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Full text of "Obras escogidas de don Manuel Breton de los Herreros : edicion autorizada por su autor y selecta por si mismo, con un prólogo"

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COLECCIÓN 

ni u» Mijoiii 

AUTORES ESPAÑOLES, 

TOMO LVI. 



OBRAS ESCOGIDAS 

SI 

DON MANUEL 

* BRETÓN DE LOS HERREROS. 



parís. -- en la imprenta de B.THUNOT Y O, 

CALLB RiaRB, 26, CERCA DIL ODEO^I. 



OBRAS ESCOGIDAS 



\r? 



DI 






DON MANUEL 

BRETÓN DE LOS HERREROS 

DI Li mDIMIi ISPilíOLi. 

EDICIOn AUTORIZADA POR 8U AUTOR T SELECTA POR SI MISMO 9 
CON UN PROLOGO^ 

Fom 

IM JOAN nciNio luniNnsoL 



TOMO SEGUNDO. 




parís. 

BAÜDRY, LIBRERÍA EUROPEA, 

S, QDAI HALAQUAIS, PISO PRINCIPAL» 
CERCA RBL PORTTS RB LAS ARTES. 



\ 1853 

A^^W ynfíK 

ROL LOCfcVkO^U di «O* 



í 









.^ 



15/51 



OBRAS ESCOGIDAS 



|. 



DE 



BRETÓN DE LOS HERREROS. 



OBRAS DRAMÁTICAS. 



FLAQUEZAS MINISTERIALES, 

COMEDIA EN CINCO ACTOS, 

■8TRENAD4 BN EL TEATRO DEL PRÍNCIPE EL Wk 26 DE OCTOBRE DE 1838. 



VIOLANTE. 
MARTA. 
RAMIRA. ^ 

El Marqués. 

El barón. 



PERSOHAS. 



FONSECA. 

ALME1DA. 

PEREIRA. 

CASTRO. 

MONZÓN. 



SOUZA. 
MARTIN. 
Un Sargento. 
Oficia LK8. 
EscaiBiiNTts. 

(1). 



POHTKROa. 
PRBTBNDIBNTIt. 

Viudas. 
Soldados. 



ACTO PRIMERO. 

Stlt CB €Mi d« yioUnts. La poertt priDelp*! á U de- 
rteha dal ador ; ao franla la qoe fola á lo latarlor 
da la can aotra aaa cklniaBaa fraacaia y aaa poar- 
taetUa aactata. Ea al foro na balcoa. U habitación 
«•tari aoiBablada coa Iqjo. 



ESCENA PRIMERA. 
VIOLANTE . PEREIRA. 

Per. No hay remedio , prima mía. 
O el dinero desembolfias, 



Que te he pedido , ó veamos 
Si un buen empleo me logras. 

Viol, No me hables mas de dinero. 
Con tanto pedir me acosas. 
¿Tengo acaso alguna mina? 
¿ Quieres que yenda mis joyas 
Para que pagues tus vicios? 

Per. ¿Mis vicios?... ¡La virtuosa I 

Viol. Séale yo, ó no lo sea, 
Tú no eres juez de mis obras. 
Bastante hago en mantenerte. 

Per. ¿ Y basta la triste sopa 
Para un hombre como yo 7 
¿No he de vestir á la moda? 
Hay en la ciudad billares , 
¿ Y no he de coger las bolas^ ? 



(1) Lo mlcno qae aa Li$bott pndkra el aalor haber fljtdo ib fábala en Madrid; paef aa E«pafla cono en Por- 
11, 1 



FLAQUEZAS MINISTERIALES. 



¿Preguntaré en el caíé 
Si ha gustado ó no la ópera ? 
jNo he de dará mis amigos 
Una comida de fonda ? 
Con tantas obligaciones , 

Y DO hago mérito de otras, 
No debes maravillarte, 
Prima , si deudas me agobian. 

Viol. Si has de vivir á lo duque 
Siendo un cualquiera... 

Per, ¡Ay, señora I... 

Ved que mal puede brillar 
Quien H los suyos no abona. 
Si os dice prima un cualquiera , 
¿Quién ha de creer en Lisboa 
Que sois condesa ? Violante , 
Ten presente nuestra historia. 
No te olvides... 

Viol. I Y te atreves, 

Vil autor de mi deshonra , 
A recordarme... ! 

Per. Violante, 

Dejémonos d*» parodias 
Sentimentales. Nacimos 
Ambos á dos , no lo ignoras , 
Con propensión admirable 
Yo á ser tuno, tú á ser loca. 
Yo aborrecía los libros, 

Y tú la aguja y la escoba. 
Yo hidalgo , pero sin bienes ; 
Tú plebeya, pero hermosa-, 
Yo emprendedor, tú coqueta ; 
Yo barbilindo, tú moza; 

Tu espejo por una parte 

Y mi ociosidad por otra..., 
Los dos perdimos á un tiempo, 
Violante , la poca cholla 

Que nos quedaba , y ni tú 
Puedes acusarme ahora 
De seductor, ni aplaudirme 
Debo yo de la victoria. 

Viol, Tú me robaste, perjuro, 
Del hogar paterno... 

Per, ¿Lloras? 

I Bien por Dios 1 

FtoL Y, sin cuidarte 

De promesas ni parroquias. 
Me abandonaste en Oporto... 

Per, Y por no afilarte sola, 
Te dejaste consolar 



Por «1 cónsul de Liorna : 
Y mientras yo fugitivo 
Por mas de una trapisonda 
Andaba de Ceca en Meca , 
Paseabas tú en carroza. 

Viol. Dios me ha dado un corazón 
Amante , sensible , y todas 
Mis faltas y mis flaquezas. 
Primo Pereira , son propias 
De mi fnígil condición 
Mujeril. Hoy que me sopla 
Mas que á ti próspero el viento , 
No es justo que tú me expongas 
A que naufrague contigo 
Porque tu nave zozobra. 

Per, No te quiero yo tan mal ; 
Pero desde el alta popa 
Puedes darme sin peligro 
Un cable que me socorra. 
Capitulemos, Violante. 
Yo respetaré en buen hora 
Tu condado artiflcial 

Y tu viudez de tramoya. 
Eres ambiciosa y vana ; 

Sé que á tus planes estorba 
Un comensal de mi temple 

Y nn pariente de mi estofa ; 
Mas también tengo yo acá 

Mi orgullo, y ya me abochorna 
El recibir á hurtadillas 
Una ración de limosna. 
Sácame pues un destino , 
Violante , un empleo de honra 

Y provecho, que te es fácil 
Hoy que un ministro te ronda. 
Así con solo una firma 
Ganas el pleito y las costas , 

Y emancipando la tuya 
Autorizas mi persona. 

Viol, Me preguntará el marqués 
En qué méritos se apoya 
Tu pretensión... 

Per, Si los mios 

Le parecen poca cosa , 
Alega en mi obsequio , prima , 
Los muchos que á tí te sobran. 

Y mas que digan después 
Que yo no entiendo una jota 
De negocios y expedientes ; 
Que como de esos idiotas 



tug»\ r«fia entonces y ríire aon el fobierno repreientatlTO : y «llf como tqvl bey mfnlRtroi; y 4oiido qotert 
qo6 lot iDlnií^tros sean hombres estarán sojetos É las fiaquezat kumanat , como hombret y como mtnia/ros. 
Pero, aonqi.e en «»ia romedia no Jilean romo reforte prinripal la políilca ; ni pasan de ser fenlales las ttaqae- 
MS en cuestión ; ni roRó siquiera el autor en retratar * persona Tlviente , como loe partMos estaban «nlonctt 
■vy enconados y se ioterpreuba tioli nta y mallKosmenle la eipresion mas tnofenslfa , Idto a Mea emiinr 
con ia Inocente mnaa á ona de las naciontt Tcelnai. PortnAto|Ot boUtm It kiao fiajar 4 Fitocia cvaatfovti 
Itdqlante dl4 á Ini ra Bditor rupottMobh, 



ACTO P1ÍIM£I10. 



Están mandando proTineiaa , 
Y donde es tal la langosta 
De empleados ignorantes , 
Que baya uno roas poco importa. 

Viol. Bien eslñ. Haré lo que pueda ; 
Pero es condición forzosa 
Qae has de salir de la corte. 

Per, Con mil amores ; y en posta , 
Que harto me conocen ya 
Los judíos de Lisboa. 

Yiol, Veremos... Aun no te doy 
Palabra... 

Per. Deja esa prosa 
Ministerial , y acabemos. 
O mañana me colocas , 
O sin mas contempiacionet 
Canto daro y arde Troya. 



ESCaSNA tí. 
YIOUNTE. 



T lo hará como lo díea. 
"Es preciso á toda costa 
Apartarle de mi lado 
Si lie de Tivir sin zozobra. 



ESCENA III. 



VIOLANTE, MARTA, RAMIRA. 

Marta. Condesa y señora mia, 
Perdóneme vuecelencia 
Que baya entrado sin licencia... 

VioL Hoy no hay costura. Otro día... 

María. Lo siento, que de eso como, 
Porque donde no hay arraigo... 
Pero esta cuenta que traigo... 

Viol. Para eso está el mayordomo. 
¿Habrá gentes mas groseras? 
¿ Quién tanto fuero les dio? 
No me comunico yo 
Con humildes costureras. 

Marta. Si hay otras de mala nota , 
Yo no, y aunque poco valga, 
Soy honesta, soy b.dalga , 
T soy viuda de un patriota. 
To pido una friolera , 
La cuentecilla es corriente , 
El mayordomo está ausente... , 
Y el comer no tiene espera. 

FioL 4 No tengo yo mas asante 
En qne entender... ? 



Marta. I Suarte avara I 

Otro gallo me cantara 
Si viviera mi difunto. 
Rica me vi y regalada 
Cuando él manejaba el pósito... 
Pero se murió á propósito 
Para hacerme desdichada. 

Viol. Tanta chachara me irrite. 
Vuelva la viuda mas tarde 

en la antesala me aguarde , 
Que ahora espero yo visite. 

Ram. Sí , madre , vamoa de aqui. 
Vale mas en mi opinión 
Morir de hambre en un rincón 
Que verse tratada así. 

Viol \ Oiga I ¿Se ofenda la BiBa ? 

1 Vaya I 

Marta. \ Alto I NI rey, ni Roque. 
Nadie sufro que la toque 
Al pelo de la basquina. 
Si lucís ten lindo talle 
Lo debéis á nuestro esmero, 
{Y asi premiáis... I El dinero, 

aturdo á gritos la calle. 

Viol. i Baste , baste ! Venga pnes 
Esa cuente, que da grima... 

{Se la da Marta.] 
(Quiero echármelas de encima. 
Que va á vehir el marqués.) 
(Examinando la cuenta se dirige á su to~ 

cador y saca dinero de un cajón. Entre 

tanto hablan aparte Marta y Hamira. ) 

Marta. Ramira, ¡ qué mala estrella ! 
t Lo que va de ayer á hoy ! 

Ram. Aunque me maten , no doy 
Mas punteda para ella. 

Marta. ¡Qué orgullo! i Qué malos modoit 
Yo tembien, á fe de Marta, 
De sufrirla estoy tan harte 
Que aunque me coma los codos... 

Ram. Ya lo he dicho. Ni un repulgo... 

Marta. Mal con su alta calidad 
Se aviene... 4 Será verdad 
Loque anda diciendo el vulgo? 

1 Pobre de ella si averiguo... ! 

Viol. Tome su cuente... 

(Dando dinero á Mafia.) 
Marta. Cabal. 

(Contando el dinero.) 
Viol. Aunque el vestido esU mal 
Y su corte es muy antiguo. 

Marta. Por el figurín francés 
Mas bonito y mas flamante 
Se cortó... 



FLAQUEZAS MINISTERIALES. 



ESCENA IV. 

VIOLANTE, MARTA, RAMIRA, 
EL MARQUÉS. 

Marq, \ BeUa Violantel 

Marta, i Aquí el ministro ! 

Yiol. ¡Marqués! 

Disimulad... Estas gentes... 
Vayanse. ¿ Qué hacen aquí ? 

Marta, Perdonad; que, pues el cielo 
Me depara tan feliz 
Coyuntura, su excelencia 
Mis cuitas habrá de oir. 

VioL Para audiencia de importunos 
No se hizo mi camarín, 
Y es extraño... 

Marq, Perdonad... 

Yo no puedo prescindir... — 
Las despacharé al momento. 

{En vox baja.) 
( La chica es un serafln.) 

Viol, ¡ Qué fastidio ! 

Marta, Mi consorte 

Domingo Paria Monlz , 
Administrador de pósitos , 
Murió en la guerra civil... 

Marq, Esperad. ( \ Qué ojos ! Qué talle I ) 
( Jftrando á Ramira, ) 

Como tengo sobre mí 

Tanto negocio , olvidaba... — 

Dadme Ucencia. • {A Violante,) 

¡MarUnl 
[Acercándote á la puerto de la anUsala,) 



ESCENA V. 

VIOLANTE , MARTA , RAMIRA, 
EL MARQUÉS, MARTIN. 

MarU Mande ucencia. 

Marq, A esas mujeres 

{En voz baja,) 
Con cautela has de seguir. 
Averigua dónde viven 
Y ¡silencio! 

Jíarr. Lo haré así. 



ESCENA VI. 

VIOLANTE, MARTA, RAMIHA, 
EL MARQUÉS. 

Jforg. Decíais... {A Marta.) 

Viol, ¡Qué impertinencia I 

Al ministerio acudid... 

Marta. Como sé que las palabras 
Se lleva el viento sutil , . 
Siempre vengo prevenida , 
Por lo que pueda ocurrir , 
Con un memorial en regla. 

{Saca uno y se U) entrega.) 
Tomad. Con este son mil 
Los que tengo presentados , . 
Y un escudo baladi 
A cuenta de mis haberes 
No he logrado recibir. 
Si sobre ser tan escasa 
MI viudedad... 
Viol. c Concluís P 

{Al marqués con impaciencia.) 
Marq. ¿ Cuántas mesadas os deben? 
Marta. No he cobrado desde abril... 
Marq. Vamos... 

Marta, Dol año pasado. 

Marq, No hay fondos... 
Marta, Bien los hay ; sí . 

Para mas de cuatro tunos 
Que viven sobre el país. 
Marq, Ya veis; las clases pasivas... 
Marta. Sin comer pueden vivir ; 
Por supuesto. No inventó 
Nomenclatura tan ruin 
Ninguna viuda indigente ; 
Ningún exclaustrado , ni... 
Marq. Basta. Yo haré que os socorran. 
Marta, Si esa palabra cumplís 
Mi gratitud será eterna , 
Y á san Pedro y á san Gil 
Rezaré... 

Viol. La letanía 
Será larga, si la oís. 

Marta. Tengo otro asunto pendiente. 
Esta doncella gentil 
Es mi hija... 

Ram. Y vuestra humilde 

Criada. 
Marta. Y quiere... 
Marq, Decid. 

Viol. (Me consumo. ] 
Marta. Lo ijuc todas : 

Casarse. Para este fln 
Las cria Dios. Pero el novio. 
Aunque es muy patriota v muy... 



ACTO PRIMEIIO. 



Viol Ya no hay paciencia. {Marqués! 

Marta, No ha podido conseguir 
Que le coloquen... 

Marq, Veremos... 

Id al ministerio. Allí... 

Marta. Es muchacho de carrera. 
Siguiendo desde el Brasil 
Al emperador don Pedro... 

Tiol. ¡Oh! 

Marq, Basta. 

Marta, En mas de una lid 

Defendió la libertad... 

Marq, Bien. 

Marta, Contra el bando senril. 

TioL Marqués , ¿ no soy nadie yoP 

(Irritada.) 
¿ No habrá audiencia para mi ? 

Marq. No mas. Yo os oiré despacio... 

{Á Marta despidiéndola,) 

Marta. No quiero ser inciyil. 
Beso á Tueeencia... 

Ytol. I Acabemos ! 

(Echándola.) 

Ram. Guárdeos el cielo. 

Tiol. I Salid i 



ESCENA Vn. 
VIOLANTE, EL MARQUÉS. 

Viol. Hoy estáis muy filantrópico. 
Marq. Es deber inseparable 
De mi cai^o el escuchar 
Con apacible semblante 
A todo el mondo , y sin mengua 
De las arcas nacionales 
Puedo dar.. . buenas palabras 
A una viuda miserable. 

yiol \ Oh ! Las viudas siempre fueron 
Para un ministro galante 
Beneméritas... 

Marq. Sin duda ; 

Y mas si son tan amables 
Como vos. 

yiol. Y mas si vienen 
Con niñas interesantes. 
Marq. ¿ Zelos , condesa ? 
Viol. No sé; 

Pero mas os humanasteis 
A las gracias de la hija 
Que á los ruegos de la madre. 

Ifarq. Aprensiones. No oe hacéis 
Justicia, hermosa Violante. 
Damas del mérito vuestro 
No tienen zelos de nadie. 



Viol. Ya que lelos no, pudieran 
Mostrar quejas de un desaire 
Gomo el que vos me habéis hecho. 

Marq* No fué mi ánimo agraviarte; 
Pero ¿ adonde irá un ministro 
Que importunos no le asalten? 
¿ Qué sagrado les liberta 
De una viuda vergonzante? 
No hablemos mas del asunto 

Y hagamos, mi bien , las paces. 
Viol. En buen hora , mas con una 

Condición. 

Marq. d Cuál es? 

Viol. Que pague 

Como ministro vuecencia 
Lo que pecó como amante. 

Ifarq. El amante y el ministro 
Son tus siervos : ya lo sabes. 

Viol. También yo soy pretendiente, 

Y si alguna cosa valen 
Mis méritos... 

Marq. Esos ojos 

No han menester memoriales. 
Decid pues. 

Viol Yo tengo un primo... 

Marq» ¿Primo? Me tiemblan las carnes. 

Viol ¡Malicioso! 

Ifarq. ¿Es Joven? 

Viol Sí; 

Pero no se sobresalte 
Vuecencia, porque le miro 
Con odio irreconciliable, 

Y á no hablarme en su favor 
Los vínculos de la sangre... 
Es un tronera , un pérfido. 
Sobre darme mil pesares 

Me come un lado. 

Marq. ¡ Qué alhaja ! 

Viol No tiene madre, ni padre, 
Ni oficio, ni beneficio... 
Es forzoso colocarle. 

Ifarq. \ A un vago! ¿Qué dirá el mundo? 
Ya que amor tan entrañable 
El tal primo os ha inspirado, 
¿No será mejor echarle 
A un presidio? 

Viol ¿Y el borrón 

Que caería en mi linaje? 

Marq. \ Pero si él no sabrá nada 1... 
¿En qué carrera...? 

Viol iQuédIantre! 

Si le dais un buen empleo 

Y asi... , de cierto carácter.... 
No tengáis cuidado, que él 
Sabrá salir adelante; 

Que teniendo subaltemos 
En cuyos hombros descanse 
El peso de los negocios, 



FLAQUEZAS MINISTERIALES. 



Y aprendiendo eQttro 
Be rutina expedientil ; 
Poner decretos al margen, 
Firmar como en un barbecho , 
Quitar la vara á un alcalde, 
Imprimir una proclama 
Patriótica cada martes , 
Cobrar el sueldo corriente, 

Ir á la oficina tarde. 
Exigir el tratamiento 
A porteros y oficiales, 

Y mandar sin ton ni son , 

Y no obedecer á nadie, 

No es cosa del otro mundo : 
Eso cualquiera lo sabe. 

Marq. Linda sátira habéis hecho. 

VioL Vos me dais los materiales. 
Soy dama vuestra , y no es nmcho 
Que algo entienda yo de achaques 
De administración. 

Marq, Veremos... 

VioL Eso no me satisface. 

Marq, En Lisboa, no es posible... 

VioL Pues bien ; en cualquiera parte; 
Cuanto mas lejos, mejor. 

Marq. Está bien. Ahora hay vacante!... 
Que haga la solicitud , 

Y venga á verme... {Mira el reloj.) 

Ta es tarde. 

VioL ¿Os vais? 

Marq. Volveré á la noche. 

Ocupaciones muy graves... 

VioL Mal hayan ellas, que así 
Me escatiman los instantes 
De mi ventura. 

Jíorq. El bien público... 

VioL Es un tirano insociable. 

Jíarq. Adiós. {Besándola la mano.) 

Viol Adiós. 

Marq. (No me puedo 

Olvidar de ella. Es un ángel.) 



ESCENA VIIl. 
VIOLANTE. 

Con tanto extremo me quiere 
Que hará cuanto yo le mande. 
Por fin me libro de ti , 
Primo Pereira. No sabe 
El marqués hasta qué punto 
Le agradezco... 



ESCENA IX. 

VIOLANTE, EL BARÓN. 

{Áhresi la puertecilla secreta, y entra 
el barón. ) 

Barón. Dios os guarde. 

VioL ¡Ahí... ¿Quién...? ¡Barón!... 

Barón, No tan alto. 

VioL I Vos aqui! ¿Con qué licencia...? 

Barón, ¿De cuándo acá mí presencia 
Os causa tal sobresalto? 

F»oÍ. Pero entrar por esa puerta... 

Barón, Es cierto : parece mal 
Teniendo la principal 
A todas horas abierta ; 
Mas no es delito tan grave 
El abrirla yo atrevido , 
Que mayor lo ha cometido 
Quien vende así vuestra llave. 

Viol. j Qué oigo ! 

Barón. Otra vez de este templo 

Fiad , condesa , el cancel 
A otro iniciado mas fiel... 

VioL ¡ Infamia :... 

Barón. A mí, por ejemplo. 

VioL I A vos 1 

Barón. Pues ; por mi destino , 

Si no por mi amor, Violante ; 
Que soy guarda vigilante 
De todo honrado vecino. 
Ni es tan rara anomalía 
En un siglo pecador 
Que por donde entra el amor 
Se cuele la policía ; 
Que él buscando regocijos 

Y ella á caza de pecados , 
Ambos son aficionados 

A misterios y escondrijos. 

VioL Barón, esa demasía 
Perjudicial á mi honor 
Ni es fina prueba de amor 
Ni abona á la policía. 
Pero ¿qué queréis en fin? 
Por ventura algún registro... 

Barón. No hace mucho que un ministro 
Salió de este camarín. 

VioL ¡ Bien por Dios! ¿Me está vedado...? 

Barón. No; ni es cosa extraordinaria 
Que vos seáis secretaria 
De un secretario de Estado. 

VioL No hay ningún secreto aqui» 

Y estáis sobrado importuno... 

Barón. Decís bien, que ai hay algmo , 
No es secreto para mí. 
VioL Yo... 



ACTO PRDISRO. 



Boroii. Yo8 obráis sin malicia : 
Lo creo asi y lo dirulgo ; 
Pero recelo que el vulgo 
Os haga menos jnstícia. 

VioL ¿Y qué dirá en conclusión? 
¿Dirá que el marqués me adora , 
Y que yo le amo? En buen hora. 
«No es libre mi corazón? 

Barón. Bien pudiera haber, no obstante, 
Quien culpase su perfidia... 

VioL Poco me importa la envidia 
De algún desdeñado amante. 

Barón, Perdonad si no me cuento 
Entre ellos. Sabéis muy bien 
Que hay lances en que al desden 
Se anticipa el escarmiento. 
Viol. Zeloso estáis, y eso basta... 
Barón No hay zelos cuando al mejor 
Entre uno y otro postor 
Se adjudica la subasta. 
Respetuoso subalterno 
Del marqués y de vuecencia, 
No he de entrar yo en competencia 
Con el timón del gobierno. 

YioL Mas sabiendo que él me ama 
^o meditáis , y es muy raro , 
Que os puede costar muy caro 
Ei injuriar á su dama. 

Barón, Esa dama no qoeiría» 
Por razones que n» digo , 
De amigo hacerse enemigo 
Al jefe de policía. 
VioL ¡Gómol... 

Barón. Yo sé vuestra historlau.' 

Yioh Bien... (Si no cedo me pierde.) 
Barón, Permitid que os la recuerde 
Si sois flaca de memoria. 
Yiol. ¡Eh,no...l 

Barón. Conozco el imperio 

De vuestros hechizos... 
Yiol, ¡Bal... 

Barón, Pero la cárcel está 
Has cerca que el ministerio. 
Yiol, {Barón!... 

Barón. Oid : no hay testigos* 

Pues á entrambos nos conviene , 
Por la cuenta que nos tiene 
Seamos buenos amigos, 
Yiol. Consiento. 

Barón. Vuestra beldad 

Es político resüi le , 
Porque ya sois en la corte 
\¿iiA notabilidad (1). 

(í) ifo/oM/tdiía. penont Importtnte f aoMtle en 
CMiqvItr tinca Eai« •• ono d« 1m saohM vocablo 
fniccMiqua van latrodaciéoUoM eo noeftra leofna; 
y ba podido dAnele pasaporta con monoa ineonTO.' 
■laita qM A otros . poes tiona irada j «oargla oa s« 
rifalSeMloii . y no bay otro eqniTaleata on caiUllaao. 



Quien no cede á vuestro influjo 
Porque el amor se lo inspira, 
A vuestro favor aspira 
Por vanidad y por lujo. 
Hecha esta salva, garante 
De mi conducta ulterior, 
Por si os falta un protector, 
Ganaos otro. Violante. 
Vos valéis una corona. 
Feliz el marqués os ama; 
Mas tanto como la dama 
Le envidio yo la poltrona. 
No 08 oculto mi ambición. 
Porque si á colmarla llego 
Es para inmolarme luego 
Por el bien de la nación. 
Ya hace dias que trabajo 
En mi plan con buena estrella. 
Si vos me ayudáis, la bella , 
Pronto e( marqués viene abajo. 

VioL ¿Yo? Si no hablarais tan serlo 
Diría... ¿Qué pretendéis...? 

Barón. Vos un ministro querelB 

Y yo quiero un ministerio. 
Viol, ¿Y queréis unirme á vos 

Para lograr...? 
Barón. Eso es. 

I Si yo suplanto al marqués 
Nos remediamos los dos» 
VioL ¿Y qué he de hacer? 
Barón. Emplead 

Vuestras artes de mujer 

Y acabará de perder... 
VioL Sí; la popularidad. 
Barón, Logrará por mil caminos 

Mujer tan sagaz y bella 
Que haga un ministro pot ella 
Garrafales desatinos. 
Vuestros dengues sean lasos 
Que aprisionen su virtud..., 

Y ¡adiós pública salud 

Si os desmayáis en sus brazos I 

VioL Si de mi pobre talento 
Tanto esperáis , vuestra soy. 

Barón. Pues ya el parabién me doy. 
Manos á la obra. 

VioL Al momento. 

Barón. Dadme ahora esa mano y... i chito 1 
No os olvidéis, alma mia... 

VioL ¿De quién?... 

Barón. De la policia. 

(Abriendo la puerta secreta.) 
I Adiós , hermosa ! {Con amable sonrisa, ) 
{Desaparece,) 

VioL ¡Maldito! 



FLAQUEZAS MINISTERIALES. 



ACTO SEGUNDO. 



talón en •! nfnisterio. PocrU A la derecha del tctor, 
que ee It mee próilma i la calle. Otras dos i la lip 
qnlerda; la primera rnl> al despacho del nlnlsiro, 
y la leraoda 4 la seereUria : en el foro ana cbime- 
Boa francesa j un balcón : la mesa del portero Junto 
4 la pneru de la derschn ; sUlu decentes ti rede- 
dor de la sala. 



ESCENA PRIMERA. 

MONZÓN. 

{Aparece sentado á la mesa de la porteria, 
sobre la cual hahrd escribanía, pliegos 
cerrados , registros , periódicos , etc,) 

¡Pues! ¡El pan de cada dia! 
(Suspendiendo la lectura de un periódico.) 

La oposición no descansa. 
Injurias y mas injurias , 

Y sátiras sobre sátiras. 
Hoy las fulmina el progreso, 
El statu quo maííana... 

Asi los pobres ministros 
Se aburren , sueltan la carga , 
T como sombras chinescas 
Asoman , bullen y pasan : 
Asi al portero impasible 
Que es eco del que le manda, 
O mas bien trasto oficial 
Adyacente á una mampara, 
El tiempo le alcanza apenas 
En tan vario panorama 
Para estudiar tantos genios 

Y analizar tantas caras : 
Así , apenas se publica , 
Miente como una bellaca 
La Guia de Forasteros ; 

Y asi en confusa baraja 
Multiplica mi cartera 

Los pésames y las pascuas. 



ESCENA n. 
MONZÓN , MARTA. 

Marta* Señor Monzón , buenos dias. 
Mnnx, ¿Qué se ofrece? 
Casi sin mirarla y volviendo á su diario.) 
Marta. Yo soy Marta... 



Monx, Está bien. 

Marta. ¿Podré decir 

Al ministro dos palabras? 

Monx. No ha venido. 

Marta. ¿Vendrá pronto? 

Monx. No sé; pero es excusada 
La pregunta. 

Marta. Es que... 

Monx. No damos 

Audiencia por la mañana. 

Marta. Su excelencia, mas amable 
Que su portero... 

Monx. I Qué audacia I 

Hábleme con mas respeto 
La exponente , y no se salga 
De la cuestión. 

Marta. El ministro 

Se duele de mis desgracias. 
Esta mañana tomó 
De mis manos una instancia 
Con suma afabilidad , 

Y me prometió... 

Monx. I Bobada I 

Marta. Escucharme... 

JíoAjií. ¡Bal 

Marta. En audiencia 

Particular... 

Monx. No me bastan 
Esos recados verbales. 
Un decreto : esa es la práctica. 

Marta. Pero ¡si él me dijo...! 

Monx. ¡Ya! 

Siempre ellos dan esperanzas... 
Por supuesto... Ya se ve... 
Como eso no cuesta nada... 
Mas yo, que estoy dispensado 
De atenciones cortesanas , 
Oficialmente os respondo : 
No ha lugar á la demanda. 

Marta. Veremos. Yo esperaré... 

Monx. En la primera antesala ; 
No aqui. El portero inferior 
Ha cometido una falta 
Imperdonable en dejaros 
Penetrar... 

Marta. Soy ciudadana , 
Soy viuda, soy bello sexo, 

Y donde entran otras damas 
Puedo entrar yo. 

Monx. Mi consigna... 

Marta. ¡Ehl No hay consigna que valga. 

Monx. Os iréis. 

Marta. Que no. 

Monx. ¿Porqué? 

Marta, Porque no me da la gana. 



ACTO SEGUNDO. 



ESCENA m. 
MONZÓN, MARTA, ALMEIDA. 

Álm, ¿Quién disputa aquí? ¿Qué es esto? 

Mons. Esa lia. 

Jíarlo. Ese fantasma... 

¡Qaé Teol ¡Señor Almeida ! 

{Vaátu encuentro y hablan l^os del 
portero , que sigtie leyendo.) 

Álm, ¿ Quién sois vos... ? i Ah I { Doña 
Marta ! 

Marta, ¿Estáis empleado aquí? 

Álm. Si tal. 

Marta. No sabía nada. 

Álm. Jefe de sección. 

Marta. Me alegro. 

Sea por cien años. 

Álm, Gracias; 

Aunque segnn nos relevan 
Desde que hay leyes y cámaras , 
Todos somos ya efemérides 
Sin ayer y sin mañana. 

Marta. Raxon mas para que vos 
Me dispenséis sin tardanza 
Vuestra protección. 

Álm. Contad 

Conmigo, aunque es muy escasa 
Mí influencia. Fué mi amigo 
Vuestro esposo que Dios haya... 

Marta. El pohre murió de un cólico... 

Álm. ¡Ya lo sel 

Mora. Cerca de Braga. 

Álm. ¿Y qué tal? La viudedad... 

Marta. Un siglo ha que no me pagan. 

Álm. Ya veremos... 

Marta. Por fortuna 

Mi Ranura es una alhaja... 

Álm. \ Oiga ! Ya estará crecida. 

Marta, Es una linda muchacha..., 
Mejorando lo presente. 
La pobrecilla trabaja 
Dia y noche , y con su aguja 

Y su tijera y su plancha 
Vamos tirando. El marqués , 

A quien hoy por una rara 

Casualidad hemos visto , 

Promete enjugar mis lágrimas. 

Ya ha tomado el memorial... 

¡ Ah ! ¿No sabéis que se casa 

La chica? 
Álm, \ BuBno ! ¿ Con quién ? 
Marta, Es joven de circunstancias... 

Vo8 debéis de conocerle 
Álm. Veamos. ¿Cómo se llama? 
Marta. Alfonso de Castro... 
álm. Mucho. 



El hijo de doña Braulia... 

Marta. El mismo. 

Álm, Es mozo de mérito. 

Marta. Y quizá por esa causa 
Se halla sin colocación. 

Álm. El que no llora no manu. 
Un memorial... 

Marta, Aquí está. 

Álm, Bien. ¿Qué pretende? 

Marta. Una plaza 

De secretario... 

Álm. Veamos 

(Toma el memorial y lo examina,) 
Si viene en regla la instancia. 

Jfarto. En una administración 
General. 

Álm. Muy bien. Hay varias 
Vacantes; tiene talento, 

Y es destino que le cuadra. 
¿Está informado el ministro...? 

Jfarto. Ya le tiré una puntada... 

Y ahora venía á entregarle 

El memorial... ¡ Cuánto tarda 1 

Álm, Justamente es negociado 
De mi sección y á ella pasan 
Todas estas pretensiones. 
Le hablaré con eficacia , 

Y si os recibe benévolo, 
Tanto mejor. 

Jíarto. Él me trata 
Con bondad y cortesía. 
Mas el portero me ataja 
Porque dice que está exento 
De tener buena crianza. 

Álm. ¡Cómo!... 

JTorto. Y ni esperar me deja 

Al ministro en su antesala. 

Álm, Tiene órdenes generales..., 
Pero esas con vos no hablan. ~ 
Permitid á esta señora, (A Monxon.) 
Pues pide tan leve gracia, 
Que espere al señor marqués. 

Monx. Bien; mas si ella se desmanda... 

Álm, No lo hará. 

Monx. Soy funcionario 

Público... 

Álm, Si esta mañana (A Marta,) 
No le veis, para la audiencia 
De esta noche no hagáis falta. 
Se os pondrá en lista. 

Jíarto. Viváis 

Mil años. 

Álm. Ahora me llaman 
Mis tareas. Soy muy vuestro. 

Jíarto. Yo vuestra humilde criada. 



FIíAQUEZAS MINISTERIALES. 



ACTO SEGUNDO. 



lalott «11 «I ninlsterio. PocrU 4 It darecbt del actor, 
qiifl M la DMf próxima a la calla. Otrai dos a la li- 
qvlarda ; la primara rala al despacho dai mlolitro, 
7 la segnada 4 la saeretarta ¡ ao el foro ana chima- 
aaa franoasa j un balcón : la masa del portero Junto 
4 U pnaru da la derecha ; aUlai daoantos al rada- 
dor de la sala. 



ESCENA PRIMERA. 

MONZÓN. 

{Aparece sentado á la mesa de la portería , 
sobre la cual habrd escribanía, pliegos 
cerrados, registros, periódicos , etc) 

{Pues! ¡El pan de cada día! 
{Suspendiendo la lectura de un periódico.) 
La oposición no descansa. 
Injurias y mas injurias, 

Y sátiras sobre sátiras. 
Hoy las fulmina el progreso, 
El statu quo maííana... 

Asi los pobres ministros 

Se aburren , sueltan la carga , 

Y como sombras chinescas 
Asoman , bullen y pasan : 
Asi al portero impasible 

Que es eco del que le manda , 
O mas bien trasto oficial 
Adyacente á una mampara, 
El tiempo le alcanza apenas 
En tan vario panorama 
Para estudiar tantos genios 

Y analizar tantas caras : 
Así , apenas se publica , 
Miente como una bellaca 
La Guia de Forasteros ; 

Y así en confusa baraja 
Multiplica mi cartera 
Los pésames y las pascuas. 



ESCENA II. 

MONZÓN, MARTA. 

Vof fa. Señor Monzón , buenos días. 
Mon;í. ¿Qué se ofrece? 
Casi sin mirarla y volviendo á su diario.) 
^f^rta. Yo soy Marta... 



Monx, Está bien. 
Marta. ¿Podré decir 

Ai ministro dos palabras ? 
Monx. No ha venido. 
Marta. ¿ Vendrá pronto? 

Jíonx. No sé; pero es excusada 
La pregunta. 
Marta. Es que... 
Monx, No damos 

Audiencia por la mañana. 

Marta. Su excelencia, masamábla 
Que su portero... 

Monx. I Qué audacia ! 

Hábleme con mas respeto 
La exponente, y no se salga 
De la cuestión. 

Marta. El ministro 

Se duele de mis desgracias. 
Esta mañana tomó 
De mis manos una instancia 
Con suma afabilidad , 
Y me prometió... 
Monx. ¡Bobada! 

Marta. Escucharme... 
Monx. ¡Bal 

Marta. En audiencia 

Particular... 

Monx. No me bastan 
Esos recados verbales. 
Un decreto : esa es la práctica. 
Marta. Pero ¡si él me dijo... ! 
Monx. ¡Ya! 

Siempre ellos dan esperanzas... 
Por supuesto... Ya se ve- 
Como eso no cuesta nada... 
Mas yo, que estoy dispensado 
De atenciones cortesanas , 
Oficialmente os respondo : 
No ha lugar á la demanda. 
Marta. Veremos. Yo esperaré... 
JíoA;r. En la primera antesala ; 
No aqui. El portero inferior 
Ha cometido una falta 
Imperdonable en dejaros 
Penetrar... 

Marta. Soy ciudadana. 
Soy viuda, soy bello sexo, 
Y donde entran otras damtas 
Puedo entrar yo. 
Jfonx. Mi consigna... 

Moñrta. ¡Ehl No hay consigna que valga. 
jron;r. Os iréis. 
Marta. Que no. 

Monx. «¡Porqué? 

Marta. Porque no me da la gana. 



ACTO SEGUNDO. 



ESCENA ni. 
MONZÓN, MARTA, ALMEIDA. 

Álm. ¿Quién disputa aquí? ¿Qué es esto? 

Monx. Esa lia. 

Marta. Ese fantasma... 

¡Qué veo! ¡Señor Almeida ! 

{Vadsu encuentro y hahUm l^ot del 
portero , que sigue leyendo,) 

Álm. ¿ Quién sois vos... P | Ah 1 { Doña 
MaHal 

Marta. ¿Estáis empleado aquí? 

Álm. Si tal. 

Marta. No sabia nada. 

Álm. Jefe de sección. 

Marta. Me alegro. 

Sea por cien años. 

Álm, Gracias ; 

Aunque según nos relevan 
Desde que hay leyes y cámaras , 
Todos somos ya efemérides 
Sin ayer y sin mañana. 

Marta. Rason mas para que vos 
Me dispenséis sin tardanza 
Vuestra protección. 

Álm. Contad 

Conmigo, aunque es muy escasa 
Mi influencia. Fué mi amigo 
Vuestro esposo que Dios haya... 

Marta. El pobre murió de un cólico... 

Álm. ¡Ya lo sé! 

Mora. Cerca de Braga. 

Álm. ¿Y qué tal? La viudedad... 

Marta. Un siglo ha que no me pagan. 

Álm. Ya veremos... 

liaría. Por fortuna 

Mi Ramira es una alhaja... 

Álm. ¡ Oiga ! Ya estará crecida. 

Marta, Es ana linda muchacha... , 
Mejorando lo presente. 
1^ pobrecilla trabiú^ 
Dia y noche , y con su aguja 
Y su tijera y su plancha 
Vamos tirando. El marqués , 
A quien hoy por una rara 
Casualidad hemos visto , 
Promete enjugar mis lágrimas. 
Ya ha tomado el memorial... 
i Ah ! ¿No sabéis que se casa 
lA chica? 

Álm. I Bu^no ! ¿ Con quién ? 
Marta. Es Joven de circunstancias... 
Vos debéis de conocerle 
Álm. Veamos. ¿Cómo se llama? 

Marta. Alfonso de Castro... 

Álm, Mucho. 



El hijo de doña Braulia... 

Marta, £1 mismo. 

Álm, Es mozo de mérito. 

Marta. Y quizá por esa causa 
Se haila sin colocación. 

Álm. El que no llora no mama. 
Un memorial... 

Marta, Aquí está. 

Álm. Bien. ¿Qué pretende? 

Marta. Una plaza 

De secretario... 

Álm. Veamos 

(Toma el memorial y lo examina,) 
Si viene en regla la instancia. 

Marta. En una administración 
General. 

Álm. Muy bien. Hay varias 
Vacantes; tiene talento, 

Y es destino que le cuadra. 
¿Está informado el ministro...? 

Marta. Ya le tiré una puntada... 

Y ahora venía á entregarle 

El memorial... { Cuánto tarda 1 

Álm, Justamente es negociado 
De mi sección y á ella pasan 
Todas estas pretensiones. 
Le hablaré con eficacia , 

Y si os recibe benévolo, 
Tanto mejor. 

Marta. Él me trata 
Con bondad y cortesía, 
Mas el portero me ataja 
Porque dice que está exento 
De tener buena crianza. 

Álm. ¡Cómo!... 

Marta. Y ni esperar me deja 

Al ministro en su antesala. 

Álm. Tiene órdenes generales..., 
Pero esas con vos no hablan. — 
Permitid á esta señora, [Á Monxon.) 
Pues pide tan leve gracia, 
Que espere al señor marqués. 

Monx. Bien; mas si ella se desmanda... 

Álm, No lo hará. 

Monx, Soy funcionario 

Público... 

Álm, Si esta mañana (Á Martes,) 
No le veis, para la audiencia 
De esta noche no hagáis falta. 
Se os pondrá en lista. 

Marta, Viváis 

Mil años. 

Álm. Ahora me llaman 
Mis tareas. Soy muy vuestro. 

Marta, Yo vuestra humilde criada. 



FLAQUEZAS MINISTERIALES. 



ACTO SEGUNDO. 



galón •■ «I ninfsMrio. PocrU 4 It derecha del actor, 
qno es la maa próxima a la calle. Otras dos i la ln- 
qvlerda: la primera rnl> «1 despacho del ministro, 
7 la segoDda A la secreUrta : en el foro ana chlme- 
Boa francesa j un balcón : la mesa del portero Junto 
A la pneru de la dencha ; sUlu docentes al rede- 
dor de la sala. 



ESCENA PRIMERA. 

MONZÓN. 

{Aparece sentado á la mesa de la portería , 
sobre la cual hábrd escribanía, pliegos 
cerrados , registros y periódicos , etc,) 

\ Pues I ¡ El pan de cada dia ! 
(Suspendiendo la lectura de un periódico.) 

La oposición no descansa. 
Injurias y nías injurias , 

Y sátiras sobre sátiras. 
Hoy las fulmina el progreso, 
El statu quo mañana... 

Asi los pobres ministros 

Se aburren , sueltan la cai^a , 

Y como sombras chinescas 
Asoman, bullen y pasan : 
Asi al portero impasible 

Que es eco del que le manda , 
O mas bien trasto oficial 
Adyacente á una mampara, 
El tiempo le alcanza apenas 
En tan vario panorama 
Para estudiar tantos genios 

Y analizar tantas caras : 
Así , apenas se publica , 
Miente como una bellaca 
La Guia de Forasteros ; 

Y así en confusa baraja 
Multiplica mi cartera 

Los pésames y las pascuas. 



ESCENA n. 
MONZÓN , MARTA. 

Marta. Señor Monzón , buenos dias. 
Mnnz, ¿Qué se ofrece? 
Casi sin mirarla y volviendo á su diario,) 
Marta. Yo soy Marta... 



Mon%. Está bien. 

Marta. ¿Podré decir 

Al ministro dos palabras? 

Jíon;r. No ha venido. 

Marta. ¿Vendrá pronto? 

Monz. No sé; pero es excusada 
La pregunta. 

Marta. Es que... 

Monx, No damos 

Audiencia por la mañana. 

Marta. Su excelencia, mas amabla 
Que su portero... 

Monz. I Qué audacia I 

Hábleme con mas respeto 
La exponente, y no se salga 
De la cuestión. 

Marta. El ministro 

Se duele de mis desgracias. 
Esta mañana tomó 
De mis manos una instancia 
Con suma afabilidad, 

Y roe prometió... 

Monz. I Bobada I 

Marta. Escucharme... 

Monx. ¡Ba! 

Marta. En audiencia 

Particular... 

Monx. No me bastan 
Esos recados verbales. 
Un decreto : esa es la práctica. 

Marta. Pero isiél me dijo...! 

Monx. ¡Ya! 

Siempre ellos dan esperanzas... 
Por supuesto... Ya se ve... 
Como eso no cuesta nada... 
Mas yo, que estoy dispensado 
De atenciones cortesanas , 
Oficialmente os respondo : 
No ha lugar á la demanda. 

Marta. Veremos. Yo esperaré... 

Monx. En la primera antesala ; 
No aquí. El portero inferior 
Ha cometido una falta 
Imperdonable en dejaros 
Penetrar... 

Marta. Soy ciudadana , 
Soy viuda, soy bello sexo, 

Y donde entran otras damas 
Puedo entrar yo. 

JTonx. Mi consigna... 

Marta. ¡Ehl No hay consigna que valga. 

Monx. Os irois. 

Marta. Que no. 

Monx. ¿Por qué? 

Marta, Porque no me da la gana. 



ACTO SEGUNDO. 



ESCaSNA m. 

MONZÓN, MARTA, ALMEIDA. 

Alm. ¿Quién disputa aquí? ¿Qué es esto? 
Monx. Esa lia. 

Marta. Ese fantasma... 

¡ Qué veo ! ¡ Setíor Almeida ! 

(Vaásu encuentro y hablan l^os del 

portero , q%u sigue leyendo.) 
Ahn. ¿ Quién sois vos... ? { Ah 1 { Doña 

Marta! 
Marta. ¿Estáis empleado aquf? 
Álm. Sí tal. 

Marta. No sabía nada. 

Alm. Jefe de sección. 
Marta. Me alegro. 

Sea por cien años. 

Alm, Gracias; 

Aunque según nos relevan 
Desde que hay leyes y cámaras , 
Todos somos ya efemérides 
Sin ayer y sin mañana. 

Marta. Rason mas para que vos 
Me dispenséis sin tardanza 
Vuestra protección. 

Alm, Contad 

Conmigo , aunque es muy escasa 
Mi influencia. Fué mi amigo 
Vuestro esposo que Dios haya... 
Marta. El pobre murió de un cólico... 
Alm. ¡Ya lo sé! 

Mar a. Cerca de Braga. 

Álm. ¿Y qué tal ? La viudedad... 
Marta. Un siglo ha que no me pagan. 
Alm. Ya veremos... 
Marta. Por fortuna 

Mi Ramira es una alhaja... 
Álm. \ Oiga! Ya estará crecida. 
Marta. Es una linda muchacha..., 
Mejorando lo presente. 
La pobrecilla trabaja 
Día y noche , y con su aguja 
Y su tijera y su plancha 
Vamos tirando. El marqués , 
A quien hoy por una rara 
Casualidad hemos visto , 
Promete enjugar mis lágrimas. 
Ya ha tomado el memorial... 
I Ah ! ¿No sabéis que se casa 
UchlcaP 
Alm. i Bu^no ! ¿ Con quién ? 
Marta» Es Joven de circunstancias... 
Vos debéis de conocerle 
Álm. Veamos. ¿Cómo se liama? 
Marta. Alfonso de Castro... 
Álm, Mucho. 



El hijo de doña BrauUa... 

Marta. El mismo. 

Alm. Es mozo de mérito. 

Marta. Y quizá por esa causa 
Se halla sin colocación. 

Alm. El que no llora no mama. 
Un memorial... 

Marta. Aquí está. 

Alm, Bien. ¿Qué pretende? 

Marta. Una plaza 

De secretario... 

Alm. Veamos 

(Toma el memorial y lo examina.) 
Si viene en regla la instancia. 

Marta. En una administración 
Cíeneral. 

Alm. Muy bien. Hay varias 
Vacantes; tiene talento, 

Y es destino que le cuadra. 
¿Está informado el ministro...? 

Marta. Ya le tiré una puntada... 

Y ahora venía á entregarle 

El memorial... { Cuánto tarda 1 

Álm. Justamente es negociado 
De mi sección y á ella pasan 
Todas estas pretensiones. 
Le hablaré con eficacia , 

Y si 08 recibe benévolo, 
Tanto mejor. 

Marta. Él me trata 
Con bondad y cortesía. 
Mas el portero me ataja 
Porque dice que está exento 
De tener buena crianza. 

Alm. ¡Cómo!... 

Marta. Y ni esperar me deja 

Al ministro en su antesala. 

Alm. Tiene órdenes generales..., 
Pero esas con vos no hablan. — 
Permitid á esta señora, {A Monxon.) 
Pues pide tan leve gracia, 
Que espere al señor marqués. 

Monx. Bien; mas si ella se desmanda... 

Alm. No lo hará. 

Monx. Soy funcionarlo 

Público... 

Alm. Si esta mañana {A Marta.) 
No le veis, para la audiencia 
De esta noche no hagáis falta. 
Se os pondrá en lista. 

Marta. Viváis 

Mil años. 

Alm. Ahora me llaman 
Mis tareas. Soy muy vuestro. 

Marta, Yo vuestra humilde criada. 



I& 



FLAQUEZAS MINISTERIALES. 



orque pedí lo que es mío , 
Noaqui... 

Viol. i Jesús , qué mujer 1 

Marta, V los sordos han de oirnos 
Si suelto la de sin hueso. 

Viol. Por no hacer un desatino 
Me Yoy. — Dad esa tarjeta 



Al marqués. Yo me retiro. 
Ved aquí los resultados 
De admitir en este sitio 
A mujeres de... 

Marta, ¿Deque? 

¿ De qué ? 

Viol De bajos principios. 



ESCENA Vin. 
MARTA, MONZÓN. 



{Al portero.) 



Oiga, 



Matta. iGómo se entiende 1... 
espere ; 
La diré cuántas son cinco. 
Monx. Señora, ved que no estáis 
{Recogiendo la tarjeta , los periódicos y 

algunos pliegos.) 
En la plaza del Rocío. 
Respetad... 

Marta. Tenéis razón. 
Me contengo, me reprimo... 
Pero yo no me he criado 
En las malvas , y si digo 
Lo qué sé de ella... 

{Monzón entra sin hacer caso de Marta en 
el despacho del ministro.) 
Que ¿ fe 
Que me ha contado un vecino 
Maravillas ; y ojalá 
Las hubiera yo sabido 
Esta mañana temprano, 
Que ¡voto va , no va á Cristo...! 



ESCENA IX. 
MARTA « PEREIRA. 

Per. ¿ Ha venido su excelencia ? 

Marta. ¡ Qué insulto I \ Qué despotis- 
mo I — 
¿ Conocéis á esa señora 
Que en la escalera habréis visto P 

Pff • ¿ A la condesa Violante ? 



Marta. Esa. El título es postizo. 
Pei^Mirad... 

Marta. "^ . Es una embustera. 
Per. Señora... 

Marta. Y en el hospicio 

Las hay mucho mas honradas. 
Per. I Cómo ! ■ • 
Marta. Y si el jefe político , 

sea administrador 
General de este distrito, 
Supiera lo que se pesca , 
La pondría... 

Per. \ Qué vestiglo ! 

Escuchad... 

Marta, Donde merece. 
Si , señor ; á ella , y á un primo 
Que tiene... 

Per. ¿Qué...? 

Jíarto. A un tal Pereira... 

Per. Mirad lo que... 

Marta. Que es un picaro. 

Yo no le conozco ; pero 

1 Qué lástimas de presidio ! 

Per. I Deslenguada 1 Si supierais 
Quién soy... 

Marta. Me importa un pepino 
El saberlo. 



ESCENA X. 

PEREIRA , MARTA, MONZÓN. 

Monx. } Con mil diablos , 
Señora... I 
Marta. Y digo, y repito... 
Una rox dentro. \ Su excelencia ! 
Otra roz mas cerca, ¡ Su excelencia ! 
Monx. ; Silencio 1 

[Abriendo la mampara.) 
I Aun lado! ¡El ministro! 
{Apartando a Marta y á Pereira.) 



ESCENA XL 

PEREIRA, MARTA, kl MARQUÉS, 
MONZÓN. 



Marq, 

Per. 

Marq. 



Monzón. 



Señor.. 



Jfonx. Mande ucencia. 



Un momento... 
{A Pereira,) 



ACTO SEGUNDO. 



16 



Marta. Sioekntlslmo.^ 

Señor.. * íT 

Marq. Tomad esU nota , . ^ • 

(Dando un papel á'Momton,) 
Y qne d jefe del archivo , ^ 
Os entregue sin tardanza, t 
lios docamentos que pido. 



ESCENA XII. 
El MABQUÉS, VAKTA, PEREffiA. 

JTorfa. Señor... 

(Le toma la delantera Pereira, 
(¡ Se puso delante !) 

Marq. ¿ Qué queréis ? 

(Á Pereira tomando su memorial.) 

Per. Yo solicito 

Que vuecencia me coloque... 

Marq. Todos pretenden lo mismo , 
Y para acallar á todos 
Veo que será preciso 
E.«tablecer en el reino 
Para cada hombre un destino. 

Per. Ya debe de estar vuecencia 
Informado... Soy el primo 
De Violante. 

Marq. i Ah ! Lo celebro. 

Marta. (\ Qué escucho !) 

Marq. Seréis servido. 

(Siguen hablando en vox baja.) 

Marta. (¡ Y yo entre oreja y oreja 
Mil tempesUdes le he dicho 
Sin conocerle ! Me alegro.) 

Jíarq. Id... 

P#r. No tengo mas padrino 

Qne vuecencia... 

Jíarq. Id descuidado. 

f¡ Tiene una traza de pillo !...) 

Per. Dios guarde á vuecencia... 

Marq. Adiós. 

(Con afabilidad.) 

ESCENA XIIL 

El MARQUÉS, MARTA. 

[El marqués se dirige á su despacho y le 
detiene Marta*) 

Marta. ¡Señor! .. 

Marq. No os habla visto. — 

I Ahí ¡Sotevot! 



Marta. Os Tengo á hablar 

Sobre aquel memoriaUto... 

Marq. Tengo pri^\.. 

Marta. . ^ Y á entregaros 

Este otro- sobre el destino 
Para mi yerno futuro. 
( El marqués lo toma con la mano tx- 

quierda y lo conserva en ella sin desdo- 

blarlo, teniendo en la derecha el d$ 

Pereira.) 

Marq. (¡ Para su yerno I ¡ Maldito 
Sea su yerno !) Id con Dios. 

Marta. ¿\ asi... , con ese desvío 
Me despedís ? 

Jíarq. No hay un cuarto. 

Marta. Pero... 

Marq. No puedo serviros. 

(¡ Solo falta que la madre 
Me dé ahora un tabardillo 1) 

Marta. Esta mañana me disteis 
Palabra... 

Marq. Fué un compromiso... 

Marta. \ Ni media paga siquiera 1 

Jfarq. \ Qué Importunidad I Ya ha 
dicho... 

Marta. Si á lo menos me empleárala 
Al muchacho... 

Marq. Y ¿con qué títulos 

Viene á pretender...? 

Marta. Mayores 

Los tendrá tal vez el primo 
De Violante. 

Jfarq. ¿ Qué decís ? 

Marta. \ Vale mucho un buen palmito! 

Marq. \ Qué osadía 1 Retiraos. 
No volváis mas á este sitio. 
Tomad vuestro memorial. 
(Tira al suelo hecho pedaxos el memorial 

de Pereira y dobla un pico al d$ 

Castro.) 

Marta. \ Qué injusticia I 

Jíarq. Así ca8tigo 

(Entrando en tu despacho.) 
A Insolentes. 



ESCENA XrV. 
MARTA. 

* Yo... I Me ha dado 

Con la puerta en los hocicos ! 



16 FLAQUEZAS MINISTERIALES 

ESCENA XV. 



MARTA , CASTRO. 

Cast. \ Señora... ! 

Marta. i Quién... ? i Pobre Castro ! 

{Tolviénáose.) 
En hora menguada Tienes. 
Maldiciendo aquí me tienes 
La triste vida que arrastro. 
Confiado en tu virtud , 
Vendrás á 8at>er ansioso 
El resultado dichoso 
De aquella solicitud. 
Hijo mió , no hay consuelo 
Para ti ni para mi. 
Mira el memorial alli 
Hecho trizas en el suelo. 
{ Qué horror, ánimas benditas !... 

Y eso que en cas de Violante 
Dio palabra terminante 

De dolerse de mis cuitas. 
) Ahora tanta displicencia , 

Y antes brindaba mercedes 1 
Explícame tú si puedes 
Tan extraña inconsecuencia. 
O ha perdido su cordura 
En un romántico acceso, 

O le ha baldado el congreso 
Con un voto de censura. 

CasU Otra es la causa, señora. 
De su rabia y su despecho, 

Y el desaire que os ha hecho, 
No á vos , á él solo desdora. 
No mendigo su favor, 
Porque ya le conocí. 

Vengo á arrancaros de aquí 
Para salvar vuestro honor. 

Mafia, t Cómo i... 

Cast. Tan noble en su ira 

Como en su amor... de visir, 
Ha querido seducir 
A mi adorada Ramlra.^ 
Se introdujo en vuestra casa 
Un agente de sus vicios. 
No es mucho : tales servicios 
Se suelen premiar sin tasa. 
Aventuró su osadía 
La infame proposición , 
Que con casta indignación 
Rechazó la prenda mía. 
Porfiaba temerario. 
Llego entonces, oigo, acudo, 
Y fué mi primer saludo 
Un puntapié al emisario. 
Entonces el perillán 



Me amenazó con su amo , 

Y de un tramo en otro tramo 
Le eché rodando al zaguán. 

Marta. \ Traidor... ! ¡ Ahí está el busilis ! 
I Y teniendo ya otra moza 
Que se pierde una coroza... ! 
¡ Hum... ! Se me enciende la bilis. 
Estoy hecha un Satanás, 

Y si le pillase ahora... 

Cait. Huyamos de aquí , señora , 

Y no volvamos jamás. 

Marta. ¿No volver? No vuelvas tú, 
Que eres hombre , y no conviene-, 
Mas yo \ perene y perene. 
Por vida de Beicebú ! 
Lo que yo vengo á pedir 
Es mió , y mió, y remio : 
Sí, señor, y el monte-pio 
No me dejará mentir. 
Yo pido justicia neta, 

Y para instalarme aquí 
Me traeré la cama ; sí. 
Como hoy traje la calceta. 

{ Eso faltaba 1 i Hola , hola ! 
En casa la niña. ¡ Tale ! 
Yo estoy fuera de combate 

Y ya puedo andarme sola. 
Su rabia será completa 
Cuando vea de contino 
En vez de un rostro divino 
Una cara de vaqueta. 

Coíí. Venid... 

Marta. Y pronto, y cabal 

{Tomandio el hraxo de Castro y yéndose.) 
Ha de darme la mesada , 
O esta noche hay asonada... 
Cast. I Vamos 1 
JTarto. Y arde Portugal. 

( Vainse por donde entraron. ] 



ACTO TERCERO. 



17 



ACTO TERCERO. 

lt«»Mko dtl ■tatoiro rteaiMnl* adornado. Gran hmm 
«•«eriiorlo con papeles. aip^llaaiM, llbroi, «le. 
A la dwwita dol aelor U pnorta do la anioaala. En 
«•!• do oaio doa baleanoa , y ontra olios nao ehl- 
■Moa. Patrta on ol foro qno da paio A U soeiola< 
m , 7 oM aas poqoofia on la 



ESCENA PRIMERA. 
El marqués, ALMEIDA. 

Marq. ¡Otra personalidad! 
(Sentado en un elegante eüUm delante de 

^ meea, con un periódico en la mano.) 
«Qoé tienen qne rer el trono, 
Ni U patria ni U ley 
GoD si yo como ó no como, 
Si me Tlsto ó no me visto 
Con este sastre ú el otro, 
9 es bella ó no mi querida, 
Si madrugo ó si trasnodio , 
Si gisto coche ó lando, 
Si estoy flaco ó si estoy gordo ? 

Álm, Siempre fué la comidilla 

{Con un legajo en la mano.) 
De esos papeles periódicos 
Satirixar al que manda , 
A no mediar... ¡ Pues ! Supongo 
Que me entendéis. Pero al hombre 
De Estado , á fuer de filósofo , 
Ni le acobardan las pullas 
Ni le ablandan los piropos. 

Marq. Las personales diatribas. 
Bien, pasen : yo las perdono ; 
í Pero sumar , como lo hacen 
En este articulo anónimo, 
Con mi sueldo de ministro 
^ que de mis tierras tomo , 
Y en la partida de data 
Acumular á su antojo 
Cnarismos sobre guarismos 
Con el intento piadoso 
Je insinuar que cubro el défícii 
Enorme con lo que robo I 

Mm. Acaso no ha pretendido 
Sino acusaros de pródigo... 

*f 9- 4 Qué sabe él lo que yo gasto? 
iOné sabe él lo qne yo cobro? 
Hobir... ¿De dónde? Imposible. 
« lUncJo yo acaso fondos ? 
finarme..., puede ser; 
« Mas qué le Importa á ew soilo . 



Pues yo no le pido nada. 
Que me lleven los demonios? 

Álm. Ea, no hay que sofocarse. 
Señor marqués. — Vaya un polvo. 

(Saca la caja y telo ofrece. ) 

Jíorg No lo gasto.-Y, no hay remedio. 
De ese falso testimonio 
¿ Qué infiere el vulgo maligno? 
Que soy ladrón ó tramposo ; 
Y esto , ya pasa de injuria 
Personal. 

^Im. I Eh !... Según cómo... 

Marq. No hay según. Aquí se ataca 
Al gobierno... 

-^ím. En cierto modo... 

Jíorq. Y es preciso denunciar 
El escrito. 

^Im. No me opongo... 
Jíorq. Al momento. De real orden. 
Álm. ¿Como artículo injurioso? 
Jíarq. Como subversivo. 

i^^' Pero... 

Marq. ¿Dudáis...? 

f.i^T' . , No; ni por asomo... 
( { Gomo ciega la pasión I ] 
Pero el Jurado... 

Marq. Es negocio 

Concluido. ¿ Hay algo mas 
Que despachar? Venga pronto. 

Álm. Nada por hoy. — No me atrevo , 
Como os veo en tal enojo , 
A preguntaros si aquel 
Proyecto de ley famoso... 
iíarq. ¿ El de his medidat? 
Álm. gg^ 

iíarq. Desechado por cien votos 
Contra veintinueve. 
Álm. jMalol 

Marq, Contaba con el apoyo 
Del centro , y se me desfila 
A la izquierda. 

^Álm. ¿Si?¡Malorum! 

Y esa oposición terrible 
¿ Contra vos se ha alzado solo 
O se extiende á los demás ' 
Compañeros? 
Marq. Sí, sí; á todos. 
Álm. Vaya por Dios. Nal de muchos 
Dii que es consuelo... 
Marq. ¡^ tontos. 

Álm. Aunque no estáis para gracias , 
Os recuerdo respetuoso 
Las plazas de secretarios 
Que vacan... 

Marq. Hoy me propongo 
Proveerlas. 
Álm, Bien 9A]ml* 

3 



i8 



FLAQUEZAS MINISTERIALES. 



Que tengo el genio algo corto 

Y nunca os pedí mercedes 
Para mí ni para otros ; 
Mas hoy por primera vez ' 
Vuestra protección irapioro 
En favor de un pretendiente 
Que juzgo muy á propósito 
Para una de esas vacantes. 
Es un excelente mozo. 

Marq, Lo creo, mas... 

Altn. Muy honrado... 

Marq, No obstante... 

Alm. Muy estudioso, 

Y sus principios... 
Marq. Hay muchos 

Empeños... Cada neófito 
Tiene sus Mecenas... 

Alm. Yo... 

Marq, Hé aquí el mayor escollo 
De un ministro : el personal 

Alm, Sujeto por quien yo ahogo, 
Podéis creer... 

Marq, Otro tanto 

Dicen los demás patronos ; 
Pero las plazas son cinco , 

Y tengo ya un promontorip 
De memoriales. 

Alm, Si al fin 

Ha de haber tantos quejosos , 
¿Qué mas da...? 

Marq, \ Si es una peste ! 

€k)mo buitres, como lobos 
Al olor de una vacante 
Se abalanzan de ocho en ocho. 
¿Qué digo vacante? Ayer 
Fué acometido de un cólico 
El contador de correos, 
Y al salir del dormitorio 
Me pidieron hoy su plaza 
Media docena de prójimos. 

Alm,^ No lo extraño. Pero el mérito 
De mi ahijado... Habrá muy pocos... 
Marq. En fln , veremos... Se hará 
Lo que se pueda. 

Alm, Yo 08 cojo 

La palabra... 
Monx. La condesa 
[Anunciando desde la puerta de la 
derecha») 
Del Rosicler. 
Alm. (i Un estorbo !) 

Marq. Adelante. Permitid... 
Alm, (¡Faldas! Mi gozo en un pozo.) 
[Saluda al ministro y á Violante y se retira 
por la puerta de la secretaria.) 



ESCENA II. 
VIOLANTE, EL MARQUÉS. 

Marq. ¡Violante I 

Viol. i Gracias á Dios 

{Sentándose al lado del marqués.) 
Que al fln nos vemos los dos ! 

Marq. Vuelto me tienen el juicio 
Los asuntos del servicio. 

Viol. No hay forma de hablar con vos. 
Hoy me sequé en la antesala 
Con gente soez y espuria , 

Y después í oh mengua ! i oh furia ! 
Marq, ¿Qué es eso? 

VioU Me siento mala. 

Marq, ¿Qué te duele? 

Viol I Atroz iojttria 1 

Marq. ¡Cómo!... 

Viol. La esposa altanera 

Del vizconde de la Riva 
Suelta al verme la saliva 

Y tomando la otra acera 
Me mira de abajo á arriba. 

Marq, ¡Eh! ¿Qué importa...? 

Viol, A un estropajo 

No se trata... 

Marq, Eso no es nada. 
Aprensión... 

Viol. ¡Estoy medrada! 

¿Aprensión? ¿Y el salivajo? 

Marq. Puede que esté embarazada. 

Viol. Es muy justa mi querella 

Y el alma se me destroza... 

Jíorq. No hagas caso. Así resuella 
Porque eres tú mejor moza 

Y mas elegante que ella. 

Viol. Tal creo; mas sin c^astigo 
No ha de quedar el insulto. 

Jfarg. Si tiene envidia, consigo 
Lleva la pena. 

Viol, ¿Hay indulto? 

Pues no vuelvo á hablar contigo. 
Marq. Niñadas... 
Viol. A ti te alcanxa 

El desaire que me aflige. 
Ella, ó yo. No hablo de chanza. 
Marq, Pero, hija mía... 
Viol, O venganza, 

[Se levanta.) 
O hago dimisión. Elige. 
Marq, Yo soy tu esclavo , Violante ; 

[Levantándose,) 
Mas, va ves, la injuriaba sido 
De mujer, y no es bastante... 
Viol, Pague la pena el marido. 



ACTO TERCERO. 



Marq, ¡Cómo...! 

^*oL Déjale cesante. 

Marq, Pero, hija, jhas perdido el seso? 
íA un director general 
Dejar cesante por eso! 
¿ Qué dirían? No haré tal. 
I Y sin fonna de proceso I 

yiol. De eso no me cuido yo; 
Mas va dije mi ulUmato. 
¿Le depones? Sí, ó no. 

Marq, Es una injusticia. 

'^^^ I Ingrato ! 

Marq. Pero, mujer... 

^«>í- í Se acabó I 

[Yéndose.) 

Marq. iQuéI¿te vas? 
J*^^' ¡Quién lo creyera! 

¡Hantener a ese hombre en zancos 
Después de injuria tan fiera I 
¡ Y quizá Yota en los bancos 
De la oposición ! 

Marq. Espera. 

Con efecto, hoy desertó 
De las filas del gobierno. 
«Y por qué mi subalterno 
No ha de votar como yo ? 
Mas se va á armar un infierno... 

yiol Basta, •, Adiós..., adiós... 1 

{Llorando.) 
^ ^^^^' Detenta. 

Todo por ti lo atropello... 
(roca la eampaniUa, te tienta y escribe 
rápidamente.) 

yiol Gracias. Mi honor iba en ello. 

{Sentándose.) 

Marq. Que venga inmediatamente 

{Ál portero, que asoma.) 
El señor SouzaCoello. 

yiol (Es macha mi autoridad. 
Con cuanto quiero me salgo.) 

Marq. Lo siento, que es buen fidalgo. 
(Escribe.) 
• De orden de su majestad , 
£tetetera.i» 



19 



ESCENA IIL 
ElMARQUSs, VIOLANTE, SOUZA. 

Souxa. ¿Queréis algo? 

Marq. Esta minuta interesa. 
tt»«d que sin dilación 
>enga copiada á mi mesa. 

yiol (No dirá el seQor barón 



Que he faltado á mi promesa.) 
Souxa. Está bien. - ¡ Exoneráis 

[Ojeando la minuta.) 

De su destino al vizconde! 
Marq. Sí. 

Souxa. [ I Qué injusticia ! ) ¿ De dónde 
Viene el golpe...? 

Marq. No os metáis 

En lo que no os corresponde. 



ESCENA IV. 
El BIARQüÉS, VIOLANTE. 

Marq. ¿Quieres mas? ¿Estás contenta? 

Ftoí. Sí, mi bien. 

Marq. por darte gusto 

Hago un descontento mas. 
I Vale Dios que no son muchos i 

yiol También ganas nn amigo 
En el director futuro, 

Y la misma cuenta sale. 

Marq. ¿Quién sabe...? 

„^*^^- Vayase el uno 

Por el otro. 

Marq. Cuando sepan 
Que por un antojo tuyo... 

Viol No te enfades , que aun estoy 

(Con xalamerta.) 
Afectada de los músculos, 

Y de ver ese entrecejo 

Me estremezco y me atribulo. 
En premio de esa fineza , 
Que agradezco hasta lo sumo. 
Exige de mí imposibles, 
Que no puede haber ninguno 
Para eFamor que te tengo ; 

Y si aun es débil tributo 

Mi honor por tí abandonado - 
A los sarcasmos del vulgo, 
Pide mi sangM, mi vida, 

Y contenta iré al sepulcro. 

Marq. {No mas! ¿Qué dices? Yo soy 
Tu amante , no tu verdugo. 



ESCENA V. 
El MARQUÉS, VIOLANTE , SOÜZA. 

Souxa. Aquí tenéis puesU en limpio 

(Dándole un oficio.) 
La real orden... 



20 



FLAQUEZAS MINISTERIALES. 



Marq. 



Dadla cuno. 

(Después de firmarla,) 



ESCENA VI. 
El marqués, VIOLANTE. 

Viol. SI no temiera abusar 
Hablaría de otro asunto... 
Marq, ¿Qué asunto P 
Yiol. Un empeño mío. 

Nunca faltan importunos... 
Marq. Bien. ¿Qué quieres? 
Yioh Una plaxa 

De oficial; se entiende, de último 
Oficial del ministerio... 
Marq. ¿Para quién? 
Viol Pwa un alumno 

De no sé qué seminario. 
Dicen que promete mucho... 

Marq, Algún niño que tal vex 
Está estudiando gerundios. 

Viol. Yo no sé ; pero su padre 
Es hombre rico y de influjo... 
Le he dado ya mi palabra, 
Y, ya veis; si no la cumplo... 
Marq. Pero, hija , jsl no hay vacante! 
VioL No le hace. Se quiU á alguno... 
Marq. No mas alcaldadas ; no. 
Viol, Pues bien; tomad otro rumbo. 
Dad la plaza del vizconde , 
Plaza de honor y de lucro, 
A uno de esos caballeros ; 
Los ascensos por su turno 
A los demás , y á mi ahijado 
La resulta; asía ninguno 
Se agravia... 

Marq, ¿Y los pretendientes? 
¿Y qué dirá luego el mundo 
Si el agraciado es un tonto 
Sin práctica, sin estudios...? 

VioL Ya se irá soltando aquí 
Poco á poco. Otros mas rudos... 

Marq, Vaya que hoy tienes caprichos 
Originales, absurdos. 

Viol. ¿Hay mas que dejarle luego 
Cesante? ¡Vaya un apuro! 
Salga yo del compromiso 
En que su padre me puso , 
Y lo demás... 
Marq, De ese modo... 

Viol, ¿No te admira mi discurso? 
[Sacando un papel que pone sobre la mesa.) 
Aquí queda el memorial, 
r.uamln tensas iIoí! niiniito^ 



De tiempo dictas las órdenes... 

: Marq, ¡Eso es! i Así i ¡ De barullo 1 

Fio!. Me envías el nombramiento... 

Marq. Bien está ; pero te anuncio. 
Que si es necio . á las primeras 
De cambio le destituyo.— 
Y , por Dios, mira otra vez 
Por quién te empeñas. 

Viol. Te juro 

No volver á molestarte. — 
Solo falta que á ese tuno 
De mi primo... ¿ No ha venido • 

A presentarse...? 

Jfarq. Aquí estuvo ; 

Me entregó su memorial ; 
Yo doblé, como acostumbro , 
Un pico... . [Lo busca en la mesa.) 

Viol. Ya entiendo. En muestra 
De favor. 

Marq. Pues es el único 
Que hoy he doblado... Aquí está. 
Voy á decretarlo al punto. — 
« Concedido. » (Escribiendo,) 

Puedes darle 
El parabién. 

VioL Te aseguro 
Que es mía la enhorabuena , 
Porque me da mil disgustos , 
Y hasta perderle de vista... 
Pero adiós , adiós , que abuso 
De tu bondad demasiado. 
SI lo permite el bien publico , 
¿Irás á verme esta noche 
Al palco? 

Marq. Lo dificulto. 
Hay consejo de ministros; 
Tengo entre manos un cúmulo 
De negocios... 

VioL ¡Jesús! ¡Siempre 

Negocios! Yo me consumo. 
¿ Sabes que ya tengo zelos 
De Portugal? 

Marq. Son injustos. 
Adiós. 

VioL ( ¡Hé aqui un grande hombre ! 
¡Pobretes! Todos son unos.) 



ESCENA Vil. 
El MARQUÉS. 



Ya se ha ido. Respiremos. 
{Es singular el influjo 
fte esa mujer sobre mí ! 
Si á mí corazón pregunto 
1^ c«n ii^n , nada rei^ponde ; 



ACIX) TEUCEHÜ. 



121 



Y si en mi razón la busco , 
De mi flaqueza me acusa 

T romper me manda el yugo. 
A ser yo supersticioso 
Diría que algún coQjuro... 
Cuando de ella me separo 
Tengo Tehementes impulsos 
De olvidarla para siempre ; 
La TuelTO ¿ ver, y sucumbo. 
¡ Pero es tan sagaz , tan bella 

Y tan nombrada en el mundo 
Diplomático!... Un virey 
Que millonó en Pemambuco, 
Un embajador, un duque 

Y un milord de alto coturno 
Disputaban sus favores , 

; Y al cabo fué mió el triunfo ! 
i Esto es glorioso 1 No obstante, 
Por satisfacer un lujo 
Pueril arruino mi casa 

Y mi opinión aventuro. 
Aquella preciosa niña... 
Por solo un halago suyo 
Daría... Blas ¿quién creyera 
Que aquel vestidillo oscuro 
Cobijara una virtud 

Tan tenaz, tan fuera de uso? 

Ya se ve; yo no esperaba 

Que defendiese aquel muro 

El temerario galán 

Que á Martin dejó contuso. 

i Cómo ha de ser ! Soy ministro , 

No gladiador; y renuncio 

A esa beldad si es forzoso 

Ganarla á fuerza de puños. 



ESCENA VIII. 
El marqués, el BARÓN. 

Baroiu ¿Dais vuestro permiso? 

{Entrando.) 

Marq. ¡Entrad, 

Se&or barón! Adelante.— 
No venis de buen talante. 
¿Hay alguna novedad? 

Barón. Temo... Todo está tranquilo... 
Nada se confirma aún... 
Pero si es cierto el run , run , 
Tenéis üi vida en un hilo. 

Jfarg. ¡La vida! ¿Cómo...? 

Barón, - Yo os hablo 

De vida ministerial. 
La cosa se pone mal 
Y no se dei^cuida el diablo. 



Marq. Intrigas de ciertas gentes; 
Pandillas... 

Barón. Sí; yo confieso... 
Pero , como ya el congreso 
Os ha enseñado los dientes... 

Marq, Eso me da en qué pensar. 

Barón. La derrota de este dia 
Despopularizaría 
Al hombre mas popular. 

ifarg. Ya recobrará su imperto 
El gabinete. 

Barón. Tal vez ; 
Pero desde hoy á las diez 
Se habla de otro ministerio. 

Marq. Yo descomí retiro, 
Que es duro el vivir así.— 
Pero ¿ qué dicen de mi? 
¿De dónde me viene el tiro? 

Barón. No sé. Cada cual se escuda 
Con la opinión nacional... 

Marq. Y la entiende cada cual 
A su manera. 

Barón. Sin duda. 
Ello es que va progresando 
La pública antipatía. 
Dicen que os falta energía 

Y no 08 sobra el don de mando. 
Hay quien os llama indolente. 
Otro parece que ha dicho : 

« No hay mas ley que su capricho ; 
Es un sátrapa de Oriente. » 
Dice otro, que en lo privado 
Impertinente se interna : 
« Quien su casa no gobierna 
Mal gobernará el Estado. » 
Guerra igual , el mismo enojo 
En los dos bandos se advierte; 
Este os acusa de fuerte 

Y aquel os tilda de flojo. 
Otro dice : « En sus espaldas 
Sustentar no puede el solio. » 
Otro habla de monopolio , 

Y si hay faldas ó no hay faldas. 
Ya el culparos es precepto 
General, según parece, 

Y el que mas os favorece 
Dice que sois un inepto. 

Ifarq. Al oiros me confundo. 
¿Sois mi juez , ó sois mi amigo? 

Barón. Yo no os digo lo que digo ; 
Digo lo que dice el mundo. 

Jfarq. Sí; los de la otra bandera 

Y cuatro amigos ingratos ; 
Pero los hombres sensatos 
Hablarán de otra manera* 

Barón. No basta obrar con justicia ; 
Que , si callan los prudentes , 
Siempre hallan los maldicientes 



23 



FLAQUEZAS MINISTERIALES. 



Alimento á su malicia. 

Marq. Es verdad. 

Barón. Un golpe en falso 

Disteis ayer, y hay patriota 
Que como crimen lo nota 

Y os llevaría al cadalso. 

Marq» Bien ; ¿y qué ha sido por junto? 

Barón, Unajeve distracción : 
Dar una administración 
General... 

Marq, Pero... 

Barón. A un difunto. 

Marq. ¡Cómo! 

Barón. Don Pascual Mondego... 

Marq. Ese el agraciado es. 

Barón. Murió del tifus ha un mes 
En la ciudad de Lamego. 

Marq. «¡De verasP Con tanto asonto... 
{Se m.) 
El bueno de don Pascual 
Me remitió el memorial 

Y no la fe de difunto. 
Dios le dé la gloria , amen. 
Aunque siento el lapsut lingua , 
Al cabo la plaza es pingüe 

Y á otro le vendrá muy bien^ 
Barón. Pero lo que mas aviva 

La saña de esa facción 
Es... 

Marq, ¿Qué? 

Barón. La destitución 

Del vUconde de la Riva. 

Marq, ¿Qué decís P Hace un instante 
Que firmé el decreto , i y ya... ! 

Barón, Y añaden : « i Bravo ! Ya está 
Vengada doña Violante. » 

Marq. ¿De veras? Por vida mia 

[Sonriéndá>se.) 
Que sois un Argos, un lince, 

Y á Fouché dais falta y quince 
En eso de policía. 

Barón. No alabéis mi perspicacia , 
Que aunque yo no me descuido, 
Todo el pueblo lo ha sabido 
Antes que yo. 

Marq. \ Vaya en gracia ! 

Con público tan profeta 
¿ Quién respira sin que suene...? 

Barón. También el público tiene 
Su policía secreta. 

Marq. Con que ¿es inminente el riesgo? 

Barón. Aprovechad el aviso. 

Marq. Pues conjurarle es preciso, 
«Qué opináis? A ver qué lesgo... 

Barón. No sé... Disolverlas Cortes... 

Marq. Habrá reelección. 

Barón* Lo temo. 



Marq. Y ese es un partido extremo... 
Busquemos otros resortes. 
De Lisboa desterrad 
Al que esos planes concierta 

Y á sus secuaces... 
Barón. (Desierta 

Quedaría la ciudad.) 
Aun está la trama oculta. 
Días ha que sudo el quilo 
Hasta descubrir el hilo... 
Veremos lo que resulta. 

Marq. Mientras gastáis tanta flema 
Descargar puede el nublado. 

Barón. Si dais un golpe de Estado 
Mayor será el anatema. 
Atacar la libertad 
Del ciudadano , es exceso ; 

Y no esperéis del congreso 
Un voto de indemnidad. 

Marq. No, que es ya contrario mío, 
¡Y dura todo un trienio ! 
fiaron, {aquí del ingenio! 
Solo en el vuestro confio. 
Alguna farsa inventad ; 
Yo pagaré al corifeo ; 

Y volvedme al apogeo 
De mi popularidad. 

Barón, Entiendo el maquiavelismo. 
Pues el enemigo mina , 
Vuecelencia determina 
Contraminar... 

Marq. Eso mismo. 

Hacéis que de pronto estalle 
Una facción... 

Barón. ¿De cartistas? 

Marq. Mejor es de miguelistas. 
Cuatro tiros en la calle... 
Generala y mucha bulla , 

Y gendarmes , y metralla... ; 
Se dispersa la canalla; 

La persigue una patrulla... ; 
Cogemos en el garlito 
Con teatral aparato 
A algún pobre mentecato 
De los que dieron el grito... 
Con esto, y una proclama , 

Y un bando, y una justicia, 

Y una cruz á la milicia , 
Sube al cielo nuestra fama. 

Barón. Basta, basta. Si eso es 
Lo que queréis , arda Troya. 
Ifarg. Pues; un motín de tramoya... 
Barón. Seréis servido , marqués. 



ACTO CUARTO. 



23 



ESCENA IX. 
MARQUÉS. 

Lo hará á las mil maraYiUas, 
Porque es astuto y sagaz 
Como él solo. SI yo caigo , 
También el barón caerá. 
Mi garante es su interés 
Que le obliga á ser leal. 

[Mira el reloj y toca la campanilla,) 
Ya es tarde y tengo consejo 
Ue gabinete. — Estarán 
Esperándome. — ¡Monzón ! 

Monx. Mande vuecencia. 

{Junto á la puerta.) 

Marq. Llamad 

A Almeida. 

Monx, Está bien. 

Marq. Volando. 

{Entra Monxon en la secretaria.) 
Esta crisis ya es fatal , 
Mas yo espero que la reina 
Me apoye. 



ESCENA X. 
El MARQUÉS, ALMEIDA. 

Álm. ¿Qué me mandáis? 

Marq. Tomad esos expedientes 
Que están decretados ya. 
Estos otros, á la noche. 
Mañana se nombrarán 
Los secretarios vacantes. 

Alm. Y entre ellos ¿tendrá lugar 
Mí ahijado? 

Marq. Hoy estáis , Almeida , 
Importuno por demás. 
Hay otros mas beneméritos. 
Ya os he dicho... 

Alm. Perdonad. 

Yo creí... Gomo dijisteis... 

Marq. Bien, bien. Otra vez será. 



ESCENA XI. 

ALMEIDA. 

Mal humor lleva. Sin duda 
La crisis ministerial , 
Que se va haciendo muy seria , 



Le da mucho en que pensar. 

Llevemos estos papeles 

A las mesas... Aquí hay 

Un pico doblado. ¿A ver? 

¿Será cosa de entidad...? 

Leamos. Alfonso Castro.... 

( Qué veo ! Es el memorial 

De Marta. La misma letra -, 

El mismo papel : i no hay mas I 

Pues ¿cómo el marqués...? Veamos 

El decreto marginal. (Lee.) 

« Concedido. » ¡ Y su excelencia 

Le acaba de desahuciar I 

tQué sorpresa! {Extrajo modo 

De mostrarme su amistad I 

Pero, señor, ¿es posible...? 

¿ Lo habrá cambiado quisa 

Por otro? ¡Qué! no. ¿V el pico? 

Es cosa particular. 

Ni siquiera oyó su nombre , 

Y ahora... Habrá sido tal 
La porfía de la vieja.... 
Algún empeño eficaz... 
Pero en fin mi protegido 
Se coloca, tendrá pan 

Su familia, y habrá boda, 

Y yo seré en el altar 

Su padrino... Y siendo así, 
¿A qué hilarme con afán 
El seso...? Hágase el milagro 

Y aunque lo haga Satanás. 

{Entra en la secretaría.) 



ACTO CUARTO. 



La deooracioD del acto segando.— Es de nocbe. 



ESCENA PRIMERA. 

MARTA, MONZÓN , Pretendientes. 

{Marta , multitud de viudas y huérfanas y 
otros dos 6 tres pretendientes ocupan la 
chimenea. Los demás hombres pasean 
por la sala ó hacen corrillos. Todos 
charlan á un tiempo , especialmente las 
mujeres.) 

Monx, ; Señoras! ¡Por Dios! i Silencio! 
Este es ya mucho desorden. 
Mujer 1*. ¿Ni aun hablar nos dejarán? 



24 



FLAQUEZAS AUN ISTERl ALES. 



Mujer 2- ¡Miren el bruto! 

Mujer 3^ I El bodoque I 

{Siguen charlando las mujeres.) 

Homb, !•. Ya veis si tengo servicios. 

{Al segundo , mostrándole sus papeles,) 
Ya veis qué buenos informes. 
Aquí certifica el cura, 
Aquí cinco regidores y 
Aquí e! administrador 
General de Tras-os-Montes... 
Pues si me dan el destino , 
Clávenmelo en el cogote. 

Homh. e; Ya me canso de esperar. 
Caballeros , buenas noches. ( Vase,) 

Marta. SI esta noche no cobramos 

{En vox baja á las mujeres.) 
I sc«uís mis instrucciones , 
Va á haber aquí , sin recurso , 
Mostrencos y capirotes. 
Oid... 

(Cuchichean con gestos y manoteos expre- 
sivos.) 

Homb. 3o. ¿Se trata de nuevo 
MinUtertoP (SnuncomUo.) 

Homb. ?•. Sí ; no se oye 
Otra cosa. 

Homb. d: ¿ Y quiénes son 
Los que...? 

Homb. 7*. Hay varias opiniones. 

Honib. Z\ Hoy han estado terribles 
Los diputados á Cortes. 

Homb. 7". La oposición es compacta. 

Homb. 3*. Ha habido interpelaciones. 

Bomb. T. Al paso que de hora en hora 
Pierden terreno esos hombres. 
El descontento del pueblo 
Crece, y las voces que corren 
Son para inquietar, y mucho, 
A los ministros. 

Homb. 4». Señores, 
Portugal está perdido. 
No hay que formar ilusiones. 
Mientras las cosas no cambien 
¿Qué sirve mudar los nombres? 

Homb. Z: Con todo... 

Homb. 4». Nunca saldremos 

De galeras y de azotes. 



ESCENA n. 

FONSECA, MONZÓN, MARTA, 
Pretendientes. 

Fons. Salud , amigo Monzón. 
Monx, Dios os guarde y os corone 



De gloria, señor Fonseca. 

Fofi«. Hoy se ha despoblado el orbe 
Para haceros üi tertulia. 

Jfon*. lOh qué guirigay I Me rompen 
La cabeza. 

Fons. ¡Cómo charla 
La femenina cohorte I 

Monx. Muy temprano habéis venido. 

Fons. Ya lo veo. Se conoce 
Que el marqués no es pretendiente. 

Monx. Sentiré que os incomode 
El esperar... 

Fons. Nada de eso. 
Ya sabéis mis aprensiones. 
La antesala de un ministro 
Me divierte mucho. ¿Dónde 
Pudiera pasar el rato 
Mejor que aquíP 

Monx. Y ese Joven 

¿Logrará...?* 

Fons. ¿Mi chico? ¡Vaya! 
El que á buenos aldabones 
Se agarra... La oondesita. 
Aunque bocado de procer, 
Es humana y accesible. 
Cum quibus et nostras voces... 

Monx. Entiendo. 

Fons. Mañana mismo 

Recibiré la real orden. 

Monx. ¿De veras? 

Pons. ¡Toma ! Ya el sastre 

Está haciendo el uniforme. 

Monx. Recibid mi enhorabuena, 

Y que mil años la goce... 

Fons. Os daré buenas albricias. 
Monx. Gracias por tantos favores. 
Fons. ¡ Coutiñol ¡ Vos por acá I 
{Al hombre !•, apartándose de la mesa del 
portero.) 
Homb. 1». Ya lo veis. 

''<>'•*• Pues ¿no erais dómine 

Allá en el Algarbe...? 

Homb. 1«. Sí; 

Pero tronaron los monjes 

Y tras de ellos la obra pía , 

Y me quedé á buenas noches. 
Fons. Pediréis colocación... 
Homb. 1*. Un desünillo mediocre. 

Tengo pocas esperanzas... 

Fons. Yo lograré que os coloquen. 
Espero tener en breve 
Grande favor en la corte. 

Homb. 1». ¡Ah, señor! 

^o^' Ya nos veremos.-— 

Vuesarcedes me perdonen. 
{A los del corrillo, pasando á ¿a chimenea.) 
Señoras... ¡Oh doña Marta! 



ACTO CUARTO. 



35 



Marta. Finne como un roble. 
Fans. ¿Un poWttoP 

{Saatndo la caja.) 
Marta. Venga pues. 

(Lo toma.) 
Fotu, A eeas señoras, que tomen 
(Dando la caja á Marta, y cada vieja toma 

MU polvo.) 
Si gustan... 
Mujer t\ {Cucaracbero! 
Mujer 2^, (Qué bien huele 1 
Fone. (; Cómo sorben I) 

Mí^er SP. Yo no lo gasto. 
Fons. Esta nifia 

Prrferiii unos bombones. 
iJSaea la caja de los bombones y obsequia á 
las játenes.) 
Mujer &*. Por no despreciar... 
Fons. ¿YvosP 

Jfujer e». Vaya. 

Fons, Son de los mejores. 

Mujer 3«. Yo, sin perjuicio del polvo... 
Fons. (EsU es golosa in uttoque.) 
Vos ahora... Vos también... 
M^^er 7". ¡Si ya no hay mas I 
Fons. I Qué demontre ! 

U siento. 

(Guarda la caja de bombones.) 
Mujer \\ Tomad la caja. 

(Le da la del tabaco.) 
Fons. Uena estaba basta Jos bordes , 
{Átmodelos pretendientes que están sen- 
tados.) 

Y también vuelve vacía. 

Vas ¿qué importa? A poco coste 
Gano fama de galante 

Y doy un recreo pobre 
K la nariz de las viejas 

Y al paladar de las jóvenes. 

[Yuehe d encararse con el hombre l» y 
habla con él envox baja. La conversación 

■ se anima otra vex en la chimenea y en 
los córralos.) 



ESCENA III. 
FOíiSECA. MONZÓN, HARTA, PEREIRA, 

PaETENDHENTES. 



Ftf. Pasad recado al Instante 

• {Acercándose al portero. 
M aenoT Almeida. 



Monx. i Ríen , 

Por cierto! ¿Y quién sois vosP ¿Quién...? 

Per. Soy el primo de Violante. 

Monx. ¿Y por eso tanto fuero? 

Per. Vengo... 

Monx. ¿Qué Violante es esa? 

{Vaya, vaya!... 

Per. La condesa 

Del Rosicler. 

Monx. Caballero... 
(Con dulxura y sumisión poniéndose en 

pié.) 
Perdonad... No os conocia... 
Voy á llamarle al momento. 

Per. (iRárbaro!) 

Monx, Tomad asiento. 

Sentaos por vida mia. 

{Entra en la secretaria.) 



ESCENA IV. 

FONSECA, MARTA, PEREIRA, 
Pretendientes. 

Per. Rien estoy. ({Miren qué listo 
Mudó de tono el cerbero 1 
Si vuelve i hablarme altanero,. 
Le sacudo , vive Cristo.) 
(Llega paseando adonde está Fonseca, y 
este le mira.) 

Fons. Perdonad. Yo creo que esa... 
Si ; esa cara... 

Per. Dios os guarde. 

Fons. ¿No estabais vos esta tarde 
En casa de la condesa...? 

Per. ({Catadura extravagante!) 
Con efecto; estaba alli... 

Fons. ¿Sois de su tertulia? 

Per. Si... 

Yo soy primo de Violante. 

Fons. (Este será el cantarada...) 
Si de alguna cosa valgo , 
Podéis... 

Per. Gracias. 

Fons, ¿Sabéis algo 

De mi asunto...? 

Per. No sé nada. 

{Saliendo al encuentro de Almeida.) 



25 



FLAQUEZAS MINISTERIALES. 



ESCENA V. 



FONSECA, MONZÓN, ALMEIDA, MARTA, 
PERCIRA, Pretendientes. 

Fons. {¿ Habrá zanguango. . . ?) 
(Habla en vox baja con Monxon , qtie vuehe 
á iu sitio.) 

Per, Salud* 

Alm* Servidor. 

Per, Vengo afanado 

A saber el resultado. 
De aquella solicitud. 

Álm, ¿Qué solicitud? Hay mil... 

Per, Vos debéis tener la mía. 
Pido una secretaria 
De administración civil. 

Alm, Gomo hay mas de una vacante, 
No sé... 

Per. El despacho interesa. 
Soy primo de la condesa... , 
De la condesa Violante. 

Alm. (|La querida del marqués 1} 

Per, El marqués, (bello sujeto! — 
Puso al margen el decreto : 
« Concedido... » Eran las tres. 

Alm. (¡Qué oigo!} 

Per, Ya veis que me explico. 

Ella que la vio , al momento... 
ítem mas. El documento 
Tenia doblado un pico. 

Alm, (¡ Pecador 1 1 Ya no hay recurso ! 
Bien dije ; una trocatinta... 
La cosa es ya muy distinta...) 
Está bien. Se dará curso... 
(lY yo que ¿ la pobre viuda 
Ya iba á dar el parabién...!} 

Per. Mirad que urge... 

Alm* Bien ; si. . . , bien. .. 

(Distraido,) 

Per. Mañana... 

Alm. Si tal ; sin duda... 

Per, Vos tenéis el negociado. 

Alm. Sí. 

Per, La instancia ya depende 
Tan solo de vos... 

Alm, Se entiende. 

Per, Yo... 

Alm. La del pico doblado. 

Id tranquilo. (¡Y es un tonto!) 
La tengo clavada aquí. 

(Con la mano en el coraxon.) 

Per. ¡Oh! 

(En tono de agradecimiento.) 

Alm. Y como penda de mí , 

Se despacha bien y pronto. 



Per. Basta. Mi amistad desea 

(Apretándole la mano. 
Manifestaros que soy 
Muy. . 

Alm. Gracias, gracias... (Me voy 
Antes que Marta me vea.) 

(Entra en la secretaria.) 
Per, (Allí está... Sí ; aquella es 
La farotona de marras. 
Vóime huyendo de sus garras.) 
Expresiones al marqués. 

(A Monxon con petulancia.) 



ESCENA VI. 

MONZÓN , FONSECA , MARTA , 
Pretendientes. 

Marta. Sí , señora , me la quiso 
(A la viuda que tiene á su lado , á media 

vox. Todas la oyen con atención é in- 
terés,) 
Seducir. 

Mujer 1*. ¡ Qué picardía I 

Mujer 2*. i Qué Tarquinol 

Marta, Ya se ve , 

Como la muchacha es linda... 

(Baja mas la vox y no se la oye.) 

Mujer 3*. (¡ Qué suerte tienen alganas ! 
Mi Ramona es mas bonita, 
¡Y nadie la dice nada 1) 

Mujer 4\ ¡ Qué horror I 

Marta. Pero mi Ramíra 

Le puso de oro y azul; 
Que aunque tierna corderilla 
El honor la dio coraje. 

Mujer 3*. ¡ Embustes I ¡ GazmoBerías ! 
(A la que está á su lado.) 

Marta, Y eso que llegó el atélite 
Cuando ella estaba sólita; 
Pero luego... 

''d^ní?,!! ¡Su excelencia! 

[Suenan mamparcu.) 
Monx. ¡Su excelencia! 

(Abriendo la suya.) 

%reT' \ ¡Arriba I- i Arriba I 

(Murmullos , codadas , confusión.) 
Monx. i Orden , orden 1 Abrid paso. 

¡Orden! ¡Silencio! En dos filas... 

(Se colocan los pretendientes á ambos la- 
dos de la puerta : las mujeres en una 
fila; los hombres en otra.) 



ACTO GUAATO. 



27 



ESCENA VII. 



El marqués , MONZÓN , MARTA , 
FONSECA, Pretendientes. 

El ministro se coloca de pié junto á la 
chimenea y van llegándose á él los pre^ 

tendientes.) 

Fons. (¡Eh I Le hablaré después que hava 
Despachado á esa cuadrilla.) 

{Se separa á un lado y habla aparte 
con Monzón.) 

Homb. 1*. No desestime vuecencia 
[Entregando al ministro su memorial To- 
do* hocen á su tiempo lo mismo.) 
Lita súplica. Es la quinta. 

^arq. Ya os conozco. No hay Tacantes... 

Bomb. 1*. Sí, señor; una enCoimbra, 
De ofidal cuarto... 

^flí-í. Está bien. 

Como ya no esté provista , 
Se os dará. 

Homb. I». (Fecha atrasada... 
Y yo me quedo per istam.) (Vase.) 

Homb. I». Señor, cargado estoy ya 
Deraionyde familia. 
^y cesante... 

*fl»'9. ¿ Desde cuándo ? 

llomb. í*. Un año hará por ceniza. 

ííorq. Yo no era ministro entonces. 
Esa fecha es muy antigua 
Para el siglo en que vivimos. 

Sm¡b. Me hicieron una injusticia. 

^orq. ¿Y yo la he de reparar 
Con otra? 

Homb. 7T, Xo no decía... 

^arq» Tened paciencia. Veremos...— 
¿^'^•••? {Al hombre Z\) 

Hmb. 2«. (No hay remedio. |Me ar- 
chiva I) {Vase.) 

Homb. Z; \o goy el recomendado 

{Bajando la vo$.) 
Del marqués de Alga-florida... 

^«•q. ¡Ahí Sí... 

Homb. z\ He ba dado OLpresiooes 
*^«a TOS, y esU esquelita... 

{Se la da.) 

_ ^»q. Dadme... Celebro... (Con este 

Es nías fácula salida.) 

Dad un recado al marqués, 

¿ a ios tres ó cuatro dias 

«•* os dará mi respuesta. 
Homb. 3«, Por supaeato... 



Marq. (Negativa.) 

Por supuesto... 

Homb. Z\ Dios os guarde. {Vase,) 

Marq, Abur. (¡A mí con epístolas 1) 

Honib. V. Aquí presento á vuecencia 
Este plan... 

Marq . i Oh ! á Proyectista P 

Homb. 7'. Sí, señor. Soy consamado 
En mineralogía y química. 

Marq. Sea en buen hora. 

Homb. 7». Y prometo. 

Sí el gobierno me anticipa 
Cuatro millones de reís , 
Descubrir en mi provincia... 

Jfar^. ¿Alguna conspiración? 

Honib. 7**. Un venero de platina. 

Marq. ¿Y pedís cuatro millonea 
Doréis? 

Homb. 7«. I Oh I Se necesitan 
Para las primeras obras... 

Marq. (No valdrá tanto la mina... 
Sí la encuentra.) Os llamaré 
Cuando haya en tesorería 
Fondos sobrantes. (Primero 
Se comerá la polilla 
Tu proyecto.') 

Homb. 7*. Sin embargo , 
Pase vuecencia la vista 
Por ese escrito, y verá 
Las brillantes teorías... 

iíarq. Yo estoy por lo positivo. . 

Homb. 7". Pero... 

Ifarq. i Oh Dios I \ Qué pesadilla ! 

{Entre dientes.) 

Homb. V. Yo haré... 

Marq . Hay otros esperando , 

Y aquí no estáis de visita. 
Permitid... 

Homb. V. (i Por no escucharme 
Se pierde la monarquía !) {Vase.) 

Homb. 8'. No quiero ser importuno. 
Que vuecencia está de prisa. 
Ahí está mi memorial. 
Obre vuecencia en justicia, 

Y ¡salud I {Vase.) 
Marq. (Le atenderé. 

{Doblando el memorial.) 
Su franqueza me cautiva.) 
Homb, 9**. Si vuecencia no me emplea... 
{Con tono de amenaza.) 
Marq. ¡Cémo!... 

Homb. 9". No me ando en chi- 

quitas. — 
Me pego un tiro. {Vase.) 

Marq. (¡Demonio! 

Pero, en fin, peor seria 
Que me lo pegase á mi.) 



38 



KLAQÜE/AS MINISTEIUALES. 



Uimib, 5". Señor, >o soy periodista... 

Marq, Si; ya me consta... 

Honib. 4". Y acérrimo 

Defensor de las doctrinas 
Del ministerio. 

Marq. Lo mismo 

Al de antaño defendíais. 

Homh. 5*. Es verdad, mas cura el 
tiempo r 

Los yerros de la política. 

Marq, ¿Qué queréis? 

Homb, 5*. Un sueldecito... 

La suscripción es mezquina... 

Marq, Justo castigo de Dios 
Al crimen de apostasía. 

Homh, 5*. G Y sois vos quien lo decís ? 
i Ingratitud inaudita ! 

Marq, No quiero camaleones. 

Homb, 5*. Pues os haré la mas rígida 
Oposición... 

Marq, No os creerán. 

Hoffib, S\ Mojaré en sangre, no en tinta. 
Mi pluma. (Vate,) 

Marq, Es arma embotada 
Que ya ni corta ni pincha. 

Homb. 4'. Yo, señor, aunque cesante, 
No tengo horror á la vida 
Gomo el otro majadero 
Que ibn ¿ hacer la tontería 
De matarse. Haced de modo 
Que yo vuelva á mi oficina, 
O desde hoy soy comensal 
De vuecelencia ilustrísima. 

Marq. No como en casa. 

Homb. 4". No importa. 

Yo os sabré seguir ia pista, 

Y vos que sois tan galante 
No me haréis la grosería 
De rehusarme un cubierto. 

Marq. ¡La ocurrencia es peregrina! 
Nuevo modo de sitiar 
Por hambre. 

Honib. a: Mi arülleria 
Es esa. 

Marq, A tal embestir 
No hay plaia que no se rinda. 
Id con Dios. Mañana mismo 
Cesará la cesantía. 

(Vate el hombre 4".) 

Marq. Vos, señora... 

(A la mujer i*. ) 

Mujer 1». Yo no traigo 

Memorial, ni estas amigas 
Tampoco. Viudas y huérfanas, 
Todas una cosa misma 
Pedimos : dinero, pan; 

Y pues nos sobra Justicia, 
No pidáis mas expediente 



Que estas caras afligidas. 

Mujer 2*. Diez y ocho meses nos deben. 

Mtijer 3*. Tened de estas pobrecítas 
Compasión... 

Mujer 4*. { Una mesada ! ^ 

Todas. ¡Piedad! ¡Piedad! 

Marq, Pero , hijas . 

Si no hay fondos... Un poquito 
De paciencia. Me lastima 
Vuestra suerte, pero... 

Mujer 3*. Vamos , 

Que si ponéis vuestra firma... 

Marq, ¿Qué importa que yo la ponga 
Si están las arcas vacias? 

Mujer A\ ¡Señor!... 

Marta. ¡ Basta, sexo débil ! 

{Con acento grave y vuronil.) 
Esas lágrimas me irritan. 

Marq. ¿Eh? ¿Quién es ese insolente...? 
(Encarándose hacia donde suena la rox.) 

Marta, Yo. 

Marq . (¡ Marta ! Dios nos asista. 

Marta. No supliquéis á un tirano. 
¡ Valor! ¡ Constancia ! ¡ Energía ! 

Mujer 4'. Tiene razón. ¡ Que nos pa- 
guen! 

Todas, i Que nos paguen ! 

Fons. \ Como gritan ! 

Marq» ¡Silencio ! No me obliguéis... 

Todas. ¡ Pan ! i Pan 1 ¡ Pan i 

Fons, ¡Qué sarracina! 

Marq. Yo hablaré con el ministro 
De Hacienda... 

Mujer y. ¡ Excusas ! . . , 

Marta. ¡ Mentiras ! 

Unas, i Pan ! ¡ Pan I 

Otras. \ Que nos matan de hambre ! 



ESCENA Vffl. 

El marqués, FONSECA, MONZÓN, 

MARTA, Mdjeres, SOUZA , Oficiales, 

EscRiBiEifTEs, Porteros. 

Marq. ¡Despejad! 

Marta. ¡ Asi , hijas mías ! 

Firmes... y ¡ viva el escándalo! 

Marq. \ Echad á esa foragidá 1 
Llevadla á una cárcel... 
(Los porteros se disponen á obedecer, y el 
arrojo de Marta los detiene.) 

Marta. \ No I 

Primero han de hacerme trizas. 
Defendedme , compafieras. 
No abandonéis á eala víctima 



ACTO CUARTO. 



29 



De la easUdad... filial. 

Mujer 1*. ¿Y quién tendrá la osadia 
De poner cotumles manos 
Sobre andanas desTalidasP 

loria. ¡ Qne vengan ! Unas tenemos 
Y dientes de hambre canina. 

Unat. i Guerra! 

Otrat, ¡Dinero! 

Otras. \ Socorro ! 

Jfarq. ¡Basta! 

Mujer 1*. O no salimos Tivas , 

O DOS pagan. 

Marq. Bien. Mañana, 
Annqae venda mi b«]illa. * 

Marta. ¡Hoy hade ser! 

Todof . \ Hoy ! 

Souxa. I Señoras! 

Foiu. Por las ánimas benditas... 

Mons, Corred; llamad á la guardia. 

[Á un portero.) 
Ja$e el portero. Todos procuran aplacar 
á las mujeres,] 

Marq. (¿Por dónde me escaparía...?) 
(Yéndose.) 

Mujer er, \ Que se va 1 

Mujer y. I Guerra ! 

Marta, I Arañadle...! 

(Los mujeres se disponen á la embestida 

sin poderlas contener los hombres, Fonr 

seca da un salto y se pone al lado del 

fuarqués.) 

Font, A defenderos me obliga 
Ugratítnd. 1 Alto ahí r 

(5tt prtto restablece el silencio.) 
¿Sois mujeres, ó sois víboras.' 
El marqués está inocente , 
Qoe no es ave de rapiña. 

{MurmuUo sordo de las mujeres.) 

Marq. (jOh qué idea!) Yo deseo 
Dar remedio á vuestras cuites , 
I*ero el nuevo pagador 
Es un hebreo agiotiste, 
Y aunque reciba dinero 
I^a las ciases pasivas , 

Yo recelo... 
Mujer í\ \ Se lo come I 

^m^ } ¡Nuestra sangre I 

Otras. ¡ Nuestra vida I 

Marq, Ahora bien; ¿es el ministro 
Quien merece esa ojeriza, 
O el pagador... que no paga? 

Todoi. ¡El pagador! 

Marq, Pues, malditas, 

{Mostrando á Fonseca.) 
Allí tenéis al pagador. 



Saciad en él vuestras iras. 

[Las mujeres embisten á Fonseca , y apro' 
techando la ocasión entra rápidamente 
el marqués en su despacho. Los oficiales, 
porteros, etc,, todos rien, á excepción de 
Fonseca y Mon$on, Llegan el sargento y 
ocho soldados.) 



ESCENA IX. 

FONSECA, MONZÓN, MARTA, Mojeres , 

SOUZA, Oficiales, Escribientes, 

Porteros, el Sargento, Soldados. 

Fons. ¡Embuste I 

Mujeres, \ Traidor I 

Otras, I A él! 

Fons. \ Soldados ! ... ¡ Monion ! . .. ¡ Arpias ! 

Monx. Dejadle , que está inocente. 

Sarg. ¡Aparted! 
{La guardia pone en salvo á Fonseca y se^ 
para no sin trabajo á las mujeres.) 

Fons. ¡Vaya una risa 

{A los oficinistas, que siguen riéndose.) 
Impertinente y bestial. 
Que me da dolor de tripas ! 

{Se redoblan las carcajadas.) 

Mujer 5*. ¡ El que nos daba bombones ! 

Fons. ¡Y asi me pagáis, inicuas! 

Mujeres. ¡Perro... ! 
{Queriendo acometer de nueto á Fonseca.) 

Souga. Haced vuestro deber. 

Sargento. 

Fons. ¡ Y á la oficina 
Los bufones , ó desnuco 
Al primero que se ria ! 

Sarg. ¡Afuera! 

Souxa. ¡ Adentro I 

{A los de la secretaria , y todos entran en 
ella siguiendo á Souxa.) 

Mujeres. ¡Sayones! 

^ los soldados.) 

Marta. ¡Oh atrocidad! ¡ Oh ignominia I 
{Con tono declamatorio.) 
Esas armas que la patria, 
Ciudadanos, os confia 
Para amparar á los débiles 
Contra tiranos califas, 
¿ Las volvéis contra nosotras 
Y equivocáis la consigna? 
I Defendednos ! ¡ Rebelaos ! 
¡ La constitución peligra ! 
; La patria sp bnnde ! 
Sanj. ¡Ea, basta! 



80 



FLAQUEZAS MINISTERIALES. 



¡ Afuera! Aquí no se chilla. 
Monx, I Afuera! 

Fans. \ Vayan á hilar 1 

Sarg. i Calen... arr! 

(Lot soldados calan bayoneta,) 
Mujeres, \ Virgen santísima ! 

(Huyendo,) 
Mujer 5\ (Yo no he sido! ¡Yo no he 

sidol 
Otras. {Huyamos! 
Otras. ¡Por Dios! 

Marta. I Gallinas ! 

{ Dejarme sola ! Mal haya 
Quien de mujeres se fia. 



ESCENA X. 
MONZÓN, FONSECA. 

Fons. \ Gracias á Dios ! \ Qué garduñas 1 
I Y á mí, que soy una malva... ! 
Si el sargento no me salva , 
Hoy espiro entre sus uñas. 

iron;r. i Qué furias! ¡ Qué rebellón! 
Sabe Dios que lo sentí 
Cual si hubiera sido á mi. 

Fons. Un poco menos, Monzón. 
Mas yo, que mi propia renta 
No administro, tP&g&dor 
Del ministerio 1 1 Qué horror I 
El marqués me dará cuenta... 

Jfon;^. Ya veis; en apuro tal... 

Fons. I Conmigo inocente pega 
Y al brazo seglar me entrega 
De una legión infernal I 

Monx. Ha sido una chanza. 

Fons. ¿Chanza? 

No : sino atroz despotismo... 

Jíon;s. No os conoce... 

Fons, Por lo mismo 

Choca mas la confianza. 

Jf on;r. Ya os dará satisfacción... 
" Fons. SI no estuviera al despacho 
El destino del muchacho, 
Le Juro... 



ESCENA XI. 
FONSECA, MONZÓN, MARTIN. 

Mart. i Monzón !.. . { Monzón I 

[Entra acelerado.) 
Monx» Sudas..., corres como un gamo... 



(¡Qué ocurre...? 

Mart. Vocea tremendas... 

Hay grupos... Cierran las tiendas... 

Fons. ¿Jarana? 

JTarl. ¿Dónde está mi amo.^ 

Ifonx. En su despacho. 

Mart, Entro pues. 

Que quizá no sabe nada. 



ESCENA Xn. 
FONSECA, MONZÓN. 

Jíonx. I Nos faltaba una asonada 
Para fin del entremés ! 

(Se asoma al baUon.) 

Fons. Y en una noche tan fresca 
¿ Qué diabólico proyecto... ? 

Mon%. Venid. 

{Se asoma Fonseea,) 
¿Oís? 

Fons, Con efecto, 

Se oye á lo lejos la gresca... 
Yo me marcho, que esto es serio. 

Monx. Esperad... 

Fons, Cuando hay bullangas, 

Monzón , no se cogen gangas 
En donde está el ministerio. 
Adiós. Guardemos el bulto... 
Cerca voy. 

Monx. \ Triste de mí ! 

Fons, Yo volveré por aquí 
SI se apacigua el tumulto. 

Monx, Ya sale Martin. 



ESCENA XIII. 
MONZÓN, MARTIN, el MARQUÉS. 

Monx, ¿Qué ha dicho? 

Mart. ¡Nada! ¡Serie! 

Marq. Martin. 

(Saliendo de su despacho con un pliego.) 

Monx. (i Reírse cuando hay motín ! 
Vaya, que es raro capricho.) 

Marq, A la condesa este pliego, 
Volando. 

Mart. Estará asustada... 

Marq, ¡ Ra 1 Dila que eso no es nada. 

Mart. Rien. 

Marq. Que duerma con sosiego. 



ESCENA XIV. 
MONZÓN , EL MARQUÉS. 

Oyfse vocear eonftuamente á lo lejos.) 

¥0715. jSeaor! ¿No oís el bullicio? 
Si aquí la chusma se encaja... 

Marq. [El barón es una alhaja.) 

Monx. ¡ Jesús , qué día de juicio ! 
Ved que cunde el moyimiento 
Por las calles y las plazas. 
Mirad... Eso tiene trazas... 

Marq. ¿De qué? 

Monx. \Be uu pronunciamiento I 

Acuden axorados Almeida, Souxa y demás 
oficiales y dependientes.) 

ESCENA XV. 

El marqués, monzón , ALMEIDA, 
SOUZA, Oficiales, Escribientes, Porteros. 

Todos. ¡Señor!... 

líarq. ¿Qué es esto? ¿Qué es esto? 
(Enojado.) 

Álm. ¿No sabéis la novedad... ? 
Se amotina la ciudad... 

Jíorq. ¿Y qué ? ¡ Todos á su puesto ! 
No os asuste ¡a canalla 
Pagada por don Miguel, 
Que la guarnición es fiel 
^ hay repuesto de metralla. 

Álm. Pero, señor, yo contemplo... 

Marq. No hay contemplación que valga. 
¡A trabajar! Nadie salga; 
Nadie. Yo os doy el ejemplo. 
Se vuelven por donde vinieron, murmu- 
rando unos entre si, y otros encogiéndose 

de hombroí.) 

ESCENA XVI. 

El marqués, monzón. 

Se oye mucho mas cerca el tumulto y ol- 
gunos tiros.) 

Monx. i Un tiro! t El cielo nos traiga 
A puerto de salvación I 
; Escuchad...! 



ACTO CUARTO. 

Voces. 



31 



¡ Traición ! — ¡ Traición I 
(Dentro.) 

Otras. ¡Caiga el ministerio ! — { Caiga 1 

Monx, Se va á hundir el hemisferio. 
El pueblo está encarnizado... 

Jf arq. (Esto ya no es lo tratado.) 

Voces, i Caiga , caiga el ministerio ! 

(Dentro.) 

Marq. (Pero el barón ¿á qué espera...? 
No sé qué pensar...) 

Monx. tQué infierno! 

Mujeres. \ Libertad ! {Muera el gobierno 1 
{Dentro.) 
iCaiga el ministerio! 

Homh. í \ Muera ! 

y Muj. ) (Dentro.) 

Monx. ¿También entran en la danza 
Mujeres? ¡Ay, san Fulgencio ! 

(Cesan de pronto los tiros y los gritos.) 

Marq. ¡Qué repentino silencio! 
(Recobremos la esperanza.) 

Monx. No os fiéis porque han callado. 
Harto será que esa calma 
No anuncie , marqués de mi alma , 
Un horroroso nublado. 

Jfarq. (i Bien I Ha triunfado el baion, 
(Después de una breve pausa.) 
Y la chusma fugitiva...) 

Voces. \ Que viva la reina ! — ¡ Viva ! — 
(Dentro, mas distantes. Las últimas se 

perciben apenas.) 
I Viva la constitución ! — 
¡Viva! — ¡Viva!... 

Monx. ¡ Que me place ! 

Eso ya tiene otra cara. 
Pero, señor, ¿quien pensara 
Que tan feliz desenlace...? 

Jíarq. Dadme sombrero y bastón. 
(A Monxon , y este entra en el despacho del 

ministro.) 
Ya la frente alzo serena. 
Voy á dar la enhorabuena 
A su majestad... 



ESCENA XVÍI. 
El MARQUÉS, el BARÓN. 

Jfarq. ¡Barón! 

(Dándole la mano.) 
Decidme... 
Ba^n. Todo está en calma. 
Jf arq. ¡ Cuánto os debo ! 
Barón. No, seftor; 



32 



FLAQUEZAS MINISTERIALES. 



A mi, nada... 

Marq. Ebíq. favor 

Vivirá eUmo en mi alma. 

Barón, Perdonad : yo no 00 ocalto, 
Marqués, lo que ha sucedido. 

Marq. Pues decid... 

Barón. La reina ba sido 

Quien ha aplacado el tumulto. 

Marq. ¡Ehl Reservad la modestia 
Para el lenguaje de oficio, 
Mientras yo os premio el servicio... 

Barón. No os toméis esa molestia. 
{Vuehe el portero con el tombrero y el 
batton, y los toma el marqués,) 

Marq. ¡Cómo...! 

Barón. La reina, os repito, 

Lo ha hecho todo, y satisfecho 
El pueblo... 

Marq. Pero ¿qaé ha hecho? 

Barón, \ Qué! ¿no escuchasteis el grito... ? 

Marq. El coche. 
[Á Monxon, y este sale por la puerta de la 
derecha.) 

Hablad sin misterio. 
{Al harón.) 

Barón. Viendo que el actual no gusta, 
Promete María augusta 
Nombrar otro ministerio. 

Marq. ¿Qué decís? ¿No armasteis vos 
El motín...? 

Barón. (Ya está convulso.) 
Si; pero dado el impulso... 
¿Qué os diré? { Estaba de Dios!... 

Marq. {Del diablo I 

Barón. Tomó otro rumbo 

El popular somaten , 

Y mi plan... 

Marq. i Estemos bien I 
Creí triunfar, i y sucumbo I 

Barón. No temáis. En el portel 
S^ura escolte os espera , 
Por si hay algún calavera... 

Marq. Mas ¿qué accidente fatel...? 

Barón. Se hizo demasiado serio 
El tumulto popular. 
Dieron todos en gritar : 
« ¡Caiga, caiga el ministerio!... 

Marq. ¡Oh I... 

Barón. \ Y allí fué la de Dios 

Cuando vi llegar un grupo 
De viejas , y el pueblo supo 
Que se quejaban de vos ! 

Marq. ¡ Ah 1 { Las viudas 1... 

Barón. Desde entonces 

Ya no hubo freno ni valla; • 

Ya era inútil üi metralla, 

Y los sables, y los bronc«B. 



Mas de cien mil insurgentes... 
mSIiLs 'fj^uevo ministerio ! 
Boro>i>-../., Sí. 

La reina 16 ha dicha. 

Marq. ; Asi 

Me sirven mis dependientes! i 

Barón. ¡Si esteis desacreditado..!! 
Ya lo dije acá ínter nos, 
Y en fin , yo no os sirvo á vos; 
Sino á la reina, al Estedo. 

Marq. i Qué audacia ! Su matested 
Sabrá de mi boca quien 
Sirve mal y sirve bien. 
Vuelo á sus piéB... 

Barón. Escuchad. 

Bueno será que de paso 
Llevéis vuestra dimisión. 

Marq. Eso no. Tengo tesón. 
Ni la reina haría caso... 

Barón. En colchón de plumas lleno 
Podéis caer si me oís ; 
Pero si vos preferís 
Caer sobre duro... , { bueno ! 

Marq. ¿A quién fía üi Corona 
La formación de ese nuevo 
Gabinete? 
Barón. No me atrevo... 
Marq. ¡Vaya! 

Barón. A mi indigna persona. 

Marq. ¡Ah! ¿Luego habéis conspirado 
Por vuestra cuenta este noche ? 
I Qué horror! 
Monx. Os espera el coche. 

[Entrando.) 
{Se qtteda á una distancia respeetuosa.] 
Barón. Nunca lo i^eno he jugado. 
Marq. ¿Y tenéis la presunción 
[A media vox, y el harón contesta del 

mismo modo) 
De suplantarme...? 

Barón. Asi es. 

Todos tenemos, marqués , 
Nuestro poco de ambición ; 
Y seria un desatino 
Con honores de simpleía 
Arriesgar yo mi cabexa 
Por laurear la del vecino. 

JTorq. Muy pronto canteis victoria. 
De vuestro orgullo me rio. 
Que en la rectitud confio 
De María de la Gloria. 
Guarde Dios al arrogante; 
Al de la alte policía. 
(Yéndose. Monxon ¡e abre la mampara.) 
Mañana será otro día. 
Barón. (Mañana serás cesante.) 



ACTO QUINTO. 



3a 



ESCENA XVni. , 
El BARÓN, MONZÓN. 

Bofon. (i Tanto amor á la poltrona! 

Tendrá en la mano el decreto 

De destitución airada, 

Y el pobre no ha de creerlo 

Todavía. — Pero yo , 

Que le crítico severo. 

Tras de haberle derribado 

Sin reparar en los medios , 

¿Tendré menos afición 

A las riendas del gobierno? 

¿Las empaSo por ventara 

Todavía? Otro mas diestro 

Se pudiera aprovechar 

De mi afán y mis desvelos. — 

¡Ah! Volvamos á palacio. 

Son preciosos los momentos.) 

{Yate por la piíerta de la derecha rin 
cuidarse de Fomeea, que entra par eUa 
al wiimo tiempo y le hace revercMiae,) 



ESCENA XIX. 
FONSEGA, MONZÓN. 



Monf. ¿De cuándo acá saludáis 
Con tan profundo respeto 
Al barón...? 

Fone, Pues ,{no sabéis 
Lo que sabe todo el pueblo? 

JToiu. ¿ Qué hay?... 

Fon$. Es el hombre del dia. 

Mon%. ¡El hombre del dia! 

Font. Miento. 

Es el hombre de la noche. 

Jíofijí. I Qué escucho! 

Font, Está en candelero. 

Tendrá plaxa , de seguro , 
En el gabinete nuevo. 
Yo lo sé de buena tinta. 

Mon%, Con que ¿cayó el ministerio? 

Font. Sí. I Y un portero mayor 
No lo sabe ! Eso es ya viejo. 

JTotu. {Voto á bríos Baco !... 

Font, Mañana 

Será tal vez Jefe vuestro. 

Jíofu. ¡ Pecador que no le abri 
La mampara ! Y aun por eso 
Al salir de aquí el marqués 
Llevaba tan agrio el gesto , 
Y el barón se sonreía... 
Mas como hablaban tan quedo... 



I Qué diablo... ! ¿Con que otro Jefe? 
Cero , y van mil y doscientos. 

Font. Harto me pesa, que ya 
Solté parte del dinero, 

Y el empleo del muchacho 
Se me va á volver, lo temo, 
Agua de cerneas. 

Monx. No; 

Que si aprovecháis el tiempo 
Aun os queda una esperanza. 

Font. ¿Qué esperanza? 

Jfon;r. El testamento. 

Font. Decís bien. Por esta noche 
Aun tiene vida el enfermo. 

Monx. Pues. 

Font. Y además, los ministros 

Son hombres de privilegio 
Que siempre mueren en gracia... 

Y testan después de muertos. 



ACTO QUINTO. 

U deeonefOB dtl acto tareero. 

ESCENA PRIMERA. 

El marqués. 

{Entrando.) 

I Ni un portero para abrirme 
La mampara! iQué insolente 
Canalla ruin! No lo extrafio. 
Ya por cesante me tienen , 

Y con el nuevo ministro 
Temerán comprometerse. 
Yo les Juro que si logro 
Afirmarme en el bufete... 

Y quizá... ¿Quién sabe... ? Anoche 
Me recibió como suele 

La reina , muy afectuosa , 

Y aunque puse reverente 
Mi dimisión á sus pies, 
Puede ser que no la acepte. 
En el Diario oficial 
Ningún decreto aparece , 

Ni un solo renglón que anuncie 
Mudanza de gabinete. 
De crisis mas apuradas 
Ha salido muchas veces 
Sano y salvo un ministerio , 

3 



zu 



FLAQUEZAS MINISTERIALES. 



Y aunque hay síntomas de muerte , 
No desespero... 



ESCENA II. 
El marqués, MARTIN. 

Mart. Señor... 

(Con un impreso en la mano.) 

Marq, ¿Qué traes? ¿Qué papel es ese? 

MarL Ei suplemento al Diario 
Del Gobierno... 

Marq. (Mal me huele.) 

Dame acá. — « Reales decretos... • 

{Leyendo,) 
Aquí yace el presidente 

{Continúa leyendo para si y hablando 
alternativamente.) 
Del consejo. — Aquí el ministro 
De la guerra. — Este otro réquiem , 
Para el ministro de hacienda. — 
Aquí sigue... —El mío es este, 
Em... Em... Em... « Su quebrantada 
Salud... » \ Pues , si, lo do siempre ! 
Jamás me sentí mejor ; — 
Esto es , corporal mente. 
En cuanto á salud política 
Estoy para que me entierren. — 
« Quedando muy satisfecha 
De su lealtad y eminentes 
Servicios... » ¡Lindo epigrama, 
Linda música celeste , 

Y linda ayuda de costa 

Para el que todo lo pierde ! — 

Veamos qué sucesor 

Me nombra. — i El barón!... ¡Aleve I 

Mart. Si algo os puede consolar. 
Señor, en trance tan fuerte , 
Una noticia os daré... 

Marq. ¿Qué noticia? ¿Se conmueven 
(Con vivexa.) 
Las masas? ¿Hay reacción? 

Mart. No ; todo el mundo está alegre 

Y tranquilo. La noticia 

Es mas casera. Se entiende... 

Marq, Acaba. 

Mart. Anoche , poco antes 

Que se agitara la plebe , 
Viendo entrar en una casa 
Al osado mozalbete , 
Novio, hermano, ó lo que sea. 
De aquella niña rebelde , 
Al que dio tan mal despacho 
A mi embajada solemne , 
Me escurro á la policía, 



Vuelvo con cuatro oorchetes, 

Y doy con él en la cárcel. 

I Que nos la eche de valiente 
Ahora ! 

Marq. Eso es una infamia 
Que mi opinión compromete. 

Mart. Señor, yo creí servir 
A vuecencia... 

Marq. De esa suerte 

No quiero yo que me sirvan. 
No acostumbro á que me venguen 
Esbirros y carceleros 
De un rival , sea quien fuere. 

Mart. Sea mia la venganxa. 
No es necesario que suene 
Vuecencia. Yo soy plebeyo, 

Y me quejaré á los jueces... 
Marq. Tú ¿de qué? 

Mart. i Buena pregunta ! 

¿Pues no me hartó de cachetes 

Y puntapiés? ¿No es milagro 
Que aun tenga en la boca dientes? 

Marq. Eso no puede injuriar 
A villanos tan soeces 
Gomo tú. 

Mart. Ya... ; no me injuria... ; 
Es verdad... , pero me duele. 

Marq. ¡Cobarde animal 1... Volando, 
A desdecirte , y que suelten 
Al preso. 

Mart. Señor, yo siento... 

Marq. Vete; ó ¡vive el cielo...! Vete. 



ESCENA IlL 
El marqués, monzón. 

Marq. ¡Todo ei mundo contra mi ! 
Hasta eso bruto me vende 
Gon su celo temerario. 
¿Quién lenuindaba...? ¡Parece 
Que lo hace el diablo 1 

JToni . Este pliego 

(EnHimdo.) 
Para... 

Marq. Démelo , y despeje. 

Monx. Tome ucencia. (¡Ya no es nadie, 
Y aun la está echando de jefe! ) 



ACTO QUINTO, 



35 



ESCENA IV. 



El marqués. 



[Rompe el sobre, y lee para si rápidamente.) 

iPnes! El mismo real decreto. 

¿Para qaé tantos papeles? 

El Suplemento bastal>a. 

¡Qué empeño de que me entere... I 

i Eh! Son golpes de fortuna... 

Paciencia. — ¿Seré tan débil 

Que al soltar el cartapacio 

Me aflija y me desespere? 

¡Hay ya tantos camaradas! 

Esa carrera es tan breve 

Que debo maravillarme 

Be haber durado seis meses. 

Si el mandar tiene atractivos, 

También tiene inconvenientes; 

T pues todo es ilusión , 

Y los vientos Tan y vnelyen, 

Mirándolo á sangre íiria 

Yfllosóftcamente, 

De un ministro i on m-minlatro 

¿Qué vaP Una a y ana x.— 

Ahora láen; antes que venga 

(Sentándose,) 

El barón y nos relevo , 

Hagamos el codíciio 

De oostombve. -* i Qué hay pendlenteP 
{ñecapacitando.) 

Se reemplaió al director... 

Aquel Fonseca ya tiene 

El despacho en su poder... 

I Por vida... 1 Lo mas urgente 

Se quedaba en el tintero. 

Aun están sin proveerse 

Las plazas de secretarios... 

Pondré en lista á los clientes.— 

El yerno de mi nodriza... 

(ConstUtando apuntes.) 

Sí f que es hermano de leche 

Como quien dice. 

{Escribe los nombres,) 
Juan Robres.— 

Aqui tengo este billete 

Del embajador inglés. 

¿Quién desaira á los ingleses? 

I Y en Portogal ! — Luis Moreira. — 

El tercero, Ambrosio Mondes. — 

Quedan dos. Una, al hermano 

De la vecina de enfrente. -— 

Pedro Gascaea. — La otra... 

Es raion que se reserve 



Para el primo de Violante. 
Quitémonos ese duende 
De encima. Y... ¿cómo se llama? 
¡Voto va al chápiro vtrde!... 
Mo lo sé. — Su memorial... 

(fijBCorriendo papeUs,) 
¿ Por dónde... P Almeida lo tiene. 

{Toca la campanilla,) 
Él dirá... 



ESCENA V. 
Et MARQUÉS, MONZÓN. 

Jforq. Al señor Almeida 
Que venga inmediatamente. 

Monz, No está. 

Marq. Pues á otro oficial. 

JTofijí. No hay ninguno. Todos vienen 
Mas tarde... 

Jfarq. Tenéis raxon. 

(Mirando el reloj,) 
Son las doce menos veinte... 

Monx, i Pues ! Ya veis... 

Marq, Yo he madrugado. 

Monx. ( I Oh ! No hay cosa que desvele 
Gomo una destitución.) 

Marq. (Es tarde; el tiempo se pierde. 
Yo tengo que despedirme 
De la reina. Mis deberes 
De subdito y caballero 
Lo exigen. Tengo papeles 
En su despacho... Y... ¿quién sabe... t 
Si acierto á estar elocuente... 
Aun es tiempo. Si á lo menos, 
Ya que yo no recupere 
La silla ministerial , 
Consigo que no la herede 
Ese pérfido...) Esperaos. 

(A Monzón, que se retiraba.) 
(A fuer de buen pretendiente, 
Ya habrá hablado con Almeida 
El tal primo. Lo mas breve 
Es escribir..» ( Escribe. ) 

« Para el primo 
De Violante. » — Y por apéndice... 

(Escribe.) 
« El del memorial doblado 
Por el pico. » I Lindamente! ) 

(Pone un sobre alo que ha escrito.) 

Mon%. (dQué hará, que escribe y cavila, 
Y... iBa! ¿Qué ha de hacer? Pasteles. ) 



FLAQUEZ/IS MINISTERIALES. 



36 

Marq. ( Ahora por la puerU fába , 
[De pié y tomando tonibrero y bastón.) 

No baga el diablo que me encuentre 

Al barón...) — Para el señor 

(A Mon$on dándole el pliego,) 

Almeida. Luego. Es urgente. 



ESCENA VI. 
MONZÓN. 

Ya ni sabe dónde pisa. 
Hucbo es que da con la puerta. 
Se aturde, se desconcierta... 
El pliego no corre prisa. 
Ni aun i mandar un muchacho 
Gasa de Almeida me atrcTO 
Hoy que esperamos al nuevo 
Secretarlo del despacho. 
Con toda mi comitiva 
Le he de saludar galante. 
Primero es que la cesante 
La autoridad efectiva. 

Y nadie lo extrañará, 
Porque mi conducta explica 
Que el que viene gratifica 

Y maldice el que se va. 

{Entra Almeida.) 
Has ¿ quién entra? Almeida. Bien. 



ESCENA Vn. 
ALMEIDA, MONZÓN. 

Alm. ¿Ha venido el jefe? 

Monx. Delw 

Suponer que habláis del nuevo 
Para darle el parabién. 

Álm. Uno solo tengo yo ; 
Lo es el marqués todavía , 

Y i ver al marqués venia. 

Jíofijí. Ya. Pues el marqués salió... 
Alm. Muy bien. 

Monf. Dejando este pliego 

Que ha escrito muy azorado, 

Y en mano propia me ha dado, 

Y en propia mano os entrego. 



ESCENA Vin. 
ALMEIDA. 

Veamos de qué se trata. 

{Abriendo el pliego.) 
De alguna disposición 
Testamentaria. •• 

(Lee para ti rápidamente.) 
¿No digo? 
Ya se sabe; es de rigor. 
Los nombramientos me manda 
Extender sin dilación 
De aquellas secretarias 
Que vacaban. Uno, dos... 
Cinco son los agraciados 

Y cinco las plazas son. 

iEl pobre Castro!... En su apoyo 

Alcé sin fruto la voz.— 

\ Pues! Todos son paniaguados... 

{Recorriendo la lieta.) 
i Qué dice en este renglón ? — 
« Quinto.— El primo de Violante. • 

{Leyendo . ) 
No fué vano mi temor.— 
« El del memorial doblado 

{Volviendo á leer,) 
Por el pico. » —Ya, ya estoy... 
Mas ¿cómo se llama ese hombre? 
Que á esta hora no lo sé yo. 

Y el marqués , por lo que veo , 
También lo ignora. ¡Por Dios, 
Que estamos medrados I ¿ Quién 
Me dará ahora razón 

De su nombre? j Tanto pueden 
La intrigttilla y el favor , 
Que logra un quidam anónimo 
Lo que un buen patricio nol 
¿ Quién me alumbra en este caos ? 
I Por vida del gran Mogol !... 
Que Violante tiene un primo 

Y es el que anoche me habló , 
Es evidente, y también 

Que la Violante en cuestión 
Es dama de su excelencia. 
Tantas razones en pro... 
I Pero el nombre... 1 Poco á poco. 
Si en lugar de ese bribón 
Yo empleara al pobre Castro 
Que ha días lo mereció... 
La instancia recomendada 
¿ No es de Castro? Si , señor. 
Luego si á Castro coloco 
Obediente al jefe soy. — 
Mas lo de primo y Violante 
Está claro como el sol . 



ACTO 

Y la eonclenda me diee 

Qoe ha habido aquí algun error. — 
Lo malo es que apura el tiempo , 

Y sí pierdo esta ocasión... 

¡ Qué diablo 1 El marqués se va, 

Y DO es crimen tan atrox. 
Siendo postuma la orden , 
Glosarla á mi gusto yo. 
Como consiga cubrir 

El expediente por hoy... 
¡ Ah , qué idea 1 Doña Marta, 
Que ripio nunca perdió , 
Para contarle sus cuitas 
Está esperando al barón. 
La llamaré. — { Doña Marta ! 

{Desde la puerta.) 
Venid, venid. 
Marta. Allá voy. (Dentro.) 



ESCENA IX. 
ALMEIDA, MARTA. 

Marta, ¿Leísteis el suplemento...? 

Álm. Si. 

Marta. ¡ Qué gusto 1 Ya cayó... 

AUñ. No hablemos de eso, señora. 
Escuchad. ¿Conocéis vos 
A la Cunllia de Castro? 

Marta. Mocho. Su padre nadó... 

Álm. ¿Tiene primos? 

Marta. Cuatro ó cinco... ; 

Sí; cuatro hembras y un varón. 

Álm. Nombradlos. 

Marta, Roque... 

Álm. Las hembras. 

Marta. Mariquita de la O, 
Juana , Rosa y Petronila. 

Álm. ¡Eh! Por las cuatro no doy 
Un chícharo. 

Marta. Perdonad. 
Todas son como una flor. 

Álm. Otras , otras , aunque sean 
Tan remotas , que velos 
No pueda alcanxar un galgo 
El parentesco. 

Marta. Leonor... 

Álm. No me sirve. 

Marta. ¿Qué locura 

Os ha dado? Acá ínter nos, 
¿Queras casaros...? 

Áhn. ¿ No hay mas? 

{Impaciente.) 

Marta. \ Vaya , que es rara aprensión ! 
>*o recuerdo... ¡ Ah ! Sí; su tia 



QUINTO. 37 

La cónsula del Ferrol 
Tiene dos niñas; Violante... 

Álm. Basta. 

Marta. Y Carmen... 

Alm. BasU. Adiós. 

Recibid mi parabién. 

Marta. Pero ¿de qué? 

Alm. Loco estoy 

De contento. 

(Dentro ruido de mamparas.) 
Una wx. \ Su excelencia ! 

( Dentro. ) 
Álm. Idos. Ya está aqui el barón. 

(Corriendo hacia la secretaria.) 

Marta. Mejor. Aqui le hablaré... 
Álm. Pero... 

Marta. \ Nadal No me Yoy. 

(Áhneida entra en la secretaria. Marta 
se retira á un lado.) 



ESCENA X. 
El BARÓN, MARTA. 

Barón. \ No ha venido mi glorioso 
Predecesor todavía !... — 
¿Quién sois vos , señora mia , 

(Viendo á Marta.) 
Que entráis á roso y velloso... ? 

Marta. Viendo la antesala llena, 
¿Qué hago? Me escurro... Aquí estoy; 

Y así la primera soy 

En daros la enhorabuena. 
Barón. Muchas gradas; pero ahora... 
Marta. Yo soy una pobre viuda, 

Y si ucenda no me ayuda... 

Barón. Pero aun no es tionpo, señora... 
Antes de instalarme aquí 

Y de tomar posesión 
Del ministerio, ¿es razón 
Que vos la toméis de mf ? 

Marta. Señor, el hambre me hostiga. 
Ya veis ; sin cobrar un mes 
En año y medio... El marqués. 
Ese hombre que Dios maldiga... 

Barón. Si aspiráis á mi favor 
No me habléis de nadie mal. 
Yo no vengo á ser fiscal 
Del ministro antecesor. 
(Dentro sollofos de mujer y rumor confuso. ) 

Marta. Mas si yo me enciendo en ira. 
Motivo me sobra y mucho... 

Barón. ¿Qué es esto? ¡ Llantos... ! 

Marta. , ¿Qué escucho? 



58 



FLAQUEEAS MINISTERIALES. 



¿ No es la voz de mí Ramini ? 
Barón, ¿ Quién grita? ¿Qué es eso? 

{Toca la campanilla y acude Monaon,) 
Marta. \Ah\ 

Mon%, La hija de esa seSora... 
Por ella preganta, llora... 
ham. ¡Venganza! {Favor! ¡Mamá! 

{Dentro.) 
Marta. lEn mi alma resuena el grito! 
{Dirigiéndose á la ptterta, ) 
Barón, Que entre esa jóyen. 
MonM. Entrad. 

{A la puerta.) 



ESCENA XI. 
El barón, marta, RAMIRA. 

Ram. ¡Qué infamia! ¡Qué iniquidad! 

Marta, ¡Oh! ¿Se consumó el delito? 

{Con terror,) 
I Feroz marqués! Hoy le arrastro. 

Ram. No le be visto. 

Marta. ¡Ayperlamial 

Pues ¿ qué hayP 

Ram, Qne la policia 

Ha preso á mi novio. 

Marta, \ A Castro I 

¿ Cuándo? 

Ram. Anoche. ¡Pohrecitol 

Barón, ¡Ah! Ya sé... 

Ram. Sin mas ni mas 

Le cogieron cuatro, y ¡zas...! 
Desde la cárcel me ha escrito. 

Marta. ¡Infamia!... Ya no hay aguante... 

Ram. Por ser yo constante y pura... 

Barón. No os aflijáis , criatura. 
Yo os volveré vuestro amante. 

Ram. ¡ Ah! Mi eterna gratitud... 

Marta. Mas ¿cómo...? 

Barón. Fui sorprendido. 

Después todo lo he sabido 

Y aplaudo vuestra virtud. 
Ya está libre Castro. 

Ram. ¿Sí? 

El cielo os lo premiaró. 
Vamos á verle, mamá. 

Barón. No hay para qué. Vendrá aqui. 
Me iiau dado buenos informes 
De ese mozo, y verle quiero. 

Marta. Es patriota verdadero , 

Y con méritos... enormes. 
Barón. No dudo... 
Marfa. Y leal... 
Barón, Lo sé; 



Mas dejadme solo, os mego. 

Marta. Si dais palabra, 

Barón. 
A su tiempo os llamaré. 



Bien... Luego.. 



ESCENA XII. 

El barón. 

El marqués no se aprasnra 
A resignar la cartera. 
No me admiro; ¡y en mis manos 
Que ayer fueron subalternas ! 
Estará mny resentido; 
Mas la política guerra 
Tiene su táctica aparte 

Y su especial estrategia. 

Lo que el vulgo llama intriga , 
Dolo, perfidia, vileza. 
Porque no están á su alcance 
Los misterios de la ciencia, 
Entre los hombres del gremio 
Es penetración, cautela, 
Sagacidad, previsión, 
Tacto, genio, inteligencia, 

Y por fin razón de Estado 

Y diplomacia moderna. — 
Pero es ya mucha tardanza... 
¿Si revocará la reina 

El decreto...? ¡Eh! No es posible... 

Vamos á dar una vuelta 

Por esa secretaría... 

Ya avisará cuando venga. 

{Entra en la secretaria, y al cerrarse ki 

mampara abre el marqués por dentro la 

pwrta secreta.) 



ESCENA Xin. 

El marqués. 

( Toca la campanilla. ) 

¡Golpe en vago! Despachemos 
Cuanto antes. {Entra Monxoñ.) 

Llamad á Almeida. 
{A Monxon,— Entra este en la seeretaria.) 
Su majestad no desiste. 
No ha dado lumbre la arenga. 



ACTO QUINTO. 



39 



ESCENA XIV. 
El marqués, ALMEIDA. 

Marq, ¿TneUefloP 

^Im. Sí.— Ha Tenido 

El baroD... 

JTorg. Sea en hora buena* 

(Sentándoie,) 
Dadme : firmaré... 
¡^Álmeida va presentando oficios y los firma 

el marqués después dé leerlos rápida- 
mente,) 

Corriente. --* 
Ahí está la salvaAo'a. 
{Almeida va recogiendo los oficios después 
de edluiírles poVoos.) 

Álm, (Si Dios me saca con bien...) 

JTarg. Veamos.— Don Luis Moreira. 
Hen. Tomad.— Ambrosio Méndez... 

Alm, La lista ha sido mi regla. 

Marq. Cascaos... Está conforme.— 
Alfonso de Castro y Léirla... 
Supongo que este es el primo 
De Violante... 

Alm. Pues ; y en pméba 

Aquí está sn memorial » 
Y de Tuestro puño y letra 
El decreto... 

Morq. Sí i es el mismo. .. 

{Mckando una ojeada ol memfíriol,) 
Cuando os escribí la esquela 
No recordé... Que se cierren 
AI momento... 

Bairon. ¿Dais lieenola.» 

(A la puerta dé la seeretmria.) 



ESCENA XV. 

El MARQUÉS, el BARÓN, ALMEIDA. 

Marq. \ Señor barón 1 Adelante. 
(¿evofUdruioM y afectando jovialidad.) 
Ahn, (i Gracias á Dios ! Aui me UemUatt 
Las carnes.) 

ESCENA XVL 
El MARQUÉS, el BARÓN. 

Barón, «Qué hacéis? Sentaos. 
JTorq. Bien estoy. La silla es Tuestra. i 



Barón, | Oh ! Yo no la admitiré 
Estando en yuestra presencia. 

Marq, No la hagáis ascos ahora. 
Arrellanaos en ella. 

Barón, Si como dicen las gentes 
Es potro con oro y seda... 

Marq. Vos no lo creéis así. 

Barón, No lo sé por experiencia , 
Pero temo que en efecto 
Sea carga muy molesta... 

Marq. Como son flacos mis hombros 
Y no pueden sostenerla , 
La tomáis sobre los vuestros. 
Mil gracias por la fineza. 

Barón. Señor marqués... 

Marq, Dispensadme 

De haceros formal entrega.— 
Los papeles reservados 

{Abriendo un cajón de la mesa.) 
Están en esa carpeta. 
Ya os dirán los oficiales 
La marcha que aquí se lleva. 

Barón. No mas ; basta. 

Jíarq. Adiós. Veremos 

Si es mejor vuestro sistema 
Que el mío* 

Barón, Sin agraviaros..., 
Procuraré que lo sea. 

Marq. El ramo de policía 
Estará al menos en regla. 

Barón, Marqués..., no quiero hnmiUaro« 
Ofreciéndoos mi indulgencia. 

Marq. Entiendo. En este lugar 
Fueran pueriles mis quejas. 
En la Cámara os aguardo. 

Barón. No rehuso la palestra. 

Jíarq. Mi vénganla será noble 
Mas que lo ha sido la ofensa. 
Pero si yo no conspiro , 
Otros seguirán la senda 
Que habéis trazado. 

Barón. Tal ves... 

Jíarq. Tenga presente vuecencia 
Lo de « quien á hierro mata 
No es mucho que á hierro muera. » 

[Vasepor la puerta secreta.) 



ESCENA XVn. 
El BARÓN. 

I Qaé moeca lleva el marqués... I 

^ {Sonriéndose.) 

Pero t qué mosca me deja ! 

{Pensatiro,\ 



¿^0 



FLAQUEZAS MINISTERIALES. 



ESCENA XVní. 

El barón, monzón. 

Manx. Señor, don Alfonso Castro 
Vuestras órdenes espera. 
Barón. Que entre. 

Monx. ¿ También las señoras... P 

Barón, También. (Dios me dé paciencia.) 



ESCENA XIX. 
El BARÓN, MARTA, RAMIRA, CASTRO. 

Cotí. Señor barón... 

Barón. Engañado 

Por una inláme denuncia 
Anoche os hice encerrar 
En una cárcel oscura, 
Pero informado después 
De vuestra honrada conducta , 
Os he puesto en libertad. 

Casi. Las cárceles no me asustan, 
Que está sana mi conciencia , 

Y si un tribunal me juzga, 
Sabrá Lisboa... 

Barón, Es inútil, 

Porque ya nadie os acusa. 
Vuestra novia se ha quedado 
Con su honra ilesa y pura, 
El amo con sus deseos 

Y el lacayo con su zurra. 
Falta que yo os desagravie 
De mi involuntaria culpa. 
Si en algo puedo serviros... 

Marta. ¿ Que si podéis ? ¿ Quién lo dudaP 
Días ha que solicita 
Con mas razón que ventura 
La plaza de secretario... 

Cast, (Señora... I 

Marta, No callo. De una 

Administración... 

Barón. Si en eso 

Toda su ambición se funda , 
Pues ya me consta su mérito. 
Yo 06 prometo... 

(Toca la campaniüa y acude Mongon,) 

Marta» i Ah ! i Qué fortuna I 

Cast, Señor... 

Marta. \ Tontazo ! Aprovéchate 

(En voz baía,) 
Do tan buena coyuntura. 

Barón. ¿Quién es aquí el encargado 

Á Monxon.) 



Del personal? 

Mon$, ¿Quién...? (Dudéso.) 

Marta. Pregunta 

Por don Hilarión Almeida. 

Monx. Si; él es... 

Barón. Que venga. 

Monx, (i Esa bruja... I) 

[Mirando de reojo á Marta.) 
(Entra Monxon en la secretaria.) 

Ram, I Qué diferencia del otro. 
Que hizo pedazos tu súplica...! 

Cast. Excusad á esa señora... 

Barón, La pretensión es muy justa. 

Marta. A tres personas haréis 
Felices con una rúbrica. 



ESCENA XX. 

El barón, castro, MARTA , RAMIRA. 
ALMEIDA. 

Marta. Ahi está el señor Almeida. 
Veréis como él asegura... 

Álm. ¿ Qué mandáis , señor barón ? ~ 
Tomad, amigo, y con mucha 
(En vox baja d Castro dándole un oficio.) 
Salud... 

Marta, ¿Qué papel es ese? 

{Acercándose á Castro.) 

Barón, Tendré complacencia suma 
En colocar á ese joven. 
Cuando una vacante ocurra. 
Avisad... 

Álm. Ya está servido. 

Barón. ¿ Cómo es eso ? 

Álm, Ya disfruta 

El empleo que pretende. 

Cast, I No I Primero me consuma 

{Rasgando el oficio después de leerlo.) 
De hambre y de pesar. 

Álm, ¿Qué hacéis? 

(t Adiós Cruto de mi industria !) 

Barón, ¿Qué rompéis? 

Álm. I Su nombramiento ! 

¿Se ha visto mayor locura ? 

Barón, ¿ Qué causa... ? 

Cast, Señor barón , 

Hay gracias que son tisurias. 

Barón. Pero... 

Cast, Es mala credencial 

Una firma que me insulta. 
No quiero deber favores 
A quien mi afrenta procura. 
Quiero vivir pobre, oscuro , 
Pero deshonrado ¡ nimca ! 



ACTO QÜWTO. 



/kl 



ilm. I Hombre !... 

BoroR. Bien hecho y bien dicho. 

Eie rasgóos asegura 
Ki amistad; y pues ahora 
Soy yo el daeño de la pluma , 
Señor de Castro, y supongo 
Que mi firma no os repugna... 

Cast. tObl No. 

Marta y Bam. i No ! 

Barom. Nueva edición 

(Á Álmeida,) 
llágase de la minuta. 
INos perdone i la primera : 
Yo fimoaré la segunda. 

Á¡m. \ Volando • 

{Entra corriendo en la secretaria ) 

Marta. El cielo os conserve 

Para consuelo de viudas. 



ESCENA XXI. 

El barón, marta, RAMIRA, CASTRO, 
MONZÓN. 

Monx. Don Crisóstomo Fonseca... 

Barón. Fonseca... Me alegro... 

Monx. Os busca.. , 

Barón. Decidle que entre. 

Moni. Adelante. 

{Abriendo la mampara.) 
Barón. (¡ Extraña caricatura !] 



ESCENA XXII 

El BAW» , MARTA , CASTRO , RAMIRA , 
FONSECA. 

Fons. Agradeciendo la audiencia, 
Con la mayor reverencia 

Y con sumo regocQo 
Doy gracias á vuecelencia 
Por él empleo de mi hijo. 

Barón. Sé que le han hecho oficial , 
Pero antes que la corona 
Me confiase... 

Fofif . Es igual. 

Ha variado la persona ; 
Pero no el ente moraL 
Esto sea sin perjuicio 
De saludar al barón 

Y ofrecerme á su servicio 
Como está puesto en raion. — 

i Gustáis ? 'Presentándole ¡a petaca.' 



Barón, No tengo ese vicio. 

Fons. Yo una tercena consumo. ~ 
I Hola ! ¿ Aquí estáis , buena alhaja ? 

{A Marta.) 
¡Ah! Si preferís al humo {Al barón.) 
Rapé exquisito , mi ci^a... . 

(Saca la caja del rapé.) 

Barón. Ni tomo polvo , ni fumo. 

Fons. Perdonad , señor barón, 
Si el muchacho todavía 
No ha tomado posesión. 
Está malo el alma mia. 

Barón. ¿Si? ¿Qué tiene? 

fons. Sarampión. 

Luego que pase la peste... 

Barón. ¡ Angelito 1 

Fons. Ya vendrá... 

Barón. No es raxon que se moleste 
Y otra enfermedad le cueste. 
Está remplaxado ya. 

Fons. I Eh ! No lo puedo creer. 
Sois chancero... 

Barón. No lo soy. 

Fons. La orden no puede ser 

{Sacando un papel.) 
Mas fresca. Fecha de ayer... 

Barón. ¿ No es mas fresca la de hoy? 

Fons. Si tal; pero ¿quién diría...? 

Barón. Que estudie y que se haga 
grande. 
En esta secretaría 
No entrarán mientras yo mande 
Niños de la Escuela Pía. 

Fons. {También es mucho pesar 
Que sea mi hijo el primero 
Con quien se haga un ejemplar! 
¿Y el dinero? ¿Y mi dinero? 
¡ Ahur I Tirado á la mar. 

Barón. [Justo castigo de Dios 
A tan ilícito tráfico! 

Fons. Sea dicho entre los dos. 
Barón, ¿sois ministro vos, 
O capuchino seráfico? 

Barón. Habéis pecado, no obstante , 
Por ignorancia , y me pesa... 

Fons. Si mi suerte os interesa, 
La estafadora es Violante... 

Barón. Sí ; la fingida condesa. 
Ya ha salido de la cérte, 
Condenada á reclusión. 

Marta. ¡Bien! ¿Y el pruno? e' Aquel 
bribón...? 

Barón. A Ultramar, franco de porte , 
Remando en un galeón. 

Fofu. Vamos; eso me conforta. 
Aunque es duro el escarmiento , 



La cholada es lo qae siento : 
El dinero no me Importa. 



ESCENA XXIII. 

El barón, marta, FONSECA, CASTRO, 
RAMIRA, ALMEIDA. 

Barón, ¿Traéis ese nombramlentoP 
Álm. Si, señor. 

{Dándole un ofieio,) 
Barón. Dadme.— Tomad. 

{Dándotelo á Castro después de 
firmarlo,) 
Casi. tAh, señor! Tanta bondad... 
Marta, Permitid que á vuestros plés... 
Barón, Alzad.— Volveré después. 

{A Álmeida.) 
Me espera sn majestad. 

{Vase por la puerta secreta,) 



FLAQUEZAS MINISTERIALES. 



ESCENA ULTIMA. 

FONSECA, MARTA, CASTRO, ALMEIDA, 
RAMIRA. 

Marta, \Gh qné amable, qué benigno! 
I Con qué dulzura nos trata! 
t Jesús !... Este sí que es digno 
De que le den serenata 
Y le compongan un higno, 

Fons, |Eh!... 

JRam. { Tan generoso. .. 1 

Fofw. Ya... 

Marta, ¡Tan Justo!... Lo que se liama 
Un buen ministro. 

Fons. Quizá... 

Marta, Y si programa nos da, 
I Qué bueno será el programa! 

Fons, ¿ Programa ? Eso es lo de menos. 
Todos dan, señoras mías, 
Programas y garantías. 
Todos son buenos, muy buenos... 
Los primeros quince dias. 



üN día de campo, 

ó 
EL TUTOR Y EL AMANTE, 

COMEDIA EN TRES ACTOS, 

ESTRENADA ER Et TEATRO MX PRÍNCIPE EL NA 4 DE MARZO DE t889. 



PEB80NAS. 



SABINA. 

DoÜA CELEDONIA. 
DOJIA RUPERTA. 
DoflA LUCIA. 
DoüA MELCHORA. 
JESUSA. 
MERCEDES. 
Don ANTONIO. 
Don AGUSTÍN. 



DON SIMÓN. 
Don TOMAS. 
Don LIBORIO. 
Don frutos. 
Don ENRIQUE. 
Don JOAQUÍN 
BELTRAN. 
Criados. 
Testigos. 



El Ido prln«ro 7 el mono putn en Madrid en etM de don Antonio ; el secando en el oampo. 



ACTO PRIMERO. 

JardlQ oon artwUdo. Tapia en el foro 7 en medio nna 
verja aMerta. A la parte de foera te veri de eoeUdo 
la eoeiie de eollens , con la traaera k la derecha del 
eepeetador. A la iiqoierda del actor la pnerta que 
coQdaoe * lo Interior de la casa. 



ESCENA PRIMERA. 

Don ANTONIO, Doñk CELEDONIA. 

(Aparecen sentados á un velador de piedra 
acabando de tomar chocolate») 

Ant. ¿Está todo preyenido? 
CeU Si , seiior. Ya solo falta 



Qne vengan los convidados. 
Ant. Ya no tardarán. — El agua. 
{A una criada qw está detrás con vasos 
de agua en una bandeja.) 

{La criada presenta la bandeja; y luego 
que han bebido don Antonio y doña Ce- 
ledonia, desocupa el velador y tntra en 
la casa.) 

Cel. La comida será espléndida. 
Ha sido buena humorada 
Celebrar usted sus dias 
En el campo. 

Ant. La mañana 

Está hermosa. — Que no olviden 
Las botellas de Champaña. 

CeU Esas irán en ia arquilla 



Uli 



UN Dli DE CAMPO. 



De uno de los coches; no haga 
El demonio que se rompan... 

ÁnL Muy bien pensado. 

Cel Y la pUU 

Y la loza. Los demás 
Cachivaches y las viandas , 
En una acémila. 

ÁnL Bueno. 

Cel, De su conducción se encarga 
El amigo don Liborio. 
Como tiene tanta maña 
Para todo , y es tan vivo , 

Y tan decidor, y... Vaya; 
Para una broma no hay otro. 

¿K quién no alegran sos chanzas...? 

Ánt. Algo pesadas á veces. 

Cel. No tal. { Si tiene una gracia!... 
{Qué manos para guisar 
Anos á la valenciana I 
I Qué profunda erudición 
En materia de charadas , 
Juegos de prendas, y cuentos, 

Y suertes con la baraja 

ó Y bombas? {Qué bombas echa! 
Pues si toma la guitarra... 
£l solo va á hacer el gasto. 

AnU Está usted equivocada, 
Que quien lo hace es mi bolsillo. 

Cel. Yo de dinero no hablaba, 
Süno de la broma. 

AnU Ya. 

Cel. Porque don Frutos Linaza, 
El boticario...! qué mosca !... 
Ni un momento se separa 
De la dengosa Luda , 

Y los dos charlan y charlan... 
Por ahí dicen malas lenguas 
Que es cortejo de madama : 
Yo, mas piadosa, presumo 
Que la enseña la farmacia. 
En tanto, el buen don Simón, 
Por no hacer una alcaldada 
Disimula y se repudre, 

Y aquella afligida cara 

Ya se tuerce, ya se anubla, 
Ya se frunce, ya se alarga 
Gesticulando furores 

Y mascullando venganzas. 
La amante doña Ruperta 
Se pega como una lapa 

A don Tomás su marido, 
Hombre de excelente pasta; 
Mas yo tengo para mi, 
Aunque él se sonríe y calla , 
Que tanta dicha le abruma 

Y tanto amor le empalaga ; 
Porque amor es una droga 
De propiedades tan raras , 



Que según sea la dosis 
Nos da la yida ó nos mata. 
Resta, en fin , doña Melchora 
Con su perrito de faldas, 

Y su reuma, y sus sandeces , 

Y sus dos hijas del alma. 
Pollos en rifa, ambulantes 
Almacenes de quincalla, 
Con sobrada presunción 

Y poquísima sustancia; 

Y no hay que contar con ellas, 
Que solo ven , solo hablan 
Una á su lindo don Diego 

Y otra á su galán fantasma. 

Ant. ;Muy bien, doña Celedonia! 
¿Y cómo en la repasata 
No entramos Sabina y yo ' 

CeU Porque ustedes son de casa, 

Y el cariño que les tengo 
Embota el filo á mi sátira. 
Mi sobrinita es un ángel; 

De ella no hay que decir nada ; 
Pero usted, tutor severo, 
Ha dado en mortificarla... 

AnU \ Mortificarla 1 ¿ Qué padre 
Con mas amor la mirara ? 
¿Deque honesta diversión 
La privo ? ¿ Qué nueva gala 
Llega á casa de Ginés , 
O qué Joya inventa Francia 
Que ella no luzca en los bailes 
Con envidia de otras damas? 
Si alguna vez la reprendo 
Por caprichosa ó por vana , 
Que aunque inocente paloma 
Al cabo es niña mimada , 
Tal vez desmiente mi rostro 
El rigor de mis palabras, 

Y ella siempre está segura 
De conjurar la borrasca ; 

Que ó sus gracias me embelesan, 

su llanto me desarma. 

Cel. ¿ Qué vale todo ese mimo 
Sin la libertad del alma? 
¡ Pobre niña! Tiene un novio, 
I Y sin formación de causa 
Le planta usted en la calle I 

Ant, ¡Miren qué acción tan villanal 

{Se levanta.) 

1 Impedir que la seduzca 
Un libertino , un canalla , 
Sin juicio , sin patrimonio , 
Sin carrera... ! 

CeU A usted le engañan. 

(Levantándote.) 
I Si es un muchacho tan fino , 
Tan amable...! ¡ Y qué elegancia : 



ACTO PRIMERO. 



46 



] Y qué ahna de faego aquella! 
I Y qué bien pone una carta I 
Todas llevan hoy al campo 
Marido ó galán. ¿No es lástima 
Que solo esa pobrecita 
Yaya desacomodada ? 
Ánt, Yo seré su caballero. 
Ceh I Pues! Y i mi ¿quién me acompaña? 
Anl. Daré un brazo á cada una. 
(Csta lia me da nauseas.) 
Cel. Pero... 

AnU SI vuelve á pisar 

Los umbrales de mi casa 
Ese hombre , haré un desatino. — 
Sabinlta es una malva 
Y eederá á mis consejos. 
Ya se ve; doncella incauta 
Que apenas conoce el mundo... 
¡ SI aun no hace siete semanas 
Que ha salido del colegio ! 
¡Eh! no demos importancia 
Al capricho de una niña 
Que como viene se pasa. 

Cel. Pero, señor don Antonio, 
¿ No es antipatía extraña 
La que usted tiene i ese Joven? 

Ánt. ¿ Y no es mas extraordinaria 
La obstinación con que usted 
Le patrocina y le ensalsa T 
CeL Esto es hacerle Justicia. 
Anl. ¿Es usted la enamorada, 
O mi pupila? 
CeL ¡Ay! 

AnU ¿Qué es eso? 

Ceh ¡No me toque usted la llaga 
Que el coraxon me lacera! 

Ant, ({Esta es otra que bien halla!) 
¿Es posible...? 

Cel, ( No á mi rostro 

Ascmie la oculta llama... 
Y mi recato fluiAúe 
En el mar de la esperanza! 

Afti. Con qué ¿ ama usted...? Y en efecto 
¿Esdon Agustin...? 

C$L I Amarga 

Pregunta ! i Y venir, Dios mió , 
De quien menos la esperaba ! 
AfU, Señora... 

Cel. ¿ Soy yo de mármol ? 

AfU. {Eh!... 

Cel, ¿Tiene usted cataratas ? 

Ant. No; pero ¿qué significa...? 
Cel. I Soy mujer! 
Ant. Lo creo. Basta 

Que usted lo diga. 
Cel Y señora. 

Ant. ¿Quién lo duda? 
CeL Y aunque flaca... 



AnL I Flaca , y pesa usted lo menos 
Ocho arrobas ! 

CeL Bufonadas 

A un lado , que aqui la carne 
No viene á cuento... 

Ant. Pensaba... 

CeL A no ser que usted la cite 
Gomo enemigo del alma. 

Ant. Dios nos libre. 

CeL De mi honor , 

De mi decoro se trata ; 
\ Y es inaudita crueldad , 

Y es acción ruin y bastarda 
Reservar la iniciativa 

A una mujer desdichada! 

AnL (i Cielos ! ¿Querrá... seducirme 
Esta mujer?) Yaya, vaya; 
Usted me está bromeando. 
Gomo es dia de Jarana... 

Cel. No, que el corazón... 

AnL Es tarde 

Y aun estoy en gorro y bata... 

CeL {Qué! ¿no ha comprendido usted...? 

Ant. (t Demasiado, buena maula !) 
Gomo no hable usted mas claro... 

CeL Preciso es tener entrañas 
De pedernal... Estar viendo 
Que el corazón se me arranca , 

Y en vano calla la lengua 
Lo que los ojos delatan , 

t Y obligarme todavía... ! 

AnL ¿ Quién la obliga á usted á nada ? 

CeL {Yerme padecer asi...! 

AnL {Ahí... vamos... ¿Está usted mala? 

CeL Estremecida , convulsa... 

AnL Con efecto , y algo pálida... 
Cuídese usted. 

CeL I Don Antonio ! 

AnL Friegas , un vaso de horchata ; 

Y si no se alivia usted... , 
Sinapismos y ala cama. 

{Entra en la casa.) 



ESCENA IL 
DoüA CELEDONIA. 

¡ Malo ! O no me ha comprendido , 
O se ha motado de mi. — 
Mas quizá por prematuro 
No ha dado lumbre mi ardid. 
No perdamos la esperanza; 
Y para lograr mi fin , 
Hagamos que la pupila 
Se case pronto... : sí , si. 



El don Antonio está chocho 
Con la gracia Juvenil 
De Sabina » y si hasta ahora 
La amó como á un serañn. 
Bien pudiera á su carino 
Dar mañana otro matiz. 
Yo aspiro al mando supremo ; 

Y mientras ella esté aqui , 
Mi postergada hermosura 
No podrá alzar la cerviz ; 

Que , al cabo , yo soy Jamona, 

Y ella en la flor de su abril... 
Pero él es una alma candida , 
Un pobre hombre, un infeliz, 

Y frente á frente los dos 
No es tan dudosa la lid. 



ESCENA III. 
DoftA CELEDONIA , Don AGUSTÍN. 

Águst, I A la par de Dios 1 

Cel, ¿Quién viene...? 

{YoMéndote.) 
\ Ahí ya... El calesero... 

Ágtut. I Ghit... I 

{Ácercándoie,) 
¿ Ya no me conoce usted ? 

CeL ¿ Cómo... P ¿ Qué veo 1 ¡ Agustín ! 

Ágtut, También soy de la partida, 
Aunque el tutor incivil 
No ha querido convidarme. 

Ccl. ¿ Y si llega á descubrir...? 
¡Qué temeridad I... 

Águst. ¡EhlcQuién 

Me reconoce en Madrid ? 
Entre esta airada patilla , 

Y este verde chupetín, 

Y este pardo marsellés 
Con el vivo carmesí , 

Y este sombrero chambergo, 

Y esta 1 f'laina gentil , 

¿ Quién descubre á un elegante 
Que viste por flgurin? 

Cel. Eres el mismo demonio. 
Eso es poner en un tris... 

ÁgusU De toda la turba-multa 
Que me arriesgo á conducir. 
Solo ustedes y el tutor 
Mé conocen. 

Cel, Siendo así... 

Águst, Yo le guardaré las vueltas... 
¿ Aun no ha bajado al jardín 
Sabina? 

CeU Estaba vistiéndose. 
Muy pronto... Mírala allí. 



UN día DE CAMPO. 



ESCENA IV. 



Don AGUSTÍN. DoRa CELEDONIA, 
SABINA. 

Sáb. Tia... 

Cel. Ven aquí. 

(Se acerca Sabina,) 
Adivina 
Quién es este caballero. 

Sab. \ Cómo!... ¡ Un rudo calesero 1... 

Águst. ¿ Me has mirado bien , Sabina ? 

Sah. I Ah 1... tú... Pero ese disfraz... 

Cel. ¡Por Dios... estemos alerta!... 

Águst. Ardid de amor. 

Cel, Esa puerta... 

Si nos sorprende es capaz... 

Águst. No hay cuidado, que el ramaje 
Me cubre , y no me verá. — 
Mi bien , </ no me quieres ya 
Porque estoy en este traje ? 

Sah, ¡ Ah ! ¿ Cómo no he de quererte, 
Si con él pruebas tu fe? 

Águst, Y por ti me vestiré 
Hasta el saco de la muerte. 

Sáb. Hasta la jerga es tisá 
Si amor halaga al deseo. 
Ya me gusta ese chapeo... , 
Porque te lo pones tú. 

Águst, \ Ah, bien mío! El alma absorta... 

Cel. {Bien! ¡Lindo! í Qué par de topos ! 
Basta ahora do piropos 
Y vamos á lo que importa. — 
Esperar que á don Antonio (Á Sabina,) 
Guste tu novio , es en vano, 
Que antes de darle tu mano 
Se la daría al demonio. 
Hoy mismo en larga porfía 
De vuestra parte me he puesto ; 
¿ Y qué be logrado con esto ? 
Aumentar su antipatía. 
Sab, Y todo es porque tal vez 

(Á don Águstin.) 
Algún oculto rival 
De tí le ha informado mal. 
¡ Qué bi^eza y qué sandez I 

Águst, ¿ Y qué traidor en mi mengua 
La vil calumnia empleó? 
¡ No le conociera yo 
Para arrancarle la lengua 1 
I Ah! Mi sana... 

Sab. No te alteres; 

Que tiemblo de verte asi. 
Águst. Mas mi honor... 
Sab. Sisoloátí 

Creo y amo, ¿qué mas quieres? 



ACTO PRIMERO. 



A7 



Agust, Si la pobreza es baldón , 
C«>nfieso mi mala estrella ; 
Mas ¿ no he de amar «^ una bella 
Porque naci segundón P 

Sab, Y , porque es rica mi dote , 
¿ Mi libre amor será oprobio , 
Sí no cUjo para novio 
A al^un ricacho hotentote? 

Agust, No tiene empleo, dirán. 
Bien sé que lo necesito ; 
Por eso lo solicito ; 
Pero i si no me lo dan I 
Bien que tal anda la dama 

Y es tan continuo el trasiego 
De empleados, que el mas lego 
No renuncia á la esperanza. 

Si hoy la suerte me abandona, 
Mañana, cuadre ó no cuadre, 
O mi amigo ó mi compadre 
Ocuparán la poltrona, 
c Quién sabe...? Quizá yo mismo 
Algún dia me la ferie. 
Que de ministros la serie 
Ya excede á todo guarismo ; 

Y si la guerra civil 

Dura, se abrirá un registro, 

Y el empleo de ministro 
Será carga concejil. 

Sab, O mi tutor pierde el seso , 
O no está de buena fe 
Cuando te acosa... 

Agust, ¿De qué? 

Sab. De Jugador. 

Agust, (Algo hay de eso.) 

¿Jugar? ¿Cómo?... Aunque quisien. 
Si nunca tengo un doblón, 
¿Qué diablos...? 

Cel, Tiene razón. 

Sab. Eso convence á cualquiera. 

Agust, ¡Y gracias que no me den 
De libertino la fama! 

Sab. Pues también así te llama. 

Agust. (Pues algo liay de eso también.) 
{Villana, atroz impostura I 
¡A mi que al verte me arrobo, 

Y mudo me quedo y bobo 
Contemplando tu hermosura $ 

Y á tu divino portento 
AUo en el alma un altar, 

Y temería empañar 

Tu pureza con mi aliento I 

Sab. lOh dicha.l ¡Bien hayan, si. 
Los que contra tí murmuran , 
Pues la gloria te procuran 
De Justificarte asi! 

Agust. En siglo tan pecador. 
Do no hay pudor que se aprecie» 
Dlme tú , ¿no es una especie 



De anacronismo mi amor? 
¡ Libertino , y de tu fe 
Ni aun te pido prenda leve 
En esa mano de nieve... ! 
(Sin la dote, ¿para qué?) 

Sab. I Qué virtud I ¿Lo oye usted» lia? 
{ Dominar hasta un deseo 
Tan venial *. t Oh I Pues yo creo... 
Que no se la negaría* 

Agust, Eso si ; con tu permiso... 

{Tomando una mano á Sabina.) 

Cel. { Dulce reciproco amor! 
Pero el diablo del tutor 
Nos pone en un compromiso. 
¡ Qué mancebo tan cabal 1 
¡Y le injuria, y le aborrece 1... 

Y todo es porque le escuece - 
Soltar la dote : si tal. 

Sab. Es extraño... En todo suele 
Darme gusto ; lo confieso... 

Cel. Él se entiende. 

Sab. Solo en eso... 

Cel. Porque eso es lo que le duele. 
Te compra cuanto deseas , 
Te mima , te halaga ; pero 
¿De dónde, sino del cuero, 
Han de salir las correas? 
Solo mira á su interés, 
Y, no lo dudes, serán 
Cuentas del Gran Capitán 
Las que te ponga después. 

Agust. Y eso, mi bien , no te asombre. 
Yo no hablo de nadie mal , 
Pero , regla general , 
Un tutor es un mal hombre. 

Sab. \ Qué picardía I Yo lo crea , 
Aunque ese me hace regalos , 
Porque todos son muy malos 
En los libros que yo leo. 
Mas no me infunde temor, 
Que sabré romper su yugo, 
Antes que él sea verdugo 
De mi dote y de mi amor. 

Agust. Contra un tirano cruel 
Ya rebelarse es preciso. 
¿No nos otorga el permiso? 
Pues casémonos sin él. 

Cel. \ Alto ! No seáis tan vivos. 
Siempre es duro un rompimiento.... 

Y no es cosa del momento. 
Hay que hacer preparativos... 
Ganar tiempo es necesario 
Para dar el golpe bien. — • 

Tú no le hables con desden , (A Sabina.) 
Sino todo lo contrario. 
Si otra vez contra tu chulo 
Echar venablos le oyeres, 



M 



UN día de campo. 



Finge que ya no le quieres , 
Porque importa el disimulo. 
Si te saliere al encuentro 
Con otro novio , sumisa 
Le oyes con cara de risa 
Aunque te quemes por dentro. 
Mas te pudiera decir, 
Pero basta; eres mujer, 
Y ninguna ha menester 
Que la enseñen á fingir. 

Sab. Cuenten ustedes conmigo. 
Yo le sabré deslumhrar. 

Cel. En fin , es preciso obrar... 

Agust, Como en país enemigo. 

Cel. Y vayase el calesero, 
No hagamos... 

{Mira á lo interior dé la cata.) 

Agust. Otro ratito... 

Cel. Aparta de aquí , maldito , 
Que ya viene el Cancerbero. 



ESCENA V. 

DoifA CELEDONIA, SABINA, 
Don ANTONIO. 

Ant. ¿Cómo es esto? ¿No han venido 
(Ta en traje de campo.) 
Todavía? 

Cel, No, señor. 

Ant. {Hola! ¿Ya está usted mejor? 

Cel. No ha sido nada. Un vahído... 
Voy á dar disposiciones 
Para que acomoden bien 
Todo aquel vasto almacén 
De enseres y provisiones. 

{Entra en la cata.) 



ESCENA VI. 
Don ANTONIO, SABINA. 

Ant. ¿Por qué, Sabina amada. 
Tan abatida estás? 
No turbe la tristeía 
Tu Júbilo y tu paz. 
Que aunque con ella y todo 
Tu cara es celestial. 
Alegre la hermosura 
BrlUa y halaga mas. 

Sab. Triste no estoy. Mi mente 
Goiaba en recordar 
El apacible asilo 



Do pocos dias ha... 

Ant. ¿Te acuerdas del colegio? 
Es cosa natura] , 
Que siempre á una alma tierna 
Presentes estarán 
Los juegos inocentes 
De la primera edad. 

Sab. Mire usted : ya sonrío. 
Grata , pero fugaz , 
Pasó como un relámpago 
Mi distracción mental. 
Mas dulce pensamiento 
Me ocupa sin cesar. 

Ant. ¿Cuál? 

Sab. Las pruebas continuas 

Que usted, señor, me da 
De plácida indulgencia, 
De amor y de bondad. 
(Para el tiempo que tengo..., 
Vamos , no lo hago mal.) 

Ant. Dios te premie, Sabina, 
El gozo que me das. 
I Ah 1 Si ingrata olvidases 
Mi afecto paternal... 

Sab. {Yo, señor...! 

Ant. No podría 

Consolarme jamás. 

Sab. Yo que no he conocido 
Ni papá , ni mamá , 

Y perdí siendo niña 
A mi tio camal , 

¿ En quién hallé el consuelo 
De mi triste horfandad 
Sino en usted , que ha sido 
MI numen tutelar? 
MI corazón sería 
De duro pedernal 
SI beneficios tantos 
Pudiera yo olvidar. 

Ant. ¡Ángel!... (Nunca la he visto 
Tan tierna y tan Jovial.j 
Tú lo mereces todo. 
Cuando don Pedro Aznar, 
Tu buen tío y mi amigo , 
En el lecho mortal 
Tan sagrado depósito 
Fió de mi amistad , 
Le prometí , no en vano , 
Que nunca fui falaz , 
Anteponer la tuya 
A mi felicidad. 

Sab. (I Que un hombre tan almíbar 
Haya de ser capaz... !) 

Ant, Tú sabes si he cumplido 
MI promesa. 

Sab. Es verdad. 

Ant. Sola una vez, Sabina, 

Y aun esa á mi pesar, 



ACTO PRIMERO. 



49 



Severo he combatido 
Ta Ubre voluntad $ 
Poique antes á tu enojo 
He quiero aventurar 
Ooe verte trUte víctima 
De una pasión fatal. 

Sab. (Ya al quid hemos llegado 
De la dificultad.) 

Ánt, Y un dia, yo lo espero » 
Me lo agradecerás , 
Si en secreto hoy murmuras 
Contra mi autoridad. 
Yo sé que no merece 
Tu mano ese... truhán, 
Aunque de amor le cubra 
El seductor disfrax. 
Yo sé... 

Sáb, (Vaya de embuste.) 
No se canse usted mas 
En hablarme de ese hombre , 
Que no le quiero ya. 

Anl. ¿Qué dices...? 

Sab. Fué un capricho.. 

(Perdona , dulce imán.) 
¿Qué sé yo...? La costumbre 
De verle en sociedad... 
Mas los buenos consejos 
De usted y el qué dirán... 
Sé que anda en malos pasos... 
(¡Ah! Miento : no sé tal.) 
Ya no hay nada. Le he dicho 
Que no me vuelva á hablan 

Ánt. ¿De veras? 

Sab. Muy de veras. 

Ánt. {Sabina! 

Sab. Y además, 

Soy pupila obediente; 
Y vida y libertad, 
¿ A quién mejor pudiera 
Que á mi tutor fiar ? 

Ánt. ¡Bien haya luboqultal 
Esa docilidad 
Me encanta. 

Sab. Y i mis solas 

Decía yo poco ha : 
Voy á cumplir veinte años 
Antes de Navidad. 
Acaso don Antonio... 
(Ahora sabré su plan.) 
Me quiera dar marido 
De su mano. 

Ánt. Quizá... 

E$« deber me impuso 
Tu tio al espirar; 
Deber grato y terrible 
Para mi. 

Sab. ¿Por qué? I Bá! 
¿ Teme usted que yo falte 
II. 



Al respeto filial... ? 

Ánt. I Respeto !... ¿ Y por respeto 
Te has de sacrificar...? 

Sab. Debí decir cariño , 
Confiania... 

Ánt. Eso..., tal cual. 

Sáb. Mi corazón es libre s 
Usted lo guiará. 
¿Sé yo { incauta! á quién debo 
Aborrecer ó amar ? 

Ánt. (¿Me atreveré...? ;Qué hermosa! 
Me tienta Satanás...) 

Sab. ¿ Eh ? 

Ánt. Nada... (Cavilando.) 

Sab. (Nunca tuve 

Tanta curiosidad.) 
¿ Adiviné ? ¿ Hay proyecto 
De boda ? 

Ánt. Si. [Indeciso.) 

Sab. ¿ Formal ? 

Ánt. ¿ Y si no es de tu gusto 
El novio ? 

Sab. Sí será. 
Nómbrele usted. 

Ánt. (Al cabo 

Haré una necedad.) 
No te diré, Sabina, 
Que es hombre de caudal , 
Porque eso... 

Sab. \ Eh ! No por eso 

Le hemos d^ despreciar. 

Ánt. (Cuarenta años y pico 
No es un exceso tan...) 
Nobleza , ya se entiende , 

Y en cuanto á probidad... 
Sab. Bien. ¿Su nombre? 

Ánt. (Esto es hecho. 

Ya no me vuelvo atrás.) 

Y afable y amoroso 
En tí se mirará, 

Y si llamarte suya 
Merece en el altar, 
Los ángeles del cielo 
Su dicha envidiarán. 

Sab. Con que ¿ tanto me quiere ? 

Ánt. Sí, hermosa ; pero... 

Sab. (I Ay, ay ! 

Cuando él le pone peros , 
¿ Qué tal será el galán ?) 
Hable usted sin empacho. 
Yo sé que no hay mortal 
Perfecto , que al fin todos 
Somos hijos de Adán. 

Ánt. Acaso su cabello 
Que empieza á blanquear, 
Guirnaldas no consiente 
De rosa y arrayan. 

Sab. (¿No dijo ? Algún decano...) 

4 



w 



UN día de campo. 



Flor es la mocedad 
Expuesta á los embates 
De recio temporiü ; 
Pero la adulta encina 
No teme al huracán , 

Y la virtud... Por úlUmo ,... 
Yo no me sé explicar,... 

Y si usted no me saca 
De este berengenal... 

Ánt. (i Qué gracia I iQué Inocencia I 
¿Y aun puedo vacilar P] 
Pues bien , el que te adora... 
¿ No lo adivinas yaP 

Sáb. No sé. Gomo no sea 
Don Anacleto Sanz , 
El director cesante... 

Anf . No , que fuera crueldad 
Casarte yo, hija mia, 
Con ese carcamal. 

Sáb. No obstante , si lo exige 
MI tutor... 

Anl.1 I Oh ! No mas. 
Si tu virtud es tanta , 
Angélica beldad , 
Que aun esa triste crónica 
No te parece mal, 
Bien puedo yo llamarte 
Mi amor, mi bien , mi afán , 

Y estrechar en la mía 

Tu mano virginal. (Se ¡a toma.) 

Sob. ¿ Cómo... P \ Es usted... 1 (¿ Quién 
diablos 
Había de pensar... P) 

Ánt. Si, perla; yo te adoro... 

Sab. (i Virgen del Tremedal 1 
4QuélediréP) 

Ánt. I Sabina ! 

¿No me respondes P 

Sáb. lAh!.^ 

Mi sorpresa... Mi... El alma... 
(l Pues hemos hecho un pan 
Gomo unas hostias !) 

Ánt. Dime... 

Sáb. ¿Qué he de decir P Me da 
Tanta vergüenza... 

{Entra par la verja don Frutos dando el 
braxo d doña Lucia.) 
{Cielos! 
Qente viene, i Ahi están ! 

(Suelta la mano de don Antonio.) 

Ánt. (i Ah ! Soy felix. Me quiere.) 

Sab. (Ya puedo respirar.) 



ESCENA VIL 



Don ANTONIO, SABINA, Don PRUT06, 
Doña LUCIA. 

Ánt. I Señora! i Señor don Frutos I 

Luda. \ Don Antonio I i Sabinita ! 

(Besa á Sabina sin soltar el bra$o de 
don Frutos,) 

FruU No hemos tardado á la cita. 

(Mirando su reloj.) 
Las ocho y cuatro minutos. 

Ánt. Qerto. Los primeros son 
Ustedes. 

Sáb. (\ Siempre, cosido 
A los autos I) 

Ánt. ¿Y el marido P 

¿Qué se ha hecho don Simón P 

Luda. Para hablarle de un asunto 
Le detuvo no sé quién. 

Ánt. (Y le ha venido muy bien 
Al farmacéutico adjunto.) 

Fruí. ¿ Qué tal el tresillo anoche P 

Ánt. Perdí tres duros al fin. — 
¿ Trae usted el botíquin P 

Frut. Sí; ya lo he puesto en el coche. 

Sáb. Ya llega doña Melchora 

(Á don Antonio en vox baja.) 
Con sus dos hijas canijas , 

Y los novios de sus hijas , 

Y el perrito en quien adora. 



ESCENA vnr. 

Don ANTONIO , SABINA , Don FRUTOS , 
DofíA LUCIA, Doña MELCHORA, 
JESUSA, MERCEDES , Don ENRIQUE, 
Don JOAQUÍN , Don UBORIO. 

(Don Liborio da el braxo d doña Mel- 
chora ^ don EnriqtAe á Jesusa y don Joc^ 
quin á Mercedes. Doña Melchora viene 
con un perrito en braxos y don Liborio 
trae una guitarra. Luego que se entabla 
la conversación general ^ se hablan en 
vox baja doña Lucia y don Frutos y 
mientras estén en escena harán casi 
siempre lo mismo.) 



Los que 

estaban 
en escena. 
Lasque i 



\- 



Bienvenidos! 



iBoflDosdlaal 



ACTO PRIMERO. 



MeUK jQaétal? 

Áñt. Famoso. ¿ Y ustedes ? 

Melch. Muy bien. 

Jet. I Sabina I 

Sab. I Mercedes ! 

[Guirigay eonfiuo de cumplimientot y sch 

lutaeiones, desprendiéndose todas, tiw- 

nof doña Luda, del bra¡ío de su respec^ 

Hvo acompañante») 

Ant. (¡ Qué flujo de cortesías !) 

Sab. Jesusa viene muy charra. 

(Aparte á doña Lucia.) 

Lib. ¡Qué buen dia de Jolgorio! 

Ant. i Hola, insigne don Ltborio! 
¿También traemos guitarra ? 

Lih. Nunca me faltan á mí 
Alegría y apetito. 

Sab. í Qué formal está el perrito I 
¿Cómo se llama? 

Mekh. Zegrí. 

Sab. {Siempre en brasos ! 

i^«fcfc. Desde niño 

Le he dado esta edueacion. 

Es débil de complexión , 

T yo le tengo un cariño... 

Es muy mono. ¡ Qué ladrar 

Si oye de noche algún grito ! 

Y lame tan suavecito... 

No le falta mas que hablar. 
Sab. Ya empezaron el palique 

{A don Antonio en vof ho^a.) 

Lucía y su comodín , 

Mercedes con don Joaquín , 

Jesusa con don Enrique. 
Ant. Déjalos, niña, vivir. 

Que luego, mediante Dios , 

Im mismo haremos los dos. 
Sah. (i Pues me Toy á divertir 1) 
Lih. Hoy vamos á echar el resto. 

(A don Antonio.) 

Broma, baile... Usted verá... 

(LUga de lo interior de la ea$a doña Cele- 
donia con tres criados que llevan cestos 
cubiertos con servilletas.) 



ESCENA IX. 

Don ANTONIO, SABINA, DoSa LUCIA, 

Don frutos, Doña MELCHORA , 

JESUSA . MEIiCEDES, Don JOAQUÍN , 

Don ENRIQUE, Don LIBORIO, 

Doña CELEDONIA. 

Lib. I Hola I { Los víveres ya I 



51 

Cel. Cuidado con ese cesto. 

[A un criado.) 
Lib. I Viva doña Celedonia I 
Unos. I Viva I 
Otros. I FeUces 1 

^f^* Dios guarde... 

Lib. Ea, al avío, que es tarde 
Para tanta ceremonia. 
Allí está la borriquilia. 
Que es mi bridón de batalla. 
Coloquemos la vitualla 
En una y otra angarilla. 

En los coches lo demás. 

Ande usted, y en un momento... 

(A doña Celedonia.) 
Ahí te dcijo ese instrumento. 

{A don Joaquin dándole la guitarra.) 
Después me lo volverás. 
{Salen los criados con su carga por la 
verja, y quedan junto á eUa doña Cele- 
donia y don Liborio figurando dar dis- 
posiciones para acomodar los comeS" 
tibies y demás efectos en la bestia , en el 
coche que se ve y en otro que se supone 
estar mas allá á la izquierda de la 
verja.) 

Jes. \ No; que si lo ve esa gente... I 
(Aparte á don Enrique, que á hurtadillas 
la quiere tomar la mano. ) 
Joaq. ¡ Por ti falto á la oficina I 

(A Mercedes en vo% baja.) 
Melch. ¿No habrá un bizcocho, Sabina, 
Para este bicho inocente? 
Ant. ( ¡Maldita sea su piel! ) 
(Iba á hablar con Sabina y se ve 
interrumpido.) 
Sab. Sí. Ya lo voy á buscar. 
( { Lástima de rejalgar 
Para ella y para él!) 

(Entra en la casa.) 



ESCENA X. 

Don ANTONIO, Doña LUCIA, 

Don frutos, Doña MELCHORA , 

JESUSA. MERCEDES, Don JOAQUÍN, 

Don ENRIQUE, Don LIDORIO. 

( Vuelven los criados y entran en la casa.) 

Lib. Ya está listo. 
(Volviendo al proscenio con doña 
Celedonia. ) 



52 



UN día de campo. 



1^ vihuela. 

(La toma.) 
,:Qu^ liacorao8? ,:Se espera á algano? 

ESCENA XI. 

Don ANTONIO, DoffA LUCIA, 

Don frutos. Doña MELCHORA, 

JESUSA, MERCEDES, Don JOAQUÍN, 

Don ENRIQUE, Don LIBORIO, 

SABINA , Don SIMÓN. 

Simón, ¡Reniego del importuno 

(Llega jadeando.) 
Y toda su parentela ! — 
¡Salud I (A la tertulia.) 

(¡Hombre temerario!) 

Todos. ¡Don Simón! 

Ant. ¡Oh! ¿Cómo va? 

Simón. Bien.— Mi mujer... (Allí está ; 
I Y al margen el boticario 1 ) 

Lucia. ¡Hola! ¡Aquí estás! Me tenias 
Con cuidado. 

Simón. ¿ Sí ? Ya veo. . . — 
Deje usté ese cencerreo, 
(A don Liborio, que puntea en la guitafra.) 
Que no estoy para folias. 

Lib. ¡Pues, hombre...! 

Ant, Bien dice. Luego... 

En el campo habrá ocasión .. 

(Deja de tocar don Liborio y habla con 
doña Celedonia.) 

Simón, ¡Voto á...! 

Ant, ¡ Pobre don Simón \ 

Simón, ¡ Vaya , si es mosca el don Diego ! 
¡ Poner á mi marcha obstáculo 
Para hablarme de su pleito i — 
(Y ahora ¡cómo me deleito 

(Mirando á tu mujer y á don Frutot.) 
Con ese dulce espectáculo ! ) 

Sab. Tome usted. 
(Vuelve con unos bixcochos , que da á doña 
Melchora , y esta á su perro,) 

Simón, ( ¡ Y no la suelta ! ) 

Ant. Don Tomás y su señora 
Faltan. Daremos ahora 
Por el jardín una vuelta. 
( Va á dar el brazo á Sabina y se lo loma 
doña Melchora.) 

Melch. Si; venga el brazo. 

Ant. (¡Ah! ¡Qué horror!) 

Lib, Sabina... 

(Da el braxo á Sabina,) 

Ant, (¡Qué mala obra 



Me hace!) 

Simón. El braso que te sobra... 

(A su mujer.) 
Con permiso del señor. 
(Doña Lucia toma el brazo de don Simón 

sin soltar el de don Frutos, Las parejas 

van desapareciendo por el arbolado de la 

izquierda. ) 

Trut. Se pasa usted de cortés... 

Simón, Es muy justo... 

(Con risa forzada.) 
(Estoy furioso.) 
Vamos , nina. ¡ Qué donoso 
Grupo formamos los tres ! 

Lib. Si usted se quiere amparar 

(Se ha quedado el último con Sabina.) 
De este otro brazo... 

Cel. Me quedo 

Para recibir... no puedo... 

Sáb, Vuelvo. Tenemos que hablar. 



ESCENA XII. 
Doña CELEDONIA. 

¿Qué novedad importante 
Tendremos? Largo coloquio 
Tuvo aquí con el tutor. 
¿La habrá propuesto otro novio? 
Mejor. Con dos pretendientes 
Es mas seguro el consorcio. 
Si se casa , tanto da 
Con uno como con otro ; 
Y si puedo en paz y en gracia 
Quitar de en medio el estorbo , 
Me alegraré. 



ESCENA Xm. 

Doña CELEDONIA, Don TOMAS, 
Doña RUPERTA. 

Rup. No lo niegues. 

(Llega apoyada en el brazo de don Tomás 

y disputando á media voz con él,) 
Yo lo he visto por mis ojos. 

Tomás. Bien , mujer ; y porque mire 
A un balcón... 

Rup, No es á uno solo, 

Que si hay niñas asomadas , 
i Pérfido ! miras á todos. 

Tomás. Curiosidad... Distracción... 

Rup, No, ¡traidor! Yo te conozco... 
Cualquiera te gusta ma^ 



ACTO PRIMERO. 



53 



Que to mujer. 

Tomás ¡Por san Próspero 
Beodito... I 

Bup> \ Ingrato ! i Cruel ! 

Tomás, \ Oh !... Si sabes que te adoro... 

Bup. Y gracias que no te dejo 
A sol ni á sombra, alevoso; 
Que sino... 

Tomás. Pues siendo así , 
¿Cuándo he de pecar ni cómo? 

CeU (iQué feliz pareja!) 

Mup. Mira 

Que nos oirán los sordos 
Si otra vei... 

CeL I Doña Ruperta ! 

Rup. i Ah... ! ¿Cómo va? ¿Y don Antonio? 

CeL Todos buenos. 

Tomás. Muy atento 

Servidor... 

Rup. ¿Somos nosotros 
Los primeros? 

CeL Al contrario. 

üup. ¡Ahí... ¿Dónde andan...? 

CeL Ahora poco 

Desfilaban de paseo 
Por el Jardín... 



ESCENA XIV. 

DoSa CELEDONIA, Doña RUPERTA, 
Don TOMAS, Don SIMÓN. 



Simón. Mil demonios 

Y otros mil carguen conmigo , 

Y con ella , y con el socio... 
Rup. ¿Qué es eso? 

Tomás. ¿A dónde va usted , 

Don Simón... ? 

Simón. \ Ah, qué dichoso 

Es usted, y lo que va, 
Don Tomás , de matrimonio 
A matrimonio ! 

Tomás. En efecto , 

Don Simón; vivo en el colmo 
De la dicha. — ¿No es verdad ? 

(Á su mujer.) 
(El mejor dia me ahorco.) 

CeL Bien ; pero ¿ á dónde va usted 
Tan azorado...? 

Simón. A un negocio 

De mi mujer. Ha olvidado 
La sombrilla. 

jRup. ¡Y tanto enojo 

Por eso...! 

Simón. Es que mientras yo 
Voy por ella , el otro mono... 



Ya se ve ; parece mal 

Que un hombre sea zeloso... 

Y como él no falta nunca 
A las leyes del decoro... 
¡Por vida !... Y la ilustración, 

Y las leyes del buen tono , 

I Pues 1 y la etiqueta... mandan 
Que un marido sea tonto. 
¿ Está usted? Rabio de zelos 
Aparte, y callo y otorgo. — 
Todo ello es galantería , 

(A don Tomás.) 
Pasatiempo , amor platónico, 
Si se quiere ; pero es cosa 
De tirarse un hombre al pozo... 
¡Pecador!... El tiempo vuela 

Y yo me estoy hecho un bobo... 
I Ahur, ahur ! Cuide usted 

De mi hacienda. Vuelvo pronto. 



ESCENA XV. 

Doña CELEDONIA, Don TOMAS, 
Doña RUPERTA. 

CeL ¡Allá va echando centellas! 
El pobre se vuelve loco. 

Rup. Aprende, Tomás, y alaba 
A Dios todopoderoso 
Que te ha dado una mujer 
Como yo. 

Tomás. Sí, si, pimpollo. 
Contigo no echo de menos... 
( I Las penas del purgatorio I ) 

(Se internan en eljardin.) 



ESCENA XVI. 

Doña CELEDONIA. 

Peor es ese que aquella, 
Y ese mas necio que el otro. 

ESCENA XVII. 

Doña CELEDONIA, SABINA. 

Sah. Tía... 

CeL Varaos ; ¿ qué ha ocurrido • 

Sab. Lo que yo ni por asomo 
Me figuraba... 



54 



UN DU DE CAMPO. 



ESCENA XVIII. 

Doña CELEDONIA, SABINA, Don 
AGUSTÍN. 

Agust, Sabina... 

CeL Habla. Dime... 

Águst. ¿ Estamos solos F 

Sab. Ahora si. — Rival tenemos 
I Y rival temible! 

AgusL ¿Qué oigo? 

Sab. Ya se descubrió el enigma. 
Cayó en mis lasos el tordo. 
Con efecto , el buen señor 
Me destinaba otro novio... 
¿ A ver si aciertas...? 

CeL Acaba. 

Sah, El mismito don Antonio 
En cuerpo y alma. 

Águst. ¿ Es posible ? 

Ceh \ Oh iniquidad ! ¡ Oh fenómeno 
De horror I ( Casarse... y contigo ! 
(t Se fué mi esperanza á fondo 1) 
La codicia de tu dote... 

Sab. \ Tutor al fin, que es sinónimo 
De tirano i 

AgusU ¿Y qué dijiste... ? 

Sab. Nada. Fué tanto mi asombro... 
Vino gente... Convenía 
Disimular... 

Cel. Por el sórdido 

Interés... ( Y no me andal» 
Por las ramas... I 

Águst. Yaesfonoso, 

Ya es urgente recurrir 
A los remedios heroicos. 

Cel. I Sí I venganza... No. Esperemos... 
Van á venir, y de pronto 
Es imposible... Dejadme 
Obrar á mí. Yo lo tomo 
Por mi cuenta , y puede ser... 
Le haré un intenogatorio ; 
Le interpelaré... Ya vienen. ^ 
Huye tú. {Á don Águstin,) 

Sigúeme. {Á Sabina.) 

(l Monstruo !) 

{Vase don Águstin. Doña Celedonia y Sar- 
bina salen al encuentro de los que vie-^ 
nen paseando*) 



ESCENA XIX. 

DoKA CELEDONIA, SABINA, 

Don ANTONIO , DoSa MELCHORA , 

Don FRUTOS, Doña LUCIA, Don TOMAS, 

Doña RUPERTA , Don ENRIQUE. 

JESUSA, Don JOAQUÍN, MERCEDES» 

Don LIBORIO. 

{Don Liborio viene tocando la guitarra.) 

Ánt. i Aun no vuelve don Simón ! 

¿tb. ¿ Canto el aria del Factótum 
Mientras viene ? 

Melch. i Qué pesado 

Es el hombre ! Por mi voto 
Nos iríamos sin él. 

int.N* seria justo... 

Fruí. (Apoyo.) 

(Llega acelerado don Simón con una 
sowbriüa*) 



ESCENA XX. 

Doña CELEDONIA, SABINA , 

Don ANTONIO, Doña MELCHORA, 

Don FRUTOS, Doña LUCIA, Don TOMAS , 

Doña RUPERTA , Don ENRIQUE , 

JESUSA, Don JOAQUÍN , MERCEDES , 

Don LIBORIO, Don SIMÓN. 

Cel. Ya está aquí. 
Melch. . { Oracias ¿ Dios 1 

Lib. No he visto un hombre mas plomo. 
Simón. \ Voto á a^nes...! Con que vengo 
Echando los hipocondrios... 
Toma ta sombrilla. 
Lucick, Gracias. 

{Tomándola.) 
Simón. Y otra vez, por san Ambrosio , 
Ten memoria. 

Ánt. Ea, partamos. 

Que ya es tarde. 

{Se agolpan todos á la rei^a.) 
Lib, Poco á poco. 

{Poniéndose delante.) 
A mi me toca ordenar 
La marcha. Catorce somos. 
Don Enrique y don Joaquín 
Traen sus caballos , supongo. 

(lít'ra afuera.) 
Si , allí los veo. A montar. 
Enr. ¡ Adiós I 

{Á Jesusa en vox baja.) 



ACTO PMBIERO. 



55 



jMf. { Adiós , dueño hermoso ! 

(Á Mercedes , lo mismo.) 
{Vanse don Joaquín y don Enrique,) 
Lib. Rebajados los jinetes , 
Qnedamos doce. Yo monto 
En la borrica , que soy 
Despensero y mayordomo. 
No6 restan once Yolúmenes... 
Seis á nn coche y cinco á otro. 
Bien. Tenga usted la vihuela... 
Siman, ¿ Qué hago yo con este engorro...? 
{Tomándola con mal gesto») 
{Don Frutos y don Liborio se colocan al 
estribo del coche y van dando la mano á 
loe señoras.) 

Lib. Principiemos por las damas. — 
Do&a Melchora y su dogo. 
Melch. Presente. Allá voy... - Con tiento, 
{Subiendo al coche.) 
Que tengo reuma en este hombro. 
Lib. Ahora Jesusa y Mercedes* 
Jm. Obedesoo. 

{Con el pié en el estribo.) 
Mere. Me conformo. 

{Lo mismo.) 
Lib. Doña Lucia. 

(Dofia Lucia se acerca ai coche.) 
Simón. Allá vamos... 

Lib. i Quieto ! Primero coloco 

{Mientras sube al coche daña Lucia.) 
A las señoras. 

Siman. Pero , hombre , 
No sea usted tan despótico... 
Lib. Sabinita... 

{Ayudándola ú wMf O 
Sab. Hasta después» 

(AUi está el bien de mis ojos.) 
Lib. Queda nn asiento. 
Siman. Yo... 

Ánt. Yo... 

Lib. No. DoñaRuperta... 
Temas. (¡Oh gozo!) 

Jlup. No , que yo no me separo 
De nü idolatrado esposo. 

Lib. Mny bien. Pues será pTeciso.«. 
Porque usted es mucho tomo... 

{A daña Celedonia.) 
Uno de ustedes. Cualquiera... 

Frut. ¿Sí? Pues adentro me soplo. 
(Pofiiendo el pié en el estribo y entrando 
de un salto en el coche.) 
Ant. (i Ese títere...!) 
( Un íagál cierra la portezuela, áyese 



ruido de campanillas y desaparece el 

coche.) 

Simón. Reclamo... 

I Eh ! I Ya va echando demonios 
El coche I 

Lib. Otro coche queda, 
a Qué mas da... ? ¡ Arrime usted , tttotb ! 

Siman. ¿ Quién le dio á usted facultades 
Para improvisar divorcios ? 

Lib. Mejor está aUi don Frutos 

(A don Siman.) 
Por si ocurre algún soponcio... 

Un calesero. jSo! (Dentro.) 

{Aparece el segundo coche y queda situada 
como el primero*) 

Lib. Ya está aqui el otro mueble. 

Yo voy á oprimir el lomo 
De mi asnal cabalgadura. 
Traiga usted. {Toma la guitoñrra.) 

Ahur. 
{Vase en la dirección que tomó el cache 
primero.) 

fitmofi. I Mal tósigo... 1 

Cel. (Disimulemos ahora , 
Pero si luego le cojo 
A solas...) 

AnU (Si ; BUS miradas 
De gratitud , su alboroxo... 
Ya no hay duda. Voy á ser 
El hombre mas venturoso...) 

Siman. Ba , j qué hacemos aquí f 

{Se acerca di esPribb.) 
Yo supliré á don Liborio , 
Ya que nos deja plantados 
Después de embrollarlo todd. 
Venga nsted, doña Ruperta. 

Rup. Gracias. Yo solo me apoyo 
fin el braso de mi dueño. 

Tomás. Sí, hija mia. 

{Ayudándola d subir.) 

Rup. Y ahora ¡pronto! 

Sube tú detrás de mí. 

romdf. (Esta mujer me echa al hoyo.) 

{Entrando en el coche aiyuéade de dan 
Siman.) 

Siman, i Oh virtud matrimonial 
Desconocida en el globo 1 — 
Vamos , doña Celedonia. 

Cel. Gracias. 

{Subiendo al coche.) 

Siman Vamos , don Antonio 

{Dándole el brofo ) 

Ant. Primero usted... 

Simón. No. Yo e Altnw. 

{Entra don Antonia en el coche.) 



56 



UN DÍA DE CAMPO. 



Ahora , dame tú socorro. 

{El xagal le ayuda d subir.) 

; Ay desdichado el prójimo 

Que en el signo nació de Capricornio 1 

[Entra en el coche, el xagal cierra la por- 
texuela, da un latigazo d lai mulat, 
rueda el coche, y cae el telón.) 



ACTO SEGUNDO. 

•riiol«d« É la Inmediación da nna cata de 
qaa le aopoiM altoada i U daracha del actor. 



ESCENA PRIMERA. 

Don ANTONIO, Do^a CELEDONIA, Don 
TOMAS, Doña BUPERTA. Don LIBORIO, 
Doña LUCIA, Don FRUTOS, SABINA, 
Don simón, JESUSA, Don ENRIQUE, 
MERCEDES, Don JOAQUÍN» Doña 
MELCHORA, BELTRAN, una Criada. 

(Aparecen sentados en sillas rústicas cada 
uno á la izquierda del que le sigue , y 
según están nombrados , ai rededor de 
una mesa, cuyo desorden manifestará 
haber servido para una comilona de 
campo. Sobre ella habrá botellas, copas, 
tasos y algunos postres. Los cuchicheos 
entre los amantes y cierta algazara ge- 
neral, propia de semejantes reuniones, 
no cesarán durante esta escena. Beltran 
y la criada estarán de pié cerca de la 
mesa.) 

Melch. Cuidad bien de mi doguito. 

{A los criados.) 
Ant. ( {Aun no he tenido ocasión 
De hablar despacio á Sabina I ) 
(Doña Melchora charla con don Antonio , 
y este la oye con fastidio.) 
Enr. I Ay mi vida ! (A Jesusa.) 

Joaq, \ Ay , dulce amor ! 

(A Mercedes.) 
Lxb. ik ver, chico... 7 Esa botella... 
(A Beltran, y este le sirve.) 
Otra copa de noyó. 

Cel, (Mucho reprimo mi bilis. 
Me va á dar un toroion.) 



Rup. ¿No dices nada, Tomás? 
I Qué desabrido estás hoy ! 

Tomás. Tengo sueño. He madrugado... 
He comido mucho... 

Rup. ¡AhlNo. 

Esa es frivola disculpa. 
I Tú no me tienes amor ! 

Tomás. Sí tal... 

[Siguen disputanáo en vos baja." 

Simón. ¿Lo ve usted, Sabina P 

[A media vox.) 
No cesan de hablar los dos. 
Yo me consumo... 

Sab. Mal hecho. 

Simón, i Qué opina usted ? 

Sab. ¿ Qué sé yo? 

Simón. Ya se ve ; los puso Juntos 
Don Liborio... Casi voy 
Sospechando que es su cómplice. 

Sab. i Eh! Todo es conversación. 

Simón. Ya. 

Sab. ( ¿ Pues no ha dado en contarme 
Sus cultas el buen señor?) 

Frut. \ Ah ! ¿Cuándo será aquel dia...? 
(A doña Lucia en voz baja.) 

Luc. ¡ Por Dios, don Frutos, por Dioa...t 
Mire usted que nos observa. 

Frut. ¡Ehl ¡Si es un santo varón ! 

Melch. Sí , señor. Ya están en casa 

(A áon Antonio.) 
Las vistas. Ya se arregló 
Todo. De hoy en quince dias 
Las dos bodas. Ambos son 
Muy buenos chicos. El uno 
Tiene fábrica en Olot... 

Ant. Ya los conoico , señora. 

Melch. Aunque siempre voy en pos 
Por lo que pueda ocurrir... , 
¿ Qué tengo de hacer ? Les doy 
Un poco de libertad. 
Porque son hombres de pro 
Y es Justo... Ya ve usté; en vísperas 
De casarse... 

Simón. ( I Voto á bríos 1 . . . ) 

( Vienáo cómo charlan su mujer y don 
Frutos.) 

MeUh. Cada edad tiene sus... 

Ant. Ya. 

Melch. Yo también allá en la flor 
De mi juventud... 

Ant. \ Señora ! 

Melch. Ahora toda mi pasión 
Son los bichos. Tengo un gato 
Que me regaló el prior 
De la Merced... 

Tomás. Sablnita, 

i Levantándose y alargando el brazo.) 



ACTO SEr.üNDO. 



57 



Esta pastilla de ron... 
Sab. Muchas gracias. {Tomándola.) 
(Don Tomát vuelve á sentarse,) 
Hup. ¿ Quién te manda 

(£fi vo$ baja dándole un pellizco,) 
Hacer finesas , traidor? 
Tomát, \ Ay ! 
Todos. ¿ Qoé es eso ? 
Tomás. Nada... 

(Sonriéndose.) 
Rup. I Ingrato 1 

{En ro% baja,) 
Tomás, Un calambre en el talón... 
Ya ae pasó... (Allá se van 
W paciencia y la de Job.) 
Simón. I No puedo mas...! 

{Levantándose,) 
Lib, ¡Bomba! ¡Bomba! 

Siéntese usted , don Simón. 
Unos, Oigamos... 
Otros. \ Silencio ! 

Simón, Gracias 

[Á Sabina sentándose.) 
A la bomba, que sino... 
Lib, Con ana copa en la mano 

{Levantándose.) 
T otfas catorce en el bncbe, 

Y con perdón de quien me escuche, 
Diré en verso castellano , 

Muy contento y muy ufano , 

Y á manera de telonio , 
Mas qae le pese al demonio, 
Que deseo , sin espanto , 
Felices dias de su santo 

A mi estimado amigo el señor don Antonio. 
(Jptcra ftt copa y se sienta muy satisfecho. 
Don Enrique, don Joaquin y todas las 
mujeres t menos Sabina , palmotean,) 
Joaq, ¡Brayo! 
Mekh, ¡Sublime! 

Lúe. ¡Admirable! 

Ánt. (¡Qué mentecato!) 
Simón. ¡Hombre atroz! 

{Á Sabina en vo$ baja.) 
\ Orejas de cal y canto ! 
{ Coplero de munición! 
Lib, Yo de todo entiendo un poco. 
Sab, Y de todo , mal. 

( A don Simón, ) 
Simón, \ Cajón 

(A Sabina.) 
De sastre ; Petrus in cunctis; 
Mequetrefe ! 
Lib. Y eso que hoy 

(Haciendo pelotillas que tira á don 
Simón,) 



No me siento yo con vena. 

Sab, (Me alegro.) 

Lib, Ni tenga humor 

Como otras veces. No obstante... 

Simón, Por aquí me anda un moscón... 
{Rascándose la oreja,) 

Lib, Déme usté un pié, don Tomás, 

Y antes que marque el reloj 
Seis minutos... 

Ánt, No. Ya basta... 

Yo seria de opinión... 

Simón. ¿ Quién se divierte en tiranno 

{Con la mano en la narix y mirando 
á todos lados.) 
Pelotillas? 

Joaq, Yo no soy... 

Lib, \ Qué cara ha puesto ! 

(A doña Ruperta.) 

Simón, \ Qué gracia ! 

(Encarándose con don Liborio,) 
Apostaría un doblón 
A que usted... 

Lib. No hay que enfadarse. 

Ha sido chanza... 

Simón. No estoy 

Para chanzas. Esos juegos 
Son de mala educación. 

Lib, En el campo todo pasa. 

Simón, Las majaderías , no. 

{Levantándose. Todos hacen lo mismo.) 

Lib, ¡Cómo!... 

Tomás. ¡tDon Simón !. . . 

Ant, i Señores !... 

Melch. Vamos , no haya disensión... 

Simón, Harta paciencia he tenido 
En no levantar mi voz 
Contra aquella copla infame... 

Lib, ¿Infame? 

Meleh. \ Qué sinrazón I 

¡ Y una copla mas bonita 
No se ha escrito en español ! 

Lib. Con que i mi décima es mala? 

Stmon. Detestable; sí, señor. 
Si un renglón es chabacano, 
Es necio el otro renglón, 
Que renglones son , no versos, 

Y no hay galgo tan veloz 
Que pueda seguir al último, 
Pues, sin eiLageracion , 

Mas letras tiene que hay leguas 
De Madrid á Badajoz. 
Lib, ¡ Calle el viajo mamarracho ! 
Simón, ¿ Mamarracho ? ¡ Vive Dios... ! 
{Enarbolando una botella,) 
Lib. ¿Qué se entiende... ? ¡ A mí bo- 
tellas... I 
{En actitud de embestir á don Simón.) 



58 



UN día de campo. 



Simón. Si ; la pena del tallón. 
Sea el vino su castigo, 
Puea por el vino pecó. 
(Don Tomái nqeta á don Liborio y don 

Enrique á don Simón, Los demái hom^ 

hreg 89 tsfnerzan á potMr pojí* La» nw^ 

jeres se desvian ehiUando,) 

Lih. Si no mirara... 

Simón, Dejadme 

Desfogar mi indignación 
En ese trasto... 

Ant. I Eh! {Señorea!... 

Melch. I Ay tUn combate... i Qné horror!. •• 
Yo falleico. 
( Cae desmayada en una silla. Sus hijas 

y oíros interlocutores acuden á su so- 
corro.) 

Ánt. ¡Estoláftaba! 

Jes. \ky, mamál 

Mere. i Se desmayó ! 

Ánt, Acuda el señor don Frutoa 
A ejercer su profesión. 

Frut. No tengo aquí el botiquín... 
No obstante ; voy... , allá voy ... 

(Suelta el hraxo de doña LuHa y acude 

también d socorrer d doña Mekhora, 

haciéndola oler un f^asquillo que saca 

de la faltriquera. Los criados retiran las 

siUas.) 

Simón. lAh! Mi mujer queda sola... 

{Corriendo d tomar el braxo de doña 
Luda.) 
Tomaremos posesión. 

Ánt. ( ¡ Cómo entiende ese pobre hombre 
Las leyes del pundonor! 
I Mlenuas por una simpleía 
Se muestra airado y feros, 
No se atreve á ser marido 
Sino..* por sustitución 1) 

Melch. iJesua!... 

Tomás. Ya vuelve y por fin 

La pas se restableció. 
Ahora ¿qué hacemos P 

Lih. Bailar. 

Joaq, \ Un rigodón ! 

Los demás jávenei. \ Rigodón I 

Simón. (Don Frutos vendrá.*.) Si quieres, 
(A su mujer en vojí hoja.) 
Bailemoa Juntos loe dos. 
Esposa del alma. 

lucia. Bien. 

Ánt. ¿Pasó? (Á doña Melchora.) 

Mekh. Si) yaestoy meior. 

Ánt. Beitran, retira esa mesa. 



Belt. Bien. Ayuda tú , Asunción. 
(Retiran ¡a mesa Beltran y la criada , 
y desaparecen por la derecha. ) 



ESCENA n. 

Don ANTONIO, Doña CELEDONIA, 

Don tomas, Doña RUPERTA, 

Don LIBORIO, Doña LUCIA, Don FRUTOS, 

SABINA. Don SIMÓN, 

JESUSA, Don ENRIQUE, MERCEDES, 

Don JOAQUÍN, Doña MELCHORA. 

Frut. Señora , si usted se digna 
( Á doña Lucia dejando sentada á doña 

Melchora.) 
De bailar conmigo... 

Lucia. Estoy 

Comprometida. 
(Se ponan en baile Mercedes y Jesusa 

con sus novios.) 
Jes. Nosotras 

Ya estamos en baile. 
Stmon» Y nos. 

(Entrando en la danga con doña Lucia.) 
(Don Liborio toma Ja ffuiíarrat que está 
al pié de un arbola y la templa sentado 
junto á doña Melchora,,) 
Frut. Señora, si gusta usted 

(Á doña HupartoO 
De favorecerme... 

Rup. {Oh! 

Yo no dejo á mi marido. 

Tomás, Oracias por tanto livor, 
Mujer, pero estoy seguro 
De dar cada tropeson*.. 
Jlup. No importa. 

romdf. Si yo no entiendo. . 

(Siguen hablando entre si don Tomás, 

doña Ruperta y don Frutos.) 
Lib. Y Sabina , que es el sol 
De Madrid , ¿no ha de bailar? 
Mekh. Que la saque su tutor. 
Ánt. Aunque há siglos que no bailo , 

(Acercándose á SoMno.) 
Tendré mucho gusto... 

Sab. Y yo. 

(Doña Ruperta y su marido salen á bailar ; 
don FruUís se dirige á Sabina. ) 
Frut. Sabinita, gusta usted... 
Sab. Agradezco la atención , 
(Saliendo á bailar con don Antonio.) 
Mas ya estoy comprometida. 
Simón. ( Todas le dicen que no. 



ACTO SEGUNDO. 



59 



;(Hi dellda!) 

Bup. Vamos... 

{A don Liborio,) 

Lib. FalU 

Una pareja. 

Fruí. Si soy {A dona Celedonia.) 
Tan dichoso que merezco... 

Ceh cHago falta? 

Fruí. Está de non 

Una pareja. 

Cel. Corriente. 

Por ser el dia que es hoy... 
[Se ponen también en baile colocándote en 

frente de don Simón y doña Lucia, ) 

Tomái. ¡Tú qnierea que haga el payaso! 
(Aiumyjofé) 
¡Sea por amor de Dieel 

Simón. (A cada paso, de fljo, 
Voy á hacer un quid pro quó, 
Xas se le jnego de puño 
Al consabido gachón. ) 

Lib. ¿Estamos? 

Joaq. SI. 

Lib. ¡Pues á una í 

{Tocando rigodón.) 
(Rompen el baile las dos parejas que for^ 

man Jesusa y Mercedes con don Enrique 

y don Joaquin , una mirando al público 

y otra dándole la espalda. Las demás 

hablan aparte. ) 

Melch. i Mire usted con qué prhnor 

{A don Liborio.) 
Bailan mis nióaa 1 

Lib, ¿ñtoiMo 

Discípulas de AvriUon (l) ? 

Melch. No, señor. Ellas entre ellas... 
Con 8u talento precoi... 

Ant. ¿Reeneidas, Sabina mlá, 

[Envotbaja.) 
Aquella conversación...? 

Sab. ¿Cuál? 

Ant. La del Jardín... 

Sab, {Ah!Si... 

Ant. Vaya, ¿y qué dices? ¿Me doy 
El parabién...? 

Sab. I Que nos oyen 1 

iQoe nos miran 1 Mi rubor... 

Ant. Pero , hija... 

Sab. Si sabe usted 

Qne yo... , pnes... Mi corazon..t 

Ant, ¡Oh! es preciso que me digas 
Si , ó no. 

(1) Famoso domador d« ctballof y dirtetor d« ana 
compaftia do ^orelelot oeaaatraa , qm por üt"'^ '^ 
baitaiiiot aftoi aatoTo muy •« boga «n Madrid. 



Sab. Pues... si , sefioT. 

Rup, No quitas ojo á Mercedes. 

(i media rox á su marido.) 

Tomás. ¡Oh!... Por san Pascual Bailón» 
Mujer... 

Lib, Ustedes ahora. 
{Rompen el baile las parejas de los eosta^ 

dos, y don Simón y don Tomás lo em- 

broUin todo,) 

Frut, No va usted bien. 

{A don Simón.) 

Rup, ¡Asi no I 

Lib. I Compás 1 ¡Compás I 

Cel. Esa mano... 

{A don Tomás.) 

Simón, Mi pareja... 

Tomás. ¿ Donde estoy ?.. . 

Sah. Por aquí... Cadena inglesa*.. 

Simón. Ya hemos hecho un fricatidd 
Que ni el diablo... 

Tomás, I Eh ! Yo me canso. 

[Sentándose.) 

Lib, ¡Y abofa ha saltado el bordón I 
Cesó el baile. 

( Se levanta sin dejar la guitarra.) 

Melch. Pues daremos 

{Levantándose.) 
Un paseo. 

Rup. Eso es mejor. 

Lib. Vaya el brazo, Sabinita. 
( Sabina lo toma. Doña Melchor a se afw- 

dera del de don Simón , que en la eon- . 

fusión del baile había quedado cerco d( 

ella y l^oa de su mujer. Los demás inter^ 

leeuioru se reúnen á su par^a acostum^ 

brada , menos doña Celedonia y don 

Antonio.) 

Melch. Venga el brazo, don Simón. 

Simón, Señora... ( ; Maldita I — t dravo I 
I Otra vez me suplantó !... ) 

Ant, (Ahora también se la llevan... 
I Es mucha persecución 1 ) 

Cel, Quédese usted, don Antotiio. 

{Deteniéndole.) 
Tenemos que habbir los dos. 

{Vanse los demás por la izquierda,) 



ESCENA III. 
Don ANTONIO, DoiU CELEDONIA. 

Cel. ¿Con qué también en la red 
Ha caído don Antonio ? 



60 



UiN día de campo. 



¿o es un falso testimonio 
Que le han levantado á usted ? 

Ant. Hable usted claro. 

Cel, Es capricho 

Que ni el diablo lo imagina. 
¡Casarse usted con Sabina! 

Ant ¿Quién lo ha dicho? 

CeL Ella lo ha dicho. 

Ant. ¿Y usted no lo aprueba? 

CeL No, 

Que es una boda fatal... 

Ant. Mío será el bien ó el mal, 
Que quien se casa soy yo. 

Cel. Usted verá cómo llora 
Su locura. Cuando menos 
Piense... 

Ant. Cuidados ajenos 
Matan al asno, señora. 

Cel. 1 Quitarle su libertad ! 
¡Oprimir á una hermosura 
Inocente!... 

Ant. Por ventura 

¿Fuerzo yo su voluntad? 

Cel. Pero ¿es posible que cuadre 
A moza que no ha cumplido 
Los veinte años un marido 
Que pudiera ser su padre? 

Ant. Padre y marido seré , 
Si padre he sido hasta hoy. 
Tanto mejor si le doy 
Doble prenda de mi fe. 

Cel \ Pasión temeraria y loca ! 
Nunca su boca podrá 
Pronunciar el si... 

Ant. Pues ya 

Lo ha pronunciado su boca. 

Cel. Podrá ser : yo lo concedo.... 

Ant. Pues bien; ¿qué mas quiero yo...? 

Cel. Pero no lo pronunció 
El amor ; no , sino el miedo. 

Ant. ¿Miedo á mí que no la riño 
Ni en chanza y, usted lo ve. 
No hay dia que no le dé 
Mil pruebas de mi cariño ? 
Quizá me engaña el deseo , 
Quizá el amor me fascina; 
Podrá no amarme Sabina; 
Mas ¿temerme? No lo creo. 

Cel. ¿ Y usted no la teme á ella? 

Ant. No, que es paloma sin hiél. 

Cel. ¿Sabe usted si será fiel 
Como sabe usted que es bella? 

Ant. Cuando tienta Satanás 
El alma de una mujer, 
Lo mismo vienen á ser 
Veinte años que veinte mas. 
Quien tiene fe en la fortuna 
No teme á Juana ni á Menga; 



Se casa... Quien no la tenga. 
No se case con ninguna. 

Cel. Pero el público cavila, 
Y murmura sin pudor 
De todo humano tutor 
Que casa con su pupila. 

Ant, ¡Válgate Dios! 

Cel. Es una hacha 

La lengua de algunos. 

Ant. ¡Pues! 

Cel. Lo achacarán á interés... 

Ant. Sí ; el dote de la muchacha... 
¿Y no pago yo mi escote 
En el contrato nupcial? 
¿ No monta mi capital 
Diez veces mas que su dote? 

Cel. Ya sé yo que la codicia 
No cabe en usted. Con todo. 
Lo mirarán de otro modo 
Los que piensen con malicia. 
Usted teme que la bella 
Se case mal, y por eso 
En un paternal acceso 
Se quiere casar con ella. 
A usted le hace mucho honor 
Ese pensamiento estoico 
De llevar á un grado heroico 
Los deberes de tutor ; 
Pero , sin esa extremada 
Funesta medida, hay mil 
Para que vuelva al redil 
La ovejilla descarriada. 
Si no acomoda el doncel 
Que ella eligió... 

Ant. Le detesto. 

Cel Pues. . I buen apuro ! otro al puesto. 

Ant. ¿ Ya no aboga usted por él? 

Cel No, señor; ni me avergüenzo 
De cantar la palinodia. 
Cuando usted tanto le odia. 
Malo será : me convenzo ; 
Y pues cede ella también. 
No hay que ponerla en un potro. 
Ya le buscaremos otro 
Que á todos parezca bien. 

Ant. (¡Bueno será el que tú escojas!) 
Es cosa muy singular 
Que ahora... Pero eso es tomar 
El rábano por las hojas. 
No voy á casarme , no, 
Téngalo usted entendido , 
Porque ella tenga marido , 
Sino para serlo yo. 

Cel ¡Qué mal hace , don Antonio, 
El que en edad ya madura 
A navegar se aventura 
Por el mar del matrimonio !— 
Mas ¿qué digo? ¡ Hablar yo así ! 



ACTO SEGUNDO. 



01 



; Yo, que me abraso en secreto, 
A dar consejos me meto 
Qaehe menester para mí! 
Pero a] menos mi cariño 
Es algo mas racional , 
Que quiero á un tal para cual ; 
^o á ningiin harbiiampíño. 

ifif. Pero..« {Fastidiado.) 

Cel Y como días ha 

Que él confiesa y yo comulgo, 
Y... i pues ! ¿quién sabe si el vulgo 
Por comido nos lo da? 

int. El vulgo será muy tonto... 

CeL Y mi honor acrisolado 
Peligra... 

Añt, ¡Ca ! No hay cuidado. 

CeL ¿Cómo...? ¡Yo...! 

Ant. Acabemos pronto* 

¿A qué á la tema volver 
Si, lo digo sin reparo, 
Aunque usted me hable mas claro 
Yo no la quiero entender ? 
Si es broma, basta de broma; 
Si ese venerable pedio 
Arde de amor, buen provecho 
Y con BU pan se lo coma. 
Si es usted fatua ó demente , 
Cordial pésame le doy ; 
Si piensa que yo lo soy, 
Se engaña completamente. 
Ed cuanto á mi, solo trato 
be casarme con mi bella 
Pupila; solo con ella, 
O muero en el celibato. 
Cel ¿Cierto? (Vaya; eso \ tal cual ♦) 

(Se rie.) 
^9} ja... ¿Con que usted creyó 
Que bablaba de veras yo? 

Ánt. Créalo , ó no , me es igual. 
Pero yo no hablo de chanza. 
O Sabina es mi mujer, 
0... yo sé lo que he de hacer 

Si se frustra mi esperanza. 

La culpa, ya es evidente, 

^oseri de ella nimia, 

Sino... 
Cel ¿De quién ? 
Ánt, De su tía. 

Cel ¡Jesús! Quien lo diga miente. 
Ánt, No alborotemos el valle. 

Claro : ó con mi dulce encanto 

Me casa usted , ó la planto 

be patitas en la calle. 

(Vase por la izquierda,) 



ESCENA IV. 
Doña CELEDONIA. 

¡Olga usted!... Me ha sofocado. 
Con ese genio tan dulce 
Es un lagarto... ¡Ya, ya! 
Ni lágrimas le seducen, 
Ni valen las indirectas, 
Ni aprovechan los embustes. 
¡ En qué conflicto me pone! 
¡ Mala bomba le sepulte 1 
O la pupila le acepta 
Por marido , y da de bruces 
Mi autoridad y en la casa 
Voy á ser un trasto inútil ; 
O dice que no el domingo 

Y soy despedida el lunes. 
¡ Espantosa alternativa ! 
No es posible que renuncie 
La muchacha á su galán , 

Que harto ha prendido la lumbre 
Para que el tutor la apague 
Con el cierzo de su octubre. 
Si yo vuelvo por pasiva 
Mis consejos de costumbre 

Y la digo que aborrezca 

Al que ayer puse en las nubes, 
La muchacha , que no es boba 
Ni, como tantas, voluble, 
Conocerá mi artificio, 

Y unida con su querube 
Me enviará noramala : 

Y entonces ¿á quién acudes , , 
Celedonia? No hay remedio. 

Ya es fuerza que me aventure 
A seguir su suerte. Asi 
No queda al menos impune 
El desprecio soberano 
Con que oyó mis pesadumbres 
Ese caribe. Veremos , 

Y pronto será, quién sufre 
Mayor tormento; él, ó yo. — 
Allí mis ojos descubren 

A Agustín... Me ha visto. Viene... 
Mejor. Sin que yo le busque... 



ESCENA V. 
Dona CELEDONIA, Don AGUSTÍN. 

Cel Ya llegó el momento critico , 
Agustín. 
Agutt, ¿Cómo? ¿Qué ocurre? 
Cel. Por mas que le he predicado, 



03 



UN día de GAAfPO. 



Por mas qae con tono lúgubre 
Le he pintado los peligros 
A que su amor le conduce , 
Si cabe amor en un alma 
Que la avaricia consume , 
No hay forma de que el tutor 
Se convenza y capitule. 
Ya no hay que andarse con paftos 
Calientes. La cosa urge... 

Agutt, Pues ¿cómo...f 

Cel, Ha sido predao 

Que Sabinita pronuncie 
Un sí falaz ; pero ese hombre , 
Que ya se Juzga en la cumbre 
De la gloria , porque todo 
En su favor lo traduce , 
Tiene empeño en que la boda 
Al momento se efectúe. 

Agutt. ¿\ qué importa , al Sabina 
Me mira como á su numen 
Tutelar, y solo á mi 
La unirán indisolubles 
Los lazos del matrimonio f 

Cel, No creas , no , que yo dude 
De su amor ; pero hasta el hierro 
Se quebranta sobre el yunque 
A fuerza de machacarlo ; 

Y don Antonio Bermudez 

Es muy machacón , y astuto... 
Mas de lo que tú presumes. 
A todas horas la ve , 
Y, ni fin y al cabo, algo influye 
La autoridad de tutor ; 

Y tú , aunque eres tan ilustre, 
Solo puedes á Sabina 
Ofrecer suspiros fúnebres , 

Y promesas , y lisonjas , 

Y otros lugares comunes ; 
Mientras el tutor, abriendo 
Sus gavetas y baúles , 
Con mejor artillería 

Será mas fácil que triunfe. 

Ágxut, Me hace usted temblar. 

Cel. Quizá 

Sin Justa razón Injurien 
Mis sospechas á Sabina , 
Pero hay tan poco chirumen 
En las chicas de su edad , 
Que, en verdad, no me haré cruces 
Si á la intriga y á las dádivas 
Tarde ó temprano sucumbe. 

Ágwt Ha hablado usted como un libro , 
Que este siglo de las luces, 
Con perdón del helio' sexo, 
Ni Heros ni Tisbes produce , 

Y pocas Dduaes cuenta 
Qne si en refulgente nube 
Llueve doblones de á ocho 



Cierren el balcón á Júpiter.— 
Mas no es la mitología 
En este caso tan útil 
Como burlar al tutor 
Antes que el tutor nos burle. 
Cel, Pues... Pero aquella es Sabina. 

( Mirando á la izquierda. ) 
Viene sola. No te ocultes. 

{A don Affustin , que se retiraba.) 



ESCENA VI. 

DoftA CELEDONIA, Don AGUSTÍN, 
SABINA. 

Cel, Sabina, ¿estamos seguros? 

5a&. No hay temor de que nos oigan. 
Reunida la tertulia 
Está de gresca y de broma... 
¡Dichosos ellos! 

Cel, ¿Qué tienes? 

Agust, Vienes pálida, llorosa... 

Cel. ¿Te ha hablado el tutor? 

Sab. lAh! Sí. 

Cel. ¿ Te ha dicho algo de la boda ? 

Sah, Sí. I Pobre señor 1 

Agutt. t Qué escucho I 

¿Tienes tú misericordia 
De ese Nerón? 

Sab. ¿Ysi es cierto 

Que el desdichado roe adora P 
I Me ha hablado C4>n tal ternura 1... 
I Ahí Cuando los ojos lloran 
Como los suyos lloraban. 
No puede mentir la boca. 

Agust. I Sabinal 

Cel. ¡Sabinal 

Sab. Al ver 

Su inquietud y su congoja , 
Yo también me be conmovido. 

Cel, ¡Cómo!... 

Sab. Y no sé qué laobra 

Interior... « Sabina amada , 
Me ha dicho , mi bien , mi gloria 
Cifro en aspirar á darte 
El dulce nombre de esposa ; 
Pero tu ventura anhelo 
Aun mas que la mía propia. 
Si no la esperas de mi , 
Aun tienes tiempo; revoca 
Aquel sí de bendición 
Que con risa encantadora 
Articulaste no ha mucho , 
Y mi flaqueza perdona. 



ACTO SEGUNDO. 



Humo mi dicha habrá sido, 
Soeoo, locura... «Qué impo^P 
i No Tale mas que me aflija 
Algana amarga memoria , 
Que maldecir nuestro nudo 

Y i Dios rogar que lo rompa 
Con mi muerte? » — Yo le oía 
Moda, estremecida, absorta... 
|Ah,qué escena 1 

Cel. ¿No lo dije? 

{En voz baja á don Agustín,) 
Eres una pobre tonta. (A SMna.) 

¿Y qué has respondido... ? 

Sab. Yo... 

i Qué sé yo, tia Celedonia ? 
Ni sabía dónde estaba, 
Ni qué hacia, ni... 

Ágtut. I Esta es otra ! 

Sab. Mas pienso que mi respuesta 
Ha sido satisfactoria , 
Pues me ha besado la mano 
Muy contento y muy. .. 

Ayiifl. ¡Traidora! 

Sab. \ Pues 1 ¡Ahora me acusas tú I 
¡Oh! Van á volverme loca 
Entre los dos. 

Cel, Pero, niña , 

Tan perspicaz hasta ahora. 
Tan taimada , tan resuelta, 
I Y á lo mejor te abandona 
La estrategia mujeril 1 

Sab. Es que... como soybisofia... 

Y él apuraba... ¡Dios mió !... 
Aquí me caigo redonda 

Si nos sorprende. 
(Se aparta un poco y mira adentro con 
mucha inquietud.] 

Águst. ¡Sabinal 

[Aparte con doña Celedonia,) 
Mocho temo una derrota. 

Cel Apelemos á los grandes 
Recursos de la oratoria 
Sentimental. 

Sab. Nadie viene , 

(Volviendo á la escena,) 
Mas tengo miedo á mi sombra. 
«•Qué haré, Dios mió? 

Agust, ¿Qué harás? 

Lo que suelen hacer todas. 
Sacrificar á tu amante 
Porque interés y lisonja 
Triunfaron de la constancia 
Que prometiste engañosa , 
Y decir : « oros son triunfos » 
Camino de Ui parroquia, 
Tú que deeias ayer 



« Contigo pan y cebolla. » 

Sab, Por Dios , no me digaa eso , 
Que mi amargura redoblas. 
Yo te adoro, pero al cabo , 
No es mi corazón de roca , 

Y ver penar por mi causa 

A un infeliz... ] En mal hora 
Con mi eolpable mentira 
Turbé su paz y en la copa 
Que deleites le brindaba 
I Ay ! le di mortal ponzoña 1 
Agust, Pues bien, ingrata; aun no es 
tarde 
Para que tú le socorras. 
¿Qué dudas? ¿ Por qué á sus pies 
Desolada no te postras 

Y le ofireces por antídoto 
El afecto que me robas? 

Sab. ¡ Agustín 1 

Cel. Mejor sería 

Darle jarabe de goma 
Para curarle la tos 
Que por la noche le ahoga , 
Amen de otros alifafes 

Y los síntomas de gota. 
Sab. ¡Tial 

Agust, Arrójate en sus brazos, 
Víctima propiciatoria, 

Y el ébano de tus rizos 
En su pelo gris embosca , 

Y hunda su marchito labio 
En tus mejillas de rosa* 

Sab, ¡ Horror 1 

Cel. Y sufre que el mundo 

Infiel te llame y apóstata. 

Sab. ¡Jamás I 

Agust, Y sirve de ripio 

A las columnas periódicas* 

Cel. Y de escándalo á los ciegos. 

Agust, Y ¡ay de tí si te hace coplas 
El Estudiante I (i; 

Cel ¡Aydeti 

SI por su cuenta te toma 
fray Gerundio I 

Sab. ¡Por piedad... I 

Cel Pasará el pan de la boda... 
Quizá demasiado pronto , 

Y empezará la carcoma 

De los zelos... Porque , al fin, 
Eres niña , eres hermosa , 

Y el tutor... 

Sab. 1 No mas I 

AgusU ¡ Qué vida 



(1) PMvdtalmo adoptado por él wtñor 4on AnUmio 
Maria de Ségovia eo aoi «scrlloa fasUTot . Coa «1 de 
Fray O0runái9 , iaa ait abalo m eita , ha «Mo tan- 
bt«D nal MooeMo qiA «oa tu propio Bonbra «I aofior 
don ModtitQ ta/«Mfila. 



03 



UN día oe campo. 



Por mas que con tono lúgubre 
Le he pintado los peligros 
A que su amor le conduce , 
Si cabe amor en nn alma 
Que la ayaricia consume , 
No hay forma de que el tutor 
Se convenza y capitule. 
Ya no hay que andarse con pahos 
Calientes. La cosa urge... 

Águst, Pues ¿ cómo... f 

Cel, Ha sido preclao 

Que Sabinita pronnnde 
Un si falaz ; pero ese hombre , 
Que ya se Juzga en la cumbre 
De la gloria , porque todo 
En su favor lo traduce , 
Tiene empeño en que la boda 
Al momento se efectúe. 

Águtt. ¿y qué Importa, si Sabina 
Me mira como á su numen 
Tutelar, y solo á mi 
La unirán indisolubles 
Los lazos del matrimonio ^ 

Cel, No creas , no , qne yo dude 
De su amor ; pero hasta el hierro 
Se quebranta sobre el yunque 
A fuerza de machacarlo ; 

Y don Antonio Bermudez 

Es muy machacón , y astuto... 
Mas de lo qne tú presumes. 
A todas horas la ve, 
Y, al fln y al cabo, algo influye 
La autoridad de tutor ; 

Y tú, aunque eres tan ilustre, 
Solo puedes á Sabina 
Ofrecer suspiros fúnebres , 

Y promesas, y lisonjas, 

Y otros lugares comunes ; 
Mientras el tutor, abriendo 
Sus gavetas y baúles , 
Con mejor artillería 

Será mas fácil que triunfe. 

Águst. Me hace usted temblar. 

CeL Quizá 

Sin justa razón injurien 
Mis sospechas á Sabina , 
Pero hay tan poco chirumen 
En las chicas de su edad , 
Que , en verdad , no me haré cruces 
Si á la intriga y á las dádivas 
Tarde ó temprano sucumbe. 

Águst. Ha hablado usted como nn libro , 
Que este siglo de las luces, 
Con perdón del bello' sexo, 
Ni Heros ni Tisbes produce , 

Y pocas Dttuaes cuenta 
Que si en refulgente nube 
Uueve doblones de á ocho 



Cierren el balcón á Júpiter.— 
Mas no es la mitología 
En este caso tan útil 
Como burlar al tutor 
Antes que el tutor nos burle. 
Cel, Pues... Pero aquella es Sabina. 

( Mirando á la izquierda, ) 
Viene sola. No te ocultes. 

{Á don Agustín , <¡ue se retiraba.) 



ESCENA VI. 

Doña CELEDONIA, Don AGUSTÍN, 
SABINA. 

Cel. Sabina, ¿estamos seguros P 

Sab. No hay temor de que nos oigan. 
Reunida la tertulia 
Está de gresca y de broma... 
¡Dichosos ellos! 

Cel. ¿Qué tienes? 

Águst. Vienes pálida, llorosa... 

Cel. ¿Te ha hablado el tutor? 

Sab. lAhlSÍ. 

Cel. ¿Te ha dicho algo de la boda ? 

Sab. Sí. I Pobre señor I 

^9^1' iQuéescuehol 

¿Tienes tú misericordia 
De ese Nerón? 

Sab. ¿Ysi es cierto 

Que el desdichado roe adora P 
I Me ha hablado con tal ternura 1... 
t Ah I Cuando los ojos lloran 
Como los suyos lloraban , 
No puede mentir la boca. 

Águst. I Sabina i 

Cel. {Sabinal 

Sofc. Al ver 

Su inquietud y su oongoja , 
Yo también me he conmovido. 

CeL ¡Gomo!... 

Sab. Y no sé qaé aoiobra 

Interior... « Sabina amada , 
Me ha dicho , mi bien , nU gloria 
Cifro en aspirar á darte 
El dulce nombre de esposa ; 
Pero tu ventura anhelo 
Aun mas que la mía propia. 
SI no la esperas de mi , 
Aun tienes tiempo ; revoca 
Aquel sí de bendición 
Que con risa encantadora 
Articulaste no ha mucho, 
Y mi flaqueza perdona. 



ACTO SEGUNDO. 



Humo mi didia habrá sido, 
Soeno , locura... ¿ Qué imponía ? 
i No Tale mas que rae aflija 
Alguna amarga memoria , 
Que maldecir nuestro nudo 

Y á DI08 rogar que lo rompa 
Con mi muerte? >~ Yo le oia 
Moda, estremecida, absorta... 
¡Ah, qué escena 1 

Cel. ¿No lo dije? 

{En voz baja á don Águitin,) 
Eres nmi pobre tonta. {Á Sabina.) 

«Y qoé has respondido... ? 

Sab. Yo... 

¿ Qué sé yo, tta Celedonia ? 
Ni sabia dónde estaba, 
Ni qoé hacía, ni... 

Agust. i Esta es otra ! 

Sáb. Mas pienso que mi respuesta 
Ha sido satisfactoria , 
Pues me ha besado la mano 
Muy contento y muy. ,. 

Agust. ¡Traidora! 

Sab. \ Pues 1 ¡Ahora me acusas tú I 
¡Oh! Van á volverme loca 
Entre los dos. 

Cel. Pero, niña, 

Tan perspicaz hasta ahora, 
Tan taimada , tan resuelta, 
I Y á lo mejor te abandona 
La estrategia mujeril 1 

Sáb. Es que... como soy biso&a... 

Y él apuraba... i Dios mió !... 
Aquí me caigo redonda 

Si noe sorprende. 

(Se aparta un poco y mira adentro con 
mucha inquietud*) 
Agust, I Sabina I 

[Aparte con doña Celedonia.) 
Macho temo una derrota. 

Cel. Apelemos á los grandes 
Recursos de la oratoria 
Sentimental. 
Sab. Nadie viene , 

{Volviendo á la escena.) 
Mas tengo miedo á mi sombra. 
«•Qué haré, Dios mió? 

Agust. ¿Qué harás? 

Lo que suelen hacer todas. 
Sacrificar á tu amante 
Porque interés y lisonja 
Triunfaron de la constancia 
Que prometiste engañosa , 

Y decir : « oros son triunfos » 
Camino de la parroquia , 

Tú que decias ayer 



m Contigo pan y cebolla. > 

Sáb. Por Dios , no me digaa eso , 
Que mi amargura redoblas. 
Yo te adoro , pero al cabo , 
No es mi corazón de roea , 

Y ver penar por mi causa 

A un infeliz... |En mal hora 
Con mi eulpable mentira 
Turbé su paz y en la copa 
Que deleites le brindaba 
I Ay ! le di mortal ponsoña 1 
Agust, Pues bien, ingrata; aun no es 
tarde 
Para que tú le socorras. 
¿Qué dudas? ¿ Por qoé á sus pies 
Desolada no te postras 

Y le ofireces por antídoto 
El afecto que me robas? 

Sab. ¡AgusUnl 

Cel. Mejor sería 

Darle jarabe de goma 
Para curarle la tos 
Que por la noche le ahoga , 
Amen de otros alifafes 

Y los síntomas de gota. 
Sáb. ¡Tial 

Agust. Arrójate en sus braios, 
Víctima propiciatoria, 

Y el ébano de tus rizos 
En su pelo gris embosca , 

Y hunda su marchito labio 
En tus mejillas de rosa* 

Sáb. I Horror 1 

Cel. Y sufire que él mundo 

Infiel te llame y apóstata. 

Sáb. ¡Jamás I 

Agwt. Y sirve de ripio 

A las columnas periódicas. 

Cel. Y de escándalo á los ciegos. 

Agust, Y ¡ay de tí si te hace coplas 
El Estudiante I (\) 

Cel ¡Aydeti 

Si por su cnénta te toma 
Fray Gerundio I 

Sáb, ¡ Por piedad... 1 

Cel, Pasará el pan de la boda... 
Quizá demasiado pronto , 

Y empezará la carcoma 

De los zelos... Porque , al fin, 
Eres niha , eres hermosa , 

Y el tutor... 

Sab. I No mas I 

Agust. ¡Qué vida 

CD PModtalmo adoptado por ^ wtñor éon Anl9nio 
María «te S0govitt eo aoi «MriUM ímUtos. Goo el d« 
Fray O0naUtí9 , iaa ■Malulo ae olla , ha iMo tan- 
bt«D BU Mooatdo 41A WM tu propio Bonhro ol aoBor 
don Modwto LafMsnu, 



03 



UN día de G^PO. 



Por mas qne con tono lúgubre 
Le he pintado los peligros 
A que su amor le conduce , 
Si cabe amor en un alma 
Que la avaricia consume , 
No hay forma de que el tutor 
Se convenza y capitule. 
Ya no hay que andarse con pafiM 
Calientes. La cosa urge... 

Águit. Pues ¿cómo...f 

Cel, Ha sido preciso 

Que Sablnlta pronuncie 
Un sí falaz ; pero ese hombre , 
Que ya se Juzga en la cumbre 
De la gloria , porque todo 
En su favor lo traduce , 
Tiene empeño en que la boda 
Al momento se efectúe. 

Águtt, ¿Y qué importa , si Sabina 
He mira como á su numen 
Tutelar, y solo á mí 
La unirán indisolubles 
Los lazos del matrimonio f 

Cel, No creas , no , que yo dude 
De su amor ; pero hasta el hierro 
Se quebranta sobre el yunque 
A fuerza de machacarlo ; 

Y don Antonio Bermudez 

Es muy machacón , y astuto... 
Mas de lo que tú presumes. 
A todas horas la ve , 
Y, al fin y al cabo, algo influye 
La autoridad de tutor ; 

Y tú, aunque eres tan ilustre, 
Solo puedes á Sabina 
Ofrecer suspiros fúnebres , 

Y promesas , y lisonjas, 

Y otros lugares comunes ; 
Mientras el tutor, abriendo 
Sus gavetas y baúles , 
Con mejor artillería 

Será mas fácil que triunfe. 

Águtt, Me hace usted temblar. 

Cel. Quizá 

Sin justa razón injurien 
Mis sospechas á Sabina , 
Pero hay tan poco chirumen 
En las chicas de su edad , 
Que, en verdad, no me haré cruces 
Si á la Intriga y á las dádivas 
Tarde ó temprano sucumbe. 

AgutU Ha hablado usted como un libro. 
Que este siglo de las luces, 
Con perdón del bello' sexo, 
Ni Heros ni Tisbes produce , 

Y pocas Dduaes cuenta 
Que si en refulgente nube 
Uuere doblones de á ocho 



Cierren el balcón á Júpiter.-- 
Mas no es la mitología 
En este caso tan útil 
Como burlar al tutor 
Antes que el tutor nos burle. 
Cel, Pues... Pero aquella es Sabina. 

( Mirando á la ixquierdki. } 
Viene sola. No te ocultes. 

{A don Ágtutin , que te retiraba-) 



ESCENA VI. 

Do5íA CELEDONIA, Don AGUSTÍN, 
SABINA. 

Cel, Sabina, ¿estamos seguros P 

^ab. No hay temor de que nos oigan. 
Reunida la tertulia 
Está de gresca y de broma... 
¡ Dichosos ellos! 

Cel. ¿Qué tienes? 

Ágvut, Vienes pálida, llorosa... 

Cel. ¿Te ha hablado el tutor? 

Sab, i Ahí Sí. 

Cel. ¿ Te ha dicho algo de la boda ? 

Sab. Sí. i Pobre señor I 

Agutt. I Qué escucho I 

¿Tienes tú misericordia 
De ese Nerón ? 

Sah. ¿Y si es cierto 

Que el desdichado me adora P 
I Me ha hablado con tal ternura 1... 
I Ah 1 Cuando los ojos lloran 
Como los suyos lloraban , 
No puede mentir la boca. 

Agutí. ¡Sabinal 

Cel. ¡Sabinal 

Sab, Al ver 

Su inquietud y su oongoja , 
Yo también me he conmovido. 

CeL ¡Cómo!... 

Sab. Y no sé qaé losobra 

Interior... « Sabina amada, 
Me ha dicho, mi bien , mi gloria 
Cifro en aspirar á darte 
El dulce nombre de esposa ¡ 
Pero tu ventara anhelo 
Aun mas que la mía propia. 
Si no Ui esperas de mi , 
Aun tienes tiempo ; revoca 
Aquel si de bendición 
Que con risa encantadora 
Articulaste no ha mucho , 
Y mi flaqueza perdona* 



ACTO SEGUNDO. 



Humo mi dicha habrá sido, 
Soeño, locura... ¿Qué impofta? 
¿ No Tale mas que me aflija 
Alguna amarga memoria , 
Que maldecir nuestro nudo 
Y i Dios rogar que lo rompa 
Con mi muerte? • — Yo le oía 
Huda, estremecida, absorta... 
¡Ah, qué escena I 
Cel. ¿No lo dije? 

[Envox baja á don Aguitin,) 
Eres una pobre tonta. {A Sabina.) 

¿Y qué has respondido... P 

Sab. Yo.., 

¿ Qué sé yo, tía Celedonia ? 
Ni sabia dónde estaba, 
Ni qué hacia, ni... 
Agust. \ Esta es otra ! 

Sab. Mas pienso que mi respuesta 
Ha sido satisfactoria , 
Pues me ha besado la mano 
Uuy contento y muy. .. 
AguMt, i Traidora! 

Sab. \ Pues 1 ¡Ahora me acusas tú I 
¡Oh! Van á volverme loca 
Entre los dos. 

Cel. Pero, niña, 

Tan perspicaz hasta ahora , 
Tan taimada , tan resuelta, 
I Y á lo mejor te abandona 
La estrategia mujeril 1 

Sab. Es que... como soy biso&a... 
Y él apuraba... {Dios mió !... 
Aqui me caigo redonda 
Si nos sorprende. 

{Se aparta un poco y mira adentro con 
mucha inquietud.] 
Agutt. (Sabina! 

{Aparte con doña Celedonia.) 
Mocho temo una derrota. 

Cel. Apelemos á los grandes 
Recursos de la oratoriit 
Sentimental. 
5<x5. Nadie viene , 

(Volviendo á la escena.) 
Mas tengo miedo á mi sombra. 
¿Qué haré, Dios mío? 

Agust. ¿Qué harás? 

Lo que suelen hacer todas. 
Sacrificar á tu amante 
Porque interés y lisonja 
Triunfaron de la constancia 
Que prometiste engañosa , 
Y decir : « oros son triunfos » 
Camino de la parroquia, 
Tú que dedas ayer 



• Contigo pan y cebolla. > 

Sab. Por Dios , no me digai eso , 
Que mi amargura redoblas. 
Yo te adoro, pero al cabo , 
No es mi corazón de roca , 

Y ver penar por mi oavsa 

A un infeliz... i En mal hora 
GoB mi enlpable mentira 
Turbé su paz y en la copa 
Que deleites le brindaba 
t Ay ! le di mortal ponzoña 1 
Aguit. Pues bien, ingrata; aun no ea 
tarde 
Para que tú le socorras. 
¿Qué dudas? ¿ Por qué á sus pies 
Desolada no te postras 

Y le ofreces por antidote 
El afecto que me robas? 

Sab. ¡ Agustín 1 

Cel. Mejor seria 

Darle Jarabe de goma 
Para curarle la tos 
Que por la noche le ahoga, 
Amen de otros alifafes 

Y los síntomas de gota. 
Sab. ¡Tial 

Agust. Arrójate en sua brasas, 
Víctima propiciatoria, 

Y el ébano de tus risos 
En su pelo gris embosca , 

Y hunda su marchito labio 
En tus mejillas de rosa. 

Sab. ¡Horror! 

Cel. Y sufire que él mundo 

Infiel te Ihmie y apóstata. 

Sab. ¡Jamás! 

Agust. Y sirve de ripio 

A las columnas periódicas. 

Cel. Y de escándalo á los ciegos. 

Agust. Y ¡ay de tí si te hace coplas 
El Estudiante! (\) 

Cel. ¡Aydeti 

Si por su cuenta te toma 
Fray Gerundio I 

Sab. ¡ Por piedad... 1 

Cel. Pasará el pan de la bada... 
Quizá demasiado pronto , 

Y empezará la carcoma 

De los zelos... Porque , al fin, 
Eres niña , eres hermosa , 

Y el tutor... 

Sab. iNomasI 

Agust. ¡Qué vida 

(1) PMQdáBimo adoptado por éí atí^ éom Anlünio 
María ito Segovia «n fu ««orltos roiUrof. Coq «1 de 
fray 04r%%4io , «m mm alMiJo m elta , ba ildo tan- 
bien mMooneetdo «lé «m m propio MBbrt el aeSor 
don Modfto laf%eni9. 



6& 



UN día de campo. 



Te espera ! ¡ Qué amargas taorae 1 
t Adiós , paseo y teatro I 
I Adiós , testidos y Joyas 1 
Te cerrará á piedra y lodo • 
Balcones y claraboyas. 

Sab. tPorDiosl... Siyo... 

CeU NI aun á misa 

Podrás salir sin escolta. 

Águtt, Tu risa será traición ; 
Tus lágrimas sospechosas. 

Cel, Y en tu acción mas inocente 
Pensará ver su deslionra. 

Ágwt. Te matará á pesadumbres , 

Y asi acabará la historia. 

Sab, \ Válgame Dios 1... ¿ Quién ha dicho 
Que yo he pensado tai cosa... ? 

Agust. Mas no seré yo quien tlerta 
Sobre el nicho que te esconda 
Llanto inútil , que primero 
Cubrirá la fria losa 
Mi cadáver... 

Sab, ¡Justo Dios! 

Agutt Si , cruei. Aquí fué Troya. 

{Sacando una pútola,) 
Esta pistola cargada 
Con tres balas y una posta. . 

Sab. ¡Detente, Agustin! ¡Bien mió!... 
Haré lo que tú dispongas. 
Tuya soy. 

CeL Basta. El amor 
Sus santos fueros recobra. 
Los momentos son preciosos. — 
Guarda pronto esa pistola. — 
¿Eres tú capaz, Sabina, 
De una acción sublime , heroica? 

Sab. Si. Ya he dicho... 

Agust. Siento pasos... 

Cel. Apártate de nosotras 

Y sigúenos con la vista. 

{Don Agustin desaparece por entre ios dr^ 
boles hdda el último bastidor de la de^' 
recha.) 

ESCENA VIL 
DoRa CELEDONIA, SABINA. 

Sab. ¿Será el tutor? 

Cel. No. Es el posma 

De Don Simón. 

Sab. Aqui llega. 

Ce{. ¿Sí? Vamos. 

{Tomándola del braxo.) 

Sab. (i Virgen de Atocha ! 

¿Qué va á ser de mí? Yo tiemblo.) 



Cel. (Ya puedo canUr victoria.) 
( Vanse por la derecha , y al mismo tiempo 
llega por la izquierda don Simón.) 



ESCENA VIH. 
Don SIMÓN. 

Por fin ya me veo libré 
De la atroz doña Melchora , 

Y para mayor consuelo 
Se agarra sin ceremonia 
Al brazo del farmacéutico, 
Que á su pesar la remolca 
Oyendo el largo catálogo 

Y la nauseabunda historia 
De sus partos y su reuma, 
De su dogo y su cotorra; 

Y pues mi cara Lucía , 

Ya que mi brazo no tonuí, 
Al de don Tomás se cuelga , 
Que es casado y está en gloria; 
Zelos , dejadme un instante 
Respirar en otra atmósfera 
Mas serena ; y si aun aquí 
Queréis que haga la parodia 
Del Ótelo en pantomima, 
Al menos la haré á mis solas 
Sin necios y sin coquetas 
Que se rian á mi costa. 



ESCENA IX. 
Don simón, Don ANTONIO. 

Ant. ¿Ha visto usted... 

{Viene por la igquierda.) 

Simón. (¡ Dura estrella !. .. ) 

Ant. A mi pupila ? 

Simón. Poco ha 

Que cruzaba por allá , 
Y su tia iba con ella. 

Ant. (Seguro estoy de la nina. 
La tia tendrá paciencia. 
Ya no temo su influencia , 
Que el miedo guarda la viña.) 

Simón. ¿Qué tiene usted, don Antonio? 
¿Qué extraña cavilación...? 

Ant, ¡ Soy tan feliz , don Simón... ! 
Voy á casarme. 

Simón. {Demonio! 

¿Qué hace usted? ¿No se horripila 
Al ver este triste ejemplo , 



ACTO SEGUNDO. 



65 



Y antes de pisar el templo...? 
iliif. ¡Eh...! 

Sümm. i Con qalén? 

Ánt. Con mi pupila. 

Simón. ¿Con la papila? ¡Ay, amigo I 
La amable dofia Lnda 
También fué pnpila mia 
Antes de casar conmigo ; 

Y pues sabéis lo que soy 

Y no Ignoráis lo que fui , 
¡Aprended, tutor, de mi 
Lo que va de ayer á hoy! 

Án$, I Oh ! La suerte no es igual. 
Ho me ciega el egoísmo. 
Yo soy amado. 

Simón, Lo mismo 

Pensaba yo... , y pensé mal. 

ÁnL Lamia es un serafín , 
T cuando el si pronunció... 

Simón, El si de las niñas. ¡ Oh!... 
Lea usted á Moratin, 

Ánu Ella es libre... 

StmoA. Ella es mujer. 

Ani, Y honrada y, seguro estoy, 
No es capas... 

Simón. Si no lo es hoy, 

MaSana lo puede ser. 

Ant. Jamás... 

Simón, A carrera larga. 

La de mejor condición 
Puede dar un resbalón ; 

Y en ün, el diablo las carga. 
Aní, La colmaré de regalos... 
Simón, No sirte eso con la mia ; 

¡ Y quisa me adoraría 
Si la derrengase á palos \ 

AnU Sin dar ese trato indigno 
A la que mi dicha labra , 
Yo sé... y, en una palabra, 
Cada cual tiene su signo. 

Simón, i Didioea el alma tranquila... ! 

Ant. Yo sé bien , por lo que vi , 
Lo que ta de usted á mi , 

Y de pupila á pupila. 
Simón. ¿Qué escucho?... 

Ant, Usted no se asombre. 

Siman. Pero ¿á quién no escandaliza...? 

Ant. Si la mujer se desusa, 
Siempre es la culpa del hombre. 

Simón, ¿ Culpa yo porque pretenda 
Un osado farmacéutico 
Ser poseedor enfltéutico 
De mi legítima hacienda? 

Ant. Oir eso causa tedio. 
Pues siendo asi, ¿qaé hace usté 
Que no le da un puntapié 

Y se le quitado enmedlo? 
Simón, Em lo dice muy pronto 

II. 



Quien no está comprometido; 
Pero en llegando á marido , 
El mas sabio es el mas tonto. 
Hasta el dia de la fecha 
¿En qué mi querella fundo? 
¿En aué su malicia el mundo? 
En ana leve sospecha. 
Has si despido al galán 
Con dicterios y amenasas, 
I Adiós , honra 1 Por las plasas 
Las gentes me silbarán. 

Y así peligra el marido 
Mucho mas, porque un amante 
Nunca es tan interesante 
Como cuando es perseguido. 

¿ Qué recurso el mundo dc^a 
A quien con selos batalla ? 
Es ridículo si calla , 

Y mucho mas si se qui^a. — 
Sí , sehor; yo estoy seloso 

Y nunca la soltaría; 
Pero como esto en el día 
Dicen que es hacer el oso... , 

Y el amiguito ea tan pulcro, 

Y mi mujer tan taimada... 
EstáTisto; no haré nada, 

{ Y me echarán al sepulcro I 
Ant. Entonces..., conformidad. 
5tmofi. Si ; pero es mucha fatiga... 

Y ¿quiere usted que le diga 
Francamente la verdad ? 

Ant. Diga usted... 

Simón. Pues tengo miedo 

A don Frutos. 
Ant, ( ¡ Qué menguado 1 ) 

Simón, Y eso, que él es un cuitado. 

Y mano á mano , le puedo. 
Mas aunque yo no soy rana , 
Puede emplear mi rival 

Un armaterrftle... 

Ant. ¿Cuál? 

Siman. La farmacopea hispana. 

AnU Entre Garibdis y Esdla... 

{Riéndoie.) 
I Qué trance! 

Siman. \ Abra usted el ojo, 

Y eche la barba en remojo, 

Y una crus á la pupila 1 

Ant, ¡Oh, qué moler!... Don Simón, 
Cada cual mire por sí. 
Yo sé muy bien... Pero aquí 
Viene ya la reunión. 

[Emjnexa á oscurecer.) 



UN DLL DE GAMPa 



ESCENA X. 



Don ANTONIO, Don SIMÓN, DolU LOGIA, 

Don frutos, Doüa RUFERTA, 
Don tomas, ÍBSDSA, Don ENRIQUE, 
MERCEDES, Don JOAQUÍN , 
Don UBORIO. 

(rodof «teñen pm la igquierda dando el 
brazo d tu pareja de cottumbre, Don 
Liborio solo , con la guitarra,) 

romdf. 4 Qaé hacemos? Todos se abur- 
ren, 

Y ya la noche se acerca, 

Y el aire anuncia tronada, 

Y Madrid dista una legua. 

Ani, Nos iremos... <jY Sabina? 

FruU En la granja. Entraha en ella 
Con su tia cuando yo 
Acompañé hasta la puerta 
A dofia Melchora. 

Stmon. ( I Cielos , 

Qué perdurable pareja 1 
lOtraveí!) 

¿ib. Taya, pongamos 
Un jueguecito de prendas 
Mientras Tienen. 

AnL No. Ya es tarde. 

Yaya usted : que se den priesa 
A enganchar* 

Lih. Voy. 

Ánt. Y de paso 

Dé usted una tos... Que Tengan 
Esas sefionn... 

¿ib. Corrieate« 



ESCENA XL 

Don ANTONIO, Don SDfON, DoflA LUCIA, 
Don FRUTOS, DolU RUPERTA, Don 
TOMAS, JESUSA, Don ENRIQUE, 
MERCEDES, Don JOAQUÍN. 

Tomás. \ Ruena ha estado la ocurrencia 
Del certamen borrical I 

5tmon. ¿Certamen? 

Tomás. Si; en la pradera 

Ha habido Juegos ecuestres. 

Stmon. ¿ Has entrado tú en la fiesta? 

{A doña Lucia») 

Fruí. No , señor. Es delicada 
De nervios , y se marea. 

Tomás. Todos hemos cabalgado 
U^poquito, menos ella. 



¡ Cómo chillaba Jesusa! 
Pero Mercedes , i tan tiesa! 

Jes. Porque la iba sosteniendo 
Joaquinito. 

Tomás. Mi RuperU 
No me quiso abandonar 
A merced de aquella fiera. 
Yo delante, ella á la grupa, 
Y así... en forma de una et cmtera , 
Nuestro conyugal amor 
Trotaba de Ceca en Meca; 
Pero es carga , por lo visto p 
Superior á asnales ñienas 
Un matrimonio feliz , 
Pues pronto dimos en tierra $ 
Mi mujer,... Dios sabe cóoio... 

Stmon. ¿\ usted? 

Tonuis. Yo..., por las oni|as. 

Rup. No le hagan ustedes caso. 
Yo caí, mas con decencia. 

Tomás, Peor libró Jesnetta. 

Jes. I Yamos, que me da vergüenn... ! 

Tomás, Por sujetarse el sombrero. 
Da fondo en una aguadera; 
Grita, pierde el equilibrio ; 
Faltan braios, sobran piernas... 
Vaya , { cosa mas graciosa. .. I 

Enr, ¡Eh! No diga usted simpleus. 

Rup. {Cómo la mirabas, picaro! 

{Envox baja á su marido.) 
Yo te ajustaré la cuenta. 



ESCENA Xn. 

Don ANTONIO, Don SIMÓN, DoilJi LUCIA, 

Don FRUTOS, DoÜa RUPERTA, 

Don TOMAS, JESUSA, Don ENRIQUE , 

MERCEDES, 

Don JOAQUÍN, RELTRAN. 

BeU. Dios guarde á ustedes. De parte 
De aquella sehora seca... 
La del perrito... 
^nU ¿Qué quiere? 

BelU Que vaya y no se detenga 
El boticario... 

Frut. ¿Qué ocurre? 

BeU. \ Ay, se&or 1 Es cosa serla. 

Ant, ¿Cómo... t 

Jíerc. I Dios mío 1... 

BeU. Al perrito 

Le ha dado una pataleta. 

AnU I Ral Creí que era otra cosa. 

Simm, Si» vaya usted... 

(a don Frutas.) 



AGIO SfiGUMBO. 



•9 



Fml. ¿SojjotíMímf 

(Oyeff roétr y pat^r w coate á la ú- 
quUrda del actor,) 

Tomás. No obstante , 68 i^«cí80... 

/ef. Si; 

{Por Dios... I 

Simón. CoTiion de piedra , 
SalTe usted á aquella vicüma..., 
¡Tal vezádoe! 

Frui. Será fuerza... 

{Soltando el hrajto de dȖa Lucia.) 
Hasta luego. {Tase eonienda.) 

Simón. Acoto el brazo. 

(romaiido el hrajeo de tu mujer.) 
(No hay mal que por bien no venga.) 



ESCENA XUL 

pOH ANTONIO, Don SIMÓN, Doña LUaA. 

Doma RUPERTA, Don TOMAS, 

JESUSA, Don ENRIQUE, MERCEDES, 

Don JOAQUÍN, BELTRAN, 

Don LIBORIO. 

Ltb. Ya á la orilla del camino 
A la comltiTa esperan 
Ensillados los calNillos, 
Albardada la jumenta , 

Y de los coches el uno 
Con su Uro de colleras. 

Simón. Pues, ay el otrot 

Lib, No lo he visto. 

Se habrá roto alguna rueda... 

Bell. I Ca 1 No , señor. Ya hace rato 
Rompió como una saeta 
De vuelta á Madrid. 

Ant. {Qué eseucbol 

¿Y ahora lo dices, babieca? 

Belt. i Toma ! ¿ Y quién lo ha preguntáo ? 
Ya na ne neto en la renta 
Del escusáo. Aunque soy 
Paleto, tengo prudencia. 

Ant^ Pero ¿quién Uw en el coche ? 

Bell. Cáncia la parte de ajuera 
Las seis muías y el zaga); 

Y adrento, sigun las señas, 
Do&a Sabtnlta... 

Ant. ¡ Cielos 1 

Belt. Y su tia, dona... Esa... 
Doña Qlioña. 
Simón» \ Qué oigo ! 
Aup. i Sabina! 
Lib. ¿Cómo...? 

Tomás. ¿Qué Idea...? 

(JTiifmttlIo ^en^rol de admiración,) 



Belt. ¡Ahí... También te«aládiwta« 
Sin cudiarse de entiquetas 
El calesero. 

Ant. \ Borracho 1... 

¿Qué estás diciendo? 

Belt. La '"^^f'wn 

Verdad. Y la seuorita 
Arrancó de su cartera 
Un peazo de papel, 

Y puso al pié de la letra 
Este dicumento. 

{Saca un papel y se lo da.) 

Ant. tAh!Dame. 

Simón. El mozo es todo lo bestia 
Que puede ser. 

Ant. ¿Es posible... 7 

¿Estoy sofiando? ¡La pérfida...! 

{lee.) f Soy libre; soy amante.— Si hay 
tutores, hay leyes. -> Huyo con Agustín y 
con mi tia. — Si me voy como Dios quiere, 
me casaré como Dios manda.— Culpe usted 
á su tiranía, y no á mi liviandad. 
SáaiMA. » 

¡ Ah falsa , traidora , ingrata 1 

¿Asi pagas mis finezas , 

Mi amor, mi bondad...? t Infame 

Seductor! t Tia perversa ! 

¡Oh necia credulidad 

La mía ! ¡Oh traición horrenda ! 

¡Jurarme sincero amor, 

Fingir Cándida inocencia, 

Y venderme así... ! ¡ Dios mió ! 

I Dios mío ! ¡ En edad tan tierna 
Tauta maldad I Ya no hay fe. 
Ya no hay virtud en la tierra. 
¡Venganza!... ¡Un caballo! 

Enr. El mió... 

Ant, Lo acepto. Dios me reserva 
Un consuelo... : ¡la venganza! 
¡ Ah 1 Yo haré que te arrepientas , 
Infelii; ¡ y será tarde 1 
Tu boda será funesta. 
Lo juro. ¡ A mi la victoria , 
A tí el llanto y la vergüenza! 

iVase corriendo por la ixquierda.) 



ESCENA XIV. 

Don simón, Doíia LUCIA, 
DoíIa RUPERTA, Don TOMAS, JESUSA, 

Don EiNRIQUE, MERCEDES, 
Don JOAQUÍN, BELTRAN, Don LIBORIO. 

Bup. ¡Qné lance! 

Lib. ¿QniéD lo dMa...? 



68 



UN día de campo. 



Simón, Pues yo sé de algnii profeta 
Que le anunciaba... 

Tomás. Una gota 

Me ha caldo en esta ceja. 

(Se oye tronar.) 

Lucia. La tempestad está encima... 

Lib. ¿Oyen ustedes P Ya truena. 

Bup. I Al coche ! 

Simón. ¡Al coche I 

Lttcia. ¿\ don Frutos ? 

Jes, ¿Y ooamáP 

Tomás. i Al coche , Ruperta 1 

(Desaparecen corriendo por la ixqui^da.) 

Simón. (Ahora es la mia.) Corramos... 

lucia. Pero... 

Simón. Al coche los que quepan. 

{Puto el postre! 

{Vase con doña Lucia.) 

Ltb. Vamos , ni&as. . . 

Mere. Pero mamá que se queda... 

Lib. Vamos , que llueve. Después 
Dará el carruaje la vuelta. 
Siete cabremos. 

Jes. ¡Mamá!... 

Snr. Llévame á tu grupa. 

{Á don Joaquin, y se va con él.) 

Ltb. Ahí queda 

Don Frutos... {Arranca con eüas.) 

Mere. ¡Mamá!... (Ta dentro.) 

Ltb. Volemos... 

[Lo mismo.) 



ESíaSNA XV. 

BELTRAN, Don FRUTOS, 
DoüA MELCHORA. 

BeU. i No se ha armado mala gresca! 
(Guarecido de un árbol.) 
(Llega por la derecha don Frutos con el 

botiquin bajo el braxo izquierdo y dando 

el derecho á doña Mekhora , que trae 

consigo el perrito. Menudean ¡os truenos 

y relámpagos, crece la lluvia y cierra la 

noche.) 

Frut. Vamos , que se van... 

Melch. ¡ Jesusa 1... 

(Acariciando al perro.) 
¡ Animalitot... Este reuma... 

Frut. ¡Gorra usted...! 

Melch. ¡Jesús!... 

(5^ oye rodar el coche.) 

Belt. Ya es Urde. 

Ya va por la carretera 



Echando chispas el coche. 

Melch. ; Ay, válgame santa Tecla I 
Lloviendo á nures... El perro... 

Frut. El botiquín... 

MeUh. j Quién nos lleva 

A MadridP 

Belt. Laborriqnilla 
Se tomará esa molestia. 
Allí está... 

Frut. ¡Bravo refuerzo, 
Y está lloviendo á fanegas! 
(¡ Ay Lucia 1...) Otro carruaje... 
Aunque sea una carreta... 

Belt. No hay amparo. Pero el coche 
Volverá... 

Frut. (¡También me llega 
MisanMarUn!) 

Melch. ¡ A la granja 1 

Frut. ¿Cuánto tardará? 

BeU. Hora y media. 

FruL ¡Ahiesnadal 

Melch. Vamos , hijo. 

En tanto cobrará fuerzas 
El perrito, y en el hombro 
Me dará usted unas friegas. 

J^fuf. ¿Qué friegas, ni qué...? 

Melch. Volemos... 

Frut. ¡ Maldición 1... (¡Qué diferencia!) 
(Vuélvense corriendo hacia la casa.) 

Belt. Estas junciones de campo 

(Siguiéndolos.) 
Siempre acaban en trigedia. 



ACTO TERCERO. 



Sali M eui úm éon AitoBlo. Pt«ru •■ el foro j otno 
áot latoralM. Boiro oim Boobloi doMatot hobrS 
na BOM coa roetdo 4o oterlblr. 



ESCENA PRIMERA. 

Don ANTONIO, Don SIMÓN, 
Don tomas. 

Simón. Al tocador de Sabina 
Se ha marchado mi mujer, 
Y ahora , sefior don Antonio, 
Que estamos solos los tres , 
Diganos usted , si gusta, 
En qué paró lo de ayer ; 



ACTO T£RGEAO. 



Y etoo las deflertons 
VolTieroa i so cuartd; 

Y cómo es que están ustedes 
Tsn en paz, al parecer, 

Y la ni&a se engalana,... 

Y no la ha matado nsted. 
Aqni bay misterio .. 

AnU Ninguno. 

En dos palabras diré 
Lo oenrrido. Cuando supe 
Que de un pillo á la merced 

Y engañada por su tia, 
Que es el mismo Lucifer, 
La ingrata pupila huyó , 
Mi primer impulso fué 
Perseguirla , y del amante 
Tomar tengaua cruel. 
Metí espuelas al caballo; 
Pero pensando después 
Que hecha estaba la locura 

Y yo seria tal Ya 

llenos digno de indulgencia 
Perdiendo el Juicio también, 
Puse todo mi conato 
Luego que á Madrid llegué 
En salvar, si era posible 
Después de tal proceder, 
El b>nor de mi pupila. 
Hasta cerca de las dies 
Corrí sin fkuto en su busca , 

Y por fin los encontré 
En el gobierno político , 
Cuando en nombre de la ley 
Ya la Ucencia obtenían 

De que habían menester. 
Respeté la prorldenda ¡ 
Mas, Jurando por la fe 
De hombre honrado no fonar 
La Toluntad de esa infiel. 
Pedí que en mi propia casa 
La depositase el Jues , 

Y en atención á que el dote 
Es cantidad de interés , 

Se firmara aquí el contrato 

Y mi solTencia con él. 
Aceptóse mi propuesta. 
Que á todos estaba bien 
Para evitar comentarios 
De tertulias y cafés ; 

El notarlo Tendrá luego , 
Vendrá el amante doncel 
Y... Dios los haga felices. 

Simón. Amen. Diga usted : amen, 
t Por Tida del otro Dios I... 
¿Con que se hace usted de miel 
Después de acción tan inicua? 
No me queda mas que ver. 
¿ Y es usted el que culpat)a 



Mi paciencia y mi sandes? 
Yo al fin gimo , y refunfuño , 

Y negra como la pes 
Tengo la sangre, y reniego 
Del dia en que me casé , 

Y si pHlo á mi consorte 

En algún renuncio... ¡pues!... 
Soy capaz... Pero usted tiene 
Aliíua de... ¿qué sé yo qué? 
I Dejarse robar la novia , 
Traerla á casa después, 

Y presenciar el contrato, 

Y soltar de bien á bien 
El dote... Por lo que veo, 
Tendría este hombre placer 
Hasta en servir de padrino 
A su rival. {Voto á quien!... 

Ánt. Note usted que era Sabina 
Mi amada ; no mi mujer. 

romdf . La prudencia es gran virtud* 
Ella es ella; él es quien es. 
Llorar con la cruz al hombro 
A cada paso se ve, 
¿Pero por librarse de ella? 
Sería ridiculez. 
Sé lo que pesa la mia, 

Y le doy el parabién. 

Simón. Pero, seftor, jes posible. .•.? 

Ánt, Señor don Simón, yo sé 
Lo que me hago. Su permiso 
Ruego á ustedes que me den. 
Tengo que aneglar papeles... 

Timát. { Oh 1 No se incomode usted 
Por nosotros. 

ÁnU Hasta luego. 

(Entra en la habitación dé ¡a derecha,) 

Simón, i Va á hacer un lindo papel! 



ESCENA 11. 
Don SIMÓN, Don TOMAS. 

Tomát, ¡Vaya, que no tiene precio 
Lo del rapto y lo del coche, 
Y al abocarse la noche 
Caer chubasco tan recto 1 

Simón, Por fin el signo de Acuario, 
Ya que otro signo me acosa , 
Me dió venganza sabrosa 
Del insigne boticario. 
Llorando entre aquellos berros 
La ausencia de su Luda, 
I Qué buen rato pasarla 
Dado á Melchoras y á perros 
Vaya , lo que yo reí 



M 



UN día de campo. 



Anoche por el camino... 
Mientras el coche foé y Th», 
Tres horas estuvo alh'. 
Muerto de angustia y de miedo 
Llegó por fin á deshora 
Con su dogo y su Melchora 
A la puerta de Toledo, 

Y sin mas cama que el frac. 
Si tarda cuatro minutos 

El delicioso don Frutos 
Pasa la noche al yivac. 

Tomás, ¿No ha venido aqni...P 

Simón, Algnn pasmo, 

Que curará con meconio , 
Hoy libra á mi matrimonio 
De ese eterno pleonasmo. 
I Qué gozo ! ¿ Y usted no sabe , 
Caro amigo , la chuscada 
Que tengo ya preparada 
A ese galán de jarabe? 

Tomás. No. 

Simón. Me voy eon mi consorte 
Para verme libre de él. 

Tomás, ¿ Dónde f 

Simón, A la Seo de (Jrgel. 

Ya tengo aquí el pasaporte. 

Tomás, t Tantas leguas de arrecife !... 

Simón, Aon son pocas á fe mta , 
Que por no verle me iría 
Al Pico de Tenerife. 

Tomás. Vaya usted, y Dios le ampare; 
Mas ¿dónde no habrá un galán? 
O, como dice el refrán, 
i Dónde irá el buey que no are ? 

Simón. ¡ Eh!... Por hoy, lo que me urge 
Es huir de la farmacia , 
Porque no tendría gracia 
Queme diesen un menjurge... 
Mas ¿cómo usted no ha traído 
A la esposa? 

Tomás. Estaba en misa , 

Y como vine de prisa... 

Simón. {Qué escucho! Tan buen ma- 
rido... 

Tomás, Yo me encuentro bien sin ella. 

Simón. No es posible. ¿A quién no ha- 
laga 
El dulce amor...? 

Tomás. Mas aciaga 

Que la de usted es mi estrella. 

Simón, i Pues ! y lleva usted la palma... 

Tomás. ¡Del martirio! 

Simón. No. Esa es grilla. 

Yo sé... 

Tomás. Todo lo que brilla 
No es oro, amigo del alma. 

Simón. ¿No es ejemplo de ternura...? 

Tomás. Si , pero con tal exceso , 



Que ya me derriba el peso 
De mi conyugal ventura. 
Yo no soy duei^o de mí 
Ni una hora , ni un Instante. 
I Mal haya amor semejante , 
Si es amor el frenesí I 

Simón. Yo creía á usté en el centro 
De la gloria... 

Tomás. Sufro , rio , 
Callo... , pero, amigo mió, 
La procesión va por dentro. 
¿ Hay tormento tan cruel 
Como una mujer llorona, 

Y suspicaí , y sobona... ? 

¡ Oh ! Me hará soltar la piel. 

Simón. ¿ De veras ? ¿ Está usted loeof 
¿Es posible...? 

Tomás. Me Impacienta, 

Me fastidia , me revienta , 
Me pudre... , y aun digo poco. 
I Y cada vez mas me capto 
El amor de ese demonio! 
I No fuera yo don Antonio I... 
¡ Cuánto envidio lo del rapto ! 

Simón. Si está tan enamorada , 
¿ Cómo tendría el descoco 
De...? 

Tomás. \ Ni ella vale tampoco 
La pena de ser robada ! 

Simón. \ Este pobre don Tomás...! 
¿Con que ya encontré un casado 
Masque yo desventurado? 

Tomás. Sí . señor ; mil veces mas. 

Simón. ¡Hombre, hombre, qué bueno 
fuera 
Si para mutuo consuelo 
Cambiásemos... pelo á pelo! 

Tomás. Yo la cambio por cualquiera. 

Simón. Puede que yo me equivoque , 
Mas si se hiciera el mercado , 
Yo quedarla ol)ligado 
A pagar el alboroque. 

Tomás. Amigo , usted no lo acierta. 
No la hay peor que la mia. 

Simón. Sí, mientras viva Lucía. 

Tomás, No, mientras viva Ruperta. 

Simón. Pues, á fuer de hombres sesudos. 
Suframos ambos á dos 

Y supliquemos á Dios 

Que pronto nos haga viudos. 
Porque allá se van , mutatis 
Mutandis y, en mi opinión , 
Quien supiera lo que son 
No las querría ni gratis. 

Tomás. No , por cierto. \ Qué prebenda ! 
Al mas pintado le doy... 

(Baja la ro% viendo entrar á su muj€f 
por la puerta del foro.) 



|M1 mujer...! ¡Perdido soy 
I DiOB me asista y me defleí 



ACTO TERCERO. 



71 



defienda I 



ESCENA UL 
DOH SIMÓN , Don TOMAS, DoíU RUPERT A« 

Jlt^. I Ah pérfido !... Al fin te reo:.. 

Tomái. Estabas en Santa Croi... 
Me llamaiMí don Antonio 
De prisa... 

Bup» ¿Y no sabes tú 
Qne entre marido y mujer 
Todo debe ser común? 

Tcmát, Yo creí que no importaba... 

Jlwp. ¡Sin decir siquiera abor 
A mu mujer que te adora 1 
Alguna entruchada, algun«. 

Tomás. Cálmate , dulce Ruperta , 

Y DO te dé un patatús» 

Que si te moeres, á eutrambea 
Noe harán el ataud. 

Ritp. No te erao, qoe comalia 
Proeedes como tahúr 

Y tras de alguna pindonga 
Te habrás Tenido, ¡iesosl 
Ma Tas á quitar la vida. 

Tomát, Por el firmamento atol 
Jmo... — ¿Qué taír 

{En VM Isffa á don Stmm.) 

Simón. i Buena hembra ! 

{Lo mismo,} 
{Asi tenga la salud t 

Bup. ¿ Qué le dices al oído? 

romdf . Nada. Que tale un Perú 
Mi mujer y no me cambio 
Por el mismo Mahamnd. 

Rup. No. Algún Intriga... 

Simón. Señora, 

Míreme usted á la tuz. 
¿Tiene usted zelos también 
De mi rancia senectud ? 

Tomás, i Quién sabe... f 

Simón. Usted se ha dej^^o 

Los ojos en el baúl. 

Rup. \ Él me habla de ojos , Dios mió , 

Y no te los rendivús 
Que prodiga á su mujer 
El boticario gandul I 

Simón. Señora, eso es ya salirse 
De la cuestión. 

Rup. YOj según 

Se me habla... 

Simón. Llámela usted 

(A don romdf .) 



Al orden. 

Rup, I Qué ingratitud 1 

(A doM Tomás*) 
\ Escapárseme de casa... i 

Tomás. Mujer, eres el wonpUu»», 

RMp.iDo quéP 

Tomás, De nada. Peidoaa i 

Mas calla con Belcebú, 
Que viene gente , y yo solo 
Debo cargar con la cruz. 

(Doña Ruperta toma el braxo de s% 
marido,) 



ESCENA IV. 

Dona RUPERTA» Don TOMAS, Don 
SIMÓN , SABINA , DoüA GELCDONU , 
DoüA LUCIA. 



[Llegan por la puorta de la igqmefda.) 

Cel, \ Oh , amiga doña Ruperta t 

JiMpw flcrridon... ^Na te sueltes. 

(i dan roauk.) 

Cel Celebro qna oaled tamMeo 

(A doña Muperla.] 
Asista al aata solemne 
De la boda de Sabina. 

Rup, No tenia antecedeatOM. 

Lueia, Si , señora. Ya está todo 
Arreglada. El cielo vuelTO 
Por la oprimida inocencia. 

Simón- (í Bien 1 Mi mujer la protege. 
Ya se ye } la simpatía...) 

Sdb, pon Antonio se convence... 

Simón. No me maravillo. Un rapto 
Es razón muy convincente. 

Sah. Era el único recurso 
Que me dejaba la suerte... 
Mas recordar lo pasado 
Ya no es útil ni prudente, 

Y basta que mi tutor 
Su clásico error confiese 
En el hecho de traernos 
Segunda vez á su albergue. 
Para transigir nosotros 
También amistosamente... 

Cel, Pues , por mi voto, la chica 
Se mantendría en sus trece. 
Simón, ¿ No la casan con su amanta 
Cel. Si, señor. 

Simón. Pues ¿qué mas quiere? 

Cel. Pero en casa del tutor 

Y cubriendo el expediente, 
Gomo se suele decir. 



72 



UN DÍA DE CAMPO. 



Así no será tan célebre 

£1 aviso á los tutores 

Y el triunfo de las mujeres. 

Siman, Muy bien. (Padres de familia» 
Hé aqai una aya excelente 
Para vuestras UJas.] ^ iHolal 

(Á Sabina.) 
I De TelnticiDoo alfileres! 
Sea en hora buena. Pero 
¿Cómo es que el noTlo no Tienen 

Sah. No tardará. 

Stmofi. Vaya en gracia. 

Ya deseo conocerle. 



ESCENA V. 

DoftA CELEDONIA, SABINA, 

DoRaRUPERTA, Dof^A LUCIA, Don SMON, 

Don TOMAS, Don ANTONIO. 

Ank Señoras, si ustedes gustan 
De pasar al gabinete... 

Lucia. Bueno. 

Rup. Gomo usted disponga. 

ÁnU Aquello está mas alegre, 
Y hasta que Tenga el notario... 

Cel. Vamos pues... 

^»*- Soy con ustedes.— 

No te Tayas tú, Sabhia. 
Sa5. Muyhien. 
C^l' I Firme! No te dejes 

(Al oido.) 
Seducir. 
Stó, Seré inflexible. {lo mimo.) 
Simón. (Don Antonio es un imbéciL) 
(Vame por la puerta de la derecha.) 



ESCENA VI. 
Don ANTONIO, SABINA. 

AnU Cuando se acerca el instante 
Que decidirá tu suerte. 
No creas que voy á hacerte 
RecouTenciones de amante. 
Dios te ha dado un albedrfo 
Que yo siempre he respetado, 

Y bien sé que no me es dado 
Quejarme de tu desvío, 

Y si al menos en tu labio 
Hubiera sonado fiel. 
Albricias te diera de él, 
Lejos de llamarle agravio ; 



Mas el honor de un desden 
Tu ingratitud no me quiso 
Otorgar. | Era preciso 
Burlar á un hombre de bien I 
I Era débU la victoria 
Del galán que Unto alabas 
Si mi oprobio no le dabas 
Por trofeo de su gloria; 
Que para quien solo aspira 
A novelesca opinión 
Ni es culpable la traición, 
Ni es infame la mentira I 

Sah. Confieso que ciega anduve... 
j Cuándo no es ciego el amorf 
Para huir tuve valor 

Y pata hablar no lo tuve. 
No dd)í ser tan cobarde. 
Sino postrada á esos pies, 
Decir la verdad. Después 
Lo pensé. Mas era tarde. 
Entre un novio y un tutor, 
Débil , incauta mujer, 

Yo no sabia que hacer,.., 

Y al fin hice lo peor. 

Ant. Pues lo has confesado asi 

Y en mi alma no cabe encono, 
Sabina, yo te perdono,... 

Y perdóname tú á mí. 
Sab. I Señor 1... 

Ant, No es cnerdo en mis aftos 

Pedir al amor primicias, 

Y antes que soñar delicias 
Debí temer desengaños. 

Ya no aspiro á tu hermosura; 
Te lo digo sin despecho; 
Mas aun reclamo el derecho 
De mirar por tu ventura. 
Créeme, Sabina; ten juicio. 
Aun es tiempo. Esa pasión 
Destiem del corazón , 
Aunque es duro el sacrificio. 
Mira no llores un dia 
I Sin rason I tu amarga suerte. 
I Mira que van á perderte 
Ese amante y esa tia I 

Sáb. No se canse usted en vano. 
Que son calumnias... En fin. 
Tal como sea Agustín , 
Le amo y le daré mi mano. 

Ant. tAh, Sabina!... 

Sab. Sea yo 

En quien pruebe usted su ceño , 
Pero íQjuriar á mi dueño... 
Perdone usted. Eso no. 

Ant. Sabina, un recuerdo triste 
Me has de oir aunque te afl^a. 
Tu tio tuvo una UJa , 
A quien tú no omociste. 



ACTO TEIIGEHO. 



n 



EUa también sus hogares 
Mal casada abandonó, 
Y á los tres años murió 
Consumida de pesares. 
Tídima de aquel desiis , 
U padre murió también. 
Solo para haeerte bien 
SobreriTió á la infeliz. 
Yo te recibí en mis brasos 
Coando con dolor profundo 
Recordaba moribundo 
Aquellos Cítales lasos, 
t Yfla por ella , me dijo. 
La he dotado generoso. 
De ti reciba un esposo. 
De so gratitud lo exijo. »— 
Si la postrer Toluntad 
Tu oorason no domina 
Del qoe le amparó , Sabina, 
En la misera orfandad , 
Cúmplase tu ciego antojo;... 
Mas sea dentro de un año. 
Sí entonces ya el desengaño 
Ho te cubre de sonrojo... 

Sab. La memoria de mi tio 
Respeto mucho; es sagrada, 
Pero estoy enamorada. 
Ya este corasen no es mió. 
MI boda no ofende á Dios; 
De ella mi tentura aguardo , 
Y si un dia la retardo, 
I Vamos á morir los dos ! 

AfU. ti Locura!...) Yete. | No mai 
Toda reflexión es vana. 
SI te arrepientes mañana... 

Sáb, ¿Yo arrepentirmeP Jamás. 



ESCENA Vn. 
Don ANTONIO. 

Mereda la insensata. 
Ya ipie asi me desespera. 
Que yo yengaÜTO fuera 
Tanto como ella es Ingrata. 
(Soca del hoUtUo un pliego cerrado y h 
guarda en un eajon de la mesa,) 



ESCENA VIH 
Don ANTONIO, Don AGUSTÍN, 

ÁgueU Saludo á usted, don Antonio. 
AnU Bien venido, caballero. 



AguiU Ya es la hora convenida... 

Ant. Lo sé. Tome usted asiento. 

Aguti. Estoy bien. 

Ant, Aun no ha venido 

El notario. 

AguiU Vendrá presto. — 
Siento mucho la ocurrencia 
De ayer, pero á tal extremo 
Nos redujo usted mostrando. 
Por causas que no comprendo , 
Tan injusta oposición 
A nuestros Justos deseos. 

Ant, Mas que yo manda la \e¡í7 

Y pues su ftülo venero, 
No hablemos de lo pasado. 
Use usted de su derecho. 

Aguit, No obstante, me pesaría 
De que algan resentimiento... 

Ant, Con evitar el escándalo 
Yo me doy por satisfecho , 

Y tal ves me olvidaré 

De ofensas que no merexco 
Si Dios quiere bendecir 
El tratado casamiento 

Y usted logra hacer dichosa 
A mi pupila. 

Agtut. Mi anhelo 
No es otro , y debe esperarlo 
Del amor que la profeso. 

AnU Está bien. 

Agutt. Mas no será 

Mi regocijo completo 
Hasta haberme granjeado 
Con pruebas del mas sincero 
Cariño y la mas profunda 
Veneración el apredo 
De usted. 

Ant, No soy rencoroso. 
Dejemos obrar al tiempo... 
{\ Para el nedo que te crea!) 

Aguit. (Nada cuesta nn eampltmlento.) 



ESCENA IX. 

Don ANTONIO, Don AGUSTÍN, BtNotiaio, 
Tais Testioos. 



Not, Felices días , señores. 
Puntual á la cita vengo 
Con los testigos... 

AnU Muy bien. 

Sentarse. Al instante vuelvo. 



w 



UN DU DB CAMPO. 



escx:na X. 

Don AOUSTIN , Bi. Notario , los Testioos. 

ÁgutU Ya traerá usted extendido 
El contrato... 

Not. Con efecto. 

El memorial en cabeza 
Con el marginal decreto 
De la autoridad civil ; 
Las dedacacionee luego 
De cónyuges y testigos , 
Con los oportunos huecos 
Para las firmas. 

'Agutt, Corriente. 

¿Yeldotef 

Not. Al folio Tigésimo 
Se estampa la diligencia... 
Digo ; el encabezamiento 
Y demás , porque la suma 
Está en blanco , por supuesto. 

Aqwt, De quince á veinte mil duros 
Debe de ser por lo menos. 
£1 mismo tutor lo ha dicho... 

Not, Era el difunto don Pedro, 
Tío de la contrayente, 
Hombre de mudio dinero. 

Agutt, (i Qué vida me voy á dar I 
Iré á París el invierno,..) 

Not, Ya están aqui. ¿La futura...? 

Agust. Aquella. iFelis momento! 



ESCENA XI. 

Don A^rariNy blNotabio, 
LOS Testigos, &ABIMA, DoiU CBLIDOmA, 

Don ANTONIO, 

Dm TMIAS» DoftA r, WBRTA, Don flUION, 

DoftA LUCIA. 



Ant. SténtaBsensMü. 
(rodof $e nenian : don Agtutin lo hará al 

kiát é§ Un im$j§o$. Bl notorio é la 

mesa dé esmlorie.) 

Ya es hora 
De poner dichoa» tánnlao 
A un lance desagradable 
Y de cumplir los deseos 
De mi pupila y su noTio. 
Sea cual fuere el oonoepto 
Que yo formé de esa boda, 
Harto hago cuando me presto 
A que en mi casa se firme 
El contrato, y desde luego... 

JYoi. Pues • con permiso de ostod 



Y la asamblea , comienso. 

Ant. Antes que el acto principie t 

(DdndoU unoi autof.) 
Tome usted el testamento 
Del señor don Pedro Ainar, 

Y lea en el folio sexto 

La cláusula en que á Sabina 
Dotó con veinte mil peaos. 

Not, Eso después. Es preciso 
Que procedamos con método. 
Leeré el decreto del Jefis 
Político... 

Aguit. Si. Lo de menoa 
Es la dote... 

Anl. Yo suplico 

Al señor notario , y tengo. 
Come se verá , razones 
Poderosas para ello , 
Que anticipe la lectora 
De ese legal instromenlo. 

Not. No es el orden; pero, an fin» 
Pues nsted lo pido, leo. 
• ílem. Dejo á mi sobrino (leyendo.) 
Don Gregorio Aioar...» 

Ant. Noaaeao. 

(ic0f cdndofe y «eñolondo ai notorio 2o «ve 

ha de leer.) 
Mas abajo. Aqui principia. 

Agwt. OigaDwa- 

Stmon. UQttáseiáeato?) 

Nok (layando*) 9 ítem. Señalo á mi so- 
brina Claudia Sabina Micaela Amar, bUa 
de mi amado hermano don Nicolás y de 
doña Maria del Pilar Atienia . que eslen en 
gloria , por via de dote, y para sus alimen- 
tos hasta que llegue á edad nubil y quiera 
tomar estado , cuatrocientos mil reales...» 

Ant. Perdone usted. Yo declaro 
Que ni ahora ni nonea qniero 
Reclamar ni un solo real 
Por once años de alimentos 
Que ha disfrutado Sabinal 
Antes respondo del rédito 
Del capital, áraaon 
Anual de cinco por ciento. 

Sab. ¿Qué oigo? ¡Señor don Antonio!... 

Águst. ( ¿ Será posible. . . ?) 

Cel. (Yo sueño.) 

Rup. I Qué nobleza! 

Not, Es usté el fénix 

De los tutores modernos. 
(I Y decian que era avaro!) 

romdf. ¡Qué generoso! 

Simón. (¡Qué nado!) 

Agutt. I Ah! Ese rasgo me oonftinde.^ 
{A dan inlonio, lewintándote,) 



AoroTnGua 



n 



Ánt. tteo , bien..* 



Sigft usted le^tDéto. 



SoU « Cuatrocientos mil reales; pero con 
la bien entendiita , forioaa é invariable con- 
dicioQ...» 

CeL 4Gaidlf(onha «idu) ñatear 

(Con In^afnd.) 
JTee. Ce^oieB. 
Ant. Lea naM. 

Afput. ( ¡Gleloe!...) 

Not, «De qae ba de preceder á b« boda 
el explícito y formal consentimiento de mí 
albacea y tutor de Sabina, don Antonio 
Bermudes. > 

{Murmullo yentrol de |oirpr#<a.) 

Sab. lAb, tía..,! 
Affust. (l Perdido soy?) 

CeL (¡Cómo lo callaba el péfñdoi 
I Ali ! Si yo boblera sabido... ) 
Simón. (Eato ya muda de aspecto.) 

Not. « Y si , enterada oportunamente de 
esta mi poetiera Irrerocable voluntad, 
prefiriese un marido de su sola y eicIuslTa 
elección al que mereciere la aprobación de 
dicbo don Antonio Bermudes , qniero que 
la conaabMa toma, luego qne se reaUea el 
casamiento, sea por partes iguales apla- 
cada á loa kfltpitaics de lóeos de ToMe, 
Sevilla y Zaragoia. » 

{Huevo mmrmUtío.) 

Simón. (Era bombre qne lo aatendla 
El snso-expresado moerto.) 

CeL i Qué traición I 

AgusL (l Qué eoMpmaiso I) 

AnL Hé aqni el Jnsto ftindamoito 
Que tuve para pedir 
Que se leyese primeva 
Lo qae ustedes ban oido. 
Abora bien ; sin que mi intento 
Sea injuriar al sebor 
Don Agustín , yo no puedo 
Dar á esa boda, ni nunca 
Daré mi consentimiento. 

AgusL (iMe ba burlado 1) 

Sab. I Olí Dios !.•• 

CeL A mi 

(Sofocada.) 
He va á dar el&o 

Simón, ¡Bienhecho, 

(Uvantándote.) 



Voto i briosl tSobUmel iHertIeal 
{ Santo! Toque usté eses hnasos, 
Camarade. 

AnL Don Síommi , 
Siéntese nsted. Esto es sedo. 

{Vuelve á $en$air$0 im Mmm.) 

AfíueL ¡Y para salir con est 
Embi^sda, tanto empefto, 
Tanto afán de levantar 
El depósito y traemos... t 

AnL Quise al menos impedir 
Que fuese escarnio del pueblo 
Esa infelli... 

CeL Quiso usted 

Con intrigas y embelecos 
Obligarla á transigir. 
Sepan ustedes , — y pienso 
Publicarlo en loa periédieoa»-^ 
Que si niega como un peno 
Su aprobación á la boda , 
No es porque sea con Pedio 
Ni con Juan $ es porqne asptn 
A la novia y al dinero. 
La muchacha no le quieio 
Por ridículo y por vi^o; 
No la ha podido enga&ar, 

Y ahora busca impedimentos 

Y tranquillas i y la sitia 

Por hambre ! Hé aquí el seerelo. 
AnL A esa indigna acusación 
Yo responderé á su tiempo, 

Y la postrera será 

Que oiga de usted : lo prometa. — 
Ahora puede usted , si gasta * 

(Al notorio.) 
Formalizar el concierto , 
Señor notario. Una ves 
Que ya permiso les dieron , 
Tanto da que se haga aquí 
Como en otra parte. 

KoL Bueno. 

Sab. Yo no Tacilo. Estoy pronto ; 

(¿eoan^<Mar^) 
Que mi amor no está sujeto 
A mezquinos intereses , 

Y si todo el universo 
No sería poderoso 

A apagar tan dulce fuego, 
¿Yo, viva, me be de rendir 
A los caprichos de un muerto? 
Por el bien que el ahna adora 
Renunciara con desprecio 
A las minas del Perú 

Y á los tesoros de Creso. 
Basta á nuestra fe reciproca 
Parca mesa y pobre lecho. 



7a 



UN día de campo. 



Trabajando, si es fonoso. 
Ganaremos el sustento, 

Y aunque el mundo corrompido 
Nos rechace de su seno, 

¿ Qué importa ? No ha de faltamoa 
Una chosa en un desierto, 
i Oh Providencia , que cuidas 
Del pájaro y del insecto , 
No podrás abandonamos 
Al hambre y al desconsuelo! 

Simón, (\ Bien I i Con ese rasgo heroico 
Hará buen caldo el puchero !) 

Sáb. j Gallas, Agustín? ^ Qué dudas.» 
Hé aquí mi mano. — Firmemos. 

Agtut. Diga usted, señor notario, 
Ese papel ¿es auténtico ? 

NoL Y fehaciente. 

ÁgiuL Esa cláusula 

jEs legal? 

NoU Pues ¿no ha de serlo? 

Sáb, (Que lo sea ! La ventura 
Conyugal no tiene precio , 

Y el éxtasis del amor... 

ÁgtuL Si ; bien mió , yo comprendo 
Sus inefables dulzuras; 
Pero entre el alma y el cuerpo 
Hay relaciones tan íntimas 
De amistad y parentesco , 
Que si este desmaya, aquella 
No está para Jubileos. 

Sáb. I Agustín! 

ÁguiU La medianía 

Es soportable, convengo , 
Pero la Indigencia tiene 
Una cara que da miedo. 
SI tú sola fueses pobre , 
No lepararia en eso, 
Pero yo lo soy también, 

Y nada y nada... son cero. 
SI nos casamos los dos 

Tú te pierdes , yo me pierdo, 
I Y échale un galgo á la dote ! 
Al son de nuestros lamentos 
Los hospitales de locos 
Entonarán el Te Deum. 

Sab. ¡Ahí 
{Cvbriéndoie el rostro con las manos.) 

Simón. (No es malo por si un día 
Yenfs á parar en ellos.) 

Agust. Renuncio pues á tu mano. 

Sab. ¡Dios mío I... 

AffUfft. Y harto lo siento ; 

Mas, si no mi bien, el tuyo 
Reclama tamaño esfueno 
De mi coraxon amante; 
Porque eso del menosprecio 
De las riquezas, y el bosque, 

Y el pájaro y el insecto , 



Son famosos materiales 
Para hacer bonitos versos , 
Pero el estómago... En fin. 
Lo dicho dicho y... laus Deo. 



ESCENA XII. 

SABINA, DoflA CELEDONIA, 

DoíiA RUPERTA, DoüA LUCIA, 

Don ANTONIO, Don SIHON, Don TOMAS, 

IL NoTAUo, los Testigos. 

Sáb. ¡ Y la tierra no me traga I 
I Traidor I ] Ingrato ! ] Protervo ! 
{Se sienta abatida y avergonzada. Don 
Antonio acude á consolarla.) 

Simón. Y aquí acaba la novela. 
Perdonad sus muchos yerros. 

lucio. ¡Mire usted! 

Tomás. (¡ Este es el mundo I] 

Rup. ¿Quién diría...? 

Cel. ( I Estamos frescos !) 

Ant. Criatura, no te aflijas ¡ 
Antes, da gracias al cielo 
Que te libra del abismo 
Que á tus pies estaba abierto. 
Por dicha tuya, infundado 
No fué mi presentimiento , 

Y conocerás ahora... 

Sáb, iAh,señorIYono me atrevo 
A mirar á usted siquiera. 
¡ Qné li^nsta tail Me avergüenio 
De mi flaqneía y mi error. 
Mas 1 ay de mi 1 fué el primero 
Que me dijo ; yo te amo , 

Y el ooraaon inexperto... 
Me cegaron sus llsoQjas, 
Sus falaces Juramentos , 

Sos lágrimas... Sí ; ¡ lloraba I 

¿Lo creyera nsted? i Perverso I... 

Mas no hay para mi disculpa. 

De rodillas lo confieso. 

( Se arrodiUa á los pies de don Antonio y 

este la levanta.) 
I Oh! No me perdone usted , 
No, señor. ¡IHo lo merezco I 

Ant. Basta. Siéntate, hija mía. 

{La hace sentar.) 
Te he salvado. Estoy contento. 
Ahora voy á contestar 
Atutía. 

Cel. ¿A mí?... 

AnL Hay un pliego 

{Al notario.) 



ACTO TERCERa 



77 



Cerrado en esle o^on... 
( Indica el que lo contiene , y lo xaca el 
notario,) 
Not. ¿E» este que tiene an sello... ? 
AnU Sí , señor. Ábralo usted* 
Not. Tiene una escritura dentro... 
( Rompe el sobre y mira el papel que 

eubria.) 
Ánt, Aqui está lo sustancial. 

(Señalando lo que ha de leer,) 
Léalo usted. 
Not* Hum... hum... 

[Lee para ti.) 
Ánt, Recio. 

.Yol. (Leyendo en alta vox.) « ... Declaro 
que si dicho don Agustín es tan fino amante 
y tan buen caballero que no titubea en ca- 
sarse con mi pupila aun después de saber 
que pierde todo derecho á la dote referida , 
me obligo yo á dotarla en igual cantidad , 
y para ello hipoteco... » 

Ánt, Et eatera. Asi respondo 
A los infames denuestos 
De esa mnjer. 

Sab, ¡AhySeAor!... 

lAh,tial 

7omdf. i Admirable ejemplo 
De bondad! 

Stmon. \ Virtud magnánima ! 
Yo lloro como un muñeco. 

Ánt. Ahon puede usted , señora , 
(Á doña Celedonia Umaindo la eeeritura.) 
Llevar ese documento 
A su protegido... 

Cel. I Al diablo, 

(Dando tNimanolon ai papel,) 
Que mueve todo el infierno 
Contra mi 1 1 Oh rabia... ! En el moho 
No me ha de quedar un pelo. 
(Se ta por el foro. Todos se levantan como 
para contenerla,) 



ESCENA ULTIMA. 

SABINA, DoflA RUPERTA, Doña LUCIA, 

Don ANTONIO , Don SIMÓN , 
Don tomas, el Notario, los Testigos. 

Tomás, i Señora... ! 

Ánt. No, no hay cuidado. 

Es peluca. — Ya no debo [Á Sahína,) 
Tenerla mas en mi casa. 



La mantendré ; pero ¡ lejos , 
L^os de mi ! Tú, hija mia , 
Si después de este escarmiento 
Le niegas tu conflansa 

Y oyes dócil mis consejos , 
Mejor esposo tendrás... , 
Sin que yo pretenda serlo. 

Sab, i Ah! j Quién me hielen dichosa 
Gomo usted? {Pluguiera ai cielo 
Que no fuese indigna yo 
De enlace tan lialagúeño I 

Ánt ¿Qué dices? ¿Podré aspirar 
Todavia... ? ¿ Será cierto... ? 

Tomás, i Por Dios, no se case usted , 
(ilGercdndofe con precipitación y habláis 

dolé al oido,) 
Por Dios,... que corre usted riesgo 
De que su mujer le adore , 

Y este es el mayor tormento... ! 
JRiip. ¿ Qué le dices, fementido ? 

(A media vox asiéndole del braxo.) 

Tomás. Nada , mnjer... 

Bup, Embustero... 

(St^uen disputando en wx baja^ y don 

Antonio muy pensativo al lado del no-- 

tario.) 

Simón. (Por Dios, no se case usted 1 

(Acercándose á don Antonio») 
\ Mírese usted en mi espejo! 
SI otro don Frutos Linaza... 

Not. Yo oonoico á ese sujeto. 

Simón. Bien ; ¿ y qué ? 

Not. Somos amigos. 

En la calle de Tudescos 
Le encontré viniendo aqui. 
Me dijo que iba corriendo 
A sacar un pasaporte... 

Simón. ¿Para dónde? 

(SobresaUado.) 

Lucia. (¡Ahí...) 

{Inquieta f acercándose,) 

Notm No me acuerdo. •• 

Lucia. (¡Qué fatalidad!) 

{Haciendo señas al notario, que no 
las ve.) 

Simón. ¡Lucia! 

(Observándola,) 

Not. Ya caigo. Para la Seo 
DeUrgel. 

Simón, ¿ Qué oigo? ¡ Horror ! i Terror !! 
¡Furor!!! 

Luda. ( \ Buena la hemos hecho 1) 

Simón. ¡ Oh ! ¿ Qué mayor desengaño ? 
Esto pasa de castaño 
Oscuro; ¡esto ya es muy negro. 
Lucia!... ¡Bravo! ¡Me alepro! 



78 



UN MA DI CAIliO. 



Por no matarte, am tnéf . 
Con que me voy 4o la oórta, 
Con que saoo el paia^rta, 
¿Y se lo avisas, y salta 
También de aqui...P | Solo falta 
Que le paguemos el porte ! 

Lucia, I Simón I 

m. IIotocMiOQta.M 

[Á hiUtUfOi) 
I Fatal imprudencia mial 



Siman, i Maldito, arncB, «I esmwlef^ 
Oiga usted. Yo me divoido. 

{Ál notario.) 

Luda. (Keo es lo que yo quería.) 

Simón, Hoy mismo. 

Tomét. (Yo Iré detrás.) 

Ánt. |Ali,don Simón,... don Tomás...! 
Sabina, mucho te quiero 
Y tú lo mereces ; pero 
{No me casaré Jamás! 



EL PELO DE LA DEHESA^ 



GMEDIA ni CINCO AGIOS, 



IL TEATBO Vth MlilfCIPI POM 
B 1840. 



fUimA fB IL BU IS M 



PEBSORASL 



RUSA. 

La marquesa. 

JUANA. 



Don frutos. 
Don RBMIOIO. 
Don MIGUEL. 



roffo . 4M pdr !• dtfMlMi éH «ator eM4«M á la «ealarA 7 á otras habilaeloBaa 
* laa plaiaa Iniarloraa. Otras dos paarlis laterales : la da la daraelia aa la qaa 
UMáa Adoamioa; ta da ta lifilafdt nta taaMtn É lo Isiarlor da la ea«. 



JPotU 
Atahabliadoi 



k«ial 



ACTO PRIMERO. 

ESCENA PRIMERA. 
ELISA, JUANA. 

Juana. 4 Y m ha de caear ustad 
GoD un rústico labriego P 

Eliia, Si ; ya be dado mi palabra. 

Juana. ¿Lo sabe aquel caballero? 

Elisa. ¿Quién? 

Juana. ¿ Quién ba de ser ? Aquel 

Que hace dos anos y medio 
Que la adora á usted y hébe 
Por esa cara los vientos. 

Elisa. {Ab!... Don Miguel. 

Juana, i Y al nombiarie 

Me pone usted ese gesto 1 
dCon que ya no hay e^eransa 
PaitélP 



BUsa. Ya tos; aooeplo 
La mano de otro... 

Juana. Bs dedr 

Que cual hump se ha deshed 
El aniigao amor*.. 

Elisa. i Amor! 

Aquello fué un pasatiempo. 
Me agradaba su figura, 
Su uniforme , su despeiq*». 
¿Qué sé yo? Me complacía 
En bailar con él y creo 
Que no me sonaban mal 
En su boca los requiebros. 
Quizá también de la mia 
Se desusé en un momento 
De imprudencia alguna Crasa 
Que halagara sus deseos; 
Mas yo no perdí el color 
Ni et apetito ni el saa&o , 
Síntomas sTerigoados 
De un cariño yerdadero; 
Y él por su parte, á pesar 
De que hacia mil exUeaos» 
I Nunca llegó serUnBeote 



80 



EL PELO DE LA DEHESA. 



A liablanne de casamiento. 

Juana, Por pura delicadexa. 
Ya ve usted ; un subalterno... 
Pero yo sé que esperaba 
De un dia á otro e) ascenso 
A capitán... 

Elisa, Aun asi 
Fuera mucho atrevimiento. 
Siendo hija yo de un marqués, 
Que aspirara á ser mi dueño. 

Juana. Perdone usted. £i es hijo 
De barón... 

Elisa. No te lo niego, 
Mas no es segundón siquiera» 
Que cuatro hermanos nacieron 
Antes que él y están casados, 

Y con prole todos ellos. 

1 No es nada lo que tendrían 
Que atarearse ios médicos 
Para que él llegara ¿ ser 
Lo que su padre y su abuelo 1 

Y aun eso importara poco 
Gomo él tuviera otro genio ; 
Pero es xeloso, tronera, 
Suspicax y pendenciero. 
¿Casarme con él? i Jesús! 
Mi casa fuera un infierno. 

Juana. \ Ya I Gomo usted no le quiere. 
Exagera sus defectos , 
Sin echar de ver que nacen 
Jk\ mismo limor... 

Elisa. I Qué I Yo apuesto 

A que el dia en que marchó 
De aquí con su regimiento 
Se propuso relevarme , 

Y me ralevó en efecto , 
Gon la primer lugareña 

A quien pidió alojamiento. 

Jxuma. ¿ Gomo es posible ? Las cartas 
Que escribe cada correo... 

EUsa. Tres hace ya que no he visto 
Su letra, de donde infiero 
Que ni se acuerda de mi ; 
Y, como soy, que me alegro , 
Que asi excuso revolver 
La cabesa y el tintero 
Para imaginar disculpas 
A la boda que proyecto. 

Juana. ¿Quién sabe si al postillón 
Ha ocurrido algún tropiezo , 
O si tendrá la desgracia 
Don Miguel de estar enfermo? 
O tal ves está en camino 
Para Madrid, y de intento 
No nos ha anunciado el viaje, 
Porque quiere sorprendemos. 

Elisa. No crees tal ; -- y si viene , 
¡ Bien venido ! Le daremos 



Los dulces. 

Juana. Para él serían 
^cibar, hiél y veneno. 
'^ Elisa. Vamos; decididamente 
Le proteges. 

Jwma. Le protejo 
Porque ama á usted , y presumo , 
Hablando con el respeto 
Debido, que no merece... 

Elisa. Yo no he contraído empeños 
Gon don Miguel; ni mamá 
Le querría para yerno. 

Juana. Pero ¡por Dios, señorita!... 
¿ No se muere usted de miede 
De pensar en esa boda? 
Es cosa que no comprendo 
Gomo se decide usted... 

Elisa. Raiones hay para ello. 
Nuestra casa está arruinada. 
De su esplendor solariego 
Apenas queda otra cosa 
Que pergaminos, y pleitos, 
Y deudas. Don Baltasar 
De Galamocha y Gentene, 
Padre que fué de don Frutos , 
Mi novio , y en cuyo pueblo 
Tenemos un caserón 
Ruinoso y cuatro barbechos. 
Hubo de prestar no sé 
Qué cantidad de dinero 
A mi padre , que Dios haya , 
Guando pasó aquel invierno 
En Zaragoza. Tres años 
Después de hacer el empréstito 
Reclamó don Baltasar 
El capital y los réditoe. 
Pidióle plazos mi padre 
Sin esperar obtenerlos, 
Pero se quedó pasmado 
Guando con rostro halagüeño 
Le dijo don Baltasar : 
« Señor marqués , sin apremios 
Ni Jueces, ni ejecuciones, 
Y, lo que es aun mejor que esto , 
Sin que suelte usted un cuarto 
Puedo quedar satisfecho. 
Guando usted me conoció 
Ere yo muy rico , y luego, 
Gomo tomé por contrata 
Los víveres del ejército, 
¡ Ya ve usted... ! Hablemos claro : 
No es oro ya lo que anhelo , 
Que un terremoto no puede 
Levantar el que poseo , 
Sino títulos y honores ; 
No para mi, pobre viejo 
Que al primer aire colado 
Espero quedarme tieso , 



ACrO PRlMERa 



81 



Sino pan aquel buen mozo 

Que ha de heredar mis talegos. 

Ahon bien; si usted no Uene^ 

Horror al nombre de suegro, 

Déme usted su única hUa 

Para mi único heredero , 

Que si no es de ilustre sangre 

Tampoeo nació plebeyo* 

Él será marqués por ella, 

Ella por él hará bueno 

El marquesado ; y, por último , 

El goto será completo 

Cuando nos llame á los dos 

Papá grande un mismo nieto. » 

Despreocupado mi padre, 

Y mi madre... un poco menos , 

Pero aficionada al lujo^ 

Cual todas las de mi sexo , 

Aceptaron un partido 

Que por motiTos diversos 

A todos estaba bien ; 

YolTióse uCano y contento 

Don Daltasar á Belchite , 

Pero al mes ya habla muerto ; 

Mi padre murió también 

¡ Téngale Dios en d cielo ! ; 

Como siguió tan de cerca 

Al tratado casamiento 

El duelo de ambas familias , 

No me habló de este proyecto 

Mamá hasta cumplido el luto; 

Vencida yo de sus ruegos 

Acepté ; también parece 

Que está don Frutos resuelto 

A cumplir la Yoluntad 

De su padre ; de un momento 

A otro llegará á Madrid ; 

Se firmarán los conciertos ¡ 

Tú tendrás un buen regalo ; 

Yo un buen marido , y... laus Deo, 

Juana. Todo eso , señora mia, 
Seria bueno y muy bueno 
Si no hubiera entre los novios 
Tantas leguas de por medio. 
Usted no ha visto Jamás 
Al tal don Frutos. Si es feo... 

Eltta, No, Juana : muy ai contrario. 
[Sacando y enteñando á Juana un retraía,] 
Juiga por este bosquejo. 

Juana, i Hola I ¿Retrato? 

Elisa. A lo principe, 

Fué recíproco el obsequio. 

Juana. ¿Hay en Belchite pintores? 

Elisa. Zaragon no está lejos.— 
¿Qué tal? 

Juana. Guapote y rolUio. 
Tiene cara de tudesco. 
II. 



Mas quUá le han adulado... 

Y aqui no vemos el cuerpo... 
Elisa. Sé que llene buenas formas 

Y talla de granadero. 

Juana. Pero en el mismo retrato 
Muestra que es zafio y grotesco. 
Mire usted bien. ¡Santo Dios, 
Qué levita y qué chaleco 1 

Elisa. En Madrid hay buenos sastres , 

Y ya se ha provisto á eso. 

Juana. SI , como tengo entendido , 
Nunca salió de su pueblo, 
Vendrá tan rudo... 

Elisa. No importa : 

Nosotras le puliremos. 

Juana. Taladrará los oidos 
Con aquel maldito acento 
Aragonés... 

Elisa. Poco á poco 
Lo irá en la corte perdiendo. 
¿Tan fácil es encontrar 
Un marido sin defectos? 
Si no es fino y elegante, 
Será cariñoso, üemo , 
Sencillo, dódl... 

Juana. O potro 

[Entre dientes.) 
Cerril que plante al lucero 
Del alba una coz. 

Elisa. ¿Qué dices? 

Juana. Nada. 

Elisa. El timón del gobierno 

Me abandonará gozoso , 

Y eso es lo que yo pretendo. 
Juana. Dios lo quiera, mas casarse 

Sin amor... 
Elisa. Amor es ciego, 

Y aunque acierta alguna vez 
Es muy mal casamentero. 



ESCENA 11. 
ELISA, JUANA, la MARQUESA. 

Jf orq. ¿Aun no te has vestido «Elisa , 

Y esperas hoy á don Frutos? 
Elisa. I Eh 1 no corre tanta prisa. 

Es cosa de ocho minutos. 

Jfarq. ¿Ocho minutos? No tal; 
Que si has de lucir lu tren... 

Elisa. Para un novio provincial 
De cualquier modo estoy bien. 

Jfarq. Yo quiero que le deslumbres , 
Aunque afectes abandono , 

Y que desde hoy le acostumbre» 
A las leyes del buen tono. 

6 



82 



EL PELO DE hk DEHESA. 



Aunque tu trtunfo es seguro , 
Vístete como quien eres. 
Bueuo es prender al futuro 
Con veinticinco alfileres; 
Que si hoy le agradas modesta 

Y así... f á la pata la llana , 
Ya verás lo que te cuesta 
Sacarle blondas mañana. 
Yo le espero ya, bija mia, 
Porque tu dicha me alegra , 
Con humes de señoría 

Y con ínfulas de suegra. 
No le tengo por un Argos, 
Mas se admirari si ve 

A mamá de tiros largos 

Y á la novia en négligé. 

Elisa. En mi cara , no en mis dijes , 
Confiar fuera mejor; 
Pero una vez que lo exiges..., 
Vamos , Juana , al tocador. 
( Van con Jwina por la fm«rta dé la 
ixquierda.) 



ESCENA m. 

U MARQUESA. 

¡ Qué conflicto , Dios eterno I 
¡ Qué afrenta , Virgen de Atocha ! 
¡ Aceptar yo para yerno 
A un don Frutos Calamocha ! — 
Mas si con él me confundo , 
¿Quien me hará ningún reproche? 
¿ Qué papel hace en el mundo 
Una marquesa sin coche? 
Tal boda no me hace gracia , 
Pero el siglo es tan mercante... 
También es aristocracia 
La del dinero contante. 
Ese yerno , bien lo sé , 
Será un patán, será un oso , 
Pero yo siempre seré 
Marquesa de Valfungoso. 
Mi ejemplo y un figurín 
Harán tal ves el prodigio 
De desasnarle y, en fin... 
¡ Hola ! Aquí está don Remigio. 



ESCENA IV. 

U MARQUESA, Don REMIGIO. 

Aem. Salud, marquesa. Un bagaje..., 
Gallego por otro nombre , 



Ya ha traído el equipaje 
Provisional de aquel hombre. 
Por la puerta del pasillo 
Ya en su cuarto se introdajo. 
Ello costará carillo , 
Mas I qué elegancia y qué lujo ! 
Obra maestra del sastre... 
Y mía en cierta manera ; 
Que fui, temiendo un desastre. 
El mentor de su tijera. 

Marq. Que venga al cuerpo del aatlo 
Es lo que importa en rigor. 
Lo demás fuera un oprobio 
Para el sastre y ei mentor. 

Rem. Todo se hiso , y eonsti en aetas. 
Con entera sujeción 
A las medidas exactas 
Que vinieron de Aragón. 
Venga usted á ver la ropa... 

Marq, Yo la veré mas despacio. 

Aem. Mejor no se hace en Europa 
Ni se gasta en un palacio. 
Ahora, si usted lo permite, 
Voy al parador... 

Marq. Si, si. 

Rem, A esperar al de Bekhite 
Para conducirle aquí. 

JTarq. Es mucha molestia... 

Rem. i Oh! No. 

Yo sería muy bellaco , 
Si á dama de tanto pro... 
Soy amable : este es mi flaco. 



ESCENA V. 
La MARQUESA. 

I Qué trajín I Él se halla en todo. 
Merece que se le cobre 
Cariño. Nos come un codo, 
Pero bien lo suda el pobre. 
Hago de él cuanto yo quiero. 
Ya le gruño, ya le embromo... 
En ia calle es mi escudero ; 
En casa mi mayordomo. 
Y á todos con esa fe 
Sirve. Así tiene un enjambre 
De amigos, i Oh! Siempre fué 
Muy filantrópica el hambre. — 
Mientras la novia se avia, 
Voy á ver qué ropa es esa. 

(Se dtrt^e á la puerta de la derecha.) 
Mucha lástima sería... 

Mig. A los pléa de usted, marquesa. 
(Jfffli la puerta M for9*) 



ACTO PRIMERO. 



•8 



ESCENA VI. 
U MARQUESA, Don MIGUEL. 

JTarg. Caballero, beso á usted... 
¡Qaé Teo ! ¡Usted por acá ! 
Mucho celebro... 

Mig. He Tenido 

Con licencia temporal 
Por dos meses. ¿Usted buena? 

Marq. Talcualilla. Con el plan 
Que sigo ahora... 

Mig, 4 Y la linda 

Elisa? 

Marq. Sin noyedad. 
Sentémonos. 

( Se tienta en el sofá. Don Migw^ «a á 
tomar una iüla.) 

Mig. Con permiso... 

Marq, No. Venga nsted al sofá. 

Mig, Celebro que no baya nadie.*. 

{Sentándote en el tofá,) 

Marq. ¿Por qué?... 

Mig. Tenemos que hablar. 

Marq. Pues ¡vaya I Expliqúese usted 
Y no ióiga cortedad. 

Mig. No soy yo corto de genio , 
Señora mia , pero hay 
Casos y cosas que al hombre 
Mas Tállente hacen temblar. 

JTarg. ¿Y qué teme usted? ¿Soy yo 
Alguna fiera...? 

Mig. No tal; 

Pero... nn desaire... 

Marq. I Desaires 

A un hombre de calidad, 
A un amigo I Hágase usted 
Justicia. 

Mig. En primer lugar , 
Declaro á usted que yo estoy 
Enamorado. 

Marq. {Ba! iBa! 
Si de otra culpa mas grave 
No se viene usté á acusar , 
Yo le absuelvo desde ahora. 
¿Hay cosa mas natural? 
¿Y quién es ia...? 

Mig. Yo crei 

Que usted lo sabria ya... 

Marq. Yo ¿de dónde? 

Mig. Ciertas cosas 

No se pueden ocultar. 

Marq. Pues como osted no le explique... 

Mig. No me he explicado , es verdad , 
Hasta hoy, porque esperaba 
El ascenao á capitán... 



Jíarq. i Ah 1 1 Doa charreteras 1 \ Bien I 
Ya no hay hombro desigual.— 
¡ Qué sea por muchos añosl 

Mig. {Cumplimiento singular I 
¿ No querrá usted que, siquiera, 
Aspire á un gradito mas? 

JTarq. Perdone usted. Sin pensario 
He dicho una necedad. 
Si por mi fuera , mafiana 
Sería usted general. 

Mig. Si antes me hubiera casado 
No tendría viudedad 
Elisa. 

Marq. ¡ Acabara usted I 
¿ Con que es Elisa el imán 
De ese tierno coraxon? 

Mig. Sí; la amo con ceguedad, 
La idolatro , la... 

Marq, Ahora veo 

Que no sabe usted lo que h«y. 

Mig. ¿ Pues qué hay?... 

Marq. Amigo del alma, 

Bien puede usted perdonar. 
Elisa no es para usted. 

Mig. ¿ Seré demasiado audas 
En solicitarla? ¿Acaso 
Porque es corto mi caudal...? 

Marq. Todo hay que mirarlo, amigo, 
Mas la gran diflcpltad 
No está en eso. 

Mig. Pues ¿ en qué? 

JTarg. En qoe la voy á casar. 

Mig. t Ayl ¿De veras? 

JTarg. Ya lo he dicho, 

Y yo no hablo en alemán. 

Mig. ¿Cuándo? 

JTarg. Mañana. 

JTh^. ¿Con quién? 

JTarg. iQué flujo de preguntar 1 
Con un hombre. 

Mig. ¿ Usted no mira 

Que está clavando un puñal 
En mi pecho? 

JTarg. Amigo mió... 

Mig. Eso es una üiiquidad. 

JTarg. ¿ Cómo iniquidad? 

Mig. i Horrible 1 

i Y vengo yo del Bastan 
Para esto I 

JTarg. Con efecto 
Es mucha casualidad. 
Los dos en el mismo dia... 

JTt^. (Estoy sudando alquitrán.) 

JTarg. Ahora llegará don Frutas 
A la puerta de Alcalá. 

Mig. ¿Se llama don Frutos ? 

JTarg. Si. 

Mig, I Nombre Boei! 



M 



EL PELO DE LA DEHESA. 



Marq. Natural 

De Belcblte en Aragón. 

Mig. {Santo Dios! Será un patán, 
Será... ó Es rico? 

Marq, Poderoso. 

Mig. I Oh matrimonio fatal I 
I Desgraciada Elisa! 

Marq. \ Calle ! 

¿Tan fiera calamidad 
Es un novio millonario ? 

Mig. Por san Cosme y san Damián , 
No la sacrifique usted 
A un marido montaras ; 
No con un golpe de estado 
Quiera usted tiraniíar... 

Marq. \ Dale! Aquí no hay tirania. 
¿ Quién fuerza su voluntad? 
Él tirano será usted 
Que sin viña ni olivar , 
Y sin quererle la chica , 
Que es lo mas original , 
Tiene empeño de llevaría 
Militarmente al altar. 

Mig. Yo no soy tan temerario. 
Ella me ama, y si falaz 
No es su labio... 

Marq. Aquí se acerca. 

Ella misma nos dirá... 



ESCENA VIL 
U MARQUESA, Don MIGUEL, ELISA. 

Elisa. ¡Ah! ¡Don Miguel! 

(Muy elegante.) 

Mig. Con que ¿es cierto? 

Con que ¿ha sido usted capaz 
De olvidarme... ? 

Elisa. No , señor. 

Cuente usted con mi amistad... 

Mig. ¿Amistad? {Lindo despacho 
Cuando vengo hecho un volcan...! 

Elisa. ¿No quiere usted ser mi amigo? 

Mig. Yo quiero ser algo mas. 

Elisa, c Marido? No puede ser : 
Me he comprometido ya. 
¿ Cortejo ? Líbreme Dios , 
Que eso es pecado morlai. 

Mig. ¿Asi corresponde usted, 
A mi esperanza , á mi afán...? 

Elisa. Yo no he prometido nada. 
Lisonjas de sociedad , 
Favores de rigodón , 
Una carta insustancial ; 
Todo eso es galantería , 
Pasatiempo... 



Mig. \ Voto á san... 1 

(Con qué firescura me pone 
En la garganta un dogal! 

Elisa. Yo creí que usted ya estaba 
Arreglado por allá. 

Mig. (Yo! 

Elisa. Y como usted no escribía... 
( I Guapo está de capitán I ) 

Y como usted no me habló 
Nunca de fe conyugal..., 

Y pasan dias y dias .., . 

Y una tiene que pensar 

En una... En fin, me remito 
A lo que ha dicho mamá. 

Marq. ¿Eh? ¿Qué dice usted ahora? 

Mig. Que estoy dado á Satanás; 
Que siete veces maldigo 
Mi necia credulidad; 
Que ya no hay fe en las mujeres, 
Que no quiero ya tratar 
A ninguna , que me voy 
Para no volver Jamás... 



ESCENA Vm. 

U MARQUESA, ELISA, Don MIGUEL, 
JUANA. 

Juana. Ya viene. 

Mig. ¿Quién? 

{Deteniéndose.) 

Juana. Don Remigio 

Con don Frutos. 

Mig. {Mi rival!... 

Pues me quedo. 

Marq. ¿Con qué fin? 

Mig. Es mera curiosidad. 

Juana. Le he visto desde el balcón. 
Ya habrá entrado en el zaguán. 

Marq. Mire usted que está en mi casa. 

Mig. Yo la sabré respetar. 

Mairq. No demos aquí un escándalo... 

Mig. Ni aquí ni fuera. ¿ Qué mas 
Quiere usted ? Yo me resigno... , 
Mas quiero verle. 

Juana. Aquí está. 



ESCENA IX. 

La marquesa, ELISA, Do» MIGUEL, 
JUANA, Don FRUTOS, Don REMIGIO. 

(Don Frutos se presenta como señorito de 
lugar en dia de fiesta y con notable atraso 



ACTO PRIMERO. 



85 



en la moda* oumqM con buena ropa. — 
La marqueta y Elisa se sientan en el 
sofá.) 

Arai. Se&ons... 

{Presentando á don Fruías.) 
Mig. ¿Ese paxguato 

(ii la marquesa,) 
Es el noTlo P 

Fnil. Seik>rita... {A Juana.) 

Dnlce novia... (Queriendo ábraxarla.) 
Mas bonita 
{En vox baja á don Remigio.) 
Me paredó en el retrato. 
Mem. I Qne no es esa! (Apurado.) 

Juana. No soy yo. 

(Eiéndose. También se rie don Miguel,) 
Prut, Pues creí... 
Juana. Soy la doncella. 

Prut, ¿Pnes cuál es mi noTlaP 
Rem. Aquella. 

Marq. |Me ha gustado el quid pro quól 
(De mal gesto.) 
Rem, (Al primer tapón lurrapas.) 
Prut. Me equivoqué , vive Cristo; 
Y es que en Madrid , por lo visto, 
Todas las motas son guapas. 
Elisa, iky, mamá I [En vox baja.) 
Mig. (i Bien i Ya me vengo. ) 

Prut. \ Oh , que está allil... t Mentecato 
( Pijando la fiista en Elisa. ) 
De mi !— Es el vivo retrato 

(ii don Remigio.) 
Del retrato que yo tengo. — 
Dios guarde á usted , do&a Elisa. 

( Acercándose. ) 
Elisa, Felices. 

Marq, ({Volada estoy !] 

Vete de aqui. 

( A JuanOt que se está riendo. ) 
Juana. Ya me voy. 
(No puedo tener la risa.) 



ESCaENA X. 

U MARQUESA, EUSA, Don FRUTOS, 
. Don MIGUEL , Don REMIGIO. 

Mig, (Voy á pasar un buen rato.) 

Elisa. Esta señora es mamá. 

Prut, ¡Ahí... Servidor... Gomo allá 
No llegó mas que un retrato... 

Marq. Y aun ese estaba de sobra. 
{Después de verla pintada, 



Llamar novia á la criada ! 
i Qué horror 1 

Ffur. La misma zosobra... 

Y... , la verdad, no esperé 
Que en tan felix coyuntura 
Me esperase mi futura 
Sentada en el canapé. 
Hallar pensaba á mi bella , — 
No sé si esto es excederme , — 
Con tanta gana de verme 
Gomo yo de verla á ella. 
Topo al colarme aqui dentro 
Una chica de buen porte , 

Y creo que es mi consorte 
La que me sale al encuentro ; 
No reconoxco el traslado , 
Mas digo para mi pecho : 

I Eh ! siempre va largo trecho 
De lo vivo á lo pintado; 
En esto viene á advertirme 
El señor que me equivoco; 
Pero si se tarda un poco 
¡Zas I yo la abraso , y de firme. 

Mig. (\ Me gusta el desembaraso !) 

Elisa. (Pues no es tonto, aunque grosero.) 

Marq. Esta es la novia. 

Prut. ¡Ahí Sí... 

Marq. Pero 

Suprima usted el abraso. 

Prut. Bien. Mis fines eran buenos , 
Mas me aguanto y no me pico. 
No me hará pobre ni rico 
Un apretón mas ó menos. 

Y abrasos del coraxon , 
Hijos de pura alegría , 
No se dan á sangre firia, 
Sino asi... , de sopetón. 

Rem, Cosas de así... como así ; 

(ii la marquesa.) 
Mas cuando él recapacite 
Que no estamos en Belchite... 

Frut. Ya sé que estamos aqui. 
(¡Vaya una familia tiesa! 
Pues aunque fuera yo el coco...) 

Rem. fii soltará poco á poco 

(En rox baja á la m^srquesa.) 
El pelo de la dehesa. 

Jíarq. ¿No toma usted una silla? 

Prut. Sí haré, si no es contra fuero 
Que un honrado forastero 
Tome asiento en esta villa. 
(Se sienta , y hacen lo mismo don Miguel 
y don Remigio.) 

Marq. Volviendo á lo del abraso, 
Aqui no se mira bien 
Que los novios se le den 
Antes dM solemne laxo. 



M 



EL P£LO DE LA DEHESA. 



Frut. SI amor les haee cosguillas, 
Aquí y allí creo yo 
Que , Bi con testigos no. 
Se abrazarán á Uurtadillas. 
Lo primero es mas honesto; 
Mas ni así ni de otro modo 
En abrazar me incomodo 
A quien me pone ese gesto. 

Marq, (Cedamos , que ya se amosca.) 
No crea usted que ella sienta... 

Frut. Pues si ha de ser mi parienta 

(Con enfado,) 
Que no me mire tan fosca. 

Marq. Su modestia no permite... 

Fruí. Ya me carga su modestia. 
¿Qué va á que tomo una bestia 

Y doy la TuelU á Belchite? — 
1 Bien I Ya se rie. Esto es algo. 

Elisa, ¿Quétalel vii^e? 
Frut, Tal cual ; 

Mas volqué en un pedregal 

Y á poco no me desnalgo. 
Mig, (¡Me desnalgo!) 

{Haciendo aseoi,) 

Frut, En diligencia 

No vuelvo á viajar. 

Rem. Pues ¿cómo? 

¿fin carro? 

Frut, En mi macho romo , 
Que es animal de conciencia. 

Rem. Se conoce que los dos 

[Ápwte á don Mifuek) 
Simpatizan. 

Frut, I Oh qué linda 1 

{Mirando á Elisa emb^ddo,) 
I Qué boca! Es como una guinda. 
¡Qué Ullel ¡Yálgame Dios! 

Elisa, Mil gracias por la lisonja. 

Frut. No. I Qué ojuelos ! ¡ Oh qué fragua t 
La boca se me hace una agua, 

Y el corazón una esponja. 

Mig, f\ Cómo la requiebra el ganso 1) 
Marq, (Ya me tiene el alma en vilo 

Y si no le corto el hilo...) 
Usté ha menester descanso... 

{Á don Frutos levantándose, y todos hacen 

lo mismo.) 

Frut, Yo no. Al lado de una bella... 

Marq, No obstante... 

Frut. Obedezco pues. 

Adiós, cordera. {A Elisa.) 

¿Cuáles 

{A la marquesa.) 
Mi habitación P 
Marq. Es aquella. 

(Mostrando la déla derecha.) 



(Al voherse de pronto don Frutos derriba 

un velador que habrá en medio de la 

sala con un juego de té.) 

Frut, Voy... ¡Voto al siete de bastos!... 

Elisa. ¡Jesús! 

Mwtq, I MI almuerzo de china ! 

Frut, I Otra ! ¿Quién , diablo , imagina 
Poner en medio los trastos ? 

Rem, Ayude usted... 
{Entre don Miguel y don Remigio lemntan 
el velador y lo demás,) 

Marq. \ Ayer mismo 

Un dineral me costó! 

Frut, ¿ No fuera peor que yo 
Me hubiera roto el bautismo? 
En mi tierra... 

JTor^. ] Hombre fanesto 1 

Fruí. No sucede eso. 

Rem. Ya va 

{A don Miguel.) 
Escampando. 

Frut. Porque allá 

Cada cosa está en su puesto. — 
Pero, en fin , por cuatro frascos 
No hemos de gemir ahora. 
Sosiégúese usted , señora , 
Que yo pagaré los cascos. 
Con que... hasta luego. 

{Vase por la puerta de la derecha,) 

Rem, Es novicio... 

(Apairte á la marquesa,) 

Marq. Maldeeido sea , amen. 
Sígale iuted«.. Yo también ; 
¡No haga allí nuevo estropicio ! 



ESCENA XL 
ELISA, DoK MIGUEL. 

Elisa. (lEse novio es una fiera!) 

Mig, El novio es hombre de gusto. 
Yo celebro como es Justo... 

Elisa, ¡Don Miguel!... 

[Enfaáadio.) 

Mig, Adiós, cordera. 

(Remedando á don Frutos.) 

Elisa, (Yerta como esa pared 
Me ha dejado.) 

Mig. Ah , ah , I qué risa... I 

Él me vengará de Elisa. 

Elisa. £i me gusta ñus que usted. 

(Con despecho.) 

Mig, Seréis felices los dos. 
Ya envidio el grato solaz... 



ACTO SEGUNDO. 



87 



Elisa. ¿Qaiere usted dejanne en pu? 
(Vate por la puerta de la izquierda.) 
Mig, i Jasto castigo de Dios ! 
[Á íafNMTla y ee retira luego por el foro.) 



ACTO SEGUNDO. 

ESCENA PRIMERA. 
U MARQUESA, EUSA. 

Mairq. Vaya, esas son nlfierias , 

Y aunqae en parte las disculpo , 
Ya tu palabra empeñaste 

Y quebrantarla no es justo. 

Elisa. Pero , mamá , i si es un hombre 
De tan mal tono, tan rudo... I 

Marq. Alguna corteza tiene , 
Mas como de esos palurdos 
En dos meses de Madrid 
Se vnelyen finos y pulcros 

Y elegantes. Por ventura, 
¿Es menester grande estudio 
Para imitar á esa cáfila 

De galancetes insulsos 

Que en tertulias y cafés 

Pasan por hombres de gusto P 

En cuatro dias se aprende 

Con un mediano discurso 

La chachara insustancial 

Con que se lucen algunos. 

Mientras tanto, ¿qué hace un hombre 

Para no soltar rebumosP 

Callar, frunciendo los cejas 

Con estudiado repulgo, 

Y dedr al que se admire 
De verle tan taciturno : 

« I Soy romántico , soy genio I 
Mi misión en este mundo 
Es... ¡caUarl »; — Y si á esto afitde 
Una contracción de múacniot , 

Y se ya sin balndar 
Retorciéndose los puños. 
Dirán : « ¡ Lástima de Joven 1 
Su esplín le abrirá el sepulcro. 
iQué buenas cosas se callal 

\ Qué talento tan profundo! » --* 
¿Para vestir á la moda 
Qué ciencia, qué genio infuse 



Ha menester, donde hay sastres , 
Quien cuenta miles de duros? — 
Para abonarse en la ópera 
Y, según viene el impulso , 
Chichear la cavatina 
O dar aplausos al dúo , 
No es preciso conocer 
Las reglas del contrapunto ; 
Ni otra cosa se requiere 
Que tener dino-o y mucho 
Para jugar tres albures... 
El que no truena al segundo. 
Así se suelen formar 
Los petimetres al uso , 

Y mas de cuatro tal vez 
Entre los de alto coturno 
En eso de letras gordas 

Dan quince y falta á don Pmtoe... 

Elisa. I Oh ! Tú dirás lo que quieras, 
Pero esos modales rústicos 
No se olvidan fácilmente; 
Ni después de cinco lustros 
Muda de hábitos un hombre 
Que se halla bien con los suyos. 
Tú viste cuál se anunció 
Desde su primer saludo. 
Tú viste... 

Jíarq. Dices muy bien ; 
Nedo y aturdido estuvo; 
Pero es achaque de novios. 
¿Quién no paga ese tributof 
Yo me enfadé mas que tú, 
Porque tengo malos hunu»; 
Mea eonslderando luego 
Que, si es maiaoote y braaee, 
Ni entendimiento le falta, 
Ni tiene el alma de estuco; 
Recordando la postrera 
Voluntad de mi difunto, 

Y mirando en fin la cosa 
Con maduros y con pulso, 
Veo que fuera bobada 
Renunciar por tas escrúpulos 
Al acaudalado yerno 

Que me sacará de apuros. 

Elisa. I No eres tú la amenanda 
De sujetarte á su yugo , 
Mamá, que si fuera asi 
Tomarían otro rumbo 
Tus reflexiones! 

Jíarq. ¿Acaso 

No es buen moto, blanco, rubio f... 

Elisa. Si, su figura me agrada, 
Mas dirán que es un absurdo... 

Marq, Simplecilla, no te cuides 
De lo que murmuro^el vulgo. 
Tú te casas para tí , 
No para él ; y , por último , 



88 



EL PELO DE LA DEHESA. 



¿ Quién repara ya en maridos? 
Todos Tienen ¿ ser unos. 
Las mujeres dan el tono 
Con sus gracias y su lujo. 
¿Qué hacen ellos en nn baile, 
Por ejemplo? Como buhos 
Se van todos agrupando 
En el rincón mas oscuro 
De la sala. Allí reparten 
Los dominios del gran turco , 

Y en un dos por tres revuelven 
El Tajo con el Danubio; 

O en el tresillo engolfados 
Disputan como energúmenos 
Sobre si echaste la mala 
Debiendo rendir el punto.,,; 

Y no sabe alguno de ellos 

Que mientras cuenta los triunfos , 
Un galán le da eodiUo 

Y su esposa hace renuncio, 
Elisa, Pero, mamá... 

^o>rq. Calla, chica, 

Que ya sale tu futuro. 



ESCENA n. 
U MARQUESA, EUSA, Don REMIGIO. 

Marq, ¿No viene el aragonés? 

Rem. Tardará pocos instantes. 
Se está calzando los guantes... 

Elisa, i Qué I ¿te los pone en los pies? 

Rem, He usado de nna figura 
Retórica. 

JTor^. ¿Está buen moso? 

Rem, ¡Ohl S( , señora; da goio; 
Solo que el pobre se apura... 

Marq, Él vestía tan holgado... 

Rem, Pues , y al que no está hecho á 
bragas 
Las costuras le hacen llagas.— 
Pues todo le está pintado. 
Un buen sastre y mucha plata... 
Yo le he dado , por supuesto , 
Instrucciones y le he puesto 
Por mis manos la corbata. 
Por poco que yo le exhorte 
Y por poco que él me imite. 
Ese roble de Belchite 
Se aclimatará en la corte. 
Sí; le puliremos pronto, 
Que, aunque él tiene , y lo confiesa , 
El pelo de la dehesa, 
No tiene pelo de tonto. 
Si le mira con desden 
Elisa, á fe que le ultraja, 



Elisa, ¿De veras? 

Rem. Es una alhi^a. 

Doy á usted mi parabién. 

Marq. ¡Pero esos guantes, se&or!... 

Rem. Ya me van dando cuidado. 
Voy á ver... 

Elisa, No le habrá dado 
Don Remigio el calxador. 



7^ 



ESCENA m. 



U MARQUESA, EUSA, Don REMIGIO, 
Don frutos. 

{Don Frutos se presenta vestido de rigorosa 
moda , muy tieso de eueUo y de cintura , 
pero andando con dificultad como si le 
apretasen las hotos. Trae puestos los dos 
guantes f y uno de ellos roto,) 

Fruí. (Yo creía que en un mes 
No me entraban...) 

ElUa. lAy, qué tieso! 

{Á su madre en vox baja,) 

Frut. I Por vida...! 
{Haciendo un gesto y dando con el pié en 

el suelo como para que acabe de entrar 

la bota,) 

Señoras, beso 
A ustedes los cuatro pies. 

Marq. ¿Cómo cuatro pies! 

Frut. La cuenta 

No marra. Dos y dos... 

Marq. Ya. 

Frut. ¡Pues ya! Los dos de mamá 

Y los dos de mi parlenta. 

Rem, (Ya se enmienda el Ganimedes.) 
Frut. Me ha dicho este caballero 
Que es saludo muy grosero 
El decir : Dios guarde á ustedes; 

Y que en Madrid á estas horas, 
Como pueblo mas cortés. 

Se estila besar los pies 
Yerbalmente á las señoras. 
Para hacerlo con mas gala , 
Yo al besar los he contado , 

Y mas hubiera besado 

SI mas hubiera en la sala. — 
iMaldiUseaUboU! 
Estoy viendo las estrellas. 

Rem, \ Si son tan suaves... ! Con ellas 
Bailara yo la gabota. 

Frut, No las llevo yo ni un día. 
{ Qué martirio tan cruel ! 

Rem, Ya dará de sí la piel. 



ACTO SEGUNDO. 



Frut. I Si; destroundo lamia I 

Rem. En Madrid los elegantes 
No calían lo que so pié. 
Un puntito menoB... 

FruL ¿Eh? 

Rem, Ea de rigor. 

Fruí, ¿Y los guantea? 

Antea loa Teo deahechos - \\ / «^^ ^ 
Que puestos, y si aun á gusto 
Dan guerra á un hombre robusto , 
«Qné aeiá Tiniendo estrechos? [• !-, • V> 

EHsa. Guante eatrecho es muy tenor. 

Fruf. ¿Aunque se haga este rasguño J!,^ 
{Mostrando el guahie,) 

ElUa, Si con él se cierra el puño, 
Mal guante. "^ 

Rem. Si; es de rigor. 

Fnu, De oír ¿ ustedes me chafo 
Y de Yer que estos enred<Mb ^.A 
Me en^abatan los dedos*" U \ 
Como si estuviera gafo/ -^ 

• ¡Y esta invención de trábill§í... ! c ' « ^ 
\j¿Y e\ oorbatin ? ¿ Quién lo, aguanta ? j^^ ^^ 
^ttfuga la garganta >? v • ^ . 
. Y en la oreja hace cosqnUlas. U > . 
1>ues ¿y el firaque? Esto es peor. 
;:2QnÍén se lo abrocha en un lance ? 
' No hay forma *9rque me alcance... 

Rem, No se abrocha. Es dé'rigor. 

Frut, ¿ Si creerán los oficiales^ 
De sastre que tengo goncg^? ~ ^ 
¡No se abrochal Pues entonces , 
¿ De qué sirven los ojales P — 
Mas de tantas perfecciones 
La que mas me maravilla 
Es la especie de cotUla . < 
Que me oprime los rifiones. 

Ítem. Es una £ija de goma ' > . ,^ . ^ 
[Á la marquesa.) 
Elástica para que entre 
En razón su enorme vientre « 
Porque si no se le doma... 

FruU Pero, hombre, por i san Melchor!... 
Tener baniiga ¿es delito? & \ t-^ 

Rem, Aquí todo señorito 
La suprime. Es de rigor. 

Frut. Ea de rigor... 

{Remedando á don Remigio.) 
I Tío Calores! 
{Enfadado») 
¿Sabe usted que ya me voy 
Enfürmñando y que doy 
Al diablo tantos rigores? 

Rem, No lo tome usted á mal. 

Marq. Son lecciones de buen tono. 

Fruí. Si quiere volverme mono, 
Se engiAa , {cuerpo de tal I 



89 



\ 



Hoy me pongo estos arreos fi' ía.v 
Porque usted los mandó hacer..; ^ 

Jíor^. Sí. 

Frur. Y á ninguna mujer... 

JTarq. ({Huyl i Mujer 1) 

Fruí. Hago yo feos; 

Mas determinado estoy 
Con pEQpósito muy firme v ^. \,^, 
A calzarme y á vestirme \ 
A medid a de quien soy. 

Y si aqui no puedo hallar 
Sastre que entienda mi pgcle , 
Yendrá á vestirme en la cócIjb 
El sastre de mi lugar ; 
Que yo gusto de estar horro, 

Y no dar tormento al basoT 

Y mover el pié y el braio'^ 
Sin necesitar socorro. . 

Elisa. (lAh!) 
\ t Jlo>^Q» Bien ; si á usted le molesta... 
*'^"'Fful. Levita y fraque, en buen hora. 
También por allá, señora, 
I Se usan el dia de fiesta. 
^' Ftúa. Y en los días de trabajo 

{Con sobresalto.) 
¿ Qué usaba usted ? 

Frutf,(yK t • ) Aunoue charra , «5 ' « 

Una peluda zamarra i) f í : ' '"^• 
Cuando hace frió me encajo ,'. 

Y en verano , amada Elisa , 
Chaquetilla de mahonj cA * ^' - '- 
Mas sTaprléto la^esláclon 
Ando en mangas de camisa. 

Eliea. (i Ay de mi I) 

Frut, Todo muy ancho, 

Que para andar por los cerros ""^ 

Con la fiscopeta y los perros , 

Y el tio Roña y el tio Francho... 
EUsa, I Ay, qué nombres ! \ El tio Roña ! 
Frut. Alli todos tienen mote i\x'r ;« ^ 

Tío Tozuelo , tio Poroto , 
Tia Lechuza , tia Ponzoña... 
^Yo vivo alli sin empacho C' ^ ' ♦ • 

Y mido por un rasgco ^i.^\> " ' ^ 
Al hi'3algo y. al pechero , 
Al leñador y al ricacho. 
Otros con menos caudal 
Desdeñan á los Perotes, 
Que hay también alli quijotn^. 
Gomo en esta capital ; '^ ^'^ 
Mas solo mi grande abasto V 
Se sabe allá por ei brio 
Con que gasto lo que es mió..., 

Y doy mas de lo que gasto. 
Rem. \ Es filósofo ! {A!¿art^ con Elisa^ 
Elisa. Y buen hombre. 

jEsosi! 



EL PELO DE LA DEHESA. 



Fruí. Guando me JuDto 
Con alguien , no le pregunto 
Su apellido ni su nombre ; 
Que sea honrado me basta. 
Quizá cuanto mas antigua 
Con menos fe se atestigua 
La pureza de una casta. 
¿ Quién será el santo vawjn 
Que diga con Juramento : 
I Veinticinco abuelos cuento 

Y ninguno fué ladrón !— 
No pongo en este capitulo 
A ustedes, ni me desdeño 
De llamar mi dulce dueño 
A la heredera de un titulo. 
En su última enfermedad 
Mi padre me lo mandó, 

Y, aun difunto, quiero yo 
Que se haga su voluntad ; 

Y cuando tan linda es 

La que me hace tanto honor, 
Bien puedo yo, pecador, 
Resignarme á ser^nárqués. 
Elisa. ¿Oyes, mamá? ¡ Se resigna 1 

(Aparte á ¡a marqtiesa,) 
Marq. ¡ Eh ! No lo tomes á ultraje. 

{En vox baja,) 
No está ducho. en el lenguaje... 
Sé tolerante y benigna. — 
Sin perjuicio de lo humano 

(i don Frutos.) 

Y lo afable , yo confio 
Que en la corte, yerno mió, 
Sabrá usted ser corfésano. 

Frut. Veremos ; haré un esfuerzo... 
Quiero dar gusto á mi mi^a. — ' 
Pero me prensa esta fija... 
No digeriré el almuerzo. ^ 
Aunque á Belchite no olvido , 
Daré honor al marquesado. 
Lo propio para un fregado 
Soy yo que para un barrido. 
Porque... lEl diantre de la boUl... 
Muy primorosa, muy bella, 
Mas para Jugar con ella 
Un partido de pelota... 

Rem, I Hola 1 Usted será muy diestro... 

Frut, {Oh, mucho I A largo y á plé^f 
De todas maneras sé ;— 

Y no he tenido maestro. 

Paes t correr !... Nadie me agarra. 

Pues I saltar !... En cada brinco 

De cuatro varas á cinco. 

Pues ¿ y tirar á la barra ? 

Tengo yo una fuerza atroz. 
Elisa. (¡ Ay, Virgen de la Almudena !) 
Fruí. Cargué un dia en Civiñena 

Cuatro quintales de arroz, 



ESCENA IV. 

U MARQUESA, El.lSA, Don FRUTOS, 
Don REMIGIO , JUANA. 

Juana. La condesa del Ejido. 

Marq, Que entre... 

Juana. Ya está en el estrado. 

Marq. Voy corriendo... 

Juana. Ha preguntado 

Si había el huésped venido. 

Mairq. ¿Qué has dicho ? 

(En tox baja.) 

Juana. Que irá al instante. 

Jíarg. i Todo lo hacéis al revés ! 
(Pero si ha de ser después...) 
Allá vamos. 

Juana, (\ Qué elegante I) 

(Mirando á don Frutos.) 



ESCENA V. 

U MARQUESA, ELISA, DoM FRUTOS, 
DOH REMIGIO. 

Jíarg. Tenga nsted. (i don Frutos.) 

Elisa, ven. 
Fruí. jVisiU? 
Jíarg. Si. 

Rem. (Dios enfrene 

Su lengua.) 

^ Jíarg. MI prima viene 
A damos el parabién. 
Fruí. ¡ Corriente 1 Vamos allá... 
Rem. \ Hombre... , el brazo á la señora ! 
[En tox baja á don Fruías.) 
Frut. I Ah 1 sí , sí. Tómalo , aurora. 

(Se 2o ofteee á EHsa.) 
Elisa. Déselo usted á mamá. 



ESCENA VI. 



LA MARQUESA, Don FRUTOS, Don 
REMIGIO. 



Jíarg. Venga. 

(Tomando el braxo de don Frutos ) 

Frut. (He de ser su pariente , 

Y no me dejan ahora...) 

Rem. Usted, por lo visto, ignora 
La legislación vigente... 



ACTO SEGUNDO. 



H 



Fruu Pero, seRor, ¿qu^ mas da...? 

Marq, Mientras otra ley no rija , 
No se da el braao á la hija 
SI hay de por medio mamá. 

Fruí. Está muy bien , mamá mia. 
Usted disponga de mí... 
(Ya se me ha sentado aquí... 

{Poniéndose la mano en el estómago,) 
I Y no es suegra todavía 1] 



ESCENA VIL 
Don REMIGIO. 

{ Vaya 9 que es original 
El mocito aragonés ! 

Y no es hombre que se mama 
El dedo, que sabe bien 
Dónde le aprieta el lapato, 
Gomo el otro montañés. 

¡Ya tiene alma !... Harto será 
Que bagamos carrera de él. 

Y si ahora tasca el freno , 

¿ Qué hará el amigo después ? 
Mucho me temo... Pero ellas 
Lo quieren, y siempre fué 
Mi sistema favorito 
Dejar el mundo correr, 
No indisponerme con nadie 

Y decir á todo : amen. 
Voy ahora á hacer la corte 
A esas damas... 



ESCENA Vni. 
Don REMIGIO , Don MIGUBL. 

Mig. ¡Oiga usted! 

Tenemos que hablar. 

Ítem. Con mucho 

Gusl», señor don Miguel. 

Mig. ¿Se casa por fin Elisa 
Con ese novio soez ? 

Rem. Creo que sí. Su fortuna 
Es hoy la misma que ayer $ 
Colosal, y la marquesa 
No querrá soltar el peí. 

Mig, Mas ¿ qué dice Elisa? 

Rem, Creo 

Que es del mismo parecer. 

JTty. ¿Sí? 

Rem, No simpatiza mucho 

Con el rústico doncel, 
Pero andando el tiempo espera 



Domesticarle tal vez, 

Y en tanto con doce mil 
Du ritos de renta... ¡ Pues ! 

Mig, ¡Pues I 

Rem, Y, bien considerado, 

La boda es igual. 

Mig, ¿ Por qué? 

Rem, Ella, esposa de don Frotoi, 
Puede vivir con el tren 
Correspondiente á ^u clase; 
Tomándola por mujer, 
Él, como dijo no ha mucho, 
Se resigna á ser marqués. 
Él lleva en arras el oro 

Y la novia el oropel. 

Mig. Con que ¿aprueba usted la boda f 
Rem, ¡Vaya si la apruebo I Cien 

Y cien veces... 

Mig, Pues yo digo 

Que es boda de Lucifer. 

Rem. ¿ Cómo... ? ¡ Usted... I 

Mig, Y el que la apruebe 

Debe andar en cuatro pies. 

Rem, (Me hace temblar.) Con efecto..., 
Puede haber razones... 

Mig, ¿Eh? 

Rem, No hay que enfadarse. Mi voto 
No tiene fuerza de ley. 
Convénzame usted. Soy hombre 
Que me dc;Jo convencer. 

Mig. I Voto á bríos i... 

Rem. Yo no creí 

Que usted tuviese interés 
En probarme lo contrario. 

Mig. ¡Voto á... ! ¿No lo he de tener, 
Si soy amante de Elisa? 

Rem, ¿De veras? ¡Oh )... Ya se ve. 
Como usted ha estado ausente , 
Yo ignoraba... ¡Vaya! ¿Quién 
Ha de aprobar que aquel bárbaro 
Sea preferido á usted? 

Mig. ¡ Y la ingrata le prefiere I 

Rem. ¡Calle usted 1 Eso es cruel. 

[Enternecido.) 

Mig, Mas la culpada no es ella. 

Rem. Así lo creo también. 

Mig, Sino sn madre... 

¡Oh! ¡Las madres!... 



Remt 

Mig, Y usted 

JleiR. 

Mig. 

Rem. Pero... 

Mig. 
De esta casa. 

Rem. ¿Qué he de ser; 

¡Pobre de mí I... 

Mig, Si esa falsa 

Me ha mirado con desden , 



¿Yo? 

Sí ; yo lo sé. 

Usted es el factótum 



92 



EL PELO DE LA DEHESA. 



SI 86 casa con don Frutoa . 
A usted debo esa merced. 

Bem. ¡Hombre! Yo... 

Jít0f. Usted aplaudía 

La boda, no ha mucho. 

üem. Bien; 

No lo niego; pero yo 
Hablaba de buena fe... 

Jít^. Yo exijo que desde ahora 
Proceda usted al revés. 

Hem. Pues digo que es execrable. 

Mig. No me basta. Es menester 
Decírselo á la marquesa , 
A su hija, al novio ; á los tres. 

Bem. Pero, tpor Cristo 1... iSi ya 
Les he dado el parabién 1 
¿Cómo gobernarme ahora... ? 
¡Usted me quiere perder! 

Mig. De consejo muda el sabio. 

Bem. ¿Cómo hago yo ese entremés...? 

Mig. Un parásito es histrión 
Que hace cualquiera papel. 

Bem. Veremos; pero... 

Mig. No hay pero 

Que valga. Un buen alfiler 
De brillantes si usted logra 
Que se deshaga el pastel ; 
Mas si esa boda ridicula 
Se efectúa... 

Rem. (i Ay, san Ginés 1) 

Yo... 

Mig. Tenga usted entendido 
Que pagará con la piel. 

Bem. I Qué atrocidad! ¿Soy yo el coraP 
¿Soy yo el novio somaten P 

Jít0f. Todo se andará. Primero 
Que me vea yo con él , 
Procuremos arreglar 
La cosa da bien á bien. 

Rem, (i De bien á bien , y me quiere 
Matar!) 

Jíi^. Me vuelvo al café . 
Que si veo á esa traidora 
No me podré contener. 
Con que, lo dicho , compadre. 
A la tarde volveré... 

Rem. Bien ; yo aguiaré el Ingenio, 
Yo pondré pies en pared... 

Mig. O me caso con Elisa, 
O nos batiremos. 

Rem. ¿Qué.» 

Yo no me bato con nadie. 
Tengo respeto... á la ley. 

Mig. Pues si usted no acepta el duelo 
Y Elisa me deja á pié , 
Le corto á usted las orejas 
Como dos y una son tres. 



ESCENA IX. 
Don REMIGIO. 

I Jesús, qué demonio!... Estoy 
Por dar parte al coronel... 
Vuelve Elisa. Si pudiera 
Disuadirla... Probaré. 



ESCENA X. 
ELISA, DoR REMIGIO. 

Elisa. I Ay, don Remigio de mi alma! 

Rem, ¿Qué tiene usted, criatura, 
Que viene tan afligida? 
¿ Ha hecho alguna de las suyas 
El aragonés? 

Elisa. i Ah , qué hombre , 

Dios mío I No podré nunca 
Acostumbrarme á su trato. 
Yo me vengo aquí confusa , 
Avergoniada. Mamá 
Se fatiga en vano, suda s ' ^ 
Para ata]a¡ el torrente' <- ^' " ' 
De sandeces y tontunas , ■ • • ' * t-* 
Con que el bueno de don Frutos 
Cual Dios le crió se anuncia. 
Mi tía , que es tan satírica 

Y de un entierro se burla , 
Le da cuerda y nos dispara 
Un dardo en cada pregunta. 

Réfn. Mas ¿qué hace el novio? ¿Qué 
dice...? 

Elisa. |Ay Dios, qué caricatura I 
Ni un momento está parado. 
Ya se empina y gesticula 
Porqueí^BS botas le aprietan 
O la duele la cintura ; 
Ahora el corbatín se afloja 

Y el laio queda en la nuca; 
Parecen devanaderas 

Las piernas, según Tas cruia ; 
Braceando sin descanso 
En la silla se columpia ; 
Le dicen un c4impIimie'nto, 

Y él enderesa una pulla ; 
Y, para colmo de gracias. 
Saca una bolsa de nutria. 
La deslía, toma un puro. 
Enciende un fósforo ¡y fuma! 

Rem. {Horror! 

Elisa. Y no sabe hablar 

Mas que del campo y la lluvia , 

Y las crecidas del Ebro , 



ACTO SEGUNDO. 



93 



YlaferiadelaAlmunla, 

Y los jornales que paga , 

Y ios perros que le abollan. 
Aem. I0h! 
Elúa. La condesa le brinda 

Con su escogida tertulia , 

Y él babla de su bodega 
Con ciento y ocbenta cubas; 
Observa que es verde oscuro 
Un lienzo déla pintura , 
Recuerda sus olivares, 

Y dice: Se heló la fruta, 
Pero ogaño es asombrosa 
La cosecha de aceituna ; 
Toma por fin un periódico 

Y leyendo en sus columnas : 
« La cámara de los pares... , » 
Interrumpe la lectura 

Y exclama : ¿Qué harán ahora 
Mis doce pares de muías? 

Rem. Vamos . nada hay que esperar 
De aquella materia bruta. 
Vuélvase por donde vino. 
¿Qué Importa su gran fortuna 
St la ha de comprar usted 
Con lágrimas de amargura? 

EliMa. ¿ Es posible... ? Pues no ha mucho 
Que aplaudía usted con suma 
Satisfacción nuestra boda. 

Rem. Ahora me parece absurda. 
Las torpeías que yo vi , 
Aunque á la verdad son muchas, 
Para un novio lugareño 
Eran peceata minuta , 
Mas lo que usted me ha contado 
Me horrorlsa, me espeluzna. 

Elisa. Con todo, puede que el ücmpo... 

Rem. No hay que cansarse. Es muy dura 
Aquella testa. iQué acémüa! 
Por milagro no rebunia. 

Elisa. ¡Poco á poco, doo Remigio 1 
Él no es lerdo. Usted le insulta. 

Rem. Señora , yo... 

Elisa. Tiene prendas 

Mny laudables. 

Rem. SlndlspuU, 

Pero... 
Elisa, Puede ser mi esposo , 

Y quien le injuria , me injuria. 
Rem. Como no lo es todavía, 

Y deseo la ventura 

De usted... (Hoy en nada acierto.) 
No sabe usted las angustias 
Que yo paso para... En fin , 
Yo Juzgo lo que usted Jutga , 
Quiero lo que quiere usted, 
Sufriré lo que usted sufra, 

Y cuando usted me consulte 



Porque tenga alguna duda, 

Consultaré con usted 

La respuesU á la consulU. 



ESCENA XI. 

La MARQUESA, Don FRUTOS, EUSA, 
Don REMIGIO. 

Fruí. (Ah, que estás aquf...! Perdona, 
(i Elüa,) 
Mi vida, si te tuteo. 
Que mi cariño lo abona. 
\ Qué gallarda y guapetona! 
Me embobo cuando te veo. 
¿Cuándo la boda será? 
Solo de pensarlo, ya 
Toda el alma se me alegra , 

Y estoy... Marquesa mamá, 
Sea usted pronto mi suegra. 

ElUa. (lAy cielo 1) 

Fruí. Sin aparatos. 

Cuanto menos embolismo 
M^or. Haya buenos platos, 

Y luego... 

Jíarg. Mañana mismo 
Se firmarán los contratos. 

Fruí. I Mañana 1 

Rem. (I Triste de mí!) 

Fruí. Jamás igual regocijo 
En mi corazón sentí. 
La amaré á usted como un hijo , 

Y como un esclavo á tí. (A BUsa.) 
Eláa. (i Qué oigo!) 

Fruí. Serás mi regalo, 

Mi delicia... 

Rem. (Esto va malo.) 

Elisa. ¿Oye usted esos extremos? 

[Aparte con don Remifjio.) 

Rem. Es que ahora le cogemos 
En un lúcido intervalo. 

Fruí. Tú vivirás satisfecha. « 
Mis ganados, mi cosecha, 
Mis haciendas , mi dinero ; 
Todo es para tí , lucero , 
Desde la cruz á la fecha. 
Es tosca mi edurjicion 
Para aspirar á tal moza; 
Yo te hago esta confesión ; 
Pero tengo un corazón 
Como de aquí á Zaragoia. 
Él encontrará camino 
De agradar á mi mujer. 
1 Para amar con desatino 



EL fíSlÁ) DE Lk DEHESA. 



No creo qne es aenester 
Que uno sea lechuguino. 
En lo que yo no esté ducho 
Corrige tú mis maneras , 
Verás qué dócil te escucho. 
Tú harás de mi lo que quieras... 
Siempre que me quieras mudio. 
Así con igual placer, 
Luego que al ¿ié del altar 
Me digas : soy t« mujer, 
Tú me enseñarás á hablar; 
Yo te enaeSaré á querer. 

JTorq. I Bien , don Frutos ! 

Elisa, ((Qué sorpresa! 

De haberle ajado me pesa. ) 

Marq. Vaya; responde. ~j No puedes? 
(Ápasru á Elita.) 

Elita. Yo... (Bn aita vojr.) 



ESCENA Xn. 

U MARQUESA, ELISA, Don FRUTOS, 
Don REMIGIO, JUANA. 

/uaná. Guando gusten ustedes... 

Ya está la sopa en la mesa. 



ESCENA Xm. 

LA MARQUESA, EUSA, Don FRUTOS, 
DOM REMlGa 

Frut, Haremos loe dos un laio... 

( Oy^eimáo él brazo d la marquesa.) 
Marq. Gracias. 

(Tomando el braxo de don Frutos.) 
Frut, ( ; Vaya una pandorga !... ) 

(i Elisa.) 
Gon que... ¿ me querrás muchazo ? 
Marq. Ya ve usted; quien calla otorga. 
Elisa, Déme usted el otro brazo. 
{Mirando á don Frutos con ternura.) 
{Vanse por la izquierda del foro.) 

ESCENA XIV. 

Don REMIGIO. 

¡ Oh miedo I ¿ qué me aconsejas? 
Mlentru la ni6a se humana 



Vendrá el otro á darme qn^as .. 
I Pol)re Remigio! Mañana 
Amaneces sin orejas. 

{Sigue d los novios y d la marquesa.) 



ACTO TERCERO. 



ESCENA PRIMERA. 

Dow FRUTOS, Don REMIGIO. 

{Estd anocheciendo. Vienen don Frutos y 
don Remigio por la izquierda del foro,) 

Rem. \ Soberbia comida! 

Frut. Sí; 

Pero, sin tanto primor , 
A mi me daba mas gusto 
Mi cocina de Aragón. 

Rem, Tiempo hace que no he bebido 
Mejor vino de Eordeau»... 
Rurdeos. 

(Mudando de tono eomú para hacerse 
comprender,) 

Frut. Me importa poco 
El nombre de ese señor. 
Porque me sabe muy mal 
En francés y en español. 

Rem. I Hombre, un Burdeos legítimo... 
YdeiofifUle.'iünlioor 
Europeo. 

Frut. Y yo ¿qué tengo 
Que ver con Europa? Soy 
De Belchite. — Y contra el mismo 
Patriarca Noé, inventor 
De la vendimia, sostengo 
Que es vino de munición 
Ese que usted me pondera ; 
Que agri-áspero de sabor , ' 
Ni me calienta el estómago 
Ni me alegra el corazón , 
Y , en fin, que para vinagre 
Lo he vendido yo mejor. 

Rem, No dudo... 

n/r/v.. Donde está el vine 

De Belchite... 

Rem. Ya me doy 

Por vencido. 

Fruí. ¿Y la garnacha 
De Cariñena, Aguaron, 



ACTO TERGEAa 



Longares, Gosuenda...? { Aquello, 

Aquello es gracia de Dios 1 
Rem, No se estilan esos vinos 

En las mesas comme il faut ; 

Pero siendo usted de casa, 

Ha cometido un error 

La marquesa en no obsequiarle 

Con una botella 6 dos 

De Cariñena. 
Fnif . ¡ Es mi suegra ! — 

Y, por Cristo , que ya estoy 

Apestado de ella, t Vaya , 

Que es mucha persecución! 

¡ No permitir que me siente, 

Ni en la mesa , junto al sol 

De mis ojos!... { Y qué empeño 

De darme en todo lección ! 

Toda la comida ha estado 

Quemándome á media voz. — 

Quítese usted del ojal 

La servilleta. \ Qué horror! — 

Pues ¿ dónde la pongo ? — Suelta; 

Encima del pantalón. — 

¡Vaya!" ¿Qué hace ustedf La sopa 

Se come con tenedor. 
Rem. Eran rabióles. {Entre áientei,) 
Frut. Y mucho 

Que he rabiado. 
Rem. (lEs hombre atroi!) 

FruL Y después me hlio comer 

Con la cuchara el melón , 

Y servirme la ensalada... 

¡ Con tijeras! — ¡ Voto á bríos!... 

Rem, Muy mal hecho. Ella ha debido 
Tratarle ¿ usted sans fafon, 

Frut. \ Vaya , que en Madrid es obra 
El ser uno hombre de pro ! 

Rem. Sí; ya raya en tiranía 
Moler con tanto sermón 
A un hombre que tiene barbas 

Y entre malvas no nació. 

Frut. ¿Si? Poes apliqúese usted 
Ese texto desde hoy. 
No pida peras al olmo, 

Y deje á cada varón 

Que haga de su capa un sayo. 
¡ No mas figurines ! 

Rem. íOhl 

Perdone usted. Yo creí 
Que una mano de charol , 
Digámoslo así , daría 
Mas realce y esplendor 
A esas formas elegantes 

Y á esa Innata discreción... 
Frut. ;Ehl menos lagoterías, 

Qne yo no gusto... 

Bem. A eso voy. 

Mas viendo que usted no tiene 



Decidida vocación 
Al frivolo formuUrío 
Del gran tono, dije yo : 
¿ No es un cargo de conciencia 
Violentar la inclinación 
De ese apreclable mancebo? 
Sí; que, como dijo Humholdt, 
Suele á fuerza de cultivo 
Perder su aroma la flor. 
Frut. Pues, corriente. 
Rem. Y.«. ¿qnlere nstad 

Que le diga, acá ínter not, 
Lo que siento? 
Fruí. Norabuena. 

Rem, ( I SI él hiciese dimisión !... ) 
Pues á usted no le conviene 
Tal boda. 
Frut. ¿ Cómo que no ? 
Rem. Elisa es bella... 
Frut. ¡Otra! ¡Miren 

Qué pedrada ! 

Rem. Mas no estoy, 

SI he de decir la verdad. 
Muy seguro de su amor. 

Frut. Yo sí , que ya con sn boca 
De almíbar me lo Juró. 

Rem, No obstante la diferencia 
De gustos , de educación... 

FfuL i Eh 1 Ya nos gobernaremos. 
¿Soy yo algún tigre feros ? 

Rem. No es todo lo que reluce 
Oro á prueba de crisol. 
Frut. No puede mentir un ángel. 
Rem. De una mala tentación 
NI los ángeles se libran. 
I Digalo aquel que cayó ! 
Fruí. I Dale I iSlyo...! 
Rem. El Interés, 

La codicfaiuj. 
Frut. ( i Qaé moseon ! ) 
Rem. t Ay , don Frutos I ¿Y esa madre? 
Ya emplesa á meter la hos 
En mies ajena... 

Frut. ¿Qué Importa? 

Yo la haré entrar en rason* 

Rem. Tan imperiosa, tan vana... 
NI la paciencia de Job... 
Fruí. ¡Oh!... 

Rem. Créame nated , don Frutea. 

Sin esperar al eonvoy , 
Vuélvase usted á Belchite. 
Aquí hay confabulación 
Entre h(|a y madre... 

Fruí. En la madre 

Cébese usted sin temor , 
Mas no hay que clavar el diente 
Ea la bUa , ó { vive Dios... 1 
I Rem. i Oh! No se sofoque natML 



96 



EL PELO DE LA DEHESA. 



Yo lo d«c{a... ( ¡ Una coi I 
Era de esperar. ) 

Frut, No aguanto... 

Rem, ¡Si era una fluposicion... ! 
Gomo le he cobrado á usted 
Tanto cariño... (No doy 
Un cuarto por mis orejas.] 

Frut. \ Por vida de Jusllvol... ! 

Rem, Vamos , vamos ; me arrepiento ; 
Me desdigo ; se acabó. 



ESCENA IL 
Don frutos, Don REMIGIO, JUANA. 

JucuM. Felices noches. 
{En una mano trae luces , que deja tohre 
una meta, y en la otra un papel») 

Frut. Bendito 

Y alabado... 

Rem. ¿ Qué nos traes P 

Jwma. Este papel que me han dado 
Para el se&or. 

Frut. jA ver? Dame. 

{Toma el papel y lo lee para si.) 

Juana. El mancebo portador 
Espera respuesta. 

Fruí. ¡ Zape 1 

¡ Esta es otra ! Pafio , hechura , 
Forro et eettera de un fraque, 
Setecientos. — Pantalón... 

Rem. Ya, ya... La cuenta del sastre. 

Frut. \ La cuenta á mi ! ¿ Para qué ? 

Rem, Sí ; para que usted la pague. 

Frut. ¿ Ahora salimos con esto? 
Pues hombre , asi Dios me salve , 
Yo pensé que era un regalo 
De mi suegra este atalaje. 

Rem. Ya ve usted que no. Presumo 
Que para mas adelante 
Reserva... 

Frut. Pues de ese modo 
Yo visto á cualquiera. ¡El dlantre 
De la mujer 1... No sufría 
Con resignación la cárcel 
En que ha metido mis miembros 
Mientras creí que era gratis; 
Pero \ dar dinero encima... I 

Rem. \ Calle usted ! Eso es infame. 

{En tojí baja,) 

Frut, Pues, señor, la pagaré. 
Que no quiero que me tachen 
De cicatero. 

Total, (Leyendo. 

Cuatro mil doscientos reales. — 



Pero una y no mas. ¡Canariol... 

Diselo así de mi parte. {A Juana,) 

Juana. Siempre ha sido una fineza 
Prevenir el equipi^e... 

Frut. Yo no soy aficionado 
A finezas semejantes. 
¡ Digo á usted que es corcho... ! Espera. 
I Por vida del rey don Jaime !... 

{Entra en su cuarto.) 



ESCENA m. 
Don REMIGIO, JUANA. 

Juana. \ Yaya, pues tiene buen modo 
De agradecer que se afanen 
Por vestirle á lo marqués! 
¿Querrá también...? 

Rffn. Es un cafre , 

Y si da la mano á Elisa, 
La va á matar á pesares. 

Juana. Eso es lo que yo la digo. 

Rem. Si ; es preciso que trabajes 
Para disuadirla... (El miedo 
Me fuerza á ser intrigante.) 

Juana, i Ya se ve I ¿No es una lástima...? 

Rem. Un horror. 

Juana. ¿ Cuánto mas vale 

Don Miguel... ? 

Rem. i Oh , don Miguel... ! 

( I Maldito sea !) Es un ángel. 
Si entre los dos conseguimos 
Que á Calamocha deshanque... 

ESCENA IV. 
Don FRUTOS, Don REMIGIO, JUANA. 

Frut, Toma. Aquí sobra un doblón. 
{Dando á Juana monedas de oro.) 

Juana. Volveré con lo sobrante... 

Frut. No. Para tí. 

Juana. Gracias. (Ya 

Me parece mas amable.) 

Frut, Novia te llamé... y no quiero 
Que lo hayas sido de balde. 

Juana. (Pues, señor, ¡ viva Belchitel 
(Yéndose.) 
Y á don Miguel, Dios le ampare.) 



ACTO TERCERO. 



97 



ESCENA V. 

Don frutos, Don REMIGIO. 

Ffttt. Y , á todo esto, ¿por donde andan 
Mi noTia y su linda madre P 
Rgm, Se faeron al tocador. 
Frut, Hombre, ¿ á qué? 
Bem. A vestirse. 

Frut. {Calle! 

Pues ¿no estaban ya vestidas? 

Rem. I Oh ! Si ; pero ¿ usted no sabe 
Que vamos luego á la ópera , 
Y á la tertulia mas tarde? 
Cada acto de estos requiere 
Su correspondiente traje. 

FfttI. ¡Otra! i Pues no es mal trajín... 1 
¿Y dónde hay caudal que baste... ? 

Rem. Asi lo exige la culta 
Sociedad. 
Frut. i Virgen del Carmen I 
Rem. Aqui se pasa la vida 
En vestirse y desnudarse. 

Fruí. ¡Muy bien I ¿Y qué viene á ser 
Eso de... ópera? 

Rem, (i Ignorante!) 

Drama lírico; una fiesta 
De teatro. 

Frut. ¡ Ah 1 Que me place. 
¿Y qué comedia echan hoy? 

Rem. No es comedia. Z Puritani 
De BeUinú 

Frut. \ Que no echaran 
El mágico Bayídarde!... 
Es la única que yo he visto , 
Pero ¡cá! ¡cosa mas grande... ! 
Rem. Todo es música esta noche. 
Frut. ¿Música? Bien ; como canten 
La jota... 

Rem. (¡UjoU!)Yo 
Seria de ese dictamen, 
Pero... 

(Asoma la marquesa por el foro.) 
Frut. Aquí está la marquesa. — 
La voy á decir verdades 

{A media «of.) 
Como puños. 
Rem. ¿Sí? Me alegro. 

Frut. Yo no sufro ancas de nadie. 



II. 



ESCENA VI. 

U MARQUESA, Don FRUTOS, 
Don REMIGIO. 

Frut. Escúcheme usted con calma , 
Mi amada suegra y señora. 
Que voy á decirle ahora 
Cuatro cositas... ¡ al alma 1 

Marq. Diga usted , querido yerno. 

Frut. A mi nadie me maneja. 
Nadie me moja la oreja : 
Sírvale á usted de gobierno. 

Marq. Pero... 

Frut. Dicen en mi tierra... 

Marq. ¿Qué? 

Fruf. Lo que no has de comer... 

Marq. Ya, si. 

Frut. Déjalo cocer. 

Rem, (Los síntomas son de guerra.) 

Marq. Pero, ¿á qué viene...? 

Frut. Muy justo 

Sería, si algún alcalde 
Me vistiera á mí de balde, 
Que me vistiera á su gusto ; 
Pero , pagando mi ropa, 

Y en cantidad tan enorme , 
No me pongan uniforme 
Como si fuera de tropa- 

Marq. Porque usted se presentase 
A la boda con mas brillo... 

Fruí. Nadie manda en mi bolsillo... 
Cáseme yo ó no me case. 

Jíarq. Nunca han sido mis intentos... 

Frut. Basta. Agradezco el abrigo ; 
No piense usted que lo digo 
Por los cuatro mil doscientos. 
Vista como quiera Elisa, 
Vista usted como le cuadre. 
Mas ni Elisa ni su madre 
Se metan en mi camisa. 
Triunfen , gasten ; no me espanto ; 
Cuanto tengo es de las dos; 
Mas no se empeñen , por Dios , 
En civüisarme tanto. 
Dejen á un hombre sencillo, 
Que, al cabo , no es una fiera , 
Mauejar á su manera 
El tenedor y el cochillo. — 
No me mire usté ai soslayo. 
Quiero que el amor me mande... 

Y no una suegra. Soy grande 

Y ya he despedido el ayo. 

Marq. ¿Qué escucho ? \ Usted me anticipa 
El despotismo de yerno I 
No lo es aún , Dios eterno , 
¡ Y gallea , y se emancipa ! 

7 



98 



EL PELO DE LA DEHESA. 



Frut. Sepa usted... 

Bem, { Firmeza ! ; Asi! 

{Aparte á la marquesa.) 
Frut, Y ha de saber mi consorte 
Que aunque yo he entrado en la corte , 
La corte no ha entrado en mí. 
Rem, \ Bien dicho I No hay que ceder. 
(AfMirte d don Frutos.) 
No quiere soltar , marquesa , 

{Aparte d la marquesa.) 
El pelo de la dehesa. 
Marq, Pues , amigo , es menester... 

(i don Frutos.) 
Frut. Sí, es menester que se tome 
Un partido. El mas seguro 
Será... 
Rem. i Firme en ella ! 

{Aparte á don Frutos.) 
¡ Duro ! 
{Aparte d la marquesa.) 
Si cede usted, se la come. 
Marq. ¿Qué partido? ¿A ver? 

{Alzando la vox.) 
Frut. No grite, 

Señora. 
Rem. Si tal. 

{Aparte á la marquesa.) 
Frut. Casarme... 

Rem, Hace usted mal. 

{Aparte á don Frutos.) 
Frut. Y largarme 

Con mi mujer á Belchlte. 
, JTor^. ¿Cómo...? 
Rem. iBieoliBien! 

{Aparte d don Frutos.) 
Frut. No hay remedio. 

Marq. ¿Es posible...? 
Rem. I Infame acción ! 

{Aparte á la marquesa.) 
Discreta resolución 1 

{Aparte d don Frutos.) 
Frut. Hombre, quite usted de en medio. 
{A don Remigio.) 
Rem. (No me escucha 1 Es montaraz. 

{Aparte d la marquesa.) 
Marq. Quítese usted de delante. 
Rem. ¿Guerra ha de ser? Adelante.— 
Yo quería poner paz... 
{Haciendo señas d derecha é izquierda.) 
{Se retira d un lado.) 
Marq. Con que ¿á Belchlte? lAh! {los 
yernos... I 
¿Nos quiere usted confinar 
En un miaero lugar? 



\ Usted tira á embnitecemos ! 

Frut. \ Otra I ¿Quién les manda á ustedes 
Que se embrutezcan? 

Marq. {Qué horror I 

I Me moriré de dolor... 
Allá entre cuatro paredes! 
I Solitaria como un hongo... 1 
Frut. Todo se remediará. 
Quédese usted por acá. 
Maldito si yo me opongo. 
Rem. (Esto marcha.) 
Marq. Entiendo. ¡Sola 

Quiere llevársela I 
Frut. Pues. 

Marq. \ Para tratarla después 
Como á una negra de Angola ! 
Mas sin hacerme pedazos... 
Frut, I Señora 1... 

Rem. (i Orejas , bien va !) 

Marq. Usted no conseguirá 
Arrancarla de mis brazos. 

Frut. Si mi mujer ha de ser, 
Irá adonde fuere yo , 
Porque... 
Marq. i No ; á Belchite , no ! 
Frut. Pues no será mi mujer, 
Rem. ({Albricias!) 

Marq. jOh! ¡Ya lo veo! 

I Se desdice usted ! 
Frut. \ Marquesa ! 

Marq. Usted falta á su promesa. 
Frut. I Por vida del Zebedeol... 
¿Quién ha pensado...? 

Marq. {Intentar 

Antes del dulce consorcio 
Esa especie de divorcio... 1 
{ La horca antes que el lugar 1 

Fruí. No, señora; eso no es cierto; 
Pero ¿hay ley que me prohiba, 
{ Suegra ó diablo! , que yo viva 
Donde mis padres han muerto? 

Marq. \ Cielos ! ¿ qué dirá el notario? 
¿Y qué dirán los testigos? 
¿Y qué dirán mis amigos? 
Frut. ¡Dale! 

Marq. ¿Y qué dirá el vicario? 

Frut. { Eh 1 Ya basU de litigio. — 
Belchite, Belchite quiero; 

{Alzando la voz.) 
¡Belchite! 

Marq. \ Jesús ! . .. Yo muero... 
Téngame usted , don Remigio. 
{Se desmaya en brazos de don Remigio.) 
Rem. Acuda usted , no peligre 
Su vida, que el parasismo... 
Frut. ¡Eh! ¿Qué sé yo...? ¡Un sinapia^ 
mo! 

{Yéndose.) 



ACTO TERCERO. 



99 



f 



Yo no 901 médico. 

{Entra en su cuarto.) 
Marq. | Tigre I 

(Oyendo el ruido de la puerta y volviendo 
rápidamente la cabexa,) 



ESCENA Vn. 
U MARQUESA, Don REMIGIO. 

Jlem. ¿Qae tal? ¿Siente nsted ali¥ioP 
(No ha dado lumbre el soponcio.) 

Mairq. { Ay qué hombre I Me ye moiir.. 
I Y me abandona! 

jRem. Es un monstruo. 

Marq. Bien dicen ; siempre la cabra 
Tira al monte. 

Hem. Yo supongo 

Que no yolyerá á tratarse 
De ese infausto matrimonio. 

Marq. Pues supone usted muy mal. 

Rem, Será así. No es asombro 
El equivocarme yo. 

JTorq. ¿Tan de sobra están los novios? 
¿Así se dan calabazas 
A un hombre que nada en oro ? 

Rem, Es decir que nos iremos 
A Bilchite. Yo... 

Marq. Tampoco. 

Rem. Pues digo á usted , marquesita , 
Que no comprendo... 

Marq, \ Qué tonto 

Es usted ! 

Rem. Convengo... 

Marq. tYqné 

Mentecato! 

Rem. No me opongo... 
(¡Vuelvo á temblar por mis pobres 
Orejas!) 

Marq. Yo hallaré modo 
De MUai... 

Rem. Elisa viene. 
(Y viene muy á propósito.) 



ESCENA VIH. 
La MARQUESA, Don REMIGIO, EUSA. 

Rem, \ Elisa 1 { Usted tan tranquila 
Por allá dentro , y nosotros... ! 
Elisa, ¿ Qué ha habido ? 
Mwrq. (¿Qué irá á decir ?) 

iem, I Friolera ! Que por poco 



No se nos muere mamá. 

Marq. ¡Hum!... 
(Hace señas d don Remigio para que caile, 
y él se desentiende.) 

Elisa. I Dios mió ! Pues ¿qué... ? Cómo... ? 

Rem, Se ha sincopado. — Es decir ; 
Un accidente espasmódico... 

Elisa. I Jesús! 

Jíarq. |Ehl No ha sido nada. 

No hagas caso. 

Rem. Ello sí , pronto 

Se recobró... 

Marq. ¡Si te digo... I 

Rem. Yo la apreté el dedo gordo... 

Elisa. Mas ¿qué causa... ? 

Rem. Una alcaldada 

Horrible de ese hipopótamo 
Aragonés. 

Marq. \ Don Remigio ! . . . 

Rem, ¿Pues no se empeña el bolonio , 
{Con mucha vivexa.) 
Quiera usted , ó no , en llevársela 
A aquel maldito villorrio? 

Elisa. I Virgen Santa! ¿Yo á Belchite? 

Rem. Gomo cinco y tres son ocho. 
Este ha sido su ultimátum. 
A Belchite , ó no hay consorcio. 

Marq. ¿Está usted ya satisfecho, 
Seor necio , hablador de á folio? 

Rem, lAh! Yo creí... Con que ¿usted...? 
i Voto á san...! (Ya tiene el tósigo 
En el cuerpo.) 

Elisa. \ Ay, madre mia ! 

Ese hombre no tiene prójimo. 
{ Llevarme á un lugar !... ¡Y yo 
Que le iba queriendo un poco!... 
Ya le aborresco de muerte. 

Marq. No irás á Belchite. 

Elisa. ¡Ohgoiol 

¿Tú le habrás dicho que ya 
No hay nada de desposorios? 
Por una parte lo siento, 
Porque es honrado, y buen moxo, 
Y rico ; pero sacarme 
De Madrid... \ Vaya al demonio ! 

Marq. | Calla ! Tan simple eres tú 
Gomo el señor. 

Rem. Me conformo. 

Elisa. Pero... 

Marq. Corre de mi cuenta 

Arreglar este negocio. 
Por ahora es necesario... 

Eltsa. ¿Qué? 

Ifar q. Decirle amen á todo. 

Elisa. ¿Incluso el viaje á Belchite? 

Marq. \ Boba I Por supuesto. 

Elisa. I Qué oigo ! 



loo 



EL P£LO DE LA DEHESA. 



Mcrq Es preciso no escamarle. — 
Apóyeme usted. {Á don Remigio,) 

Rcm. Apoyo. 

Marq> Si ahora le dices que no, 
¡ Adiós , boda ! i Y qué bochorno , 
Qué afrenta para nosotras i 
¡Desairadas por un tosco 
Provincial... 1 

Elisa. Pero ¿qué haremos 

Si cuando sea mi esposo 
Se empeña en que he de seguirle? 

Marq, ¿Han de faltar por de pronto 
Pretextos para alejar 
La partida? ¿No habrá un cólico 
Que nos saque del conflicto? 
¿No sabrán después tus ojos 
Cautiyar su voluntad ? 
Hoy con mimos y piropos 

Y dengues; al otro dia 
Con lágrimas y soUoxos... 
Harás de él cuanto quisieres. — 

Y si viene á tu socorro 
La santa naturaleza ; 

Si hay inapetencia y vómitos... 
Elisa. ¡Eh, mamá...! 

[Bajando los ojos.) 
Marq. Apóyeme usted. 

[Á don Remigio.) 
Rem. Sí; yo apruebo y corroboro^.. 
Marq. Otros novios mas bravioa * 
Se vuelven mansos palomos 
Sabiéndolos manejar. 
Si no te bastan tus propios 
Recursos, yo estoy aquí... 
Rem. ¡Jesucristo 1 

{Entre dientes.) 
Marq. ¿Eh? 

Rem. Nada... Apoyo. 

Jíarq. No hay cuidado. Entre las dos 
Hemos de volverle loco. 
Elisa. No; yo no espero... 
Marq. Ahora mismo 

Voy á decirle que otorgo... 
Elisa, I Por Dios , mamá ! Yo no puedo... 
Jíarq. ¿No has de poder? Yo respondo. 
Verás : entro yo en su cuarto 
Primero; le desenojo ; 
Al oir la campanilla 
Entras tú... —{Usted no! 

{A don Remigio.) 
Rem. Si estorbo... 

Marq. Si» señor. 

Rem. Bien ; no riñamos. 

Opino del mismo modo. 
Elisa. Pero, mamá, reflexiona.M 



Marq. lEh, basta, que me sofoco! 
Harás lo que yo te digo, 
O nos oirán loe sordos. 

(Entra en el cuarto de don Frutos.) 



¿y ESCaENA IX. 
ELISA, Don REMIGIO. 



Elisa. lAy, Dios mió 1 

Rem, \ Es fuerte apuro ! 

Elisa. Si me caso... 

Rem. No hay envite : 

Ciudadana de Belchite : 
Cuéntelo usted por seguro. 

Elisa. ¿Qué haré? 

Rem. Calabaus. 

Elisa. ¡Oh! 

Seré á mi palabra fleL.. 
I Aunque muera! 

Rem. Hagamos que él 

Sea quien diga que no. 

Elisa, ¿ De qué modo? 

Rem. Una eaperania 

A ese pobre capitán. 
¡ La ama á usted con tanto afán... ! 

Elisa. Pero... 

Rem. Aunque sea de chama. 

Elisa. Poco ha me han dado un billete 
Que su pesar atestigua... 

Rem. Bien. Una respuesta ambigua... 
Eso á nadie compromete. 
Dígale usted , por ejemplo : 
« He dado yo mi palabra, 
Y aunque mi desdicha labra 
La repetiré en el templo; 
Mas si por otro ó por él 
Se descompone la boda. 
Usted solo me acomoda 
Para esposo , don Miguel. » 

Elisa. No, que eso es decirle mucho. 

Rem. Pues un poco menos. lEa! 
Aquí hay papel, tinta , oblea... 

Elisa. Entre mil ideas lucho. 
(Caminando hacia la mesa como 
maquinalmente.) 
Rem. ¡Yaya! 
Elisa. ¿Y si luegoamenaia 

(Sentándose.) 
A don Frutee? 

Rem. No hará tal; 

Mas bueno es que haya un rival 
Para que espante la caza. 
Elisa. Mi mamá... {Escribiendo.) 

Rem. Ya estoy alerta... 



ACTO CUAKTO. 



101 



(Por U cuenta qne me tiene.) 
Ayisaré si alguien yiene. 
No quito ojo de la puerta. 
I Y qué orejas 1 La pared 
Taladran y adentro asoman. 
I Oh ! mis orejas se toman 
Mucho interés por usted.— 
¿Está? I Al sobre! Demos fin... 

Elisa, Es que no sé , á fe de Elisa , 

{Cerrando el billete,) 
A cuál de los dos... 

(Stt«na una campanilla,) 

Rem. I Aprisa , 

Que suena el dilin , dilln ! 

Elisa. Tome usted. Sin sobre va. 
{Levantándose con precipitación y dándole 
el bilUte,) 

Bem, El sobre no importa un bledo. 
Irá á sus manos... Yo quedo... 

Marq, ¡Elisal {Dentro,) 

Elisa. Allá voy, mamá. 

(Entra en el cuarto de don Frutos.) 



ESCENA X. 
Don REMIGIO: 

¡ Ah! Ya salí de mi ahogo. 
El cielo vuelve por mi. 
i Ya tengo orejas ! Creí 
Convertirme en perro dogo. 
(Vase corriendo por la derecha del foro. 



ACTO CUARTO. 



ESCENA PRIMERA. 

Don frutos. 

{Sale de su cuarto en chinelas , con pantalón 
holgado , sin eorbatin , con xamarra de 
piel de oso y un pañuelo de seda atado 
á la eabexa á estilo de Aragón.) 

Ahora si que muevo á gusto 
Mis remos. Nada me aprieta. 



¡Esto es estar en la gloria I — 
Pero ¡qué silencio reina 
En esta casa! Yo extraño... 
Pues ya son las seis y media. - 
Estarán por allá dentro 
Sin duda. ¿Y cómo no piensan 
En que yo me desayune? 
I Oh ! Pues ya no tiene espera 
Mi estómago. Llamaré. — 

{Hace sonar la campanilla.) 
Apenas probé la cena , 
Porque se comió tan tarde 
Y tenia yo tal priesa 
De acostarme... i No responden l 
Pues la campanilla suena , 
Que bien la oigo.— Otra vez. — 

{Vuelve á llamar.) 
¿Sirven así á las marquesas 
En Madrid? 

{Tira sin cesar de la cinta de la campanilla 
hasta que acude Juana.) 
I Oh 1 Mas que rompa 
La cinta... ¿Qué gente es esta, 
Santo Dios! ¿SI estarán todos 
Durmiendo? lYoto á mi abuela 



ESCENA II. 
Don frutos, JUANA. 

Juana, {Yaya un modo de llamar! 
{Entra con algún desaliño como quien acaba 

de levanta/rse de la cama,) 
lYáestas horas! 

Frut. ¡Linda flema! 

Juana. ¡Ah! ¿Es usted?... 

Frut. Sí ; abre los ojos 

Y sacude ki pereza. 

Juana. \ Pereza ! Pues ¿ qué hora es ? 

Frut. i Otra ! Las seis y cuarenta. 

Juana. ¡ Toma , toma... ! Yo pensaba 
Que era mas tarde. 

Frut, I Esa es buena I 

¿Cuándo es torde para tí? 

Juana. Pero, señor, ¿quién creyera 
Que usted madrugara tanto? 
¿Le duele á usted la cabeza? 
Mucho sentiría... 

Frut. Gracias. 

Gozo de salud perfecta , 
Pero soy madrugador 
Por costumbre y por sistema. 

Y antes hubiera saltado 

De la cama , que en mi tierra 
Me levanto con el alba ; 



102 



EL PELO DE LA DEHESA. 



Pero el vii^e en diligencia » 

Y aquellas malditas botas 
Que me tuvieron en prensa^. 
Eso á cualquiera cristiano 
Le hace salir de la regla. 

Juana, (¡Qué pañuelo y qué xamarral... 
{Mirándole y sonriéndose.) 
Guando la novia le vea...) 
Querido señor don Frutos , 
A la hora que usted despierta 
Solo dejan de dormir 
En Madrid á pierna suelta 
Horchateros en verano 

Y en Invierno buñoleras. 

Frut, tAsi hay aquí tanta gente 
Encanijada y enteca ! 
Mas «¡dónde están las señoras? 
Me tomaré la licencia 
De darles los buenos dias... 

Juana. Es excusada molestia. 
Todavía no han venido. 

Frut. I Ya, si...l Estarán en la iglesia... 
Bien; lo primero es la misa, 

Y aunque hoy no es dia de fiesta... 
/liana. ¿Qué misa? iSl es que no han 

vuelto 
Del baile aún! 

Frut. ¿ Qué me cuentas? 

(Estas ya son otras misas.) 
Bien sé que pensaban ellas 
Irse después del teatro 
A una función de... etiqueta , 
Como aquí dicen ; mas nunca 
Se me pasó por la tela 
Del juicio que el bailoteo 
Durase una noche entera. 

Juana. Gomo usted se recogió 
A la hora de la retreta 

Y se las dejó en el palco... 

Frut. Es que no entiendo esa jerga 
Italiana, y al arrullo 
De las voces y la orquesta 
Me dormia...<!Qué mortal 
Está libre de flaquezas P— 
Pero, señor, i qué gobierno 
De casa I Y ¿van con freeaencta 
A esas danzas perdurables? 
¿Osólo de uvas á brevas... ? 

Juana. \ Qué ! No, señor. ¡ Si es el pan 
De cada dia ! 

Frut. ¿De veras? 
({Malo! ¡Malo!) 

Juana. Pocas noches 

Se retiran con estrellas. 

Frut. Con que ¿aqni ta noche es dia 
Yeidia...? 

Juana. Pues ; Hce versa. 



Frut. ( i Virgen Santa del Pilar, 
Qué desorden, qué vergüenza !) 

Juana. (Mejor le sienta ese traje 
Que el otro.) 

Frut. Ahora bien, morena; 
Yo, que no enmiendo la plana 
Al que los astros gobierna, 
Tengo gana de almorzar. 
DI, pues, á la cocinera, 
Si no está también de baile... 

Juana. No, señor. Ella se acuesta 
Mas temprano, y ya andará 
Por el fogón... 

Fruí. Norabnena. 

Pues que disponga mi almuerzo. 
Despacha. 

Juana. ¿Gafé y manteca? 

Frut. \ Valiente cosa I — Jamón 
Gon huevos. 

Juana. Los que usted quiera. 

Frut. Y no mas vino de extranjís. 

Juana. Lo traeré de Valdepeñas. 

Frut. Venga. Al fin es español... 
Aunque no es de Gariñena. 



ESCENA m. 
Dow FRUTOS. 

I Dónde me he metido, cielos ! 
i Qué costumbres tan diversas 
De las mias! ¡ Ah ! Yo voy 
A pasar la pena negra... 
¿Quién sabe...? Allá en mi lugar, 
Ya que Elisa está dispuesta 
A seguirme... ¿Y si me engaña? 
] No hay que fiar en promesas 
De mujeres 1 Y aunque en eso 
A mi gusto condescienda, 
Irán con ella á Belchite 
Sus caprichos... { y mi suegra ! — 
Gallarda es la moza; si, 

Y á poquito que pusiera 
De su parte, lograría 
Barajarme la chabeta ; 

Mas, según lo que voy viendo, 

Ni me quiere, ni lo sueña ; 

¡ Y eso es gaita 1 — i Ah, padre mió !... 

Dios te dé la gloria eterna, 

Mas no tuviste chirumen 

Para escoger una nuera. 

A no ser por mi respeto 

A su voluntad expresa, 

Y á no haber soltado yo 

La palabra que me empeña, 



ACTO CUARTO. 



103 



¡ BnTO chasco llevaría 
Mi señora la marquesa! 
( Un criado atraviesa el foro de i$quierda 

á derecha.) 
i Ojalá...: Pero oigo abrir 
La puerta de la escalera. 
Elias serán... Ellas son. 

{Mirando adentro.) 
Oigo la voz de la vieja. 



ESCENA IV. 

Don FRUTOS, la MARQUESA, ELISA. 

Marq, Que venga esa machacha 

(Ál criado en la puerta.) 
A desnudamos pronto. 
{Vate el criado por donde vino, y entran en 
la tala la marquesa y Elisa,) 

c Qué hace ese hombre 

Aquí... P \ Calle ! ¡ Es don Frutos ! 

Elisa, ( I Ay , qué facha ! } 

Frut, Yo soy, seQora mia ; no se asombre. 

iíarq. La mudanza de tn^e... Buenos 

dias. 
Fmt. Buenas noches. 
Elisa. I Qué diantre de samarra ! 

{Aparte con su madre.) 
Marq, \ Por los clavos de Cristo, no te 
riasl 



ESCENA V. 



U MARQUESA , Don FRUTOS, ELISA , 
JUANA. 



Juana. Aqui estoy. 

Ffut* i Te parece un poco charra 

(A Elisa.) 
Mi pellica, verdad? Lo siento muehoi 
Pero... 

Elisa. No ; yo no digo. .. 

Fruí. Chica, ande yo caliente, 

Y ríase la gente. 

Jíorg. Dice bien. Lo primero es el abrígo, 

Y mientras le compramos en la tienda 
Una bata elegante con cordones... 

Ffut. No hay para qué. Estoy bien con 

esta prenda. 
Elisa. (Parece que al mesón de la Enco- 
mienda 
Ha venido á vender melocotones.) 



Marq. ¿ Y qué tal se ha dormido? 
Frut. Grandemente. ¿Y qué tal hemos 

bailado? 
Marq. La niña. Yo me he estado 
Jugando al ecarte. 

Frut. (¿También la suegra 

Tira la oreja á Jorge ? Esa es mas negra.) 
Jfarq. Es lástima que el sueño y el can- 
sancio 
Le hayan privado á usted , señor don 

Frutos, 
De una soirée tan buena. 

Frut Yo, á lo rancio .. 

Nadie me saca á mí de mis casillas. 
Es lindo mientras lucen las Cabríllas 
Bailar con una dama, 
Pero es mejor, á mi entender, la cama. 
Marq. ¡ Eh !...Se duerme de dia... 
Frut. Hágalo el madrileño. 
Yo, como soy así..., tan lugareño..., 
I Qué quiere usted !... madrugo, 
¡Y á las diez de la noche me entra un 
sueño 1 
Elisa, (i Santo Dios !} 
ifarq. i Eh ! todo es la primer noche. 
Luego... 
Elisa, i A las diez ! 

if arq. Cualquiera se acostumbra... 

Frut, I Oh! Yo no soy cualquiera. 
Elisa. (i Qué verdugo !) 

Frut. ¡Y juro por e] sol que nos 

alumbra... 1 
Elisa, (i Ay, Dios me libre de su horrible 

yugo ! ) 
Frut. Así tengo de hacerío hasta que 
muera, 
Y espero que mi dulce compañera 
Imitará mi ejemplo... 
Jíarq. Se supone... 

[Interrumpiéndole. ) 
Elisa* lAy, mamá...! 

{En vo$ baja.) 
Marq. Transijamos por ahora, 

{Lo mismo.) 
No sea qne otra vez se desazone. 
Frut. (t Qué mala cara ha puesto mi 
señora !) 
{Vwlve el criado con el almuerxo para 
donFtutos, lo pone en una mesa y se 
retira.) 

I Hola 1 ¿ Viene el almuerzo ? 
Me alegro. Con permiso... 
Daremos al estómago un refuerzo. 
Si ustedes gustan... 
Elisa. Gracias. Tan temprano.., 

Jíarq. Nosotras , á dormir. 
Frut. \ Pues ya ! ¡ Predso I 

{Sentándose d la mesa.) 



iO¿i 



EL PELO DE LA DEHESA. 



Elisa. (( Y he de darle mi mimo !) 
Marq. Dormiremos an rato. Hasta la 

una... 
Eliia. (¡Mal haya mi fortami I) 
Marq. Ven tú; me quitarás cintas y 
broches. {A Juana.) 

Con que, ahur. {A don Frutos,) 

EUsa. Bumos dias. 

(Vanse por la puerl^i de la izquierda.) 
Fruí. Buenas noches. 



ESCENA VI. 
DonFRIITOS. 

{Partiendo el jamón,) 

Santo Cristo de la Seo 
Que me estáis probando así , 
Decid : ¿ qué pecado gordo 
Vengo á purgar en Madrid f 
NoYia que quiere bailar 
Cuando yo quiero dormir, 
¿ De quién está enamorada ? 
¿ De mis rentas , ó de mí ? 
Suegra que en todo se mete, 
Hasta en lo que he de vestir, 

Y me trata cual si yo 
Fuera algún chisgarayís, 

Y se desmaya , y trasnocha , 
lYjuegal ¿no dará fin 

De mi bolsa y mi paciencia 

Antes que amanezca abril ? 

«Y me he de casar P... Si hallara 

Algún medio, algún ardid... 

Para aguzar el ingenio 

Probemos de este pemil. {Come.) 

I Hola I pues está sabroso. 

No me engañó la naris. 

Ahora un trago del manchego... 

[Se echa vino y bebe.) 
I Bravo ! Bien haya la vid 
Que te crió. No se bebe 
Mejor vino en Alcafíiz.-- 
Si fueran iguales todos 

{Tomando otro bocado.) 
Los tragos que espero aquí , 
Ningún cristiano me oyera 
Quejarme de este país. 



ESCENA Vn. . 
Don frutos, JUANA. 

Juana. (Ya á la vieja he despachado , 

Y pues la novia gentil 
Entró en su cuarto diciendo : 
No necesito de ti , 

Voy yo á aviarme...) ¿ Qué tal 

{A don Frutos al ftasar.) 
El jamón ? 

Frut. Sabe á his mil 
Maravillas. 

Juana. Lo celebro. 
¿ Hay buen apetito ? 

Frut. Sí. 

¿ Quieres probarlo ? 

Juana. Mil gracias. 

(Ni es vanidoso ni ruin.) 
Hágale á usted buen provecho 

Y me tendré por feliz. 

Frut. Dios te lo pague, morena. 

{Vase Juana,) 
Confieso que son aquí 
Menos sainas que en Belchite 
Las doncellas de servir. 



ESCENA VIIL 

Don FRUTOS, ELISA. 

Elisa. Señor don Frutos... 

{Desde la puerta.) 
''"*<. I Qué veo! 

{Levantándose.} 
(Yo la hacía ya en camisa ) 
I No te has acostado , Elisa ! 
Elisa, Hablar con usted deseo. 

{Acercándose,) 
Frut. Pues me place, como hay Dios. 
Ya es justo que sin empacho 
Tengamos, Elisa , un cacho 
De parlamento loe dos. 

Elisa. ¿ Promete usted el secreto 
Sobre el paso que ahora doy 

Y no enfadarse, aunque voy 
A hablar muy claro ? 

Fruí. Prometo.— 

Mas también va á ser muy clara 
Mi lengua ; y es menester 
Que me oigas en paz, mc^er, 

Y no me arahes la cara. {Se sientan,) 
Elisa, Es usted muy buen sujeto... 



ACrO CUARTO. 



105 



Fruí. Y tú muy buena vasalla. 

Elisa, Otro mejor no se halla. 

Frut. No bay dibujo mas completo. 
Eres gala de Madrid. 

Elisa. Y usted honra de Belchlte ;— 
Pero... 8i usted me permite... 

Frut. En los peros está el quid. 

Elisa, Bueno es, antes que nos den 
La bendición conyugal , 
Que temiendo hacerlo mal 
Lo reflexionemos bien. 

FruU Sí ; ya lo dice el proverbio. 
Vamos á refleiionar... 
(Calabazas me va á dar 
Ella misma. ¡ Esto es s<d>erbio !) 
Habla , no temas al bü. 

Elisa, Seria muy venturosa 
Con usted cualquier esposa..., 
Menos- 
Fruí. ¡Vaya 1 Menos tú. 

Elisa, Mal he dicho. Es un desliz... 
Quiero decir, caro amigo. 
Que casado usted conmigo 
No podría ser feliz. 

Frut. Ni yo soy, cual tú lo ves , 

Y eso lo conoce un nene, 
El marido que conviene 
A la hija de un marqués. 

Elisa, i Qué entiendo yo de bodegas , 

Y de abonar el terreno , 

Y si se mide el centeno 
Por varas 6 por fanegas P 

Frut. ¿ Qué entiendo yo de elegancia , 

Y de ese tono de aquf , 
Ni qué me importan á mí 
Los figurines de Francia ? 

Elisa. De la barra y la pelota 
Yo el mérito no distingo. 

Fruí. Ni yo de óperas en gringo 
Donde no cantan la Jota. 

Elisa, No se suba usté á la parra 
81 le digo, aunque con miedo, 
Que acostumbrarme no puedo 
A un marido... con zamarra. 

Frut, NI yo me acomodaría 
A una linda caprichuda 
Que se viste y se desnuda 
Ocho ó diez veces al dia. 

Elisa. Poco me inclina mi estrella 
Al que en su primer visita 
No hace distinción maldita 
Entre el ama y la doncella. 

Frut. Y yo doy á Belcebú 
Dama que habla á su marido 
Muy seria, muy de cumplido..., 
Y á su madre tú por tú. 

Elisa. Un marido... Calamocha, 
Que madruga I... ¡Virgen Santa ! 



Frut, Vea usted ; y á mi me espanta 
Una mujer que trasnocha. 

Elisa. I Yo por valles y por cerros ! 
¡ Yo marido cazador 
Que repartirá su amor 
Entre la esposa y los perros 1 

Frut, \ Yo mujer con tantos dengues 
Que , faltando á la justicia. 
Me negará una caricia 
Por no ajar sus perendengues ! 

Elisa, Y aun viviendo aquí los dos 
Cediera al fin mi desvío, 
Pero ¿ y Belchlte ? ¡ Dios mió ! 

Frut, Pero ¿ y la suegra ? i Buen Dios ! 

Elisa, Y será bueno Belchlte , 
Guapo lugar : lo concedo. 

Frut, Pues ¿ y Madrid ? No haya miedo 
Que yo lo desacredite. 

Elisa. Y aquella vida campestre 
Será muy dulce , muy sana. 
¿ Quién sabe... P De buena gana 
Pasaria allí un trimestre. 

Fruí. Desear yo un pasaporte 
Que me vuelva á mi lugar 
Cuanto antes , no es condenar 
Las costumbres de la corte. 
Son muy cucas ; no hay falencia ; 
Pero, al fin, no son las mías. 

Elisa. Hay ciertas antipatías... 

Frut, Sí ; cada uno á su querencia. 

Elisa, Y pues no hay conformidad... 

Fruí. I Pues I ¿ A qué ofender á Dios ? 
¿ A qué... P 

Elisa. Casárnoslos dos... 

Fruí. Es una barbaridad. 

Elisa, Pues... ahora bien... 

Frut. Ahora bien... 

Elisa. Salgamos de este pantano. 

Frut. Pues niegúeme usted su mano , 

Y buenas noches , y amen. 

Elisa, Yo no he de volverme atrás, 
Que en mi palabra confia 
Mamá y ¡Jesús!... no podria 
Perdonármelo jamás. 

Fruí. Yo también lo prometí, 

Y en mi probidad no cabe... 
Elisa. Toda la corte lo sabe. 

¿Qué se diria de míP 
Frut. I Otra! 
Elisa. A usted que es forastero , 

Y hombre, y tendrá mas valor 
Que yo, le estará mejor... 

Frut, No, que yo soy caballero. 

Elisa. Con todo... 

Fruí. No haría bien 

En quitar á usted la fama ; 
Pero en boca de una dama 
A nadie ultraja un desden. 



106 



EL PELO DE LA DEHESA. 



Elisa, ¿Cómo ahora tan discreto? 

Frut. Es que yo mismo me azuzo 
Y el entendimiento aguzo 
Para salir del aprieto. 

Elisa. ¿No hay muchos hombres infieles? 

Frut. Mujeres, más. 

Elisa. Porque ahora 

Diga usted... 

Frut. No; no señora : 
No troquemos los papeles. 

Elisa. Con que ¿ ni el propio interés 
Mueve á usted...? 

Frut. Ni un terremoto. 

Nunca mi palabra he roto , 
\ Nunca ! Soy aragonés. 

Elisa. ¡Medrados estamos! 

Frut. Si; 

Como tres con un zapato. 

Elisa. ¿Será usted tan insensato...? 

Frut. Seré lo que siempre fui. 

Elisa. Pues yo no he de ser veleta. 
El no... no saldrá de mi. 

Frut, Pues yo he de decir que si 
Aunque me lleve Pateta. 

Elisa. Bien está : ¡ nos casaremos 1 

Frut, Bien : ¡será usted mi mujer ! 

Elisa. Bien : usted tendrá el placer 
De que los dos nos ahorquemos. 

Frut. i Yo no ! 

Elisa. (Es como esa pared.) 

t No tiente usted al demonio ! 
Si es funesto el matrimonio , 
La culpa será de usted. 
Tanto á una mujer se apura... 

Fruí. De bien á bien soy muy manso , 
Pero... Es que no soy tan ganso 
Gomo usted se lo figura. 

Elisa. I Oh I Ya veremos después 
Quién sufre mas de los dos 
Y quién... ¡Soy mujer!... Adiós. 

{Vase por la puerta de la ixquierda.) 
Frut. ¡Adiós I— Soy aragonés. 



ESCENA IX. 

Don frutos. 

Con la futura una lid, 
Otra con la suegra chocha... 
I Ay Frutos ! t Ay Calamocha!... 
¿ Quién te ha traído á Madrid ? 



ESCENA X. 
Don frutos, Don MIGUEL. 

Mig, Estoy resucito. — Buen hombre , 
(A don Frutos , que está de costado y en 

actitud de cavilar.) 
Pase usted recado á don... 
¡ Es un hombre tan ramplón!... 
Don Frutos. 
Frut. Ese es mi nombre. 

(Volviendo la cara.) 
Mig. \ Ah, que es usted... , caballero! 
Me ha sorprendido el hallazgo. 
¿Quién conoce á un mayorazgo 
En traje tan charanguero? 

Frut. Este traje es de mi agrado. 

Mig. Eso lo conoce un topo. 

Frut. Y á ningún alma de chopo 
Se lo he pedido prestado. 

Jft^. ¿Es ese el traje de boda? 

Frut. ¿ Le importa á usted? | Voto á 
quien... ! 
¿Se ha encargado usted también 
De sastrearme á la moda? 

Mig. No me tomo yo esc cargo 
Que excede al talento mío. 
Traigo otro... 

Frut. Pues ¡atavio! 

Diga usted. 

Mig. No seré largo. 
Ya que nos vemos las caras , 
Cosa que yo no quisiera,... 

Frut. Menos prosa. La madera 
No está para hacer cucharas. 

Mig. ¡Hola! ¡Me alza usted el gallo! 
Me alegro , señor galán. 

Frut. Se lo absaré al Preste Juan , 
Que ya de cólera estallo. 

Mig. Pues , señor , al grano. 

Frut. iOh!... 

Mig. Usted quiere que le den 
A Elisa ; pero también 
Aspiro á su mano yo. 

Frut. Bien; y á mí ¿qué se me da...? 

Mig. Somos dos ; una es la bella ; 
Casarnos los dos con ella..., 
No puede ser. 

Frut. Ya. 

Mig. Pues ya. — 

Mas la salida es muy ovia. 
Si uno al otro es importuno... 

Frut. ¡ Pues ya \ De los dos el uno 
Se ha de quedar sin la novia. 

Mig. Si ella fuese de Cutanda 



ACTO QUINTO. 



107 



Mereciera usted 8u afecto , 
Pero esa boda en proyecto 
Es una fusión nefanda; 

Y asi , pues el buen sentido 
En tales casos pronuncia , 
Haga usted formal renuncia , 

Y quedaré agradecido. 

Frut, Oiga usted y no haya riña. 
No me importara un ardite 
Volver soltero á Belcliite, 
Porque ¡ es alhaja la nina 1 
I Pero eso de que un compadre 
Con tal fuero me lo exija... 1 
Primero... — poco es la hija — 
Me casara con la madre. 

Mig. Pues entonces, señor mió , 
Ya no qoeda otro recurso 
Que matamos. 

Frut, i Buen discurso , 

Gomo hay Dios I \\}n desafío! 

Mig. Sí, señor, y pronto ; ¡al trote I 

Frut. A galope, si usted quiere. 

Mig. Diga usted qué arma pre&ere... 
Elija usted. 

Frut. Un garrote. 

Mig. Esa es arma de mal tono. 

Frut. Esa es la que yo manejo* 

Mig. Y es digna de ese apárelo j 
Mas no la adopta mi encono. 
Sentencie nuestro proceso 
O la pistola , ó la espada... 

Fruí. No , señor. 

Mig. O el sable... 

Frut. ¡Nadal 

Garrotazo y tente tieso. 

Mig. Pero ¿hemos de ser tan brutos... ? 

Frut. ¡Leña 1 Ya que usted. se empeña 
En que haya camorra, ¡leña! 
No hay mas tu tia. 

Mig. ¡Don Frutos! 

Frut. ¡Don... usted! 

Mig. Con ese alarde 

De atroz salvajismo inculto 
Quiere usted huir el bulto 
A mi venganza, ¡ cobarde! 

Frut. ¡Yo cobarde! ¡Votoá bríos! 

(Furioio y amenaxdndole con él puño,) 

Mig. No demos aqui un escándalo. 
(Poniendo mano á la espada y retirándola 
inmediatamente.) 

Frut. ¡Yo cobarde! ¡Yo...! 

Mig. i Seor. . . vándalo I , 

Ya nos veremos los dos. 
Yo sabré... 
Frut. 8i no mirara... 

Mig. Lo qae he de hacer con up ent^ 
Como Qsted. Todo viviente 
Le ha de escupir en la cara. 



ESCENA XI. 
Don FRUTOS. 

{A la puerto.) 

Tengo un puño en cada brazo , 
Y si alguno me provoca, 
Antes que escupa su boca 
La hundiré de un puñetazo. — 
¡ Se fué ! — Señor , ¿hay conciencia 
Para hostigar tanto y tanto 
A un hombre de bien ? Un santo 
Perdería la paciencia. 
¡ Oh ! ya no reparo en nada. 
¿Quieren que mi saña aborte? 
Bien está. Yo haré en la corte 
Una que sea sonada. 

{Entra en su cuarto.] 



ACTO QUINTO. 

ESCENA PRIMERA. 
Don REMIGIO , Don MIGUEL. 

Mig. Conque, ¿es verdad? 

Rem. Sí; alas dos 

Se firma el contrato. 

Mig. ¡Lindo! 

Rem. Para esa hora están citados 
El notario y los testigos. 

Mig. ¡ Y es la una y media ! ¿ Qué 
haremos ? 
Discurra usted un arbitrio. 

Rem. ¿Qué sé yo...? Mal pleito es este. 
No dló lumbre el desafío ; 
Elisa está resignada 
Al funesto sacrificio ; 
La vieja es inexorable... 
Solo nos queda un camino. 

Mig. 4 Cuál? 

Rem. Que como otro Esdpion 

Se venza usted á si mismo 
Y abandone... 

Mig. ¿Qué se entiende 

Abandonar? ¡Por el siglo 
De mi madre..*! 

Rem. (Mis orejas 



108 



EL PELO DE LA DEliESA. 



Corren otra vez peligro.] 

Mig. ¡Ceder yo el campo ! Primero 
Habrá en esta casa tirios 

Y troyanos. 

Rem. Norabuena ; 
Mas } por los clavos de Cristo! 
¿ Qué consejo puede dar 
En estos momentos críticos, 
Señor don Miguel , un hombre 
Tan amable y tan pacifico 
Como yo P Si se tratase 
De un inocente artificio , 
De una intriguiUa venial , 
I Vaya con Dios 1 ; siempre he sido 
Complaciente , y manejable , 

Y amigo de mis amigos. 
Pero cuando usted vacila 
Entre rapto y homicidio, 
¿Seré yo tan Barrabás 

Que le empuje al precipicio? 
Mi consejo... 

Mig. Es de un menguado. 

Rem. Si será. Yo no me pico... 

Mig. i Bueno fuera, siendo yo 
El amado, el preferido, 
Que se llevase la novia 
Un bárbaro campesino I 

Rem. I Es un horror ! — Pero ¿no hay 
En Madrid Jefe politice? 
Demanda al canto, depósito , 

Y es asunto concluido. 

Mig, Ya se lo he propuesto á Elisa , 
Pero es tan pobre de espíritu... 

Rem. Por no chocar con su madre ; 
Por no exponerse al ludibrio 
De las gentes y al escándalo... 

Mig. ¿Qué escándalo ni qué nlfio 
Muerto? ¿ Es escándalo usar 
De su derecho legítimo? 
{ Pero esas mujeres...! i Oh I 
Cuando dan en un capricho... 
Y... ¿qué sé yo...? Juraría 
Que aun ha de estar indeciso 
Su corazón de coqueta 
Entre uno y otro individuo. 

Rem. (Tal creo.) 

Mig. Ya no hay que andarse 

Por las ramas. Es preciso, 
Forzoso, urgente, matar 
Al aragonés maldito. 

Rem. i Hombre , mire usted... ! 

Mig, Él sale. 

Me alegro mucho. 

Rem. (¡ Dios mío I) 



ESCENA IL 

Don REMIGIO, Don MIGUEL, 
Don FRUTOS. 

FruU i Hola , señor capitán ! 
Sea usted muy bien venido. 

Mig. lEh! Cumplimientos á un lado. 
Que estoy hecho un basilisco. 

FruU i Qué bobada... y qué mal tono ! 

Mig. ¿Cómo...? 

Fftti. Yo estoy muy tranquilo, 

Y aconsejo á usted que tome 
MI ejemplo. 

Mig. No ; yo he venido... 

FruU Ya sé; con la misma tema 
De armar camorra conmigo; 
Pero cuando uno no quiere... 
I No riñen dos I Esto es fijo. 

Mig. ¿No? Yo sabré... 

FruU Usted no sabe 

Lo que se pesca , amlguito. 
Mejor sería, en lugar 
De venirme á mi con libros 
De caballería andante. 
Que pusiera usted su ahinco 
En atraparme la novia.— 
¿No digo bien , don Remigio? 

Mig. ¿Asi me habla usted? 

FruU Asi. 

Yo sé bien lo que me digo. 
Los momentos son contados. 
Dejémonos de litigios , 
Don Miguel , y procuremos 
Salir de este laberinto. 
¿ Le ha Tisto á usted la marquesa? 

Rem. No; ni sabe que ha venido. 
Se encerró en el tocador... 

Fftti. Perfectamente. Pues i listo ! 
Guárdese usted de sus ojos. 
No faltará un escondrijo... 

Y mientras solo con ella 
Le digo cuántas son cinco , 
Cuide usted de que la chica 
No se muera de fastidio. 

Mig. Pero... 

FruU No hay pero que valga. 

Ella sabe mis designios... 
I Ande usted I 

Mig. Ya capitula. 

{En voz baja á don Remigio.) 
Me tiene miedo : está visto. — 
Supongo que aquí no hay manía... 

{Á don Fruíoi.) 

FruU Yo siempre he Jugado limpio. 



ACTO QUINTO. 



109 



Mig. Es que... 

( Volviendo la cabeza después de dar 

algunos pasos,) 
Fruí. ¡Ande usted I 

( YoMt don Miguel por la ixquierda del 
foro.) 

{Aun se me nace 
De peneas el señorito ! 



ESCENA III. ^ 
Don frutos, Don REMIGIO. 

Rem. Yo celebraré en el alma , 
Caro amigo, que usted logre 
Desbaratar esa boda ; 
Porque , si vale mi pobre 
Dictamen, cuando no son 
Homogéneos los consortes, 
Es dogal el matrimonio 
Lejos de... 

FruL Estamos acordes. 
No , no es esa la mujer 
Que me conviene. 

Rem. I Y sin dote! 

Frut. Eso no me importa un bledo ; 
Pero tengo otras razones... 

Ítem. lOh! Sobradas. Y pensar 
Que ella renuncie á la corte 
Y á sus... Para usted sería 
Pintiparada , de molde 
Una mujer... como yo. 

Fftti. ¿Cómo usted? ¿No es usted hom- 
bre? 

Rem. Quiero decir..., de mi genio. 
De mis circunstancias ; dócil , 
Senrlcial... 

Frut. Mientras él viya 

(Para si.) 

No faltará quien le abone. — 
Pues lo que es á servicial , 

(A don Remigio.) 
NI usted , ni nadie en el orbe 
Me gana á mi. Mire usted 
Que tiene cuatro memoles... 

Rem. (¡Huy!) 

Fruí. Trabajar un galán. . . 

¿Eh? para que otro le sople 
La dama. ¿Eh? 

Rem, Yo convengo 

En que es muy raro ese noble 
Proceder, famoso asunto 
Para mármoles y bronces. 

Frut. Mas no lo bago por virtud 
Ni por miedo á los bigotes 



Del capiUn pendenciero , 
Porque á mi nadie me tose ; 
Lo hago por ver si me zafo 
Del apuro en que me ponen. 
Líbreme yo de la novia 

Y de esa suegra ó demontre , 

Y mas que cargue con ambas 
Perico el de los palotes. 

Mas si no cede la vieja 
A mis justas reflexiones , 

Y se mantiene en sus trece... 

\ Pues ! como yo en mis catorce , 

Y al fin tengo que casarme. 
Juro á Dios y á los apóstoles 
Que be de romper la cabeza 
A ese interesante joven. 

Rem. No permita Dios...— Supongo 
Que para mi no habrá golpes. 
Yo soy amigo de usted... 
Mas que amigo : soy su cómplice... 

Frut. \ Eh I Con usted no va nada. — 
Pero los minutos corren 
Que vuelan y la marquesa 
No viene. Aunque usted perdone , 
Don Remigio , ¿quiere usted 
Llamarla... ? 

Rem. Con mil amores. 

Frut. Y luego... 

Rem, Entendido. Luego 

Querrá usted que me incorpore 
Con los otros y... 

Frut. Cabal. 

Rem. Pero me excusa un galope 
MI sefiora la marquesa.— 
Muy servidor... 

{Saludando d la marquesa, que Uega,) 
A la orden. 

(A don Frutos.) 



ESCENA rV. 
Don FRUTOS, la MARQUESA. 

Marq, ¿Cómo es eso? i Aun está usted 
De zamarra! 

Frut. I Eh 1 No me estorba. 

Marq. ¡ Y va á venir el notarlo , 
Y los testigos... ! ¡Qué soma! 

Frut. Me alegro de ver á usted. 
Tenemos que hablar á solas... 

Marq. \ Jesús ! y están convidadas 
Mas de cuarenta personas... 

FfttI. No le hace... 

Marq. ¿ Qué dirán ? Hecha 

Un ascua de oro la novia, 
Yo un brazo de mar, y el novio... 

Frut. Yo no gasto ceremonias. 



10 



EL PELO DE LA DEHESA. 



Bien estoy asi. 

Marq. ¡ En toilette 

De calesero 1 

FruU ¿Qué Importa? 

Marq. Importa mucho. ¿Usted quiere 
Que se burlen de nosotras? 

Frut. Si usted toma mi consejo 
Podrá excusar esa mofa. 

Marq, ¿Y qué consejo...? Sepamos... 

FruU Que se deshaga la boda. 

Marq, ¡Oh!... ¿Qué dice usted? ¿Sa- 
llmps 
Con esa embajada ^ora ? 
( Entreabren ppr dentro ¡q pueril de ¡a 
izquierda.) 

Frut, Aquí no hay mas embajada 
Que la razón, y me sobra 
Por todaís mis coyunturas. 

Marq, Don Frutos, basta de hjToma. 

Frut. Hablo de veras. Usted , 
Señora mia, no es tonta, 

Y bien habrá conocido 

Que el tal casamiento es droga. 
Yo soy demasiado tosco 
Para dama tan preciosa; 
No se cambian las costumbres 
Como se cambian las modas , 

Y nunca harán buenas migas 
Perro y gato en una alforja. 

Marq. i Eh ! ; Como de esos milagros 
Hace el amorl 

Fruí. ¡Dale bola! 

No nos amamos nosotros : 
¿Lo entiende usted? no, señora. 
Yo lo sé de buena tinta; 
Esto es, de su propia boca, 

Y ella de la mía : ¿ estamos ? 
fi'i soy ipudo, pi ella es sorda. 

Marq. Ella cumplirá, no obstante, 
Con los deberes de esposa... 

Fruí. No diré yo lo contrario... 
Si la permiten que escoja ; 
Porque ha de saber usted , 
Si por desgracia lo ignora , 
Que hay bigotes de por medio. 

Marq. ¡ Bobada \ A usted se le antojan 
Los dedos huéspedes. 

Frut. No. 

Marq. ¡Vayal... 

Frut. Hay moros en la costa. 

Marq, Guando á mí nada me ha dicho 
La niña... 

Frut. Teme la cólera 
De usted. 

Jfar^. ¿Por qué? Yo no fueno 
Sa voluntad. 

Frut. Se equivoca 
MI lefion la marquesa... , 



Por no decir otra cosa. 
Marq. Hablemos claro, don Frutos, 

Y diga usted sin tramoya 
Que retira su palabra. 

¡ Hombre sin pudor, sin honra , 
Sin fe... I 

Frut. \ Señora marquesa I 
No quiera usted que nos oigan 
Los sordos; tenga usted Juicio, 

Y ahorremos una camorra. 
A todos nos salva un no. 
Veamos á quién le toca 
Pronunciarlo. Si yo diera 
Calabans á la moza , 
Sobre faltar al respeto , 
Del que está bajo una losa, 
Fueran ustedes silbadas 
Diez leguas á la redonda ; 
Ella no lo soltará 

Si la llevan á la horca; 
Con que... 

Marq. Con que ¿yo he de ser 
Quien cántela palinodia? 

Frut, Sí , señora ; y yo consiento 
Que me ponga usted como hoja 
De perejil, y me acuse 
De haber roncado en la ópera... 
¡ Sí tal ! , y de haber comido 
A cucharadas la sopa ; 

Y mas que salga también 
A la colada la historia 
Del velador, y el abrazo, 

Y la zamarra , y las botas... ; 

Y mas que sea preciso , 

Para que usted quede airosa , 
Compararme... ¿A quién diré? 
Al bruto de Babilonia. 

Marq. No ; ya es tarde. Yo no cedo. 

Frut. ¿No? 

Marq. Mil veces no. 

f^^' \ Señora ! 

¡Mire usted que eso es ponerme 
En el pescuezo una soga ! 
i Mire usted que sí me obliga 
A que mi palabra rompa , 
¡Yol ¡un aragonés I, ¡ah! Juro 
Por mi padre que esté en gloria 
Que se ha de acordar usted 
De don Frutos Calamocha. 

Marq. ¡Bravatos! ¡Baladronadas! 

Frut. Pues ya que usted me provoca, 
¡Guerra, venganza! — Aquí tengo 

{Sacando una cartera y de ella unos 
papeles.) 
Mi artillería. ¡Arda Troya! 

Marq. ¡Cómo!... 

^^^' Usted recordará 



ACTO QUINTO. 



lli 



Si no es flaca de memoria 

Que , cuando el marqués difunto 

Residía en Zaragosa , 

Para sacarle de empeños 

Le abrió mi padre su bolsa. 

Marq. Es verdad. Le prestó algunas 
Cantidades... 

Friff. Y no flojas. — 

Vea usted : i veinte mil pesos I 

(Jfoflrando á la marquesa un papel) 

Marq. (¡Dios miol...) 

Frut. Cuenta redonda. 

Marq. Pagaré... 

Frut. De eso se trata. 

El documento está en forma. 

Marq. ( \ Este hombre me va á perder ! ) 
Mas adelante... 

Frut. No; ahora. 

Pagúeme usted al momento , 
O la casa se alborota 
Y ante el notarlo y testigos 
Digo que es usted tramposa. 

Marq. ¡Ah, don Frutos! 

Frut. Y la pongo 

Por justicia. 

Marq. \ Qué congoja ! 

Frut. Y la embargo cuanto tiene 
En la sala y en la alcoba... 

Marq. ¡Jesús , qué hombre I 



ESCENA V. 
U MARQUESA, Don FRUTOS, JUANA. 

Juana. Los testigos, 

{Anunciando.) 
El cura de la parroquia , 
El notario... 

Marq. \ Justo Dios ! 

Juana. El marqués de la Alcachofa... 

Marq. Voy... Que esperen un momento... 



ESCENA VI. 

La MARQUESA, Don FRUTOS. 

Marq. Tenga usted misericordia... 
Fruí. ¿Le ha tenido usted de mí? 
La venganza es muy sabrosa. 
Marq. ¡ Baje usted la voz ! 
Frut. No puedo, 

Que el furor me desentona. 
Todos sabrán... 
[La marqueta cierra la puerta del faro,) 
¿Cierra ust«d? 



Pues levantaré la solfa. 

O pagarme, ó despedirme, 

O he de hacer... 
Marq. ¡Virgen de Atochal.., 

Frut. Una de pópulo bárbaro, 

Y aunque me gaste mil onzas 
He de tener el consuelo 

De que pida usted limosna* 

Marq. \ Basta I ¡ No mas I Yo recojo 
La palabra de la novia, 

Y lamia. 
Frut. I Eso I 
Marq. Y diré 

Que el novio no me acomoda. 

Frut. ¡Así! 

Marq. Y diré la verdad, 

Porque es usted un idiota. 

Frut I Divinamente I un abrazo 
Le daria á usted ahora. 

Marq. Mas ¿qué dirán los testigos...? 
Esto es lo que me sofoca; 

Y el notario , y tanta gente 
Convidada... 

Frut. Usted se ahoga 
En poca agua. Ellos venian 
A presenciar una boda... 

Marq. ¡Y esa boda se ha frustrado! 

Frut. Pues ¿hay mas que darles otra? 

Jfar^. ¡ Cómo 1... ¿ Con quién. .. P 

Frut. Verbigracia. 

{Acabando de abrir la puerta de la 
ixquierda. ) 
{Salen Elisa, don Miguel y don Remigio 

y se arrodillan á los pies de la moT" 

quesa.) 

Mig. ¡Señora!... 

Elisa. ¡Mamá!... 

Rem. {Señora I... 



ESCENA ULTIMA. 

U MARQUESA, ELISA, Don FRUTOS, 
Don MIGUEL , Don REMIGIO. 

Marq. ¿Qué veo? Aparta de aquí , 
Hija traidora. 

Elisa. ¡Perdón!... 

Marq. \ Qué horrible conspiración ! 

Frut. Todo se gobierna asi. 

Marq. ¡Ahí ¡Me han burlado! 

Rem. ¡Por Dios!... 

Mig. ¡ Ah , señora 1 Yo protesto... 

Marq. Pero ¿qué viene á ser esto? 
( Viendo que también don Remigio está 

arrodillado.) 
¿Te haa de casar con los dos? 

Rem* Cada caal en wte asedio 



il2 



EL PELO DE LA DEHESA. 



¡Alzad! 



Hace el papel que le dan. 
Este es el primer galán ; 

Y yo... un parte de por medio (1). 
Marq. (Buscar un yerno es urgente 

En este lance de honor, 

Y pues no hay otro mejor... , 
Cubramos el expediente. ) 

Mig. Rica no seré conmigo , 
Pero mi amor... 

Elisa. \ Por pled ad. . . ! 

Frut, ¡Por la negra honrilla...! 

Marq. 
Yo 08 abrazo y os bendigo. 

Frut, ¡Viva! ¡ Eso es ser madre! Ahora 
Que estamos todos contentos , 
Rompo yo mis documentos. 

{Hace pedanos los papeles que sacó.) 
Estamos en paz, señora. 

Marq. ¡ Tanta generosidad ! 
Me confunde usted , me abate... 

Frut, No tal. Pago mi rescate 

Y I viva la libertad! 

Rem, ¡Oh pecho noble y sin hiél! 
Frut, Basta. Demos al olvido... 
Mig. ¡Don Frutos!... 
Elisa. ( ¡ Qué necia he sido 



(1) Hombre que en lo entifoo n dabe, y todtfia eo 
da alfooa ? oí oolre aeloree , á loe qno aolo m aaploaa 
OB papelee nof enbalternoe : hoy n llamia mn eo- 

I rOCIONIflM. 



En no casarme con él ! ) 

Frut. Ahora... andemos á porrazos, 
Si usted quiere, capitán. 

Mig. No ; ya no tengo ese afán. 

Frut, Pues... 
{En actitud de brindarle con un ahraxo.) 

Mig. i Venga usted á mis brazos ! 

(Se abraxan.) 

Rem. El llanto inunda mi cara, 

{Enternecido.) 
Y siento una conmoción..., 
Una... ¡Bravo!... Otra edición 
Del Abraxo de Vergara! 

Marq. Vamos á la sala presto 
Que nos están esperando... 

Fruí. Vayan ustedes andando... 

Rem, ¿Y usted...? 

Frut. No es aquel mi puesto. 

Yo voy á buscar un coche 
Que me vuelva á mi lugar. 

Marq. ¿Ya se quiere usted marchar? 

Frut. Si. No duermo aqui esta noche. 
También yo entiendo, marquesa. 
Algo de filosofía , 
Aunque tengo todavía 
El pelo de la dehesa. . 

Elisa, Pero ¡dejamos así...! 

Rem. Sin disfrutar del convite... 

Frut. \ Nada! ¡ A Belchite, á Belchlte! 
La corte no es para mí. 



DON FRUTOS EN BELCHITE, 



SEGUNDA PARTE DE 



EL PELO DE LA DEHESA, 



COMEDIA EN TRES ACTOS, 



ESTRENADA EN EL TEATRO DE LA CRUZ EL DÍA 27 DE ENERO DE 1845 (1). 



PERSONAS. 



SIMONA 
ELISA. 
JUANA. 
Don frutos. 



Tío PABLO 
MAMERTO. 
GORRIÓN. 
BLAS. 



Icmpor la dw«eh« 
knii4ortid«la 



•n ctM 4« doo FrnUM. Sala con oMblat , bo d« Bocho iqjo, p< 
M en lot iQfaraa. PoerU «o el foro , qoe da A an paafllo , «1 mal 
aoior 7 por la laqalerda A las habltaeionoa latorloraa ; poorla y i 
: otra poeru on loa do la laqBlorda : naaa con raoado da aacrlblr. 



■4or evito 
Ala aaea- 



ACTO PRIMERO. 

ESCENA PRIMERA. 

SIMONA, Tío PABLO. 

[Veitidos lot dot con buena ropa, pero al 
estilo de loe labradoret del pais, apa- 
recen aeabando de ordenar los muehlee 
que adornan la habitación,) 

Sim. Aqai Ir otra silla... Bien. 



7. Pablo. Ensancha el cuajo, Simona. 
Con este ajuar, en Belchite 
No habrá hidalga que te tosa. 

Y al tenor del homenaje 
De la sala y de la alcoba 
Serán ¡ no marra ! los dijes 

Y las galas de la novia. 

¡ Poder de Dios y qué rumbo 1 
Sonada ya á ser tu boda. 

Sim, Padre, aun falta para hacerla... 

7. Pablo. ¿Qué falta , chica P 

Sim. ¡No es cosa I 

Lo primero y prencipal : 
El novio. 



(1) Croo ol aoiorqoo por la clraiBUaaola do aor la pioioBto conodla 
oaerlla y raproiooU4t einco afioa daapoéa, aala aa m oolooaeloD aiaa 
radu roo aoparaoion uoa j olra , la ioeloB do iBiMa aa ladopoodioAto y 

II. 



do la qoo aoloeodo, 
ala OBtarso do qoo , 



li& 



DON FRUTOS EN BELGHITE. 



7. Pablo. Él Tendrá en presona 
Con la última carretada. 

Stm. Es ya demasiado posma 
Para dotío. 

7. Pablo. Vaya, chica, 
No me seas cavilosa. 
Venga hoy, ó venga maSana , 
Venga en carro , ó venga en posta , 
Todo es venir. 

Sim, Es verdá. 

T. Pablo. I Si es verdá 1... Pues vaya otra. 
¿ Cómo puede nn hombre solo 
Estar á la mesma hora 
En la villa de Belchite 

Y en la duda siempre heroica P 
Sim, Pues ya ; eso salta á los ojos ; 

Pero el caso... 

7. Pablo. Galla, tonta. 
Tú no sabes de la misa 
La media. 

Sim. Ya , pero es droga 
Que tarde tanto... 

7. Pablo. No le hace. 

Al fin se canta la gloria , 

Y ello es cierto que por algo 
Se detiene en Zaragoza. 

Sim. Otra verdá como el puño. 

7. Pablo. Un oráculo es mi boca. 

Sim. Asi le llaman á usté 
Diez leguas á la redonda 
Pero- Grullo por mal nombre. 

7. Pablo. Los que envidian mi retólica. 

Sim. Pues por mas que diga usté... 
Ya hace tres semanas... {bobas ! 
Que no he visto carta suya. 

7. Pablo. ¡ Ba ! Gon eso nos ahorra 
Portes. Siga acarreando 
Gatres y sillas y cómodas , 

Y c^ruña para sábanas , 

Y tafetán para colchas , 

Y toballas y manteles. 
Que lo demás poco importa. 
¿ Qué sustancia sacas tú 

De sus cartas amorosas ? 
Maldita. Papeles son 
Papeles, dice la copla, 
Gartas son cartas... Y en fin, 
«No te pidió para esposa ? 

Sim. Sí , señor* 

7. Pablo. i Pues 1 Y este ijnar 

Tan pulido ¿ no lo compra 
Para que tú lo desfrutes P 

Sim. Si ; pero muebles de moda..., 
Al estilo de la corte... 
¡ Mucho la tiene en memoria ! 

7. Pablo, iBa! ¡Pues si dijo mtl pestes 
De Madriz y sut tramoyas 
Guando vino... ! 



Sim. Sí ; al prenciplo 

Se encontraba aquí en sus glorias , 

Y muerto por mis pedazos 
Todo era hacerme carocas , 

Y me llamaba garrida , 
Ghupena, cara de rosa... 
Mas luego le entró la murria , 

Y puso la cara fosca, 

Y de todo se cansaba ; 
Dejugar ala pelota. 

De cazar, de ser alcalde.... 
Hasta que le dio la mosca 
Por andar de Geca en Meca : 
Veinte días en Daroca, 
Otros veinte en Alcañiz , 
Dos meses en Tarazona, 
Después á Galatayuz , 
Luego á la feria de Borja , 

Y por último á las fiestas 

Del Pilar... ¿Qué amor ó alforja 

Es ese P Ya ha mas de un año 

Que volvió de la liomia 

De Madrlz, y en tanto tiempo 

Apenas ha hecho la rosca 

Quince días en Belchite. 

I Digole á usté que es historia 1 

7. Pablo. Le habrá mandado el dotor 
Que mude de aires , simplona , 

Y villar y mudar de aires 
Todo es una mesnuí cosa. 

Sim. Sí , señor, y en cada pueblo 
Puede que tenga una moza. 

7. Pablo. No creas... Y en fin , mas vale 
Que corra la tuna ahora 
Que después. 

Sim. Sí ; ¡buen consuelo 

De tripas! ¡Buen...l 

7. Pablo. t Bale, bola 1 

Hizo promesa solegne 
De darte el si en la parroquia , 

Y se casará y tres mas , 

Que es hombre de muclia forma , 

Y ha de ser falsa la bula 
Del Padre santo de Roma 
Primero que la palabra 

De don Frutos Galamocha. 

Sim. También ofreció casarse 
Gon aquella señorona 
De Madrlz, y la dejó 
Por Gristus domina nostra. 

7. Pablo. Aquello fué diferente. 
Hubo allí mil trapisondas, 

Y de acuerdo de ambos sexos 
Se desbarató la boda. 

Anda ; él vendrá si es de ley. 
Su casa es nuestra ; á su costa 
Seis meses hace que estamos 
Llenando aquí la bartola; 



ACTO PRIMERO. 



lis 



Y como decía el otro, 
MieDtras no falten laB ollas 
De Egito , no hay prisa... 

Sim. Usté 

Lo mira con mocha soma ; 
I Pero yo , pobre de mi , 
Con Teinte años á la cola 

Y sin casarme... ! 

T, Pablo. {Muchacha! 

Sim. Y si dijéramos. i. 

r. Pablo. I Olga... I 

Sim. Que no habla en el lugar 
Quien me hiciese cucamonas 
Antes que él... {Pobre Mamerto, 
Que por mi suspira y llora 

Y le dejé por don Frutos... I 

T. Pablo. Hidste bien. Cuando sopla 
La fortuna , el que la pierde 
Merece comer bellota. 

Sim. Usté me lo aconsejó... 

7. Pablo. Y tú no te hiciste sorda. 

Sim. Quizá me salga á la cara 
Haber sido avariciosa. 
La codicia rompe el saco... 

7. PábU). Aquí no hay saco ni bolsa 
Que valga. Lo dicho , dicho , 

Y se acabó , y arda Troya. 

Sim. Pues mire usté ; tengo aquí 

{Con la mano en el pecho.) 
Un peso de treinta arrobas , 
Que fué muy mala partida... 

7. Pablo, i Eh ! vamos... No me conom- 
pas... 

Sim. \ Pobre Mamerto I Aun le quiero 
Unas miajas. 

7. Pablo. Si me nombras 
Otra vez á ese abejorro... 

Sim. Bien; callaré... 

7. Pablo. Es que si asoma 

Por esa puerta , le juro 
Que ha de dormir en chirona. 
U soy regidor, ú no. 

Sim. Ya le he dicho que no ponga 
Aquí los pies. 

7. Pablo. Es que siempre 
Está haciéndote la ronda , 

Y me enfada... 

Sim. Se consuela 

Con hacer lo que la zorra 
Con las uvas. 

7. Pablo. Si , están verdes. 

Sim. Pero si usté no se enoja 
Le diré que es tontería 
Quitarle de cuajo toda 
Su esperanza , por si el otro.. . 
Que al fin no pide limosna , 
Mamerto : Uene hacendilla. 

Y con la chupamelona 



De la escribanía... 

7. Pablo. i BasU 1 

Ya he dicho que no me rompas 
La cabeza... 



ESCENA n. 
SIMONA, Tío PABLO, GORRIÓN. 

Gor. Guarde Dios... 

7. Pobló. ¿Qué hay...? 

Gor. Una carta... 

7. Podio. ¿ A ver? 

(7otmindoIa.) 
¡Holal 
{Viendo el sobre,) 
Es de don Frutos. (La abre.) 

Sim. ¿ Qué dice ? 

7. Pábh. « Hoy salgo de Zaragoza, 

(Leyendo.) 
Y á poco que se retarde , 
Llegaré á la misma hora 
Que el correo. » ¿ No lo dUe P 

Sim. \ Ah! Volvámosle la honra. 
I Ahora sí que va de veras 1 
Brinco de gozo... ({Perdona 
Por Dios, Mamerto!) 

Gor. El alcalde 

Le llama á usté. Viene tropa 
Mañana... 

7. Pablo, Voy al momento. 
Recibe tú cariñosa 
A Frutos , si tan y mientras 
Que estoy fuera se le antoja 
Venir. Echa á andar, Gorrión.— 
i Lo oyes ? (A Simona.) 

Sim. Sí. 

7. Pablo, Y dale memorias. 



ESCENA m. 
SIMONA. 



De tanto y tanto esperar 
Ya me iba quedando pocha. 
I Me caso con Calamocha 1 
Soy la reina del lugar. — 
La conciencia me da voces..., 
Mas bien dice padre : si una 
Ve en su puerta á la fortuna 
¿ La ha de dar un par de coces ? 
Si pudiera con mi mano 



116 



DON KI\t)TOS EN BELCHITE. 



Juntar en cuatro minutos 
Con el caudal de don Frutos 
La cara del escribano... 
A bien que nadie se ha muerto 
De pesar porque le den 
Calábalas, y él también... 



ESCENA IV. 
SIMONA , MAMERTO. 

Mam. I Simona I 

Sim. Es su voz... ¡Mamerto! 

¿Por qué Tienes , maldecido , 
A esta casa... (i Fuerte apuro !) 
SI sabes ya de seguro 
Que has de ser mal recibido ? 

Mam. Porque tú eres el retablo 
De toda mi devoción , 
Porque te amo con pasión... 
Y porque lo quiere el diablo. 
Vengo, Simona , á tu casa 
Gomo mariposa terca 
Que una ves y otra se acerca 
A la luz donde se abrasa. 
Sim. Tete, Mamerto. 
Mam. ¡Mujer I 

Sim. Ya me cansan tus sandeces. 
¿ No te he dicho treinta veces 
Que no te puedo querer ? 

Mam. ¿ No te he dicho yo otras Untas 
Que no te puedo olvidar? 

Sim. I Qué amor tan particular I 
Con desprecios ¿ qué adelantas ? 

Mam. Ver k cara guapetona 
Con que el corazón me punzas , 
Que por mucho que la frunzas 
Siempre es tu cara, Simona; 
Tener envidia á la saya 
Que está ciñendo tu talle , 
Aunque me eches á la calle 
Con un noramala vaya ; 
Mirarme en los ojos bellos 
Con que penando me ves , 
Y en fin , postrarme á tus pies... 
Aunque me pises con ellos. {Lo hace.) 
Sim. ¡Jesús I .. Alza... 
Mam. Bien estoy. 

Sim. \ Alza ; no seas pelmazo 1 
Mam, ¡No! 

Sim. (Le daría un abrazo...) 

Vamos ; ¿alzas , 6 me voy ? 
Mam. Porque no te vayas , alzo. 

{Levantándose.) 
Sim. Bien ; pero pronto... 
Mam. ¡Oh! { delicia!.. 



A Santiago de Galicia 
Iría por ti descalzo. 
Sim. ¡Oh ! Vete ya ; no me enfades. 
Mam. Otro momento , alma mta. 
No me has dicho todavía 
Bastantes iniquidades. 

Sim. Te las diré si me pones 
En ese resbaladero, 
Ya que eres tan majadero 
Que te gustan los sofiones. 
Mam. Te confieso... 

Sim. ¡Hum!... ¿Notevas? 

Mam. Aunque con ellos me humillas , 
Que me saben á rosquillas 
Por ser tú quien me los das. 

Sim. No quiere padre hoy en dia 
Que hable contigo. 
Mam. I Ay de mí 1 

Sim. Y si te sosprende aqui 
Va á hacer una fechuría. 

Mam. Bien; yo á sufrirla me obligo 
Por esos ojos morenos. 

Sim. Sufrirla tú es lo de menos , 
Pero ¿ y si la hace conmigo P 

Mam. ¡Oh! si al pelo de tu ropa 
Se atreve, ipor san Melchor 
Que aunque sea regidor 
Me lo he de comer por sopa ! 
Sim. No creo... 

Mam. i Hay padres muy bmtos 1 

Sim. Pero ¿á qué tanto moler? 
¿ Cómo he de ser tu mujer 
Si me caso con don Frutos ? 
Mam. ¿ Qué al fin me dejas por él ? 

{Afligido.) 
Sim. I Otra ! \ Si padre lo manda 1... 
Jíam. ¡Y tú lo deseas I... \ Anda, 
Cruel y mas que cruel !... 

Sim. SI esperas que yo me arredre 
Por tus lamentos , mal vas. 
I Yo cruel !... Tú lo eres mas , 
Que no ine dejas que medre. 
Mam. Yo... 

Sim. Calamocha derrocha 

Por mí un tesoro, un Perú. 
¿ Me darás acaso tú 
Lo que me da Calamocha ? 

Mam. Un dia, y no muy lejano, 
Te colmaba de placer 
La golosina de ser 
Costilla de un escribano. 
Sim. Es que... estonces... 
Jíam. Y quizá 

Decías tú para tí : 
Bien tendrá fe para mí 
El que á todos se la da i 
Y por saciar tu ambición. 
Ingrato y dulce embeleso , 



ACTO l»Hii\lERO. 



il7 



Yo hubiera annado un proceso 
Al gallo de )a iMslon : 

Y mis sentidos incautos 
Soñaban... t Picara suerte I... 
Con el gozo de tenerte 
Cosida siempre á los autos ; 
Has hoy— á quién me lo dijera !— 
I Ya mi pluma no te basta 

Y haces ante mi, subasta 
De esa cara retrechera 1— 

I Y me das tal pesadumbre , 

{Rompiendo á Uoror.) 

Y no cesan tus enojos 
Viendo brotar de mis ojos 
Lágrimas de media aiumbre ! 

Sim. No llores ; me da pesar... 

Mam. No importa : mas pasó Cristo... 
I Alábate de que has Ylsto 
A un escribano llorar ! 

Stm. SI te consuelas asi , 
Llora donde mas te cuadre , 
Pero no aquí , que mi padre... 
I Ya lo tenemos aqui ! 

[Mamerto tigue gimiendo y Uorando.) 



ESCENA V. 
SIMONA» MAMERTO, Tío PABLO. 

T. Pablo. ¿Qué veo! {Mamerto! 

Stm. Yo..« 

T. Pablo. \ Picara , no me repliques 1 
¿ No ofreciste esta mañana 
No voWer á recibirle ? 

Sim. Si, señor; pero 4 qué hace una 
Cuando... PEÍ... 

T, Pablo. I Infame I 

I Belitre I... 
(Á Mamerto.) 

Sim. Entró aquí de sopetón, 
Y por mas que yo le dije : 
Vete, no te hablo ; no te oigo.. . , 
I Ni por esas 1 Es muy chinche. 

T. Pablo. I Voto á.. . 1 ¡ Colarse en mi casa 
Sin decir dóminus Cristi I — 
Mas sin alas no se vuela; 
Sin duda tú se la diste... 

Sim. ¿Alas dice usté, y está 
Uorando que se derrite? 

7. Pablo, i Y es verdá!... {Mala ver- 
güenza! 
[Acercándose á Mamerto.) 

Mam. lAh! (Llorando,) 

r. Pablo. Corazón de alfeñique , 



¡Lloras! ¡l)e Betchite, y lloras ! (1) 
Mam. Sí, señor : yo soy sensible. 

[Entre irritado y Uoroso.) 
¿No he de tener corazón 
Porque he nacido en Belchite ? 
Lloro, sí; pero mi llanto 
No es cobardía ; es berrinche. 
Lloro de amor y de zelos, 
Porque esta... { ahí está el husiUs!^ 
Se va al sol que mas calienta , 

Y me desprecia y me aftige 
Porque otro novio la ofrece 
Plata y oro á celemines. 
Lloro porque alguna bruja. 

De su hija de usted compinche. 
Sin duda me ha dado hechizos, 
Pues soy tan incorregible. 
Que debiendo aborrecerla 
Porque tiene alma de tigre. 
Si ayer la amé como cuatro 
Hoy la adoro como quince. 
Dígala usted que se ablande. 
Dígala usted que me guiñe 
Siquiera un ojo y veremos 
Quién llora luego y quién ríe. 
Dígame ella : tuyo soy; 
Te quiero como te quise, 

Y si algún guapo lo estorba 
Le deshago las narices. 

T. Pablo. Y si fuese yo ese guapo, 
¿Qué harías? 

Jfom. ídem per idem. 

Antes que volverme atrás 
Quiero que me descuarticen. 

7. Pablo. \ Te me subes á las baibas 1 

Mam. Mientras ella no me anime, 
No, señor; pero... 

T.Pablo. ¡ Bribón 1 

{Amenaxándole.) 
\ A un hombre de m! calibre 1... 

Sim. ¡Padre!... 

Mam Ai mismo sursum corda... 

T. Pablo, i A un regidor!... 

Sim. I Por la Virgen!... 

T. Pablo. {Gorrión! 
Irás á la cárcel. (Llamando.) 

Sim. \ Padre 1 — \ Mamerto !... 

7. Pablo. ¡ No chistes ! 

(O Frtff proTtiWal •■ Baehí puto d« iiifOB. 



lis 



DON FRUTOS EN BELGHITE. 



ESCENA VI. 

SIMONA , Tío PABLO, MAMERTO, 
GORRIÓN. 

Gor, ¿ Qué me manda su mercé? 

7. Pahlo. Mando, una vez que me sirves 
De criado y de alguacil, 
Que me prendas á ese títere. 

Gor. I A éll {Aun escribano! «Sabe 
Su mercé lo que se dice? 

T. Pablo. Mejor. En un calabozo 
Purgará todos sus chismes 

Y trapisondas. 

Mam. ¡Tío Pablo!.. 

Cuidado con zaherirme, 

por vida... 

T. Pablo, i Alzas el puño ! 

1 Te atreves...! 

Mam. Estoy en crisis. 

Por ella seré furioso 
León ó cordero humilde. 
Habla , Simona : ; me atrevo, 

no me atrevo ? Decide. 

Si me amas , no me acobardan 
Regidores ni alguaciles ; 
Si me aborreces... 

Sim. Si; sí; 

Te lo digo sin melindres; 
Te aborrezco, y aunque frailes 
Descalzos me lo prediquen 
Nunca te querré. 

Mam. ¿ No ? I Ay misero. 

Misero de mi , infclíc^ I — 
Vamos; no hago resistencia. 

1 Que me prendan , que me lien, 

Y si con eso no estás 
Contenta , que me fusilen ! — 
I Atlios, Simona!... Si en son 

{Llorando.) 
Fúnebre, pausado y triste 
Oyes tañer las campanas. 
No preguntes, no averigües 
Por quién doblan. El difunto 
Soy yo : Mamerto Rodríguez, 
Que víctima de una ingrata 
Muero en mis verdes abriles 
Pidiendo á Dios que perdone 
Mis flaquezas y tus crímenes. 



ESCENA VII. 
Tío PABLO, SIMONA. 

Sim. ¿Si se morirá de veras, 
Virgen del Pilar I 



7. Pablo. ¿ Morirse 
Por eso ? { Quiá ! Y con su pan 
Se lo coma si es tan simple , 
Y al que se muere lo entierran; 
Esto es claro, y cada quisque... 
Pero ya tarda don Frutos. 

Sim. \ Si ahora me dejase alpiste...! 

r. Pablo. I Vuelta á la tema...! 

Sim. Mas vale 

Pájaro en mano que buitre... 

Voces. I Viva! {Alo lejos,) 

T. Pablo. ¿ Oyes P 

Voeet. \ Viva don Frutos! 

T. Pablo. Ya está tu novio en Belchite. 
(Asomándose á la ventana.) 
Mírale ; en silla de posta 
Llega por allí, á lo príncipe. 

Voces. ¡Viva! 

{Se oye el ruido de un carruaje.) 

Sim. I Él es ! ¡ Qué guirigay 

(Asomándose.) 
De cascabeles y vitores ! 
Ya se apea. — i Bien venido ! 

{Gritando y agitando el pañuelo.) 

T. Pablo. I Arriba ! — ¡ Qué bella efrije ¡ 

Sim. Sí ; viene guapo. 

{Quitándose de la ventana.) 

7. Pablo. I Y qué orondo I 

Bien pesará, sin la pringue. 
Siete arrobas... Mas ¿ qué hacemos ? 
Salgamos á recibirle. 



ESCENA Vra. 

SIMONA, Tío PABLO, Don FRUTOS. 

{Don Frutos ha abandonado su traje de 
lugareño f y ya no es tan áspero en su 
acento ni tan rudo en sus modales.) 

T. Pablo. \ Frutos ! {Le abraxa.) 

Frut. \ Tío Pablo! — ¡ Simona I 

Sim. Quite usté , que no me huelgo 

{Desviando á su padre y abracando á 
don Frutos.) 
SI á sus hombros no me cuelgo. 

Frut. Mi gozo... 

7. Pablo. \ Aquí ! ¡ A la poltrona I 

{Hace sentar á don Frutos en una butaea. 

Simona se sienta á su derecha y el fio 

Pablo á su izquierda.) 
Estoy loco de contento. 

Frut. Yo también... 

Sim. \ Gracias á Dios ! 

{Colgándosele de un bra$o*) 



ACTO PRIMERO. 



119 



Te esperábamos los dos 
Como ai santo arrenlmiento. 
¡ Tanto tiempo en Zaragoza ! 
Fruí. Mis asuntos... 
Sxm. I Ah gazapo ! 

(Dándole una palmada en el muslo,) 
¿Verdá que viene muy guapo? 

{Á tu padre.) 
Frut. Y tú estás muy buena moza. 
Sim. ¿Deyeras? 

{Le toma una mano.) 
Frut, Eres mi encanto. 

Sim. ¿Me quieres, ehP ¿Me querrás? 
{Poniendo su segunda mano sobre la de 

don Frutos.) 
Fruk Mucho. (Y te querría mas 
SI no me sobaras tanto.) 

r. Pablo. La posta abre el apetito. 
Querrás llenar la balija... 
Fruí. No, señor; ahora... 
7. Pablo. Anda, hija; 

Tráele aquel medio cabrito. 
Sim, Voy... 

{En ademan de levantarse,) 
Frut, No. Ya comi en la venta. 

7. Pablo. O si no, cualquier cosiila; 
Torreznos, una morcilla... 

Frut, (Este suegro me revienta.) 
Nada quiero. ; Qué porfía ! 
Comer sin gana es de brutos , 
Tío Pablo. 
7. Fáblo, Ja, Ja... lEste Frutos 

{Riéndose.) 
Tiene una... fllosomia I... 
Pero al menos da cuartel 
Hasta la hora de la cena 
A un Jarro de Cariñena 
Con bizcochos de Teruel. 
Fruí. ¿Vino ahora? No me atrevo. 
7. Pablo. Un trago... 
Frut. Ni por asomo. 

Yo bebo siempre que como , 
Mas si no como no bebo. 

7. Pablo, Yo sí , que el vino remoxa; 
Mas si tú no hallas placer... ~~ 
Nos le han echado á perder 

{A Simona.) 
En Madriz y en Zaragoza. 
Sim. Él se domesticará 
Otra vez, y como antaRo... 
Frut, ¡Domesticarme!... 
Sim. ¡Oyes, maño! 

¿No me traes nada de allá? 

Frut. Sí tal. (Ya enseño la punta 
De la oreja.) 
Sim. Dime pues... 



Cuéntame... 
Frut. (¡Vil interés!...) 
7. PábU). Excusada es la pregunta. 
Traerá el vestido de novia 
Tan majo y tan retumbante 
Qoe no le habrá semejante 
En Madriz... ¡Cal ni en Segovia. 
Sim. Ya me reclamo... ¿Es azul? 
Frut. Y otro verde, otro canario... 
Te traigo todo un vestuario. 
Pronto llegará el baúl. 
Sim. \ Que viva el garbo! 
7. Pablo, \ Ah buen hijo ! 

¡Otro abraso! 

(Le abrasan padre é hija,) 
Sim. I Otro I 

FruU (i Qué extremos I . . . 

Sim, ¿Y cuándo nos casaremos? 
Frut. (¡Ahí...) Mañana. 
Sim. ¡Oh regocijo! 

Frut. (¡ Unirme yo á esta gentualla !... 
I Oh Elisa!...) 
{Se oye música de pueblo que toca la jola.) 

Sim. (Cesé la murria. 

Mañana...) 
7. Pablo. ¿ Oís la mandurria ? 

[Se levantan los tres.) 
Sim. Sí. ¡ Qué gusto ! i Una rondalla I 
7. Pablo. Aquí vienen. ¡Qué lucida, 
{Acercándose á la ventana.) 
Qué brava gente! 
Sim, En efeuto. 

{Asomándose.) 
7. Pablo. Sin duda es con el ojeuto 
De darte la bienvenida. 
Frut, (¡Dios me ampare !) 
7. Pablo, i Arriba , chicos ! 

[Desde la ventana,) 
Nos vienen á festejar 

(A don Frutos,) 
Y no les hemos de dar 
Con la puerta en loe hocicos. 



ESCENA IX. 
SIMONA, Don FRUTOS, Tío PABLO, 

Mozos DEL PUEBLO. 

{Los moxos traen guitarras, panderetas, ete, ) 

ün Moxo. Yo y esta gente devota 
Venimos á que usté sea 
Bien venido y... 

Fruí. Gracias. 

7. Pabío. ¡Ea, 



120 



DON FRUTOS EN BELCUITE. 



Menos charrar, y á la Jota ! 

[Preludio de jota.) 
I Que viva el son de mi tierra 1 - 
Ai alma me llega el limpie. 

{Á don Frutoi.) 
Frut. I Hombre , no sea usted simple ! 
{En vox baja-) 
' I SI parece una cencerra! 

[Cantan.) 
« A la Virgen del Pilar 
Se encomienda Zaragoza , 

Y Belchite se encomienda 
A don Frutos Calamocha. » 

Sim, El cuerpo me baila ya. 
T. Pablo. Y á mí. O somos, ó no semos... 
Frut, (¡Jota y siempre jota! ¿No bemos 
De llegar nunca á la KP) 

(Cantan,) 
« Que sea tan bien venido 
Gomo deseado fué, 

Y como el agua en abril 

Y el vino en cualquiera mes. » 

{Sigue la música.) 

Sim. I Bien tañido y bien cantado I 
Esto es la gracia de Dios. — 
Vamos á bailar los dos... 

(A don Frutos.) 

Frut. ¡Yol... Perdona: estoy cansado. 

r. Pablo. Sí; tienes razón. Acabas 
De llegar... Anda, bija mia. 
i Aquí hay un majo ! Tuavía 
Puedo menear las tabas. 

{Bailan Simona y el Ho Pablo.) 

Sim. ¿Lo hago bien P 

, £n*J- Si; yo me alegro... 

(¿Dónde me voy á meter P 
{Jesucristo, qué mujer! 
I Virgen del Pilar, qué suegro!) 

(Cantan,) 
« Si el novio se llama Frutos 

Y la novia es una flor, 
Claro está que antes del ano 
Tendrin un hijo varón. » 

Frut. (Ya me enfada ese ron , nin...) 
Perdonadme que os ataje. 

{Á los músicos.) 
Molido llegué del viaje 

Y no he descansado aun. 

{Cesan el baile y la música.) 
Un Moxo. Dice bien. Vémonos pues, 
Chicos. 
Frut. No penséis que os hago | 



Un desaire... — Echad un trago 

(Dando dinero á uno de ellos.) 
A la salud de los tres. 

El Moxo, No iremos á casa enjutos. 
Sígame la comitiva 
Diciendo conmigo : ¡Viva 
Don Frutos! 

rodo*. iViva don Frutos! 



ESCENA X. 
SIMONA , Don FRUTOS, Tío PABLO. 

r. Pablo. (¡Qué contento va el gan- 
dul!...) 
Te irás ala cama; ¿síP 

Frut. No. Por echarlos de aquí 
Dije... 

(Gorrión y un moxo entran cargados con 
un baúl.) 
Sim. ¡Ya está aquf el baúl! 

ESCENA XI. 

SIMONA, Don FRUTOS, Tío PABLO, 
GORRIÓN. 

Cor. Pesa un quintal.— Bija... Suelta. 
(D^an el baúl en el suelo.) 
Frut. Toma, vete, y buen provecho. 
(Dando una moneda al moxo.) 
(Se retira el moxo.) 
Sim. Vendrá de ropa hasU el techo. 
T. Pablo. Así no estará regüelta. 
Sim. \ Bien haya mi novio, amen ! 
Daca la llave, galán. 
I Tengo ya un ansia, un afán 
De Ter todo ese almacén !... 
Frut, Aqui ha de estar... 

(Metiendo la mano en el bolsillo.) 
Sim. ¡Oh! No me harto 

De dar gracias al Señor... 
Frut. Tómala. 

(Dando á Simona una llave.) 
Pero es mejor 
Llevar el cofre á tu cuarto... 
Sim. Lo mesmo tiene. 
Frut. YalU, 

Ya que para eso han venido. 
Te pones ahora un vestido 
De los que traigo... 
Sim. Sí, sí. 



ACTO PHIMERO. 



Ii2l 



Mag linda que una panocha 
Estaré... 

Fnil. Ese es muy vulgar 
Para quien se va á casar 
Con don Frutos Calamocha ; 
Que aunque yo en eso no fundo 
Mi gloria ni mi placer. 
Algo se lia de conceder 
A las prácticas del mundo, 

Y mientras yo no te quite 
Ese traje burdo y recio , 
Te mirarán con desprecio 
Las hidalgas de Belchite. 

Sim. No hay miedo. Suda la plata, 
Que yo tendré señorío , 

Y con mi aquel y mi brio 
Echaré á todas la pata. 

Fruí, (i Hnm... la pata!) 
T. Pablo, Aunque labriegos, 

Sabemos de feligrana, 

Y aunque yestimos de lana..., 
c Estás ? no sernos borregos . 

Sim. Voy... Padre, abra usté la puerta. 
[El fio Pablo abre la que ettá en los bof- 

tiáores de la izquierda,) 
Voy á ponerme otro arnés... 

Frut. Bien. 

Sim. Y daremos después 

Un paseo por la huerta. 

Frut Bien. 

Sim. tAlzal ¿Estás en BabelP 

{A Gorrión , alxando él baúl por una ata.] 
(Gorrión levanta el baiU por el otro lado.) 

Frut, Vendrá un moio... (\ Es montaras L 
Deja... ^ 

Sim. ¡Quita!... Soy capas 
De cargar sola con él. 
(Simona y Gorrión entran con el cofre en 
la liabitacion de la izquierda.) 



ESCENA XII. 
Don FRUTOS, Tío PABLO. 

7. Pablo. Mi hija es mujer de provecho. 
¡ Qué fuerza y qué desparpajo 1 

Frut. Si ; la muchacha es briosa 
Y robusta. Sin embargo, 
No es su fuerza lo que mas 
Me enamora : porque , al cabo , 
Yo no me caso con ella 
Para que tire de un carro. 
(Gorrión sale de un cuarto de {<» izquierda 
y se retira.) 



T. Pablo. Hombre, eso... Tanlo como 
eso... 

Frut. ¿Y qué hay de nuevo, tío Pablo, 
Por el lugar? 

T. Pablo. Poca cosa. 
Mañana llegan soldados; 
La acituna pinta bien, 
El vino, bueno y barato; 
El trigo , tal cual ; cebada..., 
Bien tendremos para el aho ; 
Ha espichado el tio Calzorras 

Y está preso el escribano. 
Frut. ¿ Quién P ¿ Mamerto 7 

T. Pablo. Sí. 

Frut. ¿ Y por qué? 

¿ Qué ha hecho ese pobre muchacho? 

7. Pablo. I Ahí es nada! Enamorarse 
De Simona como un ganso. 

Frut. ¿Qué dice usted? 

7. Pablo. Y en mi casa 

Colarse de contrabando 
Para decir chicoleos 
A la niña. 

Frut. Vamos claros : 
¿ Simona le corresponde 7 

7. Pablo. ¿Querer ella á ese espantajo? 
I Bobada! Y si tal hiciera 
La costaría muy caro. 

Fruí. Entonces mas que su padre 
Seria usted su tirano. 
Yo prometí ser esposo 
De Simona , y nunca falto 
A lo que una vez prometo 
Aunque me lleven los diablos ; 
Mas si llego á sospechar 
.Que cuando me da su mano 
Menos que á su corazón 
Obedece á los mandatos 
De su padre , juro á Cristo 
Que habrá en Belchite un escándalo. 

7. Pablo. Nada de eso : la muchacha 
Se muere por tus pedazos, , 

Y eso la sale de adrento 

Y en la verdá no hay engaño, 

Y ojos tienes tú y orejas 
Para verlo y escucharlo , 

Y si toda su alma es tuya , 

¿ Qué le queda al otro zángano P 
No pueden servir á un tiempo , 
Como dice aquel adagio. 
Ni un candil á dos cocinas 
NI una criada á dos amos. 

Y prueba de que Simona , 
No puede ver á ese trasto , 
Es que yo le sosprendí 
Con ambos ojos llorando, 

Y el que llora no se alegra... 

Frut. (Este hombre es de cal y canto.} 



122 



DON FRUTOS EN BELGHITE. 



T. Pablo. Y caando ella... 

Frut. Basta, basta. — 

Pero 8i está deshauciado , 
¿ A qué ese odio contra él P 
¿ Cuándo fué delito el llanto? 

7. Pablo, Querer lo que quieres tú 

Y decirlo con descaro , 
Es delito que merece 
Descomunión y cadalso. 

En fin , bien está en la cárcel 
Por si forte y por si acaso, 

Y á Segura llevan preso, 

Y buscar tres pies al gato 
Es tontuna, y el que quita 
La ocasión quita el pecado. 

FruU Pero ¿qué dirá Belchite 
Viendo un proceder tan bárbaro 

Y tan injusto? Que á falta 
De corazón y de manos , 
Con una alcaldada atroz 
De mi rival me deshago. 
No cabe tal bastardía 

En un corazón hidalgo. 

T. Pablo. \ Voto á Cribas... ! Yo pensé 
Que te hada un agasajo... 

Frut. No; una injuria Imperdonable. — 
Vaya usted mas que de paso 
A poner en libertad 
A ese pobre mentecato. 

T. Pablo, Pero... 

Frut. No hay pero que valga. 

7. Pablo. Me amagó con un sopapo... 

Frut. Hizo muy mal... 

r. Pablo. Ya ves tú... 

Frut. (En no pasar del amago.) 

7. Pablo. I A una autoridaz! 

Frut. Mamerto 

Debió... 

7. Pablo. Obedecer callando... 

Frut. (En vez de amagar con uno 
Haber sacudido cuatro.) 
Mas sea culpado ó no, 
Ya lo he dicho , es necesario 
Ponerle en la calle. 

7. Pablo. Pero... 

Frut. Otro pero y no me caso. 

7. Pablo. (¡Demonio 1 capaz será...) 
No lo digo yo por tanto... 
Este es un decir... 

Frut. \ Qué flema 1 

7. pablo. Voy corriendo como un galgo. 



ESCENA Xni. 

Don frutos. 

Aun es peor este suegro 
Que la suegra de Madrid ; 
Que si aquella me enfadaba 
Con su orgullo señoril 

Y sus nervios , al fin algo 
Podia aprender allí ; 
Pero con este mastuerzo , 
Como no aprenda á mugir... 
\ Qué fatalidad la mia ! 

¿De qué me sirve ¡ay de mi! 
Librarme de una raposa 
Si doy con un jabalí? 
Simona es linda mozuela , 
Pero ¡ cuánto mas gentil 
Elisa 1... Tan descontento 
De la cikte me volví 

Y tan de firme me entró 
La querencia á mi país. 
Que me cautivó el sentido 
La primer hembra que vi , 
Sin calcular que bien puede 
Tener hermoso perfil 

Una moza y no valer 
Catorce maravedís. 
Después , ó sea que acaso 
Cuando al Manzanares fui 
Algo tomé, sin saberlo, 
Del cortesano barniz , 
O sea que comparé 
La de allá con la de aquí , 
Eché de ver que mi novia 
Era una muía cerril; — 
Pero i tarde ! Mi palabra 
Mas firme que la del Cid 
Está empeñada. Entonces 
Me entró una murria, un esplín 
Que desterrar no he podido 
Caminando desde abril 
De Teruel á Zaragoza , 
De Tarazona á Alcañiz ; 

Y por mas que me esforzaba , 
Atormentando el magín 
Para encontrar en Simona 
Mil perfecciones y mil , 

Mi corazón , dulce Elisa , 
No se apartaba de tí. 
Hasta en tus propios defectos , 
Adorado serafln , 
Nuevos primores halluba 
Mi imaginación sulil. 
Es gutivamba, decía; 
Es dengosa... pero, al fin, 
* Ella no tiene la culpa 



ACTO PRIMERO. 



128 



De haberse criado así. — 
A lo menos fué conmigo 
Franca, sincera, y el vil 
Interés no la cegaba 
Como á esta gentuza ruin. — 
Mas ¿ por qué olvido, insensato, 
Que para ella no nací? 
Paciencia, Frutos, paciencia; 
Dobla al yugo la cer\iz. 
Esconde dentro del alma 
Tu amoroso frenesí... 
Y ya que tú no lo seas , 
¡El cielo la baga feliz I 



ESCENA XIV. 

Don frutos, SIMONA. 

{Simona aparece vestida á lo señora, pero 
con rústico desaliño y mal casados los 
colores.) 

Sim. I Frutos I 

Frut. ¿Quién.,.? ¡Ah! 

(Volviendo la cabeza.) 

Sim. Estoy muy cuca 

Coa estos trenes ; ¿ verdá P 

Frut. Sí. (¡Horror!) 

Sim. Cualquiera dirá 

Que parezco una archiduca. 

Frut, Sí ; pero con poca maña 
Está prendido ese chai 

Y el vestido dice mal 

Con el moño de castaña. — 

Y ese chai no es de ese traje..- 

Sim, Si todo es mió , i qué importa? 

Frut. Y siendo la manga corta 
Sobran los puños de encaje. 

Sim. ¡Otra!... 

Frut. Y te has puesto en el cuello 

Esos lazos de muraré... 

Sim. ¡Dale!... 

Frut. Que yo te compré 

Para adornarte el cabello. 

Y esos guantes... 

Sim. Me amohinas. 

Frut. Para algo los hizo Dios. 
Asi colgando los dos 
Me parecen disciplinas. 

Sim. No saques burla de mi. 
¿Soy yo un niño de la escuela? 

Frut. Con tu saya de franela 
E8tal>as mejor que así. 

Sim. Ni asi ni asado me quieres. 
Si luego me has de gruñir , 
¿ Por qué me mandas vestir 



De veinticinco alfileres ? 

Frut. Sí ; antes... 

Sim. No soy tan palurda... 

Frut. Debí tomarte doncella... 

Sim. Yo me pasaré sin ella 
Que no soy manca ni zurda. 

Y de nadie aguanto feos, 

Y teniendo este palmito 
Mal año si necesito 

De todos estos arreos. 
Me voy antes y con antes 
A librarme de este potro ; 
Que , como decía el otro , 
Mal caza el gato con guantes. 

Frut. Oye... 

Sim. No me da la gana. 

¡A mí tan cruel sonrojo!... 
¿Qué apostamos á que arrojo 
El baúl por la ventana? 

Frut. ¡Simona!... 

Sim. ¡ Ah !... Si mis parientes 

Supieran... (Ya está mas blando.) 

Frut. Mi intención... 

Sim. (De cuando en cuando 

Es bueno enseñar los dientes.) 

Frut. Yo.., 

Sim. i Cómo se engarabita 

Porque me da cuatro pingos ! 

Frut, Oye y basta de respingos. 

(Siguiéndola.) 

Sim. No quiero, no quiero; quita. 

(Vuelve á entrar en su cuarto.) 



ESCENA XV. 

Don FRUTOS. 

( El teatro se va oscureciendo gradual-' 
mente,) 

\ Pobre Simona ! Se enfada 
Con razón : yo lo conozco. 
Si el equipo de señora 
Se le despega del hombro ; 
Si en ese' molde grosero 
Hacen tan mal matrimonio 
El vestido con el chai 

Y los guantes con el moño , 
La culpa me tengo yo 

Que pido peras al olmo. 
Vamos claros. Calamocba , 
¿ Eras tú menos zambombo 
Cuando te hacían entrar 
Eu los trotes del gran tono? 

Y eso que aquel don Remigio, 
Correvedile y factótum 



12^ 



DOxN FKUTüS EN BELCIUTK. 



De la señora marquesa , 
Te sirvió de pedagogo. - 
lEh, paciencia! .. Ya la iremos 
Desasnando poco á poco... 
No es ningún arco de iglesia 
Prenderse asi ó de otro modo. 
Ya aprenderá esos ribetes... 
Quisa demasiado pronto , 
Que son en eso mas duchas 
Las mujeres que nosotros 
Y para engañar al mundo 
Estudian con el demonio. 



ESCENA XVI. 
Don FRUTOS , Tío PABLO. 

T. Pablo. Ya esU en liberti Mamerto. 

Frut, Lo celebro. ¡ Pobre moio ! 
Dejémosle en santa paz 
Revolver sus protocolos. 

7. Pablo. ¿Se ha vestido ya Simona? 
Estará hecha una ascua de oro. 

FruU Si. 

T. Pab¡o. Pero ¿dónde se mete? 
Quiero ver los requilorios 
Sefioriles que se ha puesto 
Y echarla cuatro piropos. 

Frut. Ya no quiere pasear. 
Ha ido á desnudarse... 

T, Pablo. ¿Cómo?... 

Frut. Está reñida conmigo. 

T. Pablo. ¿De veras? Algún antojo 
De loe suyos... 

Frut. No, señor. 

7. Pablo. I Juro á Santiago el apóstol 
Que se ha de acordar de mi ! 

Frut. No hay raion... 

7. Pablo. I No la perdono! 

Yo la enseñaré á tratarte 
Con respeto y con buen modo. 

Frut, Ella no tiene la culpa. 
Si usted me oyen... 

7. Pablo. No te oigo. 

¿Quién la ha de tener sino ella? 
¿Puedes tú ni por asomo 
Enquivocarte? 

Frut. I Tío Pablo !... 

7. Pablo, i Reñir...! { Por vida de Pon- 
do...! 

Frut. Bien; ya basta... 

7. Pablo. Esa chlcueia 

Tiene muy poco meollo. 
(Se riñe con el marido, 
Pero nunca con el novio.) 
Aqui la voy á traer 



De una oreja... 

Frut. Yo me opongo... 

7. Pablo. Y te pedirá perdón, 
O nos han de oir los sordos. 

Frut. ¿Quiere usted con mil y mas 
No meterse en mis negocios? 

7. Pablo. Pero, hombre, si... 

Frut. Ella no quiere 

Pasear, ni yo tampoco. 
Ya es tarde... 

7. Pablo. Si; y corre un cierzo... 
Haces muy bien : me conformo 
Con tn dlUmen. 

Frut. ¡Tío Pablo!... 

7. Pablo. Tu sald es antes que todo. 

Frut. ¡Oh !... Me apestan las lisonjas. 

7. Pablo. ¿Lisonjas ? Ni por el forro. 
MI afeuto... 

Frut, Si usted no calla 
Voy á hacer un despropósito. 

7. Pablo. Bien ; tu volunta y la mia 
Son una mesma ; y si estorbo... 

Frut. No, señor ; pero... 

7. Pablo. Comprendo. 

Quisieras quedarte solo. 

Frut. Si. 

7. Pablo. Bien. Contra menoe bultos 
Mas claridá. Tomo el Jopo... 

Frut. ¡Abnr! 

7. Pablo. (Manos besa el hombfe 
Que qnlBlera...) Adioa , cachorro. 



ESCENA XVn. 

Don frutos. 

Vamoa; yo estaba sin duda 
O lelo, ó borracho, ó loco 
Cuando empeñé mi palabra 
Para tan necio casorio. 
Quizá algún día Simona 
SI con paciencia lo tomo, 
Se llegue á civilizar, 
¡Pero eche usted en adobo 
A un suegro que ya ha cumplido 
Cincuenta años de bolonlo ! 
No desbastan ya ese leño 
Ni el cepillo ni el escoplo. — 
Yo voy á pasar aqnl 
Las penas del purgatorio. — 
¡Oh Elisa, Elisa!... Cira vez 
Quiero apacentar mis ojoa» 
Pues no tengo otro consuelo, 
En tu peregrino rostro. 
(Se tienta junto á la mesa , to/ca un retrato 
y lo contempla.) 



ACTO PRlMEliO. 



ií5 



Conservo , y conservaré 
Mientras no me echen al boyo. 
Tu retrato, i Qué divina 
Criatura! ¡Qué tesoro 
De gracias y perfecciones!. 
Cada ves que reflexiono 
Que pude llamarte mia, 
Y otro mortal mas dichoso..» 

{Oyese el ruido de un ewM de eollerot.) 
Pero ¿qué ruido...? ¡Un carruaje K.« 

roces, \ Socorro ! (ilenlro.) 

Ffttl. ] Cielos! 

( letdntase precipitado y corre á ¡a w»- 

foiia, dejándose el retrato 9O¡br0 la 

mesa,) 

Voces. ¡Socorro I 

'fientro.) 

Frut. Las muías van desbocadas... 
Volemos... — ¡Gorrión! ¡Ambrosio! 

'A gritos y desapareciendo por el foro,) 



ESCENA XVIII. 

SIMONA. 

{Sale vestida otra vex como en las primeras 
escenas,) 

Sonó un coche de arquiler 
Y mi novio, á lo que creo, 
Gritaba... 

{Fija la vista en la mesa») 
¡Cielos, ¿qué veo! 

{Toma el retrato ) 
\ Un retrato de mujer ! — 
No hay duda. ; Infamia !... Él lo trujo. — 
No distingo... Hay poca luz... 

{Examinándolo.) 
Mas juro á Dios y á una cruz 
Que no es mió este dibujo.— 
Me acercaré á la ventana... 

{Lo hace.) 
\ Ni por esas ! Ya es de noche. 
¡ Por vida... I — Ha parado el coche. — 
¡Oh!... ¿Quién será esta fulana? 

{Volviendo á mirar el retrato,) 
No lo sé; pero aqui hay duende ; 
Esto es alguna querencia 
Que ha dejado... No hay falencia : 
¡ Ese picaro me vende! 
Ahora caigo de mi burro. 
Allá ha buscado desquite... 
Por eso vuelve á Belchite 
Tan wriotp y tan cazurro. 



¡Dos queridas á la par !.., 
Encenderé una candela... 
¡ Por el siglo de mi abuela 
Que me las ha de pagar I 
{Ál entrar Simona en su cuarto , aparecen 

en el foro don Frutos y Gorrión condw 

ciendú á Elisa desmayada.) 



ESCENA XIX. 

EUSA, Don FRUTOS, GORRIÓN. 

Frut, Con tiento... Aquí en el sillón... 
(La d^an sobre la butaca.) 
Apenas se ve... 
SUsa, ¡Aydemi! 

Frut. Ya vuelve... — ¡ Una lus aquí ! 
{Álxando la vof.) 
Corre á buscarla, Gorrión. 
{Vase Gorrión por el foro, Ál mismo tiempo 
entra Juana,) 



ESCENA XX. 
EUSA, Don FRUTOS, JUANA. 

Juana. Aqui entró... Sigo su huella... 
¡Señorita I 

Elisa. ¿Dónde estoy? 

Frut. Sosiégúese usted. Yo soy... 
(Aparece Simona con una lux en una mano 
y el retrato en la otra.) 



ESCENA XXI. 
EUSA, Don FRUTOS, JUANA, SIMONA. 

Juana. ¡Él I 

{Reconociendo á don Frutos.) 
Frut, ¡Es ella! 

{Reconociendo á Elisa,) 
Elisa. I Es él! 

{Reconociendo á don Frutos.) 
Sim, ¡Es ella! 

{Comparando rápidamente la cara de Elisa 
con la del retrato. — Suelta la lux, que 
se apaga, y cae sin sentido sobre una 
silla.) 



126 



DON FRUTOS EN BELCHITE. 



ACTO SEGUNDO. 



LucM f obra la meMU 



ESCENA PRIMERA. 
ELISA, JUANA. 

(Juana llega por la puerta del foro.) 

Elisa, ¿No le has visto? 

Juana. No, señora. 

Gomo ha llegado esta tarde, 
Está abajo de visita 
Con el cura y el alcalde 
Y otros caciques del pueblo. 
Será preciso esperarle... 

Elisa. Si tarda mucho... 

Juana, No tal. 

Las gentes de los lugares 
Siempre se acuestan temprano. 
Se marcharán al instante.— 
I Qué casualidad I ¡Ser él 
Quien de peligro tan grave 
Nos salva... I 

Elisa. Sí. 

Juana. ¡No hay remedio! 

Si él no detiene el carruaje 
Perecemos. ' 

Elisa, Yo perdí 
El sentido y no vi á nadie... 

Jimna. Tampoco yo pude entonces 
Reconocerle. La calle 
Angosta y de noche ya... 
Pero ello es que ha sido el ángel 
De nuestra guarda, y que estamos 
En su casa , y muy galante 
Nos la ha ofrecido y con ella 
Cuanto tiene y cuanto vale. - 
Apenas en ese cuarto 

{Señala la puerta de la derecha.) 
Nos dejó , pasado el trance 
Del desmayo, y dio sus órdenes 
Para que nada nos falte, 
Se separó respetuoso 
De nosotras , y no es fácil 
En tan contados momentos 
Exactamente juzgarle -, 
Pero ¿no ha observado usted 
Mas cultura en sus modales, 
Aunque no haya desechado 
Todavía todo su aire 
Provincial? 
Elisa. Cierto. 



Juana. Y, sin duda, 

Aunque le hemos visto en traje 
De camino , ya no gusta 
De andar tan horro como antes. 
El corte de aquel gabán 
Honoraria el mejor sastre, 

Y note usted que esos muebles 
Son demasiado elegantes 
Para Belchite. 

Elisa. En efecto. 

Juana. Resulta pues de mi examen 
Que ya es don Frutos otro hombre. 

Elisa, Tal creo; mas no lo extrañes. 
Aunque poco cultivado, 
Dio en Madrid claras señales 
De su natural talento 

Y de su noble carácter; 

Mas de un año ha transcurrido 
Desde entonces , y no en balde 
Pasa el tiempo... 

Juana, ¿Y no vio usted 

La alegría inexplicable 
Que ai reconocer á Elisa 
Se retrató en su semblante? 

Elisa, ¿Alegría? No. Sorpresa... 

Juana. Posiible es que yo me engañe , 
Pero en aquel corazón 
La antigua llama renace... 

Elisa. No digas tal. ¿No recuerdas 
Sus esfuerzos , sus afanes 
Porque no tuviese efecto 
Nuestro proyectado enlace? 

Juana. Con todo... 

Elisa, Su antipatía... 

Juana, No era á usted, sino á su madre. 

Y nada prueba un momento 
De arrebato , de que nadie 
Está libre. Usted también. 
Dudosa entre dos amantes , 
A don Miguel dio la mano 

Y se arrepintió ¡ ya tarde I 
De su locura. 

Elisa. i Es verdad ! 

Mas ¿pude yo figurarme 
Que como el surco en el agua 

Y como el humo en el aire 
Vería desvanecerse 

Mis Ilusiones falaces? 
¿Quién me hubiera dicho, Juana, 
Que aquel amor entrañable 
A mis pies encarecido 

Y jurado en los altares 
Era capricho fugaz, 

O tal vez cálculo infame? 
Aquel hombre á quien acaso , 
Mas ilusa que culpable, 
Sacrifiqué mi ventura , 
Haciendo cruel alarde 



ACTO SEGUNDO. 



127 



De sn Ingratitud pagó 
Mis caricias con desaires , 
Mis finezas con agravios , 
Mis lágrimas con ultrajes. 
Disipado, Jugador, 
Duelista..., ; cuántos pesares , 
Cuántos dias de amargura 
Me ha dado I 

Juana, Es un botorate, 
Un picaro... ¡Y luego extrañan 
Que una mujer sea frágil I— 
Mientras viyió la marquesa 
Fué don Miguel tolerable ; 
Pero asi que cerró el ojo 
Se hizo mas malo que el Draque. 

Elisa, ¡Pobre mamá!... Mi desgracia 
Lo mató ; no sus achaques. 

Juana, Sí, señora. (Y el dolor 
De no haber echado el guante 
A los bienes de don Frutos.) 

Elisa, De la herencia de mi padre 
¿Qué me queda ya, infeliz! 
Cuatro tierras miserables 
Y una casa en este pueblo... 

Juana, ¡ Y se empeña aquel alarbe 
Bn venderlas y en que usted 
Venga á activar el remate ! 

Elisa, ¿Qué he de hacer? Está abrumado 
De deudas. 

Juana, Que se las pague 
El diablo. En lugar de usted 
Yo entablarla al instante 
La demanda de divorcio... 

Elisa. No. Prefiero resignarme 
Con mi desdichada suerte. 
No quiero con semejante 
Litigio exponer mi honra 
A las hablillas mordaces 
Del vulgo. 

Juana. Pero es extraño 
Que don Miguel , cuando sabe 
Que reside aquí don Frutos, 
Haya dispuesto no obstante 
Que usted sola... 

Elisa, ¡ Mi marido 

Ya no se digna de honrarme 
Con tener zelos de mí 1 
Juana. Merecía el badulaque... 
Elisa. Además, me aseguraron 
Antes de emprender el viaje 
Que se hallaba en Zaragoza 
Don Frutos. 

Juana. En mi dictamen 
Es buen presagio el haberle 
Encontrado , y casi , casi 
Nos debemos alegrar. 
Señorita, del percance 
Que nos ha proporcionado 



Tan generoso hospedaje. 

Elisa, MI decoro me prohibe 
Aceptarlo. 

Juana. {Disparate!... 

Elisa, Vamonos, Juana. 

Juana, \ Sin verle , 

Sin...! 

Elisa. Es forzoso. 

Juana. \ Qué diantre 1 

No hemos venido á sabiendas. 
La Providencia nos trae 
Tal vez... 

Elisa. Estoy decidida. 
Excusado es que te canses... 

Juana. ¡Irnos á un mesón ahora!... 

Elisa, No; á mi casa. Desde el martes 
Me espera el arrendador... 

Juana. Pero sin saber las calles.... 
De noche , como dos brujas... 

Elisa. Dándole las señas, alguien 
Nos conducirá... 

{Aparece don Frutos en el foro.) 
(¡Don Frutosl) 

Juana. Ya está aquí : ya no hay escape. 



ESCENA II. 
ELISA, JUANA, Don FRUTOS. 

Frut. Señora, si usted permite... 

Elisa. ¡Oh I entre usted. No necesita 
Mi permiso... 

Frut. (i Qué bonita 1) 

{Áeereándose.) 
¡Usted, señora, en Belchltel 

Elisa. La sorpresa es natural. 

Frut. Algo mas que eso, señora, 
Mi corazón siente ahora. 

Elisa, Pues ¿qué...? 

Frut, Un gozo... celestial. 

Elisa. No hay motivo para tanto. 

Frut. ¿ No lo hay P ¿ Cuenta usted por 
nada 
Honrar mi humilde morada 
Una... la... usted... ? ¡ Cielo santo! 
Del gozo que en mí rebosa 
¿ Leve motivo será 
Haber salvado quizá 
Una vida tan preciosa P 
Y en fin , aunque no me asombre 
Mi Inesperada ventura, 
¿ No es bastante esa hermosura 
Para enloquecer á un hombre ? 

Elisa, Tales lisonjas consiente 
La C4>rté8 galantería. 



las 



DON t'RLTOS EN BELCHITE. 



Frtif. ¡EliBa!... 

Juana, La cortesía 

{A Elisa en voz baja.) 
Nunca fué tan elocuente. 

Fríit. Aquí se tiene por mengua 
Poner en contradicción 
Lo que siente el corazón 
Y lo que dice la lengua. 

Elisa. Para evitar esa lucha 
Mejor es sellar el labio 
Guando puede hacer agravio 
La verdad á quien la escucha. 

Frut, ¿ Qué agravio cabe , señora , 
En mi fe sumisa y pura ? 
¿Ofende á Dios por ventura 
El cristiano que le adora P 

Elisa. ¡Don Frutos!... 

Frut. Bien ; si : ya callo. 

Elisa. Mi marido... 

Frut. (¡Su marido I 

¡ Ahi si yo lo hubiera sido 
Me cantaría otro gallo.) 

Elisa. ¿ No me oye usted ? 

Fruí. Sí. 

Flisa. Mi esposo.. 

Frut. ¿Otra ves ? Ya sé que usté 
Se ha casado : ya lo sé. 
Otro ha sido mas dichoso... 

Elisa. Pero si... 

Frut. Es cosa cruel , 

Viendo mi mortal quebranto, 
Que usted se complazca tanto 
Dándome en rostro con él. 

Elisa. En fin , el que manda en mí 
Me envía para que venda 
I^ casa y la poca hacienda 
Que poseemos aquí. 

Frut. i Vender la hacienda I a Y por qué P 
Set^un eso algún apuro... 

Elisa. No, señor... 

Frut, Sí ; estoy seguro... 

Mas no lo consentiré. 
Teniendo yo ¡ Dios eterno I 
Por castigo los doblones , 
I Malvender esos terrones 
Y el noble solar paterno I 

Elisa. ¡ Ah ! ¿ por qué sacarme así 
Los colores á la cara P 
Si tal oferta aceptara 
¿ Qué se diría de mi ? 

Frut. ¿ Por eso también Elisa 
Me ha de armar una querella P 

Flisa. No debo... 

Frut. |Ay, Juana!... Por ella 

(Apretando la mano á Juana.) 
Vendería la camisa. 

Juana. Bien lo sé. ¡ Virgen de Atocha !... 
Otro se llevó la palma 



Que usted... No es aquella el alma 
De don Frutos GaUmocha. 

Fruí. ¿Qué?... 

Elisa. ¡Juana!... 

Juana. No puedo mas. 

Don Miguel es el reverso 
De la medalla ; un perverso , 
Un bergante , un Barrabás. 

Elisa. ¡Oh!... 

Juana. Aunque usted se ponga seria 
(Interrumpiendo á Elisa.) 
No callo. El Ul don Miguel... 

Elisa. I Juana 1 

Juana. ¿Qué ha sacado de él P 

¡ Oropio , llanto , miseria I 

Frut. ¿Y ese hombre es tan fementido , 
Tan traidor, tan sarraceno...? 

Elisa. Sea malo ó sea bueno, 
Don Miguel es mi marido. 

Frut. Bien está ; mas si son ciertas 
Esas noticias que Juana 
Me acaba de dar, mañana 
Se va usté á quedar por puertas. 

Elisa. Es mi esposo... 

Frut. ¡Otra! Ya sé... 

Elisa. Debo hacer lo que me ordena. 

Frut. En lo Justo , norabuena ; 
Pero en lo injusto ¿por qué P 
¡ Doblarse como una caña 
A su antojo 1... ¡ Voto á san !... 
Ese hombre ¿es algún sultán P 
¿ No hay ya leyes en España P 

Elisa. Me remito á las de Dios. 

Frut. ¿ Es de él acaso la hacienda .. P 

Elisa. Demos fin á una contienda 
Penosa para los dos. 

Frut. ¿Tan vilmente corresponde...? 

Elisa. Aunque agradecida estoy 
A tantos favores, voy, 
Si usted me permite... 

Frut. ¿Adonde? 

Elisa. A mi casa. 

Frut. i Otra manía I— 

No quiero que usted la habite. 

£¿úa. ¿Gómo?¡Yo...I 

Fruí. Dirá Belchite 

Que la echo á usted de la mía. 

Elisa. ¿Y qué dirá si me quedo? 

Fruf . Dirá que b^o el techado 
De un hombre leal y honrado 
Puede usted dormir sin miedo.— 
Ni allí puede usted estar. 
Es un caserón sombrío, 
Lleno de goteras, frío 

Y al extremo del lugar. 

No hay cristiano que lo arriende ; 

Y aun dicen algunas viejas 
Que de noche entre las tejas 



ACTO SEGUNDO. 



Saele aparecer un daende. 

Juana. ¡Virgen Santa ! Yo me muero 
Si voy... 

Elisa. Aunque usted te enoje, 
No está bien que yo me aloje 
En la casa de un soltero. 

Fruu No soy solo, que también 
En mi casa se cobija 
Un anciano con su hija. 
(Aparece Simona de improviso , saliendo 
de la habitación de la izquierda.) 



ESCENA III. 
ELISA, JUANA, Don FRUTOS, SIMONA. 

Sim. Di tu novia y dirás bien. 

Frut. (t Simona 1) 

Elisa. ¡Su novia ba dlcbo ! 

{A media voz á Juana.) 

Sim. Muchito. ¿Se almira usté P 

Jua$ia. (\ Una novia de aparejo 
Redondo !) 

Frut. (¡ Me va á perder !) 

Sim. Si , señora ; soy su novia 
Gomo dos y una son tres ; 

Y no bay que hacer aspamientos , 
Que tengo ya tanto aquel 
Gomo la mas estirada , 

Y á mi nadie... ¿ Estamos P... Pues. 
Frut. ({ Quisiera que me tragase 

La tierral) 

Sim. Te aguantas ; ¿eh? 
Niega , traidor , que me has dado 
Delante de cinco ó seis 
Palabra de casamiento.— 
Pero puede que ya estás 
Arrepentido y por otra 
Me quieras plantar, ¡ infiel ! 

Frut. Yo... 

Sim. Por esa... lechuguina. 

Elisa. \ Sefiora !... 

Sim. Todo lo sé. 

Usté viene á sonsacármele , 
Pero ¡ por vida de quién... ! 

Frut. Tengamos la fiesta en pax , 
Simona. 

Elisa. Yo... ¡Qué mujer I 

Frut. Trata con mas cortesía 
A esta señora. 

Juana. Es soes. 

(A EUsa en vox baja.) 

Sim. ¿Gortesfa? Eso faltaba 
Cuando... 

Fruí. Es... 

Sim. Ya sé yo quién es : 

ir. 



139 



Tu novia la de Madrix. 
¿ Acaso estoy yo en Belén P 
El hermoso original 
De este retrato. 
(lo saca y se lo enseña á don Frutos.) 
Frut. (¡ Ah !) 

Sini, ¿Lo ves P 

Elisa, (i Gonservaba mi retrato !...) 
Sim. En la mesa lo atrapé ; 
Y es que, á la cuenta , estarias 
Gonsolándote con él. 
Elisa. (¡ Me amaba 1) 
^*»». Guando de pronto 

Gorriste á todo correr 
Al encuentro de tu ninfa... 
I MaldiU sea su piel I 

Frut. Me obligarás si no callas 
A hacer una... 

Sim. Ya se ve ; 

Gomo yo soy probé , y ella 
Hija de conde 6 marqués... 
Mas tal como soy, á nadie 
Doy yo mi brazo á torcer. 
Elisa. ¿ Qué es esto , señor don FVntos ! 
Frut. Esto es cumplirse la ley 
De la expiación , sefiora ; 
Esto es sufrir la cruel 
Penitencia de un pecado 
Que no debí cometer. 

Sim. ¿ Qué quieres decir con eso P 
i Acaso yo te engañé ? 
¡ Soy yo la descalabrada 
Y tú te vendas la sien ! 
Pues esto no ha de quedarse 
Asina , no. Hemos de ver 
Quién se lleva el gato al agua , 
Porque yo de bien á bien 
Soy mansa , mas si me pinchan 
Soy el mesmo Lucifer. 
Si cuando vi por mis ojos 
Tu maldá me desmayé , 
Fué de coraje. Por señas 
Que si no acude Isabel 
A ampararme, lo que es tú... 
Fruí. No vf... 

Sim. ¿Qué habías de ver? 

Embobado con la otra , 
No digo á mí , pero á un buey 
No hubieras... 

Elisa. ¡ Oh 1 ya me canso 

De escuchar tanta sandex. 
Sepa usted que en esta casa 
No hubiera puesto los plés 
Sin él azar imprevisto 
Que á ella me tri^o , y á fe 
Que ya me hubiera marchado 
Si don Frutos... 
Sim. No hav cuartel 



130 

Paralas dos : nna ú otra» 

Y acábese el entremés. 

Elisa. Es inúUl. Yo me voy.. 
Frut, Yo no lo permitiré..., 

Y perdone usted , señora. 
No se tiaU ya de usted 
Solamente : mi amor propio 
Está empeñado también 
En ello. ¿No soy yo nadie 
En mi casa? ¿ A qué papel 
Se me quiere reducir? 
¡Voto i... 1 



ESCENA IV. 

EUSA, JUANA, Don FRUTOS. 
Tío PABLO. 



DON FRUTOS EN BELCHITE. 



SIMONA, 



Que la mia. 

Sim. \ El despotfsimo ! ... 

T. Pablo. \ Silencio 1 Dice muy bien 
El yerno. Quien manda manda. 

Sim. No puedo... 

7, Pablo. Se hace un poder. 

Sim, Pero... 

7. Pablo. Él se casa contigo 
Y seculorun amen. 

Sim. Mis lelos... 

7. Pablo. Guárdalos para 

Guando seas su mujer. 
Ahora \ adrento 1 
(£a empujaháGia el cuarto de la Uquierda.) 

Sim. ¡Padre!... 

7. Pablo. Adrento , 

O por vida... Hasta después. 
{Entra con Simona en la habitación de la 
izquierda y la cierra por dentro.) 



7. Pablo. ¿ Qué es esto? ¿ Gon quién 
(Lteflfaporei/'ofo.) 

Regañas, Frutos? 

Sim. Conmigo. 

{Ya no me quiere! 
T. Pablo. ¿Porqué? 

Sim. Porque la noTla de marras 
Que tiene mas oropel 
Se ha colado en casa... 
T.Pablo. ¿Gomo?... 

Sim. Y ya mira con desden 
A la tosca lugareña. 
7. Pablo. ¿Qué oigo? Eso ya pasa de... 
Sim. Yo he reclamado nüs drechos , 
Que si una se hace de miel... 

7. Pablo. Sí j ecetra. Pues voto á cribas 
Que he de hacer y acontecer... 
Frut. ¡Tío Pablo!... 
T.Pablo. Sí; soy capas 

De armar aquí un somaten... 

Frut. Tío Pablo , á ella la he sufrido 
Porque es tonta y es mujer. 
Pero si usted me alza el gallo 
Le estampo en esa pared. 
7. Pablo. Pero, hombre... (Lo hará lo 
mesmo 
Que lo dice. ) Es menester... 
¿ Te casas con ella , ó no? 

Frut. Si : ya lo he dicho una vez. 
Me caso ; sí. Quiero dar 
Al demonio ese placer. 

7. Pablo. Pues siendo asi, no me importa 
Lo demás un cascabel. 
Frut. Mas pungo una condición... 
7. Pablo. Corriente : aunque sean diez. 
Frut. Que no ha de haber en mi casa 
Mas voluntad ni mas ley 



ESCENA V. 
EUSA, lUANA, Don FRUTOS. 



SUia. ¡Jesns! ¡Jesús!... 

(Haciéndose crtuxs.) 

Jítana. A tal padre 

Tal hija. 

Elisa. ¿ Gon esa arpía 
Se une usted ? 

Juana, \ Virgen María ! 

Un milagro es que no ladre. 
Pues el padre... ¡ Oh! descalabra. 

Frut. \ Qué quiere usted ! Muerto estoy 
De vergüenza , pero soy 
Esclavo de mi palabra. 
Amé á un ángel sobrehumano 

Y por una tontería 

Lo perdí... Desde aquel dia 
Dios me dejó de su mano. 
Ciega mi razón y esclava 
De mi necio frenesí , 
Mis labios dieron un sí 
Que el corazón reprobaba ; 

Y el diablo , que no perdona , 
Dijo con cara de risa : 

¿ No te acomodó una Elisa ? 
Pues allá va una Simona. — 
Ayer el mió , hoy el de esa 
Desventurada... ¡Oh, qué grioui! 
\ Nunca me echaré de encima 
El pelo de la dehesa ! 
Juana, Reniegue usted de su casta, 

Y otra al puesto. 

Frut. Noj ¡jamás! 



AQTO SBGUNDa 



i31 



Yo nunca mt ToeWo ttrás : 
Soy aragonés y basta. — 
Y á mi j qué me importa ahora 
Qae ella sea mi mujer 
U otra... si no lo ha de ser 
La que el coraion adoraP 
Si de mi suerte el rigor 
He guarda pan una bestia , 
Excusada es la molestia... 
Cuanto mas bestia mejor. 
i Puedo quejarme en conciencia 
Del mal que yo me he buscado P 
lio ; en proporción del pecado 
Debe ser la penitencia. 

Elua. Mueve á lástima y dolor 
Ver á usted entre esa gente, 

Que es usted seguramente 
Digno de suerte mejor. 
FfMi, i Será verdad lo que of ? 

Ya mi estrella es mas beoigDa, 

Señora, si usted se digna 

De tener piedad de mi. 
Elisa. La tengo , pero no tanta 

Que á quedarme aquí me atreva... 

Simona pondría á prueba 

La paciencia de una santa. — 

{Adiós! 
Frut, No , Elisa; no venza 

Su voluntad á la mia; 

No : sufrir tal villanía 

Es una mala vergüenza. 

Harán de su triunfo alarde 

Si ahora te alejas de aquí , 

Y se reirán de mí 

Como de un necio cobarde. 

SI tanta dicha merezco 

¡ Harto breve por ser mia I 

Acepta hasta el nuevo dia 

El asilo que te ofrezco. 

En él como en un sagrado 

Tu honor estará seguro, 

Elisa : yo te lo juro 

Con la fe de un hombre honrado. 

Abajo, lejos de aquí, 

Si tal gracia no me niegas , 

Mientras al sueño te entregas 

Velaré pensando en ti.— 

Mas conozco á mi despecho 

Que, aunque la razón te obligue, 

No quieres que nos abrigue 

k los dos un mismo techo. 

Pues bien ; si esta humillación 

Tu rigor hace precisa , 

Quédate en mi casa, Elisa : 

Yo me marcharé al mesón. 
£Kfa. i Quedarme y echar al daefio... 1 

No soy tan ingrata yo 

Ni tan egoísta ; no. — 



Pero es temerario empeño 
También... 

FruU Así me hizo Dios. * 
Soy aragonés, señora. — 
Mas no sé quién es ahora 
Mas tozudo de ios dos. 
Jíüsa. Si yo... 

fruí. i Teme usted acaso 

Que se caiga una pared ? 

Flita, Pero... 

Ftuu Eu fin , vayase usted : 

Ya U dejo libre el paso. 

Juana, ¡Señora!... 

JPna. Déjala, Juana. 

Ya que tu señora bella 
No quiere dormir en ella, 
La casa arderá mañana. 

Elisa. ¿Qué escucho? i Y lo hará!... 
{Á Juana á media rojí.) 

Juana. ¡ No es cosa I 

Ya verá usted lo que tarda... 

Elisa, Yo... 

Juana, Será lástima que arda 
Una ñuca tan hermosa. 

Elisa. Juana , si me quedo aquí... 

Juana, Él lo exige... Él nos salvó... 
¿Le tiene usted miedo?... 

Elisa. No... 

(Pero ime lo tengo á mí!) 

Frut. Elisa, en nombre del cielo. 
No me niegue tu altivez 
Esta gracia, que tal ves 
Será mi último consuelo, 
i Duélate mi amarga suerte. 
Oh dulce, perdido bien I 
Mira que tanto desden 
Puede apresurar mi muerte. 
De rodillas te lo pido. 
{Se arrodilla; Elisa quiere hacerle letMm- 

tar, pero don Frutos pervnaneee en la 

misma actitud y sin soltar la mano de 

Elisa.) 

Elisa. ¡Por Dios , alce usted...! 

Frut. Perdona... 

Elisa, Si nos sorprende Simona 
No moverá poco ruido... 

Frut. {Oh! no alzaré... 

Elisa. {Qué porfía!... 

Frut, Si palabra no me das... 

Elis<s. Bien; pero con mil y mas... 
. Juana. Pasos siento... 

(Don Frutos se levanta,) 

Blas, Ave María. 

{Apareciendo en el foro.) 



132 



EStENA VL 
ELISA. JUANA, Don FRUTOS, BLAS. 



DON FRUTOS EN BELGHITE. 

ESCENA VII. 
ELISA , JUANA , Don FRUTOS. 



Frut. Adentro. 

BUu, Aunque usté perdone, 

(Acereóndose.\ 
¿ Está aquí una forastera , 
Que no es de Belchite y vino...? 
Mas por la traía es aquella. 
¿Se llama usté doña Elisa...? 

Elisa. Si ; yo soy. 

Blas, ¿ Está usté buena ? 

Elisa. Si ; gracias. 

Blas, Vengo de parte 

De Rudesindo Calleja... 

Elisa. Mi arrendador. 

Blas, Sí ; á decirle 

A su mercé que la espera... 

Frut, Dile que por esta noche 
Se queda aqui. 

Blas. Noragüena. 

Elisa. (iMxl) 

Juana. Mañana nos veremos. 

La señora está indispuesta... 

Blas. Ya sé que hubo de volcar 
El carruaje. ¡ Son tan bestias 
Las muías!... Pues bien; por eso 
No se perderá la cena. 
Nos comeremos yo y Paula 
Su ración de usté y la de ella. — 
Con que ¿hasta mañana? 

Elisa. Sí. 

Blas. Vea usté si tan y mientras 
Manda alguna cosa á Blas... 
I Ah ! Por vida de mi agüela... 
Lo mejor me se olvidaba. 
Hoy llegó por la estafeta 
Esta carta... 
Elisa» Déme usted... 

{La tomay mira el sobre,) 
De don Remigio es la letra.— 
Permitame usted... {Á don Frutos,) 

Frut. ¡Señora!... 

(Abre Elisa la carta, y la lee para si,) 

Tú, vete ya. 
Blas. ¿Y larempuesta? 

Fruí, i Bárbaro ! ¿ la has de llevar 

Tú á Madrid? 
Blas, \ Toma ! el que yerra 

No pregunta... No; al contrario... 

Se me ha trabado la lengua. 
Elisa, (¡Cielos!) 
Blas. Con que, güeñas noches 

Y mandar lo que se ofrwga. 



Elisa, ¡Diosmio!... 

{Interrumpiendo la lectura,) 
{Sigue leyendo,) 
Juana, Pierde el color. . . 

Elisa, ¡Desventurada!... 

{Llorando.) 
Frut. ¿Qué nueva 

Infausta...? — ¡ Una silla , pronto 1 
{A Juana, mientras sostiene á Elisa, que 
está á punto de desmayarse,) 
Elisa, ¡Dadme, Señor, forUlexa! 

{Alxando los ojos,) 
{Se sienta ayudándola don Frutos,) 
Juana, Descanse usted... i Agua ! 
Elisa, No. 

Juana, Este Frasquito de esencia... 
{Saca uno del pecho y lo aplica á la 
narix de Elisa.) 
Huela usted... 

Elisa, \ Oh ! no te Inquietes. 

No temas, Juana, que pierda 
La razón, que la que nace 
Con tan Infeliz estrella 
Como yo, ni este consuelo 
En la adversidad espera. 

Frut. Mas ¿qué imprevista desgracia 
O qué inesperada ofensa 
Tus bellos ojos, Elisa, 
Baña en lágrimas acerbas? 
No á vana curiosidad 
Atribuyas la impaciencia 
Con que humilde te suplico 
Que me confies tus penas : 
Es porque mi bien supremo 
Serla librarte de ellas. 
Elisa. \ Qon Frutos ! 
Frut . \ Tanta amargura 1... 

Habla. ¿Acaso lloras... muerta... 
A tu madre...? 
Elisa, ¡ Ah ! . .. Sí , señor 1 

Juana, ¿Cómo!... Pues... 
{Elisa impone silencio á Juana con una 

seña.) 
Frut. \ Pobre marquesa I 

(¡ Cuánto me quemó la sangre !) 
Dios en su gloria la tenga... 
Elisa. Vamos, Juana... 

{Levantándose») 
Frut, Bien conozco, 

Bella Elisa, que no hay fuerzas 
Humanas que resuciten 



ACTO SEGUNDO. 



133 



Al que yace en noche eterna ; 
Bien sé que la de una madre 
Es irreparable pérdida, 
Y que en vano intentaría 
Con mi ruda y torpe lengua 
Curarla profunda llaga 
Que... En fin, usted bien penetra 
Los sentimientos que abriga 
Mi corazón. Yo quisiera... 

Elisa, (¡ Ay Dios I) Lo sé; pero ahora... 

FruU Sí; en ocasiones como esta 
Las lágrimas y el silencio 
Son la mejor elocuencia. — 
Llore usted. 

(Siguiendo á Elisa hasta la hábitaeion 

de la derecha.) 

Yo la acompaño... 

(Á una seña de Elisa retrocede respetuoso,) 

En su sentimiento. 

Elisa. Cierra. 

(A Juana entrando,) 
(Juana sigue á su ama cerrando la puerta,) 



ESCENA Vni. 

Don frutos. 

¡ Pobre Elisa ! ¿ No bastaba 
Para amargar tu existencia 
Haberte cabido en suerte 
Un marido calavera? 
I No te bastaba sufrir 
Sin exhalar una queja 
Su villana ingratitud 

Y su tirana insolencia! 
Un solo lazo te unía 

A este valle de miserias; 
Tu madre; ¡ y la impía muerte 
Se goza en dejarte huérfana I 
Maldita pécora fué 
MI señora la marquesa ; 
Pero al fin era su madre, 

Y Elisa paga una deuda 
Sagrada si á su memoria 
Tributa lágrimas tiernas. 
Aun yo mismo, sin poder 
Resistir á su Influencia, 
Creo que me he enternecido... 
i Quién un dia roe dijera 
Que habría yo de sentir 

La muerte de aquella vieja 
Endiablada!...' Y sin embargo, 
Por ella perdí , por ella, 
Esa inestimable Joya 
Qoe insensato menosprecia 



Mi indigno rival. Si fuese 

Mi fortuna menos negra , 

Yo que la maldije viva 

No la lloraría muerta. 

Si mi palabra y las leyes 

De la santa nuidre Iglesia 

Entre EÜsa y yo no alzasen 

Insuperable barrera , 

¿ Quién mas dichoso que yo 

Sobre la faz de la tierra? ' 

I Qué mujer pierdo, Dios mió! 

Noble, virtuosa , bella , 

Probada ya en el crisol 

Del infortunio... ¡ y sin suegra I 



ESCENA IX. 
Don FRUTOS, MAMERTO. 

Mam. ¡Don Frutos!... 

Vrut. I Calle 1 1 Mamerto! 

Entre usted. ( ; Qué me querrá ?) 

Mam. Usted dirá que á estas horas 

(Adelantándose.) 
No parece natural 
Mi visiU. 

Frut. Nada de eso... 
A no ser que, en calidad 
De escribano cartulario. 
Me venga usted á enjuiciar... 

Mam. No, señor; no tema usted. 
No vengo como curial; 
Vengo solo como un simple... 

Frut. ¿Eh? 

Mam. Simple particular. 

Frut. Pues ¿qué objeto.*.? 

Mam. Usted no es tonto 

Y ya se figurará... 

Frut. En efecto... (Ya olvidaba 
Que este mozo es mi rival.) 

Mam. Mi honor exige... 

Frut. Sí. (Vamos; 

Me viene á desafiar.) 

Mam. Que me muestre agradecido 
Al que me dio libertad, 

Y como á usted se la debo, 
Según me dijo... 

Frut. Sltal; 

Pero obrar así fué un acto 
De justicia y nada mas. 

Mam. Usted lo llama Justicia 

Y yo generosidad ; 

Que al fin de los enemigos 
Los menos dice el refrán ; 

Y como yo estoy penando 



13& 



DON FRUTOS EN BELGHITE. 



Por Simona diag ha 
Y para una dama sola 
Es suficiente un galán..* 
FruU Si; lo sabía. 
Mam, No se habla 

De otra cosa en el logar. 

Frut. Y por lo mismo me opuse 
Al atropello brutal 
Del tio Pablo. -^ Pero hablemos 
Con toda sinceridad. 
<)ue usted quiere desbanearme 
Es evidente. (; Ojalá 1) 
Mam, Sí, señor. 

FruU ¿ Y espera usted 

Lograrlo? 

Mam, ¿Qué he de esperar? 
Simona me ha despedido 
I Ingrata!... , y no hay tribunal 
De apelación cuando dice 
Una moza : no ha lugar. 
Pues I qué 1 si elia me quisiese 
¿ Sufriera yo ¡ pesia tal I 
Que otro hombre la hiciera cocos, 
Aunque fuese un Fierabrás ? . . 
FruL ¡Mamerto!... 
Mam, Por mi desgracia, 

{Enternecido,) 
Esa mujer contumaz 
Me aborrece, y como yo 
No tengo otra voluntad 
Que la suya i ay desdichado ! 
Desde que en hora fatal 
Vi aquella cara hechicera 
Que me tiene hecho un bausán, 
No me queda ya, don Frutos, 
Mas recurso que llorar. (Llora,) 

Fruí, Y en efecto está llorando. 

(Para si,) 
\ Vaya un ente original ! 

Mam, Ver llorar á un tagarote 
Como yo es cosa en verdad 
Que da grima ; pero i ay triste ! 
No lo puedo remediar. — 
Usted sí. 
Fruf . c Cómo? 
Mam, Rompiendo 

Una vara de taray 
En mis costillas, ó echándome 
A la garganta un dogal. 
Frut, ¡Yo ! ¿Ha perdido usted el juicio? 
Mam, Si ; usted me debe matar, 
Don Frutos. Hágame usted 
Esa obra de caridad. 

Frut. ¿Soy yo asesino ó verdugo 
Por ventura? Es singular 
La manía... Yo no mato 
A los que no me hacen mal. 



Si tiene usted tanta prlu 
De dar obra al sacristán 

Y al párroco, buen remedio , 
Cuélguese usted de un nogal. 

Mam, I Ah ! yo idolatro á Simona 
I Y usted la lleva al altar 1 

Frut, lAhl verá usted I 

Mam, Algún dia 

No la parecí costal 
De paja , pero la pérfida 
Me vendió como un chalan. 
Vino usted, pujó... y ahur. 
Como en el agua la sal 
Se deshizo mi esperanza. — 
¡ Llorad, mis ojos , llorad I 

{Rompe á llorar otra vex,) 

Frut. (i Pobre joven !) Yo lo siento 
En el alma ; pero ya 
Mi palabra está empeñada 

Y no he de volverme atrás. 
Mam, Y tal vez si no mediase 

Un compromiso formal... 

FruU Se la cedería á usted 
Sin reparo. 

Mam. I Voto á san...! 
Aquí tenemos al perro 
Del hortelano... 

FruU Cabal. 

Mam, Ni le gusta á usted Simona 
Ni me la quiere endosar. 
¡Egoísmo! ¡Tiranía! 

FruU ¡Tontería! ¡Necedad! 
No es á mí , no , sino á ella 
A quien debe usted contar 
Sus cuitas. ¿Tengo yo cara 
De tio ó de capellán? 
Bueno estoy yo para oír 
En mis orejas zumbar 
A un moscón... Háblela usted ; 
Yo no me opongo : allí está..* 
Vaya usted... 

Mam, Sí ; eso se dice 

Muy pronto; pero... 

FruU ¿Qné? 

Mam, ¡Ay! 

No me atrevo. 

FruU ¿Quiere usted 

Que yo la vaya á rogar 
Que le quiera ? 

Mam. Estará allí 

Aquel feroz animal... 

Frut, ¿Algún mastín? 

Mam. No ; su padre. 

No, no me atrevo. Es capas... 
Tendré mañana... 

Fruf. ¡Oh! mañana 

Será tarde. 

Mam, ¡San Pascual! 



ACTO TERCERO. 



135 



Pues j qué...? 
Frut, Mañana me caso. 

Mam, ¡Virgen Santa del Pilar I... 
Frut. Y si el noYío es complaciente 

Y amable , no lo será 
£1 marido. 

Mam. Ya supongo..* 
Pues mire usted; muchos hay 
Que obran á la inversa. 

Frut, I Eh! Basta... 

Mam. i Mañana ! ¡ Oh calamidad ! 

Frut. ¿Entra usted , 6 no? 

Mam. ¡Dios mió 1 

Frut. ¡Oh! ya no puedo aguantar... 
Vayase usted con mil diablos 

Y déjeme el alma en paz. 

Mam. ¡Adiós, Simona , hasta el valle... 
{Llorando.) 
De... ! 
Frut. ¡BasU! 

{Empfujándole.) 
Mam. ¡DeJosafat! 



ESCENA X. 
Dow FRUTOS. 

Para apurar mi paciencia 
Me faltaba este buen rato. 
¿Hay mayor impertinendaP 
¿Hay hombre mas mentecato? 
Yo te la daría, si. 
Yaque tanto te cegó, 
Menos por dártela á ti 
Que por no sufrirla yo. 
Mas nunca , con grave mengua 
De mi firme, hidalga fe, 
Nunca negará mi lengua] 
Lo que con ella juré. 
Mañana me caso; si. 
El mal paso darlo aprisa. — 
i Cielos ! ¿ qué va á ser de mi 
Con Simona... y sin Elisa? 
\ Elisa , mi único amor'. ... 
Hoy te trajo aquí mi suerte 
Para que fuese mayor 
La amargura de perderte. 
\ Breve y funesto placer 1 
¡Triste y fatal situación I — 
AHÍ me llama el deber... 

(Mirando d la puerta de la izquierda.) 
Aquí está mi corazón. 
(Mirando á la puerta de la derecha , de la 

cual íe halla poco distante. ) 
¿ Y á qué con vana inquietud 



Suspirar en esta puerta 
Si mi honor y su virtud 
No la consienten abierta? 
¡Adiós!... No dé yo lugar 
A una sospecha bastarda. — 
¡Qué noche voy á pasar... 
Y qué mañana me aguarda ! 
¡ Con cuánta pena le dejo , 
Ángel de amor y hermosura! — 
Mas ¡ con qué gozo me alejo 

{Mirando á la ixquierda.) 
De esa bestial criatura ! — 
¡Cuan diversas son las dos I 
(Dirigiendo sus miradas á derecha 4 i*- 

quierda, como lo indican los versos.) 
Allí está el mal ; aquí el bien. — 
¡ Maldita seas de Dios ! — 
¡Bendita seas, amen! 

{Desaparece por el foro,] 



ACTO TERCERO. 

ESCENA PRIMERA. 
DOH FRUTOS, Tío PABIX). 

Fruí. Convénzase usted , tio Pablo ; 
No hagamos un desatino 
Que luego noñ pese á todos. 
Yo... 

T. Pahlo. Frutos, lo dicho dicho. 

Frut, Tio Pablo, su hija de usted 
No será feliz conmigo... 

T. Pahlo, Si por cierto; ¡vaya!... (Este 
hombre 
Se ha olvidado de que es rico.) 

Frut. Hay poca conformidad 
Entre su genio y el mío. 

r. Pablo. No importa : un# ves casados 
Cedéis cada uno un poquito... 

Y además , sin una que otra 
Pelotera entre marido 

Y mujer, el matrimonio 
Sería un guisado insípido 

Y vivieran los casados 
Como los padres del Limbo. 

Frut. Si por retirarme ye» 
No quedase otro partido 
A Simona... Mas yo sé 



i3r> 



DON FRUTOS EN B£LGUIT£. 



Que la quiere con delirio . 
Mamerto... 

7. Pablo, ¿EsebabazorroP 
No me bables de él : no le azmlto. 

Frut, Si pudiese obrar Simona 
Según su libre albedrio 
Pl^eriría á ese mozo. 

T. Pablo, ¿EliaPiQuiál 

Fruf. Un dia le quisOr.. 

7. Pablo, Un dia no es otro dia. 
Ni son Iguales los cinco 
Dedos de la mano; ¿entiendes?, 
Y dijo bien el que dijo : 
Bueno es el pan de centeno , 
Pero es mejor el de trigo. 

Fruí. ¿Y á qué debo yo la honra 
De que me haya preferido 
Simona? ¿A mi linda cara? 

7. Pablo, ¿Por qué no? Tú eres buen 
chico. 

Fruí, No, señor : á mis doblones; 
Dejémonos de embolismos. 
Mientras los tenga seré 
Discreto, gallardo, lindo. 
Gracioso; mas si mañana 
Amanezco sin un Cristo 
Dirá usted , dirá Simona 
Que soy mas feo que un mico. 

7. Pablo. Eso no ; pero si Dios 
Te ha dado tierras y olivos , 
¿Por eso te ha de llamar 
La chica perro, Judio? 

Fruí. Pero usted la sacrifica 
A su bárbaro egoísmo... 

T, Pablo. ¿Cómo?... 

Fruf. Al sórdido interés... 

7. Pablo, ¡Hombre!... 

Fruf. Porque , lo repito , 

No congeniamos ; seremos 
Muy desgraciados. . 

7. Pobío. Pues, hijo. 

Ya es tarde. Nadie te puso 
A la garganta un cuchillo... 
Haberlo mirado bien 
Antes de decir : envido. 

Fruí. \ Ks verdad, si, es verdad!... (Este 
Es el segundo capitulo 
De la suegra madrileña. 
¡ Ah, vil Interés maldito! 
Tanto monta para tí 
La corte como el cortijo.) 
Vengámonos á razones. 
Confieso que he procedido 
Con ligereza ; confleso 
Que, puesto en tela de Juicio 
Ese asunto, yo sería 
Condenado. Por lo mismo, 
r opongo una transacción 



Que excuse llantos y ruidos 

Y á todos nos esté bien. 
Las leyes, si me desdigo . 
Solo pueden obligarme , 
Téngalo usted entendido, 
A dotar á esa muchacha; 
Pues bien está ; sin litigio 
La regalo dos mil pesos 

Y es negocio concluido. 

7. Pablo. No me acomoda. 

Frut. Si es poco. 

Pida usted mas. Yo me obligo... 

7. Pablo. Vales tú mucho mas que eso. 

Frut, Pues puje usted á su arbitrio... 

7. Pablo. ({Firme, Pablo! U todo u 
nada.) 
SI no se casa contigo 
Va á tronar como arpa vieja. 
I Te tiene tanto cariño !... 

Frut, ¿Con que...? 

T.Pablo. 1 Nada I 

Frut, Con que ¿ usted 

No transije ? 

7. Pablo. No transijo. 

Fftte. Mírelo usted bien , tío Pablo; 
Mire usted que si me irrito... 

7. Pablo. ¿Qué quieres decir con eso? 
Mas ya calo, ya adivino... 
La forastera, la intrusa 
Te ha trastornado el sentido. 
Ella es la que ahora campa ; 
Simona no toca pito ; 
Un clavo saca otro clavo. 
Que dice el refrán antiguo. 
Di de una vez que te casas 
Con la huéspeda... 

Frut. (; Oh , Dios mió !...) 

7. Pablo, {Hombre sin palabra !... ¿ Es 
eso 
Lo que manda el catecismo ? 

Frut. I Dale 1 No; ni ella , ni yo , 
NI el reverendo arzobispo 
Podemos... Ese sería 
Un casamiento sacrilego. 

7. Pablo. ¿Porqué? 

Prut. i Qué necia pregunta ! 

Porque ya tiene marido. 

7. Pablo. I Miren qué fáltale puso ! 

Frut. ¿ Eh ? 

7. Pablo. Como de esas se han visto 
Que tienen marido y majo 

Y comen á dos carrillos. 

Fruf. ¡Blasfemo! El honor de Elisa 
Es como el sol del Olimpo, 

Y ¡vive Dios , ruin villano...! 
7. PaWo. Yo... 

Frut. Diga usted que ha mentido 

Si no quiere que le arranque 



Acro J'ERCERO. 



137 



La lengua. 

T. Pablo. Bien ; no es artículo 
De fe lo que dice el hombre 
Cuando el hombre está mohíno.— 
Pero tomarlo también 
Tan á pechos... ¿ Qué chiquillo 
Te ha sacado ella de pila 
Para poner tanto ahinco 
En defenderla ? 

Frut. Es mujer..., 

Es dama , la doy asilo 
En mi casa..., es un dechado 
De virtudes y un prodigio 
De hermosura ;— en fin , ¿ por qué 
Lo.he de ocultar ? Es el ídolo 
De mi corazón. 

T. Pablo. \ Y es cierto I 
{ Y te atreves á decírmelo ! 

Frut. \ Y usted que lo oye se atreve 
A ser mi suegro 1 

T. Pablo. Lo he dicho , 

Y no me retrato , y nadie 
Me apea de mi pollino. 

Frut. Bien ; corriente. Yo también 
He tomado mi partido. 

T. Pablo, ¿Te negarás...? 

FruU Al contrario: 

Ahora soy yo el que ló exijo ; 
Pero pronto; ¡ ha de ser pronto I 
Ya podía haber venido 
El escribano. Las horas 
Se me están haciendo siglos. 
[Aparece Mamerto trayendo en la mano 
algunos pliegos de papel sellado.) 

T. Pablo. Cátale aquí. Mas á tiempo... 



ESCENA II. 
Don FRUTOS, TiO PABLO, MAMERTO. 

Jfom. Buenos dias. 

r. Pablo. Mas ¿ qué miro ? 

¡ Eres tú ! ¿Cómo no viene 
Tu cofadre don Toribio ? 

Mam. Está... como yo quisiera 
Estar. 

T.Pablo. ¿Cómo? 

Mam. Con el tifus. 

Pues Binó, ¿ vendría yo 
A autorlxar mi suplicio? 

Frut, ¡ Otra victima !• 

T. Pablo. Si ; es gaita... 

(Riéndose.) 

Mam, Maldito sea mi sino 
\ la hora fatal , funesta 



En que aprendí tal oficio. -~ 
Pero aun es tiempo. ¡ Tio Pablo !... 
I Don Frutos 1... Por el martirio 
De san Serapio , que fué 
Menos horrit)le que el mió , 
Cédanme ustedes la mano 
De Simona , que lo pido 
Con mucha necesidad , 

Y ponerme en el conflicto 
De dar fe de que se casa 

t Ay Dios ! con otro individuo 
Es obligarme , señores , 
A cometer un suicidio. — 
\ Don Frutos !... 

Frut. Eso, al tio Pablo. 

T. Pablo. No ha lugar. 

{Sin dejar hablar á Mamerto.) 

Mam. (i Bárbaro ! ¡ Impío !} 

T. Pablo. ¿ A ver si sales, Simona ? 

{A la puerta de la ixquierda.) 

Mam. (Pero aun me queda un resquicio 
De esperanza. Acaso al verme 
Renazca el amor antiguo...) 

T. Pablo. I Por vida... ! Se me ha olvi- 
dado 
Hacer venir los testigos... 

Frut. Después vendrán á firmar ; 

Y si no nos convenimos 
Es inúUl... 

Mam. Es forzoso 
Tener corasen de risco 
Para... 
7. Pablo, Ya está aquí Simona. 
{Aparece Simona con el vestido de 
lugareña.) 

Mam, (Ardo y tiemblo ; sudo y gimo.) 



ESCENA III. 

Don FRUTOS, Tío PABLO, MAMERTO, 
SIMONA. 

Sim, iSalú ! (Jfuy serta.) 

Mam. (i Cómo la idolatro !) 

Fruí. Buenos dias. 

Mam. ídem. ({ Sí ; 

Para ellos , no para mí I) 

T. Pablo. Asentémonos los cuatro. 
(Mamerto se sienta delante de la mesa, 

poniendo sobre ella el papel sellado ; 

don Frutos á su derecha y y d «u ú* 

quierda Simona y el tio Pablo.) 

Mam. Esta pluma es una brocha. 
{Tomando una pluma y mirándola.) 

T. Pablo. Otras hay. 



188 



DON FRUTOS EN BELCHITE. 



Mam. 



íAyU. 

{Tomando otra y sutpirando.) 
• Esponsales 
[Escrihiendo.) 
Entre Simona Corrales 

Y don Frutos Calamocha. »— 
Venga... (, Oh dia de amargura !) 
La novia , si lo ha de ser, 

Y diga... (i No echa de ver 
Lo triste de mi flgura !) 

Frut, Antes de ese documento 
Dará el escribano fe 
De otro que yo dictaré. 

r. Pablo. ¿Otro? 

Sim. 4 Cuál? 

Frut. Mi testamento. 

r. Pablo, I Tú hacer testamento ! 

Fruí. Yo. 

Mam, I Amargar asi el placer 
De la boda 1 

Sim. \ Un novio hacer 
Testamento !.., 

Frut, ¿Por qué no? 

Sin que sea desvario 
¿ No hay quien toma esa medidn 
Cuando el honor y la vida 
Arriesga en an desafío ? 
¿ No suele también testar. 
Por si no liega á la orilla, 
El que en frágil navecilla 
Surca el proceloso mar? 
¿ Y no puedo yo creer 
Que el vinculo conyugal 
No es mas que un duelo mortal 
Entre marido y mujer ? 
Y si entre ellos el demonio 
De sus artes hace gala , 
¿Qué mar bravio se iguala 
Al golfo del matrimonio? 

Sim. I Mire usté qué alicantina !... 

T, Pablo, I Chito ! {En vox baja.) 

Frut Ponga usted mi nombre , 

[Á Mamerto.) 
Patria et catera. {Mamerto escribe,) 

Sim, \ Hum !... este hombre 

{Aparté con tu padre,) 
Me va dando mala espina. 
T. Pablo. Deja que él sea mi yerno... 
Fruí. Como bueno y fiel cristiano , 
Apostólico , romano , 
Dejo el alma ai Padre Eterno. 
Mam. Eso es ; y el cuerpo á la tierra... 
Frut. Yo diría á Lucifer... 
Es decir, d mi mujer. 
Sim» i Qué se entiende... ? 

(En actitud de levantarse fwrio$a.) 



T.Pablo. I Calla, perra 

{En vox baja y haciéndola sentarse de un 
tirón.) 
Sim. j Confundirme ámí—¡Qné hor- 
ror!— {Alto.) 
Con los demonios malditos...! 

T Pablo. \ Bal Son chanzas deFrutltos, 
Que hoy está de buen humor. 

Mam. Disponer de esa manera 
Del cuerpo... 

Sim. (Yo estoy en vilo.) 

Mam. No es la fórmula de estilo... 

Frut. Pues ponga usted lo que quiera. 

Mam. (Yo creo que no está sano 

{Con el dedo en la frente.) 
De aquí. Curador ad litem 
Habrá que nombrarle...) 

Fruí. ítem : 

Al infrascrito escribano... 

Mam. i A mi...! 

T. Pablo. I A Mamerto . . 1 

Sim. I A él...! 

Frut. a. 

Al infrascrito escribano, 
Vuelvo á decir... 

Mam. (iSanCipriaaol 

¿ Qué querrá dejarme á mí ?) 

Frut. Ya que no le doy la novia. 
Como en vano lo procuro. 
Porque su padre es mas doro 
Que una silla de Moscovia... 

Sim. ¡HumL.. 

r. Pablo. No hagas caso da pullas. 

Frut. Le doy mil pies de olivar 
Y mi huerta del Juncar 
Que mide cinco talmllas. 

T, Pablo. ¿Qué oigo? 

Mam. I A mi tal beneflcio ! 

T. Pablo. ¡A él!... 

Frut. Poco es lo que le doy 

Cuando á mi pesar le voy 
A hacer un flaco servicio. 

Mam. (Comprendo... Puede que así...) 

Sim. ¡Mil olivos!... 

{Aparte con su padre.] 

T, Pablo. Se los da 

Por Via de... ¿Estamos? 

Sim. Ya : 

Pero me los quita á mí. 

Mam. Gracias... 

(Don Frutos le interrumpe diciémlole 
por señas que siga escribiendo.) 

T. Pablo. Para una prel)cnda 

Tan fuerte como la ?uya , 
Eso vale una aleluya. 

Frut. Y del resto de mi hacienda... 

7. Pablo. I^iesi la goxainoe los dos... 



ACTO TERCERO. 



139 



Fruí. Tlcrraa , ñncas , plata , olivos... , 
Doy la mitad ínter vivos 
A doña Elisa Qairós. 

(SifRona y el tio Pablo se levantan 

airados. ) 
Sim. ¡Felonía! 

T. Pablo. ¡Tú desbarras! 

Frut. Yo soy dueño de mis bienes. 
T. Pablo. ¡ La meta de lo que tienes 
A una...! 
Sim. ¡A la novia de marras 1 
r. Pablo. No se bace esto con un chino. 
Sim. Esto es burlar mi esperanza. 
T. Pablo. Esto ya pasa de chanza. 
Sim. Esto es ser un asesino. 
Frut. Pues predicáis en desierto... 
Sim. ¡Oh!... 
Frut. I Silencio y respetad 

{Levantándose.) 
MI postrera voluntad I — 
Lo dicho dicho , Mamerto. 
(Mamerto sigue escribiendo. Don Frutoe 
pasea de un lado de los bastidores al 
otro. ) 

Sim. \ Echarme así por el lodo !... 
T. Pablo. ¡Calla y muérdete las uñas 
(En vox baja.) 
Por Dios , que si refunfuñas 
Puede quitárnoslo todo ! 
Sim. Pero, padre, fuerte cosa... 
T. Pablo. La otra meta... 
Sim. No hay aguante... 

T. Pablo. Aun será lo muy bastante 
Para que nadie nos tosa. 

Mam. (Se me hace el alma pedawe 
Viendo penar á mi bien. — 
c Y un no cedes? \ Boba, ven ; 
( Mirando á Simona y gesíiculúndo con 
afán. ) 
Ven !... Arrójate en mis brazos.— 
¡ Nada ! ) 
Frut. ítem... 
Sim. I Otro Ítem , padre ! 

[Aparte al tío Pablo.) 
Frut. Por dejar pia memoria 
De mi y alcanzar la gloria 
De Cristo y su Santa Madre , 
Dejo... 
Sim. i Ay..., todo lo destroza!... 

(Como arriba.) 
Frut. El resto de mi caudal 
Al venerable hospital 
De locos de Zaragoza. 
Sim. ¡Estomas! 

T. Pablo. Hombre, «{eetás tonto? 

r,k los locos? ¡Eso dices! 



Frut. Sí ; entre aquellos infelices 
Espero verme muy pronto. 
Mam. (Bien tenia yo barrunto...) 
Sim. ¡Qué ultraje! {Llorando.) 

(Se sienta, y solloxa y palmotea con 

muestras de desesperación.) 
T. Pablo. Basta de bromas , 

Y sin mas puntos ni comas 
Tratemos de nuestro asunto. 

Frut. ¡ Eh ! no gasto bromas yo. 
Ix) he dicho y no lo revoco. 

7. Pablo. Pues digote que estás loco 
De atar. 

Frut. Todavía no. 

Mam. (Ahora, sitiada por hambre. 
Tal vez...) 

r. Pablo. Sí; estás rematado, 

Y es que n la cuenta te ha dado 
En la sesera un calambre... 

Frut. No Ul. 

T. Pablo. Sí; yo lo sustento. 
■Solo hace ese disparate 
Un orate. ~ Y un orate 
No puede hacer testamento. 
Porque un loco en mi opinión 
Tiene el caletre perdido, 

Y coando falta el sentido 
Se preturba la razón , 

Y cuanto haga , y ponga ó quite 
Es nulo ; y de aquí articulo 
Que lo que en Belchite es nulo 
No vale nada en Belchite. 

Frut. Hoy soy libre como ayer... 

Mam. A esa lógica bastarda, 

(Leíxmtándose. ) 
A esa gramática parda 
Me toca á mi responder. 
Para declarar demente 
A Pedro ó Juan , no es un lego , 
No es un rústico labriego 
Autoridad competente. 
Mas quiero por dos minutos 
Suponer que del común 
Sensorio, como un atún , 
Está privado don Frutos. 
En tal caso, por la goda 
Legislación, hoy vigente, 
Nulos serán igualmente 
El testamento y la boda; 
Que si nulo es lo que testa , 
Como ha dicho usted muy bien , 
Quien tiene el seso en Belén 

Y la razón descompuesta, 
Por los mismos argumentos 
No puede casarse, pues 

Si es loco don Frutos, os 
Incapaz de sacramentos. 



itkO 



DON FKUTOS EN BIlLCHUE. 



Fruí. ¡ Basta I Lo he dicho y lo voy 
A firmar. 

{Va ala meta y firma.) 

T, Pablo. ¡Tente!... 

Fruí. Ya está. 

r. Pablo. ¡Frutos!... 

Frut. Luego se verá 

Si soy loco ó no lo soy. 

7. Pablo. Con que ¿es decir... (¡Malos 
lohos!...) 
Que esto es una cuchufleta... , 
Una treta , una endireta 
De aquellas del padre Cobos ? 
Con que ¿hemos hecho el i>ayaso 
Mi hija y yo? ¡ Voto á Caifas!... 
Para eso valiera mas 
Haber dicho -. no me caso. 

Frut. ¡Qué quiere usted 1 Es preciso 
Que á todos nos Heve el diablo. 
Con la paz brindé al tio Pablo 

Y el tio Pablo no la quiso. — 
Por lo demás, no me niego. 
Si gusta de mi persona , 

A casarme con Simona 
Ahora mismo... 

r. Pablo. I Otra te pego! 
jY qué quieres tú que coma? 
I Por vida del moro Muza!... 
Para morir de gazuza 
Bien está San Pedro en Roma. 
Si hasta del último grano 
De trigo haces almoneda , 
SI todo lo das, ¿qué queda 
Para Simona? 

Frut. Mi mano. 

{La extiende en acto de ofrecerla.) 

Sim. i Cargue el demonio con ella* 
{Levantándose y sin poderse ya dominar.) 
Que ya estoy frita y refrita... 
Primero que yo la azmita 
Quiero morirme doncella. 
I Salirme ahora al camino 
Con esa pata de gallo 
Cuando... I — No callo , no callo. 
( A su padre , que la hace señas para que 

se reprima.) 
¡Picaro! ¡Traidor!... ¡Endino! 

Frut. ( i Oh música celestial ! ) 

T. Pablo. Deja, que aun... 

Sim. No quiero, DO. 

La culpa me tengo yo 
Que he sido tan animal... 

r. Pablo. Si se viene á la razón 

Y quiere cumplir sus pantos 
Don Frutos... 

Frut. Lo dicho y autos. 

Sim. t Hum !... 



Mam. (¡Me parte el corazón!^ 

(Enternecido.) j 
¡Simona!... Aquí... ¡ 

{Con la mano en el pecho,) 
( ¡ No me mira ! ) 
Sim. Si usted quiere ser su suegro , 
Yo no. — Es decir, yo me alegro... 

Y maldita es la mentira. 
Acabáronse los tratos. 

Si en menos me tuve ayer. 

Hoy soy yo mucha mujer 

Para un pobre pelegatos. 

¿Qué digo? Aunque ahora me dé 

Todo el oro del Perú 

Lo enviaré á Belcebú : 

¿Está usté? ¿Lo entiende usté? 

Y no se cambia este talle I 
Por ninguno; y soy quien soy ; | 

Y de su casa me voy 

Antes que me eche á la calle; 

Y aunque se hundiera Moncayo 
No hay mas padre ni mas diantre 
Que mi... De hoy en adelantre 
Haré de mi capa un sayo. 

{Vase por el foro.) 



ESCENA IV. 

Don frutos , MAMERTO, Tío PABLO. 

T. Pablo. I Tiene razón , voto á quien !. .. 
Y si descastada y fiera 
Me arañara y me escupiera 
Tendría razón también. 
Por ti...— ¡ de ira me atarugo ! — 
La he sacado de su trocha. 
Por don Frutos Calamocha 
Padrastro he sido y verdugo. 
Mas te has de acordar de mí. 
Tengo el hígado bien puesto 
Y... En fin , me largo; pero esto 
No se ha de quedar asi. 



ESCENA V. 
MAMERTO, Don FRUTOS. 

Mam. ¡ Pobrecilla I Se ha quedado 
Como quien dic« á la luna 
De Valencia. — ¿Y es posible 
Que aun sea tan testaruda 
Que cuando ve que se escapa 



ACTO TERCERO. 



ÍM 



De 8UB manos U fortuna « 
Podiendo echarse en mis brazos , 
Haya apelado á la fuga ? 

Frut, Yo no he podido hacer mas. 

Mam, Es cierto; pero es tan dura 
De pelar... y yo tan débil... 
Ruin ha sido su conducta. 
Eso no es mujer ; es fiera 
Escapada de una gruta. 
Si yo no fuese un idiota , 
Yiáidola pobre y desnuda , 
Lejos de anegarme en lágrimas. 
Bailaría la cachucha ; 
Mas mi sensibilidad 
Es tan necia , tan absurda 
Que olvidado de la mía 
Lamento su desventura. — 
¡ Yo naci predestinado 
Para ser victima suya I 
Ayer me afligía ingrata 

Y hoy desgraciada me abruma; 
Su temerario desden 

Me abrirá ; oh cielos ! la tumba; 

Y si me hicieran su dueño 
Las l)endiciones del cura, 
Aries , Tauro y Capiicornio 
Presidirían mis nupcias. — 
¡ Y , con todo, por casarme 
Con esa atroz criatura 

Me dejaría arrancar 
Los colmillos y las uñas ! — 
Mas, supuesto que no me ama. 
Ni quizá me ha amado nunca. 
Lo llevaré con paciencia 
En castigo de mis culpas. 
No será usted menos digno 
Por eso de mi profunda 
Gratitud. El testamento , 
Dictado con tal astucia, 
Mo tenía otro designio 
Que endosarme la futura. 

FruU Cierto; eso entraba en mi plan... 

Mam, ¡Oh fineza sin segunda 1 
Al ver tanta abnegación 

(Enjugándose las lágrimas,) 
¿ Quién no llora de ternura P 

Frut. Pero es preciso , no obstante , 
Que el testamento se cumpla. 

Mam, ¿ Qué oigo 1 ¿ Con todas sus 
clausulas ? 

Frut, Si : no exceptúo ninguna. 

Mam, ¿Es posible I... Y yo creía 
Que era un ardid, una burla... 

Frut. No, 

Mam. Por mi parte , agradezco 
La huerta y las aceitunas, 
Pero... 



ESCENA VI. 
Don frutos, MAMERTO, GORRIÓN. 

Gor, Señor escribano... 

{Desde el foro,) 
Mam, ¿ Qué hay P 
Gor, Venga usté. 

Mam, ¿ Quién me bnaca P 

{Yendo al foro,) 
{Gorrión le habla en vox baja,) 
Frut, (¿ Qué dirá Elisa... ? i Ah ! ya sale.) 
Mam, ( \ Cielos ! Quisiera ser grulla.) 
{Vase corriendo. Gorrión se retira,) 

ESCENA Vn. 
Don FRUTOS, ELISA, JUANA. 

Frut, ¡Elisa!... 

Elisa, Señor don Frutos, 

Ya llegó el momento... 

Frut, (í Oh Dios I) 

Elisa, Ayer pudo haber disculpa 
Para que aceptase yo 
El amistoso hospedaje 
Que usted me ha dado , mas hoy... 

Frut, i Tan pronto te vas, ElUal 
¡Tan pronto se nubla el sol 
De mi alegría ! 

Elisa, Después 

De lo que anoche pasó 
No puede habitar aquí 
Sin mengua de mi opinión. 

Frut, I Es verdad ! 

Elisa, \ Abrió la suerte 

Un abismo entre los dos I 

Frut. Sí ; sepárate de un hombre 
Que en hora infausta nació 
Antes que pase á tu frente 
Mi sello de maldición. 
Parte : tal es mi amargura 
Y tan abatido estoy , 
Que yo mismo te lo ruego, 
Aunque sea dardo atroz 
Tu ausencia que en mil pedazos 
Me divida el corazón. 

Elisa. ¡Don Frutos!... (¡Oh si supiera 
Con cuánta pena me voy 1) 

Frut. Irás á tu casa... 

Elisa, Breve 

Será en ella mi mansión. 

Frut. ¿Cómo?... 

Juana. Mañnnn nos vamos 



J 



m 



DON FRUTOS EN BELGHITE. 



A Madrid... 

Fruí. ¿ Qué oigo ! Eso no. 
Si lo hacM porque recelas 
Que te importune mi amor, 
Es inútil. Yo seré 
Quien huya de ti yelox* 
Ami para eele último trance 
Tendrá mi pecho valor. 
No temas que si en tu oído 
Otra vei suena mi voz, 
O ves surcado mi rostro 
Con lágrimas de dolor , 
Puedas acusarte un dia 
De tenerme compasión. 
No ; el adiós que ahora te dé 
Será mi postrer adiós. 

Elúa. ¿Tan mal juzga usted de mi, 
Don Frutos ? ¿ Por qué razón 
Guardaría yo en mi seno 
Tan obstinado rencor? 
Mas si es fuem condenimoe 
A eterna separación , 
No lo es que por causa mia , 
Que aqui forastera soy , 
Usted mismo se destierro 
Del hogar donde nació. 

FruL Privado de ver á Elisa, 
Todo al diablo se lo doy. 
Tanto me importa emigrar 
A Flandes como al Mogol. 

Juana, t Ye don Frutos Calamocha 
{Se ha ñcercado á la mesa é inclinándose 

un poco sobre ella , lee el documento que 

extendió Mamerto.) 
Y Bubierca, hijo de don... » 

(Sigue leyendo para si,) 

Frut. Quédate : yo te lo ruego. 
Aquí... 

Jiuma. « Dejo el alma á Dios... » 

{Leyendo.) 
\ Un testamento! [A Elisa.) 

Frut. Si; el mío. 

Elisa. ¿ Qué escucho ? 

Juana. Es rara aprensión 

Estando fuerte y robusto... 

Frut, Asi amenaza la hoz 
De la muerte al (irme roble 
Gomo al tallo de la flor. 

Elisa. I Ah, qué ideas...! 

Frut. No será 

Mas tarda ni mas precoz 
Por eso mi última hora ; 
Pero ¿no es mucho mejor 
Despachar ese negocio 
Guando sano y bueno estoy, 
Que ver entrar al notario 
Por donde sale el doctor? 
Eso es recibir, Elisa, 



Dos veces la extremaunción. 

Juana. Con usted habla esU cláusula, 
[Ha continuado leyendo para ti.) 
Señorita. 

Elisa. ¿Cómo!... 

Frut. Yo... [Turbado.) 

Elisa. ¿ Qué misterio...? 

Juana. Cigala usted. 

{Lee.) 
« Ítem : hago donación 
De la mitad de mi hacienda 
A doña Elisa Quirós. » 

Elisa. ¡Dios mió !... Tanta bondad 
Me llena de confusión. 

Juana. |0h hidalguía sin ejemplo! 
I Oh noble pecho español ! 
¡ Esto se cria en Belchlte I 
I Esto es fruta de Aragón 1 

Elisa, (i Justo Dios! ¿queréis probar 
En este nuevo crisol 
Mi virtud?...] Señor don Frutos, 
Ese generoso don 
Lágrimas de gratitud 
Arranca á mis ojos... 

Frut. ¡Oh! 

No hay motivo... 

Elisa. Mas no puedo 

Sin cubrirme de rubor 
Aceptarlo. 

Frut. ¿ Por qué ? ¿ Acaso 
Es hacienda de un ladren 
La mia ? i Oh Dios ! ¿ No podré , 
Sin ofender el pudor 
De mi amada..., de mi amiga, 
Mejorar su situación? 
¿ Olvidas , ángel hermoso , 
Que sin mi fatal error , 
No de la mitad, de toda 
Mi hacienda serías hoy 
Poseedora ? Y pues ya he roto 
La venda que me cegó , 
Y pues mia fué la culpa 
De que en detestable unión 
Fuese la paloma candida 
Presa del buitre feroz , 
¿Qué mucho si las riquezas 
De que el cielo me colmó 
Parto contigo? •, Yo ! \ ay triste ! 
Que no dejo á nadie en pos 
De mí, ni deudos, ni amigos..., 
I Yo que miro con horror 
La vida!... ¡Ah! tenga yo al menos 
Un consuelo en mi aflicción. 
Acepta : no serás tú 
La que reciba favor, 
Sino yo : no llames dádiva 
A lo que os restitución. 



ACTO TEUCERO. 



ihS 



Elisa, (¡Qué tormento!... O nunca ha 
habido 
Mártires... ó yo lo soy.) 

Frut, \ Callas I 

Elisa. \ \h!... Yo soy ahora 

La que implora con fervor 
La piedad de usted. — También 
Para Elisa feneció 
Todo bien, toda alegría... 
Solo me queda el honor, 
Y lo perdiera aceptando , 
Sea gracia ó galardón , 
La herencia que usted me ofrece. 
¿Es razón , es ley que en pro 
De una extraña usted defraude 
De su esperanza á la que hoy 
Será su esposa....^ 

Prut. No; el cielo 

Al fin mis ruegos oyó. 
Ya no me caso. 

Elüa, (¡Oh... Dios mió!) 

FruU Si; ella, de propia voz , 
Ha desistido, y me evita 
La eterna condenación. 

Elisa, Felicito á usted... 

Mam. \ Don Frutos ! 

{Dentro.) 
\ Don Frutos ! 

Frut. ¿Quién llama? 

Mam. lYo! 

{Llegando apresurado.) 



ESCENA VUÍ. 
ELISA, Don FRUTOS, ÍUANA, MAMERTO. 

Mam, j Albricias, señor don Frutos! — 
Señora , á los pies... 

{Saludando á Elisa.) 
¡Albricias! 

{A don Frutos,) 
El tio Pablo capitula. — 
¡Oh placer !... ídem su hija. 
Lo del testamento ha sido 
Mano de santo. ¡Oh delicia! 
Me caso. Todo Belchlte 
Se va á perecer de envidia. 
Sonada va á ser mi boda : 
Habrá Jota y seguidillas... 

Y ya tengo sentenciadas 

A muerte veinte gallinas. — 
] Ah! la cabeza me zumba , 
El corazón me palpita , 

Y á mis párpados se agolpan 

(llorondo.) 



Las lágrimas. «. 

Juana, íj Qué ridicula 

Sensibilidad!) 

Mam. Sí; lloro, 

Pero ahora es de alegría. — 
Lloro y rio al mismo tiempo... 
Vamos, parece mentira... 
¡ Y á usted se lo debo todo ; 
Usted me vuelve á la vida ! 
Y por eso agradecido 
Vengo á hincarme de rodillas 
Ante el ángel tutelar... 
{Va á arrodillarse y don Frutos no se lo 
permite.) 
Frut, ¿Qué hace usted? 
Mam, \ Oh grande , oh ínclita 

Bondad !... Pues bien, déme usted, 
Si merezco tanta dicha, 
Los brazos. •. 
Frut. Con mucho gusto. 

{Ábraxándok.) 
Mam. Gracias, gracias infinitas... 
Frut. Bien; basta... 

Mam. Adiós , que me están 

Esperando las familias... 
i Adiós ! En mí tendrá usted 
Un amigo que le estima... 
He dicho poco : un esclavo. 
Mi sangre , mi escribanía , 
Mi patrimonio, mis lágrimas... 
Todo es de usted , y permita 
El cielo que en casto nudo 
Otra consorte mas digna... — 
Mas tal vez me está escuchando 

{Mirando á Elisa,) 
La venturosa individua 
Que ha de reemplazar... 
Frut, ¡Mamerto!... 

Mam, ¡Sí, sí! 

Frut, (i fóte hombre me asesina! ) 

Mam. Doy á ustedes mi cordial 
Parabién... Es muy bonita. 
Celebro... 
Elisa. Suplico á usted... 
Mam. \ Oh Providencia divina! 
Todos quedamos contentos. — 
i Si se hicieran en nn día 
Las dos bodas... ! Pero, adiós ; 
Urge el tiempo ; estoy de prisa... 
¡Ambos... á cuatro... 1 ¡Qué gusto ! 
¡ Bravo , bravo l \ Viva , viva ! 

{Vase corriendo.) 



ilik 



DON FRUTOS EN BELCHITE. 



ESCENA ULTIMA. 
ELISA, Don FRUTOS, JUANA. 

Juana. \ No lleva mala prebenda 
Ese pobre majadero ! 

Frut. Ya lo ves , amada prenda : 
Puedes heredar mi hacienda 
Sin perjuicio de tercero. 

Juana, (Capaz será todavía 
La simple... ¡Oh! si fuese yo...) 

Frut. ¿No respondes, alma mia? 

Juana. (Leamos... porque sino, 

{Cogiendo el testamento,) 
Diré alguna tontería.) 

{Lee fMira si.) 

Elisa. Ya lo he dicho : será en vano... 

Frut, ¡Temes que sea funesto 
Don que viene de mi mano 1 

Elisa. No, señor... (¡Hado tirano!) 

Juana. ¡Virgen del Pilar, ¿que es esto? 
\ Señorita !... ¡ Otra que tal ! 
Como este hombre he visto pocos. 

Elisa, Pues ¿qué?... 

Juana. Deja á un hospital 

El resto de su caudal. 

Elisa. ¿Qué dices? 

Juana, Sí ; al de los locos I 

Elisa. ¿Cómo?... 

Juana, Si esto se consiente... 

Elisa, No es posible... 

Juana. Como dos 

Y tres... 

Elisa. ¡Y no lo desmente! 
¡Cielos! ¿estará... demente? 

Frut, No, Elisa. ¡Pluguiera á Dios! 

Juana. Si ; loco está , rematado ; 
Yo lo afirmo á su pesar; 
¡Y es de amor 1... 

Elisa. ¿ Quieres callar ? 

Juana, Y solo quien lo ha inspirado 
Es quien le puede curi^. 

Elisa. ¡Juana!... 

Juana, Sí . . . ¡ Pobre señor 1 

¿No es un cai^o de conciencia...? 

Frut. Breve será mi existencia , 
Ya la consuma el dolor. 
Ya la acabe la demencia; 

Y pues tan breve ha de ser, 

Y sin que un solo placer 
Temple mi mortal zozobra « 
Ya de nada he menester : 
¡Todo en el mundo me sobra! 

Elisa, ¡Viva usted!... Yo se lo ruego. 
Juana, ¿ Lo oye usted ? (¡ Este hombre es 

ciego !) 
Frut. ¡Yo vivir.,.! 



Juana. (Y la otra, necia.) 

Frut. Cuando Elisa... ¡Ay Dios!... 
Juana. (Reniego...) 

Frut. ¡ Me aborrece y me desprecia I 
Elisa, (¡Yo aborrecerle, buen Dios!) 
Juana, No hay tal. 
Elisa, ( ¡ Decídselo vos 

Que estáis leyendo en mi alma !) 

¡Frutos!... 
Frut. ¡Elisa!... 
Juana. (¡Qué calma! 

Me desesperan los dos.) 

Mi señora... 

{Elisa la hace señas para que caUe.) 
¡Nada! Yo hablo. 

Porque el pudor ne se asombre , 

Por no soltar un vocablo 

¿Quiere usted matar á un hombre 

Y que á usted la lleve el diablo ? 
Basta que el honor lo vede , 

Mi señorita no accede 
A dádivas de un querido. 
De un cortejo; pero puede 
Recibirlas... de un marido. 

Frut, ¿Cómo?... 

Elisa. ¡Ah!... 

Juana. Ya he callado mucho. 

¡No mas! Si no desembucho. 
La garganta se me anuda 
Y... Mi señorita es viuda. 

Frut. ¡ Dios poderoso , ¿qué escucho! 

Juana, Aquella carta... 

Frut. ¡ Bien mió ! 

Juana, Decía que don Miguel 
Ha muerto en un desafio. 

Frut. Perdona mi desvario , 
Mas no lloraré por él. 
¡ Y lo callabas ! ¡ Oh ejemplo 
De noble delicadeza! 
Admirado te contemplo... 

Juana. Pues aun calla su nobleza 
Otra verdad como un templo. 
Dudaba usted de su fe... 

Elisa. ¡ Juana, por Dios... ! ¡ Qué marti- 
rio! 

Juana, Pues ahí donde usted la ve 
Tan modesta y tan... , yo sé 
Que le ama á usted con delirio. 

Frut, ¿Será verdad , cielos? 

Elisa. (Oh!... 

Juana. A mí me lo confesó 
Allí en aquel aposento. 

Elisa. ¡Juana! ¡Jesús!... Pero... 

Juana. ¿No? 

Pues dígame usted que miento. 

Elisa. ¿ Qué he de hacer, pobre de mí, 
Si me precio de sincera 

Y tó me apremias así ? 



ACTO TERCERO. 



U6 



Si te desmintiese á ti... 
Sería yo la embustera. 

Frut. Morir debe de placer 
Quien tanta yentura alcania. — 
Masóla mamá...? 

(Á Juana en vo% baja.) 

Juana. Murió, ayer 

Hizo un 4&0. 

Frut. ({ Esta mujer 

Es la bienaventuranza!) 
Permite , hermoso portento , 
Que postrándome á tus pies 
Te ruegue... 

EHsa. No lo consiento. 

(Deteniéndole.) 

Frut. tOh, Elisa! {Oh gozo !... 

Juana, Ya es 

Inútil el testamento. 

{lo hace Tpedaxos.) 

Frut. ¿Qué has hecho? (El pobre escri- 
bano...! 
Mas cumpliré mi promesa. — 

Y si merezco tu mano 

Y no he sacudido en vano 
El pelo de la dehesa... 

Elisa. Primero exige de mí 



La religión nn tributo... 

Frut, Sí ; el réquiem^ el... Pero di : 
i No me das el dulce si 
Para cuando pase el luto? 

ElUa. ¡Sí! 

Frut, \ Oh dicha I... Pero te advierto 
Que si pronto no convierto 
En gala el paño mortuorio, 
Yo pasaré por el muerto 
Las penas del purgatorio. — 
Aunque tenga antipatía 
A la corte, si en desquite 
Tu mandato allá me guia. 
No diré como aquel día : 
« {Belchite quiero, Belchitel » 

Eliea. No. Contigo aldea ó corte , 
Todo es para mí lo mismo. 
Seria mucho egoísmo 
Alejar á mi consorte 
De su pila de bautismo. 

Frut. ¡ Tú. . . y Belchite ! \ Oh bendición ! 
( Tomando afectuosamente la mano de Elisa. } 
Colmada está mi ambición. 
Aquí , amorosa consorte, 
Tendrás , á falta de corte. 
Un templo en mi corazón. 



10 



PRUEBAS DE AMOR CONYUGAL, 



GOMEDIA EN DOS ACTOS, 



KflCaUTA FAB4 Ui UCEQ DE HADRIO T ESTBBNAIUk BN EL MMHO EL DU 8 DE 

DE 1840. 



FERSONA& 



PAULA. 
TERESA. 
MARIANA. 
Don AGUSTÍN. 



Don RAIfON. 
Don GAfETANO. 
Un Qdidam. 



■ «o Madrid. Sala ao casa da doo AguiUii 
I condaca a la aotasait . 7 ambu á laa 
1 000 racaüo de escribir. 



babltacioBef Inlarlorea. Eatra otrw mnablai 



lalaralae : la da la 
habrá ana cOnoda 



ACTO PRIMERO. 



ESCENA PRIMERA. 

PAULA, MARIANA. 

{Paula sentada , acabando de bordar una 
eartera, Mariana de pié quitándote la 
mantiUa.) 

Paula, Con qae, ¿hoy mismo ? De ale- 
gría 
No veo ya el abalorio. 

Mar. Me han dicho en el escritorio 
Qaeliegará á mediodía. 

Paula, Ya dudaba ver el fin 
De ausencia tan doiorosa. 

Mar. Ocho dias no son cosa... 

Paula, ¡ Quiero tanto á mi Aguslin ! 



Al que en triste soledad 
Recuerda á su dueño amante 
Le parece cada instante 
Un siglo , una eternidad. 

Mar, Ese pesar es muy justo. 
1 Irse un marido á los tres 
Dias de casado ! 

Paula, I Pues ! 

\ Mira qué plato de gusto ! 
Mas don Braulio el fabricante 
Le envió de pronto á Uclés 
Comisionado y i ya ves I... 
Como el pobre está cesante... 
No son de perder hoy dia 
Cien duros. 

Mar. Pero es fatal 
Que al tálamo conyugal 
Alcance la cesantía. 

Paula. Ya le emplearán , lo espera, 
Mediante la protección 
De su amigo don Ramón, 
Que está e^ora en candeíero. 
Y si no logro esta dicha , 



ACTO PRIMERO. 



I Cómo ha de ser ! Fiel esposa, 

Ife reduciré gustosa 

A sopas de ajo y salchicha. 

Mar. Gran virtud es menester... 

Paula, No me distraigas. Quisiera 
Acabar esta cartera... 

Mar, ¿ Le quiere usted sorprender P 

Paula. Si. 

Mar. * De realce dos palmas, 

Y enlazados los dos nombres 
Forman cifra... 

Paula. No te asombres. 

Lo mismo están nuestras almas. 

Mar. (En eso pone su ahinco : 
Por lo demás no se afana.) 

Pauto. Ya solo faltan , Mariana , 
Cuatro puntadas ó cinco ; 

Y pues salgo mas de prisa 
Que imaginé con mi empeño , 
Antes que venga mi dueño 
Tiempo tengo de ir á misa. 

Jíar. Y sobrado. 
Paula. Tráeme pues 

Los guantes y la mantilla. 

{Suena dentro una campanilla.) 
Mar. Yoy. Sonó la campanilla, 
Paula. Mira primero quién es. 



ESCENA II. 
PAULA. 

¡ Virgen, si á la esposa tierna 
Hoy vuelve sano y seguro , 
Otra misa oir te Juro 
Descalza de pié y de pierna I 

ESCENA in. 
PAULA, Don CAYETANO, MARIANA, 

Cay. Vengo á ponerme á los pies 
De usted... 

Paula. Beso á usted la mano, 
Amigo don Cayetano. 

Jíar. ¿ Dejaré para después...? 

Pauki. No, que si el tiempo no alcania.. 
Perder la misa no quiero. 
Anda , que ese caballero 
Es de toda oonflanxa. 



iik7 



ESCENA IV. 
PAULA, Don CAYETANO. 

Cay. No quisiera ni un momento 
Incomodar... 

Paula. No... Iba á misa... 

Cay. I Oh I es obligación precisa. 

Paula. Pero tome usted asiento. 

Cay. Gracias. (| Rostro como el suyo... 1) 
¿ Qué borda usted , vecinita P 

Paula. Una cartera. 

^«y. Es bonita. 

(Acercándose á mira/rla.) 

Paula. Ahora mismo la concluyo. 
[Levantándote y dándole la cartera.) 

ESCENA V. 
PAULA, Don CAYETANO, MARUNA. 

(Trae Mariana guantes, abanico y man- 
tilla para su ama : esta pone la oimo- 
hadilla sobre la mesa,) 

Mar. Aquí está todo , señora. 
Cay. Exquisita es la labor. 

{Mirando la cartera.) 
Yo no he visto igual primor. 
(Estoy por la bordadora.) 
I Es obra maestra ! 

{Se la vuelve, y Paula la pone sobre la 
mesa.) 
Paula, ¡Qué! 

No tal. Usted me avergüenza. 

Cay. Y aquí forman una tremí 
Dos iniciales , A y P. 
í Muy bien ! AgusUn y Paula. 
Recíproco amor lo exige. 
(l Qué linda ! Si no transige» 
Da conmigo en una jaula.) 

Pauto. Es un débil testimonio 
De mi conyugal afecto. 

Cay, I Ah I bien dicen : el perfecto 
Estado es el matrimonio. 
Sobre tan plácida unión 
No tienda Satán sus redes , 
Y Dios favorezca á ustedes 
Con fruto de bendición. 
Paula. I Vaya I... (Ruborosa.) 

Ponme la mantilla. 
(Mariana se tapone.) 
Cay. Un niño hermoso y robusto..., 



lAS 



Peio usted tendrá mas gusto 
fin que sea una chiquilla. 
Paula, Haga Dios su voluntad. 

Y usted, tan aficionado , 
¿No se casa? 

Cay. He tropezado 

Con una dificultad. 

Paula. ¿Cuál? 

Cay. Señora » i hay tanU maula ! 

Virtud, belleza, talento... 
¿Donde se halla ese portento? 
I Ahí c Dónde hallar otra Paula? 

Paula. En cualquier parte. Es tan poco 
Mi mérito... 

Cay. Y en mis años , 
Tras de tantos desengaños , 
¡ Casarme!... No soy tan loco. 
Novio con el pelo gris 
No puede vivir tranquilo , 
Que tiene el alma en un hilo 

Y su honra pende de un tris. 
El dinero puede mucho 
Y, aunque de ello no me aplaudo, 
Con el oro que recaudo 
Puedo llenar un falucho ; 
Pero placeres comprados 
Ya se sabe lo que son. 
Las telas del corazón 
No salen á los mercados. 

Paula. No, señor. — ¡ Qué buen sujeto, 
{Aparte á Mariana.) 
Qué honrado es nuestro vecino ! 

Cay. {¿ Quién ha visto á un libertino 
Hecho fraile recoleto? ) 
Jíar. Y tan amable , tan franco... 

{Aparte á Paula.) 
Cay. 4 Y cuándo llega el consorte 
Feliz?... 
Paula. Hoy entra en la corte. 
Cay. ^iNo volcara en un barranco I...) 
Mil y mil enhorabuenas... 
Y á mi mismo me las doy, 
Que su apasionado soy, 
Aunque le conozco apenas. 
Paula, i Cómo! ¿Ufited...? 
Cay. Solo de vista, 

Mas sus virtudes proclama 
Con cien trompetas la fama. 
Pauto. Favor que usted... 

{Toma el abanico y el pañuelo.) 
Ya estoy lista. 
Cay. Si él me honra con su amistad... 
Paula, i Oh ! El honrado será él. 
Cay. Seré su amigo mas fiel. 
Paula. Gracias. Es mucha bondad.. 
Cay. Si puedo servirle en algo... 
Paula. iAh, señor...! 



PRUEBAS DR AMOR CONTÜGAL 

Cay. Sin cumplimiento : 

Suyo es desde este momento 
Cuanto tengo y cuanto valgo. — 
Mas yo hablando á troche y moche 
Y usted con mantilla puesta... 
Paula. No importo. Usted no molesta... 
Cay. ¡ Ah ! Vaya usted en mi coche. 
Pauto. No. MU gracias... 
Cay. Hace un aire 

Terrible. 

Paula. De aquí á la Red 
No está lejos. 

Cay. Mire usted 

Que lo tomaré á desaire. 
Precisamente está ahora 
A la puerta. Hice enganchar, 
Mas quise antes saludar 
A mi vecina y señora. 
Pauto. ¡ Y usted irá á pié por mi... I 
Cay. I Eh ! mejor. Haré ejercicio. 
El mucho regalo es vicio. 
Vaya, diga usted que sí. 
Paula. Porque usted no tome á mal..» 
Cay. Con usted iria al templo, 
Pero ese fuera un ejemplo 
Pernicioso á la moral. 
Paula. Es verdad. 
Jíar. (i Camastronazo 1) 

Cay. Mas ya que cauto me privo 
De ese honor, hasta el estribo 
Sírvase usted de mi brazo. 

Paula. Mal pago á tonto fineza 
Seria un desden grosero. 

[Toma el hraxo de don Cayetano.) 
Vamos... (i Qué buen caballero 1) 
Cay. (i Bien val Por algo se empieza.) 



ESCENA VI. 

MARIANA. 

¡ Qué bien toma mis lecciones 
El socarrón ! i Qómo sabe 
El tuno hacer la gatito 
De Mari-Ramos! El diantre 
Son los hombres. Mi señora 
Le tiene ya por un ángel. 
¡ Bien I Esto es algo. — Y no es poco 
Que, sin saber lo que se hace, 
Haya aceptodo su coche. 
Acaso mas adelante. 
Luego que el pan de la boda... 

{Siiena la campaniUa.) 
Llaman. Voy... Ya ha abierto Jaime. 



ACTO PRIMERO. 



1A9 



ESCENA VIL 



Don CAYETANO, MARIANA. 

Mar. ¿Qaé! ¿Vuelve usted... P 

Cay. Sí, Mariana; 

SI, querida. Vengo á darte 
En albricias de mi dicha 
Este doblón para guantes. 

Mar, Estimando. Ya ve usted • 

(lo toma,) 
Que mi consejo... 

Cay. Admirable. 

El primer paso está dado, 
Que es lo difícil , lo grande 
De estos negocios. Ganada 
Su confianza... 

Mar. No obstante. 

Sin ganar la del marido... 

Cay. Y eso no será tan fácil; 
¿Verdad? 

Mar. A fuerza de tiempo... 

Cay. Es que , si quieres que te hable 
Con franqueza, temo mucho 
Que la paciencia me falte 
A lo mejor. — ¿ Es zeloso? 

Jíar. No le he notado ese achaque 
Hasta ahora. 

Cay. Bien. ¿Y qué 

Me dices de su carácter? 
¿Es hombre... de armas tomar? 
(No tengamos aqui un lance 
Pesado... ) 

Jfar. Es como una malva. 

Cay. No porque á mi me acobarde 
Ningún hombre cuerpo á cuerpo, 
Pero bueno es informarse... 
Vaya; ¿y qué flaco es el suyo? 
¿Juega al biliar ó á los naipes? 
¿ Es músico? ¿ Es cazador ? 
¿Es literato? 

Jíor. Es cesante. 

Cay. Basta. 

Mar. Sobre todo, i chito ! 

No es bueno que sepa nadie... 

Cay. Por supuesto. (¿Yo callar? 
Harto será. Soy tan frágil... 
Mas ahora tendré prudencia..., 
Al menos hasta que alcance 
La victoria. A algún amigo 
De los mas íntimos..., pase; 
Pero ¡en el café!...) 

Jíar. ¿En qué piensa 

Usted? 

Cay. En mi plan de ataque. — 
Pero abar. Ya nos veremos 
Despacio, que si viene alguien. 



Podrá sospechar... Lo dicho. 
Si me ayudas en mis planea 
Y logro lo que deseo, 
Te hago feliz. Dios te guarde. 



ESCENA Vra. 
MARIANA. 

Es preciso tener cara 
De vaqueta y de vinagre 
Para negarse á servir 
A sujeto tan amable. 
La conciencia me remuerde 
Un poco ; mas treinta reales 
De salarlo mal seguro, 

Y sin provechos ni gajes, 

¿ Qué son para que una moza 
De mi rumbo vista y calce 

Y mantenga nada menos 

Que á un cabo de provinciales? 
si es tan santa mi señora 
Como de serlo se aplaude. 
Por mas que sude el vecino 

Y por mas que yo trabaje. 
Se quedará al fin y al cabo 
Tan honrada como antes. — 

Y aun mucho mas; que no hay mérito, 
Gomo decía mí madre , 

En que triunfe la virtud... 
Cuando nadie la combate. 
SI se rinde, buen provecho. 
Ella será la culpable. 

(Suena la campaniUa.) 
\ Pues ! — Ella y los que gobiernan; 
Que, acumulando cesantes. 
Tantas ocasiones dan 
Para que el diablo las cargue. 



ESCENA IX. 
MARIANA, Don AGUSTÍN. 

ÁguiU ¡Mariana! 

{En traje de camino.) 

Mar. I Ah I... i Señor! ¡ Tan pronto I 

Yo creí que hasta mas tarde... 

Agutt. He madrugado algo mas 
De lo que pensaba. ¿ Qué hace 
Paula? ¿Dónde está? 

Jíar. Ha salido 

A misa. 

Agust. Eso es muy laudable. 



i50 



PRUEBAS DE AMOR GONTUGAL. 



Mar, Creyó qae tendría tiempo 
Antes de qoe osted llegase... 
¡Cuánto sentirá...! 

Ág%LsU No importa. 

(Sentándote y dejando sobre una siüa 
el sombrero, ) 
Molido estoy del carruaje. 

Mar. ¿Se ha desayunado usted? 

Agtat, Sí; medio capón fiambre... 
Supongo que no habrá habido 
Novedad... 

Mar. Ninguna. 

Agust. jYGalTei? 

Mar. ¿ Don Ramón P Ha estado malo. 

Agust. ¿Qué me dices ! ¿Cosa grave P 

Mar. No, señor. El reumatismo. •• 
Habrá seis dias... Sí ; el martes, 
Hizo cama. Pero ayer 
Cuando fui yo á preguntarle 
Cómo estaba de salud 
Encontré vacío el catre. 
Ya está tan guapo. Hoy vendrá. 

Agust. Me alegro. Siento sus males 
Como si yo... 

Mar. No lo extraño. 

Son ustedes uña y carne... 
(l Voto va..., y no se k) he dicho 
A don Cayetano 1) 

Agust. Dame, 

MieoCni viene mi mujer, 
Las cartas que haya de Cáceres... 

Mar. No ha parecido el cartero. 

Agust. (Es raro el no contestarme 
La familia. Sentiré 
Que desapruebe mi enlace...) 

(Suena la campaniüa.) 

Mar. Llaman... Será la señora. 

Agust. ¡ Ah INo te detengas. Abre. 

(Levantándose,) 



ESCENA X. 
Don AGUSTÍN. 

i La pobre!... Estos ocho días 
Se le habrán hecho mortales 1 

ESCENA XI. 
PAULA, Don AGUSTÍN. 

Paula, ¡Agustín! (Se abrazan.) 

A gust . ¡ Paula querida ! 



Paula, ¡Dulce sorpresa! 

Agust. I MI bien! 

Paula, Bendígate Dios, amen. 
¿Vienes con salud, mi vidaP 

Agust. Ya lo ves. i Y tú tan buena I 

Paula. Si , mas en tal desconsuelo 
(Quitase la mantilla y la deja sobre la có^ 

moda con el pañuelo y el abanico,) 
Milagro ha sido del cielo 
No haberme ahogado la pena. 

Agust9 Yo también muerto de esplin 
Sin tí y entre aquellas gentes... 

Paula. ¡Oh 1 Como otra ves te ausentes, 
Me voy contigo , Agustín. — 
Di : recibiste en la villa 
De Uclés una carta... 

Agust. Sí. 

Paula. En tres noches la escribí. 

Agust. \ Tres pliegos y una cuartilla I 

Paula, Por horas y por momentos 
Un circunstanciado parte 
De mis obras quise darte , 
Y hasta de mis pensamientos. 

Agust. Me cautiva el coraion 
Tanta fe , Paulita bella, 
Pero... 

Paula. Y otra como aquella 
Puse anoche en el buzón. 

Agust. Era inútil. Yo te creo... 
(Paula toma la cartera que dejó sobre la 

mesa.) 
(Si tardo en volver aquí , 
No gano , pobre de mi , 
Para portes de correo.) 

Paula. Toma. 

Agust. i Qué ílneía I 

Paula. En suma , 

Solo amándote vivía ; 
Con la aguja por el dia , 
Por la noche con la pluma. 

Agust. ¡Qué cartera tan preciosa!... 
Con la cifra de los dos... 
¡Otro abrazo, ángel de Dios! 
¡ Feliz yo con tal esposa ! 

Paula. Y es poco para mi amor, 
Que quien el alma te da... 
¡Ah...l ¿sabes que tienes ya 
Otro amigo y protector? 

Agust. ¡ Otro amigo ! ¡ Otro...l ¿Quién es? 

Paula. Don Cayetano, el vecino 
De abajo. 

Agust. ¡Ya! 

Paula. Anoche vino. . . 

Agust. ¡Cómo!... 

Paula. A ponerse á mis pies. 

Agust. Y esa visita... ¿á qué santo...? 

Paula. A título de vecino... 



ACTO PBIMERO. 



161 



I Qué baen sujeto! ¡Qué fino 
¡ Cómo le afligió mi llanto! 

Águst, ¿Tan tierno es de coraxoo ? 

Paula, Y cristiano muy cabal. 
I Qué máximas de moral! 
Vaya ; es un santo Taron. 

Águtt. Gomo hemos vivido aquí 
Tan poco tiempo , no sé... 
No conozco... Ya se ve : 
Todo consagrado á ti... 
¿ Es Joven ? 

Paula. No. Ya es machucho. 
Cuarenta y tres le echo yo... 

Águst, Y su mujer ¿no subió...? 

Paula. ¡Ba! {Si es soltero!... 

Águst, (l Qué escucho ! ) 

¿ Cómo en casarse no piensa P 
¡ Eh ! Será algún perdulario... 

Paula. No lo creas ; al contrario , 
Tiene una fortuna inmensa. 

Águst. (I Malo !] 

Paula. Éb hombre muy profundo. 

Águst, Sí será... 

Paula. Y tan timorato.. 

Le Inclinan al celibato 
Desengaños de este mundo. 

Ágtui. Yerros de la juventud... 

Paula. Si vieras con qué fervor 
Elogia el pobre señor... 

Águst. 4 Tu hermosura? 

Paula. Mi virtud. 

Águst, ¡Oiga! 

Paula, ün felli matrimonio, 

Dice, es el supremo bien 
En la tierra, es el Edén , 
La... 

Águst. tMlre usted qué demonio 1 

Paula. Y como yo no imagino 
Encontrar en esta corte 
Tan angélica consorte... 

Águst. Prefiero la del vecino. 

(Bntre dientes,) 

Paula. ¿Eh? 

Águst. Nada. (¡Y que ella se trague 
La pildora!...) 

Paula. Pues de ti 

Hace anos encomios... 

Águst. ¿Si? 

¡ Qué bondad 1 1 Dioe se lo pague I 

Paula. Porque, aunque no te ooneoe 
Sino de fama hasta hoy,... 

Águst, La fama dirá que soy 
El mejor Par de los doce. 

Paiüa. Y añadió : si puedo en algo 
Servirle; si en algo influyo, 
Cuente dewle hoy como suyo 
Cuanto tengo y cuanto valgo. 

Águst, ¡Tanto aféelo en una noche! 



Paula. También me ha venido á ver 
Esta mañana... 

Águst. ¡Mujer! 

Paula, \ Vaya ; y me ha ofrecido el lO- 
chc! 

Águst. ¿De veras? 

{Con risa saráémiá.) 

Paxúa. Para ir á misa. 

I Qué bondad!... Quedarse á pié 
Por servirme. 

Águst. Si; je, je... 

Paula, ¿ De qué te ries? 

Águst, ... De risa. — 

Ha sido mucha atención. 
Y... ¿aceptaste? 

Paula. Sí ; mi dueho. 

Lo tomó con tai empeño... 

Águst, \ No puedo mas I { Maldición ! 

Paula. I Ay, Dios mió 1 ¿Qué te ha dado? 
(Asustada.) 
¿ Es á mi , ó es al vecino... ? 

Águst. Ese hombre es un libertino 
De profesión, un malvado. 

Paula. ¿Cómo...? 

Águst. ¡ Y no le has conoclde ! 

¡ Ah ! ¿qué hombre á mujer bonita 
Con buena intención visita 
En ausencia del marido? 
Te habló de virtud anoche 
Para ganar tu amistad ; 
I Y hoy tienta tu vanidad 
Ofreciéndote su coche! 
¡ Y tú le oiste tranquila 
Cuando de tu esposo dijo 
Tantas lindezas! ¿Qué hijo 
Le he sacado yo de pila? 
¿Creerá ¡pese á Bel cebú! 
Ese hipócrita insolente 
Que soy yo tan inocente... 

tan simple como tú? 

Paula, i Ay, no te enojes ! Perdona... 
Yo he obrado sin malicia... 

Águst. Si , sí ; yo te hago Justicia. 
Esa ingenuidad te abona. 
SI del bribón que te engaña 
Vil cómplice hubieras sido, 
No harías á tu marido 
Revelación tan extraña. 

Paula. Incauta fui; no te asombres , 
Querido. Mi buena fe... 
{ Oh 1 De hoy mas aprenderé 
A conocer á los hombres. 
¡ Miren el mosquita muerta!... 

1 Con qué diabólico enredo 
Quería... ! No tongas miedo , 
Que otra vez estaré alerta. 
Si á mis ojos so aparece 

lÁ pérfido sodutlor. 



153 



PRUEBAS DE AMOR CONYUGAL. 



Le hablaré con el horror 
Y el desprecio que merece. 
¡Ahí sea culpable ó do» 
No vuelva Jamás aquí. 
Basta que te enfade á ti 
Para aborrecerle yo. 
Aunque me ofrezca el Perú 
Gomo me ha ofrecido el coche, 
¿ Será ese viejo bamboche 
Tan amable como tú P 

Agust, Tan bello es tu corazón 
Cual tu rostro. No me ofendo : 
Basta; solo te encomiendo 
Que aproveches la lección. -— 
Voy á salir; y este traje... 
Otro pantalón ; camisa... 
Paula, ¿Adonde vas tan de prisaP 
AgtuL A dar cuenta de mi viaje. 
Paula. ¿Qué pantalón? 

{Abriendo un cajón de la camoda,) 
^gust. El azul 

Turquí. 
Paula. No sé dónde está, 

{Revolviendo el cajón,) 
Debajo... Aquí... Este será.,. 
No ; es mi mantilla de tuL 
Agust, Despacha. 

Patito. i Si no lo encuentrol., 

I Ah ! ya ha parecido. Ten. 

{Saca un pantalón y se le da,) 
Agust. Ahora la camisa. 
Paula. Bien. 

{Abriendo otro cajón.) 
En este cajón del centro... 
Agust. Si. 

Paula, En este lado hay calcetas... 
{Registrando.) 
Agust, Falta me hacen ; vengan unas. 
Paula. Toma... {DándoU un par.) 

¿Y te vas en ayunas? 
Agust, No ; ya almorcé, 
^«ttto. Servilletas..., 

{Registrando el cajón.) 
Sábanas... , que he de coser... , 
Enaguas... 
Agust. ¿Tanto te cuesta... ? 
Paula. \ Ah I Toma. 

Agust. ¿ Qué me das ? ¡ Si esta 

(Jítrando la camisa que le da Paula y 

volviéndosela,) 
Es camisa de mujer! 
Paula. Dices bien. Aturrullada 

(Riéndose.) 
Con el dulce regocijo 
l)e verte... 

{Revuelve otra ce;^ el cajón.) 



Agust. Vamos... 

Paula, Pues, hijo» 

Ninguna tienes planchada. 

Agust. {Voto á...! Me lleva Pateta. 

Paula. No te incomodes, por Dios. 
¿ Has ensuciado las dos 
Que llevaste en la maleta? 

Agust. Sí, mujer; en ocho días... 

Paula. ¡ Qué quieres I Pensando en tí 
Noche y día... Yo creí 
Que tan pronto no vendrías. 

Agust. Yo te agradezco ese afán , 
Porque redunda en mi gloria ; 
Pero ¿siempre en tu memoria 
Era yo san Sebastian? 

Paula. I Agustín I 

Agust. Tomarlo á risa 

Es mejor ; mas te prevengo 
Para otra vez que no tengo 
Zelos yo de mi camisa. 

Paula. Confieso que mi pasión... 
Pero ya verás qué presto... — 
\ Mariana ! Una plancha , el cesto 
{Acercándose d la puerta de la izquierda.) 
De la ropa, el almidón... 

Agust. ¿Quién espera á que la plancha 
Se caliente? 

¡far. ¿Llama usté? 

{A la puerta.) 

Agust, Sin planchar me la pondré 
Como un tio de la Mancha. — 
Allá voy. {Despidiendo á Mañana.) 

La cubriré 
Con la coibata , y asi... 

Patito. ¿Saco la levita? 

Águsu Sí, 

Y el chaleco de piqué. 



ESCENA XII. 
PAULA. 

(Saaindo la levita y el chaleco,) 

¡Válgame Diosl Cuánto siento... 
¿Dónde estará la levita? 
I Jesús! La cómoda está 
Tan revuelta... El primer dia 
Que me levante de humor 
Y el tiempo me lo permita, 
La he de arreglar... Aquí está. 

{Saca una levita.) 
La pondré sobre una silla 

{Lo hace. 



ACTO PRIMERO. 



153 



MlentraB busco ese chaleco. 

[Bevuehe el cajón.) 
Aquí no está. En el de arriba... 

(Abre otro y saca de él un chaleco.) 
Por acá... Ya di con él. — 
I Ay, qae le falta una cinta! 

{Desdoblándolo.) 
\ Válgame el cielo ! ¿De dónde 
Saco ahora...? Tiene prisa... 
I Ah I Esta es larga. Cortaré... 
( Toma de la almohadilla unat tijeras 
y corta un pedaxo de la cinta.) 
El pedazo en la otra esquina 
Con un alfiler... {Lo prende.) 

Ya esU. 
Voy al instante; no diga 
Que no le ayudo á vestir. — 
¿Tendrá polvo? No; está limpia. 

{Deteniéndose y desdoblando la levita.) 
Por vida de las arrugas... 

{Estirando el foMon.) 
Pero ¿qué veo? ¡Desdicha!... 
Un botón colgando... 
Agust. ¡Paula! 

(Dentro,) 
Paula. I Voy corriendo I — La almoha- 
dilla. {La registra.) 
I Ay 1 I No tengo seda negra ! 
¿Qué haré? ¡Por vida...! ¡Por vida...! 
La aguja tengo enhebrada..., 
Pero ¡ con seda amarilla ! 
' Agust, I Paula 1 {Dentro.) 
Paula, Allá voy, amor mió I 
{Se sienta y cose apresuradamente 
el botón.) 
Coseré con esta misma. 
¿ Qué he de hacer? ¡ Malditos sastres! 
¡ Malditos de Dios ! No cuidan 
De asegurar los botones... 
Daremos luego con tinta 
A la seda-.. 



ESCENA Xffl. 

PAULA, Don AGUSTÍN. 

( Don Agustin viene en mangas de camisa , 
«yi la corbata puesta y cubierta con sus 
puntas la pechera. ) 

Agust. ¡ Vamos , Paula ! 

Paula. \ Ah ! {Cortando la seda.) 

Agust. ¿Qué haces? 



Paula. Nada. Cosía 

{Levantándose.) 
Un botón que estaba flojo. 
Agust, ¡Válgate Dios! 
Paula. ¡EseUtrilla...! 

Agust. Sí ; Utrilla.~¿Es este el chaleco? 
(£o toma,) 
Paula. Sí , mi bien. 

Agust, ¡ Cuerno , madrina I 

{Soltando el chaleco.) 
Paula. ¡Ay Dios!... 
Agust. ¡Maldito alfiler! 

Paula. ¡Diste en él por donde pincha! 
{Toma el chaleco y prende mejor el alfiler.) 
Agust. ¡No lo hubieras tú prendido... ! 
(Se chupa un dedo.) 
Paula. \ Sangre! Irán á la botica... 

{Asustada.) 
Agust. No es nada* Me chupo el dedo... 
De gusto. 

Paula. Prendí la cinta 
Porque no esperases... 

Agust, ¡Oh!... 

¡ Por las ánimas benditas , 
Despacha I 
Paula, Ya no hay cuidado. 

{Le ayuda.) 
Mete el brazo. — El otro. — Avisa 
Cuándo he de atar... 
Agust. { I Qué mujer 

{Poniéndose los botones del chaleco.) 
Para un pobre ! ) Ata. (Da grima 
El pensar... } 
Paula. ¿Aprieto? 
Agust, Basta. 

Paula. Ya está. Ponte la leviU , 

(Se la da.) 
Mientras te saco un pañuelo... 
Agust. ¡ No , por la Virgen santísima ! , 
{Poniéndose la levita.) 
Que esa cómoda es... el caos, 
Y me darás una almilla, 
Un calcetín... Me apodero 
De este tuyo de batista. 

{Toma el pañuelo de Paula.) 
Paula, ¿Y guantes? 
Agust. Los compraré 

{Tomando el sombrero y yéndose enfadado.) 
De camino. 
'¿ Paula. ¿No te dignas 

tllofofido^ 
De dedrme adioe siquiera? 
¡Con qué crueldad me castigu, 
Ingrato! 



i6& 



PRUEBAS DE AMOR CONYUGAL. 



Águst. No, mujer; pero... 

(Entre enojado y enternecido.) 
Vaya , abrázame. {Se abrazan.) 

( I Es Up linda 
Y tan cariñosa!...) Adiós. 

Paula. No me guardes ojeriza. 
Yo me enmendaré... 
Agutt. I No llores... 

[Enternecido.) 
Adiós , Paula. ( ¡ Es una niña! ) 



ESCENA XIV. 
PAULA. 

¡ Pobre Agustín I Se ha enfiídado 
Con raion. ¡ No tener lista 
La ropa ! Pero ocupada 
Con la cartera y la cifra... 
I Cunde tan poco el bordado 
De abalorio!... Y las epístolas 
Amorosas que le he escrito... 
Vamos; parece mentira 
Cómo se pasan las horas , 
Y hasta qué punto complica 
Los deberes conyugales 
Una ausencia repentina.*— 
¡ No poder una pagar 
Costurera ni modista... 1 
Si me ayudase Mariana , 
Tal cual ; pero ^y la oocinaP 

{Suena la campamiUa.) 
\ También es fatalidad 
Que esté tan mal de camisas 
Mi amado Agustín ! ¡Jesús! 
¡ Mal haya la cesantía 1 



ESCENA KV. 
PAULA, Doif RAMÓN. 

Ramón, Buenos días* bella Panla. 

Prniia. Mny felices, don Ramón. 
Celebro la mejoría. 

Ramim. Malo ó bueno , siempre estoy 
A los pies de usted. 

Paula. También 

De enhorabuena estoy yo. 

Ramón. Sí, ya he visto en la escalera 
A Agustín ; mas mi intención 
Era visitar á Paula , 
V 9ip cumplir no me voy, 



Señora , con un deber 
Tan grato á mi corazón. 
Paula. { I Qué oigo ! ) ¿ Quiere usted 
sentarse ? {Recelota.) 

Ramón, Sí haré. 

[Ofrece una silla á Paula y él o«i*pa 
otra.) 
Usted solo me dio 
Un parabién ; mas yo espero 
Retribuirlo con dos. 
Paula. ¿ Con dos parabienes ? 
Aamon Sí, 

Y á mí propio me los doy. 
Uno por la bienvenida 

De Agustín , que es mi mejor 
Amigo, como usted sabe, 

Y otro porque creo que hoy 
Será colocado. 

Paula. ¿Si? 

Ramón. Y ganando en graduación 

Y en sueldo. 

Paula, Y á usted sin duda 
Debemos ese favor. 

Aamon. El merece muchos mas. 

Paula. ¿ Fuera de la corte ? 

Ramón. No, 

Que si usted saliese de ella 
FalUra á Madrid el sol. 

Paula, ¿ Cómo?... ¡ Usted me dice...! 

Ramón. Injusto 

Fuera que tan linda flor 
Vejetase oscurecida 
En Moguer ó en Castropol. 

Paula. Esas lisonjas... 

Ramón» ¿Lisonjas? 

No, señora, no lo son. 
Si hay ángeles en la tierra , 
Uno es usted. 

Paula. , (¡Oh rubor!...) 

Ramón. ¿ Quién no envidiará la dicha 
De don Agustín? Su unión... 

Paula. ¡Eh! basta, ¡mal caballero, 

[Levantándose. Don Ramón se levanta 
también.) 
Pérfido amigo , hombre atroz 1 

Ramón, ¡Qué escucho I 

Paula, {Venir, á título 

(Stfi oirle.) 
De amigo y de protector, 
A requerirme de amores ! 

Ramón. ¡.Yo, señora 1.. 

Paula, 

Ramón. Pero si yo.. 

Paula. 

Ramón, Pero, Paulita, ¡por Dios I... 

Paula. Ni por Dios , ni por la Virgen. 
Yo tengo honra. ¡Soy quien soy! 



{ Qué traición ! 
¡ Aparte uáted ! 



ACTO PRIMERO. 



i56 



Bamon, ¿Quién ba pensado...? Oiga 
usted... {Siguiéndola.) 

Paula, No ; i jamás , jamás ! \ Qué horror ! 
{Vase por la puerta de la ixquierda, y 
óyese el cerrojo con que la asegura por 
dentro.) 



ESCENA XVI. 
Don ramón. 



¡ Y echó á la puerta el cerrojo ! 
c:Qué, diablos, la he dicho yo 
Que huye de mí como huyera 
De algún sátiro feroz? 
t Porque la digo que es linda 
Se pone como un dragón ! 
¿ Qué fuego ha visto en mis ojos , 
Qué mano se deslizó , 
Atrevida aventurera, 
Que asi confunde el amor 
Con una galantería 
Propia del genio español 

Y de la franca amistad 
Que su esposo me inspiró? 

j Y cuando vengo á anunciarla 
Que debe á mi protección 

Y á mi influjo su ventura, 
Me paga... con una coz! 
No presumí que seria 
Tan zaina de condición. 

{Suena la campanilla.) 
Como apenas la he tratado... 
Merecía {voto á bríos!... 
No, que el justo sufriría 
La pena del pecador. 
(Queda un momento pensativo. Toma luego 

el sombrero y se dirige á la puerta de la 

ixquierda.) 



ESCENA XVn. 
Dow RAMÓN, Don CAYETANO. 

Cay. Pues ya ha salido de casa 

{Sin pasar de la puerta») 
El recienvenido esposo , 
Le vengo á cumplimentar... 
Pero ¿ me engañan mis ojos ? - 
i Ramón ! . . . {Adelantándose.) 

Ramón, \ Ga>etano insigne I 



¡Aquí tú! 

Cay, I Tú tan famoso 1 

Ramón. Ya ha días que no nos vemos. 

Cay, Desde el año treinta y ocho. 

Ramón. ¿Dónde has estado? 

Cay. En París, 

En Roma... y luego en Oporto, 
En Cádiz... ¡Siempre gozando! 
Hay humor y sobra el oro... 

Ramón. \ Bravo 1 ¿ Vuelves según eso 
Tan libertino (y tan tonto) 
Como te fuiste? 

Cay. ¡ Eh , qué quieresl... 

Mientras uno sea mozo... 

Ramón. \ Mozo tú I 

Cay. Es decir , soltero. 

Y tú , grandísimo zorro, 
¿ Doblaste ya la cerviz 
Al yugo del matrimonio? 

Ramón, Pues ¿no sabes que soy viudo? 

Cay. No me acordaba. Supongo 
Que no será tan austero 
Tu luto... ¿Se hace negocio? 
¿Cómo te tratan las bellas? 
Siempre fuiste venturoso. 

Ramón. Ya no. Me acaban de dar 

{Riéndose.) 
Calabazas... 

Cay. ¡ Ah ! . . . ; Demonio ! 

{Dándose una palmada en la frente.) 
Ya comprendo... ¡ La Paulita ! 
I Mi linda vecina ! 

Ramón. ¿Cómo !... 

Cay, \ Pobre hombre 1 Has llegado tarde. 

Ramón. Ya sé que es casada. 

Cay. ¡Bobo! 

El marido es lo de menos. 

Ramón, ¡Oh ! ¿Qué estás diciendo? 

Cay. Hay moros 

{Bajando la vox,) 
En la costa. 

Ramón, No es posible... 

Cay. Quédese esto entre nosotros ; 
Pero has de saber que Paula 
Corre de mi cuenta. 

Ramón. \ Qué oigo ! 

Cay. No hagas mal tercio á un amigo i 
No pidas peras al olmo. 
Ya he ganado á la doncella, 

Y lo que es el ama , pronto 
Capitulará... 

Ramón. ¡Mentira! 
I Infamia! 

Cay. ¡ No hables tan gordo ! 
Cuando yo te digo... 

Ramón. Mientes 

Como un vil. 



156 



PRUEBAS DE AMOR CONYUGAL 



Cay. \ Eh ! Poco á poco... 

(Ya es fonoBo hacer de tripas 
Corazón.) Tomas un tono... 

Ramón. El que merece un Yiliano. 

Cay. A tal insulto respondo 
Con una estocada. 

Ramón. Acepto. 

Cay. (i Muerto soy !] No es á propósito 
Este sitio para hablar 
Del dónde , el cuándo y el cómo. 
En mi habitación podemos 
Tratar... 

Ramón. Bien. 

Cay. Soy hombre solo... 

Ramón. ¿Dónde... P 

Cay, En esta misma casa. 

Cuarto principal , que pongo 
A tus órdenes... 

Ramón. Suprime 

Cumplimientos enfadosos. 

Cay. Lo cortés y lo valiente 
No se excluyen. ¿A qué prójimo 
Eliges para padrino? 

Ramón. A don Agustín Oroico. 

Cay. I Calle ! i Al marido... ! 

Ramón. Cabal. 

Cay. Yo tengo que buscar otro. 
A las dos te espero abajo. 

Ramón. Puntual seré. (Si le rompo 
Lt crisma, tendré siquiera 
Ese justo desahogo.) 



ESCENA XVIIL 
Don CAYETANO. 

Yo tiemblo. {Terrible apuro ! 
¡Por esta maldita lengua... 1 
Faltar á la cita... es mengua ; 
Soltar la pelleja... es duro; 

Y él me mata i de seguro! 
Si se efectúa la lid. — 

¿Qué haré, cielos!... ¡Ah! Un ardid... 
Ya el peligro no me inquieta. 
Pues hay oro en mi gaveta 

Y policía en Madrid. 

(Vase por donde vino.) 



ACTO SEGUNDO. 

ESCaENA PRIMERA. 
PAULA, Don AGUSTÍN. 

Paula. Si , mi adorado Agustín , 

{Con la mantiüa puetta.) 
¡Tanta ha sido su insolencia , 
Tanta su perfidia! 

Agust. {Paula! 

Ten cuenta , por Dios , ten cuenta 
Con lo que hablas. Pueden ser 
Terribles las consecuencias. 

PatUa. No , no me engaño : ni solo 
Por una leve sospecha 
Turbaría yo la paz 
De tu alma. 

Águit. ¿Quién lo creyera 
De un amigo? 

Pauto. ¡Ay, Agustín! 

Ya no extraño que pretenda 
El vecino hipocrlton 
Abusar de mi inoc<encia , 
Cuando tu mejor amigo... 
\ Ya no hay virtud en la tierra! 
1 Oh , cuan á tiempo me abriste 
Los ojos con la fraterna 
De esta mañana! 

Agutí. Otra vez... 

I Es tanto lo que me cuesta 
Dar crédito á su traición! 
Cuéntame otra vez... 

Paula. Vergüenza 

Me da repetir... 

Agust. No importa. 

Te lo suplico, y, si es fuerza. 
Te lo mando. 

Pauto. Yo no puedo 
Decirte al pié de la letra 
Los requiebros temerarios 
Con que elogió mi belleza. — 
« Hermosa Paula » ya he visto 
A Agustín en la escalera , 
Mas sin visiUr á usted 
No me voy, que es una deuda 
{Tan sagrada... ! • Y me llamó 
Sol y... ¿Que sé yo?... Azucena... 
Cuando me habló de tu empleo , 
Le pregunté : ¿es para fuera 
De Madrid? Y respondió : 
« No; ¡Jamás ! , que con la ausencia 
De Paulita { ay Dios 1 Madrid 



ACTO SEGUNDO. 



i67 



Se quedaría en tinieblas. • — 
¿Qué mas dijo? \Xh\ Que tu dicha 
Envidiaba... ¡Horrible escena! 
Yo me levanté indignada , 
Pero él ¡nada! ni por esaa. 
{Qué persecución! Por último, 
Me fugué echando á la puerta 
El cerrojo. Hice muy bien; 
¿ Verdad ? ¡ Las carnes me tiemblan ! 

Agust, ¡Infame!... 

Paula. Pero ¡por Dios, 

Mi bien! , que no haya pendencia. 

Agust. No. (Reprimiéndose,) 

Paula. Bueno es que le conozcas ; 
Pero..., sin reñir... 

Agust. No temas. 

Paula. Con el desengaño de hoy 
No es ya de temer que vuelva... 

Agust, Dices bien. Estoy tranquilo... 

Paula. Puedes estarlo de veras , 
Que en mi tierno corazón 
Tú solo , tú solo reinas. 

Agust, Lo sé. 

Paula. Y tengo honra , Agustín , 

Y religión y conciencia. 
¿Yo faltarte en lo mas leve? 
{ Yo ! ¡iesus ! Primero muerta. 

Agust. Sí ; lo creo, i Eres un ángel! — 
Yo obraré con la prudencia 
Debida... ¿Ibas á salir? 

Paula. Si; á comprar hilos y sedas..., 
Cintas, agujas, botones... 
No quiero que me suceda 
Otra vei... ¡Oh ! Voy á ser, — 
Ya lo verás — , muy casera , 
May hacendosa. —¿No vienes? 

Agust. No puedo. Tengo unas cuentas 
Pendientes... 

Pauto. Adiós , bien mío. 

Agust. Adiós. 

Paula. Pronto doy la vuelta. 



ESCENA II. 
Don AGUSTÍN. 



¡ Buenos estamos , honor ! 
¿Es esU, Ramón, es esU 
Tu amistad? | Necio de mi 
Que pude creer en ella ! — 
¿Y de qué me quejo? ¿Acaso 
No me protege .. y me emplea? 
¿Cómo? Por mi linda cara , 
Sin ninguna recompensa, 
¿Sobornará á los porteros, 
Adulará á su et celencia 



Y sitiará noche y dia 
Al oficial de la mesa? 
Si él me pidiese dinero 
Gomo tantos que comercian 
Con su poder ó su influjo, 
¡Oh! seria una bajeza. 
Mas codiciar la mujer 

De un protegido... es moneda 
Tan corriente... Asi será 
Nuestra amistad mas estrecha ; 
Asi brillará en la corte 
Esa hermosura modesta 
Que vive oscura , olvidada , 

Y asi tendrán los poetas 
Satíricos nuevo asunto 
Donde lucir su agudeza. 

[Suena la eampanilla.) 
\ Oh abominación ! ¡ Oh infamia ! 
La sangre hierve en mis venas , 

Y toda la suya es poca 
Pan lavar tanta ofensa. 



ESCENA m. 
Don AGUSTÍN , MARIANA. 

Mar, De parte de don Ramón 

[Viene por la puerta de la derecha.) 
Calves, este pliego. 
Agust. Venga. 

[Tomando uno que trae JTortotui.) 
Vete. 

[Abre el pliego,) 
Mar, (Está de mal talante. 

[Yéndose por la ixquierda.) 
¿SI tendrá alguna sospecha...?) 

ESCENA IV. 

Don AGUSTÍN. 

El despacho consabido... 
¡ Oh ! cumple bien sus promesas. — 
Lo haré pedazos... Pero esto 
Ha de ser en su presencia. — 
Una carU. [Lfe.) 

« Amigo mto. 
Estamos de enhorabuena. » 

[Interrumpí* la lectura,) 

¡Estamos!... Si » ya c^mpr<»ndo... 



158 



PRUEBAS DE AMOR CONYUGAL. 



Habrá mayor desvergúenta ? 

{Vuelve á leer.) 
« Me apresuro á remitirte 
El despacho. Estoy de priesa. 
Luego te hablaré de asuntos 
Que á ios dos dos interesan. » 

{Sutpende otra ven la Uctwra,) 
t Traidor! Ya estará fraguando... 

(ContHuye de leer,) 
« Adiós. Tuyo siempre. » — JPf entera. 

[Guarda los papeles,) 
Volaré en su busca. | Aleve! 
No esperas tú la respuesta 
Que voy á darte. — Mariana. — 
Donde quiera que le vea... 



ESCENA V. 
Don AGUSTÍN , MARIANA. 

Ifof. Señor... 

Agust, Dile á tu señora 

Que salgo á tinas diligencias. 

Mar, Bien. 

Agust. Y si el señor de Galyez 
Vuelve durante mi ausencia , 
Que no se vaya : ¿lo entiendes?, 
O diga dónde me espera. 



ESCENA VI. 

MARIANA. 

Nunca le he visto tan serio. 
¿Habrá sabido tal vez 
Que el señor don Cayetano 
Quiere que dos sean tres? 
Si la señora le ha dicho 
Como es tal su sencillez , 
Lo del coche y las visitas 
De esta mañana y de ayer ; 
Por mas que ella le asegure 
Que el tal es hombre de bien , 
No caerá tan fácilmente 
Don Agustín en la red. — 
Pero al irse esta mañana 
I La abrazó con tanta fe !... 
Sí , yo lo vi por ei ojo 
De la llave. ¿Cómo pues...? 
Luego me fui , con pretexto 
De oir misa , hacia el cuartel ; 



Don Ramón vino entretanto, 
Don Cayetano después... 
Vuelvo y la encuentro llorosa ; 

Y no me dice por qué... ; 

Y se pone la mantilla ; 

Y el amo vuelve también ; 

Y hablan los dos en secreto ; 

Y me da un pliego Ginés 
Para el amo; y él me pone 
Un gesto de Lucifer. 

[Suena la campanilla,) 
Vaya , aquí hay gato encerrado. — 
Pero yo no acierto... — ¿ Quién ? 
[Dirigiéndose á la puerta de la derech<i,) 
Abre Jaime.— Una señora... 
Con un viejo... 
Ter, Hasta mas ver, 

(Dentro,) 

Y gracias. 

Mar. Aquí se cuela 
Sin decir Jesús ni amen. 



ESCENA VII. 
MARIANA, TERESA. 

Ter. ¿Dónde, dónde está ? 

[En traje de camino,) 

^^^' i Señora!... 

¿ Por quién preguntaba usted ? 

Ter. Por don Agustín Orozco. 

Mar, Aquí vive. 

Ter. Ya lo sé. 

Me lo han dicho en el portal , 
Y que ya ha vuelto de Uclés. — 
Pero ¿dónde está...? 

[Dando algunos pasos.) 

¡far. Ha salido. 

Ter. ¿ Y su señora? [Deteniéndose.) 

Ifflr. También. 

Ter. A bien que no tardará 
[Sentándose y dejando junto á lo mesa la 

sombrilla.) 
En venir.— Cosa cruel 
Es caminar en galera. 
CK)n el continuo vaivén... 
I Jesús ! 

Mar. (¿ Quién será... ?) 

, ^^^' Hecha traigo 

La cabeza un cascabel. — 

Me quitaré este sombrero , 

Que se me palta la sien. [Se lo quita.) 



ACTO SEGUNDO. 



159 



¿ Y el ridículo f ¡Dios mió I... — 
¡ No hay mas ! i Allí lo dejé ! 

{Tentándose,) 
I Qaé cabeza I Pongo dentro 
Llaves, papeles, la fe 
De difunto , y con la prisa 
De venir, vengo sin él. 
¡ Mal haya...! Aunque sea sola, 

Y aunque lo paguen los pies, 

(^Vuelve á ponerse el eanibrwo,) 
Vuelvo al parador. De paso , 
Si ya han descalcado , liaré 
Que me siga oon el cofre 
Algún mozo de cordel , 
Porque si espero á Agustín... 
No obstante le escribiré 
Dea letras , y si entretanto 
liega... — Tintero y papel. 

(A MarUma,] 
Mar. (I Pues alabo...!) -AlU... 

{Mostrando la mesa,) 
Ter. Voy, voy... 

(Va d ki mesa y escribe,) 
Mar. (¿Está loca esa mujer P 
{ Qué trajin ! ¡ Qué desconcierto 1 

Y sin decirme quién es , 
Habla como una cotorra 

Y manda á lo somaten.) 

Ter. Ya basta.— Una oblea... El sobre... 

Mar. (Gomo si fuera un burdel 
Esta casa...) 

Ter. No , no espero , 

Porque el ridículo..,— Ten, 
{Dando á Mariana la esquela que acaba 
de escribir.) 

Y dásela en propia mano. 
Mar. ¿k don Agustín P 

Ter. Sisáéi. 

(Yéndose.) 
I Mal haya mi aturdimiento...! 
Mar. Pero de parte... ¿ de quién 1 
Ter. En la esquela lo verá. 
No me puedo detener. 

{Vase corriendo.) 



ESCENA Vm. 
MARIANA. 

P^ro... i Escuche usted, señora ! 

{Desde la puerta,) 
No está en el drden... i Se fué! 

{Vueke á la escena.) 



Ella ha olvidado el ridiculo, 
Mas no la ridiculez. — 
¿ Qué veo P Allí se ha dejado 
La sombrilla. Llamaré. — 
No, siquiera pille un tifus 
Que la haga soltar la piel. 
¡Justo castigo del cielo 
Porque ha sido descortés !^ 
Pues, con ese memorión 
Feliz , tendrá que poner 
En el Diario de avisos 
Ocho artículos por mes. 

{Suena la campanilla.) 
Han llamado. «{Sisera 
La forastera otra vez...P — 
No. Es la señora. Esta casa 

{A la puerta.) 
Es hoy torre del Babel. 



ESCENA IX. 
PAULA, MARIANA. 

Paula. Ya traigo aquí provisión 
{Trae un biíUo empapelado , que deja 
sobre la camoda.) 

De hilas y sedas distintas, 

Agujas , botones , cintas 

Y oviUitos de algodón. 
Judíos son los tenderos. 
He corrido veinte lonjas. 
Mil cumplidos, mil lisonjas, 
Pero I todos tan careros ! ... 
¿Se fué Agustín P 

Mar. Ya hace rato.— 

Yo he tenido una viaita. 

Paula. ¿De quién P 

Mar. De una señorita. . . 

PoiOa. ¿SíP 

liar. De mucho garabato. 

Paula. I A ti visita I j A qué fin P 

liar. Aqui se entró derondoo 
Preguntando sanfasón*., 

Paula, ¿ Por quién P 

Jíar. Por don Agustín. 

Pauta. ¿Por él P 

Mar, SI no me equivoco , 

Le ha tratado antes de ahora. 

Pauto. ¿ Quién es P 

Mar. No lo sé. señora..., 

Y quizás ella tampoco. 
Bien quise yo averiguar..., 
Mas no pude meter baza. 

¡ Qué torbellino ! Su traza 



i60 



PRUEBAS DE AxMOR CONYUGAL 



Es de una loca de atar. 

No hay tino en lo que responde... 

Ahí se dejo ese adminiculo. 

En la posada el ridiculo , 

La cabeza no sé dónde. 

Paula, i Qué escucho ! 

Mar, El aire es sardesco. 

Paula. Acaso serán los dos 
Parientes. 

Mar, lY sabe Dios 
Cómo será el parentesco ! 

Paula, i Cómo ! ó Tú sospechas... ? { Ah ! 

Mar, i Qué hombre no tiene un capricho? 

Paula, {Oh ! Y ella te hubiera dicho... 

Mar, (Pican los lelos. Bien va.) 

Paula* Con que ¿ preguntó por él ? 

Mar. Pero ; con qué regocijo ! 

Y al irse, dale , me dijo... 
Paula, ¿ Memorias ? 

Mar. Este papel. 

(Mostrando la esquela,) 

Paula, I Papel cerrado á mi esposo I 

(Tomándola.) 

Mar, \ Y papel de una mujer ! 

Paula, Yo tiemblo. ¿ Qué podrá ser P 

Mar, Algún billete amoroso. 

Paulo, ¿Tan pronto un hombre se muda? 
I Oh ! Yo no creo que él obre 
Asi... 

Mar, Rompa usted el sobre 

Y saldremos de la duda. 

Paula, ¿Romperlo? ¡ Qué cosas tienes ! 
Yo no me debo meter... 

Mar, Entre marido y mujer 
j No hay comunidad de bienes ? 

Paula, Si, pero... no me decido... 

Mar, ¿ Hay un mandamiento mas 
Que diga : « no leerás 
Las cartas de tu marido P » 

Paula. No.— Y es tan fádi... Asi... 
Con solo empujar el dedo... 

{ürgando la obUa.) 

Mar. ¡Eal 

Paula. Pero \ tengo un miedo... 1 
¡ Ay ! { Se me escapó ! ¡ La abrí I 

Mar. \ Miren que casualidad 1 
Mas ya está abierta , se&ora. 

Paula. Si. 

Mar. ¡ Pues I , y qnedarse ahora 

Sin leerla... es necedad. 

Paula. Tienes raion. Ya es preciso... 
El diablo me compromete... 
Leamos. No es un billete 
La (hita del Paraíso. {Lee,) 

• Mi amado Agustín, pensaba sorpren- 
derte, pero con el dulce afán de abraxarte, 



me he dejado el ridiculo en el parado. 
Vuelvo á buscarlo y entre tanto aqui se 
queda el corazón... » 

Mar, Y la sombrilla... 
Paula. « De tu 

TERES4. • 

(Acabando de leer.) 

i Ah infiel , pcijuro , traidor I... 
Tierra, ¿cómo no le tragas? 
Bien temía... ¿Así me pagas? 
¿ Esto merece mi amor? 

Mar, ¡Qué infamia! Y luego dirán... 
{Miren con qué retintín 
Puso : mi amado Agustín 

Y aquello del dulce afán. 

Paula. Solo habla asi quien su pecho 
Rinde á amorosa pasión. 

Mar. Ahí te queda el corazón 
De tu Teresa. ¡ Esto es hecho I 

Paula. ¡ Vill I Y quizá no es mas bella 
Que yo ! 

Mar. ¡ Hijas de Eva , aprended I 

Paula, ¡Oh!... 

Mar. i Casado con usted... 

Y amancebado con ella! 

Paula Mas ¿por qué engañarme asi? 
¿Por qué se casó conmigo? 
Mar, Él dirá : por mucho trigo... 
Paula, Pues se acordará de mí. 

Y si vuelve esa bribona... 
Tratada de esta manera , 
La mas humilde cordera 
Se vuelve feroz leona. 

I Qué ingratitud , justo Dios! 
¿Y cuándo la sufro, cuándo? 
Cuando á mí me están rondando ; 
No un amante , sino dos ; 
¡Y los oidosmetapo 
Cuando el uno se declara , 

Y da mi puerta en su cara , 

Y le pongo como un trapo ! 
Mor. t Oh 1 Si diera con la hija 

De mi madre... 
Paula, i Y aun le adoro ! 

{Sentándose Uorosa y afligida.) 
I Yo , que su perfidia lloro 1 
Mar. (i Qué constancia tan prolija!) 
Paula. {No , nol Le aborreico ya. 

(Levantándoee.) 
No quiero ser sn mujer. 
Un divorcio... Voy á ver 
Qué me aconseja mamá. 

Mar. Dirá que es la acción mas negra. 
Mas criminal... 
Paula. {Loca estoy! 

{Da algunos pasos como dee^iientada.) 



ACTO SEGUNDO, 



iñi 



Mar. ( i Gran día tenemos hoy ! 
I Buen reftieno es una suegra 1) 

Paula. Si , sí , Tendremos las dos 

(léidoM.) 
A confundirle... {Vueke) 

¡Oyes I 

Mar, ¿Qué P 

Paula. No le digas... 

Mar. Callaré. 

Paula. Adiós. 

Mar. Vaya usted con Dios. 



ESCENA X. 

MARIANA. 

Ya la tenemos selosa 
De su marido. Bien va. 
Ella es Jóyen y bonita. — 
La vengansa es natural.— 
Y aquella es carta de amores. 
¿ Quién lo duda.' El dulce afán», 
I Pues! Lo mismo que yo canto 
Cuando empieso á jabonar. 
Mas de un cincuenta por ciento 
Tenemos ganado ya , 
Don Cayetano. En campaña 
Tenemos otro rival; 
Es cierto; ella lo confiesa , 
Pero también es verdad 
Que le ha dado calabazas. 

[Suena la eampanilla.) 
No hará otro tanto quizás 
Con mi ahijado. Ha pocas horas , 
La fruta estaba en agraz , 
Mas ella irá madurando... 



ESCENA Xí. 
MARIANA, Don RAMÓN. 



Ramón, (Será preciso esperar...) 

Mar. ¿Quién...? jAhl Señor don 
mon... 
La señorita no está. 

Ramón. Lo sé. La acabo de ver 
Saliendo ella del zaguán. 
(Y ha pasado sin hablarme 
Mas seria que un tribunal.) 

Mar. También el amo salió , 
Mas ya no puede tardar. 
Me mandó decir á usted 
U. 



Ra- 



Que tuviese la bondad 
De esperarle... 

Ramón. Tomaremos 

(Sentándose.) 
Posesión de este sofá. 

Mar. Si tiene usted que mandarme 
Algo... 

Ramón. Nada. Vete en paz. 



ESCENA Xn. 
Don RAMÓN. 

Me andará buscando el pobre 
Sin saber por dónde echar. 
Como toda la mañana 
Ando de aquí para allá... 
Pero si leyó mi esquela , 
Él, que es hombre tan puntual , 
No echará en olvido... 

(Mira tu reloj.) 
¡Son 
Las dos y cuarto I Pues no hay 
Tiempo que perder. 

(Suena la campánula.) 
Tocaron 
La campanilla. Él será. 

(Se levanta.) 



ESCENA XIIL 
Don ramón, Don CAYETANO. 

Cay. (Aquí será mas romántica 

(Entrando.) 
La escena , mas teatral.} 

Ramón, i Ah 1 1 Eres tú ! 

Cay. Si, vamos pronto. 

Ya me canso de aguardar. — 
Mira este reloj. 

{Sacando y mottrándole el rek^.) 

Ramón, ¿Y qué? 

Por un cuarto de hora mas 
O menos... 

Cay. Desde el balcón 
Te vi entrar en el portal. 
¿ No atinaste con mi cuarto ? 
Pues no hay tanta vecindad 
En esta casa. 

Ramón. He venido... 

Cay. Yo no te creí capaz 

It 



162 



PRUEBAS DE AMOR CONYUGAL. 



De olvidarte de una cita 
En negocio tan formal. 

Ramón. \ Cayetano !... Mi yo á ti 
Te Juzgaba tan andas... 

Cay. Ea, excusemos razones 
Y vamonos á matar. 
Mi padrino y los floretes 
Ya esperándonos están 
En el coche. ¿A qué aguardunOB? 
En seis minutos i zis ! i zas I 
Nos planta Domingo fuera 
De la puerta de Alcalá. 

Ramón. Cuando quieras, por mi parte; 
(aliena ¡a eampaniUa.) 
Pero be venido á buscar 
A don Agustín... ~ Él es. 

[Acercándose á la pturta.) 

Cay, (¡Y PauUta no vendrá I) 



ESCENA XIV. 



Don AGUSTÍN, Dos CAYETANO, 
DoM RAMÓN. 



AguiU Bamon... 

Cay. Beso á usted la mano. 

Agutí. Servidor... ; Al fin te veo! 
Tenias que hablarme... 

Ramón. Si. 

Águtt. Pues yo... 

Ramón. Se tnta de un daelo. 

Agutí. Aciertas. Padrino tuyo 
Será el sefior... 

Ramón. Nada de eso. 

Es mi contrario. El padrino 
Serás tú. 

Agutí. 4 Padrino? lY vengo 
A matarte 1 

Ramón. { A mi 1 

Cay. ' (¡Esta es otra!) 

Agutí. Si, I traidor 1 

Rasawn. i Yo ! ¿ En qné te ofendo? 

A$uí* {Te atreves á pregnntarbl 
Mete la mano en tu pecho... 

Ramxsn. ¿Estás loco ? SI la ofensa 
No ha sido darte un empleo... 

AgvAí. *|0h ! Eres tü muy generoso; 
¡Si! Guardaba el nombramiento... 

(¿o tOM^ 

Roimon. { Agustín 1... 

Agutí. Hasta qne vieran 

(ffaet^ndolo pedafof.) 



Tus ojos qne lo desprecio... 
Como á ti. 

Ramion. Mira lo que hablas. 

Coy. (i Si ahora olvidasen mi pleito!) 

A{^í. Guárdalo para los viles 
Que hacen Infame comercio 
Con su honra. 

RamMi. (Vamos ; sin duda 
Me acosó Paula...) ¿Estás ciego , 
Agustín? \ Yo conspirar 
Contra tu honra , y la defiendo 
Con mi sangrel Solo falta , 
Para que sea completo 
Tu error, que des un abrazo 
A ese picaro blasfemo. 

Cay. Sella el labio, ó vive Dios... 
(i Eh I Ya estoy entre dos fuegos.) 
Valga la verdad , vedno. 
Yo... 

Agvat. I Qué oigo I i Es usted él necio 
Que se atreve...? 

Coy. I Poeo á poco , 

Que yo no sufro dicterios... 
( I Y no viene ese gandul !) 
Tú has sido poco discreto 

(1 don Bamofi.) 
En elegir por padrino 
Al seíior. En mi concepto, 
Y es la práctica corriente, 
No se va con esos cuentos 
Al marido , que es meter 
En una casa el infierno. 

RaxMn, Máxima Inicua y absurda. 
El amigo verdadero 
No oculta á un hombre de bien 
Sus agravios y sus riesgos* 
Por excusarle un disgusto, 
Cuando el mal tiene remedio, 

No es razón que de su afrenta 

Le haga cómplice el silencio. 
Agyaí. \ Eh ! basta. \ Bueno estoy yo 

Para escuchar argumentos I 

Para defender mi honor 

Ni necesito ni acepto 

Hipócritas defensores. 
Ramón. Te juro... 
Ag^Mí. Ni soy tan lerdo 

Que se me pueda ocultar 

El motivo de tu reto. 

Lo que tú vengar deseas 

No es mi honor, sino tus zelos. 
Ramón. Bien ; piensa lo que quisieres. 

Mas mi cuestión es primero 

Que la tuya. 
Agutí, Enhorabuena, 

Con tal de que sea presto. 

Lidia primero con él \ 



ACTO SEGUNDO. 



Ser tu padrino consiento; 
Mas luego te batirás 
Conmigo. 

Cay. Si antes no ba muerto, 
Que mi furor... ({Cuánto tardan I) 

Ágtuu Es que también nos veremos 
Las caras usted y yo. 

Cay. I Sí, señor I (i Terrible aprieto !) 
Agust. Pues son dos los que me agravian, 

De entrambos tomar anhelo 

Satisfacción. 
Cay. Y será 

Un desafío en terceto. 

Ramón, ¿k qué esperamos? (Después 
Yo veré si le convenzo.) 

Agtut. Si; vamos antes que vuelva 
Mi mujer. 

Cay. (Llegó el momento 
Formidable... y no parecen.) 
Oiga usted. {Deteniendo á don ÁgwHn.) 

(Ganemos tiempo.) 
¿Podré encender esto puro? 
{Sacando la petaca y de ella un cigarro.) 
¿Habrá quien me traiga fuego? 

Agust. {Diablo de cigarro ahora!... 
En la calle fumaremos. 

Cay. No obstante... 

{Oyese un eampanillazo.) 

Ramón. La campanilla 

Ha sonado. 

Cay. (i Ellos son I \ Ellos !) 
Pues bien ; sin fumar. \ Al campo ! 

{Levantando la wí$.) 

Agust. Baje usted la voz... 

Cay. No quiero. 

{Vamos!... 

Ramón. Si es Paula... 

Cay. Aunque venga 

Una legión del infierno. 



ESCENA XV. 

Don AGUSTÍN, Don RAMÓN, 
Don CAYETANO, dn Quídam. 

Quidam. Yo solo he de entrar. Ustedes 
{A la puerta.) 
Quédense ahi. 

(Entra.) 
Caballeros... 
Agust, ¿ Qué es esto? ¿ Quién es usted? 
Quidam, La autoridad. 



163 



Ramón. 



\ Y alli dentro 
(Jíirondo por la puerta.) 
Gente armada 1 

Cay. i Es un agente 

De policía ! 

Quidam. No es cierto. 
Inspector de protección 

Y seguridad del pueblo. 

Cay. ¡ Eh ! lo mismo da aceituno 
Que olivo. 

Águst. Mas ¿ con qué objeto 
Se allana mi casa...? 

Quidam. Estoy 

Autorizado ai efecto.— 
Mas nada va con usted, 

Y que perdone le ruego 
Si por no estor en su casa 
Habitodon el sujeto 

A quien yo busco... ^ ¿ Es usted 

(A don Cayetano.) 
Don Cayetano Ovillejo? 

Cay. El mismo. Nunca he negado 
Mi nombre. 

Quidam. Dése usted preso. 

Cay. ¿ Por qué razón? ¿ Quién lo ordena? 

Quidam, Vea usted el mandamiento 

{Enseñándole un auto.) 
De prisión. 

{Don Cayetano figura examinar el docu- 
mento sin soltarlo de su mano el 
quidam.) 

Águst. {Estofaltobal 
¡ Sin comerlo ni beberlo, 
En mi casa la Justicia 1 

Ramón. También debes ese obsequio 

. ^ , (En voz baja.) 

A tu mujer. 

Águst, ¿Cómo? 

(Siguen hablando aparte.) 
Cay. i Bien! 

{En vos bqja al quidam.) 
I De perlas lo estás haciendo I 
Mil reales te he prometido... 
Te daré mil y quinientos. — 
Mas { cuánto mejor sería 
Que los prendiesen á ellos 1 

Ramón. ¿ Qué es esto ?¿ Qué mala yerba 
(Acercándose á don Cayetano.) 
Has pisado? 

Cay. Contratiempos... 
Lances... Un requisitorio,.. 
Cierto niña de ojos negros, 
Con quien tuve relaciones 
En Cádiz, viene pidiendo 



i^h 



PRUEBAS DE AMOR CONYUGAL. 



Matrimonio... Pero todo 
Se compondrá con dinero. 

Quídam, Supongo que no hará usted 
Resistencia. 

Cay. No por cierto. 
Yo respeto á la Justicia... 
(Vale un Perií mi bar])ero.) 
Pero iremos en mi coche, 
Que el decoro... 

Quídam, Condesciendo. 

Cay, No me da á mi mucha pena 
La cárcel. Lo que yo siento 
Es irme sin ajustar 
Cierta cuenta... 

ñaman. Yo prometo 
Que se ajustará tan pronto 
Como sa^s del encierro. 

Agusi. No la echaré yo en oWldo. 

Cay, I Bien ! (Esta noche no duermo 
En Madrid, y mientras vivan 
No vuelven á verme el pelo.) 
Rueguen ustedes á Dios 

(En tox baja como guardándote del 
quídam,) 
Que dure mucho el proceso, 
Porque verme en libertad 
Y enviar al cementerio 
Dos hombres... Vayan ustedes 
Preparando el testamento. 

Ramón. «Habrá...? 

{Con desprecio.) 

Cay, Vamos. (En mi vida 

He tenido tanto miedo.) 



ESCENA XVI. 
Don AGUSTÍN , Don RAMÓN. 

Agutí. \ Cuidado que el tal vecino 
Es mentecato y grotesco 
Si los hay 1 

Ramón, Y apostaría 
Ocho duros contra medio 
A que se ha hecho prender 
Por no arriesgar el pellejo. 

Agutí. Qulxá... ; Y mi mujer tan sandia 
Que le Juzgaba modelo 
De discreción y virtud ! 

Ramón, Pues bien, lo mismo que en eso 
Se engaitó en atribuirme 
Criminales pensamientos 
De que yo no soy capaz. 

Agtut. No : su labio fué sincero, 



Y ciertas acusaciones 

No se hacen sin fundamento. 

Ramón, Ella creerla decirte 
La verdad, que no es perverso 
Su corazón, t Asi fuera 
Tan sano su entendimiento t 

Agutí. ¡Ramón! 

Ramón. ¿ Tengo yo la culpa 

De que ella cambie los frenos 

Y no distinga del falso 
Al amigo verdadero? 

¿ Podía yo figurarme 

Que frivolos cumplimientos 

Sonasen á sus oídos 

Como impúdicos requiebros? 

Agutí, \ Eso dices, y obligada 
A huir de ti... I 

Ramón, No lo niego. 
Huyó de mi sin oírme 

Y echó el cerrojo por dentro. 
Ese fué el yerro mayor, 

Que si con rostro sereno 
Me hubiese oido, se hubiera 
Desengañado al momento. 

Agutí, ¿k quién creeré de los dos? 
{ Infeliz de mi 1 Confieso 
Que llamarte mi contrario 
Es mi mas cruel tormento. 
I Yo haber de lidiar contigo ¡ 
Yo, Ramón, que te profeso 
El cariño de un hermano ! 
I Quisiera morir primero ! 

Ramón, Tranquilízate. Por dicha 
Puedes quedar satisfecho 
De mi Inocencia ahora mismo. 

{Saca un oficio y telo da,) 
Toma ese papel. 

Agutí, ¡Qué veo! 

{Detjmét de recorrerlo con la ntía,) 
Su majestad te confiere 
Una intendencia... 

Ramón. ¡En Oviedo! 

(Sonriéndote,) 

Agutí, \ Es verdad ! 

Ramón. Mira la fecha. 

Agutí. De anteayer. 

{Le vuelve el papel,) 

Ramón. No era yo reo 

Todavía... 

AgutU I Ah ! Me confundes. 

Ramón, Creo que sf. 

Agutí. Ya comprendo... 

I « Estamos de enhorabuena... » 

Decía tu carta. •— { Necio , 
I Necio de mi ! 



ACTO SEGUNDO. 



165 



llamón. j Ya io ves ! 
Si yo tuTiera proyectos 
Hostiles contra Paulita, 
No aceptaría un empleo 
A setenta y siete leguas 
Del imán de mis deseos. 

Affiut. I Oh I Basta... Dame un abrazo. 
(Se ahraxan.) 

Ramón. \ Aprieta, que es el postrero I 

Águst, ¡Qué oigo! 

Ramón. Pensé retardar 

Mi partida por lo menos 
Una quincena de dias; 
Pero mañana me ausento. 

Agtut. ¡Ramón! ¿Qué dices? 

Ramón. Lapas 

De tu matrimonio... 

Agutt, Pero 

2 Si estoy ya desengañado! 
¡Si digo que me arrepiento 
De mi locura...! 

Ramón. No importa. 

Tuviste una vez recelos 
De mi, y la prudencia manda... 

Agtut No, sino ¡el resentimiento! 

Hamon. Tal ves. La amistad sincera 
Es delicada y de un pelo 
Se ofende. — Mas te aseguro 
Que no pasará del puerto 
Mi rencor. ¡ Ah! me olvidaba... 
Voy ahora al ministerio, 
Porque es forzoso que extiendan 
Otra vez tu nombramiento. 
Diremos que se ha perdido... 

Agtut. ¡Quéingratitud! Me avergüenzo... 
Mas aqué quieres?... Con la pildora 
Que yo tenía en el cuerpo... 

Ramón, Es verdad. 

Agutt. Pero, aun sin ella. 

No admito ese documento 
Si tu partida apresuras 
Como has dicho. 

Ramón, ¡ Hombre. . . ! 

Agtut. Soy terco. 

No te vas en quince dias... 

Ramón. Pero... 

Agtut. O cesante me quedo. 

Ramón. Sea , pues así lo quieres; — 
Pero á tu casa no vuelvo. 

Agtut. ¿Es posible...? 

Ramón. Hasta que enviudes... 

O corrijas los defectos 
De tu mujer. 

Agtut. \ Pobrecita ! 
Hoy ha hecho mil desaciertos , 
HiJOB todos del amor 



Que me tiene , i por supuesto! ; 
Mas si Dios no io remedia 
Y su pasión va en aumento , 
Voy á ser tan venturoso... 
Que el mejor dia ¡me cuelgo! 

Ramón. Fácil será corregirla, 
Porque repito que es bueno 
Su corazón. Me retiro... 
¡ Ah I Otra cosa... Te aconsejo 
Que pongas pronto en la calle 
A la criada. 

Agtut. Lo ofrezco , 
Que su traza no me gusta. 

r (Suena la campanilla,) 

Ramón. La infame estaba de acuerdo 
Con don Cayetano... 

Agtut. Basta. 

Ramón. Es Pauhi. Adiós. 

[Mirando á la puerta.) 

Agtut. Hasta luego. 

{Al irse don Ramón hace d Paula una 

cortesía. Eüa le mira con desden.) 



ESCENA XVn. 
PAULA, Don AGUSTÍN.) 

Paula. ( ¡ De paseo mi mamá 
Cuando yo la he menester! 
Sin verla me vuelvo acá...) 
¿Ha venido esa mujer? 

Agtut. ¿Qué mujer? 

Paula. No tardará. 

Agust. ¿Qué mujer? Di, por tu vida... 

Paula. ¿Quién ha de ser? Tu querida. 

Agust. ¡Mi querida! Algún engaño... 

Paula. La de marras; la de antaño... 
Quien bien ama tarde olvida. 

Agtut. Tú eres loca. ¡ Qué prurito 
De ver visiones ! 

Paula. No tal. 

¡Y airado alzabas el grito 
Contra un hombre desleal. 
Siendo mayor tu delito ! 

Agust. Paula , ten piedad de mi. 

Paula. ¡Oh! 

Agust. Por los clavos de Cristo... 

Mira que ya no resisto... 

Paula. Yo no miento. Ha estado aquí. 

Agtut. Pero ¿quién? ¿A quién has visto? 

Paula. Mira , su sombrilla es esa , 
La que está Junto á la mesa. 

Agust. ¿Qué me importa su sombrilla? 



166 



PRUEBAS DE AMOR GONTUGAL. 



Paula, Ella tu traición confiesa; 
iTa traición y mi mancilla! 

AgusU Si hoy no estüs dada al demonio... 

Paula. No creas que te levanto 
Ningún falso testimonio. 

Agust. Pero... 

Pauto. I Infeliz matrimonio ! 

Eres hombre... j no me espanto. 

AgusL Pero ¿tú la has visto? 

Paula. No. 

La criada es quien la vio 
Guando venia en tu busca, 

Y según dice es muy chusca... 
Te gustará mas que yo. 

Algo olvidó en la galera, 

Y al marcharse la maldita, 
Sin querer decir quién era , 
Una carta dejó escriU , 
Que dice de esta manera. 

Agusi, lUna carta! ¿Y la has abierto? 

Paula. Si , y en ella he descubierto... 

Agust. Dámela aqui... ¡Mal pecado 1... 

Paula. Tómala ¡ y cáete muerto 

{Dándole el hilUte.) 
De vergüenza, desdichado! 

Agust. I Qué veo! ¡GraU sorpresa! 

{Viendo la letra.^Lee para si.) 

Paula. I Parece que te interesa 
La lectura ! 

Agust. I Oh ! 1 Mucho ! \ Mucho ! 
¡La quiero tanto I... 

Paula. {Qoé escucho I 

¿Te atreves...? 

Agust. iPobre Teresa I 

Paula. I Ah , qué horror ! i qué felonía I 
{Llorando.) 

Agust. ¿Adonde fué... P 

Paula. I Mal marido I 

I Tú apresuras mi agonía ! 

{Suena la campanilla.) 

Agust. Voy... ¿SI será...? 
{Andando hacia laptierta de la derecha.) 

Paula. I Fementido ! 

{Entra corriendo Teresa y la recibe en sus 

braxos don Agustin.) 



ESCENA ULTIMA. 

PAULA, Dos AGUSTÍN, TERESA. 

Ter. \ Agustín 1 {Trae el ridiculo.) 
Agust. {Teresa mia I 



Paula. Aparta, mujer liviana. 

{Fuera d$ si.) 
I Y tú por darme pesar 
La abrazas con tanta gana! 
¡Cruel! 

Agust. ¿No la he de abrazar, 
¡Cuerpo de Dios!... , si es mi hermana? 

Paula. \ Ah!... tu hermana... Yo creí... 

Agiut. ¡Que no has de acertar en nada! 

Ter. ¿Y la sombrilla? ¡ Ay de mí 1 
Otra vez á la posada... 
¡ Qué memoria !... (La ve.) 

No. ¡EsUallí! 

Agust. Pero ¡ venir de esa suerte 
Sin darme ningún aviso ! 

Ter. He querido sorprenderte, — 
Y este viaje era preciso. 
Mi viudedad... ¡Tú tan fuerte! 

Paula. ¡Se&ora... ! 

{Saludando á Teresa.) 

Ter. ¿ Es esta tu esposa ? 

Agust. Sí. 

Paula. I Bienvenida I 

Ter. I Qué hermosa ! 

{Abrazándola y besándola.) 

Paula. Gracias... Bien mió, ¡perdón! 

Agust. Estaba da ti zelosa. 

{A Teresa.) 

Ter. ¡ De mí ! 

Potito. La misma pasión... 

Agust. Tu pasión me ha de perder. 

Paula. Gomo no dijo quién era, 
Dije yo: debe de ser 
Su querida... 

Agust. Si lo fuera , 
¿ La traería aquí ? , ¡ mujer ! 
¡ Mire usted que es fuerte asunto... ! 

Ter. ¡ iesus ! Si reñís, al punto 
Me voy de aqui , que bastante 
Refii yo con mi difunto 
Don Telesforo Escalante. 

Paula. Dulce imán de mi albedrío , 
No me mires con desvío , 
Que ya arrepentida estoy... 

Agust. ¡Paula! ¿Sabes tú lo que hüj 
Me has hecho safirtr? 

Paula. ¡Dlosmtol 

Agust. Media resma de ternuras 
En la carta mas concisa ; 
Monadas y bordaduras ; 
¡ Y ni el botón me aseguras 
Ni me planchas la camisa! 
Mil alabanzas y rail 
Te merece un hombre vil 
. De perversas intenciones; 



ACTO SEGUNDO. 



167 



I Y al amigo honrado pones 
Ckimo hoja de perejil 1 
Yo te creo como un loco, 

Y al amigo ftel provoco, 

Y se arma aquí — t santo Dios I -^ 
Tal zalagarda que ¿ poco 

No me mato con los dos. 
Ter. j Ay ! | Se me eriían loe pelos ! 
Paula, ¿Qué me dicesP | Santos cielos ! 



Me da frió de terciana... 

Agust, Te ocurre en fin tener zelos; 
I Y ios tienes de mi hermana I 

Paula, I Perdona! Mi amor. .. Mi llanto.. . 

Agust, Sí , te perdono. {Abrasándola,) 

Paula, t Oh contento !. . . 

ÁgtiiU Pero I por Dios , dulce encanto , 
Por Dios!... no me quieras tanto, 
O quiéreme... con talento. 



EL CUARTO DE HORA, 



COMEDIA EN CINCO ACTOS, 



BSTRENADA EN EL TEATRO DEL PRÍNCIPE EL DÍA 10 DE DICIEMBRE DE 1840. 



CAROUNá. 
DoftA LIBORIA. 
PETRA. 



ORTIZ. 
MARCHENA. 



L« aiMM M en Madrid. -El tratro raprairnta «u aata baja. Ba al foro habrfc ana r^a oca Tiata al Jardio. Una 
pooru * la doroclM dol aeior, otra * la Isqnlofda : la primara aa la qaa da aotrada * loa qaa tIodod do la eallo , 
T anbaa alrroa do eoDonleadoo * otraa ploaaa üilorlorea. Habr* ana maaa eoo rosado do oaeriblr. 



ACTO PRIMERO. 

ESCENA PRIMERA. 
ORTIZ. 

{Aparece escribiendo,) 

Ya está el último terceto. 
Catorce Tersos cabales. — 
Sudo. — I Tres días mortales 
Para hacer un mal soneto! 
{ Soy fatal ! Cuando los fragua 
Por vano antojo mi mente 

Y el corazón no los siente, 
Hago yo Tersos como agua ; 

2 Y hoy, amor, nada me Inspiras 
Cuando declararme quiero ! 
¿Qué mucho? Eres verdadero 

Y los versos son mentiras. 



(Borro.) 



¡ Rima impertinente! — ¡ Ripio! — 
I Que sea yo tan Inepto! 

{Medita un instante y luego escribe,) 
Ya estA variado el concepto. — 
Leamos desde el principio. 

{Lee,) 

« Vano fuera excusar vuestros enojos 
Sellando respetuoso el labio mió, 
Que revelan mi ardiente desvario. 
Lenguas de amor, los afanados ojos. 

Solo espero desdenes y sonrojos 
En premio de entregaros mi albedrío ; 
Que, en vez de flores, el destino impío 
Ciñe á mi porvenir duros abrojos. 

Al menos, si el amor de que me acuso 
Es crimen para vos, bella señora. 
La merecida pena no recuso. 

Sola una gracia mi humildad implora : 
Conceded una lAgrlma á mi muerte 
Y al espirar bendeciré mi suerte. » 

t Qué frialdad ! Versos flojos , 
Forzada y trivial la rima... 
I Puerilidad ! Me dan grima 



ACTO PRIMERO. 



169 



Las flores y los abrojos. 

Y esa lágrima que pido... 

¡ Sandei I... Se reirá de mí. *- 
¿Qué corrección cabe aqui? 

[Rasga y tira el papel.) 
Esta. {Se levanta) 

¡Trabajo perdido! — 
Mas con suerte tan escasa 
¿ Quién me manda á mi querer 
A esa divina mujer P 
No, no. Huyamos de esta casa. 
Lejos de su imagen bella... 

(Se detiene.) 
\ Cobardía 1 i Disparate ! 
Prefiero que ella me mate 
A morir ausente de ella. 
Cuento por seguro el no, 
Que el incomparable hechizo . 
De su cara no se hizo 
Para un pobre como yo. — 
Mas guardar dentro del pecho 
El amor en que me abraso 
Cuando compasÍTa acaso... 
Yo me dechuro : esto es hecho. 

{Se tienta.) 
Tomemos otra cuartilla. 
Ya que el soneto no prueba ,- 

Adoptemos forma nueva. 
Mejor será una letrilla. — 
Así..., en lenguaje sencillo 
Que mi humildad manifieste 

Y en versitos cortos... Este 
Ha de ser el estribiUo. 

[Eicribe, luego medita, imelve á eteribir, 
deepuée horra lo eserito, y todo ocupado 
en lu composición no repara en quién 
entra ó sale, ni en nada de lo que pasa 
á su inmediación») 



ESCENA TI. 
ORTIZ, PETRA. 

Petra. (Allí está, y según la traza 
Acabando está las coplas 
Que empezadas dejó ayer, 

Y yo examiné curiosa. 
No le quiero decir nada 

Ni interrumpirle en su obra. 
Que es tan corto el buen Ortiz.., 

Y por cierto que no es propia 
De este siglo su modestia. 
Con tan gallarda personn 



{Meditando.) 



Bien pudiera declararse 

Excusando ceremonias; 

Bien pudiera conocer 

Que no soy yo una leona. 

¡ Oh ! A no ser por mi decoro... 
Ortig. (Ya está la primera estrofa.) 
Petra. Él es del estado Uuo 

Y no tiene ejecutoria 

Como yo¡ pero el amor 

Que sabe igualar las chozas 

Con los palacios... 



ESCENA III. 
ORTIZ, PETRA, MARCHENA. 

March. ¡Muchacha! 

Petra. ¿Cómo muchacha !••• 

March. Perdona. 

Este apelativo no es 
De menosprecio en mi boca. 
Aludo á tu juventud. 

Petra. No soy ninguna pindonga. 

March. ¿Quién dice talP 

Petra. Me he criado 

En buenos pañales. 

March. ¡Olga! 

Petra, Y aunque la ingrata fortuna 
Me tiene humillada ahora, 
Soy quien soy. 

March. Estoy en eso. 

Ortix. (¡Sudando estoy cada gota... I) 

Petra. Si hoy sirvo de camarera. 
Mi abuela doña Leoncia 
Tuvo tres por falta de una; 
Pero rodando la bola 
Vino nuestra casa á menos... 

March. (¡ Qué impertinente!) Son cosas 
Del mundo, amable Petrita. 
Una comedia famosa 
Leí yo que se intitula : 
« La mas ilustre fregona. » 

Petra. Aun esa comparación 
Es inexacta , injuriosa ; 
Que yo no friego. 

March. Lo sé. — 

c Han salido las señoras? 

Petra. Como mi madre murió, 

Y quedé huérfana y sola, 

Y no me daban trabi^o 
En el corte de la tropa, 

Y aunque una cosa tres guantes 
Al dia, no hay para sopas... 

March. BasU. Entiendo. — Carolina... 
Petra. Y como una al fin es moza... 
March. Y buena moza. 



170 



EL CUARTO DE HORA. 



MU gracias 



Petra. 
Por el favor. 
March, No es lisonja; 

Y si yo fuera guantero, 
Por tí haría bancarrota. 

Petra. Señor de Marchena, usted 
Me tutea, y ea muy poca 
Consideración... 

Mareh. No tal. 

(Por Dios, que ya me encocora.) 

Petra, Si es cariño... 

Mareh, Por supuesto. 

Petra, Pues siendo asi , á mucha honra. 

Mareh, En fln, ¿no podré saber 
Si el bien que el alma me roba 
Está TUible? 

Petra. Ha salido , 

Y también doña Liborla. 
March, ¿Leyó mi billete? 
Petra, Sí. 
Mareh, ¿Con placer? 

Petra. Gomo nna loca 

Se reía. 

March. Buen agüero. 
Otra cartita amatoria 
Te habrá dado para mi. 
Papel de color de rosa... 

Petra. No. Me ha dicho verhalmente 
Que autoriza á usted en forma 
Para que escriba en su aWum 
Lo que guste. 

March. Pues me adora. 
No hay mas que hablar. tSi lo dije! 
Guando licencia me otorga 
Para declararme... 

Petra, El aXbum 

Está aqui. 

{Toma el que habrá sobre un velador , y lo 
efUrega á Marchena.) 

March. Gomo yo ponga 
Los ojos en una niña 

Y diga : aquí ha de aar Troya , 
No hay remisión. 

Petra, ¿Eb usted 

Andaluz? 

March, Hijo de Ronda. • 
Pero aun no te he dado albricias 
Por nueva tan venturosa , 

Y es fuem... 

Ortix, (¡Tanto bonar !••• 
Esto ya es un mapa.) 

March. Toma. 

Petra. ¿Qué se entiende...? A mí di- 
nero!... 

Jíoreh. Mira bien, t Es medía onza ! 
No piensee que son dos cuartos. 

Petra, « Quién le pide á nsted limosna ? 



March. No es mi intento... 

Petra. ¿Asi se ultraja 

A una mujer de mi estofa? 

March. Yo no creí... 

Petra. ¿Sabe usted 

Que soy de sangre infanzona * 
¡Dios mió 1 ¿Tanta ignominia 
Reserváis á Petra Alfonsa 
Sainz de Barrientos? 

March, ¡Barrientos! 

Parece que pide escoba 
El apellido. 

Petra, \ Otra injuria ! 
¡Otro insulto! ¿Hace usted mofa...? 

March. Ni pensarlo. Tu abolengo 
Es celebrado en las crónicas \ 
Pero tiene anomalías 
Singulares nuestro idioma. 
Ahora bien , Petra del alma , 
Ya que has dado en ser filósofa 

Y haces ascos al dinero , 
Acepta , como memoria 
De amistad , esta sortija. 

Petra. \ Vaya 1 Eso no me acnirojt. 

(romdfidoto.) 
Una prenda de amistad... 

March. O de amor si te aecHDoda. 

Petra, ¡Vaya!... A mi... 

{¡>engosa.) 

March. (Para tnpUlo 

Puede pasar, aunque tonta.) 

Petra. Siento , señor de MaifibBDa , 
No dar á usted otra joya 
En cambio de la sortija , 
Mas la funesta derrota 
De mi patrimonio inmenso... 

March, ¡£h!... 

Petra, Mi padre , que esté eo gloria , 
Tuvo un pleito muy ruidoso , 

Y el tribunal de la Rota... 
March. ¡Oh!... 

Petra. Pero antes de ese pleito , 

Que lo perdimos con costas , 
Mi tío don Baitosar 
Maldonado y Escalona... 

March. Por Dios , Petrlta, por Dios ; 
Ya me contarás tu historia 
Mas despacio. Ahora... ya ves, 
La mía es la que me importa. 
Voy á trasladar al aibum 
La pasión que me devora. 

Petra, ¡ Ah ! La niña quiere versos. 

March. ¿Qué dices? 

Petra. A toda costa. 

Ya olvidaba su mandato. 

March, ¿ A mí versos T ¿Soy yo Góngoraf 
Para mi están en vueuenoe 



ACTO PRIMERO. 



171 



Las reglas de la prosodia. 
Ni sé lo que es consonante , 
Ni nanea las yí tan gordas. — 
Mas ¿quién se apura por eso ? 
Cojo las primeras coplas 
Que vengan á cuento y { zas ! 
En dos minutos se copian ; 
O vóime ai café del Príncipe , 
Y mientras bebo una copa 
Cualquiera de aquellos genios 
Me improvisa una salmodia. 

Petra, Quieto , que sin ir allá 
Tendrá usted quien la componga 
Cuantos versos necesite. 

Mareh. ¿Si? ¿Quién? 

Petra, Aqael Joven. 

Mareh. I Hola I 

¿Y qué hace aquí ese... amanuense? 

Petra. Es como de casa. Cobra , 
Administra... Hace ocho dias 
Le encargó dofia Liboria 
Todo ese tejemaneje 
Que no entendemos nosotras. 
Come y duerme todavia 
En casa de su patrona... 

Mareh, Bien... 

Petra. Pero aquí le tOBemot... 

Mareh, Bien, sí... 

Petra. Casi á todas horas. 

Es mozo de mucho mérito. 

Mareh. No dudo... 

Petra. Pero eon poea 

Suerte. 

Mareh. Ya. 

Petra. También dibuja. 

Mareh. Lo de dibujante sobra. 
Hágame Tersos... 

Petra. j Qué lindos 

Los escribe ! 

Mareh. ¿Si? 

Petra, Me consta. 

Como que ayer principió 
Unos para mL.. 

Mareh, {Bribona! 

Petra. Y apostaría á que está 
Concluyéndolos ahora. 

Ortix. (Esto es insulso , prosaico , 

(Haciendo pedazos el papel,) 
Detestable.) 

Mairch. \ Con qué cólera 

(Á Petra.) 
Los rompe! Si eres su musa. 
No es mucho lo que le soplas. 

Ortix. (Me consumiré en silencio , 

{Canlando.) 
O recurriré á la prosa.) 



Mareh, No espero mas. Yo le embisto... 
Perdone usted si me tomo 

(Á Qrtis aeereándoie.) 
La libertad... (¿Quién ha visto 
ün poeta mayordomo?) 

Chrtix. Caballero... (Es mi rival , 

{UvarUándosé.) 
El andaluz.) Servidor... 

Mareh. Si usted no lo toma á mal , 
Voy á pedirle un favor. 

Ortix. En lo que de mí dependa... 

Mareh. Gracias. También yo... (¡ Al avío !) 
Quiero servir á una prenda 
Que ha conquistado mi brío. 

Ortix. Y en eso ¿yo...? 

Mareh. Carolina 

Se ha decidido por mi. 

Ortix. (¡Cielos!) 

Mareh. ¿ Verdad que es divina ? 

Ortix. Sí. 

Mareh. ¿Tengo buen gusto? 

Ortig. Si. 

Mareh. En prueba de que transige 
Me envía este aUbum,.. 

Ortix. (i El suyo 1} 

Mareh, Y en él consiente... y exige 
Que me declare su cuyo. 
Ya me declaré ayer tarde, 

Y anteanoche en el Liceo , 
Pero quiere hacer alarde 
Sin duda de su trofeo. 

Ortix, tOh! Debe estar muy ufana... 
(I El fatuo...!) 

Mareh. No es vanagloria; 
Pero mas de una cristiana 
Ha de envidiar su victoria. 

Ortix, Bien; ¿y á qué asunto...? 

Mareh. Es el caso 

Que esa muchacha , ó demonio, 
Pide flores del Parnaso 
En señal de matrimonio ; 
Mas yo , que soy buen ginete » 

Y elegante como Adonis , 

Y tiro bien al florete, 

Y bailo por diez Taglionis , 

Y si me visto de majo 

Y ando de broma y de chunga , 
No hay moza de barrio bajo 
Que no admire mi sandunga; 
Yo, bravo toreador, 

Que á Montes me dejo en zaga 

Y soy la nata y la flor 
Del circo de Fagoaga; 

Yo , tan hábil , tan experto 
Cómo el que mas en la villa , — 
¡ Admírese usted! — no acierto 
A hacer una redondilla. 



172 



EL CUAllTO DE HOilA. 



Ortix. i Valiente cosa...! 

Marck. Ahora bien , 

Señor de... ~ ¿Su gracia? 

{Á Fetra.) 

Felfa. OrUf. 

March* Yo sé que en un sentiamen 
Puede usté hacerme feliz. 

Ortix. ¿De qué suerte? 

March. Com{K)niendo 

Los versos que necesito. 

Ortix, Dispense usted. . . Yo no entiendo. .. 

MoñTch, No se haga usted el chiquito. 
Aunque negarlo procura, 
Yo sé bien que usted coplea. 
Esta niña lo asegura. 
¿Quiere usted dejarla fea? 

Petra. Y si algo mi influjo vale... 

(Con monada.) 

March. ¿Oye usted? ¡Me recomienda I 
{Con malicia.) 

Ortix. (i Cou bravo influjo me sale!) 

Petra. Ruego á usted que condescienda. 

Ortix. tOh! Es difícil resistir 
A tal recomendación , 
Pero... 

Petra. (No hay mas que decir. 
Ya es mió su corason.) 

Mareh. Ea , ya no admito excusa. 
Eso se hace en un sis, zas... $ 

Y si sopla bien la musa. 
Cuente usted... No digo mas. 

Ortix. ¡Señor mío...! {Ofendido.) 

Mareh, No, yo no hablo 

Con ánimo de hacer mofa... 

(¿También ese pobre diablo 

Se me encrespa y filosofa?) 

Pero á fuer de amigo firme 

Agradeceré el versículo. 
Ortix. (Irritarme es descubrirme 

Y hacer un papel ridículo.) 

Mareh. ¡Cuál se hace de pencas ! ¿Eh? 
{A Petra aparte.) 
Dale otra embestida , perla. 

Ortix. (Me echarán, y perderé 
Hasta el consuelo de verla.) 
Petra. Hará usted los versos; ¿si? 
Ortix. Eso es ponerme en un potro. 
No sé hacerlos para mí , 
¿Y he de hacerlos para otro? 
Peíra. ¿Oye usted? ¡Alma novicia! 

{A Marchena.) 
Con temor nada se alcanza. 

{A Ortix.) 
Hágase usted mas justicia... 

Y no pierda la esperanza. 



Ortix, (¿Qué querrá darme á entender?) 
Si dio palabra de esposa, 

(i Marchena.) 
Atrás no se ha de volver 
Porque usted la escriba en prosa. 

Mareh, Lo que es palabra formal , 
Todavía no la dio. 

Ortix. (Respiro.) 

Mareh. Pero es igual. 

Su marido seré yo. 
Ella es algo coqueUlla ; 
Muchos adoran su encanto ; 

Y no será nuravilla 

Que vacile un tanto cuanto ; 

Mas ya que me dan auxilio 

La tia y esta doncella, 

Si entra usted en el concilio 

No hay remedio para ella. — 

No porque yo neceóte 

Esas fuerzas auxiliares , 

Que entiendo el juego de envite 

Y no me arredran azares; 

Y un adagio que no miente 
Mi esperanza corrobora. 

Ortix. ¿Cuál? 

March. Toda mujer viviente 

Tiene su euartito de hora. 

Ortix. (¡Hola!...) 

Mareh. ¿Y bien? 

Ortix. Sí. 

Mareh. Hasta después. 

Pondérela usted mi amor. — 
Vivo en el número tres. 
Allí espero el borrador. 

{Vate , llevándote el álbum.) 



ESCENA rV. 
ORTIZ , PETRA. 

Petra. Se ha quedado usted confuso , 

Y ya comprendo el motivo. 

¡ Animo ! Ya no está en uso 
El amor contemplativo. 
No prive á usted del reposo 
La dicha que otro hombre gana ; 
Que si él es hoy venturoso 
Usted lo será mañana. 
Hable usted ; pruebe fortuna; 
Que amor á todos nos hiere , 

Y no hay belleza ninguna 
Que maldiga á quien la quiere. 
¿Cómo se pondii&n acordes 
Callando galán y dama ? 

En la casa de los bordes 



ACTO SEGUNDO. 



i73 



£1 que tío llora fio mftma. 
Hablar para merecer 
A ningún hombre desdora, 
Y ello... , al fln... , toda mujer 
Tiene su cuartito de hora. 



ESCENA V. 

ORTIZ. 

Vaya , no es malo que Petra 
Tome ese interés por mí. 
i Qué sagaz 1 i Cómo penetra 
Lo que está pasando aquí I 

(Pone la mano en el pecho.) 
\ Rara flnen en criada ! 
Pues sin esperar propina... 
Mas ¿ si obrará la taimada 
De acuerdo con Carolina? 
¿ Quién sabe si iré ganando 
En su pecho algún infiujo ? 
\ Está tan amable cuando 
La doy lección de dibujo...! 
I Ilusión 1 { Sueño ! ¡ Quimera I 
No teniendo yo una cruz , 
¿Es dable que me prefiera 
Al opulento andaluz? 
¿No le ha dado orden expresa 
De que en el Mum se explique? — 
Pero, — él mismo lo confiesa, — 
Quizá en desierto predique. 
¿ Qué se escribe sino amores 
En el oUnim de una hermosa? 

Y á cuarenta trovadores 

No ha de dar mano de esposa. 
Quizá permita mi estrella 
Que le despida cruel 
O por inconstancia en ella 

por fatuidad en él. 

Si con segunda intención 
Le hago firmar, por ejemplo, 
En cada verso ramplón 
Una sandez como un templo... 

1 Brava idea; singular I 
Para eso ya tendré vena. 
¡ Como me voy á vengar 
Del caballero Marchena! 

¿ Y si él advierte...? No, no ; 
Su orgullo le quita el seso; 
Pero las mujeres — loh! 
Son muy linces para eso. 
Leer mi adorada prenda 
Tanto concepto importuno , 

Y enviar á ese fachenda 
Noramala , todo es uno. — 
Le dará cara de palo... 



Si , mas mi suerte fatal... 

t Eh ! por de pronto no es malo 

Quitar de enmedio á un rival. 

Luego... ¿Quién sabe...? Un capricho... 

Quien la ocasión avizora... 

Toda mujer , — él lo ha dicho , — 

Tiene su cuartito de hora. 

{SiénUue á eteribir.) 



ACTO SEGUNDO. 



ESCENA PRIMERA. 
CAROLINA, DoJÍA LIBORIA. 

{ÁfMxrecen sentadat en un sofá,) 

Lih. Ya tu veleidad me cansa. 
¿ Por qué entre tantos amantes 
No te decides por uno? 
Tienes veinte navidades , 
Eres rica y no eres fea : 
Ya es hora de que te cases. 

Car. ¿Y usted, tia, me lo dice! 
¡Usted que es mi única madre 
Desde que muerta la mia... 1 
I Ay Dios! quedé en lamentable 
Orfandad 1 ¿Tanto deseo 
Tiene usted de separarse... ? 

lib. No tal. Viviremos juntas. 
Si tu esposo no es un cafre , 
Lo consentirá , que al fln 
No soy yo tan intratable. — 

Y pagaría mi escote, 
Que tengo renta bastante 
Para no necesitar 

Vivir á expensas de nadie. 
Pero á mi me sobran años 

Y no me faltan achaques. 
Si mañana cierro el ojo... 

Car. i Vaya !... i Tan fresca, tan ágil.. 
Muchas jóvenes pudieran 
Envidiar ese semblante , 

Y á pesar de los diez lustros... 
Lib. HasU San Miguel arcángel 

No los cumplo. 

Car. Auto en favor. 

No faltarían galanes 
Que se llamaran dichosos... 



Í7A 



EL CUARTO DE HORA. 



Lib. I Ba! No difu dtepuatas. 
A los quince años de Yioda 
r! Habia de ser tan frágil... ? 
Ño. Pensemos en tu boda. 
Para la mia... ya es tarde. 

Car. Para la mia es temprano* 
¿ Teme usted que se me pase 
El tíempo? 

Lih. Mucho confias 
En tu hermosura. ¿Y no es fácil 
Que una fluxión la marchite 
O que un divieso la ultraje? 
No busques novio perfecto , 
Que los hombres no son ángeles , 

Y pues Marchena te adora 

Y merece, en mi dictamen, 
Ser preferido... 

Car. o Marchena? 

Lib. Buen mozo, de ilustre sangre , 
Rendido come un Gaiferoe , 

Y de tan bello carácter... 

Car. Con que ¿ usted le elegiría... ? 

Lib. Yo estoy fuera de combate ; 
Mas siendo tú , le eligiera 
Sin vacilar un instante. 

Car. Confieso que se distingue 
Del impertinente enjambre 
Que me zumba en derredor, 

Y que entre tantos rivales 
Es el que miro con menos 
Antipatía. ¿Quién sabe...? 
Puede que le llegue á amar 
Algún día y que me case 

Con él ; — mas \ sufra y espere ! 
Aun no ha penado bastante. 

Lib. \ Qué orgullito ! Quiera Dios 
Que algún dia no lo pagues. 

Car. ¿No dicen que valgo tanto? 
Pues bien , lo que mucho vale 
Mucho cuesta. 

Lib. ¡ Elarrapieso!... 

iLamonuela!... 

Car. Ellos nos hacen 

Altivas. Pero el orgullo 
No es solo el que me retrae , 
Sino el temor. Son los hombres 
Muy taimados, muy falaces. 
Cuando novios muy humildes, 

Y luego... I Virgen del Carmen I 

Lib. ¿Qué entiende de eso la trasto? 
MI difunto don Melquíades, 
Que Dios perdone , fué siempre 
Un santo varón , un mártir. 

Car. Algunos hay buenos; sí, 
Pero otros son tan infames 

Y tan... Al oir « marido • 
Me tiemblan , tia , las carnes. 



ESCENA n. 
CAROLINA, DoSaLIBORIA, MARCHENA. 

March. Señoras , si dan ustedes 

{Á la puerta.) 
Permiso... 

Lib. Él es. — Adelante, 
Siéntese usted. 

March. Me apresuro 

{Presentando el álbum.) 
A ofrecer este homenaje... 

Lib, ¡Es tu albuml Este Marchena 

(TovMndo el álbum.) 
Es tan fino , tan galante... 

March. Gracias. Carolina hermosa 

{Sentándose en una silla.) 
Desea que la declare 
En el álbum mi pasión... 

Car. Permita usted que le ataje. 
El deseo era de usted : 
Solo ha habido de mi parte 
Condescendencia... 

March. En efecto; 

Y la orden terminante 
De hacer mi declaración 
En renglones desiguales ; 
Esto es , en verso. 

Car. Es verdad. 

I^ prosa es inaguantable 
En un álbum. 

Lib. Ea, á un lado 

Cuestiones preliminares 

Y veamos esos versos. — 

I También poeta! Es el diantre. 

{Registra el álbum.) 

March. ¿ No lo he de ser, inspirado 
Por los ojos celestiales 
De Carolina? 

Lib. ¿Son estos? 

March. Sí; justamente. 

Lib. Escuehadme. 

{Lee.) 

• A la hermosa Carolina , 
A la bella de las bellas , 
Cuyos ojos son centellas, 
Cuya boca es purpurina, 
Cuyo talle es jaletina, 
Y cuya frente serena 
Abochorna á la azucena , 
Fino , fiel , firme y fogoso 
Ofrece mano de esposo 
Pedro Nolasco Marchena. » 

I Bravo ! ¿ Qué te han parecido ? 



ACTO SEGUNDO. 



17S 



Car. Son bonitot. 

Lib. Admirables. 

Mareh. Favor que usted me dispensa. 
{Con fatuidad,} 
Es un in promptu. Eso se hace 
Jugando. 

Lib. Es preciosa hipérbole 
Llamar Jaletina al talle. — 
«Fino, fiel , firme y fogoso. »<— 
Estas cuatro efes valen 
Un tesoro, y {con qué gracia, 
Para servir de remate, 
Con el nombre del poeta 
Coincide el consonante ! 

Mareh, \ Si digo que es un Juguete ! 
Usted quiere sofocarme. 

Lib. Tu contestación será , 
Por supuesto, favorable, 
Que tantas pruebas de amor 
No merecen un desaire. 

(Se Uvania.) 
Pero te dará vergúenia 
Si está tu tia delante... 

Car. No tal. ¡SI yo...! 

Lib. Y pues no creo 

Que Marchena se propase... 

Mareh. ¡Yo, señora! 

Car. Pero, tía... 

Lib, Mejor es que yo me marche. 
[Dejando el álbum sobre un velador.) 
Adiós. 

{Marchena te sienta en el sofá.) 

Car. Pero escuche usted... 

Lib. Me voy, me voy. No te canses. 



ESCENA UL 
CAROLINA, MARCHENA. 

Mareh. Pues se fué doña Liboria 
Y nadie nos oye aquí , 
Suene el suspirado si 
Que ha de colmarme de gloria. 
Ya esos ojos me lo anuncian. 
Mal que le pese al recato, 
Pero me será mas grato 
Sí los labios lo pronuncian. 

Car. ¿De veras ? Sea usted franco. 
I Mis ojos lo dicen ! ¿ Eh ? 
¿Y en qué lo conoce usté? 
¿ En lo negro ó en lo blanco ? 

Mareh. En la dulce simpatía... 

Car, I La simpatía está buena ! 
Mis ojos, señor Marchena, 
No han dicho : esta boca es mia. 



Mareh. ¿YolTemos á tas andadas? 
¿ También denguecltos hoy, 
Ahna mia , cuando estoy 
Dando ya las boqueadas? 
Bueno es que honrada mujer 
Fácilmente no se venza; 
Santa y buena es la vergüenza... 
Pero I si al fin ha de ser ! 

Car. ó Y si no quisiera yo 
Decir que no ni que sí? 

Mareh. i Ba ! | Si ya es tarde I í Si á m<...I 
{Con petulancia.) 

Car. Pues no , y veinte veces no. 
[Levantándose enojada. Marchena se le* 
vanta también.) 

Mareh, Se ha picado usted; lo veo; 
Mas ¿no ve usted que ese no 
Es inverosímil? 

Car. ¡Oh!... 

Mareh, { Ba ! | Sobre que no lo creo 1 

Car, I Oh ! Eso raya en insolencia. 
(¿Hay necio mas contumaz 7) 
Vayase y déjeme en paz , 

Y no vuelva á mi presencia. 

Mareh. ¡Carolina!... (Pues barrunto 
Que va de veras.) Yo siento... 

Car. Lo he dicho y no me arrepiento. 
No se hable mas del asunto. 

Mareh. Como usted me permitió 
Pedir su mano querida... 

Car. ¿Y porque usted me la pida 
Tengo de dársela yo? 

Mareh. No esperaba ese desprecio... 

Car. No esperaba yo tampoco 
Habérmelas con un loco. 
Por no decir... 

Mareh. ¿Con un nedo? 

Dígalo usted sin rebozo, 
Que en verdad harto lo he sido. 
Con que ¿trabajo perdido? 
Con que ¿mi gozo en un pozo? 

Car. ¿Cómo se dice que no? 

Mareh. Pues bien , aténgase usté 
A las consecuencias. 

Car. 4 Qué? 

Mareh, \ No sabe usted quién soy yo ! 

Car, ¿Cómo? {Señor de Marchena 1... 
^ Mareh, Roto el pacto entre los dos. 
Usted dará cuenta á Dios 
De una alma que se condena. 
Pues mis dulces regocijos 
Convierte usted en pesares, 
Quemaré mis olivares 

Y arrasaré mis cortijos j 
Daré la muerte al rival 

Que usted prefiera, y después , 
Como dos y uno son tres, 



i76 



EL CUARTO DE HORA. 



Me ahorco ó me tiro al canal. 

{Carolina suelta una eareajada.) 
¿Se ríe usted? Esa craz 
Me faltaba. En vez del Justo 
Terror... 

Car^ i Qué ! Yo no me asusto. 

Mareh, ¿Por qué P... 

Car. Es usted andaluz. 

March. Pero esa risa es señal 
De bondadosa indulgencia , 
Que tanta malevolencia 
SiBUtaría á usted muy mal. 
I Eh ! ¡ Vea usted lo que son 
Las hembras 1 Rie hechicero 
Su labio , y manso cordero 
Es ya el terrible león. 

Car, ¿Otra vez... ? 

March, Vaya , amor mío , 

Hagamos la paz. ¿Pasó 
El enojo P 

Car. «Enojo yo P 
Pues ¿ no ve usted que me rio? 

March, ¿Me dará usted mas pesares. 
Gara de sol? 

Car. Nada de eso , 

No sea que en un acceso 
Queme usted sus olivares. 

March, Confieso que delinquí, 
Pero de hoy en adelante 
Seré tan sumiso amante 
Que... ¿Usted lo permite? 

Car. Sí. 

March. Gracias. ¿Y ahora no tendré 
Alguna esperanza justa...? 

Car, Tenga usted veinte, si gusta,... 
Gomo yo no se las dé. 



ESCENA IV. 
MARGHENA. 



Se va y me deja corrido 
Gomo UD mono, i Qué altivez I - 
Y ella está muerta por mi : 
Eso hasta un ciego lo ve ; 
Pero antes de confesarlo 
Querrá torearme un mes. — 
No tengo yo tanta flema. 
Ni ya me estaría bien 
Suspirar como un cadete 
Arrodillado á sus pies. 
Eso no , que soy Marchena , 
lY, por vida del Perchel, 
Que para jugar conmigo 
Es ella poca mujer! 
Mudemos de plan : hagamos 



Lo que hace el conde de Ürgel 
En la céiebre comedia 
De El desden con el desden. 
Sí, la he de abrasar á zelos 
Y no he de darla cuartel 
Hasta que humilde y contrita 
Me diga : ¡señor, pequé! 

{Ál irse le sale Petra al encuentro.) 



ESCENA V. 
MARGHENA , PETRA, 

Petra. ¿Estamos de enhorabuena? 
¿Qué Ul los versitos , eh ? 
Habrán hecho efecto. 

March, Mucho. 

La niña se hizo una miel 
Al cirios, y no dudes 
Que se rinde de esta vez ; 
Pero . si quieres que te hable 
Con franqueza ,... yo no sé 
Qué te diga... Hoy me parece 
Menos bonita que ayer. 
Petra, ¡Qué oigo! 

March. Empiezo ya á mirarla 

Gomo cosa propia y... ¡Pchel... 
Petra. Vamos , usted se chancea. 
March. No tal. Los maridos ven 
Mas que los amantes. 
Petra. Pero... 

March. Sea que en efecto esté 
Desmejorado . ó que á mí 
Se me haga duro el perder 
La libertod de soltero , 
Para mis ojos ya no es 
La misma , ni por asomo. 
Petra, ¡Es posible! 
March. Y al primer 

Pretextillo que me diera, 
I Adiós , casamiento ! 
P^tra, ¡Infiel! 

March. Si ; yo confieso... (Esta fatua 
Se lo contará después.) 
Pero... vamos, ¡si á cualquiera 
Miro ya con mas placer ! 
A ti , verbigracia. ¿Sabes 
Que tienes tú mucho aquel , 
Hablando en chulo , y muchísima 
De la gracia ? 
Petra. ¡ Galle usted ! 



¿Yo? 

March. ¡Y qué cuerpecito! 

Petra. 
Usted me quiere poner 



[Dengosa,) 



¡Vaya! 



ACTO SEGUNDO. 



177 



Colorada. Usted ge burla 
De las pobres. ¡SI yo sé 
Lo poco que yalgo I ¡ Vaya ! 

Mareh. Mas que Carolina. 

Petra. ¡Pues! 

Mareh. Y ese aire de se&orfo 
Que tienes... 

Petra. Eso^talveí, 
Porque al fin no me be criado 
En las maleas. 

March. Ya se ye 

Que no. 

Petra. Y quien tuTO retuvo, 

Y cada cual es quien es. — 
Pero usted se está burlando. 
¿Cómo puedo yo creer 
Que llama tan encendida 

Se apague en un dos por tres? 
March, ¡Ahí verás lo que es el mundo! 
Petra. \ Qué maldito de cocer! 

Y Juraba y perjuraba... 
(¿Si será Ortiz como él?) 

Mareh. A juramentos de amantes 
Nunca se dio mucha fe. 

Petra. ¿Y á qué incomodar al otro 
Haciéndole componer 
Los versos? 

March. ¿ Qué se ha perdido ? 
Medio pliego de papel. 

Petra. | Tantos planes para eso, 

Y tanto tender la red... I 
¿Y el cuarto de hora? 

March. A propósito; 

Tú eres de la misma piel 
Que las otras , y tendrás 
Tu coarto de hora también. 
Petra. ¡Miren qué salida ahora!... 
Mareh. Si en ese trance te ves , 
Avisa, que aquí hay un hombre. 
Petra. ¿Sí? ¡Vaya una gracia! 
March. Es que... 

Es que me hacen mucho títere 
Esos dos ojuelos. Ven , 
Que voy á darte un abrazo. 
Petra. Apártese , ó de un revés... 

(Ámenaxándole.) 
March. No lo tomes tan á pecho. 
¡ Si esto es broma I — Hasta mas ver. 
Petra, Abur. 
March. (Sufrir el desvio 

[Yéndose.) 
De Carolina, está bien; 
Pero un bofetón... Barrlentos 
«Seria cosa cruell) 



ESCENA VI. 

PETRA. 

I Qué osadía! ¡Oh! Si viviera 
Mi buen tio don Andrés 
De Escalona y Escobar, 
Corregidor de Jerez , 
El hidalgúdo de Ronda 
No fuera tan descortés. 
Mas le perdono, que es víctima 
De su amor y mi altivei. 
Yo te la consagro, Ortiz , 
Querido Ortiz ; y si un rey 
Viniera... Mas ¡ cuánto tarda 
En declararse el doncel 1 
I Qué versos de mis pecados ! 
i Señor, si no es menester 
Andar con tantos repulgos 
Cuando una misma da pié!^ 
« Te quiero, te adoro. Y tú 
I Me quieres? — Te amo; • y amen. 



ESCENA Vn. 
CAROLINA , PETRA. 

Car. ¿Se fué el señor de Marchena? 
( Trae una cartera de dibujo que deja 

sobre la mesa.) 
Petra. Sí, señora. En este punto 
Se marcha. 

Car. Irá el pobrecilio 
Atribulado y confuso. 

Petra. Si, señora, porque yo 
Que tengo muy malos humos... 

Car. ¡Cómo! ¿Te habrás propasado 
A decirle algún insulto? 
Petra, Su petulancia... 
Car. En efecto, 

Hoy ha llegado á lo sumo ; 
Pero basta mi castigo 
Sin necesidad del tuyo. 
Petra. Pero si... 

Car» No se me ocultan 

Sus defectos , pero es mucho 
Lo que me quiere. 

Petra. No sé..., 

Pero hace cuatro minutos 
Que afirmaba lo contrario. 
Car. ¿De veras? i Triste recurso 1 
Petra. Ayer la amaba , me ha dicho, 
Mas hoy que tengo mi triunfo 
Asegurado... 
Car. I Infeliz! 

12 



i78 



EL CUARTO DB HORA. 



Petra, La miro ya con disgusto. 
Car. ¿Eso ha dicho? (Atándose.) 

Petra, Y al menor 

Pretexto... 
Car. Acaba. 
Petra. Renanclo 

A su mano. 
Car. (Otra le queda.) 
Petra. Y acto continuo se puso. 
A requebrarme. 
Car, I Eso mas! 

Petra. Y el libertino, perjuro 
Me quiso dar un abrazo. 
Car, ¿Tan desesperado estuvo? 
Petra, Poco á poco. No estoy yo 
Tan de sobra en este mundo 
Que solo un desesperado 
Se enamore de mi busto. 
Car. t Lindo despique 1 
Petra. Mas yo 

Rechacé su ataque brusco , 
Que mi honor y mi lealtad... 

Car. Laudable ha sido tu escrúpulo; 
Pero es singular capricho 
Desahogar asi su orgullo 
Un amante desdeñado. 

Petra, ¿Desdeñado? Me confundo 
De oir á usted. Pues i&i dijo...l 

Car. \ Qué pobre hombre ! Ya presumo 
Lo que habrá dicho. Que estoy 
Muerta por él. No le culpo , 
Que confesar su derrota 
Un andaluz, es muy duro. 

Petra, (¿ Quién mentirá de los dos?) 
Pues juraría... 

Car. A otro asunto. 

Llama ¿ Ortiz, que es hora ya 
De dar leceion de dibujo. 



ESCENA Vni 
CAROLINA. 

¡Cortejar á mi doncella 
Un elefante tan pulcro i 
¿Si pensará darme zelos 
Con ese expediente absurdo? 
Antes celebro que tome 
En su venganza ese rumbo , 
Porque quemar sus cortijos 
Y arrojarse en lo profundo 
Del canal... ¡Jesús! Yo tengo 
Mucho miedo á los difuntos. 



ESCENA IX. 
CAROLINA, ORTIZ. 

Ortix, SeilorlU, yo... {Á laptfrta.) 
Car. Entre usted , 

Y déjese de eUqaetas. {EnWa Ortiz,) 
Sabe usted que en esta casa 
Gomo amigo se le aprecia. 
Ortix. Mi gratitud... 
Car. Y ahora mismo 

Le voy á dar una prueba 
De amistosa confianza. 
Ortix. Gracias. ( i Qué amable y qué 

bella!) 
Car, Usted sabrá , porque nadie 
Lo ignora ya, que me obsequia 
Ese joven andaluz... 
Ortix, (¡Ah!...)Sl;don Pedro Marchena. 
Car, Hoy, cediendo á su porfía, 
Le di mi Mum.,. ( Va d tomarlo.) 

Ortix, (i Ahora es ella !) 

Car. Para que escribiera en él 
Unosversitos... 
Ortix. ({Mi décima!) 

Car, No los encuentro. 

(Hojeando el álbum.) 
Ortix. (¡Qué burla 

Va á hacer de ellos tan sangrienta!) 

Car. Aquí están. Ya verá usted 
¡ Qué bonitos ! 
Ortix. (¿Se chancea?) 
Car. Léalos usted. ¡ Qué grada! 
¡ Qué pasión ! 
Ortix. (i Habla de veras I) 

{Tomando el albura.) 
Veamos. {Hace como fue lee.) 

(¡Necio de mi 
Que la creí mas discreta 
Qoevanal ¡Necio mil veces! 
¿Cuándo una mujer desprecia 
Al que la adula, aunque diga 
Mas borricadas que letras? 
{Y yo me mordí las uñas , 
Mal contento de mi vena. 
Buscando giros poéticos 
Por cima de las estrellas ! ) 
Car. ¿Qué tal? 
Ortix. Mi voto es inútil. 

{Pone el álbum donde estoba.) 
Car, No, 

Ortix, Guando usted los celebra... 
Car. Sin embargo , diga usted 
Su opinión. 

Ortix. Si usted se empefia, 
Digo que usted los merece 



ACTO SKOUNDO. 



179 



Mejores, 

Car, Pero bien se echa 
De Ter que los ha dictado 
£1 corazón. 

Oriix. Sí ; á la legua 
Se conoce... (¡Qué suplicio!) 

Car. Y que los hito el poeta 
Con profundo sentimiento... 

OrHx, Sí, señora. (í En eso aeiertal) 

Car. \ Es tanto lo que me quiere I... 

Y él tiene excelentes prendas. 
¿Verdad? 

Ortix, No sé. No le trato... 
Car. Muy caballero. Algo peca 
De fanfarrón... 
Oftix. Y pedante, (Conwwjra.) 

Y hablador de cuatro suelas , 

Y embustero... 

Ca/f, lAlto!4Dedónde 

Sabe usted esas llndeías 
Si no le trata? 

Ofii%. Es verdad..., fSWdado,] 

Pero... es una oonsecueneia 
Que yo saco, una... 

Car. Mi tía 

Está empefiada en que él sea 
Mi marido , y sus rasónos 
No dejan de hacerme fuersa; 
Pero yo no sé qué hacer, 
Porque... Usted ¿qué me aconsejar 

Oriix, (I No puedo mas 1) Señorita, 
Tengo yo poca experiencia 
Para dar consejos. 

Car, (¡Calle! 

Se ha picado, i Qué hecho fuera 
Que él también...?) Veo lo poeo 
Que usted por mí se interesa. 
Ortix. ¡Yo, Carolina!... 
Car. ¡Es mi amigo, 

Es mi maestro y me niega 
Un consejo I 

Oriix» Es que me expongo 
A errar... En tales materias 
Yo solo consultaría 
Al coraxon. SI ya reina 
En el de usted ese... joven, 
Es excusada molestia... 

Car, El caso es que... yo no le amo 
Todavía. 
Orltx. (¡AyDios!...) 
Coir. (¡Se alegra!) 

Oriix. Entonces , no hay sino dar 
Tiempo al tiempo... 

Car. Si. No hay priesa. 

Otros hombres hay... 

Oriix, Dichoso 

Mil yecos el que merezca... 
Car, Demos lección de dibujo. 



Oriix, Bien. 

Car. Aquí está la cartera. 

(Se sientan junio á la mesa , tino en frenie 
de otro, y Carolina saca estampas, lon 
piceros , eic,) 
Vea usted. (Le da un áitmjo.) 

Oriix, iHolal ¡YaesU 
Concluida la cabeza 
De Diana I 

Car. Sí, señor: 
Hoy acabé mi tarea ; 
Mas dudo haber acertado... 

Oriix, No hay motivo. Usted progresa 
Visiblemente. Con todo , 
Hay que hacer unas ligeras 
Correcciones... 

[Borra ó dibuja durante el diálogo, mi 
rando de cuando en cuando á Carolina 
como á hurtadillas.) 
Car. Sin reparo. 

El asunto es que yo aprenda. 

Ortix, Mas sombra en esta mejilla. — 
Mas arqueadas las cejas... 
Car. (¡Cómo me mira!) 
Ortix, EsU boea 

Debe estar menos abierta. 
No ha de sonreír Diana 
Como Venus Citeréa. 

Car, Pero ¿ á qué mirarme tanto P 
¿Está en mi cara la muestra ? 

Oriix. Es para advertir á usted... 
La mirada mas serena , 
Menos blanda... 

Car. Por lo visto 

Mucha ha sido mi torpeza. 
¿Tanto habla que enmendar? 

Ortix. Porque quede mas perfeota 
La figura... 

Car, (Mi maestro 
Tiene hoy muy poca indulgencia.) 
¿También la naris? 
, (iítrarido el dibujo desdé su otienlo.) 
Ortix, Un toque 

No mas... (¡ La mano me tiembla !} 

Car, Como está al revés la estampa... 
Permita usted que la vea 
De frente. 

{Se levanta, y puesta al lado de Ortix 
mira el dibujo.) 
¡ Cuánto ha variado 
Ese rostro ! Ya ¿qué queda 
De lo que yo dibujé ? 
I Si se salvan las orejas 
Será milagro ! 

Oriix. Al insUnte 
Concluyo. 
Car, Pero ¿ usted piensa 



180 



EL CUARTO DE HORA. 



Lo que está haciendo ? Esos ojos, 
Si no es que el espejo mienta , 
{Son losmiosi 

Ortix, No por cierto. {Turbado,) 

Es fácil que se parezcan ; 
Pero yo... cuando... 

Car. Esa boca... 

No. La mía es mas pequeña. — 
Pero... 

Ortix, No está concluida. 

Car, Y la nariz, y las cejas... 
I Usted me está retratando ! 

Ortix. (¡Se enoja !) No fué mi idea... 

Car, No , no hay que negarlo. Usted 
Me retrata ; i y á sabiendas ! 

Ortix, ¿ No ve usted que es imposible 
Aun á la mano mas diestra 
Copiar tantos atractivos ? 

Car, ¡ Oiga ! ¿ También lisonjeras 
Adulaciones ? 

Ortix, Señora , 
Una deidad está exenta 
De adulación. 

Car. ¿ Cómo. .. ? { Ah ! Ya 

Comprendo. Según las señas , 
Usted habla de la diosa 
Diana. 

Ortix. Y i qué ! ¿ no pudiera , 
Por ventura, hablar de usted P 

Car. Pero , en resumidas cuentas , 
¿Qué tengo yo de común 
Con Diana ? 

Ortix. Su belleza, 
Su radiante majestad , 
Su... 

Car, I Para que yo lo crea ! — 
Y es que... cuanto mas la miro... 
La semejanza es completa, 
í Soy yo ! 

Ortix. iSidigo...! 

Car. Negarlo 

Es segunda impertinencia. 

Ortix. Casualidad habrá sido , 
Que solo de una manera 
Es posible retratar 
A criatura tan bella. 

Car. \ Calle 1 Algún secreto... ¿Y cómo ? 
¿Cómo? 

Ortix, Grabándola eterna 
En el corazón. 

Car. iOrtiz! {Airada.) 

¿ Qué temeraria insolencia 
Es la de usted ? 

Orfú. ¡Carolina! 

{Se levanta confuso y atribulado dejando 

caer la cartera.) 
Yo... si... Mi labio no acierta... 



Car. Pero mejor es reírme, 
Porque es cómica la escena. 
{Observando la consternación de Ortii 

ttulta la carcajada.) 
Ortix, ¡Perdón...! 

{En actitud suplicanie.) 
Car. No sea usted bobo , 

Y recoja esa cartera. {Vase riendo.) 



ESCENA X. 
ORTIZ. 

{Tirándose del pelo.) 

¡Maldito!... ¿Por qué la quiero? 
Con mi humillación se engríe 
Y como una loca rie 
¡ Cuando yo me desespero ! 
¿Qué puede ya darle pena 
Si cuando ve á un infeüce 
Morir á sus plantas dice 
Que es muy cómica la escena? 
Para que ese corazón 
La piedad llegue á mover 
Será acaso menester 
Que me den la extremaunción. — 
(Figura bien triste y rara 
Sin duda ha sido esta vez 
La mía ! La estupidez 
Se habrá pintado en mi cara. 
¡ Oh ! En vano amor me sujeta. 
Huyamos de esta mansión. 
No quiero ser el bufón 
De una Jrívola coqueta. 
{Va á salir, y oyendo á Carolina se detiene.) 



ESCENA Xí. 
CAROLINA, ORTIZ. 

Car. ¿ Adonde va tan de prisa 
OrUz? 

Ortix. ¡Qué sé yo? Al infierno 
Me iría yo... 

Car. ¡Dios eterno! 

Ortix. Que allí no tienta la risa. 

Car. ¿ Cómo! Mí risa chancera 
¿ Le ha picado á usted ? 

Ortix. No sé; 

Mas me voy de aquí... 

Car. ¿Por qué? 

No sea usted calavera. 



ACTO TERCERO. 



181 



Si yo me enojé primero 

Y si después me reí, 
Fué porque do comprendí 
El sentido yerdadero... 
Veo que es earacteristlco 
De un pintor el entusiasmo, 

Y no merece un sarcasmo 
Tan bello arrebato artístico. 

Ortix. ¡Oh I Mi arrebato... 

Car. No pasa 

{Interrumpiéndole,) 
De lo honesto y de lo justo. 

Ortix, Pero... 

Car. Bien, bien... No es mi gusto 

Que se yaya usted de casa. 

Oríix. No hay voluntad que resista 
A la de usted, pero... 

Car. \ Dale ! 

No hay orgullo que se iguale 
Al orgullo de un artista. 

Orlú. ¿Ni el de usted.» 

Car. Si yo soy vana, 

En mí no estará el error. 

OrltjT. Pues ¿en quién.» 

Car. En el pintor 

Que me comparó á Diana. 

Ortix. Es que veo en todas partes 
El tipo... 

Car. Es cosa notoria. 

Ortix, La imagen... 

Car. Sí , de la gloria. 

Ortix. La perfección... 

Car. De las artes. 

Ortix. (Como ella hablaré; á lo místico , 
Porque si otra vez me clavo... ) 
Con que ¿alaba usted...? 

Car. Sí ; alabo... 

Ortix. Mi ardiente entusiasmo... artís- 
tico? 

Car. ¿No le digo á usted que si? 

Y en prueba de ello, le ordeno 
Que me dibuje algo bueno 
En el álbum que está allí. 

Ortix. (¡Ah!) ¿Firmaré? 

Car. Lo permito.^ 

Ahur. I Que luzca ese ingenio! 
(El pobre es corto de genio, 

Y hay que animarle un poquito.) 



ESCENA XII. 

ORTIZ. 

Si otra Circe enredadora, 

(Siguiéndola con la vista.) 



Si diablo, mas que iñujer, 
No eres tú, á todo correr 
Se acerca tu cuarto de hora. 



ACTO TERCERO. 



ESCENA PRIMERA. 

CAROLINA, PETRA. 

Petra. Ya que duda usted que el tal 
Marchena pueda adorarme, 

Y al conato de abrazarme 
Llama pecado venial ; 
Aunque si bebe los vientos 
Por mí , en nada se rebaja 
Su nobleza, que no es pi^a 
Llamarse Petra Barrientes... 

Car. Bien; me desdigo. Perdona, 

Y di... 

Petra. Soy de alto solar. 
Mi tio don Baltasar 
Maldonado y Escalona... 

Car. Digo que fué mucho ultr^e..., 
Pero tal grano! y lo demás... 
Mañana me contarás 
Los timbres de tu linaje. — 
Con que ¿ otra nueva perfidia Y 

Petra, Sí, pero tal i Dios benigno! 
Que en cometerla es mas digno 
De compasión , que de envidia. 

Car, ¿ Por qué ? Habrá visto un palmito 
Que mas que el mió le agrade; 

Y aunque á tus ojos enfade. 
De gustos no hay nada escrito. 

Petra. Una audiencia solicita 
Con intención buena ó mala... 

Car. ¿Qué me importa...? 

Petra. En esta sala... 

Car. ¿ Cómo ! ¿ Aquí ha de ser la cita ? 

Petra, Aquí y dentro de un momento. 

Car, Si otra belleza le abrasa, 
Bien; mas traerla á mi casa 
Es sobrado atrevimiento. 

Petra. ¡ Qué ! ¡ Si no viene de fuera ! 
Vive aquí su dulce bien. 

Car. Aquí ¡yno eres tú!...Pues¿quién...? 
¿Si será la cocinera? 

Petra. Eso no, que es caballero. 



i82 



EL CUARTO DE HORA. 



Car. Gomo es tal su extrayagandá... 
{Mirando con malieia á Petra.) 
(Y, á fe, no hay mucha distancia 
De la plancha al fregadero.) 

Petra. ¿ No acierta usted todavía 
Quién la usurpa la victoria P 

Car. No sé... Aquí... 

Petra. Dofia Llborta. 

Car. ¿ Qué estés diciendo? { Mi tía I 

Petra. La misma que viste y calza. 

Car. ¿A pesar de los cincuenta? 

Petra. Solo sus virtudes cuenta 

Y hasta las nubes la ensalza. 

Car. O ese hombre ha perdido el juicio, 
O el despecho le consume, 

Y darme zelos presume 
Con tan extraño artificio. 

Petra. Él me hablaba muy formal, 
De boda y de... 
Car. \ Bobería I 

{Riéndoi:) 

Y es inútil, que mi tia 
No querrá oírle. 

Petra. Si Ul. 

Car. ¿Si?... Mejor. 
Petra. (Ya, sagun tmas. 

La banderilla hace efecto.) 
Car. Se reirá del proyecto 

Y le dará calabazas. 

¡ Cuidado, que el tal Marchena 
Es mas bobo que el de Coria 1 

Petra* Entre él y doña Uboria 
Va á ser donosa la escena. 
¿ No le pica á usted un poco 
La curiosidad? 

Car. ¿A mí? 

No. 

Petra. (Pues yo juro qae li.) 

Car. ¿Quién hace easo de on loeoP 
Me voy. Negocio tan grave 
A solas se ha de tratar. 

Petra. (Tú vendrás luego á atisbar 
Por el ojo de la llave.) 
Le diré á doña Liboria... 

Car. Que estoy bordando en la reja. 
(¿También á la pobre vieja ! 

(Téndou.) 
Esto ya pica en historia.) 



ESCENA II. 
PETRA. 



Ella quisiera imitar 
Al perro del hortelano, 
Mas donde las dan laa i 
Como dice aquel adagio 



No digiere á dos tirones 
La pildora que ha tragado. 



ESCENA m. 
PETRA, MARCHENA. 

Mareh. ¿Se fué Carolina? 

[Álapuiria.) 
Petra. 81. 

Ya está usted Berrido. 
Mareh. \ Brato ! 

(íntrandó.) 
Petra. Violentando mis principios 

Y mi carácter, acabo 

De ser chismosa como una 
Criada de tres al cuarto; 
Pero de alguna manera 
He de agradecer el alto 
Interés que usted se toma 
Por mi Ortiz idolatrado. 

March. Ya te he dicho, y otra tes 
Te aseguro que me encargo 
De colocarle. Es muy fácil. 
Tengo influjo en el Senado; 
Como Pedro por su casa 
Entro en el real palacio; 
Tuteo á cinco ministros 

Y á cuarenta diputados, 

Y el director del tesoro 
Hace lo que yo le mando. 

Petra. (Miente sin temer de Dios , 
Pero bien puede hacer algo 
Si quiere.) 

March. ¿ Dudas...? 

Petra. No dudo. 

March. Y si das á Ortiz la mano, 
Me ofrezco á ser tu padrino. 

Petra. Muchas gracias. Sin reparo 
Puede usted serlo, que noble 
Soy por los cuatro costados, 

Y en mi casa solariega 
Alguno ha vestido el hábito 
De Alcántara... 

March. Sí. 

Petra. Mi Uo 

Don Baltasar Maldonado % 

Y Escalona... 

Jíarc^. Alguien ae acerca. 
Ya me contarás despacio... 
Petra. Es la vieja. 
M«r€h. Adioi, ilustre; 



ACTO TERCERO. 



i83 



{AdioBt 
P§ira. Bmo á usted la mano. 

{Con gTCñ)€dad,) 



ESCENA IV. 
DoíiA LIBORIA, MARCHEN A. 

Match, ¡Señora! 

Lih. iMarchena amigo!— 

Con que vusted me quiere hablar 
A Bolas? 

Match. ¡Ah!...Sí. 

Lih, Corriente. — 

Siéntese usted. (5e nenian.) 

Vamos, ¿qué hay? 
Se tratará de la boda... 

Match, I Ah I Sí , señora , si ; mas... 
No de la que usted presume. 

Lib, ¿Qué dice usted ? Pues ¿ dé cuál ? 

Match, No será ya Carolina 
La que me lleve al altar. 

Lib, ¡ Cómo 1 Desde esta mafiana , 
Que la dejé en el sofá 
Con usted, no he vuelto á verla. 
Tenia que visitar 
A tres amigas... 

Match, (i Me alegro 1) 

Lib, ¿ Qué ha habido ? ¿Se Tnalva atrás f 

March, ¿Qué sé yo... P Creo que bOm* 
Pero á mi ¿qué se me daP 

Lib, ¿Qué escucho? 

Match. Yo no U hablé 

De proyecto conyugal , 
Porque otra idea, otro objeto 
Turbó de mi alma la pas, 

Y embargando mis sentidos 
Un rapto sentimental , 
Despegar podía apenaa 

La lengua del paladar. 
La dije al fin... no sequé... 
Con loa ojos hacia allá , 
(Mosttando la fmetta par d»n4t h fiié 
doña Liboria «n el acto segunéo.) 

Y despidiéndome de ella 
Con aire poco galán , 
Sb la puerta de ia calle 
Me desahogué con un ¡ay I 

Lib, Pero eso ¿qué significa ? 

Maireh. «gniflea, y claro esté. 
Que el corazón me han heiide 
Los ojos de otra beldad. 

Lib. ¿Otra beldad? ¿Desda cuándo? 

March, Desde hoy ; pero dias ha 
Que sentía yo los sintonías 
Precursores de mi mal. 



Lib, i Yaya en gracia I ¿ Y quién ha sido 
La agresora? 

March, (Singular 
Pregunta I ¿ Quién ha de ser? 
Harto me he explicado ya. 
Si usted tiene una conciencia 
Se lo puede preguntar. 

Lib, ¡Calle...! (Admirada,) 

March* ¿K quién miran mis cjeé 

Con ansia de amor voraz? 
¿Cuya es la mano que estrecho...? 

Lib, ¡Suelte usted con Barrabás, 
Que me la estruja ! 

March. ¡Ay Liboria 1 

Lib. ¿Qué farsa de carnaval 
Es esta? 

March. \ Pluguiera á Dios 1 
Mal provecho me haga el pan 
Si miento. 

Lib. Pero ¿ usted sabe 
Que peino ya la mitad 
De un siglo? 

March. Lo sé. ¿Y qué importa? 

Lib. ¿Que puedo ser su mamá? 

March, Sí, señora. ¿Y qué? La mia 
Está ya en la eternidad. 
Usted será para mi 
Esposa y madre á la par. 

Lib, Usted ha almorzado fuerte. 
Por lo visto, y el champan,,, 

March. ¡Señora!... 

Lib. O desesperado 

Por alguna iniquidad 
De Carolina, desea 
Suicidarse. 

March, No , no hay tal. 
Obro por convencimiento. 
Si lo duda usted ¿hay mas 
Que cogerme la palabra, 

Y Cristo con todos? 

Lib. I Ba ! 

Déjese usted de embelecos. 
Tengamos la fiesta en paz. 

March. ¡Señora , que hablo de veras 1 
(Jfuy acalorado.) 
Óigalo la vecindad ; 
Óigalo todo Madrid. 
O no me caso Jamás, 
O me caso con usted. 

Lib, Pero... (¿Si será verdad?) 

March. Usted no se hace Justicia. 
El tiempo es un animal 
Muy destructor, pero hay flores 
Que respeta el huracán. 

lib. ¡Adulador! 

March. ¿ No pasean 

Hechas un brazo de mar 

Y llevando al retortero 



18ÜI 



EL CUARTO DE HORA. 



Mas de un Fulano de tal 

Ciertas crónicas vivientes 

Con mas fecha que Abraham?— 

Mas no hablemos de lo físico. 

Que, aunque lo puedo ensalzar 

Sin mentir, como es usted 

Modesta , no me creerá. 

jNo ha podido usted prendarme 

Con su mérito moral? 

Ese mismo medio siglo 

¿ No puede entrar en mi plan 

Filosófico P 

Lib. ¿ Es posible 
Que esté en su Juicio cabal 
El que...? 

Mareh. Señora, me canso 
Pe andar hecho un asacan 
Galanteando baboso 
A moiuelas en agrai. 
Insustanciales, coquetas... 

Y algunas un poco mas. 

Ya no hay que esperar cordura 
Ni Juicio , ni cristiandad 
Sino en mujer coetánea 
Del principe de la Paz. 

Lib. i No tanto, por Dios, no tanto!... 
{Can viveMo.) 

Mareh. O eircum cirea. Es igual.— 
En fin, usted me conviene. 
Porque usted me mimará. 
4 Si?; y con usted estoy libre 
De un ataque cerebral , 

Y usted tiene religión, 

Y no me derrochará 
En dijes y miriñaques 
Mi renta patrimonial. 

Lib, I Compadre! , no será mucho 
Lo que haya que derrochar. 
Que siendo usted segundón... 

Mareh. Es que mi hermano Tomás 
Tira á tísico, y espero... 

Lib. Por dicha , tengo caudal 
Muy suficiente y no me urge 
Que muera nadie. 

Mareh. ¡ Pnes ya ! 

No decía yo... 

Lib. Y si ai fin 

Me tentara Satanás 
A casarme con usted , 
Me holgara de compensar 
De algún modo... Pero... vamos... 
I Si es una temeridad ! 

Mareh. No, señora. Estoy resuelto. 

Lib. Usted lo meditará. 

Mareh, No hay meditación que valga, 
(l Qué dura está de pelar!) 
Si usted me retarda el si . 
Me cuesta una enfermedad. 



Lib, Pero, hijo, si yo... i Jesús! 

{Ábañiedmdot$,) 
Hace un calor infernal. 

Mareh, ¿Será fuerza que lo Jure 
De rodillas? Pues bien... (Hay 
Alfombra.) A tus plantas yace 
El mas rendido mortal... 



ESCENA V. 
Doña LIBORU, CAROUNA, MARGHENA. 

Car. ¿ Qué veo ! 

Lib. I Alce usted, demonio ! 

Car. ¿Es mi tía el capellán 
Con quien usted se confiesa? 

Mareh. Sí, y pecador contumaz, 

{Levantándote.) 
Si el adorarla es pecado , 
No me enmendaré Jamás. 

Lib. (Yo no sé lo que me pasa.) 

Car» I Qué tiUpalon tan audaz ! 
Con que ¿usted ama á mi tia? 

Mareh. Es mi gloria , es el imán... 

Car. {Calle usted! Si mi desvio 
Tanto que sentir le da; 
Si por un necio despique 
Quiere á otra dama obsequiar, 
Siquiera nrda usted la farsa 
De un modo mas natural , 
Mas verosímil. 

Lib, (No creo 

Que es tanta la impropiedad.) 

Mareh. No hay farsa aquí , señorita. 
Yo soy hombre muy formal. 

Car. Mofarse de una señora... 

Mareh. ¡No! 

Car. Tan respetable y tan... 

Mareh. Pero eso, perdone usted, 
¿Es envidia ó caridad? 

Car. ¡Envidia! ¿Creerá ese sandio 
Que tengo zelos? 

Mareh. Quizá. 

Car. Amante que yo desdeño 
¿Qué zelos me puede dar? 

Mareh. | Ah I... Con que ¡ usted me des- 
deña! 
Me alegro. ¿Y de cuándo acá? 

Car, Otra insolencia. Pues ¿cuándo 
Quise yo á usted? 

Lib. I Eh I Callad, 

Que esas disputas... 

Mareh, Ocioso 

Es volver la vista atrás. 
Si usted me ha querido , bueno ; 



ACTO TERCERO. 



185 



St no me h^ querido , en pai. 
Vida nueva, y de su capa 
Haga un sayo cada cual. 

Car, ¿Qué prendas tiene usted mias 
Para tanta fatuidad? 
Pero usted ¿podrá ufarme 
Que con amoroso afán 
Ayer me escribió un billete...? 
Maireh. Sí; fué un capricho fugaz.. . 
Car. ¿Y boy me ha declarado en yerso...? 
Mareh» Señora, ¿ en qué tribunal 
Baria fe semejante 
Documento? Y además , 
No es hoy cuando yo he compuesto 
Esa décima. 

Car, i Es capax 

De negarme... ! 

Mareh, En cuarenta álbumes — 

I Qué revesado plural ! — 
La he puesto ya , por mi cuenta. 
Car, I Qué oigo! 

Mareh, Con solo variar 

El nombre de la agraciada 
Sirve para todas. 
Car, ¡Ab! 

Mareh. Es un comodín, es una 
Especie de circular... 
Car. iBasU , hombre indigno! i Villanol 
(5« sienta sofocada.) 
Mareh, Si una cnipa tan venial... 
Car. { Basta , digo 1 
Mareh, Nos veremos 

{Á doña Lihoria.) 
Luego que la tempestad 
Se iMse.— A los pies de usted. 

{A Carolina, que lemehe la espalda.) 
I Adiós, cara celestial! 

{A doña Liboria muy tierno.) 
Lib, Ahur. {Con agrado.) 

Mareh, (\ Pobre !... Ya la tengo 

{Mirando á Carolina,) 
Mas blanda que un cordobán. 



ESCENA VI. 

CAROUNA , DoAa UBORIA. 

Car. ¡Qué infamia ! t Qué osadía ! 

{Levantándose.) 
I Negar que me ama el necio 
Y vengar mi desprecio 
Cortejando á mi tia ! 
Pero usted... ¡Oh I no espero 



Que al cabo de sus años 
Crea tales engaños 

Y ame á.tal embustero. 
Vengar con ese ardid 
Mi desamor desea, 

Y acaso que usted sea 
La risa de Madrid. 

Si es cierto lo que ha dicho , 
Si es para su alma el fuego 
De amor cosa de juego 

Y efímero capricho ; 

Si asi la fe que ostenta 
Con las muchachas muda , 
¿ Qué hará con una viuda 
Que raya en los cincuenta? — 
Mas son vanos antojos, 
Que cuando vuelva y charle 
Como hoy... sabrá usted darle 
Con la puerta en los ojos. 

Lib. No lo digas , ni en chanza. 
¿ Eso había de hacer? 
No, no soy yo mujer 
De tan mala crianza. 

Car. Y aunque con mil extremos 
De su amor haga alarde , 
¿Cree usted que él se guarde 
Para usted? 

Lib. ¿Qué sabemos? 

Car. \ Y usted le dijo amen ! 

Lib. Aun no. 

Car. ¿ Y le oyó con goso? 

Lib, Lisonjas de un buen moio 
A todas suenan bien. 

Car, Pero es extraordinario 
Que en la edad de mi tia... 

Lib. Aun tengo yo, hija mia, 
El alma en el almario. 

Car. Sí tal ; pero ¡ por Dios ! 
Ajuste usted la cuenta. 
De veintiocho á cincuenta... 

Lib. Catorce. 

Car. I VeinUdos ! 

Lib. Bien... Deja con su tema, 
Sobrina , á cada loco. — 
Ni hay locura tampoco. 
Que él obra por sistema. 
Y él , que no habla en vascuence , 
Lo explica con tal gracia... 

Car. ¿Sistema? \ Es mucha audacia... i 

Lib. Si le oyes te convence. 

Car. Con que es decir que usted , 
Aunque un enredo fragua... 

Lib. Nadie dice : de esta agua 
No beberé... con sed. 

Car, Tia, la cosa es grave ; 
Los hombres no son buenos $ 
(Casarse usted...! 

Lib. De menos 



186 



EL CUARTO DE HORA. 



Nos hizo Dios. ¿Qaién sabe...? 

Car. Todo eso es mojiganga. 

Lib, Tal yez. 

Car, Tramoya, enredo, 

Farsa , flocion... 

Lib. Concedo; 

Mas si es verdad |qué ganga! 

Cw. \ Y usted decide...! 

lib. ¿YoP... 

No sé, tpobredemí! 
Este dice que si. 

{Con la fMmú m ék tofotltm,) 
Esta dice que no. 

(Con 2a manú en la frente,) 
Estoy como un potro. 
No sé al fin de la fiesta. 
Si este vencerá á esta , 

{Repitiendo la acción.) 
O esta vencerá á estotro. 
La cosa en conclusión , 
Bella sobrina amada... 
Merece ser tomada 
En consideración. 



ESCENA Vn. 

CAROLINA. 

Para acabar de volarme 
Faltaba la extiavaganeia 
De mi tia. Cuando debe 
Enviar en hora mala 
A ese hombre... Maa ¿ qué me importe? 
Allá los dos le las hayan. 
Ella llorará su engaho 

Y él llorará mi venganza. «- 
I Insensato 1 ¿ Pensará 

Que la que fiel no le atnaba 

Inconstante y fementido 

Le ha de querer ? t Qué bobada ! 

Y aun fingir otros amores , 
Aunque ridículos, i vaya! ; 
Pero venirme con fieros , 

Y aquella risita falsa , 

Y aquel tonillo burlón , 

Y ¡la circular...! 1 0h 1 Cara 
Le saldrá la gioaeria. 

{Tota la eampanüla.) 
A mi ninguno me ultraja 
Impunemente. — Que venga 

{A un criado (¡ue llega á la puerta.) 
El señor de Ortiz , y traiga 
fA afbum. ( Yate el criado.) 

¡Ah! ¿Será cierto? 



{ Una circular I De rabia 
No veo, y quisiera ser 
Hombre... Si ayer toleraba 
Su enfadoso galanteo , 
Hoy le odio con toda el 



ESCaENA vin. 

GAROUNA, ORTIZ. 

Ortix. Señorita... 

Car, Venga el álbum. 

[Lo toma con enfado y lo hojea,) 

Ortix. (¡Ay Dios I Lo toma enojada... 
¿ Qué será P ¿ Qué busca en él ? 
Hoy va á morir mi esperanza.) 
Si busca usted, Carolina... 

Car. Busco, y ya tardo en hallarla , 
Una hoja que está de mas 
En este aUmm. 

Ortix. ¿Cuál...? ¿Qué eausa...? 

Si busca usted , señorita , 
La que estaba destinada 
A mi pinoel y á mi nond>re, 
Todavía... 

Cor. ¿Qué? 

Ortt'jr. Está blanca. 

Car. Pues entonces falta una 
Y otra sobra. 

Ortix. I Ah ! . . . Yo pensaba... 
({Respiro otra vez!) 

Car. Y mal 

Puede sobrar la que falta. 

Ortix. (i Qué oigo, cielos 1} 

( Animado. ) 

Car. Esta es 

La que yo busco. 

Ortix. O me engañan 

Los ojos, ó son los versos 
De Marchena. 

Car. Si. {Mal haya 

Quien los escribió 1 

Ortix. (i Ay! ¿Sabrá 

Que fui yo... P) 

Car. Cosa mas mala 

No la he leido en mi vida. 

Ortix, Pues ¿ eómo...P si esta mañana... 

Car. No supe lo que me dije. 

Ortix. Para tan hermosa dama , 
Pobre es la ira de Herrera , 
Tosco el laúd de Petrarca ; 
Mas bien puede amar un hombre 
Con delirio , y por desgracia 
Ser mal poeta. 

Car. Es verdad ; 



ACTO TERGBRa 



iS7 



Pero el blanco do mi saRt 
No es el poeta. 
Oriix, ({Oh ventara !••.) 

Car. Sino el amante. 
Orltjr. (lAyDiosUHabU 

De él ó de mi?) 
Car. Unas ttjeraa. 

Ortix. i Volando I 
{Totna unas de la meta di eteHíorio y $e 
Uuda.) 

¿ Para cortarla ? 
Car. Es claro. Téngame usted 
El álbum. 

{Lo hace ati Ortix , y Carolina corta la 
hoja.) 
Ortix. f\ Qué linda parca !) 
Car. Apártese usted, que puedo 

{Concluyendo de cortar la hoja.) 
Darle una tijeretada. 

Ortix. Señora... Yo... (Soy un tonto. 
Ahora no encuentro palabras.) 
Se echara á perder el álbum... 
(¡ Ya dije una patochada !) 

Cenr. El álbum es lo de menos. ~ 
Pero esta injuria no basta. 

(Hace pedúxoe la hoja.) 
Ortii. ¿Rompa nated la hoja? 
Car. Sí. 

No quede una letra sana. 
Ortix. Grave motivo sin dada... 
Car. Sea cual fuere la causa, 
Para mi ese hombre acabó. 

Ortix. ( ¡O boca de miel y de ámbar !) 
Mas... si viene arrepentido. . 

Car, Le volveré las espaldas. — 
Dígaselo usted asi. 
Ortix. Bien. ( i Cielo, á mi me lo encarga ! ) 
Oar. ¿Y el dibujo prometido? 

{Toca la campanilla.) 
Ortix. Lo haré » lo haré sin tardania.— 
¿Acabaré de rasgar 
Esta hoja? 

(Mostrando el margen que quedó de la que 
cortó Carolina.) 
Car. No. Se planta 
Otra encima... 
Ortix. Si, señora. 

Petra. SehoriU... {Entrando.) 

Car. Asi no salU 

La del otro lado. 
Ortix. Bien. 

Car. Vé á mi tocador y aguarda. 

{A Petra.) 
{Vase Petra.) 
Ortix. Medio pliego de marqnilla... 
Car. No. Mejor será una estampa. 



Ortix. ¿Cuál podremos? 
Car, «Qné sé yo?.i 

La cabeza de Diana. 



ESCENA IX. 

ORTIZ. 

{Oh divina criatura I 
I Y yo, coraion de mandria, 
Temia... 1 1 Y después de oír 
Tan halagüeñas palabras 
No la digo mil locuras 

Y no me arrojo á sus plantas 

Y muero de goso en ellas 1 
Porque (no hay duda! me ama. 
Menosprecia á mi rival ; 
Melódico á solas; rasga 

Sus versos... ¿Y la donosa 
Monería con que amaga 
Mi mano con las tijeras , 

Y se sonríe y exclama : 

« Apártese usted , que paedo 
Darle una tijeretada? » 
Si yo no fuese un estdpido 
U hubiera dicho t • Otra llaga 
Mas profunda me han abierto 
Esos (4oa en el alma. • ^ 
¿Y darme á mi la sabrosa 
Comisión do echar con cajas 
Destempladas al compadro 
Andaluz? \ Y con qué gracia 
Para remendar la hoja , 
En buen hora mutilada , 
Dijo al partir : • Ponga usted 
La cabeza de Diana ! > 
¿ Qué mas prueba de su amor?— 
Feliz décima prosaica , 
Recogeré tus firagmentos 

{Recogiendo lot pedaxos.) 
Gomo si fueran de plata. - 
Trofeo sois de mi dicha... 

{ConUmplándotoe.) 
(¿Quién Ttene... ? Ella... Es la orlada. ) 
{Viendo d Petra loe guarda y va d íimmr 

el álbum.) 



ESCENA X. 

PETRA, ORTIZ. 

Petra, (Se turba al verme y csqulvt 
El peligro de un desden* 



188 



EL CUARTO DE HORA. 



Al fin me obligas, mi bieD, 
A tomar la initiativa.) 
Oiga usted , señor de Ortiz. 

[Ortix vuelve la cábexa,) 
Ortiz. ¡Ahí... Voy... 

{Cierra el álbum.) 

Petra. (De un modo indirecto... 

Me da lástima en efecto 
Y quiero hacerle feliz.) 

Ortix. ¿Qué se ofrece, amable Petra? 
(Se acerca á Petra quedando en frente de 

eUa y de la puerta por donde $e fué 
Carolina.) 

Petra. Hay una hermosura aquí 
Que usted idolatra... 

Ortix. ¡Ahí Sí. 

Petra. (¿No digo? Al pié de la letra.) 
Pero usted , Joven modesto 
Y tímido en demasía , 
No le ha dicho todavía : 
Yo te amo con fin honesto. 

Ortix. {Temo tanto sus enojos I... 

Petra. ¿ Es algún gato montes ? 

Ortix. Mas ya muestro mi interés 
Por rodeos... , con los ojos... 

Petra. No lo echa la dama bella 
En saco roto. Es ladina... 

Ortix, Yo ... (La dama es Carolina; 
Sí. Viene de hablar con ella.) 

Petra. Deja usted pasar los días 
Por un liviano temor. 

Ortix. Sí; acaso... 

Petra. Pero el amor 

Sabe igualar Jerarquías; 

Y ella ha soltado tal vez , 
Sin ofensa del recato , 
Prendas qne del mas pacato 
Vencieran Ui timidez. 

Ortix. ¡ Ah I Sí. Ya es delito y grave 
Mi silencio. 
Petra. Yo lo digo , 

Y haga usted cuenta , mi amigo , 
Que de ella misma lo sabe. 

Ortix. ¡Cuánto te duele mi pena, 
Petrita, y cuánto agradezco...! 

Petra. Sin otras pruebas que ofrezco , 
Dígalo el pobre Marchena... 

Ortix. Tronó; lo sé. 

Petra. Y mas de cuatro 

Que quisieran merecer 
La dicha... 

Ortix. I No mas I ¡Mujer 

\Entu9iasmado.) 
Celestial, yo te idolatro! 
Petra. ( ¡ Gracias á Dios ! ) { Eso sí I 



Al galán le toca hablar. 

Yo... ¿qué mas me he de explicar? 

Ortix. Todo te lo debo i tí, 
Linda Petra. 

Petra. Y cuando el lazo 
Venturoso... 

Ortix. \ Oh 1 Cuanto quieras. 
Tuyo soy de todas veras. 
Petra. ¡AyOrtíz!... 
Ortix* \ Dame un abraso I 

{Fuera de ii.) 
{La abraxa.) 
Petra. ¿Qué hace usted... ? 

[Sin desviarte.) 
Ortix. Sin Juldo estoy. 

Petra. Pero estando ya resuelta 
La... 

(Orríjí se desprende de los braxos de Petra 
y pasea con suma agitación.) 
Ortix. ¡Qué gozo! 

Petra. ( ¡ Ya me suelU ! ) 

No me ofendo... 
Car. ¡ Petra ! (Dentro.) 

Petra. | Voy ! 

Ortix. Yo también , que mi alegría 

{Siguiendo á Petra.) 
Ya no consiente demora, 
Y... 

Petra. No , no entre usted ahora , 
Que no es Uempo todavía. 

{Vase cerrando la puerta.) 



ESCENA XI. 
ORTIZ. 

Volveré loco de amores 
A Jurarla eterna fe. 
Ahora es probable que esté — 
¡ Ay Dios t — en paños menores. 

(Vase nevándose el álbum.) 



ACTO CUARTO. 



189 



ACTO CUARTO. 



ESCENA PRIMERA. 

ORTIZ. 

¡ Qaé angostia ! Petra no sale; 
No me llama CaroliDa... 
¿Si aquella declaración... 
Por embajada... seria 
Un capricho de los suyos 

Y ya estará arrepentida ? 
I Quizá me supone loco 

Y se lia propuesto la impía 
Mofarse de mí I Y ¿no pudo 
Equivocar la consigna 

Su doncella ? ; Ay infeliz, 
Que ya llegado creia 
El cuarto de hora... ! Han abierto 
La puerta. ¿Será ella misma... ? 
No. Es Petra... 



ESCENA 11. 
ORTIZ, PETRA. 

Petra. \ Ay , Ortii de mi ahoa 1 

( Viene llorando.) 

Ortix. ¿ Qué es eso ? ¡ Lloras 1 1 Suspiras 1... 

Petra. Carolina es inflexible. 

Ortix. ¿Qué oigo? 

Petra. ¡ Corazón de víbora ! 

Ortií, ¿Es posible?... 

Petra. \ Ella no ama , 

Ni amó Jamás I 

Ortix. ¡Oh desdicha I 

Con que ¿me desahucia! 

Petra. \Ah\ Si; 

¡Nos desahucia! 

Ortix. ¿Cómo...? Explica... 

¿Nos desahucia? 

Petra. Si, seítor. 

La he contado la reciproca 
Ternura de nuestras almas... 

Ortix. Sí; ¡de la tuya y la mia ! 
(¡Pecador de mi !) 

Petra. ¡ Y me ha dado 

Un sofión ! 

Ortix. (¡ Cayóme encima 
El castillo que en el aire 
Fabricó mi tontería !) 

Petra. | Qué abatido y pesaroso 



Está usted ! No es marayilla. 
¿Quién había de pensar... ? 

Ortix. Sí; ya ves... (¡Brava conquista 
Hemos hecho!) 

Petra, Yo he creído 

Que era un acto de política 
Darle parte de la boda... 

Ortix. (¡Ubodal) 

Petra. Y me prometía 

Un buen regalo nupcial 
Siendo ella nuestra madrina; 
Mas ya me pesa en el aUna... 

Ortix. ¡Yámí! 

Petra. Mi orgullo se irrita 

De un paso tan imprudente. 
Apuesto á que mis mejillu 
Están ardiendo. — Pues ¡digol 
Las de usted... 

Ortix. Echando chispas. 

¡Si es natural ! (¡ Yoto á briós!) 

Petra. \ Mirarme, soltar la risa 
Suponiendo que mi triunfo 
Es ilusión ó mentira, 
Y sin dejar que me explique 
Exclamar hecha una arpía : 
« ¿Quién es ella, la muy zafia , 
Para aspirar á la dicha 
De casarse con Ortiz ? » 

Ortix. ¿ De veras ? (j Esto varía 
De aspecto. No pierdo aún 
La esperanza.) 

Petra. Yo al oiría , 
Bajo los ojos y callo , 
Que la vergüenza y la Ira 
Me echan un nudo á la lengua. 
¡Yo zafia, Virgen santísima! 
¡Yo, Petra Alfonsa Barrlentos! 
Yo, que soy por ambas líneas... 

Ortix. No te sofoques. (Si ahora 
La desengaño, me tira 
De los pelos.) 

Petra. ¡Zafia yol - 
¿Ha estado usted en Nenjfbar? 

Ortix. No; pero... 

Petra. Pues allí están 

Las armas de mi familia. 
Un grifo, cuatro calderas... 

Ortix. Si, sí; ya tengo noticia... 

Petra. Mi tio don Baltasar 
Maldonado... 

Ortix. (¡Qué ridicula 

{Sonriéndoie.) 
Vanidad!) 

Petra. ¿Serie usted? 

{Observándole.) 

Ortix. Es que... Tengo una alegría... 
(Disimulemos.) 

Petra. ¡Qué escucho! 



i»0 



£L CUARTO DE HORA. 



Ortix. I S{ , Petn 1 Mi pMho abrtga 
Un c4>razon entusiasta » 
Qae redobla an energía 
Guando otros menos ardientes 
Desmayan y se aeoqoinas. 
Petra. ¿Sí? 

Ortix, Los obstáculos son 

La salsa mas exquisita 
Del amor. Yo los quisiera 
De aquellos que ponan grima; 
Grandes, terribles... 

Petra, \ Oh dulces 

Palabras que me electriían t 
Ortix, Gomo loe trabajos de Héreales. 
Petra, ¡Ortismlol 
Ortix. (iPobrecillal) 

¿ Y quién se apura por eso r 
Lo que urge no es la madrina , 
Sino... 
Petra, BI marido. 

[Con prontitud.) 
OrHx. La novia. 

[Lo mismo,) 
Petra, Por mí, si quieres que riña 
Ahora mismo y nos marchemos 
Aunque sea á una guardilla... 

Ortix. No. Todo se compondré. 
Al fin cederá la niña ¡ 
Lo espero. Yo la hablaré... 
(l Pues no tiene poca prisa 
La Barrientos !) 
Petra. Gomo quieras. 

Ortix. No te des por entendida... 
Petra. Bien. 

Ortix. Y basta el momento critico 

Te aconsejo que suprimas 
Guando haya testigos ese 
Toteo... que es mi delicia. 
Petra, ¿Qué plan es el tuyo...? 

[Suena dentro una campanilla.) 
iVoyl 
Ortix. (¡Qué oportuna campanilla I) 
Adiós, adiós... Hablaremos 
Despacio... 
Petra. Adiós , vida mia. 



ESCENA III. 
ORTIZ. 



t Eal soné el cuarto de hora 
De esa pobre. — Y la maldita 
Pudiera comprometerme. 
iVaya , que es rara manía 



Figurarse... 1 Siento pasos. *- 
Es mi amada Garolina. 



ESCENA IV. 
GAROLINA, ORTIZ. 

Car, Me alegro de ver á usted. 

Ortix, Señorita, siempre estoy 
Anhelando... 

Car. ¿Estamos solos P 

Tenemos que hablar los dos. 

Ortix. (¡Ah cielo!) Solos estamos. 

Car. Mi tia... 

Ortix, Al Jardín bajó. 

Car. Estamos reñidas. 

Ortix. ¿Qué oigo? 

¿Puedo saber la ocasión...? 

Car, Es mi riyal. 

Ortix. ¿Es posible? 

¿Desde cuándo? 

Car. Desde hoy. 

Ortix. (¿Se habrá prendado de mi 
Gomo la otraPj 

Car, El señor 

De Marchena,.. 

Ortix. I Ya! Se trata 

Del andalui... (| Es que soy 
Muy necio 1) 

Car. En un arrebato 

De Yengativo furor 
Se declaró su galán , 
Y como es tan embrollón 
Que juraría muy serio 
Que es de noche haciendo sol , 
{Asómbrese usted 1... la pobre 
De mi tia le creyó. 

Ortix. ¿Y quién sabe...? 

Car. Has cuando ella 

Lo reflexione mejor. 
Esa nube que la ofusca 
Se disipará tcIoz. 

Ortix. (Ahora conviene llevar 
La contraria.) ¿Qué sé yo? 
Guando el diablo se apodera 
De una señora mayor... 
Car. Mi tia conocerá 
Que esa es una burla atroi , 
Infame... 
Ortix. ¿Y si no lo fuese? 
Car. Tan joven y hombre de pro, 
¿Iría á buscar Marchena 
Gonsorte en un panteón? 

Ortix. Al fin , aunque entrada en años » 
No es ningún monstruo feros 
Doña Liboria. Es muy rica , 



ACTO CUARTO. 



i9i 



Y esU 68 una tentacioo... 

Car. Galán qu9 me quiso á mi 
¿Pondría en ella so amor? 

Ortix. No trato yo de poner 
En absurdo parangón 
La tía con la sobrina. 
¿Quién compara el arrebol 
Del alba con las tinieblas 
T la zana con la flor? 
Pero no todos los hombres 
Son iguales, y la vos 
Del resentimiendo snele 
Abogar la de la rason. 

Car. ¡Qué sofístico está usted I 
I Qué sutil procurador 
De malas causas 1 

Ortix. Señora... 

(¡ Armas contra mí la doy ! 
En nada acierto.) 

Car. No es mucho 

Que defienda con calor 
Semejante extravagancia 
Un hombre que, acá ínter nos , 
Ama con tan poco gusto 
Y con tan poca ambición. 

Ortix. I Ahí ¿ Lo dice usted por Petra? 
Ese ha sido un quid pro quo. 
Esa muchacha está loca , 
O alguna conjuración , 
Algún... I Por Dios, Carolina, 
No la crea usted , por Dios ! 
Car. ({Pobre moiol) 
Oriix. ¿Quiere usted 

Que la llame y...? 

Car. No , señor. 

¿ Qué me importa á mí... ? 

Ortix. No es eUa 

Quien reina en mi corason. 
Otra... 
Car. Bien. Siéntese usted. 

{Interrumpiéndole.) 
Ortix. ¿Yo?.,. ¿Dónde...? 

{Detetmeertado.) 
Car. A la mesa. 

Ortix. Voy. 

{Lo bou.) 
Car. Será usted mi secretario 
De cámara... 
Ortix. Tanto honor... 
Car. Tome usted papel y pluma. 
Ortix. Muy bien está, (i Qué inteneion 
Podrá ser la suya?) ¿CarU 
Para alguna amiga? 

Car. No. 

Es carta para un galán. 
Hágame usted el favor 
De escribir lo que yo dicte. 



Ortix. (I Un galán! ¿Si seré yo?) 
Car. « Señor don Pedro Marchena. » 
Ortix. ¿Cómo? {Vivamente.) 

Car* Yo hablo en español. — 

« Señor don Pedro... » 
Ortix. « Don Pedro... » 

{Escribiendo*) 
Car. « Marchena. » 
Ortix. (Sin remisión 

Le va á despedir.) « Marchena. » 
Car. • Mi apreciable amigo. » 
Ortix. (lAblíSoy 

Perdido !) ¿ Apreciable ? 
Car. Sí. 

Ortix. « Amigo. > 

Car. • Hay culpas que son 

Imperdonables. » 
Ortix. (¡Bien I iBlenl) 

Car. « Pero podré sin rencor 
Escuchar... » 
Ortix. (¡Malo 1) « Escuchar. » 
Car. • Los descargos de usted. » 
Ortix. (|Ohl...) 

« Descargos de usted. • 

Car, « Y acaso 

Perdonarle... » 

Ortix. (To me voy 

A desmayar.) « Perdonarle..* » 
Car. i Qué torcido va el renglón I 

{Acercándose.) 
Ortix. ¡Tengo hoy un pulso tan malol... 
Vea usted... 

Car. Eso al doctor. — 
Acabemos el período. 
« Si luego que dé el reloj 
Las nueve... • 
Ortix. (¡ Ay Dios !) 

Car. «Viene usted 

A pedirme absolución. » 
Ortix. i Pero esto es darle una cita ! 
Car. Claro está que se Ui doy. 
Escriba usted. 

Ortix. (i Ah !) « Las nueve... » 
Si aun le tiene usted amor, 
¿ Por qué escribirle de mano 
Ajena? 

Car. Esta prepaocion 
Puede ser útil. Jamás 
Ha visto mi letra. 

Ortix. ¿No? 

Pero conoce la mía. 

Car. ¡Obi ¡Cuánta contradicción! 
Pues bien ; ponga usted : « Post data. 
No escribo yo misma por... • 
Ortix. « Post data. • 
Car. ¿ Por qué diremos ? 

Ortix. (I Triste de mi I) 
Car. t Porque estoy 



I9d 



EL CUARTO DE HORA. 



Sangrada. » 

Ortix, c Sí ? ¿ De qué mano P 

{Atustado,) 

Car. De ninguna de las dos. 

Ortix. jAh! Creí- 
Car. I Feliz idea! 
Vendrá muerto de dolor... 

Ortix. « Sangrada. » 

Car. Y tierno, amoroso 

Gomo nunca. 

Ortix. (; Maldición 1) 

Y coando muerta lloraba 
Ia esperanza que abrigó, 
Oirá el dulce ti... 

Car. Al contrario ; 

Un no de marca mayor. 

Ortix. ¿Qué oigo! i Carolina! 

{Con alegría.) 

Car. Quiero 

Castigar su presunción; 
Despreciarle, escarnecerle, 

Y que aprenda desde hoy 
A conocer el menguado 
Quién es él y quién soy yo. — 
Mi nombre debajo ; el sobre ; 
Que lleve pronto Muños 

El billete y Muchas gracias, 

[Sonriéndote.) 
Señor secretario. Adiós. 



ESCENA V 



ORTIZ. 

¡Soy dichoso! Le aborrece. 
Quiere postrarle á sus pies 
Para tratarle después 
Con ei baldón que merece. 
No temo ya cual temí 
Que un rival mi bien destruya. 
En cada derrota suya 
Veo un triunfo para mi. 
I Tanta franqueza conmigo 
Cuando mi pecho la adora 

Y sé yo que no lo ignora, 

Que harto sin hablar lo digo I... 
Mas tan extraño rigor 
De zelos puede nacer, 

Y Carolina es mujer, 

{ Y no hay zelos sin amor I 
Si le mira con desprecio, 
¿ Por qué á verle no renuncia.* 
El desprecio no se anuncia 
Con un temporal Un recio. 



No me fio de su saña , 

Que, ciegos por la pasión , 

Nuestro mismo corazón 

Muchas veces nos engaña. 

Si me ama , ¡ bendito Dios ! ; 

SI ama á otro, me aniquila ; 

Mas si entre loe -dos vacila, 

¿Quién vencerá de los dosP 

Quizá su perdón no alcance 

Ei orgulloso Narciso, 

Pero I esa cita!... Es preciso 

Evitarla á todo trance. 

Con gemir como un pobrete 

¿ Qué hago yo ? El papel de tonto. — 

Intriguemos... Por de pronto. 

Yo no le envío el billete. 

Veremos qué viento sopla... 

í Ah, qué idea 1 \ Singular! 

Pongamos en su lugar 

Los fragmentos de la copla. 

[Loi mea.) 
Aquí están. { Fuera pereza I 

{Let pone una cubierta.) 
Cuando rompa el sobrescrito 
Y los vea, — | pobrecito! — 
Se va á quedar de una pieza. 
(Toca la campanilla y luego etcrihe el 

sobre. ) 
Ahora con mano veloz 
Finjo letra de mujer... 
\ Perfectamente 1 t Oh placer ! 

(Entra un criado.) 
Toma esta carta, Muñoz. 
(¡ Oh ventura ! No habrá cita.) 
Llévala al instante ({Pobre 
Marchena !) á quien dice el sobre. 
Lo manda la señorita. 

(Vate el criado con la caria.) 
Si yo no canto victoria , 
Al menos la hermosa prenda 
No será de aquel fachenda... 
¿Qué traerá doña LiboriaP 



ESCENA VI. 
DoSa UfiORlA, ORTIZ. 



Lib. Vamos á tener los dos 
Un rato de conferencia, 
Amigo Ortiz. 

Ortix. En buen hora. 
Nadie como yo desea 
Complacer á usted... 

^*^' Mil gracias. 



ACTO CUARTO. 



193 



Hábleme usted con franqueza. 
¿Cree usted que una mujer 
Que frisa ya en los cincuenta 
Puede pensar sin escándalo 
En dar que hacer á la iglesia 
Casando en segundas nupcias 
Con un prójimo de treinta? 

Ortis, Si creo, si, como usted, 
La contrayente conserva 
En otoño sazonado 
Ambientes de prlmaYcra. 

Lib. Cuidado, señor de Ortii, 
Que yo no pido halagüeñas 
Lisonjas, sino consejos... 

Ortix. Lo digo de todas veras. 
(La adularé, que es preciso.) 
No dude usted que hay tiellezas 
Estacionarias. Las damas 
Como usted no tienen fecha. 

Lib, (Ya son dos los que lo afirman* 
Tal vez el esp^o mienta.) 
Pero con mi fecha y todo, 
Que es positiva y auténtica , 
¿ Cree usted que, prescindiendo 
De si tengo ó no talegas , 
Haya un joven tan filósofo 
Que por consorte me quiera ? 

Ortix. Si creo, que en este siglo 
De las luces nos presenta 
Fenómenos singulares 
La sabia naturaleza. 

Lib. ¿Cree usted que ese filósofo 
Sea don Pedro Marchena? 

Ortix. Sí creo, y confieso, y juro. 
Que ha dado mas de una prueba 
De buen gusto... 

Lib, Con efecto. 

Mi sobrinita es muy bella , 

Y fuera temeridad 
Ponerme yo en competencia... 

Ortix. ¿Y por qué no? ¿ Es por ventura 
Esa niña alguna Elena, 
Alguna Venus? (t Ay Dios , 
Si Carolina me oyera !) 

Lib, i Tiene veinte años ! 

Ortix, ¿ Qué importa ? 

No es su hermosura de aquellas 
Que Hamo yo... impermeables... 
(l Maldita sea mi lengua !] 
Perennes... La especie humana 
Cada día degenera , 

Y hay oompleí iones... (No sé 
Lo que me digo.) En fin t si ella 
No le quiere !... 

Lib. ¿ Usted presume. . . ? 

Ortix. ¡ Oh 1 Lo sé con evidencia. 
Me lo acaba de decir : 
Le tiene por un babieca, 
II. 



Lib. Pues en eso se equivoca* 
Vivo es como una centella. 

Ortix. Sí, señora; y muy galán, 
Muy donoso... (¡Qué blasfemia!) 

Lib, {Interesante figura! 

Ortix. {Mucho! ({Quemada la vea!) 

Lib. Si es verdad que no le quiere... 

Ortix. i Nada! Y dice que se alegra 
De que case con usted , 
Pues con eso se liberta... 

Lib. No puede ser. | Si decía 
No ha mucho que era grotesca 

Y extravagante la boda , 

Y me puso esta cabeza 
De reflexiones morales 

Y físicas...! ¡ Santa Tecla 1 

Ortix. Es porque entonces no estaba 
Convencida de ser cierta 
La pasión de ese individuo. 
Ahora ya no duda de ella. 

Lib. ¿De quién sabe...? 

Ortix. De él , de usted, 

De mi , de la casa entera , 
De todo Madrid. iSiya 
No se habla de otra materia 
En los cafés , en la bolsa !... 
(Esto es mentir sin conciencia.) 

Lib. Luego ¿él se lo dice á todos...? 

Ortix. i Y estoy viendo que lo inserta 
En los diarios ! 

Lib. ¡Me va 

A comprometer ! 

Ortix. ! Simpleza ! 

No hay compromiso tratándose 
De relaciones honestas... 

Lib. ¿ Quién lo duda ? En esta carta 
Bien claramente lo muestra. 
Léala usted. {Se la da.) 

Ortix. «Cara esposa... » {Leyendo.) 
Ya da la cosa por hecha. 
¿No decía yo... ? 

[Sigue leyendo para si,) 

Lib. Temiendo 

Que se repita la escena 
De esta mañana , me pide... 

Ortix. Sí ; ya lo veo; una audiencia 
{Volviendo la carta á doña Liboria.) 
Reservada ; y es preciso , 
Forzoso que usted acceda... 

Lib. No acabo de decidirme. 
{No sea que me arrepienta 
Luego...! 

Ortix. No hay motivo, que es 
Muy caballero Marchena , 
Y no seria capaz 
De atropellar... (á una vieja.) 

Lib. No es mi honor el que peligra ; 
13 



i»& 



EL CUARTO DE HORA. 



Basta que yo lo defienda ; 
Sino el concepto en que estoy 
De mujer prudente y cuerda. — - 
Aun siendo cierto el carifio 
Que don Pedro me pondera 
Quién me libra de las sátiras 
De mujeres y poetas? 

Ortix, Ni poetas ni mujeres 
Impedirán que usted sea 
Venturosa. 

Lih. j Y si don Pedro 
HeengafiaP 

Ortix. No hay apariencia 
De tal cosa. ^ Y sobre todo, 
Señora, el que no se arriesga 
No pasa la mar. Las trucbas 
A pió enjuto no se pescan... 
Ni se muere cada dia 
Un obispo. El tiempo vuela s 
La ocasión es calva... 

Lib. Gierlo ; 

Y andarse con etiquetas 
A mi edad... 

Orti^. Es bobería. 

Lib, Y ello, hay que darle respuesta... 

OrtU. Pronto se escribe un billete. 
Aquí hay papel, Unta , oblea... 

Lib, jUn billete? No me atrevo. 
Que si es todo estratagema 

Y él obrado nuda fe... 

Ortif. ¡Válgate Dios...! ¡Ahí Una idea. 
Escriba usted de su puño 
Sin nombre y sin cruz ni fecha : 
« Esta noche en el Jardin. > 

£t&. ¡ Bien ! A estilo de comedia 
De Tirso ó de Calderón. 
Ortix. Pues ¡vamos! 
(Llamándola d la mesa, y ofreciéndola 
una pluma.) 
Lib, Con que él me entienda , 

(rendo d la mesa.) 
Es lo bastante. {Escribe.) 

« Esta noche 
En el Jardin. » 

Ortix. Bien. Se cierra , 

Se le pone el sobres<»ito... 

Lib. No. Para mayor reserva 
(Cerrando el billeU y poniéndole oblea.) 
rásin él. 

Ortix. (i Tanto escrúpulo 1...) 
Corriente. 
Lib. Ya esU. 
Ortix. Pues venga. 

[Tomando el billete.) 
Lo haré llevar al momento... 

(Yéndose.) 
Lib. ¡ Olga usted 1 1 Que no lo sepa 



Carolina I 

Ortix. Pierda usted 
Cuidado. (Todo se arregla 
A pedir de boca. Luego... 
¡ Salga el sol por Antequera t) 



ESCENA Vn. 

DoüA LIBORU. 

¡ Ay ! De pensar en la cita 
El coraion me palpita. 
Cual si luciera otra ves 

En la vejes 
MI lozana primavera. 
Huirá del alma el esplín 
Con la dicha que me espera 
Esta noche en el jardin. 

Noche , tu curso apresura ; 
No retardes mi ventura. 
Los ojos del andaluz 
Sean mi luz, 

Y su grata voz mi gloria 
Cuando tierno paladín 

Me diga : te amo, Liborla, 
Esta noche en el jardin. 

Caro difunto Melquíades . 
Duerme en paz y no te enfades. 
{ Tantos años de viudez 1... 

I Qué pesadez \ 
Perdona si al largo duelo 
Pone tu Uboria fin ; 
Perdona si me consuelo 
Esta noche en el jardin. 

Mas si al cabo de mis años 
Lloro pesares y engaños i 
SI esto se vuelve después 

Un entremés; 
Si el galán dice : no hay mus , 
Mentí como un galopín , 
Me va á dar un patatús 
Esta noche en el jardin. 

No , que Marchena es hidalgo 

Y sabe lo que yo valgo, 

Y no ha de hacerme traición 

MI corazón. 
¡ Ah I Ya estoy fuera de quicio 
Con la boda y el festín 

Y el... Voy á perder el juicio 
Esta noche en el jardin. 



ACTO QUINTO. 



195 



ACTO QUINTO. 

ESCENA PRIMERA. 
CAROLINA. 



Venganza mía , ya tarda 
Tn ansiado triunfo halagüeño. 
¡ No sabe lo que le aguarda 
El compadrito rondeño ! 
Ya arrodillado le miro 
Con amante contrición 
Entre uno y otro suspiro 
Implorar mi compasión. -^ 
Me ama , si ¡ la imagen mia 
Reina absoluta en su pecho , 

Y se burla de mi tia 

O no sabe lo que ha hecho.— 
Mas si arrepenüdo llora , 
¿ Por qué le reservo un no P 
Mas si en efecto me adora . 
¿ Por qué le aborretoo yo f 
Si él se muestra Tengativo 
Es porque yo fui cruel. 
\ Era tan leve el motivo 
Que me indispuso con él I... 
Yo culpé su indiscreción , 
Pero ¿ soy yo mas discreta P 
El no fuera fanfarrón 
Si yo no fuese coqueta. 
Cuando en su plácido error 
Tuvo por seguro el sí , 
Fué en él exceso de amor 
Lo que fuera orgullo en mi j 

Y bien merece mi indulto 
El galán que en su demencia 
Creyendo hacerme un insulto 
Se ha impuesto una penitencia ; 
Que mostrarse ebrio de amor 
Por una vieja , aun en broma . 
Es penitencia mayor 

Que ir descalzo de aquí á Roma 
Pero otro amante mas Qno , 
Aun perdida la esperanza, 
No hiciera tal desatino 
Ni de veras ni de chanza. 
Ahi esU ese pobre Ortiz 
Que , amándome con delirio, 
Ni siquiera el infeliz 
Se queja de su martirio. 
I Para que él pudiera el cuello 
A otra mujer humillar ! 
I Para que él dijera aquello 



De la infame circular 1 

{Oh! Si amor diese la palma 

AI mas rendido y mas flei... 

El otro tiene mas alma... 

Pero ¿ quién se fla de él ? 

No obstante, él me amó primero, 

Y al cabo... k antigüedad... 
Es bizarro caludiero 

En persona y calidad. — 
Pero Ortiz es como un oro , 

Y BUS prendas... ¡ Justo Dios ! 

i Cuanto va i que me enamoro... 
De cualquiera de los dos P 
No sé qué pasa aquí adentro. 
¿Quién vencerá?... iDioslosabe!... 
Pero ello es que yo me encuentro 
En una crisis muy grave ; 

Y voy perdiendo la calnuí, 

Y ya con grito importuno — 

I Ay ! — me está diciendo el alma... 
Que es fuerza querer á alguno. 



ESCaENA II. 
CAROUNA, PETRA. 

Petra, (Dios la ampare, si se aflige.) 
I Ay señoriU I ¡Oh nuddad 1... 

Car. ¿Qué hay? 

Petra. (Pero nü OrtU lo exige... 

Y no comprendo en verdad...) 

Car. ¿No hablarás? 

P^^(^ i Tengo una pena I 

¿ No esperaba usted — ¡Aleve! — 
AI caballero MarchenaP 

Car. No tardará. Son las nueve. 

Petra. Pues le espera usted en vano. 
Le he visto junto á la noria 
Del jardín. 

Car. ¿Si? 

Petra. Mano á mano. . . 

Car. ¿Con quién? 

Petra. Con doOa Liboria. 

Car. \ Eh ! Casualidad... 

^««/•a- I Que no! 

El galán pidió una cita... 

Car. ¿Y nü tia se la dio? 

Petra. ¡ Sí señora , señorita ! 
Por detrás de los enebros 
Los vi. Están como unos topos. 
Él decía | unos requiebros!... 
Y ella... ¡vaya; unos piropos!... 

Car. i Cómo I... 

Petra. | El dianlre de la vieja! 

Car. Vamos , i si no puede ser ! 
Yo no.M 



196 



EL CUARTO DE HORA. 



Petra, SI abre usted la re]a 
Desde aquí los puede ver. 
Car, I Oh ! Si. Retira esa luz. 

[Ahriendo ía reja,) 
Observaré sin ser vista... 
Petra. \ Al fin hombre y andaluz ! 

[Retirando la lux.) 
(Abierta la reja, aparecen sentados en 
un banco del jardin doña Liboria y 
Marchenay mostrando en los ademanes 
que es muy animada su conversación.) 
Car. Allí están, i Ah ! Dios me asista ! 
Petra. ¿Quiere usted mas regocijo? 
Car. \ Y mi tía se enamora... I 
Petra. Toda mujer, como él dijo. 
Tiene su cuarlito de hora. 

Car. \ Su cuartito de hora ! ¿ Y cuándo 
Te lo dijo P 

Petra. Esta mañana. 
Por cierto que estaba hablando 
De usted... 
Car. Cierra esa ventana. 

{Con enfado.) 
(La cierra Petra.) 
Petra. Y aun por eso yo presumo 
Que él ha tendido la red 
A la tia... 
Car. ( i Me consumo !} 
Petra. Para dar selos á usted. 
Car. ¿Zelos yo? i Qué disparate 1 
Petra. Y que al fin tierna y sumisa... 
Mas ¡qué error 1 1 Un botarate 
Gomo él !... — A mi me da risa. 

(Riéndose.) 
Ria usted también... 
Car. Si , si... 

(Con risa forzada.) 
Petra. De ese amor de chirinola. 
Car. Si; pero... vete de aqui , 
Que quiero reirme sola. 

Petra. (Rabiando está. Dios es justo.) 

(Vase por la puerta de la izquierda , que 

queda entornada.) 



ESCENA in. 
CAROLINA. 

Si es cierto que ama á mi tia , 
*, Digo que es hombre de gusto ! 
Vamos, yo le arañaría. 



ESCENA IV. 
CAROLINA , ORTIZ. 

Ortix. Carolina , buenas noches. 
(A la puerta de la derecha con el 
álbum.) 
Si usted me da su permiso... 

Car. Si, si; entre usted. 

Ortiz. Como sé 

(Acercándose.) 
Que don Pedro no ha venido 
A la cita..., ni vendrá , 
Porque en el jardin le he visto... 

Car. Si ; ya sé... 

Ortiz. En dulce coloquio 

Con do&a Liboria... 

Car. ¡Indigno! 

Ortiz. Aprovecho esta ocasión 
Para venir con el libro... 

Car. I Ay , Ortu I Estoy volada. 
No se logró mi designio. 
No me vengo de un villano... 

Ortiz. Sí tal. O es cierto el cariño 
Que muestra i doña Liboria , 

Y en la culpa va el castigo ; 
O lo finge, y es peor, 
Que , como dice el antiguo 
Refrán : al que escupe al cielo 
En la cara... 

Car. Eso es muy lindo , 

Pero yo quiero vengarme ; 
Yo misma , ( y no lo consigo ! 

Y en mi casa y á mis ojos , 
Sea ó no sea artificio , 

A otra mujer galantea , 

Y para mayor ludibrio 
Tiene en su poder mi carta , 
¡ La carta en que yo le cito ! 
Esto me inquieta , me aflige , 
Me desespera. No aspiro 

A su amor. En hora buena 

Sea cortejo , ó marido 

De quien quiera... ¿Qué me importa? 

Pero ¡mi carta. Dios mió! 

Ortiz. Sosiégúese usted. La carta 
Descansa en este bolsillo. 

(La saca y Carolina la toma.) 

Car. ¿La ha devuelto? 

Ortiz» No , señora. 

Es que... no la ha recibido. 

Car. ¿Así cumple usted mis órdenes ? 

Ortiz. Doña Liboria me dijo 
Que esperaba en el jardin 
A su Marchena querido , 
Y por no exponer á usted 



ACTO QUINTO. 



107 



A un desaire... 

Car, Ese peligro 

Era quizá imaginario. 

Ortix. A la prueba me remito. — 
Mas si lo que usted quería 
Era humillar al altivo 
Andaluz, completamente 
Su deseo se ha cumplido. 
Car. ¿ De qué modo? 

Ortix. Un pensamiento 

Me ocurrió muy peregrino , 
Y sin vacilar lo puse 
En práctica. 

Car, No concibo... 

Ortix. Detrás de la mesa estaba 
Heeha doscientos añicos 
Aquella nefanda copla 
Que usted con Justo motivo 
Arrancó del álbum. 

Car. Bien ; 

¿Y qué? 

Ortix. Bajo un sobrescrito 
Le remití los pedazos... 

Car. I Qué oigo ! ¿ Con recado mió ? 

Ortix. Claro está. 

Car. ¡ Es muy singular 

£1 interés que yo inspiro 
Al señor de Ortiz! 

Ortix. Señora, 

Yo senUría infinito 
Haber errado... 

Car. (Me quema 

Con esc aire de novicio.) 

Ortix. Mas para enmendar mi error 
Hay un medio muy sencillo. 
Del cambio de los papeles 
Discúlpese usted conmigo , 
Y envíele... 

Car. ¿Qué? 

Ortix. La carta... 

Car. ¡Si ; á buena hora ! 

Ortix. El camino 

Desde aquí al Jardín no es largo. 

Car. \ Pues ya ! 

Ortix. Se pide permiso 

A doña Llboria... 

Car. ¡Dale! 

i Si no quiero! ¡ Qué suplicio I 

Ortiz. Ya que está usted tan airada 
Contra mi... 

Car. No. 

Ortix. Me retiro. 

Car. No, señor. Quédese usted. 

Ortix. Entiendo. Será preciso 
Que usted se vengue en alguno. 

Car. Si, señor. 

Ortix. Pues me resigno 

A ser la vicUnta. 



Car. ¿Usted?... 

Ortix. Si es tan grave mi delito... 
Car. ¡No tal! Usted procedió 

{Con tronio.) 
Con la inocencia de un niño. 
Ortix. Señorita... 

Car. ¿ A ver ? Veamos 

El dibujo... 
Ortix. ( i Llegó el crítico 

{Abriendo el álbum.} 
Momento !) 

{Da d Carolina el álbum abierto , y en se- 
guida toma una lux para alumbrar con 
ella.) 

Aquí está. 
Car. Una Joven , 

{Examinando el dibujo.) 
Con aire contemplativo , 
Puesta en el pecho una mano 

Y otra en la frente... 

Ortix. Eso mismo. 

Car. ¡Cómo se parece á mi ! 

Ortix. Es muy posible. He querido 
Pintarla muy bella. 

Car. \ Vaya , 

Que es donoso el estribillo ! 
En todo lo que usted pinta 
Danza mi cara. 

Ortix. \ SI es vicio 

Que ha tomado ya la mano! 
Nunca podré corregirlo. 

Car. ¡ Ortiz !... —Prosigo. Dos genios 
La cercan. Con ceño esquivo 

Y fiero ademan , el uno 
Alza la frente al Empíreo. — 
¿ Quién es este caballero ? 

Ortix. El orgullo. Así lo pinto... 

Car. ¡ Señor de Ortiz ! 

Ortix. Todo es pura 

Alegoría. Caprichos 
De pintor... 

Car. El otro genio 
Se da cierto aire á Cupido 

Y está á ios pii*s de la ninfa 
Como pidiendo un asilo... 
¿Quién es eslá criatura? 

Ortix. Si usted ie ha reconocido 
Será el amor ; y si no , 
Cualquier pelen del hospicio. 

Car. ¡Ortiz I... —A cierta distancia 
Un calmilero distingo 
Con aire ufano y sonrisa 
De triunfo. — ¡ Calle ! ¡ Es el vivo 
Retrato del andaluz I 

Ortix. Tal vez. Yo he pintado ad Ubi- 
tum... 

Car. ¡Señor de Ortiz 1... ~ Con el dedo 



198 



EL CUARTO DE HORA. 



Muestra bácia el opuesto sitio 
Un reloj ; pero ana nube 
Se lo oculta. 

Ortig. Está entendido. 

Car, Y entre tanto una Agora , 
Que lleva por distintivo 
Corona y palma , se escapa 
De sus manos. 

Ortix. A mi Juicio , 

Esa 68 la victoria. 

Car, I Ortlz I... 

OrtU. I Carolina I 

Car. ¿Y qué destino 

Tiene aquí el reloj ? 

Ortix, Ninguno. 

Sirve de adorno. 

Car, (I Habrá pillo!...) 

Apunta las nueve y cuarto... , 
I Y esa hora tiene el mió I 

Ortix, ¿SíP Casualidad... 

Car, lOrtiil 

Con gesto humilde y contrito 
A estotro lado hay un joven... 

Ortix. (¡ Ahora pierdo los estribos !} 
( Qiíeda en la actitud que va á describir 
Carolina.) 

Car. Con una mano en el pecho; 

{Mirando á Ortix furtivamente.) 

Y al parecer tiene fijos 

Con suma inquietud los ojos 
En el reloj consabido. 

Ortix. ¡Ah! 

Car, Pero ¿qué tiene usted, 

Que se le escapa un suspiro 

Y tiembla como el azogue P 

Ortix. Nada... ¡Estos nervioi maldi- 
tos!... 
Car, ¡Se le cae á usted la los 

De la mano I 
Ortix. Ya la afirmo... 
Car, Mejor estará sobre ese 

Velador. 
Ortix» Es positivo. 

{Muy turbado.) 
{Pone la lux en el velador que estará 

inmediato á la reja.) 
Car, ¿Se pone usted maloP 
Ortix. No ; 

Pero el calor del estío... 

Ya se me pasa. 
Car. Abriremos 

La reja. 

{Abre la reja y quedan los dos enfrente de 
ella. Vuelve d descubrirse la pareja del 
jardin. Marchena mira al gabinete y 
gesticula con muestras de la mas viva 
inquietud. Doña Liboria procura ocupar 



su atención , pero solo lo consigue mo- 

mentáncamente. Petra asoma la cabexa 

por la puerta de la ixquierda , la ífueUx 

á retirar al instante , y repite esta ac- 
ción varias veces hasta el fin de la ef- 

cena.) 

¿Siente usté alivio? 

Ortix. I Oh ! Si, señora. (Nos ve 
Mi rivaL ¡ Qué compromiso !) 

Car. Acabe usted de explicarme 
El dibujo. Este individuo 
¿ Quién es? Yo no reconozco 
Sus facciones. 

Ortix. (i Jesucristo !... 

¿Está ciega?) 

Car. Este es, sin duda, 

Un personaje ficticio, 
Ideal. 

Ortix, Eso; sí; úñente 

{Desanimado,) 
De razón. 

Car. El pobrecillo 
I Mucho debe de sufrir ! 

Ortix. I Oh! I Si, sefiora; muchísimo! 

Car, Pero como está pintado... 
Y tiene cerrado el pico, 
I Vaya usted á averiguar 
La causa de su martirio I 

Ortix, I Carolina!... 

Car, Pero usted 

No ha pintado sin designio 
Esta escena. 

Ortig. I Carolina! 

Car. Y ya tendrá concebido 
En su mente el desenlace. 

Ortix. Yo esperaba que el divino 
Ingenio de usted... 

Car, ¡Ehl Nunca 

Descifré yo logogrifos. 

Ortix» El drama puede tener 
Dos desenlaces distintos. 

Car. ¿Dos desenlaces?... Entiendo. 
El adverso y el propicio ; — 
El clásico y el romántico. 

Ortix, (i Ah ! ¡se rie ! Soy perdido.) 

Car. Pero el uno de los dos 
Habrá de ser mas legitimo, 
Mas verosímil que el otro.— 
Podríamos divertimos 
Representándolo. — Vamos ; 
Yo soy ella ; yo adivino 
Lo que piensa. Usted ahora 

{Con el dedo en el dibujo.) 
Saque á este pobre del limbo. 

OrHx. Pues bien ; figúrese usted 
Que el amante... 
Car, iAh,picarillo! 



ACTO QUINTO, 



m 



Con que ¿es un amante? Ya 
Lo habia yo presumido. 

Ortix. Suponga usted que el amante 
Postrado i los pies de su Ídolo... 

Car, Señor de Ortii , yo no puedo 
Suponer lo que no he visto. 

Ortií. t Carolina 1 1 Carolina 1 

{Arrodillándote,) 
(Marehena te kvanta muy axorado. Petra 

te atoma, tutpira y obterva anffuttiada. 

Doña Liboria te queda tentada con 

muestrat ée sorpresa y abatimiento,) 

Petra. (¡Ahí...) 

Cor. ¡ Bravo ! Y ahora el amigo 

¿ Qué dice ? 

Ortix. I Mi bien! iMi gloria! 
¡ Yo te adoro ! 

Petra, (|Ah!) 

Car, \ Muy bien dicho ! 

{Riéndote,) 

Y ella ¿qué responde? 

Ortix, i Ay I ella 

Se burla de su delirio. 
Le desprecia, le aborrece, 
Le sepulU en el abismo ; 

Y él se levanta (¿o hace.) 

resuelto 
A terminar su conflicto 
Dándose muerte*.. 
Car, Y no pueda... 

Porque no tiene un euchllle 
A mano , y porque la dama 
Quiere que viva cien siglos... 

Ortix. Mil gracias. 

(Con tareasmo , y^iáote,) 

Car» Y le detiene 

Entre sus brazos cautivo. 

(Se ábraxan,) 

Ortix. ) 

Petra. { ¡Ah! 

Mareh. ) 
{Detpuét de tu exclamación, que ha de oir 

el público, desaparece Marehena cor- 
riendo , y un momento detpuét le tigue 

doña Liboria.) 

Lxb. ¡Eh! 

(¿tomando á Marehena-) 

Car. Me hacen ventura 

Este abrazo... y aquel grito. 

{Señalando hacia el jardin,) 



ESCENA V. 



CAROLINA , ORTIZ , PETRA. 

Ortix, I Oh delicioso momento ! 

Petra, \ Ah, traidor! ¿Cumples así 
Tu amoroso Juramento t 

Ortix, Hija... 

Car. ¿ A qué vienes tú aqu i ? 

Petra. A poner impedimento. 

Ortix. Ya dio tu máquina al traste , 
Muchacha , y si no te enojas 
Te diré que equivocaste 
Los frenos... 

Car. Y que tomaste 

El rábano por las hojas. 

Petra, I Oh rubor ! ¿Con que el almíbar 
De mi risueña esperanza 
Se ha convertido en acíbar? 

Ortix. Mano plebeya no alcanza 
Al escudo de Menjibar. 

Petra. Yo... 

Car. Calle la impertinente. 



ESCENA VI. 

CAROUNA , ORTIZ, PETRA , 
MARCHENA. 

March. Aquí estoy yo ,— ¡ y arda Troya I 
{Entra apreturado.) 
\ Abrazar á un escribiente ! 
Esto ¿es verdad, ó es tramoya? 
Hábleme usted francamente. 

Car. Este es mi marido. 

March. ¿Sí?— 

Pues que sea en hora buena. 
Lo decía porque á mí 
No me gustan... (¡Me perdí!) 
Chanzas pesadas. 



ESCENA Vn. 

CAROLINA, ORTIZ, PETRA, MARCHENA 
DoftA LIBORIA. 

lib, I Marehena 1 

{Llega jadeando,) 

March. (¡Maldita vieja!) Señora... 

Lib, Esa fuga repentina... 

March, (Perdón !... (Esto acaba ahora 
Como se acabó en Medina 
El rosario de la Aurora., 



300 



EL CUARTO DE HORA. 



Lib, I Dejarme plantada allí!... 

March. Señora , füí cuerdo ayer ; 
Hoy loco. {Perdón ! Mentí... 

Lib, ¡Qué infamia! 

March, i Cómo ha de ser ! 

También me han plantado á mí. 

Lib, Ya en el jardin yo advertia 
Ni necio y pueril error, 
Y pues fué la culpa mia , 
No me irrita el desamor. 
Sino la descortesía. 

March. Cien veces y de cien modos 
Pido perdón y confieso... 

Lib. Basta. {Con gravedad.) 

March. Ese diablo travieso 

{Mattrando d Carolina,) 
Tiene la culpa, que á todos 
Nos hizo perder el seso. 
Yo no siento la entruchada , 
Que mi gozo es verme libre; 
Mas ¿ qué ha hecho usted , camarada , 
Para deshancar — ¡ no es nada ! — 
A un hombre de mi calibre? 

Ortix. \ El lance ha sido estupendo!; 
Mas recuerde usted la arenga 
Que siempre está repitiendo. 

March. ¿Cuál? 

Ortix. No hay mujer que no tenga 

Su cuarto de hora. 

March. Ya entiendo. 

Car. Como acechaban el mió 
Dos galanes... 

March. Si ; él y nos. 

Car. El mas listo de los dos 
Fué dueño de mi albedrfo. 

March. Entiendo... y me largo. Adiós. 



ESCENA VIH. 



CAROLINA, Dona LIBORIA» ORTIZ, 
PETRA. 



Petra, t Ay ! i También mi cuarto de hora 
(¿{orando.) 
Llegó, y con sal y pimienta ! 
I Una Escalona! (Qué afrenta 1 
I Una Barrientos!... — {Señora!... 

{Con altivex d Carolina.) 
AJústeme usted la cuenta. 

{Llorando otra vex.) 



ESCENA ULTIMA. 
CAROLINA, ORTIZ, Dona LIRORIA. 

Car. Y ahora ¿qué dice mi tía? 
¿Salió lo que yo decía? 

Lib, Pequé también \ pesia tal ! 
Mas ¿quién se libra, hija mia , 
De un cuarto de hora fatal ? 
Mi amor propio se lastima 
Del desengaño que Hora; 
Pero en verdad , causa grima 
Que sueñe cuartitos de hora 
La que t tantos ! tiene encima. 
Por dicha, pasó el chubasco; 
Y aunque me causa rubor, 
Dios me venga de un traidor ¡ 
Que , si grande fué mi chasco , 
El suyo ha sido mayor. 



LA BATELERA DE PASAJES, 



DRAMA EN CUATRO ACTOS, 



BfTIieNABO EN EL TEATRO DEL PRÍNCIPE EL DU 13 DE ENERO DE 1842. 



PERSONAS. 


FAUSTINA. 


ÜN Ayudante. 


PETRA. 


Un Capellán. 


PABLO. 


Un Cirujano. 


BUREBA. 


Bateleras. 


BRiONES. 


Soldados. 



ACTO PRIMERO. 

II tofttro rspTMMta la «BMiiadA útl pMrto d« PassjM, 
toBMhi dM4« ti panto llaoMdo La Barrera, camino 
da 8aa Sataallaa. — Enplata k anumacar. 



ESCENA PRIMERA. 

FAUSTINA, PETRA. 

{Aparecen en un batel en el acto de tomar 
tierra,) 

Faust, Atraquemos la canoa. — 
Así. — Salta. 
{Salta Petra á tierra y ofrece la mano 

á Faxutina.) 
Petra. Salta... 
Faust. Quita. 

( Saltando, ) 
Soy égU. — Ahora, Petrita, 
Amárrala por la proa. 

{Petra amarra el bote ú una piedra.) 



Mucho ha abado la marea. 

Petra. Mas no parece un cristiano 
Por la Herrera. Muy temprano 
Emprendemos la tarea. 

Faust. No pude coger el sueño 
En toda la noche. 

Petra. ¿No? 

\ Pobre Faustina! Pues yo 
He dormido como un leño; 
Qne me tengo por feliz 
Ganando mi pan al remo 

Y pesadillas no temo 
En mi jergón de maíz. 

Faust. No fué triste pesadilla 
La que en el lecho pajizo 
Toda la noche me hizo 
Dar vueltas como una ardilla. 

Petra. Ya sé yo que á tu valor 
No asustan brujas, Faustina, 

Y así, pronto se adivina 
Que tu desvelo fué amor. — 
No to salgan los colores 

I Voto á quién Ini pongas gacha 
La cabeza. Una muchacha 
¿ Qué ha de soñar sino amores? 
Faust, Algo de amor halagüeño 



302 



LA BATELERA DE PASAJES. 



Hubo en mi ensueño, es ventad ; 

Mas \ breve felicidad 

Es, Petra, la de un ensueño I 

Petra. De menos nos biio Dios. 
Cuéntamelo todo; vaya. 
Soy lu amiga , y en la playa 
Solas estamos lag dos. 

Fauii. Soñé que habiéndome al alma, 
¡ Tentaciones del demonio ! , 
Me pedía en matrimonio 
Un mozo como una palma. 

Petra. ¿ Sí ? No lo achaques al diablo. 
Ese duende aparecido , 
Con barruntos de marido , 
No pudo ser sino Pablo. 

Faust. ¿ Quién ? ¿ El pescador de Lezo ? 

Petra, Ese. Te quería tanto, 

Y tan fiel, tan bueno... i Un santo! 
Faust, Será ; mas yo no le rezo. 
Petra. Pues si no es Pablo tu amante, 

¿y él solo lo merecía! 
Declara por vida mía 
Quién es tu galán flamante. 
d Es vascongado ó... nación ? 
¿Ginete? ¿Infante? ¿Del tren? 
Mas ¿si será? ¡voto á quién 1 
Grumete de mister John (1)? 

Faust. Pica mas alto el gahin. 

Petra. Alzo pues mi pensamiento. 
¿Es cabo tal vez? ¿Sargento? 

Faust. Bagatela. ¡Es capitán 1 

Petra, ¿Un capitán? ¡Voto á sanes! 
Déjate de esa quimera. 
¡ Una pobre batelera 
Soñando con capitanes 1 

Faust. ¿Y qué importa? Mas de dos 
Han medrado en nuestros días 
Que... Y no ha mucho que decías : 
De menos nos hizo Dios. 

Petra. Capitanes y muy bellos 
Tendrás siempre que te humanes , 

Y algo mas que capitanes, 
Pero casarte con ellos... 

Faust. Hija, Dios todo lo puede, 

Y pues puso en mi magin 
Ese... ¿Quién sabe...? Y en fin, 
Yo no lo he soñado adrede. 

Petra. Si me creyeras á mí , 
Que como amiga te hablo , 
Solo amarías á Pablo 
Que está penando por t(. 

Faust. ¿Por qué no tuvo eachaia 

Y hoy le amara yo quizás ? 
¡ Y no qiic sin mas ni mas 
Se me atufa y sienta plaza! 



(1) John lloy.j«ftt deU eteii«drU)a tii|ltM aazlltar 
M U 61 Una ffmrra oItU. 



Petra, El pobre echaba la hiél 
Por tu cara en tierra y mar, 
I Y no quisiste bailar 
Un mal zorcico con él ! 

Fatut. ¡ Se daba tan malas trazas... ! 

Petra. Declaró al fln sus amores , 

Y cuando él te daba flores 
I Le diste td calabazas I 

Faust. ¿Y al primer golpe la yesca 
Ha de prender sin remedio? 

Y á catorce años y medio 
¿Sabe una lo que se pesca? 
Él se marchó; él se lo pierde. 
¿ Por qué no esperó el simplón 
A que estuviera en sazón 

La fruta que estaba verde ? 

Petra. Con que, si lleno de fe 
Como en los primeros días 
Viniese... ¿Eh? Di ; ¿le querrías? 

Faust. Eso es lo que yo no sé. 
Ahora quizá sea un tuno ; 
Quizá se haya vuelto feo , 

Y aunque... ¡vamos! yo deseo 
Dar mi corazón á alguno , 
Porque... ¡vaya!... sin ser lince 
Cualquiera conoce hoy dia 
Que veinte años, Petra mia, 
No son lo mismo que quince. ~ 
Pero antes que diga amen , 

Ya ves tú , es razón... Porque eso... 
Quiero querer ; lo confieso , 
Mas no sé cómo ni á quién. 

Petra. Pues de todo eso se InUere 
Que te manda el corazón 

Y está muy puesto en raioD 
Que quieras... á quien te quiere. 
Aún no se afeitaba el bozo 
Pablito cuando se fué , 

Pero hoy está , yo lo sé , 
Hecho un arrogante mozo; 
Que el hermano de Lupercia 
Me dijo ayer en la noria 
Que le vio junto á Vitoria 
Con un bigote de á tpreia , 

Y que haciendo mil visajes 
Le dijo : « El amor me acosa. 
Nunca olvidaré á la hermosa 
Batelera de Pasajes. > 

Y celebra todo el mundo 
Su valor; y ascenderá... 

¿ Quién sabe cuánto? , que es ya 
Todo un sargento segundo. 
Quiérele > premia su afán , 
; Que , según yo lo concibo , 
Mas vale un sargento vivo 
Que soñado un capitán. 

Faust. El amor no se i*x)miTciB 
Asi como asi. ¿ Su amiga 



ACTO PRIMERO. 



203 



He de seT porque lo diga 
El hermano de Lupercia ? 
Yo debo quererle ; si , 
Pero mi sueno , mi gloria... 

Y en fin , él esM en Vitoria , 

Y el capitán está aquí. 

{Con un dedo en la frente.) 
Petra. Si das en esos extremos... 
Bat. ¡Talaralá, laralá I 

[Dentro, cantando.) 
Fautt. Pero en sus barcas ligeras 
Ya vienen las compañeru 
Cantando al son de loa i 



ESCENA II. 
FAUSTINA, PETRA, Batelebas. 

Aparecen por el foro hacia la derecha del 
actor varios háleles , cada uno dé eUoi 
conducido por dot remeras, d$ las tuales 
unas se quedan d bordo y otras saltan en 
tierra, y todas cantan el siguiente 

CORO. 

¡ Aprisa, Tengan aprisa , 
Que en leche la mar está 
I Laralá ! 

Y fresca como la brisa 
Pasará la batelera 

Al que quiera y como quiera 

De allí para aquí , de acá para allá. 

iTalaralá! i laralá I 

Bat. i\ jHola , ya estabas aquí , 
Petra ! i Y Faustina también ! 

Petra. Está buena la mañana. 

Bat, T. Y al que madruga... ¿entendéis? 
Dios le ayuda. 

Bat, \\ Esperarán 
A algún parroquiano. 

Bat. 2*. \ Pues I 

Faust, SI espero ó no espero á alguno , 
No es cuenta tuya , Isabel. 

Bat. 1'. Bateleras somos todas ; 
No te debes ofender, 

Y acá se embarca de todo 
Siempre que nos paguen bien. 

Faust. El retintín me ha picado, 
No la expresión : ¿ está usted ? 
Bateleras somos todas, 
Mas cada cual es quien es , 

Y no acostumbra á embarcar 
Contrabando mi batel. 



Bat, í*. Si quieres decir con eso 
Que el mió falta á la ley, 
Mientes como una bellaca. 

Faust. i A que te pinto un bauprés 
Con este remo ? 

Petra. i Faustina! 

{Conteniéndola.) 

Bat. 1". lOlganlarapaia!... Ven, 
Ven aquí... 

Bal. 2*. Déjala estar. 

[Conteniendo á la prir^era.) 
No te comprometas. 

Bat. I*. ¿EhP 

Bat. 2*. Tengo para mí que es prenda 
[En vox baja.) 
De un contramaestre inglés. 
[Las bateleras forman corriUo murmu- 
ilw%do.) 

Faust. ¿ Qué dloe esa diusma... P 

Petra. Galla 

Y desprecíalas. 
Faust. Sí haré. 

Bat. 2*. Camino de Rentería 
Anoche le vi con él... 

Bat. 1*. ¿ Qué me cuentas ? 

Bat.f. (Es embuste, 

Pero no la puedo ver.) 
La pnn verdad os digo. 

Petra. Todo es envidia soez , 
Faustina , porque tú y yo 
Tenemos mejor aquel 

Y mejor palmito que ellas , 

Y algo las ha de escocer 
Que prefieran nuestro bote 
De once pasajeros diei. 

Faust. Sentémonos á este lado , 
Porque sino, ¡voto á quién...! 

Petra. Calla y siéntate. 

[Se sientan sobre unas peñas á su 
izquierda.) 

Ba«. 1*. Aun por eso 

Tiene tantos humos. ¿ Veis ? 
Con Petra hace rancho aparte. 

Bat. 3*. jSi esperará que la den 
El titulo de almiranta 
De nuestra flota? 

Bat. 2». Tal ves. 

Bat. 1*. ¡Qué fantasía! 

Bat. Zr. \ Qoé orgullo I 

Bat. 2*. Pues ¿y la Petra? Un furriel.., 

Bat. 4*. ¡Al avio, compañeras ! 
Ya nos envía que hacer 
San Sebastian. 

Bal. 2*. Si ; mirad. 

Dos pasajeros ó tres 



2i)li 



LA BATELEIIA DE PASAJES. 



Bajan por la cuesta... 

{Todas miran hdcia la derecha.) 

Bat. l\ Dos ; 

Uno á caballo , otro á pié. — 
Ea , á formarnos en ala 
Gomo de costumbre. 
{Lo hacen asi todas menos Faustina y 

Petra , mirando siempre al bastidor de 

la derecha,) 

Todas, Bien. 

Bat. P. Y la que adelante un paso 
Pagará , y a lo sabéis , 
Sagardúa para todas. 

Bat, 8*. ¿No Tenis P 

{Á Faustina y Petra,) 

Faust, No es menester. 

Aquí nos quedamos. 

Baí. í\ Déjalas. 

Nos hacen mucha merced. 

Bat, 2*. Ya se acercan. 

Faust. {Ay, Dios mió 1 

{A Petra , levantándose las dos,) 
I Un capitán I 

Petra, Gapi... ¿QuéP 

Faust, I Un capitán ! Vamos... 

Petra, iQuieU! 

{Deteniéndola,) 
No des tu brazo á torcer. 

Bat, í\ Ya están aquí. El del caballo 
Se apea. 

Bur, Toma , Ginés , 

{Dentro,) 
El caballo y á la tarde 
Vuelve á esperarme con él. 

Bat. 1". I Ya viene I Todas á una , 
Y á quien Gristo se la dé 
San Pedro se la bendiga. 



ESCENA III. 
FAUSTINA, PETRA, BUREBA, Batclebas. 

Las Bateleras, i A mí ! — ¡ A mil 

{Sin moverse de su sitio.) 

Bur, (¡Guanta mujer I 

Bien me han dicho en la ciudad...) 

Bat, r. Venga usted á mi batel. 

Todas, ¡Al mió! — ¡Al mío! 

Bur. Hijas mias, 

No he de entrar en cinco ó seis 
A nn tiempo. 

{Todos le rodean asiéndole de los braüos 6 
del vestido,) 

Bat,T. I Mi capitán! 



Bat. I*. Alma mía, venga usted... 

Bat. 3*. \ Al mío , buen mozo I 

Bat. i*. Al mió. 

Que es ligero como un pez. 

Bur, I Qu^ me estáis haciendo trizas » 
Maldecidas de cocer! 

Bat. \ Gonmigo ! — \ Gonmigo ! 

Petra. ¿Es este 

El que soñaste? 

Faust. No sé... 

Pero es capitán. 

Bur, Llevadme, 

Y acabemos de una vez , 
A bordo de la fragata... 

Bat. I*. ¿La del comodoro InglétP 

Bur, Si. Traigo una comisión 
Muy urgente del cuartel 
General... 

Bat. i*. Pues para urgencias 
Aquí estoy yo. 

Todas. i Y yo! 

Bur, ¿Queréis 

Dejarme en paz? Lléveme nna 

Y callen todos. 
Faust, ¿Iré...? 
Petra. ¡Quieta! 

Bat, 1*. Pues nsted elija. 

Bur, ¡Y que luego me arañéis 
Las demás! 

Unas. ¡No! 

Otras, ¡No I 

Otras. ¡Que escoja! 

Bur, Sea mi barquera, pues... , 
La mas bonita. 

Todas. ¡Yo!— ¡Yo! 

Bur. ¿Todas sois lindas? ¡Pardiez 
Que la modestia me encanta ! 
Pero lo diré al revés 

Y no estaréis tan acordes. 
Ea, lléveme al bi^el 

La mas fea. 
Todas, ¡Yo! — ¡Yo! — ¡Yo! 
Bur, ¡ Lo que puede el interés ! 

Y si digo la mas... bruja, 
Gontra un duro pongo cien 
A que todas me responden : 

Bur. y todas, ¡ Yo ! ¡ Yo 1 ¡ Yo! ... 
*«**'• ' I Gargue Luzbel 

{irritado y abriéndose paso por medio 
de todas.) 
Gon vosotras... ! 

( Repara en Faustina y Petra, ) 
Mas ¿qué veo! 
¡ Esta sí que es de honra y prez : 

{Se acerca.) 
¿ Gémo así tan retirada , 
Belia barquera? 



ACTO PRtMERO. 



Í05 



Faust, Porque... — 

) Ay Petra ! Temblando estoy 

(En to% baja ) 
De la cabeza á los pies. 

Bwr, Tú has de ser mi batelera. 
Ya que me dan á escoger. 
( Vuelven á formar coro las hatelerat, 

Bureha habla en vox baja con Fauttino 

y Petra.) 

Bat. í\ ¡Ella! 

BaU 2*. i Ya le ha camelado! 

Bat. 3*. ¡Siempre ella I 

Bat. 4». ¡Suerte cruel! 

Bat. 3*. Mas ya vuelven de la plaza 

{Mirando adentro.) ■ 
Los aldeanos. 

Bat. 1". ¡Ya! ¡Pche!... 
¡Esos pagan á dos cuartos! 

Bat. 2". ¡ Buen vls^e vamos á hacer! 



ESCENA IV. 

FAUSTIMA, PETRA, BUREBA, Bateleras, 
Aldeanas, Aldeanos. 

Alá. ¡Un bote! 

OPra. ¡Gregoria! 

Otra. ¡Juana! 

Aid. ¡Atraca! 

Otro. ¡Mauricla! 

Otro. ¡Inés! 

[Los aldeanos van entrando en lot botes y 

las bateleras disponiéndose á conducir^ 

los.) 

Petra. Ea, ¿no vcnis? 

{Saltando en su bote.) 

Bur. Espera 

{Deteniendo á Fawtina.) 
Que se embarque ese tropel. 

Bat. 1". ¡ Hijas, paciencia y al remo , 
Que nunca peseta fué 
La que nació para ochavo I 

Bat. 2*. Al remo y cantar y... ¡ amen ! 
(Las bateleras atraviesan la ensenada con- 
duciendo á los aldeanos y repitiendo el 

coro de la escena II,) 



ESCENA V. 



FAÜSTINA, BUREBA, PETRA. 

{Petra permanece dentro del bote») 

Bur. I Bien haya una y mil veces 
La playa de la Herrera , 
Que cria entre sus peces 
Tan linda batelera! 

Faust. ¡ Vamos al bote ! 

Bur. Es pronto. - 

Asi como tú eres, 
Debió surgir del Ponto 
La diosa de Giteres. 

Faust. ¡Vaya... ! Me da vergüenza 
Tanta lisonja. ¡Galle! 

Bur. Gon esa rubia trenza 
Sobre el airoso talle , 

Y el sombrerillo leve , 
Que amor formarlo pudo, 

Y albo como la nieve 
El bello pié desnudo. 

Faust. \ Eh señor I , no comienca 
A usar esos... lenguajes. 
Mas claro es el vascuence 
Que hablamos en Pasajes. 

Bur. Aunque la espada ciuo 
Tengo algo de poeta. 

Petra. (¿Poeta P ¡Buen aliño! 
No tendrá una peseta.) 

Bur. ¿Y quién no lo sería 
Luego que te mirara? 
Que hay mucha poesía 
En tu donosa cara. 

Faust. Poeta es el maestro 
De la vecina escuela , 

Y á diestro y á siniestro 
Miente que se las pela. 

Bur. ¿ Quién á no ser un zote 
Negaría...? (¡Qué alhaja!) 

Petra. Vamos , vamos al bote , 
Que la marea baja. 

Bur. ¿ Gabe ser embustero 
Gon tan gentil doncella ? 
Pues ¡ qué! ¿soy yo el primero 
Que te ha llamado bella ? 

Faust. Juan me lo llama , y Bruno 
El hijo del tendero . 

Y Luis... (¡ Pero ninguno 
Gon tanto resalero !) 

Bur. Y pongo por testigo 
Al cielo ¡oh mi tesoro! 
Que la verdad te digo 
Si digo que te adoro. 

Faust. j Tan pronto ! 

Bur. Asi lo quiso . 



206 



LA BArELERA DE PASAJES. 



El hado... 

FttusL Esa no cuela. 

Bur, Verdad es... , con permiso 
Del maestro de escuela. 

Faust, No creo yo en la llama 
De amor tan repentino , 
Que tengo macha escama 

Y usted va de camino. 
Suelen asi en tinieblas 
Dejar los horizontes, 
Mi capitán , las nieblas 

Que engendran esos montes ; 

Y el sol antes que llueva 
Las borra con su influjo , 
O un viento se las lleva 
Contrario al que las trujo. 

Bur, Si tú mi dicha labras , 
No temas sinsabores... 

Fausu ¿Quién fia de palabras P 

Bur. Pero... 

Faust. Obras son amores. 

Bur, Obras mi amor slnoaro, 
Si alivias tú mis penas, 
Hará... 

Fauit, Lo creo, pero... 
\ Falta que sean buenas ! 

Petra. ¿ Qué esperas P Ven , Faustlna. 

Faust, Ya voy... 

Petra, ¿Quito la amarra? 

Faust, Vamos, señor. 

Bur, ¡Divina! 

{Queriendo tomar una mano á Fauttina,) 

Faust. {Quieto I No soy guitarra. 

Bur, ¿ No me has de dar siquiera 
I^ mano que te pido, 
Preciosa batelera? 

Faust, ¿La manoP {A mi marido ! 

Bur, ¿Lo tienes ya? 

Faust, Yo llamo 

Marido al que lo sea. 

Bur, [Respiro ! , porque te amo... 

Petra, \ Que baja ia marea 1 

Bur, Sí , batelera mia, 
Y si el amor te humana, 
Bien puede ser que un día 
Tú seas capitana. 

Faust. No es digna una barquera 
De tan ilustre dueño. 
(l Ay Dios , si se cumpliera 
Mi regalado sueño !} 

Bur. No tanto te rebles , 
Que eres... 

Faust. Un pino de oro; 
¿Eh?... Vamos á Pasajes 
A ver al comodoro. 

Bur. Firme como esa peña 
Mi corason ardiente... 



Faust. ¿Así se desempeña 
La comisión urgente ? 

Bur, Ai mal que me devora 
Mas urge el si que imploro. 

Faust, Luego... Vamos ahora 
A ver al comodoro. 

Bur, Partamos. No te inquietes. 

Petra, (¡ Poder de un uniforme I) 

Bur, Pero , en fln, ¿me prometes...? 

Faust. ¿ Yo P Según y conforme. — 
I Al bote! 

(Entra de un salto en $1 batel.) 

Bur. í Espera! Temo... 
Ligera es como pluma. 

Faust, Vamos , que ya nú remo 
Risa salobre espuma. 

Bur. Yo de su rudo peso 
Te aliviaré , bien mió. 

Faust. ¡Calle! Él no entiende de eso. 
Entre acá y ¡al avío! 

Bur. ¡Tan bella criatura 
Remar cual galeote 1 

Faust, i Eh ! Somos gente dura 
Y es ligerlllo el bote. 

Bur, ¿Y he de estar yo en el ocio 
Cuando...? 

Petra, Entre y no replique. 

Faust, i Haremos buen negocio 
Si usted nos echa á pique \ 

Bur. Entro, pues. 

Paust. No le marre 

El pié. 

Bur, (De amor me quemo.) 
Dame la mano. 

Petra. Agarre 

La punta de este remo. 

Faust. Tome y entre en el barco. 
[Alarga su mano y tomándola Bureha en- 
tra este en el bote, Petra lo desa-^ 

marra,) 

Bur. ¡Ay mi vida!... 

^o«««. Es tan porro 

{A Petra,) 
Que se caerá en el charco 
Si yo no le socorro. — 
Siéntese aquí. 

Bur, ¡Faustlna I 

(Sentándote en la popa.) 

Petra. No se maree. ¡Tieso! 

( Bureba te acerca cuanto puede á 
Faustina.) 

Faust. Iremos de bolina 
Si no hace contrapeso. 
(¡Ay, capitán!...) 

(Preparándose para remar.) 
Petra. ¿ Bogamos ? 



ACTO SEGUNDO. 



S07 



Bur. ¡ FausUnal Yo te adoro. 

Fallí/. iCliitl... Boga, Petra, y vamos 
(Bogando con la mano dereelia y poniendo 

en la boca el Índice de la ixquierda.) 
A ver al comodoro* 
(Vuelven á aparecer por el foro loe hatele- 

rat,ya de vado, repitiendo el coro de 

la escena li,) 



ACTO SEGUNDO. 

El IMITO MproMiila en wM telo j «n lot fMtailw «1 
Interior de nna tienda dr campafia , qne airTe de 
caallna en nn eampamenlo. Mein en el foro con bo- 
Mllaa, fraacoa. alguoaa vlandaa, clfarroe. ele. La 
pneru qne da al campo eiU á la derecha del acor : 
á la Itqnierda habrá otra qne condnce á nn dormi- 
torio 7 mai arriba una cocina porlálU : 4 ano y otro 
lado alffonaa alllaa de lona. 



ESCENA PRIMERA. 
PABU). 

(Sentado á la meta y eteritnendo.) 

Papel y tiempo perdido. 
Tan inútil será esta 
Como la de marras. — » Tuyo 
Hasta morir, Pablo Etgueta. » 

ESCENA n. 
PABLO, BRIONES. 

Brion \ Hola I ¿ Qué se hace de bueno , 
Pablo? 

Pablo. Escribiendo. 

Brion. ¿Las cuentas 

Be la compañía? 

Pablo. No, 

Miguel. 

Brion, Pues ¿ qué ? 

Pablo. Cuatro letras 

Pidiendo misericordia 
A la ingrata dulce prenda 
Que me tiene vuelto el juicio. 

Brion. Pablo mió, si no fuera 
Porque soy tu subaltemo, 



Pues luces ya dos jinetas (i) 

Y yo aun tengo el hombro zurdo 
Desalquilado á esta fecha , 

Te diría, como amigo 
Que soy. . 

Pablo. ¿Qué? (Se levanta.) 

Brion. Que eres un bestia. 

Pablo. ¿Porqué? 

Brion. c Quién diablos te manda 

Querer á quien no se acuerda 
Ni del santo de tu nombre? 
¿No me has dicho que porque ella 
Te despreció coando tú 
La acusaste las cuarenta , 
Cogiste y sentaste piaia 
En las filas de la reina? 
¿No la escribiste hace un mes 

Y aun aguardas la respuesta? 

¿ No escribiste al mismo tiempo 

A toda tu parentela 

Con ojepto de abriguar 

Si era viva ó si era muerta? 

¿ Y qué respuso tu hermano ? 

Que la linda batelera 

Be la noche á la mañana 

Se hizo noche, y malas lenguas 

Decían que un oficial 

Se la llevó... prisionera. 

Pablo. ¿Y qué quieres que te diga, 
Brioneal Di ya en la tema 
De amarla , y la he de querer 
Hasta la muerte, aunque sepa - 
Que se burla de mi afán, 

Y en brazos de otro la vea; 
Que tengo yo un corazón 
Muy testarudo. 

Brion. Recuerda 

La copla que el cabo Ruiz 
Cantó anoche á la vihuela. — 
« Amor, no pongas amor 
Donde no hay correspondencia... » 

Pablo. Ni tú ni todos los Ruioea 
Del mundo entero me apean... 

Brion. « Mira que te quedarás 
A la luna de Yalencia. » 

Pablo. ¡Cállate, hombre! |Para coplas 
Estoy yo I 

firton. Pues si supieras.:. 
Aquí donde tú me ves. 
Si tuviese yo vergüenza, 
Cuando estoy echando coplas 
Debería echar las muelas. — 
Pero , chico , á lo hecho pecho , 

Y barajar y... ipacencla! 

(1) poiterlormente han Tarlado lai Inatffolaa de loa 
•argentoi, atando ralonoa en l«|tr de las tBtlgMt 
oharretoru, lltMdaa ItmMw JImIm. 



iOB 



LA BATELERA DE PASAJES. 



Pablo. Pues ¿qué te sucede? 

Brion. ¿A mi? 

Nadita ; una friolera. 
¿No echas tú nada de menos 
En mi cantina? ¿A ver? Echa 
Los ojos al rededor. 

Pablo, ¡Galle I ¡No está aquí Teresa! 
No lo había reparado. 
Aquí me entré con franqueza 
Rumiando mi carta... ¿Qué hay? 
¿Ha malparido? ¿Está enferma? 

Brion. i Ojalá ! — Se ha desertado 
Esta noche. 

Pablo. ¿Qué me cuentas? 
¡ Y al frente del enemigo 1 
¡ Ruin acción ! No lo creyera. 

Bñon. El tambor mayor me dice , 
Ahora que ella está diez leguas 
De aqui , que la cortejaba 
Un comisario de guerra. 

Pablo, Yo también , á fe de Pablo , 
Tenía algunas sospechas... 

Brion, ¿Y te aguantabas? ¡Qué amigos! 

Pablo, Por no meterme en la renta 
Bel excusado... 

Brion. Mal hecho. 

La hubiera roto una pierna 
O dos... ¡pues! y que buscara 
Después su nudre gallega. 

Pablo, ¿Y se ha marchado con él? 

Brion. Así parece. 

Pablo. I Perversa I 

¡ Dejar plantado á un marido 
De tu temple 1 

Brion. I Mala hembra ! 

Pablo, Y aun si hubiese sido el hambre 
La que... Vamos; la miseria... 
¿Me entiendes? ¡Pero dejar 
Una cantina como esta ! 
La mejor del campamento. 

Brion, Lo menos siete pesetas 
Diarias nos producía. 
Mas ¿quién entra en competencia 
Con un comisario? 

Pablo, Cierto. 

Brion. ¡ Ya yes tú I 

Pablo, ¿No se contenta 

Ese hombre con cercenamos 
El tocino y la galleta ? 

Brion \ Ahí verás ! Mas no le arriendo 
La ganancia con la pécora 
De mi mujer. Te aseguro 
Que no lloraré su ausencia. 
¿Yo? ¡Maldito! Solo siento 
Siete onzas que se me lleva. 

Pablo, ¡ Pobre Briones 1 ~ Y ahora 
¿Qué vas á hacer de la tienda? 
Brion. Traspasarla, porque yo 



No entiendo esas... mequinenelas , 

Y ella es la que despachaba 
Tabaco, vino y deutra, 

Y el sargento no ha de hacer 
Lo que hacia la sargenta. 

Pablo. Pero lo que á mí me pasma , 
Amigo mió, es la flema 
Con que la tomas. 

Brion. Soy hombre 

De caliá y esperencia ¡ 

Y lo que me pasma á mí, 
Ya que me vienes con esas , 
Es de que tú no escarmientes, 
Pabllto, en cabeza ajena. 

Pablo. ¿Escarmentar? Cuando á un 
hombre 
Como yo se le atraviesa 
Una pasión en el alma. 
No se la sacan afuera 
Médicos ni cirujanos , 
Ni lanzas ni bayonetas. 
¿ Hice poco en no escribir 
Al imán de mis potencias 
Hasta llegar á sargento? 
Entonces eché mis cuentas 

Y dije : Ya puede un hombre 
Ser marido con decencia. 
No me contostó Faustlna , 

Y después de dar mil vueltas 
Al caletre, dije yo: 
¿Quién sabe si ella reserva 
Para un sargento primero 

El corazón que hoy me niega? 

Y á trueque de colocarme 
Otro lampazo á la izquierda , 
Cojo en la primer batalla 
Cuando arde mas la refriega 
Un canon con esta mano... , 

Y un balazo en esta pierna ; 

Y Ilévanme al hospital 

De la sangre en parihuelas ; 

Y en cuatro días me curo, 
Que mi encarnadura es buena ; 
Y , dicho y hecho , me calzo 
La segunda charretera; 

Y hoy á los pies de mi dama 
Van la zurda y la derecha; 

Y con ellas alma y vida; 

Y si como son de seda 
Fuesen de oro , juro á Dios 
Que lo mismo se las diera ; 

Y otro tanto pienso hacer 
A cada ascenso que tenga ; 

Y si recibo un balazo 
Antes que una subtenencia , 
Mejor. ¡No quiero vivir 

Si no vivo para ella ! 
Brion. ¡Vaya un corazón á macha 



ACTO SEGUNDO. 



Martillo y una querencia 
Que... I me rio yo! No estante... 
Pero allá te las ayengas. 
Mientras concluyes tu carta 
Voy á ver si el cabo Ortega 
Me traspasa la cantina 
Y después daré la voelU... 

Pablo. Aquí te espero. 

^í^»' No olvides 

La leicion de mi parienta. 



ESCENA ni. 
PABLO. 

La carta repasaré , 

No haya puesto una blasfemia... 

[Lee para H») 

• Um... > Esto es hablar al alma. 

« Em... Um... > t Bien I Si no es de piedra , 

Lagrimones como nísperos 

Verterá cuando la lea. 

« Um... » Perfectamente. « Tuyo 

Hasta morir, Pablo Elgueta. »'— 

Ahora debajo del nombre , 

Para ver si hace mas fuerza 

La carta , quiero pintar 

Un corazón y una flecha , 

Y luego... 

(Entra Faustina , calioda^ con pañuelo de 
seda en la cabeza d ettilo de Guipúzcoa 
y debajo del braxo un lio de ropa, que 
al entraír deja sobre una tilla,) 



ESCENA IV. 
FAUSTINA. PABLO. 

Fautt, I Ah de la cantina ! 

Pablo, i Cielos I ; Qué voz ?.,. 

(Levantándose con la carta en la mano,) 

Paust. Mi primero... 

Pablo. No es sueño. *, Ella es I Yo muero 
De alegría... 

Faust. ¿Quién...? 

Pablo. (Faustina! 

Faust. No sé... 

Pablo. i Dichoso tropiezo ! 

Ven; abrázame... Yo te hablo. 
Soy yo... 

Faust, Esa cara... 

Pablo, i Soy Pablo! 

i Soy el pcsi-ador de liezo ! 
11. 



Sod 



Faust. i Ah ! I Pablo ! (Le abraza.) 

Pablo. Estoy hecho un hombre : 

¿Verdad? 

Faust, Si i nracho has crecido. 
No te hubiera conocido 
Si no me dices tu nombre. 

Pablo. ¿ Quién con estos atalajes 

Y cinco pulgadas mas 
Conoce al que años atrás 
Pescaba atún en Pasajes? 
Pero tú no te despintas 
A los ojos de tu Pablo. 
No es maravilla. ¡Qué diablo!... 
Las mujeres sois distintas. 
Vuestra cara es un deleite , 
Pues no os ha tocado en lote 
Corbatín que os agarrote 
Ni barbero que os afeite. 

Y no te parezca extraño , 
Pues del alma eres 'señora, 
Que te reconozca ahora 
El que te adoraba antaño ; 
Que, aunque tu cara e^ la misma, 
Tu gracia es mayor. Por eso, 
Si antes te amaba hasta el hueso 
Hoy te adoro hasta la crisma. — 
t Bajas los ojos ! Si miento, 
Que me arranquen de un tirón 
Ai frente del batallón 
Las insignias de sargento. 
¿ No he de amarte \ voto á bríos ! 
Si vales mas que Vergara 

Y Dios derramó en tu cara 
Toda la gracia de Dios ? 

Y cuanto mas te avergüenzas 
Mas hermosa me pareces , 

Y lo diré una y mil veces 
Hasta que tú te convenzas. 
Linda eras como un jacinto 
Cuando lloré tus desdenes... 

Faust, ¡Ay, Pablo I 
Pablo. Mas ahora vienes 

Mejorada en tercio y quinto ; 

Y lléveme Belcebú 

Al infierno mas profundo , 

Si hay en España , en el mundo 

Una moza como tú. 

Faust. I Pablo , aun te acuerdas de mi 
Cuando la enemiga suerte... ! 
I Pablo, yo debí quererte 
Desde el día en que te vi I 

Pablo. Si tu alma fué de guijarro , 
Con razón fuistes ingraU ; 
Que entonces, hablando en plata, 
No valía yo un cigarro. 
Pero de eso no te espantes. 
Poco importa, bella aurora, 
I Como me quieras ahora 

1/i 



210 



LA BATELERA DE PASAJES. 



Que no me quisieras antes. 
No saldré tan mal librado 
SI yenzo al fin tu esquivex 

Y me pagas de una vez 
Todo el amor atrasado. — 
¿Que si me acuerdo de tí ? 

Pues ¿hay hombre mas constante? 
NI una hora , ni un instante 
Te has apartado de aquí. 

(Pone la mano en el eoroMOnJ) 
¿Yes esta carta, alma mía , 
Que tengo ahora en la mano? 
Pues no era para mi hermano , 
Que para tí la escribía. 

FautU I Para mí ! 

Pablo. ¿ Estás satisfecha? 

Esto se llama querer. — 
Oye ; te la he de leer 
Desde la cruz á la fecha. 

Fauit. No te canses... 

Pablo. Seré breve. 

(Lee.) 

m Campos de Lodosa , abril 
Yeinticuatro, año de mil 
Ochocientos treinta y nueve. ^ 
Bella Faustina, recreo 
Del mar, del monte y del valle, 
Me alegraré que esta te halle 
Con salud, como deseo. ~ 
Yo he recibido un balazo... » 

Paiut, \ Dios mío I ¡ Un balazo... 1 
Pablo. Si; 

En la pierna. Aun duele... Aqui; 

Pero estando fuerte el brazo... {Lee.) 

« Pero yo , gracias á Dios , 
Ando listo y sin muleta, 

Y me han dado otra jineta ; 
Es decir que tengo dos. — 
Faustina, esta se dirige , 
Aunque digas que me copio, 
A repetirte lo propio 

Que ha mes y medio te dije; 
Que te quiero y te idolatro. 
Aunque extrañes mí porfía , 
Lo mismo que te quería 
En el año treinta y cuatro. ^ 
Faustina , deja el batel 

Y da la mano á un sargento 
Si te agrada el campamento 

Y no te asusta el cuartel. 
Todo el sueldo que me dan 
Para la boda lo ahorro , 

Y á falta de otro socorro 
Por tí vendería el pan. » 

Fauet, I Pablo ! i Ah Pablo mió I... 



Pablo. 
I Eh I Mi estómago es valiente. 
Con dos c4iartos de aguardiente 
Tiro yo veinticuatro horas. 



(lee.) 



« Según me dijo Melchor 
Tratas con un oflclal... > 

FausL (¡Ah!) 

Pablo. «Maa yo no creo tal, 

Porque eres mujer de honor. > 

FaueU ({Oh!) 

Pablo. « Y siento no estar ahi , 

Porque el jefe no me deja, 
Para arrancar una oreja 
Al que murmure de ti. » 
Adiós, que te dé completa 
Felicidad , y concluyo 
Por no ser molesto. - Tnyo 
Hasta morir, Pablo Elgueta. • 

Fauíi, i Amar con tanta pasión 
A quien tuvo la crueldad...! 
I Ah I Tu generosidad 
Me traspasa el corazón. 

Pablo. Tú serás la generosa , 
Que no yo. Pues , criatura , 
¿ Merezco yo por ventura 
Casarme con una diosa ? 
Dirán en el regimiento , 
Dirá el Estado mayor : 
I Lástima que ese primor 
Se guarde para un sargento ! 
Mas soy joven todavía 
Y si en la guerra no muero 
De aquí á tres años espero 
Mandar una compañía. 
Sí , hermosa , y mientras la mando , 
No menosprecies mi lecho. 
Que algo es llevar en el pecho 
Tres cruces de San Femando. 

Faust. Con mas vergüenza te miro 
Cuanto mas amor me muestras. 

Pablo. Cosu tenéis... como vneitni 
Las mujeres, y me admiro... 
ó No me amas , Faustina? 

Faust. I Oh I Si. 

¿Quién como tú lo merece? 

Pablo. Pues entonces, ¿qué te eacoeca 
Que lloras, Faustiru, así? 

Faust, Sabráslo aunque pierda yo 
Todo el amor que me tienes. 

Pablo, i Perderlo ahora que vienes 
Buscando átu Pablo 1 

Faust, I No ! 

Pablo. ¡Ah, que ese no meaaesintl 
{ Y pensé , necio de mL.. ! 
Di por tu vida que sí... 



ACTO SEGUNDO* 



Aunque me engafiei, Fauatiot. 

Fautt, Ni tú lo mereces r Pablo, 
NI sabe mentir mi lengua. 
A otro busco , por mi mengua ; 
Noátí. 

Pablo, t Por vida del diablo... I 
Pero tú me bables de chanxa. 
Fautt. iQialál 
Pablo. ¿Y es el amor 

Quien bascando á ese señor 
Te trajo... P 
Fautt. No. ¡La yenganxa ! 
Pablo, t Yenganxa ! Pues ¿quién te in- 
juria? 
Nómbrale y , sea quien sea , 
Donde quiere que le vea 
Le dará muerte mi furia. 

Fautt. Yo basto contra el inñel , 
Aunque mujer desvalida. 
No vale tanto su vida 
Que tú te pierdas por él. 
Pablo, No importa. Le desafio... 
Faust. ¡Imposible! No es tu igual. 
Pablo. ¿Qué escucho I Aquel oficial... 
¿Sería cierto...? 
Fautt. I Dios mió 1 

Pablo. ¿Lloras? 
Fautt. ¡Sí, Pablo í 

Pablo. ¿Porqué? 

Fautt. Porque muero de dolor. 
Lloro ultrajado mi honor, 
Lloro burlada mi fe. — 
I Qué distancia entre los dos! 
Échame , Pablo , de aquí , 
Que no merezco de tí 
Ni la palabra de Dios. 

Pablo. I Y que la tierra no se abra 
A mis pies!... Pero si fuiste 
Engañada... 

Fautt. I Ay de mí triste 1 
Si. 
Pablo. Te daría palabra... 
Fautt. Sí. Incrédula todavía, 
Supe defender mi honor 
Mientras juraba el traidor 
Por su vida y por la mia; 
Mas le creí ¡ desdichada I 
Guando juró lisonjero 
Por la fe de caballero 

Y por la cruz de su espada. 
Pablo. ¿Qué oigo? 
Faust. Su labio risueño 

Para mayor desventura 
Recordaba á mi locara 
Las ilusiones de un sueno..., 

Y aun en la cumbre del bien 
Me juzgaba cuando vi 
Que de Dioe maldiU fui... 



211 



{ Maldíceme tú también I 
Pablo. I Maldecirte!... ¿Qué ae enUen^ 
dc...P 
Antes me hiera una lanza. 
Mi maldición solo alcanza 
Al traidor que asi te vende. 
Si allá en tus días serenos 
Te llamé prenda adorada , 
Hoy que eres desventurada 
¿Habré de quererte menos?— 
lEh, vamos!... no te amilanes. 
Llora en mi pecho... y perdona. 

UbroMándola.) 
Si un mal hombre te abandona , 
Aquí estoy yo | voto á sanes ! 

Fautt. No ; arrójame con horror 
De tí. El honor no consiente 
Que en el seno de un valiente... 

Pablo. Yo no entiendo asi el honor. 
SI te abandonó cruel 
Quien te engañó con malicia, 
O en el mundo no hay justicia 
O la infamia es para él. — 
Y en fin , no tengas zozobra ; 
Que si te llevo al altar, 
Para hacerte respetar 
Tengo yo honor que me sobra. 

Fautt. I Casarme contigo! 



Pablo. 



I Y presto 1 



Fautt, iPablol..., no es posible. 

„^««^- iHun...! 

Pues ¿amas al otro aún? 
Fautt. No. Pablo, que le detesto. 

¿Qué digo? Nunca le amé; 

No. Lo que pasó por mí 

Ni entonces le comprendí 

Ni ahora explicarlo sabré. 
Sus halagos fementidos. 

Que ahora á llorar me condeno 

Fueron .. . ¿qué sé yo?..., un ye&eno 

Que trastornó mis sentidos. 

Nunca al núrarle sentí. 

Te lo juro por el cielo. 

Este gozo, este consuelo 

Que siento ahora por tí. 

Delirio, locura fué 

Lo que realidad es hoy. 

Ahora enamorada estoy, 

Y entonces, Pablo, soñé! 

Pablo, ¡Me quieres y no te casas; 
Me aburres, y me consuelas, 

Y por un lado me hielas 

Y por el otro me abrasas! 

Fautt. Quiero ser luya, ¡ y no puedo ! 
¿Qué dirían tus parientes? 
No quiero yo que las gentes 
Te señalen con el dedo. 



212 



LA BATELERA DE PASAJES. 



Mi honra perdí , y do la fando 
Solo en tu Justicia, no; 
Que, al fin y al cabo, tú y yo 
No componemos el mundo ; 

Y asi , aunque mi pecho sienta 
No premiar tu amor sincero, 
Solo el desagravio espero 

De quien me causó la afrenta. 

Pablo, Pero es mucha felonía... 
¿Cómo se llama ese alférez, 
O ese diablo... P 

Faust. Don Juan Peres, 

Capitán de infantería... 

Pablo. Y después del contrabando 
Infame que hixo de ti, 
¿Le has visto? 

Faust. En vano ¡ ay de mi ! 

Le voy hace un mes buscando. 
Vendido el triste batel 
Con que ganaba la vida , 
Gomo una mujer perdida 
Voy por el mundo tras él , 

Y ni rastro de tal hombre 
Hallo en ningún campamento. 

Pablo. Pues , si no en el regimiento , 
Te habrá engaíiado en el nombre. 

Fatut. Tal creo. A muchos he visto 
Que tienen el nombre igual ; 
Pero uno no es oficial ; 
Otro... no es él. 

Pablo. i Vive Cristo! 

¿ Quién no se llama en el dia 
Juan Peres ? Sin ir mar lejos, 
Quintos, ó soldados viejos , 
Hay cuatro en mi compañía. 
Por si acaso vienen mas 
En mi lista los numero... 
¿ Estás ? Juan Peres primero , 
S^undo, tercero... ¿Estás.' 
Pero ya me tienen harto 
Los cuatro , porque confundo 
Con el tercero al segundo 

Y al primero con el cuarto. 
Faust. Ya no sé cómo ni dónde 

Buscar á ese hombre sin fe, 
Pero yo le encontraré 
Si la tierra no le esconde. 

Pablo. Podrás hallarle quisa 
Algún dia , pero en vano , 
Que si te niega la mano... 

Faust. Con la vida pagará. 

Pablo, Sí ; yo á matarle me obligo. 
No hay remedio para él. 
Le mataré por Infiel 
Si no se casa contigo. 

Faust, ¿Y si se casa? 

Pablo. También. 

Si es mío tu coraion 



Ynoftayo,no esraion 

Que me aguante y diga amen. 

En ñn , cumpla ó no el contrato, 

Seas, ó no, su parienta. 

Por tu cuenta , ó por mi cuenta , 

No hay recurso : yo le mato. 

Faust, (Pablo!... 

Pablo, Es justa la venganía ; 

Mas no por eso , Faustina, 
Violaré la disciplina 
Ni faltaré á la ordenanza. 
Para que no haya disputa 
Sobre si embisto ó no embisto 
A mi jefe , iré provisto, 
De la licencia absoluta ; 

Y entonces dos ciudadanos , 
No sargento y capitán , 
Cuerpo á cuerpo medirán 
El corazón y las manos. 

Faust. No lo sufriría yo , 
Que por tu mano vengada 
Fuera menos desdichada, 
Pero mas honrada , no. 
Ni tú serías dichoso. 
Que ningún poder humano 
Me haría entrejsar' la mano 
Al matador de mi esposo. 
Aunque una espada no ciño, 
D^a solo á mi valor 
El cuidado de mi honor 

Y no te ciegue el carino , 
Que desengaños y ultrajes 
Para que al fin lo recobre 
Darán aliento á la pobre 
Batelera de Pasi^es. 

Pablo. Dices bien. Ya no te arguyo. 
Tú sabes mas que un sargento , 

Y no sirve mi talento 
Para descalzar al tuyo. 
Lo que tú gustes harás. 
Seré, si no eres mi esposa , 

Tu hermano » tu... Cualquier cosa... 
Tu asistente. ¿ Quieres mas P 

Faust. ¡Pablo 1... Siempre tu Faustina 
Te amará... 

[Dentro toca á arden.) 

Pablo. Suena el estruendo 
De la caja... Voy corriendo... 
Quédate en esta cantina. 
Es de un camarada mío. 
Voy á tomar la consigna... 
Volveré... ( { Qué perla ! Es digna 
De un duque ó principe pió.) 



ACTO SEGUNDO. 



213 



ESCENA V. 

FAUSTINA. 

iQaé Gonuton tan hermofio! 
I Cuánta ha sido mi iidosttcia 
En no haberlo amado siempre 
GiHno él se lo mereda ! 
Otro me hubiera arrojado 
Con menosprecio y con ira 
De su lado, y generoso 
tí nüs desaires olvida 
Y perdona mi flaquesa* 
I Oh Petra ! , bien me decías... 
No pnedo tenerme en pié , 
Qoe después de la fotiga 
Del camino... Ha sido mucha 
MI agitación... Esta silla... 

{AyDlos!... 



{Se iienla.) 



ESCENA VI. 
FAUSTINA, BRIONES. 

Bri&n. (He visto á lo lejos 
A mi camarada, qoe iba 
A tomar la órden..^ ¡ Galle !... 
i Quién sera aquella individua P) 

{Sé acerca.] 
Que Dios guarde á usté, mi reina. 

Fmut. Y á usted también. 

BrUm, (¡Qué bonita I) 

Si viene usté á refirescar. 
Pimpollo , la tienda es mia. 
Pídame usté lo que quiera ; 
Su boca será medida. 

Fausi. Gradas. 

Brtofi. ¿Qué gracias ni qué...? 

El ama ha tomado pipa, 
Pero aquí estoy yo, y no creo 
Que se me caiga la ensinia... 
i EstA usté, prenda? Y de gratis , 
Que mozas de esa estampía 
Siempre tienen hecho el gasto 
Donde está este cura. 

Faust. Viva 

Usted mil años. Yo... 

ürton. Vaya ; 

4 Qué quiere usté que la sirva ? 
¿ Sagardúa ? ¿ Chacolí ? 
¿ Vino ? ¿ Aguardiente de guindas ? 

FausU No tengo necesidad ^ 
De nada. 



Brion. ¿ Un par de sardinas ? 
Fausi. Gracias, i Si digo... 1 
Brian. No sea 

(Sentándose al lado de FausHna.) 

Usté desagradecida >. 

Que aquí hay mucho 'aquel, y mucha 

Voluntad. ¿Está usté, niña? r- ' 

Pero tvaya un cuerpo bueno 

Y unos ojos, y una fila...! 
Lo didio : toda la tienda 

Es de usté \ y ancha Castilla ! 

Fautí. No quiero nada. He venido... 
Esperaba aquí... 

Brion. ¿Al Mesías? 

Es decir... Dice el refrán : 
El que á buen árbol se arrima... 
Justamente el mostrador 
Esta vacante hoy en dia, 

Y desde ahora te lo endoso 
Con todas sus baratUas, 

Y amen de eso , toda el alma 
De un sargento. 

Fausi. I Qué porfía I 

Aparto usted. 

Brion. ¿Que me aparto? 
Soy mosca muy pegadisa, 

Y para algo to ha enviado 
La Providencia divina 

A mi casa de comercio, 
t Ea , no seas esquiva ! 
Un beso para hacer boca... 
{Fausiina U da un bofetón y se levanta. 
Briones se levanta también.) 

Faust. ¡Aparto, digo 1 

BHon. I Chiquilla!... 

¡No es nada si casca firme I 

Y con esa manecita... 

Mas no importa. Ya estoy hecho 
A semejantes caricias. 
Manos de mujer no agravian 
Aunque duelen ; y por vida 
De quien soy, que he de volver 
A la carga aunque repitas 
El ausequio. 

Faust. ¡ Atrás, ó muere 

[Sacando un puñal.) 
A mis manos si se arrima I 

Brion. ¡Cañuto !... i Vaya un lenguado I 
{Retrocediendo.) 



914 



L/L BATELERA DE PASAJES. 



ESCENA Vn. 
PABLO, BRIONES, FAUSTINA. 

Pablo» ¿ Qué es eso ? 

Bf ton. Nada, i La chica 

Tiene ijares I 

Fausi. Esto es dar 

{Gwirdando el punaL) 
Lecciones de cortesía 
A quien las ha menester. 

Pablo. { Miguei ! 

Brion, ¿ Eh ?. .. j También me miras 
Tú de reojo P 

Pablo. { Brlones 1 
Alguna mala partida 
Quisiste hacer... 

Brion, Darla un beso , 

No mas , pero es tan arisca... 

Pablo, I Somaten 1... Saca esa espada. 
{Deienwtinando,) 

Brion, \ Otra 1 ¿ Tú me desafias ? 
Pues ¿qué diablos te va á tí 
Ni te viene... P 

Faust. \ Pablo I 

{Interponiéndote,) 

Pablo. \ Quita ! 

[Desviándola,) 

Brion. ¿ Qué P ¿ la conoces P 

Pablo. i En guardia I 

Brion. SI por una nifteria 
Se han de matar dos amigos, 
I Andar I Yo no soy gallina. 

{Desenvaina) 
I En guardia ! 

Faust, I Pablo, detente ! 

\ No te pierdas ! No sabia 
Sin duda tu amigo... 

Pablo, Yo 

No soy amigo , ni pizca , 
De quien no guarda respeto 
A las faldas. 

Brion, i Voto á cribas ! . . . 
¿ Soy yo algún cartujo P Aquí 
La encontré como llovida 
Del cielo , y creí... 

Pablo, a Qué importa P 

Es mujer... 

Brion. I Pesia tu crisma I 
Pues si no fuera mujer, 
No habría caso. | Y qué linda ! 

Pablo. Y si el ser mujer bastaba 
Para que no la persigan 
Cuando ella no lo consiente , 
Sobraba ser prenda mia... 



Brion, ¿ Qué me dieea P 4 Es acaso 
Tu paisana... P 

Pablo. Sí ; Faustina. 

Brion, \ Voto al chápiro I... ¿Y por qoé 
No dijo usté : soy la misma , 
Soy la hermosa batelera 
De Pasajes , la querida 
De Pablo Elgueta P , y en T« 
De atiopellar la consigna. 
La hubiera tratado yo 
Con toda la... ortografía 
Que merece. — Ea, envainemos, 
Gamarada , y no haiga rtfta. 

{Envainan^) 
Si no fuese ella quien es, 
Defendiera mi conquista , 
Pero siendo quien es ella. 
Me aguanto y Dios la bendiga.*» 

Y usté me ha de perdonar , 
Mi primera , y que me sirva 
El bofetón por bastante 
Castigo de mi osadía. 

Pablo. I Hola! ¿Te pegó P 

Brion. I Y de mi alma! 

Ningún obispo confirma 
Con tanta fe. 

Faiat, Yo lo siento. 
Señor Brlones... 

Brion, No, hija; 

El que lo siente soy yo , 
Que aun está brotando chispas 
El carrillo. 

Pablo. Raron es 
Que pagues tn golosina. 

Brion, No me quejo. Cada cual 
Está en dreeho de justicia; 
El hombre cuando camela 

Y la hembra cuando santigua. 
Yo soy de aquellos — ¿estás? — 
Que no se andan en chiquitas, 
Porque la ocasión es calva... 
{Pues I , ¿y é qué gastar saliva P 
Mas la mujer de mi amigo 

Es para mí una reliquia 
Sagrada, y nunca con ella 
Mis pasiones se amotinan , 
Porque las meto en el cepo 
De la prudencia y no chistan. 

Y no hay mas que hablar ; y si ilgnien 
La toca... ¿ tocar P, la guiña 
Siquiera un ojo , ya pueden 

Rezar por su alma. ¡Requiscan! 

Pablo, Eres un buen camarada, 

{Dándole la man^.) 
Brlones. 

Brion. Lo misno hcrlai 
Tú en mi lugar. 



ACTO SEGUNDO. 



215 



FausL Toque nsted , 

(Dándole la mano») 
Que YO también soy su amiga. 

Brton, Corriente. Acecto, 

Pablo. Brionea, 

Mi paisana necesita 
Alojarse con decencia, 
¿Has vendido la cantina? 

Brion. No. Suya es desde ahora 
Con viandas y vasijas 

Y cama y muebles... Yo solo 
Me quedo con la mochila. 

Pablo. Pero ha de ser con bu cuenta 
Yraion. 

Brion. I Eh ! no me digas... 

Pablo. I Nada ! Yo te he de abonar 
Lo que vale, ó no hay tu tía. 

Brion* ¡ Qué tontunas... 1 

Pablo. i Reñiremos 

Otra ves? 

Brion. No corre prisa... 

Pabh. Entiendo. Delante de cUa 
Te da cortedad... Faustina , 
Toma posesión de todo 

Y prepara la comida 
Para los tres... 

Brion, Eso..., bien. 

Pablo. Mientras vamos por la orilla 
Del rio á dar un paseo. 
Brion. Pero... 
Pablo. Adiós. 

Fautt. Hasta la vista. 



ESCENA Vni. 
FAUSTINA. 

I Qué feliz viviera yo 
En la honrada compañía 
De mi enamorado Pablo 
Si el rigor de mi desdicha...! 

{Reconoce la cantina.) 
La vivienda es espaciosa. 

[Mira al Cílarto de la ixquierda,) 
Allí hay una cama... , y limpia... 
El fogón en aquel lado 
Con avioe de cocina... 

[Se fienta junto al fogón,) 
Pero la lumbre se apaga. 
Pondremos unas astillas. 
(Toma algunas de las que habrá en el suelo^ 

las pone sobre la lumbre y las enciende 

con un atentadoT.) 
Aquí está el aventador. ^ 



Mucho temo que me rinda 

El sueño... Anoche no pude 

Descansar... Toda la linea 

Del Ebro... á pié... ¡ Desdichada!... 

No puedo... Dias y dias... 

[Se queda dormida,) 



ESCENA IX. 
FAUSTINA , BUREBA. 

Bur. Aquí encenderé el cigarro. 

[Con un cigarro en la mano,) 
I Ah de la cantina i — ^ No hay 
Quien me responda? {Muchacha! 
Faust. lAh!... Me he dormido. ¿Quién 
va? 

(Despertando,) 
Bur, Un poco de lumbre. 

(Paseándose.) 
Faust. Voy 

(Tomando un tixon,) 
Corriendo, mi capitán. — i Cielos !... 
(Reconociéndole y ajando caer la 
lumbre.) 
Bur. ¿ Qué veo ? { Faustina ! 
Fatal. I Al Anteveo! 
Bur. (¡Fatal 

Encuentro !) 

Faust. ¡ Tú no esperabas 
Volver á verme jamás I 

Bur. Yo... (No sé qué responderla.) 
Mi sorpresa... Mi pesar... 

Faust. Allá para ti habrás dicho : 
Es hija de un ganapán 

Y sufrirá mi abandono 
Con santa conformidad. 
No se atreverá á pedirme 
Siendo á mi tan desigual 
Satisfacción de su honra, 

Y se morirá de afán , 

O si yo la desamparo... 

Otro la consolará. 

¿Qué entiende de honra una moza 

Que se ha criado en la mar? 

Mujeres de su raleii 

Harto premiadas están 

Con merecer cuatro dias 

Que hombres de alta calidad 

Se humillen á enamorarlas 

Por capricho y nada mas. 

Eso habrás dicho , traidor ; 

Pero me has juzgado mal ; 

Que aunque mujer de la plebe 



316 



LA BATELERA D£ PASAJES. 



Y sola y de tierna edad, 
Tengo aliento que me sobra 
Para obligarte... i8f tal! 

A cumplirme la palabra 
Que me distes á la fas 
Del cielo, y á que me Yuelvas, 
Que nada tuyo me das, 
La honra qne me robaste* — 
Honra plebeya, es Terdad, 
Pero mas limpia que el oro 

Y mas tersa que el cristal 
Hasta que en hora maldita 
Te TÍ á mis plantas llorar. 

Bur. Justa es, Faustina, tn queja. 
He sido ingrato y falaz ; 
Lo confieso. Pocos años... 
Tentaciones de Satán... 
Aborréceme, Faustina. 
Mi conducta criminal 
No merece* •. 

FausU Pues ¡ qué ! ¿ piensas 
Qne to amo y mi ceguedad 
Es tanta que arrodillada 
Pretenda ahora ablandar 
Con lágrimas vergonsosas 
Tu coraion desleal? 
No. Tu mano es la que pido. 

Bur, Yo te la quisiera dar, 
Pero mi clase, mi cuna... 

Paust. Tu dase, tu cuna... i Ya! 
No hablabas de esa manera 
Guando turbando mi paz... 

Bur. ¡Faustina!... 

Faust. Yo no codicio 

Tu nombre ni tu caudal ; 
No. Cúmpleme tu promesa , 

Y desde el pié del altar 
Jnro alejarme de ti 
Donde no toyeamas, 

Y nada te pediré... 

I Me amargaría tu pan! 

Y si aun ausente de tí 
En mi pobre oscuridad 
Te estorba acaso mi vida 
Para algún ilustre plan... , 
Dame un veneno , i cruel! , 
Pon á mi cuello un dogal , 
Que como yo muera honrada 
¿Qué me importa lo demás? 

Bur. Me desgarran tus lamentos 
El corazón , y quizá 
Si tú lo pudieses ver... 
Pero la fatalidad... 
Otra palabra empeñada... 
No puedo volverme atrás... 

FautU {Te casas con otra. Infame! 

Bur. No siempre la voluntad 
Es libre. Causa.«... Respetos 



Sociales... Mi amor filial... 
(Quisiera encontrarme ahon 
En las cumbres de Arlaban.) 

Fautt. i Tan turbado y balbadento 
Ahora , y tan lenguaraz 
Algún dial 

Bur. Mas yo puedo 
De otra suerte reparar 
Mi yerro. Soy rico... 

Fauit. I Eh! Galla. 

Yo no soy mujer venal. 
Ya to lo he dicho : i tu mano ! 

Bur, Pero... \ si te digo que hay 
Obstáculos... ! Lo mejor 
Seria que en amistad 
Arreglásemos... 

Fautt, iNo, indigno! 

Yo acudiré á un tribunal... 

Bur, ¿Gon qué pruebas, desgradada...? 

Faust. ¿GómoP ¿Serías capaz...? 

Bur, Nuevo ddito sería, 
Pero... tan crítica es ya 
Mi situación... 

Fautt, Te comprendo ; 

Pero si burlas sagaz 
La Justicia de las leyes , 
La mia no evitarás. 

Bur, ¡La tuya! 

Fatal. ¡ Qué ! ¿ to sonríes ? 

LásUma acaso te da 
Tan flaco enemigo. \ Gracias ! 
Pero guarda la piedad 
Para tí. La misma mano 
Que supo nn dia remar 
Tal vez tendrá fortoleza 
Para blandir un puhal. 

Bur, Te dega d rencor, Fanstína, 
Pero tú meditarás 
Mas tranquila, y cuando veas 
Que afectuoso y liberal 
Te pmdN) cuan pesaroso 
Estoy de aquella maldad, 
Gonfio... Permite ahora 
Que me aleje de este umbral. 
Volveré... Toma entretanto... 

{Saca un 1>oUillo,) 

Fauit. ¡Oro á mí! 

{Echa mano al puñal,) 
¡Villano! 

(Desfaüeee.) 
¡Ayl... 
No resisto... á tonto infamia !... 
¡Dinero!... 

{Cae sobre una silla,) 
¡No puedo mas! 

Bur, ¡Gielos!... 

{Acudiendo á xocorrcrUi,' 



ACTO TERCEKO. 



9i7 



Fmai. ¡Dinero! 

[Cae en tierrra desmayada.) 
Bur. iFausUnal... 

Se ba desmayado. No da 
Señal de vida. — ¡Socorro! 
(CTfia honda de música toca dentro 
generala,) 
Has la músiea marcial... 
Oigamos... I La generala ! 
Mi deber de militar 
Es primero. — Esa infeliz... 
Despedasándome irán 
Craeles remordimientos... 
Quila en la lacha campal 
Espiaré... No respira... 
Pero aq[ui mi mengua está ; 
AUi mi puesto. 

(Desenvaina la espada dejando el bolsillo 
en la mesa.) 
I A las armas ! 
¡ Muerte , ó gloria y libertad! 

{Vase corriendo.) 



ACTO TERCERO. 

ESCENA PRIMERA. 
BRIONES, FAUSTINA, Soldados. 

{Briones aparece sentado y sosteniendo en 
otra süla á Faustina^ que aun no ha 
vuelto de su desmayo. Tres soldados y 
un cabo le ayudan á socorrerla,) 

Brion. ¡Nadal Por mas que la aprieto 
El dedo del corasen... ^ 
Hazla aire tú con la gorra 

(i lili soldado,) 
De policía, Gampoy. — 
Moja otra vez mi pañuelo {A otro.) 

En Tlnagre, Gastañon. — 
¡Vaya un soponcio de prueba 1 
Casi una hora de reló 
Hace ya que la encontré 
Pritada como un lirón... 
A fe de Miguel Briones 
Que me da una pena... atroz. — 
Alárgame el aguardiente , 
Remíedio muy español 
Y muy militar. Probemos 



A Yer si dando calor 
A su estómago... ¡Faustlna! 
¡Vuelve en si I Toma... Yo soy... 
¡ Ni por esas 1 Es de fijo 
Que si catase el licor... 
Pero si no abre la boca , 
ó A qué diablos se lo doy? ^ 
¿ Habrá muerto? No. Respira... 
t Faustina! ¡Cara de sol... I 
Ya no sé qué hacer. El fisico 
Se fué con el batallón... 
¡Voto á.., , y sin tener su cencía 
Quedo á remptazarle yo ! 
¡ Haberme tocado á mí 
La guardia de preyencion 
Guando andan mis camaradas 
A balazos! ¡Voto i brios!... 
¡Guidando yo de las ollas 
De campaña y el arroz 

Y los presos y las... ! Vamos 
Gon tiento, cabo Lahoz; 

¡ No hay que sobarla ! — ¡ Por vida... ! 

¿ No estuviera yo mejor 

Al frente del enemigo 

Que asalta nuestro convoy? -- 

¡Faustinilla!... Y si en mis brazos 

Se muere sin confesión 

Esta linda criatura , 

¡La logramos como hay Dios! 

Yo, que en Jamás de mi vida 

He conocido el temor. 

Tiemblo ahora como un quinto 

Que oye la primera voz 

De* ¡fuego!» —¿A ver tú , Alcolea ? 

Llevémosla entre los dos 

A aquel cuartito... Pero abre 

Los ojos. 

Faust. ¡Ah!... 

Brion. ¿Resolló? 

Ya es nuestra. ¡Animo, Faustina! 
Soy Briones. 

Faust. ¿Dónde estoy ? 

Brion, No te asustes , batelera, 
Que somos gente de honor. 
Esta es mi cantina... Quiero 
Decir, la tuya. Desde hoy 
Soy cantinero cesante. 
¿Quieres agua ? ¿Quieres... ? 

Faust. No. 

[Levantándose.) 
Nada he menester. 

Brion. ¿Te sientes 

Mas aliviada? 

Faust. Sí. 

Brion. i Os ! 

Idos al cuerpo de guardia , 

Y gracias por todo. Voy 
Al instante. SI pregunta 



218 



LA BATELERA DE PASAJES. 



For mí el teniente Daótz , 
Decidle que estoy aquí. — 
¡Franco drecho : roarch!... Adiós. 



ESCENA ll. 
FAUSTINA, BRIONES. 

Brion. Dime ahora , rosa de mayo , 
¿ Qué ha sucedido acá dentro , 
Que cuando llego te encuentro 
Sosprendida de un desmayo ? 

FausU I Buen Dios , ialXábei esa prueba 
De vuestro enojo!... 

Brion. Pues ¿ qué.. •? 

Fatal. Aquí estaba, j Adonde fué? 

Brion. ¿Quién? ¿El capiUn BurebaP 

Faust. \ Bureba! ¿Se llama así? 

Brúm. i Le conoces tú ? 

Fatal. ¡Cruel! 

Brion. Yo no sé si me hablas de él f 
Pero... él salía de aquí... 

Fatal. ¿Qaé infamia á la suya iguala? 

Brion. Yo no sé... Yo me dirijo 
Aquí... Él salía... Él me dijo... 
Tocaban la generala... 

Y los tiros... ¡Pin! ¡Pan I ¡PUU.. 
¡ Qué zaragata I ¡ Qué estruendo 1 
En fin, díjome saliendo : 

« Cuide uste de esa infelis • » 

Y á las armas con afán 
Corre que le lleva el diablo. »« 
Es el capitán de Pablo 

Y el mió. I Y qué capitán! 

Y me alegro que lo sea. 
Porque no le hay , voto á quién , 
Mas alegre en el reten , 

Mas sereno en la pelea. 

Veteranos y novicios 

Se al miran de sus campanas. 

Faust. ¿Constan todas sua baiañaa 
En la hoja de servicios? 

Brion. Lo dices de una manera. •« 
Con cierto airecillo... ; vamos... 1 
Como quien dice... , digamos, 
Entiéndelo tú , mi nuera. 

Faust, Si de valor hace alarde... , 
Cumple su del)er. 

Brion, No digo... 

Faust. Al frente del enemigo 
¿Qué español fuera cobarde? 

Brion Ninguno. Mas no comprendo 
Esas indirectas... ¿Cuándo ..? 

Fatal. Si honra se gana lidiando 
También se pierde mintiendo. — 
Mas cuando su fuerte espada 



Brilla en las batellas tanto 
I No la ha de empañar el llanto 
De una mujer desdichada! 
Brion. ¡Ah!, ¿es él...? ¡Ya! Lo dé 
Pasajes... 
¿Aquel que dias atrás...? 
¡Qué partida! ¿Hicieran mas 
Cegrines y bencerrajes? 
Apuesto un duro, y no pierdo, 
Que te dio palabra— ¡pues! «^ 
De casamiento, y después... 
Si te vide no me acuerdo. 
De otra no lo sentiría. 
Que hay mujeres... Tú lo eres, 
Pero ¿qué importa? Mujerot».. 
¡ Hum... ! Yerbo en gracia i la mía. 
Mas distinga de colores , 
Voto á un celemín de balas. 
No paguen buenas por malas 

Y justos por pecadores. 
Jefe y todo, voto asan, 

Yo no estoy de él sastifecho. 
Lo mal hecho está mal hecho 
Aunque lo haga el capitán. 

Faust, ¡Oh, amigo !... 

Brion, Es mucho dolor, 

(¿(orondo.) 
Mucha... iCalle! ¿Lagrlmonaa? 
¡Rayo!... ¡El sargento Briones 
Llorando como un tambor I — 

Y es tontuna... ¡ Lleve el diablo... 1 
Pablo se pirra por ti , 

Y mientras viva... Y aquí 
Estoy yo si falte Pablo. 

Y no para hacerte guiños 
Como á otras rablcortonas , 
Que hay presonas de presonas 

Y cariños de cariños. 

Soy monteras como un gamo, 

Y no sé si hablo ó st gruño, 

Y apenas si de mi puño 
Sé poner cómo me llamo , 
Que el valor me hizo sargento, 

Y á fe que pudo el mayor 
Con mi sangre y mi sudor 
Escribir el nombramiento ; 
Pero... En fin , no digo nada , 
Porque ya he dicho bástente 
Con decir : Pablo es tu amante 

Y yo soy su camarada. 

Faust. Y yo , que mi amargo duelo 
No puedo echar en olvido , 
Por haberte conocido 
Daré mil gracias al cielo , 

Y te amaré como hermana , 
Que tu noble coraaon... 

{Marcha á k> l$jos.) 



ACTO TERCERO. 



9i# 



Brion, ¿Cajas? 

(jrira par la piterta de la derecha.) 
Vuelre el batallón. 
Ya sa acabó la jarana ; 

Y pues te dejo tranquila 

Y yo estoy de guardia , adiós. 
Ya volveremos los dos... - 
Ya se acerca; ya desfila. 

( Yéndose apresurado J) 



ESCENA in. 

FAUSTINA, 

QnUadme la vida, oh cielos, 
SI no me volvéis la honra. 
Mas ¿cuál la suerte habrá sido 
Del combate? Igual zosobra 
Siente ya mi corazón 
Por el dueño á quien adora 

Y por el traidor aleve 

Que vilmente me abandona. 
Si una vida mi ternura, 
Otra mi venganza implora , 

Y no sé cuál de las dos 

Con mas afán. ¡ Oh I tu cólera 
Suspende, Dios de Justicia. 
¿Merece morir con gloría 
El malvado , el fementido 
Que de ral llanto se mofa 

Y mi desesperación ? 

¡No ! , viva; mas la victoria 
No le ciña de lanrelea 
Para aumentar mis congojas. 
Vuelva desarmado, prófugo, 
Vencido , y en su derrota 
Gozaré. ~ ¡Vano deseo! 
Acaudillando á su tropa 
Le veré llegar triunfante , 

Y la bala matadora 

Que herirle debiera { acaso 

Otro corazón destroza 

Mas generoso, mas flel...l 

I El de mi Pablo 1... *, A> ! En hora 

infausta nad y el cielo 

Querrá que apure la copa 

De la amargara... ¿Quién viene...? 



ESCENA IV. 



FAUSTINA, BUREBA, bl AvuDAirrE, 
EL GiRCJAMO, Soldados. 

(Cuatro soldados conducen en una parihuela 
á Bureha herido y desmayado,) 

Fausi. \ Un herido I. .. | Aquí ! 

(Seaeerta.) 
(Piadosa 
Virgen !... i No es él 1 [Le reconoce.) 

I Ahí... ¡Bureba!) 

Áyud. Cantinera , ¿hay una alcoba , 
Una cama...? 

Fausi, Si, sehor, 
Allí... 

Ayud, No tenemos otra 
Mas á mano... 

Ctr. Conducidle. 

( Los soldados y el cirujano entran con el 

herido en el dormitorio: los soldados 

saien un momento después y se retiran.) 



ESCENA V. 
FAUSTINA, BL AvODAim. 

Áyud. SI nn momento se demora 
La primer cura , peligra 
Su vida. 

Faust. ( I Ah ! Su sangre ahoga 
Mi rencor.) Disponga usted 
Como guste de esta choza. 

iiyud. ¿ Es usted la... propietaria? 
Pues ¿qué se hizo aquella locaj 
De Teresa?... 

Fatal. No lo sé. ~ 
Pero lo que ahora importa 
Es socorrer al herido. 

Áyud. Es verdad. ( ¡Gallarda moza! 
{Estos sargentos... !) 

Faust. (¡Gran Dios!...) 

Áyud. Veamos si le acomodan... 

Faust. Perdone usted, mi ayudante. 

[Deteniéndole.) 
¿ Hay mas heridos P 

Áyud. 8i , hermosa. 

Faust. ( { Cielos !... ) ¿ Y quién...? 

Ayud. Diez soldados. 

Faust. (¡Respiro!) 

Ayud. Siempre se compra 

Con alguna sangre el triunfo. 

{Entra en el dormtiorte.} 



320 



LA BATELERA DE PASAJES 



ESCENA VI. 
FAUSTINA. 

lAh, TWe Pablo! 

CtV. ¡Patronat 

[Dentro,) 
FautU ¡Voy corriendo 1 ~ Aunque 
agraviada, 
No veo mi ofensa ahora , 
Sino su riesgo. Es mi huésped, 
Es mUltar y patriota... 
Mi ooiason le perdone 

Y mi mano le socorra. 

(Al enffor FausUna en el dormitorio Uega 
por la otra puerta Briones.) 

ESCENA VIL 
BRIONES. 

I Buen Julepe habéis llevado , 
Carlistas 1 1 Viva la patria 1 
¡Queremos interpretar 
Los víveres ! | Ahi es nada ! 
I Vaya una intención dafilna! 
I Sitiamos por la carpanta!. .. 
Pero ya hemos rescatado 
A balasos la vitualla 
Prisionera , y amen de eso 
Se les volvió la criada 
Respondona, i Ira de Dios, 
Qué trifulca y qué sanfrancia ! — 

Y en lugar de ir al bateo 
Quedarme aquí como un maula... 
Pero no veo á Faustina. 

d Dónde andará esa muchacha? 

ESCENA Vin. 
BRIONES , BL Atudahtb. 

Áyud, ¡Sargento! 

Bfion. (¡Oiga!) 

(Saluda,) 
\ Mi ayudante ! 
Aytcd. Ha ocurrido una desgracia... 
Brum, ¿ Desgracia ? ¿k quién ? ¿k 

FausUna? 
Ayud. Al contrario : ella es la causa... 
BrUm, ¿Cómo?... 

Ayud, Al mirarla el herido, 

Da un grito... 



Brion, ¿ Quién... ? 

Ayud, Se desmaya... 

Briofi. ¡Un herido aquí!... 

Ayud, Y tal ves 

Ya habrá espirado. 

Brion, Dios le haiga... 

¿Y quién es el agraciado ? 
Que yo vengo de la guardia... 

Aytcd. Es el capitán Bureba. 

Brion, \ Voto á... I La mejor charasca 
Del cuerpo... Pero i ah 1 ya caigo... 
¡ Encontrarse facha á facha 
Y en el articulo mortis 
Con ella ! Es una emboscada , 
Una... 

Ayud. I Qué ! j la conoda? 

Brion, \ Toma ! En Pasi^es... Es larga 
La historia... Pero acudamos 
Al morimundo... 

Ayud. Le basta 

{DetmiéndoU.) 
El cirujano. Lo que urge 
Es que no se pierda él alma. 

Brion. Cierto; \ y la suya...! 

Ayud. Que venga 

Pronto el capellán... 

Brion, ¿Se naja» 

Según eso... ? Voy... 

Ayud. Yo vuelvo 

A asistirle. 

(Al entrar el ayudante en el domdtario 
üega Pablo por ¡a otra puerta.) 



ESCENA IX. 
BRIONES, PABLO. 



Brion. \ Ay , camarada ! 
Nuestro pobre capitán... 

Pahíú. Lo sé. Herido... 

Brion, I No , que es chanza ! 

Aqui... 

Pablo. Ya me han dicho... 

Brion, ¿Y sabes...? 

Pablo. ¿Muerto? 

Brion. La cosa va mala. 

Y éila... 

Pablo. Quién... 

Brion, Faustina. Golpes 

De... 

Pablo. Dime... 

Brion. El diablo las carga... 

Pablo, \ Por Dios , hombre.,.! 

Bfton. Y donde menos 

Se piensa... 



ACTO TEnC£RO. 



921 



Pablo, (Yo me aspo 1 

Brian. Salta 

La liebre. 

Pablo. Pero... 

Brion. Son cosas 

Qae... En fin, no te digo nada. 
El capellán... ¡ Pal>loI... Ten 
Pecho y criarás espalda. 

{Vase corriendo.) 



ESCENA X. 
PABLO. 

¡ Ciclos ! ¿ Qué habrá sucedido? 
c Qué me anuncian sus palabras? 
Faustina... 'temblando estoy 
Gomo la hoja en la rama. — 
Entremos. AHÍ estará... . 



ESCENA XL 
FAUSTINA, PABLO. 

Fautt. i Pablo 1 
[Salxendo del dormitorio y ábraxando á 

Paiblo.) 
Páblú. I Faustina adorada 1 

Eso ai i Yeo á mis braioa , 

Y quiéreme con el ansia 

Y el... i qué diré? el desatino 
Con que yo te amo. Ese trápala 
De Briones me decia... 

No sé... Palabras pre&adas... 
Gomo quien daba á entender 
Alguna injnsta mudania 
En tu corazón, y... vamoa..., 
{Sobre que no me llegaba 
La camisa al cuerpo 1 — Pero 
i A qué Tienen esas lágrimas ? 
{ Ah! la herida de mi buen 
Capitán te mueve á lástima. 
i Cómo está? Yo quiero verle... 

Famt, ¡ No , no le teasl ¡Aparta... 1 

Pahlo. ¡Qué terror...! ¿Ha muerto? 

FamU I Cielos I... 

Pablo, ¡Muerto , si ! En vano lo callas. 
I Qué dolor de Juventud 
Tan florida, tan lozana... i 

FausU ¡Pablo!... 

Pablo. \ A mi lado cayó ! 

Y coando su frente pálida 
Apoyaba en e^tc peclio , 



j Por qué la fatal descarga, 
Dije yo, miinúülvida 
Respeta y la suya apaga ? 

Fauit, \ Oh, calla, desventurado I 
I Tu vida ! ¡Inútil la llamas... 

Y pende de ella la mial 

Pablo. \ Ah , perdóname! Fué tanta 
Mi pena en aquel momento... 
Ya ves; uno se entusiasma 
Por sus Jefes cuando son 
Tan bizarros. ¡ Yer ganada 
La acción , ver al enemigo 
Huyendo de nuestras armas , 

Y que el plomo de un cualquiera 
Atraviese las entrañas 

Del mas bravo cuando todos 
El himno de triunfo cantan 1 
¡ Y luego dicen de Dios 
Que es el Dios de las batallas ! 
No fué Dios , sino el demonio 
Quien disparó aquella bala. 

Fauei. \ Pablo! , respeta los Juicios 
Del cielo. Tú , que te apiadas 
De la suerte de Bureba , 
Quizá si la vida salva 
Le maldecirás. 

Pablo, ¡Faustina!... 

i Qué quieres decirme ? Acaba. 
Me haces sospechar... Bureba... 

Faust. Es el mismo que en la playa 
De Pasajes... 

Pablo, \ Ah 1... i Por qué 
Me lo dices? ¡Yo le amaba ! 

Fautt, Hoy mismo , pocos momentos 
Antes de sonar la alarma , 
Entrando en esta cantina, 
Sin saber quién U habitaba , 
Pretendió sordo á mi llanto 
Echar el sello á sn infunia. 
Con oro quiso pagar 
Aquella denda sagrada... 
¡ Con oro! Al verlo , la vos 
Se me anuda en la garganta, 
El corazón se comprime , 
MI sangre se hiela , falta 
La luz á mis ojos... ¡Ah! 
No puede ser mas amarga 
La agonia de la muerte. — 
Pero el cielo , que me guarda 
Quizá mayores desdichas , 
Cuando el vil me desampara, 
Envía á tu honrado amigo 
En mi ayuda. Recohrada 
Apenas de mi desmayo , 
Yeo llegar á mi estancia 
Un hombre herido... ¡ Era él 1 
No ya con sed de venganza 
\jt miro , que me recuerda 



982 



LA BATELERA DE PASAJES. 



Los deberes de orisliana 
Aquella sangre vertida 
En defensa de la patria. — • 
No alienta; frió sudor 
Su cárdeno rostro ba&a ; 
Mas al vendarle la herida 
Abre los ojos, los clava 
En los míos , de su pecho 
Un hondo suspiro arranca , 
Y de nuevo sus sentidos 
Mortal accidente embarga* 

Pablo, ¿Quién sabe si la aoBcieiiela* • P 
Que en tales momentoi habla 
El corazón t y es preciso 
Tenerle de piedra para... 
En fin , bastante trabajo 
Tiene el que se muere y... Vaya , 
I Si no puedo aborrecerle I 
Hemos hecho seis campañas 
Juntos... Y por otro lado, 
Me da... ¿ Qué sé yo P Una rabia««. 
¿ Por qné ha sido él , Dios eterno , 
El culpado, y no otro mandria.... 
Otro á quien pudiera yo 
Ver morir , asi... , con calma... I 
¿ Y por qué no le aborrezco 
Si te adoro á ti , y me abrasa 
De zelos...P i Eh I ¡ Si soy un..J 
Vamos ; hay horas menguadas... 



ESCENA Xn. 
FAUSTINA , PABLO, BL CmuJAiio. 

FautU ¿Ha vaelto de su desmayo? 

Cir, Sí ; mas da poca esperanza 
De vida, y recelo mucho 
Que al extraerle la bala... 
¿No ha venido todavia 
El capellán? 

Pablo. I Qué I ¿ se trata. . .1 
¡ Pobre capitán !...>- Perdona. 

{En tox baja á Fauttina.) 

Cir. En este momento se halla 
Con cabal conocimiento, 
Pero si el dolor se agrava 
Y sobreviene un delirio... 

Pablo. Yo, yo iré en un vuelo... ¡ Gracias 
A Diosl Aquí está. 



ESCENA Xm. 

FAUSTINA, PABLO, el GmoiAliO, 
BL Capellán. 

Cap, Bureba... 

Ctr. Allí. £ntre nsted. 



ESCENA XIV. 
* FAUSTINA , PABLO, BL Girüíano. 

Pablo, No se vaya 

Usted... 

Cir, Vuelvo. — Otros heridos 
También mi aoxiUo reclaman. 



ESCENA XV. 
FAUSTINA, PABLO. 

Pablo, i Va á morir! \ Fatal momento 1 
i Tan joven... ! Estás delante, 
Pero... i Perdona al amante 
Las lágrimas del sargento I 

Fauit, De tu pena no me agravio, 
Que yo su víctima soy 
Y st á maldecirle voy 
Sella la piedad mi labio. 
Resignada con mi suerte 
Te perdono y le perdono. 
¿ Le ha de perseguir mi encono 
Aun en brazos de la muerte? 
Sí; yo os perdono á los dos; 
A ti porque en serle flel 
Honras tu nnirormei á él... 
Porque me lo manda Dios. 

Pa5{o. Si, FausUna; sí por cierto» 
Que no es Dios tan vengativo 
Que para querer al vivo 
Mande aborrecer al muerto. 

Faust. ¡Él muere, y en mi dolor 
Yo envidio, Pablo, su herida! 

Pablo. ¡Tú! ¿Es posible...? 
" Faust. ¿Qné es la vida 

Para quien pierde el honor? 

Pablo. { Honor! ¿Con él...? No lo digas, 
Porque eso es darle la palma, 

Y en vez de rezar por su alma 
A maldecirle me obligas. 

Él hizo escarnio de ti , 

Y yo, amigo, amante fiel... 

I Honor ! i^o esperabas de él... 
I Y no lo esperas de mi ! 
Ya lo lava en su agonía 



ACTO TEnCfiRO. 



Con esa sangre qu« vierte, 
Annque no le den la muerte 
Ni tu mano ni la mía. 

Y si á la vida volviera , 
¿Seria jamás tu esposo? 

Y si él vive, ¿no es forzoso 
Que tu pobre Pablo muera? 

I Honor I ¿Quieres que permita 
Dios, que oyéndonos está , 
Que muera quien te lo da 

Y viva quien te lo quita ? 

¡ Oh ! harás que dé á Belcebú 
Esta compasión hidalga, 
Que no hay capitán que valga 
Estando por medio tú ; 

Y si el cielo decretó 

Que uno ayune y otro coma, 
Bien está San Pedro en Roma; 
Muera él y viva yo. 

FautU \ Cuan injusto eres conmigo, 
Pablo, si creyendo estás 
Que amo á Bureba ! i Jamás ! 
Pongo al cielo por testigo. 
Quedara mi fama pora 
Si su mano fuese mia. 
Mas I ay ! yo la compraría 
A costa de mi ventura. 
Si tal ordena la suerte , 
Temes que Dios te destruya. 
¿Y sabes tú si á la tuya 
Precederla mi muerte? 
¿ Sabes tú, por mas qne crea 
Cobrar asi mi opinión , 
Si condena el coraron 
Lo qne la boca desea? 
Yo , que alma y vida te di , 
¿No prefiriera tu mano? 
{ Ah! no hay sacrificio humano 
Que yo no hiciera por ti ; 

Y á no mirar tu desdoro, 
Pablo, en tan amantes lazos, 
Grata me fuera en tus brazos 
La misma afrenta que lloro. 

Pablo. Pero si en este momento 
Baja Bureba al profundo, 
¿Volverá del otro mundo 
A cumplir su Juramento? 

ESCENA XVI. 
FAUSTINA, PABU),KL Capellán. 

Cap. ¿Eres tú... ? 

Pablo. ¿Ha muerto ?.... i Otra ves 

Las lágrimas... 1 Soy un drope. 
Caip, Aun vive. 



PábU), \ Gracias á DíoSm. I 

(¿Qué gracias? Miento.) 

Cap, ¿Tu nombre? 

{Á Fauttina,) 

Faust. Faustina Urmtia. 

Cap» Bureba 

Te ruega que le perdones... 

Fahlo. ¿ Lo ves? Muere arrepentido 
A lo menos, i Pobre , pobre 
Capitán! 

Cap. Y antes qne cierre 
Sus ojos eterna noche 
Quiere verte. 

Faust. ¡ A mí 1 

Pablo. lAFanstina! 

¿Cuáles son sus intenciones? 
A usted, pase; pero á ella... 
Yo tiemblo como el azogue. — 
{ Ah 1... el testamento... Sin duda 
Quiere que corra tu dote 
De su cuenta... Es excusado. 
Ella no admite favores 
De quien... 

Cap. Sargento, á ella toca 
Responder. 

Faust. Lo que él responde 
Respondo yo. Ni se pagan 
Con el oro obligaciones 
De conciencia, ni yo vendo 
Por cuanto oro hay en el orbe 
La honra de mis padres. 

Pablo. I Guapo 1 

Lo has dicho que .. ni de molde, 
t Bien haya tu boca , amen I 

Cap. Ni podría yo ser cómplice 
De tu deshonra, hija mia. 
Escucha , y no te sonrojes. 
Desde el lecho de la muerte 
Te ha visto Bureba. Atroces 
Remordimientos le agitan. 
Confiesa sus culpas, oye 
Los gritos de su coficienela 

Y la voz del sacerdote, 

Y solo pide al Altísimo 
Que su existencia prolongoe 
Hasta que vínculo santo 
Tus pesares galardone , 

Y si ayer le maldecías 
Hoy viuda amante le llores. 

Pablo. ¿Su viuda? Pero... ¿y si vive? 
¿Quién será la viuda entonces? 
¡Yol í El pobre Pablo I 

Faust. (I Dios mió, 

Dame valor 1) Yamos. . . 

Pablo. ¿Dónder 

Yo no puedo permitir.*. 
, Cap. ¿Qué escucho I 



iih 



LA BATELERA DE PASAJES. 



Asi lo dispone 



Fautt, 
El cielo... 

Cap. ¿Con qué derecho 
Osa impedir ese joven... ? 

Pablo. ¿Con qaé derecho? Yo la amo 
Gomo nunca ha amado un hombre; 
La amo desde que era asi , 

{Extendiendo la mano á poca aUura 
del suelo.) 

Y nunca con mano torpe 
Llegué al pelo de su ropa , 
Ni á la proa de su bote 

Tan siquiera ; y porque al otro 
Señor, cuando está en el borde 
Del sepulcro, se le antoja 
Querer casarse y ser hombre 
De bien, ¿ es razón de Dios 
Que se quede á buenas noches 
El que...? ¡Que diga Faustlna 
Si no me quiere á mi doble 
Qneáél...! 
Fatist. Pero mi honra es antes, 

Y aunque la pena me ahogue... 
Pablo. ¡ Si, la honra 1... 

Cap* En tales momentos 

Deben callar las pasiones. 

Pa&Io. I Ya, como usted no las tiene l.«. 
I Voto á cribas... ! \ Que me robe 
La noTia nn muerto!... 

Cap. ¡ Silencio, 

Temerario !— El tiempo corre; 

{A Faustino.) 
Los momentos son preciosos. 
Resuelve. No se malogren 
Mis esfuenos... 

Pablo. De manera 

Que si... en efecto... ie coge 
Su última hora... 

Faust, ¡ No mas ! 

Dios me manda que le otorgue 
Mi mano. — Ruéguele usted , 
Padre , que en cuenta vá» tome 
Este cruel sacrificio, 

Y si bondadoso acoge 

Mis ruegos, pronto en la tnmba 
Veré el fin de mis dolores. 

[Entra en el dormitorio,) 



ESCENA XVD, 

PABU), EL Capellán. 

Pablo. I Eso es l \ Quererse morir 
Ahora! Todo lo componen 
Asi las mujeres. •— ¡ No ! 



Quien morirá de ese golpe 
Soy yo, que siempre la soga, 
Que dijo el otro , se rompe 
Por lo mas delgado. 

Cap. Pablo , 

Sola una victima escoge 
El cielo , y cuál deba ser 
La que aplaque sus rigores , 
Aquel ledio ensangrentado 
Lo muestra. Imita la noble 
Fortaleta de Faustlna, 
Y Dios ün dia corone 
Vuestra virtud. Un testigo 
Falta. Ven... 

Pablo. ¿ Yo ? ¡ Que me ahorquen 
Primero !^ Lo buscaré... 

Cap. i No ! Vendría tarde, i En nombre 
{Mirando adentro.) 
Del cielo, ven...! 

Pablo. Eso, padre 

Capellán , no está en el orden. — 
Pero I dejarle morir 
En pecado !... Al fin y al postre , 
Es mi capitán. 

Cap, Entremos... 

{Cogiéndole de la nuiíio.} 

Páblo. i Por vida de SaUponce... ! 
Con que , ¿ yo mismo... ? 

{Se asoma.) 
lAlUesUl 
Me mira... , me reconoce... 
I Me llama!... La disciplina 
Me manda entrar á galope. 
Vamos, (i Voto á...!) 

Cap. ¿Qué haces?... 

Pablo. Nada... 

I Arrancarme los bigotes I 

[Entran los dos en el dormitorio.) 



ACTO CUARTO. 

ESCENA PRIMERA. 
FAUSTINA , BUREBA. 

Bur. Vuelva á tu alma la quietud 
Y cese tu desconsuelo , 
Pues ha permitido el cielo 



ACTO CUARTO. 



525 



Que recobre mi salud. 
No te Yea yo afligida , 
Que si tu llanto no cesa 
Podré Juzgar que te pesa 
De ver cerrada mi herida. 

Faust. Bureba, soy tu mujer, 
Sé lo que el cielo me ordena , 

Y aunque me mate la pena 
Sabré cumplir mi deber. 

Bur. En amargos sinsabores 
Se cambiarán mis placeres 
Si tú me hablas de deberes 
Guando yo te digo amores. 
Habla con labio risueño , 
Con apacible semblante , 
Como la amada al amante , 
No como la esclava al dueño. 
Para expiar mi desliz , 
Que te hizo tan desgraciada , 
No me basta verte honrada 
Si no te veo feliz. 
Quien culpado te agradó 
No te enoje arrepentido. 
¿ No merecerá el marido 
Lo que el galán mereció ? 
Si Juzgas que en mi dolencia 
Cuando la mano te di 
Menos que el amor oí 
Los gritos de la conciencia , 
Ahora en venturosa calma 
Juro que mi tierno amor 
Con la deuda del honor 
Pagó la deuda del alma. 
¿Será menos sacrosanto 
Nuestro nudo, menos fuerte 
Porque lo bañó la muerte 
Con mi sangre y con tu llanto ? 
¿ Quién mas dichoso que yoP 
¿Qué placer al mió Iguala? 
¡ Bien haya la ardiente bala 
Que en el lecho me postró ! 
La muerte el golpe retarda 
Cuando á mi lado te veo 

Y ver en tu imagen creo 
La del ángel de mi guarda. 
Sincero arrepentimiento 
Vuelve ¿ mi pecho el amor 

Y recuerdo con horror 
Mi olvidado Juramento; 
Pido tu mano afanoso... , 
De que acaso no era digno , 
Q'ie á morir no me resigno 
Sin que me llames tu esposo , 

Y cuando tu dulce si 
Fué bálsamo de mi herida 
Solo apetecí la vida 

Por consagrártela á ti. 
Faust, Desciende á tu corazón , 



Bureba , y quizá te arguya 
De que tomaste por suya 
La voz de la religión. 
Acaso te ofenderé 
Temiendo nuevos desdenes , 
Pero i tan hecha me tienes 
A que dude de tu fe... ! 

Bur. Razón te sobra , bien mió. 
Quien á ti ios ojos vuelva 
Es imposible que absuelva 
Mi criminal extravío; 
G Mas no podrá , amada prenda , 
Borrarlo mi eterno amor ? 
Dios no niega al pecador 
La esperanza de la enmienda. 

FautL Triste es, Bureba, mi suerte, 
Pues para amarme de veras 
Fué preciso que te vieras 
En las garras de la muerte. 

Bur, No. Siempre el alma te quiso. 
Mas la vida de soldado... 
Yo me creía olvidado 
Por ti , y otro compromiso... 
¡ Qué quieres 1 A uno le agarra 
El diablo, que nunca duerme. 
Quisieron establecerme 
En Tudeia de Navarra... 
Doña Casilda Montero , 
Dama rica y linajuda , 

Y muy Joven , aunque viuda... ; 

Y pasa por bella , pero... 

¿ Yo amarla P Ni por asomo. 
Pero un dia... {en carnaval ! 
Di mi palabra formal 
Sin saber dónde ni cómo... 
Palabra impía; lo sé, 
Para el mundo y para Dios , 
Pues quien la empena con dos 
A ninguna guarda fe. 

Y aunque á la nupcial coyunda , — 
Esto lo sabe cualquiera , ~ 
Mientras viva la primera 

No hay derecho en la segunda , 
Yo que he sido un calavera. 
No sé por qué baraúnda 
Prefería á la segunda 

Y olvidaba la primera. 
Sacóme del embarazo 
Aquel balazo propicio... 
Para ser yo hombre de Juicio 
Necesitaba un balazo. 

Ya ves , amado embeleso. 
Que si antes obré con dolo, 
Hoy, sin callar uno solo. 
Mis pecados te confieso. 
Ya he purgado mi conciencia 
Que inficionó Belcebú : 
Ya solo falta que tú 

15 



226 



LA BATELERA DE PASAJES. 



Me impongas la penitencia. 
Pésame si te ofendí , 

Y este mi dolor interno 

No es por temor del infierno 
Sino por amor de ti , 

Y hará mi pecho pedazos 
Contrición expiatoria 
Hasta que alcance la gloria... 
En el cielo de tus brazos. 

Faust, Será tu pesar sincero, 
Pero en boca de un esposo 
Es demasiado fogoso 
Para ser muy duradero. 
Mientras asi me requiebre 
Mi marido, creeré yo 
Que la herida se cerró 
Mas no ha cesado la fiebre , 

Y tendré mucho martirio 
Cuando completa la cura 
Se pase la calentura 

Y con ella tu delirio. 

Tus dichos serán muy buenos 
Para alguna ilustre dama... , 
Pero quien de veras ama 
Obra mas y charla menos. 
Asi hablabas en Pasajes , 
Yo te oí muy satisfecha ; 
•, Y cogí larga cosecha 
De desengaños y ultrajes ! 

Bur. ¡ Siempre recordar mis yerros! 
¡Siempre dudar de mi fe!... 
¡ Por un perro que maté 
Me llamaron mala-perros 1 
Si injusto y pérfido fui , 
Hoy te adoro y te bendigo. 
i{No me he casado contigo? 
Pues ¿qué mas quieres de mí? 

Faust, Yo te estoy agradecida 

Y solo mi alma desea 

Que en un rincón de mi aldea 
Disponga Dios de mi vida. 

Bur. cQué me dices? ¿Esa es toda 
Tu pasión ?... ¡Lindo consorcio ! 
I Probar la hiél del divorcio 
Antes que el pan de la boda! 
Si así mi dicha se trunca 
Cuando en tu mano veia 
Su colmo, tanto valia 
No habernos casado nunca. 

Faust. Asi mi honor restituyo 
Que mancilló tu desvio ; 
I Y como yo por el mió 
No gemirás por el tuyo ! — 
Pero el mismo honor, Bureta, 
Hoy nos separa á los dos , 
Que si no lo manda Dios 
El mundo quizá lo aprueba. 
Tosca plebeya nací; 



Tú naciste caballero. 

¡ Qué distancia ! No, no qnleró 

Que te avergüences de mi. 

Bur. i Yo avergonzarme ! No tal. 
De sangre ilustre no vienes , 
Pero ¿qué importa si tienes 
Un talento natural...? 
Quien goza ese privilegio, 

Y es además tan bonita 
Como tú , no necesita 
Educarse en un colegio. 

En dos meses , yo lo abono , 
Dama elegante serás 
Cual ninguna , y te pondrás 
En los trotes del buen tono; 

Y que te pongas ó no, 
Elegante ó no elegante , 
Para mí eres lo bastante 
Pues asi te quiero yo. 

Faust. Tú... tal vez , pero \ qué mengua 
Cuando amigos y parientes 
Se mofen de mí... ! 

Bur. ¡Insolentes I... 

Les arrancaré la lengua. 

Fausu Y ¡ qué ! ¿no te cansaría 
La carga de una mujer 
Que te obligase á tener 
Un combate cada dia? 
Callarán tal vez si hieres 
Hoy á uno, mahana á dos. 
Mas ¿quién tapa ¡justo Dios! 
Las bocas de las mujeres? 
Una , quizá la mas fea , 
Cuando pase yo á su lado 
Exclamará con enfado : 
« ¡ Jesús, cómo huele á brea! » 
Otra haciendo mil extremos 
Dirá , á otra ó á la de antes : 
« No se han hecho para guante^ 
Manos que emfiuñaron remos. » 
Fuerza es que un dia te duela 
Tanto sonrojo, y quizás 
Entonces suspirarás 
Por la viuda de Tudela. 

Bur. No , no temas tal perfidia. 
Si su lengua es tan procaz , 
Ya nos dejarán en paz... 
O se morirán de envidia. 
Si es mió tu corazón... 

Faust. (¡Ah!) 

Bur. Ya es justo que resneWai 

Ser capitana y no vuelvas 
A hablar de separación. 
Cierto que estabas muy mona 
Con la saya de Pasajes, 
Mas para algo son los trices 
Que vinieron de Pamplona. 
Nada á tu hermosura falta ^ 



ACTO CUARTO. 



n? 



Mas mi dase y tu decoro... 
Vé á vestirte , mi tesoro. 
Ya ves, hoy me han dado el alta... 
Faust. Si io mandas... 

^^^» Te lo ruego. 

Ya te ha buscado mi amor 
Alojamiento mejor. 
Irás á ocuparlo luego... 

Faust. Bien está, d Esperas aquíP 

Bur. Primero, subdito fiel, 
Voy á ver al coronel. 
Pronto volveré por tí. — 
Pero td sola... ¡ Qué diablo...! 
Te hace falta una doncella... 

Faust, Yo me vesüré sin ella. 

Bur, Adiós. 

{Besando la mano á Faustina,) 

Faust. f ¡ Ay cielos I... ¡ Ay Pablo ! ) 
(Entrando en el cuarto de la x%qu\erda.) 



ESCENA n. 
BUHEBA. 

¡Pobre niña I... Ya se ve, 
Criada entre calafates 
Y marineros , no es mucho 
Que se avergüence y se pasme 
De verse hecha una sei^ora 
De la mañana á la tarde. 
Recobrada con mi mano 
La honra perdida , casi 
No se atreve á reclamar 
Mi fe de esposo y amante. 
Ella me ama; es evidente, 
Pero yo la he dado margen 
A que de mí desconfie , 
Que en verdad ha sido infame 
Mi conducta. Esa tristeza 
Que la consume no nace 
De otra causa ; no. Pensar 
Que en su corazón se arraigue 
Otra pasión... Me idolatra 
I Y se resigna, no obstante , 
A vivir oscurecida ^ 

En la choza de sus padres ! 
Ese noble sacriflcio , 
Ese rasgo de admirable 
Humildad te hace á mis ojos 
Mucho mas interesante , 
Bella Faustina. 

(Mira adentro,) 
Allí está 
Poniéndose el nuevo traje... 
I Qué linda estará con él! — 



Mas... ¿ sabrá tomar el aire 

De la buena sociedad... P 

La mujer del comandante 

Es cáustica como un diablo ; 

Extrañará los modales..., 

Algo zurdos en verdad , 

De una... iMe tiemblan bis carnes! 

Entre ella y la ordenadora 

Y otras notabilidades 
Me la van á sofocar. 

Lo de la brea , y el cable, 

Y el remo... es muy venȒmil 
Por desgracia , y si otra sale 
Diciendo : « La Magdalena 

No está para tafetanes, » 

Y otra : « De casta le viene 

Al galgo... » i Virgen del Carmen!... 

Y aun poco me importarían 
Las pullas y los desaires : 
La defensa no es difícil 
Cuando es de frente el ataque. 
Mas los cumplidos irónicos , 
Las risitas, los apartes... 

I Oh I... Pero ella es despejada. 
Ladina y... luego que pase 
El noviciado... Y en fin , 
No yendo á ninguna parte 
Con ella... ¿Qué digo, Ingrato i... 
Tan boniU , tan amable... 
d No es mi consorte legítima P 
¿ No he jurado en los altares... P 
I Ehl afuera preocupaciones 
Ridiculas. Es un ángel; 
I Yo la adoro I... ¡ Sí I ; también 
Adoraba á la de Calvez , 

Y á mi patrona de Alfaro, 

Y á Gertrudis... , ¡ y á su madre 1 

Y á la viuda de Tudeia... 
¡Soy el mayor botarate... I 

¡ Oh, pero ahora es diferente! 
Los vínculos conyugales .. 

(Jítra otra veg al cuarto de ¡a ig^ 
quierda.) 
¡ Qué lindas formas I ¿ No es lástima 
Que...P 

ESCENA 111 
BUREBA, BRIONES 

Brion, Con permiso... 

(Á la puerta de la derHha.) 

Bur. Adelante. 

Brion, MI capitán , buenos diaa 
Tenga usté. — | Hola ! \ Qué jaque ! 
¿Estamos ya de alta P 



328 



LA BAT£LERA DE PASAJES. 



Bur. Sí. 

Ya me he quitado el véndale. 

Brion. ¿Y Faus...? ¿Y dofta Fau8tlnaP 
( I SI no puedo acostumbranne ! } 

Bur. Buena. 

Bn'on. ( { Y murléndose Pablo ! 

I Ah mujeres! i Ab !...) 

Bur. ¿Qué trae 

BrlonesP 

Brion. Traigo esta carta 
Que ahora acaba de entregarme 
Para su merca un paisano. 

Bur. Venga. {Tomándola.) 

Brion. ( ¡Todas son iguales! ) 

[La abre y lee para ti.) 

Bur. ( i Qué veo ! ) 

Brion. (Mas si creyera 

Pablo al hijo de mi madre... ) 

Bur. ({ Vaya un compromiso ahora... I 
Y si Faustina lo sabe...) 

Brion. Esperaba la respuesta... 

Bur, Sí \ yo mismo iré al instante 
A llevársela. 

Brion. Ahí abajo, 
Junto al molino... 

Bur. (Si el dlantre 

Hiciera... Mejor seria 
Que se hubiese ido á Pasajes 
Faustina... ) Oiga usted, sargento. 
Saldrá dentro de un instante 
Mi mujer. Digala usted 
Que si tardo... no lo extrañe, 
Que un asunto del servicio... 
Reservado, urgente, grave... 
Pero no... Yo volveré... 
Digala osted que me aguarde... 

I Nada! ; no diga usted nada. 
Brion, Pero ¿qué... P 
Buf. Mi á ella ni á nadie. 



ESCENA IV. 

BRIONES. 

¿ Qué diablos he de decir 
Si no sé jota ni hache 
De lo que dice la carta... P 
Pero apuesto veinte riales 
A que es de alguna querida, 
Que él siempre las tuvo á pares 
Y... el aquel de cada uno... 
Mas tú lo quisistes, fraile... 



ESCENA V. 
FAUSTINA, BRIONES. 

BrtoA. (Ya viene... iQué majal No, 
No le está mal el... caráute 
De ese vestido.) 

Fautt. {Miguel! 

Brton. Beso todo lo besable, 

{Haciendo cortesías ridiculas.) 
Dofia... Usté ha de perdonar. 
Se me atasca en el gaznate 
El... Faustina, ¿cómo estamos P 

Faiut. Asi quiero que me trates. 

Brion. I Qué ! i no tienes fantasía 
De haber ascendido... P ¡ Galle ! 
¡ Suspiras I Y yo juzgaba 
Que estabas tan arrogante , 
Tan saslifecha... Pues Pablo... 

Faust. ¿Qué ha sido de él 7 Habíame , 
habíame 
De Pablo. 

Brion. ¿ Te acuerdas de él P 

Fautt. Pues ¿ pudiera yo olvidarle? 

Brion. Ya, si; pero ibuen consuelo 
De tripas 1 Ya te casaste... 
Ya se ve ; donde hay patrón 
No hay marinero que mande , 
Y al perro flaco... 

Faust. ¡Briones, 

Por Dios no me despedaces 
El corazón I Dime... 

Bnofi. Digo... 

¿Qué te he de decir P El trance 
De tu casorio y el trago 
De obligarle á ser compadre... , 

testigo, ó ¿qué demonios 
Me sé yo...P dieron al traste 
Con su saluz... 

Faust. I Ah , Dios mió. . . 1 

Brion. i Sin probar vino ni carne 

En dos semanas 1 ¡ Con un 

Calen turón que se arde... t 

1 Voto á... ! ¡Un moceton como él... ! 

Faust. Acaba. Su vida... 

Brion. Ya hace 

Dos dias que se levanta, 
Pero parece un cadáver 
De difunto. 

Faust. ¡Ay, amor mió! 

Bn'on. I Qué ! i Si da grima el mirarle ! 
{Oh! y si ya no ha reventado 
IjO mismo que un triquitraque. 
No es suya la culpa ; no , 
Porque le tiene un coraje 
A la vida... {Oh! y moriré; 



ACTO CUARtü. 



220 



¡De juro 1 Lia el petate 
Cualquier dia.*. ¡y ahí te quedas, 
Cuerpo endino ! 

Fautt, I Oh cielos !... Antes 

Muera yo mil y mil Teces... 

Bríofi. iBa ! No sería tu sangre 
La que hiciera ese milagro , 
Sino... 

FautU iQué horror! ¡Un combate t... 

Brion. Ni eso tampoco. Tu amor... 

Fautt. {Ahí si mi amor le bastase.*. 

Brton. ¿Con que le amas entadia? 
Pues entonces, i Voto á sanes... I 
Yo en tu pellejo... 

FautL iBrionesI 

Biion. Iba á decir un dislate; 
Pero mi afeuto de amigo... 
Perdóname. Esas ruindades 
Se quedan para mujeres 
De munición y asi... tales 
Como la mia. Quisiera, 
Ya que ella me hiio cofadre , 
Que también fuesen del gremio 
Los señores capitanes; 
Que algunos bien lo merecen. — 
Pero no han nacido en martes 
Como yo. — En fin , muerto el peno , 
Muerta la rabia y... i aelantol 



ESCENA VI. 
FAUSTINA, PABLO, BRIONES. 

Fautt. ¡Ahí... Pablo... 

Brion, Mira : { ahi le tienes ! 

Pablo. ( ¡La ingrata 1...) 

Brion. ; Qué necio afán 

De venir aquf... ! ¿K qué vienes? 
¿A deiar la piel en renes? 

Pablo. Vengo... á ver al capitán. 

Fautt. ( ; La vista aparta de mi 1 ) 

Pablo. Traigo una solicitud... 

Brion. El capitán no está aqui... 

Pablo. ¿Ha salido ya? Crei... 
Iré á buscarle... ¡ Salud I 

Fautt. ¡Deten...! ¡Espera!... 

Pablo. (¡Traidora!) 

Faktt. ¡ Sin decir siquiera adiós 
A esta desdichada! 

Pablo. (¡Y llora!) 

Ya no tenemos , señora , 
Nada que tratar los dos. 
De otros... , no aqui , en rica sala , 
Podrá con frente serena 
Recibir la enhorabuena 
Quien se ha vestido de gala 



Cuando yo muero de pena. 

Fautt. Pablo , tengo obligación 
De obedecer á un marido ; 
Pero ;no ves mi aflicción? 
Galas llevo en el vestido 
{ Y luto en el corazón ! 

Pablo. \ Luto , y tu crueldad me mata I 
Ese corazón infiel... , 
Que un tirano me arrebata » 
Era mió, ¡ingrata! 

Fautt. ¿Ingrata? 

Siempre reinarás en él. 

Pablo. ¿Tu corazón no me olvida? 
¡Oh! vuélvelo á pronunciar 

Y me volverás la vida. 

Brion. ( ¡ Qué diablo !... Aun me harán 
llorar; 

Y esa es muy mala partida. ) 
Fautt. Yo te amaba con ternura , 

Pero el destino, mi honor... 
¡Oh! no me llames perjura; 
Que si es grande tu amargura , 
La mia es mucho mayor. 

Pablo. ¡ Mayor que la mia . cielos ! 
Tú al fin no te ves herida 
Por el puñal de los zelos. 

Brion. ( ¡ Pobre muchacho ! ¡ Por vida. . • ! 
Yo me tiro de los pelos. ) 

Fautt. ¿Zelos? ¡ Ah! pero en mal hora 
Tu corazón no se vende 
A la ley que el mió llora 
De halagar á quien le ofende 

Y olvidar á quien adora. 
Pablo. ¡Maldecido casamiento! 

Viéndote feliz esposa 

Moriría yo contento 

Tal ves... Pero... lah qué tormento!... 

¡ Ni culpable... ni dichosa ! 

En fin, ¡todo se acabó 

Para este desventurado! 

Ya no has de decir que no... 

Lazos que el cielo ha formado 

No he de desatarlos yo. 

Acaso lejos de mi , 

Que con mi llanto te aflijo. 

Vivirás tranquila ; si , 

Y el tiempo... El deber... Un hijo...— 
¡Miguel!... ¡Sácame de aquí! 

(Echándote en lot braxot de Brionet,) 
¡Adiós!... {Á Fauttina.) 

Dejo este papel... 
{Poniendo un metnoricd tobre la meta.) 
Brion. Ten valor. ¡Eh!... niun recluta... 
Pablo. Que lo entregue ai coronel 
Mi capitán. Pido en él... 
Fautt. ¿Qué? 
Pablo. Mi licencia absoluta. 



S80 



LA BATELERA DE PASAJES. 



Bfton. t Ba ! Es un cargo de oonoencia. 
Huir de Faustina..., bien ; 
Pero ¡ pedir la Ucencia 
Cuando espero que te den 
Muy pronto la su tenencia I... 

Pablo. No. Ya no tengo ambición. 
SI antes era mi delicia 
Esta noble profesión, 
Ya aborrezco la milicia 
Con todo mi corazón. 
Era Faustina la estrella 
Que dirigía mi huella » 
Que enardecía mi frente. 
Por ella he sido valiente : 
Cobarde seré sin ella. 
Qué me imporU ya la gloria? 
¿Qué enamorada mujer 
De mi esfuerzo hará memoria? 
¿A qué pies he de ofrecer 
El premio de la victoria? 
¿Dónde la prenda de amor 
Está que en horas felices 
Funde su orgullo, su honor 
En enjugar mi sudor 

Y besar mis cicatrices? 
¡Oh!... ya seré mal soldado. 
La lioenpia me desarme , 

O ciego y desesperado , 

?)y capaz... de desertarme» 
unque muera fusilado. 
Faust. {Pablo! 

Brt'on. ¡ Beh.. . ! Me escandalizas. 

Vive para la nación , 

cierra con la faicion 
Hasta que te haga cenizas 
Una bala de canon. 

Fattf f . 4 Ah ! si aun me amas y te dueles 
De la amarga pena mia, 
Vive , Pablo , y como sueles 
A tu frente cada dia 
Añade nuevos laureles. 

Pablo. I Que viva yo sin la bella 
Prenda que el alma adoró ! 

1 Faustina !... no puedo , no , 
Luchar con la mala estrella 
Que en la cuna me alumbró. 
I Que viva yo para verte 

En brazos de mi rival 

Y maldiciendo mi suerte 
Sienta en mi cuello el dogal 

Y no en mi pecho la muerte! 
¿No temes que vengativa 
Un dia mi mano hiera 

A quien de tu amor me priva? 
¡Oh ! para que Pablo viva... 
Ea preciso que otro muera. 

Paust, No mas; huye : otro camino 
Jio nos deja ya el destino; 



Que en tan doloroso extremo , 
Tú temes ser asesino , 

Y yo... I no sé lo que temo! 
Pido á Dios omnipotente 
Que sacie en mí su venganza , 

Y el corazón me desmiente 
Abrigando una esperanza... 
Que quizá no es inocente. 
Tal vez del cielo murmuro 
Cuando mi honor aseguro, 
Mas que mi afrenta cruel , 

Y quizá maldigo fiel 

Al que maldije perjuro. 
Quiero alejarte de mí , 

Y al mirar tu desconsuelo 
Es tanto mi frenesí 

Que alzo mis brazos al cielo... 
I Y ellos me arrastran á tí ! 

{Se abrazan,) 
Pablo, I Faustina I 
Faust. ¡Sea el postrero! 

{Retirándose y muy conmovida.) 
Pronto en el cielo los dos 
Mas dulce lazo... ( lYo muero!) 

Pablo. Si. — Yo moriré primero. — 
Allí... {Álsando los <^os.) 

\ Adiós , Faustina ! 

{Besando la mano de Faustina.) 
Faust. ¡Adiós! 

{Se sienta desolada y un momento después 
se desmaya.) 



ESCENA Vn. 

EAUSTINA , BRIONES. 

Brion. ¡Infeliz! ¡Qué sacrificio!... 
Voy... Pero ya se ha privado 
La otra... ¡Voto á san Mauricio! 

{Acude á socorrerla.) 
I Faustina I... Ya me ha tocado 
Dos veces este servicio. 

ESCENA VÍIL 
BRIONES , EL Ayudante, FAUSTINA. 

Ayud. ¡ Faustina 1... ¿Cómo? Un des- 
mayo... 
¿Quién la ha podido decir...? 

Brion. ¿Qué 7 

Ayud, Una desgracia... 

Brion, ¡De^acia! 

¿Cuál? 



ACTO CUARTO. 



231 



Áyud. El desdichado fin... 

Brion. i Cielos i ¿de quién... ? 

iyud. De Bureba. 

Brion. lAh! 

Áyud, Un desafío... En la lid 

Queda muerto. 

Brion, (\ Ah , Pablo mió !...) 

Perdóneme usted. Ya aquí 
No hago falta , que Faustina 
Respira... (El otro... En un tris 
Estará su vida...) ; Adiós! 



ESCENA IX. 
FAUSTINA, EL Atitdamtb. 

Áyud, S^ora... 

FcMtt. ¡Triste de mil 

Áyud. ¡Talor ! — Otro me ha excusado 
El tormento de afligir 
A una esposa con la nueva 
Fatal... 

Fautt ¿Qué?... 

Áyud. i Morir asi 

Un valiente , que cien veces 
En la discordia civil... ! 

FautU ¿Quién...? |0h! Acabe usted... 

Áyud, I Bureba !... 

FautU lAhl... 

Áyud. ¿ Ignoraba usted. . . ? Grei. . . 

FausU {Gran Dios! 

Áyud. Un duelo... El hermano 

De una dama de Lerin... , 
O de Tudela... No sé... 
Se han batido... 

Fautt. ¿ Ha muerto ?. . • 

Áyud. Sí. 

Fautt, lAh, Bureba!... Por mi causa... 

^yud. Aunque debe usted sentir 
Su muerte funesta... , hay bodas , 
Faustina... Su amigo fui , 
Pero... No era su carácter 
Para hacer á usted feliz. — 
Ni usted quila... ~ Otros deberá 



Me llaman lejos de aquí... 
¡ Adiós ! 

ESCENA X. 

FALSTINA. 



Cielos, que su sangre, 
Y no la mia elegís... 
Perdonadle ; i era mi esposo !... ; 
Mas... i no me culpéis á mí I 



ESCENA ULTIMA. 

FAUSTINA, PABLO, BRIONES. 

Pablo. I Bien mió! 
FautU ¡Pablo!... 

Brion. Aquí está. 

{Á Fauttina mottrando á Pablo.) 
Ahí la tienes. 

{Á Pablo mostrando á Fauttina,) 
Cada quis 
Sabe ahora su obligación. 
Dios no es ningún zarramplín , 

Y cuando así lo ha dispuesto... 
Uno había de morir; 

No hay remedio : al capitán 
Le llegó su san Martin... 
Lástima es darle de baja 
Estando en su verde abril, 
Pero una vez que murió, 
Secuhrum en latín. — 
¿UoraisP 1 Bien!— Era ta jefe 

{Á Pablo.) 

Y mas valiente que el Cid. — 

Fué tu marido. Los dos {Á Fauttina.) 

Tendríais un alma ruin... 

Mas luego que pase el luto 

De ordenanza... ¿Eh? ¿Qué decís? 

Pablo. ¡Faustina!... 

Fáutt, Para él mi llanto... 

{ Vida y alma para tí ! 

{Dando la mano á Pablo.) 



i POR NO DECIR LA VERDAD ! 



COMEDIA EN UN ACTO, 



BSTRRIfADA EN EL TEATRO DBL PRÍNCIPE EL DÍA dO DE HATO DE 1S43. 



PERSONAS. 



CAMILA. 
MARIQUITA. 



I 



Don FABIÁN. 
DO!C ENRIQUE. 



La «MtiM ef ca Savllla. — Jardla ooa Taija en el foro ; poartí de coma&loacloD coa la cau , á la darecha d»l 
actor; a la iiquierda an iMbelloa con gradaí y puerta dando freaia al iMUtldor opaaslo; veataua Binado al 
ptUleo, y bajo de ella va banoo. 



ESCENA PRIMERA. 
CAMILA, Don FABUN. 

Fáb, Con que ¿hoy llega don Enrique 
A SeviUa? 

Cam, Si ; en el Bétit, 

Fah, \ Oh si en el seno de Télis 
Se fuera el vapor á pique! 

Cam. ¿ Por qué 1c quieres tan mal? 

Fáb, Porque lü le quieres bien. 
¿No puedo yo ¡ voto a quién 1 
Maldecir á mi rival? 

Cam, Yo maldecirle no sé, 
Que harto pesa á mi conciencia 
La culpable inconsecuencia 
Con que he burlado su fe. 

Fáb, También él, rota la argolla 
Con que tu amor le prendía, 
Gemirá, lo Juraría, 
Por una linda criolla. 
Sin famosas las de Lima , 
Su postrera residencia, 
Y es tentadora influencia 



La de aqoel ardiente clima. 

Cam. \ Cuál seria mi ventura 
Si , vuelto al suelo natal , 
Él no fuese tan leal 
Como yo he sido perjura ! 
Entonces no temería 
Que de falsa me arguyera. 
Pues la culpa suya fuera 
Salvaguardia de la mia. 

Fab. Todo entregado al comercio, 
No creas que tierno y blando 
Vuelva á tus pies recitando 
Elegías de Propercio. 

Cam. Si ; que su constancia induzco 
De las cartas que me ha escrito. 

Fab. Y ¿qué prueba...? 

Cam. Una de Quito, 

Otra fechada en el Cuíco ; 
Y en la postrera — ¡ ay de mi ! — 
Desde Cádiz — j ay Fabián I — 
Me recuerda con afán 
La palabra que le di. 

Fab. Pero escriba como escriba 
Ese terco enamorado, 
¿Qué importa? Tú le habrás dado 



ACTO ÚNICO. 



233 



L'na respuesta evasiva. 

Cam, I Ah I ¿yo escribir de esa suerte 
Al que fué mi amado bien? 
No, Fabián , que mi desden 
Le cansaría la muerte. 

Fab. Y no excusarás el daño 
Porque ahora te acobardes , 
Que cuanto mas lo retardes 
Peor será el desengaño. 

Cam. Pero ¿qué dirá la gente 
Si rompo yo la primera 
La fe Jurada ? Siquiera, 
Cubramos el expediente. 

Fah. Con que si rendido y fiel 
En ser tu esposo persiste, 
¿ Habrás de dejarme alpiste 

Y te casarás con él? 

Cam, t Ay ! me costará la vida, 
Pongo al cielo por testigo, 
Mas ¿ con qué cara le digo : 
Soy traidora y fementida? 

Fab. Camila, no soy tan lego ; 
Eso no me satisface: 
Di que en tu pecho renace 
El mal extinguido fuego, 

Y que nn capricho voltario 
Me dio plata de suplente 
Para dejarme excedente 
Cuando vuelva el propietario. 

Cam. ¿ Posible es que digas eso? 

Fah. Pues ¿ qué he de decir — i mal haya 
Mi fortuna! — cuando... ? Vaya, 
Tú quieres volverme el seso. 

Cam» \ Ay i harto sabes , ingrato, 
Cuan grande es mi amor y cuyo 
Desde que adorando el tuyo 
Del alma eché su retrato. 
Guardé mi primer amor, 
De que no hay cenizas ya, 
Hasta que muerta mamá 
Te nombraron mi tutor. 
Tú con mañosa cautela. 
Siempre á mis ojos presente. 
Ligero hidste á mi frente 
El yugo de la tutela. 
Después de un año de asedio, 
¿ Qué plaza se tiene firme ? 
Capitular, ó morirme : 
No tenia otro remedio. 
Si fueras un viejo chocho 
De maneras inciviles... 
Mas I tutor de treinta abriles 
A pupila de dieciocho I 

Y aun tu misma profesión 
De doctor en medicina 
Ha apresurado la ruina 
De mi primera pasión. 

¿ Qué corazón se sostiene 



Ecampaña tan activa 
Contra la alianza ofensiva 
Del amor y de la higiene? 
Venciste... ¡ Miren qué gracia! 
¿ Y quién sabe si empleaste 
Para dar conmigo al traste 
Las drogas de la farmacia? 
¿ Quién sabe , astuto doctor, 
Aunque el claustro te celebre. 
Si quitándome una fiebre 
Me infundiste otra mayor? 
Q Y cómo f ay Dios ! te repulso. 
Yo tan débil, tu tan sabio...? 
¿ Cómo negarte mi labio 
Lo que te dice mi pulso ? 

Fab, Pero amor que así se esconde 
No es verdadero, Camila; 
G Y verá mi alma tranquila 
Que otro te halague y te ronde...? 

Cam. ¿Quién con el mundo, Fabián, 
Alguna vez no transige? 
¿Qué sacrificios no exige 
El temor del qué dirán ? 
Súfrelo por mí y por Dios, 
Que á corto ó á la^o plazo 
Enrique caerá en el lazo 
Que le tendamos los dos. 
A aparecerle me obligo 
Tan quebrada de salud , 
Que será mucha virtud 
Querer casarse conmigo. 
Puede en tanto que nos abra 
Camino el Dios del amor 
Para poder sin rubor 
Retirarle mi palabra. 

Fab, El camino mas derecho 
Es decirle esto sucede, 
Y darle yo, si no cede. 
Una estocada en el pecho. 

Cam. I Qué ! ¿ también espadachín ? 

Fab. Salgamos del laberinto... 

Cam. Pero, i santo Dios, qué Instinto 
De matar ! \ Médico al fin ! 
Pues, ¡ ay de tí si cruel 
Tu rencor le sale al paso ! 

Fab. ¿Por qué? 

Cam. Porque no me caso 

Ni contigo ni con él. 

Fab. Reprimiré mi coraje... 
SI puedo; pero es capricho 
Singular... 

Cam. Lo dicho dicho. 

Fab. ¿Oyes? 

{Aplicando el oido hacia la derecha.) 

Cam, Ruido de un carruije.., 

Fab. Ligero va como on rayo. 

Cam. Para. 



98& 



I POR NO DECIR LA VERDAD 1 



Fah, ¿ A nuestra puerta P 

Cam. Si. 

Fab. ¿Será Enrique? 
Cam. ¡Oh! ya está aquí. 

{Mirando adentro por la puerta de la de- 
recha y desptiés de una breve pauta,) 

Tenme bien, que me desmayo. 

[Finge desmayarse y don Fabián la 

sostiene.) 
Fab, ¿De veras? 
Cam. NI por el forro. 

{En vox baja.) 
Fab. I Ah I ya comprendo... \ Bendita I 
Cam. \ Calla 1... Es decir; grita, grita... 
Fab. ¡Favor! {Gritando.) 

Enr. ¡ Camila I {Dentro) 

Fab. ¡Socorro! 



E^ENA n. 

CAMILA, Don FABIÁN, MARIQUITA, 
Don ENRIQUE. 

Mariquita viene vestida de hombre y don 
Enrique desgreñado , ojeroso y mal ves^ 
tido.) 

Enr. ¡Hermosa mia!... ¿Qué veo? 
¡ En brazos de otro galán ! 

Fab, ¿Galán? Se equivoca usted ; 
Que soy su médico. 

Enr. Ya. 

Fab. Y su tutor. 

J?nr. Según eso , 

Usted será don Fabián... 

Fab, Servidor. 

Enr. Muy señor mió. 

Fab. Mi señora su mamá 
En el lecho de la muerte 
Me encomendó su orfandad. 

Enr. Sea para muchos años. 

Ifar. (¡Bonita es como un coral!) 

Enr. Con que ¿murió mi señora 
Doña Carmen Garibay... P 

Fab, Si , señor. — Yo la asistí. 

Enr, Dios la tenga en santa paz. 
Pero ¿qué especie de sincope 
O parasismo fugaz 
Eclipsa de esos luceros 
La celeste claridad ? 

Fab. Oir á usted , ver su cara 
Asomar por el zaguán , 
Y sentirse acometida 
De este accidente fatal, 
pa sido un momento. 



Enr. ¿ Acaso..f 

Me aborrece? No será 

Milagro , que este pelaje 

Y mi extrema fealdad... 

Hábleme usted francamente : 

¿Se ha espantado... ? 
Fab. Tal vez... 

{Camila , como acometida de una convul- 
sión, pellizca con disimulo á don Fa^ 
btan») 

(lAyí) 
No, señor; muy al contrario; 
El mismo amor... 

Enr, (¡Voto asan!; 

I Qué gestos! ¡ Qué crispaturas! 
Parece que ahora le da 
Mas fuerte. Echaré una mano... 

Fab. No ; ya no hay necesidad ; 

{Con prontitud.) 
Cede el pulso , y la paciente 
Vuelve á su estado normal. 

Mar. G Y le dan esos soponcios 
Muy á menudo ? 

Fab. Es el pan 

De cada dia ; es dolencia 
Grave , intensa , pertinaz... 

Enr, (¡Diablo!) 

Fab, ¡ Incurable ! 

Enr. (¡ Demonio !) 

Mar. (Este hombre es un charlatán.) 

Enr. \ Pobre Camila I — Y ¿qué nombre 
Da usted á esa enfermedad? 

Fab. Mal de corazón s^ llama 
En el idioma vulgar : 
Nosotros la apellidamos 
Epilepsia contumaz. 

Enr. {\ Zape !) Ya me había escrito 
Que no gozaba cabal 
Salud ; pero yo ignoraba 
La funesta gravedad 
De su dolencia. 

Fab. La pobre 

No quería traspasar 
El corazón de su amante 
Con una nueva capaz... 

Enr, ¿ De qué ? A mi nada me arredra. 
El amoroso volcan 
Que inflama mi corazón 
No se extinguirá Jamás. 

Fab. (¡ Malos demonios te lleven !) 
Mas yo no puedo excusar 
El doloroso deber ^ 

De decir... 

Enr. ¿Qué? 

Fab, La verdad. 

Si usted se casa con ella 
Se expone... 



ACTO ÚNICO. 



2a5 



Enr. ¿Cómo? ¿Es su mal 

Contagioso? 

Fab, ¡Ah! Sí. 

Enr, No importa. 

Yo lo quiero inocular 
En mis venas. 

Fab. ¡Temerario 1 

Enr. Si , señor. No se dirá 
Que yo falto á mi palabra. 

Fab. ¿Y si el contagio letal 
Se propaga á su inoa^ntc 
Misera posteridad? 

Enr. Con que ¿ese mal viene á ser 
Como el pecado de Adán ? 

Fab. Sí , señor, y no hay bautismo 
Que lo cure. 

Mar, Es singular... 

Pues no anuncia su semblante... 

Fab. Es achaque muy falaz. 

Y si padeciera solo 

De la epilepsia , tal cual ; 
Pero adolece también 
De la tenia. 

Mar. ¿Sí? 

Enr. ¿Eso mas? 

Mar, ¿Y qué viene á ser la tenia? 

Fab. Un espantoso animal. 

Enr. \ Gran Dios ! 

Fab. Lo que llama el vulgo 

La solitaria. 

Enr. {San Blas! 

¿Y no hay medio de extraerla...? 

Fab. Sí por cierto ; muchos hay : 
La corteza de granado 
Es sumamente cílcaz , 

Y la raiz del helécho; 

Y aun solemos emplear 

Con muy buen éxito el vomi- 
Purgativo de Le Roi; 
Mas con tantos revulsivos 
No he podido exterminar 
Esa cruel sabandija , 
Que por mi cuenta tendrá 
Trescientas varas y pico ; 
Ni ya lo quiero intentar, 
Porque atendidos los síntomas 
De la doliente , quizá 
SI extirpamos la lombriz 
Sobrevenga un zaratán. 

Cam. Ja, Ja , ja. {Riéndose.) 

Enr. I Se riel 

Fab. Risa 

Convulsiva. 

Cam. Ja , ja , ja. 

Enr. iCosa mas rara...! 

Fa¡b. Pudiera 

Ser esta crisis mortal. 

Enr. ¿Crisis de la... tenia , ó crisis 



De la epilepsia , ó de la... ? 
Que mi amada es , por lo visto , 
Compendio de un hospital. 

Cam. Ja, ja, ja... 

Enr. ¡ Vuelta á la risa ! 

Fab. Es según como le da. 
Otras veces la infeliz 
Se pone hecha un Satanás , 
Ruje, pellizca... (Y no miento.) 

Y hasta muerde como un can. 
Ifar. ¿Y con semejante monstruo , 

Oh Enrique, te has de casar? 

Enr. Mientras ella no me absuelva 
Del juramento formal 
Que nos hicimos, ya he dicho 
Que la llevaré al altar, 

Y aunque tuviera hidrofobia, 

Y hemoptisis pulmonal , 

Y el cólera-morbo asiático , 

Y toda la infinidad 

De plagas que fulminó 
I^ cólera de Jehová 
Sobre Egipto, antes el cielo 
Se juntará con el mar 
Que fementido mi labio 
La diga : me vuelvo atrás. 

Fab. (¡Bien! Estamos como tres 
Con un zapato.) Pues..* 

Cam. lAh!... 

Fab. Ya vuelve de su letargo. 

Cam. ¿ Dónde estoy ? 

Enr, I Camila hermosa ! 

Cam, I Enrique mió I — Yo creo 
Que me ha dado una congoja. 
El mismo afán de abrazarte... , 
La alegría..., la zozobra... 
¡Ay, Enrique I 

Enr. iAy, vidamial 

Cam, ¡Cómo me encuentras ! ¡Cuan otra 
De la que fui 1 

Enr. Con efecto ; 

Estás mas linda y mas gorda 
Que te dejé. 

Cam, \ Ay cómo engañan 

Las apariencias 1 En copa 
De oro cincelado suele 
Encerrarse la ponzoña. 

Enr. Ya sé, con harto dolor, 
La triste y prolija historia 
De los males que te afligen. 

Cam, ¡Señor don Fabián! 

{En tono de reprensión.) 

Fab. Señora , 

La conciencia me mandaba 
Revelar... 

Enr. Pero ¿qué importa ? 
Como suele en alta mar 



236 



IPOR SO DECm LA VEnOADI 



Inmoble y tenu la roea 
Resistir á loa embates 
De los vientos y las olas , 
MI pecho... (algún desatino 
Voy á decir) no se asombra 
Ante el tremendo espectáculo 
De jaropes y de drogas. 
Suele ser el matrimonio 
Panacea prodigiosa 
Que cura males... rebeldes 
A los baños de Gestona ; 

Y si la dulce esperania 
Que me halaga se evapora , 
¡Bien aventurado yo 
Guando en tus labios de rosa 
Beba con sed devorante 
El virus que te inficiona, 

Y tu cadáver y el mió 
Sepulte la misma losa , 

Y oscurezca á la de Píramo 

Y Tisbe nuestra memoria ! 
Cam, ¿Y yo h^ de sufrir que víctima 

De una pasión tan heroica 

Sean tu tumba i ay dolor I 

Los brazos de la que adoras P 

No ; ¡ terrible sacrificio ! 

No ; {Vive Enrique, y yo sola 

Anostre la maldición 

Con que el destino me agobia! 

Enr. \ Basta, cruel ! Tú no me amas. 
Tú la fe jurada violas... 

Cam, I Oh 1 eso no. Mañana, hoy 
Arda la nupcial antorcha 
' Que en laso eterno... 

Enr. I Bendita 

(¡Maldita...) sea tu boca! 
Cam. ¡Enrique! 
Enr. ¡Gamilal 

Fah. (a Hay hombre 

Mas necio?) 
Mar. {¿ Hay mujer mas tonta P) 
Enr. Esos acentos me elevan 
A la cumbre de la gloria. 
Mas ¿qué digo, desgraciado ! 
Contra el nudo que ambiciona 
MI corazón se conjuran 
Las desdichas que me acosan. 
No; yo seria un infame 
Si, abusando de tu estoica 
Virtud, osara aceptar 
Tu blanca mano preciosa. 

Cam. ¿ Por qué ? ¿ Qué desdichas son 
Las tuyas? No las escondas 
En el pecho. 

Enr. \ Ay, prenda mía! 

La lombriz que te devora, 
El zaratán que te amaga , 
La epilepsia que te dobla, 



Todo es nada comparado 
Con mi suerte lastimosa. 
¿No se han fijado tus ojos 
En mi escuálida persona? 
¿Nada te dicen los míos 
Saliéndose de sus órbitas? 
¿Nada mi atezado rostro 
Simil de la zona tórrida. 
Nada mi laclo cabello , 
Y nada en fin esta ropa 
Mal perjeñada, elocuente 
Anuncio de mi derrota? 

Cam. No eres el pulcro mancebo, — 
Te lo digo sin lisonja , — 
Que ha dos años cautivaba 
Las miradas de las mozas 
Desde la torre del Oro 
A los Caños de Carmena i 
Mas luego que te repares 
De tu larga y trabajosa 
Navegación , y asociados 
A la lejia y la esponja, 
El sastre y el peluquero 
Te aliñen y recompongan. 
Volverá á ser presentable 
Tu cara. Y si no lo logras, 
¿Serás para mi por eso 
Menos amable (¡ Huy !) ahora 
Que en otro tiempo lo fuiste? 
Para ojos que se enamoran 
De las bellezas del alma 
Las del rostro están de sobra. 

Ewr, (¿Será cierto?) 

Fab. (Yo estoy frito.) 

Mar. (Silo finge es buena cómica.) 

Enr. i Camila, el alma me partes 
Con tanta misericordia! 
Pero aun no sabes... ¡Gran Dios! 
I Aborréceme, abandona 
A este infeliz I 

Cam. Tú me asustas. 

¿ Qué es lo que tanto te postra? 
¿ Algún naufragio tal vez...? 

Enr. ¡ Ah! si; mis ojos lo lloran... 
No el miu; \ pluguiera á Dios!... 

Cam. Pues ¿cuál? 

Enr. i Ay cielo! el de toda 

Mi fortuna. \ Una fragata 
Cargada de oro y aljófar! 
Unos corsarios de Méjico 
Entre Chile y Californias 
La apresaron. Solo un bote 
Para regresar á Europa , 
Con agua para dos días 
Y pan para pocas horas , 
Me dieron , y hubiera sido 
Horrible pasto de focas 
I Y tiburones , si el cielo, 



ACTO UiNICO. 



337 



Cuya piedad me encocort,» 
No me háblese deparado 
Una goleta española 
Donde me amparé, ya exánime , 
Asido de una maroma. 

Cam. ¡Jesús! 

Mar. ({ Cuánto miente I Pero 

Ella no se queda corta.) 

Enr. Allí me hice camarada 
De don Calixto Mendoza... 

Mar. Servidor... 

Cam, Muy señor mío. — 

¿Es este el joven que nombras 
En tu carta? 

Enr. Si ; negocios 

De familia y trapisondas 
Que son largas de contar 
Le traen á nuestras costas, 
Y como tanto le debo, 
Aquí le traigo... Perdona 
La libertad... 

Cam. ¡Bienvenido! 

Yo le ruego que disponga 
De esta casa como guste. 

Mar. MU gracias. Usted me colma 
De favores. 

Fab. Yo taml)ien 
Le ofrezco sin ceremonia 
Mis facultades, inclusa 
La de médico. 

Mar. Usted me honra 

Demasiado... 

Enr. Ahora , Camila , 

Que mi desgracia no ignoras, 
¿ Podré yo sin ser un tigre 
Acusarte de que rompas 
La fe prometida? ¿ Es justo 

Resignarte á ser esposa 

De un hombre que, sin remedio, 

Tendrá que pedir limosna? 
Cam. a Y por ventura soy yo 

Mujer de tan ruin estofa 

Que por pobre te desprecie? 

¡ Eh , calla, que me sonrojas ! 
Enr. (i Ni por esas!) Pero, hija, 

Mira que es una bicoca 

Tu dote, y entre los dos... 

No alcanzará para sopas ; 

Y como estás delicada... 

¿ Con que pagamos las póchnas 

De la botica...? Te ciega 

El cariño. Reflexiona... 
Cam. No digas mas. Esos son 

Vanos subterfugios, fórmulas... 

Di que te abruma la carga 

De una mujer achacosa... 

Di que por la negra honrilla 

Mal de tu grado te inmolas... 



Enr. I No tal , no tal ! Yo no he dicho, 
Yo no he pensado tal cosa. 
¡ No ! tú eres la que te agarras 
A un clavo ardiendo , traidora. 
Porque deseas romper 
Conmigo; nuu te lo estorba 
El orgullo... 

Cam. Tu me quieres 
Aturdir con esa cólera 
Fingida; pero te engañas. 

Fab. (i De esta hecha riñen I] 

Enr. Pues obras 

Son amores. Hé aqai 
MI mano. 

Cam. (i Cielo I) Estoy pronta. 
Hé aquí la mia. 

Enr. (¡Es de hielo!) 

{Tomándola como á petar fuyo.) 

Cam. {\ Con qué frialdad la toma !) 

Mar. (¡ Y se detestan !) 

Fab. (¡ Un pan 

Hacemos como unas hostias !) 

Cam. ¿ Estás contento, bien mió ? 

Enr. (Como si fuese á la horca.) 
¡Oh I la alegría me inunda 

Y el entusiasmo me ahoga. 
¿Y tú? 

Cam. ¿Yo? En el paraíso... 
(¡En el infierno!) 

Enr. ¿La boda...? 

Cam. Mañana. Aun no has descansado... 

Enr. Si; tú también estás floja... 
Ya se ve; las convulsiones... 

Y ¿ dónde nos acomodas ? 
Cam. Ahí, en ese pabellón. 
Enr. Pues Iremos , si me otorgas 

Tu permiso... { Adiós, mi encanto ! 
¿ Quedamos en que te arrojas 
A hacer conmigo una vida 
Austera y menesterosa...? 

Cam. ¿ Y tú en arrostrar impávido 
Mis enfermedades crónicas? 

Enr. \ Contigo es trono el sepulcro ! 

Cam. \ Contigo pan y cebolla ! 

(Don Enrique y Mariquita entran en 
el pabellón.) 



ESCENA ffl. 
CAMILA, DOM FABIÁN. 

Fab. Con que ¿ya no hay esperanza? 

Cam. Mi discurso no la alcanza. 
Yo le deseaba pérfido , 
¡ Y torna á mis ojos fiel I 

Fab. Sea fiel 6 no lo ?ea, 



238 



I POR NO DECIR LA VERDAD! 



¿No é& una maldita idea 
Aborreciendo á ese títere 
Querer casarte con él ? 
Cam. ] Qué quieres! No soy de piedra, 

Y al ver que nada le arredra 

Y por mi amor impertérrito 
Compromete su salud, 

Ya que en el alma no influya. 
Porque esa, Fabián, es tuya, 
A lo menos no me es licito 
Negarle mi gratitud. 

Fab, Tu gratitud me horripila. 
¿Y será justo, Camila, 
Que te la inspire un... fenómeno 

Y no te la inspire yo ? 

¿ No era mas fácil , mas llano , 
En vez de tramar en vano 
Una tramoya ridicula. 
Haberle dicho que no ? 
I Y tú estás satisfecha 
Porque sin mostrar sospecha 
Ha tragado tanta andrómina 
Como hemos forjado aquí ! 
Pero ¿qué hombre de esa suerte 
Apechuga con la muerte? 
Tu eres la simple y la crédula 

Y él quien se burla de tí. 

Cam. Para odiar yo su himeneo 
Bastaba el verle tan feo ; 
Pero no puedo sin lágrimas 
Ver su pobreza , Fabián. 

Fab. ¿ Y si fuese patarata 
Aquello de la fragata 

Y los corsarios de Méjico 

Y el bote, el agua, y el pan? 
Que yo de su traza inflero 
Que es un solemne embustero 

Y el mas redomado picaro 
Que Andalucía crió. 

Cam. Pero ¿ qué interés tendría 
Si mi mano apetecía 
En flng'rse pobre, mísero. 
Derrotado... ? 

Fab, cQnéséyo? 

Tal vez, aunque no lo ha dicho, 
Tiene tu mismo capricho, 

Y queréis antes ser mártires 
Que confesores los dos. 

Cam, yo mi mentira maldigo, 
Pero ya no me desdigo; 
Que no quiero ser la fábula 
De la ciudad. 

Fab. ¡Voto abrios I... 

¿Y usted me ame? ¡ Eh ! ya me canso 
De hacer el papel de ganso , 

Y de que mi vida y mi ánima 
Se jueguen en un albur. 

I AdloB para siempre, ingrata ! 



Ahí queda el de la fragata... 

Cam. ¡ Mira... ! 

Fab. ¡ Aparta ! 

Cam. 

Fab, 
Con él... 

Cam. ¡Oye!... 

Fah. 



¡ Escucha... ! 
Cápate 



I Abur! ¡Ahur! 
{Vase corriendo por la verja.) 

ESCENA IV. 
CAMILA. 

¡Se va y acaso no vuelva!... 
Ya es forzoso que resuelva 
Evitar una catástrofe 
Hablando claro y tres mas. 
¿ No es una mala vergüenza 
Que un vano puntillo venza 
Al precepto del decálogo 
Que dice no mentirás? 
Diré la verdad á Enrique. 
Si se pica, que se pique. 
Así obedezco las órdenes 
De mi amor y mi deber. 
¿Quién sabe...? Estaba tan tibio... 
Quizá al paso que me alivio 
De un grave peso , mi recipe 
Le va á dar sumo placar. 
Voy... Mas si me ama en efecto , 
Al que fué mi predilecto 
¿ Con qué cara ¡ ay santa Brígida ! 
Le digo : yo te vendí ? 
I Ah ! no ; no me determino... 
Si Dios me abriera un camino... 

(De la ventana del pabellón gue está 
entreabierta cae un billete.) 
Pero ¿ qué es esto ? 

{Toma el billete.) 
\ Una epístola I 

[La abre.) 
¿Qnién...? Leamos... dice así : 

« Amable Camila : si dentro de un cuarto 
de hora me permite usted hablarla un mo- 
mento á solas , espero que no se arrepentirá 
de haber concedido está gracia á su muy 
atento servidor Q. B S. P. 

Calixto Mendoza. 

I Hablar á solas conmigo ! 
¿ Si de acuerdo con su amigo 
Me tiende lazo maléfico 
Burlando mi buena fe? 



ACTO ÜNICO. 



930 



¿ O aeaso le envia Enriqae 
Para que él me notifique 
Que no vuelve de la América 
Tan amante como fué? 
Mas tienda lazo ó no tienda , 
Mientras yo no suelte prenda , 
A tan respetuosa súplica 
Puedo acceder sin temor. 
Y si otro arbitrio no encuentro 
¿ Qué he de hacer? Si ; voy adentro, 
Salgo después y... i Buen ánimo ! , 
Que acobardarse es peor. 
{Entra en la casa y al mismo tiempo asoma 
por la ventana del pabellón Mariquita,) 



ESCENA V. 



MARIQUITA, Don ENRIQUE. 

(Los dos en la ventana.) 

Mar. En casa entró. 

Enr. Pues tomemos 

{Asomándose,) 
El fresco de este verjel. 
Ella ha leído la carta... 

Mar. Y á mi Juicio con placer. 

Enr, ¿ Caerá en el lazo ? 

Mar. Tal creo , 

Qne no haber reto el papel 
Airada , es signo evidente 
De que volverá después 
A la cita. 

Enr. Pero é has visto 
Mas obstinada mujer? 
¡ Dos ai^os ausente de ella 
Y todavía me es fiel ! 

Mar. Aunque fuese verdadero 
Su afecto , que no lo es , 
¿ De qué te admiras , ingrato P 
¿ No es mas extraña tal vez 
Mi constancia qne la suya ? 
¿ Pues quién sino yo , cruel , 
Con mengua de su decero , 
Te seguiría á través 
De tantos mares , fiada 
En la ya dudosa fe 
De tus promesas? 

Enr. Primero 

Que yo las pueda romper , 
Rompa mi pecho un puñal, 
O mi garganta un cordel ; 
Mas precisado á venir 
Por negocios de interés 
A Sevilla, no he podido 
Resolvenne á parecer 



Inconsecuente á los ojos 
De la misma dama á quien 
De palabra y por escrito 
Amor eterno juré. 

Mar. Antes que el pérfido halago 
De tus palabras de miel 
Cambiase en flores y galas 
Las tocas de mi viudez, 
Juraras amar á otra 
Una vez y veinte y cien ; 
Mas ¿por qué después, traidor? 

Enr. Porque... ¿Qué sé yo por qué.»' 
Si primero por amante , 
Luego lo hice por cortés ; 

Y como ella , mas rendida 
De lo que era menester, 
En cada contestación 

Me llenaba ¡qué sandez! 
De ternuras y deliquios 
Cinco páginas ó seis , 
No era cosa de que yo 
Diese mi brazo á torcer ; 

Y mientras cada correo 
Repetía el entremés , 
Yo en silencio maldecía 
Al inventor del papel. — 
Vuelto á los patrios hogares, 
Tú lo sabes , tu lo ves , 

¿ Qué no hago yo. Mariquita, 
Para hacerme aborrecer? 
Desgreñado , mal vestido , 

Y embadurnada mi piel 
Con surcos y con ojeras 
Que á media legua se ven , 
En mi rostro la he mostrado 
La efigie de Lucifer ; 

¡ Y Camila erre que erre ! 
Invento lo del bajel 
En alta mar apresado , 
Aspirando á su desden 
Sino por feo , por pobre ; 
¡ Y ella, morlés de morlés! 

Y me sale con aquello 

De « contigo, dulce bien , 
Pan y cebolla , » y yo juzgo 
Ponerla entre la pared 

Y la espada presentándola 
MI mano ; i y me dice amen 1 

Mar. Y te engaña ; no lo dudes. 
Enr. Ya lo veo , ya lo sé. 
Mar. Y la solitaria es cuento 

Y la epilepsia también. 

Enr. Si tal , si ; y el zaratán. 
No es tanta mi estupidez... 

Y don Fabián es su cómplice; 
Eso cualquiera lo ve. 

Mar, Tu rival diría yo. 
Enr. i Mi rival ? no puede ler. 



2/kO 



¡POR NO DECIR LA VERDAD I 



Ese hombre no puede amar 
A nadie. ¡Es tutor I ' 

Mar. ¿Y qué? 

Enr. \ Es médico ! 

Mar, I Qué aprensión *. 

( Mira el reloj.) 
Pero son las siete y diex. 
Camila vendrá á la cita... 

Enr. Pues no te detengas; vé... 
Acaso logres con mana 
Su secreto sorprender. 
Déjame á mí en buen lugar 
Y haz cuanto quieras. 

Mar. Sí haré; 

Pero si es vano este ardid 
Para que caiga en la red , 
Mañana... 

Enr. ¿ Qué ? 

Mar. Canto claro , 

Salga rana ó salga pez. 
(Se retira de la ventana , y poco detjmés 

sale al proscenio por la puerta del por- 

bellon.) 



ESCENA VI. 
Don ENRIQUE. 

[Asomado á la ventana,) 

No puedo ya con la carga 
De tanto embuste. ¡ Oh qué afán ! 
I Qué angustia ! ¡Y luego dirán 
Que la verdad es amarga ! 
Su amargor dura un momento , 
Que es la verdad una y sola ; 
Pero detrás de una bola 
El demonio enreda ciento. 

ESCENA Vn. 

MARIQUITA, Don ENRIQUE. 

[Ella en el proscenio y él en la ventana.) 

Mar. \ Cielos I ¿ qué mujer sé ha visto 
En situación tan precaria... ? 
Mas ya viene mi contraria. 



ESCENA VIII. 

CAMILA, MARIQUITA, Doü ENRIQUE. 

Mar. \ Oh, Camila! 
Cam. \ Oh , don Calisto ! 

Enr. (Ya está aquí.} 
Mar. t Feliz encuentro ! 

Cam, ¿Qué se le ofrecía á usté...? 
Enr. (La ventana entornaré. 
Bien puedo oir desde adentro.) 

(Entorna la ventana.) 
Mar. Señora, yo soy muy franco, 

Y espero que usted me imite. — 
Pero, si usted lo permite, 
Ocupemos ese banco. 

Cam. (Intenta comprometerme, 
Pero no io logra.) Si. 
{Se sienta en el banco que está debajo de 

la ventana y de espaldas á ella.] 
Mejor estamos asi. — 
¿Que hace don Enrique? 

Mar. Duerme. 

Cam. ¿Si? (Muy gorda es la mentira 
Para que yo me la engulla.) 

Mar. Y la esperanza le arrulla 
Del dulce bien á que aspira. 

Enr, (Desde abajo no me ven.) 

(Entreabriendo lo ventana.) 

Cam. Con que ¿tanta es su ternura? 

Jíar. ¡Oh I 

Cam. Pero ¿quién me asegura 

Que soy yo su dulce bien ? 

Jíar. Yo , que soy su oonfldente. 

Cam. (No és esto lo que esperé.) 

Jíar. Y otro premio de su fe 
Merecía ciertamente. 

Cam. ¡Cdmo! 

Jíar. Cada cuál se Ingenia, 

Y son ardides soberbios 

Las oonvulsiones de nervios , 

Y las bascas , y la tenia. 

Cam. ¡ Qué oigo 1 ¿Esa lengua villana 
Me acusa de... ? 

Jíar. Ni por pienso. 

Mi corazón es propenso 
A la indulgencia cristiana ; 
Pero sin armar disputa 
Sobre el cómo y el por qué. 
Ruego al cielo que me dé 
La salud que usted disfruta. 

Cam. Sea cual fuere , es error 
Que me venga á hablar asi 
Hombre que no es para mí 
Médico ni confesor ; 



ACTO ÜNICO. 



Y yo no pido indulgencias 

A quien no es papa romano, 

{S$ levanta y EnrUme te ociOta wmxnáo 

(itravex la ventana) 
Ni pierdo mi tiempo , hermano , 
En oir impertinencias. 

Mar, Perdón si explicar no supe 
Mi Intención... Pero es liidalga, 
I Asi me asista y me valga 
La Virgen de Guadalupe I 
Siéntese nsted con sosiego 

Y no muestre ese desden , 
Que no por mf , por el bien 
De mi amigo se lo ruego. 

Cam. Vaya... por el bien de Enrique. 
[Sontiéndote con malicia.) 

Mar, Supongamos, si es preciso, 

[Se sienta.) 
Que él tiene otro compromiso. 

Cam. iÉ\? 

Mar, Deje usted que me explique. 

Enr, (¡ Ya á denunciarse y me pierde 1) 
{Átomándose otra vex.) 

Cam. Hable usted : ¿tiene otra amada.» 

Mar. No; Juro á usted que de nada 
La conciencia le remuerde; 
Pero á tan larga distancia, 
Aunque la esperanxa halague, 
No es de admirar que naufrague 
La mas segura constancia. 
Si Camila, por ejemplo, 
Cediendo á humana flaqueza 
Su frágil naturaleza. 
Cambió el ídolo y el templo , 
Enrique no la pondría 
Puñal ni pistola al pecho 
Reclamando su derecho 
Con obstinada porfía ; 
Antes diría : es desliz 
En que Incurren mas de doce. 
Paciencia y otra la goce : 
¡ Yo no la haría feliz i 
Que aunque por ella suspira , 
Preflriera su bondad 
Un « no te quiero » verdad 
A un « te idolatro » mentira. 

Enr, (¡Oh qué bien parlado! ¡Es mu- 
cha 
MarlqulUt...) 

Cam, (Ya comprendo 

La intriga. Sigo mintiendo, 
Que don Enrique me escucha.) 
Con admiración contemplo 

{En alta vox.) 
Tan extraña diplomacia. 
rlY por qué á mi el verlilgracía? 
lU 



241 



¿Y por qué á mi el por ejemplo? 

Calle usted y no me arguya 

Con supuesto tan villano. 

¿ Le daría yo mi mano 

Si aborreciese la suya ? 

Él es, lo palpo, lo veo, 

Quien por mas que Jure y charle , 

Afectando desearle 

Reniega de mi himeneo; 

Mas sin duda es la costumbre 

De ese fementido ingrato 

Querer que le saque el gato 

Las castañas de la lumbre. 

I No! que hable, mal que le pese , 

Y aunque aleve me abandone , 
Acaso yo le perdone 
Cuando su culpa confiese; 
Que también con menos ira 
Escuchara mi bondad 

Un « no te quiero » verdad 
Que un « te idolatro » mentira. 
Enr. (Mujer taimada , contigo 
Mereces que entre en el gremio ; 
Si dices verdad, por premio, 

Y si mientes , por castigo.) 
Cam, \ Calla usted I 

Mar. ¡Suerte fatal I 

Ya veo... 

Cam. (¡ En su propia red 
Cayó!) 

Enr. (¡Tiemblo!) 

Mar. Entre él y usted 

El partido es desigual. 
No hay miedo que á usted la apure 
De Enrique la inconsecuencia, 
Que si es grave esa dolencia 
Tiene en casa quien la cure. 

Cam, ¡Cómo!... Pues ¿quién... P 

Mar. Don Fabián 

La curará , con la venia 
De usted, mejor que la tenia 

Y mejor que el zaratán. 

Cam, Se engaña usted , señor mió, 
SI sospecha... 

Mar. No sospecho... 

Lo que no dudo. 

(Llega don Fabián por la verja.) 



i6 



US 



SPOR NO BBCm LA TBRDADl 



ESCENA ULTIMA. 



CAMILA, MARIQUITA, Don ENRIQUE, 
Don FABIÁN. 

[Don Enrique permanece toda/eia mi el pen 
beUon^ asomando de cunfido en eucmdo 
la eabexa por la Mtilofia eKtreahierta.] 

Fab. (¡E8io es hecho I) 

[Sin ver á Camila y Mariquita.) 

Cam. Crea usted... 

Fáb. (t Le desafio!} 

Mar, Le vengará mi amistad 
De ese rival que detesto. 

Fab, (Bascaré cualquier pretesto... 
Por no decir la verdad.} 

Cam, Pero , señor, ¿cómo ó cuándo... P 

Mar. Demasiado lo declara 
La turbación de esa cara. 

Enr. (( Bueno va I) 

Fab. (¿Quién está hablando... f) 

(Da algunos pasot.) 

Mar. Ya veremos si ese apunte... 

Fab. (I Oiga i} 

{Retrocede y obterva.) 

Mar. Hasta el punto se infama 

De negar que usted le ama 
Cuando yo se lo pregunte. 

Cam, Es inútil ese afán, 
Tan inútil como atros , 
Que yo... (Esforcemos la voi.) 
Nunca quise á don Fabián. 

Fab. (¡ Gradas 1 ¿Qué es estoP) 

Jíof. ¿Es posible? 

¿Ni poco ni mucho? 

Cam. ¡Nadal 

Enr. (Otra ocasión malograda. 
I Es mujer incorregible!) 

Mar. i Ah , señora I si es asi , 
Vuelva á mi pecho ia calma. 
¡CuhI se regocija el alma...! 

Cam. ¿ Por Enrique ? 

Jíar. No; por mi. 

Cam. ¿Por usted? 

Jíar. Si , mi tesoro. 

Cam. ¿Cómo? 

{Se levanta y también Mariquita.) 

Fab. (i Qué escucho ?) 

Enr. (Otro enredo.) 

Mar. Que ya reprimir no puedo 
La pasión con que te adoro. 

Cam. ¿Y esta es la fidelidad 
Que usted... ? 

Mar, Esto es que primero 

oy yo . y ser mártir no quiero 



Por no decir la v«rdad. 
Si en vano á ni amigo in?oeo, 
Aunque blaaono de firme 
La que acaba de decirme 
Que no ama al doctor tampoco , 
Bien puedo, hermosa doneeUa, 
Sin obrar como un villano 
Ofrecer á usted mi mano 

Y mi coraxon con ella. 
Cam. ¡Quéosadial 

Fab. (tOtrorivali) 

Enr. (I Se va á armar ana... 1) 

Jíar. I Ohl ti encalla 

Nudo... ! 

Cam. ¡Ea, aparte... I 

Fab, (¡Haya trasto!... 

Le voy á abrir en canal.) 

Jíar. No me mires con encono , 
Que á tus pies rendido y tierno... 
{Ál arrodillarte Uegapresuroso don Fabián 
y le detiene.) 

Fáb, ¡A un lado ó voto al infierno... ! 

Cam. ¡Cielos! 

Enr. (¡Don Fabián I...] 

Fáb, ¡Seo mono... ! 

Jíar. ¡No me insulte el mediquillo I 

Cam, ¡ Por Dios , no me comprometas ! 
{Aparte á don Fábim,) 

Mar, Podrán matar sus reoetaa 
Al qpe tenga tabardillo; 
No á mi : la salud me abruma 

Y me sale por los codos. 

Fáb. Yo mato de todos modos : 
Con la espada y con la pluma. 

Enr. (¡Tiró el diablo de la manUi) 

Cam, ¡Mira...! 

Fab. Ya no; qne un rival 

Se digiere bien ó mal ; 
Pero dos ¿quién los aguanta? 
Pase Enrique ; pero en pos 
De Enrique venir Caliste... 
¡ Eso no , cuerpo de Cristo ! 

Enr. ¡ Eso sí , cuerpo de Dios t 
( En alta vof y abriendo de par en par ta 

ventana.) 

{Desaparece corriendo y un momento det- 

pués se presenta en la escena.) 

Cam, \ Me has perdido 1 

Fab, ¡Eh!¡Te he salvado! 

Jíar. Confesa estás y convicta, 

Y la pública vindicta... 

Enr. ¡Faisa ! ¿Este pago me has dado? 

Cam. Enrique, yo... Sabe Dios... 

Fab. No te excuses ya ni mientas , 
Que si se ofende, esas cuentas 
Son para nosotros dos. 

Enr, No ; para el diablo que i 



ACTO ÚNICO. 



243 



Con un médico querella... 
No teniendo ni yo , ni ella 
Nada que echarnos en cara. 

Cam, ¿Cómo...? 

Snr. Sí. Ya es bebería... 

Mar. Donde las toman las dan. 

Enr, Da tu mano á don Fabián. 

{Don Fabián se apodera de eUa») 
Yo ¿ don Calixto la mia. 

(lo hace,) 

Fab, ¿Qué es esto? 

Enr. Esto es... 

Cam. Ya malicio... 

Enr. Que don Calixto Mendoza... 
Es una arrogante moza 
Que me tiene yuelto el juicio. 

Mar, Muy senridora de ustedes. 

Fáb. ¿Si? pues aunque algo inconexo , 
Creí que era de mi sexo 
Este lindo Ganimedes. 

Cam, I Y yo me creía ingrata ! 
lAhi Si lo hubiera sabido... 



¿ Y , en efecto se ha perdido 
En alta mar tu fragata? 

Enr. No ; vuelvo rico y feliz. 
Todo fué pura invención. 

Cam, Pues de esa fábrica son 
Mi epilepsia y mi lombriz; 
Pero porque no pensaras... 

Enr. Pero porque no dijeras 
Que nunca te amé de veras... 

Cam, Que era mujer de dos caras.. 
Mentí sin temor de Dios, 

Y tan mal me lo compuse 
Que con dos novios me expuse 
A quedarme sin los dos. 

Fab, Y una farsa de teatro , 
t Ahí es nada ! puso á pique 
Mi existencia ó la de Enrique 

Y la dicha de los cuatro. 
Enr. Y de esta moralidad 

Instructiva, convincente, 
Resulta que el hombre miente... 
Por no decir la verdad. 



LA INDEPENDENCIA, 

GOHEDIA EN CUATRO ACTOS, 

HKPAESKMTADA B» EL TEATRO DEL PRÍNCIPE POR PRÍMERA TEZ EL DU 19 
DE EKERO DE 1844. 



PERSONAS. 



ISABEL. 
NICAMORA. 
AMPARO. 
Don AGUSTÍN. 
JESUALDO. 
Don JUAN. 



Un Sakgbhto. 
El Alcalde. 
Una Gaiada. 
e8copbtbb08. 
Labaadorbs. 
Soldados. 



paM M nna qolnU, m •! condad* d* m«kla. — Sala aniMblada á la rtatlea 
PoarU en al foro, q«a por la darocha del actor foia A la aaoalara y por la ffl~ 
olia pnoru oa loa baaUdoraa 4a la tiqolarda; otM 7 na balaon an loa da la 



paro eoB olataaela 7 
A laa plaiaa Inla- 



ACTO PRIMERO. 

ESCENA PRIMERA. 
ISABEL, NIGANORA. 

JVte. i Ea , ya basU de lágrimas y boUoiob 
y pucheros ! 

Isab. Pero ¿cómo quiere usted que no 
llore y me aflija cuando me obliga á ale- 
jarme de esta casa donde he nacido? Dios 
se llevó á mi madre pocos meses después 
de haber yo venido al mundo : mi padre 
murió tres años ha... 

Nie. Requiescant in pace ambos á dos. 

A qué recordarme...? ¿Fuf yo su médico 
por ventura? 



Itab. ¿Qué hubiera sido de esta hnérfona 
infelix sin la caridad de nuestn buena se- 
ñora, que en paz descanse? 

Nic. I Dale con los mortuorios! Hoy no 
celebra la Iglesia la conmemoración de los 
difuntos. 

Itab, Usted sabe muy bien , doña Nica- 
nora , que el ama me trató siempre con el 
mayor cariño , y aunque hija de un hu- 
milde Jardinero, cnidó de darme una edu- 
cación esmerada. 

Nic, I Asi has salido tan vanidosUla y tan 
bachillera ! 

Itab. \ Yo vanidosa ! ¿Y en qué lo ftin- 
daria? ¿Me queda ya algún apoyo sobre la 
tierra? Yo esperaba que usted fuese mi 
protectora ; usted , á quien el ama me re- 
comendó... 

Nic, Es verdad; pero mi primera obliga- 
ción es complacer al nuevo dueño de esta 
quinta, al hermano y heredero de la di- 



ACTO PÍUMERO. 



265 



f unta do&a Dolores , el señor don Agostin 
de Cevallos. Le espero un dia de estos... 

Jiáb, ¿Teme usted acaso que me despida? 
¿Podría ser tan inhumano...? 

Nic, No es Inhumano; pero, aunque jo- 
ven todavía , pues podrá tener unos... 
trdnta y cinco años, es hombre de costum- 
bres muy severas... 

Isáb. I Qué ! i mi permanencia en la 
quinta es incompatible con la severidad de 
BUS costumbres? ¿Tan reprensibles son las 
mías que...? 

JVic Todavía no. 

I9áb, I Todavía! Pues ¿cree usted...? 

Nic. El diablo las carga. Tienes dles y 
siete primaveras ; eres agraciada... No tanto 
como presumes... 

Itab, ¿ Quién le ha dicho i usted que yo 
presumo...? 

Nic Pero lo bastante para inquietamos á 
él y á mi. 

Uáb, Yo no trato de inquietar á nadie. 

Nic. No quiero yo decir con esto que 
tenga temores de que don Agustín se ena- 
more de tu palmito. Eres tú poca persona 
para cautivar á un filósofo Independiente , 
partidario acérrimo del celibato , por re- 
flexión y por instinto. Pero probablemente 
no vendrá solo. Los criados madrileños son 
muy galopines, muy emprendedores. Es 
muy posible que alguno de ellos trate de 
seducirte, y á tí misma te conviene mudar 
de aires para evitar peligros y tentaciones. 

Itab. No me tenga usted por tan frágil. 
Confíe usted mas en mi virtud y en su vi- 
gilancia. 

Nic. I MI vigilancia! Harto tengo yo que 
hacer con el gobierno de la casa sin echarme 
encima la Incumbencia de celarte. ¿Y por 
qué carga de agua? ¿Y qué hijo me has 
sacado tú de pila? ¡Pues eso faltaba ! ¿Soy 
yo tu aya? ¿Tengo yo cara de dueña? 

Isáb. No se enfade usted... Yo no sueño 
como otras de mi edad con amoríos y deva- 
neos. Todos mis afectos se reconcentran en 
la memoria de mis padres y de mi benéfica 
protectora ; todos mis galanes son las flores 
que cultivo y los pajarillos que alimento. 

Nic, {Vaya, vaya!... ahorremos discu- 
siones Impertinentes. Ya te he leído la car- 
tilla. Yo sé lo que me hago, y aquí, hoy 
dia de la fecha, nadie manda sino yo. 

liob. Pero ¿adonde iré, desdichada...? 

Nic, No trato yo de que vayas perdida 
por esos mundos. SI tal hiciera tendría que 
dar cuenta á Dios de mi lmprudencla% Ya 
te he buscado un acomodo. 

ísab. ¿Dónde? 



Nic. A pocas leguas de aquí : en la villa 
de Aracena. Irás á servir... 

Isáb. ¿A quién? 

Nic. A mi señora doña Geferína PoUcarpa 
de Albornos y Vahamonde , hidalga sola- 
riega, vastago de uno de los troncos mas 
Ilustres del condado de Niebla. Es una se* 
ñora sola, muy morigerada, muy temerosa 
de Dios... Tiene setenta y cinco aüos. 

I$ah. ( { Dios mió 1 ) 

Nic. Algo achacosa... 

Itab. (i Pobre de mí!) 

Nic. De los treinta días del mes pasa 
veinticuatro en U cama. 

Itab. I Y yo tendré que asistirla... 1 

Nic Claro está. — > Pero no estarás sola. 
Además de la cocinera, que es su coetánea, 
vive con ella su mayordomo, excelente su- 
jeto... Ese no es de la misma edad. 

Isáb, Pero... 

Nic, El bueno de don Toriblo ya raya en 
los ochenta. 

Isáb. {Virgen santa! Entre los tres 
cuentan dos siglos y medio ; y yo voy á ser 
allí la enfermera de todos. 

Nic. Cuando eso sea , llévalo por Dios y 
ganarás el cielo. 

Isáb. Del Jardín al hospital ; de las flores 
al romadizo y al histérico... i Qué horrible 
tránsito! Enfermaré del estómago y me 
moriré en cuatro días. 

Nic. Desde allí buscas otra casa si no te 
hallas bien. — Aunque yo creo que has de 
estar perfectamente. Ganarás treinta reales 
de salarlo como aquí \ y ¿quién sabe... ? Si 
te portas como corresponde , quizá heredes 
algo de tu nueva señora cuando pase á 
mejor vida. 

Isáb. Yo no soy codiciosa.— Ni el salario 
me hace falta. Gracias á la generosidad de 
mi ama , estoy bien vestida y para mucho 
tiempo. Téngame usted solo por la comida. .. 

Nic. I Nada I Ya has oído mi tUtimatum. 
No gastemos pólvora en salvas, y anda á 
recoger tus pingos. 

Isab. ¡Qué crueldad! Espere usted si- 
quiera á que venga don Agustín , y si él 
dispone que me vaya, le obedeceré sin 
murmurar. 

Nic. ¿Qué se entiende...? Yo tengo am- 
plias facultades para hacer y deshacer en 
su ausencia cuanto se me antoje. Yo ejerzo 
aquí la potestad suprema, á manera de 
vlrey ó de nuncio apostólico. 
ísab. ¡Bien está! Me iré... 
Nic. Mira que antes de un cuarto de hora 
vendrá el arriero que te ha de conducir á 

Aracena. 



LA INDEPENDENCIA. 



Uab. Quede usted con Dios. 

Nic, Espera, Isabelllla. Te abonaré los 
dias que van corridos del mes. - Once rea- 
les... 

Isah, No los quiero. Échelos usted en el 
cepillo de las ánimas. 

Nic, i Pobre y soberbia!... Gomo gustes. 
— I Ah i , mira. Llévate si quieres un ramo 
de flores, ya que eres tan aficionada á ellas. 
Te lo permito. 

Isab, I Eso si I — Que usted lo pase bien. 
( I Dios mío ! ¿ qué va á ser de mi ? ) ( Vate 
llorando por la derecha del foro,) 



ESCENA n. 
NIGANORA. 

Si ; hago muy bien en quitar de en medio 
á esa chlcuela. A mí nó me gusta su tipo , 
si he de decir la verdad ; pero puede agra- 
dar á don Agustin. Diez y siete años, como 
dice el adagio , nunca son feos , y con esa 
mónita y ese aire de gatita de Mari-ramos 
pudiera muy bien ganarse el afecte del amo 
con grave detrimento de mi autoridad. Sin 
rival tan peligrosa y ama de un solterón 
filósofo, no desconfío de serlo en toda la 
extensión de la palabra.— Según su última 
carta, pronto se pondrá en camino para 
visitar su herencia y tomar posesión de 
ella. Le regalaré, le mimaré, le adularé... 
Y ¿quién sabe...? Esos celibatones misán- 
tropos suelen caer en el garlito cuando 
menos lo piensan. La soledad de esta quin- 
ta, la frecuencia é Intimidad de nuestro 
trato... ¡Qué diantre! De menos nos hizo 
Dios. Con el auxilio de la clara de huevo y 
el bermellón, todavía es de recibo esta cara... 

Jes. (Dentro.) ¡Tia! ¡Tía! 

Nie, Esa voz... 

Jes, (Mas cerca,) ¡Tia! 

Nic, Es mi sobrino Jesualdo. — Ya está 
aquí. {Llega Jesualdo por el foro y abra;(a 
á Nicanor a,) 



ESCENA III. 
NICANORA, JESUALDO, 

Jes. Venga un abrazo, tia. 
Nic* ¿Qué aires te traen por acá? Yo no 
t« esperaba hasta las vacaciones. 
Jes, Yo las he anticipado de propio in- 



tento y por una corazonada de las mias. 
No puedo vivir sin usted. 

Nic, {Zalamero! 

Jes, Al lado de usted estoy tan rica- 
mente... 

Nic, Lo creo ; pero mas gusto me darías 
estudiando en Niebla. Allí te envié para 
que te hicieras hombre. 

Jes. Pues lo soy. ¡Toma si lo soy I Mire 
usted si estoy recio y crecido ; ¿ eh ? Me pa- 
rece que mis diez y ocho afios son bien 
aprovechados. 

Nic. Si lo intelectual corresponde á lo 
físico , nada tengo que desear. 

Jes. Ya; intelectus apretatxu.',. 

Nic, ¡Bien, hijo! ¡Ya hablas en latín I 

Jes, Si, señora. Un latín casero... 

Nie. Aquel dómine de Niebla es todo un 
sabio, y no esperaba yo menos... 

Jes, Yo le diré á usted. Él... Lo que es 
él... 

Nie. Para servir la capellanía que here- 
daste el año pasado era indispensable que 
aprendieses latinidad y lo demás que se re- 
quiere á fin de ordenarte... 

Jes. Cierto ; pero ya era yo grande para 
eso , y todo lo que huele á orden me carga 
á mí de lo lindo. 

Nic, ¿Qué dices? 

Jes, Que á mí no me entra el latín , cía- 
rito ; que me revienta el cujwlihet y el 
uniuscujusque , y que este cuerpo serrano 
no se cria para la sotana y el manteo. 

Nic, {Idiota..., picaro, que me has de 
matar á pesadumbres!... ¡Holgazán!... 
¿Por qué no quieres ser clérigo ? 

^Jes, Porque siento yo otros arranques y 
otras..., asi..., otras evoluciones... Si los 
curas se casasen... 

Nic. ¿Cómo, bribón?... 

Jes. Faldas por faldas, estoy por las de 
las mujeres. 

Nic, ¡Jesús me valga! Alguna pecadora 
te habrá seducido..* 

Jes. ¡Algo de tienda! Como tengo yo 
este aquel y Dios me ha hecho tan maca- 
reno... 

Nic. ¡Tonto! 

Jes. Todo he salido á mi tia Nlcanora. 

Nic. Por fin , si son amores honestos y 
la agraciada es de buena sangre... 

Jes, Dicen que es de la sangre azul, aun- 
que yo no he visto la ejecutoria. 

Nic. ¡Oiga! ¿Y es guapa? 

Jes. Gomo unas natas... Es decir, lo ha- 
brá sido , porque ya está algo averiada. Es 
un garbo... pretérito y una hermosura da 
participio pasado. 



áxno piunno. 



tt7 



Jít0« 4llayor que tú, s«gan eso? 

Jes. Lo menos me lleva veinte aüos. 

Nie, No importa. Siendo rica y de bue- 
nas circunstancias... 

Jes. ¿Qae si es rica? Tiene mucbaa tier- 
na de pan llevar y dos molinos. 

iVtc. Entonces, ya se le puede disimular 
algnn defectiilo... 

Jes. i Pues ! Y lo que yo digo; á falta de 
pan buenas son tortas.-*Mire usted ; yo no 
la quiero gran cosa ; pero ella se muere por 
mis pedazos..., y me dejo querer ; porque, 
como dijo el otro, cuando pasan rábanos... 
¿EsU usted? 

Nic, No es preciso estar muy enamorado 
para casarse. 

Jes. No : lo que es eso... 

Nic. ¿Qué escucho? ¿ Tratarás aoua de 
engallarla? 4 Pretendes abusar de su ere- 
dulidad , de su flaqueía... ? 

Jes. Nada de eso ; pero yo me entiendo 
y bailo solo y... Vamos; es imposible que 
yo sea su marido. 

Nic Pero ¿por qué? 

Jes. (Toma! porque es casada. 

Nie, \ Maldito de cocer I... Ya podías ha- 
bérmelo dicho antes. — Y si tenias ese lio 
en Niebla, ¿por qué has venido aqui, san*- 
guango? 

Jes, Por una camorra... 

Nie. ¿También quimerista? (Meditdoa 
estamos! 

Jes. Ha halado alU la de San Quintín. 

Nic. I Dioa soberano i.M 

Jes. Si maiido... á la cuenta estaba es- 
camado ; y sin motivo, porque en honor de 
la verdad, salvo alguna guiñadura de <4o , 
tal cual apretón de mano y algún pelUioo 
venial, esta es la hora en que solo hemos 
pecado por escrito. Pero es el caao que 
trasantayer, creyendo la individua que su 
nutrido estaba camino de Ayamonte, me 
dio una cita en su casa habitación. A ma- 
nera de mochuelo, aunque es mala compa- 
ranza, acudo al reclamo entre dos luces, y 
cate usted que, en igual de la prójima, tro- 
piezo con el prójimo. ¡Demonio de traba- 
cuenta!... Figúrese usted cómo se quedaría 
ella , figúrese usted qué carita de pascua 
pondría él, y figúrese usted qué tripas ten- 
dría yo I —En fin, aquello remató como el 
rosario de la aurora. {Marta Santísima y 
cuánta lena ! Luego escapé y él se quedó 
allí... 

Nie, I Tendido á garrotaiotí bañado en 
sangre..., acaso muerto!... 

J01. {Ul {Si» li!... MlB costillas fueron 
las que pagaron el pato. 



Nie, ¿Ahora salimos oon eso, amacuco? 

Jes. {Ay, tía Nicanora! {Me arrimó un 
pié de paliza !... Aun tengo los verdugones... 

iVtc. { An.da , cobarde I 

Jes. ¿Qué quiere usted? El mismo deli- 
to... Yo también tenia garrote, pero... ¡me 
quitó la acción I y como estábamos á oscu* 
ras, por mor de no sacudir á la otra... 

Nic. Calla, calla, que me avergüenzo de 
ser tu tia. 

Jes, Pero; si yo..» 

Nie. {Galla! (¿Si habrá venido 61 arrie- 
ro?) (Se asoma al bíUcon.) (Si; abajo eitd. 
Ya ha puesto las jamugas.) 

Jes. ¿Qué mira usted, tia? 

Nic. Lo que á ti no te importa. (Ya iale 
Isabel.— ¡Vuelta al lloriqueo! Me corrompe 
tanta sensibilidad.) 

Jes, No; pues yo he de ver... {Asomáá^ 
dose.) ¡Ganarlo^ qué buena hembra ! { Huy ! 
De los cielos celeste , particular. 

Nic, ¡Aparta de aqui , embeleco! 

Jes, El arriero la sube en brazos... iDi- 
choso arriero y bienaventurado borrico ! 

Nic. (Se despide llorando la gazmoAa...] 
{Gritando.) ¡Buen viaje! 

Jes. ; Ay, si fuera yo á las ancas!... 

Nic. Ya be dicho que te quites de aquí. 
(Haya mostrenco! (Le separa dándole un 
empeUon , y cierra las vidrieras.) 

Jes, ({Yaya una tía indigesU!) 

i^tc. Ya se va, gracias á Dioe. 

Jes. i Quién es esa tagaleja? 

Nit, La hija del jardinero. 

Jes. ¿Aquella chiquilla delgaducha y él* 
mlrriada...? ; Válgame Dios y cómo se ha es- 
ponjado en poco tiempo ! ¡Cuidado si está 
chupena y... comestible! 

Nic. Vaya, chico, no hay que pasearse 
por el jardín de ios asnos. Ni esa moza se 
peina para tí, ni volverás á verla en los 
dias de tu vida. 

Jes. ¡Caramba! lo siento, porque me 
parece que habíamos de hacer los dos bn^ 
ñas migas. 

Nie. Calla... Un Coche .. ¿Si será...? 

Jes. Me parece que ha parado á la pueN 
ta de la quinta* 

Nic. {AMendo otra rex si bahon y a#o- 
mánéúte) Sí, es el amo; es don Agustín. 
Aunque hace años que no le veo , no se me 
ha despintado. (Afortunadamente, ya ha 
marchado Isabel , y por diferente camino.) 

Jes. Ya se apea. 

Nie. {A voces y agitando el paíkuelo.) 
t Bien venido 1 ¡ Bien venido !^Nd 16 «ape- 
raba yo tan pronto... Salgamos á iraolbiHé, 
y cuidado con decir alguna cerrUada. 



2&8 



LA INDEPENDENCIA. 



Jez. { Bá I i Cerrilada ! Aunque viniese yo 
de arar... 



ESCENA IV. 
Don AGUSTÍN, NICANORA, JESUALDO. 

Agwi, iNicanora! 

JVtc. (ÁhraxándoU,) ¡Amo de mi alma! 
] Qué gordo viene usted y qué rozagante y 
qué...! ¡Otro abrazo! 

/«. Pido vez, que yo también soy de 
casa. 

Nic, Mi sobrino Jesualdo. 

Áf¡u$U Sea en hora buena. 

Jes. Servidor de su mercé y de las áni- 
mas benditas. {Áhraxándole,) ¡Por vida 
dei chápiro verde...! ¡ ilprlete usted! 

A^uiU {Desviándole.) Basta. Yo agra- 
dezco... 

Nie. ¿Viene usted bueno? ¿No ha habi- 
do vuelco, ni ladrones, ni...? 

Águst. No , gracias á Dios. 

Nie, i Qué contenta estoy de ver á usted ! 
Hoy se me quitan diez a&os de encinui. 

Águst. Gracias. No dudo... 

Nie. ¡Es tanta la ley que tengo á la fa- 
milia...! 

Águst. Lo creo. (Viene un mozo con una 
maleta y una sombrerera.) 

Nie. {Indicando al mofo la habitación 
de la izquierda.] Allí.— Vamos, si hoy no 
me vuelvo loca.,. Acerca esa silla. {Entra 
el mozo en la habitación indicada , acerca 
una silla Jesualdo y se sienta don Águs^ 
tin.) 

Águst. (Me parece que esta mujer es de- 
masiado zalamera.) 

Nic. Con que ¿viene usted á vivir aquí 
de asiento? 

Águst. Veremos... Si me va bien; «i me 
prueba el chma... {Vuelve el mozo de vado 
y se retira.) 

Jes, ¿No le ha de probar á usted si esta 
es la tierra de María Santísima? 

Nic. ¡Oh ! si; aquí será usted dichoso 
lejos del tumulto y de la perversidad de la 
corte. Todos nos esmeraremos en complacer 
á nuestro buen amo. Hallará usted la quinta 
hecha una ascua de oro. No valga que yo 
lo diga, pero si hay otra mujer nuis fiel y 
mas gobernosa... 

Jes. \Y qué manos para hacer un guiso 
de almejas y aviar un gazpacho 1 ¡ Oh! mi 
tía es toda una mujer. Créame usted á mí. 
Yo salgo por ella. | 



Águst. No hay necesidad... (Este sandio 
me divierte.) 
Jes. No tiene mas que una Taita. 
Nic. ¿Cómo?... 
Águst. ¿Cuál? 

Jes. Ese empeño en que yo he de apren- 
der los nominativos y los gerundios. 

Águst. ¡Oiga! ¡Ya estudias gramática! 
¿ Cuántos años tienes ? 

Jes. Diez y ocho he cumplido en estas 
yerbas. 
Águst. Pues estás adelantado. 
Jes, Desde' que se me curaron las cuar- 
tanas he dado un estirón... En cuanto á 
gramática , ni Cristo pasó de la cruz ni yo 
del quis vel qui. 
Nic. i Hum !... ¿ No callarás? 
Águst. Déjele usted... 
Jes. Erre que erre mi tia en que he de 
ser cura , pero hablando en plata , á mi no 
me llama Dios por ese camino. 
Águst. Ya,yaloYeo. 
Jes. Y no habiendo de cantar misa, 
¿para qué diablos he de estudiar yo esa 
Jerigonza? 

Águst. Tiene razón. Un poco tarde le ha 
dedicado usted al estudio , Nicanora. Ya es 
duro Pedro para cabrero. 

Nic. Heredó el año pasado una capella- 
nía... Yo no tengo la culpa de que ha3;a 
tardado tanto en morirse el último po- 
seedor. 

Jes. ¡Buena capellanía! GlncuenU du- 
cados de renta... Para poca salud... 

Águst. Mejor será que le ponga usted á 
un oficio... 

Jes. ¿ Oficio ? No , señor ; que aunque po- 
bre soy hijodalgo. 

Águst. ¡ Oh 1 Pues no es cosa de manci- 
llar los timbres de tu linaje. — Vamos; tú 
querrás ser militar... 

Jes. ¡Em!... Tampoco tengo yo afición 
al chopo ; maldita. 

Águst. Bien ; si tienes hacienda de qué 
vivir... 

Jes. ¿Yo? Naita de Dios. Mi tia me man- 
tiene. 

Águst, Pues ¿ qué diablos quieres hacer 
de tu persona ? ¿ Para qué piensas tú ser- 
vir en el mundo? 

Jes. \ Toma ! para empleado. A mí me 
han dicho que para eso cualquiera es 
bueno. 

Águst. Sí ; á lo menos para cobrar el 
sueldo. — Esa es una verdad que en Es- 
paña ya no necesita demostración. 

Jes. Usted que tendrá amigos en Madrid, 
me puede recomendar... 



ACTO PRIMERO. 



2!i2 



Ágiut. ¿ Yo ? ( {Donosa ocurrencia! ) Si ; 
estoy en eso. 

Jes. Yo me contento con cualquier cosa; 
una plaza de guarda , ó de intendente... 

Agust. Bien; dejemos ahora... ( i Qué 
broto I No pierdo la esperanza de oirle re- 
buznar.) 

Nie. Jesualdo es asi..., sencillote... Pero 
si usted le protege y le desasna... 

Agutt, iSÍ ; á eso he venido yo expresa- 
mente de Madrid I 

Nic. {En vox baja á Jesualdo.) ¿ Vea ? Ya 
se enfada. 

Agust, {En vox baja á Sicanora,) Mas 
fácil sería domesticar á un jabalí. 

Nie. \ Pues ya 1... No lo decía yo por tan- 
to... Vaya ; ¿no quiere usted tomar alguna 
cosa? 

AgusU Ahora nada. Lo que quiero es 
quitarme este polvo... , lavarme. ( Se le~ 
tanta.) 

Nic, \ Jesús ! Al momento. (Jíof trando la 
puerta de laixquierda.) Entre usted... Esa 
habitación es Ja que tenia preparada; la 
mejor y la mas alegre... 

Agust. Bien, bien. 

Nic. Hallará usted todo lo que necesite; 
agua , toballa... 

Agust, Basta. 

NiCé i Quiere usted que le ayude... ? 

Agust. No hay necesidad. 



ESCENA V. 
NICANORA, JESUALDO. 

Nie. \ Que hayas de ser tan parlanchín 
y tan pollino! 

Jes. \ Vaya 1 Pues ¿ qué he hecho yo para 
que me requiebre usted de esa manera ? 

.Vtc ¿ Qué has hecho P Entregar la carta 
al instante y enseñar la punta de la oreja. 

Jes. Diga usted que su comidilla es echar 
sermones y gruñir... Diga usted que me ha 
cobrado tirria y murria y mala voluntad. 

Nie, Nada de eso; pero has dicho tantas 
tontunas... 

Jes. ¡Pues I Y si hubiera callado me lla- 
maría usted soso , cazurro y estafermo. 
¡ Nunca ha de acertar uno... I 

Nie. En boca cerrada no entran moscas. 

Jes. Digole á usted , tia, que si no fuera 
usted mi tia... 

Nie. ¿Eh? 

Jes. (i Cuidado con ia tía ! ) 



Nie. ¿ Qué ibas á decir, galopín? 

Jes. Nada , tia ; pero si ahora tiene usted 
razón, que me ia claven en la frente y venga 
Dios y lo vea. 

Nic. Tengo razón que me sobra. Tus ne- 
cedades han puesto de mal humor á don 
Agustín. 

Jes. Al contrario ; yo creo que me ha co- 
brado ya un cariño horroroso. ¿No vio us- 
ted cómo se reía? 

Nic. Al principio, sí; pero luego se fas- 
tidió soberanamente. 

Jes. I Eh! cavilaciones de usted. El liom- 
bre viene, á la cuenta , molido y trasno- 
chado, y no hay que extrañar... 

Nic. Sin embargo, te aconsejo que con 
él midas mucho tus palabras y que procu- 
res ganarte su voluntad... 

Jes. Descuide usted. Yo le bailaré el agua ; 
yo sabré camelarle... ¡ Pues si á servicinl y 
á don de gentes no me gana á mí nadie! 
Verá usted... i Ah qué idea! í Soberbia 
idea ! Voy corriendo... Usted me dará luego 
bis gracias. 

Nic. ¡Esperal ¿Adonde vas? 

Jes. Ya lo verá usted. Vuelvo pronto. 

Nic. Pero dime... 

Jes. Nada ; ni con un pujavante me ar- 
ranca usted mi secreto. Quiero sospren- 
derle, y á usted también. Adiós. {Vasecor^ 
riendo por la derecha del foro.) 



ESCENA VI. 
NICANORA. 

¡ Oye ! ¡ Jesualdo !... ¡ Échale un nudo á 
la cola! ¿ Qué proyecto será el suyo? Irá 
tal vez á la huerta acoger naranjas para... 



ESCENA VII. 
Don AGUSTÍN , NICANORA. 

Agust. Nlcanora. 

Nie. I Señor ! 

Agust, Siéntese usted y hablaremos un 
rato de negocios domésticos. {Se.sientan.) 
Mi administrador principal, que reside en 
Sevilla y hace poco que ha visitado estas 
posesiones, me da muy buenos hiformes de 
usted. 

Nic. (Ya lo creo; como que somos uña y 



S60 



LA INDEPKNDENGIA. 



carne. ) Aunque yo no delta decirlo , don 
Tadeo me hace justicia. 

Agutt, También mi hermana Dolores se 
hacía lenguas ponderando las buenas cua- 
lidades de usted, y yo mismo cuando es- 
tuve por aquí el año de catorce tuve ocasión 
de reconocer en usted una excelente anla 
de gobierno 

iVtc. Señor, usted me favorece denui- 
siado... 

Agíist. Así, pues, cuando ocurrió el fa- 
llecimiento de mi hermana, de cuya pérdida 
nunca me consolaré... 

Nie. I Ah ! ni yo. iQué señora aquella! 
Era una santa. 

Águst. Hice de usted la misma confianza 
que ella habla hecho, y espero no tener que 
arrepentlrme nunca... 

iVtc. Sé mi obligación y me atrevo á 
asegurar que no habrá quien la cumpla me- 
jor en los cuatro reinos de Andalucía. 

Agusu No dudo que se llevan! usted bien 
con mi ayuda de cámara, que llegará un 
dia de estos con el equipaje. 

Nic, Pierda usted cuidado. Yo respetará 
sus funciones..., siempre que él no invada 
mi Jurisdicción. 

Agust. Por supuesto ; y en cuanto al ma- 
yordomo... 

Sie. (¡Cielos!) Señor don Agustín, ma- 
yordomo y ama de llaves son incompati- 
bles. Si ha de venir ese... funcionario , yo 
estoy aquí de sobra. 

Agust. Tranquilícese usted. Iba á decir 
que quedará al cuidado de mi casa de Ma- 
drid , porque supongo que en esta no me 
hará falta. 

Nic, Ninguna. ( ¡ Un fiscal ! { Dios nos 
libre!} 

Agust. Diga usted : ¿y aquella chica... ; 
la hija del jardinero ? 

Nic. (¡Maldito! iQué memoria tiene !] 

Agust. ¿Cómo no se me ha presentado? 
Sé que mi hermana la quería mucho , y eso 
basta para que yo la considere digna de mi 
protección. 

Nic. (¡ Oh ! no eran vanos mis temores.) 

Agust, Ya estará hecha una mujer. 

Nic. I Demasiado! 

Agust. ¿Cómo?... 

Nic. Quiero decir... Es mujer y no es 
mujer , porque no sirve para nada. Holga- 
lana, torpe, calavera... 

Agust. Temo que la juzgue usted con 
demasiada severidad. Otras noticias tenia 
yo... Llámela usted. 

Nic. \ Qué , señor , si se ha marchado de 



Agust. ¿ Qué dice usted? ¿ Y adonde? 

Nic. A un pueblo... No sé cuál. Ella ha 
dicho que va á servir... • 

Agust. ¿Es posible? Pues ¿tan mal aa 
hallaba aquí ? 

Nie. Al contrario ; estaba como el pet en 
el agua ; pero le ha dado esa ventolera y no 
ha habido fuersas humanas... 

Agust. {Qué locura! 

J^tc. Sin duda no era de su gusto la 
prudente sujeción en que yo la tenia, y 
enamorada de algún barbilampifto... Estas 
muchachas de hoy dia son tan casqulvanai 
y resueltas... 

Agust. {Válgate Dios!... 

Nic. ¿Y qué le hemos de hacer? El que 
bien tiene y mal escoge... Vaya bendiU de 
Jesús. Así nos ahorra cuidados y... 

Agust. Tiene usted razón. Pero ¿quién 
hubiera creído. . ? 

Nie. (Con un grito involuntario.) \ Ah ! 
[Aparece Isabel en el fbro con un ramo de 
pires. Nieanora ee íevoiUa.) 



ESCENA Vm. 
Don AGUSTÍN, NICANORA, ISABEL. 

Agust. ¿ Qué le ha dado á ostedP 

Isab. (A la puerta.) \ Señor 1... 

Agust. ¡Ah!... ¿Quién eres, niña? 

Isah. Isabel la jardinera, muy servidora 
de usted. 

Af¡ust. ¿Cómo es esto? Pues ¿no me h*- 
bía usted dicho...? 

Nie. Yo le diré á usted... Ella... Yo... 
(Estoy sofocada.) 

Agust. {A Isabel.) Adelante. 

Isab. (Adelantándose.) Señor t perdone 
usted que me atreva... Yo... 

Agust. Habla ; no te turbes. (iQué linda 
muchacha!) 

Isab. Al partir para Aracena me d€{Jé ol- 
vidado este ramo de flores... 

Agus', Bien; prosigue. 

Isab. A pocos pasos de la quinta lo eché 
de menos. Volviendo á recogerlo, he sabido 
la llegada de usted ; y ya que no me es per- 
mitido prestarle otro servicio , me atrevo á 
dar á usted mi parabién por su feliz vi^e 
y á presentarle, por despedida , estas flo- 
res cultivadas por mis manos. 

Agust. ( Tomofido él ramo^ que pone 
luego sobre una mesa. ) Gradas , hija 



ACTO PRIM£RO. 



fidi 



Nic. (¡Hija mia!... A mi me va á dar 
algo.) 

Águst, ( Me cautiva esa modestia 

¿Será hipocresía ?...) Parece que vuelves ar- 
repentida..., y lo celebro ; que, en verdad , 
has procedido con ligereza, con ingrati- 
tud. 

Isah, I Yo , señor !... (Nicanora en acti- 
tud tuplicante y colocada detrás de don 
Agtutin, hace selías á Isabel para que no 
la acuse.) 

Águst, ¿Qué motivo tenias para empe- 
ñarte en huir de esta casa? 

Isah, \ Huir yo de una casa donde tanto 
bien me han hecho I No , señor. Me despi- 
dió doña Nicanora... 

Agust, ¿ Qué oigo?... ¿A quién de las dos 
he de creer? 

Nie. ( En mx baja á Isabel,) ¡Por 
Dios... i 

IsiA, Si; me despidió , pero... tal ves no 
le faltó razón para ello. Tuvimos una 
reyerta , y acaso... se me escaparía alguna 
contestación poco respetuosa... 

Ate. (¡Respiro!) 

Isab. ExcQse usted en ella el exceso de 
8u celo , y en mi los pocos afios. 

Agust, (¡ Qué dulzura ! ¡ Qué bondad I Es 
un éngd.) 

Nic. Con efecto , una y otra neoesltamoe 
de la indulgencia de usted... 

Agust, Basta. Olvídese todo... Te queda- 
rás en easa , si quieres. 

Isab. ¿No he de querer? ¡Qué alegría! 
Voy ahora mismo, con permiso de usted, i 
despedir al arriero. 

Agust. (¡ Pobrecillal... Era una víctinui.) 

Isab, {En toz baja á Nicanora , yéndose 
por el foro.) Ya ve usted que no soy ren- 
corosa. 

ESCENA IX. 
DOM AGUSTÍN » NICANORA. 

Águst. ¡ Señora Nicanora ! 

Ate. (¡Malo! Me apea el don... He caido 
de su gracia.) 

Agust. Me parece que usted no mira con 
buenos ojos á esa criatura. 

Nic. Nada de eso. ¡ Si la quiero tanto...! 
Pero... , lo que ella misma ha dicho , el ex- 
ceso de mi celo... Ahora veo que me habían 
dado malos informes... 

Águst. Habiendo oido á usted y á ella, no 
puedo ya dudar de au inocencia. Usted la 
acusó sin piedad i ó por mejor decir, ast«d 



la calumnió ; ¡ y ella , aunque agraviada , 
la ha disculpado á usted ! 

Nic. Confieso que ese rasgo de virtud me 
confunde. Chismosos, que nunca faltan, la 
habían malquistado conmigo; pero yo pro- 
meto á usted que en adelante... 

Agust. Está bien. Tenga usted enten- 
dido que yo acojo á esa huérfana bajo mi 
amparo. 

Nic. La miraré de hoy mas con ojos de 
madre. (¡Quien fuera basilisco!) 

Águst. Ya le diré yo también que no 
arme disputas con usted. Quiero que entre 
todos mis criados reine la mayor armonía. 
Yo gusto mucho de la paz, del sosiego, de 
la quietud, y por eso me he venido á vivir 
en el campo. 

Nie. ¡Sabio pensamiento! Aquí tendrá 
usted una vida de patriarca. Libre como el 
pájaro, independiente como el aire ; sin ve- 
cinos molestos, sin ruido, sin... {Suenan 
tiros,) ¡Jesucristo ! 

Agiut, {Levantándose,) ¿Qué es esto? 
Ladrones tal vez... , foragidos... 

Nie, No sé... (¡Ay! me pueden abogar 
con un cabello.) 

Águst. {Dirigiéndose á la puerta de la 
izquierda.) Mis pistolas... Les venderé cara 
la vida... 

Voces. (Dentro, sin cesar los tiros,) 
¡ Viva don Agustín ! 

Nic. i Quieto, quieto ! ¡ Si le están á us- 
ted victoreando I 

Águst. ¿Cómo?... 

Voces. ¡Viva el señor amo ! 

Nic. ¿Oye usted? 

Voces. ¡Viva! ¡Viva! 



ESCENA X. 



Don AGUSTÍN. NICANORA, JESUALDO, 
ISABEL. 



Isab. No se asuste usted. Son los mozos 
de labranza que vienen á saludarle... 

Águst. ¿A tiros? (¡Qué barbaridad!) 
{Cesan los tiros.) 

Jes, (Entrando.) ¡Viva!— ¿Qué leba pa- 
recido á usted el fuego graneado; eh? 
Pues luego... i Ah ! Ya está de vuelta Isa- 
belilla. {Saludándola.) Me recopilo agreste... 
{A don Agustin.) Pues , señor, á mí me debe 
usted ese agasajo. 

Águst. ¿ Sí ? Gracias. No esperaba yo 
menos... 

Nic. ¡Bien, chico; te has porUdol Ya 



252 



LA INDEI'ENDENCIA. 



ve usted que mi Jesualdo sabe ser obse- 
quioso... 

Agust, Reniego yo de semejantes obse- 
quios y de quien me los bace. 

Voces, {Dentro.) ¡Viva don Agustín! 
I Viva ! 

Nic, I Ah! con que ¿usted...? Pues yo 
creía... 

Agust, ¿ Es esta la tranquilidad que yo 
buscaba?... 

Nic, (A Jesualdo,) Tiene razón. Venir 
ahora con ese estrépito... Los vivas, pase; 
pero los escopetazos... 

Agutt. Ni uno ni otro. 

Jes, ¡Toma! ¿Con que en igual de...? 

Nic. ¡ Calla t 

Voces, i Viva don Agustín! 

Agxut. iNo acabarán... I 

i\rtc. Deje usted : yo les diré á esos gan- 
sos por el balcón... 

Agust. ¡No! Esté usted quieta. Ellos no 
tienen la culpa... {Dando dinero á Isabel.) 
Toma, niña. Dales eso para que beban á mi 
salud y dlles de mi pute que me bagan el 
gusto de retirarse ; que estoy delicado y ne- 
cesito descansar. 

Isah. Bien , bien. Voy corriendo. 



ESCENA XL 

Don AGUSTÍN , NIGANORA , JESUALDO. 

{Siguen en la calle los vivas y la 
algaxara.) 

Nie. ¿ A qué hora quiere usted comer? 

Agust. A las tres. 

Nic. ¿Y qué le apetece á usted...? 

Agust. Cualquier cosa. 

Nic. ¿Le gustan á usted las...? 

Agust. Lo que me gusta ahora es que me 
dejen ustedes en paz y solo. 

Nie. Vamos, vamos... 

Jes, {A su tia yéndose, ) \ El demonio 
del...! 

Nie. ¡Calla! 



ESCENA Xll. 
Don AGUSTÍN. 

Mucho temo haber errado mis cálculos... 
{Suena otro tiro.) ¿Qué tal, eh? ¡La in- 



dependencia !... (Al entrar en su cuarto don 
Agustín se repiten los vivas y suena una 
descarga.) 



ACTO SEGUNDO. 

ESCENA PRIMERA. 

JESUALDO. 

{Aparece sentado á una mesa de eseritorio. 
— Habrá otra con mantel extendido y 
dos cubiertos f y un velador con algunos 
pkuos.) 

SI esta carta no ablanda su corazón digo 
que es de piedra berroqueña. Una vez que 
mi tia me aconseja que haga la rueda á 
Isabel , desde que ha barruntado que es el 
ojo drecho de don Agustín, no te hagas de 
pencas , Jesualdo. Ya la he dicho dos ó 
tres piropos de refilón, y así me ha hecho 
ella caso como por los cerros de Ubeda. No 
estante, Tolveremos á la carga, que pobre 
mendrugo... ; digo , pobre Importuno... 
Apelemos i las cartas... Mi fuerte es la es- 
critura. {Repaeando una carta que acaba 
de escribir.) — •^em... Eem... Eem...» 
¡De perlas! — «Uum... Uum... » ¡Guapo! 
— « Eeem... » No cabe mas. Ni el dómine la 
hubiera notado mejor. ^ Firmaré. {Escri- 
biendo.) «Jesualdo Corvejón.» — Doblo la 
esquela... {Lo hace.) Planto el sobres- 
crito. {Escribiendo.) «A Isabel Diaz. » {Se 
levanta.) ¡Listo! A la primera... conjetura 
que se me presente... ¡Ah! Ella sube. 
Guardo el documento. 

ESCENA IL 

ISABEL , JESUALDO. 

{Isabel trae una cesta con platos, vasos ^ etc, 
para acabar de cubrir la mesa.) 

Jes. ¡Salud, reina mía I ¿Quiere usted 
que eche una mano? 

Isab. Gracias. No es menester. {Va colo- 
cando el servicio de mesa.) 



ACTO SEGUNDO. 



253 



Jet. ¡ Hay ! No vasos del tabaque , sino 
piedras del rio sacara yo con los piños si te 
diese á ti la humorada de mandármelo, 
cuerpo bueno. 

I$ah. Yo no necesito criados. ( Pues ¿no 
ha dado en perseguirme este moscardón?) 

Je$, Es que seria mucha lástima que esas 
manecitas do... (Fa d tomarle una y recihe 
un bofetón,) 

Itah, I Quite allá!... 

Jes. ;Ay!... ¡ Desgradecida ! (¡Vaya un 
sopapo de mi flor!} 

Itah. {Haya mastuerzo, insolente...! 

Jes. Vaya, hija, no te amohines. Era una 
broma... 

Itab. Yo no gusto de esas bromas, ni le 
he dado á usted pié para ellas. ¿En qué pe- 
sebre hemos comido Juntos? 

Jes. ¡ Ba ! no riñamos. Otra ves será. Ya 
caerás <]e tu asno. ¡Sobre que me has de 
querer al fin y al postre!... {Poniendo la 
carta en la cesta sin verlo Isabel, ] ( Dejo 
aqui el recado y tomo el tole.) ; Adiós, cara 
de rosa ! ( ¡Vaya un modo de santiguar ! ) 



ESCENA m. 
ISABEL. 

El tal Jesualdo es el mayor cernícalo... 
Sentiré verme en la precisión de decir á su 
tia que le ponga trabas. — Acabemos de... 
¿Qué veo? Una carta en la cesta... {La toma 
y lee el sobre.) lEs para mi! ¿Quién...? 
¿Será suya...? ¡ Bien por Dios! Me ha to- 
mado por su cuenta... Veamos las sandeces 
que me escribe.... {No! Le hago demasiado 
favor en leer la carta y podrá presumir... 
Se la volveré sin abrirla... ¡Ahí 

ESCENA IV. 
ISABEL, Don AGUSTÍN. 

Agust. {Hola, Isabel!... ¿Es para mi esa 
carta? 

Isab. (Ya la ha visto. Le diré la verdad.) 
No, señor; es para mi , si el sobre no está 
equivocado. 

Agust. ¡Oiga ! ¿Con quién te carteas tú ? 

Isab. Con nadie de este mundo. Esta es 
la primera carta en que leo mi nombre. 

Agust, Será de algún amante... 

Tsab. Sospecho que si. 



Agust. ¿Cómo?... 

Isab. Si puede amar semejante avestruz. 

Agust, ¿Luego ya tienes algún antece- 
dente... ? ¿Quién piensas tú que sea el au- 
tor...? 

Isab. Jesualdo. 

Agust, ¡Ese gaznápiro! 

Isab. Ha dado en decirme chicoleos... 

Agust. Que tal vez no te habrán disgus- 
tado. 

Isab. Usted lo va á ver. {Va á romper la 
carta y don Agustin la detiene.) 

Agust. ¡ No ! ¿ Qué haces? Quisiera ver 
el estilo epistolar de ese mancebo. Dá- 
mela... 

Isab. Tome usted. {Se la da.) 

Agust. (Abriáidola.) (Si le amara Isabel 
no sería tan dócil.) Leamos. 

{Lee.) « Mi mas estimada y sandunguera 
Isabel Diaz : después de preguntarte por tu 
salud y demás con todo el respeto y contu- 
melia que pide la usanza y manda la bula , 
paso á decirte que desde el momento y hora 
en que te columbré tan lozana y tan de 
rechupete, tus ojos me han hecho tilín y 
tu labia y tu hitríngulis me tienen des- 
coyuntado. Así te lo especulizo de mi mano 
y puño, pues te aconsejo que te camelo 
con buen fin ; y con esto no te canso mas, 
y Dios te guarde, y perdona la mala letra , 
los años de mi deseo, como lo desea con 
suspiros de azúcar y canela este desaforado 
espíritu q. b. t. m. y es por mar y tierra de 
todo corazón 

Jesualdo Corvejón. » 

No ha nacido de madres un bribouzuelo 
mas necio y mas atrevido. Yo le aseguro... 

Isab, No se irrite usted, señor don 
Agustin , que eso es dar importancia á un 
tonto que no la merece; antes debe usted 
reírse como yo de la graciosa carta que me 
ha escrito. 

Agust. No es cosa de risa la temeridad 
con que se atreve aponer los ojos en tí. Pues 
¡es cierto que estarías bien empleada...! 
Vé á decirle que venga aqui al momento; 
que yo le llamo. 

Isab. Por Dios, no le diga usted nada. 
Va á pensar que yo soy una chismosa..., y 
á fe que, á no ser por la necesidad de Jus- 
tificarme, nada sabría usted... 

Agust. Gastar contemplaciones con ese 
picaro es echar margaritas á puercos. Haz 
lo que te digo, ó creeré qiip no me has ha- 
blado ron sinceridarl. 



25A 



LA INDEPENDENCIA. 



Itab, Obedezco. 

AfgvLst. Que suba también sn tía. 



ESCENA V. 
Don AGUSTÍN. 

Cuanto maa veo y oigo á esa Joven, mas 
estimación y mas interés me inspira. Pena 
me da el considerar que á no ser por una 
felix casualidad ya estaría lejos de mi y 
para siempre. Ella es la única persona que 
basta ahora me ha hecho grata mi mansión 
en este valle. Tan sencilla, tan despejada, 
tan humilde... lOh! Gomo conserve tan 
buenas cualidades no echará de meiraa el 
patrocinio de mi hermana. 



ESCENA VI. 
Don AGUSTÍN , NICANORA , JESUALDO. 

Nie, Isabelita ha dicho que usted nos 
llamaba. 

Aquií, Si , seftora : para que usted tenga 
entendido y sepa ese caballerito que nada 
tiene qne hacer en mi casa. 

Sie. ( \ Otro desaire 1 1 Sea todo por Dios ! ) 
Sentiré qne alguna inadvertencia de mi so- 
brino... 

ÁgusU Algo mas que inadvertencias son 
las suyas. 

A' ic. Si lo dice usted por la salva de an- 
tes , él no lo biso con malicia... 

AgyuU Lo digo porque yo no quiero sdn- 
ivanos á mi lado. 

Jej. (Mntn áxmU».) NI yo me be safado 
de un dómine para hodear en otro. 

JVie. t Galla 1 

Agnst, i Qué estás ahí refunfufiando? 

Jet. Nada. Pero es mucha gaita... 

AguiU Vuélvete á Niebla, y cuando hayas 
aprendido , sino la gramática , á lo menos 
á ser racional, podrás volver... 

Jei, Eso de Ir á Niebla , será lo que tase 
un sastre. 

.Vie. iJesnaldol... 

A^usu Como yo no te vea , mas que te 
vayas al infierno. 

/m. Es que yo no he venido aquí por su 
linda cara de usted, sino por la de mi tía. 

A'tc. ¡Chit!... ¡Maldecido!... Perdónele 
usted , que no sabe lo que se dice. 

iffvtt. Eso es verdad. 



Sic. {Deslenguado! ¡Mala crianza!... Pí- 
dele perdón... (Aparte á Jesualdo,) ¡ Hum... 
borrico ! ¿No sabes aquello de manos besa 
el hombre que quisiera ver cortadas P 

Agust, No quiero yo que me pida per- 
don , sino que se vaya. 

Jes, Ya se irán , ya se irán. 

Nic, Sí, señor; y pronto; ahora mismo. 
[En vox baja.) Aguántate y no te apures. 
(Alxandú la vox,) El amo tiene razón. I^s 
amos tienen siempre razón. {Al oido.) 
Cuente con tu tia. {Alto,) Vamos; despí- 
dete. 

Jeg. ( Con mal modo. ) i Ahur I ( i Oh ! 
como yo pueda , me las ha de pagar. } 



ESCENA Vn. 
Don AGUSTÍN, NICANORA. 

Agust, Tiene usted un sobrino muy cua- 
drúpedo, sin adulación. 

Nic, ; Qué quiere usted ! La falte de trato 
y de... Lo que es su índole, es buena... 

Agust, Podrá ser, pero lo dudo mucho. 

Nic. Como usted le ha hablado con tante 
severidad... No es decir que él no la me- 
rezca... haste cierto punto... 

Agust. iNicanora!... 

Nic. ( ¡ Nada ; no hay don 1 ) 

Agust. Usted es su tia, y no eitra&o que 
le mire con indulgencia ; pero yo que, entre 
otras cosas , me he alejado de Madrid por 
verme libre de mis sobrinos, no vengo oon 
humor de sufrir á los ícenos. 

Nic. Ya , ya me hago cargo... 



ESCENA VIII. 

Don AGUSTÍN, NICANORA, ISABEL. 

Isalí. La sehorlte doña Amparo, vecina 
nuestra , desea hablar á usted... 
Agust. ¡Ah! Que pase adelante. 

ESCENA IX. 
Don AGUSTÍN, NICANORA. 

Ate. { ¡ La sevillana 1 | Otra juventud ! 
¡ Otra hermosura !... ¡ Mala me he puesto ! ) 
Agust, No tengo el honor de conocer.,. 



AXTTO SEGUNDO. 



16B 



ESCENA X. 
Dmi AGUSTÍN, N1CAN0RA. AMPARO. 

Amp. Caballero... 

AgusU Sea usted muy bien reñida á fa- 
vorecer mi casa. 

Amp, Yo 8oy la favorecida. 

Nie, {Mientras don Agustín ofrece á Am^ 
paro una silla y ambos se sientan,) (Me 
baré la remolona...) 

Amp, Temo que mi visita sea Inopor- 
tuna .. 

Agust. ¡ Oh ! de ningún modo. 

Amp. Usted tria á comer... {Nieanora 
arregla la mesa.) 

Agust, Todavía no ; y en todo caso me 
haría usted mucho honor aceptando mi 
mesa. (¡Hermosa cara!) 

Amp, Muchas gracias , caballero. Yo no 
como nunca fuera de mi casa. 

Nic. (No le ha parecido saco de nueces la 
Amparito.) 

Agust. Dígame usted si puedo servirU en 
algo, lo cual me servirá de mucha satisfac- 
ción 

Nie, (iMirenelfllóaofol...) 

Amp, Desearía hablar con usted á solas. 

Agust. Nieanora, háganos nsted U fineza 
de... 

Nie. Entiendo. (¿Si querrá conquistarle....' 
Un clavo saca otro clavo... Y á todo turbio 
correr, mas vale ser destronada por esta 
que por la otra.) 

ESCENA XI. 
AMPARO, Don AGUSTÍN. 

Agust. Hable usted. Ya estamos solos. 

ilmp. Soy huérfana y vivo con una tía 
mía, que no me acompaña por estar en- 
ferma, en una casita de campo muy inme- 
diata á esta. Hace algunos meses que he 
venido á tomar posesión de una corta he- 
füicia, únioo resto de la fortuna de mi 
padre, comerciante de Sevilla, que de 
Tuelta de Ultramar naufragó coa un buque 
cargado de ricas mercancías. He sabido la 
Uceada de usted y, como vecina, vengo á 
ofrecerle mis respetos. 

Agust, Agradeieo sobremanera la fina 
•teaeloii de nsted, y á haber sabido que 
residia en la vecindad tan apreciable 



me hubiera antidpado á visitar á usted , 
como era de mi obligación. 

Amp, Confieso que eso hubiera estado 
mas en el orden ; sobre todo, siendo usted 
soltero , como acaban de decirme. 

Agtut, Si , seuora ; y probablemente lo 
seré toda mi vida. (Ahí va esa por si 
acaso.) 

Amp. Tendrá usted , sin duda, mala opi- 
nión de las mujeres... 

Agust. Nada de eso. Yo estimo y venero 
al bello sexo, como es Justo; y si tuviese 
alguna prevención contra él, la presencia 
de usted bastaría á desvanecerla. 

Amp. Gracias. 

Agust. (¿Qué embajada será está? Este- 
mos en guardia...) No desconozco los in- 
convenientes del celibato, pero soy muy 
zeloso de mi independencia y temo que me 
priven de ella los lazos del matrimonio. 

Amp, En buen hora. No seré yo quien 
combata tan prudente propósito; ni ese es 
el objeto de mi visita. 

Agust. Ni yo soy tan fatuo que pueda 
presumir... (No es coqueta; i milagro!) 

Amp. Es el caso que convencida yo de 
mi inutilidad para dirigir la labranza , y 
sin medios para hacer productivas las he- 
redades de mi pertenencia , he resuelto ena- 
jenarlas. Si las saco á pública subasta, es- 
cribanos y jueces y agrimensores devorarán 
la mitad de su escaso valor. Acaso podrá 
oonvenir á usted la adquisición de esas 
tierras por lindar con las suyas; le tengo 
por hombre de honor, y si quiere comprar- 



Agust. Bien, señorita; yo pasaré hoy 
mismo á ponerme á los pies de nsted y á 
los de su respetable tia. Veremos esas he- 
redades... Aunque desde ahora opino que 
será mejor que usted las conserve, y si 
para ello necesita usted algún dinero , no 
tengo inconveniente en adelantárselo... sin 
interés alguno. 

Amp, (Caballeret... (Es henéfleo y gene- 
roso ; ya no puedo dudarlo ni arrepentirme 
de mi resolución.) {Se levanta y también 
don Agwtin,) Doy á usted infinitas gracias 
por tanta bondad : tomaré sus consejos y 
me atrevo á confiar á tan digno protector 
mi orfandad y mi inexperiencia. 

Agust. Me permitirá usted que la acom^ 
pane... 

Amp. { Oh ! no lo consiento ; ni hay ne- 
cesidad de que usted se incomode. Abajo 
espera mi criado... 

Agust, No replico. 



956 



LA INDEPENDENCIA. 



Amp, Muy servidora de usted. 
Agust. Beso á usted los pies , sefiorita. 



ESCENA Xn. 
DoM AGUSTÍN. 

Bella persona es la vecina, y á fe que en 
este rincón de España no esperaba yo ver- 
me rodeado de tantas seducciones. Esto es 
ya otra cosa que la serenata de pólvora y 
las brutalidades de Jesualdo. 

ESCENA XIII. 
Don AGUSTÍN, NICANORA. 

Nic. [Poniendo sobre la mesa un platillo 
con aceitunas.) Son las tres. Cuando usted 
guste se servirá la comida. 

Agust. Al instante. 

JVtc. {A la puerta del foro) ¡ Muchacha I 
¡ La sopa ! 

Agust, {Sentándose y tomando una acei- 
tuna.) De la reina; ¡ bravo 1 

Nic. Y aderezadas por estas manos que , 
aunque me esté mal el decirlo... 

Agust. Son exquisitas... 

Nic. Favor que usted les..., que usted 
me hace. (No me invita á sentarme, aun- 
que con esa esperanza hice poner dos cu- 
biertos Este hombre es un cafre.) {Llega 
Isabel con la sopera , que pone sobre la 
mesa, y una criada con otros platos , que 
deja sobre el relador.) 



ESCENA XIV. 
I Don AGUSTÍN, NICANORA, ISABEL, 

UNA CaiÁDA. 

Nic, ¿Quiere usted que le haga plato? 

Agust, ( Haciéndoselo él,) No es necesa- 
rio Agua es lo que quisiera... 

Nic, Voy volando. No la be traído antes 
porque estuviera mas fresca. 



ESCENA XV. 
Don AGUSTÍN, ISABEL, la Criada. 

Agust, Ahora veo que hay dos cubler* 
tos... ¿Sabes tú , Isabel , si había de venir 
algún convidado? 

Isáb, No , señor; como por parte de us- 
ted no haya de venir alguno... 

Agust. (¡ Ah , qué idea !... Voy á dar una 
lección al ama de gobierno.) Pues ese cu- 
bierto no ha de quedar desairado. Asi como 
así, me da tristeza el comer solo... Acerca 
una silla, Isabel; me harás compañía... 

Isab. Señor, tanta honra... Yo no debo... 

Agust. Siéntate. Ya puedes suponer que 
no lo digo por cumplimiento. 

Isab. Pero... jSi me da tanta vergüen- 
za...! 

Agust, ¿ Por qué? Me darás mucho gusto 
en comer conmigo. Yo lo deseo, y si es 
menester, te lo mando. 

Isab. [Tomando una silla y acercándola 
á la mesa.) Bien, señor. Yo estoy obligada 
á obedecer á mi amo. {Se sienta,) 

Agust. Te haré plato. {Lo hace.) 

Isáb. No; yo misma... ¡Jesús! Me hace 
usted salir los colores... 



ESCENA XVI. 

Don AGUSTÍN, ISABEL, NICANORA, 
LA Criada. 

{Llega Nicanora con otro principio en Ja 
mano derecha y en la izquierda una bo^ 
tella con agua,) 

Nic. Aquí está el agua , que mas fresca 
no la bebe el rey ; como que ha estado en 
el sótano... (^orprendtda al ver á Isabel 
comiendo con don Agustin, deja caer la 
botella. La criada acude á recoger los 
cascos,) (¡Dios poderoso!...) 

Agust, ¿Qué es eso? Ha roto usted la 
botella... iVotoáCribasI... 

Nic. Es que... La... Yo... Cuando... (¡No 
me queda mas que ver!) 

Isáb, {Queriendo levantarse.) Yo iré por 
otra... 

Agtut. ¡Quieta! (il ia moda.) Anda tú, 
muáiacha. {Vase corriendo la criada.) 

Nic. [Dejando sobre el velador la fuente 
que trajo.) (¡Atroz insulto! ¡Horroroso 
despotismo!) 



ACTO SEGUNDO. 



í257 



A(/ust. Veo, sefiora Nicanora... 

Nie, Perdone usted , señor don Agustín ; 
así se llama á las mujeres del estado llano. 
Yo, ac[ui donde usted me ye, soy do&a 
por los cuatro costados. 

Agutt, I Ah! no lo sabia. Pues, sefiora 
doña Nicanora de mi alma, iha á decir á 
usted que aplaudo mucho su sincera re- 
conciliación con esta niña. 

J^te. tYo!... ¿Por qué lo dice usted? 

ÁffUit, ¿Qué mas prueba que haber us- 
ted puesto en mi mesa otro cubierto para 
Isabel? 

Nic, ((Para ella! i Quisiera bramar 1) Yo 
no soy rencorosa ; pero si esa... señorita ha 
tenido la petulancia de creer que el cu- 
bierto era para ella , me ha atribuido una 
galantería de que estaba yo muy distante. 

Affutt. (¡Qué mosca tiene doña Nica- 
nora!) 

Isab. El amo sabe muy bien que no he 
tenido semejante idea , y que ha necesitado 
hacerme muchas instancias para que yo 
aceptase un puesto que no me corres- 
ponde. 

Ágiist. Cierto. Yo la he convidado, y es- 
pero que no me reprenderá usted por eso. 
(Vuelve la criada con otra botella de agua 
y la pone en la meta,) 

Nic, No, señor. Usted es el que manda, 
y aunque me degrada mucho una preferen- 
cia tan... 

Affutt, Tan absurda ¿ eh ? 

Nie. No digo eso; pero , en fin , no espe- 
raba yo que tan pronto... una favorita... 

Agutt, Vaya , no lo tome usted tan á pe- 
chos, doña Nicanora. {A ItabeL) ¿Qné va 
á ser de nosotros si hace tiimision? (La 
criada retira lot platot toperot y p&ne 
otrot,) 

Nic. Si esa es una indirecta para desp^ 
dirme... 

Agutt. {Ni por pienso! ¡Yo despedir á 
una ama tan ilustre... y tan primorosa para 
aliñar aceitunas !... Ya puede usted llevarse 
la sopera. 

Nic, (¡Qué tortura!...) Al instante... 

Agutt. ¿Qué veo! Le tiemblan á usted 
las manos... 

Nic, Algo... Los nervios... Siempre que 
hay tramontana... 

Agutt. Déjela usted... (A la criada,) Tó- 
mala tú. (La criada retira la «opera.) 

Nic. (De cólera tiemblo.) 

Agutt. Está usted descolorida... 

Nic, Sí ; no me siento muy buena. 
Agutt. ¡ Voto á sanes !... Pues ea, retírese 
usted y cuidarse. Esa moza basta para ser- 
II. 



vimos. (La criada continúa tirviendo á la 
meta.) 

Nic. Pues con permiso de usted... 

Itáb, (Enademande levantarte.) ¿Quiere 
usted algo? Iré... 

Nic. (Con atperexa.) No quiero nada. 

Agutt. (En xox baja á Itabel.) No te 
muevas. 

J^te. (Téndote,) (\ Cómo se relame el ar- 
rapiezo!... ¡Hum... ! ¡sise le volviera reja^ 
gar... !) 



ESCENA XVII. 
Don AGUSTÍN, ISABEL, ia Criada. 

Itab. ¡Cómo siento que la haya usted 
mortificado tanto 1 

Agutt, Me encocora mucho esa mujer. 

Itab. No hay motivo... 

Agutt. Sí; te echó cruelmente de mi 
casa... 

Itab, Olvídelo usted como lo olvido yo. 

Agutt. Y es muy zangoñeta..., ly es tia 
de Jesualdo ! 

Itáb: Pensará que yo he metido ziiafia... 

Agtut. Que piense lo que quiera. Yo no 
tengo que dar cuenta de mis acciones ni á 
ella ni á nadie. Soy independiente. 

Itab, La pobre se sentía indispuesta... 

Agiut. No será cosa de cuidado. Ya la 
he mandado retirarse por consideración á 
su salud... y á mi vajilla. — Hablemos de 
otra cosa. ¿ Conoces tú á la señora que vino 
antes? 

Itáb, ¿ A doña Amparo? Yo ñola he tra- 
tado. Lo que puedo decir es que vive ahí 
cerquita con una tia suya... 

Agutt. Ya lo sé. 

Itáb. Anciana é impedida; que es una 
Joven muy recogida de quien nadie habla 
mal. Apenas se la ha visto fuera de su casa 
desde que vino de Sevilla. 

Agutt. i No recibe visitas? 

Itáb. Que yo sepa, ninguna, excepto el 
médico del pueblo inmediato , que asiste á 
su tia , y es hombre ya entrado en años. 

Agutt. (¡Qué alma tan bella la de esta 
niña 1 De nadie habla mal.) No sabrán acaso 
los Jóvenes del país que reside en él tan 
buena moza... 

Itab, ¡ Y mucho que lo es ! Yo no he visto 
señorita con mas gracias y mas... Y tiene 
mucho ángel en aquella cara. 

Agutt. (¡Tampoco es envidiosa !) Tu elo- 
i7 



258 



LA INDEPENDENCIA. 



glo es tanto mas laudable cuanto menos 
indulgentes suelen ser las mujeres cuando 
juzgan á otras. 

Jsáb. Si me parece bonita , ¿por qué no 
lo he de decir? 

Agusí, Pues, sin embargo, aun eres tú 
mas linda que ella. 

Isab. No es posible. ¿Cómo puedo yo 
compararme... ? Yo, hija de un rústico, 
criada sin melindres al aire y al sol... 

AgusU ¿No te miras al espejo? 

Isah. Si, señor, todos los dias cuando me 
peino. 

AgtuU ¿Y qué opinas de tu cara? 

Uábé Opino... que no es para espantar al 
coco. 

Agiut. ¿ Ningún hombre te ha dicho que 
eres hermosa? 

Isab, El primero y único que me lo ha 
dicho es Jesualdo; pero como es tan simple, 
es muy posible que le hayan engañado los 
ojos. 

Agust. No , no le han engañado. Yo no 
tengo telarañas en los míos y te aseguro 
que eres muy bella. 

Isab. Sería una descortesía el desmentir 
á usted y una temeridad el presumir que 
mi señor se proponga lisonjear á su hu- 
milde criada. 

AgusU No. Te lo digo como lo siento. 

Jsáb» El parecer bien á nadie disgusta : 
pero aunque otras se llenarían de orgullo al 
oir palabras tan agradables, yo no las intei^ 
preto sino como una prueba mas de la bon- 
dad de usted. {La criada se retira Ueván-^ 
dose lo que pueda del servicio de fMsa.) 

Agust. (I Si digo que es un tesoro 1 Ahora 
la daría yo... \ Tente , Agustín 1 ¿ Y la in- 
dependencia?) {Se levanta y también 
Isabel.) ¿Qué haría yo ahora, no dur- 
miendo la siesta? 

Isab. {Desocupando la mesa.) No sé... 
Podría usted dar un paseito á caballo des- 
pués de tomar café. 

Agust. Dices bien. ¿Llegó el caballo que 
mandé comprar en Sevilla ? 

Isab, Sí, señor; ya hace dos dias. Un 
tordillo de muy buena estampa. 

AgusL Pues hazme el favor de mandar 
que me lo ensillen, y entretanto dispondrás 
que nos sirvan el café en el jardín. 

Isab. Sí , señor ; pero no me iré con las 
manos vacias. {Entre Isabel y la criada , 

que ha vuelto , recogen y se llevan el resto 

del servicio de mesa.) 
Agust. Deja , no... (Si , dejémosla que 

trabaje y asi no olvidaré Ui distancia que 

nos separa.) 



ESCENA XVni. 

Don AGUSTÍN. 

Tomaremos juntos el café , porque ya lo 
he dicho; pero no vuelvo á sentarla á nú 
mesa. Quien quita la ocasión quita el pe- 
ligro. Doña Nicanora ya tasca el freno ; los 
demás criados murmurarán... Isabel es de- 
masiado humilde para consorte mia... ¡ Con- 
sorte 1 Solo de pronunciar esta palabra me 
horripilo. Por otra parte, abusar de su can- 
dor , de sa inocencia, seria una felonía. 



ESCENA XDL 
Don AGUSTÍN , NICANORA. 

Nic. Vengo á dar á utted una mala no- 
ticia , señor don Agvstin. 

Agust. ¿Mala noticia ? Paes ¿ qué ocurre f 

Nic. Anteayer trajeron para usted un ca- 
ballo tordo... I Soberbio animal I 

Agust. Ya lo sé. Justamente acabo de 
mandar que lo ensillen para dar un paseo... 

Nic. Lo siento ; pero tiene usted que re- 
nunciar á ese gusto. 

Agust. ¿Por qué? 

Nic. I Animalitol 

Agust. ¿ Le ha dado algún toroion f 

Nic. Peor que eso. 

Agust. ¿Ha muerto? 

Nic. Lo han requisado para la remonta 
del ejército. 

Agust. I Por vida... 1 

Nic. Aquí tiene asted el recibo... {L$ da 
un papel que d<m Agustin lee para si.) 

Agust. Con que ¿se lo haií Uevado? 

Nic. Sí , señor. 

Agust. Bien podía usted haberme ayi- 
sado... 

Nic. Por no haeerie á usted levantar de 
la mesa... Y además , era inútil. Los comi- 
sionados no tienen espera ni admiten ex- 
cusas. 

Águst. ¿ Quién sabe si yo lo hubiera sal- 
vado... ? 

iVtc. {Imposible! La orden es termi- 
nante y , lo que dijo el mariscal , ni el ca- 
ballo de Santiago se libra de la requisición. 

Agust. \ Estamos treaoot ! ¿ Es esta la In- 
dependencia á que yo aspiraba ? i Ni soy 
dueño de pasear á caballo 1 

Nie. (Me alegro por el nltnO« que me hia 
I hecho.) Dloen que lo pagarán. 



ACTO 8SGUND0. 



95t 



4#t»l. Si ; en treg pltioc : tarde , mal y 

HHDGa. 

Nie. Lo han- tasado en yelnte y cinco 
doblones... 

Agust. \ Lindo ! ¡ Y á mi me ha costado 
ciento ! 



ESCENA XX. 



Don AGUSTÍN, NICANORA, ISABEL. 



Isab, {Llega agorada.) t Ay, señor! ¿no 
sabe usted lo que pasa? 

Agutí, ¿Otra calamidad? ¿Te quieren 
requisar á tí también ? 

Isab, ¡ Eh ! no , señor. Luego que mandó 
ensillar el tordo... 

Agtut, i Échale un galgo ! 

Isáb, \ Qué ! ¿Lo han robado? 

Agutí. Poco menos. Prosigue. 

ítáb, A mi salida del cenador de las lilas, 
donde acababa de dejar la bandeja con el 
juego de café, oigo un quejido... Me acerco 
i la tapia del jardin que cae á la espalda 
de la quinta y veo al otro lado de la verja... 
¿ Qué dirá usted? Un gran canasto de mim- 
bres y dentro del canasto una criatura... 

Agtuí. ¡Cielos!... 

Nie, t Válgame santa Lutgarda! ¡Vál- 
game san Ramón Nonato I 

Itab, Un niño como de un mes de edad 
muy robusto... 

Agutí. Bien ; ¿ y qué tenemos con eso. ? Por 
allí estaría su madre... 

Itáb. No sé... Yo abrí la verja y á nadie 
vi... ¡ Es un expósito ! 

Agtuí. Que lo sea. Mi casa no es inclusa. 

Itab. Tenía este papel prendido á las man- 
tillas con un alfiler. 

Agutí. {Leyendo el papel que le enírega 
ItaheL) « Su desgraciada madre lo reco- 
mienda á la caridad del señor don Agus- 
tín. » ¡ Esto nos faltaba ! ¡ Yo pagar culpas 
lyenas I ¡Yo prohijar lo que otro... I 

Nie. No lo reciba usted. Eso es una In- 
famia. 

Itaib, ¿ Y qué va á ser del pobrecillo? Ni 
en la miserable aldea cercana , ni en todas 
estas inmediaciones habrá quien le recoja 
si usted le abandona. 

Agutí. Pero, hija mia, ¿ cómo quieres tú 
que yo , sin comerlo ni beberlo...? 

Nio, \ Nada ; aquí no cargamos con el 
mochuelo! 
ítah, \ Ah , señor ! usted no tiene hijos... 



Agutí. ¿ Y por eso me han de endosar loa 
del prójimo? 

Itab. Si viera usted... i Es tan hermoso!... 

Agutí. Si será; pero no es mió. 

Itab. ¡ Lloraba el angelito de Dioa... 1 

Nie. Que llore en hora buena; se lo 
ahorrará de... Nosotras no podemos darle 
de mamar. ¡ Vaya que es frescura y desver- 
güenza! 

Itab. Eso es lo de menos. Se le busca una 
nodriza. 

Nie. ¿ Nodriza ? ¡ No en mis dias I 

Itáb. Mientras tanto , la mujer del ape- 
rador, que está criando, le dará teta... 

Nie. De ningún modo. ¡ Hola! Que mame 
del pezón de un carro. 

Agutí. Abandonarle es muy duro; mas 
por otra parte... 

Nie. Señor don Agustín, la chanza es 
muy pesada... 

Agutí, En efecto... 

Nie. Mire usted lo que hace. Porqué su 
madre sea pecadora y desnaturalizada , no 
es justo comprometer la reputación de mu- 
jeres honradas , que no son madres. 

Agutí, Es verdad. 

Nie, Dirán luego malas lenguas que yo 
le he parido. 

Agutí. Permítame usted , doña Nicano- 
ra... Me parece que la edad de usted la pone 
á cubierto de semejantes sospechas. 

Nie, Perdone usted; todavía no soy yo 
tan vieja ni tan... ¡Vaya! Y sobre todo, yo 
no soy la única que aquí lleva faldas. Sin 
ir mas lejos , ahí está Isabel , que es moza 
casadera y... ¿Qué dirá usted y qué dirá 
ella si la cuelgan el milagro? 

Agutí. Tiene razón. Si la malicia... 

Itab. ¡Ah! ¿Qué me importa lo que 
pueda inventar la malicia? ¿Hay acaso 
contra ella ninguna honra segura? Dios sabe 
mi inocencia, y mi amo y señor no duda 
de ella : esto me basta. 

Agutí. Tranquilízate, Isabel. Yo te am- 
paro y te defiendo , y si alguien osara ca- 
lumniarte , se acordaría de mí. 

Itáb. [Betándole la mano.) \ Mi querido 
amo! ¡Mi único padre!... Pero considere 
usted que con cerrar su puerta á ese des- 
venturado niño no me libra de los tiros de 
la envidia y de la calumnia. Basta que el 
ángel inocente haya llorado en los umbra- 
les de la quinta y que yo me haya Intere- 
sado por él para que me levanten un falso 
testimonio los que sean capaces de tanta 
maldad. — Pero no ; no lo tema usted. Yo 
no he hecho mal á nadie. ¿Por qué he de 
tener yo tan perversos enemigos? ¡Oh! 



260 



LA INDEPENDENCIA. 



Recíbale usted, señor. No por yanos escrú- 
pulos deje usted de bacer una obra buena. 
Oiga usted solo lo que le dicta su corazón 
compasivo, y no serán inútiles mis lágrimas, 
mía ruegos... Si; de rodillas se io suplico 
á usted. ( Se arrodilla tin poderlo impedir 
don Ágtutin,) 

Águtt. ¿Qué bacesP Levanta... (Me en- 
ternece.) 

Nic. (I Me degüella!) 

liob. No dejaré de abraiar estas rodillas 
basta que usted me prometa abrir sus bra- 
zos al buérfano. — Yo también lo soy ; ¿y 
no be de rogar» por mis semejantes? Mire 
usted que si me dice que no me voy á en- 
fadar y le llamaré despiadado y egoísta. 

Agutt, ¡No mas I Levanta... (Esta cbi- 
quilla hará de mí le que quiera.) Recogere- 
mos al párvulo. 

Uab, {Levantándote,) ] Ah ! Dios le ben- 
diga á usted. 

Nic. Pero ¡señor! ¿es posible...? 

AgutU Sí , que para resistir á clamores 
tan elocuentes es preciso tener el alma de 
riscoi.. ó ser ama de gobierno. 

Nic, (|Hum!...) 

Agiut. Si, señoras le abrigaré en mi 
seno, le meceré en la cuna, le sacaré de 
pila... 

Nic, (¡ Hin I.. ) 

Agtut. Y si es menester le mudaré los 
pañales y le daré papilla. 

Nic. (¡Brrrl...) 

Isáb. Pues vamos corriendo , por Dios , 
que si tardamos podrá morirse... 

Agust. Si, si... (¡Cargar yo con esa ple- 
pa ! ¡Voto á briós !. .. Pero ¿ qué remedio. .. ?) 

Isab, ¡Señor!... 

Agutt. Vamos , vamos. 



ESCENA XXI. 

NICANORA. 

Esto es hecho. ¡ Ya le ha embaucado esa 
hipócrita ! Se le caerá la baba con el pelón 
advenedizo; será capaz de prohijarle el muy 
sandio... y entre las lagoterías de la huérfa- 
na, y los pinitos del huérfano... Pero , se- 
ñor, ¡ esto se ha convertido en un hospicio ! 
— Y para colmo de desdichas vendrá una 
ama de cria zafia, pedigüeña, enredadora... 
¡Oh qué horror! Quisiera no haber nacido. 



Quisiera que esta cara no fuese mia«.. para 
cruzármela á bofetones. {Vate por la puer^ 
ta de la derecha.) 



ACTO TERCERO. 

ESCENA PRIMERA. 

Don AGUSTÍN. 

¡Sobre que no puedo olvidarme del ca- 
nasto! ¡Vaya que es pejiguera!... El chi- 
co es como una plata, eso sí ; pero me pone 
en un compromiso de mil diablos. De pen- 
sar en ello apenas he podido pegar los ojos 
en toda la noche. Ahora van á creer que 
yo soy su padre, y que he urdido una farsa 
para cubrir el expediente. De cualquier 
modo , tendré que hacer con él oficios de 
padre, y heme aquí con todas las incum- 
bencias é incomodidades de la paternidad, 
sin gozar de sus placeres. — No porque yo 
piense adoptar á ese mamón llovido del 
cielo; pero siempre es una carga... ¿Quién 
sabe si alguna desgracia pone á sus padrea 
en la triste necesidad de ocultarse...? Los 
buenos pañales que envolvian á la criatura 
manifiestan que la indigencia no ha sido 
causa de su abandono. Algún dia tal vez... 

ESCENA II. 
Don AGUSTÍN, ISABEL. 

Itab. (A la puerta del foro.) ¿Da usted 
permiso? 

Agutt. Sí, querida. Tú siempre lo tie- 
nes. 

Itab. ¡Vengo tan contenta... I Ya tene- 
mos nodriza. 

Agutt. ¿Si? Vaya; sea en hora buena. 

Itab. Una moeetona como un castillo , 
sana, robusta, de buena pasta... 

Agust. (¡ Me va á comer un lado !) 

Itab. Ahora está dando de mamar á 
nuestro ahijado y le muestra tanto cariño 
como si le hubiera parido. 

Agutt. ¿Oyes?... Todo podría ser. La in- 



ACTO TERCERO. 



261 



dustria de la maternidad ha progresado 
mucbo en todos sus ramos. 

Isáb. No, señor. ¡SI la nodriía es casada 
y todos la conocemos en casa! Destetará á 
su niño, qne ya tiene catorce meses. 

ÁgutL Volvámosla, pues, su crédito. 

Isáb, En el canasto había abundante en- 
voltura para mudarle. 

Águst. Vamos... ; pleito por menos. 

Isdb, Por cierto que ahora al desocupar 
el canasto he hallado en el fondo esta 
carta. 

Águtt. {Tomándola.) Veamos... Esto pue- 
de que nos dé alguna luz. — El sobre es 
para mí.— Pronto me he hecho yo popular 
en esta tierra. 

liáb. Su nombre de usted... Sus rique- 
Ms... Si fuera usted un cualquiera, nadie 
hubiera hecho alto... 

Ágtut. [Detptíés de abrir el pliego.) Lea- 
mos. — « Se suplica al señor don Agustín 
que conserve el papel adjunto , mitad del 
que guarda la madre de este niño, y con el 
cual se dará algún dia á reconocer. »— ¡ Esto 
pica en historial — Aquí está el papelito, 
cortado irregularmente para que solo pueda 
casar con el pedazo que le corresponde, y 
dice así :— « Este niño se llama José... Está 
bautizado en la villa de... » — Bien; no es 
malo que nos ahorremos el bateo.— « Y sus 
padres se llaman don... y doña... » Puntos 
suspensivos.— I Hemos adelantado bastante! 
Ni el mismo Edipo acertaría esta quisicosa. 
(Guarda los papeles,) 

Isab. Yo compadezco á esa madre, que es 
mucho tormento haber de renunciar á las 
caricias de un hijo; aunque á decir verdad, 
mal ha hecho en apartarle de su regazo. 

AgvsU ¿Qué sabemos?... Acaso no esta- 
rá casada, y porque no ande su honor en 
las lenguas del vulgo... 

Isab, \ Buen modo de entender el honor I 
I Hubiera mirado antes por él y hoy no ten- 
dría que temer las hablillas de las gentes I 

Agust. Habrá pagado como otras su tri- 
buto á la inexperiencia , á la fragilidad de 
su sexo. Victima tal vez de algún infame 
seductor... 

Isab, ¿Y qué culpa tíene el inocente niño 
de que ella fuese seducida? ¡El qué di- 
rán!... I El honor!... Ahora con ser mala 
madre se deshonra dos veces. 

Agust. I Oh, Isabel!... Eres... (Ya vuelve 
á peligrar mi independencia.) Tienes muy 
buenos sentímientos, Isabelita. Tu serás un 
dia tierna esposa y excelente madre. 

Isab. {Calle usted, señor! ¿Quién piensa 
en eso? 



Agust, Nada tendría de partícular ; ni tú 
serías culpable si alguna vez te asaltasen 
las ideas que á otras de tu edad causan 
tantos desvelos. 

Isab. I Oh! le aseguro á usted que ningún 
deseo, ningún cuidado turba la quietud de 
mi sueño. 

Agust. Sin embargo , yo tendré mucha 
satisfacción en verte honrada y decente- 
mente establecida. Deseo muy de veras que 
seas feliz, y no omitíré diligencia para con- 
seguirlo 

Isab. I Ah, señor! ¿No lo soy bastante 
con los favores que usted me prodiga? 

Agust, Con tus bellas dotes naturales, y 
la que yo te daré, no dejará de presentarse 
á solicitar tu mano algún joven mas digno 
de tí que ese hotentotede Jesualdo. 

Isab. \ Válgame Dios ! Me hace usted sal- 
tar las lágrimas con tanta... Yo no tengo 
prisa de casarme; yo no ambiciono otro 
estado... Al contrario; la sola Idea de se- 
pararme de mi buen amo me entristece. 
Mas ya que le tengo á usted en lugar de 
padre, debo ser dócil á sus consejos y res- 
petar sus preceptos. Si algún dia tiene us- 
ted á bien disponer de mi mano , yo se la 
daré á quien usted me mande. 

Agust. Bien : no te arrepentirás.. . (( Dian- 
trede diica!...Se me va entrando en el 
corazón como Pedro por su casa.) 

Isab. ¿Tiene usted algo que mandarme? 

Agust. Quisiera que... No ; no quiero 
nada. 

Isab. Pues con licencia de usted me re- 
tiro. {Vase por la izquierda del foro al 
llegar por la derecha del mismo Nica- 
ñora.) 

Agust, Anda bendita de Dios. ({ Ay !... ) 



ESCENA III. 
Don AGUSTÍN , NICANORA. 

Nic. ( ¿No digo? Siempre Juntos. ¡Qué 
inmoralidad t \ Qué escándalo ! ) Señor , 
ahí está uií militar que desea hablar con 
usted. 

Agust, Dígale usted que entre y déjenos 
solos. 

Nic, {Desde el foro.) Pase usted adelante. 



262 



LA INDEPENDENCIA. 



ESCIENA IV. 



Don AGUSTÍN, Don JUAN. 

Ji4an. {Desdñéndose un capote militar y 
descubriendo el uniforvM é insignias de 
capitán de eabálleria,) Beso á asted la 
mano. 

Águst, Beso á usted la suya, caballero. 
Ruego á usted que tome asiento. 

Juan. No ; bien estoy. Estimo el favor de 
usted. 

ÁgusU Si tiene usted algo que numdar- 
me.«. 

Juan. Sin saber quién la habita, me en- 
caminaba á esta casa; y cuando un mozo, 
ahí cerca, me ha dicho que vive en ella el 
señor don Agustín de Gevallos... 
Agust, Muy servidor de usted. 
Juan. Muy señor mió. — Con tan buena 
noticia, no he vacilado en entrar; pues 
siendo usted hermano de nú señora doña 
Dolores Gevallos de Aguilera . á quien tuve 
la honra de tratar, no puede usted menos 
de tener nobles sentimientos... 

Agtut, Gracias por la buena opinión... 
(Este viene á pedirme dinero.) Hable usted 
sin reparo... 

Juan. En una palabra, señor don Agus- 
tín, yo soy un desgraciado*. • 
Agust. (¿Qué he dicho yo?) 
Juan. Un proscripto... 
Agust. (¡Diablo!} 

Juan. Que viene á implorar la protec- 
ción de usted. 
Agusté (i Otra misa sale!) 
Juan. Guando el grito de Las CábeMOi,.. 
Ya sabe usted. 

Agust. Gabezas... Grito... (¿Qué dice este 
hombre?) 

Juan. Hablo del grito de libertad dado 
por las tropas del ejército expedicionario en 
el pueblo de... 

Agust, Sí , si ; de Las Gabezas de San 
Juan. Perdone usted. La mia está un 
poco... (i Dios nos asista !) 

Juan. Yo pertenezco á la columna de 
Riego... 
Agust. Sí ; ya infiero... 
Juan. Ya bastante disminuida por la ac- 
tiva persecución de las tropas realistas, 
muy superiores en número , fué pocos dias 
ha derrotada y dispersa en el ataque de 
Morón. Kl CJiudlllo Riego busca un refugio 
en Portugal cun pocos de sus mas fieles 
oficiales. Yo soy uno de ellos, pero un ba- 
lazo mp mató el caballo ayer tarde; resen- 



tido todavía del que reelbi en estfi mtiilo 
al principio de la campaña, no puedo ya 
caminar, y caeré en manos de mis enemi- 
gos si usted no me da un asilo... 

Agust. (1 Friolera ! Peor es esto que pe- 
dirme dinero.) 

Juan. (I Malo ! | Me va á negar la hospita- 
lidad !) 

Agust. (Pero'¿he de tener corazón pata...? 
No ; i pecho al agua !^ Señor mió, yo no soy 
hombre que me ocupo en cuestiones polí- 
ticas ; pero no pregunto las suyas al que se 
acoge al sagrado de mi casa. Venga esa 
mano. (Se la toma.) Es usted mi huésped. 

Juan. ¡Ahí Pagarla oon mi sangra el 
beneficio... 

Agust. \ Chit ! ... Mas bajo y no perdamos 
tiempo. Mientras no mude usted de tra]e 
hay riesgo... 

Juan. Es verdad. 

Agust. Deje usted... ( A la puerta d$l 
foro.) I Isabel I (No aventuro nada en con- 
fiarla el secreto.) 



ESCENA V. 
Don AGUSTÍN , Don JUAN , ISABEL. 

Agust. Ven, Isabel. Voy á darte una 
prueba de la confianza que me mereces. El 
señor es un caballero perseguido por li- 
beral. 

Isab. ¿Y qué mal hay en eso? Todo ca- 
ballero está obligado á ser liberal. Usted 
también lo es... 

Agust. Cierto. [A don Juan.) La inocente 
no da mas que un sentido á esta palabra. 
[A Isahel.) Escucha t es necesario que esté 
oculto en casa y que nadie lo sepa. 

Isah. Por mi parte guardaré el mas in- 
violable secreto, que aunque mujer y raoía 
sé callar cuando conviene; pero si otros le 
han visto en casa... 

Juan. Solamente la mujer que me ha 
conducido hasta aquí. 

Agust. Doña Nicanora. 

Juan. Pero como yo venía tapado hasta 
los ojos con el cuello del capote, no creo 
que me reconozca si otro vestido... 

Isab. Yo puedo proporcionárselo á us- 
ted. Gonservo todavía la ropa de mi pobre 
padre. 

Juan Esta niña es una alhaja. 

Agust. \ No lo sabe usted bien ! 

Isab. ¿Saben ustedes lo que podemos 
hacer? Se abrocha usted otra vez el capote j 



ACTO TERCERO. 



268 



TueWe á salir por la puerta principal como 
si tal cosa; entre tanto corro yo al Jardín , 
abro la Terja y le Introduzco por alli ; des- 
pués le llevo la ropa... 

Agu9t. Si , si; pero no perdamos un mo- 
mento. 

Isáb. Dice usted después que ha reci- 
bido un jardinero, y con achaque de... 

AgusU Sí ; t Anda ! (^o» ^wm te abrocha 
el capote.) 



ESCENA VL 
Don AGUSTÍN, Don JUAN. 

Jíian. Mi eterna gratitud... 

Agutt Ahora no es del caso... Vaya us- 
ted... Siguiendo la tapia i mano derecha, 
vuelve usted la esquina... | Silanelo I 



ESCENA VII. 
Don AGUSTÍN, Don JUAN, NICANORA. 

Nic. Traia al chocolate... (Trae la jicara 
y demás en una bandeja que pone sobre el 
velador.) 

ÁgusU Bien. Si es usted servido... 

Juan. Muchas gracias.- Si usted me da 
su licencia... 

Águst. Repito que siento mucho no po- 
der vender á usted ningún caballo. Ayer 
me requisaron el-único que tenia. 

Juan, ¿Cómo ha de ser! Lo busearé en 
otra parte. A la orden de usted. 

ÁgusU Beso á usted la mano. 



ESCENA Vin. 

Don AGUSTÍN , NICANORA. 

(Don Agustín se sienta y toma el chocolate.) 

Nic. « No sabe usted que esta noche pa- 
sada hemos tenido muy cerca de casa tri- 
fulca y tiroteo? 

Agust. ¿Cómo! (Disimulemos.) 

Nic. Dicen que han pasado por estas in- 
mediaciones fugitivos y en derrota algunos 
negros. 

Agust. {Negros! j Estamos en España ó 
en Guinea? 



Nic. Asi los llaman porque son unos de- 
salmados sin Dios ni ley. 

Agust. Ya. 

Nic. Liberales por otro nombre. 

Agust. Bien ; ¿ qué nos importa á nos- 
otros...? (Yo tiemblo.) 

Nic. Cuidado no sea alguno de ellos ese 
militar... 

Agust. Todo lo contrario, i SI está desti- 
nado á perseguirlos 1 — Por eso quería 
comprarme el caballo... 

Nic. No le he visto la cara... 

Agust. (i Respiro!) 

Nic. Que si se la hubiera visto... A mí 
no me se despinta ningún negro... por 
blanco que sea. Los conoico á la legua. 

Agust. ( Mudemos de conversación. ) 
¿ Dónde vive dona Amparo, la señora que 
vino ayer...? 

Nic. A dos pasos de la quinta. 

Agust. Tengo que pagarle la visita, y an- 
tes que caliente mucho el sol.. . {Se tatito.) 

Nic. {Llamándole al balcón.) Mire usted ; 
desde aquí se ve su casa. ¿ Ve usted aquella 
alameda y al fin una casita blanca con per- 
sianas verdes ? 

Agust. Si, ya la veo. Voy á ponerme 
una levita... Hasta después. 



ESCENA IX. 
NICANORA. 

{Sin apartarse del balean.) 

Allí está Junto á la fuente del Sauce ese 
condenado de Jesualdo. No pierde la que- 
rencia... Por fortuna, no le ha visto el 
amo; pero si le encuentra al salir... Le 
haré señas para que se retire. {Leu hace.) 
Vamos, me ha comprendido. Se aleja... 
<! Qué veo ! i Soldados !... Y por lo visto se 
dirigen aquí... No hay duda, i Ay, Virgen 
de las Nieves! ¿Si serán negros? (£[a- 
mondo.) \ Don Agustín I ( Don Agustín 1 



ESCENA X. 
NICANORA , Don AGUSTÍN. 

Agust. {Ya rettidú para salir.) ¿Qué te- 
nemos? ¿Por qué grita usted? 
Sic. Asómese usted. 



26& 



LA INDEPENDENCIA. 



Agutt. {Asomándose al haUon.) ¡ Solda- 
dos! (No ganamos para sustos.) 

Nic, Han hecho alto á la puerta de la 
quinta. 

Águst. ( c Sabrán acaso.. . ? Algún soplo...) 
Bien; vaya usted á ver lo que quieren... 

Nic, Ya están aquí. 



ESCENA XI. 
Don AGUSTÍN , NIGANORA , el SARCEirro. 

Sarg. Patroncita , á la obediencia. — Dios 
guarde á usted , patrón. 

Nic. (i Patroncita 1... Es amable este sar- 
gento.) Con salud venga usted. 

ÁgusL ¿En qué puedo servir...? 

Sarg. Pues, señor, aquí vengo de fac- 
ción y en acto del real servicio del rey 
nuestro señor. 

Agtuu Sea en buen hora. 

Sarg. Mi consigna y la de mi partida es 
recorrer esta comarca en persecución de los 
de Riego. 

Agust. (¡Oh Dios!...) 

Sarg. Y en uso de mi comodancia y de 
mi pasaporte , tengo á bien establecer por 
hoy en esta casa mi cuartel general. 

Agust. ( t Soy perdido ! ) Está bien ; que 
suba la tropa y se acomodará... (Al menos, 
los alejaré del jardin.) 

Sarg. Corriente y no hay mas que hablar. 
{Desde el foro.) \ Arriba, muchachos I 

AgusU {A Nicatwra.) Cuide usted de que 
nada les falte. 

Sarg. ¿ho oye usted, salero? Que nada 
nos falte, i Vivan los patrones campechanos ! 
Así me gustan á mí, y no esos piratas que 
en cuanto ven á un alojado le ponen una 
cuarta de jeta y le niegan hista la sal y la 
vinagre que reta la ordenansa. ( Van en~ 
trandú soldados hasta reunirse diez y un 
caho.) 

Agust. (Yo estoy en brasas...) 

Sarg. Y luego dirán que el soldado me- 
rodea y que no deja gallina á vida y que 
si verdes las han segado. ¿Quieren que 
Juan Soldado no tuerza el pescuezo á las 
gallinas ? Pues dénselas asadas ó en pepi- 
toria, y Cristo con todos. ¿Verdá, pa- 
trona del alma? Me parece que me explico. 

Nic. Sí , señor. 

Sarg. iHuy, madre mia! Mejor que an- 
dar á caía de dispersos me dejaría yo caiar 
por usted. 

Nic Vaya..., no sea usted tan chusco... 



Sarg. Si miento, que malos mengues me 
trajelen. 

Agust, Lléveselos usted por allí dentro. 
Querrán descansar. 

Nic, Síganme ustedes. 

Sarg. Muchachos, á discreción. {A don 
AgusHn.) Hasta la vista. {Vase con los sol-- 
dados por la izquierda del foro siguiendo 
á Nicanor a.) 



ESCENA XII. 

Don AGUSTÍN. 

En medio de mis apuros no puedo menos 
de aplaudir la poca aprensión del sargento. 
\ Derretirse de esa manera por semejante 
marmota I t Cuidado que en la tropa hay 
unos estómagos!... Pero no me lo hacen á 
mi muy bueno los nuevos huéspedes. En 
otras circunstancias no me importaría mu- 
cho..., pero ahora... Y gracias que están por 
aquí arriba y nos dan tiempo... Voy cor- 
riendo á advertir á Isabel... Pero aquí está. 



ESCENA Xm. 
Don AGUSTÍN, ISABEL. 

Agust. ¿Qué traes? 

Isáb. {Con una cesta en la mano.) Pan , 
vino y queso para la tropa. La vi venir... 

Agust. ¿ Y el capitán ? 

Isah. No tema usted. Ya está en salvo. 

Agust, t Ah ! I Gracias á Dios ! 

Isáb, Acababa de disfrazarse cuando corrí 
á darle aviso, y le escamoté por la verja. 

Agust. I Bien I 

Isah. Ahora, para mayor disimulo y para 
entretener á esa gente mientras el pobre 
capitán se aleja, les traigo de refrescar. 

Agust. Si, sí... Corre... ¡Bendita...! 
Nunca podré olvidar lo que te debo. 



ESCENA XIV. 
Don AGUSTÍN, ISABEL. NICANORA. 

Nic. Ya los he acomodado lo mejor que 
he podido. ¿Le parece á usted que les de- 
mos ahora un refrigerio... ? 



ACTO TERCERO. 



365 



Agiut, Ya se lo lleva Isabel. 
Nic, I Ahí... 

Isab, Sí tal; los pobres vendrán ham- 
brientos... Voy volando. 



ESCENA XV. 
Don AGUSTÍN, NIGANORA. 

Nic, ({Paes! {Quería yo obsequiar al 
sargento y me ha ganado por la mano I 
¡ Guando digo yo que es mi ángel malo esa 
mocosa 1...) 

Aguit. (Bueno es tenerlos contentos por 
si acaso...} Oiga usted, doña Nicanora; sin 
perjuicio de esa ligera refacción , quiero que 
haga usted preparar para los soldados ran- 
cho bueno y abundante. 

Nic. Pierda usted cuidado. 

Agutt, No precisamente de gallinas, por- 
que seria forsoso dejar despoblado el cor- 
ral... , pero cosa de sustancia... 

Nic. Deje usted , que á mi cargo queda... 
Sacarán, como suele decirse, la tripa de 
malafto. 



ESCENA XVI. 

Don AGUSTÍN, NIGANORA, ISABEL, 
EL Sargento. 

( Isabel llega corriendo perseguida por el 
sargento y se refugia en los hraxos de 
don Agiutin») 

Jsah. I Señor! 

Agust. ¿Qué es esto? 

Sarg. Ven aquí, primor, que no te co- 
meré. 

Isab, Ese hombre me persigue... 

Agutt, {Sargento!... 

Sarg, No hay que hacer aspamlentos. 
Todo ello es que la he querido abraxar; y 
no vale la pena... 

Agutt, I Abrasar! Tenga usted mas res- 
peto á esta casa, ó yo se lo haré tener. 
Aquí no ha entrado usted por derecho de 
conquista. ( ¡Pues solo faltaba que este fo- 
ragido... i) 

Nic, ({Olga! El sargento es perrito de 
todas bodas. ) 

Sarg. Vaya, patrón, no sea usted tan 
súpito. Hágase usted cargo de que cada 
uno tiene su alma en su cuerpo, y cada 



quisque su modo y manera de exprimir sus 
afelios. Figúrese usted que esa lindisma 
chabala se nos presenta con vituallas, y 
yo , que soy agradecido como un perdiguero 
y dulce como la arropía... ¡Pues! Me pare- 
ció que era de ordenanza darle las gracias... 

Agust, Bastaba con habérsehis dado de 
palabra. 

Nic, Si , señor ; bastaba y sobraba. 

Sarg, Con todo y con eso , me pancía á 
mí que á mayor abundamiento no pegaiía 
mal un poco de pantomina* 

Aguit, \ VlYe Dios!... Si usted no se mo- 
dera. •• 

Sarg, \ Gachaia ! Esto ha sido un soma- 
ten..., así... , de patriotismo, pero otra ves 
yo tendré á raya las... las infusiones de mi 
agradecimiento. 

Agust. Bien está. Allí tiene usted su ha- 
bitación... 

Sarg, (¡Ay, ojos retrecheros!... Al mi- 
rarla siento en el sentido una... escara- 
muza...) 

Nic. Señor sargento, esta es una casa de 
honor, y no es razón que usted se pro- 
pase... 

Sarg, a También usted me regaña, co- 
madre ! 

Nic» ¡Después que se les da tan buena 
acogida, inquietar á las mozas... ! 

Sarg. Diga usted... , abuela... 

Nic, ¿Cómo... , insolente !... 

Sarg, ¿Eso es envidia, ó caridad? 

Nic, ¿\o envidia? ¡Qué insulto! 

Agust. ¡Eh! Ya basta... {Dentro ruido 
y voces confusas. ) 

Isab. (¡AyDlos!...) 

Agust. ¿Quién sube...? 

Sarg. ¿Qué zaragata...? 



ESCENA XVn. 
Don AGUSTÍN, ISABEL, NIGANORA, 

EL SARGENTO, JESUALDO , EL ALCALDE, 

CUATRO Escopeteros , los Soldados. 

Jes. ¡Aquí está! 

Ale. ¡ Favor al rey I 

Agust, ¿Cómo...? ¿Quién es usted...? 

Sarg. {Acercándose al foro.) ¡Soldados, 
á las armas ! 

Ale, Nadie se mueva. Soy el alcalde. Esta 
vara representa aquí al altar y al trono. 

Agust, Yo la respeto ; pero... en mi easa... 
¿Qué motivo...? {Llegan los soldados y el 



966 



LA INDEPENDENCIA. 



iargento los haee fwmaír y armar bayo- 
neta.) 

Ale. ¿Eb usted don AgasUn Gevallos P 

Aguit. Servidor de usted. 

Ak, En nombre del rey, dése usted 
preso. 

Agwu 1 Yo 1... ( I Le han descubierto ! ) 

liáb, ( ¡ Nos han vendido I ) 

Agutt, ¿Qué crimen he cometido yo 
para...P 

Ale» Es usted reo de lesa nujestad. 

Isáb. (¡Virgen santal) 

Agutt, ¿Por qué? 

Ale. Por encubridor; y por consiguiente» 
cómplice y consorte de facciosos y conspi- 
radores. 

Nie. (¡Qué oigol) 

Sarg. ¿ Esas tenemos? (Ahora me las 
pagará. ) . 

Agust. o' Quién es el impostor que se 
atreve á acusarme...? 

/«. Yo. 

AgusU ¡Jesuaido! 

Isab. I Infame 1 

Me, {En vcx baja.) ¿Qué has hecho? 

Jes, (Lo mismo.) Déjeme usted... Dios 
castiga sin palo. 

Agust. Viilano , ¿ dónde están las pruebas 
del delito que me imputas? 

Jes. En esta casa ha entrado un militar 
sospechoso. A mí mismo me preguntó quién 
vivia en ella. Y luego salió el propio sujeto 
por la puerta falsa , vestido de labrador y 
corriendo como alma que lleva el diablo ; 
pero como venia de cara á mi, al instante 
me calé que era el de marras, t Oh I yo le 
había tomado bien la filiación. jYqué hago 
entonces ? Gorro al pueblo , que está á tiro 
de fusil, doy parte al señor alcalde..., y 
aquí estamos porque hemos venido. 

Isáb. i Oh vileza ! No le crea usted... 

Ale. \ Silencio , doncella ! Usted hablará 
cuando sea interrogada. 

Agust. Señor alcaide... 

Ak, {Silencio I {A los eseopeieros,) Geni- 
zaros de la aldea , registrad bien toda la 
casa por si se encuentra en ella oculto al- 
gún otro reo , ó cosa equivalente. {De los 
cuatro escopeteros uno entra en la habitación 
de la derecha , otro en la de la ixquierda , 
y los otros dos vanse por el foro en direc- 
ción opuesta.) 

Agust. Permítame usted decirle que la 
vil delación de ese mozo no es suficiente 
prueba... 

Jes. Sí , señor. Cuando yo digo una cosa 
Arma el rey. 

Ak, Ya he dicho que nadie me chiste. 8e 



procederá á lo que haya lugar en derecho. 
—Sargento, reclamo el auxilio de la foena 
armada. 

Sarg. Estoy á las órdenes de usted, señor 
alcalde. 

Ale. Vaya el cabo con la mitad de la tropa 
en persecución del fugitivo, y usted quede 
aquí con el resto para custodiar á don 
Agustín. 

Sarg. Corriente. — A la cabeza, cabo de 
escuadra. —Uno, dos, tres, cuatro, cinco. 
•— I Al hombro, aur! — Flanco derecho, 
hileras á la izquierda, | marchen ! (Vame 
§1 cabo y cinco soldados.) 

Isab. {En voz baja á don Agustin,) No le 
han cogido. Aun hay esperansa... {Yueken 
sucesivamente los escopeteros.) 

Ese, 1*. Nada. 

Nic. (Bien malicié yo que era un negro...) 

Esc. 2"*. No hay nadie. 

Isab. {Al alcalde.) ¿Quiénhñáehábm,,,? 
MI amo está Inocente... 

Esc, 3». No hay nada. 

Ak, Sin embargo , D&ientras no pruebe an 
inocencia... 

Agust. Yo creo que, antas de proceder 
contra mi , la Justicia es la que debe pratar 
mi culpa 

Ale. ¿Oyen ustedes? ¡Máxima impia y 
revolucionarla I 

Agust. Perdone usted. Yo... (VueUoe el 
escopetero cuarto con §1 umform» d$ don 
Juan,) 

Isáb. (¡Ah!... Ya olvidaba...) 

Esc. 4"». Señor alcalde, registrando el 
jardin , he encontrado este uniforme... 

Ak. Indicio vehemente, prueba feha- 
ciente, testimonio concluyente. Usted es 
delincuente Juntamente con el insurgente 
ausente. 

Agust. (¡ La hemos hecho buena 1) 

Isáb, (iQuéfaUUdadl) 

Jes. Esa casaca es la misma que yo vlde 
con estos ojos que se ha de comer la tierra. 

Nic. (El amo está perdido sin remedio y 
si no me curo en salud me van á complicar 
en la causa.) 

Ak. ¿Qué dice usted ahora? 

Agust. Digo que las apariencias pueden 
estar contra mi, pero que yo... 

Nie. Señor alcalde, yo declaro qne entró 
esta mañana un militar de mala traía ta- 
pado con un capote... 

Jes. Si tal ; llevaba , amen de la casaca , 
un capote de barasan. 

Isab. ¿ Y quién puede asegurar que sea 
el mismo... ? (i Perversa mujer !) 

Nic, Yo misma le introduje en esta ha- 



ACTO TERGEAO. 



267 



bltacion i habló en secreto con mi amo ; el 
amo llamó á Isabel ; entró Isabel ; volvió á 
salir ; salió luego el capitán. . . ó lo que sea.. . , 
y no ha vuelto á parecer. 
Agust, I Gracias , doña Nicanora ! 
Isab. ¿ Cómo tiene usted valor para acu- 
sar al amo que la mantiene? 

Nic, Yo no acuso á nadie : digo lo que 
he visto, y nnda mas. El amo podrá haber 
sido engañado ; convengo. Yo no tengo nada 
que decir contra él. Ayer llegó de Madrid y 
no puedo saber si es realista , ó liberal , pero 
antes que todo es mi conciencia. 

Águst. Basta. Diré la verdad , annqne por 
ella vaya al patíbulo. Es cierto que aquel 
desgraciado vino á pedirme un asilo. Yo se 
lo concedí movido de compasión y muy 
ajeno de pensar entonces que habrían de 
deponer contra mí personas que comen de 
mi pan y que deben á esta casa mil bene- 
tlcios. Soy víctima de un acto de generosi- 
dad que el señor alcalde sabrá apreciar en 
el fondo de su corason. 

Ale. Aqut no hay coraton que valga. 
Cuando se trata de las prerrogativas del rey , 
mi corazón es de palo como mi vara. 

Agtut. Yo soy un hombre pacífico que 
siempre ha respetado las leyes y ha obede- 
cido á las autoridades constituidas. Soy 
demasiado independiente para meterme á 
conspirador. Yo no conocía al fugitivo, mas 
prefiero ser acusado de cómplice suyo á la 
infamia de haberle anejado de mis um- 
brales cuando me pedía hospitalidad. 
Sarg. ¡ Ba , ba i ¡ Retólicas I 
Jes. iLlláailasl 

Ale, I Sofisterías i Está usted convicto y 
confeso. 

Sarg, Y aquí no hay tio , páseme usté el 
rio... 
Ale, Irá usted á la oárcel... 
Jes, ]Toma pisto! 
Isab, I A la cárcel! 

Agust. Bien está. Cumpla usted su deber. 
Isab, ¡No, no ! ] Preso el mejor, el mas 
benéfico de los hombres ! Si hay aquí algún 
delito ; si lo es el amparar á un desgra- 
ciado, yo sola soy la culpada. Préndanme 
ustedes á mi. 
Agust, ', Isabel 1 

Sarg, Si , démela usted presa y yo seré 
su alcaide. { Ay 1 Ese dulce tormento es mas 
criminal de lo que usted piensa. 

ísáb. Mi amo recibió al capitán sin saber 
quién era ; pero él me descubrió después su 
secreto y yo le di la ropa con que huyó dis- 
frazado. 



Agust. No la oiga usted , sefior alcalde. 
Ella no hizo mas que obedecerme. 

Isab. Que diga doña Nicanora si no guar- 
daba yo ios vestidos de mi padre... 
. Nie, Es verdad ; y yo también me inclino 
á creer que ella es la mas culpable... 

Agust, I Víbora infernal I... 

Isab. ¿Por qué la riñe usted si dice la 
verdad? Vamos... 

Sarg, Sí ; llevémosla prisionera... 

Jes, Entregúemela usted á mí y yo seré 
el corresponsable... 

Sarg. {Dándole un empellón.) tQult« de 
ahí , abejorro ! 

Ale, \ Callen los dos! Aquí solo manda 
el alcalde. ¿ Qué es esto ? ¿ Ya quieren mi- 
licia y plelie repartirse el botín? 

Agust. ¿Tendrá usted entrañas para re- 
ducir á prisión á una criatura incapaz de 
delinquir ? Por un exceso de gratitud y de 
cariño , que á algunos debiera hacer morir 
de vergüenza , quiere salvar mi vida á costa 
de la suya; pero ni yo ni usted lo podemos 
consentir. Repito que ella no ha hecho mas 
que cumplir mis mandatos. 

Ale, Lo creo , y yo que , si bien alcalde de 
una pobre aldea , estoy graduado de bachi- 
ller, no reconozco por materia punible á 
una doncella y fámula de menor edad , y 
con unos ojos que harían prevaricar á ma- 
gistrados menos íntegros que yo. Para eum. 
plir con los deberes de mi Jurisdicción, bás- 
tame por ahora con la captura del Jefe de la 
familia , pater familiús. Veremos luego lo 
que resulta de autos y , vistos , se proveerá. 
Queden aquí , sin embargo , para ulteriores 
providencias , y por si mando proceder á un 
escrupuloso secuestro , que sí mandaré , los 
individuos de mi ronda municipal. ^¿ Oís , 
calmucos? Ocupad la planta baja de este 
edificio campestre para vigilar á los depen- 
dientes y comensales del reo y para que 
nada se sustraiga de sus bienes , efectos y 
pertenencias , muebles, inmuebles y semo- 
vientes. ( Vanse los escopeteros, ) Usted , 
sargento, y sus cinco subditos oondueirán 
al acusado. 

Sarg. Con mucho gusto , porque es un 
mal patrón aue no permite á los alojados 
un inocente desahogo. (A los soldados,) ¿ A 
ver? En dos filas.— La segunda ¡ paso atrás ! 
{A don Agustín.) Usted irá en medio, 
paisano. 

Agtut, Está muy bien, (i Qué gloria de 
independencia !^ 

Isab. \ Mi amo entre bayonetas I ¿ Y por 
qué, Dios mió! Por un rasgo de generosi- 
dad que antes merecía premio que castigOt 



268 



LA INDEPENDENCIA. 



i Oh! Vuélvale usted ea libertad, señor 
alcalde... 

Álc, En vano quieres seducirme , astuta 
sirena. En vano me fulminas el fuego de 
tus pupilas. La justicia ordinaria es incom- 
bustible. 

Isáb. Pues bien; préndanme ustedes á 
mi también. Yo no quiero separarme de mi 
amado protector. 

Agtut. { Isabel 1 

JVic. ({ Ojalá 86 la lleven y yo recobraré 
mi soberanía !) 

Ale No ha lugar. 

Jet. (¡Vaya que la ha entrado el don 
Agustín por el ojo derecho ! ) 

Águst, Vamos... 

ísáb. {Asiéndose de su braxo,) \ No! Yo 
no le dejo á usted. {Al alcalde.) ¿Así cum- 
ple usted las leyes? Castigúeme usted. Soy 
liberal , soy patriota, soy... ¿Qué sé yo?... 
Conspiradora , republicana. 

Nic. I Qué horror! 

Agust. {En vox baja.) ¿ Has perdido el 
Juicio, hija mia? {Sigue hablando aparte 
con eüa,) 

Nie. ¿Lo ha oido usted , señor alcalde? 
A confesión de parte... 

Ale, Esa mocita no sabe lo que se dice nt 
lo que se pesca. ( Nicanora htüfla aparte 
con el áUalde,) 

Agust. {A Isabel en vox baja,) Tu noble 
sacrificio te compromete y no me salva. Al 
contrario , quedando tú libre puedes serme 
mas üül. La casa queda á merced de gentes 
sin ley ni conciencia , y si tú no miras por 
mis intereses... Quédate. ¿Me obligarás á 
mandártelo? 

Isab, ¡Ahí bien está : me quedaré. 

Ale. Basta : quedo enterado. [A IsabeU) 
Con que ¿tú eres también enemiga del rey 
nuestro señor? 

Isáb. Yo soy enemiga... de los enemigos 
de mi amo. 

Agust, ¿Será posible, señor alcalde...? 

Ale, Calle ci preso. Yo no necesita ase- 
sores. {Atención! Oida la confesión de 
Isabel... 

Jes. Diax. 

Ale, De Isabel Diaz; y habida considera- 
ción á su edad y á su sexo por una parte , y 
por otra al grave delito de que se ha espon- 
taneado... (l). 

Agust. Pero , ¡ señor... ! 

Ale. ¡ No hay que hiterrumpirme ! 

CO Por U époc« á qa« la Tabula m rcflera, ó poco 
deapoéa . m Inventó el verbo eiponfatirarne . jñ de 
OM» Bey corriente en eoeetro foro. 



Agust. (¡Que sea tan idiota un bachi- 
ller !) 

Ale. La declaro incursa en la pena que 
corresponde ; y por tanto la debo condenar 
y Ui condeno... 

Nic. (¡Albricias!) 

Ale. k que se quede donde está. 

Nie. ¿Cómo...? 

Ale. A las moias se les debe quebrar el 
gusto. 

Agust. Gracias , señor alcalde. Y yo de- 
claro que en Isabel , y solo en Isabel depo- 
sito mi conflanxa para que gobierne la casa 
durante mi ausencia. — Déle usted las lla- 
ves, doña Nicanora. 

i^tc.t Yo...! Aesa... ¡Huml Yo... lElla...! 
¡Señor alcalde!... (Me ahoga el despa- 
cho.) 

Ale. El señor está en su derecho. Obe- 
dezca usted y represente. 

Nic. (¡ Me despoja 1) 

Ale. ¡Vamos pronto! 

Nic. (¡Me asesina!) Sí, sefior... (Pero lo 
que es en la mano...) {Tirando un llavero 
que se desprende de la cintura.) Ahí están 
las llaves. 

Agust. ( Cogiéndolas y dándolas á Isor- 
bel.) Toma; tú eres mas digna de tenerlas 
que esa tarasca. 

Nic^ I Yo tarasca!... 

Ale ¡Eh! Basta de dimes y diretes, y 
marchemos. 

Sarg, ¡ Al cuadro el prisionero 1 

Agust. {Apretando ia mano á Isabel.) 
¡Adiós!... 

Isab. ¡ Ah ! ¡ No vean mis ojos tanta ini- 
quidad ! ( Vase llorando por la puerta de 
la izquierda.) 



ESCENA XVni. 

Don AGUSTÍN, NICANORA, JESUALDO, 
EL Alcalde, el Sargeoto, Soldados. 

Agust. {Entrando entre filas.) Estoy 
pronto. 

Sarg. (El alcalde me la ha jugado de 
puño, pero como yo vuelva... ¡Las higa- 
dillas del alma me dejo aquí !) 

Ale. Vamos. Síganme ustedes. 

Sarg, ¡ Flanco derecho; aur ! 

Agust. (¡Pobre niña!) {Vanse por la d«- 
reeha del foro.) 



ACTO TERCERO. 



269 



ESCENA XIX. 
NICANORA, JESUALDO. 

/ef . Gayó en chirona. ¡ Qué gusto ! He 
puesto una pica en Flandes. 

Nic. ¡Destituida, destronada! ¡Oh fu- 
ror I 

Jes. Sigamos la comitiYa. {Viva el rey 
ausoluto ! 

Nic. \ Mueran los negros ! ( Yante si- 
guiendo á los soldados.) 



ACTO CUARTO. 



ESCENA PRIMERA. 
NICANORA , JESUALDO. 

Nie, ¡ Que hayas de ser tan testarudo y 
tan baboso ! No quiero que vuelvas á mirar 
á esa muñeca. 

Jes. Ayer me mandaba usted que la ado- 
rase y hoy que la aborrezca. Cada dia tiene 
usted un capricho diferente; ¡y luego di- 
rán que los Jóvenes somos voluntariosos ! 

Nie. Han variado las circunstancias , y es 
preciso mudar de bisiesto. 

Jes. Tarde piache , tia Nicanora. Estoy 
enamorado hasta los tuétanos. 

Nie. t Encapricharse por una trastuela 
que me ha suplantado en el gobierno de la 
quinta y se ha apoderado de mi cetro...! 
Es decir, de mis llaves... ¿Piensas que po- 
dré yo consentir jamás en llamarme su tia 
política... , su suegra , como quien dice ? 

Jes. ¡Tia! ¡Suegra! Para que usted la 
aborrezca de muerte ¿es algún ostáculo el 
parentesco de suegra ó de tia? En fin , cá- 
seme yo con la chica y salga el sol por An- 
tequera. 

Nic. Pero ¡borrico! ¿no ves que ella no 
te puede atravesar? Si antes de haber acu- 
sado al amo ya tu ángel y el de Isabel esta- 
ban de espaldas , ¿cómo quieres que te ame 
después de la perrada que has hecho con 
don Agustín ? 

Jes. \ Ande usted que ella entrará por el 
aro I — ¿ Hay mas que sitiarla por hambre, 



y si hoy no me quiere de bien á bien ma- 
ñana me querrá á la trágala ? 

Nic. i Sitiar por hambre á una ama de 
llaves ! Ella es la que puede ponemos á 
dieta si se le antoja. 

Jes. La echa usted de leida y sabihonda« 
y no sabe de la misa la media. Venga usted 
acá : ¿no esU preso don Agustín por ene- 
migo de Dios y del rey? Dentro de ocho 
días, ú antes, le ahorcarán por el pes- 
cuezo; esto es de ene. ¡Digo, en buenas 
manos está el pandero !... Y auto contínuo 
le confiscarán todos sus bienes, y la Isabel 
se quedará á la santímperle , y entonces... 
de juro tendrá que pedir alafia. 

Nie. Pero dime, pobre pelón, ¿qué le 
has de dar tú si ella se queda por puertas? 
¿ Tienes iú otro patrimonio que la noche y 
el dia? 

Jes. i Toma ! Yo , lo que es de presente y 
en ley de verdad , no tengo sobre qué caer- 
me muerto; pero cuento con mi tia, de 
quien soy único heredero , y que me quiere 
y partícula como á las niñas de sus ojos. 
Nie, ¡Sí ; como lo mereces tanto I... 
Jes. (Acariciándola.) Vamos, üita , no se 
haga usted la huraña. ¡Si sé yo que usted 
se pirra por Jesualdo I 

Nic. Pero ¡ infeliz I ¿no consideras que 
mi ruina será una consecuencia inmediata 
y forzosa de la ruina del amo? Si le confis- 
can los bienes , no será en provecho mío , 
y si á fuerza de oro consigue la absolución, 
su primera diligencia será plantarme de 
patítas en la calle. 

Jes. ¡Si, valiente cuidado le dará á us- 
ted : ¿Querrá usted decirme á mí que ten- 
dría que ir á pedir una limosna? ¡ A otro 
perro con ese hueso! Usted ya tícne el 
riñon bien cubierto... 
Nic. Estás engañado. Yo... 
Jes. Vaya , á mi no me comulga usted 
con ruedas de molino. Veinte años de ama 
de gobierno en una casa como esta... ¡ Ahí 
es un grano de anís!... ¡Digo ! Solamente 
en el entrévalo de la muerte de la difunta á 
la prisión del preso, ha podido usted hacer 
muy bien su agosto. ¡Como que ha cam- 
pado usted por su respeto y ni rey ni 
roque... ! ¿Qué apostamos á que no se deja 
usted guindar por mil doblones ? 

Nie. ¡ Yo mil doblones , picaro , temera- 
rio... ! (Mil , no ; pero de ochocientos no ba- 
jan.) 

Jes. Sean los que se fueren , usted no se 
ha de ir con ellos al otro mundo. 

Nic. {Mirando á la puerta de la if^ 
quierda.) Ya sale Irabel. Vete. 



370 



LAl tNDEPENDENaA. 



Jet. No, que la voy á hablar al alma , y 
verá usted como entre oreja y oreja... 

iVtc Si la hablas, si la miras, te deshe- 
redo, ( Empujándole hasta ¡a puerta del 
foro,) ¡Anda I 

J$8. Pero , tia... 

KU. i Anda, maldecido I 



ESCENA II. 
NIGANORA, ISABEL. 

Nic. ( Yéndon. ) Yo también , por no 
verla... 

Isáb. i Doña Nieanora I 

Nic, {Volviendo.) ¿Qué tenemos? 

Isab, Qaisiera hablar con usted dos pa« 
labras. 

Nic, Ni una, ni media. Yo no me roso 
aon amas intrusas. No hay nada de común 
entre la usurpación y la legitimidad. 

liob. Bien sabe usted que yo no be pre- 
tendido reeropiaxarla. No soy ambiciosa, y 
solo por obedecer á don Agustín... 

Ate. Si i hazt£ ahora la humilde... | Hí- 
pocritilla! Sabe Dios las coqueterías y las 
monadas que habrás hecho para engatusar 
i aquel santo varón. 

isab. (Yo, señora! 

Me. Abreviemos. «Vienes á mandarme, 
en uso de tu autoridad revolucionaria y sos- 
pechosa, que desocupe mi habitación y me 
largue con viento fresco? 

Jfab. ¡Jesús 1 ¿Yo,..? 

Nic, No contenta eon usurpar su empleo 
é una veterana benemérita, ¿eres tan into- 
lerante y tan reaccionaría,.. 

Isah. Pero si... 

Nic, Que me condenas á la deportación , 
al estracismo ? 

¡sab. Todo lo contrario. Ni me creo con 
fscuUades para eso; ni, aunque las tu- 
viers , echaría yo de esta casa á una servi- 
dora fiel que ha envejecido en ella. 

Ate. { Que ha envejecido i Parece que se 
complace usted , señorita, en darme corde- 
lejo con mi fe de bautismo. 

l$ab. No tengo tal intención. Si la re- 
cuerdo es para reconocer que tiene usted 
ese derecho mas á mi veneración. 

Nic, i Hum I Esa falsa modestia es lo que 
mas me irrita > me saca de mis casillas- 

Isáb, I Válgame Dios, y qué injusta es 
usted conmigo I 

lite. No tal. Yo no soy tan fatua que 
00 eche de ver las desventajas de mi pos i* 



clon. No soy tan vetusta , gracias á Dios , 
cumo usted me supone ; pero confieso que 
no tengo bastante garabato para disputar 
á la linda jardinera la plaia de sultana fa- 
vorita. 

Isab, Cualesquiera que sean las bonda- 
des que el amo me dispense, sin otro mé- 
rito por mi parte que mi puro y desintere- 
sado cariño, crea usted que no abusaré de 
ellas. Acostumbrada á servir desde que 
vine al mundo, ño tengo afán de mandúr á 
nadie ni la desventura de ser vengativa y 
rencorosa. No tema usted, pues, que yo la 
sujete á una dependencia humillante. La 
miraré á usted como á una compañera. 

Nic, ¿Compañera? iQué exceso de vir- 
tud ! (¡La mocx)6a!...) 

Itab. Quiero decir... 

Nic, I Compañera! No hay concomitancia 
posible entre el verdugo y la víctima. 

¡sab. ¡Oh! esa comparación... 

Nic. Es exacta. — Pero ruede la bola, 
que Dios no se ha muerto de viejo, y á 
cada puerco le llega su san Martin. Si hoy 
me destronas tú , otra vendrá que te des- 
trone á tí. Quizá la Amparito... A fe que 
el amo no la miró con malos ojos. 

Isab. Él es dueño... 

^tc. Y con toda tu presunción no vales 
para descalzarla. 

Isab. Cierto. Antes que usted se lo he 
dicho yo á don Agustín. 

Ate. Y te deshancará; estoy segura... 
Pero ¿ qué digo? Excusáis una y otra ha- 
cer calendarios. Don Agustín está preso y 
no saldrá del calai)ozo sino para ir al ca- 
dalso. 

Isab. ¡Santo Dios!... 

A'ic. Y entonces no tendrás que descen- 
der de tu solio para llamarme... compa- 
ñera. 

Isab, i Qué 1 ¿ No habrá esperanza...? 

Aic. Ninguna. Su delito está probado, y 
es de aquellos que no tienen perdón. 

Isab. No, no es tan desesperada su causa 
si usted le mira con ojos de piedad y, me 
atrevo á decirlo, de ato'adeeimíento. Toda- 
vía no le han tomado á usted ni á Je- 
sualdo declaración formal. Ustedes pueden 
darla de modo que solo pueda culparse al 
amo de imprevisión , de... 

Nic. \ No ! Diremos ia verdad , y venga 
lo que viniere. Somos amantes del altar y 
el trono, y no trausigimos con francmaso- 
nes. 

Isab. ¡Oh qué inhumanidad 1... Por la 
memoria de la difunta señora, que á am- 
bas nos colmó de beneficios; por la lealtail 



ACTO CUARTO. 



271 



que deba nBted á don Agustín ; por el in- 
terés de las familias que mantiene, y el de 
usted misma, i sálvele usted 1 Con lágri- 
mas se lo pido... 

Nic, ¡Pamemas!... 

Isah, o Qué baria yo para conmover ese 
corazón empedernido?— i Ab ! usted quiere 
á Jesualdo como á un hijo; él pretende mi 
mano... Yo... (¡ Av Dios !) Yo creo... que 
no le amo; pero, si es preciso..., si á este 
precio consigo la libertad de mi señor..., 
me casaré con su sobrino de usted. 

Nic. ¡Miren qué sacrificio! Falta saber 
ai tú le mereces y si yo consiento... 



ESCENA ra. 
ISABEL, NICANORA, AMPARO. 

Amp. {A ta %merta del foro. ) Con per- 
miso... 

Nia. t Obi la vecinita... Entre usted* 

Isáb, {EcMndose en los brafos deAn^ 
paro.) \ Ab, señora! Mi pobre amo... 

Amp. Todo lo sé, y vengo llena de aflio- 
cion á que me den ustedes noticias de don 
Agustín. 

Isah. Nada hemos sabido desde que ayer 
se lo llevaron entre bayonetas. Estamos 
vigiladas y no podenuMS salir... 

Amp* i*Ah! Pues á mi no me impedirán 
U salida. Yo iré... 

Uab. ¡ Dios la bendiga á usted , señora ! 
El señor don Agustín es muy merecedor 
del interés con que usted mira su desgra- 
cia. 

Amp. Ya lo sé; y no hay sacrificio que 
yo no esté dispuesta á hacer en obsequio 
suyo. 

Nic. (¡ Miren también esta... lechuguina 
qué sentimental ha venido!) Es tiempo 
perdido, vecinita. Los tribunales... (Apa- 
rece en el foro un criado.) ¿ Quién es?... 

Amp. ¡ Ah! mi criado 1 Me trae carUs... 
Dámelas y espérame abajo. {El criado en- 
trega á Amparo dos cartas y se retira.) Si 
ustedes me dan Ucencia... 

Isáb. No necesita usted pedirla. 

Amp. (¡Ninguna es de su letra! i No 
hay esperanza! — Esta es de Sevilla... 
{Abre una y Id lee para si.) Lo de siempre ; 
que nada ha podido averiguar... (Abriendo 
la otra.) Esta otra es de Madrid... ¿Qué 
me dirá mi primo...? « 10 de marzo de 
1820. » Veamos... (Lee para si.) \ Cielos 1 
(Vwki á Uer.) ¿Será posible...?) 



Ate. ¿Qué traerá esa earta...'? 

Isab. Mucho se afecta con su lectora... 

Amp. \ Oh sorpresa! \ Oh alegría inespe- 
rada ! ¡ Albricias! Regocíjense ustedes... 

Me. ¿Yo? ¿Deque? 

Amp. Don Agustín será puesto al ins- 
tante en libertad , si ya no lo está. 

Isab. ¡Qué! ¿ Será verdad... ? 

Nic. Como no haya venido el indulto por 
las nubes... 

Amp, Algo mejor que eso. Vea usted... 
(Da la segunda carta á Isabel, y esta lalee 
para si rápidamente.) En Madrid ha ha- 
bido un alziamiento popular. — Se ha con- 
sumado la revolución. \ Ya tenemos liber- 
tadl 

Nic. ¿UberUd? i Está usted loca? 

Amp. I Ah ! I No k gozarás tú, victima 
adorada!... 

Isáb, (Dejando de Uer.) Si, si, líber- 
Ud... 

Nic. ¿ Para los presos? 

Isáb. \ Para todos ! El rey ha Jurado la 
constitución. 

Nic. ¿El rey? i Blasfemia 1 

Isab. Sí , señora. La carta habla de un 
manifiesto... 

Amp. Será este impreso... (Mostrando 
uno que tiene en la mano y venia dentro 
de la carta.) Léalo usted... 

Nic. (Tomando el papel.) ¿A ver? ¡Si 
no es creíble!... Leamos... (Leyendo y ha- 
blando alternativamente.) « Cuando vues- 
tros heroicos esfuerzos lograron poner tér- 
mino al cautiverio... * — Dejemos los 
preámbulos. — « Eeem... Eeem... Me ha- 
béis hecho entender vuestro anhelo de que 
se restableciese aquella constitución... 
(¡Ciertos son los toros!) — « Eeem,.. » 
(¡Yosudo!) « He jurado esa constitución 
por la cual suspirabais y seré su mas firme 
apoyo. » [Vuelve á Amparo el impreso.) 
Es inútil concluir... Estoy enterada... 
(l Nos hemos lucido !) 

Isáb. \ Oh Providencia! Yo voy á enlo- 
quecer de alegría. 

Nic. ({ Triunfaron los negros 1} 

Isab. \ Y el pobre don Agustín no sabrá 
nadal... 

Amp. Voy al momento á dar esta ventu- 
rosa nueva á mi tia y después al preso. 

Isab. ¡ Ah ! Si ; vuele usted. 

Amp* ¡Adiós, adiós! 



272 



LA INDEPENDENCIA. 



ESCENA IV. 

ISABEL, NIGANORA. 

iiob, {Ah cuánto la envidio 1 {Con qué 
placer llevaría yo ese inesperado consuelo 
á nü buen amo I 

Nic. (¿Qué será de mí? ¡Todo se lo llevó 
la trampa !) 

Isáb, Ya ve usted , doña Nicanora, que 
hay un Dios protector de los inocentes. 

Nic, Sí. (Y un demonio enemigo de las 
amas de gobierno.) Ya veo que has nacido 
de pié. 
liob. ¡Con qué impaciencia le espero 1 
Nie. Yo también... (Viremos de bordo. 
¿ He de ser yo mas realista que su majes- 
tad?) A pesar de las injusticias que me ha 
hecho, yo siempre he querido bien á mi 
amo, y aunque dije otra cosa..., por temor 
de que alguien nos oyera..., pensaba decla- 
rar en su favor... ¿Te sonríes? Digo la 
pura verdad. 

Isah. {Acercándote al baicon,) Sí, sL- 
I Quién tuviera alas!... 

Nic. Quien le hizo mal tercio fué ese 
mentecato de mi sobrino; y aun él no pro- 
cedió con mala intención , sino llevado de 
8u amor al monarca... 
Jtab, Ciertamente... 
Me, Pero ¿ quién había de presumir que 
saldría su majestad por ese registro? 
Isdb, En efecto, (i He consumo 1) 
Nic, Si yo hubiera sabido... Confieso que, 
al verme exonerada de mí empleo, no he 
sido dueña de reprimir alguna palabrilla 
picante... Tonterías que una suelta en el 
primer pronto; pero sin malicia, sin... 
Solo de boca... Yo espero que no me pon- 
drás mal con don Agustín... 

Isáb, Pierda usted cuidado. No tengo 
tan malas entrañas. Y ¿ recuerdo yo acaso 
lo que usted me ha dicho? Solo ocupa mi 
corazón el ansia de abrazar al amo gozán- 
dome en su felicidad. 

Nic, Si; ese es también mi único pensa- 
miento. Dios ha oido tus votos... y los 
mios. 

Isáb, No sabrá don Agustín lo que ha 
hablado usted en su ausencia. 
Nic, Sin saber lo que me decía. 
Itab. Por supuesto. 

Nic, ¿Sabe nunca un cristiano á qué 
atenerse en esta bendita España? ^ 

Itáb, Pero ¿olvidará el amo lo que usted 
djo en su presencia ? 



Nic, Si td intercedes por mí , espero que 
me perdone. 

Uab. Confie usted en su generosidad. 

JVtc. Sí;...y en la tuya, (i Qué papeles 
tiene una que hacer en este mundo !) 

Uab, [Sin atender á Nicanora.) Los mi- 
nutos se me hacen siglos. Si me dejasen 
salir... 

Nic. (Pero como vuelvas á caer bajo mi 
férula...) 

liáb. Oigo un rumor... Voces confusas... 
(Asomándose al balcón.) ¡ Ah ! Un tropel de 
gente que viene hacia aquí... 

Nic. (Acercándose al balcón.) ¿ Qué 
será ?.. . (¿ Si habrá venido algún contrama- 
nifiesto?) 

Isab, ¿Me engañan mis ojos? Juraría 
que es el amo... Sí; aquel es... Le traen en 
triunfo... 

Voces, (Dentro.) iVítor! ¡Viva! 

Nic ({Estoes hecho!) 

Isáb. Ya llega. tOh momento felizl 

Voces. (Mas cerca.) ¡ Viva don Agustín I 

Isáb. Corro á sus brazos. Ahora ya no 
me impedirán... 

Nic, Yo también, si me atreviera... Pero 
es inútil ; ya suben... 

Isáb. (En la puerta del foro.) La gente 
que le precede obstruye la escalera... 

Voces. (Muy cerca.) ¡Arriba con él I 

Nic. (Quisiera estar siete estados deb^o 
de tierra.) {Entra don Agustin en hombros 
de dos labriegos , precedido y seguido de 
otros muchos de ambos sexos y entre ellos 
los escopeteros,) 



ESCENA V. 

ISABEL, NICANORA, Don AGUSTÍN, 
Escopeteros, Pueblo. 

Pueblo, i Viva don AgusUn I — i Viva el 
héroe 1 — \ Viva la libertad ! 

Isáb. I Señor!... 

Pueblo, ¡Viva!... 

Agust. ¡Basta! 

Pueblo. ¡Viva el héroe! 

Agust. I Por Dios, basta! 

Nic. (Me confundiré con la plebe por de 
pronto...) 

Pueblo. ¡Viva!... 

Agust, (Con vox estentárea.) \ Pueblo so- 
berano!... 

Esc. 1". ¡Silencio, que va á echar una 
proclama! 

Agust, i No ! ^ He pedido la palabra so- 



ACTO CUARTO. 



27a 



lamente para suplicaroá que me permitáis 
apearme. Vuestros hombros me honran... 
demasiado ; pero... como no estoy hecho á 
cabalgar de esta suerte... 

Etc. 1*. Sí, si; ¡alto! 

Pueblo, ¡Que se apee! iQue se apee! 
{Desciende don Águttin al tablado,) 

Agutt, ¡Isabel! (La ahrajía,) 

Isab. I Ah, señor!... 

Agutt, ¡Hija mia!... 

Pueblo. ¡Viva Riego!— ¡Viva don Agus- 
tín! 

Agutt. (¡ Me atolondran !) 

Pueblo. ¡Viva nuestro héroe! 

Agutt, ¡ Dale ! Yo no soy héroe, ni quiero 
serlo á tanta costa. (Dando una llave á Itc^ 
bel.) Corre, tráeme dinero... (Entra Itábel 
corriendo en la hábitaeion de la izquierda,) 
Guardad ese entusiasmo y esos vítores 
para quien los haya merecido. Yo estoy tan 
inocente d^l heroísmo de hoy como de los 
crímenes de ayer. 

Pueblo. ¡Viva la libertad! 

Agutt. ¡Eso sil — Pero sea para todos; 
incluso yo , el héroe. 

Pueblo, I Viva la patria I 

Agutt. ¡ Viva i—Pero en nombre de ella , 
y de la constitución, y de la independencia 
nacional... (Totnando el dinero que le trae 
envuelto Itábel.) y de este cartucho de na- 
poleonet, dejadme en pai, ciudadanos, y no 
me hagáis echar de menos el calabozo de 
que me habéis sacado. 

Etc, 1". (Tomando el dinero,) Dice bien. 
¡Silencio! 

Pueblo, ¡Que se reparta! ¡Que se re- 
parta! 

Agutt. Si; pero lejos. Bebed á mi salud; 
pero , por Dios , ¡ lejos ! 

Ete, 1*. Ea, seguidme. 

Pueblo. ¡ Viva don Agustín ! 



ESCENA VI. 
Don AGUSTÍN, ISABEL, NICANORA. 

[Nicanora te mantiene á cierta dittancia 
como temerota de presentarte.) 

Agutt. ¡Ufl ¡gracias á Dios!... ¿Esta es 
la gloria? ¿Esta es la popularidad? ¡Ver- 
dugos!... Estoy descoyuntado. 

Itáb. ¡Pobre amo mió! 

Agutt. ; Isabel ! Vuelve á los brazos de 
tu... de tu padre, (la dbraxa otra vez,) 
(I. 



Nic. (¡Su padre! Es mucha ceguedad... 
Pero peor sena...) 

Agutt, Tú eres hi única persona que se 
ha interesado por mi... 

Itáb, ¡Oh! no, se&or. También la veci- 
na, doña Amparo... Vino aqui afligida, 
desolada... 

Agutt. ¿De veras? Por algo simpatizaba 
yo con aquella interesante joven. 

Nic, (Simpatizan... ¡Vamos!...) 

Itáb. ¡Ah! Por cierto que se dejó aqui 
olvidado el tarjetero. [Toma uno que puto 
Amparo tobre una meta cuando leyó lat 
cartat.) 

Nic. (No me ha visto todavía.) 

Itáb. Por ella supimos las ocurrencias de 
Madrid. Su criado la tri^o cartas y en una 
de ellas el manifiesto... 

Agutt, Muy oportunamente ha venido ; 
que sino, estaba en mucho peligro mi ca- 
beza. 

Itáb, ¡Eh, no piense usted ya en eso! 
(Examinando el tarjetero,) ¡Qué primoro- 
so! Voy á ver las tarjetas... 

Agutt, Los mismos que ahora me victo- 
rean me hubieran quizá arrastrado... 

Itáb, (Sacando del tarjetero un papel,) 
¡Cielos! 

Agiut. ¿Qué es eso? 

Itáb. (Llamándole aparte y habiéndole 
en voz baja,) ¡Mire usted ! (Le da el papel.) 

Agutt. ¿Qué veo? 

Nic. (¡Cuchicheos!... ¿Me estará denun- 
ciando?) 

Agutt. (Leyendo en voz baja.) « Rodrí- 
guez. — Aracena. — Juan Rodríguez. — A m- 
paro Sánchez. » 

Itáb. Con que ¿es ella...? 

Agutt. ¡Silencio! Dame eso... (Itábel le 
da el tarjetero « y poniendo dentro el papel 
qM acaba de Uer lo guarda don Aguttin.) 

Itab, i Es posible ! 

Nic. (Gomo están de espaldas no oigo ni 
veo... Ya se separan... Yo me aventuro... 
(Adelantándote. ) ¡ Señor !.. . 

Agutt. ¿Quién...? ¡Es usted! 

Nic. Doy á usted mil enhorabuenas... 

Agutt. ¿Cómo tiene usted valor para 
presentarse ante mis ojos? 

Nic. Confio en la indulgencia de mi 
amo... 

Agutt, Hace usted muy mal en confiar : 
su vil ingratitud ha llenado ya la medida 
de mi sufrhniento. 

Itáb. Perdone usted su obcecación. Está 
arrepentida. 

Agutt, No intercedas por esa mujer. 

Nic, Yo confieso mi falta; pero ¿qué 
18 



S7A 



LA INDEPENDENCIA. 



babia de bac6r? Ya no era posible encubrir 
la Terdad... La presencia del alcalde y de 
la tropa me itnpüso miedo... ; y como yo 
estaba por el derecho divino y el rey neto... 
Pero ya estoy convertida. La patria... lOh, 
la patria sobre todo ! 

Águit, Calle usted, que me da náuseas... 
{Tuviera usted al menos un poco de tesón , 
y el fanatismo excusara hasta cierto punto 
su bastardía 1 — Pero de nada le servirá á 
usted esa ridicula palinodia. 

Uáb, ¿Ni mis ruegos tampoco P 

Agutt. I Tus ruegos!... Ella no merece... 

Jes. {Dentro.) ¡Viva la patria ! 



ESCENA VIL 

IIOM AGUSTÍN, ISABEL, NIGANORA, 
JESUALDO. 



Jes. ¡Viva la constitución 1 

Agust, I Villano! ¿Tú Umbien...P 

Jes, ¡Ehl lo pasado pasado y pelillos á 
la mar. Ya somos todos iguales. 

Agust. I Iguales I ¿No hay por ahí una 
tranca? Yo te daré la igualdad... 

Jes, I Toma I el rey lo ha dicho... 

Nic. {En íX)x baja.) ¡Calla, demonio... 1 

Agust, Vuelve á tomar la puerta si no 
quieres que yo te arroje por el balcón. 

Jes. ¡Ave María! Pues aunque uno 
faera... 

Agust, {Empujándole.) {Fuera de aquí, 
pronto, fuera de aquí, y no vuelva yo á 
verte mas I 

Jes, ¡A un ciudadano I... Es una tiranía. 

Nic. ¡Por Dios, vete... I 

Agust. {Tomando una siUa,) ¿Darás lu- 
gar...? 

Jes. {Corriendo hacia el foro.) (¡Zape!) 

Isab. {Asiendo del brazo á don Agustin,) 
¡Por Dios...! 

Jes. { Volviendo la cabeza desde la parte 
exterior del foro y desapareciendo en se- 
guida.) ¡Servll<ml 



ESCENA Vm. 
DoM AGUSTÍN, ISABEL, NIGANORA. 

Agust. ¡Voto abrios!... 
Isáb, 1 Eh ! ¿Quién hace caso de nn bár- 
baro...? 



Agust. ¡Tía de Jesualdo ! Ya puede uited 
también hacer su hatillo. 

Nic. ¡Señor! 

Agust. ¡No hay que replicarme! 

Isab, {A Nicanora aparte.) tletírese Ue- 
ted ahora. Ya se le pasará ei enojo, y 
luego... 

Nic, Bien; si. (¡Ah, los negros, los ne- 
gros!) {Entra en la habitación de la dere- 
cha.) 

ESCENA K. 
Don AGUSTÍN, ISABEL. 

Isáb. Me da pena... 

Agust, Si me hablas una sola palabra en 
Id favor, rifto contigo también. 
Amp. {Dentro.) ¿Dónde está...? 
iMobé E8 dona Amparo. 



ESCENA X. 
Don AGUSTÍN, ISABEL, AMPARO. 

Amp, ¡Oh, don Agastinl 

Agust, ¡Señora...! 

Amp, Reciba usted mi parableoi.. 

Agust, Gracias. ¡ De bueno me he libra- 
do! 

Amp, Yo iba á llevar á usted la buena 
noticia... 

Agust, Lo estimo en el alma. 

^ffip. Y en el camino he sabido que 
mientras yo fui á mi casa... 

Agust, Sí, me han traído á la mía en 
volandas. 

Amp. Es buena gente la de este país... 

Agust, ¡ Reniego de su bondad ! Por poco 
no me estrujan... Esto me tiene de tan mal 
humor... 

Amp. Pero el placer de verse libre... 

Agust, Sí; para que todo bicho viviente 
abuse de mi paciencia. ¿Sabe usted que 
desde que vine de Madrid todo se me ha 
vuelto contratiempos, sinsabores, xoso- 
bras...? No he tenido hora buena. ¡Hasta 
haberme endosado un párvulo, hijo de pa- 
dres anónimos...! ¡Vive Dios!... 

Amp. (¡Ay triste!...) 

Isab. ¡Señor!... 

Agusu ¡Galla tú! (Se inmuta...) ¿No 
sabía usted la gracia? 

Amp, Yo... no, señor. (No me atrevo á 
mirarle.) 



ACTO ÚOAMO. 



275 



ágm, t^'htTetoftiátéinismedidaspara 
tpie en adelante ningún alttia de cántaro 
me vuelva á incomodar. Por primera pro- 
Tidencia toy á plantar á ese cachorro en el 
camino real. 

Ámp. {Con un grito involuntario.) \ Cle- 
loal ¿Tendrá usted corasen...? 
Isab. ¡Cómo! ¿Usted...? 
Agust, {En voz baja.) Galla. Es por pro- 
haría. {A iimporo.) Acuse usted á la madre 
que le ahandonó ; á mí ¿por qué ? Yo puedo 
aspirar á tener hijos propios y no quiero 
prohijar los ajenos. — Voy ahora mismo... 
Amp, ¡Ohl deténgase usted. ¡Uoa cria- 
tura inocente!... Aunque comprometa mi 
honra yo le recogeré si usted le desampara. 
Itab. (Oyó el grito de la naturaleza.) 
Agust, (Aparte á don Amparo.) ¡Bien, 
señora! No esperaba yo menos... Ese arran- 
que de ternura... {Bajando mas la rojr.) 
maternal... 
Amp. ¿Qnéoigo? 

Agtut. Me desarma , me conmueve. 
Isab. (La pobre se turba... | Qué amarga 
situación !) 

Agust, {Enseñando á Amparo el tarje- 
tero.) ¡Mire usted! 

Amp. ¡Ahí El tarjetero... Olvidé... ¡ Ah, 
señor don Agustín 1 Soy mas digna de com- 
pasión que de castigo. No me desprecie us- 
ted. ¡De rodillas se lo ruego ! (Se arrodilla 
sin permitir que don Agustín la levante.) 
Agust. ¡Señora !... 

Amp. Yo amaba á un oflcial... íbamos á 
casarnos: solo faltaba la real Ucencia.— Sus 
súplicas..., mi amor... ¡Ay desventurada I... 
Le destinaron á otra guarnición ; partió cou 
8U regimiento; después... ¡ Dios mió! So- 
brevinieron las ocurrencias de la Isla... 
Supe que había muerto en una acción... Ya 
no vela medio de evitar mi deshonor... La 
sociedad no perdona nunca á una pobre 
mujer desvalidad... ¡ Oh ! Si abusé de ia 
generosidad de usted no fué por falta de 
entrañas ; al contrario... Pero .. La ver- 
güenza... Mostrar á mi hijo, y no poder 
decir : tiene un padre... 

Agust. Kazon mis para que tuviera una 
madre. 

Amp. Nunca he dejado de serlo; ¡ Dios 
lo sabe ! Pero desde ahora lo sabrá también 
el mundo. Perezca nü reputación, pero no 
vuelva yo á temblar por el hijo de mi vida, 
vamos... 
Juan. (Dentro.) ¡ Don AgusUn ! 
^gust. ¿ Quién viene ahora... ? 



ESCENA XI. 



Don AGUSTÍN, ISABEL, AMPARO, 
Don JUAN. 

Juan. {Vestido de labriego.) Vengan esos 
brazos. (Se abrazan.) 
Agust. {Oh, amigo! 
^^' ¿Qué voz...? 
Isáb ¡El capitán 1 
Amp. ¡Diosmio...! ¡Juan! 
Juan. ¿Quién...? ¡Amparo! [Amparo y 
don Juan se abraxan.) 
Agust. ¡Cielos I ¿Será...? 
ísáb. ¿Es este...? 
Amp. ¡ Mi único amor ! i Mi esposol 
Juan, i Eres tú ! ; Oh gozo Inefable ! 
Agust. ¡Quién diría... I 
Iscib. ¡ Yo lloro de placer ! 
Amp. Te lloraba muerto... 
Juan. Sí : desesperaron de mi curación. 
— Fugitivo, perseguido..., no tuve medio 
de hacerte saber... Pero... Yo esperaba... 
No me atrevo á preguntarte... 

Agust. Sí, señor, con toda felicidad: un 
niño muy guapo y muy rollizo. 
Juan. ¡ Amparo ! 

Agust. Yo lo he sido del padre y del hijo : 
y por poco no me cuesta la torta un pan. 
Juan. \ Tantas dichas á un tiempo I 
Agust. Corra usted á besar al nene. 
Abajo... 
Isáb. Yo guiaré... 

Amp. Es inútil : sé donde está. ¿Acaso 
he dejado yo de velar por él ? Volemos. 
{Amparo y don Juan, abrazados, se van 
corriendo por el foro.) 



ESCENA XII. 
Do« AGUSTÍN, ISABEL, NICANORA. 

Agust. \ Cuántas vicisitudes... : Yo voy á 
perder el juicio... {Sale Nicanora con un 
hatillo debajo del brazo.) 

Nie. {Lloriqueando.) Perdóneme usted , 
por amor de Dios, las ofensas que... 

Agust. ¡Nada de jemeques! (¡Ahora se 
hace la mojigata !) 

Nie. (¡No amaina I) Quede usted con 
Dios... 

Agust. {Con sequedad.) Vaya usted con 
Dios. 

Isab. Basta de rigor. Ella se enmen- 
dará... 

Nie. Sí; yo hago firme propósito... 



276 



LA INDEPENDENaA. 



Águtt. En hora buena; pero cúmplado 
usted lejofi de mí. 

liab, \ Ah , señor ! ¿ No quiere usted con- 
cederme la única gracia que le he pedido? 

Águít, No te canses; to que es tenerla 
en mi casa , aunque se empeñe el mundo 
entero... 

Nic, (No hay remedio, i Troné 1) 

Agust, Sin embargo , en consideración á 
sus largos servicios... , buenos ó malos; y 
á que intercedes tú por ella , la jubilo con 
cinco reales diarios. 

Nie. (Del mal el menos.) 

Águtt, Pero que se los coma lejos de aquí 
con su Jesualdo ó su demonio. Ya no nece- 
sito ama de gobierno. 

Nic, Pues ; lo será Isabelita... 

Agtuu No, señora. 

Nic. Pues ¿ por qué... P 

AgtuL Por que me caso. 



ESCENA Xffl. 

Don AGUSTÍN, NIGANORA, ISABEL, 
Don iUAN , AMPARO. 

Nic, ¡Ah ! i Ya! {Señalando á Amparo,) 
Esa señora será la novia. 

Agust, Cierto. 

Nic, (La vecina me ha vengado. ¿No 
dije?...) Celebro... 

Agwt, Y este caballero es el novio. 

Nic, ¿Caballero? i El...! ¿Cómo...? 

Agust, Es el capitán de ayer... 

Nic. I Calle 1... Con que... Pues... ¿y 
usted? 

Agtut, Yo soy el otro novio. Son dos las 
bodas. 

Nic. Basta. Comprendo... (¡Sucumbo 1) 

Agust. Y si la bella y virtuosa Isabel, que 
ya me ha dado poderes para disponer de su 
mano... 

Isab. ¡Señor I... 

Agwt. No desdeña la mia... 

Nic, (¡Perezco!) 



Jsab. \ Señor ! ¿Puedo yo merecer tanta 
honra..., {Bajando los ojos) tanta feli- 
cidad? 

Agust. ;No has de merecer , ángel mío? 
Yo soy el que dudo ser digno de tu ooraion 
y de tu mano. 

Isab. El coraion... ya era de usted; la 
mano... aquí está. 

Agtut, {Ahraxdndola,) ; Hechicera I 

Nic. ({Mal provecho te haga!) 

Agust, Amigos mios , sean ustedes mis 
huéspedes hasta que se celebren en esta 
quinta las dos bodas. 

Juan. Con mocho gusto. 

Amp. {Abrasando á Isabel.) ¡Isabel! 
¡ Cuánto me alegro... 1 

Agust, Y pues hoy es dia de gracias, per- 
mito á Nica... ; á doña Nicauora que dis- 
frute de la 0esta... 

Nic, De ningún modo. Prefiero eotrar 
desde ahora en el goce de mi jubilación. 
Yo ya estoy aquí de mas. Enviaré por los 
cofres... 

Agust, Como usted quiera. 

Nic, (¡La fiesta! ¡Para mi seria un su- 
plicio!) ¡ Ahur!... (¡Voy trinando, rechi- 
nando, rabiando 1) 



ESCENA ULTIMA. 

Don AGUSTÍN, ISABEL, AMPARO, 
Don JUAN. 

Agtut. Tomemos ahora algún refrigerio 
y brindemos á nuestra próxima ventura... 

Juan. ¡ Y á la libertad y la independencia 
de la patria! 

Agtut. A la de la patria , sí ; pero á la 
mia..., renuncio generosamente. Creí go- 
larla muy completa, y he sido el Juguete 
de todo el mundo. ¡ La independencia !... 
Por librarme de Jesualdos y Nicanoras iría á 
buscarla en los desiertos...; pero tú, niña 
hermosa . tú me reconcilias con la sociedad. 



iCüIDADO CON LAS AMIGAS! 



COMEDIA EN TRES ACTOS, 



E8TRKKAD4 KM EL TEATRO DEL PlfzIGIPB EL DÍA 33 DE lETIEXlHE DE 1844. 



La condesa. 
BUFINA. 
IRENE. 
El CONDE. 
Don NAZARIO. 



Don ALEJO. 
Don MARTIN. 
Un Criado. 
Mascaras. 

Mozos DB CAFA. 



L» €M«Bi m MI Madrid. 



ACTO PRIMERO. 

Sala da daicanfo an on baila públteo da matearas, 
eon pnarta á la dareeha da loa aoioraa , qaa aa la dal 
locador, y otra k la iiqalarda , qaa coodaoa al aai- 
blfA : aail»as eon loa rótoloi eorraapODdIeBtas El 
foro deja var qd paalllo , qaa por la deroeba gala 4 
la poarla da la aacalera . y por la liqatarda é los 
saloaaa dooda se baila. Al la?antarsa al taloD , al- 
fanas Bascaras alra?l««aB al pasillo da darecba k 
itqalarda; otras, Tlnlando ao diraoelon opaasla, 
pasan dasda al foro al proaeaalo y dasaparaeea ba- 
llieiosas por la pvarU da la Uqaierda. Datrás da las 
Altlmas llofao y se slaoUn la ooodaia t Rafloa. La 
priinara liara doailaó aaoanado con eapocba : la 
saffBiida asi* raiUda k la cbinesca , y anbas coa ca- 
lau. La mAsfoa loea dantro , á lo lajos , rifodon. 



ESCENA PRIMERA. 

La condesa, RUFINA.^ 

Cond. Rufina , estoy sofocada, 
Aburrida , harta de baile... 



Ruf. { Ahora que 66 va animando 

Y promete ser brillante !... 
Cond. Pero \ si no me divierto ! 

I Si, al contrario , mis pesares 

Se aumentan...! lY hace un calor !.•• 

Yo quisiera retirarme. 

Ruf. I Eso es ! t Volverte á encerrar 
Antes que los gallos canten 
En tu caserón sombrío ' 
Que tiene honores de cárcel ! 
No en el lecho solitario 
Esperes que el sueño embargue 
Tus tristes ojos. Sus dones 
Niega Morfeo implacable 
A la Joven infeliz 
Que, empeñando en los altares 
Su libertad y su fe , 
Sola y desamada yace 
Sin parabienes de esposa 

Y sin delicias de madre. 
Necia serás, cara amiga, 

Si joven , hermosa, amable «... 

Y condesa , que hasta el título 
Es circunstancia agravante , 



278 



i CUIDADO CON LAS AMIGAS I 



Te resignas á yirir 

En soledad perdurable. 

¿Y por qué? Porque un marido 

Veleidoso, botarate, 

Te desdeña, te abandona... 

Y porque sufras y calles 

Y en un rincón te consumas , 
¿Se corregirá? ¡Qué dlantre!... 
Diviértete, rie, baila, 

Sé coqueta, sin ser frágil. 
Solo asi será posible 
Que del letargo le saques. 
Hay marido tan idiota 
Que no sabrá lo que vale 
Su mujer mientras no vea 
En torno de ella un enjambre 
De moscardones que le hagan 
Rabiar de zelos aparte. 
Cond. Zelos suponen amor, 

Y el conde no me ama. En grave 
Compromiso he puesto ya 

Mi opinión , y semejantes 
Ardides , sobre arriesiíados , 
Repugnan á mi car:icler. 
i Engañar á mi marido... I 

Ruf. Mientras la ley no quebrantes 
Del honor, y Dios me libre 
De consejo tan culpable , 
Ese engaño entra en el número 
De los pecados veniales. 
Algún día el mismo conde 
Lo agradecerá , pues nace 
Del tierno amor que te inspira , 
Aunque tan mal te lo pague. 
El engañado no es él 
En Tii;or, sino tu amante ; 
Ese pobre don Nnzarlo, 
Que en tus negros ojos arde 
Aun sin ver el cielo hermoso 

De que son astros radiantes. 
Cond. Yo no quisiera engañar 

Ni á mi marido ni á nadie. 

Ya , por seguir los consejos 

De usted , demasiado fácil , 

En otros bailes de máscaras 

Escuché sin enojarme 

Sus lisonjas, y tai vc2 

Mi boca , animada al fraude 

Con la careta , soltó 

Alguna imprudente frase 

Que hará formar á ose joven 

MU castillos en el aire. 
Ruf. Y no olvides que anteayer 

Lo prometiste mostrarle 

Esc peregrino rostro 

Sin eclipses ni celajes. 
Cond, No lo haré. Estoy pesarosa... 

Pudiera tener fatales 



Resultas mi complacencia. 
Si el conde lo sospechase... 
Si viene al baile y me ve... 

Ruf, ¿Qué ha de venir? Él no sale 
De sus guaridas... Y dado 
Que venga y aquí te halle , 
¿Con qué ley , con qué derecho 
Se atrevería á culparte? 
¿Acaso su señoría 
Se ha impuesto vida de fhüle 
Recoleto? Él se divierte 

Y triunfa y goia... 

Cond. No obstante... 

Ruf, Entre marido y miijer 
Los derechos son iguales. 
¿ Eres acaso su esclava? 
¿ Estás en Madrid , ó en Tánger? 

Cond. Mas venir sin su permiso... 

Ruf. ¿Cómo pedírselo si hace 
Veinte dias que no ves 
Aquel gesto de vinagre? 
Se retira con el alba... 
Si no duerme en otra parte; 

Y hay diez puertas de por medio 
Desde tu alcoba á su catre ; 
Come en el Casino, cena..! 
Dónde y con quién ¡ Dios lo sabe! 
¿Y aun gastas contemplaciones 
Con un hombre tan infame? 
Otra en tu lugar... 

Cond. Primero 

La luz del cielo me falte 
Que yo olvide mis deberes. 

Ruf, Pero... (Yo haré que resbales.) 
En quitarte la careta 
No veo un crimen tan grande.— 

Y además , en mi concepto , 
Es ya excusado que guardes 
El incógnito. 

Cond, ¿Por qué? 

Ruf. Porque ya sabrá la calle 

Y la casa donde vives 
Don Nasario. 

Cond. ¡ Dios me salve I 

{levantando^*) 
¿Le ha dicho usted...? 

Ruf. No por cierto; 

{Levantándose,) 
Pero en la noche del martes 
Nos siguió... No faltará 
Quien en tu casa le instale... 

Cond. i Ah ! no le recibiré. 

Ruf. Entonces son nuestros planes 
Inútiles. Si tu esposo 
No ve un galán que le alarme... 

Cond. ¿Qué adelantamos con eso? 
Que haya entre los dos un lance.*. 



ACTO PRIMERO. 



379 



Attf. No lo creas. Nuestro amigo 
Es cauto y no dará margen... 
Peor será que burlado 
En sus esperanias... 

Cond» ¿ Cueles? 

Yo no le he dado ninguna. 
Le he prometido tn\arla})le 
Amistad, y nada mas. 

üttf. Con la amistad hay bastante... 
( Por ahora. ) 

Cond, Y, según veo, 
Se la he prometido en balde. 
¡Todavía no ha venido ! 

Ruf, (Le echada menos... ¡Me place!) 
¿ Qué sabemos si un obstáculo 
Imprevisto...? Es muy probable 
Que ande por esos salones 
Buscándonos. ¿ Y tan fácil 
Te parece en medio de esta 
Babilonia columbrarle? 
Él daría con nosotras 
Sí supiera los disfraces 
Que vestimos. (Ya está en autos.) 

Cond. No ; diga uSted que inconstante 
Anda tras otra... i Me está 
Bien empleado el desaire 
Que me hace sufrir 1 

Ruf. ¿M^U»? 

Cond, ¿Yoselos..,? iQuédiapiftt»! 

Ruf. ¿Si te habrás enamimáii 
De verai.«.l 

Cond, Cruel ultraja 
Me hace usted solo ea penaar... 

Ruf, (Esto marcha.) No te enftidea... 
Es una chanza... 

Cond, Confieso 

Que mi amor propio se abate 
Al verme burlada asi ; 
Mas , por otro lado , oast 
Me alegro... 

Ruf. Ya , pero. .. Calhi , 
Que allí viene el badulaque 
De mi consorte. Si ha visto 
Al caballero galante, 
Él nos dirá... 

Cond, Bien... Yo voy 
Al tocador á quitarme 
La careta , que me abraso... 

Ruf. Sí. Te esperaré... No tardes. 
{Entra la condesa en el tocador, y Uega 

don Alejo jfor la puerta del ainbigii[) 



ESCENA II. 
RUFINA, Don ALEIO. 

Alejo, Me alegro de hallarte. ¿Ydónde,..? 
{Sin disfroM.) 
¿ Qué has hecho de la condesa ? 

Ruf. Allí. 

(Mostrando la puerta del toca4or,) 
¿Qué hay? 

Alejo, t Una futesa I 

Acabo de ver al conde. 

Ruf, ¿Aquí? ¿En el baile? 

^lejo. Sí. Apriaa, 

Dila... Temo una refriega 
Conyugal, un... No me llega 
A las carnes la camisa. 

Ruf. ¿Viene furioso? 

Alejo. Al contrario. 

Le he visto en el ambigú... 

itti^. ¿Conquián? 

Alejo. ¿Lo creyeras tú? 

Con el mismo don Nazario. 

Ruf. Su oculto rival. ; Divino I 

Alejo, I Lo aplaudes! 

Ruf. iChit!... No alborotes. 

Alejo. ¡Gran Dios I... Se han becho aji- 
gotes 
Esta tarde en el Casino. 

Ruf, ¿Cierto? 

Alejo. I Ay mal acquicitado 

Marido! ¡Hará buen papel 
El pobre! 

Ruf. ¿Porqué? 

Alejo. I Ay de aqutl 

Que nace... predestinado! 

Ruf, Tal suerte no te depara 
El cielo. Tu garantía 
Es mi virtud. 

Alejo. Sí, alma mía. 

( I Y lo horrendo de tu cara 1 ) 
Si el nuirido y la mujer 
Se encuentran , ¡ pobre sehora! 

Ruf. ¿ Sabe qae está aquí? 

Alijo. Lo ignora, 

Mas la puede conocer. 

Ruf. No creas... 

Alejo. La noche es larga. 

Alguna imprudencia harán 

la dama ó el galán. 

Yo temo... El diablo las carga. 

1 Válgame Comelio Agripa!... 

Ruf. ¡Bá! 

Al^o. No habrá quien le apacigüe... 
Ruf, ¿Qué mal hay en que averigüe 
Que su mujer se emancipa? 
Alejo, i Ahí es un grano da trigo !•.• 



280 



I CUIDADO CON LAS AMIGAS 1 



Cuando él la jatga durmiendo... 
Bu/*. ¿Es algún delito horrendo 

Venir á un baile,... y conmigo P 
Alejo. Has si acechando á la belhi 

La Te con nn camarada... 

Ruf. Cuando la vea obsequiada 
Hará ñus aprecio de ella. 

Alejo, O airado contra los dos 
Hará una de... 

Ruf. ¡Boberia! 

Los maridos son hoy dia 
Unos benditos de Dios. 
Espiar con fiero encono 
Los pasos de una consorte 
Solo lo hacen ya en la corte 
Los maridos de mal tono. 
Tu glorioso antecesor 
t Dios le dé eterno descanso! 
No fué , á Ja verdad , tan manso. 
I He tenía tanto amor !... 
Y annque tenía buen físico , 
Solo porque dio en celarme 
Suspicaz como un gendarme , 
Ei infeliz murió tísico. 

Alejo, Requieseat in pace , amen, 

Ruf. No des tú en esos extremos... 

Alejo, No tal. (i Cespita 1 Veremos 
Quién mata primero á quién. ) 
Mas creo, con tu permiso, 
Que es una idea maldita 
Poner á la condesita 
En tan grave compromiso. 
¿ Por qué la quieres tan mal? 

Ruf, ¿Yo? Al contrario. Soy su amiga., 

Alejo, lY manejas una intriga 
Contra el lazo conyugal ! 

Ruf. Tal es mi idea, en efecto. 
Mas no es ese matrimonio 
El que yo doy al demonio. 
Sino otro que está en proyecto. 
Amante de cierta Irene, 
Mas presumida que bella , 
Quiere casarse con ella 
Nazario , y no me conviene. 

Alejo, Es extraña antipatía... 
c Y está aquí la novia ? 

Ruf. No. 

En Valencia la dejó. 
Paisana y amiga mia... 

Alejo. ¡Amiga , y pones estorbo 
A su bodal 

Ruf. ¡Boda aciaga! 

Alejo. Tu amistad es una plaga 
Peor que el cólera morbo. 
«Qué mal te hace esa doncella 
Para perseguirla así? 

Ruf. Nazario me quiso á mí 
Antes de adorarla á ella. 



Alejo. (Sin duda no estaba cuerdo 
Cuando... ) 
Ruf. \ Qué infame traición I 
Alejo. Pero... 

Ruf, Fué en otra fundón 

De máscaras. ¡Bien me acuerdo ! 
Tributó lisonjas mil... 
Alejo. ¿A tu cara? 
Ruf, A mi careta. 

Le prendé por lo discreta 
Y por mi talle gentil. 

Alejo. ¿Por tu talle gentU? ¡Callel 
Conque... ¡Es cosa singular...! 
Ruf. Lnego he dado en engordar... 
Alejo. Con que ¿tú has tenido... talle? 
Ruf. ¿De mis carnes te lamentas? 
Alejo. No. Justamente ( ay de mí ! ) 
Lo que mas me agrada en tí 
Es lo pingue... (de tus rentas.) 
Mas después del arrebato 
Del amor que le inspiraste , 
¿Cómo dio con él al traste 
Otra ciudadana? 

Ruf. ¡Ingrato! 

Solté demasiado presto 
La careta... 
Alejo. (Ya, y del susto...) 
Ruf. Y tuvo el pésimo gusto 
De no gastar de mi gesto. 
Alejo. ¡ Enorme agravio ! 
M' Sin duda. 

Con Irene se encariña 
Después, y opta por la niña 
Entre la niña y la viuda. 
Alejo. Yo lo aplaudo. 
W* ¡Que eso digas! 

Alejo. Sin su inconstancia y su olvido 
¿Seria yo tu marido? 
( ¡Oh pobreza , á lo que obligas !} 
Ruf. Dejando luego en Valencia 
A su presunta consorte. 
Vino Nazario á la corte 
A litigar una herencia. 
De las márgenes del Túria 
Yo también lejos me fui , 
Llevando grabada aquí 

(Con la mano en el pecho.) 
La memoria de mi injuria. 
Te vi... 
Alejo. (¡Oh Dios!) 

Ryf. Fuiste mi amante... 

Alejo. Es verdad. ( ¡ Hado tirano ! ) 
Ruf. Pediste mi blanca mano... 
Alejo. Cierto. (¡Qué no haránn cesante! ) 
Pero ese afán temerario 
Contra la ajena alegría... 
¿Será que amas todavía 



ACTO PRIMERO. 



381 



Al amigo don Nasario? 

Ruf» Tras de lección tan amarga , 
¡Yo amarle 1... No. Mi ojeriía... 

Alejo, Bien: eso me tranqaülxa. 
( ¡ Llevaré solo la carga ! ) 

Üu/T Antes mi Tital estambre 
Corte el cielo... 

Alejo. ¡Oh! no sospecho... 

Ruf. Que yo quebrante... (¡Oh despe- 
cho!) 

Alejo. Ni yo... (i Lo que puede el ham- 
bre!) 

Ruf, Tú serás mi única prenda. 

Alejo, Sin tí no me alegra nada. 
( ¡ Oh juventud malograda ! ) 

Ruf, ( I Oh mal empleada hacienda I ) 
Ahora bien , pues en la feria 
Quien ganó mas de los dos 
Fuiste tú , pues... 

Alejo. (¡Justo Dios!...) 

Ruf, Te saqué de la miseria... 

Alejo. ( ¡ Me lo echa en cara ! ) 

Ruf. Es preciso 

Que en darme gusto te afanes 
Y me ayudes en mis planes. 

Alejo. Bien ; dime... ( ¡ El diablo loquiso !) 

Ruf, ¿Eh? 

Alejo. Nada. Di... 

Ruf, Es menester 

Que sepa el conde de tí... 

Alejo. ¿ Qué ha de saber ? 

Ruf, Que está aquí 

Disfraxada su mujer. 

Alejo. ¡ Dar yo un cuarto al pregonero... ! 

Ruf, Si ; y dile el traje que lleva. 

Alejo. ¿Cómo quieres que me atreva...? 

Ruf, Yo lo exijo ; yo lo quiero. 

Al^o. Habrá un escándalo aquí... 

Ruf. Eso es lo que yo deseo. 

Alejo, ¿y qué digo al chichisveo?...' 

Ruf. A él , nada ; al marido , sí. 

Alejo, Pero, hija, es cosa cruel... 

Ruf. Sin hacer una que suene 
¿Cómo ha de saber Irene 
Que don Naiario es inflel P 

Alejo. Te soy en todo obediente , 
Pero en eso... 

Ruf. ¿No? 

Alejo. fiamas! 

Ruf. jNoPTú te arrepentirás 
De no ser condescendiente. 

Al^o. jCómol... ¿Qué atroi pensa- 
miento 
Me anuncias... ? ( ¡Virgen María !) 

Ruf. ¿Cuál? \ Infeliz 1... Todavía 
No tengo hecho testamento. 

Alejo. \ Basta! Iré... (Me desconcierta 
. Su amenaxa vengativa. 



¡Haber de aguantarla viva 
Para no heredarla muerta! ) 

Ruf. 4iLo harás? 

Alejo. Sí, tesoro amado. 

Ruf, Pues anda... 

Alejo. ( ¡ Horrible sorpresa ! } 

Ruf. Voy yo á ver á la condesa, 
Que ya tarda demasiado. 
(Cesa ¡a música. Circulan algunas masca'- 
ras de una parte á otra,) 



ESCENA UL 
Don alejo. 

¡Cómo abusa mi mujer 
Del poderoso ascendiente 
De BUS riquezas ! ¡Oh Alejo ! 
¡ Oh boda ! ¡ Oh menguada suerte ! 
¿Y qué he de hacer ? No ha testado 
Todavía... ¡y es estéril! 
Ella, amen de lo jamona, 
Es fea como una sierpe, 

Y la maldita de Dios 
Está mas fea cien veces 
Con su vestido chinesco 
Cargado de perendengues; 
Pero ¿hay fealdad mayor 
Que mi pobreza solemne? 
Dice el proverbio latino : 
Necessitas earet legis; 
Esloes, ¡la necesidad 
Tiene una cara de hereje !... 
Avisaremos al conde... 
Pero ¿he de ser yo tan débil 
Que á servirla de instrumento 
En sus rencores me preste? 
No ; aunque mafiana me arañe 

Y después me desherede , 
Yo no voy con ese chisme 
Que puede tener crueles 
Consecuencias. Al contrario ; 
Pues al oficio de fuelle 

Me obligan las circunstancias , 
Diré á don Nazario... Él viene. 
( Llega don Naxario , sin disfraz , por la 
puerta de la izquierda.) 



ESCENA IV. 
Don ALEJO , Don NAZARIO. 



Alejo, ¡Nazario! 

Nax. ¡Alejo! 



Wí 



I CUIDADO CON LAS AMIGAS! 



Alejo, ¿Y el conde? 

Naz. Ahí queda en el ambigú 
Embromando á una beata. 

Alejo, ( i Es mucha beatitud 
Lasu^a!) 

Naz, Yo estoy penando 
Por no haber hallado aún 
A mi incógnita bellexa. 

Alejo. \ Belleza I ¿La has viato tú 
La cara? 

Naz. No , pero un ángel 
Debe de ser ; el non pltu,., 

Alejo. Quien de máscariis se 0a 
Puede jugar un albur 
Peligroso. (Si pudiera 
Disuadirle... ) 

Naz. Eso es según. 

Hay indicios que no mienten. 
Su voz, su cabello, su... 

Alejo. ¡Nazario! 

Naz. Su lindo pió , 

La viveza no común 
De sus ojos ; todo anuncia 
Gentileza y juventud. 

Alejo. Con todo eso puede W 
La imagen de Belcebú. 

Naz. Aunque resultase fao 
Su rostro dándole á li}« , 
En su gracia peregrina 
No hay careta de tisú , 
Y esto me basta. -^ Además i 
Su compañera... 

Alejo, (lYQüoruzI) 

Naz, Me ha dicho : qo la hay mas b^la 
Desde Cádiz hasta Iruq, 

Alejo. Su amiga puede mentir. 
Ello es que el lindo querub 
Se obstina en guarda^ su incógnilD, 
Con verosimilitud 
De que teme que al mirarla 
Te alejes diciendo ¡ Puf I 

Naz. No ; que me tiene jurado 
Por el firmamento azul 
Satisfacer esta noche 
Mí amante solicitud 
Apartando de su rostro 
El tenebroso capuz. 

Alejo. (Tocaremos otra tecla.) 
¿La amas? ¡Válgame Jesús!... 
¿ Y por una enmascarada «. 

Llorará tu ingratitud 
La otra pobre...? Si lo sabe 
La va á dar un patatús. 

Naz. ¿Cómo !... ¿ Quién te ha dicho... ? 

Alejo. Todo 

Se sabe. Ni Mahamud 
Hiciera otro tanto. ¿Juegas 
Con dos barajas , tahar f 



Si ; en la tierra que produce 
La chufa y el allramus 
Tienes una novia... 
Naz. Cierto, 

Y al fondo del ataúd 
Llevaré el tierno cariño 
Que me inspira. 

Alejo. t Hem 1 ... No hay tus , tus. 

Naz, Mas ¿qué quieres? Uno es joven , 

Y entre tanta multitud 
De objetos... Era preciso 
Dejarse uno en el baúl 
Los sentidos... Mi pareja 

Tiene un no sé qué... , una... , un... 

Alejo. La conciencia no te deja 
Hablar con exactitud. 

Naz Me han cogido entre sus redes 
Las dos... 

Alejo. Si; como á un atún. 

Naz, Estoy citado ; me espera; 

Y sí ahora digo no hay mus, 
Dirá que soy un villano, 
Un idiota, un avestruz.— 
¿Dónde está? Tú la habrás visto... 

Alejo, Allí está. 

{Mostrando el UKod^, ) 

Naz. Vuelo... 

Alejo, I Quietud I 

Espérala.— Y te prevengo 
Que , si no miente el ruQ , pin . 
Hw,.. 

Naz. ¿Qué? 

Alejo, Moros en la costa. 

Naz, ¡ Moros 1 ¿Qui^n.,.? 

Alejo, \ Guarda el \t$iml 

Aquí al marido nos trajo 
No sé qué viento del sur 
O del norte... 

Naz^ iOigal {El marido...! 

Alejo, ¿Le conoces? 

Naz, Yo no; ¿y tú? 

Alejo, De vista. (Salvarle espero > 
Si el cielo me da salud , 
Sin nombrarle.) {Oje avizor! 
Si bailando nn padedú, 
O en dulce amorosa plática 

Y en voluptuosa actitud 
Os sorprende, estrepitoso 
Tronará como un obús. 

Naz» Ya estaremos con cuidado... 

Al^o. Yo no obro con rectitud. 
Siendo del gremio , con él 
Debo hacer causa coman; 
No contigo. I Así va el mundo 
Aquí , en París y en Corfú ! 

Naz. Muchas gracias... A pn^sito, 
No me has presentado aún 



ACTO PAIMEIia 



asa 



A to mujer. 

A lejo. ¿ Presentártela ? 
I Eso quisieras, g^indul I 

Nax. d Es bonita? 

Alejo, Pasadera... 

( Para hacer 4 un niño el bú. ) 

Naz, ¿Ha venido el baile? 

Alejo. No. 

Lo reprueba su virtud. 

Nax. Iré á ponerme á sus pies. 
¿Dónde vives? 

Alejo. Lejos..,(|*llumi 

¿ Quién presenta aquella cara... P) 

Nax. No creas... 

Alejo. Ya sale. . Abur. 

( Vase por la puerta de la izquierda. ) 



ESCENA V. 
La condesa, BUFINA, Dqn NAZARIO. 

Ruf, ¡Mírale! ¿No te lo he diehoP 

{Aparte con la condesa. ) 
Alli está tu don Nazario. 
Lo ofrecido es necesario 
Que se cumpla. 

Cotid. i Qué capricho ! .. . 

Tiemblo... 

^^fi I Por qué? Me consumes.., 

Saz. i Gracias á Dios que U vi ! 

( Acerofindo9§. ) 
Ya no vivía sin ti. 

Cofid. No soy yo la que presumes. 

( Con voz fingida. ) 

Naz. No me lo niegues falai. 

Huf. ( t Bueno ! SI Alejo previno 

( Apartándose un poco. ] 
Al conde... ) 

Naz. Yo te adivino 

Al través de tu disfraz. 
Muéstrame tu cara... ¿Quieres 
Que te lo ruegue de hinojos? 

Cond. ¡No! 

Naz. O guarda también los ojos 

Con que el corazón me hieres. 

Cond. ¿S{P Pues adiós... 

Naz. i No te apartes! 

Tu voi... 

Cond. La finjo. No soy... 

Naz. Lo mismo la finges hoy 
Que la fingías cl martes. 

Ruf. (Mas quizá á mover un cisma 
MI marido no se atreva. ) 

Cond Es cncanosa esa prueba. 

Naz. I Si digo que eres la misma ! 



Cond. ¿Quién te lo ha dicboP 
Naz. Mi fe. 

Ruf. (Mejores... Si; me resuelvo...] 
Adiós... 

( A la condesa fingiendo otra voz.) 
Cond. Mira... 

Ruf. Pronto vuelvo. 

(Yo misma se lo diré. ) 

( Vase por la izquierda 4el fi^fo.) 



ESCENA VI. 
U CONDESA, Don NA^^ARIO. 

Cofid. ¡Oye! 

( Queriendo seguir á Rufina^ ) 

Naz. (No I ¡ Dejarme alpi4tfi|... 

[La detiene asiéndola d§ unñ mano.) 
Fia en mi. Soy caballero. 

Cond. Suelta... 

Naz. Cúmpleme primero 

La palabra que me diste. 

Cond. ¿La palabra que te di? 
I Mentira I 

Naz* I Oh 1 no me destroces 
El alma... 

Cond. NI me conoces 
Ni yo te conozco á tí. 

Naz. A ml vista no se escapa 
Tu talle, aunque tú lo niegues 

Y aunque lo ocultan los pliegues 
Del dominó que lo Upa. 

En el mas ligero esguince 
Veo tu garbo y tu brio, 
Que loa amantes , bien mió, 
Tenemos ojos de lince. 

Y si esta virtud me apropio, 
Harto lo demuestro... 

Cond. ¿En qué9 

Naz. En que para ver tu pié 
No he menester microscopio. 
¿Y qué nariz equivoca, 
Donde no hay clavel ó nardo , 
Con otro aliento bastardo 
El aroma de tu boca ? 

Cond. Ja , ja. .. ( Olfato singular ! 

{Riéndose.) 

Naz. No te rias de mi frase. 
Aunque ciego me quedase ^ 
¿Y qué mas ciego he de estar T — 
Diría yo sin preámbulo , 
Estando tú en el recinto , 
¡Vedlaaquí!... 

Cond. Ya; por Instinto... 

Saz. Por... ¿Qué sé yo?... 



28á 



iGUlDiÜX) CON LAS AMIGAS 1 



Cond, ¿ Eres somnámbulo P 

Nax. No sé. A tal extremo llega 
MI amor... 

Cond, \ Terrible enemigo 
Para quien juegue contigo 
Ala gállinita ciega! 

Nax. En fln, pues te he conocido, 
Justo es que pagues mi afiín. 
Damas como tú no dan 
Sus promesas al olvido. 

Cond. Repito que no soy yo... 

Nax. Tú me ofreciste , \ inhumana... ! 

Cond, Promesas de una serrana 
No obligan á an dominó. 

Nax. ¡Ahí I Ya has caldo una vei 
Enellaw! 

Cond, ( ¡ Qué imprudencia 1 ) 
Yo... 

NaXé I Poder de la conciencia!... 
Por la boca muere el pes. 

Cond, Bien; si; yo soy... 

Nax, Pues avara 

No el bien que el alma desea 
Niegues... 

Cond, No puedo... Adiós... 

J^oir. Ea, 

Muéstrame tu linda cara. 

Cond. Por no asustarte la escondo. 

Nax, Excusas... 

Cond, No tai. 

Nax. Pamemas... 

Fíate de mí. No temas... 
Del sigilo te respondo. 

Cond. Ahora no... 

Nax. Extraño recelo... 

Cond. Otro dia si me encuentras... 

Nax. No; ya no te suelto mientras 
No me amanexca tu cielo. 

Cond. (No porque el rostro me vea 
Falto al pudor y i la fe...) 

Nax. I Vaya I 

Cond. i Y si nunca lo ve... ) 

Nax. ¡Vamos! 

Cond. (Me tendrá por fea.) 

Nax, ¿Merece tanto desden 
Mi tierno y rendido amor ? 

Cond, (Poco vale este favor, 
Y él lo ha ganado muy bien. ) 
Luego... 

{Muestra aigunat máscaras que pasean 
por la escena. ) 
Esa gente molesta... 
(Rompe dentro la orquesta tocando valSy 

y las máscaras desaparecen por el foro.) 
También ellos me verán...* 

Nax. ¿Ves? Tras la música van. 
I Bendita sea la orquesta ! 



Cond, ¿Y si otros , mientras me quito 
La careta...? 

Nax, I Hum I.. . ( Ya da enfado 
Tanto dengue.) No hay cuidado. 
Mira : en aquel rinconcito... 

Cond. ¿Rincón? i No ! Aquí... 

Nax. \ Bien I Te agarras 

A un pelo... 

Cond. I Es mucha porfía 1... 

Nax. ( i Si ahora me sale una arpía 
Gomo la viuda de marras I... ) 

Cond. Míreme usted. 

{Quitándose la eañreta,) 

Nax. t Qué facciones I 

I Qué peregrina hermosura! 

Cond. ¡BasU! 

Nax. Otro poco. .. { Oh ventura ! 

Cond. I Silencio! 

{Volífiéndose á poner la careta.) 

Nax. ¡Oh ! ¿Ya te la ponea ? 

Cofid. Sí; y con esto no me obligo 
A nada. Entiéndalo asi 
Don Naiario. Para mí 
Solo es usted... un amigo. 

Nax. Aun ese es un don Inmenso 
Para lo poco que valgo. 
(Fuena es empezar por algo. 
Espero tener asceuso.) 

Cofid. No vuelve mi compañera... 

Nax. Busquémosla en el salón. 

Cond. Sí... (Quien quiU la ocasión...) 
Allí, sin duda, me espera. 

Nax. Y si , á título de amigo , 
Puedo aspirar á que des 
Gon esos divinos pies 
Dos vueltas de vals conmigo... 

Cond. Muchas gracias. No sé... 

Nax. Es falso. ^ 

Perdona. 

Cond. (No es cuipa grave...) 

Nax. I Decirme á mí que no sabe...! 

Cond. ( {Hace un siglo que no valso! ) 

Nax. Vamos ; no digas que no... 

Cond. Daré dos vueltas , no mas; 
{Tomando el brazo que la ofrece don 
Naxario.) 
Pero si pierdo d compás... 

Nax. No tal. (Tras de eso ando yo.) 
( Al desaparecer por la ixquierda del foro 

la condesa y don Naxario, lo atraviesan 

varias máscaras que vienen dé la calle, 

y detrás de eüas entran en la escena don 

Martin i Irene; aquel vestido de moro 

y esta con un dominó iquaX en hechura 

y color al déla condesa.) 



ACTO PRIMERO. 



285 



ESCENA VIÍ. 
IRENE, Don MARTIN. 

Jfarf. Aqui podemos estar, 
Niña, con mas desahogo 
Mientras bailan. 

Irene. Si ; entre tanto , 

Pues según lo muestra el rótulo 
Aquel es el tocador. 
Entro en él y me compongo... 

MarL Vaya que es capricho raro 
El traerme á este jolgorio 
Guando , después de viajar 
Tres dios en un incómodo 
Carruaje y por un camino 
Lleno de baches y Iodo , 
Tender la molida raspa 
Sería mas á propósito. 

Irene, Tiempo hay para descansar. 
Nos retiraremos pronto. — 
Resuelto ya nuestro viaje 
A Madrid... 

Mart. I Por un antojo 
De la señorita I... Soy 
Un padrazo como hay pocos. 

Irene. Sin prevenírselo á nadie 
Hace usted de su birlocho 
Secular silla de posta; 
A titulo de que somos 
Sus amigos y paisanos , 
A las once menos ocho 
Nos apeamos en casa 
De doña Rufina , y como 
Aquella buena señora 
No contaba con nosotros , 
Se había venido al baile. 
Por ios criados me informo 
De dónde está y averiguo 
Que 8u traje es chino ; el oro 
Nos proporciona billetes ; 
En el contiguo depósito 
De disfraces se arma usted 
Con su vestido de moro , 
Yo con este dominó , 
Y así , guardando el incógnito , 
La podemos embromar 
De lo lindo. 

MarU Mucho tomo 
Es ella ya para bailes. 

Irene. ¿Por qué? Deje usted que todos 
Se diviertan. 

JTorf . La aconsejo 
Que no se descubra el rostro , 
Porque el galán que lo vea 
Pensará ver al demonio. — 
; Oyes ! ¿ Si estará también 



En esta función tu novio 
Don Nazario? 

Irene. Si le encuentro 
Será completo mi gozo... 
Y tendré con quien bailar. 

Mart, ¿ No mirarás con enojo 
Que baile cuando te juzga 
Ausente...? 

Irene. Ni por asomo. 
Por quererme á mí no es justo 
Que como otro san Jerónimo 
Se vaya á hacer penitencia 
A algún desierto remoto. 
Romperá la cuerda un dia 
Si ahora se le ata muy corto. 
Me ama, y mientras no veamos 
Una prueba , un testimonio 
De lo contrario... 



Jfarr. 



j Una prueba I... 



¿Qué hace desde el mes de agosto 
En Madrid? FaUado el pleito 
En su favor, ¿qué negocios 
Le detienen en la corte ? 

Irene. Tiene que enterarse á fondo 
De las fincas, tomar cuentas... 

Jfarl. Eso lo hace un mayordomo. - 
En fin, ya que, demasiado* 
Complaciente y bondadoso , 
Me encuentro por darte gusto 
En esta jaula de locos, 
A favor de mi disfraz 
Quiero espiar á ese mozo , 
Si aquí le hallo sin careta 
O con ella le conozco , 
Y entre tanto te prohibo 
Que le hables , ó no hay consorcio. 

Irene. Bien está; no le hablaré. 
(Si le veo, no respondo...) 
Voy ahora al tocador. 
Espéreme usted un poco. 



ESCENA VIII. 
Don MARTIN. 

Anda con Dios. (Se pasea.) 

i Pobre Irene I 
Está perdida por él. 
El muchacho era un alhaja ; 
Esosi, pero tal vez 
Se ha pervertido en Madrid. 
Veremos... Me Informaré... 



dS6 I CUIDADO GOÍ^ LAS AMIGAS 1 

ESCENA IX. ESCENA X. 



Don MARTIN , RUFINA. 

Ruf. (No ié he visto en los talones.. O 
Mart. (¿Qué veo? Aquella mujer...) 
Ruf, (Acaso en el ambigú...) 
Mart, (Traje chinesco. ¡ £lla es !) 
Ruf, (Voy... Le diré... No; m^or 
Es escribirle un papel...) 
(Se sienta á un extremo del teatro , saca 
un librito de memoria* y escribe en él 
con lápix.) 

Mart, (Cavilosa esté... Se sienta... 
Aliora saca no sé qué 
Del pecho... Escribe... ¿Qué es esto? ^ 
Yo voy á darla cordel... 
Acaso alguna aventura 
Amorosa... ; A la vejes 
Viruelas !) (Se acerca,) 

Máscara china, 
A pesar de ese oropel , 
Te conozco. 

Itiif . ( { Ahora este necio. . ! ) 

¿ De qué me has de conocer? 
Nada tengo de común 
Con moros de ese Jaee. 

Mart, Permíteme que me siente 
A tu lado y te diré. .. 

(Se sienta don Martin al lado de doña Au- 
fina , quedando de espaldas al tocador,) 
Ruf. No tengo gana de bromas. 
Vete. ¡Es mucha pesadez!... 
{Prosigue escribiendo y para ello da la 

espalda á don Martin.) 
Mart, Mira : tú eres valenciana 
Y te iiamas... 

Ruf. (Acabé. 

Quito la hoja...) 

(Lo hace y guarda el librito,) 
Mart, ¿No me oyes? 

Ruf, Me harías mucha merced 

(Volviéndose de cara á don Martin.) 
En irte de aquí , agareno. 
Mart, Te llamas Rufina... 
Ruf, ¿Qué? 

(Con curiosidad,) 
Mart. Rufina. 

Ruf, Mas tú ¿quién eres? 

Mart, ¿Yo? Un moro... AU-Ben-Yucef. 
{Siguen hablando en vox baja,) 



RUFINA. Don MARTIN, IRENE. 

(Cesa la música; vuelven á circular parejas 
en todas direcciones.) 

Irene, (Vamos ahora al salón... 
Mas no veo... ¿Adénde fué 
Mi papá...? I Calle! En coloquio 
Con una máscara... ¿Quién... ? 
I Ah! una china... Es mi paisana. 
(Se sienta junio d la puerta del toca¡dor.) 
Sentada aquí me estaré 
Mientras la embroma papá. 
Yo la embromaré después.) 

Ruf, (¡ Diantre de morazo ! Él sal)c 
Toda mi historia de pe 
Apa.) 

Mart, Tu primer esposo 
Murió el año veintiséis... 

(Siguen hciblando en vo% bt^a,) 



ESCENA XI. 

RUFINA, Don MARTIN, IRENE, 
Don NAZARIO. 

[Llega don Naxario por el foro.) 

Na%, (¿En dónde se habrá metféo? 
A las dos vueltas ó tres 
De vais me dejó plantado 

Y no ha vuelto á parecer. — 
I Oh dicha I AUí está...) 

(Se acerca á Irene,) 
I Bien mió! 
Irene, ¿Quién me habla? 

(Le reconoce.) 
¡ Ah ! j Nazario ! (¡ Pues ¡ 
Ya la hicimos.) ¿ Cómo sabes 
Que hoy...? 
Nax, Sí , sí ; todo lo sé 

Y mi sorpresa... 

Irene, Mas Im^o. 

Puede oirte... 

Ñas* ¿Dónde...? 

Irene. Aquel... 

(Mostrando á su poAre, ) 

Na%, Sí; el moro... (Bien dijo el otro 
Que había...) 

Irene. \ Ay Dios I Si nos ve... 

lfa%. (Moros en la cosía.) ¿Dónde 



ACTO PRIMERO. 



dí7 



Nos ToWeremofl á Ter ? 

{Irene le contesta en vox baja.) 
Ruf, (Allí están dama y cortejo. 
Mejor conyuntura...] 
Nai. Bien. 

Ruf, ¡Basta! 

{Levantándote, y también don Martin.) 
( Un grupo de máscaras se interpone á las 
dos parejas consabidas,) 
Irene. Eo casa de mi amiga. 

Nax. Sí ; aquella* 

{Señalando al sitio donde está Rufina.) 
¿Número? 
Irene, Dtei. 

Pero, por Dios, vete ya. 
Me Tas á comprometer. 
Nax, Si, si; ¡adiós!... Hasta mañana. 
Irene, ¡Adiós! 

Nax. (¡ Oh dicha! Triunfé.) 

{Vasepor el foro.) 



ESCENA XII. 

RUFINA, Don MARTIN, IRENE. 

Ruf. Vete ya. NI te conozco 
Ni te quiero conocer. 
(¡Hnm... ! Me ha sofocado este hombre. 
Maldígale Dios, amen.) 

{Entra en el ambigú.) 

ESCENA XIII. 
Don MARTIN, IRENE. 

Mart. (Ja, ja... ¡La buena señora !•. ) 

Irene, (Soy venturosa. ¡ Me es fiel ! 
Mas ¿por donde habrá sabido...?) 

Mart. \ Ah , estabas aquí !... 

{Acercándose á Irene, que se levanta al 
verle.) 

Ven, ven... 
{Da el broMo ú ír$ne,) 
He tenido muy baen rato. 

Irene. ¿No le ha conocido á usted? 

Mart. No. Como ella no tenia 
Antecedente... Ya ves... 

Irene. Mas ¿dónde está? 

Mart. Por alli 

Se ha ido hecha un Lucifer. 
Vamos , vamos al salón - 
Y atidando te contaré... 
Ya volveremos á verla, 



Y luego que tú tambiin 

Te solaces embromándola , 

Nos damos á conocer. 

{Al irse por el foro don Martin é Irene entre 

otrcu máscaras, asoma por la puerta del 

ambigú don Alejo.) 



ESCENA XIV. 

Don ALEJO. 

Rufina... ¡ Apenas resuello I 
Quiera Dios que no se enreden 
Los hilos y... Estoy que pueden 
Ahogarme con un cabello. 
Esa bruja fementida 
Ha dado cierto papel 
A un mozo... Sin duda en él 
La delación consabida... 
Y yo he visto sin ser visto 
Que, mientras ella se esconde. 
Dicho moso entrega al conde 
Dicho papel... i Jesucristo 1 
¿Qué haré yo? ¿Dónde hallaría 
A aquella pobre mujer.. . ? ' 

Busqnémosla. Es menester... 

( Viene por el foro la condesa.) 
\ Oh ! aquí está. Dios me la envía. 



ESCENA XV. 
La CONDESA, Don ALEJO. 

Cond. (No encuentro á Rufina...) 

Alejo. \ Alerta , 

Alerta 1 El conde ha venido 
Al baile. 

Cond \ Oh Dios ! ¡ Mi marido I 

Alejo. (¿ Si saldrá por esa puerta ?) 
(Jíira con goxobra hada el ambigú.) 
Para no dar en la red 
Huya usted.«» El riesgo es grave. 

Cond. ¿Sabe que yo estoy... ? 

Alejo. Sijysabe 

El disfraz que lleVa usted. 

Cond. I Ah ! quito dos alfileres 
Y mi rojo dominó 
Se vuelve asul... 
[Desprende la capucha, que está forrada 

de axul , y cayendo del revés en forma de 

capuchón queda cubierto ton ella el áO" 

minó encamado.) 

Alejo. ¡Cómo!... ¡Oh!.., 

I Las mujeres , las mujeres !... 



288 



¡CUIDADO CON LAS AMIGAS! 



Cond, Aun asi tengo un temblor... 

Hasta mi sombra me espanta. 
Alejo. Ya no... — ¡ Él viene ! 

{Mirando á la puerta del ambigú,) 
Cond, I Virgen santa! 

Alejo. Venga ese brazo y ¡valor! 

(Se dirigen de bracero hacia el foro, y al 
mismo tiempo llega el conde, sin dis- 
fraz f por la puerta del ambigú.) 



ESCENA XVI. 
La condesa, Don ALEJO, el CONDE. 

Conde, \ Don Alejo ! 

Cond. Hacia otro lado 

{En voz baja.) 
Huyamos... 
Alejo. ¡No! {Lo mismo.) 

¿Quién me llama? 

{Al conde.) 
Conde. ¿Ha visto usted á una dama 
Con dominó colorado? 

Alejo. Sí; moza de mucho brio... 
¡Abur! Siga usted la pista... 
Yo con mi dulce conquista 
Voy me á refrescar. 
Cond. (¡Diosmio!) 

{Entran en el ambigú.) 

ESCENA XVÍI. 
El CONDE. 



{ Voto á briós ! Con que mi cara 
Consorte ( se ha dado al mundo ? 
Con que ¿baila y coquetea 
Cuando en la cama la Juigo? 
Con que ¿hay galán en campaRa 
Con quien Tiene de tapujo ? 
I Ojo avizor, conde, que esto 
Pasa de castaño oscuro! 
Si el anónimo no miente 
Y en el baile los descubro, 
No lo han de contar por gracia 
La pecadora y su cuyo. — 
Yo deberfa en conciencia , 
Como en Madrid lo hacen muchos, 
Llevar por Dios ese trago 
Con paciencia y disimulo. 
Con la pena del talion 



Me castiga... y es muy justo. 

SI yo voy á picos pardos, 

¿No ha de ir ella á picos rubios ? 

¿ Hemos de tener nosotros 

Cuando nos abruma el yugo 

Matrimonial carta blanca 

Para todo, y no hay indulto 

Para una frágil mujer...? 

Esta es la ley del embudo. 

Mas si mi razón la absuelve, 

No la perdona mi orgullo ; 

Pero resignarse un hombre 

Como yo á entrar en el número 

De los mártires; sufrir 

Que de mi se ría el vulgo... 

{Vuelven á aparecer grupos y parcas de 

máscaras que van de un lado á otro.) 
No , no; ¡jamás ! Mi renganza... 



ESCENA XVra. 
El CONDE , IRENE, Don MARTIN. 

Conde. (¡ Cielos, ¿qué veo! Aquel bulto 
Encarnado... Ella es... ¡La pérñda!... 
De bracero con un turco...} 

Mart. Iremos al ambigú... 

Conde. ¡Hágase allá el mameluco! 
{Separando con violencia á Irene del brazo 
de don Martin.) 

Mart. ¿Qué es esto? 

Conde. \ Infiel ! 

{A Irene.) 

Irene, ¡ Caballero !• 

Conde. ¡Traidora! 

Irene. Yo... 

^art, ¿Qué ex abrupto 

Es este ? 

Conde. Ya que me agravias , 
¡Tuvieras siquiera un gusto 
Menos depravado! 

Mart. ¿Cómo...? 

Irene. Te engañas... ¡Qué hombre Un 
brusco! 
Yo no soy— 

Mart. Esto ya pasa 
De burla. 

Conde. Yo no me burlo. 
Sarraceno , me darás 
Satisfacción, ahora, al punto... 

Irene. ¡Un duelo! ¡Triste de mil 

Conde. ¿Con qué derecho... 

Irene, ¡Quésosto! 

Conde. Llevas del brazo á esa más- 
cara? 



ACTO PKIMERO. 



289 



Mari. ¿Conque derecho? ¡Quéabsardo 
Interrogatorio! Es mía. 
Cada cual lleva lo suyo. 

Conde. ¿Tuya? Primero en tu sangre... 

Irene. | Jesús I... Yo muero... 

{Dejándose caer en una tiüa.) 
{Se deemaya. Álgunat máscaras acuden á 
socorrerla.) 

Mart. ¡Verdugo 1... 

Conde. ¡Se ha desmayado! 

Mart. lAh...l ¡Socorrol 

¡ Santo Dios I ¿ A quién acudo... ? 
¡Agua! ¡Un médico! 

{Entra corriendo en el ambigú. Al mismo 
tiempo Uega Rufina por el foro.) 



ESCENA XIX. 
RUFINA, EL CONDE, IRENE. 

Conde, ¡ Fatal 

Accidente ! 

Ruf. (¡ El conde... ! Un grupo 
De máscaras... ¡La condesa... 
Accidentada...! ¡Yo triunfo!) 

{Se acerca.) 
Si no soltáis la carátula 
No voWerá del insulto. 
Desatad... 

Conde. No es menester... 
(Si la conocen es público 
Mí deshonor...) 
(Vna fkáscara desata la careta de Irene.) 
Ruf. Así... 

Conde. (¡Cielos!... 

¡No es mimqjerl] 

Ruf. (¡No es el busto 

De la condesa! -< \ Es Irene! 
¿Quién diablos aqui la trujo.») 
Irene. ¡Ah! {Volviendo en si.) 

Ruf, Respira. 

Conde. (¡ Y yo también !) 

Irene. ¿Dónde estoy...? 
Conde. (¡ Cómo disculpo 

Ahora mi ceguedad... !) 

{Algazara y risas en el ambigú.) 
Mart. ¡Dejadme! {Dentro.) 

Conde. , (¡Undo dibujo!) 

{Contemplando á Irene.) 
Irene. ¿Y mi papá? 
Conde. Señorita... 

(¡Es papá!) 
Mart. ¡A un lado! (Dentro.) | 

11. 



Irene, 



\ Qué escucho ! 
(Levantándose.) 
Es su YOS... 

(Sale don Martin acosado por una multi- 
tud de máscaras que le martiUcan con 
pretexto de acarida/rle.) 

ESCENA XX. 

IRENE, RUFINA, bl CONDE, 
Don MARTIN , Mascabas. 

Másc. I Al moro ! — ¡ Al moro ! 
Mart. I Asesinos ! ¡ Energúmenos ! 
Irene. ¡Papá!... ¿No hay quien le de- 
fienda? 
Másct: ¡Sóbale! 
Másc. 2^. ¡Abrázale! 

Mdsc.Z'». jDuroI 

Conde. ¡Deteneos! 
^art. ¡Voto acribas!... 

Conde. Yo le serviré de escudo, 
Y asi expiaré el error 
Que á ofenderle me condujo. 
{Se acerca al grupo que rodea á don 
Martin.) 
Irene. ¡ Ah! ¡DoñaRu...! 

(Reconociendo á Rufina.) 
W- ¡Chito! Luego 

{Envox baja, interrumpiéndola.) 
Te diré por qué me oculto. 

Conde. Máscaras , dejad tranquilo 
Al moro, que es un abuso... 
Másc. 1«. ¡Si esto es cariño ! 
^^^^' Reniego... 

Másc. 2«. ¡ Qué gracioso está ! 
Másc.^\ ¡Qué chusco! 

Conde, \ Basta! El carnaval es libre. 
Dejemos á cada uno 
Que á su antojo se disfrace. 
! Pues, cierto que estáis muy pulcros 
Vosotros ! Esa grosera 
Intolerancia es anuncio 
De vuestra mala crianza. 
Másc. I*. ¿Cómo? 
JfíMí;.2<». ¿Quién...? 

{Los demás murmuran como en son de 
amenaza.) 
Conde. Ese murmullo 

No me intimida. Aquí estoy, 
Si quiere tomar alguno 
La demanda , para darle 
Satisfacción como es Justo, 
irdfc. !•. No hagáis caso y obsequiemos 
19 



t CUIDADO GON LAS AMIGAS 1 



990 

Otra vex á este avechucho. 

(Vuehen á sobar á don Martin.) 
Irene. ¡Por piedad...! 
Conde. I Atrás, canalla! 

(Socando una pistola y amenajtando con 

eUa.) 

( Al ver la pistola huyen los del grupo en 

distintas direcciones,) 

Mdsc. 3». \ Una pUtola ! (Vase.) 

Másc. T*. i Abrenuncio! 

{Vase.) 
Másc. i: Se acabó. Usted nos convence... 
Abur, y no haya tumulto. (Vase.) 

(Quedan solo en la escena Uu máscaras ino- 
fensivas, aumentándose con otras que 
entran y salen hasta fin del acto.) 
Irene. ¡Ah, padre!... 
Mart. ¡ Gracias á Dios 

Que en tus brazos me refugio 1 
Conde. Siempre el villano es cobarde. 

{Guarda la pistola.) 
Mart. Se dispersan como el humo, 
Y á usted debo agradecerlo; 
Pero ¿qué extraño barrunto 
Tuvo usted...? 

Conde. Falsos informes... 

En medio de este barullo 
Es tan fácil confundir 
A unos con otros... Yo juro 
A usted y á esU seAorlta 
Que tengo un pesar pr&fundo 
De haber... 
Irene. Todo está olvidado. 
Mart. No se hable mas del asento. 
Conde, (i Qué hermosa 1) 
Ruf. (¡Mucho la mira!) 

Mart. ¡Amigos hasta el sepulcjp ! 
(Dando la mano al conde y qui^tndose la 
careta.) 
Conde, Gracias. Tanto honor me llena 
De satisfacción y orgullo, 
Y si esta niña adorable , 
A quien he dado un disgusto 
Involuntario , no guarda 
Rencor contra mi... 
Irene. Ninguno. 

{Rufina habla aparte con don Martin.) 
Conde. ¿Querrá usted , si lo permite 
Papá, que bailemos juntos 
Un rigodón? 

Mart. Ella y yo 

Tendremos en ello sumo 
Placer; mas será otro dia. 
Ahora lo mas oportuno 
Es retiramos. 



Conde. ¡Tan pronto! — 
Ruóguele usted... (A Irene.) 

Mart. Ni un minuto 

Me detengo. Vamos, niña. 
Ruf. Luego iré yo. 

(A don Martin aparte.) 
Conde. No murmuro. 

Ahora con ofirecer 
A ustedes mi coche cumplo 
Gomo debo... 

Mart. Es excusado. 

Disponemos de un vetusto 
Birlocho... 

Conde. Iré con ustedes , 
Si no les soy importuno, 
HasU el estribo. 
Mart. En buen hora. 

Conde, El brazo... 

Irene. Gon mncho gusto. 

{Tomando el del conde.) 
Conde. (I Es deliciosa!) 
Irene. (¡Oh, Naxariol 

Mejor tomaría el tuyo.) 
Mart. El otro á mí. 

{Dando también el braso á Irene.) 
¡Adiós, chinita! 
Ruf. ¡Adiós, moro! 
Mart. ¡ Por san Bruno , 

No me interpeles y vuelvan 
Los sobos y los columpios! 
{Vanse Irene, el conde y don Martin por 
la derecha del foro.) 



ESCENA XXI. 
RUFINA , Mascaras. 

Ruf. No entró en mis cálculos esa 
Charada de domines... 
¡ Son tan iguales los dos...! 
Greí que era la condesa... 
Mas no he dado golpe en vago , 
Porque con ese episodio, 
Mejor que esperaba, el odio 
Que me punza satisfago. 
¡Aquí Irene! A tiempo viene 
Para un golpe de teatro. 
¡ Qué madeja entre los cnatro 
Si persigue el conde á Irene! 
Tan enredados los veo 
Que el desenlace — ¡ oh placer ! — 
No puede menos de ser 
Favorable á mi deseo. 



ACTO SEGUNDO. 201 

ESCENA XXIL ESCENA PRIMERA. 



RUFINA , D(m ALEJO. 

Alejo. Tu amiga... 
{Tiene por la puerta del ambigú. La música 
toca dentro rigodón.) * 

Ruf. lOhgoioI 

¡f^c. ¡Alialonl 

{Vanse todas latmáicara» háeia el salón de 
haiU.) 

Alejo. Te está esperando. La dejo... 

Ruf. I Qué contenta estoy ! — Alejo , 
Bailemos nn rigodón. 

Alejo. (¡Esto me faltaba!) ¡Escucha! 
Quiere marcharse ; está frita. 
Sabe... 

Ruf. ¡Rigodón! 

(Cogiéndole del broMO,) 

Alejo. (¡MaldiU!...) 

Ruf. \ Bailaría hoy la cachucha ! 

Alejo, (t Bailar oon este morcón!... 
Be su gozo...] 

Ruf. I Vamos, chico! 

Alijo. (Nada bueno pronostico.) 

Buf. ¡Rigo...! 

Alijo. Pero... 

Ruf. ¡Rigodón! 

{Se lo üeva d remolque.) 



ACTO SEGUNDO. 



a«la da u o«ré m «1 piso k«Jo de la aiiuu can dotda 
•e supone qoa llene Inrar el baile de máscaras enla- 
tado eon la aceten del acto primero y contlnoado en 
este. A U derecha del actor estará la pneru qne da 
* la calle : á nn lado y olro sillas y mesas : el foro 
da paso * otra pleu qoe deja rer la escalera inte* 
rior que sirre de comunicación á \u salas de ai^ 
riba : en dicha plexa habrá las sillas y mesas qne 
permlu el terreno , ocupadas alternaUTamente por 
Tafias máscaras qne bajan del baile y refrescan , ü 
pesean; ó forman corrillos , etc. , sin Impedir qne 
oiga el publico á los actores , y se retiran Incf o por 
la mUma escalera : alf unas podrán quedarse dormi- 
das sin temor de perjudicar al efecto escénico. A los 
felpee qoe de cuándo en cuándo sonarán sobra las 
■•su , acudirán con bebidas los moxes , apareciendo 
por U iiquierda del foro , á cuyo lado se entiende 
que está el mostrador. Al icTantarse el telón están 
senUdoe á vaa de las mesas do la sala m 
díala al público el conde y don Naurio. 



El GONBB, Bon NAZARIO. 

Conde. Aqui donde no nos cansa 
La algarabía y la bulla 
Be los salones de arriba, 
Ni nos aturde la miisica , 
Ni nos pisa un aturdido , 
O im borracho nos insulta, 
O nos estafa un parásito , 
O nos engaña una bruja , 
Podemos , amigo mió , 
En santa paz y con mutua 
Gonflania referir 
Las galantes ayenturas 
Be esta noche. 

Nax. Ya dudaba 

Entre aquella turbamulta 
Hallar á usted. 

Conde. Es encuentro 

En que yo he tenido suma 
Satisfacción. 

Nax. (Ya mi bella 

Se ha retirado, sin duda.) 

Conde. Apenas nos conocemos, 
Y, sin embargo, una oculta 
Simpatía... 

Nax. Cierto ; hay hombres 
Que desde luego nos gustan , 
Asi como otros... 

Conde. Yo espero 

Que eterna amistad nos una. 

Nax. En la de usted , señor conde, 
Besde hoy mi gloria se funda. 
(Si en efecto su marido 
Se apareció, ave nocturna. 
Por no ser de él conocida 
Habrá apelado á la fuga.) 
{Un moxo trae dos vasos de ponche, los 
deja sobre la mesa y se retira.) 

Conde. Ya está aquí el alegre ponche 
Que los pesares conjura , 

Y las distancias abrevia , 

Y los cumplidos excusa. 
Bebamos mientras las salas 
Bel ambigí^ desocupa 
Aquel famélico enjambre. 

Nax. Hoy la concurrencia es mucha , 

Y si no dndamos muy listos 
Nos quedamos sin ninguna 
Provisión. 

Conde. Bescuide usted. 
Adelanté la pecunia 
Al cocinero, y nos guarda 
Un pavipollo con trufas , 



292 

Sendaa lonjas de salmón 

Y alguna pintada trucha. 
NI ha de faltarnos tampoco 
La sevillana aceituna, 

Y entre el ave y el marisco, 

Y entre el fiambre y la fruta , 
Alternarán con el jugo 

De las jerezanas uvas 
El exquisito Burdeos 

Y el Champan de blanca espuma. 
Nax, Alabo la previsión 

Del señor conde. 

Conde. Es muy justa. 

Quien viene á un baile de máscaras , 

Y baila, y tragina , y suda , 

Y no cena, es para mi 
La mas triste criatura... 

Nax. Es cierto ; sin gaudeamui 
No hay diversión mas insulsa. 

Conde» Solo siento no tener 
La incomparable ventura 
De que se siente á mi mesa 
Cierta máscara... 

Nax, I Hola I ¿alguna 

Conquista... P 

Conde. No; aun no hay motivo 
Para que usted me atribuya 
Un triunfo que me alzaría 
A las celestes alturas ; 
Porque mis ojos no han visto 
Ni espero que vean nunca 
Un rostro mas hechicero. — 
Ayer de cierta andaluza 
Dije lo mismo; pero \ esta!... 
¡Qué quiere usted!... Es la última 
Del catálogo. 

Nax. t Ya 1 es claro... 

Y, aunque sea mi pregunta 
Indiscreta > ¿ sabe usted 
Su nombre, estado y alcurnia? 

Conde. A esta fecha, amigo mió, 
De todo eso estoy á oscuras. 

Nax. ¡Ahí desconocimiento nuevo...P 

Conde. Sí ; de esta noche. Por una 
Casualidad muy extraña... 

Nax. Usted siempre va á la husma, 

Y no es de admirar... 
Conde, La niña 

Estaba á su padre adjunta , 

Y no me pude explicar...; 
Pero tendré coyuntura 
De hacerlo... 

Nax. ¡Cascaras! ¿ Cita P 

Conde. ¡Si! 

Naz. I Bravo I 

Conde. Pero no suya. 

Nax. Pues ¿de quién? 

Conde, De su papá. 



¡CUIDADO CON LAS AMIGAS I 



Nax. O ese papá es muy ganzúa 
O no entiendo... 

Conde. Diré á usted... 

Pero antes que yo le instruya 
De todos los pormenores, 
Sepamos si aquella chusca 
Serrana... 

Nax. ¡ Ay , conde !, la he visto 

Y es un pasmo de hermosura. 
Ya es real y positiva 

Mi divinidad presunta. 
Ya , vencida de mis ruegos , 
Con aquella mano pulcra 
Me mostró su linda cara 
Sin la careta importuna. 
¡Soy el hombre mas feliz... ! 

Conde. Sea en buen hora. Y, sin duda. 
Ya sabrá usted... 

Nax. Que es un ángel 

Y que mi amor no rehusa , 
Pero en cuanto á lo demás, 
Me tiene tan en ayunas 
Como antes. 

Conde, ¡ Ba 1 no es posible... 

Nax. ¡Si UlI 

Conde. Usted disimula... 

Nax. No. En prueba de mi franqueza 
Le diré á usted si me escucha 
Cuanto ha pasado... 

Conde, Primero 

Quiero yo contar mis culpas. — 
Pues , señor, estando yo 
En el ambigú de chunga 
Con unas máscaras , llega 
Por medio de aquella chusma 
Un mozo y me da una carta 
Anónima que me anuncia... 
(Baja don Alejo por la escalera dando el 

hraxo á Rufina^ la cwü llera cubierto tu 

traje de china con un dominó negro, y 

los dos desaparecen en seguida por la 

derecha del foro.) 

Nax, Alli viene don Alejo. 
Mucho temo que interrumpa 
Nuestro coloquio... 

Conde, ¿Qué importa? 

Es amigo... ¡Hola! y se busca 
La vida. Lleva una máscara 
Del brazo..., y ya es la segunda. 
(Vuelven á aparecer dtm Alejo y Rufina. 

El conde y don Naxario habUii en rox 

baja, y en sus ademanes indican que se 

chancean d costa de don Alejo.) 



ACTO S£GU!«DO. 



998 



ESCENA II. 



Et CONDE, Don NAZARIO, RUFINA, 
Don alejo. 

(Hablan aparte don Alejo y Rufina.) 

Alejo. I Nada! NI viva ni muerta 
Parece. 

Ruf. Sin duda alguna, 
Mientras entramos por una 
Sale ella por otra puerta. 

Alejo. Te esperaba; ya lo dije, 
Pero te entró comexon 
De bailar un rigodón 
Conmigo... 

Ruf. ¿Yeso te aflige? 

Alejo. No tal. (Con cada pirueta 
Me daba un lesnazo.) 

Ruf. ¿Qué? 

Alejo. Pero entre tanto se fué... 

Ruf. ¿Por qué no se estuvo quieta? 

Alejo. El deseo de encontrarte... 
O si ha visto á su marido. 
Temerosa se habrá ido... 

Ruf. No. 

Alejo. Pues { si en ninguna parte.. . I 

Ruf. I Irse sola I... Fuera en ella 
Extraña resolución... 
Pero en tanta confusión 
Es fácil perder su huella. 

Alejo. ¿Y podrá dar con Rufina 
No sad)iendo como yo 
Que te has puesto un dominó 
Sobre el vestido de china? 

Ruf. Si yo la veo, es igual. 

Alejo. Ya. — Pero ¿por qué mudaste 
De disfraz? 

Ruf. Saber te baste 
Que yo me entiendo. 

Alejo. Sí tal. — 

Ella también, la capucha 
Convirtiendo en capuchón... 

Ruf. Entiendo. Asi á prevención 
Mandó hacer el tn^e... Escucha : 
Para dar mejor con ella 
Separémonos los dos. 

Alejo. Dices bien, (i Gracias á Dios!) 

Ruf. Quédate... 

Alejo. (\ Feliz estrella !] 

Ruf. Por si baja por aquí 
Mientras la busco otra vez 
Arriba... 

Alejo. Aunque sean diez. 

Ruf. I Ah!... Mira; el conde está allí..» 

Alejo. Bebiendo con el Narciso... 
¡ Oh y marido sin segundo ! 



Ese hombre no está en el mundo. 

Ruf, Pues ¿dónde? 

ÁÚjo. En el paraíso. 

Ruf. Llégate á ellos... Indaga... 

Alejo. Sí : en eso estoy. 

W* Hasta luego. 

(Se retira por la escalera.) 

Alejo. ¡Adiós!— Estoy sin sosiego. 
Me temo una noche aciaga. 

ISe acerca adonde están el conde y don 
NaxoñTio.) 



ESCaSNA III. 
El conde, Don NAZARIO, Don ALEJO 

Alejo. Señores... 

Conde. i Oh , don Alejo ! — 

I Mndiachol (Llamando.) 

Usted es el hombre 
Del halle. 

Alejo. ¡Yo! 

Nax. Vaya; i dos 

Conquistas en una noche I 

AÚjo. Ustedes se burlan. Eso 
Se queda para los proceres. 
No soy yo tan venturoso.... 
Ni tan libertíno... 

Conde. Ponche. 

(A un mogo que Uega.) 
(Vase el mojío.) 

Nax. Toma asiento y no nos vengas 
Ahora echándola de monje. 

(Se sienta don Al^o.) 

Conde. Aun nos dirá que la prójima 
Que le llevaba á remolque 
Es su mqjer. 

Nax. No, señor. 

(Lo negaré, por si forte.) 
{Vuelve el moxo con un vase de ponche, lo 

deja sohre la mesa al lado de don Alejo 

y se retira,) 
Pasatiempos inocentes , 
Transitorios... 

Conde. \ Ba ! Entre jóvenes 

Debe reinar la franqueza. 
En suprimiendo los nombres 
Todo se puede decir, 
Y aquí que nadie nos oye... 
Para que se anime usted 
Con mi ejemplo... 

Alejo. ¡Señor conde!... 

Conde. Prosigo la relación 
De mis nacientes amores , 



m 



I CUIDADO CON LAS AMIGASI 



Que cuando Timos á nited 
La interrampi... No sé dónde. 

Na%, En el anónimo. 

Alejo, (tCieloftl) 

Conde, Creyendo ser el Adonis 
De alguna Venas incógnita 
Qne prendada de mi porte 
Quería por aquel medio 
Establecer relaciones 
Conmigo, tomo con ansia 
La epístola, rompo el sobre, 
Leo... Figúrense ustedes 
Cuál debió de ser entonces 
MI sorpresa. En el anónimo 
Me decían... 

Alejo. (¡San Onofre!) 

Conde. Que había venido al baUe 
Mi mujer... 

Alejo. (Me dan sudores.) 

Conde, Usted quliá no sabría 

{A don JíoxanoO 
Que soy casado. 

Nax. No. 

Conde. \ Enorme 

Calamidad ! — Pues lo estoy 
Desde los pies al cogote 
Dos años ha ; y , según dicen 
Los pocos que la conocen , 
Es muy linda mi mujer; 
Pero , al cabo ,... i qué demontre 1... 
Es mi mujer. 

AUjo. U Qué diría 

Si tuviera por consorte 
A Rufina 1) 

Conde, Como siempre 
Muy temprano se recoge , 
Porque la resignación 
Es la mejor de sus dotes , 

Y nada me había dicho 
De valses y rigodones, 
Confieso que me alarmó 
La tal noticia ; y fué doble 
Mi inquietud cuando leí 
Que andaba por los salones 
Coqueteando con un quidam... 
No me decían su nombre... 

Alejo. (¡Respiro!) «Quién hace caso 
De anónimos? ¿Qué alma noble 
Los emplea ? Si uno dice 
La verdad , mienten catorce » 

Y es prudente... 

Conde. Yo lo hubiera 

Despreciado; mas... 

Alejo. (¡Olí torpe 

Ceguedad !) 

Conde. Como me daban 
Tan minuciisos inrormes 



Del disfraz de la culpable... 
Era el siguiente. 

AUío. (I San Cosme 1...) 

Conde. Un dominó... 

Alejo, Deja usted 

{InterrumpiindoU.) 
Inútiles digresiones, 

Y al grano. ¿ Qué nos importa 
El traje? Esos pormenores... 

Conde. Furioso y desatinado, 
Que , aunque en los tiempos que corren 
Los zelos de los maridos 
Se llaman preocupaciones , 
A mí por gracia de Dios 
Me han vaciado en otro molde , 
Indago, inquiero, pregunto, 
Atisbo por los rincones « 

Y al fin de manos á boca 
Doy con la reo y su cómplice. 

Nax. Con que ¿ era cierto... ? 

Conde. El galán 

No era un elegante joven 
Como yo me imaginaba , 
Sino un figurón disforme... 
Esto es lo que me llegó 
Mas al alma. A tales golpes 
De fortuna yo sé bien 
Que se arriesgan mas de doce. 
Darme un sustituto... , vaya, 
Mas ¡ semejante armatoste!... 
Confiese usted, don Nazario, 
Que eso no estabren al orden.* 
Sin ser ya duermo de mi... 
¡Aquí entra lo bueno 1 

Alejo, (i Pobre 

Sefiorl) 

Conde. Contra la Individua 
Prorumpo en quejas atroces 

Y pido satisfacción 

Con pistola ó con estoque 

Al odioso cirineo. 

¡ Aquí fué Troya! A mis voces 

Se sobresalta la niña. 

Se desmaya , la socorren ; 

Le desatan la careta 

Por temor de que se abogue ; 

Sobre ella entonces fulmino 

Unos ojos que... sni Heredes I... , 

Y veo con inefable 

Placer que aquellas facciones 
No eran las de mi mujer , 
Sino otras... ¡mucho mejores ! 

Alejo. ¡Venturosa peripecia! 
¡ Yo tenia une anagnórisis... 1 

Nax. ¿Es posible?... 

Alejo. \ Vea usted 

A un ciudadano en el b<ñ'de 



AGTO SEGUNDO. 



9M 



Dd abismo por on tU 
Anónimo! 

Conde. MU perdones 
Pido á mi máscara hermosa, 
Que mis disculpas acoge 
Con indulgente bondad. 
Después mi suerte dispone 
Que salve yo de las garras 
De un hato de monigotes 
A su papá... 

Nax. 4 Era papá 

El prójimo? 

Conde. Si, se&ores; 
Al menos con ese titulo 
Fué interpelado el buen hombre. 
¡ Y qué pasta angelical 
Anuncia su coram vohis! — 
Determinan recogerse, 
Las acompaño hasta el coche , 

Y al despedirme galante 
Del susodicho y su prole 
Me ofrece su casa... 

Alejo. O Malo!) 

Conde. Cuyas sehas... 

Alejo. í¡ Pater noster !) 

Conde. Me reservo. 

Alejo. (tAh! sea Dios 

Loado.) 

Conde. No hay en el orbe , 
Desde Gádis á Manila 

Y desde Méjico á Londres , 
Hombre mas feliz que yo* 
Mañana... 

Nax. Ya se supone ; 
Irá usted de punta en blanoo 
A visitar á su Glóris. 

Conde. Por supuesto. ¡Oh quién pudiera 
Adelantar los relojes 
De todo Madrid! 

Alejo. Ahora 

Ya no Terá usted visiones 
NI acusará á la inocente 
Condesa... 

Conde. Ya no. Lo pobre 
No merece... . 

Alejo. No por cierto. 

Conde. Tan virtuosa, tan dódl... 

Akjo. I Una santa ! Y es preciso 
Tener el aUna de bronee 
Para... 

Conde, Cierto. Ahora estafa 
Sobre mullidos colchones 
Durmiendo el sueño del Justo. 

Alejo. Sí. (¡ Oh maridos alcornoques!) 

Conde. Yo ya concluí mi historia : 
Ahora á usted le toca; con que... 

Nax. Voy á contarla. 

Alejo. (Y yo vuelvo 



A temblar como el azogue.) 

Nax. El ignorado planeta 
Que, aunque la corte me tilde, 
Como satélite humilde 
A su influjo me sujeta , 
Sin que yo me dé raion 
De si esta locura mia 
Es amante idolatría 
O ciega fascinación , 
Me había dado una cita 
Para este baile... 

Conde. Ya sé... 

Nax. Pero así..., á la buena fe 
Sin darme seña maldita. 
No obstante , una amiga suya 
Que nunca la desampara 
Y á quien no he visto la cara 
Jamás... 

Alejo. (1 Yo si 1 tQué aleluya I) 

Nax. Me envió á decir ayer, 
Sin anuencia de mi bella... , 

bien de acuerdo con ella,- 
Que todo pudiera ser... 

Conde. Creo lo segundo. 

Alejo. (tAy,e8te 

Se clava!) 

Nax. El tnye adoptado 
Por mi duende idolatrado. 
Un dominó... 

Al^o. Azul celeste. 

{Inlerrumpiindok.) 

Nax. No tal ; de color.. 

Alejo. 

1 Si lo sé yo ! I Si lo he visto 1 
Adelante. (¡Jesucristo!...) 

{Asoma la condesa por la escalera con el 

capuchón axül echado sobre el domimé 

encarnado.) 

Nax. Pero, hombre... 

Alejo, I Galla, gandnll 

Nax. Te digo que el dominó... 

A lejo. \ Oh qué porfía 1 (j Se pierde !) 
¿Querrás decir que era verde? 
[En este momento la condesa adelantan^ 

dose algunos pasos finge toser para Ua- 

mar la atención de los tres amigos. Todos 

ellos vuelven la cabexa.) 

Alejo. (I Ahí) 

Conde. \ Hola ! 

{La condesa Uama con la mano.) 

Nax. ¿A mí? 

{Señal afirmativa. Don Naxario se levanta 

al momento y sale al encuentro de la con^ 

desa.) 

Alejo. (i Se salvó!) 

{Hablan en rox baja. la condesa y don 

Naxario.) 



396 



{'CUIDADO CON LAS AMIGAS 1 



ESCENA IV. 



La condesa, Don NAZARIO, el CONDE, 
Don alejo. 



Ál^o, ¿Lo ve usted P Axul celeste. 
Conde, En efecto. 
Alejo, Cuando yo 

Digo una cosa... 

Conde, 4 Quién sabe 

Si las damas serán dos... P 

AUjo. Puede. Yo le tí con otra 
Que llevaba un capuchón 
Asi, como... verdegay... 
Conde, i Oiga ! ¿ Con que... P 
Ál^o. Si, señor. 

{Siguen hablando en vox baja,) 
Naz, Buscaremos á esa amiga. 
¿ Quieres darme el brazo P 
Cond. No. 

(imediavojv.) 
Ya es inútU. Necesito 
Retirarme. Por favor... 
Puede peligrar mi vida 
Si al instante no me voy. 
Nax> Pero, hijamia... 
Cond, Mi coche 

Vendrá á las tres... 
Nax, Bien... 

Cond. Y son 

Las dos y cuarto... Si tú 
No me buscas otro , soy 
Perdida. 

Naf, ¡Oiga! algún leloso... 
Pero ¿hablas de veras, ó... P 

Cond, ¿No me ha conocido usted 
Todavía P 

Nax. ¿Cómo...P 
{La condesa , guardándote de que el conde 
la vea, letanta un poco la tela axul que 
cubre el dominó.) 

; Oh Dios!... 
Voy volando. % 

( Vate precipitadamente por la puerta de ¡a 
derecha,) 



ESCENA V. 
U CONDESA, Don ALEJO, el CONDE. 



Cond, (Me retiro.. 
Pero tiempo no me dio 
Para decir dónde espero 



Su vuelta, y si aquí me estoy...) 
Conde, ¡Mascarital 

(Acercándote,) 
Alejo. (t No ganamos 

Para sustos!) 
Conde. ¡Oye I 
Al^o, (¡Atros 

Conflicto I) Déjela usted. 

{Al conde.) 
Cada quisque... 

Cond. (Si huyo, doy 

Que sospechar...) 

Conde, fNo responde! 

; Eres muda P 

Cond, (¡Ea, valor I) 

Nada de eso, mas no tengo 

{Con fx>x fingida,) 
Gana de conversación. 

Alejo. ¿ Oye usted P Tiempo perdido... 
(2 Qué bien disfraza la voz!) 
Vamonos al ambigú , 
O á bailar un rigodón... 
Conde, No temas nada , que es ley 

{A la condeta.) 
Para todo hombre de pro 
Respetar la propiedad 
De sus amigos. 
Cond. (iTiaidor I) 

Alejo. (Mas valiera que guardases 
La tuya.) 

Conde, Y si hay precisión 
De que os ayude á burlar 
A algún marido feroz, 
Contad conmigo. Mañana 
Le pediré igual favor... 
Entre sastres, como dice 
Aquel adagio español , 
No se pagan las hechuras. ' 

Cond, ({Pérfido!) 

Alejo. (¡Dios de Jacob, 

No le castigues!) 

Cond. Mil gracias; 

Pero es errada opinión 
La que has formado. No existen 
Entre don Nazario y yo 
Las estrechas relaciones 
Que piensas. 

Conde, ¿Te da rubor 
Confesarlo? Pues á fe 
Que es un mozo como un sol 
Don Nazario. 

Alejo. (¡Todavía 
La va á suplicar por Dios 
Que le adore!) 
Conde. \ Ah, ya está aquí I 



ACTO SEGUNDO. 



297 



ESCENA VI. 



LA CONDESA, Don ALEJO, el CONDE, 
Don NAZARIO. 

Nax. No hay niDgun coche simón. 
De los demás no podemos 
Disponer... 

Conde. ¿Y mi lando.' 
Sinrete de él, mascarita, 
Y lo tendré á mucho honor. 

CotuL No ; mil gracias. 

^^jo. (¿EstomasP) 

Conde. Si entre un par estorba un non , 
Por eso no hay que apurarse. 
Os iréis solos loe dos. 

Cond. No, no; esperaré... (¡Dios mió I) 

Conde. Yo no había hecho intención 
De retirarme del baile 
Hasta que diera el reloj 
Las odio de la mañana. 

[Asoma por la escalera Rufina.) 

Nax. Acéptalo sin temor. 
Es de un amigo... 



ESCENA Vn. 

La CONDESA, Don ALEJO, el CONDE, 
Don NAZARIO, RUFINA. 

Ruf. (Alli está.) 

{En el foro.) 
{Se acerca á la condesa') 
Conde. Lo ofrezco de corazón , 
No por mero cumplimiento. 
Alejo. (¡Mi mujer!) 

(Rufina tira de la ropa á la condesa.) 
Conde. ¡Ahí... 

J^^f' Escucha. 

{En vox baja.) 
(Hablan aparte.) 
Conde. Voy, 

Voy á mandar que lo arrimen. 

( Yase por la puerta de la derecha.) 



ESCENA VIH 

U CONDESA, RUFINA, Don NAZARIO, 
Don alejo. 

Nax. Extremado es el pudor 
De mi dama. 



Alejo. Sí; en efecto... 

Nax Mas ¡calle! ese dominó... 

Alejo. ¡Chit!... 

Nax. Tu querida... 

^i^jo» (EsU noche 

Me va á dar un torozón.) 
(Hablan aparte don Naxario y don Alejo.) 

Cond. Mejor es irnos á pié. 

(Aparte con Rufina.) 

Ruf. i Lindo 1 1 Y coger un dolor 
De costado! Con negarte 
A aprovechar su atención 
Acaso recelará... 

Cond. Es verdad.— Confusa estoy... 
Pero irme en su propio coche... 
¿No consideras...? 

Ruf. Mejor. 

Así no podrá seguimos. 



ESCENA IX. 

La condesa, RUFINA, Don ALEJO. 
Don NAZARIO, el CONDE. 

Conde. Vamos. Toribio arrimó... 
Ruf. ¿Hay asiento para cuatro? 
Conde. Sí. 
(Rufina toma el braxo de don Alejo.) 
¿Qué es esto 7... 
*«/"• Pues ; áOonsí 

Conde, i Ah ! ¿es esta...? 

(Aparte con don Al^o.) 

^^9' (¡Misericordia!) 

Conde. ¿Ladeantes...? 
^^0. Sí; salvo error. 

Cond. Es la amiga á quien buscaba. 

(Aparte con don Naxario.) 
Nax. ¡Ah!... 
Conde. Mas , por lo visto, son 

(A don Alejo.) 
Amigas esta y aquella. 
Alejo. Mas que amigas. 
Conde. ¡Hola! 

Alejo. ,ohI 

Son hermanas. 
Ruf. Ea, vamos... 

(Tirando de su marido.) 
Conde. ¿Conque...? 
Ruf. ¿Qué haces tu? 

(A don Naxario.) 
^i^o. (I Gran Dios!...) 

Ruf. Da el brazo á tu dama, 
i^w. ¿Quieres...? 

[Ofreciéndolo, 



296 



I CUroADO CON LAS AMIGAS I 



Cond, (Voy tráiblando.) 

{Tomándolo,) 
Alejo. Acá Ínter nos,,. 

{Ál conde al oido,) 
(Le deslumbraré.) Vinieron 
Anteayer de Badajos... 
Conde. ¿De veras ? 
Alejo, Son hijas de nn.. . 

Comisario ordenador... 
Ruf, I Vaya, andad 1 
Nax, ¡Abnr! 

{Saliendo con la condesa por la puerta de 
la derecha,) 



ESCENA X. 
El conde. RUFINA, Don ALEJO. 

Conde, iBuenviije! 

Alejo. I Aburl (¡Ah! Metido yo 
Sin comerlo ni beberlo 
En una conspiración 
Contra el gremio...) 

Ruf. Ven... 

Alejo, ODiosmioI... 

; Te rogamus : audi nos !) 



ESCENA XI. 
El CONDE. 

{ Qué ufanos irán loe cuatro , 

Y cómo stt suerte envidio 
Yo que en tanto me fastidio 
Sin la bella que idolatro 1 

¿Qué hago yo, en qué me divierto, 
Si ya olvidarla no sé , 

Y desde que ella se fué 
Creo estar en un desierto? 

El baile que al hombre enerva 
Me aburre ; ¿y qué placer hay 
En el tiple guirigay 
De esa chillona caterva? 
A las mesas no me arrimo 
Donde robando se juega. 
Ni la codicia me ciega, 
Ni gusto de hacer el primo. 
Irme á mi casa primero 
Que el alba dore las cumbres... , 
Es alterar mis costumbres 
De buen marido... soltero. 
¿Y á qué? Sin pegar los ojos 
Me tendrá la tosente dama , 



Y me pinchará la cama 
Como si tuviera abrojos. — 
Mas I qué necio ! ¡Paso pena 
Porque el nuevo día tarda , 

Y el cocinero me aguarda 
Con una opípara cena ! 
Matemos el Importuno 
Tiempo... Buscaré un amigo 
Que quiera cenar conmigo... 
No lo excusará ninguno. 

Y el gasto ya no lo ahorro ; 
Que hecho estaba á prevención. 
Busquemos en el salón... 

{Vuelve don Naxario trayendo en hraxos d 
la condesa desmayada.) 



ESCENA Xn. 
El conde, U CONDESA, Don NAZABIO. 

Conde, Pero ¿qué es esto? 

J^ajT. {Socorro! 

Conde. ¡Don Nazario! 

Nax, \ Ah , señor conde ! 

Un vuelco... Cerca de aqnf... 
¡ Señora !... ¡ Triste de mi I. .. 

Conde, Sentémosla... 

[La sienum en una silla.) 

Nax, i No responde! 

Conde, {Vaya, que es percance!... 

Nax, I Mozo ! 

{Llavuando.) 
Pero tardará una hon.*. 
Iré yo mismo... 

{Vase por la ixqwierda del forf^) 



ESCENA Xni. 
El conde , LA CONDESA. 

Conde, I Señora L„ 

\ Qué breve ha sido su gozo I 
¿Quién á tan alegre fiesta 
Tal fin pronosticaría? — 
Mas ¿ cémo está todavía 
Con la carátula puesta? 
Con la prisa y la zozobra 
Nazario no lo advirtió. 
Fuerza es quitársela yo... 
Ea^, manos á la c^ra. 

[Quita la careta á la 



ACTO SEGUNDa 



9M 



La necesidad me obliga... 

{La reconoce.) 
\ Cielos I 
[Llega (foffi Naxario con un v<uo de agua.) 

ESCENA XIV. 
El conde» Don NAZARIO, U CONDESA. 

Naz. Ya el agua está aquí... 

Conde, i Infames! ¡Burlanneasi!... 

Nax* \ Qué escucho 1 

(Dejando el agua sobre una mesa.) 

Conde. \ Villana intriga I... 

Mas caísteis en la red. 

Náí» i Lb oonoce nsted acaso P 

Conde. Al verla en ira me abraso, 
¡ Y me lo pregunta usted 1 

Nax, ({Es su mujer 1 ¡San Fulgencio 
Nos ampare!) 

Conde^ A eea pregunta 
Respondo yo con la punta 
De una espada. 

Nax. Yo... 

Conde, I Silencio I 

Nax. Yo no sabía quién era... 

Conde. No hay disculpa á tal agravio. 

Nax. Pero... 

Conde. ¡Selle usted el labio ! 

Nax. Pero ella... Antes... 

Conde. i Que se muera I— 

Elija usted... 

{Llevándose á don Naxario lejos de la con' 
desa.) 

Cond. (¿Dónde estoy!) 

{Volviendo en si, sin adtertirlo los otros 
interlocutores.) 

Conde, Un padrino... 

Cond. (¡Ah! i Un desafio!...) 

{Viendo al conde y á don Naxario.) 

Conde. Que se entienda con el mió 
Mañana. 

Cond. (t Perdida soy !) 

Nax. Lances de honor (¡ oh fortuna I] 
Nunca excusé. 

Conde. Bien. El duelo 
Ha de ser á muerte. 

Cond. (¡Cielo!) 

(Se vuelve á desmayar.) 

Nax. ¿Cuándo? 

Conde. Mafiana á la una. — 

Ahora , pues con nudo casto 
Himeneo nos unió, 



Fuerza es socorrerla... 

( Toma el vaso y roda con agua el rostro d$ 

la condesa. Don Naxario se dispone á 

ayudarle.) 

¡Nol 
Retírese usted. Yo basto... 

Nax. Vengue usted en mí su ofensa , 
Aunque , en verdad, no es tan grave 
Señor conde , i Dios lo sabe! 
Como usted acaso piensa; 
Pero yo exijo á mi vez 
Que respete usted la vida 
De una mujer desvalida... 

Conde. Usted no ha de ser sn Juez. 

Nax. El estado en que la veo... 

Conde. Ni su médico tampoco. 

Nax. Si cruel... 

Conde. ¿Estoy yo loco f 

Nax. Es inocente... 

Conde. Lo creo. - 

Ni en tan frágil enemigo 
Saciara yo... , i qué rubof I , 
Mi vengativo furor. 

Nax. ¡Conde! 

Conde. De veras lo digo. 

Mas al que tuvo la audacia , 
Con buena ó mala ventura. 
De codiciar su hermosura. 
Cara le saldrá la gracia. 

Nax. Repito... 

Conde. \ Basta 1 (¡ Aprended , 

Maridos !) 

Nax. ¿Ha vuelto ya? 

Conde. No , señor $ ni volverá 
Mientras no se vaya usted. 

Nax. Confiado en la formal 
Palabra... 

Conde. Sí ; la reitero. 

{Le da la mano.) 
Palabra de caballero 
Y de enemigo leal. 

{Don Naxario se retira por la escalera,) 



ESCENA XV. 
El conde, u CONDESA. 

Conde. No vuelve de su accidente. — 
Yo le juro al don Nazario... 
{Vuelve á rociar el rostro de ¡a condesa.] 
¡Nada! ¿Será necesario 
Pedir socorro á esa gente? — 
Y no ha mucho le decía , 
Ahogando en ponche la sed : 
« Simpatizo con usted... » 



800 



t CUIDADO CON LAS AMIGAS! 



¡Qné estúpida simpatía 1 — 
{Pues, digo, la recoleta 
Cuya virtud celestial 
Yo admiraba... 1 i Que dé tal 
Osadía una careta ! — 
Está visto ; ya no hay fe 
En las mujeres; maldita. — 
I Adela ! — Está mas bonita 
De lo que yo imaginé. — 
t Lo que es el hombre ! Mejor 
Me parece hoy siendo falsa 
Que ayer... Faltaba la salsa 
De los zelos á mi amor. — 
Cogida está en el garlito; 
Pero yo di la ocasión 
Y... bailar un rigodón 
Quixá es todo su delito. — 
Mas ya se han visto otra noche. 
El peligro era inminente. 
Si tan oportunamente 
No acierta á volcar el coche... 
Otra ves me enciendo en ira; 
Otra ves el acicate 
Del honor... Su pecho late... 
I Adela 1... Si; ya respira. 
Cond, ¡Ah!... Yo fáileico... 
Conde. (l Traidora 1) 

ConéL ¿ Quién... P ¡Es el conde 1 iGran 
Dios !... 

{Levantándose,) 
Conde. Solos estamos los dos. 
Cond. (Piedad I... 

Conde. {Silencio, señora 1 

Cond. Pongo por testigo al délo... 
Conde. ¿De qué? No vale la pena... 
No hagamos aquí la escena 
De Detdémona y Ótelo. 
Creerá usted que como un vándalo 
A lavar mi afrenta voy 
En su sangre... No tal. Soy 
Enemigo del escándalo. 
Ni aunque me crea ofendido 
Daré en la ridicules 
De reclamar ante un jues 
Mis derechos de marido. 
Esto seria ser necio , 
Aquello una vil hazaña, 
Y no merece mi saña 
La que incurre en mi desprecio. 
Nada ; en pai y cortesía , 
Sin litigios ni alboroto , 
Quede para siempre roto 
El laxo que nos unía. 

Cond. ¡Ingrato!, tú lo rompiste 
Antes que un leve pretesto... 

Conde. No mas, señora. Detesto 
Las discusiones. 



Cond. {Ay triste I 

iOyeme! Atuspiés... 
Conde. |Eh! quieta. 

[Deteniéndola.) 
(l Ni por esas ! No me ablando.) 
Siento pasos... 
{Mirando hada la puerta de la derecha.) 

¡Ah!... Volando, 
{Tomando la careta de la condesa y dándo^ 

sela.) 
Póngase usted la careta. 

{La condesa se la pone,) 



ESCENA XVI. 

El conde, la CONDESA, RUFINA, 
Don alejo. 

{Rufina trae puesta la careta.) 

Alejo. Pues te has empeñado, entremos, 
Pero... —I Allí le tienes! 

{Bajando la vox.) 

Conde. iHola, 

Don Alejo! 

Alejo. Señor conde... 

Ruf. ¡También ella! 

{En vox baja á don Alejo.) 

Alejo. { \ Aquí fué Troya ! ) 

Conde, a Vendrás, sin duda, á buscar 
{A Rufina.) 
A tu... hermanaP 

Ruf. Sí; yo... Ahora... 

{Turbada.) 

Conde. Ahí la tienes. 

Ruf. ¡Con... careta! 

Conde. Si ; á pesar de la congoja. 
Yo no me atreví á quitársela , 
Porque el hombre que blasona 
De bien educado nunca 
Tales licencias se toma. 

Alejo. ( ¿ Será posible... P ) Es decir 
Que... Dsted todavía ignora... 

Conde. ¿Y para qué he de informarme 
De lo que nada me importa? 

Cond. (¡Oh Dios!...) 

Alejo. Tan fresco lo dice 

{Aparte con Rufina.) 
Y tan sin pena ni gloria 
Que será fuersa creerle. 

Conde. Por fortuna fué de corta 
Duración el parasismo... 
i Válgate Dios por canosa 1 



ACTO SEGUNDO. 



30i 



Con que ¿ Toloó? 

Ákjo, No es extraño ; 

La noche estaba tan lóbrega. .. 

Conde. El bruto de mi cochero 
Habrá bebido unas copas... 
Mafiana le diré yo 
Cuántas son cinco, i No es cosa ! 
¡ Apear de esa manera 
A gentes que tanto me honran ! — 

Y ustedes ¿se han lastimado...? 
Alejar, No, señor. Mi... Esta señora 

Perdió también el sentido ; 
Pero pesa diez arrobas... 
( ¡ Ay I algo mas , que la tara 
Del matrimonio no es floja. ] 

Y aunque mi amor es inmenso 
Mis fuerzas eran muy cortas 
Para cargar con el dulce 
Volumen de su persona. 
Viéndola al fin recobrada 

De su afección espasmódica... 

Ruf, {Galla, necio! 

Alejo. Es muy amable. 

Lo que es eso , { uh ! como pocas. — 
Pero a qué es de nuestro amigo... 
Don Nazario ? 

Conde, Hace una hora 
Que se fué. Le despidió 
Esta ciudadana incógnita... 
Para siempre. — ¿No es verdad? 

{A la condesa,) 

Cond, tSil 

Al^o. ¿Cómo?... 

Conde, Con mucha cólera. — 

Los nervios de las mujeres 
Tienen caprichos que asombran. 

Alfjo. ¿Y éL.. se resignó... ? 

Conde, Se fué 

Con resolución heroica 
Por esa escalera arriba... 

Alejo. (Vaya, este hombre no ve gota.) 

Conde. Nó creo ya que se muera 
Por semejante bicoca 
Don Nazario. Ya estará 
Consolándose con otra. — 
Mas ya se la habrá pasado 
A mi cochero la mona , 

Y pues sanas y tranquilas 
Os veo, yo estoy de sobra. 
Volved al coche. — ¡ Jamás 

{En vox baja á la condesa.) 
Vuelva yo á verte! 

( La condesa deja percibir un ay compri- 
mido.) 
Alejo. ( Al de Coria 

Da quince y falta este bobo. ] 



Conde, Adiós. Yo de baile y broma... 
(Abrasado voy.) los rayos 
Esperaré de la aurora. 

(Desaparece por el foro.) 



ESCENA XVII. 
La CONDESA, Don ALEJO, RUFINA. 

Alejo, Nada sospecha, i Me aturdo ! 
La ceguedad de este esposo 
Raya en lo maravilloso... 
He dicho poco; en lo absurdo. 

Cond. I Rufina!... 

Ruf. El riesgo fué grave , 

Mas ¿por qué temblar ahora? 
Ya pasó y el conde ignora... 

Cond. No. I Ay cielo ! Todo lo sabe. 

Ruf. ¿Qué oigo? 

Alejo. Pues ¿ cómo le encuentro 

Tan jovial, tan....? 

Cond. ¡Aydemí! 

Alejo. ¿Aquiescencia? 

Cond. I Orgullo! 

Alejo. iAh.síI 

La procesión va por dentro. 

Ruf. ¿Te habló? 

Cond. Sf , y me vio la cara. 

Al^o. ¿Y entre Nazario y el conde...? 

Cond. Hablaron de un duelo... 

Alejo. ¿Dónde? 

¿Cuándo? 

Cond, I No sé! 

Alejo, {Santaclara! 

Ruf, ¿Gritó? ¿Maldijo? 

Cond. Al contrario ; 

Mas me condena i oh baldón ! 
A eterna separación. 

Alejo. Pero... ¿de él, ó de Nazario? 

Cond, Con fría calma exclamó : 
Sin litigio ni alboroto 
Quede para siempre roto 
El lazo que nos unió. 

Ruf. ¿Y en el siglo en que vivimos 
Eso te causa aflicción? 
I Ba ! Se amansará el león 
Cuando le hagas cuatro mimos. 
Vamos á tu casa... 

Cond. \ Ah , no I 

Ruf. Pues á la mia... 

Alejo. ¡Mujer!... 

{En vos baja.) 

Ruf. ¡Eh! {Le desvia.} 

Alejo. ( I Lindo ! Ahora va á creer 
Que el Mercurio lie sido yo. J 



ao3 



I CUIDADO CON LAS AMIGAS 1 



Cond. Vcnoao por esta noche 
Será... 

Ruf, Ta marido ignora 
Dónde vivo. Ven $ ya es hora... 
Aprovechemos el coche. — 
Ynollores ¡pesia tal 1 
Por un marido indigesto 
Que con tan leve protesto 
Rompe el vínculo nupcial. 

AUjo, ( j Hay bruja como ella ? ) 

Bttf. Ven, 

Ven á mi casa y allí 
Mi amistad sincera,.. 

Cond. Sí... 

( I Maldígala Dioe , amen ! ) 

Alejo. (Con todo hemos dado ai traste.) 

Buf. Ofrece el braio robusto 
A Adela. 

Alejo. Con mucho gu^to. 

(Dándotelo.) 

Ruf. A mí el otro. 

{Toma el otro Ifraxo de don Alejo,) 

A kjo. ( I Qué contraste ! ] 

( Vanse por la puerta de la derecha. ) 



ACTO TERCERO. 



Ma M ciM de don Alejo. Poerta eo el foro ; oin * la 
derecha del actor j otra a la Isqolerda , aaliaa eoa 
cortiaat. Ealre las do« primaraf halir* no biombo. 



ESCENA PRIMERA. 
U CONDESA, RUFINA. 

Cond, No , vano es ya pretender 
Restituirme la paz 
Que para siempre perdí. 
¡ En hora triste y fatal 
Por los consejos de usted 
Me dejé ilusa arrastrar ! 

Ruf. El fruto de mis consejos 
Todavía está en agraz. 
Deja pasar unos días 
Y las gracias me darás. 
Si el corazón de los hombres 
Se viera por un cristal 
Ya el del conde tu victoria 
Revelaría quizás. 
Adela , ya te lo he dicho : 



Los hombres de nuestra edad 
Prenda que nadie codicia 
No la saben apreciar. 
La coquetería, Adela, 
Es ya una necesidad 
Del bello sexo. El amor 
Sin ella es huevo sin sal ; 

Y si las niñas solteras 

La han menester, mucho mas 
Las casadas por razones 
Muy poderosas que eatán 
A tu alcance, y por lo mismo 
No necesito explicar. 

Cond. ¿ No he dicho yo que Juró 
No volverme á ver jamás ? 

Ruf. Mudará de parecer 
Cuando pase el temporal. 

Cond. Yo no debí obedeevle , 
Sino á sus plantas llorar, 
Cuando romper me propuso 
Nuestro lazo conyugal. 

Ruf. Hubieras hecho, hija mia, 
Una insigne necedad. 
¡Nada; firme! y si, en efecto, 
En aquel pecho glacial 
Quedaba alguna centella 
Del amoroso volcan 
Con que un día amor eterno 
Te juró al pié del altar. 
Antes desdeñosa y fiera 
Rendirle consegufrás 
Que postrándote á sus pies 
Con degradante humildad. 
Eso fuera confesarle 
Las sonadas culpas.. • 

Cond. ,AyI 

Sobrado culpable fui... 

Ruf, ¿Por endosarte un diafru 
Para embromar á un mancebo , 

Y bailar con él un vals, 

Y darle tu brazo...? ¡ Miren 
Qué pecado capital , 

Cuando á él no tiene por dónde 

Desecharle Satanás 1 

No des tu brazo á torcer ; 

Vea que no se te da 

De su carinó un ardite; 

Y una de dos : ó leal 
Pedirá reconciliarse 
Con su perdida mitad , 
O si su gracia te niega 
Por un desliz tan venial , 
Dará una prueba evidente 

De que es ya su alma incapaz 
De quererte. Si tal hace 
Su ingratitud llorarás 
Al principio , mas no exigen 
Ni Dios ni la sociedad 



ACTO TERCERO. 



d03 



Qae porque él sea mal hombre 
Te mueras tú de pesar. 
No ; pues con ella te brinda , 
Goza de tu libertad... 
Pero no me oyes... 

Cond, \ Un duelo 

A muerte ! ¿C6mo evitar...? 
{ Ay 1 ya á estas horas alguno 
De los dos no existirá. 

Ruf. No temas... (Quizá desea 
Que sobreviva el galán.) 

Cond, \ Cuánto tarda don Alejo ! 

Ruf. No ; diez minutos habrá 
Que salió y está distante 
La calle de Fuencarral. 
Yo apuesto á que todavía 
Roncando en la cama están 
Don Nazario y tu marido. 
No parece regular 
Que habiendo pasado en daro 
El' martes de carnaval 
Ni el uno ni el otro tengan 
Deseo de madrugar. 
¿Y para qué? í Para darse 
De estocadas ! Además , 
Los elegantes no lidian 
Como cualquier perillán. 
Sus combates se conciertan 
Con mucha formalidad. 
Van y vienen parlamentos, 
Esquelas vienen y van; 
Sobre el coche una cuestión , 
Sobre el sitio otra que tal ; 
Ninguno teme morir... , 
Pero ambos quieren testar; 
Hay que llevar cirujano, 
Que no ha de ir al hospital 
Ei herido... Y queda luego 
Discutir y estipular 
Si ha de ser con arma blanca 
O negra al duelo mortal , 
Si el traje de los atletas 
Ha de ser levita, ó frac... 
Pero ¿ sabes tú en que suele 
Venir todo esto á parar ? 
En dirimir la contienda 
Con un ósculo de paz 
Y convertir las pistolas 
En botellas de Chatnpañ. 

{H0ga don Áltjo por la puerta del foro.) 



ESCENA n. 
La CONDESA, Don ALEJO, RUFINA. 

Cond, ¿ Le ha visto usted f 

Alejo, Viaje Inútil. 

Había salido ya. 

Cond. \ Al campo I 

Alejo. Lo dudo. Hoy hace 

Un frió de Barrabás. 

Cond, Pero usted j no ha preguntado...? 

Alejo, Sí , señora; á Sebastian 
Su criado , á la patrona , 

Y al frutero del portal ; 
Pero en balde. Don Nazario 
Nunca dice adonde va. 

Cond, I Oh Dios mió 1 

Ruf, (¿No lo dije? 

Por él es todo su afán.) 

Alejo. Tal vez en casa del conde... 

Cond. ¡Ahí sí ; vaya usted allá. 
Acaso consiga usted 
Si interpone su amistad 
Que ese bárbaro combate 
No se llegue á realizar. 

Alejo. Iré , señora. Yo siempre 
He sido muy servicial. 
Para calmar de uno y otro 
La cólera contumaz 
Agotaré los recursos 
De mi elocuencia trivial , 

Y aunque debiera mi pecho 
Sus golpes interceptar... 

Cond. Sí, corra usted... 

Alejo. ¿Qué 68 correr I 

Volaré, (i Lleve Caifas 
A mi mujer, pues por ella 
Estoy hecho un azacán !] 
{Al irse corriendo don Alejo por el foro 

sale de la habitación de la derecha don 

Martin.) 

ESCENA UI. 

U CONDESA, RUFINA, Don MARTIN. 

Mart, ¡Oh, mi paisana!... 
(Saluda d la condesa, que le devuelve 
la cortesía.) 

Sefiora... — 

¿Se ha descansado? (i Itu^na.} 

Ruf. Tal cual 

I ¿Y Qsted? 



30li 



I CUIDADO CON LAS AMIGAS! 



Mart, Yo, como un costal. 

Ruf, ¿Se levanta usted ahora? 

Mart. No; á las diez... 

W- ¿No sale Irene? 

Mart. En el tocador la dejo 
A solas con el espejo. 
Dentro de un instante viene. 

Ruf. SI ha cumplido el cocinero 
Las órdenes que le di... 

Mart. Ya hemos almorzado ; si. 
Mil gracias por el esmero... 

Ruf, Es deber de mi amistad 
Servir... 

Mart. (¿Quién será esa bella?) 
Anoche, fiado en ella, 
Me tomé la libertad... 

Ruf. Me hizo usted un grande honor 
Y me hubiera resentido 
Si hubiese usted preferido 
A mi casa un parador. ' 

Mart, No estaré mucho en Madrid. 

Ruf. Eso turba mi alegría. 

Mart. Y si usted vuelve algún día 
Por Valencia la del Cid... 

Ruf. Se entiende. Sin mas aviso , 
En casa de usted me hospedo. 

Mart. A la calle de Toledo , 
Sí ustedes me dan permiso, 
Voy ahora... 

Ruf. Usted lo tiene. 

Mart. Un encargo de interés... 

Ruf. Si. 

Mart. Saludo... 

Ruf. Hasta después. 

Mart. ¡A ver si sales, Irene! 

{Á la puerta de la derecha.) 

( Vuelve á saludar y vase por el foro.) 



ESCENA IV. 
U CONDESA, RUFINA. 

Ruf. ¿Quién dirá que es valenciano 
El plomo de don Martin? — 
Sin duda ¿ la chica trae 
Para que tome un barniz 
De corte...— iQué! ¿te retiras? 
{Viendo á la condesa en ademan de 
retirarse. ) 

Cond. No estoy para recibir 
A nadie. Avíseme usted 
81 alguna nueva feliz..., 
Que no espero... 

R^f' ¿Por qué do? 



Cond. Porque en mal hora nací. 

Ruf. ¡Qué infundado desaliento! 
No tendrá efecto la lid... 
Mas ya siento las pisadas 
De Irene... Espérame allí. 
{La condesa se retira por ¡a puerta de ¡a 
izquierda.) 



ESCENA V. 
RUFINA. IRENE. 

Irene. \ Paisana y señora mia I 

{Áhraxando á Rufina.) 

Ruf, I Querida Irene! 

Irene. Por fin 

Nos podemos abrazar. 

Ruf. (i Quién se volviera repUl !) 
Mi gozo... 

Irene. Un beso. 

{Besando á Rufina.) 

Rtíf. (i El deludas!) 

[Besando á Irene.) 

Irene. Anoche con el tragin 
Del baile apenas nos vimos. 
Tuvo papá la pueril 
Idea de conservar 
Su incógnito marroquí 
Para embolismar á usted, 

Y luego ocunieron mil 
Aventuras ; mi desmayo , 
El ataque brusco y ruin 
Con que á papá saludó 
Gentecilla baladí... 

Ruf, Moro de máscara es siempre 
Víctima en este país. 
Irene, Cuando recobré el sentido 

Y cerca de usted me vi 
Quise pronunciar su nombre , 
Pero usted me d^o \ chit !... 

Ruf. Yo tenía mis motivos... 
Irene. Y como después me fui 

Y usted se quedó... 

Ruf. Sí. - Y, vamos; 

¿Vienes contenta á Madrid? 

Irene, Mucho ; y por mas de una caosa 

Ruf. ¡CaUe!... 

Irene. Mi novio está aquí. 

Ruf. ¿Tu novio? 

Irene. Y es, aunque yo 

No lo debiera decir, 
Guapo mozo. Don Nazario... 
Usted le conoce. 

Ruf. ¿Sí? 



ACTO TERCERO. 



305 



(Mas de lo que tú presumes.) 
¿Será don Nazario Ruiz...? 

Irene. El mismo. 

Buf, Estuvo en Valencia... 

Irene, Cierto. 

Buf, Allá le conocí... 

Y aqui también. 

Irene, En el halle 

Estuvo... {hecho un figurín! 

Ruf, ¿CómoPj Le Tiste? 

Irenem Y le hablé. 

Ruf, ¿Le llegaste á descubrir 
Tacara? 

Irene, Estaba papá 
Muy cerca , y no me atreyf ; 
Pero él me reconoció 
Al instante. 

Ruf. {Olga! (Algún quid 

Pro quó„m Como se hizo doble 
El dominó carmesí... ) 

Irene, El instinto de su amor... 

Ruf, \ Oh ! tienen mucha nariz 
Los novios. (; Tonta I) 

Irene, ¿Quién sabe 

SI de Valencia del Cid 
Le escribieron mi llegada...? 
Lo que yo puedo decir 
Es que ahora está mas que nunca 
Enamorado de mí. 

Ruf, (iNeclal)¿Ytehabló? 

Irene, Dos palabras 

No le dejé proseguir, 
Porque papá... ¡ Qué entusiasmo 
Aquel, qué fuego...! 

Ruf. (I Infeliz!) 

Irene. Dame las señas, me dúo , 
De tu casa; se las di... 

Ruf, (I Qué oigo!) 

Irene. Y hoy le espero... 

Ruf. (I 

Se encontrará éí adalid 
Entre dos fuegos.) Irene... , 
Tengo lástima de ti. 

Irene, ¿Porqué? 

Ruf, Naiarlo te engaña. 

Irene, ¿Será posible?... 

Ruf. Es un vil , 

Un traidor. 

Irene. ¿ Qué dice usted ? 

Ruf, Yo no acostumbro á mentir. 
Sin motivos poderosos 
No le trataría así. 

Irene, Pero \ Dios mío ! bis cartas 
Que me solía escribir, 
Sus juramentos... 

Ruf. ¿Te había 

De confesar su desliz? 

Irene. ¿ Y la amorosa ternura 

n. 



Con que anoche...? 

Ruf. {Galopín! 

Te tuvo por otra. 

Irene, ¿Cómo? 

Ruf. Está siendo el Amadis 
De cierta linda condesa , 
Por cuyo talle gentil 
Tal vez en este momento 
Tiene la vida en un tris. 

Irene. \ Ingrato ! Pero tal vez 
Algún enemigo ruin 
Le ha calumniado... 

Ruf. No , Irene. 

( ¡Bravo! {Qué guerra civil 
Se va á annar!...) Te daré pruebas 
Con que puedas confundir 
Al pérfido. 



ESCENA VI. 
RUFINA, IRENE, cu Crudo. 

Criado. Don Nazario 

[Desde la puerta del faro, ) 
Ruiz... 
Ruf. Ya le tienes ahí. 
Irene. Bien; {parezca ante su Juez 
Y dóblele la cerviz! 

Ruf, {Locura! En casos como este 
Mas aprovecha el ardid 
Que la violencia. Tras de esta 
Cortina puedes oir 
Lo que hablemos, y sabrás 
Lindezas. 
Irene. Pero... 
Ruf. {Anda! 

Di 
(Alertado,) 
A ese caballero que entre. 

[Vate el criado.) 
Irene. No sé si podré sufirir... 
Ruf. {Que viene! (Empujándola.) 

Irene* ( { Mas me valiera 

(EgeondUndose detrás de la cortina de la 

puerta de la derecha.) 
No haber venido á Madrid 1 ) 



ESCENA Vn. 
IRENE, RUFINA, Don NAZARIO. 



Nax. Señora , si he de juzgar 
Por la talla y por el talle, 



20 



306 



¡CUIDADO CON LA5 áJfflGASI 



Es usted la amiga... i Galle I 
Esa cara... ¡Éí lliígalár... I 

Ruf. ¿m cara? 

Nax. No ; la aventura.. . , 

La extraña cointídeilcia... 
¿No estuvo usted en Valencia...? 

Ruf, Si. ( {Oh memoria de amargura 1) 

Nax. Momentos muy agradables 
Pasamos..., aunque confieso... 

Ruf. Si , sf... 

{Separándote del sitio donde está Irene, 
y siguiéndola don Naaario,) 

i \ Maldito ! no es de eso 
De lo que yo quiero que hables ) 

Nax. En tal bulla , en tal estruendo 
Anda solicito el diablo 

Y uno... 

Ruf. Cierto. {Bajando la vox.) 

Irene. ( Ni un vocablo 

De lo que dicen entiendo.) 
Ruf. Aquello todo fué broma , 

Y si usted lo tomó al pié 
De la letra... 

Nax. Broma fué i 

{Sonriéndose.) 
Sí. 

Ruf, Con su pan se lo coma. — 
Mas si para dama no , 
Bien ve usted , aunque lo diga 
Mi labio , que para amiga 
Valgo lo que peso yo. 

Irene. ( ¡ Me consumo I ) 

Nax. Ciertamenta; 

Y esa prueba de virtud 
Empeña mi gratitud 

Y mi respeto... 

Ruf. (i Insolente!) 

Hablemos de la condesa. 
{Acercándose otra vex d la puerta de la 
derecha y alxando la wx.) 

Nax. Me d^o que aqui... 

Ruf. Y puntual 

Fué á la cita. 

Irene. (i Ay ! por mi mal 
Ahora oigo bien.) 

Ruf. (i Chúpate esa 1) 

[Mirando con maligna complacencia háeia 
donde está Irene.) 

Nax. A la verdad , no creí , 
Después del vuelco del coche 

Y lo demás que hubo anoche. 
Que la encontraría aquí. 

Ruf. Amor por todo atropella. 

Irene. (¿Eh? ¿Qué tal la condesita?... 
I Pero esa mujer maldita 
Está de acuerdo con ella ! ) 

Ruf. Y usted , que siempre la qnlso, 



Ahora con mayor raxon— 

Nax. No sé... Su fatal pasión 
Es para mí un compromiso... 

Irene. (¿Qoéoigol) 

Ruf. ¿CómoP... 

Nax. Elmioftaé, 

Mas que amor, vago capricho... 

Irene. (lAlma, respira I) 

Ruf. (¿Qué ha dicho?) 

Nax. Otra es dueña de mi fe... 

Irene. (¡Oh gozo!) 

Ruf. ( é Sabrá que Irene 

EsU aqui?) 

Nax. Mientras mi ansencia 
Llora la pobre ed Valencia... 

Irene. (¡Oh!...) 

Ruf. Hablar mas bajo conviene. 

{Binando la vox y wlviendo d separarse 

hada la ixquierda.) 
(Nada sabe. Aun no desmayo.) 
Si le oye á usted la condesa 
En su pechó la sorpresa 
Hará el efecto del rayo. 

Irene. (Otra vex la falsa amiga 
Baja la vox. No interpreto 
Cuál pueda ser el objeto 
De su diabólica intriga.) 

Ruf. ¿Será usted, hombre inconstante. 
Tan mal caballero ahora 
Que abandone á una señora 
En conflicto semejante? 

Nax. No habrá quien de tal me arguya. 
Por mi está comprometida, 
Y yo sabré dar mi vida 
En rescate de la suya; 
Pero si me acierta el tiro 
Que mi rival me previene , 
I Para ti , querida Irene , 
Será mi último suspiro I 

Ruf. (i Qué retroceso I... Urge ya 
Que la condesa le vea.) 
I Morir I ¡Qué funesta idea! 
No ; todo se arreglará. 
Voy á decirla que usted 
Está aqui. 
Nax. ¿Me espera á mí? 
Ruf. ¡Y con qué impaciencia! 
Nax. ¿Sí? 

{Complacida.) 
Ruf. \ Oh!... Vuelvo. (Caerá en la red.) 
{Entrando en la haibitadon de la ixquierda.) 



ACTO TERCERO. 



Í07 



ESCENA VUI. 
IRENE, DOH NAZARIO. 

Na%, ( A las dos de la mañana 

[Sentándote.] 
Eta mt mejot amigo 
El baen conde... ly á las dos 
De la tarde nos batimos! ) 

Irene, ( Solo ha quedado. ¿ Saldré... f 
No. Según Rufina dijo 
Le espera aquí la condesa , 

Y aunque sepa ser testigo 
De mi derrota, apurar 
Hasta la haz determino 
La copa de la amargura.) 

Nax. (Sería un villano indigno 
De mi nombre si volviese 
A la vista del peligro 
La espalda.] 

Irene. (( Cómo cavila ! 
O me engañan los indicios, 
O, en efecto, pesaroso 
Está de haberme ofendido.) 

Nax. (Si ahora mi cómplice hermosa 
No agradece mis servicios , 

Y saco de la refriega 

Cuando menos un bnen chirlo, 

Y en las márgenes del Túria 
Se sabe mi desafío, 

Y, por ende, en Justa pena 
De mi presunto delito, 
Irene me destituye 
De su gracia, i me he lucido 1) 

Irene. (Suya es mi fe. be in boca 
Lo oí. Frivolo capricho. 
No tierna pasión , le atrajo 
A esa mujer que maldigo.) 



ESCENA IX. 
IRENE, Don NAZARIO, EL CONDE. 

Conde. (¡ Perfectamente I Su padre 

( Á la jmerta del foro.) 
No está en casa. Me lo ha dicho 
El criado. ~ {Oiga! Un gallan... 
( Ftendo de perfil á don Naxario, que está 

muy dbtorto en ttu meditacioMt,) 
\ Y es don Nazario!... 
{Adelantándose un poco y en términos que 
el biombo impida que Irene le vea.) 
Sí; el mismo. 
\ Es mi sombra I ¿ No le basta 



MI mujer á ese maldito , 
Que me disputa también...? 
Yo he de saber... No me ha visto... 
¡Ahí este biombo... En él me oculto...) 
{Lo hace.) 

Irene. (¡No viene!) 
(Tanto Irene como el conde asom/orán d$ 

cuando en cuando y con precaución la 

cabeza desde su escondite respectivo , f 

mirando siempre ambos al sitio y á los 

interlocutores que absorben en el mO" 

mentó todo su interés.) 

Conde. (Desde aqui atisbo.) 

{Desde el extremo del biombo mas distante 
del foro.) 

Nax. (Ya tarda... {Levantándose.) 

No ; ya está aqui.) 

{Mirando por la puerta de la izquierda.) 

Irene. (Ya viene.) 

{Aparecen la condesa y Rufina.) 

Conde. {\ Cielos i ¿qué miro 1) 



ESCENA X, 

U CONDESA, RUFINA, Don NAZARIO, 
IRENE , EL CONDE. 

Naz. Señora... 

Cond. Mi desconsuelo 

Cesa al ver ¿ usted. 

Conde. (¡Qué tal!) 

Cond. Pues es segura seSal 
De que no permite el cielo 
Que corra la sangre... 

Naz. ¿Cuál.» 

Cond. ik qué negarlo? Yo sé... 
Pero acaso ya no es hora 
De impedir... ¿El conde...? 

Naz. A fa 

Que no le he visto, señora, 
Desde el lance del café. 

Cond. ¿Palabra de caballero? 

Naz. Sí. 

Cond. Mas mi angustia no oésa 
Si no me hace usted promesa 
Solemne... 

Naz. ¿De qué? 

Cond. No quiero 

Que usted se bata. 

Naz. I Condesa 1... 

Irene. (¡Miren si toma interés 
Por él 1) 

Conde. (¡Me ahoga el furor!) 

Naz. Exija usted de mi amor 
Que caiga muerto á esos pies. 



¡CUIDADO CON LAS AMIGAS t 



308 

Pero, señora, el honor... 

Cond. ¡Honor! ¿Qué será del mió 
Si me cubre de mancilla 
Ese duelo atroz , impío? 

Conde. (;Solo por la negra honrilla 
Tiene miedo al desafio!) 

Nax. Considere usted que yo 
No he provocado la lid , 
Y si respondo que no 
Al rival que me retó, 
¿Qué dirá luego Madrid? 

Ctmd. ¿Y es usted el que suspira 
Por mi? No ; \ engafio , menUra ! , 
, Pues Indiferente y yerto 
Bafiado mi rostro mira 
Con las ligrimas que vierto. 

Conde, ({No puedo mas!) 

Irene. (lOh mujer 

Pérfida, aleve!) 

Ruf. (¡Yo venzo!) 

Nax. Señora , ¿qué puede hacer...? 

Cond, ¡ Calle usted 1 Hoy me avergüenso 
De haberle creído ayer. 

Irene. (¡Me aspo!) 

Cond. ¿-Qué pasión es esa 

Que no consigue triunfar 
De un vano orgullo? 

Nax. ¡Condesa!... 

Cofid. (¡Hum!) 

Nax. Yo... Cuando... (A mi pesar 

Me seduce y me embelesa.) 
Me afrentará mi enemigo 
Si... 

Cond. Cúlpeme usted á mí. 

Nax. Mas... 

Cond, Pongo á Dios por testigo 

Que no sale usted de aquí 
Si no me arrastra consigo. 

Conde. (¡Qué audacia !) 

Sax. (I Almas de diamante 

Labrara ese tierno lloro I) 

Cond. ¿Cree usted, si en vano le imploro, 
Que pueda yo un solo instante 
Sobrevivir al que adoro? 
Nax. ¡Ah, no mas! 
Irene. (¡Yo muero!) 

Conde. (¡Hoy arde 

Esta casal) 
A^ají. A tu deseo 

Me rindo. No iré esta ta>de 

A la cita aunque cobarde 

Me llame el mundo. 



ESCENA XI. 

La CONDESA, Don NAZARIO, RUFINA, 
EL CONDE, IRENE, Don MARTIN. 

Mari, (¡Quéyeol) 

[Parándose en la puerta del foro.) 
{Se esconde en el biombo.) 
Conde. (¡ Oh! Se acordarán de mi...) 
Nax» Ya no temo al qué dirán. 
Guardaré mi vida, sí, 
Pues me pides oon afán 
Que la guarde para tí. 
Cond ¿Qué oigo? Usted no ha compren- 
dido... 
Conde. (¿Eh?) 
Irene. (¿Qué?) 

Nax. Yo... 

Ruf. ITÚ...I 

(i la condesa.) 
Mairi. ¿Qué Belén... T 

(Atomando la cabexa por el lado del biombo 
inmediato ai foro, cuya acción repetirá 
varias veces.) 

Cond. La vida que al cielo pido 
No es la de usted. 
Conde. (¡ Bravo I) 

Irene. (¡Bien!) 

Nax. Pues... ¿ cuál ? 
Cond. I La de mi marido 1 

Irene. (\ Bien haya tu boca !) 
Conde. (lUn peso 

Me quita... 1) 
Irene. (\ Albricias , Irene I) 
Nax. Señora... Yo pierdo el seso. 
Irene. (Yo no sé qué me contiena 
Que no voy á darla un beso.) 

Nax. Se&ora, si necio fui 
La pena á sufrir me allano , 
Mas la que me trata asi 
Ponga en su pecho la mano 
Antes de Juzgarme á mí. 
Rvf. (¡Malo!) 

Mart. (¿Qué tramoya es esta? 

¡ En el biombo somos dos I) 
Nax. \ Qué! ¿no merezco respuesta? 
Cond. Don Naiario... 
Mart. (¡Votoábrióel...) 

Conde. (Oigamos lo que contesta.) 
Cond. No me hará injusta el dolor. 
Yo confieso , y en mi frente 
Ya lo denuncia el rubor, 
Que de mi fatal error 
Solo usted es Inocente. 
Nax. Gracias por el adjetivo. 
Cond. Mi marido... 



ACTO TERCERO. 



309 



Conde, (Aquí entro yo.) 

Cond. Mudable, pórfido, esquivo, 
No hallaba en mi el atracUvo 
Que un día le cautivó. 
Para recobrar su fe 
En vano \ ay Dloa ! redoblé 
Mi tierna solicitud. 
¡Estéril mi llanto fué, 
Despreciada mi virtud! 

Conde, (i Es verdad!) 

Cond. En tal estado, 

Una buena alma me dio... 

Irene. (La bruja que está ¿ su lado.) 

Cond. Consejos que i ojalá yo 
No hubiera nunca tomado ! 

Rnf. Pudo errar en su opinión, 
Pero la buena intención... 

Cond. Permítame usted, sefiora... 
No hablo con usted ahora. 

Ruf. (Me va i dar un sofocón.) 

Cond. Yo la obedecí IndiscreU; 
Usted creyó , don Nazario , 
MenUras de una careta..., 

Y por amor fui coqueta 
Como otras por lo contrario ; 

Que , aunque en el alma lo siento , 
Dedararlo es ya forzoso , 
Don Nazario : ni un momento 
Alejé del pensamiento 
La memoria de mi esposo. 

Cond. (¡Adela!) 

Conde. ¡Ay! De mi locura 

No tardé en sufirir la pena, 

Y para mas desventura 
Todo en mi mal se conjura 
Ante el Juez que me condena. 

Na%. \ Bueno es que ahora me exhorte 
A compadecer su mal 
La arrepentida consorte 
Cuyo amor de carnaval 
Me hace escarnio de la corte 1 

Cond. SI en el engaño que Uoro 
Ve usted tamaño desdoro. 
Pues yo sohi le ofendí , 
Vengue usted su ofensa en mi , 
No en el dueño ¿ quien adoro. 

Na%. Ignora usted que es la ofensa 
Mas grave de lo que piensa; ^ 
Pero fuera bastardía 
Fulminar la saña mía 
Contra una dama indefensa. 

Cond. ¿Qué me vale ese perdón. 
Hijo quizá del desprecio. 
Si por mi necia ilusión 
Pierdo...? 

Nax. No sé, en conclusión , 
Cuál de los dos fué mas necio. 

Cond. ¡Por una culpa tan leve 



Perder para siempre ¡ay Dios! 
A mi esposo...! 

Conde. (Me conmueve.) 

Nax. Yo soy... (Me hará que lo pruebe.) 
Quien pierde mas de los dos. 

Irene. (¡£ll) 

Ríif. ¡Usted! 

Cond. ¿Cómo!... 

Mart. (Esto acaba 

Mal.) 

Nax. Si usted misma confiesa 
Que su esposo no la amaba, 
Saoo yo en limpio , condesa. 
Que queda usted... como estaba. 
Mas desdichado soy yo; 
Que amado de un ángel fui , 
Y ahora ¡ay triste de mil 
Por un falaz dominó 
Perderé su gracia. 

Mart. (¡Si!) 

Irene. (¿Qué haré?...) 

Mart. (Y la mia también.) 

Ruf, (¡Dios lo quiera, amen, amen!) ^ 

Cond. ¡Oh si á mi lado te viera , 
Querido conde , aunque fuera 
Victima de tu desden ! 

Conde. (El alma me hace pedazos.) 

Cond. Sin tí, bien mió, ¿qué lazos 
Me unen al mundo? 

Conde. ( ¿ Aun vacilo ! ) 

Cond. ¿ Dónde buscaré un asilo ? 
¡ En la tumbal 

Conde. ¡ No ! | En mis brazos ! 

(En aita vojr, saliendo rápidamente del 
biombo y ahraxando d la eondeea.) 

Cond. ¡Ah, eres tú! 

Nax. I El conde! 

Ruf. (¡Él aquí n 

Irene. ( ¡ El del baile ! ) 

Mart. (¡El caballero 

De anoche ! ) 

Cond. ¿Quién te ha traído 
A esta casa? 

Conde. Mi ángel bueno. 

Ruf. (¡El demonio!) 

Cond. Me escuchabas... 

Conde. Y me felicito de ello. 
Te confieso que al principio 
Pasé en el biombo tormentos 
Horribles. 

Mart. (Hasta que llegue 
Mi turno ocupo su puesto.) 

(Pasa al otro lado del biombo.; 

Conde. Mas convencido después 
De tu inocencia y del tierno, 
Incomparable cariño 
Que, aunque indigno, te merezco, 



310 



IGDIDADO CON LAS AMIGAS! 



Entre tus brazos depongo 
Mi Injusto resentimiento. 

Cond. ¿Injusto? ¡ Ahí no. MI conducta 
Fué culpable j bien lo veo. 
¿Qué importa que sea el fin 
Laudable cuando los medios...? 

Conde. No te disculpes, Adela. 
Si tus descargos acepto 
Habré de dártelos yo 
De mis infinitos yerros, 
Y saldría mal librado... 
No, prenda mia; prefiero 
Que hagamos corte de cuentas. 
¿Eh? 

Cand. Sí. 

Conde, Y desde hoy libro nuevo. 
Venga otro abrazo. 

{Se abraxan otra vex.) 

Ruf. (i Oh suplicio 1) 

Mart. (Nazarlo ha quedado fresco.) 

Conde, Y al que le pese.*. 

Jrene» . (¡A mí no i) 

Nax. Conde , á mi me importa nn bledo 
Que ustedes se reconcilien 
O no. 

Conde. ¡Bravo! Yo celebro 
Que lo tome usted con esa 
Filosofía. •:- Del duelo 
No se hable ya... 

Nax. Es que si usted 

Exige de mi otro género 
De satisfacciones, yo 
No estoy 4(9 hu^... 

Conde. Ni las quieto, 

Ni las necesito. Adela 
Sentenció ya nuestro pleito. 

Ruf. (Otra queda y en él íündo 
Mi esperanza.) 

Nax. Con efecto, 

Ridiculo desalío 
Sería ya , lo confieso, 
El de un galán sin amor 
Contra un marido sin zelos. 

Cond. Es claro. (Volado está.) 

Nax. ¿ Sin amor he dicho? Miento. 
Yo adoro y siempre adoré 
A mi dulce Irene. 

Irene. (¡Oh cielo!) 

Mari. (¿Seri verdad?) 

Nax. A la flor 

Mas linda que halaga el céfiro 
En las orillas del Tiíria. 

Irene. (¡Delicia!..) 

Ruf. (¡Horror!) 

Cond*. ¿Si? Me alegro. 

Nax. Mi adhesión á la condesa, — 
No lo digo por despecho , — 



Ha sido... No sé qué ha sido; 
Una aberración, un vértigo. 
Una pesadilla , un... Vamoa ; 
Cada vez que considero 
Que cuando Irene lo sepa 
Me desahucia sin remedio 
Me arrojaría al canal , 
Me colgaría del techo. 

Irene. (¡ Pobredtol) 

Nax. ¿Sabe usted, 

Señor conde , lo que pienso? 

Conde. Diga usted... 

Nax. Mejor urá 

Llevar adelante el reto. 

Irene. (¿Está loco Y) 

Cond. I Ah i no en mis tfaa. 

(Áhrazando ai conde.] 
¡ Qnerer matarle... 1 

Nax. No es eso... 

Cond. I Y ahora que tengo la gloria 
De ser amaáal... 

Nax. Antea qniero 

Que él me mate á mi. 

Conde. ¿Porqué? 

Ya no tendría pretexto... 

Nax. Pero ¿ merece vivir 
El que fué tan majadero? 
Mañana referirán 
Seis periódicos, lo menos, 
Mi aventura. U> que tarde 
En llegar allá el correo 
Tardará Irene en saberte. 
¿ Con qué cara me presento 
A sus ojos ? ¿Dónde hallar 
A mi extravío funesta 
Disculpa...? 

freiM. Bn mi corazón. 

[Saliendo de tu eeeondite.) 

Nax. ¡Ah! 

Ruf. (¡ Infierno 1) 

Mart. (¡Callei) 

Conde. ¡Oh! 

Cond. I Qué veo 1 

Nax. I Luz de mis ojos 1 Permite 
Que caiga á tus pies... 

Ruf. (¡Reviento 

De cólera I) 

Irene. No. Levanta. 

Nax. ¿Me perdonas? 

{Tomando la mano de Irene.) 

Irene. Sí. 

Nax. ¿La beso? 

Irene. Sí. 
{Don Naxario besa la mano de Irene. Jkm 

Martin takpred^^Uidamentt del biomH^ 

y los separa.) 

Mart. iPocoápocoIj 



ACTO TERGERa 



dii 



Irene. I Papá I 

Conde. ¡Otro en él biombo! ¿Qué es esto? 

Nax> I Qué sorpresa ! \ Don Martuí 1... 

Conde. Serrldor... 

{SoMando á don Martin,) 
( I El sarraceno I) 
Señorita... (Saludando á Irene.) 

{Irene contesta con una eorteeia.) 

Cond. ¿Conocías...? 

Conde. Sí; hicimos conocimiento 
Anoche en el baile... 

Irene, Sí ; 

Engañado á lo que infiero 
Por el disfraz que llevaba, 
Me honró este señor creyendo 
Que yo era usted. 

üax. |Ah!... Ya caigo... 

Conde. Dominó color de fuego... 

Cond. |Ah!... 

BMf. ( ¡ Maldita explicación ! ... ) 

Nax» Con que... Vamos; ya eompmdo... 

Conde. Nada tenemos qu^ .ecliarnos 

(Á don Na%ario en vojt hoja.) 
En cara , mi amigo. 

Nax. Cierto. 

Mart. ¿No habri un cristiano enire ns- 
Midiw 
Que me descifre este^pn^do? 

Conde. Ayuntaras..., trocatintas 
De carnaval... 

Buf. (Hoy mecuelgp.) 

Irene. t>^b^ todo en olvido 
Pues estamos ya de acuerdo..* 

Mart. Pronto lo has dicho, hija |pi«. 
En lo demás no me meto, 
Mas por lo que hace á Naiario... 
Yo no quiero para yerno 
Al que, por fas ó por nefas 

Y de obra ó de pensamiento > 
Pecaba contra su novia 
Porque la juzgaba lejos. 

Na%. t Don Martin !... 

Irene. Hay cirennstaneias 

Atenuantes... 

Cond. Yo intercedo 
Por él , pues la culpa ha sido 
Mia... 

Conde. (Hagamos un esfaeno.) 
Yo también suplico á usted... 

Irene. Venial ha sido su yerro, 

Y harto lo ha expiado va... 

Nax. ¡Oh indulgencia sin ejemplo I 
Irene. Dios perdona al pecador 

Que mjiestra arrepeuümientp. 
Mart. Mienl^as yo no me convenza 

De que es el suyo sine^jrp... 



Sai. Usted se convencerá. 

Maru Entonces seré tu suegro. 
Entre tanto , haz penitencia. 

Nax. Sí, señor; mas... ¿Cuánto tiempo* 

MarU Mucho. 

Nax. jAh!... 

Irene. No tengas cnídMo , 

{Á Naxario en vox baja.) 
Que yo haré abreviar el término. 

Ruf. (Disimolemos.} Por fin 
La dulce paz... 

(Asoma don Alejo por el foro.) 

Conde. \ 

Nax. i 



|Don Al^o! 



EBCENA Xn. 

U CONDESA, EL CONDE, IRENE, Do¥ 
NAZARIO, RUFINA , Don MARTIN , Don 
ALEJO. 

Al^o. Señora, siento en el aliña 

(A la condesa.' 
Que ni vivos ni difuntos... 
Pero ¿qué veo P i Aquí juntos 
Los dos... y con tanU cahna! 

Conde. A ruego de mi mujer 
Hemos hecho ya la paz. 

Al^o. ¿Qué oigo? (]Este hombre es in- 
capaz! 
I No me queda mas que ver !) 
Yo celebro... (¡Es mucho asunto 1...) 

Nax. Pero ¡tú... I 

A lejo. [i Gayó en sus redes ! ) 

Nax. ¡Por aquil... 

Ruf. Presento á ustedes 

{Mostrando á don Alejo,) 
Mi caro esposo y conjunto. 

Conde. ¡Ahí... 

Nax. (i Por algo la escondía 1) 

Alejo. Si; esta es mi dulce mitad... 
(¡Hoy me da una enfermedad!) 

Conde. (¡Pobre Alejo 1 Es una arpia.) 

Ruf. Albricias, Irene hermosa; 
Albricias, querida Adela. 
¡ Cuát me halaga y me consuela 
Vuestra dicha! (Estoy furiosa.) 

Cofid. Calle usted , si no desea 
Que mi lengua le maldiga. 

Irene. ¡Intrigante! 

Cond. 1 3f ala amiga ! 

Htt^ ¡Yo!... 

Conde. ¡ Y vieja ! 

[En xox baja d don Naxario.) 



312 



¡CUIDADO CON LAS AMIGAS! 



iVax. 



Mart. 



I Y malvada I 
{A don Martin , lo misvM,) 
¡Yfeal 
{Lo miímo d don NaxQirio,) 

Buf, I* Ingrata 1 ¿á tratanne asi 

{A la eondeta.) 
((Yo bramo!) cómo te atreyea? 
Si el conde te ama ¿á qpiién debes 
Tal milagro sino á mi? 

Cond. Ahora, mujer fementida, 
En el éxito te apoyas, 
Pero ya de tus tramoyas 
La intención es conocida. 

Mart. Mal va i salir de este lio. 

{Aparte ai conde,) 

Kuf. ¿Cual fué? (Me Ueya el demonio.) 

Cond, Infernar mi matrimonio. 

Irene, Y hacer imposible el mió. 

Nax. jY por qué á tales extremos 
Llevó el dolo y la asechanza 1... 

Irene* Por envidia. 

Nax. Y por venganza 

De lo que ella y yo sabemos. 

il^'o. iBasta!... 

Ruf. i Qué infamia! i Qué insulto ! 

¡Qué injusticia!... 

Alejo, Mejor es 

(Acercándose d ella y en WK &<||a.) 
Callar... Son dos y ya ves 
Que rematan en el bulto. 

Ruf. Mas me desdoro... (¡ Hoy fallezco!) 
En probar mi buena fe 
Cuando... Amigas hallaré 
Mas dignas... 

Conde. {\ Las compadezco !) 

Ruf. \ Necias! Ahora estáis en babia, 
Pero... En fin... (i Quemada estoy!) 
Ahur. Adentro me voy... 
(¡A repelarme de rabia!) 

(Vate por la ixquierda del foro.) 



ESCENA XIIL 

U CONDESA, EL CONDE, IRENE, Don 
ALEJO, Don NAZARIO, Don MARTIN. 

Alejo, Es maldita de cocer 
Mi mujer, y sin embargo , 
Debo... Háganse ustedes cargo 
De que, al fin, ¡es mi mujer! 
Ella se va con amagos 
De un horrendo patatús. 
Si se muriera... i Ay Jesús! 
Yo no soy para estos tragos. 
Voy... 



Nax, Maldito el sentimiento 
Que yo en tu lugar tendría... 
Déjala... 

Al^o. ¡No! Todavía 
No ha otorgado testamento. 

(Vate por donde te fué Rufina.) 



ESCENA ULTIMA, 

IRENE, EL CONDE, la CONDESA, 
Don NAZARIO, Don MARTIN. 

Nax. ¡Pobre don Alejo! 

Cond. VámoDOB, 

Que ya avergcmiada estoy 
En esta casa. 

Mart. También 

(A Irene.) 
Nos marcharemos los dos. 

Irene, Al instante. 

Mart. Bien estamos 

En cualquiera parador. 
Para ocho dias... 

Irene. ¿No mas? 

Mart. Así que s^ cumplan doy 
La vuelta á Valenda. 

Nax. Iremos 

Lustres... 

Mart. jCómoP... 

If«w. Sí, señor. — 

Y en seguida nos casamos, 
j Verdad? 

Mart. I Niña I Tu reloj 
Corre que vuela. 

Irene. Si al fin 

Ha de ser... 

Conde. Tiene razón. 

Mart. Bien ; en llegando á Valencia 
Sera... 

Irene. Lo que quiera yo. 

{A don Naxario en vox baja.) 

Nax. ;Ah!... 

Conde, Propongo que en mi casa 

Los cinco comamos hoy 
Para celebrar un dia 
Tan feliz. 

Cond. ¡ Oh , sí ; el mcijor 
De mi vida ! 

Nax. Acepto. 

Mart. Acepto. 

Conde. Tuyo hasta la muerte soy. 

(A la condesa.) 

Cond. ¿De veras? 



ACTO TEnCERO. 



313 



Conde, Sí, Adela, sí; 

Mas con una condición. 
Cond. Dimela. 

Conde, ¡ No mas amigas ! 

Cond. ¡No I 

Nax. I Lo mismo digo! 

Irene, ¡No I 

Conde, Laa hay muy buenas ; oonyengo. 



No hay regla sin excepción. 
Pero otras... La tal Rufina... 
No levantaré mi voz 
Aunque recibas en casa 
A toda la guarnición 
De Madrid... 

Irene, lAveHarial... 

Conde. Pero ¿amigas?... ¡No, por Dios ! 



¿QUIÉN ES EtLA? 



COMEDIA EN CINCO ACTOS, 



REPRESENTADA POR PRnOCRA TEZ EM EL TEATRO ESPAÑOL EL OÍA 7 DE DICIEHRRK 

DE 1849 (1). 



PEBSOHAS. 


La condesa. 


MARTIN. 


ISABEL. 


El Alcaide. 


DoiA MENCIA. 


Don ALVARO 


El RET. 


Damas. 


QUEVEDO. 


Ugibrbs. 


GONZALO. 


GD4RDIA. 



U MeioB M lopoDe en Madrid , alio da l«4S. 



ACTO PRIMERO. 

Sala aa cata da la condeM. Paerta aa el foro, qaa as 
la principal ; otra lateral a la derecha : otra á la 
tHialerda. Haaa de eicrltorio. 



ESCENA PRIMERA. 
GONZALO. 

[Sentado á la mesa de escritorio, ) 

Otra carta , y es la última , 
Al arrendador Ambrosio 
García. — Cansan , aburren 



Tantas horas de escritorio.— 
Hoy no he visto todavía 
A la que es luz de mis ojos , 
Y ansente de su hermosura 
No vivo , ó vivo en un potro. 
La condesa... 



ESCENA II. 
GONZALO, QUEVEDO. 

Quev, Perdonad , 



Señor mió , si me tomo 
La libertad... 



( Entrando. ) 



(t) Mocho dió qoa haular y dlfcorrir, ao tolo aa loe elrealoi litarariot, tlao eatre lot meros aficloaadoe a loa 
eapectaeoloi dramitieof , j aoa aalre oiaehas panonas qae tolo tienea noUcta da alloa por loi aaaaeloi de loa 
diarlof, al rlforoM lae^falto qaa al aalor da aela aoaadta raard« haata aoaelalda la primara rapraeaatacloB. 



ACTO PRlMERa |i6 

Gons, Caballero... 

( Levütítóndúte, ) 
I Cielos, qué veo!... 

Quev. Este moio... 

Si , es Gonzalo. 



Gong. \ Don Francisco 

De Quevedo !... i Dios piadoso 1.. 
{Tanta dichal... Permitid 



Qae á esos pies... 

Qwv. No me oonfonno. 

Mis brazos están mas cerca. 

(Le úbraxa.) 

Gong, Yo loa recibo con gozo 
Y con orgullo. 

Quev, A tu padre 

Retrata fiel ese rostro 



No lo blio, fin enbarfo , por el pueril deseo de •tninltrlMrte , ni por der mee Importancia á en obra cubriéndota 
coa el Telo del mlf Urio. Tareciale aboalTa y perjodlcial la costumbre contraria ; esto es , la de apresurarse In 
preoM periódica á hacer constar qolén ha escrito on drama enando todavía está en borrador, 7 tal reí cnando 
■penas st ha bosquejado el plan. Pensaba — « 7 qué hombre seneato no ser* de su opinión f qoo si ealo no es dé 
iprobar cuando el InUresado no lo auloilsi , lo es mncbo menos el prevenir el Jálelo del pAbUe* con alabantas 
Intempestlras qne, por lo refalar, comprometen mas que favorecen , 6 con censuras ««• 00 prueben maebppmor 
il prójimo de parte de quien tajs oflcloeameute las anticipa. El autor de ¿ Quieta es Ella f tenia f demAs motlfos 
particulares en aquellos drcuostaoclas , 7 aun antes, para desear qne siquiera ana prodoccion soya se Jiunae por 
lo poco ó mocho que intrínsecamente Tallen 7 sin preocupación alffuna farorable ó adversa respecto del lodlvl- 
doo . ni de so eaeuela ni de sos antecedentes. El drama no es on sn totalidad del fénero en qne mas hibltnalmeolf 
se habla ejercitado . 7 esta era otra raxon qne le movía * prasantarlo anónimo; 7 hasta el titulo ¿ Quién es Ella f , 
soffirléndole nataralmenta ta Idea de otra preffonta anAlofa, ta do ¿Quún ei £/r, lo eonirmó oa ea laooento 
propósito. 

En tas varias lectane , tanto oictalee cono prlTadae. qne de eeta bija expMta de Talla fe blderoa, naraoló 
encomios * qoe su pobra üg lioso padre no estaba tiempo babta mn7 acostumbrado ; enoomlos bartp saperloree al 
mérito de ta crtalara ; 7 «• aae ala dada lo soplta para «citar un interés desnaado so oaalldad dp hwérton^ en- 
donada 7 desvalida. T en verdad qne 00 se la lavo por de baja extracelon. Minean ptdre se le atribojó go^ 110 
róese Ilustre en el Parnaso español contamporáoeo , selvo el verdadero, á quien allano acertó A aplicarla por 
completo, 7 muchos— . esto era fonoso — . achacaron una parto de elta : lo enal, 7 el flfurar eü la acción como 
peraonije mn7 prioclpal don Franei$co de Quevedo, hacia recordar aquel sn tamoso remenee Yo et menor 
padre de todos los 9110 kieieron ese niño , etc. « En esta letrllta , decían , en eeas quintlllae, on aquéllp eseene 
se ve la mano de Bretón; pero eeta altneelon Interesante, estos endecasilaboe ilosóflceBenta liemof... no pueden 
ser de su eosecha : bé aquí ta ptama de B... ; — eele dlálofo eoacepiaoso , laetaifo, es evidentemente de B... j —7 
i t quién se ocnita el estilo de Y... , so buen goato 7 sn tacto dramátleo , en mas de np rasgo , en mas de una poff- 
pecla...r > El autor, a ooya notleia Uegabaa estpy Juicios, 7 que mnebos de ellos hubo de presenciar, por no hacera 
sospeehoeo ctm wi^ ansencia, veta 907 sallsfactorlsmente cumplida una perto , la mas Importante de so deslgolp . 
pero snfrta Indecibles aogastlas 7 tormentos , 7 no comprando cómo no le denunció su semblante ; cómo no le 
acusaron baste tas palabras mal estudiadas con que negaba toda partlcipaelon en la oonreeclon de la obra ; porqoe 
seguramente si de algo peca , no es de falte de sinceridad 7 sobra de cántela 7 disimulo. Mo ora por alerto ta 
menor porción ni la menos celebrada de ta tarea la que sin dUpnta 7 casi unAnimepento so le adjadleaba ; pero 
al ver que de otras se te negaba la paternidad . levo que hacerse suma TJolapda pare ao prpiaelar oootn sema- 
jante decisión , 7 recorder qne en sa larga cerrara creta haber mostrado qoe , sj po general 7 A foer de poeta 
cómico, hebia propendido con preferencia A bscer reír, no le eran desconocidos otros resortes del bamano oy- 
rason ; qne no sin (roto babta en ocesiones procurado hebler de otro modo que con chistes dialogados al alma 7 
A la imaginación de los espectadores; que no bacía en algunas escenas de ¿ Quién es Ella f su primer ensa70 
de discreteo quien 7a lo habla maoejedo con aeepuclon en otras mochas , 7 aun en comedies enteras; que ni en 
lo sentimeotal , ni en le plntoraeeo , ni en Jo peiéUco , pi spo en lo terrible , probeba por priiperp ref spi foer- 
ane; 7 Altimemento , qne bien podta ser 4nico autor de 4 Qii^én e$ f,lla f , no obstante la diversided de toóos A 
que sn arguasenlo convida . el qoe , el babta producido cpq^edias como Un tercero en discordia ; Un novio 
para te niña ¡ £1 amigo mártir; Kl pro y el contra ; Un dio de campo; Dios los cria y ellos se juntan , 
f oteas mnehae de eeta etasa , tambiea babta dedo A los Elena 7 Don Fernando el Emplazado; EHí es (il 7 
FinéxoM contra deseios; Muérete y verás 7 El cuarto de hora ; Ut Independencia 7 ta Batelera de Pasajes. 
i T q«é dIreoMM de lee trotee que se poetaron en Juego para sorpranderle ó arrancarle sn secreto ? i Qué de las 
latorpeladones eon que A onda paso se ta aeomeUs r fatigado , aburrido, se hubiera cien veces espontaneado^ A 
■o temar que loego se le tíldese de poco Arme en sn reeoluclon , 7 A ne haberle animado con sus consejos 7 sn 
•Jemplo A perseverar en elle loe sefioras don Ventura de f(i Vega 7 don Juan Eugenio üartzenbusch, sos 
útiieoe confldentes ; el primero en calided de comlarlo regio del Teatro fispaffol , 7 el Mgnndo en U de repre- 
aantanto del autor para el repertlmleato 7 easa70s de ta comadla. 

Bn obeeqalo «o ta brevedad , 7 por oUoe respetoe, se suprimen maobof Incidentes que no dejaron de ser en- 
rioeoe , ni de eootribnir A qae el poeta se errapiotlese de tan improbe tantaUi e . 7 diese A mil dtablos el momento 
•B qna se le oearrtó. Poro no ee para omlUda ta ma7or d« Ifs penalidades que por coosecueacia hubo de Im- 
pooano; la da aeletlr eoram populo ^ ea na paloo (que pagó . por supuesto) A ta primera rapreseotaclon ; i|ll , 
qno eoaado se eetrana alguna oompaataloa 9070 ao aoe«eptrp riocon bpstaote tenebroso 7 oculto doodp offoa- 
dorea para espesar alU el l^o del aadUpri#l... SapUelp roe Aav«l 4m np bfptprtao » r^arclr today tas ovaciones 
>ijüei aaior aflm «aa poM^p m i» Pff4fiH fr 9» «a ^ 9#«99» 1 X Pfi^J^lof los oipptep Inptfbjtp 



316 

Juvenil : al tierao amigo 
Que vivo amé , y muerto lloro. 

Gonx. Si vos le lloráis, señor, 
¿Qué haré yo huérfano y solo...? 

Quev, Eso no , mientras yo viva.— 
Mas, aunque me huelgo y honro 
De verte , aquí no he venido 
Con semejante propósito. 
Yo no te hada en Madrid... 

Gonx. Emprendí el viaje mas pronto 
De lo que htíM. pensado. 
No hlen sacudido el polvo. 
Os hnsqué; pero sin firuto. 
« Astro luciente del trono 
De Felipe, apenas sale 
De palacio y sus contomos » , 
Me dijeron , y... 

Quev, Es verdad* 

Felipe, que es generoso, 
Insto, apacible , magnánimo 
Guando obedece i sus propios 
Instintos , hoy que ya libre 
Se ye del yugo ominoso 
Del funesto Conde-Duque , 
Ruina y baldón de su solio , 
Desagraviarme pretende 
Del no merecido encono 
Con que en mis ancianos dias 
Me ha perseguido el sañoso 
Privado. Yo que , no ha mucho , 
Gemía en un calaboso , 
Galunmiado , enfermo y pobre, 
Hoy nadaría en un golfo 
De honras y bienes , si fuera 
MI corazón ambicioso. 
Mas quien Jamis codició 
Grandesas que engendran odios 

Y sobresaltos y almenes 

Y escarmientos , sandio y loco 
Sería si tal hiciera 



¿QUIÉN ES ELLA? 



Guando tiene un pié en el hoyo. 

Y no obstante la seráfica 
Modestia de que blasono , 
Heme aquí hecho un palaciego. 
El rey,á mi ruego sordo, 

De la libertad me priva 
Por que suspiro y soUoio. 
No se halla sin mí, y abruma 
Mis harto «rigiles hombros 
Gon su real benevolencia. 
Nosé,Gonralo,sllogro 
Tanta distinción i título 
De amigo ; pero es notorio 
Que mas barato que yo 
No lo ha de hallar en el globo. 
NI pedigüeño le canso 
Ni le atosigo oficioso. — 

acaso tanto favor 
Debo á ser hijo de Apolo; 
Que también su majestad 
Emplear suele sus ocios 

En hacer versos, Ul vei, — 

Y esto quede entre nosotros, — 
No tan buenos como augustos. 
NI será extraño tampoco 

Que por su bufón me tenga. — 

1 Dicen que soy tan gracioso !... 
Mas volviendo á tí , querido 
Gonialo, no te perdono 

No haber tomado hospedaje 
En mi casa. 

Cotijv. Soy tan corto... 

Quev, La cortedad es bobada, 

Y en Palado sobre todo. 
Fray Modesto nunca asciende 
A prior de san Jerónimo. 

I NI haberme escrito dos letras 
Dicléndome cuándo y cómo 
Te habría de hallar! Al punto 
Hubiera hecho yo de modo 




bllc« 



qMMRiwMtaM «leiu.élietMarrtbtwiwcaModMtBftoBioyoootítao.oodlrÉBiMBiwt-^q»*!» 
I Terdi4. iT h«bo todaTta qvlm aerialBiM M i«Mrfi. qM m «Uno rmllado á D«dto iliio 4 «■«■■• 
de peijttdletr t i Hubo eanrani. y wuwmm y paltas oMtM va ido , yi qne no d« taadabta BodMlla . 
d« legiUaia praTlalon , coando lapvDemBto le raala «oii fraeoMCU pwür en al aitra«o OMlrarSo ! 
iMófalto podta esparar al poata qaa aliaaot da ras aaoaralsadot y siatanAtleoa aaamliaa d^MM da 
por aapaelo da alfana* hora» , i ao aa priraba da ta pradlipasldoa favorabla da loa «aahaa qM l oboaro 
B amtotad t U mltma cnrioaldad taa TlTananta axcltada 4 no babta da eaotar alfana dlüracaton 4 aapaaia- 
BO kabltoadot á qoe en e>U parta se tarda taato an eaUsTaaériata tafta la aaaladad V T. aano faodada- 
lo apaala al aaBor MartMenbuteh aa sa pr^lofo 4 la praaaata oolaaalon . aaa eorioeldad i no tabU da 
an datrimaato del nayor latarAa con qaa sin alU aa hablara oído ol drama t Al paao qaa la aondacia 
fué por alfanoa tan aararamaata ealtScada . otrai . qaa no la qalofMi Mi . alaUaran qaa no stfalaaa 
Bi^€rm quinen dio» ma$. - Paro él declara qaa ertá may eordlalnenta pcaaroeo da habar aaado la- 
tan lapartlneata y aubvanlra noradad an ta rapAbllea de laa latru, y Jara qaa no Tolfor* 4 cravar 

delito. 

I perl6dleoa Jatg« de«paé« la aomadta mea d aiaaoa faroraMaMato; otroa ta trataran ain 

astatieroa en so daraoho ; y el aalor. qaa ao puta da entablar poléalaoa an daranca da aaa 

. nada aaero podrta aftadir á loa aotablaa articalae qaa sa baaa amlfo ol aeior don Maniul CoAale p«- 

É ta aasoB ea el Heraldo . deaTaaecleado todoe loi earfot adaeidot eoatm ¿ Quién *$ SUa ? . y taato f 

rafataclon , foé ta saya apatlonada apolofta. 



La mayorta de los 1 



ACTO PRIMERO. 



317 



Que me vieras en mi casa , 
O en la del rey, sin estorbo , 
A todas horas del día. — 
Pero , si no me equivoco , 
Tal está mi buen Gonzalo 
Que no ha menester patronos. 
No te aconsejo que trueques 
Por el triste dormitorio 

Y parca mesa que puedo 

Yo ofrecerte, estos suntuosos 
Salones. — i Eres , — perdona 
Mi extraño intenogatorio , — 
Piurlente de la condesa , 
O su agente de negocios? 

G<mx. Soy su criado. La suerte 
Me deparó este acomodo. 

Quev. Y no en oficios mecánicos 
Que puedan darte sonrojo 
Te ocupa , por lo que veo. 
¡ Bien ! Es dama de alto bordo. 
De esclarecido linaje 

Y de pingüe patrimonio , 
I Y con favor en la córtel 
Gomo que ejerce el honroso 
Cargo de aya de la infanta. 
Si la entraste por el ojo 
Derecho... 

Gong. Preferiría, 
Ya que servir me es forsoso , 
Servir á su majestad. 

Quev. Como cuestión de decoro , 
Lo apruebo; mas tan lucido 
No esUrás y tan orondo 
Como ahora , si dependes 
De las arcas del tesoro ; 
Que, si algo dejan en ellas 
Asentistas codiciosos 

Y validos insolentes. 

Se gasta en cañas y toros. — 
¿Pides algo al rey P 

Gonx. Mi padre 

Le ha servido con heroico 
Valor. Murió en Portugal 
Herido de aleve plomo ; 

Y apoyándome en sus méritos , 
Ya que no puedo en los propios, 
Pido la contaduría 

De alcabalas de Logroño ; 
Mas no espero... 

Quev. ¿Porqué no? 

Para destino tan módico 
Presumo que bastará 
El influjo de que gozo. 
Mejor te lo ofrecería, 
A fe de amigo y de prójimo ; 
Pero yo no soy ministro 
Ni con ministros me rozo , 
Sino poeta , y poeta 



Que no , como suelen otros , ■. « 
Me alimento de ficciones 

Y de figuras y tropos, 
Sino que hago profesión 
De decir sin circunloquios 
Por escrito y de palabra 
Verdades de tomo y lomo. 
¡Así estoy yo de medrado! 
Camino tan escabroso 

No allana, Gonzalo amigo, 
La cumbre del Capitolio. 
Pero á tal corte has llegado 

Y en tiempo tan delicioso. 
Que para tí , apuesto Joven , 
Bien nacido y nada b^, 
Pueden ser flores risueñas 
De la vida los abrojos. 

Si un dia Marte , hoy es Venus 
El astro que aquí... A propósito : 
¿Tienes ya empleo en Madrid? 
Hablo de empleo amatorio. 

Gonx, Tal ves. 

Quev. ¿Y qué corazón , 

Si no es de piedra ó de corcho , 
No paga en Madrid tributo 
A Mundo, Carne y Demonio? 
Gonzalo , el mar de la corte 
Está erizado de escollos. 
Las Circes y las sirenas 
Bogan armadas en corso 
A caza... ; ellas dicen de almas ; 
Yo, del vellocino de oro; 

Y mas que Ullses sagaz 

Y muy experto piloto 
Ha de ser el que no sea 
De su despejo despojo. 
Mas no todas son del gremio 
De santo Tomát apóstol : 
También DanU tiene alumoas... 
Que ya pasan del otoño. » 
¿Te ríes ? No aludo á tu ama , 
Que no soy tan malicioso. 

Ni de ella puede decirse 

Lo de « á un descosido un roto », 

Que es dama de muchas prendas... , 

Y está en el segundo tomo 
De la hermosura ; es decir. 
Sino en su mayo , en su agosto. 

Gonx. {Siempre maligno y zumbón! 

Quev. El mundo es jaula de locos, 
Gonzalo mió , y prefiero , 
Filósofo por filósofo, 
A lagrimones de Heráclito 
Carcigadas de Demócrlto.— 
Pero habíame con Usura : 
¿Te mira con buenos ojos 
La condesa? 

Gonx. Ciida dia 



818 

Me da nuevos tesUmoniot 
D« su extremada bondad. 
Soy su indigno mayordomo. 
Su secretario, tal vei 
Su amigo... 

Quev* Ya : su factótum... 
Di de una vez , soy su amanta , 
Y finis coronat optu, 
Gonx, No merezco tanto honor. 
Quev. ¿ Por qué noP Dios poderoso 
A los pobres y á los ricos 
Nos formó del mismo lodo. 

Gon%. Ni , dado que yo inspirase 
Sentimientos amorosos 
A tan ilustre señora, 
Correspondiera... 

Quev. (¡Esneóiltol...) 

Déjate querer. 

Gonx. Habría 

De sacrificar... 
Qwv, I Qué oigo! 

Gonx. A sus fiavores... 
Quev. ¿La haciendaP 

Antes saldrías de ahogos 
Con la suya. ¿La honra acaso P 
No veo ningún desdoro 
En ser conde. ¿ La conciencia? 
No es pecado el matrimonio; 
Antes será expiación 
Si , como opinan los doctos, 
Se pasan con él en vida 
Lag penas del purgatorio. 
Gonx. No es eso... 

Quev. íAh..,, la libertad! 

i Bien , hijo! Apruebo y encomio 
Esa altiva independencia 
Digna de un ánimo estoico. 
No te esclavices jamás, 
Gonzalo , á ese lindo monstruo 
Que llaman mujer. Sé libre... 

Gonx. Ese sería mi voto , 
Si \a un dulce cautiverio 
No me hiciera venturoso. 

Quev* ¿Qué dices , incauto JóvenP 
c Amas... ? 

Gonx. Sí , señor, adoro 
Con firme y casta pasión 
A una mujer... 
<?u«r. Ya supongo. 

Gonx. Bien nacida... 
Quev. Pero ¿pobre 

Como tú ? 

Gonx. Sí; los dos somos 
Huérfanos... 

Quev. i Muy bien ! Será 
La gloria vuestro consorcio ; 
Y si con mutuos requiebros 
^0 dais calor al estómago, 



¿QUIÉN ES ELLA? 



Al menos nada tendieit 
Que echaros el uno al otro 
En cara. 

Gonx. ¡Es un ángel! 

Quev. ¿SíP 

Gonx. Y á la hermosura de) rostro 
Aun excede la pureza 
Del alma. El candido copo 
De la nieve, el aura suave 
Que halaga al tierno pimpollo, 
No son... 

Quev. Ya entiendo; Suprtíae 
El idilio obligatorio. 
¿ Quién al hablar de su 
Escasea los piropos.* 
Cuando una mujer nos u 
Tenemos la vista todos. 
Para sus gracias , de linee ; 
Para sus faltas , de topo. 
Pero si 08 queréis los dos^ 
Y, ella modesU y tu sobrio, 
Tú por un palmo de cara 
Dejas todo el territorio 
De un condado; y ella siendo 
Tan bella — ¡ raro fenómeno 1 — 
Se resigna á ser consorte 
De un alcabalero , Dóminus 
Vobiscum. — Voy ahora mismtí 
A hacer que despachen pronto 
Tu memorial. Vé mauana 
A Palacio... 

Gonx. ¡ Ah ! Yo me postro... 

Quev. ¡Quieto! — A las once. 

í^»»^- ^ Eítá bien. 

Quev. Emplearé mas gustoso 
El tiempo en obsequio tuyo 
Que en los frivolos coloquios 
De una visita de pora 
Etiqueta; que á esto solo 
Venía. 

Gonx. Sois mi segundo 
Padre. 

Quev. ¡Oh! sí. 

Oonx. Mi ángel custodio. 

Quev. BasU. ¡Adiós I 

[Vuelve áábraxttrle.^ 

^^^^' Guárdeos el cielo. 

Quev. (¡ Pobre moso ! \ Pobre mozo !) 

(Téttdote.) 



ESCENA m. 
GONZALO. 



¡ Se burla de mis arooKs ! 
I Achaque de años mayores. 



ACTO PRIMERO. 



ni 



Su coraion está yerto, 

Y es predicar en desierto 
Pedir al invierno flores. 

Mas mudará de opintoit 
Quizá , que al fin es discreto , 

Y aprobará mi pasión 
Caandtf vea él dulce objeto 
Que me abrasa el corazón. 

¿ Qué es el ajado oropel , 
Qué eá él orgulloso porte, 

Y la envenenada miel 

De las damas de la eérte 
Al lado de mi Isabel? 

«Son por ilustres mas bellas 
Algunas que en las estrellas 
Ponen las ejecutorias t 
Pergaminos son sus glorias... 
YpergaminoÉ son ellas. 

Amor manda que me rinda 
A la que en el si y el no 
Desnuda el alma me brinda , 

Y solo sabe que es linda 
Porque se lo digo yo. 

En dulce conformidad 
Para uno nos hizo Dios , 

Y i tanta felicidad 

Nos llama hasta la orfandad 
En que gemimos los dos. 

Así con igual ternura 
Nos dio la naturaleza 
En la común desventura 
El crisol que nos depura 
De toda humana flaqueza. 

Asi el amor que á tus pies 
Juro , y pagas tü , alma mia, 
No es una vil mercancía 
De que el sórdido Interés 
Hace torpe granjeria. 

Solo asi viva la llama 
Se alimenta y sin perfidia ; 
Porque desigual la dahia. 
Cuando pide nos fastidia 

Y cuando da nos infama. 



ESCENA IV. 
GONZALO, lA CONDESA. 

Cond. \ Don Goliialo I 

Gonx. (tAhllactadésá.) 

Señora, yo... 

Cond. Extrafíareis 
Mi tardanza... 

Gonx, jYo,6efiorá! 

Faltarla á mi áébet 
De humilde y leal criado 



Si osara... 

Cond. (iQuésendlles!) 
Sabéis que yo no os confundo 
Con la mercenaria grey 
Que me sirve. 

Gonx, Agradecido , 

Al cielo ruego que os dé 
Largos días de ventura 
Y... 

Cond, Mil gradas. Ahora bien , 
La causa de mi tardanza 
No ha sido ningún cruel 
Accidente... 

Gonx. I Ahí Sea Dios 
Loado y bendito... 

Cond. I Amen I 

({Cielos ! ¿es esto carifto, 
O cristiandad..., ó sandez f) 
Mas de lo que yo esperaba 
Hoy me ha detenido el rey. 

Gonx. Yo tengo ya despadudo 
Todo d correo de ayer. 
Solo falta... 

Cond. Bien ; no hay prisa. 

Gonx. Podéis firmar, st querds , 

[Acercándose al escritorio.) 
Estas cartas... 

Cond. ¿Urgen mucho? 

Gonx. No. 

Cond. Firmaremos después. 

Gonx. Pues si licencia me dais... 

Cond. Bien : id con Dios. 

(Después de vacilar un momento.) 
[Se sienta.) 

Gonx. (i Oh Isabel]) 

Cond. (Evitemos el peligro...) 

Gonx. La firma ¿á qué hora...? 

Cond. A las tres. 

Gonx. El ddo os guarde. 

Cond, ( t Ah y no puedo... !) 

El alma se va tras él.) 
Oid... 

(CrOfíiTOlO vueke.) 
Quiero consultaros 
Un negocio de intetis... 
Si no os molesto. 

Gonx. Seftora , 

Nunca á mí... (\ Cómo ha dé ser !J 

Cond. (Sondearé so corazón.) 

Gonx. ¿Sobre el soto de Aranjues? 

Cond. No. Mas arduo es el asunto* — 
Pero ¿ por qué estáis de pié ? 

Gonx. El respeto... 

Cond. \ Oh I... Bien pudiera 

[Impudente.) 
El que eti M corte es novel, 
Por sobrado respetuoso 



820 



¿QUIÉN ES ELLA? 



Culparse de descortés. 

Gonx, Perdonad. No fué mi Intento 
Desairar... Me sentaré. 

{Se «tenía.) 

Cond, (Necia be sido en ofenderme 
De sa amable timidez.) 
Estadme atento , Gonzalo. 
Dos años ba que enviudé , 

Y no son tantos los mios 
Qae me bayan de reprender 
Lenguas malignas si al yugo 
Otra vez doblo la sien. 
Con mi nombre esclarecido 
Grandes bienes bcredé , 

Y no quisiera dejarlos 
A parientes que tal vei , 

O no me aman , ni yo á ellos, 
O no los ban menester. — 
¿Qué me aconsejáis, Gonzalo? 

G<mx. Señora , difícil es 
Aconsejar en tan grave 
Materia , y mas para quien , 
Falto de años y de ciencia 
Gomo yo... 

Cond. No os excuséis. 
Sois adicto á mi persona : — 
Lo debo al menos creer. 

Gonx, Yo os Juro... 

Cond. En vuestra alma noble 

No cabe infame doblez , 
NI la embriaga y la fiascina 
El orgullo del saber. 
¿Qué consejero mejor 
Pudiera elegir? 

Gonx. Pues ¡quél 

¿ No tenéis otro , señora , 
A cuya suprema ley 
So pena de eterno llanto 
Habréis al fin de ceder? 

Cond. (i Oh cielos!...) ¿Cuál? 

Gonx, Vuestro propio 

Corazón. 

Cond. Si; mas también 
Tiene la razón sus fueros, 

Y es forzoso... 

Gonx, Ya lo sé; 

Y mejor que yo advertirlo 
Es que vos lo recordéis. 
Si en combate tan terrible 
Os bailáis, y ba de vencer 
La razón, yo os aconsejo > 
Señora, que no os caséis. 
Conservad vuestra dichosa 
Libertad; que á una mujer 
Como vos honran , no afrentan , 
Las tocas de la viudez. 

Cond ({ Oh palabras de consuelo..., 
Si no son pérflda red 



De quimérica esperanza ! 

Me exhorta con viva fe 

A no dar mi mano... t Ay Dioe! 

¿ Mudará de parecer 

SI lee al fin en mis ojos 

Que la guardo para Á?) 

Gwix. (i Calla I | Plegué á Dios que en- 
tienda 
Que no la quiero entender!) 

Cond. Muy cuerdo es vuestro dictamen ; 
Que es triste consorcio aquel 
De quien la razón helada 
Es el único sosten. 
Pero si triunfa el amor, 
Como suele suceder. 
De esa razón Impotente 
Que le disputa el dosel, 
¿Qué me diréis, don Gonzalo? 

Gonx. Señora,... que no os caséis. 

Cofid. I Ni á la razón ni al amor 
Me es licito obedecer! 
Luego , si el único puerto 
Me vedáis que en el tropel 
De las humanas pasiones 
Me pudiera guarecer, 
A mi opinión ó á mi dicha 
Por siempre renunciaré. 

Gonx. ¡Señora!... 

Cond. Mas no creáis 

Que tan opuestos estén 
En mí esos dos sentimientos 
Que á rigoroso nivel 
Queréis sujetar. Supongo 
Que vos no confundiréis 
Con la razón verdadera 
El sofistico oropel 
Que lUman razón de estado. 
Prendas pudiera tener 
El objeto de mi amor 
Con que cien veces y cien 
Supliera el fastuoso título 
De un marqués... solo marqués. 
Amor, que no reconoce 
Límites á su poder. 
Iguala la humilde dioza 
Con el alto chapitel. 
El amor, hijo de Dios , 
Y Dios acaso también , 
Es la ambrosia celeste 
Que dulcifica la hiél 
De nuestra mísera vida : 
Es el bello rosicler 
Que este valle de tinieblas 
Convierte en risueño Edén ; 
Contra el rigor del destino 
Es el mas fuerte broquel : 
fil sagaz descubre méritos 
Que el mundo olvida ó no ve : 



ACTO PRIMERO, 



321 



Él la apacible modestia 
Premia , y su.pálida tei 
Desgarra la baja eoYidia 
Guando de mirto y laurel 
Ve coronada la frente 
Que blanco á sa saña fué. 
¿Qué me importaría á mi 
La desdeñosa altiveí 
Con que algún necio , prendado 
De su gótico pavés, 
Mormurase de mis bodas 
Porque no las hice, á fuer 
De rica hembra de Castilla , 
Con algún primo del pey f 
Yo, ufana de mi elección , 
Le sabría responder : 
Ved aquí el dueño adorado 
Que cautiva mi alma ; ved 
Si mas apuesto mancebo 

Y mas digno de honra y pres 
Inventar puede el buril 

Ni imaginar el pincel. 
Si no es grande de Castilla 
Ni infanxon aragonés , 
Prendas y bríos le sobran 
Con que lo pudiera ser ; 

Y en fin, yo le quiero y basta ; 

Y pues no hay razón ni ley 
Que acate el libre albedrío 
Para amar ó aborrecer, 

De mi propio corazón 
Yo sola quiero ser juez. 

Gonx, No 08 censuro yo ; os admiro. 
Pero vos que encarecéis 
Tanto el poder del amor - 

Y ¿quién lo resiste, quién P — 
Mirad , señora , que es ciego ; 
Mirad no os lleve al través 

De su venda engañadora 
Donde naufrague el bajel 
De vuestra dicha. Mirad 
Si el que os dignáis de ascender 
A vuestros amantes brazos 
No recibe harta merced 
En permitirle que sea 
De vuestra planta escabel. 
Mirad que un dia vos misma 
Quizá os arrepentiréis... 

Cotd, No; I jamás! Podrá mi frente 
Ceñir funesto ciprés 
En vez de nardos y rosas , 
Si con injusto desden 
Paga mi ternura inmensa 
El hombre á quien solo amé ; 
Mas ya en mi arbitrio no está 
El dejarle de querer; 
Que amor le grabó en el alma 
Con inflamado cincel. 



Gonf, (¡Oh tormento! ¡Oh desventura 1) 
Señora... ÚQué la diréP) 

Cond, Conmovido estáis. 

Gonx. ¡Sil 

Cond. Hablad. 

Gonx, Excusadme... 

Cond, jQué teméis? 

Hablad : lo exijo. 

Gong, El respeto 

Pone á mi labio un cancel. 

Cond, Doleos de mi martirio, 

Y aunque apure hasta la hez 
La copa de la amargura... 

Gm^x, ¿No la pruebo yo también? 
ó No 08 dice harto mi silencio 
Si lo queréis comprender? 

Cond. Mas ¿cuya será la culpa 
Si no lo interpreto bien? 
Yo os abro mi corazón , 

Y del vuestro nada sé. 

Gonx. Vos pedís una respuesta , 

Y yo podría á mi vez 
Haceros una pregunta 

Con que os pudiera ofender. 

Cond, Para salir de este empeño 
Sobrado ingenio tenéis , 
Sin forzarme á que deponga 
Privilegios de mujer. 

Gonx, No es de Ingenio esta cuestión , 
Señora : bien lo sabéis. 

Cond. (¡ Oh suplicio !) 

Gonx. Solo un hombre 

La pudiera resolver, 
Y... si ese hombre... no soy yo... 

Cond, Seáislo ó no, responded. 

Gonx. Pues bien : si yo, por acaso , 
Fuese el oscuro doncel 
Que desde el polvo en que yace 
Os pluguiera enaltecer 
Hasta la elevada esfera 
Donde sol resplandecéis , 
Turbado, absorto, confuso 
Me postrara á vuestros pies... 

{Lo hace,) 

Cond, ({Alma, respira!) 

Gonx, Y bañando 

{ Besando enternecido la mano de la 
condesa,) 
La mano que me tendéis 
Bondadosa en tiernas lágrimas 
De gratitud..* 

Cond. (¡Oh placer I) 

Gonx, Diría : Guardad, señora. 
Tan acrisolada fe 
Para quien con otra igual 
La pueda corresponder. 

Cond, (; Gran Dio» !) [Se letnnta,' 

21 



322 

Gon%, Sellad esta frente , 

Que alzar á vos no osaré , 
Con hierros de esclavitud; 

Y si por sincero y flel 

A mi despecho os agravio , 
De mi vida disponed. 
Dad un tósigo á mi pecho 
O á mi garganta un cordel ; 
Mas... 

Cond, I Basta 1 ¡Oh rubor 1... 

Gonx, ¡Qué digo 1 

Despreciadme. 

Cond, ¡Alzad!... Si haré. 

{Con imperio,) 
(Se levanta Gonxálo.) 

Gonx. i Asi ! Triunfad de vos misma 

Y admitid mi parabién. 

Cond, \ Eh , callad I (¡ Perdida soy 1) 
¿ Cómo , villano soez » 
Osáis... ? Mas tanto no debe 
Mi cólera descender 
Que honre con ella de un aandio 
La extraña ridiculez. 

Gonx. ¡ Señora 1 

Cond. ¿Tan alU estima 

(Con Ti$a forjada,) 
De vuestra persona hacéis , 
Que fundando sobre el aire 
Otra torre de Babel » 
Por mi os Juzgáis recuestado 
1)e amores que no soñé , 

Y en conflicto tan terrible 
Vuestro pudor defendéis 
Con la rudeza de Hipólito 

Y la virtud de José? 

Gonx. Yo erró , señora. Ya veo 
Que esto ha sido un entremés... 

Cond En que habéis equivocado 
(¡Oh angustia!) vuestro papel; 
Mas de un modo tan donoso 
Que siempre celebraré... 

Gons. Yo también celebro mucho 
El error que escarnecéis; 
Pero h'tiiré la contingencia 
De volverlo á cometer. 
Calificadme de necio 
En buen hora. Yo no sé 
Si merezco ó no ese apodo ; 
Pero me basta sai>er 
Que si aceptándolo os sirvo, 
Debo ufanarme con él : 
Que á mi no ha de estarme mal 
Lo que á vos os está bien. 



¿QUIÉN ES ELLA? 



ESCENA V. 

y^ La CONDESA. 

(Déjate caer en un sillón con el nuxyor 
abatimiento luego que Gonxaio desapa- 
rece,) 

\ No puedo mas 1 i Me desprecia I 
¿ Por qué el labio no fué mudo? 
El silencio era mi escudo^ — 
¡ Ay desventurada I i Ay necia ! 
Mas si á morir me sentencio 
¿Qué importa en trance tan fuerte 
Que la voz me dé la muerte 

que me mate el silencio? 
Al menos ese cmel 

Por quien mi amor desvaría , 
Cuando vea mi agonía 
Sabrá que muero por él s 

Y acaso por gratitud , 

Si su alma ahora es tan yerta. 

Alguna lágrima vierta _ 

Sobre mi negro ataudj (Se levanta.) 

{ No 1 Mi desventura extrema 

Pide al que asi me escarnece. 

No que difunta me rece, 

Sino que airada me tema. — ^ 

1 Ay ! ni este acerbo placer 
Dará alivio á mi pesar ; 
Que mal se puede vengar 
Quien no sabe aborrecer. — 
Ni es un crimen su desvío. 

¿ Con qué ley, con qné raioD 
Mandara en su corazón 
Yo... que no mando en el miof 
¿ Por qué á su noble entereza 
Achacar mi desventura, 

Y no I ay Dios ! á mi locura 

Y á mi humillante ílaqueía? 
j Acaso su labio mismo , 
Que tan mal interpreté, 

No era remora i mi pié 
Cuando corría al abismo ? — 
Quizá algún dia se apiade 
De mí ; quizá la ambición 
Seduzca su corazón 
Si mi amor no le persuade. — 
Pero en tanto ¡ ay Dios 1 se al^ 
Herido de mi despego. 
Injusta seré si niego 
Satisfacción á su queja. 

(Toca una campanilla,) 
¿ Otra vez , alma cobarde. 
Te rinde vana ilusión? 
¿Por qué al fin de la razón 
No oyes el grito ?... { Ah I Ya ( 



ACTO PAIMERa 



393 



ESCENA VI. 
La CONDESA, MARTIN. 

Mart, Mande ucencia. 

Cond, Ven acá. 

(l Asi á un ingrato me humillo !) 
c Qué hace Gonzalo? 

Mart. Su hatiUo. 

Cond. (I Oh Dioftl) 

Mart. Dice que m ya. — 

Y es cosa que me ha pasmado; 
Que en todos sus menesteres 
Aquí está á cuerpo qué quieres , 

Y es mas señor que criado. ^ 
Le habrá despedido ucencia. 

Coñd, Yo... Creo que si. 

Mart. i Lo dije 1 

Pues creo que no se aflige 
Por perder la conyeniencia. 
AI contrario ; muy en sí , 

Y con cara, no abatida , 
Sino de pascua florida... 

Cond, Bien, bien. ¿Qué se me da ámi...t 

Mart. Y con gozo estrafalario 
Le he visto sacar del pecho 
Una cosa... que sospedio 
Si será algún relicario ; 

Y mientras doy á su ajuar 
Colocación oportuna , 
Besar la efigie con una 
Devoción particular. 

Cond. \ Una efigie 1... ¿ Tii la hai TlstoP 
Mart. Si, señora; y en conciencia 

Puedo asegurar á ucencia 

Que no es la de Jesucristo. 

Por lo hermosa puede ser 

Un ángel del Paraíso , 

Si es creíble, ó si es preciso 

Que un ángel sea... mujer; 

Y si á los ángeles buenos 
No pertenece la estampa, 
Virgen es la que allí campa. 
Sobre poco mas 6 menos. 

Cond. (t Ama á otra el inhumano 1 
Yo lo debí recelar.) 

Mart. Mas su modo de rezar 
Tiene un si es no es de profano. 
¿Qué sé yo?... Aquel regocijo... 
Salvo el « bendita tú eres 
Entre todas las mujeres », 
Que eso bien claro lo dijo , 
Juro á fe de esclavo vuestro 
Que en su boca no se oía 
Ni jota de Av&-María 
Ni pisca de Padrenauestro. 

Cond. (¡ Me reservaba mi estrella 
Este horrible torcedor! 



I Otra me roba su amor! 
¡ Yo morir y triunfar ella 1) 

Mart. Si ucencia.no manda nada... 

Cond. Martin, yo quiero saber 
El nombre de esa mujer. 
Su condición , su morada. 

Mart. I Ah , es mujer !... Ya saeo el hito... 
No es el corte de la saya 
De ángel ni... 

Cond. Guando se vaya 

Le seguirás... con sigilo. 
Yo te premiaré. 

Mart. Se entiende. 

Cond. Toma bien bis señas... 

Mart. Sí; 

Y aun sin moverme de aquí 
Doy ya con la dama duende. 
Cartas que vienen y van... 
Sin saberlo he sido yo 
Correo... 

Cond. \ Ahí ¿U has visto? 

Mart. No; 

No he pasado del zaguán. — 
Ucencia por compasión 
Querrá excusarle petardos 

Y que se ande á picos pardos... 
Cond. ¡Bien está I... 

{Impaciente y agitada.) 
Mart. i Qué corazón 1 

Cond. (¡ Ah I El rey... Mi influjo en Pa- 
lacio... 
{Como poseída de una idea repentina.) 

\ Si !) No le pierdas de vUU. 
Mart. Yo le seguiré la pista.^ 

{Mira odenlro.) 

Aun está allí. Va despacio. 
Cond. (Un mismo dardo nos hi«n.} 
Mart. Ucencia sabrá muy pronto 

Todo lo que hay. ¿Soy yo tanto? 

(Y mas de lo que quisiera.) 
Cond. (Infiel, tu loca esperanza 

Sabré yo frustrar tamhien, 

Y pues lloro tu desden. 
Tú llorarás mi venganza.) 



ESCENA Vn. 

MARTIN. 

Hé aquí un chisme... venial , 
Que, si el demonio lo enreda, 
Va á mover mas polvareda 
Que una batalla campaL 



32/i 



¿QUIEN ES ELLA? 



ACTO SEGUNDO. 



CAmtrt RmI «d «1 luilacio d« Madrid. U pneria de 
antacanura eo al foro : la da laa habluclooaa pri- 
vadas del rey, 4 la derecha : la del eaarto de la iu- 
Cuta, al mlamo lado , naa hkcia el foro : olru doa 
pMrtu lalsnlei á la isqvierda. 



ESCENA PRIMERA. 

El REY, QUEVEDO. 

(Querido aparece: el rey saie con un papel 
en la mano,) 

Quev. iSefiorl... * 

üey. ¡Salud al insigne 

Qnevedo ! 

Quev. A esos pies... 

Rey. Aliad. 

{DetewiéndoU.) 
Con mi concedido al margen 

(Dándole el papel) 
Os devuelvo el memorial 
De Yuestio cliente. 

Quev, Doy 

A vuestra real nujestad 
Las gracias... y el jarabien 
Por un acto en que á la par 
Brillan su recta Justicia 
Y su ingénita bondad. 
En mozo honrado y discreto 
Asi él mérito premiáis 
De su padre , que lidiando 
Treinta años por tierra y mar. 
En defensa de su rey 
Vertió su sangre leal. 

Rey. ¿ Qué en efecto era valiente 
Soldador 

Quev^ Y tal que quila , 
Inmolado á la impericia. 
Por no decir algo mas , 
Del maldito Conde-Duque, 
A vos y al reino fatal , 
Fué el último veterano 
Que sin dar un paso atrás 
Moribundo os saludó 
Monarca de Portugal. 

Rey. Sin ese triste recuerdo 
Con que el alma ilie ulceráis , 
Para tan corta merced 
Sobraba i mi ánimo real 
La intercesión de un amigo , 
A quien yo deseo dar 
Pruebas mas califlcadas 



De mi liberalidad. 

Quev, Para quien nada ambiciona 
Hartas son las que me dais. 
Basta á un hidalgo caduco 
La torre de Juan Abad; 
A un filósofo sus libros ; 
A un poeta un madrigal ; 

Y á un caballero cristiano 
Esta insignia militar , 

(Mostrando la crux de Santiago.) 
Que es terror de los herejes 

Y exi-foroi de Satán. 

Asi , sin que vuestra gracia 
Coarte mi libertad. 
Podré, exento de envidiosos. 
Vivir y morir en paz. 
Rey, Sea, pues vos lo queréis. — 

Y ahora , ¿en qué os ocupáis , 
Principe de los satíricos 
Castellanos f 

Quev. ¡Pche! 

Rey. Mostrad 

Una de esas invectivas 
En que sabéis asociar 
A la elegancia de Horacio 
El nervio de Juvenal. 
¿ Qué tenemosP ¿Prosa, ó versof 
¿Qué Jácara de rufián. 
Qué alguacil aiguadlado , 
— Adjetivo singular 
Que solo inventar pudieran 
Vuestro ingenio y vuestra sal — 
O qué doctor antropófago , 
O qué escribano rapaz 
Son blanco de vuestros tirosf 

Quev. Acabo de emborronar 
Una letrilla incorrecta... 

Rey. ¿ Contra quién , vata mordas? 

Quev. Quila no es para leida 
A un monarca tan galán. 

Rey. No puede á mi disgustarme 
Cosa que vos escribáis, 
Amigo mió. 

Quev. ¿Aunque sea 
Contra las hijas de AdanP 

Rey. ¿ Otra ves P | Pobres mujeres ! 
Sois su enemigo mortal. 

Quev, No; pero Juez inflexible, 
Digo siempre la verdad. 

Rey. Leedme pues la letrilla , 
Y luego que concluyáis , 
Defendiendo yo á las damas 
Seré Juez mas imparcial. 

Quev. Cuentan de un corregidor, 

(Socando un papel y leyéndolo.) 
Nada bobo , 
Que siempre que al buen seftor 



ACTO SEGUNDO. 



325 



Denunciaban muerte ó robo, 
Atajaba al escribano 
Que leía la querella, 
Dicléndole : ¡al grano, al grano! 
¿Quién u eUa? 

, Y como hombre procedía 

De gran seso 
Quien tal actuación ponía 
Por cabesa del proceso; 
Que en vano mas de una ves 
Se sigue al crimen la huella 
Por no preguntar el Juex : 

e Quién es ella? 

En todo humano litigio — 

¡ No hay remedio 1 — 
A no obrar Dios un prodigio , 
Habrá faldas de por medio : 
Dansa en todo una mujer. 
Casada, yiuda ó doncella; 
Luego, el hito está en saber 

Quién es eUa, 

Si Adán perdió el Paraíso , (t) 

Fué por Eya , 
Que probar vedada quiso 
No sé si maniana ó breva. 
Desde entonces con profundo 
Pesar pudo conocella; 
Desde entonces sabe el mundo 

Quién es eUa, 

Si yes hecho polvo el moro 
Que fué Troya , 
Merced al griego perjuro 
Yá su bélisa tramoya, 
Suspende el fallo severo 

(1) Bty «aatta ütraTaoM ImormoIoii , «n» eon- 
•!•!• «D «ur aionantadof Mitra il todoi lot tciwm 
ptrai. Ha praeando %l níot «ontlnlrta d« nmTO , y 
no lo ha labido haoar liii datrlmanto dal «ODMfto 4 da 
la azprailoB. La ha dcifado POM cono attaha ; y il «a 
•fació asta lalrllla , aoinlmaDOBla ealahnda . no daa- 
dtea Hacho da laa qoa cicrihló al panoaaja aa evya hoca 
•a pona, parnitaaa al poata modarno alagar aD datcarfo 
dal iDdlcado dafacio lo fiacoaala «oa aia aa loa poaiaa 
aaclallaaoa da otros filloa y an al ■Imdo Qu§»edQ. 
Para probar aaia aaarto — padlafao mnlUplIear cltac ; 
paro hMlarin lea ilgalaalca Tarsoa da la latrilla qoa 
liara por attribillo t ao lo dioo foe mal , ana da lai 
B^ona da tan anUnaaia aierltor. 

Con «UM b«rba§ que duvelo» 
Bl htruio eaxa pu9$fo$ ; 
La caspa ahga por tntot; 
Por lejfM cita loe petos 
Á puras barbas y duclost ala. 

Aqvi , no tolo acUn lac rlaM* asonantadaf , liao qua 
■o hay Tanof Intamadlot qaa ataaAan al nMl afacio 
do la aaananeia. Paro i qaé ton aaia y otros ioTas lo* 
I por taadfartaada Inenrriaa honbrai da 
Mparlor, coaparadaa con lac inttnliac 
panaanlaato y da acttlo qoa brillan an mi 



látanlo tan 



Entre esta nación y aquella 
Hasta que te diga Homero 
Quién es eUa. 

Si á Blas, no el lazo , la albarda 
De Himeneo 
Solo de su hacienda guarda 
Lo arrepentido y lo feo , 
No preguntes: ¿cómo Blas 
Nadó con tan mala estrella? 
Pregunta, y acertarás: 
e Quién es ella P 

Si en la calle siento ruido 
De camorra, 

Y algún quídam mal herido 
Grita : ¿no hay quién me soeorra? 
üequiescat digo al difunto. 

Doy paso al que le atropella, 

Y en la taberna pregunto 

c' Quién es eüa? 

Si ves postrado en el lecho 

Del dolor 
A algún moso de provecho, 
No le preguntes, doctor. 
Qué reuma ó qué tabardillo 
En su salud hizo mella; 
Pregúntale, — es mas sencillo —, 

(Quiénes eüa? — 

Es un sexo amable, lindo... 

SI, una plata; 
Yo lo confieso... , y prescindo 
De la vieja y de la chata; 
Pero escamado y cobarde 
Digo izape ! á la mas bella; 
Que temo saber i muy tarde! 

Quién es eUa, 

Rey. Escrita está con veneno. 
Quev, Señor, yo... 

^^' iQuépertInaeta! 

Quev, Si vos... 

Rey, Aplaudo la gracia , 

Mas la doctrina condeno. 
I Tratar con fiero desden 
A un sexo tan celesUall 
Juzgáis á las hembras mal. 

Quev. Porque las conozco bien. 

Rey. A mozuelas embaidoras 
Tal vez. 

Quev. Yo... 

Rey. Sed mas sincero 

No midáis por un rasero 
A Justas y á pecadoras. 

Quev. Desgracia mia será... 
Cada cual acá en Iberia 
Habla, se&or, de la feria 
Según en ella le va. 



d96 



¿QUIÉN ES ELLAI 



No espere en noble eonqnUta 
Las rosas de Glteréa 
Un pobre hidalgo de aldea 
Corto de bolsa y de vista; 
Mas principe tan bizarro, 

Y emprendedor como Jove > 
No es mucho que á Venus robe 
Las palomas de su carro. 
Quien caza con tales redes 

No es mucho que al lauro aspire , 
Ni qne virtudes inspire 
El que derrama mercedes. 

Rey. No es triunfo de buena ley 
Triunfo que estriba en un nombfe; 
Que tal vez usurpa el hombro 
Los lauros que cine el rey. 

Quev. No el que mereoe in «IroqiM 
Como vos... 

Bey. Lisonja. 

Quev, No. 

Pero un pobre como yo, 
Que no soy ni rey ni roque... 

Rey. ¿Por qué tenéis tanto miedo, 
Por qué tan mala opinión 
De la mujer? — i Ah !... | Chiton ! 
Casado fuisteis, Qnevedo. 

Quev, Permitidme repeler 
Ese punzante epigrama; 
Que mi esposa fué muy dama 

Y muy honrada mujer. 
Rey. Lo sé. 

Quev. A no serlo... 

Rey. AdTarU4 

Que es chanza... 

Quev. Muerto U hublen, 

Como maté á la pantera 
Que fué terror de Madrid. 
Mas si en su Justa alabanza 
Mi fe nupcial se acrisola , 
Ella al fin era tina «ola... 
I Y se llamaba Mtperanxa ! 
Muerta la Esferanxa mia , 
i Dónde , plebeya ni hidalga , 
Dónde hallar otra que valga 
Lo que mi esposa Taiia^ 

Rey. Sí tal , si se buscan bien 

Y se Juzgan sin pasión. 
No ha de faltar ocasión , 
Si vivís y yo también , 

En que confesar os haga... 

Quev, Muy difícil me pareee. 

Rey. Pero... 

Quev. Me qoedo en mis trece. 

La mujer es una plaga... 
Vuelvo á mi corregidor 

Y á su constante refrán. 
Si malas nuevas me dan , 

tlend o al punto el olor 



De alguna toca traidora , 
De alguna picara saya, 
Diré ¿quién es eUa? 
Ügier. El aya 

(Á la puerta del foro.) 
De la infanta mi señora. 
Quev. ¿Será agüero f... lOJoaviiorl 

{En vo% hojm.) 
Rey. Que entre. 

{Ál uffier, y este se retiro.) 
¿ Qué pnedo temer 
{Á QueMdo.) 
De día? 
Quev. ¿Qué sé yo?... Es mujer. 
Cofid. Dioe guarde al rey mi sefior. 

(i 2a puerto.) 



ESCENA IL 
El rey, QUEVEDO, lí G0NDB8A. 

Rey. Entrad, querida oondoMU 
Bella venís y radíanto 
Como nunca. 

Cofid. No mereoe 9 
Señor, quien tan poco Taló 
Ese halagüeño saludo. 
Viuda... 

Rey. Pero muy amable. 
Yo apuesto á que don Francisco 
Es de mi propio dictamen. 

Cond. Perdida soy si él me Juzga. 

Quev. ¿Por qué? ¿Tan poco galante 
Soy yo? 

Cond. Odiáis á las mujeres. 

Quev* Pero adoro i las deidades. 

Rey, SI i pedir alguna graci^ 
Venís á quien nada sabe 
Negaros, me holgara mucho 
De que en ello fuese parte , 
Condesa , el dulce propósito 
De contraer nuevo enlace. 

Cond, (i Oh Dios mió !} No, seuor. 
Ríen me estoy uí. 

Rey. No obstante... 

Cofid. Permitid que os manifieste 
El objeto que me trae 
A vuestras plantas. La augusta 
Princesa , mi interesante 
Alumna , doña María 
Teresa de Austria, i quien guarde 
Dios mil años... 

Rey. ¿Qué sucede? 

HabUd. 

Cond. No se sobresalto 
Vuestra majestad. La tierna 



ACTO SEGUNDO. 



327 



Infanta, robusta y ágil, 
A «US años se adelanta 
En ingenio y en donaire, 

Y ya , aunque niña , da maestras 
De su preclaro linaje. 

Rey. Decidme pues... 

Cond. Habéis dado 

Licencia pan catarse 
A Constanza su menina , 

Y es fuena que esta vaoante 
Se provea. 

Rey. Sí, es verdad. 
No quiero que nada lalte 
A mi hija. 

Cond, Si ya no habéis 
Concedido honor tan grande 
A otra persona , una joven 
Os propondré que reemplace 
A Constanza dignamente. 

Rey. No he dado palabra á Dadles. 

Cond. (i Albricias I) 

Rey. Y agravio hark. 

Condesa , á vuestro carácter 
De aya de mi hija , y al celo 
Con que la servís de madre 
Desde que perdió la suya. 
Que en eterna paz descanse , 
Si en cuanto cumpla á su gusto 

Y á su servicio dejase 
De consultaros. 

Cond. MehoBrtiB, 

Señor... 

Rey. iQuién es la aspirante P 

Cond. Una pobre huerfanlta 
Honrada, de noble sangre ,) 
Bien educada, modesta... 

Quev. ¿y hermosa P 

Cond. I Oh! si , como un ánfel. 

( I Por mi desgracia... y la suyal ) 
Mas no es esto lo que la hace 
Recomendable á mis ojos... 

Rey. ¿Por qué no? Un bello semblante 
Siempre es buena credencial. 
Tierno y solícito padre, 
Quiero que á mi niña amada 
Acaricien y acompañen 
Angeles que la sonrían , 

Y no cocos que la espanten. 
Cond. Es hija de un capitán 

Que fué reformado en Flandes, 

Y victima del protervo 
Conde-Duque de Olivares , 
Murió en la miseria. 

Quev. ¿Oís? 

Con él era un santo el Draque. — 
Mas no supo , par lo visto , 
Que había una bella al margen ; 
Que á saberlo, já buen seguro 



Que se hubiera muerto de hambre 
El reformado 1 -- Y ¿ qué luz 
Os condujo al miserable 
Tugurio donde ignorado 
Se escondía ese diamante? 
Sin duda la caridad 
Cristiana... 

Cond. El acaso... (El áspid 
De mis zelos.) Me habló de eUa 
Un prelado respetable... 

Rey. En ñn, vos la proponéis , 
Y para que á mi me agrade 
Con eso basta. 

Cond, Sabiendo 

Que nunca se acude en balde 
De vuestra regia piedad 
Al tesoro inagotable , 
Traigo conmigo á la huérfana... 

Rey. i Oh , hacedU entrar al instante ! 

ESCENA III. 

El REY , QUEVEDO. 

Qu/ev. iHuml... Aquí hay gato eneerrado. 
Rey. ¿Eh? 

Quev. Quiera Dios que me engañe. 

Rey. No deliréis. ¿ Qué misterio 
Cabe...? 
Quev. Dios y ella lo saben. 



ESCENA IV. 

El rey, QUEVEDO, la CONDESA , 
ISABEL. 

Cond* Andad. No os turbéis. 

Rey. (¡Qué hermosa!) 

Llegad. 

Isab. I Señor!, vuestros pies... 

Rey. Alzad, (i Cielos I) 

Quev. i Bella es! 

{Aparte con el rey.) 

Rey. I Un querubín ! { Una diosa I — 
Mil y mil gracias os doy 
Y os las dará la princesa 
Por tal presente, condesa. 

Cond. (Me vengaré.) 

Rey. (í Loco estoy!) 

Cond. Nunca yo me interesara 
Por quien menos mereciera. 

Rey. Seréis desde hoy camarera 

{A liabel) 
De la infanta. ( ¡Oh, linda cara! ) 

It0b. Beso por tan alto honor, 



328 



¿ODIEN ES ELLA? 



De que no me juzgo digna, 
La augusta mano benigna... 

{El rey tiende tu mano,) 

Cond. Besadla. 

(Á Isabel en vox hc^a.) 
{Isabel se arrodiUa y besa respetuosamente 
la mano del rey,) 

Rey. ( t Oh gentil pudor I } 

Isab. Mi gratitud... 

Rey. ({EsdiTinal] 

Quev. ( Esto es hecho. ¡ Una de tantas I ) 

Rey. Mas no estás bien á mis plantas. 
Alza á mis brazos , menina. 

{Haciéndola levantar.) 
A las hijas de mis buenos 
Servidores no es razón 
Humillar. 

Quev. (Y cuando son 
Tan bonitas, mucho menos.) 

Isáb, No en vano el timbre ha adquirido 
Vuestra excelsa majestad 
De amparo de la humildad 

Y padre del desvalido. 

Si solo el mió en su muerte 
Honra y virtud me dejd , 
No fué culpa vuestra, no, 
Sino de su mala suerte. 
Sin ningnn merecimiento 
Premiáis los suyos en mí 
Para cautivar asi 
Mi eterno agradecimiento. 
Nada valgo, nadase; 
Nina me llama á la corte 
Vuestra bondad, sin mas norte 
Que la lealtad de mi fe ; 
Mas me infunde tal aliento 

Y tan pura os la consagro , 
Que quizás haga el milagro 
De ilustrar mi entendimiento. 

Rey. No es menester, qne harto brilla 
Al través de ese candor 
Dulce, inefable... 

Isáb. i Señor ! 

Rey. ¿Tu nombre? 

Isab. Isabel Marcilla. 

Rey, Presentadla (es un portento) 

91 la condesa.) 
A mi hija (el pecho me abrasa), 

Y de hoy mas tenga en mi casa 
Vivienda y acostamiento. 

Isab, ( ¡ Al fin , bien del corazón , 
Dios...!) 

Cond. Venid. 

Rey» Guárdeos el cielo.— 

Ye premiaré vuestro celo. 

{Aparte d la condesa.) 



Cond, (iZelos!... ¡Desesperación i) 
{Después de una ref>ereneia muda.) 
{Entra con Isabel en el cuarto de la infanta,) 



ESCENA V. 
El REY, QUEVEDO. 

Rey. ¿Visteis Jamás, don Francisco , 
Tan peregrina belleza? 

Quev. i Alhi^a digna de un rey! 
Recibid mi enhorabuena. 

Rey. Bien la quisiera aceptar. 
Que aquellos ojos me queman ; 
Pero que ha de ser recelo 
Virtuosa cnanto bella 
La menina. 

Quev, ¡Ba! Es mujer. 
Dádivas quebrantan peñas. 

Rey. Con todo... 

Quev. Y no sin designio 

La trajo aqui la condesa. 

R^» ¿ Qué designio? 

Quev, No lo sé; 

Pero , el refrán nos lo enseña , 
« Piensa nud y acertarás. » 

Rey. Joven de tan altas prendas , 
Si fuese el aya ambiciosa , 
No á palacio la trajera. 
Donde puede sin esfuerzo 
Disputarle la influencia. 

Quev. De lo que el alma presiente 
Aun no puedo darme cuenta ; 
Pero mujer que por otra 
Mas hermosa se interesa 
Preciso es que la ame mucho... 
O que mucho la aborrezca» 

Rey, ¡Siempre siniestro y fatídico! 
¿Sois Quevedo, ó sois corneja? 

Quev. Soy, señor, un pobre vl^o... 

Rey. Que algunas veces chochea. 

Quev. Puede ser. 

Rey- Cuando á mis ojos 

Luce tan félgida estrella 
¿Qué puedo yo presentir 
Que dicha y placer no sea? 

Quev. Lo que fuere sonará. 
Cada loco con su tema ; 
Vos con la de amar á todas; 
Yo con la de ¿ quién es elia? 

Rey, Basta ya de este certamen; 
No porque duda me quepa 
De que saldrá mi opinión 
Vencedora de la vuestra , 
Sino porque ahora me llama 
¡Triste de milla tarea 
Prosaica de oir consultas 



AGIX) SEGUNDO. 



329 



Y sancioiuir proYidencias. 
¡ Qué peso el de una corona ! .. 
Adiós, ínclito poeta. 
{Yate por la puerta de la ixquierda nuu 
inmediata al proscenio.) 



ESCENA VI. 
QUEVEDO. 

Si , rey Felipe; es verdad : 
Grave peso es la diadema; 
Mas ¿qué te importa ? Otros hombros, 
No los tuyos, la sustentan. 
Y por cierto qne no son 
Los de Atlante. Asi — i oh vergñensa ! — 
Para equilibrar la carga 
Con su raquítica fuerza. 
Perdiendo cada año un reino 
La monarquía aligeran. 
Tú reinas, cuarto Felipe; 
Pero el diablo nos gobierna. 
I Oh patria!... 

Ugier. Por vos pregunta 

{A la puerta del foro.) 
Don Gómalo de Aguilera. 

Quev, Que entre. 

Ugier. Pasad. 



ESCENA Vn. 
QUEYEDO, GONZALO. 

Quev. Bienvenido, 

Gómalo. 

Gonx, A vuestra obediencia 
Siempre. 

Quev. Albricias. En la mano 

{Moefrando el memorial.) 
Te tengo. Desde esta fecha 
Eres todo un contador 
De alcabalas. Solo resta 
Extender la credencial , 
Y si me das tu licencia 
Voy... 

Gonx. Os deberé mi dicha. 

Quev. Si tan poco te contenta... 
Mas quien pretenda en Palacio 
Ande listo y viva alerta. 
Vuela el tiempo y... Ya hablaremos 
Mas despacio. Aquí me espera. 
{Vase por la puerta de la ixquierda, in- 
mediata al foro.) 



ESCENA VIH. 

GONZALO. 

I Oh amigo el mas generoso ! 
En el alma tendré impresa, 
Mientras viva , la bondad... 
Isáb. Yo 08 sigo. {Dentro.) 

Gonx. ¿Qué voz resuena 

En mis oídos P 

(Jííra hdda el cuarto de la infanta.) 
Allí... 
{Saie doña Meneia, y un momento detpués 

Isabel.) 
(¡ Ah ! Deliraba. | Una dueña !) 



ESCENA IX. 
GONZALO, ISABEL, DoftA MENCIA. 

Uenc. Veréis qué lindo es el cuarto. 

Gonx. (¿Con quién habla?... tOh Dios! 
lEsella! 
¿Cómo...P} 

{Se oculta tras de una mampara.} 

Mene. Vais á estar en él 
Mejor qne una archiduquesa. 

Gonx. (i y esas galas... 1) 

Isáb. MI nodriza... 

Digo mal; mi compañera, 
Mi única madre... 

Mene. Vendrá ; 

No 08 inquietéis por su ausencia. 
Una amiga en mi entre tanto 
Tendréis... (Una centinela.) 
Y 08 darán autoridad 
Estas tocas reverendas. 

Gonx. (¿Será sueño P Dudo... Tiemblo...} 

Mene. Allí irá luego , hechicera , 
Vuestra ilustre protectora. 

Gonx. (i Oh ! Si mil vidas me cuesta , 
Sabré...) 

Mene. Venid. 

Gonx. I Isabel I 

{Saliendo de donde está oeuUo.) 

Isab. {Cielos! 
{Retrocediendo desde la puerta del foro.) 

Mene. ¿ Quién llamaP ¿ Quién ll^P 

Isáb. ¡ Gonzalo 1 

Mene. (¿ Un galán ?} Hidalgo , 

Advertid... 

Isáb. i Dulce sorpresa I 

Gonx. (¿ Qué haré..,?) 

Mene* Pero aquL*. 

Gonx. Es mi hermana. 



830 



¿Q13IÉN ES ELLA? 



Isáb. (¿Por qué lo dirá?) 

Mene, ¿Es de yeras? 

{Á Isabel.) 

Isab. Si. 

Gonx. Pennlüdme que la hable 
Dos palabras. 

Menc. (Guando él entra 

En la cámara real , 
Sin duda...) 

Isáb. i Un momento ! 

Menc. Sea. 

{Gonzalo é Isabel se separan de doña 
Mencia y hablan á media voi.) 

Gonx, ¿Cómo tú en la corte, 
Dulce prenda mia P 

Isab. Amor es el norte 
Que mis pasos guía. 
Ya ¡oh mi fiel amigo! 
Ya ¡ oh mi caro dueño ! 
El astro enemigo 
Depone an cefto. 

Gon%, I Ay! temo, y no en vano, 
Que ahora nos sea 
Mas triste y tirano 
Que nunca. 

Isab. ¡Qué idea! 
Felipe... 

Goni^ \ Qué escucho ! 

Isáb, Mi orfandad ampara 
Piadoso... 

Gon%. ¿Qué mucho 
Si ha visto tu cara? 

Isab. No , que antea de verla» 
Sensible á mi lloro... 

Gonx. I Faltaba esta perla 
Al regio tesoro 1 

Isab. En mí desagravia 
Al padre ofendido , 
Que misero... 

Gonx. (1 Oh rabia 1} 

Isab. Murió en el olvido. 

Gonx. Mas libre y sin mengua. 

Isab. ;Y acaso mi frente... ? 

Gonx. \ Oh corte ! La lengua 
Del vulgo no miente. 

Isab. ¡ Ay Diosl No comprendo... 
¿Por qué...P 

[GonxáU) retira algo nuu 4 Isabel.) 

Menc. (Conceptúo 

Que ya se va haciendo 
Muy largo ese dúo.) 

Gonx. Todo aquí es falacias ; 
Son males los bienes; 
Afrentan las gracias 
Y honran los desdenes. 
¡ Hubiérasme dicho 
Que 61 re^ te Uamabal 
Mas ¿por qué capricho 



Callármelo? 

Menc. ¿Acaba? 

{Adelantándose.) 

Gonx. Si. 
{En ademan de svpliearla que H retiré ; 

y ella lo hace , aunque á menos distan- 
cia.) 

Isáb. Dábanme prisa.. • 

Gonx. ¡Oh! 

Isáb. ¿Quién á palacio 

Cuando el rey le avisa 
Camina despacio? 
Y, por otra parte , 
Mi alma no recata 
Que holgaba de darte 
Sorpresa tan grata. 

Gonx. GraU no ; | siniestra ! 

Menc. (i Tanto ouchidMO 1...) 

Isáb. ¿Por qué? El rey rae muestra 
Tanto amor... 

Gonx. iLoereol 

Isáb. No tuerzas la vista. 
¿Acaso te espanta 
Una camarista 
De la real Infanta? 
¿Será que te peae 
Quisa...? 

Gonx. I Oh Dios eterna! 

Menc. (Mucho amor es eae 
Para ser fraterno.) 

Isab. De mi nuevo estado 
¿Temes tu abandono?... 
Si tal has pensado 
I No te lo perdono ! 

Gonx. ¡Oh lazos traidores! 
¡Oh candido seno!... 
La sierpe entre flores 
Esconde el veneno. — 
¿Quién asi te aliña 
Que á reinas te igualas? 
¿Quién te abruma, niña. 
Con joyas y galas? 

Isáb. {Cómo! ¿Esto te aflige? 
La que me las puso 
Dijo : asi lo exige 
La etiqueta... , el uso... 

Gonx. Así t oh desventura 1 
Para el sacrificio 
Su víctima pura 
Engalana el vicio. 
¡ Cuánto era á mis ojos 
Mas lindo y apuesto 
Sin tales sonrojos 
Tu traje modesto ! 
¿Qué adornos previene 
La rosa del valle? 
¿Qué falta á quien tiene 
Tu rostro y tu talle ? 



ACTO SEGUNDO. 



m 



Uene, (Daré el soplo, que eeo 

Ya pica en historia.) 
Gonx, i Gallas 1 

(i Isabel que ettá pensativa.) 
Menc. (Lo confieso : 

El chisme es mi gloria.) 

{Entra de fmntiWu §n el cuarto de la inr- 
fanta. No lo advierten Gonxalo ni Isa- 
bel.) 



ESCENA X. 
GONZALO, ISABEL. 

Isab. ¿Por qué tan somhrioP 
Mi pecho ¿no te amaP 
¿Qné arriesgo...? 

Gonx. |Ay bienmlol 

Mi Tida y tn ftima. 

Isab. Pero^qué...? 

Gonx. ¡OhperflAia! 

El rey te pretende. 
Te acecha la envidia. 
La infamia te vende. 

Isab. Justo él rey... 

Gonx. \ Blasfemia ! 

Isab. Sin que yo lo exija , 
A mi padre premia... 

Gonx. I Burlando á la hija I 

Isab. ¡OhDiosl... 

Gonx. Para afrenta 

Suya y del Estado, 
Mas amigas cuenta 
Que años de reinado. 

Isab. Nadie á mi me ultraja ; 
Mi fe me defiende : 
Nadie compra alhaja 
Que el dueño no vende. 

Gonx. {Ay prenda querida I... 

Isab. De indignos proyectos 
Yo... 

Gonx. En tierra embebida 
De miasmas infectos , 
Con solo el ambiente 
La espiga se dafia^ 
Se enturbia la fuente 
Y el vidrio se empaña. 
Basta á^que te crea 
Perdida I ay de mi! 
Que Madrid te vea 
Tan linda... i y aquí I 

Isab. ¡ No ! A mi pobre asilo , 
A mi pobre lecho 
Tornaré, y tranquilo 
Latirá mi pecho. 

Gonx. ¿Qué mano traidora 



Te trajo I oh mi bella...! 
Isab. No sé... Una señora... 
{Aparece la condesa saliendo dele»ari0 ] 

de la infanta.) 
Gonx. ¿Quién?... 
Isab. I Mírala! Aquella. 

ESCENA XI. 
ISABEL, GONZALO, u CONDESA. 

Gonx. I La oondesal ; Honor I 

Cond. i Gonzalo! 

Gonx. Si. I Al rey procuráis delicias 1 
¿Cuánto 06 valen las albricias 
De vuestro inicuo regalo? 

Isab. ¡OhDiosl... 

Cond. ;Me insnltais asi ! 

Ya veo el móvil oculto... 

{Mirando d Isabel can mcMio.) 

Gonx. Yo á quien desprecio no insulto. 

ESCENA Xn. 

ISABEL, GONZALO, U CONDESA, 
Don ALVARO. 

{Llega don Álvairo por la puerta de la 
igpMráa frontera al emrto de la infanta.) 

Átv. ¿Quién aba la vos aqnl? 

Gonx. Yo, que á nadie pago <lfcUdo, 
Y mas si su nombre infama. 

Cond. I Gonzalo 1 

Alt. ] Mirad que es dama ! 

{ Mirad que yo loy sa deudo I 

Goñx. tGncla8!...Sangre ha menester 
Mi agravio, y la vuestra quiero t 
Que no ha de manchar mi acero 
La sangre de una mujer. 

{Desenvaina la espada.) 
¡Defendeos! 

Isab, I Tente 1 



Cond. 



¡Espera! 



Alv. No ha de sufrir mi valor... 
{Desenvaina la suya y lidian los dos.) 
Isab. ¡Gonzalo ! ¡ Mi bien ! ¡Mi amor ! 
Cond. ¡ Calla! {A Isabel.) 

Gonx. I Huyes ! 

{Siguiendo á don Alvaro, que peleando 

se retira hacia el foro.) 

Cond. ¡Suerte fiera! 

{Doña Meneia y algunas davnas salen del 

cuarto de la infanta.) 
Gonx. En vano... — ¡ Apartad ! 
{Deiviamdo á la cond/esa q\u intenta dele- 



332 

nerle , y desapareciendo por el foro en 
seguimiento de don Alvaro,) 
Cond, ¡Cruel I 

Álv. I Muerto soy! (Dentro.) 

Cond. i Favor I... {Piedad ! 

[Vase corriendo por el foro.) 
Isab. ¡ Yo muero ! 
(Se desmaya en hraxos de dos damas qu$ 
acuden á sostenerla. Aparece el rey por 
la puerta izquierda del proscenio; le 
siguen ocho alabarderos. Otros y aigunos 
gentileshomhres, ugieres, etc. , llegan por 
la oirá puerta del mismc lado.) 



ESCENA Xffl. 

ISABEL, DofíA MENCIA, Damas, el REY, 

GONZALO , QUEVEDO , Alabardbros, 

Gehtilis hombres , Ugieres, etc. 

Mene. iSumaJesUdl 

Bey. iQuéesestoP— ¡Ohdeiolilsabel! 
Gonf. Vengué... 
{Volviendo, y todavía con la espada 

desnuda.) 

Menc I Allí está el agresor ! 

{Llamando la atención del rey háeia 

Gonxalo.) 
Quev. I Armas 1 1 Gritos 1— ^ Quién es eUa? 
{llegando con la credencial en la mano.) 
Rey. I Socorred á esta doncella! 

^: } i^' 

J|0y. I Prended á ese traidor! 

{Los aiabarderos se apoderan de Gonxalo. 
El rey y todo el acon^^añamiento aeu^ 
den al socorro de Isabel, Quevedo queda 
solo, eoníempUmdo con maligno gesto 
el cuadro que le rodea.) 



¿QUIÉN ES ELLA? 



ACTO TERCERO. 

I trknstlo M li lom d«l RmI Aletear. A la li 
I ta pawu d« la alcaldía : k la isanlarda U i 
calaboio qoa oeapa Gonsalo. Ptada i 



ESCENA PRIMERA. 
QUEVEDO, EL Algau>e. 

Ale. Sois amigo mío y sois 
Don Francisco de Queredo : 
Nada puedo yo negar 
A tan noble caballero. — 
Abrid «quel calabozo 

{A un carcelero que le sigu€.) 

Y salga á esta sala el preso. 

{El carcelero abre lapuerta de la izquierda 
y entra en el calabozo.) 
Quev. Hacéisme mucha meroeíd 

Y en el alma os lo agradeioo. 

Ak. Quien aquí os deja abrasarle 
Bien quisiera á Tuestro afecto 
Entregarle indemne y Ubre ; 
Pero convicto y confeso 
Don Gonzalo de tan grave 
DeUto... 

Quev. Lo séi 

Ale. No espero... 

Quev. Ya sale. Debadme á solas 
Hablar con él un momento. 



ESCENA n. 

QUEVEDO, GONZALO. 

{Se abrazan.) 

Gonz. lOhml protector! ¡Mi amigo! 

Quev. I Gonsalo I 

Gonz. No es tan adverso 

El astro que me persigue , 
Pues me concede el consuelo 
De abrazaros. 

Quev. (t Pobre Joven !) 

Quisiera ser mensajero 
De nuevas mas venturosas , 
Gonzalo. El herido ha muerto, 

Y era de IlniU« ilustre, 

Y en Palacio es sacrilegio 
El homicidio. No obstante , 
Quizá logren mis esfuerzos 
Salvar tu vida, si pruebas 
Que desnudaste el acero 



ACTO TERCERO. 



333 



Por defenderla. 

Gwif, Yo fui 

Qaien el combate sangriento 
ProYoeó. 

Quev. jCaálfüélacaofla? 

Gonx, Una dama. 

Quev. t Ah ! mi proverbio 

Es infalible. ¿Era acaso 
Aquel hermoso portento 
Que un desmayo...? 

Gonx, Aquella era 

Mi Isabel , mi bien , mi cielo. 

Quev, ¿Y don Alvaro el rival 
Sacrificado á tus selos? 

Gonjs. No. Agravios de otra mujer, 
Que eo ella vengar no puedo, 
Satisfice con su sangre. 

Quev. (¡ Son dos las que entran en Juego 1} 
\ De otra mujer 1 

Gonx. La condesa... 

Quev. ¿El aya? 

Gonx. Sí. 

Quev. Ahora recuerdo. •• 

Ella presentó á Isabel... 
Don Alvaro fué su deudo... 

Gonx. Rubor me cuesta decirlo ; 
Pero ya ningún respeto 
Debo á esa aleve mujer , 
De cuyo insano despecho 
Es blanco infells el ángel 
Que lievo en el alma impreso. 
Su amor osó descubrirme , 
Y fiel á mis Juramentos , 
Yo que á grandesas no aspiro... 

Quev. Basta : todo lo comprendo. 
Solo una mujer selosa 
Concebiría proyecto 
Tan horrible. | Oh 1 y por desgracia 
El tiro ha sido certero. 

Gonx. ¿Qué decís? 

Quev. ¡Eres perdido I 

Gonx. ¡Cómo I 

Quev. Felipe está ciego , 

Loco de amor por tu bella 
Isabel. 

Gonx. ¡Oh Diosl 

Quev. Y temo... 

Gonx. Terrible competidor 
Es todo un rey; lo confieso ; 
Pero la fe de mi hermosa , 
Qae es de virtudes modelo , 
Me tranquiliza. 

Quev. tAy Gómalo I 

No fies en ese sexo 
Vano , frágil y voluble. — 
Pero atendamos primero 
A tu salvación. En tanto 
Que tu amor sea un secreto 



Para el rey, no es imposible 
Romper, Gonzalo, tus hierros. 
Ya le he pedido tu gracia, 
Se la pediré de nuevo , 
Lucharé contra el influjo 
De la condesa , y no pierdo 
La esperanza... 

Gonx. I Oh detestable 

Mujer que abortó el infierno 
Para amargar mi existencia! 
Vierte en mi solo el veneno 
De tu implacable rencor; 
Lava mi sangre el desprecio 
Ck>n que herí tu altivo orgullo ; 
Pero ¿qué agravio te ha hecho 
La rosa candida y pura 
Que inficionas con tu aliento? — 
Dejadme , amigo y sefior, 
Agobiado bi^o el peso 
De mi cruel infortunio. 
Si honra y amor me hacen reo , 
Antes que el fiero verdugo 
Me matará mi tormento. 
¿Qué es ya para mí la vida? 
¿Qué es la libertad, si lejos 
He de vivir de mi amada? 

Quev. Vive, que aun eres mancebo, 

Y Dios es grande, y no está 
Reducido el universo 

A una aya y una menina; 

Y tras del turbio aguacero 
Suele amanecer radiante 

El sol : post núbila PhcBbut, 
Vive ocho dias siquiera : 
No puedo pedirte menos. 
Ese plazo basta y sobra 
Para saber si el objeto 
De tu acendrado carifio 
Merece el alto trofeo 
De que apresures por ella 
De la vida el breve término. 
Como si al mundo faltaran 
Doctores, suegras y pleitos. 



ESCENA III. 

QUEVEDO, GONZALO, el Alcaide. 

Ale. Con real salvoconducto 

{A Gonxalo.) 
Una dama quiere veros. 
Quev. I Rúen presagio!... ¿Quién es ella? 
AU. No sé. Trae echado el velo. 
Gonx. ¿Será... Isabel? 

[Aparte con Quevedo) 
Quev. ¿Quién lo duda? 



m 



¿QUiÉN ES ELLA? 



¡Y aunteqaejaráil 

Gonx* Yo tiemblo. 

Quev, Para tí el primer favor. 
I Oh! 

Gon%. Será si yo lo acepto. 

Quev, ¿Por quéno? ¡Lalibertadl — 
No averigües á qué precio 
Te la compra. 

Gonx. i Ella en mi cárcel I 

AU. ¿Qué respondéis? 

Gonx. Que me niego 

A recibirla. 

Qwv, iEstislocoP 
¿Qué vas á perder por eso? — 
Que entre. {Ál okaide.) 

Gonx, ¡No! — Pero ¿qué digo? 
Quiero saber si son ciertos 
Mis temores; quiero ver 
Sí con el rostro sereno 
Se atreve... Que entre esa dama. 

{r(U9 9l áUaide.) 

Quev, Bien : dila mil improperios 
Si es preciso ; pero acepta. 

Gcnx, {Aceptar I... 

Quev, Del lobo nn pelo. 

Yo mientras dura la plática 
Me ocultaré en tu aposento. 
L Gonx. {Allí!... 

Quev, {Bal En un calaboso 

Estoy yo como en mi centro. 

[Entra por la fmerta de la ifquierda,) 



ESCENA IV. 

GONZALO. 

¿Tendrá el rey tanta virtud 
Que sacrifique á los fueros 
Del lionor y la Justicia 
La pasión...? —{No es ella! ¡Cielos ! 
( Viendo á la condesa y que al entrar se aUxa 
el telo.) 

ESCENA V, 
GONZALO, lA CONDESA. 

Cofid. ¡ Mi visita os sorprende I 
Gonx. Me sonroja. 

Cond, Yo... 

Gmx. i Acción digna de tos ! ; Rasgo 
eminente! 
^Venis á escarnecerme en mi congoja? 



Faltaba esta corona á vuestra frente. 

Cond. Mal me juzgáis, Gonzalo. Por des- 
gracia 
Dios no me ha dado corazón de fiera. 

Gonx. (A mí me W decís!... ¡Oh infame 
audacia , 
Que ni de vos, señora , la creyera! 

Cond. Culpable fui; mas vuestro bien 
anhelo 
Mas que el mió : á Dios pongo por testigo. 

Gonx. Bien que venga de vos será mi 
duelo; 
¡Tanto es lo que os detesto y os maldigo 1 

Cond. En buen hora. Era flecha mas 
aguda 
Al alma que por vos solo respira 
Aquella indiferencia helada y mnda 
Que vuestra maldición y vuestra ira. • 
Mas vnela el tiempo. El rey lo sabe todo 
Y es temible rival. 

Gonx. i Mujer malvada I 

Vos... 

Cond. No : os lo Juro. 

Gonx. ¡ Oh Dios 1 Y «de qué modo... P 

Cond. Aquel retrato... 

Gonx. { Ay prenda idolatrada ! 

Al conducirme aquí, bárbara mano 
Me lo arrancó del pecho. 

Cond, El rey lo tiene. 

Gonx. \ Oh desesperación 1 { Oh rey tirano i 

Cond. ¡Callad! 

Gonx. No hay fuerza que mi labio 

enfrene. 

Cond. ¡Ah, que os perdéis! ¡Callad, por 
vuestra vida I 

{Bajando la tox.) 
Yo os sacaré de aquí Ubre y seguro. 
Esta noche á las doce... Seducida 
Tengo á la guardia y allanado el muro. 

Gonx. ¡ Qué oigo ! Vos... 

Cond. Un caballo mas que el viento 
Veloz, y gente fiel que os guie y guarde , 
Os previene mi amor, y oro sin cuento... 

Gonx. ¡Oh! muy vil me Juzgáis y muy 
cobarde. 
Ya lo he dicho j de vos solo la muerte 
Me fuera grata. 

Cond. Mas si al cielo plugo 

Que por mí te persiga adversa suerte, 
¿ Haré mucho en librarte del verdugo? 
No mi don te avergúence y te sorprenda , 
Que no es merced la que de mí reclines ; 
Es de mi expiación la Justa ofrenda. 
¡Oh, máteme mi angustia si tú vives 1 

Gonx, ¿Guardara yo esta vida que abor- 
rezco, 
A expensas de otra vida..., aun de la vues- 
tra ? 



ACTO TERGERa 



335 



Cond, ¿No soy yo sola quien morir 
mereico? 
¿No 68 mi suerte mas dura y mas siniestra? 

Gonx, ¿ O pretendéis que á fuer de agra- 
decido, 
Conmigo 08 lleve prófugo y errante...? 

Cond. No. Sepulta por siempre en el ol- 
vido 
A esta mujer funesta y delirante. 
Bien que mi vos sin tregua al cielo sube 
Por ti implorando al Todopoderoso , 
Yo soy la oscura procelosa nube 
Que eclipsó de tu dicha el sol hermoso. 
Si supiera morir una y mil veces , 
No turbaré tu pas, fantasma horrendo ; 
Mas tal soy, aunque ingrato me aborreces. 
Que ni compro venturas ni las vendo. 
En pago de este amor que, mal mi grado , 
Hasta el crimen me lleva en su delirio , 

Y á no verse por tí menospreciado 
Mi virtud elevara hasta el martirio , 

No te pido , ni esa alma que no es mia. 
Ni una sonrisa, ni las yertas flores 
Que tribuU cortés galantería , 
Ni aun que piadoso mi infortunio llores. 
Solo te pido que sin torvo ceño , 
Pues tú la causa de mis yerros eres. 
No indigna Juzgues de llamarte dueño 
A la mas infells de las mujeres. 
Pues galardón no exijo ni lo espero , 
¿Por qué esta alma leal tanto te enoja? 
¿Por qué la abnegación con que venero 
La mano misma que de si me arroja? 
Consiente al menos que Invocando muera 
Tu nombre , y no tu lengua me maldiga 
Si tanto te amo como amar debiera 
Al Dios que por amarte me castiga. 

Gon$, Mas merécela que mi piedad mi 
encono; 
Pero quiero morir como cristiano. 
¡ Idos !... Yo 08 compadezco y os perdono. 
' Cond. ¡Gonzalo I 

Gong. No os canséis , señora, en vano. 

Cond, ¡Oh, mal haya la hora en que mi 
mente 
De un villano designio se hizo esclava 1 
¿Cómo no vi en mi cólera Impotente 
Que era inútil el crímen que intentaba? 
Aunque un mar de peligros la rodea 
Merced á mi protervo desvarío , 
No temas, no , que infiel tu amada sea 
Si un corazón abriga como el mío. 
Alma en que está tu imagen esculpida 
Ño puede codiciar mayor tesoro ; 

Y ¿ qué no hará la que se ve querida 
Si triste y desdeñada yo te adoro? 

¡Ahí ¡Perdón! ¿Qué te importa mi amar- 
gura 



Ni que mi rostro inflame la vergüenza? 
¡Nt) mas! Todo lo inmolo á tu ventura. 
Sálvate, y vive... ¡y mi enemiga venza! 
Vive, sí... ¡para ella! Industria el cielo 

Y poder me dará y ánimo fuerte 

Con que á los dos, mientras su oscuro 

velo 
Tienda la noche lóbrega , os liberte. 
Sí , yo misma , yo misma , aunque á mi 

cuello 
Sean dogal vuestros nupciales lazos , 
Robaré de tu amor el ángel bello , 

Y de mis brazos pasará á tus brazos. 
Gonx. ¡Jamás, jamás I Merece ese he* 

roismo 
Que otra vez os respete y os estime ; 
Mas fuera en mí vileza y egoísmo 
Aceptar sacrificio tan sublime. 

Cond, ¡Fatal obstinación! Noucriflclo; 
Deuda es sagrada que pagaros debo. 
El cielo un dia premiará propicio... 

Gonx. i Jamás ! ¡ Idos ! Huiré... 
{Va á entrar en el ealaboxo, y taUenáo 
Quevedo le detiene,) 



ESCENA VI. 
La condesa, GONZALO, QUEVEDO. 

Quev, \ Tente , mancebo I 

Cond. ¡Quevedo! 

{En ademan de cubrirte el rostro.) 

Quev, No te turbe mi presencia , 

Generosa mujer. Muchas la historia 
Recordará que imiten tu demencia. 
Ninguna que así vuelva por su gloria. 
Yo también , lo confieso , te execraba , 
Y ya solo besar tu planta puedo. 
t Grande debes de ser cuando te alaba , 
Te admira don Francisco de Quevedo 1 ^ 
Pero la noche avanza ; el tiempo corre. 
{AfMirte con la condesa, mostrando d Con* 

xalo que , sombrío y meditabundo , se ha 

dejado caer sobre un escaw),) 
Su vida , si por vos no la recobra , 
Peligra... 

Cond, |Ah!Si. 

Quev. Sacadle de esta torre. 

No dejéis incompleta vuestra obn. 

Cond. ¿ Qué haré ? Él rehusa... 

Quev. En mi de un tierno amigo, 

De un padre oirá la voz sincera y blanda. 
Volad... Si persuadirle no consigo. 
Salvadle á su pesar. ¡Dios os lo manda I 



336 



¿QUIÉN ES ELLA? 



ESCENA VII. 
GONZALO, QUEVEDO. 

Quev. ¿Cómo has sido tan crael? 
¿En qué humano corazón 
Cahe pasión... P 

Gonx, Su pasión 

Me pierde y pierde á Isabel. 

Quev, Su humilde arrepentimiento 
Salvar anhela á los dos. 

Gonx, No hubiera ofendido á Dios , 

Y ahorrara el remordimiento. 
Quev, Yerro de amor no desdora , 

Y pues con tanta hidalgnia 
Lo repara... 

Gonx, ¿ Es culpa mia 
Si á otra el corazón adora? 
Harto es trocar mi desvío 
En piedad de su dolor ; 
Mas porque admire sn amor, 
¿Ee de renunciar al mió? 

Quev, ¿ Quién pide tal , insensato? 
¿No sacrifica á tu gusto...? 

Gonx. No recibirlo es mas justo 
Que ser ú un favor ingrato. 
Solo con mi amor podría 
Pagar el de esa mujer 

Y á ella no quiero deber 
Lo que por ella no haría. 

Quev. ¡Oh 1 ya te pasas de estoico. 

Y ¿ sabes tú , desdichado. 
Si tendrá tu dueño amado 
Un corazón tan heroico? 

Gonx, ¿ Lo dudáis ? 

Quev. Yo me holgaría 

De tener tanta fortuna 
Que topase , á falta de una , 
Con dos fénix en un día. 
Mas, si la verdad te digo, 
En tales manos cayó , 
Que no te respondo yo... 

Gonx. Tales dudas yo no abrigo ; 
Mas si falta á la promesa 
Que me hlso coa tanta fe , 
En trance tal volveré 
Mis ojos á la condesa... 

Quev. ¿Para amarla? Harías bien. 

Gonx. No, para Imitar su ejemplo 

Y alzar á mi dama un templo, 
Aunque llore su desden. 

Quev. ¿Tú seguirías la huella 
De la condes^ aunque...? 

Gonx. SU 

¿ Censuraríais en mí 
Lo que celebráis en ella? 

Quer. A iodo el que asi me argnya 



Llamaré loco de atar, 
i Por cierto que es singular 
Metansica la tuya ! 
¿Por qué, como el aya triste, 
Dar con tu razón al traste ? 
¿Qué palabra la empeñaste? 
¿Qué juramento la hiciste? 
Ella se prendó de un hombre 
Que , si fué sordo á su anrullo, 
Humillar podrá sn orgullo , 
Pero no afrenta su nombre. 
¿Se dirá tal de tu bella? 
Amala flel en buen hora; 
Pero si la amas traidora , 
Amas tu deshonra en ella. 

Gonx. Snfe... 

Quev. Bien ; no la denigro ; 

Mas de amparo necesita : 
No se lo niegues. Quien quita 
La ocasión quiU el peligro. 
A una jaula te sentencio 
SI no triunfa la razón 
De esa entraña obcecación , 
De esa... — \ El alcaidel Silencio. 

{Bajando la rox.) 



ESCENA VUÍ. 
GONZALO, QUEVEDO, el Alcatob. 

Álc. ((Desgraciado I) 

Quev. La tristeza 

Se pinta en vuestro semblante. 
¿Qué nueva...? 

Ák, ¡Cruel instante!— 

Armaos de fortaleza . {A Gonxaio.) 

Gonx. Hablad. La enemiga suerte 
No postrará mi valor. 

Quev. ¿Desterrado...? 

^fc- No. i Ay dolor ! 

Está condenado á muerte. 

Quev. I Ah! 

Gonx. Dios oyó mi plegaria. 

Quev. \ Inicua condenación I 

AU. Compete su ejecución 
A la justicia ordinaria. 
Venid. 

Gonx. ¿Dónde? 

Álc. Se os traslada 

A la cárcel de la villa. 

Quev. (¡Salud al rey de Castilla! 
I Su gloria sea colmada!) 
I No hay ya esperanza , hUo mío ! 

[Abraxandoá Gonxaio.) 

Ale. Si inexorable la ley 



ACTO CUARTO. 



337 



Le condena, ann puede el rey 
Revocar su fallo Impio. 
Si le habláis con interés... 

Quev, ¿ Lo dudáis? Si , sí : no en vano 
Quizá mi cabello cano 
Será alfombra de sus pies. 

Gonx. Mas recto Juez , mas tremendo 
Falla arriba entre los dos. 
No os humilléis sino á Dios. 
Dejadme triunfar muriendo. 

Quev, No quiero yo tu baldón. 
Corre á morir con denuedo; 
Mas no estorbes á Quevedo 
Cumplir con su obligación. 

Gonx, I Oh adorada prenda fiel ! 
Suplicio, yo te bendigo 
Pues va á la tumba conmigo 
El corazón de Isabel. — 
Amparad vos su virtud, 

( A Quevedo. ) 
\ Pues no puiMo hacerlo yo!... 

Quev. ¡Basta! 

[Enjugándote las lágrimas.) 

Ale, Vamos... 

Quer. Guiad. 

{Sigue al alcaide con el braxo sobre los 
hombros de Gonxalo.) 

¡Oh 
Malograda Juventud! 



ACTO CUARTO. 

La d«eoneloo iM Mto Mfondo. Slgoe l« noche. 

ESCENA PRIMERA. 
El rey, quevedo. 

Rey. Don Francisco, no os canséis; 
Holgárame de serviros; 
Mas la ley... 

Quev. Sus pocos años , 
Su inexperiencia... 

Rey. Repito 

Que en Taño me importunáis. 

Quev. Recordad, señor, que es hijo 
De un valiente que perdió 
La vida en Tuestro servicio. 

Rey. De otro servidor leal 
Me priva, muerto á los filos 
De su espada. 

Quer. Ya la parte 

11. 



Del difunto, á ruego mió. 
Le ha perdonado. 

Rey. ¿Qué importa. 

Si reclama su suplicio... ? 

Quev. ¿Quién? 

Rey. La pública vindicta, 

La inmunidad de este asilo, 
Mi ultrajada majestad. 

Quev. Señor, no pierde su brillo 
Una testa coronada 
Por usar de su mas digno, 
Su mas grato privilegio; 
El de perdonar. Si el grito 
Oís de ese corazón, 
Naturalmente benigno. 
Seguiréis el alto ejemplo 
De los Trícanos y Titos... 

Rey. Ya lo sigo perdonando , 
Por lo mucho que os estimo, 
Que á enojarme os arriesguéis 
Por defender á un amigo. 
Débil mas que generoso 
Seré, y fábula y ludibrio 
Do mi reino y de mi corte, 
Si tan aleve homicidio 
Queda Impune. 

Quev. No pretendo 

La impunidad ; solo os pido 
Que le perdonéis la vida, 

Y allá en remotos dominios 
Lidiando por vos expíe 

La culpa que ha cometido. 

Rey. ¡Su culpa!... 

Quer. Fué involuntaria. 

Rey. ¿Y no tiene mas padrino 
Que vos ? Yo sé quién pudiera 

Y vos también, don Francisco, 
Lo sabéis, con una sola 
Palabra romper sus grillos. 

Quev. Lo que vos y yo sabemos 
Pronto será conocido 
De todo Madrid, señor; 

Y ved aquí otro motivo 
Para que uséis de clemencia. 
Si Gonzalo va al patíbulo. 
No serán por esta vez 
Pábulo vuestros ministros 
De la malicia del vulgo : 
Dirá que, rey vengativo, 
Castigáis en ese joven 

Su dicha, no su delito; 
No al homicida alevoso , 
Sino al rival preferido. 

Rey. ¡Preferido! ¿Sabéis vos 
Si lo será? 

Quev. Yo no afirmo 
Nada : digo lo que el vulgo 
Dirá. 

22 



33S 

Rey. ¿ Dudáis que mi brío , 
SI la regia dignidad 
No mandase reprimirlo, 
Ahorrara á la ley su fallo 

Y al verdugo su ejercicio? 
Quev. No dado. Sois caballero, 

Sois valiente, y por lo mismo, 
Pues no podéis en el campo 
Lidiar con vuestro enemigo, 
Perdonando bondadoso 
A ese misero hidalgulllo 
Obráis como caballero 

Y como rey. 

Rey. Guando herido 
De amor late el corazón, 
No está para silogismos. 
Quev. ¿Tan enamorado estáis f 
Rey. Yed este rostro divino. 

ISacando un retrató y mostrándolo >) 
Quev. El de Isabel. (Procuremos 
Dar al negocio otro giro.) 
La semejanza es perfecta. 
Yelazquez hace prodigios. 
Rey. No es obra suya el retrato. 
Quev. ¿Quién...? 

Rey. Lo llevaba oMiSigO 

Don Gonzalo. 

Quev. ¿\ ({ué os hnporta, 
Si le habéis desposeído 
De copia y original? 

Rey. Poco valdrá mi dominio 
Sin el alma de la hermosa... 

Quev. Pues i qué! ¿ tan poco camino 
Habéis andado...? 

Rey. Tres veces 

Desde aquel lance inaudito 
Se ha desmayado Isabel. 

Quev. Se desmayará otras dnco 
SI es forzoso. 
Rey. ¿Sospecháis...? 

Quev. Creo poco en parasismos 
De mujeres. 

Rey. ¿Gcm qué objeto 
Recurriera á ese artificio ? 
Quev. No sé. Ella se entenderá. 
Rey. Yo no creo ni Imagino 
Que un ángel pueda fingir. 

Quev. Aun siendo así, no es preciso 
Que el accidente proceda 
De aqnel amor primitivo. 
SI es de fibra delicada» 
Basta á atribular su espirito 
El susto... Sin duda vos , 
Que no sois galán novicio, 
Al verla tan angustiada 
ln habréis prodigado anxilfos , 
Consuelos... 
|tey« Con tal ternura, 



¿QUIÉN ES ELLA? 



Con tan fervoroso ahinco, 

Que harto habré mostrado en ellos 

Mi adoración, mi delirio. 

Quev. Y ¿ sonreía su labio , 
O acaso con ceño esquivo...? 

Rey. Solo á mi afán respondía 
Con lágrimas y suspiros. 

Qtiev. Mas ¿ no intenta redimir 
A su adorado cautivo? 

Rey. No le nombra. 

Quev. Para vos 

Puede ser ese un Indicio 
Muy favorable. 

Rey. Ella ignora 

Que su vida está en peligro ; 
Pero pronto lo sabrá , 

Y en tan grave compromiso , 
Pues es mujer y en su mano 
Está de ese hombre el destino , 
Yeremos si saca airosa. 
Fallando en nuestro litigio , 
Yuestra opinión, ó la mia. 

Quev. Ni pongo rey ni lo quito , 
Pero ayudo á mi señor. 
Dijo Beltran ; y yo digo : 
Sálvese mi pobre ahijado : 
De lo demás no me cuido. 

Rey. Yo deseo vuestro triunfo , 
Porque en él se cifra el mió. 

Quev. Yos siempre habréis de triunfar , 
O vencedor ó vencido. 
Si Minerva os es contraria , 
Amor de rosas y mirtos 
Coronará vuestra sien ; 

Y si sucumbe Cupido , 
La gloria os consolará 
De apellidaros invicto 
Campeón del bello sexo. — 
Mas no eclipsaréis el brillo 
De trofeo tan honroso , 

Ni agravaréis mi conflicto 
Negando á aquel infeliz... 
Cond. Señor , si me dais permiso... 

(Saliendo del cuarto de la infantaJi 
Rey. Llegad. 

Quev. (Pues á tiempo llega 

El refuerzo, me retiro.) 
(Hace una reverencia al rey en adenutn de 
retirarse.) 

EscaENA n. 

El rey, QüEVEDO, la CONDESA. 

Cond. Quedaos. [A Quevedo.) 

iQuevedo se detiene.) 
Rey. (Triste y sombría...} 



ACTO CUARTO. 



880 



Cond. A quien al ny nü st&or 
Da BU confianza (i ay dolor !...) 
Mal puedo negar la mía. 
Rey, { Suspírala! 
Cotid, t Señor 1 

Rey. ¿Cuáles 

La causa de ese quebranto? 

Cond. Permitid que con mi llanlo 
Riegue, señor, vuestros pies. 
{Va á arrodillarte y el rey se lo impide.) 
Rey. No haréis tai. Mas de cuidado 
Me sacad. ¿Qué angustia es esa? 
i Qué queréis de mi, condesa? 
Cond, La vida de un desgraciado. 
Rey. \ Qué escucho 1 ¿ De quién» setea? 
¿De ese Gonzalo tal ves? 
Quien debiera ser su jues 
Mas inflexible, ¡le llora 2 
Cond, \ Ah! Sí. 

Rey. Su insoleato tadaflía , 

Sin respeto al rey ni á Dios , 
Vertió sangre vuestra , y voa 
Venís á pedir su gracia 1 

Cond. Su frenesí le cegó. 
Viendo en Palacio á su dama» 
Creyó perdida su fama... 
Rey. i Y quién la deshonra? ¿Yo ? 
Cond. ¡Seuorl 

Rey. Movisteis el eiama 

Con cuya maraña lucho, 
Y... No os entiendo. 

Cond. ¡ Qué muciía 

Si no me entiendo á mí misma? 
Rey. Por vos be fisto á Isabel; 
Por vos mi alma gime esclava. 
G Sabíais que ella le amaba? 
¿ Le conocíais á él? 
Cond. Sí. 

Quev. (¡ Dios castiga aln palo !) 
Rey. Si ahora obráis de ese m«do, 
¿Cómo antes...? 

Cond. Sabréialotodo 

Con saber que amo á Gonzalo. 
Rey. Ahora os entiendo meaos. 
Cond. Ayer ciega en mi furor 
Me hizo culpable el temor 
De verle en brazos ajenos : 
Hoy por salvarle hi vida 
Vierto este llanto copioso , 
I Y lloraré si es forzoso 
A los pies de su querida! 

Rey. ¿Vos también? ¡ Dios de Israel 1 
ó Qué lindo don Diego es este , 
Qué paraninfo celeste , 
Que todas gimen por él ? — 
¿Qué decís de esto, Quevedo ? 

Quev. Que estoy confuso y absorto 
Y lelo... y me quedo corto. 



Rey. El diablo anda en esta enredo. 
Cond. Mi Uuso amor , mi flaqueza 

Y mi desesperación 

Me inspiraron una acción 
Indigna de mi nobleza. 
Yo fui quien al fiero utf^o 
De Gonzalo causa di , 
Yo armé su mano y por mí 
Fué blanco de vuestro oiojo. 
Yo soy la que lleva en poa 
De sí la tea funesta 
Que tantos pesares ctteste 
A él, á ella y á vos; 
Yo ]a que vendí sin ley 
El honor de mi rival $ 
Yo U que he sido fatal 
A mi amante y á mi rey. 
Ved si lanza justos grltoe 
Mi conciencia acusadora; 
Ved si en una ahna traidora 
Pueden caber mas delitos, 

Y en vuestra recta balania 
Cuál es de los dos pesad 
Digno de vuestra piedad 

Y cuál de vuestra vengania. 
Rey. tNomasl... ¡Hola! 

Q^' (iDioslaasiata!) 

(LUga un oficial de alabardera.) 

Rey. Esta mujer... 

Ou«t7. (¡Desdichada!) 

Rey. Quede en su cuarto arrestada 
Con centinela de vista. 

Cond. ¡Señor!... 

R^* (Su valor me admira.) 

Cond. I Perdonadle I ¡Es inocente 1 

Rey. ¡Basta! 

Cond. Embótete en od Iraoie 

El rayo de vuestra ira, 

Y el golpe que me destruya 
Bendeciré agradecida. 

Si aceptáis, señor, mi vida 
En rescate de la soya. 



ESCENA m. 



El BEY, QUEVEDO. 



Rey. Eso es amar, don Frandaeo. 

Quev. Admirable es su conducta. 

Rey. Sublime es la expiación 
Si grave ha sido la culpa. 

Quev. Si no es ella la mujer 
Fuerte de que la Escritura 
Nos habla, dudo, señor , 
Que pueda serlo ninguna. 
Ya me voy reconciliando 



3/iO 



¿QUIÉN ES £LLA? 



Con las faldas. 

Rey. Ya veis : triunfa 

Mi opinión. 

Quev, ¡ Victoria insigne! 

Rey. i Plegué á Dios baste con una ! 

Quev, ¿Teméis que siga su ejemplo 
La menina? 

Rey. ¿Quién lo duda? 

Quev, Fiad mas en su flaqueza 

Y en vuestra buena ventura. 
Es mas vehemente el amor 
En las mujeres adultas 

gue en las mozas. Las Virginias 

Y las Arrías no son fruta 

De este siglo. — Mas si el aya 
Vuestra admiración augusta 
Ha excitado, ¿qué razón 
A castigarla os Impulsa? 

Rey, Yo debo algún desagravio 
A Isabel... 

Quev. Si. (Sonriéndose.) 

Rey. Y á la pública 

Moral. 

Quev. Cierto, (i Oh mundo hipócrita ! 
¡Oh virtud , cómo te Insultan !) 

Rey, Mas limitaré el rigor 
A tres dias de clausura... 

Ugier. Doña Isabel de Marcllla... 

(A la puerta del foro.) 

Rey. I Ah 1 

Ugier. Pide audiencia... 

Rey, t Oh fortuna!... 

(Aparte con Quevedo.) 
Esperadme en la antecámara. — 
Yo no sé lo que me anuncia 
El alma... A la par en ella 
Temor y esperanza luchan. — 
Que entre. [Al ugier.) 

(Vase el ugier.) 

Quev, No olvidéis , sehor... 

Rey, ¿El refrán? 

Quev. ({Dios te confunda!) 

Al reo que está en capilla. 

Rey. Vivirá si ella le indulU. 
Quev, Sí hará. Sin llamarla viene... 
No hay dudarlo : capitula. 
Rey. Hoy se verá quién es ella, 
Quev. Es... ella, y todas son unas. 
{Al retirarse por el foro saluda á Isabel, 
que entra al mismo tiempo.) 



ESCENA IV. 

El REY, ISABEL. 

ísáb. Dadme, señor, vuestros pies... 
Rey. Alza. [Deteniéndola,) 



Isab. Permitidme... 

Rey. ¡No! 

¿Lloras? 

Isab. Soy desventurada. 

Rey. (Todo lo sabe.) En la flor 
De la vida y la hermosura, 
Cuando mi alta protección 
Es tu egida, y cuando todo 
Te sonríe en derredor, 
¿ Qué pena puede, Isabel , 
Lastimar tu corazón? 

Isab. De bronce fuera ó de mármol 
Si resistiese al dolor 
Que lo oprime. Un infeliz 
Gime bajo el peso atroz 
De una sentencia cruel , 
Y yo á mi despecho soy 
La cansa de su desdicha. 
¡Concededme su perdón! 

Rey. ¿De quién me hablas? 

1^0^' De Gonzalo. 

Bey. ¿Ignoras que su furor 
Osó verter sangre ilustre 
En esta sacra mansión , 
Al pié de mi excelso trono; 
Sangre que yo mismo ¡yo! 
Vi correr? 

Isab, Locura fué; 
Crimen quizá ; pero en vos , 
Que si sois monarca augusto 
También caballero sois. 
Disculpa hallarán, lo espero. 
Los delitos del honor. 

JEiey. ¿Quién á su honor atentaba? 

Isab, Salvar el mió creyó. 

Rey. I El tuyo! 

l9ob. I Ahí no 06 irritéis. 

Tranquila y segura estoy 
Bajo el paternal escudo 
Del que es hnágen de Dios 
Sobre la tierra. 

Bey, (¡Medrados 

Estamos !) 

Itab, Pero él temió...; 
No á un rey magnánimo y justo. 
Sino la aleve intención 
De viles aduladores... 

Rey. ¿ Y quién es él? ¿Quién le dio 
Autoridad ni derecho 

Para tanto? ¿Es tu tutor? 

¿Es tu hermano por ventura ? 
Isab. Somos huérfanos los dos, 

Y desde niños el lazo 

De la amistad... 
Rey, ¡Del amor! 

i Tú le amas! 
Isab, I Señor I 

I Rey. ¡Tule amas! 



ACTO CÜAIITO. 



3Í|1 



Y á mi que tan dulce don 

Le envidio, á mi que te adoro... 

Itáb» ¡Diosmio!... 

Rey, ¡Mepideghoy 

La vida de ese rival 
Aborrecido! 

I'ob. {Señor! 

^. ¡Td le amas! ¡Oh venturoso 
Mortal! ¡Oh grata prisión; 
Muerte inefable I Por ella 
Diera yo el trono español. 

Isáb. ¿Tanto podria humillarBe 
Con mengua de su esplendor 
Esa coronada frente ? 
¿ Así del regio blasón, 
Que vuestro poder pregona 
Do quiera que alumbra el sol , 
La grandexa depondríais 
Por una indigna pasión P 
Vencedla , señor, vencedla , 
Que á vuestro ínclito valor 
No es ardua empresa. ¡ Mis lágrimas 
Os muevan á compasión ! 

Rey. lOhl 

Isah. tP^donadle! 

Rey. Ese llanto 

Hace su crimen mayor. 
Me pides su vida en nombre 
De la fe que te inspiró... 

Itáb, No; en nombre de la piedad, 
A cuya mágica vos 
Nunca fué sordo Felipe. 

Rey. Mas si la vida le doy, 
Deuda ya de la Justicia, 
¿Piensas que en plácida unión 
Sufriré...? 

Isah. No : ni lo pido 
Ni lo espero. A todo estoy 
Resignada. Viva él, 
Sea libre... 

Rey. I Y muera yo! 

Isab. I Vos morir! 

Rey. Para templar 

De mi justicia el rigor 
Fuerza es conculcar los fueros 
De la ley, de la razón , 

Y la mióestad del trono 
Castellano, y el clamor 

De una familia angustiada, 

Y mi Justa indignación. ~ 
¿ No merecen recompensa 
Tantos sacrificios? 

leah. ¡Oh! 

Yo á Dios rogaré... 

Rey. No preces 

Que lleva el viento veloz, 
No votos he menester 
Cuando clavado un arpón 



Tengo en el alnia, y bebiendo 
Tósigo de muerte voy 
En cada mirada tuya , 

Y á tus plantas... (Se arrodilla.) 
leáb. (¡Oh rubor!) 

Rey. Espiraré provocando 
La eterna condenación , 
Si tus labios no me otorgan 
Una palabra de amor. 

Isah. ¡Alzad! ¡Misera de mi! 

Rey. ¡Pronuncíala!... 

iMb. ¡Santo Dios!... . 

Rey. Y salvarás á Gonzalo, 

Y mi dicha... 

Uab. ¡Alzad, señor! 

(Con dignidad.) 
No deprimáis vuestra gloria : 
Ved dónde estáis y quién sois. 

Rey. Mi gloria es amarte. 

[lAwiniánáúu.) 

Isáb. Sea; 

Pero si esa adoración 
Que tanto me encarecéis 
Es digna de mí y de vos , 
No me envilezcáis vos mismo 
A vuestros ojos. 

Rey. ¡Ah! no. 

Isab, Si del crimen de Gonzalo 
Yo he de ser la expiación. 
Mostrad que no me tenéis 
Por mujer de poca pro, 

Y antes de otorgar la gracia 
No pidáis el galardón. 

Rey, ¡Isabel! 

Isab. El tiempo vuela 

Y se acrece mi terror. 
Vuestro generoso indulto 
Desarme el brazo feroz 
Del verdugo... 

Rey. Sí haré. (¡Oh gozo!) 

Isab. Y por el Dios de Jacob 
Os juro... no ser ingrata. 
Rey. Basta. (¡Vencí!) 

(Se acerca á una mesa y escribe 
raudamente. ) 
Isab. (¡Se salvó!-* 

Y yo... ¡Oh Dios mió. Dios mió , 
Doleos de mi dolor!) 

(Se sienta llorosa y abatida.) 
Rey. \ Quevedo ! (¡ Oh ventura inmensa ! ) 
{Tomando el decreto que acaba de escribir 
y acercándose al foro.) 



¿QUIÉN ES ELLA? 



ESCENA V. 



El rey, ISABEL, QUEVEDO. 

Quev, ¡Sefiorl 

Rey. Tomad. 

Quw. ¿El perdón? 

{Tomando el papel,) 
Bey. Si. ¡Volad! 
Quev. ¿Triunfáis? 

[En rox baja,) 
Rey, Lo efipero. 

(lo mismo.) 
Quev> (; Hé aqni puesta en el crisol 
La virtud de una mujer! 
¡Hé aquf un triunfo precoz !... 
Mas ¿qué importa? El viviri. 
Ella... ¡Bien decia yo!...) 
Rey. \ Isabel ! 

{Acercándose á Isahel.) 
Quev. (Una ha podido 

Desmentirme; pero ¡dosL..) 



ESCaSNA VI. 
ISABEL, BL REY. 

Rey. ¿ Por qué de nuevo pálida tristeza 
Tus rosadas mejillas descolora? 
¿ Por qué tu rostro en lágrimas se Inunda? 
¿ Por qué suspiras , niña , y te acongojas ? 
No de esos ojos la fulgente llama 
Esquives al esclavo que te adora. 
¿Será que aun en tu pecho impresa vive 
La imagen de otro duelío, y no la borra 
La ciega idolatría con que postro 
A tus plantas mi vida y mi coronat 
¿Será que, complacida en mi tormento, 
Ya la esperanza efímera me robas 
Que necio concebí? ¿Será que acaso 
El corazón no hablaba por tu boca 
Guando con un acento me elevaste 
Al colmo de la dicha y de la gloria? 

Isab. Escuchadme, seRor : mi descon- 
suelo 

{Levanténdoie,) 
NI de pérfida y falsa me baldona , 
NI es mengua de una huérfana infelice 
Que de la vida apenas en la aurora 
Ya con tedio la mira y con espanto. 
Si á mis ojos las lágrimas se agolpan , 
No es mi propia desdicha la que lloro ; 
Que la mano de Dios no me abandona , 
Y al término cercano de mis males 
Sabré llegar con planta valerosa. 
Lloro el siniestro influjo de mi estrella , 



Que adonde quiera que mi frente i 
Lleva consigo azares y amarguras 
Y muerte y maldici