicterios...
( I Y no viene ese gandul !)
Tú has sido poco discreto
(1 don Bamofi.)
En elegir por padrino
Al seíior. En mi concepto,
Y es la práctica corriente,
No se va con esos cuentos
Al marido , que es meter
En una casa el infierno.
RaxMn, Máxima Inicua y absurda.
El amigo verdadero
No oculta á un hombre de bien
Sus agravios y sus riesgos*
Por excusarle un disgusto,
Cuando el mal tiene remedio,
No es razón que de su afrenta
Le haga cómplice el silencio.
Agyaí. \ Eh ! basta. \ Bueno estoy yo
Para escuchar argumentos I
Para defender mi honor
Ni necesito ni acepto
Hipócritas defensores.
Ramón. Te juro...
Ag^Mí. Ni soy tan lerdo
Que se me pueda ocultar
El motivo de tu reto.
Lo que tú vengar deseas
No es mi honor, sino tus zelos.
Ramón. Bien ; piensa lo que quisieres.
Mas mi cuestión es primero
Que la tuya.
Agutí, Enhorabuena,
Con tal de que sea presto.
Lidia primero con él \
ACTO SEGUNDO.
Ser tu padrino consiento;
Mas luego te batirás
Conmigo.
Cay. Si antes no ba muerto,
Que mi furor... ({Cuánto tardan I)
Ágtuu Es que también nos veremos
Las caras usted y yo.
Cay. I Sí, señor I (i Terrible aprieto !)
Agust. Pues son dos los que me agravian,
De entrambos tomar anhelo
Satisfacción.
Cay. Y será
Un desafío en terceto.
Ramón, ¿k qué esperamos? (Después
Yo veré si le convenzo.)
Agtut. Si; vamos antes que vuelva
Mi mujer.
Cay. (Llegó el momento
Formidable... y no parecen.)
Oiga usted. {Deteniendo á don ÁgwHn.)
(Ganemos tiempo.)
¿Podré encender esto puro?
{Sacando la petaca y de ella un cigarro.)
¿Habrá quien me traiga fuego?
Agust. {Diablo de cigarro ahora!...
En la calle fumaremos.
Cay. No obstante...
{Oyese un eampanillazo.)
Ramón. La campanilla
Ha sonado.
Cay. (i Ellos son I \ Ellos !)
Pues bien ; sin fumar. \ Al campo !
{Levantando la wí$.)
Agust. Baje usted la voz...
Cay. No quiero.
{Vamos!...
Ramón. Si es Paula...
Cay. Aunque venga
Una legión del infierno.
ESCENA XV.
Don AGUSTÍN, Don RAMÓN,
Don CAYETANO, dn Quídam.
Quidam. Yo solo he de entrar. Ustedes
{A la puerta.)
Quédense ahi.
(Entra.)
Caballeros...
Agust, ¿ Qué es esto? ¿ Quién es usted?
Quidam, La autoridad.
163
Ramón.
\ Y alli dentro
(Jíirondo por la puerta.)
Gente armada 1
Cay. i Es un agente
De policía !
Quidam. No es cierto.
Inspector de protección
Y seguridad del pueblo.
Cay. ¡ Eh ! lo mismo da aceituno
Que olivo.
Águst. Mas ¿ con qué objeto
Se allana mi casa...?
Quidam. Estoy
Autorizado ai efecto.—
Mas nada va con usted,
Y que perdone le ruego
Si por no estor en su casa
Habitodon el sujeto
A quien yo busco... ^ ¿ Es usted
(A don Cayetano.)
Don Cayetano Ovillejo?
Cay. El mismo. Nunca he negado
Mi nombre.
Quidam. Dése usted preso.
Cay. ¿ Por qué razón? ¿ Quién lo ordena?
Quidam, Vea usted el mandamiento
{Enseñándole un auto.)
De prisión.
{Don Cayetano figura examinar el docu-
mento sin soltarlo de su mano el
quidam.)
Águst. {Estofaltobal
¡ Sin comerlo ni beberlo,
En mi casa la Justicia 1
Ramón. También debes ese obsequio
. ^ , (En voz baja.)
A tu mujer.
Águst, ¿Cómo?
(Siguen hablando aparte.)
Cay. i Bien!
{En vos bqja al quidam.)
I De perlas lo estás haciendo I
Mil reales te he prometido...
Te daré mil y quinientos. —
Mas { cuánto mejor sería
Que los prendiesen á ellos 1
Ramón. ¿ Qué es esto ?¿ Qué mala yerba
(Acercándose á don Cayetano.)
Has pisado?
Cay. Contratiempos...
Lances... Un requisitorio,..
Cierto niña de ojos negros,
Con quien tuve relaciones
En Cádiz, viene pidiendo
i^h
PRUEBAS DE AMOR CONYUGAL.
Matrimonio... Pero todo
Se compondrá con dinero.
Quídam, Supongo que no hará usted
Resistencia.
Cay. No por cierto.
Yo respeto á la Justicia...
(Vale un Perií mi bar])ero.)
Pero iremos en mi coche,
Que el decoro...
Quídam, Condesciendo.
Cay, No me da á mi mucha pena
La cárcel. Lo que yo siento
Es irme sin ajustar
Cierta cuenta...
ñaman. Yo prometo
Que se ajustará tan pronto
Como sa^s del encierro.
Agusi. No la echaré yo en oWldo.
Cay, I Bien ! (Esta noche no duermo
En Madrid, y mientras vivan
No vuelven á verme el pelo.)
Rueguen ustedes á Dios
(En tox baja como guardándote del
quídam,)
Que dure mucho el proceso,
Porque verme en libertad
Y enviar al cementerio
Dos hombres... Vayan ustedes
Preparando el testamento.
Ramón. «Habrá...?
{Con desprecio.)
Cay, Vamos. (En mi vida
He tenido tanto miedo.)
ESCENA XVI.
Don AGUSTÍN , Don RAMÓN.
Agutí. \ Cuidado que el tal vecino
Es mentecato y grotesco
Si los hay 1
Ramón, Y apostaría
Ocho duros contra medio
A que se ha hecho prender
Por no arriesgar el pellejo.
Agutí. Qulxá... ; Y mi mujer tan sandia
Que le Juzgaba modelo
De discreción y virtud !
Ramón, Pues bien, lo mismo que en eso
Se engaitó en atribuirme
Criminales pensamientos
De que yo no soy capaz.
Agtut. No : su labio fué sincero,
Y ciertas acusaciones
No se hacen sin fundamento.
Ramón, Ella creerla decirte
La verdad, que no es perverso
Su corazón, t Asi fuera
Tan sano su entendimiento t
Agutí. ¡Ramón!
Ramón. ¿ Tengo yo la culpa
De que ella cambie los frenos
Y no distinga del falso
Al amigo verdadero?
¿ Podía yo figurarme
Que frivolos cumplimientos
Sonasen á sus oídos
Como impúdicos requiebros?
Agutí, \ Eso dices, y obligada
A huir de ti... I
Ramón, No lo niego.
Huyó de mi sin oírme
Y echó el cerrojo por dentro.
Ese fué el yerro mayor,
Que si con rostro sereno
Me hubiese oido, se hubiera
Desengañado al momento.
Agutí, ¿k quién creeré de los dos?
{ Infeliz de mi 1 Confieso
Que llamarte mi contrario
Es mi mas cruel tormento.
I Yo haber de lidiar contigo ¡
Yo, Ramón, que te profeso
El cariño de un hermano !
I Quisiera morir primero !
Ramón, Tranquilízate. Por dicha
Puedes quedar satisfecho
De mi Inocencia ahora mismo.
{Saca un oficio y telo da,)
Toma ese papel.
Agutí, ¡Qué veo!
{Detjmét de recorrerlo con la ntía,)
Su majestad te confiere
Una intendencia...
Ramón. ¡En Oviedo!
(Sonriéndote,)
Agutí, \ Es verdad !
Ramón. Mira la fecha.
Agutí. De anteayer.
{Le vuelve el papel,)
Ramón. No era yo reo
Todavía...
AgutU I Ah ! Me confundes.
Ramón, Creo que sf.
Agutí. Ya comprendo...
I « Estamos de enhorabuena... »
Decía tu carta. •— { Necio ,
I Necio de mi !
ACTO SEGUNDO.
165
llamón. j Ya io ves !
Si yo tuTiera proyectos
Hostiles contra Paulita,
No aceptaría un empleo
A setenta y siete leguas
Del imán de mis deseos.
Affiut. I Oh I Basta... Dame un abrazo.
(Se ahraxan.)
Ramón. \ Aprieta, que es el postrero I
Águst, ¡Qué oigo!
Ramón. Pensé retardar
Mi partida por lo menos
Una quincena de dias;
Pero mañana me ausento.
Agtut. ¡Ramón! ¿Qué dices?
Ramón. Lapas
De tu matrimonio...
Agutt, Pero
2 Si estoy ya desengañado!
¡Si digo que me arrepiento
De mi locura...!
Ramón. No importa.
Tuviste una vez recelos
De mi, y la prudencia manda...
Agtut No, sino ¡el resentimiento!
Hamon. Tal ves. La amistad sincera
Es delicada y de un pelo
Se ofende. — Mas te aseguro
Que no pasará del puerto
Mi rencor. ¡ Ah! me olvidaba...
Voy ahora al ministerio,
Porque es forzoso que extiendan
Otra vez tu nombramiento.
Diremos que se ha perdido...
Agtut. ¡Quéingratitud! Me avergüenzo...
Mas aqué quieres?... Con la pildora
Que yo tenía en el cuerpo...
Ramón, Es verdad.
Agutt. Pero, aun sin ella.
No admito ese documento
Si tu partida apresuras
Como has dicho.
Ramón, ¡ Hombre. . . !
Agtut. Soy terco.
No te vas en quince dias...
Ramón. Pero...
Agtut. O cesante me quedo.
Ramón. Sea , pues así lo quieres; —
Pero á tu casa no vuelvo.
Agtut. ¿Es posible...?
Ramón. Hasta que enviudes...
O corrijas los defectos
De tu mujer.
Agtut. \ Pobrecita !
Hoy ha hecho mil desaciertos ,
HiJOB todos del amor
Que me tiene , i por supuesto! ;
Mas si Dios no io remedia
Y su pasión va en aumento ,
Voy á ser tan venturoso...
Que el mejor dia ¡me cuelgo!
Ramón. Fácil será corregirla,
Porque repito que es bueno
Su corazón. Me retiro...
¡ Ah I Otra cosa... Te aconsejo
Que pongas pronto en la calle
A la criada.
Agtut. Lo ofrezco ,
Que su traza no me gusta.
r (Suena la campanilla,)
Ramón. La infame estaba de acuerdo
Con don Cayetano...
Agtut. Basta.
Ramón. Es Pauhi. Adiós.
[Mirando á la puerta.)
Agtut. Hasta luego.
{Al irse don Ramón hace d Paula una
cortesía. Eüa le mira con desden.)
ESCENA XVn.
PAULA, Don AGUSTÍN.)
Paula. ( ¡ De paseo mi mamá
Cuando yo la he menester!
Sin verla me vuelvo acá...)
¿Ha venido esa mujer?
Agtut. ¿Qué mujer?
Paula. No tardará.
Agust. ¿Qué mujer? Di, por tu vida...
Paula. ¿Quién ha de ser? Tu querida.
Agust. ¡Mi querida! Algún engaño...
Paula. La de marras; la de antaño...
Quien bien ama tarde olvida.
Agtut. Tú eres loca. ¡ Qué prurito
De ver visiones !
Paula. No tal.
¡Y airado alzabas el grito
Contra un hombre desleal.
Siendo mayor tu delito !
Agust. Paula , ten piedad de mi.
Paula. ¡Oh!
Agust. Por los clavos de Cristo...
Mira que ya no resisto...
Paula. Yo no miento. Ha estado aquí.
Agtut. Pero ¿quién? ¿A quién has visto?
Paula. Mira , su sombrilla es esa ,
La que está Junto á la mesa.
Agust. ¿Qué me importa su sombrilla?
166
PRUEBAS DE AMOR GONTUGAL.
Paula, Ella tu traición confiesa;
iTa traición y mi mancilla!
AgusU Si hoy no estüs dada al demonio...
Paula. No creas que te levanto
Ningún falso testimonio.
Agust. Pero...
Pauto. I Infeliz matrimonio !
Eres hombre... j no me espanto.
AgusL Pero ¿tú la has visto?
Paula. No.
La criada es quien la vio
Guando venia en tu busca,
Y según dice es muy chusca...
Te gustará mas que yo.
Algo olvidó en la galera,
Y al marcharse la maldita,
Sin querer decir quién era ,
Una carta dejó escriU ,
Que dice de esta manera.
Agusi, lUna carta! ¿Y la has abierto?
Paula. Si , y en ella he descubierto...
Agust. Dámela aqui... ¡Mal pecado 1...
Paula. Tómala ¡ y cáete muerto
{Dándole el hilUte.)
De vergüenza, desdichado!
Agust. I Qué veo! ¡GraU sorpresa!
{Viendo la letra.^Lee para si.)
Paula. I Parece que te interesa
La lectura !
Agust. I Oh ! 1 Mucho ! \ Mucho !
¡La quiero tanto I...
Paula. {Qoé escucho I
¿Te atreves...?
Agust. iPobre Teresa I
Paula. I Ah , qué horror ! i qué felonía I
{Llorando.)
Agust. ¿Adonde fué... P
Paula. I Mal marido I
I Tú apresuras mi agonía !
{Suena la campanilla.)
Agust. Voy... ¿SI será...?
{Andando hacia laptierta de la derecha.)
Paula. I Fementido !
{Entra corriendo Teresa y la recibe en sus
braxos don Agustin.)
ESCENA ULTIMA.
PAULA, Dos AGUSTÍN, TERESA.
Ter. \ Agustín 1 {Trae el ridiculo.)
Agust. {Teresa mia I
Paula. Aparta, mujer liviana.
{Fuera d$ si.)
I Y tú por darme pesar
La abrazas con tanta gana!
¡Cruel!
Agust. ¿No la he de abrazar,
¡Cuerpo de Dios!... , si es mi hermana?
Paula. \ Ah!... tu hermana... Yo creí...
Agiut. ¡Que no has de acertar en nada!
Ter. ¿Y la sombrilla? ¡ Ay de mí 1
Otra vez á la posada...
¡ Qué memoria !... (La ve.)
No. ¡EsUallí!
Agust. Pero ¡ venir de esa suerte
Sin darme ningún aviso !
Ter. He querido sorprenderte, —
Y este viaje era preciso.
Mi viudedad... ¡Tú tan fuerte!
Paula. ¡Se&ora... !
{Saludando á Teresa.)
Ter. ¿ Es esta tu esposa ?
Agust. Sí.
Paula. I Bienvenida I
Ter. I Qué hermosa !
{Abrazándola y besándola.)
Paula. Gracias... Bien mió, ¡perdón!
Agust. Estaba da ti zelosa.
{A Teresa.)
Ter. ¡ De mí !
Potito. La misma pasión...
Agust. Tu pasión me ha de perder.
Paula. Gomo no dijo quién era,
Dije yo: debe de ser
Su querida...
Agust. Si lo fuera ,
¿ La traería aquí ? , ¡ mujer !
¡ Mire usted que es fuerte asunto... !
Ter. ¡ iesus ! Si reñís, al punto
Me voy de aqui , que bastante
Refii yo con mi difunto
Don Telesforo Escalante.
Paula. Dulce imán de mi albedrío ,
No me mires con desvío ,
Que ya arrepentida estoy...
Agust. ¡Paula! ¿Sabes tú lo que hüj
Me has hecho safirtr?
Paula. ¡Dlosmtol
Agust. Media resma de ternuras
En la carta mas concisa ;
Monadas y bordaduras ;
¡ Y ni el botón me aseguras
Ni me planchas la camisa!
Mil alabanzas y rail
Te merece un hombre vil
. De perversas intenciones;
ACTO SEGUNDO.
167
I Y al amigo honrado pones
Ckimo hoja de perejil 1
Yo te creo como un loco,
Y al amigo ftel provoco,
Y se arma aquí — t santo Dios I -^
Tal zalagarda que ¿ poco
No me mato con los dos.
Ter. j Ay ! | Se me eriían loe pelos !
Paula, ¿Qué me dicesP | Santos cielos !
Me da frió de terciana...
Agust, Te ocurre en fin tener zelos;
I Y ios tienes de mi hermana I
Paula, I Perdona! Mi amor. .. Mi llanto.. .
Agust, Sí , te perdono. {Abrasándola,)
Paula, t Oh contento !. . .
ÁgtiiU Pero I por Dios , dulce encanto ,
Por Dios!... no me quieras tanto,
O quiéreme... con talento.
EL CUARTO DE HORA,
COMEDIA EN CINCO ACTOS,
BSTRENADA EN EL TEATRO DEL PRÍNCIPE EL DÍA 10 DE DICIEMBRE DE 1840.
CAROUNá.
DoftA LIBORIA.
PETRA.
ORTIZ.
MARCHENA.
L« aiMM M en Madrid. -El tratro raprairnta «u aata baja. Ba al foro habrfc ana r^a oca Tiata al Jardio. Una
pooru * la doroclM dol aeior, otra * la Isqnlofda : la primara aa la qaa da aotrada * loa qaa tIodod do la eallo ,
T anbaa alrroa do eoDonleadoo * otraa ploaaa üilorlorea. Habr* ana maaa eoo rosado do oaeriblr.
ACTO PRIMERO.
ESCENA PRIMERA.
ORTIZ.
{Aparece escribiendo,)
Ya está el último terceto.
Catorce Tersos cabales. —
Sudo. — I Tres días mortales
Para hacer un mal soneto!
{ Soy fatal ! Cuando los fragua
Por vano antojo mi mente
Y el corazón no los siente,
Hago yo Tersos como agua ;
2 Y hoy, amor, nada me Inspiras
Cuando declararme quiero !
¿Qué mucho? Eres verdadero
Y los versos son mentiras.
(Borro.)
¡ Rima impertinente! — ¡ Ripio! —
I Que sea yo tan Inepto!
{Medita un instante y luego escribe,)
Ya estA variado el concepto. —
Leamos desde el principio.
{Lee,)
« Vano fuera excusar vuestros enojos
Sellando respetuoso el labio mió,
Que revelan mi ardiente desvario.
Lenguas de amor, los afanados ojos.
Solo espero desdenes y sonrojos
En premio de entregaros mi albedrío ;
Que, en vez de flores, el destino impío
Ciñe á mi porvenir duros abrojos.
Al menos, si el amor de que me acuso
Es crimen para vos, bella señora.
La merecida pena no recuso.
Sola una gracia mi humildad implora :
Conceded una lAgrlma á mi muerte
Y al espirar bendeciré mi suerte. »
t Qué frialdad ! Versos flojos ,
Forzada y trivial la rima...
I Puerilidad ! Me dan grima
ACTO PRIMERO.
169
Las flores y los abrojos.
Y esa lágrima que pido...
¡ Sandei I... Se reirá de mí. *-
¿Qué corrección cabe aqui?
[Rasga y tira el papel.)
Esta. {Se levanta)
¡Trabajo perdido! —
Mas con suerte tan escasa
¿ Quién me manda á mi querer
A esa divina mujer P
No, no. Huyamos de esta casa.
Lejos de su imagen bella...
(Se detiene.)
\ Cobardía 1 i Disparate !
Prefiero que ella me mate
A morir ausente de ella.
Cuento por seguro el no,
Que el incomparable hechizo .
De su cara no se hizo
Para un pobre como yo. —
Mas guardar dentro del pecho
El amor en que me abraso
Cuando compasÍTa acaso...
Yo me dechuro : esto es hecho.
{Se tienta.)
Tomemos otra cuartilla.
Ya que el soneto no prueba ,-
Adoptemos forma nueva.
Mejor será una letrilla. —
Así..., en lenguaje sencillo
Que mi humildad manifieste
Y en versitos cortos... Este
Ha de ser el estribiUo.
[Eicribe, luego medita, imelve á eteribir,
deepuée horra lo eserito, y todo ocupado
en lu composición no repara en quién
entra ó sale, ni en nada de lo que pasa
á su inmediación»)
ESCENA TI.
ORTIZ, PETRA.
Petra. (Allí está, y según la traza
Acabando está las coplas
Que empezadas dejó ayer,
Y yo examiné curiosa.
No le quiero decir nada
Ni interrumpirle en su obra.
Que es tan corto el buen Ortiz..,
Y por cierto que no es propia
De este siglo su modestia.
Con tan gallarda personn
{Meditando.)
Bien pudiera declararse
Excusando ceremonias;
Bien pudiera conocer
Que no soy yo una leona.
¡ Oh ! A no ser por mi decoro...
Ortig. (Ya está la primera estrofa.)
Petra. Él es del estado Uuo
Y no tiene ejecutoria
Como yo¡ pero el amor
Que sabe igualar las chozas
Con los palacios...
ESCENA III.
ORTIZ, PETRA, MARCHENA.
March. ¡Muchacha!
Petra. ¿Cómo muchacha !•••
March. Perdona.
Este apelativo no es
De menosprecio en mi boca.
Aludo á tu juventud.
Petra. No soy ninguna pindonga.
March. ¿Quién dice talP
Petra. Me he criado
En buenos pañales.
March. ¡Olga!
Petra, Y aunque la ingrata fortuna
Me tiene humillada ahora,
Soy quien soy.
March. Estoy en eso.
Ortix. (¡Sudando estoy cada gota... I)
Petra. Si hoy sirvo de camarera.
Mi abuela doña Leoncia
Tuvo tres por falta de una;
Pero rodando la bola
Vino nuestra casa á menos...
March. (¡ Qué impertinente!) Son cosas
Del mundo, amable Petrita.
Una comedia famosa
Leí yo que se intitula :
« La mas ilustre fregona. »
Petra. Aun esa comparación
Es inexacta , injuriosa ;
Que yo no friego.
March. Lo sé. —
c Han salido las señoras?
Petra. Como mi madre murió,
Y quedé huérfana y sola,
Y no me daban trabi^o
En el corte de la tropa,
Y aunque una cosa tres guantes
Al dia, no hay para sopas...
March. BasU. Entiendo. — Carolina...
Petra. Y como una al fin es moza...
March. Y buena moza.
170
EL CUARTO DE HORA.
MU gracias
Petra.
Por el favor.
March, No es lisonja;
Y si yo fuera guantero,
Por tí haría bancarrota.
Petra. Señor de Marchena, usted
Me tutea, y ea muy poca
Consideración...
Mareh. No tal.
(Por Dios, que ya me encocora.)
Petra, Si es cariño...
Mareh, Por supuesto.
Petra, Pues siendo asi , á mucha honra.
Mareh, En fln, ¿no podré saber
Si el bien que el alma me roba
Está TUible?
Petra. Ha salido ,
Y también doña Liborla.
March, ¿Leyó mi billete?
Petra, Sí.
Mareh, ¿Con placer?
Petra. Gomo nna loca
Se reía.
March. Buen agüero.
Otra cartita amatoria
Te habrá dado para mi.
Papel de color de rosa...
Petra. No. Me ha dicho verhalmente
Que autoriza á usted en forma
Para que escriba en su aWum
Lo que guste.
March. Pues me adora.
No hay mas que hablar. tSi lo dije!
Guando licencia me otorga
Para declararme...
Petra, El aXbum
Está aqui.
{Toma el que habrá sobre un velador , y lo
efUrega á Marchena.)
March. Gomo yo ponga
Los ojos en una niña
Y diga : aquí ha de aar Troya ,
No hay remisión.
Petra, ¿Eb usted
Andaluz?
March, Hijo de Ronda. •
Pero aun no te he dado albricias
Por nueva tan venturosa ,
Y es fuem...
Ortix, (¡Tanto bonar !•••
Esto ya es un mapa.)
March. Toma.
Petra. ¿Qué se entiende...? A mí di-
nero!...
Jíoreh. Mira bien, t Es medía onza !
No piensee que son dos cuartos.
Petra, « Quién le pide á nsted limosna ?
March. No es mi intento...
Petra. ¿Asi se ultraja
A una mujer de mi estofa?
March. Yo no creí...
Petra. ¿Sabe usted
Que soy de sangre infanzona *
¡Dios mió 1 ¿Tanta ignominia
Reserváis á Petra Alfonsa
Sainz de Barrientos?
March, ¡Barrientos!
Parece que pide escoba
El apellido.
Petra, \ Otra injuria !
¡Otro insulto! ¿Hace usted mofa...?
March. Ni pensarlo. Tu abolengo
Es celebrado en las crónicas \
Pero tiene anomalías
Singulares nuestro idioma.
Ahora bien , Petra del alma ,
Ya que has dado en ser filósofa
Y haces ascos al dinero ,
Acepta , como memoria
De amistad , esta sortija.
Petra. \ Vaya 1 Eso no me acnirojt.
(romdfidoto.)
Una prenda de amistad...
March. O de amor si te aecHDoda.
Petra, ¡Vaya!... A mi...
{¡>engosa.)
March. (Para tnpUlo
Puede pasar, aunque tonta.)
Petra. Siento , señor de MaifibBDa ,
No dar á usted otra joya
En cambio de la sortija ,
Mas la funesta derrota
De mi patrimonio inmenso...
March, ¡£h!...
Petra, Mi padre , que esté eo gloria ,
Tuvo un pleito muy ruidoso ,
Y el tribunal de la Rota...
March. ¡Oh!...
Petra. Pero antes de ese pleito ,
Que lo perdimos con costas ,
Mi tío don Baitosar
Maldonado y Escalona...
March. Por Dios , Petrlta, por Dios ;
Ya me contarás tu historia
Mas despacio. Ahora... ya ves,
La mía es la que me importa.
Voy á trasladar al aibum
La pasión que me devora.
Petra, ¡ Ah ! La niña quiere versos.
March. ¿Qué dices?
Petra. A toda costa.
Ya olvidaba su mandato.
March, ¿ A mí versos T ¿Soy yo Góngoraf
Para mi están en vueuenoe
ACTO PRIMERO.
171
Las reglas de la prosodia.
Ni sé lo que es consonante ,
Ni nanea las yí tan gordas. —
Mas ¿quién se apura por eso ?
Cojo las primeras coplas
Que vengan á cuento y { zas !
En dos minutos se copian ;
O vóime ai café del Príncipe ,
Y mientras bebo una copa
Cualquiera de aquellos genios
Me improvisa una salmodia.
Petra, Quieto , que sin ir allá
Tendrá usted quien la componga
Cuantos versos necesite.
Mareh. ¿Si? ¿Quién?
Petra, Aqael Joven.
Mareh. I Hola I
¿Y qué hace aquí ese... amanuense?
Petra. Es como de casa. Cobra ,
Administra... Hace ocho dias
Le encargó dofia Liboria
Todo ese tejemaneje
Que no entendemos nosotras.
Come y duerme todavia
En casa de su patrona...
Mareh, Bien...
Petra. Pero aquí le tOBemot...
Mareh, Bien, sí...
Petra. Casi á todas horas.
Es mozo de mucho mérito.
Mareh. No dudo...
Petra. Pero eon poea
Suerte.
Mareh. Ya.
Petra. También dibuja.
Mareh. Lo de dibujante sobra.
Hágame Tersos...
Petra. j Qué lindos
Los escribe !
Mareh. ¿Si?
Petra, Me consta.
Como que ayer principió
Unos para mL..
Mareh, {Bribona!
Petra. Y apostaría á que está
Concluyéndolos ahora.
Ortix. (Esto es insulso , prosaico ,
(Haciendo pedazos el papel,)
Detestable.)
Mairch. \ Con qué cólera
(Á Petra.)
Los rompe! Si eres su musa.
No es mucho lo que le soplas.
Ortix. (Me consumiré en silencio ,
{Canlando.)
O recurriré á la prosa.)
Mareh, No espero mas. Yo le embisto...
Perdone usted si me tomo
(Á Qrtis aeereándoie.)
La libertad... (¿Quién ha visto
ün poeta mayordomo?)
Chrtix. Caballero... (Es mi rival ,
{UvarUándosé.)
El andaluz.) Servidor...
Mareh. Si usted no lo toma á mal ,
Voy á pedirle un favor.
Ortix. En lo que de mí dependa...
Mareh. Gracias. También yo... (¡ Al avío !)
Quiero servir á una prenda
Que ha conquistado mi brío.
Ortix. Y en eso ¿yo...?
Mareh. Carolina
Se ha decidido por mi.
Ortix. (¡Cielos!)
Mareh. ¿ Verdad que es divina ?
Ortix. Sí.
Mareh. ¿Tengo buen gusto?
Ortig. Si.
Mareh. En prueba de que transige
Me envía este aUbum,..
Ortix. (i El suyo 1}
Mareh, Y en él consiente... y exige
Que me declare su cuyo.
Ya me declaré ayer tarde,
Y anteanoche en el Liceo ,
Pero quiere hacer alarde
Sin duda de su trofeo.
Ortix, tOh! Debe estar muy ufana...
(I El fatuo...!)
Mareh. No es vanagloria;
Pero mas de una cristiana
Ha de envidiar su victoria.
Ortix, Bien; ¿y á qué asunto...?
Mareh. Es el caso
Que esa muchacha , ó demonio,
Pide flores del Parnaso
En señal de matrimonio ;
Mas yo , que soy buen ginete »
Y elegante como Adonis ,
Y tiro bien al florete,
Y bailo por diez Taglionis ,
Y si me visto de majo
Y ando de broma y de chunga ,
No hay moza de barrio bajo
Que no admire mi sandunga;
Yo, bravo toreador,
Que á Montes me dejo en zaga
Y soy la nata y la flor
Del circo de Fagoaga;
Yo , tan hábil , tan experto
Cómo el que mas en la villa , —
¡ Admírese usted! — no acierto
A hacer una redondilla.
172
EL CUAllTO DE HOilA.
Ortix. i Valiente cosa...!
Marck. Ahora bien ,
Señor de... ~ ¿Su gracia?
{Á Fetra.)
Felfa. OrUf.
March* Yo sé que en un sentiamen
Puede usté hacerme feliz.
Ortix. ¿De qué suerte?
March. Com{K)niendo
Los versos que necesito.
Ortix, Dispense usted. . . Yo no entiendo. ..
MoñTch, No se haga usted el chiquito.
Aunque negarlo procura,
Yo sé bien que usted coplea.
Esta niña lo asegura.
¿Quiere usted dejarla fea?
Petra. Y si algo mi influjo vale...
(Con monada.)
March. ¿Oye usted? ¡Me recomienda I
{Con malicia.)
Ortix. (i Cou bravo influjo me sale!)
Petra. Ruego á usted que condescienda.
Ortix. tOh! Es difícil resistir
A tal recomendación ,
Pero...
Petra. (No hay mas que decir.
Ya es mió su corason.)
Mareh. Ea , ya no admito excusa.
Eso se hace en un sis, zas... $
Y si sopla bien la musa.
Cuente usted... No digo mas.
Ortix. ¡Señor mío...! {Ofendido.)
Mareh, No, yo no hablo
Con ánimo de hacer mofa...
(¿También ese pobre diablo
Se me encrespa y filosofa?)
Pero á fuer de amigo firme
Agradeceré el versículo.
Ortix. (Irritarme es descubrirme
Y hacer un papel ridículo.)
Mareh. ¡Cuál se hace de pencas ! ¿Eh?
{A Petra aparte.)
Dale otra embestida , perla.
Ortix. (Me echarán, y perderé
Hasta el consuelo de verla.)
Petra. Hará usted los versos; ¿si?
Ortix. Eso es ponerme en un potro.
No sé hacerlos para mí ,
¿Y he de hacerlos para otro?
Peíra. ¿Oye usted? ¡Alma novicia!
{A Marchena.)
Con temor nada se alcanza.
{A Ortix.)
Hágase usted mas justicia...
Y no pierda la esperanza.
Ortix, (¿Qué querrá darme á entender?)
Si dio palabra de esposa,
(i Marchena.)
Atrás no se ha de volver
Porque usted la escriba en prosa.
Mareh, Lo que es palabra formal ,
Todavía no la dio.
Ortix. (Respiro.)
Mareh. Pero es igual.
Su marido seré yo.
Ella es algo coqueUlla ;
Muchos adoran su encanto ;
Y no será nuravilla
Que vacile un tanto cuanto ;
Mas ya que me dan auxilio
La tia y esta doncella,
Si entra usted en el concilio
No hay remedio para ella. —
No porque yo neceóte
Esas fuerzas auxiliares ,
Que entiendo el juego de envite
Y no me arredran azares;
Y un adagio que no miente
Mi esperanza corrobora.
Ortix. ¿Cuál?
March. Toda mujer viviente
Tiene su euartito de hora.
Ortix. (¡Hola!...)
Mareh. ¿Y bien?
Ortix. Sí.
Mareh. Hasta después.
Pondérela usted mi amor. —
Vivo en el número tres.
Allí espero el borrador.
{Vate , llevándote el álbum.)
ESCENA rV.
ORTIZ , PETRA.
Petra. Se ha quedado usted confuso ,
Y ya comprendo el motivo.
¡ Animo ! Ya no está en uso
El amor contemplativo.
No prive á usted del reposo
La dicha que otro hombre gana ;
Que si él es hoy venturoso
Usted lo será mañana.
Hable usted ; pruebe fortuna;
Que amor á todos nos hiere ,
Y no hay belleza ninguna
Que maldiga á quien la quiere.
¿Cómo se pondii&n acordes
Callando galán y dama ?
En la casa de los bordes
ACTO SEGUNDO.
i73
£1 que tío llora fio mftma.
Hablar para merecer
A ningún hombre desdora,
Y ello... , al fln... , toda mujer
Tiene su cuartito de hora.
ESCENA V.
ORTIZ.
Vaya , no es malo que Petra
Tome ese interés por mí.
i Qué sagaz 1 i Cómo penetra
Lo que está pasando aquí I
(Pone la mano en el pecho.)
\ Rara flnen en criada !
Pues sin esperar propina...
Mas ¿ si obrará la taimada
De acuerdo con Carolina?
¿ Quién sabe si iré ganando
En su pecho algún infiujo ?
\ Está tan amable cuando
La doy lección de dibujo...!
I Ilusión 1 { Sueño ! ¡ Quimera I
No teniendo yo una cruz ,
¿Es dable que me prefiera
Al opulento andaluz?
¿No le ha dado orden expresa
De que en el Mum se explique? —
Pero, — él mismo lo confiesa, —
Quizá en desierto predique.
¿ Qué se escribe sino amores
En el oUnim de una hermosa?
Y á cuarenta trovadores
No ha de dar mano de esposa.
Quizá permita mi estrella
Que le despida cruel
O por inconstancia en ella
por fatuidad en él.
Si con segunda intención
Le hago firmar, por ejemplo,
En cada verso ramplón
Una sandez como un templo...
1 Brava idea; singular I
Para eso ya tendré vena.
¡ Como me voy á vengar
Del caballero Marchena!
¿ Y si él advierte...? No, no ;
Su orgullo le quita el seso;
Pero las mujeres — loh!
Son muy linces para eso.
Leer mi adorada prenda
Tanto concepto importuno ,
Y enviar á ese fachenda
Noramala , todo es uno. —
Le dará cara de palo...
Si , mas mi suerte fatal...
t Eh ! por de pronto no es malo
Quitar de enmedio á un rival.
Luego... ¿Quién sabe...? Un capricho...
Quien la ocasión avizora...
Toda mujer , — él lo ha dicho , —
Tiene su cuartito de hora.
{SiénUue á eteribir.)
ACTO SEGUNDO.
ESCENA PRIMERA.
CAROLINA, DoJÍA LIBORIA.
{ÁfMxrecen sentadat en un sofá,)
Lih. Ya tu veleidad me cansa.
¿ Por qué entre tantos amantes
No te decides por uno?
Tienes veinte navidades ,
Eres rica y no eres fea :
Ya es hora de que te cases.
Car. ¿Y usted, tia, me lo dice!
¡Usted que es mi única madre
Desde que muerta la mia... 1
I Ay Dios! quedé en lamentable
Orfandad 1 ¿Tanto deseo
Tiene usted de separarse... ?
lib. No tal. Viviremos juntas.
Si tu esposo no es un cafre ,
Lo consentirá , que al fln
No soy yo tan intratable. —
Y pagaría mi escote,
Que tengo renta bastante
Para no necesitar
Vivir á expensas de nadie.
Pero á mi me sobran años
Y no me faltan achaques.
Si mañana cierro el ojo...
Car. i Vaya !... i Tan fresca, tan ágil..
Muchas jóvenes pudieran
Envidiar ese semblante ,
Y á pesar de los diez lustros...
Lib. HasU San Miguel arcángel
No los cumplo.
Car. Auto en favor.
No faltarían galanes
Que se llamaran dichosos...
Í7A
EL CUARTO DE HORA.
Lib. I Ba! No difu dtepuatas.
A los quince años de Yioda
r! Habia de ser tan frágil... ?
Ño. Pensemos en tu boda.
Para la mia... ya es tarde.
Car. Para la mia es temprano*
¿ Teme usted que se me pase
El tíempo?
Lih. Mucho confias
En tu hermosura. ¿Y no es fácil
Que una fluxión la marchite
O que un divieso la ultraje?
No busques novio perfecto ,
Que los hombres no son ángeles ,
Y pues Marchena te adora
Y merece, en mi dictamen,
Ser preferido...
Car. o Marchena?
Lib. Buen mozo, de ilustre sangre ,
Rendido come un Gaiferoe ,
Y de tan bello carácter...
Car. Con que ¿ usted le elegiría... ?
Lib. Yo estoy fuera de combate ;
Mas siendo tú , le eligiera
Sin vacilar un instante.
Car. Confieso que se distingue
Del impertinente enjambre
Que me zumba en derredor,
Y que entre tantos rivales
Es el que miro con menos
Antipatía. ¿Quién sabe...?
Puede que le llegue á amar
Algún día y que me case
Con él ; — mas \ sufra y espere !
Aun no ha penado bastante.
Lib. \ Qué orgullito ! Quiera Dios
Que algún dia no lo pagues.
Car. ¿No dicen que valgo tanto?
Pues bien , lo que mucho vale
Mucho cuesta.
Lib. ¡ Elarrapieso!...
iLamonuela!...
Car. Ellos nos hacen
Altivas. Pero el orgullo
No es solo el que me retrae ,
Sino el temor. Son los hombres
Muy taimados, muy falaces.
Cuando novios muy humildes,
Y luego... I Virgen del Carmen I
Lib. ¿Qué entiende de eso la trasto?
MI difunto don Melquíades,
Que Dios perdone , fué siempre
Un santo varón , un mártir.
Car. Algunos hay buenos; sí,
Pero otros son tan infames
Y tan... Al oir « marido •
Me tiemblan , tia , las carnes.
ESCENA n.
CAROLINA, DoSaLIBORIA, MARCHENA.
March. Señoras , si dan ustedes
{Á la puerta.)
Permiso...
Lib. Él es. — Adelante,
Siéntese usted.
March. Me apresuro
{Presentando el álbum.)
A ofrecer este homenaje...
Lib, ¡Es tu albuml Este Marchena
(TovMndo el álbum.)
Es tan fino , tan galante...
March. Gracias. Carolina hermosa
{Sentándose en una silla.)
Desea que la declare
En el álbum mi pasión...
Car. Permita usted que le ataje.
El deseo era de usted :
Solo ha habido de mi parte
Condescendencia...
March. En efecto;
Y la orden terminante
De hacer mi declaración
En renglones desiguales ;
Esto es , en verso.
Car. Es verdad.
I^ prosa es inaguantable
En un álbum.
Lib. Ea, á un lado
Cuestiones preliminares
Y veamos esos versos. —
I También poeta! Es el diantre.
{Registra el álbum.)
March. ¿ No lo he de ser, inspirado
Por los ojos celestiales
De Carolina?
Lib. ¿Son estos?
March. Sí; justamente.
Lib. Escuehadme.
{Lee.)
• A la hermosa Carolina ,
A la bella de las bellas ,
Cuyos ojos son centellas,
Cuya boca es purpurina,
Cuyo talle es jaletina,
Y cuya frente serena
Abochorna á la azucena ,
Fino , fiel , firme y fogoso
Ofrece mano de esposo
Pedro Nolasco Marchena. »
I Bravo ! ¿ Qué te han parecido ?
ACTO SEGUNDO.
17S
Car. Son bonitot.
Lib. Admirables.
Mareh. Favor que usted me dispensa.
{Con fatuidad,}
Es un in promptu. Eso se hace
Jugando.
Lib. Es preciosa hipérbole
Llamar Jaletina al talle. —
«Fino, fiel , firme y fogoso. »<—
Estas cuatro efes valen
Un tesoro, y {con qué gracia,
Para servir de remate,
Con el nombre del poeta
Coincide el consonante !
Mareh, \ Si digo que es un Juguete !
Usted quiere sofocarme.
Lib. Tu contestación será ,
Por supuesto, favorable,
Que tantas pruebas de amor
No merecen un desaire.
(Se Uvania.)
Pero te dará vergúenia
Si está tu tia delante...
Car. No tal. ¡SI yo...!
Lib. Y pues no creo
Que Marchena se propase...
Mareh. ¡Yo, señora!
Car. Pero, tía...
Lib, Mejor es que yo me marche.
[Dejando el álbum sobre un velador.)
Adiós.
{Marchena te sienta en el sofá.)
Car. Pero escuche usted...
Lib. Me voy, me voy. No te canses.
ESCENA UL
CAROLINA, MARCHENA.
Mareh. Pues se fué doña Liboria
Y nadie nos oye aquí ,
Suene el suspirado si
Que ha de colmarme de gloria.
Ya esos ojos me lo anuncian.
Mal que le pese al recato,
Pero me será mas grato
Sí los labios lo pronuncian.
Car. ¿De veras ? Sea usted franco.
I Mis ojos lo dicen ! ¿ Eh ?
¿Y en qué lo conoce usté?
¿ En lo negro ó en lo blanco ?
Mareh. En la dulce simpatía...
Car, I La simpatía está buena !
Mis ojos, señor Marchena,
No han dicho : esta boca es mia.
Mareh. ¿YolTemos á tas andadas?
¿ También denguecltos hoy,
Ahna mia , cuando estoy
Dando ya las boqueadas?
Bueno es que honrada mujer
Fácilmente no se venza;
Santa y buena es la vergüenza...
Pero I si al fin ha de ser !
Car. ó Y si no quisiera yo
Decir que no ni que sí?
Mareh. i Ba ! | Si ya es tarde I í Si á m<...I
{Con petulancia.)
Car. Pues no , y veinte veces no.
[Levantándose enojada. Marchena se le*
vanta también.)
Mareh, Se ha picado usted; lo veo;
Mas ¿no ve usted que ese no
Es inverosímil?
Car. ¡Oh!...
Mareh, { Ba ! | Sobre que no lo creo 1
Car, I Oh ! Eso raya en insolencia.
(¿Hay necio mas contumaz 7)
Vayase y déjeme en paz ,
Y no vuelva á mi presencia.
Mareh. ¡Carolina!... (Pues barrunto
Que va de veras.) Yo siento...
Car. Lo he dicho y no me arrepiento.
No se hable mas del asunto.
Mareh. Como usted me permitió
Pedir su mano querida...
Car. ¿Y porque usted me la pida
Tengo de dársela yo?
Mareh. No esperaba ese desprecio...
Car. No esperaba yo tampoco
Habérmelas con un loco.
Por no decir...
Mareh. ¿Con un nedo?
Dígalo usted sin rebozo,
Que en verdad harto lo he sido.
Con que ¿trabajo perdido?
Con que ¿mi gozo en un pozo?
Car. ¿Cómo se dice que no?
Mareh. Pues bien , aténgase usté
A las consecuencias.
Car. 4 Qué?
Mareh, \ No sabe usted quién soy yo !
Car, ¿Cómo? {Señor de Marchena 1...
^ Mareh, Roto el pacto entre los dos.
Usted dará cuenta á Dios
De una alma que se condena.
Pues mis dulces regocijos
Convierte usted en pesares,
Quemaré mis olivares
Y arrasaré mis cortijos j
Daré la muerte al rival
Que usted prefiera, y después ,
Como dos y uno son tres,
i76
EL CUARTO DE HORA.
Me ahorco ó me tiro al canal.
{Carolina suelta una eareajada.)
¿Se ríe usted? Esa craz
Me faltaba. En vez del Justo
Terror...
Car^ i Qué ! Yo no me asusto.
Mareh, ¿Por qué P...
Car. Es usted andaluz.
March. Pero esa risa es señal
De bondadosa indulgencia ,
Que tanta malevolencia
SiBUtaría á usted muy mal.
I Eh ! ¡ Vea usted lo que son
Las hembras 1 Rie hechicero
Su labio , y manso cordero
Es ya el terrible león.
Car, ¿Otra vez... ?
March, Vaya , amor mío ,
Hagamos la paz. ¿Pasó
El enojo P
Car. «Enojo yo P
Pues ¿ no ve usted que me rio?
March, ¿Me dará usted mas pesares.
Gara de sol?
Car. Nada de eso ,
No sea que en un acceso
Queme usted sus olivares.
March, Confieso que delinquí,
Pero de hoy en adelante
Seré tan sumiso amante
Que... ¿Usted lo permite?
Car. Sí.
March. Gracias. ¿Y ahora no tendré
Alguna esperanza justa...?
Car, Tenga usted veinte, si gusta,...
Gomo yo no se las dé.
ESCENA IV.
MARGHENA.
Se va y me deja corrido
Gomo UD mono, i Qué altivez I -
Y ella está muerta por mi :
Eso hasta un ciego lo ve ;
Pero antes de confesarlo
Querrá torearme un mes. —
No tengo yo tanta flema.
Ni ya me estaría bien
Suspirar como un cadete
Arrodillado á sus pies.
Eso no , que soy Marchena ,
lY, por vida del Perchel,
Que para jugar conmigo
Es ella poca mujer!
Mudemos de plan : hagamos
Lo que hace el conde de Ürgel
En la céiebre comedia
De El desden con el desden.
Sí, la he de abrasar á zelos
Y no he de darla cuartel
Hasta que humilde y contrita
Me diga : ¡señor, pequé!
{Ál irse le sale Petra al encuentro.)
ESCENA V.
MARGHENA , PETRA,
Petra. ¿Estamos de enhorabuena?
¿Qué Ul los versitos , eh ?
Habrán hecho efecto.
March, Mucho.
La niña se hizo una miel
Al cirios, y no dudes
Que se rinde de esta vez ;
Pero . si quieres que te hable
Con franqueza ,... yo no sé
Qué te diga... Hoy me parece
Menos bonita que ayer.
Petra, ¡Qué oigo!
March. Empiezo ya á mirarla
Gomo cosa propia y... ¡Pchel...
Petra. Vamos , usted se chancea.
March. No tal. Los maridos ven
Mas que los amantes.
Petra. Pero...
March. Sea que en efecto esté
Desmejorado . ó que á mí
Se me haga duro el perder
La libertod de soltero ,
Para mis ojos ya no es
La misma , ni por asomo.
Petra, ¡Es posible!
March. Y al primer
Pretextillo que me diera,
I Adiós , casamiento !
P^tra, ¡Infiel!
March. Si ; yo confieso... (Esta fatua
Se lo contará después.)
Pero... vamos, ¡si á cualquiera
Miro ya con mas placer !
A ti , verbigracia. ¿Sabes
Que tienes tú mucho aquel ,
Hablando en chulo , y muchísima
De la gracia ?
Petra. ¡ Galle usted !
¿Yo?
March. ¡Y qué cuerpecito!
Petra.
Usted me quiere poner
[Dengosa,)
¡Vaya!
ACTO SEGUNDO.
177
Colorada. Usted ge burla
De las pobres. ¡SI yo sé
Lo poco que yalgo I ¡ Vaya !
Mareh. Mas que Carolina.
Petra. ¡Pues!
Mareh. Y ese aire de se&orfo
Que tienes...
Petra. Eso^talveí,
Porque al fin no me be criado
En las maleas.
March. Ya se ye
Que no.
Petra. Y quien tuTO retuvo,
Y cada cual es quien es. —
Pero usted se está burlando.
¿Cómo puedo yo creer
Que llama tan encendida
Se apague en un dos por tres?
March, ¡Ahí verás lo que es el mundo!
Petra. \ Qué maldito de cocer!
Y Juraba y perjuraba...
(¿Si será Ortiz como él?)
Mareh. A juramentos de amantes
Nunca se dio mucha fe.
Petra. ¿Y á qué incomodar al otro
Haciéndole componer
Los versos?
March. ¿ Qué se ha perdido ?
Medio pliego de papel.
Petra. | Tantos planes para eso,
Y tanto tender la red... I
¿Y el cuarto de hora?
March. A propósito;
Tú eres de la misma piel
Que las otras , y tendrás
Tu coarto de hora también.
Petra. ¡Miren qué salida ahora!...
Mareh. Si en ese trance te ves ,
Avisa, que aquí hay un hombre.
Petra. ¿Sí? ¡Vaya una gracia!
March. Es que...
Es que me hacen mucho títere
Esos dos ojuelos. Ven ,
Que voy á darte un abrazo.
Petra. Apártese , ó de un revés...
(Ámenaxándole.)
March. No lo tomes tan á pecho.
¡ Si esto es broma I — Hasta mas ver.
Petra, Abur.
March. (Sufrir el desvio
[Yéndose.)
De Carolina, está bien;
Pero un bofetón... Barrlentos
«Seria cosa cruell)
ESCENA VI.
PETRA.
I Qué osadía! ¡Oh! Si viviera
Mi buen tio don Andrés
De Escalona y Escobar,
Corregidor de Jerez ,
El hidalgúdo de Ronda
No fuera tan descortés.
Mas le perdono, que es víctima
De su amor y mi altivei.
Yo te la consagro, Ortiz ,
Querido Ortiz ; y si un rey
Viniera... Mas ¡ cuánto tarda
En declararse el doncel 1
I Qué versos de mis pecados !
i Señor, si no es menester
Andar con tantos repulgos
Cuando una misma da pié!^
« Te quiero, te adoro. Y tú
I Me quieres? — Te amo; • y amen.
ESCENA Vn.
CAROLINA , PETRA.
Car. ¿Se fué el señor de Marchena?
( Trae una cartera de dibujo que deja
sobre la mesa.)
Petra. Sí, señora. En este punto
Se marcha.
Car. Irá el pobrecilio
Atribulado y confuso.
Petra. Si, señora, porque yo
Que tengo muy malos humos...
Car. ¡Cómo! ¿Te habrás propasado
A decirle algún insulto?
Petra, Su petulancia...
Car. En efecto,
Hoy ha llegado á lo sumo ;
Pero basta mi castigo
Sin necesidad del tuyo.
Petra. Pero si...
Car» No se me ocultan
Sus defectos , pero es mucho
Lo que me quiere.
Petra. No sé...,
Pero hace cuatro minutos
Que afirmaba lo contrario.
Car. ¿De veras? i Triste recurso 1
Petra. Ayer la amaba , me ha dicho,
Mas hoy que tengo mi triunfo
Asegurado...
Car. I Infeliz!
12
i78
EL CUARTO DB HORA.
Petra, La miro ya con disgusto.
Car. ¿Eso ha dicho? (Atándose.)
Petra, Y al menor
Pretexto...
Car. Acaba.
Petra. Renanclo
A su mano.
Car. (Otra le queda.)
Petra. Y acto continuo se puso.
A requebrarme.
Car, I Eso mas!
Petra. Y el libertino, perjuro
Me quiso dar un abrazo.
Car, ¿Tan desesperado estuvo?
Petra, Poco á poco. No estoy yo
Tan de sobra en este mundo
Que solo un desesperado
Se enamore de mi busto.
Car. t Lindo despique 1
Petra. Mas yo
Rechacé su ataque brusco ,
Que mi honor y mi lealtad...
Car. Laudable ha sido tu escrúpulo;
Pero es singular capricho
Desahogar asi su orgullo
Un amante desdeñado.
Petra, ¿Desdeñado? Me confundo
De oir á usted. Pues i&i dijo...l
Car. \ Qué pobre hombre ! Ya presumo
Lo que habrá dicho. Que estoy
Muerta por él. No le culpo ,
Que confesar su derrota
Un andaluz, es muy duro.
Petra, (¿ Quién mentirá de los dos?)
Pues juraría...
Car. A otro asunto.
Llama ¿ Ortiz, que es hora ya
De dar leceion de dibujo.
ESCENA Vni
CAROLINA.
¡Cortejar á mi doncella
Un elefante tan pulcro i
¿Si pensará darme zelos
Con ese expediente absurdo?
Antes celebro que tome
En su venganza ese rumbo ,
Porque quemar sus cortijos
Y arrojarse en lo profundo
Del canal... ¡Jesús! Yo tengo
Mucho miedo á los difuntos.
ESCENA IX.
CAROLINA, ORTIZ.
Ortix, SeilorlU, yo... {Á laptfrta.)
Car. Entre usted ,
Y déjese de eUqaetas. {EnWa Ortiz,)
Sabe usted que en esta casa
Gomo amigo se le aprecia.
Ortix. Mi gratitud...
Car. Y ahora mismo
Le voy á dar una prueba
De amistosa confianza.
Ortix. Gracias. ( i Qué amable y qué
bella!)
Car, Usted sabrá , porque nadie
Lo ignora ya, que me obsequia
Ese joven andaluz...
Ortix, (¡Ah!...)Sl;don Pedro Marchena.
Car, Hoy, cediendo á su porfía,
Le di mi Mum.,. ( Va d tomarlo.)
Ortix, (i Ahora es ella !)
Car. Para que escribiera en él
Unosversitos...
Ortix. ({Mi décima!)
Car, No los encuentro.
(Hojeando el álbum.)
Ortix. (¡Qué burla
Va á hacer de ellos tan sangrienta!)
Car. Aquí están. Ya verá usted
¡ Qué bonitos !
Ortix. (¿Se chancea?)
Car. Léalos usted. ¡ Qué grada!
¡ Qué pasión !
Ortix. (i Habla de veras I)
{Tomando el albura.)
Veamos. {Hace como fue lee.)
(¡Necio de mi
Que la creí mas discreta
Qoevanal ¡Necio mil veces!
¿Cuándo una mujer desprecia
Al que la adula, aunque diga
Mas borricadas que letras?
{Y yo me mordí las uñas ,
Mal contento de mi vena.
Buscando giros poéticos
Por cima de las estrellas ! )
Car. ¿Qué tal?
Ortix. Mi voto es inútil.
{Pone el álbum donde estoba.)
Car, No,
Ortix, Guando usted los celebra...
Car. Sin embargo , diga usted
Su opinión.
Ortix. Si usted se empefia,
Digo que usted los merece
ACTO SKOUNDO.
179
Mejores,
Car, Pero bien se echa
De Ter que los ha dictado
£1 corazón.
Oriix. Sí ; á la legua
Se conoce... (¡Qué suplicio!)
Car. Y que los hito el poeta
Con profundo sentimiento...
OrHx, Sí, señora. (í En eso aeiertal)
Car. \ Es tanto lo que me quiere I...
Y él tiene excelentes prendas.
¿Verdad?
Ortix, No sé. No le trato...
Car. Muy caballero. Algo peca
De fanfarrón...
Oftix. Y pedante, (Conwwjra.)
Y hablador de cuatro suelas ,
Y embustero...
Ca/f, lAlto!4Dedónde
Sabe usted esas llndeías
Si no le trata?
Ofii%. Es verdad..., fSWdado,]
Pero... es una oonsecueneia
Que yo saco, una...
Car. Mi tía
Está empefiada en que él sea
Mi marido , y sus rasónos
No dejan de hacerme fuersa;
Pero yo no sé qué hacer,
Porque... Usted ¿qué me aconsejar
Oriix, (I No puedo mas 1) Señorita,
Tengo yo poca experiencia
Para dar consejos.
Car, (¡Calle!
Se ha picado, i Qué hecho fuera
Que él también...?) Veo lo poeo
Que usted por mí se interesa.
Ortix. ¡Yo, Carolina!...
Car. ¡Es mi amigo,
Es mi maestro y me niega
Un consejo I
Oriix» Es que me expongo
A errar... En tales materias
Yo solo consultaría
Al coraxon. SI ya reina
En el de usted ese... joven,
Es excusada molestia...
Car, El caso es que... yo no le amo
Todavía.
Orltx. (¡AyDios!...)
Coir. (¡Se alegra!)
Oriix. Entonces , no hay sino dar
Tiempo al tiempo...
Car. Si. No hay priesa.
Otros hombres hay...
Oriix, Dichoso
Mil yecos el que merezca...
Car, Demos lección de dibujo.
Oriix, Bien.
Car. Aquí está la cartera.
(Se sientan junio á la mesa , tino en frenie
de otro, y Carolina saca estampas, lon
piceros , eic,)
Vea usted. (Le da un áitmjo.)
Oriix, iHolal ¡YaesU
Concluida la cabeza
De Diana I
Car. Sí, señor:
Hoy acabé mi tarea ;
Mas dudo haber acertado...
Oriix, No hay motivo. Usted progresa
Visiblemente. Con todo ,
Hay que hacer unas ligeras
Correcciones...
[Borra ó dibuja durante el diálogo, mi
rando de cuando en cuando á Carolina
como á hurtadillas.)
Car. Sin reparo.
El asunto es que yo aprenda.
Ortix, Mas sombra en esta mejilla. —
Mas arqueadas las cejas...
Car. (¡Cómo me mira!)
Ortix, EsU boea
Debe estar menos abierta.
No ha de sonreír Diana
Como Venus Citeréa.
Car, Pero ¿ á qué mirarme tanto P
¿Está en mi cara la muestra ?
Oriix. Es para advertir á usted...
La mirada mas serena ,
Menos blanda...
Car. Por lo visto
Mucha ha sido mi torpeza.
¿Tanto habla que enmendar?
Ortix. Porque quede mas perfeota
La figura...
Car, (Mi maestro
Tiene hoy muy poca indulgencia.)
¿También la naris?
, (iítrarido el dibujo desdé su otienlo.)
Ortix, Un toque
No mas... (¡ La mano me tiembla !}
Car, Como está al revés la estampa...
Permita usted que la vea
De frente.
{Se levanta, y puesta al lado de Ortix
mira el dibujo.)
¡ Cuánto ha variado
Ese rostro ! Ya ¿qué queda
De lo que yo dibujé ?
I Si se salvan las orejas
Será milagro !
Oriix. Al insUnte
Concluyo.
Car, Pero ¿ usted piensa
180
EL CUARTO DE HORA.
Lo que está haciendo ? Esos ojos,
Si no es que el espejo mienta ,
{Son losmiosi
Ortix, No por cierto. {Turbado,)
Es fácil que se parezcan ;
Pero yo... cuando...
Car. Esa boca...
No. La mía es mas pequeña. —
Pero...
Ortix, No está concluida.
Car, Y la nariz, y las cejas...
I Usted me está retratando !
Ortix. (¡Se enoja !) No fué mi idea...
Car, No , no hay que negarlo. Usted
Me retrata ; i y á sabiendas !
Ortix, ¿ No ve usted que es imposible
Aun á la mano mas diestra
Copiar tantos atractivos ?
Car, ¡ Oiga ! ¿ También lisonjeras
Adulaciones ?
Ortix, Señora ,
Una deidad está exenta
De adulación.
Car. ¿ Cómo. .. ? { Ah ! Ya
Comprendo. Según las señas ,
Usted habla de la diosa
Diana.
Ortix. Y i qué ! ¿ no pudiera ,
Por ventura, hablar de usted P
Car. Pero , en resumidas cuentas ,
¿Qué tengo yo de común
Con Diana ?
Ortix. Su belleza,
Su radiante majestad ,
Su...
Car, I Para que yo lo crea ! —
Y es que... cuanto mas la miro...
La semejanza es completa,
í Soy yo !
Ortix. iSidigo...!
Car. Negarlo
Es segunda impertinencia.
Ortix. Casualidad habrá sido ,
Que solo de una manera
Es posible retratar
A criatura tan bella.
Car. \ Calle 1 Algún secreto... ¿Y cómo ?
¿Cómo?
Ortix, Grabándola eterna
En el corazón.
Car. iOrtiz! {Airada.)
¿ Qué temeraria insolencia
Es la de usted ?
Orfú. ¡Carolina!
{Se levanta confuso y atribulado dejando
caer la cartera.)
Yo... si... Mi labio no acierta...
Car. Pero mejor es reírme,
Porque es cómica la escena.
{Observando la consternación de Ortii
ttulta la carcajada.)
Ortix, ¡Perdón...!
{En actitud suplicanie.)
Car. No sea usted bobo ,
Y recoja esa cartera. {Vase riendo.)
ESCENA X.
ORTIZ.
{Tirándose del pelo.)
¡Maldito!... ¿Por qué la quiero?
Con mi humillación se engríe
Y como una loca rie
¡ Cuando yo me desespero !
¿Qué puede ya darle pena
Si cuando ve á un infeüce
Morir á sus plantas dice
Que es muy cómica la escena?
Para que ese corazón
La piedad llegue á mover
Será acaso menester
Que me den la extremaunción. —
(Figura bien triste y rara
Sin duda ha sido esta vez
La mía ! La estupidez
Se habrá pintado en mi cara.
¡ Oh ! En vano amor me sujeta.
Huyamos de esta mansión.
No quiero ser el bufón
De una Jrívola coqueta.
{Va á salir, y oyendo á Carolina se detiene.)
ESCENA Xí.
CAROLINA, ORTIZ.
Car. ¿ Adonde va tan de prisa
OrUz?
Ortix. ¡Qué sé yo? Al infierno
Me iría yo...
Car. ¡Dios eterno!
Ortix. Que allí no tienta la risa.
Car. ¿ Cómo! Mí risa chancera
¿ Le ha picado á usted ?
Ortix. No sé;
Mas me voy de aquí...
Car. ¿Por qué?
No sea usted calavera.
ACTO TERCERO.
181
Si yo me enojé primero
Y si después me reí,
Fué porque do comprendí
El sentido yerdadero...
Veo que es earacteristlco
De un pintor el entusiasmo,
Y no merece un sarcasmo
Tan bello arrebato artístico.
Ortix. ¡Oh I Mi arrebato...
Car. No pasa
{Interrumpiéndole,)
De lo honesto y de lo justo.
Ortix, Pero...
Car. Bien, bien... No es mi gusto
Que se yaya usted de casa.
Oríix. No hay voluntad que resista
A la de usted, pero...
Car. \ Dale !
No hay orgullo que se iguale
Al orgullo de un artista.
Orlú. ¿Ni el de usted.»
Car. Si yo soy vana,
En mí no estará el error.
OrltjT. Pues ¿en quién.»
Car. En el pintor
Que me comparó á Diana.
Ortix. Es que veo en todas partes
El tipo...
Car. Es cosa notoria.
Ortix, La imagen...
Car. Sí , de la gloria.
Ortix. La perfección...
Car. De las artes.
Ortix. (Como ella hablaré; á lo místico ,
Porque si otra vez me clavo... )
Con que ¿alaba usted...?
Car. Sí ; alabo...
Ortix. Mi ardiente entusiasmo... artís-
tico?
Car. ¿No le digo á usted que si?
Y en prueba de ello, le ordeno
Que me dibuje algo bueno
En el álbum que está allí.
Ortix. (¡Ah!) ¿Firmaré?
Car. Lo permito.^
Ahur. I Que luzca ese ingenio!
(El pobre es corto de genio,
Y hay que animarle un poquito.)
ESCENA XII.
ORTIZ.
Si otra Circe enredadora,
(Siguiéndola con la vista.)
Si diablo, mas que iñujer,
No eres tú, á todo correr
Se acerca tu cuarto de hora.
ACTO TERCERO.
ESCENA PRIMERA.
CAROLINA, PETRA.
Petra. Ya que duda usted que el tal
Marchena pueda adorarme,
Y al conato de abrazarme
Llama pecado venial ;
Aunque si bebe los vientos
Por mí , en nada se rebaja
Su nobleza, que no es pi^a
Llamarse Petra Barrientes...
Car. Bien; me desdigo. Perdona,
Y di...
Petra. Soy de alto solar.
Mi tio don Baltasar
Maldonado y Escalona...
Car. Digo que fué mucho ultr^e...,
Pero tal grano! y lo demás...
Mañana me contarás
Los timbres de tu linaje. —
Con que ¿ otra nueva perfidia Y
Petra, Sí, pero tal i Dios benigno!
Que en cometerla es mas digno
De compasión , que de envidia.
Car, ¿ Por qué ? Habrá visto un palmito
Que mas que el mió le agrade;
Y aunque á tus ojos enfade.
De gustos no hay nada escrito.
Petra. Una audiencia solicita
Con intención buena ó mala...
Car. ¿Qué me importa...?
Petra. En esta sala...
Car. ¿ Cómo ! ¿ Aquí ha de ser la cita ?
Petra, Aquí y dentro de un momento.
Car, Si otra belleza le abrasa,
Bien; mas traerla á mi casa
Es sobrado atrevimiento.
Petra. ¡ Qué ! ¡ Si no viene de fuera !
Vive aquí su dulce bien.
Car. Aquí ¡yno eres tú!...Pues¿quién...?
¿Si será la cocinera?
Petra. Eso no, que es caballero.
i82
EL CUARTO DE HORA.
Car. Gomo es tal su extrayagandá...
{Mirando con malieia á Petra.)
(Y, á fe, no hay mucha distancia
De la plancha al fregadero.)
Petra. ¿ No acierta usted todavía
Quién la usurpa la victoria P
Car. No sé... Aquí...
Petra. Dofia Llborta.
Car. ¿ Qué estés diciendo? { Mi tía I
Petra. La misma que viste y calza.
Car. ¿A pesar de los cincuenta?
Petra. Solo sus virtudes cuenta
Y hasta las nubes la ensalza.
Car. O ese hombre ha perdido el juicio,
O el despecho le consume,
Y darme zelos presume
Con tan extraño artificio.
Petra. Él me hablaba muy formal,
De boda y de...
Car. \ Bobería I
{Riéndoi:)
Y es inútil, que mi tia
No querrá oírle.
Petra. Si Ul.
Car. ¿Si?... Mejor.
Petra. (Ya, sagun tmas.
La banderilla hace efecto.)
Car. Se reirá del proyecto
Y le dará calabazas.
¡ Cuidado, que el tal Marchena
Es mas bobo que el de Coria 1
Petra* Entre él y doña Uboria
Va á ser donosa la escena.
¿ No le pica á usted un poco
La curiosidad?
Car. ¿A mí?
No.
Petra. (Pues yo juro qae li.)
Car. ¿Quién hace easo de on loeoP
Me voy. Negocio tan grave
A solas se ha de tratar.
Petra. (Tú vendrás luego á atisbar
Por el ojo de la llave.)
Le diré á doña Liboria...
Car. Que estoy bordando en la reja.
(¿También á la pobre vieja !
(Téndou.)
Esto ya pica en historia.)
ESCENA II.
PETRA.
Ella quisiera imitar
Al perro del hortelano,
Mas donde las dan laa i
Como dice aquel adagio
No digiere á dos tirones
La pildora que ha tragado.
ESCENA m.
PETRA, MARCHENA.
Mareh. ¿Se fué Carolina?
[Álapuiria.)
Petra. 81.
Ya está usted Berrido.
Mareh. \ Brato !
(íntrandó.)
Petra. Violentando mis principios
Y mi carácter, acabo
De ser chismosa como una
Criada de tres al cuarto;
Pero de alguna manera
He de agradecer el alto
Interés que usted se toma
Por mi Ortiz idolatrado.
March. Ya te he dicho, y otra tes
Te aseguro que me encargo
De colocarle. Es muy fácil.
Tengo influjo en el Senado;
Como Pedro por su casa
Entro en el real palacio;
Tuteo á cinco ministros
Y á cuarenta diputados,
Y el director del tesoro
Hace lo que yo le mando.
Petra. (Miente sin temer de Dios ,
Pero bien puede hacer algo
Si quiere.)
March. ¿ Dudas...?
Petra. No dudo.
March. Y si das á Ortiz la mano,
Me ofrezco á ser tu padrino.
Petra. Muchas gracias. Sin reparo
Puede usted serlo, que noble
Soy por los cuatro costados,
Y en mi casa solariega
Alguno ha vestido el hábito
De Alcántara...
March. Sí.
Petra. Mi Uo
Don Baltasar Maldonado %
Y Escalona...
Jíarc^. Alguien ae acerca.
Ya me contarás despacio...
Petra. Es la vieja.
M«r€h. Adioi, ilustre;
ACTO TERCERO.
i83
{AdioBt
P§ira. Bmo á usted la mano.
{Con gTCñ)€dad,)
ESCENA IV.
DoíiA LIBORIA, MARCHEN A.
Match, ¡Señora!
Lih. iMarchena amigo!—
Con que vusted me quiere hablar
A Bolas?
Match. ¡Ah!...Sí.
Lih, Corriente. —
Siéntese usted. (5e nenian.)
Vamos, ¿qué hay?
Se tratará de la boda...
Match, I Ah I Sí , señora , si ; mas...
No de la que usted presume.
Lib, ¿Qué dice usted ? Pues ¿ dé cuál ?
Match, No será ya Carolina
La que me lleve al altar.
Lib, ¡ Cómo 1 Desde esta mafiana ,
Que la dejé en el sofá
Con usted, no he vuelto á verla.
Tenia que visitar
A tres amigas...
Match, (i Me alegro 1)
Lib, ¿ Qué ha habido ? ¿Se Tnalva atrás f
March, ¿Qué sé yo... P Creo que bOm*
Pero á mi ¿qué se me daP
Lib, ¿Qué escucho?
Match. Yo no U hablé
De proyecto conyugal ,
Porque otra idea, otro objeto
Turbó de mi alma la pas,
Y embargando mis sentidos
Un rapto sentimental ,
Despegar podía apenaa
La lengua del paladar.
La dije al fin... no sequé...
Con loa ojos hacia allá ,
(Mosttando la fmetta par d»n4t h fiié
doña Liboria «n el acto segunéo.)
Y despidiéndome de ella
Con aire poco galán ,
Sb la puerta de ia calle
Me desahogué con un ¡ay I
Lib, Pero eso ¿qué significa ?
Maireh. «gniflea, y claro esté.
Que el corazón me han heiide
Los ojos de otra beldad.
Lib. ¿Otra beldad? ¿Desda cuándo?
March, Desde hoy ; pero dias ha
Que sentía yo los sintonías
Precursores de mi mal.
Lib, i Yaya en gracia I ¿ Y quién ha sido
La agresora?
March, (Singular
Pregunta I ¿ Quién ha de ser?
Harto me he explicado ya.
Si usted tiene una conciencia
Se lo puede preguntar.
Lib, ¡Calle...! (Admirada,)
March* ¿K quién miran mis cjeé
Con ansia de amor voraz?
¿Cuya es la mano que estrecho...?
Lib, ¡Suelte usted con Barrabás,
Que me la estruja !
March. ¡Ay Liboria 1
Lib. ¿Qué farsa de carnaval
Es esta?
March. \ Pluguiera á Dios 1
Mal provecho me haga el pan
Si miento.
Lib. Pero ¿ usted sabe
Que peino ya la mitad
De un siglo?
March. Lo sé. ¿Y qué importa?
Lib. ¿Que puedo ser su mamá?
March, Sí, señora. ¿Y qué? La mia
Está ya en la eternidad.
Usted será para mi
Esposa y madre á la par.
Lib, Usted ha almorzado fuerte.
Por lo visto, y el champan,,,
March. ¡Señora!...
Lib. O desesperado
Por alguna iniquidad
De Carolina, desea
Suicidarse.
March, No , no hay tal.
Obro por convencimiento.
Si lo duda usted ¿hay mas
Que cogerme la palabra,
Y Cristo con todos?
Lib. I Ba !
Déjese usted de embelecos.
Tengamos la fiesta en paz.
March. ¡Señora , que hablo de veras 1
(Jfuy acalorado.)
Óigalo la vecindad ;
Óigalo todo Madrid.
O no me caso Jamás,
O me caso con usted.
Lib, Pero... (¿Si será verdad?)
March. Usted no se hace Justicia.
El tiempo es un animal
Muy destructor, pero hay flores
Que respeta el huracán.
lib. ¡Adulador!
March. ¿ No pasean
Hechas un brazo de mar
Y llevando al retortero
18ÜI
EL CUARTO DE HORA.
Mas de un Fulano de tal
Ciertas crónicas vivientes
Con mas fecha que Abraham?—
Mas no hablemos de lo físico.
Que, aunque lo puedo ensalzar
Sin mentir, como es usted
Modesta , no me creerá.
jNo ha podido usted prendarme
Con su mérito moral?
Ese mismo medio siglo
¿ No puede entrar en mi plan
Filosófico P
Lib. ¿ Es posible
Que esté en su Juicio cabal
El que...?
Mareh. Señora, me canso
Pe andar hecho un asacan
Galanteando baboso
A moiuelas en agrai.
Insustanciales, coquetas...
Y algunas un poco mas.
Ya no hay que esperar cordura
Ni Juicio , ni cristiandad
Sino en mujer coetánea
Del principe de la Paz.
Lib. i No tanto, por Dios, no tanto!...
{Can viveMo.)
Mareh. O eircum cirea. Es igual.—
En fin, usted me conviene.
Porque usted me mimará.
4 Si?; y con usted estoy libre
De un ataque cerebral ,
Y usted tiene religión,
Y no me derrochará
En dijes y miriñaques
Mi renta patrimonial.
Lib, I Compadre! , no será mucho
Lo que haya que derrochar.
Que siendo usted segundón...
Mareh. Es que mi hermano Tomás
Tira á tísico, y espero...
Lib. Por dicha , tengo caudal
Muy suficiente y no me urge
Que muera nadie.
Mareh. ¡ Pnes ya !
No decía yo...
Lib. Y si ai fin
Me tentara Satanás
A casarme con usted ,
Me holgara de compensar
De algún modo... Pero... vamos...
I Si es una temeridad !
Mareh. No, señora. Estoy resuelto.
Lib. Usted lo meditará.
Mareh, No hay meditación que valga,
(l Qué dura está de pelar!)
Si usted me retarda el si .
Me cuesta una enfermedad.
Lib, Pero, hijo, si yo... i Jesús!
{Ábañiedmdot$,)
Hace un calor infernal.
Mareh, ¿Será fuerza que lo Jure
De rodillas? Pues bien... (Hay
Alfombra.) A tus plantas yace
El mas rendido mortal...
ESCENA V.
Doña LIBORU, CAROUNA, MARGHENA.
Car. ¿ Qué veo !
Lib. I Alce usted, demonio !
Car. ¿Es mi tía el capellán
Con quien usted se confiesa?
Mareh. Sí, y pecador contumaz,
{Levantándote.)
Si el adorarla es pecado ,
No me enmendaré Jamás.
Lib. (Yo no sé lo que me pasa.)
Car» I Qué tiUpalon tan audaz !
Con que ¿usted ama á mi tia?
Mareh. Es mi gloria , es el imán...
Car. {Calle usted! Si mi desvio
Tanto que sentir le da;
Si por un necio despique
Quiere á otra dama obsequiar,
Siquiera nrda usted la farsa
De un modo mas natural ,
Mas verosímil.
Lib, (No creo
Que es tanta la impropiedad.)
Mareh. No hay farsa aquí , señorita.
Yo soy hombre muy formal.
Car. Mofarse de una señora...
Mareh. ¡No!
Car. Tan respetable y tan...
Mareh. Pero eso, perdone usted,
¿Es envidia ó caridad?
Car. ¡Envidia! ¿Creerá ese sandio
Que tengo zelos?
Mareh. Quizá.
Car. Amante que yo desdeño
¿Qué zelos me puede dar?
Mareh. | Ah I... Con que ¡ usted me des-
deña!
Me alegro. ¿Y de cuándo acá?
Car, Otra insolencia. Pues ¿cuándo
Quise yo á usted?
Lib. I Eh I Callad,
Que esas disputas...
Mareh, Ocioso
Es volver la vista atrás.
Si usted me ha querido , bueno ;
ACTO TERCERO.
185
St no me h^ querido , en pai.
Vida nueva, y de su capa
Haga un sayo cada cual.
Car, ¿Qué prendas tiene usted mias
Para tanta fatuidad?
Pero usted ¿podrá ufarme
Que con amoroso afán
Ayer me escribió un billete...?
Maireh. Sí; fué un capricho fugaz.. .
Car. ¿Y boy me ha declarado en yerso...?
Mareh» Señora, ¿ en qué tribunal
Baria fe semejante
Documento? Y además ,
No es hoy cuando yo he compuesto
Esa décima.
Car, i Es capax
De negarme... !
Mareh, En cuarenta álbumes —
I Qué revesado plural ! —
La he puesto ya , por mi cuenta.
Car, I Qué oigo!
Mareh, Con solo variar
El nombre de la agraciada
Sirve para todas.
Car, ¡Ab!
Mareh. Es un comodín, es una
Especie de circular...
Car. iBasU , hombre indigno! i Villanol
(5« sienta sofocada.)
Mareh, Si una cnipa tan venial...
Car. { Basta , digo 1
Mareh, Nos veremos
{Á doña Lihoria.)
Luego que la tempestad
Se iMse.— A los pies de usted.
{A Carolina, que lemehe la espalda.)
I Adiós, cara celestial!
{A doña Liboria muy tierno.)
Lib, Ahur. {Con agrado.)
Mareh, (\ Pobre !... Ya la tengo
{Mirando á Carolina,)
Mas blanda que un cordobán.
ESCENA VI.
CAROUNA , DoAa UBORIA.
Car. ¡Qué infamia ! t Qué osadía !
{L reina en mi corason.
Otra...
Car. Bien. Siéntese usted.
{Interrumpiéndole.)
Ortix. ¿Yo?.,. ¿Dónde...?
{Detetmeertado.)
Car. A la mesa.
Ortix. Voy.
{Lo bou.)
Car. Será usted mi secretario
De cámara...
Ortix. Tanto honor...
Car. Tome usted papel y pluma.
Ortix. Muy bien está, (i Qué inteneion
Podrá ser la suya?) ¿CarU
Para alguna amiga?
Car. No.
Es carta para un galán.
Hágame usted el favor
De escribir lo que yo dicte.
Ortix. (I Un galán! ¿Si seré yo?)
Car. « Señor don Pedro Marchena. »
Ortix. ¿Cómo? {Vivamente.)
Car* Yo hablo en español. —
« Señor don Pedro... »
Ortix. « Don Pedro... »
{Escribiendo*)
Car. « Marchena. »
Ortix. (Sin remisión
Le va á despedir.) « Marchena. »
Car. • Mi apreciable amigo. »
Ortix. (lAblíSoy
Perdido !) ¿ Apreciable ?
Car. Sí.
Ortix. « Amigo. >
Car. • Hay culpas que son
Imperdonables. »
Ortix. (¡Bien I iBlenl)
Car. « Pero podré sin rencor
Escuchar... »
Ortix. (¡Malo 1) « Escuchar. »
Car. • Los descargos de usted. »
Ortix. (|Ohl...)
« Descargos de usted. •
Car, « Y acaso
Perdonarle... »
Ortix. (To me voy
A desmayar.) « Perdonarle..* »
Car. i Qué torcido va el renglón I
{Acercándose.)
Ortix. ¡Tengo hoy un pulso tan malol...
Vea usted...
Car. Eso al doctor. —
Acabemos el período.
« Si luego que dé el reloj
Las nueve... •
Ortix. (¡ Ay Dios !)
Car. «Viene usted
A pedirme absolución. »
Ortix. i Pero esto es darle una cita !
Car. Claro está que se Ui doy.
Escriba usted.
Ortix. (i Ah !) « Las nueve... »
Si aun le tiene usted amor,
¿ Por qué escribirle de mano
Ajena?
Car. Esta prepaocion
Puede ser útil. Jamás
Ha visto mi letra.
Ortix. ¿No?
Pero conoce la mía.
Car. ¡Obi ¡Cuánta contradicción!
Pues bien ; ponga usted : « Post data.
No escribo yo misma por... •
Ortix. « Post data. •
Car. ¿ Por qué diremos ?
Ortix. (I Triste de mi I)
Car. t Porque estoy
I9d
EL CUARTO DE HORA.
Sangrada. »
Ortix, c Sí ? ¿ De qué mano P
{Atustado,)
Car. De ninguna de las dos.
Ortix. jAh! Creí-
Car. I Feliz idea!
Vendrá muerto de dolor...
Ortix. « Sangrada. »
Car. Y tierno, amoroso
Gomo nunca.
Ortix. (; Maldición 1)
Y coando muerta lloraba
Ia esperanza que abrigó,
Oirá el dulce ti...
Car. Al contrario ;
Un no de marca mayor.
Ortix. ¿Qué oigo! i Carolina!
{Con alegría.)
Car. Quiero
Castigar su presunción;
Despreciarle, escarnecerle,
Y que aprenda desde hoy
A conocer el menguado
Quién es él y quién soy yo. —
Mi nombre debajo ; el sobre ;
Que lleve pronto Muños
El billete y Muchas gracias,
[Sonriéndote.)
Señor secretario. Adiós.
ESCENA V
ORTIZ.
¡Soy dichoso! Le aborrece.
Quiere postrarle á sus pies
Para tratarle después
Con ei baldón que merece.
No temo ya cual temí
Que un rival mi bien destruya.
En cada derrota suya
Veo un triunfo para mi.
I Tanta franqueza conmigo
Cuando mi pecho la adora
Y sé yo que no lo ignora,
Que harto sin hablar lo digo I...
Mas tan extraño rigor
De zelos puede nacer,
Y Carolina es mujer,
{ Y no hay zelos sin amor I
Si le mira con desprecio,
¿ Por qué á verle no renuncia.*
El desprecio no se anuncia
Con un temporal Un recio.
No me fio de su saña ,
Que, ciegos por la pasión ,
Nuestro mismo corazón
Muchas veces nos engaña.
Si me ama , ¡ bendito Dios ! ;
SI ama á otro, me aniquila ;
Mas si entre loe -dos vacila,
¿Quién vencerá de los dosP
Quizá su perdón no alcance
Ei orgulloso Narciso,
Pero I esa cita!... Es preciso
Evitarla á todo trance.
Con gemir como un pobrete
¿ Qué hago yo ? El papel de tonto. —
Intriguemos... Por de pronto.
Yo no le envío el billete.
Veremos qué viento sopla...
í Ah, qué idea 1 \ Singular!
Pongamos en su lugar
Los fragmentos de la copla.
[Loi mea.)
Aquí están. { Fuera pereza I
{Let pone una cubierta.)
Cuando rompa el sobrescrito
Y los vea, — | pobrecito! —
Se va á quedar de una pieza.
(Toca la campanilla y luego etcrihe el
sobre. )
Ahora con mano veloz
Finjo letra de mujer...
\ Perfectamente 1 t Oh placer !
(Entra un criado.)
Toma esta carta, Muñoz.
(¡ Oh ventura ! No habrá cita.)
Llévala al instante ({Pobre
Marchena !) á quien dice el sobre.
Lo manda la señorita.
(Vate el criado con la caria.)
Si yo no canto victoria ,
Al menos la hermosa prenda
No será de aquel fachenda...
¿Qué traerá doña LiboriaP
ESCENA VI.
DoSa UfiORlA, ORTIZ.
Lib. Vamos á tener los dos
Un rato de conferencia,
Amigo Ortiz.
Ortix. En buen hora.
Nadie como yo desea
Complacer á usted...
^*^' Mil gracias.
ACTO CUARTO.
193
Hábleme usted con franqueza.
¿Cree usted que una mujer
Que frisa ya en los cincuenta
Puede pensar sin escándalo
En dar que hacer á la iglesia
Casando en segundas nupcias
Con un prójimo de treinta?
Ortis, Si creo, si, como usted,
La contrayente conserva
En otoño sazonado
Ambientes de prlmaYcra.
Lib. Cuidado, señor de Ortii,
Que yo no pido halagüeñas
Lisonjas, sino consejos...
Ortix. Lo digo de todas veras.
(La adularé, que es preciso.)
No dude usted que hay tiellezas
Estacionarias. Las damas
Como usted no tienen fecha.
Lib, (Ya son dos los que lo afirman*
Tal vez el esp^o mienta.)
Pero con mi fecha y todo,
Que es positiva y auténtica ,
¿ Cree usted que, prescindiendo
De si tengo ó no talegas ,
Haya un joven tan filósofo
Que por consorte me quiera ?
Ortix. Si creo, que en este siglo
De las luces nos presenta
Fenómenos singulares
La sabia naturaleza.
Lib. ¿Cree usted que ese filósofo
Sea don Pedro Marchena?
Ortix. Sí creo, y confieso, y juro.
Que ha dado mas de una prueba
De buen gusto...
Lib, Con efecto.
Mi sobrinita es muy bella ,
Y fuera temeridad
Ponerme yo en competencia...
Ortix. ¿Y por qué no? ¿ Es por ventura
Esa niña alguna Elena,
Alguna Venus? (t Ay Dios ,
Si Carolina me oyera !)
Lib, i Tiene veinte años !
Ortix, ¿ Qué importa ?
No es su hermosura de aquellas
Que Hamo yo... impermeables...
(l Maldita sea mi lengua !]
Perennes... La especie humana
Cada día degenera ,
Y hay oompleí iones... (No sé
Lo que me digo.) En fin t si ella
No le quiere !...
Lib. ¿ Usted presume. . . ?
Ortix. ¡ Oh 1 Lo sé con evidencia.
Me lo acaba de decir :
Le tiene por un babieca,
II.
Lib. Pues en eso se equivoca*
Vivo es como una centella.
Ortix. Sí, señora; y muy galán,
Muy donoso... (¡Qué blasfemia!)
Lib, {Interesante figura!
Ortix. {Mucho! ({Quemada la vea!)
Lib. Si es verdad que no le quiere...
Ortix. i Nada! Y dice que se alegra
De que case con usted ,
Pues con eso se liberta...
Lib. No puede ser. | Si decía
No ha mucho que era grotesca
Y extravagante la boda ,
Y me puso esta cabeza
De reflexiones morales
Y físicas...! ¡ Santa Tecla 1
Ortix. Es porque entonces no estaba
Convencida de ser cierta
La pasión de ese individuo.
Ahora ya no duda de ella.
Lib. ¿De quién sabe...?
Ortix. De él , de usted,
De mi , de la casa entera ,
De todo Madrid. iSiya
No se habla de otra materia
En los cafés , en la bolsa !...
(Esto es mentir sin conciencia.)
Lib. Luego ¿él se lo dice á todos...?
Ortix. i Y estoy viendo que lo inserta
En los diarios !
Lib. ¡Me va
A comprometer !
Ortix. ! Simpleza !
No hay compromiso tratándose
De relaciones honestas...
Lib. ¿ Quién lo duda ? En esta carta
Bien claramente lo muestra.
Léala usted. {Se la da.)
Ortix. «Cara esposa... » {Leyendo.)
Ya da la cosa por hecha.
¿No decía yo... ?
[Sigue leyendo para si,)
Lib. Temiendo
Que se repita la escena
De esta mañana , me pide...
Ortix. Sí ; ya lo veo; una audiencia
{Volviendo la carta á doña Liboria.)
Reservada ; y es preciso ,
Forzoso que usted acceda...
Lib. No acabo de decidirme.
{No sea que me arrepienta
Luego...!
Ortix. No hay motivo, que es
Muy caballero Marchena ,
Y no seria capaz
De atropellar... (á una vieja.)
Lib. No es mi honor el que peligra ;
13
i»&
EL CUARTO DE HORA.
Basta que yo lo defienda ;
Sino el concepto en que estoy
De mujer prudente y cuerda. — -
Aun siendo cierto el carifio
Que don Pedro me pondera
Quién me libra de las sátiras
De mujeres y poetas?
Ortix, Ni poetas ni mujeres
Impedirán que usted sea
Venturosa.
Lih. j Y si don Pedro
HeengafiaP
Ortix. No hay apariencia
De tal cosa. ^ Y sobre todo,
Señora, el que no se arriesga
No pasa la mar. Las trucbas
A pió enjuto no se pescan...
Ni se muere cada dia
Un obispo. El tiempo vuela s
La ocasión es calva...
Lib. Gierlo ;
Y andarse con etiquetas
A mi edad...
Orti^. Es bobería.
Lib, Y ello, hay que darle respuesta...
OrtU. Pronto se escribe un billete.
Aquí hay papel, Unta , oblea...
Lib, jUn billete? No me atrevo.
Que si es todo estratagema
Y él obrado nuda fe...
Ortif. ¡Válgate Dios...! ¡Ahí Una idea.
Escriba usted de su puño
Sin nombre y sin cruz ni fecha :
« Esta noche en el Jardin. >
£t&. ¡ Bien ! A estilo de comedia
De Tirso ó de Calderón.
Ortix. Pues ¡vamos!
(Llamándola d la mesa, y ofreciéndola
una pluma.)
Lib, Con que él me entienda ,
(rendo d la mesa.)
Es lo bastante. {Escribe.)
« Esta noche
En el Jardin. »
Ortix. Bien. Se cierra ,
Se le pone el sobres<»ito...
Lib. No. Para mayor reserva
(Cerrando el billeU y poniéndole oblea.)
rásin él.
Ortix. (i Tanto escrúpulo 1...)
Corriente.
Lib. Ya esU.
Ortix. Pues venga.
[Tomando el billete.)
Lo haré llevar al momento...
(Yéndose.)
Lib. ¡ Olga usted 1 1 Que no lo sepa
Carolina I
Ortix. Pierda usted
Cuidado. (Todo se arregla
A pedir de boca. Luego...
¡ Salga el sol por Antequera t)
ESCENA Vn.
DoüA LIBORU.
¡ Ay ! De pensar en la cita
El coraion me palpita.
Cual si luciera otra ves
En la vejes
MI lozana primavera.
Huirá del alma el esplín
Con la dicha que me espera
Esta noche en el jardin.
Noche , tu curso apresura ;
No retardes mi ventura.
Los ojos del andaluz
Sean mi luz,
Y su grata voz mi gloria
Cuando tierno paladín
Me diga : te amo, Liborla,
Esta noche en el jardin.
Caro difunto Melquíades .
Duerme en paz y no te enfades.
{ Tantos años de viudez 1...
I Qué pesadez \
Perdona si al largo duelo
Pone tu Uboria fin ;
Perdona si me consuelo
Esta noche en el jardin.
Mas si al cabo de mis años
Lloro pesares y engaños i
SI esto se vuelve después
Un entremés;
Si el galán dice : no hay mus ,
Mentí como un galopín ,
Me va á dar un patatús
Esta noche en el jardin.
No , que Marchena es hidalgo
Y sabe lo que yo valgo,
Y no ha de hacerme traición
MI corazón.
¡ Ah I Ya estoy fuera de quicio
Con la boda y el festín
Y el... Voy á perder el juicio
Esta noche en el jardin.
ACTO QUINTO.
195
ACTO QUINTO.
ESCENA PRIMERA.
CAROLINA.
Venganza mía , ya tarda
Tn ansiado triunfo halagüeño.
¡ No sabe lo que le aguarda
El compadrito rondeño !
Ya arrodillado le miro
Con amante contrición
Entre uno y otro suspiro
Implorar mi compasión. -^
Me ama , si ¡ la imagen mia
Reina absoluta en su pecho ,
Y se burla de mi tia
O no sabe lo que ha hecho.—
Mas si arrepenüdo llora ,
¿ Por qué le reservo un no P
Mas si en efecto me adora .
¿ Por qué le aborretoo yo f
Si él se muestra Tengativo
Es porque yo fui cruel.
\ Era tan leve el motivo
Que me indispuso con él I...
Yo culpé su indiscreción ,
Pero ¿ soy yo mas discreta P
El no fuera fanfarrón
Si yo no fuese coqueta.
Cuando en su plácido error
Tuvo por seguro el sí ,
Fué en él exceso de amor
Lo que fuera orgullo en mi j
Y bien merece mi indulto
El galán que en su demencia
Creyendo hacerme un insulto
Se ha impuesto una penitencia ;
Que mostrarse ebrio de amor
Por una vieja , aun en broma .
Es penitencia mayor
Que ir descalzo de aquí á Roma
Pero otro amante mas Qno ,
Aun perdida la esperanza,
No hiciera tal desatino
Ni de veras ni de chanza.
Ahi esU ese pobre Ortiz
Que , amándome con delirio,
Ni siquiera el infeliz
Se queja de su martirio.
I Para que él pudiera el cuello
A otra mujer humillar !
I Para que él dijera aquello
De la infame circular 1
{Oh! Si amor diese la palma
AI mas rendido y mas flei...
El otro tiene mas alma...
Pero ¿ quién se fla de él ?
No obstante, él me amó primero,
Y al cabo... k antigüedad...
Es bizarro caludiero
En persona y calidad. —
Pero Ortiz es como un oro ,
Y BUS prendas... ¡ Justo Dios !
i Cuanto va i que me enamoro...
De cualquiera de los dos P
No sé qué pasa aquí adentro.
¿Quién vencerá?... iDioslosabe!...
Pero ello es que yo me encuentro
En una crisis muy grave ;
Y voy perdiendo la calnuí,
Y ya con grito importuno —
I Ay ! — me está diciendo el alma...
Que es fuerza querer á alguno.
ESCaENA II.
CAROUNA, PETRA.
Petra, (Dios la ampare, si se aflige.)
I Ay señoriU I ¡Oh nuddad 1...
Car. ¿Qué hay?
Petra. (Pero nü OrtU lo exige...
Y no comprendo en verdad...)
Car. ¿No hablarás?
P^^(^ i Tengo una pena I
¿ No esperaba usted — ¡Aleve! —
AI caballero MarchenaP
Car. No tardará. Son las nueve.
Petra. Pues le espera usted en vano.
Le he visto junto á la noria
Del jardín.
Car. ¿Si?
Petra. Mano á mano. . .
Car. ¿Con quién?
Petra. Con doOa Liboria.
Car. \ Eh ! Casualidad...
^««/•a- I Que no!
El galán pidió una cita...
Car. ¿Y nü tia se la dio?
Petra. ¡ Sí señora , señorita !
Por detrás de los enebros
Los vi. Están como unos topos.
Él decía | unos requiebros!...
Y ella... ¡vaya; unos piropos!...
Car. i Cómo I...
Petra. | El dianlre de la vieja!
Car. Vamos , i si no puede ser !
Yo no.M
196
EL CUARTO DE HORA.
Petra, SI abre usted la re]a
Desde aquí los puede ver.
Car, I Oh ! Si. Retira esa luz.
[Ahriendo ía reja,)
Observaré sin ser vista...
Petra. \ Al fin hombre y andaluz !
[Retirando la lux.)
(Abierta la reja, aparecen sentados en
un banco del jardin doña Liboria y
Marchenay mostrando en los ademanes
que es muy animada su conversación.)
Car. Allí están, i Ah ! Dios me asista !
Petra. ¿Quiere usted mas regocijo?
Car. \ Y mi tía se enamora... I
Petra. Toda mujer, como él dijo.
Tiene su cuarlito de hora.
Car. \ Su cuartito de hora ! ¿ Y cuándo
Te lo dijo P
Petra. Esta mañana.
Por cierto que estaba hablando
De usted...
Car. Cierra esa ventana.
{Con enfado.)
(La cierra Petra.)
Petra. Y aun por eso yo presumo
Que él ha tendido la red
A la tia...
Car. ( i Me consumo !}
Petra. Para dar selos á usted.
Car. ¿Zelos yo? i Qué disparate 1
Petra. Y que al fin tierna y sumisa...
Mas ¡qué error 1 1 Un botarate
Gomo él !... — A mi me da risa.
(Riéndose.)
Ria usted también...
Car. Si , si...
(Con risa forzada.)
Petra. De ese amor de chirinola.
Car. Si; pero... vete de aqui ,
Que quiero reirme sola.
Petra. (Rabiando está. Dios es justo.)
(Vase por la puerta de la izquierda , que
queda entornada.)
ESCENA in.
CAROLINA.
Si es cierto que ama á mi tia ,
*, Digo que es hombre de gusto !
Vamos, yo le arañaría.
ESCENA IV.
CAROLINA , ORTIZ.
Ortix. Carolina , buenas noches.
(A la puerta de la derecha con el
álbum.)
Si usted me da su permiso...
Car. Si, si; entre usted.
Ortiz. Como sé
(Acercándose.)
Que don Pedro no ha venido
A la cita..., ni vendrá ,
Porque en el jardin le he visto...
Car. Si ; ya sé...
Ortiz. En dulce coloquio
Con do&a Liboria...
Car. ¡Indigno!
Ortiz. Aprovecho esta ocasión
Para venir con el libro...
Car. I Ay , Ortu I Estoy volada.
No se logró mi designio.
No me vengo de un villano...
Ortiz. Sí tal. O es cierto el cariño
Que muestra i doña Liboria ,
Y en la culpa va el castigo ;
O lo finge, y es peor,
Que , como dice el antiguo
Refrán : al que escupe al cielo
En la cara...
Car. Eso es muy lindo ,
Pero yo quiero vengarme ;
Yo misma , ( y no lo consigo !
Y en mi casa y á mis ojos ,
Sea ó no sea artificio ,
A otra mujer galantea ,
Y para mayor ludibrio
Tiene en su poder mi carta ,
¡ La carta en que yo le cito !
Esto me inquieta , me aflige ,
Me desespera. No aspiro
A su amor. En hora buena
Sea cortejo , ó marido
De quien quiera... ¿Qué me importa?
Pero ¡mi carta. Dios mió!
Ortiz. Sosiégúese usted. La carta
Descansa en este bolsillo.
(La saca y Carolina la toma.)
Car. ¿La ha devuelto?
Ortiz» No , señora.
Es que... no la ha recibido.
Car. ¿Así cumple usted mis órdenes ?
Ortiz. Doña Liboria me dijo
Que esperaba en el jardin
A su Marchena querido ,
Y por no exponer á usted
ACTO QUINTO.
107
A un desaire...
Car, Ese peligro
Era quizá imaginario.
Ortix. A la prueba me remito. —
Mas si lo que usted quería
Era humillar al altivo
Andaluz, completamente
Su deseo se ha cumplido.
Car. ¿ De qué modo?
Ortix. Un pensamiento
Me ocurrió muy peregrino ,
Y sin vacilar lo puse
En práctica.
Car, No concibo...
Ortix. Detrás de la mesa estaba
Heeha doscientos añicos
Aquella nefanda copla
Que usted con Justo motivo
Arrancó del álbum.
Car. Bien ;
¿Y qué?
Ortix. Bajo un sobrescrito
Le remití los pedazos...
Car. I Qué oigo ! ¿ Con recado mió ?
Ortix. Claro está.
Car. ¡ Es muy singular
£1 interés que yo inspiro
Al señor de Ortiz!
Ortix. Señora,
Yo senUría infinito
Haber errado...
Car. (Me quema
Con esc aire de novicio.)
Ortix. Mas para enmendar mi error
Hay un medio muy sencillo.
Del cambio de los papeles
Discúlpese usted conmigo ,
Y envíele...
Car. ¿Qué?
Ortix. La carta...
Car. ¡Si ; á buena hora !
Ortix. El camino
Desde aquí al Jardín no es largo.
Car. \ Pues ya !
Ortix. Se pide permiso
A doña Llboria...
Car. ¡Dale!
i Si no quiero! ¡ Qué suplicio I
Ortiz. Ya que está usted tan airada
Contra mi...
Car. No.
Ortix. Me retiro.
Car. No, señor. Quédese usted.
Ortix. Entiendo. Será preciso
Que usted se vengue en alguno.
Car. Si, señor.
Ortix. Pues me resigno
A ser la vicUnta.
Car. ¿Usted?...
Ortix. Si es tan grave mi delito...
Car. ¡No tal! Usted procedió
{Con tronio.)
Con la inocencia de un niño.
Ortix. Señorita...
Car. ¿ A ver ? Veamos
El dibujo...
Ortix. ( i Llegó el crítico
{Abriendo el álbum.}
Momento !)
{Da d Carolina el álbum abierto , y en se-
guida toma una lux para alumbrar con
ella.)
Aquí está.
Car. Una Joven ,
{Examinando el dibujo.)
Con aire contemplativo ,
Puesta en el pecho una mano
Y otra en la frente...
Ortix. Eso mismo.
Car. ¡Cómo se parece á mi !
Ortix. Es muy posible. He querido
Pintarla muy bella.
Car. \ Vaya ,
Que es donoso el estribillo !
En todo lo que usted pinta
Danza mi cara.
Ortix. \ SI es vicio
Que ha tomado ya la mano!
Nunca podré corregirlo.
Car. ¡ Ortiz !... —Prosigo. Dos genios
La cercan. Con ceño esquivo
Y fiero ademan , el uno
Alza la frente al Empíreo. —
¿ Quién es este caballero ?
Ortix. El orgullo. Así lo pinto...
Car. ¡ Señor de Ortiz !
Ortix. Todo es pura
Alegoría. Caprichos
De pintor...
Car. El otro genio
Se da cierto aire á Cupido
Y está á ios pii*s de la ninfa
Como pidiendo un asilo...
¿Quién es eslá criatura?
Ortix. Si usted ie ha reconocido
Será el amor ; y si no ,
Cualquier pelen del hospicio.
Car. ¡Ortiz I... —A cierta distancia
Un calmilero distingo
Con aire ufano y sonrisa
De triunfo. — ¡ Calle ! ¡ Es el vivo
Retrato del andaluz I
Ortix. Tal vez. Yo he pintado ad Ubi-
tum...
Car. ¡Señor de Ortiz 1... ~ Con el dedo
198
EL CUARTO DE HORA.
Muestra bácia el opuesto sitio
Un reloj ; pero ana nube
Se lo oculta.
Ortig. Está entendido.
Car, Y entre tanto una Agora ,
Que lleva por distintivo
Corona y palma , se escapa
De sus manos.
Ortix. A mi Juicio ,
Esa 68 la victoria.
Car, I Ortlz I...
OrtU. I Carolina I
Car. ¿Y qué destino
Tiene aquí el reloj ?
Ortix, Ninguno.
Sirve de adorno.
Car, (I Habrá pillo!...)
Apunta las nueve y cuarto... ,
I Y esa hora tiene el mió I
Ortix, ¿SíP Casualidad...
Car, lOrtiil
Con gesto humilde y contrito
A estotro lado hay un joven...
Ortix. (¡ Ahora pierdo los estribos !}
( Qiíeda en la actitud que va á describir
Carolina.)
Car. Con una mano en el pecho;
{Mirando á Ortix furtivamente.)
Y al parecer tiene fijos
Con suma inquietud los ojos
En el reloj consabido.
Ortix. ¡Ah!
Car, Pero ¿qué tiene usted,
Que se le escapa un suspiro
Y tiembla como el azogue P
Ortix. Nada... ¡Estos nervioi maldi-
tos!...
Car, ¡Se le cae á usted la los
De la mano I
Ortix. Ya la afirmo...
Car, Mejor estará sobre ese
Velador.
Ortix» Es positivo.
{Muy turbado.)
{Pone la lux en el velador que estará
inmediato á la reja.)
Car, ¿Se pone usted maloP
Ortix. No ;
Pero el calor del estío...
Ya se me pasa.
Car. Abriremos
La reja.
{Abre la reja y quedan los dos enfrente de
ella. Vuelve d descubrirse la pareja del
jardin. Marchena mira al gabinete y
gesticula con muestras de la mas viva
inquietud. Doña Liboria procura ocupar
su atención , pero solo lo consigue mo-
mentáncamente. Petra asoma la cabexa
por la puerta de la ixquierda , la ífueUx
á retirar al instante , y repite esta ac-
ción varias veces hasta el fin de la ef-
cena.)
¿Siente usté alivio?
Ortix. I Oh ! Si, señora. (Nos ve
Mi rivaL ¡ Qué compromiso !)
Car. Acabe usted de explicarme
El dibujo. Este individuo
¿ Quién es? Yo no reconozco
Sus facciones.
Ortix. (i Jesucristo !...
¿Está ciega?)
Car. Este es, sin duda,
Un personaje ficticio,
Ideal.
Ortix, Eso; sí; úñente
{Desanimado,)
De razón.
Car. El pobrecillo
I Mucho debe de sufrir !
Ortix. I Oh! I Si, sefiora; muchísimo!
Car, Pero como está pintado...
Y tiene cerrado el pico,
I Vaya usted á averiguar
La causa de su martirio I
Ortix, I Carolina!...
Car, Pero usted
No ha pintado sin designio
Esta escena.
Ortig. I Carolina!
Car. Y ya tendrá concebido
En su mente el desenlace.
Ortix. Yo esperaba que el divino
Ingenio de usted...
Car, ¡Ehl Nunca
Descifré yo logogrifos.
Ortix» El drama puede tener
Dos desenlaces distintos.
Car. ¿Dos desenlaces?... Entiendo.
El adverso y el propicio ; —
El clásico y el romántico.
Ortix, (i Ah ! ¡se rie ! Soy perdido.)
Car. Pero el uno de los dos
Habrá de ser mas legitimo,
Mas verosímil que el otro.—
Podríamos divertimos
Representándolo. — Vamos ;
Yo soy ella ; yo adivino
Lo que piensa. Usted ahora
{Con el dedo en el dibujo.)
Saque á este pobre del limbo.
OrHx. Pues bien ; figúrese usted
Que el amante...
Car, iAh,picarillo!
ACTO QUINTO,
m
Con que ¿es un amante? Ya
Lo habia yo presumido.
Ortix. Suponga usted que el amante
Postrado i los pies de su Ídolo...
Car, Señor de Ortii , yo no puedo
Suponer lo que no he visto.
Ortií. t Carolina 1 1 Carolina 1
{Arrodillándote,)
(Marehena te kvanta muy axorado. Petra
te atoma, tutpira y obterva anffuttiada.
Doña Liboria te queda tentada con
muestrat ée sorpresa y abatimiento,)
Petra. (¡Ahí...)
Cor. ¡ Bravo ! Y ahora el amigo
¿ Qué dice ?
Ortix. I Mi bien! iMi gloria!
¡ Yo te adoro !
Petra, (|Ah!)
Car, \ Muy bien dicho !
{Riéndote,)
Y ella ¿qué responde?
Ortix, i Ay I ella
Se burla de su delirio.
Le desprecia, le aborrece,
Le sepulU en el abismo ;
Y él se levanta (¿o hace.)
resuelto
A terminar su conflicto
Dándose muerte*..
Car, Y no pueda...
Porque no tiene un euchllle
A mano , y porque la dama
Quiere que viva cien siglos...
Ortix. Mil gracias.
(Con tareasmo , y^iáote,)
Car» Y le detiene
Entre sus brazos cautivo.
(Se ábraxan,)
Ortix. )
Petra. { ¡Ah!
Mareh. )
{Detpuét de tu exclamación, que ha de oir
el público, desaparece Marehena cor-
riendo , y un momento detpuét le tigue
doña Liboria.)
Lxb. ¡Eh!
(¿tomando á Marehena-)
Car. Me hacen ventura
Este abrazo... y aquel grito.
{Señalando hacia el jardin,)
ESCENA V.
CAROLINA , ORTIZ , PETRA.
Ortix, I Oh delicioso momento !
Petra, \ Ah, traidor! ¿Cumples así
Tu amoroso Juramento t
Ortix, Hija...
Car. ¿ A qué vienes tú aqu i ?
Petra. A poner impedimento.
Ortix. Ya dio tu máquina al traste ,
Muchacha , y si no te enojas
Te diré que equivocaste
Los frenos...
Car. Y que tomaste
El rábano por las hojas.
Petra, I Oh rubor ! ¿Con que el almíbar
De mi risueña esperanza
Se ha convertido en acíbar?
Ortix. Mano plebeya no alcanza
Al escudo de Menjibar.
Petra. Yo...
Car. Calle la impertinente.
ESCENA VI.
CAROUNA , ORTIZ, PETRA ,
MARCHENA.
March. Aquí estoy yo ,— ¡ y arda Troya I
{Entra apreturado.)
\ Abrazar á un escribiente !
Esto ¿es verdad, ó es tramoya?
Hábleme usted francamente.
Car. Este es mi marido.
March. ¿Sí?—
Pues que sea en hora buena.
Lo decía porque á mí
No me gustan... (¡Me perdí!)
Chanzas pesadas.
ESCENA Vn.
CAROLINA, ORTIZ, PETRA, MARCHENA
DoftA LIBORIA.
lib, I Marehena 1
{Llega jadeando,)
March. (¡Maldita vieja!) Señora...
Lib, Esa fuga repentina...
March, (Perdón !... (Esto acaba ahora
Como se acabó en Medina
El rosario de la Aurora.,
300
EL CUARTO DE HORA.
Lib, I Dejarme plantada allí!...
March. Señora , füí cuerdo ayer ;
Hoy loco. {Perdón ! Mentí...
Lib, ¡Qué infamia!
March, i Cómo ha de ser !
También me han plantado á mí.
Lib, Ya en el jardin yo advertia
Ni necio y pueril error,
Y pues fué la culpa mia ,
No me irrita el desamor.
Sino la descortesía.
March. Cien veces y de cien modos
Pido perdón y confieso...
Lib. Basta. {Con gravedad.)
March. Ese diablo travieso
{Mattrando d Carolina,)
Tiene la culpa, que á todos
Nos hizo perder el seso.
Yo no siento la entruchada ,
Que mi gozo es verme libre;
Mas ¿ qué ha hecho usted , camarada ,
Para deshancar — ¡ no es nada ! —
A un hombre de mi calibre?
Ortix. \ El lance ha sido estupendo!;
Mas recuerde usted la arenga
Que siempre está repitiendo.
March. ¿Cuál?
Ortix. No hay mujer que no tenga
Su cuarto de hora.
March. Ya entiendo.
Car. Como acechaban el mió
Dos galanes...
March. Si ; él y nos.
Car. El mas listo de los dos
Fué dueño de mi albedrfo.
March. Entiendo... y me largo. Adiós.
ESCENA VIH.
CAROLINA, Dona LIBORIA» ORTIZ,
PETRA.
Petra, t Ay ! i También mi cuarto de hora
(¿{orando.)
Llegó, y con sal y pimienta !
I Una Escalona! (Qué afrenta 1
I Una Barrientos!... — {Señora!...
{Con altivex d Carolina.)
AJústeme usted la cuenta.
{Llorando otra vex.)
ESCENA ULTIMA.
CAROLINA, ORTIZ, Dona LIRORIA.
Car. Y ahora ¿qué dice mi tía?
¿Salió lo que yo decía?
Lib, Pequé también \ pesia tal !
Mas ¿quién se libra, hija mia ,
De un cuarto de hora fatal ?
Mi amor propio se lastima
Del desengaño que Hora;
Pero en verdad , causa grima
Que sueñe cuartitos de hora
La que t tantos ! tiene encima.
Por dicha, pasó el chubasco;
Y aunque me causa rubor,
Dios me venga de un traidor ¡
Que , si grande fué mi chasco ,
El suyo ha sido mayor.
LA BATELERA DE PASAJES,
DRAMA EN CUATRO ACTOS,
BfTIieNABO EN EL TEATRO DEL PRÍNCIPE EL DU 13 DE ENERO DE 1842.
PERSONAS.
FAUSTINA.
ÜN Ayudante.
PETRA.
Un Capellán.
PABLO.
Un Cirujano.
BUREBA.
Bateleras.
BRiONES.
Soldados.
ACTO PRIMERO.
II tofttro rspTMMta la «BMiiadA útl pMrto d« PassjM,
toBMhi dM4« ti panto llaoMdo La Barrera, camino
da 8aa Sataallaa. — Enplata k anumacar.
ESCENA PRIMERA.
FAUSTINA, PETRA.
{Aparecen en un batel en el acto de tomar
tierra,)
Faust, Atraquemos la canoa. —
Así. — Salta.
{Salta Petra á tierra y ofrece la mano
á Faxutina.)
Petra. Salta...
Faust. Quita.
( Saltando, )
Soy égU. — Ahora, Petrita,
Amárrala por la proa.
{Petra amarra el bote ú una piedra.)
Mucho ha abado la marea.
Petra. Mas no parece un cristiano
Por la Herrera. Muy temprano
Emprendemos la tarea.
Faust. No pude coger el sueño
En toda la noche.
Petra. ¿No?
\ Pobre Faustina! Pues yo
He dormido como un leño;
Qne me tengo por feliz
Ganando mi pan al remo
Y pesadillas no temo
En mi jergón de maíz.
Faust. No fué triste pesadilla
La que en el lecho pajizo
Toda la noche me hizo
Dar vueltas como una ardilla.
Petra. Ya sé yo que á tu valor
No asustan brujas, Faustina,
Y así, pronto se adivina
Que tu desvelo fué amor. —
No to salgan los colores
I Voto á quién Ini pongas gacha
La cabeza. Una muchacha
¿ Qué ha de soñar sino amores?
Faust, Algo de amor halagüeño
302
LA BATELERA DE PASAJES.
Hubo en mi ensueño, es ventad ;
Mas \ breve felicidad
Es, Petra, la de un ensueño I
Petra. De menos nos biio Dios.
Cuéntamelo todo; vaya.
Soy lu amiga , y en la playa
Solas estamos lag dos.
Fauii. Soñé que habiéndome al alma,
¡ Tentaciones del demonio ! ,
Me pedía en matrimonio
Un mozo como una palma.
Petra. ¿ Sí ? No lo achaques al diablo.
Ese duende aparecido ,
Con barruntos de marido ,
No pudo ser sino Pablo.
Faust. ¿ Quién ? ¿ El pescador de Lezo ?
Petra, Ese. Te quería tanto,
Y tan fiel, tan bueno... i Un santo!
Faust, Será ; mas yo no le rezo.
Petra. Pues si no es Pablo tu amante,
¿y él solo lo merecía!
Declara por vida mía
Quién es tu galán flamante.
d Es vascongado ó... nación ?
¿Ginete? ¿Infante? ¿Del tren?
Mas ¿si será? ¡voto á quién 1
Grumete de mister John (1)?
Faust. Pica mas alto el gahin.
Petra. Alzo pues mi pensamiento.
¿Es cabo tal vez? ¿Sargento?
Faust. Bagatela. ¡Es capitán 1
Petra, ¿Un capitán? ¡Voto á sanes!
Déjate de esa quimera.
¡ Una pobre batelera
Soñando con capitanes 1
Faust. ¿Y qué importa? Mas de dos
Han medrado en nuestros días
Que... Y no ha mucho que decías :
De menos nos hizo Dios.
Petra. Capitanes y muy bellos
Tendrás siempre que te humanes ,
Y algo mas que capitanes,
Pero casarte con ellos...
Faust. Hija, Dios todo lo puede,
Y pues puso en mi magin
Ese... ¿Quién sabe...? Y en fin,
Yo no lo he soñado adrede.
Petra. Si me creyeras á mí ,
Que como amiga te hablo ,
Solo amarías á Pablo
Que está penando por t(.
Faust. ¿Por qué no tuvo eachaia
Y hoy le amara yo quizás ?
¡ Y no qiic sin mas ni mas
Se me atufa y sienta plaza!
(1) John lloy.j«ftt deU eteii«drU)a tii|ltM aazlltar
M U 61 Una ffmrra oItU.
Petra, El pobre echaba la hiél
Por tu cara en tierra y mar,
I Y no quisiste bailar
Un mal zorcico con él !
Fatut. ¡ Se daba tan malas trazas... !
Petra. Declaró al fln sus amores ,
Y cuando él te daba flores
I Le diste td calabazas I
Faust. ¿Y al primer golpe la yesca
Ha de prender sin remedio?
Y á catorce años y medio
¿Sabe una lo que se pesca?
Él se marchó; él se lo pierde.
¿ Por qué no esperó el simplón
A que estuviera en sazón
La fruta que estaba verde ?
Petra. Con que, si lleno de fe
Como en los primeros días
Viniese... ¿Eh? Di ; ¿le querrías?
Faust. Eso es lo que yo no sé.
Ahora quizá sea un tuno ;
Quizá se haya vuelto feo ,
Y aunque... ¡vamos! yo deseo
Dar mi corazón á alguno ,
Porque... ¡vaya!... sin ser lince
Cualquiera conoce hoy dia
Que veinte años, Petra mia,
No son lo mismo que quince. ~
Pero antes que diga amen ,
Ya ves tú , es razón... Porque eso...
Quiero querer ; lo confieso ,
Mas no sé cómo ni á quién.
Petra. Pues de todo eso se InUere
Que te manda el corazón
Y está muy puesto en raioD
Que quieras... á quien te quiere.
Aún no se afeitaba el bozo
Pablito cuando se fué ,
Pero hoy está , yo lo sé ,
Hecho un arrogante mozo;
Que el hermano de Lupercia
Me dijo ayer en la noria
Que le vio junto á Vitoria
Con un bigote de á tpreia ,
Y que haciendo mil visajes
Le dijo : « El amor me acosa.
Nunca olvidaré á la hermosa
Batelera de Pasajes. >
Y celebra todo el mundo
Su valor; y ascenderá...
¿ Quién sabe cuánto? , que es ya
Todo un sargento segundo.
Quiérele > premia su afán ,
; Que , según yo lo concibo ,
Mas vale un sargento vivo
Que soñado un capitán.
Faust. El amor no se i*x)miTciB
Asi como asi. ¿ Su amiga
ACTO PRIMERO.
203
He de seT porque lo diga
El hermano de Lupercia ?
Yo debo quererle ; si ,
Pero mi sueno , mi gloria...
Y en fin , él esM en Vitoria ,
Y el capitán está aquí.
{Con un dedo en la frente.)
Petra. Si das en esos extremos...
Bat. ¡Talaralá, laralá I
[Dentro, cantando.)
Fautt. Pero en sus barcas ligeras
Ya vienen las compañeru
Cantando al son de loa i
ESCENA II.
FAUSTINA, PETRA, Batelebas.
Aparecen por el foro hacia la derecha del
actor varios háleles , cada uno dé eUoi
conducido por dot remeras, d$ las tuales
unas se quedan d bordo y otras saltan en
tierra, y todas cantan el siguiente
CORO.
¡ Aprisa, Tengan aprisa ,
Que en leche la mar está
I Laralá !
Y fresca como la brisa
Pasará la batelera
Al que quiera y como quiera
De allí para aquí , de acá para allá.
iTalaralá! i laralá I
Bat. i\ jHola , ya estabas aquí ,
Petra ! i Y Faustina también !
Petra. Está buena la mañana.
Bat, T. Y al que madruga... ¿entendéis?
Dios le ayuda.
Bat, \\ Esperarán
A algún parroquiano.
Bat. 2*. \ Pues I
Faust, SI espero ó no espero á alguno ,
No es cuenta tuya , Isabel.
Bat. 1'. Bateleras somos todas ;
No te debes ofender,
Y acá se embarca de todo
Siempre que nos paguen bien.
Faust. El retintín me ha picado,
No la expresión : ¿ está usted ?
Bateleras somos todas,
Mas cada cual es quien es ,
Y no acostumbra á embarcar
Contrabando mi batel.
Bat, í*. Si quieres decir con eso
Que el mió falta á la ley,
Mientes como una bellaca.
Faust. i A que te pinto un bauprés
Con este remo ?
Petra. i Faustina!
{Conteniéndola.)
Bat. 1". lOlganlarapaia!... Ven,
Ven aquí...
Bal. 2*. Déjala estar.
[Conteniendo á la prir^era.)
No te comprometas.
Bat. I*. ¿EhP
Bat. 2*. Tengo para mí que es prenda
[En vox baja.)
De un contramaestre inglés.
[Las bateleras forman corriUo murmu-
ilw%do.)
Faust. ¿ Qué dloe esa diusma... P
Petra. Galla
Y desprecíalas.
Faust. Sí haré.
Bat. 2*. Camino de Rentería
Anoche le vi con él...
Bat. 1*. ¿ Qué me cuentas ?
Bat.f. (Es embuste,
Pero no la puedo ver.)
La pnn verdad os digo.
Petra. Todo es envidia soez ,
Faustina , porque tú y yo
Tenemos mejor aquel
Y mejor palmito que ellas ,
Y algo las ha de escocer
Que prefieran nuestro bote
De once pasajeros diei.
Faust. Sentémonos á este lado ,
Porque sino, ¡voto á quién...!
Petra. Calla y siéntate.
[Se sientan sobre unas peñas á su
izquierda.)
Ba«. 1*. Aun por eso
Tiene tantos humos. ¿ Veis ?
Con Petra hace rancho aparte.
Bat. 3*. jSi esperará que la den
El titulo de almiranta
De nuestra flota?
Bat. 2». Tal ves.
Bat. 1*. ¡Qué fantasía!
Bat. Zr. \ Qoé orgullo I
Bat. 2*. Pues ¿y la Petra? Un furriel..,
Bat. 4*. ¡Al avio, compañeras !
Ya nos envía que hacer
San Sebastian.
Bal. 2*. Si ; mirad.
Dos pasajeros ó tres
2i)li
LA BATELEIIA DE PASAJES.
Bajan por la cuesta...
{Todas miran hdcia la derecha.)
Bat. l\ Dos ;
Uno á caballo , otro á pié. —
Ea , á formarnos en ala
Gomo de costumbre.
{Lo hacen asi todas menos Faustina y
Petra , mirando siempre al bastidor de
la derecha,)
Todas, Bien.
Bat. P. Y la que adelante un paso
Pagará , y a lo sabéis ,
Sagardúa para todas.
Bat, 8*. ¿No Tenis P
{Á Faustina y Petra,)
Faust, No es menester.
Aquí nos quedamos.
Baí. í\ Déjalas.
Nos hacen mucha merced.
Bat, 2*. Ya se acercan.
Faust. {Ay, Dios mió 1
{A Petra , levantándose las dos,)
I Un capitán I
Petra, Gapi... ¿QuéP
Faust, I Un capitán ! Vamos...
Petra, iQuieU!
{Deteniéndola,)
No des tu brazo á torcer.
Bat, í\ Ya están aquí. El del caballo
Se apea.
Bur, Toma , Ginés ,
{Dentro,)
El caballo y á la tarde
Vuelve á esperarme con él.
Bat. 1". I Ya viene I Todas á una ,
Y á quien Gristo se la dé
San Pedro se la bendiga.
ESCENA III.
FAUSTINA, PETRA, BUREBA, Batclebas.
Las Bateleras, i A mí ! — ¡ A mil
{Sin moverse de su sitio.)
Bur, (¡Guanta mujer I
Bien me han dicho en la ciudad...)
Bat, r. Venga usted á mi batel.
Todas, ¡Al mió! — ¡Al mío!
Bur. Hijas mias,
No he de entrar en cinco ó seis
A nn tiempo.
{Todos le rodean asiéndole de los braüos 6
del vestido,)
Bat,T. I Mi capitán!
Bat. I*. Alma mía, venga usted...
Bat. 3*. \ Al mío , buen mozo I
Bat. i*. Al mió.
Que es ligero como un pez.
Bur, I Qu^ me estáis haciendo trizas »
Maldecidas de cocer!
Bat. \ Gonmigo ! — \ Gonmigo !
Petra. ¿Es este
El que soñaste?
Faust. No sé...
Pero es capitán.
Bur, Llevadme,
Y acabemos de una vez ,
A bordo de la fragata...
Bat. I*. ¿La del comodoro InglétP
Bur, Si. Traigo una comisión
Muy urgente del cuartel
General...
Bat. i*. Pues para urgencias
Aquí estoy yo.
Todas. i Y yo!
Bur, ¿Queréis
Dejarme en paz? Lléveme nna
Y callen todos.
Faust, ¿Iré...?
Petra. ¡Quieta!
Bat, 1*. Pues nsted elija.
Bur, ¡Y que luego me arañéis
Las demás!
Unas. ¡No!
Otras, ¡No I
Otras. ¡Que escoja!
Bur, Sea mi barquera, pues... ,
La mas bonita.
Todas. ¡Yo!— ¡Yo!
Bur. ¿Todas sois lindas? ¡Pardiez
Que la modestia me encanta !
Pero lo diré al revés
Y no estaréis tan acordes.
Ea, lléveme al bi^el
La mas fea.
Todas, ¡Yo! — ¡Yo! — ¡Yo!
Bur, ¡ Lo que puede el interés !
Y si digo la mas... bruja,
Gontra un duro pongo cien
A que todas me responden :
Bur. y todas, ¡ Yo ! ¡ Yo 1 ¡ Yo! ...
*«**'• ' I Gargue Luzbel
{irritado y abriéndose paso por medio
de todas.)
Gon vosotras... !
( Repara en Faustina y Petra, )
Mas ¿qué veo!
¡ Esta sí que es de honra y prez :
{Se acerca.)
¿ Gémo así tan retirada ,
Belia barquera?
ACTO PRtMERO.
Í05
Faust, Porque... —
) Ay Petra ! Temblando estoy
(En to% baja )
De la cabeza á los pies.
Bwr, Tú has de ser mi batelera.
Ya que me dan á escoger.
( Vuelven á formar coro las hatelerat,
Bureha habla en vox baja con Fauttino
y Petra.)
Bat. í\ ¡Ella!
BaU 2*. i Ya le ha camelado!
Bat. 3*. ¡Siempre ella I
Bat. 4». ¡Suerte cruel!
Bat. 3*. Mas ya vuelven de la plaza
{Mirando adentro.) ■
Los aldeanos.
Bat. 1". ¡Ya! ¡Pche!...
¡Esos pagan á dos cuartos!
Bat. 2". ¡ Buen vls^e vamos á hacer!
ESCENA IV.
FAUSTIMA, PETRA, BUREBA, Bateleras,
Aldeanas, Aldeanos.
Alá. ¡Un bote!
OPra. ¡Gregoria!
Otra. ¡Juana!
Aid. ¡Atraca!
Otro. ¡Mauricla!
Otro. ¡Inés!
[Los aldeanos van entrando en lot botes y
las bateleras disponiéndose á conducir^
los.)
Petra. Ea, ¿no vcnis?
{Saltando en su bote.)
Bur. Espera
{Deteniendo á Fawtina.)
Que se embarque ese tropel.
Bat. 1". ¡ Hijas, paciencia y al remo ,
Que nunca peseta fué
La que nació para ochavo I
Bat. 2*. Al remo y cantar y... ¡ amen !
(Las bateleras atraviesan la ensenada con-
duciendo á los aldeanos y repitiendo el
coro de la escena II,)
ESCENA V.
FAÜSTINA, BUREBA, PETRA.
{Petra permanece dentro del bote»)
Bur. I Bien haya una y mil veces
La playa de la Herrera ,
Que cria entre sus peces
Tan linda batelera!
Faust. ¡ Vamos al bote !
Bur. Es pronto. -
Asi como tú eres,
Debió surgir del Ponto
La diosa de Giteres.
Faust. ¡Vaya... ! Me da vergüenza
Tanta lisonja. ¡Galle!
Bur. Gon esa rubia trenza
Sobre el airoso talle ,
Y el sombrerillo leve ,
Que amor formarlo pudo,
Y albo como la nieve
El bello pié desnudo.
Faust. \ Eh señor I , no comienca
A usar esos... lenguajes.
Mas claro es el vascuence
Que hablamos en Pasajes.
Bur. Aunque la espada ciuo
Tengo algo de poeta.
Petra. (¿Poeta P ¡Buen aliño!
No tendrá una peseta.)
Bur. ¿Y quién no lo sería
Luego que te mirara?
Que hay mucha poesía
En tu donosa cara.
Faust. Poeta es el maestro
De la vecina escuela ,
Y á diestro y á siniestro
Miente que se las pela.
Bur. ¿ Quién á no ser un zote
Negaría...? (¡Qué alhaja!)
Petra. Vamos , vamos al bote ,
Que la marea baja.
Bur. ¿ Gabe ser embustero
Gon tan gentil doncella ?
Pues ¡ qué! ¿soy yo el primero
Que te ha llamado bella ?
Faust. Juan me lo llama , y Bruno
El hijo del tendero .
Y Luis... (¡ Pero ninguno
Gon tanto resalero !)
Bur. Y pongo por testigo
Al cielo ¡oh mi tesoro!
Que la verdad te digo
Si digo que te adoro.
Faust. j Tan pronto !
Bur. Asi lo quiso .
206
LA BArELERA DE PASAJES.
El hado...
FttusL Esa no cuela.
Bur, Verdad es... , con permiso
Del maestro de escuela.
Faust, No creo yo en la llama
De amor tan repentino ,
Que tengo macha escama
Y usted va de camino.
Suelen asi en tinieblas
Dejar los horizontes,
Mi capitán , las nieblas
Que engendran esos montes ;
Y el sol antes que llueva
Las borra con su influjo ,
O un viento se las lleva
Contrario al que las trujo.
Bur, Si tú mi dicha labras ,
No temas sinsabores...
Fausu ¿Quién fia de palabras P
Bur. Pero...
Faust. Obras son amores.
Bur, Obras mi amor slnoaro,
Si alivias tú mis penas,
Hará...
Fauit, Lo creo, pero...
\ Falta que sean buenas !
Petra. ¿ Qué esperas P Ven , Faustlna.
Faust, Ya voy...
Petra, ¿Quito la amarra?
Faust, Vamos, señor.
Bur, ¡Divina!
{Queriendo tomar una mano á Fauttina,)
Faust. {Quieto I No soy guitarra.
Bur, ¿ No me has de dar siquiera
I^ mano que te pido,
Preciosa batelera?
Faust, ¿La manoP {A mi marido !
Bur, ¿Lo tienes ya?
Faust, Yo llamo
Marido al que lo sea.
Bur, [Respiro ! , porque te amo...
Petra, \ Que baja ia marea 1
Bur, Sí , batelera mia,
Y si el amor te humana,
Bien puede ser que un día
Tú seas capitana.
Faust. No es digna una barquera
De tan ilustre dueño.
(l Ay Dios , si se cumpliera
Mi regalado sueño !}
Bur. No tanto te rebles ,
Que eres...
Faust. Un pino de oro;
¿Eh?... Vamos á Pasajes
A ver al comodoro.
Bur. Firme como esa peña
Mi corason ardiente...
Faust. ¿Así se desempeña
La comisión urgente ?
Bur, Ai mal que me devora
Mas urge el si que imploro.
Faust, Luego... Vamos ahora
A ver al comodoro.
Bur, Partamos. No te inquietes.
Petra, (¡ Poder de un uniforme I)
Bur, Pero , en fln, ¿me prometes...?
Faust. ¿ Yo P Según y conforme. —
I Al bote!
(Entra de un salto en $1 batel.)
Bur. í Espera! Temo...
Ligera es como pluma.
Faust, Vamos , que ya nú remo
Risa salobre espuma.
Bur. Yo de su rudo peso
Te aliviaré , bien mió.
Faust. ¡Calle! Él no entiende de eso.
Entre acá y ¡al avío!
Bur. ¡Tan bella criatura
Remar cual galeote 1
Faust, i Eh ! Somos gente dura
Y es ligerlllo el bote.
Bur, ¿Y he de estar yo en el ocio
Cuando...?
Petra, Entre y no replique.
Faust, i Haremos buen negocio
Si usted nos echa á pique \
Bur. Entro, pues.
Paust. No le marre
El pié.
Bur, (De amor me quemo.)
Dame la mano.
Petra. Agarre
La punta de este remo.
Faust. Tome y entre en el barco.
[Alarga su mano y tomándola Bureha en-
tra este en el bote, Petra lo desa-^
marra,)
Bur. ¡Ay mi vida!...
^o«««. Es tan porro
{A Petra,)
Que se caerá en el charco
Si yo no le socorro. —
Siéntese aquí.
Bur, ¡Faustlna I
(Sentándote en la popa.)
Petra. No se maree. ¡Tieso!
( Bureba te acerca cuanto puede á
Faustina.)
Faust. Iremos de bolina
Si no hace contrapeso.
(¡Ay, capitán!...)
(Preparándose para remar.)
Petra. ¿ Bogamos ?
ACTO SEGUNDO.
S07
Bur. ¡ FausUnal Yo te adoro.
Fallí/. iCliitl... Boga, Petra, y vamos
(Bogando con la mano dereelia y poniendo
en la boca el Índice de la ixquierda.)
A ver al comodoro*
(Vuelven á aparecer por el foro loe hatele-
rat,ya de vado, repitiendo el coro de
la escena li,)
ACTO SEGUNDO.
El IMITO MproMiila en wM telo j «n lot fMtailw «1
Interior de nna tienda dr campafia , qne airTe de
caallna en nn eampamenlo. Mein en el foro con bo-
Mllaa, fraacoa. alguoaa vlandaa, clfarroe. ele. La
pneru qne da al campo eiU á la derecha del acor :
á la Itqnierda habrá otra qne condnce á nn dormi-
torio 7 mai arriba una cocina porlálU : 4 ano y otro
lado alffonaa alllaa de lona.
ESCENA PRIMERA.
PABU).
(Sentado á la meta y eteritnendo.)
Papel y tiempo perdido.
Tan inútil será esta
Como la de marras. — » Tuyo
Hasta morir, Pablo Etgueta. »
ESCENA n.
PABLO, BRIONES.
Brion \ Hola I ¿ Qué se hace de bueno ,
Pablo?
Pablo. Escribiendo.
Brion. ¿Las cuentas
Be la compañía?
Pablo. No,
Miguel.
Brion, Pues ¿ qué ?
Pablo. Cuatro letras
Pidiendo misericordia
A la ingrata dulce prenda
Que me tiene vuelto el juicio.
Brion. Pablo mió, si no fuera
Porque soy tu subaltemo,
Pues luces ya dos jinetas (i)
Y yo aun tengo el hombro zurdo
Desalquilado á esta fecha ,
Te diría, como amigo
Que soy. .
Pablo. ¿Qué? (Se levanta.)
Brion. Que eres un bestia.
Pablo. ¿Porqué?
Brion. c Quién diablos te manda
Querer á quien no se acuerda
Ni del santo de tu nombre?
¿No me has dicho que porque ella
Te despreció coando tú
La acusaste las cuarenta ,
Cogiste y sentaste piaia
En las filas de la reina?
¿No la escribiste hace un mes
Y aun aguardas la respuesta?
¿ No escribiste al mismo tiempo
A toda tu parentela
Con ojepto de abriguar
Si era viva ó si era muerta?
¿ Y qué respuso tu hermano ?
Que la linda batelera
Be la noche á la mañana
Se hizo noche, y malas lenguas
Decían que un oficial
Se la llevó... prisionera.
Pablo. ¿Y qué quieres que te diga,
Brioneal Di ya en la tema
De amarla , y la he de querer
Hasta la muerte, aunque sepa -
Que se burla de mi afán,
Y en brazos de otro la vea;
Que tengo yo un corazón
Muy testarudo.
Brion. Recuerda
La copla que el cabo Ruiz
Cantó anoche á la vihuela. —
« Amor, no pongas amor
Donde no hay correspondencia... »
Pablo. Ni tú ni todos los Ruioea
Del mundo entero me apean...
Brion. « Mira que te quedarás
A la luna de Yalencia. »
Pablo. ¡Cállate, hombre! |Para coplas
Estoy yo I
firton. Pues si supieras.:.
Aquí donde tú me ves.
Si tuviese yo vergüenza,
Cuando estoy echando coplas
Debería echar las muelas. —
Pero , chico , á lo hecho pecho ,
Y barajar y... ipacencla!
(1) poiterlormente han Tarlado lai Inatffolaa de loa
•argentoi, atando ralonoa en l«|tr de las tBtlgMt
oharretoru, lltMdaa ItmMw JImIm.
iOB
LA BATELERA DE PASAJES.
Pablo. Pues ¿qué te sucede?
Brion. ¿A mi?
Nadita ; una friolera.
¿No echas tú nada de menos
En mi cantina? ¿A ver? Echa
Los ojos al rededor.
Pablo, ¡Galle I ¡No está aquí Teresa!
No lo había reparado.
Aquí me entré con franqueza
Rumiando mi carta... ¿Qué hay?
¿Ha malparido? ¿Está enferma?
Brion. i Ojalá ! — Se ha desertado
Esta noche.
Pablo. ¿Qué me cuentas?
¡ Y al frente del enemigo 1
¡ Ruin acción ! No lo creyera.
Bñon. El tambor mayor me dice ,
Ahora que ella está diez leguas
De aqui , que la cortejaba
Un comisario de guerra.
Pablo, Yo también , á fe de Pablo ,
Tenía algunas sospechas...
Brion, ¿Y te aguantabas? ¡Qué amigos!
Pablo, Por no meterme en la renta
Bel excusado...
Brion. Mal hecho.
La hubiera roto una pierna
O dos... ¡pues! y que buscara
Después su nudre gallega.
Pablo, ¿Y se ha marchado con él?
Brion. Así parece.
Pablo. I Perversa I
¡ Dejar plantado á un marido
De tu temple 1
Brion. I Mala hembra !
Pablo, Y aun si hubiese sido el hambre
La que... Vamos; la miseria...
¿Me entiendes? ¡Pero dejar
Una cantina como esta !
La mejor del campamento.
Brion, Lo menos siete pesetas
Diarias nos producía.
Mas ¿quién entra en competencia
Con un comisario?
Pablo, Cierto.
Brion. ¡ Ya yes tú I
Pablo, ¿No se contenta
Ese hombre con cercenamos
El tocino y la galleta ?
Brion \ Ahí verás ! Mas no le arriendo
La ganancia con la pécora
De mi mujer. Te aseguro
Que no lloraré su ausencia.
¿Yo? ¡Maldito! Solo siento
Siete onzas que se me lleva.
Pablo, ¡ Pobre Briones 1 ~ Y ahora
¿Qué vas á hacer de la tienda?
Brion. Traspasarla, porque yo
No entiendo esas... mequinenelas ,
Y ella es la que despachaba
Tabaco, vino y deutra,
Y el sargento no ha de hacer
Lo que hacia la sargenta.
Pablo. Pero lo que á mí me pasma ,
Amigo mió, es la flema
Con que la tomas.
Brion. Soy hombre
De caliá y esperencia ¡
Y lo que me pasma á mí,
Ya que me vienes con esas ,
Es de que tú no escarmientes,
Pabllto, en cabeza ajena.
Pablo. ¿Escarmentar? Cuando á un
hombre
Como yo se le atraviesa
Una pasión en el alma.
No se la sacan afuera
Médicos ni cirujanos ,
Ni lanzas ni bayonetas.
¿ Hice poco en no escribir
Al imán de mis potencias
Hasta llegar á sargento?
Entonces eché mis cuentas
Y dije : Ya puede un hombre
Ser marido con decencia.
No me contostó Faustlna ,
Y después de dar mil vueltas
Al caletre, dije yo:
¿Quién sabe si ella reserva
Para un sargento primero
El corazón que hoy me niega?
Y á trueque de colocarme
Otro lampazo á la izquierda ,
Cojo en la primer batalla
Cuando arde mas la refriega
Un canon con esta mano... ,
Y un balazo en esta pierna ;
Y Ilévanme al hospital
De la sangre en parihuelas ;
Y en cuatro días me curo,
Que mi encarnadura es buena ;
Y , dicho y hecho , me calzo
La segunda charretera;
Y hoy á los pies de mi dama
Van la zurda y la derecha;
Y con ellas alma y vida;
Y si como son de seda
Fuesen de oro , juro á Dios
Que lo mismo se las diera ;
Y otro tanto pienso hacer
A cada ascenso que tenga ;
Y si recibo un balazo
Antes que una subtenencia ,
Mejor. ¡No quiero vivir
Si no vivo para ella !
Brion. ¡Vaya un corazón á macha
ACTO SEGUNDO.
Martillo y una querencia
Que... I me rio yo! No estante...
Pero allá te las ayengas.
Mientras concluyes tu carta
Voy á ver si el cabo Ortega
Me traspasa la cantina
Y después daré la voelU...
Pablo. Aquí te espero.
^í^»' No olvides
La leicion de mi parienta.
ESCENA ni.
PABLO.
La carta repasaré ,
No haya puesto una blasfemia...
[Lee para H»)
• Um... > Esto es hablar al alma.
« Em... Um... > t Bien I Si no es de piedra ,
Lagrimones como nísperos
Verterá cuando la lea.
« Um... » Perfectamente. « Tuyo
Hasta morir, Pablo Elgueta. »'—
Ahora debajo del nombre ,
Para ver si hace mas fuerza
La carta , quiero pintar
Un corazón y una flecha ,
Y luego...
(Entra Faustina , calioda^ con pañuelo de
seda en la cabeza d ettilo de Guipúzcoa
y debajo del braxo un lio de ropa, que
al entraír deja sobre una tilla,)
ESCENA IV.
FAUSTINA. PABLO.
Fautt, I Ah de la cantina !
Pablo, i Cielos I ; Qué voz ?.,.
(Levantándose con la carta en la mano,)
Paust. Mi primero...
Pablo. No es sueño. *, Ella es I Yo muero
De alegría...
Faust. ¿Quién...?
Pablo. (Faustina!
Faust. No sé...
Pablo. i Dichoso tropiezo !
Ven; abrázame... Yo te hablo.
Soy yo...
Faust, Esa cara...
Pablo, i Soy Pablo!
i Soy el pcsi-ador de liezo !
11.
Sod
Faust. i Ah ! I Pablo ! (Le abraza.)
Pablo. Estoy hecho un hombre :
¿Verdad?
Faust, Si i nracho has crecido.
No te hubiera conocido
Si no me dices tu nombre.
Pablo. ¿ Quién con estos atalajes
Y cinco pulgadas mas
Conoce al que años atrás
Pescaba atún en Pasajes?
Pero tú no te despintas
A los ojos de tu Pablo.
No es maravilla. ¡Qué diablo!...
Las mujeres sois distintas.
Vuestra cara es un deleite ,
Pues no os ha tocado en lote
Corbatín que os agarrote
Ni barbero que os afeite.
Y no te parezca extraño ,
Pues del alma eres 'señora,
Que te reconozca ahora
El que te adoraba antaño ;
Que, aunque tu cara e^ la misma,
Tu gracia es mayor. Por eso,
Si antes te amaba hasta el hueso
Hoy te adoro hasta la crisma. —
t Bajas los ojos ! Si miento,
Que me arranquen de un tirón
Ai frente del batallón
Las insignias de sargento.
¿ No he de amarte \ voto á bríos !
Si vales mas que Vergara
Y Dios derramó en tu cara
Toda la gracia de Dios ?
Y cuanto mas te avergüenzas
Mas hermosa me pareces ,
Y lo diré una y mil veces
Hasta que tú te convenzas.
Linda eras como un jacinto
Cuando lloré tus desdenes...
Faust, ¡Ay, Pablo I
Pablo. Mas ahora vienes
Mejorada en tercio y quinto ;
Y lléveme Belcebú
Al infierno mas profundo ,
Si hay en España , en el mundo
Una moza como tú.
Faust. I Pablo , aun te acuerdas de mi
Cuando la enemiga suerte... !
I Pablo, yo debí quererte
Desde el día en que te vi I
Pablo. Si tu alma fué de guijarro ,
Con razón fuistes ingraU ;
Que entonces, hablando en plata,
No valía yo un cigarro.
Pero de eso no te espantes.
Poco importa, bella aurora,
I Como me quieras ahora
1/i
210
LA BATELERA DE PASAJES.
Que no me quisieras antes.
No saldré tan mal librado
SI yenzo al fin tu esquivex
Y me pagas de una vez
Todo el amor atrasado. —
¿Que si me acuerdo de tí ?
Pues ¿hay hombre mas constante?
NI una hora , ni un instante
Te has apartado de aquí.
(Pone la mano en el eoroMOnJ)
¿Yes esta carta, alma mía ,
Que tengo ahora en la mano?
Pues no era para mi hermano ,
Que para tí la escribía.
FautU I Para mí !
Pablo. ¿ Estás satisfecha?
Esto se llama querer. —
Oye ; te la he de leer
Desde la cruz á la fecha.
Fauit. No te canses...
Pablo. Seré breve.
(Lee.)
m Campos de Lodosa , abril
Yeinticuatro, año de mil
Ochocientos treinta y nueve. ^
Bella Faustina, recreo
Del mar, del monte y del valle,
Me alegraré que esta te halle
Con salud, como deseo. ~
Yo he recibido un balazo... »
Paiut, \ Dios mío I ¡ Un balazo... 1
Pablo. Si;
En la pierna. Aun duele... Aqui;
Pero estando fuerte el brazo... {Lee.)
« Pero yo , gracias á Dios ,
Ando listo y sin muleta,
Y me han dado otra jineta ;
Es decir que tengo dos. —
Faustina, esta se dirige ,
Aunque digas que me copio,
A repetirte lo propio
Que ha mes y medio te dije;
Que te quiero y te idolatro.
Aunque extrañes mí porfía ,
Lo mismo que te quería
En el año treinta y cuatro. ^
Faustina , deja el batel
Y da la mano á un sargento
Si te agrada el campamento
Y no te asusta el cuartel.
Todo el sueldo que me dan
Para la boda lo ahorro ,
Y á falta de otro socorro
Por tí vendería el pan. »
Fauet, I Pablo ! i Ah Pablo mió I...
Pablo.
I Eh I Mi estómago es valiente.
Con dos c4iartos de aguardiente
Tiro yo veinticuatro horas.
(lee.)
« Según me dijo Melchor
Tratas con un oflclal... >
FausL (¡Ah!)
Pablo. «Maa yo no creo tal,
Porque eres mujer de honor. >
FaueU ({Oh!)
Pablo. « Y siento no estar ahi ,
Porque el jefe no me deja,
Para arrancar una oreja
Al que murmure de ti. »
Adiós, que te dé completa
Felicidad , y concluyo
Por no ser molesto. - Tnyo
Hasta morir, Pablo Elgueta. •
Fauíi, i Amar con tanta pasión
A quien tuvo la crueldad...!
I Ah I Tu generosidad
Me traspasa el corazón.
Pablo. Tú serás la generosa ,
Que no yo. Pues , criatura ,
¿ Merezco yo por ventura
Casarme con una diosa ?
Dirán en el regimiento ,
Dirá el Estado mayor :
I Lástima que ese primor
Se guarde para un sargento !
Mas soy joven todavía
Y si en la guerra no muero
De aquí á tres años espero
Mandar una compañía.
Sí , hermosa , y mientras la mando ,
No menosprecies mi lecho.
Que algo es llevar en el pecho
Tres cruces de San Femando.
Faust. Con mas vergüenza te miro
Cuanto mas amor me muestras.
Pablo. Cosu tenéis... como vneitni
Las mujeres, y me admiro...
ó No me amas , Faustina?
Faust. I Oh I Si.
¿Quién como tú lo merece?
Pablo. Pues entonces, ¿qué te eacoeca
Que lloras, Faustiru, así?
Faust, Sabráslo aunque pierda yo
Todo el amor que me tienes.
Pablo, i Perderlo ahora que vienes
Buscando átu Pablo 1
Faust, I No !
Pablo. ¡Ah, que ese no meaaesintl
{ Y pensé , necio de mL.. !
Di por tu vida que sí...
ACTO SEGUNDO*
Aunque me engafiei, Fauatiot.
Fautt, Ni tú lo mereces r Pablo,
NI sabe mentir mi lengua.
A otro busco , por mi mengua ;
Noátí.
Pablo, t Por vida del diablo... I
Pero tú me bables de chanxa.
Fautt. iQialál
Pablo. ¿Y es el amor
Quien bascando á ese señor
Te trajo... P
Fautt. No. ¡La yenganxa !
Pablo, t Yenganxa ! Pues ¿quién te in-
juria?
Nómbrale y , sea quien sea ,
Donde quiere que le vea
Le dará muerte mi furia.
Fautt. Yo basto contra el inñel ,
Aunque mujer desvalida.
No vale tanto su vida
Que tú te pierdas por él.
Pablo, No importa. Le desafio...
Faust. ¡Imposible! No es tu igual.
Pablo. ¿Qué escucho I Aquel oficial...
¿Sería cierto...?
Fautt. I Dios mió 1
Pablo. ¿Lloras?
Fautt. ¡Sí, Pablo í
Pablo. ¿Porqué?
Fautt. Porque muero de dolor.
Lloro ultrajado mi honor,
Lloro burlada mi fe. —
I Qué distancia entre los dos!
Échame , Pablo , de aquí ,
Que no merezco de tí
Ni la palabra de Dios.
Pablo. I Y que la tierra no se abra
A mis pies!... Pero si fuiste
Engañada...
Fautt. I Ay de mí triste 1
Si.
Pablo. Te daría palabra...
Fautt. Sí. Incrédula todavía,
Supe defender mi honor
Mientras juraba el traidor
Por su vida y por la mia;
Mas le creí ¡ desdichada I
Guando juró lisonjero
Por la fe de caballero
Y por la cruz de su espada.
Pablo. ¿Qué oigo?
Faust. Su labio risueño
Para mayor desventura
Recordaba á mi locara
Las ilusiones de un sueno...,
Y aun en la cumbre del bien
Me juzgaba cuando vi
Que de Dioe maldiU fui...
211
{ Maldíceme tú también I
Pablo. I Maldecirte!... ¿Qué ae enUen^
dc...P
Antes me hiera una lanza.
Mi maldición solo alcanza
Al traidor que asi te vende.
Si allá en tus días serenos
Te llamé prenda adorada ,
Hoy que eres desventurada
¿Habré de quererte menos?—
lEh, vamos!... no te amilanes.
Llora en mi pecho... y perdona.
UbroMándola.)
Si un mal hombre te abandona ,
Aquí estoy yo | voto á sanes !
Fautt. No ; arrójame con horror
De tí. El honor no consiente
Que en el seno de un valiente...
Pablo. Yo no entiendo asi el honor.
SI te abandonó cruel
Quien te engañó con malicia,
O en el mundo no hay justicia
O la infamia es para él. —
Y en fin , no tengas zozobra ;
Que si te llevo al altar,
Para hacerte respetar
Tengo yo honor que me sobra.
Fautt. I Casarme contigo!
Pablo.
I Y presto 1
Fautt, iPablol..., no es posible.
„^««^- iHun...!
Pues ¿amas al otro aún?
Fautt. No. Pablo, que le detesto.
¿Qué digo? Nunca le amé;
No. Lo que pasó por mí
Ni entonces le comprendí
Ni ahora explicarlo sabré.
Sus halagos fementidos.
Que ahora á llorar me condeno
Fueron .. . ¿qué sé yo?..., un ye&eno
Que trastornó mis sentidos.
Nunca al núrarle sentí.
Te lo juro por el cielo.
Este gozo, este consuelo
Que siento ahora por tí.
Delirio, locura fué
Lo que realidad es hoy.
Ahora enamorada estoy,
Y entonces, Pablo, soñé!
Pablo, ¡Me quieres y no te casas;
Me aburres, y me consuelas,
Y por un lado me hielas
Y por el otro me abrasas!
Fautt. Quiero ser luya, ¡ y no puedo !
¿Qué dirían tus parientes?
No quiero yo que las gentes
Te señalen con el dedo.
212
LA BATELERA DE PASAJES.
Mi honra perdí , y do la fando
Solo en tu Justicia, no;
Que, al fin y al cabo, tú y yo
No componemos el mundo ;
Y asi , aunque mi pecho sienta
No premiar tu amor sincero,
Solo el desagravio espero
De quien me causó la afrenta.
Pablo, Pero es mucha felonía...
¿Cómo se llama ese alférez,
O ese diablo... P
Faust. Don Juan Peres,
Capitán de infantería...
Pablo. Y después del contrabando
Infame que hixo de ti,
¿Le has visto?
Faust. En vano ¡ ay de mi !
Le voy hace un mes buscando.
Vendido el triste batel
Con que ganaba la vida ,
Gomo una mujer perdida
Voy por el mundo tras él ,
Y ni rastro de tal hombre
Hallo en ningún campamento.
Pablo. Pues , si no en el regimiento ,
Te habrá engaíiado en el nombre.
Fatut. Tal creo. A muchos he visto
Que tienen el nombre igual ;
Pero uno no es oficial ;
Otro... no es él.
Pablo. i Vive Cristo!
¿ Quién no se llama en el dia
Juan Peres ? Sin ir mar lejos,
Quintos, ó soldados viejos ,
Hay cuatro en mi compañía.
Por si acaso vienen mas
En mi lista los numero...
¿ Estás ? Juan Peres primero ,
S^undo, tercero... ¿Estás.'
Pero ya me tienen harto
Los cuatro , porque confundo
Con el tercero al segundo
Y al primero con el cuarto.
Faust. Ya no sé cómo ni dónde
Buscar á ese hombre sin fe,
Pero yo le encontraré
Si la tierra no le esconde.
Pablo. Podrás hallarle quisa
Algún dia , pero en vano ,
Que si te niega la mano...
Faust. Con la vida pagará.
Pablo, Sí ; yo á matarle me obligo.
No hay remedio para él.
Le mataré por Infiel
Si no se casa contigo.
Faust, ¿Y si se casa?
Pablo. También.
Si es mío tu coraion
Ynoftayo,no esraion
Que me aguante y diga amen.
En ñn , cumpla ó no el contrato,
Seas, ó no, su parienta.
Por tu cuenta , ó por mi cuenta ,
No hay recurso : yo le mato.
Faust, (Pablo!...
Pablo, Es justa la venganía ;
Mas no por eso , Faustina,
Violaré la disciplina
Ni faltaré á la ordenanza.
Para que no haya disputa
Sobre si embisto ó no embisto
A mi jefe , iré provisto,
De la licencia absoluta ;
Y entonces dos ciudadanos ,
No sargento y capitán ,
Cuerpo á cuerpo medirán
El corazón y las manos.
Faust. No lo sufriría yo ,
Que por tu mano vengada
Fuera menos desdichada,
Pero mas honrada , no.
Ni tú serías dichoso.
Que ningún poder humano
Me haría entrejsar' la mano
Al matador de mi esposo.
Aunque una espada no ciño,
D^a solo á mi valor
El cuidado de mi honor
Y no te ciegue el carino ,
Que desengaños y ultrajes
Para que al fin lo recobre
Darán aliento á la pobre
Batelera de Pasi^es.
Pablo. Dices bien. Ya no te arguyo.
Tú sabes mas que un sargento ,
Y no sirve mi talento
Para descalzar al tuyo.
Lo que tú gustes harás.
Seré, si no eres mi esposa ,
Tu hermano » tu... Cualquier cosa...
Tu asistente. ¿ Quieres mas P
Faust. ¡Pablo 1... Siempre tu Faustina
Te amará...
[Dentro toca á arden.)
Pablo. Suena el estruendo
De la caja... Voy corriendo...
Quédate en esta cantina.
Es de un camarada mío.
Voy á tomar la consigna...
Volveré... ( { Qué perla ! Es digna
De un duque ó principe pió.)
ACTO SEGUNDO.
213
ESCENA V.
FAUSTINA.
iQaé Gonuton tan hermofio!
I Cuánta ha sido mi iidosttcia
En no haberlo amado siempre
GiHno él se lo mereda !
Otro me hubiera arrojado
Con menosprecio y con ira
De su lado, y generoso
tí nüs desaires olvida
Y perdona mi flaquesa*
I Oh Petra ! , bien me decías...
No pnedo tenerme en pié ,
Qoe después de la fotiga
Del camino... Ha sido mucha
MI agitación... Esta silla...
{AyDlos!...
{Se iienla.)
ESCENA VI.
FAUSTINA, BRIONES.
Bri&n. (He visto á lo lejos
A mi camarada, qoe iba
A tomar la órden..^ ¡ Galle !...
i Quién sera aquella individua P)
{Sé acerca.]
Que Dios guarde á usté, mi reina.
Fmut. Y á usted también.
BrUm, (¡Qué bonita I)
Si viene usté á refirescar.
Pimpollo , la tienda es mia.
Pídame usté lo que quiera ;
Su boca será medida.
Fausi. Gradas.
Brtofi. ¿Qué gracias ni qué...?
El ama ha tomado pipa,
Pero aquí estoy yo, y no creo
Que se me caiga la ensinia...
i EstA usté, prenda? Y de gratis ,
Que mozas de esa estampía
Siempre tienen hecho el gasto
Donde está este cura.
Faust. Viva
Usted mil años. Yo...
ürton. Vaya ;
4 Qué quiere usté que la sirva ?
¿ Sagardúa ? ¿ Chacolí ?
¿ Vino ? ¿ Aguardiente de guindas ?
FausU No tengo necesidad ^
De nada.
Brion. ¿ Un par de sardinas ?
Fausi. Gracias, i Si digo... 1
Brian. No sea
(Sentándose al lado de FausHna.)
Usté desagradecida >.
Que aquí hay mucho 'aquel, y mucha
Voluntad. ¿Está usté, niña? r- '
Pero tvaya un cuerpo bueno
Y unos ojos, y una fila...!
Lo didio : toda la tienda
Es de usté \ y ancha Castilla !
Fautí. No quiero nada. He venido...
Esperaba aquí...
Brion. ¿Al Mesías?
Es decir... Dice el refrán :
El que á buen árbol se arrima...
Justamente el mostrador
Esta vacante hoy en dia,
Y desde ahora te lo endoso
Con todas sus baratUas,
Y amen de eso , toda el alma
De un sargento.
Fausi. I Qué porfía I
Aparto usted.
Brion. ¿Que me aparto?
Soy mosca muy pegadisa,
Y para algo to ha enviado
La Providencia divina
A mi casa de comercio,
t Ea , no seas esquiva !
Un beso para hacer boca...
{Fausiina U da un bofetón y se levanta.
Briones se levanta también.)
Faust. ¡Aparto, digo 1
BHon. I Chiquilla!...
¡No es nada si casca firme I
Y con esa manecita...
Mas no importa. Ya estoy hecho
A semejantes caricias.
Manos de mujer no agravian
Aunque duelen ; y por vida
De quien soy, que he de volver
A la carga aunque repitas
El ausequio.
Faust. ¡ Atrás, ó muere
[Sacando un puñal.)
A mis manos si se arrima I
Brion. ¡Cañuto !... i Vaya un lenguado I
{Retrocediendo.)
914
L/L BATELERA DE PASAJES.
ESCENA Vn.
PABLO, BRIONES, FAUSTINA.
Pablo» ¿ Qué es eso ?
Bf ton. Nada, i La chica
Tiene ijares I
Fausi. Esto es dar
{Gwirdando el punaL)
Lecciones de cortesía
A quien las ha menester.
Pablo. { Miguei !
Brion, ¿ Eh ?. .. j También me miras
Tú de reojo P
Pablo. { Brlones 1
Alguna mala partida
Quisiste hacer...
Brion, Darla un beso ,
No mas , pero es tan arisca...
Pablo, I Somaten 1... Saca esa espada.
{Deienwtinando,)
Brion, \ Otra 1 ¿ Tú me desafias ?
Pues ¿qué diablos te va á tí
Ni te viene... P
Faust. \ Pablo I
{Interponiéndote,)
Pablo. \ Quita !
[Desviándola,)
Brion. ¿ Qué P ¿ la conoces P
Pablo. i En guardia I
Brion. SI por una nifteria
Se han de matar dos amigos,
I Andar I Yo no soy gallina.
{Desenvaina)
I En guardia !
Faust, I Pablo, detente !
\ No te pierdas ! No sabia
Sin duda tu amigo...
Pablo, Yo
No soy amigo , ni pizca ,
De quien no guarda respeto
A las faldas.
Brion, i Voto á cribas ! . . .
¿ Soy yo algún cartujo P Aquí
La encontré como llovida
Del cielo , y creí...
Pablo, a Qué importa P
Es mujer...
Brion. I Pesia tu crisma I
Pues si no fuera mujer,
No habría caso. | Y qué linda !
Pablo. Y si el ser mujer bastaba
Para que no la persigan
Cuando ella no lo consiente ,
Sobraba ser prenda mia...
Brion, ¿ Qué me dieea P 4 Es acaso
Tu paisana... P
Pablo. Sí ; Faustina.
Brion, \ Voto al chápiro I... ¿Y por qoé
No dijo usté : soy la misma ,
Soy la hermosa batelera
De Pasajes , la querida
De Pablo Elgueta P , y en T«
De atiopellar la consigna.
La hubiera tratado yo
Con toda la... ortografía
Que merece. — Ea, envainemos,
Gamarada , y no haiga rtfta.
{Envainan^)
Si no fuese ella quien es,
Defendiera mi conquista ,
Pero siendo quien es ella.
Me aguanto y Dios la bendiga.*»
Y usté me ha de perdonar ,
Mi primera , y que me sirva
El bofetón por bastante
Castigo de mi osadía.
Pablo. I Hola! ¿Te pegó P
Brion. I Y de mi alma!
Ningún obispo confirma
Con tanta fe.
Faiat, Yo lo siento.
Señor Brlones...
Brion, No, hija;
El que lo siente soy yo ,
Que aun está brotando chispas
El carrillo.
Pablo. Raron es
Que pagues tn golosina.
Brion, No me quejo. Cada cual
Está en dreeho de justicia;
El hombre cuando camela
Y la hembra cuando santigua.
Yo soy de aquellos — ¿estás? —
Que no se andan en chiquitas,
Porque la ocasión es calva...
{Pues I , ¿y é qué gastar saliva P
Mas la mujer de mi amigo
Es para mí una reliquia
Sagrada, y nunca con ella
Mis pasiones se amotinan ,
Porque las meto en el cepo
De la prudencia y no chistan.
Y no hay mas que hablar ; y si ilgnien
La toca... ¿ tocar P, la guiña
Siquiera un ojo , ya pueden
Rezar por su alma. ¡Requiscan!
Pablo, Eres un buen camarada,
{Dándole la man^.)
Brlones.
Brion. Lo misno hcrlai
Tú en mi lugar.
ACTO SEGUNDO.
215
FausL Toque nsted ,
(Dándole la mano»)
Que YO también soy su amiga.
Brton, Corriente. Acecto,
Pablo. Brionea,
Mi paisana necesita
Alojarse con decencia,
¿Has vendido la cantina?
Brion. No. Suya es desde ahora
Con viandas y vasijas
Y cama y muebles... Yo solo
Me quedo con la mochila.
Pablo. Pero ha de ser con bu cuenta
Yraion.
Brion. I Eh ! no me digas...
Pablo. I Nada ! Yo te he de abonar
Lo que vale, ó no hay tu tía.
Brion* ¡ Qué tontunas... 1
Pablo. i Reñiremos
Otra ves?
Brion. No corre prisa...
Pabh. Entiendo. Delante de cUa
Te da cortedad... Faustina ,
Toma posesión de todo
Y prepara la comida
Para los tres...
Brion, Eso..., bien.
Pablo. Mientras vamos por la orilla
Del rio á dar un paseo.
Brion. Pero...
Pablo. Adiós.
Fautt. Hasta la vista.
ESCENA Vni.
FAUSTINA.
I Qué feliz viviera yo
En la honrada compañía
De mi enamorado Pablo
Si el rigor de mi desdicha...!
{Reconoce la cantina.)
La vivienda es espaciosa.
[Mira al Cílarto de la ixquierda,)
Allí hay una cama... , y limpia...
El fogón en aquel lado
Con avioe de cocina...
[Se fienta junto al fogón,)
Pero la lumbre se apaga.
Pondremos unas astillas.
(Toma algunas de las que habrá en el suelo^
las pone sobre la lumbre y las enciende
con un atentadoT.)
Aquí está el aventador. ^
Mucho temo que me rinda
El sueño... Anoche no pude
Descansar... Toda la linea
Del Ebro... á pié... ¡ Desdichada!...
No puedo... Dias y dias...
[Se queda dormida,)
ESCENA IX.
FAUSTINA , BUREBA.
Bur. Aquí encenderé el cigarro.
[Con un cigarro en la mano,)
I Ah de la cantina i — ^ No hay
Quien me responda? {Muchacha!
Faust. lAh!... Me he dormido. ¿Quién
va?
(Despertando,)
Bur, Un poco de lumbre.
(Paseándose.)
Faust. Voy
(Tomando un tixon,)
Corriendo, mi capitán. — i Cielos !...
(Reconociéndole y ajando caer la
lumbre.)
Bur. ¿ Qué veo ? { Faustina !
Fatal. I Al Anteveo!
Bur. (¡Fatal
Encuentro !)
Faust. ¡ Tú no esperabas
Volver á verme jamás I
Bur. Yo... (No sé qué responderla.)
Mi sorpresa... Mi pesar...
Faust. Allá para ti habrás dicho :
Es hija de un ganapán
Y sufrirá mi abandono
Con santa conformidad.
No se atreverá á pedirme
Siendo á mi tan desigual
Satisfacción de su honra,
Y se morirá de afán ,
O si yo la desamparo...
Otro la consolará.
¿Qué entiende de honra una moza
Que se ha criado en la mar?
Mujeres de su raleii
Harto premiadas están
Con merecer cuatro dias
Que hombres de alta calidad
Se humillen á enamorarlas
Por capricho y nada mas.
Eso habrás dicho , traidor ;
Pero me has juzgado mal ;
Que aunque mujer de la plebe
316
LA BATELERA D£ PASAJES.
Y sola y de tierna edad,
Tengo aliento que me sobra
Para obligarte... i8f tal!
A cumplirme la palabra
Que me distes á la fas
Del cielo, y á que me Yuelvas,
Que nada tuyo me das,
La honra qne me robaste* —
Honra plebeya, es Terdad,
Pero mas limpia que el oro
Y mas tersa que el cristal
Hasta que en hora maldita
Te TÍ á mis plantas llorar.
Bur. Justa es, Faustina, tn queja.
He sido ingrato y falaz ;
Lo confieso. Pocos años...
Tentaciones de Satán...
Aborréceme, Faustina.
Mi conducta criminal
No merece* •.
FausU Pues ¡ qué ! ¿ piensas
Qne to amo y mi ceguedad
Es tanta que arrodillada
Pretenda ahora ablandar
Con lágrimas vergonsosas
Tu coraion desleal?
No. Tu mano es la que pido.
Bur, Yo te la quisiera dar,
Pero mi clase, mi cuna...
Paust. Tu dase, tu cuna... i Ya!
No hablabas de esa manera
Guando turbando mi paz...
Bur. ¡Faustina!...
Faust. Yo no codicio
Tu nombre ni tu caudal ;
No. Cúmpleme tu promesa ,
Y desde el pié del altar
Jnro alejarme de ti
Donde no toyeamas,
Y nada te pediré...
I Me amargaría tu pan!
Y si aun ausente de tí
En mi pobre oscuridad
Te estorba acaso mi vida
Para algún ilustre plan... ,
Dame un veneno , i cruel! ,
Pon á mi cuello un dogal ,
Que como yo muera honrada
¿Qué me importa lo demás?
Bur. Me desgarran tus lamentos
El corazón , y quizá
Si tú lo pudieses ver...
Pero la fatalidad...
Otra palabra empeñada...
No puedo volverme atrás...
FautU {Te casas con otra. Infame!
Bur. No siempre la voluntad
Es libre. Causa.«... Respetos
Sociales... Mi amor filial...
(Quisiera encontrarme ahon
En las cumbres de Arlaban.)
Fautt. i Tan turbado y balbadento
Ahora , y tan lenguaraz
Algún dial
Bur. Mas yo puedo
De otra suerte reparar
Mi yerro. Soy rico...
Fauit. I Eh! Galla.
Yo no soy mujer venal.
Ya to lo he dicho : i tu mano !
Bur, Pero... \ si te digo que hay
Obstáculos... ! Lo mejor
Seria que en amistad
Arreglásemos...
Fautt, iNo, indigno!
Yo acudiré á un tribunal...
Bur, ¿Gon qué pruebas, desgradada...?
Faust. ¿GómoP ¿Serías capaz...?
Bur, Nuevo ddito sería,
Pero... tan crítica es ya
Mi situación...
Fautt, Te comprendo ;
Pero si burlas sagaz
La Justicia de las leyes ,
La mia no evitarás.
Bur, ¡La tuya!
Fatal. ¡ Qué ! ¿ to sonríes ?
LásUma acaso te da
Tan flaco enemigo. \ Gracias !
Pero guarda la piedad
Para tí. La misma mano
Que supo nn dia remar
Tal vez tendrá fortoleza
Para blandir un puhal.
Bur, Te dega d rencor, Fanstína,
Pero tú meditarás
Mas tranquila, y cuando veas
Que afectuoso y liberal
Te pmdN) cuan pesaroso
Estoy de aquella maldad,
Gonfio... Permite ahora
Que me aleje de este umbral.
Volveré... Toma entretanto...
{Saca un 1>oUillo,)
Fauit. ¡Oro á mí!
{Echa mano al puñal,)
¡Villano!
(Desfaüeee.)
¡Ayl...
No resisto... á tonto infamia !...
¡Dinero!...
{Cae sobre una silla,)
¡No puedo mas!
Bur, ¡Gielos!...
{Acudiendo á xocorrcrUi,'
ACTO TERCEKO.
9i7
Fmai. ¡Dinero!
[Cae en tierrra desmayada.)
Bur. iFausUnal...
Se ba desmayado. No da
Señal de vida. — ¡Socorro!
(CTfia honda de música toca dentro
generala,)
Has la músiea marcial...
Oigamos... I La generala !
Mi deber de militar
Es primero. — Esa infeliz...
Despedasándome irán
Craeles remordimientos...
Quila en la lacha campal
Espiaré... No respira...
Pero aq[ui mi mengua está ;
AUi mi puesto.
(Desenvaina la espada dejando el bolsillo
en la mesa.)
I A las armas !
¡ Muerte , ó gloria y libertad!
{Vase corriendo.)
ACTO TERCERO.
ESCENA PRIMERA.
BRIONES, FAUSTINA, Soldados.
{Briones aparece sentado y sosteniendo en
otra süla á Faustina^ que aun no ha
vuelto de su desmayo. Tres soldados y
un cabo le ayudan á socorrerla,)
Brion. ¡Nadal Por mas que la aprieto
El dedo del corasen... ^
Hazla aire tú con la gorra
(i lili soldado,)
De policía, Gampoy. —
Moja otra vez mi pañuelo {A otro.)
En Tlnagre, Gastañon. —
¡Vaya un soponcio de prueba 1
Casi una hora de reló
Hace ya que la encontré
Pritada como un lirón...
A fe de Miguel Briones
Que me da una pena... atroz. —
Alárgame el aguardiente ,
Remíedio muy español
Y muy militar. Probemos
A Yer si dando calor
A su estómago... ¡Faustlna!
¡Vuelve en si I Toma... Yo soy...
¡ Ni por esas 1 Es de fijo
Que si catase el licor...
Pero si no abre la boca ,
ó A qué diablos se lo doy? ^
¿ Habrá muerto? No. Respira...
t Faustina! ¡Cara de sol... I
Ya no sé qué hacer. El fisico
Se fué con el batallón...
¡Voto á.., , y sin tener su cencía
Quedo á remptazarle yo !
¡ Haberme tocado á mí
La guardia de preyencion
Guando andan mis camaradas
A balazos! ¡Voto i brios!...
¡Guidando yo de las ollas
De campaña y el arroz
Y los presos y las... ! Vamos
Gon tiento, cabo Lahoz;
¡ No hay que sobarla ! — ¡ Por vida... !
¿ No estuviera yo mejor
Al frente del enemigo
Que asalta nuestro convoy? --
¡Faustinilla!... Y si en mis brazos
Se muere sin confesión
Esta linda criatura ,
¡La logramos como hay Dios!
Yo, que en Jamás de mi vida
He conocido el temor.
Tiemblo ahora como un quinto
Que oye la primera voz
De* ¡fuego!» —¿A ver tú , Alcolea ?
Llevémosla entre los dos
A aquel cuartito... Pero abre
Los ojos.
Faust. ¡Ah!...
Brion. ¿Resolló?
Ya es nuestra. ¡Animo, Faustina!
Soy Briones.
Faust. ¿Dónde estoy ?
Brion, No te asustes , batelera,
Que somos gente de honor.
Esta es mi cantina... Quiero
Decir, la tuya. Desde hoy
Soy cantinero cesante.
¿Quieres agua ? ¿Quieres... ?
Faust. No.
[Levantándose.)
Nada he menester.
Brion. ¿Te sientes
Mas aliviada?
Faust. Sí.
Brion. i Os !
Idos al cuerpo de guardia ,
Y gracias por todo. Voy
Al instante. SI pregunta
218
LA BATELERA DE PASAJES.
For mí el teniente Daótz ,
Decidle que estoy aquí. —
¡Franco drecho : roarch!... Adiós.
ESCENA ll.
FAUSTINA, BRIONES.
Brion. Dime ahora , rosa de mayo ,
¿ Qué ha sucedido acá dentro ,
Que cuando llego te encuentro
Sosprendida de un desmayo ?
FausU I Buen Dios , ialXábei esa prueba
De vuestro enojo!...
Brion. Pues ¿ qué.. •?
Fatal. Aquí estaba, j Adonde fué?
Brion. ¿Quién? ¿El capiUn BurebaP
Faust. \ Bureba! ¿Se llama así?
Brúm. i Le conoces tú ?
Fatal. ¡Cruel!
Brion. Yo no sé si me hablas de él f
Pero... él salía de aquí...
Fatal. ¿Qaé infamia á la suya iguala?
Brion. Yo no sé... Yo me dirijo
Aquí... Él salía... Él me dijo...
Tocaban la generala...
Y los tiros... ¡Pin! ¡Pan I ¡PUU..
¡ Qué zaragata I ¡ Qué estruendo 1
En fin, díjome saliendo :
« Cuide uste de esa infelis • »
Y á las armas con afán
Corre que le lleva el diablo. »«
Es el capitán de Pablo
Y el mió. I Y qué capitán!
Y me alegro que lo sea.
Porque no le hay , voto á quién ,
Mas alegre en el reten ,
Mas sereno en la pelea.
Veteranos y novicios
Se al miran de sus campanas.
Faust. ¿Constan todas sua baiañaa
En la hoja de servicios?
Brion. Lo dices de una manera. •«
Con cierto airecillo... ; vamos... 1
Como quien dice... , digamos,
Entiéndelo tú , mi nuera.
Faust, Si de valor hace alarde... ,
Cumple su del)er.
Brion, No digo...
Faust. Al frente del enemigo
¿Qué español fuera cobarde?
Brion Ninguno. Mas no comprendo
Esas indirectas... ¿Cuándo ..?
Fatal. Si honra se gana lidiando
También se pierde mintiendo. —
Mas cuando su fuerte espada
Brilla en las batellas tanto
I No la ha de empañar el llanto
De una mujer desdichada!
Brion. ¡Ah!, ¿es él...? ¡Ya! Lo dé
Pasajes...
¿Aquel que dias atrás...?
¡Qué partida! ¿Hicieran mas
Cegrines y bencerrajes?
Apuesto un duro, y no pierdo,
Que te dio palabra— ¡pues! «^
De casamiento, y después...
Si te vide no me acuerdo.
De otra no lo sentiría.
Que hay mujeres... Tú lo eres,
Pero ¿qué importa? Mujerot»..
¡ Hum... ! Yerbo en gracia i la mía.
Mas distinga de colores ,
Voto á un celemín de balas.
No paguen buenas por malas
Y justos por pecadores.
Jefe y todo, voto asan,
Yo no estoy de él sastifecho.
Lo mal hecho está mal hecho
Aunque lo haga el capitán.
Faust, ¡Oh, amigo !...
Brion, Es mucho dolor,
(¿(orondo.)
Mucha... iCalle! ¿Lagrlmonaa?
¡Rayo!... ¡El sargento Briones
Llorando como un tambor I —
Y es tontuna... ¡ Lleve el diablo... 1
Pablo se pirra por ti ,
Y mientras viva... Y aquí
Estoy yo si falte Pablo.
Y no para hacerte guiños
Como á otras rablcortonas ,
Que hay presonas de presonas
Y cariños de cariños.
Soy monteras como un gamo,
Y no sé si hablo ó st gruño,
Y apenas si de mi puño
Sé poner cómo me llamo ,
Que el valor me hizo sargento,
Y á fe que pudo el mayor
Con mi sangre y mi sudor
Escribir el nombramiento ;
Pero... En fin , no digo nada ,
Porque ya he dicho bástente
Con decir : Pablo es tu amante
Y yo soy su camarada.
Faust. Y yo , que mi amargo duelo
No puedo echar en olvido ,
Por haberte conocido
Daré mil gracias al cielo ,
Y te amaré como hermana ,
Que tu noble coraaon...
{Marcha á k> l$jos.)
ACTO TERCERO.
9i#
Brion, ¿Cajas?
(jrira par la piterta de la derecha.)
Vuelre el batallón.
Ya sa acabó la jarana ;
Y pues te dejo tranquila
Y yo estoy de guardia , adiós.
Ya volveremos los dos... -
Ya se acerca; ya desfila.
( Yéndose apresurado J)
ESCENA in.
FAUSTINA,
QnUadme la vida, oh cielos,
SI no me volvéis la honra.
Mas ¿cuál la suerte habrá sido
Del combate? Igual zosobra
Siente ya mi corazón
Por el dueño á quien adora
Y por el traidor aleve
Que vilmente me abandona.
Si una vida mi ternura,
Otra mi venganza implora ,
Y no sé cuál de las dos
Con mas afán. ¡ Oh I tu cólera
Suspende, Dios de Justicia.
¿Merece morir con gloría
El malvado , el fementido
Que de ral llanto se mofa
Y mi desesperación ?
¡No ! , viva; mas la victoria
No le ciña de lanrelea
Para aumentar mis congojas.
Vuelva desarmado, prófugo,
Vencido , y en su derrota
Gozaré. ~ ¡Vano deseo!
Acaudillando á su tropa
Le veré llegar triunfante ,
Y la bala matadora
Que herirle debiera { acaso
Otro corazón destroza
Mas generoso, mas flel...l
I El de mi Pablo 1... *, A> ! En hora
infausta nad y el cielo
Querrá que apure la copa
De la amargara... ¿Quién viene...?
ESCENA IV.
FAUSTINA, BUREBA, bl AvuDAirrE,
EL GiRCJAMO, Soldados.
(Cuatro soldados conducen en una parihuela
á Bureha herido y desmayado,)
Fausi. \ Un herido I. .. | Aquí !
(Seaeerta.)
(Piadosa
Virgen !... i No es él 1 [Le reconoce.)
I Ahí... ¡Bureba!)
Áyud. Cantinera , ¿hay una alcoba ,
Una cama...?
Fausi, Si, sehor,
Allí...
Ayud, No tenemos otra
Mas á mano...
Ctr. Conducidle.
( Los soldados y el cirujano entran con el
herido en el dormitorio: los soldados
saien un momento después y se retiran.)
ESCENA V.
FAUSTINA, BL AvODAim.
Áyud. SI nn momento se demora
La primer cura , peligra
Su vida.
Faust. ( I Ah ! Su sangre ahoga
Mi rencor.) Disponga usted
Como guste de esta choza.
iiyud. ¿ Es usted la... propietaria?
Pues ¿qué se hizo aquella locaj
De Teresa?...
Fatal. No lo sé. ~
Pero lo que ahora importa
Es socorrer al herido.
Áyud. Es verdad. ( ¡Gallarda moza!
{Estos sargentos... !)
Faust. (¡Gran Dios!...)
Áyud. Veamos si le acomodan...
Faust. Perdone usted, mi ayudante.
[Deteniéndole.)
¿ Hay mas heridos P
Áyud. 8i , hermosa.
Faust. ( { Cielos !... ) ¿ Y quién...?
Ayud. Diez soldados.
Faust. (¡Respiro!)
Ayud. Siempre se compra
Con alguna sangre el triunfo.
{Entra en el dormtiorte.}
320
LA BATELERA DE PASAJES
ESCENA VI.
FAUSTINA.
lAh, TWe Pablo!
CtV. ¡Patronat
[Dentro,)
FautU ¡Voy corriendo 1 ~ Aunque
agraviada,
No veo mi ofensa ahora ,
Sino su riesgo. Es mi huésped,
Es mUltar y patriota...
Mi ooiason le perdone
Y mi mano le socorra.
(Al enffor FausUna en el dormitorio Uega
por la otra puerta Briones.)
ESCENA VIL
BRIONES.
I Buen Julepe habéis llevado ,
Carlistas 1 1 Viva la patria 1
¡Queremos interpretar
Los víveres ! | Ahi es nada !
I Vaya una intención dafilna!
I Sitiamos por la carpanta!. ..
Pero ya hemos rescatado
A balasos la vitualla
Prisionera , y amen de eso
Se les volvió la criada
Respondona, i Ira de Dios,
Qué trifulca y qué sanfrancia ! —
Y en lugar de ir al bateo
Quedarme aquí como un maula...
Pero no veo á Faustina.
d Dónde andará esa muchacha?
ESCENA Vin.
BRIONES , BL Atudahtb.
Áyud, ¡Sargento!
Bfion. (¡Oiga!)
(Saluda,)
\ Mi ayudante !
Aytcd. Ha ocurrido una desgracia...
Brum, ¿ Desgracia ? ¿k quién ? ¿k
FausUna?
Ayud. Al contrario : ella es la causa...
BrUm, ¿Cómo?...
Ayud, Al mirarla el herido,
Da un grito...
Brion, ¿ Quién... ?
Ayud, Se desmaya...
Briofi. ¡Un herido aquí!...
Ayud, Y tal ves
Ya habrá espirado.
Brion, Dios le haiga...
¿Y quién es el agraciado ?
Que yo vengo de la guardia...
Aytcd. Es el capitán Bureba.
Brion, \ Voto á... I La mejor charasca
Del cuerpo... Pero i ah 1 ya caigo...
¡ Encontrarse facha á facha
Y en el articulo mortis
Con ella ! Es una emboscada ,
Una...
Ayud. I Qué ! j la conoda?
Brion, \ Toma ! En Pasi^es... Es larga
La historia... Pero acudamos
Al morimundo...
Ayud. Le basta
{DetmiéndoU.)
El cirujano. Lo que urge
Es que no se pierda él alma.
Brion. Cierto; \ y la suya...!
Ayud. Que venga
Pronto el capellán...
Brion, ¿Se naja»
Según eso... ? Voy...
Ayud. Yo vuelvo
A asistirle.
(Al entrar el ayudante en el domdtario
üega Pablo por ¡a otra puerta.)
ESCENA IX.
BRIONES, PABLO.
Brion. \ Ay , camarada !
Nuestro pobre capitán...
Pahíú. Lo sé. Herido...
Brion, I No , que es chanza !
Aqui...
Pablo. Ya me han dicho...
Brion, ¿Y sabes...?
Pablo. ¿Muerto?
Brion. La cosa va mala.
Y éila...
Pablo. Quién...
Brion, Faustina. Golpes
De...
Pablo. Dime...
Brion. El diablo las carga...
Pablo, \ Por Dios , hombre.,.!
Bfton. Y donde menos
Se piensa...
ACTO TEnC£RO.
921
Pablo, (Yo me aspo 1
Brian. Salta
La liebre.
Pablo. Pero...
Brion. Son cosas
Qae... En fin, no te digo nada.
El capellán... ¡ Pal>loI... Ten
Pecho y criarás espalda.
{Vase corriendo.)
ESCENA X.
PABLO.
¡ Ciclos ! ¿ Qué habrá sucedido?
c Qué me anuncian sus palabras?
Faustina... 'temblando estoy
Gomo la hoja en la rama. —
Entremos. AHÍ estará... .
ESCENA XL
FAUSTINA, PABLO.
Fautt. i Pablo 1
[Salxendo del dormitorio y ábraxando á
Paiblo.)
Páblú. I Faustina adorada 1
Eso ai i Yeo á mis braioa ,
Y quiéreme con el ansia
Y el... i qué diré? el desatino
Con que yo te amo. Ese trápala
De Briones me decia...
No sé... Palabras pre&adas...
Gomo quien daba á entender
Alguna injnsta mudania
En tu corazón, y... vamoa...,
{Sobre que no me llegaba
La camisa al cuerpo 1 — Pero
i A qué Tienen esas lágrimas ?
{ Ah! la herida de mi buen
Capitán te mueve á lástima.
i Cómo está? Yo quiero verle...
Famt, ¡ No , no le teasl ¡Aparta... 1
Pahlo. ¡Qué terror...! ¿Ha muerto?
FamU I Cielos I...
Pablo, ¡Muerto , si ! En vano lo callas.
I Qué dolor de Juventud
Tan florida, tan lozana... i
FausU ¡Pablo!...
Pablo. \ A mi lado cayó !
Y coando su frente pálida
Apoyaba en e^tc peclio ,
j Por qué la fatal descarga,
Dije yo, miinúülvida
Respeta y la suya apaga ?
Fauit, \ Oh, calla, desventurado I
I Tu vida ! ¡Inútil la llamas...
Y pende de ella la mial
Pablo. \ Ah , perdóname! Fué tanta
Mi pena en aquel momento...
Ya ves; uno se entusiasma
Por sus Jefes cuando son
Tan bizarros. ¡ Yer ganada
La acción , ver al enemigo
Huyendo de nuestras armas ,
Y que el plomo de un cualquiera
Atraviese las entrañas
Del mas bravo cuando todos
El himno de triunfo cantan 1
¡ Y luego dicen de Dios
Que es el Dios de las batallas !
No fué Dios , sino el demonio
Quien disparó aquella bala.
Fauei. \ Pablo! , respeta los Juicios
Del cielo. Tú , que te apiadas
De la suerte de Bureba ,
Quizá si la vida salva
Le maldecirás.
Pablo, ¡Faustina!...
i Qué quieres decirme ? Acaba.
Me haces sospechar... Bureba...
Faust. Es el mismo que en la playa
De Pasajes...
Pablo, \ Ah 1... i Por qué
Me lo dices? ¡Yo le amaba !
Fautt, Hoy mismo , pocos momentos
Antes de sonar la alarma ,
Entrando en esta cantina,
Sin saber quién U habitaba ,
Pretendió sordo á mi llanto
Echar el sello á sn infunia.
Con oro quiso pagar
Aquella denda sagrada...
¡ Con oro! Al verlo , la vos
Se me anuda en la garganta,
El corazón se comprime ,
MI sangre se hiela , falta
La luz á mis ojos... ¡Ah!
No puede ser mas amarga
La agonia de la muerte. —
Pero el cielo , que me guarda
Quizá mayores desdichas ,
Cuando el vil me desampara,
Envía á tu honrado amigo
En mi ayuda. Recohrada
Apenas de mi desmayo ,
Yeo llegar á mi estancia
Un hombre herido... ¡ Era él 1
No ya con sed de venganza
\jt miro , que me recuerda
982
LA BATELERA DE PASAJES.
Los deberes de orisliana
Aquella sangre vertida
En defensa de la patria. — •
No alienta; frió sudor
Su cárdeno rostro ba&a ;
Mas al vendarle la herida
Abre los ojos, los clava
En los míos , de su pecho
Un hondo suspiro arranca ,
Y de nuevo sus sentidos
Mortal accidente embarga*
Pablo, ¿Quién sabe si la aoBcieiiela* • P
Que en tales momentoi habla
El corazón t y es preciso
Tenerle de piedra para...
En fin , bastante trabajo
Tiene el que se muere y... Vaya ,
I Si no puedo aborrecerle I
Hemos hecho seis campañas
Juntos... Y por otro lado,
Me da... ¿ Qué sé yo P Una rabia««.
¿ Por qné ha sido él , Dios eterno ,
El culpado, y no otro mandria....
Otro á quien pudiera yo
Ver morir , asi... , con calma... I
¿ Y por qué no le aborrezco
Si te adoro á ti , y me abrasa
De zelos...P i Eh I ¡ Si soy un..J
Vamos ; hay horas menguadas...
ESCENA Xn.
FAUSTINA , PABLO, BL CmuJAiio.
FautU ¿Ha vaelto de su desmayo?
Cir, Sí ; mas da poca esperanza
De vida, y recelo mucho
Que al extraerle la bala...
¿No ha venido todavia
El capellán?
Pablo. I Qué I ¿ se trata. . .1
¡ Pobre capitán !...>- Perdona.
{En tox baja á Fauttina.)
Cir. En este momento se halla
Con cabal conocimiento,
Pero si el dolor se agrava
Y sobreviene un delirio...
Pablo. Yo, yo iré en un vuelo... ¡ Gracias
A Diosl Aquí está.
ESCENA Xm.
FAUSTINA, PABLO, el GmoiAliO,
BL Capellán.
Cap, Bureba...
Ctr. Allí. £ntre nsted.
ESCENA XIV.
* FAUSTINA , PABLO, BL Girüíano.
Pablo, No se vaya
Usted...
Cir, Vuelvo. — Otros heridos
También mi aoxiUo reclaman.
ESCENA XV.
FAUSTINA, PABLO.
Pablo, i Va á morir! \ Fatal momento 1
i Tan joven... ! Estás delante,
Pero... i Perdona al amante
Las lágrimas del sargento I
Fauit, De tu pena no me agravio,
Que yo su víctima soy
Y st á maldecirle voy
Sella la piedad mi labio.
Resignada con mi suerte
Te perdono y le perdono.
¿ Le ha de perseguir mi encono
Aun en brazos de la muerte?
Sí; yo os perdono á los dos;
A ti porque en serle flel
Honras tu nnirormei á él...
Porque me lo manda Dios.
Pa5{o. Si, FausUna; sí por cierto»
Que no es Dios tan vengativo
Que para querer al vivo
Mande aborrecer al muerto.
Faust. ¡Él muere, y en mi dolor
Yo envidio, Pablo, su herida!
Pablo. ¡Tú! ¿Es posible...?
" Faust. ¿Qné es la vida
Para quien pierde el honor?
Pablo. { Honor! ¿Con él...? No lo digas,
Porque eso es darle la palma,
Y en vez de rezar por su alma
A maldecirle me obligas.
Él hizo escarnio de ti ,
Y yo, amigo, amante fiel...
I Honor ! i^o esperabas de él...
I Y no lo esperas de mi !
Ya lo lava en su agonía
ACTO TEnCfiRO.
Con esa sangre qu« vierte,
Annque no le den la muerte
Ni tu mano ni la mía.
Y si á la vida volviera ,
¿Seria jamás tu esposo?
Y si él vive, ¿no es forzoso
Que tu pobre Pablo muera?
I Honor I ¿Quieres que permita
Dios, que oyéndonos está ,
Que muera quien te lo da
Y viva quien te lo quita ?
¡ Oh ! harás que dé á Belcebú
Esta compasión hidalga,
Que no hay capitán que valga
Estando por medio tú ;
Y si el cielo decretó
Que uno ayune y otro coma,
Bien está San Pedro en Roma;
Muera él y viva yo.
FautU \ Cuan injusto eres conmigo,
Pablo, si creyendo estás
Que amo á Bureba ! i Jamás !
Pongo al cielo por testigo.
Quedara mi fama pora
Si su mano fuese mia.
Mas I ay ! yo la compraría
A costa de mi ventura.
Si tal ordena la suerte ,
Temes que Dios te destruya.
¿Y sabes tú si á la tuya
Precederla mi muerte?
¿ Sabes tú, por mas qne crea
Cobrar asi mi opinión ,
Si condena el coraron
Lo qne la boca desea?
Yo , que alma y vida te di ,
¿No prefiriera tu mano?
{ Ah! no hay sacrificio humano
Que yo no hiciera por ti ;
Y á no mirar tu desdoro,
Pablo, en tan amantes lazos,
Grata me fuera en tus brazos
La misma afrenta que lloro.
Pablo. Pero si en este momento
Baja Bureba al profundo,
¿Volverá del otro mundo
A cumplir su Juramento?
ESCENA XVI.
FAUSTINA, PABU),KL Capellán.
Cap. ¿Eres tú... ?
Pablo. ¿Ha muerto ?.... i Otra ves
Las lágrimas... 1 Soy un drope.
Caip, Aun vive.
PábU), \ Gracias á DíoSm. I
(¿Qué gracias? Miento.)
Cap, ¿Tu nombre?
{Á Fauttina,)
Faust. Faustina Urmtia.
Cap» Bureba
Te ruega que le perdones...
Fahlo. ¿ Lo ves? Muere arrepentido
A lo menos, i Pobre , pobre
Capitán!
Cap. Y antes qne cierre
Sus ojos eterna noche
Quiere verte.
Faust. ¡ A mí 1
Pablo. lAFanstina!
¿Cuáles son sus intenciones?
A usted, pase; pero á ella...
Yo tiemblo como el azogue. —
{ Ah 1... el testamento... Sin duda
Quiere que corra tu dote
De su cuenta... Es excusado.
Ella no admite favores
De quien...
Cap. Sargento, á ella toca
Responder.
Faust. Lo que él responde
Respondo yo. Ni se pagan
Con el oro obligaciones
De conciencia, ni yo vendo
Por cuanto oro hay en el orbe
La honra de mis padres.
Pablo. I Guapo 1
Lo has dicho que .. ni de molde,
t Bien haya tu boca , amen I
Cap. Ni podría yo ser cómplice
De tu deshonra, hija mia.
Escucha , y no te sonrojes.
Desde el lecho de la muerte
Te ha visto Bureba. Atroces
Remordimientos le agitan.
Confiesa sus culpas, oye
Los gritos de su coficienela
Y la voz del sacerdote,
Y solo pide al Altísimo
Que su existencia prolongoe
Hasta que vínculo santo
Tus pesares galardone ,
Y si ayer le maldecías
Hoy viuda amante le llores.
Pablo. ¿Su viuda? Pero... ¿y si vive?
¿Quién será la viuda entonces?
¡Yol í El pobre Pablo I
Faust. (I Dios mió,
Dame valor 1) Yamos. . .
Pablo. ¿Dónder
Yo no puedo permitir.*.
, Cap. ¿Qué escucho I
iih
LA BATELERA DE PASAJES.
Asi lo dispone
Fautt,
El cielo...
Cap. ¿Con qué derecho
Osa impedir ese joven... ?
Pablo. ¿Con qaé derecho? Yo la amo
Gomo nunca ha amado un hombre;
La amo desde que era asi ,
{Extendiendo la mano á poca aUura
del suelo.)
Y nunca con mano torpe
Llegué al pelo de su ropa ,
Ni á la proa de su bote
Tan siquiera ; y porque al otro
Señor, cuando está en el borde
Del sepulcro, se le antoja
Querer casarse y ser hombre
De bien, ¿ es razón de Dios
Que se quede á buenas noches
El que...? ¡Que diga Faustlna
Si no me quiere á mi doble
Qneáél...!
Fatist. Pero mi honra es antes,
Y aunque la pena me ahogue...
Pablo. ¡ Si, la honra 1...
Cap* En tales momentos
Deben callar las pasiones.
Pa&Io. I Ya, como usted no las tiene l.«.
I Voto á cribas... ! \ Que me robe
La noTia nn muerto!...
Cap. ¡ Silencio,
Temerario !— El tiempo corre;
{A Faustino.)
Los momentos son preciosos.
Resuelve. No se malogren
Mis esfuenos...
Pablo. De manera
Que si... en efecto... ie coge
Su última hora...
Faust, ¡ No mas !
Dios me manda que le otorgue
Mi mano. — Ruéguele usted ,
Padre , que en cuenta vá» tome
Este cruel sacrificio,
Y si bondadoso acoge
Mis ruegos, pronto en la tnmba
Veré el fin de mis dolores.
[Entra en el dormitorio,)
ESCENA XVD,
PABU), EL Capellán.
Pablo. I Eso es l \ Quererse morir
Ahora! Todo lo componen
Asi las mujeres. •— ¡ No !
Quien morirá de ese golpe
Soy yo, que siempre la soga,
Que dijo el otro , se rompe
Por lo mas delgado.
Cap. Pablo ,
Sola una victima escoge
El cielo , y cuál deba ser
La que aplaque sus rigores ,
Aquel ledio ensangrentado
Lo muestra. Imita la noble
Fortaleta de Faustlna,
Y Dios ün dia corone
Vuestra virtud. Un testigo
Falta. Ven...
Pablo. ¿ Yo ? ¡ Que me ahorquen
Primero !^ Lo buscaré...
Cap. i No ! Vendría tarde, i En nombre
{Mirando adentro.)
Del cielo, ven...!
Pablo. Eso, padre
Capellán , no está en el orden. —
Pero I dejarle morir
En pecado !... Al fin y al postre ,
Es mi capitán.
Cap, Entremos...
{Cogiéndole de la nuiíio.}
Páblo. i Por vida de SaUponce... !
Con que , ¿ yo mismo... ?
{Se asoma.)
lAlUesUl
Me mira... , me reconoce...
I Me llama!... La disciplina
Me manda entrar á galope.
Vamos, (i Voto á...!)
Cap. ¿Qué haces?...
Pablo. Nada...
I Arrancarme los bigotes I
[Entran los dos en el dormitorio.)
ACTO CUARTO.
ESCENA PRIMERA.
FAUSTINA , BUREBA.
Bur. Vuelva á tu alma la quietud
Y cese tu desconsuelo ,
Pues ha permitido el cielo
ACTO CUARTO.
525
Que recobre mi salud.
No te Yea yo afligida ,
Que si tu llanto no cesa
Podré Juzgar que te pesa
De ver cerrada mi herida.
Faust. Bureba, soy tu mujer,
Sé lo que el cielo me ordena ,
Y aunque me mate la pena
Sabré cumplir mi deber.
Bur. En amargos sinsabores
Se cambiarán mis placeres
Si tú me hablas de deberes
Guando yo te digo amores.
Habla con labio risueño ,
Con apacible semblante ,
Como la amada al amante ,
No como la esclava al dueño.
Para expiar mi desliz ,
Que te hizo tan desgraciada ,
No me basta verte honrada
Si no te veo feliz.
Quien culpado te agradó
No te enoje arrepentido.
¿ No merecerá el marido
Lo que el galán mereció ?
Si Juzgas que en mi dolencia
Cuando la mano te di
Menos que el amor oí
Los gritos de la conciencia ,
Ahora en venturosa calma
Juro que mi tierno amor
Con la deuda del honor
Pagó la deuda del alma.
¿Será menos sacrosanto
Nuestro nudo, menos fuerte
Porque lo bañó la muerte
Con mi sangre y con tu llanto ?
¿ Quién mas dichoso que yoP
¿Qué placer al mió Iguala?
¡ Bien haya la ardiente bala
Que en el lecho me postró !
La muerte el golpe retarda
Cuando á mi lado te veo
Y ver en tu imagen creo
La del ángel de mi guarda.
Sincero arrepentimiento
Vuelve ¿ mi pecho el amor
Y recuerdo con horror
Mi olvidado Juramento;
Pido tu mano afanoso... ,
De que acaso no era digno ,
Q'ie á morir no me resigno
Sin que me llames tu esposo ,
Y cuando tu dulce si
Fué bálsamo de mi herida
Solo apetecí la vida
Por consagrártela á ti.
Faust, Desciende á tu corazón ,
Bureba , y quizá te arguya
De que tomaste por suya
La voz de la religión.
Acaso te ofenderé
Temiendo nuevos desdenes ,
Pero i tan hecha me tienes
A que dude de tu fe... !
Bur. Razón te sobra , bien mió.
Quien á ti ios ojos vuelva
Es imposible que absuelva
Mi criminal extravío;
G Mas no podrá , amada prenda ,
Borrarlo mi eterno amor ?
Dios no niega al pecador
La esperanza de la enmienda.
FautL Triste es, Bureba, mi suerte,
Pues para amarme de veras
Fué preciso que te vieras
En las garras de la muerte.
Bur, No. Siempre el alma te quiso.
Mas la vida de soldado...
Yo me creía olvidado
Por ti , y otro compromiso...
¡ Qué quieres 1 A uno le agarra
El diablo, que nunca duerme.
Quisieron establecerme
En Tudeia de Navarra...
Doña Casilda Montero ,
Dama rica y linajuda ,
Y muy Joven , aunque viuda... ;
Y pasa por bella , pero...
¿ Yo amarla P Ni por asomo.
Pero un dia... {en carnaval !
Di mi palabra formal
Sin saber dónde ni cómo...
Palabra impía; lo sé,
Para el mundo y para Dios ,
Pues quien la empena con dos
A ninguna guarda fe.
Y aunque á la nupcial coyunda , —
Esto lo sabe cualquiera , ~
Mientras viva la primera
No hay derecho en la segunda ,
Yo que he sido un calavera.
No sé por qué baraúnda
Prefería á la segunda
Y olvidaba la primera.
Sacóme del embarazo
Aquel balazo propicio...
Para ser yo hombre de Juicio
Necesitaba un balazo.
Ya ves , amado embeleso.
Que si antes obré con dolo,
Hoy, sin callar uno solo.
Mis pecados te confieso.
Ya he purgado mi conciencia
Que inficionó Belcebú :
Ya solo falta que tú
15
226
LA BATELERA DE PASAJES.
Me impongas la penitencia.
Pésame si te ofendí ,
Y este mi dolor interno
No es por temor del infierno
Sino por amor de ti ,
Y hará mi pecho pedazos
Contrición expiatoria
Hasta que alcance la gloria...
En el cielo de tus brazos.
Faust, Será tu pesar sincero,
Pero en boca de un esposo
Es demasiado fogoso
Para ser muy duradero.
Mientras asi me requiebre
Mi marido, creeré yo
Que la herida se cerró
Mas no ha cesado la fiebre ,
Y tendré mucho martirio
Cuando completa la cura
Se pase la calentura
Y con ella tu delirio.
Tus dichos serán muy buenos
Para alguna ilustre dama... ,
Pero quien de veras ama
Obra mas y charla menos.
Asi hablabas en Pasajes ,
Yo te oí muy satisfecha ;
•, Y cogí larga cosecha
De desengaños y ultrajes !
Bur. ¡ Siempre recordar mis yerros!
¡Siempre dudar de mi fe!...
¡ Por un perro que maté
Me llamaron mala-perros 1
Si injusto y pérfido fui ,
Hoy te adoro y te bendigo.
i{No me he casado contigo?
Pues ¿qué mas quieres de mí?
Faust, Yo te estoy agradecida
Y solo mi alma desea
Que en un rincón de mi aldea
Disponga Dios de mi vida.
Bur. cQué me dices? ¿Esa es toda
Tu pasión ?... ¡Lindo consorcio !
I Probar la hiél del divorcio
Antes que el pan de la boda!
Si así mi dicha se trunca
Cuando en tu mano veia
Su colmo, tanto valia
No habernos casado nunca.
Faust. Asi mi honor restituyo
Que mancilló tu desvio ;
I Y como yo por el mió
No gemirás por el tuyo ! —
Pero el mismo honor, Bureta,
Hoy nos separa á los dos ,
Que si no lo manda Dios
El mundo quizá lo aprueba.
Tosca plebeya nací;
Tú naciste caballero.
¡ Qué distancia ! No, no qnleró
Que te avergüences de mi.
Bur. i Yo avergonzarme ! No tal.
De sangre ilustre no vienes ,
Pero ¿qué importa si tienes
Un talento natural...?
Quien goza ese privilegio,
Y es además tan bonita
Como tú , no necesita
Educarse en un colegio.
En dos meses , yo lo abono ,
Dama elegante serás
Cual ninguna , y te pondrás
En los trotes del buen tono;
Y que te pongas ó no,
Elegante ó no elegante ,
Para mí eres lo bastante
Pues asi te quiero yo.
Faust. Tú... tal vez , pero \ qué mengua
Cuando amigos y parientes
Se mofen de mí... !
Bur. ¡Insolentes I...
Les arrancaré la lengua.
Fausu Y ¡ qué ! ¿no te cansaría
La carga de una mujer
Que te obligase á tener
Un combate cada dia?
Callarán tal vez si hieres
Hoy á uno, mahana á dos.
Mas ¿quién tapa ¡justo Dios!
Las bocas de las mujeres?
Una , quizá la mas fea ,
Cuando pase yo á su lado
Exclamará con enfado :
« ¡ Jesús, cómo huele á brea! »
Otra haciendo mil extremos
Dirá , á otra ó á la de antes :
« No se han hecho para guante^
Manos que emfiuñaron remos. »
Fuerza es que un dia te duela
Tanto sonrojo, y quizás
Entonces suspirarás
Por la viuda de Tudela.
Bur. No , no temas tal perfidia.
Si su lengua es tan procaz ,
Ya nos dejarán en paz...
O se morirán de envidia.
Si es mió tu corazón...
Faust. (¡Ah!)
Bur. Ya es justo que resneWai
Ser capitana y no vuelvas
A hablar de separación.
Cierto que estabas muy mona
Con la saya de Pasajes,
Mas para algo son los trices
Que vinieron de Pamplona.
Nada á tu hermosura falta ^
ACTO CUARTO.
n?
Mas mi dase y tu decoro...
Vé á vestirte , mi tesoro.
Ya ves, hoy me han dado el alta...
Faust. Si io mandas...
^^^» Te lo ruego.
Ya te ha buscado mi amor
Alojamiento mejor.
Irás á ocuparlo luego...
Faust. Bien está, d Esperas aquíP
Bur. Primero, subdito fiel,
Voy á ver al coronel.
Pronto volveré por tí. —
Pero td sola... ¡ Qué diablo...!
Te hace falta una doncella...
Faust, Yo me vesüré sin ella.
Bur, Adiós.
{Besando la mano á Faustina,)
Faust. f ¡ Ay cielos I... ¡ Ay Pablo ! )
(Entrando en el cuarto de la x%qu\erda.)
ESCENA n.
BUHEBA.
¡Pobre niña I... Ya se ve,
Criada entre calafates
Y marineros , no es mucho
Que se avergüence y se pasme
De verse hecha una sei^ora
De la mañana á la tarde.
Recobrada con mi mano
La honra perdida , casi
No se atreve á reclamar
Mi fe de esposo y amante.
Ella me ama; es evidente,
Pero yo la he dado margen
A que de mí desconfie ,
Que en verdad ha sido infame
Mi conducta. Esa tristeza
Que la consume no nace
De otra causa ; no. Pensar
Que en su corazón se arraigue
Otra pasión... Me idolatra
I Y se resigna, no obstante ,
A vivir oscurecida ^
En la choza de sus padres !
Ese noble sacriflcio ,
Ese rasgo de admirable
Humildad te hace á mis ojos
Mucho mas interesante ,
Bella Faustina.
(Mira adentro,)
Allí está
Poniéndose el nuevo traje...
I Qué linda estará con él! —
Mas... ¿ sabrá tomar el aire
De la buena sociedad... P
La mujer del comandante
Es cáustica como un diablo ;
Extrañará los modales...,
Algo zurdos en verdad ,
De una... iMe tiemblan bis carnes!
Entre ella y la ordenadora
Y otras notabilidades
Me la van á sofocar.
Lo de la brea , y el cable,
Y el remo... es muy venȒmil
Por desgracia , y si otra sale
Diciendo : « La Magdalena
No está para tafetanes, »
Y otra : « De casta le viene
Al galgo... » i Virgen del Carmen!...
Y aun poco me importarían
Las pullas y los desaires :
La defensa no es difícil
Cuando es de frente el ataque.
Mas los cumplidos irónicos ,
Las risitas, los apartes...
I Oh I... Pero ella es despejada.
Ladina y... luego que pase
El noviciado... Y en fin ,
No yendo á ninguna parte
Con ella... ¿Qué digo, Ingrato i...
Tan boniU , tan amable...
d No es mi consorte legítima P
¿ No he jurado en los altares... P
I Ehl afuera preocupaciones
Ridiculas. Es un ángel;
I Yo la adoro I... ¡ Sí I ; también
Adoraba á la de Calvez ,
Y á mi patrona de Alfaro,
Y á Gertrudis... , ¡ y á su madre 1
Y á la viuda de Tudeia...
¡Soy el mayor botarate... I
¡ Oh, pero ahora es diferente!
Los vínculos conyugales ..
(Jítra otra veg al cuarto de ¡a ig^
quierda.)
¡ Qué lindas formas I ¿ No es lástima
Que...P
ESCENA 111
BUREBA, BRIONES
Brion, Con permiso...
(Á la puerta de la derHha.)
Bur. Adelante.
Brion, MI capitán , buenos diaa
Tenga usté. — | Hola ! \ Qué jaque !
¿Estamos ya de alta P
328
LA BAT£LERA DE PASAJES.
Bur. Sí.
Ya me he quitado el véndale.
Brion. ¿Y Faus...? ¿Y dofta Fau8tlnaP
( I SI no puedo acostumbranne ! }
Bur. Buena.
Bn'on. ( { Y murléndose Pablo !
I Ah mujeres! i Ab !...)
Bur. ¿Qué trae
BrlonesP
Brion. Traigo esta carta
Que ahora acaba de entregarme
Para su merca un paisano.
Bur. Venga. {Tomándola.)
Brion. ( ¡Todas son iguales! )
[La abre y lee para ti.)
Bur. ( i Qué veo ! )
Brion. (Mas si creyera
Pablo al hijo de mi madre... )
Bur. ({ Vaya un compromiso ahora... I
Y si Faustina lo sabe...)
Brion. Esperaba la respuesta...
Bur, Sí \ yo mismo iré al instante
A llevársela.
Brion. Ahí abajo,
Junto al molino...
Bur. (Si el dlantre
Hiciera... Mejor seria
Que se hubiese ido á Pasajes
Faustina... ) Oiga usted, sargento.
Saldrá dentro de un instante
Mi mujer. Digala usted
Que si tardo... no lo extrañe,
Que un asunto del servicio...
Reservado, urgente, grave...
Pero no... Yo volveré...
Digala osted que me aguarde...
I Nada! ; no diga usted nada.
Brion, Pero ¿qué... P
Buf. Mi á ella ni á nadie.
ESCENA IV.
BRIONES.
¿ Qué diablos he de decir
Si no sé jota ni hache
De lo que dice la carta... P
Pero apuesto veinte riales
A que es de alguna querida,
Que él siempre las tuvo á pares
Y... el aquel de cada uno...
Mas tú lo quisistes, fraile...
ESCENA V.
FAUSTINA, BRIONES.
BrtoA. (Ya viene... iQué majal No,
No le está mal el... caráute
De ese vestido.)
Fautt. {Miguel!
Brton. Beso todo lo besable,
{Haciendo cortesías ridiculas.)
Dofia... Usté ha de perdonar.
Se me atasca en el gaznate
El... Faustina, ¿cómo estamos P
Faiut. Asi quiero que me trates.
Brion. I Qué ! i no tienes fantasía
De haber ascendido... P ¡ Galle !
¡ Suspiras I Y yo juzgaba
Que estabas tan arrogante ,
Tan saslifecha... Pues Pablo...
Faust. ¿Qué ha sido de él 7 Habíame ,
habíame
De Pablo.
Brion. ¿ Te acuerdas de él P
Fautt. Pues ¿ pudiera yo olvidarle?
Brion. Ya, si; pero ibuen consuelo
De tripas 1 Ya te casaste...
Ya se ve ; donde hay patrón
No hay marinero que mande ,
Y al perro flaco...
Faust. ¡Briones,
Por Dios no me despedaces
El corazón I Dime...
Bnofi. Digo...
¿Qué te he de decir P El trance
De tu casorio y el trago
De obligarle á ser compadre... ,
testigo, ó ¿qué demonios
Me sé yo...P dieron al traste
Con su saluz...
Faust. I Ah , Dios mió. . . 1
Brion. i Sin probar vino ni carne
En dos semanas 1 ¡ Con un
Calen turón que se arde... t
1 Voto á... ! ¡Un moceton como él... !
Faust. Acaba. Su vida...
Brion. Ya hace
Dos dias que se levanta,
Pero parece un cadáver
De difunto.
Faust. ¡Ay, amor mió!
Bn'on. I Qué ! i Si da grima el mirarle !
{Oh! y si ya no ha reventado
IjO mismo que un triquitraque.
No es suya la culpa ; no ,
Porque le tiene un coraje
A la vida... {Oh! y moriré;
ACTO CUARtü.
220
¡De juro 1 Lia el petate
Cualquier dia.*. ¡y ahí te quedas,
Cuerpo endino !
Fautt, I Oh cielos !... Antes
Muera yo mil y mil Teces...
Bríofi. iBa ! No sería tu sangre
La que hiciera ese milagro ,
Sino...
FautU iQué horror! ¡Un combate t...
Brion. Ni eso tampoco. Tu amor...
Fautt. {Ahí si mi amor le bastase.*.
Brton. ¿Con que le amas entadia?
Pues entonces, i Voto á sanes... I
Yo en tu pellejo...
FautL iBrionesI
Biion. Iba á decir un dislate;
Pero mi afeuto de amigo...
Perdóname. Esas ruindades
Se quedan para mujeres
De munición y asi... tales
Como la mia. Quisiera,
Ya que ella me hiio cofadre ,
Que también fuesen del gremio
Los señores capitanes;
Que algunos bien lo merecen. —
Pero no han nacido en martes
Como yo. — En fin , muerto el peno ,
Muerta la rabia y... i aelantol
ESCENA VI.
FAUSTINA, PABLO, BRIONES.
Fautt. ¡Ahí... Pablo...
Brion, Mira : { ahi le tienes !
Pablo. ( ¡La ingrata 1...)
Brion. ; Qué necio afán
De venir aquf... ! ¿K qué vienes?
¿A deiar la piel en renes?
Pablo. Vengo... á ver al capitán.
Fautt. ( ; La vista aparta de mi 1 )
Pablo. Traigo una solicitud...
Brion. El capitán no está aqui...
Pablo. ¿Ha salido ya? Crei...
Iré á buscarle... ¡ Salud I
Fautt. ¡Deten...! ¡Espera!...
Pablo. (¡Traidora!)
Faktt. ¡ Sin decir siquiera adiós
A esta desdichada!
Pablo. (¡Y llora!)
Ya no tenemos , señora ,
Nada que tratar los dos.
De otros... , no aqui , en rica sala ,
Podrá con frente serena
Recibir la enhorabuena
Quien se ha vestido de gala
Cuando yo muero de pena.
Fautt. Pablo , tengo obligación
De obedecer á un marido ;
Pero ;no ves mi aflicción?
Galas llevo en el vestido
{ Y luto en el corazón !
Pablo. \ Luto , y tu crueldad me mata I
Ese corazón infiel... ,
Que un tirano me arrebata »
Era mió, ¡ingrata!
Fautt. ¿Ingrata?
Siempre reinarás en él.
Pablo. ¿Tu corazón no me olvida?
¡Oh! vuélvelo á pronunciar
Y me volverás la vida.
Brion. ( ¡ Qué diablo !... Aun me harán
llorar;
Y esa es muy mala partida. )
Fautt. Yo te amaba con ternura ,
Pero el destino, mi honor...
¡Oh! no me llames perjura;
Que si es grande tu amargura ,
La mia es mucho mayor.
Pablo. ¡ Mayor que la mia . cielos !
Tú al fin no te ves herida
Por el puñal de los zelos.
Brion. ( ¡ Pobre muchacho ! ¡ Por vida. . • !
Yo me tiro de los pelos. )
Fautt. ¿Zelos? ¡ Ah! pero en mal hora
Tu corazón no se vende
A la ley que el mió llora
De halagar á quien le ofende
Y olvidar á quien adora.
Pablo. ¡Maldecido casamiento!
Viéndote feliz esposa
Moriría yo contento
Tal ves... Pero... lah qué tormento!...
¡ Ni culpable... ni dichosa !
En fin, ¡todo se acabó
Para este desventurado!
Ya no has de decir que no...
Lazos que el cielo ha formado
No he de desatarlos yo.
Acaso lejos de mi ,
Que con mi llanto te aflijo.
Vivirás tranquila ; si ,
Y el tiempo... El deber... Un hijo...—
¡Miguel!... ¡Sácame de aquí!
(Echándote en lot braxot de Brionet,)
¡Adiós!... {Á Fauttina.)
Dejo este papel...
{Poniendo un metnoricd tobre la meta.)
Brion. Ten valor. ¡Eh!... niun recluta...
Pablo. Que lo entregue ai coronel
Mi capitán. Pido en él...
Fautt. ¿Qué?
Pablo. Mi licencia absoluta.
S80
LA BATELERA DE PASAJES.
Bfton. t Ba ! Es un cargo de oonoencia.
Huir de Faustina..., bien ;
Pero ¡ pedir la Ucencia
Cuando espero que te den
Muy pronto la su tenencia I...
Pablo. No. Ya no tengo ambición.
SI antes era mi delicia
Esta noble profesión,
Ya aborrezco la milicia
Con todo mi corazón.
Era Faustina la estrella
Que dirigía mi huella »
Que enardecía mi frente.
Por ella he sido valiente :
Cobarde seré sin ella.
Qué me imporU ya la gloria?
¿Qué enamorada mujer
De mi esfuerzo hará memoria?
¿A qué pies he de ofrecer
El premio de la victoria?
¿Dónde la prenda de amor
Está que en horas felices
Funde su orgullo, su honor
En enjugar mi sudor
Y besar mis cicatrices?
¡Oh!... ya seré mal soldado.
La lioenpia me desarme ,
O ciego y desesperado ,
?)y capaz... de desertarme»
unque muera fusilado.
Faust. {Pablo!
Brt'on. ¡ Beh.. . ! Me escandalizas.
Vive para la nación ,
cierra con la faicion
Hasta que te haga cenizas
Una bala de canon.
Fattf f . 4 Ah ! si aun me amas y te dueles
De la amarga pena mia,
Vive , Pablo , y como sueles
A tu frente cada dia
Añade nuevos laureles.
Pablo. I Que viva yo sin la bella
Prenda que el alma adoró !
1 Faustina !... no puedo , no ,
Luchar con la mala estrella
Que en la cuna me alumbró.
I Que viva yo para verte
En brazos de mi rival
Y maldiciendo mi suerte
Sienta en mi cuello el dogal
Y no en mi pecho la muerte!
¿No temes que vengativa
Un dia mi mano hiera
A quien de tu amor me priva?
¡Oh ! para que Pablo viva...
Ea preciso que otro muera.
Paust, No mas; huye : otro camino
Jio nos deja ya el destino;
Que en tan doloroso extremo ,
Tú temes ser asesino ,
Y yo... I no sé lo que temo!
Pido á Dios omnipotente
Que sacie en mí su venganza ,
Y el corazón me desmiente
Abrigando una esperanza...
Que quizá no es inocente.
Tal vez del cielo murmuro
Cuando mi honor aseguro,
Mas que mi afrenta cruel ,
Y quizá maldigo fiel
Al que maldije perjuro.
Quiero alejarte de mí ,
Y al mirar tu desconsuelo
Es tanto mi frenesí
Que alzo mis brazos al cielo...
I Y ellos me arrastran á tí !
{Se abrazan,)
Pablo, I Faustina I
Faust. ¡Sea el postrero!
{Retirándose y muy conmovida.)
Pronto en el cielo los dos
Mas dulce lazo... ( lYo muero!)
Pablo. Si. — Yo moriré primero. —
Allí... {Álsando los <^os.)
\ Adiós , Faustina !
{Besando la mano de Faustina.)
Faust. ¡Adiós!
{Se sienta desolada y un momento después
se desmaya.)
ESCENA Vn.
EAUSTINA , BRIONES.
Brion. ¡Infeliz! ¡Qué sacrificio!...
Voy... Pero ya se ha privado
La otra... ¡Voto á san Mauricio!
{Acude á socorrerla.)
I Faustina I... Ya me ha tocado
Dos veces este servicio.
ESCENA VÍIL
BRIONES , EL Ayudante, FAUSTINA.
Ayud. ¡ Faustina 1... ¿Cómo? Un des-
mayo...
¿Quién la ha podido decir...?
Brion. ¿Qué 7
Ayud, Una desgracia...
Brion, ¡De^acia!
¿Cuál?
ACTO CUARTO.
231
Áyud. El desdichado fin...
Brion. i Cielos i ¿de quién... ?
iyud. De Bureba.
Brion. lAh!
Áyud, Un desafío... En la lid
Queda muerto.
Brion, (\ Ah , Pablo mió !...)
Perdóneme usted. Ya aquí
No hago falta , que Faustina
Respira... (El otro... En un tris
Estará su vida...) ; Adiós!
ESCENA IX.
FAUSTINA, EL Atitdamtb.
Áyud, S^ora...
FcMtt. ¡Triste de mil
Áyud. ¡Talor ! — Otro me ha excusado
El tormento de afligir
A una esposa con la nueva
Fatal...
Fautt ¿Qué?...
Áyud. i Morir asi
Un valiente , que cien veces
En la discordia civil... !
FautU ¿Quién...? |0h! Acabe usted...
Áyud, I Bureba !...
FautU lAhl...
Áyud. ¿ Ignoraba usted. . . ? Grei. . .
FausU {Gran Dios!
Áyud. Un duelo... El hermano
De una dama de Lerin... ,
O de Tudela... No sé...
Se han batido...
Fautt. ¿ Ha muerto ?. . •
Áyud. Sí.
Fautt, lAh, Bureba!... Por mi causa...
^yud. Aunque debe usted sentir
Su muerte funesta... , hay bodas ,
Faustina... Su amigo fui ,
Pero... No era su carácter
Para hacer á usted feliz. —
Ni usted quila... ~ Otros deberá
Me llaman lejos de aquí...
¡ Adiós !
ESCENA X.
FALSTINA.
Cielos, que su sangre,
Y no la mia elegís...
Perdonadle ; i era mi esposo !... ;
Mas... i no me culpéis á mí I
ESCENA ULTIMA.
FAUSTINA, PABLO, BRIONES.
Pablo. I Bien mió!
FautU ¡Pablo!...
Brion. Aquí está.
{Á Fauttina mottrando á Pablo.)
Ahí la tienes.
{Á Pablo mostrando á Fauttina,)
Cada quis
Sabe ahora su obligación.
Dios no es ningún zarramplín ,
Y cuando así lo ha dispuesto...
Uno había de morir;
No hay remedio : al capitán
Le llegó su san Martin...
Lástima es darle de baja
Estando en su verde abril,
Pero una vez que murió,
Secuhrum en latín. —
¿UoraisP 1 Bien!— Era ta jefe
{Á Pablo.)
Y mas valiente que el Cid. —
Fué tu marido. Los dos {Á Fauttina.)
Tendríais un alma ruin...
Mas luego que pase el luto
De ordenanza... ¿Eh? ¿Qué decís?
Pablo. ¡Faustina!...
Fáutt, Para él mi llanto...
{ Vida y alma para tí !
{Dando la mano á Pablo.)
i POR NO DECIR LA VERDAD !
COMEDIA EN UN ACTO,
BSTRRIfADA EN EL TEATRO DBL PRÍNCIPE EL DÍA dO DE HATO DE 1S43.
PERSONAS.
CAMILA.
MARIQUITA.
I
Don FABIÁN.
DO!C ENRIQUE.
La «MtiM ef ca Savllla. — Jardla ooa Taija en el foro ; poartí de coma&loacloD coa la cau , á la darecha d»l
actor; a la iiquierda an iMbelloa con gradaí y puerta dando freaia al iMUtldor opaaslo; veataua Binado al
ptUleo, y bajo de ella va banoo.
ESCENA PRIMERA.
CAMILA, Don FABUN.
Fáb, Con que ¿hoy llega don Enrique
A SeviUa?
Cam, Si ; en el Bétit,
Fah, \ Oh si en el seno de Télis
Se fuera el vapor á pique!
Cam. ¿ Por qué 1c quieres tan mal?
Fáb, Porque lü le quieres bien.
¿No puedo yo ¡ voto a quién 1
Maldecir á mi rival?
Cam, Yo maldecirle no sé,
Que harto pesa á mi conciencia
La culpable inconsecuencia
Con que he burlado su fe.
Fáb, También él, rota la argolla
Con que tu amor le prendía,
Gemirá, lo Juraría,
Por una linda criolla.
Sin famosas las de Lima ,
Su postrera residencia,
Y es tentadora influencia
La de aqoel ardiente clima.
Cam. \ Cuál seria mi ventura
Si , vuelto al suelo natal ,
Él no fuese tan leal
Como yo he sido perjura !
Entonces no temería
Que de falsa me arguyera.
Pues la culpa suya fuera
Salvaguardia de la mia.
Fab. Todo entregado al comercio,
No creas que tierno y blando
Vuelva á tus pies recitando
Elegías de Propercio.
Cam. Si ; que su constancia induzco
De las cartas que me ha escrito.
Fab. Y ¿qué prueba...?
Cam. Una de Quito,
Otra fechada en el Cuíco ;
Y en la postrera — ¡ ay de mi ! —
Desde Cádiz — j ay Fabián I —
Me recuerda con afán
La palabra que le di.
Fab. Pero escriba como escriba
Ese terco enamorado,
¿Qué importa? Tú le habrás dado
ACTO ÚNICO.
233
L'na respuesta evasiva.
Cam, I Ah I ¿yo escribir de esa suerte
Al que fué mi amado bien?
No, Fabián , que mi desden
Le cansaría la muerte.
Fab. Y no excusarás el daño
Porque ahora te acobardes ,
Que cuanto mas lo retardes
Peor será el desengaño.
Cam. Pero ¿qué dirá la gente
Si rompo yo la primera
La fe Jurada ? Siquiera,
Cubramos el expediente.
Fah. Con que si rendido y fiel
En ser tu esposo persiste,
¿ Habrás de dejarme alpiste
Y te casarás con él?
Cam, t Ay ! me costará la vida,
Pongo al cielo por testigo,
Mas ¿ con qué cara le digo :
Soy traidora y fementida?
Fab. Camila, no soy tan lego ;
Eso no me satisface:
Di que en tu pecho renace
El mal extinguido fuego,
Y que nn capricho voltario
Me dio plata de suplente
Para dejarme excedente
Cuando vuelva el propietario.
Cam. ¿ Posible es que digas eso?
Fah. Pues ¿ qué he de decir — i mal haya
Mi fortuna! — cuando... ? Vaya,
Tú quieres volverme el seso.
Cam» \ Ay i harto sabes , ingrato,
Cuan grande es mi amor y cuyo
Desde que adorando el tuyo
Del alma eché su retrato.
Guardé mi primer amor,
De que no hay cenizas ya,
Hasta que muerta mamá
Te nombraron mi tutor.
Tú con mañosa cautela.
Siempre á mis ojos presente.
Ligero hidste á mi frente
El yugo de la tutela.
Después de un año de asedio,
¿ Qué plaza se tiene firme ?
Capitular, ó morirme :
No tenia otro remedio.
Si fueras un viejo chocho
De maneras inciviles...
Mas I tutor de treinta abriles
A pupila de dieciocho I
Y aun tu misma profesión
De doctor en medicina
Ha apresurado la ruina
De mi primera pasión.
¿ Qué corazón se sostiene
Ecampaña tan activa
Contra la alianza ofensiva
Del amor y de la higiene?
Venciste... ¡ Miren qué gracia!
¿ Y quién sabe si empleaste
Para dar conmigo al traste
Las drogas de la farmacia?
¿ Quién sabe , astuto doctor,
Aunque el claustro te celebre.
Si quitándome una fiebre
Me infundiste otra mayor?
Q Y cómo f ay Dios ! te repulso.
Yo tan débil, tu tan sabio...?
¿ Cómo negarte mi labio
Lo que te dice mi pulso ?
Fab, Pero amor que así se esconde
No es verdadero, Camila;
G Y verá mi alma tranquila
Que otro te halague y te ronde...?
Cam. ¿Quién con el mundo, Fabián,
Alguna vez no transige?
¿Qué sacrificios no exige
El temor del qué dirán ?
Súfrelo por mí y por Dios,
Que á corto ó á la^o plazo
Enrique caerá en el lazo
Que le tendamos los dos.
A aparecerle me obligo
Tan quebrada de salud ,
Que será mucha virtud
Querer casarse conmigo.
Puede en tanto que nos abra
Camino el Dios del amor
Para poder sin rubor
Retirarle mi palabra.
Fab, El camino mas derecho
Es decirle esto sucede,
Y darle yo, si no cede.
Una estocada en el pecho.
Cam. I Qué ! ¿ también espadachín ?
Fab. Salgamos del laberinto...
Cam. Pero, i santo Dios, qué Instinto
De matar ! \ Médico al fin !
Pues, ¡ ay de tí si cruel
Tu rencor le sale al paso !
Fab. ¿Por qué?
Cam. Porque no me caso
Ni contigo ni con él.
Fab. Reprimiré mi coraje...
SI puedo; pero es capricho
Singular...
Cam. Lo dicho dicho.
Fab. ¿Oyes?
{Aplicando el oido hacia la derecha.)
Cam, Ruido de un carruije..,
Fab. Ligero va como on rayo.
Cam. Para.
98&
I POR NO DECIR LA VERDAD 1
Fah, ¿ A nuestra puerta P
Cam. Si.
Fab. ¿Será Enrique?
Cam. ¡Oh! ya está aquí.
{Mirando adentro por la puerta de la de-
recha y desptiés de una breve pauta,)
Tenme bien, que me desmayo.
[Finge desmayarse y don Fabián la
sostiene.)
Fab, ¿De veras?
Cam. NI por el forro.
{En vox baja.)
Fab. I Ah I ya comprendo... \ Bendita I
Cam. \ Calla 1... Es decir; grita, grita...
Fab. ¡Favor! {Gritando.)
Enr. ¡ Camila I {Dentro)
Fab. ¡Socorro!
E^ENA n.
CAMILA, Don FABIÁN, MARIQUITA,
Don ENRIQUE.
Mariquita viene vestida de hombre y don
Enrique desgreñado , ojeroso y mal ves^
tido.)
Enr. ¡Hermosa mia!... ¿Qué veo?
¡ En brazos de otro galán !
Fab, ¿Galán? Se equivoca usted ;
Que soy su médico.
Enr. Ya.
Fab. Y su tutor.
J?nr. Según eso ,
Usted será don Fabián...
Fab, Servidor.
Enr. Muy señor mió.
Fab. Mi señora su mamá
En el lecho de la muerte
Me encomendó su orfandad.
Enr. Sea para muchos años.
Ifar. (¡Bonita es como un coral!)
Enr. Con que ¿murió mi señora
Doña Carmen Garibay... P
Fab, Si , señor. — Yo la asistí.
Enr, Dios la tenga en santa paz.
Pero ¿qué especie de sincope
O parasismo fugaz
Eclipsa de esos luceros
La celeste claridad ?
Fab. Oir á usted , ver su cara
Asomar por el zaguán ,
Y sentirse acometida
De este accidente fatal,
pa sido un momento.
Enr. ¿ Acaso..f
Me aborrece? No será
Milagro , que este pelaje
Y mi extrema fealdad...
Hábleme usted francamente :
¿Se ha espantado... ?
Fab. Tal vez...
{Camila , como acometida de una convul-
sión, pellizca con disimulo á don Fa^
btan»)
(lAyí)
No, señor; muy al contrario;
El mismo amor...
Enr, (¡Voto asan!;
I Qué gestos! ¡ Qué crispaturas!
Parece que ahora le da
Mas fuerte. Echaré una mano...
Fab. No ; ya no hay necesidad ;
{Con prontitud.)
Cede el pulso , y la paciente
Vuelve á su estado normal.
Mar. G Y le dan esos soponcios
Muy á menudo ?
Fab. Es el pan
De cada dia ; es dolencia
Grave , intensa , pertinaz...
Enr, (¡Diablo!)
Fab, ¡ Incurable !
Enr. (¡ Demonio !)
Mar. (Este hombre es un charlatán.)
Enr. \ Pobre Camila I — Y ¿qué nombre
Da usted á esa enfermedad?
Fab. Mal de corazón s^ llama
En el idioma vulgar :
Nosotros la apellidamos
Epilepsia contumaz.
Enr. {\ Zape !) Ya me había escrito
Que no gozaba cabal
Salud ; pero yo ignoraba
La funesta gravedad
De su dolencia.
Fab. La pobre
No quería traspasar
El corazón de su amante
Con una nueva capaz...
Enr, ¿ De qué ? A mi nada me arredra.
El amoroso volcan
Que inflama mi corazón
No se extinguirá Jamás.
Fab. (¡ Malos demonios te lleven !)
Mas yo no puedo excusar
El doloroso deber ^
De decir...
Enr. ¿Qué?
Fab, La verdad.
Si usted se casa con ella
Se expone...
ACTO ÚNICO.
2a5
Enr. ¿Cómo? ¿Es su mal
Contagioso?
Fab, ¡Ah! Sí.
Enr, No importa.
Yo lo quiero inocular
En mis venas.
Fab. ¡Temerario 1
Enr. Si , señor. No se dirá
Que yo falto á mi palabra.
Fab. ¿Y si el contagio letal
Se propaga á su inoa^ntc
Misera posteridad?
Enr. Con que ¿ese mal viene á ser
Como el pecado de Adán ?
Fab. Sí , señor, y no hay bautismo
Que lo cure.
Mar, Es singular...
Pues no anuncia su semblante...
Fab. Es achaque muy falaz.
Y si padeciera solo
De la epilepsia , tal cual ;
Pero adolece también
De la tenia.
Mar. ¿Sí?
Enr. ¿Eso mas?
Mar, ¿Y qué viene á ser la tenia?
Fab. Un espantoso animal.
Enr. \ Gran Dios !
Fab. Lo que llama el vulgo
La solitaria.
Enr. {San Blas!
¿Y no hay medio de extraerla...?
Fab. Sí por cierto ; muchos hay :
La corteza de granado
Es sumamente cílcaz ,
Y la raiz del helécho;
Y aun solemos emplear
Con muy buen éxito el vomi-
Purgativo de Le Roi;
Mas con tantos revulsivos
No he podido exterminar
Esa cruel sabandija ,
Que por mi cuenta tendrá
Trescientas varas y pico ;
Ni ya lo quiero intentar,
Porque atendidos los síntomas
De la doliente , quizá
SI extirpamos la lombriz
Sobrevenga un zaratán.
Cam. Ja, Ja , ja. {Riéndose.)
Enr. I Se riel
Fab. Risa
Convulsiva.
Cam. Ja , ja , ja.
Enr. iCosa mas rara...!
Fa¡b. Pudiera
Ser esta crisis mortal.
Enr. ¿Crisis de la... tenia , ó crisis
De la epilepsia , ó de la... ?
Que mi amada es , por lo visto ,
Compendio de un hospital.
Cam. Ja, ja, ja...
Enr. ¡ Vuelta á la risa !
Fab. Es según como le da.
Otras veces la infeliz
Se pone hecha un Satanás ,
Ruje, pellizca... (Y no miento.)
Y hasta muerde como un can.
Ifar. ¿Y con semejante monstruo ,
Oh Enrique, te has de casar?
Enr. Mientras ella no me absuelva
Del juramento formal
Que nos hicimos, ya he dicho
Que la llevaré al altar,
Y aunque tuviera hidrofobia,
Y hemoptisis pulmonal ,
Y el cólera-morbo asiático ,
Y toda la infinidad
De plagas que fulminó
I^ cólera de Jehová
Sobre Egipto, antes el cielo
Se juntará con el mar
Que fementido mi labio
La diga : me vuelvo atrás.
Fab. (¡Bien! Estamos como tres
Con un zapato.) Pues..*
Cam. lAh!...
Fab. Ya vuelve de su letargo.
Cam. ¿ Dónde estoy ?
Enr, I Camila hermosa !
Cam, I Enrique mió I — Yo creo
Que me ha dado una congoja.
El mismo afán de abrazarte... ,
La alegría..., la zozobra...
¡Ay, Enrique I
Enr. iAy, vidamial
Cam, ¡Cómo me encuentras ! ¡Cuan otra
De la que fui 1
Enr. Con efecto ;
Estás mas linda y mas gorda
Que te dejé.
Cam, \ Ay cómo engañan
Las apariencias 1 En copa
De oro cincelado suele
Encerrarse la ponzoña.
Enr. Ya sé, con harto dolor,
La triste y prolija historia
De los males que te afligen.
Cam, ¡Señor don Fabián!
{En tono de reprensión.)
Fab. Señora ,
La conciencia me mandaba
Revelar...
Enr. Pero ¿qué importa ?
Como suele en alta mar
236
IPOR SO DECm LA VEnOADI
Inmoble y tenu la roea
Resistir á loa embates
De los vientos y las olas ,
MI pecho... (algún desatino
Voy á decir) no se asombra
Ante el tremendo espectáculo
De jaropes y de drogas.
Suele ser el matrimonio
Panacea prodigiosa
Que cura males... rebeldes
A los baños de Gestona ;
Y si la dulce esperania
Que me halaga se evapora ,
¡Bien aventurado yo
Guando en tus labios de rosa
Beba con sed devorante
El virus que te inficiona,
Y tu cadáver y el mió
Sepulte la misma losa ,
Y oscurezca á la de Píramo
Y Tisbe nuestra memoria !
Cam, ¿Y yo h^ de sufrir que víctima
De una pasión tan heroica
Sean tu tumba i ay dolor I
Los brazos de la que adoras P
No ; ¡ terrible sacrificio !
No ; {Vive Enrique, y yo sola
Anostre la maldición
Con que el destino me agobia!
Enr. \ Basta, cruel ! Tú no me amas.
Tú la fe jurada violas...
Cam, I Oh 1 eso no. Mañana, hoy
Arda la nupcial antorcha
' Que en laso eterno...
Enr. I Bendita
(¡Maldita...) sea tu boca!
Cam. ¡Enrique!
Enr. ¡Gamilal
Fah. (a Hay hombre
Mas necio?)
Mar. {¿ Hay mujer mas tonta P)
Enr. Esos acentos me elevan
A la cumbre de la gloria.
Mas ¿qué digo, desgraciado !
Contra el nudo que ambiciona
MI corazón se conjuran
Las desdichas que me acosan.
No; yo seria un infame
Si, abusando de tu estoica
Virtud, osara aceptar
Tu blanca mano preciosa.
Cam. ¿ Por qué ? ¿ Qué desdichas son
Las tuyas? No las escondas
En el pecho.
Enr. \ Ay, prenda mía!
La lombriz que te devora,
El zaratán que te amaga ,
La epilepsia que te dobla,
Todo es nada comparado
Con mi suerte lastimosa.
¿No se han fijado tus ojos
En mi escuálida persona?
¿Nada te dicen los míos
Saliéndose de sus órbitas?
¿Nada mi atezado rostro
Simil de la zona tórrida.
Nada mi laclo cabello ,
Y nada en fin esta ropa
Mal perjeñada, elocuente
Anuncio de mi derrota?
Cam. No eres el pulcro mancebo, —
Te lo digo sin lisonja , —
Que ha dos años cautivaba
Las miradas de las mozas
Desde la torre del Oro
A los Caños de Carmena i
Mas luego que te repares
De tu larga y trabajosa
Navegación , y asociados
A la lejia y la esponja,
El sastre y el peluquero
Te aliñen y recompongan.
Volverá á ser presentable
Tu cara. Y si no lo logras,
¿Serás para mi por eso
Menos amable (¡ Huy !) ahora
Que en otro tiempo lo fuiste?
Para ojos que se enamoran
De las bellezas del alma
Las del rostro están de sobra.
Ewr, (¿Será cierto?)
Fab. (Yo estoy frito.)
Mar. (Silo finge es buena cómica.)
Enr. i Camila, el alma me partes
Con tanta misericordia!
Pero aun no sabes... ¡Gran Dios!
I Aborréceme, abandona
A este infeliz I
Cam. Tú me asustas.
¿ Qué es lo que tanto te postra?
¿ Algún naufragio tal vez...?
Enr. ¡ Ah! si; mis ojos lo lloran...
No el miu; \ pluguiera á Dios!...
Cam. Pues ¿cuál?
Enr. i Ay cielo! el de toda
Mi fortuna. \ Una fragata
Cargada de oro y aljófar!
Unos corsarios de Méjico
Entre Chile y Californias
La apresaron. Solo un bote
Para regresar á Europa ,
Con agua para dos días
Y pan para pocas horas ,
Me dieron , y hubiera sido
Horrible pasto de focas
I Y tiburones , si el cielo,
ACTO UiNICO.
337
Cuya piedad me encocort,»
No me háblese deparado
Una goleta española
Donde me amparé, ya exánime ,
Asido de una maroma.
Cam. ¡Jesús!
Mar. ({ Cuánto miente I Pero
Ella no se queda corta.)
Enr. Allí me hice camarada
De don Calixto Mendoza...
Mar. Servidor...
Cam, Muy señor mío. —
¿Es este el joven que nombras
En tu carta?
Enr. Si ; negocios
De familia y trapisondas
Que son largas de contar
Le traen á nuestras costas,
Y como tanto le debo,
Aquí le traigo... Perdona
La libertad...
Cam. ¡Bienvenido!
Yo le ruego que disponga
De esta casa como guste.
Mar. MU gracias. Usted me colma
De favores.
Fab. Yo taml)ien
Le ofrezco sin ceremonia
Mis facultades, inclusa
La de médico.
Mar. Usted me honra
Demasiado...
Enr. Ahora , Camila ,
Que mi desgracia no ignoras,
¿ Podré yo sin ser un tigre
Acusarte de que rompas
La fe prometida? ¿ Es justo
Resignarte á ser esposa
De un hombre que, sin remedio,
Tendrá que pedir limosna?
Cam. a Y por ventura soy yo
Mujer de tan ruin estofa
Que por pobre te desprecie?
¡ Eh , calla, que me sonrojas !
Enr. (i Ni por esas!) Pero, hija,
Mira que es una bicoca
Tu dote, y entre los dos...
No alcanzará para sopas ;
Y como estás delicada...
¿ Con que pagamos las póchnas
De la botica...? Te ciega
El cariño. Reflexiona...
Cam. No digas mas. Esos son
Vanos subterfugios, fórmulas...
Di que te abruma la carga
De una mujer achacosa...
Di que por la negra honrilla
Mal de tu grado te inmolas...
Enr. I No tal , no tal ! Yo no he dicho,
Yo no he pensado tal cosa.
¡ No ! tú eres la que te agarras
A un clavo ardiendo , traidora.
Porque deseas romper
Conmigo; nuu te lo estorba
El orgullo...
Cam. Tu me quieres
Aturdir con esa cólera
Fingida; pero te engañas.
Fab. (i De esta hecha riñen I]
Enr. Pues obras
Son amores. Hé aqai
MI mano.
Cam. (i Cielo I) Estoy pronta.
Hé aquí la mia.
Enr. (¡Es de hielo!)
{Tomándola como á petar fuyo.)
Cam. {\ Con qué frialdad la toma !)
Mar. (¡ Y se detestan !)
Fab. (¡ Un pan
Hacemos como unas hostias !)
Cam. ¿ Estás contento, bien mió ?
Enr. (Como si fuese á la horca.)
¡Oh I la alegría me inunda
Y el entusiasmo me ahoga.
¿Y tú?
Cam. ¿Yo? En el paraíso...
(¡En el infierno!)
Enr. ¿La boda...?
Cam. Mañana. Aun no has descansado...
Enr. Si; tú también estás floja...
Ya se ve; las convulsiones...
Y ¿ dónde nos acomodas ?
Cam. Ahí, en ese pabellón.
Enr. Pues Iremos , si me otorgas
Tu permiso... { Adiós, mi encanto !
¿ Quedamos en que te arrojas
A hacer conmigo una vida
Austera y menesterosa...?
Cam. ¿ Y tú en arrostrar impávido
Mis enfermedades crónicas?
Enr. \ Contigo es trono el sepulcro !
Cam. \ Contigo pan y cebolla !
(Don Enrique y Mariquita entran en
el pabellón.)
ESCENA ffl.
CAMILA, DOM FABIÁN.
Fab. Con que ¿ya no hay esperanza?
Cam. Mi discurso no la alcanza.
Yo le deseaba pérfido ,
¡ Y torna á mis ojos fiel I
Fab. Sea fiel 6 no lo ?ea,
238
I POR NO DECIR LA VERDAD!
¿No é& una maldita idea
Aborreciendo á ese títere
Querer casarte con él ?
Cam. ] Qué quieres! No soy de piedra,
Y al ver que nada le arredra
Y por mi amor impertérrito
Compromete su salud,
Ya que en el alma no influya.
Porque esa, Fabián, es tuya,
A lo menos no me es licito
Negarle mi gratitud.
Fab, Tu gratitud me horripila.
¿Y será justo, Camila,
Que te la inspire un... fenómeno
Y no te la inspire yo ?
¿ No era mas fácil , mas llano ,
En vez de tramar en vano
Una tramoya ridicula.
Haberle dicho que no ?
I Y tú estás satisfecha
Porque sin mostrar sospecha
Ha tragado tanta andrómina
Como hemos forjado aquí !
Pero ¿qué hombre de esa suerte
Apechuga con la muerte?
Tu eres la simple y la crédula
Y él quien se burla de tí.
Cam. Para odiar yo su himeneo
Bastaba el verle tan feo ;
Pero no puedo sin lágrimas
Ver su pobreza , Fabián.
Fab. ¿ Y si fuese patarata
Aquello de la fragata
Y los corsarios de Méjico
Y el bote, el agua, y el pan?
Que yo de su traza inflero
Que es un solemne embustero
Y el mas redomado picaro
Que Andalucía crió.
Cam. Pero ¿ qué interés tendría
Si mi mano apetecía
En flng'rse pobre, mísero.
Derrotado... ?
Fab, cQnéséyo?
Tal vez, aunque no lo ha dicho,
Tiene tu mismo capricho,
Y queréis antes ser mártires
Que confesores los dos.
Cam, yo mi mentira maldigo,
Pero ya no me desdigo;
Que no quiero ser la fábula
De la ciudad.
Fab. ¡Voto abrios I...
¿Y usted me ame? ¡ Eh ! ya me canso
De hacer el papel de ganso ,
Y de que mi vida y mi ánima
Se jueguen en un albur.
I AdloB para siempre, ingrata !
Ahí queda el de la fragata...
Cam. ¡ Mira... !
Fab. ¡ Aparta !
Cam.
Fab,
Con él...
Cam. ¡Oye!...
Fah.
¡ Escucha... !
Cápate
I Abur! ¡Ahur!
{Vase corriendo por la verja.)
ESCENA IV.
CAMILA.
¡Se va y acaso no vuelva!...
Ya es forzoso que resuelva
Evitar una catástrofe
Hablando claro y tres mas.
¿ No es una mala vergüenza
Que un vano puntillo venza
Al precepto del decálogo
Que dice no mentirás?
Diré la verdad á Enrique.
Si se pica, que se pique.
Así obedezco las órdenes
De mi amor y mi deber.
¿Quién sabe...? Estaba tan tibio...
Quizá al paso que me alivio
De un grave peso , mi recipe
Le va á dar sumo placar.
Voy... Mas si me ama en efecto ,
Al que fué mi predilecto
¿ Con qué cara ¡ ay santa Brígida !
Le digo : yo te vendí ?
I Ah ! no ; no me determino...
Si Dios me abriera un camino...
(De la ventana del pabellón gue está
entreabierta cae un billete.)
Pero ¿ qué es esto ?
{Toma el billete.)
\ Una epístola I
[La abre.)
¿Qnién...? Leamos... dice así :
« Amable Camila : si dentro de un cuarto
de hora me permite usted hablarla un mo-
mento á solas , espero que no se arrepentirá
de haber concedido está gracia á su muy
atento servidor Q. B S. P.
Calixto Mendoza.
I Hablar á solas conmigo !
¿ Si de acuerdo con su amigo
Me tiende lazo maléfico
Burlando mi buena fe?
ACTO ÜNICO.
930
¿ O aeaso le envia Enriqae
Para que él me notifique
Que no vuelve de la América
Tan amante como fué?
Mas tienda lazo ó no tienda ,
Mientras yo no suelte prenda ,
A tan respetuosa súplica
Puedo acceder sin temor.
Y si otro arbitrio no encuentro
¿ Qué he de hacer? Si ; voy adentro,
Salgo después y... i Buen ánimo ! ,
Que acobardarse es peor.
{Entra en la casa y al mismo tiempo asoma
por la ventana del pabellón Mariquita,)
ESCENA V.
MARIQUITA, Don ENRIQUE.
(Los dos en la ventana.)
Mar. En casa entró.
Enr. Pues tomemos
{Asomándose,)
El fresco de este verjel.
Ella ha leído la carta...
Mar. Y á mi Juicio con placer.
Enr, ¿ Caerá en el lazo ?
Mar. Tal creo ,
Qne no haber reto el papel
Airada , es signo evidente
De que volverá después
A la cita.
Enr. Pero é has visto
Mas obstinada mujer?
¡ Dos ai^os ausente de ella
Y todavía me es fiel !
Mar. Aunque fuese verdadero
Su afecto , que no lo es ,
¿ De qué te admiras , ingrato P
¿ No es mas extraña tal vez
Mi constancia qne la suya ?
¿ Pues quién sino yo , cruel ,
Con mengua de su decero ,
Te seguiría á través
De tantos mares , fiada
En la ya dudosa fe
De tus promesas?
Enr. Primero
Que yo las pueda romper ,
Rompa mi pecho un puñal,
O mi garganta un cordel ;
Mas precisado á venir
Por negocios de interés
A Sevilla, no he podido
Resolvenne á parecer
Inconsecuente á los ojos
De la misma dama á quien
De palabra y por escrito
Amor eterno juré.
Mar. Antes que el pérfido halago
De tus palabras de miel
Cambiase en flores y galas
Las tocas de mi viudez,
Juraras amar á otra
Una vez y veinte y cien ;
Mas ¿por qué después, traidor?
Enr. Porque... ¿Qué sé yo por qué.»'
Si primero por amante ,
Luego lo hice por cortés ;
Y como ella , mas rendida
De lo que era menester,
En cada contestación
Me llenaba ¡qué sandez!
De ternuras y deliquios
Cinco páginas ó seis ,
No era cosa de que yo
Diese mi brazo á torcer ;
Y mientras cada correo
Repetía el entremés ,
Yo en silencio maldecía
Al inventor del papel. —
Vuelto á los patrios hogares,
Tú lo sabes , tu lo ves ,
¿ Qué no hago yo. Mariquita,
Para hacerme aborrecer?
Desgreñado , mal vestido ,
Y embadurnada mi piel
Con surcos y con ojeras
Que á media legua se ven ,
En mi rostro la he mostrado
La efigie de Lucifer ;
¡ Y Camila erre que erre !
Invento lo del bajel
En alta mar apresado ,
Aspirando á su desden
Sino por feo , por pobre ;
¡ Y ella, morlés de morlés!
Y me sale con aquello
De « contigo, dulce bien ,
Pan y cebolla , » y yo juzgo
Ponerla entre la pared
Y la espada presentándola
MI mano ; i y me dice amen 1
Mar. Y te engaña ; no lo dudes.
Enr. Ya lo veo , ya lo sé.
Mar. Y la solitaria es cuento
Y la epilepsia también.
Enr. Si tal , si ; y el zaratán.
No es tanta mi estupidez...
Y don Fabián es su cómplice;
Eso cualquiera lo ve.
Mar, Tu rival diría yo.
Enr. i Mi rival ? no puede ler.
2/kO
¡POR NO DECIR LA VERDAD I
Ese hombre no puede amar
A nadie. ¡Es tutor I '
Mar. ¿Y qué?
Enr. \ Es médico !
Mar, I Qué aprensión *.
( Mira el reloj.)
Pero son las siete y diex.
Camila vendrá á la cita...
Enr. Pues no te detengas; vé...
Acaso logres con mana
Su secreto sorprender.
Déjame á mí en buen lugar
Y haz cuanto quieras.
Mar. Sí haré;
Pero si es vano este ardid
Para que caiga en la red ,
Mañana...
Enr. ¿ Qué ?
Mar. Canto claro ,
Salga rana ó salga pez.
(Se retira de la ventana , y poco detjmés
sale al proscenio por la puerta del por-
bellon.)
ESCENA VI.
Don ENRIQUE.
[Asomado á la ventana,)
No puedo ya con la carga
De tanto embuste. ¡ Oh qué afán !
I Qué angustia ! ¡Y luego dirán
Que la verdad es amarga !
Su amargor dura un momento ,
Que es la verdad una y sola ;
Pero detrás de una bola
El demonio enreda ciento.
ESCENA Vn.
MARIQUITA, Don ENRIQUE.
[Ella en el proscenio y él en la ventana.)
Mar. \ Cielos I ¿ qué mujer sé ha visto
En situación tan precaria... ?
Mas ya viene mi contraria.
ESCENA VIII.
CAMILA, MARIQUITA, Doü ENRIQUE.
Mar. \ Oh, Camila!
Cam. \ Oh , don Calisto !
Enr. (Ya está aquí.}
Mar. t Feliz encuentro !
Cam, ¿Qué se le ofrecía á usté...?
Enr. (La ventana entornaré.
Bien puedo oir desde adentro.)
(Entorna la ventana.)
Mar. Señora, yo soy muy franco,
Y espero que usted me imite. —
Pero, si usted lo permite,
Ocupemos ese banco.
Cam. (Intenta comprometerme,
Pero no io logra.) Si.
{Se sienta en el banco que está debajo de
la ventana y de espaldas á ella.]
Mejor estamos asi. —
¿Que hace don Enrique?
Mar. Duerme.
Cam. ¿Si? (Muy gorda es la mentira
Para que yo me la engulla.)
Mar. Y la esperanza le arrulla
Del dulce bien á que aspira.
Enr, (Desde abajo no me ven.)
(Entreabriendo lo ventana.)
Cam. Con que ¿tanta es su ternura?
Jíar. ¡Oh I
Cam. Pero ¿quién me asegura
Que soy yo su dulce bien ?
Jíar. Yo , que soy su oonfldente.
Cam. (No és esto lo que esperé.)
Jíar. Y otro premio de su fe
Merecía ciertamente.
Cam. ¡Cdmo!
Jíar. Cada cuál se Ingenia,
Y son ardides soberbios
Las oonvulsiones de nervios ,
Y las bascas , y la tenia.
Cam. ¡ Qué oigo 1 ¿Esa lengua villana
Me acusa de... ?
Jíar. Ni por pienso.
Mi corazón es propenso
A la indulgencia cristiana ;
Pero sin armar disputa
Sobre el cómo y el por qué.
Ruego al cielo que me dé
La salud que usted disfruta.
Cam. Sea cual fuere , es error
Que me venga á hablar asi
Hombre que no es para mí
Médico ni confesor ;
ACTO ÜNICO.
Y yo no pido indulgencias
A quien no es papa romano,
{S$ levanta y EnrUme te ociOta wmxnáo
(itravex la ventana)
Ni pierdo mi tiempo , hermano ,
En oir impertinencias.
Mar, Perdón si explicar no supe
Mi Intención... Pero es liidalga,
I Asi me asista y me valga
La Virgen de Guadalupe I
Siéntese nsted con sosiego
Y no muestre ese desden ,
Que no por mf , por el bien
De mi amigo se lo ruego.
Cam. Vaya... por el bien de Enrique.
[Sontiéndote con malicia.)
Mar, Supongamos, si es preciso,
[Se sienta.)
Que él tiene otro compromiso.
Cam. iÉ\?
Mar, Deje usted que me explique.
Enr, (¡ Ya á denunciarse y me pierde 1)
{Átomándose otra vex.)
Cam. Hable usted : ¿tiene otra amada.»
Mar. No; Juro á usted que de nada
La conciencia le remuerde;
Pero á tan larga distancia,
Aunque la esperanxa halague,
No es de admirar que naufrague
La mas segura constancia.
Si Camila, por ejemplo,
Cediendo á humana flaqueza
Su frágil naturaleza.
Cambió el ídolo y el templo ,
Enrique no la pondría
Puñal ni pistola al pecho
Reclamando su derecho
Con obstinada porfía ;
Antes diría : es desliz
En que Incurren mas de doce.
Paciencia y otra la goce :
¡ Yo no la haría feliz i
Que aunque por ella suspira ,
Preflriera su bondad
Un « no te quiero » verdad
A un « te idolatro » mentira.
Enr, (¡Oh qué bien parlado! ¡Es mu-
cha
MarlqulUt...)
Cam, (Ya comprendo
La intriga. Sigo mintiendo,
Que don Enrique me escucha.)
Con admiración contemplo
{En alta vox.)
Tan extraña diplomacia.
rlY por qué á mi el verlilgracía?
lU
241
¿Y por qué á mi el por ejemplo?
Calle usted y no me arguya
Con supuesto tan villano.
¿ Le daría yo mi mano
Si aborreciese la suya ?
Él es, lo palpo, lo veo,
Quien por mas que Jure y charle ,
Afectando desearle
Reniega de mi himeneo;
Mas sin duda es la costumbre
De ese fementido ingrato
Querer que le saque el gato
Las castañas de la lumbre.
I No! que hable, mal que le pese ,
Y aunque aleve me abandone ,
Acaso yo le perdone
Cuando su culpa confiese;
Que también con menos ira
Escuchara mi bondad
Un « no te quiero » verdad
Que un « te idolatro » mentira.
Enr. (Mujer taimada , contigo
Mereces que entre en el gremio ;
Si dices verdad, por premio,
Y si mientes , por castigo.)
Cam, \ Calla usted I
Mar. ¡Suerte fatal I
Ya veo...
Cam. (¡ En su propia red
Cayó!)
Enr. (¡Tiemblo!)
Mar. Entre él y usted
El partido es desigual.
No hay miedo que á usted la apure
De Enrique la inconsecuencia,
Que si es grave esa dolencia
Tiene en casa quien la cure.
Cam, ¡Cómo!... Pues ¿quién... P
Mar. Don Fabián
La curará , con la venia
De usted, mejor que la tenia
Y mejor que el zaratán.
Cam, Se engaña usted , señor mió,
SI sospecha...
Mar. No sospecho...
Lo que no dudo.
(Llega don Fabián por la verja.)
i6
US
SPOR NO BBCm LA TBRDADl
ESCENA ULTIMA.
CAMILA, MARIQUITA, Don ENRIQUE,
Don FABIÁN.
[Don Enrique permanece toda/eia mi el pen
beUon^ asomando de cunfido en eucmdo
la eabexa por la Mtilofia eKtreahierta.]
Fab. (¡E8io es hecho I)
[Sin ver á Camila y Mariquita.)
Cam. Crea usted...
Fáb. (t Le desafio!}
Mar, Le vengará mi amistad
De ese rival que detesto.
Fab, (Bascaré cualquier pretesto...
Por no decir la verdad.}
Cam, Pero , señor, ¿cómo ó cuándo... P
Mar. Demasiado lo declara
La turbación de esa cara.
Enr. (( Bueno va I)
Fab. (¿Quién está hablando... f)
(Da algunos pasot.)
Mar. Ya veremos si ese apunte...
Fab. (I Oiga i}
{Retrocede y obterva.)
Mar. Hasta el punto se infama
De negar que usted le ama
Cuando yo se lo pregunte.
Cam, Es inútil ese afán,
Tan inútil como atros ,
Que yo... (Esforcemos la voi.)
Nunca quise á don Fabián.
Fab. (¡ Gradas 1 ¿Qué es estoP)
Jíof. ¿Es posible?
¿Ni poco ni mucho?
Cam. ¡Nadal
Enr. (Otra ocasión malograda.
I Es mujer incorregible!)
Mar. i Ah , señora I si es asi ,
Vuelva á mi pecho ia calma.
¡CuhI se regocija el alma...!
Cam. ¿ Por Enrique ?
Jíar. No; por mi.
Cam. ¿Por usted?
Jíar. Si , mi tesoro.
Cam. ¿Cómo?
{Se levanta y también Mariquita.)
Fab. (i Qué escucho ?)
Enr. (Otro enredo.)
Mar. Que ya reprimir no puedo
La pasión con que te adoro.
Cam. ¿Y esta es la fidelidad
Que usted... ?
Mar, Esto es que primero
oy yo . y ser mártir no quiero
Por no decir la v«rdad.
Si en vano á ni amigo in?oeo,
Aunque blaaono de firme
La que acaba de decirme
Que no ama al doctor tampoco ,
Bien puedo, hermosa doneeUa,
Sin obrar como un villano
Ofrecer á usted mi mano
Y mi coraxon con ella.
Cam. ¡Quéosadial
Fab. (tOtrorivali)
Enr. (I Se va á armar ana... 1)
Jíar. I Ohl ti encalla
Nudo... !
Cam. ¡Ea, aparte... I
Fab, (¡Haya trasto!...
Le voy á abrir en canal.)
Jíar. No me mires con encono ,
Que á tus pies rendido y tierno...
{Ál arrodillarte Uegapresuroso don Fabián
y le detiene.)
Fáb, ¡A un lado ó voto al infierno... !
Cam. ¡Cielos!
Enr. (¡Don Fabián I...]
Fáb, ¡Seo mono... !
Jíar. ¡No me insulte el mediquillo I
Cam, ¡ Por Dios , no me comprometas !
{Aparte á don Fábim,)
Mar, Podrán matar sus reoetaa
Al qpe tenga tabardillo;
No á mi : la salud me abruma
Y me sale por los codos.
Fáb. Yo mato de todos modos :
Con la espada y con la pluma.
Enr. (¡Tiró el diablo de la manUi)
Cam, ¡Mira...!
Fab. Ya no; qne un rival
Se digiere bien ó mal ;
Pero dos ¿quién los aguanta?
Pase Enrique ; pero en pos
De Enrique venir Caliste...
¡ Eso no , cuerpo de Cristo !
Enr. ¡ Eso sí , cuerpo de Dios t
( En alta vof y abriendo de par en par ta
ventana.)
{Desaparece corriendo y un momento det-
pués se presenta en la escena.)
Cam, \ Me has perdido 1
Fab, ¡Eh!¡Te he salvado!
Jíar. Confesa estás y convicta,
Y la pública vindicta...
Enr. ¡Faisa ! ¿Este pago me has dado?
Cam. Enrique, yo... Sabe Dios...
Fab. No te excuses ya ni mientas ,
Que si se ofende, esas cuentas
Son para nosotros dos.
Enr, No ; para el diablo que i
ACTO ÚNICO.
243
Con un médico querella...
No teniendo ni yo , ni ella
Nada que echarnos en cara.
Cam, ¿Cómo...?
Snr. Sí. Ya es bebería...
Mar. Donde las toman las dan.
Enr, Da tu mano á don Fabián.
{Don Fabián se apodera de eUa»)
Yo ¿ don Calixto la mia.
(lo hace,)
Fab, ¿Qué es esto?
Enr. Esto es...
Cam. Ya malicio...
Enr. Que don Calixto Mendoza...
Es una arrogante moza
Que me tiene yuelto el juicio.
Mar, Muy senridora de ustedes.
Fáb. ¿Si? pues aunque algo inconexo ,
Creí que era de mi sexo
Este lindo Ganimedes.
Cam, I Y yo me creía ingrata !
lAhi Si lo hubiera sabido...
¿ Y , en efecto se ha perdido
En alta mar tu fragata?
Enr. No ; vuelvo rico y feliz.
Todo fué pura invención.
Cam, Pues de esa fábrica son
Mi epilepsia y mi lombriz;
Pero porque no pensaras...
Enr. Pero porque no dijeras
Que nunca te amé de veras...
Cam, Que era mujer de dos caras..
Mentí sin temor de Dios,
Y tan mal me lo compuse
Que con dos novios me expuse
A quedarme sin los dos.
Fab, Y una farsa de teatro ,
t Ahí es nada ! puso á pique
Mi existencia ó la de Enrique
Y la dicha de los cuatro.
Enr. Y de esta moralidad
Instructiva, convincente,
Resulta que el hombre miente...
Por no decir la verdad.
LA INDEPENDENCIA,
GOHEDIA EN CUATRO ACTOS,
HKPAESKMTADA B» EL TEATRO DEL PRÍNCIPE POR PRÍMERA TEZ EL DU 19
DE EKERO DE 1844.
PERSONAS.
ISABEL.
NICAMORA.
AMPARO.
Don AGUSTÍN.
JESUALDO.
Don JUAN.
Un Sakgbhto.
El Alcalde.
Una Gaiada.
e8copbtbb08.
Labaadorbs.
Soldados.
paM M nna qolnU, m •! condad* d* m«kla. — Sala aniMblada á la rtatlea
PoarU en al foro, q«a por la darocha del actor foia A la aaoalara y por la ffl~
olia pnoru oa loa baaUdoraa 4a la tiqolarda; otM 7 na balaon an loa da la
paro eoB olataaela 7
A laa plaiaa Inla-
ACTO PRIMERO.
ESCENA PRIMERA.
ISABEL, NIGANORA.
JVte. i Ea , ya basU de lágrimas y boUoiob
y pucheros !
Isab. Pero ¿cómo quiere usted que no
llore y me aflija cuando me obliga á ale-
jarme de esta casa donde he nacido? Dios
se llevó á mi madre pocos meses después
de haber yo venido al mundo : mi padre
murió tres años ha...
Nie. Requiescant in pace ambos á dos.
A qué recordarme...? ¿Fuf yo su médico
por ventura?
Itab. ¿Qué hubiera sido de esta hnérfona
infelix sin la caridad de nuestn buena se-
ñora, que en paz descanse?
Nic. I Dale con los mortuorios! Hoy no
celebra la Iglesia la conmemoración de los
difuntos.
Itab, Usted sabe muy bien , doña Nica-
nora , que el ama me trató siempre con el
mayor cariño , y aunque hija de un hu-
milde Jardinero, cnidó de darme una edu-
cación esmerada.
Nic, I Asi has salido tan vanidosUla y tan
bachillera !
Itab. \ Yo vanidosa ! ¿Y en qué lo ftin-
daria? ¿Me queda ya algún apoyo sobre la
tierra? Yo esperaba que usted fuese mi
protectora ; usted , á quien el ama me re-
comendó...
Nic, Es verdad; pero mi primera obliga-
ción es complacer al nuevo dueño de esta
quinta, al hermano y heredero de la di-
ACTO PÍUMERO.
265
f unta do&a Dolores , el señor don Agostin
de Cevallos. Le espero un dia de estos...
Jiáb, ¿Teme usted acaso que me despida?
¿Podría ser tan inhumano...?
Nic, No es Inhumano; pero, aunque jo-
ven todavía , pues podrá tener unos...
trdnta y cinco años, es hombre de costum-
bres muy severas...
Isáb. I Qué ! i mi permanencia en la
quinta es incompatible con la severidad de
BUS costumbres? ¿Tan reprensibles son las
mías que...?
JVic Todavía no.
I9áb, I Todavía! Pues ¿cree usted...?
Nic. El diablo las carga. Tienes dles y
siete primaveras ; eres agraciada... No tanto
como presumes...
Itab, ¿ Quién le ha dicho i usted que yo
presumo...?
Nic Pero lo bastante para inquietamos á
él y á mi.
Uáb, Yo no trato de inquietar á nadie.
Nic. No quiero yo decir con esto que
tenga temores de que don Agustín se ena-
more de tu palmito. Eres tú poca persona
para cautivar á un filósofo Independiente ,
partidario acérrimo del celibato , por re-
flexión y por instinto. Pero probablemente
no vendrá solo. Los criados madrileños son
muy galopines, muy emprendedores. Es
muy posible que alguno de ellos trate de
seducirte, y á tí misma te conviene mudar
de aires para evitar peligros y tentaciones.
Itab. No me tenga usted por tan frágil.
Confíe usted mas en mi virtud y en su vi-
gilancia.
Nic. I MI vigilancia! Harto tengo yo que
hacer con el gobierno de la casa sin echarme
encima la Incumbencia de celarte. ¿Y por
qué carga de agua? ¿Y qué hijo me has
sacado tú de pila? ¡Pues eso faltaba ! ¿Soy
yo tu aya? ¿Tengo yo cara de dueña?
Isáb. No se enfade usted... Yo no sueño
como otras de mi edad con amoríos y deva-
neos. Todos mis afectos se reconcentran en
la memoria de mis padres y de mi benéfica
protectora ; todos mis galanes son las flores
que cultivo y los pajarillos que alimento.
Nic, {Vaya, vaya!... ahorremos discu-
siones Impertinentes. Ya te he leído la car-
tilla. Yo sé lo que me hago, y aquí, hoy
dia de la fecha, nadie manda sino yo.
liob. Pero ¿adonde iré, desdichada...?
Nic, No trato yo de que vayas perdida
por esos mundos. SI tal hiciera tendría que
dar cuenta á Dios de mi lmprudencla% Ya
te he buscado un acomodo.
ísab. ¿Dónde?
Nic. A pocas leguas de aquí : en la villa
de Aracena. Irás á servir...
Isáb. ¿A quién?
Nic. A mi señora doña Geferína PoUcarpa
de Albornos y Vahamonde , hidalga sola-
riega, vastago de uno de los troncos mas
Ilustres del condado de Niebla. Es una se*
ñora sola, muy morigerada, muy temerosa
de Dios... Tiene setenta y cinco aüos.
I$ah. ( { Dios mió 1 )
Nic. Algo achacosa...
Itab. (i Pobre de mí!)
Nic. De los treinta días del mes pasa
veinticuatro en U cama.
Itab. I Y yo tendré que asistirla... 1
Nic Claro está. — > Pero no estarás sola.
Además de la cocinera, que es su coetánea,
vive con ella su mayordomo, excelente su-
jeto... Ese no es de la misma edad.
Isáb, Pero...
Nic, El bueno de don Toriblo ya raya en
los ochenta.
Isáb. {Virgen santa! Entre los tres
cuentan dos siglos y medio ; y yo voy á ser
allí la enfermera de todos.
Nic. Cuando eso sea , llévalo por Dios y
ganarás el cielo.
Isáb. Del Jardín al hospital ; de las flores
al romadizo y al histérico... i Qué horrible
tránsito! Enfermaré del estómago y me
moriré en cuatro días.
Nic. Desde allí buscas otra casa si no te
hallas bien. — Aunque yo creo que has de
estar perfectamente. Ganarás treinta reales
de salarlo como aquí \ y ¿quién sabe... ? Si
te portas como corresponde , quizá heredes
algo de tu nueva señora cuando pase á
mejor vida.
Isáb. Yo no soy codiciosa.— Ni el salario
me hace falta. Gracias á la generosidad de
mi ama , estoy bien vestida y para mucho
tiempo. Téngame usted solo por la comida. ..
Nic. I Nada I Ya has oído mi tUtimatum.
No gastemos pólvora en salvas, y anda á
recoger tus pingos.
Isab. ¡Qué crueldad! Espere usted si-
quiera á que venga don Agustín , y si él
dispone que me vaya, le obedeceré sin
murmurar.
Nic. ¿Qué se entiende...? Yo tengo am-
plias facultades para hacer y deshacer en
su ausencia cuanto se me antoje. Yo ejerzo
aquí la potestad suprema, á manera de
vlrey ó de nuncio apostólico.
ísab. ¡Bien está! Me iré...
Nic. Mira que antes de un cuarto de hora
vendrá el arriero que te ha de conducir á
Aracena.
LA INDEPENDENCIA.
Uab. Quede usted con Dios.
Nic, Espera, Isabelllla. Te abonaré los
dias que van corridos del mes. - Once rea-
les...
Isah, No los quiero. Échelos usted en el
cepillo de las ánimas.
Nic, i Pobre y soberbia!... Gomo gustes.
— I Ah i , mira. Llévate si quieres un ramo
de flores, ya que eres tan aficionada á ellas.
Te lo permito.
Isab, I Eso si I — Que usted lo pase bien.
( I Dios mío ! ¿ qué va á ser de mi ? ) ( Vate
llorando por la derecha del foro,)
ESCENA n.
NIGANORA.
Si ; hago muy bien en quitar de en medio
á esa chlcuela. A mí nó me gusta su tipo ,
si he de decir la verdad ; pero puede agra-
dar á don Agustin. Diez y siete años, como
dice el adagio , nunca son feos , y con esa
mónita y ese aire de gatita de Mari-ramos
pudiera muy bien ganarse el afecte del amo
con grave detrimento de mi autoridad. Sin
rival tan peligrosa y ama de un solterón
filósofo, no desconfío de serlo en toda la
extensión de la palabra.— Según su última
carta, pronto se pondrá en camino para
visitar su herencia y tomar posesión de
ella. Le regalaré, le mimaré, le adularé...
Y ¿quién sabe...? Esos celibatones misán-
tropos suelen caer en el garlito cuando
menos lo piensan. La soledad de esta quin-
ta, la frecuencia é Intimidad de nuestro
trato... ¡Qué diantre! De menos nos hizo
Dios. Con el auxilio de la clara de huevo y
el bermellón, todavía es de recibo esta cara...
Jes. (Dentro.) ¡Tia! ¡Tía!
Nie, Esa voz...
Jes, (Mas cerca,) ¡Tia!
Nic, Es mi sobrino Jesualdo. — Ya está
aquí. {Llega Jesualdo por el foro y abra;(a
á Nicanor a,)
ESCENA III.
NICANORA, JESUALDO,
Jes. Venga un abrazo, tia.
Nic* ¿Qué aires te traen por acá? Yo no
t« esperaba hasta las vacaciones.
Jes, Yo las he anticipado de propio in-
tento y por una corazonada de las mias.
No puedo vivir sin usted.
Nic, {Zalamero!
Jes, Al lado de usted estoy tan rica-
mente...
Nic, Lo creo ; pero mas gusto me darías
estudiando en Niebla. Allí te envié para
que te hicieras hombre.
Jes. Pues lo soy. ¡Toma si lo soy I Mire
usted si estoy recio y crecido ; ¿ eh ? Me pa-
rece que mis diez y ocho afios son bien
aprovechados.
Nic. Si lo intelectual corresponde á lo
físico , nada tengo que desear.
Jes. Ya; intelectus apretatxu.',.
Nic, ¡Bien, hijo! ¡Ya hablas en latín I
Jes, Si, señora. Un latín casero...
Nie. Aquel dómine de Niebla es todo un
sabio, y no esperaba yo menos...
Jes, Yo le diré á usted. Él... Lo que es
él...
Nie. Para servir la capellanía que here-
daste el año pasado era indispensable que
aprendieses latinidad y lo demás que se re-
quiere á fin de ordenarte...
Jes. Cierto ; pero ya era yo grande para
eso , y todo lo que huele á orden me carga
á mí de lo lindo.
Nic, ¿Qué dices?
Jes, Que á mí no me entra el latín , cía-
rito ; que me revienta el cujwlihet y el
uniuscujusque , y que este cuerpo serrano
no se cria para la sotana y el manteo.
Nic, {Idiota..., picaro, que me has de
matar á pesadumbres!... ¡Holgazán!...
¿Por qué no quieres ser clérigo ?
^Jes, Porque siento yo otros arranques y
otras..., asi..., otras evoluciones... Si los
curas se casasen...
Nic. ¿Cómo, bribón?...
Jes. Faldas por faldas, estoy por las de
las mujeres.
Nic, ¡Jesús me valga! Alguna pecadora
te habrá seducido..*
Jes. ¡Algo de tienda! Como tengo yo
este aquel y Dios me ha hecho tan maca-
reno...
Nic. ¡Tonto!
Jes. Todo he salido á mi tia Nlcanora.
Nic. Por fin , si son amores honestos y
la agraciada es de buena sangre...
Jes, Dicen que es de la sangre azul, aun-
que yo no he visto la ejecutoria.
Nic. ¡Oiga! ¿Y es guapa?
Jes. Gomo unas natas... Es decir, lo ha-
brá sido , porque ya está algo averiada. Es
un garbo... pretérito y una hermosura da
participio pasado.
áxno piunno.
tt7
Jít0« 4llayor que tú, s«gan eso?
Jes. Lo menos me lleva veinte aüos.
Nie, No importa. Siendo rica y de bue-
nas circunstancias...
Jes. ¿Qae si es rica? Tiene mucbaa tier-
na de pan llevar y dos molinos.
iVtc. Entonces, ya se le puede disimular
algnn defectiilo...
Jes. i Pues ! Y lo que yo digo; á falta de
pan buenas son tortas.-*Mire usted ; yo no
la quiero gran cosa ; pero ella se muere por
mis pedazos..., y me dejo querer ; porque,
como dijo el otro, cuando pasan rábanos...
¿EsU usted?
Nic, No es preciso estar muy enamorado
para casarse.
Jes. No : lo que es eso...
Nic. ¿Qué escucho? ¿ Tratarás aoua de
engallarla? 4 Pretendes abusar de su ere-
dulidad , de su flaqueía... ?
Jes. Nada de eso ; pero yo me entiendo
y bailo solo y... Vamos; es imposible que
yo sea su marido.
Nic Pero ¿por qué?
Jes. (Toma! porque es casada.
Nie, \ Maldito de cocer I... Ya podías ha-
bérmelo dicho antes. — Y si tenias ese lio
en Niebla, ¿por qué has venido aqui, san*-
guango?
Jes, Por una camorra...
Nie. ¿También quimerista? (Meditdoa
estamos!
Jes. Ha halado alU la de San Quintín.
Nic. I Dioa soberano i.M
Jes. Si maiido... á la cuenta estaba es-
camado ; y sin motivo, porque en honor de
la verdad, salvo alguna guiñadura de <4o ,
tal cual apretón de mano y algún pelUioo
venial, esta es la hora en que solo hemos
pecado por escrito. Pero es el caao que
trasantayer, creyendo la individua que su
nutrido estaba camino de Ayamonte, me
dio una cita en su casa habitación. A ma-
nera de mochuelo, aunque es mala compa-
ranza, acudo al reclamo entre dos luces, y
cate usted que, en igual de la prójima, tro-
piezo con el prójimo. ¡Demonio de traba-
cuenta!... Figúrese usted cómo se quedaría
ella , figúrese usted qué carita de pascua
pondría él, y figúrese usted qué tripas ten-
dría yo I —En fin, aquello remató como el
rosario de la aurora. {Marta Santísima y
cuánta lena ! Luego escapé y él se quedó
allí...
Nie, I Tendido á garrotaiotí bañado en
sangre..., acaso muerto!...
J01. {Ul {Si» li!... MlB costillas fueron
las que pagaron el pato.
Nie, ¿Ahora salimos oon eso, amacuco?
Jes. {Ay, tía Nicanora! {Me arrimó un
pié de paliza !... Aun tengo los verdugones...
iVtc. { An.da , cobarde I
Jes. ¿Qué quiere usted? El mismo deli-
to... Yo también tenia garrote, pero... ¡me
quitó la acción I y como estábamos á oscu*
ras, por mor de no sacudir á la otra...
Nic. Calla, calla, que me avergüenzo de
ser tu tia.
Jes, Pero; si yo..»
Nie. {Galla! (¿Si habrá venido 61 arrie-
ro?) (Se asoma al bíUcon.) (Si; abajo eitd.
Ya ha puesto las jamugas.)
Jes. ¿Qué mira usted, tia?
Nic. Lo que á ti no te importa. (Ya iale
Isabel.— ¡Vuelta al lloriqueo! Me corrompe
tanta sensibilidad.)
Jes, No; pues yo he de ver... {Asomáá^
dose.) ¡Ganarlo^ qué buena hembra ! { Huy !
De los cielos celeste , particular.
Nic, ¡Aparta de aqui , embeleco!
Jes, El arriero la sube en brazos... iDi-
choso arriero y bienaventurado borrico !
Nic. (Se despide llorando la gazmoAa...]
{Gritando.) ¡Buen viaje!
Jes. ; Ay, si fuera yo á las ancas!...
Nic. Ya be dicho que te quites de aquí.
(Haya mostrenco! (Le separa dándole un
empeUon , y cierra las vidrieras.)
Jes, ({Yaya una tía indigesU!)
i^tc. Ya se va, gracias á Dioe.
Jes. i Quién es esa tagaleja?
Nit, La hija del jardinero.
Jes. ¿Aquella chiquilla delgaducha y él*
mlrriada...? ; Válgame Dios y cómo se ha es-
ponjado en poco tiempo ! ¡Cuidado si está
chupena y... comestible!
Nic. Vaya, chico, no hay que pasearse
por el jardín de ios asnos. Ni esa moza se
peina para tí, ni volverás á verla en los
dias de tu vida.
Jes. ¡Caramba! lo siento, porque me
parece que habíamos de hacer los dos bn^
ñas migas.
Nie. Calla... Un Coche .. ¿Si será...?
Jes. Me parece que ha parado á la pueN
ta de la quinta*
Nic. {AMendo otra rex si bahon y a#o-
mánéúte) Sí, es el amo; es don Agustín.
Aunque hace años que no le veo , no se me
ha despintado. (Afortunadamente, ya ha
marchado Isabel , y por diferente camino.)
Jes. Ya se apea.
Nie. {A voces y agitando el paíkuelo.)
t Bien venido 1 ¡ Bien venido !^Nd 16 «ape-
raba yo tan pronto... Salgamos á iraolbiHé,
y cuidado con decir alguna cerrUada.
2&8
LA INDEPENDENCIA.
Jez. { Bá I i Cerrilada ! Aunque viniese yo
de arar...
ESCENA IV.
Don AGUSTÍN, NICANORA, JESUALDO.
Agwi, iNicanora!
JVtc. (ÁhraxándoU,) ¡Amo de mi alma!
] Qué gordo viene usted y qué rozagante y
qué...! ¡Otro abrazo!
/«. Pido vez, que yo también soy de
casa.
Nic, Mi sobrino Jesualdo.
Áf¡u$U Sea en hora buena.
Jes. Servidor de su mercé y de las áni-
mas benditas. {Áhraxándole,) ¡Por vida
dei chápiro verde...! ¡ ilprlete usted!
A^uiU {Desviándole.) Basta. Yo agra-
dezco...
Nie. ¿Viene usted bueno? ¿No ha habi-
do vuelco, ni ladrones, ni...?
Águst. No , gracias á Dios.
Nie, i Qué contenta estoy de ver á usted !
Hoy se me quitan diez a&os de encinui.
Águst. Gracias. No dudo...
Nie. ¡Es tanta la ley que tengo á la fa-
milia...!
Águst. Lo creo. (Viene un mozo con una
maleta y una sombrerera.)
Nie. {Indicando al mofo la habitación
de la izquierda.] Allí.— Vamos, si hoy no
me vuelvo loca.,. Acerca esa silla. {Entra
el mozo en la habitación indicada , acerca
una silla Jesualdo y se sienta don Águs^
tin.)
Águst. (Me parece que esta mujer es de-
masiado zalamera.)
Nic. Con que ¿viene usted á vivir aquí
de asiento?
Águst. Veremos... Si me va bien; «i me
prueba el chma... {Vuelve el mozo de vado
y se retira.)
Jes, ¿No le ha de probar á usted si esta
es la tierra de María Santísima?
Nic. ¡Oh ! si; aquí será usted dichoso
lejos del tumulto y de la perversidad de la
corte. Todos nos esmeraremos en complacer
á nuestro buen amo. Hallará usted la quinta
hecha una ascua de oro. No valga que yo
lo diga, pero si hay otra mujer nuis fiel y
mas gobernosa...
Jes. \Y qué manos para hacer un guiso
de almejas y aviar un gazpacho 1 ¡ Oh! mi
tía es toda una mujer. Créame usted á mí.
Yo salgo por ella. |
Águst. No hay necesidad... (Este sandio
me divierte.)
Jes. No tiene mas que una Taita.
Nic. ¿Cómo?...
Águst. ¿Cuál?
Jes. Ese empeño en que yo he de apren-
der los nominativos y los gerundios.
Águst. ¡Oiga! ¡Ya estudias gramática!
¿ Cuántos años tienes ?
Jes. Diez y ocho he cumplido en estas
yerbas.
Águst. Pues estás adelantado.
Jes, Desde' que se me curaron las cuar-
tanas he dado un estirón... En cuanto á
gramática , ni Cristo pasó de la cruz ni yo
del quis vel qui.
Nic. i Hum !... ¿ No callarás?
Águst. Déjele usted...
Jes. Erre que erre mi tia en que he de
ser cura , pero hablando en plata , á mi no
me llama Dios por ese camino.
Águst. Ya,yaloYeo.
Jes. Y no habiendo de cantar misa,
¿para qué diablos he de estudiar yo esa
Jerigonza?
Águst. Tiene razón. Un poco tarde le ha
dedicado usted al estudio , Nicanora. Ya es
duro Pedro para cabrero.
Nic. Heredó el año pasado una capella-
nía... Yo no tengo la culpa de que ha3;a
tardado tanto en morirse el último po-
seedor.
Jes. ¡Buena capellanía! GlncuenU du-
cados de renta... Para poca salud...
Águst. Mejor será que le ponga usted á
un oficio...
Jes. ¿ Oficio ? No , señor ; que aunque po-
bre soy hijodalgo.
Águst. ¡ Oh 1 Pues no es cosa de manci-
llar los timbres de tu linaje. — Vamos; tú
querrás ser militar...
Jes. ¡Em!... Tampoco tengo yo afición
al chopo ; maldita.
Águst. Bien ; si tienes hacienda de qué
vivir...
Jes. ¿Yo? Naita de Dios. Mi tia me man-
tiene.
Águst, Pues ¿ qué diablos quieres hacer
de tu persona ? ¿ Para qué piensas tú ser-
vir en el mundo?
Jes. \ Toma ! para empleado. A mí me
han dicho que para eso cualquiera es
bueno.
Águst. Sí ; á lo menos para cobrar el
sueldo. — Esa es una verdad que en Es-
paña ya no necesita demostración.
Jes. Usted que tendrá amigos en Madrid,
me puede recomendar...
ACTO PRIMERO.
2!i2
Ágiut. ¿ Yo ? ( {Donosa ocurrencia! ) Si ;
estoy en eso.
Jes. Yo me contento con cualquier cosa;
una plaza de guarda , ó de intendente...
Agust. Bien; dejemos ahora... ( i Qué
broto I No pierdo la esperanza de oirle re-
buznar.)
Nie. Jesualdo es asi..., sencillote... Pero
si usted le protege y le desasna...
Agutt, iSÍ ; á eso he venido yo expresa-
mente de Madrid I
Nic. {En vox baja á Jesualdo.) ¿ Vea ? Ya
se enfada.
Agust, {En vox baja á Sicanora,) Mas
fácil sería domesticar á un jabalí.
Nie. \ Pues ya 1... No lo decía yo por tan-
to... Vaya ; ¿no quiere usted tomar alguna
cosa?
AgusU Ahora nada. Lo que quiero es
quitarme este polvo... , lavarme. ( Se le~
tanta.)
Nic, \ Jesús ! Al momento. (Jíof trando la
puerta de laixquierda.) Entre usted... Esa
habitación es Ja que tenia preparada; la
mejor y la mas alegre...
Agust. Bien, bien.
Nic. Hallará usted todo lo que necesite;
agua , toballa...
Agust, Basta.
NiCé i Quiere usted que le ayude... ?
Agust. No hay necesidad.
ESCENA V.
NICANORA, JESUALDO.
Nie. \ Que hayas de ser tan parlanchín
y tan pollino!
Jes. \ Vaya 1 Pues ¿ qué he hecho yo para
que me requiebre usted de esa manera ?
.Vtc ¿ Qué has hecho P Entregar la carta
al instante y enseñar la punta de la oreja.
Jes. Diga usted que su comidilla es echar
sermones y gruñir... Diga usted que me ha
cobrado tirria y murria y mala voluntad.
Nie, Nada de eso; pero has dicho tantas
tontunas...
Jes. ¡Pues I Y si hubiera callado me lla-
maría usted soso , cazurro y estafermo.
¡ Nunca ha de acertar uno... I
Nie. En boca cerrada no entran moscas.
Jes. Digole á usted , tia, que si no fuera
usted mi tia...
Nie. ¿Eh?
Jes. (i Cuidado con ia tía ! )
Nie. ¿ Qué ibas á decir, galopín?
Jes. Nada , tia ; pero si ahora tiene usted
razón, que me ia claven en la frente y venga
Dios y lo vea.
Nic. Tengo razón que me sobra. Tus ne-
cedades han puesto de mal humor á don
Agustín.
Jes. Al contrario ; yo creo que me ha co-
brado ya un cariño horroroso. ¿No vio us-
ted cómo se reía?
Nic. Al principio, sí; pero luego se fas-
tidió soberanamente.
Jes. I Eh! cavilaciones de usted. El liom-
bre viene, á la cuenta , molido y trasno-
chado, y no hay que extrañar...
Nic. Sin embargo, te aconsejo que con
él midas mucho tus palabras y que procu-
res ganarte su voluntad...
Jes. Descuide usted. Yo le bailaré el agua ;
yo sabré camelarle... ¡ Pues si á servicinl y
á don de gentes no me gana á mí nadie!
Verá usted... i Ah qué idea! í Soberbia
idea ! Voy corriendo... Usted me dará luego
bis gracias.
Nic. ¡Esperal ¿Adonde vas?
Jes. Ya lo verá usted. Vuelvo pronto.
Nic. Pero dime...
Jes. Nada ; ni con un pujavante me ar-
ranca usted mi secreto. Quiero sospren-
derle, y á usted también. Adiós. {Vasecor^
riendo por la derecha del foro.)
ESCENA VI.
NICANORA.
¡ Oye ! ¡ Jesualdo !... ¡ Échale un nudo á
la cola! ¿ Qué proyecto será el suyo? Irá
tal vez á la huerta acoger naranjas para...
ESCENA VII.
Don AGUSTÍN , NICANORA.
Agust. Nlcanora.
Nie. I Señor !
Agust, Siéntese usted y hablaremos un
rato de negocios domésticos. {Se.sientan.)
Mi administrador principal, que reside en
Sevilla y hace poco que ha visitado estas
posesiones, me da muy buenos hiformes de
usted.
Nic. (Ya lo creo; como que somos uña y
S60
LA INDEPKNDENGIA.
carne. ) Aunque yo no delta decirlo , don
Tadeo me hace justicia.
Agutt, También mi hermana Dolores se
hacía lenguas ponderando las buenas cua-
lidades de usted, y yo mismo cuando es-
tuve por aquí el año de catorce tuve ocasión
de reconocer en usted una excelente anla
de gobierno
iVtc. Señor, usted me favorece denui-
siado...
Agíist. Así, pues, cuando ocurrió el fa-
llecimiento de mi hermana, de cuya pérdida
nunca me consolaré...
Nie. I Ah ! ni yo. iQué señora aquella!
Era una santa.
Águst. Hice de usted la misma confianza
que ella habla hecho, y espero no tener que
arrepentlrme nunca...
iVtc. Sé mi obligación y me atrevo á
asegurar que no habrá quien la cumpla me-
jor en los cuatro reinos de Andalucía.
Agusu No dudo que se llevan! usted bien
con mi ayuda de cámara, que llegará un
dia de estos con el equipaje.
Nic, Pierda usted cuidado. Yo respetará
sus funciones..., siempre que él no invada
mi Jurisdicción.
Agust. Por supuesto ; y en cuanto al ma-
yordomo...
Sie. (¡Cielos!) Señor don Agustín, ma-
yordomo y ama de llaves son incompati-
bles. Si ha de venir ese... funcionario , yo
estoy aquí de sobra.
Agust. Tranquilícese usted. Iba á decir
que quedará al cuidado de mi casa de Ma-
drid , porque supongo que en esta no me
hará falta.
Nic, Ninguna. ( ¡ Un fiscal ! { Dios nos
libre!}
Agust. Diga usted : ¿y aquella chica... ;
la hija del jardinero ?
Nic. (¡Maldito! iQué memoria tiene !]
Agust. ¿Cómo no se me ha presentado?
Sé que mi hermana la quería mucho , y eso
basta para que yo la considere digna de mi
protección.
Nic. (¡ Oh ! no eran vanos mis temores.)
Agust, Ya estará hecha una mujer.
Nic. I Demasiado!
Agust. ¿Cómo?...
Nic. Quiero decir... Es mujer y no es
mujer , porque no sirve para nada. Holga-
lana, torpe, calavera...
Agust. Temo que la juzgue usted con
demasiada severidad. Otras noticias tenia
yo... Llámela usted.
Nic. \ Qué , señor , si se ha marchado de
Agust. ¿ Qué dice usted? ¿ Y adonde?
Nic. A un pueblo... No sé cuál. Ella ha
dicho que va á servir... •
Agust. ¿Es posible? Pues ¿tan mal aa
hallaba aquí ?
Nie. Al contrario ; estaba como el pet en
el agua ; pero le ha dado esa ventolera y no
ha habido fuersas humanas...
Agust. {Qué locura!
J^tc. Sin duda no era de su gusto la
prudente sujeción en que yo la tenia, y
enamorada de algún barbilampifto... Estas
muchachas de hoy dia son tan casqulvanai
y resueltas...
Agust. {Válgate Dios!...
Nic. ¿Y qué le hemos de hacer? El que
bien tiene y mal escoge... Vaya bendiU de
Jesús. Así nos ahorra cuidados y...
Agust. Tiene usted razón. Pero ¿quién
hubiera creído. . ?
Nie. (Con un grito involuntario.) \ Ah !
[Aparece Isabel en el fbro con un ramo de
pires. Nieanora ee íevoiUa.)
ESCENA Vm.
Don AGUSTÍN, NICANORA, ISABEL.
Agust. ¿ Qué le ha dado á ostedP
Isab. (A la puerta.) \ Señor 1...
Agust. ¡Ah!... ¿Quién eres, niña?
Isah. Isabel la jardinera, muy servidora
de usted.
Af¡ust. ¿Cómo es esto? Pues ¿no me h*-
bía usted dicho...?
Nie. Yo le diré á usted... Ella... Yo...
(Estoy sofocada.)
Agust. {A Isabel.) Adelante.
Isab. (Adelantándose.) Señor t perdone
usted que me atreva... Yo...
Agust. Habla ; no te turbes. (iQué linda
muchacha!)
Isab. Al partir para Aracena me d€{Jé ol-
vidado este ramo de flores...
Agus', Bien; prosigue.
Isab. A pocos pasos de la quinta lo eché
de menos. Volviendo á recogerlo, he sabido
la llegada de usted ; y ya que no me es per-
mitido prestarle otro servicio , me atrevo á
dar á usted mi parabién por su feliz vi^e
y á presentarle, por despedida , estas flo-
res cultivadas por mis manos.
Agust. ( Tomofido él ramo^ que pone
luego sobre una mesa. ) Gradas , hija
ACTO PRIM£RO.
fidi
Nic. (¡Hija mia!... A mi me va á dar
algo.)
Águst, ( Me cautiva esa modestia
¿Será hipocresía ?...) Parece que vuelves ar-
repentida..., y lo celebro ; que, en verdad ,
has procedido con ligereza, con ingrati-
tud.
Isah, I Yo , señor !... (Nicanora en acti-
tud tuplicante y colocada detrás de don
Agtutin, hace selías á Isabel para que no
la acuse.)
Águst, ¿Qué motivo tenias para empe-
ñarte en huir de esta casa?
Isah, \ Huir yo de una casa donde tanto
bien me han hecho I No , señor. Me despi-
dió doña Nicanora...
Agust, ¿ Qué oigo?... ¿A quién de las dos
he de creer?
Nie. ( En mx baja á Isabel,) ¡Por
Dios... i
IsiA, Si; me despidió , pero... tal ves no
le faltó razón para ello. Tuvimos una
reyerta , y acaso... se me escaparía alguna
contestación poco respetuosa...
Ate. (¡Respiro!)
Isab. ExcQse usted en ella el exceso de
8u celo , y en mi los pocos afios.
Agust, (¡ Qué dulzura ! ¡ Qué bondad I Es
un éngd.)
Nic. Con efecto , una y otra neoesltamoe
de la indulgencia de usted...
Agust, Basta. Olvídese todo... Te queda-
rás en easa , si quieres.
Isab. ¿No he de querer? ¡Qué alegría!
Voy ahora mismo, con permiso de usted, i
despedir al arriero.
Agust. (¡ Pobrecillal... Era una víctinui.)
Isab, {En toz baja á Nicanora , yéndose
por el foro.) Ya ve usted que no soy ren-
corosa.
ESCENA IX.
DOM AGUSTÍN » NICANORA.
Águst. ¡ Señora Nicanora !
Ate. (¡Malo! Me apea el don... He caido
de su gracia.)
Agust. Me parece que usted no mira con
buenos ojos á esa criatura.
Nic. Nada de eso. ¡ Si la quiero tanto...!
Pero... , lo que ella misma ha dicho , el ex-
ceso de mi celo... Ahora veo que me habían
dado malos informes...
Águst. Habiendo oido á usted y á ella, no
puedo ya dudar de au inocencia. Usted la
acusó sin piedad i ó por mejor decir, ast«d
la calumnió ; ¡ y ella , aunque agraviada ,
la ha disculpado á usted !
Nic. Confieso que ese rasgo de virtud me
confunde. Chismosos, que nunca faltan, la
habían malquistado conmigo; pero yo pro-
meto á usted que en adelante...
Agust. Está bien. Tenga usted enten-
dido que yo acojo á esa huérfana bajo mi
amparo.
Nic. La miraré de hoy mas con ojos de
madre. (¡Quien fuera basilisco!)
Águst. Ya le diré yo también que no
arme disputas con usted. Quiero que entre
todos mis criados reine la mayor armonía.
Yo gusto mucho de la paz, del sosiego, de
la quietud, y por eso me he venido á vivir
en el campo.
Nie. ¡Sabio pensamiento! Aquí tendrá
usted una vida de patriarca. Libre como el
pájaro, independiente como el aire ; sin ve-
cinos molestos, sin ruido, sin... {Suenan
tiros,) ¡Jesucristo !
Agiut, {Levantándose,) ¿Qué es esto?
Ladrones tal vez... , foragidos...
Nie, No sé... (¡Ay! me pueden abogar
con un cabello.)
Águst. {Dirigiéndose á la puerta de la
izquierda.) Mis pistolas... Les venderé cara
la vida...
Voces. (Dentro, sin cesar los tiros,)
¡ Viva don Agustín !
Nic. i Quieto, quieto ! ¡ Si le están á us-
ted victoreando I
Águst. ¿Cómo?...
Voces. ¡Viva el señor amo !
Nic. ¿Oye usted?
Voces. ¡Viva! ¡Viva!
ESCENA X.
Don AGUSTÍN. NICANORA, JESUALDO,
ISABEL.
Isab. No se asuste usted. Son los mozos
de labranza que vienen á saludarle...
Águst. ¿A tiros? (¡Qué barbaridad!)
{Cesan los tiros.)
Jes, (Entrando.) ¡Viva!— ¿Qué leba pa-
recido á usted el fuego graneado; eh?
Pues luego... i Ah ! Ya está de vuelta Isa-
belilla. {Saludándola.) Me recopilo agreste...
{A don Agustin.) Pues , señor, á mí me debe
usted ese agasajo.
Águst. ¿ Sí ? Gracias. No esperaba yo
menos...
Nic. ¡Bien, chico; te has porUdol Ya
252
LA INDEI'ENDENCIA.
ve usted que mi Jesualdo sabe ser obse-
quioso...
Agust, Reniego yo de semejantes obse-
quios y de quien me los bace.
Voces, {Dentro.) ¡Viva don Agustín!
I Viva !
Nic, I Ah! con que ¿usted...? Pues yo
creía...
Agust, ¿ Es esta la tranquilidad que yo
buscaba?...
Nic, (A Jesualdo,) Tiene razón. Venir
ahora con ese estrépito... Los vivas, pase;
pero los escopetazos...
Agutt. Ni uno ni otro.
Jes, ¡Toma! ¿Con que en igual de...?
Nic. ¡ Calla t
Voces, i Viva don Agustín!
Agxut. iNo acabarán... I
i\rtc. Deje usted : yo les diré á esos gan-
sos por el balcón...
Agust. ¡No! Esté usted quieta. Ellos no
tienen la culpa... {Dando dinero á Isabel.)
Toma, niña. Dales eso para que beban á mi
salud y dlles de mi pute que me bagan el
gusto de retirarse ; que estoy delicado y ne-
cesito descansar.
Isah. Bien , bien. Voy corriendo.
ESCENA XL
Don AGUSTÍN , NIGANORA , JESUALDO.
{Siguen en la calle los vivas y la
algaxara.)
Nie. ¿ A qué hora quiere usted comer?
Agust. A las tres.
Nic. ¿Y qué le apetece á usted...?
Agust. Cualquier cosa.
Nic. ¿Le gustan á usted las...?
Agust. Lo que me gusta ahora es que me
dejen ustedes en paz y solo.
Nie. Vamos, vamos...
Jes, {A su tia yéndose, ) \ El demonio
del...!
Nie. ¡Calla!
ESCENA Xll.
Don AGUSTÍN.
Mucho temo haber errado mis cálculos...
{Suena otro tiro.) ¿Qué tal, eh? ¡La in-
dependencia !... (Al entrar en su cuarto don
Agustín se repiten los vivas y suena una
descarga.)
ACTO SEGUNDO.
ESCENA PRIMERA.
JESUALDO.
{Aparece sentado á una mesa de eseritorio.
— Habrá otra con mantel extendido y
dos cubiertos f y un velador con algunos
pkuos.)
SI esta carta no ablanda su corazón digo
que es de piedra berroqueña. Una vez que
mi tia me aconseja que haga la rueda á
Isabel , desde que ha barruntado que es el
ojo drecho de don Agustín, no te hagas de
pencas , Jesualdo. Ya la he dicho dos ó
tres piropos de refilón, y así me ha hecho
ella caso como por los cerros de Ubeda. No
estante, Tolveremos á la carga, que pobre
mendrugo... ; digo , pobre Importuno...
Apelemos i las cartas... Mi fuerte es la es-
critura. {Repaeando una carta que acaba
de escribir.) — •^em... Eem... Eem...»
¡De perlas! — «Uum... Uum... » ¡Guapo!
— « Eeem... » No cabe mas. Ni el dómine la
hubiera notado mejor. ^ Firmaré. {Escri-
biendo.) «Jesualdo Corvejón.» — Doblo la
esquela... {Lo hace.) Planto el sobres-
crito. {Escribiendo.) «A Isabel Diaz. » {Se
levanta.) ¡Listo! A la primera... conjetura
que se me presente... ¡Ah! Ella sube.
Guardo el documento.
ESCENA IL
ISABEL , JESUALDO.
{Isabel trae una cesta con platos, vasos ^ etc,
para acabar de cubrir la mesa.)
Jes. ¡Salud, reina mía I ¿Quiere usted
que eche una mano?
Isab. Gracias. No es menester. {Va colo-
cando el servicio de mesa.)
ACTO SEGUNDO.
253
Jet. ¡ Hay ! No vasos del tabaque , sino
piedras del rio sacara yo con los piños si te
diese á ti la humorada de mandármelo,
cuerpo bueno.
I$ah. Yo no necesito criados. ( Pues ¿no
ha dado en perseguirme este moscardón?)
Je$, Es que seria mucha lástima que esas
manecitas do... (Fa d tomarle una y recihe
un bofetón,)
Itah, I Quite allá!...
Jes. ;Ay!... ¡ Desgradecida ! (¡Vaya un
sopapo de mi flor!}
Itah. {Haya mastuerzo, insolente...!
Jes. Vaya, hija, no te amohines. Era una
broma...
Itab. Yo no gusto de esas bromas, ni le
he dado á usted pié para ellas. ¿En qué pe-
sebre hemos comido Juntos?
Jes. ¡ Ba ! no riñamos. Otra ves será. Ya
caerás <]e tu asno. ¡Sobre que me has de
querer al fin y al postre!... {Poniendo la
carta en la cesta sin verlo Isabel, ] ( Dejo
aqui el recado y tomo el tole.) ; Adiós, cara
de rosa ! ( ¡Vaya un modo de santiguar ! )
ESCENA m.
ISABEL.
El tal Jesualdo es el mayor cernícalo...
Sentiré verme en la precisión de decir á su
tia que le ponga trabas. — Acabemos de...
¿Qué veo? Una carta en la cesta... {La toma
y lee el sobre.) lEs para mi! ¿Quién...?
¿Será suya...? ¡ Bien por Dios! Me ha to-
mado por su cuenta... Veamos las sandeces
que me escribe.... {No! Le hago demasiado
favor en leer la carta y podrá presumir...
Se la volveré sin abrirla... ¡Ahí
ESCENA IV.
ISABEL, Don AGUSTÍN.
Agust. {Hola, Isabel!... ¿Es para mi esa
carta?
Isab. (Ya la ha visto. Le diré la verdad.)
No, señor; es para mi , si el sobre no está
equivocado.
Agust. ¡Oiga ! ¿Con quién te carteas tú ?
Isab. Con nadie de este mundo. Esta es
la primera carta en que leo mi nombre.
Agust, Será de algún amante...
Tsab. Sospecho que si.
Agust. ¿Cómo?...
Isab. Si puede amar semejante avestruz.
Agust, ¿Luego ya tienes algún antece-
dente... ? ¿Quién piensas tú que sea el au-
tor...?
Isab. Jesualdo.
Agust, ¡Ese gaznápiro!
Isab. Ha dado en decirme chicoleos...
Agust. Que tal vez no te habrán disgus-
tado.
Isab. Usted lo va á ver. {Va á romper la
carta y don Agustin la detiene.)
Agust. ¡ No ! ¿ Qué haces? Quisiera ver
el estilo epistolar de ese mancebo. Dá-
mela...
Isab. Tome usted. {Se la da.)
Agust. (Abriáidola.) (Si le amara Isabel
no sería tan dócil.) Leamos.
{Lee.) « Mi mas estimada y sandunguera
Isabel Diaz : después de preguntarte por tu
salud y demás con todo el respeto y contu-
melia que pide la usanza y manda la bula ,
paso á decirte que desde el momento y hora
en que te columbré tan lozana y tan de
rechupete, tus ojos me han hecho tilín y
tu labia y tu hitríngulis me tienen des-
coyuntado. Así te lo especulizo de mi mano
y puño, pues te aconsejo que te camelo
con buen fin ; y con esto no te canso mas,
y Dios te guarde, y perdona la mala letra ,
los años de mi deseo, como lo desea con
suspiros de azúcar y canela este desaforado
espíritu q. b. t. m. y es por mar y tierra de
todo corazón
Jesualdo Corvejón. »
No ha nacido de madres un bribouzuelo
mas necio y mas atrevido. Yo le aseguro...
Isab, No se irrite usted, señor don
Agustin , que eso es dar importancia á un
tonto que no la merece; antes debe usted
reírse como yo de la graciosa carta que me
ha escrito.
Agust. No es cosa de risa la temeridad
con que se atreve aponer los ojos en tí. Pues
¡es cierto que estarías bien empleada...!
Vé á decirle que venga aqui al momento;
que yo le llamo.
Isab. Por Dios, no le diga usted nada.
Va á pensar que yo soy una chismosa..., y
á fe que, á no ser por la necesidad de Jus-
tificarme, nada sabría usted...
Agust. Gastar contemplaciones con ese
picaro es echar margaritas á puercos. Haz
lo que te digo, ó creeré qiip no me has ha-
blado ron sinceridarl.
25A
LA INDEPENDENCIA.
Itab, Obedezco.
AfgvLst. Que suba también sn tía.
ESCENA V.
Don AGUSTÍN.
Cuanto maa veo y oigo á esa Joven, mas
estimación y mas interés me inspira. Pena
me da el considerar que á no ser por una
felix casualidad ya estaría lejos de mi y
para siempre. Ella es la única persona que
basta ahora me ha hecho grata mi mansión
en este valle. Tan sencilla, tan despejada,
tan humilde... lOh! Gomo conserve tan
buenas cualidades no echará de meiraa el
patrocinio de mi hermana.
ESCENA VI.
Don AGUSTÍN , NICANORA , JESUALDO.
Nie, Isabelita ha dicho que usted nos
llamaba.
Aquií, Si , seftora : para que usted tenga
entendido y sepa ese caballerito que nada
tiene qne hacer en mi casa.
Sie. ( \ Otro desaire 1 1 Sea todo por Dios ! )
Sentiré qne alguna inadvertencia de mi so-
brino...
ÁgusU Algo mas que inadvertencias son
las suyas.
A' ic. Si lo dice usted por la salva de an-
tes , él no lo biso con malicia...
AgyuU Lo digo porque yo no quiero sdn-
ivanos á mi lado.
Jej. (Mntn áxmU».) NI yo me be safado
de un dómine para hodear en otro.
JVie. t Galla 1
Agnst, i Qué estás ahí refunfufiando?
Jet. Nada. Pero es mucha gaita...
AguiU Vuélvete á Niebla, y cuando hayas
aprendido , sino la gramática , á lo menos
á ser racional, podrás volver...
Jei, Eso de Ir á Niebla , será lo que tase
un sastre.
.Vie. iJesnaldol...
A^usu Como yo no te vea , mas que te
vayas al infierno.
/m. Es que yo no he venido aquí por su
linda cara de usted, sino por la de mi tía.
A'tc. ¡Chit!... ¡Maldecido!... Perdónele
usted , que no sabe lo que se dice.
iffvtt. Eso es verdad.
Sic. {Deslenguado! ¡Mala crianza!... Pí-
dele perdón... (Aparte á Jesualdo,) ¡ Hum...
borrico ! ¿No sabes aquello de manos besa
el hombre que quisiera ver cortadas P
Agust, No quiero yo que me pida per-
don , sino que se vaya.
Jes, Ya se irán , ya se irán.
Nic, Sí, señor; y pronto; ahora mismo.
[En vox baja.) Aguántate y no te apures.
(Alxandú la vox,) El amo tiene razón. I^s
amos tienen siempre razón. {Al oido.)
Cuente con tu tia. {Alto,) Vamos; despí-
dete.
Jeg. ( Con mal modo. ) i Ahur I ( i Oh !
como yo pueda , me las ha de pagar. }
ESCENA Vn.
Don AGUSTÍN, NICANORA.
Agust, Tiene usted un sobrino muy cua-
drúpedo, sin adulación.
Nic, ; Qué quiere usted ! La falte de trato
y de... Lo que es su índole, es buena...
Agust, Podrá ser, pero lo dudo mucho.
Nic. Como usted le ha hablado con tante
severidad... No es decir que él no la me-
rezca... haste cierto punto...
Agust. iNicanora!...
Nic. ( ¡ Nada ; no hay don 1 )
Agust. Usted es su tia, y no eitra&o que
le mire con indulgencia ; pero yo que, entre
otras cosas , me he alejado de Madrid por
verme libre de mis sobrinos, no vengo oon
humor de sufrir á los ícenos.
Nic. Ya , ya me hago cargo...
ESCENA VIII.
Don AGUSTÍN, NICANORA, ISABEL.
Isalí. La sehorlte doña Amparo, vecina
nuestra , desea hablar á usted...
Agust. ¡Ah! Que pase adelante.
ESCENA IX.
Don AGUSTÍN, NICANORA.
Ate. { ¡ La sevillana 1 | Otra juventud !
¡ Otra hermosura !... ¡ Mala me he puesto ! )
Agust, No tengo el honor de conocer.,.
AXTTO SEGUNDO.
16B
ESCENA X.
Dmi AGUSTÍN, N1CAN0RA. AMPARO.
Amp. Caballero...
AgusU Sea usted muy bien reñida á fa-
vorecer mi casa.
Amp, Yo 8oy la favorecida.
Nie, {Mientras don Agustín ofrece á Am^
paro una silla y ambos se sientan,) (Me
baré la remolona...)
Amp, Temo que mi visita sea Inopor-
tuna ..
Agust. ¡ Oh ! de ningún modo.
Amp. Usted tria á comer... {Nieanora
arregla la mesa.)
Agust, Todavía no ; y en todo caso me
haría usted mucho honor aceptando mi
mesa. (¡Hermosa cara!)
Amp, Muchas gracias , caballero. Yo no
como nunca fuera de mi casa.
Nic. (No le ha parecido saco de nueces la
Amparito.)
Agust. Dígame usted si puedo servirU en
algo, lo cual me servirá de mucha satisfac-
ción
Nie, (iMirenelfllóaofol...)
Amp, Desearía hablar con usted á solas.
Agust. Nieanora, háganos nsted U fineza
de...
Nie. Entiendo. (¿Si querrá conquistarle....'
Un clavo saca otro clavo... Y á todo turbio
correr, mas vale ser destronada por esta
que por la otra.)
ESCENA XI.
AMPARO, Don AGUSTÍN.
Agust. Hable usted. Ya estamos solos.
ilmp. Soy huérfana y vivo con una tía
mía, que no me acompaña por estar en-
ferma, en una casita de campo muy inme-
diata á esta. Hace algunos meses que he
venido á tomar posesión de una corta he-
füicia, únioo resto de la fortuna de mi
padre, comerciante de Sevilla, que de
Tuelta de Ultramar naufragó coa un buque
cargado de ricas mercancías. He sabido la
Uceada de usted y, como vecina, vengo á
ofrecerle mis respetos.
Agust, Agradeieo sobremanera la fina
•teaeloii de nsted, y á haber sabido que
residia en la vecindad tan apreciable
me hubiera antidpado á visitar á usted ,
como era de mi obligación.
Amp, Confieso que eso hubiera estado
mas en el orden ; sobre todo, siendo usted
soltero , como acaban de decirme.
Agtut, Si , seuora ; y probablemente lo
seré toda mi vida. (Ahí va esa por si
acaso.)
Amp. Tendrá usted , sin duda, mala opi-
nión de las mujeres...
Agust. Nada de eso. Yo estimo y venero
al bello sexo, como es Justo; y si tuviese
alguna prevención contra él, la presencia
de usted bastaría á desvanecerla.
Amp. Gracias.
Agust. (¿Qué embajada será está? Este-
mos en guardia...) No desconozco los in-
convenientes del celibato, pero soy muy
zeloso de mi independencia y temo que me
priven de ella los lazos del matrimonio.
Amp, En buen hora. No seré yo quien
combata tan prudente propósito; ni ese es
el objeto de mi visita.
Agust. Ni yo soy tan fatuo que pueda
presumir... (No es coqueta; i milagro!)
Amp. Es el caso que convencida yo de
mi inutilidad para dirigir la labranza , y
sin medios para hacer productivas las he-
redades de mi pertenencia , he resuelto ena-
jenarlas. Si las saco á pública subasta, es-
cribanos y jueces y agrimensores devorarán
la mitad de su escaso valor. Acaso podrá
oonvenir á usted la adquisición de esas
tierras por lindar con las suyas; le tengo
por hombre de honor, y si quiere comprar-
Agust. Bien, señorita; yo pasaré hoy
mismo á ponerme á los pies de nsted y á
los de su respetable tia. Veremos esas he-
redades... Aunque desde ahora opino que
será mejor que usted las conserve, y si
para ello necesita usted algún dinero , no
tengo inconveniente en adelantárselo... sin
interés alguno.
Amp, (Caballeret... (Es henéfleo y gene-
roso ; ya no puedo dudarlo ni arrepentirme
de mi resolución.) {Se levanta y también
don Agwtin,) Doy á usted infinitas gracias
por tanta bondad : tomaré sus consejos y
me atrevo á confiar á tan digno protector
mi orfandad y mi inexperiencia.
Agust. Me permitirá usted que la acom^
pane...
Amp. { Oh ! no lo consiento ; ni hay ne-
cesidad de que usted se incomode. Abajo
espera mi criado...
Agust, No replico.
956
LA INDEPENDENCIA.
Amp, Muy servidora de usted.
Agust. Beso á usted los pies , sefiorita.
ESCENA Xn.
DoM AGUSTÍN.
Bella persona es la vecina, y á fe que en
este rincón de España no esperaba yo ver-
me rodeado de tantas seducciones. Esto es
ya otra cosa que la serenata de pólvora y
las brutalidades de Jesualdo.
ESCENA XIII.
Don AGUSTÍN, NICANORA.
Nic. [Poniendo sobre la mesa un platillo
con aceitunas.) Son las tres. Cuando usted
guste se servirá la comida.
Agust. Al instante.
JVtc. {A la puerta del foro) ¡ Muchacha I
¡ La sopa !
Agust, {Sentándose y tomando una acei-
tuna.) De la reina; ¡ bravo 1
Nic. Y aderezadas por estas manos que ,
aunque me esté mal el decirlo...
Agust. Son exquisitas...
Nic. Favor que usted les..., que usted
me hace. (No me invita á sentarme, aun-
que con esa esperanza hice poner dos cu-
biertos Este hombre es un cafre.) {Llega
Isabel con la sopera , que pone sobre la
mesa, y una criada con otros platos , que
deja sobre el relador.)
ESCENA XIV.
I Don AGUSTÍN, NICANORA, ISABEL,
UNA CaiÁDA.
Nic, ¿Quiere usted que le haga plato?
Agust, ( Haciéndoselo él,) No es necesa-
rio Agua es lo que quisiera...
Nic, Voy volando. No la be traído antes
porque estuviera mas fresca.
ESCENA XV.
Don AGUSTÍN, ISABEL, la Criada.
Agust, Ahora veo que hay dos cubler*
tos... ¿Sabes tú , Isabel , si había de venir
algún convidado?
Isáb, No , señor; como por parte de us-
ted no haya de venir alguno...
Agust. (¡ Ah , qué idea !... Voy á dar una
lección al ama de gobierno.) Pues ese cu-
bierto no ha de quedar desairado. Asi como
así, me da tristeza el comer solo... Acerca
una silla, Isabel; me harás compañía...
Isab. Señor, tanta honra... Yo no debo...
Agust. Siéntate. Ya puedes suponer que
no lo digo por cumplimiento.
Isab. Pero... jSi me da tanta vergüen-
za...!
Agust, ¿ Por qué? Me darás mucho gusto
en comer conmigo. Yo lo deseo, y si es
menester, te lo mando.
Isab. [Tomando una silla y acercándola
á la mesa.) Bien, señor. Yo estoy obligada
á obedecer á mi amo. {Se sienta,)
Agust. Te haré plato. {Lo hace.)
Isáb. No; yo misma... ¡Jesús! Me hace
usted salir los colores...
ESCENA XVI.
Don AGUSTÍN, ISABEL, NICANORA,
LA Criada.
{Llega Nicanora con otro principio en Ja
mano derecha y en la izquierda una bo^
tella con agua,)
Nic. Aquí está el agua , que mas fresca
no la bebe el rey ; como que ha estado en
el sótano... (^orprendtda al ver á Isabel
comiendo con don Agustin, deja caer la
botella. La criada acude á recoger los
cascos,) (¡Dios poderoso!...)
Agust, ¿Qué es eso? Ha roto usted la
botella... iVotoáCribasI...
Nic. Es que... La... Yo... Cuando... (¡No
me queda mas que ver!)
Isáb, {Queriendo levantarse.) Yo iré por
otra...
Agtut. ¡Quieta! (il ia moda.) Anda tú,
muáiacha. {Vase corriendo la criada.)
Nic. [Dejando sobre el velador la fuente
que trajo.) (¡Atroz insulto! ¡Horroroso
despotismo!)
ACTO SEGUNDO.
í257
A(/ust. Veo, sefiora Nicanora...
Nie, Perdone usted , señor don Agustín ;
así se llama á las mujeres del estado llano.
Yo, ac[ui donde usted me ye, soy do&a
por los cuatro costados.
Agutt, I Ah! no lo sabia. Pues, sefiora
doña Nicanora de mi alma, iha á decir á
usted que aplaudo mucho su sincera re-
conciliación con esta niña.
J^te. tYo!... ¿Por qué lo dice usted?
ÁffUit, ¿Qué mas prueba que haber us-
ted puesto en mi mesa otro cubierto para
Isabel?
Nic, ((Para ella! i Quisiera bramar 1) Yo
no soy rencorosa ; pero si esa... señorita ha
tenido la petulancia de creer que el cu-
bierto era para ella , me ha atribuido una
galantería de que estaba yo muy distante.
Affutt. (¡Qué mosca tiene doña Nica-
nora!)
Isab. El amo sabe muy bien que no he
tenido semejante idea , y que ha necesitado
hacerme muchas instancias para que yo
aceptase un puesto que no me corres-
ponde.
Ágiist. Cierto. Yo la he convidado, y es-
pero que no me reprenderá usted por eso.
(Vuelve la criada con otra botella de agua
y la pone en la meta,)
Nic, No, señor. Usted es el que manda,
y aunque me degrada mucho una preferen-
cia tan...
Affutt, Tan absurda ¿ eh ?
Nie. No digo eso; pero , en fin , no espe-
raba yo que tan pronto... una favorita...
Agutt, Vaya , no lo tome usted tan á pe-
chos, doña Nicanora. {A ItabeL) ¿Qné va
á ser de nosotros si hace tiimision? (La
criada retira lot platot toperot y p&ne
otrot,)
Nic. Si esa es una indirecta para desp^
dirme...
Agutt. {Ni por pienso! ¡Yo despedir á
una ama tan ilustre... y tan primorosa para
aliñar aceitunas !... Ya puede usted llevarse
la sopera.
Nic, (¡Qué tortura!...) Al instante...
Agutt. ¿Qué veo! Le tiemblan á usted
las manos...
Nic, Algo... Los nervios... Siempre que
hay tramontana...
Agutt. Déjela usted... (A la criada,) Tó-
mala tú. (La criada retira la «opera.)
Nic. (De cólera tiemblo.)
Agutt. Está usted descolorida...
Nic, Sí ; no me siento muy buena.
Agutt. ¡ Voto á sanes !... Pues ea, retírese
usted y cuidarse. Esa moza basta para ser-
II.
vimos. (La criada continúa tirviendo á la
meta.)
Nic. Pues con permiso de usted...
Itáb, (Enademande levantarte.) ¿Quiere
usted algo? Iré...
Nic. (Con atperexa.) No quiero nada.
Agutt. (En xox baja á Itabel.) No te
muevas.
J^te. (Téndote,) (\ Cómo se relame el ar-
rapiezo!... ¡Hum... ! ¡sise le volviera reja^
gar... !)
ESCENA XVII.
Don AGUSTÍN, ISABEL, ia Criada.
Itab. ¡Cómo siento que la haya usted
mortificado tanto 1
Agutt, Me encocora mucho esa mujer.
Itab. No hay motivo...
Agutt. Sí; te echó cruelmente de mi
casa...
Itab, Olvídelo usted como lo olvido yo.
Agutt. Y es muy zangoñeta..., ly es tia
de Jesualdo !
Itáb: Pensará que yo he metido ziiafia...
Agtut. Que piense lo que quiera. Yo no
tengo que dar cuenta de mis acciones ni á
ella ni á nadie. Soy independiente.
Itab, La pobre se sentía indispuesta...
Agiut. No será cosa de cuidado. Ya la
he mandado retirarse por consideración á
su salud... y á mi vajilla. — Hablemos de
otra cosa. ¿ Conoces tú á la señora que vino
antes?
Itáb, ¿ A doña Amparo? Yo ñola he tra-
tado. Lo que puedo decir es que vive ahí
cerquita con una tia suya...
Agutt. Ya lo sé.
Itáb. Anciana é impedida; que es una
Joven muy recogida de quien nadie habla
mal. Apenas se la ha visto fuera de su casa
desde que vino de Sevilla.
Agutt. i No recibe visitas?
Itáb. Que yo sepa, ninguna, excepto el
médico del pueblo inmediato , que asiste á
su tia , y es hombre ya entrado en años.
Agutt. (¡Qué alma tan bella la de esta
niña 1 De nadie habla mal.) No sabrán acaso
los Jóvenes del país que reside en él tan
buena moza...
Itab, ¡ Y mucho que lo es ! Yo no he visto
señorita con mas gracias y mas... Y tiene
mucho ángel en aquella cara.
Agutt. (¡Tampoco es envidiosa !) Tu elo-
i7
258
LA INDEPENDENCIA.
glo es tanto mas laudable cuanto menos
indulgentes suelen ser las mujeres cuando
juzgan á otras.
Jsáb. Si me parece bonita , ¿por qué no
lo he de decir?
Agusí, Pues, sin embargo, aun eres tú
mas linda que ella.
Isab. No es posible. ¿Cómo puedo yo
compararme... ? Yo, hija de un rústico,
criada sin melindres al aire y al sol...
AgusU ¿No te miras al espejo?
Isah. Si, señor, todos los dias cuando me
peino.
AgtuU ¿Y qué opinas de tu cara?
Uábé Opino... que no es para espantar al
coco.
Agiut. ¿ Ningún hombre te ha dicho que
eres hermosa?
Isab, El primero y único que me lo ha
dicho es Jesualdo; pero como es tan simple,
es muy posible que le hayan engañado los
ojos.
Agust. No , no le han engañado. Yo no
tengo telarañas en los míos y te aseguro
que eres muy bella.
Isab. Sería una descortesía el desmentir
á usted y una temeridad el presumir que
mi señor se proponga lisonjear á su hu-
milde criada.
AgusU No. Te lo digo como lo siento.
Jsáb» El parecer bien á nadie disgusta :
pero aunque otras se llenarían de orgullo al
oir palabras tan agradables, yo no las intei^
preto sino como una prueba mas de la bon-
dad de usted. {La criada se retira Ueván-^
dose lo que pueda del servicio de fMsa.)
Agust. (I Si digo que es un tesoro 1 Ahora
la daría yo... \ Tente , Agustín 1 ¿ Y la in-
dependencia?) {Se levanta y también
Isabel.) ¿Qué haría yo ahora, no dur-
miendo la siesta?
Isab. {Desocupando la mesa.) No sé...
Podría usted dar un paseito á caballo des-
pués de tomar café.
Agust. Dices bien. ¿Llegó el caballo que
mandé comprar en Sevilla ?
Isab, Sí, señor; ya hace dos dias. Un
tordillo de muy buena estampa.
AgusL Pues hazme el favor de mandar
que me lo ensillen, y entretanto dispondrás
que nos sirvan el café en el jardín.
Isab. Sí , señor ; pero no me iré con las
manos vacias. {Entre Isabel y la criada ,
que ha vuelto , recogen y se llevan el resto
del servicio de mesa.)
Agust. Deja , no... (Si , dejémosla que
trabaje y asi no olvidaré Ui distancia que
nos separa.)
ESCENA XVni.
Don AGUSTÍN.
Tomaremos juntos el café , porque ya lo
he dicho; pero no vuelvo á sentarla á nú
mesa. Quien quita la ocasión quita el pe-
ligro. Doña Nicanora ya tasca el freno ; los
demás criados murmurarán... Isabel es de-
masiado humilde para consorte mia... ¡ Con-
sorte 1 Solo de pronunciar esta palabra me
horripilo. Por otra parte, abusar de su can-
dor , de sa inocencia, seria una felonía.
ESCENA XDL
Don AGUSTÍN , NICANORA.
Nic. Vengo á dar á utted una mala no-
ticia , señor don Agvstin.
Agust. ¿Mala noticia ? Paes ¿ qué ocurre f
Nic. Anteayer trajeron para usted un ca-
ballo tordo... I Soberbio animal I
Agust. Ya lo sé. Justamente acabo de
mandar que lo ensillen para dar un paseo...
Nic. Lo siento ; pero tiene usted que re-
nunciar á ese gusto.
Agust. ¿Por qué?
Nic. I Animalitol
Agust. ¿ Le ha dado algún toroion f
Nic. Peor que eso.
Agust. ¿Ha muerto?
Nic. Lo han requisado para la remonta
del ejército.
Agust. I Por vida... 1
Nic. Aquí tiene asted el recibo... {L$ da
un papel que d<m Agustin lee para si.)
Agust. Con que ¿se lo haií Uevado?
Nic. Sí , señor.
Agust. Bien podía usted haberme ayi-
sado...
Nic. Por no haeerie á usted levantar de
la mesa... Y además , era inútil. Los comi-
sionados no tienen espera ni admiten ex-
cusas.
Águst. ¿ Quién sabe si yo lo hubiera sal-
vado... ?
iVtc. {Imposible! La orden es termi-
nante y , lo que dijo el mariscal , ni el ca-
ballo de Santiago se libra de la requisición.
Agust. \ Estamos treaoot ! ¿ Es esta la In-
dependencia á que yo aspiraba ? i Ni soy
dueño de pasear á caballo 1
Nie. (Me alegro por el nltnO« que me hia
I hecho.) Dloen que lo pagarán.
ACTO 8SGUND0.
95t
4#t»l. Si ; en treg pltioc : tarde , mal y
HHDGa.
Nie. Lo han- tasado en yelnte y cinco
doblones...
Agust. \ Lindo ! ¡ Y á mi me ha costado
ciento !
ESCENA XX.
Don AGUSTÍN, NICANORA, ISABEL.
Isab, {Llega agorada.) t Ay, señor! ¿no
sabe usted lo que pasa?
Agutí, ¿Otra calamidad? ¿Te quieren
requisar á tí también ?
Isab, ¡ Eh ! no , señor. Luego que mandó
ensillar el tordo...
Agtut, i Échale un galgo !
Isáb, \ Qué ! ¿Lo han robado?
Agutí. Poco menos. Prosigue.
ítáb, A mi salida del cenador de las lilas,
donde acababa de dejar la bandeja con el
juego de café, oigo un quejido... Me acerco
i la tapia del jardin que cae á la espalda
de la quinta y veo al otro lado de la verja...
¿ Qué dirá usted? Un gran canasto de mim-
bres y dentro del canasto una criatura...
Agtuí. ¡Cielos!...
Nie, t Válgame santa Lutgarda! ¡Vál-
game san Ramón Nonato I
Itab, Un niño como de un mes de edad
muy robusto...
Agutí. Bien ; ¿ y qué tenemos con eso. ? Por
allí estaría su madre...
Itáb. No sé... Yo abrí la verja y á nadie
vi... ¡ Es un expósito !
Agtuí. Que lo sea. Mi casa no es inclusa.
Itab. Tenía este papel prendido á las man-
tillas con un alfiler.
Agutí. {Leyendo el papel que le enírega
ItaheL) « Su desgraciada madre lo reco-
mienda á la caridad del señor don Agus-
tín. » ¡ Esto nos faltaba ! ¡ Yo pagar culpas
lyenas I ¡Yo prohijar lo que otro... I
Nie. No lo reciba usted. Eso es una In-
famia.
Itaib, ¿ Y qué va á ser del pobrecillo? Ni
en la miserable aldea cercana , ni en todas
estas inmediaciones habrá quien le recoja
si usted le abandona.
Agutí. Pero, hija mia, ¿ cómo quieres tú
que yo , sin comerlo ni beberlo...?
Nio, \ Nada ; aquí no cargamos con el
mochuelo!
ítah, \ Ah , señor ! usted no tiene hijos...
Agutí. ¿ Y por eso me han de endosar loa
del prójimo?
Itab. Si viera usted... i Es tan hermoso!...
Agutí. Si será; pero no es mió.
Itab. ¡ Lloraba el angelito de Dioa... 1
Nie. Que llore en hora buena; se lo
ahorrará de... Nosotras no podemos darle
de mamar. ¡ Vaya que es frescura y desver-
güenza!
Itab. Eso es lo de menos. Se le busca una
nodriza.
Nie. ¿ Nodriza ? ¡ No en mis dias I
Itáb. Mientras tanto , la mujer del ape-
rador, que está criando, le dará teta...
Nie. De ningún modo. ¡ Hola! Que mame
del pezón de un carro.
Agutí. Abandonarle es muy duro; mas
por otra parte...
Nie. Señor don Agustín, la chanza es
muy pesada...
Agutí, En efecto...
Nie. Mire usted lo que hace. Porqué su
madre sea pecadora y desnaturalizada , no
es justo comprometer la reputación de mu-
jeres honradas , que no son madres.
Agutí, Es verdad.
Nie, Dirán luego malas lenguas que yo
le he parido.
Agutí. Permítame usted , doña Nicano-
ra... Me parece que la edad de usted la pone
á cubierto de semejantes sospechas.
Nie, Perdone usted; todavía no soy yo
tan vieja ni tan... ¡Vaya! Y sobre todo, yo
no soy la única que aquí lleva faldas. Sin
ir mas lejos , ahí está Isabel , que es moza
casadera y... ¿Qué dirá usted y qué dirá
ella si la cuelgan el milagro?
Agutí. Tiene razón. Si la malicia...
Itab. ¡Ah! ¿Qué me importa lo que
pueda inventar la malicia? ¿Hay acaso
contra ella ninguna honra segura? Dios sabe
mi inocencia, y mi amo y señor no duda
de ella : esto me basta.
Agutí. Tranquilízate, Isabel. Yo te am-
paro y te defiendo , y si alguien osara ca-
lumniarte , se acordaría de mí.
Itáb. [Betándole la mano.) \ Mi querido
amo! ¡Mi único padre!... Pero considere
usted que con cerrar su puerta á ese des-
venturado niño no me libra de los tiros de
la envidia y de la calumnia. Basta que el
ángel inocente haya llorado en los umbra-
les de la quinta y que yo me haya Intere-
sado por él para que me levanten un falso
testimonio los que sean capaces de tanta
maldad. — Pero no ; no lo tema usted. Yo
no he hecho mal á nadie. ¿Por qué he de
tener yo tan perversos enemigos? ¡Oh!
260
LA INDEPENDENCIA.
Recíbale usted, señor. No por yanos escrú-
pulos deje usted de bacer una obra buena.
Oiga usted solo lo que le dicta su corazón
compasivo, y no serán inútiles mis lágrimas,
mía ruegos... Si; de rodillas se io suplico
á usted. ( Se arrodilla tin poderlo impedir
don Ágtutin,)
Águtt. ¿Qué bacesP Levanta... (Me en-
ternece.)
Nic. (I Me degüella!)
liob. No dejaré de abraiar estas rodillas
basta que usted me prometa abrir sus bra-
zos al buérfano. — Yo también lo soy ; ¿y
no be de rogar» por mis semejantes? Mire
usted que si me dice que no me voy á en-
fadar y le llamaré despiadado y egoísta.
Agutt, ¡No mas I Levanta... (Esta cbi-
quilla hará de mí le que quiera.) Recogere-
mos al párvulo.
Uab, {Levantándote,) ] Ah ! Dios le ben-
diga á usted.
Nic. Pero ¡señor! ¿es posible...?
AgutU Sí , que para resistir á clamores
tan elocuentes es preciso tener el alma de
riscoi.. ó ser ama de gobierno.
Nic, (|Hum!...)
Agiut. Si, señoras le abrigaré en mi
seno, le meceré en la cuna, le sacaré de
pila...
Nic, (¡ Hin I.. )
Agtut. Y si es menester le mudaré los
pañales y le daré papilla.
Nic. (¡Brrrl...)
Isáb. Pues vamos corriendo , por Dios ,
que si tardamos podrá morirse...
Agust. Si, si... (¡Cargar yo con esa ple-
pa ! ¡Voto á briós !. .. Pero ¿ qué remedio. .. ?)
Isab, ¡Señor!...
Agutt. Vamos , vamos.
ESCENA XXI.
NICANORA.
Esto es hecho. ¡ Ya le ha embaucado esa
hipócrita ! Se le caerá la baba con el pelón
advenedizo; será capaz de prohijarle el muy
sandio... y entre las lagoterías de la huérfa-
na, y los pinitos del huérfano... Pero , se-
ñor, ¡ esto se ha convertido en un hospicio !
— Y para colmo de desdichas vendrá una
ama de cria zafia, pedigüeña, enredadora...
¡Oh qué horror! Quisiera no haber nacido.
Quisiera que esta cara no fuese mia«.. para
cruzármela á bofetones. {Vate por la puer^
ta de la derecha.)
ACTO TERCERO.
ESCENA PRIMERA.
Don AGUSTÍN.
¡Sobre que no puedo olvidarme del ca-
nasto! ¡Vaya que es pejiguera!... El chi-
co es como una plata, eso sí ; pero me pone
en un compromiso de mil diablos. De pen-
sar en ello apenas he podido pegar los ojos
en toda la noche. Ahora van á creer que
yo soy su padre, y que he urdido una farsa
para cubrir el expediente. De cualquier
modo , tendré que hacer con él oficios de
padre, y heme aquí con todas las incum-
bencias é incomodidades de la paternidad,
sin gozar de sus placeres. — No porque yo
piense adoptar á ese mamón llovido del
cielo; pero siempre es una carga... ¿Quién
sabe si alguna desgracia pone á sus padrea
en la triste necesidad de ocultarse...? Los
buenos pañales que envolvian á la criatura
manifiestan que la indigencia no ha sido
causa de su abandono. Algún dia tal vez...
ESCENA II.
Don AGUSTÍN, ISABEL.
Itab. (A la puerta del foro.) ¿Da usted
permiso?
Agutt. Sí, querida. Tú siempre lo tie-
nes.
Itab. ¡Vengo tan contenta... I Ya tene-
mos nodriza.
Agutt. ¿Si? Vaya; sea en hora buena.
Itab. Una moeetona como un castillo ,
sana, robusta, de buena pasta...
Agust. (¡ Me va á comer un lado !)
Itab. Ahora está dando de mamar á
nuestro ahijado y le muestra tanto cariño
como si le hubiera parido.
Agutt. ¿Oyes?... Todo podría ser. La in-
ACTO TERCERO.
261
dustria de la maternidad ha progresado
mucbo en todos sus ramos.
Isáb. No, señor. ¡SI la nodriía es casada
y todos la conocemos en casa! Destetará á
su niño, qne ya tiene catorce meses.
ÁgutL Volvámosla, pues, su crédito.
Isáb, En el canasto había abundante en-
voltura para mudarle.
Águst. Vamos... ; pleito por menos.
Isdb, Por cierto que ahora al desocupar
el canasto he hallado en el fondo esta
carta.
Águtt. {Tomándola.) Veamos... Esto pue-
de que nos dé alguna luz. — El sobre es
para mí.— Pronto me he hecho yo popular
en esta tierra.
liáb. Su nombre de usted... Sus rique-
Ms... Si fuera usted un cualquiera, nadie
hubiera hecho alto...
Ágtut. [Detptíés de abrir el pliego.) Lea-
mos. — « Se suplica al señor don Agustín
que conserve el papel adjunto , mitad del
que guarda la madre de este niño, y con el
cual se dará algún dia á reconocer. »— ¡ Esto
pica en historial — Aquí está el papelito,
cortado irregularmente para que solo pueda
casar con el pedazo que le corresponde, y
dice así :— « Este niño se llama José... Está
bautizado en la villa de... » — Bien; no es
malo que nos ahorremos el bateo.— « Y sus
padres se llaman don... y doña... » Puntos
suspensivos.— I Hemos adelantado bastante!
Ni el mismo Edipo acertaría esta quisicosa.
(Guarda los papeles,)
Isab. Yo compadezco á esa madre, que es
mucho tormento haber de renunciar á las
caricias de un hijo; aunque á decir verdad,
mal ha hecho en apartarle de su regazo.
AgvsU ¿Qué sabemos?... Acaso no esta-
rá casada, y porque no ande su honor en
las lenguas del vulgo...
Isab, \ Buen modo de entender el honor I
I Hubiera mirado antes por él y hoy no ten-
dría que temer las hablillas de las gentes I
Agust. Habrá pagado como otras su tri-
buto á la inexperiencia , á la fragilidad de
su sexo. Victima tal vez de algún infame
seductor...
Isab, ¿Y qué culpa tíene el inocente niño
de que ella fuese seducida? ¡El qué di-
rán!... I El honor!... Ahora con ser mala
madre se deshonra dos veces.
Agust. I Oh, Isabel!... Eres... (Ya vuelve
á peligrar mi independencia.) Tienes muy
buenos sentímientos, Isabelita. Tu serás un
dia tierna esposa y excelente madre.
Isab. {Calle usted, señor! ¿Quién piensa
en eso?
Agust, Nada tendría de partícular ; ni tú
serías culpable si alguna vez te asaltasen
las ideas que á otras de tu edad causan
tantos desvelos.
Isab. I Oh! le aseguro á usted que ningún
deseo, ningún cuidado turba la quietud de
mi sueño.
Agust. Sin embargo , yo tendré mucha
satisfacción en verte honrada y decente-
mente establecida. Deseo muy de veras que
seas feliz, y no omitíré diligencia para con-
seguirlo
Isab. I Ah, señor! ¿No lo soy bastante
con los favores que usted me prodiga?
Agust, Con tus bellas dotes naturales, y
la que yo te daré, no dejará de presentarse
á solicitar tu mano algún joven mas digno
de tí que ese hotentotede Jesualdo.
Isab. \ Válgame Dios ! Me hace usted sal-
tar las lágrimas con tanta... Yo no tengo
prisa de casarme; yo no ambiciono otro
estado... Al contrario; la sola Idea de se-
pararme de mi buen amo me entristece.
Mas ya que le tengo á usted en lugar de
padre, debo ser dócil á sus consejos y res-
petar sus preceptos. Si algún dia tiene us-
ted á bien disponer de mi mano , yo se la
daré á quien usted me mande.
Agust. Bien : no te arrepentirás.. . (( Dian-
trede diica!...Se me va entrando en el
corazón como Pedro por su casa.)
Isab. ¿Tiene usted algo que mandarme?
Agust. Quisiera que... No ; no quiero
nada.
Isab. Pues con licencia de usted me re-
tiro. {Vase por la izquierda del foro al
llegar por la derecha del mismo Nica-
ñora.)
Agust, Anda bendita de Dios. ({ Ay !... )
ESCENA III.
Don AGUSTÍN , NICANORA.
Nic. ( ¿No digo? Siempre Juntos. ¡Qué
inmoralidad t \ Qué escándalo ! ) Señor ,
ahí está uií militar que desea hablar con
usted.
Agust, Dígale usted que entre y déjenos
solos.
Nic, {Desde el foro.) Pase usted adelante.
262
LA INDEPENDENCIA.
ESCIENA IV.
Don AGUSTÍN, Don JUAN.
Ji4an. {Desdñéndose un capote militar y
descubriendo el uniforvM é insignias de
capitán de eabálleria,) Beso á asted la
mano.
Águst, Beso á usted la suya, caballero.
Ruego á usted que tome asiento.
Juan. No ; bien estoy. Estimo el favor de
usted.
ÁgusU Si tiene usted algo que numdar-
me.«.
Juan. Sin saber quién la habita, me en-
caminaba á esta casa; y cuando un mozo,
ahí cerca, me ha dicho que vive en ella el
señor don Agustín de Gevallos...
Agust, Muy servidor de usted.
Juan. Muy señor mió. — Con tan buena
noticia, no he vacilado en entrar; pues
siendo usted hermano de nú señora doña
Dolores Gevallos de Aguilera . á quien tuve
la honra de tratar, no puede usted menos
de tener nobles sentimientos...
Agtut, Gracias por la buena opinión...
(Este viene á pedirme dinero.) Hable usted
sin reparo...
Juan. En una palabra, señor don Agus-
tín, yo soy un desgraciado*. •
Agust. (¿Qué he dicho yo?)
Juan. Un proscripto...
Agust. (¡Diablo!}
Juan. Que viene á implorar la protec-
ción de usted.
Agusté (i Otra misa sale!)
Juan. Guando el grito de Las CábeMOi,..
Ya sabe usted.
Agust. Gabezas... Grito... (¿Qué dice este
hombre?)
Juan. Hablo del grito de libertad dado
por las tropas del ejército expedicionario en
el pueblo de...
Agust, Sí , si ; de Las Gabezas de San
Juan. Perdone usted. La mia está un
poco... (i Dios nos asista !)
Juan. Yo pertenezco á la columna de
Riego...
Agust. Sí ; ya infiero...
Juan. Ya bastante disminuida por la ac-
tiva persecución de las tropas realistas,
muy superiores en número , fué pocos dias
ha derrotada y dispersa en el ataque de
Morón. Kl CJiudlllo Riego busca un refugio
en Portugal cun pocos de sus mas fieles
oficiales. Yo soy uno de ellos, pero un ba-
lazo mp mató el caballo ayer tarde; resen-
tido todavía del que reelbi en estfi mtiilo
al principio de la campaña, no puedo ya
caminar, y caeré en manos de mis enemi-
gos si usted no me da un asilo...
Agust. (1 Friolera ! Peor es esto que pe-
dirme dinero.)
Juan. (I Malo ! | Me va á negar la hospita-
lidad !)
Agust. (Pero'¿he de tener corazón pata...?
No ; i pecho al agua !^ Señor mió, yo no soy
hombre que me ocupo en cuestiones polí-
ticas ; pero no pregunto las suyas al que se
acoge al sagrado de mi casa. Venga esa
mano. (Se la toma.) Es usted mi huésped.
Juan. ¡Ahí Pagarla oon mi sangra el
beneficio...
Agust. \ Chit ! ... Mas bajo y no perdamos
tiempo. Mientras no mude usted de tra]e
hay riesgo...
Juan. Es verdad.
Agust. Deje usted... ( A la puerta d$l
foro.) I Isabel I (No aventuro nada en con-
fiarla el secreto.)
ESCENA V.
Don AGUSTÍN , Don JUAN , ISABEL.
Agust. Ven, Isabel. Voy á darte una
prueba de la confianza que me mereces. El
señor es un caballero perseguido por li-
beral.
Isab. ¿Y qué mal hay en eso? Todo ca-
ballero está obligado á ser liberal. Usted
también lo es...
Agust. Cierto. [A don Juan.) La inocente
no da mas que un sentido á esta palabra.
[A Isahel.) Escucha t es necesario que esté
oculto en casa y que nadie lo sepa.
Isah. Por mi parte guardaré el mas in-
violable secreto, que aunque mujer y raoía
sé callar cuando conviene; pero si otros le
han visto en casa...
Juan. Solamente la mujer que me ha
conducido hasta aquí.
Agust. Doña Nicanora.
Juan. Pero como yo venía tapado hasta
los ojos con el cuello del capote, no creo
que me reconozca si otro vestido...
Isab. Yo puedo proporcionárselo á us-
ted. Gonservo todavía la ropa de mi pobre
padre.
Juan Esta niña es una alhaja.
Agust. \ No lo sabe usted bien !
Isab. ¿Saben ustedes lo que podemos
hacer? Se abrocha usted otra vez el capote j
ACTO TERCERO.
268
TueWe á salir por la puerta principal como
si tal cosa; entre tanto corro yo al Jardín ,
abro la Terja y le Introduzco por alli ; des-
pués le llevo la ropa...
Agu9t. Si , si; pero no perdamos un mo-
mento.
Isáb. Dice usted después que ha reci-
bido un jardinero, y con achaque de...
AgusU Sí ; t Anda ! (^o» ^wm te abrocha
el capote.)
ESCENA VL
Don AGUSTÍN, Don JUAN.
Jíian. Mi eterna gratitud...
Agutt Ahora no es del caso... Vaya us-
ted... Siguiendo la tapia i mano derecha,
vuelve usted la esquina... | Silanelo I
ESCENA VII.
Don AGUSTÍN, Don JUAN, NICANORA.
Nic. Traia al chocolate... (Trae la jicara
y demás en una bandeja que pone sobre el
velador.)
ÁgusU Bien. Si es usted servido...
Juan. Muchas gracias.- Si usted me da
su licencia...
Águst. Repito que siento mucho no po-
der vender á usted ningún caballo. Ayer
me requisaron el-único que tenia.
Juan, ¿Cómo ha de ser! Lo busearé en
otra parte. A la orden de usted.
ÁgusU Beso á usted la mano.
ESCENA Vin.
Don AGUSTÍN , NICANORA.
(Don Agustín se sienta y toma el chocolate.)
Nic. « No sabe usted que esta noche pa-
sada hemos tenido muy cerca de casa tri-
fulca y tiroteo?
Agust. ¿Cómo! (Disimulemos.)
Nic. Dicen que han pasado por estas in-
mediaciones fugitivos y en derrota algunos
negros.
Agust. {Negros! j Estamos en España ó
en Guinea?
Nic. Asi los llaman porque son unos de-
salmados sin Dios ni ley.
Agust. Ya.
Nic. Liberales por otro nombre.
Agust. Bien ; ¿ qué nos importa á nos-
otros...? (Yo tiemblo.)
Nic. Cuidado no sea alguno de ellos ese
militar...
Agust. Todo lo contrario, i SI está desti-
nado á perseguirlos 1 — Por eso quería
comprarme el caballo...
Nic. No le he visto la cara...
Agust. (i Respiro!)
Nic. Que si se la hubiera visto... A mí
no me se despinta ningún negro... por
blanco que sea. Los conoico á la legua.
Agust. ( Mudemos de conversación. )
¿ Dónde vive dona Amparo, la señora que
vino ayer...?
Nic. A dos pasos de la quinta.
Agust. Tengo que pagarle la visita, y an-
tes que caliente mucho el sol.. . {Se tatito.)
Nic. {Llamándole al balcón.) Mire usted ;
desde aquí se ve su casa. ¿ Ve usted aquella
alameda y al fin una casita blanca con per-
sianas verdes ?
Agust. Si, ya la veo. Voy á ponerme
una levita... Hasta después.
ESCENA IX.
NICANORA.
{Sin apartarse del balean.)
Allí está Junto á la fuente del Sauce ese
condenado de Jesualdo. No pierde la que-
rencia... Por fortuna, no le ha visto el
amo; pero si le encuentra al salir... Le
haré señas para que se retire. {Leu hace.)
Vamos, me ha comprendido. Se aleja...
<! Qué veo ! i Soldados !... Y por lo visto se
dirigen aquí... No hay duda, i Ay, Virgen
de las Nieves! ¿Si serán negros? (£[a-
mondo.) \ Don Agustín I ( Don Agustín 1
ESCENA X.
NICANORA , Don AGUSTÍN.
Agust. {Ya rettidú para salir.) ¿Qué te-
nemos? ¿Por qué grita usted?
Sic. Asómese usted.
26&
LA INDEPENDENCIA.
Agutt. {Asomándose al haUon.) ¡ Solda-
dos! (No ganamos para sustos.)
Nic, Han hecho alto á la puerta de la
quinta.
Águst. ( c Sabrán acaso.. . ? Algún soplo...)
Bien; vaya usted á ver lo que quieren...
Nic, Ya están aquí.
ESCENA XI.
Don AGUSTÍN , NIGANORA , el SARCEirro.
Sarg. Patroncita , á la obediencia. — Dios
guarde á usted , patrón.
Nic. (i Patroncita 1... Es amable este sar-
gento.) Con salud venga usted.
ÁgusL ¿En qué puedo servir...?
Sarg. Pues, señor, aquí vengo de fac-
ción y en acto del real servicio del rey
nuestro señor.
Agtuu Sea en buen hora.
Sarg. Mi consigna y la de mi partida es
recorrer esta comarca en persecución de los
de Riego.
Agust. (¡Oh Dios!...)
Sarg. Y en uso de mi comodancia y de
mi pasaporte , tengo á bien establecer por
hoy en esta casa mi cuartel general.
Agust. ( t Soy perdido ! ) Está bien ; que
suba la tropa y se acomodará... (Al menos,
los alejaré del jardin.)
Sarg. Corriente y no hay mas que hablar.
{Desde el foro.) \ Arriba, muchachos I
AgusU {A Nicatwra.) Cuide usted de que
nada les falte.
Sarg. ¿ho oye usted, salero? Que nada
nos falte, i Vivan los patrones campechanos !
Así me gustan á mí, y no esos piratas que
en cuanto ven á un alojado le ponen una
cuarta de jeta y le niegan hista la sal y la
vinagre que reta la ordenansa. ( Van en~
trandú soldados hasta reunirse diez y un
caho.)
Agust. (Yo estoy en brasas...)
Sarg. Y luego dirán que el soldado me-
rodea y que no deja gallina á vida y que
si verdes las han segado. ¿Quieren que
Juan Soldado no tuerza el pescuezo á las
gallinas ? Pues dénselas asadas ó en pepi-
toria, y Cristo con todos. ¿Verdá, pa-
trona del alma? Me parece que me explico.
Nic. Sí , señor.
Sarg. iHuy, madre mia! Mejor que an-
dar á caía de dispersos me dejaría yo caiar
por usted.
Nic Vaya..., no sea usted tan chusco...
Sarg. Si miento, que malos mengues me
trajelen.
Agust, Lléveselos usted por allí dentro.
Querrán descansar.
Nic, Síganme ustedes.
Sarg. Muchachos, á discreción. {A don
AgusHn.) Hasta la vista. {Vase con los sol--
dados por la izquierda del foro siguiendo
á Nicanor a.)
ESCENA XII.
Don AGUSTÍN.
En medio de mis apuros no puedo menos
de aplaudir la poca aprensión del sargento.
\ Derretirse de esa manera por semejante
marmota I t Cuidado que en la tropa hay
unos estómagos!... Pero no me lo hacen á
mi muy bueno los nuevos huéspedes. En
otras circunstancias no me importaría mu-
cho..., pero ahora... Y gracias que están por
aquí arriba y nos dan tiempo... Voy cor-
riendo á advertir á Isabel... Pero aquí está.
ESCENA Xm.
Don AGUSTÍN, ISABEL.
Agust. ¿Qué traes?
Isáb. {Con una cesta en la mano.) Pan ,
vino y queso para la tropa. La vi venir...
Agust. ¿ Y el capitán ?
Isah. No tema usted. Ya está en salvo.
Agust, t Ah ! I Gracias á Dios !
Isáb, Acababa de disfrazarse cuando corrí
á darle aviso, y le escamoté por la verja.
Agust. I Bien I
Isah. Ahora, para mayor disimulo y para
entretener á esa gente mientras el pobre
capitán se aleja, les traigo de refrescar.
Agust. Si, sí... Corre... ¡Bendita...!
Nunca podré olvidar lo que te debo.
ESCENA XIV.
Don AGUSTÍN, ISABEL. NICANORA.
Nic. Ya los he acomodado lo mejor que
he podido. ¿Le parece á usted que les de-
mos ahora un refrigerio... ?
ACTO TERCERO.
365
Agiut, Ya se lo lleva Isabel.
Nic, I Ahí...
Isab, Sí tal; los pobres vendrán ham-
brientos... Voy volando.
ESCENA XV.
Don AGUSTÍN, NIGANORA.
Nic, ({Paes! {Quería yo obsequiar al
sargento y me ha ganado por la mano I
¡ Guando digo yo que es mi ángel malo esa
mocosa 1...)
Aguit. (Bueno es tenerlos contentos por
si acaso...} Oiga usted, doña Nicanora; sin
perjuicio de esa ligera refacción , quiero que
haga usted preparar para los soldados ran-
cho bueno y abundante.
Nic. Pierda usted cuidado.
Agutt, No precisamente de gallinas, por-
que seria forsoso dejar despoblado el cor-
ral... , pero cosa de sustancia...
Nic. Deje usted , que á mi cargo queda...
Sacarán, como suele decirse, la tripa de
malafto.
ESCENA XVI.
Don AGUSTÍN, NIGANORA, ISABEL,
EL Sargento.
( Isabel llega corriendo perseguida por el
sargento y se refugia en los hraxos de
don Agiutin»)
Jsah. I Señor!
Agust. ¿Qué es esto?
Sarg. Ven aquí, primor, que no te co-
meré.
Isab, Ese hombre me persigue...
Agutt, {Sargento!...
Sarg, No hay que hacer aspamlentos.
Todo ello es que la he querido abraxar; y
no vale la pena...
Agutt, I Abrasar! Tenga usted mas res-
peto á esta casa, ó yo se lo haré tener.
Aquí no ha entrado usted por derecho de
conquista. ( ¡Pues solo faltaba que este fo-
ragido... i)
Nic, ({Olga! El sargento es perrito de
todas bodas. )
Sarg. Vaya, patrón, no sea usted tan
súpito. Hágase usted cargo de que cada
uno tiene su alma en su cuerpo, y cada
quisque su modo y manera de exprimir sus
afelios. Figúrese usted que esa lindisma
chabala se nos presenta con vituallas, y
yo , que soy agradecido como un perdiguero
y dulce como la arropía... ¡Pues! Me pare-
ció que era de ordenanza darle las gracias...
Agust, Bastaba con habérsehis dado de
palabra.
Nic, Si , señor ; bastaba y sobraba.
Sarg, Con todo y con eso , me pancía á
mí que á mayor abundamiento no pegaiía
mal un poco de pantomina*
Aguit, \ VlYe Dios!... Si usted no se mo-
dera. ••
Sarg, \ Gachaia ! Esto ha sido un soma-
ten..., así... , de patriotismo, pero otra ves
yo tendré á raya las... las infusiones de mi
agradecimiento.
Agust. Bien está. Allí tiene usted su ha-
bitación...
Sarg, (¡Ay, ojos retrecheros!... Al mi-
rarla siento en el sentido una... escara-
muza...)
Nic. Señor sargento, esta es una casa de
honor, y no es razón que usted se pro-
pase...
Sarg, a También usted me regaña, co-
madre !
Nic» ¡Después que se les da tan buena
acogida, inquietar á las mozas... !
Sarg. Diga usted... , abuela...
Nic, ¿Cómo... , insolente !...
Sarg, ¿Eso es envidia, ó caridad?
Nic, ¿\o envidia? ¡Qué insulto!
Agust. ¡Eh! Ya basta... {Dentro ruido
y voces confusas. )
Isab. (¡AyDlos!...)
Agust. ¿Quién sube...?
Sarg. ¿Qué zaragata...?
ESCENA XVn.
Don AGUSTÍN, ISABEL, NIGANORA,
EL SARGENTO, JESUALDO , EL ALCALDE,
CUATRO Escopeteros , los Soldados.
Jes. ¡Aquí está!
Ale. ¡ Favor al rey I
Agust, ¿Cómo...? ¿Quién es usted...?
Sarg. {Acercándose al foro.) ¡Soldados,
á las armas !
Ale, Nadie se mueva. Soy el alcalde. Esta
vara representa aquí al altar y al trono.
Agust, Yo la respeto ; pero... en mi easa...
¿Qué motivo...? {Llegan los soldados y el
966
LA INDEPENDENCIA.
iargento los haee fwmaír y armar bayo-
neta.)
Ale. ¿Eb usted don AgasUn Gevallos P
Aguit. Servidor de usted.
Ak, En nombre del rey, dése usted
preso.
Agwu 1 Yo 1... ( I Le han descubierto ! )
liáb, ( ¡ Nos han vendido I )
Agutt, ¿Qué crimen he cometido yo
para...P
Ale» Es usted reo de lesa nujestad.
Isáb. (¡Virgen santal)
Agutt, ¿Por qué?
Ale. Por encubridor; y por consiguiente»
cómplice y consorte de facciosos y conspi-
radores.
Nie. (¡Qué oigol)
Sarg. ¿ Esas tenemos? (Ahora me las
pagará. ) .
Agust. o' Quién es el impostor que se
atreve á acusarme...?
/«. Yo.
AgusU ¡Jesuaido!
Isab. I Infame 1
Me, {En vcx baja.) ¿Qué has hecho?
Jes, (Lo mismo.) Déjeme usted... Dios
castiga sin palo.
Agust. Viilano , ¿ dónde están las pruebas
del delito que me imputas?
Jes. En esta casa ha entrado un militar
sospechoso. A mí mismo me preguntó quién
vivia en ella. Y luego salió el propio sujeto
por la puerta falsa , vestido de labrador y
corriendo como alma que lleva el diablo ;
pero como venia de cara á mi, al instante
me calé que era el de marras, t Oh I yo le
había tomado bien la filiación. jYqué hago
entonces ? Gorro al pueblo , que está á tiro
de fusil, doy parte al señor alcalde..., y
aquí estamos porque hemos venido.
Isáb. i Oh vileza ! No le crea usted...
Ale. \ Silencio , doncella ! Usted hablará
cuando sea interrogada.
Agust. Señor alcaide...
Ak, {Silencio I {A los eseopeieros,) Geni-
zaros de la aldea , registrad bien toda la
casa por si se encuentra en ella oculto al-
gún otro reo , ó cosa equivalente. {De los
cuatro escopeteros uno entra en la habitación
de la derecha , otro en la de la ixquierda ,
y los otros dos vanse por el foro en direc-
ción opuesta.)
Agust. Permítame usted decirle que la
vil delación de ese mozo no es suficiente
prueba...
Jes. Sí , señor. Cuando yo digo una cosa
Arma el rey.
Ak, Ya he dicho que nadie me chiste. 8e
procederá á lo que haya lugar en derecho.
—Sargento, reclamo el auxilio de la foena
armada.
Sarg. Estoy á las órdenes de usted, señor
alcalde.
Ale. Vaya el cabo con la mitad de la tropa
en persecución del fugitivo, y usted quede
aquí con el resto para custodiar á don
Agustín.
Sarg. Corriente. — A la cabeza, cabo de
escuadra. —Uno, dos, tres, cuatro, cinco.
•— I Al hombro, aur! — Flanco derecho,
hileras á la izquierda, | marchen ! (Vame
§1 cabo y cinco soldados.)
Isab. {En voz baja á don Agustin,) No le
han cogido. Aun hay esperansa... {Yueken
sucesivamente los escopeteros.)
Ese, 1*. Nada.
Nic. (Bien malicié yo que era un negro...)
Esc. 2"*. No hay nadie.
Isab. {Al alcalde.) ¿Quiénhñáehábm,,,?
MI amo está Inocente...
Esc, 3». No hay nada.
Ak, Sin embargo , D&ientras no pruebe an
inocencia...
Agust. Yo creo que, antas de proceder
contra mi , la Justicia es la que debe pratar
mi culpa
Ale. ¿Oyen ustedes? ¡Máxima impia y
revolucionarla I
Agust. Perdone usted. Yo... (VueUoe el
escopetero cuarto con §1 umform» d$ don
Juan,)
Isáb. (¡Ah!... Ya olvidaba...)
Esc. 4"». Señor alcalde, registrando el
jardin , he encontrado este uniforme...
Ak. Indicio vehemente, prueba feha-
ciente, testimonio concluyente. Usted es
delincuente Juntamente con el insurgente
ausente.
Agust. (¡ La hemos hecho buena 1)
Isáb, (iQuéfaUUdadl)
Jes. Esa casaca es la misma que yo vlde
con estos ojos que se ha de comer la tierra.
Nic. (El amo está perdido sin remedio y
si no me curo en salud me van á complicar
en la causa.)
Ak. ¿Qué dice usted ahora?
Agust. Digo que las apariencias pueden
estar contra mi, pero que yo...
Nie. Señor alcalde, yo declaro qne entró
esta mañana un militar de mala traía ta-
pado con un capote...
Jes. Si tal ; llevaba , amen de la casaca ,
un capote de barasan.
Isab. ¿ Y quién puede asegurar que sea
el mismo... ? (i Perversa mujer !)
Nic, Yo misma le introduje en esta ha-
ACTO TERGEAO.
267
bltacion i habló en secreto con mi amo ; el
amo llamó á Isabel ; entró Isabel ; volvió á
salir ; salió luego el capitán. . . ó lo que sea.. . ,
y no ha vuelto á parecer.
Agust, I Gracias , doña Nicanora !
Isab. ¿ Cómo tiene usted valor para acu-
sar al amo que la mantiene?
Nic, Yo no acuso á nadie : digo lo que
he visto, y nnda mas. El amo podrá haber
sido engañado ; convengo. Yo no tengo nada
que decir contra él. Ayer llegó de Madrid y
no puedo saber si es realista , ó liberal , pero
antes que todo es mi conciencia.
Águst. Basta. Diré la verdad , annqne por
ella vaya al patíbulo. Es cierto que aquel
desgraciado vino á pedirme un asilo. Yo se
lo concedí movido de compasión y muy
ajeno de pensar entonces que habrían de
deponer contra mí personas que comen de
mi pan y que deben á esta casa mil bene-
tlcios. Soy víctima de un acto de generosi-
dad que el señor alcalde sabrá apreciar en
el fondo de su corason.
Ale. Aqut no hay coraton que valga.
Cuando se trata de las prerrogativas del rey ,
mi corazón es de palo como mi vara.
Agtut. Yo soy un hombre pacífico que
siempre ha respetado las leyes y ha obede-
cido á las autoridades constituidas. Soy
demasiado independiente para meterme á
conspirador. Yo no conocía al fugitivo, mas
prefiero ser acusado de cómplice suyo á la
infamia de haberle anejado de mis um-
brales cuando me pedía hospitalidad.
Sarg. ¡ Ba , ba i ¡ Retólicas I
Jes. iLlláailasl
Ale, I Sofisterías i Está usted convicto y
confeso.
Sarg, Y aquí no hay tio , páseme usté el
rio...
Ale, Irá usted á la oárcel...
Jes, ]Toma pisto!
Isab, I A la cárcel!
Agust. Bien está. Cumpla usted su deber.
Isab, ¡No, no ! ] Preso el mejor, el mas
benéfico de los hombres ! Si hay aquí algún
delito ; si lo es el amparar á un desgra-
ciado, yo sola soy la culpada. Préndanme
ustedes á mi.
Agust, ', Isabel 1
Sarg, Si , démela usted presa y yo seré
su alcaide. { Ay 1 Ese dulce tormento es mas
criminal de lo que usted piensa.
ísáb. Mi amo recibió al capitán sin saber
quién era ; pero él me descubrió después su
secreto y yo le di la ropa con que huyó dis-
frazado.
Agust. No la oiga usted , sefior alcalde.
Ella no hizo mas que obedecerme.
Isab. Que diga doña Nicanora si no guar-
daba yo ios vestidos de mi padre...
. Nie, Es verdad ; y yo también me inclino
á creer que ella es la mas culpable...
Agust, I Víbora infernal I...
Isab. ¿Por qué la riñe usted si dice la
verdad? Vamos...
Sarg, Sí ; llevémosla prisionera...
Jes, Entregúemela usted á mí y yo seré
el corresponsable...
Sarg. {Dándole un empellón.) tQult« de
ahí , abejorro !
Ale, \ Callen los dos! Aquí solo manda
el alcalde. ¿ Qué es esto ? ¿ Ya quieren mi-
licia y plelie repartirse el botín?
Agust. ¿Tendrá usted entrañas para re-
ducir á prisión á una criatura incapaz de
delinquir ? Por un exceso de gratitud y de
cariño , que á algunos debiera hacer morir
de vergüenza , quiere salvar mi vida á costa
de la suya; pero ni yo ni usted lo podemos
consentir. Repito que ella no ha hecho mas
que cumplir mis mandatos.
Ale, Lo creo , y yo que , si bien alcalde de
una pobre aldea , estoy graduado de bachi-
ller, no reconozco por materia punible á
una doncella y fámula de menor edad , y
con unos ojos que harían prevaricar á ma-
gistrados menos íntegros que yo. Para eum.
plir con los deberes de mi Jurisdicción, bás-
tame por ahora con la captura del Jefe de la
familia , pater familiús. Veremos luego lo
que resulta de autos y , vistos , se proveerá.
Queden aquí , sin embargo , para ulteriores
providencias , y por si mando proceder á un
escrupuloso secuestro , que sí mandaré , los
individuos de mi ronda municipal. ^¿ Oís ,
calmucos? Ocupad la planta baja de este
edificio campestre para vigilar á los depen-
dientes y comensales del reo y para que
nada se sustraiga de sus bienes , efectos y
pertenencias , muebles, inmuebles y semo-
vientes. ( Vanse los escopeteros, ) Usted ,
sargento, y sus cinco subditos oondueirán
al acusado.
Sarg. Con mucho gusto , porque es un
mal patrón aue no permite á los alojados
un inocente desahogo. (A los soldados,) ¿ A
ver? En dos filas.— La segunda ¡ paso atrás !
{A don Agustín.) Usted irá en medio,
paisano.
Agtut, Está muy bien, (i Qué gloria de
independencia !^
Isab. \ Mi amo entre bayonetas I ¿ Y por
qué, Dios mió! Por un rasgo de generosi-
dad que antes merecía premio que castigOt
268
LA INDEPENDENCIA.
i Oh! Vuélvale usted ea libertad, señor
alcalde...
Álc, En vano quieres seducirme , astuta
sirena. En vano me fulminas el fuego de
tus pupilas. La justicia ordinaria es incom-
bustible.
Isáb. Pues bien; préndanme ustedes á
mi también. Yo no quiero separarme de mi
amado protector.
Agtut. { Isabel 1
JVic. ({ Ojalá 86 la lleven y yo recobraré
mi soberanía !)
Ale No ha lugar.
Jet. (¡Vaya que la ha entrado el don
Agustín por el ojo derecho ! )
Águst, Vamos...
ísáb. {Asiéndose de su braxo,) \ No! Yo
no le dejo á usted. {Al alcalde.) ¿Así cum-
ple usted las leyes? Castigúeme usted. Soy
liberal , soy patriota, soy... ¿Qué sé yo?...
Conspiradora , republicana.
Nic. I Qué horror!
Agust. {En vox baja.) ¿ Has perdido el
Juicio, hija mia? {Sigue hablando aparte
con eüa,)
Nie. ¿Lo ha oido usted , señor alcalde?
A confesión de parte...
Ale, Esa mocita no sabe lo que se dice nt
lo que se pesca. ( Nicanora htüfla aparte
con el áUalde,)
Agust. {A Isabel en vox baja,) Tu noble
sacrificio te compromete y no me salva. Al
contrario , quedando tú libre puedes serme
mas üül. La casa queda á merced de gentes
sin ley ni conciencia , y si tú no miras por
mis intereses... Quédate. ¿Me obligarás á
mandártelo?
Isab, ¡Ahí bien está : me quedaré.
Ale. Basta : quedo enterado. [A IsabeU)
Con que ¿tú eres también enemiga del rey
nuestro señor?
Isáb. Yo soy enemiga... de los enemigos
de mi amo.
Agust, ¿Será posible, señor alcalde...?
Ale, Calle ci preso. Yo no necesita ase-
sores. {Atención! Oida la confesión de
Isabel...
Jes. Diax.
Ale, De Isabel Diaz; y habida considera-
ción á su edad y á su sexo por una parte , y
por otra al grave delito de que se ha espon-
taneado... (l).
Agust. Pero , ¡ señor... !
Ale. ¡ No hay que hiterrumpirme !
CO Por U époc« á qa« la Tabula m rcflera, ó poco
deapoéa . m Inventó el verbo eiponfatirarne . jñ de
OM» Bey corriente en eoeetro foro.
Agust. (¡Que sea tan idiota un bachi-
ller !)
Ale. La declaro incursa en la pena que
corresponde ; y por tanto la debo condenar
y Ui condeno...
Nic. (¡Albricias!)
Ale. k que se quede donde está.
Nie. ¿Cómo...?
Ale. A las moias se les debe quebrar el
gusto.
Agust. Gracias , señor alcalde. Y yo de-
claro que en Isabel , y solo en Isabel depo-
sito mi conflanxa para que gobierne la casa
durante mi ausencia. — Déle usted las lla-
ves, doña Nicanora.
i^tc.t Yo...! Aesa... ¡Huml Yo... lElla...!
¡Señor alcalde!... (Me ahoga el despa-
cho.)
Ale. El señor está en su derecho. Obe-
dezca usted y represente.
Nic. (¡ Me despoja 1)
Ale. ¡Vamos pronto!
Nic. (¡Me asesina!) Sí, sefior... (Pero lo
que es en la mano...) {Tirando un llavero
que se desprende de la cintura.) Ahí están
las llaves.
Agust. ( Cogiéndolas y dándolas á Isor-
bel.) Toma; tú eres mas digna de tenerlas
que esa tarasca.
Nic^ I Yo tarasca!...
Ale ¡Eh! Basta de dimes y diretes, y
marchemos.
Sarg, ¡ Al cuadro el prisionero 1
Agust. {Apretando ia mano á Isabel.)
¡Adiós!...
Isab. ¡ Ah ! ¡ No vean mis ojos tanta ini-
quidad ! ( Vase llorando por la puerta de
la izquierda.)
ESCENA XVni.
Don AGUSTÍN, NICANORA, JESUALDO,
EL Alcalde, el Sargeoto, Soldados.
Agust. {Entrando entre filas.) Estoy
pronto.
Sarg. (El alcalde me la ha jugado de
puño, pero como yo vuelva... ¡Las higa-
dillas del alma me dejo aquí !)
Ale. Vamos. Síganme ustedes.
Sarg, ¡ Flanco derecho; aur !
Agust. (¡Pobre niña!) {Vanse por la d«-
reeha del foro.)
ACTO TERCERO.
269
ESCENA XIX.
NICANORA, JESUALDO.
/ef . Gayó en chirona. ¡ Qué gusto ! He
puesto una pica en Flandes.
Nic. ¡Destituida, destronada! ¡Oh fu-
ror I
Jes. Sigamos la comitiYa. {Viva el rey
ausoluto !
Nic. \ Mueran los negros ! ( Yante si-
guiendo á los soldados.)
ACTO CUARTO.
ESCENA PRIMERA.
NICANORA , JESUALDO.
Nie, ¡ Que hayas de ser tan testarudo y
tan baboso ! No quiero que vuelvas á mirar
á esa muñeca.
Jes. Ayer me mandaba usted que la ado-
rase y hoy que la aborrezca. Cada dia tiene
usted un capricho diferente; ¡y luego di-
rán que los Jóvenes somos voluntariosos !
Nie. Han variado las circunstancias , y es
preciso mudar de bisiesto.
Jes. Tarde piache , tia Nicanora. Estoy
enamorado hasta los tuétanos.
Nie. t Encapricharse por una trastuela
que me ha suplantado en el gobierno de la
quinta y se ha apoderado de mi cetro...!
Es decir, de mis llaves... ¿Piensas que po-
dré yo consentir jamás en llamarme su tia
política... , su suegra , como quien dice ?
Jes. ¡Tia! ¡Suegra! Para que usted la
aborrezca de muerte ¿es algún ostáculo el
parentesco de suegra ó de tia? En fin , cá-
seme yo con la chica y salga el sol por An-
tequera.
Nic. Pero ¡borrico! ¿no ves que ella no
te puede atravesar? Si antes de haber acu-
sado al amo ya tu ángel y el de Isabel esta-
ban de espaldas , ¿cómo quieres que te ame
después de la perrada que has hecho con
don Agustín ?
Jes. \ Ande usted que ella entrará por el
aro I — ¿ Hay mas que sitiarla por hambre,
y si hoy no me quiere de bien á bien ma-
ñana me querrá á la trágala ?
Nic. i Sitiar por hambre á una ama de
llaves ! Ella es la que puede ponemos á
dieta si se le antoja.
Jes. La echa usted de leida y sabihonda«
y no sabe de la misa la media. Venga usted
acá : ¿no esU preso don Agustín por ene-
migo de Dios y del rey? Dentro de ocho
días, ú antes, le ahorcarán por el pes-
cuezo; esto es de ene. ¡Digo, en buenas
manos está el pandero !... Y auto contínuo
le confiscarán todos sus bienes, y la Isabel
se quedará á la santímperle , y entonces...
de juro tendrá que pedir alafia.
Nie. Pero dime, pobre pelón, ¿qué le
has de dar tú si ella se queda por puertas?
¿ Tienes iú otro patrimonio que la noche y
el dia?
Jes. i Toma ! Yo , lo que es de presente y
en ley de verdad , no tengo sobre qué caer-
me muerto; pero cuento con mi tia, de
quien soy único heredero , y que me quiere
y partícula como á las niñas de sus ojos.
Nie, ¡Sí ; como lo mereces tanto I...
Jes. (Acariciándola.) Vamos, üita , no se
haga usted la huraña. ¡Si sé yo que usted
se pirra por Jesualdo I
Nic. Pero ¡ infeliz I ¿no consideras que
mi ruina será una consecuencia inmediata
y forzosa de la ruina del amo? Si le confis-
can los bienes , no será en provecho mío ,
y si á fuerza de oro consigue la absolución,
su primera diligencia será plantarme de
patítas en la calle.
Jes. ¡Si, valiente cuidado le dará á us-
ted : ¿Querrá usted decirme á mí que ten-
dría que ir á pedir una limosna? ¡ A otro
perro con ese hueso! Usted ya tícne el
riñon bien cubierto...
Nic. Estás engañado. Yo...
Jes. Vaya , á mi no me comulga usted
con ruedas de molino. Veinte años de ama
de gobierno en una casa como esta... ¡ Ahí
es un grano de anís!... ¡Digo ! Solamente
en el entrévalo de la muerte de la difunta á
la prisión del preso, ha podido usted hacer
muy bien su agosto. ¡Como que ha cam-
pado usted por su respeto y ni rey ni
roque... ! ¿Qué apostamos á que no se deja
usted guindar por mil doblones ?
Nie. ¡ Yo mil doblones , picaro , temera-
rio... ! (Mil , no ; pero de ochocientos no ba-
jan.)
Jes. Sean los que se fueren , usted no se
ha de ir con ellos al otro mundo.
Nic. {Mirando á la puerta de la if^
quierda.) Ya sale Irabel. Vete.
370
LAl tNDEPENDENaA.
Jet. No, que la voy á hablar al alma , y
verá usted como entre oreja y oreja...
iVtc Si la hablas, si la miras, te deshe-
redo, ( Empujándole hasta ¡a puerta del
foro,) ¡Anda I
J$8. Pero , tia...
KU. i Anda, maldecido I
ESCENA II.
NIGANORA, ISABEL.
Nic. ( Yéndon. ) Yo también , por no
verla...
Isáb. i Doña Nieanora I
Nic, {Volviendo.) ¿Qué tenemos?
Isab, Qaisiera hablar con usted dos pa«
labras.
Nic, Ni una, ni media. Yo no me roso
aon amas intrusas. No hay nada de común
entre la usurpación y la legitimidad.
liob. Bien sabe usted que yo no be pre-
tendido reeropiaxarla. No soy ambiciosa, y
solo por obedecer á don Agustín...
Ate. Si i hazt£ ahora la humilde... | Hí-
pocritilla! Sabe Dios las coqueterías y las
monadas que habrás hecho para engatusar
i aquel santo varón.
isab. (Yo, señora!
Me. Abreviemos. «Vienes á mandarme,
en uso de tu autoridad revolucionaria y sos-
pechosa, que desocupe mi habitación y me
largue con viento fresco?
Jfab. ¡Jesús 1 ¿Yo,..?
Nic, No contenta eon usurpar su empleo
é una veterana benemérita, ¿eres tan into-
lerante y tan reaccionaría,..
Isah. Pero si...
Nic, Que me condenas á la deportación ,
al estracismo ?
¡sab. Todo lo contrario. Ni me creo con
fscuUades para eso; ni, aunque las tu-
viers , echaría yo de esta casa á una servi-
dora fiel que ha envejecido en ella.
Ate. { Que ha envejecido i Parece que se
complace usted , señorita, en darme corde-
lejo con mi fe de bautismo.
l$ab. No tengo tal intención. Si la re-
cuerdo es para reconocer que tiene usted
ese derecho mas á mi veneración.
Nic, i Hum I Esa falsa modestia es lo que
mas me irrita > me saca de mis casillas-
Isáb, I Válgame Dios, y qué injusta es
usted conmigo I
lite. No tal. Yo no soy tan fatua que
00 eche de ver las desventajas de mi pos i*
clon. No soy tan vetusta , gracias á Dios ,
cumo usted me supone ; pero confieso que
no tengo bastante garabato para disputar
á la linda jardinera la plaia de sultana fa-
vorita.
Isab, Cualesquiera que sean las bonda-
des que el amo me dispense, sin otro mé-
rito por mi parte que mi puro y desintere-
sado cariño, crea usted que no abusaré de
ellas. Acostumbrada á servir desde que
vine al mundo, ño tengo afán de mandúr á
nadie ni la desventura de ser vengativa y
rencorosa. No tema usted, pues, que yo la
sujete á una dependencia humillante. La
miraré á usted como á una compañera.
Nic, ¿Compañera? iQué exceso de vir-
tud ! (¡La mocx)6a!...)
Itab. Quiero decir...
Nic, I Compañera! No hay concomitancia
posible entre el verdugo y la víctima.
¡sab. ¡Oh! esa comparación...
Nic. Es exacta. — Pero ruede la bola,
que Dios no se ha muerto de viejo, y á
cada puerco le llega su san Martin. Si hoy
me destronas tú , otra vendrá que te des-
trone á tí. Quizá la Amparito... A fe que
el amo no la miró con malos ojos.
Isab. Él es dueño...
^tc. Y con toda tu presunción no vales
para descalzarla.
Isab. Cierto. Antes que usted se lo he
dicho yo á don Agustín.
Ate. Y te deshancará; estoy segura...
Pero ¿ qué digo? Excusáis una y otra ha-
cer calendarios. Don Agustín está preso y
no saldrá del calai)ozo sino para ir al ca-
dalso.
Isab. ¡Santo Dios!...
A'ic. Y entonces no tendrás que descen-
der de tu solio para llamarme... compa-
ñera.
Isab, i Qué 1 ¿ No habrá esperanza...?
Aic. Ninguna. Su delito está probado, y
es de aquellos que no tienen perdón.
Isab. No, no es tan desesperada su causa
si usted le mira con ojos de piedad y, me
atrevo á decirlo, de ato'adeeimíento. Toda-
vía no le han tomado á usted ni á Je-
sualdo declaración formal. Ustedes pueden
darla de modo que solo pueda culparse al
amo de imprevisión , de...
Nic. \ No ! Diremos ia verdad , y venga
lo que viniere. Somos amantes del altar y
el trono, y no trausigimos con francmaso-
nes.
Isab. ¡Oh qué inhumanidad 1... Por la
memoria de la difunta señora, que á am-
bas nos colmó de beneficios; por la lealtail
ACTO CUARTO.
271
que deba nBted á don Agustín ; por el in-
terés de las familias que mantiene, y el de
usted misma, i sálvele usted 1 Con lágri-
mas se lo pido...
Nic, ¡Pamemas!...
Isah, o Qué baria yo para conmover ese
corazón empedernido?— i Ab ! usted quiere
á Jesualdo como á un hijo; él pretende mi
mano... Yo... (¡ Av Dios !) Yo creo... que
no le amo; pero, si es preciso..., si á este
precio consigo la libertad de mi señor...,
me casaré con su sobrino de usted.
Nic. ¡Miren qué sacrificio! Falta saber
ai tú le mereces y si yo consiento...
ESCENA ra.
ISABEL, NICANORA, AMPARO.
Amp. {A ta %merta del foro. ) Con per-
miso...
Nia. t Obi la vecinita... Entre usted*
Isáb, {EcMndose en los brafos deAn^
paro.) \ Ab, señora! Mi pobre amo...
Amp. Todo lo sé, y vengo llena de aflio-
cion á que me den ustedes noticias de don
Agustín.
Isah. Nada hemos sabido desde que ayer
se lo llevaron entre bayonetas. Estamos
vigiladas y no podenuMS salir...
Amp* i*Ah! Pues á mi no me impedirán
U salida. Yo iré...
Uab. ¡ Dios la bendiga á usted , señora !
El señor don Agustín es muy merecedor
del interés con que usted mira su desgra-
cia.
Amp. Ya lo sé; y no hay sacrificio que
yo no esté dispuesta á hacer en obsequio
suyo.
Nic. (¡ Miren también esta... lechuguina
qué sentimental ha venido!) Es tiempo
perdido, vecinita. Los tribunales... (Apa-
rece en el foro un criado.) ¿ Quién es?...
Amp. ¡ Ah! mi criado 1 Me trae carUs...
Dámelas y espérame abajo. {El criado en-
trega á Amparo dos cartas y se retira.) Si
ustedes me dan Ucencia...
Isáb. No necesita usted pedirla.
Amp. (¡Ninguna es de su letra! i No
hay esperanza! — Esta es de Sevilla...
{Abre una y Id lee para si.) Lo de siempre ;
que nada ha podido averiguar... (Abriendo
la otra.) Esta otra es de Madrid... ¿Qué
me dirá mi primo...? « 10 de marzo de
1820. » Veamos... (Lee para si.) \ Cielos 1
(Vwki á Uer.) ¿Será posible...?)
Ate. ¿Qué traerá esa earta...'?
Isab. Mucho se afecta con su lectora...
Amp. \ Oh sorpresa! \ Oh alegría inespe-
rada ! ¡ Albricias! Regocíjense ustedes...
Me. ¿Yo? ¿Deque?
Amp. Don Agustín será puesto al ins-
tante en libertad , si ya no lo está.
Isab. ¡Qué! ¿ Será verdad... ?
Nic. Como no haya venido el indulto por
las nubes...
Amp, Algo mejor que eso. Vea usted...
(Da la segunda carta á Isabel, y esta lalee
para si rápidamente.) En Madrid ha ha-
bido un alziamiento popular. — Se ha con-
sumado la revolución. \ Ya tenemos liber-
tadl
Nic. ¿UberUd? i Está usted loca?
Amp. I Ah ! I No k gozarás tú, victima
adorada!...
Isáb, (Dejando de Uer.) Si, si, líber-
Ud...
Nic. ¿ Para los presos?
Isáb. \ Para todos ! El rey ha Jurado la
constitución.
Nic. ¿El rey? i Blasfemia 1
Isab. Sí , señora. La carta habla de un
manifiesto...
Amp. Será este impreso... (Mostrando
uno que tiene en la mano y venia dentro
de la carta.) Léalo usted...
Nic. (Tomando el papel.) ¿A ver? ¡Si
no es creíble!... Leamos... (Leyendo y ha-
blando alternativamente.) « Cuando vues-
tros heroicos esfuerzos lograron poner tér-
mino al cautiverio... * — Dejemos los
preámbulos. — « Eeem... Eeem... Me ha-
béis hecho entender vuestro anhelo de que
se restableciese aquella constitución...
(¡Ciertos son los toros!) — « Eeem,.. »
(¡Yosudo!) « He jurado esa constitución
por la cual suspirabais y seré su mas firme
apoyo. » [Vuelve á Amparo el impreso.)
Es inútil concluir... Estoy enterada...
(l Nos hemos lucido !)
Isáb. \ Oh Providencia! Yo voy á enlo-
quecer de alegría.
Nic. ({ Triunfaron los negros 1}
Isab. \ Y el pobre don Agustín no sabrá
nadal...
Amp. Voy al momento á dar esta ventu-
rosa nueva á mi tia y después al preso.
Isab. ¡ Ah ! Si ; vuele usted.
Amp* ¡Adiós, adiós!
272
LA INDEPENDENCIA.
ESCENA IV.
ISABEL, NIGANORA.
iiob, {Ah cuánto la envidio 1 {Con qué
placer llevaría yo ese inesperado consuelo
á nü buen amo I
Nic. (¿Qué será de mí? ¡Todo se lo llevó
la trampa !)
Isáb, Ya ve usted , doña Nicanora, que
hay un Dios protector de los inocentes.
Nic, Sí. (Y un demonio enemigo de las
amas de gobierno.) Ya veo que has nacido
de pié.
liob. ¡Con qué impaciencia le espero 1
Nie. Yo también... (Viremos de bordo.
¿ He de ser yo mas realista que su majes-
tad?) A pesar de las injusticias que me ha
hecho, yo siempre he querido bien á mi
amo, y aunque dije otra cosa..., por temor
de que alguien nos oyera..., pensaba decla-
rar en su favor... ¿Te sonríes? Digo la
pura verdad.
Isah. {Acercándote al baicon,) Sí, sL-
I Quién tuviera alas!...
Nic. Quien le hizo mal tercio fué ese
mentecato de mi sobrino; y aun él no pro-
cedió con mala intención , sino llevado de
8u amor al monarca...
Jtab, Ciertamente...
Me, Pero ¿ quién había de presumir que
saldría su majestad por ese registro?
Isdb, En efecto, (i He consumo 1)
Nic, Si yo hubiera sabido... Confieso que,
al verme exonerada de mí empleo, no he
sido dueña de reprimir alguna palabrilla
picante... Tonterías que una suelta en el
primer pronto; pero sin malicia, sin...
Solo de boca... Yo espero que no me pon-
drás mal con don Agustín...
Isáb, Pierda usted cuidado. No tengo
tan malas entrañas. Y ¿ recuerdo yo acaso
lo que usted me ha dicho? Solo ocupa mi
corazón el ansia de abrazar al amo gozán-
dome en su felicidad.
Nic, Si; ese es también mi único pensa-
miento. Dios ha oido tus votos... y los
mios.
Isáb, No sabrá don Agustín lo que ha
hablado usted en su ausencia.
Nic, Sin saber lo que me decía.
Itab. Por supuesto.
Nic, ¿Sabe nunca un cristiano á qué
atenerse en esta bendita España? ^
Itáb, Pero ¿olvidará el amo lo que usted
djo en su presencia ?
Nic, Si td intercedes por mí , espero que
me perdone.
Uab. Confie usted en su generosidad.
JVtc. Sí;...y en la tuya, (i Qué papeles
tiene una que hacer en este mundo !)
Uab, [Sin atender á Nicanora.) Los mi-
nutos se me hacen siglos. Si me dejasen
salir...
Nic. (Pero como vuelvas á caer bajo mi
férula...)
liáb. Oigo un rumor... Voces confusas...
(Asomándose al balcón.) ¡ Ah ! Un tropel de
gente que viene hacia aquí...
Nic. (Acercándose al balcón.) ¿ Qué
será ?.. . (¿ Si habrá venido algún contrama-
nifiesto?)
Isab, ¿Me engañan mis ojos? Juraría
que es el amo... Sí; aquel es... Le traen en
triunfo...
Voces, (Dentro.) iVítor! ¡Viva!
Nic ({Estoes hecho!)
Isáb. Ya llega. tOh momento felizl
Voces. (Mas cerca.) ¡ Viva don Agustín I
Isáb. Corro á sus brazos. Ahora ya no
me impedirán...
Nic, Yo también, si me atreviera... Pero
es inútil ; ya suben...
Isáb. (En la puerta del foro.) La gente
que le precede obstruye la escalera...
Voces. (Muy cerca.) ¡Arriba con él I
Nic. (Quisiera estar siete estados deb^o
de tierra.) {Entra don Agustin en hombros
de dos labriegos , precedido y seguido de
otros muchos de ambos sexos y entre ellos
los escopeteros,)
ESCENA V.
ISABEL, NICANORA, Don AGUSTÍN,
Escopeteros, Pueblo.
Pueblo, i Viva don AgusUn I — i Viva el
héroe 1 — \ Viva la libertad !
Isáb. I Señor!...
Pueblo, ¡Viva!...
Agust. ¡Basta!
Pueblo. ¡Viva el héroe!
Agust. I Por Dios, basta!
Nic. (Me confundiré con la plebe por de
pronto...)
Pueblo. ¡Viva!...
Agust, (Con vox estentárea.) \ Pueblo so-
berano!...
Esc. 1". ¡Silencio, que va á echar una
proclama!
Agust, i No ! ^ He pedido la palabra so-
ACTO CUARTO.
27a
lamente para suplicaroá que me permitáis
apearme. Vuestros hombros me honran...
demasiado ; pero... como no estoy hecho á
cabalgar de esta suerte...
Etc. 1*. Sí, si; ¡alto!
Pueblo, ¡Que se apee! iQue se apee!
{Desciende don Águttin al tablado,)
Agutt, ¡Isabel! (La ahrajía,)
Isab. I Ah, señor!...
Agutt, ¡Hija mia!...
Pueblo. ¡Viva Riego!— ¡Viva don Agus-
tín!
Agutt. (¡ Me atolondran !)
Pueblo. ¡Viva nuestro héroe!
Agutt, ¡ Dale ! Yo no soy héroe, ni quiero
serlo á tanta costa. (Dando una llave á Itc^
bel.) Corre, tráeme dinero... (Entra Itábel
corriendo en la hábitaeion de la izquierda,)
Guardad ese entusiasmo y esos vítores
para quien los haya merecido. Yo estoy tan
inocente d^l heroísmo de hoy como de los
crímenes de ayer.
Pueblo. ¡Viva la libertad!
Agutt. ¡Eso sil — Pero sea para todos;
incluso yo , el héroe.
Pueblo, I Viva la patria I
Agutt. ¡ Viva i—Pero en nombre de ella ,
y de la constitución, y de la independencia
nacional... (Totnando el dinero que le trae
envuelto Itábel.) y de este cartucho de na-
poleonet, dejadme en pai, ciudadanos, y no
me hagáis echar de menos el calabozo de
que me habéis sacado.
Etc, 1". (Tomando el dinero,) Dice bien.
¡Silencio!
Pueblo, ¡Que se reparta! ¡Que se re-
parta!
Agutt. Si; pero lejos. Bebed á mi salud;
pero , por Dios , ¡ lejos !
Ete, 1*. Ea, seguidme.
Pueblo. ¡ Viva don Agustín !
ESCENA VI.
Don AGUSTÍN, ISABEL, NICANORA.
[Nicanora te mantiene á cierta dittancia
como temerota de presentarte.)
Agutt. ¡Ufl ¡gracias á Dios!... ¿Esta es
la gloria? ¿Esta es la popularidad? ¡Ver-
dugos!... Estoy descoyuntado.
Itáb. ¡Pobre amo mió!
Agutt. ; Isabel ! Vuelve á los brazos de
tu... de tu padre, (la dbraxa otra vez,)
(I.
Nic. (¡Su padre! Es mucha ceguedad...
Pero peor sena...)
Agutt, Tú eres hi única persona que se
ha interesado por mi...
Itáb, ¡Oh! no, se&or. También la veci-
na, doña Amparo... Vino aqui afligida,
desolada...
Agutt. ¿De veras? Por algo simpatizaba
yo con aquella interesante joven.
Nic, (Simpatizan... ¡Vamos!...)
Itáb. ¡Ah! Por cierto que se dejó aqui
olvidado el tarjetero. [Toma uno que puto
Amparo tobre una meta cuando leyó lat
cartat.)
Nic. (No me ha visto todavía.)
Itáb. Por ella supimos las ocurrencias de
Madrid. Su criado la tri^o cartas y en una
de ellas el manifiesto...
Agutt, Muy oportunamente ha venido ;
que sino, estaba en mucho peligro mi ca-
beza.
Itáb, ¡Eh, no piense usted ya en eso!
(Examinando el tarjetero,) ¡Qué primoro-
so! Voy á ver las tarjetas...
Agutt, Los mismos que ahora me victo-
rean me hubieran quizá arrastrado...
Itáb, (Sacando del tarjetero un papel,)
¡Cielos!
Agiut. ¿Qué es eso?
Itáb. (Llamándole aparte y habiéndole
en voz baja,) ¡Mire usted ! (Le da el papel.)
Agutt. ¿Qué veo?
Nic. (¡Cuchicheos!... ¿Me estará denun-
ciando?)
Agutt. (Leyendo en voz baja.) « Rodrí-
guez. — Aracena. — Juan Rodríguez. — A m-
paro Sánchez. »
Itáb. Con que ¿es ella...?
Agutt. ¡Silencio! Dame eso... (Itábel le
da el tarjetero « y poniendo dentro el papel
qM acaba de Uer lo guarda don Aguttin.)
Itab, i Es posible !
Nic. (Gomo están de espaldas no oigo ni
veo... Ya se separan... Yo me aventuro...
(Adelantándote. ) ¡ Señor !.. .
Agutt. ¿Quién...? ¡Es usted!
Nic. Doy á usted mil enhorabuenas...
Agutt. ¿Cómo tiene usted valor para
presentarse ante mis ojos?
Nic. Confio en la indulgencia de mi
amo...
Agutt, Hace usted muy mal en confiar :
su vil ingratitud ha llenado ya la medida
de mi sufrhniento.
Itáb. Perdone usted su obcecación. Está
arrepentida.
Agutt, No intercedas por esa mujer.
Nic, Yo confieso mi falta; pero ¿qué
18
S7A
LA INDEPENDENCIA.
babia de bac6r? Ya no era posible encubrir
la Terdad... La presencia del alcalde y de
la tropa me itnpüso miedo... ; y como yo
estaba por el derecho divino y el rey neto...
Pero ya estoy convertida. La patria... lOh,
la patria sobre todo !
Águit, Calle usted, que me da náuseas...
{Tuviera usted al menos un poco de tesón ,
y el fanatismo excusara hasta cierto punto
su bastardía 1 — Pero de nada le servirá á
usted esa ridicula palinodia.
Uáb, ¿Ni mis ruegos tampoco P
Agutt. I Tus ruegos!... Ella no merece...
Jes. {Dentro.) ¡Viva la patria !
ESCENA VIL
IIOM AGUSTÍN, ISABEL, NIGANORA,
JESUALDO.
Jes. ¡Viva la constitución 1
Agust, I Villano! ¿Tú Umbien...P
Jes, ¡Ehl lo pasado pasado y pelillos á
la mar. Ya somos todos iguales.
Agust. I Iguales I ¿No hay por ahí una
tranca? Yo te daré la igualdad...
Jes, I Toma I el rey lo ha dicho...
Nic. {En íX)x baja.) ¡Calla, demonio... 1
Agust, Vuelve á tomar la puerta si no
quieres que yo te arroje por el balcón.
Jes. ¡Ave María! Pues aunque uno
faera...
Agust, {Empujándole.) {Fuera de aquí,
pronto, fuera de aquí, y no vuelva yo á
verte mas I
Jes, ¡A un ciudadano I... Es una tiranía.
Nic. ¡Por Dios, vete... I
Agust. {Tomando una siUa,) ¿Darás lu-
gar...?
Jes. {Corriendo hacia el foro.) (¡Zape!)
Isab. {Asiendo del brazo á don Agustin,)
¡Por Dios...!
Jes. { Volviendo la cabeza desde la parte
exterior del foro y desapareciendo en se-
guida.) ¡Servll<ml
ESCENA Vm.
DoM AGUSTÍN, ISABEL, NIGANORA.
Agust. ¡Voto abrios!...
Isáb, 1 Eh ! ¿Quién hace caso de nn bár-
baro...?
Agust. ¡Tía de Jesualdo ! Ya puede uited
también hacer su hatillo.
Nic. ¡Señor!
Agust. ¡No hay que replicarme!
Isab, {A Nicanora aparte.) tletírese Ue-
ted ahora. Ya se le pasará ei enojo, y
luego...
Nic, Bien; si. (¡Ah, los negros, los ne-
gros!) {Entra en la habitación de la dere-
cha.)
ESCENA K.
Don AGUSTÍN, ISABEL.
Isáb. Me da pena...
Agust, Si me hablas una sola palabra en
Id favor, rifto contigo también.
Amp. {Dentro.) ¿Dónde está...?
iMobé E8 dona Amparo.
ESCENA X.
Don AGUSTÍN, ISABEL, AMPARO.
Amp, ¡Oh, don Agastinl
Agust, ¡Señora...!
Amp, Reciba usted mi parableoi..
Agust, Gracias. ¡ De bueno me he libra-
do!
Amp, Yo iba á llevar á usted la buena
noticia...
Agust, Lo estimo en el alma.
^ffip. Y en el camino he sabido que
mientras yo fui á mi casa...
Agust, Sí, me han traído á la mía en
volandas.
Amp. Es buena gente la de este país...
Agust, ¡ Reniego de su bondad ! Por poco
no me estrujan... Esto me tiene de tan mal
humor...
Amp. Pero el placer de verse libre...
Agust, Sí; para que todo bicho viviente
abuse de mi paciencia. ¿Sabe usted que
desde que vine de Madrid todo se me ha
vuelto contratiempos, sinsabores, xoso-
bras...? No he tenido hora buena. ¡Hasta
haberme endosado un párvulo, hijo de pa-
dres anónimos...! ¡Vive Dios!...
Amp. (¡Ay triste!...)
Isab. ¡Señor!...
Agusu ¡Galla tú! (Se inmuta...) ¿No
sabía usted la gracia?
Amp, Yo... no, señor. (No me atrevo á
mirarle.)
ACTO ÚOAMO.
275
ágm, t^'htTetoftiátéinismedidaspara
tpie en adelante ningún alttia de cántaro
me vuelva á incomodar. Por primera pro-
Tidencia toy á plantar á ese cachorro en el
camino real.
Ámp. {Con un grito involuntario.) \ Cle-
loal ¿Tendrá usted corasen...?
Isab. ¡Cómo! ¿Usted...?
Agust, {En voz baja.) Galla. Es por pro-
haría. {A iimporo.) Acuse usted á la madre
que le ahandonó ; á mí ¿por qué ? Yo puedo
aspirar á tener hijos propios y no quiero
prohijar los ajenos. — Voy ahora mismo...
Amp, ¡Ohl deténgase usted. ¡Uoa cria-
tura inocente!... Aunque comprometa mi
honra yo le recogeré si usted le desampara.
Itab. (Oyó el grito de la naturaleza.)
Agust, (Aparte á don Amparo.) ¡Bien,
señora! No esperaba yo menos... Ese arran-
que de ternura... {Bajando mas la rojr.)
maternal...
Amp. ¿Qnéoigo?
Agtut. Me desarma , me conmueve.
Isab. (La pobre se turba... | Qué amarga
situación !)
Agust, {Enseñando á Amparo el tarje-
tero.) ¡Mire usted!
Amp. ¡Ahí El tarjetero... Olvidé... ¡ Ah,
señor don Agustín 1 Soy mas digna de com-
pasión que de castigo. No me desprecie us-
ted. ¡De rodillas se lo ruego ! (Se arrodilla
sin permitir que don Agustín la levante.)
Agust. ¡Señora !...
Amp. Yo amaba á un oflcial... íbamos á
casarnos: solo faltaba la real Ucencia.— Sus
súplicas..., mi amor... ¡Ay desventurada I...
Le destinaron á otra guarnición ; partió cou
8U regimiento; después... ¡ Dios mió! So-
brevinieron las ocurrencias de la Isla...
Supe que había muerto en una acción... Ya
no vela medio de evitar mi deshonor... La
sociedad no perdona nunca á una pobre
mujer desvalidad... ¡ Oh ! Si abusé de ia
generosidad de usted no fué por falta de
entrañas ; al contrario... Pero .. La ver-
güenza... Mostrar á mi hijo, y no poder
decir : tiene un padre...
Agust. Kazon mis para que tuviera una
madre.
Amp. Nunca he dejado de serlo; ¡ Dios
lo sabe ! Pero desde ahora lo sabrá también
el mundo. Perezca nü reputación, pero no
vuelva yo á temblar por el hijo de mi vida,
vamos...
Juan. (Dentro.) ¡ Don AgusUn !
^gust. ¿ Quién viene ahora... ?
ESCENA XI.
Don AGUSTÍN, ISABEL, AMPARO,
Don JUAN.
Juan. {Vestido de labriego.) Vengan esos
brazos. (Se abrazan.)
Agust. {Oh, amigo!
^^' ¿Qué voz...?
Isáb ¡El capitán 1
Amp. ¡Diosmio...! ¡Juan!
Juan. ¿Quién...? ¡Amparo! [Amparo y
don Juan se abraxan.)
Agust. ¡Cielos I ¿Será...?
ísáb. ¿Es este...?
Amp. ¡ Mi único amor ! i Mi esposol
Juan, i Eres tú ! ; Oh gozo Inefable !
Agust. ¡Quién diría... I
Iscib. ¡ Yo lloro de placer !
Amp. Te lloraba muerto...
Juan. Sí : desesperaron de mi curación.
— Fugitivo, perseguido..., no tuve medio
de hacerte saber... Pero... Yo esperaba...
No me atrevo á preguntarte...
Agust. Sí, señor, con toda felicidad: un
niño muy guapo y muy rollizo.
Juan. ¡ Amparo !
Agust. Yo lo he sido del padre y del hijo :
y por poco no me cuesta la torta un pan.
Juan. \ Tantas dichas á un tiempo I
Agust. Corra usted á besar al nene.
Abajo...
Isáb. Yo guiaré...
Amp. Es inútil : sé donde está. ¿Acaso
he dejado yo de velar por él ? Volemos.
{Amparo y don Juan, abrazados, se van
corriendo por el foro.)
ESCENA XII.
Do« AGUSTÍN, ISABEL, NICANORA.
Agust. \ Cuántas vicisitudes... : Yo voy á
perder el juicio... {Sale Nicanora con un
hatillo debajo del brazo.)
Nie. {Lloriqueando.) Perdóneme usted ,
por amor de Dios, las ofensas que...
Agust. ¡Nada de jemeques! (¡Ahora se
hace la mojigata !)
Nie. (¡No amaina I) Quede usted con
Dios...
Agust. {Con sequedad.) Vaya usted con
Dios.
Isab. Basta de rigor. Ella se enmen-
dará...
Nie. Sí; yo hago firme propósito...
276
LA INDEPENDENaA.
Águtt. En hora buena; pero cúmplado
usted lejofi de mí.
liab, \ Ah , señor ! ¿ No quiere usted con-
cederme la única gracia que le he pedido?
Águít, No te canses; to que es tenerla
en mi casa , aunque se empeñe el mundo
entero...
Nic, (No hay remedio, i Troné 1)
Agust, Sin embargo , en consideración á
sus largos servicios... , buenos ó malos; y
á que intercedes tú por ella , la jubilo con
cinco reales diarios.
Nie. (Del mal el menos.)
Águtt, Pero que se los coma lejos de aquí
con su Jesualdo ó su demonio. Ya no nece-
sito ama de gobierno.
Nic, Pues ; lo será Isabelita...
Agtuu No, señora.
Nic. Pues ¿ por qué... P
AgtuL Por que me caso.
ESCENA Xffl.
Don AGUSTÍN, NIGANORA, ISABEL,
Don iUAN , AMPARO.
Nic, ¡Ah ! i Ya! {Señalando á Amparo,)
Esa señora será la novia.
Agust, Cierto.
Nic, (La vecina me ha vengado. ¿No
dije?...) Celebro...
Agwt, Y este caballero es el novio.
Nic, ¿Caballero? i El...! ¿Cómo...?
Agust, Es el capitán de ayer...
Nic. I Calle 1... Con que... Pues... ¿y
usted?
Agtut, Yo soy el otro novio. Son dos las
bodas.
Nic. Basta. Comprendo... (¡Sucumbo 1)
Agust. Y si la bella y virtuosa Isabel, que
ya me ha dado poderes para disponer de su
mano...
Isab. ¡Señor I...
Agwt. No desdeña la mia...
Nic, (¡Perezco!)
Jsab. \ Señor ! ¿Puedo yo merecer tanta
honra..., {Bajando los ojos) tanta feli-
cidad?
Agust. ;No has de merecer , ángel mío?
Yo soy el que dudo ser digno de tu ooraion
y de tu mano.
Isab. El coraion... ya era de usted; la
mano... aquí está.
Agtut, {Ahraxdndola,) ; Hechicera I
Nic. ({Mal provecho te haga!)
Agust, Amigos mios , sean ustedes mis
huéspedes hasta que se celebren en esta
quinta las dos bodas.
Juan. Con mocho gusto.
Amp. {Abrasando á Isabel.) ¡Isabel!
¡ Cuánto me alegro... 1
Agust, Y pues hoy es dia de gracias, per-
mito á Nica... ; á doña Nicauora que dis-
frute de la 0esta...
Nic, De ningún modo. Prefiero eotrar
desde ahora en el goce de mi jubilación.
Yo ya estoy aquí de mas. Enviaré por los
cofres...
Agust, Como usted quiera.
Nic, (¡La fiesta! ¡Para mi seria un su-
plicio!) ¡ Ahur!... (¡Voy trinando, rechi-
nando, rabiando 1)
ESCENA ULTIMA.
Don AGUSTÍN, ISABEL, AMPARO,
Don JUAN.
Agtut. Tomemos ahora algún refrigerio
y brindemos á nuestra próxima ventura...
Juan. ¡ Y á la libertad y la independencia
de la patria!
Agtut. A la de la patria , sí ; pero á la
mia..., renuncio generosamente. Creí go-
larla muy completa, y he sido el Juguete
de todo el mundo. ¡ La independencia !...
Por librarme de Jesualdos y Nicanoras iría á
buscarla en los desiertos...; pero tú, niña
hermosa . tú me reconcilias con la sociedad.
iCüIDADO CON LAS AMIGAS!
COMEDIA EN TRES ACTOS,
E8TRKKAD4 KM EL TEATRO DEL PlfzIGIPB EL DÍA 33 DE lETIEXlHE DE 1844.
La condesa.
BUFINA.
IRENE.
El CONDE.
Don NAZARIO.
Don ALEJO.
Don MARTIN.
Un Criado.
Mascaras.
Mozos DB CAFA.
L» €M«Bi m MI Madrid.
ACTO PRIMERO.
Sala da daicanfo an on baila públteo da matearas,
eon pnarta á la dareeha da loa aoioraa , qaa aa la dal
locador, y otra k la iiqalarda , qaa coodaoa al aai-
blfA : aail»as eon loa rótoloi eorraapODdIeBtas El
foro deja var qd paalllo , qaa por la deroeba gala 4
la poarla da la aacalera . y por la liqatarda é los
saloaaa dooda se baila. Al la?antarsa al taloD , al-
fanas Bascaras alra?l««aB al pasillo da darecba k
itqalarda; otras, Tlnlando ao diraoelon opaasla,
pasan dasda al foro al proaeaalo y dasaparaeea ba-
llieiosas por la pvarU da la Uqaierda. Datrás da las
Altlmas llofao y se slaoUn la ooodaia t Rafloa. La
priinara liara doailaó aaoanado con eapocba : la
saffBiida asi* raiUda k la cbinesca , y anbas coa ca-
lau. La mAsfoa loea dantro , á lo lajos , rifodon.
ESCENA PRIMERA.
La condesa, RUFINA.^
Cond. Rufina , estoy sofocada,
Aburrida , harta de baile...
Ruf. { Ahora que 66 va animando
Y promete ser brillante !...
Cond. Pero \ si no me divierto !
I Si, al contrario , mis pesares
Se aumentan...! lY hace un calor !.••
Yo quisiera retirarme.
Ruf. I Eso es ! t Volverte á encerrar
Antes que los gallos canten
En tu caserón sombrío '
Que tiene honores de cárcel !
No en el lecho solitario
Esperes que el sueño embargue
Tus tristes ojos. Sus dones
Niega Morfeo implacable
A la Joven infeliz
Que, empeñando en los altares
Su libertad y su fe ,
Sola y desamada yace
Sin parabienes de esposa
Y sin delicias de madre.
Necia serás, cara amiga,
Si joven , hermosa, amable «...
Y condesa , que hasta el título
Es circunstancia agravante ,
278
i CUIDADO CON LAS AMIGAS I
Te resignas á yirir
En soledad perdurable.
¿Y por qué? Porque un marido
Veleidoso, botarate,
Te desdeña, te abandona...
Y porque sufras y calles
Y en un rincón te consumas ,
¿Se corregirá? ¡Qué dlantre!...
Diviértete, rie, baila,
Sé coqueta, sin ser frágil.
Solo asi será posible
Que del letargo le saques.
Hay marido tan idiota
Que no sabrá lo que vale
Su mujer mientras no vea
En torno de ella un enjambre
De moscardones que le hagan
Rabiar de zelos aparte.
Cond. Zelos suponen amor,
Y el conde no me ama. En grave
Compromiso he puesto ya
Mi opinión , y semejantes
Ardides , sobre arriesiíados ,
Repugnan á mi car:icler.
i Engañar á mi marido... I
Ruf. Mientras la ley no quebrantes
Del honor, y Dios me libre
De consejo tan culpable ,
Ese engaño entra en el número
De los pecados veniales.
Algún día el mismo conde
Lo agradecerá , pues nace
Del tierno amor que te inspira ,
Aunque tan mal te lo pague.
El engañado no es él
En Tii;or, sino tu amante ;
Ese pobre don Nnzarlo,
Que en tus negros ojos arde
Aun sin ver el cielo hermoso
De que son astros radiantes.
Cond. Yo no quisiera engañar
Ni á mi marido ni á nadie.
Ya , por seguir los consejos
De usted , demasiado fácil ,
En otros bailes de máscaras
Escuché sin enojarme
Sus lisonjas, y tai vc2
Mi boca , animada al fraude
Con la careta , soltó
Alguna imprudente frase
Que hará formar á ose joven
MU castillos en el aire.
Ruf. Y no olvides que anteayer
Lo prometiste mostrarle
Esc peregrino rostro
Sin eclipses ni celajes.
Cond, No lo haré. Estoy pesarosa...
Pudiera tener fatales
Resultas mi complacencia.
Si el conde lo sospechase...
Si viene al baile y me ve...
Ruf, ¿Qué ha de venir? Él no sale
De sus guaridas... Y dado
Que venga y aquí te halle ,
¿Con qué ley , con qué derecho
Se atrevería á culparte?
¿Acaso su señoría
Se ha impuesto vida de fhüle
Recoleto? Él se divierte
Y triunfa y goia...
Cond. No obstante...
Ruf, Entre marido y miijer
Los derechos son iguales.
¿ Eres acaso su esclava?
¿ Estás en Madrid , ó en Tánger?
Cond. Mas venir sin su permiso...
Ruf. ¿Cómo pedírselo si hace
Veinte dias que no ves
Aquel gesto de vinagre?
Se retira con el alba...
Si no duerme en otra parte;
Y hay diez puertas de por medio
Desde tu alcoba á su catre ;
Come en el Casino, cena..!
Dónde y con quién ¡ Dios lo sabe!
¿Y aun gastas contemplaciones
Con un hombre tan infame?
Otra en tu lugar...
Cond. Primero
La luz del cielo me falte
Que yo olvide mis deberes.
Ruf, Pero... (Yo haré que resbales.)
En quitarte la careta
No veo un crimen tan grande.—
Y además , en mi concepto ,
Es ya excusado que guardes
El incógnito.
Cond, ¿Por qué?
Ruf. Porque ya sabrá la calle
Y la casa donde vives
Don Nasario.
Cond. ¡ Dios me salve I
{levantando^*)
¿Le ha dicho usted...?
Ruf. No por cierto;
{Levantándose,)
Pero en la noche del martes
Nos siguió... No faltará
Quien en tu casa le instale...
Cond. i Ah ! no le recibiré.
Ruf. Entonces son nuestros planes
Inútiles. Si tu esposo
No ve un galán que le alarme...
Cond. ¿Qué adelantamos con eso?
Que haya entre los dos un lance.*.
ACTO PRIMERO.
379
Attf. No lo creas. Nuestro amigo
Es cauto y no dará margen...
Peor será que burlado
En sus esperanias...
Cond» ¿ Cueles?
Yo no le he dado ninguna.
Le he prometido tn\arla})le
Amistad, y nada mas.
üttf. Con la amistad hay bastante...
( Por ahora. )
Cond, Y, según veo,
Se la he prometido en balde.
¡Todavía no ha venido !
Ruf, (Le echada menos... ¡Me place!)
¿ Qué sabemos si un obstáculo
Imprevisto...? Es muy probable
Que ande por esos salones
Buscándonos. ¿ Y tan fácil
Te parece en medio de esta
Babilonia columbrarle?
Él daría con nosotras
Sí supiera los disfraces
Que vestimos. (Ya está en autos.)
Cond. No ; diga uSted que inconstante
Anda tras otra... i Me está
Bien empleado el desaire
Que me hace sufrir 1
Ruf. ¿M^U»?
Cond, ¿Yoselos..,? iQuédiapiftt»!
Ruf. ¿Si te habrás enamimáii
De verai.«.l
Cond, Cruel ultraja
Me hace usted solo ea penaar...
Ruf, (Esto marcha.) No te enftidea...
Es una chanza...
Cond, Confieso
Que mi amor propio se abate
Al verme burlada asi ;
Mas , por otro lado , oast
Me alegro...
Ruf. Ya , pero. .. Calhi ,
Que allí viene el badulaque
De mi consorte. Si ha visto
Al caballero galante,
Él nos dirá...
Cond, Bien... Yo voy
Al tocador á quitarme
La careta , que me abraso...
Ruf. Sí. Te esperaré... No tardes.
{Entra la condesa en el tocador, y Uega
don Alejo jfor la puerta del ainbigii[)
ESCENA II.
RUFINA, Don ALEIO.
Alejo, Me alegro de hallarte. ¿Ydónde,..?
{Sin disfroM.)
¿ Qué has hecho de la condesa ?
Ruf. Allí.
(Mostrando la puerta del toca4or,)
¿Qué hay?
Alejo, t Una futesa I
Acabo de ver al conde.
Ruf, ¿Aquí? ¿En el baile?
^lejo. Sí. Apriaa,
Dila... Temo una refriega
Conyugal, un... No me llega
A las carnes la camisa.
Ruf. ¿Viene furioso?
Alejo. Al contrario.
Le he visto en el ambigú...
itti^. ¿Conquián?
Alejo. ¿Lo creyeras tú?
Con el mismo don Nazario.
Ruf. Su oculto rival. ; Divino I
Alejo, I Lo aplaudes!
Ruf. iChit!... No alborotes.
Alejo. ¡Gran Dios I... Se han becho aji-
gotes
Esta tarde en el Casino.
Ruf, ¿Cierto?
Alejo. I Ay mal acquicitado
Marido! ¡Hará buen papel
El pobre!
Ruf. ¿Porqué?
Alejo. I Ay de aqutl
Que nace... predestinado!
Ruf, Tal suerte no te depara
El cielo. Tu garantía
Es mi virtud.
Alejo. Sí, alma mía.
( I Y lo horrendo de tu cara 1 )
Si el nuirido y la mujer
Se encuentran , ¡ pobre sehora!
Ruf. ¿ Sabe qae está aquí?
Alijo. Lo ignora,
Mas la puede conocer.
Ruf. No creas...
Alejo. La noche es larga.
Alguna imprudencia harán
la dama ó el galán.
Yo temo... El diablo las carga.
1 Válgame Comelio Agripa!...
Ruf. ¡Bá!
Al^o. No habrá quien le apacigüe...
Ruf, ¿Qué mal hay en que averigüe
Que su mujer se emancipa?
Alejo, i Ahí es un grano da trigo !•.•
280
I CUIDADO CON LAS AMIGAS 1
Cuando él la jatga durmiendo...
Bu/*. ¿Es algún delito horrendo
Venir á un baile,... y conmigo P
Alejo. Has si acechando á la belhi
La Te con nn camarada...
Ruf. Cuando la vea obsequiada
Hará ñus aprecio de ella.
Alejo, O airado contra los dos
Hará una de...
Ruf. ¡Boberia!
Los maridos son hoy dia
Unos benditos de Dios.
Espiar con fiero encono
Los pasos de una consorte
Solo lo hacen ya en la corte
Los maridos de mal tono.
Tu glorioso antecesor
t Dios le dé eterno descanso!
No fué , á Ja verdad , tan manso.
I He tenía tanto amor !...
Y annque tenía buen físico ,
Solo porque dio en celarme
Suspicaz como un gendarme ,
Ei infeliz murió tísico.
Alejo, Requieseat in pace , amen,
Ruf. No des tú en esos extremos...
Alejo, No tal. (i Cespita 1 Veremos
Quién mata primero á quién. )
Mas creo, con tu permiso,
Que es una idea maldita
Poner á la condesita
En tan grave compromiso.
¿ Por qué la quieres tan mal?
Ruf, ¿Yo? Al contrario. Soy su amiga.,
Alejo, lY manejas una intriga
Contra el lazo conyugal !
Ruf. Tal es mi idea, en efecto.
Mas no es ese matrimonio
El que yo doy al demonio.
Sino otro que está en proyecto.
Amante de cierta Irene,
Mas presumida que bella ,
Quiere casarse con ella
Nazario , y no me conviene.
Alejo, Es extraña antipatía...
c Y está aquí la novia ?
Ruf. No.
En Valencia la dejó.
Paisana y amiga mia...
Alejo. ¡Amiga , y pones estorbo
A su bodal
Ruf. ¡Boda aciaga!
Alejo. Tu amistad es una plaga
Peor que el cólera morbo.
«Qué mal te hace esa doncella
Para perseguirla así?
Ruf. Nazario me quiso á mí
Antes de adorarla á ella.
Alejo. (Sin duda no estaba cuerdo
Cuando... )
Ruf. \ Qué infame traición I
Alejo. Pero...
Ruf, Fué en otra fundón
De máscaras. ¡Bien me acuerdo !
Tributó lisonjas mil...
Alejo. ¿A tu cara?
Ruf, A mi careta.
Le prendé por lo discreta
Y por mi talle gentil.
Alejo. ¿Por tu talle gentU? ¡Callel
Conque... ¡Es cosa singular...!
Ruf. Lnego he dado en engordar...
Alejo. Con que ¿tú has tenido... talle?
Ruf. ¿De mis carnes te lamentas?
Alejo. No. Justamente ( ay de mí ! )
Lo que mas me agrada en tí
Es lo pingue... (de tus rentas.)
Mas después del arrebato
Del amor que le inspiraste ,
¿Cómo dio con él al traste
Otra ciudadana?
Ruf. ¡Ingrato!
Solté demasiado presto
La careta...
Alejo. (Ya, y del susto...)
Ruf. Y tuvo el pésimo gusto
De no gastar de mi gesto.
Alejo. ¡ Enorme agravio !
M' Sin duda.
Con Irene se encariña
Después, y opta por la niña
Entre la niña y la viuda.
Alejo. Yo lo aplaudo.
W* ¡Que eso digas!
Alejo. Sin su inconstancia y su olvido
¿Seria yo tu marido?
( ¡Oh pobreza , á lo que obligas !}
Ruf. Dejando luego en Valencia
A su presunta consorte.
Vino Nazario á la corte
A litigar una herencia.
De las márgenes del Túria
Yo también lejos me fui ,
Llevando grabada aquí
(Con la mano en el pecho.)
La memoria de mi injuria.
Te vi...
Alejo. (¡Oh Dios!)
Ryf. Fuiste mi amante...
Alejo. Es verdad. ( ¡ Hado tirano ! )
Ruf. Pediste mi blanca mano...
Alejo. Cierto. (¡Qué no haránn cesante! )
Pero ese afán temerario
Contra la ajena alegría...
¿Será que amas todavía
ACTO PRIMERO.
381
Al amigo don Nasario?
Ruf» Tras de lección tan amarga ,
¡Yo amarle 1... No. Mi ojeriía...
Alejo, Bien: eso me tranqaülxa.
( ¡ Llevaré solo la carga ! )
Üu/T Antes mi Tital estambre
Corte el cielo...
Alejo. ¡Oh! no sospecho...
Ruf. Que yo quebrante... (¡Oh despe-
cho!)
Alejo. Ni yo... (i Lo que puede el ham-
bre!)
Ruf, Tú serás mi única prenda.
Alejo, Sin tí no me alegra nada.
( ¡ Oh juventud malograda ! )
Ruf, ( I Oh mal empleada hacienda I )
Ahora bien , pues en la feria
Quien ganó mas de los dos
Fuiste tú , pues...
Alejo. (¡Justo Dios!...)
Ruf, Te saqué de la miseria...
Alejo. ( ¡ Me lo echa en cara ! )
Ruf. Es preciso
Que en darme gusto te afanes
Y me ayudes en mis planes.
Alejo. Bien ; dime... ( ¡ El diablo loquiso !)
Ruf, ¿Eh?
Alejo. Nada. Di...
Ruf, Es menester
Que sepa el conde de tí...
Alejo. ¿ Qué ha de saber ?
Ruf, Que está aquí
Disfraxada su mujer.
Alejo. ¡ Dar yo un cuarto al pregonero... !
Ruf, Si ; y dile el traje que lleva.
Alejo. ¿Cómo quieres que me atreva...?
Ruf, Yo lo exijo ; yo lo quiero.
Al^o. Habrá un escándalo aquí...
Ruf. Eso es lo que yo deseo.
Alejo, ¿y qué digo al chichisveo?...'
Ruf. A él , nada ; al marido , sí.
Alejo, Pero, hija, es cosa cruel...
Ruf. Sin hacer una que suene
¿Cómo ha de saber Irene
Que don Naiario es inflel P
Alejo. Te soy en todo obediente ,
Pero en eso...
Ruf. ¿No?
Alejo. fiamas!
Ruf. jNoPTú te arrepentirás
De no ser condescendiente.
Al^o. jCómol... ¿Qué atroi pensa-
miento
Me anuncias... ? ( ¡Virgen María !)
Ruf. ¿Cuál? \ Infeliz 1... Todavía
No tengo hecho testamento.
Alejo. \ Basta! Iré... (Me desconcierta
. Su amenaxa vengativa.
¡Haber de aguantarla viva
Para no heredarla muerta! )
Ruf. 4iLo harás?
Alejo. Sí, tesoro amado.
Ruf, Pues anda...
Alejo. ( ¡ Horrible sorpresa ! }
Ruf. Voy yo á ver á la condesa,
Que ya tarda demasiado.
(Cesa ¡a música. Circulan algunas masca'-
ras de una parte á otra,)
ESCENA UL
Don alejo.
¡Cómo abusa mi mujer
Del poderoso ascendiente
De BUS riquezas ! ¡Oh Alejo !
¡ Oh boda ! ¡ Oh menguada suerte !
¿Y qué he de hacer ? No ha testado
Todavía... ¡y es estéril!
Ella, amen de lo jamona,
Es fea como una sierpe,
Y la maldita de Dios
Está mas fea cien veces
Con su vestido chinesco
Cargado de perendengues;
Pero ¿hay fealdad mayor
Que mi pobreza solemne?
Dice el proverbio latino :
Necessitas earet legis;
Esloes, ¡la necesidad
Tiene una cara de hereje !...
Avisaremos al conde...
Pero ¿he de ser yo tan débil
Que á servirla de instrumento
En sus rencores me preste?
No ; aunque mafiana me arañe
Y después me desherede ,
Yo no voy con ese chisme
Que puede tener crueles
Consecuencias. Al contrario ;
Pues al oficio de fuelle
Me obligan las circunstancias ,
Diré á don Nazario... Él viene.
( Llega don Naxario , sin disfraz , por la
puerta de la izquierda.)
ESCENA IV.
Don ALEJO , Don NAZARIO.
Alejo, ¡Nazario!
Nax. ¡Alejo!
Wí
I CUIDADO CON LAS AMIGAS!
Alejo, ¿Y el conde?
Naz. Ahí queda en el ambigú
Embromando á una beata.
Alejo, ( i Es mucha beatitud
Lasu^a!)
Naz, Yo estoy penando
Por no haber hallado aún
A mi incógnita bellexa.
Alejo. \ Belleza I ¿La has viato tú
La cara?
Naz. No , pero un ángel
Debe de ser ; el non pltu,.,
Alejo. Quien de máscariis se 0a
Puede jugar un albur
Peligroso. (Si pudiera
Disuadirle... )
Naz. Eso es según.
Hay indicios que no mienten.
Su voz, su cabello, su...
Alejo. ¡Nazario!
Naz. Su lindo pió ,
La viveza no común
De sus ojos ; todo anuncia
Gentileza y juventud.
Alejo. Con todo eso puede W
La imagen de Belcebú.
Naz. Aunque resultase fao
Su rostro dándole á li}« ,
En su gracia peregrina
No hay careta de tisú ,
Y esto me basta. -^ Además i
Su compañera...
Alejo, (lYQüoruzI)
Naz, Me ha dicho : qo la hay mas b^la
Desde Cádiz hasta Iruq,
Alejo. Su amiga puede mentir.
Ello es que el lindo querub
Se obstina en guarda^ su incógnilD,
Con verosimilitud
De que teme que al mirarla
Te alejes diciendo ¡ Puf I
Naz. No ; que me tiene jurado
Por el firmamento azul
Satisfacer esta noche
Mí amante solicitud
Apartando de su rostro
El tenebroso capuz.
Alejo. (Tocaremos otra tecla.)
¿La amas? ¡Válgame Jesús!...
¿ Y por una enmascarada «.
Llorará tu ingratitud
La otra pobre...? Si lo sabe
La va á dar un patatús.
Naz. ¿Cómo !... ¿ Quién te ha dicho... ?
Alejo. Todo
Se sabe. Ni Mahamud
Hiciera otro tanto. ¿Juegas
Con dos barajas , tahar f
Si ; en la tierra que produce
La chufa y el allramus
Tienes una novia...
Naz. Cierto,
Y al fondo del ataúd
Llevaré el tierno cariño
Que me inspira.
Alejo. t Hem 1 ... No hay tus , tus.
Naz, Mas ¿qué quieres? Uno es joven ,
Y entre tanta multitud
De objetos... Era preciso
Dejarse uno en el baúl
Los sentidos... Mi pareja
Tiene un no sé qué... , una... , un...
Alejo. La conciencia no te deja
Hablar con exactitud.
Naz Me han cogido entre sus redes
Las dos...
Alejo. Si; como á un atún.
Naz, Estoy citado ; me espera;
Y sí ahora digo no hay mus,
Dirá que soy un villano,
Un idiota, un avestruz.—
¿Dónde está? Tú la habrás visto...
Alejo, Allí está.
{Mostrando el UKod^, )
Naz. Vuelo...
Alejo, I Quietud I
Espérala.— Y te prevengo
Que , si no miente el ruQ , pin .
Hw,..
Naz. ¿Qué?
Alejo, Moros en la costa.
Naz, ¡ Moros 1 ¿Qui^n.,.?
Alejo, \ Guarda el \t$iml
Aquí al marido nos trajo
No sé qué viento del sur
O del norte...
Naz^ iOigal {El marido...!
Alejo, ¿Le conoces?
Naz, Yo no; ¿y tú?
Alejo, De vista. (Salvarle espero >
Si el cielo me da salud ,
Sin nombrarle.) {Oje avizor!
Si bailando nn padedú,
O en dulce amorosa plática
Y en voluptuosa actitud
Os sorprende, estrepitoso
Tronará como un obús.
Naz» Ya estaremos con cuidado...
Al^o. Yo no obro con rectitud.
Siendo del gremio , con él
Debo hacer causa coman;
No contigo. I Así va el mundo
Aquí , en París y en Corfú !
Naz. Muchas gracias... A pn^sito,
No me has presentado aún
ACTO PAIMEIia
asa
A to mujer.
A lejo. ¿ Presentártela ?
I Eso quisieras, g^indul I
Nax. d Es bonita?
Alejo, Pasadera...
( Para hacer 4 un niño el bú. )
Naz, ¿Ha venido el baile?
Alejo. No.
Lo reprueba su virtud.
Nax. Iré á ponerme á sus pies.
¿Dónde vives?
Alejo. Lejos..,(|*llumi
¿ Quién presenta aquella cara... P)
Nax. No creas...
Alejo. Ya sale. . Abur.
( Vase por la puerta de la izquierda. )
ESCENA V.
La condesa, BUFINA, Dqn NAZARIO.
Ruf, ¡Mírale! ¿No te lo he diehoP
{Aparte con la condesa. )
Alli está tu don Nazario.
Lo ofrecido es necesario
Que se cumpla.
Cotid. i Qué capricho ! .. .
Tiemblo...
^^fi I Por qué? Me consumes..,
Saz. i Gracias á Dios que U vi !
( Acerofindo9§. )
Ya no vivía sin ti.
Cofid. No soy yo la que presumes.
( Con voz fingida. )
Naz. No me lo niegues falai.
Huf. ( t Bueno ! SI Alejo previno
( Apartándose un poco. ]
Al conde... )
Naz. Yo te adivino
Al través de tu disfraz.
Muéstrame tu cara... ¿Quieres
Que te lo ruegue de hinojos?
Cond. ¡No!
Naz. O guarda también los ojos
Con que el corazón me hieres.
Cond. ¿S{P Pues adiós...
Naz. i No te apartes!
Tu voi...
Cond. La finjo. No soy...
Naz. Lo mismo la finges hoy
Que la fingías cl martes.
Ruf. (Mas quizá á mover un cisma
MI marido no se atreva. )
Cond Es cncanosa esa prueba.
Naz. I Si digo que eres la misma !
Cond. ¿Quién te lo ha dicboP
Naz. Mi fe.
Ruf. (Mejores... Si; me resuelvo...]
Adiós...
( A la condesa fingiendo otra voz.)
Cond. Mira...
Ruf. Pronto vuelvo.
(Yo misma se lo diré. )
( Vase por la izquierda 4el fi^fo.)
ESCENA VI.
U CONDESA, Don NA^^ARIO.
Cofid. ¡Oye!
( Queriendo seguir á Rufina^ )
Naz. (No I ¡ Dejarme alpi4tfi|...
[La detiene asiéndola d§ unñ mano.)
Fia en mi. Soy caballero.
Cond. Suelta...
Naz. Cúmpleme primero
La palabra que me diste.
Cond. ¿La palabra que te di?
I Mentira I
Naz* I Oh 1 no me destroces
El alma...
Cond. NI me conoces
Ni yo te conozco á tí.
Naz. A ml vista no se escapa
Tu talle, aunque tú lo niegues
Y aunque lo ocultan los pliegues
Del dominó que lo Upa.
En el mas ligero esguince
Veo tu garbo y tu brio,
Que loa amantes , bien mió,
Tenemos ojos de lince.
Y si esta virtud me apropio,
Harto lo demuestro...
Cond. ¿En qué9
Naz. En que para ver tu pié
No he menester microscopio.
¿Y qué nariz equivoca,
Donde no hay clavel ó nardo ,
Con otro aliento bastardo
El aroma de tu boca ?
Cond. Ja , ja. .. ( Olfato singular !
{Riéndose.)
Naz. No te rias de mi frase.
Aunque ciego me quedase ^
¿Y qué mas ciego he de estar T —
Diría yo sin preámbulo ,
Estando tú en el recinto ,
¡Vedlaaquí!...
Cond. Ya; por Instinto...
Saz. Por... ¿Qué sé yo?...
28á
iGUlDiÜX) CON LAS AMIGAS 1
Cond, ¿ Eres somnámbulo P
Nax. No sé. A tal extremo llega
MI amor...
Cond, \ Terrible enemigo
Para quien juegue contigo
Ala gállinita ciega!
Nax. En fln, pues te he conocido,
Justo es que pagues mi afiín.
Damas como tú no dan
Sus promesas al olvido.
Cond. Repito que no soy yo...
Nax. Tú me ofreciste , \ inhumana... !
Cond, Promesas de una serrana
No obligan á an dominó.
Nax. ¡Ahí I Ya has caldo una vei
Enellaw!
Cond, ( ¡ Qué imprudencia 1 )
Yo...
NaXé I Poder de la conciencia!...
Por la boca muere el pes.
Cond, Bien; si; yo soy...
Nax, Pues avara
No el bien que el alma desea
Niegues...
Cond, No puedo... Adiós...
J^oir. Ea,
Muéstrame tu linda cara.
Cond. Por no asustarte la escondo.
Nax, Excusas...
Cond, No tai.
Nax. Pamemas...
Fíate de mí. No temas...
Del sigilo te respondo.
Cond. Ahora no...
Nax. Extraño recelo...
Cond. Otro dia si me encuentras...
Nax. No; ya no te suelto mientras
No me amanexca tu cielo.
Cond. (No porque el rostro me vea
Falto al pudor y i la fe...)
Nax. I Vaya I
Cond. i Y si nunca lo ve... )
Nax. ¡Vamos!
Cond. (Me tendrá por fea.)
Nax, ¿Merece tanto desden
Mi tierno y rendido amor ?
Cond, (Poco vale este favor,
Y él lo ha ganado muy bien. )
Luego...
{Muestra aigunat máscaras que pasean
por la escena. )
Esa gente molesta...
(Rompe dentro la orquesta tocando valSy
y las máscaras desaparecen por el foro.)
También ellos me verán...*
Nax. ¿Ves? Tras la música van.
I Bendita sea la orquesta !
Cond, ¿Y si otros , mientras me quito
La careta...?
Nax, I Hum I.. . ( Ya da enfado
Tanto dengue.) No hay cuidado.
Mira : en aquel rinconcito...
Cond. ¿Rincón? i No ! Aquí...
Nax. \ Bien I Te agarras
A un pelo...
Cond. I Es mucha porfía 1...
Nax. ( i Si ahora me sale una arpía
Gomo la viuda de marras I... )
Cond. Míreme usted.
{Quitándose la eañreta,)
Nax. t Qué facciones I
I Qué peregrina hermosura!
Cond. ¡BasU!
Nax. Otro poco. .. { Oh ventura !
Cond. I Silencio!
{Volífiéndose á poner la careta.)
Nax. ¡Oh ! ¿Ya te la ponea ?
Cofid. Sí; y con esto no me obligo
A nada. Entiéndalo asi
Don Naiario. Para mí
Solo es usted... un amigo.
Nax. Aun ese es un don Inmenso
Para lo poco que valgo.
(Fuena es empezar por algo.
Espero tener asceuso.)
Cofid. No vuelve mi compañera...
Nax. Busquémosla en el salón.
Cond. Sí... (Quien quiU la ocasión...)
Allí, sin duda, me espera.
Nax. Y si , á título de amigo ,
Puedo aspirar á que des
Gon esos divinos pies
Dos vueltas de vals conmigo...
Cond. Muchas gracias. No sé...
Nax. Es falso. ^
Perdona.
Cond. (No es cuipa grave...)
Nax. I Decirme á mí que no sabe...!
Cond. ( {Hace un siglo que no valso! )
Nax. Vamos ; no digas que no...
Cond. Daré dos vueltas , no mas;
{Tomando el brazo que la ofrece don
Naxario.)
Pero si pierdo d compás...
Nax. No tal. (Tras de eso ando yo.)
( Al desaparecer por la ixquierda del foro
la condesa y don Naxario, lo atraviesan
varias máscaras que vienen dé la calle,
y detrás de eüas entran en la escena don
Martin i Irene; aquel vestido de moro
y esta con un dominó iquaX en hechura
y color al déla condesa.)
ACTO PRIMERO.
285
ESCENA VIÍ.
IRENE, Don MARTIN.
Jfarf. Aqui podemos estar,
Niña, con mas desahogo
Mientras bailan.
Irene. Si ; entre tanto ,
Pues según lo muestra el rótulo
Aquel es el tocador.
Entro en él y me compongo...
MarL Vaya que es capricho raro
El traerme á este jolgorio
Guando , después de viajar
Tres dios en un incómodo
Carruaje y por un camino
Lleno de baches y Iodo ,
Tender la molida raspa
Sería mas á propósito.
Irene, Tiempo hay para descansar.
Nos retiraremos pronto. —
Resuelto ya nuestro viaje
A Madrid...
Mart. I Por un antojo
De la señorita I... Soy
Un padrazo como hay pocos.
Irene. Sin prevenírselo á nadie
Hace usted de su birlocho
Secular silla de posta;
A titulo de que somos
Sus amigos y paisanos ,
A las once menos ocho
Nos apeamos en casa
De doña Rufina , y como
Aquella buena señora
No contaba con nosotros ,
Se había venido al baile.
Por ios criados me informo
De dónde está y averiguo
Que 8u traje es chino ; el oro
Nos proporciona billetes ;
En el contiguo depósito
De disfraces se arma usted
Con su vestido de moro ,
Yo con este dominó ,
Y así , guardando el incógnito ,
La podemos embromar
De lo lindo.
MarU Mucho tomo
Es ella ya para bailes.
Irene. ¿Por qué? Deje usted que todos
Se diviertan.
JTorf . La aconsejo
Que no se descubra el rostro ,
Porque el galán que lo vea
Pensará ver al demonio. —
; Oyes ! ¿ Si estará también
En esta función tu novio
Don Nazario?
Irene. Si le encuentro
Será completo mi gozo...
Y tendré con quien bailar.
Mart, ¿ No mirarás con enojo
Que baile cuando te juzga
Ausente...?
Irene. Ni por asomo.
Por quererme á mí no es justo
Que como otro san Jerónimo
Se vaya á hacer penitencia
A algún desierto remoto.
Romperá la cuerda un dia
Si ahora se le ata muy corto.
Me ama, y mientras no veamos
Una prueba , un testimonio
De lo contrario...
Jfarr.
j Una prueba I...
¿Qué hace desde el mes de agosto
En Madrid? FaUado el pleito
En su favor, ¿qué negocios
Le detienen en la corte ?
Irene. Tiene que enterarse á fondo
De las fincas, tomar cuentas...
Jfarl. Eso lo hace un mayordomo. -
En fin, ya que, demasiado*
Complaciente y bondadoso ,
Me encuentro por darte gusto
En esta jaula de locos,
A favor de mi disfraz
Quiero espiar á ese mozo ,
Si aquí le hallo sin careta
O con ella le conozco ,
Y entre tanto te prohibo
Que le hables , ó no hay consorcio.
Irene. Bien está; no le hablaré.
(Si le veo, no respondo...)
Voy ahora al tocador.
Espéreme usted un poco.
ESCENA VIII.
Don MARTIN.
Anda con Dios. (Se pasea.)
i Pobre Irene I
Está perdida por él.
El muchacho era un alhaja ;
Esosi, pero tal vez
Se ha pervertido en Madrid.
Veremos... Me Informaré...
dS6 I CUIDADO GOÍ^ LAS AMIGAS 1
ESCENA IX. ESCENA X.
Don MARTIN , RUFINA.
Ruf. (No ié he visto en los talones.. O
Mart. (¿Qué veo? Aquella mujer...)
Ruf, (Acaso en el ambigú...)
Mart, (Traje chinesco. ¡ £lla es !)
Ruf, (Voy... Le diré... No; m^or
Es escribirle un papel...)
(Se sienta á un extremo del teatro , saca
un librito de memoria* y escribe en él
con lápix.)
Mart, (Cavilosa esté... Se sienta...
Aliora saca no sé qué
Del pecho... Escribe... ¿Qué es esto? ^
Yo voy á darla cordel...
Acaso alguna aventura
Amorosa... ; A la vejes
Viruelas !) (Se acerca,)
Máscara china,
A pesar de ese oropel ,
Te conozco.
Itiif . ( { Ahora este necio. . ! )
¿ De qué me has de conocer?
Nada tengo de común
Con moros de ese Jaee.
Mart, Permíteme que me siente
A tu lado y te diré. ..
(Se sienta don Martin al lado de doña Au-
fina , quedando de espaldas al tocador,)
Ruf. No tengo gana de bromas.
Vete. ¡Es mucha pesadez!...
{Prosigue escribiendo y para ello da la
espalda á don Martin.)
Mart, Mira : tú eres valenciana
Y te iiamas...
Ruf. (Acabé.
Quito la hoja...)
(Lo hace y guarda el librito,)
Mart, ¿No me oyes?
Ruf, Me harías mucha merced
(Volviéndose de cara á don Martin.)
En irte de aquí , agareno.
Mart, Te llamas Rufina...
Ruf, ¿Qué?
(Con curiosidad,)
Mart. Rufina.
Ruf, Mas tú ¿quién eres?
Mart, ¿Yo? Un moro... AU-Ben-Yucef.
{Siguen hablando en vox baja,)
RUFINA. Don MARTIN, IRENE.
(Cesa la música; vuelven á circular parejas
en todas direcciones.)
Irene, (Vamos ahora al salón...
Mas no veo... ¿Adénde fué
Mi papá...? I Calle! En coloquio
Con una máscara... ¿Quién... ?
I Ah! una china... Es mi paisana.
(Se sienta junio d la puerta del toca¡dor.)
Sentada aquí me estaré
Mientras la embroma papá.
Yo la embromaré después.)
Ruf, (¡ Diantre de morazo ! Él sal)c
Toda mi historia de pe
Apa.)
Mart, Tu primer esposo
Murió el año veintiséis...
(Siguen hciblando en vo% bt^a,)
ESCENA XI.
RUFINA, Don MARTIN, IRENE,
Don NAZARIO.
[Llega don Naxario por el foro.)
Na%, (¿En dónde se habrá metféo?
A las dos vueltas ó tres
De vais me dejó plantado
Y no ha vuelto á parecer. —
I Oh dicha I AUí está...)
(Se acerca á Irene,)
I Bien mió!
Irene, ¿Quién me habla?
(Le reconoce.)
¡ Ah ! j Nazario ! (¡ Pues ¡
Ya la hicimos.) ¿ Cómo sabes
Que hoy...?
Nax, Sí , sí ; todo lo sé
Y mi sorpresa...
Irene, Mas Im^o.
Puede oirte...
Ñas* ¿Dónde...?
Irene. Aquel...
(Mostrando á su poAre, )
Na%, Sí; el moro... (Bien dijo el otro
Que había...)
Irene. \ Ay Dios I Si nos ve...
lfa%. (Moros en la cosía.) ¿Dónde
ACTO PRIMERO.
dí7
Nos ToWeremofl á Ter ?
{Irene le contesta en vox baja.)
Ruf, (Allí están dama y cortejo.
Mejor conyuntura...]
Nai. Bien.
Ruf, ¡Basta!
{Levantándote, y también don Martin.)
( Un grupo de máscaras se interpone á las
dos parejas consabidas,)
Irene. Eo casa de mi amiga.
Nax. Sí ; aquella*
{Señalando al sitio donde está Rufina.)
¿Número?
Irene, Dtei.
Pero, por Dios, vete ya.
Me Tas á comprometer.
Nax, Si, si; ¡adiós!... Hasta mañana.
Irene, ¡Adiós!
Nax. (¡ Oh dicha! Triunfé.)
{Vasepor el foro.)
ESCENA XII.
RUFINA, Don MARTIN, IRENE.
Ruf. Vete ya. NI te conozco
Ni te quiero conocer.
(¡Hnm... ! Me ha sofocado este hombre.
Maldígale Dios, amen.)
{Entra en el ambigú.)
ESCENA XIII.
Don MARTIN, IRENE.
Mart. (Ja, ja... ¡La buena señora !•. )
Irene, (Soy venturosa. ¡ Me es fiel !
Mas ¿por donde habrá sabido...?)
Mart. \ Ah , estabas aquí !...
{Acercándose á Irene, que se levanta al
verle.)
Ven, ven...
{Da el broMo ú ír$ne,)
He tenido muy baen rato.
Irene. ¿No le ha conocido á usted?
Mart. No. Como ella no tenia
Antecedente... Ya ves...
Irene. Mas ¿dónde está?
Mart. Por alli
Se ha ido hecha un Lucifer.
Vamos , vamos al salón -
Y atidando te contaré...
Ya volveremos á verla,
Y luego que tú tambiin
Te solaces embromándola ,
Nos damos á conocer.
{Al irse por el foro don Martin é Irene entre
otrcu máscaras, asoma por la puerta del
ambigú don Alejo.)
ESCENA XIV.
Don ALEJO.
Rufina... ¡ Apenas resuello I
Quiera Dios que no se enreden
Los hilos y... Estoy que pueden
Ahogarme con un cabello.
Esa bruja fementida
Ha dado cierto papel
A un mozo... Sin duda en él
La delación consabida...
Y yo he visto sin ser visto
Que, mientras ella se esconde.
Dicho moso entrega al conde
Dicho papel... i Jesucristo 1
¿Qué haré yo? ¿Dónde hallaría
A aquella pobre mujer.. . ? '
Busqnémosla. Es menester...
( Viene por el foro la condesa.)
\ Oh ! aquí está. Dios me la envía.
ESCENA XV.
La CONDESA, Don ALEJO.
Cond. (No encuentro á Rufina...)
Alejo. \ Alerta ,
Alerta 1 El conde ha venido
Al baile.
Cond \ Oh Dios ! ¡ Mi marido I
Alejo. (¿ Si saldrá por esa puerta ?)
(Jíira con goxobra hada el ambigú.)
Para no dar en la red
Huya usted.«» El riesgo es grave.
Cond. ¿Sabe que yo estoy... ?
Alejo. Sijysabe
El disfraz que lleVa usted.
Cond. I Ah ! quito dos alfileres
Y mi rojo dominó
Se vuelve asul...
[Desprende la capucha, que está forrada
de axul , y cayendo del revés en forma de
capuchón queda cubierto ton ella el áO"
minó encamado.)
Alejo. ¡Cómo!... ¡Oh!..,
I Las mujeres , las mujeres !...
288
¡CUIDADO CON LAS AMIGAS!
Cond, Aun asi tengo un temblor...
Hasta mi sombra me espanta.
Alejo. Ya no... — ¡ Él viene !
{Mirando á la puerta del ambigú,)
Cond, I Virgen santa!
Alejo. Venga ese brazo y ¡valor!
(Se dirigen de bracero hacia el foro, y al
mismo tiempo llega el conde, sin dis-
fraz f por la puerta del ambigú.)
ESCENA XVI.
La condesa, Don ALEJO, el CONDE.
Conde, \ Don Alejo !
Cond. Hacia otro lado
{En voz baja.)
Huyamos...
Alejo. ¡No! {Lo mismo.)
¿Quién me llama?
{Al conde.)
Conde. ¿Ha visto usted á una dama
Con dominó colorado?
Alejo. Sí; moza de mucho brio...
¡Abur! Siga usted la pista...
Yo con mi dulce conquista
Voy me á refrescar.
Cond. (¡Diosmio!)
{Entran en el ambigú.)
ESCENA XVÍI.
El CONDE.
{ Voto á briós ! Con que mi cara
Consorte ( se ha dado al mundo ?
Con que ¿baila y coquetea
Cuando en la cama la Juigo?
Con que ¿hay galán en campaRa
Con quien Tiene de tapujo ?
I Ojo avizor, conde, que esto
Pasa de castaño oscuro!
Si el anónimo no miente
Y en el baile los descubro,
No lo han de contar por gracia
La pecadora y su cuyo. —
Yo deberfa en conciencia ,
Como en Madrid lo hacen muchos,
Llevar por Dios ese trago
Con paciencia y disimulo.
Con la pena del talion
Me castiga... y es muy justo.
SI yo voy á picos pardos,
¿No ha de ir ella á picos rubios ?
¿ Hemos de tener nosotros
Cuando nos abruma el yugo
Matrimonial carta blanca
Para todo, y no hay indulto
Para una frágil mujer...?
Esta es la ley del embudo.
Mas si mi razón la absuelve,
No la perdona mi orgullo ;
Pero resignarse un hombre
Como yo á entrar en el número
De los mártires; sufrir
Que de mi se ría el vulgo...
{Vuelven á aparecer grupos y parcas de
máscaras que van de un lado á otro.)
No , no; ¡jamás ! Mi renganza...
ESCENA XVra.
El CONDE , IRENE, Don MARTIN.
Conde. (¡ Cielos, ¿qué veo! Aquel bulto
Encarnado... Ella es... ¡La pérñda!...
De bracero con un turco...}
Mart. Iremos al ambigú...
Conde. ¡Hágase allá el mameluco!
{Separando con violencia á Irene del brazo
de don Martin.)
Mart. ¿Qué es esto?
Conde. \ Infiel !
{A Irene.)
Irene, ¡ Caballero !•
Conde. ¡Traidora!
Irene. Yo...
^art, ¿Qué ex abrupto
Es este ?
Conde. Ya que me agravias ,
¡Tuvieras siquiera un gusto
Menos depravado!
Mart. ¿Cómo...?
Irene. Te engañas... ¡Qué hombre Un
brusco!
Yo no soy—
Mart. Esto ya pasa
De burla.
Conde. Yo no me burlo.
Sarraceno , me darás
Satisfacción, ahora, al punto...
Irene. ¡Un duelo! ¡Triste de mil
Conde. ¿Con qué derecho...
Irene, ¡Quésosto!
Conde. Llevas del brazo á esa más-
cara?
ACTO PKIMERO.
289
Mari. ¿Conque derecho? ¡Quéabsardo
Interrogatorio! Es mía.
Cada cual lleva lo suyo.
Conde. ¿Tuya? Primero en tu sangre...
Irene. | Jesús I... Yo muero...
{Dejándose caer en una tiüa.)
{Se deemaya. Álgunat máscaras acuden á
socorrerla.)
Mart. ¡Verdugo 1...
Conde. ¡Se ha desmayado!
Mart. lAh...l ¡Socorrol
¡ Santo Dios I ¿ A quién acudo... ?
¡Agua! ¡Un médico!
{Entra corriendo en el ambigú. Al mismo
tiempo Uega Rufina por el foro.)
ESCENA XIX.
RUFINA, EL CONDE, IRENE.
Conde, ¡ Fatal
Accidente !
Ruf. (¡ El conde... ! Un grupo
De máscaras... ¡La condesa...
Accidentada...! ¡Yo triunfo!)
{Se acerca.)
Si no soltáis la carátula
No voWerá del insulto.
Desatad...
Conde. No es menester...
(Si la conocen es público
Mí deshonor...)
(Vna fkáscara desata la careta de Irene.)
Ruf. Así...
Conde. (¡Cielos!...
¡No es mimqjerl]
Ruf. (¡No es el busto
De la condesa! -< \ Es Irene!
¿Quién diablos aqui la trujo.»)
Irene. ¡Ah! {Volviendo en si.)
Ruf, Respira.
Conde. (¡ Y yo también !)
Irene. ¿Dónde estoy...?
Conde. (¡ Cómo disculpo
Ahora mi ceguedad... !)
{Algazara y risas en el ambigú.)
Mart. ¡Dejadme! {Dentro.)
Conde. , (¡Undo dibujo!)
{Contemplando á Irene.)
Irene. ¿Y mi papá?
Conde. Señorita...
(¡Es papá!)
Mart. ¡A un lado! (Dentro.) |
11.
Irene,
\ Qué escucho !
(Levantándose.)
Es su YOS...
(Sale don Martin acosado por una multi-
tud de máscaras que le martiUcan con
pretexto de acarida/rle.)
ESCENA XX.
IRENE, RUFINA, bl CONDE,
Don MARTIN , Mascabas.
Másc. I Al moro ! — ¡ Al moro !
Mart. I Asesinos ! ¡ Energúmenos !
Irene. ¡Papá!... ¿No hay quien le de-
fienda?
Másct: ¡Sóbale!
Másc. 2^. ¡Abrázale!
Mdsc.Z'». jDuroI
Conde. ¡Deteneos!
^art. ¡Voto acribas!...
Conde. Yo le serviré de escudo,
Y asi expiaré el error
Que á ofenderle me condujo.
{Se acerca al grupo que rodea á don
Martin.)
Irene. ¡ Ah! ¡DoñaRu...!
(Reconociendo á Rufina.)
W- ¡Chito! Luego
{Envox baja, interrumpiéndola.)
Te diré por qué me oculto.
Conde. Máscaras , dejad tranquilo
Al moro, que es un abuso...
Másc. 1«. ¡Si esto es cariño !
^^^^' Reniego...
Másc. 2«. ¡ Qué gracioso está !
Másc.^\ ¡Qué chusco!
Conde, \ Basta! El carnaval es libre.
Dejemos á cada uno
Que á su antojo se disfrace.
! Pues, cierto que estáis muy pulcros
Vosotros ! Esa grosera
Intolerancia es anuncio
De vuestra mala crianza.
Másc. I*. ¿Cómo?
JfíMí;.2<». ¿Quién...?
{Los demás murmuran como en son de
amenaza.)
Conde. Ese murmullo
No me intimida. Aquí estoy,
Si quiere tomar alguno
La demanda , para darle
Satisfacción como es Justo,
irdfc. !•. No hagáis caso y obsequiemos
19
t CUIDADO GON LAS AMIGAS 1
990
Otra vex á este avechucho.
(Vuehen á sobar á don Martin.)
Irene. ¡Por piedad...!
Conde. I Atrás, canalla!
(Socando una pistola y amenajtando con
eUa.)
( Al ver la pistola huyen los del grupo en
distintas direcciones,)
Mdsc. 3». \ Una pUtola ! (Vase.)
Másc. T*. i Abrenuncio!
{Vase.)
Másc. i: Se acabó. Usted nos convence...
Abur, y no haya tumulto. (Vase.)
(Quedan solo en la escena Uu máscaras ino-
fensivas, aumentándose con otras que
entran y salen hasta fin del acto.)
Irene. ¡Ah, padre!...
Mart. ¡ Gracias á Dios
Que en tus brazos me refugio 1
Conde. Siempre el villano es cobarde.
{Guarda la pistola.)
Mart. Se dispersan como el humo,
Y á usted debo agradecerlo;
Pero ¿qué extraño barrunto
Tuvo usted...?
Conde. Falsos informes...
En medio de este barullo
Es tan fácil confundir
A unos con otros... Yo juro
A usted y á esU seAorlta
Que tengo un pesar pr&fundo
De haber...
Irene. Todo está olvidado.
Mart. No se hable mas del asento.
Conde, (i Qué hermosa 1)
Ruf. (¡Mucho la mira!)
Mart. ¡Amigos hasta el sepulcjp !
(Dando la mano al conde y qui^tndose la
careta.)
Conde, Gracias. Tanto honor me llena
De satisfacción y orgullo,
Y si esta niña adorable ,
A quien he dado un disgusto
Involuntario , no guarda
Rencor contra mi...
Irene. Ninguno.
{Rufina habla aparte con don Martin.)
Conde. ¿Querrá usted , si lo permite
Papá, que bailemos juntos
Un rigodón?
Mart. Ella y yo
Tendremos en ello sumo
Placer; mas será otro dia.
Ahora lo mas oportuno
Es retiramos.
Conde. ¡Tan pronto! —
Ruóguele usted... (A Irene.)
Mart. Ni un minuto
Me detengo. Vamos, niña.
Ruf. Luego iré yo.
(A don Martin aparte.)
Conde. No murmuro.
Ahora con ofirecer
A ustedes mi coche cumplo
Gomo debo...
Mart. Es excusado.
Disponemos de un vetusto
Birlocho...
Conde. Iré con ustedes ,
Si no les soy importuno,
HasU el estribo.
Mart. En buen hora.
Conde, El brazo...
Irene. Gon mncho gusto.
{Tomando el del conde.)
Conde. (I Es deliciosa!)
Irene. (¡Oh, Naxariol
Mejor tomaría el tuyo.)
Mart. El otro á mí.
{Dando también el braso á Irene.)
¡Adiós, chinita!
Ruf. ¡Adiós, moro!
Mart. ¡ Por san Bruno ,
No me interpeles y vuelvan
Los sobos y los columpios!
{Vanse Irene, el conde y don Martin por
la derecha del foro.)
ESCENA XXI.
RUFINA , Mascaras.
Ruf. No entró en mis cálculos esa
Charada de domines...
¡ Son tan iguales los dos...!
Greí que era la condesa...
Mas no he dado golpe en vago ,
Porque con ese episodio,
Mejor que esperaba, el odio
Que me punza satisfago.
¡Aquí Irene! A tiempo viene
Para un golpe de teatro.
¡ Qué madeja entre los cnatro
Si persigue el conde á Irene!
Tan enredados los veo
Que el desenlace — ¡ oh placer ! —
No puede menos de ser
Favorable á mi deseo.
ACTO SEGUNDO. 201
ESCENA XXIL ESCENA PRIMERA.
RUFINA , D(m ALEJO.
Alejo. Tu amiga...
{Tiene por la puerta del ambigú. La música
toca dentro rigodón.) *
Ruf. lOhgoioI
¡f^c. ¡Alialonl
{Vanse todas latmáicara» háeia el salón de
haiU.)
Alejo. Te está esperando. La dejo...
Ruf. I Qué contenta estoy ! — Alejo ,
Bailemos nn rigodón.
Alejo. (¡Esto me faltaba!) ¡Escucha!
Quiere marcharse ; está frita.
Sabe...
Ruf. ¡Rigodón!
(Cogiéndole del broMO,)
Alejo. (¡MaldiU!...)
Ruf. \ Bailaría hoy la cachucha !
Alejo, (t Bailar oon este morcón!...
Be su gozo...]
Ruf. I Vamos, chico!
Alijo. (Nada bueno pronostico.)
Buf. ¡Rigo...!
Alijo. Pero...
Ruf. ¡Rigodón!
{Se lo üeva d remolque.)
ACTO SEGUNDO.
a«la da u o«ré m «1 piso k«Jo de la aiiuu can dotda
•e supone qoa llene Inrar el baile de máscaras enla-
tado eon la aceten del acto primero y contlnoado en
este. A U derecha del actor estará la pneru qne da
* la calle : á nn lado y olro sillas y mesas : el foro
da paso * otra pleu qoe deja rer la escalera inte*
rior que sirre de comunicación á \u salas de ai^
riba : en dicha plexa habrá las sillas y mesas qne
permlu el terreno , ocupadas alternaUTamente por
Tafias máscaras qne bajan del baile y refrescan , ü
pesean; ó forman corrillos , etc. , sin Impedir qne
oiga el publico á los actores , y se retiran Incf o por
la mUma escalera : alf unas podrán quedarse dormi-
das sin temor de perjudicar al efecto escénico. A los
felpee qoe de cuándo en cuándo sonarán sobra las
■•su , acudirán con bebidas los moxes , apareciendo
por U iiquierda del foro , á cuyo lado se entiende
que está el mostrador. Al icTantarse el telón están
senUdoe á vaa de las mesas do la sala m
díala al público el conde y don Naurio.
El GONBB, Bon NAZARIO.
Conde. Aqui donde no nos cansa
La algarabía y la bulla
Be los salones de arriba,
Ni nos aturde la miisica ,
Ni nos pisa un aturdido ,
O im borracho nos insulta,
O nos estafa un parásito ,
O nos engaña una bruja ,
Podemos , amigo mió ,
En santa paz y con mutua
Gonflania referir
Las galantes ayenturas
Be esta noche.
Nax. Ya dudaba
Entre aquella turbamulta
Hallar á usted.
Conde. Es encuentro
En que yo he tenido suma
Satisfacción.
Nax. (Ya mi bella
Se ha retirado, sin duda.)
Conde. Apenas nos conocemos,
Y, sin embargo, una oculta
Simpatía...
Nax. Cierto ; hay hombres
Que desde luego nos gustan ,
Asi como otros...
Conde. Yo espero
Que eterna amistad nos una.
Nax. En la de usted , señor conde,
Besde hoy mi gloria se funda.
(Si en efecto su marido
Se apareció, ave nocturna.
Por no ser de él conocida
Habrá apelado á la fuga.)
{Un moxo trae dos vasos de ponche, los
deja sobre la mesa y se retira.)
Conde. Ya está aquí el alegre ponche
Que los pesares conjura ,
Y las distancias abrevia ,
Y los cumplidos excusa.
Bebamos mientras las salas
Bel ambigí^ desocupa
Aquel famélico enjambre.
Nax. Hoy la concurrencia es mucha ,
Y si no dndamos muy listos
Nos quedamos sin ninguna
Provisión.
Conde. Bescuide usted.
Adelanté la pecunia
Al cocinero, y nos guarda
Un pavipollo con trufas ,
292
Sendaa lonjas de salmón
Y alguna pintada trucha.
NI ha de faltarnos tampoco
La sevillana aceituna,
Y entre el ave y el marisco,
Y entre el fiambre y la fruta ,
Alternarán con el jugo
De las jerezanas uvas
El exquisito Burdeos
Y el Champan de blanca espuma.
Nax, Alabo la previsión
Del señor conde.
Conde. Es muy justa.
Quien viene á un baile de máscaras ,
Y baila, y tragina , y suda ,
Y no cena, es para mi
La mas triste criatura...
Nax. Es cierto ; sin gaudeamui
No hay diversión mas insulsa.
Conde» Solo siento no tener
La incomparable ventura
De que se siente á mi mesa
Cierta máscara...
Nax, I Hola I ¿alguna
Conquista... P
Conde. No; aun no hay motivo
Para que usted me atribuya
Un triunfo que me alzaría
A las celestes alturas ;
Porque mis ojos no han visto
Ni espero que vean nunca
Un rostro mas hechicero. —
Ayer de cierta andaluza
Dije lo mismo; pero \ esta!...
¡Qué quiere usted!... Es la última
Del catálogo.
Nax. t Ya 1 es claro...
Y, aunque sea mi pregunta
Indiscreta > ¿ sabe usted
Su nombre, estado y alcurnia?
Conde. A esta fecha, amigo mió,
De todo eso estoy á oscuras.
Nax. ¡Ahí desconocimiento nuevo...P
Conde. Sí ; de esta noche. Por una
Casualidad muy extraña...
Nax. Usted siempre va á la husma,
Y no es de admirar...
Conde, La niña
Estaba á su padre adjunta ,
Y no me pude explicar...;
Pero tendré coyuntura
De hacerlo...
Nax. ¡Cascaras! ¿ Cita P
Conde. ¡Si!
Naz. I Bravo I
Conde. Pero no suya.
Nax. Pues ¿de quién?
Conde, De su papá.
¡CUIDADO CON LAS AMIGAS I
Nax. O ese papá es muy ganzúa
O no entiendo...
Conde. Diré á usted...
Pero antes que yo le instruya
De todos los pormenores,
Sepamos si aquella chusca
Serrana...
Nax. ¡ Ay , conde !, la he visto
Y es un pasmo de hermosura.
Ya es real y positiva
Mi divinidad presunta.
Ya , vencida de mis ruegos ,
Con aquella mano pulcra
Me mostró su linda cara
Sin la careta importuna.
¡Soy el hombre mas feliz... !
Conde. Sea en buen hora. Y, sin duda.
Ya sabrá usted...
Nax. Que es un ángel
Y que mi amor no rehusa ,
Pero en cuanto á lo demás,
Me tiene tan en ayunas
Como antes.
Conde, ¡ Ba 1 no es posible...
Nax. ¡Si UlI
Conde. Usted disimula...
Nax. No. En prueba de mi franqueza
Le diré á usted si me escucha
Cuanto ha pasado...
Conde, Primero
Quiero yo contar mis culpas. —
Pues , señor, estando yo
En el ambigú de chunga
Con unas máscaras , llega
Por medio de aquella chusma
Un mozo y me da una carta
Anónima que me anuncia...
(Baja don Alejo por la escalera dando el
hraxo á Rufina^ la cwü llera cubierto tu
traje de china con un dominó negro, y
los dos desaparecen en seguida por la
derecha del foro.)
Nax, Alli viene don Alejo.
Mucho temo que interrumpa
Nuestro coloquio...
Conde, ¿Qué importa?
Es amigo... ¡Hola! y se busca
La vida. Lleva una máscara
Del brazo..., y ya es la segunda.
(Vuelven á aparecer dtm Alejo y Rufina.
El conde y don Naxario habUii en rox
baja, y en sus ademanes indican que se
chancean d costa de don Alejo.)
ACTO S£GU!«DO.
998
ESCENA II.
Et CONDE, Don NAZARIO, RUFINA,
Don alejo.
(Hablan aparte don Alejo y Rufina.)
Alejo. I Nada! NI viva ni muerta
Parece.
Ruf. Sin duda alguna,
Mientras entramos por una
Sale ella por otra puerta.
Alejo. Te esperaba; ya lo dije,
Pero te entró comexon
De bailar un rigodón
Conmigo...
Ruf. ¿Yeso te aflige?
Alejo. No tal. (Con cada pirueta
Me daba un lesnazo.)
Ruf. ¿Qué?
Alejo. Pero entre tanto se fué...
Ruf. ¿Por qué no se estuvo quieta?
Alejo. El deseo de encontrarte...
O si ha visto á su marido.
Temerosa se habrá ido...
Ruf. No.
Alejo. Pues { si en ninguna parte.. . I
Ruf. I Irse sola I... Fuera en ella
Extraña resolución...
Pero en tanta confusión
Es fácil perder su huella.
Alejo. ¿Y podrá dar con Rufina
No sad)iendo como yo
Que te has puesto un dominó
Sobre el vestido de china?
Ruf. Si yo la veo, es igual.
Alejo. Ya. — Pero ¿por qué mudaste
De disfraz?
Ruf. Saber te baste
Que yo me entiendo.
Alejo. Sí tal. —
Ella también, la capucha
Convirtiendo en capuchón...
Ruf. Entiendo. Asi á prevención
Mandó hacer el tn^e... Escucha :
Para dar mejor con ella
Separémonos los dos.
Alejo. Dices bien, (i Gracias á Dios!)
Ruf. Quédate...
Alejo. (\ Feliz estrella !]
Ruf. Por si baja por aquí
Mientras la busco otra vez
Arriba...
Alejo. Aunque sean diez.
Ruf. I Ah!... Mira; el conde está allí..»
Alejo. Bebiendo con el Narciso...
¡ Oh y marido sin segundo !
Ese hombre no está en el mundo.
Ruf, Pues ¿dónde?
ÁÚjo. En el paraíso.
Ruf. Llégate á ellos... Indaga...
Alejo. Sí : en eso estoy.
W* Hasta luego.
(Se retira por la escalera.)
Alejo. ¡Adiós!— Estoy sin sosiego.
Me temo una noche aciaga.
ISe acerca adonde están el conde y don
NaxoñTio.)
ESCaSNA III.
El conde, Don NAZARIO, Don ALEJO
Alejo. Señores...
Conde. i Oh , don Alejo ! —
I Mndiachol (Llamando.)
Usted es el hombre
Del halle.
Alejo. ¡Yo!
Nax. Vaya; i dos
Conquistas en una noche I
AÚjo. Ustedes se burlan. Eso
Se queda para los proceres.
No soy yo tan venturoso....
Ni tan libertíno...
Conde. Ponche.
(A un mogo que Uega.)
(Vase el mojío.)
Nax. Toma asiento y no nos vengas
Ahora echándola de monje.
(Se sienta don Al^o.)
Conde. Aun nos dirá que la prójima
Que le llevaba á remolque
Es su mqjer.
Nax. No, señor.
(Lo negaré, por si forte.)
{Vuelve el moxo con un vase de ponche, lo
deja sohre la mesa al lado de don Alejo
y se retira,)
Pasatiempos inocentes ,
Transitorios...
Conde. \ Ba ! Entre jóvenes
Debe reinar la franqueza.
En suprimiendo los nombres
Todo se puede decir,
Y aquí que nadie nos oye...
Para que se anime usted
Con mi ejemplo...
Alejo. ¡Señor conde!...
Conde. Prosigo la relación
De mis nacientes amores ,
m
I CUIDADO CON LAS AMIGASI
Que cuando Timos á nited
La interrampi... No sé dónde.
Na%, En el anónimo.
Alejo, (tCieloftl)
Conde, Creyendo ser el Adonis
De alguna Venas incógnita
Qne prendada de mi porte
Quería por aquel medio
Establecer relaciones
Conmigo, tomo con ansia
La epístola, rompo el sobre,
Leo... Figúrense ustedes
Cuál debió de ser entonces
MI sorpresa. En el anónimo
Me decían...
Alejo. (¡San Onofre!)
Conde. Que había venido al baUe
Mi mujer...
Alejo. (Me dan sudores.)
Conde, Usted quliá no sabría
{A don JíoxanoO
Que soy casado.
Nax. No.
Conde. \ Enorme
Calamidad ! — Pues lo estoy
Desde los pies al cogote
Dos años ha ; y , según dicen
Los pocos que la conocen ,
Es muy linda mi mujer;
Pero , al cabo ,... i qué demontre 1...
Es mi mujer.
AUjo. U Qué diría
Si tuviera por consorte
A Rufina 1)
Conde, Como siempre
Muy temprano se recoge ,
Porque la resignación
Es la mejor de sus dotes ,
Y nada me había dicho
De valses y rigodones,
Confieso que me alarmó
La tal noticia ; y fué doble
Mi inquietud cuando leí
Que andaba por los salones
Coqueteando con un quidam...
No me decían su nombre...
Alejo. (¡Respiro!) «Quién hace caso
De anónimos? ¿Qué alma noble
Los emplea ? Si uno dice
La verdad , mienten catorce »
Y es prudente...
Conde. Yo lo hubiera
Despreciado; mas...
Alejo. (¡Olí torpe
Ceguedad !)
Conde. Como me daban
Tan minuciisos inrormes
Del disfraz de la culpable...
Era el siguiente.
AUío. (I San Cosme 1...)
Conde. Un dominó...
Alejo, Deja usted
{InterrumpiindoU.)
Inútiles digresiones,
Y al grano. ¿ Qué nos importa
El traje? Esos pormenores...
Conde. Furioso y desatinado,
Que , aunque en los tiempos que corren
Los zelos de los maridos
Se llaman preocupaciones ,
A mí por gracia de Dios
Me han vaciado en otro molde ,
Indago, inquiero, pregunto,
Atisbo por los rincones «
Y al fin de manos á boca
Doy con la reo y su cómplice.
Nax. Con que ¿ era cierto... ?
Conde. El galán
No era un elegante joven
Como yo me imaginaba ,
Sino un figurón disforme...
Esto es lo que me llegó
Mas al alma. A tales golpes
De fortuna yo sé bien
Que se arriesgan mas de doce.
Darme un sustituto... , vaya,
Mas ¡ semejante armatoste!...
Confiese usted, don Nazario,
Que eso no estabren al orden.*
Sin ser ya duermo de mi...
¡Aquí entra lo bueno 1
Alejo, (i Pobre
Sefiorl)
Conde. Contra la Individua
Prorumpo en quejas atroces
Y pido satisfacción
Con pistola ó con estoque
Al odioso cirineo.
¡ Aquí fué Troya! A mis voces
Se sobresalta la niña.
Se desmaya , la socorren ;
Le desatan la careta
Por temor de que se abogue ;
Sobre ella entonces fulmino
Unos ojos que... sni Heredes I... ,
Y veo con inefable
Placer que aquellas facciones
No eran las de mi mujer ,
Sino otras... ¡mucho mejores !
Alejo. ¡Venturosa peripecia!
¡ Yo tenia une anagnórisis... 1
Nax. ¿Es posible?...
Alejo. \ Vea usted
A un ciudadano en el b<ñ'de
AGTO SEGUNDO.
9M
Dd abismo por on tU
Anónimo!
Conde. MU perdones
Pido á mi máscara hermosa,
Que mis disculpas acoge
Con indulgente bondad.
Después mi suerte dispone
Que salve yo de las garras
De un hato de monigotes
A su papá...
Nax. 4 Era papá
El prójimo?
Conde. Si, se&ores;
Al menos con ese titulo
Fué interpelado el buen hombre.
¡ Y qué pasta angelical
Anuncia su coram vohis! —
Determinan recogerse,
Las acompaño hasta el coche ,
Y al despedirme galante
Del susodicho y su prole
Me ofrece su casa...
Alejo. O Malo!)
Conde. Cuyas sehas...
Alejo. í¡ Pater noster !)
Conde. Me reservo.
Alejo. (tAh! sea Dios
Loado.)
Conde. No hay en el orbe ,
Desde Gádis á Manila
Y desde Méjico á Londres ,
Hombre mas feliz que yo*
Mañana...
Nax. Ya se supone ;
Irá usted de punta en blanoo
A visitar á su Glóris.
Conde. Por supuesto. ¡Oh quién pudiera
Adelantar los relojes
De todo Madrid!
Alejo. Ahora
Ya no Terá usted visiones
NI acusará á la inocente
Condesa...
Conde. Ya no. Lo pobre
No merece... .
Alejo. No por cierto.
Conde. Tan virtuosa, tan dódl...
Akjo. I Una santa ! Y es preciso
Tener el aUna de bronee
Para...
Conde, Cierto. Ahora estafa
Sobre mullidos colchones
Durmiendo el sueño del Justo.
Alejo. Sí. (¡ Oh maridos alcornoques!)
Conde. Yo ya concluí mi historia :
Ahora á usted le toca; con que...
Nax. Voy á contarla.
Alejo. (Y yo vuelvo
A temblar como el azogue.)
Nax. El ignorado planeta
Que, aunque la corte me tilde,
Como satélite humilde
A su influjo me sujeta ,
Sin que yo me dé raion
De si esta locura mia
Es amante idolatría
O ciega fascinación ,
Me había dado una cita
Para este baile...
Conde. Ya sé...
Nax. Pero así..., á la buena fe
Sin darme seña maldita.
No obstante , una amiga suya
Que nunca la desampara
Y á quien no he visto la cara
Jamás...
Alejo. (1 Yo si 1 tQué aleluya I)
Nax. Me envió á decir ayer,
Sin anuencia de mi bella... ,
bien de acuerdo con ella,-
Que todo pudiera ser...
Conde. Creo lo segundo.
Alejo. (tAy,e8te
Se clava!)
Nax. El tnye adoptado
Por mi duende idolatrado.
Un dominó...
Al^o. Azul celeste.
{Inlerrumpiindok.)
Nax. No tal ; de color..
Alejo.
1 Si lo sé yo ! I Si lo he visto 1
Adelante. (¡Jesucristo!...)
{Asoma la condesa por la escalera con el
capuchón axül echado sobre el domimé
encarnado.)
Nax. Pero, hombre...
Alejo, I Galla, gandnll
Nax. Te digo que el dominó...
A lejo. \ Oh qué porfía 1 (j Se pierde !)
¿Querrás decir que era verde?
[En este momento la condesa adelantan^
dose algunos pasos finge toser para Ua-
mar la atención de los tres amigos. Todos
ellos vuelven la cabexa.)
Alejo. (I Ahí)
Conde. \ Hola !
{La condesa Uama con la mano.)
Nax. ¿A mí?
{Señal afirmativa. Don Naxario se levanta
al momento y sale al encuentro de la con^
desa.)
Alejo. (i Se salvó!)
{Hablan en rox baja. la condesa y don
Naxario.)
396
{'CUIDADO CON LAS AMIGAS 1
ESCENA IV.
La condesa, Don NAZARIO, el CONDE,
Don alejo.
Ál^o, ¿Lo ve usted P Axul celeste.
Conde, En efecto.
Alejo, Cuando yo
Digo una cosa...
Conde, 4 Quién sabe
Si las damas serán dos... P
AUjo. Puede. Yo le tí con otra
Que llevaba un capuchón
Asi, como... verdegay...
Conde, i Oiga ! ¿ Con que... P
Ál^o. Si, señor.
{Siguen hablando en vox baja,)
Naz, Buscaremos á esa amiga.
¿ Quieres darme el brazo P
Cond. No.
(imediavojv.)
Ya es inútU. Necesito
Retirarme. Por favor...
Puede peligrar mi vida
Si al instante no me voy.
Nax> Pero, hijamia...
Cond, Mi coche
Vendrá á las tres...
Nax, Bien...
Cond. Y son
Las dos y cuarto... Si tú
No me buscas otro , soy
Perdida.
Naf, ¡Oiga! algún leloso...
Pero ¿hablas de veras, ó... P
Cond, ¿No me ha conocido usted
Todavía P
Nax. ¿Cómo...P
{La condesa , guardándote de que el conde
la vea, letanta un poco la tela axul que
cubre el dominó.)
; Oh Dios!...
Voy volando. %
( Vate precipitadamente por la puerta de ¡a
derecha,)
ESCENA V.
U CONDESA, Don ALEJO, el CONDE.
Cond, (Me retiro..
Pero tiempo no me dio
Para decir dónde espero
Su vuelta, y si aquí me estoy...)
Conde, ¡Mascarital
(Acercándote,)
Alejo. (t No ganamos
Para sustos!)
Conde. ¡Oye I
Al^o, (¡Atros
Conflicto I) Déjela usted.
{Al conde.)
Cada quisque...
Cond. (Si huyo, doy
Que sospechar...)
Conde, fNo responde!
; Eres muda P
Cond, (¡Ea, valor I)
Nada de eso, mas no tengo
{Con fx>x fingida,)
Gana de conversación.
Alejo. ¿ Oye usted P Tiempo perdido...
(2 Qué bien disfraza la voz!)
Vamonos al ambigú ,
O á bailar un rigodón...
Conde, No temas nada , que es ley
{A la condeta.)
Para todo hombre de pro
Respetar la propiedad
De sus amigos.
Cond. (iTiaidor I)
Alejo. (Mas valiera que guardases
La tuya.)
Conde, Y si hay precisión
De que os ayude á burlar
A algún marido feroz,
Contad conmigo. Mañana
Le pediré igual favor...
Entre sastres, como dice
Aquel adagio español ,
No se pagan las hechuras. '
Cond, ({Pérfido!)
Alejo. (¡Dios de Jacob,
No le castigues!)
Cond. Mil gracias;
Pero es errada opinión
La que has formado. No existen
Entre don Nazario y yo
Las estrechas relaciones
Que piensas.
Conde, ¿Te da rubor
Confesarlo? Pues á fe
Que es un mozo como un sol
Don Nazario.
Alejo. (¡Todavía
La va á suplicar por Dios
Que le adore!)
Conde. \ Ah, ya está aquí I
ACTO SEGUNDO.
297
ESCENA VI.
LA CONDESA, Don ALEJO, el CONDE,
Don NAZARIO.
Nax. No hay niDgun coche simón.
De los demás no podemos
Disponer...
Conde. ¿Y mi lando.'
Sinrete de él, mascarita,
Y lo tendré á mucho honor.
CotuL No ; mil gracias.
^^jo. (¿EstomasP)
Conde. Si entre un par estorba un non ,
Por eso no hay que apurarse.
Os iréis solos loe dos.
Cond. No, no; esperaré... (¡Dios mió I)
Conde. Yo no había hecho intención
De retirarme del baile
Hasta que diera el reloj
Las odio de la mañana.
[Asoma por la escalera Rufina.)
Nax. Acéptalo sin temor.
Es de un amigo...
ESCENA Vn.
La CONDESA, Don ALEJO, el CONDE,
Don NAZARIO, RUFINA.
Ruf. (Alli está.)
{En el foro.)
{Se acerca á la condesa')
Conde. Lo ofrezco de corazón ,
No por mero cumplimiento.
Alejo. (¡Mi mujer!)
(Rufina tira de la ropa á la condesa.)
Conde. ¡Ahí...
J^^f' Escucha.
{En vox baja.)
(Hablan aparte.)
Conde. Voy,
Voy á mandar que lo arrimen.
( Yase por la puerta de la derecha.)
ESCENA VIH
U CONDESA, RUFINA, Don NAZARIO,
Don alejo.
Nax. Extremado es el pudor
De mi dama.
Alejo. Sí; en efecto...
Nax Mas ¡calle! ese dominó...
Alejo. ¡Chit!...
Nax. Tu querida...
^i^jo» (EsU noche
Me va á dar un torozón.)
(Hablan aparte don Naxario y don Alejo.)
Cond. Mejor es irnos á pié.
(Aparte con Rufina.)
Ruf. i Lindo 1 1 Y coger un dolor
De costado! Con negarte
A aprovechar su atención
Acaso recelará...
Cond. Es verdad.— Confusa estoy...
Pero irme en su propio coche...
¿No consideras...?
Ruf. Mejor.
Así no podrá seguimos.
ESCENA IX.
La condesa, RUFINA, Don ALEJO.
Don NAZARIO, el CONDE.
Conde. Vamos. Toribio arrimó...
Ruf. ¿Hay asiento para cuatro?
Conde. Sí.
(Rufina toma el braxo de don Alejo.)
¿Qué es esto 7...
*«/"• Pues ; áOonsí
Conde, i Ah ! ¿es esta...?
(Aparte con don Al^o.)
^^9' (¡Misericordia!)
Conde. ¿Ladeantes...?
^^0. Sí; salvo error.
Cond. Es la amiga á quien buscaba.
(Aparte con don Naxario.)
Nax. ¡Ah!...
Conde. Mas , por lo visto, son
(A don Alejo.)
Amigas esta y aquella.
Alejo. Mas que amigas.
Conde. ¡Hola!
Alejo. ,ohI
Son hermanas.
Ruf. Ea, vamos...
(Tirando de su marido.)
Conde. ¿Conque...?
Ruf. ¿Qué haces tu?
(A don Naxario.)
^i^o. (I Gran Dios!...)
Ruf. Da el brazo á tu dama,
i^w. ¿Quieres...?
[Ofreciéndolo,
296
I CUroADO CON LAS AMIGAS I
Cond, (Voy tráiblando.)
{Tomándolo,)
Alejo. Acá Ínter nos,,.
{Ál conde al oido,)
(Le deslumbraré.) Vinieron
Anteayer de Badajos...
Conde. ¿De veras ?
Alejo, Son hijas de nn.. .
Comisario ordenador...
Ruf, I Vaya, andad 1
Nax, ¡Abnr!
{Saliendo con la condesa por la puerta de
la derecha,)
ESCENA X.
El conde. RUFINA, Don ALEJO.
Conde, iBuenviije!
Alejo. I Aburl (¡Ah! Metido yo
Sin comerlo ni beberlo
En una conspiración
Contra el gremio...)
Ruf. Ven...
Alejo, ODiosmioI...
; Te rogamus : audi nos !)
ESCENA XI.
El CONDE.
{ Qué ufanos irán loe cuatro ,
Y cómo stt suerte envidio
Yo que en tanto me fastidio
Sin la bella que idolatro 1
¿Qué hago yo, en qué me divierto,
Si ya olvidarla no sé ,
Y desde que ella se fué
Creo estar en un desierto?
El baile que al hombre enerva
Me aburre ; ¿y qué placer hay
En el tiple guirigay
De esa chillona caterva?
A las mesas no me arrimo
Donde robando se juega.
Ni la codicia me ciega,
Ni gusto de hacer el primo.
Irme á mi casa primero
Que el alba dore las cumbres... ,
Es alterar mis costumbres
De buen marido... soltero.
¿Y á qué? Sin pegar los ojos
Me tendrá la tosente dama ,
Y me pinchará la cama
Como si tuviera abrojos. —
Mas I qué necio ! ¡Paso pena
Porque el nuevo día tarda ,
Y el cocinero me aguarda
Con una opípara cena !
Matemos el Importuno
Tiempo... Buscaré un amigo
Que quiera cenar conmigo...
No lo excusará ninguno.
Y el gasto ya no lo ahorro ;
Que hecho estaba á prevención.
Busquemos en el salón...
{Vuelve don Naxario trayendo en hraxos d
la condesa desmayada.)
ESCENA Xn.
El conde, U CONDESA, Don NAZABIO.
Conde, Pero ¿qué es esto?
J^ajT. {Socorro!
Conde. ¡Don Nazario!
Nax, \ Ah , señor conde !
Un vuelco... Cerca de aqnf...
¡ Señora !... ¡ Triste de mi I. ..
Conde, Sentémosla...
[La sienum en una silla.)
Nax, i No responde!
Conde, {Vaya, que es percance!...
Nax, I Mozo !
{Llavuando.)
Pero tardará una hon.*.
Iré yo mismo...
{Vase por la ixqwierda del forf^)
ESCENA Xni.
El conde , LA CONDESA.
Conde, I Señora L„
\ Qué breve ha sido su gozo I
¿Quién á tan alegre fiesta
Tal fin pronosticaría? —
Mas ¿ cémo está todavía
Con la carátula puesta?
Con la prisa y la zozobra
Nazario no lo advirtió.
Fuerza es quitársela yo...
Ea^, manos á la c^ra.
[Quita la careta á la
ACTO SEGUNDa
9M
La necesidad me obliga...
{La reconoce.)
\ Cielos I
[Llega (foffi Naxario con un v<uo de agua.)
ESCENA XIV.
El conde» Don NAZARIO, U CONDESA.
Naz. Ya el agua está aquí...
Conde, i Infames! ¡Burlanneasi!...
Nax* \ Qué escucho 1
(Dejando el agua sobre una mesa.)
Conde. \ Villana intriga I...
Mas caísteis en la red.
Náí» i Lb oonoce nsted acaso P
Conde. Al verla en ira me abraso,
¡ Y me lo pregunta usted 1
Nax, ({Es su mujer 1 ¡San Fulgencio
Nos ampare!)
Conde^ A eea pregunta
Respondo yo con la punta
De una espada.
Nax. Yo...
Conde, I Silencio I
Nax. Yo no sabía quién era...
Conde. No hay disculpa á tal agravio.
Nax. Pero...
Conde. ¡Selle usted el labio !
Nax. Pero ella... Antes...
Conde. i Que se muera I—
Elija usted...
{Llevándose á don Naxario lejos de la con'
desa.)
Cond. (¿Dónde estoy!)
{Volviendo en si, sin adtertirlo los otros
interlocutores.)
Conde, Un padrino...
Cond. (¡Ah! i Un desafio!...)
{Viendo al conde y á don Naxario.)
Conde. Que se entienda con el mió
Mañana.
Cond. (t Perdida soy !)
Nax. Lances de honor (¡ oh fortuna I]
Nunca excusé.
Conde. Bien. El duelo
Ha de ser á muerte.
Cond. (¡Cielo!)
(Se vuelve á desmayar.)
Nax. ¿Cuándo?
Conde. Mafiana á la una. —
Ahora , pues con nudo casto
Himeneo nos unió,
Fuerza es socorrerla...
( Toma el vaso y roda con agua el rostro d$
la condesa. Don Naxario se dispone á
ayudarle.)
¡Nol
Retírese usted. Yo basto...
Nax. Vengue usted en mí su ofensa ,
Aunque , en verdad, no es tan grave
Señor conde , i Dios lo sabe!
Como usted acaso piensa;
Pero yo exijo á mi vez
Que respete usted la vida
De una mujer desvalida...
Conde. Usted no ha de ser sn Juez.
Nax. El estado en que la veo...
Conde. Ni su médico tampoco.
Nax. Si cruel...
Conde. ¿Estoy yo loco f
Nax. Es inocente...
Conde. Lo creo. -
Ni en tan frágil enemigo
Saciara yo... , i qué rubof I ,
Mi vengativo furor.
Nax. ¡Conde!
Conde. De veras lo digo.
Mas al que tuvo la audacia ,
Con buena ó mala ventura.
De codiciar su hermosura.
Cara le saldrá la gracia.
Nax. Repito...
Conde. \ Basta 1 (¡ Aprended ,
Maridos !)
Nax. ¿Ha vuelto ya?
Conde. No , señor $ ni volverá
Mientras no se vaya usted.
Nax. Confiado en la formal
Palabra...
Conde. Sí ; la reitero.
{Le da la mano.)
Palabra de caballero
Y de enemigo leal.
{Don Naxario se retira por la escalera,)
ESCENA XV.
El conde, u CONDESA.
Conde. No vuelve de su accidente. —
Yo le juro al don Nazario...
{Vuelve á rociar el rostro de ¡a condesa.]
¡Nada! ¿Será necesario
Pedir socorro á esa gente? —
Y no ha mucho le decía ,
Ahogando en ponche la sed :
« Simpatizo con usted... »
800
t CUIDADO CON LAS AMIGAS!
¡Qné estúpida simpatía 1 —
{Pues, digo, la recoleta
Cuya virtud celestial
Yo admiraba... 1 i Que dé tal
Osadía una careta ! —
Está visto ; ya no hay fe
En las mujeres; maldita. —
I Adela ! — Está mas bonita
De lo que yo imaginé. —
t Lo que es el hombre ! Mejor
Me parece hoy siendo falsa
Que ayer... Faltaba la salsa
De los zelos á mi amor. —
Cogida está en el garlito;
Pero yo di la ocasión
Y... bailar un rigodón
Quixá es todo su delito. —
Mas ya se han visto otra noche.
El peligro era inminente.
Si tan oportunamente
No acierta á volcar el coche...
Otra ves me enciendo en ira;
Otra ves el acicate
Del honor... Su pecho late...
I Adela 1... Si; ya respira.
Cond, ¡Ah!... Yo fáileico...
Conde. (l Traidora 1)
ConéL ¿ Quién... P ¡Es el conde 1 iGran
Dios !...
{Levantándose,)
Conde. Solos estamos los dos.
Cond. (Piedad I...
Conde. {Silencio, señora 1
Cond. Pongo por testigo al délo...
Conde. ¿De qué? No vale la pena...
No hagamos aquí la escena
De Detdémona y Ótelo.
Creerá usted que como un vándalo
A lavar mi afrenta voy
En su sangre... No tal. Soy
Enemigo del escándalo.
Ni aunque me crea ofendido
Daré en la ridicules
De reclamar ante un jues
Mis derechos de marido.
Esto seria ser necio ,
Aquello una vil hazaña,
Y no merece mi saña
La que incurre en mi desprecio.
Nada ; en pai y cortesía ,
Sin litigios ni alboroto ,
Quede para siempre roto
El laxo que nos unía.
Cond. ¡Ingrato!, tú lo rompiste
Antes que un leve pretesto...
Conde. No mas, señora. Detesto
Las discusiones.
Cond. {Ay triste I
iOyeme! Atuspiés...
Conde. |Eh! quieta.
[Deteniéndola.)
(l Ni por esas ! No me ablando.)
Siento pasos...
{Mirando hada la puerta de la derecha.)
¡Ah!... Volando,
{Tomando la careta de la condesa y dándo^
sela.)
Póngase usted la careta.
{La condesa se la pone,)
ESCENA XVI.
El conde, la CONDESA, RUFINA,
Don alejo.
{Rufina trae puesta la careta.)
Alejo. Pues te has empeñado, entremos,
Pero... —I Allí le tienes!
{Bajando la vox.)
Conde. iHola,
Don Alejo!
Alejo. Señor conde...
Ruf. ¡También ella!
{En vox baja á don Alejo.)
Alejo. { \ Aquí fué Troya ! )
Conde, a Vendrás, sin duda, á buscar
{A Rufina.)
A tu... hermanaP
Ruf. Sí; yo... Ahora...
{Turbada.)
Conde. Ahí la tienes.
Ruf. ¡Con... careta!
Conde. Si ; á pesar de la congoja.
Yo no me atreví á quitársela ,
Porque el hombre que blasona
De bien educado nunca
Tales licencias se toma.
Alejo. ( ¿ Será posible... P ) Es decir
Que... Dsted todavía ignora...
Conde. ¿Y para qué he de informarme
De lo que nada me importa?
Cond. (¡Oh Dios!...)
Alejo. Tan fresco lo dice
{Aparte con Rufina.)
Y tan sin pena ni gloria
Que será fuersa creerle.
Conde. Por fortuna fué de corta
Duración el parasismo...
i Válgate Dios por canosa 1
ACTO SEGUNDO.
30i
Con que ¿ Toloó?
Ákjo, No es extraño ;
La noche estaba tan lóbrega. ..
Conde. El bruto de mi cochero
Habrá bebido unas copas...
Mafiana le diré yo
Cuántas son cinco, i No es cosa !
¡ Apear de esa manera
A gentes que tanto me honran ! —
Y ustedes ¿se han lastimado...?
Alejar, No, señor. Mi... Esta señora
Perdió también el sentido ;
Pero pesa diez arrobas...
( ¡ Ay I algo mas , que la tara
Del matrimonio no es floja. ]
Y aunque mi amor es inmenso
Mis fuerzas eran muy cortas
Para cargar con el dulce
Volumen de su persona.
Viéndola al fin recobrada
De su afección espasmódica...
Ruf, {Galla, necio!
Alejo. Es muy amable.
Lo que es eso , { uh ! como pocas. —
Pero a qué es de nuestro amigo...
Don Nazario ?
Conde, Hace una hora
Que se fué. Le despidió
Esta ciudadana incógnita...
Para siempre. — ¿No es verdad?
{A la condesa,)
Cond, tSil
Al^o. ¿Cómo?...
Conde, Con mucha cólera. —
Los nervios de las mujeres
Tienen caprichos que asombran.
Alfjo. ¿Y éL.. se resignó... ?
Conde, Se fué
Con resolución heroica
Por esa escalera arriba...
Alejo. (Vaya, este hombre no ve gota.)
Conde. Nó creo ya que se muera
Por semejante bicoca
Don Nazario. Ya estará
Consolándose con otra. —
Mas ya se la habrá pasado
A mi cochero la mona ,
Y pues sanas y tranquilas
Os veo, yo estoy de sobra.
Volved al coche. — ¡ Jamás
{En vox baja á la condesa.)
Vuelva yo á verte!
( La condesa deja percibir un ay compri-
mido.)
Alejo. ( Al de Coria
Da quince y falta este bobo. ]
Conde, Adiós. Yo de baile y broma...
(Abrasado voy.) los rayos
Esperaré de la aurora.
(Desaparece por el foro.)
ESCENA XVII.
La CONDESA, Don ALEJO, RUFINA.
Alejo, Nada sospecha, i Me aturdo !
La ceguedad de este esposo
Raya en lo maravilloso...
He dicho poco; en lo absurdo.
Cond. I Rufina!...
Ruf. El riesgo fué grave ,
Mas ¿por qué temblar ahora?
Ya pasó y el conde ignora...
Cond. No. I Ay cielo ! Todo lo sabe.
Ruf. ¿Qué oigo?
Alejo. Pues ¿ cómo le encuentro
Tan jovial, tan....?
Cond. ¡Aydemí!
Alejo. ¿Aquiescencia?
Cond. I Orgullo!
Alejo. iAh.síI
La procesión va por dentro.
Ruf. ¿Te habló?
Cond. Sf , y me vio la cara.
Al^o. ¿Y entre Nazario y el conde...?
Cond. Hablaron de un duelo...
Alejo. ¿Dónde?
¿Cuándo?
Cond, I No sé!
Alejo, {Santaclara!
Ruf, ¿Gritó? ¿Maldijo?
Cond. Al contrario ;
Mas me condena i oh baldón !
A eterna separación.
Alejo. Pero... ¿de él, ó de Nazario?
Cond, Con fría calma exclamó :
Sin litigio ni alboroto
Quede para siempre roto
El lazo que nos unió.
Ruf. ¿Y en el siglo en que vivimos
Eso te causa aflicción?
I Ba ! Se amansará el león
Cuando le hagas cuatro mimos.
Vamos á tu casa...
Cond. \ Ah , no I
Ruf. Pues á la mia...
Alejo. ¡Mujer!...
{En vos baja.)
Ruf. ¡Eh! {Le desvia.}
Alejo. ( I Lindo ! Ahora va á creer
Que el Mercurio lie sido yo. J
ao3
I CUIDADO CON LAS AMIGAS 1
Cond. Vcnoao por esta noche
Será...
Ruf, Ta marido ignora
Dónde vivo. Ven $ ya es hora...
Aprovechemos el coche. —
Ynollores ¡pesia tal 1
Por un marido indigesto
Que con tan leve protesto
Rompe el vínculo nupcial.
AUjo, ( j Hay bruja como ella ? )
Bttf. Ven,
Ven á mi casa y allí
Mi amistad sincera,..
Cond. Sí...
( I Maldígala Dioe , amen ! )
Alejo. (Con todo hemos dado ai traste.)
Buf. Ofrece el braio robusto
A Adela.
Alejo. Con mucho gu^to.
(Dándotelo.)
Ruf. A mí el otro.
{Toma el otro Ifraxo de don Alejo,)
A kjo. ( I Qué contraste ! ]
( Vanse por la puerta de la derecha. )
ACTO TERCERO.
Ma M ciM de don Alejo. Poerta eo el foro ; oin * la
derecha del actor j otra a la Isqolerda , aaliaa eoa
cortiaat. Ealre las do« primaraf halir* no biombo.
ESCENA PRIMERA.
U CONDESA, RUFINA.
Cond, No , vano es ya pretender
Restituirme la paz
Que para siempre perdí.
¡ En hora triste y fatal
Por los consejos de usted
Me dejé ilusa arrastrar !
Ruf. El fruto de mis consejos
Todavía está en agraz.
Deja pasar unos días
Y las gracias me darás.
Si el corazón de los hombres
Se viera por un cristal
Ya el del conde tu victoria
Revelaría quizás.
Adela , ya te lo he dicho :
Los hombres de nuestra edad
Prenda que nadie codicia
No la saben apreciar.
La coquetería, Adela,
Es ya una necesidad
Del bello sexo. El amor
Sin ella es huevo sin sal ;
Y si las niñas solteras
La han menester, mucho mas
Las casadas por razones
Muy poderosas que eatán
A tu alcance, y por lo mismo
No necesito explicar.
Cond. ¿ No he dicho yo que Juró
No volverme á ver jamás ?
Ruf. Mudará de parecer
Cuando pase el temporal.
Cond. Yo no debí obedeevle ,
Sino á sus plantas llorar,
Cuando romper me propuso
Nuestro lazo conyugal.
Ruf. Hubieras hecho, hija mia,
Una insigne necedad.
¡Nada; firme! y si, en efecto,
En aquel pecho glacial
Quedaba alguna centella
Del amoroso volcan
Con que un día amor eterno
Te juró al pié del altar.
Antes desdeñosa y fiera
Rendirle consegufrás
Que postrándote á sus pies
Con degradante humildad.
Eso fuera confesarle
Las sonadas culpas.. •
Cond. ,AyI
Sobrado culpable fui...
Ruf, ¿Por endosarte un diafru
Para embromar á un mancebo ,
Y bailar con él un vals,
Y darle tu brazo...? ¡ Miren
Qué pecado capital ,
Cuando á él no tiene por dónde
Desecharle Satanás 1
No des tu brazo á torcer ;
Vea que no se te da
De su carinó un ardite;
Y una de dos : ó leal
Pedirá reconciliarse
Con su perdida mitad ,
O si su gracia te niega
Por un desliz tan venial ,
Dará una prueba evidente
De que es ya su alma incapaz
De quererte. Si tal hace
Su ingratitud llorarás
Al principio , mas no exigen
Ni Dios ni la sociedad
ACTO TERCERO.
d03
Qae porque él sea mal hombre
Te mueras tú de pesar.
No ; pues con ella te brinda ,
Goza de tu libertad...
Pero no me oyes...
Cond, \ Un duelo
A muerte ! ¿C6mo evitar...?
{ Ay 1 ya á estas horas alguno
De los dos no existirá.
Ruf. No temas... (Quizá desea
Que sobreviva el galán.)
Cond, \ Cuánto tarda don Alejo !
Ruf. No ; diez minutos habrá
Que salió y está distante
La calle de Fuencarral.
Yo apuesto á que todavía
Roncando en la cama están
Don Nazario y tu marido.
No parece regular
Que habiendo pasado en daro
El' martes de carnaval
Ni el uno ni el otro tengan
Deseo de madrugar.
¿Y para qué? í Para darse
De estocadas ! Además ,
Los elegantes no lidian
Como cualquier perillán.
Sus combates se conciertan
Con mucha formalidad.
Van y vienen parlamentos,
Esquelas vienen y van;
Sobre el coche una cuestión ,
Sobre el sitio otra que tal ;
Ninguno teme morir... ,
Pero ambos quieren testar;
Hay que llevar cirujano,
Que no ha de ir al hospital
Ei herido... Y queda luego
Discutir y estipular
Si ha de ser con arma blanca
O negra al duelo mortal ,
Si el traje de los atletas
Ha de ser levita, ó frac...
Pero ¿ sabes tú en que suele
Venir todo esto á parar ?
En dirimir la contienda
Con un ósculo de paz
Y convertir las pistolas
En botellas de Chatnpañ.
{H0ga don Áltjo por la puerta del foro.)
ESCENA n.
La CONDESA, Don ALEJO, RUFINA.
Cond, ¿ Le ha visto usted f
Alejo, Viaje Inútil.
Había salido ya.
Cond. \ Al campo I
Alejo. Lo dudo. Hoy hace
Un frió de Barrabás.
Cond, Pero usted j no ha preguntado...?
Alejo, Sí , señora; á Sebastian
Su criado , á la patrona ,
Y al frutero del portal ;
Pero en balde. Don Nazario
Nunca dice adonde va.
Cond, I Oh Dios mió 1
Ruf, (¿No lo dije?
Por él es todo su afán.)
Alejo. Tal vez en casa del conde...
Cond. ¡Ahí sí ; vaya usted allá.
Acaso consiga usted
Si interpone su amistad
Que ese bárbaro combate
No se llegue á realizar.
Alejo. Iré , señora. Yo siempre
He sido muy servicial.
Para calmar de uno y otro
La cólera contumaz
Agotaré los recursos
De mi elocuencia trivial ,
Y aunque debiera mi pecho
Sus golpes interceptar...
Cond. Sí, corra usted...
Alejo. ¿Qué 68 correr I
Volaré, (i Lleve Caifas
A mi mujer, pues por ella
Estoy hecho un azacán !]
{Al irse corriendo don Alejo por el foro
sale de la habitación de la derecha don
Martin.)
ESCENA UI.
U CONDESA, RUFINA, Don MARTIN.
Mart, ¡Oh, mi paisana!...
(Saluda d la condesa, que le devuelve
la cortesía.)
Sefiora... —
¿Se ha descansado? (i Itu^na.}
Ruf. Tal cual
I ¿Y Qsted?
30li
I CUIDADO CON LAS AMIGAS!
Mart, Yo, como un costal.
Ruf, ¿Se levanta usted ahora?
Mart. No; á las diez...
W- ¿No sale Irene?
Mart. En el tocador la dejo
A solas con el espejo.
Dentro de un instante viene.
Ruf. SI ha cumplido el cocinero
Las órdenes que le di...
Mart. Ya hemos almorzado ; si.
Mil gracias por el esmero...
Ruf, Es deber de mi amistad
Servir...
Mart. (¿Quién será esa bella?)
Anoche, fiado en ella,
Me tomé la libertad...
Ruf. Me hizo usted un grande honor
Y me hubiera resentido
Si hubiese usted preferido
A mi casa un parador. '
Mart, No estaré mucho en Madrid.
Ruf. Eso turba mi alegría.
Mart. Y si usted vuelve algún día
Por Valencia la del Cid...
Ruf. Se entiende. Sin mas aviso ,
En casa de usted me hospedo.
Mart. A la calle de Toledo ,
Sí ustedes me dan permiso,
Voy ahora...
Ruf. Usted lo tiene.
Mart. Un encargo de interés...
Ruf. Si.
Mart. Saludo...
Ruf. Hasta después.
Mart. ¡A ver si sales, Irene!
{Á la puerta de la derecha.)
( Vuelve á saludar y vase por el foro.)
ESCENA IV.
U CONDESA, RUFINA.
Ruf. ¿Quién dirá que es valenciano
El plomo de don Martin? —
Sin duda ¿ la chica trae
Para que tome un barniz
De corte...— iQué! ¿te retiras?
{Viendo á la condesa en ademan de
retirarse. )
Cond. No estoy para recibir
A nadie. Avíseme usted
81 alguna nueva feliz...,
Que no espero...
R^f' ¿Por qué do?
Cond. Porque en mal hora nací.
Ruf. ¡Qué infundado desaliento!
No tendrá efecto la lid...
Mas ya siento las pisadas
De Irene... Espérame allí.
{La condesa se retira por ¡a puerta de ¡a
izquierda.)
ESCENA V.
RUFINA. IRENE.
Irene. \ Paisana y señora mia I
{Áhraxando á Rufina.)
Ruf, I Querida Irene!
Irene. Por fin
Nos podemos abrazar.
Ruf. (i Quién se volviera repUl !)
Mi gozo...
Irene. Un beso.
{Besando á Rufina.)
Rtíf. (i El deludas!)
[Besando á Irene.)
Irene. Anoche con el tragin
Del baile apenas nos vimos.
Tuvo papá la pueril
Idea de conservar
Su incógnito marroquí
Para embolismar á usted,
Y luego ocunieron mil
Aventuras ; mi desmayo ,
El ataque brusco y ruin
Con que á papá saludó
Gentecilla baladí...
Ruf, Moro de máscara es siempre
Víctima en este país.
Irene, Cuando recobré el sentido
Y cerca de usted me vi
Quise pronunciar su nombre ,
Pero usted me d^o \ chit !...
Ruf. Yo tenía mis motivos...
Irene. Y como después me fui
Y usted se quedó...
Ruf. Sí. - Y, vamos;
¿Vienes contenta á Madrid?
Irene, Mucho ; y por mas de una caosa
Ruf. ¡CaUe!...
Irene. Mi novio está aquí.
Ruf. ¿Tu novio?
Irene. Y es, aunque yo
No lo debiera decir,
Guapo mozo. Don Nazario...
Usted le conoce.
Ruf. ¿Sí?
ACTO TERCERO.
305
(Mas de lo que tú presumes.)
¿Será don Nazario Ruiz...?
Irene. El mismo.
Buf, Estuvo en Valencia...
Irene, Cierto.
Buf, Allá le conocí...
Y aqui también.
Irene, En el halle
Estuvo... {hecho un figurín!
Ruf, ¿CómoPj Le Tiste?
Irenem Y le hablé.
Ruf, ¿Le llegaste á descubrir
Tacara?
Irene, Estaba papá
Muy cerca , y no me atreyf ;
Pero él me reconoció
Al instante.
Ruf. {Olga! (Algún quid
Pro quó„m Como se hizo doble
El dominó carmesí... )
Irene, El instinto de su amor...
Ruf, \ Oh ! tienen mucha nariz
Los novios. (; Tonta I)
Irene, ¿Quién sabe
SI de Valencia del Cid
Le escribieron mi llegada...?
Lo que yo puedo decir
Es que ahora está mas que nunca
Enamorado de mí.
Ruf, (iNeclal)¿Ytehabló?
Irene, Dos palabras
No le dejé proseguir,
Porque papá... ¡ Qué entusiasmo
Aquel, qué fuego...!
Ruf. (I Infeliz!)
Irene. Dame las señas, me dúo ,
De tu casa; se las di...
Ruf, (I Qué oigo!)
Irene. Y hoy le espero...
Ruf. (I
Se encontrará éí adalid
Entre dos fuegos.) Irene... ,
Tengo lástima de ti.
Irene, ¿Porqué?
Ruf, Naiarlo te engaña.
Irene, ¿Será posible?...
Ruf. Es un vil ,
Un traidor.
Irene. ¿ Qué dice usted ?
Ruf, Yo no acostumbro á mentir.
Sin motivos poderosos
No le trataría así.
Irene, Pero \ Dios mío ! bis cartas
Que me solía escribir,
Sus juramentos...
Ruf. ¿Te había
De confesar su desliz?
Irene. ¿ Y la amorosa ternura
n.
Con que anoche...?
Ruf. {Galopín!
Te tuvo por otra.
Irene, ¿Cómo?
Ruf. Está siendo el Amadis
De cierta linda condesa ,
Por cuyo talle gentil
Tal vez en este momento
Tiene la vida en un tris.
Irene. \ Ingrato ! Pero tal vez
Algún enemigo ruin
Le ha calumniado...
Ruf. No , Irene.
( ¡Bravo! {Qué guerra civil
Se va á annar!...) Te daré pruebas
Con que puedas confundir
Al pérfido.
ESCENA VI.
RUFINA, IRENE, cu Crudo.
Criado. Don Nazario
[Desde la puerta del faro, )
Ruiz...
Ruf. Ya le tienes ahí.
Irene. Bien; {parezca ante su Juez
Y dóblele la cerviz!
Ruf, {Locura! En casos como este
Mas aprovecha el ardid
Que la violencia. Tras de esta
Cortina puedes oir
Lo que hablemos, y sabrás
Lindezas.
Irene. Pero...
Ruf. {Anda!
Di
(Alertado,)
A ese caballero que entre.
[Vate el criado.)
Irene. No sé si podré sufirir...
Ruf. {Que viene! (Empujándola.)
Irene* ( { Mas me valiera
(EgeondUndose detrás de la cortina de la
puerta de la derecha.)
No haber venido á Madrid 1 )
ESCENA Vn.
IRENE, RUFINA, Don NAZARIO.
Nax. Señora , si he de juzgar
Por la talla y por el talle,
20
306
¡CUIDADO CON LA5 áJfflGASI
Es usted la amiga... i Galle I
Esa cara... ¡Éí lliígalár... I
Ruf. ¿m cara?
Nax. No ; la aventura.. . ,
La extraña cointídeilcia...
¿No estuvo usted en Valencia...?
Ruf, Si. ( {Oh memoria de amargura 1)
Nax. Momentos muy agradables
Pasamos..., aunque confieso...
Ruf. Si , sf...
{Separándote del sitio donde está Irene,
y siguiéndola don Naaario,)
i \ Maldito ! no es de eso
De lo que yo quiero que hables )
Nax. En tal bulla , en tal estruendo
Anda solicito el diablo
Y uno...
Ruf. Cierto. {Bajando la vox.)
Irene. ( Ni un vocablo
De lo que dicen entiendo.)
Ruf. Aquello todo fué broma ,
Y si usted lo tomó al pié
De la letra...
Nax. Broma fué i
{Sonriéndose.)
Sí.
Ruf, Con su pan se lo coma. —
Mas si para dama no ,
Bien ve usted , aunque lo diga
Mi labio , que para amiga
Valgo lo que peso yo.
Irene. ( ¡ Me consumo I )
Nax. Ciertamenta;
Y esa prueba de virtud
Empeña mi gratitud
Y mi respeto...
Ruf. (i Insolente!)
Hablemos de la condesa.
{Acercándose otra vex d la puerta de la
derecha y alxando la wx.)
Nax. Me d^o que aqui...
Ruf. Y puntual
Fué á la cita.
Irene. (i Ay ! por mi mal
Ahora oigo bien.)
Ruf. (i Chúpate esa 1)
[Mirando con maligna complacencia háeia
donde está Irene.)
Nax. A la verdad , no creí ,
Después del vuelco del coche
Y lo demás que hubo anoche.
Que la encontraría aquí.
Ruf. Amor por todo atropella.
Irene. (¿Eh? ¿Qué tal la condesita?...
I Pero esa mujer maldita
Está de acuerdo con ella ! )
Ruf. Y usted , que siempre la qnlso,
Ahora con mayor raxon—
Nax. No sé... Su fatal pasión
Es para mí un compromiso...
Irene. (¿Qoéoigol)
Ruf. ¿CómoP...
Nax. Elmioftaé,
Mas que amor, vago capricho...
Irene. (lAlma, respira I)
Ruf. (¿Qué ha dicho?)
Nax. Otra es dueña de mi fe...
Irene. (¡Oh gozo!)
Ruf. ( é Sabrá que Irene
EsU aqui?)
Nax. Mientras mi ansencia
Llora la pobre ed Valencia...
Irene. (¡Oh!...)
Ruf. Hablar mas bajo conviene.
{Binando la vox y wlviendo d separarse
hada la ixquierda.)
(Nada sabe. Aun no desmayo.)
Si le oye á usted la condesa
En su pechó la sorpresa
Hará el efecto del rayo.
Irene. (Otra vex la falsa amiga
Baja la vox. No interpreto
Cuál pueda ser el objeto
De su diabólica intriga.)
Ruf. ¿Será usted, hombre inconstante.
Tan mal caballero ahora
Que abandone á una señora
En conflicto semejante?
Nax. No habrá quien de tal me arguya.
Por mi está comprometida,
Y yo sabré dar mi vida
En rescate de la suya;
Pero si me acierta el tiro
Que mi rival me previene ,
I Para ti , querida Irene ,
Será mi último suspiro I
Ruf. (i Qué retroceso I... Urge ya
Que la condesa le vea.)
I Morir I ¡Qué funesta idea!
No ; todo se arreglará.
Voy á decirla que usted
Está aqui.
Nax. ¿Me espera á mí?
Ruf. ¡Y con qué impaciencia!
Nax. ¿Sí?
{Complacida.)
Ruf. \ Oh!... Vuelvo. (Caerá en la red.)
{Entrando en la haibitadon de la ixquierda.)
ACTO TERCERO.
Í07
ESCENA VUI.
IRENE, DOH NAZARIO.
Na%, ( A las dos de la mañana
[Sentándote.]
Eta mt mejot amigo
El baen conde... ly á las dos
De la tarde nos batimos! )
Irene, ( Solo ha quedado. ¿ Saldré... f
No. Según Rufina dijo
Le espera aquí la condesa ,
Y aunque sepa ser testigo
De mi derrota, apurar
Hasta la haz determino
La copa de la amargura.)
Nax. (Sería un villano indigno
De mi nombre si volviese
A la vista del peligro
La espalda.]
Irene. (( Cómo cavila !
O me engañan los indicios,
O, en efecto, pesaroso
Está de haberme ofendido.)
Nax. (Si ahora mi cómplice hermosa
No agradece mis servicios ,
Y saco de la refriega
Cuando menos un bnen chirlo,
Y en las márgenes del Túria
Se sabe mi desafío,
Y, por ende, en Justa pena
De mi presunto delito,
Irene me destituye
De su gracia, i me he lucido 1)
Irene. (Suya es mi fe. be in boca
Lo oí. Frivolo capricho.
No tierna pasión , le atrajo
A esa mujer que maldigo.)
ESCENA IX.
IRENE, Don NAZARIO, EL CONDE.
Conde. (¡ Perfectamente I Su padre
( Á la jmerta del foro.)
No está en casa. Me lo ha dicho
El criado. ~ {Oiga! Un gallan...
( Ftendo de perfil á don Naxario, que está
muy dbtorto en ttu meditacioMt,)
\ Y es don Nazario!...
{Adelantándose un poco y en términos que
el biombo impida que Irene le vea.)
Sí; el mismo.
\ Es mi sombra I ¿ No le basta
MI mujer á ese maldito ,
Que me disputa también...?
Yo he de saber... No me ha visto...
¡Ahí este biombo... En él me oculto...)
{Lo hace.)
Irene. (¡No viene!)
(Tanto Irene como el conde asom/orán d$
cuando en cuando y con precaución la
cabeza desde su escondite respectivo , f
mirando siempre ambos al sitio y á los
interlocutores que absorben en el mO"
mentó todo su interés.)
Conde. (Desde aqui atisbo.)
{Desde el extremo del biombo mas distante
del foro.)
Nax. (Ya tarda... {Levantándose.)
No ; ya está aqui.)
{Mirando por la puerta de la izquierda.)
Irene. (Ya viene.)
{Aparecen la condesa y Rufina.)
Conde. {\ Cielos i ¿qué miro 1)
ESCENA X,
U CONDESA, RUFINA, Don NAZARIO,
IRENE , EL CONDE.
Naz. Señora...
Cond. Mi desconsuelo
Cesa al ver ¿ usted.
Conde. (¡Qué tal!)
Cond. Pues es segura seSal
De que no permite el cielo
Que corra la sangre...
Naz. ¿Cuál.»
Cond. ik qué negarlo? Yo sé...
Pero acaso ya no es hora
De impedir... ¿El conde...?
Naz. A fa
Que no le he visto, señora,
Desde el lance del café.
Cond. ¿Palabra de caballero?
Naz. Sí.
Cond. Mas mi angustia no oésa
Si no me hace usted promesa
Solemne...
Naz. ¿De qué?
Cond. No quiero
Que usted se bata.
Naz. I Condesa 1...
Irene. (¡Miren si toma interés
Por él 1)
Conde. (¡Me ahoga el furor!)
Naz. Exija usted de mi amor
Que caiga muerto á esos pies.
¡CUIDADO CON LAS AMIGAS t
308
Pero, señora, el honor...
Cond. ¡Honor! ¿Qué será del mió
Si me cubre de mancilla
Ese duelo atroz , impío?
Conde. (;Solo por la negra honrilla
Tiene miedo al desafio!)
Nax. Considere usted que yo
No he provocado la lid ,
Y si respondo que no
Al rival que me retó,
¿Qué dirá luego Madrid?
Ctmd. ¿Y es usted el que suspira
Por mi? No ; \ engafio , menUra ! ,
, Pues Indiferente y yerto
Bafiado mi rostro mira
Con las ligrimas que vierto.
Conde, ({No puedo mas!)
Irene. (lOh mujer
Pérfida, aleve!)
Ruf. (¡Yo venzo!)
Nax. Señora , ¿qué puede hacer...?
Cond, ¡ Calle usted 1 Hoy me avergüenso
De haberle creído ayer.
Irene. (¡Me aspo!)
Cond. ¿-Qué pasión es esa
Que no consigue triunfar
De un vano orgullo?
Nax. ¡Condesa!...
Cofid. (¡Hum!)
Nax. Yo... Cuando... (A mi pesar
Me seduce y me embelesa.)
Me afrentará mi enemigo
Si...
Cond. Cúlpeme usted á mí.
Nax. Mas...
Cond, Pongo á Dios por testigo
Que no sale usted de aquí
Si no me arrastra consigo.
Conde. (¡Qué audacia !)
Sax. (I Almas de diamante
Labrara ese tierno lloro I)
Cond. ¿Cree usted, si en vano le imploro,
Que pueda yo un solo instante
Sobrevivir al que adoro?
Nax. ¡Ah, no mas!
Irene. (¡Yo muero!)
Conde. (¡Hoy arde
Esta casal)
A^ají. A tu deseo
Me rindo. No iré esta ta>de
A la cita aunque cobarde
Me llame el mundo.
ESCENA XI.
La CONDESA, Don NAZARIO, RUFINA,
EL CONDE, IRENE, Don MARTIN.
Mari, (¡Quéyeol)
[Parándose en la puerta del foro.)
{Se esconde en el biombo.)
Conde. (¡ Oh! Se acordarán de mi...)
Nax» Ya no temo al qué dirán.
Guardaré mi vida, sí,
Pues me pides oon afán
Que la guarde para tí.
Cond ¿Qué oigo? Usted no ha compren-
dido...
Conde. (¿Eh?)
Irene. (¿Qué?)
Nax. Yo...
Ruf. ITÚ...I
(i la condesa.)
Mairi. ¿Qué Belén... T
(Atomando la cabexa por el lado del biombo
inmediato ai foro, cuya acción repetirá
varias veces.)
Cond. La vida que al cielo pido
No es la de usted.
Conde. (¡ Bravo I)
Irene. (¡Bien!)
Nax. Pues... ¿ cuál ?
Cond. I La de mi marido 1
Irene. (\ Bien haya tu boca !)
Conde. (lUn peso
Me quita... 1)
Irene. (\ Albricias , Irene I)
Nax. Señora... Yo pierdo el seso.
Irene. (Yo no sé qué me contiena
Que no voy á darla un beso.)
Nax. Se&ora, si necio fui
La pena á sufrir me allano ,
Mas la que me trata asi
Ponga en su pecho la mano
Antes de Juzgarme á mí.
Rvf. (¡Malo!)
Mart. (¿Qué tramoya es esta?
¡ En el biombo somos dos I)
Nax. \ Qué! ¿no merezco respuesta?
Cond. Don Naiario...
Mart. (¡Votoábrióel...)
Conde. (Oigamos lo que contesta.)
Cond. No me hará injusta el dolor.
Yo confieso , y en mi frente
Ya lo denuncia el rubor,
Que de mi fatal error
Solo usted es Inocente.
Nax. Gracias por el adjetivo.
Cond. Mi marido...
ACTO TERCERO.
309
Conde, (Aquí entro yo.)
Cond. Mudable, pórfido, esquivo,
No hallaba en mi el atracUvo
Que un día le cautivó.
Para recobrar su fe
En vano \ ay Dloa ! redoblé
Mi tierna solicitud.
¡Estéril mi llanto fué,
Despreciada mi virtud!
Conde, (i Es verdad!)
Cond. En tal estado,
Una buena alma me dio...
Irene. (La bruja que está ¿ su lado.)
Cond. Consejos que i ojalá yo
No hubiera nunca tomado !
Rnf. Pudo errar en su opinión,
Pero la buena intención...
Cond. Permítame usted, sefiora...
No hablo con usted ahora.
Ruf. (Me va i dar un sofocón.)
Cond. Yo la obedecí IndiscreU;
Usted creyó , don Nazario ,
MenUras de una careta...,
Y por amor fui coqueta
Como otras por lo contrario ;
Que , aunque en el alma lo siento ,
Dedararlo es ya forzoso ,
Don Nazario : ni un momento
Alejé del pensamiento
La memoria de mi esposo.
Cond. (¡Adela!)
Conde. ¡Ay! De mi locura
No tardé en sufirir la pena,
Y para mas desventura
Todo en mi mal se conjura
Ante el Juez que me condena.
Na%. \ Bueno es que ahora me exhorte
A compadecer su mal
La arrepentida consorte
Cuyo amor de carnaval
Me hace escarnio de la corte 1
Cond. SI en el engaño que Uoro
Ve usted tamaño desdoro.
Pues yo sohi le ofendí ,
Vengue usted su ofensa en mi ,
No en el dueño ¿ quien adoro.
Na%. Ignora usted que es la ofensa
Mas grave de lo que piensa; ^
Pero fuera bastardía
Fulminar la saña mía
Contra una dama indefensa.
Cond. ¿Qué me vale ese perdón.
Hijo quizá del desprecio.
Si por mi necia ilusión
Pierdo...?
Nax. No sé, en conclusión ,
Cuál de los dos fué mas necio.
Cond. ¡Por una culpa tan leve
Perder para siempre ¡ay Dios!
A mi esposo...!
Conde. (Me conmueve.)
Nax. Yo soy... (Me hará que lo pruebe.)
Quien pierde mas de los dos.
Irene. (¡£ll)
Ríif. ¡Usted!
Cond. ¿Cómo!...
Mart. (Esto acaba
Mal.)
Nax. Si usted misma confiesa
Que su esposo no la amaba,
Saoo yo en limpio , condesa.
Que queda usted... como estaba.
Mas desdichado soy yo;
Que amado de un ángel fui ,
Y ahora ¡ay triste de mil
Por un falaz dominó
Perderé su gracia.
Mart. (¡Si!)
Irene. (¿Qué haré?...)
Mart. (Y la mia también.)
Ruf, (¡Dios lo quiera, amen, amen!) ^
Cond. ¡Oh si á mi lado te viera ,
Querido conde , aunque fuera
Victima de tu desden !
Conde. (El alma me hace pedazos.)
Cond. Sin tí, bien mió, ¿qué lazos
Me unen al mundo?
Conde. ( ¿ Aun vacilo ! )
Cond. ¿ Dónde buscaré un asilo ?
¡ En la tumbal
Conde. ¡ No ! | En mis brazos !
(En aita vojr, saliendo rápidamente del
biombo y ahraxando d la eondeea.)
Cond. ¡Ah, eres tú!
Nax. I El conde!
Ruf. (¡Él aquí n
Irene. ( ¡ El del baile ! )
Mart. (¡El caballero
De anoche ! )
Cond. ¿Quién te ha traído
A esta casa?
Conde. Mi ángel bueno.
Ruf. (¡El demonio!)
Cond. Me escuchabas...
Conde. Y me felicito de ello.
Te confieso que al principio
Pasé en el biombo tormentos
Horribles.
Mart. (Hasta que llegue
Mi turno ocupo su puesto.)
(Pasa al otro lado del biombo.;
Conde. Mas convencido después
De tu inocencia y del tierno,
Incomparable cariño
Que, aunque indigno, te merezco,
310
IGDIDADO CON LAS AMIGAS!
Entre tus brazos depongo
Mi Injusto resentimiento.
Cond. ¿Injusto? ¡ Ahí no. MI conducta
Fué culpable j bien lo veo.
¿Qué importa que sea el fin
Laudable cuando los medios...?
Conde. No te disculpes, Adela.
Si tus descargos acepto
Habré de dártelos yo
De mis infinitos yerros,
Y saldría mal librado...
No, prenda mia; prefiero
Que hagamos corte de cuentas.
¿Eh?
Cand. Sí.
Conde, Y desde hoy libro nuevo.
Venga otro abrazo.
{Se abraxan otra vex.)
Ruf. (i Oh suplicio 1)
Mart. (Nazarlo ha quedado fresco.)
Conde, Y al que le pese.*.
Jrene» . (¡A mí no i)
Nax. Conde , á mi me importa nn bledo
Que ustedes se reconcilien
O no.
Conde. ¡Bravo! Yo celebro
Que lo tome usted con esa
Filosofía. •:- Del duelo
No se hable ya...
Nax. Es que si usted
Exige de mi otro género
De satisfacciones, yo
No estoy 4(9 hu^...
Conde. Ni las quieto,
Ni las necesito. Adela
Sentenció ya nuestro pleito.
Ruf. (Otra queda y en él íündo
Mi esperanza.)
Nax. Con efecto,
Ridiculo desalío
Sería ya , lo confieso,
El de un galán sin amor
Contra un marido sin zelos.
Cond. Es claro. (Volado está.)
Nax. ¿ Sin amor he dicho? Miento.
Yo adoro y siempre adoré
A mi dulce Irene.
Irene. (¡Oh cielo!)
Mari. (¿Seri verdad?)
Nax. A la flor
Mas linda que halaga el céfiro
En las orillas del Tiíria.
Irene. (¡Delicia!..)
Ruf. (¡Horror!)
Cond*. ¿Si? Me alegro.
Nax. Mi adhesión á la condesa, —
No lo digo por despecho , —
Ha sido... No sé qué ha sido;
Una aberración, un vértigo.
Una pesadilla , un... Vamoa ;
Cada vez que considero
Que cuando Irene lo sepa
Me desahucia sin remedio
Me arrojaría al canal ,
Me colgaría del techo.
Irene. (¡ Pobredtol)
Nax. ¿Sabe usted,
Señor conde , lo que pienso?
Conde. Diga usted...
Nax. Mejor urá
Llevar adelante el reto.
Irene. (¿Está loco Y)
Cond. I Ah i no en mis tfaa.
(Áhrazando ai conde.]
¡ Qnerer matarle... 1
Nax. No es eso...
Cond. I Y ahora que tengo la gloria
De ser amaáal...
Nax. Antea qniero
Que él me mate á mi.
Conde. ¿Porqué?
Ya no tendría pretexto...
Nax. Pero ¿ merece vivir
El que fué tan majadero?
Mañana referirán
Seis periódicos, lo menos,
Mi aventura. U> que tarde
En llegar allá el correo
Tardará Irene en saberte.
¿ Con qué cara me presento
A sus ojos ? ¿Dónde hallar
A mi extravío funesta
Disculpa...?
freiM. Bn mi corazón.
[Saliendo de tu eeeondite.)
Nax. ¡Ah!
Ruf. (¡ Infierno 1)
Mart. (¡Callei)
Conde. ¡Oh!
Cond. I Qué veo 1
Nax. I Luz de mis ojos 1 Permite
Que caiga á tus pies...
Ruf. (¡Reviento
De cólera I)
Irene. No. Levanta.
Nax. ¿Me perdonas?
{Tomando la mano de Irene.)
Irene. Sí.
Nax. ¿La beso?
Irene. Sí.
{Don Naxario besa la mano de Irene. Jkm
Martin takpred^^Uidamentt del biomH^
y los separa.)
Mart. iPocoápocoIj
ACTO TERGERa
dii
Irene. I Papá I
Conde. ¡Otro en él biombo! ¿Qué es esto?
Nax> I Qué sorpresa ! \ Don Martuí 1...
Conde. Serrldor...
{SoMando á don Martin,)
( I El sarraceno I)
Señorita... (Saludando á Irene.)
{Irene contesta con una eorteeia.)
Cond. ¿Conocías...?
Conde. Sí; hicimos conocimiento
Anoche en el baile...
Irene, Sí ;
Engañado á lo que infiero
Por el disfraz que llevaba,
Me honró este señor creyendo
Que yo era usted.
üax. |Ah!... Ya caigo...
Conde. Dominó color de fuego...
Cond. |Ah!...
BMf. ( ¡ Maldita explicación ! ... )
Nax» Con que... Vamos; ya eompmdo...
Conde. Nada tenemos qu^ .ecliarnos
(Á don Na%ario en vojt hoja.)
En cara , mi amigo.
Nax. Cierto.
Mart. ¿No habri un cristiano enire ns-
Midiw
Que me descifre este^pn^do?
Conde. Ayuntaras..., trocatintas
De carnaval...
Buf. (Hoy mecuelgp.)
Irene. t>^b^ todo en olvido
Pues estamos ya de acuerdo..*
Mart. Pronto lo has dicho, hija |pi«.
En lo demás no me meto,
Mas por lo que hace á Naiario...
Yo no quiero para yerno
Al que, por fas ó por nefas
Y de obra ó de pensamiento >
Pecaba contra su novia
Porque la juzgaba lejos.
Na%. t Don Martin !...
Irene. Hay cirennstaneias
Atenuantes...
Cond. Yo intercedo
Por él , pues la culpa ha sido
Mia...
Conde. (Hagamos un esfaeno.)
Yo también suplico á usted...
Irene. Venial ha sido su yerro,
Y harto lo ha expiado va...
Nax. ¡Oh indulgencia sin ejemplo I
Irene. Dios perdona al pecador
Que mjiestra arrepeuümientp.
Mart. Mienl^as yo no me convenza
De que es el suyo sine^jrp...
Sai. Usted se convencerá.
Maru Entonces seré tu suegro.
Entre tanto , haz penitencia.
Nax. Sí, señor; mas... ¿Cuánto tiempo*
MarU Mucho.
Nax. jAh!...
Irene. No tengas cnídMo ,
{Á Naxario en vox baja.)
Que yo haré abreviar el término.
Ruf. (Disimolemos.} Por fin
La dulce paz...
(Asoma don Alejo por el foro.)
Conde. \
Nax. i
|Don Al^o!
EBCENA Xn.
U CONDESA, EL CONDE, IRENE, Do¥
NAZARIO, RUFINA , Don MARTIN , Don
ALEJO.
Al^o. Señora, siento en el aliña
(A la condesa.'
Que ni vivos ni difuntos...
Pero ¿qué veo P i Aquí juntos
Los dos... y con tanU cahna!
Conde. A ruego de mi mujer
Hemos hecho ya la paz.
Al^o. ¿Qué oigo? (]Este hombre es in-
capaz!
I No me queda mas que ver !)
Yo celebro... (¡Es mucho asunto 1...)
Nax. Pero ¡tú... I
A lejo. [i Gayó en sus redes ! )
Nax. ¡Por aquil...
Ruf. Presento á ustedes
{Mostrando á don Alejo,)
Mi caro esposo y conjunto.
Conde. ¡Ahí...
Nax. (i Por algo la escondía 1)
Alejo. Si; esta es mi dulce mitad...
(¡Hoy me da una enfermedad!)
Conde. (¡Pobre Alejo 1 Es una arpia.)
Ruf. Albricias, Irene hermosa;
Albricias, querida Adela.
¡ Cuát me halaga y me consuela
Vuestra dicha! (Estoy furiosa.)
Cofid. Calle usted , si no desea
Que mi lengua le maldiga.
Irene. ¡Intrigante!
Cond. 1 3f ala amiga !
Htt^ ¡Yo!...
Conde. ¡ Y vieja !
[En xox baja d don Naxario.)
312
¡CUIDADO CON LAS AMIGAS!
iVax.
Mart.
I Y malvada I
{A don Martin , lo misvM,)
¡Yfeal
{Lo miímo d don NaxQirio,)
Buf, I* Ingrata 1 ¿á tratanne asi
{A la eondeta.)
((Yo bramo!) cómo te atreyea?
Si el conde te ama ¿á qpiién debes
Tal milagro sino á mi?
Cond. Ahora, mujer fementida,
En el éxito te apoyas,
Pero ya de tus tramoyas
La intención es conocida.
Mart. Mal va i salir de este lio.
{Aparte ai conde,)
Kuf. ¿Cual fué? (Me Ueya el demonio.)
Cond, Infernar mi matrimonio.
Irene, Y hacer imposible el mió.
Nax. jY por qué á tales extremos
Llevó el dolo y la asechanza 1...
Irene* Por envidia.
Nax. Y por venganza
De lo que ella y yo sabemos.
il^'o. iBasta!...
Ruf. i Qué infamia! i Qué insulto !
¡Qué injusticia!...
Alejo, Mejor es
(Acercándose d ella y en WK &<||a.)
Callar... Son dos y ya ves
Que rematan en el bulto.
Ruf. Mas me desdoro... (¡ Hoy fallezco!)
En probar mi buena fe
Cuando... Amigas hallaré
Mas dignas...
Conde. {\ Las compadezco !)
Ruf. \ Necias! Ahora estáis en babia,
Pero... En fin... (i Quemada estoy!)
Ahur. Adentro me voy...
(¡A repelarme de rabia!)
(Vate por la ixquierda del foro.)
ESCENA XIIL
U CONDESA, EL CONDE, IRENE, Don
ALEJO, Don NAZARIO, Don MARTIN.
Alejo, Es maldita de cocer
Mi mujer, y sin embargo ,
Debo... Háganse ustedes cargo
De que, al fin, ¡es mi mujer!
Ella se va con amagos
De un horrendo patatús.
Si se muriera... i Ay Jesús!
Yo no soy para estos tragos.
Voy...
Nax, Maldito el sentimiento
Que yo en tu lugar tendría...
Déjala...
Al^o. ¡No! Todavía
No ha otorgado testamento.
(Vate por donde te fué Rufina.)
ESCENA ULTIMA,
IRENE, EL CONDE, la CONDESA,
Don NAZARIO, Don MARTIN.
Nax. ¡Pobre don Alejo!
Cond. VámoDOB,
Que ya avergcmiada estoy
En esta casa.
Mart. También
(A Irene.)
Nos marcharemos los dos.
Irene, Al instante.
Mart. Bien estamos
En cualquiera parador.
Para ocho dias...
Irene. ¿No mas?
Mart. Así que s^ cumplan doy
La vuelta á Valenda.
Nax. Iremos
Lustres...
Mart. jCómoP...
If«w. Sí, señor. —
Y en seguida nos casamos,
j Verdad?
Mart. I Niña I Tu reloj
Corre que vuela.
Irene. Si al fin
Ha de ser...
Conde. Tiene razón.
Mart. Bien ; en llegando á Valencia
Sera...
Irene. Lo que quiera yo.
{A don Naxario en vox baja.)
Nax. ;Ah!...
Conde, Propongo que en mi casa
Los cinco comamos hoy
Para celebrar un dia
Tan feliz.
Cond. ¡ Oh , sí ; el mcijor
De mi vida !
Nax. Acepto.
Mart. Acepto.
Conde. Tuyo hasta la muerte soy.
(A la condesa.)
Cond. ¿De veras?
ACTO TEnCERO.
313
Conde, Sí, Adela, sí;
Mas con una condición.
Cond. Dimela.
Conde, ¡ No mas amigas !
Cond. ¡No I
Nax. I Lo mismo digo!
Irene, ¡No I
Conde, Laa hay muy buenas ; oonyengo.
No hay regla sin excepción.
Pero otras... La tal Rufina...
No levantaré mi voz
Aunque recibas en casa
A toda la guarnición
De Madrid...
Irene, lAveHarial...
Conde. Pero ¿amigas?... ¡No, por Dios !
¿QUIÉN ES EtLA?
COMEDIA EN CINCO ACTOS,
REPRESENTADA POR PRnOCRA TEZ EM EL TEATRO ESPAÑOL EL OÍA 7 DE DICIEHRRK
DE 1849 (1).
PEBSOHAS.
La condesa.
MARTIN.
ISABEL.
El Alcaide.
DoiA MENCIA.
Don ALVARO
El RET.
Damas.
QUEVEDO.
Ugibrbs.
GONZALO.
GD4RDIA.
U MeioB M lopoDe en Madrid , alio da l«4S.
ACTO PRIMERO.
Sala aa cata da la condeM. Paerta aa el foro, qaa as
la principal ; otra lateral a la derecha : otra á la
tHialerda. Haaa de eicrltorio.
ESCENA PRIMERA.
GONZALO.
[Sentado á la mesa de escritorio, )
Otra carta , y es la última ,
Al arrendador Ambrosio
García. — Cansan , aburren
Tantas horas de escritorio.—
Hoy no he visto todavía
A la que es luz de mis ojos ,
Y ansente de su hermosura
No vivo , ó vivo en un potro.
La condesa...
ESCENA II.
GONZALO, QUEVEDO.
Quev, Perdonad ,
Señor mió , si me tomo
La libertad...
( Entrando. )
(t) Mocho dió qoa haular y dlfcorrir, ao tolo aa loe elrealoi litarariot, tlao eatre lot meros aficloaadoe a loa
eapectaeoloi dramitieof , j aoa aalre oiaehas panonas qae tolo tienea noUcta da alloa por loi aaaaeloi de loa
diarlof, al rlforoM lae^falto qaa al aalor da aela aoaadta raard« haata aoaelalda la primara rapraeaatacloB.
ACTO PRlMERa |i6
Gons, Caballero...
( Levütítóndúte, )
I Cielos, qué veo!...
Quev. Este moio...
Si , es Gonzalo.
Gong. \ Don Francisco
De Quevedo !... i Dios piadoso 1..
{Tanta dichal... Permitid
Qae á esos pies...
Qwv. No me oonfonno.
Mis brazos están mas cerca.
(Le úbraxa.)
Gong, Yo loa recibo con gozo
Y con orgullo.
Quev, A tu padre
Retrata fiel ese rostro
No lo blio, fin enbarfo , por el pueril deseo de •tninltrlMrte , ni por der mee Importancia á en obra cubriéndota
coa el Telo del mlf Urio. Tareciale aboalTa y perjodlcial la costumbre contraria ; esto es , la de apresurarse In
preoM periódica á hacer constar qolén ha escrito on drama enando todavía está en borrador, 7 tal reí cnando
■penas st ha bosquejado el plan. Pensaba — « 7 qué hombre seneato no ser* de su opinión f qoo si ealo no es dé
iprobar cuando el InUresado no lo auloilsi , lo es mncbo menos el prevenir el Jálelo del pAbUe* con alabantas
Intempestlras qne, por lo refalar, comprometen mas que favorecen , 6 con censuras ««• 00 prueben maebppmor
il prójimo de parte de quien tajs oflcloeameute las anticipa. El autor de ¿ Quieta es Ella f tenia f demAs motlfos
particulares en aquellos drcuostaoclas , 7 aun antes, para desear qne siquiera ana prodoccion soya se Jiunae por
lo poco ó mocho que intrínsecamente Tallen 7 sin preocupación alffuna farorable ó adversa respecto del lodlvl-
doo . ni de so eaeuela ni de sos antecedentes. El drama no es on sn totalidad del fénero en qne mas hibltnalmeolf
se habla ejercitado . 7 esta era otra raxon qne le movía * prasantarlo anónimo; 7 hasta el titulo ¿ Quién es Ella f ,
soffirléndole nataralmenta ta Idea de otra preffonta anAlofa, ta do ¿Quún ei £/r, lo eonirmó oa ea laooento
propósito.
En tas varias lectane , tanto oictalee cono prlTadae. qne de eeta bija expMta de Talla fe blderoa, naraoló
encomios * qoe su pobra üg lioso padre no estaba tiempo babta mn7 acostumbrado ; enoomlos bartp saperloree al
mérito de ta crtalara ; 7 «• aae ala dada lo soplta para «citar un interés desnaado so oaalldad dp hwérton^ en-
donada 7 desvalida. T en verdad qne 00 se la lavo por de baja extracelon. Minean ptdre se le atribojó go^ 110
róese Ilustre en el Parnaso español contamporáoeo , selvo el verdadero, á quien allano acertó A aplicarla por
completo, 7 muchos— . esto era fonoso — . achacaron una parto de elta : lo enal, 7 el flfurar eü la acción como
peraonije mn7 prioclpal don Franei$co de Quevedo, hacia recordar aquel sn tamoso remenee Yo et menor
padre de todos los 9110 kieieron ese niño , etc. « En esta letrllta , decían , en eeas quintlllae, on aquéllp eseene
se ve la mano de Bretón; pero eeta altneelon Interesante, estos endecasilaboe ilosóflceBenta liemof... no pueden
ser de su eosecha : bé aquí ta ptama de B... ; — eele dlálofo eoacepiaoso , laetaifo, es evidentemente de B... j —7
i t quién se ocnita el estilo de Y... , so buen goato 7 sn tacto dramátleo , en mas de np rasgo , en mas de una poff-
pecla...r > El autor, a ooya notleia Uegabaa estpy Juicios, 7 que mnebos de ellos hubo de presenciar, por no hacera
sospeehoeo ctm wi^ ansencia, veta 907 sallsfactorlsmente cumplida una perto , la mas Importante de so deslgolp .
pero snfrta Indecibles aogastlas 7 tormentos , 7 no comprando cómo no le denunció su semblante ; cómo no le
acusaron baste tas palabras mal estudiadas con que negaba toda partlcipaelon en la oonreeclon de la obra ; porqoe
seguramente si de algo peca , no es de falte de sinceridad 7 sobra de cántela 7 disimulo. Mo ora por alerto ta
menor porción ni la menos celebrada de ta tarea la que sin dUpnta 7 casi unAnimepento so le adjadleaba ; pero
al ver que de otras se te negaba la paternidad . levo que hacerse suma TJolapda pare ao prpiaelar oootn sema-
jante decisión , 7 recorder qne en sa larga cerrara creta haber mostrado qoe , sj po general 7 A foer de poeta
cómico, hebia propendido con preferencia A bscer reír, no le eran desconocidos otros resortes del bamano oy-
rason ; qne no sin (roto babta en ocesiones procurado hebler de otro modo que con chistes dialogados al alma 7
A la imaginación de los espectadores; que no bacía en algunas escenas de ¿ Quién es Ella f su primer ensa70
de discreteo quien 7a lo habla maoejedo con aeepuclon en otras mochas , 7 aun en comedies enteras; que ni en
lo sentimeotal , ni en le plntoraeeo , ni en Jo peiéUco , pi spo en lo terrible , probeba por priiperp ref spi foer-
ane; 7 Altimemento , qne bien podta ser 4nico autor de 4 Qii^én e$ f,lla f , no obstante la diversided de toóos A
que sn arguasenlo convida . el qoe , el babta producido cpq^edias como Un tercero en discordia ; Un novio
para te niña ¡ £1 amigo mártir; Kl pro y el contra ; Un dio de campo; Dios los cria y ellos se juntan ,
f oteas mnehae de eeta etasa , tambiea babta dedo A los Elena 7 Don Fernando el Emplazado; EHí es (il 7
FinéxoM contra deseios; Muérete y verás 7 El cuarto de hora ; Ut Independencia 7 ta Batelera de Pasajes.
i T q«é dIreoMM de lee trotee que se poetaron en Juego para sorpranderle ó arrancarle sn secreto ? i Qué de las
latorpeladones eon que A onda paso se ta aeomeUs r fatigado , aburrido, se hubiera cien veces espontaneado^ A
■o temar que loego se le tíldese de poco Arme en sn reeoluclon , 7 A ne haberle animado con sus consejos 7 sn
•Jemplo A perseverar en elle loe sefioras don Ventura de f(i Vega 7 don Juan Eugenio üartzenbusch, sos
útiieoe confldentes ; el primero en calided de comlarlo regio del Teatro fispaffol , 7 el Mgnndo en U de repre-
aantanto del autor para el repertlmleato 7 easa70s de ta comadla.
Bn obeeqalo «o ta brevedad , 7 por oUoe respetoe, se suprimen maobof Incidentes que no dejaron de ser en-
rioeoe , ni de eootribnir A qae el poeta se errapiotlese de tan improbe tantaUi e . 7 diese A mil dtablos el momento
•B qna se le oearrtó. Poro no ee para omlUda ta ma7or d« Ifs penalidades que por coosecueacia hubo de Im-
pooano; la da aeletlr eoram populo ^ ea na paloo (que pagó . por supuesto) A ta primera rapreseotaclon ; i|ll ,
qno eoaado se eetrana alguna oompaataloa 9070 ao aoe«eptrp riocon bpstaote tenebroso 7 oculto doodp offoa-
dorea para espesar alU el l^o del aadUpri#l... SapUelp roe Aav«l 4m np bfptprtao » r^arclr today tas ovaciones
>ijüei aaior aflm «aa poM^p m i» Pff4fiH fr 9» «a ^ 9#«99» 1 X Pfi^J^lof los oipptep Inptfbjtp
316
Juvenil : al tierao amigo
Que vivo amé , y muerto lloro.
Gonx. Si vos le lloráis, señor,
¿Qué haré yo huérfano y solo...?
Quev, Eso no , mientras yo viva.—
Mas, aunque me huelgo y honro
De verte , aquí no he venido
Con semejante propósito.
Yo no te hada en Madrid...
Gonx. Emprendí el viaje mas pronto
De lo que htíM. pensado.
No hlen sacudido el polvo.
Os hnsqué; pero sin firuto.
« Astro luciente del trono
De Felipe, apenas sale
De palacio y sus contomos » ,
Me dijeron , y...
Quev, Es verdad*
Felipe, que es generoso,
Insto, apacible , magnánimo
Guando obedece i sus propios
Instintos , hoy que ya libre
Se ye del yugo ominoso
Del funesto Conde-Duque ,
Ruina y baldón de su solio ,
Desagraviarme pretende
Del no merecido encono
Con que en mis ancianos dias
Me ha perseguido el sañoso
Privado. Yo que , no ha mucho ,
Gemía en un calaboso ,
Galunmiado , enfermo y pobre,
Hoy nadaría en un golfo
De honras y bienes , si fuera
MI corazón ambicioso.
Mas quien Jamis codició
Grandesas que engendran odios
Y sobresaltos y almenes
Y escarmientos , sandio y loco
Sería si tal hiciera
¿QUIÉN ES ELLA?
Guando tiene un pié en el hoyo.
Y no obstante la seráfica
Modestia de que blasono ,
Heme aquí hecho un palaciego.
El rey,á mi ruego sordo,
De la libertad me priva
Por que suspiro y soUoio.
No se halla sin mí, y abruma
Mis harto «rigiles hombros
Gon su real benevolencia.
Nosé,Gonralo,sllogro
Tanta distinción i título
De amigo ; pero es notorio
Que mas barato que yo
No lo ha de hallar en el globo.
NI pedigüeño le canso
Ni le atosigo oficioso. —
acaso tanto favor
Debo á ser hijo de Apolo;
Que también su majestad
Emplear suele sus ocios
En hacer versos, Ul vei, —
Y esto quede entre nosotros, —
No tan buenos como augustos.
NI será extraño tampoco
Que por su bufón me tenga. —
1 Dicen que soy tan gracioso !...
Mas volviendo á tí , querido
Gonialo, no te perdono
No haber tomado hospedaje
En mi casa.
Cotijv. Soy tan corto...
Quev, La cortedad es bobada,
Y en Palado sobre todo.
Fray Modesto nunca asciende
A prior de san Jerónimo.
I NI haberme escrito dos letras
Dicléndome cuándo y cómo
Te habría de hallar! Al punto
Hubiera hecho yo de modo
bllc«
qMMRiwMtaM «leiu.élietMarrtbtwiwcaModMtBftoBioyoootítao.oodlrÉBiMBiwt-^q»*!»
I Terdi4. iT h«bo todaTta qvlm aerialBiM M i«Mrfi. qM m «Uno rmllado á D«dto iliio 4 «■«■■•
de peijttdletr t i Hubo eanrani. y wuwmm y paltas oMtM va ido , yi qne no d« taadabta BodMlla .
d« legiUaia praTlalon , coando lapvDemBto le raala «oii fraeoMCU pwür en al aitra«o OMlrarSo !
iMófalto podta esparar al poata qaa aliaaot da ras aaoaralsadot y siatanAtleoa aaamliaa d^MM da
por aapaelo da alfana* hora» , i ao aa priraba da ta pradlipasldoa favorabla da loa «aahaa qM l oboaro
B amtotad t U mltma cnrioaldad taa TlTananta axcltada 4 no babta da eaotar alfana dlüracaton 4 aapaaia-
BO kabltoadot á qoe en e>U parta se tarda taato an eaUsTaaériata tafta la aaaladad V T. aano faodada-
lo apaala al aaBor MartMenbuteh aa sa pr^lofo 4 la praaaata oolaaalon . aaa eorioeldad i no tabU da
an datrimaato del nayor latarAa con qaa sin alU aa hablara oído ol drama t Al paao qaa la aondacia
fué por alfanoa tan aararamaata ealtScada . otrai . qaa no la qalofMi Mi . alaUaran qaa no stfalaaa
Bi^€rm quinen dio» ma$. - Paro él declara qaa ertá may eordlalnenta pcaaroeo da habar aaado la-
tan lapartlneata y aubvanlra noradad an ta rapAbllea de laa latru, y Jara qaa no Tolfor* 4 cravar
delito.
I perl6dleoa Jatg« de«paé« la aomadta mea d aiaaoa faroraMaMato; otroa ta trataran ain
astatieroa en so daraoho ; y el aalor. qaa ao puta da entablar poléalaoa an daranca da aaa
. nada aaero podrta aftadir á loa aotablaa articalae qaa sa baaa amlfo ol aeior don Maniul CoAale p«-
É ta aasoB ea el Heraldo . deaTaaecleado todoe loi earfot adaeidot eoatm ¿ Quién *$ SUa ? . y taato f
rafataclon , foé ta saya apatlonada apolofta.
La mayorta de los 1
ACTO PRIMERO.
317
Que me vieras en mi casa ,
O en la del rey, sin estorbo ,
A todas horas del día. —
Pero , si no me equivoco ,
Tal está mi buen Gonzalo
Que no ha menester patronos.
No te aconsejo que trueques
Por el triste dormitorio
Y parca mesa que puedo
Yo ofrecerte, estos suntuosos
Salones. — i Eres , — perdona
Mi extraño intenogatorio , —
Piurlente de la condesa ,
O su agente de negocios?
G<mx. Soy su criado. La suerte
Me deparó este acomodo.
Quev. Y no en oficios mecánicos
Que puedan darte sonrojo
Te ocupa , por lo que veo.
¡ Bien ! Es dama de alto bordo.
De esclarecido linaje
Y de pingüe patrimonio ,
I Y con favor en la córtel
Gomo que ejerce el honroso
Cargo de aya de la infanta.
Si la entraste por el ojo
Derecho...
Gong. Preferiría,
Ya que servir me es forsoso ,
Servir á su majestad.
Quev. Como cuestión de decoro ,
Lo apruebo; mas tan lucido
No esUrás y tan orondo
Como ahora , si dependes
De las arcas del tesoro ;
Que, si algo dejan en ellas
Asentistas codiciosos
Y validos insolentes.
Se gasta en cañas y toros. —
¿Pides algo al rey P
Gonx. Mi padre
Le ha servido con heroico
Valor. Murió en Portugal
Herido de aleve plomo ;
Y apoyándome en sus méritos ,
Ya que no puedo en los propios,
Pido la contaduría
De alcabalas de Logroño ;
Mas no espero...
Quev. ¿Porqué no?
Para destino tan módico
Presumo que bastará
El influjo de que gozo.
Mejor te lo ofrecería,
A fe de amigo y de prójimo ;
Pero yo no soy ministro
Ni con ministros me rozo ,
Sino poeta , y poeta
Que no , como suelen otros , ■. «
Me alimento de ficciones
Y de figuras y tropos,
Sino que hago profesión
De decir sin circunloquios
Por escrito y de palabra
Verdades de tomo y lomo.
¡Así estoy yo de medrado!
Camino tan escabroso
No allana, Gonzalo amigo,
La cumbre del Capitolio.
Pero á tal corte has llegado
Y en tiempo tan delicioso.
Que para tí , apuesto Joven ,
Bien nacido y nada b^,
Pueden ser flores risueñas
De la vida los abrojos.
Si un dia Marte , hoy es Venus
El astro que aquí... A propósito :
¿Tienes ya empleo en Madrid?
Hablo de empleo amatorio.
Gonx, Tal ves.
Quev. ¿Y qué corazón ,
Si no es de piedra ó de corcho ,
No paga en Madrid tributo
A Mundo, Carne y Demonio?
Gonzalo , el mar de la corte
Está erizado de escollos.
Las Circes y las sirenas
Bogan armadas en corso
A caza... ; ellas dicen de almas ;
Yo, del vellocino de oro;
Y mas que Ullses sagaz
Y muy experto piloto
Ha de ser el que no sea
De su despejo despojo.
Mas no todas son del gremio
De santo Tomát apóstol :
También DanU tiene alumoas...
Que ya pasan del otoño. »
¿Te ríes ? No aludo á tu ama ,
Que no soy tan malicioso.
Ni de ella puede decirse
Lo de « á un descosido un roto »,
Que es dama de muchas prendas... ,
Y está en el segundo tomo
De la hermosura ; es decir.
Sino en su mayo , en su agosto.
Gonx. {Siempre maligno y zumbón!
Quev. El mundo es jaula de locos,
Gonzalo mió , y prefiero ,
Filósofo por filósofo,
A lagrimones de Heráclito
Carcigadas de Demócrlto.—
Pero habíame con Usura :
¿Te mira con buenos ojos
La condesa?
Gonx. Ciida dia
818
Me da nuevos tesUmoniot
D« su extremada bondad.
Soy su indigno mayordomo.
Su secretario, tal vei
Su amigo...
Quev* Ya : su factótum...
Di de una vez , soy su amanta ,
Y finis coronat optu,
Gonx, No merezco tanto honor.
Quev. ¿ Por qué noP Dios poderoso
A los pobres y á los ricos
Nos formó del mismo lodo.
Gon%. Ni , dado que yo inspirase
Sentimientos amorosos
A tan ilustre señora,
Correspondiera...
Quev. (¡Esneóiltol...)
Déjate querer.
Gonx. Habría
De sacrificar...
Qwv, I Qué oigo!
Gonx. A sus fiavores...
Quev. ¿La haciendaP
Antes saldrías de ahogos
Con la suya. ¿La honra acaso P
No veo ningún desdoro
En ser conde. ¿ La conciencia?
No es pecado el matrimonio;
Antes será expiación
Si , como opinan los doctos,
Se pasan con él en vida
Lag penas del purgatorio.
Gonx. No es eso...
Quev. íAh..,, la libertad!
i Bien , hijo! Apruebo y encomio
Esa altiva independencia
Digna de un ánimo estoico.
No te esclavices jamás,
Gonzalo , á ese lindo monstruo
Que llaman mujer. Sé libre...
Gonx. Ese sería mi voto ,
Si \a un dulce cautiverio
No me hiciera venturoso.
Quev* ¿Qué dices , incauto JóvenP
c Amas... ?
Gonx. Sí , señor, adoro
Con firme y casta pasión
A una mujer...
<?u«r. Ya supongo.
Gonx. Bien nacida...
Quev. Pero ¿pobre
Como tú ?
Gonx. Sí; los dos somos
Huérfanos...
Quev. i Muy bien ! Será
La gloria vuestro consorcio ;
Y si con mutuos requiebros
^0 dais calor al estómago,
¿QUIÉN ES ELLA?
Al menos nada tendieit
Que echaros el uno al otro
En cara.
Gonx. ¡Es un ángel!
Quev. ¿SíP
Gonx. Y á la hermosura de) rostro
Aun excede la pureza
Del alma. El candido copo
De la nieve, el aura suave
Que halaga al tierno pimpollo,
No son...
Quev. Ya entiendo; Suprtíae
El idilio obligatorio.
¿ Quién al hablar de su
Escasea los piropos.*
Cuando una mujer nos u
Tenemos la vista todos.
Para sus gracias , de linee ;
Para sus faltas , de topo.
Pero si 08 queréis los dos^
Y, ella modesU y tu sobrio,
Tú por un palmo de cara
Dejas todo el territorio
De un condado; y ella siendo
Tan bella — ¡ raro fenómeno 1 —
Se resigna á ser consorte
De un alcabalero , Dóminus
Vobiscum. — Voy ahora mismtí
A hacer que despachen pronto
Tu memorial. Vé mauana
A Palacio...
Gonx. ¡ Ah ! Yo me postro...
Quev. ¡Quieto! — A las once.
í^»»^- ^ Eítá bien.
Quev. Emplearé mas gustoso
El tiempo en obsequio tuyo
Que en los frivolos coloquios
De una visita de pora
Etiqueta; que á esto solo
Venía.
Gonx. Sois mi segundo
Padre.
Quev. ¡Oh! sí.
Oonx. Mi ángel custodio.
Quev. BasU. ¡Adiós I
[Vuelve áábraxttrle.^
^^^^' Guárdeos el cielo.
Quev. (¡ Pobre moso ! \ Pobre mozo !)
(Téttdote.)
ESCENA m.
GONZALO.
¡ Se burla de mis arooKs !
I Achaque de años mayores.
ACTO PRIMERO.
ni
Su coraion está yerto,
Y es predicar en desierto
Pedir al invierno flores.
Mas mudará de opintoit
Quizá , que al fin es discreto ,
Y aprobará mi pasión
Caandtf vea él dulce objeto
Que me abrasa el corazón.
¿ Qué es el ajado oropel ,
Qué eá él orgulloso porte,
Y la envenenada miel
De las damas de la eérte
Al lado de mi Isabel?
«Son por ilustres mas bellas
Algunas que en las estrellas
Ponen las ejecutorias t
Pergaminos son sus glorias...
YpergaminoÉ son ellas.
Amor manda que me rinda
A la que en el si y el no
Desnuda el alma me brinda ,
Y solo sabe que es linda
Porque se lo digo yo.
En dulce conformidad
Para uno nos hizo Dios ,
Y i tanta felicidad
Nos llama hasta la orfandad
En que gemimos los dos.
Así con igual ternura
Nos dio la naturaleza
En la común desventura
El crisol que nos depura
De toda humana flaqueza.
Asi el amor que á tus pies
Juro , y pagas tü , alma mia,
No es una vil mercancía
De que el sórdido Interés
Hace torpe granjeria.
Solo asi viva la llama
Se alimenta y sin perfidia ;
Porque desigual la dahia.
Cuando pide nos fastidia
Y cuando da nos infama.
ESCENA IV.
GONZALO, lA CONDESA.
Cond. \ Don Goliialo I
Gonx. (tAhllactadésá.)
Señora, yo...
Cond. Extrafíareis
Mi tardanza...
Gonx, jYo,6efiorá!
Faltarla á mi áébet
De humilde y leal criado
Si osara...
Cond. (iQuésendlles!)
Sabéis que yo no os confundo
Con la mercenaria grey
Que me sirve.
Gonx, Agradecido ,
Al cielo ruego que os dé
Largos días de ventura
Y...
Cond, Mil gradas. Ahora bien ,
La causa de mi tardanza
No ha sido ningún cruel
Accidente...
Gonx. I Ahí Sea Dios
Loado y bendito...
Cond. I Amen I
({Cielos ! ¿es esto carifto,
O cristiandad..., ó sandez f)
Mas de lo que yo esperaba
Hoy me ha detenido el rey.
Gonx. Yo tengo ya despadudo
Todo d correo de ayer.
Solo falta...
Cond. Bien ; no hay prisa.
Gonx. Podéis firmar, st querds ,
[Acercándose al escritorio.)
Estas cartas...
Cond. ¿Urgen mucho?
Gonx. No.
Cond. Firmaremos después.
Gonx. Pues si licencia me dais...
Cond. Bien : id con Dios.
(Después de vacilar un momento.)
[Se sienta.)
Gonx. (i Oh Isabel])
Cond. (Evitemos el peligro...)
Gonx. La firma ¿á qué hora...?
Cond. A las tres.
Gonx. El ddo os guarde.
Cond, ( t Ah y no puedo... !)
El alma se va tras él.)
Oid...
(CrOfíiTOlO vueke.)
Quiero consultaros
Un negocio de intetis...
Si no os molesto.
Gonx. Seftora ,
Nunca á mí... (\ Cómo ha dé ser !J
Cond. (Sondearé so corazón.)
Gonx. ¿Sobre el soto de Aranjues?
Cond. No. Mas arduo es el asunto* —
Pero ¿ por qué estáis de pié ?
Gonx. El respeto...
Cond. \ Oh I... Bien pudiera
[Impudente.)
El que eti M corte es novel,
Por sobrado respetuoso
820
¿QUIÉN ES ELLA?
Culparse de descortés.
Gonx, Perdonad. No fué mi Intento
Desairar... Me sentaré.
{Se «tenía.)
Cond, (Necia be sido en ofenderme
De sa amable timidez.)
Estadme atento , Gonzalo.
Dos años ba que enviudé ,
Y no son tantos los mios
Qae me bayan de reprender
Lenguas malignas si al yugo
Otra vez doblo la sien.
Con mi nombre esclarecido
Grandes bienes bcredé ,
Y no quisiera dejarlos
A parientes que tal vei ,
O no me aman , ni yo á ellos,
O no los ban menester. —
¿Qué me aconsejáis, Gonzalo?
G<mx. Señora , difícil es
Aconsejar en tan grave
Materia , y mas para quien ,
Falto de años y de ciencia
Gomo yo...
Cond. No os excuséis.
Sois adicto á mi persona : —
Lo debo al menos creer.
Gonx, Yo os Juro...
Cond. En vuestra alma noble
No cabe infame doblez ,
NI la embriaga y la fiascina
El orgullo del saber.
¿Qué consejero mejor
Pudiera elegir?
Gonx. Pues ¡quél
¿ No tenéis otro , señora ,
A cuya suprema ley
So pena de eterno llanto
Habréis al fin de ceder?
Cond. (i Oh cielos!...) ¿Cuál?
Gonx, Vuestro propio
Corazón.
Cond. Si; mas también
Tiene la razón sus fueros,
Y es forzoso...
Gonx, Ya lo sé;
Y mejor que yo advertirlo
Es que vos lo recordéis.
Si en combate tan terrible
Os bailáis, y ba de vencer
La razón, yo os aconsejo >
Señora, que no os caséis.
Conservad vuestra dichosa
Libertad; que á una mujer
Como vos honran , no afrentan ,
Las tocas de la viudez.
Cond ({ Oh palabras de consuelo...,
Si no son pérflda red
De quimérica esperanza !
Me exhorta con viva fe
A no dar mi mano... t Ay Dioe!
¿ Mudará de parecer
SI lee al fin en mis ojos
Que la guardo para Á?)
Gwix. (i Calla I | Plegué á Dios que en-
tienda
Que no la quiero entender!)
Cond. Muy cuerdo es vuestro dictamen ;
Que es triste consorcio aquel
De quien la razón helada
Es el único sosten.
Pero si triunfa el amor,
Como suele suceder.
De esa razón Impotente
Que le disputa el dosel,
¿Qué me diréis, don Gonzalo?
Gonx. Señora,... que no os caséis.
Cofid. I Ni á la razón ni al amor
Me es licito obedecer!
Luego , si el único puerto
Me vedáis que en el tropel
De las humanas pasiones
Me pudiera guarecer,
A mi opinión ó á mi dicha
Por siempre renunciaré.
Gonx. ¡Señora!...
Cond. Mas no creáis
Que tan opuestos estén
En mí esos dos sentimientos
Que á rigoroso nivel
Queréis sujetar. Supongo
Que vos no confundiréis
Con la razón verdadera
El sofistico oropel
Que lUman razón de estado.
Prendas pudiera tener
El objeto de mi amor
Con que cien veces y cien
Supliera el fastuoso título
De un marqués... solo marqués.
Amor, que no reconoce
Límites á su poder.
Iguala la humilde dioza
Con el alto chapitel.
El amor, hijo de Dios ,
Y Dios acaso también ,
Es la ambrosia celeste
Que dulcifica la hiél
De nuestra mísera vida :
Es el bello rosicler
Que este valle de tinieblas
Convierte en risueño Edén ;
Contra el rigor del destino
Es el mas fuerte broquel :
fil sagaz descubre méritos
Que el mundo olvida ó no ve :
ACTO PRIMERO,
321
Él la apacible modestia
Premia , y su.pálida tei
Desgarra la baja eoYidia
Guando de mirto y laurel
Ve coronada la frente
Que blanco á sa saña fué.
¿Qué me importaría á mi
La desdeñosa altiveí
Con que algún necio , prendado
De su gótico pavés,
Mormurase de mis bodas
Porque no las hice, á fuer
De rica hembra de Castilla ,
Con algún primo del pey f
Yo, ufana de mi elección ,
Le sabría responder :
Ved aquí el dueño adorado
Que cautiva mi alma ; ved
Si mas apuesto mancebo
Y mas digno de honra y pres
Inventar puede el buril
Ni imaginar el pincel.
Si no es grande de Castilla
Ni infanxon aragonés ,
Prendas y bríos le sobran
Con que lo pudiera ser ;
Y en fin, yo le quiero y basta ;
Y pues no hay razón ni ley
Que acate el libre albedrío
Para amar ó aborrecer,
De mi propio corazón
Yo sola quiero ser juez.
Gonx, No 08 censuro yo ; os admiro.
Pero vos que encarecéis
Tanto el poder del amor -
Y ¿quién lo resiste, quién P —
Mirad , señora , que es ciego ;
Mirad no os lleve al través
De su venda engañadora
Donde naufrague el bajel
De vuestra dicha. Mirad
Si el que os dignáis de ascender
A vuestros amantes brazos
No recibe harta merced
En permitirle que sea
De vuestra planta escabel.
Mirad que un dia vos misma
Quizá os arrepentiréis...
Cotd, No; I jamás! Podrá mi frente
Ceñir funesto ciprés
En vez de nardos y rosas ,
Si con injusto desden
Paga mi ternura inmensa
El hombre á quien solo amé ;
Mas ya en mi arbitrio no está
El dejarle de querer;
Que amor le grabó en el alma
Con inflamado cincel.
Gonf, (¡Oh tormento! ¡Oh desventura 1)
Señora... ÚQué la diréP)
Cond, Conmovido estáis.
Gonx. ¡Sil
Cond. Hablad.
Gonx, Excusadme...
Cond, jQué teméis?
Hablad : lo exijo.
Gong, El respeto
Pone á mi labio un cancel.
Cond, Doleos de mi martirio,
Y aunque apure hasta la hez
La copa de la amargura...
Gm^x, ¿No la pruebo yo también?
ó No 08 dice harto mi silencio
Si lo queréis comprender?
Cond. Mas ¿cuya será la culpa
Si no lo interpreto bien?
Yo os abro mi corazón ,
Y del vuestro nada sé.
Gonx. Vos pedís una respuesta ,
Y yo podría á mi vez
Haceros una pregunta
Con que os pudiera ofender.
Cond, Para salir de este empeño
Sobrado ingenio tenéis ,
Sin forzarme á que deponga
Privilegios de mujer.
Gonx, No es de Ingenio esta cuestión ,
Señora : bien lo sabéis.
Cond. (¡ Oh suplicio !)
Gonx. Solo un hombre
La pudiera resolver,
Y... si ese hombre... no soy yo...
Cond, Seáislo ó no, responded.
Gonx. Pues bien : si yo, por acaso ,
Fuese el oscuro doncel
Que desde el polvo en que yace
Os pluguiera enaltecer
Hasta la elevada esfera
Donde sol resplandecéis ,
Turbado, absorto, confuso
Me postrara á vuestros pies...
{Lo hace,)
Cond, ({Alma, respira!)
Gonx, Y bañando
{ Besando enternecido la mano de la
condesa,)
La mano que me tendéis
Bondadosa en tiernas lágrimas
De gratitud..*
Cond. (¡Oh placer I)
Gonx, Diría : Guardad, señora.
Tan acrisolada fe
Para quien con otra igual
La pueda corresponder.
Cond, (; Gran Dio» !) [Se letnnta,'
21
322
Gon%, Sellad esta frente ,
Que alzar á vos no osaré ,
Con hierros de esclavitud;
Y si por sincero y flel
A mi despecho os agravio ,
De mi vida disponed.
Dad un tósigo á mi pecho
O á mi garganta un cordel ;
Mas...
Cond, I Basta 1 ¡Oh rubor 1...
Gonx, ¡Qué digo 1
Despreciadme.
Cond, ¡Alzad!... Si haré.
{Con imperio,)
(Se levanta Gonxálo.)
Gonx. i Asi ! Triunfad de vos misma
Y admitid mi parabién.
Cond, \ Eh , callad I (¡ Perdida soy 1)
¿ Cómo , villano soez »
Osáis... ? Mas tanto no debe
Mi cólera descender
Que honre con ella de un aandio
La extraña ridiculez.
Gonx. ¡ Señora 1
Cond. ¿Tan alU estima
(Con Ti$a forjada,)
De vuestra persona hacéis ,
Que fundando sobre el aire
Otra torre de Babel »
Por mi os Juzgáis recuestado
1)e amores que no soñé ,
Y en conflicto tan terrible
Vuestro pudor defendéis
Con la rudeza de Hipólito
Y la virtud de José?
Gonx. Yo erró , señora. Ya veo
Que esto ha sido un entremés...
Cond En que habéis equivocado
(¡Oh angustia!) vuestro papel;
Mas de un modo tan donoso
Que siempre celebraré...
Gons. Yo también celebro mucho
El error que escarnecéis;
Pero h'tiiré la contingencia
De volverlo á cometer.
Calificadme de necio
En buen hora. Yo no sé
Si merezco ó no ese apodo ;
Pero me basta sai>er
Que si aceptándolo os sirvo,
Debo ufanarme con él :
Que á mi no ha de estarme mal
Lo que á vos os está bien.
¿QUIÉN ES ELLA?
ESCENA V.
y^ La CONDESA.
(Déjate caer en un sillón con el nuxyor
abatimiento luego que Gonxaio desapa-
rece,)
\ No puedo mas 1 i Me desprecia I
¿ Por qué el labio no fué mudo?
El silencio era mi escudo^ —
¡ Ay desventurada I i Ay necia !
Mas si á morir me sentencio
¿Qué importa en trance tan fuerte
Que la voz me dé la muerte
que me mate el silencio?
Al menos ese cmel
Por quien mi amor desvaría ,
Cuando vea mi agonía
Sabrá que muero por él s
Y acaso por gratitud ,
Si su alma ahora es tan yerta.
Alguna lágrima vierta _
Sobre mi negro ataudj (Se levanta.)
{ No 1 Mi desventura extrema
Pide al que asi me escarnece.
No que difunta me rece,
Sino que airada me tema. — ^
1 Ay ! ni este acerbo placer
Dará alivio á mi pesar ;
Que mal se puede vengar
Quien no sabe aborrecer. —
Ni es un crimen su desvío.
¿ Con qué ley, con qné raioD
Mandara en su corazón
Yo... que no mando en el miof
¿ Por qué á su noble entereza
Achacar mi desventura,
Y no I ay Dios ! á mi locura
Y á mi humillante ílaqueía?
j Acaso su labio mismo ,
Que tan mal interpreté,
No era remora i mi pié
Cuando corría al abismo ? —
Quizá algún dia se apiade
De mí ; quizá la ambición
Seduzca su corazón
Si mi amor no le persuade. —
Pero en tanto ¡ ay Dios 1 se al^
Herido de mi despego.
Injusta seré si niego
Satisfacción á su queja.
(Toca una campanilla,)
¿ Otra vez , alma cobarde.
Te rinde vana ilusión?
¿Por qué al fin de la razón
No oyes el grito ?... { Ah I Ya (
ACTO PAIMERa
393
ESCENA VI.
La CONDESA, MARTIN.
Mart, Mande ucencia.
Cond, Ven acá.
(l Asi á un ingrato me humillo !)
c Qué hace Gonzalo?
Mart. Su hatiUo.
Cond. (I Oh Dioftl)
Mart. Dice que m ya. —
Y es cosa que me ha pasmado;
Que en todos sus menesteres
Aquí está á cuerpo qué quieres ,
Y es mas señor que criado. ^
Le habrá despedido ucencia.
Coñd, Yo... Creo que si.
Mart. i Lo dije 1
Pues creo que no se aflige
Por perder la conyeniencia.
AI contrario ; muy en sí ,
Y con cara, no abatida ,
Sino de pascua florida...
Cond, Bien, bien. ¿Qué se me da ámi...t
Mart. Y con gozo estrafalario
Le he visto sacar del pecho
Una cosa... que sospedio
Si será algún relicario ;
Y mientras doy á su ajuar
Colocación oportuna ,
Besar la efigie con una
Devoción particular.
Cond. \ Una efigie 1... ¿ Tii la hai TlstoP
Mart. Si, señora; y en conciencia
Puedo asegurar á ucencia
Que no es la de Jesucristo.
Por lo hermosa puede ser
Un ángel del Paraíso ,
Si es creíble, ó si es preciso
Que un ángel sea... mujer;
Y si á los ángeles buenos
No pertenece la estampa,
Virgen es la que allí campa.
Sobre poco mas 6 menos.
Cond. (t Ama á otra el inhumano 1
Yo lo debí recelar.)
Mart. Mas su modo de rezar
Tiene un si es no es de profano.
¿Qué sé yo?... Aquel regocijo...
Salvo el « bendita tú eres
Entre todas las mujeres »,
Que eso bien claro lo dijo ,
Juro á fe de esclavo vuestro
Que en su boca no se oía
Ni jota de Av&-María
Ni pisca de Padrenauestro.
Cond. (¡ Me reservaba mi estrella
Este horrible torcedor!
I Otra me roba su amor!
¡ Yo morir y triunfar ella 1)
Mart. Si ucencia.no manda nada...
Cond. Martin, yo quiero saber
El nombre de esa mujer.
Su condición , su morada.
Mart. I Ah , es mujer !... Ya saeo el hito...
No es el corte de la saya
De ángel ni...
Cond. Guando se vaya
Le seguirás... con sigilo.
Yo te premiaré.
Mart. Se entiende.
Cond. Toma bien bis señas...
Mart. Sí;
Y aun sin moverme de aquí
Doy ya con la dama duende.
Cartas que vienen y van...
Sin saberlo he sido yo
Correo...
Cond. \ Ahí ¿U has visto?
Mart. No;
No he pasado del zaguán. —
Ucencia por compasión
Querrá excusarle petardos
Y que se ande á picos pardos...
Cond. ¡Bien está I...
{Impaciente y agitada.)
Mart. i Qué corazón 1
Cond. (¡ Ah I El rey... Mi influjo en Pa-
lacio...
{Como poseída de una idea repentina.)
\ Si !) No le pierdas de vUU.
Mart. Yo le seguiré la pista.^
{Mira odenlro.)
Aun está allí. Va despacio.
Cond. (Un mismo dardo nos hi«n.}
Mart. Ucencia sabrá muy pronto
Todo lo que hay. ¿Soy yo tanto?
(Y mas de lo que quisiera.)
Cond. (Infiel, tu loca esperanza
Sabré yo frustrar tamhien,
Y pues lloro tu desden.
Tú llorarás mi venganza.)
ESCENA Vn.
MARTIN.
Hé aquí un chisme... venial ,
Que, si el demonio lo enreda,
Va á mover mas polvareda
Que una batalla campaL
32/i
¿QUIEN ES ELLA?
ACTO SEGUNDO.
CAmtrt RmI «d «1 luilacio d« Madrid. U pneria de
antacanura eo al foro : la da laa habluclooaa pri-
vadas del rey, 4 la derecha : la del eaarto de la iu-
Cuta, al mlamo lado , naa hkcia el foro : olru doa
pMrtu lalsnlei á la isqvierda.
ESCENA PRIMERA.
El REY, QUEVEDO.
(Querido aparece: el rey saie con un papel
en la mano,)
Quev. iSefiorl... *
üey. ¡Salud al insigne
Qnevedo !
Quev. A esos pies...
Rey. Aliad.
{DetewiéndoU.)
Con mi concedido al margen
(Dándole el papel)
Os devuelvo el memorial
De Yuestio cliente.
Quev, Doy
A vuestra real nujestad
Las gracias... y el jarabien
Por un acto en que á la par
Brillan su recta Justicia
Y su ingénita bondad.
En mozo honrado y discreto
Asi él mérito premiáis
De su padre , que lidiando
Treinta años por tierra y mar.
En defensa de su rey
Vertió su sangre leal.
Rey. ¿ Qué en efecto era valiente
Soldador
Quev^ Y tal que quila ,
Inmolado á la impericia.
Por no decir algo mas ,
Del maldito Conde-Duque,
A vos y al reino fatal ,
Fué el último veterano
Que sin dar un paso atrás
Moribundo os saludó
Monarca de Portugal.
Rey. Sin ese triste recuerdo
Con que el alma ilie ulceráis ,
Para tan corta merced
Sobraba i mi ánimo real
La intercesión de un amigo ,
A quien yo deseo dar
Pruebas mas califlcadas
De mi liberalidad.
Quev, Para quien nada ambiciona
Hartas son las que me dais.
Basta á un hidalgo caduco
La torre de Juan Abad;
A un filósofo sus libros ;
A un poeta un madrigal ;
Y á un caballero cristiano
Esta insignia militar ,
(Mostrando la crux de Santiago.)
Que es terror de los herejes
Y exi-foroi de Satán.
Asi , sin que vuestra gracia
Coarte mi libertad.
Podré, exento de envidiosos.
Vivir y morir en paz.
Rey, Sea, pues vos lo queréis. —
Y ahora , ¿en qué os ocupáis ,
Principe de los satíricos
Castellanos f
Quev. ¡Pche!
Rey. Mostrad
Una de esas invectivas
En que sabéis asociar
A la elegancia de Horacio
El nervio de Juvenal.
¿ Qué tenemosP ¿Prosa, ó versof
¿Qué Jácara de rufián.
Qué alguacil aiguadlado ,
— Adjetivo singular
Que solo inventar pudieran
Vuestro ingenio y vuestra sal —
O qué doctor antropófago ,
O qué escribano rapaz
Son blanco de vuestros tirosf
Quev. Acabo de emborronar
Una letrilla incorrecta...
Rey. ¿ Contra quién , vata mordas?
Quev. Quila no es para leida
A un monarca tan galán.
Rey. No puede á mi disgustarme
Cosa que vos escribáis,
Amigo mió.
Quev. ¿Aunque sea
Contra las hijas de AdanP
Rey. ¿ Otra ves P | Pobres mujeres !
Sois su enemigo mortal.
Quev, No; pero Juez inflexible,
Digo siempre la verdad.
Rey. Leedme pues la letrilla ,
Y luego que concluyáis ,
Defendiendo yo á las damas
Seré Juez mas imparcial.
Quev. Cuentan de un corregidor,
(Socando un papel y leyéndolo.)
Nada bobo ,
Que siempre que al buen seftor
ACTO SEGUNDO.
325
Denunciaban muerte ó robo,
Atajaba al escribano
Que leía la querella,
Dicléndole : ¡al grano, al grano!
¿Quién u eUa?
, Y como hombre procedía
De gran seso
Quien tal actuación ponía
Por cabesa del proceso;
Que en vano mas de una ves
Se sigue al crimen la huella
Por no preguntar el Juex :
e Quién es ella?
En todo humano litigio —
¡ No hay remedio 1 —
A no obrar Dios un prodigio ,
Habrá faldas de por medio :
Dansa en todo una mujer.
Casada, yiuda ó doncella;
Luego, el hito está en saber
Quién es eUa,
Si Adán perdió el Paraíso , (t)
Fué por Eya ,
Que probar vedada quiso
No sé si maniana ó breva.
Desde entonces con profundo
Pesar pudo conocella;
Desde entonces sabe el mundo
Quién es eUa,
Si yes hecho polvo el moro
Que fué Troya ,
Merced al griego perjuro
Yá su bélisa tramoya,
Suspende el fallo severo
(1) Bty «aatta ütraTaoM ImormoIoii , «n» eon-
•!•!• «D «ur aionantadof Mitra il todoi lot tciwm
ptrai. Ha praeando %l níot «ontlnlrta d« nmTO , y
no lo ha labido haoar liii datrlmanto dal «ODMfto 4 da
la azprailoB. La ha dcifado POM cono attaha ; y il «a
•fació asta lalrllla , aoinlmaDOBla ealahnda . no daa-
dtea Hacho da laa qoa cicrihló al panoaaja aa evya hoca
•a pona, parnitaaa al poata modarno alagar aD datcarfo
dal iDdlcado dafacio lo fiacoaala «oa aia aa loa poaiaa
aaclallaaoa da otros filloa y an al ■Imdo Qu§»edQ.
Para probar aaia aaarto — padlafao mnlUplIear cltac ;
paro hMlarin lea ilgalaalca Tarsoa da la latrilla qoa
liara por attribillo t ao lo dioo foe mal , ana da lai
B^ona da tan anUnaaia aierltor.
Con «UM b«rba§ que duvelo»
Bl htruio eaxa pu9$fo$ ;
La caspa ahga por tntot;
Por lejfM cita loe petos
Á puras barbas y duclost ala.
Aqvi , no tolo acUn lac rlaM* asonantadaf , liao qua
■o hay Tanof Intamadlot qaa ataaAan al nMl afacio
do la aaananeia. Paro i qaé ton aaia y otros ioTas lo*
I por taadfartaada Inenrriaa honbrai da
Mparlor, coaparadaa con lac inttnliac
panaanlaato y da acttlo qoa brillan an mi
látanlo tan
Entre esta nación y aquella
Hasta que te diga Homero
Quién es eUa.
Si á Blas, no el lazo , la albarda
De Himeneo
Solo de su hacienda guarda
Lo arrepentido y lo feo ,
No preguntes: ¿cómo Blas
Nadó con tan mala estrella?
Pregunta, y acertarás:
e Quién es ella P
Si en la calle siento ruido
De camorra,
Y algún quídam mal herido
Grita : ¿no hay quién me soeorra?
üequiescat digo al difunto.
Doy paso al que le atropella,
Y en la taberna pregunto
c' Quién es eüa?
Si ves postrado en el lecho
Del dolor
A algún moso de provecho,
No le preguntes, doctor.
Qué reuma ó qué tabardillo
En su salud hizo mella;
Pregúntale, — es mas sencillo —,
(Quiénes eüa? —
Es un sexo amable, lindo...
SI, una plata;
Yo lo confieso... , y prescindo
De la vieja y de la chata;
Pero escamado y cobarde
Digo izape ! á la mas bella;
Que temo saber i muy tarde!
Quién es eUa,
Rey. Escrita está con veneno.
Quev, Señor, yo...
^^' iQuépertInaeta!
Quev, Si vos...
Rey, Aplaudo la gracia ,
Mas la doctrina condeno.
I Tratar con fiero desden
A un sexo tan celesUall
Juzgáis á las hembras mal.
Quev. Porque las conozco bien.
Rey. A mozuelas embaidoras
Tal vez.
Quev. Yo...
Rey. Sed mas sincero
No midáis por un rasero
A Justas y á pecadoras.
Quev. Desgracia mia será...
Cada cual acá en Iberia
Habla, se&or, de la feria
Según en ella le va.
d96
¿QUIÉN ES ELLAI
No espere en noble eonqnUta
Las rosas de Glteréa
Un pobre hidalgo de aldea
Corto de bolsa y de vista;
Mas principe tan bizarro,
Y emprendedor como Jove >
No es mucho que á Venus robe
Las palomas de su carro.
Quien caza con tales redes
No es mucho que al lauro aspire ,
Ni qne virtudes inspire
El que derrama mercedes.
Rey. No es triunfo de buena ley
Triunfo que estriba en un nombfe;
Que tal vez usurpa el hombro
Los lauros que cine el rey.
Quev. No el que mereoe in «IroqiM
Como vos...
Bey. Lisonja.
Quev, No.
Pero un pobre como yo,
Que no soy ni rey ni roque...
Rey. ¿Por qué tenéis tanto miedo,
Por qué tan mala opinión
De la mujer? — i Ah !... | Chiton !
Casado fuisteis, Qnevedo.
Quev, Permitidme repeler
Ese punzante epigrama;
Que mi esposa fué muy dama
Y muy honrada mujer.
Rey. Lo sé.
Quev. A no serlo...
Rey. AdTarU4
Que es chanza...
Quev. Muerto U hublen,
Como maté á la pantera
Que fué terror de Madrid.
Mas si en su Justa alabanza
Mi fe nupcial se acrisola ,
Ella al fin era tina «ola...
I Y se llamaba Mtperanxa !
Muerta la Esferanxa mia ,
i Dónde , plebeya ni hidalga ,
Dónde hallar otra que valga
Lo que mi esposa Taiia^
Rey. Sí tal , si se buscan bien
Y se Juzgan sin pasión.
No ha de faltar ocasión ,
Si vivís y yo también ,
En que confesar os haga...
Quev, Muy difícil me pareee.
Rey. Pero...
Quev. Me qoedo en mis trece.
La mujer es una plaga...
Vuelvo á mi corregidor
Y á su constante refrán.
Si malas nuevas me dan ,
tlend o al punto el olor
De alguna toca traidora ,
De alguna picara saya,
Diré ¿quién es eUa?
Ügier. El aya
(Á la puerta del foro.)
De la infanta mi señora.
Quev. ¿Será agüero f... lOJoaviiorl
{En vo% hojm.)
Rey. Que entre.
{Ál uffier, y este se retiro.)
¿ Qué pnedo temer
{Á QueMdo.)
De día?
Quev. ¿Qué sé yo?... Es mujer.
Cofid. Dioe guarde al rey mi sefior.
(i 2a puerto.)
ESCENA IL
El rey, QUEVEDO, lí G0NDB8A.
Rey. Entrad, querida oondoMU
Bella venís y radíanto
Como nunca.
Cofid. No mereoe 9
Señor, quien tan poco Taló
Ese halagüeño saludo.
Viuda...
Rey. Pero muy amable.
Yo apuesto á que don Francisco
Es de mi propio dictamen.
Cond. Perdida soy si él me Juzga.
Quev. ¿Por qué? ¿Tan poco galante
Soy yo?
Cond. Odiáis á las mujeres.
Quev* Pero adoro i las deidades.
Rey, SI i pedir alguna graci^
Venís á quien nada sabe
Negaros, me holgara mucho
De que en ello fuese parte ,
Condesa , el dulce propósito
De contraer nuevo enlace.
Cond, (i Oh Dios mió !} No, seuor.
Ríen me estoy uí.
Rey. No obstante...
Cofid. Permitid que os manifieste
El objeto que me trae
A vuestras plantas. La augusta
Princesa , mi interesante
Alumna , doña María
Teresa de Austria, i quien guarde
Dios mil años...
Rey. ¿Qué sucede?
HabUd.
Cond. No se sobresalto
Vuestra majestad. La tierna
ACTO SEGUNDO.
327
Infanta, robusta y ágil,
A «US años se adelanta
En ingenio y en donaire,
Y ya , aunque niña , da maestras
De su preclaro linaje.
Rey. Decidme pues...
Cond. Habéis dado
Licencia pan catarse
A Constanza su menina ,
Y es fuena que esta vaoante
Se provea.
Rey. Sí, es verdad.
No quiero que nada lalte
A mi hija.
Cond, Si ya no habéis
Concedido honor tan grande
A otra persona , una joven
Os propondré que reemplace
A Constanza dignamente.
Rey. No he dado palabra á Dadles.
Cond. (i Albricias I)
Rey. Y agravio hark.
Condesa , á vuestro carácter
De aya de mi hija , y al celo
Con que la servís de madre
Desde que perdió la suya.
Que en eterna paz descanse ,
Si en cuanto cumpla á su gusto
Y á su servicio dejase
De consultaros.
Cond. MehoBrtiB,
Señor...
Rey. iQuién es la aspirante P
Cond. Una pobre huerfanlta
Honrada, de noble sangre ,)
Bien educada, modesta...
Quev. ¿y hermosa P
Cond. I Oh! si , como un ánfel.
( I Por mi desgracia... y la suyal )
Mas no es esto lo que la hace
Recomendable á mis ojos...
Rey. ¿Por qué no? Un bello semblante
Siempre es buena credencial.
Tierno y solícito padre,
Quiero que á mi niña amada
Acaricien y acompañen
Angeles que la sonrían ,
Y no cocos que la espanten.
Cond. Es hija de un capitán
Que fué reformado en Flandes,
Y victima del protervo
Conde-Duque de Olivares ,
Murió en la miseria.
Quev. ¿Oís?
Con él era un santo el Draque. —
Mas no supo , par lo visto ,
Que había una bella al margen ;
Que á saberlo, já buen seguro
Que se hubiera muerto de hambre
El reformado 1 -- Y ¿ qué luz
Os condujo al miserable
Tugurio donde ignorado
Se escondía ese diamante?
Sin duda la caridad
Cristiana...
Cond. El acaso... (El áspid
De mis zelos.) Me habló de eUa
Un prelado respetable...
Rey. En ñn, vos la proponéis ,
Y para que á mi me agrade
Con eso basta.
Cond, Sabiendo
Que nunca se acude en balde
De vuestra regia piedad
Al tesoro inagotable ,
Traigo conmigo á la huérfana...
Rey. i Oh , hacedU entrar al instante !
ESCENA III.
El REY , QUEVEDO.
Qu/ev. iHuml... Aquí hay gato eneerrado.
Rey. ¿Eh?
Quev. Quiera Dios que me engañe.
Rey. No deliréis. ¿ Qué misterio
Cabe...?
Quev. Dios y ella lo saben.
ESCENA IV.
El rey, QUEVEDO, la CONDESA ,
ISABEL.
Cond* Andad. No os turbéis.
Rey. (¡Qué hermosa!)
Llegad.
Isab. I Señor!, vuestros pies...
Rey. Alzad, (i Cielos I)
Quev. i Bella es!
{Aparte con el rey.)
Rey. I Un querubín ! { Una diosa I —
Mil y mil gracias os doy
Y os las dará la princesa
Por tal presente, condesa.
Cond. (Me vengaré.)
Rey. (í Loco estoy!)
Cond. Nunca yo me interesara
Por quien menos mereciera.
Rey. Seréis desde hoy camarera
{A liabel)
De la infanta. ( ¡Oh, linda cara! )
It0b. Beso por tan alto honor,
328
¿ODIEN ES ELLA?
De que no me juzgo digna,
La augusta mano benigna...
{El rey tiende tu mano,)
Cond. Besadla.
(Á Isabel en vox hc^a.)
{Isabel se arrodiUa y besa respetuosamente
la mano del rey,)
Rey. ( t Oh gentil pudor I }
Isab. Mi gratitud...
Rey. ({EsdiTinal]
Quev. ( Esto es hecho. ¡ Una de tantas I )
Rey. Mas no estás bien á mis plantas.
Alza á mis brazos , menina.
{Haciéndola levantar.)
A las hijas de mis buenos
Servidores no es razón
Humillar.
Quev. (Y cuando son
Tan bonitas, mucho menos.)
Isáb, No en vano el timbre ha adquirido
Vuestra excelsa majestad
De amparo de la humildad
Y padre del desvalido.
Si solo el mió en su muerte
Honra y virtud me dejd ,
No fué culpa vuestra, no,
Sino de su mala suerte.
Sin ningnn merecimiento
Premiáis los suyos en mí
Para cautivar asi
Mi eterno agradecimiento.
Nada valgo, nadase;
Nina me llama á la corte
Vuestra bondad, sin mas norte
Que la lealtad de mi fe ;
Mas me infunde tal aliento
Y tan pura os la consagro ,
Que quizás haga el milagro
De ilustrar mi entendimiento.
Rey. No es menester, qne harto brilla
Al través de ese candor
Dulce, inefable...
Isáb. i Señor !
Rey. ¿Tu nombre?
Isab. Isabel Marcilla.
Rey, Presentadla (es un portento)
91 la condesa.)
A mi hija (el pecho me abrasa),
Y de hoy mas tenga en mi casa
Vivienda y acostamiento.
Isab, ( ¡ Al fin , bien del corazón ,
Dios...!)
Cond. Venid.
Rey» Guárdeos el cielo.—
Ye premiaré vuestro celo.
{Aparte d la condesa.)
Cond, (iZelos!... ¡Desesperación i)
{Después de una ref>ereneia muda.)
{Entra con Isabel en el cuarto de la infanta,)
ESCENA V.
El REY, QUEVEDO.
Rey. ¿Visteis Jamás, don Francisco ,
Tan peregrina belleza?
Quev. i Alhi^a digna de un rey!
Recibid mi enhorabuena.
Rey. Bien la quisiera aceptar.
Que aquellos ojos me queman ;
Pero que ha de ser recelo
Virtuosa cnanto bella
La menina.
Quev, ¡Ba! Es mujer.
Dádivas quebrantan peñas.
Rey. Con todo...
Quev. Y no sin designio
La trajo aqui la condesa.
R^» ¿ Qué designio?
Quev, No lo sé;
Pero , el refrán nos lo enseña ,
« Piensa nud y acertarás. »
Rey. Joven de tan altas prendas ,
Si fuese el aya ambiciosa ,
No á palacio la trajera.
Donde puede sin esfuerzo
Disputarle la influencia.
Quev. De lo que el alma presiente
Aun no puedo darme cuenta ;
Pero mujer que por otra
Macho.
Cond, El rey lo tiene.
Gonx. \ Oh desesperación 1 { Oh rey tirano i
Cond. ¡Callad!
Gonx. No hay fuerza que mi labio
enfrene.
Cond. ¡Ah, que os perdéis! ¡Callad, por
vuestra vida I
{Bajando la tox.)
Yo os sacaré de aquí Ubre y seguro.
Esta noche á las doce... Seducida
Tengo á la guardia y allanado el muro.
Gonx. ¡ Qué oigo ! Vos...
Cond. Un caballo mas que el viento
Veloz, y gente fiel que os guie y guarde ,
Os previene mi amor, y oro sin cuento...
Gonx. ¡Oh! muy vil me Juzgáis y muy
cobarde.
Ya lo he dicho j de vos solo la muerte
Me fuera grata.
Cond. Mas si al cielo plugo
Que por mí te persiga adversa suerte,
¿ Haré mucho en librarte del verdugo?
No mi don te avergúence y te sorprenda ,
Que no es merced la que de mí reclines ;
Es de mi expiación la Justa ofrenda.
¡Oh, máteme mi angustia si tú vives 1
Gonx, ¿Guardara yo esta vida que abor-
rezco,
A expensas de otra vida..., aun de la vues-
tra ?
ACTO TERGERa
335
Cond, ¿No soy yo sola quien morir
mereico?
¿No 68 mi suerte mas dura y mas siniestra?
Gonx, ¿ O pretendéis que á fuer de agra-
decido,
Conmigo 08 lleve prófugo y errante...?
Cond. No. Sepulta por siempre en el ol-
vido
A esta mujer funesta y delirante.
Bien que mi vos sin tregua al cielo sube
Por ti implorando al Todopoderoso ,
Yo soy la oscura procelosa nube
Que eclipsó de tu dicha el sol hermoso.
Si supiera morir una y mil veces ,
No turbaré tu pas, fantasma horrendo ;
Mas tal soy, aunque ingrato me aborreces.
Que ni compro venturas ni las vendo.
En pago de este amor que, mal mi grado ,
Hasta el crimen me lleva en su delirio ,
Y á no verse por tí menospreciado
Mi virtud elevara hasta el martirio ,
No te pido , ni esa alma que no es mia.
Ni una sonrisa, ni las yertas flores
Que tribuU cortés galantería ,
Ni aun que piadoso mi infortunio llores.
Solo te pido que sin torvo ceño ,
Pues tú la causa de mis yerros eres.
No indigna Juzgues de llamarte dueño
A la mas infells de las mujeres.
Pues galardón no exijo ni lo espero ,
¿Por qué esta alma leal tanto te enoja?
¿Por qué la abnegación con que venero
La mano misma que de si me arroja?
Consiente al menos que Invocando muera
Tu nombre , y no tu lengua me maldiga
Si tanto te amo como amar debiera
Al Dios que por amarte me castiga.
Gon$, Mas merécela que mi piedad mi
encono;
Pero quiero morir como cristiano.
¡ Idos !... Yo 08 compadezco y os perdono.
' Cond. ¡Gonzalo I
Gong. No os canséis , señora, en vano.
Cond, ¡Oh, mal haya la hora en que mi
mente
De un villano designio se hizo esclava 1
¿Cómo no vi en mi cólera Impotente
Que era inútil el crímen que intentaba?
Aunque un mar de peligros la rodea
Merced á mi protervo desvarío ,
No temas, no , que infiel tu amada sea
Si un corazón abriga como el mío.
Alma en que está tu imagen esculpida
Ño puede codiciar mayor tesoro ;
Y ¿ qué no hará la que se ve querida
Si triste y desdeñada yo te adoro?
¡Ahí ¡Perdón! ¿Qué te importa mi amar-
gura
Ni que mi rostro inflame la vergüenza?
¡Nt) mas! Todo lo inmolo á tu ventura.
Sálvate, y vive... ¡y mi enemiga venza!
Vive, sí... ¡para ella! Industria el cielo
Y poder me dará y ánimo fuerte
Con que á los dos, mientras su oscuro
velo
Tienda la noche lóbrega , os liberte.
Sí , yo misma , yo misma , aunque á mi
cuello
Sean dogal vuestros nupciales lazos ,
Robaré de tu amor el ángel bello ,
Y de mis brazos pasará á tus brazos.
Gonx. ¡Jamás, jamás I Merece ese he*
roismo
Que otra vez os respete y os estime ;
Mas fuera en mí vileza y egoísmo
Aceptar sacrificio tan sublime.
Cond, ¡Fatal obstinación! Noucriflclo;
Deuda es sagrada que pagaros debo.
El cielo un dia premiará propicio...
Gonx. i Jamás ! ¡ Idos ! Huiré...
{Va á entrar en el ealaboxo, y taUenáo
Quevedo le detiene,)
ESCENA VI.
La condesa, GONZALO, QUEVEDO.
Quev, \ Tente , mancebo I
Cond. ¡Quevedo!
{En ademan de cubrirte el rostro.)
Quev, No te turbe mi presencia ,
Generosa mujer. Muchas la historia
Recordará que imiten tu demencia.
Ninguna que así vuelva por su gloria.
Yo también , lo confieso , te execraba ,
Y ya solo besar tu planta puedo.
t Grande debes de ser cuando te alaba ,
Te admira don Francisco de Quevedo 1 ^
Pero la noche avanza ; el tiempo corre.
{AfMirte con la condesa, mostrando d Con*
xalo que , sombrío y meditabundo , se ha
dejado caer sobre un escaw),)
Su vida , si por vos no la recobra ,
Peligra...
Cond, |Ah!Si.
Quev. Sacadle de esta torre.
No dejéis incompleta vuestra obn.
Cond. ¿ Qué haré ? Él rehusa...
Quev. En mi de un tierno amigo,
De un padre oirá la voz sincera y blanda.
Volad... Si persuadirle no consigo.
Salvadle á su pesar. ¡Dios os lo manda I
336
¿QUIÉN ES ELLA?
ESCENA VII.
GONZALO, QUEVEDO.
Quev. ¿Cómo has sido tan crael?
¿En qué humano corazón
Cahe pasión... P
Gonx, Su pasión
Me pierde y pierde á Isabel.
Quev, Su humilde arrepentimiento
Salvar anhela á los dos.
Gonx, No hubiera ofendido á Dios ,
Y ahorrara el remordimiento.
Quev, Yerro de amor no desdora ,
Y pues con tanta hidalgnia
Lo repara...
Gonx, ¿ Es culpa mia
Si á otra el corazón adora?
Harto es trocar mi desvío
En piedad de su dolor ;
Mas porque admire sn amor,
¿Ee de renunciar al mió?
Quev, ¿ Quién pide tal , insensato?
¿No sacrifica á tu gusto...?
Gonx. No recibirlo es mas justo
Que ser ú un favor ingrato.
Solo con mi amor podría
Pagar el de esa mujer
Y á ella no quiero deber
Lo que por ella no haría.
Quev. ¡Oh 1 ya te pasas de estoico.
Y ¿ sabes tú , desdichado.
Si tendrá tu dueño amado
Un corazón tan heroico?
Gonx, ¿ Lo dudáis ?
Quev. Yo me holgaría
De tener tanta fortuna
Que topase , á falta de una ,
Con dos fénix en un día.
Mas, si la verdad te digo,
En tales manos cayó ,
Que no te respondo yo...
Gonx. Tales dudas yo no abrigo ;
Mas si falta á la promesa
Que me hlso coa tanta fe ,
En trance tal volveré
Mis ojos á la condesa...
Quev. ¿Para amarla? Harías bien.
Gonx. No, para Imitar su ejemplo
Y alzar á mi dama un templo,
Aunque llore su desden.
Quev. ¿Tú seguirías la huella
De la condes^ aunque...?
Gonx. SU
¿ Censuraríais en mí
Lo que celebráis en ella?
Quer. A iodo el que asi me argnya
Llamaré loco de atar,
i Por cierto que es singular
Metansica la tuya !
¿Por qué, como el aya triste,
Dar con tu razón al traste ?
¿Qué palabra la empeñaste?
¿Qué juramento la hiciste?
Ella se prendó de un hombre
Que , si fué sordo á su anrullo,
Humillar podrá sn orgullo ,
Pero no afrenta su nombre.
¿Se dirá tal de tu bella?
Amala flel en buen hora;
Pero si la amas traidora ,
Amas tu deshonra en ella.
Gonx. Snfe...
Quev. Bien ; no la denigro ;
Mas de amparo necesita :
No se lo niegues. Quien quita
La ocasión quiU el peligro.
A una jaula te sentencio
SI no triunfa la razón
De esa entraña obcecación ,
De esa... — \ El alcaidel Silencio.
{Bajando la rox.)
ESCENA VUÍ.
GONZALO, QUEVEDO, el Alcatob.
Álc. ((Desgraciado I)
Quev. La tristeza
Se pinta en vuestro semblante.
¿Qué nueva...?
Ák, ¡Cruel instante!—
Armaos de fortaleza . {A Gonxaio.)
Gonx. Hablad. La enemiga suerte
No postrará mi valor.
Quev. ¿Desterrado...?
^fc- No. i Ay dolor !
Está condenado á muerte.
Quev. I Ah!
Gonx. Dios oyó mi plegaria.
Quev. \ Inicua condenación I
AU. Compete su ejecución
A la justicia ordinaria.
Venid.
Gonx. ¿Dónde?
Álc. Se os traslada
A la cárcel de la villa.
Quev. (¡Salud al rey de Castilla!
I Su gloria sea colmada!)
I No hay ya esperanza , hUo mío !
[Abraxandoá Gonxaio.)
Ale. Si inexorable la ley
ACTO CUARTO.
337
Le condena, ann puede el rey
Revocar su fallo Impio.
Si le habláis con interés...
Quev, ¿ Lo dudáis? Si , sí : no en vano
Quizá mi cabello cano
Será alfombra de sus pies.
Gonx. Mas recto Juez , mas tremendo
Falla arriba entre los dos.
No os humilléis sino á Dios.
Dejadme triunfar muriendo.
Quev, No quiero yo tu baldón.
Corre á morir con denuedo;
Mas no estorbes á Quevedo
Cumplir con su obligación.
Gonx, I Oh adorada prenda fiel !
Suplicio, yo te bendigo
Pues va á la tumba conmigo
El corazón de Isabel. —
Amparad vos su virtud,
( A Quevedo. )
\ Pues no puiMo hacerlo yo!...
Quev. ¡Basta!
[Enjugándote las lágrimas.)
Ale, Vamos...
Quer. Guiad.
{Sigue al alcaide con el braxo sobre los
hombros de Gonxalo.)
¡Oh
Malograda Juventud!
ACTO CUARTO.
La d«eoneloo iM Mto Mfondo. Slgoe l« noche.
ESCENA PRIMERA.
El rey, quevedo.
Rey. Don Francisco, no os canséis;
Holgárame de serviros;
Mas la ley...
Quev. Sus pocos años ,
Su inexperiencia...
Rey. Repito
Que en Taño me importunáis.
Quev. Recordad, señor, que es hijo
De un valiente que perdió
La vida en Tuestro servicio.
Rey. De otro servidor leal
Me priva, muerto á los filos
De su espada.
Quer. Ya la parte
11.
Del difunto, á ruego mió.
Le ha perdonado.
Rey. ¿Qué importa.
Si reclama su suplicio... ?
Quev. ¿Quién?
Rey. La pública vindicta,
La inmunidad de este asilo,
Mi ultrajada majestad.
Quev. Señor, no pierde su brillo
Una testa coronada
Por usar de su mas digno,
Su mas grato privilegio;
El de perdonar. Si el grito
Oís de ese corazón,
Naturalmente benigno.
Seguiréis el alto ejemplo
De los Trícanos y Titos...
Rey. Ya lo sigo perdonando ,
Por lo mucho que os estimo,
Que á enojarme os arriesguéis
Por defender á un amigo.
Débil mas que generoso
Seré, y fábula y ludibrio
Do mi reino y de mi corte,
Si tan aleve homicidio
Queda Impune.
Quev. No pretendo
La impunidad ; solo os pido
Que le perdonéis la vida,
Y allá en remotos dominios
Lidiando por vos expíe
La culpa que ha cometido.
Rey. ¡Su culpa!...
Quer. Fué involuntaria.
Rey. ¿Y no tiene mas padrino
Que vos ? Yo sé quién pudiera
Y vos también, don Francisco,
Lo sabéis, con una sola
Palabra romper sus grillos.
Quev. Lo que vos y yo sabemos
Pronto será conocido
De todo Madrid, señor;
Y ved aquí otro motivo
Para que uséis de clemencia.
Si Gonzalo va al patíbulo.
No serán por esta vez
Pábulo vuestros ministros
De la malicia del vulgo :
Dirá que, rey vengativo,
Castigáis en ese joven
Su dicha, no su delito;
No al homicida alevoso ,
Sino al rival preferido.
Rey. ¡Preferido! ¿Sabéis vos
Si lo será?
Quev. Yo no afirmo
Nada : digo lo que el vulgo
Dirá.
22
33S
Rey. ¿ Dudáis que mi brío ,
SI la regia dignidad
No mandase reprimirlo,
Ahorrara á la ley su fallo
Y al verdugo su ejercicio?
Quev. No dado. Sois caballero,
Sois valiente, y por lo mismo,
Pues no podéis en el campo
Lidiar con vuestro enemigo,
Perdonando bondadoso
A ese misero hidalgulllo
Obráis como caballero
Y como rey.
Rey. Guando herido
De amor late el corazón,
No está para silogismos.
Quev. ¿Tan enamorado estáis f
Rey. Yed este rostro divino.
ISacando un retrató y mostrándolo >)
Quev. El de Isabel. (Procuremos
Dar al negocio otro giro.)
La semejanza es perfecta.
Yelazquez hace prodigios.
Rey. No es obra suya el retrato.
Quev. ¿Quién...?
Rey. Lo llevaba oMiSigO
Don Gonzalo.
Quev. ¿\ ({ué os hnporta,
Si le habéis desposeído
De copia y original?
Rey. Poco valdrá mi dominio
Sin el alma de la hermosa...
Quev. Pues i qué! ¿ tan poco camino
Habéis andado...?
Rey. Tres veces
Desde aquel lance inaudito
Se ha desmayado Isabel.
Quev. Se desmayará otras dnco
SI es forzoso.
Rey. ¿Sospecháis...?
Quev. Creo poco en parasismos
De mujeres.
Rey. ¿Gcm qué objeto
Recurriera á ese artificio ?
Quev. No sé. Ella se entenderá.
Rey. Yo no creo ni Imagino
Que un ángel pueda fingir.
Quev. Aun siendo así, no es preciso
Que el accidente proceda
De aqnel amor primitivo.
SI es de fibra delicada»
Basta á atribular su espirito
El susto... Sin duda vos ,
Que no sois galán novicio,
Al verla tan angustiada
ln habréis prodigado anxilfos ,
Consuelos...
|tey« Con tal ternura,
¿QUIÉN ES ELLA?
Con tan fervoroso ahinco,
Que harto habré mostrado en ellos
Mi adoración, mi delirio.
Quev. Y ¿ sonreía su labio ,
O acaso con ceño esquivo...?
Rey. Solo á mi afán respondía
Con lágrimas y suspiros.
Qtiev. Mas ¿ no intenta redimir
A su adorado cautivo?
Rey. No le nombra.
Quev. Para vos
Puede ser ese un Indicio
Muy favorable.
Rey. Ella ignora
Que su vida está en peligro ;
Pero pronto lo sabrá ,
Y en tan grave compromiso ,
Pues es mujer y en su mano
Está de ese hombre el destino ,
Yeremos si saca airosa.
Fallando en nuestro litigio ,
Yuestra opinión, ó la mia.
Quev. Ni pongo rey ni lo quito ,
Pero ayudo á mi señor.
Dijo Beltran ; y yo digo :
Sálvese mi pobre ahijado :
De lo demás no me cuido.
Rey. Yo deseo vuestro triunfo ,
Porque en él se cifra el mió.
Quev. Yos siempre habréis de triunfar ,
O vencedor ó vencido.
Si Minerva os es contraria ,
Amor de rosas y mirtos
Coronará vuestra sien ;
Y si sucumbe Cupido ,
La gloria os consolará
De apellidaros invicto
Campeón del bello sexo. —
Mas no eclipsaréis el brillo
De trofeo tan honroso ,
Ni agravaréis mi conflicto
Negando á aquel infeliz...
Cond. Señor , si me dais permiso...
(Saliendo del cuarto de la infantaJi
Rey. Llegad.
Quev. (Pues á tiempo llega
El refuerzo, me retiro.)
(Hace una reverencia al rey en adenutn de
retirarse.)
EscaENA n.
El rey, QüEVEDO, la CONDESA.
Cond. Quedaos. [A Quevedo.)
iQuevedo se detiene.)
Rey. (Triste y sombría...}
ACTO CUARTO.
880
Cond. A quien al ny nü st&or
Da BU confianza (i ay dolor !...)
Mal puedo negar la mía.
Rey, { Suspírala!
Cotid, t Señor 1
Rey. ¿Cuáles
La causa de ese quebranto?
Cond. Permitid que con mi llanlo
Riegue, señor, vuestros pies.
{Va á arrodillarte y el rey se lo impide.)
Rey. No haréis tai. Mas de cuidado
Me sacad. ¿Qué angustia es esa?
i Qué queréis de mi, condesa?
Cond, La vida de un desgraciado.
Rey. \ Qué escucho 1 ¿ De quién» setea?
¿De ese Gonzalo tal ves?
Quien debiera ser su jues
Mas inflexible, ¡le llora 2
Cond, \ Ah! Sí.
Rey. Su insoleato tadaflía ,
Sin respeto al rey ni á Dios ,
Vertió sangre vuestra , y voa
Venís á pedir su gracia 1
Cond. Su frenesí le cegó.
Viendo en Palacio á su dama»
Creyó perdida su fama...
Rey. i Y quién la deshonra? ¿Yo ?
Cond. ¡Seuorl
Rey. Movisteis el eiama
Con cuya maraña lucho,
Y... No os entiendo.
Cond. ¡ Qué muciía
Si no me entiendo á mí misma?
Rey. Por vos be fisto á Isabel;
Por vos mi alma gime esclava.
G Sabíais que ella le amaba?
¿ Le conocíais á él?
Cond. Sí.
Quev. (¡ Dios castiga aln palo !)
Rey. Si ahora obráis de ese m«do,
¿Cómo antes...?
Cond. Sabréialotodo
Con saber que amo á Gonzalo.
Rey. Ahora os entiendo meaos.
Cond. Ayer ciega en mi furor
Me hizo culpable el temor
De verle en brazos ajenos :
Hoy por salvarle hi vida
Vierto este llanto copioso ,
I Y lloraré si es forzoso
A los pies de su querida!
Rey. ¿Vos también? ¡ Dios de Israel 1
ó Qué lindo don Diego es este ,
Qué paraninfo celeste ,
Que todas gimen por él ? —
¿Qué decís de esto, Quevedo ?
Quev. Que estoy confuso y absorto
Y lelo... y me quedo corto.
Rey. El diablo anda en esta enredo.
Cond. Mi Uuso amor , mi flaqueza
Y mi desesperación
Me inspiraron una acción
Indigna de mi nobleza.
Yo fui quien al fiero utf^o
De Gonzalo causa di ,
Yo armé su mano y por mí
Fué blanco de vuestro oiojo.
Yo soy la que lleva en poa
De sí la tea funesta
Que tantos pesares ctteste
A él, á ella y á vos;
Yo ]a que vendí sin ley
El honor de mi rival $
Yo U que he sido fatal
A mi amante y á mi rey.
Ved si lanza justos grltoe
Mi conciencia acusadora;
Ved si en una ahna traidora
Pueden caber mas delitos,
Y en vuestra recta balania
Cuál es de los dos pesad
Digno de vuestra piedad
Y cuál de vuestra vengania.
Rey. tNomasl... ¡Hola!
Q^' (iDioslaasiata!)
(LUga un oficial de alabardera.)
Rey. Esta mujer...
Ou«t7. (¡Desdichada!)
Rey. Quede en su cuarto arrestada
Con centinela de vista.
Cond. ¡Señor!...
R^* (Su valor me admira.)
Cond. I Perdonadle I ¡Es inocente 1
Rey. ¡Basta!
Cond. Embótete en od Iraoie
El rayo de vuestra ira,
Y el golpe que me destruya
Bendeciré agradecida.
Si aceptáis, señor, mi vida
En rescate de la soya.
ESCENA m.
El BEY, QUEVEDO.
Rey. Eso es amar, don Frandaeo.
Quev. Admirable es su conducta.
Rey. Sublime es la expiación
Si grave ha sido la culpa.
Quev. Si no es ella la mujer
Fuerte de que la Escritura
Nos habla, dudo, señor ,
Que pueda serlo ninguna.
Ya me voy reconciliando
3/iO
¿QUIÉN ES £LLA?
Con las faldas.
Rey. Ya veis : triunfa
Mi opinión.
Quev, ¡ Victoria insigne!
Rey. i Plegué á Dios baste con una !
Quev, ¿Teméis que siga su ejemplo
La menina?
Rey. ¿Quién lo duda?
Quev, Fiad mas en su flaqueza
Y en vuestra buena ventura.
Es mas vehemente el amor
En las mujeres adultas
gue en las mozas. Las Virginias
Y las Arrías no son fruta
De este siglo. — Mas si el aya
Vuestra admiración augusta
Ha excitado, ¿qué razón
A castigarla os Impulsa?
Rey, Yo debo algún desagravio
A Isabel...
Quev. Si. (Sonriéndose.)
Rey. Y á la pública
Moral.
Quev. Cierto, (i Oh mundo hipócrita !
¡Oh virtud , cómo te Insultan !)
Rey, Mas limitaré el rigor
A tres dias de clausura...
Ugier. Doña Isabel de Marcllla...
(A la puerta del foro.)
Rey. I Ah 1
Ugier. Pide audiencia...
Rey, t Oh fortuna!...
(Aparte con Quevedo.)
Esperadme en la antecámara. —
Yo no sé lo que me anuncia
El alma... A la par en ella
Temor y esperanza luchan. —
Que entre. [Al ugier.)
(Vase el ugier.)
Quev, No olvidéis , sehor...
Rey, ¿El refrán?
Quev. ({Dios te confunda!)
Al reo que está en capilla.
Rey. Vivirá si ella le indulU.
Quev, Sí hará. Sin llamarla viene...
No hay dudarlo : capitula.
Rey. Hoy se verá quién es ella,
Quev. Es... ella, y todas son unas.
{Al retirarse por el foro saluda á Isabel,
que entra al mismo tiempo.)
ESCENA IV.
El REY, ISABEL.
ísáb. Dadme, señor, vuestros pies...
Rey. Alza. [Deteniéndola,)
Isab. Permitidme...
Rey. ¡No!
¿Lloras?
Isab. Soy desventurada.
Rey. (Todo lo sabe.) En la flor
De la vida y la hermosura,
Cuando mi alta protección
Es tu egida, y cuando todo
Te sonríe en derredor,
¿ Qué pena puede, Isabel ,
Lastimar tu corazón?
Isab. De bronce fuera ó de mármol
Si resistiese al dolor
Que lo oprime. Un infeliz
Gime bajo el peso atroz
De una sentencia cruel ,
Y yo á mi despecho soy
La cansa de su desdicha.
¡Concededme su perdón!
Rey. ¿De quién me hablas?
1^0^' De Gonzalo.
Bey. ¿Ignoras que su furor
Osó verter sangre ilustre
En esta sacra mansión ,
Al pié de mi excelso trono;
Sangre que yo mismo ¡yo!
Vi correr?
Isab, Locura fué;
Crimen quizá ; pero en vos ,
Que si sois monarca augusto
También caballero sois.
Disculpa hallarán, lo espero.
Los delitos del honor.
JEiey. ¿Quién á su honor atentaba?
Isab, Salvar el mió creyó.
Rey. I El tuyo!
l9ob. I Ahí no 06 irritéis.
Tranquila y segura estoy
Bajo el paternal escudo
Del que es hnágen de Dios
Sobre la tierra.
Bey, (¡Medrados
Estamos !)
Itab, Pero él temió...;
No á un rey magnánimo y justo.
Sino la aleve intención
De viles aduladores...
Rey. ¿ Y quién es él? ¿Quién le dio
Autoridad ni derecho
Para tanto? ¿Es tu tutor?
¿Es tu hermano por ventura ?
Isab. Somos huérfanos los dos,
Y desde niños el lazo
De la amistad...
Rey, ¡Del amor!
i Tú le amas!
Isab, I Señor I
I Rey. ¡Tule amas!
ACTO CÜAIITO.
3Í|1
Y á mi que tan dulce don
Le envidio, á mi que te adoro...
Itáb» ¡Diosmio!...
Rey, ¡Mepideghoy
La vida de ese rival
Aborrecido!
I'ob. {Señor!
^. ¡Td le amas! ¡Oh venturoso
Mortal! ¡Oh grata prisión;
Muerte inefable I Por ella
Diera yo el trono español.
Isáb. ¿Tanto podria humillarBe
Con mengua de su esplendor
Esa coronada frente ?
¿ Así del regio blasón,
Que vuestro poder pregona
Do quiera que alumbra el sol ,
La grandexa depondríais
Por una indigna pasión P
Vencedla , señor, vencedla ,
Que á vuestro ínclito valor
No es ardua empresa. ¡ Mis lágrimas
Os muevan á compasión !
Rey. lOhl
Isah. tP^donadle!
Rey. Ese llanto
Hace su crimen mayor.
Me pides su vida en nombre
De la fe que te inspiró...
Itáb, No; en nombre de la piedad,
A cuya mágica vos
Nunca fué sordo Felipe.
Rey. Mas si la vida le doy,
Deuda ya de la Justicia,
¿Piensas que en plácida unión
Sufriré...?
Isah. No : ni lo pido
Ni lo espero. A todo estoy
Resignada. Viva él,
Sea libre...
Rey. I Y muera yo!
Isab. I Vos morir!
Rey. Para templar
De mi justicia el rigor
Fuerza es conculcar los fueros
De la ley, de la razón ,
Y la mióestad del trono
Castellano, y el clamor
De una familia angustiada,
Y mi Justa indignación. ~
¿ No merecen recompensa
Tantos sacrificios?
leah. ¡Oh!
Yo á Dios rogaré...
Rey. No preces
Que lleva el viento veloz,
No votos he menester
Cuando clavado un arpón
Tengo en el alnia, y bebiendo
Tósigo de muerte voy
En cada mirada tuya ,
Y á tus plantas... (Se arrodilla.)
leáb. (¡Oh rubor!)
Rey. Espiraré provocando
La eterna condenación ,
Si tus labios no me otorgan
Una palabra de amor.
Isah. ¡Alzad! ¡Misera de mi!
Rey. ¡Pronuncíala!...
iMb. ¡Santo Dios!... .
Rey. Y salvarás á Gonzalo,
Y mi dicha...
Uab. ¡Alzad, señor!
(Con dignidad.)
No deprimáis vuestra gloria :
Ved dónde estáis y quién sois.
Rey. Mi gloria es amarte.
[lAwiniánáúu.)
Isáb. Sea;
Pero si esa adoración
Que tanto me encarecéis
Es digna de mí y de vos ,
No me envilezcáis vos mismo
A vuestros ojos.
Rey. ¡Ah! no.
Isab, Si del crimen de Gonzalo
Yo he de ser la expiación.
Mostrad que no me tenéis
Por mujer de poca pro,
Y antes de otorgar la gracia
No pidáis el galardón.
Rey, ¡Isabel!
Isab. El tiempo vuela
Y se acrece mi terror.
Vuestro generoso indulto
Desarme el brazo feroz
Del verdugo...
Rey. Sí haré. (¡Oh gozo!)
Isab. Y por el Dios de Jacob
Os juro... no ser ingrata.
Rey. Basta. (¡Vencí!)
(Se acerca á una mesa y escribe
raudamente. )
Isab. (¡Se salvó!-*
Y yo... ¡Oh Dios mió. Dios mió ,
Doleos de mi dolor!)
(Se sienta llorosa y abatida.)
Rey. \ Quevedo ! (¡ Oh ventura inmensa ! )
{Tomando el decreto que acaba de escribir
y acercándose al foro.)
¿QUIÉN ES ELLA?
ESCENA V.
El rey, ISABEL, QUEVEDO.
Quev, ¡Sefiorl
Rey. Tomad.
Quw. ¿El perdón?
{Tomando el papel,)
Bey. Si. ¡Volad!
Quev. ¿Triunfáis?
[En rox baja,)
Rey, Lo efipero.
(lo mismo.)
Quev> (; Hé aqni puesta en el crisol
La virtud de una mujer!
¡Hé aquf un triunfo precoz !...
Mas ¿qué importa? El viviri.
Ella... ¡Bien decia yo!...)
Rey. \ Isabel !
{Acercándose á Isahel.)
Quev. (Una ha podido
Desmentirme; pero ¡dosL..)
ESCaSNA VI.
ISABEL, BL REY.
Rey. ¿ Por qué de nuevo pálida tristeza
Tus rosadas mejillas descolora?
¿ Por qué tu rostro en lágrimas se Inunda?
¿ Por qué suspiras , niña , y te acongojas ?
No de esos ojos la fulgente llama
Esquives al esclavo que te adora.
¿Será que aun en tu pecho impresa vive
La imagen de otro duelío, y no la borra
La ciega idolatría con que postro
A tus plantas mi vida y mi coronat
¿Será que, complacida en mi tormento,
Ya la esperanza efímera me robas
Que necio concebí? ¿Será que acaso
El corazón no hablaba por tu boca
Guando con un acento me elevaste
Al colmo de la dicha y de la gloria?
Isab. Escuchadme, seRor : mi descon-
suelo
{Levanténdoie,)
NI de pérfida y falsa me baldona ,
NI es mengua de una huérfana infelice
Que de la vida apenas en la aurora
Ya con tedio la mira y con espanto.
Si á mis ojos las lágrimas se agolpan ,
No es mi propia desdicha la que lloro ;
Que la mano de Dios no me abandona ,
Y al término cercano de mis males
Sabré llegar con planta valerosa.
Lloro el siniestro influjo de mi estrella ,
Que adonde quiera que mi frente i
Lleva consigo azares y amarguras
Y muerte y maldición. Yo soy, yo sola
Quien merece ser blanco á vuestra saftrf;
Yo ¡ ay de mi miserable 1 que en mal hoct
Os inspiré un amor que Dios me veda
Premiar ; aciago amor que me sonroja...
Mas por vos que por mi; yo á cuyo ruego
Una vida acordáis, que os fuera odiosa
Si á mí la consagrara el malhadado
Por quien pedí á mi rey misericordia.
Rey. ¡Qué oigo I ¿Han sido una burla
tus palabras?
Isáb. ¡Señor!...
Rey. ¿Vana ilusión , fugas lisonja
Fué el paraíso que soñé, y perjura...?
Isab. No ser ingrata os prometí « y la
obra
Seguirá á la promesa : yo os lo juro.
Rey. ¿Cómo...? ¡Tú...!
Isab. De una vida os soy deudora i
Otra 08 daré : la mia.
Rey. 4 Qué pronuncias?
¡Tú morir, ángel miol iTú, la joya
De mas prez á mis ojos! ¡Tú... ! Primero
Muera yo una y mil veces , prenda her-
mosa.
Isab. Taiga lo que valiere esta exis-
tencia
Mísera cuyo peso al alma agobia,
Mas no puedo ofrecer en vuestras aras ,
Ni menos...
il^. ¡ Al galán por quien la inmolas !
Isáb. No ; á mi honor sin mancilla , á mi
decoro,
Al Dios que ha de juzgarme, á la memoria
De mis honrados padres. Poco fuera
A quien de entero corazón blasona
Dar por el dueño amado hacienda y vida.
Hazaña mas sublime , mas heroica
Es la que inspira la razón aastera
Que la que nace de la fiebre loca
De una ciega pasión. Si el alma mia
Jamás de amor la llama abrasadora
Sentido hubiera, con igual denuedo
Mil muertes yo arrostrara sin zozolira
Antes que al cebo de ambición insana
O al oro vil prostituir mi honra ;
Que á una mujer para ilustrar su nombra
BasU ser bien nacida y española.
Rey. (¡Cielos!... ¡Tal fortaleza en una
niña !...]
Yo... Mi pecho...
Isáb. Su frente luminosa
Yeo alzar á mi padre desde cl cielo .
Su frente siempre erguida donde aun brota
La noble sangre por su rey vartiáa.
Su voz habla en mi labio : él es aü Qoiiiiat
ACTO CüARXa
343
MI luz, mf ángel custodio; él si villana
Osara yo insultar su hidalga sombra ,
Fulminaría sobre mi sañudo
Eterna maldición. Guando á la losa
Fria bajó , olvidado , pobre , oscuro,
Huérfana me dejó, huérfana y sola;
Sin otra hijuela que su nombre limpio
Y una hermosura«M que ignoré hasta
ahora ,
Y solo creo en ella porque basta
Para ser desgraciada ser hermosa.
Mas si otra dote me negó la suerte,
No indefensa mi padre entre las olas
De este mar me dejó que llaman corte.
Conociendo sus artes insidiosas ,
« Oye , dijo , las últimas palabras
Que te dirige trémula mi boca.
Obligación como soldado tuve
De preferir la muerte á la deshonra :
Jura aprender en el ejemplo mió ,
Y en paz descansaré. > — Juré animosa,
Y e\ anciano espiró... y en mi conña... —
Lo que entonces juré. . lo cumplo ahora,
{Saca del pecho un pomo, cuyo contenido
va á heher,)
Bey. I Tente ! i Un veneno ! i Horror I
( Quita el pomo á Isabel y lo arroja.]
Isab. ¿Qué hacéis? En vano,
Señor, en vano con violencia odiosa
Me desarmáis. El cielo sabrá darme
Armas y esfuerzo con que el hilo rompa
De esta vida infeliz.
Rey, ¡Vive I No temas.
¡Vive y triunfa, Isabel 1, que á tanta
costa
£1 que en algo se precia no conquista
Goces que humillan, lauros que deshonran.
Vive , que si tus gracias me embelesan ,
Tu fe me admira y tu virtud me asombra.
I$ab. ¡Oh prez de caballeros y de
reyes I... {Se arrodiüa,]
Dejad que en vuestros pies mi labio ponga;
Dejad que en ellos angustiada llore
Ifi Injusto desamor...
Rey. ¡No mas, señora!
(Haciéndola üvantar.)
I No mas ! ¡ Hnid de mí I Débil resuena
De mi razón el grito y de mi gloria :
Para que no lo ahoguen mis sentidos
Fuerza es que yo no os vea, que no) ps
oiga.
Isáb, ¡Señor!
Rey. \ Huid ! Salvaos y salvadme.
¡Huid! (¡Oh! ¡nunca ha sido tan her-
mosa!)
Os lo ruego : os lo niando.
ísa^» Vuestra fam^
Perpetuará en sus páginas la historia.
ESCENA VIL
El rey.
¡ Murió la esperanza mia !
¡Huyó la dulce ilusión
Que mi amante corazón
Embriagaba de alegrfa I
¿ Qué vale el alto poder
Que en mi dos mundos aderan ,
Si en vano mis ojos lloran
A los pies de una muJerP
Su altivo desden me humilla ,
Y á mi pesar lo venero ,
¡ Y á un oscuro aventurero
Envidia el rey de Castilla !
Quisiera que el hondo abismo
Me hundiera... Mas no; á mi gloria
Debo mas noble victoria :
La de vencerme á mi mismo.
Sí; cumpliré los deberes
De caballero y de rey ,
Y aunque es tirana la ley
Sabré... ¡ Ah mujeres, mujeres 1...
¡ Lucido y airoso quedo !
Y es fuerza que me resigne...
¿Qué he de hacer?... ¡Oh insigne , insigne
Don Francisco de Quevedo t
Sois un vil calumniador,
Un libelista soez.
Venid á hablarme otra vei
Del sandio conegidor
Y de su eterna salmodia
« ¿Quiéi es $üa? ¿Quién es eüa? »
Mañana ¡ pese á mi estrella !
Cantareis hi palinodia.
{Entra en tu kábiíaeien,)
ACTO QUINTO.
flIfM la dMortelM d«l teto cuarto. Bt da dia.
ESCaSNA PRIMERA.
El rey, QUEVEDO.
Quev. Vuelvo á las damas su gloria
Y mis sátiras abjuro.
El aya es una heroína,
Isabel es nn conjunto
De gracias y de virtudes,
Y yo he sido necio , estúpido
En admitir como axiomas
Los dicharachos del valgo.
¿ Puedo cantar mas de plano
Mi derrota y vuestro triunfo?
Rey, ¡Mi triunfo!
Quev, Sí , y muy glorioso ;
Que son placeres espurios
Los que usurpa la violencia
O compra á fuerza de escudos
La seducción. A la fama
Dio, señor, mas noble asunto
La castidad de Escipion
Que todos sus lauros juntos.
Yo también, aunque murmure
Mortificado mi orgullo,
A la virtud vencedora
Pres y alabanza tributo;
Que sano es mi corazón ,
Si tal vez con ceño adusto ,
Tal con festivo donaire,
Palo de ciego sacudo
Escarneciendo ó llorando
Las miserias de este mundo.
Vos me habláis de palinodia...
Cantémosla pues á dúo ,
Señor. { Ah ! si como soy
El menor de vuestros subditos,
Fuese yo por un instante
El rey don Felipe , os juro...
Rey. ¿Qué haríais?
Quev. Ser por completo
Pío, magnánimo y justo.
Gonzalo...
Rey. Ya le libré
De las garras del verdugo.
¿Qué mas queréis?
Quev, Que se extienda
Vuestro generoso indulto...
Rey, ¿A qué?
Quev, A darle libertad.
Preso otra vez en los muros
De vuestro real Alcázar,
Espera...
Rey, ¿Saber el punto
De su destierro? Vos mismo
Lo designaréis.
Quev. i Qué escucho!
¿Yo mismo?... ¿Os burláis de mí
Por ventura?
Rey, No me burlo.
Quev, Será pues el universo
Mundo su cárcel y...
Rey. Mucho
Me pedís.
Quev, Sois rey.
Rey, Soy hombre.
Quev. Pero de heroicos impulsos;
¿QUIÉN ES ELLA?
De alma grande que no goza
En el i^eno infortunio;
Antes...
Rey. Austero Zenon,
Que ayer erais Epicuro,
¿Por qué no exigís también
Que humilde como un cartujo
Ponga yo mismo mi dama
En brazos de vuestro alumno?
Quev. I Señor 1...
Rey. Arrancad primero
De mi pecho el dardo agudo
Que le hiere.
Quev. i Qué ! ¿ aun amáis
A Isabel?
Rey, En vano lucho
Con esta pasión tirana.
Quev. No os han de faltar recursos
Para triunfar de un capricho
Fugaz : la caza, el estudio...
Amor vive en la esperanza ,
Y ya convertido en humo
La vuestra...
Rey. Aun no la he perdido.
Quev, ¿En qué lo fundáis?
Rey. Lo fundo...
No sé. En la misma vehemencia
Del fuego en que me consumo.
Quev, Sin mengua de vuestra gloria ,
No esperéis , señor...
Rey. Soy viudo.
Quev, I Ah ! I Cómo !... t Vos... !
Rey. Si el encanto
De su rostro me sedujo ,
Su virtud mas que divina
Lo graba aquí con profundos
(Con la mano en el pecho,)
Rasgos que no borrará
La losa de mi sepulcro.
¿Quién mas digna de mi mano
Y de mi dosel augusto?
Quev, I Será posible, señor!...
Me asombro...
Rey. ¿ Por qué? Si al último
De mis vasallos es licito
Unirse en pobre tugurio
Al objeto de su amor,
¿ Por qué el señor absoluto
De todos no lo será
Para casarse á su gusto?
Quev. Entre un monarca y sus pueblos
Vos no lo ignoráis , hay mutuos
Deberes que sin peligro
No es dado...
Rey. \ Vanos escrúpulos I
Quev. Pierde su prestigio el trono
Cuando impolítico nudo
Alza desde humilde esfera
ACTO QÜIWTO.
3¿i5
K una mujer...
Rey, 01ro absurdo.
Trono es también la hermosura ,
Tdho es la virtud, á cuyos
Fulgores son los del mió
Agonizante crepúsculo.
Así pues , cuando Himeneo
Nos nna en plácido yugo,
Ella ilustrará mi trono
Elevándome hasta el suyo.
Quev, (I Ay ! está loco.) Señor,
Ved que atropellais los usos ,
Las conveniencias sociales.
Si esa boda , que aun lo dudo ,
Se realiza , ¿qué dirán
El Austria, la Francia , el mundo?
Temed no se alce la Europa
Contra vos desde el Danubio
Hasta el Támesis...
Jlíy. Poder
Sobra á este brazo robusto
Para lidiar contra todos. —
Blas con temerario insulto
Nadie al león castellano
Osará...
Quév. Triunfante el luso
Lo diga , y osado el belga ,
Y el catahin en tumulto.
Considerad...
Rey, No os canséis.
Quev. Suspended...
Rey. Ni dos minutos. —
Vos seréis mi embajador.
Quev. I Yo, seBorl
Rey. Volad. Ninguno
Mejor que vos. Será digna
De vuestro ingenio fecundo
La empresa. Aun puede vencer
Desde su postrer reducto
Vuestra opinión : aun pudiera,
Si alcanzo el bien que procuro ,
Ser inconcusa verdad
Aquel provert>io vetusto.
Quev. { Oh I Será mas que mujer
Quien resista á ese conjuro.
{Ahí es nada! ¡Una corona!...
Pero , por Dios trino y uno,
Mirad...
Itáb. I Señor I {A la puerta del foro.)
Rey. \ Isabel !
Quev, ¡ Ah I ( ¡ Pobre Gonzalo !... )
{riéndola.)
Rey. (lOhjúbUol)
V^n...
Quev. ( ¡ Entona á tu esperanza
El oficio de difuntos!)
ESCENA II.
El rey, QÜEVEDO, ISABEL.
hab. Permitidme que me atreva...
{Hincando la rodilla.)
Rey. (¡Oh belleza sin igual!)
Alza...
Isah. A daros una prueba
De mi gratttud.
Quev. (¿Qué tal?)
Rey. ¡Tú!...
Quev. (¡Tiemblo!)
Isab, A vuestra clemencia
Debo la vida de un hombre...
En vuestra augusta presencia
No pronunciaré su nombre.
Rey. No á mi clemencia , al amor
Que me inspiras...
Isab. Creo en él :
Creed vos en él dolor
Que me ha causado.
Rey. I Isabel I
Isab. Greedlo : no es mas profunda
Que la mia vuestra pena.
No es dicha hi que se funda
En la desventura ajena.
Tan tierna solicitud
Merece premio mayor;
Mas no hay poder ni virtud
Que den leyes al amor.
Confesad, si sois sincero,
Que en damas de calidad
Gala es el amor primero
Y el segundo liviandad.
Mas no nos darán , — á Dios
Lo juro, señor , y al mundo, «
NI pena el primero á vos
Ni vergüenza á mi el segundo.
Mi vida en expiación
Ofrecí...
Rey. ¿Quién tan indigno
Será...?
Isab. ¿Rehusáis mi don ?
Dios lo aceptará benigno.
Rey. ¿Asi á mi amoroso afán
Correspondes? ¿Qué misterio...?
Isab. Viva me sepultarán
Los muros de un monasterio.
Rey. \ Qué dices! ¿Tú...?
Isab. No vacilo.
Allí en retiro piadoso
Será una celda mi asilo
Y el Rey de reyes mi esposo.
Rey. i Jamás I
Quev. (¡ Triste criatura !)
Rey. \Tú monja! ¡Oh! no desatines.
dA6
No se hizo Unta hermosan
Para tocas y maitines.
Yo que en espléndido plaustro
Verte victoreada anhelo ,
n Podré consentir que un claustro
Sea noche de tu cielo ?
¿Yo bajo aleve tijera
Veré caer tus cabellos?
{ Yo que la corona ibera
Quiero sublimar en ellos 1
{ Si . mi bien ! Hé aquí mí mano.
Doblen todos su rodilla
Como yo la doblo ufano
A la reina de Castilla.
Isab, tHobais, impío, al altar
{Haciéndole levantar y hablando eom»
inspirada,)
Su víctima expiatoria 1
1 En vanol A vuestro pesar
Yo salvaré vuestra gloria.
Si una corona á mi sien
Desea vuestro delirio ,
Corona es, señor, también •
La corona del martirio ;
Y , aunque os pareica cruel ,
Llevarla animosa espero
Con el auxilio de aquel
Inmaculado Cordero
Que, siendo el Verbo divino,
Proto-mártir sin segundo,
La ciñó de agudo espino
Para redimir al mundo.
Él me Inspira. Mirad voa,
Cuando él os habla en mi labio,
Si osaréis pedir á Dios
Satisfacción del agravio.
Entre el amor y el deber.
Mirad , señor , si una hasaña
Fácil para una mujer
No lo es para el rey de España.
Cuando insensible me muestro
A tan alto beneficio,
Ved entre el mió y el vuestro
Cuál es mayor sacrificio.
Mirad qué os está mi^»
Si oir la voz que me Uama
A defender nü pudor
Y á rescatar vuestra fama i
O que seamos los dos ,
Sucumbiendo en esta lid ,
Ludibrio de Europa vos.
Yo escándalo de Madrid.
Rey. i Basta I ¡ Tú has vencido , iograla !
¿ Quieres la toca y el manto P
Bien está : tu rey acata
Ese propósito santo.
QuefB- (iPoi^eolial)
Jtoy* Aelrtmancdbo
tQUIÉN ES ELLA?
Pude disputar tu mano;
Pero con Dios no me atrevo ,
Que soy yo muy buen cristiano. •«
Mas los deberes monjiles
Son austeros...
Isah. Ya losé.
Rey, Aun no cuentas veinte abrilaa.
ó Tendrás firmeza en tu fe ?
Uab, Lo espero.
Rey. También allí
Tienta el enemigo malo.
¡ Ay de tu fe y ay de tí
Si te recuerda á Gómalo !
Isab. c Por qné le nombráis, señor P
Por siempre me alejo de él...
(¡Ay cielos!...)
Rey. De tu valor
Quiero otra prueba , Isabel.
Quev, \ Monja ! (Es cargo de oonoleoda.)
Rey, ¿Tendrás corazón bastante
Para arrostrar la presencia
Del que ayer era tu amante ?
También yo te amaba tierno.
¿Qué mucho si á mi le igualo?
¡ Me has dado un adiós eterno I...
Óigalo también Gonzalo.
Isab. ¡ Ah, señor!...
Rey. Que me avergOenoe
No es razón ese mozuelo.
Sepa que no es él quien vence ,
Sino el Rey de tierra y cielo.
Sepa, para ahogar la llama
Que nos quemó de consuno ,
Que no cedo yo mi dama
De Dios abajo á ninguno. —
¿Dudas? Mi demanda es Justa.
Isab. No , señor. (¡ Triste de mi!)
Quev. (¡ Necia vanidad augusta \)
Rey. \ Hola ! -> El preso venga aquí.
{Ál ugier, que se presenta en ¡a puerta
del foro.)
Quev, (t Dios le tenga de su mano 1)
{Al rey aparíe.)
¿ A qué esa prueba cruel
Si...?
JRey. t Gallad!
Quev. (\ Dios soberano !...
Ya vuelvo á temblar por él.)
Rey. Aun nos falta otro testigo
Para acción tan noble y santa.
iUgierl
Quev. (i Desdichado amigo!)
Rey, Venga el aya de la inCsnta.
{A otro ugier que lÍ4ga.)
Qüev. ¿ Y qué os proponéis , señor ,
Con semejante careo?
ACTO QUINTO.
8A7
Aey, Otra victima de amor
Dé mas pompa á su trofeo.
(Mirando á Isahel.y,
ESCENA IIÍ.
El rey, ISABEL, QUEYEDO,
LA CONDESA.
Coruí. ¿Me llamáis...?
Rey. Venid , condesa.
Dios oyó vuestra plegaria.
Pesarosa, arrepentida
De vuestra inicua venganza ,
Crueles remordimientos
Os cumpungian el alma.
Alentad. Libre es Gonzalo.
Cand, Vuestra bondad soberana...
Rey. Libre ea también Isabel ;
Y exenta de toda mancha,
Ella que pudo aspirar
Al tálamo de un monarca,
Modelo de alta virtud
A matronas castellanas ,
Para mas digno consorte
Su candida nuino guarda.
Cond, I Qué decís I... ¡ Gonzalo I... \ Oh
Dios!...
Rey, Entrad.
{Á GofiMálo, que aparece por el foro entre
alabar deroe»)
Despeje la guardia.
ESCENA IV.
El rey, ISABEL, la CONDESA,
QUEVEDO, GONZALO.
Gong. (jAqnl Isabel! ¡Oh tormento!)
Quev. (Nos cayó á cuestas la casa.)
Gonx. jSeftor!...
(£n ademan de arrodiUane.)
Rey, Alza. Ya eres libre.
Gonx, Permitid que á vuestras plantas...
■Rey, No es á mf , sino á Isabel ,
A quien debes dar las gracias.
Gonx. ¿A IsábelP \ Cómo...! t Es posible !...
(l La condesa! Horrible trama
Tal vez...)
Rey, Póstrate á sus pié».
Gonx, ¡Señor! [Reeeloao.)
Quev, Hazlo. Es nna santa.
{En vox hoja rápidamente,)
Gonx. ¿ Es cierto? ¡Libre... por ti !
(J los piég de Isabel y aparte con eUa,)
Isab. Sí.
Gonx, ¿X qué precio? ¿Al de mi infamia
Y al de la tuya quizá ?
Isab. ¡Vivo... y lo preguntas I
Rey. I Basta !
{Se levanta Gonxah)
Gonx. (lAbbien mió... I Pero... al rey...)
Rey, SI; esa niña es quien te salva.
Bendice al cielo que de ella
Hizo el ángel de tu guarda. —
{A la condesa,)
Y vos, señora, también
Bendecid arrodillada
La divina Providencia.
Quisisteis en hora Infausta
Perder á esa criatura,
¡ Y Dios para si la gana !
Gonx, ¡Qué oigo!
Cond. I Ah, señor!...
Rey. A los tre|
Ella el camino nos traza
Del deber. Ella , Inocente,
Las culpas de todos paga;
Y pues yo soy el primero
Que su pía ofirenda acata ,
¿Quién podrá ser tan osado
Que la arranque de las aras?
Gonx, ¡Ella... ! ¡Oh desesperación!
Quev, ¡Imprudente!...
{En vox baja á Gonxalo,)
Gonx, ¿Es verdad? Habla.
{A Isabel.)
Isáb, Sí ; con ánimo resuelto
{Con forxada serenidad,)
Sigo... (El aliento me (alta.)
La divina inspiración
Que á austero claustro me llama.
Gonx. ¡ Ah !... (Me costará la vida.)
{Con sumo dolor.)
Rey, La oíste. No hay esperanza
A tu amor ; mas si endulzar
Deseas la copa amarga
De un desengaño cruel ,
Ejemplo te dé su casta ,
Su ejemplar abnegación.
Madre cariñosa y blanda ,
En su gremio te reciba
La Iglesia.
Quev, (¡ Esto nos fallaba!)
Rey, Y en premio de los servicios
De tu padre que Dios haya ,
Te nombraré , si te ordenas ,
Canónigo de Granada.
Gonx. Señor, si llamado he sido
{Sin poder dominarse,)
Para que escarnio se haga
3¿i8
De mí en la corte , volvedme
A la torre del Alcázar,
O dad mi cuello al verdugo
Que me esperaba en la plaza.
Rey, ¿ Qué dice ese temerario?
¿ Presumes que hablo de chanza?
¿O es poco una canonjía... ? ~
j Digo ; y metropolitana !
{Á Quevedo,)
Quev, ¡Señor...!
Gonx. Sincero mi labio
Ni disimula ni engaña
Ni miente ; ly menos al rey,
Y menos á Dios! Que flaca
De condición y de espíritu
Una mujer desdichada ,
Rinda en el primer embate
El muro de su constancia,
No es mucho ; ni que tal vez
Labre su propia desgracia
Dejando Jurar al labio
Lo que dentro niega el alma.
Mas yo que de hombre me precio
Y hombre á quien nada acobarda ,
Ni sé disfrazar mi rostro ,
Ni sé estudiar mis palabras,
Ni ahogar en mi corazón
Las pasiones que lo halagan.
Mi amor es puro ; ¿ y queréis
Que de él me acuse á las plantas
De on confesor? No he cursado
Teología en las aulas ,
¿ Y pronunciaré sacrilego
Votos que Dios no me manda
Consagrarle?... ¡ Oh 1 si es forzoso
Que yo renuncie á mis gratas
Ilusiones; si por siempre
Mi desventura me arranca
Del amante corazón
Donde ayer feliz reinaba ,
Hartos son los enemigos
De mi rey y de mi patria.
Mandadme á lidiar con ellos :
Dadme, señor, una espada,
Y me sentará mejor
Que el manteo y la sotana.
Así también , sin agravio
De la religión sagrada ,
Lejos de vos viviré
Y de esa mujer ingrata ;
Y si aun esto no es bastante
Para aplacar vuestra saña ,
Pronto alcanzaré el honor
De morir por vuestra causa;
Que quien la vida aborrece.
Sabrá en sangrienta batalla
Dar á las balas el rostro
Mejor que al riesgo la espalda.
¿QUIÉN ES ELLA?
Itab. (¡Dios mió, dadme valor!)
Cond, (i Y no le he de amar!)
Quev. (i Oh hidalga
Fortaleza!)
Rey. Si prefieres
A una prebenda una bala.
Aunque no te alabo el gusto
Yo te concedo la gracia.
Hoy partirás para Flandes.
Cond. ¡Piedad!...
Rey. ¿Cómo es eso ? ¿Lágrimas
En vuestros ojos?
Cond. Señor,
{En voz Uqo.)
No lloro sola. — Miradla.
{Mostrando d Isabel.)
Isáb. (¡Favor, cielos!)
Rey. ¿VosUmbien?
{Á Quetedo.)
Quev. Y lloraría una estatua
Al ver...
Rey, ¡Silencio! Gonzalo,
Despídete de tu amada :
Yo lo permito.
Gonf. Excusad...
Rey. Yo lo mando.
Isáb. ¡Ay!...
{Cae casi sin sentido.)
Cond. i Se desmaya !
{Acudiendo d sostenerla.)
Rey. (No puedo mas.) ¡ Isabel!
{Todos se acercan d Isabel.)
¡Respira, Isabel!... — Abraza
(Mostrando d Gonzalo.)
A tu marido.
Isáb. ¡Oh gran Dios!
{Recibiendo en sus brazos d Gonzalo.)
Gonz. i Oh ventara !
Quev. i Oh noble hazaña !
{Todos se arrodillan ante el rey.)
Gonz. ¡Seftor!
Quev, I El délo os bendiga!
Cond. Agradecida...
liob. Postrada...
Rey. ¡Alzad!
{Todos se levantan, menos la condesa, que
alza los ojos como en actitud de orar.)
Probar he'querido
El temple de vuestras almas.
Perdonadme el breve alarde
De una aparente venganza.
Siquiera porque á mi voz
Trocáis vuestra pena amarga
En dicha tanto mas grande
Cuanto menos esperada.
ACTO QUINTO.
3U9
Bendiga Dios vuestro laxo :
Yo con mercedefl sin tasa
Os probaré mi amistad
Pura, desinteresada...
(¡Valor, Felipe!... Eres rey.)
Sonada será en España
Vuestra boda. En mi capilla
Os desposareis mañana.
Os hará el epitalamio
Quevedo...
Quev. Con vida y alma.
Rey. Y será vuestro padrino...
Don Felipe cuarto de Austria.
Isab, ¡Tanta bondad I
( Queriendo arrodillarte y también
Gonxalo.)
Rey. Deteneos.
Quev, ¡Sois un héroe!
{Aparte con el rey.)
Rey, \ Soy un mandria 1
{Con cómico despecho.)
¿Qué hacéis, condesa?
{Reparando en la condesa.)
Cond. Pedir
A Dios su divina gracia.
{Se levanta.)
Y no en vano. El sacro velo
A que otra se resignaba ,
Y con contento de todos
Convierte en nupciales galas,
Ceñir anhelo á mi frente
Que surca el dolor y mancha
La vergüenza. SI una victima
El ara de Dios reclama ,
Yo debo serlo; ¡yo sola !
Rey. Mirad...
Cond. No me tengáis lástima ,
Señor. Solo allí habrá paz
Para esta alma atribulada:
Solo allí sanar podría
De mi corazón la llaga...
¡ No mas ! ¡ Adiós 1 Sed felices.
(¡Ay!...) ¡Adiós!
ESCENA ULTIMA.
ISABEL, EL REY, QUEVEDO, GONZALO.
Isab. \ Desventurada !
Quev. Mejor suerte merecía.
{Aparte con el rey.)
Rey. Si es vocación voluntaria
La suya, del mal el menos.
Mas a qué ha de hacer la cuitada
Si á mí no me falta mucho
Para encerrarme en la Trapa?—
Ahora bien , poeta cáustico ,
{En aita vom.)
¿Volvereis á escribir sátiras
Contra las mujeres?
Quev No.
Vayase muy noramala
Con su injusta muletilla
El corregidor de marras.
A la evidencia me rindo
Y en la justicia me fundo.
U MUJER, lo jaro al Pindó,
Es el animal mas lindo
Que Dios crió en este mundo.
Ni solo estriba su palma
En este precioso don ;
Que, con muy rara excepción ,
Hermosas son en el alma
Gomo en el cuerpo lo son.
Cuando su flaqueza sacas
A relucir y sus macas ,
Ccmsidera, Hombre demente,
Que persigues igualmente
A las gordas y á las flacas.
Si las culpas, tú te implicas ;
Porque , tirano sañudo ,
Tú haces la ley, tú la aplicas ,
Y para ellas — ¡pobres chicas! —
Siempre es la ley del embudo.
Cifra el hombre su esplendor
En el amor de la gloria ;
Mas con instinto mejor
La MUJER brilla en la historia
Por la gloria del amor.
I Ah ! si por seguir tus huellas
Se vicia tan noble instinto ,
No culpes , Hombre, á las bellas ,
Sino á tí , con tercio y quinto
Mas débil que todas ellas.
Siervas en todo logar
Porque lo has dispuesto así ,
¿No ves , Hombre balad! ,
Que ellas no pueden pecar
Sino contigo y por tí?
Sé indulgente, pues ya vea
Que la equidad lo reclama
Y lo pide tu interés.
¿ Por qué les quitas la fama...
Si te arrastras á sus pies?
¿Por qué tu desprecio llora
La que con paciencia santa
Cuando niño te amamanta,
Y cuando joven te adora ,
Y cuando viejo te aguanta?
Sin ia MUJER no hay placer.
¿Es fiel? Bendice tu estrella.
¿Es maula ? ¡ Cómo ha de ?erl
350
O capitula con ella...
O suprime la MUJER.
Mas primero qoe tal hagas
Consentirás qué te emplumen
Y que se calcen tus bragas,
Porque en sus ojos te embriagas
¿QUIÉN ES ELLA?
De amor, de goto... En i
Desde la planta al cabello
U MUJER , — insisto en ello
Y lo pruebo y te confundo — ,
Es el animal mas bello
Que Dits crió en este mundo.
LA ESCUELA DEL MATRIMONIO,
COMEDIA EN TRES ACTOS,
BSTREMADA EN EL TBÁTBO ML DEAMA EL MA U DE ENERO DE 18&2.
PERSONAS.
LUISA.
La condesa.
MICAELA.
CARLOTA.
El general.
Don EUSEBIO.
El conde.
El barón.
Don LUCIANO.
Don FEDERICO.
MARTIN.
Damas.
Caballeros.
GauDOS.
M «n Madrid.
ACTO PRIMERO.
sala en cata da Lalia. U povU principal . a la dac«-
cha dal aotor : otra en el foro : nn balcón en loa
baatldorea da la iiqalarda.
ESCENA PRIMERA.
LUISA, Don LUQANO.
Luc, Celebro con vida y alma,
Bella , interesante Luisa ,
Que rae proporcione usted
Ocasiones de servirla...
Luisa, Gracias, señor don Lnciano.
[Sentándoie,)
Acerque usted una silla...
Luc. Aplaudo la confianza
{Senlándose,)
Y estimo la cortesía.
Lnita, No hay nada aqui que estimar.
Yo no acostumbro. •.
luc, ¡Ay, amiga!
Hoy...
Luisa, A negar un asiento
A ios que me hacen visita...
Luc, I Oh 1 pero...
Luisa. Y menos á usted
Que es mi banquero...
Lúe. Y seria
De buena gana...
Luisa, ¡Qué flujo
De interrumpirme I
Lúe. (iQuéUndal)
Luisa. Yamos , ¿ qué seria usted ?
(Con seriedad,)
Luc. Nada, porque es tontería...
(Me corta cuando se pone
Tan seria.) Mas «quién no envidia
La suerte de don Miguel...?
Luisa, ¿Y por qué á la propia dicha
No aspira usted?
Luc. ¿ Que no aspiro ?
¿En qué pienso noche y dia
352
LA ESCUELA DEL MATRIMONIO.
Sino en... ? Pero usted...
Luisa. ¿Eh?
(Seria.)
luc. Nada-
Luisa. (Lo tomaremos á risa.}
Ya; usted se propone entrar
En el gremio...
Lúe, ¿EhP (i Dios me asista !)
Luisa, Y á fuer de amiga sincera
Querrá usted que yo le elija
La novia.
Luc Perdone usted :
No quiero tal.
Luisa. Pues creía...
Lúe. No hay dos Luisas en el mundo.
Luisa. I Jesús ! Gomo la polilla
Abundan. ¡ Si tengo yo
Mas tocayas... !
Lúe. Infinitas ;
Pero, aunque hayan recibido
El mismo nombre en la pila,
No tienen esos ojuelos...
Luisa. Claro está.
Lúe. Que el alma hechizan,
Ni esa gracia...
Luisa. Hoy está usted
Muy galante.
Lúe. Yo...
Luisa. i Un bolsista !
Es singular.
Lúe. Pues acaso
¿Hay alguna antipatía
Entre la bolsa y el alma?
Luisa, No; que antes se identifican
Tanto en algunas personas ,
Que son una cosa misma.
Lw. (¿ Será pulla ?)
Luisa. Mas no el alma ,
Ei labio es solo quien dicta
Tan cortesanas lisonjas.
Lúe. No son lisonjas las mías.
Luisa, Pues lo siento, don Luciano,
Porque á llamarlas me obliga
Usted...
Lúe. ¿Agravios tal veip
Luisa, No. Impertinencias ridiculas.
{Sonriéndose.)
Lúe. lAh, señora! Yo... Mi... Cuando...
Luisa. Basta ya de niñerías.
Necesito...
Lúe. 2 Ahí Pida usted
Cuanto qniera; mande, exija...
Sea yo para algo bueno
Un Creso, un Fúcar, un Midas...
Luisa. Gracias. Hay dinero en casa.
Solo quiero ana letrita
Be cien duros...
Lúe. i Friolera !
A diez veces esa cifra
Sube la cuenta corriente
De ustedes ; pero vacias
Dejarla yo mis arcas...
Luisa. Gracias. Ni eso pedirla
A no tener precisión
De remitir á Algeclras
La letra. Quiero enviar
Ese socorro á una prima
De mi marido que se halla
Necesitada.
Lúe. i Oh benigna ,
Generosa criatura... I
Luisa. \ Eh ! ¿qué vale eso? Él harta
Otro tanto en mi lugar. —
Su nombre es doña Casilda
Suarez. — Apúntelo usted.
Lúe. Está muy bien.
[Saeando su eartera y eserihiendo en ella.)
Luisa. A la vista.
Lúe. ¿Valor en cuenta...?
Luisa. Valor
Recibido de la misma.
Luc. ¡Rasgo sublime...!
Luüa. tEhllo abono
De perfumes y de cintas.
Lúe, Y mi señor don Miguel
¿Qué hace? ¿Tiene usted noticias...?
Luisa. Sigue bueno.
Lúe. ¿Cuándo vuelve
De París?
Luisa . No hay cosa fl ja.. .
Luego que haya concluido
La comisión que le fia
El gobierno.
Lúe, Es todo un hombre
Mi amigo; gran estadista...
Estará impaciente ya
Por regresar á esta villa
Heroica.
Luisa. Así lo supongo.
Lúe. Es natura] que le aflija
La ausencia de tan perfecta
Consorte.
Luisa, Yo... (Me fastidia.)
Lúe. Apuesto cualquiera cosa
A que ahora se cambiaría
Por mí.
Luisa. (Ni ahora ni nunca.)
Ruego á usted que me permita...
(Levantándose, y tanibien don Luciano,)
Tengo huéspedes en casa...
Lúe. ¿Vino ya de Andalucía
El general... ?
Luisa. Sí, señor.
Lúe, ¿Con su mujer?
Luisa. Sí.
^»*«- Una nina.
ACTO PRIMERO.
Según me han dicho.
Luisa. En efecto.
Lúe. ¡Y él machucho... I ¡Hum!... ¿Es
bonita?
luisa. I Oh I macho.
i*«^**^' * « Vendré á ofrecerles
Mis respetos y mi fina
Atención... , basta que sea
Amiga de la familia...
Luisa. Ciertamente. — Pero ahora
La letra...
Luc. No se me olvida.
Daré el encargo ahora mismo
A nn corredor.
Luisa. Bien.
^^^•/^r. . (I Monísima I)
Adiós. (Volveré ¿ la carga.)
Luisa. Abar.
Lúe. (Todo se cotila...
Soy el hombre de Madrid í^^**^**-)
Si hago tan buena conquista.)
ESCENA II.
LUISA.
No hay duda : me hace la corte ,
Y si da en ser tan moscón
Me pondrá en la posición
De expedirle nn pasaporte.
Porque á la bolsa y al agio
Debió lo que á tantos falta.
No liay para él virtud tan alta
Que se libre del naufiragjo.
Su oro...
Mic. Sin recado previo (Dentro.)
Entraremos...
l^ita. ¿Quién...?
*»^- Me trate
c, . (Dentro,)
Santfagon. '
luisa. ¡Lallterate
Con su mártir don Ensebio!
ESCENA m.
LUISA, MICAELA, Don EUSEBIO.
Mié. I Mi cara amiga I
{Besando á Luisa.)
Mus. Señora...
Luisa. ¡Micaela! Caballero..."
Siéntense ustedes.
Mic. Reitero.
{Vuelve á besarla.)
353
Luisa. (Tanto besar me encocora.)
(Se sientan.)
Mié. Este noche, ya se entiende,
Irá usted al baile...
Luisa, Sí.
Mié. De la condesa, y allí
Nos hemos de ver. Por ende.
No es hoy á la amable Luisa
A quien con mi dulce amor...
Eus. (¡Ay!)
Mte. Vengo á ver. — j El señor
General...?
Luisa. No está. Fué á misa.
Mié. ¿Y su señora?
Luisa. También.
JTtc. Es amigo antiguo.
Luisa. ¿Sí?
Mié. Teniente le conocí...
Sus. (¡Gran Dios!)
^^' Estando en Jaén. —
Dicen que es verde renuevo
La que al yugo le sujete.
Luisa. Bien podría ser su niete.
Mic, Sí; el general ya es longevo.
No obstante , si simultáneos
Los genios se lisonjean ,
Poco importe que no sean
Los cónyuges coetáneos.
Eus. (¡Ahí)
Mic. Puede haber cualidades
En quien sus aras inciense
Con que Himeneo compense
La diferencia de edades.
Eus. (¡Oh!)
Mié, Dígalo este mancebo.
Me ama con idoUtría,
Y, aunque nadie lo diría ,
Una década le llevo.
LuUa. {¡Como dos!) Niña es Carióte.
Mas gemía en la orfandad ,
Y hoy ensalsa su humildad
El esposo que la dote.
Mié. Cierto.
Luisa. Aunque hoy no tiene mando ,
Es teniente general...
Mié. Ya sé...
Luisa. Y senador.
í*^' Sí tel.
Luisa. Y gran crui de san Femando.
Jftc. Muy bien; mas si hay indigencia
De criterio y si anda escasa
La...
Luisa. ¿Cómo?
Mic. ¿ Qué tello pasa
De telento su excelencia?
Luisa. I La pregunta es singular !
De su fama se colige
Que no le falte el que exige
23
d5&
LA ESCUELA DEL MATRIMONIO.
La carrera militar.
Y nada debe al favor, x
Que todo se lo ha ganado
Con su sangre y grado á grado
En el campo del honor.
Jftc. En las escuelas de Marte
No disputo su pericia ,
Mas la conyugal milicia
Tiene su táctica aparte;
Y en ella quizá es on necio
Quien pudiera dar lecciones
A Aníbales y Escipiones
Y á Polibio y á Vejecio.
No en todos el don abunda
Qe perpetuar los amores
Cubriendo de gayas flores
De Himeneo la coyunda.
I Hé aquí el esposo feliz
Que darme á los cielos plugo!
Eus, (lAy!)
Mié, ¿Por ventura, mi yugo
Es molesto á su cerviz P —
¡ Que lo diga I
Eus. No.
Luisa. (I Pobre hombre !)
Jftc. Dulce y tierna simpatía
Nos enlazó...
Eus. (i Suerte impla !)
Mic, Para que Madrid se asombre.
Repiproco amor asiduo
Nos identifica.
Eus, (¡AyDios!)
Mic. Diríase que los dos
Somos un solo individuo.
Su llama es algo pasiva...
Luisa. Ya.
Mié. Y su culto reverente.
¿Por qué? Porque el ascendiente
De mi genio le cautiva.
Luisa. Sin dada...
Mic. Pero eso basta,
Pues para mí le secuestro.
Eus. (jOhl)
Jftc. Yo impulsada del estro,
Segunda Safo entusiasta ,
Sobre la trípode monto
Y en su loor articulo
Versos dignos de Tibulo
Y del que gimió en el Ponto.
Ya un soneto le consagro
Donde firme como un muro
Mi fidelidad le juro...
Luisa, i Sí ? (¡ Mire usted qué milagro 1)
Mic. O ya en voluptuoso idilio
Muestro que no me rehusa
Su blando infiujo la musa
De Téocrito y Virgilio.
No asi el veterano yerto
Con mimos y poesías
Embellecerá los dias
De Carlota.
Luisa. No por cierto.
Es zeloso y suspicaz.
Mic. Compadezco su locura.
¿Y ella...?
Luisa. Es la suma dulzura.
Jftc. Poco durará la paz. —
No temas , dulce embeleso »
{Á donEu$ehio.)
De mi pasión tan bastarda. —
Pero, una vez que retarda
El general su regreso ,
{Se l€i:anta y saca un librito de memortof .)
Voy á acabar el idilio
Que esta mañana empecé,...
Si me lo permite usté (4 Luxsq.)
Y Apolo me da su auxilio.
Luisa. Dueña es usted...
Mié. Gracias. —Sí»
Te dejo á solas con ella
Siendo Joven y tan bella.
¡Tanto fio en til
Luisa. Y en mi.
{Sonri^idose.)
(Vase Micaela por el foro.)
ESCENA IV.
LUISA, Don EUSfiUO.
Eus. (¡ Respiro 1}
Luisa. (Es extrtvaguite
Si las hay.) i Dichoso ostad ,
Don Eusebiol
Eus. ¡Ahí si, señora.
(Con
Luisa. Doy á usted mi parabién.
Eus. Machas gradas.
Luisa. Micaela
Es una Porcia, una...
Eus. I Pues!
Luisa. Vivirá usted en la gloria
Con ella.
Eus. Sí; ya se ve.
Luisa. Tierna , apacible, erudita...
Eus. I Oh 1 Sí , si ; i es mucha mujer
Lamia!
Luisa. T de noble cuna.
Eus. ¡Oh!
Luisa. Y muy rica.
Eus. ¡Digo! Miel
Sobre hojuelas. Tal me endiriaga
El exceso del placer,
Que el dia menos pensado
Me echo al gañote un cordel.
AGTO PRIMERO.
36S
Ittifa. ¡Qué dice uiU^I
Ew. ¡Ay, seboral
Callo y sufro. ¿ Qué he de hacer P
Mas sería yo el modelo
De la humana estupidex
Si á solas no maldijese
La hora en que me casé.
o Qué me importan sus rlquexas
Si DO lian de endulsar la hiél
De mi despecho P ¿ Qué importan
Los qi&iiates de su fe
Si yo mo puedo olvidar
La de «u bautismo ? ¿ Y quién
Dé su amor empalagoso
Resiste la pesadez,
Y ese aire de celestial
Benevolencia cruel
Con qae me humilla y me pudre ,
Y el pedantesco almacén
De los tropos y figuras
Que ensarta de diez en diez,
Y sus idilios, en fin.
Que maldiga Dios, amenP
Luisa, ¿Será posible P... Pues ella
Me ha dicho mas de una vez
Que usted la solicitó...
Eu8, Cierto; pero aquello filé
Un vértigo, una locura...
Has he dicho : una sandez...
Solo á usted confiarla ,
Luisa amable, solo á usted
Que es un ángel...
Luisa. Nada de eso.
Amiga sincera y ñeL..
Siga usted.
Eus. Yo amaba á otra
Casi desde hinlfiez;
A una Joven , cuyo mérito
No debo aquí encarecer ;
Baste decir que conformes
Nuestras almas, y también
Las circunstancias de entrambos,
Lazo hubiera sido aquel
El mas feliz... \ Oh memorias I
Enemigo de mi bien ,
Con falaces apariencias
Me iáscinó Lucifer.—
Era en Sevilla. Una noche
Yo vi... — ¿Por qué no cegué
Primero? — A un hombre embozado»
Que apenas pone los pies
Misterioso en los umbrales
De la hermosa que adoré ,
La puerta , á mi amor cerrada,
Franca se abrió para él;
Y en sus brazos le recibe
Con el mal dulce interés;
Y tras de él la puerta amiga
Veo cerraría otra vez. —
Vista su aparente infamia,
« Quédese para quien es, »
Dije, y sin verla ni olrU
Me encaramo al cabriolé
De la primer diligencia
Que hace rumbo á este Balen
De Madrid , donde el consuelo
De que habia menester
Busco afanoso en teatros.
Fondas , billares , cafés ,
Bailes... En uno de máscaras
Donde, por seoas, gasté
Mi último maravedí.
Hube yo de parecer
Aceptable á un dominó
De terciopelo de Utrech. —
Era Micaela. — i Ay cielos I
Con su iabia y su oropel ,
Y su erótica dulzura
Dio con mi Juicio al través.
Yo la dije mil ternezas ,
Y tanto me aluciné 9
Que aunque desató á mis ruegos ,
Depuesto el tibio desden,
La careta , ¡ ay i todavía
Me pareció una mujer.
Luisa. I Vaya por Dios 1
Eus. Sí,¡yherm4Ma!
£1 calor, la knguidez
De su mirar voluptuoso
Le daban un no sé qué...
Mi amor propio por un hido ,
Por el otro algún pincel
Con que de su rostro había
Revocado U pared...
En fin , pecador relapso ,
En la culpa me obstüié.
Luisa. Pero...
Eus. Es de advertir que yo
Había cenado bien...
Luisa. I Ah 1 ya..,
Eus. Y llevaba en el cuerpo
Cinco copas de Jerez. —
Y como yo era cesante
Y ella rica i y ya solté
La paUbra ; y ella instaba... ,
¡Maldecida de cocer 1,
Y asi creia triunfar
I Ay necio ! de aquella infiel»
Cedí al influjo siniestro
De mi estrella , j y me casél
Luisa. {Fatal boda I
Eus. Pues aun fUta,
Señora mía, el postrer
Capítulo y el mas triste
De mi historia.
Luisa. 4SÍP
366
LA ESCUELA DEL MATRIMONIO.
Eu$, A los tres
Días de mi atroz suicidio
Sope que Inocente fué
Mi amada , y que era un hermano
Suyo el que halló en su dintel
Tan amorosa acogida. ~
No la escribi. ¿ Para qué ?
Mi yerro... ¿Qoé digo yerro P
Mi culpa , mi crimen es
Irreparable y ;y lo estoy
Purgando como usted ye I
Luisa. ¿ Y qué se hizo aquella Joven...?
Eus. Nada he sabido después.
Luisa, \ Tanto mejor I Es forzoso
Olvidarla.
Eus. ¡AylNopodré.
jGómo no he de recordarla
Al comparar el Argel
En que peno hace ya un afio
Con el inefable Edén
De que en mal hora i ay de mí !
Yo propio me desterré?
Luisa* Consuelos menos mundanos
Quisiera yo dar á usted ;
Pero Micaela es rica...
Eus. {Malhaya...!
Luisa. Y I cómo ha de ser I
Eus. Pero...
£iiwa. Aquí viene de molde ,
Don Ensebio , aquello de...
Eus. ¿Los duelos con pan son menos?
. Ni aun tengo que agradecer
Al astro que me persigue
Esa dedada de miel.
Luisa. ¡Cómo!
Eus. i Si apenas salimos
De sota, caballo y rey!
Es avara y cicatera ; —
Frugal dice ella ; y á fuer
De filósofa me cita
Sin cesar aquella ley
De « Comer para vivir ;
No vivir para comer. »
Luisa, Pero habrá testado ya
En favor de usted...
Eus. No sé ;
Mas pienso que no; que si ella
Me hubiera hecho esa merced ,
Ya á Madrid la anunciarían
En rada esquina un cartel.
Luisa. (Es cálculo. Así le tiene
A raya; perotel vez...)
Eus. Y teste ó no á mi favor,
¿Qué ImportaT \ Yo moriré
Antes que ella, aunque ya pisa
El umbral de la vejes!
Luisa. No es posible...
Eus. Si, señora;
Soltaré pronto la piel
De vergüenza , de fastidio ,
De...
Luisa, Ya vuelve. Calle usted.
ESCENA V.
LUISA, Don EUSEBIO, MICAELA.
Mié. Acabé el idilio.
{Con el librito de memorias en la mano.)
Luisa. I Bueno !
Eus. (Hará que me precipite...]
Mic. Lo leeré si usted permite...
Luisa. Con mucho gusto.
Mié. « A Mireno. ■
(Leyendo en el librito.]
Eus. (Sudo...)
Jítc Merino 86 llama ;
Pero las letras combino ,
Y del prosaico Jímno
Da Mireno el anagrama.
Luisa. I Oiga 1
Mié. Y no su nombre soló
Invierte mi docta escuela.
¿Quién se llama Micaela
En el Idioma de Apolo?
Con sus mismas letras...
Luisa. ¿ Quién
Pensara...?
Jftc. Para la rima
Sale el nombre de Aeelimom
Eus. (Y el de acémila también.)
Mic. Leo.
Eus, ( I No te diera un oólioo!...)
Mié. « A Mireno. » (Leyendo.)
Luisa* ( I Mala peste... ! )
Mic. « Su fiel Acelima. » — Este
(Interrumpiéndose,)
Es un poema bucólico. (Lee.)
« Mireno, mas gallardo
Que mi pintado choto... •
Eus. (lAh!)
(Con disgusto mal reprimido.)
Mic. • En el umbrío soto
Con el cuenco te aguardo
De blanco requesón. »
Eus. (lOh!)
( Creciendo su anfptstia. }
Mic. « Y la castaña hirsuta ,
De Amarilis un día
Apetecida fruta ,
Que á Alexis ofrecía
El triste Coridon.
ACTO PRIMERO.
357
Aquí la dnloe avena ,
Que es to mayor regalo... »
Eui. ¡Uf!
{Dejando oir distintamente la exclamación,)
Mic. \ Cielos ! ¿ Te pones malo P
Eíu. Si. ( 1 Maldita cantilena ! )
Mié, ¡Le hace un efecto mi canto...!
(Á Luisa.)
Luisa, (Gomo el del tártaro emético.)
Mte, I Poder del estro poético! —
Mas 8i te oonmueTe tanto ,
Dejo la lectora.
Eus. (¡Oh!)
{Como quien se descarga de un orave peso,)
Bien.
Mié, Y vamonos á casa
Si qnieres.
Eus, Ya se me pasa.
Luisa. Tome usted algo...
Eus, No, no.
Mic. Retirémonos, galán.
Los huéspedes no han venido...
Luisa, ¿Quién los habrá detenido? —
; Calle ! En el Jardhi están.
(Mirando por el hakon.)
Mic» ¿Si P Veamos esa bella.
{Asómase,)
Luisa, Paseando están los dos.
Mic, I Es muy linda I
Eus. (jA verPJ
{Se asoma por detrás de Luisa y Micaela,)
¡Oh Dios!
{Los tres se retiran del halcón,)
Luisa, ¿Qué es eso?
Mic, ¿Otra vez?
Eus. (¡Es ella!)
La cabeza...
Mic ¡ Ay ! Dios me asista...
Eus, Vémonos... ¡Nada! Un mareo...—
Con el aire libre creo...
{Tomando el sombrero.)
(¿Cómo sostener su vista P)
Luisa, Quédese usted...
Eus, No, no...
Luisa, Aquí...
Eus. Ya estoy bueno.
Mic Traigo coche.
{Tomando el braxo de don Eusebia,)
Ven...
Eus. Adiós.
Mic Hasta la noche.
Luisa, Adiós.
Eus, ( i Ay triste de mi !)
ESCENA VI.
LUISA.
¡Qué boda! Y achacarán
A su mal signo. . . ¡ Mentira !
Antes que te cases mira
Lo que haces, dice el refrán.
Si á estas horas el demonio.
Aunque á Teócrito pese ,
No ha dado al traste con ese
Ridiculo matrimonio ;
A la excesiva prudencia
Del pobre Joven se debe;
Pero la medida en breve
Llenará de su paciencia.
Lo vieja y lo literata ,
Para ella bien lo concilio ;
Mas ¡para él!... Otro idilio ,
Y la abandona , ó la mata.
El pedantesco lenguaje
¿Cómo no ha de darle enfado
Con que aquí nos ha guisado
Tan nauseabundo potaje?
Síntomas de indigestión
Yo también casi me noto
Con bis castañas y el choto ,
La avena y el requesón.
Cond. ¿Está visible Luisita?
{Dentro.)
Luisa, Es la condesa. — Adelante.
{Saliéndola al encuentro.)
ESCENA VIL
LUISA, LA CONDESA, Don FEDERICO.
Luisa, Para tí lo estoy yo siempre.
(Se besan las dos damas,)
Cond. ¿Buena?
Luisa. Sí. ¿YtúP
Fed. Luisa amable...
{Presentando la mano.)
Cond. Buena. Gracias.
Luisa, Bien venido.
{Admitiendo la mano de don Federico,)
¿No te sientas? (¡Siempre al margen!)
(Se sienta la condesa,)
Cond, Ven á mi lado...
Luisa, Ahora no.
Te dejo por un instante.
Vendrás á cumplimentar
A mis huéspedes...
Cond. Sí.
Luisa. Dame
Tu licencia. Iré á llamarlos ,
Pues queda quien te acompañe.
856
LA EiGUELA DEL MATRIMONia
ESCENA Vin.
U CONDESA, Don FEDERICO.
Cond, Si 68 cierto, don Federico,
Lo que cuentan del carácter
Del general...
Fed. ¿Qué me importa. .. P
{Sentándose cerca de ¡a condesa.)
Cond, Su mujer vivirá mártir.
Fed. Algunas preferirían
Ese martirio al desaire.
Por no dedr al desprecio
Injusto que de ellas hacen
Sus maridos.
Cond. Verbigracia ,
Yo: ¿no es verdad P
Fed. Tal ultr^e
Me asombra, me escandaliza.
Cond, ¿ De veras P Dios se lo pague
A usted; pero no es la injuria.
Amigo mió, tan grave
Gomo usted la pinta. El oonde,
A fuer de alto personi^e
Y hombre de mundo, desdeña
Los cariñosos afanes ,
Las tiernas contempladones
De los maridos vulgares i
Pero no porque á la moda
Quizá i SQ despecho pagne
Ese tributo, madeja
De amar... como él puede amarme.
Fed. Si i tal ves ; y aun eso... Pero
No como meréee el ángel
Cuya dulce posesión
Lo eiiviclla.-
Cond. ¿Quién P i Disparate!
Fed. tOhl
Cond, ^Yalgo yo tanto... P
Fed. Usted
Quizá ignora lo que vale ;
Que es modesta aun mas que linda ;
Y hasU en eso es favorable
La estrella del conde.
Cond. I Cómo 1...
Fed. Mis no se oealU á quien arde
En la lumbre de esos ojos,
A quien admira ese talle,
Esa gracia indefinible...
Cond. Perdone usted que le ataje.
Tan fervoroso arrebato
Ya de los límites sale
De la amistad.
Fed. lAy Emilia I
xEs por ventura de Jaspe
MI corazón P Es mllajgro
Que en amor cftego se eamMe |
La amistad cuando es usted
El objeto...
Cond. \ No mas 1 Calle
Usted , ó hasta mi amistad
Me precisará á negarle.
Fed. ¡Ah! ¿Será usted tan impía...?
Cond. {Miren por dónde nos sale
Ahora ! ¡Y yo tan incauta... !
Fed. Sí...
Cond. i Fíese usted de nadie I
Fed. Pero ¿es posible...?
Cond. }Y te vendo
Por amigo inseparable
Del conde I
Fed. El amor no sufre..*
Cond. {Calle usted! Eso es infame.
Fed. No lo es; ni aunque lo fuera
Deberla acriminarme
La que es el único móvil
De mi perfidia, si cabe
Perfidia en la adoración
Que tributo á sus altares*
Pude yo sacrificar
Esta pasión entrañable
A los deberes de amigo,
Y encerrarla con cien llaves
En mi pecho, mientras solo
Fueron pecados veniales
Los de] conde; mas ¡sufrir
Que, haciendo publico alarde
De desdeñar á una esposa
De que no es digno, se arrastre
A los pfás de vil ramera... !
C(md. 1 Ab I ¿ Podré creerlo... P
Fed. Fácil
Es la prueba. — Pero usted
Rehusa mia homenajes...
Cond. Puedo estimar los de amigo
Sin admitir los de amante.
Fed. Pero mi alma...
Cond. I Oh qué porfía !,..
La prueba...
Fed. Es Inútil. Casi...
Me pesa...
Cond. Ciertas palabras
No se aventaran en balde.
Callar« ó decirlo todo.
Fed. Pues bien; yo Juro...
Cond. |Chlt!...AlgU4en
Fed. (i Bien I SI no el amor,
El orgullo la hará frágil.) (Se levantan.)
ACTO PRIMERO.
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ESCENA IX.
La condesa, ))on FEDERICO, LUISA,
CARLOTA , EL GENERAL.
LuUa. El generaL (^4 2a condesa,)
Su señora.
Cond. \ Bien venidos I
Luisa, La condesa,
{Ál general y á CarlokL)
Mi amiga...
Gen. Cuyos pies besa
Mi atención...
Cond. Muy servidora...
Fed, Saludo á usted...
Gen. Se&or conde...
{Saludando.)
Cond. No es ü...
Gen. lAhlCrei...
Luisa. Un amigo :
El señor don...
Gen. Me desdigo.
Luisa, Federico Vaamonde.
Cond, El conde...
Gen. (Aquí hay gatuperio.)
Cofid. Vendrá luego.
Gen, (Se ha turbado.)
Ríen.
Luisa, A fuer de hombre de estado
Estará en el ministerio.
Cond. Por pagar ese tributo
A la politioa..*
Gen. Si.
Cond, Hoy do me aeompafia aquí.
Gen. Y lo hace por sustituto.
Cond, ¡General!...
Gen. I Oh! no ea mi idea...
Cond. El conde tiene el honor
También de ser senador...
Gen, Por muchos años lo sea ,
Y sus hijos y sus nietos.
Cond. Mil gracias. Si á tiempo llega,
Hoy mismo al nuevo colega _
Ofrecerá sus respetos. ^
Gen. Me honrará... (¡Tanto cumplido 1...)
Cond. Justamente él llega ahora.
ESCENA X.
La CONDESA, Don FEDERICO, LUISA,
EL GENERAL, CARLOTA, el CONDE.
Conde. Felicidades.
(Dando la mano á Luisa.)
Señora. .
{Á Carlota.)
[Carlota le devueke el saludo con una
cortesia»)
Adiós. {A la condesa.)
Servidor... [Al general.
¡ Querido I
(A don Federico apretándole la mano.)
Luisa. El general que hoy se inicia
En el senado.
Conde. \ Qué escucho I
Con tal miembro se honra mucho
La Cámara vitalicia.
Gen. Mil gracias.
Conde, Téngame usté
{Dándole la mano,)
Por su amigo y compañero.
Gen, Gracias.
Luisa, Su señora.
{Vwloen á saludarse Carlota y el conde.)
Pero
No estén ustedes de pié.
iSe sientan todos.)
Gen. Bien me hallaba en Alhaurin ,
Que es bello país aquel ,
Donde estaba de cuartel
Cultivando mi Jardín;
Mas me sacan de mi burgo,
Y no para una campaña «
Sino para ver qué maña
Me doy yo para Licurgo;
Y pues mi reina se digna
De acamparme en el senado,
Como obediente soldado
Vengo á cumplir la consigna.
Pero nada se me alcanxa
De fueros ni garantías
Ni sistemas ni utopías...
Mi código es la ordenansa. —
Amo á mi patria...
Conde. Lo sé.
Gen, La serviré hasta la muerte,
Pero á mi... En fin, no es mi fuerte
La política.
Cond. (Doy fe.)
Conde. Aunque esforzado guerrero ,
El que viene á legislar
Delibera, sí ha lugar...
Gen. Yo lidio y no delibero.
Conde. Pues yo , que no ejerzo en vano
Tan alta Jurisdicción ,
Suelo hacer la oposición...
Gen, Ya ; pero usted es paisano.
Conde. No porque de mí disiente
El gobierno que nos rige.
Sino porque asi lo e\ige
Mi espíritu independiente.
Gen. Bien. Yo, que no hago misterio
De ser como Dios me hizo,
LA ESCUELA DEL MATRIMONIO.
Pienso votar como un suiío
Lo que vote el ministerio.
ESCENA XI.
LUISA, LA CONDESA, CARLOTA,
EL CONDE, EL GENERAL,
Don FEDERICO, el RARON.
{El barón trae una bolsa de las que te
Ufan para pedir en Uu igleeioi.)
Barón, ¿Da usted pennisoP
Luiía, Adelante,
Se&or barón del Maniano.
Barón. Tengo el honor... — ¡Quietos,
quietos!
{Viendo que se quieren UvanUtr ¡os
caballeros,)
Nadie se mueya, ó me marcho.
Luisa, Pues siéntese usted...
Barón. Lo haré.—
¿Usted buena?
{Tomando la mano de Luisa.)
Luisa, Si.
Barón, Lo aplaudo. —
Señorito.
{Presentando la mano á Carlota.)
Gen. ¿EhP
(De mal gesto y saliendo con la mano al
encuentro de la del barón.)
Barón. Caballero...
Estoy...
Cari Reso á usted la mano.
Barón, \ Oh condesa!
{Toma también su mano , y luego la del
conde y la de don Federico,)
'Conde. Rueños dias.
Harón. A usted venia buscando. —
t Señor conde !... i Federico I
Gen, (¡La marcialidad alabo!)
Barón. Usted disimularé,
{Sentándose junto á la condesa y dirigiendo
la palabra á Luisa,)
Luisa, que me haya tomado
U libertod...
Luisa. De esto casa,
Raron, es usted el amo.
Barón. Gracias. — No estaba en la suya
La condesito, y le traigo
La bolsa de la benéflca
Asociación de que entrambos
Somos miembros.
Cond. Si ; hoy me toca
Pedir en los Itolianos. —
Ya no me acordaba... Gracias.
{Tomando la bolsa.)
Gen. ¡Oiga! ¿El señor es... f
Barón. Filántropo.
Gen. ¿SÍP
Barón. Por moda y por carácter.
Naturalmente soy blando
De ooraion